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Language: es
Format: md

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# 52011DC0202

  

[pic] | COMISIÓN EUROPEA |

Bruselas, 12.4.2011

COM(2011) 202 final

COMUNICACIÓN DE LA COMISIÓN AL PARLAMENTO EUROPEO, AL CONSEJO, AL COMITÉ ECONÓMICO Y SOCIAL EUROPEO Y AL COMITÉ DE LAS REGIONES

Redes inteligentes: de la innovación a la implantación

{SEC(2011) 463 final}

COMUNICACIÓN DE LA COMISIÓN AL PARLAMENTO EUROPEO, AL CONSEJO, AL COMITÉ ECONÓMICO Y SOCIAL EUROPEO Y AL COMITÉ DE LAS REGIONES

Redes inteligentes : de la innovación a la implantación

1. Introducción

La Estrategia Europa 2020 presenta un claro mensaje para Europa. El crecimiento económico y el empleo de la UE en el futuro dependerán cada vez más de la innovación en productos y servicios destinados a los ciudadanos y empresas de la UE. La innovación también contribuirá a abordar uno de los retos más difíciles que tiene planteados Europa, a saber, la utilización eficiente y sostenible de los recursos naturales. El desarrollo de nuestra futura infraestructura energética debe reflejar esta idea. Si no se procede a una profunda mejora de las redes y sistemas de medida existentes, la producción de energía renovable quedará frenada, la seguridad de las redes se verá comprometida, se perderán oportunidades en materia de ahorro energético y eficiencia energética, y el mercado interior de la energía se desarrollará a un ritmo mucho más lento.

Una red inteligente[1] puede describirse como una red de electricidad mejorada a la que se ha añadido un sistema de comunicación digital bidireccional entre el proveedor y el consumidor y sistemas de control y de medición inteligentes. La medición inteligente es habitualmente algo inherente a las redes inteligentes. La Comisión ha creado un grupo de trabajo sobre redes inteligentes con el cometido de asesorar en materia de orientaciones estratégicas y reglamentarias para la implantación de redes inteligentes en Europa. Dicho grupo ya ha publicado un informe que presenta los servicios, funcionalidades y beneficios esperados, que aprueban en gran medida la industria[2] [3] [4], las autoridades públicas[5] y las organizaciones de consumidores[6] y se describen en el documento de trabajo adjunto.

Los beneficios de las redes inteligentes se reconocen generalmente. Las redes inteligentes permiten una comunicación e interacción directas entre consumidores, familias o empresas, otros usuarios de la red y proveedores de energía. Estas redes abren nuevas posibilidades para que los consumidores controlen y gestionen directamente sus hábitos de consumo, al mismo tiempo que proporcionan fuertes incentivos para una utilización eficiente de la energía si se combinan con una modulación de los precios de la electricidad en función del periodo horario en que se consuma. Una gestión mejorada y más selectiva de la red aumentará la seguridad de ésta y abaratará su gestión. Las redes inteligentes constituirán la armazón del futuro sistema energético hipocarbónico y permitirán la integración de grandes cantidades de energía renovable producida en tierra y en el mar y de vehículos eléctricos, manteniendo al mismo tiempo la capacidad de producción de energía convencional y la adecuación del sistema energético. Por otra parte, la implantación de redes inteligentes proporciona una oportunidad de promover en el futuro la competitividad y el liderazgo tecnológico a nivel mundial de los proveedores de tecnología de la UE, tales como la industria de ingeniería electrónica y eléctrica, compuesta principalmente por PYME[7]. Por último, las redes inteligentes proporcionan una plataforma para que las empresas energéticas tradicionales o los nuevos operadores del mercado, tales como las empresas del sector de las TIC, incluidas las PYME, desarrollen servicios energéticos nuevos e innovadores al mismo tiempo que garantizan la protección de datos y la seguridad informática. Esta dinámica deberá fomentar la competencia en el mercado minorista, incentivar la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero y proporcionar una oportunidad para el crecimiento económico.

