Source: EURLEX
Language: es
Format: md

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# 52010DC0680

  

[pic] | COMISIÓN EUROPEA |

Bruselas, 9.11.2010

COM(2010) 680 final

COMUNICACIÓN DE LA COMISIÓN AL PARLAMENTO EUROPEO Y AL CONSEJO

Dictamen de la Comisión sobre la solicitud de adhesión de Albania a la Unión Europea

{SEC(2010) 1335 final}

COMUNICACIÓN DE LA COMISIÓN AL PARLAMENTO EUROPEO Y AL CONSEJO

Dictamen de la Comisión sobre la solicitud de adhesión de Albania a la Unión Europea

A. Introduc CIÓN

A) Solicitud de adhesión

Albania presentó su solicitud de adhesión a la Unión Europea el 28 de abril de 2009. El 16 de noviembre de ese mismo año, el Consejo de la Unión Europea instó a la Comisión a emitir un dictamen al respecto, con arreglo al procedimiento establecido en el artículo 49 del Tratado de la Unión Europea, que establece que «c ualquier Estado europeo que respete los valores mencionados en el artículo 2 y se comprometa a promoverlos podrá solicitar el ingreso como miembro en la Unión. Se informará de esta solicitud al Parlamento Europeo y a los Parlamentos nacionales. El Estado solicitante dirigirá su solicitud al Consejo, que se pronunciará por unanimidad después de haber consultado a la Comisión y previa aprobación del Parlamento Europeo, el cual se pronunciará por mayoría de los miembros que lo componen. Se tendrán en cuenta los criterios de elegibilidad acordados por el Consejo Europeo».

El artículo 2 dispone que «[l] a Unión se fundamenta en los valores de respeto de la dignidad humana, libertad, democracia, igualdad, Estado de Derecho y respeto de los derechos humanos, incluidos los derechos de las personas pertenecientes a minorías. Estos valores son comunes a los Estados miembros en una sociedad caracterizada por el pluralismo, la no discriminación, la tolerancia, la justicia, la solidaridad y la igualdad entre mujeres y hombres» .

Este es el marco jurídico en el que se inscribe el presente Dictamen de la Comisión.

El Consejo Europeo de Feira de junio de 2000 reconoció que los países de los Balcanes Occidentales que participan en el Proceso de Estabilización y Asociación eran «candidatos potenciales» a la adhesión a la UE. La perspectiva europea de estos países se vio confirmada por el Consejo Europeo de Salónica de junio de 2003, que refrendó la «Agenda de Salónica para los Balcanes Occidentales». Esta Agenda sigue siendo la piedra angular de la política de la UE hacia la región.

El Consejo Europeo de diciembre de 2006 renovó el compromiso de la UE en el sentido de que «el futuro de los Balcanes Occidentales está en la Unión Europea» y reiteró que «el progreso de cada país en dirección a la incorporación a la Unión Europea depende de sus esfuerzos individuales por cumplir con los criterios de Copenhague y las condiciones establecidas en el Proceso de Estabilización y Asociación. Un historial satisfactorio de un país a la hora de cumplir con sus obligaciones con arreglo a un acuerdo de estabilización y asociación, incluidas las disposiciones relativas al comercio, constituye un elemento fundamental para que la UE tome en consideración una solicitud de adhesión». En la Cumbre ministerial UE-Balcanes Occidentales, celebrada el 2 de junio de 2010 en Sarajevo, la UE reiteró su compromiso inequívoco en favor de la perspectiva europea de los Balcanes Occidentales e insistió en que el futuro de estos países está en la Unión Europea.

En consonancia con los requisitos del Tratado, la presente evaluación se hace atendiendo a las condiciones de elegibilidad fijadas por el Consejo Europeo. En junio de 1993, en Copenhague, el Consejo Europeo concluía lo siguiente:

«El ingreso tendrá lugar en cuanto un país asociado pueda asumir las obligaciones de adhesión cuando cumpla con las condiciones económicas y políticas requeridas.

La adhesión requiere:

que el país candidato haya alcanzado una estabilidad de instituciones que garantice la democracia, el Estado de Derecho, los derechos humanos y el respecto y protección de las minorías;

la existencia de una economía de mercado en funcionamiento, así como la capacidad de hacer frente a la presión competitiva de las fuerzas del mercado dentro de la Unión;

la capacidad del candidato de asumir las obligaciones de adhesión incluida la observancia de los fines de la Unión Política, Económica y Monetaria».

