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Language: es
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# 52003DC0533

**Documento orientativo de la Comisión para transmissión al Consejo y al Parlamento Europeo - Hacia una asociación madura - Intereses comunes y desafíos en las relaciones UE-China (Actualización de las Comunicaciones de la Comisión Europea sobre las relaciones UE-China de 1998 y 2001) /\* COM/2003/0533 final \*/**

  

DOCUMENTO ORIENTATIVO DE LA COMISIÓN PARA TRANSMISSIÓN AL CONSEJO Y AL PARLAMENTO EUROPEO - Hacia una asociación madura - Intereses comunes y desafíos en las relaciones UE-China (Actualización de las Comunicaciones de la Comisión Europea sobre las relaciones UE-China de 1998 y 2001)

ÍNDICE

Resumen Ejecutivo

1. Introducción

2. Una nueva madurez en las relaciones UE-China

3. Orientaciones para la acción de la UE en 2003 y en los años siguientes

3.1 La UE y China: responsabilidad compartida en el impulso de la gobernanza mundial

3.2. Apoyar la transición de China hacia una sociedad abierta basada en el Estado de Derecho y el respeto de los derechos humanos

3.3. Promover la apertura económica de China en el interior y en el extranjero

3.4. Programa de cooperación CE-China - una asociación mutuamente beneficiosa en apoyo de objetivos de la UE

3.5. Incrementar la visibilidad de la UE en China

4. Mejora de los mecanismos de la relación

Anexo 1: Diálogo UE-China (Panorámica general)

Anexo 2: Estadísticas sobre comercio e inversión UE-China

Anexo 3: Programa de cooperación UE-China (Panorámica general)

Resumen Ejecutivo

Muchas son las cosas que han cambiado en Europa, en China y en el mundo desde que la Comisión publicó su último documento de estrategia a principios de 2001. El euro se ha impuesto plenamente, la ampliación e importantes reformas internas son inminentes y la UE ha asumido nuevas responsabilidades, especialmente en el campo de la justicia y los asuntos de interior, que tienen un impacto considerable tanto a nivel interior como internacional. El proyecto de Estrategia de Seguridad Europea de junio de 2003 tiene como objetivo reforzar la Política Exterior y de Seguridad Común de la UE y reconoce que China es uno de los principales socios estratégicos de la Unión Europea. China se enfrenta al reto de una nueva etapa de su proceso de reforma social y económica. Además, aumenta su participación en los asuntos mundiales, especialmente en los foros multilaterales, y aparece cada vez más como un importante actor de la economía mundial, gracias a su dinámico crecimiento y a su adhesión a la OMC. Por otra parte, una nueva generación de dirigentes ha tomado las riendas en Pequín y, por primera vez, se reunirá con la UE al más alto nivel en la Cumbre UE-China que se celebrará a finales de octubre de 2003. Paralelamente, ambas partes han de adaptarse a una escena internacional que cambia rápidamente, en la que el terrorismo, la proliferación de armas y otros temas de preocupación como el SRAS constituyen los temas de mayor actualidad. La deprimida economía mundial combinada con tendencias proteccionistas y regionalistas negativas constituye una amenaza para el comercio mundial y el desarrollo.

En este contexto, la UE y China están más interesadas que nunca en colaborar en el marco de una asociación estratégica para preservar y promover el desarrollo sostenible, la paz y la estabilidad. Ambas tienen intereses convergentes en un gran número de asuntos relacionados con la gobernanza internacional, en particular, la importancia que conceden al papel de las Naciones Unidas en materia de seguridad física y ambiental, así como al de la OMC, en la que tanto la UE como China podrían obtener grandes beneficios de una mayor liberalización del comercio. La evolución de su relación comercial bilateral es reveladora: el total de sus intercambios sobrepasó los 115 millardos de euros el año pasado convirtiendo a China en el tercer socio comercial de Europa, aunque con un importante excedente comercial en favor de China. Por otra parte, las empresas europeas siguen siendo importantes inversoras en China.

En los últimos años ha aumentado también rápidamente la cooperación, positiva para ambas partes, en justicia y asuntos de interior y en el terreno científico y técnico, reflejada en una serie de nuevos acuerdos en curso de elaboración; al mismo tiempo, el programa de asistencia de la CE sigue desarrollándose a un importante nivel.

Así pues, Europa tiene un gran interés político y económico en ayudar a China a transformarse en un país estable, próspero y abierto, que respete plenamente la democracia, los principios del libre mercado y el Estado de Derecho. La UE tiene mucho que ofrecer en este campo, gracias a su experiencia en la integración de los países candidatos de Europa Central y Oriental.

Se trata ahora de hacer balance de nuestro documento de 2001 para tomar en consideración los cambios acaecidos, los nuevos intereses comunes y los retos de cara al futuro. Asimismo, cabe señalar que, en breve, China publicará su propio documento estratégico sobre sus relaciones con la UE, documento que será el primero en su género.

El presente documento contiene, pues, una evaluación de los resultados obtenidos y de las propuestas para actualizar nuestro enfoque que ayudarán a guiar la política y la acción de la UE en el curso de los dos a tres próximos años. En materia de «gobernanza», se propone mejorar el diálogo político orientando con más precisión los mecanismos existentes, que actualmente comprenden reuniones periódicas en seis niveles importantes, y examinar sistemáticamente, aprovechando esas reuniones, los temas relacionados con la gobernanza y la seguridad mundial y regional. El diálogo sobre la inmigración ilegal debería orientarse más a la obtención de resultados y debería concluirse próximamente un acuerdo sobre la readmisión de inmigrantes ilegales.

El diálogo político también debería seguir prestando gran atención a los derechos humanos partiendo del principio de una asociación más madura como la que existe actualmente y con la convicción de que es un factor que garantiza la viabilidad de las reformas y la estabilidad a largo plazo. Las medidas encaminadas a mejorar la eficacia y el impacto del diálogo entre la UE y China dedicado a los derechos humanos consisten en aumentar su nivel, insistir aún más en las cuestiones fundamentales, mejorar la continuidad y el seguimiento de determinados temas y casos individuales, maximizar las sinergias con las iniciativas actuales de los Estados miembros y hacer que este diálogo sea a la vez más visible y más transparente. El desarrollo de la sociedad civil china debe desempeñar también un importante papel en la protección del bienestar y de los derechos de la población más vulnerable y atenuar las consecuencias negativas de la reforma.

Para fomentar la apertura económica de China dentro y fuera del país, es prioritario colaborar para garantizar el éxito del Programa de Doha para el Desarrollo, supervisar y apoyar el cumplimiento por China de sus compromisos en el seno de la OMC y supervisar la compatibilidad con la Organización de los nuevos acuerdos regionales. La firma rápida de un acuerdo sobre el «Estatuto de Destino Autorizado» para facilitar el turismo chino en Europa figura también entre las prioridades importantes. Las negociaciones para llegar a un acuerdo aduanero, retrasado durante largo tiempo, deben empezar lo antes posible.

El apoyo al proceso de reforma de China y la cooperación sectorial deberían reforzarse mediante la apertura de nuevos diálogos y la cooperación en materia de derechos de propiedad intelectual, normas sanitarias, políticas de competencia, industrial y de desarrollo de los recursos humanos, así como mediante el refuerzo de los diálogos y los acuerdos vigentes sobre reglamentación de productos industriales, sociedad de la información, medio ambiente, energía y cooperación científica y tecnológica. Deberían celebrarse nuevos acuerdos sobre cooperación en materia de investigación y en relación con la utilización con fines pacíficos de la energía nuclear y sobre el programa Galileo de la UE.

El programa de cooperación de la UE, que apoya actividades en muchos de los sectores mencionados perseguirá los objetivos establecidos en el Documento de Estrategia Nacional aprobado en 2002, si bien el Programa Indicativo Nacional (PIN) deberá ajustarse este año para tener en cuenta ciertos cambios sobre el terreno. Al margen del PIN propiamente dicho, China continuará siendo uno de los principales beneficiarios de los programas de cooperación e investigación regionales de la UE, en los que en breve se lanzarán nuevas iniciativas, por ejemplo, para luchar contra el SRAS.

Se deberá reforzar el papel directivo del Comité Mixto UE-China no solo en lo que respecta al comercio y a la cooperación, sino también en los diversos sectores objeto de diálogo.

Por último, pero no menos importante, se proponen nuevos esfuerzos para incrementar la visibilidad de la UE, especialmente mediante una mejor comprensión de los interlocutores chinos, la utilización de un número restringido de mensajes directos y una colaboración más estrecha con los Estados miembros de la UE.

El camino será inevitablemente largo y difícil, dada la amplitud de la asociación. A fin de sortear los obstáculos con éxito es esencial un esfuerzo sin reservas de todas las partes interesadas. Por parte de la UE, será precisa la estrecha coordinación de las políticas de la Unión y de los Estados miembros; China, por su parte, deberá cerciorarse de que todos los sectores y niveles de su Administración colaboran de forma efectiva. Lo que está en juego es tan importante que confiamos en que todos los interesados pondrán todo su empeño en ello.

1. INTRODUCCIÓN

El presente documento se inspira en la Comunicación de la Comisión de 1998 «Creación de una asociación global con China» [1] y en las posteriores conclusiones del Consejo que destacaban el interés fundamental que tiene para la Unión el fortalecimiento de sus relaciones con ese país. En las conclusiones se definían los siguientes objetivos para la relación UE-China:

[1] COM (1998) 181.

i) incorporar más a China, mediante un diálogo político actualizado, a la comunidad internacional;

ii) contribuir a la transición de China hacia una sociedad abierta basada en el Estado de Derecho y el respeto de los derechos humanos;

iii) integrar más a China en la economía mundial, introduciéndola más plenamente en el sistema comercial mundial y apoyando el proceso de reforma económica y social que atraviesa el país;

iv) sacar más provecho de la financiación europea;

v) aumentar la presencia de la UE en China.

La Comisión se comprometió a rendir cuentas periódicamente de los progresos logrados en la aplicación de las propuestas de la Comunicación. El primer informe se publicó en septiembre de 2000 [2].

[2] COM (2000) 552.

