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# 52013DC0593

**INFORME DE LA COMISIÓN AL PARLAMENTO EUROPEO Y AL CONSEJO sobre la aplicación de las medidas relativas al sector apícola del Reglamento (CE) nº 1234/2007 del Consejo /\* COM/2013/0593 final \*/**

  

INFORME DE LA COMISIÓN AL PARLAMENTO
EUROPEO Y AL CONSEJO

sobre la aplicación de las medidas
relativas al sector apícola del Reglamento (CE) nº 1234/2007 del Consejo

1.           INTRODUCCIÓN

En virtud del artículo 184 del
Reglamento (CE) nº 1234/2007 del Consejo, por el que se crea una
organización común de mercados agrícolas y se establecen disposiciones
específicas para determinados productos agrícolas (Reglamento único para las
OCM)[1], cada tres años
debe presentarse al Parlamento Europeo y al Consejo un informe sobre la
aplicación de las medidas relativas al sector apícola, de conformidad con lo
previsto en el artículo 105 y siguientes de dicho Reglamento.

El presente informe responde a esa obligación
y abarca los ejercicios 2009/10, 2010/11 y 2011/12, que corresponden al último
año de los anteriores programas apícolas trienales (2008-2010) y a los dos
primeros años del programa actual (2011-2013). Este es el quinto informe de la
Comisión sobre la aplicación de los programas apícolas nacionales en los
Estados miembros. El cuarto informe [COM (2010) 267 final[2]] se adoptó en mayo
de 2010 y abarcaba los tres años anteriores de aplicación del Reglamento (CE)
nº 1234/2007 del Consejo.

Todos los Estados miembros presentaron un
programa apícola nacional para los períodos 2008-2010 y 2011-2013, lo cual
demuestra el gran interés existente, así como las necesidades de la apicultura
europea, pequeño sector dominado por apicultores no profesionales que se
enfrenta a graves problemas ocasionados, en particular, por las desapariciones
de colonias de abejas, el aumento de los costes de producción y las
importaciones a bajo precio.

En 2012, la Comisión encargó una evaluación
externa de las medidas aplicables al sector apícola. El presente informe ofrece
los principales resultados de esa evaluación.

2.           METODOLOGÍA

Este informe se basa en las siguientes
fuentes de información:

–
Programas apícolas nacionales notificados por
los 27 Estados miembros a la Comisión respecto de los períodos 2008-2010 y
2011-2013, conforme a lo dispuesto en el artículo 105 del Reglamento único
para las OMC y el artículo 1 del Reglamento (CE) nº 917/2004 de la
Comisión por el que se establecen disposiciones de aplicación del Reglamento
(CE) nº 797/2004 del Consejo relativo a las medidas destinadas a mejorar las
condiciones de producción y comercialización de los productos de la apicultura[3]. Los programas
nacionales incluyen un estudio sobre la estructura del sector apícola, de
conformidad con lo dispuesto en los artículos 1 y 9 del Reglamento (CE)
nº 917/2004.

–
Gastos de los Estados miembros
correspondientes a las medidas adoptadas al amparo de los programas apícolas
con arreglo a lo dispuesto en el artículo 108 del Reglamento único para
las OMC.

–
Datos sobre la producción y el comercio
internacional de miel extraídos de las bases de datos de EUROSTAT, COMEXT y la
FAO.

–
Contribuciones de los Estados miembros y del
sector de la apicultura europeo.

–
Estudio llevado a cabo por un consultor
externo sobre la evaluación de las medidas aplicables al sector apícola[4].

Se pueden consultar cifras detalladas y
cuadros recapitulativos sobre el mercado de la miel y los programas apícolas en
el sitio web de la Comisión[5].

3.           SITUACIÓN DE MERCADO DEL SECTOR APÍCOLA

3.1.        Mercado mundial

3.1.1.     Producción

En 2011, la producción mundial de miel
ascendió a 1 636 000 toneladas, según datos de la FAO. La producción
ha ido aumentado lenta pero regularmente en los últimos diez años, con dos
excepciones, en 2007 y 2009.

China es el principal productor de miel
con 446 000 toneladas, que representan el 27,3 % del total mundial,
seguida por la UE, con 217 000 toneladas (13,3 %). Otros
productores importantes de miel son Turquía, con un continuo aumento de la
producción, Ucrania y los Estados Unidos de América. La parte correspondiente a
Sudamérica y Centroamérica ha disminuido debido, en particular, al
significativo descenso que registra la producción en Argentina desde 2005.

