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Language: es
Format: md

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# 51996AC0408

**Dictamen del Comité Económico y Social sobre el «Libro Verde - Protección de los modelos de utilidad en el mercado interior»** 
  
*Diario Oficial n° C 174 de 17/06/1996 p. 0006*

  

Dictamen del Comité Económico y Social sobre el «Libro Verde - Protección de los modelos de utilidad en el mercado interior»

(96/C 174/03)

El 27 de julio de 1995, de conformidad con el artículo 198 del Tratado constitutivo de la Comunidad Europea, la Comisión decidió consultar al Comité Económico y Social sobre el tema: «Libro Verde - Protección de los modelos de utilidad en el mercado interior».

La Sección de Industria, Comercio, Artesanía y Servicios, encargada de preparar los trabajos en este asunto, aprobó su dictamen el 8 de marzo de 1996 (Ponente: Sr. Bernabei).

En su 334° Pleno (sesión del 27 de marzo de 1996), el Comité Económico y Social ha aprobado por 84 votos a favor, 2 votos en contra y 2 abstenciones el presente dictamen.

Síntesis de las recomendaciones del Comité Económico y Social sobre el «Libro Verde - Protección de los modelos de utilidad en el mercado interior»

El Comité,

a) considerando que el Tratado obliga a la Comunidad y a los Estados miembros a asegurar la existencia de las condiciones necesarias para la competitividad de la industria comunitaria y, en particular, a favorecer un mejor aprovechamiento del potencial industrial de las políticas de innovación, de investigación y de desarrollo tecnológico (artículo 130 del Tratado);

b) considerando la importancia, en este contexto, de aplicar todos los instrumentos que puedan incrementar la competitividad de Europa en IDT y contribuir a atajar la tendencia de los últimos años en los que la posición competitiva de Europa ha ido deteriorándose respecto de sus principales interlocutores y competidores (los Estados Unidos y Japón);

c) considerando que los sistemas de propiedad industrial e intelectual constituyen uno de los instrumentos de fomento de la innovación, entre los cuales el de la protección de las patentes ocupa un puesto central, como ha recalcado el Comité en reiteradas ocasiones;

d) considerando que la importancia del papel de la propiedad industrial e intelectual para el desarrollo del comercio mundial ha sido subrayada por la inclusión de las correspondientes disposiciones en los acuerdos que han dado vida a la Organización Mundial del Comercio (OMC) (Agreement on Trade-Related Aspects of Intellectual Property Rights, Including Trade in Counterfeit Goods-TRIPS);

e) considerando igualmente que en cuestión de innovación y de respuesta rápida a las exigencias del mercado las PYME desempeñan un papel estratégico;

f) considerando, por consiguiente, la conveniencia incontestable del estudio emprendido por la Comisión sobre la posibilidad de armonizar los sistemas de protección de las innovaciones técnicas, complementarios de la patente de invención, siguiendo también una tradición arraigada en la mayoría de los Estados miembros de la UE;

g) considerando que la base jurídica para la armonización de las legislaciones nacionales relativas a los modelos de utilidad se halla en el artículo 100 A del Tratado;

h) considerando, por otro lado, que el Libro Verde de la Comisión, pese a contener un conjunto de datos y consideraciones de gran interés, presenta algunas deficiencias importantes o al menos problemáticas;

recomienda:

1) de manera preventiva, un análisis ulterior más profundo de los regímenes de protección complementarios de la patente denominados «modelo de utilidad» (MU), completando los elementos de valoración recabados hasta ahora y poniéndolos en estrecha relación con las deficiencias del sistema de patentes de la UE, aún profundamente incompleto y heterogéneo respecto de sus principales competidores, los Estados Unidos y Japón;

2) la garantía, en caso de posteriores propuestas de armonización de los distintos regímenes nacionales complementarios de protección MU, de que se adoptarán medidas de armonización no sólo del derecho fundamental, sino también de los procedimientos y plazos para dicho sistema, tanto para obtener como para hacer valer el MU registrado;

3) la máxima consideración de la exigencia de proporcionar a las empresas, en especial a las PYME, y a los investigadores un instrumento barato, rápido y fácil de evaluar y de hacer valer, excluyendo, por tanto, del acceso a la protección las sustancias y procedimientos;

4) un planteamiento global y coherente del conjunto de los instrumentos para la protección de la propiedad industrial e intelectual, teniendo en cuenta, a la hora de adoptar las medidas necesarias para la armonización del denominado MU, las armonizaciones ya efectuadas o previstas para los derechos de protección «afines»;

