Source: EURLEX
Language: es
Format: md

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# 52013DC0210

**INFORME DE LA COMISIÓN AL PARLAMENTO EUROPEO, AL CONSEJO, AL COMITÉ ECONÓMICO Y SOCIAL EUROPEO Y AL COMITÉ DE LAS REGIONES Política de cohesión: Informe estratégico de 2013 sobre la aplicación del programa en el periodo 2007-2013 /\* COM/2013/0210 final \*/**

  

INFORME DE LA COMISIÓN AL PARLAMENTO
EUROPEO, AL CONSEJO, AL COMITÉ ECONÓMICO Y SOCIAL EUROPEO Y AL COMITÉ DE LAS
REGIONES

Política de cohesión: Informe
estratégico de 2013
 sobre la aplicación del programa en el periodo 2007-2013

1.           Introducción

En el presente informe se presenta el segundo
resumen estratégico de la aplicación de los programas de política de cohesión
del periodo 2007-2013, que finalizan en 2015. El primer informe se presentó en
marzo de 2010. En el informe actual se resumen los 27 informes estratégicos
presentados por los Estados miembros a finales de 2012[1].

La política de cohesión realiza inversiones
con el fin de modernizar las economías nacionales y regionales mediante el
apoyo a la innovación y la creación de empleo en PYME, I+D, mercados de trabajo
y capital humano, y ello a través de la creación de infraestructuras de red
fundamentales, la protección del medio ambiente, el refuerzo de la inclusión
social y el desarrollo de las capacidades administrativas. Desde 2008, es aún
más importante conseguir una aplicación eficaz de esta política como
consecuencia de la crisis económica, ya que garantiza una inversión pública
continuada en el contexto de la consolidación fiscal en muchos Estados
miembros.

Los informes presentan una visión general de
los desafíos socioeconómicos a que se enfrentan los Estados miembros, así como
de la aplicación de los programas financiados por la UE en un periodo de
dificultades históricas. Al hacerlo, contribuyen a reforzar la transparencia de
los objetivos de la política de cohesión y la obligación de rendir cuentas
sobre su consecución.

En un documento de trabajo de los servicios
de la Comisión adjunto[2]
se explica de qué manera esta evalúa los progresos y se presentan 13 fichas
descriptivas temáticas en las que se reúne material sobre la aplicación.

En el presente informe se muestra que, desde
el informe de 2010, se ha acelerado la aplicación, con importantes
contribuciones en muchos ámbitos necesarios para sostener el crecimiento y
crear empleo. Asimismo, los datos disponibles apuntan a claros avances en la
consecución de los objetivos establecidos al principio del periodo.

Esta política también ha demostrado su capacidad para adaptarse a
unas circunstancias cambiantes y para responder eficazmente a la crisis. Una
vez dicho esto, todavía se esperan más resultados significativos de los
programas hasta el final de 2015, y es importante mantener e incluso redoblar
los esfuerzos realizados hasta ahora.

Por último, la Comisión ha propuesto cambios
significativos para el periodo 2014-2020 en relación con muchos de los temas
analizados en el presente informe: concentración de recursos, centrar la
atención en los resultados, comunicación fiable de información a partir de
indicadores comunes, un marco de rendimiento y evaluación. El presente informe
y la documentación adjunta sirven de fundamento para la pertinencia de los
cambios propuestos.

2.           Evoluciones y
tendencias socioeconómicas

La crisis financiera y económica que se
inició en 2008 ha modificado drásticamente el contexto de los programas de la
política de cohesión. Mientras que en 2008 el crecimiento del PIB en la UE ya
fue muy reducido (0,3 %), en 2009 se redujo más del 4 %. En 2010 y
2011, la UE volvió a tener tasas de crecimiento positivas, pero es posible que
se haya producido una nueva contracción en 2012[3].
La recesión ha sido especialmente profunda en los Países Bálticos, Grecia,
Irlanda, Portugal y España. Tanto los Países Bálticos como Irlanda han
conseguido volver a un crecimiento positivo y se prevé que sigan creciendo.
Portugal y España seguirán estando en recesión en 2012 y 2013, pero se espera
que vuelvan a tener un crecimiento positivo en 2014. Por el contrario, Chipre y
Grecia se enfrentan a una caída continuada del PIB[4].

El empleo se ha reducido significativamente
en la UE desde el inicio de la crisis. En los cinco años transcurridos hasta el
último trimestre de 2012 se han perdido seis millones de empleos. Después de
una ligera recuperación a partir de inicios de 2010, la tendencia ha sido
negativa desde mediados de 2011. Durante el cuarto trimestre de 2012 se produjo
una reducción del desempleo del 0,4 % en comparación con el cuarto
trimestre de 2011.