3.1.2.     Comercio

Aproximadamente una quinta parte de la
producción mundial de miel se comercializa en el mercado internacional, según
datos de la FAO y de COMEXT.

Las exportaciones mundiales oscilan entre las
300 000 y las 360 000 toneladas desde hace varios años; en 2011
se situaban en torno a las 335 000 toneladas. China ha incrementado sus
exportaciones y es el principal exportador mundial desde hace cuatro años, con
aproximadamente 100 000 toneladas en 2011. Argentina ocupa el segundo
lugar, si bien las cantidades exportadas han ido disminuyendo hasta situarse en
unas 72 000 toneladas en 2011.

La UE y los EE.UU. son los dos
principales importadores de miel.

3.2.        Mercado de la UE

3.2.1.     Producción

Según EUROSTAT, la producción de miel de la
UE ascendió a 217 366 toneladas en 2011. La producción europea ha
aumentado ligeramente en los últimos diez años (+ 6 % desde 2010), con
variaciones anuales negativas y positivas en función de las condiciones
climáticas.

El precio de venta de la miel depende del
tipo y la calidad de la miel, así como del canal comercial. La miel de mesa
(que representa el 85 % de la miel vendida en la UE) alcanza precios más
altos que la miel industrial y las mieles monoflorales se comercializan a
precios superiores.

Por lo que se refiere al canal comercial, los
precios más elevados los perciben los apicultores cuando venden sus productos
directamente a los consumidores; la segunda mejor opción consiste en vender la
miel acondicionada a los minoristas y, en tercer lugar, figuran las ventas a
envasadores y distribuidores.

La mayor parte de la miel de la UE es vendida
directamente a los consumidores por los apicultores, lo cual también guarda
relación con el escaso grado de profesionalización de la apicultura en la
mayoría de los Estados miembros. Se observan, sin embargo, ciertas diferencias
entre los canales comerciales empleados en la UE; en España, por ejemplo, una
parte preponderante de la producción se vende al sector de la transformación y
el envasado, en consonancia con el mayor grado de profesionalización del sector
español.

3.2.2.     Comercio

La UE es importadora neta de miel, pues su
producción cubre tan solo el 61,6 % de su consumo. El nivel de consumo se
ha mantenido bastante estable a lo largo de los años, con una media de
aproximadamente 0,70 kg/persona.

Los tres principales productores apícolas de
la Unión son España, Alemania y Rumanía, con una producción en 2011 de
34 000, 25 831 y 24 127 toneladas, respectivamente.
Otros Estados miembros productores importantes son Hungría
(19 800 toneladas), Francia (16 000 toneladas), Grecia
(14 300 toneladas) y Polonia (13 369 toneladas).

Las importaciones de miel de la UE oscilan
entre las 120 000 y las 150 000 toneladas desde 2000. En 2012,
la Unión Europea importó 149 248 toneladas de miel, principalmente de
China, con 63 961 toneladas (43 % del total), seguida de Argentina (22 344
toneladas). La parte correspondiente a las importaciones de China ha aumentado
continuamente desde 2008 debido a sus precios extremadamente bajos, al tiempo
que la parte correspondiente a las importaciones de Argentina disminuía. México
es el tercer proveedor, con 21 249 toneladas, y Ucrania el cuarto, con
8 949 toneladas.

Alemania es el principal Estado miembro
importador, con más de un tercio del total en 2012.

El valor unitario medio de las importaciones
de miel en la UE aumentó a partir de 2010, alcanzando los 2,08 EUR/kg en
2012. La miel china es la que posee el valor unitario más bajo (1,44 EUR/kg).
Los valores unitarios medios de las importaciones de miel de otros proveedores
principales de la UE son de 1,83 EUR/kg en el caso de Ucrania, 2,23 EUR/kg
en el de Argentina y 2,44 EUR/kg en el de México.

Las exportaciones de la Unión se han
incrementado desde 2010 hasta alcanzar las 14 275 toneladas en 2012
(+ 33 %). Con todo, siguen estando limitadas a menos del 7 % de
la producción. Los principales destinos de las exportaciones de la UE no han
variado desde 2010: Suiza, Japón, Arabia Saudí y los Estados Unidos de América.

Alemania y España son los principales
exportadores de la UE; a estos dos Estados miembros les corresponde en conjunto
más de la mitad de las exportaciones de la Unión.

