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Language: es
Format: md

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# 52003DC0649

**Comunicación de la Comisión al Consejo, al Parlamento europeo , al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las Regiones - El futuro del sector textil y de la confección en la Unión Europea ampliada /\* COM/2003/0649 final \*/**

  

COMUNICACIÓN DE LA COMISIÓN AL CONSEJO, AL PARLAMENTO EUROPEO, AL COMITÉ ECONÓMICO Y SOCIAL EUROPEO Y AL COMITÉ DE LAS REGIONES - El futuro del sector textil y de la confección en la Unión Europea ampliada

ÍNDICE

RESUMEN

1. Introducción

2. Resumen del análisis económico del sector textil y de la confección

3. Retos fundamentales e iniciativas políticas en curso

3.1. Ampliación

3.1.1. Efectos de la ampliación sobre las empresas textiles y de confección de la Europa de los Quince.

3.1.2. Efectos de la ampliación sobre las empresas textiles y de confección de los nuevos Estados miembros

3.2. Aspectos comerciales

3.2.1. Abolición de las restricciones cuantitativas el 1 de enero de 2005; efectos sobre la industria de la UE y sobre los países más pobres

3.2.2. Acceso al mercado de terceros países

3.2.3. Efecto del Programa de Doha para el Desarrollo de la OMC

3.2.4. Efecto de las importaciones procedentes de los principales proveedores

3.3. Aspectos relacionados con la competitividad

3.3.1. Esfuerzos en materia de investigación y desarrollo

3.3.2. Innovación

3.3.3. Tecnologías de la información y la comunicación

3.3.4. Formación profesional

3.3.5. Empleo

3.3.5.1. Igualdad de oportunidades

3.3.5.2. Gestión del cambio

3.3.5.3. Diálogo social sectorial europeo

3.3.6. Medio ambiente

3.3.7. Sustancias químicas

3.3.8. Consumidores y salud pública

3.3.9. Responsabilidad social de las empresas (RSE)

3.3.10. Derechos de propiedad intelectual

3.3.11. Aspectos regionales

3.3.12. Política de competencia, ayudas estatales y asuntos de mercado interior

4. Propuestas para reforzar la competitividad sostenible del sector textil y de la confección de la UE

4.1. Acciones a escala de la UE

4.1.1. Política comercial

4.1.1.1. Mejorar las condiciones de acceso al mercado de terceros países - El Programa de Doha para el Desarrollo

4.1.1.2. Concluir la creación de la zona euromediterránea

4.1.1.3. Vulnerabilidad de determinados países productores de textiles y confección

4.1.1.4. Cuestiones relacionadas con la sostenibilidad

4.1.1.5. Protección de los derechos de propiedad intelectual

4.1.1.6. Aumento de la competencia internacional y soluciones disponibles

4.1.2. Acciones de investigación y desarrollo

4.1.3. Política de innovación

4.1.4. Política de educación y formación

4.1.5. Política regional y de cohesión

4.1.6. Cooperación industrial

4.1.7. Otras medidas: asuntos relacionados con el consumidor

4.2. Acciones a escala de los Estados miembros

4.3. Acciones a escala de las partes interesadas

5. Conclusiones operativas

Anexo: Ejemplos de acciones concretas en favor del sector textil y de la confección a escala de la UE

1. Ampliación

2. Investigación e innovación

3. Sociedad de la Información

4. Formación profesional

5. Medio ambiente

6. Sustancias químicas

7. Consumidores y salud pública

RESUMEN

El sector textil y de la confección europeo, que supone aproximadamente el 4 % del total de la producción manufacturera de la UE y el 7 % del empleo en el sector manufacturero está afrontando cambios sin precedentes.

Éstos están relacionados, principalmente, con acontecimientos de su entorno internacional, en particular la eliminación de los contingentes de importación el 1 de enero de 2005 y los cambios y oportunidades de una nueva ronda de negociaciones multilaterales; la evolución de los factores de competitividad cada vez más asociados a la innovación, la investigación, la cualificación, la calidad y la creación; la preparación para la ampliación tanto en los Estados miembros actuales como en los países adherentes; y los procesos permanentes de reestructuración y modernización.

Además, estos acontecimientos están sucediendo durante un período de ralentización marcada de la actividad económica de la UE y de algunos de sus mercados de exportación más importantes, lo que añade dificultades asociadas a una demanda débil a una situación ya compleja.

Por primera vez tras casi cuatro décadas, con la eliminación de los contingentes de importación el 1 de enero de 2005 en virtud de las normas de la OMC, el sector textil y de la confección de la UE estará sujeto a las mismas normas comerciales y de importación que cualquier otro sector industrial. Sucederá algunos meses tras el aumento de la mano de obra de la UE en casi un tercio, lo que la situará en más de 2,5 millones de personas, como resultado de la ampliación. El movimiento que empezó con la eliminación definitiva de los contingentes, que se había negociado al término de la Ronda de Uruguay hace diez años, y el proceso de adaptación a las nuevas circunstancias, ha coincidido con otros cambios estructurales en el sector debido al mercado, la situación económica general y a los cambios tecnológicos.

Corresponde, en primer lugar, a las empresas afrontar estos retos, ya que la función de las autoridades públicas es y seguirá siendo el establecimiento de un entorno de condiciones favorables en el que el sector textil y de la confección, como otros sectores, pueda desarrollar y disfrutar de la oportunidad de competir, tanto en el ámbito interno como internacional, en pie de igualdad.

Además de su tamaño, (cifra de negocios anual de 200 000 millones de euros, más de 177 000 empresas, la mayoría de ellas PYME en la EU-15), el sector desempeña un papel muy significativo en determinadas regiones de la UE - que es incluso mayor en los nuevos Estados miembros. La industria de la UE ha mostrado en muchos segmentos su liderazgo mundial, y una gran capacidad de innovación, lo que es fruto de una tradición secular, su calidad, su creatividad y sus capacidades en el ámbito de la moda.

La presente comunicación trata de cómo ofrecer a la industria textil y de la confección de la UE las mejores oportunidades de competir en la nueva situación. Aunque puede haber casos en los que pueda justificarse la realización de propuestas específicas para el sector, la Comisión no pide ayudas, ni un trato privilegiado para el sector, ni la sustitución de los contingentes de importación por otras formas de protección.

La comunicación es una aplicación sectorial de las políticas industrial y comercial de la UE, teniendo en cuenta las características particulares del sector. A la vista de los retos que el sector afrontará en los próximos años, la Comisión ha revisado sus políticas e instrumentos, con el objetivo de identificar medidas o líneas de actuación que puedan mejorar la posición competitiva del sector. En conjunto, tienen por finalidad proporcionar al sector y a quienes trabajan en él un marco claro, predecible y coherente, de manera que las estrategias y las inversiones puedan planificarse a medio plazo con más facilidad.

El sector textil y de la confección es también muy importante en los países en desarrollo. Algunos de ellos (entre los que se hallan algunos países menos avanzados y pequeños países exportadores de prendas) y muchos vecinos de la UE en el Mediterráneo meridional y oriental disfrutan de acceso preferencial al mercado de la UE (que incluye la ausencia de contingentes), y dependen en alto grado de las exportaciones textiles y de confección. Pueden ser particularmente vulnerables a los cambios del sistema de comercio internacional. Como la eliminación de los contingentes, que puede acompañarse de más medidas de liberalización multilateral, reducirá su trato preferencial, la comunicación también realiza sugerencias para que dichos países estén mejor preparados para competir en el mercado de la UE con los países exportadores de textiles y confección más importantes del mundo.

Las ideas y sugerencias contenidas en la presente comunicación se han expuesto teniendo en cuenta la complejidad de la situación actual y la diversidad de intereses que se produce en el sector. Responden a los objetivos de mejorar las condiciones de competencia del sector textil y de la confección de la UE y de que la globalización beneficie a todos. Por todo ello, la Comisión tiene intención de crear un grupo de alto nivel para el período 2004-2006 para estimular el debate y consultar a las partes interesadas antes de plasmar las ideas y sugerencias en actuaciones concretas.

1. INTRODUCCIÓN

En su Comunicación de diciembre de 2002 sobre la política industrial en la Europa ampliada [1], la Comisión situó de nuevo la política industrial en la agenda política de la UE. Su objetivo consistía en mostrar cómo la política industrial de la Unión Europea necesitaba ajustarse a la vista de nuevas circunstancias como la globalización, el cambio tecnológico, el aumento de las expectativas de la sociedad y, además, la inminente ampliación.

[1] Comunicación COM(2002) 714 final de 11.12.2002.

La Comunicación reiteró el compromiso de la Comisión en favor de una política industrial horizontal. La política industrial intenta mejorar las condiciones marco de todas las empresas. En primer lugar, la Comisión procura coordinar la repercusión en la industria de las distintas políticas y medidas jurídicas. Muchas políticas distintas repercuten en el entorno empresarial y, por tanto, en la competitividad de las empresas. Por ello, la Comisión está analizando cómo otras políticas comunitarias pueden contribuir a mejorar la competitividad de las empresas de manera que se puedan aprovechar las sinergias de todas las políticas que repercuten en ella. Además, se contempla la política industrial en el contexto del objetivo general de la UE del desarrollo sostenible, tal y como se establece en la estrategia de desarrollo sostenible. Ello supone conseguir un equilibrio adecuado entre las dimensiones económica, social y medioambiental.

Además de los aspectos horizontales, la política industrial necesita tener en cuenta las características específicas que determinan la competitividad de cada sector industrial. Los marcos, instituciones e instrumentos en los que las empresas desarrollan su actividad son muy propios de cada sector. Los encargados de diseñar las políticas necesitan tener en cuenta los complejos mecanismos que subyacen a la competitividad de cada sector. Las actuaciones pueden adaptarse a las necesidades específicas de un sector determinado o pueden contrastarse con sus requisitos específicos.

La presente Comunicación supone la aplicación sectorial de las políticas industrial y comercial correspondientes a la industria textil y de la confección. Se basa en un método que consta de tres fases: análisis, debate y acción. La Comisión ha efectuado un seguimiento sistemático y un análisis detallado del sector textil y de la confección europeo, con un énfasis especial en las implicaciones de política comercial, ya que éstas revisten una importancia estratégica para un sector tan globalizado. Dicho análisis se ha completado con el debate con los sectores interesados. Además de los contactos en curso con los representantes de la industria y de los sindicatos, la Comisión organizó dos conferencias en el primer semestre de 2003 [2].

[2] Conferencia «El futuro de la industria textil y de la confección en una Europa ampliada» de 20 de marzo de 2003; para más información, véase: http://europa.eu.int/comm/enterprise/ textile/conf\_tc200303\_en.htm; y la Conferencia titulada «The future of textiles and clothing after 2005» (El futuro del sector textil y de la confección después de 2005), 5-6 de mayo de 2003; para más información, véase: http://trade-info.cec.eu.int/textiles/ conf\_index.cfm.

La presente Comunicación se sitúa en el marco de la aplicación sectorial de las políticas industrial y comercial, y presenta de manera general los principales desafíos afrontados por la industria textil y de la confección en la UE. Al mismo tiempo, tiene en cuenta las repercusiones en sus países socios que disfrutan de acceso preferencial a los mercados europeos, y realiza una serie de propuestas para reforzar la industria textil y de la confección de la UE. El futuro de la industria depende, en primer lugar, de las empresas mismas y de su capacidad de respuesta y adaptación a unas circunstancias en cambio constante. No obstante, los poderes públicos, a escala de la UE en ámbitos de su competencia como el comercio exterior, pero también a escala nacional o incluso a una escala más reducida, deben proporcionar las condiciones normativas y de otro tipo que permitan el desarrollo del sector respetando los intereses de los consumidores e importadores. La presente Comunicación constituye la contribución de la Comisión en forma de marco de políticas que apoyará los esfuerzos sostenidos de la industria por definir una estrategia a largo plazo de éxito en el mercado mundial. Debería abocar a la adopción de medidas específicas tras haber entablado un debate con los Estados miembros, el Parlamento Europeo y todos los sectores interesados.

2. RESUMEN DEL ANÁLISIS ECONÓMICO DEL SECTOR TEXTIL Y DE LA CONFECCIÓN

El sector textil y de la confección constituye una parte importante de la industria manufacturera, con una facturación de 200 mil millones de euros producida en aproximadamente 177 000 empresas, que emplean a más de 2 millones de personas, cifra que aumentará a 2,7 millones tras la ampliación de 2004. La industria textil y de la confección representa alrededor del 4 % del valor añadido total a escala de la UE y alrededor del 7 % del total de empleo en la industria manufacturera.

Los años 2001 y 2002 fueron muy difíciles para la industria textil y de la confección; en ellos, se redujo significativamente la producción (- 8,7 %) y el empleo (- 8,4 %). En 2002, el déficit de la balanza comercial fue de 26 200 millones de euros. En el ámbito de los textiles, el superávit de la balanza comercial fue de 7 900 millones de euros, mientras que, en el de la confección, el déficit de la balanza comercial fue de 34 100 millones de euros.

Respecto a los resultados del comercio exterior de los textiles y la confección, más del 20 % (23 % en el caso de los textiles) de la producción en valor de la UE se vende en el mercado exterior, pese a las limitaciones existentes para el acceso a muchos mercados terceros. No obstante, siguen existiendo trabas significativas al comercio de textiles y confección, especialmente en algunos de los exportadores más grandes y más competitivos del sector, y el sector europeo podría aumentar su producción y sus exportaciones a dichas partes del mundo si se eliminaran las trabas al libre comercio. Esta cifra revela un elevado potencial de exportación. Respecto al conjunto del sector manufacturero, cabe destacar que los mercados exteriores revisten mayor importancia para la industria textil y de la confección, al mismo tiempo que la penetración de las importaciones es también significativamente mayor en este sector, sobre todo en la confección (41 %).

El sector textil y de la confección en Europa se ha visto sometido a una serie de transformaciones radicales durante los últimos años, debido a la combinación de cambios tecnológicos, la evolución de los distintos costes de producción y la aparición de importantes competidores internacionales. Es probable que estos cambios sigan produciéndose en el futuro predecible, y la eliminación definitiva el 1 de enero de 2005 del sistema de contingentes de importación que viene aplicándose durante las últimas cuatro décadas aumentará la competencia procedente del exterior.

En respuesta a retos pasados en materia de competencia, la industria textil y de la confección europea ha emprendido un largo proceso de reestructuración, modernización y desarrollo tecnológico. Las empresas han mejorado su competitividad reduciendo de manera sustancial o abandonando la fabricación en serie y los productos de moda sencillos, y centrándose en una amplia gama de productos con un mayor valor añadido. Además, los fabricantes europeos son líderes mundiales en los mercados de textiles técnicos/industriales y en las telas sin tejer (por ejemplo, filtros industriales, geotextiles, productos de higiene o productos para la industria del automóvil o el sector sanitario), así como por las prendas de alta calidad con un gran componente de diseño.

En el caso de actividades con una utilización intensiva de la mano de obra, como la confección de prendas, también se ha conservado competitividad subcontratando o trasladando las instalaciones de producción, principalmente a la Zona Euromediterránea, incluidos los países en proceso de adhesión y los países candidatos. Las ventajas competitivas del sector textil y de la confección en la UE se derivan actualmente de la especial atención que se presta a la calidad, el diseño, la innovación y la tecnología, así como a los productos de alto valor añadido.

Asimismo, la globalización y el desarrollo tecnológico han hecho necesario repensar la estrategia de agrupación de la industria textil y de la confección. Aunque aún desempeña una función importante en algunas actividades, la cooperación a escala local, de distrito o regional ha resultado ser cada vez más inadecuada para garantizar que la cadena de producción permanezca geográficamente cerca del mercado europeo. Por tanto, la agrupación de sus actividades, muy diversificadas, ahora también se asienta en una base geográfica más amplia, a saber, la zona euromediterránea.

