Source: EURLEX
Language: es
Format: md

COMISIÓN DE LAS COMUNIDADES EUROPEAS

Bruselas, 15.05.1996
COM(96)211 final

###### **Recomendación de la Comisión** **sobre las Orientaciones Generales de Política Económica** **para los Estados miembros y la Comunidad**

elaboradas de conformidad con el apartado 2 del artículo 103 del
Tratado constitutivo de la Comunidad Europea

**COMISIÓN** **EUROPEA**

**Recomendación de la Comisión**
**sobre las Orientaciones Generales de Política Económica**

**para los Estados miembros y la Comunidad**

elaboradas de conformidad con el apartado 2 del artículo 103 del
Tratado constitutivo de la Comunidad Europea

I. ORIENTACIONES GENERALES DE POLÍTICA ECONÓMICA PARA LA

COMUNIDAD Y LOS ESTADOS MIEMBROS

II. DOCUMENTO EXPLICATIVO

11.1. INFORME SOBRE LA APLICACIÓN DE LAS ORIENTACIONES

GENERALES DE POLÍTICA ECONÓMICA DE 1995

11.2. PREVISIONES ECONÓMICAS

#### **/ a.**

**índice**

**I.** **ORIENTACIONES GENERALES DE POLÍTICA ECONÓMICA PARA LA**

**COMUNIDAD** **Y** **LOS ESTADOS MIEMBROS** **1**

**1.1** . **Principales objetivos y orientaciones generales** **1**

**1.2.** **Una combinación de políticas** macroeconómicas centrada en el crecimiento,

el empleo y la convergencia 2

1.3. Estabilidad de precios y de tipos de cambio 3

1.4. Unas finanzas públicas saneadas 5

1.5. Mejor funcionamiento de los mercados de productos y servicios 7

1.6. Fomento del empleo y reforma del mercado de trabajo 8

**II.** **DOCUMENTO EXPLICATIVO** **10**

11.1 Informe sobre el estado de aplicación de las orientaciones generales de

política económica de 1995 10

11.1.1. Introducción 10

11.1.2. Estabilidad de precios y de tipos de cambio 13

11.1.3. Solidez de las finanzas públicas 16

11.1.4. Competitividad 21

11.1.5. Empleo y mercado laboral 23

II.2. Perspectivas económicas 26

11.2.1. Perspectivas de crecimiento 26

11.2.2. Evolución del empleo 28

11.2.3. Convergencia 29

#### **_Ib_**

**I. Orientaciones Generales de Política Económica para** **la**
**Comunidad y** **los** **Estados Miembros**

**1.1.** **Principales objetivos y orientaciones generales**

Contrariamente a las expectativas reinantes en el momento en que se adoptaron las orientaciones

generales de política económica de 1995, la Comunidad ha experimentado una marcada

ralentización de la actividad económica en los doce últimos meses y un nuevo aumento del

desempleo. Si bien en líneas generales la inflación disminuyó con arreglo a las previsiones y se

fortaleció la convergencia en los precios, los avances hacia unas finanzas públicas más saneadas

progresaron a un ritmo insuficiente y se vieron dificultados por el empeoramiento de la situación

económica.

A consecuencia de ello, la Comunidad no logró avances importantes en la consecución de los

importantes objetivos económicos establecidos en el artículo 2 del Tratado, a saber, la promoción de

un crecimiento sostenible y no inflacionista y de un elevado nivel de empleo. La principal causa de

la situación de desconfianza en la Comunidad radica en que no se ha conseguido reducir la brecha

entre el deseo de bienestar económico y social y la consecución del mismo.

No obstante, la Comunidad presenta unos fundamentos económicos bastante favorables. La

inflación se sitúa en un nivel históricamente bajo y contenido, los tipos de interés están

disminuyendo, los tipos de cambio se alinean progresivamente con las condiciones subyacentes, el

comercio mundial aumenta a buen ritmo y la rentabilidad de la inversión ha mejorado y, en general,

es claramente superior a la de la segunda mitad de la década de los ochenta. Sin embargo, el

aumento de los tipos de interés a largo plazo en 1994, las turbulencias monetarias en la primavera

de 1995, la persistente debilidad estructural y el deterioro de la confianza han impedido que estos

fundamentos se impusieran en 1995 y 1996. La progresiva desaparición de los efectos de los dos

primeros factores, junto con la finalización del proceso de reducción de existencias, sustentan

expectativas de una recuperación de la actividad económica en el segundo semestre del presente año.

El ritmo de la recuperación vendrá determinado fundamentalmente por la capacidad de la política

económica para impulsar el crecimiento y restaurar la confianza. Será preciso aprovechar

plenamente las oportunidades ofrecidas por la recuperación prevista para lograr el grado de

convergencia que permita asegurar una transición con éxito a la unión económica y monetaria el 1

de enero de 1999.

Para responder a estos retos se precisará, fundamentalmente, una política macroeconómica centrada

en el crecimiento y en la estabilidad. Es preciso un nuevo reequilibrio en la combinación de políticas

### **_le_**

**- 2 -**

macroeconómicas, acompañado de medidas estructurales en los mercados de bienes y servicios y en

el ámbito de la reforma del mercado laboral.

Por esta razón, las actuales orientaciones básicamente corroboran e insisten en las recomendaciones

políticas efectuadas en anteriores ejercicios. Si esta estrategia parece no haber logrado todavía

resultados satisfactorios en el conjunto de la Comunidad, ello se ha debido a que su puesta en

práctica se ha llevado a cabo de una manera poco decidida y creíble. Así, es preciso que todas las

instancias involucradas en esa tarea centren sus políticas económicas en el logro de los objetivos de

la Comunidad (artículo 102A del Tratado), demuestren con medidas concretas lo que han venido

prometiendo desde hace más de dos años, y coordinen mejor sus políticas económicas. Este último

aspecto no sólo viene impuesto por el Tratado (artículo 3A) sino que también es una obligación que

resulta todavía más imperativa debido a la mayor integración de las economías de los Estados

miembros.

Debe resaltarse que las actuales orientaciones no sólo son la consecuencia lógica de los análisis

efectuados en el contexto del Informe Económico Anual de la Comisión de 1996, sino que también

tienen en cuenta los dictámenes emitidos por el Parlamento Europeo y por el Comité Económico y

Social acerca de dicho informe.

**1.2.** **Una combinación de políticas macroeconómicas centrada en**
**el crecimiento, el empleo y la convergencia**

El logro de los objetivos de la Comunidad respecto al crecimiento, el empleo y la convergencia

seguirá precisando de una combinación de políticas macroeconómicas, tanto a corto como a medio

plazo, que sea estable y que fomente la inversión, y que estaría caracterizada por:

(i) una política monetaria orientada hacia la estabilidad;

(ii) un esfuerzo sostenido para consolidar las haciendas públicas en la mayoría de Estados

miembros, compatible con los objetivos y el calendario del Tratado; y

(iii) una evolución de los salarios nominales compatible con el objetivo de estabilidad de los

precios, así como una evolución de los salarios reales compatible con las condiciones

necesarias para fortalecer las inversiones generadoras de empleo.

Para relanzar el proceso de recuperación y fortalecer el crecimiento a medio plazo y la creación de

empleo, es fundamental el logro de una distensión duradera de la política macroeconómica. Cuanto

más facilitada se vea la función estabilizadora de la política monetaria por las medidas

presupuestarias adecuadas y por la evolución de los salarios, más favorables al crecimiento y al

empleo serán las condiciones monetarias, incluidos los tipos de cambio y los tipos de interés a largo

plazo. En estas condiciones, la política monetaria puede contribuir de forma muy importante, con

**-3**

arreglo al contenido del apartado 1 del artículo 105 del Tratado, al logro de los objetivos de la

Comunidad expresados en el artículo 2 del Tratado.

Un crecimiento económico elevado y sostenido a medio plazo, impulsado por una inversión que

genere aumentos de la capacidad productiva, resulta esencial para:

(i) reducir de forma significativa y duradera el inaceptable nivel elevado de desempleo en la

Comunidad y combatir el alcance de la exclusión social;

(ii) lograr que las necesarias mejoras de competitividad, en particular de productividad, de la

economía comunitaria sean compatibles con la salvaguardia de los valores sociales básicos que

caracterizan a la Unión, en un contexto de economía de mercado abierta; y

(iii) garantizar el éxito duradero de la unión económica y monetaria en la que deberán asegurarse

tanto la estabilidad, como la competitividad y el empleo.

La responsabilidad del logro de la distensión de la política macroeconómica corresponde a tres

instancias distintas: bancos centrales, administraciones nacionales e interlocutores sociales. Una

eficaz coordinación entre ellos y entre países es fundamental para garantizar una coherencia

política. La Comisión intensificará su diálogo con los interlocutores sociales en lo relativo a las

cuestiones macroeconómicas e invitará al IME a participar en estas reuniones. También deberá

intensificarse el diálogo social, siempre que sea posible y con arreglo a las tradiciones nacionales.

Para reforzar tanto la credibilidad de la política macroeconómica como la eficacia de la

coordinación en la Comunidad, los Estados miembros deben presentar programas de convergencia

actualizados y con mayor apoyo político. Estos programas deberán mostrar claramente que las

medidas previstas para mejorar la convergencia son paralelas al fomento del crecimiento y el empleo

a medio plazo. La Comisión y el Consejo valorarán su coherencia a escala comunitaria con vistas a

fortalecer la supervisión de las políticas económicas con arreglo a lo previsto en el apartado 3 del

artículo 103 del Tratado.

**1.3.** **Estabilidad de precios y de tipos de cambio**

El establecimiento y mantenimiento de un marco macroecbnómico estable es una condición previa

para el logro de un crecimiento sostenido a medio plazo. A este fin, y teniendo en cuenta que se

prevé que este año la inflación disminuirá hasta un promedio del 2 _Vz%_ en la Comunidad, ésta debe

proponerse mantenerla a este bajo nivel y tratar de situarla en el 2%.

En la actualidad, diez Estados miembros cumplen ya el objetivo fijado en las anteriores
orientaciones de una tasa de inflación [1] no superior al 2 o 3%, como paso para el logro de la

estabilidad de los precios, y en el Reino Unido la inflación se acerca al 3%. En los siete países

(Bélgica, Alemania, Francia, Luxemburgo, Países Bajos, Austria y Finlandia) en los que la inflación

se sitúa por debajo del 2%, y en Dinamarca e Irlanda, donde se sitúa ligeramente por encima del

2%, la credibilidad antiinflacionista de la política monetaria está firmemente asentada y se trata de

consolidar estos resultados a medio plazo. En Suecia, donde últimamente la inflación ha disminuido

de forma significativa, y en el Reino Unido, debe mantenerse, y cuando sea adecuado reforzarse, la

política antiinflacionista.

Los países en que se prevé una inflación entre el 3 y el 5% en 1996 (España, Portugal e Italia)

deben tratar de reducir la inflación por debajo del 3% en 1997. España y Portugal deben perseverar

en sus actuales políticas con vistas a lograr el control de la inflación en un futuro próximo. En

Italia, la política presupuestaria será la que marcará el ritmo de avance respecto a la credibilidad de

los tipos de cambio y al asentamiento de unas expectativas de baja inflación.

En Grecia, a pesar de los visibles progresos en los últimos años, es evidente que el esfuerzo debe

continuarse e intensificarse. A este respecto, debe darse especial importancia al mantenimiento de la

política presupuestaria correctiva aplicada en los últimos dos años, así como a las políticas

monetaria y cambiaría prudentes aplicadas desde inicios de la década de los noventa.

Tal como se destacaba en las anteriores Orientaciones, todos los Estados miembros deben seguir

tratando sus políticas cambiarías como un asunto de interés común en el marco del sistema

monetario europeo y, cuando corresponda, en el marco del mecanismo de tipos de cambio. Los

movimientos en los tipos de cambio experimentados a inicios de 1995 pusieron de relieve la

necesidad de que varios Estados miembros asentaran sus políticas sobre unas bases más creíbles.

Una política creíble y decididamente centrada en un nuevo equilibro entre las distintas medidas y

hacia el logro de la estabilidad de los precios, tal como recomiendan las actuales orientaciones,

logrará un alineamiento de los tipos de cambio no sólo en la Comunidad sino también a escala

mundial. Para los países que actualmente no participan en el mecanismo de tipos de cambio, esta

política también contribuirá a crear las condiciones para dicha participación cuando ello sea

oportuno.

1 Medida mediante el promedio de la variación anual (doce meses) en los índices provisionales de precios de consumo.

**-5**

**1.4.** **Unas finanzas públicas saneadas**

En el último año la Comunidad logró algunos avances, aunque limitados, en la consolidación

presupuestaria. La desviación respecto a los objetivos presupuestarios anunciados sólo se debió

parcialmente a los efectos negativos de la desaceleración del crecimiento. La insuficiente

credibilidad de las políticas presupuestarias contribuyó en gran medida a las turbulencias

monetarias de la primavera de 1995, minó la confianza económica y generó incertidumbre en los

mercados financieros respecto a la posibilidad de lograr el objetivo de la moneda única.

Mientras tanto, un gran número de países ha dado importantes pasos para consolidar sus haciendas

públicas en 1996 y, en muchos casos, también en 1997. No obstante, la situación todavía

insatisfactoria de las haciendas públicas en la Comunidad obligará a los Estados miembros a

revisar, y cuando sea preciso a endurecer, sus planes de consolidación presupuestaria. Un esfuerzo

creíble, previamente anunciado y socialmente equilibrado, de reducción de los graves desequilibrios

presupuestarios permitirá que renazca la confianza, que la recuperación prevista se transforme en

un proceso de crecimiento a medio plazo duradero y generador de empleo, y que se logre una

transición sólida a la UEM el 1 de enero de 1999.

