Source: EURLEX
Language: es
Format: md

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# 52005IP0271

**Resolución del Parlamento Europeo sobre la Comunicación de la Comisión al Consejo y al Parlamento Europeo relativa al fomento de las tecnologías en pro del desarrollo sostenible - Plan de actuación a favor de las tecnologías ambientales en la Unión Europea (2004/2131(INI))** 
  
*Diario Oficial n° 157 E de 06/07/2006 p. 0077 - 0083*

  

P6\_TA(2005)0270

Estrategia de información y comunicación sobre el euro y la UEM

Resolución del Parlamento Europeo sobre la aplicación de una estrategia de información y comunicación sobre el euro y la Unión Económica y Monetaria (2005/2078(INI))

El Parlamento Europeo,

- Vista la Comunicación de la Comisión al Consejo, al Parlamento Europeo, al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las Regiones, relativa a la aplicación de una estrategia de información y comunicación sobre el euro y la Unión Económica y Monetaria (COM(2004) 0552),

- Vista la Comunicación de la Comisión al Consejo, al Parlamento Europeo, al Comité Económico y Social Europeo, al Comité de las Regiones y el Banco Central Europeo, relativa al Primer Informe sobre los preparativos prácticos para la futura ampliación de la zona euro (COM(2004) 0748),

- Vistas sus posiciones, de 16 de junio de 2000 [1], sobre las disposiciones relativas a la introducción del euro,

- Vista su Resolución, de 6 de julio de 2000 [2], sobre la estrategia de comunicación en las últimas fases de realización de la UEM y el euro hasta 2002,

- Vista su Resolución, de 4 de julio de 2001, sobre los medios para ayudar a los agentes económicos en el paso al euro [3],

- Visto el artículo 45 de su Reglamento,

- Visto el informe de la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios (A6-0197/2005),

A. Considerando que, tras seis años de existencia, el proyecto de consecución de la UEM y introducción del euro se considera, en general, un rotundo éxito,

B. Considerando que esta apreciación se ve reforzada por el prestigio del euro en los mercados financieros internacionales, la facturación cada vez más frecuente en euros y el creciente cambio de las reservas de los bancos centrales de dólares a euros,

C. Considerando que los beneficios que ofrecen una moneda única y sus instrumentos de acompañamiento, como son una única política monetaria y la mayor coordinación de las políticas económicas, no pueden cuestionarse a estas alturas, con una financiación a precios más bajos debido a los tipos de interés más reducidos de la historia, mayor transparencia de los precios —la cual origina su disminución a medio plazo—, supresión de los riesgos de los tipos de cambio en la zona euro, facilitación del comercio y los viajes en la Unión Europea, presión sobre los Estados miembros para que lleven a cabo sus políticas fiscales orientadas a la estabilidad,

D. Considerando, no obstante, que un sector determinado de la población europea tiene una percepción negativa del euro, especialmente en aquellos Estados miembros cuya moneda nacional se valoró a un cambio excesivamente alto en relación al euro; que los sondeos del Eurobarómetro muestran que esta tendencia aumenta y que el apoyo a la moneda en la zona euro era del 68 % inmediatamente antes del paso al euro, del 75% inmediatamente después, y del 66 % en el primer semestre de 2004; que los resultados negativos de los referendos de Suecia y Dinamarca ponen también de manifiesto la creciente oposición a la moneda única en Europa; que los sondeos en algunos de los nuevos Estados miembros también reflejan cierto escepticismo respecto al euro, como consecuencia principalmente de la falta de información al respecto,

E. Considerando que esta percepción se debe en gran parte a algunos errores cometidos durante el paso al euro, pese al hecho de que política y técnicamente la operación resultó un éxito rotundo y útil, ya que repercutió únicamente en un 0,2% sobre la inflación; que no se prestó suficiente atención a las consecuencias del paso al euro para los consumidores en general, para los cuales los precios de los artículos y servicios habituales experimentaron fuertes subidas, y que no se informó adecuadamente a las pequeñas y medianas empresas (PYME) ni se les suministró suficiente dinero en efectivo; que a posteriori resultó un error evidente dar por terminada la campaña de información sobre el euro tan poco después de su introducción física,

F. Considerando que, además de las encuestas cuantitativas del Eurobarómetro, serían importantes también las encuestas cualitativas sobre las razones más profundas de la actitud de los ciudadanos frente al euro; considerando además que sólo a través de entrevistas a fondo se pueden explorar los verdaderos motivos para el rechazo del euro y el escepticismo frente a la UEM en ciertos grupos de la población, entrevistas que se puedan tomar como base para estrategias de información específicas, para las que la elección de los grupos de población (euroescépticos) debería dejarse al criterio del Estado miembro concernido y a las entidades nacionales responsables en materia de comunicación,

