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Language: es
Format: md

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# 51998IP0387

*Diario Oficial n° C 379 de 07/12/1998 p. 0094*

  

A4-0387/98

Resolución sobre la «Asociación económica transatlántica» entre la Unión Europea y los Estados Unidos

El Parlamento Europeo,

- Vista la Comunicación de la Comisión sobre la Comunicación de la Comisión al Consejo, al Parlamento Europeo y al Comité Económico y Social: El Nuevo Mercado Transatlántico (COM(98)0125 - C4-0271/98),

- Vista la Declaración Transatlántica sobre las relaciones CE-EE.UU. de 22 de noviembre de 1990 ((Boletín de las Comunidades Europeas 11-1990, punto 1.5.3.)),

- Vista la Nueva Agenda Transatlántica (NAT) aprobada en Madrid el 3 de diciembre de 1995 y el Plan de Acción Conjunto UE-EE.UU.,

- Vista la Declaración de Chicago (9 de noviembre de 1996) del Diálogo Comercial Transatlántico (DCT) y los resultados de las Conferencias del DCT, celebrada en Roma los días 6 y 7 de noviembre de 1997, y en Charlotte, del 5 al 7 de noviembre de 1998,

- Vistos los resultados de las Cumbres UE-EE.UU. de 16 de diciembre de 1996, 28 de mayo y 5 de diciembre de 1997 y 18 de mayo de 1998 y los informes de los anteriores grupos de alto nivel,

- Vistos los resultados de la Conferencia NAT titulada «Un puente sobre el Atlántico: contactos de persona a persona» celebrada en Washington los días 5 y 6 de mayo de 1997,

- Vistos los resultados del Diálogo Laboral Transatlántico celebrado en Londres, el 24 de abril de 1998,

- Vistas las Declaraciones de los Presidentes de la 49ª Reunión de las Delegaciones del Parlamento Europeo y de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos celebrada en Houston el 28 de junio de 1998,

- Vistos los resultados del Diálogo Transatlántico sobre los Consumidores celebrado en Washington el 25 y 26 de septiembre de 1998,

- Vistas las declaraciones de la OMC de Singapur de 13 de diciembre de 1996 y de Ginebra el 19 de mayo de 1998,

- Vistas sus Resoluciones de 15 de mayo de 1997, sobre la suspensión del procedimiento de resolución de la querella en relación con la ley Helms-Burton ((DO C 167 de 2.6.1997, pág. 150.)), de 18 de septiembre de 1997, sobre las negociaciones entre la Comisión y la Administración de los Estados Unidos sobre la ley Helms-Burton ((DO C 304 de 16.10.1997, pág. 116.)), de 20 de noviembre de 1997, sobre la Nueva Agenda Transatlántica (relaciones UE-EE.UU.) ((DO C 371 de 8.12.1997, pág. 181.)), de 15 de enero de 1998, sobre el comercio y las relaciones económicas transatlánticas ((DO C 34 de 2.2.1998, pág. 139.)) y de 16 de septiembre de 1998, sobre las relaciones transatlánticas/sistema ECHELON ((Acta de esa fecha, Parte II, punto 17.)),

- Vista la audiencia pública celebrada el 24 de junio de 1998 por la Comisión de Relaciones Económicas Exteriores sobre «leyes extraterritoriales como sanciones unilaterales»,

- Vistos el informe de la Comisión de Relaciones Económicas Exteriores y las opiniones de la Comisión de Asuntos Exteriores, Seguridad y Política de Defensa, la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios y Política Industrial, la Comisión de Asuntos Jurídicos y Derechos de los Ciudadanos, la Comisión de Empleo y Asuntos Sociales, la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Protección del Consumidor y la Comisión de Cultura, Juventud, Educación y Medios de Comunicación (A4-0387/98),

A. Considerando que la Unión Europea y los Estados Unidos comparten una serie de valores y que sus relaciones se basan en unos intereses comunes en los ámbitos económico, político y de seguridad, así como en una percepción común de las responsabilidades, dependencias y necesidades a nivel mundial;

B. Considerando que la Unión Europea y los Estados Unidos comparten valores comunes, que van desde la democracia, los derechos humanos, la filosofía económica y la estabilidad social hasta las preocupaciones medioambientales y de soberanía cultural, así como una política de seguridad común,

