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# 32011DC0114

**/\* COM/2011/0114 final \*/ INFORME DE LA COMISIÓN AL CONSEJO EUROPEO Informe de 2011 sobre los obstáculos al comercio y la inversión Comprometer a nuestros socios económicos estratégicos en la mejora del acceso a los mercados: Prioridades de actuación para eliminar los obstáculos al comercio**

  

[pic] | COMISIÓN EUROPEA |

Bruselas, 10.3.2011

COM(2011) 114 final

INFORME DE LA COMISIÓN AL CONSEJO EUROPEO

Informe de 2011 sobre los obstáculos al comercio y la inversiónComprometer a nuestros socios económicos estratégicos en la mejora del acceso a los mercados:Prioridades de actuación para eliminar los obstáculos al comercio

SEC(2011) 298 final

INFORME DE LA COMISIÓN AL CONSEJO EUROPEO

Informe de 2011 sobre los obstáculos al comercio y la inversiónComprometer a nuestros socios económicos estratégicos en la mejora del acceso a los mercados:Prioridades de actuación para eliminar los obstáculos al comercio

INTRODUCCIÓN

La UE, como mayor bloque comercial del mundo y origen y destino más importante de inversión extranjera directa, tiene un interés intrínseco en garantizar un sistema comercial mundial abierto y equitativo. En los próximos años, este interés solo puede ir en aumento, ya que, a más tardar en 2015, el 90 % del crecimiento mundial se generará fuera de Europa. La economía europea debe aprovechar la oportunidad de unos mayores niveles de crecimiento en el extranjero, en particular en Asia.

Un mensaje clave de la nueva estrategia de comercio de la UE[1] es que, en paralelo a la agenda de negociaciones, debe adoptarse un enfoque más firme en nuestra política comercial renovada, al menos para garantizar que las empresas europeas no se vean privadas de oportunidades legítimas de acceso a los mercados y que nuestros derechos se hagan cumplir adecuadamente para garantizar una competencia en igualdad de condiciones. La Comisión se concentrará y será firme en la aplicación de esta agenda. La Comisión también está decidida a seguir luchando contra el proteccionismo. De hecho, la UE, precisamente porque cree en las ventajas de unos mercados abiertos, tanto en el interior como en el extranjero, debe comprometer a sus socios para que igualen su esfuerzo, con un espíritu de reciprocidad y beneficio mutuo[2].

Ayudar a las empresas europeas a acceder a los mercados de países terceros ha sido y sigue siendo un elemento esencial de la política comercial de la UE, pero esta debe redoblar sus esfuerzos. Se sabe que, actualmente, el principal reto de la política comercial no reside en primer lugar en reducir los aranceles sobre las mercancías, sino en superar los obstáculos reglamentarios, conseguir que los servicios y la inversión tengan un mejor acceso a los mercados, abrir los mercados de contratación pública, proteger y hacer cumplir mejor los derechos de propiedad intelectual (DPI), y superar los obstáculos injustificados que dificultan el suministro sostenible de materias primas. De manera más general, es necesario garantizar que el comercio contribuya al desarrollo sostenible, teniendo en cuenta el impacto social de los obstáculos al comercio. Algunos estudios ponen de manifiesto que el Producto Interior Bruto (PIB) de la UE podría verse impulsado en más de un 0,5 % si completamos nuestra agenda de negociación bilateral y multilateral[3]. Sin embargo, esta cifra puede duplicarse si la UE hace verdaderos progresos en los obstáculos no arancelarios y en cuestiones reglamentarias con sus principales socios comerciales, como Estados Unidos y China[4]. La política comercial puede y debe hacer una contribución importante al empleo y el crecimiento.

La estrategia de acceso a los mercados[5] constituye un elemento clave de nuestras actividades para hacer cumplir la legislación y garantizar que los acuerdos comerciales se traducen efectivamente en beneficios comerciales reales. Se está prestando una atención especial a las acciones preventivas, incluso a través de los mecanismos de notificaciones de alerta precoz previstos en los acuerdos de la OMC sobre obstáculos técnicos al comercio y medidas sanitarias y fitosanitarias. La Comisión está decidida a seguir desarrollando su forma nueva y colaborativa de trabajar con los Estados miembros y las empresas para enfrentarse a los obstáculos en los mercados de los terceros países y a hacer que la eliminación de los obstáculos sea una piedra angular de nuestras relaciones con los países terceros, incluso al nivel más alto. En opinión de la Comisión, las cuestiones relacionadas con el acceso a los mercados deben formar una parte importante de los debates en curso en el Consejo Europeo para reforzar nuestras asociaciones económicas estratégicas fijando prioridades, racionalizando los distintos instrumentos y coordinando nuestros mensajes para promover con más eficacia los intereses de la UE en el extranjero. También es útil reflexionar sobre las prioridades justo cuando el Servicio Europeo de Acción Exterior entra en funcionamiento.

El presente es el primer informe anual al Consejo Europeo sobre los obstáculos al comercio y la inversión en los países terceros, como se anunció por primera vez en la Estrategia Europa 2020[6]. Ofrece una oportunidad de centrarse en los esfuerzos comunes necesarios en un conjunto seleccionado de obstáculos para acceder a los mercados, que incluye medidas que traspasan las fronteras de la UE y prácticas de políticas industriales[7]. De hecho se ha reavivado notablemente el interés en la política industrial entre los principales socios comerciales de la UE, lo que incluye a veces prácticas como la promoción activa de «campeones nacionales» que podrían perjudicar los intereses de la UE.

Los obstáculos seleccionados son los de mayor importancia económica o sistémica para las empresas europeas en los mercados de determinados socios estratégicos. Entre ellos se encuentran también las restricciones a la exportación de materias primas que, en sentido estricto, no son obstáculos para «acceder a los mercados», pero que son igual de perjudiciales para las empresas europeas, en particular para los productores transformadores europeos que incorporan las materias primas en los productos acabados que exportan. El presente informe ayudará a centrar los debates en el Consejo Europeo sobre las prioridades comunes de acceso a los mercados a fin de aprovechar todo el potencial de la fuerza combinada de la UE y aportar beneficios directos en cuanto a crecimiento y empleo en la Unión Europea.

OBSTÁCULOS IMPORTANTES EN NUESTRAS RELACIONES CON LOS SOCIOS ESTRATÉGICOS

El presente informe se centra en los obstáculos de gran importancia económica o sistémica para las empresas europeas en los mercados de algunos de nuestros socios estratégicos: China, India, Japón, Brasil/Argentina (se agrupan estos últimos, dada la importancia de Mercosur), Rusia y Estados Unidos. En 2009, el comercio con estos socios representó el 45 % de nuestro comercio de mercancías y servicios comerciales (Estados Unidos representó el 19 % y China el 10 %) y el 41 % de nuestros flujos de inversión extranjera directa[8] (solo Estados Unidos representó el 35 %). Dado que la UE no tiene actualmente negociaciones bilaterales de acuerdo de libre comercio (ALC) con cuatro de los seis socios, es esencial contar con un enfoque común reforzado hacia esos países.

La atención que el informe presta a estos socios estratégicos no significa, en absoluto, que la Comisión quite importancia a los obstáculos en otros mercados importantes y a menudo emergentes, como los países de la Asociación de Naciones del Asia Sudoriental (ASEAN), los países del Consejo de Cooperación del Golfo, los países vecinos meridionales u orientales, u otros socios estratégicos, como por ejemplo México y Sudáfrica. El documento adjunto de los servicios de la Comisión complementa el presente informe al dar más detalles sobre los esfuerzos realizados y las acciones previstas para enfrentarse a los obstáculos identificados en un contexto más amplio de treinta y dos mercados de exportación prioritarios.

La elección de los obstáculos específicos se basa en evaluaciones conjuntas recientes sobre la situación en los siete países en cuestión, como el ejercicio sobre los obstáculos clave efectuado en 2009/2010 a petición del Consejo[9], que hizo que se diera prioridad a doscientos cinco obstáculos correspondientes a treinta y dos mercados, y en el seguimiento continuo de las medidas proteccionistas introducidas a raíz de la reciente crisis económica y financiera[10].

China

China es el segundo mayor socio comercial de la UE, mientras que la UE es el mayor socio comercial de China. Dicho país es una fuente no solo de bienes de consumo a bajo precio, sino también de suministros clave para nuestras industrias manufactureras. A pesar de nuestro importante déficit comercial bilateral, China se ha convertido en el mercado que crece más rápidamente para nuestras exportaciones de bienes y servicios, así como un destino importante para las inversiones de la UE. En 2009, esta exportó mercancías a China por un valor de 82 000 millones de euros; a pesar de la crisis las exportaciones siguieron subiendo un 4 % respecto a 2008 y a finales de octubre de 2010 nuestras exportaciones habían subido un 38 % respecto al año anterior. En conjunto, las exportaciones de la UE a China se han duplicado con creces (un 121 %) entre 2005 (once primeros meses) y 2010 (once primeros meses). Sin embargo, este nivel de las exportaciones de la UE sigue estando por debajo de su potencial y un mejor acceso a los mercados permitiría a los exportadores e inversores de la UE contribuir al extraordinario crecimiento económico de China y a participar plenamente en el mismo.

