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# 52003DC0215

**Comunicación de la Comisión al Consejo - Estado de las negociaciones sobre el proyecto internacional ITER de investigación de la energía de fusión nuclear /\* COM/2003/0215 final \*/**

  

COMUNICACIÓN DE LA COMISIÓN AL CONSEJO - Estado de las negociaciones sobre el proyecto internacional ITER de investigación de la energía de fusión nuclear

Preámbulo

La presente Comunicación resume el estado en que se encuentran las negociaciones dirigidas por la Comisión, en nombre de la Unión Europea, sobre el proyecto ITER de investigación de la energía de fusión nuclear.

En febrero de 2003, las negociaciones entraron en una fase decisiva con la adhesión a las mismas de la República Popular de China y los Estados Unidos de América. Al recapitular el estado de las negociaciones, la Comunicación presenta las cuestiones fundamentales de la elección del emplazamiento y la distribución de costes entre los participantes. Se propone modificar la referencia de participación financiera de la UE.

Teniendo en cuenta que, para contribuir a reunir los medios necesarios para un crecimiento duradero, el interés de la UE es consolidar la posición de excelencia que ha alcanzado en la investigación de la fusión, la Comisión considera que

es importante que ITER se realice en Europa;

es importante que la Unión Europea haga todo lo posible para conseguirlo.

Por último, la Comisión comunica al Consejo su intención de presentarle, a finales de 2003, propuestas de decisión sobre las organizaciones internacionales y europeas que serán responsables de la realización de ITER y sobre la participación de la UE en el proyecto.

1. Introducción recapitulativa de la energía de fusión y de ITER

Puede considerarse que existen tres fuentes de energía que, de forma alternativa a las energías fósiles, contribuyen o pueden contribuir al abastecimiento energético de las sociedades humanas sin emisiones importantes de gases de efecto invernadero: las energías renovables, la energía de fisión nuclear y la energía de fusión nuclear.

La fusión, que es el origen de la energía irradiada por el sol y las demás estrellas, es con mucho la más extendida en el universo, pero de las tres fuentes de energía no fósiles mencionadas es la menos desarrollada sobre la tierra. No obstante, debido a sus características potencialmente beneficiosas para el medio ambiente, la seguridad de funcionamiento y la disponibilidad de combustible, la energía de fusión es objeto de investigación en la mayoría de los países industrializados y en los principales países en vías de desarrollo.

La fusión nuclear es un sector importantes de la investigación energética comunitaria y ha sido, en cierto modo, una precursora del espacio europeo de investigación. De hecho, al realizarse en el marco de los programas comunitarios desde hace unos treinta años, la integración de todas las actividades europeas de fusión ha contribuido considerablemente a alcanzar la posición mundial de excelencia de que disfruta la investigación europea en este ámbito.

Un elemento esencial de esta excelencia ha sido el éxito del proyecto JET (Joint European Torus), construido y utilizado desde hace veinte años en el marco comunitario. JET sigue siendo hoy un potente instrumento de investigación, pero ya ha realizado todos los objetivos fijados en su concepción. La prosecución de la investigación más allá de JET requiere un mecanismo experimental aún más potente, ITER, cuyas dimensiones se aproximarán a las de un futuro reactor industrial.

Con el fin de compartir competencias y reducir el esfuerzo financiero de cada participante, la Unión Europea, a la que se han asociado Canadá, Japón, la Federación de Rusia y los Estados Unidos realizaron estudios detallados sobre ITER durante la década de 1980, en el marco de un acuerdo internacional. Los Estados Unidos redujeron su esfuerzo de investigación de la fusión desde 1996 y dejaron de colaborar en ITER en 1998. Los demás socios redimensionaron el proyecto entre 1998 y 2001, con el fin de reducir costes y de explotar los avances científicos y técnicos realizados entre tanto.

Los objetivos de ITER son a la vez científicos y tecnológicos. ITER deberá demostrar la viabilidad científica y técnica de la energía de fusión para fines pacíficos. Para ello, ITER deberá realizar, estudiar y controlar un estado particular de la materia, el plasma, del que se desprenderá una potencia de fusión de aproximadamente 500 millones de watts durante descargas de larga duración, hasta convertirse en continuas. Por primera vez en el mundo, esta potencia será notablemente superior, en un factor diez, a la potencia inyectada en el plasma. ITER también deberá experimentar los componentes y las tecnologías esenciales para un futuro reactor industrial, y demostrar su integración en un mismo dispositivo.

El calendario y los costes de realización de ITER se detallan en el documento de trabajo de los servicios de la Comisión SEC(2002) 276, de 7 de marzo de 2002 :

- la aplicación de ITER incluirá una fase de construcción de aproximadamente 10 años, una fase de explotación de aproximadamente 20 años y, por último, una fase de desmantelamiento;

- el coste de la fase de construcción se estima en 4 570 millones de euros, en valor del año 2000. El coste total del proyecto, que cubre las tres fases anteriormente mencionadas, e incluye una disposición para el desmantelamiento, se estima en 10.300 millones de euros.

2. Las negociaciones en curso (véase también el anexo)

Las negociaciones internacionales de ITER entre la UE, representada por la Comisión Europea, Canadá, Japón y Rusia comenzaron en 2001. Las directrices adoptadas por el Consejo de la Unión Europea el 6 de noviembre de 2000 limitaban el alcance de las negociaciones al desarrollo de un marco legal para la aplicación posible del proyecto ITER.