Como tales, las redes inteligentes pueden realizar una importante aportación a la nueva estrategia de crecimiento inteligente, sostenible e integrador, teniendo en cuenta los objetivos propuestos en el marco de la iniciativa emblemática «Una Europa que utilice eficazmente los recursos» y los objetivos de Europa en materia de energía y clima, que son esenciales para el mercado interior de la energía. Las disposiciones del tercer paquete de medidas, y especialmente el anexo I, punto 2, de la Directiva sobre la electricidad (2009/72/CE), obligan explícitamente a los Estados miembros a evaluar el desarrollo de sistemas inteligentes de medida como paso esencial hacia el establecimiento de redes inteligentes y desarrollar el 80 % de aquellos cuya evaluación haya sido positiva[8]. Se considera que las redes inteligentes también constituyen una vía para que los Estados miembros cumplan su obligación de fomentar la eficiencia energética[9]. Por otro lado, la Directiva sobre la eficiencia del uso final de la energía y los servicios energéticos (2006/32/CE), cuya necesidad de revisión está estudiando actualmente la Comisión[10], propugna que los contadores reflejen con exactitud el consumo de energía real de los consumidores finales y proporcionen información sobre el momento en que tiene lugar dicho consumo. El Consejo Europeo de febrero de 2011 reconoció el importante papel de las redes inteligentes e invitó a los Estados miembros, en colaboración con el sector afectado y los organismos de normalización europeos a acelerar «sus trabajos a fin de que puedan adoptarse normas técnicas para los sistemas de carga de los vehículos eléctricos a mediados de 2011 y para las redes y los contadores inteligentes a finales de 2012»[11]. A largo plazo, la Comunicación de la Comisión denominada «Hoja de ruta hacia una economía hipocarbónica competitiva en 2050»[12] señala que las redes inteligentes constituyen un factor fundamental para un futuro sistema eléctrico hipocarbónico, al facilitar una gestión eficiente de la demanda, aumentar la proporción de las energías renovables y de la producción distribuida y permitir la electrificación del transporte.

Durante la última década se han invertido en Europa más de 5 500 millones de euros en unos 300 proyectos de redes inteligentes[13]. En la figura 1 se presenta un resumen. Alrededor de 300 millones de euros procedían del presupuesto de la UE. La UE se encuentra aún en las primeras fases de implantación de las redes inteligentes[14]. Actualmente, tan sólo alrededor del 10 % de los hogares de la UE tienen instalado algún tipo de contador inteligente, aunque la mayoría de éstos no proporciona necesariamente toda la gama de servicios posibles a los consumidores. No obstante, los consumidores que disponen de contadores inteligentes han reducido su consumo de energía en hasta un 10 %[15]. Algunos proyectos piloto sugieren que el ahorro de energía real podría ser incluso superior[16]. Otros proyectos piloto han indicado que las redes inteligentes pueden realizar una importante contribución a la reducción de las emisiones de CO2. El estudio «Smart 2020»[17], que evalúa los efectos globales de las redes inteligentes, estima en un 15 % la reducción de las emisiones de CO2, mientras que el estudio EPRI[18] indica una reducción de cerca del 9 % en el total de emisiones de carbono del sector energético estadounidense en 2006. El estudio europeo «Bio Intelligence»[19] concluye que las redes inteligentes podrían reducir el consumo anual de energía primaria del sector energético de la UE en cerca del 9 % de aquí a 2020. Se espera que las redes inteligentes generen nuevos empleos y proporcionen crecimiento económico adicional[20]. Según las previsiones de la expansión del mercado de aparatos domésticos inteligentes, este pasaría, a nivel mundial, de 3 060 millones de dólares en 2011 a 15 120 millones de dólares en 2015[21]. También se ha estimado[22] que las inversiones previstas corresponderían aproximadamente en el 15 % a la implantación de contadores inteligentes y en el 85 % a la mejora del resto del sistema.

Actualmente, existe una brecha considerable entre la inversión realizada y la inversión óptima en Europa, que sólo obedece en parte a la actual recesión económica. Se espera que los operadores y proveedores de las redes se hagan cargo de la mayor parte de la inversión. Sin embargo, a menos que se elabore un modelo equitativo para compartir costes y se alcance el debido equilibrio entre los costes de inversión a corto plazo y los beneficios a largo plazo, los operadores de la redes serán poco propensos a emprender inversiones sustanciales en el futuro.

Los inversores siguen esforzándose por encontrar el modelo óptimo de distribución de costes y beneficios a lo largo de la cadena de valor añadido. También existe incertidumbre sobre la forma de integrar los complejos sistemas de redes inteligentes, la forma de elegir tecnologías rentables y las normas técnicas que deberían aplicarse en el futuro a las redes inteligentes, y sobre si los consumidores adoptarán las nuevas tecnologías.

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Estos retos han de abordarse lo antes posible con el fin de acelerar la implantación de las redes inteligentes. La Comisión propone centrarse en:

1) la elaboración de normas técnicas;

2) la garantía de la protección de datos de los consumidores;

3) el establecimiento de un marco reglamentario que proporcione incentivos para la implantación de redes inteligentes;

4) la garantía de un mercado minorista abierto y competitivo en interés de los consumidores;

5) la prestación de un apoyo continuado a la innovación en el ámbito de la tecnología y los sistemas.

2. AFRONTAR LOS RETOS — INICIATIVAS QUE PERMITAN LA IMPLANTACIÓN DE REDES INTELIGENTES EN EUROPA

2.1. Establecimiento de normas comunes europeas en el ámbito de las redes inteligentes

Las conclusiones del Consejo Europeo de 4 de febrero de 2011 confirman la urgente necesidad de adoptar normas europeas para las redes inteligentes.

