Source: EURLEX
Language: es
Format: md

[**Avis juridique important**](../../../editorial/legal_notice.htm)

*|*

# 51998AC1440

**Dictamen del Comité Económico y Social sobre la «Comunicación de la Comisión al Consejo, al Parlamento Europeo, al Comité Económico y Social y al Comité de las Regiones - "Reforzar la cohesión y la competitividad a través de la investigación, el desarrollo tecnológico y la innovación"»** 
  
*Diario Oficial n° C 040 de 15/02/1999 p. 0012 - 0019*

  

Dictamen del Comité Económico y Social sobre la «Comunicación de la Comisión al Consejo, al Parlamento Europeo, al Comité Económico y Social y al Comité de las Regiones - "Reforzar la cohesión y la competitividad a través de la investigación, el desarrollo tecnológico y la innovación"»

(1999/C 40/06)

El 8 de junio de 1998, de conformidad con el artículo 198 del Tratado constitutivo de la Comunidad Europea, la Comisión decidió consultar al Comité Económico y Social sobre la comunicación mencionada.

La Sección de Unión Económica y Monetaria y Cohesión Económica y Social, encargada de preparar los trabajos en este asunto, aprobó su dictamen el 20 de octubre de 1998 (ponente: Sr. Bernabei).

En su 359° Pleno de los días 2 y 3 de diciembre de 1998 (sesión del 2 de diciembre) el Comité Económico y Social ha aprobado por unanimidad el presente Dictamen.

1. Introducción

1.1. La existencia entre los quince Estados miembros de un desequilibrio tecnológico que representa más del doble del desequilibrio económico -conocido también como «divergencia de cohesión»- es corroborada ampliamente por las estadísticas, tal como destaca el Segundo informe europeo sobre los indicadores de la ciencia y la tecnología, de 1997. Mientras que el desequilibrio tecnológico -medido sobre la base de la relación entre gastos en I+D y PIB- entre el más rico y el más pobre de los Estados miembros se sitúa en torno a 5:1, la «divergencia de cohesión» es inferior a 2:1.

1.2. Los instrumentos del tipo «technology scorecards» permiten evaluar los distintos sistemas tecnológicos de los Estados miembros. Sus resultados muestran la existencia de países con alta intensidad de gasto, como Francia y Alemania, donde el gasto en I+D en relación con el PIB es del 2,3 % aproximadamente, frente al 1 % aproximadamente de Italia; los cuatro países del Fondo de Cohesión que, por su parte, disponen generalmente de sistemas de I+D menos estructurados -con la excepción de Irlanda, debido a la presencia de grandes multinacionales extranjeras-; y, por último, los países más pequeños, con una intensidad de gasto muy sostenida, sobre todo en el sector privado, debido a la presencia de empresas multinacionales poco numerosas pero importantes.

1.3. El número de personas que trabajaban en los sectores de alta tecnología en el conjunto de la UE asciende a más de 10,6 millones, lo que equivale al 7,2 % de la población activa; el porcentaje más elevado se registra en Alemania (más del 10 %) y el más bajo en Grecia (menos del 2 %), mientras que a escala regional, entre las diez primeras regiones clasificadas según el número de personas que trabajan en sectores de alta tecnología figuran seis regiones alemanas, dos italianas, una francesa y una inglesa ().

1.4. Un enfoque sistémico de la innovación basado en la evolución interactiva de las variables económicas, científicas, tecnológicas e innovadoras permitió definir cuatro grandes grupos (clusters) de regiones ():

- el primer grupo, denominado «sleeping birds», sumamente agrario, con fuerte tasa de desempleo y baja actividad tecnológica, incluye la casi totalidad de Grecia con exclusión de Ática, tres regiones portuguesas (Centro, Alentejo y Algarve) y una italiana, Calabria; todas estas regiones pertenecen al objetivo n° 1. Su participación en el Tercer Programa Marco de IDT+D de la Comunidad fue inferior al 2,2 %;