La tasa de desempleo era del 10,8 % en enero
de 2013, mientras que en enero de 2009 era del 8,1 %. Los datos más recientes
muestran claramente la divergencia entre los Estados miembros, especialmente
entre el norte y el sur de la zona del euro. La diferencia entre las tasas de
desempleo de estas dos zonas era de 3,5 puntos en 2000 y se redujo a cero en 2007,
pero aumentó rápidamente hasta 10,5 puntos en diciembre de 2012. La diferencia
entre las tasas de desempleo más elevadas y más bajas, en concreto, el 4,9 % de
Austria en enero de 2013 y el 27,0 % de Grecia en noviembre de 2012, es la
mayor nunca registrada. La debilidad de la actividad económica seguirá
afectando negativamente a los mercados laborales. Se espera que la tasa de
desempleo en la UE se incremente aún más hasta el 11 % en 2013 y 2014.

La crisis económica ha provocado también un
claro deterioro del clima empresarial y de la confianza de los consumidores.
Las inversiones totales (formación bruta de capital fijo) se ha reducido del
21 % del PIB en 2008 al 18 % en 2012. Las exportaciones de productos
y servicios y las inversiones extranjeras directas se redujeron rápidamente en
2009, pero se han recuperado desde entonces.

Existen datos[5] que apuntan a que la crisis económica y las respuestas a la misma
están provocando un incremento de las disparidades regionales, por ejemplo
entre regiones con capitales o industriales y regiones menos desarrolladas o
periféricas.

3.           La crisis: problemas y
respuestas

Las consecuencias negativas de la crisis no
se han hecho sentir por igual o simultáneamente en los Estados miembros, las
regiones y las ciudades. Muchos informes nacionales reflejan tendencias
amplias, pero varían el calendario y la intensidad.

Algunos programas han experimentado una
reducción de la demanda de apoyo a largo plazo para la innovación, una
reducción del tamaño de determinados proyectos y unos plazos más dilatados para
su aplicación. Al mismo tiempo, se ha incrementado la demanda de medidas tales
como intervenciones del mercado de trabajo, apoyo genérico a las empresas y
acceso a la financiación para las PYME, o se ha recurrido en mayor medida a
ellas. Muchos programas se enfrentan a problemas con la cofinanciación nacional
o regional[6]
y a fluctuaciones de los tipos de cambio[7],
pero, afortunadamente, también están experimentando una reducción de los costes
de construcción[8].

La consolidación fiscal ha afectado de manera
especialmente grave a las inversiones públicas fijas: estas se han reducido un
12 % en términos reales en los dos años de 2009 a 2011 en toda la UE y al
menos en este volumen en BG, RO, ES, GR y PT. El apoyo del FEDER y el Fondo de
Cohesión ha sido equivalente a más de un tercio del gasto público en capital
anual en la mayor parte de los países de la EU 12 durante el periodo de
programación. Sin embargo, debido a que todavía debe pagarse a los Estados
miembros una gran parte de la financiación disponible total, el importe
pendiente de solicitud hasta el final del periodo equivale a aproximadamente la
mitad o más del gasto anual en capital en ocho de los países de la EU 12 y
a casi un tercio en GR y PT. Tiene también un tamaño similar en las regiones
del objetivo de Convergencia de ES e IT. Estas cifras subrayan la importancia
capital de la financiación de la política de cohesión para el gasto de
desarrollo en muchas partes de la UE[9].

A fin de responder a estos desafíos, las instituciones de la UE
han reaccionado rápidamente movilizando todos los instrumentos disponibles y,
en caso necesario, adaptándolos.

3.1.        Flexibilidad del
programa

Hasta finales de 2012 se habían reprogramado
casi 36 000 millones de euros – es decir, el 11 % de los fondos totales –
de un área temática a otra a fin de apoyar las necesidades más acuciantes y
reforzar determinadas intervenciones. De esta cantidad, más de 30 000
millones de euros eran del FEDER y el Fondo de Cohesión y casi 5 500
millones de euros del FSE.

Los principales cambios han consistido en
incrementos para innovación e I+D, apoyo genérico a las empresas, energía
sostenible, infraestructuras culturales y sociales, carreteras y mercado de
trabajo. Las reducciones han afectado a los servicios de TIC, las medidas
medioambientales, los ferrocarriles, otros medios de transporte, la formación y
la educación y las medidas de desarrollo de la capacidad – todos ellos ámbitos
con una menor demanda debido a la crisis o en las que los recursos programados han
resultado ser demasiado ambiciosos.

La Comisión ha apoyado a los Estados miembros en esta acción de
reprogramación. En primer lugar, creó en julio de 2011 un grupo de trabajo para
ayudar a Grecia a cumplir el plan de ajuste de la UE y el FMI y a acelerar su
absorción de fondos de la UE. A continuación, el Consejo Europeo apoyó en 2012
los equipos de acción de Juventud y PYME en Estados miembros seleccionados a
fin de abordar los desafíos que plantea el empleo juvenil (véase el punto 4.1).

