Source: EURLEX
Language: es
Format: md

21.6.2003 ES Diario Oficial de la Unión Europea C 146/17

La parte recurrente solicita al Tribunal de Justicia que:

— Anule la sentencia del Tribunal de Primera Instancia de
12 de diciembre de 2002, en el asunto T-110/01 y, en
consecuencia:

—
con carácter principal: con arreglo al artículo 54 del
Estatuto del Tribunal de Justicia, resuelva definitivamente el litigio, y acoja las pretensiones formuladas
por la recurrente ante el Tribunal de Primera
Instancia;

— con carácter subsidiario: devuelva el asunto al Tribunal de Primera Instancia para que resuelva.

— En todo caso: condene en costas a la OAMI.

_Motivos y principales alegaciones_

—
Motivo relativo a la violación del «principio de justicia
rogada»

«El principio de justicia rogada» es un principio general
del Derecho según el cual, en principio, sólo a las partes
corresponde el impulso procesal. Las partes disponen del
objeto del juicio. Es evidente que el Tribunal de Primera
Instancia ha violado el «principio de justicia rogada» al
considerar, contrariamente a lo convenido por las partes
sobre el particular, que las marcas en conflicto no tenían
ninguna similitud.

— Motivo relativo a la conculcación del derecho de defensa

Igualmente el Tribunal de Primera Instancia ha conculcado el derecho dedefensa, ya que sorprendió la confianza
legítima de la demandante en la delimitación del litigio.

—
Motivo relativo a la interpretación equivocada del concepto de riesgo de confusión y del concepto de público
en el sentido del artículo 8, apartado 1, letra b), del
Reglamento n [o] 40/94 ( [1] )

La sentencia recurrida excluye el riesgo de confusión
basándose en que el público «no atribuirá el mismo
origen comercial a los productos de que se trata». Pues
bien, constituye asimismo un riesgo de confusión el
riesgo de que el público pueda creer que los productos
procedende empresasque sólo están vinculadaseconómicamente. Por lo demás, el Tribunal de Primera Instancia
descartó que existiera riesgo de confusión al considerar
que «aunque existe una identidad y una similitud entre
los productos comprendidos en las marcas en conflicto,
las diferencias gráficas, fonéticas y conceptuales entre los
signos» excluyen la existencia del riesgo de confusión,
siendo así que no se trata de determinar si existen
diferencias entre los signos en conflicto, sino si poseen
una identidad o una similitud y si, considerados globalmente con la identidad o la semejanza de los productos,
los grados de dichas similitudes son de tal magnitud que
existe un riesgo de confusión.

Además, el Tribunal de Primera Instancia no ha aplicado
de forma clara la regla de la interdependencia. En efecto,
dicho Tribunal no ha señalado si el supuesto escaso grado
similitud entre las marcas se compensaba con la elevada
semejanza entre los productos y el acusado poder distintivo de la marca de la recurrente.

Por último, el Tribunal de Primera Instancia ha interpretado equivocadamente el concepto deriesgo de confusión
al limitar el público interesado al «público al que se
destinan los productos», el cual está formado únicamente
por los consumidores que pueden adquirir los productos
designados con la marca, mientras que el público interesado está formado por todas las personas que pueden
encontrarse ante la marca, lo cual es muy distinto.

( [1] ) Reglamento (CE) n [o] 40/94 del Consejo, de 20 de diciembre de
1993, sobre la marca comunitaria (DO L 11, p. 1).

**Recurso de casación interpuesto por fax el 27 de febrero**
**de 2003, confirmado mediante escrito original presentado**
**el 7 de marzo de 2003 por The Procter & Gamble**
**Company contra la sentencia dictada el 12 de diciembre**
**de 2002 por la Sala Cuarta del Tribunal de Primera**
**Instancia de las Comunidades Europeas, en el asunto T-63/**
**01 promovido contra la Oficina de Armonización del**
**Mercado Interior (marcas, dibujos y modelos) (OAMI) por**
**The Procter & Gamble Company**

**(Asunto C-107/03 P)**

(2003/C 146/29)

En el Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas se ha
presentado por fax el 27 de febrero de 2003, confirmado
mediante escrito original presentado el 7 de marzo de 2003,
un recurso de casación formulado por The Procter & Gamble
Company contra la sentencia dictada el 12 de diciembre de
2003 por la Sala Cuarta del Tribunal de Primera Instancia de
las Comunidades Europeas en el asunto T-63/01 promovido
contra la Oficina de Armonización del Mercado Interior
(marcas, dibujos y modelos) (OAMI) por The Procter & Gamble
Company

La parte recurrente solicita al Tribunal de Justicia de las
Comunidades Europeas que:

— Anule la sentencia del Tribunal de Primera Instancia de
12 de diciembre de 2002, dictada en el asunto T-63/01
y, en consecuencia:

—
con carácter principal, con arreglo al artículo 54
del Estatuto del Tribunal de Justicia, se pronuncie
definitivamente sobre el litigio, y acoja las pretensiones formuladas por la recurrente ante el Tribunal de
Primera Instancia;

C 146/18 ES Diario Oficial de la Unión Europea 21.6.2003

—
con carácter subsidiario, devuelva el asunto ante el
Tribunal de Primera Instancia para que este órgano
jurisdiccional se pronuncie sobre el litigio.

