Source: EURLEX
Language: es
Format: md

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# 52009DC0284

**Comunicación de la Comisión al Parlamento Europeo y al Consejo - Demostración de la captura y el almacenamiento geológico del carbono (CAC) en los países en desarrollo emergentes : financiación del proyecto UE-China de central de carbón con emisiones próximas a cero {SEC(2009) 814} {SEC(2009) 815} /\* COM/2009/0284 final \*/**

  

[pic] | COMISIÓN DE LAS COMUNIDADES EUROPEAS |

Bruselas, 25.6.2009

COM(2009) 284 final

COMUNICACIÓN DE LA COMISIÓN AL PARLAMENTO EUROPEO Y AL CONSEJO

Demostración de la captura y el almacenamiento geológico del carbono (CAC) en los países en desarrollo emergentes: financiación del proyecto UE-China de central de carbón con emisiones próximas a cero {SEC(2009) 814}{SEC(2009) 815}

COMUNICACIÓN DE LA COMISIÓN AL PARLAMENTO EUROPEO Y AL CONSEJO

Demostración de la captura y el almacenamiento geológico del carbono (CAC) en los países en desarrollo emergentes: financiación del proyecto UE-China de central de carbón con emisiones próximas a cero

1. INTRODUCCIÓN

A fin de alcanzar el objetivo de limitar el incremento medio de la temperatura global a menos de 2 °C en comparación con los niveles preindustriales, es necesario que tanto los países desarrollados como los países en desarrollo tomen medidas para reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero. La presente Comunicación expone el plan de la Comisión Europea para establecer un régimen de inversiones que permita cofinanciar la construcción y explotación de una central eléctrica que demuestre la tecnología de captura y almacenamiento de carbono (CAC) en China. Este régimen de inversiones podría servir de modelo para otras actividades de cooperación tecnológica entre los países desarrollados y los países emergentes o en desarrollo, en el contexto de un acuerdo sobre cambio climático posterior a 2012.

Aun cuando se espera que la reducción de emisiones más importante se deba al aumento de la eficiencia energética, el carbón, por razones económicas y de seguridad del abastecimiento, seguirá impulsando el desarrollo, en especial en economías emergentes que cuentan con reservas nacionales importantes como China. Por ello, resulta necesario que la inevitable combustión del carbón resulte más compatible con el clima. Las tecnologías de CAC, si se desarrollan e implantan en el marco temporal adecuado, podrían efectuar una aportación importante al reducir las emisiones de esta fuente de energía clave. La CAC constituiría una tecnología puente, útil en tanto prosigue el desarrollo y la implantación de alternativas a los combustibles fósiles. Los análisis de la Comisión Europea[1] indican que, en una hipótesis sobre emisiones compatible con el objetivo de los 2 °C, en 2030 debería estar equipada con la CAC alrededor del 18 % de la capacidad de generación de energía a partir de combustibles fósiles.

Los líderes de la UE se han comprometido a establecer una red de hasta 12 instalaciones de demostración de CAC en la UE de aquí a 2015[2], a fin de maximizar la gama de opciones tecnológicas y de almacenamiento demostradas y la puesta en común de los conocimientos. El Consejo y el Parlamento Europeo se han puesto de acuerdo sobre una Directiva por la que se establece un marco jurídico para la CAC, a fin de permitir su explotación segura en Europa e incentivar su demostración, por ejemplo a través del régimen de comercio de derechos de emisión de la UE (el CO2 que se almacene de forma segura no contará como emitido) o a través de la reserva para nuevos entrantes de dicho régimen (aportando financiación que pueda utilizarse para cofinanciar las instalaciones de demostración de CAC), así como sobre la modificación de la normativa sobre ayudas estatales. El Plan Europeo de Recuperación Económica ha reservado 1 050 millones de euros para los proyectos de demostración de CAC dentro de la UE. Varias empresas comunitarias han anunciado la construcción de instalaciones de demostración en la UE a lo largo de los próximos 5 a 10 años. La CAC es una de las tecnologías promovidas en virtud del Plan Estratégico Europeo de Tecnología Energética (Plan EETE)[3], junto con las energías renovables y otras tecnologías de baja emisión de carbono.

Preocupan especialmente las trayectorias de las emisiones en el caso de las economías emergentes dependientes del carbón. Según las proyecciones del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC)[4] se espera que, en ausencia de medidas adicionales, las emisiones de CO2 procedentes del uso de la energía se incrementen en el período 2000-2030 entre un 45 y un 110 %. De dos tercios a tres cuartos de ese incremento procederán de las regiones en desarrollo. Aun tomando medidas enérgicas en materia de energías renovables y otras tecnologías de baja emisión de carbono, se estima que los combustibles fósiles proporcionarán en 2050 la mitad del abastecimiento mundial de energía.

