Source: EURLEX
Language: es
Format: md

**COMISIÓN** **DE LAS COMUNIDADES EUROPEAS**

**Bruselas,** **11.03.1998**
**COM(1998)** **125** **final**

**COMUNICACIÓN DE** **LA** **COMISIÓN**

**AL CONSEJO. AL PARLAMENTO EUROPEO**
**Y AL COMITE** **ECONÓMICO** **Y** **SOCIAL**

### **EL NUEVO MERCADO TRANSATLÁNTICO**

**INDICE**

**A.** **FUNDAMENTO**

**1.** **INTRODUCCIÓN** **„** **3**

**2.** **DIMENSION** **POLÍTICA** **6**

**3.** **BENEFICIOS ECONÓMICOS** **7**

**B.** **CONSIDERACIONES DE POLÍTICA COMERCIAL**

**4.** **RELACIÓN CON EL SISTEMA MULTILATERAL** **8**

**5.** **COMPATIBILIDAD CON LA OMC** **9**

**6.** **RELACIONES CON TERCEROS PAÍSES** **10**

**C.** **MEDIO AMBIENTE**

**7.** **CONSIDERACIONES MEDIOAMBIENTALES** **12**

**D.** **COMPONENTES DEL ANMT.**

**8.** **LIBERAR AL COMERCIO DE MERCANCÍAS DE OBSTÁCULOS**
**TÉCNICOS** **13**

**9.** **SUPRESIÓN DE ARANCELES** **15**

**10.** **SERVICIOS** **16**

**11.** **CONTRATACIÓN PÚBLICA** **20**

**12.** **PROPIEDAD INTELECTUAL** **21**

**13.** **INVERSIONES** **23**

**14.** **OTROS COMPONENTES POSIBLES** **24**

**E.** **OTROS ASPECTOS DE LA INICIATIVA**

**15.** **IMPLICACIONES PARA LAS POLÍTICAS COMUNES DE LA UE** **27**

**16.** **ASPECTOS INSTITUCIONALES** **28**

**F.** **CONCLUSIÓN** **30**

**Anexo: DATOS ECONÓMICOS FUNDAMENTALES** **31**

**COMUNICACIÓN** **DE LA** **COMISIÓN** **AL CONSEJO, AL PARLAMENTO**
**EUROPEO Y AL COMITÉ ECONÓMICO Y SOCIAL**

**EL NUEVO MERCADO** **TRANSATLÁNTICO**

A. **FUNDAMENTO**

_**1.**_ _**INTRODUCCIÓN**_

La relación económica entre la UE y EE.UU. es de vital importancia para ambos.

En 1996, el comercio bilateral de bienes y servicios ascendió a más de 355.000 millones
de ecus. A la UE y a EE.UU. les corresponde, respectivamente, cerca del 19% del
comercio total de mercancías de la otra Parte. Se calcula que los productos de alta
tecnología representan el 20% del comercio bilateral. En 1995, el comercio de servicios
UE-EE.UU. representó más del 38% del comercio bilateral total. La UE es, con
diferencia, el primer inversor en Estados Unidos, representando sus inversiones en 1996 el
59% de la inversión directa extranjera (IDE) total. Al mismo tiempo, el 44% de la IDE
estadounidense tiene a la UE como destinataria. En el Anexo se ofrecen más detalles.

Mediante progresivas rondas de negociaciones multilaterales, y a través del diálogo
bilateral a raíz de la adopción de la Nueva Agenda Transatlántica (NAT) en 1995, hemos
progresado en la reducción de los obstáculos subsistentes al comercio y la inversión. Pero,
como ponen de manifiesto los informes anuales de la Comisión sobre los obstáculos
estadounidenses al comercio y la inversión, perduran obstáculos importantes.

La razón fundamental es que el marco reglamentario del comercio y la inversión en bienes
y servicios entre la UE y EE.UU. no ha evolucionado al compás del mercado. Aunque se
han reducido sustancialmente los aranceles de los productos industriales, siguen existiendo
"picos" arancelarios en algunos sectores sensibles, singularmente numerosos en EE.UU.
Pero el problema principal son los obstáculos no arancelarios, cuya trascendencia va en
aumento por la importancia cada vez mayor del comercio UE-EE.UU. de bienes
manufacturados sofisticados y servicios, así como por el crecimiento de la inversión
directa extranjera. Estos sectores de actividad son objeto de una serie de normas y
reglamentaciones nacionales que expresan, entre otras cosas, una preocupación por la
protección de la salud pública y la seguridad o el medio ambiente.

Las comunidades empresariales de la UE y EE.UU. han coincidido a menudo en que estos
aspectos reglamentarios son su principal preocupación. Como las normas suelen diverger
considerablemente, pueden constituir obstáculos encubiertos. Elevan los costes para las
empresas y los consumidores europeos y americanos, originan retrasos en el
aprovechamiento de las nuevas oportunidades económicas y tecnológicas y pueden
dificultar la creación de empleos competitivos. Impiden, por consiguiente, el progreso
económico. Son, en definitiva, uno de los mayores problemas para la inversión y el
comercio transatlánticos.

Además, últimamente ha aumentado el número de litigios comerciales espinosos entre la
UE y EE.UU. Muchos de los recientes litigios son distintos de los litigios comerciales

tradicionales, por cuanto nacen de los problemas antes descritos. Aunque hemos hecho
grandes esfuerzos, no hemos sido hasta la fecha capaces de establecer un mecanismo
eficaz para evitarlos. Como consecuencia, exigen una gran inversión de tiempo y esfuerzo,
perjudican los intereses económicos europeos y estadounidenses y tienen un impacto
político negativo desproporcionadamente grande.

Debemos preguntarnos si podemos hacer más, y de manera más eficaz, para facilitar el
comercio de bienes y servicios entre la UE y EE.UU. y, a la vez, evitar o resolver estos
problemas, garantizando el mantenimiento y la posibilidad de acrecentar autónomamente
nuestro elevado nivel de protección de la salud pública y del medio ambiente. Con la NAT
hemos hecho algunos progresos, mediante un modesto planteamiento "gradual", hacia la
solución de problemas específicos y el fomento de la liberalización en sectores
determinados. Pero la prolongada negociación que desembocó en el Acuerdo de
Reconocimiento Mutuo de 1997 puso de manifiesto que esta fórmula es lenta y sólo
puede proporcionar resultados limitados.

Por ello la Comisión ha considerado detenidamente si ha llegado el momento de adoptar
un planteamiento nuevo, más global y ambicioso, para hacer realidad el Nuevo Mercado
Transatlántico (NMT), que ha sido desde el principio uno de los objetivos primordiales de
la NAT.

Cualquier propuesta en este sentido debe cumplir los requisitos siguientes:

i) debe referirse a ios obstáculos reales al comercio y las inversiones entre la UE y
EE.UU.;

ii) debe proporcionar a la UE y EE.UU. unos beneficios económicos proporcionales
al esfuerzo desplegado;

iii) no debe perjudicar, sino promover nuestros objetivos en las futuras negociaciones
multilaterales en la OMC, a las que nos hemos comprometido;

iv) no debe llevar a la creación de nuevos obstáculo al comercio para terceros países
ni reducir su acceso a los mercados de la UE y EE.UU. Tampoco debe debilitar su
respaldo a la liberalización multilateral;

v) debe ser ambiciosa y despertar interés político, pero ser también técnicamente
factible;

vi) debe ser compatible con las normas multilaterales acordadas en la OMC y otros
foros internacionales (p.ej., OCDE, OMPI, etc.) y no ponerlas en peligro;

vii) debe servir para mejorar la relación política general entre la UE y EE.UU.;

viii) debe ser beneficiosa para los consumidores y debe preservar nuestro elevado nivel
de protección de la salud, de la seguridad, de los consumidores o del medio
ambiente;

ix) no debe impedir el ulterior desarrollo del acervo comunitario.

Cualquier propuesta en este ámbito ha de servir para estimular aún más la liberalización
multilateral mediante una liberalización más profunda y una normativa más rigurosa de

carácter bilateral, que podrían extenderse más tarde a otros socios. La liberalización
bilateral debería centrarse también en aquellos obstáculos al comercio entre la UE y
EE.UU. para los que la vía multilateral no puede ofrecer soluciones rápidas y eficaces.

Considerados todos estos factores, la Comisión propone que se emprenda la negociación
de un Acuerdo sobre el nuevo mercado transatlántico (ANMT) para alcanzar los objetivos
siguientes:

i) la supresión generalizada de los obstáculos técnicos al comercio de mercancías
mediante un amplio proceso de reconocimiento mutuo y/o armonización,
promoviendo tanto los intereses de los consumidores como los empresariales;

ii) el compromiso político de suprimir para el 2010, mediante negociaciones
multilaterales, todos los aranceles industriales sobre la base del trato de NMF,
siempre que una masa crítica de los restantes socios comerciales haga lo propio;

iii) una zona de libre comercio de servicios, atendiendo a los criterios y requisitos
establecidos por el Consejo;

iv) la liberalización, más allá de los acuerdos multilaterales o plurilaterales, de los
sectores de la contratación pública, la propiedad intelectual y las inversiones.

Los elementos concretos de esta propuesta se examinan con detalle en la sección D.

Debemos procurar asimismo el refuerzo de la cooperación bilateral en sectores como la
facilitación del comercio, la simplificación de los procedimientos aduaneros, las
asociaciones de PYMEs, el desarrollo sostenible y el medio ambiente (teniendo en cuenta
las iniciativas bilaterales y multilaterales en curso). En algunos de estos sectores (p.ej.,
aduanas, competencia y ciencia y tecnología) los acuerdos vigentes ofrecen ya un marco
para esa cooperación. Se construiráel ANMT en el marco más amplio de la Nueva
Agenda Transatlántica. Se proseguirá el Plan de Acción de la NAT.

Debe fijarse claramente una serie de condiciones metodológicas generales. Antes de iniciar
las negociaciones, debe existir un entendimiento inequívoco con EE.UU. sobre los
sectores abarcados y los excluidos. En las negociaciones, la UE prestaría la consideración
debida a los factores que afectan a la competencia, incluidas las ayudas estatales. Debe
quedar claro desde el principio que el Acuerdo ha de ser vinculante para los Estados
federados. Tampoco debe debilitar los acuerdos vigentes de la UE con otros terceros
países.

La iniciativa debe adoptar la forma de un único acuerdo global. Este acuerdo puede
parecer más difícil de negociar y ratificar que la actual fórmula gradual.Sin embargo,
tendría la considerable ventaja de ofrecer mayor certidumbre sobre el cumplimento de los
compromisos adquiridos, en su caso mediante modificaciones de las legislaciones
nacionales. Además, y acaso sea lo más importante, la dinámica engendrada por unas
negociaciones pluritemáticas y plurisectoriales debería permitir tratar algunos obstáculos
arraigados y duraderos que hoy en día no parece posible abordar aisladamente.

No se propone crear un mercado interior con los Estados Unidos, pero la iniciativa
permitiría a la UE aprovechar la experiencia única adquirida en la realización del Mercado
Interior y adaptar algunos de sus principios rectores al diferente contexto de la relación
UE-EE.UU.

_**2.**_ _**DIMENSION**_ _**POLÍTICA**_

La presente propuesta es algo más que una iniciativa de política comercial. Es también una
importante iniciativa de la política general de la UE en relación con EE.UU. y debe
considerarse en esta perspectiva. Desde el final de la Guerra Fría hemos adoptado una
serie de medidas para reestructurar y reorientar la relación de la UE con EE.UU., que
sigue siendo nuestra relación exterior más importante y compleja, y para reforzar el apoyo
estadounidense a la estabilidad europea. Otro objetivo fundamental es el de frenar la
tendencia americana hacia el unilateralismo, que se ha traducido en la adopción de
legislación extraterritorial inaceptable, como las leyes Helms-Burton y d'Amato. Debemos
continuar oponiéndonos firmemente a medidas de este tipo. Sigue siendo necesario un
arreglo global de nuestras diferencias en torno a las leyes Helms-Burton y D'Amato,
basado en el Acuerdo de abril de 1997.

