Source: EURLEX
Language: es
Format: md

CONCLUSIONES DEL ABOGADO GENERAL

SR. MACIEJ SZPUNAR

presentadas el 3 de mayo de 2017 (
[1](#t-ECR_62016CC0231_ES_01-E0001)
)

Asunto C‑231/16

Merck KGaA

contra

Merck & Co. Inc.,

Merck Sharp & Dohme Corp,

MSD Sharp & Dohme GmbH

[Petición de decisión prejudicial planteada por el Landgericht Hamburg (Tribunal Regional de lo Civil y Penal de Hamburgo, Alemania)]

«Procedimiento prejudicial — Marca de la Unión Europea — Reglamento (CE) n.o 207/2009 — Litispendencia — Artículo 109, apartado 1 — Acciones simultáneas sobre la base de una marca de la Unión Europea y de una marca nacional — Concepto de “las mismas partes” — Sociedades vinculadas económicamente que utilizan la misma marca — Concepto de “los mismos hechos” — Utilización del nombre “Merck” en sitios de Internet y en plataformas en línea — Acción basada en una marca nacional seguida por una acción basada en una marca de la Unión Europea — Falta de competencia parcial del tribunal ante el que se presentó la segunda demanda por lo que respecta a una parte del territorio de la Unión»

Introducción

| 1. | La petición de decisión prejudicial planteada en el presente asunto ofrece por primera vez al Tribunal de Justicia la oportunidad de interpretar la regla de litispendencia prevista en el artículo 109, apartado 1, del Reglamento (CE) n.o 207/2009, ( [2](#t-ECR_62016CC0231_ES_01-E0002) ) aplicable en el caso de acciones simultáneas promovidas sobre la base de marcas de la Unión Europea y de marcas nacionales. |

| 2. | La presente petición de decisión prejudicial —que no constituye más que un episodio de la batalla jurídica librada entre dos empresas de renombre mundial por el uso del nombre «Merck»— ha sido planteada en el marco de una acción por violación de marca que presentó la sociedad Merck KGaA ante un órgano jurisdiccional alemán, en su calidad de tribunal de marcas de la Unión. |

| 3. | La sociedad demandante solicita que se prohíba a las tres demandadas en el procedimiento principal —Merck & Co. Inc., Merck Sharp & Dohme Corp y MSD Sharp & Dohme GmbH— utilizar el término «Merck», protegido por una marca de la Unión, en los sitios de Internet accesibles desde la Unión Europea así como en las plataformas en línea Facebook, Twitter y Youtube. |

| 4. | En el momento de incoarse el procedimiento ante el órgano jurisdiccional alemán, ya se hallaba pendiente ante un tribunal del Reino Unido una demanda entre estas mismas sociedades, con excepción de una de las demandadas. Dicha demanda paralela tiene por objeto, en particular, una acción por violación de marca por el uso en Internet del término «Merck», contenido en las marcas nacionales. |

| 5. | El núcleo del problema que se suscita en el presente asunto radica en la interpretación de los requisitos de aplicación del artículo 109, apartado 1, letra a), del Reglamento n.o 207/2009 en el supuesto de que el tribunal ante el que se presentó la primera demanda deba resolver, sobre la base de marcas nacionales, el litigio sobre la violación de una marca en el territorio de un Estado miembro, mientras que el tribunal ante el que se presentó la segunda demanda es un tribunal de marcas de la Unión con competencia en toda la Unión. |

Marco jurídico

| 6. | El artículo 109, apartado 1, del Reglamento n.o 207/2009 dispone:  «Cuando se promuevan acciones por violación de marca, por los mismos hechos y entre las mismas partes, ante tribunales de Estados miembros diferentes, ante uno de ellos sobre la base de una marca [de la Unión] y ante el otro sobre la base de una marca nacional:   | a) | el tribunal al que se haya acudido en segundo lugar deberá, incluso de oficio, inhibirse a favor de la jurisdicción a la que se haya acudido en primer lugar cuando las marcas de que se trate sean idénticas y válidas para productos o servicios idénticos. El tribunal que deba inhibirse podrá suspender el juicio cuando medie impugnación de la competencia del otro tribunal; |  | b) | el tribunal al que se haya acudido en segundo lugar podrá suspender el juicio cuando las marcas de que se trate sean idénticas y válidas para productos o servicios similares, así como cuando las marcas de que se trate sean similares y válidas para productos o servicios idénticos o similares.» | |

Litigio principal

| 7. | La demandante en el litigio principal es la sociedad que encabeza el grupo alemán Merck, que desarrolla sus actividades en el sector químico y farmacéutico; su historia se remonta al siglo XVII. |

| 8. | Las demandadas en el litigio principal, dos sociedades estadounidenses y la filial alemana de una de ellas, pertenecen al grupo Merck & Co (Merck Sharp & Dohme), que es una de las mayores empresas farmacéuticas mundiales. Históricamente, este grupo procede de la antigua filial estadounidense del grupo alemán Merck. Desde 1919, ambos grupos son totalmente distintos en el plano económico. |

| 9. | A raíz de esta escisión, se concluyeron varios acuerdos de coexistencia entre el grupo alemán y el grupo estadounidense en lo que respecta a la utilización de las marcas que protegen el nombre «Merck». Uno de ellos es el acuerdo de 1 de enero de 1970, celebrado entre la demandante en el procedimiento principal y Merck & Co. |

| 10. | La demandante en el litigio principal es titular de varias marcas que protegen ese nombre, entre ellas marcas nacionales protegidas en el Reino Unido y la marca denominativa de la Unión «Merck», registrada para productos de las clases 5, 9, 16, y para servicios de la clase 42 en el sentido del Arreglo de Niza relativo a la Clasificación Internacional de Productos y Servicios para el Registro de las Marcas, de 15 de junio de 1957, en su versión revisada y modificada. |

| 11. | Las demandadas en el procedimiento principal explotan varios sitios de Internet que utilizan el nombre «Merck». La información difundida por estos sitios de Internet es igual con independencia de la región geográfica de destino, de modo que los mismos contenidos son accesibles en todo el mundo, y por tanto también en toda la Unión. Las demandadas en el procedimiento principal han establecido asimismo otras modalidades de presencia en Internet, en concreto en las plataformas en línea Facebook, Twitter y Youtube. |

| 12. | El 8 de marzo de 2013, la demandante en el procedimiento principal presentó ante la High Court of Justice (England and Wales), Chancery Division [Tribunal Superior de Justicia (Inglaterra y Gales), Sala de lo Mercantil, Reino Unido] una demanda contra las dos primeras demandadas en el litigio principal y otras tres sociedades del mismo grupo. Dicha demanda versa, por una parte, sobre la vulneración del acuerdo de 1 de enero de 1970 y, por otra parte, sobre la violación de marcas nacionales y de marcas internacionales protegidas en el Reino Unido, como consecuencia de la utilización por las demandadas del nombre «Merck» en Internet. |

| 13. | El 11 de marzo de 2013, la demandante en el procedimiento principal interpuso también ante el órgano jurisdiccional remitente, el Landgericht Hamburg (Tribunal Regional de lo Civil y Penal de Hamburgo, Alemania), un recurso por violación de la marca de la Unión «Merck» contra las demandadas en el procedimiento principal por el uso del nombre «Merck» en sus sitios de Internet y en las plataformas Facebook, Twitter y Youtube. |

| 14. | Mediante escritos de 11 de noviembre de 2014 y de 12 de marzo, 10 de septiembre y 22 de diciembre de 2015, la demandante en el procedimiento principal desistió de su demanda por lo que respecta al territorio del Reino Unido. Las demandadas en el procedimiento principal se opusieron a este desistimiento. |

| 15. | Las demandadas estiman que el recurso pendiente ante el órgano jurisdiccional remitente es inadmisible a la luz del artículo 109, apartado 1, letra a), del Reglamento n.o 207/2009, cuando menos por lo que se refiere al motivo basado en la violación de la marca de la Unión de la demandante en el ámbito de toda la Unión. A su juicio, el desistimiento parcial formulado por la demandante carece de efectos a este respecto. |

| 16. | La demandante sostiene, por su parte, que en la medida en que, en el segundo procedimiento, invoca los derechos que le confiere la marca de la Unión, válidos en toda la Unión, no resulta aplicable el artículo 109, apartado 1, letra a), del Reglamento n.o 207/2009 y que, en cualquier caso, tal precepto no es ya aplicable en virtud de su desistimiento parcial por lo que respecta al territorio del Reino Unido. |

| 17. | El órgano jurisdiccional remitente alberga dudas acerca de la interpretación del artículo 109, apartado 1, letra a), del Reglamento n.o 207/2009 habida cuenta de las circunstancias del caso de autos. Se inclina por considerar que los dos procedimientos en cuestión coinciden y que el tenor de esa disposición no permite una inhibición por incompetencia parcial, limitada a un solo Estado miembro. Además, duda si procede aplicar el artículo 109, apartado 1, letra a), del Reglamento n.o 207/2009 o aplicar el apartado 1, letra b), de ese mismo artículo, destacando que la marca de la Unión que ha sido invocada ante él abarca una lista de productos y servicios más amplia que la de la marca nacional invocada ante el tribunal del Reino Unido. |

