Source: EURLEX
Language: es
Format: md

28. 1. 91 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° C 20/1

##### II

_(Actos jurídicos preparatorios)_

### COMISIÓN

COMUNICACIÓN DE LA COMISIÓN SOBRE EL DESARROLLO DE LA
NORMALIZACIÓN EUROPEA

Medidas para acelerar la integración tecnológica en Europa

Esta comunicación también conocida como «Libro verde» será ampliamente difundida por la
Comisión. Se consultarán las partes interesadas durante los tres meses siguientes a la publicación en el _Diario Oficial de las Comunidades Europeas,_ para poder identificar los principales

elementos de acuerdo

_COM(90) 456 final_

_(Presentada por la Comisión el 16 de octubre de 1990)_

(91/C 20/01)

ÍNDICE

_Página_

INTRODUCCIÓN 3

RESUMEN EJECUTIVO 4

PRIMERA PARTE — EL RETO AL QUE NOS ENFRENTAMOS 6

I. La importancia de la normalización europea para el mercado interior 6

i) Normas europeas y legislación 6

ii) Las normas europeas en un mercado integrado 7

II. La normalización europea hoy 8

i) el CEN y el CENELEC 8

— Origen y desarrollo inicial 8

— Reconocimiento por parte de la Comunidad 8

— Estructura actual 9

ii) E1ETSI 10

SEGUNDA PARTE — LAS RESPUESTAS AL RETO 11

III. Los principales problemas de la normalización europea en los años 90 11

A. El papel de la industria europea y de las demás partes interesadas 11

B. La organización de la normalización europea 12

Temas prioritarios 12

i) Eficiencia 12

N°C 20/2 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 28. 1. 91

ii) Coordinación y estructura 14

iii) Calidad de miembro y cooperación internacional con países terceros 16

Otros temas importantes 18

iv) Responsabilidad 19

v) Financiación 20

vi) Información 21

vii) Condición de norma europea 22

viü) Pruebas y certificación 23

ix) Patentes y derechos de propiedad intelectual 25

C. El papel de las autoridades públicas 25

IV. Los pasos siguientes 26

V. Resumen de las recomendaciones de la Comisión 27

Anexo 1 — Mandatos de normalización otorgados al CEN y al CENELEC desde 1986 30

Anexo 2 — Propuesta de estructura organizativa para el Sistema Europeo de Normalización 32

28. 1.91 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° C 20/3

INTRODUCCIÓN

La credibilidad y el éxito del Libro Blanco sobre la realización del mercado interior no provienen del hecho de
que se hayan determinado trescientos temas que hay que
armonizar desde el punto de vista legislativo, sino de que
hayan sido abandonadas más de un millar de directivas
que hubieran sido necesarias de haberse seguido el antiguo enfoque basado en la armonización detallada.

El «nuevo enfoque» se basa en dos principios:

— el reconocimiento mutuo de las normativas naciona
les es el principio básico. Ello presupone que los objetivos de las normativas nacionales —sanitarias, de
seguridad, etc— son equivalentes y que únicamente
varían los medios para alcanzarlos;

— la armonización legislativa a nivel comunitario sólo
se lleva a cabo excepcionalmente en aquellos ámbitos
en los que los objetivos de las normativas nacionales
no son equivalentes. Cuando la armonización es necesaria, la legislación comunitaria debe limitarse a establecer los requisitos básicos de seguridad, sanitarios, etc. Los fabricantes son libres de escoger la manera de cumplir estos requisitos.

Si tomamos los electrodomésticos como ejemplo veremos
que, por razones de seguridad, es necesario que los cables contengan tres hilos, uno de los cuales tiene que ir
conectado a la toma de tierra. Antes de tomar alguna
iniciativa de orden legislativo, la Comisión comprobará
que los doce Estados miembros requieran ese tercer hilo.
Si ello es así, no será necesario armonizar las distintas
normativas; si no lo es, la Comunidad elaborará una
norma obligando a que los aparatos electrodomésticos
vayan provistos de un hilo para la toma de tierra en toda
la Comunidad, pero sin entrar en detalles tales como si
la tercera clavija tiene que ser redonda o cuadrada, o
bien si tiene que ir colocada en el centro o el borde del
enchufe.

Esta política traerá como resultado una Europa única
para el comercio, pero no para la industria y el consumidor. Un ciudadano de la Comunidad puede comprar una
lavadora en el país vecino y pasar la frontera con ella sin
ninguna dificultad, pero puede encontrarse con que el
enchufe del aparato no encaje en la toma de su casa.

Así pues, ni el reconocimiento mutuo ni el nuevo enfoque para la armonización pueden funcionar de manera
satisfactoria si la industria no se pone de acuerdo y
adopta instrumentos comunes —enchufes y tomas— que
permitan alcanzar los objetivos del legislador. Ésa es la
misión de los organismos de normalización.

Un ámbito económico común sólo será posible si se
adoptan normas europeas. Por el contrario, las normas
nacionales compartimentan el mercado común. Las normas europeas no pueden ser objeto de reconocimiento
mutuo ya que, al no haber sido establecidas por las autoridades, no son obligatorias; cada fabricante es libre de
cumplir los requisitos básicos y el consumidor no está
obligado a reconocer los productos extranjeros. Las normas cumplirán su función en el mercado común solamente si son adoptadas a nivel europeo y si son publicadas como normas europeas.

Es por esta razón que la Comunidad apoya la labor del
Comité Europeo de Normalización (CEN), del Comité
Europeo de Normalización Electrotécnica (CENELEC),
y del Instituto Europeo de Normas de Telecomunicación
(ETSI), organismos que reúnen a los dieciocho países
miembros de la Comunidad y de la Asociación Europea
de Libre Cambio (AELC).

Los resultados de los organismos de normalización han
aumentado de manera espectacular en los seis últimos
años en que se han elaborado más de 800 normas, tres
_veces_ más que en los veinte años anteriores. No obstante,
la plena realización del mercado interior exige la elaboración de al menos 800 normas más, es decir, cerca de

una norma diaria hasta el 31 de diciembre de 1992.

La Comisión es responsable del funcionamiento del mercado común, no solamente en lo que respecta al comercio, sino también a la industria y al consumidor. Para
que no sea necesario volver al sistema antiguo de la armonización detallada, la Comisión desea prestar el
apoyo que necesitan los organismos de normalización
para dar respuesta a la creciente demanda de normas con
vistas a la meta de 1992. En este Libro Verde, la Comisión presenta varias propuestas a partir de las cuales se
puede discutir la manera de aumentar la eficacia de los
organismos de normalización así como de mejorar la
cooperación y la cohesión entre ellas.

N° C 20/4 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 28. 1.91

RESUMEN EJECUTIVO

El mercado único de la Comunidad será una realidad

para la industria europea sólo en la medida en que puedan crearse progresivamente, a nivel europeo y no nacional, unas normas técnicas comunes.

A menos de 900 días de la fecha límite fijada por la Comunidad para implantar el mercado interior, la normalización europea reviste la máxima importancia de cara a
ese objetivo. Actualmente se están redactando centenares
de normas europeas que acompañarán a la legislación
técnica comunitaria que entrará en vigor antes del 1 de
enero de 1993. Esta es la meta inmediata del proceso de
normalización europea.

Pero mientras se eliminan las barreras reguladoras a la
libre circulación de los productos industriales dentro de
la Comunidad, las diferencias en las normas técnicas nacionales continúan siendo un fuerte obstáculo para la
aceptación de estos productos en el mercado.

Si bien la legislación comunitaria obliga a los Estados
miembros a aceptar la comercialización en su territorio
de los productos conformes a la legislación y a las normas promulgadas por cualquiera de ellos siempre y
cuando éstas persigan objetivos equivalentes a los de las
normas de los demás países, el mismo principio de «reconocimiento mutuo» no puede aplicarse al comprador individual en el mercado que continúa siendo libre de establecer sus propios criterios basándose a menudo en las
normas nacionales. Únicamente a través de la armoniza
ción voluntaria gradual podrá el mercado de la Comunidad alcanzar plenamente los niveles de racionalización
económica y libre competencia que constituyen los objetivos principales del Tratado de la CEE.

Los objetivos del Libro Verde

Este Libro Verde —un documento de consulta dirigido a
todas las partes interesadas— tiene como principal objeto
llamar la atención de los productores y usuarios de productos industriales en los sectores público y privado hacia la importancia estratégica de la normalización europea para la realización del mercado interior. Se encuentra en juego nada más y nada menos que el futuro entorno tecnológico para los productos en el mercado eu
ropeo.

El presente Libro Verde tiene como segundo objetivo
acelerar la elaboración de normas europeas, especialmente las que se requieren para poner en práctica la legislación de la CEE en materia de productos.

Los organismos de normalización europeos han realizado grandes esfuerzos para responder a la mayor demanda de sus servicios en los últimos años, por lo que se

les debe felicitar, pero la demanda de normas europeas
aumenta a un ritmo superior al de su elaboración.

El tercer objetivo de este documento es el de fomentar el
debate sobre la manera de asegurar la estabilidad y el
dinamismo a largo plazo en la normalización europea a
fin de que esta actividad económicamente importante
pueda mantener el ritmo necesario durante la próxima
década.

Contenido del Libro Verde

Con vistas a esta «segunda etapa» en el desarrollo de la
normalización europea, el Libro Verde examina una serie de temas relacionados con la estructura organizativa,
la financiación y las políticas y prácticas de los organismos de normalización, tanto a nivel europeo como nacional, y evalúa los cambios que puede ser necesario introducir para que la normalización sirva al mercado europeo de forma más eficaz.

El Libro Verde se divide en dos partes.

En la Parte 1 se determinan los retos y problemas que se
plantean a la normalización europea. La Sección I explica la importancia de la normalización europea de cara
al mercado interior de la Comunidad, tanto por lo que
se refiere a las directivas de la Comunidad Económica

Europea adoptadas en virtud del denominado Nuevo
Enfoque de la armonización técnica, como a las normas
técnicas comunes en el mercado comunitario. La Sección

II describe brevemente la estructura y el funcionamiento
de los organismos de normalización europeos, el CEN,
el CENELEC y el ETSI.

La Parte 2 apunta posibles soluciones para los retos a los
que se enfrenta la normalización europea en los años 90
y estudia el papel de la industria europea y de las demás
partes en el proceso de normalización, la organización
de la normalización europea y la función de las autoridades públicas.

Las principales recomendaciones de la Comisión pueden
resumirse del modo siguiente:

— Se pide a la industria europea que conceda a la normalización europea una prioridad muy superior a la

28. 1.91 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° C 20/5

actual en su estrategia para el mercado interior. Los
ambiciosos objetivos que se han fijado la Comisión y
los organismos de normalización europeos no podrán
cumplirse sin una mayor participación de la industria
en los trabajos de normalización y sin el compromiso
de destinar más dinero y experiencia para ese proceso. La falta de participación de la industria europea
en la fase de definición estratégica podría resultarle
muy cara al tiempo que reduciría el potencial del
mercado interior.

— Se pide a los organismos de normalización que adopten medidas para aumentar su eficacia a corto plazo
y que consideren una reestructuración definitiva del
sistema europeo de normalización que permita la autonomía sectorial en la creación de normas asegurando al mismo tiempo la coordinación a través de
nuevas estructuras a nivel europeo (un Consejo y una
Junta Europeos de Normalización) que establecerán
la dirección estratégica de la normalización europea.

— Otros cambios que se recomienda someter a consideración se refieren a la participación más directa de las
partes interesadas en los trabajos de normalización
europea, la creación de normas europeas autónomas
y una política de financiación a largo plazo de los
organismos de normalización europeos. Con ello se
pretende que los fondos comunitarios destinados a financiar la normalización europea vayan disminuyendo en los próximos años hasta alcanzar un nivel menos alto que el actual.

— La Comisión recomienda asimismo la adopción de
medidas que permitan a los organismos de normalización europeos dar respuesta a un entorno exterior
cambiante, especialmente en la Europa del Este.

— Se pide a los gobiernos que incrementen la promoción de la normalización a escala nacional y a escala
europea y que le presten el apoyo necesario. A nivel
de la Comunidad, la Comisión recomienda que el

Consejo de Ministros decida los principios básicos de
la cooperación futura entre el sistema de normalización europeo y las autoridades públicas y que se
comprometa a prestar un apoyo económico a largo
plazo.

(En el capítulo V del documento aparece un resumen
completo de las recomendaciones de la Comisión).

Seguimiento del Libro Verde

Este Libro Verde será ampliamente distribuido por la
Comisión. Las partes interesadas serán consultadas en los
tres meses siguientes a la publicación al objeto de determinar los principales puntos de consenso.

La Comisión consultará simultáneamente a los organismos de normalización europeos acerca de los aspectos
prioritarios (eficacia, nuevas estructuras y relaciones exteriores) a fin de convenir las medidas apropiadas con la
mayor rapidez posible.

A la vista del resultado de la discusión del Libro Verde,
la Comisión considerará asimismo la presentación al
Consejo de Ministros, de propuestas de decisión para
oficializar su reconocimiento y respaldo a la normalización europea.

Para obtener ejemplares del Libro Verde basta con escribir a la siguiente dirección:

Comisión de las Comunidades Europeas
Dirección General del Mercado Interior y Asuntos Industriales (DG III)
Unidad III.B.2

Rué de la Loi 200

B-1049 Bruselas

Teléfono: (2) 235 46 50
Telefax (2) 236 08 51.

N° C 20/6 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 28. 1.91

PARTE 1

EL RETO AL QUE NOS ENFRENTAMOS

I. LA IMPORTANCIA DE LA NORMALIZACIÓN EURO
PEA PARA EL MERCADO INTERIOR

1. La eliminación de los obstáculos técnicos para el
comercio ha sido reconocida al más alto nivel político de la Comunidad como una tarea prioritaria en
el programa destinado a conseguir un mercado sin
fronteras internas el 31 de diciembre de 1992.

Desde la adopción, por parte del Consejo, del denominado «Nuevo enfoque de la armonización técnica y la normalización» en 1985, la armonización
de las normas industriales europeas en las áreas cubiertas por la legislación técnica de la Comunidad
se ha convertido en un instrumento esencial para
alcanzar dicho objetivo.

Pero conforme nos acercamos a 1993, la normalización europea se viene considerando asimismo
como un instrumento que permitirá obtener las máximas ventajas económicas de ese mercado. Además
de constituir un medio para eliminar las barreras
reguladoras al comercio, las normas europeas se están convirtiendo en un objetivo económico por derecho propio.

i) Normas europeas y legislación

2. En la Resolución del Consejo de 7 de mayo de
1985 sobre el nuevo enfoque de la armonización
técnica y la armonización, que es actualmente la
base de la mayor parte de la legislación técnica comunitaria, se aceptó la referencia a las normas voluntarias como el método apropiado para dar expresión técnica a los requisitos esenciales de la directivas de la Comunidad. De acuerdo con el nuevo

enfoque, la legislación de la Comunidad Económica Europea se limita a establecer los requisitos
esenciales que deben cumplir los productos a fin de
garantizar la protección de la salud o seguridad públicas, del medio ambiente o de los consumidores.
Con respecto a cada directiva se crean normas europeas destinadas a proporcionar a los fabricantes
una serie de especificaciones técnicas que la directiva reconoce como conformes a los requisitos esenciales. Las normas europeas en cuestión, las denominadas «normas armonizadas», mantienen su carácter voluntario; los fabricantes todavía pueden
comercializar en la Comunidad productos que
cumplen otras normas o que no cumplen ninguna,
siempre que satisfagan los procedimientos de evaluación de conformidad establecidos por la directiva de que se trate.