C. Considerando que la relación transatlántica es una de las más abiertas e independientes del mundo y constituye, para ambos socios, la relación económica más importante en términos de comercio, inversión e intercambios tecnológicos,

D. Considerando que el empleo, en ambos lados del Atlántico, depende en gran medida de que se mantenga la libre circulación de bienes, servicios, capitales y personas entre la Unión Europea y los Estados Unidos,

E. Considerando el examen, por parte, del Consejo de Ministros de Asuntos Exteriores de Luxemburgo del 27 de abril de 1998, de la Comunicación de la Comisión «Asociación económica transatlántica», ocasión en la que «algunos miembros de Consejo manifestaron su apoyo generalizado, otros se mostraron preocupados por aspectos concretos, mientras que Francia, por su parte, reiteró su oposición» ((Comunicado de prensa del Consejo de 27.4.1998.)); que, no obstante, el Consejo ha decidido continuar los esfuerzos en favor de una cooperación multilateral y bilateral reforzada, reduciendo progresivamente o eliminando los obstáculos a la circulación de bienes, servicios y capitales y que la Comisión adoptó, por tanto, el 16 de septiembre de 1998, un «Proyecto de plan de acción» para la Asociación Económica Transatlántica (AET),

F. Considerando que el 9 de noviembre de 1998 el Consejo aprobó el Plan de acción sobre la AET, en el que se recogen los ámbitos de acción común con los Estados Unidos, tanto a nivel multilateral como unilateral, y por el que se autoriza a la Comisión a iniciar negociaciones para concluir acuerdos bilaterales con los Estados Unidos en los ámbitos de los obstáculos técnicos al comercio, los servicios, los contratos públicos y la propiedad intelectual ((Comunicado de Prensa del Consejo 12560/98, de 9.11.1998)),

G. Manifestando su inquietud por el hecho de que las negociaciones UE-Estados Unidos se desarrollan en una asimetría institucional, debido a que Europa no ha puesto en marcha una política comercial, sometida a un control parlamentario adecuado, tal y como él había solicitado en Amsterdam,

H. Considerando que la creciente inestabilidad de los mercados financieros y la recesión en algunas economías (concretamente en el Este de Asia) pone de manifiesto la necesidad de una mayor cooperación entre la Unión Europea y los Estados Unidos; que, no obstante, tal cooperación debe establecerse simultáneamente con los restantes socios con los que Europa ha construido vínculos duraderos,

I. Considerando el informe anual de la Comisión sobre los obstáculos norteamericanos a los intercambios y las inversiones, que pone de manifiesto numerosos casos de proteccionismo por parte de los Estados Unidos,

J. Considerando que el Consejo no esperó a disponer del dictamen del Parlamento Europeo para dar el mandato de negociación a la Comisión,

K. Expresando su desaprobación con respecto a la decisión del Consejo sobre este mandato y esperando que en un futuro se le consulte obligatoriamente sobre los acuerdos internacionales importantes antes de dar el mandato de negociación,

L. Considerando que el objetivo de la iniciativa sobre la AET debería ser la intensificación del desarrollo sostenible; que el objetivo de las relaciones transatlánticas económicas, comerciales y de inversión no debería ser únicamente lograr ventajas de tipo económico para las empresas, sino también para los trabajadores y consumidores en un entorno apropiado,

1. Subraya la importancia de una relación transatlántica que cubra tanto las relaciones económicas y comerciales como las de seguridad y defensa, que deberán examinarse regularmente con vistas a solucionar cualquier problema que pueda haber surgido entre los interlocutores transatlánticos;

2. Subraya que las relaciones económicas futuras entre la UE y los EE.UU. (bilaterales y multilaterales) se basan en el principio del desarrollo sostenible, que exige que las cuestiones medioambientales estén integradas en la política común y que las evaluaciones del impacto ambiental desempeñen una función de mayor importancia;

3. Condena enérgicamente la posición de los Estados Unidos consistente en amenazar a la Unión Europea con una serie de acciones unilaterales en represalia al régimen modificado del plátano; insiste en que las posibles quejas por parte de los Estados Unidos se dirijan al órgano competente de la OMC en materia de solución de los litigios, ya que en caso contrario se correría el riesgo de poner en peligro el sistema multilateral de comercio y la nueva asociación económica transatlántica; solicita concretamente la suspensión del plan de acción previsto en la nueva asociación económica transatlántica hasta que no se retire la amenaza de sanciones sobre los productos comunitarios;

