Source: EURLEX
Language: es
Format: md

Asunto C‑418/16 P

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contra

Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO)

«Recurso de casación — Marca de la Unión Europea — Reglamento (CE) n.o 207/2009 — Artículo 15, apartado 1 — Artículo 57, apartados 2 y 3 — Artículo 64 — Artículo 76, apartado 2 — Reglamento (CE) n.o 2868/95 — Regla 22, apartado 2 — Regla 40, apartado 6 — Procedimiento de nulidad — Solicitudes de nulidad basadas en una marca nacional anterior — Uso efectivo de la marca anterior — Prueba — Desestimación de las solicitudes — Consideración de pruebas nuevas por parte de la Sala de Recurso de la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO) — Anulación de las resoluciones de la División de Anulación de la EUIPO — Devolución — Consecuencias»

Sumario — Sentencia del Tribunal de Justicia (Sala Primera) de 28 de febrero de 2018

1. Recurso de casación—Motivos—Necesidad de una crítica precisa de un extremo del razonamiento del Tribunal General

   [Art. 256 TFUE, ap. 1, párr. 2; Estatuto del Tribunal de Justicia, art. 58, párr. 1; Reglamento de Procedimiento del Tribunal de Justicia, arts. 168, ap. 1, letra d), y 169, ap. 2]
2. Marca de la Unión Europea—Procedimiento de recurso—Recurso interpuesto contra una resolución de la división de anulación de la Oficina—Examen por la Sala de Recurso—Alcance—Falta de alegación de hechos y de presentación de pruebas en apoyo de la oposición dentro del plazo concedido al efecto—Consideración—Facultad de apreciación de la Sala de Recurso

   [Reglamento (CE) n.o 207/2009 del Consejo, art. 76, ap. 2]
3. Marca de la Unión Europea—Procedimiento de recurso—Recurso interpuesto contra una resolución de la división de anulación de la Oficina—Examen por la Sala de Recurso—Alcance—Falta de alegación de hechos y de presentación de pruebas en apoyo de la oposición dentro del plazo concedido al efecto—Consideración—Facultad de apreciación de la Sala de Recurso—Inexistencia de disposición en contrario

   [Reglamento (CE) n.o 207/2009 del Consejo, arts. 57, aps. 2 y 3, 63, ap. 2, y 76, ap. 2; Reglamento (CE) n.o 2868/95 de la Comisión, art. 1, reglas 40, ap. 6, y 50, ap. 1]
4. Recurso de casación—Motivos—Apreciación errónea de los hechos y de las pruebas—Inadmisibilidad—Control por el Tribunal de Justicia de la apreciación de los hechos y de las pruebas—Exclusión salvo en caso de desnaturalización—Motivo basado en la desnaturalización de las pruebas—Necesidad de indicar de manera precisa los elementos desnaturalizados y de demostrar los errores de análisis que han dado lugar a esa desnaturalización

   [Art. 256 TFUE; Estatuto del Tribunal de Justicia, art. 58, párr. 1; Reglamento de Procedimiento del Tribunal de Justicia, art. 168, ap. 1, letra d)]
5. Marca de la Unión Europea—Renuncia, caducidad y nulidad—Examen de la solicitud—Prueba del uso de la marca anterior—Cuestión previa

   [Reglamento (CE) n.o 207/2009 del Consejo, art. 57, aps. 2 y 3]
6. Marca de la Unión Europea—Procedimiento de recurso—Resolución del recurso—Devolución del asunto, por parte de la Sala de Recurso, a la instancia que ha adoptado la resolución impugnada

   [Reglamento (CE) n.o 207/2009 del Consejo, arts. 64, ap. 2, y 76, ap. 2]

1. Véase el texto de la resolución.

   (véase el apartado 35)
2. Véase el texto de la resolución.

   (véanse los apartados 48 y 49)
3. La regla 50, apartado 1, párrafo primero, del Reglamento n.o 2868/95, por el que se establecen normas de ejecución del Reglamento n.o 40/94, prevé que, salvo disposición en contrario, se aplicarán mutatis mutandis a los procedimientos de recurso las disposiciones relativas a los procedimientos ante la instancia que hubiese adoptado la resolución impugnada.

   Ahora bien, en relación con la presentación de la prueba del uso efectivo de la marca anterior, en el sentido del artículo 57, apartados 2 o 3, del Reglamento n.o 207/2009, en el marco de un procedimiento de nulidad iniciado sobre la base del artículo 53, apartado 1, letra a), de dicho Reglamento, la regla 40, apartado 6, del Reglamento de Ejecución establece que la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO) debe invitar al titular de la marca anterior a que demuestre su uso durante un plazo que especifica.

