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N° C 339/44 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 31. 12. 91

Por otra parte, el Comité no considera necesario que
los coordinadores de los aeropuertos sean nombrados
directamente por los Estados miembros y sólo sean
responsables ante ellos; en cambio, apoya los conceptos
de imparcialidad y transparencia en el reparto de franjas
horarias y opina que debería exigirse a los Estados

Hecho en Bruselas, el 25 de septiembre de 1991.

miembros que garanticen el nombramiento de coordinadores imparciales.

El conocimiento de la materia y la neutralidad son de
suma importancia para esta función.

_El Presidente_

_del Comité Económico y Social_

Frailáis STAEDELIN

Dictamen sobre las relaciones de la Comunidad con los países de la Europa Central y

del Este

(91/C 339/12)

El 24 de abril de 1990, de conformidad con el apartado 3 del artículo 20 de su Reglamento
Interno, el Comité Económico y Social decidió elaborar un dictamen adicional sobre las
relaciones de la Comunidad con los países de la Europa Central y del Este.

Las observaciones del Comité relativas a las negociaciones de asociación, aún en curso, entre
la Comunidad Europea y Checoslovaquia, Polonia y Hungría se basan en lo esencial en el
estado de dichas negociaciones en junio de 1991. El Comité se reserva el derecho de emitir
un dictamen específico sobre los últimos acontecimientos ocurridos en los países del Este, en
particular en las Repúblicas Bálticas y la Unión Soviética y, en caso necesario, modificar
también las observaciones específicas del presente dictamen.

La Sección de relaciones exteriores, política comercial y desarrollo, encargada de preparar
los trabajos en este asunto, aprobó su dictamen el 12 de septiembre de 1991 (ponente:
Sr. Petersen).

En su 289° pleno (sesión del 26 de septiembre de 1991), el Comité Económico y Social ha
aprobado por unanimidad el siguiente dictamen.

PRÓLOGO

Dado el alcance del presente dictamen, el Comité estima
conveniente exponer previamente sus observaciones y
recomendaciones más importantes sobre los Acuerdos
Europeos.

El Comité considera que es imperativo aprovechar la
actual ocasión histórica para estrechar y afianzar las
relaciones con los Estados de la Europa Central y del
Este y sentar las bases para una casa común europea
que acoja a todos los países europeos.

El Comité considera urgente superar los desequilibrios
económicos y sociales que separan la parte oriental y
occidental de Europa.

En opinión del Comité, los Acuerdos Comerciales y de
cooperación ya celebrados pueden reforzar el diálogo
entre los países y son adecuados para apoyar económicamente los procesos de reforma política iniciados en
los países del Este.

El Comité apoya decididamente el sistema de asociación, dado que, por su naturaleza, puede garantizar
e impulsar el desarrollo de las relaciones políticas,
económicas y sociales de la Comunidad Europea con
los países de Europa Central y del Este.

Asimismo, los Acuerdos de Asociación (Acuerdos Europeos) constituyen el marco institucional -para mantener
un diálogo político que puede servir también de plata

31. 12. 91 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° C 339/45

forma para debatir problemas bilaterales y multilaterales urgentes.

El Comité opina que en los próximos años debe ser
posible desplegar una red de Acuerdos Europeos con
nuestros vecinos del Este. En relación con esto, el
Comité considera imprescindible entablar negociaciones con la mayor celeridad posible con los Estados
bálticos de Estonia, Letonia y Lituania para la celebración de Acuerdos Europeos. Asimismo, el Comité
supone que en el futuro la Comisión de la Comunidad
Europea seguirá examinando detenidamente las reformas políticas y económicas que se introduzcan en cada
caso concreto y evaluará con imparcialidad sus posibilidades de éxito. Sólo entonces deberán entablarse conversaciones encaminadas a la asociación. En la práctica
sería nefasto que, por culpa de los avances insuficientes
en el proceso de integración global de Europa, se retardase innecesariamente o se diluyese la consolidación
interna de la Comunidad: mercado interior, unión económica y monetaria, unión política.

El Comité apoya la apertura de negociaciones de asociación con Checoslovaquia, Polonia y Hungría. Asimismo, aprueba, en principio, el contenido de los proyectos de tratado negociados hasta el momento, siempre
y cuando se tengan en cuenta adecuadamente sus críticas y sugerencias.

El Comité insta a las partes contratantes a que en los
preámbulos se aborde también la dimensión social del
proceso de unificación europea y se mencione la Carta
comunitaria de los derechos sociales fundamentales de
los trabajadores, adoptada (aunque no por unanimidad)
en diciembre de 1989 por los Jefes de Estado y de
Gobierno de la Comunidad. El estrechamiento de relaciones y las medidas de apoyo comunitarias no deben
reducirse exclusivamente a los ámbitos económico,
técnico y financiero, sino que debe concederse una gran
importancia a los diversos factores sociales.

En aras del establecimiento de la necesaria confianza,
el Comité apoya la petición de las partes contratantes
del Este para que en los preámbulos se haga constar su
deseo de adhesión, no obstante, sin una perspectiva
temporal para la solicitud de adhesión a la Comunidad.

Por otra parte, el Comité sugiere que en los preámbulos
se haga constar la promesa de las partes contratantes del
Este de aceptar incondicionalmente el actual «Acquis
communautaire » y conducir en el mayor grado posible
el propio país durante las dos fases quinquenales previstas hacia su integración en la Comunidad.

El Comité celebra la voluntad de las partes contratantes
de adherirse a la libertad de comercio y especialmente
a las disposiciones del Acuerdo general sobre Aranceles
aduaneras y Comercio (GATT).

El Comité insta a las partes contratantes a que integren
a los grupos socioeconómicos en el marco institucional
de los organismos de asociación y propone que se
considere la constitución de un comité consultivo compuesto por miembros del Comité Económico y Social
y miembros de una agrupación análoga en los Estados
asociados.

Respecto de las normas estipuladas en los Acuerdos
Europeos relativas a la libre circulación de mercancías,
el Comité valora, en especial, los siguientes aspectos:

— El Comité lamenta que en el transcurso de las negociaciones se decidiera no aplicar el sistema de dos
fases (de cinco años de duración respectivamente)
a la liberalización de la circulación de mercancías,
cuando es precisamente en el comercio exterior con
productos manufacturados donde la idea de las dos
fases habría tenido una importancia real y decisiva
para poder analizar el desarrollo ulterior del proceso
de apertura de mercados al final de la primera fase
quinquenal.

— El Comité aprueba sin reservas el enfoque asimétrico de la Comunidad para la creación de una zona
de libre intercambio; sin embargo, se pregunta si se
necesitan cinco años para abrir completamente los
mercados de la Comunidad a los productos industriales de los asociados del Este. Considerando los
difíciles procesos de reconversión de estos Estados,
la Comunidad debería plantearse llevar a cabo de
manera más convincente la indispensable apertura
de mercados desde el momento mismo de la entrada
en vigor de los acuerdos.

— En cuanto a los sectores sensibles —textil, productos de la Comunidad europea del carbón y del acero
(CECA), productos agrícolas—, el Comité se remite
a las disposiciones correspondientes del GATT,
según las cuales, a la larga, por motivos de las
disposiciones del GATT, ningún sector podrá quedar excluido de dicha apertura de mercados.

— Para el comercio de productos textiles, el Comité
se pregunta si no sería preferible una apertura de
mercados más rápida de lo previsto. El plan de
liberalización cabría sobre todo mejorarlo en lo
que respecta a la exportación e importación de
productos transformados.

— El Comité considera indispensable que la Comisión
de la Comunidad, junto con sus interlocutores asociados, elabore lo más pronto posible un plan concluyeme y claramente definido en el tiempo para
la reestructuración de la industria metalúrgica de
Europa del Este y que prepare la oportuna liberalización paulatina de los mercados metalúrgicos. Dicho
proyecto no sólo debería satisfacer a las empresas
metalúrgicas de ambas partes sino que también
debería ser idóneo para su inclusión en los acuerdos
sobre la zona de libre cambio conforme al GATT.

En lo que a los acuerdos de suministro de acero se
refiere, el Comité es de la opinión de que debería

N° C 339/46 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 31. 12. 91

renunciarse a los acuerdos autorrestrictivos con los
tres asociados del Este, tras un plazo transitorio que
tenga suficientemente en cuenta el reajuste estructural y el saneamiento económico de la industria metalúrgica en la Europa del Este. Al mismo tiempo, los
asociados del Este deberían garantizar contractualmente que se suprimirán todas las prácticas comerciales contrarias al GATT en sus relaciones con
los miembros de la Comunidad Europea, y que,
concretamente, se adoptarán las normas de cooperación CECA.

— Para el sector del carbón, el Comité comprende el
acuerdo de compromiso relativo a la supresión de
los derechos de aduana a las importaciones durante
el primer quinquenio de los Acuerdos Europeos;
en el segundo quinquenio deberán aligerarse las
restricciones cuantitativas así como las medidas de
efecto equivalente, manteniendo al mismo tiempo
las obligaciones contractuales, para suprimirse completamente al finalizar los diez años del período
transitorio de los Acuerdos.

— Debido a que los productos agrícolas desempeñan
un papel decisivo en el comercio exterior de los
tres Estados del Este, el Comité coincide con la
Comisión en que la Comunidad y los tres Estados
asociados deberán hacerse concesiones mutuas en
lo relativo a los productos de dicha organización de
mercados. Dichas concesiones deberán atenerse a la
sensibilidad de los productos, la Política Agrícola
Común y los resultados de la Ronda Uruguay del
GATT. Para ello, la Comisión de la Comunidad
Europea deberá velar por que los problemas de
por sí difíciles de la política agrícola común no se
agudicen aún más.

— El Comité se felicita por el conjunto de medidas de
acompañamiento para la creación de una zona de
libre cambio. El Comité da por sentado que el
Código del GATT —Antidumping/Subvenciones—, será respetado sin menoscabos, y defiende,
en concreto, la opinión de que, desde un principio,
las partes contratantes del Este deberían adaptar lo
más fielmente posible su legislación nacional en
materia de competencia a las normas de competencia de la Comunidad Europea. Asimismo, apoya el
deseo de los vecinos del Este de beneficiarse de
reglas de origen acumulativas.

En el marco de la libre circulación de personas, servicios
y capitales, el Comité apoya la inclusión de estos ámbitos en los Acuerdos Europeos, pero al mismo tiempo
critica el excesivo grado de abstracción que se ha utilizado en determinados pasajes para favorecer los compromisos.

Así por ejemplo, en el ámbito de la libre circulación de
personas, el Comité considera que faltan acuerdos sobre
los trabajadores procedentes de estos tres Estados que
ejercen una actividad ilegal en Europa y pide que para

los inmigrantes legales y sus familias rijan sin restricciones todos los derechos y obligaciones comunitarios
relativos a la residencia, empleo y movilidad.

La posibilidad de facilitar la inmigración de trabajadores, prevista bajo determinadas condiciones, a partir de
la segunda fase del período transitorio, de diez años
de duración, exige, en opinión del Comité, referencia
aclaratoria a los estrechos márgenes de acción de la
Comunidad, incluso a medio plazo, en el ámbito de la
libertad de circulación.

Dados los licénciamientos condicionados por las reformas en los Estados vecinos del Este, la ayuda de Occidente no sólo deberá ser de carácter económico y
técnico, sino que también deberá fomentar eficazmente
la necesaria cualificación de los trabajadores.

El Comité aprueba en lo fundamental los acuerdos
relativos a la libertad de establecimiento; no obstante,
considera que las pérdidas « drásticas » de partes nacionales de mercado de los asociados del Este apenas puede
justificar la protección de la propia economía.

Respecto de la circulación de servicios, el Comité apoya
la liberalización que se está persiguiendo y supone que
el Consejo de asociación impedirá de manera consecuente los casos de dumping social.

En relación con la libre circulación de capital, el Comité
lamenta que las partes contratantes aún no se hayan
puesto de acuerdo sobre un plan de liberalización del
que se infiera con seguridad la transición temporal de
las diferentes categorías de transacciones financieras a
un «sistema de liberalización incondicional».

En relación con la armonización de las disposiciones
legales, el Comité echa en falta en los proyectos de
contrato el que no se hayan establecido una serie de
prioridades basadas, por ejemplo, en las disposiciones
legales sobre medio ambiente, competencia y subsidios,
así como en la protección del trabajo y del consumidor.
Por otro lado, el Comité habría esperado que, igualmente a este respecto, la idea de dos fases hubiera
figurado en los correspondientes pasajes del contrato.

En el marco de la cooperación económica, el Comité
acoge con satisfacción la promesa hecha a los asociados
de tener en cuenta desde el principio los aspectos del
medio ambiente al adoptar medidas económicas. La
política de medio ambiente es una política que afecta
al conjunto de Europa y que debe integrarse en los
restantes ámbitos políticos. Con todo, alberga la duda
justificada de que en los años noventa se lleguen a
llevar a cabo acciones conjuntas para todos los ámbitos
mencionados (alrededor de 150) en el terreno económico. Por esta razón aboga por un riguroso concepto
operativo con prioridades realizables, tales como, en
primer lugar, infraestructura, energía nuclear o educación y formación.

Para la cooperación financiera, en opinión del Comité,
deberían establecerse asimismo prioridades inequívocas, conjuntamente con las partes contratantes, que

ÓÜEL^I diario Cooficial de las Comunidades europeas ^ C ó ^ B ^

ayudenaadoptar decisiones relativas al establecimiento
de un plan plur^anual. Por otro lado, el comité reco^
mienda que secreeaescala comunitaria unaP^^r^orc^
que clasifique y coordine en el seno del Comité de
asociación el conjunto de prestaciones financieras de la
Comunidad ^incluidas las prestaciones bilaterales^, de
otros Estados de la urbanización de cooperaciónyde
desarrollo económicos ^COCL^E^ode entidades financie
ras internacionales, y, conjuntamentecon las partes
contratantes, controle la eficacia de la aplicación de los
fondos. El Consejo de asociación deberia ser informado
regularmente de los resultados de estos trabajos.

