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Language: es
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# 51998PC0370

**Propuesta de Reglamento (CE) del Consejo por el que se establece la organización común del mercado vitivinícola /\* COM/98/0370 final - CNS 98/0126 \*/** 
  
*Diario Oficial n° C 271 de 31/08/1998 p. 0021*

  

Propuesta de Reglamento del Consejo por el que se establece la organización común del mercado vitivinícola (98/C 271/02) COM(98) 370 final - 98/0126(CNS)

(Presentada por la Comisión el 16 de julio de 1998)

EL CONSEJO DE LA UNIÓN EUROPEA,

Visto el Tratado constitutivo de la Comunidad Europea y, en particular, sus artículos 42 y 43,

Vista la propuesta de la Comisión,

Visto el dictamen del Parlamento Europeo,

Visto el dictamen del Comité Económico y Social,

Visto el dictamen del Comité de las Regiones,

(1) Considerando que el funcionamiento y el desarrollo del mercado común para los productos agrícolas deben ir acompañados del establecimiento de una política agrícola común y que ésta debe comprender, en especial, una organización común de los mercados agrícolas que pueda revestir distintas formas, según los productos;

(2) Considerando que la política agrícola común tiene como fin alcanzar los objetivos del artículo 39 del Tratado y en especial, en el sector vitivinícola, la estabilización de los mercados y la garantía de un nivel de vida equitativo para la población agrícola afectada; que dichos objetivos pueden alcanzarse adaptando los recursos a las necesidades, en particular mediante la aplicación de una política de adaptación del potencial vitícola y de una política de calidad;

(3) Considerando que la regulación vigente de la organización común del mercado vitivinícola se estableció por el Reglamento (CEE) n° 822/87 del Consejo (1), cuya última modificación la constituye el Reglamento (CE) n° 2087/97 (2), que, según la experiencia adquirida, parece adecuado sustituirla para gestionar la situación actual del sector vitivinícola, que presenta unos excedentes estructurales reducidos pero también la posibilidad de que se produzcan excedentes plurianuales, debido sobre todo a la capacidad intrínseca del sector de presentar inmensas fluctuaciones en la producción de una cosecha a otra;

(4) Considerando que la aplicación de los Acuerdos de la Ronda Uruguay de 1995 ha llevado, por un lado, a un mercado comunitario más abierto, donde las medidas tradicionales de intervención han perdido gran parte de su posible efecto, y, por otro, a una reducción del ámbito de las subvenciones por exportación, lo que exige a los productores comunitarios un incremento de su competitividad; que la mayoría de las exportaciones ya se está realizando sin subvenciones;

(5) Considerando que el problema de mercado más importante con que se enfrentan actualmente ciertas partes del sector vitivinícola comunitario es lo limitado de su capacidad para adaptarse con la suficiente rapidez a los cambios de competitividad en el mercado tanto interior como exterior; que la actual organización común de mercado no ha ofrecido soluciones a las zonas vitícolas cuya producción es claramente incapaz de encontrar un mercado remunerador; que las zonas con mercados en expansión no se han tratado con la suficiente flexibilidad que permitiera su desarrollo;

(6) Considerando que la Comisión presentó en 1994 una propuesta de reforma de la organización común del mercado vitivinícola que, sin embargo, no fue adoptada; que la situación del mercado ha cambiado desde la presentación de dicha propuesta;

(7) Considerando que, por tanto, es conveniente reformar la operación común del mercado vitivinícola a fin de garantizar la necesaria flexibilidad para seguir fácilmente la evolución con los objetivos generales siguientes: mantener el equilibrio mejorado entre la oferta y la demanda del mercado comunitario, permitir a los productores aprovechar los mercados en expansión, dar al sector la posibilidad de hacerse más competitivo a largo plazo, eliminar el recurso a la intervención como salida artificial para la producción excedentaria, seguir manteniendo todas las salidas tradicionales del alcohol de boca y otros productos de la viticultura, tener en cuenta la diversidad regional y dar carácter oficial a las posibles funciones de las organizaciones de productores e interprofesionales (o equivalentes);

(8) Considerando que el Reglamento (CEE) n° 822/87 ha sido completado y aplicado por los Reglamentos del Consejo (CEE) n° 346/79 (3); (CEE) n° 351/79 (4), cuya última modificación la constituye el Reglamento (CEE) n° 1029/91 (5); (CEE) n° 460/79 (6), cuya última modificación la constituye el Reglamento (CEE) n° 3805/85 (7); (CEE) n° 456/80 (8), cuya última modificación la constituye el Reglamento (CEE) n° 1597/83 (9); (CEE) n° 457/80 (10); (CEE) n° 458/80 (11), cuya última modificación la constituye el Reglamento (CEE) n° 596/91 (12); (CEE) n° 1873/84 (13), cuya última modificación la constituye el Reglamento (CE) n° 2612/97 (14); (CEE) n° 895/85 (15), cuya última modificación la constituye el Reglamento (CEE) n° 3768/85 (16); (CEE) n° 823/87 (17), cuya última modificación la constituye el Reglamento (CE) n° 1426/96 (18); (CEE) n° 1442/88 (19), cuya última modificación la constituye el Reglamento (CE) n° 191/98 (20); (CEE) n° 3877/88 (21); (CEE) n° 4252/88 (22), cuya última modificación la constituye el Reglamento (CE) n° 1419/97 (23); (CEE) n° 2046/89 (24), cuya última modificación la constituye el Reglamento (CE) n° 2468/96 (25); (CEE) n° 2048/89 (26); (CEE) n° 2389/89 (27), cuya última modificación la constituye el Reglamento (CE) n° 2088/97 (28); (CEE) n° 2390/89 (29), cuya última modificación la constituye el Reglamento (CE) n° 2611/97 (30); (CEE) n° 2391/89 (31); (CEE) n° 2392/89 (32), cuya última modificación la constituye el Reglamento (CE) n° 1427/96 (33); (CEE) n° 3677/89 (34), cuya última modificación la constituye el Reglamento (CE) n° 2796/94 (35); (CEE) n° 3895/91 (36); (CEE) n° 2332/92 (37), cuya última modificación la constituye el Reglamento (CE) n° 1419/97 y (CEE) 2333/92 (38), cuya última modificación la constituye el Reglamento (CE) n° 1429/96 (39); que estos Reglamentos han sido modificados de forma substancial en varias ocasiones; que van a introducirse nuevas modificaciones, deberían refundirse, en aras de la claridad, en un solo texto;

(9) Considerando que en el Reglamento (CEE) n° 822/87 se establece que el Consejo adoptaría sus disposiciones generales de aplicación; que de esa manera se ha establecido una estructura normativa compleja constituida por capas de normas; que los citados reglamentos del Consejo contienen gran cantidad de datos técnicos que exigen frecuentes modificaciones; que, por tanto, el nuevo Reglamento debe contener en general todas las directrices necesarias para su aplicación; que el Consejo debe atribuir a la Comisión todas las competencias necesarias de ejecución, de acuerdo con el artículo 155 del Tratado;

(10) Considerando que las normas por las que se rige la organización común del mercado vitivinícola son excepcionalmente complejas; que en ciertos casos no tienen en cuenta de forma suficiente la diversidad regional; que, en consecuencia y en la medida de lo posible, hay que simplificar las normas y elaborar y aplicar una estrategia lo más cercana que se pueda al productor dentro de un marco comunitario;

(11) Considerando que, para capitalizar y consolidar el equilibrio mejorado del mercado, y ajustar más la oferta a la demanda de los diferentes tipos de producto, debe haber un marco de medidas sobre la gestión de las posibilidades de la viticultura, con inclusión de restricciones a las plantaciones a medio plazo, primas por el abandono definitivo de la viticultura y ayudas a la reconversión de los viñedos;

(12) Considerando que las medidas estructurales no relacionadas directamente con la producción de vino deben incluirse en el ámbito del Reglamento (CE) n° . . . del Consejo [sobre la ayuda al desarrollo rural a cargo del Fondo Europeo de Orientación y Garantía Agrícola (FEOGA)] (40); que las medidas de promoción suponen una importante contribución a la competitividad del sector y que, en particular, debe fomentarse la promoción del vino comunitario en los mercados de terceros países; que, no obstante, las medidas relativas al sector vitivinícola deben incluirse en el ámbito del Reglamento (CE) n° . . . del Consejo, [Reglamento horizontal sobre promoción] (41) a fin de garantizar su coherencia con la política general de promoción de la Comunidad;

(13) Considerando que la mejora del equilibrio del mercado se ha logrado de forma relativamente lenta y difícil; que se ha comprobado que las restricciones vigentes de plantación constituyen un elemento fundamental de este éxito; que, según la experiencia obtenida, no parece posible utilizar otras medidas para capitalizar y consolidar este equilibrio mejorado del mercado; que, por tanto, parece necesario controlar de esta manera el uso que los productos hacen de sus propiedades de acuerdo con el interés general;

(14) Considerando, en consecuencia, que es necesario mantener las restricciones vigentes de plantación durante un periodo limitado a medio plazo para que pueda surtir efecto toda la gama de medidas estructurales, de forma que debe prohibirse toda plantación de vides hasta el 31 de julio de 2010 salvo disposición en contrario del presente Reglamento;

(15) Considerando que se ha comprobado que la vigente autorización de nuevas plantaciones relacionadas con viñas madre, concentración parcelaria, expropiación, experimentación vitícola, producción no comercializada y viveros de injertos no altera excesivamente el mercado vitivinícola, por lo que debe prolongarse, bajo los controles necesarios;

(16) Considerando que se ha comprobado que la vigente autorización de realizar nuevas plantaciones para obtener vinos de calidad producidos en regiones determinadas (vcprd) y vinos de mesa designados mediante una indicación geográfica constituye un componente útil de la política de calidad cuyo objetivo es ajustar mejor la oferta y la demanda; que, no obstante, una vez sea plenamente funcional un sistema de reserva de derechos de plantación, dicho sistema deberá alcanzar el citado objetivo; que, en consecuencia, la autorización vigente debe prolongarse, bajo los controles necesarios, durante un periodo de transición que expirará el 31 de julio de 2003, fecha en la cual el sistema de reserva debería ser plenamente funcional;

(17) Considerando que la vigente autorización de replantación de vid es necesaria para que puedan renovarse normalmente los viñedos agotados; que, por tanto, el sistema actual debe seguir sujeto a los controles necesarios; que, en aras de una mayor flexibilidad, el sistema tiene que permitir también, bajo los controles necesarios, la adquisición y el uso de derechos de replantación antes de que se realice el arranque correspondiente; que deben respetarse los derechos de replantación adquiridos en virtud de normas anteriores, tanto comunitarias como nacionales; que, asimismo, debe ser posible transferir a otra explotación los derechos de replantación adquiridos en virtud de normas anteriores, tanto comunitarias como nacionales; que, asimismo, debe ser posible transferir a otra explotación los derechos de replantación, bajo controles estrictos, siempre que esta transferencia se haga con fines que no alteren excesivamente el mercado, corresponda a la política de calidad o esté relacionada con la transferencia de parte de la explotación;

(18) Considerando que, a fin de mejorar la gestión del potencial vitícula y fomentar el uso eficaz de los derechos de plantación, reduciendo más así el efecto de las restricciones de plantación, debe establecerse un sistema de reservas nacionales o regionales;

(19) Considerando que los Estados miembros deben tener amplias competencias en la gestión de las reservas, bajo los controles necesarios, a fin de que puedan adecuar mejor el uso de los derechos de reserva a las necesidades locales; que dichas competencias deberán prever la posibilidad de adquirir derechos de plantación para alimentar la reserva y vender derechos de plantación procedentes de ésta;

(20) Considerando que la concesión de ventajas especiales a los jóvenes viticultores puede facilitar no sólo su instalación sino también, con posterioridad a ella, la adaptación estructural de sus explotaciones; que, en consecuencia, es necesario que se les puedan conceder derechos de las reservas a título gratuito;

(21) Considerando que, para garantizar que los recursos se utilizen de la forma más eficaz y ajustar mejor la oferta y la demanda, los derechos de plantación deben ser utilizados por sus titulares dentro de un plazo razonable o, en su defecto, asignarse a las reservas; que, por las mismas razones, los derechos asignados a las reservas deben concederse dentro de un plazo razonable;

(22) Considerando que, teniendo en cuenta el equilibrio mejorado del mercado y la expansión del mercado mundial, puede justificarse un aumento de los derechos de plantación, el cual debe asignarse a las reservas siempre que la producción relacionada con tales derechos se ajuste a la demanda; que dicho aumento debe reducirse en la medida en que se hayan autorizado de otra manera derechos de nueva plantación y en que se regularice la situación de superficies plantadas ilegalmente;

(23) Considerando que, a pesar de las restricciones vigentes de plantación, se han plantado superficies infringiendo dichas restricciones; que se ha comprobado que es difícil aplicar las sanciones actuales, cuyo objetivo es garantizar que los productos de tales superficies no alteran el mercado vitícola; que, por tanto, deben arrancarse las superficies plantadas ilegalmente; que esta disposición debe aplicarse a todas las plantaciones ilegales que se efectúen tras la publicación de la propuesta del presente Reglamento, momento a partir del cual los productores deben tener conocimiento de la propuesta de introducir dicha disposición;

(24) Considerando que, sin perjuicio de las eventuales medidas nacionales vigentes y por razones de seguridad jurídica, no es posible imponer a nivel comunitario el requisito del arranque de las superficies plantadas infringiendo las citadas restricciones antes de la publicación de la propuesta del presente Reglamento; que, en consecuencia y a fin de controlar mejor el potencial vitícola, debe permitirse a los Estados miembros durante un periodo determinado que regularicen la situación de tales superficies; que esta regularización debe distinguir entre superficies donde haya habido replantación ilegal y donde haya habido nueva plantación ilegal, ya que es ésta la que puede provocar con mayor probabilidad un aumento de la producción;

(25) Considerando que debe permitirse a los Estados miembros tener en cuenta las condiciones locales y, por tanto, imponer cuando sea necesario normas más estrictas respecto a la nueva plantación y la replantación;

(26) Considerando que hay zonas cuya producción no se ajusta a la demanda; que, para favorecer el mejor ajuste del sector en su conjunto, debe fomentarse el abandono definitivo de la viticultura en estas zonas; que, en consecuencia, debe concederse una prima con tal objetivo; que la gestión de esta prima debe corresponder a los Estados miembros, dentro de un marco comunitario y bajo los controles necesarios, para focalizar mejor la prima en las regiones afectadas; que, por tanto, es necesario que los Estados miembros puedan designar las regiones afectadas y establecer los niveles de la prima, aplicando criterios objetivos y un límite máximo global;

(27) Considerando que la producción en los Estados miembros que elaboran menos de 25 000 hectolitros de vino al año no afecta gravemente al equilibrio del mercado; que, en consecuencia, tales Estados miembros deben quedar exentos de las restricciones de plantación pero no deben tener acceso a la prima por abandono definitivo de la viticultura;

(28) Considerando que hay otras zonas donde la producción no se ajusta a la demanda pero podría adaptarse mejor mediante la reconversión de los viñedos por conversión varietal, desplazamiento de los mismos o mejora de las técnicas de gestión del viñedo; que, por tanto, debería distribuirse ayuda con estos fines, bajo los controles necesarios;

(29) Considerando que, para la realización de tal reconversión de forma controlada, es necesario planificarla; que los planes deben elaborarse a un nivel lo más cercano posible al productor para garantizar que se tiene en cuenta la diversidad regional, y que por tanto deben ser elaborados por los Estados miembros, regiones, organizaciones interprofesionales o agrupaciones de productores; que, no obstante, los Estados miembros deben tener la responsabilidad de garantizar que los planes responden a la normativa comunitaria;

(30) Considerando que la reconversión tiene dos efectos económicos principales sobre los productores: la pérdida de ingresos durante el periodo de conversión y el coste material de la conversión; que, por tanto, la ayuda debe cubrir ambos efectos;

(31) Considerando que, para una mejor gestión del potencial vitícola, es conveniente que los Estados miembros elaboren un inventario de dicho potencial; que, para animar a los Estados miembros a elaborar dicho inventario, el acceso a la regularización de las superficies plantadas ilegalmente, el aumento de los derechos de plantación y la ayuda a la reconversión deben limitarse a quienes hayan realizado el inventario;

(32) Considerando que es mejor realizar la clasificación de las variedades de vid lo más cerca posible del productor; que, por tanto, los Estados miembros deben recibir este cometido de la Comunidad;

(33) Considerando que debe seguir vigente el Reglamento (CEE) n° 2392/86 (42), cuya última modificación la constituye el Reglamento (CE) n° 1596/96 (43) sobre el registro vitícola comunitario para que puedan terminar su tarea los Estados miembros que se encuentren aún en fase de elaboración del mismo; que, no obstante, debe preverse la posibilidad de su posterior modificación o derogación;

(34) Considerando que, para conservar el equilibrio del mercado, conviene prever la concesión de una ayuda al almacenamiento privado de vino de mesa y de ciertos tipos de mosto de uva; que esta medida debe ser lo más flexible y sensible a las variaciones del mercado que se pueda; que, en particular, debe ser posible a tal fin terminar su aplicación sin demora;

(35) Considerando que, a fin de eliminar el recurso a la intervención como salida artificial para la producción excedentaria, pero manteniendo todas las salidas tradicionales del alcohol de boca y otros productos de la viticultura, debe modificarse el régimen de destilación; que, en consecuencia, debe contarse con las formas de destilación siguientes: la destilación obligatoria de los subproductos resultantes de la vinificación, la destilación obligatoria de los vinos procedentes de uvas no clasificadas exclusivamente como variedades de uvas de vinificación, la destilación para abastecer el mercado del alcohol de boca y la destilación de crisis; que deben abandonarse las demás formas de destilación; que este régimen debe ser lo más flexible que se pueda para responder a las necesidades del mercado y a las distintas condiciones regionales;

(36) Considerando que, dada la mala calidad de los vinos obtenidos mediante sobreprensado, procede prohibir esa práctica y, con objeto de evitarla, prever la destilación obligatoria del orujo y de las lías, así como la obligación de destilar o, en ciertas condiciones, retirar bajo supervisión los subproductos resultantes de la vinificación;

(37) Considerando que la producción de vinos procedentes de uvas no clasificadas exclusivamente como variedades de uvas de vinificación debe orientarse en primer lugar hacia los usos tradicionales en el sector de los aguardientes y otras salidas tradicionales; que debe preverse la destilación obligatoria de dichos vinos producidos por encima de las cantidades normales orientadas hacia tales usos;

(38) Considerando que el mercado del alcohol de boca constituye una salida tradicional importante del vino y otros productos de la viticultura; que, por tanto, la Comunidad debe apoyar la destilación de vino de mesa y de vino apto para elaborar vino de mesa a fin de abastecer este mercado, dando una ayuda principal para la destilación y una ayuda secundaria para el almacenamiento del destilado resultante;

(39) Considerando que, para casos excepcionales de alteración del mercado y graves problemas de calidad, debe preverse una destilación de crisis; que el nivel y la forma de la ayuda correspondiente deben ser determinados por la Comisión habida cuenta de las distintas situaciones; que esta destilación debe ser voluntaria para los productores;

(40) Considerando que la gestión del alcohol obtenido por destilación debe realizarse de manera que permita la mayor transparencia y control y evite la perturbación de los mercados tradicionales del alcohol;

(41) Considerando que, actualmente, no todos los productores comunitarios efectúan el aumento del grado alcohólico volumétrico natural en las mismas condiciones económicas, por razón de las diferentes prácticas enológicas admitidas en el presente Reglamento; que, con objeto de eliminar dicha discriminación, es conveniente estimular el empleo de productos de la vid para el aumento artificial del grado alcohólico natural, ampliando así las salidas de los mismos y contribuyendo a evitar la creación de excedentes de vino; que, a tal fin, procede acomodar los precios de los diferentes productos utilizados para dicho aumento del grado; que este resultado puede alcanzarse mediante el establecimiento de un régimen de ayuda en favor del mosto de uva concentrado y del mosto de uva concentrado rectificado, utilizados para dicho aumento del grado y procedentes de determinadas regiones;

(42) Considerando que, para garantizar un equilibrio más estable entre la producción y la utilización, sigue siendo necesario aumentar la utilización de productos de la vid; que la intervención parece estar justificada en una fase anterior a la producción de vino de mesa, fomentando la utilización de mosto con fines distintos de la vinificación mediante una ayuda que garantice a los productos vitivinícolas comunitarios el mantenimiento de sus salidas comerciales tradicionales; que esta medida debe aplicarse de forma que se evite la distorsión de la competencia, teniendo en cuenta los métodos tradicionales de producción;

(43) Considerando que los productores que no hayan cumplido sus obligaciones en relación con las destilaciones obligatorias no deben beneficiarse de ninguna otra de las medidas de intervención;

(44) Considerando que debe preverse la posibilidad de tomar medidas en caso de que se produzca dentro del mercado comunitario una situación de precios elevados;

(45) Considerando que, habida cuenta de las características especiales del mercado vitivinícola, la formación de organizaciones de productores que contemplen la obligación para sus asociados de someterse a determinadas normas, en particular en lo referente a la comercialización, puede contribuir a la realización de los objetivos de la organización común del mercado; que resulta conveniente, en consecuencia, establecer disposiciones para reconocer la constitución y el funcionamiento de tales organizaciones; que estas asociaciones deben tener carácter voluntario y demostrar su utilidad mediante el ámbito y la eficacia de los servicios que ofrezcan las organizaciones de productores a sus miembros;

(46) Considerando que, para reforzar aún más la acción de las organizaciones de productores o de sus asociaciones y garantizar al mercado la estabilidad deseable, conviene permitir a los Estados miembros que, en determinadas condiciones, hagan extensivas al conjunto de los productores no miembros de una región las normas aplicables, en particular en materia de producción, de comercialización y de protección del medio ambiente, adoptadas para sus miembros por la organización o asociación de la región considerada; que, previa justificación, determinados gastos derivados de la extensión de las normas pueden correr a cargo de los productores interesados, toda vez que se benefician de sus efectos;

(47) Considerando que las organizaciones interprofesionales (o equivalentes) constituidas por iniciativa de operadores individuales o ya agrupados y que representen una parte significativa de las diferentes categorías profesionales del sector vitivinícola pueden contribuir en sus actividades a una mayor comprensión de las realidades del mercado y a facilitar un enfoque comercial que mejore el control de la producción, es decir, la organización de ésta y la presentación y comercialización de los productos; que, dado que la actuación de estas organizaciones puede contribuir en general a la consecución de los objetivos del artículo 39 del Tratado y, en particular, a los del presente Reglamento, es conveniente que, una vez establecidos los tipos pertinentes de actuación, exista la posibilidad de proceder al reconocimiento específico de aquellas organizaciones que demuestren ser suficientemente representativas y realicen acciones con respecto a los objetivos anteriormente citados;

(48) Considerando que, habida cuenta de la similitud de los objetivos perseguidos, las disposiciones previstas en relación con la extensión de las normas adoptadas por las organizaciones de productores y sus asociaciones, y con la distribución de los gastos derivados de dicha extensión, deben aplicarse asimismo a las organizaciones interprofesionales (o equivalentes);

(49) Considerando que, con el objetivo de la política de calidad, deben definirse, a nivel comunitario, aquellas prácticas y tratamientos enológicos que sean los únicos permitidos para la elaboración de los productos incluidos en el ámbito del presente Reglamento; que, por razones similares, para la elaboración de vinos destinados al consumo humano deben emplearse únicamente variedades de uva de vinificación; que, por motivos análogos, deben establecerse especificaciones de los productos destinados al consumo humano;

(50) Considerando que determinados tratamientos y prácticas, como el aumento artificial del grado alcohólico natural, la acidificación y la desacidificación, deben recogerse en el presente Reglamento; que cabe decir lo mismo respecto a determinadas especificaciones de productos; que los demás tratamientos, prácticas y especificaciones de este tipo deben recogerse en disposiciones de aplicación, en aras de la simplicidad y para facilitar su modificación en función de la experiencia y del progreso tecnológico;

(51) Considerando que deben contemplarse métodos autorizados de análisis de los productos del sector vitivinícola;

(52) Considerando que la descripción, la denominación y la presentación de los productos incluidos en el ámbito del presente Reglamento pueden afectar de forma importante a sus posibilidades comerciales; que, por tanto, debe haber normas sobre estos temas que tengan en cuenta los legítimos intereses de los consumidores y de los productores, y favorezcan el buen funcionamiento del mercado interior y la obtención de productos de calidad;

(53) Considerando que las disposiciones vigentes sobre estos temas están dispersas en muchos reglamentos y adolecen de falta de claridad y coherencia; que, por tanto, para mejorar su claridad, sencillez y coherencia, tales normas deben establecerse en disposiciones de aplicación con arreglo a determinados principios básicos, como el uso obligatorio de ciertos términos para identificar los productos y el uso optativo de otros, según la normativa comunitaria o si se demuestra su exactitud;

(54) Considerando que es válido el derecho de utilizar indicaciones geográficas y otros términos tradicionales; que, en consecuencia, las normas deben regular este derecho y proteger dichos términos; que, a fin de fomentar la competencia leal y no inducir a error a los consumidores, puede ser necesario que esta protección se refiera a productos no incluidos en el ámbito del presente Reglamento, e incluso no recogidos en el anexo II del Tratado;