Cuestiones prejudiciales y procedimiento ante el Tribunal de Justicia

| 18. | En estas circunstancias, el Landgericht Hamburg (Tribunal Regional de lo Civil y Penal de Hamburgo) decidió suspender el procedimiento y plantear al Tribunal de Justicia las cuestiones prejudiciales siguientes:   | «1) | ¿Debe interpretarse el concepto de “los mismos hechos” del artículo 109, apartado 1, letra a), del [Reglamento n.o 207/2009] en el sentido de que cumple dicho requisito el mantenimiento y explotación de una página web —en un mismo dominio, idénticamente accesible en todo el mundo y, por tanto, también en toda la Unión— en relación con la cual se han ejercitado acciones por violación de marca entre las mismas partes ante órganos jurisdiccionales de distintos Estados miembros: ante uno de ellos, por violación de una marca de la Unión Europea y, ante el otro, por violación de una marca nacional? |  | 2) | ¿Debe interpretarse el concepto de “los mismos hechos” del artículo 109, apartado 1, letra a), del [Reglamento n.o 207/2009] en el sentido de que cumple dicho requisito el mantenimiento y explotación de contenidos —idénticamente accesibles en Internet en todo el mundo y, por tanto, también en toda la Unión, en los dominios “facebook.com”, “youtube.com” y/o “twitter.com”, en cada caso con los mismos nombres de usuario (referidos a los respectivos dominios “facebook.com”, “youtube.com” y/o “twitter.com”)— en relación con los cuales se han ejercitado acciones por violación de marca entre las mismas partes ante órganos jurisdiccionales de distintos Estados miembros: ante uno de ellos, por violación de una marca de la Unión Europea y, ante el otro, por violación de una marca nacional? |  | 3) | ¿Debe interpretarse el artículo 109, apartado 1, letra a), del [Reglamento n.o 207/2009], en el sentido de que el tribunal del Estado miembro “ante el que se presentó la segunda demanda” —en ejercicio de una “acción por violación” de una marca de la Unión cometida mediante el mantenimiento de una página web, en un mismo dominio, idénticamente accesible en todo el mundo y, por tanto, también en toda la Unión— y ante el cual se invocan, con arreglo a los artículos 97, apartado 2, y 98, apartado 1, letra a), del [Reglamento n.o 207/2009], hechos de violación cometidos o que intenten cometerse en el territorio de cualquier Estado miembro, solo debe inhibirse por lo que respecta al territorio del otro Estado miembro en el que se presentó la primera demanda por la violación de una marca nacional idéntica a la marca de la Unión invocada ante el “tribunal ante el que se presentó la segunda demanda”, y válida para productos idénticos, cometida mediante el mantenimiento y explotación de la misma página web idénticamente accesible en todo el mundo y, por tanto, también en toda la Unión, en el mismo dominio, y ello por razón de la doble identidad, o en ese caso el “tribunal ante el que se presentó la segunda demanda” debe declararse incompetente, en la medida de la doble identidad, respecto a todas las pretensiones formuladas ante él, en virtud de los artículos 97, apartado 2, y 98, apartado 1, letra a), del [Reglamento n.o 207/2009], en relación con los hechos de violación cometidos o que intenten cometerse en el territorio de cualquier Estado miembro, y, por tanto, en toda la Unión? |  | 4) | ¿Debe interpretarse el artículo 109, apartado 1, letra a), del [Reglamento n.o 207/2009] en el sentido de que el tribunal del Estado miembro “ante el que se presentó la segunda demanda” —en ejercicio de una “acción por violación” de una marca de la Unión cometida mediante el mantenimiento y explotación de contenidos idénticamente accesibles en Internet en todo el mundo y, por tanto, también en toda la Unión, en los dominios “facebook.com”, “youtube.com” y/o “twitter.com”, en cada caso con los mismos nombres de usuario (referidos a los respectivos dominios “facebook.com”, “youtube.com” y/o “twitter.com”)— y ante el cual se invocan, con arreglo a los artículos 97, apartado 2, y 98, apartado 1, letra a), del [Reglamento n.o 207/2009], hechos de violación cometidos o que intenten cometerse en el territorio de cualquier Estado miembro, debe inhibirse solo por lo que respecta al territorio del otro Estado miembro en el que se presentó la primera demanda por la violación de una marca [nacional] idéntica a la marca de la Unión invocada ante el “tribunal ante el que se presentó la segunda demanda”, y válida para productos idénticos, cometida mediante el mantenimiento y explotación de los mismos contenidos idénticamente accesibles en Internet en todo el mundo y, por tanto, también en toda la Unión, en los dominios “facebook.com”, “youtube.com” y/o “twitter.com”, en cada caso con los mismos nombres de usuario (referidos a los respectivos dominios “facebook.com”, “youtube.com” y/o “twitter.com”), y ello por razón de esta doble identidad, o en ese caso el “tribunal ante el que se presentó la segunda demanda” debe declararse incompetente, en la medida de la doble identidad, respecto a todas las pretensiones formuladas ante él, en virtud de los artículos 97, apartado 2, y 98, apartado 1, letra a), del [Reglamento n.o 207/2009], en relación con los hechos de violación cometidos o que intenten cometerse en el territorio de cualquier Estado miembro, y, por tanto, en toda la Unión? |  | 5) | ¿Debe interpretarse el artículo 109, apartado 1, letra a), del [Reglamento n.o 207/2009] en el sentido de que el desistimiento de una demanda —por violación de una marca de la Unión cometida mediante el mantenimiento de una página web, en un mismo dominio, idénticamente accesible en todo el mundo y, por tanto, también en toda la Unión— ante el tribunal del Estado miembro “ante el que se presentó la segunda demanda”, y ante el cual se formularon inicialmente, con arreglo a los artículos 97, apartado 2, y 98, apartado 1, letra a), del [Reglamento n.o 207/2009], pretensiones relativas a los hechos de violación cometidos o que intenten cometerse en el territorio de cualquier Estado miembro, por lo que respecta al territorio del Estado miembro en el que se presentó la “primera demanda” por la violación de una marca nacional idéntica a la marca de la Unión invocada ante el “tribunal ante el que se presentó la segunda demanda”, y válida para productos idénticos, cometida mediante el mantenimiento y explotación de la misma página web idénticamente accesible en todo el mundo y, por tanto, también en toda la Unión, en el mismo dominio, se opone a la declaración de incompetencia, con arreglo al artículo 109, apartado 1, letra a), del Reglamento n.o 207/2009, del “tribunal ante el que se presentó la segunda demanda” en la medida de la doble identidad? |  | 6) | ¿Debe interpretarse el artículo 109, apartado 1, letra a), del [Reglamento n.o 207/2009] en el sentido de que el desistimiento de una demanda —por violación de una marca de la Unión cometida mediante el mantenimiento y explotación de contenidos idénticamente accesibles en Internet en todo el mundo y, por tanto, también en toda la Unión, en los dominios “facebook.com”, “youtube.com” y/o “twitter.com”, en cada caso con los mismos nombres de usuario (referidos a los respectivos dominios “facebook.com”, “youtube.com” y/o “twitter.com”)— ante el tribunal del Estado miembro “ante el que se presentó la segunda demanda”, y ante el cual se formularon inicialmente, con arreglo a los artículos 97, apartado 2, y 98, apartado 1, letra a), del [Reglamento n.o 207/2009], pretensiones relativas a los hechos de violación cometidos o que intenten cometerse en el territorio de cualquier Estado miembro, por lo que respecta al territorio del Estado miembro en el que se presentó la “primera demanda” por la violación de una marca nacional idéntica a la marca de la Unión invocada ante el “tribunal ante el que se presentó la segunda demanda”, y válida para productos idénticos, cometida mediante el mantenimiento y explotación de los mismos contenidos idénticamente accesibles en Internet en todo el mundo y, por tanto, también en toda la Unión, en los dominios “facebook.com”, “youtube.com” y/o “twitter.com”, en cada caso con los mismos nombres de usuario (referidos a los respectivos dominios “facebook.com”, “youtube.com” y/o “twitter.com”), se opone a la declaración de incompetencia, con arreglo al artículo 109, apartado 1, letra a), del [Reglamento n.o 207/2009], del “tribunal ante el que se presentó la segunda demanda” en la medida de la doble identidad? |  | 7) | ¿Debe interpretarse el artículo 109, apartado 1, letra a), del [Reglamento n.o 207/2009] en el sentido de que la expresión “cuando las marcas de que se trate sean idénticas y válidas para productos o servicios idénticos”, en caso de identidad de las marcas, solo implica la incompetencia del “tribunal ante el que se presentó la segunda demanda” en la medida en que la marca de la Unión y la correspondiente marca nacional estén registradas para los mismos productos y/o servicios, o el “tribunal ante el que se presentó la segunda demanda” es totalmente incompetente, aun cuando la marca de la Unión invocada ante el mismo tribunal esté protegida también para otros productos y/o servicios, no protegidos por la marca nacional, y para los que sea previsible que resulten afectados por actos idénticos o similares a los actos controvertidos?» | |

| 19. | La resolución de remisión fue recibida en la Secretaría del Tribunal de Justicia el 25 de abril de 2016. Formularon observaciones escritas las partes del procedimiento principal y la Comisión Europea. Las partes del procedimiento principal y la Comisión Europea participaron en la vista, que se celebró el 15 de febrero de 2017. |