5) la garantía de que podrán optar a la protección los MU que respondan a los requisitos de a) «novedad absoluta»; b) «aplicabilidad industrial»; c) «actividad inventiva», de acuerdo con el artículo 56 del Convenio sobre la patente europea, o, como alternativa, ventaja práctica industrial respecto del estado anterior de la técnica;

6) la previsión de que el ámbito de protección resulte claramente de un número limitado de «reivindicaciones» y de que la investigación de la anterioridad sea voluntaria en general y obligatoria para quien desee hacer valer el derecho relativo al MU frente a un tercero;

7) la posibilidad de que un organismo centralizado comunitario o europeo desempeñe un papel activo de asistencia, asesoramiento y apoyo a las empresas, en especial a las PYME, en los procedimientos nacionales de depósito y registro del MU, así como la posibilidad de aplicar el lenguaje digital informatizado al régimen de patentes;

8) la posibilidad, en una fase posterior a la armonización real, sustancial e interpretativa, de adoptar medidas de reconocimiento mutuo;

9) el estudio de las posibilidades de creación de un MU comunitario que abarque todo el territorio europeo una vez realizada la armonización y el reconocimiento mutuo antes citado, y tras una verificación a fondo de su aplicación práctica uniforme y de las posibilidades de aplicación del lenguaje digital al régimen de patentes europeo.

1. Introducción - Síntesis del documento de la Comisión

1.1. El Libro Verde sobre el modelo de utilidad forma parte de las iniciativas de la Comunidad dirigidas a armonizar los derechos de propiedad industrial y a crear instrumentos de protección de alcance comunitario (véanse las últimas propuestas de Directiva y de Reglamento sobre diseños y modelos (docs. COM(93) 344 final y COM(93) 342 final).

1.2. El documento de la Comisión se compone de tres partes, la primera, la introducción, la segunda, sobre la necesidad de una actuación a escala comunitaria en el ámbito de la protección de los modelos de utilidad, y la tercera, en la que se analizan las medidas para la armonización de las legislaciones nacionales y, llegado el caso, para la creación de un título de protección de alcance comunitario.

1.3. En el documento, el concepto de «modelo de utilidad» se entiende como un derecho registrado que concede protección exclusiva a las invenciones técnicas (las cuales, para ser protegibles deben presentar, tanto en el caso del modelo de utilidad como en el de la patente, dos características, novedad y cierto grado de inventiva), pero que, al contrario de la patente, se concede sin examen previo de dichas características.

1.4. En el documento se indica que en doce de los quince Estados miembros de la Comunidad existen regímenes de protección del modelo de utilidad o sistemas análogos en cierto modo, que, según sus características, pueden clasificarse en tres grupos:

1.4.1. Un primer grupo en el que los requisitos para optar a la protección del modelo coinciden con los requeridos para la obtención de la patente de invención, distinguiéndose de ésta, entre otras cosas, por ser de duración inferior (es el caso del «certificat d'utilité» francés, del «brevet de courte durée» belga y del «zesjarige octrooi» neerlandés);

1.4.2. Un segundo grupo que, simplificando, puede describirse como un régimen de protección de las pequeñas invenciones caracterizadas por la representación tridimensional (caso del modelo de utilidad finlandés, griego, italiano, portugués y español);

1.4.3. Un tercer grupo, al que pertenece, por ejemplo, el «Gebrauchsmuster» alemán que (también simplificando) se puede describir como un régimen de protección de las pequeñas invenciones, incluidas las que no tienen representación tridimensional con excepción de las invenciones de procedimientos.

1.5. A la vista de los datos estadísticos disponibles (no existen para Francia ni Bélgica), en el Libro Verde se señala que el número de solicitudes de modelos de utilidad es particularmente elevado en Alemania, Italia y España.

1.6. Basándose en estudios encargados al Instituto IFO y que han tomado en consideración la opinión tanto de expertos en patentes de Francia, Alemania, Reino Unido y España como de empresas industriales e inventores independientes establecidos en estos países, así como en Italia, el Libro Verde analiza la propensión de los expertos en propiedad industrial y de los agentes económicos a recurrir a la forma de protección del modelo de utilidad.

1.7. Las razones a favor del modelo de utilidad parecen residir, entre otras, en la posibilidad de proteger las innovaciones técnicas «menores», la rapidez y sencillez del sistema de registro (especialmente importante para las pequeñas y medianas empresas), y el menor coste respecto de las patentes de invención.

1.8. Según el Libro Verde, parece que las empresas tienen una necesidad relativamente grande de este tipo de protección.

1.9. El tipo de protección que brinda el modelo de utilidad parece corresponder igualmente a la naturaleza de la evolución tecnológica, que se caracterizará en los próximos años cada vez más por un número creciente de «pequeñas invenciones», con una vida útil relativamente breve, y por ciclos de producción cada vez más cortos.