- el segundo grupo, conocido por el nombre de «question mark» o «wild cat», se caracteriza por una economía rural, un buen crecimiento económico y algunas actividades tecnológicas, pero un nivel de desempleo muy elevado. Incluye ocho regiones españolas, ocho francesas, Irlanda, diez regiones italianas y dos portuguesas. La mitad de estas regiones está incluida en el objetivo n° 1. Su participación se situó por debajo del 12 % ;

- el tercer grupo, denominado «cash cows of Europe», que presenta un nivel medio-alto de actividades tecnológicas y tasas de desempleo medias, incluye la mayor parte de las restantes regiones de la Comunidad, con excepción de cinco regiones alemanas, Île de France y Alpes-Ródano, y del Brabante Septentrional neerlandés; el 40 % aproximadamente de las regiones de este grupo son regiones destacadas en términos de intensidad tecnológica. Este grupo de regiones constituye en su conjunto el núcleo industrial de Europa y participa en más del 50 % en el Programa Marco de IDT de la Comunidad;

- el cuarto grupo representa el reducido grupo de cabeza en términos de elevada intensidad tecnológica, crecimiento rápido y bajo nivel de desempleo. Estas regiones, bautizadas «stars of Europe», son Baden-Württemberg, Baviera, Hesse, Renania del Norte-Westfalia, Renania-Palatinado, Île de France, Alpes-Ródano y Brabante Septentrional que absorben por sí solas más del 22 % de los recursos comunitarios del Tercer Programa Marco de IDT. El número medio de patentes registradas por estas regiones es cinco veces más elevado que la media comunitaria.

Este estudio no cubre los tres nuevos Estados miembros, cuyas regiones parecen poder clasificarse en las categorías tercera y cuarta.

1.5. Este enfoque sistémico permitió también definir diez «leading innovation islands» sumamente especializadas, que constituyen un núcleo duro tecnológico y están dotadas de un tejido difuso de PYME no sólo de alta tecnología, sino también consideradas «precursores tecnológicos», según la terminología acuñada por el Comité en sus dictámenes de iniciativa sobre los temas «El impacto sobre las PYME de la disminución continua y generalizada de los fondos asignados a la IDT en la UE (a nivel comunitario y de los Estados miembros)» () y «Vías y medios para potenciar las redes de información y valorizar los programas de IDT aplicados en Europa» (). Estas «innovation islands» se sitúan en los lugares siguientes: sudeste de Inglaterra, París, Francfort, Múnich, Turín, Rotterdam/Amsterdam, Stuttgart, Lyon/Grenoble y Milán.

1.6. Se desprende claramente de este análisis que la participación en las acciones de IDT+D comunitarias por parte de las regiones menos desarrolladas es totalmente marginal, lo que está en aparente contradicción con las disposiciones del Título XIV del Tratado, en términos de prioridad del reforzamiento de la cohesión económica y social en todas las acciones emprendidas por la Comunidad, tanto por lo que se refiere a la reducción de las disparidades de desarrollo entre las distintas regiones, como a la corrección del retraso de las regiones menos favorecidas. Dado que la globalización de los mercados implica una competencia entre sistemas, es evidente que las carencias y los desequilibrios del sistema Europa en relación con sus socios de la Tríada corren el riesgo de comprometer gravemente la competitividad de la Unión Europea en el mercado mundial.

1.7. Eso significa también que el análisis y la terapia no pueden limitarse únicamente a los países del Fondo de Cohesión, en la medida en que se trata de análisis, diagnósticos y terapias parciales e incapaces de contrarrestar y remediar la paradoja europea de la innovación, potenciar la competitividad del sistema Europa y lanzar estrategias claras y válidas a nivel comunitario, nacional, interregional, regional y local.

Estas acciones deben basarse en un verdadero inventario de las necesidades de evaluación industrial y tecnológica sistemática, eficaz y accesible a todos los agentes económicos y sociales del desarrollo tecnológico e industrial, así como a las Administraciones públicas de los distintos niveles de descentralización y, por último, en una evaluación comparativa (benchmarking) de las infraestructuras y estructuras que existen en los distintos niveles, incluso en términos financieros, de servicios reales y redes, de información, asistencia, formación, de valorización de las competencias y de sistemas eficaces de protección de la propiedad intelectual.