G. Considerando que se pueden utilizar las experiencias de las empresas y los conocimientos de la ciencia de la comunicación sobre lo que se conoce como "marketing post-venta" como confirmación de la importancia que tiene la comunicación incluso después de la introducción del euro; considerando, además, que no sólo es importante la obtención de la confianza previa y hasta la introducción del euro, sino también la confirmación por parte de las personas que han sido convencidas de que su decisión ha sido la correcta y la formación de su opinión a través de mensajes y acontecimientos de comunicación incluso tras la introducción del euro,

H. Considerando que es necesaria una estrategia de información sobre el euro y la UEM que sea coherente, ambiciosa y prolongada, a fin de apoyar la moneda única, evitar errores pasados y preparar a los nuevos países a una transición suave; que la Comisión y el Banco Central Europeo (BCE), bajo el control democrático del Parlamento Europeo y conjuntamente con las autoridades financieras de los Estados miembros, son los principales organismos responsables del éxito de dicha estrategia,

I. Considerando que, independientemente de la introducción del euro, una inflación algo mayor en los nuevos Estados miembros que en la zona euro es inevitable a medio y largo plazo debida a las diferencias significativas y persistentes de los precios así como a la complejidad del fenómeno de recuperación económica,

J. Considerando que, en el contexto del proceso democrático europeo, toda política de información y comunicación sobre un tema europeo, para ser efectiva, debe inscribirse en el marco de la estrategia general de información y comunicación de la Unión Europea y así conseguir demostrar a los ciudadanos de forma coherente cómo la Unión aporta ventajas para su vida cotidiana,

1. Se felicita de los beneficios de la UEM, tales como estabilidad de los precios, costes reducidos de transacciones, mayor transparencia de los precios en la zona euro, volatilidad reducida en los mercados internacionales de divisas y protección contra los impactos externos, tipos de interés históricamente bajos, préstamos a bajos tipos de interés y mayor facilidad para viajar; apoya el euro como símbolo sólido de la integración europea e instrumento para aproximar a los ciudadanos europeos a los ideales que subyacen a la Unión;

2. Observa la evidente impopularidad del euro entre algunos ciudadanos; considera que ello es incoherente con el hecho de que el euro es posiblemente el proyecto europeo de más éxito de la historia, y que la moneda única sigue siendo para la Unión Europea una prioridad en materia de información; está convencido de que los beneficios del euro y la UEM, como son la estabilidad de los precios, préstamos a bajos tipos de interés, mayor facilidad para viajar y protección contra las fluctuaciones de los tipos de cambio y las convulsiones exteriores, se deben seguir explicando al público en general; opina que debe hacerse especial hincapié en mantener informados a los ciudadanos y consumidores europeos así como a las PYME, que no tienen las suficientes posibilidades de adaptar sus transacciones económicas de inmediato al euro;

3. Opina que, en la campaña sobre el euro y la UEM, debe hacerse especial hincapié en los pequeños centros urbanos así como en las regiones periféricas, donde las posibilidades de información de la opinión pública continúan siendo —incluso en la actualidad— limitadas; considera que es oportuno, siempre que el Estado miembro en cuestión lo desee, mantener la doble indicación de los precios (en moneda nacional y en euros) hasta que estén plenamente informados los ciudadanos, especialmente los de las regiones citadas;

4. Considera esencial que los principales responsables de las políticas asuman plena responsabilidad política en lo que respecta al desarrollo de la política monetaria común y a una mayor coordinación económica, ya que la viabilidad duradera del euro contribuirá al progreso general de la Unión, y la popularidad del euro también es importante con vistas a la eventual ratificación del Tratado por el que se establece una Constitución para Europa;

5. Apoya la mayor coordinación de la política económica entre los Estados miembros y la prudencia fiscal dentro de las pautas que marca un Pacto de Estabilidad y Crecimiento reformado pero consistente; está convencido de que el Pacto de Estabilidad y Crecimiento reformado aprobado inicialmente por el Consejo Europeo de Bruselas de los días 22 y 23 de marzo de 2005, así como las diversas cuestiones que se regularán en los correspondientes reglamentos comunitarios, con su aplicación uniforme en los Estados miembros, deben contribuir, por una parte, a la estabilidad económica a largo plazo de los mismos y, por otra, a su adaptación a los objetivos de la Estrategia de Lisboa; subraya que el bajo crecimiento económico tras la introducción del euro no fue causado por el cambio de moneda, sino por la falta de aplicación adecuada de las Orientaciones generales sobre la política económica y el hecho de que no se haya cumplido el acuerdo de Lisboa y no se hayan aplicado reformas estructurales;

6. Aplaude el último informe de la Comisión sobre su estrategia de comunicación relativa al euro, pero observa que su tono es demasiado optimista, habida cuenta del déficit de popularidad existente; pide a la Comisión que persiga sus objetivos fundamentales de información y detalle las medidas que se requieren para su consecución; destaca la importancia de aplicar más intensamente técnicas modernas de mercadotecnia para presentar, e intentar vender, al público la UEM, el euro y sus ventajas como un "paquete" atractivo;

