Source: EURLEX
Language: es
Format: md

[**Avis juridique important**](../../../editorial/legal_notice.htm)

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# 51997IP0403

**Resolución sobre el comercio y las relaciones económicas transatlánticas** 
  
*Diario Oficial n° C 034 de 02/02/1998 p. 0139*

  

A4-0403/97

Resolución sobre el comercio y las relaciones económicas transatlánticas

El Parlamento Europeo,

- Vista la Declaración Transatlántica sobre las relaciones CE-EE.UU. de 22 de noviembre de 1990 ((Boletín de las Comunidades Europeas 11-1990, punto 1.5.3.)),

- Vista la Nueva Agenda Transatlántica (NAT) aprobada en Madrid el 3 de diciembre de 1995 y el Plan de Acción Conjunto UE-EE.UU. anejo,

- Vista la declaración de Chicago sobre el diálogo comercial transatlántico TABD (9 de noviembre de 1996) y los resultados de la Conferencia sobre los resultados del TABD, celebrada en Roma los días 6 y 7 de noviembre de 1997,

- Vistos los resultados de las Cumbres UE-EE.UU. de 16 de diciembre de 1996, 28 de mayo de 1997 y 5 de diciembre de 1997 y los anteriores informes del grupo de alto nivel,

- Vistos los resultados de la Conferencia de la NAT titulada " Tender puentes sobre el Atlántico: vínculos entre los pueblos», celebrada en Washington los días 5 y 6 de mayo de 1997,

- Vista la declaración de Singapur de la OMC de 13 de diciembre de 1996,

- Vistas sus Resoluciones de 20 de noviembre de 1997 sobre la Nueva Agenda Transatlántica (relaciones UE-EE.UU.) ((Parte II, punto 4 del Acta de esa fecha)), de 15 de mayo de 1997 sobre la suspensión del procedimiento de solución de dificultades de la OMC en lo relativo a la Ley Helms-Burton ((DO C 167 de 2.6.1997, pág. 150)) y de 18 de septiembre de 1997 sobre las negociaciones entre la Comisión y el Gobierno de los Estados Unidos en torno a la Ley Helms-Burton ((DO C 304 de 16.10.1997, pág. 116)),

- Visto el artículo 148 de su Reglamento,

- Vistos el informe de la Comisión de Relaciones Económicas Exteriores y la opinión de la Comisión de Cultura, Juventud, Educación y Medios de Comunicación (A4-0403/97),

A. Considerando que las relaciones entre la UE y los EE.UU. deben basarse en intereses comunes en los ámbitos económico, político, de seguridad, de desarrollo sostenible desde el punto de vista ecológico y de cohesión social, así como en una percepción común de las responsabilidades, dependencias y necesidades a nivel mundial,

B. Considerando que la UE y los EE.UU. comparten los mismos valores, desde la democracia, los derechos humanos, la filosofía económica y la estabilidad social a las preocupaciones medioambientales y de soberanía cultural, y que mantienen una política de seguridad común,

C. Considerando que la relación transatlántica es una de las relaciones más abiertas e independientes del mundo y que constituye, para ambas partes, el vínculo económico más importante en términos comerciales, de inversiones e intercambios de tecnología,

D. Considerando que estos factores hacen necesario que la UE y los EE.UU., a pesar de los cambios que se están operando en las relaciones a nivel mundial y del desplazamiento de los flujos comerciales y de las actividades económicas de la zona del Atlántico hacia Asia, mantengan también en el futuro estrechas relaciones;

E. Considerando que la cooperación en el ámbito de la investigación y la tecnología reviste una importancia fundamental para el desarrollo del comercio y las inversiones tanto en los Estados Unidos como en la Unión Europea,

F. Considerando que, debido a la mayor complejidad e incertidumbre en el ámbito de la seguridad y a los cambios en los modelos de comercio e inversiones y regionales, este vínculo no puede ya ser dado por supuesto y ha de ser reforzado activamente,

G. Considerando que la identificación automática de los intereses de los EE.UU. con los de los países de la Europa occidental ha pasado a la historia, que la política comercial de los EE.UU. después de la guerra fría se caracteriza por una actitud más dura y se basa más que antes en principios como el "fair trade¨, la reciprocidad, el regionalismo y la unilateralidad,

H. Considerando que la cooperación transatlántica debe realizarse entre socios iguales y debe tener en cuenta las características políticas, culturales, sociales y económicas de ambas partes,

