Source: EURLEX
Language: es
Format: md

Asuntos acumulados T‑101/15 y T‑102/15

Red Bull GmbH

contra

Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea

«Marca de la Unión Europea — Procedimiento de nulidad — Marca de la Unión que consiste en una combinación de los colores azul y plateado — Motivo de denegación absoluto — Representación gráfica suficientemente clara y precisa — Necesidad de una disposición sistemática que asocie los colores de manera predeterminada y permanente — Confianza legítima — Artículo 4 y artículo 7, apartado 1, letra a), del Reglamento (CE) n.o 207/2009 [actualmente artículo 4 y artículo 7, apartado 1, letra a), del Reglamento (UE) 2017/1001]»

Sumario — Sentencia del Tribunal General (Sala Segunda) de 30 de noviembre de 2017

1. Marca de la Unión Europea — Definición y adquisición de la marca de la Unión — Signos que pueden constituir una marca — Colores o combinaciones de colores — Requisitos

   [Reglamento (CE) n.o 207/2009 del Consejo, arts. 4 y 7, ap. 1, letra a)]
2. Marca de la Unión Europea — Definición y adquisición de la marca de la Unión — Signos que pueden constituir una marca — Colores o combinaciones de colores — Combinación de los colores azul y plateado

   [Reglamento (CE) n.o 207/2009 del Consejo, arts. 4 y 7, ap. 1, letra a)]
3. Marca de la Unión Europea — Definición y adquisición de la marca de la Unión — Signos que pueden constituir una marca — Colores o combinaciones de colores — Requisito — Definición del objeto de la protección conferida por la marca con un grado de precisión adecuado — Violación del principio de igualdad de trato — Inexistencia

   [Reglamento (CE) n.o 207/2009 del Consejo, arts. 4 y 7, ap. 1, letra a)]
4. Marca de la Unión Europea — Resoluciones de la Oficina — Principio de igualdad de trato — Principio de buena administración — Práctica decisoria anterior de la Oficina — Principio de legalidad

   [Reglamento (CE) n.o 207/2009 del Consejo]
5. Procedimiento judicial — Alegación de motivos nuevos en el curso del proceso — Requisitos — Ampliación de un motivo existente — Procedencia
6. Derecho de la Unión Europea — Principios — Proporcionalidad — Alcance
7. Derecho de la Unión Europea — Principios — Protección de la confianza legítima — Requisitos — Garantías concretas dadas por la Administración — Conformidad de las garantías con las normas aplicables

1. De la jurisprudencia resulta que, para constituir una marca de la Unión a los efectos del artículo 4 del Reglamento n.o 207/2009 sobre la marca de la Unión Europea, los colores o combinaciones de colores deben satisfacer tres requisitos. En primer lugar, deben constituir un signo. En segundo lugar, ese signo debe poder ser objeto de una representación gráfica. En tercer lugar, dicho signo debe ser apropiado para distinguir los productos o los servicios de una empresa de los de otras.

   Como ya ha declarado el Tribunal de Justicia, normalmente un color es una simple propiedad de las cosas. Incluso en el ámbito específico del comercio, los colores y las combinaciones de colores se utilizan, por lo general, por su poder de atracción o decorativo, sin que tengan significado alguno. No obstante, no cabe excluir que los colores o combinaciones de colores, en relación con un producto o servicio, puedan constituir un signo.

   A los efectos de aplicar el artículo 4 del Reglamento n.o 207/2009, es preciso determinar si, en el contexto en el que se emplean, los colores o combinaciones de colores cuyo registro se solicita se presentan efectivamente como un signo. En concreto, la finalidad de esta exigencia es impedir que se eluda la aplicación del Derecho de marcas con el fin de obtener una ventaja competitiva indebida.

   Además, por lo que respecta a la exigencia de que un signo pueda ser objeto de una representación gráfica a los efectos del artículo 4 del Reglamento n.o 207/2009, de la jurisprudencia resulta que esta última debe hacer posible que el signo sea representado visualmente, en particular, por medio de figuras, líneas o caracteres, de manera que pueda ser identificado con exactitud.

   Asimismo, para cumplir su función, la representación gráfica, a los efectos del artículo 4 del Reglamento n.o 207/2009, debe ser clara, precisa, completa en sí misma, fácilmente accesible, inteligible, duradera y objetiva.