3. El Consejo ha adoptado ahora varias directivas basadas en el «nuevo enfoque» (juguetes, recipientes a
presión simples, productos de construcción, compa

tibilidad electromagnética, máquinas, equipos de
protección personal y aparatos de gas). Este año se
adoptarán probablemente nuevas directivas en materia de aparatos médicos y equipos terminales de
telecomunicaciones. Se ha encomendado a los or
ganismos de normalización europeos un gran volumen de trabajo mediante «mandatos de normalización» individuales de la Comisión que, una vez
consultado el organismo de normalización interesado, determinan el ámbito del trabajo, establecen
cualquier directriz suplementaria y fijan el calendario para la adopción de las normas. (Hay que señalar que los países de la AELC, cuyos organismos de
normalización nacionales son también miembros de

las organizaciones europeas de normalización, han
apoyado firmemente el planteamiento de la Comunidad y contribuyen en la financiación de los trabajos de normalización bajo mandato).

4. En una iniciativa aparte, la Comunidad ha asignado
a las normas europeas armonizadas un papel muy
destacado en la apertura de los mercados de contratación pública. Las directivas revisadas de la Comunidad sobre obras y suministros públicos (') y la
directiva propuesta que aplicará en breve plazo estas condiciones a sectores tales como las telecomu
nicaciones, el transporte, y el abastecimiento de
agua y energía, requieren que las entidades compradoras se remitan a las normas nacionales adaptadas a las normas europeas cuando existan, con algunas pocas excepciones.

5. El éxito final del nuevo enfoque de la armonización
técnica y del uso de las normas europeas en la política de contratación pública depende sin embargo
en gran medida de los organismos de normalización europeos. El ritmo al que la Comunidad ha
adoptado su legislación ha originado un incremento
sin precedentes de su carga de trabajo. Desde 1986
se han entregado a los dos organismos de normalización europeos más importantes, el CEN (Comité
Europeo de Normalización) y el CENELEC
(Comité Europeo de Normalización Electrotécnica), cerca de 30 mandatos de normalización relacionados con la legislación de la CEE que se refieren a aproximadamente 800 normas europeas, la
mayor parte de las cuales se pretende elaborar de
aquí a 1993 ( [2] ). Se están preparando más mandatos
que pronto alcanzarán posiblemente un total de

(') Referencia: DO n° L 127 de 20. 5. 1988, p. 1.
( [2] ) En el Anexo 1 aparece una lista de las materias para las que
se han otorgado mandatos de normalización.

28. 1. 91 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° C 20/7

más de 1 000 correspondientes a otras tantas normas. La demanda de nuevas normas ha dado lugar
a la multiplicación de grupos de trabajo y comités
técnicos del CEN/CENELEC; entre diciembre de
1987 y diciembre de 1989 sólo el número de comités técnicos registró un aumento de 122 a 239. El
número de proyectos de norma europea en fase de
elaboración en el CEN se elevó de 220 en 1986 a

950 en 1989. La movilización de recursos ha sido

impresionante; normalmente en los trabajos de normalización directamente relacionados con manda
tos de la Comisión participan varios miles de perso
nas.

6. No obstante, en la actualidad, a menos de tres años
vista de la fecha fijada para la realización del mercado interior, aún queda por hacer una grandísima
parte de estos trabajos de normalización. La producción anual de nuevas normas europeas continúa
siendo baja (en 1989 el CEN/CENELEC publicó
alrededor de 150) en comparación con el objetivo
de un mínimo de 800 normas adicionales que requiere la legislación de la CEE o con la producción
de normas nacionales alcanzada en los principales
países productores de normas de la Comunidad ( [l] ).
Aun cuando la actual producción del CEN/CENELEC ha registrado un rápido incremento en relación con los niveles anteriores (19 en 1985, 102 en
1988), la demanda de normas europeas aumenta
con mucha mayor rapidez que la oferta.

ii) Las normas europeas en un mercado integrado

7. El interés de la Comunidad por las normas europeas comunes no se limita a aquellas a las que
puede hacerse referencia en la legislación comunitaria en materia de productos. La mayor normalización europea beneficiará al mercado único europeo
en todos los sectores, no sólo en los sujetos a reglamentación, dando lugar a la competencia y a la
propia racionalización económica que constituyen
los objetivos fundamentales del Tratado de la CEE.

8. La promoción de cualquier actividad de normalización obedece principalmente a razones económicas.
La motivación para normalizar productos, procesos
o servicios a nivel nacional —a saber, reducir los
costes para los productores y aumentar la transparencia del mercado para los consumidores— existe
claramente a nivel europeo. Dada la actual fragmentación del mercado europeo, los beneficios económicos serían mucho más elevados con la

(') Las normas puramente nacionales publicadas por Francia,
Alemania y el Reino Unido en 1989 oscilaron en torno a
350, 650 y 400 respectivamente.

normalización europea que con una mayor normalización nacional. Las normas europeas comunes
reducirán los costes de investigación, producción y
distribución para los productores y facilitarán el desarrollo de una competencia más intensa en beneficio de los consumidores en lo que respecta a las
características de los productos que no están sujetas
a ninguna normativa.

9. La segunda razón estriba en que, incluso a falta de
normativas técnicas impuestas por los gobiernos, las
normas voluntarias inhiben el comercio intracomu
nitario e incrementan los costes de los fabricantes.

Las normas nacionales tienden a moldear la preferencia del cliente por los productos. Los clientes
importantes en los mercados nacionales, tales como
los organismos gubernativos, refuerzan este efecto
favoreciendo las normas nacionales en la contrata
ción pública. Otras entidades como las compañías
de seguros también ejercen presión en favor de las
normas nacionales conocidas. La mayor normalización europea puede eliminar gradualmente estas barreras técnicas ocultas al comercio creando una

cierta homogeneidad en las especificaciones técnicas cuando el mercado lo considere conveniente.

10. Otro motivo para promover las normas europeas es
la importancia de la normalización para las tecnologías de reciente desarrollo. En la tecnología de la
información, las telecomunicaciones o los nuevos
materiales industriales, las normas constituyen casi
siempre una condición previa para la comercialización o la producción industrial. En estos sectores,
en los que los mercados adquieren un ámbito universal, es imperativo que la normalización se produzca si es posible y desde un principio al nivel internacional, o al menos al nivel europeo, pero no al
nacional.

Aunque Europa puede tener que acomodarse a una
herencia de normas nacionales contradictorias en

las tecnologías más tradicionales durante algún
tiempo, la historia no tiene por qué repetirse por lo
que respecta a las tecnologías del mañana. Las normas relativas a las nuevas tecnologías deben crearse
asimismo con mayor rapidez que en el pasado si se
quiere dar respuesta a las necesidades del mercado O

11. Por todas las razones citadas, la tarea que los organismos de normalización europeos están llamados a
realizar es ingente y crece rápidamente. Los organismos de normalización europeos se han comprometido a finalizar la mayor parte de los trabajos
(dos tercios de la actividad del CEN y la mitad de

( [2] ) Los programas de investigación y desarrollo de la Comunidad desempeñan ya un importante papel en la prenormalización. Uno de los objetivos de la Oficina de Referencia de la
Comunidad Europea (ORC) consiste en facilitar la implantación de las normas y actualmente se están fortaleciendo los
vínculos entre las políticas relativas a la investigación, normalización y certificación.

N° C 20/8 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 28. 1.91

la actividad del CENELEC están directamente rela
cionadas con mandatos de normalización de la Co
munidad y la AELC) dentro de los dos años y medio próximos. Esta tarea requiere por sí sola duplicar como mínimo el ritmo anual actual de elabora
ción de normas europeas. Si añadimos la creciente
demanda de normas europeas por parte de la industria en otros ámbitos que, aun siendo quizá menos
urgentes, revisten una importancia económica a
largo plazo, es evidente que la normalización europea se encuentra ante un enorme reto. No es fácil
obtener el éxito si no se obtiene un compromiso
mayor de todas las partes interesadas, es decir,
aquellas que desean las normas, y de los propios
organismos de normalización.

II. LA NORMALIZACIÓN EUROPEA HOY

En este capítulo se estudian brevemente el origen y
la estructura acutal de tres organismos de normalización europeos (CEN, CENELEC y ETSI) y se
definen las principales limitaciones para la expansión de su actividad.

i) CEN y CENELEC

_Origen y desarrollo inicial_

12. Las organizaciones europeas de normalización fueron creadas por un lado como un medio para asegurar la aplicación más efectiva de las normas internacionales por los organismos de normalización nacionales en Europa y, por otro lado, para armonizar las normas nacionales divergentes o elaborar
normas donde no existían. En 1961 se creó una

asociación de organismos europeos de normas nacionales de los Estados miembros de la Comunidad

Europea y de la Asociación Europea para el Libre
Cambio, el Comité Europeo de Normalización
(CEN), seguido en 1962 por una organización similar para el sector electrotécnico (CENELCOM,
que se convirtió en CENELEC en 1973).

13. En sus veinte primeros años de existencia los resultados de estas organizaciones europeas fueron escasos. El CEN adoptó únicamente 96 normas europeas entre 1961 y 1982. El CENELEC adoptó en el
mismo período 37 normas europeas y 303 documentos armonizados (textos que, aunque contienen
elementos comunes, permiten desviaciones nacionales de manera permanente o temporal). Sin embargo, un importante rasgo característico de ambas
organizaciones era que, una vez adoptadas, sus de

cisiones sobre normas europeas comunes eran vinculantes para los miembros que las habían votado.
Fuera del ámbito limitado cubierto por el trabajo
común de normalización, los organismos de normalización europeos continuaban elaborando independientemente sus propias normas.

_Reconocimiento por parte de la Comunidad_

14. La normalización europea recibió una orientación
regional más marcada después de 1983 como consecuencia de las iniciativas tomadas por la Comunidad a fin de eliminar las barreras técnicas al comer
cio intracomunitario.

15. La primera de ellas fue la adopción, el 28 de marzo
de 1983, de la Directiva 83/189/CEE (') que fijaba
reglamentos técnicos. En lo que se refería a la normalización, esta Directiva establecía los procedimientos de cooperación entre los miembros del
CEN/CENELEC y la Comisión que aún continúan
vigentes. En particular contemplaba:

— la recogida por parte de los organismos de normalización europeos de información relativa a
la actividad planificada y presente de los países
integrantes de los mismos (artículos 2 y 4),

— la posibilidad de que los organismos de normalización europeos puedan participar en los trabajos de otro organismo o asumir trabajos a nivel europeo (artículo 3),

— la existencia de un Comité permanente de reglamentos técnicos y normas, compuesto por representantes de los Estados miembros y presidido por la Comisión, en cuyos trabajos podrían
participar los organismos europeos y nacionales
de normalización (artículo 5),

— la posibilidad de que la Comisión, previa consulta al Comité permanente, pida a los organismos europeos de normalización que redacten
normas en relación con temas concretos (artículo 6),

— la obligación por parte de los Estados miembros
de procurar que los organismos nacionales de
normalización no se ocupen de ámbitos para los
que la Comisión ya hubiera solicitado normas
europeas (artículo 7);

(») DO n° L 109 de 26. 4. 1983, p. 8.

28. 1.91 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° C 20/9

La Directiva 83/189/CEE preveía un mecanismo
mediante el cual por un lado la normalización nacional podía quedar abierta a la inspección colectiva y, por otro, las autoridades comunitarias podían iniciar trabajos de normalización europea.

16. El Consejo de Ministros ha reconocido oficialmente el papel de la normalización europea en la
legislación comunitaria. Las conclusiones del Consejo sobre la normalización de 1984 y la Resolución
sobre el «Nuevo Enfoque» de mayo de 1985 hacían
referencia al lugar que debe asignarse a la normalización voluntaria en a futura legislación comunitaria, a las ventajas que ofrece la normalización para
la competitividad industrial en la Comunidad y en
los mercados exteriores y a la necesidad de «reforzar rápidamente la capacidad de elaboración de
normas, preferentemente a nivel europeo».

17. En 1984 la Comisión definió su relación con el

CEN/CENELEC en las Directrices Generales para
la Cooperación. La Comisión se comprometió a seguir el «Nuevo Enfoque» en la forma más amplia
posible y a conceder un apoyo financiero al CEN/
CENELEC. El CEN y el CENELEC aceptaron coordinar sus actividades, incrementar sus recursos,
alinearse lo más posible con las normas internacionales, procurar que todas las partes interesadas participen en su trabajo y mantener un servicio de información eficaz. Los aspectos financieros de la
cooperación entre la Comisión y el CEN/CENELEC se determinaron en un acuerdo marco firmado

por primera vez en 1985 y renovado en 1989.

18. Posteriormente a la ratificación del Acta Única Eu
ropea en 1987, los reglamentos internos del CEN/
CENELEC se revisaron a solicitud de la Comisión

al objeto de hacer posible la aprobación de las normas europeas y la adaptación obligatoria de las
normativas nacionales a las mismas por voto mayoritario ponderado.

Según las reglas del CEN/CENELEC, un proyecto
de norma europea que recibe el voto favorable de
una mayoría cualificada de organismos afiliados se
considera aprobado y es puesto en práctica por todos. En el supuesto de que una norma no obtenga
el voto favorable de una mayoría de la totalidad de
los miembros del CEN/CENELEC, los votos de
los organismos de los Estados miembros de la CEE
se cuentan por separado y, si la mayoría cualificada
se pronunica a favor de la adopción de la norma, la
adoptan todos los organismos de los Estados miembros de la CEE y aquellos organismos de países de

la AELC que hayan votado a favor (*). Las reglas
del Instituto Europeo de Normas de Telecomunicación (ETSI) prevén asimismo un procedimiento similar.

_Estructura actual_

19. El CEN/CENELEC tiene la estructura de asocia
ción de comités electrotécnicos u organismos de
normalización nacionales que tienen la última palabra en todas las cuestiones relativas a la actividad

de normalización a nivel europeo. El presupuesto
de cada organización europea se somete a la votación de los miembros nacionales al igual que sus
reglamentos de régimen interior, programas de trabajo y decisiones sobre la asignación de recursos. A
diferencia de la situación a nivel nacional, los órganos rectores del CEN no incluyen representantes
directos de otros intereses que no sean los normalizadores profesionales (tales como las administraciones públicas, fabricantes u otros usuarios de normas), si bien el CENELEC está estrechamente vinculado al sector electrotécnico y algunos de sus cargos provienen de la industria.

20. Esto no es óbice para que el CEN y el CENELEC
respondan de forma enérgica y comprometida a la
creciente demanda de normas europeas comunes.
Las secretarías de ambas organizaciones se han ampliado rápidamente; en el período 1985—89 los
miembros del personal han pasado de ser 10 a 70
en el CEN y de 13 a 32 en el CENELEC. La comparación de los resultados anuales de las organizaciones en 1989 con, por ejemplo, 1982, resulta
igualmente elocuente: el CEN adoptó el pasado
año casi siete veces más normas que en 1982 (130
en lugar de 19) y el CENELEC seis veces más normas y documentos armonizados (126 contra 20).
Pero la distancia existente entre los resultados de

hoy y las metas de mañana es todavía grande. Actualmente se han adoptado cerca de 1250 documentos de normalización europea (normas europeas, prenormas y documentos armonizados), de
los cuales unos 800 pertenecen al área electrotécnica; el número de normas nacionales en Alemania,
Francia y el Reino Unido oscila entorno a 20 000,
13 000 y 10 000 respectivamente (aunque una proporción significativa de los mismos es idéntica o
guarda relación con las normas internacionales o
europeas).

