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# 52009DC0594

  

[pic] | COMISIÓN DE LAS COMUNIDADES EUROPEAS |

Bruselas, 29.10.2009

COM(2009)594 final

COMUNICACIÓN DE LA COMISIÓN

«Electra»Por una industria de la ingeniería eléctrica competitiva y sostenibleen la Unión Europea

COMUNICACIÓN DE LA COMISIÓN

«Electra»Por una industria de la ingeniería eléctrica competitiva y sostenibleen la Unión Europea

INTRODUCCIÓN

El Consejo de Competitividad[1] de mayo de 2009 identificó a la industria de la ingeniería eléctrica (IEE)[2] como una de las claves de una base industrial competitiva y fuerte en la Unión Europea (EU).

La ingeniería eléctrica es una de las industrias más grandes del mundo. Su gama de productos va de la sencillez de los bienes de consumo a la gran complejidad de las turbinas industriales, las redes eléctricas y las centrales eléctricas. En la UE, la industria cuenta con unas 200 000 empresas, la mayoría de ellas PYME, y emplea a alrededor de 2,8 millones de personas. En 2008, el valor de la producción total fue de 411 000 millones EUR y dicha industria supuso el 10 % de las exportaciones de la UE, que se saldaron con un ligero excedente comercial[3].

Con un 21 %, la producción de la IEE de la UE es la segunda a escala mundial, detrás de China (30 %) y por delante de EE.UU. y Japón (ambos un 19 %). En términos de valor añadido, es la segunda detrás de EE.UU., por delante de Japón y China. Los productos de la IEE europea tienen buena fama por su calidad y fiabilidad. No obstante, la competencia está llegando al mismo nivel, mientras que la UE todavía no ha conseguido eliminar la diferencia de competitividad con EE.UU. Es precisa una visión específica para la IEE a fin de mantener y mejorar su competitividad mundial.

El futuro de la IEE europea como productora de tecnologías para una variedad de aplicaciones depende del aprovechamiento del alto potencial de crecimiento de determinados mercados, como la infraestructura de suministro de energía, los edificios eficientes energéticamente, las redes de transporte, la producción industrial y el desarrollo de tecnologías inteligentes que respondan a necesidades sociales actuales y futuras.

En la presente Comunicación se esboza el potencial de crecimiento a corto y largo plazo de tales mercados y se enumeran las acciones y los instrumentos necesarios para que la IEE mantenga su competitividad liberando el potencial de la industria para contribuir a los objetivos de la UE en materia de cambio climático de 2020. Se basa en las recomendaciones del Informe Electra de 2008[4] y las relaciona con políticas de la UE en curso y previstas. También tiene en cuenta el Plan Europeo de Recuperación Económica[5] orientado a la supervivencia empresarial y a la preservación del trabajo en Europa a corto plazo.

CONVERTIR LOS RETOS EN OPORTUNIDADES

Investigación, desarrollo e innovación

La IEE carece de acceso a la IDT/innovación y a su financiación. Una razón importante de ello es su marcada naturaleza de PYME. Los mercados y las instituciones financieros tienden a ser prudentes a la hora de invertir en los proyectos de IDT, en especial cuando se trata de PYME. Hay varias medidas de la UE que apoyan la IDT/innovación, aunque es necesario que se sincronicen[6] y se coordinen mejor desde la perspectiva tanto de la oferta como de la demanda.

Los socios de la red Entreprise Europe[7] y las organizaciones de agrupaciones empresariales (clústers)[8] necesitan mejorar y profesionalizar sus servicios de apoyo e integrar mejor a las PYME innovadoras. Las agrupaciones empresariales cubren generalmente las necesidades de la IEE porque proporcionan o canalizan servicios de apoyo empresarial sectoriales y personalizados[9]. Esto incluye facilitar la cooperación entre las PYME y los institutos de investigación, promover los derechos de propiedad intelectual (DPI)[10] y la transferencia de tecnología. Estos servicios deberían reflejar la Recomendación de la Comisión sobre la gestión de la propiedad intelectual en las actividades de transferencia de conocimientos y el Código de buenas prácticas para las universidades y otros organismos públicos de investigación[11]. Las empresas mismas de la IEE necesitan mostrarse más activas a la hora de apoyar las iniciativas de las agrupaciones empresariales y sumarse a estas.

La investigación y la innovación también pueden estimularse mediante instrumentos fiscales, por ejemplo a través de incentivos fiscales o vales de innovación, y mejorando las condiciones para la inversión de capital-riesgo, por ejemplo en el caso de los ángeles empresariales o del capital-riesgo transfronterizo.

Las inquietudes sobre la capacidad de innovación fueron un elemento clave a la hora de seleccionar a la IEE en el marco de la supervisión de los mercados de productos y de los sectores. Existe una investigación en curso cuyo objetivo consiste en identificar las insuficiencias mediante estudios de casos ejemplares y también analizar estos desde una perspectiva más amplia. La investigación evaluará cómo puede mejorarse la innovación para superar las insuficiencias existentes[12].

Las plataformas tecnológicas europeas sirven de valioso indicador de tendencias tecnológicas, mejoran las actividades de investigación con un alto grado de interés industrial y definen itinerarios de tecnología. Cada plataforma aborda las necesidades y los desafíos de su área tecnológica y se espera que tengan éxito en dicho ámbito en una etapa previa a la competencia (desarrollo en una fase temprana). Varias de ellas son particularmente interesantes para la IEE[13].

El Plan Estratégico Europeo de Tecnología Energética (plan EETE)[14] aspira a acelerar la investigación sobre tecnologías de baja emisión de carbono, su demostración y su despliegue, a través de la cooperación entre la industria, los organismos de investigación y los poderes públicos. Proporciona un marco para la captura y almacenamiento de carbono y otros desafíos tecnológicos clave para la UE con objeto de cumplir los objetivos sobre el cambio climático de la Unión para 2020. Muchas de las propuestas están relacionadas directamente con equipos y tecnologías de la IEE.

