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# 52002IE1030

**Dictamen del Comité Económico y Social sobre el tema "¿Renovar la visión de Lisboa?"** 
  
*Diario Oficial n° C 061 de 14/03/2003 p. 0145 - 0153*

  

Dictamen del Comité Económico y Social sobre el tema "¿Renovar la visión de Lisboa?"

(2003/C 61/24)

En su Pleno del 16 de enero de 2002, de conformidad con el apartado 3 del artículo 23 de su Reglamento Interno, el Comité Económico y Social decidió elaborar un Dictamen de iniciativa sobre el tema mencionado.

Y, de conformidad con el apartado 4 del artículo 11 y el apartado 1 del artículo 19 del Reglamento Interno, constituir un Subcomité encargado de la preparación de los trabajos correspondientes.

El Subcomité aprobó el proyecto de Dictamen el 29 de julio de 2002 (ponente: Sr. Morgan).

En su 393o Pleno (sesión del 18 de septiembre de 2002), el Comité Económico y Social ha aprobado por 86 votos a favor y 1 abstención el presente Dictamen.

1. Introducción

1.1. La Presidencia portuguesa suscitó grandes esperanzas durante la preparación del Consejo Europeo de Lisboa celebrado en marzo de 2000. En su dictamen elaborado para Lisboa(1), el CESE compartió el optimismo provocado con el acontecimiento y presentó su propia agenda.

1.2. Durante los preparativos del Consejo Europeo de Barcelona celebrado en marzo de 2002, quedó claro que, aunque de manera general se aceptaba que los objetivos de Lisboa eran muy ambiciosos, muchos observadores y participantes estimaban que el progreso logrado respecto a la agenda de Lisboa era insuficiente.

1.3. El CESE decidió esperar el informe del Consejo de Barcelona antes de emitir su dictamen sobre dicho progreso y exponer su opinión sobre las prioridades presentadas.

2. La visión

2.1. La visión del Consejo de Lisboa fue expresada elocuentemente por la Presidencia portuguesa en una carta con fecha 17 de enero de 2000 dirigida a los miembros del Consejo Europeo. He aquí un extracto de la carta del Primer Ministro Guterres:

"Se inicia una nueva etapa para la construcción europea.

A pesar de la recuperación económica, sigue habiendo graves problemas sociales, como el desempleo, la exclusión social y los riesgos de una futura quiebra de los sistemas de seguridad social, los cuales también son el reflejo de dificultades estructurales inveteradas que requieren una reforma audaz. Estas dificultades se ven incrementadas por los desafíos inevitables planteados por la globalización, el cambio tecnológico y el envejecimiento de la población. El modelo social europeo solamente puede sostenerse mediante la creación de nuevos factores competitivos y la renovación del propio modelo social.

Desearía plantear una cuestión fundamental como punto de partida. Está surgiendo un nuevo paradigma: la economía de la innovación y del conocimiento, que se está convirtiendo en la principal fuente de la riqueza de naciones, regiones, empresas y personas. Europa se está quedando muy atrás y debería definir su propia vía hacia una nueva plataforma competitiva, al tiempo que debería luchar también contra los nuevos riesgos de exclusión social. Es necesario aunar innovación e inclusión social.

Estimo que estamos en condiciones de definir un nuevo objetivo estratégico para la próxima década: convertir la Unión Europea en la economía basada en el conocimiento más competitiva y dinámica del mundo, capaz de crecer económicamente de manera sostenible con más y mejores empleos y con mayor cohesión social.

Una estrategia económica y social destinada a renovar las bases del crecimiento en Europa debe combinar políticas macroeconómicas y modernización de la protección social."

2.2. Antes del Consejo de Lisboa todo el mundo sabía que se trataba de una empresa enormemente ambiciosa. En efecto, el Consejo estableció una agenda para diez años con un fin de renovación económica y social, complementada posteriormente con una dimensión medioambiental. La interacción y la sinergia entre estas tres dimensiones son vitales, pues existe una interdependencia clara entre ellas. A fin de explotar su potencial para mejorar el empleo y el crecimiento económico, y estar en la vanguardia de todas las regiones, es obvio que Europa deberá igualar o superar los objetivos establecidos en las tres dimensiones de la estrategia de Lisboa. En la segunda sección de la Comunicación de la Comisión "La estrategia de Lisboa - Hacer realidad el cambio"(2), el cuadro 2 detalla los avances hacia los objetivos de Lisboa realizados en los últimos dos años. Los Estados miembros con mejores resultados ya han alcanzado el nivel establecido en los objetivos. El desafío consiste en situar la media de la UE en dicho nivel.

