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# 51997AC1191

**Dictamen del Comité Económico y Social sobre la «Comunicación de la Comisión al Consejo, al Parlamento Europeo, al Comité Económico y Social y al Comité de las Regiones - Iniciativa europea de comercio electrónico»** 
  
*Diario Oficial n° C 019 de 21/01/1998 p. 0072*

  

Dictamen del Comité Económico y Social sobre la «Comunicación de la Comisión al Consejo, al Parlamento Europeo, al Comité Económico y Social y al Comité de las Regiones - Iniciativa europea de comercio electrónico»

(98/C 19/22)

El 21 de abril de 1997, de conformidad con el artículo 198 del Tratado constitutivo de la Comunidad Europea, la Comisión Europea decidió consultar al Comité Económico y Social sobre la comunicación mencionada.

La Sección de Industria, Comercio, Artesanía y Servicios, encargada de preparar los trabajos en este asunto, aprobó su dictamen el 8 de octubre de 1997 (Ponente: Sr. Folias; Coponente: Sr. Skouby).

En su 349° Pleno de los días 29 y 30 de octubre de 1997 (sesión del 29 de octubre de 1997), el Comité Económico y Social ha aprobado por 99 votos a favor, 1 en contra y 1 abstención el presente Dictamen.

I. INTRODUCCIÓN

La Comunicación de la Comisión «Iniciativa europea de comercio electrónico» responde a los desafíos actuales intentando dar un nuevo impulso al diálogo sobre el desarrollo del comercio electrónico que se celebra actualmente tanto en la Unión Europea como a nivel mundial en virtud de los convenios internacionales. El Comité acoge con especial satisfacción este documento, que ha estimulado y motivado un extenso debate a todos los niveles. (Para facilitar la referencia, en el presente texto se mantienen los encabezamientos y títulos tal como figuran en la Comunicación de la Comisión, así como la numeración de los apartados).

II. INICIATIVA EUROPEA DE COMERCIO ELECTRÓNICO

1.1. (§ 4) Entre las ideas básicas de la Comunicación no se hace hincapié suficientemente en un parámetro fundamental del comercio electrónico: la necesidad de extender más ampliamente su utilización en el comercio, los servicios y las redes de distribución, principalmente en el caso de las PYME, para alcanzar una masa crítica de usuarios. Por lo tanto el documento de la Comisión refleja, probablemente de modo inintencionado, una infravaloración de la importancia de la opinión de aquellos que, más que nadie, son los más interesados en el tema: los usuarios (empresas y particulares).

1.2. (§ 4) El principio básico de la globalización debe servir de base a todos los análisis, opiniones y acciones de los participantes en el diálogo sobre el desarrollo del comercio electrónico. Este principio debe servir de fundamento para evaluar las iniciativas programadas por la UE, de modo que permita a ésta desempeñar un papel fundamental en los avances futuros y participar en pie de igualdad en el diálogo mundial sobre el desarrollo del comercio electrónico.

Capítulo 1: la revolución del comercio electrónico

2. (§ 5) Reconocer que el comercio electrónico consiste en realizar electrónicamente transacciones comerciales demuestra de manera evidente que los protagonistas principales son las empresas comerciales y los servicios públicos, y los que intervienen en el sector del comercio y de los servicios a nivel mundial (empresarios, trabajadores, consumidores).

El comercio electrónico y la revolución de Internet

3.1. (§ 6) El sorprendente avance de Internet en los últimos años y el aumento previsto del número de usuarios, junto con el aumento del volumen de transacciones comerciales (en 1995, las ventas y los servicios en línea representaban un volumen de negocios de 518 millones de dólares en Estados Unidos), constituyen la característica más destacada de la sociedad de la información, en la que todos los elementos que caracterizaban hasta ahora el comercio tradicional se desvanecen para dar paso a otros nuevos.

3.2. La gran importancia de Internet reside en que ha convertido el comercio electrónico de un mero proceso de transmisión de datos a una actividad comercial real, bajo una doble forma: comercio electrónico directo (cuando la transacción es electrónica: por ejemplo, pedido, pago y suministro en línea de un servicio) y comercio electrónico indirecto (cuando el pedido y el pago dan lugar a la entrega física de la mercancía). Internet ha hecho también posible la prestación de servicios (intercambios comerciales inmateriales) por vía electrónica.

3.3. Es de lamentar, no obstante, que los datos estadísticos sobre este sector sean particularmente deficientes, lo que hace imposible poder apreciar la situación actual y definir un camino claro para el futuro. No obstante, es evidente que la información estadística que ya se ha empezado a elaborar constituirá un instrumento estratégico para los responsables del desarrollo del comercio electrónico.

Oportunidades para Europa

4.1. (§ 12) Todas las previsiones mundiales sobre la futura utilización de Internet y de Intranet corren el riesgo de pecar de prudencia excesiva y de dar lugar a una planificación errónea de las ideas y las acciones. (Según los cálculos publicados hasta ahora por analistas expertos, las ventas a través de Internet alcanzarán de aquí a finales de siglo una cifra que podría oscilar entre 10 000 millones de dólares USA, según cálculos especialmente prudentes de Hambricht & Quist, y 98 000 millones de dólares, según las estimaciones especialmente optimistas de Killen & Ass. Otro estudio estima que el valor de los intercambios comerciales en Internet alcanzaría los 200 000 millones de ecus en el año 2000). Por esta razón, es importante manejar estas previsiones con gran precaución y aumentar perceptiblemente las exigencias y las potencialidades de la planificación, que deberá basarse en datos fiables, estadísticos o de otro tipo.

4.2. (§ 12) Para poder aprovechar las oportunidades que se ofrecen, sectores como la venta al por menor y la distribución, la industria, el turismo y los servicios tendrán que elegir el entorno adecuado y localizar la información necesaria y la infraestructura tecnológica y financiera esencial.

4.3. (§ 12) El desarrollo a gran escala de estas tecnologías comenzó en Europa a mediados de los años ochenta, con lo que hay toda una generación de empresarios y trabajadores aún activa en los circuitos de producción, pero con un enorme déficit de conocimientos y cualificaciones. Esto, añadido a los cambios tecnológicos radicales que se suceden a diario, ha creado un sentimiento de miedo, muchas veces justificado, o de inferioridad frente a los que han sabido reaccionar a tiempo ante estos cambios y se han preparado para afrontar las nuevas condiciones. La solución de este grave problema, ante todo social, pasa por proporcionar la información y formación necesarias, para frenar el ritmo acelerado al que quedan obsoletas las cualificaciones profesionales de los trabajadores.