El trabajo ya se inició en marzo de 2009, cuando, sobre la base de la Directiva 2004/22/CE relativa a los instrumentos de medida y la Directiva sobre servicios energéticos, la Comisión confirió a las organizaciones de normalización europeas CEN, CENELEC y ETSI (organismos europeos de normalización) el mandato[23] de establecer normas europeas para la interoperabilidad de los contadores inteligentes de suministros públicos (electricidad, gas, agua y calor), que incluyan protocolos de comunicación y funcionalidades adicionales, tales como la interoperabilidad entre sistemas para proporcionar comunicación segura con las interfaces de los consumidores y mejorar la conciencia del consumidor para adaptar su consumo. Los organismos europeos de normalización debían proporcionar normas europeas en materia de comunicación en marzo de 2010 y completar soluciones armonizadas para funciones adicionales a más tardar en diciembre de 2011, pero el retraso acumulado es ya de casi un año. La Comisión ha intervenido desde entonces para clarificar el ámbito de aplicación del mandato de conformidad con los resultados intermedios del grupo de trabajo sobre redes inteligentes y evitar nuevos retrasos. Los primeros resultados de las normas europeas sobre contadores inteligentes se esperan para finales de 2012.

En junio de 2010, la Comisión confirió a los organismos europeos de normalización el mandato[24] de revisar las normas vigentes y establecer nuevas normas con el fin de poder adoptar en 18 meses un enfoque europeo armonizado para la compatibilidad de los sistemas de carga de los vehículos eléctricos con todos los tipos de vehículo y con todos los puntos de suministro de electricidad. Esta armonización permitirá a los usuarios utilizar el mismo cargador de batería para toda una serie de vehículos eléctricos y garantizar que dichos cargadores puedan conectarse y funcionar en toda la UE. Existe un amplio consenso sobre la urgente necesidad de Europa de disponer de estas normas.

El 1 de marzo de 2011, la Comisión confirió a los organismos europeos de normalización el mandato[25] de establecer normas que faciliten la aplicación de servicios y funcionalidades de alto nivel de las redes inteligentes para finales de 2012. Dado que el mandato se basa en el consenso alcanzado entre las partes interesadas participantes en el grupo de trabajo sobre redes inteligentes y en el grupo de trabajo común de los organismos europeos de normalización sobre las redes inteligentes, el proceso debería desarrollarse rápidamente y sin dificultades.

Para asegurar el cumplimiento del plazo de 2012 establecido por el Consejo Europeo de febrero de 2011, se establecerá un sistema de seguimiento. Si los avances logrados durante 2011 no son suficientes, la Comisión intervendrá para garantizar el cumplimiento del plazo y el establecimiento de las normas necesarias, por ejemplo definiendo un código de red.

Por otra parte, la Comisión seguirá revisando la política europea de normalización, dando así continuidad a su Libro Blanco «Modernizar la normalización de las TIC en la UE: el camino a seguir»[26], así como la evolución de la normalización en todo el mundo.

1. Acciones para el establecimiento de normas sobre redes inteligentes

2. Con la ayuda del grupo de trabajo, la Comisión supervisará la aplicación del programa de trabajo establecido en el mandato con vistas a garantizar la oportuna adopción de las normas. Si los avances logrados durante 2011 no son suficientes, la Comisión intervendrá para garantizar el cumplimiento del plazo y el establecimiento de las normas necesarias, por ejemplo, definiendo un código de red.

3. La Comisión también seguirá el desarrollo de normas aplicables a las TIC a nivel europeo e internacional para facilitar el funcionamiento de las redes inteligentes.

2.2. Aspectos de seguridad y privacidad de los datos

Para una aceptación generalizada de las redes inteligentes por parte de los consumidores es fundamental establecer regímenes legales y reglamentarios que respeten la privacidad de los consumidores en colaboración con las autoridades encargadas de la protección de datos, particularmente con el Supervisor Europeo de Protección de Datos, y facilitar al consumidor el acceso a sus datos relativos a la energía tratados por terceros y el control de dichos datos[27]. Cualquier intercambio de datos debe proteger también los datos comerciales confidenciales de los operadores de redes y de otros operadores, y permitir a las empresas compartir sus datos sobre redes inteligentes de forma segura.

La Directiva 95/46/CE relativa a la protección de los datos personales[28] constituye la legislación básica relativa al tratamiento de los datos personales. La Directiva es neutral desde el punto de vista de la tecnología, y los principios en materia de tratamiento de datos se aplican al tratamiento de datos personales en cualquier sector, por lo que también cubren algunos aspectos relacionados con la redes inteligentes. La definición de datos personales es particularmente relevante[29], ya que la distinción entre datos personales y datos no personales reviste la mayor importancia para seguir con la implantación de las redes inteligentes. Si los datos tratados son de carácter técnico y no se refieren a una persona física identificada o identificable, los operadores de sistemas distribuidos, los operadores de contadores inteligentes y las empresas de servicios energéticos podrían procesar tales datos sin necesitar un consentimiento previo de los usuarios de la red. Aunque el marco europeo en materia de datos es adecuado y no debe ampliarse, pueden ser necesarias algunas adaptaciones de los marcos legislativos nacionales específicos a fin de tener en cuenta algunas funcionalidades previstas para las redes inteligentes. Con el amplio desarrollo de las redes inteligentes, probablemente se hará mas sistemática la obligación de notificar a las autoridades nacionales de protección de datos el tratamiento de datos personales. Al establecer redes inteligentes y, particularmente al decidir acerca de la división de funciones y responsabilidades en relación con la propiedad y posesión de los datos y el acceso a los mismos, los Estados miembros deberán garantizar que ello se realiza cumpliendo plenamente la legislación de la UE y nacional en materia de protección de datos[30].

