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Language: es
Format: md

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# 91999E1523

**PREGUNTA ESCRITA P-1523/99 de Hiltrud Breyer (Verts/ALE) a la Comisión. Mediciones de la dioxina de los alimentos.** 
  
*Diario Oficial n° 170 E de 20/06/2000 p. 0031 - 0032*

  

PREGUNTA ESCRITA P-1523/99

de Hiltrud Breyer (Verts/ALE) a la Comisión

(1 de septiembre de 1999)

Asunto: Mediciones de la dioxina de los alimentos

En una carta de la industria alemana de la alimentación BLL, de junio de 1999, se informa de que las autoridades belgas declaran carentes de dioxina productos elaborados pese a que la prueba de ello se obtiene únicamente mediante cálculos por muestreo de 7 PCB. Estos métodos de medición por muestreo pueden en su caso utilizarse con aceites para lubricación y aceites usados, pero no en el sector de la alimentación.

1. ¿Está la Comisión informada de este dudoso procedimiento de cálculo por muestreo que llevan a cabo las autoridades belgas?

2. ¿Está la Comisión de acuerdo con la diputada en cuanto a que debido al alto potencial de riesgo que suponen los PCB no se deben realizar cálculos arbitrarios por muestreo?

3. ¿Está la Comisión de acuerdo con la diputada en cuanto a que un valor límite de 1-4 pg/Kg es absurdo y arbitrario, y no garantiza que puedan descartarse riesgos para la salud?

4. ¿Cuándo prevé la Comisión establecer límites máximos para la dioxina que pueden contener los alimentos para poner fin a la escandalosa situación que supone la falta de cálculos de valores límite y la autorregulación irresponsable de la industria de la alimentación?

5. ¿Está la Comisión informada de que la Environmental Protection Agency (EPA) de los EE.UU. cuenta con recientes estudios que demuestran que pueden calificarse de tóxicos muchos más PCB (que los 7 citados)? ¿Conoce la Comisión dichos estudios? ¿Qué conclusiones saca de ellos?

Respuesta del Sr. Byrne en nombre de la Comisión

(15 de octubre de 1999)

La contaminación de los artículos de alimentación comunicada por Bélgica a la Comisión y a los restantes Estados miembros el 27 de mayo de 1999 se caracteriza por niveles anormales de dioxinas en las materias grasas recicladas, utilizadas accidentalmente en los piensos empleados por algunas granjas de aves de corral y de ganado porcino y bovino.

La Comisión ha analizado los distintos estudios realizados sobre dicha contaminación. Estos muestran que es posible detectar la contaminación en las grasas por la presencia de siete policlorobifenilos (PCB); a saber, 28, 52, 101, 118, 138, 153 y 180. Este método de detección no resulta apropiado para otros supuestos de contaminación por dioxinas en un contexto diferente; en ese caso convendría utilizar otros PCB como marcadores de la contaminación por dioxinas, u otros marcadores en caso de que la contaminación por estas sustancias no esté vinculada a la presencia de PCB. Así pues, en cada caso de contaminación accidental por dioxinas se buscan los marcadores más fiables, que no siempre han de ser los más tóxicos.

Habida cuenta del equipo técnico necesario para la detección de dioxinas en los alimentos, así como de la duración y el coste de este proceso, los laboratorios capaces de realizar este tipo de análisis son escasos. Por lo tanto, en el caso de un estudio de gran extensión, es siempre preferible recurrir a análisis menos costosos y de menor duración centrados en los PCB, unos marcadores fiables que, no obstante, permiten determinar los productos contaminados y que pueden, llegado el caso, servir como paso previo para la detección de dioxinas.

En cuanto al establecimiento de valores límite para los niveles de dioxinas en los alimentos, en junio de 1998 la Comisión emprendió un estudio pormenorizado de los niveles de contaminación hallados en los artículos de alimentación en varios países de la Comunidad. Dicho estudio se inscribe en el programa de cooperación científica entre los Estados miembros (SCOOP). Sus resultados preliminares, que deberían estar disponibles en muy breve plazo, así como los de los trabajos en curso del Centro Común de Investigación y del Instituto de Materiales y Medidas de Referencia permitirán mejorar la evaluación de los riesgos y servirán de base para los análisis posteriores.

A la espera de disponer de datos que le permitan pronunciarse sobre los valores límite de dioxinas en los alimentos, la Comisión se ha basado en la evaluación científica de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que ha recomendado que se aplique a las dioxinas una ingesta diaria tolerable (IDT) de 1 a 4 picogramos por kilogramo de peso corporal. Al fijar este valor, la OMS trataba de proteger al máximo la salud de las personas, reconociendo al mismo tiempo la existencia de una presencia difusa de dioxinas en todos los países industrializados. En esencia, hasta 1999 los planes de vigilancia previstos en estos países y en los Estados miembros, en particular, aspiraban a evitar la comercialización de leche y productos lácteos contaminados. La Comisión propondrá a los Estados miembros que adopten las disposiciones pertinentes a fin de detectar la presencia de dioxinas y PCB en el conjunto de las carnes, pescados y productos derivados a partir del año 2000.

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