El Plan Europeo de Recuperación Económica incluye la «inversión inteligente» en investigación para apoyar la innovación en los sectores manufacturero, de la construcción y del automóvil, que se ven particularmente afectados por la crisis y afrontan desafíos significativos en la transición a la economía ecológica. Se están creando tres asociaciones público-privadas por un valor total de más de 3 200 millones EUR para promover el interés público con el compromiso industrial y el liderazgo en la determinación de actividades estratégicas de investigación en estos tres sectores. La IEE debería beneficiarse de ello, ya que produce muchas de las tecnologías en cuestión.

Necesidad de suministrar y de mantener cualificaciones

Un grave problema que obstaculiza el desarrollo de la IEE, en particular sus resultados en IDT/innovación, es la escasez de ingenieros y de otras categorías de personal altamente cualificado que diseñan y producen tecnologías avanzadas. Para mantener el liderazgo tecnológico de la UE es necesario solucionar este problema.

A corto plazo, los Estados miembros necesitan crear o intensificar programas de formación o becas para asegurarse de que las cualificaciones de los trabajadores no se pierden en la crisis económica sino que mejoran en previsión de la recuperación económica. La competitividad futura del sector de la ingeniería y su capacidad para proporcionar tecnologías congruentes con los objetivos del cambio climático de la UE dependerán en gran parte de cómo la crisis afecte a quienes trabajan actualmente en el sector.

A largo plazo, el desafío para la industria, los interlocutores sociales, las autoridades nacionales y los sistemas de educación y formación[15], preferiblemente en cooperación, es garantizar la disponibilidad de trabajadores altamente cualificados e instruidos con la combinación adecuada de conocimientos teóricos y prácticos[16].

Con este fin, la UE está promoviendo diversas políticas, como la iniciativa Nuevas Capacidades para Nuevos Empleos[17], la flexiguridad[18], la formación continua[19] y las cibercapacidades[20]. Está explorando actualmente la viabilidad de establecer capacidades a escala europea y del sector, así como consejos de empleo para proporcionar una plataforma para el intercambio de información y de buenas prácticas entre los interesados del sector, las autoridades nacionales y los responsables de la educación y de la formación profesional. Los interlocutores sociales europeos también reconocen el desafío de garantizar la existencia de una mano de obra muy formada. La Comisión promoverá el diálogo social sectorial en la UE como herramienta de buena gobernanza también en el sector de la IEE para contribuir a impulsar el desarrollo de capacidades y mejorar su adecuación. Otros sectores con retos similares, como los sectores europeos del gas y de la electricidad, pueden compartir experiencias positivas a este respecto.

Los obstáculos persistentes a la movilidad en la UE, en particular en el caso de los investigadores y las personas con alto nivel de formación, se están abordando, entre otras cosas, a través de la asociación europea para los investigadores, puesta en marcha recientemente como parte del Espacio Europeo de Investigación. Este último permite que Europa hable con una voz coherente en foros internacionales y con sus principales socios internacionales. Los poderes públicos a todos niveles promueven conjuntamente la congruencia entre sus actividades de cooperación en materia de I+D y desarrollan iniciativas conjuntas que permitan a Europa ser líder a la hora de abordar desafíos mundiales y cumplir objetivos de desarrollo sostenible[21]. En este contexto, la falta de reconocimiento a escala de la UE de las cualificaciones de los ingenieros es aún un problema por resolver.

Otra medida importante es la Directiva «de la tarjeta azul»[22], que aspira a responder a las fluctuaciones de las necesidades del mercado laboral de la UE creando un procedimiento rápido y flexible para admitir a especialistas altamente cualificados procedentes de fuera de la UE.

Abordar el cambio climático y la eficiencia energética

La IEE es un productor clave de tecnologías eficientes y respetuosas con el medio ambiente. Contribuir sustancialmente a cumplir los objetivos en materia de cambio climático de 2020 supone una oportunidad para impulsar su competitividad futura y su liderazgo tecnológico mundial[23]. La mejor manera consiste en centrarse en la eficiencia energética en todos los segmentos de mercado, explotando plenamente las tecnologías ya disponibles. Actualmente, el uso directo de electricidad en los edificios, la industria y el transporte supone hasta un 23 % del consumo total de energía de la UE[24]. El potencial pleno de ahorro de energía hasta 2020 (en comparación con 2005) se sitúa entre el 25 % y el 30 %[25]. Puesto que alrededor del 80 % de los productos consumidores de energía que están instalados actualmente aún seguirán estándolo en 2020[26], no basta con reemplazar los productos al final de su vida por modelos más eficientes: los productos en uso actualmente deben modernizarse para utilizar técnicas más eficientes desde el punto de vista energético.

Los cuatro mercados principales donde las tecnologías de la IEE ya pueden incidir en la demanda y la oferta de energía son los siguientes:

- el suministro eléctrico,

- las aplicaciones industriales,

- el transporte,

- los edificios.

Corresponde principalmente a la industria desarrollar y mejorar productos y procesos para impulsar la absorción por parte del mercado, pero los poderes públicos necesitan proporcionar el marco adecuado: suprimir los obstáculos normativos, sensibilizar, movilizar activos e instrumentos financieros, activar las fuerzas del mercado y estimular el desarrollo tecnológico, la investigación y la innovación. A pesar de la crisis económica actual, habrá que otorgar una gran prioridad a la inversión pública y privada necesaria para lograr ahorros de energía sustanciales.

El sistema de comercio de derechos de emisión de la UE[27] para reducir las emisiones de gas de efecto invernadero puede impulsar la competitividad de la IEE como productora de tecnologías que limiten las emisiones de CO2. La programación sostenible del sistema de comercio de derechos de emisión puede contribuir a alcanzar la reducción de CO2, a impulsar la tecnología, a crear más puestos de trabajo y a evitar las «fugas de producción» en la UE y «las fugas de carbono» fuera de ella. Por otra parte, a partir de 2013, los ingresos del Estado procedentes del sistema de comercio de derechos de emisión, si se utilizan directamente conforme a las normas sobre ayuda estatal, podrían ser una fuente importante de cofinanciación de las inversiones de gran incidencia, lo que también limitaría el riesgo de deslocalización de emisores de CO2.