1.8. El Comité ha dado a conocer sus ideas al respecto en varios dictámenes, que van de los ya citados acerca de las PYME y la investigación y la innovación tecnológica, a los dictámenes sobre el «Libro Verde sobre la innovación» () y sobre la «Aplicación del Primer Plan de Acción para la Innovación en Europa» (), a los distintos dictámenes aprobados sobre los «Modelos de utilidad y las patentes» (), así como a los aprobados sobre el «Quinto Programa Marco de IDT+D de la Comunidad 1998-2002» () y sobre los programas específicos ().

1.9. Por otra parte, el Comité ha tenido también ocasión de abordar los problemas relativos al lugar de la cohesión en la sociedad de la información () y a la «Perspectiva Europea de Ordenación del Territorio (PEOT)» (), que trata de las orientaciones a largo plazo de los Estados miembros en materia de ordenación del territorio. Por último, el Comité se ha pronunciado en reiteradas ocasiones sobre los problemas relativos a las consecuencias de la introducción de las nuevas tecnologías para el empleo (), al desarrollo de los mercados de capitales para las pequeñas y medianas empresas () y al fomento del espíritu empresarial ().

2. La propuesta de la Comisión

2.1. La Comunicación de la Comisión tiene por objeto proporcionar un contexto unitario coherente en el cual insertar las múltiples acciones y medidas destinadas a reforzar la cohesión, la competitividad, la investigación y desarrollo tecnológico y la innovación con el fin de integrarlos en el tejido productivo de las regiones y, en particular, de las menos favorecidas, para un desarrollo armonioso de la Unión Europea.

2.2. En particular, la Comisión desea desarrollar la capacidad competitiva de las regiones menos favorecidas (RMF), es decir, regiones o zonas incluidas en los criterios de intervención de los fondos estructurales, de modo que dichas intervenciones de los fondos en materia de investigación e innovación -tanto en el marco de los objetivos nos 1 y 2 y del objetivo n° 4, como en la aplicación del artículo 10 del Feder y el artículo 6 del FSE- estén coordinadas estrechamente (en cuanto al fondo, a los procedimientos y los plazos de aplicación), en el marco de la programación plurianual de la investigación comunitaria, con las de los programas temáticos específicos y de los programas horizontales orientados a las PYME y la innovación, así como a la formación y la movilidad de los investigadores.

2.3. Esta estrecha coordinación debe englobar, según la Comisión, las estrategias y el papel de los distintos niveles -local, regional, nacional y comunitario - con el fin de:

- reforzar la capacidad de las regiones para integrar la IDT y la innovación en su desarrollo económico;

- mejorar los procesos de aprendizaje por los que las empresas pueden hacerse más innovadoras;

- ayudar a las empresas y las instituciones a responder a los problemas que se planteen en cuanto a su adaptación a nuevas formas de organización del trabajo;

- coordinar mejor las políticas sectoriales a escala nacional en apoyo de los esfuerzos de desarrollo regional.

2.4. Con este fin, la Comisión define tres prioridades de acción destinadas a completar estas estrategias:

- promoción de la innovación, a través de:

acciones centradas en la demanda, que comporten una mayor participación de los agentes económicos y PYME; una política de gestión de la calidad total a nivel local y regional; nuevos mecanismos de financiación y gestión; una oferta de servicios reales de mejor calidad y más específicos para las empresas; la promoción de la movilidad profesional; la cooperación entre los centros de investigación y las PYME; políticas en favor del capital riesgo para las nuevas empresas; políticas de protección de los derechos de propiedad intelectual; mecanismos de promoción de la IDT de empresa, con el fin de aumentar el número de PYME implicadas en la investigación; la promoción de las mejores prácticas comerciales, financieras y de comercialización para la aplicación tecnológica, industrial y en servicios en red de los resultados de la investigación;

- mejora de las redes y de la cooperación industrial:

desarrollo de servicios de «vigilancia tecnológica» y amplificación de los mismos a través de la creación de redes; identificación de las divergencias existentes entre la infraestructura de oferta y las PYME; apoyo a la creación de redes de empresas; creación de agrupaciones de empresas de subcontratación; puesta en marcha de proyectos de validación y transferencia de tecnologías; estudio de los aspectos sociales de la innovación; estudio de las condiciones específicas de organización y ubicación espacial para la adopción de un enfoque personalizado y diferenciado del apoyo tecnológico;