L introducción

LL En esta época en que Europa Central y del
Este está experimentando procesos de transformacióny
renovación política de extraordinaria importancia con
el fin de implantar sistemas juridicosysociales basados
enlademocraciay laeconomíademercadoyenun
momento en que nuestros vecinos países del Este
demuestran verdadero empeño por llevar a cabo la
liberalización de su comercio e^teriorye^presan sus
legítimos deseos deinte^rarse más plenamente enla
división internacional del trabajo, el Comité considera
que es imperativo aprovechar tal ocasión histórica para
estrechar y afianzar las relacionesconestospaísesy
sentarlasbasesparalaconstrucción de una Europa,
una casa común europea, que acojaatodos los países
europeosyno cierre sus puertasanadie.

L^. El Comité ha analizado en diversos dictámenes
losprofundosycomplejoscambioso^curridosenEuropa
Centralydel Éste, con el objetivo de^

— hacerse una idea de las probables repercusiones
económicasysociales del proceso de reforma políD
tica de los países de Europa Centralydel Este,

— evaluar las medidas comunitarias destinadas a
paliarlas necesidadesmásur^entesyaestablecer
nuevas bases para las relaciones con dichos países,

— formular propuestas de estrategias de carácter ecoD
nómicoysocialquepuedanadoptarsede inmediato,
oal menos amedioplazo,frentealospaísesde
Europa Centralydel Esteta.

A mediados del año pasado, la sección de relaciones
e^teriores,políticacomercialy desarrollo elaboróun
informe adicionalenelque se analizaba lasituación
económicaysocíal de ocho países de Europa Centraly
del Este^. Asimismo, en noviembre de i^O, el Comité
aprobó un dictamen sobre la Comunicación de la Comi^

^ n 0 ^ ^ ^ ^ ^ ^ 7 i ^ ^ v O O ^ ^ t ^ ^ ^ L ^ t ^ Ü ^

sión^LaComunidadyla unificación alemana^^.En
este último dictamen, el Comité reitera también su
postura favorable alprocesodereformaemprendido
enEuropaCentralydelEste.

Ló. El desarrolloyconsolidación de las estructuras
democráticasyla apertura de fronteras son elementos
fundamentalesala hora de intensificar la cooperación
política, económicaysocial con nuestros vecinos países
del Este, ^ólo mediante la cooperación se genera conD
fianzas sólo mediante la cooperación puede afianzarse
yprofundizarse ésta. Las perspectivas de la cooperación
superan con creces el marco de lo que hasta ahora
parecía realizable.

ImA ElComitéconsideraur^ente adoptar medidas
de acción en su sentidomásampliopara superarlos
desequilibrios económicos y sociales que separan la
parteorientalyoccidentaldeEuropa. Esta tarea hade
representar el tercerean reto de la secunda mitad de
este si^lo —tras la crisis del precio del petróleo de
los años^Oyla de ladeuda esterna en la décadade
los ^0. El Comité opina que con perseveranciaysobre
la basedeinteresescomunes convincentemente expresados es posible hallar soluciones prometedoras. EvidenD
temente, la década de l o s ^ n o puede ser considerada
como un mareen de tiempo suficiente para superar con
é^ito este reto.

LóE Es profundamente contradictorio que personas
de i^ual capacidad, inteligencia y dedicación hayan
alcanzado aquí bienestaryun alto nivel de vida mientras allí predomina la escasezyla pobreza. El ejemplo
más impresionante de esta paradoja lo ofrecen la república Eederal de Alemaniayla anticua R.L^A. Ambos
países han compartido durante más de cuarenta años
la misma historia, el mismo idiomaylas mismas tradiciones, pero con regímenes económicosypolíticos distintos. Es evidente quelosresultadostansumamente
divergentes no pueden imputarsealas personas sinoa
lasenormesdiferenciasdeeficacia délos respectivos
regímenes.

L^. Peniendo en cuenta la creciente interdependencia de la economía mundialyconsiderando clarado de
dependencia mutua y de estrecha interrelación que
existe entre los ámbitos político, socialyeconómico,
ha de e^irse con tanta más fuerza la transformación
del sistema de los países de Europa Centralydel Este
y su reconversión a economías libres y sociales. Es
fundamental emprender una reforma política decidida
que no se quede estancada en pequeños avances. El
camino que lleva la economía de planificación socialista
hacia la economía social de mercado es arduoylleno
deobstáculos.L^elanochealamañananosepuede
acabar con los objetivos cuantitativos, las magnitudes
delplanestatalylautilizacióndeldinero exclusivamente como unidad de cuenta —métodos que han
estado durante mucho tiempoala orden del día en el
comercio interior del consejo de Asistencia Económica
^iutua ^CAE^— ni con las diversas repercusiones
negativas que todo ello implica.

^ o o ^ ó e ^ t ^ ^ ^ t ^ L

N° C 339/48 Diario Oficial de las Comunidades Europeas óuE12.^

IBé Porotraparte, la Comunidad Europea hade
tener presente que aunque la economía social de merD
cado se basa en principios firmes, dispone de métodos
flexibles. La economía social de mercado es una condi^
ción necesaria pero no suficiente para garantizar la
democracia pluralista, el respeto de los derechos humaD
nos,yla libertad de opinión. Además, hay que tener
en cuenta que, péscalos muchos puntosen común, cada
país gestiona su economía en circunstancias diferentesy
con hábitos distintos. La heterogeneidad del continente
europeo es una realidad^ es resultado de la adopción de
decisiones políticas y se debe a procesos históricos
dispares. Por tanto, los distintos pueblos de Europa han
de trabar su propio caminoydar respuestas propiasa
los procesos de cambio.

2. Perspectivas económicas ^ene^es en Europa Centralydel^ste

2.L Debidoalas reformas democráticasyeconómicas de la Europa Central y del Este, la asociación
económica del Este, el CAEAi ha degenerado enuna
especiederecipientesin contenido, ^udisolución formal
^decididaafinales de junio del presente año en el ^ ^
pleno delaasociacióneconómica—hasidoelpunto
final de un proceso de decadencia que había comenzado
yaamediados de los ochenta.Desde entonces, el interD
cambio de mercancías ha ido disminuyendo en el interior de esta asociación económica de los países del Este.
En 1^^ se han suprimido dos instituciones fundamentales del CAE^ ^cooperación multilateralycoordinación de los planes económicos nacionales^. Con la unificación alemana, la asociación perdió uno de sus pilares
fundamentales^ la decisión adoptada finalmente en
enero de 1^1 por los miembros del CAE^i por la que
sedejabadeutilrzarel rublo ^sumonedadecuenta
comuna en las transferenciaseintercambiosinternos,y
se adoptaba el dólar para tales fines, significó prácticas
mente la disolución del CAEAi.

Actualmente, queda por saber si se hallará una forma
de cooperación económica ^estrecha^ entre los Estados
delEste. Lapaletadepropuestas esancha. Algunos
políticos estánafavor de una organización sucesora,y
aboban por una ^organización para la cooperación
económica internacionahuC^tros, sin embarco, orientansus propuestas se^únlaUniónEuropeadePa^os
^UEP^,creadaen 1^0, queactuó entonces éntrelos
Estados interesados como un mecanismo de compensa
ciónyde crédito.Con todo, parece más realista la idea
de crear solamente, para empezar, un foro de consulta
para la cooperación de los miembros europeos del
anticuo CAEA^i. El caminoase^uir ya lo han marcado
tres Estados donde las reformas se están llevando a
cabo—Plun^ría,PoloniayChecoslovaquia—,cuando
aprincipios de febrero d e l ^ l, e n la ciudad húngara
deVise^rad, acordaron establecer una estrecha cooperación para adaptar los niveles de rendimiento del con
juntodelaseconomíasdesusEstados aloscánones
delaEuropa del COestey desarrollar unasrelaciones
democráticas tras el desmoronamiento del orden comunista. El objetivo común es, se^ún el PrimerA^inistro
húngaro, ]ozsefAntall,la^inte^ración total en el ordenamientodelapolítica,laeconomía,elderechoyla
política de seguridad de Europa^.

2.2. Democracia y dictadura, economía social de
mercadoyeconomía planificada son conceptos opuestos,yno hay^tercera vía ^ alguna que pueda conciliarlos. Algunos Estados de la Europa del Este así lo han
comprendidoy,consecuentemente, han introducido ya
muy pronto un ineludible proceso de reformas^aotros
les si^ue faltando una idea convincenteeintentan llevar
a cabo un procedimiento de tanteo-error, con una
^policy mú^ consistente en instrumentos propios de
la economía planificadaydiri^idayen medidas reformistas poco audaces.Con este tipo de política no pueden dominarse los problemas económicosysociales. Al
contrario, la inevitable adaptación estructural de la
propia economía nacional se va posponiendo a un
futuro que previsiblemente no vaaser fácil, agudizándose aún más las dificultades que entraña dicha adapta
ción.

Los fallos inmanentes del sistema económico del Este
—vacíos tecnológicos, retrasode la productividad, escasez de capital, dilapidación de recursos, contaminación
del medio ambiente, atascos en los suministros, así
como carencias de orden no material^independencia,
creatividad^—son evidentesyabsolutamente indiscutibles. Asimismo, lase^perienciasdela anticua ^DA
muestran que el proceso de transformación hacia una
economía social de mercado se desarrolla mucho más
radicalmente délo queerade esperar hacetan sólo
unos meses. Peseamasivas ayudas económicasyfinanD
cieras, la situación general de la economía de los nuevos
Estados federados si^ue estando caracterizada por una
disminución de la producciónypor un índice de empleo
decreciente, l^o esen absoluto se^uroque a finales
de año se hayaproducidoya el cambio de tendencia
esperado. Con mayor razón cabe preguntarse qué mar
^en de tiempo podrán necesitar otros Estados que han
optadopor las reformas parapasarde la economía
planificadaala economía social de mercado. Un estudio
delCo^^^^^o^habladeveinteatreintaaños^el
C^^rre ^ o r E ^ o ^ o ^ ^ P o ^ v ^ ^ ^ r ^ calcula que^ten
yearsisthe mínimum time-spanthatwill be required
bythe...EastEuropeanreformprocess,withtwoor
three decades bein^ perhaps a more realistic esti
m a t e ^ .

Aiás optimista se muestra, por el contrario, un estudio
del centro Prognes, en el que se describen proyectos de
desarrollo para ocho Estados de la Europa del Este en
los que se evalúanyanalizan cualitativamente todos
los factoresdeterminantes^.Partiendode la hipotética
^y obviad puesta en marcha de un proceso ascendente
deevolución macroeconómica ulterior,el institutoestablece la diferencia entre las distintas fases de disminución, orientaciónycrecimiento. La intensidadyduración de cada una de las fases difieren se^ún los países.
Las mejorescondiciones para superar con editóla difícil
transformación del sistema sedan—exceptuando la

_i_ _[1]_ _) The impact ofEastern_ _Europe_ _monitoring_ _European_ _Integra-_
_tion._ _In:_ _Annual report 1990. Centre for Economic Poücy_
_Research._ Londres, 1991.
( [2] ) _EntwickJungspotentiale_ _im Osten_ — _Standorte und Markte._
_PROGNOS AG_ — _Europaisches_ _Zentrum für Angewandte_
_Wirtschaftsforschung_ (Potencial de desarrollo en el Este —
Lugares y mercados. PROGNOS AG — Centro europeo de
investigación económica aplicada). Basilea, 1991.

31.12. 91 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° C 339/49

antigua RDA— en Hungría, Polonia y Checoslovaquia.
Según el instituto, el proceso de saneamiento de estos
tres países podría manifestar ya en dos o tres años
claros contornos e incluso dar lugar durante la segunda
mitad de los 90 a notables índices de crecimiento en el
conjunto de la economía (superiores al 4%).

En lo que a la URSS se refiere, el estudio Prognos
considera que las condiciones para la estabilización de
la economía son « mucho menos favorables ». El proceso
de reforma económica es complicado, y tampoco se ha
simplificado después del fallido golpe de Estado. La
construcción de un « nuevo régimen democrático » sigue
en plena marcha. De la unión económica a que aspiran
las Repúblicas Soviéticas sólo se distinguen hasta ahora
los rasgos más básicos. Como ya se prevé en el programa de compromiso aprobado en octubre de 1990
(« Principales orientaciones para la estabilización de la
economía nacional y de la transición a la economía de
mercado»), es probable que cada República soberana
« elabore y aplique su propio programa para la transición a la economía de mercado». Ello implica que las
Repúblicas avanzarán hacia la economía de mercado
con diferentes velocidades ( [x] ). Además, no hay que descartar que, en algunas Repúblicas, una serie de condiciones generales desfavorables (por ejemplo, conflictos
de nacionalidades y la oposición de fuerzas de carácter
doctrinario) dificulten de modo adicional la creación
de unas estructuras sólidas para el ordenamiento de
una economía de mercado. Por ello, todo intento, por
relativo que sea, de determinar con fiabilidad el plazo
de tiempo que se necesitará para aplicar los principios
del mercado y estabilizar la economía está destinado al
fracaso. La afirmación realizada por Gorbachov en
febrero de 1991 sigue siendo válida: «Es imposible, o
sería demasiado arriesgado, pasar de un salto a la
economía de mercado, porque para ello hay que preparar a la sociedad soviética. Por esta razón, habrá un
período transitorio que, además, no será corto. _»_

De los antiguos Estados europeos del CAEM ( [2] ) quedan
todavía Bulgaria y Rumania. Ambos países estaban
estrechamente unidos, a través de los respectivos sectores industriales, en la repartición del trabajo de los
miembros del CAEM; desde el punto de vista técnico
y de la cualificación, estos países no pueden conectar
con estructuras de futuro. Prognos calcula que estos
dos países pasarán por un período de depresión de
varios años de duración, en el que aumentará la escasez,
sin excluir, además, la posibilidad de que se produzcan
dificultades políticas. La tendencia a la estabilización
podría plasmarse en el conjunto de la economía en la
segunda mitad de los años 90; sin embargo, en principio,
en opinión del instituto, no se podrá contar con elevados índices de crecimiento de la economía nacional. En
estos dos países se va a producir probablemente una

_i_ _[1]_ _)_ J. Joudanow, _Die_ _Wirtschaftliche Umgestaltung_ _in der Sow-_
_jetunion: f róbleme und Wege zur Lósung. (Beitrdge zur_
_Wirtschafts- und Sozialpolttik, 190), Instituí der deutschen_
_Wirtschaft._ (La transformación económica en la Unión Soviética : problemas y vías de solución. Contribuciones a la política socioeconómica, 190), Instituto de economía alemana,
Colonia, 1991.
( [2] ) Hasta el momento no existen previsiones específicas sobre la
economía de los tres Estados bálticos, que cuentan con una
población aproximada de 8 millones de habitantes. En el
estudio PROGNOS de diciembre de 1991 están incluidos
dentro de las 15 Repúblicas soviéticas.

carrera contra reloj que sólo se podrá ganar si las
fuerzas responsables del nuevo ordenamiento económico y social se ponen en funcionamiento por un
camino convincente, lo más rápidamente posible y a
todos los niveles.