Aunque actualmente las condiciones económicas son menos favorables de lo previsto en el momento

en que se aprobaron las orientaciones de 1995, un nuevo retraso en el ineludible proceso de

consolidación no constituye una opción justificable. Cualquier aplazamiento podría provocar una

reacción negativa de los mercados financieros y dificultaría la tarea de consolidación en los

próximos años. De ahí que. en estas circunstancias, las políticas que permitan la actuación de los

estabilizadores automáticos son inadecuadas en la mayoría de Estados miembros. Es evidente que

los progresos en la reducción del déficit estaictural realizados en el presente año se mantendrán y

reforzarán la consolidación cuando mejore la coyuntura cíclica. Además, los efectos negativos a

corto plazo que tiene la reducción creíble del déficit presupuestario sobre el crecimiento

probablemente serán limitados si se aplican en el ámbito monetario y estructural medidas de

acompañamiento adecuadas.

Las medidas de ajuste adoptadas hasta inicios de 1996 probablemente harán disminuir las

necesidades netas de financiación de las administraciones públicas en la Comunidad hasta menos del

3'/2% del PIB en 1997. frente a un déficit del 5% en 1995. Prácticamente todos los Estados

miembros deberán proponerse disminuir el déficit del presupuesto hasta, como máximo, el 3% del

PIB en 1997, como paso previo al logro de un equilibrio a medio plazo. A este respecto resulta

esperanzador que varios países hayan anunciado recientemente, y estén aplicando, importantes

medidas para corregir los desequilibrios presupuestarios.

Si se analiza cada Estado miembro separadamente, doce de los catorce Estados miembros con

programas de convergencia (con la excepción de Luxemburgo) se han comprometido a reducir sus

déficits al 3% del PIB o por debajo de esta cifra en 1996 o en 1997 como muy tarde. Dos de estos

países (Dinamarca e Irlanda) actualmente ya respetan el valor de referencia del 3% de déficit y, en

consecuencia, avanzarán hacia el logro de objetivos a medio plazo más ambiciosos.

Los restantes diez países precisan un esfuerzo adicional para respetar el valor de referencia del 3%,

lo cual, sin duda alguna, resulta factible y debe perseguirse vigorosamente. Dentro de este grupo,

varios países (Alemania, Francia, Austria, Finlandia y Suecia) han anunciado este año el

establecimiento o reforzamiento de medidas para lograr reducir sus déficits presupuestarios al 3%

del PIB o a una cifra inferior en 1997. Estos países, al igual que los Países Bajos, deben aplicar sus

programas de consolidación presupuestaria de forma decidida, e intensificarlos si fuera necesario,

para asegurar el pleno cumplimiento de sus objetivos.

En Bélgica, la repercusión en los ingresos fiscales y en las transferencias sociales de un crecimiento

de la producción inferior al previsto, y la naturaleza no repetitiva de algunas de las medidas

previamente adoptadas, exigirán esfuerzos suplementarios para respetar el valor de referencia del

3% en 1997. El Gobierno belga se ha comprometido firmemente a detallar las medidas necesarias en

la preparación del presupuesto de 1997 en junio o julio de 1996. En el Reino Unido, se prevé que

continuarán las importantes reducciones del déficit presupuestario en los próximos dos años,

fundamentalmente debido a las restricciones de gastos previstas, aunque para respetar los objetivos

del programa de convergencia se precisarán otras medidas que compensen la desviación respecto a

las previsiones presupuestarias de 1995 y una mejora presupuestaria menos rápida de lo previsto a

corto plazo, en parte debido a un crecimiento menor de lo esperado. Por último, en España y

Portugal se precisa una aplicación decidida de los aspectos presupuestarios de los programas de

convergencia y España deberá prestar especial atención a una nueva evaluación del sistema de

seguridad social.

En cuanto a los dos Estados miembros restantes, Italia precisa adoptar importantes medidas para

lograr y mejorar la consolidación presupuestaria prevista, que sigue siendo una prioridad política

fundamental para recuperar la confianza de los mercados; las medidas deben centrarse

fundamentalmente en la lucha contra la evasión fiscal, en una mayor disciplina presupuestaria de las

autoridades locales y una mayor eficacia de la administración pública. En cuanto a Grecia, se

precisan esfuerzos continuados en varios frentes, especialmente una continuación de las medidas de

privatización actuales, una ampliación de la base impositiva y reducciones de los gastos corrientes.

Aunque el alcance, calendario y características de las medidas de consolidación deben adaptarse a

las condiciones de cada país, en las Orientaciones de ejercicios anteriores se señalaron varios

principios generales, entre ellos:

(i) existe una opinión generalizada acerca de que resulta más creíble y eficaz la restricción del

aumento del gasto que el incremento de la presión fiscal total; debería abordarse la necesidad

de dotar al sistema de pensiones de una base sostenible, atajar el aumento de los costes de

sanidad, y reducir las subvenciones, que resultan caras y distorsionadoras;

**- 7 -**

(ii) reorientar, en la mayor medida posible, el gasto público hacia actividades productivas como las

inversiones en infraestructuras y en capital humano y las medidas del mercado de trabajo

activas, que no comprometan la necesaria reducción de los déficits presupuestarios;

(iii) mejorar la eficacia de los servicios públicos mediante, entre otras cosas, una gestión más

flexible, mejores incentivos para los funcionarios y, en algunos casos, un mayor recurso a la

privatización y a los servicios con tarifas en la medida en que los Estados miembros lo

consideren compatible con sus objetivos;

(iv) garantizar que la reducción de la presión fiscal global, deseable en la mayoría de Estados

miembros, quedará condicionada al inicio de una senda de disminución del déficit

presupuestario. Mientras tanto, los Estados miembros podrían ampliar la base impositiva y

modificar la estructura impositiva de forma que se redujera la carga fiscal que grava el trabajo.

En especial, debería considerarse la reducción de los costes laborales no salariales para los

salarios más bajos.

**1.5.** **Mejor funcionamiento de los mercados de productos y**
**servicios**

Para fomentar el crecimiento, y de esta forma el empleo, al mismo tiempo que se mantiene una baja

inflación, resulta esencial que la política macroeconómica se complemente con medidas destinadas a

mejorar el funcionamiento de los mercados de productos y servicios en general, y a establecer una

mayor competencia y un funcionamiento más flexible del mecanismo de los precios. Para ello será

especialmente necesario un reforzamiento de las políticas de competencia y una disminución de las

ayudas públicas, con pleno respeto de los objetivos del artículo 130 A del Tratado sobre la cohesión

económica y social

También resulta de gran importancia aprovechar al máximo el potencial del mercado interior en un

entorno abierto y competitivo, mediante la incorporación a la legislación nacional y la aplicación

efectiva de las disposiciones sobre el mercado interior. En aquellos sectores en que existen retrasos

en la incorporación es preciso realizar un esfuerzo especial para presentar todas las propuestas

necesarias a los parlamentos nacionales antes de finales de 1996.

Para mejorar la competitividad de la Comunidad, deberían aplicarse rápidamente medidas

destinadas a fomentar la innovación, favorecer el surgimiento de la sociedad de la información y

lograr un marco de trabajo más favorable al espíritu de iniciativa y al desarrollo de las PYME. Es

evidente que son fundamentalmente los Estados miembros quienes deben actuar en este ámbito,

aunque la fuerza y eficacia de las medidas nacionales, que resultan esenciales, pueden verse

reforzadas con la coordinación y con medidas comunitarias adecuadas. A este respecto, entre los

diversos aspectos en los que se trabaja actualmente, cabe prestar especial atención a varias

propuestas recientes de la Comisión: deben tomarse medidas para suprimir los obstáculos que

todavía existen a un aplicación efectiva de los proyectos RT (redes transeuropeas), también se

precisan medidas para suavizar los obstáculos que actualmente dificultan el desarrollo de las

PYME; se requiere una mayor coordinación de la investigación y desarrollo tanto a escala de los

Estados miembros como entre éstos y los programas de investigación con financiación comunitaria;

la Comisión debe también continuar su política de mejora de la competencia en los mercados

comunitarios; finalmente, para aumentar el potencial generador de empleo de las políticas

medioambientales, éstas deben, en mayor medida que en la actualidad, basarse en instrumentos de

mercado, incluidos los fiscales, tanto a escala nacional como comunitaria.

**1.6.** **Fomento del empleo y reforma del mercado de trabajo**

Transcurridos más de dos años y medio de la publicación del Libro Blanco de la Comisión sobre el

crecimiento, la competitividad y el empleo, y con la estrategia de Essen sobre el empleo en vigor

durante algún tiempo, la Comunidad se ve confrontada a unos pésimos datos sobre el empleo en este

período. Aunque la recuperación prevista conducirá a una renovada creación de empleo e invertirá

la tendencia actual al aumento del desempleo, es muy probable que en 1997 la Comunidad cuente

todavía con más de 17 millones de desempleados. Para garantizar una mejora sostenida y

significativa en este ámbito se precisa no sólo un crecimiento elevado y duradero, así como

mercados de productos y servicios eficientes, sino también una amplia gama de reformas del

mercado laboral.

La eliminación de las actuales rigideces y la garantía de un funcionamiento más eficaz de los

mercados laborales son aspectos fundamentales de los esfuerzos nacionales para garantizar un

crecimiento a medio plazo mayor, sin tensiones y más generador de empleo. Los Estados miembros

han estado trabajando en la reforma de sus mercados laborales; han de seguir avanzando en esta

dirección, al mismo tiempo que deben garantizar la equidad y eficacia de los sistemas de protección

social. La aplicación de políticas destinadas a mejorar la movilidad funcional y geográfica de la

mano de obra y la eficacia de los servicios de empleo debería reducir los estrangulamientos que

podrían conducir a una finalización temprana del proceso de crecimiento.

Deberían aplicarse las políticas adecuadas para adaptar la totalidad del sistema educativo, incluida

la formación profesional, a las necesidades de los mercados y a la mejora del capital humano, con lo

que se reforzaría el potencial de crecimiento de la economía. A este respecto, deberá darse prioridad

a mejorar la posibilidad de encontrar empleo de los jóvenes, mujeres y desempleados, en particular

de los trabajadores poco cualificados y sin experiencia, y a un mejor ajuste entre demanda y nivel de

capacitación, impartiendo una formación más adaptada a las cambiantes necesidades del mercado

laboral.

Deberá favorecerse un crecimiento con mayor contenido de empleo mediante el mantenimiento de

los incrementos salariales medios adecuados y, en algunos casos, mediante una mayor

diferenciación de salarios según las cualificaciones, las regiones y, en algunos casos, los sectores y

las empresas. Una reducción de los costes laborales en los empleos de baja productividad, bien

actuando de forma directa sobre los salarios (estableciendo salarios de inicio de carrera en los casos

en que sea adecuado), o bien mediante una reducción, en determinados casos, de los costes laborales

no salariales, aumentaría los incentivos para contratar mano de obra poco cualificada. Estas

medidas deberían ser compatibles con la política de competencia comunitaria. En este mismo

sentido actuarían la adaptación en cada empresa de la jornada laboral y de la organización del

trabajo. Por último, deben fomentarse las iniciativas locales y regionales en el ámbito de nuevos

servicios que supongan una elevada utilización de mano de obra, como los señalados en la

comunicación de la Comisión sobre una estrategia europea para fomentar el desarrollo local y las

iniciativas de empleo.

En la estrategia de la Comunidad sobre el empleo, iniciada en el Consejo Europeo de Essen y

posteriormente revisada y mejorada en los Consejos de Cannes y Madrid figuran todos los aspectos

señalados. Los procedimientos adoptados en estos Consejos Europeos deben ser más eficaces; en

este sentido, deben desarrollarse más a fondo los programas multianuales de empleo de los Estados

miembros, de forma que se conviertan en instrumentos más efectivos de las políticas del mercado de

trabajo. La iniciativa de la Comisión de movilizar a todas las instancias en torno a la prioridad

máxima de combatir el desempleo se propone utilizar a fondo los actuales instrumentos a escala de

la Unión.

**lo-**

**ll. DOCUMENTO EXPLICATIVO**

**11.1** **Informe sobre el estado de aplicación de las orientaciones**
**generales de política económica de 1995**

_**II.**_ _**1.1. Introducción**_

En cumplimiento de lo dispuesto en el Tratado de Maastricht, se han adoptado en tres ocasiones 
diciembre de 1993, julio de 1994 y nuevamente en julio de 1995- Orientaciones generales de

política económica. En virtud de los correspondientes mandatos del Consejo Europeo, la aplicación

de las Orientaciones de 1993 fue evaluada en diciembre de 1994, y la de la edición de 1994, en dos

ocasiones: primero en diciembre de ese mismo año y después en junio de 1995.

En respuesta a una petición formulada por el Consejo Europeo de Cannes, en el presente documento
se analiza el estado de aplicación de las Orientaciones Generales de política económica [2] de 1995

desde su adopción por el Consejo Ecofin en julio del año pasado. En un doble esfuerzo por

racionalizar los procedimientos de supervisión y por facilitar la información y el análisis necesarios

para la adopción de las orientaciones del siguiente año, el documento explicativo de la Comisión

contendrá en lo sucesivo una evaluación de las orientaciones precedentes. Tal evaluación constituye

un buen indicador del grado de compromiso de cada uno de los Estados miembros frente a las

responsabilidades en materia de política económica que a todos incumben. Habida cuenta de que las

políticas económicas se orientan al medio plazo, el presente informe examina las tendencias que se

han manifestado desde la adopción de las primeras Orientaciones en 1993.

Los temas de política económica abordados en las Orientaciones de 1995 se inscribían en un

contexto marcado por la aparente consolidación del proceso de recuperación económica iniciado en

el segundo semestre de 1993. El ritmo y los elementos de la expansión económica en 1994 habían

suscitado una corriente de optimismo en torno a la posibilidad de que tanto en 1995 como en 1996

se alcanzaran tasas de crecimiento de alrededor del 3%.