Las directrices fueron modificadas por la decisión del Consejo del 27 de mayo de 2002, que autoriza a la Comisión a transmitir a los demás socios las propuestas de emplazamiento presentadas por los Estados miembros, y a negociar las cuestiones de financiación y reparto de costes, en relación con las diferentes ofertas de emplazamiento.

Las negociaciones han progresado de forma satisfactoria. El anexo de la presente Comunicación detalla el desarrollo y los resultados obtenidos hasta el momento. Se ha logrado un consenso sobre las modalidades jurídicas del ente legal que será responsable de la realización de ITER. Pero sigue habiendo puntos fundamentales pendientes de debate, tales como la elección del emplazamiento, el reparto entre los socios de los costes financieros y de las responsabilidades de suministro de componentes al proyecto y de gestión. Esta contribución "en especie" constituirá, de hecho, la parte principal de la contribución total de cada socio durante la fase de construcción.

La 8ª reunión de negociación que se celebró los días 18 y 19 de febrero en San Petesburgo estuvo marcada por el regreso de los Estados Unidos, anunciado el 30 de enero por el Presidente Bush, y por la llegada de China a la mesa de negociaciones. La delegación estadounidense presentó unos análisis extremadamente detallados realizados por los Estados Unidos antes de decidir su adhesión al proyecto ITER. La delegación china mencionó las motivaciones de China para adherirse al proyecto: por su condición del país más grande en vías de desarrollo, China tiene una gran necesidad de fuentes de energía alternativas a las energías fósiles. Considera que ITER puede contribuir a lograr una nueva forma de energía que contribuya a largo plazo al desarrollo pacífico y duradero.

Se da por supuesto que las bases y los principios definidos en las negociaciones anteriores no serán cuestionados por los recién llegados estadounidenses y chinos, que el nivel de participación de cada uno de ellos será minoritario pero significativo, y que no propondrán nuevos emplazamientos de ITER.

La organización internacional prevista para ITER

Los negociadores llegaron rápidamente a un consenso para que el instrumento legal utilizado para realizar ITER fuera una organización de Derecho internacional. Esta organización tendrá un periodo de duración de treinta y cinco años, con posibilidad de prolongación hasta un máximo de 10 años. Tendrá un estatuto legal y se beneficiará de los privilegios e inmunidades generalmente reconocidos a las organizaciones internacionales, que le reconocerán los países socios y el país anfitrión. El acuerdo ITER también deberá prever el desmantelamiento de la máquina y el fin de la organización.

Las actividades de la organización serán supervisadas por un consejo en el que estarán representados todos los países socios. Salvo en un número limitado de materias para las que se exigirá la unanimidad, las decisiones se tomarán por consenso. A falta de consenso, se decidirá mediante una votación en la que el peso de cada uno de los socios dependerá de su contribución al proyecto. Un director general y un equipo de proyecto estarán encargados de la buena marcha diaria de la organización.

Considerando las dimensiones y la complejidad del proyecto, se ha acordado que cada socio mantenga con la organización una interfaz única, claramente identificada, que gestione las contribuciones financieras y en especie.

Las exigencias específicas del país anfitrión en materia de autorizaciones legales y reglamentarias, especialmente de sanidad y seguridad del personal y la población, se especificarán en el propio acuerdo y en un acuerdo "de anfitrión" que se celebrará entre la organización y el país anfitrión.

Los debates en curso tratan de los recursos y la gestión de la organización y, en particular, de los principios que habrá que aplicar en cuanto al personal, los reglamentos financieros y la supervisión técnica de las contribuciones "en especie" y de las relaciones entre la organización y los países socios.

Estructura prevista para la gestión de la contribución europea

Aprovechando la experiencia adquirida en la integración de las actividades de fusión en Europa, especialmente con JET, se ha abierto un proceso de reflexión en el seno del Comité del programa, el CCE-FU, entre las "asociaciones", es decir, todos los laboratorios europeos activos en la investigación de fusión, y la Comisión, sobre la estructura que deberá crearse para gestionar la contribución europea a ITER y que actuará como interfaz con la organización internacional responsable del proyecto. Se ha decidido adoptar la estructura de empresa común, cuyos miembros serán Euratom y los socios habituales del programa de fusión comunitario.

Las tareas de esta empresa, que actuará como agente contractual, serán reunir, gestionar y aportar a la organización internacional las contribuciones en efectivo y en especie procedentes de los miembros de la empresa común. La creación de la empresa común deberá ser paralela a la creación de la organización internacional, a fin de que la UE esté dispuesta a gestionar su contribución a ITER en cuanto se adopte la decisión de realizar el proyecto.

También se ha decidido proponer en una segunda fase la reorganización del conjunto de las actividades de I+D de fusión, incluida la participación en ITER y el programa de acompañamiento de física y tecnología que es necesario para aprovechar al máximo la colaboración internacional.

3. LA CUESTIÓN DEL EMPLAZAMIENTO

A nivel internacional

Actualmente, han propuesto emplazamientos Canadá (uno), Japón (uno) y Europa (dos, Cadarache en Francia y Vandellos en España). Los estudios técnicos sobre estos emplazamientos ya se han realizado y el informe de evaluación fue aprobado por los negociadores en febrero de 2003 [1]. A pesar de las diferencias relativas a la localización geográfica y la infraestructura que deberá realizarse, ninguno de los cuatro emplazamientos ofrece una ventaja técnica decisiva sobre los demás, y el informe confirma que cada uno de ellos podría cumplir los criterios técnicos indispensables para acoger ITER. En consecuencia, la elección del emplazamiento será una decisión política que deberá basarse en un conjunto de consideraciones técnicas y económicas (en particular, en estimaciones de costes de construcción y explotación) La Comisión ha previsto consultar al respecto a altos responsables científicos asociados por su función al proceso político de toma de decisiones. Probablemente, sólo se llegará a un consenso sobre un acuerdo celebrado a alto nivel de responsabilidades políticas que incluya la elección del emplazamiento junto con el reparto de costes y responsabilidades entre los socios internacionales.

