Source: EURLEX
Language: es
Format: md

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| 17.11.2009 | ES | Diario Oficial de la Unión Europea | C 277/30 |

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Dictamen del Comité Económico y Social Europeo sobre el tema «Participación de la sociedad civil en la Asociación Oriental»

(dictamen exploratorio)

(2009/C 277/06)

Ponente: Ivan VOLEŠ

Por carta fechada el 12 de enero de 2009, la Sra. Milena VICENOVÁ, Embajadora y Representante Permanente de la República Checa ante la Unión Europea, solicitó al Comité Económico y Social Europeo que elaborase un dictamen exploratorio sobre el tema

«Participación de la sociedad civil en la Asociación Oriental».

La Sección Especializada de Relaciones Exteriores, encargada de preparar los trabajos en este asunto, aprobó su dictamen el 16 de abril de 2009 (ponente: Ivan VOLEŠ).

En su 453° Pleno de los días 13 y 14 de mayo de 2009 (sesión del 13 de mayo), el Comité Económico y Social Europeo ha aprobado por 160 votos a favor, 15 en contra y 18 abstenciones el presente Dictamen.

1.   Conclusiones y recomendaciones

1.1.   El CESE acoge favorablemente y apoya la propuesta sobre el establecimiento de una Asociación Oriental, que constituye una forma cualitativamente superior de cooperación con los países orientales de la Política Europea de Vecindad (PEV). Esta asociación debe basarse en la asunción de unos valores democráticos comunes y el respeto de los derechos humanos, incluidos el diálogo social y civil y el reconocimiento del importante papel que en las sociedades democráticas desempeñan las organizaciones de la sociedad civil.

1.2.   El programa de cooperación inscrito en la Asociación Oriental debe centrarse en una ayuda concreta a los países socios, especialmente en la actualidad, cuando las duras repercusiones de la crisis económica mundial se dejan sentir en su economía con graves consecuencias sociales. La Asociación Oriental también debería contribuir al refuerzo de las instituciones y a la solución pacífica de los conflictos en curso.

1.3.   La Asociación Oriental no resuelve la cuestión de la perspectiva de adhesión a la UE a la que aspiran algunos de los países interesados. Tras armonizar su legislación con las normas europeas en los sectores correspondientes, los países socios deberían tener la posibilidad de obtener un estatuto privilegiado que les permitiera, como a los países miembros del Espacio Económico Europeo, participar en la elaboración del acervo comunitario en determinados sectores, aunque sin disponer de derecho de voto.

1.4.   Convendría que en la realización de la Asociación Oriental se aprovecharan las enseñanzas de cinco años de aplicación de la Política Europea de Vecindad:

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| — | es preciso mejorar la cooperación entre la UE y los países socios en lo que se refiere a la elaboración de las medidas de aplicación de los planes de acción a nivel nacional; |

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| — | la sociedad civil, incluidos los interlocutores sociales, debería participar en la elaboración de los planes de acción y en el seguimiento de su aplicación; |

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| — | en lo que atañe a la cooperación sobre las cuestiones sectoriales basadas en los acuerdos de asociación y cooperación, las fechas de reunión de los subcomités conjuntos deberían respetarse, y la aplicación de sus conclusiones debería ser objeto de un seguimiento en el que participara la sociedad civil; |

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| — | las condiciones de participación en los programas de las instituciones y agencias comunitarias deberían estar claramente definidas, con el fin de animar a los socios a alinearse con la legislación europea correspondiente; |

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| — | es preciso asociar a la sociedad civil en la elección de las cuestiones que se examinarán en el marco de las plataformas temáticas; ante todo habría que abordar temas como la buena gobernanza, el Estado de Derecho, los principios de la economía social de mercado y de su marco reglamentario, el diálogo social y civil, las migraciones, la protección de los derechos de propiedad intelectual, la seguridad del abastecimiento energético, la erradicación de la pobreza, los obstáculos a los intercambios comerciales, la cooperación transfronteriza, la protección del medio ambiente, los contactos entre personas, etc. |

1.5.   Convendría condicionar la participación de los países socios en la Asociación Oriental a su voluntad y su disposición a compartir valores comunes con la UE, a respetar los derechos humanos y las libertades fundamentales y a desarrollar y apoyar el diálogo social y civil. Esto atañe especialmente a Belarús.