Diez años después de su adhesión a la OMC, China aún debe mejorar en la aplicación de los principios fundamentales de la OMC de no discriminación, transparencia y trato nacional. En la normalización y en los reglamentos técnicos siguen existiendo importantes obstáculos para acceder a los mercados, al igual que en los servicios, la inversión y la contratación pública. Siguen preocupando extraordinariamente el cumplimiento insuficiente de los DPI y los gravosos procedimientos de certificación. Una preocupación subyacente y creciente es que China parece haber desarrollado en su política industrial medidas intervencionistas destinadas a sustituir importaciones, la transferencia forzada de tecnologías y la concesión a los productores locales de un acceso preferencial a las materias primas. Esto incluye subvenciones industriales, como préstamos preferenciales de bancos estatales, concesiones de terrenos, precios preferenciales para los insumos (energía) y créditos a la exportación.

Se han identificado los siguientes obstáculos como cuestiones prioritarias para los operadores de la UE:

1) En el ámbito de las materias primas , actualmente China recurre de forma sistemática a medidas que restringen los mercados, como derechos y contingentes de exportación. En 2009 estas restricciones afectaron a las importaciones de la UE de materias primas procedentes de China por un valor de aproximadamente 1 200 millones de euros, lo que representó el 6 % de las importaciones totales de la UE de estas mercancías. El 59 % de las importaciones chinas afectadas por estas medidas eran materias primas industriales. Estos obstáculos al comercio son especialmente problemáticos en un entorno mundial, en el que no se puede obtener fácilmente ninguna fuente alternativa de suministro ni ninguna materia prima sustitutiva. Las cuestiones recientes relativas al comercio de tierras raras ilustran llamativamente el problema. Los obstáculos existentes en China relacionados con las tierras raras afectaron al 62 % de las importaciones totales de la UE de estos elementos en 2009[11]. El descenso de los contingentes de exportación de tierras raras de China ha dado lugar a una notable escasez en el mercado y a unos aumentos de precios muy pronunciados, que han tenido un considerable impacto en los costes de producción de las aplicaciones basadas en las tierras raras. Los precios de las tierras raras han llegado a aumentar en un 500 % y se prevé que sigan haciéndolo como consecuencia de la última reducción de los contingentes de exportación. La industria de la UE utiliza tierras raras en una variedad cada vez mayor de aplicaciones de transformación, y las principales de ellas son los catalizadores para automóviles, los productos del sector de las tecnologías de la información y la comunicación (p. ej., circuitos impresos, fibra óptica y semiconductores), las lámparas a base de fósforo, los imanes permanentes potentes (que se utilizan, por ejemplo, en automóviles eléctricos o en turbinas eólicas), el vidrio y la cerámica de alta tecnología. Por tanto, las posibilidades actuales y futuras de desarrollo de la economía de la UE son elevadas.

2) Una preocupación fundamental respecto a la contratación pública así como respecto a la propiedad intelectual es la política de «innovación autóctona» , destinada a ayudar a las empresas chinas a que asciendan en la cadena del valor. Esta es una grave preocupación para las empresas europeas que desean exportar desde la UE o que ya funcionan en China. En el pasado, esta política ha obstaculizado gravemente el acceso a la contratación pública china en una gran variedad de sectores innovadores, desde la tecnología ecológica hasta las telecomunicaciones, con el requisito de que las empresas extranjeras registren sus DPI en China. Los proyectos de normas también requieren que los solicitantes comuniquen la información sensible desde el punto de vista comercial relacionada con la innovación y los DPI.

No obstante, en el último «Diálogo de Alto Nivel sobre Economía y Comercio», el gobierno chino ha afirmado que no tratará los productos y servicios de forma diferente en función de dónde están registradas las patentes, ni adoptará o mantendrá medidas que hagan que el origen del desarrollo o la titularidad de la propiedad intelectual sean una condición de preferencia en la contratación pública. La Comisión acogió este anuncio con satisfacción, pero seguirá de cerca la aplicación de las medidas, incluso a escala provincial, para que las empresas nacionales con inversión extranjera con sede en China y las empresas extranjeras compitan en igualdad de condiciones.

De forma más general, el marco de contratación pública chino sigue siendo incompleto y carente de transparencia. Se necesitan grandes reformas para garantizar el cumplimiento de las normas internacionales y un entorno predecible para los licitadores. La adhesión de China al Acuerdo sobre Contratación Pública (ACP) es fundamental para alcanzar estos objetivos.

En el ámbito más amplio de los DPI, el sistema chino para hacerlos cumplir sigue siendo difícil para las empresas extranjeras, en particular para las que operan en sectores creativos e innovadores. Les perjudican los requisitos formales más estrictos que se les aplican. En particular, los requisitos legales y notariales para obtener un poder y las pruebas procedentes del extranjero son gravosas y costosas, e impiden a los operadores extranjeros defender sus derechos ante los tribunales y las autoridades administrativas con eficacia. Además, los procedimientos de medidas cautelares son difíciles de obtener en la práctica y los daños y perjuicios concedidos por los tribunales son a menudo demasiado bajos.

3) China impone cada vez más requisitos para que se cumplan normas chinas específicas que entrañan gravosos procedimientos de ensayo y de certificación por terceros. Tales requisitos chocan a menudo con las normas y prácticas internacionales, lo que perjudica a las empresas extranjeras. Un ejemplo importante es el sector de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), en el que la complejidad general y la falta de transparencia de las prácticas reguladoras y de evaluación de la conformidad de China contribuyen a que el entorno empresarial sea cada vez más imprevisible y producen graves problemas de acceso a los mercados para las empresas extranjeras y las empresas con inversión extranjera.

4) En cuanto a la inversión , los flujos actuales ponen de manifiesto que hay un gran potencial sin explotar. Si bien las empresas europeas invirtieron más de 5 000 millones de euros en China en 2009, esto representa menos del 3 % del flujo de inversión total. El actual clima de inversión en China está obstaculizado por la falta de transparencia y previsibilidad. Además, la normativa china, en particular en el sector de la energía (sobre el requisito de cualificación, el acceso restringido a los proyectos de concesión y los requisitos de montaje) impide a las empresas energéticas de la UE acceder plenamente al mercado chino, especialmente en el sector de las energías renovables.

Además, como demuestra el denominado «catálogo de inversiones», varios sectores importantes siguen cerrados a la inversión extranjera en China, o el acceso está limitado mediante asociaciones temporales de empresas, participación de capital extranjero, límites en el número de establecimientos, etc. Mediante el impacto combinado de distintas medidas, China utiliza su régimen de inversiones como herramienta para orientar su desarrollo económico, en particular favoreciendo a las empresas locales a través de la transferencia de tecnología y de conocimientos técnicos. Esto preocupa mucho a las empresas europeas que desean invertir en China. La próxima revisión del catálogo de inversiones ofrece una buena oportunidad para transmitir un claro mensaje a las autoridades chinas sobre la necesidad de un clima de inversión verdaderamente abierto y no discriminatorio en China.

India

La India es un importante socio comercial para la UE, así como una potencia económica cada vez mayor. Con una tasa de crecimiento de entre un 8 y un 10 % al año, es una de las economías con un crecimiento más rápido del mundo. La renta per cápita se ha duplicado con creces durante el periodo 1990-2005. En paralelo, en solo cuatro años, el comercio entre la UE y la India ha aumentado en un 31 %, hasta más de 53 000 millones de euros en 2009, y las inversiones de la UE en la India se han cuadruplicado con creces desde 2003, hasta alcanzar 3 100 millones de euros en 2009.

Sin embargo, el marco comercial y regulador de la India sigue siendo relativamente restrictivo[12]. Además de unos obstáculos arancelarios elevados, la India impone también una serie de obstáculos no arancelarios en forma de restricciones cuantitativas, licencias de importación, ensayos obligatorios gravosos (por ejemplo, para los neumáticos) y certificación para una gran cantidad de productos, así como procedimientos aduaneros complicados y largos. Respecto a la propiedad intelectual, se ha informado sobre algunas mejoras en la infraestructura para hacer cumplir los DPI, pero sigue preocupando mucho la respuesta de la India a las falsificaciones y la piratería. Además, en el ámbito de la contratación pública, el marco legislativo indio sigue estando incompleto. Se necesitan grandes reformas para garantizar el cumplimiento de las normas internacionales y un entorno predecible para los licitadores.

Por tanto, los resultados comerciales actuales entre la UE y la India están muy lejos de su máximo potencial. El exhaustivo y ambicioso acuerdo de libre comercio con la India, que actualmente está en fase de negociación, podría ser uno de los acuerdos más importantes celebrados por la UE. Un acuerdo comercial de esta magnitud generaría unos importantes beneficios a ambas economías, que según cálculos conservadores oscilarían entre 9 000 y 19 000 millones de euros.

Los siguientes obstáculos son puntos conflictivos para el comercio con la India que deben resolverse:

1) Se han propuesto gravosos requisitos de concesión de licencias relacionados con las nuevas disposiciones de seguridad, que afectarían, si se aplican plenamente, al acceso de los operadores europeos a la contratación pública comercial de las telecomunicaciones . Las disposiciones estipulan una habilitación de seguridad previa y requisitos de transferencia de tecnología, así como la obligación de sustituir ingenieros extranjeros por ingenieros indios. Tales requisitos no tienen precedentes a escala internacional y perjudicarían a las inversiones en la India. En 2009, la UE exportó equipos de telecomunicaciones a la India por un valor de 1 000 millones de euros.