La Nueva Agenda Transatlántica de 1995 instauró un hábito y un modelo de cooperación
y acción común entre nuestras administraciones, a todos los niveles y en numerosos
ámbitos. En este sentido, su valor ha sido inestimable y nos ha permitido lograr una serie
de resultados tangibles, incluyendo el Acuerdo de Reconocimiento Mutuo de 1997 y otros
acuerdos. Pero la NAT, en su forma actual, no ha servido para atraer la máxima atención
política a ambos lados del Atlántico y no es lo bastante dinámica para producir resultados
políticos y económicos importantes, aunque ha dado resultados útiles. Ha llegado el
momento de considerar si hace falta un planteamiento más ambicioso y global.

La propuesta de crear un Nuevo Mercado Transatlántico, que reduzca los obstáculos al
comercio y la inversión, formaba parte integrante de la NAT, pero no se ha desarrollado
aún de manera coherente. Esta iniciativa asume ese desafio, basándose en la evolución
constante de la relación entre la UE y EE.UU. y en el espectacular crecimiento de nuestras
relaciones económicas, en particular en materia de servicios e inversiones. Está concebida
para servir como un instrumento económico con el fin de proporcionar un impulso mayor
a la relación política general, para producir importantes beneficios económicos y para
aportar un nuevo mecanismo e incentivos más poderosos para evitar y resolver los litigios

entre nosotros.

Es un buen momento para esta iniciativa. La Unión Europea desempeña un papel principal
en la política comercial internacional. Se prevé un fuerte crecimiento de nuestra economía.
Estamos en el umbral de la Moneda Única y contamos con la experiencia del Mercado
Interior. El contexto internacional es también favorable: Europa es en la actualidad un
socio sólido y estable para los Estados Unidos.

Al mismo, tiempo, esta iniciativa proporciona beneficios que trascienden la relación
política y económica bilateral con los Estados Unidos. Por las razones antes expuestas
(sección 4), promoverá la consecución de nuestros objetivos en las futuras negociaciones
comerciales multilaterales.

Brinda también a la UE la oportunidad de buscar activamente la consecución de nuestros
claramente definidos objetivos políticos de promover los intereses de los ciudadanos
europeos y fomentar los importantes valores de la sociedad europea. Debe plantearse de
modo que se salvaguarden y se acrecienten aún más nuestros elevados niveles de
protección de los consumidores, de la salud y de la seguridad. No debe afectar a las
decisiones internas de la UE en materia de prestación de servicios de interés económico

general, de conformidad con las directivas pertinentes y el Tratado de Amsterdam. El
crecimiento macroeconómico previsto (véase sección 3) abriría perspectivas para una
considerable creación de empleo en la UE. Así, el ANMT nos permitirá dar respuesta a
algunas de las incertidumbres derivadas de la liberalización económica mundial. También
sentaría las bases de un diálogo y de una cooperación mayores y más eficaces entre la UE
y EE.UU. en materias como el desarrollo sostenible y la protección del medio ambiente,
incluso a nivel multilateral.

_**3.**_ _**BENEFICIOS ECONÓMICOS**_

Los estudios macroeconómicos, y entre ellos los realizados por encargo de la Comisión,
indican que la supresión de los obstáculos arancelarios y no arancelarios existentes al
comercio transatlántico de bienes industriales y servicios tendría efectos
macroeconómicos positivos para ambos socios. En el caso de la UE, podría añadir cerca
de 125.000 millones de ecus (más del 1%) a la renta nacional anual, cantidad
prácticamente equivalente a los efectos de la Ronda Uruguay, a lo que habría que sumar
otros 25.000 millones de ecus anuales si prosperara la iniciativa de una supresión
multilateral generalizada de aranceles industriales. A nivel microeconómico, supondría
mayores economías de escala, costes reducidos para fabricantes y consumidores y menor
incertidumbre para las empresas de la UE y de EE.UU.

La supresión bilateral, sobre una base preferencial, de todos los aranceles industriales
entre la UE y EE.UU. no forma parte de la presente propuesta. El nivel medio de los
aranceles vigentes en ambas economías es ya bajo, aunque aún pueden hacerse grandes
progresos en sectores donde persisten "picos" arancelarios o aranceles considerables.
Estos progresos serían positivos, pero todavía ' pueden obtenerse beneficios mucho
mayores de la supresión de los obstáculos arancelarios industriales sobre la base del trato
de NMF, implicando a una amplia gama de países según el modelo del Acuerdo sobre
tecnología de la información (ATI). Esta solución tendría la ventaja añadida de ser una vía
para resolver las recientes dificultades encontradas por las empresas europeas en los
mercados de los principales países de renta media.

Beneficios aún mayores pueden derivarse de la supresión de los obstáculos no arancelarios
como consecuencia de numerosos factores, incluyendo el incremento de la eficiencia,
mayores economías de escala (por ejemplo, cuando, mediante el reconocimiento mutuo o
la armonización de requisitos técnicos, se puedan unificar líneas de producción),
procedimientos más transparentes, menores costes para el cumplimiento de normas
diferentes, mejor protección de la propiedad intelectual y menor litigiosidad en esta
materia, mayor comercio, oportunidades de inversión y contratación (estas últimas
estimadas en 35.000-40.000 millones de USD). En algunos sectores, es probable que los
beneficios para las pequeñas y medianas empresas (PYME) superen a los esperados para
las grandes empresas y tengan una importante incidencia en el empleo. En general, la
realización de un Mercado Transatlántico más libre mejorará las condiciones y
posibilidades de comercio a ambos lados del Atlántico y tendrá un impacto económico
beneficioso para la industria, los consumidores y las economías de la UE y de EE.UU. en
su conjunto. Los aspectos económicos de la propuesta serán objeto de análisis adicional
en conformidad con los requisitos establecidos por el Consejo. La Comisión procederá
ahora a realizar estudios de impacto más detallados como una nueva aportación a los
**debates** del Consejo sobre estas propuestas y a una reelaboración de estas.

**B.** **CONSIDERACIONES DE** **POLÍTICA** **COMERCIAL**

_**4.**_ _**RELACIÓN**_ _**CON**_ _**EL SISTEMA MULTILATERAL**_

El fomento de la liberalización mediante negociaciones multilaterales globales en el marco
de la OMC sigue siendo el objetivo principal de la política comercial de la UE. El ANMT
propuesto está meticulosamente concebido para promover la consecución de este
objetivo, al mismo tiempo que proporcionará en sí mismo importantes beneficios
económicos y políticos a ambos socios. El principio rector es que cada Parte del ANMT
debe alentar y facilitar una mayor liberalización internacional.

La iniciativa arancelaria propuesta es explícita y exclusivamente multilateral: la UE y
EE.UU. asumirán el compromiso común de que, en futuras negociaciones multilaterales,
suprimirán todos los aranceles industriales para el 2010 si una masa crítica de socios
comerciales (entendida en términos de volumen de comercio y/o número de países) hace
lo propio. Se descarta de este modo un acuerdo preferencial bilateral.

En materia de obstáculos técnicos al comercio, las normas multilaterales admiten la
posibilidad de un reconocimiento bilateral de la equivalencia de los sistemas de
certificación de las Partes. Es éste un sector del comercio en el que la plena confianza
mutua en la capacidad de un socio para garantizar totalmente elevados niveles de
seguridad de los productos reviste una importancia capital, a fin de que la protección
común no se vea afectada por las normas comerciales. Por esta razón, las perspectivas de
progresos multilaterales en un futuro previsible son limitadas. No obstante, cabe hacer
progresos más rápidos entre dos economías importantes, con un nivel semejante de
desarrollo económico y tecnológico y objetivos parecidos de política de orden público.
Lejos de convertirse en obstáculos para los socios, las normas comunes brindarán un
acceso más fácil a los mercados a las dos entidades comerciales más grandes del mundo.

En el ámbito de los servicios, la pretensión del ANMT es promover un acuerdo bilateral
provechoso y compatible con la OMC, pero también permitir a la UE preparar el terreno
para unas fructíferas negociaciones multilaterales en materia de servicios, cuyo inicio está
previsto para el año 2000.

En el sector de servicios, el ANMT puede afianzar el planteamiento multilateral de
distintos maneras:

- El "efecto demostración", consistente en que los principales socios comerciales
son capaces de integrar sistemas normativos distintos, y que por ello ofrecen
posibilidades políticas y técnicas de una integración más amplia.

- El "efecto incitación", consistente en que el disfrute por la UE y EE.UU. de una
zona preferente liberalizada de comercio de servicios despertará en los demás
socios comerciales un vivo interés por participar en el proceso (sirviendo de
plataforma hacia una mayor liberalización de los diversos obstáculos normativos
entre los socios comerciales). Nuestro objetivo último es que la liberalización
lograda en el ANMT se extienda al plano multilateral.

- La creación de modelos del procedimiento legislativo futuro de la OMC, pasando,
por ejemplo, de las listas híbridas a las listas negativas, es decir, que todos los

sectores se liberalizarán a menos que sean objeto de una excepción específica en
una lista.

- La exploración de fórmulas para tratar bilateralmente, y posteriormente abrir con
carácter multilateral, las áreas excluidas, parcial o totalmente, del actual GATS.

Estos efectos prevalecen sobre cualquier posible preocupación por el debilitamiento del
apoyo a una ulterior liberalización del GATS como consecuencia de una iniciativa
bilateral. Por el contrario, el ANMT debe permitirnos llegar más lejos y más deprisa que
su ausencia a la consecución de los objetivos de la UE en estas negociaciones.

Más en general, y concretamente en materia de contratación pública, propiedad intelectual
e inversiones, la fórmula del ANMT debe pretender la plena compatibilidad con las
normas multilaterales y, al mismo tiempo, _procurar el establecimiento de normas_
_"mejores"_ y/o _una liberalización_ _"másprofunda"_ en relación con el marco vigente en la
OMC y en nuevos ámbitos aún no totalmente cubiertos por ésta, con el objeto de que
sirva de modelo del procedimiento legislativo futuro de la OMC. Esta posición política
subrayaría la función directiva de los socios transatlánticos en la consolidación y el
desarrollo del sistema comercial multilateral. Hay que determinar en cada sector la "mejor
práctica" a efectos de la liberalización para obtener no sólo los mayores beneficios
económicos bilaterales, sino también un "efecto demostración" ante los restantes socios

comerciales.

_**5.**_ _**COMPATIBILIDAD**_ _CON_ _**LA**_ _OMC_

El ANMT descrito en la presente Comunicación sería plenamente compatible con la
OMC. En materia _arancelaria,_ la iniciativa es plenamente compatible porque está prevista
sobre la base del trato de NMF. El principio de NMF es también de aplicación general en
el ámbito de los _requisitos técnicos._ Los miembros de la OMC no están facultados para
mantener especificaciones técnicas diferentes para productos originarios de países
diferentes, ni para exigir procedimientos diferentes de evaluación de la conformidad. Este
último requisito implica que, cuando un país no regula en absoluto la seguridad de un
producto o se muestra satisfecho con la declaración de conformidad del proveedor, tiene
que extender este trato a la totalidad de los países miembros de la OMC. Existen, con
todo, dos ámbitos de cooperación bilateral (no basados en el trato de NMF) y el ANMT
hará pleno uso de ellos.