Producción, transporte y distribución de energía

Las plantas de combustible fósil son los principales generadores de energía en la EU-27 y representaron un 53,6 % de la producción bruta de electricidad en 2006[28]. Sin embargo, la eficiencia de la producción eléctrica de estas plantas es inferior a un 40 % de media[29]. Casi un 60 % se pierde en la generación y entre un 5 % y un 10 % en la transmisión y la distribución, por lo que solo un 30 % llega a los clientes finalmente como energía eléctrica disponible[30]. Centrarse en aumentar la eficiencia media de la producción de energía mediante la mejora de los equipos puede hacer que la media pase de un 40 % a un 60 % y, si se utilizan las tecnologías combinadas del calor y de la electricidad[31], se puede alcanzar incluso hasta un 85 %[32]. De tener éxito, podría haber una demanda internacional de tales centrales eléctricas, particularmente en economías emergentes como China, India y Brasil. Como este tipo de equipo se instala normalmente por un mínimo de 20 a 30 años, elegir el momento más propicio resulta crucial para lograr los resultados previstos.

Las fuentes renovables de energía se consideran cada vez más como alternativas a los combustibles fósiles. Su crecimiento podría impulsar a la IEE e incidir en la estabilidad de las redes, pero requeriría el desarrollo del almacenamiento dinámico de energía a gran escala. Se espera que la Directiva relativa al fomento del uso de energía procedente de fuentes renovables[33] ayude a acelerar la absorción por el mercado de las tecnologías en cuestión.

Es preciso modernizar las redes eléctricas[34] de la UE para adaptarse a la utilización de fuentes renovables descentralizadas y mejorar la eficiencia desde un punto de vista más general. Mantener y mejorar redes fiables y eficaces, vitales para una sociedad moderna y para la seguridad del abastecimiento energético de la UE, requerirá una inversión sustancial[35] en medición inteligente y redes inteligentes a fin de gestionar las variaciones espaciales y cronológicas de las fuentes de energía.

Los Estados miembros deberían acelerar la aprobación y la concesión de permisos en relación con las grandes inversiones en infraestructuras y coordinar tales procesos en aquellos casos en que se prevean conexiones transfronterizas.

Las pérdidas de energía en el transporte pueden reducirse mediante la conversión a corriente continua para el transporte de larga distancia, a fin de sustituir la corriente alterna, que es más adecuada para enlaces más cortos. La corriente continua es particularmente adecuada si los centros de producción están alejados de los centros de consumo y en el caso de las operaciones subacuáticas, por ejemplo para conectar parques eólicos costeros a redes terrestres. En el caso que la industria no consiga autorregularse, la Comisión está considerando proponer medidas de aplicación para determinados productos de gran consumo de energía utilizados para las infraestructuras en el marco de la Directiva sobre diseño ecológico[36]. En este contexto, la Comisión está investigando el margen disponible a fin de introducir requisitos para los transformadores y el equipo relacionado.

Las líneas aéreas han suscitado el debate medioambiental y la preocupación pública por la exposición a campos electromagnéticos de baja frecuencia. El despliegue de cables subterráneos podría ser la solución en algunos casos[37] pero no está extendido. Debería ser parte integrante de la estrategia europea de redes de transporte, con lo que se crearían sinergias, se reducirían costes y se acortarían los plazos[38]. También habrá que tener en cuenta las preocupaciones medioambientales relacionadas con la legislación «Natura» (conservación de la naturaleza).

Generalmente, en la producción, la transmisión y la distribución de electricidad, las fuerzas del mercado de la UE son aún demasiado débiles y persisten los obstáculos reglamentarios. Disponer de un mercado interior de la energía completamente liberalizado es un requisito previo para que exista más competencia en el mercado de la electricidad.

Aplicaciones industriales

La industria consume el 30 % de la demanda final de energía de la UE[39]. Cambiando determinados procesos de producción, pueden obtenerse ahorros del 30 %, que pueden alcanzar incluso un 65 %[40]. Para examinar íntegramente el potencial global de ahorro, la industria de la UE en su conjunto necesita considerar la inversión en aplicaciones eficientes desde el punto de vista energético como una decisión estratégica de gestión, utilizando, por ejemplo, el modelo de gestión de la energía de la ISO[41].

Pueden lograrse grandes ahorros de energía en dos procesos de producción principales:

- Los motores eléctricos utilizan hasta un 70 % de la electricidad consumida en aplicaciones industriales; a la mitad de ellos se les podría instalar dispositivos reguladores de la velocidad, lo que permitiría realizar ahorros de energía significativos de hasta el 50 %. Por otra parte, solamente alrededor del 12 % de ellos disponen de controles electrónicos. Un elemento clave consistirá en una normativa de ejecución de julio de 2009[42], adoptada en el marco de la Directiva sobre diseño ecológico, que tiene por objetivo mejorar el comportamiento energético y medioambiental de los motores eléctricos.

- La mayoría del calor residual de los procesos industriales podría ser recuperado y utilizado para la producción de energía local mediante turbinas de vapor.

Además, la industria de la UE en su conjunto podría mejorar su eficiencia energética optimizando la utilización de cargas de bajo consumo y gran eficiencia, como los sistemas de iluminación, los motores, los condensadores de energía, los transformadores y los cables, a través de una automatización y unos controles adecuados. A este respecto también son importantes los procedimientos y los instrumentos para supervisar el rendimiento y mantener los sistemas.

Transporte

El sector del transporte supone aproximadamente el 30 % de la demanda final de energía[43] de la UE. Las posibilidades de ahorro de energía son considerables: aproximadamente un 26 % de aquí a 2020 en comparación con 2005[44]. La optimización de la logística del transporte y de la gestión del tráfico puede aumentar significativamente la eficiencia energética. Las tecnologías innovadoras de la IEE contribuyen a ahorrar energía y a reducir las emisiones de CO2.

Los planes de recuperación de los Estados miembros para atenuar los efectos de la crisis de la industria automovilística[45] inciden no solo en el ahorro de energía y las emisiones de CO2, sino también en el empleo correspondiente en la IEE.