- desarrollo de los recursos humanos:

intensificación de los esfuerzos de los fondos estructurales para aumentar la inversión en capital humano y la formación permanente en las regiones menos favorecidas; recurso a las acciones del FSE destinadas al objetivo n° 4, con el fin de mejorar las cualificaciones y capacidades de gestión para una mejor adaptación a la evolución industrial y de los procesos de producción; promoción de las tecnologías de la información para la instauración de sistemas de aprendizaje abiertos y a distancia, y de apoyo al teletrabajo.

2.5. Sobre la base de las medidas anteriormente mencionadas, la Comisión tiene la intención de establecer directrices para las intervenciones estructurales en el ámbito de la IDT y la innovación; para la evaluación previa de los planes regionales de desarrollo; para consolidar el enfoque de abajo arriba (bottom-up) inducido por la demanda; para elaborar junto a los Estados miembros una serie de indicadores del estado de la IDT y la innovación desde el punto de vista de las políticas estructurales; para reforzar la asociación transnacional entre los centros de excelencia de las regiones desfavorecidas y los de otras regiones; para incitar a los países candidatos a elaborar estrategias convenientes a nivel nacional y regional fomentando los intercambios de experiencias con los Estados miembros; y para crear una «web» europea interactiva sobre la IDT y la innovación.

3. Observaciones generales

3.1. El Comité celebra la presentación de la Comunicación de la Comisión que trata de los vínculos que deben establecerse entre las políticas estructurales comunitarias y las políticas de investigación e innovación de la Unión, tal como el propio Comité ha solicitado en reiteradas ocasiones. El Comité considera, por otra parte, que una estrecha coordinación entre estas políticas es indispensable para obtener un nivel óptimo de sinergia operativa y para permitir responder plenamente a las necesidades de los ciudadanos, de la empresa y la sociedad, dentro del objetivo global de un crecimiento sostenido y armonioso a medio y largo plazo, de acuerdo con la orientación «problem solving» de IDT+D y con el factor clave que representan para el desarrollo las inversiones inmateriales.

3.2. El ritmo de penetración de las tecnologías en Europa es mucho más lento, menos generalizado y menos asimilado que en las otras zonas competidoras, porque la excelencia científica europea no va acompañada de una capacidad igual, a nivel del mercado, para traducir esta competencia en éxitos industriales y comerciales, porque el trato dispensado en Europa a las inversiones inmateriales en el sector de la tecnología y la formación es menos favorable que en las otras regiones, y también porque, debido a la rigidez del entorno en que se han efectuado estas inversiones, se ha privilegiado la inversión financiera, de menor riesgo y más fácilmente controlable, de la racionalización productiva, en detrimento de la orientada al desarrollo del empleo.

3.3. Asimismo, no existe una cultura de la innovación y de empresa, que representa el recurso estratégico del futuro y que va destinada a definir las ventajas competitivas de las regiones europeas en la competencia mundial. Si bien la paradoja de la innovación es resultado de los fenómenos anteriormente mencionados, lo es en gran medida de una cultura que ha favorecido, hasta un pasado reciente, el carácter precompetitivo de una IDT+D comunitaria alejada del mercado, poco visible y poco legible, de difícil incorporación a las intervenciones de política estructural comunitaria e incapaz de traducir en demanda real las necesidades potenciales de los usuarios finales y los consumidores.

3.4. La nueva orientación de los programas plurianuales que dependen de la política de IDT+D comunitaria, reorientada hacia el «problem solving» al servicio de ciudadano, empresa y sociedad, se produce en paralelo a la apertura de un debate profundo sobre la reforma de los fondos estructurales en el marco de la Agenda 2000. En opinión del Comité, es indispensable aprovechar la ocasión «única» que ofrece la coincidencia de la redefinición de los dos instrumentos más importantes para realizar un enfoque plenamente integrado en términos de inversiones inmateriales.