4.4. La formación, absolutamente imprescindible, debe comenzar en el nivel de la enseñanza básica y continuar con programas específicos de formación continua, destinados a los trabajadores y a los empresarios.

4.5. La utilización de la malla mundial (World Wide Web-WWW), que facilita las transacciones, en particular a los no iniciados, representa el gran salto adelante hacia Internet y la sociedad de la información. No obstante, para aprovechar verdaderamente las oportunidades que ofrece, será necesario popularizar los programas de acceso simplificando los procedimientos, de modo que todas las empresas (y, en particular, las pequeñas empresas) puedan penetrar en el mundo de las nuevas tecnologías y beneficiarse de las ventajas comparativas del comercio electrónico. La actual tendencia al alza de Internet alcanzará su punto crítico y dará el necesario impulso a las grandes redes.

4.6. El auge del comercio electrónico tendrá repercusiones de largo alcance en la estructura económica, sobre todo -aunque no exclusivamente- en el sector de la venta al por menor. Si el comercio electrónico se desarrolla como está previsto, el sistema de producción y las cadenas de valor añadido de los distintos sectores económicos experimentarán cambios drásticos en los próximos años. Es probable que los cambios que se produzcan influyan en la localización geográfica de los costes y beneficios de la producción existente y creen nuevas posibilidades. Esto está ya sucediendo, por ejemplo, en los servicios financieros.

Existe una necesidad urgente de información sobre los efectos de esta evolución en las empresas y en el empleo dentro de las diferentes regiones y países de Europa. Convendría que la información se base en distintos supuestos, en función de diferentes hipótesis de partida. Se deben iniciar sin demora investigaciones y encuestas para confirmar estos supuestos.

El comercio electrónico: comparaciones internacionales

5.1. (§ 17) La Comunicación de la Comisión afirma categóricamente que los competidores de la UE han sacado el mayor partido posible a las oportunidades que brinda el comercio electrónico para establecer un posición especialmente sólida en los mercados mundiales, explotando al máximo la debilidad actual de Europa debido a la ausencia de una política europea común.

5.2. El proceso pionero que ha encabezado hasta ahora Estados Unidos en el ámbito del comercio electrónico, su planificación extraordinariamente metódica y, sobre todo, su voluntad política de afrontar inmediatamente los desafíos de nuestro tiempo deben servir de modelo para transformar la política europea en este ámbito. La coexistencia equilibrada de grandes y pequeñas empresas demuestra que en la sociedad de la información tiene cabida todo aquel que se mantenga a tono con los tiempos, y a la vez disipa el miedo a la desaparición de las PYME y a un nuevo aumento del desempleo. Los resultados excepcionales de las PYME en el entorno virtual de las nuevas tecnologías demuestran también que tienen la flexibilidad necesaria, lo que les permitirá influir en gran medida en las tendencias del mercado.

Aprovechamiento de las cualidades europeas

6.1. La posición que ocupan Finlandia y los Países Bajos en el campo de las nuevas tecnologías demuestra el potencial europeo existente, que sin embargo aún no se ha desarrollado en toda su amplitud.

6.2. (§ 19) La utilización del euro contribuirá sin duda a desarrollar el comercio electrónico, ya que permitirá a la Unión Europea llevar a cabo transacciones en los mercados internacionales utilizando una única divisa fuerte.

6.3. (§ 20) El marco reglamentario que regula los intercambios electrónicos no puede ser definido únicamente por la UE, sino que debe ser negociado a nivel mundial (bajo los auspicios de la ONU y de la OMC) para ser realmente efectivo, teniendo como rasgo principal la plena liberalización de las transacciones monetarias y la reducción al mínimo de la intervención del Estado en los casos en que se requiera por razones de orden público y de seguridad.

Necesidad de un consenso mundial

7.1. (§ 21) La UE ha de participar en el diálogo sobre la sociedad de la información con posturas bien definidas, de modo que pueda desempeñar un papel fundamental y no se le impongan decisiones que puedan chocar con sus intereses a medio o a largo plazo.

7.2. (§ 22) La «ciberdelincuencia» constituye la principal amenaza que se cierne sobre la credibilidad de las operaciones de comercio electrónico y sobre la evolución del modelo de sociedad de la información.

Capítulo 2: garantizar el acceso al mercado mundial: infraestructura, tecnología y servicios

Maximizar los efectos de la liberalización de las telecomunicaciones

8.1. El acceso a redes de telecomunicación eficaces constituye una condición indispensable para el desarrollo de la sociedad de la información. Para ello es necesario eliminar las divergencias importantes entre las regiones de la UE por lo que se refiere a la dotación en infraestructuras básicas, así como a los costes y la credibilidad y disponibilidad de servicios actualizados.

8.2. (§ 23) La liberalización de las telecomunicaciones, que se producirá a principios de 1998 en la gran mayoría de los Estados miembros, la aplicación de los principios del libre mercado y el aumento de la competencia con toda seguridad reducirán sensiblemente el coste del acceso a estos servicios y permitirán a un mayor número de usuarios (empresas y particulares) acceder a la sociedad de la información, especialmente, en los casos en que la dimensión de la empresa hace prohibitivo el coste de las conexiones.

8.3. El desarrollo de las redes transeuropeas de telecomunicación pondrá al mismo nivel las infraestructuras y los servicios prestados en toda la UE, al suprimir las desigualdades que existen entre las distintas zonas geográficas, y ofrecerá igualdad de oportunidades para todos los europeos.

Garantizar la interoperabilidad en un entorno competitivo

9.1. (§ 29-32) La Comunicación de la Comisión titulada «La normalización y la sociedad mundial de la información: el enfoque europeo» () analiza ampliamente las cuestiones relativas a la normas y reglamentaciones que, lejos de constituir un mero problema técnico, determinan de manera decisiva la tecnología que se utilizará para desarrollar la sociedad de la información y, por consiguiente, el beneficio que ello reportará a la industria, los usuarios, los consumidores, el sector bancario y la administración pública ().

9.2. El Comité considera que las especificaciones técnicas del sector de las tecnologías de la información y de las telecomunicaciones deben revestir un carácter abierto y que no debe haber restricciones en la utilización de estas tecnologías por parte de las empresas europeas y el sector bancario.

9.3. En cualquier caso, la UE debe participar en los organismos internacionales encargados de elaborar las especificaciones presentando propuestas y soluciones integradas que garanticen los intereses y las perspectivas de futuro de las empresas europeas.