2) Otra cuestión comercial de actualidad se refiere a las medidas recientes de la India por las que se restringen las exportaciones de algodón. Entre 2004 y 2009, las importaciones de algodón por parte de la UE aumentaron en un 17 %. Varios productos a base de algodón se enfrentan a restricciones de exportación en la India[13]. Si bien las importaciones totales de estos productos a base de algodón experimentaron un descenso del 48 % durante dicho quinquenio, las medidas recientes sobre estas mercancías son importantes, ya que, en 2009, el 23 % de las importaciones de la UE de estos tipos de productos a base de algodón procedían de la India. Además, como segundo mayor productor de algodón del mundo (20 % de la producción mundial) y único exportador neto global de algodón, la política de la India tiene un impacto importante en la oferta mundial de algodón y, por tanto, en los precios, lo que agrava la espiral de precios al alza. Por tanto, la industria europea se enfrenta a unos precios muy elevados y a una escasez de oferta, pues la India es la principal fuente de importación de la UE de productos a base de algodón.

3) Además, la política de inversión de la India sigue obstaculizando la inversión extranjera. Muchos sectores económicos importantes, como el comercio al por menor multimarca, siguen estando cerrados a la inversión extranjera y se han adoptado varias medidas para controlar los flujos de capital extranjero y garantizar los máximos beneficios a las empresas locales mediante transferencias de tecnología y de conocimientos técnicos.

4) Por último, los requisitos sanitarios y fitosanitarios de importación que van más allá de las normas internacionales sin ninguna justificación científica obstaculizan varias exportaciones de la UE, principalmente de aves de corral, carne de cerdo, hortalizas, fruta y madera.

Japón

Como economía muy desarrollada y operador comercial e inversor importante, Japón es actualmente un socio importante para la UE y sigue ofreciendo oportunidades comerciales adicionales de gran potencial. Con una cuota de casi un 4 % de las exportaciones de bienes y servicios de la UE en 2009, Japón es el séptimo mayor mercado exportación de la UE. No obstante, durante el periodo 2005-2009, las exportaciones de la UE de bienes a Japón descendieron en casi un 6 % de media al año. El hecho de que el superávit comercial japonés haya seguido siendo elevado refleja parcialmente que, en Japón, las empresas extranjeras siguen teniendo problemas de acceso al mercado.

Si bien los aranceles son normalmente bajos en Japón, los obstáculos reglamentarios al comercio de bienes y servicios, así como los obstáculos a la inversión y la contratación pública, siguen siendo elevados y son percibidos por la industria de la UE como una de las razones principales por las que se considera que el mercado japonés es más difícil que otros[14]. No obstante, en 2010 se ha renovado el compromiso de establecer unos vínculos económicos más estrechos entre la UE y Japón en el contexto de los debates en el denominado Grupo de alto nivel creado en la Cumbre UE-Japón de abril de 2010. La UE ha dejado claro que la capacidad de Japón de demostrar que pueden eliminarse los obstáculos reglamentarios es la condición más importante de todas para una mayor integración económica entre la UE y Japón.

Por tanto, los tres obstáculos siguientes son indicativos de la ambición de Japón de mejorar el acceso al mercado en beneficio mutuo de la UE y de Japón.

1) Un primer ejemplo se refiere a los principales obstáculos a los que se enfrentan las empresas de la UE en el mercado japonés de contratación pública de Japón, a pesar de que Japón forma parte del Acuerdo sobre Contratación Pública (ACP) de la OMC. Este país se ha comprometido a abrir a los socios del ACP (y, por tanto, a las empresas de la UE) el mercado de contratación pública por un valor de aproximadamente 22 000 millones de euros. En 2007, esto representó únicamente el 4 % de los mercados de contratación pública totales de Japón y el 0,5 % de su PIB. Por el contrario, las empresas japonesas tuvieron acceso a mercados de contratación pública de la UE por un valor de 312 000 millones de euros (o el 2,5 % del PIB de la UE). Tras este problema subyacen, entre otras cosas, restricciones de acceso a contratos concedidos por operadores de ferrocarril y de transporte urbano, unos umbrales excesivos para los contratos públicos de construcción y la cobertura no exhaustiva por parte de las autoridades de contratación locales.

2) En segundo lugar, la introducción de nuevos productos sanitarios en el mercado japonés sigue siendo difícil, ya que el marco reglamentario de Japón proporciona un reconocimiento insuficiente de las normas internacionales y unos procedimientos de homologación muy prolongados. Solo la mitad de los productos sanitarios utilizados en los mercados de la UE y los EE.UU. están disponibles en Japón.

3) Respecto al sector de los servicios financieros , la industria europea de los seguros ha expresado continuamente su gran preocupación por el trato preferencial que el regulador japonés confiere al Servicio de Correos de Japón. La nueva legislación elaborada por el gobierno parece ser aún más discriminatoria contra las compañías de seguros extranjeras en lugar de crear unas condiciones de igualdad de competencia respecto a los operadores privados japoneses y extranjeros.

Mercosur: Brasil y Argentina

Brasil es el décimo socio comercial de la UE (cifras correspondientes a 2009), y las exportaciones de bienes procedentes de la UE ascienden a más de 21 000 millones de euros, mientras que la UE es el mayor socio comercial de Brasil, y representa casi la cuarta parte de su comercio total. Brasil es también el mayor exportador único de productos agrícolas a la UE y representa la octava parte de las importaciones agrícolas totales de la UE. Esta es el mayor inversor extranjero en Brasil. No obstante, el mercado brasileño presenta una protección relativamente alta, ya que se aplican aranceles aduaneros de un 12 % de media y obstáculos no arancelarios que dificultan la actividad de los comerciantes y los inversores.

Argentina es también un importante socio comercial para la UE y esta, a su vez, es también el mayor inversor extranjero en Argentina, con casi la mitad de la inversión extranjera directa (IED) en dicho país. Como se ha resaltado en varios informes de seguimiento presentados por organizaciones internacionales y por la Comisión[15], las respuestas de la política comercial argentina durante la crisis económica han sido especialmente problemáticas y desde 2008 se ha introducido un número importante de medidas proteccionistas.

Como parte de Mercosur , Brasil y Argentina están negociando actualmente un acuerdo de asociación con la UE que incluirá un acuerdo de libre comercio.

En este contexto, deben abordarse los grandes obstáculos al comercio siguientes para facilitar el acceso a los mercados de ambos países:

1) En Brasil , cada vez es más difícil un acceso justo para las empresas extranjeras al creciente mercado de contratación pública, que ya está restringido (una ley reciente introdujo un margen de preferencia del 25% para los bienes y servicios locales y restringió a los proveedores nacionales la contratación pública de bienes y servicios considerados de interés estratégico nacional). Esto ya ha afectado a los proveedores europeos en el ámbito de las TIC. El tamaño (en 2007 se estimó que tenía un valor de 133 000 millones) y el gran potencial del mercado de contratación pública de Brasil hace que esto sea un obstáculo importante, máxime teniendo en cuenta que el motivo de la medida parece formar parte de una política industrial general.

2) Tanto en Brasil como en Argentina, existen restricciones en el transporte marítimo que preocupan directamente a las empresas de la UE. Los acuerdos de reparto de cargamentos entre Brasil y Argentina limitan las oportunidades de las compañías navieras de la UE de llevar a cabo intercambios internacionales entre los dos países. El tamaño y el crecimiento de los flujos comerciales dentro de Mercosur y entre la UE y Mercosur, y el probable crecimiento de esos flujos como consecuencia de un posible acuerdo de libre comercio entre Mercosur y la UE hace que esta cuestión sea especialmente importante para las empresas de la UE.

3) Brasil y Argentina también están dificultando el comercio a través de distintas medidas que limitan la exportación de materias primas. Entre los productos afectados se encuentran los productos agrícolas, así como los cueros y las pieles en bruto y las pieles curtidas al cromo húmedo. Respecto a los productos agrícolas, en el caso de algunos productos, como las habas de soja, los impuestos de exportación en Argentina llegan al 35 %. En conjunción con algunos procedimientos de exportación gravosos, como los «registros de exportación», por ejemplo de carne de vacuno y de cereales, estas medidas tienen un efecto negativo considerable en los productores transformadores europeos y, en último término, en los consumidores. Los cueros y las pieles en bruto y las pieles curtidas al cromo húmedo, de los que Brasil y Argentina son productores mundiales muy importantes, son un caso que merece citarse. La industria del cuero de la UE depende en gran medida de los suministros procedentes de Brasil y Argentina; en 2009, las importaciones de la UE de cueros, pieles y pieles curtidas al cromo húmedo de bovino procedentes de Brasil en las que hubo restricciones alcanzaron un valor de 87 millones de euros (el 12 % de las importaciones totales de la UE) y, en el caso de Argentina, las importaciones de estos productos sujetas a restricciones ascendieron a 81 200 millones de euros (el 10 % de las importaciones totales de la UE). La aplicación de impuestos a la exportación sobre los cueros y pieles da lugar a grandes desventajas competitivas para la industria del cuero de la UE, ya que estos derechos representan una parte muy importante de los costes de producción del cuero. Cabe señalar que, en paralelo a la introducción de restricciones de exportación, Brasil y Argentina están desarrollando sus industrias de artículos de cuero acabados. Gracias al fácil acceso a unas materias primas económicas no disponibles para sus competidores extranjeros, estas industrias ya son muy competitivas a escala internacional.

