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Language: es
Format: md

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# 52012DC0022

**COMUNICACIÓN DE LA COMISIÓN AL PARLAMENTO EUROPEO, AL CONSEJO Y AL COMITÉ ECONÓMICO Y SOCIAL EUROPEO Comercio, crecimiento y desarrolloUna política de comercio e inversión a medida para los países más necesitados /\* COM/2012/022 final \*/**

  

COMUNICACIÓN DE LA COMISIÓN AL
PARLAMENTO EUROPEO, AL CONSEJO Y AL COMITÉ ECONÓMICO Y SOCIAL EUROPEO

Comercio, crecimiento y desarrollo
Una política de comercio e inversión a medida para los países más necesitados

1.
Objetivo

Durante la pasada década, el panorama
económico mundial cambió radicalmente, lo que tuvo importantes consecuencias en
las políticas de comercio, inversión y desarrollo.
Tradicionalmente, los bajos aranceles y la reorganización del comercio
internacional a lo largo de las cadenas de suministro mundiales han hecho que
las políticas de comercio cada vez se centren más en las cuestiones normativas
y de otro tipo que se plantean una vez cruzada la frontera. Los países en
desarrollo han experimentado cambios radicales. Algunos de ellos, como China,
India o Brasil, han sabido aprovechar los beneficios generados por unos
mercados mundiales abiertos y cada vez más integrados y, en la actualidad, sus
economías se encuentran entre las mayores y más competitivas del mundo,
mientras que otros siguen rezagados y se arriesgan a que se incremente su nivel
de marginación. En particular, los países menos desarrollados (PMD), situados
principalmente en África, siguen afrontando numerosas dificultades y son los
que más lejos están de conseguir los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

Como consecuencia, el concepto de
«países en desarrollo» como grupo está perdiendo peso, por lo que ahora es necesario crear políticas de comercio,
inversión y desarrollo a la medida que reflejen este hecho. No obstante, la
cuestión del desarrollo y el papel específico que en relación con el desarrollo
desempeña el comercio sigue teniendo carácter urgente. La UE, en calidad de
mayor potencia mundial en materia de comercio, mayor socio comercial de muchos
PMD y de otros países con ingresos bajos y con ingresos medios bajos y mayor
proveedor mundial de ayuda al desarrollo (incluso a través de programas
relacionados con el comercio), tiene una responsabilidad particular.

Tras la Comunicación de 2010 sobre
comercio, crecimiento y asuntos mundiales[1], ahora, mediante la presente Comunicación, se actualiza la
Comunicación sobre comercio y desarrollo de 2002[2], a fin de reflejar los cambios que han experimentado las
realidades económicas, hacer balance del modo en que la UE ha cumplido sus compromisos
y esbozar en qué dirección han de avanzar durante la próxima década las
políticas de la UE en materia de comercio e inversión para el desarrollo. La
presente Comunicación, si bien confirma los principios fundamentales
establecidos en 2002, hace hincapié en la necesidad de que, cada vez más, se
establezcan diferencias entre los países en desarrollo, para centrarse en los
más necesitados y mejorar el modo en que se distribuyen las ayudas. Asimismo,
se hace hincapié en la necesidad de que los países en desarrollo que son socios
de la UE emprendan reformas internas, y de que otras economías, tanto
desarrolladas como emergentes, se unan a las iniciativas de la UE destinadas a
abrir los mercados a los países más necesitados.

La presente Comunicación propone
métodos concretos para mejorar las sinergias entre las políticas de comercio y
desarrollo. Una política de comercio eficaz es
fundamental para impulsar el crecimiento y el empleo tanto en Europa como en el
extranjero, así como para proyectar a nivel mundial los valores e intereses de
la UE. Puede ser también un poderoso motor de desarrollo, en consonancia con el
principio de la UE de coherencia política para el desarrollo[3].
Una política de desarrollo eficaz es fundamental para ayudar a crear mejores condiciones
para el comercio y la inversión en los países en desarrollo, así como para
garantizar la distribución justa de sus beneficios con vistas a la erradicación
de la pobreza. La Comunicación sobre el «Programa para el Cambio»[4]
promete más ayuda para mejorar el entorno empresarial, promover la integración
regional y contribuir al aprovechamiento de las oportunidades que ofrecen los
mercados mundiales, como motor del crecimiento integrador y el desarrollo
sostenible. En toda su acción exterior, la UE se guía por los valores
esenciales que subyacen a su propia existencia, como son el respeto y el
fomento de los derechos humanos[5].

2.
Un mundo cambiante
2.1.
Importante reorganización del orden económico
mundial

La economía mundial está cambiando a
un ritmo sin precedentes. Muchos países han
logrado con éxito que el potencial que ofrece un sistema comercial abierto
incremente sus exportaciones de bienes manufacturados y servicios en relación
con las exportaciones tradicionales de materias primas y les permita disfrutar
de ritmos sostenidos de crecimiento del PIB. China se ha convertido en el mayor
exportador mundial después de la UE y en la tercera mayor economía, por detrás
de la UE y los Estados Unidos. India, Brasil y otras economías emergentes van
por el mismo camino. Han atraído inversión extranjera directa (IED) y, en la
actualidad, ellos mismos se han convertido en importantes inversores a nivel
mundial. Las economías emergentes lideran el crecimiento mundial y gozan de
reconocimiento como grandes agentes económicos y políticos a nivel
internacional. Están reforzando su presencia en países más pobres y estrechando
los lazos con ellos. Por primera vez en la historia reciente, los países en
desarrollo en su conjunto representan más de la mitad del comercio mundial. La
crisis económica y financiera mundial ha acelerado los cambios en el poder
económico, desplazándolo de los países desarrollados a las economías
emergentes, que, en la actualidad, se consideran parte de la solución para la
crisis.

Resultados de
los países en desarrollo en materia de comercio

Fuente: FMI

Si bien estos cambios han ayudado a
sacar a cientos de millones de personas de la pobreza, no todos los países en
desarrollo han disfrutado de tales ganancias. En
el caso de los PMD, en particular, ha aumentado el nivel de marginación[6].
Aunque algunos de ellos han experimentado un crecimiento significativo del PIB
y del comercio, esto ha sido gracias, principalmente, al aumento de las
exportaciones de petróleo y materias primas, pero con escasos resultados en
reducción de la pobreza. Muchos PMD han incrementado su dependencia de unos
pocos productos de exportación, en particular materias primas básicas[7].
No obstante, algunos PMD, como Bangladesh y Camboya, han experimentados
avances, impulsados por su especialización en manufacturas que requieren poca
tecnología, básicamente textiles. Algunos países africanos que no exportan ni
petróleo ni materias primas también han progresado en la última década e,
incluso, disponen de más servicios. En parte como resultado de un programa
destinado a impulsar las exportaciones de productos agrícolas, como el café, y
atraer al turismo, desde 2001 el incremento anual medio de las exportaciones de
Ruanda ha sido del 19 %, lo que ha ido acompañado de elevados índices de
crecimiento económico y de una mejora continua en los indicadores de desarrollo
humano. Otro ejemplo es Cabo Verde, que, en 2007, pasó de estar en la categoría
de PMD a encontrarse entre los países con ingresos medios bajos, gracias a la
buena gestión y la buena gobernanza macroeconómicas, que incluyeron la apertura
comercial progresiva y la integración en la economía mundial.

Dentro de los grupos de PMD y países
emergentes, los resultados varían de un país a otro, en particular por lo que respecta al ámbito de las reformas
internas y a su integración en la economía mundial.