La iniciativa europea en favor de unos «coches verdes» del Plan Europeo de Recuperación ofrece una oportunidad de actuar tanto en las tecnologías de los vehículos como en la infraestructura de la distribución y el suministro energético. Es un grupo de medidas dirigidas a abordar la crisis del sector automovilístico europeo. Su medida principal se refiere a la electrificación del transporte urbano y por carretera, e incluye distintos tipos de actividades de investigación apoyadas por plataformas tecnológicas europeas como el Consejo Asesor Europeo sobre la Investigación acerca del Transporte por Carretera (ERTRAC) y la Plataforma Tecnológica Europea de Integración de Sistemas Inteligentes (EPoSS). La iniciativa supone la concesión de préstamos del BEI a los fabricantes y a los proveedores de automóviles para financiar la innovación y financiación de la investigación en el marco del Séptimo Programa Marco en asociaciones público-privadas (correspondiente a un esfuerzo total en materia de investigación de 1 000 millones EUR); algunos Estados miembros también han introducido medidas destinadas a la demanda para impulsar la absorción de nuevos vehículos y para ayudar al desguace de vehículos más antiguos.

Teniendo en cuenta la importancia de reducir las emisiones de carbono del transporte por carretera y el precio y la seguridad del suministro del petróleo, los coches eléctricos bien pueden ser una alternativa a los motores de combustión interna tradicionales que utilizan combustibles fósiles. A largo plazo, la producción en serie de coches eléctricos ayudará a los fabricantes de automóviles a cumplir los objetivos comunitarios de emisiones de CO2 para turismos[46] y contribuirá al objetivo global de reducir las emisiones de CO2, a condición de que se genere la electricidad a partir de fuentes renovables o de bajas emisiones de carbono. Además de bajas emisiones de gases de efecto invernadero, estos vehículos no tienen ninguna emisión contaminante de escape como partículas y óxidos de nitrógeno y producen poco ruido. Los vehículos eléctricos podrían utilizarse para almacenar la energía en un sistema energético distribuido, con lo que pueden contribuir a la eliminación de los picos de carga en la red. Según el informe intermedio CARS21[47], a corto y medio plazo, es probable que las tecnologías híbridas (vehículos híbridos e híbridos enchufables) se utilicen junto con motores de combustión interna. A medio y largo plazo, las opciones más prometedoras son los vehículos completamente eléctricos y los vehículos de hidrógeno. Sin embargo, aún es necesario realizar grandes esfuerzos para que los coches eléctricos se conviertan en una opción comercialmente viable. Un obstáculo significativo es el coste de los vehículos eléctricos relacionado con el coste de las baterías de alta densidad de potencia, la inversión permanente en I+D y las pequeñas economías de escala en las primeras fases de la introducción en el mercado. Su reducida autonomía y la escasa infraestructura de carga son problemas prácticos para los consumidores. Finalmente, existe la necesidad de asegurar el buen funcionamiento del mercado interior de vehículos eléctricos a través de la adopción de requisitos armonizados de homologación.

Edificios

Los edificios comerciales, públicos y residenciales suponen aproximadamente el 40 % del total de la demanda final de energía, de la cual más del 27 % es de electricidad[48]. Las posibilidades de ahorro de energía podrían alcanzar el 30 % de aquí a 2020 en comparación con 2005[49]. La mayoría de esta energía se utiliza para calefacción (calderas, calentadores de agua) e iluminación. La eficiencia energética de la iluminación es objeto de dos Reglamentos[50] adoptados en el marco de la Directiva sobre diseño ecológico; por otra parte, en los próximos meses deberían adoptarse las nuevas normas sobre eficiencia energética mínima y etiquetado de calderas y calentadores de agua. El equipo y los sistemas públicos y privados de iluminación suponen el 20 % de la demanda final total de electricidad. Las industrias de la iluminación tienen un potencial de ahorro de energía situado entre el 30 % y el 65 %[51]. Las tecnologías modernas como los diodos luminosos (LED) podrían ahorrar un 30 % del consumo actual de aquí a 2015 y hasta un 50 % en 2025[52].

Los sistemas de gestión de la energía pueden reducir considerablemente la huella de CO2 de los edificios. El desafío clave consiste en concebir soluciones que incluyan a los edificios actuales, pues hasta un 80 % de ellos aún seguirán usándose en 2020. El rendimiento de las inversiones será un punto clave para los propietarios y sus inquilinos. A menudo el inversor no es el usuario del edificio, lo que significa que el gasto inicial puede importarle más que la eficiencia energética a lo largo de la vida del edificio. La formación de profesionales del sector, la información a los clientes, los incentivos para la renovación y el aislamiento de edificios privados, el compromiso por parte de los Gobiernos de mejorar la eficiencia energética de los edificios de propiedad pública, y la normativa o los códigos son todos elementos necesarios. A este respecto, la Directiva sobre la eficiencia energética de los edificios y su revisión es un instrumento comunitario clave para abordar la eficiencia energética de los edificios.

Podrían lograrse resultados con productos y sistemas flexibles y de gran eficiencia (electrodomésticos, calefacción, ventilación, etc.), la optimización de las cargas de los transformadores y los dispositivos reguladores de la velocidad, la detección de la presencia de personas para activar bombas y ventiladores en centros comerciales, y los sistemas de automatización y control. Estos no solo optimizan los sistemas técnicos de los edificios ahorrando energía, sino que también aumentan la protección y la seguridad. La sensibilización, los programas de formación, la contratación pública y las medidas fiscales de fomento de los productos que ofrecen mejores resultados contribuirán a alcanzar estos fines[53]. Los edificios existentes son los que presentan más margen de mejora pero también adolecen de puntos débiles, como la seguridad. La Comisión pondrá en marcha un estudio para evaluar cómo mejorar la seguridad de las instalaciones eléctricas en edificios aumentando su eficiencia energética y permitiendo la integración segura de fuentes energéticas renovables y nuevos servicios, como la carga de vehículos eléctricos.

En la crisis actual, es preciso otorgar más prioridad a las inversiones de los Estados miembros en la mejora de la eficiencia energética de edificios públicos, tales como oficinas, hospitales y escuelas. Hasta ahora, las medidas de los Estados miembros para apoyar la inversión en eficiencia energética, en particular centrándose en reducir el consumo de energía de los edificios, ascienden a un estímulo fiscal de aproximadamente 20 000 millones EUR, o a un 0,16 % del PIB de la UE, en el período 2009-2010[54].