La capacidad de la Unión de absorber nuevos miembros, sin dejar de mantener el impulso de la integración europea, es también una consideración importante en el interés general tanto de la Unión como de los países candidatos .

El Consejo Europeo de Madrid de diciembre de 1995 aludió a la necesidad de «crear las condiciones para una integración gradual y armoniosa de [estos] Estados, gracias, especialmente, al desarrollo de la economía de mercado, a la adaptación de sus estructuras administrativas y a la creación de un entorno económico y monetario estable» .

Las condiciones del Proceso de Estabilización y Asociación fueron definidas por el Consejo el 31 de mayo de 1999 e incluían la cooperación con el Tribunal Penal Internacional para la Antigua Yugoslavia (TPIY) y la cooperación regional. Estas condiciones son un elemento esencial del Proceso de Estabilización y Asociación y se integran en el Acuerdo de Estabilización y Asociación firmado con Albania, que entró en vigor en abril de 2009.

El Consejo Europeo de diciembre de 2006 convino en que «la estrategia de ampliación basada en la consolidación, la condicionalidad y la comunicación, combinada con la capacidad de la UE de admitir a nuevos miembros, sienta la base de un consenso renovado sobre la ampliación».

En el presente Dictamen, la Comisión analiza la solicitud de Albania en función de la capacidad de este país para cumplir los criterios fijados por el Consejo Europeo de Copenhague de 1993 y las condiciones definidas en relación con el Proceso de Estabilización y Asociación. También se examina la trayectoria de Albania en relación con el cumplimiento de las obligaciones que le incumben en virtud del Acuerdo de Estabilización y Asociación, en particular las disposiciones relativas al comercio. En la preparación del presente Dictamen se ha seguido el mismo método que para dictámenes anteriores, con las adaptaciones oportunas para tener en cuenta el «consenso renovado sobre la ampliación» de 2006. La Comisión organizó una serie de misiones de expertos en Albania, que se centraron sobre todo en los campos cubiertos por los criterios políticos. Este método hizo posible una sólida evaluación de las capacidades administrativas de las instituciones albanesas y de cómo se vela por el cumplimiento de la legislación y contribuyó a definir de forma más adecuada los retos subsistentes y las prioridades para futuras actuaciones. La Comisión ha analizado la situación actual y las perspectivas a medio plazo. A los fines del presente Dictamen y sin que ello determine una futura fecha de adhesión, las perspectivas a medio plazo se refieren a un periodo de cinco años.

El informe que contiene el análisis detallado en el que se basa el dictamen se publica en un documento separado (Analytical Report for the Opinion on Albania's application for EU membership) [1]. En consonancia con el consenso renovado sobre la ampliación, el informe analítico contiene asimismo previsiones de impacto en sectores y políticas clave (libre circulación de trabajadores, agricultura y desarrollo rural, política regional y disposiciones financieras y presupuestarias). La Comisión facilita evaluaciones de impacto más detalladas en relación con estas políticas clave en fases posteriores del proceso de preadhesión. Además, el Tratado de Adhesión para Albania exigiría la adaptación técnica de las instituciones de la UE con arreglo al Tratado de la Unión Europea.

b) Relaciones entre la UE y Albania

Tras la instauración de una república parlamentaria en marzo de 1991, la Comunidad Europea estableció relaciones con Albania en junio de 1991.

En 1992, entró en vigor una Acuerdo de Comercio y Cooperación entre la UE y Albania. La cooperación económica se reforzó en 1999, cuando Albania empezó a beneficiarse de preferencias comerciales autónomas de la UE y sus exportaciones tuvieron acceso al mercado de la UE con franquicia de derechos.

En abril de 2009 entró en vigor un Acuerdo de Estabilización y Asociación entre la UE y Albania[2], que sustituyó al Acuerdo Interino sobre Comercio y Asuntos Comerciales, en vigor desde diciembre de 2006. En general, Albania ha cumplido satisfactoriamente las obligaciones que le incumben en virtud del Acuerdo de Estabilización y Asociación, incluidas sus disposiciones relativas al comercio. Siempre que se han planteado problemas, Albania ha mostrado una actitud abierta y constructiva y ha buscado los medios para subsanarlos.

