Source: EURLEX
Language: es
Format: md

COMISION DE LAS COMUNIDADES EUROPEAS

Bruselas, 16.06.1995
COM(95) 219 final

COMUNICACION DE LA COMISION

Apoyo de la Comunidad Europea ·para la integración regional entre países en
desarrollo

# ~~-~~

**ÍNDICE**

Lista de acrónimos

Resumen

Introducción y motivación

I. Marco conceptual

II. Apoyo de la CE a los esfuerzos de integración
en todo el mundo en desarrollo

III. Lo aprendido hasta la fecha

1. Condiciones previas para el éxito de la integración regional

2. Concepción de la integración regional

3. Aplicación de la integración regional

IV. Recomendaciones sobre apoyo exterior para
la integración regional

1. Política comercial

2. ' Política de cooperación al desarrollo

3. Coordinación entre donantes

Apéndice A Visión de conjunto del apoyo de la CE a la integración
regional entare los países en desarrollo

## ~~..~~

LISTA DE ACRÓNIMOS

ADB

AEC

ALADI

AMU

APEC

ASEAN

BEAC

CARICOM

CBI

CEAO

ADB Banco Africano de Desarrollo (BAD)

AEC Comunidad Económica Africana

ALADI Asociación Latinoamericana· de Integración
AMU Unión del Magreb Árabe
APEC Asia Pacific Economic Cooperation
ASEAN Asociación de Naciones del Asia Sudorienta!

BEAC Banco de los Estados de Africa Central

CARICOM Comunidad del Caribe **(CARICOM)**
CBI Cross-Border Initiative (Eastern and Southern Africa)
CEAO Comunidad Económica de África Occidental

(Economic Community of West Africa)

CEMAC Communauté Economique et Monétaire de l' Afrique Centrale

(Economic and Monetary Community of Central Africa)

CEPGL Comunidad Económica de Países de los Grandes Lagos

(Economic Community of the Great Lakes Countries)
CMA Common Monetary Area (Rand zone)
COMESA Common Market for Eastern and Southern Africa

EAC East African Community
EC European Community
ECA Comisión Económica para África
ECCAS Comunidad Económica de los Estados del África Central (CEEAC)
ECO Organización de Cooperación Económica
ECOW AS Comunidad Económica de los Estados del África Occidental

EU Comunidad Europea
GCA Global Coalitíon for Africa
GCC Consejo de Cooperación de los Estados Árabes del Golfo (CCG)
IOC Comisión del Océano Índico

JUNAC Junta del Acuerdo de Cartagena
MCCA Mercado Común Centroamericano

MERCOSUR Mercado Común del Sur

NAFf A, North Azsation of African U nity
OAU Organización de la Unidad Africana
OECD Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE)
OECS Organización de los Estados del Caribe Oriental (OECO)

CEMAC

CEPGL

PT A Zona de Intercambios Preferencial de Países del África Oriental y Austral
SAARC Asociación Sudasiática para la Cooperación Regional
SACU Unión Aduanera de África del Sur

SADC Southern African Development Community
SADCC Conferencia para la Coordinación del Desarrollo del Sur de África
SICA Sistema de Integración Centroamericano
UDEAC Unión Aduanera y Económica del África Central

UEMOA

UMOA

( Customs and Economic U nion of Central Africa)
U nion Economique et Monétaire Ouest Africaine
(Economic and Monetary Union of West Africa)
Unión Monetaria del África Occidental (UMAO)

**11**

### ~~..~~

**RESUMEN**

El principio de los años noventa se caracterizó por la progresiva globalización de
la actividad económica y un aumento de la interdependencia entre las economías de las
distintas partes del mundo. Un síntoma de este fenómeno, y también una respuesta ante
él, ha sido el que la atención se volviera a centrar en la integración regional.

En Europa la integración se ha consolidado con la realización del programa del
Mercado Único y la formación de la Comunidad Europea (CE). En el continente
norteamericano se ha creado una zona de libre comercio que comprende por primera vez
a economías de mercado industrializadas y también a una economía en desarrollo. En
gran parte del mundo en desarrollo también ha aumentado enormemente el interés por
el regionalismo, fomentado en gran medida por los - cambios ocurridos en Europa y en
América del Norte, el papel de la liberalización intrarregional como medio de expansión
de los mercados y de obtener eficiencia y ganancias en las economías de escala y por el
atractivo de la integración regional corno umbral hacia la integración en la economía
mundial.

A_unque en ella se reconoce la potencial contribución de la cooperación política
regional para la paz y la seguridad, esta Comunicación estudia sobre todo la integración
regional económica. Después la analiza como tema dentro de la categoría más amplia de
la cooperación regional. Mientras que la cooperación regional puede referirse a todos los
esfuerzos que hacen un grupo de países para solucionar problemas de interés común, la
integración económica regional, que para abreviar llamaremos que para abreviar
llamaremos integración regional, se refiere esencialmente a la reducción de las barreras
relacionadas con las políticas que se oponen a la circulación de bienes, servicios, capital
y personas. La integración regional se ocupa de la eliminación de las barreras
arancelarias y no arancelarias al comercio, la eliminación de obstáculos para la )nversión
procedente de asociados regionales y la flexibilización de los pagos. En sentido amplio,
la cooperación regional también puede tratar otros ternas tales como el transporte y la
infraestructura de telecomunicaciones, la enseñanza y la gestión de recursos comunes
tales como el medio ambiente.

La integración económica regional no es un fin en sí misma sino que es parte de
una estrategia para coordinar las políticas económicas y mejorar las perspectivas de
desarrollo sostenible. A pesar del papel de las políticas nacionales como principales
determinantes del crecimiento económico de cualquier país, para la mayoría de los países
en desarrollo, especialmente los más pequeños, la integración regional es un paso
importante hacia una mejor integración en la economía mundial.

La atención vuelve a centrarse en el regionalismo en un contexto internacional de
liberalización global del comercio y de los movimientos de capital. Se ha hecho
referencia a él como "orientado hacia el exterior" o "regionalismo abierto". En contraste
con los temores que a veces se han expresado, el Acta de Marrakesh (abril de 1994) ha
confirmado la compatibilidad entre la integración regional y el multilateralismo, al
mismo tiempo que clarificaba y reafirmaba las condiciones por las cuales una agrupación
regional puede decir que ha actuado de conformidad con el multilateralismo.

iii

A pesar del aumento de iniciativas de integración regional. experiencia pasada
se observa que en muchos casos no se ha levada a cabo con éxito. Habría que sacar
importantes conclusiones de las experiencias pasadas, tanto de los éxitos como de los
fracasos. En primer lugar, la integración regional resulta más fácil en algunas regiones
que en otras, y ello debido a varios factores, especialmente el grado de
complementariedad entre las economías, la naturaleza de las condiciones geográficas,
entre otras la proximidad geográfica, y la semejanza del trasfondo cultural e histórico.
En segundo lugar, hay importantes condiciones previas y factores que afectan al éxito
de la integración regional, por ejemplo, el compromiso político, la paz y la seguridad,
el imperio de la ley, la democracia, la buena administración- y la estabilidad
macroeconómica. Además de estas condiciones previas, la integración regional requiere,
para tener éxito, un entorno económico favorable al mercado, apertura hacia terceros
países, instituciones que sean suficientemente fuertes y tengan un mandato definido,
recursos adecuados y apoyo político. también pueden considerarse ingredientes
imprescindibles para el éxito, como demuestra la experiencia de la CE, un marco
institucional flexible, que permita progresar a diferentes ritmos ("geometría variable"),
una amplia participación del sector privado y de la sociedad civil, y una organización en
la que la responsabilidad para hacer frente a un problema esté lo más cerca posible de
la población implicada ("subsidiariedad ").

La CE, en sus relaciones con los países y las agrupaciones de países en
desarrollo, tiene en cuenta todo lo así aprendido. El apoyo a la integración regional
debería responder a la voluntad manifestada por sus asociados de recibir esa ayuda.
Además, debería centrarse en fomentar planes de integración realistas y factibles y, por
último, estar concebido como una estrategia con varios elementos interrelacionados, ya
que el apoyo directo a la integración puede proporcionarse tanto a través de la política
de cooperación al desarrollo como de las disposiciones de política comercial.

La política comercial puede utilizarse de varias maneras para fomentar una
integración regional eficaz entre los países en desarrollo. En particular, la aplicación de
la acumulación en las normas de origen, que actualmente se concede a varias
agrupaciones regionales, puede fomentar la producción y el comercio intrarregional.
Además, los acuerdos comerciales entre la CE y las agrupaciones de integración podrían
ofrecerse a éstas últimas siempre que la agrupación de asociados tuviera una estructura
de integración efectiva.

l

Por otra lado, para promover una integración regional efectiva, la política de
cooperación al desarrollo debería tener, a grandes trazos, los siguientes componentes:

1. desarrollo de la capacidad (incluidas la formación y la investigación), y asistencia -- técnica (en ámbitos que incluyan la concepción de políticas sectoriales, la
armonización de normas, etc.) para ayudar a las administraciones nacionales y
regionales a aplicar las medidas de integración regional
2. asistencia al ajuste para ayudar al sector privado a aprovechar las oportunidades
que se les ofrecen mediante la integración regional
3. en algunas regiones, particularmente el África subsahariana, apoyo a los
gobiernos que están comprometidos en la tarea de aplicar las medidas de
integración regional.

**INTRODUCCIÓN Y MOTIVACIÓN**

Durante los últimos cinco años ha habido un aumento notable de la integración
regional y la cooperación como parte de una estrategia para mejorar las. perspectivas de
crecimiento económico. Esta evolución ha sido especialmente fuerte en Europa, con la
realización del programa del Mercado Único y la formación de la Comunidad Europea
(CE). Ha adoptado una forma más flexible en América del Norte con la creación .del
**NAFTA,** primer acuerdo regional que comprende a economías de mercado
industrial izadas y a una economía en desarrollo. En muchas partes del mundo en
desarrollo, pero especialmente en América Latina, África y Asia. ha habido también
muchos intentos de establecer acuerdos regionales.

La integración regional puede formar parte de una estrategia general para
fomentar el crecimiento económico duradero. Hay muchos beneficios importantes que
puede aportar esta integración. No está al alcance de la presente comunicación
estudiarlos en detalle. Los beneficios económicos más importantes son. entre otros: una
mayor eficiencia en la producción mediante la especialización, la reducción de los costes
de unidad debida a las economías de escala, la estandardización y la reducción de
formalidades, una posición más ventajosa para negociar frente al resto del mundo y la
consolidación, de las reformas de política macroeconómica. También se ha demostrado
que la integración regional orientada hacia el exterior es compatible con el
multilateralismo.

La CE ha fomentado, en parte mediante el ejemplo, y en parte mediante un apoyo
directo, muchas de las nuevas agrupaciones regionales del mundo en desarrollo. La
mayor parte del apoyo facilitado por la CE se ha dado caso por caso, lo que refleja la
diversa realidad del regionalismo en las distintas zonas y continentes. La intención de la
presente Comunicación es iniciar un debate que ayude a aumentar la efectividad del
futuro apoyo de la CE a planes de integración regional realistas.

La presente comunicación está estructurada de la manera siguiente: en la primera
sección se establece el marco conceptual para el análisis y se aclaran algunos -de los
conceptos básicos. En la segunda, se estudia el apoyo que hasta ahora ha facilitado la CE
en favor de la integración regional entre los países en desarrollo. Por mor de la
brevedad, los detalles de este apoyo se incluyen en el Apéndice A. En la tercera sección
se resumen las lecciones que se pueden sacar de la experiencia pasada y que forman la
base de l~ recomendaciones que constituyen la sección final. Estas recomendaciones
tienen por objeto proporcionar elementos para una estrategia para que la CE y sus
Estados miembros apoyen a la integración regional en el mundo en desarrollo. A modo
de referencia, en el Apéndice B figura una lista de las más importantes agrupaciones de
integración regional y de los países que pertenecen a ellas.