21. El CEN y el CENELEC han reconocido en los últimos años el valor que representa utilizar los

(') Hay que señalar, sin embargo, que el procedimiento de votación por mayoría ponderada que se emplea en el CEN/
CENELEC no es idéntico al del Tratado de la CEE. En
particular, la condición de que una propuesta será aceptada
si no votan en contra más de tres miembros, constituye un
planteamiento más restrictivo que el del artículo 148. La Comisión ha solicitado, sin ningún éxito hasta el momento, que
esta condición sea retirada del reglamento del CEN/CENELEC.

N ° C 20/10 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 28. 1.91

servicios de otras organizaciones, lod denominados
«organismos de normalización asociados» (ASB) al
elaborar documentos técnicos destinados a conver
tirse en normas europeas. Varios organismos han
obtenido esta categoría, como es el caso del ECISS
—Comité Europeo de Normalización del Hierro y
el Acero—, AECMA —Asociación Europea de
Constructores de Material Aeroespacial— y EWOS
—Reuniones de Trabajo Europeas sobre Sistemas
Abiertos—, que han sido responsables de la programación y redacción de documentos que sólo requieren ser sometidos a investigación pública y a
votación por parte del CEN y del CENELEC para
convertirse en normas europeas. Algunos de estos
organismos prevén la participación directa en sus
trabajos de las partes interesadas a nivel europeo.
Cerca de 100 normas europeas adoptadas hasta este
momento por el CEN y el CENELEC han sido
creadas por ASB.

22. Aunque el CEN y el CENELEC han reaccionado
con firmeza ante el reto que supone satisfacer las
demandas del mercado, el incremento de la actividad europea ha puesto de manifiesto los límites de
la flexibilidad de estos organismos:

— pese a la introducción de la votación por mayoría ponderada para las decisones finales relativas
a normas, la preocupación por alcanzar el consenso en los proyectos de norma ha originado
largos retrasos;

— pese a haberse contemplado la creación de
«equipos de proyecto» para trabajar en los
proyectos iniciales de norma europea, el CEN y
el CENELEC aún no han aplicado este sistema
fuera del área de la tecnología de la información. En lugar de eso continúan aplicando un
sistema «colegiado» en el que cada fase del proceso de normalización debe asegurar la igualdad de tratamiento a nivel nacional;

— los procedimientos de investigación pública,
examen de comentarios y votación final se consideran generalmente lentos y alargan el proceso de elaboración de normas europeas, en especial en lo relativo a las nuevas tecnologías;

— el requisito de que las normativas nacionales de
los países miembros se adapten a las normas europeas aprobadas retrasa su aplicación práctica;

— los procedimientos de recogida y distribución de
información acerca de la actividad de normali
zación nacional según la Directiva 83/189/CEE
se han aplicado de forma tan poco rigurosa que
en 1989 un informe independiente afirmaba que
la información no responde a las necesidades
del mercado;

— la información relativa a la actividad de norma
lización europea no se ha puesto todavía al al

cance de la industria europea de forma clara y
completa.

Estas y otras dificultades son objeto de análisis más
profundos y de recomendaciones en la Parte 2 de
este documento.

ii) El ETSI

23. En 1987 la Comisión publicó su Libro Verde sobre
el desarrollo de una política comunitaria en materia
de telecomunicaciones y propuso acelerar el desarrollo de especificaciones armonizadas en este sector creando un nuevo organismo de normalización
europeo. En respuesta a la misma, los miembros de
la Conferencia Europea de Correos y Telecomunicaciones (CEPT) decidieron establecer tal organismo, lo que representaba un cambio radical en el
planteamiento de la normalización europea por
cuanto preveía la participación directa de todas las
partes interesadas en los trabajos de normalización
a nivel europeo en lugar de la representación a través de delegaciones nacionales encabezadas por el
organismo normalizador nacional.

24. La creación del ETSI en marzo de 1988 fuera del

marco del CEN/CENELEC planteó diversos problemas para la coherencia de la normalización europea. En primer lugar era necesario establecer una
coordinación entre el ETSI, el CEN y el CENELEC a fin de evitar la duplicidad de esfuerzos en la
normalización, en particular, porque la extensión
de la tecnología de las telecomunicaciones a otras
tecnologías hacía cada vez más probable la superposición de los mismos. Un segundo problema era
la necesidad de garantizar que el nuevo organismo
respetara los principios básicos de la normalización
tales como la transparencia y la independencia respecto a intereses particulares. Por último, preocupaba la tarea de lograr que las normas producidas
por el ETSI se integrasen efectivamente en el conjunto de las normas europeas y nacionales.

25. En 1988 y a principios de 1989 la Comisión mantuvo negociaciones con el ETSI a fin de resolver
estos problemas. Esto condujo a que se modificaran
las reglas de procedimiento del ETSI y al compromiso, por parte del ETSI, de cooperar con el CEN
y el CENELEC. Dos años después de la creación
del ETSI, los tres organismos de normalización europeos han decidido recientemente establecer un
Grupo conjunto de presidentes en el que puedan
discutirse asuntos de interés común y han negociado un acuerdo de colaboración para llevar a
cabo el trabajo técnico. El peligro de que el trabajo
se repita innecesariamente por falta de coordinación parece haberse evitado como consecuencia del
pragmático planteamiento seguido en los últimos
meses. No obstante, en el momento de redactar este
documento la Comisión continúa intentando que
sea reconocida plenamente la función de los organismos de normalización nacionales en las activida
des de normalización del ETSI.

28. 1.91 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N ° C 20/11

26. El ETSI se ha transformado en dos años en una

organización importante. Actualmente cuenta con
212 miembros y 31 observadores que representan a
las administraciones postales, telefónicas y telegráficas, operadores de redes públicas, fabricantes, usuarios y demás organizaciones, así como con un programa de trabajo destinado a crear cerca de 300

PARTE 2

normas europeas de telecomunicaciones, de las que
40 serán aprobadas este año mientras que las 260
restantes se encuentran en la fase de información

pública. La Comisión ha suscrito provisionalmente
un Acuerdo marco con el ETSI para un año y le ha
otorgado nueve mandatos de normalización.

LAS RESPUESTAS AL RETO

III. LOS PRINCIPALES PROBLEMAS DE LA NORMALIZACIÓN EUROPEA EN LOS AÑOS 90

27. Este capítulo central del Libro Verde está dividido
en las tres partes siguientes:

A. El papel de la industria europea y de las demás
panes interesadas;

B. La organización de la normalización europea;

C. El papel de las autoridades públicas.

A. El papel de la industria europea y de las demás
partes interesadas

28. La normalización eficaz depende de la motivación
y el compromiso de quienes utilizan las normas. La
Comisión considera que todas las partes interesadas
en el establecimiento de un mercado único euro
peo, es decir, las empresas, los usuarios y los consumidores de productos industriales, deberían preguntarse si prestan a la normalización europea la atención que merece.

30. Los beneficios a largo plazo de la normalización requieren las inversiones de compañías individuales,
así como mejoras en la productividad y los sistemas
de comercialización o distribución. Las organizaciones de normalización necesitan personal y recursos físicos para prestar un servicio eficiente. Pero
las contribuciones económicas directas a los costes

de los organismos de normalización, bien a nivel
europeo o nacional, no constituyen el gasto más
importante. La inversión más importante la constituye la participación en las negociaciones relativas a
la normalización proporcionando expertos y técnicos que ayuden a redactar los proyectos de norma
europea o que participen en las discusiones en los
comités técnicos y grupos de trabajo. Aunque la
agilización de los procedimientos de los organismos
de normalización europeos puede reducir el tiempo
necesario para producir normas europeas en el futuro, el coste de la participación en la creación de
normas continuará siendo elevado. Las empresas
que deseen influir en su entorno técnico futuro deberán preguntarse, sin embargo, si realmente les
queda otra opción.

gociaciones. Las normas no las crean normalizadores profesionales para su propio uso, sino todos
aquellos que, sintiéndose suficientemente motivados, buscan un lugar en la mesa de negociación.

29. Dada la importancia de la normalización europea
para la libre circulación de los productos en el mercado (y por consiguiente para la rentabilidad), las
empresas deberían conceder a la normalización una
mayor prioridad en su planificación de cara al mercado interior. Las normas se han convertido ahora 3 3 **1.**

en algo demasiado importante como para dejarlas
exclusivamente en manos de expertos técnicos. Las
normas europeas creadas en el curso de la próxima
década influirán decisivamente en la estructura tec
nológica de la totalidad del mercado europeo; cambiarán las condiciones comerciales no sólo en los

mercados de exportación, sino también en cada
mercado nacional. Como se ha descrito anterior
mente, se están realizando ya trabajos de normalización europea en un amplio y cada vez mayor número de sectores. La repidez del proceso de normalización que ha comenzado (y este Libro Verde
tiene por objeto acelerarlo aún más) significa que
las empresas deben estar atentas a la evolución de
su sector y, sobre todo, deben participar en las ne

3 3 **1.** Además de influir en la marcha de la normalización

europea, se solicitará a la industria europea y a las
demás partes interesadas que desempeñen un papel
más destacado en la tarea de decidir la trayectoria
futura. Aunque gran parte de los actuales trabajos
europeos viene impuesta por las necesidades de legislación de la CEE, no siempre será este el caso.
Incluso ahora, diversas industrias están proponiendo el CEN, CENELEC y ETSI materias para
la armonización de normas. Las posibilidades que
se perfilan más adelante en este documento, de obtener mayor autonomía sectorial dentro del sistema
europeo de normalización, deberían incitar a la industria a detectar los casos en que la ausencia de
normalización europea inhibe la racionalización
económica y, si es necesario, a crear sus propias or

N ° C 20/12 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 28. 1.91

ganizaciones para hacer algo al respecto. La normalización europea no sólo preocupa a las grandes
compañías; también debe interesar a las pequeñas y
medianas empresas por cuanto les ofrece ta oportunidad de convenir de manera abierta y democrática
especificaciones técnicas comunes. A falta de normalización, las especificaciones serán fijadas por las
fuerzas más poderosas del mercado.

32. La industria europea tiene ante sí una opción.
Puede aceptar la actual estructura de normalización
en Europa, de la que nacerán normas europeas con
relativa lentitud en los próximos años, o puede decidir participar activa y sinceramente en el rápido
desarrollo de las normas europeas comunes. La segunda opción resultará más costosa a corto plazo
que la primera y podrá ser considerada por algunos
sectores de la industria más como una amenaza que
como un beneficio. La Comisión entiende, sin embargo, que las empresas que tarden en incorporarse
a lo que constituye un proceso inevitable se encontrarán en clara situación de desventaja ante sus
competidores más previsores.

33. Del mismo modo, otros intereses como consumidores, usuarios o trabajadores, tendrán que estar dispuestos a organizarse entre sí de manera más eficaz
para participar en la normalización europea. La
Comisión ya ha prestado a la Confederación de
Sindicatos Europeos una ayuda económica para
crear una Oficina Técnica destinada a supervisar
los trabajos de normalización europea que afecten a
los intereses de los trabajadores. Anteriormente
también se instó a los organismos de normalización
europeos a hacer públicas sus actividades de manera más efectiva. La Comisión recomienda más

adelante en este documento que los organismos de
normalización europeos se muestren más abiertos a
la participación de los intereses no fabriles en sus
trabajos. No obstante, el mayor acceso al proceso
de normalización sólo dará fruto si los interesados

aprovechan las oportunidades que se les ofrecen
para manifestar sus necesidades.

B. La organización de la normalización europea

34. No todos estos retos son tan inmediatos o importantes. Sería difícil y quizá desaconsejable tratar de
atenderlos a todos con la misma urgencia. Habría
que establecer una distinción entre las cuestiones
prioritarias, que se refieren principalmente al aumento de la capacidad de las organizaciones europeas de normalización para cumplir su compromiso
de crear normas armonizadas para el mercado interior, y otros temas que, siendo importantes, corresponden más a la situación posterior a la cita de
1992, aunque sería útil realizar avances en algunos
de ellos con anterioridad a esa fecha para allanar el
camino.

TEMAS PRIORITARIOS

i) _Eficiencia_

35. Desde el punto de vista de la Comisión, la eficiencia en la producción de normas europeas tiene la
máxima prioridad; el funcionamiento de la legislación comunitaria en materia de productos depende
efectivamente de ella. Pese a la movilización de una

legión de expertos técnicos para trabajar en normas
correspondientes a las directivas que entrarán en vigor en 1991 y posteriormente a esa fecha (tales
como productos de construcción, máquinas, compatibilidad electromagnética, aparatos de gas y aparatos médicos), es probable que si no se modifican
los métodos de trabajo se produzcan retrasos que
representarán un coste económico tangible para los
fabricantes de la Comunidad.

36. Con los actuales métodos de trabajo de los organismos de normalización europeos no parece posible
elaborar el gran número de normas europeas que se
requieren antes de 1993. El CEN necesita habitualmente de dos a tres años para elaborar un proyecto
de norma, entre el inicio de la fase de información
pública a que se somete el proyecto y la aprobación
de una norma transcurre un año y entre la aprobación y la adopción de la norma por todos los países
miembros del CEN/CENELEC pasan como mínimo seis meses. Asimismo, la constitución de un
nuevo comité técnico, la ratificación de un programa de trabajo por los órganos ejecutivos o la
traducción de los documentos de trabajo son circunstancias o fases del proceso que pueden implicar
retrasos. Aunque la rapidez del trabajo de normalización depende en última instancia de la dificultad
para alcanzar el consenso respecto a las cuestiones
técnicas, el reglamento interno que se sigue en las
discusiones técnicas puede afectar, y de hecho lo
hace, a los plazos de entrega.

37. Si se pretende avanzar al ritmo actual en la integración europea, resulta indispensable y urgente que
los organismos de normalización europea adopten
nuevos métodos de trabajo. En un momento en que
las decisiones importantes a nivel político se toman
por mayoría de votos, es necesario renunciar al
consenso a ultranza como divisa en el trabajo de
normalización, si bien la Comisión admite que el
uso de normas guarda relación con el grado de
consenso alcanzado en su elaboración.

38. La Comisión recomienda que los organismos de
normalización europeos examinen urgentemente las
siguientes propuestas:

28. 1.91 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N ° C 20/13

i) Nuevos métodos para elaborar documentos de trabajo comunes

El procedimiento tradicional basado en el Comité, que reúne a 18 delegaciones nacionales
(12 de la Comunidad Europea y 6 de la Asociación Europea para el Libre Cambio) para
discutir soluciones conflictivas a un problema
técnico, resulta costoso, laborioso e ineficaz.
Aunque constituyen una parte indispensable
del proceso de creación de normas, los comités
técnicos deben disponer para sus deliberaciones
de documentos de trabajo que ya apunten soluciones comunes. Una forma de conseguirlo
sería utilizar «secretarías de redacción», «equipos de proyecto» o incluso asesores externos
que elaboren un resumen de las cuestiones técnicas en un solo documento que no proporcione una ventaja particular a una solución nacional determinada.