La fuente de energía predominante en China es el carbón, del que cuenta con abundantes recursos, pues aporta el 70 % de la combinación energética. Cabe esperar que el carbón siga siendo la fuente de energía primaria a medio plazo: sólo en 2007, China construyó el equivalente de una central eléctrica de carbón de 500 MW cada dos días y medio[5]. Esto representa un incremento en las emisiones de China de alrededor de 4 Mt de CO2 por semana sólo en la generación de electricidad a partir del carbón[6].

La propia China está adquiriendo un compromiso decidido con las tecnologías más limpias del carbón (TLC). En junio de 2007, China aprobó un programa nacional de cambio climático (PNCCC) que menciona específicamente «el desarrollo y la difusión de tecnologías avanzadas y adecuadas», incluidas «las tecnologías de captura, utilización y almacenamiento del dióxido de carbono». China tiene previsto publicar unas directrices sobre la tecnología de CAC en 2009. Además, un grupo de siete empresas del sector energético de propiedad estatal ha establecido Greengen, cuyo objetivo es construir una central eléctrica de carbón con gasificación integrada en ciclo combinado (GICC), que posteriormente se complementaría mediante la CAC.

En marzo de 2005, la UE y China firmaron un Plan de acción sobre tecnologías limpias del carbón, que incluía la cooperación en materia de captura y almacenamiento del carbono. La posterior Cumbre UE-China[7] de ese mismo año estableció la Asociación UE-China sobre cambio climático, que incluye un compromiso político para desarrollar y demostrar en China y en la UE una avanzada tecnología del carbón con emisiones próximas a cero (CEPC) a través de la captura y almacenamiento del carbono (CAC) antes de 2020. La fase I de esta cooperación se completará en 2009. El acuerdo de 2005 entre China y la UE estaba motivado por el deseo de hacer frente al crecimiento de las emisiones en el sector energético basado en el carbón. Teniendo en cuenta que la vida útil de las centrales puede superar los 30 años, el potencial de retención de carbono es enorme. El avance de la cooperación de la UE con China al amparo de la Asociación UE-China sobre cambio climático ofrece una oportunidad para un primer proyecto de demostración en China fruto de dicha cooperación.

El Parlamento Europeo[8] ha subrayado la importancia de la cooperación con China, al reconocer «que el rápido crecimiento económico de China significa un desafío de gran envergadura para los esfuerzos internacionales por atajar el cambio climático, ya que se estima que para 2030 se habrá doblado el volumen de las emisiones de CO2 procedentes de centrales eléctricas de carbón». La CAC representa una opción potencialmente creíble para hacer frente a las emisiones de las centrales eléctricas de carbón chinas, en combinación con otras tecnologías.

Las instalaciones de demostración de CAC de la UE y la cooperación UE-China sobre CEPC deben contemplarse en el contexto del compromiso adquirido en el G8 de poner en marcha 20 proyectos de demostración de CAC a gran escala en todo el mundo para 2010, teniendo en cuenta las diversas circunstancias nacionales y con idea de respaldar el desarrollo de la tecnología y la reducción de costes a fin de empezar a generalizar la CAC de aquí a 2020[9], así como de la aprobación por los Ministros de Energía del G8, el Comisario Europeo de Energía y los Ministros de Energía de otros varios países, China entre ellos, en su reunión de mayo de 2009, del impulso a la demostración de la CAC[10].

La presente Comunicación expone cuáles serán los siguientes pasos, centrándose en la financiación de la instalación de demostración de CAC. Tal cooperación puede contribuir también al cumplimiento del compromiso adquirido por los países desarrollados dentro de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) de promover, facilitar y financiar la transferencia de tecnologías y conocimientos técnicos respetuosos del medio ambiente a otras partes o el acceso de estas a las mismas.

En lo que se refiere a las negociaciones en curso para alcanzar un ambicioso acuerdo mundial sobre cambio climático para el periodo posterior a 2012, la cooperación UE-China sobre CAC podría servir de ejemplo para otros. La Comisión prevé facilitar el intercambio de información entre el proyecto CEPC y los proyectos de demostración europeos a través de la red de proyectos de CAC en vías de establecimiento[11]. Además, muchos de los miembros de la Plataforma Tecnológica Europea para unas Centrales Eléctricas de Combustibles Fósiles de Emisión Nula (ZEP)[12] son agentes clave para la cooperación UE-China.