El grupo de trabajo sobre redes inteligentes ha acordado la necesidad de un enfoque de «protección de la privacidad desde el diseño»[31], que se integrará en las normas que establezcan los organismos europeos de normalización.

Por último, la implantación y mantenimiento de una red segura es esencial para la continuidad de los recursos y la seguridad de los consumidores. Es importante garantizar la seguridad y solidez de las infraestructuras en que se base la implantación de las redes inteligentes en Europa. Con este fin, la Comisión ha creado un grupo de representantes de los distintos interesados para la realización de debates de alto nivel sobre los aspectos de seguridad, incluida la ciberseguridad, y solidez que plantean las redes inteligentes.

4. Acciones en materia de privacidad de los datos y seguridad de los datos en el ámbito de las redes inteligentes

5. La Comisión supervisará las disposiciones de las legislaciones nacionales sectoriales que puedan ser aplicables para tener en cuenta los aspectos específicos de la protección de datos en el ámbito de la redes inteligentes.

6. Los organismos europeos de normalización establecerán normas técnicas para las redes inteligentes basándose en el enfoque de «protección de la privacidad desde el diseño».

7. La Comisión seguirá reuniendo a los profesionales de la energía y de las TIC en el seno de un grupo de expertos con el fin de evaluar la seguridad y solidez de la infraestructura de red y de información de las redes inteligentes y respaldar la cooperación internacional en este ámbito.

2.3. Incentivos reglamentarios para la implantación de las redes inteligentes

La implantación de las redes inteligentes debería ser guiada ante todo por el mercado. Los operadores de redes son los principales beneficiarios de la implantación de redes inteligentes y probablemente serán los principales inversores en las mismas. Entre los factores que naturalmente impulsan la inversión cabe citar las posibilidades de fomentar la eficiencia de la red y mejorar el funcionamiento global del sistema mediante un mejor mecanismo de adaptación de la demanda[32] y ahorros de costes (control a distancia de los contadores, menores costes de lectura, inutilidad de invertir en la producción de energía en períodos punta, etc.). Las familias y las empresas han de poder acceder fácilmente a sus datos de consumo para poder controlar sus costes energéticos. Por otra parte, para los proveedores de energía, servicios y/o TIC, el empleo de soluciones TIC asociadas a las redes inteligentes permite la integración a gran escala de energías renovables variables en las redes, manteniendo al mismo tiempo la fiabilidad global del sistema. Para ello, una condición previa es que tales soluciones se mantengan abiertas, sean neutras para el modelo de empresa e integradoras y permitan la plena participación de las PYME. Sobre todo, las redes inteligentes son indispensables para prestar servicios con valor añadido a los clientes.

Los inversores coinciden generalmente en que el marco reglamentario debe favorecer la inversión en redes inteligentes. La Directiva sobre la electricidad y la Directiva sobre servicios energéticos proporcionan a los Estados miembros un conjunto de obligaciones e incentivos para establecer dicho marco. Los incentivos reglamentarios deberán alentar a los operadores de las redes a obtener ingresos que no estén ligados a un aumento de las ventas, sino que se basen más bien en mejoras de la eficiencia y en unas menores necesidades de inversión para la producción en períodos punta, esto es, se trataría de pasar de un modelo empresarial «basado en el volumen» a un modelo basado en la calidad y la eficiencia. El artículo 10, apartado 1, de la Directiva sobre servicios energéticos obliga a los Estados miembros a suprimir dichos incentivos basados en el volumen. Si la evaluación de la aplicación de la Directiva demuestra que esta disposición es insuficiente o inadecuada, la Comisión considerará la posibilidad de modificarla en la próxima revisión de la Directiva o complementarla con un código de red sobre las tarifas, que se redactaría como parte del tercer paquete de medidas.

El anexo I, punto 2, de la Directiva sobre la electricidad requiere que los Estados miembros definan, a más tardar el 3 de septiembre de 2012, un plan y un calendario para la implantación de sistemas inteligentes de medida. Dada la relación existente entre redes inteligentes y contadores inteligentes, dichos planes también requerirían la implantación de redes inteligentes, por lo que deberían abordar los incentivos reglamentarios necesarios para dicha implantación. La Comisión Europea supervisará activamente los avances de los Estados miembros y proporcionará orientaciones sobre los principales indicadores de resultados para finales de 2011. Si durante 2012 los avances son insuficientes, la Comisión considerará la introducción de una reglamentación más estricta para la implantación de redes inteligentes.