I. Considerando que los principales objetivos de la cooperación transatlántica son el refuerzo de la seguridad mundial y el logro de ventajas económicas no sólo para las empresas sino también para los trabajadores y los consumidores, en un medio ambiente saludable,

J. Considerando que, dado que el nuevo orden económico internacional incluye la liberalización del comercio, es esencial establecer una política comercial comunitaria coherente, con una perspectiva de futuro y humana, con el fin de mejorar aún más eficazmente las relaciones transatlánticas,

En general

1. Considera que la fuerza económica de los EE.UU. y de la UE les confiere una responsabilidad específica a nivel mundial, en particular en lo referente a la preservación y el desarrollo de normas esenciales en materia de derechos humanos fundamentales y de defensa del medio ambiente, el respeto del Derecho internacional y la consolidación y la democratización de las instituciones internacionales, así como la participación de los países en desarrollo en el sistema económico mundial;

2. Considera que las relaciones UE/EE.UU. repercuten considerablemente en la vida de los ciudadanos, en particular en materia de empleo, pero también en lo referente a la calidad de vida y la cultura; considera que los órganos parlamentarios que representan a los ciudadanos deben desempeñar un papel importante en la orientación de estas iniciativas;

3. Acoge con satisfacción la aprobación de la Nueva Agenda Transatlántica (NAT), que, mediante la definición de las prioridades para un programa de trabajo conjunto en las principales áreas de cooperación, ha contribuido a proporcionar a las relaciones transatlánticas una base más estructurada y a concentrar los esfuerzos en una agenda pragmática;

4. Señala que la NAT es un documento vivo, que permite una gestión continua del progreso y la actualización de las prioridades; apoya el Plan de Acción Conjunto UE/EE.UU., que contiene los principios e instrumentos para alcanzar los objetivos de la NAT;

5. Observa que los compromisos y las acciones conjuntas de la nueva Cooperación Transatlántica deberán aportar beneficios reales tanto a los ciudadanos de Europa como a los de los Estados Unidos en los próximos años, dado que, hasta ahora, el ritmo de la consecución ha sido irregular,

6. Acoge con satisfacción el hecho de que la NAT comprende una amplia gama de iniciativas políticas, sociales y económicas en curso y observa un refuerzo de su enfoque global con respecto al Espacio Transatlántico UE- EE.UU.;

7. Señala que la UE y los EE.UU. son responsables de garantizar que su fuerza económica beneficie a otros pueblos y naciones y que la nueva agenda bilateral debe contribuir a la estabilidad y al crecimiento del sistema multilateral; insta a todas las partes, incluido el Congreso de los EE.UU., a que asuman este desafío seriamente;

8. Considera que debe activarse la fijación de prioridades en el proceso NAT, en particular mediante la elaboración de calendarios para sus iniciativas, permitiendo de esta manera que las partes interesadas hagan las oportunas contribuciones al proceso;

9. Señala que los procesos de negociación, incluida la negociación de las «modalidades administrativas» y similares, deberían ser seguidos de cerca por órganos parlamentarios; reconoce que las cuestiones de responsabilidad democrática serán cruciales en cuanto la interdependencia económica y la convergencia reglamentaria entre ambas partes del Atlántico desarrollen su verdadero potencial; considera que se debiera crear una «Zona Común Transatlántica», lo cual debe ir precedido por un dictamen conforme del Parlamento;

10. Pide a la Comisión que le presente anualmente un informe, en el que se dé una visión general de los diferentes acuerdos y acciones en curso en el entorno de la NAT;

11. Reconoce la importante función que están desempeñando los organismos del Parlamento y del Congreso de los EE.UU., en particular su Delegación para las Relaciones con los Estados Unidos y la Delegación de la Cámara de Representantes de los EE.UU. con vistas a incrementar la cooperación entre ambas partes y remite a la Declaración de los presidentes de la 47ª Reunión interparlamentaria de ambas Delegaciones, celebrada los días 22 y 23 de septiembre de 1997 en Washington D.C., en la que se comprobó la existencia de acuerdo en los siguientes puntos:

a) el Diálogo Comercial Transatlántico (TABD)

b) la delincuencia internacional, las drogas y el terrorismo;

c) la ampliación de la OTAN y de la UE;

d) la evaluación de los costes y los beneficios antes de la imposición de sanciones económicas y embargos;

e) la contratación pública;

f) la legislación en materia de competencia y de carteles;

g) relaciones entre los pueblos (people-to-people);