2.2.
Lecciones en materia de comercio y políticas
de inversión para el desarrollo

La apertura al comercio ha sido un
elemento clave de las estrategias de crecimiento y desarrollo que han tenido éxito. Ningún país ha podido jamás mantener el crecimiento a largo
plazo sin integrarse en la economía mundial. El acceso a mercados extranjeros
posibilita unas economías de escala y una especialización mayores; además, el
acceso a insumos más baratos y variados, incluidos servicios más eficientes,
abre nuevas posibilidades de producción. La IED también se ha convertido en un
factor esencial del crecimiento económico y los resultados de la exportación
(por ejemplo, en la actualidad las filiales extranjeras representan el
75 % del comercio de China). La apertura a la movilidad puede contribuir a
la transferencia de capacidades y a la inversión en países en desarrollo, en
particular si se tiene en cuenta el papel de las comunidades en diáspora[8].

No obstante, si bien el comercio es
una condición necesaria para el desarrollo, no es suficiente. El comercio puede impulsar el crecimiento y reducir la
pobreza, dependiendo de la estructura de la economía, la secuencia adecuada de
las medidas de liberalización del mercado y las políticas complementarias. Las
reformas internas son esenciales para mantener el crecimiento generado por el
comercio y la inversión. Los resultados económicos de los PMD a menudo se ven
obstaculizados no solo por economías y bases de exportación poco
diversificadas, infraestructuras y servicios inadecuados o falta de capacidades
apropiadas, sino también por factores políticos vinculados a mala gobernanza,
corrupción y fraude, ausencia de protección de los derechos humanos y falta de
transparencia, escasa capacidad administrativa, políticas fiscales ineficaces y
evasión fiscal a gran escala, escasez de instrumentos redistributivos, débiles
marcos políticos sociales y medioambientales, explotación insostenible de
recursos naturales, amenazas a la seguridad y falta de estabilidad.

Lograr que el comercio impulse el
desarrollo requiere mucho más que bajar los aranceles. Las políticas de comercio modernas y propicias para el
desarrollo tienen que abordar una compleja gama de cuestiones, que van desde la
facilitación comercial a nivel local y regional hasta las normativas técnica,
social y medioambiental, pasando por el respeto de los derechos fundamentales,
las medidas de apoyo a la inversión, la protección de los derechos de propiedad
intelectual e industrial, la regulación de los servicios, las políticas de
competencia, así como la transparencia y el acceso a los mercados en el marco
de la contratación pública. Avanzar en estas cuestiones puede impulsar la
transparencia, la previsibilidad y la responsabilidad, factores esenciales para
el desarrollo integrador y la disminución de la pobreza que la reducción de los
aranceles por sí sola no puede aportar. Por último, son necesarias políticas
activas para minimizar los efectos adversos de la apertura del comercio.

La diversidad creciente de los países
en desarrollo requiere una mayor diferenciación en el diseño y la aplicación de
las políticas de la UE. Las economías emergentes
y las más pobres tienen potenciales, necesidades y objetivos diferentes, por lo
que requieren enfoques políticos distintos. Las políticas deben diseñarse
minuciosamente para reflejar las diferentes situaciones. Debe darse prioridad a
los países que, sin ayuda exterior, tendrían perspectivas limitadas de
crecimiento a largo plazo y desarrollo sostenible, en particular los PMD y
otros países con más necesidades, en consonancia con las propuestas del ámbito
de la política de desarrollo[9].
Al mismo tiempo, la UE está intensificando su compromiso con las economías
emergentes, como se menciona en la Comunicación de 2010 sobre comercio,
crecimiento y asuntos mundiales. No obstante, la naturaleza de la relación con
dichas economías está cambiando, al centrarse menos en el desarrollo y más en
nuevas formas de colaboración basadas en intereses y beneficios mutuos, así
como en un reparto justo de las responsabilidades globales[10].

3.
Lo que se ha hecho hasta la fecha

En la Comunicación de 2002 sobre comercio
y desarrollo se asumieron compromisos para otorgar a los países en desarrollo
un mayor acceso al mercado de la UE, proporcionar financiación adecuada a la
ayuda relacionada con el comercio y hacer de este una parte central de las
estrategias de desarrollo. Dichos compromisos incluían el recurso a acuerdos
comerciales para promover un mayor acceso a los mercados, apoyar la integración
regional y mejorar las normas del comercio para contribuir al fomento del
desarrollo. El mercado de la UE es el más abierto a los países en desarrollo.
Si no se tienen en cuenta los combustibles, la UE importa de los PMD más que
Estados Unidos, Canadá, Japón y China juntos. La UE ha cumplido sus
compromisos, a menudo liderando el camino a nivel mundial. No obstante, es
necesario seguir avanzando.

3.1.
Programas autónomos innovadores

Se han creado dos nuevos programas
preferenciales como parte del Sistema Generalizado de Preferencias (SGP)[11]:

·
La iniciativa «Todo menos armas» (TMA) de
2001 fue radical al abrir plenamente el mercado de la UE a los PMD, sin
aranceles ni contingentes. Diez años después, TMA
ha demostrado ser un instrumento eficaz para impulsar las exportaciones de PMD
hacia el mercado europeo. Las importaciones en la UE procedentes de PMD
crecieron un 25 % más deprisa que las procedentes de países no
beneficiarios de regímenes preferenciales (las exportaciones de productos textiles
de Bangladesh constituyen un claro ejemplo)[12]. Por otro lado, las repercusiones en la
diversificación de las exportaciones son variadas. Los índices de utilización
pueden seguir mejorando. La presión competitiva de socios preferenciales más
avanzados (que absorben más del 40 % de las exportaciones preferenciales
en el marco del SGP) y la erosión de las preferencias se han intensificado, lo
que indica que es necesario reformar el SGP (véase el punto 4.1.1).

·
El SGP+, creado en 2006, es una herramienta
muy innovadora de la política comercial de la UE en apoyo del desarrollo
sostenible, dirigida específicamente a países en desarrollo vulnerables. Sus preferencias adicionales proporcionan un potente incentivo a
países comprometidos con la aplicación de convenios internacionales
fundamentales sobre derechos humanos, derechos laborales, protección
medioambiental y buena gobernanza. En la actualidad cuenta con dieciséis
beneficiarios[13],
cuyas exportaciones a la UE han aumentado gracias al sistema, con beneficios
acordes en materia de ingresos para casi todos ellos. Un reto para el futuro es
ampliar los criterios de acceso y los incentivos, y reforzar el seguimiento de
la aplicación efectiva de los convenios internacionales fundamentales.

También se
han hecho esfuerzos sustanciales por facilitar el uso de los sistemas
preferenciales vigentes.

·
Las nuevas reglas de origen del SGP
aplicables desde 2011[14] tienen en
cuenta las críticas que dicen que unas reglas de origen estrictas impiden a los
países en desarrollo aprovechar al máximo las preferencias de la UE. Las
nuevas reglas son más sencillas y fáciles de cumplir.
Ofrecen mayores posibilidades de abastecimiento, con nuevas
oportunidades de acumulación regional y transregional entre países. Los PMD
disfrutan de más flexibilidad, con niveles superiores a los ofrecidos por
muchos otros países desarrollados en sus propios sistemas similares al SGP. También se han propuesto reglas mejoradas en las
negociaciones de acuerdos de asociación económica (AAE) (véase el punto 3.3).

·
En 2004, la Comisión abrió un servicio en
línea para exportadores potenciales en países en desarrollo sobre aspectos
prácticos del acceso al mercado de la UE: el Export Helpdesk[15]. Dicho servicio proporciona información detallada sobre aranceles
a la importación, reglas de origen, procedimientos aduaneros, requisitos
técnicos, etc. de la UE. Se trata de una herramienta única en todo el mundo, si
bien podría incrementarse su utilización en los PMD.