En junio de 2001, la Comisión en su Comunicación «Estrategia de la Unión Europea respecto de China: Puesta en práctica de la Comunicación de 1998 y nuevas medidas para reforzar la eficacia de la política de la UE» [3] exponía una revisión de la política de la UE y fijaba un calendario de nuevos puntos de acción a corto y medio plazo con objeto de a avanzar en el cumplimiento de los objetivos definidos en 1998.

[3] COM (2001) 265.

Los debates que tuvieron lugar en el Consejo durante la primavera de 2003 confirmaron que los objetivos generales y a largo plazo de la UE en las relaciones con China, definidos en 1998, siguen siendo válidos en líneas generales y deben reafirmarse ante los nuevos dirigentes chinos que asumieron sus funciones en marzo de 2003. El Plan de acción presentado en la Comunicación de 2001 ha resultado útil para mantener el impulso de la relación y debería ser puesto al día en función de los recientes acontecimientos ocurridos en la UE, en China y en el mundo.

El presente documento de estrategia trata de estos objetivos y pasa revista a los progresos realizados en la aplicación de la Comunicación de 1998 y en los puntos del Plan de acción de 2001. Su objetivo es dar nuevo impulso a la relación y ayudar a orientar la política y las actividades de la UE durante los próximos años, teniendo presentes al mismo tiempo los objetivos perseguidos por la UE en sus políticas para la región asiática en sentido amplio, expresadas en la estrategia de la Comisión para Asia [4].

[4] «Un marco estratégico para consolidar las asociaciones entre Europa y Asia, COM (2001) 469».

Por último, pretende promover la actual reflexión en China sobre la futura política hacia la UE, que a finales de este año quedará reflejada en un documento de estrategia, el primero de esta características en las relaciones exteriores de China. La existencia de este documento prueba la importancia que China concede ahora a la relación con la UE.

2. UNA NUEVA MADUREZ EN LAS RELACIONES UE-CHINA

Durante la última década las relaciones entre la UE y China han experimentado un crecimiento dinámico. Estas relaciones, limitadas antes casi exclusivamente al comercio, la inversión y la asistencia financiera y técnica, abarcan en la actualidad un sinfín de sectores. Se ha instaurado un diálogo político sólido y regular y se han celebrado o se están negociando toda una serie de acuerdos sectoriales. Existe un intercambio de pareceres frecuente y, a menudo, institucionalizado sobre temas de más amplio alcance que van del medio ambiente y la inmigración ilegal al marco reglamentario aplicable a sectores clave de la economía, pasando por la cooperación en materia de investigación fundamental y aplicada o la cooperación tecnológica. La asistencia de la UE en el marco del Programa de Cooperación CE-China se reorientado hacia las diferentes políticas de la UE hacia China. Estos cambios han contribuido a dar una nueva madurez a la relación, caracterizada por una coordinación cada vez más estrecha de las políticas en gran número de sectores.

Paralelamente, lo sucedido desde 2001 - ya sea acontecimientos que afecten a la UE, a China o a la comunidad mundial- hace necesario el avance de esta asociación.

En la UE, la introducción con éxito del euro, en moneda contante y sonante, a principios de 2002 constituyó un hito en la historia de la integración europea, próximamente seguida por la ampliación más importante jamás realizada, por su amplitud y diversidad, con diez nuevos miembros que se adherirán a la UE en 1 mayo de 2004. Simultáneamente, la UE continúa efectuando su reforma interna y discute su futura constitución.

Pese a todos estos retos internos, la UE no puede permitirse replegarse en sí misma. La evolución en el seno de la UE y la economía europea están estrechamente relacionadas con la marcha de los asuntos mundiales. Más aún, la comunidad mundial espera que la UE desempeñe un papel acorde con su tamaño e importancia, no solo en temas económicos, sino también ante otros problemas mundiales como la seguridad. Estas expectativas aumentarán aún más cuando la UE se amplíe y sus estructuras constitucionales se hagan más eficientes.

La UE trata de estar a la altura de estas expectativas. Ha demostrado ser un socio de primer orden en la coalición mundial contra el terrorismo después del 11 de septiembre de 2001, tanto a través de su actuación internacional, como mediante la utilización de sus nuevas competencias en el ámbito de la justicia y los asuntos de interior. Desde que reforzó su política exterior y de seguridad común (PESC) y la política europea de seguridad y defensa (PESD), la UE desempeña un papel cada vez mayor en temas como la prevención de conflictos y la gestión de las crisis. El futuro desarrollo durante los años venideros de estas dos políticas reforzará el papel de la UE en la concepción y gestión del orden mundial. Los desafíos y riesgos clave y los objetivos estratégicos de la UE se resumen en el proyecto de Estrategia de Seguridad Europea.

China, a su vez, interviene con fuerza creciente en los asuntos mundiales. Impulsada por una economía dinámica, se va reafirmando como la locomotora del crecimiento regional y global. Desde su adhesión a la OMC en diciembre de 2001, China ha participado activamente en la nueva ronda de negociaciones multilaterales de la OMC en el marco del Programa de Doha para el Desarrollo y en las iniciativas de integración regionales. En el interior, China prosigue su reforma económica y social, pese a tener que enfrentarse a crecientes problemas de desempleo, disparidades sociales y regionales, corrupción y riesgos de inestabilidad de los sistema financiero y presupuestario. Se espera que la nueva - cuarta - generación de dirigentes, que asumió el poder en marzo de 2003, mantenga el rumbo de la reforma interna y de la liberalización económica. Sin embargo, pese a sus progresos hacia una política exterior más activa y responsable, China sigue esencialmente preocupada por su estabilidad y su desarrollo económico.

Tanto la UE como China están inmersas desde 2001 en un proceso de adaptación a un entorno mundial en transformación. El terrorismo internacional, así como la creciente preocupación ante la proliferación de armas de destrucción masiva han hecho que figuren en el orden del día de la comunidad internacional nuevas cuestiones en materia de seguridad internacional. Simultáneamente, es preciso responder a retos mundiales tales como el cambio climático y la degradación del medio ambiente, la emigración ilegal y la delincuencia internacional, así como temas sanitarios de alcance mundial como el VIH/SIDA, que podría plantear para China una grave amenaza a largo plazo, y el síndrome respiratorio agudo severo (SRAS). La atonía de la economía mundial está provocando recortes presupuestarios en todo el mundo, así como la aparición de tendencias proteccionistas alarmantes. Las iniciativas comerciales regionales que están proliferando pueden ser complementarias de una liberalización y reglamentación multilateral, pero solo en el caso de que cumplan con los principios de la OMC y no se aparten de las negociaciones cruciales en el marco del Programa de Doha para el Desarrollo.

Ante estos cambios, tanto a la UE como a China les interesa trabajar como socios estratégicos en la escena internacional. Ambas tienen intereses convergentes en un gran número de temas de la gobernanza mundial, en particular, el papel de las organizaciones y sistemas multilaterales. Mediante una cooperación reforzada, la UE y China estarán mejor situadas para promover sus planteamientos e intereses comunes y, por ende, para consolidar la seguridad y otros intereses comunes, tanto en Asia como en otros lugares

Además, la estabilidad y el desarrollo de China constituyen una preocupación fundamental de la UE. La UE se juega mucho en la transición con éxito de China y su transformación en un país estable, próspero y abierto que adopte la democracia, los principios del mercado libre y el Estado de Derecho. Por lo tanto, no debería escatimar esfuerzos para apoyar la transición y el proceso de reforma de China, reforzando la cooperación y el diálogo en todos los ámbitos. En particular, debería sacarse el máximo partido de la experiencia adquirida por la UE, en el reciente proceso de transición de muchos de los candidatos a la adhesión a la UE, en cómo adaptarse a los tremendos desafíos socioeconómicos que comportan la apertura y la mundialización y en los modelos económicos y de sociedad desarrollados en la UE como respuesta. Del mismo modo, la UE debería intensificar sus esfuerzos para ayudar a China a abordar los nuevos retos en materia de sostenibilidad, en especial en el ámbito del medio ambiente. En el contexto de su apoyo a la transición de China, la UE debería seguir expresando su preocupación por los temas relacionados con los derechos humanos e impulsar el Estado de Derecho y las reformas políticas en China. Se trata de temas que despiertan gran sensibilidad en China, pero que también son cruciales para salvaguardar la estabilidad y la viabilidad del proceso de reforma del país.

Tanto la UE como China deberían compartir en los próximos años el objetivo de establecer una relación entre iguales, sólida, duradera y beneficiosa para ambas, que abarque todas las áreas mencionadas. El comienzo es prometedor y los puntos de acción presentados a continuación deberían permitir mantener el rumbo de la actual relación durante los próximos años. Para realizarlo y avanzar hacia el objetivo más global será necesario el compromiso total de todos los protagonistas de ambas partes. Por parte de la UE, será importante coordinar al máximo las políticas de los Estados miembros hacia China, de manera que la UE hable con voz unánime en todas las cuestiones de fondo que afecten a ese país. Por su parte, China necesita cerciorarse de que todos los niveles y sectores de su Administración participan y cooperan plenamente en el programa de acción bilateral

3. ORIENTACIONES PARA LA ACCIÓN DE LA UE EN 2003 Y EN LOS AÑOS SIGUIENTES

3.1 La UE y China: responsabilidad compartida en el impulso de la gobernanza mundial

China es un actor mundial de importancia creciente, interesado en lograr un entorno internacional estable y justo en el que pueda proseguir su desarrollo económico y su reforma interna. La UE espera que China contribuya a la estabilidad mundial asumiendo paulatinamente mayores responsabilidades en el contexto bilateral y multilateral.

Dada su particular situación como potencia emergente, China podría desempeñar un importante papel en el esfuerzo común de reconciliar los intereses de los países en desarrollo y de los países desarrollados. Por ello, la UE confía en que China utilice su considerable influencia en Asia para promover la paz y la estabilidad en la región, impulsando la integración regional y contribuyendo a la resolución de los conflictos regionales pendientes.

Contexto

La política exterior China se ha vuelto progresivamente más dinámica y constructiva con una mayor participación en los asuntos mundiales y en el diálogo regional, como en el caso de la Península de Corea. En este contexto, China ha manifestado sin ambages su deseo de reforzar los vínculos políticos con la UE y espera de ésta una línea política conjunta claramente definida en los problemas mundiales de interés común.