2. RETOS QUE PLANTEA LA CAC

Cada uno de los componentes del proceso de la CAC se encuentra ya disponible y operativo en sistemas piloto[13], pero su combinación en centrales eléctricas de escala comercial, incluida la totalidad de la cadena de la CAC, desde la captura del CO2 hasta el almacenamiento, pasando por el transporte, está aún pendiente de demostración.

La demostración de las tecnologías de la CAC a escala comercial es necesaria para comprobar, y posteriormente reducir, los costes de la tecnología, como condición previa para su implantación generalizada en un mercado activo del carbón. La demostración permitirá comprender mejor los problemas técnicos, metodológicos (incluida la selección del lugar de almacenamiento y su control), medioambientales, financieros y de aceptación por la opinión pública, y, por ende, evaluar más acertadamente las posibilidades reales de la CAC como tecnología de reducción importante.

El desarrollo y despliegue de la CAC en las economías en desarrollo y emergentes, como China, puede desempeñar un papel esencial en la consecución de un desarrollo sostenible a escala mundial, pero se demoraría sensiblemente sin la asistencia de los países desarrollados. El compromiso de la UE, asociado a una asistencia tecnológica y financiera, constituye una oferta singular que puede contribuir a maximizar el potencial de la CAC en las economías emergentes.

El hecho de que en las economías en desarrollo o emergentes el mercado no refleje los costes reales para la sociedad (p. ej., a través de un precio del CO2) del uso de los combustibles fósiles para generar electricidad impide que la CAC resulte económicamente viable en la fase de demostración. La financiación pública de la UE puede contribuir a superar algunas de las barreras antes mencionadas y propiciar una financiación privada de la que, en caso contrario, no dispondrían los proyectos de demostración de CAC a gran escala.

3. LA CAC EN LOS PAÍSES SOCIOS CLAVE

EN LOS PAÍSES QUE CUENTAN CON ABUNDANTES RESERVAS DE CARBÓN, EN PARTICULAR SI SE ENCUENTRAN EN RÁPIDO DESARROLLO COMO CHINA, ESTE MINERAL SEGUIRÁ SIENDO UTILIZADO, POR RAZONES DE SEGURIDAD DEL ABASTECIMIENTO, PARA GENERAR ELECTRICIDAD. POR CONSIGUIENTE, ES IMPORTANTE ENCONTRAR LA MANERA DE APOYAR LA DEMOSTRACIÓN DE LA CAC EN TALES PAÍSES A FIN DE EXPLOTAR LAS ECONOMÍAS DE ESCALA Y GARANTIZAR QUE, UNA VEZ CONCLUIDA LA DEMOSTRACIÓN, PUEDA TENER LUGAR LA IMPLANTACIÓN REAL SI SE HAN RESUELTO ADECUADAMENTE TODOS LOS RETOS QUE ESTA PLANTEA (VÉASE EL RECUADRO 1).

Recuadro 1: Retos que plantea la implantación y la difusión de la CAC en los países en desarrollo

- Coste superior de la generación de electricidad debido a los costes adicionales, de capital y de explotación, asociados a las instalaciones de captura, transporte y almacenamiento, en comparación con las centrales eléctricas convencionales, incluido el superior consumo de energía que comporta el propio proceso de la CAC. Esto se debe a que el mercado no refleja los costes reales para la sociedad, incluidas las externalidades, que causa la utilización de combustibles fósiles para generar electricidad.

- Ausencia de un contexto propicio: insuficiencia del marco legislativo a la hora de planificar y hacer posibles las instalaciones de captura de CO2, así como su transporte y almacenamiento; además, debe contarse con garantías de protección de la inversión, así como con garantías de protección de los derechos de propiedad intelectual.

- Aunque los marcos políticos vayan resultando más favorables, el sector privado no garantiza automáticamente la financiación de las inversiones en CAC . Este déficit de financiación es corriente en las tecnologías que pasan a la fase de precomercialización, caracterizada por una merma de las subvenciones y por actividades de elevado coste, tales como el desarrollo y comprobación de los prototipos inicial y secundario, el desarrollo de los emplazamientos, la formulación de la cadena de suministros, la construcción, etc.

- Ausencia de conocimiento o aceptación por parte de la opinión pública , problema que es preciso abordar activamente.