Por otro lado, factores imponderables, tanto políticos
como económicos, numerosas insuficiencias en materia
de métodos y de estadística, así como un conocimiento
deficitario de la profundidad y del alcance de los pasos
dados hacia la reforma, hacen que cada hipotético
intento por definir el marco temporal de los procesos
de transformación en el Este de Europa sea, desde el
punto de vista económico, una arriesgada empresa. Las
probabilidades de incurrir en error son mucho mayores
que cuando se opera con las tradicionales proyecciones
macroeconómicas a largo plazo que, en su mayoría,
utilizan todas las tendencias sencillas de la extrapolación. Con todo, las observaciones prospectivas relativas
a la intensidad y duración de los procesos de reforma
son válidas por cuanto que permiten apreciar la realidad
hasta cierto punto. Al menos, confirman la suposición,
apoyándola también empíricamente, de que la transformación de los sistemas políticos y económicos de algunos Estados de la Europa del Este no se dará en absoluto
por concluida en los años 90, sino que más bien se
alargará poco más o menos, hasta el próximo siglo.

2.3. En reiteradas ocasiones, el Comité se ha felicitado del apoyo y el estímulo ofrecido de distintas maneras por la Comunidad Europea a los procesos de reformas, ya sea mediante la celebración de acuerdos de
cooperación y comercio, o mediante el programa multilateral de fomento del Grupo «24», supervisado por la
Comisión de la Comunidad Europea desde mediados
de 1989, por encargo de la cumbre económica de París.
En este contexto, el Comité recomienda que, en la
medida de lo posible, se elabore rápidamente un inventario global de todas las prestaciones comunitarias de
ayuda a los Estados del Este que incluyera asimismo
las numerosas ayudas bilaterales. Conjuntamente con
los Estados de la Comunidad debería reflexionarse
sobre la manera en que dichas prestaciones podrían
coordinarse convenientemente y ejecutarse de manera
aún más eficiente que hasta ahora. Asimismo, los países
vecinos del Este en donde los procesos de reforma
política, social y económica aún están en sus comienzos
deberían beneficiarse cada vez más de las medidas de
ayuda. Por supuesto, el Comité coincide unánimemente
en que para la concesión de ayudas comunitarias, tanto
técnicas como económicas, debe garantizarse como
requisito indispensable el respeto de los derechos humanos, el estado de derecho y la protección de las minorías
étnicas. Ciertos indicios apuntan a que en los Estados
de Europa del Este y Central los procesos de revolución
política podrían ser utilizados de nuevo en contra de
las minorías étnicas.

3. De la declaración conjunta a los Acuerdos Europeos

3.1. El 25 de junio de 1988, tras una labor de muchos
años, se logró firmar la Declaración Conjunta entre la
Comunidad Europea y el Consejo de Asistencia Econó

N° C 339/50 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 31. 12. 91

mica Mutua. Aunque, en definitiva, la Declaración no
va más allá de cuestiones de procedimiento, el Comité
considera este acuerdo como un paso decisivo hacia la
normalización de las relaciones entre la Comunidad y
los diversos Estados del CAEM. Con ello se imponía
al fin la política del paralelismo propugnada por la
Comunidad: paralelamente al establecimiento de relaciones oficiales entre la Comunidad Europea y el
CAEM, cada Estado integrante del CAEM decide por
sí mismo la posibilidad de entablar relaciones diplomáticas y comerciales con la Comunidad Europea. Al
mismo tiempo se daba una respuesta definitiva a las
reiteradas demandas del CAEM para crear un techo
conjunto CEE/CAEM.

3.2. El establecimiento de relaciones diplomáticas y
la celebración de Acuerdos Comerciales y de Cooperación con la práctica totalidad de los países de Europa
Central y del Este en un plazo de dos años escasos
(septiembre 1988/mayo 1990) constituyen elementos
esenciales de la arquitectura europea. Entre los principios fundamentales de estos acuerdos figuran la liberalización de las importaciones a la Comunidad y la progresiva eliminación de las restricciones cuantitativas hasta
1995. En opinión del Comité, estos acuerdos pueden
reforzar el diálogo entre los países y son adecuados
para apoyar económicamente los procesos de reforma
política iniciados en los países del Este. A finales de
junio de 1990, el Consejo Europeo de Dublín manifestó
su profunda satisfacción por los avances conseguidos y
los que aún cabe esperar en el proceso de superar la
división de Europa y restablecer la unidad del continente, a cuyos pueblos une un patrimonio y cultura

comunes.

3.3. No cabe duda de que los Acuerdos de la primera
generación han preparado el camino para comenzar la
siguiente etapa del proceso de plena integración europea
y para dotar de un nivel superior de calidad a la
cooperación con los países de Europa Central y del Este.
Estos últimos, precisa la Comisión de la Comunidad
Europea, conocen y aprecian la prometedora evolución
de las relaciones entre la Comunidad y la Asociación
Europea de Libre Comercio (AELC) y quieren participar más activamente en este proceso, que conducirá a
una integración cada vez mayor en el Espacio Económico de la Comunidad y la AELC.

3.4. Por solidaridad con las fuerzas democráticas de
los países de Europa Central y del Este y también en
interés de la Comunidad, la Comisión de la Comunidad
Europea elaboró un proyecto de Acuerdo de Asociación
que fue aprobado por el Consejo Europeo extraordinario celebrado a finales de abril de 1990. Entre los
objetivos fundamentales de los nuevos acuerdos cabe
destacar:

— crear un clima de confianza y estabilidad que favorezca la reforma política y económica,

— sentar las bases de un nuevo orden europeo,

— mejorar de forma duradera las condiciones para el
comercio y las inversiones,

— impulsar la transición hacia unas estructuras económicas competitivas y facilitar la integración en la
división del trabajo de la economía mundial,

— aumentar la transparencia y la coherencia de las
prestaciones financieras de la Comunidad y estructurarlas de modo más flexible,

— incrementar el intercambio mutuo de información
y la cooperación cultural.

El Comité apoya decididamente el sistema de asociación, dado que, por su naturaleza, puede garantizar
e impulsar el desarrollo de las relaciones políticas,
económicas y sociales de la Comunidad Europea con
los países de Europa Central y del Este.

3.5. Asimismo, estos acuerdos constituyen el marco
institucional para mantener un diálogo político que
puede servir también de plataforma para debatir problemas bilaterales y multilaterales urgentes. En esta etapa
en la que se están configurando nuevas formas de
cooperación en Europa y en la que debe construirse la
«casa común europea», el Comité considera que es de
capital importancia mantener un diálogo profundo y
confiado entre el Este y el Oeste. Ya en 1985, al escoger
la imagen de la casa común europea, dijo Gorbachov:
«Vivimos en una casa común, en la que unos entran
por una puerta y otros por otra. Debemos cooperar y
cuidar de que los habitantes de esta casa hablen unos
con otros.» Esta declaración reafirma el propósito de
la Unión Soviética —decidido en el XXVII Congreso
del Partido comunista de la Unión Soviética— de volverse más hacia Europa. También ha influido de modo
significativo la « perestroika », cuyo objetivo principal,
como ya es sabido, consiste en transformar —mediante
una serie de reformas— el régimen burocrático y dictatorial de la Unión Soviética en un sistema más vivo,
abierto, transparente, flexible y eficaz.

3.6. Los acuerdos de la segunda generación —denominados también (y más acertadamente) Acuerdos
Europeos, porque incluyen el diálogo político— pueden
celebrarse en principio con todos los países de Europa
Central y del Este sin límite de tiempo. Obviamente, en
el caso de la Unión Soviética, como potencia mundial
con responsabilidad internacional o —tras la entrada
en vigor del nuevo Tratado de la Unión— como « Federación de Estados democráticos », debe hallarse un enfoque específico que no sólo tenga en cuenta las peculiaridades geográficas y económicas de las Repúblicas, sino

31. 12. 91 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° C 339/51

también el paralelismo de intereses entre la Comunidad
Europea y la Unión Económica a que se aspira.

3.7. El Comité opina que en los próximos años debe
ser posible desplegar una red de Acuerdos Europeos
con nuestros vecinos del Este. A este respecto, el Comité
considera imprescindible entablar negociaciones concretas con la mayor celeridad posible con los Estados
bálticos de Estonia, Letonia y Lituania para la celebración de Acuerdos Europeos.

Atendiendo al contenido y significado político de los
Tratados Europeos, la Comisión considera que el fundamento jurídico apropiado es el artículo 238 del Tratado CEE. Dicho artículo establece la posibilidad de
celebrar acuerdos « que establezcan una asociación que
entrañe derechos y obligaciones recíprocas, acciones
comunes y procedimientos particulares». Dado que el
concepto de « asociación » no se ajusta a una definición
de validez general, la Comisión ha perfilado de modo
más concreto el contenido de los Acuerdos Europeos
antes incluso de proceder a las negociaciones bilaterales
de asociación: estos acuerdos (preferenciales) regulan
globalmente las obligaciones mutuas, en tanto que el
país asociado asume determinadas normas y prácticas
vigentes en la Comunidad.

Un requisito previo indispensable para la firma de un
acuerdo de ese tipo es que el proceso de renovación
política, social y económica en el Estado asociado
avance de modo satisfactorio y se haya dejado ya atrás
el «point of no return» en lo que a democracia y
economía de mercado se refiere. El Comité supone que
en el futuro la Comisión de la Comunidad Europea
seguirá examinando detenidamente las reformas políticas y económicas que se introduzcan en cada caso
concreto y evaluará con imparcialidad sus posibilidades
de éxito. Sólo entonces deberán entablarse conversaciones encaminadas a la asociación. En la práctica sería
nefasto que, por culpa de avances insuficientes en el
proceso de integración global de Europa, se retardase
innecesariamente o se diluyese la consolidación interna
de la Comunidad: mercado interior, unión económica
y monetaria, unión política.

3.8. En lo fundamental, los elementos principales
que conforman el marco común de los Acuerdos Europeos son los siguientes:

— diálogo político,

— libre circulación de mercancías,

— libre circulación de personas, capitales y servicios,

— aproximación de las legislaciones,

— cooperación económica,

— cooperación cultural,

— cooperación financiera,

— órganos de asociación.

Las ventajas de este marco común de la Comisión de
la Comunidad Europea son evidentes. Por una parte,
constituye la base coherente para todos los Acuerdos
Europeos. Por otra parte, tiene la suficiente flexibilidad
como para tener en cuenta las peculiaridades y necesidades específicas de los Estados asociados. Sólo una gestión flexible permitirá respetar la dinámica variable de
los procesos de transformación en los países de Europa
Central y del Este y realizar el proceso de aproximación
a la Comunidad Europea «a medida». En este mismo
sentido, los países del Este han pedido que se tenga
muy en cuenta la situación específica y las prioridades
de cada uno de los países —tras décadas de opresión—
en el momento de vincularse al devenir de la Comunidad. En última instancia, ello significa que aunque los
elementos principales del marco común se repiten en
todos los Acuerdos Europeos, pueden diferir por completo en lo que respecta a su expresión concreta.

4. Los Acuerdos Europeos con Checoslovaquia, Turquía y Polonia

4.1. Checoslovaquia, Hungría y Polonia declararon
ya al principio que deseaban asociarse a la Comunidad
Europea, con la intención de llegar posteriormente a
la plena integración. A finales de agosto de 1990, la
Comisión de la Comunidad Europea propuso mantener
conversaciones de sondeo, ya que son estos países los
que pueden anotarse los mayores progresos en el proceso de democratización. Entre tanto, los tres Estados
han manifestado a la Comunidad que las reformas
políticas están ya en gran medida acabadas.

El Comité apoya la apertura de negociaciones de asociación con estos Estados. Asimismo, el Comité puede
aprobar en principio el contenido de los proyectos de
tratado negociados hasta el momento, siempre y cuando
se tengan suficientemente en cuenta sus críticas y sugerencias. Sin embargo, formula ciertas observaciones
críticas y subraya la necesidad de completar o concretar
algunos pasajes.

_Preámbulo_

4.2. El Comité pone de relieve la voluntad de las
partes contratantes, manifestada en los preámbulos de
los Acuerdos, en el sentido de entablar relaciones estrechas y duraderas sobre la base de la reciprocidad,
contribuir a fortalecer las libertades políticas y económicas y abrir un diálogo político permanente sobre
cuestiones bilaterales y multilaterales. El Comité estima
especialmente positiva la disposición de las partes contratantes a fomentar conjuntamente la transición a un
nuevo orden político y económico en las jóvenes democracias de la Europea Central y Oriental. Puntos esenciales de este nuevo orden son la constitución de Estados
de derecho, el respeto de los derechos humanos, el
establecimiento del pluripartidismo, la celebración de
elecciones libres y democráticas (por sufragio secreto),

N° C _339/S2_ Diario Oficial de las Comunidades Europeas 31. 12. 91

así como la liberalización de la economía según los
principios de la economía de mercado y la justicia
social. Por último, hay que acoger favorablemente la
adhesión expresa de las partes contratantes a lo estipulado en la Conferencia sobre seguridad y cooperación
en Europa (CSCE) de Helsinki y a los principios establecidos en los documentos finales de las subsiguientes
conferencias sobre seguridad y cooperación en Europa.
El Comité propone que estos pasajes actualmente tratados de forma muy general en los preámbulos de los
Acuerdos Europeos se concreten y amplíen especialmente con declaraciones de la Conferencia de Bonn de
la CSCE sobre la « Cooperación económica en Europa ».
La simple referencia a las conclusiones de dicha Conferencia es demasiado vaga e insuficientemente vinculante, al tiempo que abre un amplio abanico de posibilidades de interpretación.