[1] El informe de evaluación constituido por los informes de evaluación específicos de los cuatro emplazamientos propuestos y por el informe final que los resume se encuentra en el sitio Internet www.iter.org.

A nivel europeo

Las directrices de negociación adoptadas por el Consejo en mayo de 2002 han permitido a la Comisión transmitir a los participantes en ITER la documentación técnica presentada por los Estados miembros. La doble candidatura europea y la competencia leal que la ha acompañado han servido bien hasta el momento a los intereses de la Comunidad al demostrar el gran interés de los Estados miembros y la calidad de sus propuestas. Para reforzar aún más la posición de la Comunidad, es conveniente ahora converger hacia la identificación de la propuesta de emplazamiento de la UE mediante un proceso consensuado y bien dirigido. También es éste un asunto político en el que la Comunidad deberá obtener los máximos beneficios de la construcción de ITER, aprovechando al mismo tiempo el esfuerzo de investigación que realiza la Comunidad en el ámbito nuclear. Al reconocer la dimensión política de la cuestión, la Comisión ruega encarecidamente a Francia y España que prosigan sus contactos bilaterales de forma activa y constructiva.

Para facilitar dichos contactos y la convergencia de puntos de vista, la Comisión se propone llevar a cabo un proceso que contribuirá a identificar los elementos de un consenso que tenga en cuenta no sólo los aspectos técnicos. Dicho proceso se llevará a cabo mediante el diálogo y la cooperación estrecha con las autoridades de los países interesados. A tal fin, la Comisión tiene la intención de establecer unos criterios objetivos entre los que figurará "la preparación del emplazamiento" y de su entorno científico, técnico y social, especialmente las garantías políticas, financieras y administrativas de que el emplazamiento y sus alrededores podrán acondicionarse adecuadamente en los plazos fijados y de que las autoridades reguladoras estarán en condiciones de conceder las autorizaciones necesarias a su debido tiempo. Estos criterios se establecerán de forma concertada con las autoridades francesas y españolas de aquí a finales de mayo de 2003. Durante el proceso que seguirá se realizarán las inspecciones necesarias para aumentar al máximo la posibilidades de que ITER se realice finalmente en Europa, y el Consejo deberá llegar a un consenso en septiembre de 2003.

Mientras tanto, es fundamental que nuestros socios internacionales estén convencidos del apoyo de la Unión Europea al proyecto ITER y de su compromiso para su realización en Europa.

4. REPARTO DE LOS COSTES DE ITER.

Base de referencia utilizada por los negociadores europeos

Los negociadores europeos han utilizado diversas hipótesis de reparto de los costes de ITER entre los diferentes socios, que figuran en el documento de trabajo de los servicios [SEC(2002) 276 de 7.3.2002] que el Consejo, en sus directrices de negociación aprobadas en mayo de 2002, presentó como base de referencia del debate sobre la financiación. Puede resumirse como sigue:

El coste de construcción de ITER, estimado en 4 570 millones de euros con valor del año 2000, se divide en dos grandes partes o "zonas", la "zona no común", que cubre las actividades que están bajo la responsabilidad exclusiva del país anfitrión, tales como los edificios y las obras relativas al emplazamiento propiamente dicho, y la "zona común", que comparten todos los socios y cubre los componentes, especialmente de alta tecnología, cuyo suministro se pueden repartir.

En el mencionado documento de trabajo, la "zona no común" representa el 20 % de los costes de construcción, a cargo exclusivo de Europa en caso de que ITER se construya allí. En tal caso, la "zona no común" será financiada a partes iguales por Euratom y el Estado anfitrión del proyecto.

La "zona común", que representa, por tanto, el 80% del coste de construcción, debía ser financiada, independientemente del emplazamiento elegido, en un 14% por Rusia y en un 33% por cada uno de los otros socios, Japón y la UE. Dentro de la UE, el reparto previsto era del 90% para Euratom y del 10% para el conjunto de los demás asociados al programa europeo de fusión.

En resumen, la participación de Europa en la construcción (Euratom + asociados) ascendía al 53% si ITER se realizaba en Europa y al 33% si se realizaba en Japón. En el caso de un emplazamiento canadiense, la situación era muy particular, porque la oferta canadiense se limitaba a un anticipo de fondos a la "zona no común" reembolsables por los demás socios durante la fase de explotación.

Evolución de las posturas de los países socios de la UE desde mayo de 2002

En el curso de las reuniones de negociación que se han celebrado desde mayo de 2002, los diferentes socios han puesto de manifiesto sus actitudes respecto del reparto de costes de ITER.

Canadá ha indicado que su oferta estaba siendo objeto de una nueva evaluación y de estudio para hacerla más atractiva al resto de los socios. Está prevista la participación financiera incluso en el caso de que ITER se sitúe fuera de Canadá.

La postura japonesa también ha evolucionado. Aunque su propuesta de definir la contribución de los socios en proporción directa al importe del Producto Nacional Bruto se ha descartado, es muy improbable que Japón acepte contribuir a la "zona común" al mismo nivel que la UE, especialmente si ITER se sitúa en Europa.