   Si bien es cierto que del tenor literal de dicha regla se deriva que cuando no se presente prueba alguna del uso de la marca de que se trate en el plazo establecido por la Oficina esta debe, en principio, pronunciar de oficio la sanción de caducidad, tal conclusión no se impone, en cambio, si se presentaron en el citado plazo determinadas pruebas para demostrar dicho uso.

   En efecto, en tal caso, a menos que sea manifiesto que los mencionados elementos carecen de toda pertinencia para demostrar el uso efectivo de la marca anterior de que se trata, el procedimiento ha de seguir su curso. Así pues, incumbe a la Oficina, en particular, como establece el artículo 57, apartado 1, del Reglamento n.o 207/2009, invitar a las partes, cuantas veces sea necesario, a que le presenten sus observaciones sobre las notificaciones que les haya dirigido o sobre las comunicaciones que emanen de las otras partes. En tal contexto, si la solicitud de nulidad se desestima debido a que la marca anterior de que se trata no ha sido objeto de uso efectivo, esa desestimación no es el resultado de la aplicación de la regla 40, apartado 6, del Reglamento de Ejecución, disposición de naturaleza esencialmente procesal, sino exclusivamente de la aplicación de las disposiciones materiales recogidas en el artículo 57, apartados 2 o 3, del Reglamento n.o 207/2009.

   De ello se deduce que la presentación de pruebas del uso de la marca anterior de que se trate que se añadan a las presentadas en el plazo fijado por la Oficina en virtud de la regla 40, apartado 6, del Reglamento de Ejecución sigue siendo posible tras la expiración de dicho plazo y no se prohíbe en modo alguno que la Oficina tenga en cuenta pruebas adicionales presentadas extemporáneamente, haciendo uso de la facultad de apreciación que le otorga el artículo 76, apartado 2, del Reglamento n.o 207/2009.

   Se desprende de lo anterior que la regla 40, apartado 6, del Reglamento de Ejecución no constituye una disposición en contrario, respecto del artículo 76, apartado 2, del Reglamento n.o 207/2009, que tenga como consecuencia que la Sala de Recurso no pueda tener en cuenta las pruebas adicionales del uso de la marca anterior de que se trate presentada por el solicitante de nulidad en apoyo de su recurso ante ella.

   Por otro lado, en relación con el procedimiento de recurso, el Tribunal de Justicia ya ha declarado que se desprende del artículo 63, apartado 2, del Reglamento n.o 207/2009, en relación con el artículo 76, apartado 2, de dicho Reglamento, que, a efectos del examen del fondo del recurso del que conoce, la Sala de Recurso no solo invitará a las partes, cuantas veces sea necesario, a presentar en el plazo que se les imponga sus observaciones sobre las notificaciones que les haya dirigido, sino que podrá también decidir la práctica de diligencias de instrucción, entre las que figura la presentación de elementos de hecho o de prueba. Dichas disposiciones contemplan a su vez la posibilidad de que el sustrato fáctico vaya enriqueciéndose en las diversas fases del procedimiento ante la Oficina.

   A tenor de la mencionada regla 50, apartado 1, párrafo tercero, del Reglamento de Ejecución, cuando el recurso esté dirigido contra la resolución de una División de Oposición, la Sala de Recurso se limitará a examinar los hechos alegados y las pruebas presentadas dentro de los plazos establecidos o especificados por la División de Oposición, a menos que la Sala de Recurso considere que han de tenerse en cuenta hechos y pruebas adicionales de conformidad con el artículo 76, apartado 2, del Reglamento n.o 207/2009.

   Así pues, el Reglamento de Ejecución prevé expresamente que, al examinar un recurso contra una resolución de una División de Oposición, la Sala de Recurso dispone de la facultad de apreciación derivada de la regla 50, apartado 1, párrafo tercero, de ese Reglamento de Ejecución y del artículo 76, apartado 2, del Reglamento n.o 207/2009 para decidir si procede o no tener en cuenta hechos y pruebas nuevos o adicionales que no se hayan presentado en los plazos establecidos o especificados por la División de Oposición.

   No obstante, no se puede deducir de ello a contrario que, cuando examina un recurso contra una resolución de una División de Anulación, la Sala de Recurso no dispone de tal facultad de apreciación. En efecto, la regla 50, apartado 1, párrafo tercero, del Reglamento de Ejecución no es sino la expresión, en relación con el examen de un recurso dirigido contra una resolución de una División de Oposición, del principio que se desprende del artículo 76, apartado 2, del Reglamento n.o 207/2009, que es el fundamento jurídico de la mencionada regla 50 y que contiene una norma dotada de proyección horizontal en el sistema de dicho Reglamento, que, por lo tanto, se aplica con independencia de la naturaleza del procedimiento de que se trate.

