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# 52007DC0281

  

[pic] | COMISIÓN DE LAS COMUNIDADES EUROPEAS |

Bruselas, 30.5.2007

COM(2007) 281 final

COMUNICACIÓN DE LA COMISIÓN AL PARLAMENTO EUROPEO Y AL CONSEJO

Hacia una Asociación Estratégica UE-Brasil

COMUNICACIÓN DE LA COMISIÓN AL PARLAMENTO EUROPEO Y AL CONSEJO

Hacia una Asociación Estratégica UE-Brasil

1. CREACIÓN DE UNA ASOCIACIÓN UE-BRASIL

Durante los últimos años, el papel de Brasil en el panorama global viene siendo cada vez más importante y se ha revelado como un interlocutor clave para la UE. Sin embargo, hasta muy recientemente, no se ha aprovechado suficientemente el diálogo UE-Brasil, que ha tenido lugar sobre todo a través del diálogo UE-Mercosur. Brasil será el último «BRICS»[1] que se reúna con la UE en una Cumbre. Ha llegado el momento de considerar este país socio estratégico e importante actor económico y líder regional latinoamericano[2]; La primera Cumbre UE-Brasil, tendrá lugar en Lisboa en julio de 2007 y marcará un momento crítico en las relaciones entre ambos.

La reciente intensificación y diversificación de las relaciones bilaterales UE-Brasil exige un marco global, coherente y coordinado. El nuevo papel económico y político de Brasil implica nuevas responsabilidades como líder global. La asociación estratégica propuesta entre Brasil y la UE debería ayudar a Brasil en el ejercicio de un liderazgo positivo a nivel mundial y regional y a entablar diálogo con la UE, un diálogo global, estratégico, sustancial y abierto, tanto bilateralmente como en foros multilaterales y regionales. Sobre la base de unos fuertes vínculos históricos y culturales, la UE disfruta de amplias relaciones con Brasil. Durante los últimos años Brasil se ha revelado como paladín de los países en vías de desarrollo en la ONU y en la OMC. La UE y Brasil comparten valores e intereses fundamentales, entre otros el respeto por el Estado de Derecho y los derechos humanos, la preocupación sobre el cambio climático y la búsqueda del crecimiento económico y de la justicia social, tanto en el interior como en el extranjero. Brasil es un aliado vital para la UE a la hora de abordar éstos y otros desafíos en foros internacionales.

Casi un continente por derecho propio, el peso demográfico y el desarrollo económico de Brasil hacen de este país un líder natural en Sudamérica y un protagonista en América Latina. Brasil desempeña ahora activamente este papel en el marco del Mercosur y está en la vanguardia del movimiento que promueve la Unión de Naciones Sudamericanas (UNASUR)[3].

Brasil es fundamental para el éxito de las negociaciones UE-Mercosur, un objetivo estratégico prioritario de la UE que no ha llegado a concluirse debido a la falta de progresos en el capítulo comercial; ese fallo ha impedido hasta ahora el establecimiento de una asociación estratégica más amplia entre la UE y el Mercosur. El liderazgo positivo de Brasil podría hacer progresar las negociaciones. Mientras tanto, la UE sigue comprometida con la consolidación de una relación política y económica sólida con el bloque Mercosur y con el desarrollo de sus relaciones bilaterales con los otros países de la región, como es el caso de Argentina, otro interlocutor sudamericano importante (recientemente se han puesto en marcha varios diálogos políticos).

Desde el punto de vista comercial, Brasil es un importante núcleo de inversión de la UE en América Latina[4] y un mercado que ofrecerá oportunidades adicionales sustanciosas para las actividades empresariales de la UE, una vez que se concluyan las negociaciones en el Programa de Doha para el Desarrollo de la OMC (DDA) y con el Mercosur y se haya avanzado en la reducción de las barreras comerciales. Aunque sus tasas de crecimiento no sean comparables con las de China o la India[5], Brasil cuenta con enormes recursos naturales, una excelencia científica y académica reconocida, una amplia diversidad industrial y un vasto mercado interior.

Brasil aún tiene que enfrentarse a algunos retos: las enormes desigualdades de renta siguen constituyendo una desventaja real y son uno de los principales objetivos de la actuación del Gobierno, sobre todo a través de su programa «Bolsa Familia», y un ámbito fundamental para la cooperación y el diálogo con la UE. Estas desigualdades también se reflejan en agudas diferencias regionales en el seno del país, entre el norte y el sur, más desarrollado. Los intercambios de buenas prácticas en materia de cohesión regional son un área en la que la UE desearía una colaboración más estrecha con Brasil.

2. ESTABLECIMIENTO DE UNA AGENDA COMÚN

Tanto la UE como Brasil tienen interés en una asociación más estrecha y más sólida. En el capítulo siguiente, la Comisión identifica varias áreas y sectores a niveles global, regional y bilateral en los que considera que una colaboración más estrecha entre la UE y Brasil podría ser beneficiosa para ambos y podría constituir la base de una futura asociación estratégica.

En caso de ser aprobada, la presente propuesta al Consejo y al Parlamento podría servir de base para la formulación de la propuesta de la UE a Brasil en la Cumbre de Lisboa. Sobre esta base, se invita a Brasil a presentar su respuesta estratégica a las propuestas de la UE.

La Cumbre de Lisboa debería constituir, por lo tanto, el inicio de un proceso que permitirá a la UE y a Brasil desarrollar un orden del día conjunto para una asociación estratégica.

2.1. Consolidación del multilateralismo

Brasil y la UE comparten la noción de que enfrentarse a los desafíos globales de hoy solamente es posible a través de un marco multilateral centrado en una ONU fuerte. Por lo tanto, ambos deben demostrar constantemente en sus acciones su compromiso respecto al principio del multilateralismo efectivo. De la reforma de la ONU al cambio climático, del desarme al comercio mundial, Brasil desempeña un papel vital a la hora de resolver las diferencias que impiden el progreso en cuestiones globales. A ambos socios les interesa buscar una mayor convergencia de las posiciones europeas y brasileñas respecto a una amplia gama de problemas, mediante una cooperación más estrecha y la consulta a todos niveles. La UE acogería con satisfacción una posición más enérgica y dinámica por parte de Brasil y una cooperación cada vez mayor con la UE en los organismos de la ONU, proporcional a su cometido y peso global.