La UE y China comparten la misma opinión sobre la importancia de los sistemas multilaterales y a las normas de la gobernanza mundial, lo que supone el fortalecimiento del sistema de las Naciones Unidas, de su papel en la solución de los conflictos regionales y mundiales y la coordinación de las medidas adoptadas para hacer frente a los problemas a escala planetaria, desde el control de los armamentos al cambio climático, pasando por el terrorismo internacional.

En la relación global UE-China, el diálogo político se ha convertido en un elemento de importancia creciente. Las cumbres anuales han permitido definir una visión estratégica de esta relación que evoluciona rápidamente.

La Cumbre UE-China de 2002 confirmó el interés de ambas partes por seguir ampliando y profundizando la relación en todos los campos, entre otras cosas a través de una coordinación y cooperación crecientes en los temas mundiales.

Puesta en práctica de las acciones identificadas en la Comunicación de 2001

En conjunto, la ejecución de las acciones concretas definidas en la Comunicación de 2001 ha progresado correctamente.

Mecanismos de diálogo político

El diálogo político UE-China ha seguido progresando durante los dos últimos años. Ambas partes acordaron, mediante un Canje de Notas en junio de 2002 un nuevo marco de diálogo reforzado.

Además de los contactos de alto nivel, recientemente se han ido estableciendo una serie de diálogos de nivel inferior que acentúan la transición paulatina de una relación de estructura descendente (de arriba a abajo) a otra basada en varios niveles de diálogo, similar al modelo instaurado con otros socios importantes.

El recién establecido diálogo político a nivel de directores políticos ha avanzado satisfactoriamente y ha demostrado ser una plataforma útil para preparar y supervisar las troikas y las cumbres ministeriales. Las troikas ministeriales constituyen un instrumento de diálogo de alto nivel entre las cumbres y sirven para preparar estos últimos encuentros.

Las reuniones semestrales entre el Ministro de Asuntos Exteriores chino y los Embajadores de la UE en Pekín, así como las correspondientes reuniones entre el Ministro de Asuntos Exteriores del país que ostenta la Presidencia de la UE y el Embajador de China en ese país han hecho más fluida la comunicación y permitido la discusión de aspectos más cotidianos de la relación.

El mecanismo de las reuniones de expertos de la troika se ha utilizado en el ámbito de la no proliferación de armamento y del desarme.

Temas del diálogo político

El tema de los derechos humanos ha sido un foco de interés prioritario, sistemáticamente abordado en los diferentes niveles del diálogo político, completando el diálogo específico sobre ese mismo tema (véase la sección 3.2).

Se ha intensificado la coordinación para promover la reconciliación y la seguridad en la Península de Corea, en el tema de Birmania/Myanmar y en otros asuntos regionales.

Por otra parte, la UE ha reiterado una y otra vez su gran interés, y su deseo, de encontrar una solución pacífica para la cuestión de Taiwán mediante el diálogo a través del Estrecho de Taiwán.

La evolución de la situación en Hong Kong y Macao se ha seguido con sumo interés y ha dado lugar a informes anuales sobre ambas Regiones Administrativas Especiales, habiéndose prestado especial atención a los acontecimientos de Hong Kong en relación con la legislación propuesta en materia de seguridad nacional en virtud del artículo 23 de su Ley Orgánica, que puede tener consecuencias para el futuro ejercicio de las libertades y los derechos fundamentales en Hong Kong.

Se ha intensificado la cooperación en el ámbito de la emigración ilegal y el tráfico de seres humanos. Las consultas periódicas de alto nivel han creado un clima de confianza mutua y favorecido un mayor intercambio de información sobre las respectivas políticas, legislaciones e inquietudes en este campo. Se convino en que se debería potenciar en mayor medida la cooperación entre ambas partes. Expertos de la UE y de China han efectuado visitas y se han celebrado seminarios sobre el tema de los documentos falsificados. La CE ha reservado fondos para un programa específico de cooperación que debería respaldar el diálogo. En noviembre de 2002, un seminario conjunto permitió identificar algunos ámbitos de interés común para los componentes de los proyectos.

La emigración ilegal ha figurado regularmente en el orden del día de las reuniones del diálogo político, sobre todo en la Cumbre UE-China de 2002. La readmisión ha sido uno de los puntos clave de discusión desde el inicio de las negociaciones, en febrero de 2003, de un acuerdo sobre el "Estatuto de Destino Autorizado". En noviembre de 2002, el Consejo autorizó a la Comisión para que negociara un acuerdo de readmisión con China, pero, pese a los esfuerzos de la UE, las negociaciones aún no se han iniciado.

El diálogo político también ha permitido el seguimiento de los esfuerzos multilaterales para limitar la proliferación y la exportación de armas y promover el desarme.

Por último, se han mantenido contactos regulares sobre cuestiones globales de medio ambiente, incluido el cambio climático, a nivel ministerial y al margen de las conferencias internacionales.

Nuevas acciones propuestas

Aumentar la eficacia del diálogo político:

\* Llevar a la práctica el acuerdo sobre un diálogo político reforzado y utilizar mejor el marco existente, haciendo hincapié en la calidad más que en la cantidad a fin de lograr más coherencia en los temas de fondo.

\* Reforzar la eficacia de las troikas ministeriales en la orientación del diálogo político y adaptar su mandato y el de los restantes foros de diálogo de alto nivel entre la UE y China para reflejar la necesidad de una coordinación real, no sólo del diálogo político, sino también de los restantes niveles de diálogo dentro de la relación UE-China en sentido amplio (véase la sección 4.).

\* Organizar más frecuentemente consultas políticas ad hoc de la troika a nivel de los grupos de trabajo en Pekín para propiciar la continuidad del diálogo político con China entre las reuniones oficiales, lo que redundará en una mayor visibilidad de la UE.

\* Optimizar la coordinación política con los Estados miembros sobre China, en particular, a través de intercambios periódicos en el marco del Comité Político y de Seguridad. Estos intercambios podrían abrirse a China invitando a los homólogos chinos competentes a las reuniones cuando resulte adecuado.

\* Hacer que China figure regularmente como punto del orden del día del diálogo de la UE con terceros países, como los Estados Unidos, Rusia, Japón y Corea del Sur, de manera que haya una mayor convergencia entre la política de la UE y de la comunidad internacional hacia China.

Prioridades de la UE para el diálogo político

= Bilateral

\* Insistir en las preocupación por los derechos humanos como elemento esencial del diálogo político.

\* Alentar a China y al Dalai Lama a reforzar en mayor medida los contactos directos en curso con objeto de encontrar una solución mutuamente aceptable sobre el Tíbet en un contexto en el que se garantice una auténtica autonomía para esa región.

\* Hacer las consultas de alto nivel sobre la emigración ilegal más concretas y orientadas a la obtención de resultados, especialmente en lo tocante al intercambio de información precisa y al establecimiento de proyectos conjuntos de cooperación.

\* Entablar negociaciones sobre la readmisión de inmigrantes ilegales y celebrar un acuerdo de readmisión con China.

\* Responder a la solicitud china de una cooperación más estrecha en otros temas de justicia y asuntos de interior, explorar las posibilidades de cooperación en temas como el crimen organizado, el blanqueo de dinero y la producción y el tráfico de drogas, incluidos los precursores y las drogas sintéticas.

\* Supervisar de cerca la evolución de la situación en las regiones administrativas especiales de Hong Kong y Macao, en particular, en lo referente al mantenimiento del Estado de Derecho y la salvaguardia de la autonomía y de las libertades fundamentales inscritas en sus Leyes Orgánicas respectivas.

\* Recordar la insistencia de la UE en la necesidad de una solución pacífica del problema de Taiwán y destacar la importancia de establecer cada vez más vínculos económicos para mejorar el clima político; subrayar la voluntad de la UE de establecer vínculos estrechos con Taiwán en ámbitos no políticos incluidos los contextos multilaterales, en consonancia con la política de la UE de «una sola China».

= Regional

\* Reforzar la cooperación en temas regionales de interés común, sobre todo relacionados con el mantenimiento de la paz y la seguridad en la península de Corea y en el subcontinente indio, fomentando la reconciliación política y la reforma en Birmania/Myanmar y buscando una solución para el problema del Mar del Sur de China.

\* Alentar a China para que mantenga su enfoque dinámico en el proceso del ASEM (Encuentro Asia-Europa), en las consultas sobre los temas internacionales y regionales de seguridad y sobre otros puntos incluidos en el pilar político del ASEM, en la consecución de un acuerdo entre Asia y Europa en las negociaciones económicas en relación con la Agenda de Doha para el Desarrollo e impulsar la participación de China en los contactos «persona a persona» en el marco del diálogo entre culturas y civilizaciones.

\* Multiplicar las consultas con China sobre el Foro Regional de la ASEAN (FRA) para reforzar el papel de este Foro en los temas de seguridad regionales y promover una cooperación en los ámbitos de la defensa y el terrorismo.

\* Estudiar la posibilidad de instaurar un intercambio de información entre la UE y la Organización de Cooperación de Shanghai, cuya secretaría permanente debe establecerse en Pekín.

= Mundial

\* Incluir todos los asuntos relacionados con la gobernanza mundial de forma sistemática en el diálogo político con China y, si procede, celebrar consultas en una fase temprana de la elaboración de las políticas de la UE sobre esos temas.

\* Promover el desarrollo de un enfoque coordinado y de iniciativas conjuntas UE-China sobre las distintas políticas, también mediante declaraciones e intervenciones conjuntas sobre temas de interés común, tanto bilaterales como multilaterales.

\* Intensificar la cooperación para promover sistemas y normas multilaterales de gobernanza mundial, especialmente fortaleciendo el sistema de las Naciones Unidas y su papel en la solución de conflictos regionales y mundiales, así como la coordinación de las medidas adoptadas en respuesta a los problemas mundiales.

\* Abordar los problemas de seguridad mundial, de no proliferación, de desarme y de control de las armas a escala mundial; reforzar el diálogo sobre los temas relacionados con la no proliferación, incluido el control de las exportaciones de productos de doble uso; animar a China para que apoye el relanzamiento de las Conferencia sobre Desarme de las Naciones Unidas y ratifique y firme tratados y convenciones multilaterales como el Tratado de Prohibición Completa de las Pruebas y la Convención de Otawa sobre las Minas Terrestres.