En primer lugar, el _reconocimiento mutuo._ Cuando los miembros de la OMC solicitan una
verificación independiente de un producto o encargan a un organismo público la
verificación del cumplimento de las normas, pueden reconocer bilateralmente la
competencia de sus organismos de certificación respectivos. El Acuerdo OTC de la OMC
reconoce explícitamente este derecho, si bien exige una "consideración positiva" para
reconocer a otros miembros que puedan demostrar una competencia equivalente. En
segundo lugar, la _armonización._ Todos los miembros tienen libertad para fijar las
especificaciones que deben cumplir los productos, ateniéndose a ciertas normas generales.
Nada impide que dos países armonicen esas especificaciones, siempre que éstas se
apliquen a los restantes miembros de manera no discriminatoria.

En el sector de los _servicios,_ el ANMT cumplirá los requisitos del GATS, semejantes a los
establecidos por el artículo XXIV del GATT. El artículo V (Integración económica) del
GATS establece varias condiciones de obligado cumplimiento, en particular: una
cobertura sectorial sustancial (expresada en términos de número de sectores, volumen de

**9**

comercio afectado y los modos de prestación), que no aumenten en general los obstáculos
al comercio de servicios originarios de otros miembros del GATS en el sector
correspondiente y que se elimine, en lo esencial, toda discriminación (mediante la
supresión de todas las medidas discriminatorias existentes y/o la prohibición de nuevas
medidas discriminatorias o que aumenten la discriminación). La condición de "cobertura
sustancial" exige que, en principio, todos los sectores de servicios estén debidamente
cubiertos (aunque exista cierto margen de interpretación acerca de si ello incluye a los
sectores actualmente no cubiertos por el GATS, como el transporte aéreo y marítimo, o
aquellos otros donde se han elaborado las oportunas listas de exenciones del trato de
NMF). La condición de "cobertura sustancial" requiere también la inclusión de
disposiciones en materia de inversión (modo de prestación a través de presencia
comercial) y también en materia de prestación de servicios que exigen el movimiento
temporal de determinadas categorías de personas físicas ( incluyendo el personal clave).

En cuanto al _reconocimiento mutuo en el sector de los servicios,_ el artículo VII del GATS
prevé específicamente la celebración de acuerdos de reconocimiento mutuo en materia de
educación, titulaciones o aptitud para la prestación de servicios. Además, el Anexo sobre
servicios financieros autoriza el reconocimiento mutuo de medidas cautelares, facilitando
así el establecimiento y la prestación de servicios financieros. Podría examinarse el alcance
la posibilidad de eliminar obstáculos técnicos y legislativos al comercio en varios sectores
de servicios, como la normativa reguladora de las sucursales bancarias, la legislación
sóbrelos títulos-valores y la expedición de licencias para la prestación de servicios
profesionales. En todo caso, deberían observarse los requisitos del artículo VII (y una
exigencia semejante formulada en el Anexo sobre servicios financieros) consistentes en
brindar la posibilidad de que se celebren acuerdos semejantes con otros países.

En lo que respecta a la _contratación pública,_ la normativa de la OMC está constituida
por el Acuerdo plurilateral sobre contratación pública (ACP). La cuestión del trato de
NMF debería considerarse en el contexto específico del acuerdo ACP, el cual, por una
parte, establece el trato de NMF entre las Partes Contratantes, y, por otra, les permite
limitarlo mediante la inserción de "Notas Generales" en el Apéndice 1 del Acuerdo que
reintroduzcan relaciones bilaterales basadas en la reciprocidad entre dos o más Partes. Si
bien una iniciativa del ANMT en materia de contratación no tendría problemas de
compatibilidad con la OMC, los compromisos asumidos por cada Parte podrían, en
algunos casos, implicar la extensión de las concesiones bilaterales UE-EE.LTU. a los socios
del EEE y, dependiendo de los sectores, a otras Partes Contratantes del ACP.

En el ámbito de la _propiedad_ _intelectual',_ para que el ANMT sea compatible, ambas Partes
deberán aplicar toda modificación de la legislación nacional de conformidad con las
disposiciones sobre trato nacional y NMF del Acuerdo sobre los ADPIC.

En materia de _inversiones,_ aparte de lo relativo a los servicios (véase más arriba), no
existen obligaciones de la OMC que afecten a la presente propuesta.

**10**

_**6.**_ _**RELACIONES CON TERCEROS**_ _**PAÍSES**_

El ANMT no entrañará la creación de ningún nuevo obstáculo para el resto del mundo.
Está, además, concebido para alentar y facilitar una liberalización multilateral más amplia
y los elementos del Acuerdo que disponen la liberalización bilateral no serían
necesariamente exclusivos de la UE y EE.UU. Está también pensado para permitir su
extensión a todos aquellos terceros países que estén dispuestos y sean capaces de aicanzar
el mismo nivel de compromisos. Aunque el impacto sobre los terceros países, y en
particular sobre los países que se preparan para el ingreso en la UE, es un factor que
deberá tenerse siempre presente durante la negociación, en general es probable que se
produzca un claro efecto positivo y dinámico, que puede ilustrarse para cada componente
del ANMT, en relación con los distintos grupos de terceros países.

**Liberalización arancelaria**

En materia de aranceles, el compromiso condicional de reducir a cero los aranceles
industriales se llevaría a cabo con el fundamento estricto del trato de NMF y no tendría
lugar hasta el 2010. Así pues, el ANMT no produciría en sí ningún efecto sobre terceros
países en este ámbito. Pero la adopción de esta medida multilateral tendrá un efecto
positivo neto para los terceros países. Aquellos terceros países que se adhieran a la oferta
condicional de la UE y EE.UU. y adquieran compromisos similares constituirán la "masa
crítica" necesaria para hacer realidad la supresión de los aranceles industriales. Tendrán
mejor acceso a los mercados de la UE y de EE.UU. y a sus respectivos mercados. Al
mismo tiempo, abrirán sus mercados a los productos industriales de la UE y de EE.UU.,
lo que supondría una clara señal de su progreso económico y de la realización de un
proceso global de reducción de los aranceles industriales, que se inició de hecho en la
primera Ronda, a raíz de la creación del GATT en 1947.

Aquellos terceros países que no se hallen en condiciones de asumir estos compromisos,
situación en la que en realidad únicamente se encontrarían los países menos desarrollados,
se beneficiarían de un acceso considerablemente mejor, libre de derechos, no sólo a los
mercados de la UE y de EE.UU., sino también a los países en desarrollo vecinos de renta
media que asuman compromisos semejantes de supresión de los aranceles de NMF, sin
renunciar por ello a su protección arancelaria nacional.

Estos efectos deben considerarse en paralelo con la reducción del acceso preferencial al
mercado de que gozan actualmente los países ACP en virtud del Convenio de Lomé y con
cualquier aumento de la competencia en el mercado comunitario. La UE y EE.UU.
deberían asimismo reafirmar su compromiso de garantizar a los países menos
desarrollados una participación en el crecimiento del comercio internacional compatible
con las necesidades de su desarrollo económico, con vistas a su armónica y gradual
integración en la economía mundial, así como su compromiso de abordar los problemas
del comercio y el desarrollo en la OMC. Antes de llegar a compromisos firmes en las
negociaciones multilaterales de la OMC, deberían efectuarse nuevos análisis económicos
del impacto de la eliminación de los aranceles industriales propuesta en los países en
desarrollo, para estudiar las consecuencias de una mayor competencia, la amplitud que
deberá tener la apertura de sus propios mercados, y el mayor grado de acceso de que
gozarán en otros mercados.

**11**

**Zona de libre comercio de servicios**

En lo que atañe a los servicios, el ANMT cumpliría plenamente las normas del G AT S y
estaría concebido para ser ampliado al máximo en el proceso de liberalización multilateral.
La dinámica del mercado transatlántico de servicios acrecentaría el interés de adherirse a

los compromisos más ambiciosos del ANMT en materia de servicios, sobre una base de
reciprocidad, de países que en el pasado se han mostrado bastante renuentes a sumarse a
las iniciativas multilaterales de liberalización. Los terceros países tendrán motivos
sobrados para alinearse con los compromisos de liberalización bilateral del ANMT, pues
la UE y EE.UU., a su vez, consolidarían esas ofertas en el paquete de liberalización que
salga de las conversaciones GATS 2000. El ANMT no elevaría, para ningún miembro
ajeno al Acuerdo, el nivel global de los obstáculos al comercio de servicios, en los
sectores o subsectores correspondientes, en comparación con el nivel aplicable con
anterioridad al Acuerdo (Artículo V(4) del GATS). Además, los proveedores de servicios
de terceros países pueden resultar beneficiados puesto que, de conformidad con el artículo
V(6) del GATS, toda sociedad establecida y que desarrolle operaciones comerciales
sustanciales en la UE o en EE.UU. tendrá derecho a beneficiarse de un ALC entre la UE y
EE.UU. en el sector de servicios, con independencia de la propiedad de su capital.

**Obstáculos técnicos al comercio**

En lo que respecta a los obstáculos técnicos, la UE tiene libertad, en virtud del Acuerdo
OTC de la OMC, para celebrar acuerdos de reconocimiento mutuo y para aceptar las
reglamentaciones técnicas de otros países como equivalentes. El impacto en los terceros
países varía según el grado de convergencia reglamentaria convenida con otros paises.
Los países más interesados son aquellos que aplican el _acen>o_ _comunitario_ del Mercado
Interior (por ejemplo, Turquía, los países de la AELC miembros del Espacio Económico
Europeo) y aquellos que se han comprometido a adoptar las normas del Mercado Interior
como parte de la estrategia de preadhesión (PECO, Chipre). Estos países deberían ser los
mayores beneficiarios del ANMT, puesto que fabricarían sus productos de conformidad
con las normas de la UE, que en el futuro serían reconocidas como equivalentes por
EE.UU. o se armonizarían en el mercado transatlántico. Los demás terceros países
podrían adherirse en su caso al mecanismo del ANMT relativo a los obstáculos técnicos,
siempre que estén dispuestos y sean capaces de asumir los mismos amplios compromisos
reglamentarios . Este desafío sería especialmente importante para los otros grandes socios
comerciales, que hasta la fecha mantienen sustanciales obstáculos reglamentarios al
comercio.

**C.** **MEDIO AMBIENTE**

**7.** _**CONSIDERACIONES MEDIOAMBIENTALES**_

Todos los compromisos adquiridos en virtud del ANMT deberán hacerse efectivos de
manera compatible con los objetivos en materia de salud, seguridad y medio ambiente y
tender a garantizar un elevado nivel de protección. Es éste un requisito legal y político
fundamental que se deriva directamente de las disposiciones del Tratado CE. La
convergencia reglamentaria en los ámbitos relativos a la salud, la seguridad y el medio
ambiente deberá basarse, por consiguiente, en un elevado nivel de protección y no deberá
reducir u obstaculizar en modo alguno el ulterior desarrollo del acervo en este sector.

**12**

Con el fin de asegurar a las Partes la posibilidad de mantener, establecer y aplicar políticas
y medidas nacionales eficaces para garantizar un elevado nivel de protección de la salud,
la seguridad y el medio ambiente, el Acuerdo debería incluir un mecanismo específico de
salvaguardia para determinadas medidas en estas áreasque de otro modo serían
incompatibles con el Acuerdo. Este mecanismo de salvaguardia podría adoptar la forma
de una cláusula general de excepción según el precedente del artículo XX del GATT y del
artículo XIV del GATS.