4.3. El Comité insta a las partes contratantes a que
en los preámbulos se aborde también la dimensión
social del proceso de unificación europea y se mencione
la Carta comunitaria de los derechos sociales fundamentales de los trabajadores adoptada —aunque no
por unanimidad— en diciembre de 1989. Dicha Carta
—según Jacques Delors— constituye un pilar fundamental de la dimensión social de la unificación europea
en el espíritu del Tratado de Roma completado por el
Acta Única Europea _i_ _[1]_ _)._ El establecimiento de relaciones
más estrechas con los vecinos países del Este y las
medidas comunitarias de ayuda a los mismos no deben
limitarse a los sectores económico, técnico y financiero,
sino que también deben tener debidamente en cuenta
los numerosos elementos sociales.

En las condiciones sociales y culturales en que se
encuentra Europa es impensable un espacio económico
que no constituya también un espacio social. Esto deberían tenerlo en cuenta especialmente esos políticos de
los vecinos Estados del Este que creen en la posibilidad
de establecer una eficaz economía de mercado sin el
adjetivo «social». El Comité está convencido de que la
economía social de mercado y el espíritu de la Europa
de los ciudadanos son dos elementos centrales para el
progreso político y social hacia una unión europea. Por
ello, deben ser entendidos como parte integrante de la
política comunitaria. Ambos elementos son fundamentos decisivos para la fuerza de atracción que la Comunidad Europea ejerce sobre las jóvenes democracias de la
Europa del Este.

4.4. En aras del establecimiento de la necesaria
confianza, el Comité apoya la petición de las partes
contratantes del Este de que en los preámbulos se haga
constar su deseo de adhesión. De esta manera se subraya
simultáneamente la intención formal de ambas partes
de estrechar en mayor medida sus relaciones comunes
en un momento determinado. El Comité no puede
suscribir la propuesta del Parlamento Europeo de recoger también en los preámbulos de los correspondientes

í [1] ) ISBN 92-826-0973-1.

Acuerdos Europeos una perspectiva temporal para la
solicitud de adhesión a la Comunidad. En la actualidad
aún no es posible evaluar de forma demasiado segura
el posterior desarrollo del proceso de transformación
económica de los vecinos Estados del Este en cada
caso particular para aportar ya datos concretos a las
negociaciones de adhesión.

4.5. Por otra parte, el Comité sugiere que en los
preámbulos se haga constar la promesa de las partes
contratantes del Este de aceptar incondicionalmente el
actual «Acquis communautaire» y conducir en la
mayor medida posible el propio país durante las dos
fases quinquenales previstas hacia su integración en
la Comunidad. Queda por saber cómo se procederá,
durante la vigencia de los Acuerdos Europeos, en futuros progresos hacia la integración comunitaria con la
evolución ulterior del ordenamiento jurídico comunitario. Según el derecho contractual vigente, ni se confiere
a los Estados asociados una «categoría menor» de
miembro, ni puede establecerse una verdadera cooperación en el proceso de toma de decisiones de la Comunidad Europea. «No puede desintegrarse el proceso de
afianzamiento de la voluntad en la Comunidad sin
cuestionar la Comunidad misma con su delicado equilibrio interno »( [2] ). Por otra parte, algunos sectores políticos presuponen más que nunca el planteamiento europeo común. Especialmente se requiere el establecimiento urgente de redes europeas comunes en los sectores de la energía, transporte y telecomunicaciones. Por
este motivo Frans Andriessen sugirió recientemente que
los candidatos a la adhesión se vean conferidos lo más
rápidamente posible el carácter de miembros de pleno
derecho de la Comunidad Europea en aquellos campos
—y a este respecto mencionó también esos tres sectores— en los que pudieran asumir derechos y obligaciones sin reservas. El Comité apoya esta propuesta y
solicita a la Comisión de la Comunidad Europea que
encuentre una solución al dilema y que se comprometa
a discutir las necesidades de una política económica
comunitaria que sea también plenamente compatible
con el derecho comunitario.

4.6. El Comité acoge favorablemente la voluntad de
las partes contratantes de adherirse a la libertad de
comercio y especialmente a las disposiciones del GATT.
Indudablemente el GATT someterá los Acuerdos Europeos a un minucioso examen respecto a su conformidad
con el GATT. Ante los problemas puestos de manifiesto
en la Ronda Uruguay del GATT desde principios de
1987 y en parte discutidos hoy como ayer de forma
controvertida, el Comité es consciente de que las partes
contratantes se enfrentan a una difícil tarea. Sin entrar
en detalles, se observan dos factores que merecen especial atención. Por una parte, nos encontramos con las
disposiciones sobre los requisitos previos materiales
para la constitución de zonas de libre comercio, disposiciones que se abordarán más adelante. Y por otra, se
encuentra la ulterior ampliación de concentraciones

( [2] ) P. Gilsdorf, _Assoziierungsabkommen der Europáischen_
_Wirtschaftsgemeinschaft: Entwicklung und Perspektiven._
_(Vortráge, Reden in Berichte aus dem Europa Instituí,_
_Nr._ _220)_ Saarbrücken, 6 de julio de 1990 (Acuerdos de Asociación de la Comunidad Europea. Evolución y perspectivas.
(Conferencias, discursos e informes del -Europa Institut,
n° 220).

31. 12. 91 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° C 339/53

regionales. Esto no es en absoluto solamente válido en
Europa, ya que también en otras zonas del mundo se
han constituido concentraciones regionales de Estados
con parecidos o idénticos objetivos económicos. Así,
han surgido comunidades regionales de integración en
América Central y del Sur como la Asociación Latinoamericana de Libre Cambio (ALALC), en África con la
Comunidad Económica de África Occidental (CEAO)
y en Asia con la Asociación de Naciones del Asia
Sudoriental (ASEAN). Si no nos equivocamos, actualmente los Estados Unidos ya están llevando a efecto su
intención manifestada durante la conferencia intermedia de la Ronda Uruguay del GATT en Montreal de
crear una Asociación Norteamericana de Libre Cambio
(ANAL-C) —«la mayor y más rica asociación de libre
cambio del mundo »— como contrapeso a la creación
del Espacio Económico Europeo (EEE).

Con otras palabras, lo que en el momento de crearse
el GATT fue considerado como una excepción se ha
convertido con el tiempo en la norma. De esta manera
el principio de organización multilateral del comercio
mundial adquiere cada vez más los visos de una farsa.
Progresivamente la división internacional del trabajo se
efectúa entre los grandes espacios económicos, a saber,
entre el triunvirato formado por los Estados Unidos,
Europa y el Japón. De ello se deriva una especial
responsabilidad de la Comunidad Europea respecto
a la economía mundial. El artículo 110 del Tratado
constitutivo de la Comunidad impone expresamente la
obligación de abogar, en interés común, por una política
comercial liberal. Así, se exige a la Comunidad que
actúe como defensora del libre comercio mundial. Para
ello deberá contribuir a que, a nivel mundial, se reduzcan las subvenciones que distorsionan la competencia
y se abandonen realmente las estrategias que —con
nombres como «láser beaming» e «industrial targeting »— tienden a limitarla. Tales prácticas se hallan en
clara contradicción con las enjundiosas declaraciones
reiteradas una y otra vez en el GATT, la OCDE y
diversas « cumbres económicas mundiales ». La división
internacional del trabajo sólo dará óptimos resultados
para todos los participantes si se la acepta sin restricciones en condiciones de libre mercado y competencia leal.

_Diálogo político_

4.7. El diálogo político en el Consejo de asociación
debería facilitar la integración de los interlocutores
asociados en la Comunidad de los Estados democráticos, así como agilizar la aproximación de las partes
contratantes del Este a la Comunidad Europea y aumentar y consolidar el consenso en las cuestiones internacionales. Los instrumentos y mecanismos adicionales contribuirán a afianzar el diálogo político, ya sea a través
de la plena utilización de los canales diplomáticos, o
bien mediante la participación de los interlocutores
asociados en los grupos de aquellos Estados que regularmente reciben información sobre las actividades de la
cooperación política europea.

El Comité estima que el diálogo político constituye un
elemento orientador para el proceso de integración

común europea. En una fase del amplio cambio de la
vida social y económica en la Europa del Este, la consulta e información recíprocas juegan un papel decisivo.
La regularidad de encuentros en el Consejo de asociación impone a los responsables políticos la obligación
de motivar y justificar las decisiones tomadas y las
medidas adoptadas. Las equivocaciones pueden subsanarse si se actúa a tiempo. Asimismo, la imposición de
un plazo para dichos encuentros es apropiada para
introducir e imponer ciertas medidas que, de lo contrario, a causa de intereses políticos (internos) divergentes,
verían su adopción retrasada o no se adoptarían en
absoluto un problema al que podrían enfrentarse con
mayor frecuencia las jóvenes democracias de la Europa
del Este.

4.8. El Comité aprueba sin reservas el Comité de
Asociación Parlamentaria. En calidad de foro para la
cooperación entre diputados del Parlamento Europeo y
parlamentarios de los Estados asociados, facilita sobre
todo el intenso intercambio de informaciones y opiniones. En la actual fase de construcción de la integración
europea y de la cooperación multilateral, este organismo reviste una importancia nada despreciable para
el diálogo político, tanto más cuanto que el Comité de
asociación puede también brindar recomendaciones al
Consejo de asociación.

4.9. El Comité invita a las partes contratantes a que
incluyan los grupos sociales en el marco institucional de
los organismos de asociación. Asimismo, la Comisión
debería haberse percatado entretanto de que con toda
seguridad nunca habrá un espacio económico europeo
común si los grupos sociales deben vivir en la sombra
del mismo. Éstos son elementos estructurales imprescindibles en una sociedad pluralista y elementos fundamentales de la cultura política y social europea. Por ello
el Comité propone que en el marco institucional se
considere la constitución de un comité consultivo compuesto por miembros del Comité Económico y Social
y miembros de una agrupación análoga en los Estados
asociados. Dicho comité debería ser consultado por el
Consejo de asociación sobre cuestiones económicas y
sociales recogidas en los Acuerdos Europeos y que sean
de interés común. Asimismo, dicho foro debería gozar
de un derecho de iniciativa que permita a sus miembros
pronunciarse también de motu propio respecto a cuestiones apremiantes del ulterior desarrollo económico y
social del proceso de integración de toda Europa, así
como presentar propuestas constructivas al respecto.

_Libre circulación de mercancías_

4.10. En general, los acuerdos europeos prevén un
período transitorio de diez años como máximo, subdivididos en dos grandes fases de cinco años de duración
cada una. El Comité se felicita de que el Consejo de
asociación tenga previsto verificar con regularidad el

N° C 339/54 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 31. 12. 91

cumplimiento de los acuerdos y supervisar continuamente los progresos de las reformas económicas de los
Estados asociados (formación de precios, subvenciones,
política monetaria y organización de la política comercial). El Comité lamenta no obstante que en el transcurso de las negociaciones se decidiera no aplicar el
sistema de dos fases a la liberalización de la circulación
de mercancías, cuando es precisamente en el comercio
exterior con productos manufacturados donde la idea
de las dos fases habría tenido una importancia real y
decisiva para poder discutir el desarrollo ulterior del
proceso de apertura de mercados al final de la primera
fase quinquenal.

4.11. El objetivo comercial de crear una zona de libre
comercio en un tiempo máximo de diez años deberá
alcanzarse progresiva y asimétricamente. La Comunidad Europea quiere avanzar más rápidamente por la
vía del libre comercio, suprimiendo en cinco años aranceles y demás medidas comerciales restrictivas que afectan a los interlocutores asociados, pero atendiendo
siempre al grado de sensibilidad de los productos. El
sector textil, los productos CECA y el comercio de
productos agrícolas tienen reglamentaciones especiales.
El Comité aprueba sin reservas el enfoque asimétrico
de la Comunidad; sin embargo, se pregunta si verdaderamente se necesitan cinco años para abrir completamente los mercados de la Comunidad a los productos
industriales de los asociados del Este. Teniendo en
cuenta los difíciles procesos de reconversión de estos
Estados, la Comunidad debería considerar la posibilidad de llevar a cabo de manera más convincente la
indispensable apertura de mercados desde el momento
mismo de la entrada en vigor de los acuerdos. La
Comunidad Europea no debería olvidar que unos ingresos por exportaciones elevados son una condición indispensable para el impulso de la reestructuración de la
economía de los Estados en proceso de reformas, así
como para el desarrollo del necesario proceso de innovación e inversión y para la solidez de la competitividad.

Las partes contratantes del Este también desean avanzar
de modo gradual pero, seguramente, necesitan el período íntegro de diez años para llevar a cabo sus intentos
de liberalización. El Comité considera que se ha dado
un paso acertado al recoger tal cual la nomenclatura
combinada, con el fin de organizar, en lo posible, sin
roces, el intercambio de mercancías entre las partes
contratantes. Sería motivo de satisfacción si se fijara
contractualmente un calendario para la adopción de la
nomenclatura combinada y se empezara rápidamente,
como es necesario, a transformar la organización de las
administraciones aduaneras y de relaciones exteriores
de los Estados asociados.

El Consejo de asociación, en función de criterios precisos, podrá conceder excepciones sectoriales de vigencia
limitada para las industrias jóvenes o para los sectores
expuestos a condiciones de reestructuración dolorosas
y confrontados con problemas sociales importantes. El
Comité apoya dicho régimen de transición, que, sin
embargo, debería permanecer limitado a la fase transitoria de diez años.