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**l.** **MARCO** **CONCEPTUAL**

El regionalismo va en aumento incl~so si incluye situaciones diferentes

U no de los rasgos principales del desarrollo de Europa en el pasado decenio,
además del derrumbamiento de los regímenes autoritarios de las economías de
planificación centralizada, fue el aumento de la integración en Europa Occidental. Esto
se llevó a cabo tanto por una ampliación de las fronteras geográficas de la Comunidad
Europea como por una profundización de la interdependencia entre sus Estados
miembros, a través de la aplicación del programa del Mercado Único, la creación de la
Comunidad Europea y la creación del Espacio Económico Europeo.

Pero la evolución de esta región no consiste en varios fenómenos aislados. Las
iniciativas regionales, que reflejan el cambio tecnológico y también la creciente
interdependencia, han empezado a emergir o a recobrar dinamismo en varias partes del
mundo. De ahí que, con la mejora de las comunicaciones, los vínculos entre el este y el
oeste, el norte y el sur estén haciéndose tan importantes como las relaciones entre las
economías de mercado industrializadas. El crecimiento de la población y la migración,
el deterioro del medio ambiente, el calentamiento global, los problemas de seguridad y
el tráfico de droga no pueden afrontarse a nivel nacional y, todos ellos, exigen una
cooperación interregíonal para darles el tratamiento adecuado.

En el aspecto institucional, la creación de la Organización Mundial del Comercio
(WTO) y la realización de la Ronda Uruguay han creado un interés renovado por el
regionalismo al mismo tiempo que las normas comerciales, revisadas y más precisas,
facilitaban el regionalismo abierto.

Sin embargo, el regionalismo naciente es notablemente diferente del de Europa,
pues la CE, aunque está decidida a fortalecer sus vínculos económicos con sus vecinos
orientales y meridionales, sigue siendo por el momento el único ejemplo de u_n plan de
integración regional bien desarrollado entre los países industrializados. Esto y algunos
factores históricos, así como la herencia común de varios siglos, apuntalan el carácter
único de la experiencia de integración europea.

Al contrario que el regionalismo europeo, las. iniciativas regionales que están
surgiendo o que se están renovando en el resto del mundo se llevan a cabo o bien entre
países inqustrializados y países en desarrollo o entre países en desarrollo únicamente.
Los' retos que estas experiencias tienen que afrontar difieren de manera notable, como

se demostrará más adelante.

Delimitación del tema

La integración regional puede incluir una amplia gama de cuestiones. Las
agrupaciones regionales a menudo constituyen una mezcla de elementos políticos y
económicos. La motivación de muchas agrupaciones es política, aunque los objetivos
concretos pueden ser en su mayoría económicos. Hasta el momento, el apoyo otorgado
por la CE a la integración regional en el mundo en desarrollo se ha limitado casi siempre
a la cooperación comercial y al desarrollo. Sin embargo, cada vez se ha hecho más
evidente que muchas cuestiones de carácter político, tales como. la prevención de
conflictos o el tráfico de drogas pueden tratarse de manera más apropiada si se intensifica
la integración regional. Además, el Tratado de Maastricht ha otorgado a la CE nuevas

3

competencias en la esfera política: esta tendencia podría bien incrementarse en el futuro,
por lo que no es sorprendente que cada vez más países en desarrollo soliciten de la CE
que proporcione apoyo en el ámbito político de la integración regional. Ejemplo de el lo
es la Declaración de Berlín de septiembre de 1994, en que los países de las SADC y la
CE acordaron colaborar en varios ámbitos, incluido el de la mejora de la seguridad
regional y la reducción de los delitos de carácter internacional y el tráfico de drogas.

La importancia del ámbito político de la integración regional no puede pasarse
por alto, pero es una esfera de acción nueva en que la CE todavía no ha adquirido una
gran experiencia. Para no reducir el carácter operativo de la presente comunicación y el
debate que se haga a continuación, nos limitamos al análisis y a las rcomendaciones
sobre las cuestiones de integración regional económica.

Aunque no hay una definición precisa de la cooperación rgional y de la
integración regional, en líneas generales se está de acuerdo en su significado en la
práctica. La cooperación regional es un concepto general que se refiere a todos los
esfuerzos realizados por parte de países (normalmente) vecinos para hacer frente a
problemas de interés común. Estos esfuerzos o iniciativas pueden dividirse en dos
amplios grupos: aquéllos cuyo objetivo es la eliminación de barareras de carácter político
para los movimientos de bienes, servicios y factores de producción dentro del grupo
(habitualmente llamada "integración regional") y aquéllos destinados a reducir otras
barreras frente a las corrientes dentro del grupo (por ejemplo, facilitar el transporte y las
infraestructuras de comunicación", así como otras actividades destinadas a aumentar la
interdependencia de las economías y a mejorar la gestión de los recursos comunes
(habitualmente llamada "cooperación regional").

La Comunicación se centra en el primer subgrupo de actividades. Sin embargo,
debe quedar claro que ello no significa que se estudien todos los aspectos comerciales.
Las tareas de integración regional incluyen todas las actividades que contribuyen al
establecimiento de un mercado único para los bienes y los servicios. Por ejemplo, la
coordinación de las políticas macroeconómicas o sectoriales tiene e11orme inffuencia en
la formación de un mercado único y forma pues parte de la intergración regio11al tal
como se define más arriba. El establecer un mercado único también tiene implicaciones
jurídicas, por ejemplo en el ámbito del derecho empresarial y del consenso sobre

normas.

Regionalismo entre países industrializados 1 y países en desarrollo

Las iniciativas más notables entre esos países son NAFTA, ASEAN y APEC. En
América del Norte se ha establecido el NAFTA como una zona de libre comercio.

Además, con el aliento de los EE.UU. y de Japón, estos dos países juntamente con
algunos países en desarrollo avanzados del Pacífico asiático han establecido el APEC.
Esta organización flexible pero cada vez más fuerte de muchos países de la zona del
Pacífico y que incluye a algunos países de América Latina prevé la eliminación de las
barreras comerciales y a la inversión entre sus miembros en el plazo de los veinte
primeros años del próximo siglo.

En Asia Suroriental, la ASEAN, que incluye a un país de nueva industrialización,
Singapur, junto con países menos avanzados como por ejemplo Indonesia y las Filipinas,
ha acelerado sus esfuerzos, especialmente desde 1992, para desarrollar aún más su
comercio intrarregional mediante la creación de una Zona de Libre Comercio ASEAN

4

(AFTA); se espera además que en los años venideros se sumen a esta agrupación nuevos
miembros.

La disparidad entre los miembros de esas agrupaciones crea retos especiales que,
en alguna medida explican también que no estén dispuestos a ir más allá de una zona de
libre comercio. El primer reto es lo que se conoce en términos de integración en Europa
como la "cohesión", es decir, la voluntad y la capacidad de utilizar instrumentos no de
mercado para garantizar una distribución equitativa de los frutos de la integración.
Cuanto mayor es la disparidad entre los miembros, más aumentan los costes de la
cohesión. Por ello, las iniciativas de esta naturaleza tienen menos probabilidades de
evolucionar mucho más allá de las medidas de políticas comerciales que las ainiciativas
entre asociados similares. Un segundo reto es el resultado de los riesgos que se perciben
para los países más avanzados de la agrupación de dumping medioambiental y social

desde los menos avanzados.

Por un lado estos retos limitan el grado de integración, pero la complejidad
institucional relativamente alta, incluso de los miembros menos avanzados de esas
agrupaciones, actúa en favor del éxito de la integración. Dicho de otro modo, las
capacidades institucionales asociadas con países de ingresos medios y elevados garantizan
cierto grado de aplicación y de éxito en los esfuer?OS de integración, una vez que se han
comprometido en esa dirección.

Regionalismo entre países en desarrollo

Paralelamente a la importancia cada vez mayor de la integración econom,ca
regional en los países industrializados, o entre éstos últimos y algunos países en
desarrollo, ha habido recientemente una reactivación de las iniciativas regionales entre
otros países en desarrollo y una consolidación del comercio dentro de sus agrupaciones
regionales. Durante los últimos veinticinco años las exportaciones mundiales han
aumentado, multiplicándose aproximadamente por doce, mientras que dentro de las
agrupaciones regionales de países en desarrollo el comercio se ha multiplicado casi por
diecisiete. Este es un crecimiento notable y únicamente a partir de finales del decenio de
1980 han empezado esas agrupaciones a superar las ·grandes crisis institucionales y
comerciales que experimentaron durante todos los años 80.

La tendencia a multiplicar y a consolidar las iniciativas regionales ha sido
particular',nente fuerte en América Latina. Algunos nuevos acuerdos, como Mercosur,
han avanzado de manera muy rápida reduciendo recíprocamente las barreras comerciales.
Al mismo tiempo las iniciativas ya antiguas, tales como el Pacto Andino, han empezado
finalmente a aplicar medidas de política decididas hace años. Los resultados en términos
de crecimiento en el comercio intrarregional han sido notables en ambos casos. Del
mismo modo ha empezado a dar frutos el espacio de libre comercio ya establecido entre
los miembros más dispuestos a la integración del Mercado Común de América Central.
En el CARICOM, la cuota de comercio intrarregional dentro del comercio total ha
ascendido a alrededor del 10% en los años recientes, tras un largo período de
estancamiento en un nivel muy inferior.

En África, durante los últimos años, ha habido un gran aumento del regionalismo,
pero que todavía no ha dado lugar a ningún aumento significativo del comercio que se
registra en la región. Los países del África oriental y meridional y del Océano Índico han
firmado un Tratado sobre el Mercado Común para el África Oriental y Meridional

5

(COMESA). En África Meridional, la SADC ha adoptado un nuevo plan de acción
explícito sobre la integración. Al hacerse miembro Sudáfrica, la SADC es ahora el grupo
regional de África con una cuota mayor de comercio intrarregional. En el África
occidental y central las distintas uniones monetarias están tratando de evolucionar para
convertirse en uniones económicas propiamente dichas (UEMOA y CEMAC,
respectivamente).

En Asia, la SAARC y ECO demuestran un interés renovado por fortalecer sus
esfuerzos de integración, y esta segunda agrupación incluye ahora a países que
pertenecían a la Unión Soviética. Otras iniciativas regionales que han empezado a tomar
cuerpo en la región de la antigua Unión Soviética incluyen las que cuentan con países
del Mar Caspio y del Mar Negro.

Por último, y ello es también importante, la cooperación y la intGgración regional,
que siguen en su etapa inicial, se consideran como una piedra de toque del proceso de
paz del Oriente Medio y del desarrollo económico de la cuenca del Mediterráneo y del
Asia occidental. El Consejo de Cooperación del Golfo y la Unión del Magreb, Árabe,
también en este ámbito, son ejemplos de planes regionales que están todavía en sus
etapas primeras de evolución.

Incluso dentro del grupo de países en desarrollo, los planes de integración
afrontan distintos retos. A riesgo de generalizar excesivamente puede decirse que algunas
de esas agrupaciones, tales como las d~I África subsahariana, pasan por dificultades
especiales. En primer lugar, algunos de sus (potenciales o actuales) países miembros
están ellos mismos escasamente integrados, en términos tanto económicos como políticos,
y son institucionalmente débiles. En segundo lugar, las finanzas públicas depende,i
particularmente de los derechos de aduanas: de ahí que la liberalización que conlleva el
proceso de integración pueda crear problemas para las finanzas del sector público. En
tercer lugar, los puntos débiles del sector financiero, entre otros la no convertibilidad de
varias monedas, hacen que la exportación a los países industrializados (de los que se
pueden obtener divisas fuertes) sea más atractiva que exportar a los asociados regionales.