1.6.   Es preciso que la Asociación Oriental no implique la aparición de nuevas líneas de fractura en Europa Oriental y que permita la participación de países terceros en los ámbitos en los que comparten los intereses de la UE y de la Asociación Oriental; se trata, entre otros, de la seguridad energética, las migraciones, la protección del medio ambiente, etc. Son numerosas las prioridades de la Asociación Oriental que son objeto de una asociación estratégica entre la UE y Rusia. El CESE propone que en el marco del Foro de la Sociedad Civil y de las plataformas temáticas se asocie a las organizaciones de la sociedad civil de Rusia, Turquía y otros países en la negociación sobre los asuntos de interés común.

1.7.   Para cumplir los objetivos de la Asociación Oriental es esencial fomentar la movilidad y los contactos entre los ciudadanos. El CESE propugna flexibilizar los regímenes de visado para determinados grupos de nacionales de los países socios, en la perspectiva de una supresión gradual de los regímenes de visado en la que se respeten los intereses de ambas partes en materia de seguridad.

1.8.   El CESE está dispuesto a contribuir a la realización de la Asociación Oriental mediante el apoyo a la sociedad civil en los países socios, y a poner a su disposición la experiencia que ha adquirido con la creación de redes de la sociedad civil organizada en numerosos países y regiones, incluidos los vecinos orientales. Insta a la Comisión Europea y al Consejo a asignarle un lugar central en la creación del Foro de la Sociedad Civil de la Asociación Oriental. Este foro se convertiría en una red flexible y abierta de la sociedad civil de la UE y de los países de la Asociación Oriental, se reuniría una vez al año y desarrollaría sus actividades por medio de grupos de trabajo y equipos que abordarían asuntos concretos con el fin de formular propuestas sobre los programas y proyectos encaminados a realizar los objetivos de la Asociación Oriental. Una financiación adecuada debería animar a la sociedad civil a participar de forma plena y eficaz en este foro.

1.9.   A nivel bilateral, el CESE apoyará la creación de estructuras en los países socios para permitir la participación de los interlocutores sociales y otras organizaciones de la sociedad civil en el proceso consultivo relativo a la realización de los programas bilaterales que la UE desarrolla con los países socios, incluida la elaboración de los planes nacionales, su aplicación y el seguimiento de los resultados alcanzados.

1.10.   Para que la sociedad civil pueda cumplir su cometido, el CESE solicita a la Comisión Europea que propicie la incorporación de las organizaciones de la sociedad civil al programa de desarrollo institucional global y a los programas de asociación, en el marco de la financiación por el capítulo apropiado del Instrumento Europeo de Vecindad y Asociación (IEVA).

1.11.   El CESE está dispuesto a participar, junto con las organizaciones de la sociedad civil de los países socios, en cada una de las cuatro plataformas temáticas. En efecto, en ellas se abordan problemas sobre los que el Comité trabaja activamente y sobre los que ya ha elaborado numerosos dictámenes y formulado no pocas observaciones.

2.   Introducción y contenido de la propuesta sobre el establecimiento de una Asociación Oriental

2.1.   El Comité ha respondido favorablemente a la solicitud de la Presidencia checa de elaborar un dictamen exploratorio en el que se examinen las potencialidades y las formas de participación de la sociedad civil en la Asociación Oriental, basándose en la propuesta presentada en la Comunicación de la Comisión Europea del 3 de diciembre de 2008[(1)](#ntr1-C_2009277ES.01003001-E0001).

2.2.   La Política Europea de Vecindad, establecida con ocasión de la ampliación de la UE en 2004, ha permitido intensificar las relaciones bilaterales de la UE con sus países vecinos de la frontera oriental[(2)](#ntr2-C_2009277ES.01003001-E0002) y conseguir numerosos logros en lo que se refiere a la consolidación de los vínculos recíprocos. Sin embargo, no ha estado completamente a la altura de las expectativas, sobre todo las de los países que abrigan mayores ambiciones con respecto a la UE.

2.3.   Polonia y Suecia tomaron la iniciativa al presentar, en el Consejo de Asuntos Generales y Relaciones Exteriores celebrado el 26 de mayo de 2008, una propuesta encaminada a crear una «Asociación Oriental», que constituye una forma cualitativamente superior de la PEV. La propuesta recibió el apoyo de la Presidencia checa, que ha hecho de este tema una de sus prioridades.