Sin embargo, el crecimiento se ha ralentizado considerablemente desde entonces. El informe

económico anual de la Comisión de 1996 contiene un análisis detallado de las causas de este

fenómeno; aquí nos limitamos a señalar resumidamente los puntos esenciales de dicho análisis. Las

tasas trimestrales de crecimiento del PIB, que durante la mayor parte de 1994 habían oscilado entre

el 3'/2% y el 4% (tasa anualizada), cayeron hasta situarse cerca del 2% en los trimestres segundo y

tercero de 1995, proceso que culminó en un estancamiento prácticamente total en el último trimestre

del año pasado. Este resultado, muy por debajo de las expectativas, generó dificultades en el

mercado laboral. El moderado aumento de las cifras globales de empleo en la Comunidad que se

Un primer análisis de las Orientaciones de 1995 se realizó en diciembre de 1995.

venía registrando desde mediados de 1994 se estancó hacia finales de 1995. Especialmente en los

países cuya situación competitiva se había deteriorado en mayor medida a raíz de la crisis de los

tipos de cambio de la primavera de 1995, las tendencias del empleo adquirieron un carácter

marcadamente negativo. Pero también en algunos otros países la recesión económica puso fin a los

logros en materia de empleo. En resumen, se estima que el año pasado el crecimiento del empleo no

superó el _Vi%_ en el conjunto de la Comunidad.

Aparte del debilitamiento del impulso inicial derivado de la constitución de existencias, la

significativa ralentización durante 1995 se debe básicamente a dos factores negativos registrados en

los mercados financieros. En primer lugar, la fuerte subida de los tipos de interés a largo plazo en

los mercados financieros mundial y comunitario durante 1994 parece haber ejercido una influencia

dominante mayor de la esperada sobre las decisiones de empresas y hogares en materia de gasto en

1995. El incremento de los rendimientos varió considerablemente de un Estado miembro a otro en

función, _inter_ _alia,_ de sus respectivos resultados económicos, sus posiciones políticas y la

credibilidad de sus medidas. En concreto, los tipos de interés a largo plazo subieron mucho más en

los países cuyas haciendas públicas, según la percepción de los mercados, aún no estaban inmersas

en un proceso de racionalización sostenible.

Cuadro 1

**Tipos de interés nominales**

(en porcentaje)

**5.4**

**6.2**

**5.3**

17.9

**8.2**

**5.9**

**6.3**

**9.0**

**5.4**

**4.8**

10.5

**5.7**

**8.2**

**6.4**

**6.6**

**Abril**

**1996**

**3.3**

**4.0**

**3.3**

14.1

**7.8**

**3.9**

**5.1**

**9.4**

**2.9**

**3.0**

**7.6**

**3.9**

**6.6**

**6.0**

**Die.**

**1994**

**Die.**

**1994**

**Abril**

**1995**

**Ene.**

**1996**

**Die.**

**1993**

**6.6**

**6.2**

**5.7**

**8.3**

**5.8**

**5.7**

**9.0**

**6.3**

**Ene.**

**1996**

**Abril**

**1996**

**6.7**

**7.3**

**6.4**

**9.3**

**6.5**

**7.6**

10.1

**6.4**

**6.5**

**9.2**

**7.5**

**8.4**

**8.1**

**Abril**

**1995**

**Corto plazo** **[1 ]**

**Largo plazo** **[2 ]**

**B**

**DK**

**D**

**GR**

**E**

**F**

**IRL**

**I**

**NL**

**A**

**P**

**FIN**

**S**

**UK**

**Die.**

**1993**

**7.2**

**7.3**

**6.1**

19.9

**8.9**

**6.5**

**6.3**

**8.6**

**5.6**

**5.8**

11.7

**5.9**

**7.7**

**5.3**

**6.5**

**7.0**

**5.9**

**9.5**

**6.5**

**7.2**

10.2

**5.9**

**6.2**

**9.4**

**7.0**

**8.3**

**7.4**

**3.6**

**4.4**

**3.5**

14.6

**8.9**

**4.7**

**5.4**

**9.9**

**3.3**

**3.7**

**8.5**

**4.2**

**8.4**

**6.4**

**5.8**

**5.3** **(6.8)** **(9.0)** **(8.9)** **7.3** **7.6**

**8.3**

**8.8**

**7.5**

11.5

**8.1**

**8.6**

11.9

**7.6**

**7.6**

11.5

10.3

10.7

**8.5**

**7.9**

**8.8**

**7.1**

12.1

**7.8**

**8.7**

13.0

**7.2**

**7.4**

12.1

**9.4**

11.5

**8.4**

**5.3**

**6.9**

**4.6**

17.2

**9.4**

**7.7**

**6.8**

10.8

**4.7**

**4.5**

10.8

**6.0**

**8.9**

**6.7**

**7.2**

**EUR** 6.9

1 Tipo de cambio del mercado monetario a tres meses.

_1_ Rendimiento de las obligaciones de referencia a 10 años, salvo para EUR hasta abril de

1995, cuyos datos se refieren a rendimientos sobre obligaciones emitidas por el Estado.

_Fuente:_ Previsiones económicas de la Comisión, primavera de 1996.

La segunda causa de la ralentización, quizás más importante, reside en las turbulencias monetarias

de la primavera de 1995, que tuvieron repercusiones significativas sobre las economías tanto de los

países cuyas monedas se habían apreciado como de aquellos con monedas depreciadas. La crisis se

accionó debido a un significativo debilitamiento del dólar estadounidense como consecuencia de la

crisis del peso mexicano. Pero las importantes y repentinas fluctuaciones que se sucedieron después

- 12

entre las monedas europeas parecían reflejar el más grave y fundamental problema de la falta de

credibilidad de los planes de consolidación presupuestaria nacionales y de las reformas estructurales

o el del riesgo de que se produjeran nuevas tensiones inflacionistas en una serie de Estados

miembros. En Alemania y en los países cuyas monedas están estrechamente vinculadas al marco, la

apreciación del tipo de cambio implicó un

**Cuadro 2**

considerable endurecimiento de las condiciones

Tipos de cambio nominales efectivos

monetarias generales, a pesar de la moderación de **índice, agosto de** **1992** **=** **100**
los tipos de interés a corto plazo, y mermó la **Die.** **Die.** **Abril** **Ene.** **Abril**
competitividad y la rentabilidad de la industria. A su **1993** **1994** **1995** **1996** **1996**

vez, ello tuvo repercusiones sobre la inversión y **B** **99.9** **103.3** **107.9** **105.9** **104.6**
condujo a un serio deterioro de la confianza del **DK** **100.5** **102.2** **107.2** **106.8** **105.4**

**D** **100.8** **103.1** **109.3** **106.7** **104.9**

mundo empresarial. Por otro lado, en los países

**GR** **87.5** **82.9** **82.9** **80.2** **80.9**

cuyas monedas se habían depreciado

**E** **78.4** **78.2** **77.1** **80.6** **80.2**

significativamente, el fuerte aumento a corto plazo **F** **100.9** **102.4** **106.3** **106.7** **106.0**
de las cuotas de mercado de exportación se vio en **IRL** **92.8** **94.5** **93.3** **94.3** **94.6**
cierta medida contrarrestado por un menor **I** **75.1** **72.7** **63.2** **71.8** **73.9**
crecimiento en los mercados de exportación; **NL** **102.6** **104.3** **109.0** **107.0** **105.8**

además, subieron los tipos de interés y se erosionó **A** **101.5** **102.8** **107.3** **105.5** **104.2**
el poder adquisitivo del consumidor debido a una **P** **87.2** **88.3** **90.2** **89.6** **89.3**

**FIN** **82.5** **91.5** **95.8** **95.8** **91.1**

mayor inflación en el mercado nacional. Además, en
el conjunto de la Comunidad, las importantes y **S UK** **74.6 88.7** **77.5 87.1** **73.0 83.2** **83.2 82.1** **84.8 82.4**
súbitas oscilaciones de los tipos de cambio **EUR** **78.2** **80.2** **80.4** **84.6** **83.6**
intracomunitarios ponen en peligro el correcto

_**Fuente:**_ **Commisión.**

funcionamiento del mercado interior, lo que

inevitablemente merma la eficiencia de la asignación

de recursos.

**Cuadro 2**

Tipos de cambio nominales efectivos

**índice, agosto de** **1992** **=** **100**

**Die.**

**1993**

**Die.**

**1994**

**Ene.**

**1996**

**Abril**

**1995**

**Abril**

**1996**

**103.3**

**102.2**

**103.1**

**107.9**

**107.2**

**109.3**

**B**

**99.9**

**105.9**

**106.8**

**106.7**

**104.6**

**105.4**

**104.9**

**DK**

**100.5**

**100.8**

**D**

**GR**

**87.5**

**78.4**

**82.9**

**78.2**

**82.9**

**77.1**

**80.2**

**80.6**

**80.2**

**106.0**

**80.9**

**E**

**F**

**100.9**

**102.4**

**106.3**

**106.7**

**94.5**

**72.7**

**IRL**

**92.8**

**75.1**

**94.3**

**93.3**

**63.2**

**71.8**

**107.0**

**94.6**

**73.9**

**I**

**104.3**

**NL**

**102.6**

**109.0**

**105.8**

**A**

**P**

**101.5**

**102.8**

**107.3**

**105.5**

**88.3**

**91.5**

**90.2**

**95.8**

**89.6**

**95.8**

**104.2**

**89.3**

**91.1**

**FIN**

**87.2**

**82.5**

**S**

**UK**

**77.5**

**87.1**

**80.2**

**73.0**

**83.2**

**80.4**

**84.8**

**82.4**

**83.6**

**EUR**

**74.6**

**88.7**

**78.2**

**83.2**

**82.1**

**84.6**

_**Fuente:**_ **Commisión.**

Los factores que se acaban de señalar apuntan a la necesidad de una mayor coordinación de las

políticas económicas a escala internacional. También ponen de relieve las repercusiones negativas

sobre el crecimiento, el empleo y la confianza que se derivan de la insuficiencia de iniciativas en

estas áreas, bajo la directa responsabilidad de los Estados miembros, necesarias para seguir

buscando el equilibrio en la combinación de medidas de política económica, tal y como se

recomendaba en las orientaciones de 1995.

El análisis que se ofrece a continuación se divide en los mismos cuatro capítulos utilizados en la

Recomendación del Consejo. Se trata de los siguientes: estabilidad de precios y de tipos de cambio,

solidez de las finanzas públicas, competitividad y empleo y mercado de trabajo.

**- 13**

**//.** _**1.2.**_ _**Estabilidad**_ _**de precios y de**_ _**tipos**_ _**de**_ _**cambio**_

_Estabilidad de_ _precios_ _-_ En las Orientaciones de 1995 se subrayaba el objetivo, fijado en las de

1993 y 1994, de _situar la tasa de inflación entre el 2% y el 3%,_ como un paso previo hacia la

estabilidad de los precios, y se añadía que en la mayoría de los Estados miembros este objetivo

podía alcanzarse en 1996.

Gráfico 1 La inflación ha mantenido una
INFLACIÓN

**índices** **provisionales de los precios al consumo*** constante tendencia a la baja desde

(marzo de 1996 = media de doce meses) 1991, con una caída de la tasa de

aumento del deflactor del consumo

privado, que pasó de cerca del

Margen recomendado en
as Orientaciones 5'/ 2 % a algo más del 3% el año

pasado; la mayoría de los Estados

miembros ya cumplió el objetivo

de la inflación en 1995. En cuanto

a lo ocurrido hasta el momento en

B DK D GR E F IRL I L NL A P FIN S UK

      - Los Indices provisionales de los precios al consumo representan la primera fase de un proceso 1996, la inflación de los precios al
encaminado a armonizar el cálculo del IPC por parte de los Estados miembros

_**UKH-**_ **M** consumo en la Comunidad, en

marzo de este año, medida como

la variación anual de la media de los últimos doce meses de los índices provisionales de los precios
al consumo (IPPC) [3], se situó en el 2,9%. En diez Estados miembros, la inflación se mantuvo dentro

del margen que se recomendaba en las orientaciones, y en la mayoría de ellos la tasa de inflación

incluso bajó del 2%. En el Reino Unido, se aproximó al 3%. De los restantes Estados miembros,

Portugal se ha acercado bastante a este margen en los últimos meses. En España e Italia, la inflación

está disminuyendo visiblemente tras el bache registrado el año pasado como consecuencia de la

depreciación de sus monedas y de la subida de sus impuestos indirectos. Por último, en Grecia se

avanzó significativamente el año pasado, aunque el proceso de desinflación parece haber perdido

ímpetu en los últimos meses, debido, no obstante, a factores exógenos.

Gráfico 1
INFLACIÓN

**índices** **provisionales de los precios al consumo***

(marzo de 1996 = media de doce meses)

Margen recomendado en
as Orientaciones

B DK D GR E F IRL I L NL A P FIN S UK

- Los Indices provisionales de los precios al consumo representan la primera fase de un proceso

encaminado a armonizar el cálculo del IPC por parte de los Estados miembros

_**UKH-**_ **M**

Estos resultados en materia de inflación desde la adopción de las Orientaciones, relativamente

prometedores, se deben a la combinación de varios factores. No sólo influyen elementos como la

persistente, e incluso mayor, brecha de producción negativa y el limitado aumento de los precios de

las materias primas, sino también las mejoras estructurales introducidas en áreas como la

independencia de los bancos centrales, el comportamiento de los salarios y la competencia. El

notable éxito de algunos Estados miembros en su esfuerzo por reducir la inflación y la adopción de

iniciativas adecuadas por parte de las autoridades monetarias en países con monedas depreciadas ha

reforzado la credibilidad de las políticas de lucha contra la inflación. La evolución salarial se

Estos IPPC representan la primera fase de un proceso encaminado hacia la armonización del cálculo de la inflación de
los precios al consumo. Los IPPC y los subsiguientes IAPC (índices armonizados de los precios al consumo), que
comenzarán a aplicarse en enero de 1997, se utilizarán para evaluar el cumplimiento del criterio relativo a la inflación de
Maastricht.

14

mantuvo relativamente moderada el año pasado, ajustándose al aumento de los precios en la

mayoría de los Estados miembros; la retribución nominal por trabajador registró un ligero aumento,

del 3'/2%, en el conjunto de la Comunidad. Esta cifra se contrapone a una tasa media anual de

aumento salarial próxima al 6% durante el período 1991/1993. La evolución de los costes laborales

unitarios reales contribuyó a mejorar la rentabilidad, al reducirse alrededor de un 1% o más en

muchos Estados miembros y un 1,3% en el conjunto de la Comunidad, respetando de este modo las

recomendaciones formuladas en las orientaciones.