- Un primer paso importante será consolidar nuestra cooperación en todos los foros internacionales, mediante la consulta sistemática previa a las reuniones importantes de la ONU y a otras reuniones, comparar puntos de vista, alinear posiciones dondequiera que sea posible, asegurar el apoyo mutuo en problemas importantes y desarrollar iniciativas comunes.

Por ejemplo, la UE y Brasil podrían aprovechar las oportunidades para una mejor coordinación de sus posiciones respectivas en la Comisión de Consolidación de la Paz de la ONU. Esto podría incluir la cooperación para asegurarse de que dicha Comisión se convierte en un órgano orientado por estrategia, como se pretendía que fuera, en lugar de ser simplemente un mecanismo más de coordinación de donantes.

La UE respeta enormemente el compromiso de Brasil de desempeñar un papel prominente en operaciones de mantenimiento de paz[6], particularmente en Haití a través de su papel de mandato en la misión de paz MINUSTAH (Misión de las Naciones Unidas en Haití).

- Teniendo en cuenta el firme compromiso de la UE en Haití [7] hay sobrados motivos para la cooperación y la coordinación de los esfuerzos brasileños y de la UE en dicho país y en otros, en el marco de las operaciones de paz y estabilización.

En materia de no proliferación, Brasil tiene enorme interés en un régimen mundial de no proliferación y podría facilitar una mejora de las relaciones entre los países desarrollados y el G77.

- La UE y Brasil deberían cooperar estrechamente para apoyar e impulsar el régimen mundial de no proliferación.

En estos últimos años Brasil ha asumido un papel preponderante en representación de los países en vías de desarrollo en la OMC, especialmente en el comercio agrícola y a través del grupo G20. Brasil y la UE comparten la ambición de consolidar aún más el sistema comercial multilateral, de modo que los países de cualquier nivel de desarrollo puedan beneficiarse más completamente de la apertura global de los mercados. Como consecuencia, tanto Brasil como la UE tienen una responsabilidad especial respecto a la conclusión de la actual ronda de negociaciones de Doha. A largo plazo, también tienen que dedicarse más a fondo a enfrentarse a los nuevos desafíos de la economía global, un ámbito en el que las cuestiones de reglamentación desempeñan un papel cada vez más importante para garantizar la competencia leal y el desarrollo sostenible.

- La UE y Brasil deberían continuar comprometiéndose mutuamente a fondo en los diversos formatos de las negociaciones de la OMC para que éstas concluyan en 2007.

En el foro de Ministros de Hacienda del G20, Brasil podría ser un socio clave para desarrollar posiciones comunes con la UE, entre otras, en las discusiones sobre las reformas de la estructura financiera internacional. Esto será particularmente pertinente durante la Presidencia del G20, que en 2008 desempeñará Brasil.

2.2. Mejora de la situación en materia de derechos humanos, fomento de la democracia y la gobernanza

La UE y Brasil comparten desde hace tiempo una amplia base de valores e intereses comunes a la hora de promover y proteger los derechos humanos y de consolidar la democracia, el Estado de Derecho y la gobernanza. Ambos han propulsado enérgicamente el desarrollo de un amplio conjunto de normas globales y de una serie de instrumentos para su aplicación. En el Consejo de los Derechos Humanos y en el tercer Comité de la Asamblea General de las Naciones Unidas hay gran potencial de sinergia y de una mayor cooperación para el fomento de los derechos humanos a nivel mundial. La UE y Brasil también comparten el interés por la consolidación de la democracia, el Estado de Derecho y la buena gobernanza en todos los países.

- En lo que respecta a los derechos humanos, la UE está particularmente interesada en cooperar estrechamente con Brasil para logra un mayor consenso en las resoluciones o iniciativas de copatrocinio en los correspondientes organismos de la ONU respecto de países y problemas específicos.

2.3. Realización de los Objetivos de Desarrollo del Milenio y fomento del desarrollo regional y social

Cooperación en los esfuerzos internacionales para abordar la pobreza y la desigualdad globales : Al igual que otras nuevas potencias, Brasil participa cada vez con más energía en la cooperación sur-sur, especialmente en su propia vecindad y en el África lusófona. Mientras que el compromiso de la mayor parte de los «nuevos donantes» aspira a menudo a generar resultados y réditos a corto plazo, el énfasis del programa de cooperación de Brasil (de proporciones relativamente reducidas) tiende más hacia un desarrollo a largo plazo y sostenible. Brasil es conocido por su activa defensa en la plataforma multilateral y en favor del desarrollo de innovadores modelos de cooperación multilateral y trilateral, tales como la «Acción contra el hambre y la pobreza» de la ONU, puesta en marcha en 2004 a iniciativa del Presidente Lula, junto con Chile, Francia y la ONU[8]. Los planteamientos de la UE y Brasil convergen en lo referente a la cooperación al desarrollo como medio de fomentar la paz y la seguridad.

La cooperación bilateral CE-Brasil en el marco de programas temáticos ha sido muy valiosa[9]. Los proyectos y áreas aprobados se refieren a distintas áreas, desde la reforma administrativa y económica al desarrollo social y el medio ambiente.

La Comisión es partidaria de explorar vías para la cooperación triangular con Brasil y la Comunidad de países lusófonos (CPLP) (por ejemplo en materia de energía), y establecer un marco para consolidar las relaciones con Brasil y los países africanos lusófonos.