2.4.   El 3 de diciembre de 2008, la Comisión Europea publicó una Comunicación sobre la Asociación Oriental. Tras su aprobación por el Consejo en su cumbre de marzo[(3)](#ntr3-C_2009277ES.01003001-E0003), la Asociación Oriental se pondrá en marcha el 7 de mayo de 2009 en Praga con la celebración de una cumbre con los países socios de la misma.

2.5.   La Asociación Oriental pretende apoyar con más firmeza que en el pasado a los países socios en los esfuerzos que realizan por acercarse a la Unión y prestarles toda la ayuda necesaria para la realización de reformas orientadas a la democracia y la economía de mercado, la aplicación de los principios del Estado de Derecho, la buena gobernanza, el respeto de los derechos humanos, el respeto y la protección de las minorías, así como la aplicación de los principios que rigen la economía de mercado y el desarrollo sostenible.

2.6.   La Asociación Oriental se concretizará en particular a escala bilateral, con el fin de concluir acuerdos de asociación[(4)](#ntr4-C_2009277ES.01003001-E0004), a condición de que los socios hayan realizado progresos en materia de democracia, respeto del Estado de Derecho y de los derechos humanos[(5)](#ntr5-C_2009277ES.01003001-E0005). Cada acuerdo de asociación incluirá, en particular, la creación de una zona de libre comercio bien desarrollado y completo.

2.7.   El nivel multilateral prevé la creación de cuatro plataformas dedicadas a los siguientes temas: 1) democracia, buena gobernanza y estabilidad; 2) integración económica y convergencia con las políticas de la UE; 3) seguridad energética; y 4) contactos entre los ciudadanos. El marco multilateral reforzará los vínculos entre los países socios en la perspectiva de una futura comunidad económica de vecindad. Se podrían conseguir avances concretos en el ámbito de la cooperación multilateral mediante 
iniciativas emblemáticas
[(6)](#ntr6-C_2009277ES.01003001-E0006). Su financiación correrá a cargo de las instituciones financieras internacionales, el sector privado y diversos donantes.

2.8.   Los Jefes de Estado y de Gobierno de la UE y de los países de la Asociación Oriental se reunirán una vez cada dos años, los Ministros de Asuntos Exteriores una vez al año, y tanto los altos funcionarios de cada plataforma como los expertos de los grupos de trabajo se reunirán cada semestre.

2.9.   La Comisión Europea y el Consejo cuentan con la participación de la sociedad civil en la realización de los objetivos de la Asociación Oriental, y proponen establecer un Foro de la Sociedad Civil encargado de dialogar con los poderes públicos. La Comisión ha invitado al Comité de las Regiones y al CESE a participar en los trabajos desarrollados en el marco de las plataformas temáticas dedicadas a la democracia, la buena gobernanza y la estabilidad y a los contactos entre los ciudadanos.

2.10.   Las fuentes de financiación de la Asociación Oriental irán en aumento, pasando de 450 millones de euros en el ejercicio 2008 a 600 millones en 2013, lo que exigirá fondos suplementarios que deberían aportar las reservas presupuestarias del Instrumento Europeo de Vecindad y Asociación.

3.   Cómo hacer de la Asociación Oriental un instrumento que permita mejorar la aplicación de la Política Europea de Vecindad

3.1.   El CESE considera que la Asociación Oriental constituye el nuevo marco estratégico de la dimensión oriental de la PEV y una manifestación de solidaridad con la población de Europa Oriental. Debe basarse en la asunción de valores comunes, el respaldo de los derechos humanos y las libertades fundamentales, la buena gobernanza y la construcción de una sociedad democrática de la que forma parte integrante la sociedad civil. La voluntad política de los gobiernos de los países socios de desarrollar el diálogo con la sociedad civil y apoyar el diálogo entre los interlocutores sociales debería ser uno de los indicadores para la utilización de los instrumentos y programas de cooperación existentes en el marco de la Asociación Oriental.