\* Explorar la posibilidad de reforzar el diálogo con China en materia de lucha contra el terrorismo, a fin de acentuar la cooperación, incluso en las Naciones Unidas, subrayando al mismo tiempo la necesidad de salvaguardar los derechos humanos de las minoría étnicas de China.

\* Fomentar la colaboración en temas medioambientales de interés mundial, incluida una cooperación reforzada en lo que respecta al Protocolo de Kioto y al cambio climático, y sobre el seguimiento de la Cumbre Mundial de Desarrollo Sostenible.

\* Lanzar la licitación prevista para trabajos de investigación conjuntos sobre el SRAS dentro del 6º Programa Marco de investigación y desarrollo tecnológico, en el que se espera que China tenga una participación importante.

3.2. Apoyar la transición de China hacia una sociedad abierta basada en el Estado de Derecho y el respeto de los derechos humanos

Apoyar la transición de China hacia una sociedad abierta basada en el Estado de Derecho sigue siendo un elemento esencial de la política de la UE hacia ese país, especialmente en un período durante el cual está realizando reformas fundamentales, cuya aplicación requiere el mantenimiento de la estabilidad social. La UE cree que el respeto de los derechos humanos, la responsabilidad democrática y el Estado de Derecho, así como la participación democrática de los ciudadanos en los procesos de decisión, constituyen las mejores garantías de estabilidad de una sociedad a largo plazo y de la sostenibilidad del desarrollo económico del país, en China o en cualquier otro país.

Contexto

En el plano nacional se observan signos de mejora en el establecimiento del Estado de Derecho y el desarrollo del sistema jurídico. El proyecto del primer código civil de su historia ha sido presentado a la Asamblea Nacional Popular y se ha mejorado la formación jurídica de los jueces. El Estado de Derecho es más respetado en el sector económico, principalmente debido a la adhesión de China a la OMC, pero el progreso dista de ser general y el poder ejecutivo sigue siendo predominante. Han proseguido las tentativas de democratización, en particular, mediante la experiencia de elecciones en los barrios, pero no hay indicios de que en un futuro próximo se produzcan cambios sustanciales en el sistema de nombramiento de los dirigentes en los niveles superiores al local.

La sociedad civil es uno de los sectores que más ha evolucionado durante los últimos años. Mientras que hace algunos años en China eran casi inexistentes las organizaciones no gubernamentales, en la actualidad una numerosa y variada gama de organizaciones de base distribuidas por todo el país aspiran a desempeñar un papel en la elaboración de las políticas. El Gobierno las tiene más en cuenta, pero todavía deben superar muchos obstáculos para poder desarrollar su potencial.

Pese a todo, sigue habiendo una gran distancia entre la actual situación de los derechos humanos en China y las normas de la comunidad internacional, en particular, en materia de respeto de los derechos civiles y políticos. Como se señalaba en las conclusiones del Consejo de Asuntos Generales de 18 de marzo de 2003, la UE sigue seriamente preocupada por algunos aspectos de esta cuestión. China no ha ratificado todavía la Convención Internacional de las Naciones Unidas sobre los Derechos Civiles y Políticos. La práctica de la reeducación por el trabajo persiste y la pena de muerte se aplica frecuentemente, en particular en el contexto de la campaña de la línea dura. Las libertades de expresión, de religión y de asociación todavía no están garantizadas, sobre todo para los que militan en favor de la democracia en los lugares de trabajo y a través de Internet, y para las minorías étnicas, particularmente del Tíbet y Xinjiang, que siguen privadas de sus derechos religiosos y culturales.

Puesta en práctica de las acciones identificadas en la Comunicación de 2001

Durante los dos últimos años se han celebrado cuatro sesiones dentro del diálogo entre la UE y China sobre los derechos humanos, completadas por cuatro seminarios UE-China sobre temas como la pena de muerte, la prohibición y la prevención de la tortura, el derecho a la educación, la transparencia y regulación de los medios de comunicación, y la creación de instituciones nacionales para la defensa de los derechos humanos y de mecanismos de aplicación de los derechos económicos, sociales y culturales.

El diálogo ha facilitado el intercambio de puntos de vista detallados y francos sobre los diversos temas de interés. Además, ha permitido a la UE obtener información sobre los derechos humanos en China y a los dirigentes chinos adquirir un mayor conocimiento de las normas internacionales y de las mejores prácticas de la UE, contribuyendo a la creación de un clima de confianza y respeto mutuos.

El diálogo ha hecho posible algunos logros. China ha expresado su intención de intensificar su cooperación con los mecanismos de las Naciones Unidas que se ocupan de los derechos humanos, como el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, los relatores especiales sobre tortura y educación y el Presidente del grupo de trabajo sobre la detención arbitraria, si bien es cierto, que este compromiso todavía no se ha realizado plenamente. El diálogo ha servido para que se intercambiaran puntos de vista sobre casos individuales de violación de los derechos humanos, y la oferta de China de facilitar información sobre casos individuales entre las sesiones del diálogo constituye un bienvenido paso hacia adelante. Más aún, los programas de asistencias de la UE en materia de derechos humanos se han desarrollado en condiciones generalmente satisfactorias y China se ha mostrado dispuesta a estudiar otros proyectos, sin excluir temas sensibles como la prevención de la tortura en el seno de las administraciones policial y penitenciaria.

No obstante, hay una serie de puntos en los que las conversaciones no han dado lugar aún a progresos significativos. China todavía tiene que presentar un calendario claro para la ratificación de la Convención Internacional sobre los Derechos Civiles y Políticos. Aunque ha manifestado su voluntad de tener más en cuenta las inquietudes de la UE en asuntos como la pena de muerte, la detención administrativa y la tortura, no ha habido progresos sustanciales en estos campos y China sigue sin responder a la petición, hace tiempo efectuada por la UE, de estadísticas sobre la utilización de la pena de muerte. Persisten también planteamientos sustancialmente diferentes en la UE y en China sobre las libertades de expresión, de religión y de asociación, así como sobre el respeto y la defensa de los derechos de las minorías, sobre todo, en Tíbet y Xinjiang. La cuestión de los refugiados norcoreanos en China también sigue siendo una preocupación de la UE.

Nuevas acciones propuestas

El diálogo y la cooperación deben continuar y constituir el enfoque principal de la UE par mejorar la situación de los derechos humanos en China, sin excluir por ello la expresión de posibles observaciones y comentarios en otros foros adecuados. Ahora bien, el diálogo se mantendrá como opción válida a medio y largo plazo solo si se obtienen progresos reales sobre el terreno. Para ello, será esencial reforzar su continuidad. Como complemento de este diálogo, la UE mantendrá e intensificará los proyectos de cooperación en el área de los derechos humanos y de la buena gobernanza, también dentro de la Iniciativa Europea para la Democracia y los Derechos Humanos, que incluye a China entre los países destinatarios en 2003.

Por otra parte, en un momento en que China está llevando a cabo importantes reformas socioeconómicas, el apoyo al Estado de Derecho no debe limitarse a iniciativas «de arriba a abajo», sino que debe comprender también acciones sobre el terreno en las que participen los ciudadanos, a fin de que estos hagan suyas esas reformas. Se trata de un requisito previo para que la reforma se aplique de manera estable y satisfactoria. Las organizaciones de la sociedad civil, cualquiera que sea su forma, serán cada vez más necesarias y especialmente importantes para ayudar a las personas y a las comunidades perjudicadas por los cambios en curso. El fortalecimiento de la sociedad civil en China debe, pues, ser una prioridad par la UE.

También se debe prestar atención a los derechos de los trabajadores que constituyen uno de los colectivos más vulnerables en el contexto de las reformas en curso. En este sentido, es importante trabajar en pro de una cooperación reforzada entre China y la OIT, con vistas a la adhesión del país a las normas, los convenios y las recomendaciones de la citada organización.

Diálogo sobre los derechos humanos

\* Llevar el nivel del diálogo al nivel de viceministros para aumentar su impacto político y su visibilidad.

\* Centrar el diálogo en aquellos temas en los que los avance han sido escasos hasta ahora, para facilitar un debate más profundo de los temas esenciales.

\* Garantizar una mayor continuidad a través de un seguimiento más intenso de los temas y casos individuales planteados en las reuniones oficiales, organizando para ello más reuniones periódicas de los grupos de trabajo en Pekín entre las sesiones del diálogo entre la Troika de la UE y el Ministerio de Asuntos Exteriores.

\* Propiciar la participación de una más amplia gama de interlocutores y organizar visitas sobre el terreno fuera de Pekín.

\* Maximizar las sinergias con los diálogos sobre derechos humanos mantenidos por los Estados miembros actuales y otros socios con China.

\* Dar la mayor visibilidad y transparencia posibles al diálogo, por ejemplo, informando a la prensa, a la sociedad civil y al Parlamento Europeo después de cada sesión.

\* A fin de hacer posible un diálogo genuino sobre los derechos humanos en la UE y en China, completar el diálogo con más intercambios de expertos en los que participen no solo universitarios y ONG, sino también funcionarios de policía o de prisiones.

Programas de cooperación en el ámbito de los derechos humanos y de la buena gobernanza

\* Hacer hincapié en una mejor comprensión del Derecho y de los procedimientos legales por los ciudadanos y funcionarios, junto con programas de formación para profesionales tales como abogados, jueces y personal de la policía y las prisiones.

\* Compartir la experiencia y los conocimientos de la UE para conformar su legislación nacional a las normas internacionales.

\* Continuar promoviendo la democracia sobre el terreno apoyando las experiencias de China en materia de sufragio directo.

\* Extender los programas de cooperación a nuevos campos, como la prevención de la tortura, la libertad de expresión y de los medios de comunicación independientes, la promoción de los derechos de las minorías, la Corte Penal Internacional, la pena de muerte y los derechos de los trabajadores.

\* Tener en cuenta la promoción de los derechos humanos, incluidos los derechos económicos sociales y culturales y los aspectos relacionados con el género como tema transversal en el Programa de cooperación UE-China .

Apoyo a la sociedad civil

\* Promover los contactos y el diálogo entre las sociedades civiles europea y china, siguiendo las recomendaciones formuladas como resultado del diálogo establecido entre el Comité Económico y Social europeo y el Consejo Económico y Social chino

\* Atenuar el impacto negativo de las reformas socioeconómicas apoyando a las organizaciones de la sociedad civil que tienen como objetivo promover los derechos y el bienestar de los grupos de población más vulnerables.