3.2.        Otras medidas anticrisis

Como parte de su
respuesta a la crisis financiera, las instituciones de la UE acordaron un
paquete de medidas para promover la simplificación y mejorar el flujo de la
financiación de la UE[10]. Una vez más, se mencionan ampliamente cuatro medidas en los
informes nacionales de 2012:

· Mejora del flujo de tesorería de las autoridades del programa: se ha utilizado un anticipo adicional de 6 250 millones de
euros de pagos de 2009 para prefinanciar principalmente beneficiarios públicos
(como por ejemplo municipios).

· Declaración de gastos relacionados con grandes proyectos todavía
no aprobados: utilizada por casi todos los
Estados miembros con grandes proyectos de infraestructuras.

· Simplificación o racionalización de procedimientos nacionales o
regionales: se ha garantizado una aplicación más
rápida mediante el pago de anticipos a autoridades públicas e incrementando
anticipos a empresas en el marco de programas de ayudas estatales[11].

·
Reducción de la cofinanciación nacional: en pleno respeto del límite reglamentario, la Comisión ha aprobado
reducciones en los requisitos nacionales de cofinanciación para varios Estados
miembros (ES, GR, IE, IT, LT y PT, y, en menor medida, BE, FR y UK). Además,
las instituciones de la UE han aprobado nuevas reducciones de la cofinanciación
nacional mediante incrementos temporales de las tasas de cofinanciación de
hasta el 95 % para los Estados miembros con las mayores dificultades
presupuestarias (GR, HU, IE, LV, PT y RO). Con una menor cofinanciación pública
nacional se pretenden reducir los volúmenes de inversión total del programa en
unos 15 500 millones de euros, es decir, aproximadamente el 3,1 % de
la inversión prevista total, o cerca del 11 % de la cofinanciación pública
nacional. Las mayores reducciones relativas de la cofinanciación pública se han
producido en IE, PT, LV, GR y ES, y oscilaban entre el 26 % (ES) y el
47 % (IE). El objetivo ha consistido en reducir la presión a que están
sometidos los presupuestos nacionales en un momento de crisis, a la vez que se
garantiza una inversión continuada en proyectos con potencial de crecimiento y
creación de empleo.

3.3.        Otros desafíos que
plantea la aplicación

Aunque los informes
mencionen a la crisis como la causa principal de las dificultades, algunos de
ellos[12] identifican otros factores. Entre ellos se incluyen la puesta en
marcha con retraso de los programas debido a la prórroga del periodo anterior,
carencias subyacentes (o incluso reducciones) de la capacidad administrativa,
los desafíos que plantea la preparación de grandes proyectos de
infraestructuras y la obtención de la aprobación de la Comisión, cambios en la
legislación, incoherencias en la implicación política (cambios en los gobiernos
nacionales y regionales y cambios en las instituciones) y los efectos de las
reformas sectoriales nacionales.

4.           Contribución a la
competitividad y la creación de empleo

Los programas de la política de cohesión se
concibieron como una contribución a la Estrategia de Lisboa para el crecimiento
y el empleo. La Estrategia de Lisboa fue sustituida en 2010 por la Estrategia
Europa 2020. Varios Consejos Europeos sucesivos han confirmado los objetivos de
la Estrategia EU 2020 y las Conclusiones del Consejo Europeo de junio de
2012 sobre el Pacto por el Crecimiento y el Empleo han destacado el papel de
los Fondos Estructurales y de Cohesión en el apoyo a estos objetivos.

La mayor parte de los Estados miembros
declaran que sus estrategias y objetivos de inversión iniciales siguen siendo
válidos a pesar de que la profunda crisis haya producido cambios en el contexto
socioeconómico. La mayoría de los informes creen que los programas alcanzarán
buena parte de sus objetivos.

Varios informes subrayan que la política de
cohesión ha sido de utilidad para sostener la inversión pública en ámbitos económicos
vitales tales como la inversión y el desarrollo, el apoyo a las PYME y la
energía sostenible, la reindustrialización, la inclusión social, las reformas
de los sistemas de educación y formación y los desafíos del mercado de trabajo.

Se han utilizado instrumentos financieros en
casi todos los Estados miembros para apoyar las inversiones y la creación de
empleo en PYME en un periodo de desapalancamiento del sector financiero. A
finales de 2011, los programas de cohesión han aportado más de 8 900 millones
de euros (el 4,4 % del total del FEDER) a instrumentos financieros para
las empresas, de los cuales más de 3 600 millones de euros (el 40 %)
se han pagado a empresas.