Es necesario tener en cuenta la dimensión medioambiental a lo largo de todo el proceso de
negociación. Teniendo en cuenta las recomendaciones efectuadas por la OCDE en 1993,
acaso también fuera conveniente examinar el impacto ambiental del ANMT, permitiendo a
las Partes determinar los posibles efectos ambientales e idear respuestas políticas eficaces.

Debe subrayarse asimismo que la falta de participación estadounidense en diversos
acuerdos multilaterales (por ejemplo, el Convenio sobre la biodiversidad y el Convenio de
Basilea, y el Protocolo de Kyoto del Convenio sobre el Cambio Climático) puede
distorsionar la competencia y provocar una asimetría sustancial entre las obligaciones
internacionales de la UE y de EE.UU. en materia de medio ambiente. Resulta, por ello,
muy deseable la plena participación de EE.UU. en estos convenios.

**D.** **COMPONENTES DEL ANMT**

_**8.**_ _**LIBERAR**_ _**AL**_ _**COMERCIO DE MERCANCÍAS**_ _**DE**_ _**OBSTÁCULOS**_
_**TÉCNICOS**_

**Los obstáculos técnicos aún dificultan el comercio transatlántico**

Las diferencias legislativas, de procedimiento y práctica a ambos lados del Atlántico
originan en la actualidad numerosos obstáculos técnicos a la libre circulación de
mercancías.

Los obstáculos suelen tener su origen en la divergencia de las obligaciones relativas a:

la información y el etiquetado de los productos;

las especificaciones técnicas o los requisitos de comportamiento de los productos
y de sus embalajes;

las especificaciones de las pruebas y de los procedimientos de prueba que deben
superar los productos;

las declaraciones o certificados que deben presentarse;

la acreditación de los organismos homologados para realizar las pruebas o expedir
los certificados;

el marcado de los productos para señalar su conformidad con los requisitos.

Las especificaciones técnicas convenidas por los organismos de normalización o derivadas
_defacto_ de las prácticas de los principales operadores del mercado son también una fuente
potencial de obstáculos técnicos cuando su cumplimiento voluntario depara ventajas de
comercialización.

**13**

Esa divergencia, en el plano normativo o en otros planos, puede reflejar posiciones
diferentes en relación con el nivel de seguridad deseable, los medios empleados para
alcanzar ese nivel y el método elegido para demostrar la conformidad con los requisitos.
No existe, sin embargo, ninguna razón insoslayable por el que esas diferencias legítimas
deban obrar como obstáculos al comercio.

¿ **Qué debe lograr el ANMT a este respecto ?**

La clave de un comercio libre de obstáculos es la consecución de un ambiente de

confianza pública en la seguridad de los productos colocados en el mercado a ambos lados
del Atlántico. Este ambiente puede crearse por cuanto la UE y EE.UU. comparten
preocupaciones y objetivos semejantes en relación con la protección de la salud publicarla
seguridad, los consumidores y el medio ambiente. El ANMT debe contribuir a la
realización de este objetivo desarrollando un marco de convergencia de las leyes, los
procedimientos y las prácticas en el que participen los diversos organismos legislativos y
reguladores, y que sirva también para la aplicación del principio del reconocimiento

mutuo.

Con este fin, y teniendo en cuenta la necesidad de mantener nuestros elevados niveles de
protección de la salud y la seguridad, de los consumidores y del medio ambiente, el
ANMT debería tratar de crear las condiciones necesarias para que los bienes legalmente
comercializados en el territorio de una Parte puedan circular, en la medida de lo posible, a
través del Atlántico y comercializarse en el territorio de la otra Parte sin pasar por
ulteriores formalidades ni duplicar los requisitos.

Las estructuras reguladoras de las Partes son la garantía de la integridad de sus mercados
nacionales. Sin ellas, esos mercados no se podrían mantener. En consecuencia, el ANMT
no puede eludir el problema de la convergencia. La recompensa es lo bastante cuantiosa
para compensar el esfuerzo.

Es esencial asegurarse de que el ANMT se aplicará de forma coherente con los requisitos
fundamentales establecidos por el Tratado CE en materia de protección de la vida
humana, animal y vegetal o de la salud y el medio ambiente. Con este fin, todas las
medidas adoptadas en virtud del ANMT para suprimir los obstáculos técnicos al comercio
de bienes en estos sectores deberán como mínimo mantener nuestro elevado nivel de

protección. Además, deberá reconocerse que tanto la UE como EE.UU. conservarán
todos los derechos que les otorga el Acuerdo SFS de la OMC, incluido el derecho a
establecer un nivel de protección sanitaria y fitosanitaria más elevado que el resultante de
los estándares sanitarios internacionales. Deberá preverse la posibilidad de adoptar, en su
caso, medidas específicas de salvaguardia.

**¿ Cómo puede propiciarse la consecución de estos objetivos** ?

Debe buscarse una combinación apropiada de convergencia de las leyes, los
procedimientos y las prácticas y de aplicación del principio del reconocimiento mutuo
(que, además, sean complementarias y no mutuamente excluyentes) para las diferentes
categorías de productos. La finalidad del ANMT debe consistir en procurar obtener la
combinación más ambiciosa y liberalizadora del comercio a la vez que se cumplen los
requisitos en los sectores sensibles citados en el apartado anterior. La UE debería ser
capaz de aumentar sus niveles de protección en estos sectores, aunque teniendo en cuenta
las diferencias posibles de planteamiento y tradición en la reglamentación.

**14**

La convergencia de las legislaciones, procedimientos y prácticas es clave para garantizar
que preocupaciones similares en materia de políticas de interés general no den lugar a
medidas radicalmente diferentes y a menudo incompatibles, creando así barreras
comerciales evitables e indeseadas. Esta convergencia se puede lograr de varias maneras,
y en particular mediante la cooperación reguladora y la armonización.

En la medida en que estas preocupaciones en materia de políticas de interés general ya
tienen respuestas diferentes a cada lado del Atlántico, cabe la posibilidad de unaaceptación
de esas respuestas alternativas, siempre que los niveles de protección a alcanzar sean
equivalentes. Esto puede lograrse también mediante distintas técnicas o combinaciones de
técnicas (reconocimiento mutuo de las normas técnicas, reconocimiento mutuo de las
evaluaciones de conformidad, o recurso a una declaración, de conformidad del
suministrador).

La confianza pública necesaria para garantizar el éxito del ANMT implica que el
cumplimiento efectivo de los compromisos por ambas Partes será de crucial importancia.
Exigirá una cooperación entre los organismos reguladores en el nivel apropiado, que
abarque aspectos como la consulta y la cooperación administrativa, el compromiso de
aplicar la legislación necesaria y un sistema eficaz de solución de litigios.

**¿ En qué sectores v con qué productos pueden conseguirse** estos objetivos ?

Las Partes deberán determinar pronto, en el proceso de negociación, un número suficiente
de sectores y productos candidatos para obtener al final un resultado equilibrado y de
interés mutuo. Con el objeto de garantizar la credibilidad frente a la comunidad
empresarial, será también precisa una reducción rápida y suficiente de todas las cargas
empresariales innecesarias o duplicadas mediante una masa crítica de compromisos
concretos, a partir de los cuales se tomarán medidas a más largo plazo.

La convergencia y el reconocimiento mutuo pueden constituirse en objetivo prioritario
para aquellos sectores y productos industriales de gran interés para la industria
transantlántica, como las telecomunicaciones, los productos químicos y los vehículos de
motor. En algunos de estos sectores se está trabajando ya en los foros internacionales,
como es el caso de la Unión Internacional de Telecomunicaciones para los equipos de
telecomunicaciones, la Conferencia Internacional de Armonización para los productos
medicinales y la CEPE-NU para los vehículos de motor y los neumáticos. La aplicación
efectiva de las normas internacionales es otra manera de progresar hacia un elevado nivel
de convergencia. Mientras en Europa están en vigor las disposiciones necesarias, la
utilización de las normas internacionales es insuficiente en EE.UU. En otros sectores

posiblemente exista margen para progresar sobre la base del reconocimiento mutuo
vigente de pruebas y certificados, elevanado la categoría del acuerdo a un nivel superior
de liberalización.

Algunas cuestiones relacionadas con la agricultura y que no entran en el ámbito de
aplicación del Acuerdo de la OMC podrían tratarse en el contexto del ANMT. En este
sentido, el Acuerdo UE-EE.UU. sobre equivalencia veterinaria, de próxima adopción,
representa el marco más adecuado para intensificar los esfuerzos mutuos con el fin de
lograr una convergencia mayor en materia veterinaria, manteniendo al mismo tiempo el
elevado nivel de protección de la salud de cada Parte. Cabría prever la extensión del
ámbito de aplicación del Acuerdo veterinario para abarcar asuntos tales como la

**15**

protección de los animales, las medidas fitosanitarias u otras cuestiones pertinentes en el
comercio de alimentos.

El sector de la biotecnología es extremadamente sensible, circunstancia que no debe
disuadirnos de regularlo en el marco del NMT. El establecimiento de sistemas para
facilitar el intercambio de información científica relativa a esos productos sería una
primera medida para crear confianza y promover un planteamiento común lo más
ambicioso posible entre la UE y EE.UU.

_9._ _SUPRESIÓN DE ARANCELES_

Los obstáculos arancelarios siguen constituyendo un impedimento para el comercio
transatlántico y para los intercambios entre la UE y sus otros socios comerciales.

En lo que atañe a los aranceles _industriales,_ aunque su nivel medio en las economías de la
OCDE es bajo, persisten diversos picos arancelarios. La manera mas eficaz de suprimir
estos aranceles es un acuerdo multilateral. Pero en el pasado ha sido con frecuencia
necesario que algunos miembros de la OMC asumieran el liderazgo en el sistema
multilateral ofreciendo una reducción de sus aranceles, sobre la base del trato de NMF, si
la mayor masa crítica posible de otros países se adhería a la oferta, con el fin de minimizar
el riesgo de la existencia de beneficiarios a título gratuito ("viajeros sin billete") y de
maximizar el efecto liberaiizador y los beneficios económicos para la UE. Así ocurrió en la
Ronda Uruguay, donde se presentaron algunas iniciativas Quad de reducciones
arancelarias y en relación con el Acuerdo sobre tecnología de la información (ATI). El
ANMT haría suyo este planteamiento, ofreciendo un compromiso político condicional de
trabajar por la supresión, para el 2010, de todos los _aranceles industriales_ sobre la base
del principio de NMF. Ambas Partes podrían convenir en reducir los aranceles a cero si
una masa crítica de socios comerciales se sumara a la iniciativa. Esta condición debería

enunciarse en forma de una amplia cobertura geográfica o como porcentaje del comercio
mundial (como se hizo en el ATI). El compromiso sólo se traduciría en una supresión real
de los aranceles si una masa crítica de países, además de la UE y EE.UU., estuviera
dispuesta a proceder a esas reducciones. En cualquier caso, la recompensa de unos
aranceles industriales iguales a cero constituiría una poderosa razón para intentar formar
esa masa crítica.

Esta iniciativa incidiría directamente en las negociaciones arancelarias generales durante
las próximas negociaciones globales de la OMC. Servirá a nuestros intereses comunes al
conseguir reducciones arancelarias considerables de terceras Partes en un plazo
determinado, lo que se sumaría a los beneficios derivados de la supresión de aranceles
entre la UE y EE.UU.

La pesca y los productos de la pesca no son productos industríales en sentido estricto
Aunque estos productos no están en principio excluidos del ANMT, la especificidad v
sensibilidad del sector pesquero puede exigir un planteamiento selectivo, que deberá ser
tenido en cuenta en el debate en curso en el Consejo sobre la Comunicación de la
Comisión sobre el futuro del mercado de los productos de la pesca en la Unión Europea'.