Cuadro 3

Inflación

_(variación_ _anual_ _en_ _%)_

**Deflactor del**
**consumo privado**

Retribución nominal
por trabajador

Costes laborales

unitarios reales

**1995**

**1.5**

**1.8**

**2.0**

**9.3**

**4.6**

**1.6**

**2.5**

**5.7**

**2.0**

**1.1**

**2.2**

**4.2**

**1.1**

**2.7**

**2.6**

**3.0**

1993

3.3

1.6

4.3

10.1

6.5

2.2

4.9

3.7

5.2

3.1

4.6

9.1

1.0

4.4

4.3

4.0

1994

4.8

3.6

3.2

11.9

3.1

2.1

3.2

3.0

3.4

2.3

3.1

5.2

3.5

5.4

3.5

3.2

**1994**

**3.0**

**1.7**

**2.7**

**10.8**

**4.9**

**1.8**

**2.7**

**4.6**

**2.4**

**2.4**

**3.0**

**5.2**

**1.3**

**3.1**

**2.5**

**3.2**

1995

1.9

3.3

3.8

12.5

2.4

2.4

3.1

5.2

3.9

3.0

3.8

4.6

5.3

3.0

3.1

3.5

1993

-0.4

-1.5

-0.1

-0.4

-0.5

0.1

-1.7

-2.4

-2.6

0.6

0.3

0.8

-6.6

-1.4

-2.6

-1.0

1994

-0.7

-3.0

-2.6

1.3

-3.4

-1.9

-2.0

-4.0

-0.9

-2.5

0.6

-1.4

-2.9

-1.1

-2.4

-2.5

1995

-1.5

0.5

-0.7

1.9

-2.6

-0.3

-2.6

-3.1

-0.8

-0.1

-0.3

-3.5

-0.4

-2.4

-1.0

-1.3

B

DK

D

GR

E

F

IRL

1

L

NL

A

P

FIN

S

UK

EUR

**1993**

**3.1**

**0.3**

**3.9**

**13.7**

**5.5**

**2.2**

**1.7**

**5.4**

**7.0**

**2.3**

**3.4**

**7.1**

**4.2**

**5.7**

**3.5**

**4.1**

_Fuente: Previsiones económicas de la_ _Comisión,_ _primavera de 1996._

No obstante, las tendencias salariales fueron decepcionantes en algunos países; no sólo en aquellos

en los que aún no se había completado el proceso de desinflación, sino también, por ejemplo, en

Alemania, donde los acuerdos salariales se situaron algo por encima del objetivo fijado por las

autoridades monetarias en materia de inflación. Junto con la apreciación del marco, estos acuerdos

salariales contribuyeron a mermar la competitividad y la rentabilidad de los sectores expuestos a la

competencia internacional. En Italia, los costes salariales crecieron en 1995, pero la tasa de aumento

permaneció ligeramente por debajo de la inflación. Se requiere una continua vigilancia para evitar

que se produzca una espiral salarios/precios que, si se permite que se consolide, elevaría en el futuro

los costes de las medidas necesarias para la estabilidad de los precios. En Finlandia, los salarios

aumentaron significativamente en 1995 tanto en términos nominales como reales. No obstante, como

consecuencia de un acuerdo sobre moderación salarial que se aplicará durante dos años, el aumento

será mucho menor en 1996 y 1997.

_Estabilidad de tipos de cambio_ _—_ Tras las turbulencias registradas en la primavera de 1995, un

cierto grado de estabilidad comenzó lentamente a emerger hasta septiembre de 1995. Entre los

factores que impulsaron este proceso destaca el reforzamiento del dólar estadounidense hasta el mes

**15**

de agosto, la suavización de las condiciones monetarias por parte del Bundesbank en marzo y la

reanudación de los esfuerzos de consolidación presupuestaria en varios Estados miembros. La

benigna situación se vio interrumpida en cierta medida en

el mes de septiembre, cuando los tipos de cambio entre las monedas europeas volvieron a fluctuar.

Esta reaparición de las tensiones se produjo como consecuencia de un nuevo debilitamiento del dólar

y de una serie de factores económicos y políticos específicos en varios países comunitarios, sin

olvidar que resurgió la inquietud en torno a las perspectivas de la UEM. No obstante, pese a esta

interrupción, los mercados han recuperado la calma gracias a que se han invertido en gran medida

las fluctuaciones monetarias del período 1994/95 en los primeros meses de este año.

Las monedas de Grecia, Italia y el Reino Unido se han mantenido fuera del mecanismo de los tipos

de cambio. De los tres nuevos Estados miembros, sólo Austria ingresó en este mecanismo a

principios de 1995.

Por otro lado ? la evolución de los tipos de interés a corto y a largo plazo en 1995 reflejaron en parte

las tensiones registradas en los mercados de divisas. Desde marzo de 1995, el Bundesbank recortó

en cuatro ocasiones el tipo de descuento ante el lento crecimiento de la oferta monetaria y la mejora

de las perspectivas en materia de inflación que se produjo en Alemania, ofreciendo de este modo a la

mayor parte de los Estados miembros el margen necesario para hacer lo mismo. Tras haberse

acentuado bruscamente a raíz de las turbulencias de la primavera, los diferenciales de los tipos de

interés a corto plazo con respecto a los mismos tipos vigentes en Alemania se redujeron en la mayor

parte de los Estados miembros durante 1995, a un ritmo variable de un país a otro que, en la mayor

parte de los casos, refleja la evolución de los tipos de cambio con respecto al marco alemán. En

varios Estados miembros en los que los mercados financieros siguen preocupados por la credibilidad

de las políticas de lucha contra la inflación o presupuestarias, las divergencias a este respecto siguen

siendo considerables.

La continua reducción de los tipos de interés a largo plazo en 1995 (tras la subida registrada en

1994) se invirtió bruscamente en los primeros meses de este año. La reciente subida en toda la

Comunidad se debe en gran medida a los efectos colaterales derivados de lo ocurrido en Estados

Unidos, donde las muestras de dinamismo económico han sido interpretadas en favor de la

posibilidad de que la Reserva Federal introduzca medidas monetarias restrictivas. Al igual que en el

caso de los tipos de interés a corto plazo, la tendencia de los diferenciales entre Alemania y los

demás Estados miembros ha apuntado generalmente hacia la reducción, a pesar de que persisten

divergencias considerables en algunos Estados miembros en los que la credibilidad de los tipos de

cambio sigue estando estrechamente vinculada a la inflación o a la política presupuestaria.

_**IL**_ **7.** _**3.**_ _**Solidez**_ _**de las finanzas públicas**_

Muchos países salieron de la recesión en 1993 con importantes desequilibrios presupuestarios. La

necesidad de una intervención urgente en este ámbito fue reconocida en las Orientaciones

precedentes. Desafortunadamente, muchos Estados miembros, a pesar de que en 1994 y a principios

de 1995 las condiciones económicas fueron relativamente buenas, aún no habían logrado avances

significativos en la resolución de sus problemas presupuestarios cuando se adoptaron las

Orientaciones del año pasado.

Los objetivos recogidos en las Orientaciones de 1995 con respecto a las finanzas públicas consistían

en que, a corto plazo, los Estados miembros no debían confiar exclusivamente en las ventajas que se

esperaban del funcionamiento de los estabilizadores automáticos para mejorar su situación

presupuestaria, sino que también debían aprovechar al máximo todas las oportunidades de

crecimiento para acelerar la consolidación presupuestaria mediante la reducción de los déficits

estructurales. Se instó a los Estados miembros para que redujeran lo antes posible sus déficits

estructurales por debajo del 3% del PIB. Se recomendaba que se utilizara cualquier margen

adicional que pudieran obtener gracias a un crecimiento mayor de lo esperado o a una evolución

más favorable en materia de tipos de interés para impulsar el proceso de consolidación

presupuestaria.

_Evolución en_ _1995_ _--_ En ténninos generales, la situación presupuestaria de la amplia mayoría de

los Estados miembros registró algunos avances en 1995. No obstante, el grado de mejora fue

insuficiente tanto por el alcance de las dificultades que habían de superarse en materia

presupuestaria como por los compromisos oficiales que habían contraído en este ámbito.

Obviamente, la acusada ralentización cíclica experimentada por algunos Estados miembros a lo

largo del año, y especialmente en el último trimestre de 1995, dificultó los avances en el camino

hacia unas finanzas públicas más saneadas. No obstante, sin duda se debe a las desviaciones

presupuestarias en algunos países el hecho de que la mejora global de las posiciones presupuestarias

subyacentes haya sido insuficiente, tal y como se deriva de las estimaciones de los saldos

presupuestarios ajustados al ciclo, elaboradas por los servicios de la Comisión.

De hecho, las necesidades netas de financiación de las administraciones públicas de la Comunidad

sólo se redujeron en 1995 en medio punto porcentual, situándose en el 5% del PIB, coeficiente que

aún está por encima de lo aceptable y que es bastante mayor que la cifra anunciada cuando se

prepararon las orientaciones en mayo del año pasado. Del ajuste presupuestario que se llevó a cabo,

apenas la mitad se debió a factores no cíclicos; la reducción estimada del déficit presupuestario

ajustado al ciclo (Vi de punto porcentual) no cumplió las expectativas.

En cuanto a los déficits presupuestarios reales, diez de los quince Estados miembros registraron

algunos avances en 1995, que oscilaron entre la reducción de medio punto porcentual en el caso de

Portugal y de casi tres en Grecia. Nueve de estos diez países también experimentaron una mejora de

sus déficits estructurales, a excepción de Finlandia, donde el incremento del déficit ajustado se debió

fundamentalmente al calendario de los reembolsos fiscales. Cuatro países (Dinamarca, Grecia, Italia

y Suecia) obtuvieron mejoras en sus déficits ajustados que oscilaron entre uno y tres puntos

17

porcentuales. En estos últimos Estados miembros, a excepción de Dinamarca, los déficits seguían

manteniéndose bastante por encima del valor de referencia, el 3% del PIB, a principios de 1996.
Bélgica, España, Francia y el Reino Unido lograron reducir sus déficit entre _VA_ y _[ 3]_ _A_ de punto

porcentual discrecionalmente.

Cuadro 4

**Saldos presupuestarios de las AAPP reales y ajustados al ciclo**

(en **%** del PIB)

**Saldo** presupuestario real
(nivel)

Variación **del saldo**
presupuestario **real'**

**Variación del saldo ajustado al**
**ciclo** _**[1 ]**_

**1993** **1994** 1995 1993 **1994** **1995** **1993** **1994** **1995**

**B**

**DK**

**D**

**GR**

**E**

**F**

**IRL**

**I**

**L**

**NL**

**A**

**P**

**FIN**

S

**UK**

**EUR**

-6.7

-3.9

-3.5

-14.2

-7.5

-6.1

-2.4

-9.6

**1.8**

**-3.2**

**-4.3**

**-7.1**

-8.0

-12.3

-7.8

-5.3

-3.5

-2.5

-12.1
-6.9(2)
-5.8

-2.0

-9.0

2.2

-3.2

-4.5

-5.8

-6.3

-10.8

-6.8

-4.5

-1.4

-3.5

-9.2
-6.2( [2] )
-5.0

-2.4

-7.1

0.3

-3.4

-6.2

-5.4

-5.6

-8.1

-6.0

**0.4**

**-1.0**

**-0.7**

-1.9

-3.3

-2.0

0.1

0.0

1.0

0.7

-2.2

-3.7

**-2.2**

**-4.5**

**-1.5**

1.4

0.4

1.0

**2.1**

**0.6**

**0.3**

0.4

0.6

0.4

**-0.0**

**-0.2**

**1.3**

1.7

1.5

1.0

2.6

-0.7

1.0

**-0.9**

**-1.1**

**-0.4**

1.3

1.4

**2.3**

**-1.4**

**-2.2**

-0.7

-1.7

-1.5

1.2

-1.3

0.8

2.2

0.7

-0.4

-0.5

0.4

0.1

-0.3

-0.5

1.8

**-0.3**

**0.3**

**0.1**

**0.8**

**2.1**

**-1.0**

**2.9**

**0.7**

**0.8**

**-0.4**

**1.9**

-1.9

**-0.2**

**-1.7**

**0.4**

0.7

2.7

0.8

0.5

1.6

-0.9

2.6

0.4

0.5

**-2.0**

**1.3**

**-2.0**

**-0.2**

**-1.6**

**0.2**

-1.2

1.1

0.6

-6.2 -5.5 -5.0 **-1.1** 0.8 0.5 0.2 0.3 0.3

1) Estimaciones de los servicios de la Comisión, "+" indica una mejora; "-" indica un empeoramiento del saldo
presupuestario
2) Esta cifra incluye las cotizaciones a la seguridad social conforme al criterio de caja. Un cálculo preliminar de fuentes
nacionales con arreglo al criterio del devengo da unas cifras de -6.2 % del PIB para 1994 y de -5.8 % del PIB para
1995. Las series temporales serán actualizadas con arreglo a este último criterio una vez que determinadas cuestiones
relativas a la correcta aplicación de definiciones estadísticas hayan sido aclaradas.
_Fuente:_ Previsiones económicas de la Comisión, primavera de 1996.

Los cinco países restantes registraron un empeoramiento de sus déficits presupuestarios tanto reales

como ajustados al ciclo. En cuanto al saldo presupuestario ajustado, en los Países Bajos cayó cerca

de _VA_ de punto porcentual, en Alemania _VA,_ y en Irlanda, Luxemburgo y Austria, entre _VA_ y _2Vz._ En

el caso de Alemania, este resultado se debió en parte a un inesperado debilitamiento de los ingresos.