Afrontar las necesidades sociales: mercados del crecimiento

Las necesidades actuales y futuras de los ciudadanos de la UE proceden, entre otras cosas, de cambios demográficos debidos al envejecimiento de una sociedad, que necesita sistemas sanitarios fiables y rápidos, la construcción de infraestructuras que permitan la vida cotidiana inteligente / la vida cotidiana asistida por el entorno y un mayor énfasis en la seguridad. La IEE tiene de esta manera un amplio margen para desarrollar tecnologías innovadoras para que la infraestructura y las aplicaciones futuras afronten estas necesidades sociales en un período de tiempo muy corto.

Las siguientes aplicaciones contribuyen a responder a estas necesidades, tienen una sólida base tecnológica e industrial en Europa y dependen más que otros mercados de la creación de condiciones generales propicias mediante medidas específicas de política pública.

Productos electromédicos

Hay una demanda cada vez mayor de buena atención sanitaria y de tratamientos avanzados. Los sistemas de sanidad en línea serán importantes porque permiten compartir mejor la información entre los profesionales y con los pacientes, con lo que se crean servicios de atención sanitaria más adaptados al paciente. Al desarrollar nuevos sistemas de sanidad en línea, la IEE no solamente ayudará a los pacientes, sino que también creará ventajas competitivas fuertes a escala mundial. La Comisión está decidida a fomentar nuevos sistemas de comunicación para la sanidad en línea, por ejemplo a través de las soluciones normalizadas.

Edificios para la vida cotidiana inteligente y la vida cotidiana asistida por el entorno

Este mercado se verá impulsado por los costes energéticos cada vez mayores y por el aumento de los hogares unipersonales y el trabajo desde el hogar. Estos factores desencadenarán progresos en tecnologías como el control y el acceso a distancia interoperable y edificios más ecológicos, incluidas las tecnologías activas y pasivas de eficiencia energética.

Seguridad

La UE se está enfrentando a amenazas relativas a la seguridad cada vez mayores, como los ataques terroristas y la inmigración ilegal. La IEE de la UE puede contribuir en este ámbito produciendo las soluciones técnicas requeridas[55] para aumentar la seguridad de los ciudadanos, las infraestructuras y los servicios generales, en las fronteras de la UE, y dentro del marco de la gestión de crisis[56].

Mercado interior y normalización

El sistema de mercado interior, con su planteamiento regulador uniforme, facilita considerablemente la libre circulación de aparatos eléctricos. Las recientes medidas destinadas a crear un nuevo marco legislativo para la armonización de la legislación de la UE relativa a los productos debería facilitar mucho más a la IEE y a otros la comercialización de sus productos. Como parte de este proceso, a finales de 2010 a más tardar, la Comisión elaborará una propuesta sobre las obligaciones de los operadores económicos y el cometido de los organismos notificados, con el objetivo de aumentar la coherencia de la legislación pertinente. Otro elemento del nuevo marco legislativo, a saber, el Reglamento (CE) nº 765/2008, sobre acreditación y vigilancia del mercado, que entra en vigor el 1 de enero de 2010, debería fortalecer los sistemas de vigilancia del mercado en relación con los productos. Estas medidas también deberían reforzar la credibilidad del marcado CE.

La normalización es un requisito previo para la existencia de normas ejecutables de la UE para productos eléctricos. Las normas voluntarias y las especificaciones técnicas complementan los requisitos de la legislación de la UE. Con la ayuda de las organizaciones europeas de normalización, como el Cenelec[57], las nuevas tecnologías se extienden a través de la aplicación de las normas electrotécnicas, con lo que se facilita el acceso libre a la innovación.

Las organizaciones europeas de normalización deben seguir elaborando las normas necesarias para facilitar la absorción por parte del mercado de sistemas y productos eficientes desde el punto de vista energético y respetuosas con el medio ambiente, en particular de equipo eléctrico, electrónico, mecánico y de las TIC. Con este fin, deben intensificar la integración de los aspectos medioambientales y de la eficiencia energética en el proceso de normalización[58] y establecer prioridades en los programas de trabajo y los mandatos relacionados. Las actividades de normalización también necesitan convertirse más a menudo en parte integrante de los proyectos de IDT en el ámbito de los programas marco.

CONCLUSIONES Y SEGUIMIENTO

La presente Comunicación identifica ámbitos con potencial de crecimiento al cual la IEE puede contribuir significativamente. En particular, las políticas energéticas y sobre el clima de la UE deberían considerarse como una oportunidad para que la IEE desarrolle nuevas empresas, nuevos sectores y nuevos trabajos, especialmente en períodos de recesión. La aplicación íntegra de las medidas resumidas a continuación debería fomentar la inversión a largo plazo en infraestructura energética y asegurar la existencia de capital humano altamente cualificado, con lo que se refuerza la base tecnológica de la UE.

Asimismo, es preciso señalar que, en el contexto de la Agenda de Lisboa, la Comisión está realizando un seguimiento del sector y del mercado de productos que da continuidad a la Revisión del Mercado Único[59] y que incluye los equipos de comunicación, televisión y radio, así como los electrodomésticos más importantes, y la venta minorista de electrodomésticos, radios y televisores. Para esta investigación detallada de un sector se seleccionó a la IEE, ya que es uno de los sectores que experimenta problemas en términos de funcionamiento del mercado y que es también importante, bien desde el punto de vista económico, bien para mejorar la capacidad de ajuste de la economía de la UE. Se espera disponer de los resultados finales de este trabajo para finales de 2009.

Es preciso adoptar las medidas específicas siguientes:

La industria debería: 1) intensificar sus esfuerzos en I+D, por ejemplo para mejorar la eficiencia energética de los equipos de las redes eléctricas y de las centrales eléctricas, especialmente las alimentadas por combustibles fósiles; 2) invertir en la automatización y en las TIC en el marco de las aplicaciones industriales; 3) esforzarse por concluir acuerdos voluntarios sobre la eficiencia energética de los productos en aquellos casos en que es probable que tal acción cumpla los objetivos políticos más rápidamente o de manera menos costosa que estableciendo requisitos obligatorios, respetando la legislación de la UE; 4) desarrollar la armonización de los sistemas inteligentes de control del hogar, incluidos los sistemas inteligentes de medición, que permita el establecimiento de redes de electrodomésticos y una mejora de la gestión de las cargas eléctricas y del control de la temperatura. Un buen ejemplo es el proyecto «smart home»[60] (hogar inteligente) apoyado por la Comisión. Se anima a los servicios generales a que: 5) mejoren proactivamente las redes eléctricas permitiendo la integración de distintos tipos de producción eléctrica, incluidas las fuentes centralizadas y las descentralizadas[61], y los equipos de las centrales eléctricas para reducir la demanda de energía primaria y las emisiones de CO2, a fin de garantizar un funcionamiento apropiado del mercado interior de la energía y la seguridad del suministro. Se invita a los Estados miembros a: 6) facilitar nuevas conexiones energéticas transnacionales que permitan utilizar mejor la capacidad existente basándose en la responsabilidad y las ideas de la industria. Debería prestarse atención al despliegue de sistemas subterráneos de cables eléctricos; 7) impulsar soluciones que estimulen la absorción por parte de los consumidores de tecnologías de ahorro de energía para los edificios existentes y los nuevos, incluidos incentivos para que los consumidores reemplacen sus antiguos aparatos por otros más eficientes; 8) asegurarse de que los productos comercializados cumplen con la legislación aplicable. La Comisión: 9) evaluará, en cooperación con las organizaciones europeas de normalización, la necesidad de efectuar actividades de normalización para incluir los requisitos de la Directiva sobre la eficiencia energética de los edificios y contribuir a aplicar otras normas sobre eficiencia energética como la Directiva sobre el diseño ecológico, la Directiva sobre etiquetado energético y el Reglamento sobre la etiqueta ecológica; 10) continuará apoyando el modelo de gestión de la energía de la ISO[62], que proporcionará a las organizaciones y las empresas un marco ampliamente reconocido para incorporar la eficiencia energética a sus prácticas de gestión; 11) pondrá en marcha un estudio para evaluar cómo mejorar la seguridad de las instalaciones eléctricas en edificios aumentando su eficiencia energética y permitiendo la integración segura de fuentes energéticas renovables y otras nuevas aplicaciones. |

La Comisión supervisará atentamente estas acciones, medidas e impactos, en cooperación con los interesados, que deben informar sobre el progreso en su aplicación. Conforme a las Conclusiones del Consejo de Competitividad de mayo de 2009, la Comisión informará en 2012 sobre la aplicación de las medidas propuestas.

Anexo I Iniciativas políticas de la UE de interés para la IEE

Las iniciativas políticas de la UE de más interés para la IEE son:

- El paquete sobre el clima y la energía, incluido el sistema de comercio de derechos de emisión y la Directiva 2009/31/CE, relativa al almacenamiento geológico de dióxido de carbono[63].

- El mercado interior de electricidad[64], la Comunicación «Una política energética para Europa»[65], la Decisión 1364/2006/CE, por la que se establecen orientaciones sobre las redes transeuropeas en el sector de la energía, y el Libro Verde «Hacia una red europea de energía segura, sostenible y competitiva»[66], publicado en el contexto de la segunda Revisión Estratégica del Sector de la Energía[67], presentada en noviembre de 2008.

- El Plan de Acción sobre Consumo y Producción Sostenibles y una Política Industrial Sostenible[68], que aspira a mejorar los resultados energéticos y medioambientales de los productos con incentivos (por ejemplo, contratación pública o medidas fiscales) para promover los productos que ofrecen mejores resultados.

- La Directiva sobre el diseño ecológico de los productos que utilizan energía[69], que ha dado lugar a varias medidas de aplicación para ciertos productos. El Plan de Acción sobre Consumo y Producción Sostenibles y una Política Industrial Sostenible contiene propuestas para ampliar el ámbito de esta Directiva, revisar el Reglamento sobre la etiqueta ecológica y el Reglamento del sistema de gestión y auditoría medioambientales de la UE, y una Comunicación sobre la contratación pública ecológica.

- El Plan de Acción para la Eficiencia Energética[70], que incorpora ochenta y cinco medidas legislativas y de otro tipo que deben aplicarse entre 2007 y 2012, y abarca productos, aparatos, edificios, el transporte, la conversión energética, la financiación, incentivos, etc. Este Plan se revisará en 2009. En noviembre de 2008, la Comisión adoptó una Comunicación sobre eficiencia energética[71] junto con propuestas para revisar la Directiva sobre etiquetado energético y para refundir la Directiva sobre la eficiencia energética de los edificios.

- La segunda Revisión Estratégica del Sector de la Energía[72], adoptada en noviembre de 2008, que actualiza y explica las soluciones aplicables a la EEI y a otras industrias.

- El Plan de Actuación a favor de las Tecnologías Ambientales[73], que trata de los productos y las tecnologías respetuosos con el medio ambiente y los productos y tecnologías medioambientales avanzados que deben utilizarse en las decisiones de inversión y compra. También prevé instrumentos de financiación.

- La Política de Cohesión 2007-2013, en cuyo marco los Estados miembros pueden proporcionar ayuda financiera a la IEE según lo sugerido en la presente Comunicación. Las Orientaciones Estratégicas Comunitarias dan prioridad a la innovación, el apoyo a las PYME y el desarrollo sostenible. En respuesta a la crisis financiera y económica, la Política de Cohesión permite a los Estados miembros agilizar y aumentar el apoyo a servicios y tecnologías bajos en carbono[74]. Por ejemplo, una enmienda propuesta al Reglamento del FEDER permite a los Estados miembros dedicar hasta un 4 % de su asignación total del FEDER a inversiones en eficiencia energética y energías renovables en el ámbito de la vivienda.

- La propuesta de Directiva sobre emisiones industriales[75], que refunde siete Directivas existentes en un único instrumento legislativo claro y coherente. Permitirá conseguir beneficios significativos para el medio ambiente y la salud humana reduciendo las emisiones industriales nocivas en la UE, en especial a través de una mejor aplicación de las mejores técnicas disponibles.

- El estudio de viabilidad en curso sobre el establecimiento de consejos sectoriales sobre empleo y competencias a escala europea, que podría conducir a la creación de tales consejos para la IEE si los representantes del sector apoyan tal iniciativa.

Anexo II Financiación de la UE para actividades de la IEE |

Los siguientes instrumentos son fuentes potenciales de subvenciones, préstamos, garantías de préstamo, capital-riesgo, capital privado, asistencia técnica o subvenciones de tipo de interés.