4.12. Para los sectores sensibles —textil, productos
CECA, productos agrícolas—, figuran en protocolos
adicionales reglamentaciones especiales que se ocupan
de las necesidades específicas de dichos sectores. En este
contexto, el Comité remite de nuevo a las disposiciones
correspondientes del GATT relativas a los requisitos
materiales para la creación de zonas de libre comercio.
De entre dichos requisitos, el Comité señala en concreto
el relativo a la supresión (en ambas direcciones) de los
aranceles y demás disposiciones comerciales restrictivas
en los intercambios bilaterales de mercancías para la
casi totalidad del comercio (artículo XXIV 8b GATT).
A la larga, por motivos de las disposiciones del GATT,
ningún sector podrá quedar excluido de la apertura de
los mercados.

4.12.1. Tras el vencimiento a mediados de 1991 del
Acuerdo Multifibras (AMF) y de los acuerdos bilaterales de autorrestricción relacionados con él, a finales del
mismo año, deberá crearse, dentro de los acuerdos
europeos, un nuevo marco para el comercio de productos textiles con un mejor acceso al mercado que tenga
debidamente en cuenta el desarrollo de los intercambios
de mercancías con los interlocutores asociados (incluyendo el anterior comercio con la antigua RDA). Es
probable que de momento se establezca una «norma
transitoria » que se mantenga en vigor hasta que en el
marco de las negociaciones del GATT se haya adoptado
una decisión sobre el futuro del AMF (por ejemplo,
plazo transitorio para la finalización del AMF) y sobre
la inclusión en el GATT del sector textil y de la confección. Las primeras informaciones sobre el contenido
del protocolo adicional indican que se suprimirán los
aranceles al finalizar un período transitorio de siete
años. Deberá negociarse la supresión ulterior de restricciones cuantitativas tan pronto como se disponga de
los resultados de la Ronda de Uruguay sobre el sector
textil. También a este respecto el Comité se pregunta
si una apertura de los mercados más rápida de lo
previsto hasta ahora no sería más ventajosa para ambas
partes. En ese caso, las tres partes contratantes de
Europa del Este tendrían que abrir completamente sus
mercados textil y de la confección a los productos de
la Comunidad y renunciar abiertamente a las subvenciones oficiales —si bien todo ello con un (aún justificable) retraso temporal.

En especial en la importación y exportación pasivas de
productos transformados podría mejorarse el plan de
liberalización mediante exenciones aduaneras a la
entrada en vigor de los acuerdos. Con todo, habría que
garantizar que durante el período transitorio se respetan
los principales elementos del Reglamento (CEE) relativo
al establecimiento de importaciones y exportaciones
pasivas y rentables de productos transformados _{_ _[l]_ _)._

4.12.2. En un segundo protocolo adicional están
reglamentados los pasos para la liberalización de los
productos CECA.

(») DO n° L 76 de 2. 3. 1982.

óuEL2.^r Diario uncial de las Comunidades Europeas l^CÓB^A^

4BI2.2.L En elsector delacero, dichareglamentación
se rehereno solamente a la eliminaciónpor ambas
partesde los derechos de aduanayexaccionesdee^ecto
equivalente, sino también de la supresión de los coñtin^
gentes nacionales de importaciónalaComunidadydel
tuturo de los acuerdos de suministro de acero con las
partes contratantes del Este,vigentes hasta finales de
este año. Los interlocutores asociados exigen la com
pleta liberalizaron de sus exportaciones de acero a
laComunidadEuropea.l^o obstante, en opinión del
Comité, lasautorrestriccionesen materia decxportacio^
nes, los contingentes nacionalesylos aranceles forman
una tupida red^ue, si seincluyen ademáslassubvenciones en los paises del Este de Europa, ^ormaun todo
indisociable. Los problemas de adaptación socialyeco^
nómicacon los ^ue se enfrentan de todos modos las
partes contratantes del Este se agudizarian considerad
blemente si la industria metalúrgica de la Comunidad,
como consecuencia de la supresión generalizada de
toda restricciónala importación, se viese obligadaa
proceder contra las importaciones subvencionadas y
artificialmente abaratadasde Europa delEsteconrorme
al CAPP.Portant^o, el Comité considera indispensable
que la Comisión de la CE, junto con sus interlocutores
asociados, en la medida de lo posible, elabore pronto
un plan concluyenteyclaramente definido en el tiempo
para la reestructuración de la industria metalúrgica de
EuropadelEstey^uepreparelaoportunaliberalización
paulatina de losmercados metalúrgicos. T^icho proyecto
no sólo deberla satis^aceralas empresas metalúrgicas
de ambas partes sino o^ue también deberla ser idóneo
para su inclusión en los acuerdos sobre la zona de libre
cambio conrorme al CATT.

Ala hora de suprimir los derechos de aduanayexaccioD
nes equivalentes, —hasta ahora no se ha esbozado
ningún plan nrme de ejecución—deberla tenerse preD
senté que hoy día los aranceles para los productos
CEC^A se encuentran ya en un nivel bajo en comparad
ción con los haremos mundiales, ^egún cálculos serios,
actualmente lamediaponderadaapenas si alcanzad
óT^.ConsiderandoquegranpartedelostiposarancelaD
riosde los Estados asociados aúnnoestán consolidados,
el Comité sugiere que durante los diez años de lasase
transitoria se introduzcan en primer lugar las medidas
necesarias de armonizaciónenelmarcodelconcepto
globalyqueseespereaun segundo paso—por ejemplo,
al cabo de cinco años—para suprimir completamente
los aranceles según el principio de la reciprocidad.

Actualmente siguen existiendo en la República Eederal
de Alemania, ItaliaylosEstadosdelBeneluxcontingen^
tes nacionales autónomos para importaciones de deter^
minados productos del acero. En conexión con los
acuerdoscomunitarios sobre el suministrodeacero,
actúan como una^in^racontingentación de productos
especialmente sensibles^ en el marco de los limites
máximosestablecidosporlosacuerdossobreelsuminisD
tro de acero para el conjunto de la paleta de productos.
Estos contingentes quedarán suprimidos por la ampliad
ción—politicamente ya decidida—de los acuerdos de
comercioy cooperación yacelebradosparael sector

CEEalos productos CECA. L^adoque,previsiblemente,
los acuerdos de asociaciónentraránen vigor después
de la extensión de los acuerdos de comercioycoopera^
clónalos productos mineros, la inclusión de la corres^
pendiente obligación en el protocolo adicional para
productos CECA no tiene más que un carácter declarad
torio.

Las decisionessobre el hoturo délos acuerdos sobre
el suministro de acero sepresentan extremadamente
difíciles, los acuerdos tienen un año de vigencia y
prevén, juntoaregulaciones de precios, llmitescuantitaD
tivos máximos para las exportaciones del país tercero
de que se tratealos Estados miembros de la ComuniD
dad. Comocontrapartida,laComunidadEuropease
compromete a no abrir contra el país firmante del
Acuerdo procedimiento alguno antidumpingoautosubD
vención. La Comisión déla Comunidad Europea ha
subrayado reiteradamenteque los actuales y tuturos
acuerdos de autorrestricciónconPolonia,r^ungriay
Checoslovaquia no se ven atectados por lo convenido
en el marco de los acuerdos europeos. El Comité
dehende aquí una opinión diterente^según él, los acuerD
dos de autorrestricción entre partes contratantes de
una zona de libre comercio figuran entre las llamadas
^medidas para las zonas grises^delCAPPquedebeD
Han suprimirse lo más rápidamente posible. En opinión
del Comité no hay más que un camino^renunciaralos
acuerdos autorrestrictivos con los tres asociadosdel
Este, tras un plazo transitorio que tenga suRcientemente
en cuenta el reajuste estructuralyelsaneamientoeconó^
mico de la industria metalúrgica en la Europa del Este.
Al mismo tiempo, losasociadosdelEstedeberlangaranD
tizar contractualmente que tras el periodo transitorio,
se suprimirán todas las prácticas comerciales contrarias
al CAPP en sus relacionescon los miembrosde la
Comunidad Europeayque, concretamente, se adoptad
rán las normas de cooperación CECA.

4.12.2.2. En el sector del carbón, las negociaciones
sobre la liberalización de las importaciones procedentes
de los Estados asociados parecen presentar las mismas
dificultades que para el acero, tibien es cierto que las
importacionesde hulla están liberalizadasen la mayoría
de los Estados miembros de la CE, ello no obsta para
queen dos Estados—laRepúblicaEederal de Alemania
y España—siga existiendo una obligación general de
autorización de importación con contingentes, excepD
tuando las importaciones de hulla de la antigua RL^A,
queestánexentasdederechosdeaduanasyde autoriza
ción. Asimismo, en Gran Bretaña las posibilidades de
importación están limitadas por contratos njos de
recepción en la producción de energía carbonífera.

Las partes contratantes del Este piden, ante todo, que
se supriman las restricciones alemanasyespañolasalas
importacionesyse supriman las medidas con idénticos
efectos, tales como, por ejemplo, el^r^üttenvertrag^y
el ^]ahrhundertvertrag^ alemanes. El ^r^üttenver^
trag^, que en l^^^ue prorrogado hasta el año 20t^u,
obligaala industria del aceroaadquirir alrededor de
amillones de toneladas al año dehullacoquizable
alemana. Por el ^]ahrhundervertragD, vigente hasta

N° C 339/56 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 31. 12. 91

finales de 1995, las compañías eléctricas están comprometidas a utilizar para su producción alrededor de
40 millones de toneladas al año de carbón para calderas
alemán.

No cabe duda de que, también a este respecto, hay que
llegar a un compromiso; un compromiso que tenga en
cuenta tanto el difícil proceso de reajuste estructural de
las explotaciones mineras de hulla y lignito como el
período de vigencia de los acuerdos ya firmados y las
disposiciones materiales del GATT. Actualmente se
están examinando distintas propuestas de compromiso;
el Comité entiende que se opte por un sistema basado
en dos fases que se encuadre en el marco temporal
de los Acuerdos Europeos y que se pueda configurar
conforme al GATT. Este sistema prevé la supresión de
los aranceles de las importaciones durante el primer
quinquenio de los Acuerdos Europeos; en el segundo
quinquenio deberán simplificarse las restricciones cuantitativas así como las medidas con idéntico efecto, manteniendo al mismo tiempo las obligaciones contractuales, para suprimirse completamente al finalizar los diez
años del período transitorio de los Acuerdos. La propuesta de compromiso, que toma en consideración
simultáneamente los aspectos industriales, sociales y de
empleo, debería ofrecer también a las partes contratantes del Este una solución aceptable. Así y todo, debido
al proceso de saneamiento económico, los Estados Asociados van a ver aumentar su necesidad de energía.
Además, las relaciones de suministro de energía entre
los antiguos miembros del CAEM se simplificarán cada
vez más, de modo que está plenamente justificado preguntarse si, después de todo, los interlocutores asociados podrán aumentar sustancialmente sus exportaciones de hulla a la Comunidad en un tiempo previsible.

4.12.3. Para los productos agrícolas transformados
que no están incluidos en el Anexo II del Tratado
CEE, se establecerán acuerdos en un tercer protocolo
adicional. Estas reglamentaciones —actualmente, aún
no suficientemente conocidas— contienen disposiciones
relativas a la supresión de derechos y exacciones de
efecto equivalente y probablemente también acuerdos
sobre la supresión de restricciones cuantitativas. En el
comercio de productos agrícolas se esperan igualmente
concesiones sobre una base de equilibrio y reciprocidad.
Para el sector pesquero, el acuerdo con Polonia prevé
tratar el comercio, los derechos de captura y la futura
cooperación como un único paquete. A este respecto,
las preferencias deberán ajustarse igualmente al acuerdo
pesquero entre la CEE y Polonia.

El Comité es consciente de que los productos agrícolas
desempeñan un papel decisivo en el comercio exterior
de los tres Estados del Este. Estos países, sobre todo
Polonia y Hungría, no pueden renunciar a exportar a
la Comunidad, contra divisas, incluso productos que
están sujetos a la organización de mercados agrícolas
comunitaria. El Comité coincide con la Comisión en
que la Comunidad y los tres Estados asociados deberán
hacerse concesiones mutuas en lo relativo a los productos de dicha organización de mercados. Dichas conce

siones deberán atenerse a la sensibilidad de los productos, la Política Agrícola Común y los resultados de la
Ronda Uruguay del GATT. A este respecto, la Comisión de la Comunidad Europea deberá velar por que
no se agudicen aún más los problemas, de por sí graves,
de la Política Agrícola Común.

Las graves dificultades del mercado agrícola de la
Comunidad, que desde hace muchos años tiene que
luchar con excedentes estructurales, no deben agudizarse aún más con las importaciones de productos
especialmente sensibles procedentes de países del Este
de Europa. Actualmente, la Política Agrícola Común se
encuentra en una fase de transformación y no debería
tolerarse que se haga peligrar la continuación de sus
reformas. Por esta razón, el Consejo del mercado agrícola se encuentra ante una tarea nada fácil, ya que tiene
que establecer en los acuerdos europeos un compromiso
políticamente razonable que tenga en cuenta en la
misma medida las perspectivas a largo plazo de la
Política Agrícola Común y las correspondientes disposiciones del GATT. Los Acuerdos Europeos deben ser
considerados como una nueva orientación de las relaciones económicas entre Este y Oeste; por esta razón,
este compromiso cobra también una importancia fundamental. No es aconsejable querer solucionar los problemas mediante el apoyo de los precios interiores
—como en el acuerdo de asociación con Chipre—,
ya que las tres partes contratantes son productores
agrícolas demasiado fuertes para una medida semejante.

Tras la aprobación por amplia mayoría en el Congreso
de los Estados Unidos de la prolongación por dos años
del mandato de negociación de la Ronda Uruguay del
GATT, han mejorado las perspectivas —incluso del
sector agrícola— de conseguir resultados satisfactorios
en las negociaciones. Naturalmente, las negociaciones
del GATT distan aún mucho del objetivo primero, a
saber, conseguir una mayor disciplina a la hora de
aplicar subvenciones y demás medidas susceptibles de
influir directa o indirectamente en el mercado agrícola.
Tras más de cuatro décadas de GATT, los países tradicionalmente exportadores agrícolas tienen derecho pese
a todo a normas comerciales internacionales seguras
que sean cumplidas por todos los Estados. Dichas normas deberían impedir una nueva perturbación de los
mercados agrícolas mundiales y permitir a todos los
países un justo acceso al mercado.