Además de la cooperación, ya bien asentada, con China, es necesario incrementar los esfuerzos para demostrar e implantar las TLC y la CAC en otras economías emergentes, a fin de maximizar el potencial de implantación y difusión en todo el mundo. La CE se ha comprometido a reforzar la actual cooperación con China en materia de captura de carbono y almacenamiento geológico y a extenderla a otros socios clave, como India y Sudáfrica[14]. De recientes intercambios bilaterales se deduce que Rusia y Ucrania son otros países que podrían estar también interesados en construir capacidad en TLC y CAC.

La Comisión tiene previsto apoyar la cooperación con los países emergentes y en desarrollo en relación con la CAC y otras tecnologías más limpias del carbono a través de su Programa Temático sobre Medio Ambiente y Recursos Naturales. A través de una nueva actividad denominada «Cooperación sobre tecnologías limpias del carbón (TLC) y captura y almacenamiento de carbono (CAC) con los países socios en desarrollo y emergentes dependientes del carbón», la Comisión Europea propone construir capacidad y llevar a cabo estudios preparatorios para las mencionadas tecnologías en los países en desarrollo y economías emergentes dependientes del carbón, adoptando un enfoque diferenciado y dirigido por cada socio. Además, está previsto difundir en todo el mundo la experiencia adquirida en el proyecto de demostración en China.

4. APOYO A LA DEMOSTRACIÓN DE CAC EN CHINA

Dados la magnitud de las emisiones de gases de efecto invernadero producidas por el sector de generación de electricidad en China, que utiliza intensamente el carbón, el compromiso político entre la UE y China y la fase avanzada a que se ha llegado en la actual cooperación en materia de CAC, China sería el país más adecuado para construir una instalación de demostración de CAC con el apoyo financiero de la UE.

Está previsto que el proyecto UE-China sobre carbón con emisiones próximas a cero (CEPC) tenga tres fases. La fase I incluye proyectos en los que se realiza investigación inicial para explorar opciones en relación con la demostración de la captura y el almacenamiento de carbono para la generación de electricidad a partir del carbón en China, a saber, el proyecto de evaluación del CEPC financiado por el Reino Unido y los proyectos de investigación COACH y STRACO2 cofinanciados por la Comisión Europea (véase el recuadro 2). La fase I debe concluir en otoño de 2009.

Recuadro 2: Fase I de la cooperación UE-China sobre CAC

El memorándum de acuerdo CE-China de febrero de 2006 se está materializando en el proyecto COACH (Cooperation Action with CCS China-EU), dotado con 1,5 millones de euros del presupuesto del Sexto Programa Marco de Investigación de la UE. El proyecto cuenta con 20 socios europeos y chinos procedentes de la universidad, la investigación y la industria, y sus objetivos son los siguientes: 1. Favorecer la puesta en común de los conocimientos y la construcción de capacidad. 2. Preparar el terreno para una demostración de CAC en China utilizando sistemas de GICC/poligeneración basados en el carbón que incluyan la CAC. 3. Evaluar el potencial de almacenamiento geológico del CO2 en yacimientos de hidrocarburos (RMP/RMG), acuíferos salinos profundos y estratos de carbón de la cuenca de Bohai. 4. Abordar aspectos horizontales, tales como la aceptación por la opinión pública y los aspectos jurídicos, reglamentarios, económicos y financieros. El memorándum de acuerdo China-Reino Unido de diciembre de 2005 se materializa en el proyecto de evaluación del CEPC (3,5 millones de libras), iniciado en noviembre de 2007. Este proyecto, financiado por Reino Unido, es una colaboración entre expertos chinos y británicos con el objetivo de: – construir capacidad en China para determinar las mejores opciones en cuanto a captura, transporte y almacenamiento geológico del dióxido de carbono, y – examinar las posibilidades de desarrollo y demostración de la tecnología de CAC en China y su implantación en el futuro. Existen otros cuatro proyectos sobre CAC cofinanciados por la CE en los que también participan socios chinos: - Support to Regulatory Activities for Carbon Capture and Storage (STRACO2, 0,86 millones de euros de financiación comunitaria); - Assessing European Capacity of Geological Storage of Carbon Dioxide (EU GEOCAPACITY, 1,9 millones de euros de financiación comunitaria); - CO2 storage on enhanced coal bed methane recovery (MoveCBM, 1,25 millones de euros de financiación comunitaria), y - Carbon Dioxide Capture and Hydrogen Production from Gaseous Fuels (Cachet, 7,5 millones de euros de financiación comunitaria) |

La fase II del CEPC tendrá lugar entre 2010 y 2012. Se apoyará en los resultados de los proyectos descritos y examinará los requisitos específicos del emplazamiento de una instalación de demostración, definiéndola en detalle, así como las medidas complementarias. Incluirá el análisis técnico y de costes de las distintas opciones. Sobre la base de este análisis, se determinará el lugar de la instalación, así como la tecnología de combustión (carbón pulverizado o GICC), la tecnología de captura y los conceptos de transporte y almacenamiento. La fase II incluirá asimismo una hoja de ruta detallada para la construcción y explotación de la instalación de demostración, así como una evaluación de impacto ambiental de dicha instalación y del emplazamiento de almacenamiento de carbono.