El valor unitario medio de las exportaciones
de miel de la Unión ha ido aumentando de forma constante desde 2010, alcanzando
los 5,14 EUR/kg en 2012. Como consecuencia de ello, la diferencia entre
los valores unitarios de las importaciones y las exportaciones se ha ampliado
considerablemente, situándose en torno a los 3 EUR/kg. Esta diferencia de
valores puede atribuirse al hecho de que las exportaciones de la UE consisten
fundamentalmente en miel envasada de alta calidad, mientras que las importaciones
incluyen grandes cantidades de miel más barata en contenedores de mayores
dimensiones destinados a las mezclas y la industria alimentaria.

4.           APLICACIÓN DE LOS PROGRAMAS APÍCOLAS NACIONALES

4.1.        Objetivos y medidas subvencionables

El objetivo general del programa es mejorar
las condiciones generales de producción y comercialización de los productos
apícolas en la Unión.

Son subvencionables seis medidas con
objetivos específicos, que pueden incluirse en los programas apícolas
nacionales de los Estados miembros; se enumeran en el artículo 106 del
Reglamento único para las OCM y no han variado desde el último informe.

La asistencia técnica está destinada a mejorar la eficacia de la producción y la
comercialización mediante la aplicación de técnicas perfeccionadas. Incluye la
organización de cursos básicos para los
nuevos apicultores y formación permanente para los apicultores con experiencia
y los responsables de agrupaciones o cooperativas; los cursos de formación se
centran en aspectos como la cría y la prevención de enfermedades, la
recolección y el envasado, el almacenamiento y el transporte de la miel y su
comercialización. Los colmenares escuela y la red de consultores y técnicos
apícolas permiten la difusión de conocimientos técnicos de carácter práctico.
La medida puede utilizarse también para impulsar la modernización del sector a
través de la compra de equipos de extracción por parte de los apicultores.

La
prevención de la varroasis tiene como objetivo controlar la infestación de las colmenas por este
parásito endémico. La varroasis es una enfermedad causada por un ácaro que
debilita el sistema inmunitario de las abejas y las hace más vulnerables a las
infecciones secundarias por virus. La varroasis está provocando una fuerte
disminución del rendimiento de la producción apícola de la UE y ocasiona la
pérdida de colonias de abejas si no se aplica ningún tratamiento. Dado que no
es posible erradicarla completamente, el único medio para evitar las
consecuencias de esta enfermedad consiste en tratar las colmenas con métodos y
productos autorizados. Son necesarias algunas aportaciones financieras para
ayudar a los productores a sufragar los gastos derivados del tratamiento
adecuado de las colmenas (productos, equipos tales como mallas de protección,
etc.).

La ayuda a la
racionalización de la trashumancia tiene por objeto contribuir a gestionar
el traslado de colmenas en la Unión y facilitar emplazamientos a los
apicultores durante la época de floración. La identificación de colmenas y
marcos, la elaboración de una guía de trashumancia, las inversiones en material
que facilite el proceso y la cartografía de las variedades de miel son algunas
de las medidas que pueden contribuir a la gestión de la trashumancia. En varios
Estados miembros, la trashumancia es crucial para satisfacer las necesidades
nutricionales de las abejas y lograr la polinización de las plantas.

Las medidas de
ayuda para la realización de análisis de la miel tienen como objetivo
mejorar la comercialización de este producto. La financiación de análisis de la
miel permite a los apicultores garantizar que el producto que comercializan
cumple los requisitos fisicoquímicos establecidos en la Directiva 2001/110/CE
del Consejo, relativa a la miel[6].
Gracias a los análisis del origen botánico de la miel, los apicultores pueden
adquirir un conocimiento preciso de la miel recolectada y, por tanto, sacarle
mayor rentabilidad en el mercado. Las ayudas financieras para el análisis de la
miel son esenciales para que un gran número de apicultores pueda acceder a este
servicio.

La
repoblación de la cabaña apícola permite compensar las pérdidas de abejas y, por ende, evitar la merma
de la producción; puede incluir la financiación de actividades en favor de la
producción de reinas o la compra de colonias de abejas.

La posibilidad
que ofrece el Reglamento de incluir en los programas apícolas proyectos
específicos de investigación aplicada para la mejora cualitativa de la
miel y la divulgación de sus resultados puede contribuir a incrementar los
conocimientos de los productores sobre prácticas específicas de apicultura.

4.2.        Censo de colmenas y apicultores

De conformidad con los artículos 1 y 9
del Reglamento (CE) nº 917/2004, los Estados miembros facilitaron
información sobre la estructura del sector apícola en el contexto de los
programas del período 2011-2013.