Desde 2001 se vienen manteniendo reuniones de diálogo político a nivel ministerial entre la UE y Albania. El Comité Mixto creado en virtud del Acuerdo Interino se reunió en tres ocasiones entre 2006 y 2008. En mayo de 2009 y de 2010 se celebraron reuniones del Consejo de Estabilización y Asociación. La primera reunión del Comité de Estabilización y Asociación tuvo lugar en marzo de 2010. El Subcomité se reunió en 2009 y 2010.

La primera Asociación Europea con Albania fue adoptada por el Consejo en 2004[3]. En febrero de 2008, el Consejo adoptó una nueva Asociación Europea con ese país[4].

En el marco del diálogo sobre la liberalización del régimen de visados, Albania ha realizado importantes avances en los diferentes ámbitos recogidos en la hoja de ruta. Por consiguiente, la Comisión presentó el 27 de mayo de 2010 una propuesta relativa a la supresión de la obligación de visado para los ciudadanos albaneses, supeditada al cumplimiento de los criterios pendientes. Esta propuesta fue adoptada por el Parlamento Europeo el 7 de octubre y por el Consejo el 8 de noviembre de 2010. Desde 2006 está en vigor un Acuerdo sobre Readmisión entre la Unión Europea y Albania.

Albania se convirtió en miembro de pleno derecho de la Comunidad de la Energía de Europa Sudoriental a raíz de la firma del Tratado de la Comunidad de la Energía en octubre de 2005 y de su posterior entrada en vigor el 1 de julio de 2006. En junio de 2006 firmó el Acuerdo sobre una Zona Europea Común de Aviación.

Albania participa activamente en los mecanismos de vigilancia y presentación de informes en materia económica y fiscal que se aplican a los países candidatos potenciales desde 2006.

En la Estrategia Nacional de Desarrollo e Integración (2007-2013), el documento estratégico fundamental del Gobierno albanés, se esbozan sus objetivos nacionales a largo plazo en materia de desarrollo e integración en la UE.

La Unión Europea es el principal socio comercial de Albania y representó el 80 % del volumen total de comercio exterior en 2009.

Albania recibe ayuda financiera de la UE desde 1991. En conjunto, la UE asignó a ese país entre 1999 y 2010 más de 565,7 millones EUR. Desde 1999 hasta 2006, Albania se benefició de ayudas del Programa CARDS de la UE por valor de 259,6 millones EUR. Desde 2007, CARDS ha sido sustituido por el Instrumento de Ayuda Preadhesión (IAP), en cuyo marco Albania ha recibido, desde 2007 hasta 2010, ayudas por valor de 306,1 millones EUR. El IAP tiene por objeto respaldar el proceso de reforma en el contexto de la integración europea y hace hincapié en el desarrollo institucional, la introducción del acervo de la UE y la mejora de las condiciones socioeconómicas, así como en la protección del medio ambiente y el desarrollo sostenible. También se presta apoyo económico e institucional a la sociedad civil.

En mayo de 2005 se ratificó un Acuerdo Marco entre la Comunidad Europea y Albania sobre la participación en los Programas de la UE. Por el momento, Albania participa activamente en tres programas de la UE: el Séptimo Programa Marco de Investigación y Desarrollo Tecnológico (2007-2013), el Programa Específico para la Iniciativa Empresarial y la Innovación del Programa Marco para la Competitividad y la Innovación (2007-2013) y el Programa Europa con los Ciudadanos. Para sufragar parte de los costes que conlleva la participación en estos tres programas se utilizan fondos del IAP.

B. CRITERIOS DE ADHESIÓN

CRITERIOS POLÍTICOS

La presente evaluación se hace atendiendo a los criterios de Copenhague relativos a la estabilidad de las instituciones garantes de la democracia, el Estado de Derecho, los derechos humanos y el respeto de la protección de las minorías y las condiciones del Proceso de de Estabilización y Asociación.