4. Acoge con satisfacción la propuesta de creación de una Asociación Económica Transatlántica, según se describe en la declaración conjunta aprobada en la Cumbre UE-EE.UU. (Londres, 18 de mayo de 1998) y en la propuesta de Plan de Acción de la Comisión, y considera que este proceso debe ser llevarse a cabo con la participación de los correspondientes órganos parlamentarios; subraya la importancia de las iniciativas bilaterales adoptadas con el fin de garantizar la participación de la sociedad civil en el debate transatlántico (por ejemplo, el diálogo laboral, de los consumidores y empresarial) y pide a la Comisión que refuerce dichas iniciativas;

5. Destaca que la Asociación Económica Transatlántica forma parte de la relación más amplia definida en la Nueva Agenda Transatlántica y que el Parlamento Europeo debería participar adecuadamente en todas las iniciativas transatlánticas;

6. Toma nota de que la AET se pondrá en práctica mediante acciones cooperativas y negociaciones comerciales formales, en el contexto de un plan de acción común, identificando áreas para acciones comunes (tanto bilaterales como multilaterales), con un calendario para lograr resultados específicos;

7. Observa, no obstante, que el plan de acción de la AET, adoptado por el Consejo el 9 de noviembre de 1998, difiere de forma significativa del proyecto remitido por la Comisión el 18 de septiembre del mismo año, sobre el que se basó el debate celebrado en el Parlamento, en particular en lo que se refiere a los siguientes puntos:

Con respecto a las acciones multilaterales

- en el Plan de acción no se recoge el compromiso de impulsar una utilización más sencilla del GATS, en particular examinando la posibilidad de establecer «listas negativas» en las que se recogiesen las excepciones al trato nacional y el acceso de pleno derecho a los mercados,

- se ha omitido el objetivo de incluir los contratos públicos en el orden del día de las negociaciones futuras de la OMC,

Con respecto a las acciones bilaterales

- no se hace mención a la «equivalencia funcional» de las normas técnicas como medio para lograr la simplificación del comercio en el marco de ARM sobre productos,

- se han omitido las referencias al statu quo bilateral en relación con el acceso a los mercados de servicios,

- se han modificado sustancialmente los objetivos en materia de cooperación en el ámbito de los contratos públicos y de la propiedad intelectual

- no se mencionan los «objetivos de orden público» en el contexto de la simplificación del comercio de productos electrónicos;

Por lo que se refiere a las negociaciones comerciales formales

8. Subraya la importancia de los aspectos jurídicos en las relaciones transatlánticas, tanto mediante el estricto respeto de las normas de Derecho internacional como a través de la consolidación de las relaciones bilaterales en acuerdos precisos sobre temas concretos;

9. Lamenta, por lo tanto, que el nuevo enfoque fragmentado para las negociaciones con los Estados Unidos dé lugar a la celebración de varios acuerdos sectoriales de conformidad con el procedimiento previsto en el artículo 113 del Tratado CE y que, por consiguiente, el Parlamento Europeo no pueda ejercer una influencia directa sobre su contenido;

10. Subraya la importancia de lograr resultados positivos en el ámbito de las barreras técnicas al comercio de mercancías, en particular mediante nuevos acuerdos de reconocimiento mutuo (ARM) para algunos productos y sectores y un diálogo regulador reforzado; insiste en que cualquier acuerdo de reconocimiento mutuo con los EE.UU. debe ser compatible con el alto nivel de la UE en materia de protección de los consumidores, de la salud humana, animal y vegetal, de la seguridad y del medio ambiente y debe permitir su futuro desarrollo;

11. Pide el inicio de unas negociaciones serias con los EE.UU. encaminadas a establecer una línea común de alimentos ecológicos y sin organismos modificados genéticamente (OMG); recuerda que los principios de la UE relativos a los alimentos ecológicos se decidieron en 1991 y que se está examinando una línea de alimentos sin OMG, mientras que los Estados Unidos todavía están debatiendo las normas nacionales para los alimentos ecológicos;