1.10. El interés de las empresas y de los inventores por el sistema del modelo de utilidad, las importantes diferencias que existen entre los distintos regímenes nacionales y los obstáculos a la libre circulación de mercancías y al desarrollo de una competencia «no falseada» hacen imprescindible, según el Libro Verde, una intervención a nivel comunitario.

1.11. En el documento se examinan las distintas posibilidades de intervención y, en particular:

1.11.1. la armonización de los actuales sistemas de protección nacionales y la creación de un régimen de protección en los países donde no exista (Luxemburgo, Reino Unido y Suecia);

1.11.2. una vez llevada a cabo la armonización, el reconocimiento mutuo de la protección nacional por parte de los Estados miembros;

1.11.3. la creación, mediante un reglamento, de un régimen comunitario de protección que no sustituiría los sistemas nacionales, sino que estaría por encima, como un régimen comunitario supranacional;

1.11.4. la combinación de varias posibilidades y en particular (como en el caso de las marcas, diseños y modelos), la armonización de los regímenes nacionales de protección, mediante una directiva, y la creación de un sistema de protección uniforme, mediante un reglamento.

1.12. En el documento se examinan por último las características específicas que podría presentar un modelo de utilidad a nivel comunitario, las cuales deberían consistir entre otras en:

1.12.1. una actividad inventiva inferior a la de las patentes;

1.12.2. la no necesidad de la representación tridimensional de la invención;

1.12.3. los requisitos de la novedad y de la aplicabilidad industrial;

1.12.4. un procedimiento de «investigación voluntaria» sobre el estado anterior de la técnica con objeto de aumentar la seguridad jurídica.

El modelo de utilidad comunitario debería funcionar como un derecho complementario del de las patentes, tendría por objeto las invenciones técnicas y sería registrado sin examen de la novedad y de la actividad inventiva.

2. La situación de los principales interlocutores competidores de la UE: Estados Unidos

2.1. El problema de la necesidad o no de un sistema de protección de las innovaciones técnicas complementario de las patentes de invención se inscribe en la estrategia de las políticas de investigación y desarrollo tecnológico de la Unión Europea.

2.2. Como se ha señalado, el Libro Blanco de Delors señala entre los puntos débiles de la UE, respecto a los grandes competidores que son Estados Unidos y Japón, la capacidad, comparativamente bastante más limitada, de transformar con rapidez los progresos científicos y las realizaciones tecnológicas en logros industriales y comerciales.

2.2.1. El Libro Blanco subraya asimismo el papel particularmente importante de las PYME, tanto de las PYME de alta tecnología como de las PYME manufactureras, como fuente potencial de crecimiento de la economía, y pone de manifiesto que en Estados Unidos una parte significativa de las nuevas tecnologías ha sido desarrollada en primer lugar por empresas pequeñas, más capacitadas para anticipar las exigencias del mercado y reaccionar rápidamente (Libro Blanco «Crecimiento, Competitividad y Empleo», Capítulo 4, punto 4.3, a (i) segundo párrafo).

2.3. Cabe destacar igualmente que el análisis de los indicadores globales tecnológicos e industriales muestra que la posición competitiva de Europa en relación con Estados Unidos y Japón se ha ido deteriorando en los últimos años.

2.3.1. Europa, pese haber desarrollado un mercado único de bienes, personas, capitales y servicios, dista mucho de constituir un verdadero mercado unificado en el ámbito de la investigación e innovación tecnológica (véase el dictamen del CES sobre la «Coordinación de las políticas de investigación y desarrollo tecnológico», CES 570/95 fin, puntos 5.1 y siguientes).

2.4. Por consiguiente, parece necesario examinar si entre los factores principales que pueden explicar la ventaja competitiva de Estados Unidos y de Japón respecto de Europa, figuran igualmente las modalidades de protección de las innovaciones técnicas, y en particular los sistemas de protección complementarios de las patentes de invención (modelos de utilidad).

2.5. En primer lugar, en el caso de Estados Unidos, no cabe duda de que el hecho de constituir desde hace tiempo un mercado integrado, sobre todo desde el punto de vista lingueístico y cultural, brinda a las empresas innovadoras la posibilidad de verificar, mucho más rápidamente que en Europa, la reacción global del mercado frente a un producto innovador.

2.5.1. Igualmente, es indudable que el reforzamiento de los mecanismos institucionales efectuado en los últimos años y en particular la creación del National Science and Technology Council (NSTC) y del Office of Science and Technology Policy, bajo la dirección de la propia Casa Blanca, han constituido un factor importante de estímulo de la innovación.