Por otro lado, el Comité sugiere que una buena parte
de los excedentes agrícolas de los Estados asociados se
exporten a países vecinos del Este de Europa. La Unión
Soviética, así como otros países de la antigua zona del
CAEM, tienen gran necesidad de importar productos
agrícolas, y seguirán teniéndola en el futuro previsible.
La Comunidad debería ofrecer poner medios financieros con el fin específico de importar, a cambio de
divisas, productos agrícolas procedentes de Polonia,
Hungría y Checoslovaquia. Esta ayuda, que debería
concederse durante varios años, sería al mismo tiempo

óuEL^l diario Cecial de las Comunidades Europeas l ^ C ^ A ^

un aporte positivo al desarrolloeconómicodelaEuropa
del Este. Asimismo,el Comité propone,comoyalo
hiciera en su dictamen^LaComunidadyla unificación
alemanas,que se discutacon las partes contratantes
del Este un programa de retirada de tierras del cultivo
yde cultivos extensivos, igualmente fomentado econó^
micamente por la Comunidad dentro de las posibilidad
des de financiación existentes, con elñnde estabilizar
la producción agricolaymejorar el medio ambiente de
las zonas rurales.

4.L1 Con el fin de facilitar la creación de una zona
de libre comercio, los acuerdos Europeos han incluido
una serie de medidas de acompañamiento, ^e trata
de acuerdos standstill, consultas en caso de dumping,
acuerdos sobre cláusulas de protección, disposiciones
sobre la competenciaylas ayudas de Estado, empresas
públicas, composición de litigiosyprotección eficaz de
la propiedad intelectual. En un protocolo adicional se
especifican las normas de origen, que serán de tipo
preferencias otro protocolo remiteadeterminadasdis
posiciones transitorias contenidas en el Acta de Adhesión de EspañayPortugalala Comunidad. El Comité
acoge con satisfacción el conjunto de medidas porque
en el fondo—sobre todo durante los diez años déla
fase de adaptación—contribuiránaque se reconozcan
y eliminenatiempo las fricciones de los intercambios
comerciales.Causa satisfacción la referencia reiterada
a las disposiciones correspondientes del CATT^aeste
respecto, elComitédapor sentado que los progresos
de las negociaciones de la actual Ronda del CAPP
serán incluidos automáticamente en los Acuerdos.

4.1^.1 El Comité considera importantes los proceda
mientes de consulta previstos para todos los casos de
dumping,ysupone que se tendrán en cuenta, sin mermas, los códigos delCATT^antidumping^subvencio^
nes^. Al mismo tiempo,deberia figurar—en el lugar
donde proceda de los Acuerdos—que los interlocutores
asociados se comprometenaatenerse sin reservasala
disciplina comunitaria en materia de subvenciones. En
el sector te^tilyde la confección de la Comunidad está
aumentando la inquietud,ycadave^ se oyen con más
fuerza las solicitudes de cláusulas de precios que protejan contra las subvenciones.C^ueda por determinar si
ala hora de fijar el^valor normal de la mercancia^se
deberá trataralos Estados asociados como paises sin
economia de mercado ^en el sentidode los antiguos
paises de economia de estadoobien si yaala entrada
en vigordelos Acuerdos deberán ser clasificadosen
el grupo de los Estados con economia de mercado
operativas El Comité echa en falta una mayor claridad
aeste respecto.

4BLL^. El Comité apoya sin reservas las disposicionesconcluyentes en materia de competenciayde ayudas
estatales, puedan prohibidos todos los acuerdosyconductas concertadas que obstaculicen, limitenodistorsionen la competencia. Asimismo, se prohibe el abuso
de las posiciones dominantes del mercado. Las ayudas
de Estado que falseenoamenacen con falsear la compe

tencia, favoreciendoadeterminadasempresasofavoreciendo una determinada producción, atentan igualmente contra los Acuerdos. La existencia de normas de
competencia eficaces son la condición ^ ^ ^ ^ o ^ de
una economia de mercado operativa. La competencia
es la piedra angular del mercado común, sin la cual no
podrán garantizarse las ventajas del mercado interior.
Por estarazón,el Comitéopinaunánimementeque,
desde un principio, las partes contratantes del Este
deberian adaptar lo más fielmente posible su legislación
nacionalen materiadecompetenciaalasnormasde
competencia de la Comunidad Europea.

4.LLÓ. Un requisito importante para beneficiarse de
las disposiciones de libre comercioes la prueba concreta
del origen de la mercancia ^es decir, la prueba del
derecho al trato preferencias. En un protocolo adicional están regulados los requisitos que deberá reunir
la noción de ^origen^. En las negociaciones para la
asociación,losinterlocutoresdelEstehane^igidola
acumulación multilateraleinsistidoen que los componentes originarios de terceros paises^de la zona de los
tres asociados del Esteyde los paises de la AELC^ que
entren en la fabricación de una mercancia no afectarán
al origen de la misma. El Comité apoya el deseo de los
vecinos del Este de beneficiarse de reglas de origen
acumulativas^ no obstante, pide a la Comisión que
especifique si las reglas de origen de todos los Estados
participantes en la acumulación han de sereno idénticas. Las ventajas de la acumulación multilateral son
indiscutibles^ no solamente intensifican la estrecha
cooperación acordadaamediados de febrero d e l ^ i
entre Checoslovaquia, Poloniayr^ungria, sino que, al
mismo tiempo, facilitan el necesario proceso de apre^iD
maciónentrelosinterlocutoresdelEstedeEuropay
losEstadesdela AELC,condiciónnecesaria parael
proceso de integración de toda Europa. Por lo demás,
el Comité remite al Convenio de Lomé entre la Comunidadylos Estados de África, del Caribeydel Pacifico
^ACP^ asi como al acuerdo con los Estados del
^iaghreb,en lesquela Comunidad Europea aprobó
igualmente reglas de origen acumulativas.

4.14. Entre las libertades fundamentalesdel proyecto
de unificación europea figuran ante todo, juntoala
librecirculación de mercancias, la libertaddeestableci
mientoyla libre circulación de trabajadores, servicios
ycapitales. Como elementos clave de la creación de un
^auténtico^ mercado interior, dichas libertades tienen
una importancia económica capital y un alto valor
simbólico. El Comité se felicita de que estos ámbitos
también estén recogidos en los acuerdos europeos, pero
almismotiempocriticaele^cesivogradodeabstracción
quese ha utilizadoen determinados pasajes para favorecer los compromisos.

4.14.1. La libre circulación de personas signihca en
primer lugaryantetodo la integración de lostrabajado

N° C 339/58 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 31. 12. 91

res empleados legalmente en la Comunidad así como
la de sus familiares que vivan legalmente en el territorio
de los Estados miembros. Durante los cinco primeros
años después de la entrada en vigor de los acuerdos
deberán examinarse y agotarse todas las posibilidades
de mejorar la situación de este grupo de personas. El
Comité aprueba sin reservas este proyecto; no obstante,
en su opinión, faltan acuerdos sobre los trabajadores
procedentes de los tres Estados mencionados que ejercen una actividad ilegal en la Comunidad. Según fuentes
dignas de crédito, la cifra de dichos trabajadores alcanza
ya los 100 000.

El Comité Económico y Social ya ha dedicado varios
dictámenes al tema de las inmigraciones procedentes de
terceros países (*) y ha exigido que se permita que los
inmigrantes legales de la Comunidad participen en la
« Europa de los ciudadanos ». A tal fin, debería garantizarse que los derechos y obligaciones comunitarios relativos a la residencia, empleo y movilidad rijan también
sin reservas para este grupo de personas.

En su último dictamen sobre el estatuto jurídico de los
trabajadores migrantes procedentes de terceros
países ( [2] ), el Comité analiza de nuevo los aspectos
«internos _»_ de una política comunitaria de migración y
apela a los Estados miembros y a la Comisión de la
Comunidad Europea para que a partir de ahora y
sin pérdida de tiempo armonicen a escala comunitaria
disposiciones legales y demás instrumentos y medidas
para la integración de los inmigrantes. Finalmente,
deberían fijarse asimismo las condiciones bajo las que
los inmigrantes procedentes de terceros países podrán
disfrutar de la libertad de circulación en la misma
medida que los ciudadanos de la Comunidad. En opinión del Comité, sólo de este modo se eliminarán las
discriminaciones, se contribuirá al funcionamiento del
mercado interior y se logrará el objetivo de la creación
a escala comunitaria de un mercado de trabajo unitario.
La alternativa, difícilmente aceptable, sería la de mercados de trabajo nacionales con condiciones legales y
sociales diferentes para los trabajadores procedentes de
terceros países.

El Consejo de asociación quiere examinar durante la
segunda fase del período transitorio las posibilidades
de facilitar la inmigración de trabajadores procedentes
de los Estados asociados. Condición previa es que las
características económicas y sociales de los Estados
asociados del Este se hayan aproximado sensiblemente
a las de la Comunidad. Otra condición mencionada es
la futura situación del empleo en la Comunidad. El
Comité lamenta que no se haga referencia expresa a los
estrechos márgenes de acción a medio plazo de la
Comunidad en el ámbito de la libertad de circulación,
con lo que se van a despertar expectativas que, en
pocos años, podrían dar lugar, también políticamente, a
penosas decepciones. Por una parte, las excepciones
incluidas en los acuerdos actuales (Turquía) limitan ya
hoy día las posibilidades de inmigración de personas
en busca de trabajo procedentes de terceros países y,
por otra, no hay signos de que el mercado de trabajo
comunitario vaya a necesitar en el futuro previsible una
cantidad notable de mano de obra adicional procedente

de otros Estados. Según las últimas previsiones, el índice
de desempleo de la Comunidad no va a retroceder por el
momento. Los licénciamientos de la zona de la antigua
RDA, que aún no figuran en los datos de la Comisión
de la CE, agudizan aún más la situación. Debido a
que de ninguna manera se puede dar por concluido el
proceso de reajuste en los nuevos _Liinder_ federados, es
más que probable que sigan desapareciendo puestos
de trabajo. El informe McKinsey, elaborado para el
Gobierno alemán, corrobora estas estimaciones: «El
hecho de que en los nuevos lánder deberá contarse con
que la cifra de empleados disminuirá de los aproximadamente 9,25 millones de finales de 1989 a unos
5 millones ya no admite dudas ... el cambio de una
economía fallida a una economía de mercado eficiente
está abriendo heridas más profundas que cualquier otro
cambio de estructuras conocido hasta ahora dentro de

un sistema económico.»

Considerando el análisis empírico de la situación del
mercado de trabajo de la Comunidad y los licénciamientos condicionados por las reformas en los Estados vecinos del Este, la ayuda de Occidente —en el sentido de
una terapia de amplio espectro—debe tener un carácter
global y estar bien coordinada en sus diversos elementos. No se trata solamente de proporcionar ayuda económica y técnica, sino también de fomentar eficazmente
la necesaria cualificación de los trabajadores, considerándola como una inversión de futuro, y teniendo en
cuenta al mismo tiempo todo el conjunto de las nuevas
y grandes necesidades del cambio técnico. En este contexto, el Comité apoya también las propuestas concretas realizadas por el Subcomité económico y social del
Comité consultivo de los Estados AELC a mediados de
mayo del presente año ( [3] ):

— la transferencia de conocimientos técnicos para establecer los principios de las oportunas relaciones
entre patronos y trabajadores,

— la organización de programas de formación para
responsables de empresas y sindicalistas de los
países del Este de Europa,

— examen de las posibilidades que existen de dar
empleo temporal a trabajadores de Estados del Este
europeo (por ejemplo en el marco de acuerdos de
formación),

— acuerdos bilaterales de 12 a 18 meses de duración,
para proporcionar a los trabajadores conocimientos
técnicos suplementarios ( [4] ),

( [3] ) AELC/CSC/ES 1/91 de 13. 5. 1991.
( [4] ) Ya hoy existen acuerdos de este tipo entre la República

`(` `[1]` `)` `D O` `n°` `C` `343` `de` `24.` `12.` `1984` `y` `D O` `n°` `C` `188 de` `29.` `7.` `1985.` Federal de Alemania y Hungría desde diciembre de 1989 y
`(` `[2]` `)` `D O` `n°` `C` `159` `de` `17.` `6.` `1991.` con Polonia desde junio de 1990.

31. 12. 91 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° C 339/59

— acuerdos sobre contratos de trabajo y servicios con
empresas del Este de Europa (*),

— intensificación de la cooperación, entre las autoridades nacionales responsables del mercado de trabajo.

Asimismo, el Comité remite a iniciativas que se refieren
a sectores cuyas posibilidades parecen haberse utilizado
escasamente hasta ahora. Un ejemplo destacado es la
industria del acero de la Comunidad Europea que, con
una serie de sugerencias, quiere intensificar la necesaria
transferencia científica del Oeste al Este: así, los especialistas de los países del Este deberían participar en
órganos comunitarios nacionales e internacionales que
sirven para intercambiar experiencias a nivel industrial.
Asimismo, proponen su participación en los comités
técnicos, así como en los organismos de transportes,
energía, medio ambiente, etc. Las industrias del acero
del Oeste podrían encargarse de formar no sólo a
directivos sino también a plantillas de personal en los
Estados asociados; asimismo, podrían enviar especialistas que, sobre el terreno, asesoren la reestructuración
de instalaciones obsoletas.

El Comité recomienda que se examinen en profundidad
las numerosas propuestas y que, si pueden ser realizadas
rápidamente, figuren en un anexo de los Acuerdos
Europeos. AI mismo tiempo, la Comisión de la CE,
respondiendo a la iniciativa de la industria comunitaria
del acero, debería promover sólidamente actividades
similares de amplio espectro para otras ramas de la
economía.