En Irlanda, en un contexto de pujante crecimiento, la política económica parece haber sido "pro
cíclica" a pesar de que también hayan intervenido algunos factores específicos como el acuerdo

sobre la seguridad social. A pesar de algún resbalón, Luxemburgo, al igual que Irlanda, sigue

respetando el valor de referencia presupuestario de Maastricht. Por último, pese a que el nuevo

Gobierno austríaco está afrontando el problema, es evidente que en este país hubo un serio deterioro

presupuestario en 1995. Los esfuerzos realizados el año pasado para invertir este deterioro

estructural son adecuados en todos estos cinco Estados miembros, pero resultan especialmente

necesarios en aquellos países cuyos déficits ajustados superan el 3% del PIB.

**18-**

En un tono más positivo, el grueso del ajuste presupuestario que tuvo lugar en los dos últimos años

se centró en el gasto; la parte del gasto de las administraciones públicas en el PIB cayó

aproximadamente _WA_ puntos porcentuales en el conjunto de la Comunidad, aunque se mantuvo por

encima del 50% del PIB. Una tendencia común a la amplia mayoría de los Estados miembros fue la

reducción del coeficiente de gastos de las administraciones públicas. Además, en todos los países

menos en Portugal se redujo el gasto no vinculado al pago de intereses.

Cuadro 5

**Gastos, ingresos y pago de intereses de las AAPP**

_**(en %**_ _**del PIB)**_

Ingresos Gastos **(de los cuales) pago de intereses**

**1994**

50.4

58.8

46.8

**35.8**

**41.0**

**48.9**

39.5

45.2

44.6

**50.8**

**48.1**

**38.0**

54.6

59.6

36.4

**1995** **1993**

**1995** **1993**

54.4

59.7

49.8

46.0

46.0

54.3

39.7

51.8

41.3

51.9

53.1

44.8

58.4

67.6

43.6

50.8

**1995**

**9.2**

**6.7**

**3.8**

12.9

5.4

**3.7**

5.2

11.2

**0.3**

**5.8**

4.3

**5.8**

**5.4**

**7.1**

**3.7**

5.4

#### **F**

**GR**

**E**

**F**

**IRL**

**NL**

**A**

**P**

**FIN**

**S**

**UK**

**1993**

49.6

58.3

46.5

**34.4**

**42.0**

**49.3**

38.9

47.4

45.0

53.1

49.4

36.3

**53.8**

**60.3**

**35.9**

49.9

58.3

46.3

36.8

39.9

49.3

37.3

44.8

41.6

**48.6**

**46.9**

**39.4**

**52.8**

**59.5**

**37.6**

56.3

62.2

50.0

48.5

49.5

55.5

41.3

57.0

43.2

56.3

53.7

43.4

**61.9**

**72.6**

**43.7**

**1994**

55.6

62.3

49.3

48.0

47.9

54.7

**41.6**

**54.2**

**42.4**

54.1

52.6

43.8

60.9

70.4

43.2

10.5

7.8

3.3

12.8

5.2

3.7

6.7

12.1

0.4

6.4

4.3

6.7

4.6

6.2

2.9

5.5

**1994**

10.2

7.1

3.4

14.2

5.1

3.8

5.9

10.7

0.4

6.1

4.1

5.8

**5.1**

**6.8**

**3.3**

5.3

**EUR** 46.2 **45.9** 45.7 52.5 51.4

**—** **—** **•** **a** **—** **—** **•** **i** **i.** **«** **•**
_Fuente:_ previsiones económicas de la Comisión, primavera de 1996

52.5

45.7

**EUR**

46.2

**45.9**

En el conjunto de la Comunidad y en algunos Estados miembros, los ingresos de las

administraciones públicas descendieron moderadamente. En los Países Bajos, Austria y

Luxemburgo se registró, durante los dos últimos años, una considerable caída de los ingresos de las

administraciones públicas como proporción del PIB. En cambio, la presión fiscal mostró una

tendencia al alza en Grecia, Francia, Portugal y el Reino Unido.

Cuadro 6

Deuda bruta de las AAPP

(en % del PIB)

El hecho de que los avances en el (en % del PIB)

**1993** **1994** 1995

proceso de reducción de los déficits **Nivel** **Nivel** **Variación** Nivel Variación
presupuestarios de las administraciones **anual** anual

públicas de la Comunidad hayan sido B 137.9 136.0 -1.9 133.7 -2.3

DK 80.1 76.0 -4.1 71.9 -4.1

insuficientes queda reflejado en la D 48.2 50.4 +2.2 58.1 +7.7
media del coeficiente de deuda/PIB en GR 111.8 110.4 -1.4 111.5 + 1.1
la Comunidad, que en 1995 aumentó E 60.5 63.1 +2.6 65.7 +2.6

F 45.4 48.3 +2.9 52.4 +4.1

en tres puntos porcentuales hasta

IRL 97.5 91.1 -6.4 85.5 -5.6

situarse por encima del 71%. Aunque 1 119.4 125.6 +6.2 124.8 -0.8

L 6.2 5.9 -0.3 5.9 0.0

se haya incluido en las cifras de

NL 81.1 77.6 -3.5 79.0 +1.4

Alemania la asunción, por parte del A 62.8 65.0 +2.2 69.4 +4.4
Gobierno federal, sobre todo de la P 67.2 70.0 +2.8 71.6 +1.6
Treuhandanstalt, de la deuda vinculada FIN 57.3 59.5 +2.2 59.6 0.0

S 76.0 79.3 +3.3 79.9 +0.6

al proceso de unificación, lo cual UK 48.5 50.2 +1.7 54.0 +3.8

constituye sin duda un factor esencial a EUR 66.2 68.2 +2.0 71.2 +3.0
la hora de explicar el aumento en el _Fuente:_ previsiones económicas de la Comisión, primavera
conjunto de la Comunidad, el de 1996.

coeficiente de deuda siguió

empeorando en nueve Estados miembros en 1995. En Luxemburgo y Finlandia no sufrió

alteraciones, mientras que en Dinamarca, Bélgica, Irlanda e Italia se consiguió reducirlo entre casi

uno y seis puntos porcentuales. Por último, ha de señalarse que el aumento del coeficiente en la

mayoría de los Estados miembros en una fase de mejora general de la situación presupuestaria

confirma la necesidad de intensificar los esfuerzos de austeridad presupuestaria.

**1993**

**Nivel**

**1994**

**Nivel**

**Variación**

**anual**

1995

Nivel

Variación

anual

B

DK

D

GR

E

F

IRL

1

L

NL

A

P

FIN

S

UK

137.9

80.1

48.2

111.8

60.5

45.4

97.5

119.4

136.0

76.0

50.4

110.4

63.1

48.3

91.1

125.6

133.7

71.9

58.1

111.5

65.7

52.4

85.5

124.8

79.0

69.4

71.6

59.6

79.9

54.0

6.2

5.9

-1.9

-4.1

+2.2

-1.4

+2.6

+2.9

-6.4

+6.2

-0.3

-3.5

+2.2

+2.8

+2.2

+3.3

+1.7

5.9

-2.3

-4.1

+7.7

+ 1.1

+2.6

+4.1

-5.6

-0.8

0.0

+1.4

+4.4

+1.6

0.0

+0.6

+3.8

81.1

62.8

67.2

57.3

76.0

48.5

77.6

65.0

70.0

59.5

79.3

50.2

EUR

66.2

68.2

+2.0

71.2

+3.0

_Fuente:_ previsiones económicas de la Comisión, primavera
de 1996.

Por consiguiente, en términos

generales, la contribución de la

consolidación presupuestaria

discrecional ha sido inferior a la

esperada en 1995. Este fracaso en el

cumplimiento de las expectativas es

decepcionante si se tiene en cuenta que

la importancia de ir avanzando

paulatinamente hacia el objetivo de

cumplir el criterio de la convergencia

presupuestaria ha sido reconocido

públicamente por los Estados

miembros en sus programas nacionales

de convergencia. También lo es habida

cuenta del alcance de las divergencias

presupuestarias que siguen

persistiendo, tal y como quedó

reflejado en las decisiones del Consejo

Ecofin sobre la existencia de déficits

a) Las cifras entre paréntesis son objetivos oficiales revisados, no
presentados como programas de convergencia ante la Comunidad
b) Promedio para 1995-97.
c) Ejercicio financiero 1995-96.
_Fuente:_ Previsiones económicas de la Comisión, primavera de 1996

Cuadro 7

Déficit de las AAPP en 1995:
Proyecciones del programa de convergencia

(PC) y últimas estimaciones de la Comisión

(COM)

**PC(a)**

3.8 (4.3)
3.0

2a3

10.7

5.9
4.2/4.1 (5.0)

<3
4.7 (7.5)
3.7

4 [1] / 2
3 [ 1] /« (b) 5.8)
5.3

9.0
3 _V*_ (c)

**COM**

4.5

1.4

3.5

9.2

6.1

5.0

2.4

7.2

3.4

6.2

5.4

5.6

8.1

6.0

B

DK

D

GR

E

F

IRL

I

NL

A

P

FIN

S

UK

Fecha

6/92 (6/94)
11/94

11/93

6/94

7/94
11/93 (7/95)

6/94
9/92 (6/95)
10/94

5/95
11/93 (10/94)
9/95

6/95

3/95  

**20**

excesivos con respecto a los criterios del Tratado.

_Perspectivas presupuestarias -_ Muchos de los Estados miembros se enfrentan a la tarea

fundamental que supone continuar progresando en la consecución de una situación financiera mas

sólida en sus haciendas públicas. Por lo que respecta a los actuales déficits presupuestarios, la

inmensa mayoría de los países tiene previsto reducirlos en 1996. Sin embargo, teniendo en cuenta

las medidas concretas anunciadas hasta el momento y el estancamiento de la recuperación, que se

ha prolongado más de lo previsto, los progresos parecen insuficientes si se comparan con los

objetivos fijados en las Orientaciones y en los programas nacionales de convergencia. Este año, tan

sólo tres Estados miembros lograrán el objetivo de situar el déficit por debajo del valor de referencia

del 3% (Dinamarca, Irlanda y Luxemburgo) mientras que el número previsto inicialmente en las

Orientaciones de 1995 era de siete.

Desde la aprobación de las Orientaciones en julio de 1995, casi todos los Estados miembros han

anunciado nuevas propuestas presupuestarias para 1996 y, en algunos casos, para 1997. Todas

ellas tienen por objeto reducir el déficit público este año y el que viene hasta situarlo en un 3% del

PIB o incluso en una cifra inferior, como muy tarde en 1997, en todos los países salvo Grecia e

Italia. Gran parte de los gobiernos comunitarios han anunciado paquetes de medidas de ajuste de

dimensión considerable, concretamente, Bélgica en septiembre de 1995 (incremento de los impuestos

y recorte del gasto), Finlandia en septiembre de 1995 (reducción del gasto en 1996 y 1997), Italia en

septiembre de 1995 (medidas contra el fraude fiscal, incrementos en las contribuciones a la

seguridad social y reducción de las transferencias a las entidades no gubernamentales), Francia en

agosto de 1995 (medidas fiscales para la reducción del déficit de la Administración central),

noviembre de 1995 (reforma en profundidad del sistema de seguridad social) y mayo de 1996

(recorte del gasto y restauración de las cuentas de la seguridad social), el nuevo Gobierno austríaco

en abril de 1996 (reducción del gasto, incrementos fiscales y medidas dirigidas a la reforma del

sistema de pensiones) y el Gobierno alemán en abril de 1996 (recorte del gasto).

El hecho de que en 1996 el crecimiento económico haya sido, en promedio, más lento de lo esperado

al elaborar los planes presupuestarios está dificultando la reducción del déficit. Algunos Estados

miembros han anunciado ya medidas adicionales (como la congelación de algunas partidas de gastos

en Francia y Alemania) para compensar algunas de las desviaciones causadas por el impacto de un

crecimiento más débil de los ingresos fiscales y las transferencias sociales, y otros tienen previsto

adoptarlas en los próximos meses.

Si los respectivos Estados miembros consiguen poner en práctica las medidas anunciadas en su

integridad, se logrará corregir de forma significativa la situación presupuestaria de base. Sin

embargo, es necesario recalcar que aunque dichas medidas sean bienvenidas, en muchos casos.

**-21**

siguen siendo insuficientes para hacer frente a un problema de tal envergadura y para cumplir los

objetivos fijados en los programas nacionales de convergencia.

_**II.**_ _**1.4. Competitividad**_

Las Orientaciones de 1995 reiteraban la importancia de introducir reformas destinadas a potenciar

las fuerzas de crecimiento subyacentes y a estimular el dinamismo y la competitividad de las

economías de la Comunidad.

Es evidente que el peso de crear las condiciones necesarias para el establecimiento y mantenimiento

de un entorno realmente competitivo debe recaer principalmente en cada uno de los Estados

miembros. Este objetivo sólo puede lograrse orientando correctamente las políticas económica,

presupuestaria y social a fin de garantizar su coherencia con los objetivos de los Estados miembros

en este ámbito. No obstante, este esfuerzo a escala nacional debe complementarse y reforzarse por

medio de una acción a escala comunitaria.

A nivel comunitario, debe hacerse hincapié en la importancia de explotar al máximo las

oportunidades que brinda el mercado interior. En abril de 1996, el porcentaje global de

incorporación de las directivas sobre mercado interior era del 89,7%. Dinamarca es el país con un

porcentaje de incorporación más elevado (96.6%) seguido de los Países Bajos, el Reino Unido,

Luxemburgo y España. Los sectores que siguen creando los mayores problemas en términos de

aplicación de las directivas del Libro Blanco son la contratación pública, los seguros y la propiedad

industrial e intelectual.

Las acciones en el terreno de la competitividad se están intensificando en el marco de la reciente

propuesta de la Comunidad de un Pacto de Confianza para el Empleo encaminado a redoblar los

esfuerzos en áreas específicas tales como la investigación y el desarrollo, las redes transeuropeas y

el fomento del dinamismo de las PYME.

