Source: EURLEX
Language: es
Format: md

24.5.2003 ES Diario Oficial de la Unión Europea C 124/5

**Recurso de casación interpuesto por fax el 27 de febrero**
**de 2003, y confirmado mediante el original presentado el**
**7 de marzo de 2003, por Védial SA, contra la sentencia**
**dictada el 12 de diciembre de 2002 por la Sala Cuarta**
**del Tribunal de Primera Instancia de las Comunidades**
**Europeas en el asunto T-110/01, promovido contra la**
**Oficina de Armonización del Mercado Interior [marcas,**
**dibujos y modelos (OAMI)], inter partes France Distribu-**
**tion**

**(Asunto C-106/03 P)**

(2003/C 124/08)

En el Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas se ha
presentado por fax el 27 de febrero de 2003, confirmado
mediante el original presentado el 7 de marzo de 2003, un
recurso de casación formulado por Védial SA, contra la
sentencia dictada el 12 de diciembre de 2002 por la Sala
Cuarta del Tribunal de Primera Instancia de las Comunidades
Europeas en el asunto T-110/01, promovido contra la Oficina
de Armonización del Mercado Interior [marcas, dibujos y
modelos (OAMI)], inter partes France Distribution.

La parte recurrente solicita al Tribunal de Justicia que:

— Anule la sentencia del Tribunal de Primera Instancia de
12 de diciembre de 2002, en el asunto T-110/01 y, en
consecuencia:

—
con carácter principal: con arreglo al artículo 54 del
Estatuto del Tribunal de Justicia, resuelva definitivamente el litigio, y acoja las pretensiones formuladas
por la recurrente ante el Tribunal de Primera
Instancia;

— con carácter subsidiario: devuelva el asunto al Tribunal de Primera Instancia para que resuelva.

— En todo caso: condene en costas a la OAMI.

_Motivos y principales alegaciones_

—
Motivo relativo a la violación del «principio de justicia
rogada»

«El principio de justicia rogada» es un principio general
del Derecho según el cual, en principio, sólo a las partes
corresponde el impulso procesal. Las partes disponen del
objeto del juicio. Es evidente que el Tribunal de Primera
Instancia ha violado el «principio de justicia rogada» al
considerar, contrariamente a lo convenido por las partes
sobre el particular, que las marcas en conflicto no tenían
ninguna similitud.

— Motivo relativo a la conculcación del derecho de defensa

Igualmente el Tribunal de Primera Instancia ha conculcado el derecho dedefensa, ya que sorprendió la confianza
legítima de la demandante en la delimitación del litigio.

—
Motivo relativo a la interpretación equivocada del concepto de riesgo de confusión y del concepto de público
en el sentido del artículo 8, apartado 1, letra b), del
Reglamento n [o] 40/94 ( [1] ).

La sentencia recurrida excluye el riesgo de confusión
basándose en que el público «no atribuirá el mismo
origen comercial a los productos de que se trata». Pues

bien, constituye asimismo un riesgo de confusión el
riesgo de que el público pueda creer que los productos
procedende empresasque sólo están vinculadas económicamente. Por lo demás, el Tribunal de Primera Instancia
descartó que existiera riesgo de confusión al considerar
que «aunque existe una identidad y una similitud entre
los productos comprendidos en las marcas en conflicto,
las diferencias gráficas, fonéticas y conceptuales entre los
signos» excluyen la existencia del riesgo de confusión,
siendo así que no se trata de determinar si existen
diferencias entre los signos en conflicto, sino si poseen
una identidad o una similitud y si, considerados globalmente con la identidad o la semejanza de los productos,
los grados de dichas similitudes son de tal magnitud que
existe un riesgo de confusión.

Además, el Tribunal de Primera Instancia no ha aplicado
de forma clara la regla de la interdependencia. En efecto,
dicho Tribunal no ha señalado si el supuesto escaso grado
similitud entre las marcas se compensaba con la elevada
semejanza entre los productos y el acusado poder distintivo de la marca de la recurrente.

Por último, el Tribunal de Primera Instancia ha interpretado equivocadamente el concepto deriesgo de confusión
al limitar el público interesado al «público al que se
destinan los productos», el cual está formado únicamente
por los consumidores que pueden adquirir los productos
designados con la marca, mientras que el público interesado está formado por todas las personas que pueden
encontrarse ante la marca, lo cual es muy distinto.

( [1] ) Reglamento (CE) n [o] 40/94 del Consejo, de 20 de diciembre
de 1993, sobre la marca comunitaria (DO L 11, p. 1).

**Recurso de casación interpuesto por fax el 27 de febrero**
**de 2003, confirmado mediante escrito original presentado**
**el 7 de marzo de 2003 por The Procter & Gamble**
**Company contra la sentencia dictada el 12 de diciembre**
**de 2002 por la Sala Cuarta del Tribunal de Primera**
**Instancia de las Comunidades Europeas, en el asunto T-63/**
**01 promovido contra la Oficina de Armonización del**
**Mercado Interior (marcas, dibujos y modelos) (OAMI) por**
**The Procter & Gamble Company**

**(Asunto C-107/03 P)**

(2003/C 124/09)

En el Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas se ha
presentado por fax el 27 de febrero de 2003, confirmado
mediante escrito original presentado el 7 de marzo de 2003,
un recurso de casación formulado por The Procter & Gamble
Company contra la sentencia dictada el 12 de diciembre
de 2003 por la Sala Cuarta del Tribunal de Primera Instancia
de las Comunidades Europeas en el asunto T-63/01 promovido
contra la Oficina de Armonización del Mercado Interior
(marcas, dibujos y modelos) (OAMI) por The Procter & Gamble
Company.