(55) Considerando que, habida cuenta del interés de los consumidores y de la conveniencia de un tratamiento correspondiente de los vcprd en los terceros países, conviene prever la posibilidad de concertar acuerdos recíprocos mediante los cuales los vinos importados destinados al consumo humano directo y designados mediante una indicación geográfica puedan beneficiarse de tales acuerdos de control y protección cuando se comercialicen dentro del mercado comunitario;

(56) Considerando que, a fin de tener en cuenta las obligaciones derivadas, sobre todo, de los artículos 23 y 24 del Acuerdo sobre los aspectos de los derechos de propiedad intelectual relacionados con el comercio, que constituye parte integrante del Acuerdo por el que se establece la Organización Mundial del Comercio aprobado por la Decisión 94/800/CEE del Consejo (44), conviene prever que las partes correspondientes puedan evitar, bajo ciertas condiciones, el uso ilícito de las indicaciones geográficas protegidas por un tercer país miembro de la OMC;

(57) Considerando que el desarrollo de una política de calidad en el sector agrícola y, especialmente, en el sector vitivinícola no puede sino contribuir a la mejora de las condiciones del mercado y, por ello mismo, al incremento de las salidas de los productos; que la adopción de normas comunitarias complementarias referentes a la producción y al control de los vcprd se inscribe en el marco de dicha política y puede contribuir a la consecución de los objetivos enunciados;

(58) Considerando que, para mantener un mínimo de calidad en los vcprd, evitar que la producción de estos vinos aumente de forma incontrolable y aproximar las disposiciones de los Estados miembros con el fin de establecer condiciones de competencia equitativa dentro de la Comunidad, conviene establecer un sistema de normas comunitarias que rijan la producción y el control de esos vinos, al que deberán ajustarse las disposiciones específicas adoptadas por los Estados miembros;

(59) Considerando que, habida cuenta de las condiciones tradicionales de producción, es necesario enumerar y definir la naturaleza y el alcance de los elementos que puedan permitir la caracterización de cada uno de los vcprd; que debe realizarse, sin embargo, un esfuerzo común de armonización con respecto a las exigencias de calidad; que estos elementos deben ser los siguientes: la delimitación de la región de producción, las variedades de vid, los métodos de cultivo, los métodos de vinificación, el grado alcohólico natural mínimo, el rendimiento por hectárea y el análisis y evaluación de las características organolépticas; que conviene establecer normas particulares para los vinos de licor de calidad producidos en regiones determinadas y para los vinos espumosos de calidad producidos en regiones determinadas, dadas las particularidades de estos productos;

(60) Considerando que la experiencia ha confirmado la necesidad de establecer normas precisas para reclasificar los vcprd como vinos de mesa y de especificar los casos en que los productores tienen la opción de no solicitar que un producto recogido en su declaración de cosecha o de producción como producto adecuado para producir un vcprd se clasifique como vcprd;

(61) Considerando que, para conservar el carácter de calidad específica de los vcprd, conviene permitir que los Estados miembros apliquen normas complementarias o más rigurosas sobre la producción y la puesta en circulación de los vcprd, teniendo en cuenta las prácticas leales y tradicionales;

(62) Considerando que la creación, a escala comunitaria, de un mercado único del vino supone la implantación de un régimen único de intercambios comerciales en las fronteras exteriores de la Comunidad; que un régimen de intercambios comerciales que incluya derechos de importación y restituciones por exportación, además de medidas relativas al mercado interior, debe, en principio, estabilizar el mercado comunitario; que el régimen de intercambios comerciales debe basarse en los compromisos contraídos en el marco de las negociaciones comerciales multilaterales de la Ronda Uruguay;

(63) Considerando que, a fin de controlar el volumen de los intercambios comerciales de vino con terceros países, debe establecerse un régimen de certificados de importación y exportación de determinados productos, que incluya la constitución de una fianza que garantice la realización de las transacciones por las que se concedan tales certificados;

(64) Considerando que, a fin de evitar o contrarrestar los efectos perjudiciales que pudieran tener en el mercado comunitario las importaciones de determinados productos agrícolas, la importación de uno o varios de tales productos debe estar sujeta al pago de un derecho de importación adicional, si se cumplen determinadas condiciones;

(65) Considerando que resulta adecuado, en determinadas condiciones, otorgar a la Comisión la facultad de abrir y de gestionar contingentes arancelarios resultantes de los acuerdos internacionales celebrados en virtud del Tratado o de otros actos del Consejo;

(66) Considerando que la posibilidad de conceder restituciones por exportación a terceros países, basada en la diferencia existente entre los precios registrados en la Comunidad y los del mercado mundial, dentro del ámbito de aplicación del Acuerdo de agricultura de la OMC, debe servir para salvaguardar la participación de la Comunidad en el comercio internacional de vino; que dichas restituciones deben someterse a límites de volumen y de valor;

(67) Considerando que el cumplimiento de los límites de valor debe garantizarse al fijarse las restituciones, a través del control de los pagos en el marco de la normativa del Fondo Europeo de Orientación y Garantía Agrícola; que el control puede ser facilitado mediante la fijación anticipada obligatoria de las restituciones, sin que ello afecte a la posibilidad, en el caso de las restituciones diferenciadas, de cambiar el destino previamente fijado dentro de una zona geográfica en la que se aplique un solo tipo de restitución; que, en el supuesto de cambio de destino, debe pagarse la restitución aplicable al destino real, estableciéndose como límite máximo el importe aplicable al destino previamente fijado;

(68) Considerando que el cumplimiento de los límites de volumen requiere la implantación de un sistema de control fiable y eficaz; que, a tal fin, conviene supeditar la concesión de las restituciones a la presentación de un certificado de exportación; que las restituciones deben concederse dentro de los límites disponibles en función de la situación concreta de cada producto; que únicamente se pueden autorizar excepciones a esta norma en el caso de las medidas de ayuda alimentaria, ya que éstas quedan exentas de toda limitación; que el control de las cantidades exportadas con restitución durante las campañas de comercialización contempladas en el Acuerdo de agricultura de la OMC debe llevarse a cabo sobre la base de los certificados de exportación para cada campaña de comercialización;

(69) Considerando que, como complemento del sistema anteriormente descrito, resulta conveniente prever, en la medida necesaria para su buen funcionamiento, la posibilidad de regular el recurso al régimen de perfeccionamiento activo y, en la medida en que la situación del mercado lo exigiere, la prohibición de dicho recurso;

(70) Considerando que el régimen de derechos de aduana permite renunciar a cualquier otra medida de protección en las fronteras exteriores de la Comunidad; que, no obstante, el mecanismo relativo al mercado interior y a los derechos de aduana puede, en circunstancias excepcionales, resultar deficiente; que, para no dejar en tales casos el mercado comunitario sin defensa ante las perturbaciones que pudieran derivarse de ello, resulta conveniente que la Comunidad pueda adoptar sin demora todas las medidas necesarias; que dichas medidas deben adecuarse a las obligaciones derivadas de los acuerdos de la OMC pertinentes;

(71) Considerando que es necesario someter los productos importados de terceros países a normas sobre ciertas especificaciones de los productos que permitan garantizar un determinado equilibrio con los vinos comunitarios; que también es necesario que cumplan todas las normas establecidas en su país de origen y vayan acompañados de un informe de análisis en las circunstancias pertinentes;

(72) Considerando que resulta conveniente prever, para todos los productos sometidos al presente Reglamento y que circulen dentro de la Comunidad, la necesidad de que vayan provistos de un documento de acompañamiento;

(73) Considerando que la consecución de un mercado único se vería comprometida por la concesión de determinadas ayudas; que, por tanto, deben aplicarse a la organización común del mercado vitivinícola las disposiciones del Tratado que permiten apreciar las ayudas concedidas por los Estados miembros y prohibir las que sean incompatibles con el mercado común; que las disposiciones sobre primas por abandono definitivo de la viticultura no deben ser obstáculo en sí para la concesión de ayudas nacionales con el mismo objetivo;

(74) Considerando que, dada la necesaria complejidad de la normativa del sector vitivinícola, debe haber en los Estados miembros autoridades responsables de garantizar su cumplimiento; que debe permitirse a la Comisión controlar y garantizar dicho cumplimiento mediante sus propios inspectores;

(75) Considerando que, a medida que vaya evolucionando el mercado vitivinícola común, los Estados miembros y la Comisión deben comunicarse recíprocamente los datos necesarios para la aplicación del presente Reglamento; que, los productores de uva para vinificación, mosto y vino deben elaborar una declaración de cosecha, ya que esta información es necesaria; que es necesario que los Estados miembros puedan pedir más información a los productores; que ha de permitirse a la Comisión el recurso a ayuda exterior en caso necesario para poder evaluar todos los datos;

(76) Considerando que, para facilitar la aplicación de las disposiciones propuestas, conviene prever un procedimiento que establezca una estrecha colaboración entre los Estados miembros y la Comisión en el seno de un comité de gestión;

(77) Considerando que determinados gastos efectuados por los Estados miembros como consecuencia de las obligaciones derivadas de la aplicación del presente Reglamento deben ser financiados por la Comunidad, de conformidad con el Reglamento (CE) n° . . . del Consejo, [relativo a la financiación de la política agrícola común] (45);

(78) Considerando que la organización común del mercado vitivinícola debe tomar en consideración, paralela y adecuadamente, los objetivos previstos en los artículos 39 y 110 del Tratado;

(79) Considerando que la organización común del mercado vitivinícola debe aplicarse también teniendo en cuenta los acuerdos celebrados de conformidad con el apartado 2 del artículo 228 del Tratado, en particular los que forman parte del Acuerdo por el que se establece la Organización Mundial del Comercio, como el Acuerdo sobre obstáculos técnicos al comercio;

(80) Considerando que la transición del régimen establecido en el Reglamento (CEE) n° 822/87 y demás reglamentos del sector vitivinícola al régimen del presente Reglamento puede originar dificultades que no se abordan en el presente Reglamento; que, para hacer frente a tal eventualidad, debe establecerse la posibilidad de que la Comisión adopte las medidas transitorias necesarias; que la Comisión debe poder resolver problemas prácticos específicos,

HA ADOPTADO EL PRESENTE REGLAMENTO:

TÍTULO I ÁMBITO DE APLICACIÓN

Artículo 1

1. La organización común de mercado en el sector vitivinícola comprende normas para regular el potencial vitícola, mecanismos de mercado, organizaciones de productores y organizaciones interprofesionales, prácticas y tratamientos enológicos, y características, descripción, denominación, presentación y protección de los productos, vinos de calidad producidos en regiones determinadas (vcprd) y comercio con terceros países.

2. Dicha organización regula los siguientes productos:

>SITIO PARA UN CUADRO>

3. En el anexo I figuran las definiciones de los términos utilizados en el presente Reglamento para los productos; en el anexo II, las definiciones de grados alcohólicos y en el anexo III, la delimitación de las zonas vitícolas. Las disposiciones de aplicación de dichos anexos podrán adoptarse de acuerdo con el procedimiento establecido en el artículo 75.

4. La campaña vitícola de los productos a que se refiere el presente Reglamento (en lo sucesivo denominada «campaña») comenzará el 1 de agosto de cada año y finalizará el 31 de julio del año siguiente.

TÍTULO II POTENCIAL VITÍCOLA

CAPÍTULO I PLANTACIÓN DE VIDES

Artículo 2

1. La plantación de variedades clasificadas como uvas de vino queda prohibida hasta el 31 de julio de 2010 salvo que se realice en virtud de lo siguiente:

a) un derecho de nueva plantación;

b) un derecho de replantación;

c) un derecho de plantación procedente de una reserva.

2. En el caso de las superficies en las que se hayan plantado vides antes del 1 de agosto de 1998 infringiendo disposiciones comunitarias o nacionales relativas a la plantación, los Estados miembros deberán regularizar la situación de dichas superficies antes del 31 de julio de 2002, siempre que hayan efectuado para todo su territorio el inventario del potencial vitícola mencionado en el artículo 16 de una de las maneras siguientes:

a) mediante la concesión de derechos de plantación con carácter retroactivo para esa superficie cuando el productor del vino haya arrancado con anterioridad otras vides en una superficie equivalente;

b) permitiendo la utilización de derechos de replantación cuando el productor de vino los haya obtenido dentro de un periodo que será fijado con posterioridad a la plantación de la superficie de que se trate.

La uva recolectada en las zonas cuya situación no haya sido regularizada en virtud de la letra a) no podrá utilizarse para la producción de vino de mesa; los productos procedentes de dicha uva sólo podrán ponerse en circulación con destino a las destilerías; no obstante, no podrá obtenerse alcohol de dichos productos con un grado alcohólico volumétrico adquirido inferior o igual al 80 % vol.

3. Deberán arrancarse las vides plantadas después del 1 de agosto de 1998 en contra de las disposiciones comunitarias o nacionales relativas a la plantación. Los gastos del arranque de vides correrán a cargo del productor correspondiente. Los Estados miembros adoptarán las medidas necesarias para velar por la aplicación del presente apartado.

4. Cuando un Estado miembro haya asignado los nuevos derechos de plantación mencionados en el artículo 6 a una o varias reservas, la consiguiente regularización de una superficie en virtud del párrafo primero del apartado 2 significará que deberá suprimirse un derecho de plantación equivalente asignado a la reserva o reservas correspondientes a la región de que se trate. En caso de que no haya suficientes derechos de plantación disponibles en la reserva o reservas, no podrá efectuarse la regularización.

Artículo 3

1. Los Estados miembros pueden conceder a los productores derechos de nueva plantación en lo que se refiere a:

a) las superficies destinadas al cultivo de viñas madres de portainjertos;

b) las superficies destinadas a nuevas plantaciones en el marco de medidas de concentración parcelaria o de medidas de expropiación por causa de utilidad pública, adoptadas en aplicación de las legislaciones nacionales en vigor;

c) las superficies destinadas a la experimentación vitícola;

d) los productos vitícolas que no se destinan a la comercialización, o

e) las superficies destinadas a viveros de injertos, siempre que las uvas procedentes de esas vides no se recolecten, o, si se recolectan, se destruyan.

2. Los Estados miembros podrán también conceder derechos de nueva plantación que deberán utilizarse antes del 31 de julio de 2003 para la producción de vcprd o de un vino de mesa denominado mediante una indicación geográfica cuando se haya reconocido que, debido a su calidad, la producción de ese vino está muy por debajo de su demanda.

3. Los derechos de nueva plantación deberán ser utilizados por el productor al que le hayan sido concedidos y en relación con las superficies y para el propósito para el que se hayan concedido.

4. Los derechos de nueva plantación deberán utilizarse antes de que finalice la segunda campaña siguiente a aquélla en la que se hayan concedido. Los derechos de nueva plantación que no se utilicen durante ese periodo se asignarán a una reserva, de conformidad con la letra a) del apartado 2 del artículo 5.

5. Una vez que un Estado miembro haya asignado los nuevos derechos de plantación contemplados en el artículo 6 a una reserva o reservas, la consiguiente concesión de un derecho de nueva plantación supondrá que deberá abolirse un derecho de plantación equivalente asignado a la reserva o reservas correspondientes a la región de que se trate. En caso de que no haya suficientes derechos de plantación disponibles en la reserva o reservas en cuestión, no podrán concederse derechos de nueva plantación.

Artículo 4

1. Los derechos de replantación consistirán en lo siguiente:

a) derechos de replantación concedidos en virtud del apartado 2, o

b) derechos equivalentes adquiridos en virtud de una legislación nacional o comunitaria anterior.

2. Los Estados miembros concederán derechos de replantación a los productores que tengan previsto proceder al arranque de viñedos. Los derechos de replantación se concederán por una superficie equivalente en cultivo puro a la arrancada.

3. Los derechos de replantación se ejercitarán dentro de la explotación para la que se concedan. Los Estados miembros podrán prever que dichos derechos sólo se ejerciten sobre la superficie de la explotación en la que se haya procedido al arranque.

4. Por derogación de lo dispuesto en el apartado 3, los derechos de replantación podrán transferirse total o parcialmente a otra explotación cuando parte de la explotación se transfiera a esa otra explotación; en este caso, el derecho podrá ser utilizado en una superficie de la última explotación que no debe ser mayor a la superficie transferida.

Los derechos de replantación podrán transferirse igualmente a otra explotación, total o parcialmente, cuando superficies de ésta se destinen a la producción de vcprd o vinos de mesa denominados mediante una indicación geográfica, al cultivo de viñas madres de portainjertos o a viveros de injertos (siempre que las uvas procedentes de dichas vides no se recolecten, o, si lo son, se destruyan); en este caso, el derecho sólo podrá utilizarse en relación con las superficies y para el propósito para el que se haya concedido.

5. Los derechos de replantación adquiridos en virtud de la normativa comunitaria deberán utilizarse antes de que finalice la quinta campaña siguiente a aquélla durante la cual se haya procedido al arranque. Los derechos de replantación no utilizados durante ese periodo se asignarán a la reserva de conformidad con la letra a) del apartado 2 del artículo 5.

6. Cuando se transfieran derechos de replantación a otra explotación, los Estados miembros velarán por que el lugar donde se utilicen y las variedades y las técnicas de cultivo utilizadas garanticen que la consiguiente producción se adapte a la demanda del mercado y que el rendimiento no exceda de la media de la región donde se lleve a cabo la replantación.

Artículo 5

1. Con el fin de mejorar la gestión del potencial vitícola, tanto a escala nacional como regional, los Estados miembros crearán una reserva nacional, o, en su caso, reservas regionales de derechos de plantación.

2. Los siguientes derechos se asignarán a la reserva o reservas:

a) los derechos de nueva plantación, los derechos de replantación y los derechos de plantación concedidos a partir de una reserva que no hayan sido utilizados durante los periodos establecidos, respectivamente, en el apartado 4 del artículo 3, en el apartado 5 del artículo 4 y en el apartado 6 del presente artículo;

b) los derechos de replantación asignados a la reserva por los productores que poseen dichos derechos, en caso necesario a cambio de un pago en fondos nacionales, cuyo importe y otros pormenores serán determinados por los Estados miembros teniendo en cuenta los intereses legítimos de las partes;

c) los nuevos derechos de plantación, contemplados en el artículo 6.

3. Los Estados miembros podrán conceder los derechos asignados a la reserva:

a) sin pago a cambio, a los productores de menos de cuarenta años que posean la experiencia profesional y capacidad adecuadas y se establezcan por primera vez en una explotación vitivinícola como titulares, o

b) a cambio de un pago a los fondos nacionales, a los productores que tengan intención de utilizar los derechos para plantar viñedos cuya producción tenga una salida garantizada; los Estados miembros establecerán los criterios para determinar el importe del pago, que podrá variar según el producto final de los viñedos.

4. Los Estados miembros velarán por que el lugar donde se utilicen los derechos de plantación procedentes de la reserva así como las variedades y las técnicas de cultivo utilizadas garanticen que la consiguiente producción se adapte a la demanda del mercado y que el rendimiento no exceda de la media de la región donde se utilicen dichos derechos.

5. Los derechos de replantación asignados a una reserva deberán concederse antes de que finalice la quinta campaña siguiente a aquélla durante la cual se haya procedido a la asignación. Los derechos de replantación no asignados se abolirán.

6. Los derechos de plantación concedidos a partir de una reserva deberán utilizarse antes de que finalice la [segunda] campaña siguiente a aquélla durante la cual se hayan concedido. Los derechos de plantación concedidos a partir de una reserva que no se utilicen durante ese periodo se volverán a asignar a una reserva, de conformidad con la letra a) del apartado 2.

7. Cuando un Estado miembro cree una reserva regional, podrá establecer normas que permitan la transferencia de derechos de plantación entre reservas regionales. A dichas transferencias podrá aplicárseles un coeficiente reductor.

Artículo 6

1. Los nuevos derechos de plantación se calcularán, en la fecha de su asignación a la reserva o reservas, de la forma siguiente:

a) una superficie igual al 1 % de la superficie vitícola total del Estado miembro de que se trate (sin incluir en la superficie total las superficies que hayan sido plantadas infringiendo disposiciones comunitarias o nacionales sobre plantación, regularizadas o no en virtud del párrafo primero del apartado 2 del artículo 2);

b) a la que se restarán la superficie vitícola total del Estado miembro de que se trate plantada antes del 1 de agosto de 1998 infringiendo disposiciones comunitarias o nacionales sobre nuevas plantaciones, regularizada o no en virtud del párrafo primero del apartado 2 del artículo 2, y menos las superficies por las que se hayan concedido derechos de nueva plantación.

2. Los derechos de plantación de nueva creación sólo podrán asignarse a una reserva o reservas en aquellos Estados miembros que hayan realizado el inventario del potencial vitícola contemplado en el artículo 16 para todo su territorio.

3. La asignación de los derechos de plantación de nueva creación a la reserva o reservas sólo podrá efectuarse una vez.

Artículo 7

1. Las siguientes definiciones se aplicarán al presente capítulo:

a) «Arranque»: eliminación total de las cepas que se encuentren en un terreno plantado de vid;

b) «Plantación»: colocación definitiva de plantas de vid o partes de plantas de vid, injertadas o no, con vistas a la producción de uva o al desarrollo de una vid madre de portainjertos.

2. Las disposiciones de aplicación del presente capítulo, incluidas las relacionadas con el reconocimiento mencionado en el apartado 2 del artículo 3 y la aplicación del coeficiente de reducción contemplado en el apartado 7 del artículo 5, se establecerán con arreglo al procedimiento previsto en el artículo 75.

CAPÍTULO II PRIMAS POR ABANDONO

Artículo 8

1. Podrá concederse una prima por el abandono definitivo de la viticultura en una superficie determinada.

De conformidad con las disposiciones del presente capítulo, la prima podrá concederse a los productores de superficies vitícolas cultivadas destinadas a la producción de uvas de vino. La superficie en cuestión no podrá ser inferior a 10 áreas.

2. Los Estados miembros podrán designar a qué superficies, en su caso, puede concederse la prima. Podrán también supeditar la concesión de la misma al cumplimiento de condiciones, incluidas las destinadas a garantizar un equilibrio entre producción y ecología en las regiones afectadas.

3. La concesión de la prima por abandono definitivo supondrá para el viticultor la pérdida del derecho de replantación de la superficie objeto de la prima.

4. Los Estados miembros fijarán el nivel de la prima por hectárea teniendo en cuenta lo siguiente:

a) el rendimiento agrario o la capacidad de producción de la explotación;

b) el método de producción;

c) la superficie de que se trate en relación con la superficie de la explotación;

d) el tipo de vino producido, y

e) la existencia de régimen de cultivo asociado.

5. El importe de la prima no rebasará los niveles que se establezcan.

Artículo 9

No podrán ser objeto de la prima por abandono definitivo las siguientes superficies:

a) las superficies vitícolas cultivadas en las que se hayan comprobado infracciones a las disposiciones comunitarias o nacionales relativas al régimen de plantaciones durante las cinco campañas anteriores;

b) las superficies vitícolas que hayan dejado de mantenerse;

c) las superficies vitícolas plantadas durante las cinco campañas anteriores, y

d) las superficies vitícolas que hayan recibido una financiación para su reconversión durante las cinco campañas anteriores.

Artículo 10

Las disposiciones de aplicación del presente capítulo se adoptarán de conformidad con el procedimiento establecido en el artículo 75. Dichas disposiciones podrán incluir lo siguiente:

a) las fechas para la presentación de solicitudes y para la ejecución del arranque;

b) las condiciones para la concesión de pagos;

c) los niveles máximos de la prima mencionados en el apartado 5 del artículo 8;

d) consideraciones medioambientales.

CAPÍTULO III RECONVERSIÓN

Artículo 11

1. Por el presente artículo se establece un régimen para la reconversión de los viñedos de conformidad con lo dispuesto en este capítulo.

2. Dicho régimen tendrá como objetivos la adaptación de la producción a la demanda del mercado y el fomento de lo siguiente:

a) el mantenimiento y la promoción de regímenes vitícolas sostenibles;

b) los métodos de utilización de las tierras agrarias compatibles con la protección y mejora del medio ambiente, el paisaje y sus características, recursos naturales, el suelo y la diversidad genética;

c) la extensificación de la viticultura favorable al medio ambiente, y

d) la utilización de una planificación medioambiental en las prácticas vitícolas.

3. Dicho régimen abarcará lo siguiente:

a) la conversión varietal;

b) la nueva ubicación de los viñedos, y

c) las mejoras de las técnicas de gestión de viñedos relacionadas con los objetivos del régimen.

En este régimen no se incluirá la renovación normal de los viñedos que hayan llegado al final de su vida natural.

4. Sólo podrán acceder a este régimen las regiones de un Estado miembro en relación con las cuales el Estado miembro haya realizado el inventario del potencial vitícola contemplado en el artículo 16.

Artículo 12

1. Podrán elaborar propuestas de planes de reconversión:

a) los Estados miembros;

b) las regiones de los Estados miembros;

c) las organizaciones de productores, y

d) las organizaciones interprofesionales.

2. En caso de que el plan no haya sido elaborado por el propio Estado miembro, éste se encargará de su aprobación o su rechazo.