Véase COM (97) 719 final, de 16.12.1997.

**16**

En cuanto a la agricultura, se ha abierto ya un proceso (Análisis e Intercambio de
Información, A.I.I.) en la OMC, en Ginebra, para preparar la reanudación de las
negociaciones sobre este sector, cuyo inicio está previsto para el final de 1999. Las
negociaciones configurarán el futuro comercio agrícola. Como el Acuerdo sobre la
agricultura de la OMC es ya bastante exhaustivo, puesto que abarca las ayudas internas,
las subvenciones y el acceso al mercado (incluidos los aranceles), y cabe esperar que en
las futuras negociaciones se asuma al menos este planteamiento, un proceso paralelo en el
contexto del ANMT no sería de utilidad. Hay que tener presente, además, que no sólo
existen diferencias estructurales fundamentales entre la agricultura de EE.UU. y de la UE,
sino que las políticas nacionales de ambas Partes son también radicalmente distintas. Sería
por ello difícil de imaginar, por no decir imposible, un libre comercio pleno sin una cierta
armonización previa de nuestras políticas respectivas, algo que probablemente resulte
inaceptable para la otra Parte. Por ello, los aranceles y las subvenciones agrícolas no
pueden incluirse en la negociación del NMT.

_**10.**_ _**SERVICIOS**_

Una zona de libre comercio (ZLC) de servicios constituiría una ambiciosa iniciativa de
liberalización. Tendría que cumplir las normas del GATS y abarcar "sustancialmente [,,] la
totalidad de los sectores de servicios (según la definición del GATS), incluyendo sectores
como las telecomunicaciones, los servicios financieros, los servicios a las empresas y
profesionales y los transportes. Debemos aspirar a la supresión de todas las restricciones
al derecho de establecimiento de forma inmediata o, en los sectores más difíciles, a lo
largo de un período transitorio. En cuanto a los servicios transfronterizos, el objetivo debe
consistir en establecer obligaciones claras para liberalizar ese comercio. El componente de
servicios del ANMT combinaría dos fórmulas principales para lograr una liberalización
efectiva:

 - La liberalización del acceso a los mercados sobre la base del control del país de
acogida: deben eliminarse sustancialmente todas las restricciones al acceso a los
mercados y al trato nacional en un plazo determinado en todos los sectores
cubiertos por el Acuerdo. En algunos sectores altamente regulados puede resultar
particularmente difícil hacer progresos en materia de servicios transfronterizos, por
lo que el ANMT se centraría en el derecho de establecimiento de una presencia
comercial. El Acuerdo se aplicaría en principio a todos los modos de suministro
(incluidos, en particular, los servicios transfronterizos y el consumo en el
extranjero).

- La supresión de los obstáculos reglamentarios sobre la base del reconocimiento
mutuo: teniendo en cuenta la importancia de los obstáculos reglamentarios no
discriminatorios en determinados sectores y también para determinadas
transacciones transfronterizas, el Acuerdo dispondría el reconocimiento mutuo de
titulaciones, reglamentaciones y otros requisitos.

**i)** **Eliminación de** **las** **restricciones** **al** **acceso a los mercados y al trato nacional**

El ANMT tendría como objetivo la eliminación de las restricciones subsistentes al trato
nacional y al acceso a los mercados (mediante el establecimiento de filiales, sucursales u
oficinas de representación, la prestación de servicios transfronterizos y la adquisición y el
consumo de servicios en el extranjero) listadas por ambas Partes en el GATS. Se basaría,
a diferencia del Mercado Interior y excepción hecha de aquellos casos en que se logre el

**17**

reconocimiento mutuo de reglamentaciones, en la aplicación de la normativa y el control
del país de acogida. En lo que respecta a EE.UU., debe vincular tanto a la Federación
como a los Estados y debe ofrecer un nivel de acceso al mercado similar al ofrecido por la
UE. Sería beneficioso para la industria de la UE y de EE.UU. al aportar:

a. Nuevas posibilidades de contratación pública, en particular para el muy
competitivo sector de servicios de construcción de la UE, e igualdad de acceso
para las filiales de las empresas de la UE a los programas de investigación
financiados con fondos públicos en los EE.UU.

b. Más oportunidades de prestar servicios transfronterizos en materia de banca,
valores y algunos seguros (como los grandes riesgos industriales) en EE.UU. y
una suavización sustancial de las normas vigentes que impiden a los grupos
financieros de la UE establecer, por ejemplo, operaciones bancarias y de seguros
en EE.UU. La UE y EE.UU. deben seguir prestando apoyo a la OICMV.

c. Un acceso más seguro al sector de servicios de transporte marítimo
estadounidense, industria en la que la UE ocupa una posición privilegiada. Otros
objetivos serían la supresión progresiva de las diferentes obligaciones que estipulan
que los cargamentos de propiedad pública estadounidense o financiados por el
Gobierno de Estados Unidos deben transportarse en buques mercantes bajo
pabellón estadounidense y de otras restricciones, aunque hay que admitir que se
trata de cuestiones delicadas.

d. La supresión de las restricciones en función de la nacionalidad y de los
procedimientos estatales no transparentes de concesión de licencias para la
prestación de servicios profesionales, singularmente para algunos servicios
jurídicos y médicos, así como de otras restricciones relativas a una serie de
servicios a las empresas, como los servicios de colocación de personal.

e. La garantía de un acceso no discriminatorio de los operadores europeos para
prestar en EE.UU. servicios de telecomunicaciones por satélite, incluidos los
servicios de comunicaciones personales por satélite (SCP-S) y servicios de
transmisión unidireccional por satélite. La eliminación de las restricciones
subsistentes a la propiedad directa en EE.UU. de servicios de telecomunicaciones
(limitación al 20% de la participación directa extranjera en licencias de radio) y la
cobertura de los servicios postales, sin menoscabo de la capacidad de la UE para
adoptar medidas internas en materia de servicios de interés económico general.

f. El acceso a los sectores de servicios energéticos mediante la autorización del
establecimiento y la adquisición de sociedades, principalmente en los sectores de
transmisión y distribución de gas y electricidad, incluidas las empresas de servicios
auxiliares, y en el contexto de las directivas de la UE recientemente adoptadas.

g. La eliminación de las restricciones subsistentes en los demás sectores, como los
servicios de calidad (prueba, inspección y certificación) y los servicios
medioambientales.

En la mayoría de los sectores efectivamente cubiertos por el GATS, ello no debe plantear
problemas especiales. Una amplia cobertura sectorial y un elevado grado de liberalización
deben contribuir a la consecución de un equilibrio global y a realzar el atractivo del

**18**

Acuerdo. Pero hay que reconocer que algunos sectores son particularmente sensibles. En
el sector audiovisual, debe preservarse plenamente, y excluirse por tanto de las
negociaciones del ANMT, la excepción que la UE se aseguró en la Ronda Uruguay,
combinando exenciones del trato de NMF y la ausencia de compromisos en materia de
trato nacional y acceso al mercado en el GATS.

El ANMT no repercutirá en las actuales conversaciones en materia de aviación (mandato
de junio de 1996), encaminadas al establecimiento de una zona común de aviación y que
se proseguirán en paralelo. Ello implica una expansión sustancial de los servicios de
transporte aéreo abiertos a las líneas aéreas de ambas Partes y cubre el acceso al mercado
en sentido amplio, mediante la celebración de un acuerdo de apertura del mercado que
garantice la igualdad de acceso a los mercados respectivos y, entre otras cosas, el
levantamiento de las restricciones estadounidenses a la propiedad extranjera de compañías
aéreas estadounidenses.

El ANMT podría brindar también la oportunidad idónea para mejorar algunos aspectos
del GATS. Por ejemplo, la adopción de un sistema de listas negativas (todo se liberaliza
excepto aquello que se enumera en una lista) como método para garantizar los
compromisos de liberalización y una mayor transparencia. Posiblemente, la introducción
de normas genéricas en materia de inversiones y de circulación de personas (en particular
proveedores de servicios, trabajadores transferidos dentro de la empresa, representantes
comerciales y personal clave). El ANMT podría abrir también una nueva brecha,
incluyendo en el proceso de liberalización sectores hasta la fecha excluidos de las normas
básicas del GATS (transporte marítimo) o que en el pasado no han recibido demasiada
atención (p.ej., los servicios energéticos) y cuya liberalización en la UE es reciente.

Además, las disposiciones sobre el trato nacional deberán aplicarse plenamente a la
contratación pública de servicios, tanto los prestados mediante suministro transfronterizo
como mediante establecimiento local: en la actualidad, el artículo XIII del GATS excluye
la aplicación del trato nacional y de las disposiciones de la nación más favorecida a la
contratación pública de servicios. Es éste un ámbito en el que la UE ha abierto ya su
mercado con un criterio general no discriminatorio y en el que pueden surgir nuevas e
importantes oportunidades empresariales para los proveedores de servicios de la UE por
la vigencia de leyes y prácticas estadounidenses considerablemente discriminatorias,
basadas en diferentes disposiciones del _Buy American._

**ii)** **Reconocimiento mutuo de reglamentaciones**

El Acuerdo debe aprovechar las posibilidades ofrecidas por el GATS para celebrar
acuerdos de reconocimiento mutuo de titulaciones, licencias o reglamentaciones y otros
requisitos relativos a la prestación de servicios en determinados sectores. En numerosos
sectores de servicios, su reglamentación nacional constituye el principal obstáculo para las
empresas o los particulares extranjeros. Los sectores que más se prestan a ser objeto de
ARM son los servicios profesionales, los servicios de educación y formación y los
servicios financieros.

En los escasos sectores en los que se han celebrado, han sido las organizaciones
profesionales rectoras de las profesionales reguladas las que han desarrollado los ARM en
materia de titulaciones. La situación en la UE, donde como mínimo existen quince
autoridades responsables de la regulación de cada profesión, y en EE.UU., donde a

**19**

menudo cada Estado tiene sus propias autoridades, implica una gran complejidad del
reconocimiento mutuo en cualquiera de las áreas de los servicios pofesionales. Así, por
ejemplo, las recientes negociaciones entre los organismos contables del Reino Unido y de
Estados Unidos han resultado difíciles por el elevado número de autoridades que
pretenden el reconocimiento en los territorios respectivos. La dispersión de Jas
responsabilidades en este sector acaso hagan recomendable que los dos socios
transatlánticos intenten establecer un marco de normas vinculantes en el que las
autoridades responsables (incluidas las organizaciones profesionales) puedan lograr el
reconocimiento mutuo. Teniendo en cuenta las diferencias en materia de educación y
formación entre y dentro de la UE y EE.UU., un modelo cercano al sistema general de
reconocimiento mutuo comunitario aportaría flexibilidad en la exigencia de pruebas de
aptitud o períodos de adaptación cuando existan diferencias normativas sustanciales. Una
red de cooperación administrativa, que tuviera como ámbito de actuación la totalidad de
las profesiones reguladas cubiertas por el Acuerdo, podría supervisar el funcionamiento
del sistema y ayudar a resolver los problemas. También podrían utilizarse como modelo
las Directrices de la OMC en materia de acuerdos de reconocimiento mutuo o de

acuerdos en el sector de la contabilidad.