12. Reconoce el papel «pionero» desempeñado por la Red de Política Transatlántica (RPT) en la definición del concepto de Nueva Cooperación Transatlántica;

13. Acoge con gran satisfacción la importante función que están desempeñando en este ámbito los diferentes diálogos, la Iniciativa Transatlántica para las PYME (TASBI), el Diálogo Comercial Transatlántico (TABD), el Diálogo Transatlántico de la Sociedad Civil (TACD) y el Diálogo Laboral Transatlántico (TLD);

14. Destaca especialmente la importancia del TABD como motor del progreso de las relaciones transatlánticas, dado que ha contribuido con éxito a lograr acuerdos como el Acuerdo de Reconocimiento Mutuo (MRA), concluido en la Cumbre del G7 de Denver en 1997;

15. Señala que los acuerdos debatidos en el marco general de la NAT (Nueva Agenda Transatlántica) (incluyendo el Diálogo Comercial Transatlántico (TABD), la Iniciativa Transatlántica para las PYME (TASBI), el Diálogo Transatlántico de la Sociedad Civil (TACD) y el Diálogo Laboral Transatlántico (TLD)), y los acuerdos como el Acuerdo de Reconocimiento Mutuo (MRA) no deberán menoscabar la elaboración de leyes, convenios y reglamentos en materia comercial ni las correspondientes consultas parlamentarias;

16. Acoge con satisfacción las declaraciones conjuntas pronunciadas durante la Cumbre UE-EE.UU. del 5 de diciembre de 1997 sobre los asuntos siguientes:

a) comercio electrónico, en la que se reconoce la importancia del comercio electrónico como un importante instrumento de crecimiento y creación de nuevas oportunidades, y en la que se alienta un diálogo abierto entre gobiernos y sector privado en todo el mundo con el fin de establecer un entorno jurídico y comercial previsible para el desarrollo de negocios en Internet, y que además recoge un acuerdo encaminado a la ratificación y aplicación a la mayor brevedad de los acuerdos de la OMPI sobre derechos de autor y sobre actuaciones y grabaciones fonográficas, así como a garantizar la protección efectiva de la intimidad en relación con el tratamiento de datos personales en las redes mundiales de información, y a la creación de un sistema basado en el mercado mundial para el registro, la asignación y el gobierno de los nombres de dominio de Internet;

b) Ucrania, en la que las dos partes admiten que el desarrollo de Ucrania como una democracia próspera es un componente clave de la estabilidad y la seguridad en Europa;

c) cooperación en materia de reglamentación, en la que las dos partes acuerdan reforzar, siempre que sea posible, la cooperación en los sectores de consulta en las primeras fases de la redacción de resoluciones, de mayor confianza en los respectivos recursos y conocimientos técnicos expertos, y de armonización de las especificaciones reglamentarias o reconocimiento recíproco;

17. Se reserva el derecho a completar los asuntos mencionados con vistas al orden del día de la próxima Cumbre UE-EE.UU.;

Cuestiones bilaterales

18. Considera que la UE y los EE.UU. deben tener como objetivo la constitución de un Espacio Económico Transatlántico que asegure el progreso hacia un acceso efectivo al mercado en ambas partes del Atlántico; el Nuevo Mercado Transatlántico (NMT), que se establecerá en el marco de la NAT, debe alcanzar los niveles más altos posibles de protección del medio ambiente y de los consumidores, así como tomar en consideración la dimensión social; recuerda, en este contexto, que ambas partes deben cumplir sus compromisos y aplicar las orientaciones de la OCDE sobre las normas multilaterales en materia de trabajo y medio ambiente de 1977;

19. Señala, a raíz de las divergencias existentes entre los EE.UU. y la UE en relación, entre otras cosas, con la importación de carne norteamericana tratada con hormonas, de carne de aves de corral y de maíz manipulado genéticamente, la importancia de que los EE.UU. y la UE lleguen a un acuerdo sobre las normas que deben aplicarse en materia de productos alimenticios;

20. Señala, asimismo, la necesidad de llegar a acuerdos para reducir las crestas arancelarias que se aplican a los tejidos y vestidos de lana, ya que suponen un obstáculo considerable a las importaciones de productos textiles comunitarios;

21. Destaca la importancia de definir una visión global, un marco, un mapa, un calendario y una fecha objetivo para la realización del «Nuevo Mercado Transatlántico», incluido un mecanismo de consulta política al Parlamento Europeo;