Albania es una democracia parlamentaria basada en un marco constitucional y legislativo, que está en consonancia, en líneas generales, con los principios y normas europeos. El objetivo del ingreso en la UE concita un consenso general. Con todo, la eficacia y la estabilidad de las instituciones democráticas son insuficientes. Las instituciones y procedimientos parlamentarios no funcionan adecuadamente. Como consecuencia de ello, el Parlamento no ejerce una vigilancia y un control efectivos sobre el Gobierno y su escrutinio del desarrollo legislativo es insuficiente. El diálogo político se desarrolla en una atmósfera de confrontación y es poco constructivo, debido en parte a la situación de estancamiento que se vive desde las elecciones de junio de 2009. Estas circunstancias son un escollo para la labor parlamentaria e impiden adoptar de forma consensuada las reformas políticas necesarias. Es responsabilidad del Gobierno, junto con la oposición, encontrar soluciones, de forma transparente y en el pleno respecto de la Constitución, para que el país avance por la senda de la integración en la UE. Además, el cumplimiento de la legislación es deficiente. El marco jurídico de la administración pública y el sistema de servicio civil están en su mayor parte en consonancia con las normas y prácticas europeas. Sin embargo, la adecuada aplicación del marco jurídico suscita preocupación y el servicio público está muy politizado, adolece de falta de transparencia en los nombramientos y se caracteriza por una elevada rotación del personal.

Las elecciones legislativas de junio de 2009 fueron evaluadas por la OIDDH de la OSCE, que consideró que cumplían la mayoría de las normas internacionales y que suponían una mejora en relación con prácticas del pasado. Con todo, se constataron deficiencias y se formuló una serie de recomendaciones de cara a futuras elecciones, en particular abordar la politización de determinados procesos, como el recuento de votos. Estas recomendaciones aún no se han traducido en una reforma electoral satisfactoria, una tarea necesaria para elecciones venideras.

En los últimos años, Albania ha consolidado el Estado de Derecho , entre otras cosas emprendiendo reformas legislativas e institucionales del sistema judicial y en los ámbitos de la lucha contra la corrupción y la delincuencia organizada. Se ha reforzado la capacidad administrativa, en particular de las autoridades encargadas de garantizar el cumplimiento de la ley. Con todo, las reformas siguen siendo incompletas, se observan carencias importantes en relación con la independencia, la transparencia y la responsabilización del sistema judicial y se echa en falta una trayectoria sólida de lucha efectiva contra la corrupción y la delincuencia organizada.

El proceso de reforma del poder judicial sigue su curso. No obstante, está pendiente una estrategia de reforma judicial global y coordinada, así como la adopción de actos legislativos clave, por ejemplo sobre los tribunales administrativos y sobre la organización del Tribunal Supremo. El funcionamiento del sistema judicial en su conjunto, así como su eficiencia e independencia, siguen suscitando gran preocupación. Se observa una falta de transparencia en el nombramiento, la promoción, los traslados y la evaluación de los jueces y subsisten considerables puntos débiles en el sistema de inspección de la judicatura. Los casos de incumplimiento de resoluciones del Tribunal Constitucional por parte del Gobierno en los últimos años y la politización del voto del Presidente en la designación del Tribunal Supremo y del Tribunal Constitucional despiertan inquietud, ya que violan principios fundamentales, como la independencia del poder judicial y el respeto del Estado de Derecho. Los recursos humanos y financieros y las condiciones de las infraestructuras no son adecuadas y han de mejorar para garantizar el buen funcionamiento de los tribunales.

En los últimos años, Albania ha desplegado esfuerzos encaminados a implantar un marco jurídico e institucional de lucha contra la corrupción, que ya está a punto en su mayor parte. Pese a estos esfuerzos, la corrupción es generalizada en numerosos ámbitos y constituye un problema particularmente grave. Suscitan particular inquietud la corrupción en el sistema judicial y en relación con el sistema de restitución y compensación de los derechos de propiedad y los sobornos generalizados en el sector de la salud. La ausencia de transparencia en la financiación de los partidos políticos, lo que da lugar a influencias espurias en la política, es un problema de primer orden. Albania ha de completar el marco jurídico en el campo de la lucha contra la corrupción y abordar los obstáculos a una investigación efectiva, especialmente de jueces, ministros y diputados, relacionados con la inmunidad ilimitada de estos funcionarios públicos. Es preciso velar por la plena ejecución de la estrategia y el plan de acción anticorrupción y establecer una sólida trayectoria de investigaciones preventivas y de procesamientos, así como de imputaciones y condenas concluyentes en casos de corrupción.