Según dicha información, en 2010 la Unión
contaba con un total de 506 038 apicultores, de los cuales solo un
5,2 % (26 318) se consideraban apicultores profesionales (más de 150
colmenas).

En 2010 el número total de colmenas rondaba
en la UE los 14 millones (13 985 091), unos 6 millones de las cuales
(5 659 551) pertenecían a apicultores profesionales, a los que
correspondía por tanto el 40 % de las colmenas. Debe señalarse que, al no
existir en la UE obligación legal alguna de registrar las colmenas, la recogida
de datos sobre el número total de colmenas no está armonizada entre los Estados
miembros y puede carecer de precisión. Aunque los porcentajes de apicultores
profesionales y el número de colmenas que gestionan hayan aumentado desde 2007
(un 33 % en el caso de las colmenas), los apicultores no profesionales
siguen predominando en el sector. La tasa de profesionalización es generalmente
baja en la UE, pero puede variar considerablemente entre los Estados miembros;
así, por ejemplo, en Alemania más del 99 % de los apicultores no son
profesionales, mientras que en España el 23 % de los apicultores sí lo
son.

En 2010 el número de colmenas de la UE
aumentó un 3 % (382 372) con respecto al censo de 2007. Según los
apicultores, este aumento era necesario para compensar la mortalidad de las
abejas. No obstante, también entrañaba un incremento de la producción de miel
equivalente al 6 % en el mismo período.

Los cinco Estados miembros con el mayor
número de colmenas son España (19,3 %), Grecia (11,8 %), Francia
(10,5 %), Rumanía (10 %) e Italia (8,8 %). Con todo, los países
con el mayor número de colmenas no siempre son los que más miel producen.
Pueden explicar esta constatación las diferencias ambientales (clima, cantidades
de néctar, densidades de las colonias de abejas, etc.), así como la
inexistencia de un método armonizado a escala de la UE para supervisar el
número de colmenas, lo cual da lugar a grandes diferencias de rendimiento por
colmena entre los Estados miembros (entre 9 y 51 kg en 2010 en la UE).
Así, Alemania posee menos colmenas (5,6 %) que Grecia, Italia, Francia y
Rumanía, pero produce más miel que cualquiera de estos países debido a los
mayores rendimientos obtenidos (hasta 37,2 kg por colmena en 2011).
También Hungría tiene un elevado rendimiento medio por colmena (27,4 kg en
2010), siendo el cuarto país productor de la UE a pesar de poseer tan solo el
7,1 % de las colmenas.

4.3.        Afectación de gastos

4.3.1.     Presupuesto por Estado miembro

De conformidad con el artículo 108 del
Reglamento único para las OMC, la UE cofinancia los programas apícolas hasta el
50 % de los gastos efectuados por los Estados miembros.

Debe tenerse en cuenta que los fondos
dedicados anualmente por la Unión al sector apícola se han incrementado desde
2007, habida cuenta del aumento del número de colmenas y las crecientes
necesidades del sector apícola. En 2011, el presupuesto aumentó a 32 millones
EUR anuales.

Los Estados miembros notifican cada tres años
sus programas apícolas nacionales a la Comisión antes del 15 de abril, de
conformidad con el artículo 2 del Reglamento (CE) nº 917/2004 (en
2010 se notificaron los programas correspondientes a 2011, 2012 y 2013).

Sobre la base de las previsiones de gastos
que los Estados miembros recogen en sus programas apícolas nacionales, los
fondos de la Unión disponibles (32 millones EUR anuales para el período
2011-2013) se distribuyen en función de la parte correspondiente a cada Estado
miembro en el número total de colmenas de la Unión, si bien los fondos
afectados no pueden ser superiores al 50 % de los gastos programados para
cada Estado miembro. Cuando la mitad de los gastos del programa nacional es
inferior al importe correspondiente al número de colmenas, los fondos
disponibles restantes se redistribuyen entre los Estados miembros cuyos gastos
previstos sobrepasan la parte proporcional del presupuesto que les corresponde
[de conformidad con el artículo 3 del Reglamento (CE) nº 917/2004].

Los números totales de colmenas de cada
Estado miembro y de la Unión se actualizan y se publican cada tres años en el
anexo I del Reglamento (CE) nº 917/2004.