22. Considera importante que el actual estudio conjunto sobre las barreras comerciales se amplíe para analizar, sobre la base de modelos económicos, la posible repercusión del Nuevo Mercado Transatlántico; manifiesta, no obstante, su preocupación por el hecho de que (más allá de las declaraciones de principios) los EE.UU. mantengan obstáculos aduaneros de facto en prácticamente todos los sectores de la economía, como ha demostrado una vez más la Comisión en su 13º informe sobre los obstáculos impuestos por los EE.UU. al comercio y a las inversiones, publicado en julio de 1997;

23. Subraya la importancia de los Acuerdos de Reconocimiento Mutuo (ARM), rubricados el 20 de junio de 1997, como un instrumento esencial para revitalizar el comercio bilateral e insta a una rápida ratificación de los acuerdos, incluida la consulta al Parlamento Europeo, y hace hincapié en la necesidad de ampliar la cooperación general a cuestiones normativas;

24. Observa que los acuerdos de reconocimiento mutuo (MRA) son únicamente un instrumento para mejorar el comercio transatlántico y que, a este fin, debe utilizarse toda la gama de posibilidades existentes; considera que los MRA deben aplicarse rápidamente y que este proceso debe vigilarse con atención y ser transparente; opina que la Comisión debe presentar regularmente al Parlamento Europeo informes sobre los avances que se produzcan en este proceso;

25. Considera que una cooperación política y económica más estrecha entre la UE y los EE.UU. y el desarrollo de enfoques comunes con respecto a cuestiones normativas y económicas requerirán el establecimiento de un marco institucional global (por ejemplo, un tratado) entre los dos socios, que implique una mayor cooperación interparlamentaria;

26. Considera que la NAT (y especialmente el Diálogo Comercial Transatlántico y la Iniciativa Transatlántica para las PYME) son los foros apropiados para la búsqueda de soluciones a las barreras comerciales y de inversión específicas; en este contexto, deben adoptarse nuevas iniciativas en ámbitos que serán cruciales en el futuro, tales como la sociedad de la información, los derechos de propiedad intelectual, el comercio electrónico, la protección de datos, las inversiones en medios de comunicación y las normas para nuevos servicios (como, por ejemplo, tecnologías de codificación); asimismo deben adoptarse iniciativas relativas a la protección industrial de los dibujos y modelos textiles, a fin de garantizar el respeto del acuerdo TRIPS de la OMC en materia de registro y examen de los dibujos y modelos;

27. Señala que las comunicaciones, Internet, las tecnologías de la información y el ciberespacio están transformando nuestro mundo, así como la forma en que comerciamos y la forma en que trabajamos y vivimos; pide que el Acceso Universal forme parte de la agenda bilateral/multilateral y considera que los ciudadanos sólo podrán beneficiarse plenamente de la sociedad de la información si se garantiza el Acceso Universal;

28. Expresa su firme rechazo de los efectos extraterritoriales de las leyes de los EE.UU. Helms-Burton y d'Amato y apoya el procedimiento de resolución de litigios de la OMC iniciado por la UE; si el «acuerdo» alcanzado por la UE y los EE.UU. el 11 de abril de 1997 no permite alcanzar una solución, habrá que volver al procedimiento de grupos de expertos de la OMC;

29. Considera que deben adoptarse medias positivas con el fin de facilitar el acceso al mercado estadounidense de productos audiovisuales europeos; constata que el mercado estadounidense del sector audiovisual es un mercado encerrado en sí mismo, que tan sólo consume un 3% de productos no estadounidenses; manifiesta su preocupación por el desequilibrio de los intercambios EE.UU./UE en el sector audiovisual, que se debe a motivos estructurales y a obstáculos de facto; considera que este desequilibrio representa una amenaza para la cultura europea y para el pluralismo en los EE.UU. y en la UE y que este problema debe convertirse en un punto esencial de las negociaciones entre las partes;

30. Considera que, en el ámbito de sus actividades comerciales con países contra los que la Naciones Unidas ha aprobado sanciones, los EE.UU. y la UE deberían sintonizar sus posiciones lo más posible, con el fin de evitar que estos países exploten sus diferencias de opinión, amenazando de esta manera la seguridad internacional y creando oportunidades desiguales para las empresas en los EE.UU. y en la UE;