En general, los productos europeos gozan de una prima de calidad en el mercado. Asimismo, la industria de la UE desempeña un papel importante en el desarrollo de nuevos productos, como los textiles técnicos. Si se quiere que el sector textil y de la confección europeo siga siendo competitivo, se debe continuar e impulsar esta tendencia hacia unos productos de mayor valor añadido. Ello puede observarse en la evolución económica de los últimos dos años, en los que el hilado tradicional de algodón se ha visto sometido a una presión en aumento, a diferencia de la producción de la última generación de fibras tecnológicamente más complejas, como las dotadas de alta tenacidad.

La presente Comunicación va acompañada de un análisis detallado de los aspectos económicos y de competitividad de la industria textil y de la confección, así como de sus flujos de comercio exterior [3]. De este análisis se obtiene como conclusión que el sector textil y de la confección europeo sigue siendo competitivo a escala internacional. La comparación de los resultados comerciales con los EE.UU. y Japón revela que, tanto en los textiles como en la confección, la UE ha mejorado su posición competitiva. No obstante, el sector aún sufre una presión competitiva en aumento de otros grandes países productores de textiles y confección, como China, India y Pakistán.

[3] DOCUMENTOS DE TRABAJO DEL PERSONAL DE LA COMISIÓN «ECONOMIC AND COMPETITIVENESS ANALYSIS OF THE EUROPEAN TEXTILE AND CLOTHING SECTOR» (ANÁLISIS ECONÓMICO Y DE COMPETITIVIDAD DEL SECTOR TEXTIL Y DE LA CONFECCIÓN EUROPEO) Y «EVOLUTION OF TRADE IN TEXTILE AND CLOTHING TRADE WORLDWIDE - TRADE FIGURES AND STRUCTURAL DATA» (EVOLUCIÓN DEL COMERCIO EN EL COMERCIO DEL SECTOR TEXTIL Y DE LA CONFECCIÓN A ESCALA MUNDIAL - CIFRAS SOBRE COMERCIO Y DATOS ESTRUCTURALES), DISPONIBLE EN:

3. RETOS FUNDAMENTALES E INICIATIVAS POLÍTICAS EN CURSO

La ampliación, los cambios significativos en el entorno en el que se desarrolla el comercio internacional y los progresos en áreas de la política de la UE relacionados con factores específicos de competitividad de la industria textil y de la confección europea plantean desafíos de primer orden para los encargados de diseñar las políticas y las partes interesadas del sector en los próximos años.

Se debe estudiar adecuadamente el efecto de la ampliación en las regiones de los actuales Estados miembros en las que la actividad textil y de confección es importante para afrontar los retos que les plantea la subcontratación de actividades y el traslado de las instalaciones de producción, cada vez más frecuentes. Asimismo, en los países candidatos y adherentes, la presión para reestructurar y modernizar el sector textil y de la confección aumentará, debido a la mayor presencia de países terceros en los mercados de la UE y de los países en vías de adhesión.

Finalmente, teniendo en cuenta que las ventajas competitivas de la industria textil y de la confección europea depende en gran medida de la calidad y la creación, la investigación y el desarrollo, la innovación y las competencias especializadas, es importante que se tomen iniciativas y se emprendan actuaciones que potencien y apoyen los esfuerzos en favor del sector textil y de la confección.

3.1. Ampliación

3.1.1. Efectos de la ampliación sobre las empresas textiles y de confección de la Europa de los Quince.

Las empresas textiles y de la confección con sede en la UE cooperan desde hace mucho tiempo con sus homólogas de los países candidatos y adherentes. Inicialmente, esta cooperación se basó en las transacciones de perfeccionamiento pasivo, que aprovechaban los costes laborales más bajos que existen fuera de la UE. Ya se ha establecido un alto grado de integración económica entre los países adherentes y los países candidatos. Entre un 75 % y un 90 % de las exportaciones de estos países se destinan a los miembros actuales y futuros de la UE, y entre un 45 % y un 75 % de las importaciones de los países candidatos y adherentes proceden de la futura UE. En los últimos años, se ha producido una marcada tendencia a la relocalización de las instalaciones de producción de la Europa de los Quince a los países candidatos y adherentes. Este fenómeno continuará tras la ampliación, lo que acarreará consecuencias para el empleo en el sector textil y de la confección de los Estados miembros actuales.

3.1.2. Efectos de la ampliación sobre las empresas textiles y de confección de los nuevos Estados miembros

En general, la función que desempeña el sector textil y de la confección en la economía de los países candidatos y adherentes es más importante que el desempeñado en la Europa de los Quince. La ampliación creará más oportunidades de inversión, ya que las empresas trasladan sus instalaciones de producción a los nuevos Estados miembros y siguen subcontratando sus actividades. Durante los primeros años posteriores a la ampliación, es posible que la flexibilidad y la cercanía al mercado contribuyan a que el sector siga siendo competitivo en los nuevos Estados miembros. No obstante, también se está produciendo la relocalización de la fabricación en serie a países terceros (p. ej., la cuenca mediterránea o Ucrania), lo que es necesario tener en cuenta al estudiar las perspectivas del sector.

Aunque la situación varía de un país a otro, es probable que las empresas textiles y de confección de algunos de los futuros Estados miembros experimenten dificultades considerables y costes adicionales a la hora de cumplir el acervo comunitario referente a la protección del medio ambiente y los requisitos en materia de salud y seguridad. En las negociaciones con los países adherentes, se han tomado en cuenta el aumento de los costes de conformidad con la normativa medioambiental de la UE. Como consecuencia de ello, se han concedido períodos transitorios para la aplicación de algunas directivas de la UE, a partir de las justificaciones detalladas de las peticiones que han presentado. Respecto al sector textil y de la confección, se han concedido períodos transitorios a algunas instalaciones de Polonia y Eslovenia para la aplicación de la Directiva 96/61/CE (prevención y control integrados de la contaminación, en inglés «IPPC») [4]. El resto de países adherentes no prevén dificultades considerables a la hora de cumplir lo dispuesto en la Directiva IPPC en el sector textil y de la confección.

[4] Directiva 96/61 CE del Consejo, de 24 de septiembre de 1996, DO L 257 de 10.10.1996, pp. 26-40.

El sector textil y de la confección de los nuevos Estados miembros experimentará una competencia especial tras la ampliación. Al depender de actividades subcontratadas, muchas empresas del sector carecen de la información y de los conocimientos adecuados para competir en el mercado mundial, y se ven perjudicadas por el hecho de no abarcar todo el segmento de producción, incluida la fase de diseño de modelos.

En particular, la adopción del acervo comunitario en materia de política comercial en el momento de la ampliación afectará de manera sustancial a las empresas del sector, ya que sus mercados, antes protegidos por aranceles más elevados, se arriesgan a ser invadidos por productos de bajo precio importados de Asia que competirán directamente con la producción nacional. Además, la competencia en el mercado interior ampliado se intensificará debido a la eliminación de las restricciones cuantitativas a las importaciones que se efectuará el 1 de enero de 2005. En general, la UE constituye el mercado más importante para los países adherentes en materia de textiles y confección, y más de la mitad de sus exportaciones pertenecen a las categorías para textiles y confección sujetas a contingentes. Las exportaciones de productos similares procedentes de algunos competidores asiáticos muestran un alto grado de utilización de estos contingentes [5].

[5] En 2002, las exportaciones de las categorías 1-9, 12, 13, 15, 16, 20, 26, 29, 31, 78, 83 y 163 supusieron más del 50 % del total de exportaciones de los diez países adherentes. El destino de alrededor del 90 % de dichas exportaciones fue la UE.

Finalmente, existe una gran diferencia de productividad entre la Europa de los Quince, por una parte, y los países candidatos y adherentes, por otra. En la industria textil y de la confección, estos países producen el equivalente del 10 % del valor añadido de la Europa de los Quince y suponen el 60 % del empleo en el sector textil y de la confección de la Europa de los Quince (no se dispone de datos sobre Turquía). Hasta ahora, el sector ha sido capaz de compensar, al menos parcialmente, la baja productividad con costes laborales relativamente bajos. Estas ventajas en materia de costes laborales desaparecerán a medio plazo y crearán la necesidad de controlar la mejora de ventajas competitivas asociadas, como en la Europa de los Quince, a la calidad y la creación, la investigación e innovación, y el desarrollo de nuevas técnicas. Por tanto, el sector textil y de la confección de los países adherentes y candidatos se enfrentará en el futuro a cambios estructurales sustanciales.

3.2. Aspectos comerciales

3.2.1. Abolición de las restricciones cuantitativas el 1 de enero de 2005; efectos sobre la industria de la UE y sobre los países más pobres

La abolición de todas las restricciones cuantitativas restantes el 1 de enero de 2005 supone un cambio profundo para la industria textil y de la confección mundial. Dicha abolición se lleva a cabo en virtud del Acuerdo sobre textiles y confección (ATC) de la OMC, que anteriormente limitaba las importaciones de determinados artículos textiles y de confección a contingentes específicos. Ello aumentará la competencia que para la UE suponen los productores principales, como, en particular, China, pero probablemente también la de otros productores importantes como India y Pakistán.

Los servicios de la Comisión han puesto en marcha un estudio para examinar detalladamente el efecto de la supresión del contingente sobre la UE. En el estudio, que culminará en un informe final en enero de 2004, se analizan los tipos exactos de productos que se ven más amenazados, los efectos resultantes sobre la producción y el empleo en la UE ampliada, y la repercusión probable en regiones concretas que dependen del sector textil [6]. Es posible que la repercusión sea más aguda en determinadas regiones con una muy alta concentración de producción textil y de confección, y puede afectar negativamente tanto a regiones de la UE que ya experimentan un declive económico como a trabajadores menos cualificados y a muchas mujeres que trabajan en la confección de prendas.

[6] En 2002, la UE contaba con 278 contingentes bilaterales para textiles y confección. En 2002, las importaciones de textiles y confección sujetas a contingentes representaron el 21,3 % en valor y el 16,5 % en volumen del total de importaciones de textiles y confección. De estos contingentes, 91 se utilizan mucho (90 % o más, por lo que ejercen un efecto restrictivo real sobre las importaciones), y suponen el 15,4 % en valor y el 11,9 % en volumen de las importaciones de textiles y confección de la UE. No obstante, estos contingentes de gran utilización corresponden en gran medida a productos muy sensibles y a algunos de los mayores proveedores de la UE, como China o India.

También afectará a algunos países en desarrollo, especialmente a determinados países menos avanzados (PMA), cuyas economías son frágiles y su producción y exportaciones están poco diversificadas. Lo mismo puede aplicarse a otros países con acuerdos preferenciales con la UE, como los países mediterráneos meridionales y orientales, algunos países ACP y otros pequeños exportadores. Los ingresos por exportación de algunos de estos países dependen mucho de los textiles y de la confección (el sector puede representar hasta el 90 % de sus exportaciones de productos manufacturados) al igual que el empleo (hasta el 60% del empleo en el sector manufacturero) y, en algunos casos, de determinados mercados, sobre todo la UE y Estados Unidos (la UE es el destino del 90 % o más de las exportaciones de textiles y confección de algunos países mediterráneos).

El aumento de la competencia resultante de la eliminación de los contingentes aumentará la presión sobre los recursos humanos y naturales para mejorar la productividad de los factores y reducir los costes de producción en algunos terceros países que no aplican normas en materia de derechos sociales y de protección del medio ambiente que se han acordado a escala internacional. Ello plantea retos en cuanto al desarrollo sostenible y a las condiciones necesarias para una competencia leal, incluido el respeto de los derechos laborales elementales.

3.2.2. Acceso al mercado de terceros países

Las normas actuales de la OMC disponen la eliminación de los contingentes de importación en 2005, pero no prevén obligaciones simétricas para eliminar otros obstáculos comerciales y ni, especialmente, para reducir los aranceles. Mientras que el arancel medio de la UE para los textiles y la confección es del 9 %, otros muchos países, sobre todo países en desarrollo, incluidos algunos de los exportadores más grandes y más competitivos, protegen su sector textil y de la confección con aranceles que pueden ser superiores al 30 %, además de aplicar, a veces, otros gravámenes o derechos especiales y múltiples obstáculos distintos de los aranceles.

Por tanto, y si la situación no se corrige, la UE, cuyos aranceles son de los más bajos del mundo, será un mercado muy abierto sin que sus empresas puedan extenderse a otros muchos países cuyos obstáculos a la importación siguen siendo muy altos. Esta situación, que conduciría al agravamiento y a la concentración de la competencia en los mercados textiles y de la confección de los países industrializados, que se hallan en una situación de atonía, no sería sostenible desde un punto de vista político, tampoco sería justo, sobre todo cuando algunos de los terceros países con un alto grado de protección tienen mercados con un gran potencial para la producción de alta gama de la UE (excepto los países menos avanzados).

Actualmente, la UE, Estados Unidos y Japón suponen alrededor del 80 % de las importaciones mundiales de prendas, lo que indica la todavía escasa importancia de las exportaciones del Norte al Sur, pero también señala el escaso comercio entre los países del Sur. Así, aún hay perspectivas de expansión de la industria de la UE a otros mercados, algunos de los cuales están creciendo rápidamente. Mientras que una serie de países en desarrollo disponen, en este sector, de ventajas competitivas basadas en la fabricación en serie de productos baratos, de calidad media a baja, que podrán aprovechar al máximo a partir de 2005, la industria de la UE goza de una ventaja competitiva en la producción de productos de calidad media a alta, prendas de moda y textiles técnicos, lo que también debería aprovecharse como ventaja.

3.2.3. Efecto del Programa de Doha para el Desarrollo de la OMC

Las negociaciones para el acceso a los mercados en el marco del Programa de Doha para el Desarrollo ofrecen, en primer lugar, una oportunidad de obtener un mayor equilibrio en las condiciones de comercio en el sector a escala mundial, y, en particular, de garantizar que la eliminación de los contingentes de importación se verá acompañada de una auténtica convergencia de las condiciones de acceso a los mercados hacia aranceles bajos. No obstante, aún no se han determinado las modalidades concretas de reducción y armonización de aranceles, ni la relación entre la iniciativa sectorial de armonización de aranceles de textiles y confección y la fórmula general de reducción de tarifas aplicable por igual a todos los sectores.

La UE debe combinar dos objetivos potencialmente opuestos: la liberalización efectiva a escala mundial mediante la armonización de las condiciones de acceso a los mercados en el sector, y la necesidad de tener en cuenta la situación de un número significativo de países que gozan de un tratamiento preferencial en la UE, como los países ACP y los países euromediterráneos. Algunos de éstos dependen enormemente de sus exportaciones textiles y de confección a la UE para su desarrollo económico. Una parte importante del acceso preferencial del que actualmente disfrutan en la UE desaparecerá cuando, en 2005, cese la protección que para ellos supone el sistema de contingentes. Deberá estudiarse de qué aranceles preferenciales disfrutarán estos países en el futuro, lo que dependerá de si la UE tendrá que reducir de manera general para todos los países sus aranceles aduaneros como consecuencia de la armonización de éstos que pueda acordarse en el Programa de Doha para el Desarrollo, o del grado de esta reducción. Ello constituye un asunto que también puede ser importante desde el punto de vista de la cooperación para el desarrollo.