2.6. El sistema de patentes americano es uno de los más importantes del mundo; en 1993 se presentaron más de 191 000 solicitudes de patentes y se concedieron más de 98 000 patentes ().

2.6.1. En términos numéricos sólo Japón supera dicho sistema, con cerca de 380 000 solicitudes presentadas y 88 000 concedidas, también en 1993.

2.6.2. Igualmente, es sabido que el recurso a las patentes está considerablemente arraigado en el contexto empresarial y profesional americano.

2.7. Por otro lado, no parece que en Estados Unidos se haya considerado o se esté considerando la posibilidad de añadir al régimen de protección de las innovaciones mediante patentes de invención un sistema complementario del tipo «modelo de utilidad»; antes bien, en los ambientes profesionales se ha expresado reiteradamente una opinión contraria a la creación de dicho sistema por juzgarlo no sólo innecesario sino incluso peligroso si lo que se desea es mantener en un alto nivel la calidad de protección de la patente, y se ha subrayado la dificultad de basar dicho sistema en un requisito de «actividad inventiva» inferior al de las patentes, que resultaría difícil de definir y aplicar.

2.8. Por tanto, la experiencia de Estados Unidos no parece hablar en favor de la protección del «modelo de utilidad» complementaria de la que brindan las patentes de invención; más bien parece poner de manifiesto la necesidad de aumentar la eficacia del sistema de patentes atenuando sus inconvenientes obvios como son, en particular, los largos plazos de examen y atribución, y los costes.

3. La situación de los principales interlocutores y competidores: Japón

3.1. En lo que respecta a Japón, es sabido que se trata de un país caracterizado por un modelo de sociedad altamente cooperativo, con un elevado nivel de cohesión y de osmosis entre los distintos protagonistas de la actividad económica, y con una importante planificación de la investigación a nivel gubernativo (Consejo de la Ciencia y la Tecnología - CST, que ha lanzado un plan fundamental de investigación científica y tecnológica a medio y largo plazo, articulado en torno a una lista de 187 objetivos de IDT para los próximos diez años).

3.2. La importancia del sistema de patentes de Japón queda de manifiesto con las cifras citadas supra.

3.2.1. En lo que respecta al «modelo de utilidad», la opinión de los ambientes profesionales japoneses es que este sistema -que existe en Japón desde hace muchos años y ha sido reformado en 1994- ha contribuido considerablemente al desarrollo de la industria japonesa.

3.2.2. En 1993 se depositaron en Japón más de 77 000 solicitudes de modelo de utilidad y se registraron 53 000 modelos (Estadística OMPI, supra) ().

3.3. Para los japoneses, el enfoque conceptual de este sistema de protección de las innovaciones técnicas, complementario del de las patentes, se basa en que:

3.3.1. el recurso a un sistema de protección complementario y de duración inferior al de las patentes (6 años en lugar de 20) está justificado puesto que la protección, con patente de invención, de una invención «menor» podría constituir una «hiperprotección» perjudicial para el público;

3.3.2. la protección del modelo de utilidad se aplica a las invenciones para las que la protección se puede delimitar y hacer valer con relativa facilidad y, por tanto, se aplica a soluciones innovadoras relativas a objetos tridimensionales, cuya imitación, en general, es fácilmente detectable (mediante el control de los productos presentes en el mercado), mientras que la imitación de innovaciones en materia de sustancias y procedimientos es mucho más difícil de constatar (ya que implica, por ejemplo, el acceso a los laboratorios y a los locales de los supuestos imitadores).

3.4. En realidad, el gran éxito de que goza el «modelo de utilidad» entre los japoneses y el claro rechazo de los americanos son menos antagónicos de lo que pudiera parecer a primera vista, habida cuenta de que el sistema japonés prevé un modelo de utilidad dirigido a un ámbito de inventos más restringido que el de las patentes de invención, que está caracterizado por la representación tridimensional y que, por tanto, no constituye una duplicación (a nivel inferior) del sistema de patentes.

4. Problemas y finalidad de un sistema europeo de fomento y protección de las innovaciones tecnológicas

4.1. Según el Comité resulta prioritario realizar acciones dirigidas a aumentar la competitividad del sistema Europa y, en particular, a aumentar la capacidad de transformar rápidamente los procesos científicos y las realizaciones tecnológicas en éxitos industriales y comerciales.