La viabilidad de este planteamiento está directamente relacionada sin embargo con la disponibilidad de expertos técnicos de la industria.
La actual situación no mejorará significativamente sin un mayor compromiso de la industria europea.

ii) Mayor utilización de los organismos de
normalización asociados (ASB)

El CEN y el CENELEC podrían fomentar activamente la creación de más asociaciones de

carácter industrial para ofrecer sus servicios
como organismos de normalización asociados
que elaboren documentos técnicos que sirvan
de base para futuras normas europeas. Semejante iniciativa no sólo reduciría la carga administrativa y financiera de los propios organismos de normalización europeos, sino que ofrecería las ventajas de un sistema más descentralizado tales como la participación directa de la
industria en la fijación de prioridades y la ejecución de los trabajos. (El CEN y el CENELEC han indicado recientemente que están dispuestos a reexaminar sus reglas relativas a los
ASB para asegurarse de que las posibles organizaciones candidatas poseen la flexibilidad suficiente).

iii) Empleo de las nuevas tecnologías para
acelerar la discusión sobre los docu
mentos de trabajo

La distribución de los documentos de trabajo a
los numerosos miembros dispersos por toda
Europa por medios convencionales requiere un
tiempo. Una parte de este tiempo podría ganarse haciendo un uso más sistemático de la

moderna tecnología de las comunicaciones
como es el correo electrónico. Este medio per

mitiría distribuir tanto documentos de trabajo
como proyectos definitivos y propiciaría el desarrollo de debates fuera de las reuniones ofi
ciales.

iv) Votación mayoritaria de las propuestas
de proyecto de norma

Los comités técnicos invierten mucho tiempo
en llegar a un consenso (') antes de someter a
información pública un proyecto de norma europea. Esto puede ser adecuado cuando una
norma no es especialmente urgente; ahora
bien, la mayor parte de las normas europeas
que son actualmente objeto de discusión deben
adoptarse con urgencia si se desea que el mercado único europeo sea una realidad.

Así pues, convendría recurrir a la votación
mayoritaria en lugar de intentar alcanzar el
consenso (que sigue siendo el objetivo ideal)
cuando los plazos son demasiado ajustados.
Esta solución resulta especialmente adecuada
cuando se trata de realizar trabajos bajo mandato.

Los órganos ejecutivos de los organismos de
normalización europeos (las Juntas Técnicas en
el caso del CEN/CENELEC, la Asamblea
Técnica en el caso del ETSI) podrían, por
ejemplo, analizar periódicamente los avances
realizados en comités técnicos y solicitar una
votación cuando proceda. La votación también
podría realizarse si, en opinión del organismo
de normalización, hay quorum suficiente. (La
Comisión estima que las reglas relativas a la
votación nacional ponderada deberían estar en
línea con las del Tratado de la CEE).

v) Períodos de información pública más
breves y flexibles

Si todas las partes interesadas tienen la oportunidad de estar representadas en los trabajos de
normalización europea y mejora la calidad de
la información respecto a esos trabajos, no parece apropiado que la fase de información pública para un proyecto de norma europea se
prolongue durante seis meses. Los períodos de
información pública podrían ser bastante más
cortos que en la actualidad si se tiene en
cuenta el grado de consenso que ya se ha obtenido al elaborar el proyecto. Cuando se hubiere alcanzado el consenso sin ninguna votación, bastaría un período de información

(') La Organización Internacional para la Normalización (ISO)
define el consenso como la falta de oposición continua a una
propuesta concreta.

N ° C 20/14 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 28. 1.91

pública de dos meses; por el contrario, podría
ser necesario un período más largo (pero no
superior a cuatro meses) cuando el proyecto se
hubiese aprobado por mayoría.

vi) Tramitación más rápida de los comentarios

En este momento, la rapidez con que se tramitan los comentarios recibidos durante la fase

de información depende del comité técnico interesado. Podría acelerarse el examen de los

comentarios (que ahora puede requerir hasta
seis meses) estableciendo una regla general que
exija dar una respuesta dentro de los dos meses
siguientes a la finalización de una fase de información pública. El órgano ejecutivo del organismo de normalización habría de decidir las
excepciones en cada caso.

vii) Aplicación inmediata de las normas
adoptadas

Normalmente, las normas aprobadas a nivel
europeo tienen que incorporarse a las normativas nacionales antes de adquirir carácter oficial. Para ello suele preverse un período de seis
meses, aunque pueden concederse períodos
más largos y con frecuencia los organismos nacionales no respetan el calendario convenido.
La Comisión sugiere en una sección posterior
(«condición de norma europea») que la incorporación a la normativa nacional deje de ser
un prerrequisito para el uso de una norma europea. Con ello se suprimiría el intervalo de
tiempo que transcurre entre la adopción de una
norma europea y su disponibilidad para los
usuarios.

39. La adopción a corto plazo de una parte o de la totalidad de estas recomendaciones de procedimiento
agilizaría la elaboración de normas europeas. Pero
también ha de tenerse cuidado en evitar la sobre
carga del sistema europeo de normalización. Es indispensable fijar objetivos de prioridad para la primera generación de normas europeas armonizadas
y desechar ios objetivos que no estén estrictamente
relacionados con las prioridades.

En lo que respecta a los mandatos de normalización relacionados con la legislación de la CEE, por
ejemplo, la expresión técnica de los requisitos esenciales de una directiva determinada debe incorporarse a las normas europeas en el plazo de tiempo
convenido. Otros aspectos de la normalización relacionados, por ejemplo, con la eficiencia o la adecuación para el uso de productos sólo pueden aten

derse si ello no compromete la puntual entrega de
los trabajos bajo mandato. La responsabilidad de
respetar las prioridades recae principalmente sobre
los propios organismos de normalización europeos,
pero la Comisión, con el asesoramiento del Comité
permanente de reglamentos técnicos y normas,
puede dar mayor orientación sobre prioridades a
los organismos de normalización mediante mandatos suplementarios. Ello limitará al máximo posible
la concesión de nuevos mandatos de normalización

en los dos próximos años a aquellos aspectos que
sean esenciales para la consecución del mercado interior.

40. Los responsables del cumplimiento de las prioridades deberán procurar que las normas europeas que
se elaboren en una primera fase no cubran todas las
materias recogidas en las normas nacionales existentes. Aunque es deseable la total convergencia de
las normas técnicas en Europa a largo plazo, tratar
de actuar rápidamente en todos los frentes obstaculizaría el acuerdo mínimo esencial que requiere el
funcionamiento del mercado interior. La concentra
ción en los parámetros de rendimiento y no en los
de diseño a la hora de elaborar normas europeas
puede asimismo facilitar el acuerdo.

ii) _Coordinación y estructura_

41. La mejora en la coordinación de la normalización
europea y la estabilidad organizativa constituyen
una prioridad elevada para la Comisión que considera que los aspectos estructurales y la eficiencia
van unidos en cierta medida. Sin embargo, acaso
deba dedicarse más tiempo a la puesta en práctica
de las recomendaciones de este capítulo que a la de
las relacionadas con la eficiencia.

42. En este momento existen tres organizaciones europeas de normalización. Dos de ellas, el CEN y el
CENELEC, tienen un reglamento común para su
actividad. El ETSI, la tercera organización, cuenta
con un reglamento independiente que refleja una
estructura diferente. Aunque ya se ha efetuado algún cambio en las reglas del ETSI para ajustarías a
los principios comúnmente aceptados de la normalización y se están considerando cambios adicionales,
los enfoques que dan a la normalización europea el
ETSI y el CEN/CENELEC son fundamentalmente
distintos. En el futuro otros sectores de la economía

distintos de las telecomunicaciones (como la tecnología de la información o la industria alimentaria)
también podrán proponer que su actividad esté regulada por normas europeas. La Comisión que,

28. 1.91 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N ° C 20/15

dentro del espíritu del «Nuevo Enfoque», desea fomentar la normalización voluntaria como alterna
tiva a la regulación para poner orden en los mercados, muestra asimismo su preocupación por que las
nuevas actividades de normalización se integren correctamente en el resto del sistema de normaliza
ción.

43. La actividad de normalización sólo puede obtener
la legitimidad y el reconocimiento público si se rige
por un reglamento claro, conocido y aprobado por
todas las partes interesadas. Las normas que se establecen en forma abierta, dando a las partes la oportunidad de influir en el resultado final, tienen muchas más posibilidades de ser aplicadas en el mercado que las que se establecen de otro modo; la
normalización es un proceso en el que los documentos técnicos adquieren legitimidad a través de
las consultas adecuadas. Diversas organizaciones
tales como empresas individuales, asociaciones comerciales o profesionales, pueden establecer especificaciones técnicas para sus propios fines, pero si
estas especificaciones han de convertirse en normas
deben estar sujetas a revisión siguiendo un proceso
formal abierto a todas las partes interesadas.

44. La carencia, en 1990, de un marco fijo y aceptado
por todos para la normalización europea resta eficacia al servicio que pueden prestar los organismos
de normalización a la industria, los gobiernos y demás partes interesadas. La organización de más trabajos de normalización sobre una base sectorial podría constituir un acontecimiento positivo al permitir la participación más directa de la industria y
quizá un mayor grado de compromiso con la labor
de normalización. La creciente urgencia de contar
con normas europeas comunes en los próximos
años originará posiblemente una mayor demanda
de normalización de base sectorial. No obstante, si
no se coordina esa normalización y no se somete a
ciertas reglas de procedimiento aumentará el riesgo
de duplicación o contradicción entre distintas actividades europeas de normalización. Los Estados
Unidos de América, con casi 400 organismos de
normalización en activo, ofrecen un desalentador
ejemplo de fragmentación en la creación de normas; Europa, que está tratando actualmente de superar su herencia de tecnologías de ámbito nacional, necesita asegurarse de que no se desperdicien
sus escasos recursos humanos y de capital duplicando el trabajo.

45. Por esta razón la Comisión considera que los destinatarios de las normas europeas, así como las instituciones que las suministran, deben preguntarse
ahora si ha llegado el momento de establecer un
Sistema Europeo de Normalización en el que se defina el papel de todos los participantes a nivel nacional y europeo en términos de objetivos conveni

dos, el más importante de los cuales sería acelerar
la integración de la tecnología europea mediante
acuerdos sobre normas comunes.

Este sistema podría:

— permitir la diversidad organizativa y la autonomía de gestión en el seno de los organismos de
normalización de base sectorial a nivel europeo

y

— asegurar la coordinación, transparencia y legitimidad de la normalización europea aplicando
reglas comunes a todos los organismos de normalización pertenecientes al sistema, reglas que
serían establecidas y mantenidas por un nuevo
órgano central, el «Consejo Europeo de Normalización».

Cuanto más claras sean las reglas comunes por las
que se rija la normalización europea, mayor libertad podrá darse a los sectores para que se organicen de la forma más apropiada.

46. El concepto de un «Sistema Europeo de Normalización» implica un todo coherente constituido por
diversos componentes. El sistema podría consistir
en varios organismos de normalización europeos
siempre que estuvieran sujetos a reglas comunes en
lo que respecta al proceso formal de transformar
los documentos en normas europeas. La decisión de
establecer nuevos organismos a nivel europeo
(además de los tres ya existentes) dependería de la
calidad del servicio prestado por las organizaciones
actuales. Por ejemplo, si el CEN, como organización europea de normalización multisectorial,
puede responder de forma rápida y eficaz a las demandas de la industria europea, es improbable que
muchos sectores se presten voluntariamente a crear
un nuevo organismo de normalización. Ahora bien,
si un sector demostrase que sus necesidades sólo
pueden ser cubiertas a través de un organismo de
normalización europeo aparte, tendría plena libertad para establecer uno siempre que el nuevo organismo se ajustara a las reglas del Sistema Europeo
de Normalización.

47. La Comisión ha discutido recientemente estas ideas

con los organismos europeos de normalización y
parece ser que se va alcanzando cierto grado de
consenso respecto a la necesidad de contar con una
nueva estructura de normalización europea capaz
de dar respuesta a las inquietudes ya expresadas. La
Comisión sugiere por tanto el siguiente perfil para
la estructura de la futura coordinación de la ñor

N ° C 20/16 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 28. 1.91

malización europea (de la cual se da una descripción más detallada en el Anexo 2):

— el Consejo Europeo de Normalización sería un
nuevo órgano responsable de la política global
de normalización europea; comprendería personas que reflejasen los criterios de la industria
europea y de los interlocutores sociales, y representantes de la Comisión de las Comunidades

Europeas, de la Secretaría de la Asociación Europea para el Libre Cambio y de los organismos
de normalización europeos,

— una Junta Europea de Normalización que actuaría como órgano ejecutivo del Consejo,
siendo responsable de la dirección y coordinación de la normalización europea; sus miembros
incluirían a directivos de los organismos de normalización europeos (por el momento CEN,
CENELEC y ETSI) y al Secretario del Consejo
de Normalización,

— los organismos de normalización europeos serían los organismos constituidos a nivel europeo
y reconocidos por el Consejo como responsables de la normalización en su ámbito particular; gozarían de plena autonomía para programar, financiar, preparar y adoptar normas europeas siempre de conformidad con las reglas del
Sistema Europeo de Normalización y los acuerdos formales establecidos con los organismos de
normalización nacionales,

— los organismos de normalización nacionales desempeñarían tareas concretas en el ámbito nacional por cuenta de los organismos de normalización europeos (información pública, expresión del voto nacional), facilitarían información
periódica con respecto a su actividad nacional y
cumplirían las reglas del _statu quo_ durante el desarrollo de las normas europeas.

48. Las principales ventajas de este planteamiento serían, a juicio de la Comisión:

— la dirección estratégica de la normalización europea sería llevada por representantes de los intereses económicos y políticos más importantes,

— los actuales organismos de normalización sectoriales (CENELEC, ETSI) podrían mantener su
autonomía y dinamismo y no se excluiría la posibilidad de admitir en el sistema a otras organizaciones sectoriales,

— se aplicaría a los organismos de normalización
europeos actuales y futuros un conjunto de reglas comunes para la creación de normas europeas (la aceptación de las reglas sería una condición previa para la admisión de un organismo
en el sistema),

— el funcionamiento diario del CEN, el CENELEC y el ETSI no sufriría cambios sustanciales,

— el Consejo Europeo de Normalización requeriría recursos limitados, evitando con ello burocracia y gastos innecesarios,

— el papel de los organismos de normalización nacionales en la normalización europea estaría reconocido en todos los sectores.

49. Será necesario discutir a fondo el desarrollo de es
tas ideas, en particular para definir más exactamente la función y la estructura del Consejo Europeo de Normalización. Las conversaciones que ya
se han mantenido con los organismos europeos de
normalización indican, sin embargo, la existencia
de un deseo general de avanzar sobre esta base. La
Comisión considera que la colaboración de todas
las partes interesadas permite ahora prever el establecimiento de este nuevo marco a lo largo de
1991.

iii) _Calidad de miembro y cooperación internacional_
_con países terceros_

50. El desarrollo de la normalización europea debe tener presente el entorno exterior tanto como el interior. Los rápidos cambios políticos que se están
produciendo en Europa Central y Oriental conducirán con el tiempo a una economía de mercado
europeo más amplia y más integrada que en la actualidad y las normas técnicas comunes constituyen
uno de los medios de asegurar una transición ordenada hacia ese estado de cosas. Esto plantea importantes y urgentes interrogantes respecto a la relación entre los actuales miembros del Sistema Euro
peo de Normalización y otros países europeos. Es
deseable establecer una cooperación más estrecha
con estos países y ha de estudiarse la manera de
introducirlos en el Sistema.

La asistencia técnica a Europa central y oriental en
el campo de la normalización tendrá también una
prioridad elevada en los próximos años: los gobiernos polaco y húngaro ya han solicitado la asistencia técnica y financiera de la Comunidad al amparo de la operación PHARE a fin de mejorar los
sistemas de elaboración de normas y de metrología,
en especial con vistas a satisfacer los requisitos comunitarios en materia de productos. También aumenta el interés en obtener asistencia técnica por
parte de países no europeos.

Por último, la relación de colaboración que mantienen los organismos de normalización europeos e
internacionales tendrá que desarrollarse aún más
para garantizar un flujo de información eficaz de
doble sentido y, cuando sea posible, para llegar a
acuerdos que permitan repartir los trabajos de normalización de manera que no se dupliquen esfuer
zos.