En 2011, seis Estados miembros (Bulgaria,
Dinamarca, Alemania, Grecia, Finlandia y Suecia) presentaron previsiones de
gastos inferiores a sus respectivos presupuestos en función del número de
colmenas. El importe correspondiente de los fondos de la UE se redistribuyó
entre los Estados miembros restantes.

En 2011, los cinco Estados miembros que
poseían el mayor número de colmenas obtuvieron una afectación combinada del
55 % del presupuesto disponible de la UE. Los Estados miembros con el
mayor número de colmenas son, por tanto, los principales usuarios del programa.

4.3.2.     Ejecución del presupuesto

Según las cifras comunicadas por los Estados
miembros sobre la ejecución del presupuesto por tipos de medidas, los
porcentajes globales de utilización en los 27 Estados miembros son muy
elevados (un 93 % en 2010, un 89 % en 2011 y un 89 % en 2012).
La disminución del porcentaje de ejecución de 2010 a 2011 puede explicarse por
el hecho de que el presupuesto afectado al programa apícola se incrementó,
pasando de 26,3 millones EUR a 32 millones EUR entre esos dos años. En general,
el porcentaje tiende a ser más reducido el primer año del programa y aumenta hacia
el tercer año.

En 2010 y 2011, los principales beneficiarios
[España (93 %, 84 %), Grecia (97 %, 92%), Francia (90 %,
88 %), Italia (96 %, 92 %) y Rumanía (100 %, 85 %)]
utilizaron con gran eficacia sus presupuestos. Lo mismo ocurrió en 2012
[Grecia (97 %), Francia (92 %), Italia (93 %) y Rumanía
(98 %)], exceptuando a España, donde únicamente se utilizó el 69 %
del presupuesto.

4.4.        Gastos por tipos de medidas y Estados miembros

El análisis de los gastos efectuados se basa
en los datos comunicados anualmente por los Estados miembros en virtud del
artículo 6, apartado 2, del Reglamento (CE) nº 917/2004. En el período
2010-2012, las dos medidas que recibieron mayor apoyo fueron la lucha contra la
varroasis y la asistencia técnica. Los gastos correspondientes a esas dos
medidas se situaron sistemáticamente entre los más elevados y se han mantenido
relativamente estables en los programas sucesivos, oscilando entre un 27 %
y un 30 % en el caso de la lucha contra la varroasis, y entre un 24 %
y un 28 %, en el de la asistencia técnica.

Más en particular, todos los Estados miembros
recurrieron en 2010 a medidas de lucha contra la varroasis, al ser esta
una enfermedad endémica en la Unión que se considera la principal amenaza para
la supervivencia de las abejas, según indican las respuestas a un cuestionario
elaborado por el laboratorio de referencia de la UE para la salud de las abejas[7]. También debe
tenerse en cuenta el coste, relativamente alto, de los tratamientos contra el
ácaro Varroa, que, según las estimaciones de los apicultores, representan entre
un 10 % y un 20 % de los costes de producción. Los Estados miembros
que más recurrieron a esta medida fueron España, Hungría y Polonia. Cabe
señalar, sin embargo, que Grecia dejó de utilizar esta medida en 2011 y 2012
debido a la inflación de los costes de tratamiento, la resistencia del ácaro
Varroa a los tratamientos, el riesgo de presencia de residuos en los productos
de la apicultura y las elevadas temperaturas, que favorecen la cría a lo largo
del todo el año y la persistencia del ácaro Varroa.

Las medidas de asistencia técnica son utilizadas por la gran mayoría de los Estados miembros.
Habida cuenta del número de apicultores no profesionales y de las cambiantes
condiciones del sector, son precisas medidas continuadas, centradas en la
difusión de la información. Tanto el sector de la apicultura como los Estados
miembros consideran que las medidas de asistencia técnica tienen efectos muy
beneficiosos en la producción. Los principales usuarios de esta medida en 2011
y 2012 fueron Italia, Grecia, Francia, Alemania, la República Checa, Polonia y
España. Conviene señalar que se produjeron cambios en la afectación por Estados
miembros de los gastos de asistencia técnica entre los dos programas apícolas:
en 2010, los Países Bajos, Bulgaria y Rumanía no utilizaron esta medida en
absoluto, mientras que en 2011 y 2012 Bulgaria y Rumanía sí comenzaron a
recurrir a ella. Polonia multiplicó por seis sus gastos de asistencia técnica
entre 2010 y 2011-2012. España casi duplicó sus gastos entre 2010 y 2011-2012.