4.2. Como se ha subrayado recientemente, «el Comité aprueba el objetivo de la Comisión de crear un entorno jurídico favorable a la investigación, mediante el desarrollo de un enfoque global de la propiedad intelectual e industrial, principalmente en el sector de las patentes, marcas, diseños y modelos, así como las denominaciones de origen». Los instrumentos para la protección de la propiedad intelectual e industrial existen en su casi totalidad: Convenio de Munich sobre la concesión de patentes, Acuerdo de cooperación sobre patentes, Reglamento CE sobre la marca comunitaria, Reglamento CE sobre la protección jurídica de diseños y modelos (en preparación), diversas directivas sobre la protección de la propiedad intelectual (programas informáticos, derechos de arrendamiento y préstamo y otros derechos afines a los derechos de autor en el ámbito de la propiedad intelectual, periodo de protección del derecho de autor) ().

4.3. Los sistemas de propiedad industrial e intelectual están considerados como un instrumento clásico de fomento de la innovación y el desarrollo técnico e industrial, que garantiza al inventor-innovador una exclusiva limitada en el tiempo de cara a la comunicación y difusión de su invento o innovación que, de tal modo, entra a formar parte del patrimonio de conocimientos comunes, lo que constituye -hasta expiración de la exclusividad mencionada- un estímulo para hallar nuevas y mejores soluciones y, apenas finalizado el plazo de la exclusividad, una solución utilizable por todos.

4.4. La importancia a nivel mundial de los sistemas de propiedad industrial e intelectual para el fomento del desarrollo de las innovaciones está confirmada por el prestigio de que goza el sistema de patentes en la cultura industrial de Estados Unidos y por el frenesí de patentes que caracteriza a las empresas japonesas.

4.4.1. Asimismo la importancia de estos sistemas ha sido reafirmada recientemente al ser incluidos en los acuerdos previos a la creación de la Organización Mundial de Comercio (OMC) (Agreement on Trade-Related Aspects of Intellectual Property Rights, Including Trade in Conterfeit Goods - TRIPS).

4.5. Las realidades estadounidense y japonesa que se acaban de describir indican que el desarrollo de la innovación y el paso rápido a la fase de aplicación industrial de los resultados de la investigación se explican ante todo por una serie de instrumentos eficaces que existen en esos sistemas y probablemente también por un sistema de protección de la propiedad industrial homogéneo y eficaz.

4.5.1. Ahí precisamente está la principal diferencia entre Europa, por un lado, y Estados Unidos y Japón por otro, es decir, en el hecho de que en estos dos países el sistema de patentes es «completo» y funciona de manera fundamentalmente uniforme en los territorios respectivos de los dos países, mientras que en la Unión Europea el sistema de patentes es, por un lado, «incompleto» y, por otro, heterogéneo.

4.6. El sistema europeo de patentes es incompleto porque, como se sabe, la OEP procede a un examen centralizado de las solicitudes de patentes, pero concede patentes que tienen valor de patentes «nacionales» (por otra parte, el sistema supranacional de la «patente comunitaria» no está aún en vigor y probablemente no llegará a funcionar debido a los excesivos costes); pero el sistema europeo es también heterogéneo porque, mientras las legislaciones nacionales han sido considerablemente armonizadas en lo relativo al derecho fundamental, siguen existiendo grandes diferencias en los procedimientos de concesión de patentes y en su aplicación a nivel jurídico.

4.6.1. A título de ejemplo:

- en Alemania la patente de invención se concede previo examen de la novedad y de la actividad inventiva;

- en Francia se concede sin ese tipo de examen; sin embargo, se efectúa una investigación obligatoria de la anterioridad («avis documentaire»);

- en Italia se concede sin un verdadero examen ni de la novedad ni de la actividad inventiva y sin investigación alguna de la anterioridad.

4.6.2. Las diferencias operativas de los distintos regímenes nacionales son aún mayores si se consideran las modalidades, duración y costes de los procedimientos legales para hacer valer las patentes, que presentan diferencias a veces macroscópicas de país a país.

4.6.3. A la luz de cuanto precede cabe preguntarse si es prioritario querer armonizar una cosa (los modelos de utilidad) que es complementaria de otra (las patentes de invención) cuya realidad operativa sigue presentando profundas diferencias.

4.7. En este contexto, en efecto, parece oportuno armonizar en la UE los «modelos de utilidad» -es decir, los regímenes de protección complementarios de la patente-, sobre todo con vistas a proporcionar a las PYME un instrumento de fácil acceso; para ello, deberán tenerse en cuenta las experiencias y tradiciones de las empresas europeas y sobre todo sus exigencias prioritarias, respecto a lo cual hay que subrayar que el sector industrial para el que los modelos de utilidad revisten, con mucho, la mayor importancia, es el de la maquinaria y material mecánico ().