4) Por último, una importante restricción del comercio que ha impuesto Argentina en respuesta a la crisis económica y financiera es la ampliación de su sistema de licencias no automáticas a una gran variedad de productos. Al principio se centraba en los productos textiles, el calzado y los juguetes, pero el sistema se aplica cada vez más a otros productos, como los neumáticos, los tubos de hierro, las máquinas y los aparatos mecánicos (p. ej., los ascensores y las cosechadoras), los metales comunes y sus productos derivados, y las piezas para automóviles. Se calcula que se han producido unas pérdidas potenciales de al menos 45 millones de euros para los exportadores europeos. Además, existen indicios de que el alcance del sistema de licencias no automáticas podría seguir ampliándose. Una característica destacada de estas medidas son las limitaciones, muy a menudo «voluntarias» de importadores para equilibrar sus importaciones con la producción interna. Siguiendo la misma lógica, el gobierno argentino también adoptó medidas para restringir las importaciones de determinados alimentos , entre otras cosas animando informalmente a los supermercados a dejar de vender estos productos y retrasando la expedición de los denominados «certificados de libre circulación».

Rusia

Rusia es uno de los socios comerciales clave de la UE y los flujos comerciales bilaterales conocieron unos índices de crecimiento muy pronunciados hasta mediados de 2008, cuando Rusia adoptó unilateralmente medidas de restricción del comercio en respuesta a la crisis económica y financiera a fin de proteger su industria nacional. Estas medidas proteccionistas han afectado gravemente a las relaciones comerciales entre la UE y Rusia. En 2009, las exportaciones de bienes de la UE a Rusia representaron 65 600 millones de euros (lo que supuso un descenso respecto a los 89 100 millones de euros de 2007), mientras que las importaciones procedentes de Rusia ascendieron a 115 000 millones de euros (144 500 millones de euros en 2007). En cuanto a los servicios comerciales, las exportaciones de la UE ascendieron a 18 300 millones de euros (2009) y su flujo de inversión extranjera directa de la UE, a 26 300 millones de euros (2008). Las empresas de propiedad estatal siguen desempeñando un papel importante en la economía rusa.

El impacto negativo sobre las exportaciones de la UE de una serie de políticas proteccionistas recientes que aplica Rusia se ha perpetuado mediante la consolidación de los aumentos temporales de los aranceles rusos en el contexto del Arancel Exterior Común de la Unión Aduanera con Kazajstán y Belarús, que entró en vigor el 1 de enero de 2010[16]. Rusia ha acelerado recientemente su proceso de adhesión a la OMC y tiene intención de completarlo durante este año, lo que haría que tales aumentos regresaran a los niveles más bajos negociados con los miembros de la OMC.

En los últimos años, Rusia ha aplicado unos derechos de exportación muy elevados sobre una serie de artículos que son importantes para los importadores de la UE, como madera y chatarra de hierro y de otros metales. Teniendo en cuenta el peso de los suministros rusos, tales políticas tienen un impacto importante en las industrias de la UE. Las importaciones de la UE de las materias primas industriales en las que sigue habiendo obstáculos tuvieron un valor de casi 3 000 millones de euros en 2009. En el marco de la adhesión de Rusia a la OMC, que garantizaría unas condiciones más estables para sus empresas y para las que comercian con dicho país, se ha llegado recientemente a un acuerdo bilateral para decidir cuestiones pendientes, como los derechos de exportación sobre la madera, y las tarifas ferroviarias discriminatorias.

Destacan los obstáculos comerciales siguientes, por ser de crucial importancia para los intereses empresariales de la UE:

1) Una preocupación clave para los exportadores de la UE, en particular las pequeñas empresas siguen siendo los procedimientos aduaneros costosos y complicados , que incluyen una evaluación arbitraria y recurren a precios mínimos. La aplicación de la Unión Aduanera entre Rusia, Kazajstán y Belarús ha empeorado los problemas en este ámbito.

2) Las preocupaciones en cuanto a las medidas para hacer cumplir los DPI también ocupan un lugar destacado en relación con Rusia, donde sigue habiendo un gran nivel de piratería. La venta y la utilización de artículos falsificados están muy difundidas tanto en los mercados callejeros como en el comercio al por menor convencional. Además, las infracciones sistemáticas de las patentes, los secretos comerciales y los conocimientos técnicos en sectores innovadores comprometen la competitividad de la UE. La creación de la Unión Aduanera entre Rusia, Kazajstán y Belarús el 1 de enero de 2010 aumentó de forma considerable el riesgo de que sigan debilitándose las medidas para hacer cumplir la protección de las marcas registradas. Este riesgo se debe al débil régimen de protección de los DPI en Kazajstán, cuyas permeables fronteras permiten la entrada de artículos falsificados y las importaciones paralelas ilegítimas procedentes de países asiáticos, principalmente de China.

3) La política de inversión de Rusia, que está destinada a proteger e impulsar las industrias nacionales, sigue siendo otra importante fuente de preocupación. Entre las medidas de inversión relacionadas con el comercio se encuentran requisitos de contenido local, ventas internas, resultados de exportación y transferencia de tecnologías. La reciente «iniciativa de localización», que está destinada a proporcionar incentivos a las empresas extranjeras para establecer la producción en Rusia en una serie de sectores, incluidos los de la automoción, la electrónica y los productos farmacéuticos, es el último ejemplo ilustrativo de esta política. Además, el Derecho ruso en materia de inversión extranjera en sectores estratégicos impone unos umbrales muy bajos para la aprobación ex ante de las inversiones extranjeras en el sector energético en Rusia, lo que dificulta mucho las inversiones de la UE en el eslabón superior del mercado de la energía de dicho país.

4) Por último, pero no por ello menos importante, existen cuestiones relacionadas con las medidas sanitarias y fitosanitarias que siguen obstaculizando de forma significativa las exportaciones de la UE a Rusia. La mayoría de las medidas sanitarias y fitosanitarias de Rusia no son conformes a las normas internacionales y no están respaldadas por ninguna justificación científica. El valor económico de las exportaciones potencialmente afectadas por estos obstáculos es importante: en 2009, las exportaciones de productos agrícolas a Rusia constituyeron aproximadamente el 10 % de las exportaciones totales de la UE a dicho país, lo que asciende a casi 7 000 millones de euros. Así pues, Rusia es uno de los principales mercados de exportación de productos agrícolas y las restricciones en este ámbito presentan un riesgo directo para las empresas de este sector.

Estados Unidos de América

Los EE.UU. son, con mucho, el mayor socio de la UE por lo que se refiere al comercio y la inversión. En 2009, las exportaciones de bienes y servicios comerciales a los EE.UU. ascendieron a 322 000 millones de euros (el 20,6 % de las exportaciones totales de la UE), mientras que las importaciones de bienes y servicios procedentes de los EE.UU. ascendieron a 281 900 millones de euros (el 17,6 % de las importaciones totales de la UE). La UE y los EE.UU. disfrutan de la relación económica más integrada del mundo, ilustrada por unos niveles incomparables de volumen de inversión mutua que, en 2009, ascendieron a 1,0441 billones de euros de inversión estadounidense en la UE y de 1,134 billones de euros de inversión de la UE en los EE.UU., y en ese mismo año los flujos llegaron a 75 100 millones de euros de la UE a los EE.UU. y de 97 800 millones de euros de los EE.UU. a la UE.

Sin embargo, el enorme potencial de la relación transatlántica está lejos de su aprovechamiento máximo. Habida cuenta de los bajos aranceles medios (inferiores al 3 %), la clave para liberar este potencial es abordar los obstáculos no arancelarios. Las mayores dificultades residen en la divergencia de las normas y los reglamentos a uno y otro lado del Atlántico. Es mucho lo que está en juego: de un estudio reciente se desprende que, con eliminar solo la mitad de los obstáculos no arancelarios y las divergencias reglamentarias actuales entre la UE y los EE.UU., aumentaría el PIB de la UE en 122 000 millones al año[17].

Con los antecedentes de una relación tan amplia y profundamente arraigada, deben abordarse de forma prioritaria los siguientes obstáculos que mantienen los EE.UU.

1) Llama la atención la escasa apertura de los mercados de contratación pública de los EE.UU. a los licitadores de la UE. Esto se debe en parte al limitado alcance de los compromisos asumidos por los EE.UU. en el ACP, que contemplan solo el 3,2 % del mercado de contratación pública estadounidense (cuyo valor total es de 34 000 millones de euros). En cambio, la UE se ha comprometido a abrir aproximadamente el 15 % de sus mercados de contratación pública a las demás partes en el ACP. La iniciativa Buy American (comprar productos estadounidenses) ha limitado aún más el acceso efectivo a los mercados estadounidenses de contratación pública en ámbitos no contemplados por los compromisos estadounidenses en el marco del ACP mediante nuevas disposiciones discriminatorias, que se recogen en la Ley estadounidense de recuperación económica y reinversión y en legislación similar. Estas disposiciones produjeron una incertidumbre adicional a los operadores extranjeros en el mercado estadounidense y los excluyeron de hecho de determinadas licitaciones, principalmente en el sector de la construcción, además de haber tenido el desafortunado efecto de inspirar medidas similares en otros países. Otro ejemplo de prácticas perjudiciales es la prohibición a la administración estadounidense de comprar a las denominadas «empresas invertidas», es decir, empresas originarias de los EE.UU. que han cambiado de jurisdicción fiscal y se han establecido en el sistema fiscal de otro país.