3. Los planes deberán cumplir las normas establecidas en el presente capítulo y las disposiciones de aplicación.

Artículo 13

1. La ayuda a la reconversión se concederá únicamente si se ajusta a los planes que hayan sido elaborados y, en su caso, aprobados. La ayuda podrá adoptar las siguientes formas:

a) compensación a los productores por la pérdida de ingresos derivada de la aplicación del plan, y

b) participación en los gastos materiales de la reconversión.

2. La compensación a los productores por la pérdida de ingresos podrá adoptar una de las siguientes formas:

a) autorización para que coexistan las vides nuevas y viejas durante un periodo determinado que no podrá exceder de tres años, no obstante lo dispuesto en el capítulo I del presente título, o

b) compensación económica, financiada por la Comunidad.

3. La participación comunitaria en los gastos materiales de la reconversión no superará el 50 % de dichos costes. No obstante, en las regiones correspondientes al Objetivo n° 1 en virtud del Reglamento (CE) n° . . . del Consejo [por el que se establecen las disposiciones generales de los Fondos estructurales] (46), esa participación no superará el 75 %. En cualquier caso, los Estados miembros no podrán contribuir a la financiación de los gastos.

Artículo 14

1. La Comisión efectuará asignaciones iniciales a los Estados miembros por año basándose en criterios objetivos teniendo en cuenta situaciones y necesidades especiales y las medidas que deban llevarse a cabo de acuerdo con los objetivos del régimen.

2. Las asignaciones iniciales se adaptarán en función de los gastos reales a partir de las previsiones de gastos revisados presentadas por los Estados miembros teniendo en consideración los objetivos del régimen y la financiación disponible.

Artículo 15

Las disposiciones de aplicación del presente capítulo se adoptarán de conformidad con el procedimiento establecido en el artículo 75. Dichas disposiciones podrán incluir lo siguiente:

a) el tamaño mínimo de los viñedos en cuestión;

b) disposiciones para regular la utilización de los derechos de replantación creados en aplicación de los planes;

c) disposiciones para prevenir un incremento de la producción en aplicación del presente capítulo;

d) importes máximos de la ayuda por hectárea.

CAPÍTULO IV INFORMACIÓN Y DISPOSICIONES GENERALES

Artículo 16

El inventario del potencial vitícola incluirá la siguiente información:

a) las superficies plantadas de vides en el territorio del Estado miembro de que se trate;

b) las variedades;

c) la asignación de derechos de plantación y replantación a los productores y las reservas, y

d) las disposiciones nacionales adoptadas en aplicación del capítulo I del presente título.

Artículo 17

1. La Comisión podrá evaluar lo siguiente:

a) la producción de los productos vitícolas;

b) los usos industriales de dichos productos;

c) la evolución del consumo de vinos y de otros productos vitivinícolas que puedan consumirse sin transformar;

d) cualquier otro aspecto de la gestión del mercado o la necesidad de modificar la oferta.

2. Para realizar estas evaluaciones, la Comisión podrá recurrir a la colaboración exterior.

Artículo 18

1. Los productores de uva destinada a la vinificación, así como los productores de mosto y de vino, declararán cada año las cantidades producidas de la última cosecha.

2. Los productores de mosto y de vino y los comerciantes que no sean minoristas declararán cada año las existencias de mosto y de vino que posean, tanto si proceden de la cosecha del año en curso como de cosechas anteriores; los mostos y vinos importados de terceros países serán objeto de una indicación especial.

Artículo 19

1. Los Estados miembros clasificarán las variedades de vid. Todas las variedades de vid recogidas en la clasificación deberán pertenecer a la especie Vitis vinifera o proceder de un cruce entre esta especie y otras especies del género Vitis

2. En dicha clasificación, los Estados miembros mencionarán las variedades de vid aptas para la producción de cada uno de los vcprd producidos en su territorio, variedades que sólo podrán pertenecer a la especie Vitis vinifera.

3. Sin perjuicio de la existencia de disposiciones comunitarias más restrictivas, sólo podrán ser plantadas, replantadas e injertadas en la Comunidad las variedades que figuren en la clasificación arriba mencionada.

4. Las superficies plantadas con variedades de vid que no se mencionen en la clasificación deberán arrancarse salvo en el caso de que la producción de dichas superficies se destine exclusivamente al consumo doméstico del productor. Los Estados miembros adoptarán las medidas necesarias para controlar esta excepción.

5. En caso de que se supriman variedades de la clasificación, se procederá al arranque dentro de un plazo de quince años a partir de su supresión.

Artículo 20

Las normas que regularán el registro de viñedos comunitario serán las establecidas en el Reglamento (CEE) n° 2392/86.

Artículo 21

Los capítulos I y II del presente título no se aplicarán en aquellos Estados miembros cuya producción vitícola no supere los 25 000 hectolitros por campaña vitícola. Dicha producción se calculará sobre la base de la producción media de las cinco campañas vitícolas anteriores.

Artículo 22

Los Estados miembros podrán adoptar reglamentaciones nacionales más restrictivas en materia de nuevas plantaciones o replantaciones de vid.

Los Estados miembros podrán disponer que las solicitudes y la información previstas en el presente título se completen con otras indicaciones necesarias para el control de la evolución del potencial vitícola.

Artículo 23

1. Las disposiciones de aplicación del presente capítulo se adoptarán de conformidad con el procedimiento establecido en el artículo 75. Dichas disposiciones tratarán de lo siguiente:

a) estructuración y minuciosidad de la información necesaria para elaborar el inventario contemplado en el artículo 16, y

b) gestión de la clasificación de las variedades de vid.

2. De acuerdo con el procedimiento establecido en el artículo 75 podrán adoptarse disposiciones para la elaboración de un documento de acompañamiento sobre los materiales de multiplicación vegetativa de las vides y sus disposiciones de aplicación incluidas las relativas al control.

3. De acuerdo con el procedimiento establecido en el artículo 75 podrá modificarse o derogarse el Reglamento (CEE) n° 2392/86.

4. De acuerdo con el procedimiento establecido en el artículo 75 se decidirá si un Estado miembro ha efectuado el inventario contemplado en el artículo 16, y si se revoca dicha decisión en las circunstancias adecuadas, especialmente cuando el Estado miembro no haya actualizado el inventario en caso necesario.

TÍTULO III MECANISMOS DE MERCADO

CAPÍTULO I AYUDA AL ALMACENAMIENTO PRIVADO

Artículo 24

1. Se concederán ayudas para el almacenamiento privado de:

a) vino dé mesa;

b) mosto de uva, mosto de uva concentrado y mosto de uva concentrado rectificado.

2. La concesión de las ayudas mencionadas estará supeditada a la celebración de un contrato de almacenamiento a largo plazo con los organismos de intervención, durante el periodo comprendido entre el 16 de diciembre y el 15 de febrero del año siguiente y en las condiciones que se determinen.

3. Los contratos de almacenamiento a largo plazo se celebrarán por un periodo que finalizará:

a) en el caso de los vinos de mesa, no antes del 1 de septiembre siguiente a la fecha de celebración del contrato, y, en el caso de los mostos de uva, mostos de uva concentrados y mostos de uva concentrados rectificados, no antes del 1 de agosto siguiente a la fecha de celebración del contrato;

b) a más tardar, el 30 de noviembre siguiente a la fecha de celebración del contrato.

Artículo 25

1. La celebración de contratos de almacenamiento quedará supeditada a determinadas condiciones relativas, en especial, a la calidad de los productos.

2. En el caso de los vinos de mesa, los contratos de almacenamiento deberán incluir cláusulas que estipulen la suspensión de la entrega de la ayuda y de las correspondientes obligaciones del productor para la totalidad o parte de las cantidades almacenadas cuando los precios de mercado del tipo de vino de mesa de que se trate sean superiores al nivel que se fije.

3. El importe de la ayuda al almacenamiento privado solamente podrá cubrir los gastos técnicos de almacenamiento y los intereses, ambos establecidos a tanto alzado.

4. En el caso de los mostos de uva concentrados, dicho importe podrá ajustarse mediante un coeficiente que corresponda a su índice de concentración.

Artículo 26

1. Las disposiciones de aplicación del presente capítulo se adoptarán de conformidad con el procedimiento establecido en el artículo 75. En dichas disposiciones podrá establecerse lo siguiente:

a) el nivel, el tanto alzado y el coeficiente mencionados en el artículo 25;

b) que los contratos de almacenamiento a largo plazo para los vinos de mesa sólo puedan celebrarse para vinos de mesa específicos;

c) que los mostos de uva que sean objeto de un contrato de almacenamiento a largo plazo puedan transformarse, en todo o en parte, en mostos de uva concentrados o en mostos de uva concentrados rectificados, durante el periodo de vigencia del contrato;

d) las normas relativas a la aplicación de las cláusulas para la suspensión de la entrega de la ayuda contempladas en el apartado 2 del artículo 25;

e) que los mostos de uva y los mostos de uva concentrados destinados a la elaboración de jugo de uva no puedan ser objeto de contratos de almacenamiento a largo plazo, y

f) la duración real de los contratos.

2. De acuerdo con el procedimiento establecido en el artículo 75 podrá establecerse lo siguiente:

a) que el régimen de ayuda al almacenamiento privado no se aplique si la situación del mercado no lo justifica, y

b) que puede suprimirse en cualquier momento la posibilidad de celebrar nuevos contratos de almacenamiento a largo plazo si la situación del mercado lo justifica y, en particular, el ritmo al que se hayan celebrado los contratos.

CAPÍTULO II DESTILACIÓN

Artículo 27

1. Quedan prohibidos el sobreprensado de la uva; estrujada o no, y el prensado de las lías de vino. Se prohíbe asimismo la reanudación de la fermentación del orujo de la uva con fines distintos de la destilación.

2. La filtración y la centrifugación de lías de vino no se considerarán prensado cuando:

a) los productos obtenidos sean de calidad sana, cabal y comercial, y

b) las lías no se reduzcan a estado seco.

3. Toda persona física o jurídica o agrupación de personas que haya procedido a una vinificación deberá entregar para su destilación todos los subproductos de dicha vinificación. Podrá concederse una derogación total o parcial a los productores que demuestren que han celebrado contratos de almacenamiento a largo plazo con transformadores de vino aromatizado.

4. La cantidad de alcohol contenida en los subproductos será al menos igual al 10 % del volumen de alcohol contenido en el vino producido si éste se ha obtenido directamente de la uva. No podrá ser inferior al 5 % cuando el vino se haya obtenido por vinificación de mosto de uva, mosto de uva parcialmente fermentado o vino nuevo todavía en fermentación.

En caso de que no se alcance dicho porcentaje, la persona sujeta a la obligación deberá entregar una cantidad de vino de su propia producción que garantice la observancia de ese porcentaje.

5. La obligación de entrega establecida en el apartado 3 podrá cumplirse también mediante la entrega a una vinagrería autorizada.

6. Toda persona física o jurídica o agrupación de personas que posea subproductos resultantes de cualquier transformación de uva distinta de la vinificación habrá de destinarlos a la destilación.

7. Los Estados miembros podrán establecer con respecto a todos sus productores o determinadas categorías de ellos que la obligación de destilación, impuesta en los apartados 3, 4 y 5, se sustituya por la retirada bajo control de los subproductos o por otros regímenes que garanticen que tales subproductos no se utilizarán en el sector vinícola. Dichos regímenes deberán aplicarse con arreglo a criterios objetivos. En caso de aplicación del citado régimen, los Estados miembros notificarán a la Comisión las medidas que hayan adoptado.

8. El precio de compra del orujo de uva, lías de uva y vino entregados para su destilación será igual a 0,995 ecus por % vol. y hl.

9. El precio pagado por el destilador no podrá ser inferior al precio de compra.

10. El destilador podrá:

a) ya sea beneficiarse de una ayuda por el producto que se vaya a destilar siempre que el producto obtenido de la destilación tenga un grado alcohólico de 52 % vol., cómo mínimo;

b) ya sea entregar al organismo de intervención el producto obtenido de la destilación, siempre que tenga un grado alcohólico de 92 % vol., como mínimo.

11. Podrá decidirse sustituir la entrega al organismo de intervención por una entrega a un operador que haya presentado una oferta dentro de las ventas organizadas para dar salida a los productos de la destilación.

12. Los apartados 1 al 11 del presente artículo no se aplicarán al jugo de uva ni al jugo de uva concentrado, ni al mosto de uva ni al mosto de uva concentrado destinado a la preparación de jugo de uva.

Artículo 28

1. Los vinos procedentes de uvas de variedades que figuren en la clasificación de una misma unidad administrativa simultáneamente como variedades de uvas de vinificación y como variedades de uvas para otros usos, que superen las cantidades normalmente vinificadas y no se exporten durante la campaña correspondiente, se destilarán antes de una fecha que habrá de determinarse. Sólo podrán circular con destino a una destilería.

2. Para la determinación de las cantidades normalmente elaboradas, se tendrán en cuenta, en particular:

a) las cantidades producidas durante un periodo de referencia que habrá de determinarse, y

b) las cantidades de vino reservadas a los destinos tradicionales.

3. El precio de compra del vino entregado a la destilación en virtud del presente artículo será de 1,34 ecus por % vol. y hl.

4. El precio pagado por el destilador no podrá ser inferior al precio de compra.

5. El destilador podrá:

a) ya sea beneficiarse de una ayuda para el producto que se vaya a destilar siempre que el producto obtenido de la destilación tenga un grado alcohólico de 52 % vol., como mínimo;

b) ya sea entregar al organismo de intervención el producto obtenido de la destilación siempre que tenga un grado alcohólico de 92 % vol., como mínimo.

6. Podrá decidirse sustituir la entrega al organismo de intervención por una entrega a un operador que haya presentado una oferta dentro de las ventas organizadas para dar salida a los productos de la destilación.

7. El presente artículo se aplicará sin perjuicio de lo dispuesto en el apartado 2 del artículo 1.

Artículo 29

1. La Comunidad podrá establecer una ayuda para la destilación de vinos de mesa y de vinos aptos para la obtención de vinos de mesa con objeto de mantener las ofertas tradicionales de vino en el sector del alcohol de boca.

2. Dicha ayuda se pagará a los destiladores en forma de ayuda principal y ayuda secundaria.

3. La ayuda principal se pagará sobre la base del volumen de vino de mesa y de vino apto para la obtención de vino de mesa que se destile.

4. El importe de la ayuda principal tendrá en cuenta lo siguiente:

a) la necesidad de que los destiladores paguen a los productores de vino un importe medio de 2,488 ecus por % vol. y hl, y

b) la necesidad de mantener ofertas para las salidas tradicionales en el sector del alcohol de boca a precios competitivos.

5. La ayuda principal se aplicará sobre la base de un régimen de contratos celebrados entre destiladores y productores de vino.

6. La ayuda secundaria se abonará como pago por el almacenamiento del producto obtenido de la destilación. Estará destinada a facilitar la aplicación del régimen de la ayuda principal.

Artículo 30

1. Podrá contemplarse una destilación de crisis en situaciones excepcionales de desequilibrio del mercado causado por numerosos excedentes o problemas de calidad.

2. Los objetivos de esta medida serán los siguientes:

a) la eliminación de los focos específicos de excedentes, y

b) la garantía de una continuidad de la oferta de una cosecha a otra.

3. La aplicación de la medida por los productores será voluntaria.

4. Esta medida podrá limitarse a determinadas categorías de vino o determinadas zonas de producción.

Artículo 31

La salida al mercado del alcohol a cargo del organismo de intervención se efectuará mediante venta en subasta pública o mediante licitación. No podrá comercializarse en el sector del alcohol destinado a uso alimentario.

No obstante, en caso de que mediante la aplicación del artículo 29 no esté garantizada la oferta de la parte de ese sector en que la utilización de alcohol vínico es obligatoria, podrá decidirse la comercialización de dicho alcohol en ese sector.

Artículo 32

1. En el caso de los vinos obtenidos por productores que hayan aumentado el grado alcohólico mediante adición de sacarosa o de mosto y hayan recibido la ayuda contemplada en el artículo 34, al precio de compra fijado para cada destilación, con excepción de la contemplada en el artículo 27, se le restará, dentro de cada una de las zonas vitícolas, un importe similar a tanto alzado calculado sobre la base del nivel de la ayuda contemplada en el artículo 34 y del aumento del grado alcohólico previsto para la zona vitícola de que se trate.

2. A petición del productor interesado, esta reducción únicamente se aplicará dentro de los límites de las cantidades que hayan sido objeto de aumento del grado alcohólico contemplado en el apartado 1.

Artículo 33

1. Las disposiciones de aplicación del presente capítulo se adoptarán de conformidad con el procedimiento establecido en el artículo 75. En dichas disposiciones se incluirá lo siguiente:

a) las excepciones contempladas en el presente capítulo;

b) en relación con los artículos 27 y 28, las condiciones en las que se llevará a cabo la destilación, el cálculo del volumen de alcohol contenido en el vino producido, las condiciones para la entrega de los productos al organismo de intervención y los precios de compra de los productos de la destilación de los que pueda hacerse cargo el organismo de intervención o los criterios para fijar dichos precios;

c) las normas mínimas que deban cumplir los orujos y lías de vino;

d) las condiciones en que pueda llevarse a cabo la retirada bajo control mencionada en el apartado 7 del artículo 27;

e) las cantidades de vino normalmente elaboradas que se mencionan en el apartado 2 del artículo 28, y

f) la especificación del mecanismo de aplicación de la medida mencionada en el artículo 30, incluidos los productos cubiertos por la misma, y la circulación de productos de la destilación para evitar los desequilibrios del mercado de las bebidas alcohólicas y espirituosas.

2. De acuerdo con el procedimiento establecido en el artículo 75 se determinará el importe de las ayudas contempladas en los artículos 27 y 28 que permitirán la salida al mercado de los productos obtenidos, el importe de las ayudas mencionadas en el artículo 29 y las normas que delimiten las circunstancias que puedan dar lugar a la aplicación de la medida a que se refiere el artículo 30 así como la cuantía y la forma de la ayuda financiera comunitaria de esa medida.

CAPÍTULO III AYUDAS A LA UTILIZACIÓN

Artículo 34

1. Por el presente artículo se establece un régimen de ayudas para la utilización:

a) del mosto de uva concentrado, y

b) del mosto de uva concentrado rectificado,

producidos en la Comunidad, cuando se empleen para aumentar el grado alcohólico mencionado en la letra C del anexo IV y en la letra F del anexo V.

2. La concesión de la ayuda podrá reservarse a los productos procedentes de las zonas vitícolas C III en caso de que, de no existir dicha medida, resulte imposible mantener las corrientes de intercambios de mostos y de vinos para mezcla.

3. El importe de la ayuda se determinará en ecus por porcentaje de grado alcohólico volumétrico en potencia y por hectolitro de mosto de uva concentrado o de mosto de uva concentrado rectificado, teniendo en cuenta la diferencia entre los costes del aumento artificial del grado alcohólico natural obtenido mediante los productos antes mencionados y mediante la sacarosa.

Artículo 35

1. Por el presente artículo se establece un régimen de ayudas para la utilización:

a) de mostos de uva y de mostos de uva concentrados producidos en la Comunidad y destinados a la elaboración de jugo de uva o de otros productos obtenidos a partir de jugo de uva;

b) de mostos de uva y de mostos de uva concentrados producidos en las zonas vitícolas C III, destinados a la fabricación, en el Reino Unido y en Irlanda, de productos incluidos en el código NC 2206 00 para los cuales, en aplicación de las disposiciones del artículo 51, dichos Estados miembros admiten una denominación compuesta que incluya la palabra «vino»,

c) de mostos de uva concentrados producidos en la Comunidad, en calidad de elemento principal de un conjunto de productos comercializados en el Reino Unido y en Irlanda, con instrucciones claras para que el consumidor obtenga a partir de ellos un sucedáneo de vino (vino casero).

2. En derogación de la letra b), del apartado 1, cuando la restricción geográfica relativa a la producción de mostos de uva y de mostos de uva concentrados mencionada en dicha letra dé lugar a distorsiones de la competencia, podrá decidirse ampliar la concesión de dicha ayuda a los mostos de uva y a los mostos de uva concentrados producidos en otras regiones de la Comunidad con excepción de las zonas C III.

3. Las ayudas estarán limitadas a la utilización de productos obtenidos a partir de variedades de vid que estén clasificadas exclusivamente como uva de vino o como variedad de uva de vino y variedad destinada a otra utilización y podrá concederse asimismo a la uva originaria de la Comunidad procedente de las mismas variedades.

4. Los importes de las ayudas deberán fijarse de manera que los costes de abastecimiento de mostos de uva y mostos de uva concentrados, originarios de la Comunidad, permitan que los productos mantengan sus salidas de mercado tradicionales.

5. Una parte que habrá de determinarse de la ayuda contemplada en la letra a) del apartado 1 se destinará a la organización de campañas de promoción en favor del consumo de jugo de uva. El importe de la ayuda para la organización de tales campañas podrá fijarse a un nivel superior al resultante de la aplicación del apartado 4.

Artículo 36

Las disposiciones de aplicación del presente capítulo se adoptarán de conformidad con el procedimiento establecido en el artículo 75. Estas normas incluirán, en particular:

a) las condiciones de concesión de la ayuda contempladas en el apartado 1 del artículo 34;

b) las medidas necesarias para garantizar el control de la utilización de los productos contemplados en el apartado 1 del artículo 35;

c) el importe de la ayuda a que hacen referencia los artículos 34 y 35 se fijará antes del comienzo de la campaña vitícola;

d) la Decisión que figura en el apartado 2 del artículo 35.

CAPÍTULO IV DISPOSICIONES GENERALES

Artículo 37

Los productores sujetos a las obligaciones mencionadas en los artículos 27 y 28 podrán acogerse a las medidas de intervención previstas en el presente título, siempre que hayan satisfecho las citadas obligaciones durante el período de referencia que se determine. Las disposiciones y el periodo de aplicación del presente artículo se establecerán de acuerdo con el procedimiento previsto en el artículo 75.

Artículo 38

1. En caso de que se registre un incremento excesivo de los precios de un tipo de vino en el mercado comunitario y se considere que esta situación puede perdurar y, por consiguiente, producir perturbaciones en el mercado, la Comisión podrá adoptar las medidas necesarias.

2. Podrán adoptarse medidas de intervención para los productos enumerados en la letra b) del apartado 2 del artículo 1, distintos del vino de mesa, siempre que sean necesarias para sostener el mercado de los vinos de mesa, de conformidad con el procedimiento establecido en el artículo 75.

TÍTULO IV ORGANIZACIONES DE PRODUCTORES E INTERPROFESIONALES

CAPÍTULO I ORGANIZACIONES DE PRODUCTORES

Artículo 39

1. A efectos del presente Reglamento, se entenderá por «organización de productores» toda persona jurídica:

a) que se constituya por iniciativa propia de los productores de los productos regulados por el presente Reglamento;

b) que tenga principalmente por objeto:

i) asegurar la programación de la producción y su adaptación a la demanda, en lo que respecta, en particular, a la calidad y la cantidad,

ii) fomentar la concentración de la oferta y la comercialización de la producción de sus miembros,

iii) reducir los costes de producción y estabilizar los precios del productor,

iv) promover la utilización de métodos de cultivo, técnicas de producción y prácticas de gestión de residuos compatibles con el medio ambiente, con el fin, en particular, de proteger la calidad del agua, del suelo y del paisaje y de conservar y fomentar la biodiversidad;

c) cuyos estatutos obliguen a sus miembros, en particular a:

i) aplicar las normas adoptadas por la organización de productores en materia de conocimiento de la producción, de producción propiamente dicha, de comercialización y de conservación del medio ambiente;

ii) estar afiliados, con respecto a la producción de una de las categorías de productos contemplados en el presente Reglamento de una explotación dada, a una sola organización de productores contemplada en la letra a);

iii) comercializar la totalidad de su producción a través de la organización de productores; no obstante, en caso de que la organización de productores lo autorice, y en las condiciones que ésta determine, los miembros podrán:

- vender en su explotación hasta el 25 % de su producción directamente al consumidor para sus necesidades personales, y

- comercializar directamente o a través de otra organización de productores designada por su propia organización, productos que representen un volumen marginal con relación al volumen comercializable de ésta;

- comercializar a través de otra organización de productores designada por su propia organización productos que, debido a sus características, no correspondan, en principio, a las actividades comerciales de esta última organización;

iv) facilitar la información solicitada por la organización de productores con fines estadísticos; en particular, sobre zonas de cultivo, cosechas, rendimientos y ventas directas;

d) cuyos estatutos contengan disposiciones relativas a:

i) los procedimientos para determinar, adoptar y modificar las reglas a que hace referencia el apartado i) de la letra c),

ii) la obligación de que los miembros abonen las cuotas necesarias para financiar la organización de productores,

iii) las normas que permitan a los miembros de la organización controlar democráticamente la organización y las decisiones de ésta,

iv) las sanciones correspondientes en caso de incumplimiento de las obligaciones estatutarias, en particular, el impago de las cuotas, o de las demás normas establecidas por la organización de productores,

v) las normas relativas a la admisión de nuevos miembros, en particular, el período mínimo de adhesión,

vi) las disposiciones contables y presupuestarias necesarias para el funcionamiento de la organización;

e) que haya sido reconocida por el Estado miembro de que se trate de conformidad con lo establecido en el apartado 2.

