Source: EURLEX
Language: es
Format: md

[**Avis juridique important**](../../../editorial/legal_notice.htm)

*|*

# 21999P0924(04)

**Asamblea Paritaria del Convenio celebrado entre los Estados de África, del Caribe y del Pacífico y la Unión Europea (ACP-UE) - Resolución sobre el futuro de las relaciones ACP-UE (ACP-UE/2666/99/A/def.)** 
  
*Diario Oficial n° 271 de 24/09/1999 p. 0035 - 0041*

  

RESOLUCIÓN(1)

sobre el futuro de las relaciones ACP-UE

La Asamblea Paritaria ACP-UE,

- Reunida en Estrasburgo (Francia) del 29 de marzo al 1 de abril de 1999,

- Visto el informe presentado por el Grupo de Trabajo sobre el futuro de las relaciones ACP-UE,

- Vistas las conclusiones en las que han desembocado las audiencias organizadas por dicho Grupo,

A. Considerando que los socios ACP-UE han confirmado su adhesión a los principios y a los objetivos de los convenios de Lomé y teniendo en cuenta, sobre todo, la Declaración de Libreville, en la que, a la vez que se reconoce la contribución de estos convenios al desarrollo social, económico, político y cultural de los países ACP, los jefes de Estado y de Gobierno de dichos países pedían la consolidación de las relaciones sobre la base de una cooperación reformada, auténtica y más equitativa,

B. Visto el papel decisivo que tanto ella misma como el Parlamento Europeo han desempeñado en la renegociación y el refuerzo de la cooperación ACP-UE,

C. Considerando que la mundialización ha agravado las disparidades tanto entre los países como en el interior de éstos, disparidades exacerbadas por la crisis financiera de la que fue víctima un determinado número de países de Asia y de América Latina en 1998 y considerando, asimismo, que es más necesario que nunca controlar los efectos de dicha mundialización en los países en desarrollo,

D. Considerando que, aun siendo importante para la estabilidad económica mundial, la solidez de los mercados financieros no constituye el objetivo principal de la comunidad internacional,

E. Considerando que durante los diez años transcurridos desde la caída del sistema comunista en la Unión Soviética y en sus antiguos aliados, mil millones de personas, aproximadamente, han visto cómo disminuían sus ingresos y que el número de pobres aumentó considerablemente en 1998 debido a la crisis financiera que afectó a países como el Japón, Corea, Indonesia, Tailandia o Brasil,

F. Recordando la importancia del papel de la sociedad civil en todos los sectores de la cooperación ACP-UE y, más concretamente, en los sectores económico y comercial,

G. Considerando que la cooperación ACP-UE, que abarca a 84 países de Europa, África, el Caribe y el Pacífico puede ejercer una influencia decisiva en el proceso de mundialización,

H. Visto el artículo 130 V del Tratado de la Unión Europea (políticas de cohesión), según el cual la "Comunidad tendrá en cuenta los objetivos [propios del desarrollo] en las políticas que aplique y que puedan afectar a los países en desarrollo",

I. Vistos Lomé IV bis y sus objetivos de conjunto por lo que se refiere a la erradicación de la pobreza y al desarrollo sostenible, en general, así como al desarrollo rural y agrícola y a la seguridad alimentaria, en particular,

J. Recordando que la renegociación de la cooperación ACP-UE ofrece la oportunidad de renovar, revitalizar y reforzar dicha cooperación,

K. Considerando que existe una relación entre la guerra y la pobreza, y que la consecución de los objetivos de la cooperación ACP-UE se ha visto socavada con frecuencia por enfrentamientos armados violentos (de los 30 conflictos actuales, 13 se desarrollan en países ACP),

1. Afirma que, para garantizar un desarrollo sostenible, hay que situar al ser humano y a sus derechos fundamentales en el centro de la reflexión y de la actuación vinculadas al desarrollo;

2. Considera que la igualdad entre los sexos constituye un elemento esencial del desarrollo;

3. Opina, pues, que, si la erradicación de la pobreza se considera un objetivo fundamental del próximo convenio, es necesario prever y aplicar medidas que tengan por objeto eliminar los desequilibrios que afectan a los países ACP;

4. Considera que la erradicación de la pobreza constituye un imperativo moral y político y que, si fracasa, las desigualdades crecientes en un mundo caracterizado por una interdependencia cada vez mayor provocarán una escalada de la tensión y contribuirán a engendrar nuevos conflictos;

5. Considera que no se podrán disociar los objetivos políticos y económicos de las futuras iniciativas de cooperación y que la seguridad y la lucha contra la pobreza están estrechamente vinculadas;