3.2.
A la cabeza en materia de ayuda para el
comercio

·
La UE y sus Estados miembros han estado
dirigiendo los esfuerzos mundiales en materia de ayuda para el comercio, que
representan más de un tercio de los flujos mundiales. En 2007, la UE adoptó una estrategia conjunta con sus
Estados miembros. Se han redoblado los esfuerzos, y en 2009 se alcanzaron los
10 500 millones EUR, por encima de los objetivos fijados. Más de un tercio
de la ayuda de la UE al desarrollo financia en la actualidad necesidades
relacionadas con el comercio. No obstante, preocupa el hecho de que los PMD
solo reciban un porcentaje limitado de la ayuda para el comercio (el
22 %). La UE ha estado trabajando para mejorar la eficacia, promoviendo
una respuesta más adecuada a las oportunidades comerciales, a través de una
mayor coherencia internacional y un mayor seguimiento, si bien reconoce que
todavía queda mucho por hacer.

Ayuda colectiva
de la UE para el comercio (UE y sus Estados miembros)

3.3.
Esfuerzos bilaterales y regionales renovados

Además
del Acuerdo de Cotonú, en 2002 se iniciaron negociaciones con los Estados de
África, del Caribe y del Pacífico (ACP) para concluir acuerdos de asociación
económica (AAE). Se ha firmado, y aplicado de
manera provisional, un AAE regional exhaustivo con el grupo de Estados
CARIFORUM del Caribe. Se han negociado AAE provisionales con otros países y
regiones para garantizar la continuidad del comercio de mercancías tras la
expiración de las preferencias de Cotonú, a finales de 2007. Continúan las
negociaciones de acuerdos mejorados con todas las regiones. En diciembre de
2007, a la espera de la ratificación de los AAE provisionales, se adoptaron
medidas temporales[16].
En septiembre de 2011, la Comisión propuso mantener después de 2013 estos
acuerdos de acceso al mercado únicamente para los países que están adoptando
las medidas necesarias para la ratificación de sus respectivos AAE[17].

En 2006, la Comunicación sobre una
Europa global[18] puso en marcha
una nueva serie de negociaciones de Acuerdos de Libre Comercio (ALC) con países
y regiones en desarrollo más avanzados. Hay negociaciones en curso con la
India y Mercosur. Debido a los lentos avances en el planteamiento de región a
región con ASEAN, las negociaciones están avanzando ahora bilateralmente con
Singapur y Malasia. También han concluido las
negociaciones de ALC exhaustivos con Perú, Colombia y América Central, así como
con Ucrania.

La UE ha tratado constantemente de
promover la integración regional, en particular
como método para superar los inconvenientes de los mercados pequeños y
fragmentados, hacer los países más atractivos para la IED y estimular el
crecimiento económico. Los acuerdos de la UE con América Central y CARIFORUM
han apoyado decididamente los procesos de integración regional, pero la UE es
consciente de la necesidad de ajustar su enfoque cuando la voluntad política o
la capacidad regional no son lo suficientemente fuertes. En algunos casos, ha
habido que optar por acuerdos bilaterales como paso intermedio hacia el
objetivo a más largo plazo de acuerdos de región a región y se ha hecho de
manera que los demás socios regionales se puedan unir cuando estén preparados.
Se ha destinado una cantidad sustancial de financiación a la integración
regional, si bien los resultados a menudo han estado por debajo de lo esperado.
Una dificultad clave ha sido la capacidad limitada de las organizaciones
regionales para formular propuestas de proyectos viables y respaldadas por sus
miembros.

3.4.
Un panorama mundial variado

La UE fue fundamental en la puesta en
marcha de la ronda de Doha en el marco de las negociaciones comerciales
multilaterales de 2001. Sin embargo, en diez años de negociaciones no se ha
podido alcanzar un acuerdo. Incluso un acuerdo
provisional relativo a un paquete de medidas para los países más pobres parece
difícil de alcanzar. Se han realizado esfuerzos considerables por impulsar las
negociaciones, incluso presentando ofertas sin precedente con ventajas
significativas para los países en desarrollo, tanto por lo que se refiere al
acceso a los mercados como al régimen de ayudas a la agricultura. Se han presentado
reiteradamente propuestas de compromiso. Sin embargo, los problemas
estructurales, unidos a la falta de compromiso de algunos miembros de la OMC,
no han permitido alcanzar un acuerdo sobre parámetros esenciales.

El compromiso, desde el inicio de la crisis
económica y financiera mundial, de evitar el proteccionismo, que la UE ha defendido con firmeza, ha tenido más éxito, si bien
sigue siendo necesario mantener la vigilancia[19]. La UE también ha respaldado la integración
en la OMC de varios países en desarrollo (por ejemplo, recientemente, Samoa y
Vanuatu).

4.
Tareas para la próxima década

La UE, partiendo de los logros y esfuerzos recientes, pero
teniendo en cuenta la experiencia cuando los avances no han sido todo lo buenos
que se esperaba, incrementará sus esfuerzos por ayudar a los países que más
necesitan beneficiarse de unos mercados mundiales cada vez más integrados. No obstante, el éxito de todo ello dependerá
básicamente de la apropiación y la disposición de los países en desarrollo para
iniciar las reformas internas necesarias. Hay
mucho por hacer en el marco multilateral, en el que todavía queda que otras
grandes potencias comerciales se unan a los esfuerzos de la UE en favor de los
países más necesitados.

4.1.
Lo que puede ofrecer Europa

La UE ha de centrar sus esfuerzos en los países más pobres y
vulnerables y asegurarse de que dichos esfuerzos se ajustan a sus necesidades y
limitaciones, al tiempo que vela por la coherencia y la complementariedad entre
las políticas de comercio, desarrollo, etc.

4.1.1.   Orientar mejor las
preferencias

La Comisión ha propuesto una reforma
del SPG para asegurarse de que las preferencias correspondientes benefician a
los países que más lo necesitan[20]. La reforma tiene en cuenta las crecientes diferencias entre los
países en desarrollo y sus dispares necesidades, y sugiere que se revisen los
criterios de elegibilidad y el mecanismo de graduación, para garantizar que
solo los PMD, los países con ingresos bajos y los países con ingresos medios
bajos se benefician realmente del sistema en sectores en los que la ayuda es
necesaria. También mejoraría la previsibilidad para los operadores económicos
mediante el establecimiento de un sistema de duración indefinida y medidas de
procedimiento más transparentes para realizar los ajustes necesarios, con
períodos de transición adecuados.

Un paquete para promover el
comercio de los pequeños operadores en los países en desarrollo

Las pequeñas empresas forman la columna
vertebral de las economías de numerosos países en desarrollo, en particular el
vasto sector informal, y sufren de manera desproporcionada los procedimientos
administrativos complejos, así como la falta de información, formación,
conexiones o acceso a la financiación. Para resolver estas cuestiones, se
tendrán en cuenta las siguientes iniciativas:

·
Ampliar la información práctica sobre
políticas de comercio y la información sobre los mercados. Como complemento al Export Helpdesk de la UE, se apoyará una
iniciativa multilateral sobre transparencia en el comercio para ofrecer información
similar sobre todos los mercados. Esto es
especialmente útil para el comercio sur-sur y regional.

·
Facilitar a los pequeños productores y
agricultores el uso de herramientas de propiedad intelectual e industrial para ayudarles a maximizar el valor económico de sus bienes,
mediante el desarrollo y la protección de la identidad y la calidad de los
productos, utilizando marcas registradas, indicaciones geográficas y diseños[21].

·
Formar a las redes de pequeños comerciantes
en diáspora de la UE (por ejemplo, en materia de
procedimientos de comercio, normas o acceso a la financiación) para que
contribuyan de manera positiva al desarrollo en sus países de origen.

·
Promover el diálogo con las pequeñas y
medianas empresas en el marco del Foro sobre
Financiación de PYME en África, creado en 2011, y del memorando de acuerdo
firmado el 30 de noviembre de 2011 con la Comisión de la Unión Africana.