3.2.4. Efecto de las importaciones procedentes de los principales proveedores

Algunos de los principales países exportadores de textiles y confección aún están sometidos a contingentes de gran utilización, cuya eliminación puede conducir a un aumento significativo de sus exportaciones. Entre los principales proveedores de la UE destaca China, con una industria textil y de la confección que goza de una enorme capacidad de producción, combinada con una mano de obra muy numerosa y costes laborales sustancialmente inferiores a los de la UE y a los de la mayoría del resto de sus competidores principales.

Desde que se adhirió a la OMC en 2001, China se ha beneficiado de la eliminación progresiva de cuotas de conformidad con los Acuerdos sobre textiles y confección. En 2002, las importaciones de categorías de productos liberalizadas para China en el marco de la 3ª fase del Acuerdo sobre textiles y confección aumentó un 46 % en valor y un 192 %, en volumen con una reducción media del precio por unidad del 50 % [7].

[7] En el caso de estas categorías de productos, en importaciones de la UE procedentes de todo el mundo excepto China se redujo un 13 % en valor, y un 11 % en volumen, con una reducción del precio por unidad del 2 %. Esta evolución ha sido más significativa en determinadas categorías de productos. En valor, el porcentaje correspondiente a China ha pasado del 25 % en 2001 al 38 % durante el primer semestre de 2003. En volumen, el porcentaje correspondiente a China, que era inferior al 14 % en 2001, ha alcanzado el 37 % en el primer semestre de 2003.

Como casi la mitad de las importaciones textiles y de confección chinas aún se hayan sujetas a contingentes, y de los 42 contingentes chinos que se eliminarán en 2005, 25 se utilizan en muy alto grado (90 % o más), la cuota de mercado de los productos chinos aumentará de manera muy sustancial después de 2005. Ello no sólo afectará a la producción de la Europa de los Veinticinco, sino también a terceros países más pequeños (y más pobres), algunos de los cuales se arriesgan a perder su presencia en los mercados en determinados segmentos.

Al mismo tiempo, China está experimentando un desarrollo económico rápido que la convierte en un mercado potencialmente muy interesante para las exportaciones de textiles y confección de UE y de terceros países, particularmente conforme China abra su mercado y cumpla sus obligaciones con la OMC respecto, entre otras cosas, a la liberalización de la venta minorista y de la distribución.

3.3. Aspectos relacionados con la competitividad

3.3.1. Esfuerzos en materia de investigación y desarrollo

Aunque tradicionalmente el sector textil y de la confección no genera tecnología, esta situación ha evolucionado en los últimos años. Las empresas que han invertido en investigación y nuevos métodos de transformación han tenido éxito y han podido resistir la competencia internacional. Por ello, el sector debería seguir invirtiendo en investigación y desarrollo que conducirá a la obtención de nuevos materiales inteligentes, a nuevos métodos de transformación más eficientes y que permitirá comercializar productos creativos a precios competitivos.

Resulta importante que tanto las autoridades públicas como la industria inviertan más en investigación. A este respecto conviene recordar la Comunicación de la Comisión «Invertir en investigación: un plan de acción para Europa» adoptada el 30 de abril de 2003, y que tiene por objetivo aumentar la inversión en investigación y desarrollo en Europa para acercarse al 3 % del PIB para 2010. Respecto a las actuaciones emprendidas a escala de la UE, véase el capítulo 4 de la presente Comunicación.

Aunque el sector textil y de la confección se caracteriza por sus numerosas pequeñas y medianas empresas y por el ámbito local de su desarrollo, es importante que los esfuerzos en investigación se efectúen de manera más integrada para conseguir una masa crítica y para que sea competitivo en el mercado global; por ejemplo, mediante el establecimiento de redes así como de proyectos integrados de investigación, en los que centros investigación, industria y universidades unen sus esfuerzos para conseguir el mismo objetivo: aumentar la calidad y la competitividad. Dado que la producción industrial en la Europa ampliada, con un nuevo entorno comercial, será cada vez más difícil, el sector textil y de la confección europeo debería seguir desarrollando productos altamente especializados. Este es el caso, por ejemplo, de los textiles médicos basados en biomateriales, de los textiles interactivos e inteligentes que permiten la aplicación de sensores textiles y la mejora de los métodos de ensayo.

En el capítulo cuarto de la presente Comunicación, se explican las acciones emprendidas a escala europea para fomentar los proyectos integrados y el establecimiento de redes, con una atención especial a las pequeñas y medianas empresas. Los proyectos integrados permiten combinar varias disciplinas necesarias para obtener nuevos productos y métodos de transformación: tecnología de la información, nuevos materiales, personal especializado, y conocimiento de los derechos de propiedad intelectual.

3.3.2. Innovación

La innovación en todas las áreas de actividad del sector textil y de la confección es esencial para que el sector siga siendo competitivo. Las empresas dedican un esfuerzo enorme a las actividades de innovación y creación relacionadas con los productos, la calidad, los procesos de producción y la organización. Al mismo tiempo, instituciones como las universidades o los institutos tecnológicos ofrecen un gran potencial respecto a actividades similares. No obstante, existe una gran falta de comunicación entre las actividades de las empresas y las de estas instituciones. Las iniciativas para remediar esta carencia podrían producir efectos multiplicadores en el desarrollo y la difusión de la innovación entre las PYME.

A la industria textil y de la confección también le ha sido difícil superar la separación entre investigación pura, por una parte, y el lanzamiento de nuevas tecnologías, productos o procesos en el mercado, por otra. En el VI Programa Marco de Investigación y Desarrollo existe una línea de apoyo a la innovación. No obstante, a escala de la UE sólo existen oportunidades de financiación limitadas para la innovación de carácter no tecnológico.

3.3.3. Tecnologías de la información y la comunicación

En el sector textil y de la confección, la gestión eficaz de la información se ha convertido en una clave para conservar la competitividad, por ejemplo para mejorar la gestión de la cadena de suministro, el intercambio de información, crear redes virtuales, gestionar lotes más pequeños y reducir los plazos de entrega.

Actualmente, el comercio electrónico entre empresas (business-to-business, B2B) se limita principalmente a grandes empresas del sector. Es ahí donde pueden observarse algunas de las mayores ventajas de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC). Por ello, las PYME necesitan aprovechar el comercio electrónico entre empresas para poner en común sus actividades fragmentadas y buscar mundialmente suministradores y mercados. Además, resulta esencial que se desarrollen y desplieguen sistemas interoperables para permitir a las PYME aprovechar al máximo dichas ventajas.

Algunos proyectos que han dado buenos resultados se han financiado en el marco del programa temático Sociedad de la Información fácilmente accesible a los ciudadanos del V Programa Marco de Investigación y Desarrollo, en particular el grupo relacionado con el proyecto «E-Tailor» [8]. No obstante, ha resultado muy difícil aceptar muchas propuestas basadas en los usuarios. Como el sector textil y de la confección es más un usuario de TIC, que un desarrollador de software, las propuestas de proyecto a menudo contienen un nivel de investigación tecnológica pura inferior, aunque, al mismo tiempo, tienen un gran impacto económico o prevén nuevos modelos organizativos.

[8] Si se desea obtener información sobre el proyecto, véase http://www.atc.gr/e-tailor/ .

El VI Programa Marco de Investigación y Desarrollo también ofrece oportunidades para que el sector, en particular las PYME, se beneficien de los objetivos estratégicos «Empresas y administraciones públicas en red», «Ingeniería de productos y servicios 2010», y «Sistemas micro-nano» [9].

[9] Estos incluyen, respectivamente, el desarrollo de TIC que apoyan las redes interoperables, la integración de procesos y la puesta en común de recursos, para permitir a las empresas integrantes de la red establecer asociaciones y alianzas de manera más rápida y más eficaz, para redefinir e integrar sus procesos, desarrollar productos y servicios con valor añadido y compartir experiencias; el desarrollo de nuevas tecnologías de la información para la optimización de los procesos de creación de valor en la fabricación y los servicios a las empresas; y la integración de los sistemas micro-nano en una gama más amplia de nuevos productos inteligentes, como los textiles inteligentes.

Los datos disponibles sobre el consumo de TIC en el sector textil y de la confección son bastante limitados [10], pero parece que la situación es similar a la de otros sectores manufactureros, en los que las PYME se han resistido a invertir en TIC. Es necesario mejorar las actividades para informar a las PYME de las ventajas de las TIC.

[10] La inclusión reciente de los textiles y la confección en la lista de sectores industriales que se incluirán en la próxima fase del observatorio del mercado «e-Business w@tch» permitirá comparar los indicadores fundamentales del negocio electrónico por los sectores y por países, con un énfasis particular en la dimensión de las PYME. Véase: http://www.ebusiness-watch.org/ marketwatch/

3.3.4. Formación profesional

En el caso de los productos y métodos de transformación muy especializados, las cualificaciones revisten gran importancia. En el pasado, el sector textil y de la confección ha experimentado dificultades para hallar mano de obra con las cualificaciones adecuadas debido a su imagen de industria manufacturera «tradicional» y a sus salarios relativamente bajos. Muchas empresas experimentan dificultades para contratar personal especializado que disponga, por ejemplo, de una base de conocimientos tradicional sobre textiles, y se necesitan de manera particularmente acuciante competencias especializadas en TIC y negocio electrónico, que resultan cada vez más indispensables. Los jóvenes que acceden al sector necesitan una formación de alta calidad que esté relacionada con el nuevo perfil de esta industria. Además, en previsión de los cambios y los procesos de modernización de la producción experimentados por el sector, se necesita mejorar la formación de la mano de obra existente, para mejorar su cualificación y competencias especializadas y para ayudarla a adaptarse a nuevos entornos de trabajo. También debería garantizarse una mejor correspondencia entre la oferta y la demanda a todos los niveles.

A escala de la UE, el programa de acción de formación profesional Leonardo da Vinci II constituye el principal instrumento del período 2000-2006 para apoyar las iniciativas transnacionales innovadoras de promoción de los conocimientos, las aptitudes y las habilidades necesarios para una integración con éxito en la vida laboral. Los países candidatos y adherentes ya pueden participar en dicho programa.

Los proyectos relacionados con los textiles financiados en el marco de Leonardo han permitido desarrollar instrumentos útiles para el sector. No obstante, no han bastado para remediar varias de las deficiencias en el ámbito de las cualificaciones y la formación. En general, los programas y la financiación a escala nacional y de la UE a menudo requieren iniciativas demasiado amplias para las PYME, que, a su vez, están mal informadas sobre las oportunidades de que disponen.

3.3.5. Empleo

El sector textil y de la confección europeo perdió casi un millón de puestos de trabajo entre 1990 y 2000, y los cambios que vendrán hacen pensar que será muy probable que se pierdan más puestos de trabajo. En Europa, la única estrategia sostenible del sector consiste en concentrarse en la innovación, la investigación, la moda y el diseño, la creación y la calidad, y la utilización de nuevas tecnologías, conjuntamente con relaciones industriales positivas. No obstante, a este respecto, es importante ser consciente de que los nuevos métodos de transformación no deberían conducir a una reducción del empleo, sino a un mejor empleo en un entorno de trabajo más agradable con métodos de trabajo diferentes. Por ello, es importante que se coordinen bien la educación/disponibilidad de competencias especializadas y la organización del mercado de trabajo.

3.3.5.1. Igualdad de oportunidades

Debido a la gran proporción de trabajadoras en el sector, que alcanza el 74 % en el subsector de la confección, el fomento de la igualdad de oportunidades es primordial. Los interlocutores sociales europeos [11] del sector textil y de la confección llevan estudiando el asunto del empleo femenino durante varios años. En el marco del diálogo social sectorial, y con la ayuda financiera de la Comisión, han elaborado recientemente una guía para los empleadores, los representantes de los trabajadores y sus organizaciones respectivas, en la que se exponen buenas prácticas innovadoras en términos igualdad de oportunidades.

[11] Euratex y ETUF:TCL.

3.3.5.2. Gestión del cambio

La capacidad del las empresas y de los trabajadores de anticipar, desencadenar el cambio y absorberlo es esencial para conseguir mayores niveles de crecimiento económico, empleo y cohesión social. El diálogo social y la cooperación social a todos los niveles son esenciales para anticipar y gestionar positivamente el cambio en general y la reestructuración en particular.

En la Cumbre de Social de Barcelona de 2002, por invitación del Consejo Europeo, los interlocutores sociales europeos decidieron iniciar conversaciones para explorar las posibilidades de diálogo social sobre la reestructuración. Después de tres seminarios celebrados en otoño de 2002 y primavera de 2003, que se centraron en casos concretos de reestructuración, los interlocutores sociales negociaron con éxito un texto conjunto titulado Orientations for reference in managing change and its social consequences (Orientaciones de referencia para la gestión del cambio sus consecuencias sociales).

El texto consiste una serie de recomendaciones, que afirman la necesidad de un clima de confianza y de una actitud positiva y de evitar las incertidumbres y los plazos excesivos de los procedimientos necesarios para informar y consultar a los empleados. Invita a los empleadores a explicar y a justificar a tiempo los cambios y sus posibles consecuencias a sus trabajadores y/o sus representantes. Se subraya la importancia de la cooperación entre empleadores, empleados y las autoridades locales a la hora de tratar la reestructuración, en particular cuando ésta tiene repercusiones en toda la región, al igual que la necesidad de mantener la empleabilidad de los empleados mediante el desarrollo continuo de conocimientos específicos y competencias, así como los problemas específicos de las PYME el contexto de la reestructuración.

La iniciativa de los interlocutores sociales europeos de carácter interprofesional constituye un primer paso significativo para la definición y el desarrollo de las mejores prácticas de anticipación y gestión de la reestructuración. Deberían intentar garantizar su visibilidad y su aplicación efectiva a todos los niveles. La cooperación social es un elemento fundamental para el éxito de las reestructuraciones. En el ámbito de la información a los empleados y de su consulta, las disposiciones comunitarias existentes deberían aplicarse plenamente y desarrollarse a todos los niveles adecuados.

3.3.5.3. Diálogo social sectorial europeo

Para garantizar el desarrollo sostenible del sector textil y de la confección europea, se requiere el compromiso de todos, incluidos los encargados de diseñar las políticas y los interlocutores sociales, en favor de la mejora continua de la gestión de los recursos económicos, medioambientales y sociales. El diálogo social a escala europea desempeña una función esencial en la gestión del cambio en las relaciones laborales, además de proporcionar una plataforma de consulta acerca de una amplia variedad de asuntos. La industria textil y de la confección europea fue uno de los primeros sectores en contar con un diálogo social a escala europea y ha sido un ejemplo provechoso del gran potencial que el diálogo social sectorial europeo ofrece para el desarrollo. Las iniciativas lanzadas por los interlocutores sociales en este marco incluyen la firma de un código de conducta conjunto y la elaboración de una guía de contratación pública para el sector, así como proyectos de formación profesional y de preparación de las empresas de los países candidatos y adherentes al ingreso en la Unión Europea.

Tanto la OIT como la Comisión han reconocido [12] que, aunque el diálogo social interprofesional tripartito avanza en los países adherentes y candidatos, el diálogo social sectorial de carácter autónomo en estos países sigue siendo casi inexistente, y necesita ser promovido.

[12] Véase la Comunicación de la Comisión titulada «El diálogo social europeo, fuerza de modernización y cambio», COM(2002) 341 final, de 26.6.2002.

3.3.6. Medio ambiente

La UE se ha comprometido a garantizar un alto grado de protección del medio ambiente. La necesidad de reducir la cantidad de aguas residuales desechada tras muchos procesos, como el teñido y el acabado, y el contenido de productos químicos que dichas aguas contienen constituyen dos asuntos cruciales para la industria textil y de la confección. Al mismo tiempo, se está retando a la industria para que adopte un planteamiento de ciclo de vida respecto al impacto medioambiental de los productos que fabrica.