Análisis

Observaciones preliminares

| 20. | La petición de decisión prejudicial planteada en el presente asunto brinda al Tribunal de Justicia la oportunidad de pronunciarse sobre varios aspectos inéditos de la regla de litispendencia aplicable en el Derecho de marcas de la Unión, que se prevé en el artículo 109, apartado 1, del Reglamento n.o 207/2009. |

| 21. | En primer lugar, tal como se desprende de las observaciones escritas de la Comisión y de los debates entre las partes que tuvieron lugar en la vista, los hechos descritos en la resolución de remisión suscitan dudas en cuanto al requisito de la identidad de las partes. En efecto, la demanda ante el órgano jurisdiccional remitente se presentó contra la filial alemana del grupo estadounidense, que no es parte demandada en el primer procedimiento. Considero que procede examinar este punto —aunque no se mencione en las cuestiones prejudiciales— a fin de ilustrar al órgano jurisdiccional remitente sobre todos los aspectos pertinentes del artículo 109, apartado 1, del Reglamento n.o 207/2009. |

| 22. | En segundo lugar, analizaré el problema central del presente asunto, que se refiere a la interpretación del requisito de la identidad de las acciones en el sentido del artículo 109, apartado 1, letra a), del Reglamento n.o 207/2009. Este análisis tratará asimismo de la obligación del tribunal ante el que se presentó la segunda demanda de inhibirse parcialmente por lo que respecta a una parte del territorio de la Unión (cuestiones prejudiciales primera a cuarta). |

| 23. | En tercer lugar, aunque las respuestas a las cuestiones precedentes deberían permitir al órgano jurisdiccional remitente resolver la cuestión de la excepción de litispendencia, examinaré con carácter subsidiario los otros dos puntos de la petición de decisión prejudicial. Se refieren, por una parte, a la toma en consideración del desistimiento parcial para apreciar la situación de litispendencia (cuestiones prejudiciales quinta y sexta) y, por otra, a la delimitación entre las letras a) y b) del artículo 109, apartado 1, del Reglamento n.o 207/2009 (séptima cuestión prejudicial). |

La regla de litispendencia prevista en el artículo 109, apartado 1, letra a), del Reglamento n.o 207/2009

| 24. | El artículo 94, apartado 1, del Reglamento n.o 207/2009 se remite con carácter general a lo dispuesto en el Reglamento (CE) n.o 44/2001. ( [3](#t-ECR_62016CC0231_ES_01-E0003) ) |

| 25. | Esta remisión se efectúa sin perjuicio de ciertas reglas específicas. El artículo 109, apartado 1, del Reglamento n.o 207/2009 establece una de esas reglas específicas en materia de litispendencia de acciones civiles simultáneas sobre la base de marcas de la Unión y de marcas nacionales. |

| 26. | Esta regla encuentra su justificación en la coexistencia entre la marca de la Unión y las marcas nacionales, rasgo característico del sistema de protección de las marcas en la Unión. |

| 27. | El objetivo de la regla establecida en el artículo 109, apartado 1, del Reglamento n.o 207/2009 coincide esencialmente con el de las reglas de litispendencia recogidas en el artículo 27 del Reglamento Bruselas I. ( [4](#t-ECR_62016CC0231_ES_01-E0004) ) Dicho objetivo consiste en evitar que se dicten sentencias contradictorias a raíz de acciones simultáneas en las que estén implicadas las mismas partes y que tengan el mismo objeto y la misma causa. ( [5](#t-ECR_62016CC0231_ES_01-E0005) ) |

| 28. | No obstante, en el artículo 109, apartado 1, del Reglamento n.o 207/2009 la problemática de la litispendencia se trata en un contexto muy limitado, a saber, el de dos acciones por violación paralelas, una ejercitada sobre la base de una marca de la Unión y otra sobre la base de una marca nacional idéntica. |

| 29. | Así, al tratarse de una normativa inspirada de modo directo en las reglas de litispendencia contenidas en el Convenio de Bruselas, ( [6](#t-ECR_62016CC0231_ES_01-E0006) ) posteriormente reproducidas en el Reglamento Bruselas I, la jurisprudencia del Tribunal de Justicia relativa a la interpretación de estas últimas conserva todo su interés. ( [7](#t-ECR_62016CC0231_ES_01-E0007) ) |

| 30. | Esta afirmación se ve corroborada por el hecho de que el Reglamento n.o 207/2009 no contempla todas las situaciones de litispendencia que afecten a una marca de la Unión. Las acciones paralelas promovidas ante órganos jurisdiccionales de distintos Estados miembros sobre la base de una misma marca de la Unión están sometidas a las reglas de litispendencia establecidas en el Reglamento Bruselas I (o, en el caso de las acciones ejercitadas a partir del 10 de enero de 2015, el Reglamento n.o 1215/2012). ( [8](#t-ECR_62016CC0231_ES_01-E0008) ) |

| 31. | De ello se deduce que el concepto de litispendencia en el que se basa el artículo 109, apartado 1, del Reglamento n.o 207/2009 debe ser necesariamente el mismo que aquel en que se basa el artículo 27, apartado 1, del Reglamento Bruselas I. |

| 32. | Los conceptos utilizados en el artículo 27 del Reglamento Bruselas I para determinar una situación de litispendencia son autónomos de los conceptos análogos preexistentes en el Derecho nacional. ( [9](#t-ECR_62016CC0231_ES_01-E0009) ) |

| 33. | El Tribunal de Justicia ha interpretado el concepto de litispendencia aplicando un criterio que comprende tres elementos: la identidad de las partes, la identidad de la causa y la identidad del objeto de las demandas. A este respecto, el Tribunal de Justicia se ha apoyado en los términos del artículo 21 del Convenio de Bruselas, en la versión francesa y en otras versiones lingüísticas, prescindiendo de que las versiones alemana e inglesa no distinguen los conceptos de «objeto» y de «causa» de las demandas. ( [10](#t-ECR_62016CC0231_ES_01-E0010) ) |

| 34. | La interpretación del artículo 109, apartado 1, letra a), del Reglamento n.o 207/2009 plantea un problema lingüístico similar. En efecto, la versión inglesa del artículo 109, apartado 1, letra a), del Reglamento n.o 207/2009 utiliza la misma expresión que la empleada en el artículo 27, apartado 1, del Reglamento Bruselas I, ( [11](#t-ECR_62016CC0231_ES_01-E0011) ) mientras que en francés y en alemán esas dos disposiciones usan términos diferentes. ( [12](#t-ECR_62016CC0231_ES_01-E0012) ) |

| 35. | Pues bien, habida cuenta de que se trata claramente de una norma inspirada en las reglas de litispendencia formuladas en el marco del Convenio de Bruselas, a mi juicio procede hacer caso omiso de esta divergencia lingüística. Al interpretar el artículo 109, apartado 1, del Reglamento n.o 207/2009, debe partirse de la hipótesis de que este precepto se basa en el mismo concepto de litispendencia que el artículo 27, apartado 1, del Reglamento Bruselas I — incorporando el criterio en tres niveles referentes a la identidad de las partes, de la causa y del objeto de las demandas. ( [13](#t-ECR_62016CC0231_ES_01-E0013) ) |

| 36. | La diferencia entre las reglas de litispendencia del citado artículo 109 y las del Reglamento Bruselas I resulta del hecho de que, en el primer caso, el requisito de la identidad de las demandas se cumple, pese a sus fundamentos jurídicos formalmente distintos —al haberse interpuesto una de ellas sobre la base de una marca de la Unión y la otra sobre la base de una marca nacional—, cuando las marcas de que se trata son idénticas y válidas para los mismos productos o servicios. |