2. A efectos del presente Reglamento, los Estados miembros reconocerán como organización de productores a todas las agrupaciones de productores que lo soliciten, siempre que:

a) cumplan los requisitos establecidos en el apartado 1 y aporten entre otras la prueba de que reúnen un número mínimo de miembros y un volumen mínimo de producción comercializable, que se determinará con arregló al procedimiento establecido en el artículo 75;

b) ofrezcan suficientes garantías respecto a la ejecución, duración y eficacia de su acción;

c) den efectivamente a sus miembros la posibilidad de obtener la asistencia técnica necesaria para la utilización de prácticas de cultivo compatibles con el medio ambiente;

d) pongan efectivamente a disposición de sus miembros los medios técnicos necesarios para el almacenamiento, embalaje y comercialización de sus productos y garanticen una buena gestión comercial y presupuestaria de sus actividades.

Artículo 40

1. Los Estados miembros:

a) decidirán si conceden el reconocimiento a una organización de productores dentro de los tres meses siguientes a la presentación de una solicitud acompañada de los justificantes pertinentes;

b) realizaran periódicamente controles para comprobar si las organizaciones de productores respetan las condiciones necesarias para su reconocimiento, aplicarán, en su caso, las sanciones correspondientes y decidirán, en caso necesario, la revocación de su reconocimiento;

c) comunicarán a la Comisión en el plazo de dos meses toda decisión de concesión, denegación o revocación del reconocimiento.

2. La Comisión comprobará el cumplimiento de lo dispuesto en el artículo 39 y en la letra b) del apartado 1 del presente artículo, mediante la realización de controles y, a la luz de los resultados de éstos, podrá solicitar a los Estados miembros que revoquen el reconocimiento.

Artículo 41

1. En caso de que una organización de productores, o una asociación de organizaciones de productores que haya adoptado las mismas normas, que opere en un área económica específica se considere, respecto de un producto concreto, representativa de la producción y de los productores de dicha área, el Estado miembro de que se trate podrá establecer, a petición de la organización o asociación, que las normas contempladas en el punto i) de la letra c) del apartado 1 del artículo 39 sean vinculantes para todos los productores de esa área que no pertenezcan a ninguna de las organizaciones antes citadas.

2. A efectos del presente artículo, se entenderá por «área económica» una zona geográfica formada por regiones de producción colindantes o próximas, en las que las condiciones de producción y de comercialización sean homogéneas.

3. Una organización de productores o una asociación de organizaciones se considerará representativa a efectos de lo dispuesto en el apartado 1 cuando sus miembros constituyan al menos dos tercios de los productores del área económica en la que ésta opere y cubra, como mínimo, dos tercios de la producción del área.

4. Las normas obligatorias para todos los productores de un área económica determinada:

a) no deberán causar ningún perjuicio a los demás productores del Estado miembro o de la Comunidad;

b) no se aplicarán, a menos de que se incluyan expresamente, los productos entregados a la transformación en virtud de un contrato celebrado antes del comienzo de la campaña vitícola, con la excepción de las normas sobre notificación de la producción;

c) no entrarán en conflicto con las normas nacionales y comunitarias vigentes.

5. Los Estados miembros comunicarán inmediatamente a la Comisión las normas obligatorias para todos los productores de un área económica determinada. Estas normas se publicarán en la Serie C del Diario Oficial de las Comunidades Europeas.

6. La Comisión decidirá que un Estado miembro debe derogar una ampliación de las normas decididas por éste:

a) si considera qué la ampliación en cuestión a otros productos excluye la competencia en una parte considerable del mercado interior o perturba el libre comercio, o en caso de que se pongan en peligro los objetivos del artículo 39 del Tratado;

b) si considera que el apartado 1 del artículo 85 del Tratado es aplicable al acuerdo, la decisión o la práctica concertada que se ha decidido ampliar a otros productores; la decisión de la Comisión en relación con este acuerdo, decisión o práctica concertada sólo se aplicará a partir de la fecha de dicha consideración;

c) en caso de que a raíz de controles posteriores compruebe el incumplimiento de las disposiciones de este artículo.

7. En caso de aplicación del apartado 1, el Estado miembro en cuestión podrá decidir, mediante el examen de las pruebas presentadas, que los productores que no sean miembros de la organización deban pagar a esta última o, en su caso, a la asociación, la parte de la cuota de los productores miembros, siempre que ésta se destine a cubrir:

a) los costes administrativos resultantes de la aplicación de las normas contempladas en el apartado 1, o

b) los costes de investigación, de estudios de mercado y de promoción de ventas llevados a cabo por la organización o asociación en beneficio de todos los productores del área.

8. Los Estados miembros comunicarán a la Comisión una lista de las áreas económicas a que hace referencia el apartado 2. Dentro del mes siguiente a la comunicación, la Comisión aprobará la lista o decidirá, previa consulta con el Estado miembro en cuestión, las modificaciones que éste deba realizar a dicha lista. La lista aprobada se publicará en la Serie C del Diario Oficial de las Comunidades Europeas.

CAPÍTULO II ORGANIZACIONES INTERPROFESIONALES

Artículo 42

1. A efectos del presente Reglamento, se entenderá por «organizaciones interprofesionales reconocidas», en lo sucesivo denominadas «organizaciones interprofesionales» toda persona que:

a) reúna a representantes de actividades económicas vinculadas a la producción, el comercio o la transformación de los productos regulados por el presente Reglamento;

b) haya sido constituida a iniciativa de la totalidad o de una parte de las organizaciones o asociaciones que la compongan;

c) lleve a cabo, en una o más regiones de la Comunidad, varias de las actividades siguientes, teniendo en cuenta los intereses de los consumidores:

i) mejora del conocimiento y de la transparencia de la producción y del mercado,

ii) contribución a una mejor coordinación de la comercialización de los productos, en particular, mediante la investigación y la realización de estudios de mercado,

iii) elaboración de contratos tipo compatibles con la normativa comunitaria,

iv) aprovechamiento al máximo del potencial de producción,

v) información y realización de la investigación necesarias para adaptar la producción a las necesidades del mercado y a las preferencias y expectativas de los consumidores, en particular, en lo que se refiere a la calidad del producto y a la protección del medio ambiente,

vi) búsqueda de métodos que permitan la reducción de la utilización de productos fitosanitarios y otros insumos y garantizar la calidad del producto y la protección del suelo y del agua;

vii) desarrollo de métodos e instrumentos para mejorar la calidad de los productos en las distintas etapas de la producción, vinificación y comercialización;

viii) potenciación y protección de la agricultura biológica, así como las denominaciones de origen, las etiquetas de calidad y las indicaciones geográficas, y

ix) fomento de la producción integrada y otros métodos de producción respetuosos con el medio ambiente;

d) que haya sido reconocida por el Estado miembro en cuestión, con arreglo a los requisitos establecidos en el apartado 2.

2. En caso de que sus estructuras lo permitan, los Estados miembros podrán reconocer como organizaciones interprofesionales, a todas las organizaciones establecidas en su territorio que presenten la solicitud correspondiente, siempre que:

a) ejerzan su actividad en una o más regiones de su territorio;

b) representen un parte significativa de la producción, el comercio o la transformación de los productos regulados por el presente Reglamento en la región o regiones en cuestión y, en caso de que se trate de más de una región, puedan demostrar un nivel mínimo de representatividad en cada región respecto de cada uno de los sectores que agrupen;

c) realicen varias de las acciones contempladas en la letra c) del apartado 1;

d) no ejerzan por sí mismas actividades de producción, transformación ni de comercialización de los productos regulados por el presente Reglamento;

e) no comprometan el buen funcionamiento de la organización de mercado ni realicen ninguna de las actividades a que hace referencia el apartado 1 del artículo 43.

3. Antes de proceder al reconocimiento, los Estados miembros notificarán a la Comisión las organizaciones interprofesionales que hayan presentado una solicitud de reconocimiento, junto con toda la información pertinente relativa a las distintas actividades de la organización, su representatividad y cualquier otro elemento de apreciación necesario. La Comisión podrá oponerse al reconocimiento dentro de los dos meses siguientes a la notificación.

4. Los Estados miembros:

a) decidirán sobre la concesión del reconocimiento dentro de los tres meses siguientes a la presentación de la solicitud, acompañada de los justificantes correspondientes;

b) efectuaran controles periódicos con el fin de comprobar que las organizaciones interprofesionales cumplen los requisitos para su reconocimiento, impondrán las sanciones aplicables a estas organizaciones en caso de incumplimiento y, si procede, decidirán retirar el reconocimiento;

c) retirarán el reconocimiento en caso de que:

i) dejen de cumplirse los requisitos exigidos para el reconocimiento establecidos en el presente Reglamento;

ii) una organización interprofesional infrinja alguna de las prohibiciones establecidas en el apartado 1 del artículo 43, sin perjuicio de las demás sanciones que puedan aplicarse de conformidad con el derecho nacional;

d) comunicarán a la Comisión, en un plazo de dos meses, toda decisión de concesión, denegación o revocación del reconocimiento.

5. Solamente se reconocerá una organización de productores en relación con la producción de un vcprd en una región determinada, tal como se prevé en la letra A del anexo V.

6. La Comisión comprobará el cumplimiento de lo dispuesto en el apartado 2 y en la letra b) del apartado 4 mediante controles y, en función de los resultados de estos, podrá pedir al Estado miembro de que se trate que revoque el reconocimiento.

7. El reconocimiento consistirá en una autorización para llevar a cabo las acciones contempladas en la letra c) del apartado 1, de conformidad con las disposiciones del presente Reglamento.

8. La Comisión publicará una lista de las organizaciones interprofesionales reconocidas en la Serie C del Diario Oficial de las Comunidades Europeas, con indicación de la circunscripción económica o la zona de sus actividades, así como las acciones que lleven a cabo con arreglo al artículo 44. Se publicarán asimismo, las revocaciones del reconocimiento.

Artículo 43

1. No obstante lo dispuesto en el artículo 1 del Reglamento n° 26 del Consejo (47), no se aplicará el apartado 1 del artículo 85 del Tratado a los acuerdos, decisiones ni prácticas concertadas de organizaciones interprofesionales reconocidas que tengan por objeto las actividades contempladas en la letra c) del apartado 1 del artículo 42 que:

a) no traigan consigo la fijación de precios (sin perjuicio de las medidas adoptadas por las organizaciones interprofesionales para la aplicación de disposiciones específicas de la normativa comunitaria);

b) no resulten en algún tipo de fragmentación de los mercados de la Comunidad;

c) no supongan discriminación ni eliminen la competencia respecto de una parte significativa de los productos de que se trate;

d) no produzcan distorsiones de la competencia que no sean necesarias para alcanzar los objetivos de la política agrícola común perseguida por la medida de la organización interprofesional.

2. La decisión de la Comisión en la que se declare que el apartado 1 del artículo 85 es aplicable al acuerdo, decisión o práctica concertada no tendrá efecto antes de la fecha de notificación a la organización interprofesional en cuestión.

Artículo 44

1. En caso de que una organización interprofesional que ejerza su actividad en una región o regiones determinadas de un Estado miembro, sea considerada representativa de la producción, el comercio o la transformación de un producto determinado, el Estado miembro interesado, previa solicitud de dicha organización, podrá disponer que sean obligatorios determinados acuerdos, decisiones o prácticas concertadas aprobados en esta organización; durante un periodo limitado, para otros operadores que ejerzan su actividad en la región o regiones correspondientes, bien se trate de particulares o de agrupaciones, que no pertenezcan a la organización.

2. Una organización interprofesional se considerará representativa tal como se prevé en el apartado 1, cuando represente al menos dos tercios de la producción, el comercio o la transformación del producto o productos de que se trate en una región o regiones determinadas de un Estado miembro. En caso de que la solicitud de aplicación de estas normas a otros agentes abarque más de una región, la organización interprofesional deberá demostrar un nivel mínimo de representatividad respecto de cada uno de los sectores que agrupe en cada una de las regiones correspondientes.

3. Las normas cuya extensión a otros operadores podrá solicitarse deberán referirse a uno de los siguientes ámbitos:

a) información sobre la producción y el mercado;

b) normas de producción más estrictas que las establecidas, en su caso, en la normativa nacional o comunitaria;

c) elaboración de contratos tipo compatibles con la normativa comunitaria;

d) normas de comercialización;

e) normas de protección del medio ambiente;

f) medidas dirigidas a promover y aprovechar el potencial de los productos;

g) medidas de protección de la agricultura biológica, así como denominaciones de origen, etiquetas de calidad e indicaciones geográficas.

Estas normas deberán ser aplicables por lo menos desde una campaña de comercialización; antes, no podrán ser obligatorias durante más de tres campañas de comercialización y no deberán causar ningún perjuicio a los demás operadores del Estado miembro o de la Comunidad.

Artículo 45

1. Los Estados miembros comunicarán inmediatamente a la Comisión las normas obligatorias para todos los operadores de una o más regiones determinadas. Estas normas se publicarán en la Serie C del Diario Oficial de las Comunidades Europeas.

2. Previamente a la publicación, la Comisión informará al Comité previsto en el artículo 74, de toda notificación de ampliación de los acuerdos interprofesionales.

3. La Comisión decidirá si un Estado miembro deberá derogar una ampliación de las normas por él decididas en las circunstancias contempladas en el apartado 6 del artículo 41.

4. En caso de ampliación de las normas relativas a uno o más productos y cuando una o más de las actividades contempladas en el párrafo primero del apartado 3 del artículo 44 sean realizadas por una organización interprofesional reconocida y se lleven a cabo en pro del interés económico general de los operadores cuyas actividades se refieran a alguno de los productos de que se trate, el Estado miembro que haya concedido el reconocimiento podrá decidir que los particulares o agrupaciones que no sean miembros de la organización pero que se beneficien de sus actividades paguen a la organización la totalidad o parte de las cuotas de sus miembros, siempre que estas cuotas se destinen a cubrir los gastos directamente relacionados con la ejecución de las actividades en cuestión.

TÍTULO V PRÁCTICAS Y TRATAMIENTOS ENOLÓGICOS Y CARACTERÍSTICAS DE LOS PRODUCTOS; DESCRIPCIÓN, DENOMINACIÓN, PRESENTACIÓN Y PROTECCIÓN

CAPÍTULO I PRÁCTICAS Y TRATAMIENTOS ENOLÓGICOS Y ESPECIFICACIONES DE LOS PRODUCTOS

Artículo 46

1. Podrán autorizarse prácticas y tratamientos comunitarios para la elaboración de los productos regulados por el presente Reglamento distintos del jugo de uva y del jugo de uva concentrado y del mosto de uva y del mosto de uva concentrado destinados a la elaboración de jugo de uva.

2. Las prácticas y tratamientos enológicos sólo podrán utilizarse para garantizar una vinificación, conservación y afinado adecuados del producto.

3. Las prácticas y tratamientos enológicos autorizados excluirán la adición de agua, excepto por razones específicas de índole técnica, así como la adición de alcohol, excepto en el caso del mosto de uva fresca «apagado» con alcohol, vino de licor, vino espumoso, vino de aguja y vino alcoholizado para la destilación.

4. Los Estados miembros podrán imponer, en lo referente a las prácticas y tratamientos enológicos y las especificaciones de los productos, condiciones más estrictas para asegurar el mantenimiento de las características esenciales de los vcprd y de los vinos de mesa denominados mediante una indicación geográfica, producidos en su territorio, los vinos espumosos y los vinos de licor. Notificarán estas condiciones a la Comisión que las transmitirá a los demás Estados miembros.

5. Salvo decisión en contrario, sólo podrá utilizarse en la Comunidad la uva procedente de variedades que figuren en la clasificación establecida con arreglo al artículo 19 como variedades de uva de vinificación, así como los productos que de ella deriven, para la elaboración de:

a) mosto de uva «apagado» con alcohol;

b) mosto de uva concentrado;

c) mosto de uva concentrado rectificado;

d) vino apto para la obtención de vino de mesa;

e) vino de mesa;

f) vcprd;

g) vino de licor;

h) mosto de uva parcialmente fermentado, procedente de la uva pasificada.

Artículo 47

1. Las prácticas y tratamientos enológicos autorizados relativos al aumento artificial del grado alcohólico natural y la acidificación, desacidificación y edulcoración, y las normas relativas al contenido de anhídrido sulfuroso y al contenido máximo de acidez volátil se establecen en las letras A a G del anexo IV.

2. Las prácticas y tratamientos enológicos autorizados y las normas relativas a la producción de vino espumoso se establecen en la letra H del anexo IV. Estas normas no serán aplicables al vino espumoso dietético.

3. Las prácticas y tratamientos enológicos autorizados y las normas relativas a la producción del vino de licor se establecen en la letra I del anexo IV.

Artículo 48

1. En lo referente a los productos de los códigos NC 2204 10, 2204 21 y 2204 29, sólo se podrán ofrecer o entregar al consumo humano directo, dentro de la Comunidad, los vinos de licor, vinos espumosos, vinos espumosos gasificados, vinos de aguja, vinos de aguja gasificados, vcprd y, en su caso, no obstante lo dispuesto en el apartado 1 del artículo 49, los vinos y vinos de mesa legalmente importados.

2. Salvo disposición en contrario para los vinos embotellados respecto de los que pueda suministrarse la prueba de que el embotellado se realizó con anterioridad al 1 de septiembre de 1971, el vino distinto de los vcprd procedente de las variedades de vid contempladas en el apartado 5 del artículo 46, pero que no corresponda a las definiciones recogidas en los puntos 12 a 18 del anexo I, sólo podrá utilizarse para consumo familiar del viticultor individual, producción de vinagre de vino o destilación.

3. En los años en que las condiciones climáticas hayan sido adversas, se podrá decidir que los productos procedentes de las zonas vitícolas A y B, y que no posean el grado alcohólico volumétrico natural mínimo fijado para la zona vinícola de que se trate, se utilicen en la Comunidad para la producción de vinos espumosos o de vinos espumosos gasificados, siempre que dichos vinos alcancen un grado alcohólico volumétrico adquirido no inferior a 8,5 % vol., o para la producción de vinos de aguja gasificados. En tal caso, el aumento artificial del grado alcohólico natural se efectuará dentro de los límites señalados en el apartado 5 de la letra D del anexo IV.

4. Sin perjuicio de que los Estados miembros puedan aplicar disposiciones más restrictivas para la elaboración, dentro de su territorio, de productos que no correspondan a los códigos NC 2204 10, 2204 21 y 2204 29, el mosto de uvas frescas «apagado» con alcohol sólo podrá ser utilizado para la elaboración de dichos productos.

5. El jugo de uva y el jugo de uva concentrado no podrán destinarse a vinificación ni añadirse al vino. El destino de dichos productos quedará sometido a control. Queda prohibida la fermentación alcohólica de dichos productos en el territorio de la Comunidad.

6. Las disposiciones de los apartados 4 y 5 no se aplicarán a los productos destinados a la fabricación, en el Reino Unido y en Irlanda, de productos del código NC 2206 00 para los cuales los Estados miembros podrán admitir una denominación compuesta que incluya la palabra «vino», en aplicación del artículo 51.

7. Los vinos aptos para la producción de vino de mesa que no alcancen el grado alcohólico volumétrico adquirido mínimo de los vinos de mesa sólo podrán ponerse en circulación si se destinan a la elaboración de vinos espumosos, a la fabricación de vinagre, a la destilación o a otros usos industriales. El aumento artificial del grado alcohólico natural de dichos vinos y su mezcla con un vino de mesa para aumentar su grado alcohólico volumétrico adquirido hasta el nivel exigido para un vino de mesa sólo podrá llevarse a cabo en las instalaciones del vinicultor o por cuenta de éste.

8. Exceptuando el alcohol, el aguardiente o la piqueta, con la lía de vino y el orujo de uva originarios de la Comunidad no podrá obtenerse ni vino ni ninguna otra bebida destinados al consumo humano directo.

9. La piqueta, en la medida en que el Estado miembro interesado autorice su fabricación, sólo podrá utilizarse para la destilación o para el consumo familiar del viticultor individual.

10. El vino alcoholizado sólo podrá utilizarse para destilación. No obstante, el vino alcoholizado de importación podrá utilizarse para la elaboración de aguardientes.

11. El mosto de uva parcialmente fermentado, procedente de la uva pasificada sólo podrá ser comercializado para la elaboración de vinos de licor y únicamente en las regiones vitícolas donde fuese tradicional esta costumbre en la fecha del 1 de enero de 1985.

Artículo 49

No podrán ofrecerse ni entregarse para el consumo directo los productos siguientes:

a) los productos de los códigos NC 2204 10, 2204 21, 2204 29 y 2204 30 10, sean importados o no, que hayan sido sometidos a prácticas enológicas no autorizadas por la normativa comunitaria o, en su caso, por la normativa nacional, no podrán ofrecerse ni entregarse al consumo humano directo.

b) los productos mencionados en las letras a), b) y c) del apartado 2 del artículo 1 que no sean sanos, cabales y comerciales;

c) los productos contemplados en el apartado 2 del artículo 1, que no correspondan a las definiciones que figuran en el anexo I.

Artículo 50

1. Las disposiciones de aplicación del presente capítulo y del anexo IV se adoptarán con arreglo al procedimiento previsto en el artículo 75. Estas normas establecerán, en particular:

a) en relación con la letra A del anexo IV, medidas transitorias relativas a los vinos producidos antes del 1 de septiembre de 1986 y las modificaciones a las listas de vinos del apartado 2;

b) las decisiones, excepciones, condiciones y listas contempladas en el presente capítulo y en el anexo IV;

c) la aplicación de las letras C a G del anexo IV a los productos cosechados en las regiones de la Comunidad no incluidas en las zonas vitícolas especificadas en el anexo III, y

d) en relación con la letra I del anexo IV, las listas que figuran en la letra b) del apartado 2 y en el apartado 6, las excepciones a que hace referencia la letra b) y el procedimiento de declaración y registro contemplado en el apartado 6 de dicho anexo.

2. Se adoptarán de conformidad con el mismo procedimiento las disposiciones siguientes:

a) las prácticas y tratamientos enológicos autorizados, distintos de los establecidos en las letras C a I del anexo IV, para la producción y conservación de los productos contemplados en el apartado 1 del artículo 46;

b) las disposiciones que regulen las mezclas de mostos y vinos; si se prevé la mezcla de vinos blancos y tintos, el porcentaje de vino blanco en el producto final no podrá ser superior al 10 %;

c) las características de pureza e identificación de las substancias que se utilicen en las prácticas enológicas;

d) las disposiciones administrativas para la realización de prácticas y tratamientos enológicos autorizados; entre ellas podrá figurar la obligación de que determinadas prácticas y tratamientos enológicos se realicen únicamente bajo la responsabilidad de una persona reconocida por el Estado miembro, que posea conocimientos suficientes para garantizar la calidad, la higiene y la salubridad del producto;

e) las condiciones que rijan la posesión, la circulación y la utilización de los productos a que se refieren el artículo 49 o las listas de productos no sujetas a las condiciones establecidas en dicho artículo, y el establecimiento de criterios con el fin de evitar dificultades en casos individuales, las condiciones con arreglo a las cuales los Estados miembros pueden autorizar la posesión, circulación y utilización de productos que no cumplen las disposiciones del presente Reglamento distintos de los contemplados en la letra a) del artículo 49 o las disposiciones adoptadas de conformidad con el presente Reglamento, y

f) las condiciones relativas a la experimentación de otras prácticas y tratamientos enológicos no autorizados.

3. Se adoptarán de conformidad con el procedimiento establecido en el artículo 75:

Los métodos de análisis que permitan determinar la composición de los productos regulados por el presente Reglamento y las normas que permitan establecer si dichos productos han sido sometidos a tratamientos que infrinjan las prácticas enológicas autorizadas;

Con arreglo al mismo procedimiento se adoptarán, en caso necesario, los límites cuantitativos de las substancias cuya presencia revele el empleo de determinadas prácticas enológicas y los cuadros de análisis comparativos.

No obstante, cuando no se hayan previsto los métodos de análisis comunitarios o las normas contempladas en el párrafo primero para la detección y cuantificación de las substancias identificadas para el producto en cuestión, los métodos de análisis utilizados serán los siguientes:

a) los métodos autorizados por la asamblea general de la Oficina Internacional de la Viña y del Vino (OIV), publicados por dicho organismo, o

b) en ausencia de un método de análisis apropiado de los contemplados en la letra a), un método que cumpla las normas recomendadas por la Organización Internacional de Normalización (ISO), o

c) en ausencia de alguno de los métodos contemplados en las letras a) y b) y teniendo en cuenta su exactitud, sus posibilidades de repetición y reproducción:

i) un método de análisis autorizado por el Estado miembro de que se trate, o

ii) en su caso, cualquier otro método de análisis adecuado.

Los métodos de análisis automáticos utilizados en vez de un método comunitario se considerarán equivalente a los métodos comunitarios a que hace referencia el párrafo segundo, siempre que se establezca, de conformidad con el procedimiento establecido en el artículo 75, que los resultados obtenidos en relación con la exactitud, repetibilidad y reproducibilidad, son al menos equivalentes a los obtenidos mediante el método comunitario correspondiente.