La principal norma a escala de la UE que afecta a la industria textil y de la confección es la Directiva relativa a la prevención y al control integrados de la contaminación [13] de 1986, (Directiva IPPC, en sus siglas inglesas) cuyo objetivo consiste en integrar la prevención y el control de la contaminación procedente de un amplio grupo de actividades industriales y agrarias, incluido el pretratamiento o teñido de fibras o textiles [14].

[13] Directiva 96/61/CE del Consejo, de 24 de septiembre de 1996 (DO L 257 de 10.10.1996, pp. 26-40).

[14] Para conocer las mejores técnicas disponibles (MTD) en el sector de acabado de textiles, véase el documento de referencia sobre las MTD (Comisión Europea, julio de 2003): http:// eippcb.jrc.es.

La Comisión espera que la aplicación de la Directiva acelerará el proceso de modernización y conllevará una reducción considerable de la contaminación procedente de las instalaciones afectadas. Reconoce que la aplicación puede tener repercusiones socioeconómicas considerables y es consciente de que muchas pequeñas empresas de transformación de textiles temen un aumento insostenible de los costes [15]. Las PYME suponen una parte significativa de todas las instalaciones de IPPC de Europa [16]. Como la mayoría de las PYME se hallan en una situación de «conformidad vulnerable» por lo que a la normativa medioambiental existente se refiere [17], puede ser necesario que los Estados miembros asistan de manera especial a los operadores que carecen de recursos para afrontar la carga administrativa de la Directiva IPPC, aunque respetando las normas de la UE sobre ayudas estatales. Por su parte, la Comisión tiene intención de examinar la elaboración de los criterios límite para el sector de acabado de textiles y revisar si la Directiva incluye el grupo adecuado de instalaciones. Asimismo, la Comisión está cofinanciando proyectos de investigación en el contexto del V Programa Marco de Investigación y Desarrollo para estudiar de manera específica los problemas medioambientales de la industria textil [18].

[15] Véase la Comunicación de la Comisión, de 19 de junio de 2003, titulada «Hacia la producción sostenible. Avances en la aplicación de la Directiva 96/61/CE del Consejo relativa a la prevención y al control integrados de la contaminación».

[16] Ídem.

[17] Informe «European SMEs and Social Environmental Responsibility» (Responsabilidad social y ambiental de las PYME europeas) (Observatorio de las PYME europeas, 2002), disponible en

[18] Por ejemplo, en el ámbito del V Programa Marco de Investigación y Desarrollo, la acción clave sobre gestión sostenible y calidad del agua está apoyando el proyecto TOWEFO, que evalúa los efectos de la aplicación de la IPPC sobre la gestión sostenible de los desechos en las instalaciones textiles.

La industria textil se enfrenta a cambios en el terreno medioambiental que son similares a los de otras industrias, y las tecnologías para hacerles frente son, a menudo, muy similares. No obstante, cada sector tiene su propia comunidad de investigación, con muy poca comunicación y colaboración entre ellas. Por tanto, la Comisión apoya una iniciativa [19] en el contexto del V Programa Marco de Investigación y Desarrollo para mejorar el intercambio de información entre comunidades de investigación de los sectores textil, del curtido de cuero y del papel y su pasta, con el fin de permitirles responder de manera más eficiente a las necesidades en materia medioambiental de dichos sectores.

[19] Para más información, véase: http:// www.patantex.net

Al mismo tiempo, la estrategia de la Comisión para estimular los productos más ecológicos, expuesta en su Comunicación sobre política integrada de productos (IPP) [20], es aplicable al sector textil y de la confección. Dicha estrategia incluye asuntos como la elección de los proveedores, la duración de la utilización o la gestión de la cadena de suministro. Desde la óptica de los textiles y la confección, los distintos instrumentos que ya existen necesitan centrarse más en los productos y ser de más fácil comprensión y utilización para el sector, incluidos los sistemas de gestión medioambiental, los sistemas de etiquetado y la mejora de la disponibilidad de información para todas las partes interesadas. Además, los operadores industriales y las autoridades nacionales tienen que aprovechar el potencial de estas herramientas para crear una ventaja competitiva para el sector, al mismo tiempo que se mejora el comportamiento en materia medioambiental.

[20] Comunicación de la Comisión, de 18 de junio de 2003, titulada «Política de Productos Integrada - Desarrollo del concepto del ciclo de vida medioambiental», COM(2003) 302 final.

3.3.7. Sustancias químicas

La nueva política de la UE sobre sustancias químicas plantea otro desafío en el horizonte del sector textil y de la confección. Los textos de un futuro proyecto de Reglamento sobre REACH [21], que continúa la línea del Libro Blanco de 2001 titulado «Estrategia para la futura política en materia de sustancias y preparados químicos» [22], elaborado por las Direcciones Generales de Empresa y Medio Ambiente, prevén que, en el futuro, determinadas las sustancias químicas utilizadas o comercializadas en la UE que superen ciertos niveles se someterán a un procedimiento de registro y, en caso necesario, de autorización o limitación.

[21] Véase: http://europa.eu.int/comm/enterprise/ chemicals/chempol/whitepaper/reach.htm.

[22] COM(2001) 88 final, adoptada el 27.2.2001.

Aunque el paquete REACH tiene por objetivo crear un equilibrio general entre los tres pilares del desarrollo sostenible (económico, social, medioambiental), puede acarrear consecuencias para algunos fabricantes o importadores de determinados sectores. Existe la posibilidad de que aumenten los precios de determinadas sustancias químicas y preparados. También puede preverse la retirada del mercado de algunos preparados de escaso valor.

La industria ha respondido a la consulta pública señalando que es un usuario posterior de una gama extremadamente amplia de preparados químicos. Por ejemplo, una receta típica para teñir tejidos contiene cinco preparados, y cada uno de ellos se compone de diez sustancias químicas, y una empresa de acabados textiles utiliza cientos de recetas cada año.

La Comisión ha tenido en cuenta los puntos de vista expresados por el sector textil al ultimar su propuesta REACH. La reducción significativa de los requisitos de ensayo de las sustancias fabricadas o importadas en cantidades pequeñas, y la disminución sustancial de la carga administrativa han reducido en gran medida cualquier efecto potencialmente negativo, como la retirada de sustancias utilizadas por la industria textil.

3.3.8. Consumidores y salud pública

Algunos consumidores son cada vez más conscientes de los posibles efectos para la salud de los productos que ingieren o con los que entran en contacto, y ello constituye un área que preocupa particularmente a las asociaciones de consumidores en toda Europa. Desde la óptica de la industria textil, ello afecta primordialmente a la confección y a los textiles para el hogar y, en menor medida, a las alfombras. Los fabricantes de prendas responden cada vez más examinando las sustancias químicas contenidas en las prendas y cuáles pueden liberarse durante su lavado y cuando se llevan puestas, especialmente cuando ello supone un contacto prolongado con la piel. Al igual que la normativa relativa a la protección del medio ambiente, este asunto no debería verse como una amenaza para el sector, sino más bien como una oportunidad de anunciar públicamente el alto nivel de protección del consumidor ofrecido por sus productos.

La publicidad de los productos textiles no debe ser engañosa en el sentido de la Directiva 84/450/CEE, modificada por la Directiva 97/55/CE, y el etiquetado de los textiles debería proporcionar información clara, precisa y comprensible en un lenguaje que el consumidor pueda entender fácilmente.

3.3.9. Responsabilidad social de las empresas (RSE)

La comunidad de empresarios y los consumidores son cada vez más conscientes de que las empresas pueden contribuir, al menos parcialmente, al desarrollo sostenible integrando los aspectos medioambientales y sociales en sus operaciones comerciales y en la interacción con las partes interesadas. También se admite que este tipo de comportamiento responsable puede apoyar el éxito comercial duradero y que, por tanto, puede ser beneficioso para la competitividad.

En su Comunicación relativa a la responsabilidad social de las empresas [23], la Comisión apoya el fomento de la RSE como contribución voluntaria importante de las empresas al desarrollo sostenible.

[23] «Responsabilidad social de las empresas: una contribución empresarial al desarrollo sostenible», COM(2002) 347 final, adoptada el 2.7.2002.

En este contexto, la Comisión ha puesto en marcha un foro destinado a las distintas partes interesadas en el que han participado las asociaciones empresariales, los sindicatos y las ONG activos en el sector textil y de la confección. La estrategia de la Comisión también incluye en sus prioridades el fomento de la RSE entre las PYME, lo que resulta muy importante si se desea que el concepto gane una mayor aceptación en el sector.

En el sector textil, el planteamiento de la RSE se ve fomentado principalmente por y para grandes multinacionales que participan en el comercio de la confección. Actualmente y en el futuro, la presión más significativa para que las PYME adopten prácticas de RSE y para que informen de sus logros al respecto procederá probablemente de aquellos de sus clientes que sean grandes empresas. A la vista del carácter complejo y muy internacionalizado de la cadena de suministro del sector textil y de la confección, la RSE será probablemente cada vez más importante en dicho sector. A escala europea, los interlocutores sociales de este sector adoptaron una carta de RSE en 1997.

No obstante, el desconocimiento parece ser un obstáculo significativo para asumir planteamientos de RSE entre las PYME del sector. Las organizaciones de empleadores y las asociaciones comerciales desempeñarán un papel importante a la hora de fomentar el conocimiento de la RSE mediante el suministro de información, la utilización de herramientas que resulten de uso fácil para el usuario y la difusión de buenas prácticas. La Comisión misma está organizando una campaña de concienciación sobre la RSE dirigida específicamente a las PYME, que tendrá lugar en toda la UE, los países adherentes y candidatos en 2004.

Además, teniendo en cuenta las limitaciones específicas que las PYME deben soportar en términos de recursos, resulta fundamental que éstas puedan valorar las posibles ganancias derivadas de su participación en prácticas de RSE y que puedan calibrar hasta qué punto estas ganancias les permitirán cubrir los costes de seguimiento, elaboración de informes y promoción de estas actividades. Ello resulta especialmente cierto en el contexto del sector textil y de la confección, a la vista del carácter complejo e internacionalizado de su cadena de suministro.

3.3.10. Derechos de propiedad intelectual

Las ventajas de las que disfruta el sector textil y de la confección europeo debido a su capacidad de innovar y crear nuevos productos se ven amenazadas por la falsificación de los productos. Pese a la protección comunitaria de las marcas y los dibujos, se copian sistemáticamente marcas, dibujos y modelos en perjuicio de sus propietarios [24]. A muchas PYME, en particular, les resulta difícil combatir esta amenaza, ya que a menudo carecen de recursos para contratar los servicios de expertos en derechos de propiedad intelectual (DPI) o para embarcarse en complejos pleitos.

[24] Por ejemplo, en 2001, en las fronteras exteriores de la UE, las aduanas se incautaron de 4,7 millones de prendas y accesorios, y la mitad de todos los procedimientos en materia aduanera de la UE correspondientes a 2001 (a saber, 2628 infracciones), estaban relacionados con los productos textiles y de la confección. Véase: http://europa.eu.int/comm/ taxation\_customs/customs/counterfeit\_piracy/statistics/statistics\_en\_2001.pdf

Recientemente, la Comisión ha presentado dos propuestas que contribuirán sustancialmente a reforzar de la protección de los DPI La propuesta de Directiva relativo al respecto de los DPI [25] tiene por objetivo armonizar las disposiciones nacionales en dicho ámbito. Paralelamente, en julio de 2003, se adoptó un Reglamento [26] que trata de los procedimientos aduaneros contra las mercancías que infringen los derechos de propiedad intelectual. Aunque estos dos instrumentos son esenciales para luchar contra la falsificación en la comunidad y en su frontera exterior, no pueden resolver el problema en una de sus mayores fuentes, a saber, en los países terceros que normalmente fabrican los bienes. Por ello, se necesitarán más medidas para mejorar la protección y la aplicación de los DPI en determinados países terceros en los que éstas son insuficientes. Asimismo, es importante garantizar la difusión a las PYME del sector textil y de la confección de la información sobre sus derechos y las posibles vías de recurso en este ámbito. Finalmente, la aplicación efectiva por parte de las autoridades nacionales de los Estados miembros será esencial.

[25] Propuesta de directiva del Parlamento Europeo y del Consejo relativa a las medidas y procedimientos destinados a garantizar el respeto de los derechos de propiedad intelectual, COM(2003) 46 final, de 30.1.2003.

[26] Reglamento (CE) 1383/2003 del Consejo, de 22 de julio de 2003, relativo a la intervención de las autoridades aduaneras en los casos de mercancías sospechosas de vulnerar determinados derechos de propiedad intelectual y a las medidas que deben tomarse respecto de las mercancías que vulneren esos derechos (DO L 196 de 2 de agosto de 2003).

3.3.11. Aspectos regionales

La industria textil y de la confección europea se caracteriza por la concentración geográfica de PYME en una serie de regiones que dependen enormemente del sector en materia de empleo y cohesión socioeconómica. A menudo, éstas son regiones en las que otras oportunidades de empleo son limitadas. Además, las mujeres constituyen una gran parte de la mano de obra, especialmente en el subsector de las prendas de vestir. Por estas razones, cualquier empeoramiento de la situación económica del sector y la consiguiente pérdida de puestos de trabajo puede ejercer un efecto desproporcionadamente negativo en determinadas regiones, tanto en la Europa de los Quince como en los futuros Estados miembros.

Esta situación requiere capacidad de anticipar el cambio industrial y de atraer nuevas inversiones en actividades económicas diversificadas. Además, la mayoría de los trabajadores que pierdan sus puestos de trabajo en el sector textil y de la confección no podrán hallar un nuevo empleo en el sector. Las oportunidades que sigan existiendo en el futuro probablemente requerirán un nivel educativo más elevado. Por ello, se necesitan programas regionales de formación para centrarse en la actualización de conocimientos y el reciclaje para la redistribución.

La financiación en el marco de los Fondos Estructurales se administra mediante programas de desarrollo regional de carácter plurianual y horizontal, que son propuestos por las regiones y aprobados por la Comisión.

3.3.12. Política de competencia, ayudas estatales y asuntos de mercado interior

En un sector como el textil y de la confección, que está experimentando un proceso de ajuste continuo, en particular en forma de cierre o modernización de instalaciones, la concesión de ayudas estatales puede ser particularmente desestabilizadora. En este contexto, el cumplimiento de las normas existentes para la concesión de ayudas estatales al sector reviste una gran importancia. Además, teniendo en cuenta que la inversión que requieren muchas actividades textiles y la mayoría de los tipos de producción de prendas de vestir es significativamente inferior a la de otros sectores, el sector textil y de la confección puede parecer un candidato adecuado en el futuro predecible para cualquier endurecimiento de las normas sobre ayudas estatales.

No obstante, existen varias áreas en las que las ayudas estatales pueden tratarse de manera más favorable, ya que pueden ejercer un efecto general positivo en la UE. Para aclarar la política de ayudas estatales en estas áreas, la Comisión ha adoptado una serie de directrices y marcos, que incluyen áreas de gran importancia para la industria textil y de la confección, como investigación y desarrollo, empleo y formación, PYME, protección del medio ambiente y salvamento y reestructuración de empresas en dificultades.

Cualquier futura iniciativa a escala nacional o comunitaria en este ámbito deberá ser completamente coherente con las normas de competencia y tendrá por objetivo mejorar el comportamiento del mercado fomentando la integración y la distribución eficiente de los recursos en el seno de los sectores y entre sectores y regiones del mercado interior sin introducir ninguna alteración de la competencia.