\* Proveer asistencia en esos campos mediante proyectos de cooperación importantes encaminados a reforzar las capacidades de la sociedad civil naciente, crear redes entre las organizaciones europeas y chinas de la sociedad civil y animar a las ONG chinas a participar en las conferencias internacionales abiertas a la sociedad civil.

3.3. Promover la apertura económica de China en el interior y en el extranjero

La UE considera que un desarrollo económico positivo y sostenible de China es importante y beneficioso para todo el mundo. Su objetivo sigue siendo contribuir en la mayor medida posible a que China controle con éxito su transición hacia una sociedad estable, próspera y abierta. Por lo tanto, la UE es ferviente partidaria de la integración de China en la economía mundial, y ha sostenido sin reservas, desde un principio, la solicitud de adhesión a la OMC formulada por China. Al mismo tiempo, ha procurado asistir a China en su proceso de reforma interna, y ha tratado de ayudarle a abordar los considerables desafíos a los que ha dado lugar dicho proceso. La UE ofrece unos mercados abiertos y liberalizados para las exportaciones chinas y la transferencia de capital, tecnología y conocimientos técnicos europeos que va emparejada con unos vínculos comerciales más estrechos, pero también aporta la experiencia y las mejores prácticas europeas en los sectores económicos, medioambientales y sociales pertinentes.

A cambio, la UE espera que China se comporte como un protagonista constructivo y responsable en la economía mundial, desempeñando un papel proporcional a su tamaño e importancia. A largo plazo, China tiene interés en la preservación y el desarrollo de un sistema de comercio mundial liberal. Como todos los demás grandes protagonistas, China debería dar ejemplo eliminando actitudes proteccionistas y ayudando a prevenir tales reflejos en otros lugares. Habiéndose beneficiado considerablemente de la mundialización, China debería, por reciprocidad, abrir progresivamente su propia economía, de acuerdo con sus compromisos de adhesión de la OMC e incluso más allá de tales compromisos. China, al igual que la UE, debería hacer todo lo posible por contribuir al éxito de la nueva ronda de negociaciones de la OMC en el marco del Programa de Doha para el Desarrollo.

Contexto

El proceso de integración de China en la economía mundial, que se inició en 1978, culminó con la adhesión del país a la Organización Mundial del Comercio (OMC) el 11 de diciembre de 2001, que fue indiscutiblemente uno de los acontecimientos más significativos de la historia reciente y cuya importancia supera con creces el ámbito del comercio internacional. No sólo refuerza la posición de China como potencia comercial global, sino que también es el fundamento del proceso de reforma económica y social del país.

La apertura progresiva hacia la economía mundial ha hecho de China uno de los principales beneficiarios de la mundialización. En 2002, se convirtió en la quinta potencia comercial del mundo, con un volumen de intercambios por valor de 620.800 millones de USD y un índice de crecimiento del comercio exterior del 21,8%, índice que supera con creces el de cualquier otra potencia comercial. Además ha superado a los Estados Unidos como principal beneficiario mundial de inversión directa extranjera (IDE), que ha aumentado un 12,5%, situándose en 52.700 millones de USD.

Las realizaciones económicas de China la han convertido en una locomotora del crecimiento económico de su región. Partiendo de esa base, y también con objeto de mitigar los temores suscitados por tal situación, China está promoviendo ambiciosas iniciativas de integración económica regional, especialmente el programa ASEAN + 1, cuyo objetivo es la creación de una zona de libre comercio entre los 10 países de la ASEAN y China para el año 2010.

China ha hecho considerables esfuerzos para asumir su nuevo papel en el sistema económico mundial. Para cumplir con sus compromisos de adhesión a la OMC, ha reducido sus aranceles sobre todos los productos y ha emprendido una revisión completa de su legislación y su reglamentación. También ha iniciado una reestructuración de los organismos de la Administración pública encargados de las cuestiones económicas. No obstante, sigue habiendo una serie de aspectos que son motivo de inquietud, en especial la falta de transparencia en la gobernanza económica, la reglamentación excesivamente restrictiva y pesada en algunos sectores, la introducción de nuevos obstáculos no arancelarios y la persistencia de una cultura proteccionista que favorece a la industria local y que podría dar lugar a una limitación de la auténtica liberalización que debería suponer la entrada en la OMC. Más concretamente, año y medio después de la adhesión de China a la OMC, entre las preocupación de la UE respecto de la aplicación de la normativa de la OMC se incluyen, en particular, los problemas relacionados con el acceso al mercado (asignación de contingentes y contingentes de tipos arancelarios), los servicios (servicios financieros, telecomunicaciones, construcción), la puesta en vigor de los derechos de propiedad intelectual y el respeto de las normas internacionales (tanto en el ámbito industrial como en el ámbito sanitario y fitosanitario).

Desde su adhesión a la OMC, China se ha convertido en un actor importante del sistema de comercio mundial. Está desempeñando un papel cada vez más dinámico en la defensa de sus intereses en las negociaciones en curso del Programa de Doha para el Desarrollo. Teniendo en cuenta su participación en un sistema de comercio dinámico y liberal y su objetivo político de promover un mundo multipolar regido por normas multilaterales, China tiene interés en una conclusión positiva y oportuna del ciclo de negociaciones de Doha, que abrirá en mayor medida los mercados, tendrá más en cuenta los intereses de los países en desarrollo y mejorará las normas de la OMC. Para avanzar tanto como sea posible en estas negociaciones, la UE coopera estrechamente con protagonistas clave como China para llegar a una mayor convergencia de puntos de vista y busca el apoyo de China particularmente en los aspectos relacionados con la reglamentación, en ámbitos como la inversión, la competencia, la simplificación del comercio y la transparencia en la contratación pública.

Al entrar el proceso de reforma económica y social interna de China en su fase más difícil, los enormes desafíos que se le van a plantear a China en los próximos años son cada vez más evidentes. La reforma y la liberalización han ido acompañadas por un considerable aumento del desempleo y el subempleo. Las disparidades de desarrollo económico regional en niveles de renta y la división entre zonas rurales y zonas urbanas están alcanzando niveles alarmantes. A pesar de haber experimentado en los últimos una considerable reducción de la pobreza, asociada al crecimiento económico, China sigue teniendo una cantidad considerable de gente pobre. Según estimaciones de 1999, unos 213 millones de chinos, que representan el 17% de la población y el 18% de los pobres del mundo, tenían ingresos inferiores a 1 USD al día. Se deben abordar graves carencias en los sistemas empresariales y financieros, así como en el régimen de prestaciones de la seguridad social. Además, el sistema fiscal está lastrado, a corto plazo, por la necesidad de mantener el impulso económico y, a largo plazo, por la necesidad de mejorar el bienestar social.

Las relaciones económicas y comerciales entre la UE y China se han desarrollado a la par que el ascenso de China en la escena económica mundial. En 2002, China desbancó a Japón del puesto de segundo socio comercial de la UE fuera de Europa, con un volumen de intercambios de 115.000 millones de euros. Los mercados de la UE están abiertos a China, como atestigua el aumento constante del déficit comercial de la UE respecto de China, que llegó a 47.000 millones de euros en 2002 y es con diferencia mayor que con cualquier socio. La UE sigue siendo un inversor importante en China, con un volumen de inversión directa extranjera de la UE de 34.000 millones de USD a finales de 2002 [5].

[5] Fuente: Gobierno chino (MOFCOM/MOFTEC).

El positivo desarrollo global de las relaciones económicas y comerciales entre la UE y China confiere una perspectiva a los problemas que han surgido en estas áreas. No obstante, es necesario reforzar los mecanismos bilaterales de consulta para garantizar que los problemas bilaterales y las preocupaciones relacionadas con el cumplimiento por China de sus compromisos ante la OMC puedan resolverse rápidamente sin afectar negativamente a la relación. Será importante potenciar el diálogo reglamentario para superar los obstáculos no arancelarios y facilitar el comercio bilateral. La puesta en práctica completa y oportuna de las obligaciones de China respecto de la OMC y la supresión de los obstáculos que hay para el acceso al mercado serán cruciales para asegurar un crecimiento constante y equilibrado de los flujos comerciales bilaterales y suscitar una recuperación de la inversión directa europea en China.

Puesta en práctica de las acciones identificadas en la Comunicación de 2001

La puesta en práctica de las acciones concretas identificadas en la Comunicación de 2001 ha progresado a buen paso. Se ha creado una red de la UE para hacer un seguimiento del cumplimiento por China de sus obligaciones en el marco de la OMC. También se han celebrado consultas regulares e intensivas con las autoridades chinas sobre estas cuestiones. La Cámara de Comercio de la UE en China se ha mostrado cada vez más dinámica y ha aumentado el ámbito de sus actividades, convirtiéndose en un interlocutor clave tanto para la UE como para las autoridades chinas. Estos instrumentos han permitido a la UE realizar progresos en algunas cuestiones importantes.

Además del diálogo regular sobre la OMC y otros problemas comerciales, la Comisión y las autoridades chinas han iniciado un proceso de estudios conjuntos en áreas incluidas en el orden del día de las negociaciones del Programa de Doha para el Desarrollo, que han permitido determinar áreas de interés común y puntos de vista compartidos.

Ambas partes han reforzado el diálogo sectorial sobre cuestiones de política y reglamentación, centrándose en los sectores relacionados con la OMC o afectados por el proceso de transición de China. En octubre de 2001 se puso en marcha un diálogo sobre la reglamentación de los productos industriales, incluidos los aspectos de normalización y evaluación de la conformidad. El Grupo de Trabajo sobre Telecomunicaciones existente en septiembre de 2001 se transformó en un Grupo de Trabajo encargado con carácter más general de la Sociedad de la Información cuyo mandato incluye ahora la política y el marco reglamentaria para todo el sector de la Sociedad de la Información. En abril de 2002, se reunió en Pekín un Foro de cooperación UE-China sobre la sociedad de la información que tuvo un gran éxito. En septiembre de 2001 se inició un diálogo político sobre medio ambiente. El ámbito de actividad del Grupo de Trabajo existente sobre Energía se amplió para incluir problemas políticos. La cooperación UE-China en materia de investigación en el marco del acuerdo de ciencia y tecnología de 1999 está dando cada vez más resultados, en particular tras la creación de la agencia conjunta UE-China de cooperación sobre ciencia y tecnología en Pekín a mediados de 2001; los proyectos de investigación en los que participa China y lanzados desde 2000 tienen unos presupuestos totales de más de 94 millones de euros. En febrero de 2003, China inició las negociaciones para adherirse a la colaboración internacional ITER sobre el próximo gran paso para el desarrollo de la energía de fusión. Por último, se han realizado los primeros contactos sobre un posible nuevo diálogo en el ámbito del desarrollo de los recursos humanos, incluida la educación, área clave del éxito y la continuidad del proceso de reforma.