Quedan varias cuestiones pendientes de negociación con los socios chinos en relación con la fase II, entre las que figuran el calendario de las decisiones sobre el proyecto y los mecanismos de reparto de costes. La intención de la Comisión Europea es licitar, más avanzado 2009, la realización de la fase II por un consorcio.

La fase III debería comenzar a continuación, y en ella se construirá y explotará una instalación de demostración a escala comercial en China. La Comisión mantiene actualmente conversaciones con sus homólogos chinos para iniciar la explotación de dicha instalación bastante antes de 2020 (la fecha acordada en 2005).

La decisión final sobre la inversión se tomará sobre la base de los estudios de viabilidad de la fase II y estará condicionada a su aprobación por las partes y a la existencia de un régimen de financiación sólido. A fin de acelerar el proceso, se llevarán a cabo en paralelo trabajos preparatorios de carácter técnico y de colecta de fondos. Así pues, la finalidad principal de la presente Comunicación es organizar un régimen de financiación para la fase III del proyecto en cooperación con el gobierno chino, la UE y los estados miembros del EEE.

Figura 1: Diagrama de flujo de las fases I a III del proyecto CEPC

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5. COFINANCIACIÓN DE UNA INSTALACIÓN DE DEMOSTRACIÓN DE CAC EN CHINA

La cofinanciación de esta instalación de demostración de CAC en China se justifica por la necesidad de ganar tiempo acelerando el desarrollo de la tecnología. La experiencia adquirida en China demuestra que los costes disminuyen una vez implantada la tecnología a mayor escala. No obstante, la asignación de un precio al carbono será una condición previa para la implantación a gran escala de la CAC en China.

5.1. Combinar la financiación pública y privada en una asociación de ambos sectores

A fin de reunir suficientes fondos públicos y privados y de emplearlos con eficacia, la Comisión prevé la creación de una asociación público-privado (APP), que posiblemente revestirá la forma de una «entidad con fines especiales» (EFE). Las EFE son unas entidades de inversión flexibles que pueden diseñarse para un proyecto único y contar con una estructura jurídica y administrativa relativamente ligera, por lo que se pueden establecer con rapidez y con unos gastos mínimos. Las normas que rigen las EFE se establecen por adelantado y circunscriben estrictamente sus actividades. Este mecanismo permite limitar el riesgo financiero para el inversor. Las EFE son adecuadas para la transferencia de activos a fin de financiar un gran proyecto con un conjunto restringido de objetivos al tiempo que se limita el riesgo para la entidad inversora. Por consiguiente, este modelo ofrece varias ventajas y puede adaptarse en función de las necesidades del proyecto de demostración de CAC.

Una ventaja de esta estructura sería que los donantes públicos podrían establecer unas políticas de inversión plenamente coherentes con los objetivos de la política pública. A través de una política de inversión especificada, esta estructura ofrecería una plataforma de inversión capaz de combinar la financiación pública y la privada.

La iniciativa tiene que diseñarse para informar y obtener el apoyo de China, la UE y los estados miembros del EEE, las instituciones financieras internacionales y las empresas privadas a favor de esta actividad. La inversión privada en CAC solo es atractiva si existen perspectivas de obtención de ingresos, p. ej., del mercado del carbono y/o la recuperación mejorada de petróleo.

La inversión china en los costes incrementales de la CAC resultará esencial para reforzar el compromiso de China con el proyecto, garantizando asimismo una mayor pertenencia a este país, familiaridad con la tecnología y mayor probabilidad de ulterior despliegue.

Recuadro 3: Posibles fuentes de financiación de la instalación CEPC

Sector privado

La participación del sector privado se organiza en dos categorías: inversores de capital activos (operadores, contratistas, proveedores de equipos) e inversores de capital pasivos (fondos de inversión, inversores institucionales). La instalación básica puede financiarse mediante la inversión del sector privado (p. ej., financiación de proyecto o financiación de empresa). Los inversores del sector privado pueden asumir también parte de los costes adicionales de la CAC o prestar un apoyo en especie si perciben incentivos potenciales.