3.2.   La crisis financiera y económica mundial, cada vez más grave, amenaza el desarrollo económico y la estabilidad de los vecinos orientales de la UE. A juicio del CESE, es importante que el programa de cooperación de la Asociación Oriental y los medios financieros asignados en el marco del IEVA tengan como objetivo respaldar las reformas estructurales a largo plazo y a la vez se orienten de manera que ayuden a los gobiernos de los países socios a estabilizar la situación económica y social y a evitar las repercusiones negativas de la crisis en las categorías más vulnerables de la población.

3.3.   La Asociación Oriental pretende ayudar a los países de Europa Oriental a modernizarse conforme a las normas de la UE, sin ofrecerles no obstante perspectivas directas de adhesión, lo que no debería limitar las ambiciones de los diferentes países respecto a sus futuras relaciones con la UE. Con el fin de aumentar la motivación de los países socios para aplicar de manera más activa las reformas y las normas inspiradas por la UE, el CESE aboga por que se les proponga la posibilidad de adquirir un estatuto privilegiado una vez hayan incorporado el acervo comunitario en los sectores precisos y acordados. De este modo podrían, como los países del Espacio Económico Europeo[(7)](#ntr7-C_2009277ES.01003001-E0007), integrarse en el mercado interior, participar en los programas de las instituciones y agencias comunitarias e intervenir en la elaboración a nivel de expertos de nuevos actos legislativos, sin derecho de voto.

3.4.   La Asociación Oriental debería percibirse como el instrumento mediante el cual la UE permitirá a Azerbaiyán, y a más largo plazo a Belarús, cumplir las condiciones de adhesión a la OMC. El hecho de que todos los demás países de la Asociación Oriental sean ya miembros de la OMC proporciona un marco propicio al establecimiento de un diálogo multilateral que no trate únicamente de la liberalización de los intercambios comerciales entre la UE y los distintos países socios, sino también de una liberalización regional del comercio entre los países de la Asociación Oriental. Desde la puesta en marcha de esta asociación, la prioridad de la UE debería ser la creación de una Comunidad Económica de Vecindad a imagen del EEE[(8)](#ntr8-C_2009277ES.01003001-E0008).

El CESE recomienda que en la realización de la política de la Asociación Oriental se aprovechen las enseñanzas de la aplicación de la PEV de 2004 a 2008[(9)](#ntr9-C_2009277ES.01003001-E0009). Estas enseñanzas pueden sintetizarse como sigue:

3.5.1.   Se debería consultar a la sociedad civil en las futuras negociaciones sobre los acuerdos de asociación entre la UE y los países socios, y especialmente sobre la función de la sociedad civil y la posibilidad de crear, en el marco de estos acuerdos, comités consultivos mixtos compuestos por representantes de la sociedad civil de los países socios y de los Estados miembros de la UE.

3.5.2.   Convendría que los gobiernos de los países socios planifiquen y apliquen las prioridades de los planes nacionales de acción en cooperación con la Comisión Europea y las demás partes interesadas (fuerzas políticas, interlocutores sociales, sociedad civil, colectividades locales y regionales), para que la realización de estos planes reciba un respaldo lo más amplio posible. Los planes de acción deberían incluir disposiciones que permitan a la sociedad civil participar más eficazmente en el proceso de consulta, garantizando entre otras cosas que los documentos europeos se traduzcan a las lenguas nacionales.

3.5.3.   Los subcomités conjuntos encargados de la cooperación sobre cuestiones sectoriales, creados por los acuerdos de asociación y cooperación, están llamados a difundir la información y permitir la retroinformación en el marco de la PEV; sólo ejercen esa función parcialmente, dado que se reúnen con escasa frecuencia y regularidad. Convendría que las reuniones de estos subcomités y su control revistieran un carácter apremiante. Se debería instar a los representantes de las plataformas institucionales que está previsto crear en el marco de la Asociación Oriental (cooperación parlamentaria EuroNest, Foro de la Sociedad Civil, Asamblea Local y Regional) a supervisar los trabajos de los subcomités y las actividades de los órganos nacionales en lo que atañe a la aplicación de las prioridades establecidas por los planes de acción. La evaluación de los progresos realizados debería basarse en criterios de referencia claros, establecidos conjuntamente, transparentes y mensurables, y la sociedad civil debería tener la posibilidad de participar en la definición de estos criterios y en el seguimiento de su aplicación.