En lo tocante a la lucha contra la delincuencia organizada, Albania ha establecido un marco legislativo e institucional que es, en su mayor parte, adecuado. Gracias a la reforma de las autoridades encargadas de hacer cumplir la ley, así como a una asignación adecuada de recursos y equipos, se ha podido atajar en parte este fenómeno. Con todo, hay que seguir probando en la práctica la puesta en práctica efectiva de la nueva legislación y la profesionalidad de las nuevas estructuras y sistemas. Es preciso asegurar una investigación preventiva y velar por que, cuando proceda, los casos que han sido bien investigados culminen en las correspondientes imputaciones. Las actividades de los grupos de la delincuencia organizada en Albania que tienen incidencia fuera del país siguen suscitando gran inquietud. Es necesario reforzar la cooperación a nivel internacional, en particular con los países vecinos.

El marco jurídico y político albanés que regula los derechos humanos y el respeto y la protección de las minorías está ya a punto y se ajusta en su mayor parte a las normas europeas e internacionales. El marco institucional es adecuado. Con todo, subsisten algunas lagunas en la legislación, así como en la aplicación de las estrategias y los planes de acción existentes. Hay que reforzar la conciencia y la sensibilidad de la administración, del poder judicial y de las autoridades responsables de hacer cumplir la ley en relación con las normas de derechos humanos.

En general, en Albania se respetan los derechos humanos. Sin embargo, algunos aspectos siguen siendo preocupantes. La restitución, legalización e indemnización de la propiedad se rige por una legislación dispersa y se caracterizan por la intervención de numerosas agencias con competencias que se solapan, con un nivel de complejidad que pone en peligro el efectivo ejercicio de los derechos humanos en este ámbito. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha dictado varias sentencias contra Albania por violación del principio de proceso justo en este campo. También suscita honda preocupación las condiciones de detención y el trato que se da a las personas detenidas en las comisarías, en régimen de detención preventiva y en las prisiones. La independencia de los medios de comunicación se ve mermada por la prevalencia de influencias políticas e intereses económicos. La violencia doméstica es un fenómeno persistente que afecta a numerosas familias y que no se aborda sistemáticamente. El marco jurídico e institucional ha mejorado significativamente, en particular con la creación de la Oficina del Comisario para la Protección contra la Discriminación. Sin embargo, la población romaní, las personas con discapacidad y los gay, lesbianas, bisexuales y transexuales siguen siendo objeto de discriminación. La igualdad de género no está plenamente garantizada en la práctica, sobre todo en el ámbito del empleo y del acceso a ayudas económicas. Existen algunas lagunas en la legislación que rige los derechos humanos, pues aún falta por adoptar una ley integral sobre los derechos de los niños. Además, el funcionamiento de las instituciones nacionales de derechos humanos se ve obstaculizado por los retrasos en el nombramiento del nuevo Defensor del Pueblo, pendiente desde principios de 2010.

Aunque Albania no cuenta con una legislación marco al respecto, el respeto y la protección de las minorías está en gran medida garantizado. En la práctica, se reconocen los derechos específicos de tres minorías «nacionales» y dos minorías «etnolingüísticas», como las define el país. Con todo, se observan incoherencias en la aplicación de estos derechos. La ausencia de datos fiables sobre las minorías impide el desarrollo de políticas apropiadas. Se espera poner remedio a esta situación gracias al próximo censo de población en 201, que está en consonancia con la normativa internacional. Es necesario aumentar el nivel de representación de las personas pertenecientes a minorías en la administración pública y en las políticas. El marco político en vigor para mejorar las condiciones de vida de los romaníes se aplica de forma insuficiente. La minoría romaní se enfrenta a condiciones de vida muy precarias y un acceso limitado al empleo, la educación y los servicios sociales.

En líneas generales, Albania satisface las condiciones del Proceso de Estabilización y Asociación . El país está firmemente comprometido en favor de la cooperación regional; desempeña un papel constructivo en la región y participa activamente en iniciativas regionales. Las relaciones bilaterales con los países vecinos son, en general, buenas. Albania ha suscrito el Estatuto de Roma. Sin embargo, el país ha ratificado un acuerdo bilateral de inmunidad con los Estados Unidos en relación con el Tribunal Penal Internacional que no cumple con las posiciones comunes y los principios rectores de la UE en la materia. Albania ha de alinearse con la posición de la UE.

CRITERIOS ECONÓMICOS

La presente evaluación se hace atendiendo a los criterios de Copenhague relativos a la existencia de una economía de mercado en funcionamiento , así como la capacidad para soportar la presión competitiva y las fuerzas del mercado dentro de la Unión.