12. Pide a los Estados miembros y a la Comisión que adopten las disposiciones necesarias para que las negociaciones entabladas en el marco de la OMC y las relaciones transatlánticas no afecten al acervo comunitario ni, en particular, a los servicios de interés general que garantizan la cohesión económica y social de la Unión Europea;

13. Aprovecha esta oportunidad para recordar que sigue existiendo un gran escepticismo entre los consumidores europeos en relación con los alimentos nuevos y su etiquetado;

14. Pide a la UE y a los EE.UU. que incluyan las cuestiones relativas al bienestar de los animales y que adopten medidas de carácter comercial orientadas verdaderamente a alcanzar unos niveles superiores de bienestar de los animales;

15. Considera que la aplicación de los ARM debería implicar una consulta adecuada a las industrias y federaciones profesionales pertinentes y que la extensión de los ARM a nuevos sectores y productos y el reconocimiento de la «equivalencia funcional» de los requisitos técnicos o de otros requisitos reguladores deberían incluir no sólo las consultas entre la Comisión y el «Comité 113" del Consejo, sino también una información adecuada y la participación del Parlamento Europeo;

16. Considera, en particular, que la conclusión de un acuerdo marco sobre los ARM debería constituir un acuerdo externo de importancia significativa, en el marco de la Declaración de Stuttgart de 1984, e implicar la participación del Parlamento Europeo en el procedimiento;

17. Considera además que las negociaciones bilaterales sobre servicios deberían tener por objeto crear nuevas oportunidades para las empresas y los consumidores de ambas partes, mediante el reconocimiento mutuo de las necesidades, cualificaciones, etc.; que debería informarse adecuadamente al Parlamento Europeo sobre los sectores que participarán en los ARM. Toma nota de que se está examinando actualmente la inclusión en las negociaciones de algunos servicios, en particular de ingeniería, y pide a la Comisión que se asegure de que se consulte al Comité Económico y Social, así como a los sindicatos y a las federaciones profesionales correspondientes, antes de que se inicien las negociaciones;

18. Subraya que la liberalización bilateral Unión Europea-Estados Unidos en el ámbito de los servicios debería ajustarse estrictamente a las normas multilaterales, y en particular al artículo VII del GATS;

19. Apoya el principio de una mayor apertura de los mercados para adquisiciones públicas de la Unión Europea y los Estados Unidos sobre la base de la reciprocidad y la supresión progresiva de excepciones para los compromisos adoptados en el contexto del acuerdo de la OMC sobre adquisiciones públicas y el acuerdo UE/EE.UU. 1995; recuerda, en este contexto, el informe de la Comisión de Relaciones Económicas Exteriores ((A4-0113/95)) que subrayaba la necesidad de controlar estrechamente la aplicación del acuerdo e informar al Parlamento Europeo sobre este asunto; destaca la necesidad de garantizar la compatibilidad de los acuerdos bilaterales con los requisitos definidos en las declaraciones internacionales como las de Río, Kyoto, etc.;

20. Subraya la importancia de las negociaciones en el ámbito de la propiedad intelectual, encaminadas a lograr no sólo facilidades en el ámbito de los procedimientos para la obtención y aplicación de derechos de patente, sino también una mayor protección de las indicaciones geográficas;

21. Subraya que las negociaciones previstas deberían desembocar en compromisos compatibles con el acervo comunitario, sobre todo por lo que respecta a las obligaciones que se derivan de la nueva Política Agrícola Común (PAC) y de las políticas culturales, así como con los acuerdos económicos y comerciales que la Comunidad Europea ha celebrado con sus socios tradicionales, en particular en el marco del Convenio de Lomé, y con los acuerdos de asociación y, finalmente, con el proceso de ampliación iniciado el 30 de marzo de 1998;

22. Insiste en que este nuevo acuerdo de asociación no debe poner en tela de juicio las legislaciones sociales vigentes en los Estados miembros de la Unión Europea;

Por lo que se refiere a las acciones de cooperación

23. Considera que la Unión Europea y los Estados Unidos deberían cooperar estrechamente en el marco de organizaciones multilaterales y, en particular, de la OMC, para preparar la Conferencia Ministerial de 1999; acoge favorablemente, en particular, la propuesta de establecer un diálogo estructurado y regular a nivel ministerial y oficial.