Al diseñar los regímenes de incentivos nacionales, es importante garantizar que no diverjan en una medida tal que dificulte el comercio y la cooperación internacionales. Por las mismas razones, la implantación de redes inteligentes en los Estados miembros también debe realizarse a un ritmo similar. Si existen grandes diferencias entre las infraestructuras energéticas nacionales, las empresas y los consumidores no podrían aprovechar todas las ventajas inherentes a las redes inteligentes. Han de racionalizarse y optimizarse los procedimientos de autorización para la construcción y renovación de redes energéticas y abordarse los obstáculos reglamentarios y la reticencia a nivel regional. En este contexto, pueden desempeñar un importante papel los planes decenales de desarrollo de la red a escala de la UE [33]y las iniciativas regionales[34].

8. Acciones necesarias para adaptar el actual marco reglamentario a las redes inteligentes

9. La Comisión establecerá incentivos reglamentarios para la implantación de las redes inteligentes, por ejemplo en la aplicación y revisión de la Directiva sobre servicios energéticos y/o mediante el establecimiento de un código de red o un acto de ejecución sobre las tarifas.

10. La Comisión establecerá orientaciones a fin de definir métodos para los planes de los Estados miembros de implantación de contadores inteligentes y para sus (posibles) análisis coste-beneficio.

11. Más allá de los objetivos para los contadores inteligentes incluidos en el tercer paquete de medidas, la Comisión pedirá a los Estados miembros que elaboren planes de acción con objetivos para la implantación de redes inteligentes.

12. Basándose en su papel en las iniciativas regionales y en su participación en la Red Europea de Gestores de Redes de Transporte de Electricidad (ENTSO-E), la Comisión alentará y promoverá acciones coordinadas tendentes a la implantación de redes inteligentes a nivel europeo y regional.

2.4. Redes inteligentes en un mercado minorista competitivo en interés de los consumidores

La Directiva sobre la electricidad impone a los Estados miembros la obligación de crear mercados minoristas transparentes y eficaces en su funcionamiento (artículo 41) y facilitar el acceso a nuevos participantes en el mercado, particularmente las empresas de servicios energéticos y los proveedores de TIC, que puedan ofrecer a los consumidores servicios que les permitan modificar su comportamiento de forma ventajosa. Por otra parte, la obligación que impone esta Directiva a los Estados miembros de facilitar el cambio de proveedor dentro de unos plazos estrictos y garantizar el acceso de los consumidores a la información relativa a su consumo y facturación tiende a propiciar el desarrollo de las redes inteligentes, y debe controlarse su correcta transposición en la legislación nacional. También puede ser importante promover una información directa a los consumidores a través de, por ejemplo, dispositivos de visualización a domicilio u otros medios. La próxima revisión de la Directiva sobre servicios energéticos tiende a favorecer el desarrollo de un mercado de servicios energéticos mediante, entre otras cosas, el apoyo a los métodos de medida avanzados.

La implantación de redes inteligentes en un mercado minorista competitivo deberá alentar a los consumidores a modificar sus hábitos, a ser más activos y a adaptarse a unos nuevos hábitos de consumo energético «inteligentes». Esta es una condición esencial para una transición fructífera hacía el modelo empresarial basado en la eficiencia descrito anteriormente. La respuesta de la demanda es un elemento fundamental del nuevo modelo, y requiere una interacción (casi «en tiempo real») entre la gestión energética de los consumidores y las empresas de servicios públicos y una utilización mucho mayor de la tarificación de la electricidad en función del periodo horario de consumo a fin de garantizar que los consumidores tengan verdaderos incentivos para adaptar sus hábitos de consumo.

Con la introducción de tecnología de redes inteligentes, los operadores de sistemas descentralizados obtendrían acceso a información detallada sobre los hábitos de consumo de los consumidores, lo que podría darles una considerable ventaja competitiva sobre otros operadores del mercado, al permitirles ofrecer a los consumidores servicios ajustados a sus necesidades. El marco reglamentario deberá garantizar que se abordan adecuadamente estos riesgos. Si la transposición del tercer paquete de medidas y el desarrollo de normas técnicas no son suficientes, la Comisión considerará nuevas medidas legislativas.

13. Acciones para garantizar a los consumidores servicios de redes inteligentes competitivos

14. Mediante la revisión de la Directiva sobre servicios energéticos, la Comisión introducirá requisitos mínimos relativos a la presentación y el contenido de la información facilitada a los consumidores, y al acceso a los servicios de información y la gestión de la demanda (por ejemplo, control del consumo desde el lugar en que este tiene lugar).

15. La Comisión realizará un seguimiento de la aplicación de las exigencias del tercer paquete de medidas que son necesarias a fin de crear un mercado minorista transparente y competitivo para el desarrollo de servicios (por ejemplo, tarificación en función del periodo horario de consumo y adaptación de la demanda) basados en redes y contadores inteligentes. Si los requisitos no se aplican o no son eficaces, la Comisión podrá tomar nuevas medidas, posiblemente en el marco de la revisión de la Directiva sobre servicios energéticos.