7. Se manifiesta de acuerdo con la Comisión en que la campaña de información debe adaptarse a la cultura, el lenguaje, la opinión pública imperante y las preocupaciones de los ciudadanos de los diferentes Estados miembros, así como a la circunstancia de si el país se encuentra ya dentro de la zona euro o se adherirá a corto o medio plazo, o desea mantenerse fuera de ella;

8. Continúa apoyando el programa PRINCE y pide que se incrementen los fondos correspondientes; está convencido de que el diálogo interinstitucional sobre el euro puede mejorarse a través del Grupo interinstitucional de información; advierte de que el principio de cofinanciación que subyace al programa PRINCE puede originar problemas importantes y un aplazamiento para la introducción del euro en los nuevos Estados miembros, los cuales carecen de los fondos presupuestarios necesarios;

9. Opina que es importante tener en cuenta las preocupaciones de los ciudadanos de los tres antiguos Estados miembros no pertenecientes a la zona euro —Dinamarca, Suecia y el Reino Unido— y pide a la Comisión que ayude a los Gobiernos de dichos Estados miembros a convencer a una escéptica opinión pública, si dichos Gobiernos así lo desean;

10. Está convencido de que la reciente ampliación de la Unión Europea supondrá importantes desafíos para la UEM y la moneda única; considera que la Comisión debe concentrar sus esfuerzos en ayudar a los nuevos Estados miembros a preparar a sus ciudadanos para la adopción del euro, llevando a cabo una intensa campaña de información, en supervisar su realización en los países en los que ya ha comenzado dicha campaña y en presentar informes periódicos sobre la realización de los planes de acción nacionales para la adopción del euro;

11. Constata que la doble indicación obligatoria de los precios, tres meses antes de la introducción del euro y hasta doce meses después, puede, por una parte, reducir los temores mencionados de la población de un aumento de los precios debidos al euro y, por la otra, puede ejercer una cierta presión sobre las empresas comerciales y los prestadores de servicios para que no aprovechen la introducción del euro para aumentar los precios; constata igualmente que la doble indicación de los precios, ya sea sobre un fundamento jurídico nacional o mediante un código de conducta voluntario por parte de las cámaras de comercio o sobre la base de un acuerdo entre los interlocutores económicos y sociales, ha dado buenos resultados en la introducción del euro en muchos de los primeros 12 países de la zona euro;

12. Pide a la Comisión que tenga en cuenta el temor de un aumento de los precios manifestado por el público en general de los nuevos Estados miembros; opina que las malas experiencias vividas por los miembros actuales de la zona euro debido a los abusos y los redondeos excesivos de los precios deberían utilizarse en los países adherentes con vistas a prevenir comportamientos similares; opina que debería explicarse a los ciudadanos de todos los Estados miembros la diferencia que existe entre inflación y un aumento de los precios debido a la introducción del euro;

13. Observa que, en los nuevos Estados miembros, muchas transacciones financieras se realizan al contado, en vez de utilizar medios de pago electrónicos, en comparación con los antiguos Estados miembros; insta a la Comisión, a los Estados miembros y a los bancos centrales nacionales a tener esto en cuenta cuando preparen el paso al euro en los nuevos Estados miembros; les anima a aprovechar el cambio de moneda para aumentar el número de pagos electrónicos y con tarjeta; está convencido de que un breve período de circulación paralela es la mejor opción para el éxito del paso al euro en los nuevos Estados miembros;

14. Opina que las mejores prácticas y los conocimientos especializados adquiridos mediante el anterior proceso de transición serán de utilidad para el proceso de transición de los nuevos Estados miembros así como con miras a la inminente ampliación y a los preparativos de los nuevos países candidatos;

15. Pide a la Comisión que conceda una mayor importancia a los procedimientos de consulta con los interlocutores sociales para que se comprendan las necesidades del público en general y, principalmente, de las organizaciones sociales y económicas específicas;

16. Pide financiación adicional para la creación en todos los Estados miembros de euroforos, bajo la responsabilidad del ministro de Economía respectivo y en estrecha colaboración con los bancos centrales nacionales, por tratarse de un sistema que ha resultado útil en ocasiones anteriores; opina que la Unión Europea debería fomentar proyectos de hermanamiento por medio de los cuales los antiguos Estados miembros pueden contribuir a la divulgación de buenas prácticas y a la transferencia de conocimientos específicos a nivel de los ministerios de Economía y de los bancos centrales; pide a la Comisión que elabore informes específicos basados en las mejores prácticas y que aliente a las autoridades nacionales, regionales y locales a establecer centros de información locales donde cualquier persona pueda denunciar abusos, como un incremento de precios injustificado;