24. Señala que la UE debería iniciar nuevas negociaciones con la OMC sobre la base de una posición independiente; no obstante, deberían buscarse enfoques comunes UE/EE.UU., que impliquen, en particular, un diálogo específico sobre resolución de conflictos, paralización general, aplicación de los acuerdos de la OMC, servicios, agricultura, facilidades para el comercio, tarifas industriales, barreras técnicas al comercio, propiedad intelectual, inversión, competencia, adquisiciones públicas, comercio y medio ambiente, adhesión a la OMC, países en desarrollo, comercio electrónico y normas laborales básicas;

25. Apoya la acción multilateral de los EE.UU. y de la UE, conjuntamente con los interlocutores sociales, para promover normas laborales fundamentales reconocidas a nivel internacional y alcanzar un acuerdo sobre una declaración de la OIT y un mecanismo de seguimiento, renunciando así la utilización de las normas laborales para fines proteccionistas;

26. Señala la necesidad de que los EEUU y la UE, de acuerdo con las conclusiones de la conferencia de la OMC de Singapur de diciembre de 1996 y en el marco de la asocación transatlántica, requieran el establecimiento de relaciones entre la OIT y la OMC;

27. Considera asimismo que la cooperación UE-EE.UU. dentro de las instituciones financieras internacionales es crucial para afrontar la actual crisis financiera; estima, asimismo, que debería aspirarse a un acuerdo multilateral sobre disposiciones de carácter preventivo para empresas financieras;

28. Indica la necesidad de tratar, en el marco del plan de acción común, (además de las medidas incluidas en acuerdo formales que se han de negociar) una serie de iniciativas bilaterales que se refieran a cuestiones de particular importancia para las relaciones transatlánticas;

29. Considera, en este contexto, que en el sector de la cooperación reguladora, la consulta en las fases más tempranas posible de la elaboración de normativas debería incluir un amplio intercambio de informaciones técnicas y científicas; pide a la Comisión:

- que facilite al Parlamento Europeo informaciones sobre los comités y los grupos de expertos, en el momento de su constitución, así como sobre sus modalidades de actuación y su mandato,

- que informe regularmente al Parlamento Europeo sobre sus actividades,

- que, en aquellos casos en los que se elaboren propuestas legislativas, informe al Parlamento Europeo lo antes posible y le consulte formalmente;

30. Le preocupa que se asigne un papel predominante a los comités de expertos en el plan de acción e insta a la Comisión a que le informe sobre el mecanismo de su elección y el tipo de sus mandatos;

31. Acoge asimismo favorablemente la propuesta de crear un sistema de alerta rápida en el ámbito de la seguridad alimentaria para garantizar un intercambio de información en una fase adecuada de la legislación prevista; apoya la idea de vincular los sistemas de alerta sobre productos peligrosos de la UE y de los Estados Unidos, y considera que los terceros países, en particular los países en desarrollo, deberían beneficiarse, también, de este sistema;

32. Subraya la necesidad de realizar progresos en el ámbito de las inversiones y recuerda su Resolución precitada de 16 de septiembre de 1998, que señalaba que la legislación extraterritorial de los Estados Unidos, y en particular las leyes Helms-Burton y d'Amato, siguen siendo inaceptables para la Unión Europea y pide al Congreso de los Estados Unidos «que actúe rápidamente con objeto de suprimir esta legislación»;

33. Destaca la importancia de la implicación directa de los ciudadanos en las relaciones transatlánticas, con objeto de crear una plataforma de apoyo, y subraya, en este contexto, la necesidad de que la UE y los Estados Unidos continúen financiando el pilar «people-to-people links»;

34. Insta a los Gobiernos de la UE y de los EE.UU. a que amplíen la cooperación en educación, formación y programas juveniles, difundan la información sobre oportunidades de intercambio y eliminen los obstáculos existentes a los intercambios para períodos de prácticas y al reconocimiento de títulos y diplomas, ya que la libre circulación de personas es un elemento indispensable de la mundialización;

35. Apoya la cooperación en el ámbito de la competencia y, especialmente, los acuerdos UE/EE.UU sobre la aplicación de las leyes sobre competencia y sobre «cortesía positiva» y pide a la Comisión que examine las posibilidades de reforzar dicha cooperación;