9.4. La posibilidad de utilizar productos elaborados por distintos fabricantes en combinación (interoperabilidad) constituye una condición importante para el posterior desarrollo de las tecnologías y de la utilización de productos y servicios similares. En cualquier caso, la normalización -gracias a la cual es posible la interoperabilidad- es un proceso voluntario y refleja la dinámica del mercado.

9.5. El Comité considera que los organismos europeos de normalización (CEN, CENELEC, ETSI) deben colaborar más estrechamente en materia de difusión de la información y adaptación con el fin de obtener mejores resultados en los siguientes ámbitos:

a) reducir al mínimo la aparición de nuevos obstáculos,

b) mejorar la adaptación a las normas vigentes en el mercado mundial.

Servicios de comercio electrónico fáciles de usar: la I+D europea

10.1. (§ 33) La utilización del comercio electrónico por parte de las PYME, que constituyen el 95 % del conjunto de las empresas europeas, no avanzará ni se desarrollará en tanto no se resuelvan los principales problemas de normalización y todas las operaciones se efectúen en un entorno electrónico compatible y uniforme que garantice un coste de utilización más reducido.

10.2. El Comité considera que el desarrollo de la I+D europea constituye la baza fundamental de la UE en el diálogo mundial sobre el desarrollo de las nuevas tecnologías.

Cooperación industrial internacional en infraestructura, tecnologías y servicios

11. (§ 34) La cooperación tecnológica mundial es esencial para la elaboración de normas y el intercambio de conocimientos técnicos, y su objetivo fundamental debe ser la creación de sistemas abiertos y de amplio acceso que permitan una transmisión de la información flexible y de bajo coste.

Capítulo 3: creación de un marco regulador favorable

Generación de confianza

12. (§ 35) Tal como se subrayó en la Conferencia Ministerial de Bonn celebrada entre los días 6 y 8 de julio de 1997, instaurar un clima de confianza en todas las transacciones electrónicas (materiales e inmateriales) constituye la condición sine qua non para desarrollar y expandir el comercio electrónico. En la medida en que se garantice la seguridad absoluta de las transacciones mediante:

a) la verificación de la firma digital,

b) la seguridad de la transferencia de órdenes, información y documentación entre particulares, empresas, servicios públicos y entidades bancarias,

c) la seguridad de la transferencia de datos personales,

d) la seguridad de la realización de los intercambios inmateriales,

e) la protección de los secretos industriales,

f) la protección de la propiedad intelectual,

las previsiones sobre el ritmo de expansión del comercio electrónico realizadas hasta la fecha resultarán con toda seguridad muy moderadas.

Garantizar un acceso pleno al mercado interior

13. (§ 37) El Comité considera que los principios fundamentales mencionados en este capítulo constituyen una buena base de debate y que las referencias al marco regulador específico de la UE presuponen que será compatible con las normativas resultantes de la concertación a escala mundial, a fin de evitar que la UE apruebe disposiciones que entren en conflicto con las aplicadas fuera de sus fronteras.

Principios de un marco regulador del comercio electrónico

14. (§ 39) Tal como se mencionan en la Comunicación, los principios de un marco regulador del comercio electrónico constituyen una buena base para el diálogo, para el que la contribución y la experiencia de Naciones Unidas, OCDE, OMC y OMPI pueden constituir un excelente punto de partida.

Características esenciales de un enfoque regulador

15.1. (§ 40) El Comité hace un llamamiento al Consejo de Ministros y a la Comisión para que definan, en el contexto de la evolución del comercio electrónico, un nuevo espíritu empresarial europeo, actualizado y flexible, que sea aplicable al comercio tradicional y al electrónico. Este nuevo espíritu de funcionamiento empresarial deberá hacer gala de una amplitud de miras que permita la integración en el entorno virtual de las nuevas formas de empresas y que limite la necesaria intervención de la Comisión a fomentar el interés público y la actividad económica.

15.2. (§ 45) El Comité pide a los Estados miembros de la UE que cooperen con la Comisión para armonizar sus legislaciones sobre contratos electrónicos, teneduría de libros, contabilidad y auditoría y fiscalidad indirecta, de modo que las disposiciones nacionales no entren en conflicto con las normas internacionales ni creen obstáculos a las operaciones de comercio electrónico.

Un enfoque regulador que desarrolle las políticas horizontales adecuadas

Garantizar la seguridad y la intimidad de los datos

16.1. (§ 51) La seguridad de los datos constituye un requisito fundamental para bancos y empresas, así como para otros sectores, y debe regir las operaciones de comercio electrónico, siempre y cuando no implique la proliferación de normas de seguridad restrictivas como las existentes en algunos países de la UE que impiden el desarrollo del comercio electrónico.

16.2. El concepto de seguridad de los datos abarca los siguientes rasgos principales:

a) integridad y autenticidad del mensaje electrónico;

b) carácter confidencial y privado del mensaje;

c) aceptación del mensaje como medio de prueba;

d) imposibilidad por parte del destinatario de rechazar el mensaje.

16.3. Para garantizar la seguridad de los datos, el concepto debe ajustarse a las siguientes condiciones:

1) mantener la prioridad de las informaciones, basada principalmente en el tiempo de transmisión;

2) certificar la procedencia del mensaje contra las fuentes fraudulentas;

3) confirmación de la transmisión del mensaje por parte del destinatario;

4) imposibilidad de negativa deliberada por parte del destinatario de acusar recibo del mensaje;

5) conservar el contenido del mensaje;

6) necesidad de reconocimiento legal de una tercera parte fiable (autoridades de certificación o AC), que son organismos que gozan de la confianza de ambas partes y que mantienen un registro de todos los usuarios que recurren a sus servicios y de las «claves públicas» correspondientes que permiten descodificar los mensajes de una empresa determinada. Estas terceras partes fiables emiten también los mensajes electrónicos necesarios (certificado o firma digital) que certifican a nivel internacional la identidad de una empresa registrada.

16.4. El Comité considera que los servicios que un organismo de este tipo (AC) debe prestar son los siguientes:

A. Servicios de apoyo

a) autoridades responsables del registro de los datos;

b) datos legales de los usuarios;

c) nomenclatura (directorios);

d) archivo y registro;

e) servicios de testificación y certificación.

B. Servicios notariales

a) sellado independiente en documentos y firmas digitales;

b) datos jurídicos de los usuarios;

c) datos de acceso;

d) archivo y registro;

e) servicios de testificación y certificación.