Esta iniciativa de la Comisión supone el refuerzo de las acciones ya emprendidas por la Comunidad

en una serie de ámbitos relacionados con la competitividad. En los últimos años, la Comunidad ha

seguido intentando complementar la iniciativa del mercado único estableciendo un marco de

competencia efectivo que garantice una explotación eficaz de las empresas de los Estados miembros.

A continuación se describen los jalones más importantes en este proceso:

- El pasado año, la Comisión tomó importantes iniciativas en el ámbito de las telecomunicaciones

con objeto de lograr una mayor liberalización del marco normativo. Tal liberalización es

fundamental si la Comisión pretende que se cumplan sus expectativas en relación con la

Sociedad de la Información. La introducción de la plena competencia en los mercados de

telecomunicaciones incide sobre la competitividad de la economía comunitaria en su conjunto. La

**•**

**-22**

Comisión presentó asimismo iniciativas en relación con los servicios de correos en la

Comunidad.

La política de competencia ha ido desempeñando un papel cada vez más importante en calidad de

impulsora de la competitividad de las empresas comunitarias. En 1995, la Comisión revisó las

directrices comunitarias sobre ayudas a las PYME, la construcción naval y la I+D.

Se han emprendido acciones en materia de simplificación legal y administrativa.

La Comisión designó a un Grupo consultivo sobre competitividad. formado por expertos de alto

nivel y empresarios y presidido por el Sr. Ciampi. que presentó un informe en el Consejo

Europeo de Madrid de diciembre de 1995.

El Consejo Europeo de Madrid tomó nota del informe de la Comisión en el que se hacia

referencia al papel tan importante que podrían desempeñar las PYME en calidad de creadoras de

empleo y crecimiento. El informe de la Comisión, sin embargo, señalaba que dichas PYME

necesitan un apoyo que puede brindarse mediante la adopción de medidas específicas y de la

creación de un entorno favorable para su desarrollo. Así pues, el Consejo solicitó a la Comisión

que realizara propuestas tendentes a desarrollar el potencial de las PYME, mejorar su posición

competitiva y apoyarlas en sus actividades empresariales tanto a nivel comunitario como

internacional. En respuesta, la Comisión aprobó el 20 de marzo de 1996 una propuesta para un
nuevo Programa Plurianual para las PYME 1997-2000 [4] que ha sido presentada ante Consejo.

El año pasado se realizaron también algunos progresos en materia de Redes Transeuropeas (RT)

en los sectores del transporte, las telecomunicaciones y la energía. El Consejo Europeo de

Madrid instó a los Estados miembros a que concedieran prioridad a una aplicación efectiva de

los proyectos y pidió al Consejo Ecofin que adoptara las decisiones necesarias a fin de

complementar los recursos financieros asignados en la actualidad a dichas redes.

Las acciones emprendidas por la Comisión mediante los Fondos estructurales y de cohesión, que

tenían por objeto el desarrollo del capital material y humano de las regiones comunitarias más

pobres, continuaron contribuyendo de forma significativa a un desarrollo equilibrado de dichas

zonas.

Por último, se están emprendiendo activamente iniciativas de protección del medio ambiente a

escala comunitaria e internacional. El Consejo Europeo de Madrid hizo hincapié en que para

incrementar su potencial generador de empleo, estas políticas medioambientales deberían estar

basada en instrumentos de mercado, y, entre ellos, los instrumentos fiscales.

Documento COM (96) 98 final de 20 de marzo de 1996.

23 

**77.** _**1.5.**_ _**Empleo**_ _**y**_ _**mercado laboral**_

Las Orientaciones de 1995 ponían de relieve el papel fundamental de unas políticas de mercado

laboral más activas y eficaces de cara al logro de un mayor índice de crecimiento económico

escalonado en varios años y al incremento de la capacidad generadora de empleo de este

crecimiento. Como ya se analizó en la Sección 1, las tendencias de crecimiento en 1995 fueron por

lo general decepcionantes con un ritmo de expansión de la producción insuficiente para generar un

crecimiento sustancial del empleo. Pero siempre que se progrese resueltamente en la consecución de

un mayor reequilibrio del marco de política macroeconómica, la Comunidad podrá avanzar por una

senda de crecimiento sostenido que genere empleo.

Un elemento fundamental de la estrategia comunitaria para la creación de empleo es la importancia

de aumentar el número de puestos de trabajo en relación con un nivel de producción dado

("contenido en empleo del crecimiento"). Cabe señalar, sin embargo, que es difícil evaluar _si_ se están

produciendo avances en profundidad en este ámbito tomando como referencia un periodo de tiempo

tan corto. Ello se debe a que la productividad laboral evaluada varía considerablemente a lo largo

del ciclo económico, reflejando una respuesta retardada del empleo a los cambios en el crecimiento

económico. No obstante, la información disponible parece indicar que se ha producido cierta mejora

en el contenido en empleo del crecimiento en algunos países, aunque estos cambios no sean

significativos en la mayoría de los países ni con relación a la media comunitaria.

Cuadro 8

Crecimiento, empleo y productividad

**Crecimiento del PIB real**

(% anual)

**Empleo**

(% anual)

**Productividad laboral**

**(%** anual)

_Memo_ _**Memo**_ _**Memo**_
**74-85** **86-90** **91-95** **74-85** **86-90** **91-95** **74-85** **86-90** **91-95**
**Í995** **1995** **1995**

**B**

**DK**

**D**

**GR**

**E**

**F**

**IRL**

**NL**

**A**

**P**

**FIN**

**S**

**UK**

**EUR**

**USA**

**JAP**

**1.3**

**2.0**

**1.8**

**1.3**

**1.4**

**1.1**

**4,8**
**1.1**

**2.4**

**1.9**

**2.0**

**1.1**

**-0.8**

**0.1**

**1.2**

**1.3**

**2.2**

**1.3**

**1.9**

**2.6**

**1.9**

**2.0**

**3.0**

**2.2**

**8.6**

**3.0**

**3.2**

**2.4**

**1.8**

**2.5**

**4.2**

**3.0**

**2.4**

**2.5**

**2.0**

**0.9**

**-0.3**

**0.5**

**-0.2**

**1.0**

**-1.4**

**0.1**

**0.1**

**0.9**

**0.5**

**-01**

**0.7**

**-0.4**

**0.3**

**0.8**

**-0.2**

**0.0**

**1.8**

**0.7**

**1.1**

**0.3**

**1.5**

**0.9**

**3.3**

**0.8**

**1.0**

**0.6**

**3.1**

**1.9**

**0.7**

**1.1**

**0.2**

**1.0**

**1.8**

**1.3**

**2.1**

**1.5**

0.4

1.5

-0.3

0.9

2.7

1.2

3.8

-0.4

2.5

1.4

-0.1

-0.6

**2.2**

**1.6**

**0.6**

0.6

**1.5**

**0.3**

1.8

2.0

1.7

2.5

1.9

2.2

**3.8**

**2.8**

**1.8**

**1.9**

**2.2**

**2.2**

**2.7**

**1.8**

**1.4**

**2.0**

**2.3**

**3.6**

**3.0**

**1.4**

**3.4**

**1.9**

**4.5**

**3.2**

**4.6**

**3.0**

**4.6**

**3.1**

**3.0**

**5.1**

**3.4**

**2.3**

**3.3**

**3.3**

**2.8**

**4.5**

2.1

1.5

1.9

**1.6**

**3.4**

**2.1**

**3.7**

**1.8**

**1.2**

2.0

1.6

2.6

2.4

1.0

1.6

2.0

0.5

3.0

1.9

1.2

1.9

**1.0**

1.2

2.4

3.6

2.4

1.5

1.2

2.2

3.9

3.2

**1.2**

1.5

1.9

0.6

3.0

1.7

**2.4**

2.6

0.7

1.8

1.2

3.3

2.3

-0.3

**1.2**

**0.9**

**1.5**

**2.9**

**2.3**

**2.4**

2.0

1.1

0.5

1.6

1.1

2.2

1.1

0.3

1.0

4.6

3.4

0.7

1.0

1.9

3.1

2.0

1.4

1.8

1.9

0.6

0.6

**-0.4**

**-0.4**

**0.0**

**0.9**

**-0.4**

**-0.1**

1.5

-1.0

2.7

**0.7**

**1.1**

**-0.4**

**-3.6**

**-2.2**

**-1.2**

**-0.5**

**1.0**

**0.8**

_Fuente:_ Previsiones de la Comisión, primavera de 1996.

**-24-**

En España, las reformas introducidas en el mercado laboral en los últimos años parecen haber

contribuido de forma muy significativa al crecimiento del empleo en 1995 (2,7% frente a un

crecimiento del PIB del 3%), tendencia que, en principio, se mantendrá en 1996. También en

Francia, los Países Bajos y, si bien en menor medida, en Bélgica, las medidas adoptadas

recientemente parecen haber contribuido a crear en 1995 una respuesta algo más favorable del

empleo con respecto al crecimiento de lo que cabría esperar tomando como referencia pasadas

tendencias. En el caso de Dinamarca, la reacción positiva del empleo puede achacarse parcialmente

a las políticas aplicadas en el mercado laboral, que han sido muy activas. Fundamentalmente como

reflejo de una actividad económica en expansión, en 1995, Irlanda experimentó un fuerte incremento

del empleo por segundo año consecutivo. Por el contrario, en Alemania, el crecimiento del empleo se

ha visto obstaculizado por las continuas reducciones de plantilla en las grandes empresas de

fabricación bajo la presión provocada por el deterioro de la competitividad internacional de los

costes mientras que. en Italia, se han registrado importantes pérdidas de empleo en un sector

terciario cada vez más expuesto a las presiones competitivas y afectado por un crecimiento muy

débil del consumo nacional.

Las Orientaciones subrayaban asimismo la importancia de las cinco áreas prioritarias de acción

definidas por el Consejo Europeo de Essen y del llamamiento efectuado por este último a los

Estados miembros para que aplicaran su estrategia mediante la elaboración de programas

plurianuales en los que se explicitaran las acciones que tenían previsto emprender en este ámbito. La

presentación coherente de las medidas nacionales existentes o en proyecto para la aplicación de esta

estrategia hará de estos programas un importante instrumento de control y evaluación de los avances

realizados en la puesta en práctica de las políticas relacionadas con el mercado laboral. Para

garantizar su eficacia, dichos programas deberán coordinarse mejor con los de convergencia de

forma que quede patente que el logro de la convergencia está estrechamente unido al crecimiento y

al empleo. Asimismo, será necesaria la introducción de algunas modificaciones en su actual

contenido y formato, como por ejemplo la determinación de los objetivos nacionales de las medidas

específicas o un mayor énfasis en los aspectos a medio y largo plazo.

En el Consejo Europeo de Madrid se presentó el primer informe de evaluación de los progresos

realizados en la aplicación de la estrategia comunitaria de empleo, elaborado conjuntamente por el

Consejo Ecofin, el Consejo de Asuntos Sociales y la Comisión. Dicho informe ponía de relieve y

elogiaba los grandes esfuerzos realizados por los Estados miembros desde el Consejo de Essen, y, en

particular, la aceptación por partes de los países de la necesidad de aplicar un enfoque integrado

basado en el vínculo entre las políticas de empleo macroeconómicas y estructurales. Sin embargo, se

subrayaba asimismo que si se quería lograr una mejora verdaderamente decisiva del empleo en la

Comunidad, debía darse _un_ impulso adicional a las reformas introducidas en el mercado laboral de

los Estados miembros. El informe enumeraba una serie de medidas fundamentales para el refuerzo

de las iniciativas nacionales en relación con las reformas laborales. Basándose en las

recomendaciones incluidas en el informe conjunto, el Consejo Europeo de Madrid instó a los

Estados miembros a conceder prioridad a una serie de ámbitos de acción en sus programas

25

plurianuales de empleo.Tomando como referencia estos programas y un conjunto de indicadores, la

Comunidad evaluará el esfuerzo conjunto por mejorar la situación del empleo y la eficacia de las

medidas.

Por último, desde el Consejo de Madrid, el debate sobre el mercado laboral se ha centrado en la

propuesta del Presidente de la Comisión de un Pacto de Confianza para el Empleo. Dicho pacto

constituye la materialización de la afirmación efectuada en el Consejo de Madrid, según la cual, en

los próximos años, la creación de empleo seguirá siendo el objetivo prioritario que determinará las

políticas de la Unión Europea. El marco de política macroeconómica y estructural del pacto se

basará en la estrategia desarrollada en las actuales y anteriores Orientaciones, y los instrumentos

comunitarios más importantes se emplearán para engendrar dinamismo, crecimiento y empleo. El

Pacto se propone lograr compromisos políticos concretos con los interlocutores sociales aplicando

medidas dirigidas específicamente a la creación de empleo.

**26**

**11.2.** **Perspectivas económicas**

El deterioro del entorno económico registrado a finales de 1995 y principios de 1996 ha dificultado

el avance hacia el logro de los objetivos de reducción del desempleo y de restablecimiento de unas

finanzas públicas saneadas en la Comunidad. No obstante, se espera que en el segundo semestre de

1996 y a lo largo de 1997 tenga lugar una recuperación de la actividad económica que llevará

aparejada una renovada creación de empleo e invertirá la tendencia actual de crecimiento de

desempleo. Sin embargo, para lograr una reducción importante y duradera del desempleo habrá que

mantener un fuerte crecimiento de la actividad económica durante un periodo sostenido y realizar

progresos en la reforma estructural.

_**11.2.1.**_ _**Perspectivas**_ _**de**_ _**crecimiento**_

El reciente desaceleración económica, la precariedad del empleo y la incertidumbre en los ingresos

han minado la confianza de los consumidores. La confianza empresarial se ha visto afectada por una

injustificada volatilidad de los tipos de cambio, la ausencia de signos claros de recuperación de la

demanda final y la persistencia de deficiencias estructurales. No obstante, están apareciendo indicios

de que la crisis de confianza está llegando a su fin y de que la demanda podría estar recuperándose

de nuevo en varios países. En consecuencia, se prevé que la actividad económica en la Comunidad

iniciará un despegue en la primera mitad de este año.