- Los Fondos de la Política de Cohesión: para el período 2007-2013, los Estados miembros planean utilizar más de 10 000 millones EUR de estos Fondos para apoyar proyectos energéticos sostenibles, por ejemplo, en infraestructura, cogeneración, energías renovables, eficiencia energética y formación y servicios, incluidas las auditorías del rendimiento energético. Este importe se completará con financiación pública nacional y, en algunos casos, financiación privada, con lo que se podrá doblar aproximadamente tal cantidad.Además, la Política de Cohesión proporciona el mayor apoyo de la UE para las PYME, a saber alrededor de 55 000 millones EUR, que abarca el acceso al capital, los servicios empresariales avanzados, las empresas incipientes, las iniciativas de agrupaciones empresariales, las medidas para estimular la IDT, los procesos y las tecnologías de tipo ecológico, etc. Este importe también será completado con capital privado y público de carácter nacional.

- El Séptimo Programa Marco de IDT[76]: 2 350 millones EUR durante el período 2007-2013 para energía no nuclear, como la generación de energía renovable, las tecnologías de captura y almacenamiento de CO2, las tecnologías del carbón limpias, las redes inteligentes de energía, la eficiencia energética y el ahorro de energía y el conocimiento para la formulación de políticas en el ámbito de la energía.

- El Programa de Competitividad e Innovación[77]: su programa «Energía inteligente - Europa» reserva 700 millones EUR durante el período 2007-2013 para el apoyo a medidas en los ámbitos de la energía de baja emisión de carbono, las tecnologías innovadoras, la eficiencia energética y las fuentes de energía renovables, el uso racional de los recursos energéticos y legislación específica en el campo de la energía.

- Las Redes Transeuropeas en el Sector de la Energía[78]: 155 millones EUR durante el período 2007-2013 para contribuir a promover la interconexión y la interoperatividad de las infraestructuras de electricidad y gas.

- La Política Agrícola Común[79]: 3 000 millones EUR para inversiones respetuosas con el clima en el ámbito del desarrollo rural, como cultivos energéticos perennes, centrales de bioenergía, mejora de la eficiencia energética de la maquinaria o fuentes de energías renovables para uso local o en las explotaciones agrícolas[80].

- El Fondo Social Europeo[81], para el desarrollo de capacidades y la formación profesional a fin de limitar las deficiencias en la formación en tecnologías eficientes desde el punto de vista energético y respetuosas del medio ambiente.

Otras fuentes que también pueden utilizarse:

- Muchos Estados miembros ofrecen incentivos para que los consumidores compren productos eficientes desde el punto de vista energético, como vales para compradores o desgravaciones en el impuesto sobre la renta de las personas físicas. Cuando este tipo de incentivos se conceden independientemente del origen del producto, generalmente no constituyen una ayuda estatal. La ayuda estatal que apoya el ahorro de energía o las tecnologías respetuosas del medio ambiente puede permitirse en las condiciones establecidas en las Directrices comunitarias sobre ayudas estatales en favor del medio ambiente[82], adoptadas como parte del paquete sobre el clima en enero de 2008. La ayuda estatal para apoyar los proyectos de IDT/innovación, las agrupaciones empresariales, las acciones de innovación y el préstamo de personal altamente cualificado, puede concederse a las PYME y a las grandes empresas en las condiciones establecidas en el Marco comunitario sobre ayudas estatales de investigación y desarrollo e innovación[83].

- El Reglamento general de exención por categorías[84] ofrece un amplio margen para que los Estados miembros concedan ayuda para apoyar la protección del medio ambiente de forma fácil e inmediata y sin notificación a la Comisión.

- En el Manual de normas comunitarias sobre ayudas estatales para las PYME[85] figura un resumen sucinto de la legislación sobre las posibilidades de apoyar a las PYME, no solo para proteger el medio ambiente, sino también, por ejemplo, para impulsar actividades de IDT/innovación, agrupaciones empresariales o medidas de capital de riesgo.

- Las garantías son otra forma de ayuda estatal para fomentar la financiación privada[86].

- El 17 de diciembre de 2008, la Comisión adoptó un marco temporal para la ayuda estatal en el que se autoriza a los Estados miembros para que faciliten a las empresas el acceso a la financiación mediante garantías subvencionadas y subvenciones de crédito para inversiones en productos que superen las normas medioambientales de la UE. Promueve tecnologías limpias y la eficiencia energética[87].

[1] Doc. 10082/09.

[2] Para los productos que incluye, véase: http://ec.europa.eu/enterprise/electr\_equipment/electrareport\_annex1.pdf.

[3] http://epp.eurostat.ec.europa.eu/portal/page?\_pageid=0,1136217,0\_45571467&\_dad=portal&\_schema=PORTAL.

[4] http://ec.europa.eu/enterprise/electr\_equipment/electra.htm. El informe Electra se elaboró con la ayuda de la Comisión Europea pero no refleja necesariamente su opinión.

[5] COM(2008) 800.

[6] Miniestudio Synergies between EU instruments supporting innovation (Sinergias entre instrumentos de la UE que apoyan la innovación), junio de 2008.

[7] http://www.enterprise-europe-network.ec.europa.eu/index\_en.htm.

[8] COM(2008) 652.

[9] Iniciativa Europe InnovaTM: http://www.europe-innova.org/index.jsp.

[10] http://www.ipr-helpdesk.org/.

[11] C(2008) 1329.

[12] http://ec.europa.eu/economy\_finance/publications/publication13083\_en.pdf.

[13] Véase la lista en: http://cordis.europa.eu/technology-platforms/individual\_en.html.

[14] COM(2007) 723.

[15] COM(2008) 865.

[16] http://ec.europa.eu/social/main.jsp?langId=es&catId=89&newsId=529&furtherNews=yes.

[17] COM(2008) 868.

[18] http://ec.europa.eu/social/main.jsp?catId=102&langId=es

[19] http://ec.europa.eu/education/index\_es.htm.

[20] COM(2007) 496; http://ec.europa.eu/enterprise/sectors/ict/e-skills/index\_en.htm.

[21] http://ec.europa.eu/research/era/index\_en.html.

[22] Directiva 2009/50/CE del Consejo, de 25 de mayo de 2009 (DO L 155 de 18.6.2009).