La importancia del FSE para enfrentarse a la
crisis depende de su papel de apoyo al mercado de trabajo. En el caso de los
Estados miembros gravemente afectados por la crisis pero que tienen capacidad
de respuesta, el FSE ha sido la principal fuente de apoyo a las políticas
activas del mercado de trabajo. Ha contribuido a reforzar estas políticas en
los Estados miembros que hacen frente a restricciones presupuestarias en los
que, históricamente, se ha tendido a apoyar principalmente medidas pasivas. En
estos países, los cambios en los programas estaban directamente relacionados
con los cambios en las políticas del mercado de trabajo.

Varios Estados miembros destacan el papel que
desempeñan el FEDER y el FSE en el fomento de las reformas nacionales,
especialmente en el ámbito de la mejora de la legislación, la reforma de los
sistemas educativos, el mercado de trabajo, la administración pública y las
reformas estructurales en el sector del agua. Además, el FSE ha impulsado el
desarrollo de capacidades para los interlocutores sociales.

Los Estados miembros
también describen las medidas que han tomado en respuesta a las recomendaciones
sobre países específicos aprobadas por el Consejo de la UE. Por ejemplo, PL
informa acerca de acciones correctoras tales como un plan ferroviario, una
reforma de la educación superior y la vinculación de la ciencia y la empresa
basándose en el conocimiento. LT informa acerca de medidas para luchar contra
el elevado desempleo, así como para mejorar la eficiencia energética de los
edificios. Por su parte, UK subraya el papel de la política de cohesión a la
hora de alentar la productividad regional y estimular el crecimiento y el
empleo.

4.1.        Centrar la atención en
la juventud y las PYME

En enero de 2012, el Consejo Europeo apoyó
una iniciativa para la creación de equipos de acción de Juventud y PYME en los
ocho Estados miembros que estaban más afectados por el desempleo juvenil. Como
resultado del trabajo de estos equipos de acción[13] de funcionarios de
la Comisión y representantes nacionales, se calcula que unos 780 000
jóvenes adicionales podrían beneficiarse de las reasignaciones del FSE para
desempleo juvenil y programas de formación. Las medidas del FEDER en el marco
de esta iniciativa podrían apoyar a 54 800 PYME más de lo originalmente
previsto. Estos resultados demuestran las medidas ambiciosas tomadas por una serie
de Estados miembros a fin de hacer frente a unos elevados niveles de desempleo
juvenil.

4.2.        Cuantificación de los
avances en la obtención de los objetivos de las políticas

Los informes contienen una gran cantidad de
información y datos. Se trata del primer periodo de programación en el que la
Comisión puede agregar y analizar datos relativos a indicadores comunes de
productos en los informes anuales de aplicación y los informes estratégicos
nacionales. Estos datos muestran que la política de cohesión ha tenido
resultados tangibles sobre el terreno y que existe una importante aceleración
de los productos y los resultados comunicados en 2011 en comparación con años
anteriores.

Pueden agregarse a nivel europeo los
siguientes logros concretos comunicados por los programas[14].

·
Se han creado casi 400 000 empleos hasta
la fecha, 190 000 de los cuales desde 2010. Esto incluye:

–
más de 15 600 empleos de investigación
(9 500 desde 2010),

–
más de 167 000 empleos en PYME
(69 100 desde 2010).

El mayor número de nuevos empleos comunicados
se encontraban en UK, IT, DE, ES, PL y HU. Esto demuestra que las ayudas de la
política de cohesión tienen un importante efecto anticíclico en el empleo que,
en algunos casos, es significativo.

·
Se han apoyado 53 240 proyectos de IDT y
16 000 proyectos de cooperación entre empresas e instituciones de
investigación.

·
Se ha apoyado a 53 160 nuevas empresas
(28 000 desde 2010), principalmente en la EU 15, pero también a un
número significativo en HU y PL.

·
Casi 1,9 millones de personas tienen ahora acceso
de banda ancha (concentrado en ES, FR, IE e IT).

·
Se han creado 1 222 megavatios de
capacidad de generación de electricidad adicional a partir de energías
renovables desde 2007, principalmente en la EU 15[15].

·
En la actualidad, 2,6 millones de personas adicionales
están abastecidas por proyectos de suministro de agua y 5,7 millones más
acceden a servicios de depuración de aguas residuales.

·
Se han iniciado más de 5 000 proyectos de
transporte y los resultados pueden comenzar a verse sobre el terreno: 460 km de
carreteras de la RTE-T y 334 km de ferrocarriles de la RTE-T[16].

·
Casi 3,4 millones de personas tienen acceso a
un mejor transporte urbano.

·
Se ha apoyado a más de 19 000 proyectos
de infraestructuras educativas, lo que ha beneficiado a 3,4 millones de estudiantes,
principalmente en IT, pero también se han conseguido importantes resultados en
BG, ES y GR.