Durante los debates también se ha puesto de relieve que la contribución rusa será inferior al 14% avanzado en el documento de trabajo de marzo de 2002.

Como ya se ha indicado anteriormente, se supone que el nivel de participación de cada uno de los nuevos socios, China y los EEUU, será minoritario pero significativo, y que ninguno de ellos propondrá un emplazamiento para ITER. Por último, otros socios internacionales podrían declararse dispuestos a colaborar en el proyecto, pero al no disponerse de las cifras, esta posibilidad no puede tomarse en cuenta en los casos siguientes.

Nueva situación de referencia posible en 2003

La hipótesis de trabajo para establecer una nueva referencia es que tres socios (China, Rusia y los EEUU) participarán con más del 30% entre los tres y que dos socios, Japón y la UE, participarán a un nivel individual más elevado y presentarán candidaturas para el emplazamiento. En espera de una oferta revisada de Canadá, la hipótesis de "ITER en Canadá" no se ha considerado como situación de referencia. La delegación canadiense evalúa la "zona no común" en el 18% del coste total de construcción, mientras que la delegación japonesa la evalúa en un 25%.

La estimación europea inicial, de un 20% como promedio, se mantiene en el siguiente cuadro.

En estas condiciones, las participaciones serían las siguientes:

Zona no común // 20 %

Zona común // 80 %

China + Rusia + EEUU // superior al 30 %

EEUU + Japón // inferior al 50 %

El mantenimiento de la paridad UE- Japón en la zona común significaría para cada uno de ellos una participación inferior al 25% (en lugar del 33% de los documentos de trabajo de marzo de 2002). La petición japonesa de fijar el importe de la participación en función del Producto Nacional Bruto del socio implicaría una contribución de la UE a la "zona común" de hasta el 33%.

A fin de ilustrar cuál sería el coste de la construcción del ITER en Europa para la Comunidad, y de compararlo con el presupuesto actual destinado a la fusión, podría establecerse una nueva situación de referencia para la postura de negociación en el caso de que ITER se construya en Europa, ya sea en Cadarache o en Vandellos. Suponiendo una participación de la UE del 20% a la zona no común y del 25% a la zona común, la participación ascendería al 45%, es decir, a aproximadamente 205 millones de euros anuales como media durante 10 años. En consecuencia, y si el reparto de esfuerzos entre Euratom y los asociados europeos no varía con respecto al presentado en el documento de trabajo SEC(2002)276, la contribución del presupuesto comunitario a los costes de construcción de ITER debería situarse en torno a 150 millones de euros como promedio anual (valor del año 2000), es decir, 600 millones en 4 años. Esta cifra debe compararse con los 750 millones de euros que el VIº programa marco destina al conjunto de la investigación de la fusión, 200 de los cuales se destinan a la realización de ITER.

Partiendo de la hipótesis de que la contribución de la UE a la "zona común" es la misma, independientemente de que ITER esté o no en Europa, el documento de trabajo de 2002 concluye que el coste total del proyecto para Europa (construcción + explotación) será prácticamente idéntico tanto si ITER se construye en Europa como en Japón. Esto se debe a la contribución del Estado miembro anfitrión, que se mantiene durante la fase de explotación. Con las mismas hipótesis, esta conclusión seguiría siendo válida.

5. LA COLABORACIÓN EN ITER EN EL MARCO DE UNA "VÍA RÁPIDA"

El estudio realizado en 2001 a petición de la Presidencia del Consejo para evaluar las posibilidades de una "vía rápida" hacia la energía de fusión ha concluido que la concepción de ITER es suficientemente flexible para poder realizar, anticipándose a la etapa siguiente, estudios más profundos sobre los aspectos relacionados con la producción de energía. Estos estudios deberían asociarse a la aceleración de la investigación de los materiales necesarios para los futuros reactores.

Seguir esa vía rápida exigirá, obviamente, medios financieros suplementarios para los programas de investigación posteriores al 6PM, a pesar del ahorro de recursos que podría resultar de ampliar la colaboración internacional a la investigación de materiales, especialmente para la realización en común de una fuente de neutrones optimizada para este fin. El proyecto IFMIF (International Fusión Materials Irradiation Facility), que actualmente está en fase de estudio en el marco de una cooperación similar a la de ITER, responde a estas necesidades.

Se podría considerar una planificación coordinada de los dos principales proyectos internacionales de fusión, ITER e IFMIF, con nuestros socios. Los estudios detallados de IFMIF podrían lanzarse al mismo tiempo que comienza la construcción de ITER, y la construcción de IFMI podría iniciarse hacia 2009-2010. La decisión de construir IFMIF y la elección de su emplazamiento geográfico dependerán, lógicamente, de las decisiones adoptadas previamente sobre ITER. Por ello, es muy posible que IFMIF se realice en Europa si ITER se construye en Europa. En tal caso, una estimación muy preliminar del esfuerzo financiero comunitario sería del orden de 15 a 20 millones de euros al año durante diez años.

6. ETAPAS DEL PROCESO DE DECISIÓN

El proceso de decisión debe tener en cuenta, obviamente, las limitaciones a que están sometidos todos los socios del proyecto. Tras señalar que los estudios detallados sobre ITER han concluido satisfactoriamente, la decisión del programa específico de investigación y enseñanza (2002-2006) indica que la construcción de ITER podría comenzar, efectivamente, en 2005-2006. Considerando esta indicación programática, así como las limitaciones del calendario político de nuestros socios internacionales, los negociadores se han fijado finales de 2003 como objetivo para establecer y transmitir a sus respectivas autoridades políticas un proyecto de acuerdo sobre la realización de ITER, que incluye el emplazamiento y las participaciones financieras de los socios.

