Source: EURLEX
Language: es
Format: md

Asunto T‑450/09

Simba Toys GmbH & Co. KG

contra

Oficina de Armonización del Mercado Interior (Marcas, Dibujos y Modelos) (OAMI)

«Marca comunitaria — Procedimiento de nulidad — Marca comunitaria tridimensional — Cubo con caras que poseen una estructura cuadriculada — Motivos de denegación absolutos — Artículo 76, apartado 1, primera frase, del Reglamento (CE) no 207/2009 — Inexistencia de un signo constituido exclusivamente por la forma del producto necesaria para obtener un resultado técnico — Artículo 7, apartado 1, letra e), inciso ii), del Reglamento (CE) no 40/94 [actualmente artículo 7, apartado 1, letra e), inciso ii), del Reglamento no 207/2009] — Inexistencia de un signo constituido exclusivamente por la forma impuesta por la naturaleza del propio producto — Artículo 7, apartado 1, letra e), inciso i), del Reglamento no 40/94 [actualmente artículo 7, apartado 1, letra e), inciso i), del Reglamento no 207/2009] — Inexistencia de un signo constituido exclusivamente por la forma que afecte al valor intrínseco del producto — Artículo 7, apartado 1, letra e), inciso iii), del Reglamento no 40/94 [actualmente artículo 7, apartado 1, letra e), inciso iii), del Reglamento no 207/2009] — Carácter distintivo — Artículo 7, apartado 1, letra b), del Reglamento no 40/94 [actualmente artículo 7, apartado 1, letra b), del Reglamento no 207/2009] — Inexistencia de carácter descriptivo — Artículo 7, apartado 1, letra c), del Reglamento no 40/94 [actualmente artículo 7, apartado 1, letra c), del Reglamento no 207/2009] — Carácter distintivo adquirido por el uso — Artículo 7, apartado 3, del Reglamento no 40/94 (actualmente artículo 7, apartado 3, del Reglamento no 207/2009) — Obligación de motivación — Artículo 75, primera frase, del Reglamento no 207/2009»

Sumario — Sentencia del Tribunal General (Sala Sexta) de 25 de noviembre de 2014

1. Marca comunitaria — Definición y adquisición de la marca comunitaria — Motivos de denegación absolutos — Signos constituidos exclusivamente por la forma del producto necesaria para la obtención de un resultado técnico — Concepto — Interpretación a la luz del interés general respectivo

   [Reglamento (CE) no 40/94 del Consejo, art. 7, ap. 1, letra e), inciso ii)]
2. Marca comunitaria — Definición y adquisición de la marca comunitaria — Motivos de denegación absolutos — Signos constituidos exclusivamente por la forma del producto necesaria para la obtención de un resultado técnico — Identificación de las características esenciales de un signo tridimensional

   [Reglamento (CE) no 40/94 del Consejo, art. 7, ap. 1, letra e), inciso ii)]
3. Marca comunitaria — Definición y adquisición de la marca comunitaria — Motivos de denegación absolutos — Signos constituidos exclusivamente por la forma del producto necesaria para la obtención de un resultado técnico — Cubo con caras que poseen una estructura cuadriculada

   [Reglamento (CE) no 40/94 del Consejo, art. 7, ap. 1, letra e), inciso ii)]
4. Marca comunitaria — Definición y adquisición de la marca comunitaria — Motivos de denegación absolutos — Signos constituidos exclusivamente por una forma que afecte al valor intrínseco del producto — Requisitos

   [Reglamento (CE) no 40/94 del Consejo, art. 7, ap. 1, letra e), inciso iii)]
5. Marca comunitaria — Definición y adquisición de la marca comunitaria — Motivos de denegación absolutos — Marcas carentes de carácter distintivo — Marcas tridimensionales constituidas por la forma del producto — Carácter distintivo — Criterios de apreciación

   [Reglamento (CE) no 40/94 del Consejo, art. 7, ap. 1, letra b)]
6. Marca comunitaria — Definición y adquisición de la marca comunitaria — Motivos de denegación absolutos — Marcas carentes de carácter distintivo — Marcas tridimensionales constituidas por la forma del producto — Cubo con caras que poseen una estructura cuadriculada