Apoyo internacional para las iniciativas regionales entre países en desarrollo

La reactivación del interés por la integración regional entre los países en
desarrollo recibe el apoyo activo de varios organismos de cooperación al desarrollo, lo
que es p~rticularmerite notable, dado que algunos de esos organismos no se han
manifestado dispuestos en el pasado a '=1,preciar el valor para el desarrollo de las
iniciativas de integración regional. Y ciertamente, su apoyo anterior a los programas
nacionales de ajuste estructural había dado demasiada poca importancia, a menudo, a las
obligaciones regionales y subrregionales de esos países. Además, los programas de ajuste
estructural han omitido generalmente tener en cuenta la dimensión regional de las
reformas.

Al hacer hincapié en que el regionalismo no es una alternativa a la integración
en la economía mundial, la Comisión Europea ha ejercido influencia en el FMI y en el
Banco Mundial, que han empezado a ver con más comprensión las iniciativas regionales.
Efectivamente, el apoyo de la Comisión para el nuevo regionalismo se basa en la opinión
de que la integración regional abierta o la integración orientada hacia el exterior es un
complemento que facilita la liberalización comercial multilateral. La contribución de la
CE ha sido a menudo reconocida por· muchas agrupaciones regionales y organizaciones

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internapionales, así co~o por foros de donantes y beneficiarios, especialmente la
Coalición Global para Africa (GCA).

Asimismo, la OCDE ha venido siguiendo con interés la evolución hacia la
regionalización en el mundo en desarrollo. En la primera de todas las reuniones que haya
celebrado su Comité de Asistencia al Desarrollo sobre este problema, en 1992, sus
miembros alentaron a la comunidad de donantes a que prestaran más apoyo a esos
esfuerzos. Del mismo modo, la UNCTAD, institución internacional que ha sido más
explícita en su apoyo hacia esas iniciativas, ha empezado a urgir a que se cree algún tipo
de foro de diálogo en el que los donantes y las instituciones regionales puedan analizar
y fomentar el apoyo a las iniciativas de integración regional entre los países en

desarrollo.

[ntegración regional y liberalización del comercio multilateral

Hasta hace poco, la historia de la integración regional entre los países en
desarrollo se caracterizaba de manera casi constante por un gran abismo entre la retórica
de las intenciones expresadas y la dura realidad de la falta de voluntad o la incapacidad
para llevar a bien esas intenciones. La sol idcz de los esfuerzos actuales y varias de sus
características parecen sugerir que, en algunas instancias prometedoras, se están
superando las dificultades del pasado; por el contrario, otras tentativas siguen suscitando
poco entusiasmo. El regionalismo que tiene éxito debe mucho al concepto de la
liberalización global del comercio y a la multilateralización de las concesiones. Algunas
de estas iniciativas de liberalización han sido unilaterales, incluso las emprendidas por
consejo (e incluso presión o condicionalidad) de las instituciones de Bretton Woods.
Otras se han llevado a cabo en el contexto de las negociaciones del GA TT. No sorprende
pues que este nuevo enfoque hacia los esfuerzos regionales se haya denominado
"regionalismo abierto". Otra característica de los planes que han tenido éxito ha sido que
tenían incorporada un procedimiento automático y plazos claramente definidos para

desmantelar las barreras.

Estos rasgos tienden a reducir posibles deficiencias por lo que se refiere a los
desvíos del comercio y otros casos de ineficacia, así como a hacer cortocircuito frente
a los esfuerzos por demorar el proceso de liberalización. Al mismo tiempo, pueden hacer
más compatible la integración regional con el multilateralismo siempre que cumplan los
requisitos mínimos establecidos por el artículo **XXIV** del GA TI.

Tal como ya se reconoció en la reciente Comunicación de la Comisión "Zonas
de Libre Comercio: Evaluación", el Acta de Marrakesh que cerró la Ronda Uruguay
confirmó que era compatible la integración regional con el multilateralismo, fortaleciendo
las condiciones según las cuales una agrupación regional puede decir que ha actuado de
conformidad con el multilateralismo cuando se crea o se amplía geográficamente. El Acta
reafirmaba que las iniciativas de integración regional deben incluir sustancialmente todo
el comercio. Además, establecía que el desmantelamiento mutuo de las barreras
comerciales no debería exceder de diez años salvo en circunstancias excepcionales. Por
añadidura, el acuerdo resultante, una vez que esté aplicado plenamente, debería dar como
resultado una liberalización comercial recíproca y simétrica. Dentro del marco de la
Organización Mundial del Comercio (WTO), las iniciativas de integración regional deben
notificarse para ser sometidas a examen sin demora y las partes integrantes deben
presentar informes periódicos sobre el funcionamiento del acuerdo. Para la resolución

7

de conflictos, las diferencias entre miembros de la WTO sobre integración regional
pueden presentarse ante esta organización.

II. **APOYO DE LA COMUNIDAD EUROPEA A LOS ESFUERZOS DE**
**INTEGRACIÓN** **EN** **TODO** **EL** **MUNDO** **EN** **DESARROLLO**

La Comunidad Europea "por naturaleza ti apoya las iniciativas regionales.
Además, su éxito como agrupación regional ha estimulado, a su vez, las peticiones de
apoyo político y financiero por parte de los países en desarrollo para esas iniciativas
regionales. De ahí que no sorprenda que el apoyo a la integración regional y a la
cooperación regional aparezcan con frecuencia en los documentos de la CEE y de la CE
sobre políticas de desarrollo.

Este apoyo puede rastrearse hasta 1969, cuando el Segundo Convenio de Yaundé
estableció que las organizaciones regionales de los signatarios del Convenio podrían ser
beneficiarias de la ayuda comunitaria, que se podrían conceder preferencias especiales
a las empresas regionales africanas que acudieran a las licitaciones para los contratos
financiados por la CE, y establecía la posibilidad de ampliar los tipos de derecho
preferenciales a las importaciones de agrupaciones regionales de los signatarios del
Convenio. Cinco años más tarde, el Consejo de Desarrollo que se re.unió en abril de
l 974 adoptó una ti Resolución sobre integración regional entre países en desarrollo" [1 ] en
la que la Comunidad se manifestaba dispuesta a responder de manera favorable a las
peticiqnes de ayuda para el desarrollo procedentes de países que estuvieran
comprometidos con iniciativas de integración y cooperación regionaL

Más recientemente, la Cumbre Europea de Lisboa de 1992 hizo de nuevo hincapié
en el regionalismo. En esa Cumbre, los Jefes de Estado y de Gobierno confirmaron la
importancia de llevar a cabo políticas en apoyo de los esfuerzos de integración en
América Latina, seleccionaron el apoyo para las tentativas dirigidas a la integración
regional como una de las cinco prioridades para la Unión en el Magreb, y declararon su
voluntad de contribuir a la cooperación y la integración regional en la Europa Central
y Oriental. Desde entonces, varias Cumbres han hecho referencia a la integración
regional en el contexto de las relaciones exteriores de la CE. Por ejemplo, la última
Cumbre Europea de Essen, de diciembre de 1994, se refirió a la necesidad de apoyar los
esfuerzos de integración del Mercosur e hizo suya la propuesta de la Comisión de
establecer~ una zona de libre comercio por todo el Mediterráneo.

Por lo tanto, el apoyo a la cooperación y la integración regional ha sido un~
piedra de toque de la política de desarrollo de la CE, especialmente en aquellos países
y zonas en que se ha apreciado un interés especial por recibir parte de la asistencia que
les oorrespondía en forma de apoyo a los esfuerzos de integración y cooperación
regional.

"La Comunidad responderá favorablemente a las pet1c1ones de asistencia
procedentes de países en desarrollo o de grupos de países en desarrollo que estén
en proceso de llevar a cabo la creación o consolidación de la cooperación
económica o la integración regional, en los casos en que se prevea que pueda
aportar una contribución eficiente."

8

El diálogo entre región y reg1on (Grupo de Río-CE, San josé, ASEAN-CE,
SADC-CE) ha contribuido también de manera importante a realzar el. estatus político y
el poder económico de negociación de los asociados regionales de la CE, con lo que se
ha consolidado su compromiso de profundizar y de institucionalizar aún más sus propias
medidas de integración (Mercosur, ASEAN, SADC).

El artículo 130U del Tratado de Maastricht especifica que la política en el ámbito
de la cooperación al desarrollo favorecerá "la inserción armoniosa y progresiva de los
países en desarrollo en la economía mundial".

Una manera de lograr esto es mediante un proceso de integración regional que
prepare -el camino para la integración multilateral. Si compiten en los mercados
regionales, los países en desarrollo pueden aumentar de manera progresiva y armoniosa
su competitividad de forma que se integren en la economía mundial de manera

sostenible.

Actualmente todos los documentos sobre estrategia más importantes y los
compromisos de la Comisión Europea para hacer frente a los problemas de la países en
desarrollo y las relaciones con ellos dan elevada prioridad al apoyo a las iniciativas
regionales. Esto fue cierto para el cuarto Convenio de Lomé, cuya actual revisión a
mitad de ejercicio ha confirmado la importancia de la integración regional para hacer
frente a los problemas de desarrollo de los países ACP. Lo fue para las Directrices para
la Cooperación con América Latina y Asia d~ 1992. También consideraciones similares
se encuentran a la base de los documentos de estrategia para la Cuenca Mediterránea y_
para Asia que produjo la Comisión Europea en el segundo semestre de 1994.

Las reflexiones anteriores proporcionan un panorama completo del intenso
compromiso que la CE ha adoptado para apoyar a las iniciativas de integración regional
entre países en desarrollo. Cualesquiera que sean los instrumentos que se elijan (política
comercial, cóoperación financiera y técnica, diálogo político), el objeto principal de este
apoyo hasta ahora ha sido facilitar el proceso de desarrollo de esos países. Pero, como
han demostrado las iniciativas de integración regional más recientes en las que ha
participado la CE, el papel de esta última ha variado al convertirse la Unión en un
asociado activo del proceso de integración y dejar de ser un espectador,· que da apoyo
y presta interés pero que esencialmente no participa. Este es el caso de las nuevas
iniciativas regionales que se refieren a la CE y a Mercosur, y también a la nueva
estrategia: para el Mediterráneo.

Esta evolución tiene dos implicaciones importantes que distinguen a esas
iniciativas recientes del anterior apoyo de la CE a las iniciativas regionales entre· países
en desarrollo. En primer lugar, y dado que se basan en la idea de asociación, esas
iniciativas responden a intereses de especial importancia para la CE y también para la
agrupación de países en desarrollo. En segundo lugar, implica un proceso de negociación
y un cambio de políticas, no solamente por parte de los países en desarrollo sino también
de la CE. Quizá sea demasiado pronto en este nuevo proceso para extraer lecciones útiles
o recomendaciones para el futuro, pero no deja de ser menos importante tener en cuenta
que los retos que suponen esas iniciativas difieren de los que surgen del enfoque anterior.
Además, no está previsto que un enfoque sustituya al otro, sino que la línea que se haya
de adoptar la determinarán las circunstancias específicas de los países en desarrollo de
que se trate así como el interés de' la CE.

9

Los esfuerzos de la CE por fomcmar y apoyar la integracíón regional entre los
países en desarrollo no deberían interpretarse en absoluto como un intento de "exportar"
el modelo de integración europea. Es evidente que hay diversos enfoques hacia la
integración y el desarrollo económico y hay que reconocer que el modelo europeo, al que
da forma la historia del continente, no es fácilmente transferible ni necesariamente
apropiado para otras regiones. Por otra parte, y en la medida en que el modelo europeo
de integración se ha convertido en un "modelo de referencia" inevitable para
virtualmente todas las iniciativas regionales, la CE debería compartir con otras partes
interesadas su experiencia sobre cómo mejorar el funcionamiento de las instituciones
regionales, cómo absorber los costes de ajuste que origina la reducción de barreras y
cómo compartir los beneficios derivados de la integración.