3.5.4.   La iniciativa de la Asociación Oriental debería incluir una definición más explícita de los instrumentos sectoriales. Convendría definir con precisión los criterios que permitirán a los países socios participar en un programa sectorial o en una agencia específica, para que cada país sepa qué condiciones hay que cumplir para poder participar en los programas y en las agencias de la Comunidad.

3.5.5.   Las plataformas temáticas deberían propiciar el intercambio regular de buenas prácticas entre la UE, los Estados miembros y los países socios, para establecer así proyectos multilaterales comunes en los ámbitos apropiados. Dentro de las plataformas se podrían mantener negociaciones sobre cuestiones como las siguientes:

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| — | los principios del Estado de Derecho |

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| — | los principios de la economía social de mercado y su marco normativo |

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| — | la buena gobernanza |

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| — | la lucha contra la corrupción y la economía sumergida |

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| — | los problemas sociales, incluida la igualdad entre hombres y mujeres |

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| — | las migraciones y las relaciones entre personas |

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| — | el fomento del diálogo social y civil |

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| — | la supresión de los obstáculos a los intercambios comerciales |

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| — | la protección de los derechos de propiedad intelectual |

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| — | la erradicación de la pobreza |

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| — | la seguridad y la eficacia energética |

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| — | el respeto de las normas en materia de seguridad alimentaria |

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| — | la protección contra las importaciones de productos peligrosos procedentes de países terceros |

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| — | la protección del medio ambiente y de la salud pública |

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| — | la cooperación transfronteriza, etc. |

Es preciso que las organizaciones de la sociedad civil representadas en el Foro de la Sociedad Civil participen en la elección y el examen de estas cuestiones. Para poder desempeñar esta tarea, las organizaciones de la sociedad civil deberían beneficiarse de una financiación adecuada.

3.6.   El CESE considera que los países socios sólo deberán poder participar en el programa de cooperación, en el marco de la Asociación Oriental, si asumen y garantizan plenamente el respeto de valores comunes como los derechos humanos y las libertades fundamentales, la buena gobernanza y un diálogo con la sociedad civil independiente y los interlocutores sociales. El CESE recuerda que esto se refiere muy especialmente a Belarús y a su participación en la Asociación Oriental.

3.7.   A juicio del CESE, es esencial que la Asociación Oriental no implique la aparición de nuevas líneas de fractura en Europa Oriental, y que esté abierta a la participación de representantes de países terceros sobre los temas que afectan a sus intereses comunes. Son numerosas las prioridades de la Asociación Oriental que son objeto de una asociación estratégica entre la UE y Rusia. Cabe citar entre otros el ejemplo del diálogo sobre la seguridad energética, sobre los problemas migratorios, sobre el medio ambiente o sobre otros problemas regionales o mundiales, diálogo en el que sólo se podrán alcanzar resultados concretos si en él participan Rusia, Turquía e incluso representantes de los países de Asia Central. El CESE sugiere que los representantes de la sociedad civil de estos países terceros intervengan en las negociaciones que se mantendrán sobre estas cuestiones en el Foro de la Sociedad Civil o en el marco de otras plataformas.

3.8.   La Asociación Oriental debería llegar a completar la sinergia del Mar Negro. Estas dos iniciativas tienen objetivos diferentes y no utilizan los mismos instrumentos, pero comparten algunos ámbitos esenciales de intervención. Por tanto es indispensable reforzar la coordinación de los planteamientos adoptados en el marco de ambas iniciativas, con el fin de impedir el desdoblamiento inútil o la redundancia de determinadas actividades.

3.9.   Para cumplir los objetivos de la Asociación Oriental es esencial fomentar los contactos entre los ciudadanos. La movilidad constituye un elemento crucial tanto en el marco de las relaciones bilaterales como en el contexto multilateral. Para avanzar hacia el objetivo final de establecer un régimen de exención de visados con estos países convendría actuar progresivamente suavizando el régimen de visados para los estudiantes, los hombres de negocios, las personas que viajan regularmente a los Estados miembros de la UE y sus familiares, y también reduciendo los derechos de visado. Previamente convendría concluir los acuerdos necesarios con los países socios.