Las medidas de racionalización de la
trashumancia siguieron siendo las terceras por orden de importancia,
representando entre un 16 % y un 20 % de los gastos. Son los países
del sur de Europa, como Grecia, España y Rumanía, que cuentan con una flora
variada y un largo período de floración, los que más utilizan esta medida.
Otros Estados miembros, como Alemania, apoyan la trashumancia por lo importante
que resulta para la polinización.

Las medidas de repoblación de la cabaña
apícola ocuparon el cuarto lugar. El recurso a esta medida representó el
19 % de los gastos en 2010 y disminuyó a un 16 % en 2012. Rumanía,
Bulgaria y Polonia son los países que más la utilizan. Las organizaciones de
apicultores, que participan en la preparación de los programas, están muy
interesadas en estas medidas a fin de compensar las pérdidas de colonias y el
aumento de los precios de los enjambres. Con todo, el sector apícola considera
que, en cierto modo, el apoyo a la repoblación de la cabaña apícola no es más
que una solución a corto plazo y que se deberían investigar y combatir más
exhaustivamente las causas de la mortalidad de las abejas.

Las medidas de apoyo a la investigación
aplicada ocuparon el quinto lugar (del 4 % al 6 % de los gastos).
Francia sigue siendo el Estado miembro que asigna el mayor presupuesto a la
investigación aplicada, con aproximadamente 1,4 millones EUR en 2012, lo cual
supone más de la mitad del importe total afectado a esta medida en la Unión.
Por ejemplo, las medidas de apoyo a la investigación aplicada se utilizaron en
Francia para llevar a cabo un estudio sobre la exposición de las abejas
melíferas a un plaguicida sistémico neonicotinoide[8].

Por último, los gastos de análisis de la
miel, que son los menos utilizados por los Estados miembros, se redujeron.
En 2010, representaban el 6 % de los gastos y se redujeron a un 4 %
en 2011 y un 3 % en 2012. España, que fue uno de los países que dedicó
mayor presupuesto a los análisis de la miel entre 2007 y 2009, disminuyó sus
gastos en 2010, reduciéndolos nuevamente en 2011 y 2012. También Polonia redujo
sus gastos entre 2010 y 2011, mientras que Bulgaria los incrementó en 2011 y
2012 en relación con 2010. Estas variaciones pueden deberse al hecho de que,
una vez creada una red de laboratorios, los gastos son menos importantes. Cabe
señalar que las ayudas a los análisis de laboratorio son especialmente
valoradas por los envasadores y distribuidores miel, ya que permiten a los
apicultores internalizar ese coste.

5.           EVALUACIÓN DE LAS MEDIDAS APLICABLES EN EL SECTOR APÍCOLA

En 2012, la Comisión encargó a un consultor
externo una evaluación de las medidas aplicables en el sector apícola.

El estudio analizó:

–
la incidencia de las seis medidas de los
programas apícolas en la producción, la comercialización y el comercio de miel,
así como en la cría y comercio de abejas vivas;

–
el apoyo prestado por las medidas a la
actividad económica y a las rentas de los apicultores profesionales;

–
la contribución de las medidas a la
estabilidad de los precios de la miel.

El estudio finalizó en julio de 2013.

El estudio llegaba a la conclusión de que los
programas apícolas nacionales han contribuido a estabilizar los niveles de
producción de miel en la UE en un contexto de aumento de los costes de producción,
amenazas a la supervivencia de las abejas y fuerte competencia internacional
por las importaciones de miel de terceros países.

Las medidas han contribuido a contener el
aumento de los costes de producción (en particular, de los tratamientos contra el
ácaro Varroa y la repoblación de la cabaña apícola) y, por tanto, han limitado
el impacto de estos costes en las rentas de los apicultores. Las seis medidas
son complementarias; las conclusiones sobre los efectos de cada una de ellas
deben interpretarse con cautela y tener en cuenta las sinergias existentes
entre las medidas.

La productividad de la apicultura se ha
incrementado gracias a las mejoras estructurales introducidas en el sector a
través de la asistencia técnica, la racionalización de la trashumancia, la
lucha contra la varroasis, la modernización y mecanización de la actividad
apícola, la formación y la divulgación de la información.

Las medidas han permitido apoyar la
producción de miel de alta calidad en la UE, así como garantizar que la producción
de gama más baja sigue siendo competitiva. La elevada calidad y el valor
añadido de la miel producida en la UE justifican la importante diferencia
existente entre el valor unitario medio de las exportaciones de miel de la UE y
el valor unitario medio de las importaciones de miel de terceros países.