- La Comisión está dispuesta a intensificar la cooperación con Brasil en el ámbito de la ayuda al desarrollo, especialmente en lo que se refiere a la cooperación triangular con la CPLP en actividades de cooperación al desarrollo.

Diálogos en materia de cuestiones sociales, empleo y política regional : Aunque Brasil sea uno de los países menos «dependientes de ayuda» en Sudamérica (la AOD constituye 0,05 % de la RNB) el país se ve acosado por la considerable pobreza (por ejemplo un índice de pobreza de 27,9 %) y un alto coeficiente de concentración (58,2 en 2003, que descendió hasta 56,7 en 2005), así como por desafíos cada vez mayores planteados en forma de disparidades de desarrollo regional. Mediante la «Bolsa Familia» y otros programas efectivos, Brasil ha conseguido aumentar su Indicador de desarrollo humano[10] y reducir a la mitad la pobreza extrema 10 años antes de 2012, el año fijado como objetivo, pero se ha de hacer mucho aún para distribuir los recursos más uniformemente. La estructura del empleo de Brasil se está desarrollando muy rápidamente y muchos aspectos de la globalización suponen actualmente un reto para las políticas regionales y sociales y la capacidad de la acción pública para reducir desigualdades. Muchos aspectos de la estrategia de Lisboa están diseñados para abordar estos desafíos. En consecuencia, la puesta en común de nuestras experiencias políticas respectivas podría ser valiosa, tanto para la UE como para Brasil. Sobre la base del diálogo UE-Brasil en cuestiones sociales y de empleo y en política regional, Brasil podría comunicar su experiencia en la puesta a punto de soluciones innovadoras a los desafíos de la pobreza, la desigualdad y la exclusión social en otros países en América Latina.

- El diálogo recientemente establecido UE-Brasil en cuestiones sociales y de empleo proporciona un foro para intercambiar buenas prácticas y someter a examen las políticas de integración, protección social, empleo y diálogo social.

- Del mismo modo, el diálogo en relación con la política regional permitirá a Brasil compartir la experiencia de la UE en materia de reducción de disparidades regionales y consecución de un mejor equilibrio territorial e intercambiar buenas prácticas en la implantación y aplicación de la política regional, en especial en cuestiones como la asociación a múltiples niveles (en la que participan actores regionales y locales, el sector privado y la sociedad civil), la planificación estratégica a medio plazo, el efecto potenciador sobre los recursos nacionales (tanto públicos como privados), el desarrollo de la capacidad administrativa, la coordinación y la comunicación interinstitucional, la difusión de la cultura de evaluación y la cooperación interregional.

- Brasil podría intercambiar provechosamente con otros países sudamericanos su experiencia en la puesta a punto de soluciones innovadoras a los desafíos de la pobreza, la desigualdad, la exclusión social, la reducción de los desequilibrios regionales, la protección social y el trabajo digno para todos.

2.4. Protección del medio ambiente.

Brasil cuenta con las mayores extensiones de selva tropical que quedan en el mundo y es un colaborador esencial para la UE en la campaña por una acción internacional más enérgica para combatir el cambio climático y detener la pérdida de la biodiversidad. Se requerirá una voluntad política fuerte y continua para llegar a un acuerdo mundial exhaustivo sobre el clima que intente limitar el aumento de la temperatura media mundial a un máximo de 2º C en relación con los niveles preindustriales. Según lo expresado en la Comunicación de la Comisión de 10 de enero de 2007 sobre «la limitación del aumento de la temperatura media mundial a no más de 2º C por encima de los niveles preindustriales», aprobada por los Jefes de Estado y Gobierno en el Consejo de primavera de los días 8 y 9 de marzo de 2007, la UE cree que, dada la urgencia del problema, en la Conferencia de la ONU sobre el Cambio Climático que tendrá lugar en Bali en diciembre este año habrá que poner en marcha negociaciones para un acuerdo post-2012 global y exhaustivo, basado, entre otros, en el principio de las responsabilidades comunes pero diferenciadas, y completar esas negociaciones antes de 2009. Es necesario un compromiso político de alto nivel para consolidar y aplicar el Convenio de la ONU sobre la Diversidad Biológica y para lograr el objetivo de la biodiversidad fijado para 2010 en la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible. La UE y Brasil también comparten una preocupación especial respecto de otros desafíos ambientales, en particular la protección de los bosques, la gestión del agua, el medio ambiente marino, el desafío global del mercurio y los modelos insostenibles de consumo y producción.

Además de trabajar conjuntamente en el plano internacional, la UE y Brasil realizan consultaciones bilaterales de varias cuestiones ambientales. La Comisión Europea y Brasil sostienen regularmente reuniones de diálogo político sobre el cambio climático y el medio ambiente. La UE está interesada en la puesta en común de experiencias en relación con la gestión del agua y con la reacción a los modelos insostenibles de consumo y producción.

- La UE debería desarrollar y reforzar el diálogo sobre política ambiental con Brasil en temas tales como el cambio climático, la gestión del agua, la biodiversidad y la deforestación, y también sobre el papel que en todo ello pueden desempeñar las poblaciones indígenas, de modo que comprendamos mejor las respectivas posiciones, aumentando así nuestra influencia colectiva en estas áreas.

- La UE debería trabajar con Brasil en los foros internacionales para avanzar en las discusiones sobre el cambio climático y la deforestación, con objeto de llegar a un acuerdo para un marco global post-2012.

- También debería preverse una colaboración más estrecha para la aplicación del Convenio sobre la Diversidad Biológica y la consecución del objetivo 2010 en relación con la biodiversidad, así como sobre otras preocupaciones globales clave, por ejemplo la lucha contra la contaminación por mercurio.