3.4.1. Desde el punto de vista de la política comunitaria de IDT+D, el nuevo enfoque integrado basado en acciones clave del tipo «problem solving» debe ir acompañado de nuevas capacidades de gestión de la multidisciplinariedad y la intersectorialidad, junto con una integración completa, en términos de agregación e «ingeniería simultánea» (simultaneous engineering) entre las investigaciones aplicada, genérica, de base y de demostración, que incluya al mismo tiempo a las empresas, especialmente las PYME, y los usuarios finales y actividades de normalización, innovación, valorización y difusión, formación de los recursos humanos y una dimensión de cooperación europea -sobre todo del tipo EUREKA- e internacional propia para cada acción clave.

3.4.2. Desde el punto de vista de la política estructural de cohesión, debe ser posible, a efectos de desarrollo tecnológico e innovación, aplicar de manera conjunta, simultánea y simplificada los instrumentos de acción disponibles en el ámbito de las estructuras, de las infraestructuras, de la formación, de la ordenación del territorio, del estímulo de la demanda, de servicios reales a las empresas, de redes informatizadas, de apoyo al capital riesgo y de protección de la propiedad intelectual, con el fin de que acompañe positivamente el desarrollo tecnológico en términos de empleo y cohesión social, por una parte, y de plena inserción en el tejido económico e industrial a nivel local y regional, en la perspectiva de la competitividad europea, por otra.

3.5. En este espíritu, conviene, según el Comité:

- elaborar y adoptar una estrategia global comunitaria de racionalización de los mecanismos existentes y de integración de las distintas políticas europeas interesadas que, a la vez que respete las especificidades regionales, dé una connotación unívoca a la intervención comunitaria con vistas a la competitividad y el desarrollo sostenible y armonioso del sistema Europa;

- poner a punto instrumentos integrados de apertura de los mercados locales, regionales y nacionales de la innovación, toda vez que la compartimentación actual peca de anacrónica ante el proceso de unificación de los mercados monetarios generado por la introducción de una moneda única europea y la evolución del mercado interior europeo en un mercado único;

- definir el grado de integración y las necesarias interacciones entre estos mercados, para garantizar una compatibilidad y una mejor sincronización entre los procesos de decisión y aplicación de las políticas estructurales de cohesión, IDT e innovación, para una plena y eficaz integración de éstas;

- definir nuevos métodos de aplicación integrada de los instrumentos de cohesión e IDT+D, a través de procedimientos y métodos simplificados y, en la medida de lo posible, uniformes y automáticos, aprovechando plenamente las posibilidades ofrecidas por los acuerdos de la OMC de modular los niveles de apoyo a la IDT de las empresas (límite máximo de intervención fijado en el 75 % de los costes del proyecto);

- crear sistemas de control y seguimiento de las acciones conjuntas de IDT+D y cohesión con el fin de evaluar la eficacia sobre la base de los resultados obtenidos en relación con los objetivos declarados, por medio de indicadores de resultado predefinidos y armonizados y de evaluaciones comparativas a nivel regional.

4. Hacia una estrategia global comunitaria de racionalización e integración

4.1. La globalización de los mercados ha puesto en competencia directa a los sistemas socioeconómicos, los ordenamientos jurídicos y normativos, la capacidad de valorización de los recursos humanos y de integración de las nuevas tecnologías en productos y procesos renovados, a un ritmo cada vez más acelerado. La competencia se establece de modo creciente entre sistemas más que entre entidades operativas, por lo que conviene responder a estos retos con una estrategia global comunitaria de «sistema» que garantice un desarrollo sostenible a medio plazo.

4.2. Según el Comité, esta estrategia debe integrar, ya en el nivel de las políticas comunitarias, mecanismos de intervención conjunta que puedan aplicarse en cada una de las regiones en función de sus características y necesidades, mediante el desarrollo de un conjunto racionalizado de acciones integradas, propuestas a nivel nacional, regional y local, para la inserción de las regiones menos favorecidas en una dinámica de interacción con las regiones con crecimiento tecnológico más rápido y la participación cada vez más amplia de los «precursores» de los programas de investigación, es decir, de las PYME con potencial de innovación no utilizado.