4. PROPUESTAS PARA REFORZAR LA COMPETITIVIDAD SOSTENIBLE DEL SECTOR TEXTIL Y DE LA CONFECCIÓN DE LA UE

El fortalecimiento de la competitividad sostenible del sector textil y de la confección en la Unión Europea ampliada va asociado al refuerzo de los factores vinculados a las ventajas competitivas presentes y previstas de la industria textil y de la confección de la UE.

Aunque corresponde a las empresas establecer estrategias adecuadas y adaptarse a un entorno competitivo cambiante, las autoridades de los Estados miembros y la Unión Europea necesitan garantizar una combinación de políticas coherente y la disponibilidad adecuada de instrumentos que, fomentando avances en las áreas de investigación e innovación, calidad y creación y formación, pueda aumentar la capacidad competitiva de la industria textil y de la confección de la UE.

Desde julio de 2003, entró en vigor la nueva Estrategia Europea de Empleo, que proporciona directrices para las políticas de empleo de los Estados miembros. Al adoptar estas directrices, los Estados miembros se han comprometido, entre otras cosas, a reforzar el desarrollo del capital humano y el aprendizaje permanente, a mejorar la adaptabilidad en el mercado laboral, a fomentar el espíritu empresarial y la creación de puestos de trabajo y a resolver las disparidades regionales en materia de empleo. Muchas de estos objetivos son particularmente importantes para el sector textil y de la confección; uno de las metas principales es la transición gradual de la economía a las nuevas condiciones. Se subraya como objetivo general la mejora de la gobernanza y el refuerzo de las asociaciones implicando estrechamente a las asambleas parlamentarias, a los interlocutores sociales y a otros intervinientes relevantes; se resalta la necesidad de contar con un sistema eficaz de aplicación de las políticas por parte de los servicios operativos, incluidos los servicios de empleo públicos.

Asimismo, el acceso cada vez mayor al mercado de la Unión Europea, que aumentará el 1 de enero de 2005 con la eliminación total de las restricciones cuantitativas, tiene que ir acompañado de un acceso equivalente a los mercados mundiales de las exportaciones textiles y de confección de la UE. Las inversiones efectuadas en la UE para afrontar la combinación de factores de competitividad, que cambian rápidamente y que implican un proceso casi permanente de reestructuración y modernización, requieren la existencia de igualdad de condiciones a escala internacional con el fin de proporcionar una base económica a los procesos de reestructuración y modernización, a menudo dolorosos.

Con el aumento de la liberalización del acceso al mercado de la UE, también es importante conceder a los PMA y a los pequeños productores márgenes preferenciales que puedan contribuir a impedir su salida del mercado.

Finalmente, en el marco de los instrumentos integrados de desarrollo regional, sería importante prever los cambios industriales cuando superan la capacidad de adaptación de una región. Distintos sectores de la industria de la UE ampliada, y, entre ellos, el sector textil y de la confección, se someten regularmente a procesos de reestructuración y modernización que repercuten en el empleo, en las empresas mismas y en la situación socioeconómica de las regiones. Es importante atraer inversiones a dichas regiones, para formar a los ciudadanos de manera que puedan encontrar un trabajo en otras actividades económicas, y para reciclar a los empleados de los mismos sectores para que puedan responder a demandas de conocimientos aún más elevados.

4.1. Acciones a escala de la UE

4.1.1. Política comercial

En este sector, la UE tiene una serie de objetivos que no son fáciles de combinar: fomento de su propia industria en el contexto de una mayor competencia internacional, asuntos relacionados con el desarrollo, procurar el éxito del Programa de Doha para el Desarrollo, el equilibrio entre la liberalización multilateral y el régimen preferencial, y la promoción de las condiciones comerciales y del desarrollo sostenible. Se han reexaminado los instrumentos de política comercial disponibles con el objetivo de responder a los retos de la liberalización de los contingentes y al aumento de la globalización del comercio, y de idear para la industria de la UE y para otras partes interesadas un marco claro, predecible y coherente en el que planificar sus estrategias comerciales, la inversión y la formación. Dicho marco podría estar formado por los siguientes elementos:

4.1.1.1. Mejorar las condiciones de acceso al mercado de terceros países - El Programa de Doha para el Desarrollo

Ante la competencia mundial, en particular en el ámbito de las mercancías de bajo precio, será decisivo para la industria textil y de la confección europea poder acceder realmente a los mercados de terceros países. Por ello, en las negociaciones del Programa de Doha para el desarrollo, la UE ha intentado obtener condiciones de acceso a los mercados de terceros países que sean justas y comparables a escala mundial. La UE considera que la supresión de los contingentes en 2005 debería acompañarse de un mejor acceso a los mercados de textiles y confección de los demás países con unas condiciones comparables. De no ser así, el desequilibrio resultante en el acceso a los mercados sería muy difícil de aceptar, sobre todo si algunos de los mayores y más competitivos exportadores de textiles y confección del mundo aún mantienen obstáculos significativos para acceder a sus mercados. Resulta preocupante que los mayores países exportadores de textiles y confección no hayan dado hasta ahora señales positivas acerca de su predisposición a dejar de proteger su industria en el marco del Programa de Doha para el Desarrollo; ello plantea la cuestión de si las empresas de dichos países podrían utilizar su acceso protegido a su mercado doméstico para dedicar sus esfuerzos a una expansión internacional más agresiva.

La propuesta actual de la UE en las negociaciones sobre acceso a los mercados invita a todos los miembros de la OMC, con la única excepción de los países menos desarrollados, a reducir sus aranceles aduaneros al nivel común más bajo posible y a eliminar los obstáculos distintos de los arancelarios. Ello debería permitir a la industria de la UE competir en otros países en condiciones similares a las que la UE ofrece a los terceros países. Todos los países tendrían que contribuir, incluyendo, desde luego, a aquellos que cuentan con exportaciones textiles y de confección muy competitivas. La UE no reducirá aún más sus aranceles aduaneros, ya bastante bajos, si no van acompañados de un acceso equivalente a los mercados exteriores. Para tener debidamente en cuenta los las inquietudes en materia de desarrollo, que afectan a los países preferenciales y no preferenciales y que han sido expresadas por los países en desarrollo, y la repercusión en la industria de la UE, se debería escalonar la aplicación de nuevos niveles más bajos, con períodos de transición que permitan contar con tiempo para el ajuste.

La persistencia de los obstáculos no arancelarios al comercio, que la UE intenta eliminar pero que también son motivo de preocupación para otros países, representa un serio problema para la industria europea. En el sector textil y de la confección, se trata fundamentalmente de aranceles/tasas adicionales u otros gravámenes a la importación, precios mínimos para la importación o prácticas de valoración aduanera no basadas en el precio abonado por la mercancía importada, etiquetado o requisitos de marcado caros o, en la práctica, discriminatorios, regímenes de autorización de importaciones, o de procedimientos de certificación difíciles de asumir. Ocuparse de ellos requiere superar una serie de dificultades. En algunos casos, puede ocurrir que dichos obstáculos sean claramente contrarios a las normas de la OMC existentes, lo que puede tratarse mediante el mecanismo de solución de diferencias de la OMC si se pueden aportar pruebas. No obstante, existen muchos casos en los que la compatibilidad con las obligaciones de la OMC no está clara y, además, resulta difícil obtener pruebas concluyentes, por ejemplo, cuando los se refieren a prácticas administrativas.

Las negociaciones del Programa de Doha para el Desarrollo ofrecen la oportunidad de efectuar una revisión completa de todos los NTB, posiblemente mediante procedimientos como la notificación cruzada y las negociaciones basadas en peticiones y ofertas, cuyo objetivo consiste en alcanzar un acuerdo para eliminar o no aplicar cualquiera de dichas medidas. Estas negociaciones podrían efectuarse de manera bilateral, pero el objetivo sería la multilateralización de los compromisos resultantes. En sus acuerdos bilaterales recientes sobre textiles, la UE ha incluido listas exhaustivas de tipos de NTB, que podrían utilizarse de modelo para los compromisos de no aplicar NTB y para su examen. Este examen caso por caso de NTBs será una tarea que requerirá mucho tiempo, por lo que será necesario la aportación adicional de la industria al preparar listas de NTBs documentadas en países prioritarios.

4.1.1.2. Concluir la creación de la zona euromediterránea

Como parte del proceso de Barcelona, se está creando una zona de libre comercio que abarcará en su fase final a la UE y a los países mediterráneos. Una de las principales prioridades del sector textil y de la confección al establecer dicha zona es la extensión a los países mediterráneos del sistema paneuropeo de acumulación diagonal de origen [27], que ya incluye a la UE, los países de la AELC, los PECO y Turquía. En su fase final, se prevé que esta zona de acumulación incluirá también a los países de los Balcanes.

[27] La acumulación diagonal, en el contexto euromediterráneo, se refiere a la acumulación de posibilidades cuando varios países son parte de un acuerdo o están vinculados por varios acuerdos similares y en los que se permite la utilización de materiales originarios de cualquiera de los países afectados. Por ejemplo, un tejido originario de la Comunidad se utiliza para hacer una camisa en Polonia; ésta puede exportarse a Suiza disfrutando del régimen preferencial, como en cualquier otro país acogido al sistema de acumulación paneuropeo.

En esta zona de libre comercio, los operadores económicos podrán utilizar productos intermedios de toda la zona sin traba alguna. Ello permitirá explotar de manera más intensiva las ventajas competitivas de las distintas regiones, y también permitirá al sector textil y de la confección mantener toda la cadena de producción cerca del mercado europeo, combinando las ventajas de unos costes razonables, la calidad y la cercanía. La zona también mitigará, hasta cierto punto, los efectos negativos de la supresión de los contingentes de importación en 2005, y, por ello, su rápida realización resulta esencial.

Tras el acuerdo sobre el protocolo sobre las normas de origen alcanzado entre los ministros euromediterráneos de comercio en Palermo el 7 de julio de 2003, el paso más importante que queda para culminar la acumulación de origen es la celebración de acuerdos de libre comercio (FTA) entre los países afectados [28]. La Comisión considera que estos países deberían realizar más esfuerzos al respecto. Para que la acumulación diagonal funcione, todos los participantes deberán tener normas de origen idénticas y un sistema de cooperación administrativa pactado, lo que se define detalladamente en el protocolo de origen de los FTA. Como el sector textil y de la confección desempeña una función crucial en las economías de los países mediterráneos orientales y meridionales, urge de manera particular concluir la zona en 2005, a más tardar, por lo que deberían estudiarse formas de acelerar la introducción efectiva de la acumulación de origen en la zona. Además, la Comisión examinará otras posibilidades alternativas a los acuerdos de libre comercio entre estos países si lo solicita la región o la industria. No obstante, la celebración de estos acuerdos de libre comercio sigue siendo la prioridad y el objetivo final con el fin de completar la zona de libre comercio euromediterránea. En aquellos casos en que se propongan, las alternativas deberán ofrecer resultados equivalentes a los acuerdos de libre comercio en cuanto a la mayor integración económica Euro-Med que se espera del sistema de acumulación Pan-Euro-Med, y en cuanto a la determinación, prueba y control del origen de los productos que gozan de la acumulación. Deberán ofrecer un marco totalmente compatible con la OMC y normas y métodos de cooperación administrativa al respecto que puedan ser aplicados efectivamente.

[28] Por ejemplo, Marruecos podrá importar tela de Egipto, transformarla en una prenda y exportarla a la UE libre de aranceles. No obstante, para que pueda acogerse a la acumulación diagonal, Marruecos y Egipto deberán haber celebrado un FTA entre sí; en caso contrario, dicha prenda estaría sujeta al pago de aranceles aduaneros en la UE.

De manera más general, en la creación de la zona se debería hacer hincapié en el cumplimiento de las normas esenciales en materia laboral y medioambiental, en la participación de los interlocutores sociales y en el fomento del diálogo social sectorial.

4.1.1.3. Vulnerabilidad de determinados países productores de textiles y confección

A partir de 2005, algunos países, especialmente una serie de PMA, proveedores menores y países euromediterráneos estarán sujetos, de manera repentina, a una mayor competencia de países que, hasta entonces, estaban sujetos a contingentes. A partir de 2005, su único régimen preferencial consistirá en la diferenciación de los aranceles aduaneros que la UE aplicará. Éstos, dependiendo del resultado del Programa de Doha para el Desarrollo, podrán reducirse a su vez a niveles armonizados aún sin determinar. Asimismo, estos países se enfrentan a una situación en la que, en parte debido a las actuales normas de origen, una parte sustancial de sus exportaciones de prendas a la UE no pueden acogerse a ninguna reducción arancelaria, mientras que sus mayores competidores de los países en desarrollo pueden gozar de reducciones arancelarias debido a que sus productos reúnen los requisitos al efecto, gracias a la mayor integración de su sector textil y de la confección. Ello podría solucionarse, aunque sólo parcialmente, de tres maneras:

a) Derechos de aduana. La UE está interesada en promover niveles arancelarios comunes lo más bajos posibles, es decir, lo más bajos posibles que todos los miembros de la OMC estén dispuestos a aceptar y a aplicar. Si estas «escalas comunes» de aranceles aduaneros acordados en el Programa de Doha para el Desarrollo fueran inferiores a los aranceles actuales de la UE, ello supondría que los PMA y los países euromediterráneos verían sus márgenes preferenciales aún más reducidos, tanto más cuanto más bajo sea el nivel al que se establezcan los aranceles acordados. Para afrontar este posible problema, podría conseguirse la convergencia en una «escala común» de aranceles tras un período transitorio que ofrecería a estos países algunos años para adaptarse.

b) Concentración de preferencias unilaterales de la UE. Actualmente, las preferencias unilaterales de la UE --el sistema de preferencias generalizadas (SPG)-- se conceden generalmente en el sector de los textiles y de la confección a todos los países en desarrollo en forma de reducción del 20 % de los aranceles, y a los PMA en forma de régimen de exención de derechos. Cuando se cumplen determinados criterios objetivos, que muestran que un país ya es muy competitivo en un sector, dicho país puede ser reclasificado y perder la preferencia para dicho sector. A la vista de la repercusión de la eliminación de los contingentes, especialmente en los PMA y en los pequeños proveedores de textiles y confección, es necesario tener en cuenta la importancia de limitar las preferencias a aquellos países más vulnerables a la hora de establecer un nuevo régimen de SPG que se aplicará después de 2006, respetando al mismo tiempo el principio de no discriminación.

c) Mejorar la utilización de preferencias: acumulación de origen. Actualmente, muchos países preferenciales no utilizan plenamente las preferencias otorgadas por la UE y, en particular, las preferencias SGP y las concedidas a los países ACP. Una de las razones consiste en que las normas de origen preferenciales de la UE exigen la existencia de una transformación suficiente en el país beneficiario para que el producto pueda considerarse de origen preferencial [29]: el objetivo de dichas normas es evitar que dichos países se conviertan en plataformas de una transformación mínima de bienes procedentes de países no beneficiarios, impidiendo así la consecución del objetivo de las preferencias, a saber, favorecer a los países que pueden acogerse a las mismas, y no a otros. Como muchos de estos países, sobre todo los PMA y los pequeños exportadores de prendas, no tienen una industria textil nacional competitiva, normalmente tienen que importar telas de otros países que son convertidas en prendas, pero, en general, el resultado consiste en que el producto final ya no se considera procedente de un origen preferencial y llega a la UE con el derecho pleno. La cuestión que se plantea en este caso es cómo podrían ajustarse las normas de origen (incluida la acumulación de origen) de manera que puedan mejorar la posición competitiva de aquellos países más vulnerables contribuyendo a su desarrollo mediante un mejor uso de las preferencias concedidas por la UE, sin abrir indiscriminadamente la UE a importaciones cuyo valor añadido principal se origina en países no preferenciales, ni impedir el posible desarrollo de una industria textil nacional que no resistiría la competencia de los mayores países exportadores de textiles.