Varias empresas europeas están presentes ya en los mercados chinos de la tecnología limpia. Muchos de ellos son miembros del PEC y son protagonistas clave de la cooperación UE-China. La cooperación entre las partes interesadas europeas y chinas de la industria se verá también respaldada por el Centro de Energía Limpia UE-China aprobado con motivo de la Cumbre UE-China de 2007 y que va a establecerse en Beijing[15].

Financiación del carbono

Actualmente, la CAC no puede beneficiarse de la financiación del carbono (p. ej., a través del mecanismo de desarrollo limpio o MDL, que es un sistema basado en proyectos que permite compensar las emisiones de los países desarrollados mediante proyectos de desarrollo limpio en los países en desarrollo), aunque la situación podría cambiar en la financiación del carbono posterior a 2012, p. ej., a través de un mecanismo crediticio sectorial (es decir, un mecanismo de créditos de reducciones de emisiones a nivel sectorial) o a través de un régimen MDL específico para las instalaciones de demostración de CAC en los países emergentes o en desarrollo.

Recuperación mejorada de combustibles fósiles

Según el tipo de instalación, cabría obtener ingresos de la recuperación mejorada de petróleo (RMP).

Financiación pública

Serían necesarias aportaciones de los presupuestos públicos para cofinanciar los costes adicionales de la CAC. Podría recurrirse a varias fuentes:

- presupuesto de la CE

- presupuestos nacionales de los Estados miembros de la UE o del EEE[16],

- préstamos en condiciones favorables de los bancos públicos de inversión.

Los fondos públicos podrían utilizarse de las siguientes maneras:

- subvenciones,

- garantías de préstamos,

- garantías sobre la rentabilidad del sector privado (garantizar el riesgo asociado al precio o a la reglamentación),

- inversión (con una rentabilidad esperada limitada).

5.2. Determinación de la magnitud de la financiación pública

A fin de atraer inversiones privadas para la instalación de demostración, es necesario crear la posibilidad de que esas inversiones sean rentables. Posibles fuentes de ingresos son el mercado del carbono y la RMP. Diferentes tipos de inversores pueden exigir diferentes niveles de rentabilidad de su inversión en tecnologías limpias.

La posibilidad de que en el futuro la CAC pueda beneficiarse de la financiación del carbono (en contraposición con la exacción de un impuesto sobre el carbono) generaría ingresos que podrían atraer inversión privada en la instalación de demostración. Especial interés tiene en este contexto el mecanismo de crédito sectorial que actualmente se debate en el contexto de las negociaciones relativas a un acuerdo mundial sobre cambio climático posterior a 2012. En el sector eléctrico chino, por ejemplo, tal enfoque permitiría obtener créditos de reducción de emisiones a partir de cierto valor mínimo. De esta manera, sólo recibirían crédito las medidas adicionales a la no intervención y las empresas tendrían incentivo para tomar medidas de reducción más costosas a cambio de la financiación a través del mercado del carbono. Esto podría facilitar la adopción de tecnologías más caras, como la CAC, prefiriéndolas a otras tecnologías de la eficiencia y del carbón limpio que son neutras con respecto a los costes o incluso negativas con el paso del tiempo. No está claro si la CAC podrá beneficiarse de los ingresos del mercado del carbono en los países emergentes y en desarrollo, ni tampoco en qué momento. Por tanto, resulta necesaria la inversión pública –con baja o nula expectativa de rentabilidad– para reducir el riesgo de los inversores privados y hacer posible un índice interno de rentabilidad suficientemente elevado. Se ha emprendido un análisis financiero para determinar la magnitud de la financiación pública necesaria[17]. Los costes exactos se determinarán durante la fase II del proyecto CEPC y la proporción de la aportación pública al EFE (o a la entidad inversora de que se trate) es una cuestión que se negociará con los gobiernos socios (europeos y chino).

El tamaño, la localización, la tecnología y el lugar de almacenamiento de la instalación de CEPC se determinarán sobre la base de los estudios llevados a cabo en las fases I y II, y teniendo presentes las posibilidades de reproducción en China. Las estimaciones de costes que figuran en la presente Comunicación son preliminares: aunque se basen en un conjunto de supuestos razonables, pueden variar en un +/- 40 % en función de la tecnología específica y de los lugares de construcción y almacenamiento elegidos. El coste adicional de capital y de explotación a lo largo de una vida útil de 25 años para esta instalación de demostración de 400 MW que no tiene precedentes[18] se estima en unos 730 millones de euros en el caso de una instalación GICC (aproximadamente 125 en coste de capital, 340 en coste de explotación y 265 en coste de transporte y almacenamiento[19]) y en unos 980 millones de euros en el caso de una instalación de carbón pulverizado (aproximadamente 235 en coste de capital, 445 en coste de explotación y 300 en coste de transporte y almacenamiento[20]).