4.3. La puesta a punto de tal estrategia integrada y coordinada supone, ante todo, la participación de la Comisión en sus servicios de gestión: a este respecto, el Comité manifiesta su asombro de que no se haga alusión alguna a las experiencias realizadas con las «Task Forces» en el ámbito del Cuarto Programa Marco de IDT+D, lo que habría permitido poner de relieve las dificultades encontradas en la aplicación conjunta de marcos de intervención estructural y acciones de investigación específicas referentes al empleo, las perspectivas de crecimiento, las posibilidades de ampliación de la base industrial, el desarrollo sostenible, el valor añadido europeo y, precisamente, la cohesión económica y social en términos de presencia de las PYME en cuestión distribuidas en el conjunto de la UE, de buenas perspectivas de difusión de las capacidades científicas, técnicas y de formación a través de sectores de calidad, y de impacto en las regiones distantes y periféricas ().

4.4. Habida cuenta de estas consideraciones, el Comité estima indispensable la definición de una estrategia global de racionalización de los mecanismos existentes y de integración, incluso en términos operativos y de aplicación concreta, de las distintas políticas europeas interesadas: políticas estructurales, de investigación e innovación, de educación y formación, políticas de empresa y cultura de empresa, políticas de ordenación del territorio y de ampliación.

5. Definición de instrumentos integrados

5.1. El Comité considera indispensable integrar plenamente los distintos instrumentos de cohesión e IDT+D, con el fin de potenciar los efectos en términos de nuevos empleos, nuevas empresas, nuevos perfiles profesionales y nueva competitividad del sistema Europa.

5.2. La integración del mercado de la innovación, actualmente fragmentado en quince sistemas nacionales y en un número aún más elevado de subsistemas regionales -fragmentación anacrónica respecto a la moneda única de la UEM y al mercado único europeo- debe realizarse rápidamente por medio de distintos instrumentos.

5.3. El primero de estos instrumentos está representado por las redes de información/acompañamiento y valorización, que deben integrarse mediante un dispositivo más amplio de ayuda a la mediación en función de las necesidades de los usuarios y mediante mecanismos de «vigilancia» tecnológica, y que deben conectarse a nivel interregional y europeo, tal como recomienda el Comité en su Dictamen sobre las «Vías y medios para potenciar las redes de información y valorizar los programas de IDT aplicados en Europa» ().

5.4. Conviene, por otro lado, elaborar «tableros de mando» que permitan un cotejo sistemático de las medidas de investigación e innovación tecnológica a escala regional, nacional y comunitaria, con el fin de que los agentes y usuarios finales de la investigación consoliden y apliquen conjuntamente los instrumentos de acción a los distintos niveles, tal como destaca el Comité en su Dictamen sobre las propuestas de decisión relativas al Quinto Programa Marco de IDT+D 1998-2002 ().

5.5. Por otra parte, el Comité destaca con energía la necesidad de incluir el apoyo al desarrollo tecnológico y a la innovación entre las prioridades indicadas por la Comisión en los marcos comunitarios de apoyo de los fondos estructurales, así como en los ejes de intervención del Fondo de Cohesión y del Instrumento Estructural de Preadhesión (ISPA), como elemento prioritario dotado de la misma consideración y los mismos recursos que los otros ejes prioritarios. La correspondencia de esta prioridad con los programas nacionales y regionales debería figurar entre los principales criterios de aceptación de estos programas por la Comisión.

5.6. Con el fin de garantizar una sinergia entre los instrumentos de formación y la acción de IDT+D, el Comité estima importante la integración de los programas comunitarios de formación, como LEONARDO y Sócrates, así como de las intervenciones de los fondos estructurales dependientes del nuevo objetivo n° 3, como elementos esenciales de las inversiones inmateriales de desarrollo del potencial humano y tecnológico, con el fin de evitar exclusiones y reforzar la dimensión social de la cohesión.