Los detalles del apoyo de la CE para el fomento de la integración regional entre
los países en desarrollo se exponen en el Apéndice A.

**111.** **LO** **APRENDIDO HASTA** **LA** **FECHA**

Se pueden sacar varias lecciones de la experiencia de la integración regional en
las distintas partes del mundo. Se podría argumentar que, probablemente, las lecciones
más importantes pueden sacarse de la experiencia europea, no sólo debido a su historia
relativamente larga sino también, y en gran medida, debido a que puede considerar si
el único ejemplo de integración regional que ha tenido éxito hasta ahora. Sin embargo,
al examinar la experiencia europea, no hay que I imitarse al carácter sumamente ava111ado
de la Comunidad Europea después del Tratado de Maastricht. Lo más importante es la
evolución a través del tiempo de la integración europea y la manera en que se han
superado los diversos obstáculos durante el proceso, y no su configuración institucional
específica. Además de la experiencia europea, se pueden extraer elementos importantes
del relativo éxito de algunas iniciativas de integración regional y del fracaso hasta la
fecha de muchas otras en diversas partes del mundo en desarrollo.

Las lecciones que se han aprendido pueden subdividirse en las relacionadas con
las condiciones previas, con la concepción y con la aplicación de las iniciativas de
integración regional.

1. Condiciones previas para el éxito de la integración regional

1

La integ¡ación regional no es la única estrategia que deben seguir los paíse~ en
desarrollo: para conseguir el éxito con el regionalismo, los países tienen que ser capaces,
y tener la voluntad de, luchar por conseguir los beneficios de la integración y aceptar los
costes que implica esa vía. Como resultado, las posibilidades de éxito varían
ampliamente y tienen que ser analizadas caso por caso. Porque, si el regionalismo
pudiera funcionar para algunos países, otros podrían preferir o necesitar elegir otras
medidas o distintas vías de inserción en la economía mundial.

Para empezar las condiciones geográficas podrían desempeñar un papel clave limitando
las opciones de integración. Las barreras físicas tales como la Cordillera Andina o
Cordillera del Hirnalaya constituyen obstáculos enormes para el comercio: los costes de
superar estos obstáculos podrían ·inducir a los países vecinos a buscar otros asociados.

10

Pueden distinguirse dos conjuntos de condiciones previas así como factores que podrían
afectar al éxito:

a. Condiciones previas con respecto a las relaciones reales y potenciales entre asociados

Existencia de intereses comunes genuinos. Esos intereses comunes pueden surgir
en áreas muy diversas: una frontera común, una cuenca fluvial común o un recurso
natural compartido. En muchos casos, el interés común está en función de la proximidad
de manera que la integración regional se inicia a menudo con países vecinos. Un interés
común puede también adoptar la forma de una reacción ante una amenaza común ya que
la integración hace posible poner en común los recursos para poder hacer frente mejor
a una amenaza, ya sea económica o política. La protección de la Cuenca del Amazonas,
que ha dado lugar al Pacto del Amazonas, es el ejemplo de la idea de interés común que
se deriva del hecho de compartir un recurso natural. Lo mismo puede decirse del
aprovechamiento regional del agua como elemento de construcción para la paz y la
cooperación en el Oriente Medio. De igual modo, la lucha contra la desertificación puede
constituir un estímulo para la integración entre varios países africanos en la zona del
Sahel. Así como la amenaza de la extensión de la hegemonía soviética constituía un
estímulo importante para la integración económica de Europa Occidental, la SADC se
formó para hacer frente mejor a la desestabilización del régimen del apartheid. El CCG
y la ASEAN surgieron también con el objetivo de fortalecer la cohesión ante una
amenaza a la seguridad.

Modelos históricos. culturales y políticos compatibles. Ni los· intereses comunes
ni siquiera la proximidad física son una garantía para que se produzca la integración o
para que ello sea la mejor opción para cada país. Como se observa en las relaciones
entre vecinos tales como los países de América del Sur, o India y Pakistán, o los
israelíes y los palestinos, o Irán e Irak, la cultura y la historia pueden actuar como
incentivos o como elementos disuasorios para la integración regional. La reactivación de
ECO sobre la base de la solidaridad islámica y el desmembramiento de Yugoslavia son
ejemplos alternativos sobre la función que un factor cultural como la religión puede
desempeñar aglutinando o diluyendo las iniciativas regionales.

11

b. Condiciones previas relativas a la situación política y económica interna de los países
asociados.

Compromiso político: la integración requiere una firme voluntad política al
respecto. Además, esa voluntad política debe ser sostenida para resultar digna de crédito
para los agentes económicos y provocar espectativas de realización propia entre la
sociedad en sentido amplio. El compromiso político también implica la voluntad de
compartir algunos aspectos de la soberanía.

Paz y seguridad: los progresos sobre integración regional y paz, seguridad y
estabilidad dentro de los miembros de la agrupación están estrechamente
interrelacionados. Los países que soportan contiendas civiles o conflictos, debido a la
falta de recursos y de incentivos para aplicar las reformas de ·políticas necesarias, no
pueden participar de manera efectiva en las iniciativas de integración. Según el mismo
razonamiento, la migración política y económica traspasa algunos de sus problemas a sus

vecinos.

El imperio de la ley, la democracia y la buena administración son necesarios para
que haya un diálogo político significativo entre los asociados que garantice la
irreversibilidad del proceso. También son necesarios para crear la confianza necesaria
sobre el carácter predecible de las políticas y del entorno económico. El estado de
derecho y la buena administración son esenciales para que funcionen adecuadamente las
instituciones económicas básicas, y en cuanto a la legitimidad democrática, ésta
proporciona el soporte político necesario. Si no hay confianza en el sistema de gobierno
no habrá inversión a largo plazo, sino que el capital tendrá tendencia a huir y a saquear

la economía.

Estabilidad macroeconómica: la integración debería ir acompañada de marcos de
política económica compatibles, entre otros, unos tipos de inflación y de cambio
razonablemente estables, y una gestión adecuada de las finanzas públicas y de la balanza
de pagos.

Se ha observado a menudo que, una vez que la integración ha logrado contribuir
a "atrapar" las anteriores condiciones previas, se transmiten en sentido inverso
importantes efectos. Dicho de otro modo, una vez que la integración está en marcha,
resulta más fácil para los países mantener la seguridad y la estabilidad macroeconómica.
En el caso europeo la integración pudo empezar únicamente porque estaban
razonablemente estabilizadas la paz y la seguridad y también la democracia. Sin
embargo, al mismo tiempo, la integración europea ayudó a consolidar aún más esa paz
y esa seguridad pues llegó a ser inconcebible que se produjera de nuevo un conflicto
grave entre los Estados miembros de la CE.

Las condiciones previas antes citadas no parecen cumplirse en muchos países en
desarrollo, por lo que no es sorprendente que, en esos casos, los resultados de los
esfuerzos de integración hayan sido hasta ahora decepcionantes.

2. Concepción de la integración regional

Hay dos enfoques alternativos básicos, el intergubernamentalismo o el
supranacionalismo, que pueden constituir un marco institucional para la integración
regional. El intergubernamentalismo significa que los gobiernos continúan ejerciendo su

12

plena soberanía, de tal manera que las instituciones se crean para actuar únicamente
como Secretaría en la preparación y aplicación de las políticas de integración. El
supranacionalismo significa que los gobiernos deciden compartir conjuntamente, a través
de una institución, algunos aspectos específicos de la soberanía. Con arreglo al
supranacionalismo, las disposiciones jurídicas para la integración tienen preferencia sobre
la legislación nacional y que esas disposiciones son aplicables por medio de los tribunales
en caso necesario. En esa eventualidad, el presupuesto para llevar adelante las políticas
de integración lo determinan, aplican y controlan las instituciones comunes. Con arreglo
al intergubernamentalismo, los Estados se ponen de acuerdo sobre determinadas materias
que se convierten en partes de sus legislación nacional, pero no hay un corpus de
legislación común.

La integración europea es una mezcla de supranacionalismo y de
integubernamentalismo. Casi todas las demás iniciativas, incluidas las realizadas entre
países en desarrollo, son casi enteramente intergubernamentales, aunque hay algunas
excepciones en el ámbito monetario (por ejemplo, los casos de la zona CF A y del
**CMA).**

La lección que hay que sacar de la concepción de la integración regional no es
que las organizaciones deban ser supranacionales o intergubernamcntales, sino que
cualquiera que sea el enfoque que se adopte, las instituciones deben tener un mandato
realista. También deben contar con recursos adecuados para cumplir ese mandato. Es
preferible que los recursos propios sean generados automáticamente a través, por
ejemplo, de los procedimientos de un arancel exterior común, y no que se paguen con
cargo a los presupuestos nacionales. Parece probable que la mayoría de las iniciativas
de integración entre los países en desarrollo seguirán siendo en general
intergubernamentales. Sin embargo, la complejidad de la integración requiere
instituciones capaces de formular y de aplicar políticas regionales. Los recursos
financieros y humanos deberán ajustarse a los objetivos. Finalmente, los mandatos de las
diferentes instituciones no deberán estar en conflicto ni solaparse uno a otro, como
ocurre actualmente por ejemplo en el África subsahariana, ya que esto acarrea: una falta
de eficiencia y un desperdicio de recursos.

Otras lecciones aprendidas de la experiencia se refieren a los principios de
subsidiariedad y de geometría variable. El principio de subsidiariedad implica que la
responsabilidad de ocuparse de un problema deberá estar lo más cerca a la población que
sea posible. La lógica de este principio es muy firme, ya que resulta difícil para la
sociedad civil aceptar que las decisiones que pueden tomarse con mayor efectividad a un
nivel inferior se transmitan a un organismo intergubernamental o supranacional. Este
principio también puede servir de guía para determinar un mandato adecuado y realista
para las distintas organizaciones regionales.

Además, el marco para la integración regional deberá tener suficiente flexibilidad
para que puedan lograrse progresos a distintas velocidades. Si todos los Estados
miembros de una agrupación regional tienen que avanzar a la misma velocidad, los
progresos estarán en función de la velocidad del Estado miembro que avanza con mayor
lentitud. Por el contrario, el principio de la geometría variable implica que, dentro de
una agrupación algunos subgrupos de países pueden avanzar más deprisa que otros hacia
los objetivos de integración. De ahí que la geometría variable permita que una
agrupac1on, con un gran número de Estados miembros contenga uno o más subgrupos
que tengan un programa más ambicioso, mientras que otros comparten el mismo

13

programa esencial. La geometría variable no es compatible ·con agrupaciones que se
solapan porque, en ese caso, habrá -incoherencias entre las políticas que se deben aplicar.

3. Aplicación de la integración regiorµil

Una de las lecciones más importantes que se sacan del escaso éxito de anteriores
intentos de integración entre países en desarrollo es que tiene que haber una suficiente
apertura hacia terceros países. Aunque la integración regional introduce, por def~nición,
un trato preferencial para los países asociados, los mercados regionales deben
permanecer abiertos.

Hay que conseguir un equilibrio entre la apertura y la preferencia regional. La
experiencia pasada demuestra que no se consigue el éxito si se establecen niveles de
protección regional muy elevados que fomenten derivaciones de comercio costosas.

Por añadidura, la integración no debería ser simplemente, o principalmente, un
asunto oficial. El sector privado y la sociedad civil deberían participar plenamente en el
proceso. Cuando no refleja las aspiraciones del sector privado y de.la sociedad civil, la
integración tiene pocas oportunidades de tener éxito.