—
En todo caso, condene en costas a la OAMI.

_Motivos y principales alegaciones_

—
Motivo basado en la falta de consideración de que han
sido objeto los escritos procesales o en el carácter
contradictorio de las alegaciones.

Contrariamente a lo que señala el Tribunal de Primera
Instancia, el signo reproducido no tiene ninguno de
los veinticuatro rectángulos ni ninguno de los seis
paralelogramos con que cuenta un paralelepípedo rectangular.

—
Motivo relativo a la interpretación equivocada del concepto de carácter distintivo:

Al valorar la aptitud de un signo para cumplir su
función de marca individual para productos o servicios
determinados, en la fase del examen de la procedencia de
una solicitud de registro como marca individual para
dichos productos o servicios, procede razonar en términos de percepción que se presume del uso que podría
hacerse del signo y no en términos de percepción actual
de uno u otro uso concreto que pudiera hacerse del signo.
Pues bien, el Tribunal de Primera Instancia sostiene que
el carácter distintivo de un signo debe apreciarse en
relación «con la percepción que de él tiene el público al
que se dirige». A este respecto, el público pertinente
está formado por todas las personas a las que puede
presentarse el signo y, por lo tanto, no puede reducirse al
círculo mucho más limitados de los consumidores que
pueden adquirir el producto o el servicio que se supone
que el signo designa.

Además, el Tribunal de Primera Instancia ha interpretado
indirecta, pero realmente, de manera equivocada el concepto de carácter distintivo al no pronunciarse sobre la
cuestión de si el signo era o no adecuado para distinguir
un jabón de otro, según su procedencia de una empresa
determinada, sino si la imagen imperfecta deese producto
poseía dicho carácter distintivo.

Por último, el Tribunal de Primera Instancia ha interpretado erróneamente el concepto de carácter distintivo al
desdeñar la multifuncionalidad de los signos. El hecho de
que pueda presumirse que, al presentársele el signo
controvertido, el público percibirá en él, sobre todo o
ante todo, un signo que cumple una función técnica u
ornamental no constituye un impedimento, y ni siquiera
un menoscabo, de su función como marca individual.

**Petición de decisión prejudicial planteada mediante reso-**
**lución del College van Beroep voor het bedrijfsleven, de**
**fecha 8 de enero de 2003, en el asunto entre KPN**
**Telecom B.V. y Onafhankelijke Post en Telecommunicatie**
**Autoriteit (OPTA), partes intervinientes: Denda Multime-**
**dia B.V. y Denda Directory Services B.V.**

**(Asunto C-109/03)**

(2003/C 146/30)

Al Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas le ha
sido sometida una petición de decisión prejudicial mediante
resolución del College van Beroep voor het bedrijfsleven,
dictada el 8 de enero de 2003, en el asunto entre KPN Telecom
B.V. y Onafhankelijke Post en Telecommunicatie Autoriteit
(OPTA), partes intervinientes: Denda Multimedia B.V. y Denda
Directory Services B.V., y recibida en la Secretaría del Tribunal
de Justicia el 10 de marzo de 2003. El College van Beroep
voor het bedrijfsleven solicita al Tribunal de Justicia que se
pronuncie sobre las siguientes cuestiones:

1) El concepto de «información pertinente» que figura en el
artículo 6, apartado 3, de la Directiva 98/10/CE ( [1] ), ¿debe
interpretarse en el sentido de que únicamente debe
entenderse por el mismo el número de teléfono asignado
por el organismo de que se trate junto con el nombre, la
dirección, la localidad y el código postal de la persona a
la que se asigne el número, así como, en su caso, la
indicación de si el número se utiliza (exclusivamente)
como línea de fax, o comprende también otros datos
de que dispone dicho organismo, como la indicación
adicional de una profesión, de otros números de teléfono
con otro nombre, en otro municipio o de números de
teléfono móvil?

2) La expresión «dar curso a todas las solicitudes razonables

[...] en unascondiciones equitativas, orientadas en función
de los costes y no discriminatorias» que figura en
la disposición citada en la primera cuestión, ¿debe
interpretarse en el sentido de que

a) deben facilitarse los números de teléfono junto con
el nombre, la dirección, la localidad y el código
postal de la persona a la que se asigne el número
a cambio de una contraprestación que incluya
únicamente los costes marginales efectivamente
derivados de la puesta a disposición de dichos datos,
y

b) cualesquiera otros datos distintos de los mencionados en la letra a) deben facilitarse a cambio de una
contraprestación que sirva para cubrir los costes que
el organismo que los facilite demuestre que ha
efectuado para recoger o facilitar tales datos?

( [1] ) DO L 101, p. 24.