2.3. Para enfocar correctamente estos objetivos económicos, he aquí algunos datos comparativos UE-EE UU. Cabe hacer, no obstante, dos advertencias: en primer lugar, puede que los datos económicos no permitan comparar la calidad de vida real y, en segundo lugar, la calidad de la actividad económica también puede variar considerablemente de un país a otro, en especial si se miden según los parámetros de una gobernanza empresarial y una responsabilidad social empresarial adecuadas.

2.3.1. El objetivo del Consejo de Lisboa consiste en lograr una tasa de crecimiento del 3 % anual durante la presente década. A efectos de comparación con dicho objetivo de tasa de crecimiento del PIB agregado del 3 % anual, he aquí las tasas porcentuales de crecimiento medio anual del PIB en términos reales en períodos recientes(3):

>SITIO PARA UN CUADRO>

2.3.2. Estas diferencias respecto a Estados Unidos han contribuido a abrir una brecha enorme en cifras globales durante el período 1992-2000(4):

UE-15: 20,7 %;

EE UU: 38,7 %.

De nuevo, se observa que en este aspecto los logros de los Estados miembros son muy variados, y que muchos de los Estados más pequeños presentan mejores resultados que los más grandes. Para salvar esta diferencia, se necesita una acción radical, una "reforma audaz" en palabras de la Presidencia portuguesa.

2.3.3. Un componente importante del PIB lo representa la tasa de empleo. En 2001, la de la UE ascendió al 66 % mientras que en Estados Unidos se situó en el 75 %. La tasa de empleo siempre es una resultante del crecimiento previo del empleo. La tasa de crecimiento medio anual del empleo (en %) en periodos recientes es la siguiente:

>SITIO PARA UN CUADRO>

2.3.4. Esa incapacidad para crear suficientes puestos de trabajo se sitúa en el corazón del dilema con que se enfrenta la UE. Es necesaria una demanda más elevada de trabajadores y el mercado de trabajo debe funcionar con eficacia. En toda la UE se está llevando a cabo una gran labor en relación con las cualificaciones de la mano de obra, la calidad del trabajo y la igualdad de oportunidades. Sin embargo, aún queda mucho por hacer para lograr que todas las personas tengan un puesto de trabajo.

2.3.5. Los siguientes datos se comprenden bien, pero no se trata eficazmente la cuestión y, por ello, el problema no se resuelve: el crecimiento del empleo en el sector empresarial durante el período comprendido entre 1980 y 2000 ascendió al 5 % en la UE y al 43 % en EE UU(5). La UE no tiene la necesaria dinámica de creación de empleo y ello constituye el desafío clave expresado en la visión de Lisboa.

2.3.6. Es instructivo tener en cuenta las industrias que participan en la creación de empleo. Desde 1985 hasta hoy el volumen de la industria tecnológica con respecto a la producción industrial total en los Estados Unidos ha sido superior al de la UE, y esta divergencia ha ido creciendo considerablemente desde entonces. Así, en 1998, las industrias tecnológicas representaban alrededor del 35 % del valor añadido de la producción industrial, mientras que en la UE suponían el 24 %(6). En el periodo 1985-1998 la producción de este tipo de industria aumentó en casi 9 puntos porcentuales respecto del total en los Estados Unidos, mientras que en la UE sólo lo hizo en 1,5 puntos.

2.3.7. En la UE el sector servicios provee el 69 % de los puestos de trabajo y el 70 % de la producción total. Esto supone un incremento de alrededor del 6 % en cada ejercicio desde 1990(7). En los EE UU el sector servicios abarca alrededor del 74 % de los puestos de trabajo y representa cerca del 78 % de la producción. En cuanto al sector de los servicios de las empresas, los datos en expresión porcentual son:

>SITIO PARA UN CUADRO>

2.3.8. Debido a la creciente demanda de servicios a medida que la renta aumenta, la UE debe asegurar que los objetivos potenciales de empleo asociados al crecimiento del sector servicios se lleven a buen término. Esto requiere eliminar los obstáculos al crecimiento del sector servicios(8).

2.4. Esta necesidad de crear más puestos de trabajo es la razón por la cual el CESE afirmó en su dictamen para el Consejo de Lisboa que el requisito clave del éxito consistía en adoptar un punto de vista estratégico sobre la situación de Europa en el contexto del nuevo paradigma. "La actual recuperación económica cíclica podría servir de pretexto para no tomar decisiones fundamentales necesarias para que esta recuperación cíclica se traduzca en una recuperación estructural que dé como resultado el crecimiento sostenible del empleo."(9)

2.5. El Comité también indicó lo siguiente: "Estamos convencidos de que en Europa disponemos realmente de la innovación, creatividad, conocimiento y espíritu de empresa necesarios para poder destacar en el nuevo paradigma. Pero debemos liberar estas capacidades, sustituyendo los obstáculos por oportunidades y las penalizaciones por incentivos. En la última década hemos asistido a la liberalización de la industria europea. Ahora debemos liberar las energías de los hombres y mujeres europeos."