28. 1. 91 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N ° C 20/17

Pertenencia a los organismos de normalización europeos

51. A los tres organismos de normalización europeos
pertenecen países que en su mayoría también pertenecen a la Comunidad Europea o a la Asociación
Europea para el Libre Cambio; la pertenencia al
CEN y al CENELEC está limitada a estos países,
mientras que el ETSI tiene además como miembros
a Chipre, Malta y Turquía. No obstante, varios países de Europa Central y Oriental han expresado recientemente su interés por entrar en los tres organismos europeos de normalización y Turquía ha
sido candidato a miembro del CEN/CENELEC

durante algún tiempo. El CEN y el CENELEC han
afirmado en repetidas ocasiones que la pertenencia
a estos organismos va ligada a la pertenencia a la
Comunidad Europea y a la Asociación Europea
para el Libre Cambio.

52. Interesa a todos los países, europeos o no, que se
mantenga y, si es posible, que se acelere el actual
ritmo de elaboración de normas europeas. La armonización de las normas nacionales de los países europeos, basada en la medida de lo posible en las
normas internacionales, representa una formidable
contribución a la promoción del crecimiento económico global y del comercio internacional. La Comisión considera que la apertura de los organismos de
normalización europeos a la participación de nuevos países comprometería a corto plazo ese objetivo
toda vez que incrementaría las dificultades que encuentran los miembros actuales para ponerse de
acuerdo sobre cuestiones técnicas complejas. Aunque deseable a más largo plazo, la ampliación a
nuevos miembros no debería constituir una prioridad inmediata.

53. A pesar de ello, los países europeos que no son
miembros del sistema europeo de normalización
pero que desean adoptar las normas europeas, deberían asociarse al trabajo de los organismos de
normalización europeos para poder adaptarse rápidamente a las nuevas normas europeas y obtener las
ventajas económicas que reporta su utilización. La
adopción y el mayor uso de las normas europeas
fuera de los países miembros de la Comunidad Europea y la Asociación Europea para el Libre Cambio redunda en el beneficio económico de Europa
Occidental. También habría que recordar que la
Comunidad ha suscrito acuerdos de asociación con

algunos países europeos y podría suscribir acuerdos
similares con otros. Por todo ello sería aconsejable
que los organismos de normalización europeos
ofrecieran a esos países la posibilidad de participar
en sus trabajos aunque no sea en las mismas condiciones que los miembros de pleno derecho.

La Comisión considera que la condición de «miembro asociado», que implicaría el derecho a participar en los trabajos de normalización europea sin
derecho a voto, reflejaría el interés de la Comunidad y de los países en cuestión en avanzar hacia
una relación económica más estrecha siempre dentro de un marco que permita tener en cuenta la incertidumbre que rodea al desarrollo estructural y
económico de esos países. Dependiendo de la evolución económica y política general, la transición
hacia la condición de miembros de pleno derecho
podría tener lugar después de algunos años, cuando
los países afectados hayan demostrado su voluntad
de aplicar las normas europeas así como su capacidad para hacerlo.

54. Por lo que respecta a los países no europeos, la Comisión cree que corresponde principalmente a los
organismos de normalización europeos decidir si les
interesa ofrecer un grado limitado de información
sobre su trabajo a los organismos de normalización
de esos países. Un organismo europeo, el ETSI, ya
admite representantes observadores de países no europeos en algunas de sus reuniones conforme a un
convenio de reciprocidad. Este planteamiento implica tanto costes como beneficios potenciales.

Contra las indudables ventajas de la mayor transparencia y la oportunidad de obtener información de
fuentes no europeas sobre los últimos avances, debe
sopesarse el posible riesgo de retrasos a la hora de
alcanzar el consenso y la inquietud ante el hecho de
que las discusiones propias de los organismos de
normalización internacionales puedan tener lugar a
nivel europeo. No obstante, en una estructura de
normalización europea más descentralizada y sectorial, parece apropiado que cada organismo de normalización europeo adopte sus propias decisiones
en la materia siempre que se garantice la reciprocidad. Mientras tanto, la admisión de observadores
de los organismos de normalización internacionales
en los trabajos técnicos del CEN y CENELEC, según se propone más adelante, permitiría a otros
países mantenerse informados de la marcha de los
trabajos europeos.

Cooperación técnica

55. A medida que van conociéndose mejor las implicaciones positivas que en el comercio internacional
tendrá el programa 1992 de la Comunidad, aumentan las peticiones de otros países para recibir asistencia técnica de los organismos de normalización
de Europa Occidental. El número de solicitudes de
los países del centro y este de Europa ya es elevado, pero otras regiones (del Mediterráneo y
Sudamérica) han expresado un interés similar y la
Comisión ya ha iniciado programas de cooperación
en el ámbito de la normalización con India, y los

N ° C 20/18 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 28. 1.91

países del ASEAN y del Pacto Andino. El principal
foco de interés radica en la información relativa a

las normas europeas actuales y previstas y a la formación de profesionales de la normalización en el
sector industrial.

56. La Comunidad está en principio dispuesta a incluir
la asistencia técnica en este campo dentro de sus
programas de cooperación con terceros países, aunque hay que recordar que los recursos técnicos para
esta tarea son limitados. Para poner en marcha esta
cooperación la Comisión ha de apoyarse en la experiencia disponible en el sector privado (y en los
organismos de normalización en particular); el
CEN, el CENELEC y sus miembros han prestado
asistencia a la Comisión en el pasado.

57. Teniendo en cuenta la dimensión europea de esta
actividad la Comisión entiende que los organismos
de normalización europeos deben asumir la responsabilidad de la coordinación y dirección de la asistencia técnica aunque la mayoría de los expertos interesados los proporcionen los organismos de normalización nacionales. La Comisión intenta apoyar
económicamente el desarrollo de una infraestruc
tura apropiada en el interior de los organismos europeos para poder atender las solicitudes de información y asistencia, lo que si bien supone una
carga adicional para los organismos en cuestión,
constituye un importante instrumento en las relaciones económicas exteriores de la Comunidad. La

Comisión espera que los organismos de normalización nacionales y los Estados miembros cooperen
contribuyendo en la acción colectiva y evitando las
iniciativas nacionales descoordinadas.

Relaciones con los organismos de normalización internacionales

58. Los nexos entre los organismos de normalización
europeos y sus colegas internacionales son indirectos, puesto que en la ISO (Organización International para la Normalización) y el IEC (Comité
Electrotécnico Internacional) sólo participan organismos de normalización nacionales y en el CCITT
(Comité Consultivo internacional de Teléfonos y
Telégrafos) solamente las administraciones nacionales. Sin embargo, la cooperación entre los oganismos internacionales y europeos ha aumentado al
crecer el volumen y el ámbito de la normalización
europea. En los dos últimos años en particular, la
ISO y el CEN por una pane, y la IEC y el CENELEC por otra, han establecido acuerdos que contemplan la realización de reuniones periódicas para
comparar los programas de trabajo y coordinarlos
cuando sea posible. Esto indica la voluntad de am

bos lados para establecer un diálogo cooperativo
con vistas a evitar duplicidades y el desperdicio de
una experiencia escasa.

59. No obstante, el Sistema Europeo de Normalización
necesitará posiblemente adoptar otras medidas para
convencer a la comunidad normalizadora interna
cional de que el trabajo a nivel europeo es un sustituto de la normalización nacional y no de la internacional.

Un primer paso consistiría en mantener a los organismos de normalización internacionales plenamente informados del progreso de los trabajos europeos invitando a observadores de los comités técnicos pertinentes de la ISO o del IEC a los comités
técnicos o grupos de trabajo europeos siempre que
exista un interés común.

Otro paso positivo sería continuar solicitando a los
organismos de normalización internacionales que
asuman una pane del trabajo, cosa que se viene
proponiendo actualmente a nivel europeo, especialmente en las actividades de normalización que no
guardan relación con la legislación de la CEE en
materia de productos. La normalización a nivel europeo podrá evitarse si los organismos de normalización internacionales son capaces de responder
acelerando el trabajo relativo a proyectos de la máxima prioridad para Europa y obtener resultados en
el plazo fijado por las instancias comunitarias.

60. Ahora bien, si se quiere que Europa fomente la labor de normalización internacional, otros deben
hacer lo mismo. La Comunidad espera que sus
principales socios económicos, y en particular los
Estados Unidos y Japón, estén dispuestos a destinar
más recursos a la normalización internacional en

los próximos años y, lo que es igualmente importante, a aplicar las normas internacionales. Este importante mecanismo no podrá aprovecharse debidamente como medio de promover el crecimiento
económico y el comercio internacional a menos que
todas las partes interesadas actúen con el mismo
grado de compromiso con la normalización internacional como ha hecho Europa en el pasado.

OTROS TEMAS IMPORTANTES

Las cuestiones siguientes, aun siendo importantes
para el futuro desarrollo de la normalización europea, son quizá menos urgentes que las presentadas
en el capítulo anterior. Acaso sea posible adoptar
un calendario menos apremiante para su resolución,
aunque la falta de progresos en cualquiera de ellas
inhibiría gravemente el crecimiento de la normalización como una fuerza de la economía europea.

28. 1.91 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N ° C 20/19

iv) _Responsabilidad_

61. La normalización constituye un servicio a la sociedad. La demanda de normas puede haber tenido tradicionalmente su origen en los intereses de los fabricantes, pero en la actualidad incluye una gama mucho más amplia de «clientes» que incluye, por ejemplo, a las autoridades públicas, los trabajadores, los
usuarios de equipos, los consumidores privados o los
investigadores. Todos estos consumidores de normas
desean que este servicio refleje sus necesidades y que
sea eficaz.

62. Estos distintos intereses están habitualmente representados en los órganos rectores de los organismos
de normalización nacionales, bien directamente o a
través de un representante del gobierno. La participación en el trabajo de normalización nacional está
generalmente abierta a todas las partes interesadas
también en el aspecto técnico. Pero a nivel europeo
la representación directa de los distintos intereses
en la normalización es muy inferior. La situación en
los tres organismos de normalización europeos
puede resumirse de este modo:

Instituto de
normalización

CEN

CENELEC

ETSI

Participación en comités técnicos/
Grupos de trabajo

Delegaciones de organismos normalizadores nacionales

Observadores de asociaciones europeas
de fabricantes o usuarios reconocidas

Delegaciones de comités electrotécnicos nacionales

Miembros

Observadores en representación de las
partes interesadas reconocidas dentro y
fuera de Europa

Representación en el
Órgano rector

Representantes de organismos normalizadores nacionales

Representantes de comités electrotécnicos nacionales

Miembros

(Comisión de la Comunidad Europea y
Asociación Europea para el Libre Cambio como asesores)

europeos están dirigidos exclusivamente por representantes de los organismos de normalización nacionales (CEN) o del sector industrial afectado
(CENELEC). Para reflejar mejor la creciente importancia pública de la normalización europea, habría que prever la representación directa, en los organismos de normalización europeos, de los principales grupos interesados y de las administraciones
públicas (que después de todo contribuyen económicamente de manera importante a la realización
de los trabajos). El método de representación puede
negociarse después, pero el principio debe quedar
claramente establecido ahora.

63. Las propuestas ya presentadas en relación con la representación en el Consejo Europeo de Normalización constituyen un primer paso hacia la mayor responsabilidad de la normalización europea, pero es
necesario que la normalización europea se abra a su
«clientela de base» a todos los niveles. Dada la im
portancia de la normalización europea para la legislación comunitaria en materia de seguridad de productos, por ejemplo, todas las partes interesadas en
las cuestiones de seguridad, incluyendo a los representantes de los trabajadores o de los consumidores, deberían tener la oportunidad de participar en
los trabajos técnicos que se están realizando a escala europea a través de sus propias organizaciones
europeas. No parece apropiado que algunos interesados (fabricantes, usuarios industriales) estén autorizados a observar estos trabajos a través de sus organizaciones europeas cuando otros no lo están
(sindicatos, organizaciones de consumidores). Para
fomentar la confianza y el interés del público en las
normas europeas es preciso que el proceso de la
normalización europea sea más abierto e imparcial.

64. Lo mismo puede decirse respecto a los órganos rectores. Si la normalización es un servicio, los destinatarios de las normas europeas deberían tener voz
a la hora de definir las prioridades y de asignar los
recursos para los trabajos de normalización. A excepción del ETSI, los organismos de normalización

65. Es importante que los organismos de normalización
nacionales, que forman parte integrante del Sistema
Europeo de Normalización, mantengan también el
principio de la apertura hacia las demás partes del
sistema. La participación en el trabajo de normalización nacional que se está llevando a cabo en un
mercado comunitario integrado no debe restringirse
utilizando como criterios la nacionalidad o el lugar
de establecimiento de la parte interesada. Cualquier
parte perteneciente a la Comunidad que desee participar en la normalización nacional, que pueda
demostrar su interés por el trabajo y que esté dispuesta a cumplir las reglas normales de participación debe ser autorizada para hacerlo. Este princi

N° C 20/20 Diario Oficial de las

pió ya se contemplaba en la Directiva 83/189/CEE;
ha llegado el momento de aplicarlo.

v) _Financiación_

66. La normalización no resulta barata. La expansión
de la normalización europea debe basarse en el
compromiso claro por parte de todos los interesados de apoyarla económicamente. Considerando el
estado actual de la normalización europea en este
momento y su previsible crecimiento, el actual método de financiación parece relativamente inestable,
en particular en el caso de las actividades del CEN
y del CENELEC.

En la actualidad los organismos nacionales miembros del CEN/CENELEC son los únicos que obtienen ingresos directamente del sector privado
(procedentes de las cuotas de los miembros y de la
venta de normas) y financian al CEN y al CENELEC mediante contribuciones anuales. Esta finan
ciación indirecta y a corto plazo quizá no sea apropiada para el volumen de trabajo que se prevé en
los años 90.

Por otro lado, el volumen de trabajo de normalización encargado por la CEE y la AELC significa que
gran parte de los gastos del CEN y del CENELEC
(el 70 % del presupuesto anual del CEN y el 55 %
del del CENELEC), así como algunos costes de los
miembros nacionales que llevan secretarías técnicas,
se cubren con los fondos recibidos de la Comisión y
de los países de la AELC. Aunque el presupuesto de
los organismos de normalización europeos representa sólo una pequeña pane del coste total de la
normalización europea (los costes de la coordinación de las posturas nacionales y de participación
en las discusiones europeas son muy superiores), la
dependencia de estos organismos del dinero público
es algo que preocupa cada vez más a la Comisión (*).

67. Esta última tendencia resulta particularmente inquietante por cuanto está claro que el volumen de
financiación que requiere la normalización europea
puede ser pronto superior a los recursos disponibles
dentro del presupuesto de la CEE. (Se espera que la
Comunidad asigne al menos 20 millones de ecus a
los trabajos de normalización europea en 1990 y
una cantidad sensiblemente mayor en 1991). Es
preciso encontrar una canalización más eficaz del
dinero privado hacia la normalización europea. La

(') El ETSI, aunque está en parte directamente financiado por
sus miembros, depende también en gran medida de las aportaciones extraordinarias procedentes de administraciones nacionales.

:s Europeas 28. 1. 91

Comisión considera que este objetivo debe ser promovido mediante:

— un compromiso de planificación financiera a
largo plazo por los miembros de los organismos
de normalización europeos,

— un cambio en la actual asignación de ingresos
procedentes de las ventas de normas europeas
para permitir que parte de los mismos se canalicen directamente a los organismos de normalización europeos,

— la institución de cuotas de afiliación para los industriales que participen en la normalización
europea (como ya es el caso del ETSI).