En el sector de los servicios financieros, ámbitos en los que se podría estudiar el
reconocimiento mutuo de reglamentaciones y quizá del control y la supervisión nacionales
(probablemente en combinación con elementos adicionales de acceso al mercado) y
formar un conjunto equilibrado para ambas Partes podrían ser:

a. Las condiciones de operación de las sucursales. Una mayor convergencia de las
reglamentaciones y una intensificación de la cooperación y del intercambio de
información entre los organismos reguladores y supervisores de la UE y EE.UU.
podrían permitir el establecimiento de sucursales bancarias sin requisitos de
dotación de capital ni límites de préstamo u otras limitaciones operativas basadas
en el capital de la sucursal. El Acuerdo podría incluir la posibilidad de explotar
sucursales en varios Estados (en particular el establecimiento de sucursales
interestatal _de novo)._ Podrían ofrecerse facilidades similares en los sectores de
seguros y valores, donde existen especiales dificultades para abrir sucursales en
EE.UU. Las directivas comunitarias relativas a los servicios financieros, así como
el artículo 59.2 del Tratado de Roma, contienen disposiciones específicas que
autorizan las negociaciones conducentes a la concesión a las sucursales de terceros
países de libertad para prestar servicios transfronterizos en la UE.

b. El reconocimiento mutuo de la comercialización trasfronteriza entre la UE y
EE.UU. de los fondos mutuos, una antigua solicitud de la UE para la industria de
administración de activos, y el reconocimiento mutuo de los folletos,
singularmente en los casos de ofertas públicas de valores y de la cotización de
títulos en una bolsa de valores.

c. La exención de la aplicación de las reglamentaciones específicas y de la
jurisdicción estadounidenses al comercio de títulos, por parte de residentes en
EE.UU., en mercados de valores no estadounidenses.

d. Una suavización adicional de las normas que restringen la posibilidad de que los
grupos financieros tengan filiales financieras bancarias y no bancarias en EE.UU.,
con el objeto de evitar, por ejemplo, casos en que la unión de un banco y una

**20**

compañía de seguros bajo una única sociedad de control conduzca a la
desinversión obligatoria de las operaciones bancarias o de seguros en EE.UU.

e. Una mayor cooperación reglamentaria en materia de sistemas de pagos con miras
a establecer un instrumento de pagos transatlántico.

f. La intensificación del proceso de cooperación e intercambio de información entre
las autoridades de supervisión, por ejemplo en lo que respecta a la supervisión
consolidada de los grupos financieros.

**//.** _**CONTRATACIÓN PÚBLICA**_

La contratación representa entre el 10% y el 15% del PIB combinado y todo esfuerzo
serio por establecer un ANMT debe abarcar, en consecuencia, a este sector. La inclusión
de la contratación pública en el ANMT debe redundar en la extensión del trato nacional
pleno entre las Partes.

El ANMT ofrece la oportunidad de liberalizar completamente los dos mercados de
contratación pública de un modo plenamente compatible con las normas de la OMC, sin
crear nuevos obstáculos al comercio para terceros países. El ANMT debe trascender las
disposiciones del Acuerdo sobre contratación pública (ACP) con el fin de ampliar el
acceso al mercado. No ha de ser preciso establecer normas comunes detalladas de
procedimiento porque las normas nacionales vigentes disponen ya, si se extienden a la otra
Parte, la transparencia y los recursos legales necesarios en el ámbito de la contratación.

Para la UE, ello no acarrearía dificultades específicas en los niveles "superiores al
umbral" [2], porque el mercado está ya abierto. En los niveles "inferiores al umbral", bastaría
que la UE se comprometiera a un intercambio del trato nacional y ofreciera garantías de
un trato justo y transparente a todos los proveedores de bienes y servicios de ambas
Partes. EE.UU., por su parte, debería derogar, _de jure,_ todas las preferencias federales
"Buy American" en favor de los bienes de la UE y extender a las empresas de la UE las
exenciones concedidas a las PYME y a las empresas minoritarias.

También convendría tratar el acceso a los sistemas electrónicos de contratación

estadounidenses (donde existe en particular una gran mayoría de preferencias para las
PYME) y la aplicación de preferencias a nivel subfederal. Podría abordarse además el
problema de la interpretación de los supuestos de aplicación de la excepción de seguridad
en la contratación relacionada con la defensa para garantizar una actitud imparcial.

Las directivas comunitarias son de aplicación a los contratos por un importe superior al
establecido en los textos. Por debajo de ese umbral, la regulación de la contratación es
competencia de los Estados miembros.

**21**

Concretamente, el ANMT debe:

a. suprimir las excepciones al trato nacional en los sectores que son ya objeto de
compromisos en virtud del Acuerdo sobre contratación pública de la OMC y del
Acuerdo CE-EE.UU. de 1995 [3] ;

b. completar la cobertura geográfica y de entidades [4] ;

c. anular las sanciones existentes [5] .

_**12.**_ _**PROPIEDAD INTELECTUAL**_

En materia de _patentes,_ EE.UU. es el único país del mundo que sigue utilizando el
anacrónico sistema del "primero en inventar". El resto del mundo emplea el sistema del
"primero en registrar". Es evidente que un sistema que se funda en el incierto momento de
la invención es extremadamente exigente en materia de prueba de todas las actividades
inventivas y una fuente de litigios largos y muy costosos. Además, la coexistencia de
distintos sistemas origina problemas de relación entre ellos. Esta cuestión se ha tratado a
lo largo de muchos años. Ilustra su importancia el hecho de que constituye el primer
punto del orden del día del Diálogo Empresarial Transatlántico (DETA) y que el DETA
ha recomendado la adopción del sistema del primero en registrar en EE.UU. Hasta ahora
no ha habido progresos.

Como recomienda el DETA, hay que tomar medidas para reducir de forma considerable
los elevados costes de la obtención y el ejercicio del derecho de patente. El problema de
los elevados costes de los litigios es general en EE.UU., pero resulta especialmente
gravoso en materia de patentes, sobre todo por los largos procedimientos de investigación
prejudicial y, en cierta medida, por el enjuiciamiento de asuntos de patentes ante el
tribunal del jurado. Deben estudiarse fórmulas alternativas para resolver los litigios sin
modificar el sistema. Debe realizarse una estimación o un estudio de los costes de los

litigios, porque en la actualidad resulta difícil cuantificar los costes en cifras absolutas
debido a la falta de estadísticas sistemáticas, fiables y mutuamente acordadas. Sobre la
base de los resultados de ese estudio, el siguiente objetivo debe consistir en reducir
progresivamente esos costes.

Hoy en día, si un inventor solicita el registro de una patente en la Oficina Europea de
Patentes (OEP) y en la Oficina Estadounidense de Patentes y Marcas (OEPM), esas
solicitudes relativas a la misma invención son examinadas íntegramente por ambas
oficinas. Ello supone que se duplican los informes de investigación completos para

Entre las excepciones americanas figuran una serie de requisitos Buy American y conexos,
preferencias locales aplicadas a nivel federal y subfederal y reservas en favor de las empresas
pequeñas y minoritarias. EE.UU. mantiene también una preferencia en materia de carga: la
obligación de utilizar buques de pabellón estadounidense al importar determinados productos
adquiridos por EE.UU.

En la actualidad, sólo están cubiertos 39 de los 50 Estados y 5 de las 24 grandes ciudades.

En mayo de 1993., EE.UU. impuso sanciones a la CE, en virtud del Título Vil. por
discriminación contra las empresas de equipos de telecomunicación estadounidenses. La CE
impuso contramedidas equivalentes. Ambas siguen en vigor y son contraproducentes para el
comercio transatlántico.

**22**

determinar el estado de la técnica, con los correspondientes costes para los solicitantes. Se
han entablado ya conversaciones entre las oficinas interesadas para mejorar el intercambio
de información sobre las cuestiones técnicas relacionadas con las patentes. Deben
intensificarse los contactos para alcanzar cierto grado de aceptación o, incluso, de
reconocimiento mutuo de parte de los procedimientos de patentes, como es el caso de los
informes de investigación.

Existen algunas carencias en el ámbito del _uso público_ sin consentimiento del titular del
derecho, que en la práctica se asemeja a las licencias obligatorias. Aunque algunos
problemas se trataron ya en la Ronda Uruguay, otros esperan aún una solución
satisfactoria. Debe procederse como con cualquier otra licencia obligatoria, debe
realizarse una investigación completa de la patente y debe informarse a su titular antes de
cualquier uso público, excepto en caso de emergencia nacional. Ese uso únicamente debe
permitirse si se acredita que los intentos de la Administración por recabar la autorización
del titular del derecho en condiciones comerciales y dentro de un plazo razonable han sido
infructuosos.

Las limitaciones del _sistema de denominación de sitios en Internet_ están siendo causa de

batallas legales entre los titulares de derechos nacionales que comparten la misma marca.
Las compañías están adquiriendo rápidamente conciencia del enorme valor de los nombres
de sitios de Internet fácilmente memorizables. Las marcas son territoriales, pero los
nombres registrados bajo el sistema de denominación de dominios son únicos e
internacionales. En este contexto, debe otorgarse a los titulares de marcas los mismos
derechos y mecanismos de solución de litigios de que disponen en el mundo físico. Debe
abordarse también el problema de la jurisdicción competente.

En materia de _indicaciones geográficas,_ convendría eliminar totalmente o, al menos,
reducir el número de indicaciones que los fabricantes estadounidenses pueden seguir
utilizando de conformidad con las disposiciones sobre el uso habitual y genérico del
Acuerdo sobre los ADPIC (apartados 4 y 6 del artículo 24), como, por ejemplo,
Vermouth, Chablis, Champagne, Chianti, Porto o Sherry. Ello contribuiría a mejorar
considerablemente la situación de los titulares de derechos comunitarios. Las

negociaciones bilaterales están en curso, pero los progresos son extremadamente lentos.

La _protección legal de las bases de datos_ que requieren inversiones sustanciales, está
siendo en la actualidad objeto de negociaciones multilaterales en la OMPI. El Convenio de
Berna y el Acuerdo sobre los ADPIC establecen la protección de los derechos de autor de
las bases de datos creativas, pero no de las bases de datos que no son "originales" en el
sentido de los derechos de autor. La UE y EE.UU. deben proseguir su diálogo bilateral
para convenir en un planteamiento común de las negociaciones en la OMPI que garantice
en última instancia un resultado mutuamente aceptable a nivel multilateral. La legislación
comunitaria ofrece ya un nivel de protección [6] mayor y, también, la posibilidad de celebrar
acuerdos bilaterales de carácter recíproco con países que ofrezcan una protección
comparable a los fabricantes de bases de datos de la UE [7] . El cumplimiento de esta

A los fabricantes de bases de datos de la UE se les garantiza una protección _sui generis_ de
conformidad con lo dispuesto por el artículo 7 de la Directiva 96/9/CE, de 11 de marzo de 1996,
que debía ser aplicada antes del 1 de enero de 1998.

**7**

Véase el apartado 3 del artículo 11 en relación con el Considerando 56 de la Directiva.

**23**

condición por EE.UU., mediante la promulgación de la legislación pertinente por el
Congreso, sentaría las bases para la celebración de un acuerdo bilateral que garantice una
mayor protección para los fabricantes de bases de datos de la UE en EE.UU.

Existe margen para mejorar la _protección de los dibujos de productos textiles y prendas_
_de vestir._ El objetivo debe consistir en revisar los actuales procedimientos insatisfactorios
para garantizar un elevado nivel de protección mediante procedimientos sencillos, baratos
y breves. En la actualidad, los dibujos están protegidos por la legislación sobre los
derechos de autor, que ofrece fácil acceso a la protección pero complica posteriores
contenciosos. Las patentes de dibujos otorgan mayor protección, pero son menos
atractivas desde el punto de vista económico porque entrañan considerables costes y su
obtención requiere mucho tiempo. Están aún por elaborar los detalles de una propuesta
concreta, en función de la definición exacta de los intereses de la industria de la UE.

En materia de _derechos de reventa de los artistas_ (derecho de participación), la
Comunidad debe proseguir sus contactos periódicos con la Administración
estadounidense con miras a reforzar este derecho en el marco multilateral de la OMPI.

