Source: EURLEX
Language: es
Format: md

[Partes](#I1)
  
[Motivación de la sentencia](#MO)
  
[Parte dispositiva](#DI)

## Partes

En el asunto T‑488/13,

GEA Group AG , con domicilio social en Düsseldorf (Alemania), representada por el Sr. J. Schneiders, abogado,

parte demandante,

contra

Oficina de Armonización del Mercado Interior (Marcas, Dibujos y Modelos) (OAMI) , representada inicialmente por el Sr. A. Pohlmann, y posteriormente por el Sr. Hanne en calidad de agentes,

parte demandada,

que tiene por objeto un recurso interpuesto contra la resolución de la Cuarta Sala de Recurso de la OAMI de 21 de marzo de 2013 (asunto R 935/2012‑4), relativa a una solicitud de registro del signo denominativo engineering for a better world como marca comunitaria,

EL TRIBUNAL GENERAL (Sala Segunda),

integrado por la Sra. M.E. Martins Ribeiro, Presidenta, y los Sres. S. Gervasoni (Ponente) y L. Madise, Jueces;

Secretario: Sr. E. Coulon;

habiendo considerado el escrito de demanda presentado en la Secretaría del Tribunal el 2 de septiembre de 2013;

habiendo considerado el escrito de contestación presentado en la Secretaría del Tribunal el 16 de diciembre de 2013;

habiendo considerado el escrito de réplica presentado en la Secretaría del Tribunal el 11 de marzo de 2014;

habiendo considerado el escrito de dúplica presentado en la Secretaría del Tribunal el 28 de abril de 2014;

habiendo considerado el escrito de la demandante presentado en la Secretaría del Tribunal el 11 de septiembre de 2013;

no habiendo solicitado las partes el señalamiento de vista dentro del plazo de un mes a partir de la notificación de la conclusión de la fase escrita, y habiéndose decidido, en consecuencia, previo informe del Juez Ponente y con arreglo al artículo 135 bis del Reglamento de Procedimiento del Tribunal, resolver el recurso sin fase oral;

dicta el siguiente

## Motivación de la sentencia

Auto

Antecedentes del litigio

1. El 6 de septiembre de 2011, la demandante, GEA Group AG, presentó ante la Oficina de Armonización del Mercado Interior (Marcas, Dibujos y Modelos) (OAMI), en virtud del Reglamento (CE) nº 207/2009 del Consejo, de 26 de febrero de 2009, sobre la marca comunitaria (DO L 78, p. 1), una solicitud de registro de la marca denominativa engineering for a better world para productos y servicios de las clases 6, 7, 9, 11, 35, 37, 39, 41 y 42 del Arreglo de Niza relativo a la Clasificación Internacional de Productos y Servicios para el Registro de las Marcas, de 15 de junio de 1957, en su versión revisada y modificada.

2. Mediante resolución de 20 de marzo de 2012, el examinador denegó el registro de la marca solicitada sobre la base del artículo 7, apartado 1, letra b), y apartado 2, del Reglamento nº 207/2009.

3. El 15 de mayo de 2012, la demandante interpuso un recurso ante la OAMI, con arreglo a los artículos 58 a 64 del Reglamento nº 207/2009.

4. Mediante resolución de 21 de marzo de 2013 (en lo sucesivo, «resolución impugnada»), la Cuarta Sala de Recurso de la OAMI desestimó el recurso.

5. La resolución impugnada fue notificada a la demandante por fax el 25 de marzo de 2013.

6. Al no haber tenido conocimiento de ese fax, la demandante presentó ante la OAMI, el 13 de junio de 2013, un escrito de ampliación en el procedimiento de recurso ante la Sala de Recurso.

7. El 11 de julio de 2013, la Secretaría de la OAMI informó a la demandante de que la Cuarta Sala de Recurso se había pronunciado sobre el recurso y que le había notificado la resolución impugnada mediante fax el 25 de marzo de 2013. Además, le comunicó de nuevo la resolución impugnada y el informe de transmisión de su fax, de fecha 25 de marzo de 2013, que incluye la mención «ok».

Pretensiones de las partes

8. La demandante solicita, en esencia, al Tribunal que:

– Declare la admisibilidad del recurso.

– Anule la resolución impugnada.

– Condene en costas a la OAMI.

9. La OAMI solicita al Tribunal que:

– Declare la inadmisibilidad del recurso o, con carácter subsidiario, lo desestime por infundado.

– Condene en costas a la demandante.

Fundamentos de Derecho

10. A tenor del artículo 111 del Reglamento de Procedimiento del Tribunal, cuando un recurso sea manifiestamente inadmisible, el Tribunal puede, sin continuar el procedimiento, decidir por medio de auto motivado.

11. En el presente asunto, el Tribunal se considera suficientemente informado por los documentos que obran en autos y decide pronunciarse sin continuar el procedimiento, conforme a lo dispuesto en el artículo 111 del Reglamento de Procedimiento.

12. La OAMI alega que la demandante no respetó el plazo para interponer un recurso ante el Tribunal, ya que el escrito de demanda fue presentado casi tres meses después de haber expirado dicho plazo.

13. Con arreglo al artículo 65, apartado 5, del Reglamento nº 207/2009, el recurso ante el Tribunal de Justicia se interpondrá en un plazo de dos meses a partir de la notificación de la resolución de la Sala de Recurso.

14. Según la regla 61, apartado 2, del Reglamento (CE) nº 2868/95 de la Comisión, de 13 de diciembre de 1995, por el que se establecen normas de ejecución del Reglamento (CE) nº 40/94 del Consejo sobre la marca comunitaria (DO L 303, p. 1), en su versión modificada, las notificaciones que deba realizar la OAMI pueden hacerse por fax. Cualquier resolución de la OAMI puede ser notificada mediante fax [sentencia de 19 de abril de 2005, Success‑Marketing/OAMI — Chipita (PAN & CO), T‑380/02 y T‑128/03, Rec, EU:T:2005:133, apartado 58] y, por lo tanto, también las resoluciones de las Salas de Recurso.