16.5. El Comité considera que la seguridad de funcionamiento del comercio electrónico resultante del desarrollo y aplicación de sistemas de criptografía simétricos y asimétricos, como los que se aplican en el sector bancario con el sistema Secure Electronic Transactions (SET) -que ya es operativo, aunque sigue en fase de perfeccionamiento y actualización, y que utiliza algoritmos asimétricos-, producirá un enorme auge de utilización de las redes y un considerable aumento del número de usuarios, que se acercará a la masa crítica necesaria.

16.6. La rápida difusión de la utilización de las firmas digitales por medio de sistemas criptográficos asimétricos para garantizar la autenticidad de la procedencia de un mensaje y la integridad de su contenido constituye una nueva etapa de la seguridad de los intercambios electrónicos, especialmente en las operaciones entre empresas (comercio electrónico interempresarial). A este fin, es imprescindible que las autoridades competentes organicen sistemas de certificación lo antes posible.

16.7. El Comité, como portavoz de los ciudadanos, destaca que es especialmente sensible a las cuestiones de la salvaguardia de los derechos de los individuos y las empresas, mediante la protección de los datos (de particulares y empresas) y de los principios definidos en la Conferencia ministerial de Bonn (julio de 1997).

El Comité opina que todos los derechos individuales conquistados con arduo esfuerzo y garantizados por convenios internacionales deberán gozar de una protección suficiente en la sociedad de la información, y la UE deberá tomar las iniciativas convenientes a nivel internacional en la medida en que sea necesario actualizar los convenios internacionales en respuesta a las nuevas condiciones resultantes de los tratados internacionales.

Proteger adecuadamente los derechos de propiedad intelectual y los servicios de acceso condicional

17. (§ 53) La protección de los derechos de propiedad intelectual y otros derechos afines es una cuestión esencial en la actualidad -y lo será más a medida que avance la sociedad de la información- de la que dependerá el desarrollo del comercio electrónico, ya que, en muchos casos, el contenido de la propiedad intelectual es el elemento fundamental del valor de un servicio electrónico.

Garantizar una fiscalidad transparente y neutra

18.1. (§ 56) Es de esperar que la cuestión de la fiscalidad del comercio electrónico se convierta en uno de los puntos clave, particularmente en lo que respecta a evitar la doble imposición y a elaborar una legislación fiscal flexible y sencilla que defina obligaciones tributarias claras, transparentes y previsibles.

18.2. Para prevenir las distorsiones de la competencia, será necesario velar por evitar el riesgo, siempre existente, de evasión de impuestos inherente a las características específicas del comercio electrónico (ausencia de sede de implantación profesional, facilidad de traslado de bienes materiales o inmateriales, imposibilidad de efectuar con facilidad controles fiscales, etc.) En ningún caso deberán los Estados miembros intentar obtener nuevos ingresos presupuestarios creando nuevos impuestos y tasas sobre las transacciones comerciales efectuadas por vía electrónica (neutralidad fiscal). La postura de la administración estadounidense de aplicar las normas fiscales vigentes hasta 0ahora en el comercio internacional tradicional al comercio electrónico, adaptándolas a los nuevos parámetros, debe evaluarse teniendo en cuenta debidamente las características específicas de la UE, con una atención especial a los problemas que plantea la actual aplicación de distintos tipos de IVA.

18.3. El principio de recaudación del impuesto en el país de consumo debe aplicarse también en el comercio electrónico, exactamente tal como se aplica actualmente en el comercio tradicional.

18.4. (§ 57) Si las necesarias adaptaciones en materia de fiscalidad imponen una carga excesiva a las pequeñas empresas, se corre el riesgo de excluirlas del comercio electrónico e impedir su modernización.

Hacia un marco regulador mundial coherente

19.1. En la Conferencia ministerial de Bonn se subrayó de modo categórico la necesidad de crear un marco regulador transparente, eficaz y flexible, basado en el reconocimiento mutuo (de las normas nacionales y de los códigos de autorregulación) para evitar la fragmentación del mercado europeo a causa de las disparidades reglamentarias.

19.2. (§ 60-61) El carácter internacional y supranacional del comercio electrónico lo diferencia básicamente de los métodos tradicionales de comercio. Esto significa que todos los participantes en el comercio electrónico (usuarios, proveedores, compañías de programas informáticos, fabricantes de ordenadores, empresas de telecomunicaciones, organizaciones internacionales como las Naciones Unidas o la OMC, gobiernos, sindicatos, asociaciones de consumidores, etc.) deben cooperar con el fin de encontrar soluciones fiables a nivel mundial a los problemas que surjan (generación de confianza a nivel mundial).

19.3. El Comité insta al Consejo, a los gobiernos europeos, a la Comisión, al Parlamento Europeo, al Comité de las Regiones y a las organizaciones representantes de los comerciantes, trabajadores, consumidores, fabricantes y entidades bancarias a que sienten con la mayor rapidez posible las bases de una política europea del comercio electrónico similar a la de los Estados Unidos, de modo que en el diálogo mundial la Unión Europea pueda mantener una posición unida y clara.

Capítulo 4: fomento de un entorno empresarial favorable

20.1. La adopción de disposiciones concretas que permitan disipar los miedos existentes, que pongan de relieve los éxitos obtenidos por las PYME en un entorno electrónico y que expongan las ventajas del comercio electrónico contribuirá a impulsar a las PYME a integrarse en la sociedad de la información y a adoptar los nuevos métodos de funcionamiento de las empresas.

20.2. La utilización extendida de los sistemas de intercambio electrónico de datos (EDI) fortalecerá el desarrollo del comercio electrónico, lo cual a su vez incentivará el recurso aún mayor a estos sistemas. Esta tendencia puede reforzarse con la difusión de procedimientos simples de intercambio electrónico de datos a través de Internet, ya que por el momento su uso es especialmente complejo para las PYME.

20.3. La utilización del intercambio electrónico de datos (EDI) tendrá las siguientes repercusiones:

a) disminución de los gastos de funcionamiento;

b) reducción de la duración de realización de los intercambios;

c) supresión total de los costes de elaboración, registro y mantenimiento de los documentos escritos;

d) disminución de las existencias necesarias;

e) mejora de los servicios ofrecidos a los clientes;

f) mejora del procedimiento de pago;

g) reducción de la cadena de suministro o cobertura directa de las necesidades.

20.4. La puesta en funcionamiento del intercambio electrónico de datos (EDI) entre las empresas requiere, no obstante, que los interlocutores estén totalmente convencidos de que operan en un sistema seguro que garantiza tanto los sujetos como los objetos de los intercambios.