2.5. Apoyo constante a la innovación y a su rápida aplicación

La Comisión ha emprendido varias iniciativas para la modernización de las redes energéticas, que han configurado la visión sobre las redes inteligentes, han establecido las necesidades de I+D tecnológico y han sentado las bases para la realización de proyectos piloto a pequeña escala tendentes a verificar y demostrar el funcionamiento y los beneficios de las redes inteligentes. En la pasada década, se gastaron alrededor de 300 millones de euros en proyectos de este tipo, que fueron financiados principalmente por los programas marco quinto, sexto y séptimo 7[35]. En mayo de 2005, la Comisión lanzó la Plataforma Tecnológica Europea de las Redes Inteligentes[36], con el objetivo de crear una visión común de la UE y un programa de investigación para las redes inteligentes[37]. Es necesario un esfuerzo constante de investigación y desarrollo acerca de una tecnología avanzada para la red eléctrica, y se espera que la Plataforma proporcione elementos para el programa de investigación. El pasado mes de junio, se estableció la Iniciativa Europea sobre la Red Eléctrica (EEGI) en el marco del plan EETE con el fin de acelerar la implantación de tecnología de redes inteligentes con vistas a los objetivos de 2020. Dicha iniciativa se centra principalmente en la innovación a nivel del sistema y precisará las características de la integración tecnológica y de los modelos de actividad mediante proyectos de I+D y de demostración a gran escala en el ámbito de las redes inteligentes. También tiende a impedir la duplicación de esfuerzos mediante un amplio enfoque de intercambio de conocimientos. En mayo de 2010, la Iniciativa Europea sobre la Red Eléctrica adoptó un plan de aplicación detallado, en el que se establecían prioridades para el periodo 2010-2018 y se indicaban necesidades financieras de aproximadamente 2 000 millones de euros[38]. El plan establece la necesidad de proceder a importantes mejoras de las redes, particularmente a nivel de la distribución, y de una estrecha colaboración entre los operadores de la distribución y del transporte a fin de garantizar el suministro de electricidad de extremo a extremo. Este trabajo se complementa con la necesaria inversión de I+D en nuevos servicios, sistemas y componentes TIC con el apoyo de las asociaciones público-privadas[39].

Paralelamente a esta iniciativa de la industria, cabe mencionar otras dos iniciativas a nivel regional y local: el Pacto de los Alcaldes[40] y la Iniciativa sobre Ciudades y Comunidades Inteligentes. Esta última, que se emprenderá próximamente en el marco del plan EETE[41], aprovechará los resultados de la Iniciativa Europea sobre la Red Eléctrica y se centrará en la integración de diversas fuentes y utilizaciones de la energía (electricidad, gas, calor y transporte) para maximizar la eficiencia energética.

Se espera que estas iniciativas de la UE aceleren la implantación de las redes inteligentes en Europa, que actualmente se encuentra a un bajo nivel. Hasta ahora ha sido limitado el apoyo gubernamental a dicha implantación, incluso cuando se compara con otras partes del mundo. El plan EETE complementa acciones de investigación con acciones orientadas a la implantación de estas redes, plenamente en consonancia con la Estrategia Energía 2020. Ahora los proyectos e inversiones deben tender a la demostración y validación en la realidad, a resolver los problemas de integración del sistema y a demostrar los modelos de actividad. También deben demostrar cómo los consumidores pueden beneficiarse más de la introducción de estos sistemas. La Iniciativa Europea sobre la Red Eléctrica y la Iniciativa sobre Ciudades y Comunidades Inteligentes constituyen un paso en la dirección adecuada.

La implantación de redes inteligentes se define como prioridad europea que requiere una atención particular en el paquete de medidas en materia de infraestructuras energéticas[42]. Éste presenta las herramientas necesarias para la planificación y realización de la infraestructura energética, como, por ejemplo, un instrumento financiero de la UE que potencie los fondos privados y públicos. La Comisión también examinará la posible utilización de otros instrumentos de financiación de la UE, como los Fondos Estructurales, a fin de ofrecer soluciones financieras a medida que impliquen subvenciones y ayudas reembolsables[43], tales como préstamos y garantías, así como apoyo a tecnologías y acciones innovadoras.

16. Acciones de apoyo a la innovación y a su aplicación rápida

17. Durante 2011, la Comisión propondrá nuevas iniciativas de demostración a gran escala para la rápida implantación de redes inteligentes, teniendo en cuenta las necesidades establecidas en la Iniciativa Europea sobre la Red Eléctrica (EEGI), que incluirán nuevas formas y medios para obtener financiación, en consonancia con el paquete de medidas en materia de infraestructuras energéticas y conforme a lo solicitado por el Consejo Europeo el 4 de febrero de 2011.