Sobre la identidad de las partes

| 37. | De la resolución de remisión se desprende que, en el segundo procedimiento incoado en el caso de autos, interviene una demandada que no participó en el primer procedimiento, a saber, la filial alemana del grupo al que pertenecen las dos primeras demandadas en el litigio principal. |

| 38. | Por consiguiente, debe examinarse si estas dos acciones tienen las mismas partes. |

| 39. | En efecto, cuando las partes de los procedimientos paralelos solo coinciden parcialmente, el tribunal ante el que se presenta la segunda demanda únicamente está obligado a inhibirse en la medida en que las partes de los dos procedimientos son las mismas, y pueden continuar el procedimiento entre las demás partes. ( [14](#t-ECR_62016CC0231_ES_01-E0014) ) |

| 40. | En principio, para que haya identidad de partes es preciso que se trate de las mismas personas. |

| 41. | Sin embargo, en ciertos supuestos excepcionales, este requisito puede concurrir aunque las partes de los procedimientos paralelos sean personas distintas. |

| 42. | En efecto, el Tribunal de Justicia ha admitido que no cabe excluir que los intereses de las dos partes puedan considerarse hasta tal punto idénticos e indisociables, en relación con el objeto de dos litigios, que deban considerarse como una sola y misma parte a efectos de la aplicación de las reglas de litispendencia. ( [15](#t-ECR_62016CC0231_ES_01-E0015) ) |

| 43. | A mi juicio, este supuesto excepcional se da cuando dos acciones por violación paralelas —como las del caso de autos— se refieren a un mismo signo utilizado por sociedades económicamente vinculadas. |

| 44. | En efecto, en el ámbito de un grupo de sociedades, el control de los derechos de propiedad intelectual, incluidos los derechos de marca, ha de atribuirse a una de estas personas jurídicas, a menudo a la sociedad que encabeza el grupo, aun cuando, en la práctica, los signos pueden ser utilizados de manera homogénea por todas las compañías del grupo. |

| 45. | En estas circunstancias, los intereses de las sociedades de que se trate, aunque sean personas jurídicas distintas, se caracterizan por tal grado de unidad que dichas sociedades pueden ser consideradas como una única parte a efectos del objetivo de evitar sentencias contradictorias en materia de marcas. ( [16](#t-ECR_62016CC0231_ES_01-E0016) ) |

| 46. | Por lo tanto, estimo que, en las circunstancias del caso de autos, dos acciones paralelas por violación de marca, una de ellas ejercitada contra la sociedad matriz y la otra contra esa misma sociedad y su filial, debe considerarse que se han promovido entre las mismas partes cuando dichas acciones tengan por objeto el uso del mismo signo por sociedades vinculadas económicamente. Evidentemente, corresponderá al juez nacional aplicar estas consideraciones al litigio principal. |

Sobre la identidad de las acciones por violación

| 47. | Tal como ya he señalado, el artículo 109, apartado 1, del Reglamento n.o 207/2009 se basa en el mismo concepto de litispendencia que el artículo 27, apartado 1, del Reglamento Bruselas I. |

| 48. | De la jurisprudencia relativa a este último Reglamento se desprende que las demandas incluidas en el ámbito de aplicación de una regla de litispendencia deben tener la misma «causa», esto es, el mismo fundamento fáctico y jurídico, ( [17](#t-ECR_62016CC0231_ES_01-E0017) ) y el mismo «objeto», es decir, han de perseguir la misma finalidad. ( [18](#t-ECR_62016CC0231_ES_01-E0018) ) |

| 49. | Así, las demandas no deben ser «idénticas» en el sentido estricto de la palabra, sino que deben coincidir en cuanto a su causa y objeto. ( [19](#t-ECR_62016CC0231_ES_01-E0019) ) |

| 50. | En mi opinión, el artículo 109, apartado 1, letra a), del Reglamento n.o 207/2009 se basa en los mismos elementos, por cuanto establece que se aplica a las acciones por violación promovidas por los mismos hechos y sobre la base de marcas idénticas, nacionales y de la Unión. |

| 51. | En el presente asunto, en lo que respecta a la causa de las acciones, de la resolución de remisión se desprende que las dos demandas se basan sobre fundamentos jurídicos asimilables a efectos de la regla de litispendencia prevista en el artículo 109, apartado 1, letra a), del Reglamento n.o 207/2009, a saber, sobre los derechos exclusivos derivados de las marcas nacionales y de una marca de la Unión idénticas. |

| 52. | Además, los dos procedimientos versan sobre elementos fácticos que coinciden en cierta manera, por cuanto se refieren al uso del signo «Merck» en los mismos sitios de Internet. |

| 53. | Las dificultades interpretativas inherentes al presente litigio se refieren al elemento territorial de las demandas. |

| 54. | En efecto, aunque las dos demandas persiguen que se prohíba el uso del mismo signo, el alcance de la apreciación de la violación en esas dos acciones y los efectos territoriales de las prohibiciones solo coinciden parcialmente. |

| 55. | Así, en las circunstancias del caso de autos, la competencia del tribunal ante el que se presentó la primera demanda sobre la base de la marca nacional se limita al territorio del Reino Unido, mientras que la segunda demanda se presentó ante un tribunal de marcas de la Unión, con arreglo al artículo 97, apartados 1 a 4, del Reglamento n.o 207/2009, que es competente para examinar la existencia de actos de violación en el territorio de cualquier Estado miembro y para adoptar una prohibición que se extienda a toda la Unión. |

| 56. | ¿Qué repercusiones tiene esta diferencia sobre la apreciación de la identidad de la causa y del objeto en las dos demandas? |

| 57. | Sobre este punto, las opiniones de las partes difieren. La demandante en el litigio principal estima que, por el diferente alcance territorial de las dos acciones, no pueden considerarse idénticas. Las demandadas en el procedimiento principal sostienen, por su parte, que en la situación de que se trata existen dos acciones idénticas a efectos de la aplicación del artículo 109, apartado 1, letra a), del Reglamento n.o 207/2009. |

| 58. | La Comisión indica, a su vez, que el requisito de la identidad de los «hechos» debe referirse a una violación de las mismas marcas en el territorio de los mismos Estados miembros. En su opinión, la expresión «los mismos hechos» debe entenderse, en el contexto del artículo 109, apartado 1, letra a), del Reglamento n.o 207/2009, en el sentido de que se refiere a dos demandas que invocan no solo la violación de marcas idénticas, sino también en el mismo territorio. |

| 59. | Debo señalar que la cuestión suscitada por el presente litigio se inscribe en el marco de un debate que ha dividido a la doctrina en dos posiciones. |

| 60. | Según la primera posición, el artículo 109, apartado 1, letra a), del Reglamento n.o 207/2009 se opone a una segunda acción por violación relativa a una marca idéntica, con independencia de los aspectos territoriales de las dos demandas. En otras palabras, esta disposición exige que el tribunal ante el que se presente la segunda demanda sobre la base de una marca de la Unión se inhiba, incluso en el supuesto de que la primera acción esté basada en la marca nacional y tenga por objeto, por tanto, la apreciación de una violación limitada al territorio del Estado miembro de que se trate. ( [20](#t-ECR_62016CC0231_ES_01-E0020) ) |

| 61. | Según la segunda posición, dos actos de violación de marca que son objeto de acciones simultáneas sobre la base de una marca nacional, por una parte, y una marca de la Unión, por otra, solo son idénticos cuando los hechos se refieren al mismo territorio. El tribunal de marcas de la Unión no está obligado a inhibirse en caso de que el ámbito territorial del litigio del que conoce sea mayor que el del litigio que sustancia el órgano jurisdiccional nacional ante el que se presentó la primera demanda. ( [21](#t-ECR_62016CC0231_ES_01-E0021) ) La misma duda acerca de las dos interpretaciones a las que se presta el artículo 109, apartado 1, letra a), del Reglamento n.o 207/2009 se refleja igualmente en ciertas sentencias nacionales. ( [22](#t-ECR_62016CC0231_ES_01-E0022) ) |

| 62. | Estas dos posiciones coinciden en admitir que la formulación del artículo 109, apartado 1, letra a), del Reglamento n.o 207/2009 es problemática. Si se entiende en sentido amplio, da lugar a una laguna en la tutela judicial del titular de una marca de la Unión. Este no podría presentar una demanda para la protección de sus derechos a escala europea, como consecuencia de la existencia de una demanda simultánea sobre la base de la marca nacional pendiente ante un órgano jurisdiccional con competencia para pronunciarse sobre la violación cometida únicamente en el territorio de un solo Estado miembro. ( [23](#t-ECR_62016CC0231_ES_01-E0023) ) |

| 63. | A mi parecer, para disipar esta duda interpretativa, conviene tomar en consideración el sistema de la disposición de que se trata. |

| 64. | La finalidad perseguida por el artículo 109, apartado 1, del Reglamento n.o 207/2009 resulta de la articulación entre dos principios, esto es, por un lado, el carácter unitario de la marca de la Unión y, por otro, la coexistencia de dicha marca con las marcas nacionales, que implica la necesidad de evitar sentencias contradictorias. |

| 65. | La relación entre estos principios se desprende de los objetivos expuestos en los considerandos 16 y 17 del Reglamento n.o 207/2009. Conforme a dichos considerandos, los efectos de las resoluciones sobre validez y violación de marcas de la Unión deben extenderse al conjunto de la Unión. Conviene, además, evitar que se dicten sentencias contradictorias a raíz de acciones que hayan sido ejercidas por los mismos hechos sobre la base de una marca de la Unión y en marcas nacionales paralelas. ( [24](#t-ECR_62016CC0231_ES_01-E0024) ) |