4.14.2. En lo que a la libertad de establecimiento se
refiere, los Estados miembros de la Comunidad quieren
ofrecer a las empresas y nacionales de los Estados
asociados el mismo marco jurídico de las propias
empresas y nacionales, a partir del momento mismo de
la entrada en vigor de los Acuerdos Europeos. Las
partes contratantes del Este darán este paso en el curso
de los diez años del período de transición. En caso de
imperativos derivados del reajuste estructural o de otras
dificultades graves (inclusive problemas sociales) en
sectores particulares, los Estados asociados podrán
adoptar normas transitorias. Estas medidas deberán
estar sujetas a plazos temporales (a lo sumo, tres años)
que vencerán, a más tardar, dos años después de la
conclusión del período transitorio. Asimismo, se han
previsto medidas de protección para aquellos casos en
los que empresas o ramas de la economía de los asociados del Este experimentaran «drásticas» pérdidas de
partes de mercado nacionales.

En principio, el Comité aprueba este acuerdo. La libertad de establecimiento estimulará la transición a la
economía de mercado y contribuirá a crear una economía moderna y competitiva en los Estados asociados.
El Comité comprende que ante determinadas circunstancias excepcionales se pueda recurrir a medidas de
protección temporales. Sin embargo, faltan argumentos
convincentes que demuestren que pérdidas « drásticas »
de cuotas de mercado nacionales de las partes contratantes del Este justifican por sí mismas la protección de

(*) Actualmente 35 000 trabajadores de los Estados del Este de
Europa están empleados en la República Federal de Alemania,
en el marco de dichos contratos especiales.

la propia economía. El Comité recomienda que se
vuelva a reflexionar en profundidad sobre este pasaje
y se vuelva a redactar con mayor claridad; en concreto,
deberían definirse inequívocamente las variantes « relevantes » del mercado.

4.14.3. En relación con la circulación de servicios
transfronteriza, el Comité apoya la liberalización
(mutua y paulatina) que se está persiguiendo. Considerando la creciente importancia a escala mundial de los
mercados de servicios, los pasos hacia la liberalización
en este sector merecen todo el reconocimiento. El Consejo de asociación controlará cada uno de los pasos
hacia la liberalización y adoptará las medidas oportunas
para llevar adelante este proceso. Para las prestaciones
de servicios transfronterizas en materia de transportes,
rigen una serie de disposiciones especiales: en el transporte marítimo internacional deberán suprimirse algunos obstáculos administrativos, técnicos, etc, que pudieran limitar o discriminar la libre prestación de servicios.
Para el transporte aéreo y terrestre, los acuerdos se
orientarán según la política común de transpones de la
Comunidad, garantizándose al mismo tiempo el desarrollo coordinado de los transportes. Durante el período
transitorio de los Acuerdos Europeos, los Estados asociados quieren adaptar sus disposiciones legales a las
correspondientes disposiciones de la Comunidad, al
menos en la medida en que puedan facilitar el acceso
mutuo a los mercados de transportes y fomentar el
transporte de personas y mercancías.

Hay que subrayar y felicitarse por la voluntad común
de las partes contratantes de alcanzar un resultado
satisfactorio de las negociaciones de la Ronda de Uruguay, que persigue la creación de un marco multilateral
de normas y principios en materia de comercio y servicios, así como de incluir en su momento el acuerdo
alcanzado dentro de los Acuerdos Europeos.

El Comité supone, por otro lado, que el Consejo de
asociación observará detalladamente las repercusiones
económicas y sociales que puedan tener los pasos dados
hacia la liberalización en las regiones fronterizas de la
Comunidad e impedirá consecuentemente la aparición
de casos de dumping social. Sería fatal que el proceso
de saneamiento de la antigua RDA, ya de por sí delicado
(sobre todo en las zonas periféricas), se viera aún más
dificultado y retrasado por prácticas de dumping.

4.14.4. Desde el punto de vista del emplazamiento
y de la especialización, sólo podrán aprovecharse al
máximo las ventajas de la circulación liberalizada de
servicios y mercancías si la libre circulación transfronteriza de capitales también está garantizada. La libre
circulación de capitales favorecerá la cooperación política a nivel monetario e impulsará los esfuerzos de los
Estados asociados por alcanzar la estabilidad. El
Comité apoya todos los acuerdos que amplíen la libre
circulación de capitales entre la Comunidad y los interlocutores asociados del Este de Europa. Ante todo, es
motivo de satisfacción saber que las partes contratantes,
una vez entren en vigor los Acuerdos, se comprometen

N° C 339/60 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 31. 12. 91

a garantizar la libre circulación de pagos en el comercio
^le mercancías, (no así, al parecer, en el comercio de
servicios). Igualmente, se liberalizarán los movimientos
de capital de inversores de la Comunidad. Por otro lado,
en el primer quinquenio de los Acuerdos Europeos, se
crearán las condiciones para la aplicación progresiva
de las disposiciones comunitarias relativas a la libre
circulación de capitales. Durante la segunda fase de
los diez años del período transitorio, el Consejo de
asociación estudiará los caminos posibles para la adopción total de las correspondientes disposiciones comunitarias. El Comité lamenta que las partes contratantes
aún no se hayan puesto de acuerdo sobre un plan
de liberalización del que se infiriera con seguridad la
transición temporal de las distintas categorías de transacciones financieras a un «sistema de liberalización

incondicional».

_Armonización de las disposiciones legislativas_

4.15. La armonización de las disposiciones legislativas con arreglo al derecho comunitario es un importante
requisito para la integración social y económica de los
Estados asociados. En materia de cooperación transfronteriza, las empresas de la Comunidad, pero también
las de los vecinos del Este, se encuentran ante el problema de tener que convivir con tres sistemas jurídicos :
primero, con el propio derecho nacional, segundo, con
el derecho comunitario y tercero con el derecho de los
Estados receptores de exportaciones o inversiones. A
menudo, circunstancias similares reciben un trato distinto o contradictorio. Las perjudicadas son, sobre
todo, las pequeñas y medianas empresas que, con frecuencia, no pueden permitirse colaboradores altamente
especializados en materia de leyes. Por tanto, cuanto
más rápidamente se adapte el marco jurídico de los
Estados asociados al derecho comunitario, más ventajoso será el « entorno » para la cooperación entre empresas del Este y del Oeste y mayores serán las perspectivas
de intensificar la circulación transfronteriza de mercancías, servicios y capitales.

Por otro lado, la armonización de los derechos es una
tarea inmensa, pues se trata de numerosas disposiciones
que sólo podrán adaptarse paulatinamente: derecho
aduanero, derecho de sociedades, contabilidad y dirección de empresas, protección de los trabajadores en el
lugar de trabajo, prestación de servicios financieros,
normas de competencia, protección del consumidor y
del medio ambiente, impuestos especiales, disposiciones
y normas técnicas, transporte, protección del derecho
industrial y derechos de autor. Los Estados asociados
han dado los primeros pasos para encauzar la necesaria
armonización jurídica. Con todo, el Comité echa en
falta en los proyectos de contratos el establecimiento
de prioridades. Por ejemplo, desde el punto de vista de
la ecología y de la competencia, el Comité considera
prioritario que se adopte el derecho comunitario en
materia de medio ambiente, competencia y subsidios.
Igualmente, deberían introducirse lo más rápidamente

posible las disposiciones del Euratom en materia de
seguridad. Por otro lado, es indispensable adoptar
medidas de acción relativas a la protección de los trabajadores en el lugar de trabajo y a determinadas disposiciones sobre la protección del consumidor (por ejemplo,
sobre la responsabilidad de la producción).

Es lamentable la ausencia de un marco temporal para
las medidas de armonización jurídica. El Comité habría
esperado que, al igual que en otros ámbitos políticos, el
sistema de dos fases para el período transitorio también
hubiera figurado en la parte del contrato relativa a la
armonización de las disposiciones legales. Toda vez
que los preámbulos de los Acuerdos Europeos recogen
ahora el deseo expresado por los interlocutores asociados de convertirse, en su momento, en miembros de la
Comunidad Europea, los vecinos del Este, en su propio
interés, deberían transponer a su propio país, con un
objetivo bien preciso, el marco jurídico de la Comunidad. Esta tarea debería simplificarse considerablemente
gracias a la ayuda técnica garantizada contractualmente
por la Comunidad.

_Cooperación económica_

4.16. La Comunidad Europea y los Estados asociados quieren ahondar su cooperación en el terreno económico, yendo aún más lejos del marco trazado por los
Acuerdos Comerciales y de Cooperación. Las actividades comunes deberán apoyar el procesó socioeconómico
de transformación y desarrollo de los Estados asociados
del Este y facilitar la incorporación a la división internacional del trabajo. Estas actividades comunes se refieren
tanto a la cooperación industrial, el fomento y la protección de las inversiones como también a normas industriales, cooperación científica y técnica, educación y
formación, economía agraria y alimentaria, energía,
medio ambiente, transportes, telecomunicaciones, prestaciones de servicios financieros, desarrollo regional,
cooperación social, turismo, pequeñas y medianas
empresas, aduanas, estadística, ciencias económicas y
estupefacientes. Todos los ámbitos de cooperación han
sido nuevamente presentados según campos de acción
concretos (en total, alrededor de 150).

Hay que subrayar que las partes contratantes han asegurado que respetarán desde un principio los aspectos
del medio ambiente a la hora de adoptar medidas
económicas. El Comité agrega que la política de medio
ambiente es una política europea que debe ser integrada
plenamente en otros ámbitos políticos, y que no debe
basarse en un mínimo común denominador, sino que
deberá imponer lo que ecológica y económicamente sea
necesario. Asimismo, ambas partes deberán acordar
vigilar conjuntamente el cumplimiento de las medidas
adoptadas.

El gran número de campos de acción señalados es
tentador, y en principio, merece aprobación. No

31. 12. 91 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° C 339/61

obstante, el Comité alberga la duda justificada de si las
acciones comunes podrán llevarse a cabo en todos los
campos en los años 90, incluso con la colaboración de
empresas de la Comunidad. Ni el personal de los órganos de la Comunidad ni los recursos financieros serán
suficientes para cubrir de manera relativamente satisfactoria el conjunto de acciones durante el período
transitorio de los Acuerdos Europeos. Asimismo, no
debería olvidarse que son tres los Estados asociados, a
los que, según las perspectivas de la Comisión de la
CE, aún en la presente década, seguirán otros países
vecinos. En opinión del Comité habría sido más conveniente desarrollar antes de nada, teniendo en cuenta de
manera realista las circunstancias adyacentes, un primer
sistema de acción riguroso, en cuyo marco se establecieran claramente (escalonados temporalmente) los puntos
esenciales que, en opinión de las partes contratantes,
necesitaran medidas de acción urgentes. Según el
Comité, se trataría, no tanto de ineludibles actividades
de asesoramiento de los órganos comunitarios o de las
empresas y grupos sociales, como de la concretización
de prioridades «onerosas» de dimensión transfronteriza, que pudieran ser fomentadas por la Comunidad y
los vecinos del Este o también por empresas de los
Estados miembros de la CE. En opinión del Comité se
trataría, en primer lugar, de ámbitos políticos tales
como infraestructuras, energía nuclear o educación y
formación.

En el ámbito de las dotaciones públicas básicas, el
Comité tiene el convencimiento de que la construcción
y organización de la necesaria infraestructura es una
condición importante para que el proceso de reajuste
estructural del Este de Europa se pueda realizar con
éxito. Deberá crearse una línea de inversiones que responda a las crecientes exigencias cualitativas, así como
a las necesidades de una economía de mercado competitiva. Esto implica la necesidad de considerar y evaluar
las inversiones en infraestructuras en los Estados del
Este de Europa, ya hoy día, desde una dimensión europea. El camino hacia un plan de infraestructuras común
para toda Europa ya está marcado y se va delimitando
cada vez más. Con este telón de fondo, el Comité
Económico y Social ha acogido con gran satisfacción
la propuesta de la Comisión de la Comunidad Europea
de creación de redes transeuropeas, sobre todo en los
sectores de los transportes, telecomunicaciones, energía
y formación profesional^). En su dictamen, el Comité
aboga por un sistema global, integrado y de modalidades múltiples que trace el marco de referencia, reduzca
los riesgos de las inversiones, acreciente la eficiencia de
las actividades comunitarias, nacionales y regionales y
tenga en cuenta las necesidades que se puedan presentar
a largo plazo ( [2] ).

En opinión del Comité, un segundo punto esencial de
la cooperación económica es la reducción en la Europa

(*) Hacia unas redes transeuropeas — Programa de acción comunitario. Doc. COM(90) 585 final.
( [2] ) Doc. CES 805/91.

Central y del Este de las deficiencias en materia de
seguridad de las centrales nucleares. Tras Chernobií, se
impuso la necesidad de garantizar, en el Este como en
el Oeste, el nivel de seguridad más elevado en materia
de tecnología nuclear, lo cual, sin embargo, aún no se
ha llevado a la práctica. Cierto es que, en el marco del
Organismo Internacional de la Energía Nuclear (OIEA),
se han dado los primeros pasos en este sentido, gracias
a los acuerdos sobre la mejora del intercambio de
información y sobre ayuda mutua en caso de accidentes:
con todo, siguen faltando acuerdos vinculantes a escala
mundial sobre normas mínimas de seguridad.