36. Considera que, en el marco de la AET, debería revisarse cuanto antes la función de las obligaciones anti-dumping y de compensación de los subsidios en el comercio transatlántico; considera asimismo que el Diálogo Comercial Transatlántico podría hacer aportaciones útiles a este proceso; hace hincapié en que el debate en los foros transatlánticos debería evolucionar gradualmente hacia cuestiones más polémicas;

37. Considera que un intercambio de mejores prácticas en el ámbito de la política para las PYME podría beneficiar a ambas partes y señala en este contexto la posibilidad de una aplicación selectiva de la legislación para grupos específicos de PYME en los Estados Unidos, lo que permite un apoyo a medida para sectores específicos de PYME;

38. Observa que la aplicación de la Directiva marco 80/181/CEE sobre las unidades de medida entraña altos costes para las empresas europeas que exportan a los Estados Unidos, por lo que pide una iniciativa que favorezca la adopción del sistema métrico por los Estados Unidos;

Por lo que se refiere al marco organizativo de la AET

39. Acoge favorablemente las propuestas para crear, sobre la base de las estructuras NTA existentes, un marco organizativo destinado a desarrollar los nuevos enfoques que se definen en la declaración y en el plan de acción de la AET;

40. Entiende que este esfuerzo implicará reuniones ministeriales más frecuentes y regulares, así como una definición y una organización más precisas de las tareas del Grupo de Alto Nivel y la institución de grupos de trabajo o comités específicos, en particular en el ámbito del reconocimiento mutuo;

41. Recuerda, sin embargo, su Resolución precitada de 15 de enero de 1998, en la que subraya la función de los órganos parlamentarios en el control de los procesos de negociación (incluidos los «acuerdos administrativos») y en la que observaba que las cuestiones de responsabilidad democrática serán cruciales al desarrollarse en todo su potencial la interdependencia económica y la convergencia reguladora entre ambos lados del Atlántico;

42. Insiste, por tanto, en la necesidad de aumentar considerablemente la cooperación interparlamentaria entre el Parlamento Europeo y el Congreso de los Estados Unidos, apoyándose en la experiencia de la actual delegación interparlamentaria PE-EE.UU.; una «comisión parlamentaria mixta» Parlamento Europeo-Congreso de los Estados Unidos debería estar estrechamente vinculada al establecimiento y la aplicación de la AET;

43. Subraya que la UE y los Estados Unidos están comprometidos, en virtud del Plan de acción de la AET a reforzar sus esfuerzos para resolver las cuestiones y conflictos comerciales, en el marco del proceso de generación de confianza previsto en la Nueva Agenda Transatlántica de 1995;

44. Condena enérgicamente, por consiguiente, las iniciativas de los Estados Unidos tendentes a imponer sanciones comerciales unilaterales a la UE como consecuencia de la disputa sobre el régimen aplicable al plátano; considera que la imposición de sanciones unilaterales por parte de los Estados Unidos minaría las normas multilaterales de la OMC, que los Estados Unidos afirman defender, y deberían impulsar una respuesta adecuada por parte de la UE;

Otros

45. Recuerda la importancia de tener en cuenta el desarrollo de las negociaciones del ALCA (Área de Libre Comercio de las Américas) y de los acuerdos entre la Unión Europea y los bloques regionales de Latinoamérica (MERCOSUR, Comunidad Andina y Comunidad Centroamericana), Chile, México y Canadá;

46. Pide a la Comisión y al Consejo que le informe plenamente de sobre los mandatos de negociación, si fuera necesario de forma confidencial;

47. Pide al Consejo y a la Comisión que tenga debidamente en cuenta las posiciones del Parlamento sobre la iniciativa relativa a la AET; señala la necesidad de que el Parlamento debata en el futuro tanto el Plan de acción como los resultados de la próxima Cumbre UE-EE.UU., siga de cerca cualesquier futura negociación y, si procede, formule recomendaciones, de conformidad con el apartado 5 del artículo 90 de su Reglamento;

48. Solicita la celebración de un acuerdo interinstitucional con vistas a la revisión de los procedimientos Luns y Luns-Wessterterp vigentes en la actualidad para garantizar una mayor información al Parlamento Europeo y un fortalecimiento de su papel en relación con la negociación y conclusión de acuerdos externos;

49. Encarga a su Presidente que transmita la presente resolución a la Comisión, al Consejo, a los Gobiernos de los Estados miembros y al Congreso y a la Administración de los Estados Unidos.

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