| 66. | Pues bien, la articulación de estos dos objetivos se vería comprometida si el artículo 109, apartado 1, letra a), del Reglamento n.o 207/2009 debiera interpretarse en sentido amplio, en el sentido de que impide que el titular de una marca de la Unión se beneficie del efecto paneuropeo de dicha marca, en razón de la existencia de una acción simultánea incoada sobre la base de una marca nacional y relativa a la violación de la marca en un territorio más limitado. Es cierto que tal interpretación contribuiría a promover el objetivo consistente en evitar sentencias contradictorias, pero pondría en peligro el objetivo de garantizar que los efectos de las resoluciones sobre la violación de una marca de la Unión se extiendan al conjunto de la Unión. |

| 67. | Por el contrario, el equilibrio entre esos dos objetivos puede asegurarse plenamente interpretando el artículo 109, apartado 1, letra a), del Reglamento n.o 207/2009 en el sentido de que solo es aplicable a las acciones paralelas cuyos elementos territoriales coinciden. En efecto, una interpretación en ese sentido garantiza, por una parte, que el titular de una marca de la Unión pueda proteger sus derechos a escala europea, incluso ante una acción simultánea promovida sobre la base de una marca nacional, y, por otra parte, permite también evitar sentencias contradictorias, en la medida en que las competencias territoriales de los tribunales ante los que se presentan simultáneamente demandas basadas en marcas nacionales y marcas de la Unión pueden delimitarse con claridad. |

| 68. | En consecuencia, en caso de que la primera demanda esté basada en una marca nacional y tenga por objeto una violación en el territorio del Estado miembro de que se trate y la segunda demanda se base en una marca de la Unión y tenga por objeto la violación en ese Estado miembro pero también en otras zonas del territorio de la Unión, considero que estas dos demandas solo coinciden parcialmente en lo que respecta a la violación en el territorio en el que dicha marca nacional está protegida. |

| 69. | En mi opinión, esta apreciación es respaldada por el enfoque más general en el que se basa la aplicación del artículo 27 del Reglamento Bruselas I. |

| 70. | En el contexto del artículo 27 de dicho Reglamento, la identidad de causa y de objeto debe examinarse sobre todo a la luz de los efectos potenciales de la resolución que en su día dicte el tribunal ante el que se presenta la primera demanda. Así, es necesario preguntarse si la parte del primer procedimiento tendría todavía algo que ganar, en el segundo procedimiento, después de haber obtenido en el primero un pronunciamiento favorable o desfavorable. ( [25](#t-ECR_62016CC0231_ES_01-E0025) ) |

| 71. | Por consiguiente, una inhibición por litispendencia solo es procedente cuando los efectos potenciales de las sentencias de los dos procedimientos se solapan. Si este principio es válido para el artículo 27 del Reglamento Bruselas I, también debe serlo para el artículo 109, apartado 1, letra a), del Reglamento n.o 207/2009. ( [26](#t-ECR_62016CC0231_ES_01-E0026) ) |

| 72. | Pues bien, en el supuesto de que —como ocurre en el presente asunto— el tribunal ante el que se presente la primera demanda decida sobre la violación de una marca nacional, el pronunciamiento favorable obtenido en el primer litigio no ofrecería al titular de la marca de la Unión una protección tan amplia como la solicitada en el segundo procedimiento sobre la base de la marca de la Unión. |

| 73. | Ciertamente, el artículo 109, apartado 1, letra a), del Reglamento n.o 207/2009 persigue asimismo evitar una situación en la que el titular de marcas paralelas —una marca de la Unión y una marca nacional idéntica— pueda acudir a dos órganos jurisdiccionales de Estados miembros distintos alegando una misma violación. |

| 74. | Sin embargo, debo señalar que tal abuso procesal no puede presumirse. En particular, no cabe excluir que el titular de marcas paralelas pueda, en ciertas situaciones, verse obligado objetivamente a invocar sus derechos en dos procedimientos paralelos. Así parece suceder en el presente asunto, dado que la violación correspondiente al territorio del Reino Unido ha de examinarse junto con el litigio contractual que se deriva del acuerdo de coexistencia de 1 de enero de 1970. |

| 75. | Por último, la interpretación que propongo se ve respaldada, a mi juicio, por consideraciones aún más fundamentales, inspiradas en el principio de tutela judicial efectiva consagrado por el artículo 47 de la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea. |

| 76. | A este respecto, soy consciente de que la invocación de la Carta de los Derechos Fundamentales no puede, en principio, dar lugar a una modificación del alcance de las reglas de litispendencia o de las reglas relativas a la determinación del tribunal competente en general. ( [27](#t-ECR_62016CC0231_ES_01-E0027) ) No obstante, en mi opinión, cuando una disposición pertinente admite dos interpretaciones posibles, procede elegir la que permita garantizar la solución inspirada en el principio de tutela judicial efectiva. Pues bien, si el artículo 109, apartado 1, letra a), del Reglamento n.o 207/2009 debiera interpretarse en el sentido de que exige al tribunal de marcas de la Unión que se inhiba en caso de que esté pendiente una demanda simultánea ante un órgano jurisdiccional que tenga una competencia territorial menos extensa, la tutela judicial de los derechos del titular de una marca de la Unión podría verse menoscabada. |

| 77. | Por todos estos motivos, considero que el artículo 109, apartado 1, letra a), del Reglamento n.o 207/2009 debe ser interpretado en el sentido de que el objeto y la causa de dos acciones por violación, la primera ejercida sobre la base de una marca nacional y relativa a una violación en el territorio de un Estado miembro, y la segunda promovida sobre la base de una marca de la Unión y referente a una violación en el conjunto de la Unión, solo coinciden parcialmente, en lo que respecta al territorio del Estado miembro en el que dicha marca nacional está protegida. |

Sobre una inhibición parcial, circunscrita a una parte del territorio de la Unión

| 78. | ¿Qué obligación incumbe, en virtud del artículo 109, apartado 1, letra a), del Reglamento n.o 207/2009, al tribunal ante el que se presentó la segunda demanda, en el supuesto de que las acciones por violación de marca solo coincidan parcialmente? |

| 79. | En principio, en caso de solapamiento parcial entre los dos procedimientos, el tribunal ante el que se presentó la segunda demanda solo está obligado a inhibirse en la medida en que resulte necesario para evitar esta coincidencia. ( [28](#t-ECR_62016CC0231_ES_01-E0028) ) |

| 80. | Ello supone, por supuesto, que tal inhibición parcial sea posible habida cuenta de la naturaleza del segundo procedimiento. |

| 81. | En este sentido, cabe observar que el Tribunal de Justicia ya ha enunciado los principios que permiten al tribunal de marcas de la Unión restringir, con carácter excepcional, los efectos territoriales de una sentencia dictada en una acción por violación, en concreto en dos supuestos: en primer lugar, en caso de que el demandante haya restringido el alcance territorial de su acción al ejercer su facultad discrecional de determinar el alcance de la acción y, en segundo lugar, en caso de que el tribunal de marcas de la Unión aprecie, con fundamento en los datos que en principio le debe presentar el demandado, que el uso del signo de que se trate no crea un riesgo de confusión con la marca de la Unión en una parte del territorio de la Unión definida con precisión. ( [29](#t-ECR_62016CC0231_ES_01-E0029) ) |

| 82. | Creo oportuno añadir un tercer supuesto de limitación del alcance territorial de la sentencia dictada con ocasión de una acción por violación de una marca de la Unión. Se trata del caso en que el tribunal de marcas de la Unión, ante el que se presentó la segunda demanda, debe inhibirse parcialmente a fin de delimitar el alcance de acciones simultáneas sobre la base de marcas nacionales y marcas de la Unión. |

| 83. | Además, estimo que la responsabilidad de delimitar la competencia territorial con objeto de evitar una situación de litispendencia no incumbe a las partes litigantes, sino al tribunal ante el que se presentó la segunda demanda. |

| 84. | Esta constatación se desprende tanto de la función de un tribunal en la determinación de su competencia territorial como del mecanismo de las reglas de litispendencia, que prevén la suspensión del procedimiento y luego una inhibición como consecuencia de la situación de litispendencia. Se refleja asimismo en el tenor del artículo 109, apartado 1, letra a), del Reglamento n.o 207/2009, que exige que el tribunal ante el que se presentó la segunda demanda se inhiba, incluso de oficio. |

| 85. | A la vista de lo que antecede, estimo que procede interpretar el artículo 109, apartado 1, letra a), del Reglamento n.o 207/2009 en el sentido de que, en caso de que las acciones simultáneas planteadas sobre la base de una marca nacional y una marca de la Unión coincidan parcialmente en lo que se refiere al territorio en el que la marca nacional está protegida, el tribunal de marcas de la Unión, cuando sea el órgano jurisdiccional ante el que se haya planteado el segundo procedimiento, debe inhibirse, incluso de oficio, de la parte de la demanda correspondiente al territorio para el que las acciones coinciden. |