·
Facilitar el acceso a la financiación de
los pequeños exportadores y comerciantes procedentes de países en desarrollo. La UE está dispuesta a respaldar el trabajo de las instituciones
financieras internacionales en este ámbito, así como la revisión de las
necesidades que está llevando a cabo el G-20 en los países con ingresos bajos[22].

·
Ampliar el procedimiento simplificado para
obtener la prueba de origen. Las preferencias
comerciales se utilizan relativamente menos en las pequeñas transacciones, en
parte debido a la elevada relación coste/beneficio que supone obtener un
certificado de origen. A raíz de la reforma de 2011 de las reglas de origen del
SPG es posible un procedimiento simplificado basado en la autocertificación de
todos los envíos, a partir del registro previo del exportador. Si este sistema
funciona adecuadamente, la UE se planteará ampliarlo a otros regímenes preferenciales.

·
Apoyo a la participación de las pequeñas
empresas en programas de comercio que garanticen valor añadido a los
productores, incluidos los que responden a la sostenibilidad (por ejemplo, el comercio justo, ético u orgánico), y a los
criterios de origen geográfico en la cooperación para el desarrollo con
terceros países. Este puede ser un método eficaz para que los
productores diferencien su producto, tengan mayor poder de negociación sobre
este e incrementen su margen de ganancia en el precio.

4.1.2.   Precisar
mejor los destinatarios de la ayuda para el comercio

Se seguirá animando a los países en desarrollo a incluir el
comercio entre sus estrategias de desarrollo. En
este contexto, la ayuda para el comercio puede ser fundamental y proseguirán
los esfuerzos por seguir mejorando su programación y entrega.

·
Mejora de la complementariedad entre las
políticas de comercio y desarrollo: Cuando
las medidas en materia de comercio generen nuevas oportunidades para los países
en desarrollo socios de la UE (por ejemplo, AAE, el nuevo SPG o las nuevas
reglas de origen), esta estará dispuesta a ofrecer ayuda para el comercio a fin
de permitirles aprovecharlas. Instrumentos como los programas sectoriales o la
ayuda presupuestaria podrían contribuir a las reformas económicas necesarias
para poder aprovechar las oportunidades comerciales y de inversión[23].
Además de los programas geográficos, podría recurrirse a nuevos programas
temáticos para acompañar la apertura del comercio[24].

·
Focalización en los PMD. Es necesario mantener la ayuda efectiva para reforzar las
capacidades de identificación, establecimiento de prioridades e implementación
de la ayuda para el comercio, a partir del marco integrado mejorado creado por
varios donantes, que apoya el desarrollo del comercio de los PMD.

·
Focalización en los pequeños operadores. Es necesario velar por que los pequeños operadores, incluidos
los pequeños agricultores, puedan acceder adecuadamente a la ayuda para el
comercio, a fin de facilitar su participación en los mercados externos.

·
Refuerzo de las alianzas económicas, los
diálogos reguladores y la cooperación empresarial. Compartir la experiencia de la UE puede ayudar a
sus socios a llevar a cabo sus reformas internas (véase el punto 4.2) y a
acceder al mercado de la UE. El nuevo Instrumento
de Asociación propuesto por la Comisión puede respaldar tales iniciativas, en
particular en las economías emergentes, y ayudar a impulsar nuevas formas de
cooperación en países que están dejando de necesitar ayuda bilateral al
desarrollo.

·
Revisión del planteamiento de apoyo a la
integración regional. Sin dejar de centrarse en
la creación de capacidad de las administraciones regionales y nacionales
responsables de la integración, estas cuestiones deben abordarse de manera más
estratégica en el diálogo político con los países en desarrollo. Podrían
diseñarse programas regionales específicos de ayuda para el comercio con vistas
a la facilitación y la conectividad del comercio. En los casos en que las
organizaciones regionales están racionalizando su composición para reflejar
mejor las realidades económica y política, la UE se mantiene preparada para
ayudarlas.

·
Equipamiento de las personas para el cambio. Las políticas relacionadas con las capacidades y la educación,
los derechos laborales y la protección social son especialmente pertinentes
para los segmentos más pobres y vulnerables de la población, incluidas las
mujeres y los niños, en particular por lo que respecta a las reformas del
comercio. Este aspecto debe, por tanto, integrarse plenamente en la cooperación
de la UE al desarrollo, en consonancia con su apoyo permanente al trabajo
digno, los derechos humanos y la protección social[25].

·
Mejora de la eficacia de la ayuda. La prestación de la ayuda para el comercio debe ajustarse a unos
principios y compromisos acordados en los Foros de Alto Nivel sobre la Eficacia
de la Ayuda[26].
Como se acordó en el Foro de Busan, la ayuda para el comercio debería centrarse
en los resultados y las repercusiones, para crear capacidades productivas,
ayudar a resolver las deficiencias del mercado, reforzar el acceso a los
mercados de capital y promover planteamientos que mitiguen los riesgos que
afrontan los agentes del sector privado. Mejorar la coordinación entre los
donantes de la UE es esencial. También será necesario mejorar la cooperación
con donantes tradicionales o emergentes de terceros países. Como también se
acordó en Busan, la UE se centrará en el cumplimiento de los compromisos a
nivel de país y apoyará la nueva Alianza mundial integradora por una
cooperación eficaz para el desarrollo[27].

4.1.3.   Instrumentos
complementarios para impulsar la IED

Si bien en
la última década la IED en los países en desarrollo y la procedente de dichos
países ha cobrado fuerza, también ha eludido en gran medida a los países más
necesitados, debido a las pobres perspectivas económicas y a las desfavorables
condiciones de inversión. Los inversores necesitan entornos reguladores
estables, transparentes y previsibles. La UE puede ayudar a mejorar el entorno
empresarial a través de la ayuda para el comercio y mediante una serie de
instrumentos relacionados con la IED, ahora ampliados en virtud del Tratado de
Lisboa, que ha situado la inversión en el marco de la política de comercio de
la UE, competencia exclusiva de esta[28].

·
Las disposiciones de los ALC de la UE
ofrecen a los inversores mayor seguridad jurídica
en relación con el acceso al mercado y las condiciones en las que pueden
operar. Se incluyen sectores (por ejemplo, telecomunicaciones, transporte,
banca, energía, servicios medioambientales, construcción o distribución) que
ayudan a crear un entorno propicio para las empresas y a desarrollar
infraestructuras. La UE se muestra flexible y sensible a las necesidades de sus
socios en tales negociaciones: solo se cubren los sectores enumerados de manera
explícita y se preserva el derecho de los países a regular y a imponer
limitaciones y restricciones.

·
La protección de las inversiones que
proporcionan los convenios bilaterales de inversión también puede mejorar el
potencial de IED, ya que dicha protección ofrece
garantías adicionales y mejora la seguridad jurídica de los inversores. Los
Estados miembros de la UE ya disponen de una amplia red de tratados bilaterales
de inversión con países en desarrollo. La intención de la UE es establecer progresivamente
acuerdos de protección de las inversiones a nivel europeo, ya sea como parte de
las negociaciones en curso de un ALC o como acuerdos independientes. La UE está
dispuesta a estudiar las solicitudes de países en desarrollo que sean socios y
estén interesados en esta posibilidad.

·
Para conseguir inversiones nacionales y
extranjeras en los países en desarrollo pueden utilizarse mecanismos mixtos de
la UE[29]. Las subvenciones
se combinarían con préstamos o capital de riesgo, por ejemplo, para apoyar la viabilidad
financiera de las inversiones estratégicas. La UE tendería a proporcionar un
mayor porcentaje de ayuda a través de estas innovadoras herramientas
financieras, con arreglo a los nuevos instrumentos financieros cubiertos por el
marco financiero plurianual para el período 2014‑2020[30].
La utilización de estos instrumentos financieros se evaluaría caso por caso en
los países en los que la sostenibilidad de la deuda es frágil. Otros
instrumentos que se estudiarían serían las garantías, los fondos privados y las
alianzas público-privadas. Se buscaría la cooperación con el Banco Europeo de
Inversión y los Estados miembros o con otras agencias de financiación del
desarrollo. También sería necesaria más coherencia con los acuerdos de comercio
e inversión.