31. Hace hincapié en que los problemas en las relaciones bilaterales y, en particular, los conflictos comerciales, no afectan de forma importante al importante desarrollo general de las relaciones económicas y que deberían resolverse mediante negociaciones directas y, en última instancia, mediante el procedimiento de resolución de conflictos de la OMC, comprometiéndose ambas partes a respetar plenamente las decisiones de la OMC;

32. Apoya los esfuerzos para luchar contra la delincuencia internacional, el terrorismo y el tráfico de drogas mediante nuevos procedimientos para perseguir a los fugitivos de la justicia, mejorar los acuerdos de extradición e incautar los activos obtenidos mediante actividades delictivas; estos procedimientos deberían respetar los principios establecidos en el Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos;

Cuestiones multilaterales

33. Recuerda que la relación económica y comercial UE/EE.UU. es crucial para el funcionamiento eficaz y para el desarrollo del sistema comercial abierto, multilateral y basado en una reglamentación, tal como lo representa la OMC;

34. Subraya la importancia fundamental, tanto para la UE como para los EE.UU., de las futuras actividades de la OMC, incluida la plena aplicación de la Ronda Uruguay y de la agenda correspondiente, así como del progreso real sobre los «nuevos temas» (comercio y competencia/inversiones/medio ambiente/normas laborales básicas) y considera que la UE y los EE.UU. deberían intentar desarrollar un planteamiento común sobre estas cuestiones;

35. Indica que la relación entre comercio/inversiones y seguridad nacional/sanciones económicas debería ser debatida también en el seno de la OMC, con vistas a explorar las posibilidades de planteamientos multilaterales; debería elaborarse un estudio sobre este tema en el seno de la OMC y, posiblemente, también en el seno de la OCDE;

36. Considera que la opinión pública (tanto en la UE como en los EE.UU.) debe estar mucho mejor informada sobre las actividades de la OMC y que la creación de una Asamblea Parlamentaria de la OMC contribuiría en gran medida a la transparencia y a la responsabilidad democrática;

37. Considera que las autoridades europeas y estadounidenses deberían presentar propuestas conjuntas en lo referente a los derechos humanos en el lugar de trabajo durante los encuentros internacionales en el marco de la OMC y la OFT;

38. Recuerda que la seguridad mundial y la política comercial están cada vez más relacionadas y que la relación UE/EE.UU., que incluye ambas dimensiones, debería explorar nuevos compromisos y acuerdos mutuos que podrían inspirar acuerdos multilaterales;

39. Considera que la celebración de acuerdos económicos preferenciales UE/EE.UU. implicaría el riesgo de debilitar el sistema multilateral abierto y la OMC; la UE debería alentar a los EE.UU. a favorecer los planteamientos multilaterales por encima del regionalismo;

40. Considera que los EE.UU. y la UE deberían fomentar una conferencia multilateral sobre acuerdos comerciales regionales y acuerdos preferenciales en general;

41. Señala que los acuerdos sobre tecnología de la información y sobre los servicios básicos de telecomunicaciones son buenos ejemplos del papel de liderazgo conjunto UE/EE.UU. para garantizar resultados favorables a nivel multilateral;

42. Pide que se aclaren las normas de la OMC en los ámbitos de las zonas de libre comercio y las normas de origen;

43. Destaca que el buen gobierno de nuestro nuevo mundo de ciudadanos independientes adoptará una nueva forma en el futuro; por consiguiente, la NAT debe seguir estrechamente los acontecimientos y actuar para optimizar el gobierno (especialmente los papeles para una representación justa y adecuada) en los Estados y en las instituciones internacionales;

44. Recuerda que, en el nuevo orden mundial, caracterizado por unas economías y unos marcos de seguridad cada vez más estrechamente vinculados, la aplicación de políticas responsables con respecto a los países menos desarrollados se convertirá en un instrumento esencial para la estabilidad mundial y para el refuerzo del crecimiento económico, por lo que los acuerdos multilaterales deben tener en cuenta esas diferencias estructurales;

45. Señala que la garantía de la participación de las organizaciones no gubernamentales (ONG) ha pasado a ser parte esencial de nuestra responsabilidad social; opina, por consiguiente, que la toma de decisiones en el marco de la OMC debe ser suficientemente transparente para facilitar su función de control;

46. Recuerda que, si bien las políticas agrícolas han sido tradicionalmente el sector más difícil en las relaciones transatlánticas, desde la conclusión de la Ronda Uruguay y las reformas de la PAC de los últimos años, parece haberse desarrollado una relación más armoniosa; observa, no obstante, que están surgiendo de nuevo cuestiones polémicas en el sector y señala la necesidad de iniciar los trabajos con vistas a las nuevas negociaciones en el marco de la OMC, previstas para 1999;