Finalmente, un aspecto de la aplicación sobre el que se ha centrado en gran
medida la atención es la distribución de costes y beneficios de la integración entre los
países participantes. Como ocurre con la liberalización econó~ica en general, hay una
tendencia a que los costes estén concentrados y sean a corto plazo, mientras que los
beneficios suelen distribuirse más y ser a más largo plazo. En el caso europeo, la
importancia de· 1as políticas regionales y sociales para facilitar el ajuste y reducir los
costes de transición han ido aumentando gradualmente. Estas políticas· equivalen a una
redistriºución de las partes y grupos más ricos de la Unión, que normalmente obtienen
beneficios del amplio mercado único europeo, hacia partes y grupos menos prósperos que
necesitan adaptarse para obtener beneficios de las oportunidades de integración. Algunas
de las agrupaciones de integración de países en desarrollo han imaginado una política de
redistribución (por ejemplo, la. CEAO en Áfr~ca occidental). En la mayoría de los casos,.
esas políticas de redistribución no han tenido éxito. Como al~ernativa, la transición
podría facilitarse si se concedieran períodos de·-transición más largos para los países que
. tienen que hacer frente a un coste de ajuste elevado. También podrfa desempeñar un
papel importante el apoyo exterior. .

IV. **RECOMENDACIONES** **SOBRE\** **APOYO** **EXTERIOR** **PARA** **LA**
**INTEGRACIÓN** **REGIONAi"'**

A pesar de los beneficios evidentes del regionalismo y a pesar del apoyo externo
considerable, muchas de las primeras iniciativas de integración regional entre países en
desarrollo no tuvieron el fruto deseado. Las lecciones aprendidas que antes se analizaban
ayudan a explicar está situación. La cuestión que hay que suscitar es como puede darse
más eficacia al apoyo exterior para la integración regional de parte de la CE. Un aspecto
. importante es estudiar que es lo que el apoyo exterior puede hacer con las condiciones
previas que. se· describían anteriormente, teniendo en cuenta que el fomento de la paz y
de la seguridad, de la buena administración y de la estabilidad macroeconómica quedan
fuera del alcance de la presente Comunicación.

14

Las recomendaciones que figuran más adelante se ocupan· de la concepción y la
aplicación de las medidas de integración. Las iniciativas recientes para fomentar una
integración regional más eficaz ent~e países en desarrollo en las que la CE ha participado
y que se incluyen en el bosquejo que se presenta en el Apéndice A proporcionan

     - elementos esenciales para esas recomendaciones.

Las recomendaciones tienen en cuenta la existencia de tres categorías amplias de
agrupaciones de      - integración· de países en desarrollo. En primer lugar, las regiones
vecinas cuya propia integración regional está estrechamente ligada a la integración de la
Comunidad Europea, por ejemplo la Región Mediterránea. En segundo lugar, los países
en desarrollo de ingresos medios, principalmente en América La.tina y en.Asia, que están
relativamente adelantados en la senda de la integración. En tercer lugar, los demás paf ses
en desarrollo, especialmente en África, en los que la integración regional, aunque es
surname·nte necesaria, se enfrenta a retos difíciles por razones económicas, institucionales
y políticas.

1. Política comercial de la CE como medio de fomentar la integración regional
con y entre los países en desarrollo '

Dado que la integración regional consiste principalmente en reducir o eliminar las
barreras arancelarias y las no arancelarias, es de crucial importancia para la región
recibir el trato comercial adecuado de la Com~nidad Europea, que es el asociado
comercial más importante a nivel mundial. A este respecto, hay dos dimens.iones de la
política comercial que pueden ser especialmente importantes:

a} Establecimiento de acuerdos de libre comercio con los países en desarrollo de una
región determinada ·

Hay importantes argumentos en pro de ir gradualmente hacia menos preferencias
unilaterales y más _reciprocidad en los regímenes comerciales entre países industrializados
y países en desarrollo. Con un acuerdo recíproco se aumenta la transparencia y se facilita
la integraci~n regional y la integración de los países en desarrollo en la economía
mundiat y también se aumenta la credibilidad de la reforma de las políticas económicas,
condición necesaria para que haya inversiones a largo pl3=20.

Las perspectivas de una zona de libre comercio tal como la ya propuesta para la
Cuenca Mediterránea, a partir de acuerdos bilaterales con Marruecos, Túnez y otros
países, podrían constituir un incentivo importante para que los países asociados redujeran
las .barreras comerciales intrarregionales con el fin de llegar a un trato sobre
liberalización región por región con la CE. Esto se aplicaría a medida que evoluciona
el Proceso de Paz al Oriente Medio y también se está estudiando para CE-Mercosur.
Evidentemente, la oferta de un acuerdo de zona de libre comercio tiene que
suplementarse generalmente con una serie de medidas destinadas a facilitar la
convergencia legislativa, la armonización de las normas y la reestructuración de · las
economías de los asociados evitando así los desequilibrios importantes en cuanto a la
distribución. Esta es la razón de que el paquete de políticas propuesto pata la región
Mediterránea y para Mercosur incluya el fomento de la inversión europ~ en la región,
de la cooperación tecnológica, la promoción la pequeña y la mediana empresa y también
la asistencia para aliviar el impacto social de las políticas de liberalización y para
mejorar las infraestructuras regionales.

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15

b) Concesión de la acumulación en las normas de origen y otras concesiones dentro del
régimen de Sistema de Preferencias Generalizadas

Ni el Convenio de Lomé ni el Sistema de Preferencias Generalizadas implican una
condicionalidad para los países beneficiarios en términos de integración regional. Sin
embargo, el SPG dispone la acumulación de las normas de origen para las agrupaciones
regionales que soliciten ese privilegio. En el caso de Lomé, la _acumulación de normas
de origen se aplica automáticamente a la totalid~d · del grupo ACP. Esta acumulación
proporciona un apoyo indirecto pero significativo para el comercio intrarregional y la
liberalización de las inversiones. Hay que continuar los esfuerzos por ampliar y mejorar
su utilización. -Además, algunos regímenes especiales SPG tales- como el plan de drogas
concedidos a los países ·andinos o de América Central también constituyen un apoyo a
los esfuerzos de esas regiones en pro de la integración.

2, Política de cooperación al desarrollo

El apoyo exterior para• la integración regional en virtud de la política de
cooperación prodría subdividirse en las siguientes ca_tegorías ampliás que se describen
a continuación: a) apoyo al desarrollo de la . capacidad y consolidación de las
instituciones; b) ayuda al sector privado para incrementar la competitividad; y e)
asistencia a los gobiernos para facilitar la reforma política.

a) Desarrollo de la capacidad y consolidación de las instituciones

La concepción y la aplicación de las propuestas de integración regional no son
cosa seªcilla. La disponibilidad de -las capacidades necesarias no puede darse por sentada
sino que hay que crearla. La CE está en una posición única para poder ofrecer asistencia
y asesoramiento sobre la base de su propia experiencia. Esto se demuesttra claramente
en las peticiones de apoyo técnico que dirigen a la CE Mercosur, ASEAN, UEMOA,
SADC y l?s países del Pacto Andino, entre otros.

Debería seguirse prestando atención a la asistencia técnica y a la formación con
vistas a aumentar la capacidad local para formular y aplicar las políticas de integración
regional. Esto tendría que.dirigirse hacia las administraciones nacionales·y las regionales.

- Podría _resultar beneficioso para ·fortalecer las iniciativas de integración un intercambio . .
d_e personal entre las instituciones europeas y las de los, países en desarrollo para tratar
de temas técnicos específicos.

El que tengan éxito las iniciativas de integración regional dependerá de la medida
en que. se internalicen las disposiciones, especialmente por lo que se refiere a África
donde resulta crucial ayudar a desarrollar la capacidad local para iniciar y ejecutar el
programa de reformas. En UEMOA, la asistencia para estab.lecer un plan de vigilancia
multilateral nos ofrece un ejemplo de cómo puede enfocarse est~ asunto. Similarmente,
y a nivel más básico, la asistencia que se proporciona a los Grupos de Trabajo Técnicos
de· carácter nacional en los países que participan en la Iniciativa Transfronteriza constituye un modelo útil sobre_ có~o desarrollar· la capacidad local y un cuerpo · de
"partidarios" de las reformas.

Otro aspecto del desarrollo de la capacidad se refiere a la investigación. La
investi¡ación endógena sobre integración regional,_ que la CE ha apoyado durante años
especialmente en América Latina (por eje~plo, SELA-Sistema Eaonómico

16

Latinoaméricano-,. ALADO debería fomentarse también en otras regiones. Sería
preferible hacerlo dentro de un marco de programa de investigación y no de modo
fragmentado y ad hoc. También habría que establecer programas para fomentar la
conciencia y la participación del sector privado y de la· sociedad civil (incluidos los
sindicatos) en el tema de la integración regional. Sería preciso crear bases de datos sobre
reglamentaciones y procedimientos regionales de fácil acceso y de las q~e pudieran
beneficiarse los agentes del sector privado.

###### b) Apoyo directo al sector privado para ayudar a las empresas a· aprovechar las

oportunidades resultantes de la integración ceKional

Como ocurre con cualquier proceso de liberalización, la integración regional dará
lugar, inevitablemente, a ajustes a - nivel del sector privado. Algunas empresas podrán
ampliar sus negocios y beneficiarse de las nuevas oportunidades y también surgirán

nuevas empresas.
Al mismo tiempo ·otras empresas soportan la competencia cada vez mayor y puede que
tengan que cerrar. La voluntad política de sostener la integración puede resultar
disminuida por la presión de los que podrían sufrir esas consecuencias. Por ello es
crucial proporcionar alguna forma de asistencia al ajuste para que el sector privado
soporte el esfuerzo de integración. A causa de las presiones presupuestarias, el apoyo
exterior resulta importante dado que muchas veces los gobiernos de los países en
desarrollo no están en posición de ofrecer mucha ayuda. Esto es especialmente cierto por
lo que respe·cta a los países más P<?hres del África subsahariana y a los países del
Mediterráneo que se enfrentan al formidable reto de crear una FTA con la Comunidad
Europea .

###### . _;.l apoyo en este ámbito puede adoptar una diversidad de formas, incluidas por

- ejemplo las reuniones de financiación de empresarios para promover las _joint_ _ventures,_
la creación de centros de asesoramiento y de información sobre oportunidades del
mercado, la formación para adquirir nuevas capacidades y' el hecho de facilitar las
actividades de capital inicial y capital de riesgo. La CE ya ha creado programas de esta
índole para América Latina y para el Mediterruaneo (AL-INVEST, MED-INVEST y
ECIP).

En la región del Océano Índico, como complemento a las reformas políticas ya
en curso que forman parte de un proceso más general de integración general, se está
estableciendo actualmente un proyecto piloto para asistir al sector privado. El proyecto
ofrece una combinación de pequeños préstamos y subvenciones para financiar servicios
que pueden resultar necesarios para que las empresas reorganicen sus actividades. Se está
estudiando una operación piloto similar para el África meridional. Esos proyecto
deberían convertirse en un componente esencial de la estrategia de la CE para apoyar la
integración regional en los países cuyo sector privado es débil.

La ausencia de mecanismos de compensación obliga a algunos países o sectores
a soportar un coste del ajuste desproporcionadamente alto. El apoyo de los donantes
podría suplementar Iá solidaridad intrarregional y mejorar enormemente ta cohesión de
una agrupación de integración.