5.6.1. Por otra parte, es preciso que las acciones incluidas en el actual objetivo n° 4 sean integradas plenamente en el nuevo objetivo n° 3, con el fin de garantizar las oportunas intervenciones en el ámbito de la organización del trabajo adaptada a las nuevas tecnologías, con medidas adecuadas de formación permanente en la gestión de problemas complejos, tal como se solicitó en el Dictamen aprobado el 10 de septiembre de 1998 sobre la reforma de los fondos estructurales ().

5.6.2. Por último, es preciso crear un círculo virtuoso a partir de los proyectos que tengan en cuenta la persona, su valorización como agente esencial del desarrollo y un modelo de desarrollo económico y social que facilite la emergencia de una actitud positiva hacia los nuevos instrumentos tecnológicos y el desafío de la competitividad global a través de una participación consciente de los trabajadores en el proceso de desarrollo.

6. Definición de niveles de acción integrados

6.1. El Comité considera que la concepción misma de las acciones clave de tipo «problem solving» de IDT que ofrecen nuevas posibilidades de ingeniería simultánea entre distintos tipos de intervención (tecnológicos, de demostración, de innovación, de difusión, de formación, financieros, etc.) orientados hacia un impacto positivo en el tejido laboral y productivo de las distintas entidades territoriales, puede propiciar importantes sinergias con los instrumentos de la cohesión en el marco de intervenciones integradas.

6.2. La inserción de evaluaciones de impacto previas en los distintos programas de trabajo de las acciones clave, preconizada por el Comité (), está destinada también a facilitar la utilización conjunta de distintos instrumentos pertinentes de las diferentes políticas comunitarias, así como a potenciar las sinergias y amplificar favorablemente sus repercusiones.

6.2.1. En opinión del Comité, es oportuno que en el ámbito de los programas de trabajo de aplicación del Quinto Programa Marco se incluyan de manera explícita, de forma sintética pero con claridad, todos los instrumentos comunitarios utilizables para las finalidades previstas de un proyecto con independencia de la línea de política comunitaria, dirección general o servicio de la Comisión de que dependan. Y ello con el fin de enviar un mensaje claro de transparencia, coherencia y eficacia para el usuario y contribuyente.

6.3. Además, la creación para cada acción clave de células de innovación destinadas a impulsar todos los mecanismos pertinentes, de modo que la acción de investigación sea concebida y esté acompañada y seguida por intervenciones que favorezcan la traducción de los resultados en intervenciones innovadoras en el mercado territorial, debe garantizar una amplia sinergia con las políticas estructurales y territoriales en cuestión, y esto también por medio de la conferencia de redes comunitarias y nacionales, preconizada por el Comité () y a las cuales estas células deberían estar asociadas.

6.4. La creación de grupos consultivos europeos para cada acción clave o grupo homogéneo de acciones clave, a los cuales deberían corresponder a nivel territorial las redes de grupos consultivos nacionales, podría favorecer los contactos con los niveles decisorios competentes en que se articula la intervención de los fondos estructurales comunitarios. Según el Comité, una conexión de este tipo es más que oportuna y, como tal, debe ser apoyada con la máxima atención por la Comisión.

6.5. La constitución de plataformas permanentes de diálogo entre expertos, industria, responsables y usuarios, así como agentes económicos y sociales, que el Comité ha solicitado en el marco de la aplicación del Quinto Programa Marco, pueden también constituir una útil base de conexión con los niveles de acción pertinentes de los marcos de apoyo de los fondos estructurales.

6.6. Las posibilidades de gestión descentralizada brindadas por el Quinto Programa Marco para las acciones «PYME e innovación» y «Aumentar el potencial humano de la investigación y la base de conocimientos socioeconómicos» podrían permitir el establecimiento de un vínculo orgánico con los niveles regionales competentes para la aplicación de las políticas comunitarias de intervención estructural, por ejemplo, a través de los «Comités de seguimiento».

6.7. En las estructuras regionales encargadas de la aplicación de los marcos comunitarios de apoyo, el fuerte acento en la instancia de la cooperación, cuya importancia reafirma el Comité, debería permitir la participación activa de los agentes regionales de la investigación -universidades, centros de investigación públicos y privados, empresas- a fin de integrar las solicitudes de intervención combinadas en materia de IDT+D y cohesión. En particular, el Comité destaca la importancia de la utilización, en el ámbito de la tecnología y la innovación, de los instrumentos de las Iniciativas locales para el empleo y de los pactos territoriales, sobre los cuales recientemente emitió un dictamen ().