20.5. La DG XXIII, responsable de las PYME, está llamada a desempeñar un papel más activo de información sobre las cuestiones relativas al comercio electrónico, y, a tal efecto, deberá crear las estructuras necesarias y obtener los recursos indispensables.

Consumidores: sensibilización y confianza

21.1. El término «usuario» abarca tanto las personas jurídicas (empresas) como las personas físicas (empresarios y particulares). El comercio electrónico encontrará su principal aplicación práctica en las transacciones entre empresas (comercio electrónico interempresarial) y, por tanto, serán ellas las que orienten las tendencias del mercado mundial e impongan las normas internacionales.

21.2. Es preciso evaluar con especial atención las exigencias de las empresas en tanto que usuarios, debido a la especificidad de su entorno.

21.3. (§ 62-64) Los consumidores aprovecharán también en muchos aspectos el comercio electrónico, en la medida en que obtengan la información indispensable y adquieran los conocimientos y la experiencia necesarios para explotar sus ventajas verdaderamente excepcionales, principalmente la posibilidad de elegir productos y servicios especializados e individualizados sin tener en cuenta las fronteras.

21.4. Será preciso examinar con mayor detenimiento las posibilidades que ofrece el comercio electrónico para satisfacer y, sobre todo, para proteger los intereses de los consumidores, así como la necesidad de establecer mecanismos de seguridad como los que figuran, por ejemplo, en la Directiva del Consejo 85/577/CEE, de 20 de diciembre de 1995, referente a la protección de los consumidores en el caso de contratos negociados fuera de los establecimientos comerciales.

Los beneficios que reportará este tipo de comercio, siempre que se respeten ciertas condiciones de partida, no serán solamente pecuniarios, sino que supondrán un ahorro de tiempo y responderán mejor a las necesidades del cliente, ya que éste dispondrá de mayores posibilidades de elección.

21.5. El marco reglamentario que cabe establecer a nivel mundial deberá poner especial cuidado en la protección del consumidor ante las nuevas condiciones en las que se desarrollará el comercio, caracterizadas por la ausencia frecuente de contacto personal y, por consiguiente, de una comprobación personal de la calidad de los bienes adquiridos y la fiabilidad del vendedor. En concreto, los aspectos sensibles son el control de la identidad del comerciante, al igual que del comprador (quién es y si es fiable), las indemnizaciones (cómo presentar una reclamación sobre la calidad de una mercancía a un comerciante establecido al otro lado del mundo), el pago (si es seguro el pago electrónico y quién es el responsable en caso de problemas) y los procedimientos jurídicos de resolución de litigios entre comerciantes y consumidores (por ejemplo, el arbitraje en línea). Se trata de cuestiones fundamentales tanto para los consumidores como para los comerciantes. El fracaso de los esfuerzos emprendidos para solucionar estos problemas y para generar confianza en los nuevos productos y servicios impediría la explotación del potencial que encierra el comercio electrónico.

21.6. Los organismos responsables del comercio deberán elaborar códigos de conducta fiables y garantizar la resolución formal de los desacuerdos provocados por la calidad de los servicios ofrecidos por los proveedores de acceso y de las informaciones difundidas por los proveedores de contenido. Al mismo tiempo, será necesario establecer códigos de conducta a nivel europeo que gocen del acuerdo general y que permitan garantizar al consumidor un nivel de protección suficiente.

21.7. Las asociaciones de consumidores están llamadas a desempeñar un papel central en la información del consumidor y a la promoción de la idea del comercio electrónico.

Empresas: sensibilización y fomento de buenas prácticas

22. (§ 65) El retraso en la aplicación del programa piloto «Comercio 2000» constituye un serio obstáculo para la promoción de las nuevas tecnologías en las PYME. Por el contrario, la realización de un programa de acción para las PYME con objetivos especialmente ambiciosos con toda seguridad ayudará a éstas a prepararse adecuadamente para las nuevas tendencias que predominarán antes del final de este siglo.

Administraciones públicas: fomento de un sector público más proactivo

23. (§ 67) Por su título, este capítulo persigue un objetivo especialmente ambicioso, pero la Unión Europea está abocada a conseguir rápidamente resultados en este ámbito si quiere desempeñar un papel importante en el mercado mundial. El sector público (empresas públicas) constituye el proveedor más importante de informaciones y servicios electrónicos, y la utilización de las nuevas tecnologías constituirá una base sólida para el apoyo y la consolidación de las empresas y del sector bancario. Las empresas esperan del sector público que se modernice, con el fin de beneficiarse de un acceso más fácil, menos costoso y más seguro a sus servicios, a sus informaciones y a su infraestructura, con la simplificación y la automatización de todos los procedimientos indispensables para los intercambios.

Los principales ámbitos de aplicación del comercio electrónico en el sector público son:

a) formalidades aduaneras (circuitos de importación y exportación);

b) fiscalidad;

c) contratos públicos;

d) administración local y servicios de asistencia a los ciudadanos;

e) sanidad y seguridad social.

El comercio electrónico al servicio del ciudadano

24.1. Para ganar la confianza indispensable del ciudadano, el comercio electrónico debe elaborar un catálogo de ideas y valores caracterizados por la transparencia y la coherencia.

24.2. (§ 71) Los ciudadanos europeos utilizarán el instrumento del comercio electrónico en la medida en que se facilite su uso y en que les resulte verdaderamente útil para las necesidades de su existencia diaria.

24.3. La necesidad de formar a los ciudadanos desde las primeras fases de la educación (enseñanza primaria y secundaria) acelerará considerablemente su adaptación al nuevo entorno de la era electrónica; no obstante, son los programas de formación permanente los que van a convertirse en la norma del proceso educativo en la materia, en la medida en que la sociedad de la información constituye una sociedad cognitiva por excelencia.

24.4. (§ 72) El uso de las nuevas tecnologías en el nivel primario y secundario de la enseñanza descartará el peligro de que se cree una categoría de ciudadanos europeos de segunda clase, puesto que todos, sin distinción de nacionalidad, de sexo, de color, etc. recibirán los conocimientos en los que se basará cada vez más la producción de bienes y servicios. La utilización de la información, clave de la nueva época que comienza, debe ser de todos y servir a todos, sin discriminación por motivos de color, raza, religión, origen, etc., pero a la vez debe combinarse con una ayuda a la periferia frente al centro, ya desarrollado. Los Estados miembros deberán adoptar medidas que favorezcan la utilización de las nuevas tecnologías por parte de los más débiles económicamente, por ejemplo, mediante la creación de bibliotecas electrónicas o la ayuda financiera a programas educativos gratuitos.