Tras la futura adopción de una Directiva comunitaria de armonización de estos derechos,
la adopción de un sistema equivalente por parte de los EE.UU. propiciaría el
establecimiento del libre comercio en relación con el mercado del arte del siglo XX.

Por último, dado que se trata de un asunto delicado, toda extensión del ámbito de las
posibles negociaciones en materia de derechos de propiedad industrial e intelectual
requeriría una mayor reflexión.

_13._ _INVERSIONES_

En materia de inversiones, es importante mantener un planteamiento ambicioso para
desarrollar un Acuerdo multilateral sobre inversiones (AMI) cuyos rasgos principales sean
los principios de NMF y de trato nacional. Ese Acuerdo abarcaría el acceso al mercado y
la protección de las inversiones en bienes y servicios, así como deactivos financieros. En la
situación actual, no cubriría el "trato" preferencial en las zonas de libre comercio (como
antes se dijo, debería estudiarse la relación entre un ALC de servicios y el AMI). Al
término de ese proceso de negociación, deberían estudiarse los resultados y qué más
podría hacerse con EE.UU.

El Acuerdo podría incluir, por ejemplo:

a. un sólido procedimiento de resolución de litigios entre inversores y Estados y
entre Estados, piedra angular de cualquier tratado bilateral sobre inversiones;

b. la mejora del trato nacional (p.ej., el trato intraestatal y el acceso a los programas
de investigación y desarrollo con financiación pública);

c. las denominadas nuevas cuestiones (como la entrada temporal, la estancia y el
trabajo de inversores y personal clave, los altos directivos y los consejos de
administración, las condiciones de empleo, las exigencias de rendimiento, las
privatizaciones, los incentivos a la inversión y las prácticas empresariales).

**24**

_**14.**_ _**OTROS COMPONENTES POSIBLES**_

**i)** **Comercio y mano de obra**

La adopción de una normativa laboral fundamental a escala mundial es una prioridad
compartida. Como mínimo, la UE y EE.UU. deben aplicar plenamente los convenios de la
OIT vigentes en sus respectivos ordenamientos jurídicos. Además, como parte del NMT,
debe intensificarse el diálogo entre nuestros interlocutores sociales y la coordinación con
miras a adoptar una posición común en las conversaciones sobre estos asuntos en todos
los foros multilaterales.

**ii)** **PYME** y **política empresarial**

En el contexto del Nuevo Mercado Transatlántico, debemos promover actividades de
asociación mutuamente beneficiosas a partir de iniciativas prácticas en ámbitos
prioritarios, como la mejora del entorno empresarial, el acceso al capital riesgo, el
fomento del espíritu empresarial, el acceso a las innovaciones y a la formación y el
aprovechamiento de las oportunidades de liberalización del comercio.

**iii)** **Comercio electrónico**

El ANMT debe prestar especial atención a la liberalización de los servicios
transfronterizos prestados por medios electrónicos. El comercio electrónico internacional
plantea una serie de problemas que, en alguna medida, trascienden aquellos otros a los
que en el pasado se dio mayor relevancia en el contexto del comercio "tradicional" de
servicios. Tradicionalmente, la liberalización de los servicios ha otorgado gran
importancia al acceso de los agentes económicos al mercado y al trato nacional. El
comercio electrónico exige dar un paso adelante y conceder prioridad a la necesidad de la
libre circulación de servicios.

En muchos casos, el comercio electrónico puede consistir no sólo en la prestación de
servicios a través de las fronteras, sino también en la prestación simultánea de esos
servicios a una serie de diferentes países. Así, la prestación electrónica de un único
servicio deberá cumplir una multitud de normas reguladoras nacionales. Como
consecuencia, cabe esperar que los principales obstáculos al comercio electrónico serán
los resultantes de las divergencias normativas y de la incertidumbre legal. Estos obstáculos
no son "per se" discriminatorios y, por ende, los problemas que crean posiblemente no
puedan solucionarse con la simple aplicación de la obligación de trato nacional.

Para que el ANMT liberalice efectivamente los servicios prestados electrónicamente,
deberá considerar (más allá de las posibilidades ya previstas en el GATS) la necesidad del
reconocimiento mutuo de las normas reguladoras y, en determinados casos, la
armonización de las legislaciones. Además, el ANMT debería contemplar fórmulas para
incrementar la transparencia y la previsibilidad jurídica de las normas aplicables al
comercio electrónico.

Es necesario extender el diálogo sobre los diferentes aspectos del comercio electrónico a
todas las regiones del mundo y en un contexto multilateral. Con objeto de coordinar y
reforzar las actividades de los diversos foros internacionales y de implicar a todos los

**25**

países posibles y al sector privado, la Comisión propuso recientemente la elaboración de
una "Carta Internacional de las comunicaciones mundiales" [8] .

**iv)** **Protección de datos**

Ambas Partes han reconocido en la Declaración común UE-EE.UU sobre el comercio

electrónico, de 5 de diciembre de 1997, que es preciso garantizar la protección efectiva de
la intimidad personal en relación con el tratamiento de datos en las redes informáticas
mundiales. Ambas Partes deben procurar garantizar un nivel adecuado y equivalente de
protección de los datos.

En la UE, la protección de la intimidad del individuo frente al tratamiento de sus datos
personales y a la libre circulación de estos datos está garantizada por la Directiva sobre
protección de datos. Entre otras cosas, la Directiva exige a los Estados miembros que sólo
permitan la transferencia de datos personales a los terceros países que aseguren su
adecuada protección. Con el fin de evitar las actuales diferencias de niveles de protección,
que originan distorsiones de la libre circulación de datos personales, sería deseable
ponerse de acuerdo sobre disposiciones de fondo relativas a la naturaleza de las garantías
necesarias para obtener un adecuado nivel de protección.

**v)** **Competencia**

En lo que atañe a la posible inclusión de la política de competencia en el ANMT, debe
hacerse una distinción entre las medidas antimonopolio y las ayudas estatales.

En materia de medidas antimonopolio, la UE y EE.UU. han cooperado provechosamente
en el marco del Acuerdo bilateral sobre política de competencia de 1991. En 1998 se
intensificará esa cooperación bilateral mediante la celebración del Acuerdo entre la UE y
EE.UU. sobre la aplicación de la cortesía positiva en la ejecución del Derecho de
competencia. La cooperación UE-EE.UU. en materia de medidas antimonopolio seguirá
progresando a su propio ritmo y en función de sus características propias, al margen del
ámbito de aplicación del ANMT.

En cuanto a las ayudas estatales, EE.UU. no cuenta con procedimientos de control y
autorización similares a los dispuestos en los artículos 92 a 94 del Tratado CE. La
Comisión estudiará antes de la negociación del ANMT la necesidad de negociar reglas
para las ayudas estatales para evitar las distorsiones de la competencia.

**vi)** **Fiscalidad**

Dada la creciente influencia de los regímenes fiscales preferenciales en la colocación de los
capitales, la UE y EE.UU. deben abordar el problema de la competencia fiscal perjudicial.
Los Ministros de la UE han dado una clara muestra de su determinación de resolver este

problema, dentro y fuera de la UE, con el Acuerdo de 1 de diciembre de 1997. Este
incluye, en particular, un Código de Conducta en materia de fiscalidad de las empresas y
medidas que garantizan un mínimo de imposición efectiva de las rentas del ahorro. En

Comunicación de la Comisión, de 4 de febrero de 1998: "Mundialización y sociedad de la
información: la necesidad de una coordinación internacional reforzada", COM 98 (50) final.

**26**

ambos casos, los Estados miembros se han comprometido a promover la adopción de
medidas equivalentes en los terceros países.

**E.** **OTROS ASPECTOS DE LA** **INICIATIVA**

_**15.**_ _**IMPLICACIONES PARA LAS POLÍTICAS COMUNES DE LA UE**_

En lo que respecta a la _política comercial común,_ el ANMT no prevé la supresión
preferencial de aranceles. Podría dar lugar, en cambio, a la supresión total de los aranceles
industriales, sobre la base del principio de NMF, si se consigue la reciprocidad suficiente
de terceros países. El ANMT pretende reducir los costes empresariales, facilitar el
comercio, multiplicar las oportunidades comerciales e incrementar la eficiencia económica.
En este sentido, es plenamente coherente con los objetivos generales de la _política_
_industrial_ de la UE enunciada en el artículo 130 del Tratado CE.

En materia de _comercio de bienes,_ la principal política afectada es el _mercado interior,_
singularmente en lo que atañe a la libre circulación de mercancías. La política de la UE en
este ámbito se basa en la estricta limitación impuesta por los artículos 30 a 36 del Tratado
CE sobre el margen de los Estados miembros para restringir la libre circulación de
mercancías. Esas restricciones, según la jurisprudencia del Tribunal Europeo de Justicia,
se limitan a una lista de requisitos imperativos (como la protección de la salud pública, la
seguridad, los consumidores y medio ambiente) sujetos a condiciones limitativas (como la
proporcionalidad). Cuando los Estados miembros imponen requisitos técnicos de
conformidad con estos principios, la libre circulación de mercancías se salvaguarda por el
reconocimiento mutuo de las legislaciones, respaldado en su caso por la aproximación de
las legislaciones a escala de la Unión. Ello significa que un producto legalmente
introducido en el mercado de un Estado miembro debe ser aceptado en el mercado de
otro sin tener que cumplir ulteriores requisitos. Existe una serie de mecanismos cuya
finalidad es prevenir la creación de nuevos obstáculos, como la Directiva 83/189 sobre
información y la Decisión 3052/95 del Consejo. En vista de la importancia que la UE
otorga al Mercado Interior y a su introducción progresiva en los PECO (países de Europa
central y oriental), toda iniciativa exterpa debe ser compatible con estos objetivos.

No se propone extender el Mercado Interior a los E.E.U.U. No obstante, los principios de
convergencia y reconocimiento mutuo de las leyes, procedimientos y prácticas, expuestos
en la presente Comunicación como medio para alcanzar el objetivo de la Unión de liberar
al comercio transatlántico de obstáculos técnicos, se inspiran en elementos del
planteamiento del Mercado Interior. Es probable que el proceso de convergencia requiera
alguna modificación de las leyes, procedimientos y prácticas de la UE. Esta consideración
es también válida, evidentemente, para la parte estadounidense.

Debe buscarse la convergencia bilateral en estrecha conexión con una cooperación
internacional más amplia, en conformidad con lo que es política tradicional de la UE y con
las recomendaciones del Acuerdo OTC (Obstáculos técnicos al comercio) de la OMC En
la medida en que se viera afectada la elaboración de normas internacionales,
principalmente en la Organización Internacional de Normalización (International
Standards Organisation - ISO) y la Comisión Electrotécnica Internacional (CEI), existen
las vías necesarias para su adopción por los organismos de normalización europeos: el
CEN (Comité Europeo de Normalización), el CENELEC (Comité Europeo de
Normalización Electrotécnica) y el IENT (Instituto Europeo de Normas de
Telecomunicaciones). En general, por lo tanto, los resultados de la convención de normas

**27**

internacionales en virtud del Nuevo Mercado Transatlántico deben tener acomodo en las

estructuras existentes.

En cuanto al reconocimiento mutuo, en 1997 se rubricó un Acuerdo de reconocimiento
mutuo (ARM) entre la UE. y EE.UU. que abarca diversos sectores industriales y cuya
celebración y ejecución formales están previstas para 1998. Este ARM únicamente se
refiere al reconocimiento mutuo de las evaluaciones de conformidad y prevé que los
bienes producidos en una Parte del Atlántico sean allí objeto de prueba y certificación de
conformidad con los requisitos técnicos de la otra Parte. La aplicación y ejecución de este
Acuerdo exigirá una estrecha cooperación con las autoridades de los Estados miembros.
Deberá clarificarse la relación jurídica entre el ARM y el ANMT.