6. Considera que, con motivo del nuevo acuerdo, los socios ACP-UE tendrán a la vez la posibilidad y la responsabilidad de abordar decididamente problemas de alcance internacional, confirmando así el carácter excepcional de la contribución de su cooperación pasada y futura a la cooperación comunitaria;

7. Afirma, entre otras cosas, que el nuevo Convenio ACP-UE proporcionará una excelente oportunidad de respetar los compromisos y cumplir los objetivos asumidos en las cumbres internacionales y señala que el Comité para la ayuda al desarrollo de la OCDE ha negociado puntos de referencia muy útiles;

8. Considera que, en el diálogo político y en el debate sobre las orientaciones que han de seguirse, deben tratarse sistemáticamente los grandes problemas sociales y humanos vinculados al desarrollo: VIH/SIDA, salud genésica y salud pública, así como la educación centrada en la erradicación de la pobreza;

9. Subraya que la salud es un derecho humano fundamental y que debe figurar como principio de cooperación en cualquier nuevo acuerdo, por una parte, y que todos los aspectos de la cooperación futura ACP-UE deberán tener por objeto la mejora de la situación sanitaria con vistas al desarrollo social y humano, por otra;

10. Subraya que los logros de los países cuyos gobiernos han adoptado un amplio enfoque social y sectorial de la salud y la educación, en coordinación con los donantes internacionales, son evidentes y felicita a las autoridades de los países ACP que se han adherido a este enfoque;

11. Destaca que este enfoque se basa invariablemente en políticas de desarrollo humano sólidas y centradas en las necesidades de los más pobres, en una integración adecuada de las políticas de que se trata en las prioridades presupuestarias y en un diálogo abierto a todos los niveles desde la fase de la formulación de las políticas hasta la de su aplicación práctica;

12. Afirma que las inversiones en la paz, la salud y la educación son complementarias, dado que todas estas cuestiones están vinculadas entre sí y que una condición básica del éxito de la lucha contra la pobreza consiste en hacer comprender las ventajas de la paz a la población y proporcionarle acceso a la educación y a la salud;

13. Recuerda que, si bien el PNB sigue siendo el indicador más utilizado para medir el desarrollo, las últimas investigaciones demuestran que los indicadores de desarrollo humano dan preferencia la bienestar del pueblo y expresa su deseo de que se preste especial atención a estos nuevos indicadores para medir los progresos realizados;

Intercambios comerciales e inversiones

14. Insiste en que el próximo acuerdo ACP-UE debe incluir un capítulo dedicado a la cooperación comercial, que contribuirá a erradicar la pobreza, fomentará el desarrollo económico y social de los países ACP y tendrá en cuenta los desfases entre sus respectivos niveles de desarrollo;

15. Pide a la Comisión que proceda a un análisis según el tipo y el alcance de las políticas de intercambio e inversión previstas;

16. Pide que la sociedad civil participe plenamente en el proceso de toma de decisiones relativo a los intercambios y a las inversiones;

17. Considera que se ha de democratizar en mayor medida el sistema comercial multilateral mediante una participación efectiva y equitativa de los países en desarrollo en las decisiones de la OMC y una mayor participación de la sociedad civil;

18. Pide un período transitorio de diez años en el que las preferencias comerciales se revisen y adapten a las nuevas normas de la OMC;

19. Pide que se creen las condiciones necesarias para que las empresas de los países ACP puedan competir con las empresas de los Estados miembros de la Unión en condiciones de libre comercio, antes de prever la introducción de medidas de reciprocidad;

20. Estima que los socios ACP-UE deben colaborar para que las normas de la OMC favorezcan en mayor medida el desarrollo y para garantizar que, en el contexto de esta organización, la aplicación del Acuerdo de Marrakech sea compatible con los compromisos de la Unión Europea con los países ACP en el ámbito de los intercambios;

21. Considera que la integración de los países en desarrollo en el comercio mundial se ha de combinar con una acción que permita a estos países participar en los procedimientos de toma de decisiones de la OMC y recurrir a los mecanismos de conciliación de dicha organización; pide pues a los socios ACP-UE que colaboren con vistas a la creación de un centro de asistencia jurídica independiente de la OMC y concebido para ayudar a los países en desarrollo en este sentido;

22. Pide a la Unión Europea que tenga en cuenta los intereses de los países ACP y de los países en desarrollo a la hora de elaborar sus nuevas políticas en los ámbitos del comercio, la agricultura y la pesca, así como en cualquier otro sector pertinente, de conformidad con el Tratado de Amsterdam;