[29] Por ejemplo, para que una prenda fabricada en uno de estos países sea considerada originaria de los mismos, en general se exige que se produzca una «doble transformación», lo que implica que utilicen tejidos competitivos, bien producidos en el país (de los que muchos carecen), bien importados de países con los que se permite el recurso a la acumulación de origen.

Un cambio sustancial de las normas de origen, como la eliminación de la actual norma de la doble transformación, supondría que el cambio beneficiaría principalmente a países actualmente no preferenciales, y se crearía demasiado poco valor añadido en el país de producción. Ello impediría la consecución del objetivo que figura en la letra b) de concentrar las preferencias en aquellos países que más lo necesitan. Al estudiar medidas basadas en ofrecer a los países preferenciales más posibilidades al abastecerse de productos intermedios, una opción consistiría en facilitar la acumulación de origen en el seno de grupos de países preferenciales que presentan suficiente coherencia en términos económicos y geográficos. Otra opción sería permitir la acumulación entre regiones preferenciales contiguas, siempre que su producción textil y de confección sea suficientemente complementaria. No obstante, para que esta opción sea aceptable, no deberá debilitar la integración económica en las regiones de que se trate y deberá incluir un marco totalmente compatible con la OMC, así como normas y métodos de cooperación administrativa que puedan aplicarse efectivamente para la determinación, prueba y control del origen de los productos que se acogen a la acumulación.

Al estudiar estas medidas, además de los efectos que pueden ejercer en la industria textil y de la confección, será necesario tener en cuenta su repercusión en el desarrollo de toda la cadena de la industria textil y de la confección en dichos países.

4.1.1.4. Cuestiones relacionadas con la sostenibilidad

El aumento de la competencia y la liberalización debería contribuir a la consecución del objetivo general del desarrollo sostenible en todas sus dimensiones (económica, social y medioambiental). Ello plantea retos, tales como de qué manera se puede evitar la carrera para ganar o defender cuotas de mercado que provoca un deterioro de las condiciones laborales --ya precarias-- de algunas de las personas más pobres de los países más pobres: esta falta de respeto de los derechos laborales básicos o el empeoramiento de los niveles de protección medioambiental no debería considerarse parte de las ventajas comparativas de ningún país. No obstante, compaginar la liberalización comercial con los principios del desarrollo sostenible también ofrece oportunidades de aumentar las ventas o los márgenes de los productos manufacturados en la UE o en otra parte en condiciones sostenibles, ya que podrían tomarse medidas para aumentar su visibilidad y atractivo para los consumidores y, en el caso de los productos importados, concederles condiciones preferenciales de acceso a los mercados.

Se debería fomentar el desarrollo sostenible, en la medida de lo posible, mediante instituciones internacionales especializadas en aquellos casos en que éstas existan (como la OIT o la PNUMA), aumentando la cooperación entre la UE y estas instituciones, y utilizando medios incitativos y la conformidad con normas internacionales. El actual régimen SGP de la UE ya contiene mecanismos especiales de incentivos para la protección de los derechos laborales, de manera que se proporcionan ventajas adicionales a los países que reúnen los requisitos al efecto; también contempla la posibilidad de retirar los beneficios del régimen SGP a países que, entre otras prácticas, incurren en la violación grave y sistemática de la libertad de asociación, el derecho a la negociación colectiva o el empleo de mano de obra infantil.

No obstante, aún queda mucho por hacer, ya que la organización del empleo y de las relaciones laborales en algunos casos aún no se ajusta a las normas esenciales de la OIT en materia laboral ni con los objetivos de esta organización de fomento del trabajo digno. Por tanto, la aplicación de estas normas y objetivos internacionales requerirá la realización de esfuerzos genuinos por parte de los países afectados. La UE podría apoyar estos esfuerzos.

La comunidad empresarial también debería contribuir al desarrollo sostenible mediante iniciativas de RSE, como el fomento de los principios y directrices de la OIT y la OCDE sobre las empresas multinacionales, que abarquen también toda la cadena de suministro.

También podrían contemplarse sistemas de etiquetado de manera que los consumidores que lo deseen puedan elegir productos fabricados de manera sostenible. Para que los consumidores utilicen estas etiquetas, dichos sistemas deberán ser pertinentes, creíbles y fiables. Además, deberían basarse en el mercado, no ser discriminatorios, ser razonables y transparentes; podrían utilizarse como primer paso para conceder a dichos productos, conforme a las normas de la OMC, mejores condiciones de acceso al mercado en el marco del futuro régimen SGP. Podrían basarse en normas internacionalmente acordadas en aquellos casos en que éstas existan [30]. Deberán incluir mecanismos adecuados de certificación junto con un control suficiente y rentable respecto a sus costes. Tales tareas podrían encomendarse a los organismos y entidades de certificación existentes, una vez comprobada su capacidad, y en el marco de alguna forma de control por parte de las autoridades en tanto que exista un reconocimiento público de su certificación.

[30] Por ejemplo, los derechos laborales básicos se definen en la Declaración de la OIT relativa a los principios y derechos fundamentales en el trabajo del siguiente modo:

El etiquetado puede contribuir a crear mercados nicho, no sólo para la UE, sino también para los productores de países terceros, incluidos los fabricantes de países en desarrollo que pueden perder cuota de mercado a raíz de la eliminación de los contingentes de importación en 2005. Deberá considerarse la prestación de asistencia técnica para facilitar la conformidad con los sistemas de etiquetado citados anteriormente. Ya existen algunos sistemas de etiquetado relacionados con los métodos de fabricación de los textiles y la confección y cualquier acción a escala de la UE tendría claramente que tenerlos plenamente en cuenta.

Además, la Comisión coopera con el Centro de comercio sostenible e innovación (STIC, en sus siglas inglesas), que se lanzó como iniciativa de tipo II en la Cumbre de Johannesburgo sobre desarrollo sostenible. El STIC podría desempeñar una función útil en la promoción de la producción sostenible, en particular en los países en desarrollo, mediante el fomento de la transferencia de tecnología y la prestación de asistencia técnica mediante la creación de redes de partes interesadas, asociaciones o «mecanismos de hermanamiento» entre empresas europeas y de países en desarrollo. El STIC también podría intervenir en el fomento del comercio de productos respetuosos con el medio ambiente procedentes de países en desarrollo. Se ha identificado al sector textil como un ámbito en el que el comercio globalizado justifica esta intervención a escala internacional para compaginar el desarrollo industrial con la protección medioambiental.

4.1.1.5. Protección de los derechos de propiedad intelectual

La innovación, las marcas, la moda y el diseño son algunos de los puntos fuertes de la industria textil y de la confección de la UE. Por ello, será importante aumentar los esfuerzos para la mejora de la protección de los DPI y su respecto en terceros países, incluida la supervisión del cumplimiento del Acuerdo ADPIC de la OMC, con el fin de hacer más eficaz la lucha contra el comercio de mercancías falsificadas.

Los servicios de la Comisión recientemente tomaron la iniciativa de preparar un estudio sobre el respecto de los derechos de propiedad intelectual, con el objetivo de valorar detalladamente la situación actual en los terceros países e identificar, por tanto, las zonas y países más problemáticos respecto a la propiedad intelectual. El estudio ofreció un instrumento de diagnóstico para actuar más eficientemente desarrollando una estrategia clara para abordar los problemas causados por las infracciones relacionadas con los derechos de propiedad intelectual y por la deficiente protección de los mismos en terceros países. Como primicia en el contexto del sector textil y de la confección, y previendo la intención de la Comisión de intensificar su actuación para hacer cumplir la normativa, ampliándola a otros sectores clave, se propone trabajar con carácter prioritario en las siguientes acciones, entre otras:

\* Utilización de mecanismos de DPI contenidos en acuerdos multilaterales (incluido el Acuerdo ADPIC) y bilaterales: lanzamiento de una iniciativa en el Consejo del ADPIC; llevar el asunto a los consejos de asociación o de cooperación subrayando la dimensión creciente del problema; reforzar las disposiciones sobre el cumplimiento en los acuerdos bilaterales.

\* Emplear activamente los mecanismos tanto de incentivos como de sanciones: acudir a los mecanismos existentes, como el Reglamento sobre obstáculos al comercio y el Mecanismo de solución de diferencias de la OMC, según convenga, y desarrollar nuevos instrumentos en caso necesario.

\* Sensibilización: sensibilizar a los titulares de derechos comunitarios que comercian en países «problemáticos» acerca de los riesgos que corren. Subrayar que sólo se puede obtener protección una vez que se han dado todos los pasos para el registro de los derechos (principalmente, marcas, dibujos y modelos); la mayoría de los DPI sólo pueden hacerse respetar una vez que han sido adecuadamente protegidos (es decir, registrados) en el país en el que se produce la violación. También es importante sensibilizar al público en general sobre la repercusión negativa y los peligros de la falsificación (pérdida de inversión extranjera y de transferencia de tecnología, relación con la delincuencia organizada, etc.).

\* Diálogo político: recalcar al mayor nivel político respecto a nuestros socios comerciales que es esencial que se proteja efectivamente la PI, al menos al nivel establecido en el ADPIC.

\* Cooperación técnica: garantizar que el cumplimiento es un componente esencial de los programas de cooperación técnica nuevos y existentes en el ámbito de los DPI que incluyan a los países más problemáticos, y coordinar las actividades con otros suministradores clave de asistencia técnica en el mayor grado posible.

\* Creación de asociaciones entre el sector público y el privado: las empresas y las asociaciones que son muy activas en la lucha contra la falsificación no sólo constituyen una fuente valiosa de información, sino también socios privilegiados para cualquier iniciativa en el ámbito de la sensibilización. Se debería estudiar la creación de mecanismos apropiados de asociación o, al menos, de intercambio de información (creación de puntos de contacto, reuniones periódicas, etc.).

4.1.1.6. Aumento de la competencia internacional y soluciones disponibles

La eliminación de los contingentes y el aumento resultante de la competencia probablemente producirán ajustes en la posición relativa entre proveedores de la UE y extranjeros, y uno de sus efectos naturales puede ser una mayor reducción de los precios. En aquellos casos en que el aumento de competencia es conforme a las normas de la OMC de prácticas comerciales leales, normalmente no se requerirá intervención pública alguna. Pero si las presiones de ajuste a la supresión de cuota conducen a prácticas comerciales desleales en el sector, como el dumping, la concesión de subsidios o aumentos de las importaciones excepcionalmente elevados, entonces, como en el pasado, la industria tendrá acceso a toda la gama de instrumentos de defensa comercial de la UE, que son coherentes con las normas de la OMC, y que la Comisión tiene la intención de aplicar cuando se cumplan las condiciones pertinentes. En determinados, casos, en particular el de China, las condiciones de ingreso en la OMC incluyen instrumentos específicos y transitorios suplementarios para tratar los problemas del aumento de la competencia y de la desorganización del mercado. Aunque la UE no ha solicitado específicamente dichas disposiciones en el pasado, no puede ignorar su existencia si surge cualquier caso pertinente.

El caso de China es objeto especial de debate por parte de la UE. El auge de las exportaciones chinas en las categorías liberalizadas en la tercera fase de la integración en el ATC, junto con el impresionante potencial de fabricación y exportación chino, preocupa a la industria de la UE y de otros países que suministran textiles y confección a la UE. La brusca caída del precio unitario y la expansión de la cuota de mercado, que en algunas categorías se ha multiplicado varias veces, con reducciones del precio medio unitario de hasta un 75 % [31], merecen que se examinen las condiciones en las que se han alcanzado semejantes resultados, y hacen temer que una situación similar pueda ocurrir en 2005 con el resto de productos.

[31] Por ejemplo, en la categoría 161 (otras prendas), el volumen de las exportaciones chinas en 2002, respecto a 2001, creció un 360 % con una reducción del precio unitario del 75 % y, en el caso de la categoría 21 (anoraks y parkas), el volumen de las exportaciones creció un 291 %, mientras que los precios unitarios se redujeron un 48 %.

Estas preocupaciones no pueden ignorarse, aunque habría que situar cualquier posible respuesta por parte de la UE en el contexto más general de las relaciones comerciales entre la UE y China, que la UE está interesada en desarrollar de manera armoniosa. Por tanto, deberá darse prioridad al diálogo y al debate a la hora de tratar cualquier posible problema que pueda surgir en el comercio, y con el objetivo de garantizar que China seguirá abriendo sus mercados, de rápido crecimiento, a los productos de la UE y de los países en desarrollo de manera que se convierta en una auténtica oportunidad para sus exportaciones.

Como China es potencialmente un mercado importante para los textiles y la confección de la UE, debería observarse atentamente el cumplimiento de sus obligaciones relativas a la OMC. Los problemas en este ámbito pueden tratarse de manera bilateral en las reuniones periódicas que se celebran entre los servicios de la Comisión y las autoridades chinas, y en el contexto multilateral mediante el mecanismo de revisión transitorio previsto en la OMC [32]. Finalmente, es esencial que la industria transmita la información pertinente lo más rápidamente posible a los servicios de la Comisión encargados de la observación del cumplimiento de los compromisos chinos en el marco de la OMC. Para ello, la Comisión supervisará continuamente la situación, con la participación de la industria y los exportadores, centrándose en los obstáculos al acceso al mercado y otras prácticas comerciales en China en el sector textil y de la confección, su compatibilidad con las obligaciones chinas en el contexto de la OMC y en cualquier posibilidad de iniciativas nuevas para apoyar los esfuerzos de la industria de la UE en dicho sector.

[32] Mecanismo previsto en la OMC en el contexto del ingreso de China con el fin de revisar anualmente el cumplimiento por parte de dicho Estado de sus obligaciones con la OMC. El TRM tiene lugar cada año durante los primeros ocho años de pertenencia de China a la OMC, así como el décimo año.

Basándose en estos elementos, la Comisión entablará un diálogo continuo con las autoridades chinas en torno a esta política, que se centrará en los extraordinarios resultados de las exportaciones de textiles y confección chinas en algunas categorías de productos desde 2002 y en el interés de la UE por mejorar las ventas en los mercados chinos en expansión.

4.1.2. Acciones de investigación y desarrollo

El VI Programa Marco de Investigación y Desarrollo [33], adoptado al término de 2002, presenta varias posibilidades de financiación que revisten importancia para el sector textil y de la confección. En primer lugar, existe la prioridad temática 3 sobre nanotecnologías y nanociencias, materiales multifuncionales basados en el conocimiento y nuevos procedimientos y dispositivos de producción. Todas estas actividades son importantes para mejorar la competitividad del sector textil y de la confección europeo. También existe la prioridad 2, relativa a la sociedad y a las tecnologías de la información, que es importante para el sector textil, y el ámbito prioritario 6, relacionado con el desarrollo sostenible. Estas prioridades deberían permitir al sector centrarse en ámbitos de investigación que permiten la modernización, como, por ejemplo:

[33] Véase: http://fp6.cordis.lu/fp6/ home.cfm

- la introducción de las TIC en toda la cadena del sector textil y de la confección, desde la fabricación a la distribución;

- el desarrollo de nuevos materiales (incluidos los textiles técnicos) para superar, en particular, los retos de la lucha contra la falsificación, creando productos más inofensivos para el medio ambiente y desarrollando materiales inteligentes;

- el desarrollo de nuevos procesos de producción, incluida la personalización a gran escala y un avance tecnológico importante para el sector de la confección;

- y, finalmente, el desarrollo de tecnologías limpias para contribuir al desarrollo sostenible y crear confianza en el sector, que es uno de los mayores consumidores de grandes cantidades de agua y preparados químicos.