   [Reglamento (CE) no 40/94 del Consejo, art. 7, ap. 1, letra b)]
7. Marca comunitaria — Definición y adquisición de la marca comunitaria — Motivos de denegación absolutos — Marcas compuestas exclusivamente por signos o por indicaciones que puedan servir para designar las características de un producto — Criterios

   [Reglamento (CE) no 40/94 del Consejo, art. 7, ap. 1, letra c)]
8. Marca comunitaria — Definición y adquisición de la marca comunitaria — Motivos de denegación absolutos — Marcas compuestas exclusivamente por signos o por indicaciones que puedan servir para designar las características de un producto — Marca tridimensional — Cubo con caras que poseen una estructura cuadriculada

   [Reglamento (CE) no 40/94 del Consejo, art. 7, ap. 1, letra c)]
9. Marca comunitaria — Normas de procedimiento — Motivación de las resoluciones — Artículo 75, primera frase, del Reglamento (CE) no 207/2009 — Alcance idéntico al del artículo 253 CE

   [Art. 253 CE; Reglamento (CE) no 207/2009 del Consejo, art. 75, primera frase]

1. Cada uno de los motivos de denegación de registro enumerados en el artículo 7, apartado 1, del Reglamento no 40/94, sobre la marca comunitaria, debe interpretarse a la luz del interés general subyacente a cada uno de ellos. El interés general que subyace al artículo 7, apartado 1, letra e), inciso ii), del Reglamento no 40/94 consiste en evitar que el Derecho de marcas llegue a conferir a una empresa un monopolio sobre soluciones técnicas o sobre características de uso de un producto.

   Las reglas fijadas por el legislador reflejan, a este respecto, la ponderación de dos consideraciones que pueden, cada una de ellas, contribuir a la realización de un sistema de competencia sana y leal.

   Por una parte, la incorporación en el artículo 7, apartado 1, del Reglamento no 40/94 de la prohibición de registrar como marca todo signo constituido por la forma del producto necesaria para obtener un resultado técnico garantiza que las empresas no puedan utilizar el Derecho de marcas para perpetuar, sin limitación de tiempo, derechos exclusivos sobre soluciones técnicas.

   En efecto, cuando la forma de un producto no hace sino incorporar la solución técnica desarrollada por el fabricante de ese producto y patentada a petición suya, una protección de esa forma como marca con posterioridad a la expiración de la patente reduciría considerablemente y de manera perpetua la posibilidad de que las demás empresas utilizaran dicha solución técnica. Pues bien, en el sistema de los derechos de propiedad intelectual, tal como se ha desarrollado en la Unión europea, las soluciones técnicas únicamente pueden ser objeto de una protección de duración limitada, de forma que posteriormente todos los operadores económicos puedan utilizarlas libremente.

   Además, el registro como marca de una forma exclusivamente funcional de un producto puede permitir al titular de la marca prohibir a las demás empresas no sólo la utilización de la misma forma, sino también la utilización de formas similares.

   Por otra parte, al limitar el motivo de denegación establecido en el artículo 7, apartado 1, letra e), inciso ii), del Reglamento no 40/94 a los signos constituidos «exclusivamente» por la forma del producto «necesaria» para obtener un resultado técnico, el legislador consideró debidamente que toda forma de producto es, en cierta medida, funcional y que, por consiguiente, resulta, en principio, inapropiado denegar el registro como marca de una forma de producto por el mero hecho de que presente características de uso. Mediante los términos «exclusivamente» y «necesaria», dicha disposición garantiza que únicamente se deniegue el registro de las formas de producto que no hacen sino incorporar una solución técnica y cuyo registro como marca obstaculizaría realmente, por ello, la utilización de esa solución técnica por otras empresas.