15. La regla 65, apartado 1, del Reglamento nº 2868/95, que lleva por título «notificación mediante telefax y otros medios técnicos», precisa que «la notificación se tendrá por realizada el día que se reciba la comunicación en el fax del destinatario». La regla 70, apartado 2, del Reglamento nº 2868/95 que regula el «cómputo de los plazos», indica asimismo que, «cuando el acto consista en una notificación, el hecho de referencia será la recepción del documento notificado, salvo disposición en contrario».

16. Habida cuenta de que ninguna disposición introduce excepción alguna a dicha regla, la fecha de recepción del fax constituye el inicio del cómputo del plazo de recurso contra las resoluciones de la OAMI notificadas por fax.

17. En el caso de autos, la OAMI afirma que, el 25 de marzo de 2013, notificó por fax la resolución impugnada. La demandante reconoció, en su escrito de 30 de agosto de 2013, que la Secretaría de la OAMI le había enviado una copia del informe de transmisión de su fax relativo a la notificación de la resolución impugnada, que incluía la mención «ok». Además, reconoció que el sistema informático de su representante había registrado y conservado el fax de 25 de marzo de 2013. En cambio, según la demandante, debido a un fallo técnico, su representante no fue informada, en ningún momento anterior al 11 de julio de 2013, de la llegada del fax controvertido y, a fortiori , de su contenido.

18. Sin embargo, de ello no puede deducirse que el representante de la demandante no recibió el 25 de marzo de 2013 el fax por el que se notificaba la resolución impugnada y que, como consecuencia, el plazo para recurrir no se inició a partir de esa fecha.

19. En efecto, la jurisprudencia distingue entre, por un lado, la comunicación de un acto a su destinatario, exigida a efectos de una notificación regular, y, por otro lado, el conocimiento efectivo del citado acto, que no es necesario para considerar que la notificación ha sido regular. Según la citada jurisprudencia, la existencia de una notificación válida al destinatario no está supeditada en absoluto a la toma de conocimiento efectivo por parte de la persona que, según las reglas internas de la entidad destinataria, es competente en la materia, ya que una decisión queda debidamente notificada desde el momento en que se comunica a su destinatario y éste se encuentra en condiciones de tener conocimiento de la misma (sentencia de 15 de diciembre de 1994, Bayer/Comisión, C‑195/91 P, Rec, EU:C:1994:412, apartado 20; véase asimismo la sentencia de 15 de septiembre de 1998, European Night Services y otros/Comisión, T‑374/94, T‑375/94, T‑384/94 y T‑388/94, Rec, EU:T:1998:198, apartado 76 y jurisprudencia citada). Así pues, sólo se toma en consideración, a efectos de apreciar la regularidad de la notificación, su aspecto externo, es decir, la transmisión regular a su destinatario, y no su aspecto interno, que hace referencia al funcionamiento interno de la entidad destinataria (véase, en este sentido, la sentencia European Night Services y otros/Comisión, antes citada, EU:T:1998:198, apartado 79).

20. De lo antedicho resulta que, para determinar la fecha de recepción de una notificación, únicamente debe tenerse en cuenta el aspecto externo de dicha notificación, es decir, la recepción formal y regular por la entidad destinataria, con independencia de la recepción efectiva y de la toma de conocimiento en dicha entidad. Esta consideración no queda desvirtuada por la exigencia jurisprudencial anteriormente mencionada de que la notificación implica que el destinatario debe poder tener conocimiento del acto notificado. En efecto, el notificante tiene la obligación de crear las condiciones para que se produzca una toma de conocimiento efectiva por parte del destinatario, es decir, una obligación de medios (correspondiente al aspecto externo de la notificación) y no una obligación de inmiscuirse en el funcionamiento interno de dicho destinatario para garantizar que se produzca tal toma de conocimiento, es decir, una obligación de resultado (correspondiente al aspecto interno de la notificación) (véase, en este sentido, la sentencia de 26 de noviembre de 1985, Cockerill‑Sambre/Comisión, 42/85, Rec, EU:C:1985:471, apartado 11).

21. En este sentido, el Tribunal ha declarado que la presentación por la OAMI de informes de transmisión de un fax en los que figuren elementos que les confieren carácter probatorio es suficiente para acreditar la recepción de dicho fax por su destinatario (véase, en este sentido, la sentencia PAN & CO, citada en el apartado 14 supra , EU:T:2005:133, apartados 67, 68, 80, 81 y 85). En efecto, los faxes están concebidos de modo que cualquier problema de transmisión así como de recepción es puesto de manifiesto mediante un mensaje de error, que indica precisamente al remitente el motivo por el cual no se ha recibido, tal como se le comunica en el fax del destinatario, y que, en caso de que no se comunique tal problema, se genera un mensaje de transmisión efectiva, Así pues, si no existe un mensaje de error y sí un informe de transmisión que incluye la mención «ok», puede considerarse que el fax enviado ha sido recibido por su destinatario. En el caso de autos, la propia demandante manifestó que en el informe de transmisión que le envió la OAMI figuraba la mención «ok» e indicó que de ello se desprendía que la notificación de la resolución impugnada se había realizado debidamente. Por otra parte, reconoció que el fax por el que se le notificaba la resolución impugnada había sido registrado en el sistema informático de su representante con fecha de 25 de marzo de 2013.

22. Además, si únicamente la toma de conocimiento del fax controvertido permitiera demostrar su recepción por el representante de la demandante, a la OAMI le resultaría imposible probar la notificación efectiva de una resolución y la fecha en la que ésta fue recibida por su destinatario, aun cuando dicha resolución hubiera sido debidamente notificada a su destinatario. El inicio del cómputo del plazo para recurrir las resoluciones de las Salas de la OAMI dependería de circunstancias aleatorias e independientes de la diligencia con la que la OAMI notificó la resolución, siendo así que los plazos de recurso se establecieron precisamente para garantizar la seguridad jurídica (véase la jurisprudencia citada en el posterior apartado 26).