Se debería promover el aumento de las acciones destinadas a coordinar y crear sinergias entre estas prioridades, así como las iniciativas de sensibilización de los operadores a escala nacional y local ante los resultados de las investigaciones, para permitir su rápida difusión. Por ello, el VI Programa Marco está diseñado para apoyar las actividades de investigación en forma de proyectos integrados o de redes de excelencia. Es importante indicar que, por ejemplo, en el marco de la prioridad temática 3, existen asimismo posibilidades de apoyar proyectos integrados que hagan especial hincapié en las PYME, con el fin de estimular la transición de sectores con menos IDT a sectores con actividades de mayor valor añadido. Asimismo, se facilitará la investigación a largo plazo mediante proyectos específicos de investigación focalizados (PEIF).

En el caso de las acciones de carácter más horizontal incluidas en el VI Programa Marco, las acciones destinadas a ayudar a las PYME de ámbitos tradicionales o nuevos a mejorar sus capacidades tecnológicas y a desarrollar su capacidad de operar a escala europea o incluso internacional pueden ayudar a la industria textil y de la confección a la hora de establecer redes con otros socios industriales. Por ello, las actividades en el marco de los proyectos cooperativos y colectivos de investigación destinados a las PYME deberían seguir creando una serie de oportunidades al sector textil y de la confección. El programa especial en favor de los recursos humanos y la movilidad debería contribuir a paliar las necesidades de formación del sector, en conexión con otros programas comunitarios.

En el marco del VI Programa Marco, también existe la posibilidad de crear una ERA-NET, que es un instrumento para aumentar la cooperación y la coordinación de las actividades de investigación efectuadas a escala nacional o regional en los Estados miembros y países asociados mediante la creación de redes de actividades de investigación realizadas a escala nacional o regional y la apertura mutua de programas nacionales y de investigación, que se integrarán en las actividades de creación de redes. Esta iniciativa podría ayudar al sector textil y de la confección a concentrar sus esfuerzos en el ámbito de la investigación en necesidades tecnológicas bien identificadas [34].

[34] Para más detalles, consúltese el documento de información «Provisions for implementing the ERA-NET scheme» (normas para la aplicación del plan ERA-NET), que puede descargarse a partir del sitio web siguiente: http://europa.eu.int/comm/research/fp6/ coordination/era-net\_en.html.

También podría considerarse la posibilidad de una plataforma tecnológica para abrir los mercados a la cooperación entre los interesados, elaborar a largo plazo planes estratégicos de IDT para el sector, y garantizar la sinergia entre autoridades públicas, usuarios, reguladores de mercados, industria, consumidores y polos de excelencia.

4.1.3. Política de innovación

En el marco de los programas existentes, podría examinarse la posibilidad de crear una referencia específica a la innovación no tecnológica, por ejemplo en el área de la creatividad y la moda. También podrían fomentarse las iniciativas destinadas a sensibilizar acerca de las actividades innovadores en el sector. La Comisión podría examinar la viabilidad de ampliar las modalidades similares a las disponibles en el ámbito de la IST para permitir a las PYME desarrollar prototipos comercializables y formular argumentos económicos para una gama más extensa de productos y procesos.

4.1.4. Política de educación y formación

Es necesario emprender acciones para apoyar a las empresas de aquellos sectores industriales, como el textil y de la confección, que requieren nuevos conocimientos y programas de formación. La Comisión está explorando maneras de mejorar la sensibilización de las partes interesadas ante las oportunidades disponibles para proyectos sectoriales específicos en el marco del programa Leonardo da Vinci II. La Comisión también pretende mejorar el acceso de las PYME a las oportunidades de financiación existentes, y estudiará la viabilidad de simplificar más los procedimientos de solicitud. Se fomentará la difusión de información a las PYME y se examinará la viabilidad de un folleto de información para el sector. Será necesario evaluar la participación del sector textil y de la confección en el programa Leonardo da Vinci II, con el fin de tener en cuenta cualquier dificultad en el proceso de revisión del planteamiento Leonardo da Vinci correspondiente al período posterior a 2006. La Comisión también animará a los operadores a establecer un planteamiento de ámbito europeo con respecto a la formación en el campo de los textiles y la confección, a identificar las mejores prácticas en dicho ámbito y a coordinar las acciones futuras para evitar las duplicaciones.

4.1.5. Política regional y de cohesión

Es necesario anticipar los cambios industriales en el conjunto de la Europa ampliada para crear nuevas oportunidades de empleo en las regiones que dependen de los sectores en cuestión, y para establecer programas de reciclaje y de redistribución para aquellos que ya no puedan encontrar un empleo en el sector textil y de la confección. Estos objetivos, ya previstos en los programas regionales de los Fondos Estructurales, podrían alcanzarse mediante programas integrados de tipo multisectorial y regional e iniciativas destinadas a regiones particularmente dependientes de determinados sectores en proceso de transformación industrial. Sería importante considerar estos aspectos en el marco de las conversaciones sobre el futuro de los Fondos Estructurales tras la ampliación y a partir de 2007, cuando se revisarán los Fondos en el marco de las nuevas Perspectivas Financieras 2007-2013.

Deberían fomentarse acciones específicas a escala regional, que podrían incluir el fortalecimiento de las agrupaciones existentes y de las redes regionales de empresas promoviendo la creación de redes virtuales (en línea) y plataformas de comunicación. Podría apoyarse la utilización de tecnologías de la información y de la comunicación, especialmente por parte de las PYME. Se prestará especialmente atención a las oportunidades que actualmente ya ofrece el Objetivo 3 de los Fondos Estructurales y el Fondo Social Europeo para modernizar y adaptar los programas nacionales de educación, empleo y formación con el fin de formar (o formar de nuevo) a los afectados por el cambio industrial, en coordinación con los interlocutores sociales.

Además, la Comisión está estudiando, en el contexto de las nuevas Perspectivas Financieras (2007), de qué manera los Fondos Estructurales podrían responder de manera específica a las perturbaciones significativas de la situación socioeconómica de una región determinada. El objetivo consistiría en facilitar la readaptación de trabajadores al mercado laboral y proporcionar asistencia fundamentalmente técnica a las empresas en proceso de reestructuración como consecuencia de una perturbación seria del sector causada por la aplicación de un acuerdo internacional. Asimismo, debería estudiarse si se emprenden acciones adecuadas para facilitar la transición a la nueva situación económica que tendrá su origen en 2005, en la medida en que encaje en el marco actual de Fondos Estructurales y con las solicitudes de intervención de los Fondos realizadas por los Estados miembros.

4.1.6. Cooperación industrial

La Comisión ha lanzado recientemente un diálogo sobre política industrial con China, en el que se estableció un grupo de trabajo sobre textiles. El principal objetivo consiste en aumentar el conocimiento y la comprensión de la normativa relacionada con la seguridad de los productos textiles. Se estudiará la ampliación de este diálogo a asuntos clave relativos a la competitividad industrial del sector textil y de la confección.

Los servicios de la Comisión también examinarán la viabilidad de promover iniciativas de cooperación industrial entre empresas de la UE y en otros países productores de textiles y confección importantes, con el fin de contribuir al desarrollo de buenas relaciones de carácter sostenible en el sector textil. Estas iniciativas podrían tener en cuenta la competitividad industrial y asuntos sociales importantes para el sector textil y de la confección.

4.1.7. Otras medidas: asuntos relacionados con el consumidor

Una parte importante de la producción de la UE forma parte de los segmentos superiores en términos de calidad y moda del sector textil y de la confección, en los que la industria de la UE es líder mundial y, por tanto, en los que disfruta de una ventaja comparativa. Debido a su larga tradición, la diversidad de los productos y a una innovación constante, el público, a menudo, asocia los textiles y prendas europeos a la excelencia y al diseño de clase superior.

La etiqueta «Made in Europe» (Hecho en Europa) podría contribuir a aumentar la confianza de los consumidores en que, cuando adquieren una prenda, abonan un precio que responde a los niveles más elevados de producción y estilo que se espera de la manufactura europea.

Al igual que algunos de los principales socios de la UE, como EE.UU., Japón o China, la UE podría estudiar, como parte de su objetivo político de ofrecer más y mejor información a los consumidores, la introducción de un etiquetado de origen de los textiles y prendas comercializadas en la UE. Ello debería efectuarse de manera coherente con la OMC y evitando discriminaciones, con arreglo a los principios del mercado interior, y de manera que no representara una carga y ofreciera una buena relación coste/eficacia. La Comisión tiene intención de examinar detenidamente estos asuntos.

4.2. Acciones a escala de los Estados miembros

Convendría examinar cuánto valor añadido para el sector textil y de la confección podría derivarse de mejorar la coordinación de las actividades a escala de los Estados miembros y de la UE. Así sucede particularmente en las áreas de innovación, investigación y educación/formación, en las que el sector carece de una visión general de lo que ya se está realizando a escala regional, nacional y comunitaria, y de las oportunidades de las que dispone el sector.

Una información más sistemática por parte de los servicios de la Comisión sobre iniciativas específicas para el sector textil y de la confección facilitaría la difusión de las mejores prácticas y contribuiría a que los sectores interesados y las administraciones públicas explorasen la posibilidad de crear o desarrollar redes en áreas de interés para la industria, y a evitar las duplicidades.

Podrían desarrollarse nuevos cursos de formación, adecuados para las necesidades cambiantes del sector textil y de la confección y para el aprendizaje permanente de los trabajadores existentes. Éstos tendrían como objetivo superar la diferencia existente entre los niveles potencialmente elevados de despidos, por una parte, y la escasez de personal cualificado, por otra. Podrían crearse centros de excelencia del sector textil y de la confección en áreas en las que el sector cuenta con una fuerte presencia para combinar la formación de alta calidad con las oportunidades de empleo. Sería importante garantizar que estas iniciativas se producen en un marco de cooperación con otros Estados miembros y con programas de ámbito comunitario, con el fin de coordinar las acciones y evitar las duplicidades.

En el ámbito de la investigación, los organismos de investigación nacionales o regionales podrían aprovechar el plan ERA-NET [35] en el ámbito del VI Programa Marco para establecer redes de cooperación y coordinación de actividades de investigación el en sector textil y de la confección.

[35] Para más información, véase: http://www.cordis.lu/coordination/ home.html.

En los subsectores pequeños, la creación de un centro de excelencia europeo por subsector podría crear sinergias importantes y una masa crítica.

Respecto a la protección de los derechos de propiedad intelectual (DPI), se están aplicando progresivamente disposiciones de ámbito europeo. Las legislaciones de los Estados miembros presentan actualmente diferencias acerca del respeto de los DPI. Estas diferencias han favorecido a los falsificadores y a los piratas. Para garantizar la consecución de los objetivos perseguidos a escala de la UE, resulta esencial que la Directiva relativa a las medidas y procedimientos destinados a garantizar el respeto de los derechos de propiedad intelectual [36] se adopte rápidamente y que las disposiciones se apliquen rápida y efectivamente. La Directiva propuesta se basa en las mejores prácticas de los Estados miembros, y constituye una señal política que se espera que animará a los tribunales nacionales a aplicar sanciones y soluciones jurídicas de manera más vigorosa.

[36] Véase la nota a pie de página nº 23.

Pocos Estados miembros han desarrollado sistemas de garantía mutua para PYMEs, sistemas de microcréditos y medidas para financiar el inicio de actividad. En los últimos años, los problemas financieros de las PYME se han agravado, en parte como resultado del deterioro de la situación económica, pero también de las remodelaciones habidas en el sector bancario. Aunque se ha avanzado para mejorar la disponibilidad de financiación y créditos para las PYME, parece existir la necesidad de aumentar los esfuerzos en este área, ya que las PYME se quejan de dificultades para presentar las garantías requeridas para los préstamos y algunos bancos han abandonado la concesión de préstamos con escaso margen a las PYME.

A escala de los Estados miembros, podría prestarse más atención a las regiones que dependen particularmente del sector textil y de la confección. Ello podría incluir iniciativas regionales específicas para limitar los efectos secundarios de la transformación industrial.

Los sistemas de promoción de las exportaciones de los Estados miembros también podrían prestar más atención a las necesidades de las PYME del sector textil, en particular en subsectores pequeños como el de los bordados, o el de los tejidos para mobiliario, poniendo por objetivo mercados importantes de terceros países, como China y la India. Al respecto, podría estudiarse la posibilidad de acciones conjuntas entre varios Estados miembros.

4.3. Acciones a escala de las partes interesadas

La modernización de las empresas textiles y de la confección de la UE se ha conseguido centrándose en productos y servicios de alto valor añadido, lo que debería proseguirse y acelerarse. Es necesario centrarse más en la agrupación, la innovación, la tecnología, la calidad, la flexibilidad y la variedad de tipos de producto. Se debería seguir desarrollando y mejorando el contenido tecnológico de la producción, especialmente en el caso del sector de las prendas. Deberían aumentarse los esfuerzos para participar en programas nacionales y europeos de investigación e innovación.

Igualmente, es dudoso que el sector pueda conseguir un desarrollo sostenible con su estructura fragmentada actual. Se debería animar a las PYME, en particular, a crear redes, o a unirse a ellas, para invertir en actividades de cooperación y en empresas conjuntas, o incluso fusionarse, con el fin de obtener una masa crítica.

Se deberían seguir desarrollando las mejores prácticas de responsabilidad social empresarial, tanto a escala mundial como de la UE. El etiquetado social es uno de los instrumentos en el marco del CSR que las empresas textiles y de la confección podrían estudiar con más atención [37], tal vez en el marco del diálogo social sectorial. Más PYME del sector deberían implicarse, en estrecha cooperación con grandes empresas mediante las cadenas de suministro. Es necesario poner en marcha actividades de promoción para que el consumidor sea más consciente de los aspectos cualitativos de sus decisiones de compra y, por tanto, crear una mayor demanda de productos más respetuosos con el medio ambiente y la sociedad.

[37] Véase el resumen de las actas de la mesa redonda sobre etiquetado en relación con el sector textil y de la confección, celebrada los 30 y 31 de mayo de 2002, y que está disponible en inglés en

Para mejorar la protección de los DPI en el sector textil y de la confección, podrían emprenderse iniciativas para que se sea más consciente de su importancia. Además, la creación de una base de datos europea en línea de información sobre DPI podría constituir un medio particularmente útil para las PYME del sector textil y de la confección.

Las empresas necesitan explorar todos los sistemas de financiación disponibles en los Estados miembros y a escala de la UE, incluidas las ofrecidas por el Banco Europeo de Inversiones. Los cambios en el mundo financiero también requieren más flexibilidad por parte de las PYME. Las PYME necesitan ser más abiertas y transparentes al suministrar información a bancos e instituciones financieras. En algunas formas de financiación, los proveedores de capital pueden desear participar en el proceso de toma de decisiones de la empresa. Es necesario integrar estos cambios importantes del comportamiento empresarial en las estrategias de las empresas.

El desarrollo de más asociaciones, agrupaciones y redes en el seno de las distintas partes interesadas en el sector también podría favorecer la competitividad del sector textil y de la confección. En particular, los minoristas y los distribuidores desempeñan, desde hace mucho tiempo, una función cada vez importante en las relaciones en el seno de la cadena de los textiles y la confección y con los consumidores. Podría sopesarse la existencia de asociaciones en este ámbito.