También se han realizado progresos con vistas a la celebración nuevos acuerdos bilaterales en campos importantes. En diciembre de 2002 se firmó un acuerdo sobre transporte marítimo. Se han realizado progresos importantes en la negociación de un acuerdo sobre el "Estatuto de Destino Autorizado", que facilitará la visita de grupos de turistas chinos a la UE. En mayo de 2003 se iniciaron las negociaciones de un acuerdo de cooperación en el campo de la navegación por satélite, en el contexto del programa europeo GALILEO y en febrero de 2003 se abrió en Pekín un centro conjunto sino-europeo en materia de cooperación en el campo de la navegación por satélite. Las conversaciones exploratorias sobre un acuerdo UE-China sobre cooperación aduanera y asistencia administrativa mutua en temas de aduanas se han intensificado recientemente tras las conversaciones de alto nivel de junio de 2003. Por encima de la cooperación aduanera en sí misma, un objetivo de interés mutuo es luchar contra el fraude y las mercancías falsificadas. Se prevé que el acuerdo se celebrará a principios de 2004. En junio de 2003, el Consejo adoptó las directrices de negociación de un acuerdo de investigación y relacionado con el uso pacífico de la energía nuclear; las negociaciones oficiales se lanzarán en breve.

La UE ha apoyado la puesta en práctica por parte de China de sus compromisos respecto de la OMC, así como su participación en las negociaciones del Programa de Doha para el Desarrollo a través de proyectos de cooperación relacionados con el comercio. Además de los proyectos en curso centrados en la consolidación de la capacidad del Gobierno y la administración chinos, se va a iniciar dentro de poco un nuevo proyecto de 15 millones de euros, el mayor programa de este tipo hasta la fecha. El programa de cooperación UE-China también se está utilizando para complementar los diversos diálogos sectoriales y abordar desafíos relacionados con el proceso de reforma económica y social.

Nuevas acciones propuestas

\* Racionalizar y optimizar la estructura de diálogo en el ámbito económico en su sentido amplio, teniendo en cuenta la reorganización de la administración china, con objeto de asegurar una coordinación efectiva de las actividades por las autoridades pertinentes de ambas partes en todos los sectores a los que se refiere esta sección.

OMC, comercio e inversión

\* Reforzar el diálogo bilateral y la coordinación relacionados con la nueva ronda de negociaciones multilaterales en el marco del Programa de Doha para el Desarrollo de la OMC, ampliando su cobertura a todos los puntos de dicho programa, con objeto de facilitar la participación de China en los trabajos futuros de la OMC, de construir alianzas en áreas de interés mutuo y de establecer conjuntamente vínculos entre países desarrollados y países en desarrollo.

\* Reforzar el seguimiento de la puesta en práctica de los compromisos de China respecto de la OMC, entre otras cosas mediante:

- el mejor uso posible de los recursos disponibles en la Comisión y los Estados miembros gracias al refuerzo de las redes y de la transmisión de información entre las representaciones en Pekín y también entre las administraciones en las capitales de la UE;

- una coordinación y un intercambio de información mayores con la industria europea y terceros países;

- una atención específica no sólo a la adaptación de las leyes y reglamentaciones chinas a las normas de la OMC, sino también a su puesta en práctica y aplicación plenas y uniformes por las autoridades centrales, regionales y locales;

- la aportación de elementos destinados a alimentar las contribuciones de la UE al ejercicio anual del mecanismo transitorio de revisión que proporciona una lista clara de prioridades de la UE por lo que se refiere a la puesta en práctica de los compromisos de China respecto de la OMC, y al seguimiento de esas contribuciones;

- la asistencia a China en sus esfuerzos en pro de la ejecución de sus compromisos frente a la OMC a través de visitas, seminarios, conferencias, formación y estudios en el marco de los programas pertinentes de cooperación.

\* Consolidar el diálogo con la administración china sobre la puesta en práctica de los compromisos asumidos en la OMC y sobre problemas bilaterales en el ámbito del comercio y la inversión a todos los niveles, para proporcionar un sistema eficaz de detección temprana y gestión en tiempo real de los conflictos.

\* Hacer un seguimiento de las iniciativas de integración regional, como por ejemplo ASEAN+1, y de las iniciativas de zonas bilaterales de libre comercio entre China y terceros países, salvaguardando los intereses de la UE y asegurándose de que todo nuevo acuerdo sea plenamente compatible con las normas y los marcos de la OMC, y de que los esfuerzos desplegados en el contexto de esas iniciativas no interfieran en las negociaciones del Programa de Doha para el Desarrollo.

\* Abrir un diálogo específicamente dedicado a los derechos de propiedad intelectual con los ministerios y las agencias competentes, dada la constante multiplicación de las infracciones en el campo de los derechos de propiedad intelectual en China.

\* Sostener el desarrollo de la Cámara de Comercio de la UE en China, la ampliación de su ámbito de actividad y el refuerzo de su presencia en las regiones; promover la rápida integración en esa Cámara de Comercio de empresas de los nuevos Estados miembros de la UE.

\* Apoyar las posibles iniciativas de la industria de la UE, especialmente la Cámara de Comercio de la UE, pero también de organizaciones establecidas en la UE, como la Asociación Empresarial UE-China (EUCBA), para facilitar la comprensión mutua y desarrollar prácticas empresariales comunes, así como para abrir un diálogo regular sobre problemas de comercio y de inversión con las autoridades y la industria chinas, alimentando así el diálogo bilateral intergubernamental.

\* Reforzar los programas de cooperación relacionada con el comercio:

- lanzar importantes proyectos previstos en materia de apoyo a la OMC y en el ámbito de la Sociedad de la Información;

- continuar otras acciones específicas, tales como seminarios en el marco de la OMC con la participación de la Comisión;

- revisar el papel, el alcance y las fórmulas de la ayuda relacionada con el comercio en los Programas Indicativos Nacionales (PIN) para 2002-2004 y 2005-2006, incluidas áreas como el comercio y el medio ambiente.

\* Hacer un mejor uso de los programas de cooperación relacionada con el comercio para apoyar el diálogo UE-China en campos como el comercio y la inversión, aprovechando lo mejor posible las oportunidades que ofrecen los proyectos de cooperación pertinentes (por ejemplo, mesas redondas con la participación de las empresas previstas en el proyecto en curso sobre servicios financieros).

\* Iniciar las negociaciones de un acuerdo sobre cooperación y asistencia mutua en asuntos aduaneros para el fin de 2003, con vistas a su conclusión en 2004.

\* Analizar la solicitud oficial china de reconocimiento pleno del «Estatuto de economía de mercado» para toda la economía china en el marco del instrumento antidumping de la CE, teniendo en cuenta los progresos realizados por China, y atestiguados en dicha solicitud, en el cumplimiento de los criterios de economía de mercado de la UE; seguir considerado favorablemente las solicitudes de empresas chinas sobre trato de 'economía de mercado' en las investigaciones antidumping.

\* Aprovechar plenamente los beneficios que la ampliación de la UE puede aportar a los vínculos económicos UE-China profundizando en mayor medida las relaciones y calmar los infundados temores de China respecto de las posibles consecuencias negativas de la ampliación para los intercambios comerciales; tener en cuenta las implicaciones de la ampliación asociando a los nuevos Estados miembros de la UE y a sus industrias a las acciones incluidas en esta sección.

\* Examinar la petición de China de preferencias comerciales especiales en el marco del régimen especial de incentivos para la protección del medio ambiente del Sistema de Preferencias Generalizadas (SPG) de la CE.

Cuestiones sectoriales

\* Plena aplicación del positivo diálogo sobre productos industriales mediante la estrecha participación de la industria y otras partes interesadas, especialmente para tratar eficazmente los obstáculos técnicos potenciales al comercio por ambas partes.

\* Reforzar el recientemente ampliado diálogo sobre la sociedad de la información, para incluir tanto la sociedad de la información como la política de reglamentación de las comunicaciones.

\* Proseguir los esfuerzos para resolver los conflictos actuales sobre cuestiones de seguridad alimentaria. Basándose en los esfuerzos realizados, reforzar el diálogo sobre problemas sanitarios y fitosanitarios, con el objetivo común de garantizar que los intercambios comerciales se realicen en el marco de normas basadas en criterios científicos y en normas acordadas a escala internacional. Aplicación de medidas relacionadas con la normativa sanitaria y fitosanitaria previstas en el marco de los programas de cooperación relacionada con el comercio y explorar opciones para nuevos apoyos en esta área. Proseguir la iniciativa de entablar con China un diálogo sobre política de competencia.

\* Concluir antes del fin de 2003 las negociaciones en curso para celebrar un acuerdo sobre visados y cuestiones conexas para las visitas de grupos de turistas chinos (acuerdo sobre el «Estatuto de destino autorizado»), que facilitará el turismo en la UE para los ciudadanos chinos.

\* Reforzar las conversaciones políticas actuales sobre medio ambiente y energía, y complementarlas con la ejecución de proyectos de cooperación previstos sobre consolidación de capacidades en materia de medio ambiente y desarrollo sostenible. A través de la participación de la Comisión en el Consejo chino de cooperación internacional en materia de medio ambiente y desarrollo, contribuir a identificar prioridades para una cooperación adicional en este campo.

\* Lanzar negociaciones oficiales sobre un acuerdo de cooperación en investigación nuclear tan pronto como sea posible en 2003, con vistas a la rápida celebración del mismo.