18. La Comisión también lanzará en 2011 la Iniciativa sobre Ciudades y Comunidades Inteligentes.

3. EL CAMINO A SEGUIR

La Comisión se propone fomentar un desarrollo más rápido y más generalizado de las redes inteligentes en Europa mediante las acciones mencionadas más arriba. Sobre la base de las opiniones que expresen las instituciones y los interesados acerca de la presente Comunicación, la Comisión tiene la intención de elaborar iniciativas apropiadas en 2011. Estas iniciativas abordarán los aspectos reglamentarios determinados en esta Comunicación, particularmente en el contexto del tercer paquete de medidas relativas al mercado interior de la energía, de la próxima revisión de la Directiva sobre servicios energéticos, del paquete de medidas en materia de infraestructuras energéticas y de la integración de prioridades de política energética en distintos programas de financiación de la UE.

[1] El grupo de trabajo sobre redes inteligentes define la red inteligente como aquella que puede integrar de manera eficiente el comportamiento y las acciones de todos los usuarios conectados —empresas de generación de electricidad, consumidores y agentes que desempeñan ambos papeles— con el fin de brindar sistemas eléctricos económicamente eficientes y sostenibles, con pocas pérdidas y un alto nivel de calidad, garantía de abastecimiento y seguridad.http://ec.europa.eu/energy/gas\_electricity/smartgrids/doc/expert\_group1.pdf.

[2] Eurelectric, mayo 2009,www.eurelectric.org/Download/Download.aspx?DocumentID=26620.

[3] ORGALIME, julio de 2010, http://www.orgalime.org/positions/positions.asp?id=358.

[4] GEODE, Octubre de 2010, http://www.geode-eu.org/.

[5] ERGEG, Position paper on Smart Grids , ref. nº E10-EQS-38-05. 10 de junio de 2010 http://www.energy-regulators.eu/portal/page/portal/EER\_HOME/EER\_PUBLICATIONS/CEER\_ERGEG\_PAPERS/Electricity/2010/E10-EQS-38-05\_SmartGrids\_Conclusions\_10-Jun-2010\_Corrige.pdf.

[6] Organización Europea de Consumidores (BEUC) y Asociación Europea para la Coordinación de la Representación de los Consumidores en la Normalización (ANEC) (http://www.anec.org/attachments/ANEC-PT-2010-AHSMG-005final.pdf).

[7] «ELECTRA», COM(2009) 594 final.

[8] Si no se realiza una evaluación económica, como mínimo el 80 % de los consumidores han de ser equipados con contadores inteligentes de aquí a 2020.

[9] Artículo 3, apartado 11, de la Directiva 2009/72/CE.

[10] Plan de Eficiencia Energética, COM(2011) 109 final.

[11] Conclusiones del Consejo Europeo de 4 de febrero de 2011, disponibles en:

http://register.consilium.europa.eu/pdf/es/11/st00/st00002.es11.pdf.

[12] COM(2011) 112, p. 4.

[13] Comisión Europea, «A view on Smart Grids from Pilot Projects: Lessons learned and Policy developments» , CCI, previsto para junio de 2011.

[14] A efectos de comparación, el Gobierno estadounidense ha iniciado un programa de subvención de 100 inversiones en redes inteligentes con una financiación total de 3 400 millones de dólares, que se basa en compromisos de empresas privadas, ciudades y otros socios por importe de 4 700 millones de dólares. El Gobierno chino también está invirtiendo en proyectos de redes inteligentes y hasta la fecha ha asignado 7 300 millones de dólares para préstamos y subvenciones en 2011. Australia y Nueva Zelanda están abriendo sus mercados de la energía a la competencia con objeto de atraer capital privado para una evolución hacia las redes inteligentes.

[15] Vincenzo Cannatelli, ENEL Telegestore Project is on track , página 4. Se puede consultar en: http://www.greey.ca/RelatedFiles/1/ENEL%20Telegestore%20Project%20IS%20ON%20TRACK.pdf.

[16] En el Reino Unido, el proyecto «AlertMe» permite a los clientes apagar sus aparatos a partir de una interfaz web o de un teléfono móvil; en ocho meses, los residentes han obtenido un ahorro de electricidad del 40 %. En España, las previsiones del proyecto GAD muestran que un consumidor normal podría ahorrar el 15 % de su consumo energético total. En los Estados Unidos, el «Smart Grid City», proyecto piloto encaminado a determinar los efectos potenciales de una serie de tecnologías de «redes inteligentes», con inclusión de un programa informático «OpenGrid» que permite una comunicación bidireccional en la red, llevó a una reducción del 90 % en los problemas de voltaje, lo que, a su vez, disminuyó en un 3-5 % la potencia global necesaria en una ciudad de 100 000 habitantes.

[17] GeSI SMART 2020, http://www.gesi.org/LinkClick.aspx?fileticket=tbp5WRTHUoY%3D&tabid.

[18] EPRI 2008. Electric Power Research Institute (EPRI). The green grid: Energy savings and carbon emissions reductions enabled by a smart grid . Palo Alto, California, Estados Unidos, http://www.smartgridnews.com/artman/uploads/1/SGNR\_2009\_EPRI\_Green\_Grid\_June\_2008.pdf.