En consecuencia, la cuenta hacia atrás del proceso comunitario de decisión desde finales de 2003 será la siguiente:

- finales de 2003, presentación de una propuesta de decisión del Consejo sobre el acuerdo de construcción, explotación y desmantelamiento de ITER. Paralelamente, la Comisión presenta al Consejo una propuesta de decisión sobre la creación de la empresa común encargada de la contribución europea a ITER;

- en el curso del verano de 2003 deberá concluir el proceso de convergencia descrito en el punto 3, a fin de que el Consejo pueda llegar a un consenso sobre este asunto en septiembre de 2003;

- finales de mayo de 2003, la Comisión da a conocer los criterios objetivos adicionales que garantizan la comprobación eficaz de la conformidad de los emplazamientos propuestos con los requisitos exigidos.

7. Conclusión

La investigación de la fusión y la utilización de una fuente de energía "duradera" son retos a los que se enfrenta el conjunto de las sociedades. La mejor ilustración de esto lo constituye la lista de países que han manifestado su interés por participar en ITER. Pero Europa tiene un interés particular en la realización de este proyecto, ya que gracias a la integración de todas sus actividades de investigación en el programa Euratom, la Unión Europea se sitúa en el primer plano mundial en este sector.

El alcance de la colaboración que se ha establecido para realizar ITER hace que éste sea uno de los principales proyectos internacionales existentes. Si ITER se construye en Europa la UE podrá confirmar su posición de excelencia y aprovechar al máximo la inversión realizada, ya sea a nivel de transferencia de competencias a la industria europea, ya a nivel de la participación de los laboratorios asociados a la construcción y explotación del proyecto.

Por este motivo, considerando la importancia del asunto y el estado en que se encuentran las negociaciones, la Comisión hace partícipe al Consejo del interés que, en su opinión, tiene para la Unión Europea que ITER se construya en Europa, y de la necesidad de elegir sin demora el emplazamiento europeo que deberá competir con los otros emplazamientos propuestos por nuestros socios internacionales.

La Comisión seguirá informando al Consejo y al Parlamento Europeo de la evolución de las negociaciones del proyecto ITER. A partir de ahora, la Comisión manifiesta su intención de presentarles, a finales de 2003, dos propuestas de decisión, una relativa al acuerdo internacional sobre la realización del ITER, y la otra sobre la estructura de la empresa común que estará encargada de la contribución europea a esta realización.

ANEXO

Antecedentes

1. Al concluir las actividades de diseño técnico (ADT) de ITER en julio de 2001, y como consecuencia de las amplias evaluaciones científicas, tecnológicas y económicas realizadas por cada una de las Partes [2], el Consejo ITER concluyó [3] que los objetivos del acuerdo ITER EDA se habían cumplido en su totalidad y, en consecuencia, recomendaba a las Partes "adoptar las medidas necesarias para realizar la ejecución común de ITER como la próxima fase en el desarrollo de la fusión como fuente de energía para fines pacíficos".

[2] Evaluación interna de la UE del Informe final de diseño ITER-FEAT , mayo 2001

[3] Informe final de ITER EDA, ITER EDA Documentación No. 21, IAEA, VIENNA, 2001

2. A la vista de la conclusión satisfactoria de EDA y tras la presentación por el Gobierno de Canadá de una propuesta para acoger ITER en Clarington, cerca de Toronto, en noviembre de 2001 comenzaron las negociaciones intergubernamentales sobre la posible ejecución común de ITER, entre los cuatro participantes: Canadá, Euratom, Japón y la Federación Rusa. Hasta finales de 2002 se celebraron siete reuniones, incluidas dos celebradas en la Unión Europea, en Cadarache, Francia, en junio de 2002 y en Barcelona en diciembre de 2002. China y los Estados Unidos se adhirieron a las negociaciones en la Octava reunión de negociadores celebrada los días 18 y 19 de febrero de 2003 en San Petesburgo (FR).

3. La Comisión Europea participó en las negociaciones de acuerdo con las directrices de la Decisión del Consejo de 16 de noviembre de 2000. El mandato se limitó en un principio al desarrollo del marco legal para la posible ejecución común del ITER, en el momento de decidirse, si se decidía, y sin perjuicio de las decisiones sobre el emplazamiento y el reparto de costes.

4. Mediante la Decisión de 27 de mayo de 2002, adoptada a propuesta de los Comisarios Busquin y Loyola de Palacio, el Consejo modificó sus directrices [4], a fin de autorizar a la Comisión a "transmitir a las Partes las propuestas de los candidatos potenciales para los emplazamientos europeos propuestos por los Estados miembros y negociar con las Partes los acuerdos de financiación y reparto de costes en coordinación con las propuestas de emplazamiento." En consecuencia, en junio de 2002 la Comisión transmitió a los demás participantes las propuestas de emplazamientos europeos de Cadarache, en Francia y de Vandellos, en España.(Al mismo tiempo, Japón presentó su propuesta oficial de emplazamiento de Rokkasho-mura, Prefectura Aomori).

[4] SEC (2002) 205 Final

5. El mandato modificado también prevía la adopción por las Partes de acuerdos de transición para garantizar una transición sin dificultades hacia la ejecución conjunta de ITER.