2) Otro obstáculo horizontal, que puede tener un importante efecto económico y práctico sobre las exportaciones de la UE a los EE.UU. son las disposiciones de «escaneado al 100 %» . Esta legislación estadounidense, que está destinada a mejorar la seguridad haciendo frente a las posibles amenazas terroristas al sistema comercial internacional de los contenedores marítimos, prevé el escaneado del 100 % (escaneado previo antes de la llegada a los puertos estadounidenses) de todos los contenedores con rumbo a los EE.UU. a más tardar el 1 de julio de 2012. Sus repercusiones son tan profundas que sería un impedimento grave para el comercio entre la UE y los EE.UU. Si bien en el contexto de los debates en el Consejo Económico Transatlántico se ha logrado avanzar recientemente para que los EE.UU. reconozcan el concepto de «operador económico autorizado», la UE tendrá que seguir haciendo un seguimiento muy estrecho de la evolución futura de este obstáculo.

OBSTÁCULOS MÁS IMPORTANTES: ANÁLISIS HORIZONTAL DE LAS TENDENCIAS Y PRIORIDADES COMUNES

Los obstáculos enumerados en la sección 2 son una selección de los problemas más graves a los que se enfrentan las empresas europeas cuando desean acceder a los mercados de nuestros socios estratégicos. Algunos tipos de obstáculos son recurrentes. El siguiente análisis de dichas características comunes puede ser útil para identificar las mejores formas de abordar estas cuestiones, incluidas las posibilidades de hacer un efecto palanca y de definir una estrategia mejorada (y más enérgica) para eliminarlas en el futuro.

Contratación pública

Los mercados de contratación pública siguen estando en gran medida cerrados a la participación extranjera, como ilustran claramente los problemas destacados en relación con los EE.UU., China, Japón y Brasil. Sin embargo, estos mercados están lejos de ser insignificantes desde el punto de vista comercial. El potencial sin explotar es considerable. En 2007, el gasto en contratación pública representó aproximadamente el 16 % del PIB en la UE, el 11 % en los EE.UU. y el 18 % en Japón. Los datos relativos a las economías emergentes y en desarrollo son escasos. En 2007, se calculó que estos mercados de contratación pública ascendieron a aproximadamente 212 000 millones de euros en la India y el Mercosur (Brasil y Argentina) en conjunto. Esta cantidad puede ser relativamente pequeña en términos absolutos, pero se espera que estos mercados crezcan notablemente y es probable que se ofrezcan importantes oportunidades a las empresas en sectores en los que la industria de la UE es muy competitiva.

No obstante, se podría decir que la contratación pública es el mayor segmento del comercio que sigue estando relativamente protegido de los compromisos internacionales. Solo catorce países forman parte del Acuerdo sobre Contratación Pública (ACP). Entre los seis socios estratégicos identificados en el presente informe, solo los EE.UU. y Japón son miembros del ACP, mientras que China se encuentra en fase de negociación con vistas a su adhesión. Además, incluso los países que han firmado el APC han negociado límites importantes para su mercado, abriendo compromisos en forma de umbrales mínimos o exclusiones de sectores o entidades (como las regionales). Por tanto, no es sorprendente que, cuando surgió la crisis financiera y económica en 2008/2009, se observara una proliferación de medidas proteccionistas en el ámbito de la contratación pública[18].

Además, el APC se caracteriza por una gran asimetría entre lo que ofrecen las distintas partes por lo que se refiere a los compromisos de acceso a los mercados, ya que la UE está mucho más abierta que las demás partes. Es evidente que a nuestros socios comerciales les ha faltado reciprocidad en este ámbito. Por ejemplo, en 2007 el valor de los contratos públicos estadounidenses ofrecidos a los licitadores extranjeros en el APC fue de solo 34 000 millones de euros y en el caso de Japón, de 22 000 millones. Esto contrasta claramente con el valor de 312 000 millones de euros de los mercados de contratación pública que la UE se ha comprometido a abrir. Por tanto, existen razones de peso para lograr un mayor acceso al mercado de contratación pública, en particular con respecto a nuestros socios estratégicos que no han realizado compromisos recíprocos. Será necesario realizar esfuerzos para aumentar los compromisos internacionales, ya sea a través de las negociaciones del APC en curso, del aumento del número de socios, de los ALC negociados por la UE o de acciones bilaterales específicas.

Sin embargo, teniendo en cuenta la apertura relativa de la UE a los licitadores extranjeros, su efecto palanca en las negociaciones comerciales sobre el acceso a los mercados de contratación pública extranjeros es reducido[19]. Para reforzar el efecto palanca y garantizar una mejor simetría en el acceso a los mercados de contratación pública, la Comisión argumentó en su reciente comunicación sobre política comercial y en el Acta del Mercado Único que hacía falta una iniciativa específica, y este año tiene intención de hacer una propuesta a este respecto. Los objetivos principales del nuevo instrumento jurídico serían aclarar las normas que rigen el acceso al mercado de contratación pública de la UE de bienes, servicios y empresas, garantizando una competencia en igualdad de condiciones en el mercado de contratación pública de la UE, y reforzar su posición al negociar el acceso de sus empresas a los mercados de contratación pública de terceros países para lograr la apertura (o una mayor apertura) de dichos mercados en nuestros socios comerciales.

Además, será necesario un compromiso de alto nivel para garantizar que las empresas europeas puedan acceder a una proporción legítima de los mercados de contratación pública.

Protección eficaz de los Derechos de Propiedad Intelectual (DPI)

Las dificultades señaladas en relación con los mercados chino y ruso son sintomáticas de los principales problemas con que se encuentran las empresas europeas al exportar bienes y servicios protegidos por DPI. En la economía globalizada, la ventaja comparativa de la UE reside cada vez más en su gran valor añadido y en unos bienes y servicios cuya propiedad intelectual es muy importante. Como consecuencia de ello, el crecimiento, el empleo y la innovación se ven gravemente obstaculizados cuando se piratean y falsifican nuestras ideas, marcas y productos. La falta de protección jurídica y de un cumplimiento efectivo de los DPI, lo que incluye una protección insuficiente de las indicaciones geográficas, pone trabas a las empresas europeas para beneficiarse de importantes oportunidades de exportación. Para dar un pequeño ejemplo, en 2007, se estimó que los productos agrícolas con Denominación de Origen Protegida (DOP) y con Indicación Geográfica Protegida (IGP) tuvieron un valor total de venta al por mayor de 14 200 millones de euros y se calcula que aproximadamente el 30 % de los productos con DOP e IGP se exportan fuera de la UE. Por tanto, para nuestras empresas, la protección de los DPI es un elemento fundamental para garantizar la capacidad de la UE de competir en la economía mundial.

Se han realizado algunos progresos en relación con la protección de los DPI, en especial gracias a una mejor aplicación de la estrategia de la UE para hacerlos cumplir[20]. En acuerdos bilaterales se han negociado sólidas disposiciones en materia de DPI. Se ha celebrado el Acuerdo Internacional sobre Comercio de Falsificaciones y Piratería (ACTA) con varios países que comparten esta mentalidad[21]. Se han reforzado los «diálogos específicos sobre DPI» con determinados socios clave, como China y Rusia. El Servicio de asistencia para las PYME sobre DPI en China, de reciente creación, también ha sido muy eficaz para ayudar a las PYME a proteger y defender sus DPI en dicho país[22], además del «proyecto DPI2»[23], un proyecto de asociación entre la UE y las autoridades chinas que está destinado a aumentar la eficacia de las medidas para hacer cumplir los DPI en China.

En la evaluación reciente de la Estrategia de la Comisión para hacer cumplir los DPI[24] se concluyó que esta estrategia es pertinente y ha tenido algunos resultados positivos, pero requiere algunas adaptaciones tras sus seis años de vigencia. En consecuencia, la Comisión está revisando actualmente su estrategia, que debe mejorarse a través de un enfoque más exhaustivo (teniendo en cuenta, en particular, una gama más amplia de intereses de las partes interesadas, como las cuestiones relacionadas con el desarrollo), sobre la base de la evaluación mencionada anteriormente y de otras fuentes de información, como amplias consultas a las partes interesadas.

Oferta sostenible de materias primas

El crecimiento de la demanda global y la presión al alza de los precios impulsados por la rápida industrialización de las economías emergentes preocupa por lo que se refiere al funcionamiento correcto de los mercados mundiales de materias primas[25]. Las importaciones de materias primas representan aproximadamente la tercera parte de las importaciones de la UE. Para la producción y la exportación de numerosos productos de alta tecnología y más ecológicos, la industria de la UE depende en gran medida de las importaciones de materias primas específicas.

Por tanto, las restricciones comerciales de estos bienes pueden afectar a la competitividad de la industria de la UE. En caso de que la producción de una materia prima determinada esté concentrada en un número limitado de países, las restricciones a la exportación tienen un impacto importante en el mercado mundial de la materia prima concreta y pueden constituir una preocupación muy grave para la industria de la UE[26]. Por otra parte, el uso de restricciones a la exportación por parte de un país productor supone una presión para que otros exportadores sigan su ejemplo a fin de proteger su industria de transformación nacional, produciendo una reacción en cadena que agrava las distorsiones en los mercados globales y hace que aumenten los precios. Además, dado que los precios internos en los países que aplican restricciones tenderán a disminuir, esto podría desalentar las inversiones adicionales en producción y extracción y, por tanto, poner en peligro el suministro a largo plazo de estas materias primas.