En relación con el
FSE se produjo una aceleración significativa del número de participantes entre
2009 y 2010 (de 10 a más de 15 millones de participantes cada año) y se ha
mantenido este nivel. El perfil de los participantes es muy diverso y refleja
las diferentes condiciones nacionales y las prioridades para el apoyo del FSE.
Desde 2007 hasta el final de 2011, los Estados miembros han comunicado los resultados
siguientes:

·
12,5 millones de personas participaron en
acciones del FSE de apoyo al acceso al empleo mediante formación u otras formas
de asistencia. Dos tercios del total de participantes eran inactivos o estaban
en paro. En consecuencia, 2,4 millones encontraron un puesto de trabajo en un
plazo de 6 meses a partir de la finalización de la intervención, un logro
significativo habida cuenta de la crisis económica.

·
15 millones de participantes eran jóvenes
(menores de 24 años) y la cifra se incrementó significativamente en 2010 y 2011
en respuesta a la crisis. En DE, FR y HU, los jóvenes representan el 40 %
o más del total de participantes.

·
Casi la mitad (el 46 %) de los
participantes tienen estudios de educación secundaria como máximo. En DE, GR y
MT, representan más del 60 % del total de participantes, pero menos del
20 % en FI, SE, SI y CY. En CY, EE, LT y SI, el 40 % o más tiene
estudios de educación terciaria.

·
En el ámbito del aprendizaje permanente, el
FSE ha apoyado a unos 5 millones de jóvenes. En lo que respecta al perfil
educativo, 5,5 millones de participantes tenían baja cualificación[17].

·
Hasta la fecha, se ha cubierto a más de 14,5
millones de receptores finales y se ha llegado hasta una amplia gama de grupos
destinatarios en el ámbito de la inclusión social. El 18 % de los
participantes procedía de grupos especialmente vulnerables en el mercado de
trabajo. Si bien la situación varía, UK y AT parecen haber tenido un especial
éxito a la hora de llegar hasta las personas que tienen alguna forma de discapacidad.
Otros países, en concreto AT, CY, NL y LV, han tenido éxito a la hora de
utilizar el FSE para apoyar a las personas que forman parte de una minoría o
proceden de la inmigración.

·
Unos 700 000 participantes, en particular
funcionarios, han mejorado sus competencias con apoyo del FSE. Cuatro Estados
miembros (BG, GR, HU y RO) aplican un programa explícitamente dedicado al
desarrollo de capacidades institucionales.

·
Más de la mitad de los participantes (el
52 %) son mujeres, lo cual se corresponde con el objetivo global del FSE
de promover la igualdad de oportunidades e incrementar el nivel medio de la
participación de las mujeres en la mano de obra. En CY, EE, LT y LV,
representan más del 60 %.

Esta
información ofrece una buena imagen de la puesta en práctica, algo de lo que no
se disponía anteriormente, incluso si no cubre todos los efectos de la
política, ya que no pueden agregarse muchos otros indicadores. Si bien la
Comisión observa importantes progresos en los últimos años en la calidad de los
informes, muchas autoridades del programa podrían utilizar en mayor medida
indicadores básicos para el FEDER/FC y mejorar la precisión de los informes.
También se precisa un mayor uso de indicadores comunes de resultados para el
FSE. A mediados de 2013 se dispondrá de datos que cubren hasta el final de
2012. La Comisión seguirá publicando los datos transmitidos hasta el cierre en
2017.

4.3.        Los datos de la
evaluación

Las evaluaciones determinan de qué manera las
actividades del programa alimentan los objetivos de las políticas y desempeñan
un papel importante a la hora de proporcionar información para el debate sobre
las mismas. Los requisitos de evaluación de los Estados miembros durante este
periodo de programación no especifican ninguna necesidad de una evaluación del
impacto. Los datos generados están relacionados con las necesidades específicas
de las autoridades de gestión. Algunos países, en particular Polonia e Italia,
han realizado muchas evaluaciones hasta la fecha, muchas de ellas a pequeña
escala, pero incluyendo algunos estudios más estratégicos. Francia y Suecia han
reunido todas las constataciones de sus evaluaciones.

En la primera mitad del periodo de
programación, las evaluaciones se orientaban principalmente a los procesos, con
el fin de contribuir a una aplicación más ágil de los programas y a justificar
los cambios en los mismos. Se realizó un gran número de evaluaciones
intermedias (sistemáticamente en DE, FR, NL y UK). Las evaluaciones tendían a
confirmar la validez de la estrategia inicial, aunque se recomendaron algunos
ajustes tanto en la asignación de fondos como en los procedimientos de
implementación. En muchos casos, el impacto de la crisis económica era el
motivo principal para realizar los cambios.