Otra manera importante de ayudar al sector privado en el proceso de integración
es mejorar la disponibilidad y la eficiencia de los servicios financieros. En la mayoría
de los casos, las exportaciones de los países del Norte hacia los del Sur generalmente

17

están cubiertos adecuadamente en términos de garantías de crédito. Sin embargo, suele
ser dificil y resultar muy costoso obtener financiación para las exportaciones del sur
hacia el norte y más incluso para el comercio y la inversión intrarregional Sur-Sur. _Por
ello, en muchos países, la aplicación real de la actividad económica transfronteriza
creciente por parte del sector privado puede verse obstaculizada por los sistemas
financieros y de pagos poco·sólidos. Especialmente a causa de la necesidad de que haya
una integración abierta, en lugar de preferencias regionales excesivas. es - importante
mejorar los instrumentos financieros de que se dispone para -los exportadores del Sur. En
caso contrario, las empresas del Sur seguirán soportando una desventaja competitiva
importante. Algunas de las medidas. iniciadas. en el- contexto del CBI podrían resultar
útiles para desarrollar proyectos para otras actividades de integración.

e) Balanza de pa2os/ Apoyo al presupuesto para ayudar a hacer frente a los costes netos
de la transición 

La liberalización econom1ca intrarregional implica una reforma política que
acarreará costes para el sector público y la balanza de pagos de los países que se
integran. Uno de los principales impactos en el presupuesto del sector público es la
reducción de los ingresos por aranceles. Los costes se producen principalmente a corto
plazo y pueden resultar contrarrestados por las ganancias resultantes de la respuesta de
la oferta esperada. Sin embargo, la pérdida de ingresos por aranceles habrá quiz~ que
compensarla con un incremento de los impuestos indirectos de otro tipo (por ejemplo,
la introducción de un impuesto por el valor añadido). Sin embargo, estos costes
tr~sitori~s contribuyen a explicar porqué ha faltado en muchos países en desarrollo la
voluntad política para ejecutar las decisiones acordadas en anteriores intentos de
integración regional.

La asistencia exterior puede desempeñar un papel crucial para hacer que empiece
a moverse el proceso. Este es el caso especialmente para los países en desarrollo más
pequeños y más pobres, concentrados sobre todo en el grupo ACP, para los cuales será
difícil aplicar la integración re~ional sin contar con apoyo externo a la tra!1sición. La
Iniciativa Tansfronteriza (en Africa oriental/meridional y en el Océano Indico) ha
establecido un criterio para utilizar el apoyo a la balanza de pagos/presupuesto para los
países que inician la liberalización regional como complemento de su ajuste nacional.
Este criterio podría convenir para otras partes del mundo en desarrollo.

18

3. Coordinación entre donantes

La cooperación regional, en general, y la integración regional, en particular, son
ámbitos en que a menudo los donantes actúan de manera no coordinada y a veces
conflictiva. En algunos casos, los donantes dan apoyo a una organización en particular
sin considerar un contexto más amplio. Esta situación disminuye la necesidad de que las
propias organizaciones armonicen y racionalicen sus programas. Por el contrario, se las
alienta a formular solicitudes por duplicado en la mayor cantidad posible de ámbitos con
el fin de conseguir el .máximo de financiación externa. Algunos críticos atribuyen incluso
la proliferación de instituciones regionales que hay en los países en desa.rrollo
(especialmente en África) al papel que ejercen los donantes de crear y mantenerlas a
flote.

Los donantes deberían coordinar d~ manera más efectiva la promoción de la
integración regional. Considerando el Tratado de Maastricht, la Comisión debería tomar
la iniciativa de mejorar la coordinación ya a nivel de la CE, y también continuar los
esfuerzos de coordinación en otros foros tales como el Programa Esp·ecial de Asistencia
a África (SPA) del Banco Mundial, la Coalición Global para África (GCA), la DAC y
la UNCTAD.

Con arreglo a un man~ato de la Coalición Global para África. la Comisión
empezó a trabajar en la formulación de recomendaciones para racionalizar y consolidar
las instituciones de integración de África. Puede resultar útil llevar a cabo un ejerc'icio
similar para otras partes del mundo en desarrollo.

Por lo que respecta a la coordinación entre donantes, la CE ha participado en el
desarrollo de un enfoque original con respecto a África. Los Estados miembros de la CE
que están. muy interesados en el tema y los organismos multilaterales han formado
comités directos junto con la Comisión (por ejemplo, en UEMOA). Éste es un modo de
lograr la coo~dinación de las políticas que prevé el Tratado de Maastricht. Y
efectivamente~ la CE tiene ahora la intención de lograr la coordinación de la política de
cooperación al desarrollo de los· Estados miembros y de la Unión. y también la
coherencia global ~e las políticas de la CE con los objetivos de la cooperación al
desarrollo·. Y ello con respecto a todos los aspectos de la política de cooperación al
desarrollo, incluidas las iniciativas de apoyo para la integración y la cooperación
regionaL

También vale la pena crear un mecanismo para informar a los Estados miembros
de la CE colectivamente mediante un informe anual que prepare la Comisión .. - El informe
tendría un benefecio añadido: mantener a la opinión pública informada sobre lo que se
va haciendo, y sobre los resultados del apoyo de la CE a la labor de integración en los
países en desarrollo.

19

**Apéndice** **A**

**VISIÓN** **DE** **CONJUNTO** **DEL** **APOYO** **DE** **LA** **CE** **A** **LA** **INTEGRACIÓN**
**REGIONAL** **·ENTRE** **LOS** **PAÍSES** **EN** **DESARROLLO**

La Comunidad Europea ha apoyado varias iniciativas regionales y proyectos de
todo tipo, sin hacer distinciones entre el apoyo a la cooperación regional o a la
integración regional. Sin embargo este Apéndice, ajustándose al tema de la
Comunicación, se ocupa del apoyo de la CE a la integración regional más que a la
COQPeración regional _en- el sentido más amplio. Se hace hincapié - en las iniciativas.
recientes que tienen importancia para la formulación de recomendaciones sobre cómo
aumentar la efectividad del apoyo e~terior para la integración regional.

a. América Latina

América Latina es la región en desarrollo que ha recibido tradicionalmente la
parte más grande de la asistencia al desarrollo de la CE en forma de ayuda financiera y
técnica para las iniciativas regionales. Son dos las razones principales: en primer lugar.
en América Latina la idea de integración regional tiene connotaciones, políticas y
culturales firmes; en ·segundo lugar, también es una región que ha demostrado un gran
interés po~ recibir apoyo para las iniciativas regionales en contraste con los proyectos
nacionales. El apoyo a las iniciativas regionales se ha centrado mayormente en tres
agrupaciones regionales: el Sistema de Integración Centroamericano (SICA), el Pacto
Andino y Mercosur.

Por lo que respecta al Mercado Común de América Central, el componente más
visible ge SICA, la Comunidad Europ~a ha desempeñado un papel exterior clave ~n los
intentos de reactivarlo, después de que hubiera casi desaparecido debido a los efectos de
la guerra y de la crisis de la deuda de la región. Gran parte del apoyo se hizo en forma
de diálogo político y económico con 1a región (el "diálogo de San José"), sobre la base
de reuniones ánuales a nivel ministerial y más frecuentes a nivel técnico. También ha
facilitado la cooperación europea con la región y contribuido a reforzar la esfuerzos
regionales un acuerdo de cooperación entre la CE y los países de América Central.
Aparte del apoyo político, también se prestó asistencia a principios de los años 90 en
forma de financiación para el restablecimiento del mecanismo de compensación de pagos;
esa financiación se hacía de manera condicionada a la eliminación de las barreras
comerciales intrarregionales. Una vez que resultó innnecesario este mecanismo, los
fondos sobrantes se reconvirtieron y se utilizaron para un programa destinado a fomentar
las exportaciones intra y extrarregionales de los miembros más débiles. La CE
contribuyó también a fortalecer las instituciones de la agrupación canalizando la gestión
de varios proyectos regionales a través de las instituciones de SICA y dando apoyo al.
Parlamento· Centroaméricano. 
###### En el ámbito del comercio, la CE concedió al Mercado Común Centroaméricano,

a mediados del decenio de 1980, la posibilidad de la· acumulación regional de las normas
de oélgen, lo que dió incentivos para la producción y el comercio intrarregionales. Un
apoyo similar~ la integración lo constituye el hecho de que todos los miembros de _SlCA_
reciben el mismo trato preferencial especial dentro del esquema SPG de la CE.

Ya desde hace varios años la CE ha actuado en apoyo del.Pacto Andino. Mucha
de la asistencia se ha hecho en forma de apoy<? institucional, . principalmente a JUNAC

20

(Junta del- Acuerdo de Cartagena), órgano ejecutivo de la agrupación: el 85 % de la
financiación recibida por esa agrupación la proporciona la CE. Se ha dado esa ayuda en
forma de asistencia técnica y también mediante financiación de proyectos regionales
gestionados por esta institución. 

Si bien algu_nos de estos proyectos han hecho hincapié en la cooperación ~egional en
sentido general o han contribuido a fortalecer el entramado económico general de la
región, otros se dedicaron explícitamente a los vínculos comerciales y de producción
dentro de la región. Los proyectos que se están preparando actualmente se refieren a la
armonización de las normas en los países andinos y a la asistencia para la aplicación del
Arancel Exterior Común Andino.

Como ocurre con la región Centroaméricana, la CE mantiene un acuerdo de
cooperación con el Pacto Andino y no con cada uno de los países por separado, lo que
contribuye a reforzar la identidad regional y las instituciones regionales. Eli Pacto Andino
también ha posibilitado la acumulación regional de las normas de origen. Como respuesta
a las peticiones de la región en el sentido de que se evitaran los efectos adversos de sus
esfuerzos de integración, la CE amplió a Venezuela (a pesar de su renta per cápita
relativamente elevada) el trato preferencial especial que sus otros Estados miembros
reciben dentro del esquema SPG.

La intervención regional más reciente· de la CE en América Latina es el apoyo
a Mercosur. Hasta hace poco, el apoyo para esta agrupación era de carácter político y
-de gran significación, por deseo del Mercosur y de la Comunidad ·Europea. Mercosur
hizo su entrada en escena internacional y oficial en Bruselas, cuando los Ministros de
Relaciones Exteriores de sus cuatro Estados miembros visitaron la Comisión Europea y
el Consejo Europeo en abril de 1991. Desde entonces· la CE ha apoyado con gran entrega
esta iniciativ.a de integración que en contra de muchas posibilidades y en un tiempo
record ha eliminado casi todas las barreras al comercio intrarregional.

Aunque la CE ha firmado un acuerdo de cooperación con cada uno de los Estados
miembros ~e Mercosur, se firmó un acuerdo interinstitucional independiente entre la
Comisión y Mercosur a petición de este último, para facilitar que la Comunidad Europea
financiara la formación y· 1a asistencia técnica en tres áreas prioritarias de la integración
regional: la coordinación de algunos aspectos importantes de la política agrícola, la
###### gestión aduanera y la adm'inistración de la reglamentación técnica. La CE también ha

proporcionado apoyo fin_anciero para consolidar algunas de las instituciones de Mercosur
en forma de asistencia técnica para la concepción de políticas·, de gestión de los recursos·
humanos y para - ~ evaluación de las necesidades de apoyo administrativo.

La CE está actualmente fortaleciendo aún más sus relaciones con Mercosur

mediante .el establecimiento de un acuerdo interregional para la cooperación comercial
y económica en el que está previsto un diálogo político más profundo que el actual, una
expansión- de la cooperación de la CE con la región a ámbitos estratégicos de interés
común y la preparación de una liberalización comercial recíproca. La estrategia actual,
hacia Mercosur, ya aprobada por la Comisión Europea y · sometida a debate en el
Consejo, prevé para el futuro más. lejano la posibilidad de establecer una Zona de Libre
Comercio entre la CE y Mercosur.