Con carácter subsidiario, sobre las consecuencias del desistimiento parcial

| 86. | A la luz del análisis precedente, no es necesario responder a las cuestiones prejudiciales quinta a séptima. Las examinaré brevemente, con carácter subsidiario, para el caso de que el Tribunal de Justicia estime oportuno contestarlas. |

| 87. | Mediante las cuestiones prejudiciales quinta y sexta, que deben examinarse conjuntamente, el órgano jurisdiccional remitente pregunta, en sustancia, si un desistimiento parcial de la demandante del procedimiento principal, por lo que respecta a la violación en el territorio del Reino Unido, puede ser tomado en consideración a efectos de la aplicación del artículo 109, apartado 1, letra b), del Reglamento n.o 207/2009. |

| 88. | Con carácter preliminar, debo observar que las demandadas en el procedimiento principal señalan que dicho desistimiento carece de eficacia conforme a las normas procesales nacionales, en virtud de las cuales, para producir efectos unilateralmente, el desistimiento debe formularse antes de la vista. Ahora bien, se trata de una cuestión de Derecho procesal nacional, que no es competencia del Tribunal de Justicia. Por consiguiente, me limitaré a examinar los efectos del desistimiento desde el punto de vista del artículo 109, apartado 1, letra b), del Reglamento n.o 207/2009. |

| 89. | A este respecto, la demandante en el procedimiento principal sostiene que el desistimiento en el presente asunto elimina el solapamiento de los dos procedimientos, de manera que no existe ya una situación de litispendencia. Las demandadas en el litigio principal alegan, por su parte, que la situación de litispendencia debe apreciarse al inicio del procedimiento, de manera que el desistimiento acaecido en el curso del mismo no puede tenerse en cuenta. |

| 90. | A mi entender, el Tribunal de Justicia no ha tenido aún ocasión de pronunciarse sobre las consecuencias de un desistimiento para la aplicación de las reglas de litispendencia. ( [30](#t-ECR_62016CC0231_ES_01-E0030) ) |

| 91. | Es cierto, sin duda, que dado que las reglas de litispendencia versan sobre la competencia del tribunal que conoce del asunto, la correspondiente decisión debe adoptarse, en principio, a la luz de la situación existente en el momento de la presentación de la demanda. |

| 92. | Sin embargo, esta consideración ha de conciliarse con el objetivo de las correspondientes normas que pretenden evitar sentencias contradictorias. A mi entender, cuando a raíz de un incidente sobrevenido durante el curso del procedimiento, no exista ya un riesgo de contradicción, deberá tenerse en cuenta esta circunstancia a efectos de la aplicación de las reglas de litispendencia. ( [31](#t-ECR_62016CC0231_ES_01-E0031) ) |

| 93. | Por consiguiente, considero que cuando, a raíz de un desistimiento parcial formulado válidamente en el marco del segundo procedimiento, las acciones por violación simultáneas no puedan ya considerarse idénticas, procede tenerlo en cuenta a efectos de la aplicación del artículo 109, apartado 1, letra a), del Reglamento n.o 207/2009. |

Con carácter subsidiario, sobre la identidad de los productos y servicios

| 94. | Mediante su séptima cuestión prejudicial, el órgano jurisdiccional remitente pretende que se distingan los supuestos previstos en el artículo 109, apartado 1, letras a) y b), del Reglamento n.o 207/2009. |

| 95. | Si bien la pertinencia de este aspecto no se explicita en la resolución de remisión, de las alegaciones de las partes del procedimiento principal se desprende un debate en torno a la cuestión de si el artículo 109, apartado 1, letra a), del Reglamento n.o 207/2009 se aplica cuando la marca de la Unión invocada ante el tribunal ante el que se presentó la segunda demanda está también registrada para productos y servicios complementarios con respecto a la marca nacional invocada en el primer procedimiento. |

| 96. | A este respecto, como observa acertadamente la Comisión, parece pertinente determinar si, a efectos de la aplicación del artículo 109, apartado 1, letra a), del Reglamento n.o 207/2009, en las demandas planteadas ante los dos órganos jurisdiccionales se invoca una violación de una marca nacional y una marca de la Unión, respectivamente, para los mismos productos y servicios. Si la violación relativa a productos o servicios complementarios únicamente se invoca ante el tribunal ante el que se presentó la segunda demanda, la causa de las dos demandas solo coincide de forma parcial, de modo que procede considerar una inhibición parcial. |

| 97. | Sin embargo, tal como he señalado antes, este aspecto no es pertinente si el Tribunal de Justicia adopta las respuestas que propongo a las cuatro primeras cuestiones prejudiciales. |

Conclusión

| 98. | A la luz de las consideraciones precedentes, propongo al Tribunal de Justicia responder a la petición de decisión prejudicial planteada por el Landgericht Hamburg (Tribunal Regional de lo Civil y Penal de Hamburgo, Alemania) de la forma siguiente:  «El artículo 109, apartado 1, letra a), del Reglamento (CE) n.o 207/2009 del Consejo, de 26 de febrero de 2009, sobre la marca de la Unión Europea, debe ser interpretado en el sentido de que, cuando dos acciones por violación son planteadas ante tribunales de Estados miembros diferentes, la primera sobre la base de una marca nacional y relativa a una violación en el territorio de un Estado miembro, y la segunda sobre la base de una marca de la Unión y referente a una violación en todo el territorio de la Unión, dichas acciones solo coinciden parcialmente, en la medida en que se refieren al territorio de dicho Estado miembro.  El tribunal de marcas de la Unión, cuando es el órgano jurisdiccional ante el que se ha planteado el segundo procedimiento, debe inhibirse, incluso de oficio, de la parte de la demanda que se refiere al territorio en el que las acciones coinciden.» |

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(
[1](#c-ECR_62016CC0231_ES_01-E0001)
) Lengua original: francés.

(
[2](#c-ECR_62016CC0231_ES_01-E0002)
) Reglamento del Consejo, de 26 de febrero de 2009, sobre la marca comunitaria ([DO 2009, L 78, p. 1](./../../../legal-content/ES/AUTO/?uri=OJ:L:2009:078:TOC)). Salvo por introducir la expresión «marca de la Unión Europea», el Reglamento (UE) 2015/2424 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 16 de diciembre de 2015, por el que se modifican el Reglamento n.o 207/2009 del Consejo sobre la marca comunitaria, y el Reglamento (CE) n.o 2868/95 de la Comisión, por el que se establecen normas de ejecución del Reglamento (CE) n.o 40/94 del Consejo sobre la marca comunitaria, y se deroga el Reglamento (CE) n.o 2869/95 de la Comisión, relativo a las tasas que se han de abonar a la Oficina de Armonización del Mercado Interior (marcas, diseños y modelos) ([DO 2015, L 341, p. 21](./../../../legal-content/ES/AUTO/?uri=OJ:L:2015:341:TOC)), no modificó las disposiciones de que se trata.

(
[3](#c-ECR_62016CC0231_ES_01-E0003)
) Reglamento del Consejo, de 22 de diciembre de 2000, relativo a la competencia judicial, el reconocimiento y la ejecución de resoluciones judiciales en materia civil y mercantil ([DO 2001, L 12, p. 1](./../../../legal-content/ES/AUTO/?uri=OJ:L:2001:012:TOC); en lo sucesivo, «Reglamento Bruselas I»).

(
[4](#c-ECR_62016CC0231_ES_01-E0004)
) Sustituido, a partir del 10 de enero de 2015, por el artículo 29 del Reglamento (UE) n.o 1215/2012 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 12 de diciembre de 2012, relativo a la competencia judicial, el reconocimiento y la ejecución de resoluciones judiciales en materia civil y mercantil ([DO 2012, L 351, p. 1](./../../../legal-content/ES/AUTO/?uri=OJ:L:2012:351:TOC)). En virtud de la norma transitoria establecida en el artículo 66, apartado 1, de este Reglamento, la presente acción, ejercitada antes del 10 de enero de 2015, sigue rigiéndose por el Reglamento Bruselas I. Cabe observar, además, que el supuesto de litispendencia previsto en el primer apartado de estos dos artículos está formulado de forma idéntica.

(
[5](#c-ECR_62016CC0231_ES_01-E0005)
) Considerando 17 del Reglamento n.o 207/2009.

(
[6](#c-ECR_62016CC0231_ES_01-E0006)
) Convenio de 27 de septiembre de 1968 relativo a la competencia judicial y a la ejecución de resoluciones judiciales en materia civil y mercantil ([DO 1972, L 299, p. 32](./../../../legal-content/ES/AUTO/?uri=OJ:L:1972:299:TOC); texto consolidado en [DO 1998, C 27, p. 1](./../../../legal-content/ES/AUTO/?uri=OJ:C:1998:027:TOC)), en su versión modificada por los posteriores convenios de adhesión de los nuevos Estados miembros (en lo sucesivo, «Convenio de Bruselas»).