5. CONCLUSIONES OPERATIVAS

La industria textil y de la confección en la UE ya ha experimentado una larga historia de desafíos que han supuesto su reestructuración y su modernización. En su respuesta a estos desafíos, el sector ha desarrollado sus ventajas competitivas mejorando la creación y la calidad, la investigación, la innovación y la especialización de su mano de obra, el contenido tecnológico y el valor añadido, y también desarrollando un comportamiento dinámico de agrupación.

En el contexto de la aplicación sectorial de las directrices de política industrial horizontal, el reto para un sector basado en PYME consiste en saber cómo tener en cuenta sus características y cómo mejorar su participación en los instrumentos de los que se dispone actualmente a escala europea, nacional y regional.

La política comercial de la Unión Europea debería desempeñar un papel importante ofreciendo a la industria textil y de la confección de la Unión Europea un marco adecuado de normas en las que desarrollarse. En un sector muy globalizado como el textil y de la confección, es esencial que en el comercio internacional exista igualdad de condiciones. Sólo puede garantizarse una respuesta adecuada a los profundos cambios que se han experimentado en la industria textil y de la confección europea y a la mayor apertura del mercado de la Unión Europea mediante un acceso equivalente a los mercados mundiales por parte de las exportaciones de textiles y confección de la Unión Europea y actuando adecuadamente para garantizar que la competencia internacional en el sector se produce en condiciones justas y respeta los criterios de desarrollo sostenible. La toma de medidas para garantizar la rápida finalización de la formación de la zona euromediterránea mejorará la posición competitiva de la industria textil y de la confección de la Unión Europea.

La industria textil y de la confección sigue siendo una industria manufacturera fuerte de carácter europeo. No obstante, la reestructuración y la modernización han tenido y tienen grandes repercusiones en el empleo en las distintas regiones de la UE. Es importante anticipar los cambios industriales que acompañan a dichos procesos. Atraer inversiones a un grupo más amplio de actividades económicas y formar y reciclar la mano de obra parecen ser áreas que deberían explorarse en el marco de las iniciativas integradas de desarrollo regional.

La Comisión seguirá protegiendo la libre competencia en el seno de los sectores y entre éstos, así como el funcionamiento del mercado interior en el sector textil y de la confección, ya que ello constituirá una importante contribución para mejorar la competitividad del sector textil y de otras actividades económicas en la Unión Europea ampliada.

El diálogo social impulsa el éxito de las reformas económicas y sociales. La estrategia de Lisboa subraya su papel a la hora de afrontar los desafíos clave de Europa, como la mejora de las competencias especializadas y las cualificaciones, la modernización de la organización del trabajo, el fomento de la igualdad de oportunidades y la diversidad, y el desarrollo de políticas en materia de envejecimiento activo de la población. Las negociaciones entre los interlocutores sociales constituyen una manera adecuada de avanzar en asuntos relacionados con la modernización y la gestión del cambio.

El debate sobre el futuro del sector textil y de la confección en la Unión Europea ampliada no debe limitarse exclusivamente a la Comisión. A su vez, todas las instituciones de la UE, y también los Estados miembros, los países adherentes y los países candidatos deben aceptar el reto. La mejora de la política industrial para lograr que apoye y estimule la competitividad de sectores industriales como el textil y de la confección ha de ser una preocupación para todos y cada uno de nosotros. Por ello, la Comisión invita a todos los interesados a que presenten sus comentarios y observaciones sobre los temas que se tratan en la presente Comunicación [38].

[38] Los comentarios se enviarán a la Comisión, preferentemente por correo electrónico, a «entr-textile-COM2003@cec.eu.int», siguiendo el procedimiento establecido en la siguiente página web:

El recientemente creado Consejo de Competitividad tendrá un papel fundamental que desempeñar en el impulso del proceso iniciado con esta Comunicación. Puede contribuir a garantizar la coherencia entre políticas a escala de la Unión Europea y de los Estados miembros, y a mejorar su interacción, además de estar bien situado para revisar el estado de la competitividad de los sectores industriales.

La Comisión tiene intención de crear un grupo sectorial de alto nivel para el período 2004-2006 a fin de estimular el debate sobre posibles iniciativas que faciliten el ajuste del sector textil y de la confección a los retos futuros más importantes y que permitan su desarrollo sostenible. Este grupo de alto nivel se reunirá dos veces al año para evaluar la situación económica del sector textil y de la confección y para efectuar recomendaciones a los encargados nacionales y de la Unión Europea de diseñar las políticas sobre asuntos clave de competitividad y comercio que afecten al sector.

Asimismo, la Comisión continuará realizando un seguimiento de la situación del sector textil y de la confección durante los próximos meses para extraer más conclusiones. En particular, a inicios de 2004 se dispondrá de un análisis más detallado de las repercusiones de la eliminación de los contingentes el 1 de enero de 2005. La Comisión informará sobre la puesta en práctica de las acciones sugeridas más arriba en primavera de 2005, a más tardar, y podrá proponer más iniciativas a finales de 2006.

Anexo Ejemplos de acciones concretas en favor del sector textil y de la confección a escala de la UE

1. Ampliación

Para preparar las empresas de los países adherentes y candidatos al nuevo marco regulador tras la ampliación, la Comisión apoyó un foro socioeconómico organizado por los interlocutores sociales del sector. Dicho foro destinado a empresas textiles y de la confección, gremios y representantes de sindicatos se celebró en Polonia en 2002. Se prevé la celebración de otro foro a inicios de 2004 en Bulgaria.

En el marco del programa PHARE, la Comisión está financiando el proyecto PERFECT-LINK [39] para los sectores textil, de la confección y del cuero de los países adherentes y candidatos de Europa central y oriental. Su objetivo consiste en mejorar las capacidades y conocimientos de las organizaciones empresariales representativas a la hora de extraer y difundir a sus miembros información pertinente sobre el acervo comunitario. Ello mejorará el grado de preparación de las empresas locales y les permitirá operar y competir de una manera más satisfactoria tras la adhesión.

[39] Si se desea obtener información sobre el proyecto, véase: http://www.perfectlink.org/ perfect.htm.

La Comisión financia actualmente un proyecto de sensibilización sobre asuntos medioambientales destinado al sector empresarial, y que tiene por objetivo ayudar a las PYME de los países candidatos y adherentes a comprender la normativa medioambiental. El resultado (un paquete de formación) servirá a estas PYME de guía sobre la normativa medioambiental comunitaria, y se centrará en directivas especialmente importantes para la industria y el sector privado en general.

2. Investigación e innovación

La aplicación de tecnologías de otros sectores a los textiles y la confección para desarrollar productos de gran valor añadido puede verse en los resultados del programa de transferencia de tecnología de la Agencia Espacial Europea. Ello ha permitido, por ejemplo, la creación de ropa para supervisar el sueño de los bebés, con el fin de evitar el síndrome de muerte súbita del lactante, trajes para proteger la piel de los niños aquejados de un trastorno genético poco común denominado xerodermia pigmentosa, chaquetas aislantes para condiciones árticas, y prendas interiores que disponen de sistemas integrados de acondicionamiento que ya son utilizadas por un equipo de fórmula 1 de gran éxito. Además, un proyecto recientemente puesto en marcha en el marco del mismo programa tiene por objetivo aplicar la tecnología existente de biorreactores de membrana para desarrollar sistemas de tratamiento de aguas residuales compacto, muy eficiente y de buena relación calidad-precio para las PYME dedicadas al acabado de textiles [40].

[40] Para más detalles sobre el proyecto, véase: http://www.t4tech.com/space2tex/

El programa e-TEN (anteriormente TEN-Telecom) [41] financia proyectos para ofrecer servicios electrónicos en la UE. Se centra, en particular, en la validación crítica y las fases de lanzamiento de un servicio que, de otra manera, no se crearía debido a las dificultades relacionadas con la inversión inicial y las fases de lanzamiento. El sector textil y de la confección ya ha recibido financiación para dos proyectos, uno para crear un servicio de información empresarial para las PYME del sector textil [42] y otro para crear una servicio de ferias virtual y de intercambio de lino en línea [43]. También existen oportunidades de financiar la innovación en materia medioambiental en el marco del programa LIFE [44].

[41] También existen oportunidades de financiar la innovación en materia medioambiental en el marco del programa LIFE. Para más información, véase: http://europa.eu.int/comm/environment/ life/life/environment.htm.

[42] Proyecto SOLEIL; para más información, véase: http://www.ten-telecom.org/en/ project.asp?LNK=SOLEIL.

[43] Proyecto TES4TEX; para más información, véase: http://www.ten-telecom.org/en/ project.asp?LNK=TES4TEX.

[44] Para más información, véase: http://europa.eu.int/comm/environment/ life/life/environment.htm.

3. Sociedad de la Información

En el subsector de la confección, el potencial de oportunidades que ofrece la «personalización a gran escala» de prendas parece prometedor. Las prendas personalizadas responden al deseo del consumidor de tener un aspecto más personal y de que las prendas le sienten mejor, pero a un coste inferior al de la confección a medida, y, permitiendo a los fabricantes aprovechar sus competencias especializadas y su experiencia tecnológica y crear valor añadido. Además, surte efectos positivos inducidos para los fabricantes de textiles y confección europeos al generar demanda de actividades de tejido y de confección de prendas cerca del consumidor. Algunas empresas ya han desarrollado distintas estrategias comerciales para producir y comercializar la ropa personalizada. Los recientes proyectos de investigación E-Tailor [45], FashionMe [46], eT-Cluster [47] y FashionOnLine [48], cofinanciados por la Comisión en el marco de la prioridad IST del V Programa Marco de Investigación y Desarrollo, se han centrado en el acercamiento a las tecnologías necesarias para que estas actividades sean más efectivas y rentables.

[45] Si se desea obtener información sobre el proyecto, véase http://www.atc.gr/e-tailor/

[46] Si se desea obtener información sobre el proyecto, véase: http://www.fashion-me.com/ .

[47] Si se desea obtener información sobre el proyecto, véase: http://www.atc.gr/eT-Cluster/ index.htm.

[48] Si se desea obtener información sobre el proyecto, véase: http://www.atc.gr/Fol/ .

El proyecto recientemente concluido TEX-MAP [49] ha contribuido a establecer un plan de investigación destinado a la industria textil y de la confección europea. El objetivo del proyecto ha consistido en desarrollar un plan estratégico conducente a la transformación de la cadena de distribución de textiles y confección (TCD) en una red de empresas intersectorial, dinámica, innovadora, integrada de manera flexible y orientada al consumidor en el año 2010, como muy tarde. Las prioridades de investigación identificadas permitirán al sector centrar y coordinar futuros esfuerzos de investigación en este ámbito y, por tanto, supone un instrumento muy útil.

[49] Si se desea obtener información sobre el proyecto, véase: http://www.atc.gr/Tex-Map/

4. Formación profesional

En el marco de la segunda fase del programa Leonardo da Vinci, el sector textil y de la confección lleva recibiendo financiación de tres proyectos correspondientes a sectores específicos [50]. El proyecto UP-SKILLS se centró en las necesidades de formación de los directivos de las PYME del sector textil y de la confección, en particular en conocimientos de gestión como el análisis de mercado, la planificación estratégica y la gestión de recursos humanos. Otro proyecto, ADVOTTEX, ha creado un interfaz entre la industria textil y de la confección y las universidades e institutos de formación participantes (algunos de los cuales ya estaban organizados en la red AUTEX [51]) para realizar un inventario de las necesidades de formación en el ámbito de la tecnología de la información y la comunicación (TIC) y de las oportunidades del sector. Se espera que ello permitirá al sector garantizar una mejor relación entre las necesidades de formación específicas en el ámbito de las TIC y los cursos de formación profesional ofertados. Un tercer proyecto tiene por objetivo desarrollar un modelo interactivo estándar para la formación innovadora en el ámbito textil, centrándose en la recualificación de la mano de obra existente.

[50] Si se desea obtener información sobre el proyecto, véase: http://leonardo.cec.eu.int/pdb/ .

[51] Association of Universities for Textiles. Si se desea obtener información sobre el proyecto, véase:

5. Medio ambiente

Una de las herramientas de IPP para que el consumidor esté más informado de las cualidades ecológicas de un producto es el etiquetado medioambiental. A escala de la UE, la etiqueta ecológica europea [52] es un sistema voluntario que sirve para identificar productos que alcanzan la excelencia medioambiental en el seno de una amplia variedad de grupos de productos. Aunque los textiles actualmente constituyen el grupo con el mayor número de productos que han recibido la etiqueta ecológica (46), ello sólo representa una parte muy pequeña de la gran gama de productos textiles presentes en el mercado. Muchos fabricantes de textiles y confección piensan actualmente que la etiqueta ecológica aún no goza de un grado de reconocimiento y aceptación por parte de los consumidores que justifique los costes adicionales que suponen el registro y la conformidad [53]. Por tanto, es necesario efectuar esfuerzos concertados a escala nacional y de la UE para aumentar el reconocimiento por parte de los consumidores de la etiqueta y, con ello, aumentar su atractivo para los distribuidores y fabricantes.

[52] Para más información, véase: http://europa.eu.int/comm/environment/ ecolabel/index.htm.

[53] Véase el resumen de las actas de la mesa redonda sobre etiquetado en relación con el sector textil y de la confección, celebrada el 30 y 31 de mayo de 2002, y que está disponible en inglés en

Además, el carácter fragmentado de la cadena de producción textil significa que la carga de la conformidad medioambiental a menudo recae en los productores abastecedores como, por ejemplo, los fabricantes de telas, mientras que los beneficios son recogidos muy a menudo por los fabricantes finales como, por ejemplo, los fabricantes de prendas o los distribuidores. Un sistema basado en las declaraciones de conformidad medioambiental de los productos por parte de los productores abastecedores podría contribuir a proporcionar información a través de la cadena de producción textil y de la confección.

6. Sustancias químicas

El sitio web de la Comisión ya permite acceder a varias valoraciones de impacto sobre las propuestas REACH [54]. Además, la Comisión, así como las partes interesadas, están efectuando un estudio sobre el impacto de la nueva política sobre sustancias químicas en el sector textil y de la confección. El estudio tiene por objetivo determinar los costes directos de registro y ensayo de las principales sustancias utilizadas por el sector, el impacto económico de dichos costes en los productores de las sustancias y en los sectores usuarios, así como los efectos a más largo plazo de la aplicación de REACH a la innovación en los procesos industriales y la ingeniería de productos en la industria textil. El 22 de septiembre de 2003 se celebró un taller sobre este asunto destinado a las partes interesadas. Se espera que los resultados de dicho estudio permitirán al sector anticipar mejor los cambios potenciales que la introducción de REACH puede provocar.

[54] http://europa.eu.int/comm/enterprise/ chemicals/chempol/bia/index.htm

7. Consumidores y salud pública

La Comisión está llevando a cabo un proyecto de investigación, denominado «EIS-chemrisks», para estudiar la exposición de los consumidores a las sustancias químicas procedentes de varios grupos de productos, incluidos los textiles.

El objetivo del proyecto consiste en recopilar y desarrollar los datos disponibles sobre la liberación de sustancias químicas a partir de artículos de consumo. También obrará en favor del desarrollo de normas de ámbito europeo sobre métodos de ensayo y para la valoración de la exposición humana a las sustancias químicas. Ello permitirá a los encargados de diseñar las políticas basar en datos científicos fiables cualquier decisión futura sobre el riesgo que representan sustancias químicas específicas presentes en los artículos de consumo. Asimismo, los fabricantes podrán acceder a un gran conjunto de información sobre las consecuencias para la salud humana de las sustancias químicas liberadas a partir de los artículos que fabrican.

Ello será de gran importancia para el sector textil y de la confección, ya que los datos disponibles actualmente al respecto son bastante limitados, y ayudará a los fabricantes a ajustarse a los probables requisitos de REACH.

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