3.10.   El CESE propone mantener un diálogo con los países socios, los Estados miembros, los interlocutores sociales y la sociedad civil organizada sobre cuestiones relativas al mercado de trabajo, incluidos el desarrollo y la movilidad de los trabajadores, así como sobre la adopción de medidas para luchar en común contra el trabajo ilegal y contra el incumplimiento de los convenios importantes de la OIT.

4.   Características de las organizaciones de la sociedad civil en los países de la Asociación Oriental.

4.1.   Aunque el contexto histórico, político y socioeconómico de los seis países de la Asociación Oriental sea diferente, la sociedad civil de estos países presenta numerosas similitudes debido a la evolución societal que experimentaron en la época de la Unión Soviética, en la que las organizaciones de la sociedad civil no eran más que una simple «correa de transmisión» del partido comunista al poder.

4.2.   El desmembramiento de la Unión Soviética permitió a estos países acceder a la independencia, aunque trajo consigo un derrumbe significativo de su economía. Las reformas económicas encaminadas a pasar del modelo dirigista a la economía de mercado se han realizado con lentitud y sin visión de conjunto. Además, la situación se ha complicado por la inestabilidad política y la lucha por el poder. Al menos en cuatro países (Moldova, Armenia, Azerbaiyán y Georgia) la situación se ha deteriorado debido a conflictos armados con los países vecinos o con regiones secesionistas.

4.3.   Pese al crecimiento económico registrado a finales de la década de 1990 y después del 2000, estos países siguen caracterizándose por una situación muy inestable, lo que agrava todavía más las duras repercusiones de la crisis económica actual. Existen profundas diferencias sociales; gran parte de la población vive de la economía sumergida o ha emigrado para buscar trabajo en el extranjero. Los principales obstáculos a la modernización y el desarrollo siguen siendo la burocracia, una reglamentación hipertrofiada y la corrupción que las acompaña.

4.4.   En todos los países socios, el ámbito de acción de la sociedad civil se ha abierto progresivamente durante estos últimos años; cabe observar una ligera mejoría incluso en Belarús, debido a las presiones de la UE y de la opinión pública internacional. La Política Europea de Vecindad y sus instrumentos, así como la Organización Internacional del Trabajo (OIT), contribuyen al establecimiento gradual de un diálogo social y a su institucionalización en los países socios. Todavía se está lejos de respetar las normas comunitarias relativas a la independencia de la justicia, el reparto de la autoridad y la responsabilidad entre el poder central y los entes territoriales, una interpretación y una aplicación correctas de los derechos y las libertades cívicas, y la independencia de los medios de comunicación. Los gobiernos dudan en aceptar el pluralismo de la sociedad, la independencia de los interlocutores sociales y de las organizaciones de la sociedad civil, y su derecho al diálogo social y civil que debería reforzar a la sociedad en su conjunto.

4.5.   Desde hace cinco años, el CESE ha estudiado la situación de la sociedad civil en todos los países socios, especialmente en lo que se refiere a la libertad de asociación, el registro, las normas y los procedimientos fiscales, la libertad de expresión y el funcionamiento de las consultas tripartitas. A este respecto ha emitido dictámenes que incluyen numerosas recomendaciones[(10)](#ntr10-C_2009277ES.01003001-E0010).

4.6.   Los participantes en la conferencia sobre el diálogo social y civil en la sinergia del Mar Negro y la Asociación Oriental, organizada conjuntamente por el CESE y la OIT los días 2 y 3 de marzo de 2009, confirmaron que en todos los países socios existe oficialmente un diálogo tripartito, pero que su contenido está lejos de permitirle cumplir su misión. Además no se ha conseguido establecer un diálogo social a escala regional ni un diálogo sectorial. Todos los participantes señalaron que era necesario asociar efectivamente a la sociedad civil a estas dos iniciativas regionales.

4.7.   Situación de los diferentes grupos de la sociedad civil

4.7.1.   Organizaciones de empresarios

En todos los países socios existen actores tradicionales que representan a los empresarios y les proporcionan los servicios necesarios, como las cámaras de comercio o las asociaciones de empresarios. Las reformas en curso y la necesidad de encontrar interlocutores, entre los empresarios, en el marco del diálogo social han propiciado la creación de organizaciones de empresarios que agrupan a las grandes empresas y a las asociaciones profesionales. Estas organizaciones siguen afrontando grandes dificultades; muchas de ellas no son suficientemente representativas, están fragmentadas y compiten entre sí. En algunos países, sobre todo en los que el sector público sigue dominando la economía, como en Belarús, Moldova o Azerbaiyán, están estrechamente vinculadas al poder, lo que limita sus posibilidades de criticar con total independencia la política gubernamental y de oponerse a ella. Esto restringe considerablemente su interés y su disposición a participar en el diálogo social.