4.7.1. Al mismo tiempo, sería completamente ilusorio pensar que esta armonización podría paliar por sí misma las insuficiencias y la falta de homogeneidad del principal sistema de protección de las innovaciones, es decir, el sistema de patentes.

4.8. Para que valga esta armonización debe presentar las siguientes características generales:

4.8.1. permitir la protección de innovaciones relativamente «sencillas» (teniendo en cuenta que una innovación sencilla no es siempre ni necesariamente una innovación «menor»);

4.8.2. permitir una protección rápida y con procedimientos sencillos (el actual período de aproximadamente dos meses para obtener un modelo de utilidad en Alemania debería convertirse en la norma europea);

4.8.3. presentar costes reducidos;

4.8.4. facilitar la aplicación del derecho contra terceros falsificadores;

4.8.5. por último, facilitar la valoración del alcance real de un modelo de utilidad presentado por un tercero para un competidor honesto que no tiene intención de cometer un delito de falsificación.

5. Algunos puntos críticos del Libro Verde

5.1. En su enfoque -aunque amplio y estimulante- de este tema complejo y difícil, el Libro Verde presenta algunas lagunas que se destacan en los puntos siguientes.

5.2. En primer lugar no parece que considere adecuadamente la cuestión, mencionada supra, de que el sistema de patentes de la UE es incompleto. Por tanto, se corre el riesgo de proponer un régimen de protección que, al ser complementario de un sistema de patentes que no está aún suficientemente completo ni armonizado, reflejaría indiscutiblemente las mismas carencias.

5.2.1. Además, no toma suficientemente en consideración la armonización de los modelos de utilidad nacionales en relación con otros derechos de protección «afines» (por ejemplo la protección de los diseños funcionales como «unregistered design rights» prevista por la legislación del Reino Unido).

5.3. En segundo lugar, al comparar los distintos sistemas nacionales de protección de la innovación técnica habría sido conveniente profundizar más en algunos aspectos, en concreto:

5.3.1. No se analiza con la debida amplitud ni se considera en todas sus repercusiones el hecho de que algunos de los sistemas nacionales, que el Libro Verde agrupa bajo la etiqueta de «modelo de utilidad», no son, en realidad, sino sistemas de patentes «sin examen» (de la novedad y de la actividad inventiva), o sea, básicamente, patentes de «registro» (más que de examen previo de méritos), que pueden tener una duración inferior a la de las patentes normales (es el caso de Bélgica, Países Bajos y Francia).

5.3.2. El hecho de que algunos países de la UE hayan previsto, junto a las «patentes de invención» normales, otros títulos de protección (llamados en la práctica «patentes de corta duración» o, como en Francia, «certificats d'utilité») para los cuales rigen los mismos requisitos de acceso a la protección requeridos para las patentes, pero que son concedidos sin examen de la novedad ni de la actividad inventiva (y sin investigación de la anterioridad), es un fenómeno que más que poner de manifiesto la necesidad de una protección distinta y complementaria de la patente, parece subrayar la importancia capital del sistema de patentes y, al mismo tiempo, las dificultades que conlleva en términos de costes y plazos de los procedimientos.

5.3.3. En otros términos, la enseñanza que cabe extraer de la existencia de estas patentes nacionales «de corta duración» es que la principal necesidad en Europa no es tanto la de crear una protección complementaria (modelo de utilidad) a nivel comunitario como la de aumentar la eficacia (más rápida y barata) de la protección de las patentes.

5.4. En tercer lugar, el Libro Verde, al proponer un modelo de utilidad que se caracterizaría por un grado de inventiva inferior al requerido para obtener una patente de invención, infravalora la dificultad y complicación que entraña la fijación de distintos niveles y grados de inventiva, sobre todo a la vista de una normativa europea (art. 56 del Convenio sobre la patente europea), al amparo de la cual:

- o bien, para un técnico de un sector dado, la invención deriva de manera evidente del estado de la técnica, en cuyo caso no se trata de invención;

- o bien, la invención no se deriva de manera evidente del estado de la técnica, en cuyo caso se trata de invención;

sin que, en principio, resulte posible distinguir varios «grados» de inventiva.

5.4.1. En realidad, si se desea establecer la «actividad inventiva» como requisito de acceso a la protección del modelo de utilidad, la única solución practicable parece ser la de prever una actividad inventiva análoga a la exigida para la patente de invención.