23. De las consideraciones anteriores resulta que el plazo de dos meses para interponer recurso contra la resolución impugnada, ampliado por razón de la distancia en el plazo de diez días establecido en el artículo 102, apartado 2, del Reglamento de Procedimiento, empezó a correr al día siguiente de la recepción del fax controvertido, es decir, el 26 de marzo de 2013. Por lo tanto, dicho plazo expiró el 4 de junio de 2013.

24. Por consiguiente, el presente recurso, interpuesto el 2 de septiembre de 2013, es extemporáneo.

25. No obstante, es necesario examinar si, como alega la demandante, el funcionamiento anómalo de su fax es constitutivo de caso fortuito o de fuerza mayor que permita al Tribunal eximirla de la preclusión sobre la base del artículo 45, párrafo segundo, del Estatuto del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, aplicable al procedimiento ante el Tribunal en virtud del artículo 53 del citado Estatuto.

26. Procede recordar que, conforme a reiterada jurisprudencia, los plazos de recurso son de orden público y no tienen el carácter de dispositivos ni para las partes ni para el juez (véanse la sentencia de 11 de noviembre de 2010, Transportes Evaristo Molina/Comisión, C‑36/09 P, EU:C:2010:670, apartado 33 y jurisprudencia citada, y la sentencia de 15 marzo de 1995, COBRECAF y otros/Comisión, T‑514/93, Rec, EU:T:1995:49, apartado 40). La aplicación estricta de las normas de procedimiento responde a la exigencia de seguridad jurídica y a la necesidad de evitar cualquier discriminación o trato arbitrario en la administración de la justicia. Con arreglo al artículo 45, párrafo segundo, del Estatuto del Tribunal de Justicia, únicamente caben excepciones a la aplicación de los plazos de procedimiento en circunstancias totalmente excepcionales, de caso fortuito o fuerza mayor (sentencia de 22 septiembre de 2011, Bell & Ross/OAMI, C‑426/10 P, Rec, EU:C:2011:612, apartado 43).

27. El Tribunal de Justicia ha declarado que los conceptos de caso fortuito y de fuerza mayor constan de un elemento objetivo, relativo a las circunstancias anormales y ajenas a la parte demandante, y de un elemento subjetivo relativo a la obligación, por parte de ésta, de tomar precauciones contra las consecuencias del acontecimiento anormal, adoptando medidas adecuadas, sin aceptar sacrificios excesivos. En particular, la parte demandante debe vigilar cuidadosamente el desarrollo del procedimiento iniciado y, en especial, acreditar haber actuado con diligencia a fin de respetar los plazos previstos (sentencia Bayer/Comisión, citada en el apartado 19 supra , EU:C:1994:412, apartado 32). Así, el concepto de fuerza mayor no se aplica a una situación en la que una persona diligente y perspicaz habría estado objetivamente en condiciones de evitar la expiración de un plazo para la interposición del recurso (sentencia de 12 de julio de 1984, Ferriera Valsabbia/Comisión, 209/83, Rec, EU:C:1984:274, apartado 22, y auto de 18 de enero de 2005, Zuazaga Meabe/OAMI, C‑325/03 P, Rec, EU:C:2005:28, apartado 25).

28. Por consiguiente, es preciso determinar si la demandante, tal como le corresponde (véase el auto de 12 de diciembre de 2011, AO/Comisión, T‑365/11 P, RecFP, EU:T:2011:727, apartado 33 y jurisprudencia citada), ha demostrado en el presente asunto la existencia de caso fortuito o de fuerza mayor que le impidió respetar el plazo para recurrir.

29. A tal fin, procede declarar, con carácter preliminar, la admisibilidad del informe pericial presentado por la demandante como anexo a su réplica.

30. En efecto, según la jurisprudencia, la prohibición de proponer prueba extemporáneamente, establecida en el artículo 48, apartado 1, del Reglamento de Procedimiento, no se refiere a las proposiciones de prueba contenidas en las observaciones sobre una excepción de inadmisibilidad. La facultad de proponer nuevas pruebas en las observaciones sobre una excepción de inadmisibilidad debe considerarse inherente al derecho de la parte demandante a responder a las alegaciones formuladas por la parte demandada en su excepción de inadmisibilidad, dado que ninguna norma de procedimiento exige que la parte demandante presente pruebas relativas a la admisibilidad de su recurso ya en fase de demanda (auto de 15 de mayo de 2013, Post Invest Europe/Comisión, T‑413/12, Rec, EU:T:2013:246, apartado 21; véase también, en este sentido, la sentencia de 12 de diciembre de 2006, Asociación de Estaciones de Servicio de Madrid y Federación Catalana de Estaciones de Servicio/Comisión, T‑95/03, Rec. EU:T:2006:385, apartado 50). Esta jurisprudencia debe aplicarse al caso de autos, en el que la demandante presenta, como anexo a la réplica limitada a la cuestión de la admisibilidad del recurso, una prueba nueva a efectos de responder a las alegaciones de inadmisibilidad que figuran en el escrito de contestación de la OAMI.

31. Sin embargo, los elementos que resultan del informe pericial que figura como anexo a la réplica y todos los demás datos comunicados y alegaciones formuladas por la demandante no permiten demostrar que ésta se encontrase frente a un caso fortuito o de fuerza mayor.

32. Por lo que respecta al elemento objetivo del caso fortuito o de la fuerza mayor, procede considerar que el funcionamiento anómalo del fax del representante de la demandante, si bien puede ser calificado de «circunstancia anómala» en el sentido de la jurisprudencia anteriormente mencionada, no constituye una «circunstancia ajena» a dicho representante.