4.7.2.   Organizaciones sindicales

4.7.2.1.   En la mayor parte de los países socios, los sindicatos tradicionales de tipo soviético han emprendido un proceso de reforma y han adoptado, con más o menos éxito, los principios de democracia, independencia y libertad que defienden los movimientos sindicales internacionales y europeos. En Belarús y en Ucrania se han creado nuevas organizaciones sindicales. Sin embargo, en general se está aún lejos de respetar el principio de independencia de las organizaciones de trabajadores, como demuestran en algunos países las diversas injerencias gubernamentales que provocan denuncias ante la OIT por violación de las libertades sindicales.

4.7.2.2.   Aunque el conjunto de los países socios haya ratificado los principales convenios de la OIT, se producen violaciones del convenio sobre el derecho de negociación colectiva y la libertad de asociación, que se concretan en dificultades para el registro y restricciones del derecho de huelga. En las empresas se burlan de los derechos fundamentales y se despide a determinados responsables sindicales.

4.7.2.3.   No obstante, en conjunto se han realizado progresos, que permiten a los sindicatos desempeñar un papel positivo en la consolidación de los procesos democráticos en los países socios.

4.7.3.   Organizaciones no gubernamentales

4.7.3.1.   El número de organizaciones de la sociedad civil ha aumentado notablemente en todos los países socios. Las actividades de estas organizaciones se centran principalmente en la integración europea y en cuestiones sociales como las migraciones, la educación, la salud, la economía social, la lucha contra la pobreza, la protección del medio ambiente, los derechos humanos y cívicos, la lucha contra la corrupción, la defensa de los derechos de los consumidores o la representación de los intereses de los agricultores y los artesanos. Estas organizaciones forman parte de redes europeas e internacionales, y han contribuido activamente a la defensa de los valores democráticos durante las revoluciones de Ucrania y Georgia.

4.7.3.2.   En todos los países socios, las organizaciones no gubernamentales afrontan numerosos problemas derivados de la desconfianza de los gobiernos hacia la sociedad civil. Esto ocurre especialmente cuando el gobierno no puede controlar las ONG y se esfuerza por limitar legalmente su margen de maniobra independiente. Las organizaciones no gubernamentales independientes experimentan, entre otras, dificultades de financiación, de forma que se ven obligadas a pedir ayuda al extranjero. De este modo se exponen a la crítica de que defienden los intereses extranjeros en detrimento de los nacionales. En muchos países socios existen organizaciones no gubernamentales cercanas al gobierno que se imponen en diferentes foros de diálogo civil.

4.7.3.3.   Sin embargo, tanto la situación como la conciencia de la necesidad de desarrollar un diálogo civil mejoran gradualmente, gracias sobre todo a los intercambios de información y experiencias y a la creación de diversas redes de la sociedad civil. En Ucrania se han producido avances considerables en lo que atañe al diálogo entre el gobierno y las organizaciones no gubernamentales, que apoyan activamente la integración europea.

5.   La función del CESE en la Asociación Oriental

5.1.   El CESE desea seguir desempeñando su función con el fin de reforzar la situación, las capacidades y el desarrollo de las redes regionales y nacionales de la sociedad civil organizada en los países socios, para permitirles participar lo más eficazmente posible en los programas e instrumentos bilaterales y multilaterales, contribuyendo así al cumplimiento de los objetivos de la Asociación Oriental.

5.2.   En estos últimos años, el CESE ha adquirido una experiencia muy valiosa en lo que se refiere a la creación de redes de la sociedad civil a escala regional y nacional, por ejemplo en el ámbito de Euromed, en los países ACP, en el Caribe, en Centroamérica, en el Mercosur, en China, India y Brasil. El Comité es además el interlocutor europeo en los comités consultivos mixtos creados por los acuerdos de asociación con Turquía, Croacia y en el futuro con la ARYM. Las actividades del CESE han contribuido a reforzar la sociedad civil en todas estas regiones y países.