2.5. Consolidación de la cooperación energética

Brasil fue el primer país que desarrolló con éxito una producción indígena muy extensa de combustibles biológicos, que tiene gran potencial futuro. Ha asumido un papel preponderante en las diversas etapas de la producción, la distribución y el consumo de combustibles biológicos. La UE ha confirmado recientemente que el aumento de la utilización de energías renovables constituye una prioridad clave para la política energética de la UE. El plan de acción de 2007 sobre una política energética para Europa, apoyado políticamente por líderes de la UE, establece objetivos ambiciosos para la utilización de las energías renovables (20 %) y de los combustibles biológicos (mínimo 10 %) hasta 2020.

La UE y Brasil comparten la convicción de que la cooperación en este ámbito puede ofrecer beneficios mutuos: en el contexto del foro internacional de los combustibles biológicos iniciado por Brasil en marzo de 2007 se ha formado una asociación[11]. Este foro contribuye al desarrollo de normas comunes para permitir el desarrollo de un mercado internacional garantizando al mismo tiempo una producción sostenible que dé lugar a una reducción de emisiones de gas de efecto invernadero y contribuya a la consecución de otros objetivos de desarrollo sostenible. La Conferencia Internacional sobre Biocombustibles organizada por la Comisión los días 5 y 6 de julio de 2007 en Bruselas ofrecerá una oportunidad de ampliar perceptiblemente esta cooperación.

La UE es partidaria también de reforzar la cooperación con Brasil, tanto a nivel bilateral como a través de un futuro acuerdo marco internacional, en materia de eficiencia energética.

- El lanzamiento en 2007 del diálogo CE-Brasil sobre política energética podría permitir progresos significativos en la cooperación energética UE-Brasil, tanto a nivel regulador como técnico. Los temas deberían incluir biocombustibles sostenibles y otras fuentes energéticas renovables, rendimiento energético y tecnologías energéticas con baja emisión de carbono. El diálogo también permitiría estrechar los lazos, intercambiar los progresos internacionales importantes en materia energética y promover políticas que mejoraran la seguridad y la sostenibilidad energéticas.

2.6. Fomento de la estabilidad y de la prosperidad en América Latina

Durante los últimos años, Brasil ha consolidado sus relaciones con sus vecinos, particularmente Argentina, con la cual ha establecido una «relación estratégica».

En el frente político, Brasil se ha convertido en un pilar de la estabilidad sudamericana. Ha sido capaz de abordar problemas con los que se enfrentan muchos países en la región (como la cohesión social) en el marco de su sistema político e institucional.

Brasil ha liderado los esfuerzos para aumentar la integración sudamericana, tanto a través del Mercosur como con la fundación de la Comunidad Sudamericana de Naciones en diciembre de 2004, que condujo a la creación de UNASUR en la Cumbre regional de abril de 2007. En estos últimos años las relaciones de Brasil con sus vecinos han estado definidas por la moderación, según lo mostrado por la manera en que se ha conducido en las áreas en las que hay divergencias de puntos de vista con Venezuela y Bolivia.

En los ámbitos de la energía, las telecomunicaciones, el agua y el transporte, la interconectividad desempeña un papel importante a la hora de promover la estabilidad y la prosperidad en América Latina. La participación de Brasil en los planes energéticos ambiciosos a nivel regional es una condición esencial para su contribución a las infraestructuras energéticas regionales. El desarrollo de corredores bioceánicos a lo largo de ejes panamericanos significa que Brasil está mejor integrado ahora en la red latinoamericana de transportes.

Brasil tiene un papel esencial a desempeñar en la cooperación UE-América Latina-Caribe. La UE valora enormemente su participación y contribución activa a las discusiones sobre cohesión social y, en especial, al próximo foro UE-ALC sobre este tema.

- La UE trabajará en continuo compromiso con Brasil para aplicar las recomendaciones de la conferencia UE-ALC de marzo de 2006 sobre cohesión social, y para llevar adelante este programa. Los preparativos para el foro UE-ALC sobre la cohesión social proporcionarán una buena oportunidad para el diálogo. Ambas partes podrían también dedicarse conjuntamente a incitar organizaciones internacionales y a la sociedad civil al fomento de la cohesión social.

- La UE acogería con satisfacción la participación de Brasil en la preparación de la próxima cumbre UE-ALC, que se celebrará en Lima en 2008.

2.7. Progresos en el programa del Mercosur

La importancia y la influencia de Brasil y su vasto mercado en el Mercosur son evidentes. En 2005 Brasil representaba casi el 80 % del total del PIB del Mercosur[12]. Además, Brasil es el motor económico de Sudamérica y la dirección de su política económica influirá en la estabilidad económica y la integración económica de toda la región.

Dado el peso de Brasil en el Mercosur, la consolidación de la relación política de la UE con un país de importancia tan vital apoyará la integración en el seno del Mercosur, así como las relaciones UE-Mercosur.

Compartiendo su conocimiento de la UE y la experiencia adquirida en la negociación de un orden del día conjunto con la UE, Brasil puede apoyar mejor los esfuerzos del Mercosur en pro de la creación de un mercado común y una unión política. Esto es de importancia particular en un momento en que el Mercosur pasa por una etapa delicada. El grupo aún tiene trabajo por concluir en varios aspectos de su integración económica, por ejemplo la consecución de la unión aduanera y la ultimación del mercado común de los servicios. Además, hay un sentimiento creciente entre los creadores de opinión en todos los países en vías de desarrollo del Mercosur de que el grupo necesita impulsar su nivel de ambición y eficacia, entre otros medios, con el desarrollo de su dimensión política y de una política exterior. El Gobierno brasileño ha mostrado en varias ocasiones interés por la experiencia de la UE como modelo para la integración del Mercosur, aunque los Gobiernos de los países que integran esta organización sean generalmente muy cautos respecto de la transferencia de poder a instituciones supranacionales en sus esfuerzos por la integración económica y política. La UE es el socio más importante del Mercosur y un donante primordial.

La intensificación del diálogo también ayudará a ambas partes en su objetivo de concluir un acuerdo de asociación UE-Mercosur, cuyo éxito está íntimamente ligado al progreso de integración política y económica en el seno del propio Mercosur, un proceso en el que Brasil debe desempeñar un importante papel de líder.