Paralelamente, el Consejo de Ministros debería estar dispuesto a comprometerse de manera clara a
prestar apoyo económico durante varios años
(véase el apartado C, «El papel de las autoridades
públicas» más adelante).

68. Los miembros del CEN y el CENELEC, cuya actividad y desarrollo están cada vez más ligados a las
de los organismos de normalización europeos a los
que pertenecen, tendrán que destinar sin duda más
recursos a los trabajos europeos en los próximos
años. En lugar de adoptar decisiones presupuestarias sobre una base anual _ad hoc_ como hacen ahora,
podría ser más apropiado establecer un plan financiero a largo plazo de acuerdo con los programas
de trabajo actuales y previstos, sobre cuya base podría estimarse la posible contribución de cada
miembro nacional a lo largo de una serie de años.
Esto ayudaría a realizar una planificación financiera a nivel nacional y proporcionaría asimismo un
objetivo tangible para las campañas destinadas a
obtener fondos de la industria a nivel nacional. (La
Comisión entiende que el CEN está estudiando actualmente una planificación financiera a más largo
plazo).

69. La financiación a través de las contribuciones anua
les de los miembros no es sin embargo el único medio de conseguir dinero para la normalización europea. Los organismos de normalización nacionales
obtienen la mayor parte de sus fondos mediante la
venta de sus productos, es decir, normas e información relativa a las normas. La financiación directa

de los organismos de normalización europeos mediante contribuciones anuales de los miembros podría compensarse hasta cierto punto estipulando
que algunos de los fondos procedentes de las ventas
de normas europeas recaigan directamente (al menos en parte) sobre los organismos europeos responsables de su producción. Esto no afectaría desde
luego al importe transferido de los organismos na

28. 1.91 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N ° C 20/21

cionales a los europeos, pero podría facilitar la
transferencia efectuándola automáticamente con

cada venta de una norma europea.

70. Esto no significa que los organismos de normalización nacionales ya no recibirían fondos por las ventas de normas europeas. Los organismos nacionales
desempeñan un cometido indispensable en la preparación de las normas actuando de puente entre los
intereses nacionales y el proceso negociador a nivel
europeo. Son también imprescindibles en la comercialización de las normas ya sean nacionales, europeas o internacionales. Sería oportuno asignar los
ingresos procedentes de las ventas entre los organismos europeos y los organismos nacionales de
modo que se reconociera la contribución esencial
de estos últimos, por ejemplo, repartiendo las cantidades entre el organismo normalizador europeo
responsable de la norma, la organización (europea
o nacional) que realiza la venta y todos los organismos de normalización nacionales.

71. Este sistema presentaría varias ventajas:

— en una medida limitada (pero cada vez mayor)
proporcionaría a los organismos de normalización europeos unos ingresos independientes regulares;

— supondría un incentivo financiero para que los
organismos de normalización siguiesen una política dinámica de venta de normas europeas;

— permitiría a todos los organismos de normalización nacionales participar en los ingresos derivados de la venta de una norma europea cualquiera que fuese el punto de venta;

— eliminaría la anomalía actual por la que los fondos públicos para la normalización europea generan ingresos para los organismos de normalización nacionales, en especial aquellos que publican sus normas en los idiomas de trabajo del
CEN.

Dicho de otro modo, reflejaría la interdependencia
del Sistema Europeo de Normalización en términos
económicos.

72. Una condición para el éxito de este planteamiento
sería la introducción de una mayor competencia entre los vendedores de normas europeas, lo que reduciría el coste de la compra de normas para la industria europea e incrementaría probablemente el
mercado total. El mayor crecimiento del mercado
se estimularía con las ventas directas de sus propias
normas por parte de los organismos de normalización europeos cuando sus miembros lo considerasen
oportuno, lo cual no está permitido por las actuales
reglas del CEN y del CENELEC (aunque la Comisión entiende que esta política está siendo objeto de
revisión).

73. La financiación adicional procedente de las cuotas
de los miembros industriales sería consecuencia na
tural del mayor uso de los organismos de normalización asociados, que prevén la participación directa de los miembros individuales sin tener que pasar por las delegaciones nacionales. Esto ya ocurre,
por ejemplo, con el ETSI (Instituto Europeo de
Normas de Telecomunicaciones) y las Reuniones
de Trabajo Europeas sobre Sistemas Abiertos
(EWOS). El derecho a participar directamente en
los trabajos de normalización llevaría consigo un
mayor compromiso financiero con la normalización. Si la industria y las demás partes interesadas
consideran que sus intereses económicos están servidos por la normalización europea, no tendrán inconveniente en contribuir de manera directa a su
fragar los costes de las organizaciones de normalización europeas.

vi) _Información_

74. La normalización, al definir la tecnología actual
más avanzada, sirve para hacer más transparente la
economía. Pero las normas sólo pueden desempeñar esta función si la información relativa a las mis
mas es accesible, clara y completa. La actual estruc' tura de la normalización en Europa, basada en los
organismos de normalización nacionales, ha llevado
a que la información se centre en la actividad nacional de cada país y resulta difícil de obtener una
información clara y completa relativa a las normas
europeas comunes o a las normas nacionales de
otros países europeos. Si la Comunidad se ha comprometido a crear un mercado único europeo y, a
más largo plazo, una economía europea integrada,
es esencial que la información tecnológica que contienen las normas se trate desde una perspectiva europea y que refleje fielmente la actividad a los niveles nacional o europeo.

75. En lo que respecta a la información sobre la actividad nacional de normalización, la Directiva
83/189/CEE exigía de los organismos nacionales
de normalización que facilitaran a los organismos
europeos información relativa a su actividad con
vistas a promover una cooperación más estrecha entre ellos así como para facilitar el traspaso de las
actividades de interés común del nivel nacional al

nivel europeo. Pero este procedimiento no ha satisfecho las expectativas. La información recibida de
los organismos de normalización nacionales e introducida en la base de datos del CEN/CENELEC ha

sido muchas veces incompleta, lenta y confusa. Un
informe elaborado en enero de 1990 por la secretaría del CEN/CENELEC (cinco años después del
inicio del procedimiento) señalaba abundantes casos
de falta de notificación, notificación tardía y clasificación errónea. Los deficientes datos de entrada en

el sistema han dado lugar a unos resultados pobres;
lejos de ser un «mapa» de la actual actividad euro

N° C 20/22 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 28. 1.91

pea, los voluminosos registros recopilados del procedimiento de información contienen información
ininteligible para una persona no especializada y,
además, en muchos casos está desfasada. Recientemente se han formulado recomendaciones en el
seno del CEN y el CENELEC ha decidido mejorar
la base de datos, pero aún está por ver cuándo se
adoptarán y llevarán a efecto las decisiones.

76. Pese a todo, hay que señalar que el CENELEC
adoptó en 1988 un procedimiento de información
paralelo para el sector electrotécnico que impone
más restricciones que el procedimiento informativo
iniciado en virtud de la Directiva 83/189, tales
como la interrupción de los trabajos relativos a una
norma determinada en un país miembro durante
tres meses cuando otro país haya manifestado interés en esa misma norma y la conversión automática
en proyecto europeo de aquellos trabajos que afecten a varios países miembros. La Comisión acogería
con agrado la aplicación de las mismas prácticas a
otros sectores en los que la actividad de normalización nacional es todavía significativa.

_77._ La distribución de información relativa a la normalización europea ha sido considerada por los miembros del CEN/CENELEC más bien como una responsabilidad nacional que colectiva. Por ejemplo:

— los organismos de normalización europeos no
pueden vender copias de normas europeas, sino
que deben remitir a quienes las soliciten a los
organismos nacionales que forman parte de los
mismos;

— las normas europeas no aparecen siempre claramente identificadas como tales en los catálogos
nacionales pese a que el CEN y el CENELEC
decidieron en 1987 que deben estarlo;

— la información obtenida en virtud de la Directiva sobre el «procedimiento de información» es
distribuida al público por los miembros nacionales y no por la secretaría del CEN/CENELEC.

El pasado año el CEN y el CENELEC dieron algunos pasos iniciales para aumentar la transparencia
de su actividad, tales como la publicación de un boletín informativo mensual («Review of Current Activities») en el que se da una relación de los nuevos
trabajos, los nuevos proyectos de norma europea en
fase de información pública y las normas europeas
de reciente adopción. Sin embargo, todavía es difícil obtener de los organismos de normalización europeos un informe periódico y completo de su actividad.

78. La Comisión considera que tanto en la política informativa como en otros aspectos de la normaliza

ción europea, los organismos europeos y nacionales
deberían compartir la responsabilidad de manera
más equitativa. La mejor calidad de la información
sobre la normalización en Europa, que incluye no
sólo la información relativa a las actividades a nivel
europeo sino también la referente a la disparidad
entre las normas nacionales, incrementará la demanda de normas europeas. Esta información debería recogerse y publicarse a la vez al nivel europeo
y al nacional.

79. La Comisión sugiere por tanto que la información
relativa a las actividades de normalización se reúna
y distribuya siguiendo las pautas siguientes:

— El procedimiento informativo iniciado en virtud
de la Directiva 83/189/CEE debería seguirse y
reforzarse debidamente para prever un período
de mantenimiento del _statu quo_ mínimo de tres
meses durante el cual otros organismos de normalización nacionales pudieran comentar las
nuevas propuestas de normalización presentadas
en sus países. La Comisión recibiría con satisfacción cualquier iniciativa tomada en este sentido por los organismos de normalización; en su
ausencia, podría decidir proponer una modificación de la Directiva 83/189/CEE.

— Debería compilarse una sola base de datos sobre
la normalización europea (ESD) que contuviera
datos bibliográficos relativos a las normas nacionales y europeas y resúmenes de la actividad
de normalización en curso, bajo la supervisión
del Consejo Europeo de Normalización. Esta
información estaría al alcance de todas las partes interesadas en la forma y en los términos
que decidieran conjuntamente los organismos
de normalización.

— Los acuerdos relativos a la comercialización de
la información de la ESD dependerían de que la
norma o actividad en cuestión fuese europea o
nacional. No obstante, la responsabilidad de entregar al mercado la información sobre normas
y normalización debería compartirse en ambos
casos entre los organismos europeos y los nacionales.

Este planteamiento no constituiría un obstáculo
para que los organismos de normalización europeos
o nacionales mantuviesen sus propias políticas de
información.

vii) _Condición_ _de_ _norma europea_

80. La mayoría de las personas se sorprenden al saber
que en 1990 todavía no existen normas europeas. El
trabajo de normalización a nivel europeo pretende
armonizar normas nacionales independientes. Las
normas aprobadas por el CEN, CENELEC y ETSI

28. 1.91 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° C 20/23

carecen de carácter oficial hasta que los organismos
de normalización nacionales las incorporan a la
normativa nacional adaptando una o varias normas
propias y retirando cualquier disposición en sentido
contrario.

81. Esta normalización europea «en dos fases» presenta
inconvenientes. El primero es el retraso; las reglas
del CEN/CENELEC prevén un mínimo de seis
meses, y a veces más, para la adaptación de las normativas nacionales y las reglas no siempre se respetan. Asimismo, la forma en que estas normas se incorporan a las normativas nacionales puede dar lugar a una falta de claridad sobre qué normas están
armonizadas a nivel europeo y cuáles no, pese a
que el CEN y el CENELEC han establecido reglas
al respecto. Algunos organismos de normalización
nacionales no aplican totalmente las reglas relativas
a la identificación de las normas europeas armonizadas. Si la industria europea no puede saber al término del proceso de normalización europea qué
normas son idénticas en toda Europa, no se ha
cumplido uno de los objetivos básicos del mismo.

82. Se puede ir todavía más lejos y preguntarse si la
adaptación de las normativas nacionales redunda en
beneficio de los clientes de normas europeas en todos los aspectos. Al perseguir la armonización mediante la alineación de las normas nacionales, los
organismos de normalización nacionales mantienen
los derechos de propiedad de las normas armonizadas (y, por consiguiente, los derechos exclusivos a
los ingresos derivados de su venta) y reafirman la
imagen de la marca de conformidad nacional en el
mercado. Por ello puede darse la situación de que
el fabricante de un producto que se ajusta a una
norma europea vendida en toda la Comunidad
tenga que obtener varias marcas de conformidad
nacionales para demostrar al cliente que está comprando un producto homologado; no es éste el objetivo del programa 1992.

83. La Comisión considera que todas las normas europeas futuras deberían existir por derecho propio y
que no deberían tener que ser incorporadas a las
normativas nacionales en forma de normas propias
adaptadas antes de poder utilizarse. El derecho de
propiedad de las normas europeas debería corresponder al organismo de normalización europeo responsable de las mismas (como ocurre con el ETSI)
antes que a cada uno de sus miembros nacionales
(como ocurre con el CEN/CENELEC). Estas normas podrían publicarse a nivel europeo inmediatamente después de ser adoptadas en las lenguas de
trabajo del organismo de normalización europeo de
que se tratase. Aunque la incorporación a la normativa nacional puede seguir siendo necesaria, por
ejemplo, para que pueda disponerse de la norma
europea en las lenguas de cada país y para asegurarse de que el organismo normalizador nacional
retire las normas nacionales que sean contrarias a la
norma europea, la norma europea debería incorporarse como tal con su referencia identificativa a ni

vel europeo sin mencionar ninguna referencia nacional. Las normas europeas figurarían de ese modo
en los catálogos de normas nacionales como entidades aparte muy diferenciadas de las normas nacionales.

84. Este planteamiento conduciría a la creación de un
stock de verdaderas normas europeas reconocibles
en todo el mundo como la muestra de la integración tecnológica europea. Las normas puramente
nacionales continuarían igualmente visibles como
indicadores de que aún no se ha conseguido o no
resulta necesaria la integración. Al seguir este curso
la Comunidad, y Europa en su conjunto, podrían
evaluar sus logros y sus objetivos pendientes de realización en el campo de la normalización.

85. Una consecuencia lógica de la existencia de normas
europeas autónomas sería el desarrollo de una
marca común de conformidad respecto a esas normas. La Comisión ya ha exhortado al CEN y al
CENELEC a que sigan este camino de acuerdo con
el planteamiento global de la Comunidad en relación con la evaluación de conformidad aprobado
por el Consejo en diciembre de 1989. Una única
marca de conformidad europea contribuiría a aclarar la percepción pública de la normalización europea como han hecho las marcas nacionales con respecto a la normalización nacional. Ello ahorraría a
los fabricantes el dinero y el tiempo invertidos para
obtener varias marcas nacionales de conformidad

respecto a una misma norma. Asimismo, probablemente aumentaría la demanda de certificados de

conformidad respecto de normas europeas por
parte de terceros países a medida que la marca común de conformidad con una norma europea fuera
siendo reconocida como una garantía de homologación para el consumidor en la totalidad del mercado europeo.