Por otra parte, las medidas han tenido
efectos positivos indirectos tanto en el desarrollo rural como en el medio
ambiente. Merced a la reducción de los costes, la introducción de mejoras
estructurales y el apoyo a la renta de los apicultores, las medidas han
contribuido a mantener en las zonas rurales la actividad apícola, que resulta
esencial para la polinización y, por tanto, para la agricultura. Las medidas
también han impulsado la adopción de prácticas apícolas más sostenibles,
especialmente en la lucha contra la varroasis.

Por último, el estudio subrayaba que el
sector apícola, la industria de la miel y los Estados miembros están de acuerdo
en que los programas apícolas nacionales son muy útiles para apoyar al sector.

El estudio llegaba sin embargo a la
conclusión de que aún se podía progresar más en este sector optimizando el uso
de las medidas existentes para promocionar la miel, fomentar una mayor
cooperación entre los apicultores, mejorar la difusión de información sobre los
proyectos de investigación aplicada y diversificar las fuentes de ingresos de
los apicultores mediante la elaboración de productos apícolas de elevado valor
como la jalea real, el polen y el propóleo.

Teniendo en cuenta las necesidades del sector
y las disparidades existentes entre los Estados miembros, el contratista
también recomendaba orientaciones claras por parte de la Unión con respecto a
los programas apícolas, ya que la elección de las medidas concretas se efectúa
a escala nacional o incluso regional. También se deberían encontrar sinergias
entre los programas de investigación de la Unión y la investigación aplicada
nacional a fin de garantizar una mayor conexión entre la investigación
fundamental y la aplicada y evitar la duplicación de esfuerzos.

6.           SUGERENCIAS DE LOS ESTADOS MIEMBROS Y DEL SECTOR

En octubre de 2012, la Comisión pidió a los
Estados miembros y a los representantes del sector que expresaran su opinión
sobre los programas apícolas con miras a la elaboración del presente informe.

En general, tal y como muestra el estudio de
evaluación, los Estados miembros expresaron su satisfacción por la manera en
que se gestionaban los programas y abogaron por su continuación, pues
consideran que estas medidas son de gran ayuda para la apicultura y la
producción de miel.

Los Estados miembros sugirieron que se
adaptaran las medidas del siguiente modo:

- Alemania y Luxemburgo propusieron adecuar
la campaña apícola al año civil. En la actualidad, los ejercicios anuales de
los programas apícolas se extienden del 16 de octubre de un año dado al 15 de
octubre del año siguiente [artículo 2, apartado 2, del Reglamento
(CE) nº 917/2004], mientras que las medidas que pueden optar a
cofinanciación deben haberse aplicado a más tardar el 31 de agosto del año en
cuestión [artículo 2, apartado 3, del Reglamento (CE)
nº 917/2004 de la Comisión]; por tanto, resulta difícil financiar medidas
aplicadas durante el mes de septiembre y la primera quincena de octubre. Con
vistas a los programas apícolas del período 2014-2016, la Comisión tiene
previsto resolver este problema proponiendo la modificación de las fechas de
aplicación de las medidas en el Reglamento (CE) nº 917/2004 con el fin de
garantizar que las medidas apícolas puedan aplicarse durante todo el año.

- Alemania pidió que se simplificaran las
medidas de administración y control, pues el esfuerzo de control exigido parece
desproporcionado. Corresponde a los Estados miembros supervisar y evaluar los
programas. El Reglamento (CE) nº 917/2004 les impone la obligación de
notificar estas medidas con arreglo a plazos precisos, pero les deja un amplio
margen de flexibilidad para practicar los controles de conformidad con el
principio general de subsidiariedad y evaluación de riesgos. Con miras a los
programas apícolas del período 2014-2016, las notificaciones a la Comisión se
simplifican e introducen directamente a través del sistema de información para
el control y la gestión del mercado agrícola.

- Alemania propuso apoyar medidas adicionales
relativas a la apicultura, la mejora de la salud de las abejas, el control de
los daños ocasionados por la varroasis, la comercialización de la miel y la
flora melífera. Todas estas medidas ya pueden, hasta cierto punto, ser
subvencionadas por los actuales programas apícolas. La UE financia, al margen
de los programas apícolas, medidas específicas adicionales para mejorar la
salud de las abejas[9].