2.6. El problema que está afrontando ahora la mayor parte de los Estados miembros es cómo alcanzar dicho objetivo. Deben hallar un equilibrio apropiado entre la seguridad social y la flexibilidad económica, así como entre el corto y el largo plazo. Los resultados de los EE UU demuestran que el rendimiento global económico y de empleo de la UE puede y debe ser sensiblemente mejorado. En Europa disponemos de los modelos para poder llevar a cabo esto, sobre todo en los ejemplos de los pocos Estados miembros que igualan o sobrepasan a los EE UU en los niveles de empleo y otras áreas. A ello hay que añadir que, como quedó demostrado en la experiencia de algunos de esos países (por ejemplo, Dinamarca, los Países Bajos y Suecia), no tiene por qué haber contradicción entre un elevado nivel de protección social y un alto nivel de empleo. De hecho, si, tal y como preconizan los objetivos de la visión de Lisboa, las políticas económica, social y de empleo se planean de forma coherente y unitaria, los tradicionales compromisos entre el crecimiento y la seguridad pueden contribuir de manera positiva al refuerzo de las actuales sinergias.

3. Conclusiones de la Presidencia - Consejo Europeo de Lisboa - marzo de 2000

3.1. La visión de Lisboa se plasmó en las conclusiones de la Presidencia:

"La Unión se ha fijado hoy un nuevo objetivo estratégico para la próxima década: convertirse en la economía basada en el conocimiento más competitiva y dinámica del mundo, capaz de crecer económicamente de manera sostenible con más y mejores empleos y con mayor cohesión social."

3.2. Para alcanzar dicho objetivo, se adoptaron dos líneas principales de acción:

a) preparar el paso a una economía competitiva, dinámica y basada en el conocimiento;

b) modernizar el modelo social europeo mediante la inversión en capital humano y la constitución de un activo Estado benefactor.

3.3. Los instrumentos propuestos para preparar el paso a dicha economía fueron los siguientes:

- Una sociedad de la información para todos

- Creación de una zona europea de investigación e innovación

- Creación de un entorno propicio para el inicio y el desarrollo de empresas innovadoras, PYME en particular

- Reformas económicas para el logro de un mercado interior acabado y plenamente operativo

- Mercados financieros eficaces e integrados

- Coordinación de las políticas macroeconómicas: saneamiento presupuestario, calidad y sostenibilidad de las finanzas públicas.

3.3.1. Dichas decisiones fueron importantes por dos razones: en primer lugar, mostraban la intención de realizar el mercado interior por lo que se refiere a los sectores que aún no se habían liberalizado; y en segundo lugar, en el contexto de la innovación y el conocimiento representan un marco para la transformación de la economía.

3.4. Los instrumentos propuestos para modernizar el modelo social europeo fueron los siguientes:

- Educación y formación para la vida y el trabajo en la sociedad del conocimiento

- Más y mejores empleos para Europa: desarrollo de una política activa de empleo

- Modernización de la protección social

- Fomento de la integración social.

3.4.1. La Agenda Social se siguió desarrollando en el Consejo Europeo de Niza (véase el punto 4 infra).

3.5. Además de los dos programas a los que antes se hizo referencia, se puso el acento en la puesta en práctica de las decisiones:

- mejora de los procesos existentes

- aplicación de un nuevo método abierto de coordinación

- movilización de los medios necesarios.

3.5.1. Un aspecto destacado del proceso de Lisboa es la interacción entre la actuación de los Estados miembros a nivel nacional y la coordinación de esta actividad, que culmina en las cumbres de primavera. Se pretende que los objetivos fijados se alcancen tanto a través de la presión recíproca como de la coordinación abierta, controlándose anualmente los correspondientes avances en las cumbres de primavera. Para que la visión de Lisboa se convierta en realidad, es esencial que los Estados miembros reconozcan esta corresponsabilidad y la necesidad de lograr reformas a nivel nacional.

3.5.2. Además de la coordinación "vertical" entre la UE y los Estados miembros, se añade una dimensión "horizontal" mediante la participación de los interlocutores sociales, que culmina en la cumbre social celebrada antes de la cumbre de primavera. La participación de los interlocutores sociales también implica la participación de las empresas, de modo que éstas también puedan contribuir al cambio.

3.6. En opinión del CESE, la visión definida en Lisboa es correcta. El desafío para la Unión consiste en lograr que se lleven a cabo todos los cambios previstos, tanto a nivel de los Estados miembros como de la UE.