El Comité pide a la Comunidad que, paralelamente al
programa de ayuda de la OIEA y de la _World Associa-_
_tion of Nuclear Operators_ (WANO), proporcione rápidamente ayuda no convencional para mejorar la tecnología de las centrales nucleares en funcionamiento en
los Estados de la Europa Central y del Este. El Comité
valora y se felicita por el primer paso dado en este
sentido por la Comisión de la Comunidad Europea al
decidir recientemente ofrecer ayudas financieras para
esta acción, en el marco del programa PHARE. Ya
en 1989, los antiguos Estados del CAEM decidieron
aprobar un programa para dotar de nuevos equipos a
reactores de agua a presión antiguos de la serie VVER440 MWel (reactor moderado por agua hirviendo); sin
embargo, dicho programa apenas si se ha aplicado. No
sólo faltaba la necesaria dotación económica, sino que,
dificultando aún más las cosas, se necesitaban absolutamente las centrales nucleares, dadas las deficiencias en
la capacidad de acumular reservas. En Hungría, la
energía nuclear proporciona un 50 % del suministro de
corriente eléctrica; en Checoslovaquia una cuarta parte
del mismo. En tales circunstancias, el proyecto presentado por el Primer Ministro neerlandés, Sr. Lubbers y
por la Comisión de la Comunidad Europea para una
« Carta Europea de la Energía » merece todo el reconocimiento posible ( [3] ). El Comité Económico y Social ha
valorado esta Carta como una acción de extraordinario
alcance político ( [4] ), ya que la Comisión de la Comunidad Europea la considera como una necesaria ayuda
para la reconstrucción de la economía y del suministro
energético de los Estados de la Europa Central y del
Este, bajo unas condiciones que permitirán mejorar su
medio ambiente, equilibrar en mayor medida el uso de
fuentes de energía y aprovechar más eficazmente la
utilización de la misma.

El tercer punto prioritario de las actividades conjuntas
de las partes contratantes debería ser la educación y
formación, ya que la cualificación de las clases productivas desempeña un papel clave en el proceso de reformas
para la reorientación de la economía. Los trabajadores
de los Estados asociados disfrutan de una sólida formación básica escolar y, la mayoría, también de una cualificación profesional verdaderamente buena; sin
embargo, el perfil de cualificación de la economía socialista planificada de entonces —la experiencia en los
nuevos lánder alemanes federales así lo demuestra—
difiere considerablemente de lo que se exige en una
economía de mercado orientada en función de la competencia. Ante todo, faltan, al menos en la medida

( [3] ) Comunicación de la Comisión relativa a una Carta Europea
de la Energía. Doc. COM(91) 36 final.
( [4] ) DO n° C 269 de 14. 10. 1991.

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necesaria, conocimientos y experiencias sobre el modo
de funcionamiento propio de una economía de mercado; otro tanto cabe decir del manejo de las técnicas
modernas de producción, información y comunicación.
Igualmente, existen deficiencias en ámbitos ajenos a la
especialización, ya que aspectos tales como la independencia, la iniciativa y la creatividad no se exigen en
una economía administrativa dirigida. Antes de nada,
gracias a la experiencia deberá aprenderse a actuar
de manera independiente, con arreglo a la economía
privada, en un entorno en perpetua mutación como es
el de una economía de mercado.

La readaptación y la formación profesionales son absolutamente necesarias a todos los niveles. Hay que felicitarse por las propuestas contenidas ya en los Acuerdos
Europeos: sin embargo, no son suficientes. Es necesario
aplicar una ofensiva global a favor de la cualificación.
El Comité hace, por tanto, un llamamiento también a
los Estados miembros de la Comunidad Europea para
que adopten iniciativas con el fin de apoyar y acelerar
el necesario proceso de recuperación de los Estados
asociados del Este en el ámbito de la cualificación.
Este llamamiento afecta también a las empresas de la
Comunidad que deberán colaborar con las organizaciones que las representan (a escala nacional y europea)
para transmitir a las empresas y trabajadores de los
mismos sectores en los Estados asociados, conocimientos específicos en materia de gestión de empresa, así
como conocimientos técnicos. Valga como ejemplo,
para otras ramas de la economía europea, el caso de la
industria comunitaria del acero, al que el Comité ya ha
hecho referencia en el presente documento.

_Cooperación financiera_

4.17. Es indiscutible que sin una ayuda eficaz de
Occidente no podrán superarse con éxito los imperativos derivados del reajuste estructural ni podrá establecerse una economía competitiva a escala internacional.
Todos los Estados de la Europa Central y del Este
necesitan recursos financieros en divisas fuertes, sin
olvidar que la necesidad de ayuda económica ha ido
aumentando progresivamente desde el inicio del proceso de transformación económica. Entre 1986 y 1990,
la deuda externa de los tres Estados vecinos del Este
aumentó de 57 000 millones de dólares (1986) a 77 000
millones en el pasado año. Según cálculos de la OCDE
en 1990, el índice servicio de la deuda /exportación era
del 70% para Polonia, 65% para Hungría y 25%
para Checoslovaquia. Entretanto, varias instituciones
reconocidas han intentado evaluar con ayuda de modelos la previsible necesidad financiera a medio plazo
para la reestructuración de la economía de los Estados
de la Europa del Este. Las estimaciones son extremadamente dispares; sólo para seis Estados, Hungría, Polonia, Checoslovaquia, Rumania, Bulgaria y Yugoslavia,
oscilan —según el método básico aplicado— entre los
14 000 millones de dólares anuales y más de 420 000
millones de dólares.

Los proyectos de contratos estipulan que, en el marco
de la cooperación financiera, el programa PHARE continúe hasta finales de 1992. Posteriormente, sobre una
base plurianual y en el marco de la operación PHARE o

de un nuevo instrumento de financiación, se concederán
ayudas de la Comunidad y préstamos del Banco Europeo de Inversiones (BEI). Por otro lado, por deseo de
los interlocutores asociados, la Comunidad, en el marco
de la cooperación financiera, examinará el modo de
facilitar y garantizar el paso a la convertibilidad de las
monedas.

El Comité aprueba la iniciativa de la Comunidad y
comparte la opinión de que la ayuda comunitaria sólo
se podrá calcular convenientemente sobre la base de un
plan plurianual. El marco temporal, al menos en la fase
inicial, no debería ser superior a tres o, como máximo,
cinco años, y debería insertarse sin rupturas en los cinco
primeros años del período transitorio de los Acuerdos
Europeos. Aún no existe una idea precisa (a nivel oficial) del volumen global del marco financiero; no
obstante, el Comité supone que los valores de referencia
se orientarán en función de los recursos financieros
disponibles de la Comunidad y de su evolución posterior. Un papel no menos importante lo desempeña la
capacidad de los Estados asociados para reembolsar los
préstamos del Banco Europeo de Inversiones conforme
a las fechas fijadas. A continuación, se aprobarían los
fondos definitivos de la Comunidad, teniendo en cuenta
la capacidad de absorción del Este y respetando los
nuevos acuerdos sobre la disciplina presupuestaria, que
sustituirá el actual acuerdo interinstitucional.

En las directivas del Consejo de diciembre de 1990,
sobre las negociaciones para los Acuerdos de Asociación, figura que deberán utilizarse las experiencias obtenidas hasta ahora con el programa PHARE, para determinar las necesidades prioritarias y el potencial material
de los Estados asociados. El Comité no comparte del
todo esta concepción y antes bien vuelve a exigir enérgicamente que, conjuntamente con las partes contratantes
en el marco del amplio abanico de la cooperación
económica, se establezcan prioridades inequívocas.
Estas prioridades pueden servir de ayuda a la hora de
decidir la creación del marco financiero plurianual; al
mismo tiempo podrían servir para repartir eficazmente
los gastos anuales, en concordancia con los objetivos
establecidos.

El Comité apoya firmemente una coordinación entre
fondos comunitarios (incluidos servicios bilaterales) y
ayudas financieras concedidas por otros Estados de
la OCDE o por entidades financieras internacionales
(Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial,
Banco Europeo para la Reconstrucción y el Desarrollo)
a los asociados del Este. El Comité recomienda, además,
que se cree a escala comunitaria una _Task Forcé,_ que
clasifique de manera continuada y coordine en el seno
del Comité de asociación el conjunto de prestaciones
financieras así como la utilización de los fondos, y,

31.12. 91 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° C 339/63

conjuntamente con las partes contratantes, controle la de asociación debería ser informado regularmente sobre
eficacia de la aplicación de dichos fondos. £1 Consejo los resultados de estos trabajos.

Hecho en Bruselas, el 26 de septiembre de 1991.

_El Presidente_

_del Comité Económico y Social_

Fran^is STAEDELIN

ANEXO

al dictamen del Comité Económico y Social

Nuevos elementos de evolución en las relaciones entre la Comunidad Europea y la Europa Central y del Este

Junio de 1988: una delegación de los países del CAEM firma en Luxemburgo la Declaración conjunta con la
CE, en la que se decide el reconocimiento mutuo de ambas instituciones.

Septiembre de 1988: firma de un Acuerdo de Cooperación entre la Comunidad Europea y Hungría.

Diciembre de 1988: conclusión de un Acuerdo Comercial con Checoslovaquia.

Julio de 1989: la cumbre G-7 de París encarga a la Comunidad Europea que coordine la ayuda del Oeste a
Polonia y Hungría. Se crea el llamado Grupo de los 24.

Septiembre de 1989: la Comunidad Europea firma el Acuerdo Comercial y de Cooperación con Polonia.

Noviembre de 1989: los Jefes de Gobierno de la CE, reunidos en una cumbre extraordinaria en París,
examinan las medidas de ayuda a la Europa del Este. En la víspera de la cumbre, los Ministros de Asuntos
Exteriores de la Comunidad Europea acuerdan una estrategia común para facilitar las exportaciones de alta
tecnología a la Europa del Este.

Diciembre de 1989: la cumbre de la Comunidad Europea de Estrasburgo acuerda la creación del Banco
Europeo para la Reconstrucción y el Desarrollo, como instrumento de crédito para la Europa del Este. El
25 de mayo de 1990, 42 Estados crean en París dicho Banco (BERD), que tiene su sede en Londres y comienza
sus trabajos el 15 de abril de 1991.

Diciembre de 1989: el Grupo de los 24 se reúne en Bruselas con el fin de definir su programa de ayuda a
Polonia y Hungría y declarar su voluntad de ayuda a otros países de la Europa del Este, «tan pronto como
se emprendan las necesarias reformas políticas y económicas».

Diciembre de 1989: la Comunidad Europea y la Unión Soviética firman un Acuerdo de cooperación económica
y comercial.

Abril de 1990: una cumbre extraordinaria de la Comunidad Europea acuerda una serie de medidas para la
integración de la RDA en la Comunidad. Por otro lado, altos cargos representantes de la Comunidad deciden
ofrecer a cada país de la Europa del Este un nuevo Acuerdo de Asociación.

Mayo de 1990: la RDA y Bulgaria firman un Acuerdo Comercial con la Comunidad. Se actualiza el Acuerdo
con Checoslovaquia de 1988, que sólo tenía un alcance limitado.

Mayo de 1990: el Grupo de los 24 acuerda ampliar el programa PHARE a otros países de la Europa Central
y del Este.

Julio de 1990: se establece la unión monetaria, económica y social entre la RDA y la República Federal de
Alemania, con lo que la RDA se convierte ya en un miembro _de fado_ de la Unión Aduanera de la CE.

Octubre de 1990: entra en vigor el « Staatsvertrag » (Tratado de Estado) entre _la_ RDA y la República Federal
de Alemania, por el que se unifican ambas partes de Alemania en la República Federal de Alemania y el
territorio de la antigua RDA pasa a formar parte de la Comunidad Europea.

Octubre de 1990: Rumania y la Comunidad Europea firman un Acuerdo Comercial y de Cooperación.

N° C 339/64 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 31. 12. 91

Noviembre de 1990: el Parlamento Europeo aprueba el paquete de medidas para la integración de los cinco
nuevos _Lander_ federales alemanes en la CE.

Diciembre de 1990: el Consejo de Ministros aprueba el paquete de medidas de la Comunidad Europea para
la integración de los nuevos _Lander_ alemanes en la Comunidad.

Diciembre de 1990: el Consejo Europeo aprueba en Roma una ayuda alimentaria a la Unión Soviética por
valor de 750 millones de ecus. Se intensificarán las ayudas a los países de la Europa Central y del Este.

Diciembre de 1990: el Consejo de Ministros de la Comunidad Europea otorga a la Comisión de la Comunidad
Europea un mandato de negociaciones con vistas a la celebración de Acuerdos de Asociación con Polonia,
Hungría y Checoslovaquia. Las negociaciones comienzan en febrero de 1991.

Enero de 1991: la Comisión de la Comunidad Europea comunica que también Rumania pasará ahora a
disfrutar del programa de ayuda de los 24 países industrializados para los Estados del Este de Europa
dispuestos a emprender las reformas.

Marzo de 1991: la Comisión de la Comunidad Europea define el concepto de fomento común para los nuevos
_Lander_ federales, que de 1991 a 1993 recibirán ayudas por un valor global de 6 000 millones de DM de los
fondos de la CE.

Junio de 1991: disolución del Consejo de Ayuda Económica Mutua (CAEM).

Agosto de 1991: golpe de Estado fallido en la Unión Soviética, que provoca un aceleramiento en la evolución
de la URSS hacia una federación de Estados democráticos.

Dictamen sobre la situación económica en y de la Comunidad a mediados de 1991

(91/C 339/13)

El 26 de febrero de 1991, de conformidad con el apartado 4 del artículo 20 de su Reglamento
Interno, el Comité Económico y Social decidió elaborar un dictamen de iniciativa sobre la
situación económica en y de la Comunidad a mediados de 1991.

La Sección de asuntos económicos, financieros y monetarios, encargada de preparar los
trabajos en este asunto, aprobó su dictamen el 10 de septiembre de 1991 (ponente: Sr. B.N.J.
Pompen).

En su 289° pleno (sesión del 26 de septiembre de 1991), el Comité Económico y Social ha
aprobado por mayoría, 6 votos en contra y 15 abstenciones el siguiente dictamen.

1. Introducción

1.1. _Tendencias generales_

En este apartado se presenta, a través de varios indicadores, un cuadro del desarrollo económico de 1989 a
1994 (véase el cuadro 1) (*). Las proyecciones para los

í [1] ) Debido a importantes problemas estadísticos, los datos económicos de la Comunidad Europea y Alemania no se refieren a
la antigua RDA.

años 1991 y 1992 han sido elaboradas por la Comisión
Europea. Se completan con proyecciones para los años
1993/1994 de la _Nederiands Centraal Planbureau_ [Oficina central de planificación de los Países Bajos] con el
fin de ampliar la base de prospección. Como es lógico,
el margen de incertidumbre que conlleva estas proyecciones es grande. En el apartado 1.4 se examinan algunos de los aspectos que contribuyen a aquélla.