33. En efecto, el aparato en cuestión es un instrumento interno del despacho de abogados que representa a la demandante que se encuentra bajo su exclusiva responsabilidad, del mismo modo que los empleados que trabajan en él. Pues bien, conforme a reiterada jurisprudencia, los problemas de transmisión que se producen en el seno de una sociedad no se consideran caso fortuito o de fuerza mayor [sentencia Cockerill‑Sambre/Comisión, citada en el apartado 20 supra , EU:C:1985:471, apartado 12; véase asimismo el auto de 28 de abril de 2008, PubliCare Marketing Communications/OAMI (Publicare), T‑358/07, EU:T:2008:130, apartados 17 y 18 y jurisprudencia citada]. Se ha considerado incluso que el error imputable a un tercero al que un despacho de abogados encarga la realización de actos que son responsabilidad de dicho despacho no puede considerarse una circunstancia ajena a la parte demandante representada por el referido despacho (sentencia Bell & Ross/OHMI, citada en el apartado 26 supra , EU:C:2011:612, apartado 50, y auto AO/Comisión, citado en el apartado 28 supra , EU:T:2011:727, apartados 37 y 40). Así pues, en el caso de autos, aun cuando el despacho de abogados que representa a la demandante hubiera recurrido a una sociedad externa para la gestión de su equipo informático y de fax —lo que no sucede en este caso—, no podría considerarse que la avería de ese equipo es una circunstancia que le es ajena.

34. La alegación de que fue la primera vez que se produjo el funcionamiento anómalo en cuestión y, por lo tanto, éste fue imprevisible, no permite hacer de ello una circunstancia ajena al representante de la demandante. Ese carácter imprevisible podría, a lo sumo, tener relevancia en la apreciación de la posibilidad de que el interesado evitara que se produjera el funcionamiento anómalo del fax y, por lo tanto, en el análisis del elemento subjetivo del caso fortuito o de la fuerza mayor.

35. Por lo que se refiere precisamente al elemento subjetivo del caso fortuito o de la fuerza mayor, tampoco concurre en el presente asunto. El representante de la demandante no adoptó todas las medidas razonables para respetar los plazos de interposición de recurso y, en este caso, garantizar el buen funcionamiento del fax.

36. En efecto, del informe pericial presentado como anexo a la réplica se desprende que la realización de obras en el sistema eléctrico durante el mes de marzo de 2013 provocó cortes de electricidad y de la red. De dicho informe resulta, asimismo, que la llegada de un fax genera la creación de varios ficheros en el sistema informático del despacho de abogados que representa a la demandante, de los cuales sólo algunos son accesibles a los empleados encargados de la recepción de los faxes, ya que al resto únicamente pueden tener acceso los miembros del servicio informático del despacho. Por otra parte, dicho acceso permitió al responsable de dicho servicio informático encontrar el rastro del fax de notificación de la resolución impugnada enviado por la OAMI el 25 de marzo de 2013. Por último, procede señalar que el representante de la demandante pertenece a un gran despacho de abogados especializado en materia de propiedad intelectual, cuya función consiste precisamente en recibir las comunicaciones dirigidas a sus clientes que procedan, en particular, de la OAMI. Según el informe pericial antes citado, recibe entre diez y quince faxes diarios.

37. En tales circunstancias, el despacho de abogados que representa a la demandante no sólo debió haber efectuado controles de la ausencia de perturbaciones en el sistema de recepción de los faxes provocadas por la realización de las obras en el sistema eléctrico, sino que también podía haber llevado a cabo, sin aceptar sacrificios excesivos, tales controles en relación con la correspondencia entre los faxes registrados en el servidor y los recibidos en el buzón de entrada. Ahora bien, el propio representante de la demandante ha reconocido, en esencia, que no efectuó ese tipo de control porque el funcionamiento anómalo en cuestión nunca se había producido.

38. De lo antedicho se deriva que los conceptos de caso fortuito o de fuerza mayor no se aplican a la presente situación, toda vez que una persona diligente y perspicaz habría podido objetivamente evitar la expiración del plazo para recurrir.

39. Por consiguiente, procede declarar la inadmisibilidad manifiesta del presente recurso.

Costas

40. A tenor del artículo 87, apartado 2, del Reglamento de Procedimiento, la parte que pierda el proceso será condenada en costas, si así lo hubiera solicitado la otra parte.

41. Por haber sido desestimadas las pretensiones de la demandante, procede condenarla en costas conforme a lo solicitado por la Comisión.

## Parte dispositiva

En virtud de todo lo expuesto,

EL TRIBUNAL GENERAL (Sala Segunda)

resuelve:

1) Desestimar el recurso.

2) Condenar en costas a GEA Group AG.

Dictado en Luxemburgo, a 22 de enero de 2015.

[Top](#document1)

AUTO DEL TRIBUNAL GENERAL (Sala Segunda)

de 22 de enero de 2015 (
[\*1](#t-ECR_62013TO0488_ES_01-E0001)
)

«Marca comunitaria — Plazo para recurrir — Inicio del cómputo — Notificación de la resolución de la Sala de Recurso por fax — Recepción del fax — Extemporaneidad — Inexistencia de fuerza mayor o de caso fortuito — Inadmisibilidad manifiesta»

En el asunto T‑488/13,

GEA Group AG, con domicilio social en Düsseldorf (Alemania), representada por el Sr. J. Schneiders, abogado,

parte demandante,

contra

Oficina de Armonización del Mercado Interior (Marcas, Dibujos y Modelos) (OAMI), representada inicialmente por el Sr. A. Pohlmann, y posteriormente por el Sr. Hanne en calidad de agentes,

parte demandada,

que tiene por objeto un recurso interpuesto contra la resolución de la Cuarta Sala de Recurso de la OAMI de 21 de marzo de 2013 (asunto R 935/2012‑4) relativa a una solicitud de registro del signo denominativo engineering for a better world como marca comunitaria,

EL TRIBUNAL GENERAL (Sala Segunda),

integrado por la Sra. M.E. Martins Ribeiro, Presidenta, y los Sres. S. Gervasoni (Ponente) y L. Madise, Jueces;