4. Conclusiones de la Presidencia - Consejo Europeo de Niza - diciembre de 2000

4.1. En Niza el Consejo aprobó la Agenda Social Europea que definió, de conformidad con las conclusiones del Consejo Europeo de Lisboa, las prioridades específicas de acción para los próximos cinco años. La Agenda constituye un paso importante hacia la aplicación y modernización del modelo social europeo. En Niza el Consejo también se comprometió a examinar en cada reunión de primavera los avances de la estrategia de Lisboa y cómo se está aplicando la Agenda. Se invitó a los interlocutores sociales a contribuir plenamente a la aplicación y supervisión de la Agenda, en particular en una cumbre anual que se celebrará antes del consejo de primavera.

4.2. Los principales capítulos de la Agenda Social son los siguientes:

- un mayor número y una mejor calidad de los puestos de trabajo

- anticiparse a los cambios del entorno de trabajo y sacar partido de los mismos, desarrollando un nuevo equilibrio entre flexibilidad y seguridad

- luchar contra la pobreza y todas las formas de exclusión y discriminación para favorecer la integración social

- modernizar la protección social

- fomentar la igualdad entre el hombre y la mujer

- reforzar la dimensión social de la ampliación y de las relaciones exteriores de la Unión Europea.

4.3. El CESE destaca la necesidad de modernizar la protección social y establecer un mejor equilibrio entre la flexibilidad y la seguridad en el entorno de trabajo, a la vez que se hace hincapié en la responsabilidad individual de empresarios y empleados.

5. Conclusiones de la Presidencia - Consejo Europeo de Gotemburgo - junio de 2001

5.1. En Gotemburgo se amplió la estrategia de Lisboa:

"El Consejo Europeo acuerda una estrategia para el desarrollo sostenible que completa el compromiso político de la Unión con la renovación económica y social, añade una tercera dimensión ambiental a la estrategia de Lisboa y adopta una nueva orientación en la definición de políticas."

5.2. Los principales ámbitos de apoyo a la dimensión medioambiental fueron los siguientes:

- Una nueva orientación en la definición de políticas

- La dimensión mundial

- Selección de las prioridades medioambientales

- Integración del medio ambiente en las políticas comunitarias.

El CESE ha elaborado un dictamen sobre la estrategia para el desarrollo sostenible que presentó como contribución propia al Consejo Europeo de Barcelona(10) y basó su trabajo en un dictamen sobre la dimensión mundial con vistas a la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible (Johannesburgo, agosto y septiembre de 2002)(11).

5.3. Las cuatro prioridades seleccionadas en materia de medio ambiente fueron las siguientes:

- Lucha contra el cambio climático;

- Garantizar el transporte sostenible;

- Afrontar las amenazas a la salud pública;

- Una gestión más responsable de los recursos naturales.

5.4. Las prioridades se establecieron a un nivel bastante conceptual y pluridisciplinar. Queda por ver ahora cómo pueden llevarse a la práctica. Es más; el problema real será la "sosteniblidad" de las políticas de la UE en los campos social, económico y medioambiental y el grado de coherencia política.

6. Comunicación de la Comisión: La estrategia de Lisboa - hacer realidad el cambio - enero de 2002

6.1. En dicha Comunicación la Comisión presentó su evaluación de los progresos realizados dos años después de Lisboa:

"Para alcanzar los objetivos de Lisboa, el índice de crecimiento de la Unión Europea debe ser del 3 %. [Los datos presentados en el informe de la Comisión revelan una tasa de crecimiento del 1,6 %]. Ante la ralentización que está sufriendo en estos momentos la Unión Europea, es aún más importante el éxito de las reformas que han de conducir a un incremento continuo de la tasa de empleo y a una mayor productividad de la mano de obra.

Desde Lisboa, la diferencia entre el PIB per cápita de la Unión Europea y de EE UU no ha variado. Según los últimos datos, el PIB per cápita era equivalente al 64 % del PIB per cápita de EE UU. Alrededor de un tercio de dicha diferencia se debe a la diferencia en términos de productividad laboral por hora. Los otros dos tercios se deben al menor número de horas de trabajo anuales por trabajador y a la tasa de empleo inferior en la Unión. Para reducir sustancialmente dicha brecha, deben realizarse progresos por lo que respecta a la estrategia de Lisboa en su totalidad."

6.2. Asimismo, se afirma: "El Consejo Europeo de Barcelona será crucial para la estrategia de Lisboa (...)"

- La Comisión ha presentado hasta ahora la mayoría de las principales propuestas de políticas.

- La segunda fase, de acuerdo y adopción de esas políticas, está bastante avanzada. Su éxito o fracaso está, en gran medida, en manos del Parlamento Europeo o del Consejo, que deben tomar decisiones en ámbitos clave de la estrategia.

- La fase final, en la que las políticas acordadas se ponen en marcha y empiezan a tener sus efectos sobre el terreno, apenas ha comenzado.