   (véanse los apartados 32 a 37)
2. Una aplicación correcta del artículo 7, apartado 1, letra e), inciso ii), del Reglamento no 40/94, sobre la marca comunitaria, implica que la autoridad que resuelva sobre la solicitud de registro como marca del signo tridimensional de que se trate identifique debidamente las características esenciales de ese signo. La expresión «características esenciales» debe entenderse en el sentido de que se refiere a los elementos más importantes del signo.

   La identificación de tales características esenciales debe realizarse caso por caso, sin que exista ninguna jerarquía sistemática entre los diferentes tipos de elementos que un signo puede contener. En su análisis de las características esenciales de un signo la autoridad competente puede basarse directamente en la impresión global ofrecida por el signo, o bien proceder, en un primer momento, a un examen consecutivo de cada uno de los elementos constitutivos del signo.

   Según el caso y, en particular, teniendo en cuenta el grado de dificultad del signo, la identificación de las características esenciales de éste con el fin de, en su caso, aplicar el motivo de denegación establecido en el artículo 7, apartado 1, letra e), inciso ii), del Reglamento no 40/94 puede realizarse mediante un simple análisis visual de ese signo o, por el contrario, fundarse en un examen minucioso en el que se tengan en cuenta elementos útiles para la apreciación, como investigaciones y peritajes, o incluso datos relativos a los derechos de propiedad intelectual conferidos anteriormente en relación con el producto de que se trate.

   Una vez identificadas las características esenciales del signo, corresponde aún a la Oficina de Armonización del Mercado Interior (Marcas, Dibujos y Modelos) comprobar si todas estas características responden a la función técnica del producto en cuestión. En efecto, el artículo 7, apartado 1, letra e), inciso ii), del Reglamento no 40/94 no puede aplicarse cuando el objeto de la solicitud de registro como marca es una forma de producto en la que un elemento no funcional, como un elemento ornamental o de fantasía, desempeña un papel importante. En tal caso, las empresas competidoras tendrán fácilmente acceso a formas alternativas de funcionalidad equivalente, por lo que no existe ningún riesgo de que se restrinja la disponibilidad de la solución técnica. En este supuesto, los competidores del titular de la marca podrán, sin dificultad, incorporar esta solución técnica en formas de producto que no tengan el mismo elemento no funcional que aquel de que dispone la forma del producto de dicho titular y que, en relación con ésta, no sean, por ende, idénticas ni similares.

   (véanse los apartados 38 a 41)
3. Véase el texto de la resolución.

   (véanse los apartados 44 a 77)
4. En virtud del artículo 7, apartado 1, letra e), inciso iii), del Reglamento no 40/94, sobre la marca comunitaria, «se denegará el registro de […] los signos constituidos exclusivamente por […] la forma que afecte al valor intrínseco del producto». Para que este motivo de denegación pueda aplicarse es preciso que el signo de que se trata esté constituido exclusivamente por una forma y que las características estéticas de ésta, a saber, su apariencia exterior, determinen en gran medida la elección del consumidor y, en consecuencia, el valor comercial del producto de que se trate. Cuando la forma afecta al valor intrínseco del producto en cuestión, carece de pertinencia que otras características del producto, como sus cualidades técnicas, puedan otorgar asimismo un valor importante al producto de que se trata.

   (véanse los apartados 86 y 87)
5. A tenor del artículo 7, apartado 1, letra b), del Reglamento no 40/94, sobre la marca comunitaria, se denegará el registro de las «marcas que carezcan de carácter distintivo». El carácter distintivo de una marca, en el sentido de esta disposición, significa que esta marca permite identificar el producto para el que se solicita el registro atribuyéndole una procedencia empresarial determinada y, por consiguiente, distinguir este producto de los procedentes de otras empresas. Dicho carácter distintivo debe apreciarse, por una parte, en relación con los productos o servicios para los que se solicita el registro y, por otra, con la percepción que de ellos tiene el público relevante.

   Los criterios de apreciación del carácter distintivo de una marca tridimensional constituida por la forma del propio producto no difieren de los aplicables a otros tipos de marcas.