Secretario: Sr. E. Coulon;

habiendo considerado el escrito de demanda presentado en la Secretaría del Tribunal el 2 de septiembre de 2013;

habiendo considerado el escrito de contestación presentado en la Secretaría del Tribunal el 16 de diciembre de 2013;

habiendo considerado el escrito de réplica presentado en la Secretaría del Tribunal el 11 de marzo de 2014;

habiendo considerado el escrito de dúplica presentado en la Secretaría del Tribunal el 28 de abril de 2014;

habiendo considerado el escrito de la demandante presentado en la Secretaría del Tribunal el 11 de septiembre de 2013;

no habiendo solicitado las partes el señalamiento de vista dentro del plazo de un mes a partir de la notificación de la conclusión de la fase escrita, y habiéndose decidido, en consecuencia, previo informe del Juez Ponente y con arreglo al artículo 135 bis del Reglamento de Procedimiento del Tribunal, resolver el recurso sin fase oral;

dicta el siguiente

Auto

Antecedentes del litigio

| 1 | El 6 de septiembre de 2011, la demandante, GEA Group AG, presentó ante la Oficina de Armonización del Mercado Interior (Marcas, Dibujos y Modelos) (OAMI), en virtud del Reglamento (CE) no 207/2009 del Consejo, de 26 de febrero de 2009, sobre la marca comunitaria ([DO L 78, p. 1](./../../../legal-content/ES/AUTO/?uri=OJ:L:2009:078:TOC)), una solicitud de registro de la marca denominativa engineering for a better world para productos y servicios de las clases 6, 7, 9, 11, 35, 37, 39, 41 y 42 del Arreglo de Niza relativo a la Clasificación Internacional de Productos y Servicios para el Registro de las Marcas, de 15 de junio de 1957, en su versión revisada y modificada. |

| 2 | Mediante resolución de 20 de marzo de 2012, el examinador denegó el registro de la marca solicitada sobre la base del artículo 7, apartado 1, letra b), y apartado 2, del Reglamento no 207/2009. |

| 3 | El 15 de mayo de 2012, la demandante interpuso un recurso ante la OAMI, con arreglo a los artículos 58 a 64 del Reglamento no 207/2009. |

| 4 | Mediante resolución de 21 de marzo de 2013 (en lo sucesivo, «resolución impugnada»), la Cuarta Sala de Recurso de la OAMI desestimó el recurso. |

| 5 | La resolución impugnada fue notificada a la demandante por fax el 25 de marzo de 2013. |

| 6 | Al no haber tenido conocimiento de ese fax, la demandante presentó ante la OAMI, el 13 de junio de 2013, un escrito de ampliación en el procedimiento de recurso ante la Sala de Recurso. |

| 7 | El 11 de julio de 2013, la Secretaría de la OAMI informó a la demandante de que la Cuarta Sala de Recurso se había pronunciado sobre el recurso y que le había notificado la resolución impugnada mediante fax el 25 de marzo de 2013. Además, le comunicó de nuevo la resolución impugnada y el informe de transmisión de su fax, de fecha 25 de marzo de 2013, que incluye la mención «ok». |

Pretensiones de las partes

| 8 | La demandante solicita, en esencia, al Tribunal que:   | — | Declare la admisibilidad del recurso. |  | — | Anule la resolución impugnada. |  | — | Condene en costas a la OAMI. | |

| 9 | La OAMI solicita al Tribunal que:   | — | Declare la inadmisibilidad del recurso o, con carácter subsidiario, lo desestime por infundado. |  | — | Condene en costas a la demandante. | |

Fundamentos de Derecho

| 10 | A tenor del artículo 111 del Reglamento de Procedimiento del Tribunal, cuando un recurso sea manifiestamente inadmisible, el Tribunal puede, sin continuar el procedimiento, decidir por medio de auto motivado. |

| 11 | En el presente asunto, el Tribunal se considera suficientemente informado por los documentos que obran en autos y decide pronunciarse sin continuar el procedimiento, conforme a lo dispuesto en el artículo 111 del Reglamento de Procedimiento. |

| 12 | La OAMI alega que la demandante no respetó el plazo para interponer un recurso ante el Tribunal, ya que el escrito de demanda fue presentado casi tres meses después de haber expirado dicho plazo. |

| 13 | Con arreglo al artículo 65, apartado 5, del Reglamento no 207/2009, el recurso ante el Tribunal de Justicia se interpondrá en un plazo de dos meses a partir de la notificación de la resolución de la Sala de Recurso. |

| 14 | Según la regla 61, apartado 2, del Reglamento (CE) no 2868/95 de la Comisión, de 13 de diciembre de 1995, por el que se establecen normas de ejecución del Reglamento (CE) no 40/94 del Consejo sobre la marca comunitaria ([DO L 303, p. 1](./../../../legal-content/ES/AUTO/?uri=OJ:L:1995:303:TOC)), en su versión modificada, las notificaciones que deba realizar la OAMI pueden hacerse por fax. Cualquier resolución de la OAMI puede ser notificada mediante fax [sentencia de 19 de abril de 2005, Success‑Marketing/OAMI — Chipita (PAN & CO), T‑380/02 y T‑128/03, Rec, [EU:T:2005:133](./../../../legal-content/redirect/?urn=ecli:ECLI%3AEU%3AT%3A2005%3A133&lang=ES&format=pdf&target=CourtTab), apartado 58] y, por lo tanto, también las resoluciones de las Salas de Recurso. |

| 15 | La regla 65, apartado 1, del Reglamento no 2868/95, que lleva por título «notificación mediante telefax y otros medios técnicos», precisa que «la notificación se tendrá por realizada el día que se reciba la comunicación en el fax del destinatario». La regla 70, apartado 2, del Reglamento no 2868/95 que regula el «cómputo de los plazos», indica asimismo que, «cuando el acto consista en una notificación, el hecho de referencia será la recepción del documento notificado, salvo disposición en contrario». |

| 16 | Habida cuenta de que ninguna disposición introduce excepción alguna a dicha regla, la fecha de recepción del fax constituye el inicio del cómputo del plazo de recurso contra las resoluciones de la OAMI notificadas por fax. |

| 17 | En el caso de autos, la OAMI afirma que, el 25 de marzo de 2013, notificó por fax la resolución impugnada. La demandante reconoció, en su escrito de 30 de agosto de 2013, que la Secretaría de la OAMI le había enviado una copia del informe de transmisión de su fax relativo a la notificación de la resolución impugnada, que incluía la mención «ok». Además, reconoció que el sistema informático de su representante había registrado y conservado el fax de 25 de marzo de 2013. En cambio, según la demandante, debido a un fallo técnico, su representante no fue informada, en ningún momento anterior al 11 de julio de 2013, de la llegada del fax controvertido y, a fortiori, de su contenido. |