Existe un amplio consenso en Albania sobre los fundamentos de la política económica, así como una trayectoria en la puesta en práctica de las reformas económicas. Albania ha logrado un grado de estabilidad macroeconómica suficiente para permitir a los operadores económicos tomar decisiones en un clima de previsibilidad. La combinación de políticas macroeconómicas en el pasado ha sido apropiada, generando tasas de crecimiento por encima del 5 % y la actividad, aunque más lenta, siguió siendo positiva en 2009 pese a la crisis. La inflación se ha mantenido baja. La libre interacción de las fuerzas del mercado se ha desarrollado gracias a la privatización. Los precios y el comercio se han liberalizado en su mayor parte. Se han registrado notables avances en la facilitación del acceso al mercado. El sistema bancario ha conocido una rápida expansión como resultado de la privatización y la entrada de agentes extranjeros. La ayuda estatal se ha reducido. La cuota de mercado y la integración de la inversión con la UE se han mantenido en niveles altos.

No obstante, la consolidación fiscal se ha revertido recientemente y el elevado nivel de deuda pública sigue siendo una fuente de vulnerabilidad macrofinanciera. Una estrecha base de exportaciones y una inversión pública débil han conducido a un desequilibrio de las cuentas significativo y persistente. La existencia generalizada de fórmulas de trabajo informal sigue distorsionando sustancialmente el mercado de trabajo y el desempleo sigue siendo elevado, situándose en un 13,8 % en 2009. El acceso a la financiación sigue siendo un reto para las pequeñas empresas. Las debilidades en materia de Estado de Derecho constituyen u escollo para el entorno empresarial y la transferencia de la propiedad y el reconocimiento de los derechos de propiedad siguen siendo un problema grave. El sistema educativo sigue sin poder dotar a la mano de obra de las capacidades que necesita un mercado laboral cambiante. Las infraestructuras requieren nuevas inversiones. Se debe prestar mayor atención a la fiabilidad del suministro energético y a la viabilidad económica del sector eléctrico. La economía informal sigue siendo un reto de primer orden.

CAPACIDAD PARA ASUMIR LAS OBLIGACIONES QUE CONLLEVA LA ADHESIÓN

La capacidad de Albania para asumir las obligaciones que conlleva la adhesión se han evaluado en función de los siguientes indicadores:

- las obligaciones fijadas en el Acuerdo de Estabilización y Asociación;

- los avances registrados en la adopción, aplicación y cumplimiento del acervo comunitario.

En líneas generales, Albania ha cumplido satisfactoriamente las obligaciones que le incumben en virtud del Acuerdo de Estabilización y Asociación, si bien es preciso que haga especial hincapié en el respeto de los plazos fijados para sus compromisos. Hasta hace poco, persistían también algunas lagunas en la aplicación de determinadas disposiciones comerciales (en particular la cláusula de mantenimiento del statu quo relacionada con la fiscalidad de las importaciones).

Albania ha adoptado una Estrategia Nacional de Desarrollo e Integración (2007-2013), un ambicioso plan global que prevé la aproximación de la legislación nacional al acervo de la UE . En los últimos años, el país ha desplegado considerables esfuerzos para adaptar su legislación al acervo de la UE, particularmente en algunos ámbitos relacionados con el mercado interior y el comercio, las aduanas y la fiscalidad. Sin embargo, topa con dificultades de cierta magnitud a la hora de aplicar y, sobre todo, de hacer cumplir de forma efectiva la legislación. Las capacidades administrativas y judiciales siguen siendo limitadas en general y el país necesitará esfuerzos sostenidos para reforzarlas para poder asumir las obligaciones que conlleva la adhesión a medio plazo.

Si continúa desplegando los mismos esfuerzos, Albania debería tener la capacidad, a medio plazo, para cumplir los requisitos del acervo en los siguientes ámbitos:

- Fiscalidad

- Política empresarial e industria

- Investigación y ciencia

- Educación y cultura

- Unión aduanera

- Relaciones exteriores

- Política exterior, de seguridad y de defensa

- Disposiciones financieras y presupuestarias

Albania tendrá que realizar mayores esfuerzos a fin de adaptar su legislación al acervo, y aplicarla y hacerla cumplir de forma eficaz a medio plazo en los siguientes ámbitos:

- Libre circulación de trabajadores

- Derecho de establecimiento y libre prestación de servicios

- Libre circulación de capitales

- Contratación pública

- Derecho de sociedades

- Política de competencia

- Servicio financieros

- Energía

- Política económica y monetaria

- Estadística

- Redes transeuropeas

- Protección de la salud y de los consumidores

En estos ámbitos se necesitarán nuevas adaptaciones del marco jurídico e institucional y, en particular, habrá que reforzar las capacidades administrativa y de ejecución.