En términos generales (y más concretamente en aquellos casos que trasciendan las meras
evaluaciones de conformidad), el reconocimiento mutuo de leyes, procedimientos y
prácticas requerirá un meticuloso examen de la regulación a ambos lados del Atlántico,
teniendo plenamente en cuenta los objetivos de la política de interés general. Deberá
considerarse el impacto de cualquier diferencia de planteamiento a este respecto entre la
UE. y EE.UU. (por ejemplo, en lo que respecta al uso de requisitos preventivos frente al
recurso a la responsabilidad del fabricante). El objetivo consistirá en mantener la confianza
pública en que los requisitos de protección de la salud, la seguridad, los consumidores y el
medio ambiente, fundamentos del mercado interior, no sufrirán merma.

En materia de _comercio de servicios,_ el ANMT debe centrarse, en primer lugar, en la
liberalización basada en el trato nacional y, a diferencia de cuanto ocurre con el mercado
interior, en la aplicación de las normas del país de acogida, así como en la eliminación de
las restricciones de acceso al mercado. Ello implica que en la UE deberán suprimirse, al
igual que, por supuesto, en EE.UU., las restricciones subsistentes al derecho de
establecimiento bajo cualquier forma de presencia comercial (filiales, sucursales, oficinas
de representación, etc.) de conformidad plena con las normas del G ATS.

El ANMT no modificará las normas reguladoras del funcionamiento del mercado interior
ni implicará su extensión a EE.UU. Las sociedades estadounidenses sólo disfrutarán de los
derechos del mercado interior cuando cumplan los criterios no discriminatorios
establecidos por las directivas comunitarias (aplicables del mismo modo a las sociedades
comunitarias), excepto en aquellos casos en que, de conformidad con el ANMT,
voluntariamente convengamos en el reconocimiento mutuo o la armonización. Las
sociedades de terceros países constituidas en Europa disfrutan ya de los beneficios del
mercado único. No se alteraría el principio general de que los beneficios del mercado
interior se limitan a las entidades constituidas en la UE y sujetas a las normas armonizadas
del mercado interior.

Aunque a las sociedades estadounidenses interesadas les resultaría más fácil el acceso al
mercado de la UE, tendrían en cualquier caso que cumplir las normas rectoras del
mercado interior, que deben ser observadas por toda sociedad que pretenda operar en la
UE (y que podrán aproximarse progresivamente en algunos sectores gracias a la
cooperación reglamentaria en el marco del ANMT). Tendrían que cumplir también las
normas aplicables en cada Estado miembro en aquellos sectores en que no exista una
reglamentación armonizada de ámbito comunitario. Se preservaría de este modo la plena
realización del objetivo de la política de interés general perseguido por la normativa del
mercado interior y las legislaciones nacionales.

**28**

Los progresos en materia de _reconocimiento mutuo_ (de titulaciones, reglamentaciones y
otros requisitos, prácticas de supervisión, etc.) podrían redundar en el otorgamiento
parcial de las ventajas autorizadas en el mercado a las sociedades y proveedores de
servicios estadounidenses sin necesidad de sujetarse a las normas pertinentes de la UE,
sino a la normativa estadounidense equivalente. Ello debería hacerse de manera que no se
desequilibre el mercado interior ni se distorsionen las condiciones de competencia. A
cambio, las sociedades de la UE obtendrían un acceso equivalente al mercado
estadounidense.

Todo ello significa que, al no alterarse el funcionamiento del mercado interior, las
implicaciones para las políticas comunes de la UE serían, principalmente, las derivadas del
aumento de la competencia en el mercado de la UE en los distintos sectores de servicios
y de la necesidad de que las sociedades de la UE aprovechen las mayores oportunidades
de acceso al mercado estadounidense.

_**16.**_ _**ASPECTOS INSTITUCIONALES**_

**Estructura institucional**

Con el fin de garantizar la realización efectiva del NMT y su debido funcionamiento, y
teniendo en cuenta la necesidad de mantener los procedimientos internos de la UE, será
necesario crear nuevas estructuras institucionales, cuya forma exacta quedará más clara a
medida que progresen las negociaciones. Habrá que considerar detenidamente su
articulación con las estructuras de la NAT y de otros acuerdos vigentes entre la UE y
EE.UU. Quizá fuera conveniente instituir:

- un comité mixto (a partir de las estructuras existentes o mediante su adaptación)
que supervise la ejecución del Acuerdo;

- un mecanismo para la resolución eficaz de litigios;

- un órgano consultivo que reúna a parlamentarios de la UE y de EE.UU.

**Cooperación científica**

Podría ser conveniente establecer un órgano consultivo científico, para hacer,posible el
máximo intercambio posible de conocimientos cientficos en el proceso de regulación, en
particular mediante reuniones de científicos de ambos lados del Atlántico.

**Prevención de litigios**

Una de las finalidades del NMT es prevenir el surgimiento de litigios comerciales. El
Comité Mixto desempeñaría una importante función a este respecto. La prevención de
litigios debe basarse, como mínimo en:

- la claridad de las obligaciones legales de las Partes en virtud del Acuerdo;

- el fomento de la transparencia pública y el apoyo al diálogo estructurado o a
diálogos separados entre las partes interesadas (incluyendo a los consumidores, los
trabajadores y las empresas);

**29**

###### • la sujeción a normas voluntarias, cuando ello sea posible, sin comprometer los intereses de la política de interés general; • la intensificación de la cooperación reglamentaria a través de los procedimientos de notificación y consulta entre las autoridades públicas de las Partes, a todos los niveles oportunos, cuando se consideren nuevas leyes o reglamentos; • la cooperación administrativa cotidiana entre las autoridades de ejecución y de supervisión o control a ambos lados del Atlántico. **Cumplimiento nacional de los compromisos** Los beneficios del ANMT para los ciudadanos y las empresas de la UE y de EE.UU. dependen del cumplimiento efectivo por ambas Partes, en sus respectivos ordenamientos jurídicos, de los compromisos adquiridos en el Acuerdo. A su vez, estas obligaciones legales nacionales serán ejecutables por la jurisdicción de cada Parte. **Resolución de los litigios surgidos en virtud del Acuerdo** Si no obstante surgieran, pese a los mecanismos bilaterales y nacionales antes descritos, litigios entre las Partes, haría falta un mecanismo bilateral eficaz para resolverlos. Aunque la naturaleza institucional exacta de ese mecanismo dependería inevitablemente de la clase de obligaciones que en su caso habría de tratar, debería como mínimo: • no impedir la posibilidad de una solución de mutuo acuerdó del litigio; • basarse en elementos objetivos; • ofrecer certeza jurídica a las Partes (y en última instancia a sus ciudadanos y empresas) en lo que atañe a la extensión y al contenido de los derechos y obligaciones en virtud del Acuerdo; • ponerse en funcionamiento en un plazo razonable para acrecentar la citada certeza jurídica; • ofrecer garantías de que el resultado será aceptado y ejecutado por las Partes. **Relación con el sistema de solución de. diferencias de la OMC** El mencionado mecanismo debe estructurarse de forma que garantice la integridad y eficacia permanentes del mecanismo de solución de diferencias de la OMC. No debe restringir en modo alguno el derecho de las Partes de recurrir a la solución de diferencias de la OMC. La relación exacta entre ambos mecanismos dependerá en gran medida (aunque no exclusivamente) de la relación entre las obligaciones y los derechos sustantivos de las Partes en virtud de la OMC y del ANMT, respectivamente.

**30**

###### F. CONCLUSION La Comisión solicita al Consejo que proceda rápidamente a un debate de fondo sobre la presente propuesta. La Comisión presentará próximamente al Consejo las directrices de negociación de un Acuerdo sobre el nuevo mercado transatlántico que abarque los elementos anteriormente descritos.

**31**

**Anexo**

_DATOS ECONÓMICOS_ _FUNDAMENTALES_

Desde el punto de vista económico, los socios transatlánticos disfrutan de un alto grado
de integración. La UE y EE.UU. son, recíprocamente, el principal socio comercial
(considerando juntamente los bienes y servicios) y el más importante origen y destino de
la inversión directa extranjera (IDE). Su relación económica se caracteriza por un elevado
nivel de comercio intraindustrial, intraempresarial y de productos intermedios. Las
empresas transatlánticas emplean cada vez más nuevas e innovadoras formas de comercio,
entre las que figura el comercio electrónico.

En 1996, _el comercio bilateral de bienes y servicios_ ascendió a más de 355.000 millones
de ecus. A la UE y EE.UU. les corresponde, respectivamente, cerca del 19% del comercio
total de mercancías de la otra Parte, que en 1996 ascendió a 227.000 millones de ecus. La
relación comercial no es sólo importante, sino también sustancialmente equilibrada. El
comercio transatlántico se centra en los productos refinados de alta tecnología, que se
calcula representan el 20% del comercio total de mercancías UE-EE.UU.

El sector del _comercio de servicios_ es particularmente dinámico. Las cifras del comercio
transatlántico de servicios indican que, si en 1985 el comercio bilateral de servicios UEEE.UU. representaba el 32% del comercio bilateral total, en 1995 ese porcentaje ascendió
a más del 38%. En 1996, el comercio transfronterizo combinado de servicios alcanzó la
cifra de 128.000 millones de ecus. Este sustancial aumento deja aún considerable margen
para el crecimiento del comercio, dado que el sector de servicios se ha convertido en el
componente económico de mayor y más rápido crecimiento. De hecho, los servicios
representan en la actualidad, por término medio, más del 66% del valor añadido total de
las economías de la UE y más del 70% en EE.UU., amén de porcentajes de empleo
comparables. En comparación, la cuota de los servicios en la producción mundial asciende
a más del 50%. En consecuencia, la UE y EE.UU. son los líderes mundiales del comercio
de servicios, acaparando el 47% de las exportaciones mundiales de servicios.

La importancia de la _relación inversora entre la_ _UE_ _y EE._ _UU._ queda demostrada por el
volumen de IDE, siendo cada una de las Partes el principal inversor en el territorio de la
otra. En 1996, el volumen de inversiones recíprocas entre la UE y EE.UU., calculado
según su coste histórico, ascendió a 720.000 millones de USD, lo que representa con
diferencia la mayor relación inversora en el mundo. La inversión de la UE en EE.UU. se
cifró en 372.000 millones de USD, mientras que la inversión estadounidense en la UE se
estimó en 348.000 millones de USD. La UE es, por lo tanto y con mucho, el primer
inversor en EE.UU., representando sus inversiones en este país el 59% de la IDE total en
1996. Al mismo tiempo, el 44% de la IDE estadounidense tuvo como destino la UE. Al
igual que la relación comercial bilateral, los volúmenes de inversión están equilibrados y
son sustanciales. Además, han aumentado de forma muy rápida a lo largo de estos últimos
años, duplicándose entre 1989 y 1996. El sector de servicios desempeña un papel cada
vez más importante como destinatario de la IDE, aproximándose al 50% la cuota media
anual de los flujos de inversión transfronteriza en servicios en la IDE total en el período
1992-1995, aunque el beneficiario principal de las inversiones de la UE en EE.UU. sigue
siendo el sector manufacturero.

**32**

##### ISSN 0257-9545

## COM(98) 125 final

# **DOCUMENTOS**

#### E S 06 11 10 09 N° de catálogo : CB-CO-98-173-ES-C ISBN 92-78-32305-5

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