(
[7](#c-ECR_62016CC0231_ES_01-E0007)
) Véanse las conclusiones del Abogado General Tanchev presentadas en el asunto Hummel Holding ([C‑617/15](./../../../legal-content/ES/AUTO/?uri=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A2017%3A13&locale=es), [EU:C:2017:13](./../../../legal-content/redirect/?urn=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A2017%3A13&lang=ES&format=pdf&target=CourtTab)), punto [33](./../../../legal-content/redirect/?urn=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A2017%3A13&lang=ES&format=html&target=CourtTab&anchor=#point33).

(
[8](#c-ECR_62016CC0231_ES_01-E0008)
) Véase Schennen, D., en Eisenführ, G., y Schennen, D., Gemeinschaftsmarkenverordnung, 4.a ed., Carl Heymanns Verlag, Colonia, 2014, artículo 109, apartado 4.

(
[9](#c-ECR_62016CC0231_ES_01-E0009)
) Véanse, acerca del artículo 21 del Convenio de Bruselas, las sentencias de 8 de diciembre de 1987, Gubisch Maschinenfabrik ([144/86](./../../../legal-content/ES/AUTO/?uri=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A1987%3A528&locale=es), [EU:C:1987:528](./../../../legal-content/redirect/?urn=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A1987%3A528&lang=ES&format=pdf&target=CourtTab)), apartado [11](./../../../legal-content/redirect/?urn=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A1987%3A528&lang=ES&format=html&target=CourtTab&anchor=#point11), y de 6 de diciembre de 1994, Tatry ([C‑406/92](./../../../legal-content/ES/AUTO/?uri=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A1994%3A400&locale=es), [EU:C:1994:400](./../../../legal-content/redirect/?urn=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A1994%3A400&lang=ES&format=pdf&target=CourtTab)), apartado [30](./../../../legal-content/redirect/?urn=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A1994%3A400&lang=ES&format=html&target=CourtTab&anchor=#point30). No comparto la opinión de D. Schennen, quien observa que la identidad de las partes y de los hechos se aprecia con arreglo al Derecho procesal nacional. Véase Schennen, D., en Eisenführ, G. y Schennen, D., Gemeinschaftsmarkenverordnung, 4.a ed., Carl Heymanns Verlag, Colonia, 2014, artículo 109, apartado 8.

(
[10](#c-ECR_62016CC0231_ES_01-E0010)
) Véanse las sentencias de 8 de diciembre de 1987, Gubisch Maschinenfabrik ([144/86](./../../../legal-content/ES/AUTO/?uri=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A1987%3A528&locale=es), [EU:C:1987:528](./../../../legal-content/redirect/?urn=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A1987%3A528&lang=ES&format=pdf&target=CourtTab)), apartado [14](./../../../legal-content/redirect/?urn=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A1987%3A528&lang=ES&format=html&target=CourtTab&anchor=#point14), y de 6 de diciembre de 1994, Tatry ([C‑406/92](./../../../legal-content/ES/AUTO/?uri=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A1994%3A400&locale=es), [EU:C:1994:400](./../../../legal-content/redirect/?urn=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A1994%3A400&lang=ES&format=pdf&target=CourtTab)), apartado [38](./../../../legal-content/redirect/?urn=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A1994%3A400&lang=ES&format=html&target=CourtTab&anchor=#point38).

(
[11](#c-ECR_62016CC0231_ES_01-E0011)
) En inglés, «[Actions/proceedings] involving the same cause of action».

(
[12](#c-ECR_62016CC0231_ES_01-E0012)
) En francés, «demandes ayant le même objet et la même cause» (artículo 27 del Reglamento Bruselas I) y «actions en contrefaçon […] formées pour les mêmes faits» (artículo 109, apartado 1, del Reglamento n.o 207/2009). En alemán, respectivamente, «Klagen wegen desselben Anspruchs» y «Verletzungsklagen […] wegen derselben Handlungen».

(
[13](#c-ECR_62016CC0231_ES_01-E0013)
) Véanse, en lo que se refiere a la relación entre el Reglamento n.o 207/2009 y el artículo 27 del Reglamento Bruselas I, las conclusiones del Abogado General Bobek presentadas en el asunto Apple and Pear Australia y Star Fruits Diffusion/EUIPO ([C‑226/15 P](./../../../legal-content/ES/AUTO/?uri=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A2016%3A250&locale=es), [EU:C:2016:250](./../../../legal-content/redirect/?urn=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A2016%3A250&lang=ES&format=pdf&target=CourtTab)), puntos [35](./../../../legal-content/redirect/?urn=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A2016%3A250&lang=ES&format=html&target=CourtTab&anchor=#point35) a [37](./../../../legal-content/redirect/?urn=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A2016%3A250&lang=ES&format=html&target=CourtTab&anchor=#point37). En cuanto a la articulación entre las dos disposiciones, los tribunales del Reino Unido han llegado a una conclusión idéntica; véase el asunto Hearst Holdings Inc & Anor v A.V.E.L.A. Inc & Ors [2014] EWHC 1553 (Ch) (19 de mayo de 2014), apartado 18.

(
[14](#c-ECR_62016CC0231_ES_01-E0014)
) Sentencia de 6 de diciembre de 1994, Tatry ([C‑406/92](./../../../legal-content/ES/AUTO/?uri=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A1994%3A400&locale=es), [EU:C:1994:400](./../../../legal-content/redirect/?urn=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A1994%3A400&lang=ES&format=pdf&target=CourtTab)), apartado [34](./../../../legal-content/redirect/?urn=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A1994%3A400&lang=ES&format=html&target=CourtTab&anchor=#point34).

(
[15](#c-ECR_62016CC0231_ES_01-E0015)
) Véase, en este sentido, en un caso de procedimientos paralelos entre asegurador y asegurado, la sentencia de 19 de mayo de 1998, Drouot assurances ([C‑351/96](./../../../legal-content/ES/AUTO/?uri=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A1998%3A242&locale=es), [EU:C:1998:242](./../../../legal-content/redirect/?urn=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A1998%3A242&lang=ES&format=pdf&target=CourtTab)), apartados [19](./../../../legal-content/redirect/?urn=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A1998%3A242&lang=ES&format=html&target=CourtTab&anchor=#point19) y [23](./../../../legal-content/redirect/?urn=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A1998%3A242&lang=ES&format=html&target=CourtTab&anchor=#point23).

(
[16](#c-ECR_62016CC0231_ES_01-E0016)
) Véase también una posición similar en Hartmann, M., Die Gemeinschaftsmarke im Verletzungsverfahren, Peter Lang, Fráncfort del Meno, 2009, p. 164.

(
[17](#c-ECR_62016CC0231_ES_01-E0017)
) Sentencias de 6 de diciembre de 1994, Tatry ([C‑406/92](./../../../legal-content/ES/AUTO/?uri=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A1994%3A400&locale=es), [EU:C:1994:400](./../../../legal-content/redirect/?urn=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A1994%3A400&lang=ES&format=pdf&target=CourtTab)), apartado [39](./../../../legal-content/redirect/?urn=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A1994%3A400&lang=ES&format=html&target=CourtTab&anchor=#point39); de 14 de octubre de 2004, Mærsk Olie & Gas ([C‑39/02](./../../../legal-content/ES/AUTO/?uri=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A2004%3A615&locale=es), [EU:C:2004:615](./../../../legal-content/redirect/?urn=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A2004%3A615&lang=ES&format=pdf&target=CourtTab)), apartado [38](./../../../legal-content/redirect/?urn=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A2004%3A615&lang=ES&format=html&target=CourtTab&anchor=#point38), y de 22 de octubre de 2015, Aannemingsbedrijf Aertssen y Aertssen Terrassements ([C‑523/14](./../../../legal-content/ES/AUTO/?uri=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A2015%3A722&locale=es), [EU:C:2015:722](./../../../legal-content/redirect/?urn=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A2015%3A722&lang=ES&format=pdf&target=CourtTab)), apartado [43](./../../../legal-content/redirect/?urn=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A2015%3A722&lang=ES&format=html&target=CourtTab&anchor=#point43).

(
[18](#c-ECR_62016CC0231_ES_01-E0018)
) Sentencias de 6 de diciembre de 1994, Tatry ([C‑406/92](./../../../legal-content/ES/AUTO/?uri=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A1994%3A400&locale=es), [EU:C:1994:400](./../../../legal-content/redirect/?urn=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A1994%3A400&lang=ES&format=pdf&target=CourtTab)), apartado [41](./../../../legal-content/redirect/?urn=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A1994%3A400&lang=ES&format=html&target=CourtTab&anchor=#point41); de 8 de mayo de 2003, Gantner Electronic ([C‑111/01](./../../../legal-content/ES/AUTO/?uri=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A2003%3A257&locale=es), [EU:C:2003:257](./../../../legal-content/redirect/?urn=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A2003%3A257&lang=ES&format=pdf&target=CourtTab)), apartado [25](./../../../legal-content/redirect/?urn=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A2003%3A257&lang=ES&format=html&target=CourtTab&anchor=#point25), y de 22 de octubre de 2015, Aannemingsbedrijf Aertssen y Aertssen Terrassements ([C‑523/14](./../../../legal-content/ES/AUTO/?uri=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A2015%3A722&locale=es), [EU:C:2015:722](./../../../legal-content/redirect/?urn=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A2015%3A722&lang=ES&format=pdf&target=CourtTab)), apartado [45](./../../../legal-content/redirect/?urn=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A2015%3A722&lang=ES&format=html&target=CourtTab&anchor=#point45).