47. Pide una iniciativa conjunta UE/EE.UU. para una nueva ronda de negociaciones de la OMC;

Tender puentes

48. Atrae la atención sobre el concepto de «Tender puentes sobre el Atlántico», en el que se establecen principios para profundizar los vínculos sociales, culturales, científicos, educativos y comerciales entre los pueblos, a fin de tender puentes entre diferentes componentes de la comunidad transatlántica;

49. Reconoce la inestimable contribución del Diálogo Comercial Transatlántico (TABD) a la formulación de recomendaciones concretas para tratar la cuestión de los obstáculos al comercio e inversiones transatlánticos; dicho diálogo ha establecido un nuevo clima de cooperación entre las comunidades comerciales transatlánticas, centrándose en cuestiones específicas;

50. Reconoce la importante función del desarrollo de la Iniciativa Transatlántica para las PYME (TASBI) en la creación de un entorno de cooperación para las pequeñas y medianas empresas; las pequeñas y medianas empresas (PYME) son la fuente más importante de creación de empleo;

51. Reconoce la importante función del Diálogo Laboral Transatlántico (TLD) en el control activo del trabajo de seguimiento de la NAT en cuestiones sociales y de empleo vinculadas a la expansión del comercio, la inversión y las oportunidades de empleo a ambos lados del Atlántico;

52. Se congratula por el inicio del Diálogo Transatlántico de la Sociedad Civil (TACD) y su compromiso de unir a asociaciones y fundaciones de ciudadanos de la UE y los EE.UU. en proyectos sociales y económicos cuyo objeto es el bien común;

53. Reconoce la importante función del Servicio Transatlántico de Intercambio de Información (TIES) en el desarrollo y mantenimiento de un sitio «WEB» para recabar información sobre proyectos y asociaciones UE-EE.UU. a nivel de los ciudadanos;

54. Acuerda una acción conjunta para fomentar el desarrollo político y social en los países de la Europa central y oriental, tal como se declaró en la Cumbre UE-EE.UU. en 1995;

55. Subraya el hecho de que la sociedad de la información está produciendo un gran impacto en los vínculos transatlánticos en los ámbitos comerciales, sociales y académicos; que estos efectos se ven incrementados por los resultados de negociaciones tales como la ITA y los acuerdos básicos de telecomunicaciones; que la libertad de información debe seguir siendo el elemento básico en este ámbito, pero que debe elaborarse un planteamiento coherente UE/EE.UU. en los ámbitos en que sean necesarias medidas reglamentarias;

56. Subraya la necesidad de reforzar los vínculos parlamentarios UE/EE.UU. basándose en las relaciones parlamentarias existentes y confirma su Resolución de 17 de septiembre de 1992, en la que pedía en su apartado 36 «incrementar los contactos entre organismos e instituciones implicadas en el proceso legislativo» ((DO C 284 de 2.11.1992, pág. 134)); este diálogo debería proporcionar también los contactos adecuados a nivel de comisiones especializas; la creación de una «página parlamentaria transatlántica en Internet» sería un primer paso en esta dirección, así como la creación de un programa de prácticas entre el Congreso de los Estados Unidos, por una parte, y el personal del Parlamento Europeo y el personal de los grupos políticos del Parlamento Europeo, por otra;

57. Considera que las cuestiones económicas transatlánticas deberían examinarse en el seno de una Asamblea Parlamentaria conjunta en el marco de la OMC y que dicha Asamblea añadiría un grado adicional de democracia al proceso de la OMC;

58. Subraya que la cooperación en el ámbito de la información y el desarrollo puede desempeñar un papel esencial en la evolución futura de la sociedad de la información; acoge, por tanto, con satisfacción la firma del Acuerdo sobre Cooperación Científica y Tecnológica entre la UE y los EE.UU. con ocasión de la Cumbre UE/EE.UU. que se celebrará en Washington el 5 de diciembre de 1997;

59. Señala que ha creado una nueva línea presupuestaria B7-6602N, con cargo a la cual deben financiarse las acciones especificadas en la presente resolución;

60. Encarga a su Presidente que transmita la presente resolución a la Comisión, al Consejo, a los Gobiernos de los Estados miembros y al Congreso y al Gobierno de los Estados Unidos.

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