24.5. El Comité expresa su acuerdo con el punto de vista del «Foro sobre la sociedad de la información», según el cual las nuevas tecnologías podrían tener un impacto muy positivo en la democracia y los derechos individuales reforzando el pluralismo, permitiendo el acceso a la información pública y ofreciendo a los ciudadanos la posibilidad de participar más en el proceso de decisión.

Conclusiones

25.1. El Comité considera que la Comunicación de la Comisión, que constituye un texto estrictamente tecnocrático, al tiempo que expone las características básicas del comercio electrónico, debería trazar sus perspectivas europeas desplegando más imaginación y ofreciendo un campo de acción más abierto. No obstante, y teniendo en cuenta el dinamismo que demuestra actualmente el comercio electrónico, la Comisión, al presentar este texto, ha hecho un esfuerzo loable que ha servido de catalizador de un debate generalizado y serio.

25.2. En el programa de fomento de un entorno empresarial favorable que se presenta al final de la Comunicación, con calendario incluido, destaca la ausencia de medidas en favor de las PYME usuarias, en particular:

a) oferta de nuevos programas de formación sobre el comercio electrónico;

b) programas de integración del comercio electrónico en las PYME por medio de:

1) financiación de empresas europeas (pertenecientes a ramas de actividad determinadas) para adoptar sistemas piloto de comercio electrónico;

2) financiación de empresas europeas para la expansión o modificación de los sistemas de comercio electrónico utilizados;

3) estudio de las exigencias de los usuarios europeos;

4) evaluación periódica de los resultados de las medidas anteriores.

25.3. En el texto de la Comisión no se hace suficiente hincapié en la importancia del papel del usuario, y la información de los anexos no incluye los programas de información que serían necesarios. Sin embargo, el usuario es el elemento central del sistema que condicionará el correcto avance del comercio electrónico.

25.4. El Comité considera que el concepto de usuario abarca tanto las personas físicas como las personas jurídicas (empresas), que deberían desempeñar el papel principal en el desarrollo del comercio electrónico. De ahí la necesidad de una representación continua y sustancial del mundo empresarial en los órganos que elaboran la política europea del comercio electrónico y la sociedad de la información.

25.5. La posición de los trabajadores, tanto del sector privado como del sector público, constituirá una de las bazas principales en el desarrollo del comercio electrónico. La Comunicación no examina en detalle las nuevas condiciones de trabajo con las que tendrán que contar, ni los problemas significativos (de aplicación, de formación, de reciclaje, etc.) que tendrán que resolver para entrar en el mundo del trabajo o para seguir formando parte de él y no tener que afrontar el desempleo, problemas que se han expuesto en el Libro Verde «Vivir y trabajar en la sociedad de la información: prioridad para las personas» (). Prestar toda la atención necesaria a la nueva situación que está apareciendo es el mejor modo de calmar la inquietud de los trabajadores, plenamente justificada por la radical transformación de las condiciones en que habían vivido hasta ahora, tanto en cuestión de horarios y lugares de trabajo como de fórmulas flexibles de trabajo (teletrabajo), de evolución de las cualificaciones fundamentales para integrarse en el proceso de producción, etc.

Asimismo, convendría explotar las posibilidades de empleo en las áreas aisladas de la UE desarrollando el teletrabajo, para subsanar las divergencias de desarrollo entre las regiones desfavorecidas y las regiones centrales.

25.6. El Comité considera que Europa necesita una profunda reestructuración del sistema de educación y formación profesional de modo que prepare a los ciudadanos para abordar el comercio electrónico y la sociedad de la información y para responder al cambio de las condiciones de trabajo y de vida.

A. Posturas

26. El Comité respaldará la labor realizada por la Comisión para definir un marco de principios comunitarios destinados a desarrollar la sociedad europea de la información y a promover el comercio electrónico en la Unión Europea, con el fin de que Europa pueda asumir su posición internacional y al mismo tiempo sus responsabilidades ante sus ciudadanos. El marco regulador no debe ser únicamente un instrumento para promover el comercio electrónico, sino que debe constituir un medio para prevenir el desempleo masivo.

26.1. Para obtener este resultado, el Comité considera que:

i) la Comisión debe presentar un programa de acción flexible y ambicioso, que reserve un lugar adecuado a los usuarios, a los consumidores, a los trabajadores, al sector bancario, al sector público, a las empresas informáticas y de suministro de servicios de comercio electrónico (proveedores) sin duplicaciones, exclusiones ni oposiciones tan inútiles como perniciosas para el esfuerzo común. Este resultado se alcanzará si se define cuidadosamente el papel que cada uno debe desempeñar en la política que se está elaborando;

ii) es necesario crear un Comité permanente de expertos en comercio electrónico, compuesto por representantes de los quince Estados miembros y de las direcciones generales competentes de la Comisión que han intervenido en la redacción de la Comunicación;

iii) los Estados miembros deben demostrar mayor espíritu de cooperación, tanto en las cuestiones de legislación como en otros problemas prácticos, con el fin de: a) evitar la aparición de nuevas normativas nacionales incompatibles con los principios de libre circulación de servicios y de libertad de establecimiento; b) prevenir una nueva fragmentación del mercado interior, y c) garantizar con mayor eficacia el interés general. Del mismo modo, deberían permitir que la Comisión pudiera actuar con más flexibilidad y competencias reales;

iv) la Comisión debe proseguir sus esfuerzos para salvaguardar y mejorar el buen funcionamiento del mercado interior suprimiendo los obstáculos existentes a la libre circulación de mercancías, la libre prestación de servicios y la libertad de establecimiento;

v) la Comisión debe ejercer presión ante los fabricantes de tecnología electrónica para que adopten normas técnicamente afines, que contribuyan a la interoperabilidad;

vi) es necesario actuar con determinación para recuperar con el ritmo más sostenido posible el retraso que, según la opinión general, se ha producido. No hay que olvidar en ningún momento que, en la sociedad de la información, el tiempo se mide de otro modo y no permite ya las negociaciones interminables, las disputas, los acuerdos inoperantes y las retractaciones a las que acostumbraba la UE en el pasado. La determinación, firmemente expresada por las autoridades estadounidenses en el texto titulado «A Framework for Global Electronic Commerce» deberá hallar su reflejo en una UE decidida firmemente a dar cuanto antes los pasos necesarios para el desarrollo del comercio electrónico;

vii) en la sociedad de la información, la Comisión deberá proteger el patrimonio común de Europa y las especificidades de los Estados miembros (religión, lengua, cultura, etc.) y deberá asimismo defender los rasgos que la distinguen como continente y los principios de la democracia «ilustrada», que actualmente se miden por la posibilidad de acceso a fuentes de información exactas;