86. Por último, vale la pena mencionar la importancia
de disponer de un único conjunto de normas europeas. El Sistema Europeo de Normalización pretende ser un conjunto homogéneo que las abarque
todas y que proporcione al mercado un solo producto —la norma europea— reconocible en todo el
mundo independientemente del sector de que se
trate. De ello se deduce que debería haber una designación única para esa norma sin ninguna variación. Esto significa que desaparecería la distinción
establecida recientemente entre las normas europeas
(EN) producidas por el CEN/CENELEC y las
normas europeas de telecomunicaciones (ETS) producidas por el ETSI, quedando ambas incluidas en
una nueva y única designación, la «norma europea»
(¿ES?).

viii) _Pruebas y certificación_

87. Los estatutos del CEN y del CENELEC prevén que
estos organismos se ocupen de las actividades reía

N° C 20/24 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 28. 1. 91

donadas con el cumplimiento de las normas europeas en todos los ámbitos, incluyendo lo relativo a
pruebas y certificación. No es este el caso del ETSI
toda vez que la CEPT ha mantenido estas cuestiones dentro de su área de responsabilidad directa. El
CEN y el CENELEC han establecido una serie de
sistemas de certificación y acuerdos de reconocimiento mutuo: el Acuerdo de Certificación CENE
LEC (CCA), el acuerdo CENELEC HAR para cables y cordones eléctricos, el Acuerdo de Certificación CENELEC de Componentes Electrónicos y
los acuerdos CEN CCC. Otros acuerdos se encu
entran en fase de preparación. Todos ellos incluyen
disposiciones relativas a las marcas de conformidad.
Así pues, por ejemplo, el acuerdo HAR se basa en
una marca común (HAR) acompañada de la marca
nacional, el CCA se basa en el reconocimiento mutuo de los informes de prueba del que se derivan
productos con una serie de marcas nacionales y los
acuerdos CEN CCC se basan en una sola marca

CEN que denota la conformidad respecto a las
normas CEN apropiadas. Las dos organizaciones
han establecido asimismo estructuras para atender
cuestiones de carácter más general tales como el
Comité de marcas (CENELEC) y el Comité CENCER (CEN).

88. Estos acuerdos y estructuras han dado prueba de
utilidad dentro de su ámbito limitado, pero no han
conducido al desarrollo de una cultura realmente

europea en lo que se refiere a pruebas y certificación. Lo cual resulta apenas sorprendente puesto
que el CEN y CENELEC están constituidos por
organismos de normalización nacionales que representan más los intereses de los fabricantes que los
de los laboratorios de pruebas y los organismos de
certificación. Sería difícil para los organismos de
normalización representar a estos últimos por
cuanto algunos de sus miembros son organismos de
pruebas y certificación por derecho propio. Los
acuerdos de certificación del CEN y CENELEC
han tendido por tanto a quedar restringidos en la
práctica, más próximos a las necesidades de asociaciones constituidas espontáneamente que a las de
un mercado libre europeo.

89. En diciembre de 1986, la Comisión llamó la atención sobre esta situación y sugirió que se creara una
nueva organización europea complementaria de los
organismos de normalización europeos que constituyese un punto focal para todos los participantes
en las actividades de prueba y certificación. Así
pues, la Comisión invitó al CEN y al CENELEC a
elaborar propuestas para tal organización, propuestas que presentaron en esbozo en el Simposio sobre
pruebas y certificación organizado en Bruselas en
junio de 1988. Las conclusiones del Simposio fueron que una de las condiciones principales para la
credibilidad de esta organización era que fuera autónoma aun manteniendo estrechas relaciones con

las actividades de normalización. El 24 de julio de
1989 la Comisión envió al Consejo su Comunicación [COM(89) 209] relativa al planteamiento global de pruebas y certificación en la que confirmaba
la necesidad de crear un organismo autónomo. El
Consejo aprobó, el 21 de diciembre de 1989, la
constitución de la Organización Europea de Pruebas y Certificación (EOTC), lo que llevó a la firma
oficial de la declaración común de intenciones entre

el CEN, el CENELEC, la Asociación Europea para
el Libre Cambio y la Comisión de las Comunidades
Europeas el 25 de abril de 1990.

Esta nueva organización, que operará junto al
CEN y CENELEC, ha sido creada ahora por los
cuatro signatarios para un período experimental
que terminará el 31 de diciembre de 1992 con la
constitución de una organización jurídicamente autónoma. Mientras tanto el CEN y el CENELEC
aceptan prestar el apoyo administrativo necesario
en virtud de un contrato.

90. La Comisión considera que el CEN y el CENELEC deberían comenzar, a partir de ahora, a examinar sus futuras relaciones con la EOTC y, en
particular, la manera en que van a recibir y utilizar
sus resultados y la manera en que van a participar
en su trabajo. También sería oportuno que el CEN
y el CENELEC adaptasen su trabajo de pruebas,
certificación y garantía de calidad a los principios
del planteamiento global aprobado por el Consejo
de Ministros en diciembre de 1989 y que estudiasen
la manera de traspasarlo a la EOTC. Sería difícil
que pudiesen coexistir dos estructuras dedicadas a
estas cuestiones, aparte del problema que representa
para la industria europea el hecho de financiar directa o indirectamente dos sistemas. La transferen
cia de los acuerdos del CEN y del CENELEC a la
EOTC contribuiría considerablemente a la credibi
lidad de esa organización.

91. Como ya se ha dicho en el capítulo anterior, el
CEN y el CENELEC deberían estudiar más a
fondo un sistema común de marcado de conformi
dad con las normas europeas. Existe ya un alto
grado de confusión sobre la cuestión del marcado,
como ponen de manifiesto los tres regímenes diferentes existentes en los círculos del CEN/CENE
LEC. Es más, resulta difícil imaginar que la industria europea pueda continuar viviendo con un sistema de marcas nacionales de conformidad con una

marca europea común que no tengan todas el
mismo significado, especialmente en el contexto de
la legislación comunitaria relativa a la marca CE.

28. 1. 91 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° C 20/25

ix) _Patentes y derechos de propiedad intelectual_

92. El problema de los derechos de propiedad industrial e intelectual (DPI), así como el de las patentes,
se ha convertido en un tema muy serio dentro del
contexto de la normalización. La inclusión de estos

elementos en una norma puede ser causa de que se
afiance una posición dominante en el mercado a no
ser que se hayan convenido condiciones satisfactorias para el uso de esa propiedad. La falta de procedimientos adecuados para resolver tales problemas
ha retrasado en muchos casos el trabajo y dificultado la convergencia hacia soluciones armonizadas.
El Sistema Europeo de Normalización debería tener en cuenta los problemas de los DPI y las patentes y establecer reglas prácticas para hacer frente a
una situación que, teniendo ya importancia para las
nuevas tecnologías, se está extendiendo rápidamente a las áreas tradicionales. La referencia a las

normas europeas e internacionales en las directivas
de la Comunidad aumenta la urgencia de encontrar
soluciones adecuadas y medios prácticos para resolver las cuestiones relacionadas con los DPI y las
patentes.

La Comisión expone a continuación una aproximación a esta materia para someterla a posteriores debates :

— Las especificaciones técnicas incluidas en las
normas deberían, en principio, ser accesibles al
público y permitir a todas las partes que deseen
aplicar las normas hacerlo con plena libertad.
La comunicación de especificaciones técnicas a
un organismo de normalización asegura la amplia difusión de los conocimientos técnicos lo
que en general es muy favorable a la idea del

promotor;

— Cuando las especificaciones técnicas comunicadas a un organismo de normalización europeo
estén protegidas por patentes o DPI, debería facilitarse la información suficiente para que los
expertos del grupo de trabajo puedan decidir la
inclusión o no de las especificaciones protegidas
por DPI o derechos de patente en la situación
real incluyendo, en su caso, las condiciones de
licencia aplicables. Sólo se contemplaría la información pública cuando se diesen condiciones
justas y razonables debidamente registradas.
(Conviene señalar que esta solución está estrechamente relacionada con las reglas de la ISO
que deberían aplicarse con todo rigor en el contexto europeo, especialmente en el caso de trabajos por mandato);

— En los casos excepcionales en los que resulte difícil llegar a un acuerdo, habría que disponer de
procedimientos pragmáticos para encontrar soluciones que concilien la necesidad de adoptar
normas efectivas, los legítimos intereses de los
propietarios de patentes y DPI y la necesidad de
mantener la transparencia de los procedimientos
y el cumplimiento de la política en materia de
competencia.

C. El papel de las autoridades públicas

93. Los gobiernos europeos vienen reconociendo desde
hace tiempo la importancia de la normalización
para la economía, y las relaciones existentes entre
los Estados miembros de la Comunidad Europea y
los organismos de normalización nacionales son estrechas. Algunos Estados miembros han otorgado a
sus organismos nacionales de normalización un estatuto particular e independiente (y, uno o dos casos, un monopolio legal en materia de normalización), pero todos ellos les prestan un respaldo financiero directo. La normalización suele aceptarse
como un mecanismo útil para maximizar la eficiencia económica y alcanzar otras metas sociales. A nivel de la Comunidad, el Consejo de Ministros ha
responsabilizado a los organismos europeos de normalización de la elaboración de especificaciones
técnicas para la legislación de la CEE en materia de
seguridad de productos.

94. No obstante, al acelerarse la transición de la nor
malización a nivel nacional a la normalización a ni
vel europeo, es posible que las autoridades nacionales y comunitarias tengan que realizar esfuerzos excepcionales a fin de garantizar que este cambio se
produzca de manera gradual y sin alterar las estructuras existentes. Los gobiernos tienen que fomentar un mayor conocimiento de los importantes
cambios que actualmente están teniendo lugar por
parte de los diversos intereses afectados y convencer al mismo tiempo a sus organismos de normalización nacionales de que continúan teniendo una
función importante que realizar y de que su futuro
está asegurado.

_Medidas que puede tomar la Comunidad_

95. Para dar una clara señal política de apoyo a la actividad de normalización, sería oportuno que la Comunidad formalizase su relación con el Sistema Eu
ropeo de Normalización a través de un acto apropiado del Consejo de Ministros. Este acto político
podría sentar los principios básicos de cooperación
entre todas las partes que participan en la labor de
normalización y las autoridades públicas en el interior de la Comunidad. Al definir la función y los

N° C 20/26 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 28. 1.91

objetivos de todas las partes del sistema, abriría un
nuevo capítulo en el desarrollo de la normalización
europea y centraría la atención de las partes interesadas en las oportunidades que presenta el Sistema
Europeo de Normalización

96. El reconocimiento por parte de la Comunidad debería incluir el compromiso de apoyar económicamente al Sistema Europeo de Normalización durante un determinado período, que la Comisión sugiere que no sea inferior a cinco años. Esta clara
indicación de apoyo financiero presentaría una doble ventaja: por una parte confirmaría el interés de
la Comunidad por el mayor desarrollo de la normalización y por otro fijaría un límite a la contribución comunitaria, tranquilizando con ello de algún
modo a las autoridades presupuestarias de la Comunidad que, ante el rápido incremento del coste
de la financiación de la Comunidad, tienen que determinar la cuantía de las partidas presupuestarias
anuales para este fin dentro de los límites fijados
por las perspectivas económicas de la Comunidad.

La Comisión considera que el futuro apoyo financiero a la normalización europea debería consistir
en una subvención calculada a partir de los costes
que ya hayan tenido los organismos de normalización. Esto serviría de estímulo para encontrar financiación privada adicional para los organismos de
normalización europeos y simplificaría la carga administrativa de la Comisión y de los organismos de
normalización.

_Medidas que pueden tomar los Estados miembros_

97. Los organismos de normalización nacionales continuarán formando parte esencial del Sistema Europeo de Normalización. No sólo se encargarán de
las fases de información pública y votación nacional
relativas a los proyectos de norma europea, sino
que también coordinarán la aportaciones nacionales
al proceso de preparación técnica de normas europeas cuando no se considere necesaria la participación directa de las partes a nivel europeo. Es indispensable que los organismos nacionales mantengan
su efectividad y que las autoridades públicas continúen ofreciéndoles su respaldo.

98. El producto de las ventas de normas nacionales representa la fuente de ingresos más importante para
la mayor parte de los organismos nacionales. Si se
siguieran las recomendaciones formuladas en este
documento y se introdujeran cambios en la situación e las normas europeas y en los acuerdos relativos a su venta, ello tendría con el tiempo una repercusión en los ingresos de los organismos nacionales conforme fuera aumentando el número de

normas europeas (aunque ello resulta imposible de
estimar sin conocer la proporción de ingresos derivados de ventas que se debería asignar a los organismos europeos y nacionales respectivamente). La
financiación directa de los organismos de normali

zación nacionales por la industria europea y las demás partes intersadas tendería asimismo a reducir
los ingresos de los organismos nacionales. Es posible que en el futuro las autoridades nacionales sean
llamadas a compensar esta pérdida de ingresos, a
menos que adopten medidas para estimular un
compromiso más activo con el conjunto de la actividad de normalización por parte del sector privado.

99. La promoción de un mayor interés por la normalización europea redunda evidentemente en beneficio
de todos los Estados miembros. Todos aquellos que
sean más conscientes de la actividad europea y que
estén más dispuestos a aportar su contribución se
encontrarán en mejor posición para defender sus
propios intereses económicos a nivel europeo (y los
de su país). Los organismos de normalización nacionales seguirán siendo con mucho el medio preferido para obtener información sobre la actividad
del momento y para aportar datos técnicos al proceso de creación de normas europeas. Pero los Estados miembros deben contribuir al conocimiento

público de la fase crítica de la normalización europea que se encuentra ahora en sus comienzos y animar a todas las partes, nacionales y europeas, a
apoyar el sistema europeo de normalización.

IV. LOS PASOS SIGUIENTES

100. Este Libro Verde intenta provocar un amplio debate con vistas a llegar a un acuerdo sobre los pasos
siguientes en el desarrollo de la normalización europea. Como esos pasos serán la responsabilidad
colectiva de todos los interesados — gobierno, organismos de normalización, fabricantes, usuarios de
normas, mano de obra organizada y el ciudadano
de a pie — se invita a todos a reflexionar sobre este
Libro Verde y a exponer sus comentarios al respecto.

101. En los próximos meses la Comisión consultará directamente a las principales partes interesadas al
objeto de determinar a finales de este año los puntos de consenso más importantes. También tiene intención de solicitar a los tres organismos de normalización europeos que propongan las reglas básicas
para el Sistema Europeo de Normalización y que
presenten lo antes posible propuestas relativas a la
introducción de cambios en sus propios procedimientos y métodos de trabajo. Quizá sería oportuno organizar una gran conferencia posteriormente al término del proceso de consulta a fin de
permitir a las partes interesadas reaccionar a las
propuestas de acción concretas.

28. 1.91 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° C 20/27

102. Como ya se ha dicho anteriormente, las decisiones
sobre la organización de la normalización europea
deben ser voluntarias y dependerán de los criterios
de quienes deseen utilizar las normas. La Comunidad se halla sin embargo plenamente comprometida
con la promoción de la normalización europea
dada su trascendencia económica. La siguiente
etapa de su desarrollo debería ir por tanto acompañada de una clara demostración de interés, cooperación y apoyo a nivel político.

A la vista del debate público sobre este Libro
Verde, la Comisión considerará la presentación de
propuestas de decisión adecuadas al Consejo de
Ministros. Estas propuestas podrían, por ejemplo,
consistir en:

i) una decisión del Consejo sentando los principios
básicos de cooperación entre las autoridades públicas de la Comunidad y el Sistema Europeo de
Normalización y definiendo, en particular, la
función de las normas europeas dentro del
marco legislativo; y en

ii) una decisión del Consejo comprometiendo a la
Comunidad en un programa plurianual para la
normalización europea, tanto a nivel nacional
como dentro de un marco organizativo revisado
a nivel europeo. En particular, esta decisión
comprometería en principio de la Comisión a financiar el Sistema de Normalización durante un

determinado período de tiempo. La cuantía
exacta de la financiación la determinaría cada

año la autoridad presupuestaria de la Comunidad de acuerdo con los límites que aconsejaran
fijar las perspectivas económicas actuales y futuras acordadas entre las instituciones comunita
rias.

V. RESUMEN DE LAS RECOMENDACIONES DE LA
COMISIÓN

A. A la industria europea y demás partes interesadas

Las empresas deberían otorgar una prioridad mayor a
la normalización europea en sus estrategias para el
mercado único europeo.