A partir de 2011 se realizaron más
evaluaciones a fin de evaluar los efectos de los programas. Si bien resulta
imposible agregar los resultados de los Estados miembros, un reexamen de estas
evaluaciones efectuado por la DG Política Regional y Urbana[18] identificó un
número creciente de evaluaciones de investigación, desarrollo tecnológico e
innovación (IDTI) y medidas de apoyo a las empresas, y un número menor para
infraestructuras (lo cual no resulta sorprendente, puesto que estas
intervenciones tardan más en presentar resultados). Las evaluaciones registran
resultados positivos para IDTI. En muchos casos, las intervenciones generaron
una masa crítica que permitió progresar en las actividades nacionales o
regionales de I+D. Asimismo, la mayor parte de las evaluaciones de apoyo a
empresas comunicaron resultados positivos.

El número de evaluaciones de programas del
FSE se incrementó significativamente a partir de 2010. En ellas se muestra que
se ha incrementado fuertemente la pertinencia del FSE desde el inicio del
periodo de programación, a pesar de que la crisis haya tenido un papel negativo
en la eficacia de este Fondo.

La Comisión ha estado evaluando los programas
actuales mediante dos redes de evaluación de expertos y prosigue con su tarea.
La evaluación ex-post del periodo actual está prevista para finales de
2015. El trabajo de la Comisión depende de la disponibilidad de sistemas y
evaluaciones de seguimiento en los Estados miembros y las regiones. Existe
claramente la necesidad de unas evaluaciones de mayor calidad sobre los efectos
de las intervenciones, tanto durante el periodo actual como en el futuro. En el
periodo de programación 2014-2020 se exigirá a las autoridades de gestión que
creen un plan de evaluación y que evalúen la contribución de las intervenciones
de la política de cohesión en la consecución de los objetivos de los programas.

4.4.        Absorción de los fondos

Las cifras de la sección 4.2 solamente
muestran una parte de la realidad, ya que la entrega de los productos y los
resultados se produce con un cierto retraso y no pueden agregarse todos los
indicadores a nivel de la UE. Sin embargo, pueden complementarse con
información financiera sobre el porcentaje de selección de proyectos y los
gastos declarados a la Comisión.

Tendencias de la selección de proyectos

Cinco años después de que se iniciara el
periodo de programación y cuatro años antes de que finalice, el volumen
financiero comunicado de los proyectos seleccionados era de 246 000
millones de euros, lo que representa el 71 % de los recursos disponibles
de la UE. El gráfico 1 muestra la variación en la selección de proyectos por
tema, con algunos temas (como por ejemplo carreteras, otro apoyo a las
empresas, infraestructuras sociales y patrimonio cultural y turismo) que van
por delante de la media, mientras que otros se encuentran por detrás (como por
ejemplo la innovación y la I+D, los ferrocarriles, los servicios de TI y la
banda ancha, la energía y el desarrollo de las capacidades). Este último grupo
incluye ámbitos en los que las administraciones tienen menos experiencia de
puesta en práctica de proyectos (innovación, TIC y desarrollo de las
capacidades) así como ámbitos tales como los ferrocarriles, que son
tradicionalmente más complejos de poner en práctica que otras infraestructuras.
Las medias ocultan la existencia de importantes diferencias entre los Estados
miembros.

Gráfico 1: Porcentaje de selección de
proyectos por temas principales - 2007-2011

Si bien las cifras detalladas de 2012 no se
notificarán formalmente hasta mediados de 2013[19],
las tendencias más recientes apuntan a una selección de proyectos agregada a
finales de 2012 del 88 %, con una asignación hasta ahora de
aproximadamente 304 000 millones de euros a proyectos.

Tendencias de los pagos

La evolución de la selección de los proyectos
y de los pagos varía entre los Estados miembros, tal como se muestra en el
gráfico 2. Se han producido importantes avances a este respecto durante 2012.
Debido a que existe un retraso sistémico entre los gastos que se producen sobre
el terreno y su declaración a la Comisión, se infravalora el progreso. Aún así,
los Estados miembros que se encuentran significativamente por debajo de la
media corren el riesgo, a no ser que se produzca una gran aceleración, de que
los proyectos no se apliquen durante el periodo de programación.

La situación es muy diversa en función de los
Estados miembros. La absorción es superior en AT, BE, DE, EE, IE, LT, PT y SE.
Los porcentajes correspondientes a los gastos son especialmente bajos en BG,
CZ, HU, IT, MT, SK y, en particular, RO. Existe un riesgo cada vez mayor en
estos países de que, al no movilizar rápidamente los fondos disponibles de la
UE, se pierda un volumen significativo de ellos y no se alcancen los objetivos
previstos.