- Por lo tanto, esperamos que Brasil contribuya de manera constructiva a la celebración de un acuerdo UE-Mercosur equilibrado e integral.

- La UE y Brasil deberían explorar juntos las formas de maximizar la cooperación y el intercambio de experiencias en cuestiones de integración regional.

2.8. Fomento de las relaciones comerciales y económicas

Desarrollo del comercio y la inversión : Brasil es el mercado más importante para la UE en América Latina; estos últimos años ha respondido de un tercio del comercio total de la UE con esta región y con un índice de crecimiento anual de dos dígitos en los flujos comerciales bilaterales. La UE es también el socio comercial más importante de Brasil: acapara el 22 % del comercio total de dicho país. Sin embargo, los intercambios comerciales con Brasil solamente suponen el 1,8 % del comercio total de la UE y representa solamente el número once de los principales socios comerciales de la UE (Eurostat, 2005). Esto demuestra el significativo potencial que este mercado supone para la UE. De todos los BRICS, Brasil ha atraído la mayor parte de la inversión directa extranjera de la UE[13], con una inversión acumulada que ascendió a 801 000 millones de euros. Brasil es también un inversor significativo en la UE[14], en especial en sectores como comercio, explotación minera y construcción.

En materia de acceso al mercado, nuestro objetivo es aumentar nuestras oportunidades comerciales aún más por medio del Programa de Doha para el Desarrollo y de las negociaciones UE-Mercosur, dado el actual nivel relativamente alto de protección en los mercados de bienes y servicios de Brasil. En consecuencia, la UE anima a Brasil a que reduzca los impuestos aduaneros y las barreras no arancelarias, a que promueva la reforma económica y la buena gobernanza en el área fiscal y establezca un entorno normativo estable para los operadores económicos, incluidos los inversores extranjeros. Un clima comercial y de inversión más abierto en Brasil impulsaría la competitividad en todos los sectores y crearía medios de aumentar la prosperidad.

- La futura asociación UE-Brasil representa una oportunidad de abordar los problemas de importancia bilateral específica como complemento de las discusiones UE-Mercosur, por ejemplo a través del diálogo sobre cuestiones de propiedad intelectual, política industrial y cooperación normativa, así como de consultas en el área sanitaria y fitosanitaria, todo lo cual aumentará el conocimiento de las respectivas condiciones sanitarias y fitosanitarias que puedan afectar al comercio.

Asuntos económicos y financieros: Teniendo en cuenta el peso significativo de Brasil en la economía mundial y en los foros internacionales clave, tales como el G20, la OMC y el Grupo de trabajo para las relaciones exteriores del G8, la UE debe incrementar también el diálogo con Brasil en problemas financieros y macroeconómicos. Esto podría incluir desafíos macroeconómicos y fiscales, estrategias para que las reformas estructurales fomenten el crecimiento sostenible y cuestiones de cohesión social.

- La asociación estratégica UE-Brasil debería implicar un diálogo macroeconómico regular.

Los préstamos del Banco Europeo de Inversiones (BEI) han desempeñado un papel importante en el refuerzo de los lazos económicos entre Brasil y la UE y han apoyado el desarrollo del sector privado. Brasil ha sido el mayor beneficiario de préstamos del BEI en América Latina y seguirá siendo un beneficiario importante de esos préstamos. La financiación del BEI en Brasil apoyará los objetivos de la UE de centrarse en la sostenibilidad ambiental (incluida la mitigación de cambio climático), la seguridad energética, el apoyo de la inversión directa extranjera y la transferencia de tecnología y experiencia.

Sociedad de la información: La UE y Brasil comparten la convicción de que las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) no sólo son esenciales para estimular la innovación, la competitividad y el crecimiento económico, para crear empleo y para aumentar la eficiencia del sector público sino que también tienen una dimensión social importante en la mejora de la cohesión social, el aumento de la calidad de vida y la reducción de la pobreza.

- La prioridad de la UE es ampliar el diálogo y la cooperación bilateral en el ámbito de las TIC, atendiendo a los aspectos normativo, político y de investigación. Esto contribuirá a garantizar un marco normativo sólido y estable en este sector, a hacer el mejor uso de las TIC en apoyo de las políticas públicas y del bienestar social, y a desarrollar intercambios en las correspondientes áreas científicas y tecnológicas.

Transporte aéreo: con alrededor de cuatro millones de pasajeros anuales en vuelos regulares, el mercado del transporte aéreo Brasil-UE es de crucial importancia tanto para los vínculos entre las respectivas poblaciones como para la actividad empresarial entre la UE y Brasil. Para que el sector se desarrolle, los servicios aéreos entre Brasil y la UE necesitan un marco jurídico estable. Habrán de modificarse en consecuencia los acuerdos de transporte aéreo entre Brasil y los Estados miembros de la UE, para reflejar la existencia del mercado único de la aviación de la UE. Una vez que Brasil haya reconocido la existencia de la UE en sus acuerdos bilaterales relacionados con los servicios aéreos, Brasil tiene potencial para convertirse en un socio importante en diversos aspectos de la política de aviación. Un buen ejemplo en la gestión del tráfico aéreo es el proyecto SESAR (Single European Sky ATM Research: modernización de la infraestructura europea de control del tráfico aéreo), que aspira a aumentar la seguridad, la eficiencia y la sostenibilidad del transporte aéreo desde el punto de vista ambiental mediante una mejor cooperación en el ámbito de la seguridad de la aviación, sobre todo en lo que se refiere al reconocimiento de las conclusiones de la certificación de aeronavegabilidad.

- La prioridad de la UE es modificar urgentemente los acuerdos de transporte aéreo entre Brasil y los Estados miembros de la UE.