5.4.2. Pero, a nuestro juicio, el modelo de utilidad debe presentar también características propias y peculiares respecto de la patente, y esto puede obtenerse previendo, como alternativa al requisito de la actividad inventiva, la «prueba de una ventaja industrial práctica» que premie las invenciones que puedan tener una rápida aplicación práctica. Dicho requisito tendría como fin estimular la capacidad de transformar los progresos científicos y las realizaciones tecnológicas en éxitos industriales y comerciales, habida cuenta, como se indica en el punto 2.2 supra, de la debilidad de la Unión Europea frente a sus principales interlocutores y competidores, Estados Unidos y Japón. La Comisión deberá estudiar la formulación de este requisito al objeto de que garantice de la mejor manera la seguridad del derecho tanto para el solicitante como para terceros interesados.

5.5. Hay que considerar igualmente que el Libro Verde se basa en estudios y encuestas sin duda amplias e interesantes, por lo que cabe felicitar a la Comisión, pero que no resultan tan fiables como parecen considerar sus autores.

5.5.1. Baste considerar, por ejemplo, que los cuestionarios elaborados por el IFO, Institut fuer Wirschaftsforschung de Múnich, fueron enviados exclusivamente a empresas y particulares que ya habían presentado solicitudes de modelo de utilidad, y, por tanto, no han podido reflejar la opinión de aquellos sectores industriales (en particular la industria química y farmacéutica) que, como es sabido, no recurren, o apenas, a la protección del modelo de utilidad.

5.5.2. Hay que señalar también que no había ninguna pregunta en el cuestionario dirigida a examinar, por así decirlo, «la otra cara de la moneda», es decir, si la protección del modelo de utilidad puede representar para los competidores una barrera o una dificultad para su actividad normal de mejora de sus productos, y en caso afirmativo, de qué manera.

5.6. Asimismo, las preguntas contenidas en el Libro Verde, pese a ser mucho más amplias y articuladas que las enviadas por el Instituto IFO como se ha dicho supra, siguen sin solicitar explícitamente la opinión de los destinatarios en relación con:

5.6.1. sus experiencias y valoraciones sobre la posibilidad de hacer valer eficazmente en justicia títulos de protección «no examinados» como los modelos de utilidad;

5.6.2. sus experiencias y valoraciones sobre dichos títulos de protección vistos no desde el punto de vista de los titulares, sino desde el punto de vista opuesto, es decir, el de los competidores, en el ejercicio de sus actividades normales de mejora y modernización de productos.

5.7. Una de las mayores justificaciones del Libro Verde para la urgencia de la armonización de los modelos de utilidad, lo constituyen las distorsiones que se producirían en la libre circulación de bienes y en la competencia dentro de la UE.

Sin embargo, esta distorsión, que se recalca reiteradamente en el Libro Verde, no se basa, en este documento, en ningún dato empírico.

6. Conclusiones

6.1. El Comité considera que la Comisión debe completar los elementos de valoración recabados hasta ahora, sobre todo en relación con los aspectos deficientes señalados en los punto 5.5 y 5.6.

6.2. En opinión del Comité, el problema de la posible armonización de los sistemas de protección, que se quieren calificar de «modelo de utilidad», debe ser considerado en relación más estrecha con el problema de las deficiencias del sistema de patentes y, en particular, con el hecho de que dicho sistema, a nivel comunitario, sigue siendo profundamente incompleto y heterogéneo y constituye sin duda alguna el talón de Aquiles de Europa respecto de sus principales competidores, Estados Unidos y Japón.

6.3. El Comité considera particularmente importante que, a la hora de proponer medidas de armonización de los regímenes de protección complementarios de la patente (modelo de utilidad):

- se garantice, ante todo, la armonización del derecho fundamental;

- también se lleve a cabo, por otro lado, la armonización de los procedimientos y plazos;

- no se repita lo sucedido con las patentes de invención, que pese a estar armonizadas a nivel de derecho fundamental, difieren profundamente de un Estado miembro a otro en cuanto a procedimientos, plazos y costes para obtenerlas y hacerlas valer;

- se ofrezcan garantías para que se prevea un sistema practicable, sencillo y más económico que el aplicado para las solicitudes de patente.

6.4. A la hora de proponer tales medidas de armonización, el Comité recomienda que se tome consideración de la exigencia prioritaria de las PYME, proporcionándoles un instrumento fácil de evaluar y de hacer valer: a este respecto, deberá establecerse que la protección del modelo de utilidad no afecta a las sustancias y procedimientos; su exclusión podría basarse en un requisito tradicional de varios países de la UE por el que la protección se limita a los objetos con representación tridimensional, o en otro requisito.

6.5. Asimismo, el Comité considera que en las propuestas de armonización deberán tenerse en cuenta igualmente las armonizaciones ya efectuadas o previstas para los derechos de protección «afines», en particular los diseños industriales.