Es necesaria una mayor participación en la normalización en lo que se refiere a:

— la financiación directa de los organismos de normalización (nacionales y europeos);

— la propuesta de prioridades para los trabajos de
normalización;

— la puesta a disposición de expertos para los trabajos de normalización (especialmente equipos de
proyecto).

B. A los organismos de normalización europeos y nacionales

i) _Eficiencia_

Es necesario introducir urgentemente cambios en los
procedimientos a fin de acelerar la producción de
normas europeas, tales como:

— el uso de «secretarías de redacción» o «equipos de
proyecto» para acelerar la elaboración de borradores de documentos de trabajo comunes;

— el fomento activo de «organismos de normalización asociados» más sectoriales por parte del
CEN/CENELEC;

— el empleo de nuevas tecnologías de comunicaciones para acelerar el debate sobre los documentos
de trabajo;

— el empleo más sistemático de la votación por
mayoría para aprobar los proyectos de norma europea, especialmente en los trabajos por mandato;

— la alineación de las reglas de votación por mayoría con las del Tratado de la CEE;

— períodos de información pública más cortos (dos
meses para los proyectos aprobados por consenso,
no más de cuatro meses para los proyectos aprobados por mayoría de votos);

— un período máximo de dos meses para responder
a los comentarios;

— la aplicación directa de las normas europeas aprobadas sin esperar su incorporación a la normativa
nacional.

Además, debería darse prioridad a los trabajos encargados por la CEE y la AELC y a las normas de rendimiento más que a las descriptivas.

ii) _Coordinación y estructura_

Establecimiento, a finales de 1991, de un Sistema Europeo de Normalización compuesto por:

— un Consejo Europeo de Normalización integrado
por personas que reflejen las opiniones de los
principales grupos de interés económico, la Comisión de las Comunidades Europeas y la Secretaría
de la Asociación Europea para el Libre Cambio y
los presidentes de los organismos de normalización europeos, responsable de la dirección estratégica de la normalización europea;

— una Junta Europea de Normalización integrada
por representantes de los organismos de normali

N° C 20/28 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 28. 1.91

zación europeos, responsable de la dirección y coordinación del Sistema Europeo de Normalización en representación del Consejo;

— organismos de normalización europeos con competencia exclusiva en su sector reconocidos por el
Consejo de Normalización, que cumplan las reglas comunes del Sistema Europeo de Normalización;

— organismos de normalización nacionales que tengan la responsabilidad exclusiva en la realización
de determinadas tareas para los organismos de
normalización europeos a nivel nacional (información pública, votación).

iii) _Calidad de miembro y cooperación internacional_

Calidad de miembro

Ninguna ampliación por el momento por la entrada
de nuevos miembros de pleno derecho en los organismos de normalización europeos.

Calidad de miembro asociado (participación sin derecho a voto) para los países europeos no miembros.

Cooperación técnica

Los organismos de normalización europeos deben
asumir la responsabilidad de coordinar los programas
de asistencia técnica para países terceros.

Cooperación internacional

Los observadores de los organismos de normalización
internacionales (ISO e IEC) deben participar en los
grupos de trabajo europeos.

Los europeos deben continuar solicitando de los organismos de normalización internacionales que asuman algunos de los trabajos que Europa necesita y
que no entran dentro del marco legislativo.

iv) _Responsabilidad_

La participación en el trabajo y la dirección de los
organismos de normalización a nivel europeo debe
abrirse a las partes interesadas mediante:

— la participación directa de miembros individuales
en el trabajo de los órganos técnicos cuando proceda;

— la presencia de observadores de las organizaciones
de ámbito europeo tales como sindicatos y asociaciones de consumidores en todos los trabajos técnicos;

— la representación de los principales intereses económicos y de las autoridades públicas en las juntas gestoras de los organismos europeos (siguiendo la práctica a nivel nacional).

Los organismos de normalización nacionales deben
estar abiertos a la participación de las partes interesadas de otros países europeos.

v) _Financiación_

Es necesario hacer un nuevo planteamiento de la financiación del trabajo de normalización europeo
para asegurar la estabilidad a largo plazo, en particular mediante:

— una planificación a más largo plazo por parte de
los miembros de los organismos de normalización

europeos;

— la canalización de parte de los ingresos derivados
de la venta de normas europeas hacia los organismos de normalización europeos;

— una competencia mayor en la venta de normas eu
ropeas ;

— un recurso mayor a las contribuciones económicas
directas de la industria europea (por ejemplo, a
través de más organismos de normalización asociados) para los trabajos de normalización euro
pea;

— un compromiso a largo plazo de las autoridades
públicas de la Comunidad para prestar apoyo económico a la normalización.

vi) _Información_

Debe reforzarse el procedimiento de información relativo a las actividades de normalización previsto por
la Directiva 83/189/CEE de manera que el período
de mantenimiento del _statu quo_ pueda prolongarse
durante tres meses a partir de la fecha de notificación.

Debe crearse una base de datos sobre la normaliza
ción europea que contenga datos bibliográficos sobre
las normas nacionales y europeas actuales y resúmenes de las actividades en curso y que funcione bajo
los auspicios del Consejo Europeo de Normalización.

La información debe ponerse a disposición de todas
las partes interesadas.

vii) _Calidad de norma europea_

Las normas europeas deben existir por derecho propio (es decir, sin que haya necesidad de incorporarlas
a la normativa nacional para que puedan ser utilizadas);

Una vez incorporadas, las normas europeas deben ir
identificadas en los catálogos nacionales únicamente
por su número de referencia europeo;

Una marca común de conformidad con las normas

europeas debe sustituir a las marcas nacionales;

Debe establecerse un conjunto único de normas europeas (¿ES?) suprimiendo la actual distinción existente
entre EN (CEN + CENELEC) y ETS (ETSI).

28. 1.91 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° C 20/29

viii) _Pruebas y certificación_

Los organismos de normalización europeos deberían
definir sus relaciones con la Organización Europea
de Pruebas y Certificación (EOTC);

Traspaso de los acuerdos de certificación del CEN/
CENELEC a la EOTC.

ix) _Patentes y derechos de propiedad intelectual_

La inclusión de los derechos de propiedad intelectual
y de las patentes en las normas debe estar sujeta a
reglas claras que definan el derecho a utilizar estos
derechos y patentes libremente o con condiciones justas y razonables.

C. A las autoridades de los Estados miembros

El nuevo Sistema Europeo de Normalización debe
ser formalmente reconocido por la legislación de la
Comunidad y las condiciones de cooperación con las
autoridades públicas deben definirse mediante una
decisión del Consejo.

Es necesaria una segunda decisión del Consejo sobre
un programa de financiación plurianual por la que la
Comunidad se comprometa en principio a financiar el
desarrollo de la normalización europea durante un
período fijo (1991-1995) dentro de los límites que establezca cada año la autoridad presupuestaria comunitaria.

La financiación por parte de la Comunidad de los
trabajos de normalización europea realizados bajo
mandato debe sustituirse por el reembolso de los gastos que ocasionen dichos trabajos.

Los Estados miembros deben realizar un esfuerzo

mayor de promoción de la normalización europea.

l^C^OB^O L ^ ^ r r o ^ c ^ l d ^ l ^ C o r n u n ^ d ^ E u r o r o ^ s ^ t ^ l

MANDATOS DE NORMALIZACIÓN OTORGADOS AL C E N Y A L C E N E L E C DESDE 1986

Programas de normalización relativos al hierroyal acero

Segundaddelosjuguetes propiedades quimicasymecámcas,inflamabilidad, migraciónde determinados
metalesmuguetes químicos, juguetes eléctricos

Contadoresdeaguatna

Sacos de polipropilenoteudopara ser utilizadosenla ayuda alimentaria

Advertencias depeligroporcontactoenenvases, condiciones

Recipientesapresion simples

Recipientesapresión^normas de referencias

Vehículos industriales autopropulsados,normas para la ^abncaciónydisposiciondelos pedales

Calentadores de gas para la producción instantánea de agua caliente

mtercambiadores de calor

Programadenormalizacionenelareadelos carburantes paravehiculos demotor

Programa de normalización en el área de los productos de construcción, madera, hormigón, mampostena,
productosparatejadosadosaguas,cementoycalesparalaconstruccion

Criterios de evaluacionparaloslaboratonosdepruebasyorganismosdecerti^cación

Tareas de normalizacionenel sectordelaaeronautica

Equiposmdividualesde protección

Maquinas

Adquisición publica programas de normalización en los sectores del abastecimiento de agua potable, ener
giay transporte,ydelabastecirmentodeaguaydesaguesBalcantanllado

Equipo eléctrico ^bajatension^

Normas de segundaddeloscalentadoresparaalmacenamientotermico

Normasdesegundadparalosdisyuntoresdedenvaciónatierra

Nivelderuidodeloselectrodomesticos

Segundad délos ventiladores

Compatibilidad electromagnética

Desconectores de aire comprimido de baja tensión

Programa denormalizacion en el área de la cerámica avanzada

Aparatosmedicos normashonzontales,normasparadispositivosimplantablesactivos

Ceramicatecnica avanzada

Mstrumentosdepesajenoautomaticos

Eurocodigos

Tecnologiadela información

— funciones de aplicación,

— Mnciones combinadas,

— funciones de extensión de aplicaciones,

— funciones de retransmisión,

— especificación del repertorio de caracteresycontrol,

— Mnciones de telecomunicación,

— lenguajes de programación,

28. 1.91 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N ° C 20/31

— sistemas de tratamiento de la información — gráficos informatizados,

— medios de soporte magnético,

— tarjetas bancarias y de identificación,

— intercambio de datos comerciales,

— ergonomía de las unidades de visualización (VDU),

— modelo de referencia OSI,

— CD-ROM,

— conector ISDN,

— interfaz de pequeños sistemas informáticos,

— seguridad de los equipos de telecomunicaciones,

— ISDN — PABX (central automática privada conectada a la red pública),

— ISDN — ISPBX,

— audiovídeo — ordenador (AVC),

— compatibilidad electromagnética (EMC),

— especificación técnica para componentes electrónicos,

— códigos de barras.

N ° C 20/32 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 28. 1.91

_ANEXO_ _2_

PROPUESTA DE ESTRUCTURA ORGANIZATIVA PARA EL SISTEMA
EUROPEO DE NORMALIZACIÓN (')

El Sistema Europeo de Normalización debería estar compuesto por:

— el Consejo Europeo de Normalización,

— la Junta Europea de Normalización,

— los organismos de normalización europeos,

— los organismos de normalización nacionales.

El Consejo Europeo de Normalización

El Consejo Europeo de Normalización será responsable de la dirección estratégica del Sistema Europeo de
Normalización.

Tendrá especialmente la misión de promover el desarrollo del Sistema Europeo de Normalización en respuesta a las necesidades del mercado. Establecerá y mantendrá los principios o reglas comunes de la normalización europea, decidirá el método de arbitraje en caso de disputas entre los organismos y decidirá la
admisión de otros organismos de normalización europeos en el Sistema Europeo de Normalización.

El Consejo solicitará a la Junta Europea de Normalización que adopte las medidas necesarias para alcanzar los amplios objetivos estratégicos que determine.

El Consejo estará integrado por personas que reflejen las opiniones de los principales intereses económicos
en la normalización europea (industria, consumidores, usuarios, sindicatos), representantes de la Comisión
de las Comunidades Europeas y de la Secretaría de la Asociación Europea de Libre Cambio y los presidentes de los organismos de normalización europeos. Su presidente será un industrial europeo. (La lista de los
miembros propuestos para el Consejo de Normalización aparece en el Anexo).

La Junta Europea de Normalización

La Junta Europea de Normalización será el órgano ejecutivo del Consejo de Normalización.

Será responsable de coordinar el trabajo de los organismos de normalización europeos y de poner en
práctica la política del Consejo de Normalización, en especial en lo que respecta a:

— la elaboración de reglas más detalladas para la normalización europea,

— la vigilancia del cumplimiento de dichas reglas,

— la creación de una base de datos común sobre la normalización europea,

— la labor de concienciación y de información relativa a la normalización europea.

La Junta estará compuesta por representantes de los organismos de normalización europeos y el Secretario
del Consejo de Normalización.,

(') Véase además la tabla 1 adjunta.

28. 1.91 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N ° C 20/33

Los organismos de normalización europeos

Los organismos de normalización europeos son los organismos creados para realizar los trabajos de normalización a nivel europeo. Su labor es reconocida por el Consejo Europeo de Normalización como conforme a las reglas comunes del Sistema Europeo de Normalización.

Los organismos de normalización europeos tendrán competencia exclusiva dentro de su ámbito de responsabilidad. Tendrán libertad para designar a sus miembros y para elegir sus métodos de trabajo siempre que
respeten las reglas comunes del Sistema. No obstante, se asegurarán de que todas las partes interesadas
estén debidamente representadas en su trabajo. Mantendrán vínculos formales con los organismos de normalización nacionales y estarán representados en el Consejo Europeo de Normalización y en la Junta
Europea de Normalización. Asimismo garantizarán una cooperación eficaz con los organismos de normalización internacionales.

Serán responsables de:

— programar, financiar y organizar los trabajos de normalización dentro de su ámbito de competencia;

— entregar proyectos dé norma europea a los organismos de normalización nacionales para información
pública y votación final de acuerdo con las reglas comunes del Sistema;

— asegurar la publicación de las normas europeas adoptadas en colaboración con los organismos de normalización nacionales y gestionar los derechos de propiedad de esas normas;

— promover la normalización europea en su ámbito de competencia.

Los organismos de normalización nacionales

Los organismos de normalización nacionales son los que tienen la competencia exclusiva para promulgar
normas a nivel nacional.

Se encargarán de llevar a cabo determinadas tareas dentro del Sistema Europeo de Normalización, tales

como:

— la información pública y la expresión del voto nacional sobre los proyectos de norma europea;

— la publicación a nivel nacional de las normas europeas adoptadas, de acuerdo con los organismos de
normalización europeos.

Cumplirán las reglas comunes relativas a la alimentación de la base de datos sobre la normalización europea con información referente a su actividad de normalización, así como la obligación de mantenimiento
del _statu quo_ a requerimiento de los organismos de normalización europeos.

Cuando así lo dispongan las reglas de un organismo de normalización europeo, asumirán asimismo la
secretaría de los grupos de trabajo, subcomités y comités técnicos a nivel europeo.

Industria

Consumidores

Usuarios

Sindicatos

Comisión de la CE

Secretaría de la AELC

_Tabla I_

Propuesta de Sistema Europeo de Normalización

(Organismos de normalización europeos)

CEN

Consejo Europeo de Normalización

CENELEC

ETSI

Junta Europea de Normalización

Otros («)

Organismos de

normalización

nacionales

n

§•

###### g
#### _9_
# I
## í

(') Organismos reconocidos por el Consejo Europeo de Normalización

28. 1.91 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° C 20/35

_Apéndice_

Propuesta de composición del Consejo Europeo de Normalización

Siete representantes de la industria europea (uno de los cuales representa a las pequeñas y medianas empresas).

Dos representantes de los usuarios industriales de bienes y servicios.

Dos representantes de los consumidores.

Dos representantes de los sindicatos.

Um representante de la Comisión de las Comunidades Europeas.

Um representante de la Secretaría de la Asociación Europea para el Libre Cambio.

Um representante de cada organismo de normalización europeo (más un Secretario del Consejo Europeo
de Normalización).

El Presidente del Consejo será un representante de ia industria europea.

Propuesta de composición de la Junta Europea de Normalización

Un número igual de representantes de cada uno de los organismos de normalización europeos.

El Secretario del Consejo Europeo de Normalización.