6. La Decisión del Consejo de 3 de junio de 2002, relativa al 6º programa marco (Euratom) hacía hincapié en que los progresos realizados en investigación y los resultados obtenidos, especialmente con el tokamak JET europeo, permitían considerar la posibilidad de avanzar al Next Step, que producirá una máquina capaz de generar reacciones de fusión en condiciones comparables a las de un reactor de producción energética. La terminación de los trabajos preparatorios del diseño detallado de Next Step, en el contexto del proyecto de cooperación internacional ITER, permite tomar una decisión sobre el lanzamiento de este proyecto y sobre la construcción de la máquina.

Estado del proyecto ITER y estimación de costes

Estado del proyecto

7. Tras la conclusión de EDA, se puso a disposición de las Partes el proyecto completo, detallado y maduro de ITER, apoyado por un conjunto de análisis de validación e I+D y de otros datos técnicos; dicho proyecto cumple los objetivos técnicos detallados y los objetivos de costes fijados, incluidos los relativos a seguridad y medio ambiente. Desde entonces, se han llevado a cabo nuevos trabajos científicos y técnicos de colaboración sobre ITER, en el marco de las actividades técnicas coordinadas (CTA) en apoyo de las negociaciones. Estos trabajos se basan en el proyecto establecido en la fase EDA y están destinados a mantener la integridad del proyecto y a facilitar el comienzo de la construcción de ITER en el momento en que se decida, en caso de que se decida. La fase CTA expiró a finales de 2002 y fue sustituida por los acuerdos de transición de ITER (ITA), con arreglo a los cuales han proseguido las actividades que garantizan la integridad del proyecto y la preparación de su posible aplicación. Tanto las CTA como los ITA se han establecido bajo los auspicios de la IAEA, a través de intercambios de notas entre los participantes en las negociaciones y el Director General de IAEA.

8. Desde la conclusión de ITER-EDA, las actividades europeas de fusión se han centrado aún más en ITER, a través de los programas científicos y tecnológicos realizados en el marco del acuerdo europeo de desarrollo de la fusión (EFDA), y a través de los contratos de asociación de Euratom. Se ha mantenido en gran parte el personal europeo dentro del equipo internacional de ITER.

Estimaciones de costes

9. La información sobre los costes estimados de ITER fue presentada al Consejo el 11 de marzo de 2003, en el documento interno de la Comisión titulado "Coste para Europa de la ejecución común del ITER según varias hipótesis de acogida" [5]. El documento de trabajo resume las estimaciones de costes para las diferentes fases de ejecución del ITER según las cifras recogidas en el "Resumen del Informe final de diseño de ITER", indica los costes que Europa deberá sufragar según las primeras estimaciones aproximadas de los posibles planes de reparto de costes que deberán negociarse, ý cómo esos costes podrán distribuirse dentro de Europa.

[5] SEC (2002) 276

10. Al final de la fase EDA, cada una de las Partes negociadoras había evaluado detenidamente y confirmado su aceptación de las estimaciones globales de costes de ITER presentadas por el proyecto, como una base completa y consistente. Al no haberse producido cambios materiales en el diseño desde el fin de EDA, los actuales participantes en las negociaciones no han procedido a ninguna revisión global de los costes. No obstante, en el contexto de los debates sobre la estrategia estadounidense para un plasma en combustión, el Ministerio estadounidense de energía creó un Comité especial que visitó el emplazamiento conjunto de ITER en Garching del 21 al 25 de noviembre de 2002, a fin de realizar una evaluación de las estimaciones de costes de ITER. Las conclusiones del Comité fueron positivas en conjunto, y concluía, por ejemplo, que "... el equipo de ITER ha preparado una estimación de costes completa que se basa en una gestión consistente y en principios de ingeniería ..." y "la credibilidad de dicha estimación del valor se basa en los resultados de I+D y el proyecto, que son excepcionalmente maduros para un proyecto científico que se enfrenta a la decisión de financiar la construcción."

11. Los posibles planes de reparto de costes están empezando a aparecer explícitamente en el curso de las negociaciones. Los demás participantes conocen los supuestos de trabajo utilizados en el documento de trabajo interno de la Comisión, que ha sentado las bases de la postura europea inicial en los debates.

Adhesión de terceras partes a las negociaciones ITER

12. Uno de los acontecimientos fundamentales de las negociaciones ITER ha sido las adhesiones de China y los Estados Unidos en la 8ª reunión de negociación celebrada en febrero de 2003.

13. Las directrices del Consejo a la Comisión piden a la Comisión que negocie con " "las Partes ITER EDA y otros países cualificados". Así, el mandato preveía la aceptación por la UE de la participación de los EEUU en las negociaciones, como uno de los signatarios del acuerdo ITER EDA, una vez manifestada su intención de participar.

14. En lo que respecta a los terceros países como China, las negociaciones alcanzaron un consenso en noviembre de 2002 sobre los factores que podían cualificar a un tercer país para participar. Concretamente, los países que soliciten adherirse a las negociaciones deberán declarar que tienen la intención de aportar una contribución substancial al proyecto, que participarán en el consenso y que aceptarán los resultados de las negociaciones hasta la fecha de su adhesión. Se verificarán las capacidades técnicas de los terceros países, y se garantizará su adhesión a los principios de usos pacíficos y no proliferación, así como al respeto de los derechos de propiedad intelectual establecidos por las Partes de ITER a través de su cooperación hasta la fecha. La adhesión de los terceros países a las negociaciones requerirá el acuerdo unánime de los actuales participantes.

15. El 30 de enero de 2003, el Presidente Bush y el Secretario de Energía, Spencer Abraham, anunciaron que los Estados Unidos participarían en las negociaciones internacionales de ITER. En consecuencia, se invitó a los Estados Unidos a participar en la 8ª reunión de negociación celebrada los días 18 y 19 de febrero de 2003 en San Petesburgo.