| 18 | Sin embargo, de ello no puede deducirse que el representante de la demandante no recibió el 25 de marzo de 2013 el fax por el que se notificaba la resolución impugnada y que, como consecuencia, el plazo para recurrir no se inició a partir de esa fecha. |

| 19 | En efecto, la jurisprudencia distingue entre, por un lado, la comunicación de un acto a su destinatario, exigida a efectos de una notificación regular, y, por otro lado, el conocimiento efectivo del citado acto, que no es necesario para considerar que la notificación ha sido regular. Según la citada jurisprudencia, la existencia de una notificación válida al destinatario no está supeditada en absoluto a la toma de conocimiento efectivo por parte de la persona que, según las reglas internas de la entidad destinataria, es competente en la materia, ya que una decisión queda debidamente notificada desde el momento en que se comunica a su destinatario y éste se encuentra en condiciones de tener conocimiento de la misma (sentencia de 15 de diciembre de 1994, Bayer/Comisión, C‑195/91 P, Rec, [EU:C:1994:412](./../../../legal-content/redirect/?urn=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A1994%3A412&lang=ES&format=pdf&target=CourtTab), apartado 20; véase asimismo la sentencia de 15 de septiembre de 1998, European Night Services y otros/Comisión, T‑374/94, T‑375/94, T‑384/94 y T‑388/94, Rec, [EU:T:1998:198](./../../../legal-content/redirect/?urn=ecli:ECLI%3AEU%3AT%3A1998%3A198&lang=ES&format=pdf&target=CourtTab), apartado 76 y jurisprudencia citada). Así pues, sólo se toma en consideración, a efectos de apreciar la regularidad de la notificación, su aspecto externo, es decir, la transmisión regular a su destinatario, y no su aspecto interno, que hace referencia al funcionamiento interno de la entidad destinataria (véase, en este sentido, la sentencia European Night Services y otros/Comisión, antes citada, [EU:T:1998:198](./../../../legal-content/redirect/?urn=ecli:ECLI%3AEU%3AT%3A1998%3A198&lang=ES&format=pdf&target=CourtTab), apartado 79). |

| 20 | De lo antedicho resulta que, para determinar la fecha de recepción de una notificación, únicamente debe tenerse en cuenta el aspecto externo de dicha notificación, es decir, la recepción formal y regular por la entidad destinataria, con independencia de la recepción efectiva y de la toma de conocimiento en dicha entidad. Esta consideración no queda desvirtuada por la exigencia jurisprudencial anteriormente mencionada de que la notificación implica que el destinatario debe poder tener conocimiento del acto notificado. En efecto, el notificante tiene la obligación de crear las condiciones para que se produzca una toma de conocimiento efectiva por parte del destinatario, es decir, una obligación de medios (correspondiente al aspecto externo de la notificación) y no una obligación de inmiscuirse en el funcionamiento interno de dicho destinatario para garantizar que se produzca tal toma de conocimiento, es decir, una obligación de resultado (correspondiente al aspecto interno de la notificación) (véase, en este sentido, la sentencia de 26 de noviembre de 1985, Cockerill‑Sambre/Comisión, 42/85, Rec, [EU:C:1985:471](./../../../legal-content/redirect/?urn=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A1985%3A471&lang=ES&format=pdf&target=CourtTab), apartado 11). |

| 21 | En este sentido, el Tribunal ha declarado que la presentación por la OAMI de informes de transmisión de un fax en los que figuren elementos que les confieren carácter probatorio es suficiente para acreditar la recepción de dicho fax por su destinatario (véase, en este sentido, la sentencia PAN & CO, citada en el apartado 14 supra, [EU:T:2005:133](./../../../legal-content/redirect/?urn=ecli:ECLI%3AEU%3AT%3A2005%3A133&lang=ES&format=pdf&target=CourtTab), apartados 67, 68, 80, 81 y 85). En efecto, los faxes están concebidos de modo que cualquier problema de transmisión así como de recepción es puesto de manifiesto mediante un mensaje de error, que indica precisamente al remitente el motivo por el cual no se ha recibido, tal como se le comunica en el fax del destinatario, y que, en caso de que no se comunique tal problema, se genera un mensaje de transmisión efectiva, Así pues, si no existe un mensaje de error y sí un informe de transmisión que incluye la mención «ok», puede considerarse que el fax enviado ha sido recibido por su destinatario. En el caso de autos, la propia demandante manifestó que en el informe de transmisión que le envió la OAMI figuraba la mención «ok» e indicó que de ello se desprendía que la notificación de la resolución impugnada se había realizado debidamente. Por otra parte, reconoció que el fax por el que se le notificaba la resolución impugnada había sido registrado en el sistema informático de su representante con fecha de 25 de marzo de 2013. |

| 22 | Además, si únicamente la toma de conocimiento del fax controvertido permitiera demostrar su recepción por el representante de la demandante, a la OAMI le resultaría imposible probar la notificación efectiva de una resolución y la fecha en la que ésta fue recibida por su destinatario, aun cuando dicha resolución hubiera sido debidamente notificada a su destinatario. El inicio del cómputo del plazo para recurrir las resoluciones de las Salas de la OAMI dependería de circunstancias aleatorias e independientes de la diligencia con la que la OAMI notificó la resolución, siendo así que los plazos de recurso se establecieron precisamente para garantizar la seguridad jurídica (véase la jurisprudencia citada en el posterior apartado 26). |

| 23 | De las consideraciones anteriores resulta que el plazo de dos meses para interponer recurso contra la resolución impugnada, ampliado por razón de la distancia en el plazo de diez días establecido en el artículo 102, apartado 2, del Reglamento de Procedimiento, empezó a correr al día siguiente de la recepción del fax controvertido, es decir, el 26 de marzo de 2013. Por lo tanto, dicho plazo expiró el 4 de junio de 2013. |

| 24 | Por consiguiente, el presente recurso, interpuesto el 2 de septiembre de 2013, es extemporáneo. |