23. Pide a los negociadores del nuevo Convenio de Lomé que incluyan en éste disposiciones relativas a los principios del artículo 30(j) del Convenio sobre la diversidad biológica por lo que se refiere a la preservación de los conocimientos, innovaciones y prácticas de las comunidades indígenas y locales y a la defensa de sus derechos de propiedad intelectual y cultural, sobre todo en lo referente a su consentimiento para la utilización de dichos recursos, su participación en la explotación de los mismos y el reparto equitativo de los beneficios que de ello puedan derivarse;

24. Pide a los negociadores del nuevo Convenio de Lomé que incluyan en éste disposiciones que garanticen la soberanía nacional sobre los recursos genéticos mediante la prohibición del pirateo biológico, las patentes sobre organismos vivos (ADPIC) y el desarrollo de variedades estériles mediante manipulación genética (tecnología terminator);

25. Subraya que, por lo que se refiere a los países que no pertenecen a la categoría de los menos desarrollados, el futuro acuerdo comercial debe preservar la posibilidad de un acceso preferente para buena parte de las exportaciones procedentes de los países ACP;

26. Pide, en lo referente a la revisión de los protocolos por producto, que se tomen en consideración las características exactas de cada industria, que los protocolos se ajusten, caso por caso, a las necesidades de cada una de ellas y que se prevea la prórroga de los protocolos del azúcar, el plátano y la carne de buey y de ternera, a fin de garantizar su mantenimiento; pide, por lo que se refiere al ron, que se elabore un nuevo protocolo que garantice la supresión de todos los contingentes hasta el año 2000 y el mantenimiento del acceso sin impuestos, así como un nuevo mecanismo de compensación concebido para compensar los efectos de una liberalización repentina del mercado comunitario en 2003;

27. Considera que la estabilización de los ingresos obtenidos con las materias primas sigue planteando un grave problema a los países ACP y que se ha de mantener el STABEX, si bien hay que adoptar disposiciones para acelerar los reembolsos y favorecer los intereses de los productores de los sectores afectados;

28. Expresa su convencimiento de que el desarrollo del sector privado y, en particular, de las pequeñas y medianas empresas puede dar un impulso vital a un desarrollo económico y social sostenible; pide a los negociadores ACP-UE que refuercen considerablemente el papel del sector privado en el nuevo convenio estableciendo condiciones políticas y económicas adecuadas para una expansión rápida del mismo;

29. Se congratula de que se reconozca ya plenamente el papel del sector privado en el proceso de desarrollo, por lo que la participación de dicho sector representa una etapa esencial que ha de superar el nuevo convenio;

30. Se congratula de que los países ACP hayan elaborado un enfoque estratégico integrado para la renegociación del Convenio, enfoque que va más allá de una simple revisión de los instrumentos; se congratula igualmente por el mandato global atribuido por el Consejo de la UE a la Comisión, tras el largo proceso de consultas de la sociedad civil iniciado por el Libro Verde de la Comisión;

31. Pide que se cree un mecanismo de protección de las inversiones capaz de animar a los inversores extranjeros, previendo estudios de las repercusiones en el medio ambiente y favoreciendo el establecimiento de normas sociales aceptables;

32. Subraya la importancia de las inversiones locales, sobre todo para las PYME y las microempresas;

Marco político de la prevención de conflictos y de la reconstrucción al término de un conflicto

33. Destaca que los regímenes políticos locales y nacionales que se rigen por la transparencia permiten a la población hacer frente a las tensiones y dirimir pacíficamente sus diferencias en un ambiente en el que prevalecen el orden y la ley y en el que las normas se respetan y se aplican; considera, pues, que la existencia de regímenes democráticos, la libertad de prensa y el establecimiento de fuerzas de policía y de sistemas judiciales imparciales, así como la condena de la corrupción, constituyen factores decisivos para la prevención de los conflictos; pide a los negociadores del próximo convenio que establezcan las condiciones más propicias para una reforma de los sistemas jurídicos, la formación de las fuerzas de policía y las fuerzas armadas y el respeto de los derechos humanos y la primacía del Derecho;

34. Afirma que los conflictos constituyen un obstáculo al desarrollo de los países ACP y que son los responsables de la extrema pobreza que reina en algunas regiones;

35. Es consciente de que la estabilidad y la paz exigen inversiones a largo plazo, lo que supone esfuerzos políticos sostenidos y, a menudo, discretos;

36. Piensa que ha llegado el momento de abordar decididamente la prevención y la resolución de los conflictos, y que la ayuda humanitaria, aunque necesaria, no puede sustituirlas;