6.3.

"Transformar las nuevas políticas en resultados visibles exige, como muestra el presente informe, la participación de todas las partes implicadas. Se han obtenido ya éxitos importantes, pero en otros ámbitos cruciales de las reformas económicas y estructurales los avances han sido lentos o decepcionantes.

El Consejo Europeo debe subsanar esta 'falta de resultados tangibles' antes de que se haga mayor, mandando una señal de confianza y dando un claro impulso político en los ámbitos en los que es más urgente progresar."

6.4. El CESE toma nota de que, a pesar de la importancia otorgada en Lisboa y Gotemburgo a la necesidad de llevar a la práctica las decisiones, la Comisión aún ha considerado necesario llamar la atención de los políticos sobre este punto. No obstante, el CESE reconoce que se han realizado progresos, ya que se ha subsanado la "falta de resultados tangibles" en los meses siguientes a la reunión de Barcelona.

6.5. La preparación y las expectativas ante el Consejo de Barcelona se vieron empañadas por el hecho de que en varios países había campañas electorales en curso. Los políticos no quisieron prejuzgar en Barcelona aquellas cuestiones que estaban siendo debatidas en las campañas electorales.

6.6. El CESE acoge con satisfacción la ampliación del uso del método abierto de coordinación y toma nota de los esfuerzos realizados por los interlocutores sociales con relación a sus responsabilidades a nivel europeo. No obstante, el Comité estima que, con miras al éxito de este enfoque, es crucial que la evaluación pública y sistemática de los avances registrados se lleve a cabo en los Estados miembros. El CESE recomienda que la Comisión realice una evaluación de la eficacia de este enfoque en su preparación de la próxima cumbre de primavera.

7. Conclusiones de la Presidencia, Consejo Europeo de Barcelona - marzo de 2002

7.1. Las conclusiones se centraron en dos programas principales:

- mantener el esfuerzo que impulsa nuestra estrategia a largo plazo (es decir, la estrategia de Lisboa);

- actuación prioritaria en tres sectores.

7.2. El mantenimiento del impulso se centró en cuatro ámbitos:

- coordinación de las políticas económicas;

- desarrollo sostenible;

- un entorno más favorable al espíritu empresarial y a la competitividad;

- refuerzo de la cohesión social: la Agenda Social.

7.3. Cabe destacar la siguiente afirmación del apartado sobre la coordinación de las políticas económicas:

"Puntos centrales serán la calidad y el carácter sostenible de las finanzas públicas, la continuación de las reformas necesarias en los mercados laboral, de capitales y de productos y la garantía de coherencia con las medidas adoptadas en cada sector." La cuestión clave consiste en determinar cómo las reformas resaltadas en cursiva se traducirán en propuestas en los programas de acción.

7.4. Las tres actuaciones prioritarias son las siguientes:

- Políticas activas orientadas al pleno empleo: más y mejores puestos de trabajo;

- Conexión de las economías europeas;

- Una economía competitiva basada en el conocimiento.

7.5. La primera actuación prioritaria requiere políticas activas orientadas al pleno empleo. No se menciona el impulso de la actividad económica ni la demanda de empleo. Sin embargo, en el punto 28 de las Conclusiones se afirma que "El pleno empleo en la Unión Europea es el núcleo de la estrategia de Lisboa y el principal objetivo de las políticas económicas y sociales, que requiere la creación de más y mejores puestos de trabajo. Por lo tanto, es necesario seguir prestando especial atención a las reformas de las políticas de empleo y del mercado laboral".

7.6. El objetivo general de una Estrategia de Empleo Reforzada consiste en aumentar las posibilidades y el índice de empleo; es decir, en mejorar la variable "oferta" de la ecuación del empleo mediante el desarrollo de las cualificaciones, la inclusión social, etc.

7.7. Se recoge una directriz específica sobre el funcionamiento del mercado laboral:

"Con objeto de alcanzar un equilibrio adecuado entre flexibilidad y seguridad, se invita a los Estados miembros a que, en consonancia con sus prácticas nacionales, revisen los costes vinculados a las normativas sobre contratación laboral, con vistas a promover mejores trabajos."

Esta cuestión centra actualmente el debate político en varios Estados miembros.

7.8. La segunda actuación prioritaria implica la conexión de las economías europeas, que abarca los siguiente aspectos:

- Mercados financieros (servicios financieros);

- Integración de las redes europeas de energía, transportes y comunicaciones;

- Servicios públicos de calidad.

7.9. Todas estas acciones son deseables, aunque su ejecución planteará dificultades considerables. Se espera que estas medidas estimulen la variable "demanda" en la ecuación del empleo, aunque tardarán un cierto tiempo en dar fruto.