| 25 | No obstante, es necesario examinar si, como alega la demandante, el funcionamiento anómalo de su fax es constitutivo de caso fortuito o de fuerza mayor que permita al Tribunal eximirla de la preclusión sobre la base del artículo 45, párrafo segundo, del Estatuto del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, aplicable al procedimiento ante el Tribunal en virtud del artículo 53 del citado Estatuto. |

| 26 | Procede recordar que, conforme a reiterada jurisprudencia, los plazos de recurso son de orden público y no tienen el carácter de dispositivos ni para las partes ni para el juez (véanse la sentencia de 11 de noviembre de 2010, Transportes Evaristo Molina/Comisión, C‑36/09 P, [EU:C:2010:670](./../../../legal-content/redirect/?urn=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A2010%3A670&lang=ES&format=pdf&target=CourtTab), apartado 33 y jurisprudencia citada, y la sentencia de 15 marzo de 1995, COBRECAF y otros/Comisión, T‑514/93, Rec, [EU:T:1995:49](./../../../legal-content/redirect/?urn=ecli:ECLI%3AEU%3AT%3A1995%3A49&lang=ES&format=pdf&target=CourtTab), apartado 40). La aplicación estricta de las normas de procedimiento responde a la exigencia de seguridad jurídica y a la necesidad de evitar cualquier discriminación o trato arbitrario en la administración de la justicia. Con arreglo al artículo 45, párrafo segundo, del Estatuto del Tribunal de Justicia, únicamente caben excepciones a la aplicación de los plazos de procedimiento en circunstancias totalmente excepcionales, de caso fortuito o fuerza mayor (sentencia de 22 septiembre de 2011, Bell & Ross/OAMI, C‑426/10 P, Rec, [EU:C:2011:612](./../../../legal-content/redirect/?urn=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A2011%3A612&lang=ES&format=pdf&target=CourtTab), apartado 43). |

| 27 | El Tribunal de Justicia ha declarado que los conceptos de caso fortuito y de fuerza mayor constan de un elemento objetivo, relativo a las circunstancias anormales y ajenas a la parte demandante, y de un elemento subjetivo relativo a la obligación, por parte de ésta, de tomar precauciones contra las consecuencias del acontecimiento anormal, adoptando medidas adecuadas, sin aceptar sacrificios excesivos. En particular, la parte demandante debe vigilar cuidadosamente el desarrollo del procedimiento iniciado y, en especial, acreditar haber actuado con diligencia a fin de respetar los plazos previstos (sentencia Bayer/Comisión, citada en el apartado 19 supra, [EU:C:1994:412](./../../../legal-content/redirect/?urn=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A1994%3A412&lang=ES&format=pdf&target=CourtTab), apartado 32). Así, el concepto de fuerza mayor no se aplica a una situación en la que una persona diligente y perspicaz habría estado objetivamente en condiciones de evitar la expiración de un plazo para la interposición del recurso (sentencia de 12 de julio de 1984, Ferriera Valsabbia/Comisión, 209/83, Rec, [EU:C:1984:274](./../../../legal-content/redirect/?urn=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A1984%3A274&lang=ES&format=pdf&target=CourtTab), apartado 22, y auto de 18 de enero de 2005, Zuazaga Meabe/OAMI, C‑325/03 P, Rec, [EU:C:2005:28](./../../../legal-content/redirect/?urn=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A2005%3A28&lang=ES&format=pdf&target=CourtTab), apartado 25). |

| 28 | Por consiguiente, es preciso determinar si la demandante, tal como le corresponde (véase el auto de 12 de diciembre de 2011, AO/Comisión, T‑365/11 P, RecFP, [EU:T:2011:727](./../../../legal-content/redirect/?urn=ecli:ECLI%3AEU%3AT%3A2011%3A727&lang=ES&format=pdf&target=CourtTab), apartado 33 y jurisprudencia citada), ha demostrado en el presente asunto la existencia de caso fortuito o de fuerza mayor que le impidió respetar el plazo para recurrir. |

| 29 | A tal fin, procede declarar, con carácter preliminar, la admisibilidad del informe pericial presentado por la demandante como anexo a su réplica. |

| 30 | En efecto, según la jurisprudencia, la prohibición de proponer prueba extemporáneamente, establecida en el artículo 48, apartado 1, del Reglamento de Procedimiento, no se refiere a las proposiciones de prueba contenidas en las observaciones sobre una excepción de inadmisibilidad. La facultad de proponer nuevas pruebas en las observaciones sobre una excepción de inadmisibilidad debe considerarse inherente al derecho de la parte demandante a responder a las alegaciones formuladas por la parte demandada en su excepción de inadmisibilidad, dado que ninguna norma de procedimiento exige que la parte demandante presente pruebas relativas a la admisibilidad de su recurso ya en fase de demanda (auto de 15 de mayo de 2013, Post Invest Europe/Comisión, T‑413/12, Rec, [EU:T:2013:246](./../../../legal-content/redirect/?urn=ecli:ECLI%3AEU%3AT%3A2013%3A246&lang=ES&format=pdf&target=CourtTab), apartado 21; véase también, en este sentido, la sentencia de 12 de diciembre de 2006, Asociación de Estaciones de Servicio de Madrid y Federación Catalana de Estaciones de Servicio/Comisión, T‑95/03, Rec. [EU:T:2006:385](./../../../legal-content/redirect/?urn=ecli:ECLI%3AEU%3AT%3A2006%3A385&lang=ES&format=pdf&target=CourtTab), apartado 50). Esta jurisprudencia debe aplicarse al caso de autos, en el que la demandante presenta, como anexo a la réplica limitada a la cuestión de la admisibilidad del recurso, una prueba nueva a efectos de responder a las alegaciones de inadmisibilidad que figuran en el escrito de contestación de la OAMI. |

| 31 | Sin embargo, los elementos que resultan del informe pericial que figura como anexo a la réplica y todos los demás datos comunicados y alegaciones formuladas por la demandante no permiten demostrar que ésta se encontrase frente a un caso fortuito o de fuerza mayor. |