37. Afirma que la aplicación de estrategias de desarrollo que combatan efectivamente la pobreza y la inseguridad es la manera más eficaz de prevenir las tensiones y los conflictos;

38. Considera que la prevención de los conflictos no se ha de considerar como "la guinda del pastel", sino que debe subyacer por el contrario en todos los aspectos de las políticas relativas al desarrollo y a los intercambios, e integrarse, por consiguiente, en el próximo acuerdo ACP-UE;

39. Afirma que las presiones económicas, exacerbadas por la mundialización, pueden contribuir a la aparición de conflictos y que la diferencia cada vez mayor entre la riqueza y la pobreza alimenta este fenómeno, por lo que se ha de preservar y reforzar la solidaridad como aspecto esencial de la colaboración ACP-UE;

40. Subraya que, sobre todo en África, el deterioro del medio ambiente, la superpoblación y la lucha por el agua, la tierra y los recursos a que ello da lugar constituyen los principales catalizadores de las tensiones y los conflictos, por lo que considera que el acceso de la población a los recursos debe ser parte integrante de las estrategias de protección del medio ambiente;

41. Señala que la ausencia de un acceso equitativo de la población a los recursos aviva las tensiones culturales, étnicas y religiosas y que, por consiguiente, las inversiones en la satisfacción de las necesidades sociales elementales (entre las que figuran la salud y la educación) contribuyen a reducir los riesgos de inestabilidad y violencia;

42. Subraya una vez más la importancia del libre acceso a la justicia para todos los miembros de una sociedad;

43. Considera que la inestabilidad de una sociedad depende, en gran parte, de cómo esté organizada la sociedad civil y de sus apoyos, así como de las posibilidades que tenga la población de expresarse; pide pues que se preste mayor apoyo a las instituciones representativas de la sociedad civil;

44. Subraya, en particular, que el fomento de una igualdad estricta de derechos entre hombres y mujeres constituye una buena inversión en la paz y la seguridad y señala que, más aún que en otros ámbitos, las mujeres pueden desempeñar un papel esencial a la hora de disipar las tensiones, puesto que buscan la paz y la seguridad para proteger a sus familias y poder criar a sus hijos;

45. Se congratula de que las reformas macroeconómicas se adapten mejor a la realidad y al potencial de cada país, si bien subraya que, como antes, sus implicaciones sociales sólo se tienen en cuenta de manera parcial; estima que los planes de ajuste estructural deben ser más transparentes y que el Fondo Monetario Internacional debe tener en cuenta el aspecto político del problema antes de adoptar una decisión; se congratula, por otra parte, de las nuevas orientaciones del Banco Mundial (BIRD) en sus relaciones con los países en desarrollo;

46. Subraya que, a los ojos de los gobiernos de los países ACP, el aligeramiento de la deuda es una condición esencial del desarrollo y suscribe sin reservas las demandas crecientes que emanan de los dirigentes ACP y de la UE, así como de la sociedad civil, y que tienen por objeto incluir estrategias de supresión de la deuda en todas las estrategias de desarrollo, incluida la prevención de conflictos;

47. Señala que las sociedades que salen de una guerra tienen necesidades particulares y que hay que dar una preferencia especial a la instalación rápida de servicios sociales, así como a la desmovilización efectiva de los combatientes y a su reintegración;

48. Considera que la integración progresiva y flexible de los países ACP en la economía mundial, sobre la base de normas equitativas y en función de su nivel de desarrollo, contribuirá a la estabilidad económica y política;

49. Lamenta la tendencia creciente de determinados Estados africanos a intervenir militarmente de manera unilateral en los conflictos internos de otros Estados africanos soberanos;

50. Lamenta que en los últimos tiempos, los gastos militares de algunos países en desarrollo hayan aumentado en detrimento de la enseñanza y de la salud, por lo que considera que los socios ACP-UE deben ponerse de acuerdo con vistas a fijar un límite máximo para los gastos de este tipo y un mínimo para los gastos de educación y salud;

51. Expresa su satisfacción por que la Unión Europea haya adoptado un código de conducta sobre la venta de armas y pide que los negociadores debatan la aplicación y el refuerzo de dicho código;

52. Subraya que la presencia de millones de armas de fuego cortas en numerosos países ACP constituye un obstáculo para el desarrollo y que hay que apoyar los esfuerzos de recogida de dichas armas;

53. Pide a los negociadores que adopten un enfoque original y audaz centrado en el ser humano y en el futuro;

54. Pide que se preste mayor apoyo a los mecanismos regionales y subregionales de prevención de los conflictos y de restablecimiento de la paz;