Transporte marítimo y gobernanza marítima : Brasil y la UE son actores importantes en la economía mundial y el transporte marítimo es de importancia clave para el crecimiento, el comercio y el desarrollo. El diálogo UE-Brasil sobre política de transporte marítimo, recientemente entablado, debería fomentarse con objeto de mejorar las condiciones de las navieras brasileñas y de la UE, facilitando el transporte marítimo, desarrollando una mayor cooperación entre ambas partes en todas las áreas de interés común, entre otras, los puertos, el transporte fluvial, la infraestructura y la seguridad marítima, y discutiendo la convergencia de los planteamientos en las organizaciones internacionales.

- Además, es posible que las partes deseen considerar el establecimiento de una cooperación intersectorial en relación con las cuestiones de gobernanza marítima, que engloban una amplia gama de aspectos, desde transporte, pesquerías, investigación marítima, protección del medio ambiente marino y explotación sostenible de recursos naturales a la correspondiente planificación, gobernanza y aplicación de la legislación.

- El diálogo UE-Brasil en materia de política de transporte marítimo, recientemente establecido, debería desarrollarse.

Ciencia, Tecnología e Innovación: Es un área explícitamente prioritaria para el Gobierno brasileño[15]. La cooperación bilateral es también significativa, puesto que Brasil, que es uno de los más importantes terceros países participantes en el Sexto Programa Marco de Investigación (2002-2006) con actividades de investigación conjuntas a nivel bilateral y birregional en todas las áreas temáticas importantes desde medio ambiente, alimentación y salud a energía y transportes de superficie. La reciente entrada en vigor del Acuerdo de Cooperación UE-Brasil en materia de ciencia y tecnología y las nuevas posibilidades de participación internacional en el Séptimo Programa Marco de Investigación 2007-2013 de la UE proporcionan una sólida base para aumentar la cooperación actual.

- El diálogo sectorial en ciencia y tecnología debería ser consolidado y habría que mejorar la planificación conjunta para definir y establecer prioridades por medio de diálogos temáticos apropiados en áreas de interés común.

- Se anima a Brasil a financiar a sus propios participantes en las actividades del Séptimo Programa Marco. Ambas Partes deberían facilitar la movilidad de los investigadores, que la UE promueve a través del programa específico «Personas». La UE y Brasil deberían consolidar y mejorar la visibilidad de la cooperación en este ámbito.

- Debería considerarse el establecimiento de un acuerdo entre Euratom y Brasil, según el modelo de acuerdos ya existentes con otros países. Podría ser en el ámbito específico de la fusión, por ejemplo, promoviendo la adhesión de Brasil al proyecto sobre el Reactor Experimental Termonuclear Internacional (ITER), o en áreas más amplias de la investigación nuclear.

Navegación por satélite; Galileo: La cooperación en el Programa Europeo de Navegación por Satélite, Galileo, debería intensificarse a través de un nuevo acuerdo de cooperación (sobre la base de los intercambios de información iniciales y de otros contactos).

- La participación de Brasil en Galileo proporcionaría una oportunidad perfecta para profundizar la cooperación industrial y científica de alta tecnología entre la UE y Brasil.

2.9. Justicia, Libertad y Seguridad

La UE y Brasil deberían cooperar, entre otros, en los foros internacionales, estableciendo normas internacionales para combatir la delincuencia y la corrupción organizadas, fomentando la cooperación en el ámbito penal y en especial la aplicación total de los convenios y protocolos de la ONU sobre la lucha contra la delincuencia organizada transnacional y contra la corrupción. La UE y Brasil deberían promover también la cooperación regional multidisciplinar para aplicación de las leyes. La cooperación entre la UE y Brasil para abordar los problemas relacionados con las drogas prohibidas debería basarse en el principio de la responsabilidad compartida y apoyar el desarrollo de políticas y programas que ayuden a aumentar la capacidad de Brasil para abordar el problema de las drogas en su conjunto con un planteamiento integrado y equilibrado.

La Comisión confía en que en los próximos meses la Comunidad Europea y Brasil podrán negociar y celebrar un acuerdo de no exigencia respectiva de visado para estancias breves. Este acuerdo pondrá fin a una situación de trato desigual que Brasil dispensa actualmente a algunos ciudadanos de la UE tras la ampliación de 2004, y asegurará a los ciudadanos europeos y brasileños la posibilidad de viajar a los respectivos territorios totalmente exentos de la obligación del visado. Se espera que la Comisión adopte un proyecto de mandato de negociación a finales de junio.

En el contexto de estas negociaciones, debe subrayarse que se discutirá la lucha contra la inmigración clandestina para favorecer una más estrecha colaboración entre la UE y Brasil. De especial importancia en el contexto de la migración es la cuestión de las remesas enviadas desde Europa a Brasil, que han crecido sustancialmente estos últimos años. Bien gestionadas, pueden contribuir al crecimiento económico y al desarrollo. En las discusiones, incluso en el diálogo macroeconómico, deberían figurar también las maneras de facilitar esos envíos.

- La UE y Brasil deberían promover la cooperación regional multidisciplinar para la aplicación de las leyes.

2.10. Potenciar el entendimiento mutuo

Por supuesto, la relación UE-Brasil no se reduce a los intereses económicos: existen también vínculos históricos, poderosas afinidades culturales y lingüísticas, cooperación entre universidades, vínculos deportivos, turismo en ambas direcciones, relaciones interempresariales, un interés común por la salud y muchas cosas más.

Como parte del proceso de consolidación y de profundización de la relación UE-Brasil, se impone una acción de sensibilización de las poblaciones respectivas hacia la cultura y la sociedad del otro socio. Deberíamos adoptar medidas inmediatas para medir la opinión y el conocimiento de la población de la UE en relación con Brasil y viceversa, y desarrollar y poner en marcha estrategias para aumentar la visibilidad y el conocimiento, consolidar la comprensión y corregir las ideas falsas en uno y otro sentido.