7.10. La tercera actuación prioritaria es una economía competitiva basada en el conocimiento. Ésta tiene dos dimensiones:

- educación;

- investigación y tecnologías de vanguardia.

Ambas acciones son muy deseables. La lenta ejecución del programa I+D de Lisboa constituye uno de los principales motivos de decepción hasta la fecha. El CESE exhorta a que se adopte una acción prioritaria en este ámbito. Muestra, no obstante, su preocupación en cuanto al objetivo del 3 % del PIB en I+D, toda vez que existe un riesgo de déficit tanto en el sector público como privado.

7.11. El Consejo Europeo también adoptó decisiones encaminadas a mejorar los métodos de trabajo de la Unión. La fase previa a Barcelona reveló la necesidad de mejoras en la aplicación del método abierto de coordinación, en especial en la ejecución del programa de Lisboa a escala nacional.

7.12. La principal cuestión política consiste en determinar en qué medida se reformará el modelo social. Deben tenerse en cuenta dos aspectos. En primer lugar, el modo en que los sistemas de seguridad social alientan o desalientan la búsqueda de empleo. En segundo lugar, la manera en que fomentan o desincentivan la creación de empleo por parte de los empresarios. En una economía social de mercado, ambos aspectos deben funcionar bien. Es necesario equilibrar seguridad y flexibilidad tanto para los empleados como para los empresarios. Éste es el debate en curso que el proceso de Lisboa debe resolver.

8. ¿Renovar la visión?

8.1. El CESE desea subrayar de nuevo los principales temas que sometió al examen del Consejo Europeo de Lisboa en el punto 3.2 de su dictamen:

8.1.1. Adaptar el modelo o los modelos sociales al nuevo paradigma

"Es necesario adaptar el modelo social en sus diferentes manifestaciones, manteniendo la protección social, a fin de eliminar los obstáculos al empleo, evitar la exclusión social en todos los grupos de edad y fomentar la igualdad de oportunidades, sobre todo para las mujeres."

En su dictamen para el Consejo de Lisboa, el CESE resaltó la existencia de cuatro modelos sociales (renano, nórdico, mediterráneo y anglosajón) y subrayó que producían resultados económicos y sociales diferentes con una amplia gama de medidas. En la Comunicación de la Comisión previa al Consejo de Barcelona, el cuadro 2 mostraba los progresos realizados hacia la consecución de determinados objetivos de Lisboa e indicaba que en aquel momento la media de los tres mejores Estados miembros alcanzaba o superaba, a menudo, el objetivo de 2010. Es instructivo examinar qué modelos sociales han producido estos resultados superiores a la media. Aparentemente, el modelo nórdico logra los mejores resultados y, posiblemente también, garantiza la mejor calidad de vida. El método abierto de coordinación ofrece los medios para que se aproveche lo mejor de cada modelo con vistas a alcanzar mayores niveles de consecución de los objetivos en todos los aspectos.

8.1.2. Conseguir una formación generalizada en las tecnologías de la sociedad de la información

"Para garantizar las posibilidades de empleo y evitar la exclusión social, se debe conceder especial atención a las diferentes generaciones de hombres y mujeres."

Si bien existe un número considerable de iniciativas importantes en curso, la inadecuación entre las oportunidades de empleo y las cualificaciones en cada tramo de edad sigue constituyendo un impedimento fundamental para la consecución de los objetivos de Lisboa y, en particular, los de pleno empleo.

8.1.3. Popularizar y facilitar el desarrollo de la cultura de empresa

"Dentro de este ámbito se incluyen temas como cualificaciones y posibilidades de empleo para todos, incentivos para los empresarios y los trabajadores y reconocimiento del valor económico y social de la empresa. Por empresarios entendemos los fundadores y directores de las PYME, incluidas las empresas de la economía social, que utilizan las nuevas tecnologías y se orientan a nuevos mercados."

En el dictamen para Lisboa el CESE manifestó su especial preocupación por la formación y el crecimiento de nuevas empresas como generadoras de nuevos empleos. Se plantea, evidentemente, la cuestión general del espíritu emprendedor en las empresas de todos los tamaños y en la sociedad en general. En los dos años posteriores a Lisboa, la Comisión ha adoptado varias iniciativas para crear un entorno favorable a la creación y el desarrollo de empresas innovadoras, PYME en particular. Sin embargo, sigue existiendo una necesidad general de fomentar y apoyar la cultura y actividad empresariales.

8.1.4. Ayudar a las empresas ya establecidas en su conversión al nuevo paradigma

Dicha cuestión puede implicar un cambio considerable a nivel de las empresas. Existe en la actualidad un consenso sobre la estrecha relación de la recuperación del crecimiento de la productividad durante la segunda mitad de los noventa en Estados Unidos y en algunos Estados miembros de la UE con el uso y difusión de las TIC, que han caracterizado a un amplio y creciente conjunto de actividades económicas(12). Ante el papel clave que desempeñan las TIC en la modernización de nuestras economías, es fundamental crear condiciones que propicien la mayor difusión posible(13).