CAPÍTULO II DESCRIPCIÓN, DENOMINACIÓN, PRESENTACIÓN Y PROTECCIÓN

Artículo 51

1. Deberán establecerse las normas relativas a la descripción, denominación y presentación de los productos regulados por el presente Reglamento. Estas normas tendrán en cuenta, en particular, los siguientes objetivos:

a) la protección de los intereses legítimos de los consumidores;

b) la protección de los intereses legítimos de los productores;

c) el buen funcionamiento del mercado interior, y

d) el fomento de la producción de productos de calidad.

2. Estas normas incluirán en particular disposiciones:

a) que obliguen a la utilización de determinados términos;

b) que permitan la utilización de determinados términos, con arreglo a ciertas condiciones;

c) que permitan la utilización de determinados términos, a condición de que el productor pueda demostrar su exactitud;

d) que rijan la utilización de las indicaciones geográficas y los términos tradicionales en relación con los vcprd y determinados vinos de mesa, y

e) que regulen las disposiciones de protección y de control en relación con determinados términos, incluidos los utilizados para los vcprd; esta protección puede ampliarse a otros productos distintos de los relacionados en el apartado 2 del artículo 1.

3. El vino importado destinado al consumo humano directo y denominado mediante una indicación geográfica podrá acogerse a las disposiciones de protección y control a que hace referencia la letra e) del apartado 2, en lo que respecta a su comercialización en la Comunidad y siempre que haya reciprocidad.

4. La disposición del apartado 3 se aplicará a través de acuerdos con los terceros países interesados en su negociación y celebración de conformidad con el procedimiento previsto en el artículo 113 del Tratado.

Artículo 52

1. De conformidad con lo dispuesto en los artículos 23 y 24 del Acuerdo sobre los aspectos de los derechos de propiedad intelectual relacionados con el comercio, los Estados miembros adoptarán las medidas necesarias para permitir a las partes interesadas impedir la utilización en la Comunidad de una indicación geográfica vinculada a los productos a que hace referencia la letra b) del apartado 2 del artículo 1 para los productos que no procedan del lugar indicado mediante la indicación geográfica correspondiente, incluso en el caso de que se indique el verdadero origen del producto o la indicación geográfica se utilice traducida o acompañada de expresiones tales como «clase», «tipo», «estilo», «imitación» o similares.

2. A efectos del presente artículo, se entenderá por «indicaciones geográficas» las menciones que identifiquen un producto como originario del territorio de un tercer país que sea miembro de la Organización Mundial del Comercio o de una región o localidad de ese territorio, siempre que puedan atribuirse a esa zona geográfica una determinada calidad, reputación o unas características específicas del producto.

3. Los apartados 1 y 2 se aplicarán sin perjuicio de lo dispuesto en otras disposiciones específicas de la normativa comunitaria que establezcan normas para la designación y presentación de los productos regulados por el presente Reglamento.

Artículo 53

Las disposiciones de aplicación del presente capítulo se establecerán de acuerdo con el procedimiento previsto en el artículo 75.

TÍTULO VI VINOS DE CALIDAD PRODUCIDOS EN REGIONES DETERMINADAS

Artículo 54

1. Los vinos de calidad producidos en regiones determinadas vcprd deberán cumplir las disposiciones del presente título.

2. La categoría de los vcprd comprende las siguientes subcategorías:

a) «vinos de licor de calidad producidos en regiones determinadas», en adelante denominados «vlcprd», que se ajustan a la definición de vino de licor,

b) «vinos espumosos de calidad producidos en regiones determinadas», en adelante denominados «vecprd», que se ajustan a la definición de vino espumoso, incluidos los vinos espumosos de calidad del tipo aromático,

c) «vinos de aguja de calidad producidos en regiones determinadas», en adelante denominados «vacprd», que se ajustan a la definición de vino de aguja, y

d) vcprd distintos de los indicados en las anteriores letras a), b) y c).

3. Los productos adecuados para elaborar un vcprd son los siguientes:

a) variedades de vid;

b) uvas frescas;

c) mosto de uva;

d) mosto de uva en proceso de fermentación;

e) vinos nuevos en proceso de fermentación;

f) vino.

4. Los vinos espumosos de calidad se refieren a los vinos espumosos (distintos de los vecprd) que cumplen las condiciones establecidas en la letra K del anexo V.

5. Los Estados miembros notificarán a la Comisión la lista de vcprd que hayan reconocido y facilitarán información acerca de la disposiciones nacionales relativas a la producción y transformación de cada uno de los vcprd.

6. La Comisión publicará esta lista en la Serie C del Diario Oficial de las Comunidades Europeas.

Artículo 55

1. Las disposiciones relativas a la producción de vcprd, así como las disposiciones nacionales adoptadas de conformidad a la letra a) del apartado 1 del artículo 57 por las que se tienen en cuenta las condiciones de producción tradicionales, siempre que estas no entren en conflicto con la política de promoción de la calidad y el establecimiento del mercado único, deberán basarse en los siguientes factores:

a) demarcación de la zona de producción;

b) variedades de vid;

c) métodos de cultivo;

d) métodos de elaboración del vino;

e) grado alcohólico volumétrico natural mínimo;

f) rendimiento por hectárea;

g) análisis y evaluación de las características organolépticas.

2. Las disposiciones a las que se remite el apartado 1, se establecen en las letras A a J del anexo V.

3. Las disposiciones de la letra K del anexo V se aplicarán exclusivamente al vino espumoso de calidad y al vecprd. Las disposiciones de la letra L del anexo V se aplicarán exclusivamente al vlcprd.

Artículo 56

1. Los Estados miembros adoptarán las normas según las cuales, en la fase de la producción:

a) el productor podrá:

i) no solicitar la clasificación de vcprd para un producto que figure en su declaración de cosecha o de producción como un producto apto para la elaboración de vcprd, o

ii) descalificar un vcprd, en particular, rebajándolo a la categoría de un vino de mesa;

b) el organismo competente designado por los Estados miembros podrá descalificar un vcprd.

2. La descalificación de un vcprd en la fase de comercialización se efectuará:

a) por el organismo competente del Estado miembro en cuyo territorio esté localizado el vino:

i) en caso de que el vino sea originario de ese Estado miembro, o

ii) en caso de que se trate de pequeñas cantidades que serán determinadas por el Consejo actuando por mayoría cualificada a propuesta de la Comisión;

b) por el organismo competente del Estado miembro de origen del vino en los casos no contemplados en la letra a).

3. La descalificación a que hace referencia el apartado 2 se decidirá, en particular, en caso de que el organismo competente establezca que:

a) el vino ha sufrido un cambio durante el almacenamiento o el transporte que ha resultado en un deterioro o alteración de las propiedades del vcprd en cuestión;

b) el vino ha sido sometido a tratamientos prohibidos o no ha sido declarado legalmente como vcprd.

Artículo 57

1. Además de los factores relacionados en el artículo 55, los Estados miembros podrán, teniendo en cuenta las prácticas correctas y tradicionales, establecer otras condiciones de producción y características equivalentes a las obligatorias para los vcprd.

Además de las disposiciones establecidas en el presente Reglamento, los Estados miembros podrán, teniendo en cuenta las prácticas correctas y tradicionales, establecer otras características o condiciones de producción, de fabricación y de transporte adicionales o más estrictas en relación con los vcprd producidos en su territorio.

2. De conformidad con lo dispuesto en el párrafo segundo del apartado 1, los Estados miembros podrán, en particular, limitar el contenido máximo residual de azúcar de un vcprd, especialmente en lo que se refiere a la relación entre el grado alcohólico volumétrico adquirido y el azúcar residual.

Artículo 58

Las disposiciones de aplicación del presente título y del anexo V se adoptarán con arreglo al procedimiento previsto en el artículo 75. Estas normas incluirán, en particular:

a) las decisiones, excepciones, derogaciones y listas previstas en éstos;

b) la definición de áreas colindantes de una región determinada, teniendo en cuenta, en particular, la situación geográfica y las estructuras administrativas;

c) la utilización que vaya a darse a los vcprd descalificados y las condiciones relativas a esta utilización;

d) las disposiciones correspondientes relativas a la aplicación general y sistemática de las pruebas organolépticas, la utilización que vaya a darse a los vinos que no cumplan los requisitos de las pruebas y las condiciones relativas a esta utilización, y

e) las normas relativas a la producción de vinos espumosos de calidad del tipo aromático y a los vecprd del tipo aromático.

TÍTULO VII RÉGIMEN DE INTERCAMBIOS COMERCIALES CON TERCEROS PAÍSES

Artículo 59

1. Las importaciones en la Comunidad de cualquiera de los productos contemplados en las letras a) y b) del apartado 2 del artículo 1 estarán sujetas a la presentación de un certificado de importación. Las importaciones en la Comunidad y las exportaciones desde la Comunidad de cualquiera de los restantes productos contemplados en el apartado 2 del artículo 1 podrán estar sujetas a la presentación de un certificado de importación o de exportación.

2. El certificado será expedido por los Estados miembros a todas aquellas personas que lo solicitaren, cualquiera que sea el lugar de la Comunidad en que estén establecidas, sin perjuicio de las disposiciones que se adopten para las aplicación de los artículos 62 y 63.

El certificado será válido en toda la Comunidad.

La expedición de este certificado estará supeditada a la constitución de una fianza que garantice que los productos se importen o exporten durante el período de validez del certificado; salvo en caso de fuerza mayor, la fianza se perderá total o parcialmente si la importación o exportación no se lleva a cabo en dicho plazo o si sólo se realizare parcialmente.

3. Con arreglo al procedimiento establecido en el artículo 75, se adoptará lo siguiente:

a) la lista de los productos para los que se exijan certificados de importación o exportación;

b) el periodo de validez de los certificados y las demás disposiciones de aplicación del presente artículo.

Artículo 60

1. Salvo que el presente Reglamento dispusiere lo contrario, los tipos de los derechos del arancel aduanero común se aplicarán a los productos indicados en el apartado 2 del artículo 1.

2. En el caso de los jugos y mostos de los códigos NC 2009 60 y 2204 30 para los que la aplicación de los derechos del arancel aduanero común dependa del precio de importación del producto, dicho precio se verificará bien examinando lote por lote, bien mediante un valor de importación a tanto alzado, calculado por la Comisión sobre la base de las cotizaciones de dichos productos en los países de origen.

En caso de que el precio de entrada declarado de la partida de que se trate sea superior al valor de importación a tanto alzado, sumándole un margen fijado de conformidad con el apartado 3 y que no podrá ser superior al valor a tanto alzado en más del 10 %, deberá depositarse una fianza igual a los derechos de importación determinada sobre la base del valor de importación a tanto alzado.

Si, en el caso considerado en el párrafo anterior, no se declara el precio de entrada de la partida correspondiente, la aplicación del arancel aduanero común dependerá del valor de importación a tanto alzado o de la aplicación, en las condiciones que se determinen con arreglo al apartado 3, de las disposiciones pertinentes de la normativa aduanera.

3. Las disposiciones de aplicación del presente artículo se aprobarán de conformidad con el procedimiento previsto en el artículo 75. Dichas disposiciones determinarán, en particular, los criterios para establecer el régimen de control aplicable y los elementos que deberán tenerse en cuenta para calcular los valores de importación a tanto alzado.

Artículo 61

1. Con el fin de prevenir o contrarrestar los efectos perjudiciales que puedan tener en el mercado comunitario las importaciones de algunos de los productos a que se refiere el apartado 2 del artículo 1, la importación de uno o varios de tales productos con el tipo de derecho establecido en el arancel aduanero común estará sujeta al pago de un derecho de importación adicional si se dan las condiciones especificadas en el artículo 5 del Acuerdo de agricultura, celebrado de conformidad con el artículo 228 del Tratado en el marco de las negociaciones comerciales multilaterales de la Ronda Uruguay, excepto cuando sea poco probable que las importaciones perturben el mercado comunitario o cuando los efectos de tal medida sean desproporcionados con relación al objetivo perseguido.

2. Los precios desencadenantes por debajo de los cuales podrá imponerse un derecho de importación adicional serán los comunicados por la Comunidad a la Organización Mundial del Comercio.

Los volúmenes desencadenantes que deberán superarse para imponer un derecho de importación adicional se determinarán, en particular, sobre la base de las importaciones de la Comunidad durante los tres años anteriores a aquél en que se produzcan o puedan producirse los efectos perjudiciales contemplados en el apartado 1.

3. Los precios de importación que deberán tomarse en consideración para imponer un derecho de importación adicional se determinarán sobre la base de los precios de importación cif del envío de que se trate.

Con tal fin, se compararán los precios de importación cif con los precios representativos del producto en el mercado mundial o en el mercado comunitario de importación del producto.

4. La Comisión adoptará las disposiciones de aplicación del presente artículo de acuerdo con el procedimiento establecido en el artículo 75. Estas disposiciones tendrán por objeto, en particular, lo siguiente:

a) la determinación de los productos a los que podrán aplicarse derechos de importación adicionales con arreglo al artículo 5 del Acuerdo de agricultura;

b) los demás criterios necesarios para aplicar el apartado 1 con arreglo al artículo 5 del citado Acuerdo.

Artículo 62

1. Los contingentes arancelarios de los productos a que se refiere el presente Reglamento, resultantes de acuerdos celebrados con arreglo al artículo 228 del Tratado o de cualquier otro acto del Consejo, serán abiertos y gestionados por la Comisión con arreglo a las disposiciones aprobadas de acuerdo con el procedimiento establecido en el artículo 75.

2. La gestión de los contingentes se efectuará aplicando uno de los siguientes métodos o combinándolos entre sí:

a) método basado en el orden cronológico de presentación de las solicitudes (según el principio de que «el primero en llegar es el primero en ser atendido»);

b) método de reparto en proporción a las cantidades solicitadas en el momento de presentación de las solicitudes (con arreglo al método denominado «de examen simultáneo»);

c) método basado en la consideración de las corrientes comerciales tradicionales (método de «importadores tradicionales/recién llegados»).

Podrán adoptarse otros métodos adecuados, siempre que se evite cualquier tipo de discriminación entre los operadores interesados.

3. El método de gestión adoptado tendrá en cuenta, cuando resulte apropiado, las necesidades de abastecimiento del mercado comunitario y la necesidad de salvaguardar el equilibrio de éste, pudiendo inspirarse en métodos aplicados en el pasado a contingentes similares a los contemplados en el apartado 1, sin perjuicio de los derechos derivados de los acuerdos alcanzados en el marco de las negociaciones comerciales de la Ronda Uruguay.

4. Las disposiciones de aplicación a que se refiere el apartado 1 establecerán los contingentes anuales, cuando sea necesario de forma convenientemente escalonada a lo largo del año, y determinarán el método de gestión aplicable incluyendo, cuando corresponda:

a) disposiciones que garanticen la naturaleza, procedencia y origen del producto;

b) disposiciones referentes al reconocimiento del documento empleado para comprobar las garantías a que se refiere la letra a), y

c) las condiciones de expedición y el plazo de validez de los certificados de importación.

Artículo 63

1. En la medida en que resulte necesario para permitir la exportación:

a) de los productos contemplados en las letras a), b) y c) del apartado 2 del artículo 1,

b) de los azúcares del código NC 1701, de la glucosa y el jarabe de glucosa de los códigos NC 1702 30 91, 1702 30 99, 1702 40 90 y 1702 90 50, incluso en forma de productos de los códigos NC 1702 30 51 y 1702 30 59, incorporados a productos de los códigos NC 2009 60 11, 2009 60 71, 2009 60 79 y 2204 30 99,

podrá compensarse mediante una restitución por exportación la diferencia entre los precios de estos productos en el mercado mundial y los precios comunitarios, ciñéndose a los límites resultantes de los acuerdos celebrados de conformidad con el artículo 228 del Tratado.

2. Para la asignación de las cantidades que puedan exportarse con restitución se adoptará el método:

a) más adaptado a la naturaleza del producto y a la situación del mercado, que permita utilizar los recursos disponibles con la mayor eficacia posible, teniendo en cuenta de la eficacia y la estructura de las exportaciones comunitarias, sin crear, no obstante, discriminaciones entre operadores grandes y pequeños;

b) menos complicado para los operadores desde el punto de vista administrativo, teniendo en cuenta las necesidades de gestión;

c) que evite cualquier discriminación entre los operadores interesados.

3. La restitución será la misma para toda la Comunidad. Podrá variar según el destino cuando la situación del comercio internacional o las necesidades específicas de determinados mercados así lo exijan.

Las restituciones a que se refiere la letra a) del apartado 1 se fijarán con arreglo al procedimiento establecido en el artículo 75. La fijación se hará de forma periódica.

En caso necesario, la Comisión podrá modificar en medio de un período las restituciones fijadas periódicamente, a petición de un Estado miembro o por propia iniciativa.

Las disposiciones del artículo 64 relativas a los productos contemplados en el mismo se aplicarán de manera complementaria.

4. La restitución únicamente se concederá previa solicitud y previa presentación del certificado de exportación correspondiente.

5. La restitución aplicable a los productos contemplados en el artículo 1 será la vigente el día de la solicitud del certificado y, si se trata de una restitución diferenciada, la aplicable el mismo día:

a) al destino indicado en el certificado o, en su caso,

b) al destino real, si éste es distinto del indicado en el certificado; en tal caso el importe aplicable no podrá ser superior al aplicable al destino indicado en el certificado.

Podrán adoptarse las medidas que se consideren adecuadas para evitar la utilización abusiva de la flexibilidad ofrecida en el presente apartado.

6. Podrán establecerse excepciones a los apartados 4 y 5 para los productos contemplados en el artículo 1 que disfruten de restituciones correspondientes a operaciones de ayuda alimentaria, según el procedimiento establecido en el artículo 75.

7. El cumplimiento de los límites en volumen resultantes de acuerdos alcanzados de conformidad con el artículo 228 del Tratado se garantizará sobre la base de los certificados de exportación expedidos para los períodos de referencia previstos en los mismos y aplicables a los productos de que se trate.

En lo que respecta al cumplimiento de las obligaciones derivadas de los acuerdos celebrados en el marco de las negociaciones comerciales de la Ronda Uruguay, la validez de los certificados de exportación no se verá afectada por la expiración de un período de referencia.

8. Las disposiciones de aplicación del presente artículo, incluidas las relativas a la redistribución de las cantidades exportables que no se hayan asignado o utilizado, se adoptarán de acuerdo con el procedimiento establecido en el artículo 75.

Artículo 64

1. El presente artículo se aplicará a las restituciones a que se refiere el apartado 1 del artículo 63.

2. El importe de la restitución de los productos indicados en la letra b) del apartado 1 del artículo 63 será igual:

a) para el azúcar en bruto y el azúcar blanco, al importe de la restitución por exportación de estos productos en estado natural fijado con arreglo al artículo 17 del Reglamento (CEE) n° 1785/81 del Consejo (48), y a las disposiciones adoptadas para su aplicación;

b) para la glucosa y el jarabe de glucosa, al importe de la restitución por exportación de estos productos en estado natural fijado con arreglo al artículo 13 del Reglamento (CEE) n° 1766/92 del Consejo, de 30 de junio de 1992, por el que se establece la organización común de mercados en el sector de los cereales (49), y a las disposiciones adoptadas para su aplicación.

Para poder disfrutar de la restitución, los productos transformados que se vayan a exportar deberán ir acompañados de una declaración del solicitante en la que éste indique las cantidades de azúcar en bruto, de azúcar blanco, de glucosa y de jarabe de glucosa utilizadas en la fabricación de los mismos.

La exactitud de esa declaración estará sujeta al control de las autoridades competentes del Estado miembro que se trate.

3. Las restituciones se fijarán tomando en consideración los siguientes elementos:

a) situación actual y perspectivas de evolución:

i) de los precios y de las existencias de los productos indicados en el apartado 1 del artículo 63;

ii) de los precios de dichos productos en el mercado mundial;

b) gastos de comercialización y de transporte más favorables a partir de los mercados comunitarios hasta los puertos u otros lugares de exportación de la Comunidad, así como los gastos de transporte hasta el país de destino;

c) objetivos de la organización común del mercado vitivinícola, que estriban en garantizar una situación equilibrada de dichos mercados y un desarrollo natural de los precios y el comercio;

d) límites resultantes de los acuerdos celebrados de conformidad con el artículo 228 del Tratado;

e) conveniencia de evitar perturbaciones en el mercado comunitario;

f) aspecto económico de las exportaciones previstas.

4. Los precios del mercado internacional a que hace referencia el apartado 1 del artículo 63 se determinarán teniendo en cuenta los precios de exportación más favorables.

Los precios del mercado internacional a que hace referencia el apartado 1 del artículo 63 se determinarán en función de:

a) los precios registrados en los mercados de los terceros países;

b) los precios más favorables a la importación de terceros países, practicados en los terceros países de destino;

c) los precios de producción registrados en los terceros países, exportadores, teniendo en cuenta las subvenciones que, en su caso, concedan;

d) los precios de oferta franco frontera en la Comunidad.

5. Sin perjuicio de lo dispuesto en el apartado 3 del artículo 63, la periodicidad según la cual se fijará la lista de productos a los que se concedan restituciones y el importe de éstas se determinarán con arreglo al procedimiento previsto en el artículo 75.

6. La restitución se pagará cuando se haya presentado el justificante de que los productos:

a) son de origen comunitario,

b) se han exportado fuera de la Comunidad, y

c) en el caso de las restituciones diferenciadas, han llegado al destino indicado en el certificado o a otro destino para el que se haya fijado la restitución, sin perjuicio de lo dispuesto en la letra b) del apartado 5 del artículo 63; no obstante, podrán establecerse excepciones a esta norma de acuerdo con el procedimiento contemplado en el artículo 75, siempre que las condiciones que se determinen ofrezcan garantías equivalentes.

Podrán establecerse disposiciones complementarias de acuerdo con el procedimiento previsto en el artículo 75.

7. Sin perjuicio de lo dispuesto en la letra a) del apartado 6, si no se ha autorizado una excepción con arreglo al procedimiento previsto en el artículo 75, no se concederán restituciones por exportación de productos importados de terceros países y reexportados a terceros países.

Artículo 65

1. En la medida necesaria para el buen funcionamiento de la organización común de mercados del sector vitivinícola, en determinados casos el Consejo podrá excluir total o parcialmente, a propuesta de la Comisión y por mayoría cualificada, la utilización del régimen de perfeccionamiento activo para los productos contemplados en el artículo 1.

2. No obstante lo dispuesto en el apartado 1, si la situación indicada en dicho apartado resultará excepcionalmente urgente y el mercado comunitario sufre o corre el riesgo de sufrir perturbaciones debidas el régimen de perfección activo o pasivo, la Comisión decidirá, a instancia de algún Estado miembro o por propia iniciativa, las medidas necesarias, que comunicará al Consejo y a los Estados miembros; estas medidas no podrán tener una validez superior a seis meses y serán de inmediata aplicación. En caso de que algún Estado miembro solicitare a la Comisión la adopción de medidas, ésta deberá tomar una decisión al respecto en el plazo de una semana a partir de la recepción de la solicitud.

3. Los Estados miembros podrán impugnar ante el Consejo la decisión de la Comisión en el plazo de una semana a partir del día de su comunicación. El Consejo podrá confirmar, modificar o anular por mayoría cualificada la decisión de la Comisión. De no adoptar el Consejo decisión alguna al respecto en el plazo de tres meses, la decisión de la Comisión se considerará derogada.

Artículo 66

1. Las normas generales para la interpretación de la nomenclatura combinada y las normas particulares para su aplicación serán aplicables a la clasificación de los productos que se rigen por el presente Reglamento; la nomenclatura arancelaria resultante de la aplicación del presente Reglamento se incluirá en el arancel aduanero común.

2. Salvo disposición en contrario del presente Reglamento o adoptada en virtud del mismo, estarán prohibidas:

a) la percepción de cualquier impuesto de efecto equivalente a un derecho aduanero;

b) la aplicación de cualquier restricción cuantitativa o medida de efecto equivalente.

Artículo 67

1. Queda prohibida la importación de los productos contemplados en el presente Reglamento a los que se haya añadido alcohol, con excepción de los que sean equivalentes a productos originarios de la Comunidad para los que dicha adición de alcohol esté permitida.

2. Las disposiciones de aplicación del presente artículo y, en particular, las condiciones de correspondencia de los productos, así como las excepciones al apartado 1 se adoptarán con arreglo al procedimiento establecido en el artículo 75.

Artículo 68

1. Los productos mencionados en las letras a) y b) del apartado 2 del artículo 1 sólo podrán importarse cuando se cumplan las siguientes condiciones:

a) para todos los productos antes citados:

i) ser conformes a las disposiciones que rigen la producción, la comercialización y, en su caso, el despacho al consumo humano directo en el tercer país del que sean originarios y se demuestre este hecho mediante un certificado expedido por un organismo competente del tercer país del que sea originario el producto, que deberá estar incluido en una lista que se elaborará posteriormente;

ii) si se destinan al consumo humano directo, cuando vayan acompañados por un informe de análisis establecido por un organismo o servicio designado por el tercer país del que el producto sea originario;

b) para los vinos destinados al consumo humano directo distintos de los vinos de licor y espumosos:

i) tener un grado alcohólico volumétrico adquirido no inferior al 9 % vol. y un grado alcohólico volumétrico total no superior al 15 % vol.;

ii) tener un contenido en acidez total, expresada en ácido tartárico, no inferior a 4,5 gramos por litro, es decir, 60 miliequivalentes por litro;

c) para los vinos de licor destinados al consumo humano directo, que tengan un grado alcohólico volumétrico adquirido no inferior al 15 % vol. ni superior al 22 % vol.