Dentro del período de vigencia del proyecto, cabe esperar un fortalecimiento del mercado mundial del carbono y la fijación de un precio nacional para el carbono en todas las economías importantes. Por ello, se supone un valor del carbono de 10 €/tCO2 en 2015, que se incrementa gradualmente hasta duplicarse[21]. Partiendo de este precio, y sin prejuzgar la tecnología elegida, se estima el déficit de financiación en unos 300 millones de euros en el caso de la instalación de GICC y en unos 550 en el de la instalación de carbón pulverizado[22]. Si el precio del carbón alcanzase niveles superiores, el déficit de financiación disminuiría y podría reducirse el apoyo público.

Dependiendo del lugar de almacenamiento elegido, podría ser posible obtener de la RMP, que ya resulta comercialmente viable, ingresos adicionales a los obtenidos del mercado del carbono. La RMP alude a diversos procesos cuya finalidad es incrementar la cantidad de petróleo extraído de un yacimiento, habitualmente inyectando un líquido o un gas (p. ej., nitrógeno o dióxido de carbono).

En la práctica, el uso de la RMP con CO2 quedará limitado a las centrales eléctricas próximas a campos petrolíferos, a fin de limitar los costes de transporte. Aunque el potencial de la RMP con CO2 en China esté limitado por el número relativamente bajo de tales campos, su desarrollo podría, no obstante, significar la puesta en marcha de la infraestructura de transporte necesaria para un despliegue pleno de la CAC en algunas regiones. Los proyectos de la fase I estudian las posibilidades de la RMP en China. Si resultase viable en el emplazamiento seleccionado por el gobierno chino, quedaría considerablemente facilitada la financiación de una instalación de demostración de CAC a escala comercial.

Entra dentro de lo probable que la participación de la financiación adicional a los fondos públicos sea de dos tipos: entidades de crédito (instituciones financieras internacionales o bancos públicos, tales como el BEI), que aportarán básicamente financiación mediante endeudamiento y aplicarán tipos de interés del 5 % aproximadamente, e inversores que aportarán capital y exigirán un rendimiento bruto de la inversión del 10-20 %. Una forma de reducir el volumen de la inversión inicial necesaria sería someter a licitación competitiva la construcción y explotación de la instalación, pues las empresas miembros del consorcio podrían presentar ofertas a precio de coste o con estrechos márgenes a fin de conseguir las ventajas de iniciativa y aprendizaje asociadas a la participación en la primera instalación de demostración de CAC a escala comercial en China.

A fin de que la propuesta resulte atractiva para los inversores privados, y conseguir así que la aportación pública tenga un máximo de efecto, es necesario que los inversores públicos estén dispuestos a garantizar parte del riesgo.

La Comisión Europea ha asignado 60 millones de euros para la cooperación sobre tecnologías del carbón más limpias y sobre captura y almacenamiento del carbono en las economías emergentes. Un primer tramo de 10 millones de euros se utilizará para construir capacidad para la CAC y otras tecnologías del carbón más limpias en economías emergentes y para la segunda fase del proyecto UE-China de CEPC. Siempre que China mantenga su apoyo político y se progrese satisfactoriamente con el proyecto CEPC, podría aportarse un segundo tramo de hasta 50 millones de euros para la construcción y explotación de una instalación de demostración de CAC en China. Para 2013 a más tardar debería contarse con un régimen de financiación viable como condición previa para la construcción de la instalación de demostración.

6. CONCLUSIONES Y PRÓXIMOS PASOS

La Comisión propone, en estrecha colaboración con las partes interesadas europeas y chinas:

i) definir, con instituciones financieras internacionales como el Banco Europeo de Inversiones, el Banco Mundial y el Banco Asiático de Desarrollo, la creación de una estructura financiera adecuada, incuida posiblemente una EFE, para apoyar la fase III del proyecto CEPC en estrecha cooperación con los Estados miembros interesados, los estados del Espacio Económico Europeo y los socios chinos;

ii) invitar a los Estados miembros de la UE a prestar apoyo financiero y político; el importe objetivo para la financiación pública de una instalación de GICC se situaría en torno a los 300 millones de euros y el de una instalación de carbón pulverizado en torno a los 550;

iii) garantizar el apoyo político de China y maximizar el valor del dinero público europeo en la negociación de los mecanismos de reparto de costes;

iv) apoyar, en las negociaciones internacionales relativas a un acuerdo mundial sobre cambio climático posterior a 2012, la financiación del carbono para las tecnologías de CAC tanto en el primer período de compromiso del Protocolo de Kioto (hasta 2012) como en el nuevo régimen posterior.