5.3.   El CESE también se propone desempeñar una función similar en sus relaciones con los países de Europa Oriental y del Cáucaso Meridional. En 2004 creó un grupo de «vecinos del Este»; además ha realizado análisis básicos sobre el estatuto y el ámbito de acción de las organizaciones de la sociedad civil en los países socios, y ha establecido contactos directos con ellas. El Comité ha organizado varios eventos en este sentido, como la conferencia sobre el diálogo social y civil en la sinergia del Mar Negro y la Asociación Oriental mencionada anteriormente.

5.4.   Por lo tanto, el CESE insta a la Comisión Europea y al Consejo a asignarle una función central para garantizar la participación activa de la sociedad civil en la estructura institucional de la Asociación Oriental. En la perspectiva de la creación del Foro de la Sociedad Civil de esta asociación, se podría aprovechar la experiencia y los consiguientes conocimientos de que dispone el CESE en este ámbito y utilizar sus contactos en la sociedad civil, con los interlocutores sociales y en sus redes nacionales y regionales, tanto en los países socios como en la UE. El Foro de la Sociedad Civil de la Asociación Oriental debería crearse inmediatamente después de la presentación oficial de esta iniciativa, durante el segundo semestre de 2009.

5.5.   Convendría conferir al Foro de la Sociedad Civil de la Asociación Oriental un carácter operacional y flexible; este foro debería agrupar a las organizaciones representativas, democráticas e independientes de la sociedad civil de la UE y de los países socios que representan a los empresarios y los asalariados, así como otras organizaciones no gubernamentales que aportarían un valor añadido concreto a la realización de esta iniciativa. El Foro de la Sociedad Civil podría reunirse al menos una vez al año, alternativamente en la UE y en uno de los países socios. Podría crear grupos de trabajo y equipos que abordarían cuestiones problemáticas y complejas (véase punto 3.5.5), en el contexto del cuarto nivel operativo de la Asociación Oriental y estableciendo paneles para asuntos específicos, y formularían propuestas y recomendaciones a los representantes de la UE y los gobiernos de los países socios. De los aspectos organizativos y administrativos se encargaría la secretaría en el marco del CESE, con una contribución financiera del capítulo correspondiente del IEVA.

5.6.   El CESE seguirá apoyando la creación de estructuras que agrupen a las organizaciones de la sociedad civil, incluidos los interlocutores sociales, en los países socios para que puedan integrarse activamente en el proceso consultivo que acompaña la elaboración de las prioridades comunes de los Planes de acción y del Instrumento Europeo de Vecindad y Asociación (IEVA), la definición de las acciones indispensables a nivel nacional, el seguimiento, la retroinformación y la evaluación ulterior de los progresos realizados. El Foro de la Sociedad Civil podría ser la plataforma apropiada para el intercambio de buenas prácticas respecto al papel de la sociedad civil en los procesos nacionales de toma de decisiones y en el desarrollo del diálogo social.

5.7.   Los comités consultivos mixtos que asocian a la sociedad civil de la UE y de los países concernidos podrían participar también en este proceso, una vez hayan sido creados de conformidad con los acuerdos de asociación.

5.8.   Para que las organizaciones de la sociedad civil puedan desempeñar adecuadamente las difíciles tareas mencionadas es preciso aportarles el apoyo y la ayuda necesarios. El CESE insta por tanto a la Comisión a incorporar en el programa de desarrollo institucional global, además de a las administraciones públicas, a las organizaciones de la sociedad civil, que podrían aprovechar la experiencia de sus homólogas de los Estados miembros de la UE en el marco de programas de asociación.

5.9.   La Comisión Europea ha invitado al CESE a participar en las plataformas temáticas «democracia, buena gobernanza y estabilidad» y «contactos entre los ciudadanos». El CESE está convencido de que dispone de las capacidades y la experiencia necesarias para que se le invite también a participar en las otras dos plataformas sobre «integración económicay»«seguridad energética». Propugna asimismo que la sociedad civil de los países socios y el Foro de la Sociedad Civil participen también en estas plataformas.

Bruselas, 13 de mayo de 2009.

El Presidente del Comité Económico y Social Europeo

Mario SEPI

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