viii) la Comisión deberá esforzarse seriamente por establecer estructuras de recogida de datos estadísticos fiables sobre el comercio electrónico;

ix) se impone entablar un diálogo dentro del Foro de la sociedad de la información, con el fin de determinar las nuevas posturas europeas sobre el funcionamiento de las empresas y, sobre todo, los derechos y obligaciones de los trabajadores en la sociedad de la información (nuevo código europeo del trabajo) tanto a nivel paneuropeo como a nivel nacional;

x) conviene lanzar una campaña informativa integrada sobre todas las cuestiones relativas a la sociedad de la información, en especial con respecto a las PYME, que acusan un déficit muy serio en materia de información;

xi) es necesario emprender acciones de sensibilización de las PYME para que se movilicen y adapten con rapidez;

xii) deberán presentarse programas globales de introducción al comercio electrónico en las PYME;

xiii) la Comisión debe apoyar la creación de centros locales de investigación coordinados que, en colaboración con los gobiernos, los centros de enseñanza, los fabricantes de tecnologías y el sector empresarial, sigan y respalden la labor de fomento y desarrollo del comercio electrónico.

xiv) El Comité pide a la Comisión que:

- intensifique la utilización del comercio electrónico en sus servicios;

- promueva un proyecto destinado a modernizar todos los órganos y las organizaciones públicas de los Estados miembros;

- promueva un marco legislativo que facilite las prácticas de difusión de la información a las empresas de todos los países de la UE, que regule el derecho de acceso rápido y fiable a la información del sector público, su alcance, sus limitaciones y sus excepciones, y que fije las normas para facilitar dicha información al comercio, incluidas las políticas de tarificación y la protección de los derechos de autor estatales;

- proponga un programa de interconexión electrónica entre los organismos públicos afines de los Estados miembros;

xv) el desarrollo acelerado de las redes transeuropeas de telecomunicación constituye una condición esencial del desarrollo del comercio electrónico, tanto en las regiones centrales como en las periféricas;

xvi) los Fondos estructurales de la UE pueden y deben desempeñar un papel muy importante en el desarrollo de las infraestructuras electrónicas necesarias y de la formación de los recursos humanos;

xvii) es necesario reforzar las infraestructuras locales de integración de las nuevas tecnologías de tal modo que se facilite el acceso de las empresas;

xviii) el Consejo de Ministros y la Comisión deben apoyar los esfuerzos de las Naciones Unidas para desarrollar puntos de comercio electrónico (ETP- Electronic Trade Points) en la UE que aseguren la centralización y gestión de todos los intercambios comerciales electrónicos cuya procedencia y destino se sitúen en el territorio que cubren, en colaboración con todos los participantes (aduanas, empresas de transporte, bancos, compañías de seguros, etc.);

xix) es necesario llevar a cabo programas especiales de enseñanza a todos los niveles, en particular en la enseñanza superior (y más concretamente en los centros universitarios que combinan estudios de informática y gestión), así como la formación profesional de los desempleados, para garantizar la formación completa de los futuros directivos empresariales.

xx) es preciso reforzar especialmente los institutos europeos de investigación para que la UE no se quede atrás en las nuevas tecnologías de punta.

B. Propuestas

27. El Comité propone a la Comisión:

1) la adopción a nivel paneuropeo del texto de las Naciones Unidas titulado «Propuestas a los Gobiernos» que se publicó en el marco de la iniciativa sobre los puntos de comercio electrónico (Electronic Trade Points). Estas propuestas contienen un conjunto de medidas que deben adoptarse en los distintos sectores de actividad de las empresas con el fin de facilitar la introducción del comercio electrónico en los organismos públicos de cada país. Se refieren fundamentalmente a las acciones que deben emprender los gobiernos mediante medidas legislativas o de otro tipo. Los sectores a los que afectan las medidas son bancos, seguros, aduanas, comercio, transportes y telecomunicaciones;

2) la introducción a nivel paneuropeo del texto de las Naciones Unidas titulado «Directivas relativas al comercio internacional», que contiene un conjunto de recomendaciones sobre la organización del comercio electrónico a través de los puntos de comercio electrónico;

3) el desarrollo de la interconexión progresiva de todos los grandes servicios de apoyo al comercio europeo (aeropuertos, puertos, etc.) para que la UE se convierta rápidamente en uno de los grandes centros electrónicos mundiales;

4) la concesión de ayudas a los países que soportan el peso de los intercambios electrónicos con los países europeos menos desarrollados (Balcanes, Europa oriental) y también con los países de la cuenca mediterránea, con el fin de promover las prácticas del comercio electrónico en los países vecinos de la UE;

5) la adquisición por la UE de un sistema informático de filtrado del contenido de Internet, similar al desarrollado bajo la denominación «PICS» (Platform for Internet Content Selection) por el World Wide Web Consortium, y de un sistema europeo de clasificación del contenido de Internet.

6) la aplicación inmediata de la Decisión «Plan de acción para luchar contra la delincuencia organizada» aprobada por el Consejo el 28 de abril de 1997 ().

C. Cooperación internacional

28. El Comité considera que los aspectos siguientes exigen la búsqueda de soluciones a nivel mundial y la rápida aplicación de las soluciones ya acordadas:

1) la definición de un marco de normas jurídicas mínimas comunes para acotar, catalogar y combatir las nuevas formas de delitos asociados a las transacciones electrónicas (ciberdelincuencia) y la determinación clara de las responsabilidades en materia de actos ilegales y delictivos, incluida la introducción de los mecanismos necesarios de represión y vigilancia a nivel nacional y supranacional (cooperación judicial y policíaca), ya establecidos a escala europea en virtud de la Decisión del Consejo de 28 de abril de 1997;

2) el establecimiento de procedimientos comunes en materia de:

a) seguridad nacional;

b) protección de menores;

c) protección de la dignidad humana;

d) seguridad económica.