| 32 | Por lo que respecta al elemento objetivo del caso fortuito o de la fuerza mayor, procede considerar que el funcionamiento anómalo del fax del representante de la demandante, si bien puede ser calificado de «circunstancia anómala» en el sentido de la jurisprudencia anteriormente mencionada, no constituye una «circunstancia ajena» a dicho representante. |

| 33 | En efecto, el aparato en cuestión es un instrumento interno del despacho de abogados que representa a la demandante que se encuentra bajo su exclusiva responsabilidad, del mismo modo que los empleados que trabajan en él. Pues bien, conforme a reiterada jurisprudencia, los problemas de transmisión que se producen en el seno de una sociedad no se consideran caso fortuito o de fuerza mayor [sentencia Cockerill‑Sambre/Comisión, citada en el apartado 20 supra, [EU:C:1985:471](./../../../legal-content/redirect/?urn=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A1985%3A471&lang=ES&format=pdf&target=CourtTab), apartado 12; véase asimismo el auto de 28 de abril de 2008, PubliCare Marketing Communications/OAMI (Publicare), T‑358/07, [EU:T:2008:130](./../../../legal-content/redirect/?urn=ecli:ECLI%3AEU%3AT%3A2008%3A130&lang=ES&format=pdf&target=CourtTab), apartados 17 y 18 y jurisprudencia citada]. Se ha considerado incluso que el error imputable a un tercero al que un despacho de abogados encarga la realización de actos que son responsabilidad de dicho despacho no puede considerarse una circunstancia ajena a la parte demandante representada por el referido despacho (sentencia Bell & Ross/OHMI, citada en el apartado 26 supra, [EU:C:2011:612](./../../../legal-content/redirect/?urn=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A2011%3A612&lang=ES&format=pdf&target=CourtTab), apartado 50, y auto AO/Comisión, citado en el apartado 28 supra, [EU:T:2011:727](./../../../legal-content/redirect/?urn=ecli:ECLI%3AEU%3AT%3A2011%3A727&lang=ES&format=pdf&target=CourtTab), apartados 37 y 40). Así pues, en el caso de autos, aun cuando el despacho de abogados que representa a la demandante hubiera recurrido a una sociedad externa para la gestión de su equipo informático y de fax —lo que no sucede en este caso—, no podría considerarse que la avería de ese equipo es una circunstancia que le es ajena. |

| 34 | La alegación de que fue la primera vez que se produjo el funcionamiento anómalo en cuestión y, por lo tanto, éste fue imprevisible, no permite hacer de ello una circunstancia ajena al representante de la demandante. Ese carácter imprevisible podría, a lo sumo, tener relevancia en la apreciación de la posibilidad de que el interesado evitara que se produjera el funcionamiento anómalo del fax y, por lo tanto, en el análisis del elemento subjetivo del caso fortuito o de la fuerza mayor. |

| 35 | Por lo que se refiere precisamente al elemento subjetivo del caso fortuito o de la fuerza mayor, tampoco concurre en el presente asunto. El representante de la demandante no adoptó todas las medidas razonables para respetar los plazos de interposición de recurso y, en este caso, garantizar el buen funcionamiento del fax. |

| 36 | En efecto, del informe pericial presentado como anexo a la réplica se desprende que la realización de obras en el sistema eléctrico durante el mes de marzo de 2013 provocó cortes de electricidad y de la red. De dicho informe resulta, asimismo, que la llegada de un fax genera la creación de varios ficheros en el sistema informático del despacho de abogados que representa a la demandante, de los cuales sólo algunos son accesibles a los empleados encargados de la recepción de los faxes, ya que al resto únicamente pueden tener acceso los miembros del servicio informático del despacho. Por otra parte, dicho acceso permitió al responsable de dicho servicio informático encontrar el rastro del fax de notificación de la resolución impugnada enviado por la OAMI el 25 de marzo de 2013. Por último, procede señalar que el representante de la demandante pertenece a un gran despacho de abogados especializado en materia de propiedad intelectual, cuya función consiste precisamente en recibir las comunicaciones dirigidas a sus clientes que procedan, en particular, de la OAMI. Según el informe pericial antes citado, recibe entre diez y quince faxes diarios. |

| 37 | En tales circunstancias, el despacho de abogados que representa a la demandante no sólo debió haber efectuado controles de la ausencia de perturbaciones en el sistema de recepción de los faxes provocadas por la realización de las obras en el sistema eléctrico, sino que también podía haber llevado a cabo, sin aceptar sacrificios excesivos, tales controles en relación con la correspondencia entre los faxes registrados en el servidor y los recibidos en el buzón de entrada. Ahora bien, el propio representante de la demandante ha reconocido, en esencia, que no efectuó ese tipo de control porque el funcionamiento anómalo en cuestión nunca se había producido. |

| 38 | De lo antedicho se deriva que los conceptos de caso fortuito o de fuerza mayor no se aplican a la presente situación, toda vez que una persona diligente y perspicaz habría podido objetivamente evitar la expiración del plazo para recurrir. |

| 39 | Por consiguiente, procede declarar la inadmisibilidad manifiesta del presente recurso. |

Costas

| 40 | A tenor del artículo 87, apartado 2, del Reglamento de Procedimiento, la parte que pierda el proceso será condenada en costas, si así lo hubiera solicitado la otra parte. |

| 41 | Por haber sido desestimadas las pretensiones de la demandante, procede condenarla en costas conforme a lo solicitado por la Comisión. |

|  | En virtud de todo lo expuesto,  EL TRIBUNAL GENERAL (Sala Segunda)  resuelve: |

|  | | 1) | Desestimar el recurso. | |

|  | | 2) | Condenar en costas a GEA Group AG. | |

|  |  |
| --- | --- |
|  | Dictado en Luxemburgo, a 22 de enero de 2015. |

|  |  |
| --- | --- |
|  | El Secretario  E. Coulon  La Presidenta  M.E. Martins Ribeiro |

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(
[\*1](#c-ECR_62013TO0488_ES_01-E0001)
) Lengua de procedimiento: alemán.

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