El porcentaje de los gastos es bastante
similar en los diferentes fondos. Sin embargo, los gastos del FSE van por
delante de los del FEDER y el Fondo de Cohesión en AT, IT, LV y PT, mientras
que el FEDER/FC va por delante del FSE en BG, GR, HU, NL y SE.

Gráfico 2: Porcentajes agregados
comunicados de selección de proyectos (2007-2011) y de pagos declarados por los
Estados miembros (2007-enero de 2013)

5.           Conclusiones

Hay cada vez más pruebas claras de que
los programas producen resultados en relación con muchas prioridades de las
políticas y en muchos Estados miembros.

Las cifras acumuladas sobre indicadores
básicos comunicadas para los programas del FEDER y el Fondo de Cohesión
demuestran las importantes contribuciones que estos programas están realizando
en muchos ámbitos en los que se necesitan inversiones en términos de
modernización y competitividad. Se ha producido un incremento muy significativo
en los resultados comunicados en 2011 en comparación con años anteriores. En
cuanto al FSE, un gran número de personas se están beneficiando de los
programas que están invirtiendo en acceso al empleo, educación y formación,
inclusión social y desarrollo de las capacidades administrativas.

Los programas de la política de
cohesión han mostrado que tienen flexibilidad para responder a la crisis…

La flexibilidad inherente de la política de
cohesión ha permitido satisfacer las necesidades regionales y nacionales
durante la crisis. Se ha reprogramado más del 11 % del presupuesto
disponible desde el inicio del periodo. Unas importantes reprogramaciones en
2011 y 2012 han garantizado que los programas sigan estando alineados con las
necesidades cambiantes.

…. pero todavía deben conseguirse
muchos resultados y existen riesgos en algunos ámbitos estratégicos.

Todavía se esperan resultados significativos
de estos programas en los próximos 33 meses, con creación de empleo y un
crecimiento inteligente, sostenible e inclusivo. Los Estados miembros y las
regiones deben redoblar sus esfuerzos y aplicar los proyectos seleccionados
antes del final de 2015. Un esfuerzo de estas características también aportaría
una importante contribución a los objetivos del Pacto por el Crecimiento y el
Empleo puesto en marcha por el Consejo Europeo en junio de 2012.

Esto representará un desafío por dos motivos.
A medida que el debate en torno a las políticas se orienta cada vez más a
futuros programas, puede pasarse a prestar atención al nuevo periodo de
programación. Además, la presión sobre las finanzas nacionales puede dificultar
que algunas regiones encuentren cofinanciación para aplicar los programas.

En algunos Estados miembros se producen
importantes retrasos en los ámbitos de la innovación e I+D, los ferrocarriles,
los servicios de TI y la banda ancha, la energía y el desarrollo de las
capacidades. Algunos Estados miembros podrían tratar de reprogramar en el
periodo 2014-15 hacia ámbitos en los que es más fácil gastar dinero (como por
ejemplo las carreteras locales). Cualquier nueva reprogramación debería estar
claramente orientada hacia inversiones que maximicen el impacto en el
crecimiento y el empleo y que puedan evaluarse con detenimiento a fin de
maximizar la posibilidad de una aplicación efectiva en esta fase tardía del
periodo de programación.

La Comisión está dispuesta a sopesar
que se produzcan reducciones en la cofinanciación nacional.

Sin embargo, cualquier reducción de estas
características debería depender de las dos condiciones siguientes: a)
garantizar que contribuyan a conseguir resultados en los ámbitos más
prioritarios de la política, tales como la innovación y las PYME, la eficiencia
energética y las energías renovables, el ferrocarril, la educación y la
inclusión social, y el desarrollo de las capacidades, y b) destinar los
recursos nacionales así liberados a apoyar inversiones que refuercen el
crecimiento nacional, especialmente inversiones con un efecto a corto plazo y
anticíclico o cuya implementación vaya más allá del final del actual periodo de
programación.

Deben extraerse importantes lecciones
de los programas anteriores y actuales …

La Comisión, teniendo en cuenta el inicio con
retraso de los programas del periodo 2007-2013, seguirá exhortando a la
adopción de todos los actos legislativos necesarios para evitar retrasos en la
puesta en marcha de los nuevos programas. También trabajará en estrecha
colaboración con los Estados miembros acerca de la adopción de los nuevos
programas y ya ha iniciado preparativos informales con todos los Estados
miembros. La Comisión recuerda que la subvencionabilidad en el marco del
periodo actual finaliza en diciembre de 2015[20]
y los Estados miembros deben gestionar el solapamiento de los programas
actuales y futuros a fin de evitar retrasos en las inversiones con arreglo a
los nuevos programas.