Enseñanza superior

En la cooperación UE-Brasil en materia de enseñanza superior hay considerable interés y enormes posibilidades de ensanchar el conocimiento académico y acercar a las futuras elites intelectuales. Brasil ha participado activamente en los programas de enseñanza superior de la UE ALβAN[16] y Erasmus Mundus[17] y en programas de intercambios bilaterales de los Estados miembros de la UE. Brasil también ha registrado una participación fuerte en el programa ALFA [18] de la UE para la cooperación interuniversitaria UE-América Latina. Precisamente, en estos días se somete a consideración la puesta en marcha de un diálogo político sobre educación para el intercambio de buenas prácticas.

- La UE propone estimular más los intercambios y el diálogo entre nuestras culturas, intensificando los intercambios universitarios en un futuro próximo, con fondos del documento estratégico sobre el país de la UE para 2007-2013: se prevé destinar 30,5 millones de euros a becas adicionales de Erasmus Mundus para estudiantes brasileños.

Cultura : La UE y Brasil comparten puntos de vista y objetivos en relación con la cultura, en especial por lo que se refiere a la diversidad cultural y al diálogo. Un diálogo sectorial recientemente acordado proporcionará el marco para fomentar la diversidad cultural y promover industrias culturales. El diálogo pondrá un énfasis particular en la aplicación efectiva de la Convención (UNESCO) sobre la protección y promoción de la diversidad de las expresiones culturales y sobre la incentivación de la cooperación en foros internacionales. En el ámbito de las lenguas, la experiencia de la UE puede proporcionar buenas prácticas en la defensa de la diversidad lingüística.

Sociedad civil: Los contactos entre las poblaciones respectivas también deberían fomentarse por la vía de la sociedad civil: ambas partes tienen considerable interés en cuestiones que a las dos les preocupan, como el cambio climático, el medio ambiente, la atenuación de la pobreza, el desarrollo social y la urbanización, pero también en cuestiones de carácter más técnico y económico, por ejemplo, las relativas a ciencia y tecnología y al transporte marítimo.

- Deberían aumentarse los contactos de la sociedad civil en diversos ámbitos.

- Podrían reforzarse los intercambios y la cooperación entre jóvenes fuera del sector de la enseñanza convencional mediante el programa «Juventud en acción» .

Empresa: El potencial para la cooperación empresarial, reflejado en unas cifras de inversión impresionantes por ambas partes, está aún lejos de ser aprovechado plenamente. Deberían fomentarse los contactos empresariales y apoyarse en la organización de la mesa redonda UE-Brasil.

- La primera Mesa Redonda Empresarial UE-Brasil está programada para que tenga lugar paralelamente a la cumbre política UE-Brasil en Lisboa.

3. PERSPECTIVAS PARA EL FUTURO

La relación UE-Brasil, en rápida expansión, se basa actualmente en el Acuerdo Marco de Cooperación de 1992, y el Acuerdo Marco de Cooperación UE- Mercosur de 1995. Esto restringe inevitablemente el alcance y la profundidad de nuestro diálogo.

La visita del Presidente Barroso a Brasil en mayo de 2006 dio un nuevo impulso a nuestras relaciones, con el reconocimiento de los beneficios potenciales de la cooperación en una serie de áreas sectoriales, definidas en la reunión de la Comisión Mixta en abril de 2005[19]. En mayo de 2007 se ha celebrado en Brasilia una primera ronda de consultas políticas con Brasil, en forma de troika.

Estas medidas recientes han puesto de manifiesto en ambas partes un creciente entusiasmo por el desarrollo y la consolidación de nuestra cooperación en múltiples áreas. Brasil ha mostrado gran interés tanto en el proceso como en el desarrollo de una «asociación estratégica» con Europa.

La cumbre de julio proporciona a la Unión una oportunidad de dar un nuevo y enérgico impulso a la relación global UE-Brasil. Una asociación estratégica con Brasil, antiguo amigo y aliado en una región de gran importancia para la UE, implicaría lograr consenso y acuerdos sobre una cooperación política más amplia para promover la paz y la estabilidad en nuestros respectivos continentes y más allá, y permitiría reunir nuestros esfuerzos para abordar los desafíos globales a los que nos enfrentamos. Significaría asumir un planteamiento cooperativo de las relaciones económicas y comerciales y progresar en los sectores identificados para la cooperación. También implicaría un compromiso firme respecto a la integración regional, reforzando nuestra cooperación con el Mercosur y buscando la celebración acertada del Acuerdo de la asociación UE-Mercosur. En conclusión, una asociación estratégica UE-Brasil, representaría un paso adelante muy positivo para la UE, para Brasil y para la región en su conjunto.

En estas circunstancias, la Comisión opina que la Cumbre de Lisboa, que se celebrará en julio, será la oportunidad para que la UE adopte las primeras y cruciales medidas para ofrecer una asociación estratégica a Brasil.

En consecuencia, la Comisión recomienda lo siguiente:

- Teniendo en cuenta las prioridades establecidas en la presente Comunicación y, en especial los elementos sustantivos definidos en el capítulo 2,

- para intensificar lazos entre la Unión Europea y Brasil ampliando el diálogo político de modo que incluya todos los problemas de interés común y de importancia global, consolidando la cooperación bilateral y contribuyendo a la celebración de un Acuerdo de Asociación UE- Mercosur;

La UE debe:

- Comprometerse con Brasil a poner en marcha una asociación estratégica en la Cumbre UE-Brasil en Lisboa.

- Invitar a Brasil a que presente sus puntos de vista sobre el alcance de la asociación estratégica.