En el punto 29 de las Conclusiones del Consejo Europeo de Barcelona, se instó a los interlocutores sociales a poner sus estrategias al servicio de la estrategia de Lisboa. "El programa plurianual que presentarán en diciembre de 2002 debería incluir ya dicha contribución, en especial respecto de la adaptabilidad de las empresas en aspectos tales como: negociación colectiva, moderación salarial, mejora de la productividad, formación permanente, nuevas tecnologías y organización flexible del trabajo".

El CESE destaca la necesidad de que los interlocutores sociales faciliten este cambio a nivel empresarial puesto que permitirá que las TIC tengan el impacto necesario en la competitividad y el crecimiento.

Tal y como se subrayó en Barcelona, la próxima cumbre de primavera ofrecerá un importante punto de referencia a este respecto.

8.1.5. Adaptar la educación y la formación al nuevo paradigma

"Mientras que la educación y la formación son dos elementos centrales del concepto general del nuevo paradigma y, en particular, de la empleabilidad, resulta notable que el nuevo paradigma esté surgiendo en los Estados Unidos a partir de una base con un nivel educativo generalmente bajo. Gracias al apoyo de los gobiernos y las empresas, la UE tiene la oportunidad de crear nuevo empleo de calidad y en cantidad como resultado de niveles educativos más altos. Las inversiones en capital humano son la base de la sociedad de la innovación y el conocimiento."

La Comisión ha adoptado varias iniciativas en materia de educación y formación para poder vivir y trabajar en la sociedad del conocimiento. Dado que se trata de una cuestión fundamental, cabe recomendar que en la cumbre de la próxima primavera se subraye más su importancia y se constaten más progresos por lo que respecta a los indicadores correspondientes.

8.1.6. Aprovechar el desarrollo sostenible para la innovación y el crecimiento

"Adaptar plenamente la economía y la cultura de la UE a los principios y preceptos del desarrollo sostenible supone un cambio radical, una discontinuidad fundamental y una innovación tecnológica y de comportamiento. Este tipo de desarrollo es coherente con el nuevo paradigma."

El CESE, adoptando un enfoque global, ya había previsto en el punto 9 de su dictamen para Lisboa la necesidad de incorporar las dimensiones del medio ambiente y de la sostenibilidad. A modo de reflexión retrospectiva, se debería haber hecho mayor hincapié en la necesidad de liderato político para producir la magnitud de cambio necesario.

8.2. A continuación se recoge el programa propuesto por el CESE respecto al desarrollo sostenible en el punto 9 de su dictamen.

"8.2.1. Sería difícil concebir un nuevo paradigma que no esté en sintonía con el desarrollo sostenible. Tiene que ser un paradigma 'sostenible' y para ello debe basarse en la innovación y el conocimiento. Entre las principales preocupaciones se pueden citar las siguientes:

- El control y la reducción de los residuos y de la contaminación terrestre, acuática y atmosférica.

- El uso sostenible de la tierra y del agua en los diferentes aspectos de la agricultura, la explotación forestal, la horticultura, la urbanización, la industrialización, el transporte, el turismo y el deporte.

- El desarrollo de los recursos de combustible sostenible y el uso del combustible orgánico y otros recursos naturales limitados.

- La producción de alimentos, tanto en tierra como en el mar, debe guardar mayor equilibrio con la demanda y la sostenibilidad, y se debe prestar mayor atención a la calidad de la cadena alimentaria.

- Mayor equilibrio entre el transporte público y el privado, apoyándose en un enfoque más racional de la ordenación y explotación del territorio."

8.3. El CESE recomienda dicho programa como un modo de concretar las prioridades de la Comisión, cuyo carácter es más conceptual, menos concreto, y menos determinado.

- Lucha contra el cambio climático;

- garantizar un transporte sostenible;

- afrontar las amenazas para la salud pública;

- una gestión más responsable de los recursos naturales.

8.4. Desde Gotemburgo la Comisión ha presentado varias iniciativas dirigidas a añadir una dimensión ambiental. Una vez más, el CESE subraya que la cuestión clave es la sostenibilidad en todos los ámbitos. En este contexto, recuerda los párrafos de su dictamen relativos a la sostenibilidad:

"8.4.1. Desarrollo de una base de conocimientos relevante que proporcione los medios para una mejor gestión de la sostenibilidad. Existen posibilidades para la investigación pública y privada, pero las iniciativas públicas son imprescindibles.

8.4.2. Existe un inmenso potencial de creación de empleo en la explotación de las tecnologías de protección del medio ambiente y de desarrollo sostenible.