16. La adhesión de China fue el resultado de una petición formal de adhesión a las negociaciones presentada por el Ministro chino de ciencia y tecnología, fechada el 10 de enero de 2003, que recogía las declaraciones de intenciones y otros compromisos exigidos. Tras unas consultas interservicios, y habida cuenta del informe positivo de la misión de evaluación de las capacidades técnicas de China, la delegación de la UE apoyó la solicitud de adhesión a las negociaciones en las condiciones establecidas en la solicitud. Posteriormente, se llegó a un acuerdo con todos los demás participantes para admitir la adhesión de China a las negociaciones en la 8ª reunión de negociación.

17. La República de Corea también manifestó su interés en adherirse a las negociaciones y se espera que a través de una interacción informal se explorarán los aspectos legales y técnicos de una posible solicitud formal.

18. Ninguno de los tres países mencionados ha manifestado interés por albergar ITER.

19. Tras la adhesión de los participante adicionales a las negociaciones, será necesario reconsiderar las medidas adoptadas hasta la fecha por los actuales participantes sobre el reparto de las responsabilidades en materia de suministros.

Reparto de costes entre los países socios internacionales

Reparto de los suministros

20. A nivel técnico informal, los participantes han empezado a tratar del reparto de los sumnistros, es decir, del reparto entre las partes de las obligaciones de suministrar en especie los diversos componentes de ITER. Los debates se han centrado en los suministros importantes y técnicamente complejos que deben iniciarse cuanto antes en la fase de construcción, independientemente del plan global de reparto de costes. El proceso sólo podrá completarse en el contexto de un consenso sobre el emplazamiento y el reparto de costes globales asociado.

Resumen de los supuestos de reparto de costes presentados en el Doc. SEC (2002) 276

21. Los aspectos del reparto internacional de costes del Documento de trabajo de los servicios de la Comisión (SEC (2002) 276) se basaban en unos supuestos clave establecidos a la vista de las circunstancias del momento. Se basaban en el principio de igualdad recogido en el acuerdo ITER EDA, pero modificado al reconocer que no podía esperarse que la Federación Rusa contribuyese con el mismo nivel de recursos de la UE y Japón. Estos supuestos deben revisarse en función de la evolución de las negociaciones.

22. Al comienzo de las negociaciones, parecía que el número de socios de la ejecución común del ITER se limitaría a tres (o cuatro, en caso de que ITER se instalara en Canadá). En cuanto al reparto de costes, se partió de la hipótesis de que la Parte anfitriona contribuiría al coste de capital - la denominada "zona no común" de las partes de la construcción de ITER, tales como edificios, que sólo una fuente local puede proveer de forma adecuada. Su valor fluctúa en una banda de aproximadamente el 20% de los costes de capital totales estimados de ITER, pero se admite que la cifra exacta será objeto de negociación. La base del reparto de costes de la denominada "zona común" restante - aproximadamente el 80% del total - seguía sin resolverse. Se consideró que la Federación Rusa contribuiría con el equivalente de aproximadamente el 14% del coste total, mientras que Europa y Japón contribuirían en la misma medida al restante 66%.

23. Con arreglo al desglose preliminar simplificado del reparto de costes de capital para la construcción, Europa contribuiría con un 33% de los costes en la zona común, independientemente del lugar en que se instale ITER. La parte europea global de la construcción de ITER en Europa (véase el apartado 32 para la parte comunitaria), sería del 53%. Esta parte sería del 33% en caso de que ITER se construyera fuera de Europa.

24. La opción del emplazamiento en Canadá constituía un caso especial, en el que la Parte anfitriona proponía que la zona no común se financiara en gran medida a través de préstamos del sector privado, en anticipación del flujo de ingresos generado durante la explotación de ITER, ingresos que garantizarían las Partes restantes.

Evolución de los supuestos de reparto de costes en las negociaciones

25. Al debatir el reparto de responsabilidades entre las Partes para suministrar los elementos necesarios para la construcción de ITER, se puso de manifiesto que el valor de las contribuciones que la Federación Rusa se propone aportar estaría más cerca del 10% que del 14% previamente anunciado.

26. Japón, al proponer un emplazamiento en junio de 2002, proponía un nuevo criterio de reparto de costes, según el cual las contribuciones de la UE y Japón a la zona común se basarían en los respectivos PIB. Según este criterio, la contribución de la UE sería el doble de la contribución japonesa.

27. En la reunión de negociación de diciembre de 2002 celebrada en Barcelona, la UE anunció que no aceptaría ningún criterio que considerara el PIB de las Partes para calcular contribuciones y recomendó adoptar un enfoque pragmático, sin condiciones previas que podían bloquear la situación. Japón ha respondido que "se necesita una cierta base de debate, ya que no es posible que todas las partes contribuyan en igual medida. Si se considera la influencia del factor económico en el reparto de costes y se exige un cierto nivel de contribución a todas las Partes, las contribuciones de las diferentes Partes serán lo más equilibradas posible".

Canadá

28. La postura del Gobierno canadiense está actualmente en curso de revisión. En la reunión de negociación de diciembre de 2002, la Delegación canadiense anunció que había advertido a su Gobierno de que "la propuesta canadiense de emplazamiento había disminuído las posibilidades de éxito, dada la actual evolución de las negociaciones, a menos que el Gobierno de Canadá acepte participar financieramente en el proyecto. El Gobierno de Canadá está revisando su propuesta en concertación con el Gobierno de Ontario y con Iter Canada y sus organizaciones miembro. Los negociadores canadienses prevén presentar una propuesta revisada a finales de marzo de 2003". Se espera que la propuesta de emplazamiento de Canadá sea más comparable a las propuestas europea y japonesa en lo que se refiere a la zona no común, y que revise su posición anterior de no participar en la aplicación de ITER fuera de Canadá.