- En lo tocante a la asistencia técnica,
Alemania solicitó una descripción más clara de los criterios de subvencionabilidad
de los equipos de los apicultores, consistente, por ejemplo, en una lista de la
Comisión con los equipos subvencionables. La Comisión considera que una lista
fija de equipos eliminaría parte de la flexibilidad necesaria para tener en
cuenta la variabilidad de las estructuras del sector en los Estados miembros.
Por otra parte, las inversiones de los apicultores ya pueden financiarse en el
marco de los programas de desarrollo rural que incluyen medidas en favor de la
modernización e innovación de las explotaciones agrícolas.

Por último, Lituania propuso la concesión de
ayudas para que los pequeños apicultores puedan renovar sus equipos de
extracción de miel y construcción de panales. Este apoyo puede ya prestarse en
el marco de la medida de asistencia técnica.

La Comisión no recibió comentarios escritos
del sector en respuesta a su petición de octubre de 2012. No obstante, el
evaluador externo consultó al sector de forma global a través de estudios de
casos realizados en cuatro Estados miembros[10],
entrevistas y encuestas en línea, y llegó a la conclusión de que el apoyo
prestado por las medidas era muy apreciado por los apicultores y sus
asociaciones, ya que permitía reducir los costes de producción en un sector
bajo presión. Con todo, los apicultores y sus asociaciones subrayaron la
necesidad de desarrollar tratamientos más eficaces para luchar contra la
varroasis y reducir sus costes. También señalaron que, aunque la medida de
repoblación de la cabaña apícola permita compensar en parte las pérdidas de colonias
de abejas, se trata tan solo una solución a corto plazo y es preciso investigar
y combatir las causas de la mortalidad de las abejas.

7.           CONCLUSIÓN

Los programas apícolas nacionales aspiran a
mejorar la producción y comercialización de miel en la Unión Europea. En todos
los Estados miembros, ofrecen ayudas directas a la apicultura, que, pese a ser
un sector pequeño en términos de producción, resulta esencial para la
agricultura debido a la polinización.

Tanto desde el punto de vista de los Estados
miembros como del de los operadores, los programas apícolas nacionales han sido
beneficiosos para el sector de la apicultura. Las medidas permiten mantener la
producción de miel de elevada calidad en la UE pese a un difícil contexto
caracterizado por el aumento de los costes de producción, las amenazas a la
supervivencia de las abejas y la feroz competencia internacional que
representan las importaciones de miel de terceros países a bajo precio.

A la luz de la información recogida en el
presente informe y de los resultados de la evaluación de las medidas apícolas,
la Comisión no tiene previsto modificar la lista de medidas subvencionables en
el sector apícola del Reglamento (CE) nº 1234/2007. No obstante, sí
propondrá que se modifique el Reglamento de ejecución (CE) nº 917/2004 de
modo que las medidas apícolas puedan aplicarse y financiarse durante todo el
año y se logre mejorar su gestión.

Además, la Comisión velará por una mayor
coordinación entre los proyectos de investigación aplicada nacionales y los
proyectos de investigación de la Unión a fin de optimizar el uso de sus
resultados y mejorar su difusión en el sector de la apicultura.

Por último, la Comisión tratará de mejorar
aún más la eficacia de las medidas existentes, buscando posibles sinergias
entre las medidas apícolas y los programas de desarrollo rural. Así, podría
recurrirse a medidas de desarrollo rural para subvencionar la instalación de
jóvenes apicultores y la modernización de las explotaciones, así como a medidas
agroambientales a fin de aumentar la disponibilidad de plantas melíferas para
las abejas.

[1]               DO L 299 de 16.11.2007, p. 1.

[2]               http://eur-lex.europa.eu/LexUriServ/LexUriServ.do?uri=COM:2010:0267:FIN:ES:PDF.

[3]               DO L 163 de 30.4.2004, p. 83.

[4]               http://ec.europa.eu/agriculture/evaluation/market-and-income-reports/index\_en.htm.

[5]               http://wcmcom-ec-europa-eu-wip.wcm3vue.cec.eu.int:8080/agriculture/honey/index\_en.htm

[6]               DO L 10 de 12.1.2002, p. 47.

[7]               http://ec.europa.eu/food/animal/liveanimals/bees/eu\_ref\_lab\_bee\_health\_en.htm.

[8]               «A common pesticide decreases foraging success and
survival in honey bees», en
Sciencexpress/http://sciencemag.org/content/early/recent/ 29March 2012/ Page 1/
10.1126/science.1215039.

[9]               http://ec.europa.eu/food/animal/liveanimals/bees/bee\_health\_en.htm.

[10]             España, Alemania, Hungría y Grecia.

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