4.1.4.   Acuerdos
bilaterales/regionales exhaustivos y modulados

Si se continúa con la agenda de Europa Global[31],
el objetivo será suscribir ALC exhaustivos y seguir teniendo en cuenta el nivel
de desarrollo de los socios de la UE, ofreciendo
planteamientos flexibles adaptados a sus necesidades y a las capacidades de
cada país.

La UE tratará de celebrar
negociaciones para la firma de AAE con todos los países y regiones ACP
interesados, en consonancia con el objetivo del
Acuerdo de Cotonú de apoyar una mayor integración regional, modernizar la
relación económica y recurrir al comercio para impulsar el crecimiento
económico. El tiempo es de una importancia fundamental para, por fin, ofrecer
seguridad y previsibilidad a los operadores. Cuanto
antes se cierren estos acuerdos, antes empezarán a dar fruto en materia de
desarrollo[32]. Si los países ACP lo desean, los AAE incluirán
compromisos en ámbitos relacionados con los servicios, la inversión y el
comercio, ámbitos que, en el Acuerdo de Cotonú, se han considerado importantes
motores del crecimiento. Si los acuerdos exhaustivos y regionales resultan
inalcanzables, podrán introducirse acuerdos de geometría variable o acuerdos a
diversas velocidades. Se confirmará la oferta de acceso libre al mercado de la
UE y mejores reglas de origen para los países ACP que, en el pasado, se han
beneficiado de las preferencias comerciales de Cotonú, mientras los países ACP
se liberalizan parcial y gradualmente. La UE ha propuesto soluciones
pragmáticas (y está dispuesta a modularlas) para los obstáculos que persisten
en las negociaciones, guiada por el principio fundamental de que los AAE
resultantes deben estar a la altura del Acuerdo de Cotonú para promover el
desarrollo en los países y regiones ACP. Los países que no estén dispuestos a
asumir las obligaciones de los acuerdos de comercio compatibles con la OMC
pueden optar por beneficiarse del SPG si cumplen los criterios. Sin embargo,
ello no ofrecería el mismo potencial de desarrollo que los AAE, en particular
por lo que respecta a la integración regional, la mejora de la inversión y la
creación de un entorno empresarial más propicio.

En respuesta a la Primavera Árabe, la
UE también ha anunciado una Asociación para la Democracia y la Prosperidad
Compartida que va más allá del acceso al mercado,
para profundizar en la integración con los países del Mediterráneo Meridional y
promover los derechos humanos, la buena gobernanza y las reformas democráticas[33].
La UE tiene previsto iniciar negociaciones para la firma de ALC exhaustivos con
Egipto, Jordania, Marruecos y Túnez. Asimismo, creará lazos comerciales más
estrechos con Armenia, Georgia y Moldavia, vecinos del Este. El objetivo final
es contribuir al establecimiento de una zona de prosperidad compartida, que
ofrezca a los países de ambas regiones la posibilidad de participar en el
mercado interior de la UE cuando se cumplan las condiciones[34].

4.1.5.   Una
agenda comercial basada en valores para promover el desarrollo sostenible

Uno de los objetivos básicos de la UE es garantizar que el crecimiento
económico y el desarrollo vayan de la mano de la justicia social, incluidas las
normas fundamentales en materia laboral y las prácticas medioambientales
sostenibles, incluso a través de políticas externas. Tales
esfuerzos tienen una pertinencia particular en un contexto de desarrollo, en el
que los países afrontan retos significativos.

El SGP+ es
el instrumento emblemático de la política comercial de la UE en apoyo del
desarrollo sostenible y la buena gobernanza en países en desarrollo. La Comisión ha propuesto hacerlo más atractivo, eliminando la
graduación de los beneficiarios, suavizando los criterios económicos de
adhesión y permitiendo a los países que presenten su solicitud en cualquier
momento. Al mismo tiempo, se reforzarán los mecanismos de seguimiento y
retirada para garantizar el cumplimiento efectivo de los compromisos adoptados
por los países beneficiarios.

Los ALC
recientes de la UE incluyen sistemáticamente disposiciones sobre comercio y
desarrollo sostenible. El objetivo es
implicar a los países socios en un proceso de cooperación en el que participe
la sociedad civil, así como intensificar la conformidad con las normas
nacionales e internacionales sobre trabajo y medio ambiente. Las disposiciones
también permiten revisiones independientes e imparciales. A medida que estos
acuerdos entren en vigor, habrá que asegurarse de que tales mecanismos se
utilizan efectivamente y proporcionan ayuda adecuada a la cooperación al
desarrollo.

La UE se
ha comprometido a evaluar mejor el impacto de las iniciativas comerciales en su
mercado y en el de sus socios comerciales, incluidos los países en desarrollo[35]. Se velará por que los análisis que se realicen durante el
desarrollo de una nueva política (evaluaciones de impacto), la negociación de
un acuerdo (evaluaciones de impacto de sostenibilidad) o su implementación
(análisis ex post) aborden todas las repercusiones importantes
(económicas, sociales, en materia de derechos humanos y medioambientales) y den
lugar a una amplia consulta entre las partes interesadas pertinentes. Dichos
análisis también deberían contribuir a diseñar medidas de acompañamiento
destinadas a la ayuda para el comercio.

Se han
adoptado medidas para promover la gestión sostenible de algunos recursos
naturales clave, como la madera y el pescado, que se comercializan en el
interior de la UE[36]. La UE ayudará a
sus socios que sean países en desarrollo a implementar estos mecanismos para
que maximicen su potencial de crecimiento sostenible. También colaborará con
otros países que constituyen mercados importantes de recursos naturales para
que promuevan normas similares.

Se
impulsará la eliminación de barreras arancelarias y no arancelarias para los
bienes y servicios que pueden aportar beneficios medioambientales. Esto contribuirá a los esfuerzos por garantizar la mejora del
acceso de los países en desarrollo a las tecnologías verdes.

Los
incentivos en materia de comercio no solo surgen de la acción gubernamental,
sino también de la orientación de los mercados hacia productos más sostenibles. Los programas privados vinculados a la sostenibilidad (como el
comercio justo, ético u orgánico) pueden constituir métodos eficaces para
impulsar el crecimiento sostenible e integrador en los países en desarrollo[37].
Las autoridades públicas pueden promover estas iniciativas. La UE intensificará
su ayuda a los productores de países en desarrollo que participen en programas
de comercio sostenible, movilizando en mayor medida la cooperación (incluidas
medidas de ayuda para el comercio), mejorando el control de las actividades
relacionadas y animando a los países socios a fomentar el comercio justo y
ético. Además, la UE tiene la intención de facilitar en mayor medida las
opciones de compra de comercio justo y ético por parte de las autoridades
públicas en Europa, en el contexto de la próxima revisión de las Directivas
sobre contratación pública.

La
responsabilidad social de las empresas también desempeña un papel cada vez
mayor a nivel internacional, ya que las empresas
pueden contribuir al crecimiento integrador y sostenible teniendo más en cuenta
el impacto social, medioambiental y de derechos humanos de sus actividades. Se
anima a las empresas a que suscriban los principios y directrices reconocidos
internacionalmente en este ámbito[38],
como las Líneas Directrices de la OCDE para las empresas multinacionales, y a
los socios comerciales de la UE a adherirse a ellos. También se incluyen en los
acuerdos de la UE disposiciones para promover el comportamiento empresarial
responsable de los inversores.