La Comisión invita asimismo a los estados del EEE interesados y a China a aportar su sostén financiero y político a esta iniciativa novedosa, e invita al Parlamento Europeo a prestar su apoyo político. Teniendo en cuenta la novedad del enfoque, los servicios de la Comisión Europea seguirán elaborando los detalles del mecanismo de aplicación junto con las entidades que expresen oficialmente su interés por cofinanciar esta iniciativa.

[1] Véase la Figura 2 de la evaluación de impacto que acompaña a la presente Comunicación.

[2] Conclusiones del Consejo Europeo, marzo de 2007.

[3] Comunicación de la Comisión al Consejo, al Parlamento Europeo, al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las Regiones: Plan Estratégico Europeo de Tecnología Energética (Plan EETE) «Hacia un futuro con baja emisión de carbono».

[4] IPCC Forth Assessment Report (2008), Working Group III Technical Summary (Barker, T. et al, 2007: Technical Summary. En: Climate Change 2007: Mitigation. Contribution of Working Group III to the Fourth Assessment Report of the Intergovernmental Panel on Climate Change [B. Metz, O. R. Davidson, P. R. Bosch, R. Dave, L. A. Meyer (eds)], Cambridge University Press, USA).

[5] IEA, Cleaner Coal in China, 2009, p. 50.

[6] N. Riley, British Geological Survey, testimonio verbal ante la Cámara de los Comunes británica,

(http://www.publications.parliament.uk/pa/cm200506/cmselect/cmsctech/578/57805.htm#note18).

[7] Declaración UE-China sobre cambio climático, efectuada en la Cumbre UE-China, 2 de septiembre de 2005: http://ec.europa.eu/environment/climat/pdf/china/joint\_declaration\_ch\_eu.pdf.

[8] Resolución 2005/2161 (INI): http://www.europarl.europa.eu/sides/getDoc.do?pubRef=-//EP//TEXT+TA+P6-TA-2006-0346+0+DOC+XML+V0//EN.

[9] Declaración conjunta de los Ministros de Energía del G8, Aomori, Japón, 8 de junio de 2008.

[10] Declaración conjunta de los Ministros de Energía del G8 más el Comisario Europeo de Energía, los Ministros de Energía de los países del G5 (Brasil, República Popular China, India, México y Sudáfrica) y los Ministros de Energía de Egipto, la República de Corea y el Reino de Arabia Saudí, en su reunión celebrada en Roma el 24 de mayo de 2009.

[11] Véase: http://europa.eu/rapid/pressReleasesAction.do?reference=IP/08/1315&format=HTML&aged=0&language=EN&guiLanguage=fr.

[12] Véase: http://www.zero-emissionplatform.eu.

[13] Véase IPCC, 2005: IPCC Special Report on Carbon Dioxide Capture and Storage. Prepared by Working Group III of the Intergovernmental Panel on Climate Change [Metz, B.,O. Davidson, H. C. de Coninck, M. Loos, and L. A. Meyer (eds.)]. Cambridge University Press, Cambridge, United Kingdom and New York, NY, USA, p.8.

[14] Véase COM(2006) 843.

[15] Véase: http://www.eu-in-china.com/download/EC2.pdf.

[16] Si estas aportaciones públicas pueden constituir ayuda estatal, acaso resultara necesario notificarlas a la Comisión con arreglo a la normativa correspondiente.

[17] Véase la evaluación de impacto que acompaña a la presente Comunicación, anexo VII.

[18] Expresado como valor neto presente en 2010 a lo largo de los 4 años de construcción y 25 de explotación utilizando un tipo de descuento social del 2,5 % (corregido de inflación).

[19] Incluye unos costes de capital y de explotación a lo largo de 25 años de 7¬ /t CO2 almacenada.

[20] Incluye unos costes deIncluye unos costes de capital y de explotación a lo largo de 25 años de 7€/t CO2 almacenada.

[21] Incluye unos costes de capital y de explotación a lo largo de 25 años de 7€/t CO2 almacenada.

[22] Hipótesis de 10 €/tCO2 en 2015, incrementándose gradualmente hasta los 20 €/tCO2 en 2040 y sin perjuicio de los instrumentos políticos utilizados para conseguir este valor.

[23] Los importes varían dependiendo del número de años de explotación por los que recibiría financiación pública una instalación de CAC.

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