8.4.3. Será necesaria la innovación en el plano técnico, industrial, cultural y de comportamiento si se quieren superar los problemas expuestos en el punto 8.1. Una innovación con resultados positivos debería producir el renacimiento de las empresas existentes y la creación de nuevas PYME florecientes. Será necesario que los Estados miembros establezcan los incentivos apropiados (premios y sanciones) para estimular esta innovación.

8.4.4. Las perspectivas de futuro sostenible y estable desde el punto de vista económico, ecológico y social mejorarán si se puede establecer y desarrollar posteriormente una amplia base de conocimientos tecnológicos y organizativos. Uno de los requisitos para ello es un sistema de innovación funcional y eficaz en el que la interacción entre investigación y educación, entre formación, producción y organización y entre transferencia de tecnologías y política nacional de innovación adopte diversas formas.

8.4.5. Para ello es también necesaria una mayor promoción en Europa de la investigación y el desarrollo como embrión y base de futuras innovaciones, tanto en amplitud como en profundidad(14). Al mismo tiempo, las oportunidades profesionales en este ámbito deben ser tan atractivas que puedan interesar a los más capacitados y hacer que éstos permanezcan en Europa. Desde la etapa de formación escolar debe brindarse una oferta educativa reforzada y de mayor calidad en las asignaturas de matemáticas y ciencias naturales (y también, en su caso, en las técnicas).

8.4.6. La cumbre de Lisboa debería encargar a la Comisión la responsabilidad de examinar los temas planteados en el punto 8.1 (punto 9.1 de la entrega inicial del CESE) en el contexto de los programas y compromisos actuales de la UE, de manera que el Consejo pueda considerar otras acciones para garantizar que el nuevo paradigma sea sostenible."

9. Conclusiones

9.1. El CESE estima que se ha progresado adecuadamente en numerosos ámbitos, en especial en aquellos en los que la Comisión ha tenido la iniciativa.

9.2. Asimismo, considera que el problema no se ha tratado en los ámbitos que requieren un impulso político, y que sólo en algunos Estados miembros se han realizado los avances necesarios. En particular, insta a los políticos a que incorporen la protección medioambiental y reflexionen sobre la sostenibilidad en todas las iniciativas importantes y en todos los ámbitos. En una serie de Estados miembros se debe tratar la sostenibilidad de los actuales modelos sociales.

9.3. El CESE ha recibido la Comunicación de la Comisión(15) titulada "Productividad: la clave para la competitividad de las economías y empresas europeas". En este documento, la propia Comisión subraya el reto y la importancia de alcanzar los objetivos de Lisboa. El CESE emitirá su dictamen sobre esta Comunicación a su debido tiempo.

9.4. El progreso respecto a Lisboa depende en gran medida del método abierto de coordinación y de los avances constatados en cada cumbre de primavera, así como de la participación de los interlocutores sociales en la cumbre social que la precede. Dicho proceso requiere una valoración objetiva en el contexto de la cumbre de primavera de 2003, fecha en la que el calendario de Lisboa ya se habrá completado en un 30 %. EL CESE presentará su propio informe al Consejo y al Parlamento antes del Consejo Europeo de la primavera de 2003.

9.5. En su dictamen presentado al Consejo de Lisboa, el CESE se preguntaba si, para afrontar los desafíos del nuevo paradigma, no sería necesario un nuevo paradigma para el propio gobierno. Es obviamente apropiado volver a formularse dicha pregunta si se desea lograr la acción necesaria para que la visión de Lisboa se haga realidad. El nuevo paradigma debería determinarse en la Convención sobre el futuro de Europa. El CESE pide a la Convención que obre en consecuencia.

Bruselas, 18 de septiembre de 2002.

El Presidente

del Comité Económico y Social

Göke Frerichs

(1) DO C 117 de 26.4.2000, p. 62.

(2) COM(2002) 14 final.

(3) Fuente: Informe 2001 sobre la competitividad europea, p. 19.

(4) Fuente: EUROSTAT, 2002.

(5) Fuente: OCDE, 2000.

(6) COM(2002) 262 final, apartado 4 de la Sección 4.

(7) Informe sobre la competitividad europea 2002, Capítulo III.

(8) COM(2002) 262 final, apartado 6 de la Sección 5.

(9) DO C 117 de 26.4.2000.

(10) DO C 94 de 18.4.2002.

(11) DO C 221 de 17.9.2002.

(12) COM(2002) 262 final, apartado 2 de la Sección 3.

(13) COM(2002) 262 final, último apartado de la Sección 3.

(14) Véase, asimismo, la Comunicación de la Comisión 'Hacia un espacio europeo de investigación' (COM(2000) 6 final).

(15) COM(2002) 262 final.

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