2. Podrán adoptarse disposiciones con arreglo al artículo 75 por las que:

a) se establezcan excepciones a lo dispuesto en las letras b) y c) del apartado 1;

b) se exima del certificado y del informe de análisis establecidos en la letra a) del apartado 1 a determinados productos contemplados en el apartado 1 que se transporten en cantidades limitadas y se envasen en pequeños recipientes;

c) se exima total o parcialmente del cumplimiento de los requisitos exigidos en el certificado o en el informe de análisis previstos en la letra a) del apartado 1 a determinados vinos que vayan acompañados por un certificado de denominación de origen o por un certificado de origen.

3. Las disposiciones de aplicación del presente artículo se adoptarán según el procedimiento establecido en el artículo 75.

Artículo 69

1. Si, debido a las importaciones o a las exportaciones, el mercado comunitario de uno o varios de los productos contemplados en el apartado 2 del artículo 1 acusara o pudiera acusar perturbaciones graves que hagan peligrar los objetivos del artículo 39 del Tratado, podrán aplicarse medidas adecuadas al comercio con terceros países hasta que desaparezca la perturbación o el riesgo de perturbación.

Para determinar si la situación justifica la aplicación de esas medidas, se tendrá especialmente en cuenta lo siguiente:

a) las cantidades para las que se hayan expedido o solicitado certificados de importación y los datos que figuren en el plan de previsiones de abastecimiento;

b) en su caso, la importancia de la intervención.

A propuesta de la Comisión, el Consejo adoptará, por mayoría cualificada, las disposiciones de aplicación del presente apartado y decidirá los casos en los que los Estados miembros puedan tomar medidas cautelares y las limitaciones a que deberán atenerse.

2. En caso de que se presente la situación contemplada en el apartado 1, la Comisión adoptará las medidas necesarias, a instancia de un Estado miembro o por propia iniciativa. Tales medidas se comunicarán a los Estados miembros y serán de inmediata aplicación. Si un Estado miembro presentare una solicitud en ese sentido a la Comisión, ésta tomará una decisión al respecto en el plazo de tres días hábiles a partir de la recepción de la solicitud.

3. Cualquier Estado miembro podrá impugnar ante el Consejo la decisión de la Comisión en el plazo de tres días hábiles siguientes al día de su comunicación. El Consejo se reunirá sin demora y podrá modificar o anular por mayoría cualificada la medida de que se trate.

4. El presente artículo se aplicará respetando las obligaciones que se deriven de los acuerdos celebrados de conformidad con el apartado 2 del artículo 228 del Tratado.

TÍTULO VIII DISPOSICIONES GENERALES, TRANSITORIAS Y FINALES

Artículo 70

1. Los productos a que se refiere el presente Reglamento sólo podrán circular dentro de la Comunidad si van acompañados por un documento aprobado por la administración.

2. Las personas físicas o jurídicas o agrupaciones de personas que manejen esos productos en el ejercicio de su profesión, en particular, los productores, embotelladores, elaboradores y negociantes que se determinen posteriormente, tendrán la obligación de llevar registros en los que consignen las entradas y salidas de los citados productos.

3. Las disposiciones de aplicación del presente artículo y, en especial, la naturaleza y el modelo del documento indicado en el apartado 1, así como las excepciones al presente artículo se establecerán con arreglo al procedimiento previsto en el artículo 75.

Artículo 71

1. Salvo disposición en contrario del presente Reglamento, los artículos 92, 93 y 94 del Tratado se aplicarán a la producción y al comercio de los productos a que se refiere el presente Reglamento.

2. El capítulo II del título II no impedirá la concesión de ayudas nacionales que tengan objetivos similares a los enunciados en dicho capítulo. No obstante, el apartado 1 se aplicará a tales ayudas.

Artículo 72

1. Los Estados miembros designarán uno o más organismos a los que encomendarán el control de la observancia de las normas comunitarias en el sector vitivinícola. Asimismo, designarán los laboratorios autorizados para realizar los análisis oficiales en este sector.

2. Los Estados miembros comunicarán a la Comisión el nombre y la dirección de esos organismos y laboratorios. La Comisión transmitirá esta información a los demás Estados miembros.

3. La Comisión podrá nombrar inspectores encargados de velar por el cumplimiento de la normativa comunitaria en el sector vitivinícola.

4. Las disposiciones de aplicación del presente artículo se adoptarán de conformidad con el procedimiento establecido en el artículo 75. Podrán incluir disposiciones tendentes a:

a) garantizar una aplicación uniforme de las disposiciones comunitarias del sector vitivinícola, especialmente en lo que se refiere a los controles;

b) regular las relaciones entre los organismos designados por los Estados miembros;

c) regular los procedimientos financieros específicos, para mejorar los controles;

d) regular las sanciones, y

e) regular la competencia y las obligaciones de los inspectores que se hayan designado.

Artículo 73

Los Estados miembros y la Comisión se comunicarán recíprocamente los datos necesarios para la aplicación del presente Reglamento. Las normas por las que se regirán la comunicación, naturaleza y presentación de esos datos, los plazos para remitirlos y la difusión de la información recopilada se adoptarán con arreglo al procedimiento establecido en el artículo 75.

Artículo 74

Se crea un Comité de gestión del vino, denominado en lo sucesivo «Comité», compuesto por representantes de los Estados miembros y presidido por un representante de la Comisión.

Artículo 75

1. Cuando deba aplicarse el procedimiento establecido en el presente artículo, el presidente planteará el asunto al Comité, ya sea por propia iniciativa o a instancia del representante de algún Estado miembro.

2. El representante de la Comisión presentará al Comité un proyecto de las medidas que deban adoptarse. El Comité emitirá su dictamen sobre dicho proyecto en un plazo que el presidente podrá fijar en función de la urgencia del asunto. El dictamen se emitirá según la mayoría prevista en el apartado 2 del artículo 148 del Tratado para la adopción de aquellas decisiones que el Consejo deba tomar a propuesta de la Comisión. Los votos de los representantes de los Estados miembros se ponderarán en la forma prevista en el citado artículo. El presidente no tomará parte en la votación.

La Comisión adoptará medidas que serán de inmediata aplicación. No obstante, si tales medidas no se ajustan al dictamen emitido por el Comité, la Comisión las comunicará cuanto antes al Consejo. En este caso, la Comisión podrá aplazar la aplicación de las medidas por ella decididas durante un período no superior a un mes a partir de la fecha de dicha comunicación.

El Consejo podrá adoptar una decisión diferente por mayoría cualificada en el plazo de un mes.

Artículo 76

El Comité podrá examinar cualquier otra cuestión suscitada por su presidente, bien a iniciativa de éste o a instancia del representante de algún Estado miembro.

Artículo 77

1. Se deberá aplicar el presente Reglamento teniendo en cuenta los objetivos previstos en los artículos 39 y 110 del Tratado.

2. El presente Reglamento se aplicará respetando las obligaciones que se deriven de los acuerdos celebrados de conformidad con el apartado 2 del artículo 228 del Tratado.

Artículo 78

1. El Reglamento (CE) n° . . . [sobre la financiación de la política agrícola común], y las disposiciones adoptadas en aplicación del mismo se aplicarán a los productos contemplados en el presente Reglamento.

2. La prima indicada en el capítulo II del título II, la ayuda indicada en el capítulo III del título II, la ayuda indicada en el capítulo I del título III, el precio de compra y la ayuda indicados en el capítulo II del título III, y las ayudas indicadas en el capítulo III del título III se considerarán intervenciones destinadas a estabilizar los mercados agrarios en la acepción del apartado 2 del artículo 2 del citado Reglamento.

3. Sin perjuicio de las disposiciones más restrictivas, las ayudas comunitarias enmarcadas en el título III únicamente podrán concederse a productos producidos en la Comunidad a partir de productos cosechados en la propia Comunidad.

Artículo 79

De acuerdo con el procedimiento establecido en el artículo 75 se adoptarán medidas para:

a) facilitar la transición del régimen establecido en los Reglamentos indicados en el artículo 80 al del presente Reglamento, y

b) en caso necesario, resolver problemas prácticos específicos;

Dichas medidas, si se justifican debidamente, podrán no ajustarse a algunas disposiciones del presente Reglamento.

Artículo 80

Quedan derogados los Reglamentos (CEE) nos 346/79, 351/79, 460/79, 456/80, 457/80, 458/80, 1873/84, 895/85, 822/87, 823/87, 1442/88, 3877/88, 4252/88, 2046/89, 2048/89, 2389/89, 2390/89, 2391/89, 2392/89, 3677/89, 3895/91, 2332/92 y 2333/92.

Artículo 81

El presente Reglamento entrará en vigor el séptimo día siguiente de su publicación en el Diario Oficial de las Comunidades Europeas.

Se aplicará desde el 1 de agosto de 2000.

El presente Reglamento será obligatorio en todos sus elementos y directamente aplicable en cada Estado miembro.

(1) DO L 84 de 27.3.1987, p. 1.

(2) DO L 292 de 25.10.1997, p. 1.

(3) DO L 54 de 5.3.1979, p. 72.

(4) DO L 54 de 5.3.1979, p. 90.

(5) DO L 106 de 26.4.1991, p. 6.

(6) DO L 58 de 9.3.1979, p. 1.

(7) DO L 367 de 31.12.1985, p. 39.

(8) DO L 57 de 29.2.1980, p. 16.

(9) DO L 163 de 22.6.1983, p. 52.

(10) DO L 57 de 29.2.1980, p. 23.

(11) DO L 57 de 29.2.1980, p. 27.

(12) DO L 67 de 14.3.1991, p. 16.

(13) DO L 176 de 3.7.1984, p. 6.

(14) DO L 353 de 24.12.1997, p. 2.

(15) DO L 97 de 4.4.1985, p. 2.

(16) DO L 362 de 31.12.1985, p. 8.

(17) DO L 84 de 27.3.1987, p. 59.

(18) DO L 184 de 24.7.1996, p. 1.

(19) DO L 132 de 28.5.1988, p. 3.

(20) DO L 20 de 27.1.1998, p. 15.

(21) DO L 346 de 15.12.1988, p. 7.

(22) DO L 373 de 31.12.1988, p. 59.

(23) DO L 196 de 24.7.1997, p. 13.

(24) DO L 202 de 14.7.1989, p. 14.

(25) DO L 335 de 24.12.1996, p. 7.

(26) DO L 202 de 14.7.1989, p. 32.

(27) DO L 232 de 9.8.1989, p. 1.

(28) DO L 292 de 25.10.1997, p. 3.

(29) DO L 232 de 9.8.1989 p. 7.

(30) DO L 353 de 24.12.1997, p. 1.

(31) DO L 232 de 9.8.1989, p. 10.

(32) DO L 232 de 9.8.1989, p. 13.

(33) DO L 184 de 24.7.1996, p. 3.

(34) DO L 360 de 9.12.1989, p. 1.

(35) DO L 297 de 18.11.1997, p 1.

(36) DO L 368 de 31.12.1991, p. 1.

(37) DO L 231 de 13.8.1992, p. 1.

(38) DO L 231 de 13.8.1992, p. 9.

(39) DO L 184 de 24.7.1996, p. 9.

(40) DO . . . .

(41) DO . . . .

(42) DO L 208 de 31.7.1986, p. 1.

(43) DO L 206 de 16.8.1996, p. 38.

(44) DO L 336 de 23.12.1994, p. 1.

(45) DO L.

(46) DO L.

(47) DO 30 de 20.4.1962, p. 993/62.

(48) DO L 177 de 1.7.1981, p. 4.

(49) DO L 181 de 1.7.1992, p. 21.

ANEXO I

DEFINICIÓN DE LOS PRODUCTOS

1. «Uva fresca»: el fruto de la vid utilizado en vinificación, maduro o incluso ligeramente sobremadurado, susceptible de ser estrujado o prensado con medios de bodega corrientes y capaz de iniciar espontáneamente una fermentación alcohólica.

2. «Mosto de uva»: el producto líquido obtenido de uva fresca de manera natural o mediante procedimientos físicos cuyo grado alcohólico volumétrico adquirido sea igual o inferior al 1 % vol.

3. «Mosto de uva parcialmente fermentado»: el producto procedente de la fermentación de mosto de uva, con un grado alcohólico volumétrico adquirido superior al 1 % vol. e inferior a las tres quintas partes de su grado alcohólico volumétrico total; no obstante, determinados vcprd cuyo grado alcohólico volumétrico adquirido sea inferior a las tres quintas partes de su grado alcohólico volumétrico total sin ser inferior al 5,5 % no se considerarán mosto parcialmente fermentado.

4. «Mosto en uva parcialmente fermentado, procedente de uva pasificada»: el producto procedente de la fermentación parcial de un mosto de uva obtenido a partir de uvas pasificadas, con un contenido total de azúcar antes de la fermentación de 272 gr/l como mínimo y cuyo grado alcohólico volumétrico natural y adquirido no sea inferior al 8 % vol.

5. «Mosto de uva fresca "apagado" con alcohol»: el producto:

- con un grado alcohólico volumétrico adquirido igual o superior al 12 % vol. e inferior al 15 % vol., y

- obtenido mediante adición a un mosto de uva no fermentado, con un grado alcohólico volumétrico natural no inferior al 8,5 % vol. y procedente exclusivamente de las variedades de vid indicadas en el apartado 5 del artículo 46:

- bien de alcohol neutro de origen vínico, incluido el procedente de la destilación de uvas pasas, con un grado alcohólico volumétrico no inferior al 95 % vol.,

- bien de un producto no rectificado procedente de la destilación de vino, con un grado alcohólico volumétrico adquirido no inferior al 52 % ni superior al 80 % vol.

6. «Mosto de uva concentrado»: el mosto de uva sin caramelizar:

- obtenido por deshidratación parcial de mosto de uva, efectuada por cualquier método autorizado, excepto el fuego directo, de modo que el valor numérico indicado por el refractómetro, utilizado según el método que se establezca, a la temperatura de 20 °C no sea inferior a 50,9 %;

- procedente exclusivamente de las variedades de vid indicadas en el apartado 5 del artículo 46;

- procedente de mosto de uva que tenga al menos el grado alcohólico volumétrico natural fijado para la zona vitícola en que se haya cosechado la uva.

Se admite un grado alcohólico adquirido en el mosto de uva concentrado que no exceda de 1 % vol.

7. Mosto de uva concentrado rectificado: el producto líquido sin caramelizar

- obtenido por deshidratación parcial del mosto de uva, efectuada por cualquier método autorizado, excepto el fuego directo, de modo que el valor numérico indicado por el refractómetro, utilizado según el método que se establezca, a la temperatura de 20 °C no sea inferior a 61,7 %;

- que haya sido sometido a tratamientos autorizados de desacidificación y de eliminación de componentes distintos del azúcar;

- que tenga las siguientes características:

- pH no superior a 5 a 25° Brix,

- densidad óptica, a 425 mm bajo un espesor de 1 cm, no superior a 0,100 en mosto de uva concentrado a 25° Brix,

- contenido en sacarosa no detectable por el método de análisis que se determine,

- índice Folin-Ciocalteau no superior a 6,00 a 25° Brix,

- acidez de titulación no superior a 15 miliequivalentes por kilogramo de azúcares totales,

- contenido de anhídrido sulfuroso no superior a 25 miligramos por kilogramo de azúcares totales,

- contenido total de cationes no superior a 8 miliequivalentes por kilogramo de azúcares totales,

- conductividad a 25° Brix y a 20 °C no superior a 120 ìS/cm,

- contenido de hidroximetilfurfural no superior a 25 miligramos por kilogramo de azúcares totales,

- presencia de mesoinositol;

- que proceda exclusivamente de las variedades de vid contempladas en el apartado 5 del artículo 46;

- obtenido de mosto de uva que tenga por lo menos el grado alcohólico volumétrico natural mínimo fijado para la zona vitícola donde se haya cosechado la uva.

Se admite un grado alcohólico adquirido en el mosto de uva concentrado rectificado que no exceda de 1 % vol.

8. «Jugo de uva»: el producto líquido no fermentado, pero capaz de fermentar, obtenido por métodos adecuados que lo hagan apto para ser consumido tal cual; puede obtenerse:

a) a partir de uva fresca o de mosto de uva, o

b) por reconstitución:

- de mosto de uva concentrado, o

- de jugo de uva concentrado.

Se admite un grado alcohólico adquirido en el jugo de uva que no exceda de 1 % vol.

9. «Jugo de uva concentrado»: el jugo de uva sin caramelizar obtenido por deshidratación parcial de jugo de uva, realizada por cualquier método autorizado, excepto el fuego directo, de modo que el valor numérico indicado por el refractómetro, utilizado según el método que se determine, a una temperatura de 20 °C no sea inferior a 50,9 %.

Se admite un grado alcohólico adquirido en el jugo de uva concentrado que no exceda de 1 % vol.

10. «Vino»: el producto obtenido exclusivamente por fermentación alcohólica, total o parcial, de uva fresca, estrujada o sin estrujar, o de mosto de uva.

11. «Vino nuevo aún en fermentación»: el vino cuya fermentación alcohólica aún no ha concluido y del que todavía no se han retirado las lías.

12. «Vino apto para la obtención de vino de mesa»: el vino:

- procedente exclusivamente de las variedades de vid indicadas en el apartado 5 del artículo 46;

- producido en la Comunidad, y

- cuyo grado alcohólico volumétrico natural mínimo sea al menos igual al fijado para la zona vitícola en la que se haya producido.

13. «Vino de mesa»: el vino distinto de los vcprd:

- procedente exclusivamente de las variedades de vid indicadas en el apartado 5 del artículo 46;

- producido en la Comunidad;

- que tenga, tanto si se han efectuado las operaciones señaladas en la letra D del anexo IV como si no, un grado alcohólico volumétrico adquirido no inferior al 8,5 % vol., siempre que el vino proceda exclusivamente de uva cosechada en las zonas vitícolas A o B, y no inferior al 9 % vol. en las restantes zonas vitícolas, así como un grado alcohólico volumétrico total no superior al 15 % vol.,

- cuyo contenido de acidez total, expresada en ácido tartárico, no sea inferior a 4,5 gr/l o a 60 miliequivalentes por litro, salvo las excepciones que se puedan adoptar.

No obstante, en el caso de los vinos producidos en las zonas vitícolas que se determinen, obtenidos sin aumento artificial del grado alcohólico natural y que no contengan más de 5 gramos de azúcar residual, el límite máximo del grado alcohólico volumétrico total podrá ser de hasta el 17 % vol.

El vino de mesa «retsina» es el vino de mesa al que se haya añadido resina de Pinnus halepensis en las condiciones que se especifiquen.

14. «Vino de licor o licoroso»: el producto:

A. que tenga:

- un grado alcohólico volumétrico adquirido no inferior a 15 % vol. ni superior a 22 % vol.,

- un grado alcohólico volumétrico total no inferior a 17,5 % vol., con la excepción de determinados vinos de licor de calidad producidos en regiones determinadas (vlcprd) que figuren en la lista que se elabore;

B. obtenido

a) a partir de:

- mosto de uva parcialmente fermentado,

- vino,

- una mezcla de ambos productos, o

- en el caso de algunos vlcprd que habrán de determinarse, mosto de uva o mezcla de este producto con vino;

debiendo todos estos productos, para los vinos de licor y los vlcprd:

- proceder de variedades de vid que se elegirán de entre las indicadas en el apartado 5 del artículo 46, y

- tener un grado alcohólico volumétrico natural inicial no inferior a 12 % vol., con la excepción de determinados vlcprd que figuren en la lista que se elabore;

b) y mediante adición:

i) solos o mezclados:

- de alcohol neutro de origen vitícola, incluido el alcohol producido por destilación de pasas, con un grado alcohólico volumétrico adquirido no inferior a 96 % vol.,

- de destilado de vino o de pasas, con un grado alcohólico volumétrico adquirido no inferior a 52 % vol. ni superior a 86 % vol.;

ii) así como, en su caso, de uno o varios de los productos siguientes:

- mosto de uva concentrado,

- una mezcla de alguno de los productos señalados en el inciso i) con alguno de los mostos de uva contemplados en el primer y cuarto guiones de la letra a);

iii) para determinados vlcprd que figuren en la lista que se determine:

- bien de los productos enunciados en el inciso i), solos o mezclados,

- bien de uno o varios de los productos siguientes:

- alcohol de vino o alcohol de pasas con un grado alcohólico volumétrico adquirido que no sea inferior a 95 % vol. ni superior a 96 % vol.,

- aguardiente de vino o de orujo de uva, con un grado alcohólico volumétrico adquirido que no sea inferior a 52 % vol. ni superior a 86 % vol.,

- aguardiente de pasas con un grado alcohólico volumétrico adquirido que no sea inferior a 52 % vol. y inferior a 94,5 % vol.,

- en su caso, con uno o varios de los productos siguientes:

- mosto de uva parcialmente fermentado obtenido a partir de uvas pasificadas,

- mosto de uva concentrado obtenido por aplicación directa de fuego que se ajuste, exceptuando en lo que se refiere a esa operación, a la definición de mosto de uva concentrado,

- mosto de uva concentrado,

- una mezcla de alguno de los productos contemplados en el segundo guión con alguno de los mostos de uva señalados en el primer y cuarto guiones de la letra a).

15. «Vino espumoso»: sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 48, el producto obtenido mediante primera o segunda fermentación alcohólica:

- de uva fresca,

- de mosto de uva,

- de vino apto para la obtención de vino de mesa,

- de vino de mesa,

- de vcprd,

que, al descorchar el envase, desprende anhídrido carbónico procedente exclusivamente de la fermentación y, cuando se somete a una temperatura de 20 °C en envases cerrados, alcanza una sobrepresión debida al anhídrido carbónico igual o superior a 3 bares.

16. «Vino espumoso gasificado»: el producto

- obtenido, a partir de vino de mesa o de vino equivalente de terceros países;

- que, al descorchar el envase, desprende anhídrido carbónico procedente total o parcialmente de una adición de este gas; y que

- cuando se somete a una temperatura de 20 °C en envases cerrados, alcanza una sobrepresión debida al anhídrido carbónico disuelto igual o superior a 3 bares.

17. «Vino de aguja»: el producto

- obtenido a partir de vino de mesa, de vcprd o de productos aptos para la obtención de vino de mesa o de vcprd, siempre que estos vinos o productos tengan un grado alcohólico volumétrico total no inferior a 9 % vol., o a partir de vino equivalente de terceros países;

- con un grado alcohólico volumétrico adquirido no inferior a 7 % vol.;

- que, cuando se somete a una temperatura de 20 °C en envases cerrados, alcanza una sobrepresión debida al anhídrido carbónico endógeno disuelto no inferior a 1 bar ni superior a 2,5 bares;

- que se presente en recipientes de 60 litros o menos.

18. «Vino de aguja gasificado»: el producto

- obtenido a partir de vino de mesa, de vcprd o de productos aptos para la obtención de vino de mesa o de vcprd, o a partir de vino equivalente de terceros países;

- con un grado alcohólico adquirido no inferior al 7 % vol. y un grado alcohólico total no inferior al 9 % vol.;

- que, cuando se somete a una temperatura de 20 °C en envases cerrados, alcanza una sobrepresión debida al anhídrido carbónico endógeno disuelto, añadido total o parcialmente, no inferior a 1 bar ni superior a 2,5 bares;

- que se presente en recipientes de 60 litros o menos.

19. «Vinagre de vino»: el vinagre

- obtenido exclusivamente por fermentación acética de vino, y

- con una acidez total, expresada en ácido acético, no inferior a 60 gramos por litro.

20. «Lía de vino»: el residuo que se deposita en los recipientes que contienen vino después de la fermentación, durante el almacenamiento o después de un tratamiento autorizado, así como el residuo obtenido mediante filtración o centrifugación del producto.

También se consideran lías de vino:

- el residuo que se deposita en los recipientes que contienen mosto de uva durante el almacenamiento o después de un tratamiento adecuado;

- el residuo obtenido mediante filtración o centrifugación del producto.

21. «Orujo de uva»: el residuo del prensado de uva fresca, fermentado o sin fermentar.

22. «Piqueta»: el producto obtenido

- mediante fermentación de orujo de uva sin tratar macerado en agua, o

- por agotamiento con agua de orujo de uva fermentado.

23. «Vino alcoholizado»: el producto

- con un grado alcohólico volumétrico adquirido comprendido entre 18 % y 24 % vol.;

- obtenido exclusivamente mediante adición de un producto no rectificado, procedente de la destilación del vino y cuyo grado alcohólico volumétrico adquirido máximo sea igual a 86 % vol., a un vino que no contenga azúcar residual, y

- con una acidez volátil máxima de 1,50 gr/l, expresada en ácido acético.