21

b. Cuenca Mediterránea (incluido el Oriente Medio}

Gran número de factores (históricos, culturales) permiten considerar la Cuenca
Mediterránea como una región con cohesión, y sin embargo, se caracteriza esta región
por un nivel bajo de interdependencia económica entre l~s países. Evide1~temente ha
habido algunas iniciativas, tanto políticas como económicas, para enderezar esta
situación. Los países del· África septentrional y occidental junto con la Unión Árabe del
Magreb (MAU) así como la región del Golfo con el 9onsejo de Cooperación del Golfo
(GCC), y, más recientemente, varios Estados musulmanes no árabes de Asia han hecho
esfuerzos por establecer agrupaciones regionales.

En una reciente Comunicación, en la que se hacía un llamamiento en pro de la
Asociación Euromediterránea, la Comisión consideraba de elevada prioridad aumentar
la integración regional y la cooperación en toda la zona. La Comisión considera esta
zona como un espacio de paz y estabilidad, sobre la base de acuerdos económicos que
compreridan un Área de Libre Comercio (FT A) y una cooperación económica de carácter
amplio entre la CE y sus asociados mediterráneos.

La FTA, que tendría que estar completada para el año 2010, dispondría la libre
circulación- de los productos manufacturados, la liberalización progresiva del comercio
de productos agrícolas de interés .para ambas partes, la liberalización del derecho de
establecimiento para las empresas, la prestación de servicios transfronterizos y el libre
mov im ierito de los capitales. Habría normas de origen a grandes trazos idénticas entre
las partes, reconocimiento mutuo de las normas, un elevado nivel de protección de los
derechos de propiedad intelectual y disposicion~ relativas a las normas de competencia.

,Los primeros pasos de este proceso ya se han iniciado, y ya casi se han terminado
las negociaciones con varios países. Las negociaciones con los demás países van a
empezar en breve. Una vez terminadas, la CE espera que se negocien acuerdos de libre
comercio similares entre los propios países mediterráneos y entre ellos y los países
europeos que no son miembros de la CE.

Se tiene intención de que el proceso hacia el 1-ibre comercio esté completado .
mediante un esfuerzo de cooperación importante por parte de la CE en favor de esos
países, que incluya asistencia para la 111odernización del sector privado y para aliviar los
efectos sociales resultantes de la transición a economías más abiertas y también para
me~orar las insfraestructuras regionales.

La integración y la cooperación regionales ca.nstituyen un elemento importante
de la participación de la CE en.el proceso de paz del Oriente Medio. La CE apoya una
eventual área de libre comercio entre Israel, Jordania, Egipto y los Territorios Palestinos
con el fin de sacar provecho de las complementariedades _que se dan en la región y
utilizarlas como vehículo. para conseguir la estabilidad y el ~recimiento.

Por lo que respecta al Consejo de Cooperación del Golfo (GCC), la CE ha
apoyado siempre firmemente el proceso de integración regional. Este apoyo refleja la
importancia económica y estratégica de la región del Golfo. si el GCC llega a ser mªs
fuerte y más integrado se ayudaría a estabilizar l~ zona del Golfo y a proporcionar un
marco institucio~ para una asociación económica, energética y de segurida,d con la CE.
El apoyo de la CE para la integración regional del GCC se ha concretado hasta ahora

22

con la celebración el 1989 de un acuerdo de cooperación región por región y con el
inicio de varias actividades de cooperación destinadas a fortalecer la integración regional
del GCC, entre otras, asistencia técnica para la creación de una unión ad.uanera del
GCC. Además, se están llevando a cabo negociaciones para un acuerdo de libre comercio
entre ambas regiones.

La relación    - de· la CE con la Or2anjµ.ción de Com,eración Económica (ECO),
grupo que hasta ahora ha permanecido casi inactivo, está todavía en sus primeros pasos,
pero la CE tiene interés en seguir estrechamente ta· evolución de _esta agrupación que
podría ayudar á estabilizar esa región volátil desde el punto de vista geopoHtico, y ha
demostrado su voluntad de prestar asistencia al desarrollo de sus instituciones y a facilitar
asistencia técnica para fomentar su integración económica. ·

23

c. Asia

De todas las zonas en desarrollo Asia es, hasta ahora, la que ha demostrado
menor interés por la integración regionaL Las agrupaciones existentes tales como
SAARC y ASEAN han constituido, en general, acuerdos de cooperación poco estrictos
más que intentos de integración. Probablemente se debe al tamaño económ_ico relativo
de la mayoría de los países de esa región, que no necesitan la integración regional para
ser capaces de explotar sus economías oe escala. Al tener más éxito el desarrollo
nacionai', especialmente en la región de la ASEAN, y al aumentar la necesidad de
desarrollar sus propios mercados, los incentivos para la integración regional han ido en
aumento últimamente. Ahora se aprecian tendencias hacia acuerdos de integració~ más
estrictos. La Comisión ha subrayado en su reciente Estrategia para Asia su voluntad de
apoyar esas tendencias siempre que sea necesario.

Por lo que respecta a la Asociación de Asia Meridional para la Cooperación
Re~ioanl (SAARC), esta ha expresado recientemente su intención de establecerse como
zona de comercio preferencial. De ahí que sus miembros, a pesar de que quedan aún por
decidir algunas cuestiones operativas importantes, hayan firmado un acuerdo al efecto
en 1993 con el nombre de SAPTA (Acuerdo de Comercio Preferencial de Asia
Meridional). Sus primeros contactos formales con la CE se remontan sólamente a 1994.
El fruto de esos contactos ha sido la intención expresa de la Comisión Europea de ayudar
al fortalecimiento de las instituciones del SAARC mediante asistencia técnica y
formación de funcionarios.

La Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) se fundó en 1967 para
fomentar la cooperación económica entre sus Estados miembros y también para promover
la paz y la estabilidad en la región. Aparte de fortalecer sus vínculos políticos, .sociales,
culturales y sobre todo económicos, la ASEAN se estableció como una zona de comercio
preferencial. En 1992 se llegó a un acuerdo para hacer más completo este acuerdo
comercial convirtiéndolo en la Zona de Libre Comercio ASEAN (AFTA). En principio
se había fijado la· fecha del año 2008, pero la celebración de la Ronda Uruguay ha
adelantado esa fecha al año 2003.

La base formal para las relaciones de la ASEAN con la CE es un acuerdo de
cooperación entre la CE y los países de la ASEAN coxµo grupo. El conjunto de. las
relaciones económicas y políticas se tratan a nivel de ministros de relaciones exteriores
cada dos años. La CE ta~bién participa junto con los demás "interlocutores de diálogo"
principales en la Conferencia Posministerial y en el recientemente creado Forum de la
ASEAN que se ocupa de cuestiones de seguridad. Estas reuniones periódicas, junto con
las operaciones de los demás subcomités conjuntos establecidos por el acuerdo de
cooperación,' han servido para aumentar la coordinación interna en la ASEAN en algunos
de esos ámbitos. Además, se proporciona asistencia financiera para apoyo institucional
a la Secretaría de la ASEAN, para reforzar su estructura y establecer vínculos con la CE
y con varias otras organizaciones internacionaJes de primera línea. Además, la CE ya ha
ofrecido·asistencia y está estudiando una propuesta para u·n proyecto en apoyo del plan
de integración del AFf A. Finalmente, en el ámbito comercial también se ha concedido
a los países de la ASEAN la acumulación en la aplicación de las normas de origen en
el contexto del SPG.

24

d. África subsahariana {SSA}

El África subsahariana tiene una larga tradición de integración regional y de
cooperación. Des~e 1960:se han creado a tal efecto numerosas organizaciones regionales~

También hay una tendencia hacia el panafricanismo ejemplificada por la firma, en 1991,
del Tratado de Abuja sobre una Comunidad Económica Panafricana. La Comunidad
Panafricana puede considerarse corno - un objetivo a largo plazo que tiene .. una condición
previa: que se avance primero hacia la integración a nivel subregional. La CE tiene una
larga tradición de apoyo a las iniciativas regionales en SSA a través de las disposiciones
del Convenio d~ Lomé para la Cooperación Regional. En términos de proyectos de
cooperación, se ha prestado especial atención a la i~fraestructura transfronteriza, la
enseñanza y la lucha contra las enfermedades endémicas del ganado.

A pesar de la atención dispensada a la integración regional en SSA, por el
momento e~ avance ha sido limitado y desalentador. La Coalición Global para África
(GCA) lleva desde su creación en 1991 insistiendo en la necesidad· de que exista una
integración regional efectiva como el~mento esencial de una estrategia para superar las
dificultades con las que_ se encuentran las economías africanas. En los últimos años, la
Comisión ha colaborado con la GCA para encontrar · maneras de incrementar la
efectividad _de la integración region~ en África. 'El breve resumen que apar~ce a
continuación• refleja esta colaboración.

Han sido fundamentalmente cuatro organizaciones las que se han propuesto
facilitar la integración regional en el África oriental y austral y el Océano Índico, a
saber: la Zona· de Comercio Preferencial del África Oriental y Austral {PTA), la
Comunidadpara el Desarrollo del África Austral (SADC). la Unión Aduanera del África
Austral <SACU) y la Comisión del Océano Índico (IQC}. Además, se han dado pasos
para el resurgimiento de la antigua Comunidad del África Oriental {EAC).
Recientemente, la PTA se ha transformado en el Mercado Común de África Oriental y
Austral {COMES A}.

La ayuda    - de la Comunidad Europea- para la integración de esta subregión ha
adoptado distintas formas; de las instituciones mencionadas anteriormente, COMESA ha
sido la primera en elaborar un programa explícito de integración. La CE ha contribuido
a realizar trabajos sobre temas tales como· preferencias comerciales. b~reras no
arancelarias, documentación sobre transporte y-~eguros y liquidación regional de pagos,
así como estudios -y asistencia técnica.

Hasta 1992, la ayuda de la CE a la _SADC_ se centró en una cooperación sectorial
sobre todo en· infraestructura de transporte. La orientación actual de SADC es elaborar
y llevar a cabo un programa de integración de mercados; en el teJlla de la integración de
SADC no ha habido aún una ayuda importante por parte - de la CE, pero quiere
convertirlo en una prioridad importante para el futuro (al ünfsono con la Declaración de
Berlín firmada en septiembre de 1994 por la SADC y la CE). Asimismo, también podría
contribuir a la integración la reestructuración de la SACU.

Por lo que respecta a la I OC, sus miembros han convenido que una de sus
prioridades fundamentales en los años 90 será fpmentar el comercio en una perspectiva
de integración regional. Está en vías de preparación un importante proyecto (PRIDE) que

25

tiene por objetivo ayudar al sector privado a rehabilitars~ y aumentar su competitividad
en los mercados regionales e internacionales.

Junto a esto, desde 1992, la ayuda de la CE a la integración regional eñ esta
subregión se ha concentrado en una amplia iniciativa para facilitar el comercio regional,
las inversiones y pagos en el África oriental y austral y el Océano Índico con la
denominación de Iniciativa Transfronteriza (CBI}. Esta iniciativa va dirigida a los
miembros de COMESA, SADC o IOC, y pretende fomentar la integración regional de
un modo nuevo . y pragmático, así como abordar la dimensión regional del ajuste.
Copatrocinan esta iniciativa el .Banco Africano de Desarrollo, el Fondo Monetario
Internacional y el Banco· Mundial, y han participado en conversaciones sobre la misma
organizaciones regionales y subregionales africanas.

Se pidió a los países participantes que crearan unos Grupos Técnicos de Trabajo
integrados por representantes del sector público y. privado, los cuales realizaron un
inventario de los obstáculos más importantes para las relaciones comerciales
transfronterizas e hicieron también recomendaciones sobre cómo eliminar· dichos

obstáculos. Se ha.hecho hincapié en determinar las limitaciones normativas que aumentan
el coste de las operaciones transfronterizas para el sector privado, tales como concesión
de licencias y derechos sobre las importaciones, procedimientos complejos para la
asignación de divisas y lentitud en la celebración de acuerdos para mejorar las
inversiones. Las recomendaciones a escala de país aparecieron sintetizadas e-n un
programa común de acción que recibió el respaldo posterior de la reunión de ministros
celebrada en agosto de 1993, en Kampala, Uganda.