… y debe reforzarse la evaluación y el
uso de indicadores …

Es importante que los Estados miembros y las
autoridades de gestión sigan evaluando el impacto de las intervenciones
apoyadas durante el resto del presente periodo de programación. Esto conducirá
a una mejor comprensión de la calidad de las inversiones y de qué medidas son
más efectivas y por qué.

Es igualmente importante consolidar el uso y
la supervisión de indicadores y, en particular, de indicadores comunes. Esto es
una característica central del próximo periodo de programación.

… y se necesita una mejor programación
para el futuro.

Los programas
del periodo 2007-2013 tienen mecanismos sólidos para efectuar un seguimiento
del flujo de dinero y su absorción, pero sus mecanismos para establecer,
supervisar y evaluar objetivos no lo son tanto. Por consiguiente, los informes
están bien redactados en lo que respecta a la absorción, pero tienen más
dificultades para proporcionar un análisis convincente, basado en información
cuantificada, sobre los avances en la consecución de los objetivos. El presente
informe y el documento de trabajo de los servicios de la Comisión que lo
acompaña son un primer intento de analizar las contribuciones, los productos y
los resultados comunicados por los Estados miembros. La Comisión cree que el
debate público sobre estos hechos y cifras dará un importante incentivo a los
Estados miembros y las regiones para mejorar la calidad de sus informes. En
última instancia, esta retroalimentación contribuirá a una consecución más
efectiva de los objetivos de las políticas.

El análisis emprendido en el marco del
presente informe confirma la pertinencia de las propuestas realizadas por la
Comisión para el próximo periodo de programación a fin de orientar la política
en mayor medida a los resultados y el rendimiento, con una concentración
temática y financiera, el establecimiento de unas condiciones ex ante a
fin de garantizar la calidad de las inversiones y una rápida aplicación, y una
comunicación de información periódica, fiable y en fases anteriores. Se están
consiguiendo avances para acordar con los Estados miembros y el Parlamento
Europeo este cambio fundamental de la orientación de las políticas. Con ello,
en el futuro existirá una mayor responsabilidad por los resultados conseguidos
y por los recursos utilizados.

[1]               Artículos 29 y 30 del Reglamento (CE) nº 1083/2006 del
Consejo. Los informes a disposición del público se encuentran en la siguiente
dirección: http://ec.europa.eu/regional\_policy/how/policy/strategic\_report\_en.cfm.

[2]                      SWD(2013) 129 final de 18.4.2013.

[3]               Estudio Prospectivo Anual sobre el Crecimiento 2013,
noviembre de 2012 - http://ec.europa.eu/europe2020/pdf/ags2013\_es.pdf.

[4]               http://ec.europa.eu/economy\_finance/publications/european\_economy/2013/pdf/ee1\_en.pdf.

[5]               Próximo 8º informe de progreso.       
Véase asimismo el documento «Achievements of Cohesion Policy Synthesis report 2012»
de la Red de evaluación de expertos de la DG REGIO (FEDER / Fondo de Cohesión)
Sección 2 - http://ec.europa.eu/regional\_policy/information/evaluations/index\_en.cfm

[6]               CZ,
GR, IT, PL, PT, RO y SK.

[7]               PL
y UK.

[8]               BG
y PL.

[9]               Red de evaluación de expertos sobre los resultados de la
política de cohesión en el periodo 2007-2013. Resumen de informes nacionales de
2012: http://ec.europa.eu/regional\_policy/information/evaluations/index\_en.cfm#1.

[10]             http://ec.europa.eu/regional\_policy/sources/docoffic/2007/working/economic\_crisis\_sec20101291.pdf

[11]             BG, CY, ES, HU, IE, IT, LT, LV, SI y UK.

[12]             BG, IT, LT, LV, PL, RO, SI y SK.

[13]             http://ec.europa.eu/europe2020/pdf/barroso/report\_en.pdf

[14]             Puede encontrarse información más detallada por Estado
miembro en las fichas temáticas que acompañan al presente informe.

[15]             Esta cifra está infravalorada, ya que fue preciso excluir
de la agregación a las regiones y los Estados miembros que utilizan diferentes
unidades de medida.

[16]             Se espera que estas cifras se incrementen
significativamente en los próximos meses ya que la construcción de grandes
proyectos de infraestructuras necesita tiempo y muchos productos solamente estarán
disponibles al final del periodo de programación.

[17]             En lo que respecta al aprendizaje
permanente, los datos mencionados cubren el periodo de 2007 hasta finales de
2010.

[18]             http://ec.europa.eu/regional\_policy/sources/docgener/evaluation/pdf/eval2007/expert\_innovation/2011\_synthesis\_national\_reports.pdf

[19]             Esta información únicamente estará disponible por tema
previa recepción de los informes de aplicación anuales de 2012 (final de junio
de 2013).

[20]             Artículo 56, apartado 1, del Reglamento (CE) n° 1083/2006
del Consejo.

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