[23] http://ec.europa.eu/enterprise/electr\_equipment/electrareport\_annex3.pdf; de 2005 a 2020, los valores de los mercados del suministro energético y de la automatización pueden pasar de 22 000 millones EUR y 58 000 millones EUR a 34 000 millones EUR y 84 000 millones EUR respectivamente .

[24] COM(2005) 265.

[25] COM(2006)545.

[26] http://ec.europa.eu/enterprise/electr\_equipment/electrareport.pdf.

[27] Doc. 17271/1/08, Conclusiones de la Presidencia, diciembre de 2008.

[28] http://ec.europa.eu/energy/publications/doc/statistics/part\_2\_energy\_pocket\_book\_2009.pdf p.30.

[29] Agencia Internacional de Energía, «Perspectivas sobre Tecnología Energética 2008».

[30] Agencia Internacional de Energía, «Perspectivas sobre Tecnología Energética 2008».

[31] Directivas 2004//8/CE y 2007/74/CE.

[32] Agencia Internacional de Energía, «Perspectivas sobre Tecnología Energética 2008».

[33] Directiva 2009/28/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 23 de abril de 2009 (DO L 140 de 5.6.2009, p. 16).

[34] El sistema actual de redes está construido fundamentalmente para la distribución de energía eléctrica en un sentido.

[35] http://ec.europa.eu/enterprise/electr\_equipment/electrareport\_annex2.pdf.

[36] Directiva 2005/32/CE, por la que se instaura un marco para el establecimiento de requisitos de diseño ecológico aplicables a los productos que utilizan energía (DO L 121 de 22.7.2005).

[37] Las redes subterráneas de electricidad tienen limitaciones a la hora de sustituir a líneas aéreas, en especial porque tienen una gran carga capacitiva que debe compensarse cada 50 km aproximadamente.

[38] COM(2007) 135.

[39] COM(2005) 265.

[40] http://ec.europa.eu/enterprise/electr\_equipment/electra.htm

[41] http://www.iso.org/iso/pressrelease.htm?refid=Ref1122.

[42] Reglamento (CE) nº 640/2009 de la Comisión.

[43] Libro Verde sobre la eficiencia energética.

[44] COM(2006) 545.

[45] http://ec.europa.eu/enterprise/automotive/pagesbackground/competitiveness/index.htm.

[46] Con arreglo al Reglamento (CE) nº 443/2009, por el que se establecen normas de comportamiento en materia de emisiones de los turismos nuevos como parte del enfoque integrado de la Comunidad para reducir las emisiones de CO2 de los vehículos ligeros. Véase también: http://ec.europa.eu/environment/air/transport/co2/co2\_home.htm.

[47] CARS 21, Mid-Term Review High Level Conference — Conclusions and Report (CARS 21, Revisión intermedia, Conferencia de Alto Nivel: Conclusiones e Informe).

[48] Libro Verde sobre la eficiencia energética.

[49] COM(2006) 545.

[50] Reglamentos (CE) nº 244/2009 y (CE) nº 245/2009 de la Comisión.

[51] Agencia Francesa para el Medio Ambiente y la Gestión Energética.

[52] COM(2008) 241.

[53] COM(2008) 660.

[54] http://ec.europa.eu/economy\_finance/publications/publication15666\_en.pdf, pp. 57-63 y p. 72.

[55] http://ec.europa.eu/enterprise/electr\_equipment/electrareport\_annex3.pdf.

[56] Véase también la Comunicación COM(2009) 149 sobre la protección de infraestructuras críticas de información.

[57] http://www.cenelec.eu.

[58] Comunicación «Integración de los aspectos medioambientales en la normalización europea» COM(2004) 130 final.

[59] http://ec.europa.eu/citizens\_agenda/docs/sec\_2007\_1517\_en.pdf

[60] http://www.smartenergyhome.eu/ .

[61] COM(2008) 241 y la Revisión Estratégica del Sector de la Energía.

[62] http://www.iso.org/iso/pressrelease.htm?refid=Ref1122.

[63] DO L 140 de 5.6.2009.

[64] COM(2007) 528.

[65] COM(2007) 1.

[66] COM(2008) 782.

[67] http://ec.europa.eu/energy/strategies/2008/2008\_11\_ser2\_en.htm.

[68] COM(2008) 397.

[69] 2005/32/CE.

[70] COM(2006) 545.

[71] COM(2008) 772.

[72] http://ec.europa.eu/energy/strategies/2008/2008\_11\_ser2\_en.htm.

[73] COM(2004) 38.

[74] COM(2008) 876 «Política de cohesión: invertir en la economía real».

[75] COM(2007) 843 final.

[76] http://cordis.europa.eu/fp7/home\_es.html.

[77] http://ec.europa.eu/cip/index\_en.htm.; http://ec.europa.eu/energy/intelligent/index\_en.html.

[78] Decisión nº 1364/2006/CE.

[79] http://ec.europa.eu/agriculture/bioenergy/index\_en.htm.

[80] Reglamentos (CE) nº 1698/2005 y (CE) nº 1974/2006.

[81] http://ec.europa.eu/employment\_social/esf/index\_es.htm.

[82] http://ec.europa.eu/comm/competition/state\_aid/legislation/horizontal.html.

[83] DO C 323 de 30.12.2006, p. 1.

http://eur-lex.europa.eu/LexUriServ/LexUriServ.do?uri=OJ:C:2006:323:0001:0026:ES:PDF.

[84] Reglamento (CE) nº 800/2008 de la Comisión, de 6 de agosto de 2008, por el que se declaran determinadas categorías de ayuda compatibles con el mercado común en aplicación de los artículos 87 y 88 del Tratado (Reglamento general de exención por categorías) (DO L 214 de 9.8.2008, p. 3).

[85] http://ec.europa.eu/competition/state\_aid/studies\_reports/sme\_handbook\_es.pdf.

[86] 2008/C 155/02.

[87] Comunicación COM(2008) 800, p. 10, modificada el 25 de febrero de 2009 (DO C 83 de 7.4.2009). Versión consolidada: http://eur-lex.europa.eu/LexUriServ/LexUriServ.do?uri=OJ:C:2009:083:0001:0015:ES:PDF

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