Entre los países seleccionados en el presente informe, Argentina, Brasil, China, India y Rusia imponen restricciones a la exportación de materias primas. Estas medidas afectaron a las importaciones de la UE de materias primas por un valor de casi 6 000 millones de euros en 2009. Un estudio reciente de la OCDE puso de manifiesto que sesenta y cinco miembros de la OMC aplicaron derechos de importación durante el periodo 2003-2009[27]. Los datos recogidos por la Comisión[28] muestran que, desde septiembre de 2009, las restricciones a la exportación a las que se enfrentaron los operadores de la UE se referían a más de 1200 líneas arancelarias[29]. Entre los países que imponían un mayor número de medidas se encontraban China, Rusia, Argentina y Ucrania. Los sectores más afectados fueron los productos agrícolas, los minerales, los productos químicos, los cueros y pieles en bruto, la madera y los productos de madera, y los metales.

Sin embargo, abordar este tipo de medidas de distorsión comercial es especialmente difícil, ya que la actual disciplina de la OMC no las excluye plenamente. Si bien las restricciones cuantitativas (en especial los contingentes y las licencias de exportación) están sujetas a las normas del GATT, la disciplina multilateral no suele contemplar los impuestos de exportación[30]. En el marco de este enfoque general de las materias primas, la Comisión ha elaborado una estrategia específica sobre las mismas, basada en tres pilares: las negociaciones sobre las disciplina pertinente a escala multilateral y bilateral, las medidas para hacer cumplir los derechos existentes enfrentándose a las restricciones a la exportación ilegítimas, incluso, cuando sea posible, a través de procedimientos de solución de diferencias en la OMC, y las actividades de información a terceros países, para convencerlos del carácter global del problema de las materias primas y de cómo podrían beneficiarse de unas normas comerciales claras en este ámbito.

La UE ha aplicado esta estrategia incluso realizando una serie de negociaciones comerciales, planteando un asunto en el marco de la OMC contra una serie de medidas de restricción de las exportaciones aplicadas por China, en las que la Comisión examina actualmente los próximos pasos más adecuados que podrían darse, entre ellos la posible continuación de un asunto de la OMC y fomentando los debates sobre la cuestión de los contactos bilaterales y en varios foros, como la OCDE. Seguirá siendo necesario plantear el tema de las materias primas con socios pertinentes al nivel más alto y, cuando estén disponibles, aprovechar al máximo los canales de solución de diferencias y las negociaciones de los ALC.

Servicios

El sector de los servicios, que se expande con rapidez, está contribuyendo más al crecimiento económico y a la creación de empleo que ningún otro sector. En la UE, el sector de los servicios representa aproximadamente las tres cuartas partes del PIB, más del 70 % del empleo de la UE[31] y aproximadamente el 30 % de las exportaciones de la UE. Sin embargo, el comercio de servicios solo representa el 20 % del comercio mundial. La UE es el «líder mundial del mercado» en el comercio de servicios, ya que representó el 27 % de las exportaciones mundiales y el 25 % de las importaciones mundiales en 2009. Por tanto, los servicios son un ámbito del comercio internacional en el que la industria de la UE es muy competitiva, pero en el que los obstáculos comerciales —como reflejan los obstáculos enumerados en la sección 2 respecto a Japón y Mercosur— siguen impidiéndole aprovechar todas las ventajas de su gran competitividad. Las restricciones en el comercio de servicios adoptan la forma bien de obstáculos de entrada a los mercados, de discriminación directa entre los proveedores de servicios nacionales y extranjeros o de obstáculos reglamentarios para todos los proveedores, pero que, de hecho, crean barreras adicionales para los proveedores extranjeros.

Como aproximadamente el 75 % del comercio de servicios se refiere a la oferta de servicios de infraestructuras, la mayor apertura del comercio de servicios también podría reforzar la competitividad de las empresas manufactureras, lo que aumentaría los beneficios. Debemos redoblar esfuerzos por abrir los mercados de servicios en el extranjero. La UE negocia actualmente la liberalización del comercio de servicios en el marco multilateral del GATS y a través de ALC. Esta última vía ya ha dado como resultado un importante paquete de liberalización en el contexto del ALC entre la UE y Corea. Basándose en este importante precedente, la UE debe dar prioridad a los servicios para lograr, a corto plazo, especialmente con India y Canadá, unos resultados muy ambiciosos en los futuros acuerdos.

Inversión

La actual fase de globalización, con la oleada de cadenas de suministro integradas, ha experimentado un aumento espectacular en inversión extranjera directa (IED). Se reconoce que la IED es uno de los factores clave para impulsar el crecimiento económico, incluso para los países en desarrollo. La IED representa una importante fuente de ganancias de productividad y desempeña un papel fundamental para crear empresas en el extranjero y construir las cadenas de suministro mundiales como parte de la economía internacional moderna. Investigaciones recientes también han puesto de manifiesto que un clima de inversiones abierto desempeña un papel importante para garantizar el empleo en la UE[32]. Como mayor fuente de IED de la economía mundial, la UE tiene un interés fundamental en mejorar el acceso a los mercados exteriores y en aprovechar al máximo el potencial interno de la UE por lo que se refiere a los servicios y los negocios.

Los obstáculos a la inversión extranjera adoptan la forma de restricciones reglamentarias, clasificadas por la OCDE en tres categorías generales: i) restricciones sobre la titularidad extranjera de capital social; ii) escaneado obligatorio y procedimientos de homologación que aumentan el coste de entrada y iii) restricciones operativas como límites con respecto a los ciudadanos extranjeros que trabajan en filiales, o requisitos de nacionalidad y residencia para los miembros del consejo de administración, restricciones de suministro y reglamentaciones administrativas discriminatorias, o restricciones sobre la repatriación de beneficios. La mayoría de las restricciones se detectan en el sector de los servicios, y las industrias del transporte, las telecomunicaciones, las finanzas y la electricidad están entre las más restringidas. Si bien no es fácil medir la restrictividad por país, destaca el alto nivel de obstáculos a la inversión en India, China y Rusia, como se ha expuesto en la sección 2.

Teniendo en cuenta las ventajas de la inversión extranjera, la UE lucha por crear un clima atractivo y estable para los inversores europeos en el extranjero y para preservar y promover un régimen de inversiones abierto en el interior, en un espíritu de reciprocidad y ventajas mutuas. Esto se persigue mediante una combinación de negociaciones y diálogos con interlocutores clave, como los EE.UU., China y Rusia, y la participación activa en los trabajos realizados en foros internacionales, como la OCDE, la UNCTAD y el G8/G20. Con la entrada en vigor del Tratado de Lisboa y la ampliación de las competencias de la UE en IED, la política de inversión se está desarrollando y gestionando de forma más exhaustiva a escala europea, reforzando el papel negociador de la UE, no solo para contribuir a la abolición progresiva de las restricciones en IED en terceros países, sino también para proteger mejor las inversiones de todas las empresas europeas, salvaguardando al mismo tiempo los niveles de protección negociados antes del Tratado de Lisboa por los Estados miembros individualmente con terceros países. La Comisión ya ha publicado una Comunicación[33] sobre una política en materia de inversión internacional que aumente la competitividad de la UE y contribuya así a los objetivos de un crecimiento inteligente, sostenible e integrador, como se expone en la Estrategia Europa 2020. La estrategia comercial renovada también compromete a la UE a abordar las necesidades de los inversores de fuera de la UE, negociando un acceso al mercado exhaustivo y disposiciones de protección de las inversiones con los socios comerciales clave, con mayor urgencia en el caso de la India, Canadá y Singapur, donde las negociaciones comerciales ya están muy avanzadas. La UE también estudiará acuerdos de inversión independientes con otros socios comerciales importantes, como China y Rusia.

Además de esta importante agenda de negociaciones en constante desarrollo, la existencia de obstáculos específicos a la inversión requerirá comprometerse caso por caso a un alto nivel político para garantizar que no se discrimina a los inversores europeos.

Cuestiones reglamentarias – Reglamentos técnicos y normas (Obstáculos técnicos al comercio y medidas sanitarias y fitosanitarias)

Los obstáculos relacionados con reglamentos técnicos y normas figuran de forma destacada en las listas de preocupaciones sobre el acceso a los mercados de numerosos exportadores de la UE. Entre los ejemplos mencionados en la sección 2, figuran problemas en el sector de las tecnologías de la información en China e India o los productos sanitarios en Japón. Tales obstáculos pueden tener un importante impacto económico para los fabricantes, ya que, como mínimo, exigen que los productos y las instalaciones de producción se adapten a distintos requisitos. Dado que las empresas de la UE cada vez están más integradas en cadenas de suministro globales, las diferencias en los reglamentos y las normas aumentan el coste de participación en la economía mundial y reducen la competitividad de las empresas locales en el mercado mundial.

Las cuestiones reglamentarias respecto a China, India, Japón y Rusia mencionadas en el presente informe podrían haber afectado a las exportaciones de la UE por un valor de 13 700 millones de euros en 2009. Los obstáculos reglamentarios también son muy importantes para el comercio transatlántico. Abarcan muchos sectores, como el de la automoción, donde la normativa estadounidense contiene cuarenta y dos normas que los fabricantes de automóviles y equipos vendidos en los EE.UU. deben cumplir y que difieren de las normas internacionales, o el textil, con los amplios requisitos previstos en la Ley de mejora de la seguridad de los productos.