   (véanse los apartados 51 a 57 y 59 a 61)
4. Véase el texto de la resolución.

   (véanse los apartados 65 y 66)
5. Cabe recordar que, con arreglo al artículo 57, apartados 2 y 3, del Reglamento n.o 207/2009, sobre la marca de la Unión Europea, cuando el titular de la marca nacional anterior que haya iniciado un procedimiento de nulidad de una marca de la Unión no aporte, a instancia del titular de esta última, la prueba del uso efectivo de dicha marca nacional anterior, en el Estado miembro en el que está protegida, durante los cinco años anteriores a la fecha de la solicitud de nulidad para los productos o los servicios para los que está registrada y en los que se basa esa solicitud, deberá desestimarse la mencionada solicitud.

   Dado que, según el propio tenor de esta disposición, la falta de uso efectivo de la marca anterior, alegada por el titular de una marca de la Unión impugnada en el marco de una solicitud de nulidad, es un motivo que justifica, por sí mismo, la desestimación de esta solicitud, la cuestión relativa a la prueba de ese uso debe zanjarse antes de que se decidiera acerca de la solicitud de nulidad propiamente dicha y, por lo tanto, constituye, en ese sentido, una cuestión previa.

   (véanse los apartados 87 y 88)
6. La parte dispositiva de un acto debe interpretarse a la luz de su motivación.

   De este modo, el artículo 64, apartado 2, del Reglamento n.o 207/2009, sobre la marca de la Unión Europea, prevé expresamente que, si la Sala de Recurso devolviere un asunto con el fin de que la instancia que dictó la resolución impugnada prosiga con el procedimiento, serán vinculantes para esta instancia los motivos y la parte dispositiva de la resolución de la Sala de Recurso en tanto en cuanto los hechos de la causa sean los mismos.

   Pues bien, comoquiera que la Sala de Recurso anuló las resoluciones de la División de Anulación debido a que, contrariamente a lo que se había declarado en ellas, la prueba de uso efectivo de la marca nacional anterior de que se trata solo había sido aportada por el titular de dicha marca en lo que atañe a una parte de los servicios objeto de las solicitudes de nulidad, la División de Anulación está vinculada por este motivo en el marco de la devolución que llevó a cabo la Sala de Recurso en virtud del artículo 64, apartado 2, del Reglamento n.o 207/2009. De este modo, la anulación por parte de esta de las resoluciones de la División de Anulación debe entenderse necesariamente en el sentido de que se refiere a estas resoluciones solo en la medida en que desestimaron las solicitudes de nulidad por razón de la falta de prueba del uso efectivo de la marca nacional anterior para la mencionada parte de los servicios.

   En cambio, como la Sala de Recurso consideró que el titular de la marca nacional anterior no había aportado la prueba del uso efectivo en lo que respecta al resto de servicios objeto de las solicitudes de nulidad, habida cuenta de que no se interpuso ante el Tribunal General un recurso sobre esa cuestión, las resoluciones de la División de Anulación desestimaron definitivamente las solicitudes de nulidad en lo que atañe a estos servicios.

   De ello se deduce que, en el marco de la devolución que tuvo lugar en virtud del artículo 64, apartado 2, del Reglamento n.o 207/2009, la División de Anulación solo puede, a efectos del examen en cuanto al fondo de las solicitudes de nulidad a la luz del motivo de denegación relativo previsto en el artículo 8, apartado 1, letra b), de dicho Reglamento, tener en cuenta los servicios para los que se había aportado prueba del uso efectivo de la marca anterior.

   Ciertamente, en virtud del artículo 64, apartado 2, del Reglamento n.o 207/2009, la División de Anulación solo está vinculada por la motivación de las resoluciones de la Sala de Recurso en tanto en cuanto los hechos de la causa sean los mismos.

   Sin embargo, la División de Anulación no puede, so pena de poner en entredicho el carácter definitivo de sus propias resoluciones y menoscabar la seguridad jurídica, examinar, con arreglo al artículo 76, apartado 2, del Reglamento n.o 207/2009, nuevas pruebas del uso efectivo de la marca nacional anterior de que se trate en lo que atañe a los servicios para los que la Sala de Recurso ha considerado, sin que haya sido impugnado por el solicitante de nulidad mediante un recurso ante el Tribunal General, que no se ha aportado la mencionada prueba.

   (véanse los apartados 100 a 107)

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