\* Seguir desarrollando la cooperación en el marco del acuerdo CE-China de 1999 de ciencia y tecnología, explotando lo mejor posible las nuevas oportunidades que ofrece el Sexto Programa Marco de la CE, incluidas áreas como la biotecnología o la iniciativa "Digital Olympics" para Pekín 2008. Celebrar el segundo Foro de alto nivel China-Europa sobre política de ciencia y tecnología e innovación en Pekín en el segundo semestre de 2004.

\* Apoyar a China en su interés por sumarse al proyecto de investigación en materia de fusión ITER y proseguir las negociaciones de un acuerdo sobre la eventual ejecución conjunta de ITER, con vistas a su conclusión para finales de 2003.

\* Proseguir las negociaciones de un acuerdo de cooperación UE-China en el marco del Programa GALILEO sobre navegación global por satélite, con vistas a su conclusión para finales de 2003. El objetivo es que China pase a ser un participante pleno en el programa, incluida la inversión a través de "Galileo Joint Undertaking".

Reforma económica y social

\* Seguir apoyando el proceso de reforma de China en todos los sectores a través del diálogo y la cooperación, en especial aprovechando lo mejor posible la experiencia de procesos de transición comparables de países candidatos a la adhesión a la UE.

\* Proseguir la iniciativa de lanzar un diálogo político en el campo de la educación y el desarrollo de recursos humanos, con la plena participación del Ministerio de Educación.

\* Realizar intercambios de experiencias entre las autoridades de ambas partes responsables de política regional, con objeto de contribuir a las políticas de reducción de las disparidades entre regiones y entre zonas urbanas y zonas rurales en China.

\* Lanzar el proyecto de cooperación previsto de apoyo a la reforma de la seguridad social, y desarrollar nuevos programas en el campo del desarrollo de los recursos humanos.

\* Instaurar un nuevo diálogo sobre política industrial, para contribuir a la mejora de la competitividad de las empresas de ambas partes y promover la comprensión recíproca de los marcos reglamentarios respectivos.

\* Promover los intercambios en el campo de la política macroeconómica, por ejemplo sobre el euro, sobre política de tipos de cambio, sobre el proceso de reforma económica de China y sobre otros temas de interés mutuo.

\* Hacer un esfuerzo por implicar más estrechamente a la sociedad civil en los intercambios existentes y nuevos, por ejemplo en el campo de la protección del medio ambiente.

3.4. Programa de cooperación CE-China - una asociación mutuamente beneficiosa en apoyo de objetivos de la UE

Contexto y puesta en práctica de las acciones identificadas en la Comunicación de 2001

En febrero de 2002 la Comisión aprobó el Informe estratégico nacional de China correspondiente al período 2002-2006 y el Programa Indicativo Nacional (PIN) para 2002-2004, con una financiación indicativa de hasta 250 millones de euros para el periodo del informe estratégico nacional. Suponen un paso claro hacia un planteamiento cuya finalidad consiste en apoyar los objetivos globales de la UE en el marco de su política respecto de China, en beneficio de ambas partes.

Con arreglo a esta política, el programa aborda los tres objetivos específicos siguientes, concebidos en líneas generales para ayudar a China en su proceso de reforma, apostando simultáneamente por el valor añadido particular que puede aportar la CE en comparación con otros donantes:

- apoyo al proceso de reforma social y económica (puesta en práctica de los compromisos asumidos ante la OMC, sociedad de la información, reforma de la seguridad social, desarrollo de los recursos humanos),

- apoyo a la protección del medio ambiente y al desarrollo sostenible (recursos hídricos, protección de la biodiversidad), y

- apoyo a la buena gobernanza y el Estado de Derecho (inmigración clandestina, apoyo a la sociedad civil).

Además de las actividades de cooperación en el marco del programa nacional, que ascienden a 260 millones de euros, aproximadamente, en términos de compromisos financieros plurianuales, cabe señalar que China es un importante participante, y beneficiario, de varios programas de carácter regional financiados por la CE en Asia. Entre estos programas se incluyen el Programa Pro Eco UE-Asia sobre la mejora del rendimiento ambiental de los sectores económicos; el Programa Asia-Invest que promueve las asociaciones entre empresas; el Programa para las tecnologías de la información y la comunicación en Asia, que cofinancia asociaciones mutuamente beneficiosas entre Europa y Asia, y el Programa Asia-Link, que promueve la creación de una red de instituciones de enseñanza superior.

En virtud de estos programas generales de Asia, China está participando en la actualidad en un 35% a 50% de todas las propuestas aprobadas para financiación e interviene en actividades para las que la contribución de la CE asciende a unos 21 millones de euros.

Se han hecho considerables progresos hacia el establecimiento del entorno requerido para una cooperación UE-China más intensa, en especial a través de la conclusión del proceso de transferencia de las responsabilidades de preparación y gestión de proyectos bilaterales de la sede de la Comisión a la Delegación en Pekín, con el correspondiente refuerzo de los recursos humanos de la Delegación, y a través de una coordinación regular con los Estados miembros y otros donantes. Además, la concentración del programa de cooperación en un número limitado de intervenciones más amplias en sectores clave incrementará a largo plazo los efectos y el impacto del programa.

No obstante, la puesta en práctica del PIN 2002-2004 ha sufrido algunos retrasos y dificultades. Estos problemas obedecen, en parte, a la complejidad y al carácter sensible de las cuestiones que deben abordarse en el contexto chino - cabe citar como ejemplo el programa previsto sobre la emigración clandestina - y, en parte, al hecho de que el planteamiento de la cooperación en la programación del Informe de estrategia nacional/el PIN todavía no se ha integrado plenamente a todos los niveles por parte de China, donde se requieren una mejor coordinación interministerial y una definición más precisa de las funciones.

Este último punto está resultando ser un obstáculo cada vez mayor para la aplicación del programa. El principal interlocutor gubernamental de la CE para las cuestiones de cooperación es el Ministerio de Comercio que ha sido el organismo mejor situado para coordinar la planificación y la aplicación del programa. Sin embargo, el cambio de orientación actual del programa de cooperación CE-China, que pasa de los proyectos de desarrollo tradicionales hacia intervenciones sectoriales cada vez más armonizadas con las políticas de la UE requiere un mayor grado de implicación de los ministerios competentes. Si el Ministerio de Comercio quiere seguir desempeñando su papel de coordinación del programa global, a los ministerios competentes se les deberían atribuir más responsabilidades en materia de preparación y puesta en práctica de intervenciones específicas.

Mientras que en general se sigue avanzando en cuanto al apoyo del PIN para la puesta en práctica de los compromisos asumidos frente a la OMC, al medio ambiente y a la sociedad civil, los retrasos que se han registrado en otras áreas traerán consigo una concentración de actividades al final del plazo de vigencia del PIN. Incluso si el ejercicio ahora concluido de descentralización debe traer consigo un ritmo más rápido de compromisos y puesta en práctica, esto sin embargo constituye un desafío importante.

Estos elementos se tendrán en cuenta en la revisión a medio plazo del Informe estratégico nacional y del PIN que está en curso. Aunque el Informe estratégico nacional y las prioridades de cooperación en él definidas siguen siendo plenamente válidos y conformes tanto con las políticas comunitarias como con las políticas de los nuevos líderes chinos, hay que realizar una importante revisión del PIN para introducir los ajustes necesarios y asegurarse de que se definan unos objetivos revisados y realizables.

Nuevas acciones propuestas

\* Acabar la revisión a medio plazo del Informe estratégico nacional y del PIN 2002-2004 durante la segunda mitad de 2003.

\* Preparar para el primer trimestre de 2004 un nuevo PIN para el período 2005-2006, basado en la experiencia adquirida en la puesta en práctica del PIN 2002-2004, pero que al mismo tiempo siga estando centrado en los objetivos especificados en el marco general del Informe estratégico nacional de 2002-2006. Se tendrá en cuenta, entre otras cosas, la asistencia técnica relacionada con el comercio.

\* Garantizar las adecuadas consultas con las autoridades chinas para la preparación del nuevo PIN, con objeto de potenciar la apropiación y facilitar su ejecución.

\* Volver a confirmar con las autoridades chinas el planteamiento de programación plurianual - por oposición a la anual - del Informe estratégico nacional como base de la cooperación comunitaria.

\* Promover una mejor coordinación de la preparación y la puesta en práctica de los proyectos y programas a través de la mayor asignación de responsabilidades a los ministerios competentes.

\* Asegurar un planteamiento coordinado entre la puesta en práctica del PIN y los diferentes programas horizontales de ayuda conexos de los que China es beneficiaria, especialmente la Iniciativa europea para la democracia y los derechos humanos (EIDHR), y la líneas presupuestarias dedicadas a las ONG.

\* Dada la importancia del programa de cooperación CE-China como vector de apoyo a la política de la UE respecto a China, consolidar el diálogo en asuntos de cooperación, especialmente en el contexto más amplio de la Comisión mixta UE-China.

3.5. Incrementar la visibilidad de la UE en China

La intensificación de las relaciones entre la UE y China exige una mejor comprensión entre los socios. El desarrollo de las relaciones, así como los cambios que se han producido en ambas partes, como la entrada de China en la OMC o el proceso de ampliación de la UE, también requieren un estudio y una adaptación de la estrategia de comunicación de la UE. El acceso cada vez más abierto de los ciudadanos chinos a las fuentes de información, a través del desarrollo de las tecnologías de información, las telecomunicaciones y los viajes al extranjero, ofrece a la UE la oportunidad de incrementar su visibilidad.

La visión geopolítica de China de un mundo multipolar y la percepción que tiene China de la UE como un socio cada vez más importante ofrecen un contexto propicio a una visibilidad cada vez mayor de la UE, pero aún queda mucho por hacer. La Delegación de la CE en Pekín, los Estados miembros y otros organismos, como la Cámara de Comercio Europea, han hecho ya grandes esfuerzos para reforzar la imagen de la UE a través de contactos diarios, la difusión de la información y de publicaciones y la organización de acontecimientos públicos.

Para asegurar la viabilidad a largo plazo de las relaciones y el diálogo político UE-China, es indispensable que la UE se haga más presente en China, tanto ante la opinión pública en general como ante sus dirigentes. A este respecto, se debería hacer hincapié en algunos mensajes clave, como por ejemplo:

- La UE, como actor en la escena internacional, comparte las inquietudes de China respecto de un orden internacional más equilibrado, basado en un multilateralismo efectivo, y quiere que China, como potencia responsable, se comprometa en la gestión de los problemas mundiales.