Algunos obstáculos reglamentarios se deben simplemente a diferencias de enfoque reglamentario, que pueden ser perfectamente legítimas y reflejar simplemente la evolución histórica de los enfoques reglamentarios, las diferencias en los niveles de ingresos, las preferencias de los consumidores y las percepciones del riesgo. Sin embargo, en muchos casos las diferencias —como los requisitos de doble ensayo y la necesidad de una documentación excesiva— se utilizan de forma más sistemática para favorecer o proteger la producción interna. Si bien estas últimas necesitarán una respuesta firme, clara y enérgica por parte de la UE, las primeras deben abordarse a través de una cooperación y un diálogo más sistémicos y a largo plazo, que refuercen, en particular, la transparencia y la previsibilidad de los regímenes reglamentarios.

El ejemplo de las medidas chinas en el sector de la información y la tecnología mencionadas en la sección 2 ilustra problemas relacionados con normas reglamentarias. En la definición de las preocupaciones en materia de seguridad, las medidas chinas van mucho más allá de la práctica común en otros países y de las normas internacionales pertinentes[34]. La necesidad de cumplir las normas propias del país impone un coste considerable a las empresas europeas. Si bien algunas intervenciones de alto nivel han dado lugar a algunos ajustes de la política china, persiste el problema fundamental de la falta de reconocimiento de las normas internacionales. La UE ha entablado con las autoridades chinas una serie de diálogos reglamentarios cuyo objetivo es utilizar normas internacionales y comprometer más a China en las organizaciones internacionales de normalización. Es evidente que es mucho lo que está en juego y, para lograr avances tangibles, será necesario realizar unos debates periódicos de alto nivel, incluso en el Diálogo Económico y Comercial de Alto Nivel, y también en las cumbres que se celebren.

Como es habitual en las cuestiones reglamentarias, tomar acciones preventivas antes de adoptar las medidas es mucho más esperanzador que intentar levantar medidas que ya hayan pasado por el proceso legislativo. Esto debe tenerse en cuenta en la estrategia de la UE para hacer frente a las cuestiones reglamentarias.

En el mismo sentido, durante los últimos años ha aumentado considerablemente la utilización de importantes obstáculos comerciales en forma de normas sobre seguridad alimentaria y normas zoosanitarias y fitosanitarias, como se describe en la sección 2 en relación con Rusia e India, lo que crea graves problemas a los exportadores de la UE. Los ejemplos de Rusia e India muestran que los gobiernos a menudo van más allá de lo necesario para proteger la salud de sus consumidores y utilizan restricciones a base de medidas sanitarias y fitosanitarias para proteger a los productores nacionales de productos agrícolas de una competencia justa. Dado que los obstáculos arancelarios relativos a los productos agrícolas se reducirán progresivamente durante los próximos años, el riesgo de que tales problemas se difundan aún más en el futuro es real.

Obstáculos relacionados con las aduanas

Como quedó demostrado en la sección 2 con las medidas aduaneras de Rusia y el sistema de concesión de licencias de Argentina, siguen existiendo obstáculos aduaneros tradicionales junto con nuevos tipos de medidas más sofisticados. Las medidas en ambos países cada vez han producido más preocupación a los exportadores europeos desde el principio de la crisis financiera y económica en 2008. Un análisis detallado de la aplicación de las medidas revela un patrón constante de falta de transparencia, discriminación administrativa en forma de procedimientos gravosos y, a menudo, una interpretación arbitraria de las normas vigentes, p. ej., sobre valor en aduana.

La UE ha combatido enérgicamente tales medidas, en particular cuando hay buenas razones para creer que no son compatibles con la OMC, como en el caso del sistema de licencias de importación de Argentina. No obstante, en este último caso, ni siquiera la acción concertada en la OMC con otros socios también afectados por las medidas dio resultados importantes. Por tanto, habrá que considerar si otros medios, como procedimientos formales de solución de diferencias en el marco de la OMC o una intervención más política, están justificados.

EL CAMINO POR RECORRER: ¿CUÁL ES LA FORMA MÁS EFICAZ DE ENFRENTARSE A LOS GRANDES OBSTÁCULOS PARA ACCEDER A LOS MERCADOS?

Aunque no puede cuantificarse en detalle el impacto económico exacto de los obstáculos mencionados en el presente informe, las exportaciones europeas potencialmente afectadas por estas medidas oscilan entre 96 000 y 130 000 millones de euros (entre un 9 y un 12 % de las exportaciones totales de la UE en 2009) y las importaciones de la UE de materias primas tienen un valor de aproximadamente 6 000 millones de euros [35]. Estas estimaciones de «comercio potencialmente afectado» no deben interpretarse como una indicación de «comercio perdido» para la UE. El comercio perdido constituye implícitamente solo una fracción del «comercio afectado» y debe de ser considerablemente inferior, pero —dada la información disponible y la naturaleza compleja de los obstáculos comerciales— no puede cuantificarse con precisión [36]. No obstante, las cifras dan una idea de los volúmenes comerciales potencialmente afectados por las distintas medidas. Por tanto, eliminar estos obstáculos tendría un impacto importante en las exportaciones de la UE y daría un acceso adicional a importantes mercados de contratación pública. Además de los beneficios económicos que deben derivarse de la agenda de negociación de la UE, esto sería una contribución muy importante a la dimensión externa de los objetivos de Europa 2020 de un crecimiento inteligente, sostenible e integrador.

No obstante, para lograr estos beneficios es fundamental que todos los agentes implicados — en especial la Comisión, como representante de la UE en cuestiones comerciales, ayudada por las delegaciones de la UE, actualmente integradas en el Servicio Europeo de Acción Exterior, por una parte, y las autoridades competentes de los Estados miembros, por otra— se comprometan de forma proactiva. Se necesitan esfuerzos conjuntos a todos los niveles para transmitir mensajes concertados a nuestros socios estratégicos, en los que se subraye la importancia para nuestra relación bilateral de eliminar los obstáculos que se enumeran en el presente informe. Hablar con una sola voz es fundamental a este respecto. Si en la UE conseguimos actuar de forma concertada y determinada, desplegando las distintas facetas de nuestras herramientas de relaciones exteriores de forma calibrada, será más probable que nuestros socios estratégicos traten las cuestiones que nos preocupan de forma constructiva.

A este respecto, el Consejo Europeo, en sus sesiones de septiembre y diciembre de 2010 expuso la necesidad de definir el interés de la UE respecto a sus socios estratégicos. Dio a la Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad / Vicepresidenta de la Comisión, en cooperación con la Comisión y el Consejo de Asuntos Exteriores el mandato de «establecer intereses europeos comunes e identificar los posibles efectos palanca para lograrlos». El presente informe, en el marco de la agenda de ejecución de la política comercial renovada de la UE, puede considerarse una contribución a dicho mandato. Los obstáculos enumerados en el presente informe y en el análisis horizontal de acompañamiento constituyen una selección de cuestiones de acceso a los mercados que deben abordarse con los socios estratégicos de la UE de forma prioritaria.

Ya existen varios foros específicos de alto nivel con algunos de los socios estratégicos de la UE, como el Consejo Económico Transatlántico con los EE.UU., el diálogo económico y comercial de alto nivel con China o el Grupo de Alto Nivel con Japón. El acceso a los mercados y, en especial, los obstáculos reglamentarios desempeñan un papel importante en estos foros. Sin embargo, para que se persigan con más vigor los intereses de la UE, esta también tendrá que estar dispuesta, cuando proceda, a plantear los obstáculos de acceso a los mercados en las cumbres y en otras reuniones de alto nivel.

Es evidente que los intereses ofensivos y defensivos están relacionados y la reciprocidad y los beneficios mutuos son conceptos importantes en las relaciones internacionales y en la política comercial en particular. Por tanto, habrá que ver si puede lograrse un efecto palanca vinculando las preocupaciones de la UE sobre los obstáculos de acceso a los mercados de sus socios estratégicos con sus intereses respectivos en un mejor acceso al mercado de la UE. A este respecto, se propondrá una iniciativa específica para la contratación pública, como se expone en la sección 3 del presente informe. En todos los demás ámbitos, deben aprovecharse al máximo las herramientas existentes para convencer a los socios de la UE de que igualen sus esfuerzos de apertura.

Las Delegaciones de la UE desempeñarán un papel importante en la defensa de los intereses europeos por acceder a los mercados. Las Delegaciones son nuestra antena para analizar la situación en los sistemas internos de nuestros socios estratégicos, incluidos los intereses económicos y políticos y las prácticas de política industrial. Convendrá utilizar estas antenas para que las intervenciones políticas de alto nivel sobre el acceso a los mercados estén bien preparadas y se basen en toda la información política y económica disponible y tengan un seguimiento apropiado y oportuno sobre el terreno.

En el presente informe se expone una agenda ambiciosa. Su objetivo es elevar y calibrar el nivel de la intervención de la UE sobre preocupaciones específicas respecto a los obstáculos para acceder a los mercados de nuestros socios estratégicos. La acción concertada al nivel político más alto puede marcar la diferencia en beneficio de los intereses en materia de exportación e inversión de las empresas europeas y, por último, del crecimiento y el empleo en Europa. La Comisión hará un seguimiento periódico de los avances de dicha agenda e informará anualmente al Consejo Europeo.