Nuevos participantes en las negociaciones

29. Como ya se ha indicado, los actuales participantes en las negociaciones han dejado claro que cualquier nuevo país que se adhiera a las mismas deberá aportar una contribución substancial al proyecto, comparable como mínimo a lo que se espera de los actuales participantes en las negociaciones. La petición formal del Gobierno chino incluía esta declaración de intenciones.

30. En lo que respecta a los Estados Unidos, el "Comité de evaluación de la combustión del plasma" del Consejo nacional de investigación recomendó en diciembre de 2002 que:

"Los Estados Unidos deberían negociar un nivel de participación en consonancia con el importe de su contribución al programa, que como mínimo garantizará el acceso a todos los datos de ITER, el derecho a proponer y realizar experimentos, y el desempeño de funciones adecuadas de producción de los componentes de alta tecnología de la instalación"

En la 8ª reunión de negociación, la delegación estadounidense señaló que "los Estados Unidos desean aportar una contribución importante comparable a las de otras partes no anfitrionas".

31. Así, la adhesión a las negociaciones de nuevos participantes dispuestos a aportar contribuciones substanciales (y de una posible propuesta canadiense revisada) abre la posibilidad de que surjan planes viables de reparto de costes, a pesar de la reducción prevista de la contribución rusa y de la falta de voluntad del Japón para igualar la aportación europea.

Reparto de costes en la Unión Europea

32. En lo que respecta al reparto de costes en Europa, el documento de trabajo de los servicios de la Comisión partía del supuesto de que los costes de la zona no común de construcción se repartirían equitativamente entre el presupuesto comunitario y el Estado anfitrión, y de que los costes de la zona común serían sufragados en un 90% por el presupuesto comunitario, y el 10% restante por los asociados. El posible reparto de costes de la contribución europea a los costes totales en la fase de funcionamiento sería sufragado en un 75% por el presupuesto comunitario, en caso de instalarse ITER en Europa, y en un 90% si se instalaba fuera de Europa.

Evaluación común de los emplazamientos concretos

33. Los cuatro emplazamientos propuestos han sido evaluados en el marco de las negociaciones. Durante el periodo de septiembre a diciembre de 2002, un grupo ad hoc compuesto por expertos de los cuatro participantes en las negociaciones en ese momento llevó a cabo un proceso de evaluación técnica común de los emplazamientos concretos (Joint Assessment of Specific Sites, JASS). La evaluación se basó en documentos detallados basados a su vez en estudios en profundidad realizados por los proponentes. El informe JASS fue aprobado en la 8ª reunión de negociación por los cuatro participantes que encargaron y efectuaron la evaluación, y la conclusión fue que

" ...a pesar de las diferencias entre los emplazamientos propuestos, el JASS ha comprobado que los cuatro emplazamientos son consistentes y pueden cumplir plenamente los requisitos del emplazamiento ITER y los principios de diseño, aprobados por el Consejo ITER en su reunión de enero de 2000."

Tras el proceso de evaluación, el grupo ad hoc JASS ha concluido que ITER puede realizarse satisfactoriamente en cualquiera de los emplazamientos propuestos. Pero existen algunas diferencias entre los emplazamientos. La evaluación de algunas cuestiones ha llevado a definir algunas medidas adecuadas que deberán aplicar los respectivos países anfitriones.

Exploración de una vía rápida

34. A iniciativa de la Presidencia belga, en noviembre de 2001 los expertos examinaron la posibilidad utilizar una vía rápida para la producción de energía de fusión. Según este enfoque, las próximas dos generaciones previstas hoy para después de ITER podrían combinarse en una etapa única concebida como un prototipo creíble de reactor de fusión para la producción de energía eléctrica. La reunión de expertos concluyó que ITER es la fase fundamental hacia la producción de energía por vía rápida y que la construcción debería empezar en cuanto fuera razonablemente factible. Además, habrá que disponer de una fuente de neutrones de alta energía e intensidad, tal como la instalación internacional de irradiación de materiales de fusión (IFMIF) para probar y verificar el rendimiento de los materiales en las condiciones de funcionamiento de un reactor de fusión. También subrayaron que las dos grandes empresas internacionales de desarrollo de la fusión nuclear, ITER e IFMF deberían desarrollarse de forma coordinada, y que ITER debería comenzar a funcionar paralelamente al proyecto de ingeniería detallada de IFMF.

35. Estos trabajos han influido en los países socios. En los Estados Unidos, El Comité consultivo de ciencias de la energía ha presentado un informe preliminar a USDOE sobre las perspectivas y la viabilidad de la producción de electricidad a partir de la fusión en la red estadounidense dentro de 35 años. Un plan más detallado, que incluye las estimaciones de costes, está previsto para marzo de 2003. Japón ha creado un comité de la Comisión de energía atómica para debatir sobre el futuro plan japonés de I+D, que también trata de la aceleración de la producción de energía de fusión dentro de 30 años. La Federación Rusa ha manifestado su apoyo al enfoque de la vía rápida.

36. Los trabajos técnicos prosiguen en el marco de la AIE, y están en curso los trabajos de definición de un marco internacional adecuado para las fases de concepción y validación del proyecto de ingeniería de IFMIF.

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