- La UE defiende un bloque de valores comunes, en cuyo núcleo se encuentran la democracia, los derechos humanos y la resolución pacífica de conflictos a través de mecanismos multilaterales. Su razón de ser específica y sus instituciones diferencian a la UE de las organizaciones regionales clásicas.

- Como modelo de integración regional acertada y de gobernanza en el marco del Estado de Derecho, la UE apoya las reformas en curso en China y está dispuesta a ayudar a China a abordar los desafíos actuales que implica su transición económica y social.

- La UE es una potencia comercial y un mercado de primer orden en el plano internacional. Está dispuesta a reforzar sus intercambios con China y a ayudar al país a integrarse en mayor medida en la economía mundial.

Junto a mensajes coherentes, la cohesión política interna de la UE es vital para aumentar su visibilidad en China. Así, las estrategias de comunicación y el Programa de cooperación CE-China debe vincularse estrechamente con los grandes objetivos políticos de la UE, con objeto de asegurar una coherencia política global. También es importante velar por la coordinación de las políticas con los Estados miembros, en especial en los ámbitos de la comunicación y de la cooperación.

Para favorecer la comprensión mutua, se deberían promover los contactos interpersonales a través un incremento de los intercambios de carácter turístico, educativo y cultural.

Contexto y puesta en práctica de las acciones identificadas en la Comunicación de 2001

La Delegación de la CE en Pekín ha intensificado sus actividades de información sobre la UE. Acciones específicas de comunicación, como la amplia campaña sobre el euro, han contado con una gran cobertura en China. Pero los recursos financieros y de personal, aunque se han reforzado, siguen siendo limitados. El sitio Internet de la Delegación ya es plenamente operativo en inglés y chino. Han proseguido las visitas colectivas e individuales a Bruselas de periodistas chinos. La mayor parte de los programas de cooperación UE-China también incluyen ahora actividades de publicidad.

También se han intensificado los contactos entre las personas y los intercambios de carácter educativo y cultural. El Programa de visitas de la UE sigue siendo un medio precioso para atraer a Bruselas a responsables de la toma de decisiones y a personalidades influyentes en la opinión pública para que adquieran un conocimiento directo de Europa. La Delegación de la CE en Pekín reforzó sus relaciones con los círculos académicos organizando debates en torno a visitas realizadas por personalidades de la UE y lanzando el programa de centros de estudios europeos. En el campo cultural, la Delegación de la CE y los Estados miembros han coordinado su participación en acontecimientos tales como el festival internacional de cine de Shanghai.

Nuevas acciones propuestas

\* Realizar un estudio sobre la percepción que tiene de la UE la opinión pública en China para identificar las necesidades y colmar las lagunas en materia de información y definir un planteamiento específico.

\* Mejorar el conocimiento de la UE en China ofreciendo información completa y actualizada sobre las políticas de la UE, en particular a través de Internet y de los medios audiovisuales de comunicación, e insistiendo especialmente en la ampliación y la evolución institucional dentro de la UE, por ejemplo a través de una campaña itinerante de promoción de la ampliación. Extender las actividades de información fuera de Pekín, a las principales ciudades del país.

\* Difundir sistemáticamente comunicados de prensa o celebrar conferencias de prensa en Pekín con motivo de reuniones importantes, por ejemplo cumbres, reuniones de comisiones mixtas y sesiones del diálogo sobre derechos humanos; tratar de encontrar puntos de interés común con las autoridades chinas para preparar declaraciones conjuntas, especialmente después de las cumbres UE-China.

\* Estudiar la posibilidad de organizar mesas redondas anuales alternativamente en China y en la UE en la que se reúnan periodistas chinos y europeos con personalidades de la UE.

\* Elevar el nivel de coordinación con los Estados miembros sobre política de información, asegurarse de que los mensajes clave de la UE se incluyan, siempre que sea posible, en la parte pública de las visitas de alto nivel a China.

\* Sensibilizar en mayor medida a la opinión pública china sobre la cooperación de la UE con China, por ejemplo con la inclusión sistemática de actividades de publicidad en el ámbito de los proyectos de cooperación y con una presencia cada vez mayor de los proyecto en ferias y exposiciones comerciales y académicas, incluso a nivel regional.

\* Reforzar en mayor medida los intercambios interpersonales aprovechando las actividades de cooperación para crear vínculos entre ONG y organizaciones sociales europeas y chinas, favoreciendo contactos más estrechos con las universidades que dispensan cursos de estudios europeos y desarrollando iniciativas culturales, educativas y de investigación, en el marco de programas de la UE existentes o previstos, como "Erasmus World" y las becas Marie Curie, al tiempo que se anima a estudiantes, investigadores y urniversidades de China a participar en esos programas.

4. Mejora de los mecanismos de la relación

La expansión y la consolidación del diálogo UE-China en todos los campos han puesto de manifiesto la necesidad de racionalizar y desarrollar más la estructura institucional actual de las relaciones, en especial la interacción entre reuniones a diversos niveles y en las diferentes áreas, y también de dar prioridad a la calidad sobre la cantidad en el marco del diálogo. En las anteriores secciones se han hecho propuestas para aumentar la eficacia de diálogo en los ámbitos político, económico y otros. La experiencia demuestra que también hay que prever una coordinación efectiva de alto nivel del conjunto de las relaciones UE-China e introducir mejoras en los diferentes capítulos del diálogo, sin olvidar el objetivo general de la UE de establecer una asociación completa con China en todas las áreas. Este objetivo general también milita por una mayor visibilidad de los encuentros de alto nivel.

A este respecto se han previsto las actividades siguientes:

\* Las cumbres y reuniones a nivel ministerial deberán centrarse en un bloque limitado de prioridades estratégicas. Esto aumentará la importancia estratégica de las cumbres y reuniones ministeriales UE-China y las posibilidades de obtener resultados concretos e incrementará su visibilidad política.

\* Los mandatos de los diversos foros UE-China de alto nivel deben adaptarse y aclararse de manera que permitan una mejor distribución de la carga de trabajo y de las competencias:

- Las cumbres deberían cubrir todo el ámbito de la relación, pero su orden del día debería limitarse a insuflar una dinámica política en la relación y a proyectar una visión conjunta de los asuntos mundiales, en el plano político y en otros ámbitos.

- Las «Troikas» de Ministros de Asuntos Exteriores deben cubrir las cuestiones políticas y los derechos humanos, pero también, si procede, algunas cuestiones comerciales y sectoriales.

- Se debería reforzar el papel motor de la Comisión conjunta CE-China a fin de cubrir el ámbito económico en su sentido amplio, es decir, no sólo los problemas comerciales y de inversión, sino también el diálogo sectorial, en rápida expansión, y el programa de cooperación UE-China, lo que maximizaría las sinergias entre las tres áreas en cuestión. Para ello, se deberá potenciar la participación de los ministerios pertinentes en la Comisión conjunta.

- Las «Troikas» de directores regionales deberían centrarse en la integración económica y política de la UE y de Asia, así como en las crisis regionales.

- Las «Troikas» de directores políticos deberían tratar de los problemas políticos y de otras cuestiones de dimensión mundial.

\* Para que las Cumbres puedan proporcionar una orientación y estimular efectivamente la relación global, deberían organizarse, cuando fuera posible, de forma independiente, en lugar de ir acompañadas de otros acontecimientos, lo que permitiría una explotación óptima del tiempo utilizado y una mayor visibilidad.

\* Por esa misma razón y para reflejar de forma visible la importancia cada vez mayor de la relación, podría considerarse la posibilidad de elevar las cumbres a nivel presidencial.

\* Se debería invitar al Presidente chino Hu Jintao a visitar Bruselas en un futuro próximo y, en reciprocidad, habría que organizar visitas de dirigentes de la UE, incluido el Presidente de la Comisión, Romano Prodi a Pekín, para reflejar con mayor claridad aún el peso político de la relación UE-China.

Anexo 1

DIÁLOGO EU-CHINA

&gt;SITIO PARA UN CUADRO&gt;

Anexo 2

Comercio de la UE con el mundo y con China (millones de ¬)

(excluido el comercio intracomunitario)

Fuente: EUROSTAT (COMEXT)

&gt;REFERENCIA A UN GRÁFICO&gt;

Importaciones de la UE

&gt;REFERENCIA A UN GRÁFICO&gt;

Exportaciones de la UE

&gt;REFERENCIA A UN GRÁFICO&gt;

Principales socios comerciales de China ( en millardos de USD)

Fuente: Gobierno chino (MOFCOM / MOFTEC)

&gt;REFERENCIA A UN GRÁFICO&gt;

Importaciones de China

&gt;REFERENCIA A UN GRÁFICO&gt;

Exportaciones de China

&gt;REFERENCIA A UN GRÁFICO&gt;

Inversión directa extranjera (IDE) en China

Fuente: Gobierno chino (MOFCOM / MOFTEC)

&gt;REFERENCIA A UN GRÁFICO&gt;

Repartición de los nuevos flujos entrantes de IED

&gt;REFERENCIA A UN GRÁFICO&gt;

IED agregada (reservas a finales de 2002)

&gt;REFERENCIA A UN GRÁFICO&gt;

ANEXO 3

PROYECTOS DE COOPERACIÓN UE-CHINA

La lista incluye proyectos financiados con cargo a los siguientes capítulos presupuestarios:

B7-3 Cooperación con los países asiáticos en desarrollo

B7-7 Iniciativa europea para la democracia y los derechos humanos (IEDDH)

B7-6000 Cofinanciación de ONG

B7-6212 Sanidad, población y lucha contra el SIDA/HIV

PROYECTOS Y PROGRAMAS EN CURSO DE EJECUCIÓN

&gt;SITIO PARA UN CUADRO&gt;

PROGRAMAS REGIONALES EN LOS QUE PARTICIPA CHINA (1)

&gt;SITIO PARA UN CUADRO&gt;

(1) China participa también en el Programa regional "ASEM Trust Fund II"(financiación total, 20 millones de euros)

y se beneficia del apoyo comunatario a la Fundación Asia-Europa (3,5 millones de euros en total)

PROYECTOS Y PROGRAMAS EN PREPARACIÓN

&gt;SITIO PARA UN CUADRO&gt;

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