[1] Comercio, crecimiento y asuntos mundiales, COM(2010) 612 de 9.11.2010.

[2] Conclusiones del Consejo Europeo de 16 de septiembre de 2010.

[3] Documento de trabajo de los servicios de la Comisión Trade as a Driver of Prosperity (El comercio como motor de la prosperidad), que acompaña a la Comunicación de la Comisión «Comercio, crecimiento y asuntos mundiales»;

http://trade.ec.europa.eu/doclib/docs/2010/december/tradoc\_146940.pdf.

[4] Documento de trabajo de los servicios de la Comisión Trade as a Driver of Prosperity (El comercio como motor de la prosperidad), véase la nota a pie de página 3, p. 9. http://trade.ec.europa.eu/doclib/docs/2010/november/tradoc\_146940.pdf.

[5] COM(2007) 803 de 11.12.2007.

[6] COM(2010) 2020 de 3.3.2010.

[7] Para más información sobre las prácticas de políticas industriales, consúltese «Una política industrial integrada para la era de la globalización: poner la competitividad y la sostenibilidad en el punto de mira», COM(2010) 614, de 28.10.2010.

[8] En 2009, la Unión Europea tuvo una ligera desinversión en Japón.

[9] Conclusiones del Consejo (Consejo de Asuntos Generales y Relaciones Exteriores) de 8 de diciembre de 2008, (doc. 16198/08).

[10] Consúltese, por ejemplo, el Seventh Report on potentially trade restrictive measures (Séptimo informe sobre medidas comerciales potencialmente restrictivas), de la Dirección General del Comercio, de noviembre de 2010; http://trade.ec.europa.eu/doclib/docs/2010/october/tradoc\_146796.pdf.

[11] Se definen las tierras raras como metales térreos raros, escandio e itrio (HS 280530), compuestos de cerio (HS 284610) y compuestos de metales térreos raros (HS 284690).

[12] En 2008, el Banco Mundial situó a la India en el puesto 120 (de 178 economías) en lo relativo a la facilidad para desarrollar actividades económicas,

[13] Códigos SA 5201, 5202, 5203, 5205, 5206 y 5207.

[14] Assessment of barriers to trade and investment between the EU and Japan (Evaluación de los obstáculos al comercio y la inversión entre la UE y Japón), informe de Copenhagen Economics, noviembre de 2010; http://trade.ec.europa.eu/doclib/docs/2010/february/tradoc\_145772.pdf.

[15] Consúltese, por ejemplo, el Seventh Report on potentially trade restrictive measures (Séptimo informe sobre medidas comerciales potencialmente restrictivas), de la Dirección General del Comercio, de noviembre de 2010; http://trade.ec.europa.eu/doclib/docs/2010/october/tradoc\_146796.pdf.

[16] La Comisión calcula que los costes totales en el aumento de los derechos, introducidos por Rusia durante la crisis económica y consolidados en el Arancel Exterior Común de la Unión Aduanera entre Rusia, Kazajstán y Belarús, ascienden a 540 millones al año (aproximadamente 860 millones al año en el caso de la Unión Aduanera en su conjunto). Véase también: Dirección General de Comercio, Fifth report on potentially trade restrictive measures (Quinto informe sobre medidas comerciales potencialmente restrictivas), de noviembre de 2009; Dirección General de Comercio, Sixth report on potentially trade restrictive measures (Sexto informe sobre medidas comerciales potencialmente restrictivas), de mayo de 2010.

[17] Non-Tariff Measures in EU-US Trade and Investment – An Economic Analysis (Medidas no arancelarias en el comercio y la inversión entre la UE y los EE.UU. – Un análisis económico), Ecorys; publicado en la red el 16 de diciembre de 2009;

http://trade.ec.europa.eu/doclib/docs/2009/december/tradoc\_145613.pdf.

[18] Consúltese, por ejemplo, el Seventh Report on potentially trade restrictive measures (Séptimo informe sobre medidas comerciales potencialmente restrictivas), de la Dirección General del Comercio, de noviembre de 2010.

[19] Documento de trabajo de los servicios de la Comisión Trade as a Driver of Prosperity (El comercio como motor de la prosperidad), que acompaña a la Comunicación de la Comisión «Comercio, crecimiento y asuntos mundiales»; pp. 52 y ss., y «Hacia un Acta del Mercado Único. Por una economía social de mercado altamente competitiva», véase la propuesta nº 24, p. 18.

[20] Estrategia encaminada a hacer efectivo el respeto de los derechos de propiedad intelectual (DPI) en terceros países, 2004.

[21] Australia, Canadá, Corea, Estados Unidos, Japón, Marruecos, México, Nueva Zelanda, Singapur, Suiza y la UE.

[22] http://www.china-iprhelpdesk.eu/es/index.php.

[23] http://www.ipr2.org.

[24] Evaluation of the IPR Enforcement Strategy in Third Countries (Evaluación de la Estrategia encaminada a hacer efectivo el respeto de los DPI en terceros países), noviembre de 2010; http://trade.ec.europa.eu/doclib/docs/2010/november/tradoc\_147053.pdf.

[25] Para más información, consúltese el Documento de trabajo de los servicios de la Comisión Trade as a Driver of Prosperity (El comercio como motor de la prosperidad), que acompaña a la Comunicación de la Comisión «Comercio, crecimiento y asuntos mundiales», p. 65 y figura 15.

[26] El riesgo de la oferta se debe a que una gran proporción de la producción mundial (es decir, la capacidad de transformación de las materias primas en productos comerciales industriales) procede principalmente de uno o de varios países: es el caso de China (antimonio, fluorita, galio, germanio, grafito, indio, magnesio, tierras raras y wolframio), Rusia (PGM), la República Democrática del Congo (cobalto y tántalo), y Brasil (niobio y tántalo). En muchos casos, esta concentración de la producción se ve agravada, en muchos casos, por unos bajos índices de sustitución y de reciclaje.

[27] Esto representaba un pronunciado aumento respecto al periodo 1997-2002, en el que treinta y nueve miembros de la OMC utilizaban tales instrumentos; véase J. Kim, Recent trends in export restrictions (Tendencias recientes en las restricciones a la exportación), documentos de trabajo sobre política comercial de la OCDE, 101, 2010.

[28] La base de datos abarca diecinueve países, entre ellos Argelia, Argentina, Brasil, China, Egipto, India, Indonesia, Kazajstán, Rusia, Sudáfrica, Tailandia y Ucrania.

[29] Una medida se define como línea arancelaria de nivel HS4 si está sujeta a una restricción cuantitativa (contingente o prohibición de exportación), un impuesto de exportación o un proceso de licencias de exportación no automáticas; véase Dirección General de Comercio, Informe anual sobre materias primas correspondiente a 2009, http://trade.ec.europa.eu/doclib/docs/2010/june/tradoc\_146207.pdf.

[30] Salvo cuando las disposiciones se negociaban en protocolos de adhesión a la OMC, como en el caso de China y Rusia para una serie de materias primas.

[31] Según el Informe sobre el empleo en Europa de 2010 (p. 165), en 2009 el empleo en el sector de los servicios en la UE ascendió al 70,4 %.

[32] Véase el informe de Copenhagen Economics Impacts of EU outward FDI (El impacto de la IED de la UE), de 20 de mayo de 2010, http://trade.ec.europa.eu/doclib/docs/2010/june/tradoc\_146270.pdf.

[33] COM(2010) 343 final, de 7.7.2010; http://trade.ec.europa.eu/doclib/docs/2010/july/tradoc\_146307.pdf.

[34] La norma pertinente sería ISO/CEI 15408, que se complementa mediante un Acuerdo de reconocimiento de criterios comunes para regular el reconocimiento mutuo de los certificados de seguridad de las tecnologías de la información.

[35] En esta cifra solo se incluyen las restricciones de exportación sobre las importaciones de materias primas agrícolas e industriales, que solo representan un tercio de las importaciones totales de materias primas de la UE (11 % de las importaciones totales de la UE). Los otros dos tercios de las importaciones de materias primas de la UE corresponden a materias primas energéticas (el 23 % de las importaciones totales de la UE). Si bien aún se están compilando estadísticas detalladas respecto a las restricciones a la exportación de materias primas energéticas, es evidente que se producen tales restricciones en una serie de países productores de energía clave. Un ejemplo significativo a este respecto es Rusia, donde existe un derecho de exportación del 30 % sobre el gas, que afecta a 13 100 millones de euros de las importaciones de gas de la UE (el 28 % de las importaciones totales de la UE de gas).

[36] Estos cálculos, basados en los flujos comerciales existentes, también están afectados por otros factores que suelen subestimar el valor real del «comercio potencialmente afectado». Por ejemplo, cuanto mayor sea el obstáculo al comercio en cuestión, menores serán los flujos comerciales «afectados» observados. En el caso extremo de una prohibición de exportación o de importación, no se observará ningún comercio y no habrá ningún efecto en la medición del «comercio potencialmente afectado», aunque en realidad el impacto económico de tal obstáculo es muy importante. Por tanto, esta medida puede tender a dar más peso a los obstáculos menores y a subestimar la importancia de medidas más restrictivas.

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