Salud y educación en el desarrollo social y humano

55. Considera que es necesario consolidar las principales disposiciones vinculadas a los servicios elementales, entre los que se cuentan la educación, la salud, el suministro de agua potable y la vivienda;

56. Pide que se incluya un capítulo sobre el desarrollo social y humano en el nuevo acuerdo ACP-UE para las relaciones futuras, con subcapítulos específicos relativos a la salud y a la salud en el ámbito de la reproducción;

57. Subraya que las acciones concebidas con vistas a mejorar la situación sanitaria y destinadas a los más pobres requerirán esfuerzos adicionales e intersectoriales en torno y en el interior del sector de la sanidad;

58. Pide, en este sentido, que se refuercen las capacidades en los sectores del desarrollo social y humano como nuevo ámbito clave del futuro acuerdo ACP-UE;

59. Pide a los Estados miembros de la Unión Europea y a los países ACP que garanticen dotaciones presupuestarias para los servicios de sanidad y de educación primarios siguiendo el plan previsto en la iniciativa "20/20" de la Conferencia de las Naciones Unidas en Copenhague (iniciativa que propone que se destine a este sector un 20 %, como mínimo, del gasto público y de las ayudas proporcionadas por los donantes); el gasto de la Unión Europea y el de los países ACP deben tener un carácter complementario y no sustitutorio;

60. Subraya que los niveles y el ritmo de los gastos no bastan para evaluar los logros de cada país ACP y que esta evaluación debería basarse en sus verdaderas repercusiones en el desarrollo -medidas en función de la mejora de la situación sanitaria y de la elevación de los niveles educativos-, además del volumen de los fondos comprometidos;

61. Pide la inclusión de indicadores de desarrollo humano -además de los indicadores macroeconómicos como el PIB- como indicadores de la pobreza;

62. Subraya que los programas y proyectos de desarrollo en los países ACP deben ser sistemáticamente objeto de una "evaluación de las repercusiones sanitarias", en función de su influencia en la salud y en el bienestar de las poblaciones afectadas por la construcción, por ejemplo, de presas y carreteras o asociadas a estas obras;

63. Recuerda que la propiedad de las intervenciones destinadas a reducir la pobreza reviste una importancia crucial y que ello implica asociar desde el principio a la sociedad civil a la formulación de políticas y programas;

64. Subraya que la intensificación de los esfuerzos dedicados a un enfoque integrado de las cuestiones relativas al desarrollo social y humano se ha de completar mediante un aumento de las capacidades en materia de formulación de políticas y de diálogo a nivel de la Comisión Europea y de las delegaciones de la Unión Europea;

65. Recuerda que la Unión ha de desempeñar un papel importante en lo referente al aumento de la coherencia de las políticas y a la coordinación de las acciones de desarrollo social y humano centradas en la pobreza que llevan a cabo los Estados miembros individualmente o conjuntamente con otros donantes internacionales;

66. Pide que se preste mayor atención a las acciones médicas y de otro tipo que tengan por objeto luchar contra la propagación del VIH/SIDA, la malaria y la tuberculosis;

67. Subraya que la prevención del VIH/SIDA sigue siendo un desafío muy importante también después del año 2000 y pide a las instancias políticas de los países ACP que traten este problema con estrategias nacionales amplias, exhaustivas y muy visibles, estrategias que han desempeñado un papel clave a la hora de atajar la epidemia en el Senegal y en Uganda;

68. Pide a la Comisión que, junto con sus socios internacionales y los Estados miembros, intensifique sus esfuerzos para garantizar la realización y la puesta en circulación de una vacuna contra el SIDA, así como un bactericida vaginal, que puedan utilizarse como medios de prevención adicionales;

69. Felicita a los gobiernos de los Estados miembros y de los países ACP que han contribuido a la adquisición y al intercambio de información sobre las acciones relativas al VIH/SIDA, acciones que han permitido establecer prácticas y políticas muy satisfactorias en la materia;

70. Pide que las inversiones en la adquisición y el intercambio de información constituyan un ámbito de actuación prioritario para la cooperación sanitaria en el marco de las futuras relaciones ACP-UE, habida cuenta de que el conocimiento constituye un bien público que puede beneficiar considerablemente a los países más pobres;

71. Pide que se asocie urgentemente a los ministros de los países ACP responsables del desarrollo social y humano a las negociaciones en curso y a todos los diálogos sobre las intervenciones centradas en la pobreza en estos países;

72. Encarga a sus Copresidentes que transmitan la presente resolución al Consejo ACP-UE y a la Comisión.

(1) Aprobada por la Asamblea Paritaria ACP-UE el 1 de abril de 1999 en Estrasburgo (Francia).

[Top](#document1)