3) la creación del marco legislativo para combatir el blanqueo de dinero procedente de actividades delictivas y la fijación de los mecanismos internacionales necesarios para el control y la lucha contra esta criminalidad;

4) en las cuestiones relativas a la fiscalidad (directa e indirecta), y con el objetivo de permitir que el máximo posible de ciudadanos puedan acceder a productos de alta tecnología, velar por que el material electrónico esté gravado al tipo más bajo posible, tal como señala la declaración ministerial sobre el comercio de productos de la tecnología de la información aprobada en Singapur en octubre de 1996;

5) para regular el funcionamiento del comercio electrónico, la instauración de un marco regulador mínimo, gracias a los canales de las Naciones Unidas (las conclusiones de la CNUDCI, Comisión de las Naciones Unidas de Derecho Comercial Internacional, adoptadas por la asamblea general el 30 de enero de 1997, constituyen una buena base de debate), de la OMC y de la OCDE, con el fin de dar a las transacciones la credibilidad y seguridad necesarias;

6) la necesidad de evitar que los gobiernos nacionales y algunos proveedores de servicios de comercio electrónico impongan restricciones al acceso a la red, por razones políticas o de otro tipo;

7) la protección de los derechos de autor (patentes, marcas y denominaciones comerciales) gracias a los procedimientos de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), mediante la aplicación del Tratado de la OMPI sobre los derechos de autor, que confirma la aplicación de los principios fundadores del Convenio de Berna para la protección de las obras literarias y artísticas en las nuevas tecnologías, así como del Tratado de la OMPI sobre la interpretación/ejecución de obras y los fonogramas, que supone un paso importante para la protección de los artistas intérpretes y de los productores de grabaciones sonoras;

8) la instauración de normas internacionales de criptografía, como las incluidas en el texto titulado «Directrices de política criptográfica» de la OCDE (27 de marzo de 1997) y la mayor difusión de la utilización de los algoritmos asimétricos de criptografía de mensajes como, por ejemplo, el SET (Secure Electronic Transaction), con el fin de garantizar la seguridad absoluta de los intercambios y la transmisión de datos personales, y al mismo tiempo alcanzar una integración rápida de las firmas digitales en la legislación y en las empresas;

9) la promoción de un acuerdo internacional que sancione los principios fundamentales de la protección de los datos personales según figuran en la Declaración de la Conferencia ministerial de Bonn:

i) sólo podrán tratarse los datos personales si lo autoriza la legislación o el usuario ha expresado su conformidad tras haber sido debidamente informado;

ii) los usuarios de las redes internacionales de información deben ser informados, antes de la primera vez que se traten sus datos personales, del objetivo del tratamiento, del tipo de información de que se trata, de la identidad del responsable del tratamiento y de la posibilidad de que los datos sean comunicados a terceros. Una vez dispongan de estos elementos, los usuarios deben tener la posibilidad de interrumpir la conexión sin que queden recogidos sus datos personales;

iii) los datos personales no pueden utilizarse para otros fines distintos de aquéllos para los que se recaban, salvo si esta utilización es autorizada por la ley o si el usuario ha dado su conformidad después de haber sido debidamente informado;

iv) el acceso a las redes internacionales de información deberá depender de la obtención del acuerdo del usuario sobre cualquier tratamiento de sus datos personales que exceda el mínimo indispensable para el acceso a las redes y a los servicios conexos, como la facturación;

v) la infraestructura técnica deberá desarrollarse de tal manera que sea posible el acceso anónimo (por ejemplo: posibilidad de lectura o de visualización anónimas) y que los datos personales no reciban más tratamiento que el indispensable para el acceso a las redes y servicios conexos;

vi) lanzar una campaña de sensibilización con el fin de informar a los usuarios de sus derechos y hacer que el tratamiento de datos sea un elemento positivo de promoción de la empresa en el mercado, con el objetivo de que las empresas y los organismos públicos que hagan valer sus antecedentes satisfactorios en materia de protección de datos dispongan de una ventaja comparativa;

vii) promover iniciativas sectoriales eficaces de autorregulación para concretar los principios de la protección de los datos personales por parte de la industria incluso en países que no tienen legislación en la materia;

viii) promover la utilización de cláusulas de contratos tipo como las definidas por el Consejo de Europa en colaboración con la Comisión Europea y la Cámara de Comercio Internacional;

10) EDIRA-EDIFACT: la aplicación de las normas internacionales para el intercambio electrónico de datos (EDI) fijadas por las Naciones Unidas (UN/EDIFACT) para facilitar los intercambios;

11) la reducción del coste de las conexiones en los casos en que las compañías de telecomunicaciones aún mantengan una posición de monopolio u oligopolio, a fin de restablecer unas condiciones de competencia equitativa entre los usuarios europeos;

12) la aplicación de los convenios internacionales sobre la protección de los derechos humanos (Carta de las Naciones Unidas, Convenio europeo para la protección de los derechos humanos, etc.) en la sociedad de la información y, en particular, en las aplicaciones del comercio electrónico;

13) la organización de todas las acciones necesarias para generar a escala mundial un clima de confianza en los medios, las operaciones y las redes de comercio electrónico;

14) la gestión futura del DNS (Domain Name System), que contiene todas las direcciones de Internet, para facilitar y clarificar el acceso. Gracias a los esfuerzos realizados en la OCDE, ya comienzan a crearse las condiciones de un acuerdo internacional;

15) la instauración de normas internacionales de interoperabilidad que sirvan a las empresas, los usuarios y los consumidores.

III. CONCLUSIONES

Las conclusiones básicas que se extraen del documento son las siguientes:

1. El comercio electrónico representa un desafío tanto para el sector de la producción (comercio, industria, artesanía, banca, etc.) como para el conjunto de usuarios y consumidores.

2. El sector público está llamado a desempeñar un papel fundamental en la promoción del comercio electrónico.

3. Es preciso resolver con la mayor rapidez posible las cuestiones que afectan a la seguridad para garantizar la fiabilidad de las operaciones y disipar las dudas justificadas sobre la protección de los datos personales.

4. Las PYME deben poder beneficiarse del comercio electrónico en condiciones equitativas aprovechando las ventajas que éste ofrece y modernizando sus métodos de actuación.

5. La Comisión debe establecer sin demora los necesarios programas de formación permanente para que empresarios y trabajadores puedan adaptarse a las nuevas condiciones laborales.

6. La Unión Europea debe participar en el diálogo global en pie de igualdad y manteniendo unas posturas uniformes e integradas para salvaguardar los intereses europeos.

7. La Unión Europea debe proporcionar ayuda directa a los programas de investigación y desarrollo tecnológico para las nuevas tecnologías.

Bruselas, el 29 de octubre de 1997.

El Presidente del Comité Económico y Social

Tom JENKINS

() Dictamen del CES: DO C 89 de 19. 3. 1997, p. 11.

() Dictamen del CES: DO C 206 de 7. 7. 1997, p. 10.

() DO C 251 de 15. 8. 1997, p. 1.

() COM(96) 359 de 24. 7. 1996.

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