Albania tendrá que esforzarse considerablemente y de forma sostenida con el fin de adaptar su legislación al acervo y aplicarla y hacerla cumplir de forma eficaz a medio plazo en los siguientes ámbitos:

- Libre circulación de mercancías

- Derecho de propiedad intelectual

- Sociedad de la información y medios de comunicación

- Agricultura y desarrollo rural

- Política fitosanitaria, veterinaria y de seguridad alimentaria

- Pesca

- Política de transporte

- Política social y empleo

- Política regional y coordinación de los instrumentos estructurales

- Poder judicial y derechos fundamentales

- Justicia, libertad y seguridad

- Control financiero

En estos ámbitos son necesarias considerables adaptaciones del marco jurídico e institucional y, en particular, habrá que reforzar las capacidades administrativa y de ejecución.

Por lo que respecta al medio ambiente, habrá que realizar esfuerzos muy considerables para adaptarse al acervo de la UE y hacerlo cumplir efectivamente. Cabría citar inversiones sustanciales y un refuerzo de la capacidad administrativa con vistas al cumplimiento de la legislación, a fin de lograr el efectivo cumplimiento a medio plazo de las cuestiones más importantes, en particular el cambio climático. El pleno cumplimiento del acervo sólo podrá lograrse a largo plazo y requerirá mayores niveles de inversión.

C. CONCLUSIÓN Y RECOMENDACIÓN

Albania ha hecho progresos de cara al cumplimiento de los criterios relacionados con la estabilidad de las instituciones garantes de la democracia, el Estado de Derecho, los derechos humanos y el respeto y la protección de las minorías, fijados por el Consejo Europeo de Copenhague de 1993 y de las condiciones definidas en relación con el Proceso de Estabilización y Asociación. Con todo, se requieren considerables nuevos esfuerzos.

Por lo que hace a los criterios económicos, Albania ha alcanzado un cierto grado de estabilidad macroeconómica. Sin embargo, para convertirse en una economía de mercado en funcionamiento, como dispuso el Consejo Europeo de Copenhague de 1993, el país ha de consolidar la gobernanza, mejorar el funcionamiento del mercado de trabajo, asegurar el reconocimiento de los derechos de propiedad y reforzar el Estado de Derecho. Para poder hacer frente a medio plazo a la presión competitiva de las fuerzas del mercado dentro de la Unión, Albania ha de reforzar su infraestructura física y su capital humano y seguir emprendiendo reformas estructurales.

En líneas generales, la trayectoria de Albania en relación con el cumplimiento de las obligaciones que le incumben en virtud del Acuerdo de Estabilización y Asociación es positiva.

Albania estaría en condiciones de asumir las obligaciones inherentes a la adhesión a medio plazo en la mayoría de los ámbitos del acervo, siempre que prosiga el proceso de aproximación al acervo y se hagan esfuerzos considerables y sostenidos para asegurar la aplicación y el cumplimiento de la legislación. Merecen particular atención los siguientes ámbitos: libre circulación de mercancías; Derecho de propiedad intelectual; sociedad de la información y medios de comunicación; agricultura y desarrollo rural; política fitosanitaria, veterinaria y de seguridad alimentaria; pesca; política de transporte; política social y empleo; política regional y coordinación de los instrumentos estructurales; poder judicial y derechos fundamentales; justicia, libertad y seguridad; y control financiero. El pleno cumplimiento del acervo en el ámbito del medio ambiente solo se conseguirá a largo plazo y necesitaría grandes inversiones; es preciso agilizar los esfuerzos en este campo.

La adhesión de Albania tendría un impacto global limitado en las políticas de la Unión Europea y no afectaría a la capacidad de la Unión para mantener y profundizar su propio desarrollo.