4.1.6.   Ayudar a
los países vulnerables a mejorar su resistencia y su capacidad de respuesta
ante la crisis

Los PMD y
otros países vulnerables son más propensos a la crisis, lo que puede poner en
peligro sus esfuerzos de desarrollo a largo plazo, en particular en aquellos países
que tienen una estrategia de crecimiento orientada fundamentalmente a las
exportaciones, ya que el impacto de los precios de las materias primas a nivel
mundial o las catástrofes naturales internas pueden dar lugar a graves
dificultades en la balanza de pagos si bajan los ingresos por exportaciones o
se disparan los precios de las importaciones. Se puede contribuir a mejorar la
resistencia a los impactos externos y la capacidad de respuesta:

·
Las catástrofes naturales pueden tener
consecuencias negativas importantes en las cadenas de suministro, en el
comercio y en la actividad económica. Tras las
inundaciones de julio de 2010, la UE propuso conceder preferencias adicionales
a Pakistán, pero la experiencia demostró que este planteamiento no desencadenó
una reacción lo suficientemente rápida. También suscitó preocupación la posible
incidencia de la desviación del comercio en otros países pobres. En el futuro,
se tratará de recurrir a excepciones temporales a los requisitos de las reglas
de origen para los países afectados por la crisis en las reglas de origen del
nuevo SPG. A fin de mejorar la preparación ante las catástrofes naturales, se
intentará tener en cuenta las vulnerabilidades del comercio en las evaluaciones
de necesidades que se realicen en el contexto de la política de ayuda
humanitaria de la UE. La UE también está contribuyendo al desarrollo en los
países socios de un innovador seguro contra las inclemencias meteorológicas
basado en índices, y se puede aprender de ejemplos que han salido bien en los
que el riesgo meteorológico se ha transferido al mercado financiero, por
ejemplo mediante el recurso a bonos de catástrofes para cubrir el riesgo
financiero del presupuesto del Estado asociado a un terremoto.

·
Algunos países en desarrollo están plagados
de conflictos, que suelen estar asociados al control de recursos naturales. La Comisión ha presentado propuestas de Directivas para promover
la difusión de información sobre pagos a gobiernos en los sectores extractivo y
forestal tanto en el caso de las empresas que cotizan en bolsas de valores de
la UE[39]
como en el de otras grandes empresas de la UE[40]. Se trata de un primer paso hacia un
entorno de inversiones más transparente, que puede reducir el riesgo de
corrupción y de evasión fiscal. A partir de la experiencia del Proceso de
Kimberley, la Iniciativa para la transparencia de las industrias extractivas,
la Aplicación de las leyes, gobernanza y comercio forestales y el Reglamento de
la madera, también se explorará el modo de incrementar la transparencia a lo
largo de la cadena de suministro, incluidos aspectos de diligencia debida. Al
mismo tiempo, se propugnará un mayor apoyo y una mayor utilización de las
recientemente actualizadas Líneas Directrices de la OCDE para las empresas
multinacionales y de las recomendaciones de la OCDE sobre diligencia debida y
gestión responsable de la cadena de suministro, algo que también habrá que
promover más allá de los países de la OCDE. Paralelamente, se seguirá
cooperando con los países en desarrollo que son socios brindándoseles apoyo en
materia de minería sostenible, conocimientos geológicos y buena gobernanza en
la gestión de recursos naturales[41].

·
La volatilidad de los precios de los
productos básicos tiene consecuencias para los presupuestos del Estado de los
países socios. Se puede ayudar a los
países socios a utilizar los mecanismos de seguro basados en mercados, como el
mercado de futuros de materias primas, para cubrir la falta de ingresos.
Partiendo del Mecanismo FLEX de Vulnerabilidad (V-FLEX), creado en 2009 para
ayudar a mitigar los efectos de las crisis alimentaria y financiera mundiales
en los países ACP, se trabajará para crear un nuevo sistema amortiguador
centrado en impactos exógenos más amplios con carácter transfronterizo[42].

4.2.
Las reformas internas y la buena gobernanza
son esenciales para el crecimiento inducido por el comercio

El
principal impulso del crecimiento económico es en primer lugar interno. La buena gobernanza es fundamental para el desarrollo del sector
privado y para cualquier crecimiento sostenible inducido por la inversión y el
comercio. Empieza con unas instituciones y prácticas políticas estables, un
poder judicial independiente, la protección de los derechos humanos, la
transparencia de las finanzas públicas, de las normas y de las instituciones y
una postura firme contra el fraude y la corrupción. También son fundamentales
políticas, legislación e instituciones que apoyen el desarrollo del sector
privado, el trabajo digno y la competitividad de las exportaciones. Son
necesarias reformas internas para mejorar la capacidad de suministro y la
dotación de capital (incluso humano), reducir los gastos de transporte,
aumentar la productividad agrícola e industrial, mejorar el historial de
aplicación de determinadas normas de trabajo y medio ambiente y optimizar el
clima de inversión. Dichas reformas son esenciales para mitigar las posibles
pérdidas de ingresos arancelarios y para permitir los ajustes necesarios a
través de herramientas eficaces de fiscalidad y redistribución y de redes de
seguridad. Son fundamentales para transformar las ganancias del crecimiento
económico en erradicación efectiva de la pobreza.

La ayuda
externa y los acuerdos comerciales pueden contribuir a este proceso. En numerosos países, los responsables de las reformas
están tratando de firmar acuerdos comerciales bilaterales o regionales para
garantizar su propia agenda interna y fijar las reformas nacionales. Tales
acuerdos, para ser eficaces, deben incluir disposiciones que promuevan la
transparencia, la previsibilidad y la responsabilidad.

La
apropiación es una condición indispensable para el éxito. Las soluciones no pueden imponerse desde el
exterior. En última instancia, los países en desarrollo deben tomar sus propias
decisiones. Colombia y Perú, países de América Central y del CARIFORUM, han
optado por un cambio cualitativo y han firmado ambiciosos acuerdos con la UE
que dan lugar a cambios estructurales en sus economías, en lugar de elegir
preferencias comerciales unilaterales. Estos
acuerdos ayudarán a consolidar algunas de las reformas más importantes que han
llevado a cabo los países de América Latina desde la época de las políticas de
sustitución de importaciones. Este es un claro ejemplo de la importancia de la
voluntad política sobre el nivel de desarrollo, ya que países como Haití,
Honduras o Nicaragua no se encuentran entre los más ricos.

4.3.
La agenda multilateral hasta 2020

Un sistema
comercial multilateral fuerte es fundamental para los intereses a largo plazo
de los países en desarrollo, tanto por lo que respecta a sus normas como al
acceso a todos los mercados clave que garantiza. Cada
vez más los mercados se sitúan en países en desarrollo.
De hecho, por primera vez en la historia reciente, el comercio de sur a
sur supera al comercio de norte a sur, pese a que los obstáculos al comercio de
sur a sur son significativamente mayores que los de acceso a los mercados de
los países desarrollados[43].
Por tanto, las negociaciones multilaterales son esenciales. Debemos lograr que
las negociaciones en curso den fruto, establecer una base firme para futuras
negociaciones y perfeccionar el sistema multilateral, de manera que el comercio
sea aún más eficaz para el desarrollo.

4.3.1.   Realización
de la dimensión de desarrollo del Programa de Doha para el Desarrollo

La agenda multilateral sigue siendo una prioridad para la UE. El Programa de Doha para el Desarrollo se encuentra en un
preocupante punto muerto, pero ofrece demasiado potencial para los países en
desarrollo, en general, y para los PMD, en particular, como para abandonarlo.
La UE sigue comprometida con dicho Programa y con el paquete específico
relativo a los PMD. Creemos que los miembros de la OMC deben seguir negociando,
cuando sea posible, en 2012 y después de esa fecha, para incluir, por ejemplo,
asuntos para los que existe un mandato, como la facilitación del comercio, los
obstáculos no arancelarios y la resolución de litigios, todos ellos con un
componente significativo de desarrollo.