   Tal interpretación viene exigida por el buen funcionamiento del sistema de registro de las marcas de la Unión. Una de las funciones del requisito de la representación gráfica es definir la propia marca, a fin de determinar el objeto exacto de la protección que la marca registrada confiere a su titular. En efecto, la finalidad de la inscripción de la marca en un registro público es que ésta resulte accesible a las autoridades competentes y al público, en particular, a los operadores económicos. Por un lado, las autoridades competentes deben conocer con claridad y precisión la naturaleza de los signos constitutivos de la marca, con objeto de poder cumplir sus obligaciones relativas al examen previo de las solicitudes de registro y a la publicación y mantenimiento de un registro de marcas adecuado y preciso. Por otro lado, los operadores económicos deben estar en condiciones de verificar con claridad y precisión las inscripciones practicadas en el registro y las solicitudes de registro presentadas por sus competidores actuales o potenciales, así como de tener acceso, de este modo, a información pertinente sobre los derechos de terceros.

   En este contexto, para desempeñar su papel de marca de la Unión registrada, un signo debe ser objeto de una percepción precisa, persistente y duradera que garantice la función de origen de dicha marca.

   En lo que atañe a las marcas de un color como tal, el Tribunal de Justicia ha declarado que una muestra de un color no constituye en sí misma una representación gráfica a efectos del artículo 4 del Reglamento n.o 207/2009. En cambio, la descripción verbal de un color, en la medida en que está formada por palabras compuestas a su vez de caracteres, constituye una representación gráfica de éste, siempre que cumpla los requisitos mencionados anteriormente.

   En lo que concierne a las marcas consistentes en una combinación de dos o más colores como tales, el Tribunal de Justicia ha precisado que, para satisfacer los requisitos mencionados anteriormente, una representación gráfica de dos o más colores presentados de forma abstracta y sin contornos debe implicar una disposición sistemática que asocie los colores de que se trata de manera predeterminada y permanente. La mera yuxtaposición de dos o más colores sin forma ni contornos o la mención de dos o más colores «en todas las formas imaginables» no reúnen los requisitos de precisión y de permanencia exigidos por el artículo 4 del Reglamento n.o 207/2009. En efecto, tales presentaciones pueden adoptar numerosas combinaciones distintas que no permiten al consumidor percibir y memorizar una combinación concreta que pueda utilizar para repetir, con certeza, una experiencia de compra, así como tampoco permiten a las autoridades competentes y a los operadores económicos conocer el alcance de los derechos protegidos por el titular de la marca.

   (véanse los apartados 39 a 47)
2. Véase el texto de la resolución.

   (véanse los apartados 49 a 91)
3. La exigencia de que una marca consistente en una combinación de dos o más colores tenga una disposición sistemática que asocie los colores de manera predeterminada y permanente no equivale a exigir definir el uso efectivo de una marca solicitada. Sin embargo, la naturaleza abstracta de tal marca así como la limitada capacidad intrínseca de los colores para transmitir un significado concreto y, por tanto, indicar el origen comercial de un producto o de un servicio requieren que el objeto de la protección conferida por la marca en cuestión se defina con un grado de precisión adecuado. Las marcas de color como tal se diferencian así de otros tipos de marcas que son, por naturaleza, más precisas y más susceptibles de transmitir un significado. Por tanto, habida cuenta de la naturaleza y de las características intrínsecas de las marcas de color como tal, la exigencia de que el objeto de la protección conferida por tales marcas se defina con un grado de precisión adecuado no constituye una violación del principio de igualdad.

   (véase el apartado 85)
4. Véase el texto de la resolución.

   (véanse los apartados 97 a 99)
5. Véase el texto de la resolución.

   (véase el apartado 107)
6. Véase el texto de la resolución.

   (véase el apartado 111)
7. Puede invocar el principio de protección de la confianza legítima todo particular al que una institución haya hecho concebir esperanzas fundadas al darle garantías precisas. Constituyen garantías de esa índole, cualquiera que sea la forma en que le hayan sido comunicados, los datos precisos, incondicionales y concordantes que emanan de fuentes autorizadas y fiables.

   No obstante, tales garantías tienen que ser conformes con las disposiciones y normas aplicables, no pudiendo crear una confianza legítima en el interesado las promesas que no tengan en cuenta esas disposiciones aplicables del Derecho de la Unión.

   Asimismo, el principio de protección de la confianza legítima, una parte recurrente debe poder referirse a esperanzas basadas en garantías concretas dadas por la administración que hayan podido provocar una confusión admisible en el ánimo de un justiciable de buena fe, que haya dado muestras de toda la diligencia exigible a un operador normalmente cuidadoso.

   (véanse los apartados 125 a 127)

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