6.6. El Comité subraya la importancia de que al armonizar las legislaciones nacionales se prevea que puedan optar a la protección los modelos de utilidad que cumplan los tres requisitos siguientes: que presente un carácter de novedad, que se presten a una aplicación industrial y comercial, que sean fruto de una actividad inventiva en el sentido del artículo 56 del Convenio europeo sobre patentes, o, como alternativa, que presenten un ventaja práctica industrial o comercial respecto del estado anterior de la técnica.

6.7. En particular:

6.7.1. en relación con el primero de los tres requisitos mencionados, la «novedad» debe entenderse como «novedad absoluta», es decir, sin límites temporales ni espaciales, dada la creciente globalización de los mercados;

6.7.2. respecto del segundo de los tres requisitos mencionados, debe tratarse de la posibilidad de aplicación en el ámbito industrial en el sentido más amplio, incluyendo también la agricultura;

6.7.3. respecto del tercer requisito, debe tratarse:

- o del requisito de la «actividad inventiva» previsto como requisito de protección de las patentes de invención (véase el artículo 56 del Convenio europeo sobre patentes),

- o de un requisito particular para la protección de los modelos de utilidad, cuyo enfoque sea distinto de la «actividad inventiva» antes mencionada y cuya finalidad sería la de premiar las invenciones cuyos autores demostrando su ventaja práctica o industrial se muestren capaces de proceder rápidamente a su aplicación práctica industrial o comercial.

6.8. Por el contrario, según el Comité debería abandonarse la idea de considerar únicamente, como requisito de acceso a la protección, la «actividad inventiva» entendida como un grado de inventiva inferior al de la patente. Por un lado, efectivamente, esto causaría grandes incertidumbres de interpretación y aplicación (en particular en las fases de aplicación legislativa, lo que perjudicaría sobre todo a las PYME), y, por otro lado, no incentivaría aquellas invenciones que sin ser el resultado de una actividad inventiva en sentido propio se presenten como innovaciones susceptibles de tener una rápida aplicación práctica industrial o comercial.

6.9. Con el fin de garantizar la seguridad jurídica y la facilidad de examen de los modelos de utilidad presentados por terceros, es importante prever que el ámbito de protección del modelo de utilidad resulte claramente de las «reivindicaciones», cuyo número debería estar limitado (por ejemplo, a tres o cinco).

6.10. En aras igualmente de la seguridad jurídica, conviene que se prevea una investigación de autoridad voluntaria en general y obligatoria para quien quiera hacer valer el derecho relativo al modelo de utilidad en los litigios con un tercero.

6.11. El proyecto de armonización de las legislaciones nacionales podría prever, con posterioridad a la armonización real, una eventual fase de reconocimiento mutuo de las legislaciones nacionales, para la que debería examinarse, entre otras cosas, de qué modo sería posible evitar que las jurisdicciones nacionales interpreten de manera diferente las legislaciones nacionales armonizadas.

6.12. A la vista igualmente del debate sobre Libro Verde sobre la innovación, presentado recientemente, la Comisión debería estudiar la posibilidad de confiar a un organismo centralizado como, por ejemplo, la Oficina de Armonización del Mercado Interior (marcas, diseños y modelos) (Alicante) un papel activo de consulta y apoyo a las empresas, en particular las PYME, en los procedimientos nacionales (armonizados) de presentación y registro de modelos de utilidad (incluidas las traducciones necesarias), sin ningún tipo de coste por la asistencia de carácter general y a precios de baremo para las prestaciones más específicas.

6.12.1. La propia Comisión podría estudiar además la posibilidad de aplicación del lenguaje digital al sistema de patentes con arreglo a los resultados de aplicaciones análogas al sector de los contratos públicos (véase los sistemas CALS, TED-SIMAP, ...).

6.13. El Comité considera que sólo en una fase posterior podría analizarse la posibilidad de crear, tras la armonización y el reconocimiento mutuo descritos anteriormente y previa verificación de la uniformidad de su aplicación práctica y de la aplicabilidad del lenguaje informático digital, un modelo de utilidad comunitario que una vez aplicado abarque todo el territorio de la UE sin ocasionar para sus utilizadores costes prohibitivos y no ajustados con los principales competidores a nivel mundial.

Hecho en Bruselas, el 27 de marzo de 1996.

El Presidente

del Comité Económico y Social

Carlos FERRER

() Véase OMPI «Estadísticas de propiedad industrial», Ginebra, abril de 1995.

() En el mismo año las solicitudes de modelo de utilidad presentadas en Alemania fueron cerca de 20 000, de las cuales fueron registradas cerca de 16 000.

() DO n° C 39 de 12. 2. 1996.

() Libro Verde - Protección de los modelos de utilidad en el mercado interior, p. 6.

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