Un acuerdo sobre la facilitación del comercio ofrece ventajas
sustanciales para el desarrollo, al garantizar
reformas coherentes en todos los miembros de la OMC para facilitar el comercio
tanto a nivel interno como en los mercados de exportación. Si bien esto
redundaría en beneficio de todos los miembros de la OMC, resultaría
especialmente útil para los países en desarrollo, en particular para aquellos
que no tienen salida al mar. La implementación se adaptaría a las necesidades y
capacidades de cada país y, en su caso, recibiría apoyo exterior. Todo el mundo
saldría ganando con la rápida conclusión de estas negociaciones.

La UE
seguirá presionando para lograr resultados concretos que beneficien a los PMD. No es posible estar satisfechos
con la incapacidad permanente de los miembros de la OMC para implementar las
decisiones adoptadas sobre el acceso libre de impuestos y de contingentes, que
son esenciales para crear nuevas oportunidades comerciales seguras para los
PMD. También es importante llegar a un
resultado positivo sobre el algodón en la negociación agrícola. Basándose en la reforma reciente de las reglas de
origen, la UE presionará por alcanzar más coherencia en las reglas de origen
preferenciales para los PMD, incluida más transparencia, simplicidad y mejora
del acceso al mercado. La excepción en materia
de servicios para los PMD, adoptada en la VIII Conferencia Ministerial de la
OMC, en diciembre de 2011, que permite a los miembros de la OMC conceder a los
PMD acceso preferencial al mercado en el ámbito de los servicios, es un primer
paso hacia un paquete para dichos países.

Aparte de las negociaciones del
Programa de Doha para el Desarrollo, y para permitir al mayor número posible de
países que se beneficien del sistema, la UE seguirá apoyando y facilitando la
adhesión de los PMD a la OMC y contribuyendo de manera activa a la revisión de
las directrices de adhesión, de manera que en julio de 2012 a más tardar haya
unas recomendaciones adecuadas en este sentido.
El camino a la adhesión es un proceso útil y un motor para las reformas,
pero suele ser largo y exigente. Sin dejar de preservar las normas de la OMC,
la UE seguirá ejerciendo la debida moderación con respecto a la apertura de los
mercados y ayudando a los PMD en la promulgación e implementación de nuevas
disciplinas. Asimismo, al examinar las necesidades y requisitos de los PMD en
relación con la implementación del acuerdo de la OMC sobre derechos de
propiedad intelectual e industrial relacionados con el comercio, considerará
favorablemente las solicitudes de ampliación del plazo previo de implementación
de 2013 y concederá la ayuda técnica adecuada.

4.3.2.   Establecimiento
de una base sólida para el futuro

La
prioridad absoluta debe ser preservar y reforzar el sistema de comercio
multilateral. Cualquier debilitamiento de la OMC
iría en detrimento de sus miembros más pequeños y más débiles, en particular en
época de crisis, cuando la tentación de recurrir al proteccionismo es mayor.

El punto muerto en el que se encuentra
actualmente el Programa de Doha para el Desarrollo pone de manifiesto una
debilidad fundamental de la estructura de la OMC, que no ha evolucionado al
ritmo de la realidad económica. El importante
cambio en el poder económico relativo de los principales socios comerciales
todavía no se ha reflejado plenamente en el sistema de la OMC. Hay un
desequilibrio creciente entre la contribución de los grandes países emergentes
al sistema comercial multilateral y las ventajas que se derivan de él. Esto se
nota cada vez más en los países más pobres, que ven cómo se amplía la
diferencia entre ellos y los países emergentes. Esta tendencia, que ya era
perceptible cuando se puso en marcha el Programa de Doha para el Desarrollo, ha
aumentado de manera significativa desde entonces, y parece que va a seguir
haciéndolo en el futuro.

La cuestión de la diferenciación y el
papel de las economías emergentes deben abordarse en interés del sistema
multilateral y en beneficio del desarrollo. Los
países emergentes deben mostrar más liderazgo y asumir más responsabilidad en
la apertura de sus mercados a los PMD a través de sistemas preferenciales, pero
también con carácter no discriminatorio con respecto al resto de miembros de la
OMC, cuatro quintas partes de los cuales son países en desarrollo.

En nuestra opinión, esto no implica la
plena reciprocidad de los compromisos con países desarrollados como resultado
del Programa de Doha para el Desarrollo, sino una
mayor proporcionalidad de su contribución respecto de las ventajas que obtienen
del sistema.

4.3.3.   Combatir
los retos emergentes

Los países en desarrollo se benefician de normas multilaterales
sólidas y aplicables. Los obstáculos al comercio
en la economía moderna mundial cada vez tienen menos que ver con aranceles y
más con unas medidas legislativas innecesariamente gravosas o incompatibles
entre sí, que suelen plantear muchos más problemas a los países en desarrollo
más pobres y a los que tienen capacidades administrativas muy limitadas.

Habrá que prestar más atención al modo
en que el comercio interactúa con otras cuestiones de gran interés para los
países en desarrollo más pobres. Esto ya ha
ocurrido con respecto a la interrelación entre el comercio y la seguridad
alimentaria, en particular a raíz de los llamamientos (todavía sin atender) del
G-20 y las Naciones Unidas para que se eliminen con carácter permanente las
restricciones o impuestos a la importación alimentaria en relación con las
compras de alimentos del Programa Mundial de Alimentos con fines humanitarios.
También se puede hacer más, por ejemplo, para aumentar la transparencia de las
restricciones a las exportaciones relacionadas con alimentos, la consideración
debida a sus repercusiones y la consulta de otros miembros de la OMC. Los
países en desarrollo pobres también afrontan otros retos mundiales, como
preservar unos suministros de energía suficientes y fiables o adaptar sus sistemas
económicos a las cambiantes condiciones del clima mundial, amenazas a su base
de recursos naturales, así como promover y salvaguardar la competitividad de
sus empresas en el mercado mundial. Los miembros de la OMC tendrán que prestar
más atención a estas importantes cuestiones en los próximos años. La
cooperación efectiva con los países emergentes será esencial.

5.         Conclusión

El
ascenso de los países emergentes envía una poderosa señal de que el desarrollo
es posible y que los mercados abiertos en una economía mundial cada vez más
integrada desempeñan un papel importante en este proceso. No obstante, muchos países en
desarrollo siguen quedándose atrás. Necesitan
ayuda, lo que significa que la UE debe mantener e intensificar su fuerte
compromiso con una atención más clara hacia estos países que más lo necesitan.

La ayuda llega en forma de alianza, en
la que los países en desarrollo también tienen que tomar decisiones y asumir
responsabilidades en interés de la consolidación de los beneficios a largo plazo
en materia de comercio e inversión. La apropiación y la buena gobernanza son
fundamentales en este sentido. La UE brindará
su apoyo a través de la cooperación al desarrollo y propondrá acuerdos sobre
comercio e inversión para respaldar y fijar los cambios institucionales que son
esenciales para el desarrollo.

Mirando hacia el futuro, todas las
partes deben adaptarse a los cambios en el poder económico observados durante
la pasada década. Por primera vez, en la
actualidad, el comercio de sur a sur supera al de norte a sur. Muchos países
desarrollados y emergentes todavía tienen que alcanzar el nivel de apertura de
la UE en cuanto a comercio con los países en desarrollo más pobres. Esto
obliga, por un lado, a emprender acciones multilaterales, como el Programa de
Doha para el Desarrollo, y, por otro, a llevar a cabo una profunda revisión de
la base de las negociaciones multilaterales. Los grandes países emergentes
deben asumir un mayor liderazgo y una mayor responsabilidad en el sistema
comercial multilateral en interés del sistema y en beneficio del desarrollo
mundial.