Teniendo en cuenta la solidez de los fundamentos del lado

de la oferta (baja inflación y rentabilidad media de la

inversión relativamente elevada) y unas condiciones

monetarias y financieras más favorables, se prevé que la

economía comunitaria experimentará una recuperación en

la segunda mitad de 1996, reforzada por el final del actual

proceso de ajuste de existencias. Esta tendencia se

fortalecerá progresivamente en 1997. Las últimas

previsiones económicas de los servicios de la Comisión

indican que el crecimiento económico en la Comunidad,

considerada en su totalidad, será de aproximadamente un

_Wi%_ este año y un 214% en 1997. Se prevé que el motor

de la recuperación serán fundamentalmente las

exportaciones extra-comunitarias, relativamente fuertes,

un nuevo aumento de la formación de capital fijo y un

consumo privado moderado, pero que se acelerará

progresivamente.

_Fuente:_ Previsiones económicas de la Comisión,
primavera de 1996

Cuadro 9

**PIB real**

(porcentaje de variación real anual)

```
1994

 2.2

 4.4

 2.9

 1.5

 2.1

 2.7

 6.7

 2.1

 3.3

 2.7

 3.0

 1.0

 4.0

 2.6

 3.8

 2.8

```

```
1995

 1.9

 2.6

 1.9

 2.0

 3.0

 2.2

 8.6

 3.0

 3.2

 2.4

 1.8

 2.5

 4.2

 3.0

 2.4

 2.5

```

```
1996

 1.1

 1.3

 0.5

 2.0

 2.0

 1.0

 5.6

 1.8

 2.6

 1.8

 0.7

 2.3

 3.0

 1.2

 2.4

 1.5

```

```
1997 1

 2.3

 2.7

 1.8

 2.5

 2.9

 2.1

 4.9

 2.7

 3.0

 2.5

 1.1

 2.8

 3.6

 2.0

 3.0

 2.4

```

```
B

DK

D

GR

E

F

IRL

NL

A

P

FIN

S

UK

EUR

```

```
1993

-1.6

 1.5

-1.2

-1.0

-1.2

-1.5

 3.1

-1.2

 0.0

 0.2

 0.4

-1.2

-1.2

-2.2

 2.2

-0.6

```

**- 2 7 -**

En Alemania, Francia y varios países vecinos desaparecerán progresivamente los efectos negativos

de la apreciación de sus monedas en la primavera de 1995, en parte debido a una importante

corrección del exceso de apreciación de sus monedas. Ayudado además, por una considerable

reducción de los tipos de interés y la prevista recuperación de confianza, se prevé que la actividad

despegará en 1996 y se fortalecerá en 1997. En Italia, Suecia, España y otros países, el continuado

reequilibrio de sus políticas macroeconómicas, que ha contribuido a que sus divisas recuperaran, en

diversos grados, el terreno perdido, probablemente supondrá una baja de los tipos de interés acorto

y largo plazo y un aumento de la confianza, proporcionando así una buena base para la recuperación

de la demanda doméstica a más tardar en el segundo semestre de 1996, y reduciendo, al mismo

tiempo, la dependencia del crecimiento respecto a las exportaciones. En el Reino Unido, la reciente

suavización de las condiciones monetarias, la mejora del mercado de la vivienda y una posición

competitiva favorable sentarán las bases para un crecimiento continuado y no inflacionista.

No obstante, las previsiones económicas siguen sujetas a importantes incertidumbres. En los países

cuyas monedas se apreciaron en 1995, todavía no se han superado completamente los efectos de la

pérdida de competitividad, y en la mayoría de países cuyas monedas se depreciaron en 1994 y 1995,

los diferenciales de tipo de interés respecto al marco alemán siguen siendo relativamente elevados.

En la actual situación de recelo y teniendo en cuenta el elevado desempleo, la respuesta positiva en el

gasto de las empresas y los consumidores a la mejora de las condiciones monetarias y financieras y a

la reducción de los desequilibrios presupuestarios podría ser más débil o producirse más tarde de lo

habitual.

Por otra parte, si el avance en el saneamiento de la hacienda pública y en las reformas estructurales

se vieran dificultados por una resistencia social y política creciente, disminuiría la credibilidad de los

objetivos de política económica anunciados y se reforzarían las dudas que existen entre algunos

observadores acerca de si habrá un número suficiente de Estados miembros preparados a participar

en la UEM en la fecha inicial de 1 de enero de 1999. De ser así, probablemente aumentarían los tipos

de interés a largo plazo y habría un riesgo de tensiones en los mercados de tipos de cambio, lo cual

afectaría muy negativamente a las posibilidades de lograr una recuperación y creación de empleo

sostenidos.

No obstante, algunas de las incertidumbres de las perspectivas también podrían apuntar en una

dirección positiva. Teniendo en cuenta que actualmente la Comunidad presenta unos fundamentos

económicos subyacentes favorables, y que se prevé que continue el reequilibrio de la política

macroeconómica, la recuperación de la actividad económica podría dar algunas sorpresas positivas

una vez se haya recuperado la confianza.

**28**

_**11.2.2.**_ _**Evolución**_ _**del**_ _**empleo**_

_Empleo_ _—_ Teniendo en cuenta que se prevé una débil actividad económica a inicios de 1996, en los

próximos meses también el empleo carecerá de dinamismo. No obstante, si la recuperación

económica se produce con arreglo a lo previsto, se volverá a la creación de puestos de trabajo en el

segundo semestre de 1996, proceso que se incrementará en 1997. Se prevé que el crecimiento del

empleo será sólo de un _VA_ _%_ este año y de _Vi_ _%_ el próximo año.

Esta modesta recuperación de la creación de empleo

en 1996 no afectará a todos los Estados miembros.

Se prevé que en Austria y en Alemania el empleo

disminuirá considerablemente. De ser así, 1996

será el quinto año consecutivo de pérdida de empleo

en Alemania, donde la economía está acosada por

unos costes relativos elevados. En la mayoría de los

demás Estados miembros, las perspectivas de

creación de empleo también se han revisado a la

baja. En Bélgica. Dinamarca, Francia y Portugal

actualmente se prevé que el empleo se estancará o

disminuirá en el presente año. Por otra parte, se

prevé que la creación de empleo seguirá siendo

relativamente fuerte (1% o más) en Grecia, España,

Irlanda, Luxemburgo, Países Bajos, Finlandia y

Reino Unido. Partiendo de las actuales hipótesis de

crecimiento, se prevé que el empleo experimentará

un despegue más generalizado en 1997. Pero, con

la previsión de que todavía se realicen importantes

recortes de empleo en el sector manufacturero, el

crecimiento del empleo seguirá siendo negativo

económico, también en Austria.

Cuadro 10

**Perspectivas en el mercado laboral**

Crecimiento **del**

empleo

**(porcentaje anual)**

0.6 **II** 10.9

**1996**

**-0.1**

**0.0**

**-0.8**

**1.0**

**1.4**

**0.0**

**2.3**

**0.2**

**1.7**

**1.0**

**-1.0**

**-0.1**

**1.7**

**0.6**

**0.9**

**0.2**

**1997**

**0.7**

**0.7**

**-0.1**

1.2

**1.5**

**0.6**

**1.7**

**0.4**

**2.6**

**1.4**

**-0.4**

**0.5**

2.1

**1.0**

**1.0**

**Tasa de desempleo**

**(porcentaje de**
**población activa)**

**1995** **1996** **1997**

9.9

6.8

8.3

9.1

22.9

11.5

**14.4**

11.8

2.9

7.3

4.0

7.2

**17.2**

9.2

8.8

B

DK

D

GR

E

F

**IRL**

I

L

NL

A

P

**FIN**

S

UK

**EUR**

**1995**

**0.4**

**1.5**

**-0.3**

**0.9**

**2.7**

1.2

**3.8**

**-0.4**

**2.5**

**1.4**

**-0.1**

**-0.6**

2.2

**1.6**

**0.6**

**0.6**

10.1

6.1

9.3

9.1

22.5

11.7

13.4

11.8

3.0

7.2

4.6

7.4

16.3

8.8

8.4

10.9

**9.8**

5.8

9.4

9.0

22.1

11.7

12.8

11.7

2.9

7.0

5.1

7.2

15.0

8.3

8,0

10.8

_Fuente:_ Previsiones económicas

primavera de 1996.

de la Comisión,

en Alemania y, debido al bajo crecimiento

_Evolución del desempleo_ ~ En este contexto de escasa creación de empleo en la Comunidad en

1996-97, se prevé que el desempleo todavía se agravará en los próximos meses, antes de iniciar una

lenta tendencia a la reducción en el segundo semestre de 1996. Considerando la totalidad del año, se

prevé una tasa de desempleo similar a la del pasado año, casi un 11 % de la población activa civil. El

próximo año podría disminuir lentamente hasta el 10%% como media, llegando quizá al _\iY/_ _2_ _%_ a

finales del año.

La evolución del desempleo en los distintos Estados miembros se deriva en gran parte de la evolución

del empleo prevista. Para este año se prevé un importante aumento de la tasa de desempleo (en _Vz_

**- 2 9 -**

punto porcentual o más) en Alemania y en Austria, aunque la cifra de éste último país sigue siendo

relativamente baja si se compara con la media comunitaria. Bélgica, Francia y Portugal también

podrían experimentar un deterioro, y en Italia el lento crecimiento del empleo solo alcanza a

estabilizar la tasa de desempleo.

Por otra parte, el desempleo probablemente seguirá disminuyendo en seis Estados miembros. Entre

ellos figuran los tres países más afectados por el paro (Irlanda, Finlandia y España), aunque su tasa

de desempleo sigue siendo extremadamente elevada; en estos tres países, la incidencia que el fuerte

crecimiento del empleo pueda tener en las cifras de desempleo quedará contrarrestada parcialmente

por el importante aumento de la población activa. Se prevé que la evolución más positiva se

producirá en el Reino Unido y en Dinamarca, donde una nueva reducción de aproximadamente _V_ _2_

punto porcentual situará la tasa de desempleo en un nivel significativamente inferior a la media

comunitaria. En 1997, se prevé que la tasa de desempleo disminuirá, en diversos grados, en todos los

Estados miembros excepto en tres países. En Alemania y en Francia, la tasa de desempleo

probablemente se estabilice, y en Austria podría aumentar.

***** *****

En términos generales, la evolución del crecimiento y del desempleo en la Comunidad ha sido

negativa. Los avances hacia el logro de los objetivos del artículo 2 del Tratado, a saber, la

promoción de un crecimiento sostenible y no inflacionista y de un elevado nivel de empleo no han

sido suficientes. La situación actual y las previsiones sustentan dudas sobre la posibilidad de lograr

los objetivos del Libro Blanco de la Comisión de 1993 sobre el crecimiento, la competitividad y el

empleo de creación de 15 millones de nuevos puestos de trabajo y, con ello, reducir el desempleo a la

mitad (respecto a 1994) para el año 2000. Por esta razón, es preciso actuar decididamente tanto en el

ámbito macroeconómico como estructural, con el objeto de lograr una creación de empleo sostenida.

_**11.2.3.**_ _**Convergencia**_

_Estabilidad de precios —_ Se prevé que este año y el próximo continuarán los esfuerzos en los

Estados miembros y en la Comunidad para reducir la inflación. Se prevé que la inflación media en la

Comunidad, medida mediante el deflactor del consumo privado, descenderá a un _2Vi%_ este año y se

situará ligeramente por debajo de este nivel en 1997.

La previsión de una inflación baja y en descenso se debe no sólo a que recientemente la economía

comunitaria ha registrado una brecha de producción negativa, que se prevé se mantendrá, sino

también a la mayor credibilidad antiinflacionista de la política económica. Esta credibilidad está bien

establecida en Alemania y en países con monedas estrechamente vinculadas al marco alemán. En

**-30**

algunos otros países, se ha aplicado con

considerable éxito una política monetaria

destinada a situar la inflación por debajo de un

nivel previamente establecido. En Italia, Suecia,

España y Portugal, la credibilidad antiinflacionista

se ha visto favorecida por el reconocimiento de la

independencia de sus bancos centrales, y en

Finlandia por avances importantes en esta

dirección. En estos países, la política

presupuestaria desempeña una importante función

en el anclaje de las expectativas de baja inflación y

en el mantenimiento de la credibilidad de la

moneda. En todos ellos, una política monetaria

decididamente antiinflacionista, combinada con un

esfuerzo más creíble de saneamiento de la

hacienda pública ha conducido, en diversas

ocasiones, a que sus monedas se recuperaran de

caídas anteriores. Esta evolución probablemente

contribuirá también al proceso de disminución de

la inflación y, a su vez, facilitará una gradual

suavización de la política monetaria, que ha estado

Cuadro 1 1

**Evolución de precios y** **salarios** **[1 ]**

(porcentaje de variación anual)

**1997**

**1.8**

**2.4**

**1.6**

**7.0**

**3.2**

**1.6**

**2.4**

**3.5**

**2.1**

**2.0**

**1.6**

**3.0**

**1.5**

**2.5**

**2.5**

**Salario nominal**

**per** **capita**

**Precios**

**1996**

**2.0**

**1.8**

**1.6**

**8.3**

**3.6**

**1.8**

**2.3**

**4.1**

**1.7**

**1.9**

**2.1**

**3.1**

**1.0**

**1.7**

**2.7**

**1996**

**1.7**

**3.9**

**2.6**

**11.1**

**3.8**

**2.3**

**4.0**

**5.4**

**3.5**

**1.9**

**3.0**

**4.6**

**4.0**

**5.2**

**3.6**

**3.4**

**1995**

**1.9**

**3.3**

**3.8**

12.5

**2.4**

**2.4**

**3.1**

**5.2**

**3.9**

**3.0**

**3.8**

**4.6**

**5.3**

**3.0**

**3.1**

**1997**

**2.2**

3.6

2.4

**9.6**

3.6

2.5

5.0

**4.8**

**3.8**

2.5

2.9

**4.0**

**4.0**

**4.5**

3.6

3.2

B

DK

D

GR

E

F

**IRL**

**NL**

A

P

**FIN**

S

UK

**EUR**

**1995**

**1.5**

**1.8**

**2.0**

**9.3**

**4.6**

**1.6**

**2.5**

**5.7**

**2.0**

**1.1**

**2.2**

**4.2**

**1.1**

**2.7**

**2.6**

**3.0** **2.6**

**2.4** **3.5**

1 Deflactor del consumo privado y retribución
nominal por trabajador, respectivamente.

_Fuente:_ Previsiones económicas de la Comisión
primavera de 1996.

frenando la demanda interna en estos países.