Algunos datos básicos sobre Brasil

Datos políticos y geográficos |

Nombre oficial | República Federativa del Brasil |

Presidente de la República en la actualidad: | Sr. Luiz Inácio Lula DA Silva (desde enero de 2003; reelegido en octubre de 2006) |

Superficie | 8 512 millones de km² |

Fronteras terrestres: | total: 14 691 km Países fronterizos: Argentina 1 224 km, Bolivia 3 400 km, Colombia 1 643 km, Guyana francesa 673 km, Guyana 1 119km, Paraguay 1 290 km, Perú 1 560 km, Surinam 597 km, Uruguay 985 km, Venezuela 2 200 km |

Población: | 189 000 000 (2007) |

Crecimiento de la población | 1,3 % p.a. |

Urbanización: | 84 % (2005) |

Ciudades principales: | São Paolo (10 800 000 h.), Rio de Janeiro (6 000 000 h.), Salvador (2 600 000 h.), Belo Horizonte (2 300 000 h.), Fortaleza (2 300 000 h.) |

Indicadores económicos |

PIB PIB/capita: | 710 000 millones de euros(2006, Eurostat) 3 820 euros (2006, Eurostat) |

Crecimiento del PIB | 0,5 % (2003), 4,9 % (2004), 3,3 % (2005), 3,5 % (2006) |

Inflación | 14,8 % (2003), 6,6 % (2004), 6,8 % (2005), 4,6 % (2006) |

Balanza por cuenta corriente | 0,8 % (2003), 1,9 % (2004), 1,7 % (2005), 0,7 % (2006) |

Exportaciones a la UE: | 26 200 millones de euros (2006) = 22 % del total de las exportaciones; 1,9 % de las importaciones de la UE |

Importaciones de la UE: | 17 700 millones de euros (2004) = 22 % del total de las importaciones; 1,5 %de las exportaciones de la UE |

Stock de inversión de la UE en Brasil: | 59 200 millones de euros (2002); 76 300 millones de euros (2005) |

Algunos indicadores sociales |

Analfabetismo: | 11,5 % |

Esperanza de vida en el nacimiento: | 71 años (2005) |

Índice de escolarización neto de la población en edades comprendidas entre los 7 y los 24 años: | Elemental (7-14): 96 % (2005) Secundaria (15-17): 46 % (2005) Superior (18-24): 22 % (2003) |

Pobreza | 36,3 % (2005); (Indigencia: 10 6 %) |

Índice de mortalidad infantil: | 20 por 1000 nacidos vivos (2005) |

Coeficiente de Gini: | 0,61 = alto (0 equivale a la igualdad absoluta/ 1 a la desigualdad absoluta) |

Fuente: Eurostat, Banco do Brasil, Banco Mundial, IBGE, FMI, ONU-CEPALC

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[1] Un término acuñado en 2003 por Goldman Sachs para las economías rápidamente ascendentes de Brasil, Rusia, la India, China y Sudáfrica

[2] La Comunicación de la Comisión al Consejo y al Parlamento Europeo, «Una Asociación reforzada entre la UE y América Latina» [COM(2005) 636], establece las bases para una asociación más firme con América Latina.

[3] La Unión Sudamericana -UNASUR- Se estableció formalmente en una Cumbre en Venezuela en abril de 2007.

[4] A finales de 2004, el 38 % del stock de inversión de capital de la UE en América Latina se situaba en Brasil (anuario 2006 de Eurostat).

[5] En 2006 el crecimiento del Brasil fue inferior al 3,7 %.

[6] Brasil participa actualmente en las siguientes operaciones UNPK: Sudán, Costa de Marfil, Liberia, Etiopía y Eritrea, Haití, Timor Oriental y Chipre.

[7] La contribución de la UE a Haití para 2002-2007 (9º FED) es de casi 300 millones de euros y durante el período 2008-2013 ha asignado casi 233 millones de euros.

[8] Más de 100 países han firmado esta declaración de 2004 de la ONU, que pide mecanismos financieros innovadores que se utilizarán para ayudar a lograr los ODM. La iniciativa llevó a la creación de UNITAID en 2006 para luchar contra tres importantes enfermedades mortales: la tuberculosis, el SIDA y la malaria. Reino Unido, Francia, Italia, España y Suecia son miembros financiadores.

[9] La cantidad destinada a los proyectos/programas de cooperación totaliza aproximadamente 165 millones de euros, excluidos los proyectos de IDT.

[10] Clasificación en 2004: 69º de 177 (fuente: Informe sobre Desarrollo Humano del PNUD, 2006).

[11] Entre los otros miembros figuran China, la India, EE.UU. y Sudáfrica.

[12] Fuente: Banco Mundial.

[13] Mientras que los flujos exteriores a Rusia, China e India en 2003-2005 han sido superiores a los de Brasil, en conjunto el volumen de las participaciones UE en Brasil es mayor que el de los otros países BRIC juntos: 2005. Brasil 80,1 billones de euros; Rusia 31,3 billones de euros, China 31,3 billones de euros, India 13,7 billones de euros.

[14] Solamente en 2005 se invirtieron en la UE 5,2 billones de euros en capital brasileño (fuente: Banco Central do Brasil).

[15] La inversión actual en investigación del 1 %del PIB se duplica hasta el final del segundo mandato del Presidente Lula.

[16] Desde 2003, unos 2 500 estudiantes brasileños han participado en el programa «Al²AN» de enseñanza superior de la CE para América Latina: esto representa el 30 % de todos losβAN» de enseñanza superior de la CE para América Latina: esto representa el 30 % de todos los participantes latinoamericanos.

[17] Brasil es el país latinoamericano que más participa en el programa Erasmus Mundus. 89 estudiantes y 28 escolares de instituciones brasileñas recibieron una subvención de Erasmus Mundus para estudiar o trabajar en Europa durante el período 2004-2006. Siete universidades brasileñas participan en asociaciones con cursos de patrones de Erasmus Mundus.

[18] ALFA II (América Latina Formação Académica) – aproximadamente 70 instituciones brasileñas de enseñanza superior realizaron unos 136 proyectos, de los cuales 82 permitieron 1 300 intercambios semestrales entre la UE y América Latina.

[19] Energía, medio ambiente, ciencia y tecnología, transporte marítimo, política social y política regional.

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