En la Conferencia sobre los PMD
celebrada en Estambul en mayo de 2011 se fijó el ambicioso objetivo de
multiplicar por dos la cuota de dichos países en las exportaciones mundiales de
aquí a 2020. El planteamiento establecido en la
presente Comunicación puede contribuir a este objetivo. Esto debería quedar
reflejado en próximas reuniones internacionales importantes, en particular en
la CNUCD XIII, en Doha, en abril de 2012, y en la Conferencia de Río+20
por el desarrollo sostenible, en junio de 2012, que deberían dar un nuevo rumbo
al progreso hacia una economía verde.

[1]               «Comercio,
crecimiento y asuntos mundiales. La política comercial como elemento
fundamental de la Estrategia 2020 de la UE», COM(2010) 612, de 9.11.2010.

[2]               «Comercio
y Desarrollo. Cómo ayudar a los países en desarrollo a beneficiarse del
comercio», COM(2002) 513, de 18.9.2002.

[3]               De
conformidad con el artículo 208 del Tratado de Funcionamiento de la Unión
Europea, la UE debe tener en cuenta los objetivos de la cooperación para el
desarrollo (el primero de los cuales es la erradicación de la pobreza) al
aplicar las políticas que puedan afectar a los países en desarrollo.

[4]               «Incremento
del impacto de la política de desarrollo de la UE: Programa para el Cambio»,
COM(2011) 637, de 13.10.2011.

[5]               «Derechos
humanos y democracia en el centro de la acción exterior de la UE: hacia un
enfoque más eficaz», COM(2011) 886, 12.12.2011.

[6]               En
conjunto, representaron el 0,6 % del PIB mundial en 2010, frente al
0,7 % en 2000.

[7]               Por
término medio, tres productos de exportación constituyen más del 75 % de
sus exportaciones; en ocho PMD este porcentaje se sitúa por encima del
95 %.

[8]               «Enfoque
Global de la Migración y la Movilidad», COM(2011) 743, de 18.11.2011, y
propuesta de Directiva relativa a las condiciones de entrada y residencia de
nacionales de terceros países en el marco de un traslado dentro de una misma
empresa, COM(2010) 378, de 13.7.2010.

[9]               COM(2011)
637.

[10]             Conclusiones
del Consejo Europeo de 16.9.2010.

[11]             El SGP fue
revisado en 2006 para abarcar más productos, simplificar las normas y mejorar
la previsibilidad. La reforma impulsó las exportaciones y la IED de los países
beneficiarios y ayudó a la diversificación de las exportaciones de muchos
países.

[12]             CARIS,
Evaluación intermedia del SGP de la UE, 2010.

[13]             Armenia,
Azerbaiyán, Bolivia, Cabo Verde, Colombia, Costa Rica, Ecuador,
El Salvador, Georgia, Guatemala, Honduras, Mongolia, Nicaragua, Panamá,
Paraguay y Perú.

[14]             Reglamento
(CE) nº 1063/2010 del Consejo, de 18.11.2010.

[15]             www.exporthelp.europa.eu/thdapp/index\_es.html.

[16]             Reglamento
(CE) nº 1528/2007 del Consejo, de 20.12.2007.

[17]             COM(2011)
598, 30.9.2011.

[18]             «Una
Europa global: Competir en el mundo», COM(2006) 567, de 4.10.2006.

[19]             Véase el VIII Informe de la UE sobre medidas
potencialmente restrictivas del comercio (octubre de 2010-septiembre de 2011): http://trade.ec.europa.eu/doclib/docs/2011/october/tradoc\_148288.pdf.

[20]             COM(2011) 241,
de 10.5.2011.

[21]             Véase la
próxima Comunicación de la Comisión relativa a una estrategia para la
protección y el respeto de los derechos de propiedad intelectual e industrial
en los terceros países.

[22]             Cumbre del
G-20 en Cannes: Declaración final, «Construir nuestro futuro común: una nueva
acción colectiva para el beneficio de todos», 4 de noviembre de 2011.

[23]             «Perspectiva
futura del apoyo presupuestario de la UE a terceros países»,
COM(2011) 638, de 13.10.2011.

[24]             El
programa temático relativo a «los bienes públicos mundiales y los retos que
conllevan», del Instrumento de Cooperación al Desarrollo propuesto por la
Comisión en «Una Europa Global: un nuevo enfoque para financiar la acción
exterior de la UE», COM(2011) 865, de 7.12.2011, prevé, entre otras cosas,
la ayuda a la definición y la implementación de políticas y acuerdos
comerciales, el apoyo para la integración en el sistema comercial multilateral
y el fomento de relaciones de inversión entre la UE y los países y regiones socios.

[25]             COM(2011)
637.

[26]             Roma 2003,
París 2005, Accra 2008 y Busan 2011.

[27]             Alianza de
Busan por una Cooperación Eficaz para el Desarrollo, IV Foro de Alto Nivel
sobre la Eficacia de la Ayuda, Busan (República de Corea),
29.11.2011-1.12.2011.

[28]             La
Comisión, en su Comunicación «Hacia una política global europea en materia de
inversión internacional», COM(2010) 343, de 7.7.2010, presentó los
objetivos de la futura política de inversión de la UE.

[29]             Como el
Fondo Fiduciario UE-África para Infraestructuras, el Mecanismo de Inversión de
la Política de Vecindad, el Mecanismo de Inversión para América Latina y el
Mecanismo de Inversión para Asia Central.

[30]             COM(2011)
865.

[31]             COM(2006) 567,
de 4.10.2006.

[32]             Por
supuesto, una vez que los países ACP hayan suscrito un AAE, otros países ACP
podrán adherirse.

[33]             «Asociación
para la Democracia y la Prosperidad Compartida con los países del Mediterráneo
Meridional», COM(2011) 200, de 8.3.2011.

[34]             «Una nueva
respuesta a una vecindad cambiante», COM(2011) 303, de 25.5.2011.

[35]             COM(2010)
612.

[36]             Reglamento
de la madera [Reglamento (UE) nº 995/2010 del Parlamento Europeo y del
Consejo, de 20 de octubre de 2010] y Reglamento contra la pesca ilegal, no
declarada y no reglamentada [Reglamento (CE) nº 1005/2008 del Consejo, de
29 de septiembre de 2008].

[37]             «Contribución
al desarrollo sostenible: el papel del comercio justo y de los sistemas no
gubernamentales de garantía de la sostenibilidad comercial»,
COM(2009) 215, de 5.5.2009.

[38]             «Estrategia
renovada de la EU para 2011-2014 sobre la responsabilidad social de las
empresas», COM(2011) 681, de 25.10.2011.

[39]             Directiva
2004/109/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 15 de diciembre de 2004,
sobre la armonización de los requisitos de transparencia relativos a la
información sobre los emisores cuyos valores se admiten a negociación en un
mercado regulado y por la que se modifica la Directiva 2001/34/CE.

[40]             Propuesta
de Directiva sobre los estados financieros anuales, los estados financieros
consolidados y otros informes afines de ciertos tipos de empresas,
COM(2011) 684.

[41]             Comunicación
sobre los mercados de productos básicos y de las materias primas,
COM(2011) 25, de 2.2.2011.

[42]             Marco
Financiero Plurianual relativo a la financiación de la cooperación de la UE con
los Estados ACP y con los Países y Territorios de Ultramar para el período
2014-2020 (XI Fondo Europeo de Desarrollo).

[43]             Casi tres
veces mayores según estimaciones de P. Kowalski y B. Shepherd (2006),
«South-South Trade in Goods» (El comercio de sur a sur de mercancías),
Documentos de Trabajo de Política Comercial de la OCDE, nº 40.

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