Muchas de las recomendaciones para eliminar los· obstáculos a las operaciones
transfronterizas tenían que ver con temas que ya aparecían en los programas de las
organizaéiones anteriormente mencionadas, pero cuya realización práctica se retrasaba.
En consecuencia, la CBI ayuda a esas organizaciones en la realización _de sus programas
de trabajo. El énfasis en la eliminación de las limitaciones normativas no se propone
restar importancia a la disminución de los obstáculos físicos (por ejemplo en el sector
del transporte y la infraestructura de comunicaciones), sectores ambos en los que debe
avanzarse. No obstante, la eliminación de limitaciones normativas puede producir
resultados rápidos con un coste presupuestario bajo y no debe posponerse. La Comisión
pretende, a través de sus programas de cooperación regional, mantener la prioridad de
la eliminación de los obstáculos físicos para la actividad económica transfronteriza.

Los copatrocinadores de la CBI, incluida la CE, han mostrado su voluntad de
ayuda contribuyendo a_ costear los costes de menor envergadura de la transición que
_puedan surgir en los países. Ello se hará fundamentalmente en forma de ayuda - a la
balanza de pagos.- Se está trabajando también en la preparación de .proyectos
complementarios de ayuda _con organizaciones regionales; algunos de. estos proyectos
quieren facilitar la reestructuración del sector privado para enfrentarse a mercados
regionales y mundiales de mayor envergadura. Otros proyectos abordarán la cuestión de
facilitar los pagos a través de un sistema de garantía de crédito a la exportación; y por
último hay también proyectos para consolidar o crear la capacidad para solucionar temas
de integración regional, sobre todo a nivel de organización regional.

La fuerte conciencia que tiene la Región del África Occidental de la necesidad de
una fuerte inte~ración regional alentó a los siete Estados miembros de la Unión
Monetaria del Africa Occidental {UMOA) a transformar su unión monetaria en una

26

verdadera Unión Económica y Monetaria (UEMOA) en 1990. Los principales ejes en
torno a los que se articula _son:_ trabajar· hacia una convergencia de las políticas
macroeconómicas, crear un mecanismo de vigilancia sobre macroeconomía, armonizar
el marco jurídico y normativo, crear un mercado único .Y adoptar políticas sectoriales
comunes. La iniciativa recibe ayuda exterior por parte de la CE, Francia, el FMI y el

Banco Mundial.

En ella se prevé una progresiva aplicación de este programa de integración,
basándose en el núcleo de unión monetaria ya existente .. Está abierta a otros países de
la región y es compatible con los intentos de integración realizados por la Comunidad
Económica de los Estados del África Occidental CECOWAS}.

Además de la integración creada por la apertura recíproca de las economías, el
aspecto _más innovador de estas reformas es el mecanismo regional de supervisión
multilater~l, que permitirá la coordinación y armonización de· la política económica. La
Comisión del UEMOA, creada a comienzos del año 1995, pronto adoptará decisiones
relativas a la realización de las reformas programadas, sobre todo en el campo de la
supervisión multilateral y la creación de una unión aduanera.

Eii el marco del Programa Indicativo Regional de Lomé IV, Re&ión del África
Central ha decidido centrarse en el proceso de integración económica a partir de la
iniciativa regional existente, la Unión Económica y · Aduanera del África Central
(UDEAC). que ya fue fundada en 1964 y disfrut(;. desde el principio de una-moneda
única (el franco CFA). No obstante, las políticas nacionales desarrolladas por sus
miembros restaron todo contenido a la Unión, y de ello se derivó la fragmentación del
mercado regional; esto se hizo sentir en las empresas y tuvo repercusiones en las
finanzas--públicas, el empleo y los niveles de inversión,_ y en la economía formal en
general. Dada la situación, los cinco Jefes de Estado de la UDEAC aprobaron en 1990
un Programa Regional de Reformas (RPR) con el respaldo conjunto de la CE, Francia,
el B~co Mundial y · el FMI. Estas reformas tenían por objetivo fundamentalmente
restablecer uria unión aduanera, con un Arancel Exterior Común, así como armonizar
la i=111posición indirecta interior. La CE ha aportado ayuda directamente a otro sector de
las reformas, el transporte de tránsito interestatal.

Tras la devaluación del franco CFA, a principios de 1994, los miembros de la
UDEAC manifestaron su deseo de crear un marco más ambicioso para 1a integración
.económica y firmaron un Tratado para establecer la Comunidad Económica y Monetaria
para el Áfriqa Central (CEMAC), que se halla aún en un estado embrionario, ·pero aspira
a crear una . unión económica y monetaria . de pleno derecho en la régión.

e. El Caribe .

La región del Caribe .se caracteriza por la gran diversidad de contextos históricos
y étnicos de su población. En la región ha habido varias iniciativas de integración
regional; la Or~anización de los Estados Orientales del Caribe (OECS) agrupa a los
Estados caribeños anglófonos menores y menos desarrollados, que comparten una
moneda común. La mayoría de .los miembros de la OECS pertenecen también al
Mercado Común del Caribe (CARICOM), en el que están incluidos la mayoría de los
otros estados caribeños anglófonos. Hace poco, en 1994, se fundó la Asociación de los
Estadós Caribeños {ACS}, que agrupa a todos los países del Caribe insular y de la costa
de América Central y' Latina del Mar Caribe.

27

CARIFORUM es una agrupación de los Estados ACP del Caribe, es decir los
integrantes de CARICOM más la. República Dominicana y Haití. Funciona
fundamentalmente como organismo de coordinación para la cooperación regional_ deotro
del Convenio de Lomé. Desde 1992, la cooperación de la CE con los estados caribeños
de Lomé incluye · la integración regional como un elemento importante. Los programas
operativos se centran en el comercio regional y el desarrollo del turismo.

Las posibilidades de integración regional dentro de,CARICOM están limitadas por
el :reducido tamaño del mercado que responde a una población dé cerca de cinco
millones, pero no obstante, se han conseguido cosas importantes como dar mayor fuerza
a la presencia del Caribe en las instancias internacionales, fomentar conjuntamente las
-exportaciones con ayuda de la CE y atraer la inversión a través del Banco de Desarrollo
para el Caribe. Actualmente, la CE sigue trabajando en desarrollar el comercio al nivel
más amplio de CARIFORUM. .

f. La re2ión del Pacífico Sur

Esta región es muy diversa, y las· distancias son enormes comparadas con las de·
casi cualquier otra región. Ello ~xplica probablemente la ausencia de un marco de·
integración; no obstante existe alguna que otra agrupac.ión que tiene por objetivo la
cooperación. El Foro del Pacífico Sur (SPF) agrupa a la mayoría de lo~ Estados d_e la
región y tiene un importante papel que desempeñar en la cooperación regional de Lomé.
Otra agrupación es el Grupo de Van2uardia Melanesio. La posibilidad de integración
económica regional en la región del Pacífico Sur dependerá en gran medida de los
esfuerzos que realicen Australia y Nueva Zelanda.

**Appendix B**

**LIST OF MAJOR ECONOMIC INTEGRATION GROUPINGS**

**INVOLVING DEVELOPING COUNTRIES AND THEIR MEMBERSHIP**

A. AFRICA

Arab Maghreb Union (UMA)
Algeria, Libyan Arab Jamahiriya, Mauritania, Morocco, Tunisia

Economic Community of West African states (ECOW AS)
Benin, Burkina Faso, Cape Verde, Cote d'Ivoire, Gambia, Ghana, Guinea, Guinea-Bissau,
Liberia, Mali, Mauritania, Niger, Nigeria, Senegal, Sierra Leone, Togo

West African Economic Community (CEAO)
Benin, Burkina Faso, Cote d'Ivoire, Mali, Mauritania, Niger, Senegal

Preferential Trade Area for Eastern and Southern African States (PT A)
Angola, Burundi, Comoros, Djibouti, Eritrea, Ethiopia, Kenya, Lesotho, Madagascar: Malawi,
Mauritius, Mozambique, Namibia, Rwanda, Seychelles, Somalía, Sudan, Swaziland, Uganda, --~
Tanzania, Zambia, Zimbabwe

Southern African Development Community (SADC)
Angola, .13otswana, Lesotho, Malawi, Mozambique, Namibia, South Africa, Swaziland,
Tanzani~ Zambia, Zimbabwe

Southern African Customs Union (SACU)
Botswana, Lesotho, Namibia, Swaziland, South Africa

Indian Ocean Commission (IOC)
Comoros, Madagascar, Mauritius, Réunion, Seychelles

B. ASIA AND THE PACIFIC

Cooperation Council for the Arab States of the Gulf (GCC)
Bahrain, Kuwait, Ornan, Qatar, Saudi Arabia, United Arab Emirates

Economic Cooperation Organization (ECO)
Afghanistan, Azerbaijan, Islamic Republic of Iran, Kazakhastan, Kyrgystan, Pakistan,
Tajikistan, Turkmenistan, Turkey, Uzbekistan

South Asían Association of Regional Cooperation (SAARC)
Banghladesh, Bhutan, India, Maldives, Nepal, Pakistan, Sri Lanka

Association of South East Asían Nations (ASEAN)
Brunei Darussalam, Indonesia, Malaysia, Philippines, Singapore, Thailand

Melanesian Spearhead Group {MSG)
Papua New Guinea, Solomon Islands, Vanuatu

C. LATIN AMERICA ANO THE CARIBBEAN

Latin American Integration Association (ALADI)
Argentina, Bolivia, Brazil, Chile, Colombia, Ecuador, Mexico, Paraguay, Peru, Uruguay,
Venezuela

Central American Integration System (SICA)
Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panama

Central American Common Market (CACM)
Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua

Andean Group
Bolivia, Colombia, Ecuador, Peru, Venezuela

Southern Cone Common Market (!vIERCOSUR)
Argentina, Brazil, Paraguay, Uruguay

Caribbean Communitv (CARICOM)
Antigua and Barbuda, Bahamas, Barbados, Belize, Dominica, Grenada, Guyana, Jamaica,
Montserr~t, St. Kitts and Nevis, Saint Lucia, Saint Vincent and the Grenadines, Trinidad and
Tobago 

Organization of Eastem Caribbean States (OECS)
Antigua and Barbuda, Dominica, Grenada, Montserrat, Saint Kitts and Nevis, Saint Lucia,

Saint Vincent and the Grenadines

D. OTHER GROUPINGS

Asia Pacific Economic Cooperation (APEC)
Australia, Brunei Darussalam, Canada, China, Hong Kong, Indonesia, Republic of Korea,
Japan, Malaysia, Mexico, New Zealand, Papua New Guinea, Philippines, Singapore, Taiwan,
Province of China, Thailand, United States of America

North American Free Trade Area (NAFTA)
Canada, Mexico, United States of America

South Pacific Forum (SPF)
Australia, Cook Islands, Federated States of Micronesia, Fiji, Kiribati, Marshall Islands,
Nauru, New Zealand, Niue lslan<l, Papua Ncw (iuinca, Western Samoa, Solomon lslands,
Tonga, Tuvalu, Vanuatu

ISSN 0257-9545

##### COM(95) 219 final

#### **DOCUMENTOS**

##### ES 11

###### Nº de catálogo : CB-C0-95-246-ES-C

                                              ISBN 92-77-89326-5

Oficina de Publicaciones Oficiales de las Comunidades Europeas

L-2985 Luxemburgo