(
[19](#c-ECR_62016CC0231_ES_01-E0019)
) Véase, en particular, Mankowski, P., y Magnus, U., European Commentaries on Private International Law (ECPIL), Brussels Ibis Regulation, vol. I, Otto Schmidt, Colonia, 2016, artículo 29, p. 726.

(
[20](#c-ECR_62016CC0231_ES_01-E0020)
) Véase Schack, H., «Die grenzüberschreitende Durchsetzung gemeinschaftsweiter Schutzrechte», Festschrift für Rolf Stürner, Mohr Siebeck, Tubinga, 2013, p. 1352.

(
[21](#c-ECR_62016CC0231_ES_01-E0021)
) Véase Halbsguth, D., Territorialität im Verletzungsverfahren aus der Europäischen Gemeinschaftsmarke, Hamburgo, 2010, pp. 117 y 118, y Janal, R., Europäisches Zivilverfahrensrecht und Gewerblicher Rechtsschutz, Mohr Siebeck, Tubinga 2015, §13 Rn 61.

(
[22](#c-ECR_62016CC0231_ES_01-E0022)
) Véase, por una parte, la jurisprudencia alemana (OLG Düsseldorf, 08.11.2005 — I‑20 U 110/04 — RODEO/RODEO DRIVE) y, por otra, la jurisprudencia del Reino Unido (Prudential Assurance v. Prudential Insurance [2003] EWCA Civ 327 y Hearst Holdings Inc & Anor v A.V.E.L.A. Inc & Ors [2014] EWHC 1553). Para un análisis de estas sentencias, véase Hartmann, M., Die Gemeinschaftsmarke im Verletzungsverfahren, Peter Lang, Fráncfort del Meno, 2009, pp. 105 a 108.

(
[23](#c-ECR_62016CC0231_ES_01-E0023)
) Véase Halbsguth, D., op. cit., p. 118; Janal, R., op. cit., p. 61; Schack, op. cit., p. 1352. H. Schack observa que este resultado es «duro pero aparentemente pretendido» por el legislador («hart aber anscheinend gewollt»).

(
[24](#c-ECR_62016CC0231_ES_01-E0024)
) Véase, en lo que atañe a la relación entre estos dos considerandos, la sentencia de 12 de abril de 2011, DHL Express France ([C‑235/09](./../../../legal-content/ES/AUTO/?uri=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A2011%3A238&locale=es), [EU:C:2011:238](./../../../legal-content/redirect/?urn=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A2011%3A238&lang=ES&format=pdf&target=CourtTab)), apartado [42](./../../../legal-content/redirect/?urn=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A2011%3A238&lang=ES&format=html&target=CourtTab&anchor=#point42).

(
[25](#c-ECR_62016CC0231_ES_01-E0025)
) Véanse las conclusiones del Abogado General Jääskinen presentadas en el asunto Weber ([C‑438/12](./../../../legal-content/ES/AUTO/?uri=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A2014%3A43&locale=es), [EU:C:2014:43](./../../../legal-content/redirect/?urn=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A2014%3A43&lang=ES&format=pdf&target=CourtTab)), punto [67](./../../../legal-content/redirect/?urn=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A2014%3A43&lang=ES&format=html&target=CourtTab&anchor=#point67).

(
[26](#c-ECR_62016CC0231_ES_01-E0026)
) Véase Janal, R., op. cit., §13 Rn 61.

(
[27](#c-ECR_62016CC0231_ES_01-E0027)
) Véanse las conclusiones del Abogado General Jääskinen presentadas en el asunto Weber ([C‑438/12](./../../../legal-content/ES/AUTO/?uri=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A2014%3A43&locale=es), [EU:C:2014:43](./../../../legal-content/redirect/?urn=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A2014%3A43&lang=ES&format=pdf&target=CourtTab)), puntos [87](./../../../legal-content/redirect/?urn=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A2014%3A43&lang=ES&format=html&target=CourtTab&anchor=#point87) y [88](./../../../legal-content/redirect/?urn=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A2014%3A43&lang=ES&format=html&target=CourtTab&anchor=#point88).

(
[28](#c-ECR_62016CC0231_ES_01-E0028)
) Véase, en este sentido, acerca de la identidad parcial de las partes, la sentencia de 6 de diciembre de 1994, Tatry ([C‑406/92](./../../../legal-content/ES/AUTO/?uri=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A1994%3A400&locale=es), [EU:C:1994:400](./../../../legal-content/redirect/?urn=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A1994%3A400&lang=ES&format=pdf&target=CourtTab)), apartado [33](./../../../legal-content/redirect/?urn=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A1994%3A400&lang=ES&format=html&target=CourtTab&anchor=#point33).

(
[29](#c-ECR_62016CC0231_ES_01-E0029)
) Véanse las sentencias de 12 de abril de 2011, DHL Express France ([C‑235/09](./../../../legal-content/ES/AUTO/?uri=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A2011%3A238&locale=es), [EU:C:2011:238](./../../../legal-content/redirect/?urn=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A2011%3A238&lang=ES&format=pdf&target=CourtTab)), apartados [46](./../../../legal-content/redirect/?urn=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A2011%3A238&lang=ES&format=html&target=CourtTab&anchor=#point46) a [48](./../../../legal-content/redirect/?urn=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A2011%3A238&lang=ES&format=html&target=CourtTab&anchor=#point48), y de 22 de septiembre de 2016, combit Software ([C‑223/15](./../../../legal-content/ES/AUTO/?uri=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A2016%3A719&locale=es), [EU:C:2016:719](./../../../legal-content/redirect/?urn=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A2016%3A719&lang=ES&format=pdf&target=CourtTab)), apartado [36](./../../../legal-content/redirect/?urn=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A2016%3A719&lang=ES&format=html&target=CourtTab&anchor=#point36).

(
[30](#c-ECR_62016CC0231_ES_01-E0030)
) La jurisprudencia del Tribunal de Justicia no ofrece una respuesta clara a este punto. En la sentencia de 14 de octubre de 2004, Mærsk Olie & Gas ([C‑39/02](./../../../legal-content/ES/AUTO/?uri=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A2004%3A615&locale=es), [EU:C:2004:615](./../../../legal-content/redirect/?urn=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A2004%3A615&lang=ES&format=pdf&target=CourtTab)), apartado [41](./../../../legal-content/redirect/?urn=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A2004%3A615&lang=ES&format=html&target=CourtTab&anchor=#point41), el Tribunal de Justicia tuvo en cuenta, a efectos de la aplicación del artículo 22 del Reglamento Bruselas I, que el primer procedimiento se había dado definitivamente por concluido, de forma que ya no existían «demandas conexas». En cambio, en la sentencia de 8 de mayo de 2003, Gantner Electronic ([C‑111/01](./../../../legal-content/ES/AUTO/?uri=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A2003%3A257&locale=es), [EU:C:2003:257](./../../../legal-content/redirect/?urn=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A2003%3A257&lang=ES&format=pdf&target=CourtTab)), apartado [30](./../../../legal-content/redirect/?urn=ecli:ECLI%3AEU%3AC%3A2003%3A257&lang=ES&format=html&target=CourtTab&anchor=#point30), el Tribunal de Justicia declaró que, si el contenido y la naturaleza de las demandas pudieran modificarse por unas pretensiones formuladas necesariamente en un momento posterior por un demandado, la finalidad del artículo 21 del Convenio quedaría desvirtuada, puesto que, en efecto, esta solución podría dar lugar a que, en virtud de dicho artículo, el tribunal designado inicialmente como competente debiera inhibirse posteriormente.

(
[31](#c-ECR_62016CC0231_ES_01-E0031)
) Véase, en el contexto de la jurisprudencia del Reino Unido, Briggs, A., Civil Jurisdiction and Judgments, Routledge, Nueva York, 2015, p. 324. A este respecto, se ha señalado que los artículos 21 y 22 del Convenio de Bruselas se refieren a los procedimientos paralelos y, por tanto, no se aplican cuando una parte ha puesto fin efectivamente al primer procedimiento (Internationale Nederlanden Aviation Lease BP v Civil Aviation Authority [1997] 1 Lloyd’s Reports 80). En la sentencia de 28 de abril de 1993 (n.o 4992), la Corte suprema di cassazione (Tribunal Supremo de Casación, Italia) se pronunció en el mismo sentido en el marco del artículo 21 del citado Convenio.

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