17. Pide a la Comisión que reconozca la importancia que reviste el papel activo que desarrollan el Parlamento Europeo, los Parlamentos nacionales y las autoridades regionales y locales en el contexto de la planificación y aplicación de la campaña de comunicación sobre el euro y la UEM; opina que la acción de dichas instituciones reforzará el carácter democrático del diálogo sobre la campaña de comunicación e incorporará mejor en la misma las inquietudes y preocupaciones de los ciudadanos;

18. Pide al BCE que, en el marco de su informe anual o en un informe especial, elabore un análisis cuantitativo anual, que se someterá a debate en el Parlamento Europeo, de los beneficios del euro para el ciudadano medio, con ejemplos concretos de cómo el uso del euro ha repercutido positivamente en la vida cotidiana de las personas;

19. Pide a la Comisión que lleve a cabo sondeos de opinión específicos con PYME de toda Europa, para evaluar el nivel de aceptación de la moneda única en el sector; subraya la importancia de asociar a los gestores de máquinas automáticas en las estrategias de comunicación y de conversión, puesto que éstos desempeñan un importante papel en la aceptación de los nuevos billetes y monedas en la vida cotidiana de los ciudadanos;

20. Pide que el sector bancario disponga de cajeros automáticos que puedan suministrar a los consumidores un número mayor de billetes de menor valor ya que, en general, la mayor parte de los pagos en efectivo no exceden de 15 o 20 euros, con objeto de reducir la cantidad de dinero en efectivo de que deben disponer los comercios, reduciendo así el riesgo de robo y el riesgo de que los consumidores reciban como cambio billetes falsos;

21. Pide a la Comisión que publique un análisis, que será debatido en el Parlamento Europeo, sobre el exceso de billetes de 500 euros en circulación, cuya emisión se ha multiplicado en 2005 hasta alcanzar 190 millones de billetes debido a la demanda creciente de los actores económicos en la zona euro; comprende las ventajas que suponen los billetes de 500 euros como depósito de valor, pero advierte de los posibles riesgos que conllevan billetes de tanto valor por lo que se refiere al blanqueo de dinero y la delincuencia;

22. Constata el aumento de la parte de comercio electrónico en las transacciones y se cuestiona en consecuencia la pertinencia de conservar los billetes de 500 euros, justificados en un principio por la necesidad de tener en cuenta las costumbres de los consumidores de determinados Estados miembros;

23. Insta al BCE a que publique el reparto de las solicitudes de billetes de 500 euros entre los diferentes bancos centrales;

24. Lamenta que los costes de los pagos al por menor transfronterizos en euros sigan siendo muy elevados, aunque el Reglamento (CE) no 2560/2001 sobre los pagos transfronterizos en euros [4] ha aportado una reducción real de las comisiones bancarias por los pagos transfronterizos normales en euros, y apoya la creación de una zona única de pagos; pide a la Comisión que elabore una legislación global en este ámbito y aproveche esta oportunidad para armonizar los sistemas electrónicos de pago en la Unión Europea con objeto de reducir los costes, los cuales corren en general a cargo de los consumidores y las PYME; indica que la eficacia del sistema dependerá de la confianza que despierte entre los consumidores, lo que a su vez dependerá de que se reconozcan sus derechos;

25. Se felicita por el hecho de que el BCE esté elaborando una segunda generación de billetes de banco; está convencido de que, debido a la amplitud de su utilización, el euro es especialmente vulnerable a las falsificaciones e insta al BCE a permanecer vigilante y tener en cuenta las experiencias adquiridas hasta ahora cuando diseñe la nueva generación de billetes de banco; considera fundamental que Europol y las fuerzas policiales de los Estados miembros consideren prioritario este asunto;

26. Está convencido de que el diálogo institucional sobre el euro puede mejorar a través del Grupo Interinstitucional de Información; pide a la Comisión que continúe enviando por escrito al Parlamento Europeo la actualización trimestral del programa PRINCE;

27. Corrobora su voluntad, expresada en la Resolución, de 12 de mayo de 2005, sobre la aplicación de la estrategia de información y comunicación de la Unión Europea [5], de profundizar la cooperación interinstitucional en este ámbito organizando anualmente un gran debate sobre la base de un informe presentado por la Comisión, implicando en el debate a todas las comisiones que tengan competencias globales o parciales al respecto, debate en el que también participaría el Consejo;

28. Encarga a su Presidente que transmita la presente Resolución al Consejo y a la Comisión.

[1] DO C 67 de 1.3.2001, p. 324.

[2] DO C 121 de 24.4.2001, p. 459.

[3] DO C 65 E de 14.3.2002, p. 162.

[4] DO L 344 de 28.12.2001, p. 13.

[5] "Textos Aprobados" de esa fecha, P6\_TA(2005)0183.

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