24. «Vino de cosecha tardía»: el producto:

- producido en la Comunidad, sin aumento artificial del grado alcohólico natural, de uvas cosechadas en la Comunidad de las variedades de vid indicadas en el apartado 5 del artículo 46 que deberán figurar en la lista que se elabore;

- con un grado alcohólico natural superior a 15 % vol.;

- con un grado alcohólico total no inferior a 17 % vol. y un grado alcohólico adquirido no inferior a 12 % vol., y

- que haya sido envejecido durante un mínimo de 2 años, calculados a partir del 1 de enero siguientes a la vendimia de las uvas utilizadas.

ANEXO II

GRADO ALCOHÓLICO

1. Grado alcohólico volumétrico adquirido: número de volúmenes de alcohol puro, a una temperatura de 20 °C, contenidos en 100 volúmenes del producto considerado a dicha temperatura.

2. Grado alcohólico volumétrico en potencia: número de volúmenes de alcohol puro, a una temperatura de 20 °C, que pueden obtenerse por fermentación total de los azúcares contenidos en 100 volúmenes del producto considerado a dicha temperatura.

3. Grado alcohólico volumétrico total: suma de los grados alcohólicos volumétricos adquirido y en potencia.

4. Grado alcohólico volumétrico natural: grado alcohólico volumétrico total del producto considerado antes de cualquier aumento artificial del grado alcohólico.

5. Grado alcohólico adquirido expresado en masa: número de kilogramos de alcohol puro contenido en 100 kilogramos del producto.

6. Grado alcohólico en potencia expresado en masa: número de kilogramos de alcohol puro que pueden obtenerse por fermentación total de los azúcares contenidos en 100 kilogramos del producto.

7. Grado alcohólico total expresado en masa: suma del grado alcohólico adquirido en masa y del grado en potencia expresado en masa.

ANEXO III

ZONAS VITÍCOLAS

1. La zona vitícola A comprende:

a) en Alemania: las zonas de viñedo no incluidas en la zona vitícola B;

b) en Bélgica: el área vitícola belga;

c) en Luxemburgo: la región vitícola luxemburguesa;

d) en los Países Bajos: el área vitícola neerlandesa;

e) en el Reino Unido: el área vitícola del Reino Unido.

2. La zona vitícola B comprende:

a) en Alemania: las zonas de viñedo de la región de Baden;

b) en Francia, las zonas de viñedo de los departamentos no indicados en el presente anexo así como las de los siguientes departamentos:

- en Alsacia: Bas-Rhin, Haut-Rhin,

- en Lorena: Meurthe-et-Moselle, Meuse, Moselle, Vosges,

- en Champaña: Aisne, Aube, Marne, Haute-Marne, Seine-et-Marne,

- en el Jura: Ain, Doubs, Jura, Haute-Saône,

- en Saboya: Savoie, Haute-Savoie,

- en el Val de Loire: Cher, Deux-Sèvres, Indre, Indre-et-Loire, Lor-et-Cher, Loire-Atlantique, Loiret, Maine-et-Loire, Sarthe, Vendée, Vienne así como las zonas de viñedo del distrito de Cosne-sur-Loire del departamento de Nièvre;

c) en Austria: la zona vitícola austríaca.

3. La zona vitícola C I a) comprende las zonas de viñedo siguientes:

a) en Francia:

- los siguientes departamentos:

Allier, Alpes-de-Haute-Provence, Hautes-Alpes, Alpes-Maritimes, Ariège, Aveyron, Cantal, Charente, Charente-Maritime, Corrèze, Côte-d'Or, Dordogne, Haute-Garonne, Gers, Gironde, Isère, Landes, Loire, Haute-Loire, Lot, Lot-et-Garonne, Lozère, Nièvre (excepto el distrito de Cosne-sur-Loire), Puy-de-Dôme, Pyréneés-Atlantiques, Hautes-Pyrénées, Rhône, Saône-et-Loire, Tarn, Tarn-et-Garonne, Haute-Vienne,Yonne;

- los distritos de Valence y Die del departamento de Drôme (excepto los cantones de Dieulefit, Loriol, Marsanne y Montélimar);

- en el departamento de Ardèche, la totalidad del distrito de Touron y los cantones de Antraigues, Buzet, Coucouron, Montpezat-sous-Bauzon, Privas, Saint-Etienne de Lugdares, Saint-Pierreville, Valgorge y la Voulte-sur-Rhône.

b) En España, las provincias de Asturias, Cantabria, Guipúzcoa, A Coruña y Vizcaya.

c) En Portugal, las zonas de viñedo de la parte de la región del Norte que corresponde a la zona vitícola del «Vinho Verde».

4. En Italia, la zona vitícola C I b) comprende las zonas de viñedo de la región del Valle de Aosta y de las provincias de Sondrio, Bolzano, Trento y Belluno

5. La zona vitícola C II comprende:

a) en Francia, las zonas de viñedo:

- de los departamentos siguientes: Aude, Bouches-du-Rhône, Gard, Hérault, Pyrénées-Orientales (excepto los cantones de Olette y Arles-sur-Tech), Vaucluse,

- de la parte del departamento de Var que linda al sur con el límite norte de los municipios de Evenos, Le Beausset, Solliès-Toucas, Cuers, Puget-Ville, Collobrières, La Garde-Freinet, Plan-de-la-Tour y Saint-Maxime,

- del distrito de Nyons y de los cantones de Dieulefit, Loriol, Marsanne y Montélimar en el departamento de Drôme,

- de las partes del departamento de Ardèche no incluidas en la letra a) del punto 3;

b) en Italia, las zonas de viñedo de las siguientes regiones: Abruzzi, Campania, Emilia-Romagna, Friuli-Venezia Guilia, Lazio, Liguria, Lombardía (excepto la provincia de Sondrio), Marche, Molise, Piamonte, Toscana, Umbria, Véneto (excepto la provincia de Belluno), incluidas las islas pertenecientes a dichas regiones, como la isla de Elba, y las restantes islas del archipiélago toscano, las islas Pontinas y las de Capri e Ischia.

c) en España, las zonas de viñedo de las provincias siguientes:

- Lugo Ourense, Pontevedra,

- Ávila (excepto los municipios que corresponden a la comarca vitícola determinada de Cebreros), Burgos, León, Palencia, Salamanca, Segovia, Soria, Valladolid, Zamora,

- La Rioja,

- Álava,

- Navarra,

- Huesca,

- Barcelona, Girona, Lleida,

- de la parte de la provincia de Zarogoza situada al norte del río Ebro,

- de los municipios de la provincia de Tarragona incluidos en la denominación de origen Penedés,

- de la parte de la provincia de Tarragona que corresponde a la comarca vitícola determinada de Conca de Barberà;

d) en Portugal, las zonas de viñedo no incluidas en las zonas C I a) y C III.

6. En Grecia, la zona vitícola C III a) comprende las zonas de viñedo de los departamentos (nomos) siguientes: Florina, Emacia, Kilkis, Grevena, Larisa, Ioanina, Léucade, Acaya, Mesenia, Arcadia, Corinto, Heraclion, La Canea, Retimno, Samos, Lasiti, así como de la isla de Santorín.

7. La zona vitícola C III b) comprende:

a) en Francia, las zonas de viñedo:

- de los departamentos de Córcega,

- de la parte del departamento de Var situada entre el mar y una línea delimitada por los municipios de Evenos, Le Beausset, Solliès-Toucas, Cuers, Puget-Ville, Collobrières, La Garde-Freinet, Plan-de-la-Tour y Sainte-Maxime, todos ellos incluidos,

- de los cantones de Olette y de Arles-sur-Tech, en el departamento de Pirineos Orientales;

b) en Italia, las zonas de viñedo de las siguientes regiones: Calabria, Basilicata, Apulia, Cerdeña y Sicilia, incluidas la isla de Pantelaria y las islas Lípari, Égadas y Pelagias, pertenecientes a dichas regiones;

c) en Grecia, las zonas de viñedo no comprendidas en el punto 6;

d) en España, las zonas de viñedo no incluidas en los puntos 3 b) ni 5 c), y

e) en Portugal, las zonas de viñedo de las regiones siguientes: Alentejo y Algarve.

8. La delimitación de los territorios de las unidades administrativas mencionadas en el presente anexo será la que resulte de las disposiciones nacionales en vigor el 15 de diciembre de 1981; en lo que se refiere a España, de las disposiciones nacionales vigentes el 1 de marzo de 1986, y en cuanto a Portugal, de las disposiciones nacionales en vigor el 1 de marzo de 1998.

ANEXO IV

PRÁCTICAS Y TRATAMIENTOS ENOLÓGICOS CARACTERÍSTICAS DE LOS PRODUCTOS

A. Contenido de anhídrido sulfuroso

1. El contenido total de anhídrido sulfuroso de los vinos distintos de los espumosos y vinos de licor, en el momento de su oferta al consumo humano directo, no podrá exceder de:

a) 160 miligramos por litro para los vinos tintos, y

b) 210 miligramos por litro para los vinos blancos y rosados.

2. No obstante lo dispuesto en las letras a) y b) del apartado 1, el límite máximo del contenido en anhídrido sulfurosa se elevará, en lo que respecta a los vinos con un contenido en azúcares residuales expresado en azúcar invertido igual o superior a 5 gramos por litro, a:

a) 210 miligramos por litro para los vinos tintos y 260 miligramos por litro para los vinos blancos y rosados;

b) 300 miligramos por litro para:

- los vinos que tengan derecho a la mención «Spätlese», de conformidad con las disposiciones comunitarias.

- los vcprd blancos que tengan derecho a las denominaciones de origen calificada: Bordeaux supérieur, Graves de Vayres, Côtes de Bordeaux, Saint-Macaire, Premières Côtes de Bordeaux, Sainte-Foy Bordeaux, Côtes de Bergerac (seguida o no de la denominación Côtes de Saussignac), Haut-Montravel, Côtes de Montravel y Rosette;

- los vcprd blancos que tengan derecho a las denominaciones de origen Allela, La Mancha, Navarra, Penedés, Rioja, Rueda, Tarragona y Valencia;

- los vcprd blancos originarios del Reino Unido descritos y presentados con arreglo a la legislación británica mediante el término «botrytis» u otros términos equivalentes como «noble harvest», «noble late harvested» o «special late harvested»;

c) 350 miligramos por litro para los vinos que tengan derecho a la mención «Auslese» de conformidad con las disposiciones comunitarias y para los vinos blancos que se beneficien de la denominación «vino superior con denominación de origen» en aplicación de la legislación rumana y que tengan derecho a llevar los nombres siguientes: Murfatlar, Cotnari, Tirnave, Pietroasele, Valea Calugareascâ;

d) 400 miligramos por litro para los vinos que tengan derecho a las menciones «Beerenauslese», «Ausbruch», «Ausbruchwein», «Trockenbeerenauslese» y «Eiswein» de conformidad con las disposiciones comunitarias y para los vcprd blancos que tengan derecho a las denominaciones de origen calificadas Sauternes, Barsac, Cadillac, Cérons, Loupiac, Sainte-Croix-du-Mont, Monbazillac, Bonnezeaux, Quarts de Chaume, Coteaux du Layon, Coteaux de l'Aubance, Graves supérieures y Jurançon.

3. Cuando las condiciones climáticas lo requieran, se podrá decidir que los Estados miembros interesados puedan, en determinadas zonas vitícolas de la Comunidad y para los vinos producidos en su territorio, permitir que los contenidos máximos totales de anhídrido sulfuroso inferiores a 300 miligramos por litro contemplados en la presente letra se eleven en 40 miligramos por litro como máximo.

4. Los Estados miembros podrán aplicar disposiciones más restrictivas a los vinos producidos en su territorio.

B. Contenido de acidez volátil

1. El contenido máximo en acidez volátil no podrá ser superior a:

a) 18 miliequivalentes por litro para los mostos de uva parcialmente fermentados;

b) 18 miliequivalentes por litro para los vinos blancos y rosados así como hasta el 31 de diciembre de 1989 como máximo, para los productos procedentes de una mezcla de vino blanco con vino tinto en el territorio español;

c) 20 miliequivalentes por litro para los vinos tintos.

2. Los contenidos contemplados en el apartado 1 serán válidos:

- para los productos procedentes de uva recolectada en la Comunidad, en la fase de producción y en todas las fases de comercialización;

- para los mostos de uva parcialmente fermentados y los vinos originarios de terceros países, en todas sus fases, desde el momento de su entrada en el territorio geográfico de la Comunidad.

3. Podrán establecerse excepciones al apartado 1 respecto de:

a) determinados vcprd y vinos de mesa designados mediante una indicación geográfica, siempre que:

- hayan sido sometidos a un periodo de envejecimiento de dos años; como mínimo, o cuando

- se hayan elaborado con arreglo a métodos particulares;

b) los vinos cuyo grado alcohólico volumétrico total sea igual o superior a 13 % vol.

C. Límites del aumento artificial del grado alcohólico volumétrico natural

1. Se podrá autorizar el aumento artificial del grado alcohólico volumétrico natural, adquirido o en potencia, de la uva fresca, del mosto de uva, del mosto de uva parcialmente fermentado, del vino nuevo en proceso de fermentación, procedentes de las variedades de vid contempladas en el apartado 5 del artículo 46, así como del vino apto para la obtención de vino de mesa y del vino de mesa.

2. Se podrá aumentar el grado alcohólico volumétrico natural de los productos contemplados en el apartado 1, solamente si su grado alcohólico volumétrico natural fuese como mínimo de:

a) en la zona vitícola A: 5 % vol.;

b) en la zona vtiícola B: 6 % vol.;

c) en la zona vitícola C I (a): 7,5 % vol.;

d) en la zona vitícola C I (b): 8 % vol.;

e) en la zona vitícola C II: 8,5 % vol.;

f) en la zona vitícola C III: 9 % vol.;

3. El aumento artificial del grado alcohólico volumétrico natural mínimo se llevará a cabo con arreglo a las prácticas enológicas mencionadas en la letra D y no podrá sobrepasar los siguientes límites:

a) en la zona vitícola A: 2 % vol.;

b) en la zona vitícola B: 1,5 % vol.;

c) en la zona vitícola C: 1 % vol.;

4. Cuando así lo exijan las condiciones climáticas, los Estados miembros podrán aumentar estos límites hasta los niveles siguientes:

a) en la zona vitícola A: 3,5 % vol.;

b) en la zona vitícola B: 2,5 % vol.;

c) en la zona vitícola C: 2 % vol.;

5. El aumento artificial del grado alcohólico volumétrico contemplado en el apartado 4 se podrá elevar, en los años en los que las condiciones climáticas hayan sido excepcionalmente desfavorables, hasta los límites siguientes:

a) en la zona vitícola A: 4,5 % vol.;

b) en la zona vitícola B: 3,5 % vol.;

D. Procedimientos para aumentar el grado alcohólico volumétrico natural

1. El aumento del grado alcohólico volumétrico natural a que se alude en la letra C sólo podrá conseguirse:

a) el lo que se refiere a la uva fresca, al mosto de uva parcialmente fermentado o al vino nuevo aún en fermentación, mediante adición de sacarosa, de mosto de uva concentrado o de mosto de uva concentrado rectificado;

b) en lo que se refiere al mosto de uva, mediante adición de sacarosa, de mosto de uva concentrado o de mosto de uva concentrado rectificado, o mediante concentración parcial;

c) en lo que se refiere al vino apto para la obtención de vino de mesa y al vino de mesa, mediante concentración parcial por frío.

2. Cada una de las operaciones mencionadas en el apartado 1 excluye el recurso a las otras.

3. La adición de sacarosa contemplada en las letras a) y b) del apartado 1 sólo podrá llevarse a cabo mediante adición de sacarosa en seco, y solamente:

a) en la zona vitícola A;

b) en la zona vitícola B;

c) en la zona vitícola C, excepción hecha de los viñedos de Italia, Grecia, España, Portugal y de los viñedos de los departamentos franceses sometidos a la jurisdicción de los tribunales de apelación de:

- Aix-en-Provence,

- Nimes,

- Montpellier,

- Toulouse,

- Agen,

- Pau,

- Burdeos,

- Bastia.

4. La adición de mosto de uva concentrado o de mosto de uva concentrado rectificado no podrá tener por efecto aumentar el volumen inicial de la uva fresca prensada, del mosto de uva, del mosto de uva parcialmente fermentado o del vino nuevo aún en fermentación, en más del 11 % en la zona vitícola A, del 8 % en la zona vitícola B y del 6,5 % en las zonas vitícolas C.

5. En caso de aplicación del apartado 5 de la letra C, los límites referentes a los aumentos de volumen se elevarán al 15 % en la zona vitícola A y al 11 % en la zona vitícola B, respectivamente.

6. El efecto de la concentración no podrá superar una reducción superior al 20 % del volumen inicial, ni, en ningún caso, un aumento superior al 2 % vol. del grado alcohólico volumétrico natural del mosto de uva, del vino apto para la obtención de vino de mesa o del vino de mesa que hayan sido sometidos a dicha operación.

7. El efecto de las operaciones mencionadas no podrá consistir, en ningún caso, en elevar el grado alcohólico volumétrico total de la uva fresca, del mosto de uva, del mosto de uva parcialmente fermentado, del vino nuevo en proceso de fermentación, del vino apto para la obtención de vino de mesa o del vino de mesa sometidos a dichas operaciones, hasta un nivel superior al 11,5 % vol. en la zona vitícola A, 12 % vol. en la zona vitícola B; 12,5 % vol. en las zonas vitícolas C Ia) y C Ib), 13 % vol. en las zonas vitícolas C II y 13,5 % vol. en las zonas vitícolas C III.

8. No obstante, en el caso de vino tinto, se podrá elevar el grado alcohólico volumétrico total de los productos mencionados en el apartado 7 hasta el 12 % vol. en la zona vitícola A y el 12,5 % vol. en la zona vitícola B.

9. No se podrá concentrar el vino apto para la obtención de vino de mesa ni el vino de mesa cuando los productos de los que procedan hayan sufrido a su vez una de las operaciones contempladas en las letras a) y b) del apartado 1.

E. Acidificación y desacidificación

1. La uva fresca, el mosto de uva, el mosto de uva parcialmente fermentado, el vino nuevo aún en fermentación y el vino podrán someterse:

a) en las zonas vitícolas A, B, C Ia) y C Ib), a desacidificación parcial;

b) en las zonas vitícolas C II y C IIIa), y sin perjuicio del apartado 3, a acidificación y a desacidificación;

c) en la zona vitícola C IIIb), a acidificación.

2. La acidificación de los productos distintos del vino citados en el párrafo primero sólo podrá realizarse hasta el límite máximo de 1,50 gramos por litro, expresado en ácido tartárico o 20 miliequivalentes por litro.

3. La acidificación de los vinos sólo podrá efectuarse hasta el límite máximo de 2,50 gramos por litro, expresado en ácido tartárico o 33,3 miliequivalentes por litro.

4. La desacidificación de los vinos sólo podrá efectuarse hasta el límite máximo de un gramo por litro, expresado en ácido tartárico o 13,3 miliequivalentes por litro.

5. Por otra parte, el mosto de uva destinado a la concentración podrá someterse a desacidificación parcial.

6. En los años de condiciones climatológicas excepcionales, los Estados miembros podrán autorizar la acidificación de los productos citados en el apartado 1 en las zonas vitícolas C Ia) y C Ib), según las condiciones contempladas en el apartado 1 relativas a las zonas C II, C IIIa) y C IIIb).

7. La acidificación y el aumento artificial del grado alcohólico natural, salvo excepciones decididas caso por caso, así como la acidificación y la desacidificación de un mismo producto, se excluyen mutuamente.

F. Edulcoración

1. La edulcoración del vino de mesa sólo se autorizará:

a) si se hace con mosto de uva que tenga como máximo el mismo grado alcohólico volumétrico total que el vino de mesa de que se trate, en caso de que la uva fresca, el mosto de uva, el mosto de uva parcialmente fermentado, el vino nuevo en proceso de fermentación, el vino apto para la obtención de vino de mesa o el propio vino de mesa hayan estado sometidos a alguna de las operaciones contempladas en el apartado 1 de la letra D;

b) si se hace con mosto de uva concentrado, mosto de uva concentrado rectificado o mosto de uva, siempre que el grado alcohólico volumétrico total del vino de mesa de que se trate no quede aumentado en más del 2 % vol., en caso de que los productos contemplados en la letra a) no hayan estado sometidos a ninguna de las operaciones mencionadas en el apartado 1 de la letra D.

2. Queda prohibida, dentro del territorio de la Comunidad, la edulcoración de los vinos importados destinados al consumo humano directo y denominados mediante una indicación geográfica.

3. La edulcoración de los vinos importados distintos de los contemplados en el apartado 2 estará sujeta a las normas que se determinen.

G. Operaciones

1. No se autorizará ninguna de las operaciones mencionadas en las letras D y E, excepto la acidificación y la desacidificación de los vinos, a no ser que se efectúe de una sola vez durante la transformación de la uva fresca, del mosto de uva, del mosto de uva parcialmente fermentado o del vino nuevo aún en fermentación, en vino apto para la obtención de vino mesa, vino de mesa o cualquier otra bebida destinada al consumo humano directo a que se refiere el apartado 2 del artículo 1, distinta del vino espumoso o del vino espumoso gasificado, en la zona vitícola donde se haya cosechado la uva fresca utilizada.

2. Lo mismo se aplicará a la concentración, acidificación y desacidificación de los vinos aptos para la obtención de vino de mesa.

3. La concentración de los vinos de mesa deberá realizarse en la zona vitícola donde se haya cosechado la uva fresca utilizada.

4. La acidificación y la desacidificación de los vinos sólo podrá realizarse en la empresa de vinificación y en la zona vitícola en que se hayan cosechado las uvas utilizadas en la elaboración del vino de que se trate.

5. Cada operación contemplada en los apartados 1 a 4 deberá declararse a las autoridades competentes. Lo mismo se aplicará a las cantidades de sacarosa, de mosto de uva concentrado o de mosto de uva concentrado rectificado, poseídas, para el ejercicio de su profesión, por personas físicas o jurídicas o por agrupaciones de personas, en particular por los productores, embotelladores, elaboradores y vendedores aún por determinar, al mismo tiempo y en el mismo lugar que la uva fresca, el mosto de uva, el mosto de uva parcialmente fermentado o el vino a granel. Sin embargo, la declaración de dichas cantidades podrá ser sustituida por la inscripción de éstas en el registro de entrada y utilización.

6. Cada operación mencionada en el punto E deberá inscribirse en el documento oficial que acompaña en su circulación a los productos así tratados.

7. Salvo supuestos de inaplicación motivados exclusivamente por condiciones climatológicas excepcionales, estas operaciones sólo podrán realizarse:

a) antes del 1 de enero en las zonas vitícolas C,

b) antes del 16 marzo en las zonas vitícolas A y B, y sólo en el caso de los productos de la cosecha inmediatamente anterior a esas fechas.

8. Sin embargo, la concentración por frío así como la acidificación y la desacidificación de los vinos podrán realizarse durante todo el año.

H. Vino espumoso

1. A efectos del presente anexo, se entenderá por:

a) «vino base»:

- el mosto de uva,

- el vino, o

- el resultado de la mezcla de mostos de uva o de vinos que tengan características diferentes, destinados para la preparación de un tipo específico de vinos espumosos;

b) «licor de tiraje»:

el producto que se añade al vino base para provocar la fermentación secundaria;

c) «licor de expedición»:

el producto que se añade a los vinos espumosos con objeto de conferirles características gustativas especiales.

2. El licor de expedición únicamente podrá componerse de:

- sacarosa,

- mosto de uva,

- mosto de uva parcialmente fermentado,

- mosto de uva concentrado,

- mosto de uva concentrado rectificado,

- vino, o

- una mezcla de dichos productos,

con adición, en su caso, de destilado de vino.

3. Sin perjuicio del aumento artificial del grado alcohólico natural autorizado en virtud de lo dispuesto en el presente Reglamento para los componentes del vino base, queda prohibido todo aumento artificial del grado alcohólico natural del vino base.

4. No obstante, cada Estado miembro podrá autorizar el aumento artificial del grado alcohólico natural del vino base en los lugares de elaboración de los vinos espumosos en las condiciones que se establezcan, respecto de las regiones y variedades para las que esté técnicamente justificado.

5. La adición del licor de tiraje y la adición del licor de expedición no se considerarán aumento artificial del grado alcohólico natural ni edulcoración. La adición del licor de tiraje no podrá implicar un aumento del grado alcohólico volumétrico total del vino base superior al 1,5 % vol. Este aumento se medirá calculando, la diferencia entre el grado alcohólico total del vino base y del vino espumoso antes de que se añada licor de expedición.

6. La adición del licor de expedición se efectuará de forma que no aumente en más del 0,5 % vol. el grado alcohólico volumétrico adquirido de los vinos espumosos.

7. Queda prohibida la edulcoración del vino base y de sus componentes.

8. Además de las posibles acidificaciones o desacidificaciones practicadas en sus componentes con arreglo a lo dispuesto en el presente anexo, el vino base podrá ser objeto de una acidificación o desacidificación. La acidificación y la desacidificación del vino base se excluirán mutuamente. La acidificación únicamente podrá efectuarse hasta el límite de 1,5 gramos por litro expresado en ácido tartárico o 20 miliequivalentes por litro.