   No obstante, en el marco de la aplicación de dichos criterios, la percepción del público pertinente no es necesariamente la misma en el caso de una marca tridimensional, constituida por el aspecto del propio producto, que en el caso de una marca denominativa o figurativa, que consiste en un signo independiente del aspecto de los productos que designa. En efecto, los consumidores medios no tienen la costumbre de presumir el origen de los productos basándose en su forma o en la de su envase, al margen de todo elemento gráfico o textual, y, por consiguiente, puede resultar más difícil acreditar el carácter distintivo cuando se trate de una marca tridimensional que cuando se trate de una marca denominativa o figurativa.

   Además, cuanto más se acerque la forma cuyo registro como marca se solicita a la forma más probable que tendrá el producto de que se trata, más verosímil será que dicha forma carezca de carácter distintivo en el sentido del artículo 7, apartado 1, letra b), del Reglamento no 40/94. En estas circunstancias, sólo una marca que, de una manera significativa, difiera de la norma o de los usos de ese ramo y que, por este motivo, cumpla su función esencial de origen no está desprovista de carácter distintivo en el sentido de dicha disposición.

   Por último, para apreciar si el público pertinente puede percibir como una indicación de origen la combinación de los elementos que componen una forma, procede analizar la impresión de conjunto producida por esa combinación, lo que no es incompatible con un examen posterior de los diferentes elementos de presentación utilizados.

   (véanse los apartados 92 a 94 y 96 a 99)
6. Véase el texto de la resolución.

   (véanse los apartados 103, 104 y 106 a 110)
7. El artículo 7, apartado 1, letra c), del Reglamento no 40/94, sobre la marca comunitaria, impide que los signos o indicaciones a que se refiere se reserven a una sola empresa debido a su registro como marca. Esta disposición persigue, pues, un objetivo de interés general, que exige que todos puedan utilizar libremente tales signos o indicaciones. Estos signos e indicaciones son los que pueden servir, en el uso normal desde el punto de vista de los destinatarios, para designar, directamente o mediante la mención de una de sus características esenciales, el producto o el servicio para el que se solicita el registro. De ello se deduce que, para aplicar a un signo la prohibición establecida en esta disposición, entre el signo y los productos y servicios de que se trata ha de existir una relación lo bastante directa y concreta como para permitir que el público interesado perciba de inmediato en el signo, sin mayor reflexión, una descripción de los productos y servicios en cuestión o de una de sus características.

   Por último, la apreciación del carácter descriptivo de un signo sólo puede efectuarse, por una parte, en relación con la forma en que lo entiende el público al que va destinado y, por otra parte, en relación con los productos o servicios correspondientes. En efecto, el carácter descriptivo de una marca se aprecia en relación con los productos y servicios para los que ésta se registró y tomando en consideración la percepción que se presume en un consumidor medio de la categoría de productos y servicios de que se trate, normalmente informado y razonablemente atento y perspicaz.

   (véanse los apartados 116 a 120)
8. Véase el texto de la resolución.

   (véanse los apartados 123 a 125)
9. En virtud del artículo 75, primera frase, del Reglamento no 207/2009, sobre la marca comunitaria, las resoluciones de la Oficina de Armonización del Mercado Interior (Marcas, Dibujos y Modelos) deben motivarse. Esta obligación tiene el mismo alcance que la consagrada en el artículo 253 CE.

   La obligación de motivar las decisiones individuales tiene la doble finalidad de permitir, por una parte, que los interesados puedan conocer las razones de la medida adoptada con el fin de defender sus derechos y, por otra, que el órgano jurisdiccional comunitario pueda ejercer su control sobre la legalidad de la decisión.

   No puede exigirse a las Salas de Recurso que hagan una exposición que siga de manera exhaustiva y uno por uno todos los razonamientos articulados por las partes ante ellas. Por lo tanto, la motivación puede ser implícita siempre que permita a los interesados conocer las razones por las que se adoptó la resolución de la Sala de Recurso y al órgano jurisdiccional competente disponer de los elementos suficientes para ejercer su control.

   (véanse los apartados 135 a 137)

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