En la Comunidad considerada en su totalidad y en la mayoría de Estados miembros, se prevé que el

aumento de la retribución nominal por trabajador seguirá siendo compatible con la necesidad de

asegurar una baja inflación y fomentar la creación de empleo. Se prevé que los salarios nominales

crezcan como media un 3'/ 2 % este año y ligeramente menos el próximo año, en un contexto de una

tasa de inflación prevista de aproximadamente _2Yz%_ por año. Los costes salariales reales

probablemente seguirán creciendo a una tasa por debajo del crecimiento de la productividad, con lo

que contribuirán a aumentar todavía más la rentabilidad total de las empresas.

En algunos países con baja inflación, en especial en Alemania, la relativa contención de la demanda

y las pérdida de competitividad vinculadas a la apreciación de la moneda han limitado la posibilidad

de trasladar los costes laborales a los precios, con lo que se ha producido una importante compresión

de los márgenes de beneficio en los sectores expuestos a la competencia internacional. Es evidente

que la evolución de los salarios no puede ajustarse de forma instantánea a las variaciones de tipos de

cambio y que, en caso de superarse claramente los objetivos, la opción más deseable es una

corrección de los tipos de cambio inducida por el mercado. Para salvaguardar la posición

competitiva de un país y su atractivo para la inversión privada, es esencial una contención salarial,

paralela a medidas que mejoren la productividad y el empleo.

-31 

A la inversa, en algunos países que han sufrido devaluaciones, especialmente en Italia, se prevé que

los salarios reales recuperarán parte del terreno perdido en años anteriores. En estos países, existe el

riesgo de que los trabajadores traten de recuperar demasiado rápidamente la pérdida de poder

adquisitivo de años anteriores, intensificando sus reivindicaciones salariales, lo cual alimentaría una

espiral de precios/salarios. Por el contrario, la continuación de una política salarial adecuada,

combinada con un rigor presupuestario creíble, dará lugar a una apreciación de estas monedas que

disminuirá la presión inflacionista (importada). Esta es la política que aplicó con éxito Suecia el

pasado año. Para 1996 sin embargo se prevé que la tasa de aumento de los salarios nominales en

Suecia aumente significativamente, a pesar de la desaceleración de los precios de consumo prevista.

Esta actuación salarial puede entrar en conflicto con el objetivo de estabilidad y no parece reflejar

adecuadamente la necesidad de mantener y crear puestos de trabajo. Si a ello se añade la

considerable apreciación de la corona, la posición competitiva externa del país podría verse en

peligro.

Se prevé que la inflación (deflactor del consumo privado) se mantendrá por debajo del 3% en 1996
97 en los países que ya cumplen este objetivo. En los siete países en los que la inflación no superó el

2% el pasado año (Bélgica, Dinamarca, Alemania, Francia, Luxemburgo, Países Bajos y Finlandia),

se prevé que se mantendrá por debajo de esta cifra este año y el próximo (con las posibles

excepciones de Dinamarca y Luxemburgo). Las Orientaciones generales de 1995 recomendaban a

los países con una tasa de inflación entre 2% y 3% avanzar progresivamente hasta el 2% o una cifra

inferior. A este respecto, se prevén algunos avances en 1996 (Irlanda, Austria y Suecia) pero, al

menos con arreglo a las previsiones actuales, no será así en 1997 (debido a un posible movimiento al

alza en Dinamarca, Irlanda, Luxemburgo y Suecia).

Se prevén importantes avances en los cuatro países que actualmente registran una inflación superior

al 3%. Siempre que se persevere en el esfuerzo, la inflación en España y Portugal podría acercarse

en 1997 al límite máximo del objetivo fijado en las Orientaciones (3%). En un contexto de marcada

disminución de los aumentos de precios de las importaciones y de ausencia de incrementos en los

impuestos indirectos, la inflación de los precios de consumo en Italia se prevé que disminuirá al

3/4% en 1997. En Grecia, si se efectuaran esfuerzos más decididos, especialmente en el ámbito

presupuestario, sería posible reducir la inflación por debajo del 7% actualmente previsto para 1997.

_Previsiones presupuestarias para_ _1996-97 —_ Un gran número de Estados miembros han adoptado

importantes medidas en favor de la consolidación de sus finanzas públicas en 1996 y, en muchos

casos, también en 1997 Según las estimaciones de los servicios de la Comisión sobre los saldos

presupuestarios cíclicamente ajustados, los actuales proyectos de presupuesto suponen una

reducción del déficit presupuestario subyacente del orden de _VA_ de punto porcentual del PIB

comunitario en 1996 y, basándose en las políticas actualmente conocidas, de otro _VA_ de punto

porcentual en 1997. No obstante, en las últimas previsiones de los servicios de la Comisión, que se

**32**

basan en un crecimiento menor al previsto anteriormente, se calcula para 1996 una reducción de las

necesidades netas de financiación de las administraciones públicas de la Comunidad

considerablemente inferior a lo previsto anteriormente. Se prevé que el déficit presupuestario medio

se reducirá en _Vi_ punto porcentual, situándose ligeramente por debajo del 4í4% del PIB comunitario

en 1996 (frente a la previsión de otoño de 1995 de 3Y 4 % del PIB).

Las previsiones económicas incluyen un escenario para 1997 basado en las medidas adoptadas o

anunciadas de forma suficientemente detallada, sin incluir las declaraciones políticas de carácter

general que todavía no se han concretado en medidas específicas. Dichas previsiones tienen en cuenta

las medidas de política económica anunciadas en detalle en abril y a inicios de mayo por las

autoridades alemanas, francesas, austríacas, y suecas, aunque no incluyen las medidas de ajuste

recientemente anunciadas por el Gobierno belga para 1997 porque en el momento en que se

elaboraron las previsiones todavía no se conocían con suficiente detalle. Además de los ya

mencionados, se prevé que varios otros Estados miembros adoptarán medidas para mejorar su

posición presupuestaria de aquí a 1997. A partir de las medidas que se conocen actualmente y con la

ayuda de la mejora de la coyuntura cíclica y de los bajos tipos de interés, el escenario para 1997

señala que el próximo año el déficit presupuestario efectivo medio se reducirá al _V/i%_ del PIB.

Cuadro 1 2

**Saldos presupuestarios de las A A P P reales y**

**ajustados al ciclo**

(en % del PIB)

Cuadro 1 3

**Deuda bruta de las administraciones**

**públicas**

**(%** del **PIB)**

**Saldo real**

_**Nivel**_

**1995** **1996** **1997**

Saldo **ajustado al**

ciclo

_**y anadón**_ _**anuaP**_

**1995** **1996** **1997**

**Variación**

**anual**

**1996** **1997** **[1 ]**

**Porcentaje**

**1996** **1997**

132.2

71.0

61.5

111.8

67.8

56.1

81.3

124.5

6.2

79.4

72.4

72.2

62.5

80.8

55.5

73.9

**1995**

133.7

71.9

58.1

111.5

65.7

52.4

85.5

124.8

5.9

79.0

69.4

71.6

59.6

79.9

54.0

71.2

-1.6

-2.3

0.9

-0.4

0.2

1.7

**-4.0**

**-1.7**

**0.9**

-0.7

1.5

-0.4

0.7

-1.2

0.7

0.4

130.6

68.7

62.4

111.4

68.0

57.8

77.3

122.8

6.8

78.7

73.9

71.8

63.2

79.6

56.2

74.3

**-1.5**

**-0.9**

**3.4**

0.3

2.1

3.7

**-4.2**

**-0.3**

**0.3**

**0.4**

**3.0**

**0.6**

2.9

**0.9**

1.5

**2.7**

1.8

**1.0**

**0.3**

**1.0**

1.5

1.1

**0.3**

**0.8**

**0.4**

**0.2**

2.2

**0.9**

1.5

2.8

1.5

**0.9**

**B**

**DK**

**D**

**GR**

**E**

**F**

**IRL**

**I**

**L**

**NL**

**A**

**P**

**FIN**

**S**

**UK**

**EUR**

**-3.7**

**-0.6**

**-2.9**

**-6.9**

**-3.7**

**-3.0**

**-1.6**

**-5.2**

**0.3**

**-2.9**

**-3.1**

**-3.7**

**-1.6**

**-3.1**

**-3.7**

**-3.4**

**0.5**

1.6

**-0.9**

2.6

**0.4**

**0.5**

**-2.0**

1.3

**-2.0**

**-0.2**

**-1.6**

**0.2**

**-1.2**

1.1

**0.6**

**0.3**

**-0.9**

**-0.2**

1.2

**0.8**

**0.7**

**0.9**

**0.6**

**0.8**

**-0.6**

**0.4**

**2.0**

**0.5**

**0.7**

1.5

**0.3**

**0.8**

**B**

**DK**

**D**

**GR**

**E**

**F**

**IRL**

**L**

**NL**

**A**

**P**

**FIN**

S

**UK**

**EUR**

**-4.5**

**-1.4**

**-3.5**

**-9.2**

**6.2** **[3 ]**

**-5.0**

**-2.4**

**-7.1**

**0.3**

**-3.4**

**-6.2**

**-5.4**

**-5.6**

**-8.1**

**-6.0**

**-5.0**

**-3.2**

**-0.9**

**-3.9**

**-8.1**

**-4.8**

**-4.2**

**-2.0**

**-6.3**

**0.7**

**-3.5**

**-4.6**

**-4.4**

**-3.3**

**-5.2**

**-4.4**

**-4.4**

1 Basado en las medidas anunciadas hasta la fecha.

_2_ Una cifra positiva indica mejora en el saldo ajustado
al ciclo.

3 Esta cifra incluye las cotizaciones a la
seguridad social conforme al criterio de caja.
Un cálculo preliminar de fuentes nacionales
con arreglo al criterio del devengo da una
cifra de 5.8% del PIB para 1995 Las series
temporales serán actualizadas con arreglo a este
último criterio una vez que determinadas cuestiones
relativas a la correcta aplicación de definiciones
estadísticas hayan sido aclaradas.

_Fuente:_ Previsiones económicas de la Comisión,
primavera de 1996.

1 Basado en las medidas anunciadas hasta la fecha.

_Fuente:_ Previsiones económicas de la Comisión,
primavera de 1996.

**- 3 3 -**

La mejora presupuestaria prevista es insuficiente para atajar el aumento del índice deuda

pública/PIB en la Comunidad, que se prevé que este año aumentará en casi tres puntos porcentuales,

hasta el 74% del PIB, antes de estabilizarse en torno a esta cifra en 1997. Se prevé que en 1997 los

índices de deuda aumentarán en todos los Estados miembros excepto en cuatro (Bélgica, Dinamarca,

Irlanda e Italia) pero en 1997 se estabilizarán o disminuirán en dos tercios de los Estados miembros.

Según las previsiones, todos los países excepto Alemania y Países Bajos, reducirán su déficit

_efectivo_ en 1996, pero, en términos generales, los avances no serán suficientes para llegar a los

objetivos fijados en los programas de convergencia nacionales y en las Orientaciones de 1995. Sólo

tres Estados miembros (Dinamarca. Irlanda y Luxemburgo) lograrán déficit por debajo del valor de

referencia del 3% en este año. En Bélgica, Francia, Grecia, España, Italia, Austria, Portugal,

Finlandia, Suecia y Reino Unido se prevé reducciones especialmente amplias del déficit del

presupuesto (cercanas a un 1% del PIB o superiores a esta cifra).

Partiendo de un escenario de mantenimiento de las políticas en 1997, Alemania, Francia, Países

Bajos y Finlandia se unirían al grupo de países con déficits inferiores al valor de referencia de

Maastricht, y Austria y Suecia se situarían muy próximas a este valor. En varios países, en los que

todavía no se han detallado suficientemente las nuevas medidas, para llegar al valor de referencia del

3% se requiere un esfuerzo adicional del orden de _VA%_ del PIB (Bélgica, España, Portugal y Reino

Unido). Con arreglo al actual escenario, sólo en Italia y en Grecia se prevé que el déficit supere el

valor de referencia por un margen mayor, con una previsión de déficit de 5%% y 7% del PIB

respectivamente.

                           
                          -                           

Ante unos resultados insatisfactorios de crecimiento y empleo, es imperativo relanzar la recuperación

en la Comunidad. El reto al que deben responder los Gobiernos consiste en redinamizar la confianza

y la creación de empleo a corto plazo, al mismo tiempo que se mejoran las condiciones que permitan

el aumento del crecimiento y del empleo a medio plazo. Para ello se precisa una política

macroeconómica adecuada -lo cual supone un nuevo reequilibrio de las distintas medidas en este

ámbito- y un mayor esfuerzo en las políticas estructurales para reducir el desempleo y mejorar la

competitividad de la Comunidad. El Informe Económico Anual de la Comisión de 1996 presenta un

análisis detallado de las opciones políticas que existen en la presente situación. Además, la Comisión

ha recibido los dictámenes del Parlamento Europeo y del Comité Económico y Social sobre dicho

**-34-**

informe y los ha discutido con los interlocutores sociales. En este contexto, la Recomendación sobre

las Orientaciones generales de política económica para 1996 define las políticas necesarias para

lograr los objetivos comunitarios en materia de crecimiento, empleo y convergencia.

# **_16_**

**ISSN 0257-9545**

##### **COM(96) 211 final**

## **DOCUMENTOS**

**ES** **10**

**N°** **de catálogo :** **CB-CO-96-237-ES-C**

**ISBN 92-78-04425-3**

**Oficina de Publicaciones Oficiales de las Comunidades Europeas**

**L-2985** **Luxemburgo**