9. Los años en que las condiciones climáticas hayan sido excepcionales, el límite máximo de 1,5 gramos por litro o 20 miliequivalentes por litro podrá aumentarse hasta 2,5 gramos por litro o 34 miliequivalentes por litro, siempre que la acidez natural de los productos no sea inferior a 3 gramos por litro, expresada en ácido tartárico, o 40 miliequivalentes por litro.

10. El anhídrido carbónico contenido en los espumosos únicamente podrá proceder de la fermentación alcohólica del vino base a partir de la cual se elabore el vino considerado.

11. Respecto de los vinos espumosos que no sean vecprd:

a) el grado alcohólico volumétrico total de los vinos base destinados a la elaboración de vinos espumosos será como mínimo de 8,5 % vol.;

b) el licor de tiraje sólo podrá componerse de:

- mosto de uva,

- mosto de uva parcialmente fermentado,

- mosto de uva concentrado,

- mosto de uva concentrado rectificado, o

- sacarosa y vino;

c) sin perjuicio de lo dispuesto en el apartado 3 del artículo 48, el grado alcohólico volumétrico adquirido de los vinos espumosos, incluido el alcohol contenido en el licor de expedición que haya podido añadírseles, será como mínimo de 9,5 % vol.;

d) sin perjuicio de que los Estados miembros puedan aplicar disposiciones más restrictivas a los vinos espumosos producidos en su territorio, el contenido total de anhídrido sulfuroso en los vinos espumosos no podrá exceder de 235 miligramos por litro, salvo las excepciones que se establezcan.

I. Vinos de licor

1. Para la elaboración de los vinos de licor, se utilizarán los productos siguientes:

- mosto de uva parcialmente fermentado,

- vino,

- una mezcla de los productos mencionados en los guiones anteriores o

- mosto de uva o una mezcla de este producto con vino, para determinados vlcprd que figuren en una lista que se habrá de elaborar

2. Además se añadirán:

a) en lo que se refiere a los vinos de licor y a los vlcprd distintos de los que contempla la letra b):

i) los productos siguientes, bien solos o mezclados:

- el alcohol neutro resultante de la destilación de los productos del sector vitícola, incluidas las uvas pasas, cuyo grado alcohólico sea igual por lo menos a 96 % vol. y que responda a las características previstas en las disposiciones comunitarias;

- el destilado de vino o de uvas pasas, cuyo grado alcohólico sea igual o superior a 52 % vol. e inferior o igual a 86 % vol. y que responda a las características contempladas en el anexo I;

ii) y, en su caso, uno o varios de los productos siguientes:

- mosto de uva concentrado;

- el producto resultante de la mezcla de uno de los productos mencionados en el primer guión con uno de los mostos de uva mencionados en el primer a cuarto guión del apartado 1;

b) en lo que se refiere a determinados vlcprd que figuren en una lista que habrá de elaborarse:

i) bien los productos mencionados en el primer guión de la letra a), solos o mezclados;

ii) bien uno o varios de los productos siguientes:

- el alcohol de vino o de uvas pasas, cuyo grado alcohólico sea igual o superior a 95 % vol. e igual o inferior a 96 % vol. y que responda a las características previstas en las disposiciones comunitarias o, a falta de éstas, en las disposiciones nacionales aplicables,

- el aguardiente de vino o de orujo de uva, cuyo grado alcohólico sea igual o superior a 52 % vol. e inferior o igual a 86 % vol., y que responda a las características previstas en las disposiciones comunitarias o, a falta de éstas, en las disposiciones nacionales aplicables,

- el aguardiente de uvas pasas, cuyo grado alcohólico sea igual o superior a 52 % vol. e inferior a 94,5 % vol. y que responda a las características previstas en las disposiciones comunitarias o, a falta de éstas, en las disposiciones nacionales aplicables,

iii) así como, en su caso, uno o varios de los productos siguientes:

- el mosto de uva parcialmente fermentado procedente de uvas pasificadas,

- el mosto de uva concentrado, obtenido mediante la acción de fuego directo, que se ajuste, con excepción de la mencionada operación, a la definición del mosto de uva concentrado,

- mosto de uva concentrado,

- el producto resultante de la mezcla de uno de los productos mencionados en el segundo guión con uno de los mostos de uva mencionados en el primer o cuarto guión del apartado 1.

3. Los productos contemplados en el apartado 1 que se utilicen en la elaboración de los vinos de licor y de los vlcprd, solamente podrán haberse sometido, en su caso, a las prácticas y los tratamientos enológicos a que se refiere el presente Reglamento.

4. No obstante:

a) el aumento del grado alcohólico volumétrico natural únicamente podrá conseguirse mediante la utilización de los productos mencionados en el apartado 2;

b) en el caso de determinados productos, y siempre que sea una práctica tradicional, el Estado miembro interesado podrá autorizar la utilización de sulfato de calcio, a condición de que el contenido en sulfato del producto sometido a dicho tratamiento no sea superior a 2,5 g/l, expresado en sulfato potásico; además, dichos productos podrán someterse a una acidificación suplementaria con ayuda de ácido tartárico en el límite máximo de 1,5 g/l.

5. Sin perjuicio de que los Estados miembros puedan adoptar disposiciones más restrictivas para los vinos de licor y los vlcprd elaborados en sus territorios, se autoriza a someter esos productos a las prácticas y los tratamientos enológicos contemplados en el presente Reglamento.

6. Quedan asimismo autorizados:

a) cuando los productos utilizados no se hayan sometido a un aumento artificial del grado alcohólico natural con mosto de uva concentrado, la edulcoración, previa declaración y registro, conseguida mediante:

- mosto de uva concentrado o mosto de uva concentrado rectificado, a condición de que el aumento del grado alcohólico volumétrico total del vino en cuestión no sea superior a 3 % vol.;

- mosto de uva concentrado, mosto de uva concentrado rectificado o mosto de uva parcialmente fermentado procedente de uvas pasificadas, en el caso de los productos que se enumeren, a condición de que el aumento del grado alcohólico volumétrico total del vino en cuestión no sea superior a 8 % vol.;

- mosto de uva concentrado o mosto de uva concentrado rectificado, para los vinos que se enumeren, a condición de que el aumento del grado alcohólico volumétrico total del vino en cuestión no sea superior a 8 % vol.;

b) la adición de alcohol, destilado o aguardiente, contemplados en los apartados 1 y 2, con el fin de compensar las pérdidas ocasionadas por la evaporación durante el proceso de envejecimiento;

c) el envejecimiento en recipientes mantenidos a una temperatura que no sobrepase los 50 °C, en el caso de los productos que se enumeren.

7. Sin perjuicio de que los Estados miembros puedan adoptar disposiciones más restrictivas para los vinos de licor y los vlcprd elaborados en sus territorios, el contenido total de anhídrido sulfuroso en un vino de licor o en un vlcprd, en el momento de su despacho al consumo humano directo, no podrá exceder de:

a) 150 mg/l, cuando el contenido de azúcar residual sea inferior a 5 g/l,

b) 200 mg/l, cuando el contenido de azúcar residual sea superior a 5 g/l.

8. Las variedades de vid de las que se obtienen los productos mencionados en el apartado 1, utilizadas para la elaboración de los vinos de licor y los vlcprd, se seleccionarán entre las mencionadas en el apartado 5 del artículo 46.

9. El grado alcohólico volumétrico natural de los productos mencionados en el apartado 1 que se utilicen para la elaboración de un vino de licor que no sea un vlcprd no podrá ser inferior a 12 % vol.

ANEXO V

VINOS DE CALIDAD PRODUCIDOS EN REGIONES DETERMINADAS (VCPRD)

A. Regiones determinadas

1. Por «región determinada» se entenderá un área o un conjunto de áreas vitícolas que produzcan vinos con características cualitativas especiales y cuyo nombre se utilice para designar vcprd.

2. Cada región determinada estará sujeta a una delimitación precisa, basada, si fuera posible, en las parcelas o subparcelas de vid. Tal delimitación, efectuada por cada uno de los Estados miembros interesados, tendrá en cuenta los elementos que contribuyan a la calidad de los vinos producidos en la región de que se trate, como la naturaleza del suelo y subsuelo, el clima y la situación de las parcelas o subparcelas de vid.

B. Variedades de cepa

1. Cada Estado miembro establecerá una lista de variedades de cepa aptas para la elaboración de cada uno de los vcprd producidos en su territorio, variedades que únicamente podrán ser de la especie Vitis vinifera y que deberán pertenecer a las categorías recomendadas o autorizadas contempladas en el artículo 19.

2. Las variedades de cepa que no consten en la lista mencionada en el apartado 1 se arrancarán de las parcelas o subparcelas de vid destinadas a la producción de los vcprd.

3. No obstante lo dispuesto en el apartado anterior, los Estados miembros podrán admitir la presencia de variedades que no consten en la lista durante un periodo de tres años a partir de la fecha en que surte efecto la delimitación de la región determinada de que se trate, cuando dicha delimitación se haya realizado después del 31 de diciembre de 1979, siempre que tales variedades pertenezcan a la especie Vitis vinifera y no representen más del 20 % del conjunto de variedades de la parcela o subparcela de vid considerada.

4. A más tardar al fin del periodo establecido en el apartado 3, toda parcela o subparcela de vid destinada a la producción de vcprd deberá comprender únicamente variedades que consten en la lista mencionada en el apartado 1. En caso de incumplirse esta disposición, ninguno de los vinos obtenidos de la uva recogida en esas parcelas o subparcelas de vid podrá optar a la designación vcprd.

C. Métodos vitícolas

1. Los métodos necesarios para que los vcprd tengan una calidad óptima estarán sujetos a las disposiciones pertinentes establecidas por cada Estado miembro interesado.

2. Una zona vitícola podrá someterse a riego únicamente si el Estado miembro interesado lo autoriza. La autorización sólo se podrá conceder cuando las condiciones ecológicas lo justifiquen.

D. Zonas de transformación

1. Los vcprd únicamente podrán obtenerse:

a) de uva procedente de las variedades que figuran en la lista contemplada en el apartado 1 de la letra B y recolectada en la región determinada,

b) transformando la uva contemplada en la letra a) en mosto y éste en vino, así como mediante la producción de este tipo de vino, en la región determinada en la que se haya recolectado la uva utilizada.

2. No obstante lo dispuesto en la letra b) del apartado 1, un vcprd podrá obtenerse en una zona colindante con la región determinada de que se trate, siempre que el Estado miembro interesado lo haya autorizado expresamente y se cumplan determinadas condiciones.

3. Además, valiéndose de autorizaciones individuales que deberán someterse a los controles necesarios, los Estados miembros podrán permitir que se produzcan vcprd transformando uva en mosto y éste en vino, así como mediante la producción de este tipo de vino, incluso fuera de una zona colindante con la región determinada de que se trate:

a) en el caso de prácticas tradicionales, siempre que tales prácticas:

- estuvieran vigentes antes del 1 de septiembre de 1970 o, tratándose de los Estados miembros que se hayan incorporado a la Comunidad después de esa fecha, antes de la fecha efectiva de su adhesión,

- se hayan mantenido sin interrupción desde esas fechas, y

- requieran cantidades que, en lo que se refiere al transformador en cuestión, no hayan aumentado desde esa fecha más que las correspondientes a la tendencia de mercado general;

b) en otros casos y en concreto en el de las prácticas vigentes antes del 1 de septiembre de 1989, durante un periodo transitorio que expirase el 31 de agosto de 1992 a más tardar.

4. Toda persona física o jurídica o toda agrupación de personas que posea uvas o mosto que cumplan las condiciones establecidas para poder obtener vcprd, por un lado, y otros productos que no cumplan estas condiciones, por otro, deberá garantizar que con los primeros se utilizan métodos de vinificación y almacenamiento propios; de lo contrario, el vino obtenido no podrá considerarse un vcprd.

5. Las disposiciones de esta letra, a excepción del apartado 4, no se aplicarán a los vlcprd.

E. Grado alcohólico mínimo

1. Cada Estado miembro establecerá el grado alcohólico volumétrico natural mínimo para cada uno de los vcprd obtenidos en su territorio. Para fijar el grado alcohólico volumétrico natural mínimo, se tendrán en cuenta, en particular, los grados alcohólicos registrados durante los diez años anteriores a dicha fijación, tomando en consideración únicamente las cosechas de calidad satisfactoria obtenidas en los pagos más representativos de la región determinada.

2. El grado alcohólico volumétrico natural mínimo mencionado en el apartado 1, correspondiente a un mismo vcprd, podrá alcanzar valores diferentes dependiendo de lo siguiente:

a) la subregión, el municipio o la parte del municipio,

b) la variedad o variedades de vid,

de donde proceda la uva utilizada.

3. Salvo que se decida lo contrario y excepto en el caso de los vecprd y los vlcprd, los grados alcohólicos volumétricos mencionados en el apartado 1 no podrán ser inferiores a:

a) 6,5 % vol. en la zona A, excluidas las regiones determinadas «Mosel-Saar-Ruwer», «Ahr», «Mittelrhein», «Sachsen», «Saale-Unstrut», «Moselle luxembourgeoise», «England and Wales», para las que dicho grado alcohólico se fijará en el 6 %,

b) 7,5 % vol. en la zona B;

c) 8,5 % vol. en la zona C I a);

d) 9 % vol. en la zona C I b);

e) 9,5 % vol. en la zona C II;

f) 10 % vol. en las zonas C III.

F. Métodos de vinificación y elaboración

1. Los Estados miembros establecerán los métodos especiales de vinificación y elaboración de los vcprd que se utilicen para la obtención de cada uno de estos vinos.

2. Cuando las condiciones climáticas lo exijan en una de las zonas vitícolas contempladas en la letra E, los Estados miembros podrán autorizar el aumento del grado alcohólico volumétrico natural, adquirido o en potencia, de la uva fresca, del mosto de uva, del mosto de uva parcialmente fermentado, del vino nuevo aún en fermentación y del vino apto para la obtención de un vcprd, excepción hecha de los productos destinados a la elaboración de los vlcprd. Dicho aumento no podrá ser superior a los límites establecidos en el apartado 4 de la letra C del anexo IV.

3. En los años en que las condiciones climáticas hayan sido excepcionalmente desfavorables, el aumento del grado alcohólico previsto en el apartado 2 podrá elevarse hasta los límites establecidos en el apartado 5 de la letra C del anexo IV. Dicha autorización se entenderá sin perjuicio de la posibilidad de una autorización análoga para los vinos de mesa prevista en ese apartado.

4. El aumento del grado alcohólico volumétrico natural se realizará únicamente con arreglo a los métodos y condiciones mencionados en la letra D del anexo IV, con excepción de su apartado 7. No obstante, los Estados miembros podrán excluir el empleo del mosto de uva concentrado.

5. El grado alcohólico volumétrico total de los vcprd no podrá ser inferior a 9 % vol. No obstante, el grado alcohólico volumétrico total mínimo de determinados vcprd blancos que figuran en una lista que habrá de adoptarse y que no se hayan sometido a ningún aumento artificial del grado alcohólico natural será de 8,5 % vol. Este apartado no se aplicará a los vecprd ni a los vlcprd.

G. Acidificación, desacidificación y edulcoración

1. Las condiciones y los límites dentro de los cuales podrán llevarse a cabo la acidificación y desacidificación de la uva fresca, del mosto de uva, del mosto de uva parcialmente fermentado, del vino nuevo en proceso de fermentación y del vino apto para la obtención de vcprd, así como el procedimiento con arreglo al cual podrán concederse autorizaciones y excepciones, serán los previstos en la letra E del anexo IV.

2. Un Estado miembro podrá autorizar la edulcoración de un vcprd únicamente si la misma se realiza:

a) respetando las condiciones y límites establecidos en la letra F del anexo IV;

b) dentro de la región determinada de la cual proceda el vcprd de que se trate o en una zona colindante, salvo las excepciones que se determinen;

c) utilizando uno o más de los productos siguientes:

- mosto de uva,

- mosto de uva concentrado,

- mosto de uva concentrado rectificado.

3. El mosto de uva y el mosto de uva concentrado a que se refiere la letra c) del apartado 2 deberán proceder de la misma región determinada que el vino utilizado para la edulcoración.

4. Las disposiciones de esta letra no se aplicarán a los vecprd ni a los vlcprd.

H. Operaciones para efectuar el aumento artificial del grado alcohólico natural, la acidificación y la desacidificación

1. Únicamente se autorizará cada una de las operaciones necesarias para efectuar el aumento artificial del grado alcohólico natural, la acidificación y la desacidificación contempladas en la letra F y en el apartado 1 de la letra G cuando se realicen en las condiciones establecidas en la letra G del anexo IV.

2. Sin perjuicio de lo dispuesto en el apartado 4 de la letra D, tales operaciones sólo podrán llevarse a cabo en la región determinada donde se haya recolectado la uva fresca utilizada.

I. Rendimientos

1. Los Estados miembros interesados fijarán un rendimiento por hectárea, expresado en cantidades de uva, de mosto de uva o de vino, para cada uno de los vcprd.

2. Para dicha fijación, se tendrán especialmente en cuenta los rendimientos obtenidos a lo largo de los diez años anteriores, tomándose en consideración únicamente las cosechas de calidad satisfactoria obtenidas en los pagos más representativos de la región determinada.

3. El rendimiento por hectárea podrá fijarse a un nivel diferente para un mismo vcprd según:

a) la subregión, el municipio o la parte de municipio, y

b) la variedad o variedades de vid,

de donde proceda la uva utilizada.

4. El Estado miembro interesado podrá someter dicho rendimiento a los ajustes necesarios.

5. Si se superase el rendimiento básico fijado, se prohibirá la utilización, para la totalidad de la cosecha, de la denominación reivindicada.

6. No obstante, la autoridad competente designada por el Estado miembro podrá permitir la utilización de esa denominación cuando se produzca un rebasamiento, a condición de que:

a) las condiciones climatológicas hayan sido especialmente favorables a la producción de la uva, sobre todo en lo que se refiere a su calidad,

b) el rebasamiento no exceda del 20 % del rendimiento básico, y

c) se destile sin ayudas públicas una cantidad equivalente al rebasamiento.

7. Los Estados miembros podrán disponer que la mitad de la cantidad que exceda del rendimiento fijado sea almacenada sin que pueda comercializarse durante la campaña vitícola de producción. Esta cantidad podrá reconocerse en la siguiente campaña o campañas, en su caso después de mezclarlo con un vcprd procedente de ellas.

J. Exámenes organolépticos

1. Los productores deberán someter los vinos para los que soliciten la denominación vcprd a un examen analítico y a un examen organoléptico:

a) el examen analítico deberá determinar, como mínimo, los factores que permitan distinguir al vcprd de que se trate y que figuran en el anexo I; el Estado miembro productor establecerá, para cada vcprd, los límites máximos y mínimos de esos factores, y

b) el examen organoléptico se referirá al color, a la transparencia, al olor y al sabor.

2. Los exámenes contemplados en el apartado 1 podrán efectuarse mediante muestras tomadas por el organismo competente designado por cada Estado miembro hasta que se adopten las disposiciones pertinentes relativas a la aplicación sistemática y generalizada de dichos exámenes.

K. Vinos espumosos de calidad producidos en regiones determinadas (vecprd)

1. El grado alcohólico volumétrico total:

a) de los vinos base destinados a la elaboración de los vinos espumosos de calidad no podrá ser inferiores a 9 % vol.;

b) de los vinos base destinados a la elaboración de los vecprd no podrá ser inferior:

- a 9,5 % vol. en las zonas vitícolas C III,

- a 9 % vol. en las demás zonas vitícolas.

2. No obstante, los vinos base destinados a la elaboración de determinados vecprd que figuren en una lista que deberá adoptarse y elaborados a partir de una única variedad de vid, podrán tener un grado alcohólico volumétrico total que no sea inferior al 8,5 % vol.

3. Deberá elaborarse una lista de los vecprd a que se refiere el apartado 2.

4. El grado alcohólico volumétrico adquirido de los vinos espumosos de calidad y de los vecprd, incluido el alcohol que contenga el licor de expedición que haya podido añadirse, no será inferior a 10 % vol.

5. El licor de tiraje de los vinos espumosos de calidad sólo podrá contener:

a) sacarosa,

b) mosto de uva concentrado,

c) mosto de uva concentrado rectificado, y

d) mosto de uva o mosto de uva parcialmente fermentado del que puede obtenerse un vino apto para la elaboración de vino de mesa,

e) vino apto para la obtención de vino de mesa,

f) vinos de mesa, o

g) vcprd.

6. El licor de tiraje de los vecprd sólo podrá contener:

a) sacarosa,

b) mosto de uva concentrado,

c) mosto de uva concentrado rectificado,

d) mosto de uva,

e) mosto de uva parcialmente fermentado,

f) vino,

g) vcprd,

aptos para obtener el mismo vecprd que aquel al que se le añade el licor de tiraje.

7. No obstante lo dispuesto en el número 15 del anexo I, cuando los vinos espumosos de calidad y los vecprd se conserven a la temperatura de 20 °C en envases cerrados, presentarán una sobrepresión mínima de 3,5 bares. No obstante, tratándose de vinos espumosos de calidad y vecprd contenidos en envases cuya capacidad sea inferior a 25 centilitros, la sobrepresión mínima será de 3 bares.

8. Sin perjuicio de que los Estados miembros puedan aplicar disposiciones más restrictivas a los vinos espumosos de calidad y los vecprd producidos en su territorio, y con arreglo a las excepciones que se establezcan cuando lo exijan las condiciones climáticas en determinadas zonas vitícolas de la Comunidad, el contenido total en anhídrido sulfuroso de estos vinos espumosos no podrá exceder de 185 miligramos por litro.

9. La duración del proceso de elaboración de los vinos espumosos de calidad y los vecprd, incluido el envejecimiento en la empresa de producción, a partir de la fermentación destinada a transformarlos en vinos espumosos, no podrá ser:

a) inferior a seis meses cuando la fermentación destinada a transformarlos en vinos espumosos se efectúe en recipientes cerrados;

b) inferior a nueve meses cuando la fermentación destinada a transformarlos en vinos espumosos se efectúe en las botellas.

10. La duración de la fermentación destinada a transformar el vino base en vino espumoso y de la conservación del vino base sobre lías no podrá ser inferior:

- a 90 días,

- a 30 días si la fermentación se realiza dentro de recipientes con dispositivos de agitación.

L. Vinos de licor de calidad producidos en regiones determinadas (vlcprd)

1. Con arreglo a las excepciones que se establezcan, los productos mencionados en el apartado 1 de la letra I del anexo IV y el mosto de uva concentrado o el mosto de uva parcialmente fermentado obtenidos de las uvas pasificadas a que se refiere el apartado 2 de esa letra, utilizados en la preparación de un vlcprd, deberán obtenerse en la región determinada de la que tome el nombre el vlcprd de que se trate.

2. Con arreglo a las excepciones que se establezcan, las operaciones mencionadas en los apartados 3 a 6 de la letra I del anexo IV necesarias para la preparación de los vlcprd podrán realizarse únicamente en la región determinada a que se refiere el apartado 1.

3. Sin perjuicio de que los Estados miembros puedan adoptar disposiciones más restrictivas para los vlcprd elaborados en sus territorios:

a) el grado alcohólico volumétrico natural de los productos utilizados para la elaboración de un vlcprd, contemplados en el apartado 1 de la letra I del anexo IV, no podrá ser inferior a 12 % vol.; no obstante, los vlcprd que figuren en una lista que habrá que adoptar podrán obtenerse a partir de:

i) o bien de mosto de uva cuyo grado alcohólico volumétrico natural sea, al menos, igual a 10 % vol., cuando se trate de los vlcprd obtenidos mediante la adición de aguardiente de vino o de orujo de uva con denominación de origen y que proceda eventualmente de la misma explotación,

ii) o bien de mosto de uva en curso de fermentación o, en lo referente al segundo guión que figura a continuación, de vino cuyo grado alcohólico volumétrico natural inicial sea, al menos, igual a:

- 11 % vol., en el caso de los vlcprd obtenidos mediante la adición de alcohol neutro, de un destilado de vino cuyo grado alcohólico volumétrico adquirido no sea inferior a 70 % vol. o de aguardiente de origen vitícola,

- 10,5 % vol., tratándose de una lista de vinos que deberá confeccionarse, elaborados a partir de mosto de uva blanca,

- 9 % vol., en el caso de un vlcprd cuya producción sea tradicional y su utilización esté regulada por la legislación nacional que lo contemple expresamente;

b) el grado alcohólico volumétrico adquirido de un vlcprd no podrá ser inferior a 15 % vol. ni superior a 22 % vol.;

c) el grado alcohólico volumétrico total de un vlcprd no podrá ser inferior a 17,5 % vol.

4. No obstante, el grado alcohólico volumétrico total podrá ser inferior a 17,5 % vol., sin ser inferior a 15 % vol., en el caso de determinados vlcprd que figuren en una lista que habrá que adoptar, siempre y cuando la legislación nacional que les era aplicable antes del 1 de enero de 1985 así lo contemplara expresamente.

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