[19] Bio Intelligence Service, Impacts of Information and Communication Technologies on Energy Efficiency , informe final, septiembre de 2008. ftp://ftp.cordis.europa.eu/pub/fp7/ict/docs/sustainable-growth/ict4ee-final-report\_en.pdf.

[20] El sector de energías con baja emisión de carbono ha generado hasta la fecha 1 400 millones de empleos en Europa. Según investigaciones realizadas en los Estados Unidos, mediante la implantación de las redes inteligentes en ese país podrían crearse hasta 280 000 empleos directos, de los que se mantendrían 140 000 empleos directos más allá de la fase de implantación.

[21] http://www.zpryme.com/SmartGridInsights/2010\_Smart\_Appliance\_Report\_Zpryme\_Smart\_Grid\_Insights.pdf

[22] ESMIG, http://www.scribd.com/doc/35826660/LandisGyr-Whitepaper-IDIS y SAP, Smart Grids for Europe , http://www.scribd.com/doc/47461006/12036-NM-Smart-Grids-for-Europe-En.

[23] M441, 12 de marzo de 2009, http://www.cen.eu/cen/Sectors/Sectors/Measurement/Pages/default.aspx.

[24] M468, 29 de junio de 2010, http://ec.europa.eu/energy/gas\_electricity/smartgrids/taskforce\_en.htm .

[25] M490, 1 de marzo de 2011, http://ec.europa.eu/energy/gas\_electricity/smartgrids/taskforce\_en.htm .

[26] Modernizar la normalización de las TIC en la UE: el camino a seguir, COM(2009) 324.

[27] http://www.beuc.org/Content/default.asp?pageId=1120&searchString=smart%20grids.

[28] Directiva 95/46/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 24 de octubre de 1995, relativa a la protección de las personas físicas en lo que respecta al tratamiento de datos personales y a la libre circulación de estos datos, DO L 281 de 23.11.1995, p. 31.

[29] Artículo 2, letra a), de la Directiva 95/46/CE.

[30] El Grupo de Trabajo del Artículo 29 sobre la protección de las personas respecto del tratamiento de datos de carácter personal (instituido en virtud del artículo 29 de la Directiva 95/46/CE con la misión de asesorar a la Comisión) prepara actualmente un dictamen en el que subrayará los problemas de protección de datos que plantean las redes inteligentes y recomendará soluciones.

[31] La «protección de la privacidad desde el diseño» es un enfoque según el cual el respeto de la vida privada y la protección de datos son conceptos integrados desde el inicio en los sistemas que contienen información, en lugar de añadirlos posteriormente o incluso ignorarlos, como ha ocurrido demasiado frecuentemente. Véase: http://www.ipc.on.ca/images/Resources/7foundationalprinciples.pdf.

[32] Los mecanismos de adaptación de la demanda permiten gestionar el consumo de los clientes en función de las condiciones de suministro, por ejemplo incitando a los consumidores finales a consumir menos electricidad en los períodos horarios en los que los precios del mercado mayorista son elevados o cuando no está garantizada la fiabilidad del sistema.

[33] Véase el artículo 22 de la Directiva 2009/72/CE y el artículo 6 del Reglamento (CE) nº 714/2009.

[34] http://eur-lex.europa.eu/LexUriServ/LexUriServ.do?uri=COM:2010:0721:FIN:ES:PDF.

[35] http://www.smartgrids.eu/?q=node/162, http://intra.infso.cec.eu.int/ or http://cordis.europa.eu/fp7/energy/.

[36] European Technology Platform for the Networks of the Future , http://www.smartgrids.eu/.

[37] http://ec.europa.eu/research/energy/pdf/smartgrids\_en.pdf.

[38] http://www.smartgrids.eu/documents/EEGI/EEGI\_Implementation\_plan\_May%202010.pdf.

[39] Por ejemplo, en 2011-2013, en la ejecución del Séptimo Programa Marco la Comisión respaldará a seis asociaciones público-privadas en el ámbito de las TIC con una financiación total de mil millones de euros, que suscitará en torno a dos mil millones de euros de inversión privada.

[40] Véase http://www.eumayors.eu/home\_en.htm

[41] http://ec.europa.eu/energy/technology/set\_plan/doc/2009\_comm\_investing\_development\_low\_carbon\_technologies\_roadmap.pdf.

[42] Véase, por ejemplo, el punto 5.4.2. del documento COM(2010) 677 final, adoptado el 17 de noviembre de 2010.

[43] Por ejemplo, en el marco actual de la política de cohesión, los fondos destinados al desarrollo urbano (en el marco de la iniciativa JESSICA) están proporcionando ayuda reembolsable para el desarrollo de infraestructuras urbanas sostenibles. Véase: http://ec.europa.eu/regional\_policy/funds/2007/jjj/jessica\_en.htm.

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