La Comisión considera que las negociaciones de adhesión a la Unión Europea deberían abrirse una vez que Albania haya alcanzado el grado necesario de cumplimiento de los criterios de adhesión y, en particular, de los criterios políticos de Copenhague que requieren la estabilidad de las instituciones garantes, en particular, del Estado de Derecho. A tal efecto, Albania ha de cumplir, entre otras, las siguientes prioridades clave:

- Asegurar el buen funcionamiento del Parlamento sobre la base de un diálogo político constructivo y continuo entre todos los partidos políticos.

- Adoptar las leyes pendientes que requieren una mayoría reforzada en el Parlamento.

- Nombrar al Defensor del Pueblo y asegurar un proceso de audiencia y votación en el Parlamento para el nombramiento de los miembros del Tribunal Constitucional y del Tribunal Supremo que reúna todas las garantías.

- Modificar el marco legislativo para las elecciones en consonancia con las recomendaciones de la OIDDH de la OSCE.

- Velar por que las elecciones se lleven a cabo en consonancia con las normas europeas e internacionales.

- Completar pasos esenciales en la reforma de la administración pública, en particular la modificación de la Ley de la función pública y la consolidación del Departamento de Administración Pública, con miras a potenciar la profesionalidad y la despolitización de la administración pública y a fortalecer un enfoque transparente y basado en los méritos en materia de nombramientos y promociones.

- Reforzar el Estado de Derecho mediante la adopción y la puesta en práctica de una estrategia de reforma del poder judicial que asegure la independencia, eficiencia y responsabilización de las instituciones judiciales.

- Aplicar eficazmente la estrategia y el plan de acción de lucha contra la corrupción del Gobierno y eliminar los obstáculos a las investigaciones, en particular de jueces, ministros y diputados; establecer una sólida trayectoria de investigaciones preventivas, imputaciones y condenas en casos de corrupción a todos los niveles.

- Reforzar la lucha contra la delincuencia organizada sobre la base de la evaluación de amenazas e investigaciones preventivas, una mayor cooperación con los socios regionales y de la UE y una mejor coordinación de los organismos encargados de velar por el cumplimiento de la ley. Desarrollar una sólida trayectoria en este campo.

- Preparar, adoptar y poner en práctica una estrategia y un plan de acción nacionales en materia de derechos de propiedad, previa una amplia consulta con los interesados y tomando en consideración la jurisprudencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos; estas medidas deberían abarcar los procesos de restitución, legalización e indemnización.

- Tomar medidas concretas encaminadas a reforzar la protección de los derechos humanos, en particular de las mujeres, los niños y la población romaní y aplicar eficazmente las políticas de lucha contra la discriminación.

- Tomar nuevas medidas para mejorar el trato de los detenidos en las comisarías, en régimen de detención preventiva y en las prisiones. Reforzar el seguimiento judicial de los casos de maltrato y mejorar la aplicación de las recomendaciones del Defensor del Pueblo en este campo.

Se insta a Albania a que persevere en su compromiso constructivo en materia de cooperación regional y a favor del fortalecimiento de las relaciones bilaterales con los países vecinos. Debe proseguir la correcta aplicación del Acuerdo de Estabilización y Asociación; en este contexto, se ha de prestar la debida atención al respeto de los plazos para el cumplimiento de sus compromisos. Además, se anima encarecidamente a Albania a que siga mejorando su capacidad administrativa en general. Se ha de dar mayor importancia a la cooperación con la sociedad civil. Albania ha de asignar los recursos necesarios para garantizar el buen funcionamiento de sus instituciones de derechos humanos y redoblar esfuerzos en materia de protección de las minorías. Es necesario reforzar la libertad de prensa y la independencia de los medios y atajar la prevalencia de las influencias políticas.

La Comisión supervisará los progresos de las reformas necesarias en el marco institucional del Acuerdo de Estabilización y Asociación y seguirá respaldando los esfuerzos realizados mediante el instrumento financiero IAP. La Comisión presentará un informe sobre los avances hechos por Albania en el paquete sobre la ampliación para 2011. Dicho informe se centrará, en particular, en el cumplimiento de las prioridades clave que es preciso abordar de cara a la apertura de las negociaciones de adhesión.

[1] SEC (2010) 1335 de 9.11.2010.

[2] DO L 107 de 28.4.2009, p.166.

[3] DO L 35 de 7.2.2006, p. 1.

[4] DO L 80 de 19.3.2008 p. 1.

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