7. Nuevas formas de intervención integrada: procedimientos y métodos

7.1. En opinión del Comité, es necesario que la simplificación de los mecanismos y procedimientos, así como la posibilidad de utilización conjunta de los instrumentos, predominen a escala comunitaria sobre la proliferación de planes de intervención y programas que tienen modalidades y procedimientos de aplicación diferentes, con la consiguiente confusión y pérdida de favor por parte de los usuarios potenciales de estos instrumentos.

7.2. A este respecto, el Comité ya ha destacado en sucesivas ocasiones la necesidad primordial de prever pasarelas de actuación que faciliten la conexión entre los instrumentos de la política de IDT+D y los instrumentos de la cohesión, y se pregunta con preocupación por los resultados obtenidos de los esfuerzos conjuntos en el grupo ad hoc compuesto por diferentes direcciones generales para afrontar los problemas planteados por los distintos enfoques de procedimiento de los diferentes instrumentos, por las distintas disposiciones de aplicación y por la disparidad de los plazos y métodos de decisión y gestión.

7.3. Conviene orientarse aún más, en el marco de la reforma de los fondos estructurales, hacia un enfoque acorde con la dinámica investigación-innovación-mercado, que deje un cierto margen de flexibilidad en términos de automatismos, coordinación y simplificación, en paralelo con el nuevo enfoque del Quinto Programa Marco y de los futuros programas marco de IDT+D.

7.4. Es preciso, en particular, que las nuevas intervenciones de los fondos estructurales estén guiadas cada vez más por la demanda, si es preciso sosteniendo y estimulando ésta, incluso en su fase potencial, en particular en las regiones menos desarrolladas, y que dichas intervenciones se hallen abiertas y relacionadas en un marco europeo. La potenciación de las acciones basadas en la demanda podría beneficiarse del nuevo estatuto de los proyectos sobre estrategias regionales de innovación, transformándolas de acciones piloto de recursos limitados en acciones «fuertes» dotadas con un presupuesto adecuado.

7.4.1. En opinión del Comité, es preciso facilitar la difusión y el intercambio de las mejores prácticas a escala regional a través de una evaluación comparativa (benchmarking) de las medidas prácticas de ingeniería institucional capaces de integrar a los diferentes agentes y órganos decisorios, con el fin de mejorar la capacidad de absorción de los fondos estructurales y, a la vez, explotar todas las posibilidades que ofrecen las redes «Business Innovation Center».

7.5. En el marco de la reforma de los fondos estructurales y de la reestructuración de las iniciativas comunitarias, racionalizadas y articuladas en torno a tres acciones, sería necesario reservar un lugar adecuado a la iniciativa Interreg, que puede desempeñar un papel importante, poniendo en contacto las regiones «sleeping birds» y «wild cats» y las regiones más desarrolladas, las llamadas «cash cows of Europe» y «stars of Europe», estableciendo así un vínculo interregional entre sistemas distintos y dotados de un ritmo de evolución diferente.

7.6. La iniciativa INTERREG puede resultar especialmente importante para establecer vínculos más estrechos entre las regiones de la Europa de los Quince y los países candidatos, donde la intervención de los fondos estructurales y fondos de preadhesión es esencial para establecer o reforzar las estructuras intermedias de referencia y para crear una sinergia no sólo entre cohesión e IDT+D, sino también entre todos los instrumentos de cooperación y asistencia técnica y económica. Este enfoque es también válido para las intervenciones conjuntas en el área euromediterránea.

7.7. Por último, el Comité destaca la importancia de discernir la posibilidad de utilización conjunta de varios instrumentos comunitarios orientados hacia el mismo objetivo, en la medida en que se respeten los límites de intervención previstos por los acuerdos de la OMC para el apoyo a la IDT, es decir, un límite máximo del 75 %, y de una manera compatible con el régimen comunitario de ayudas a la investigación que establece la política comunitaria de la competencia.

7.8. La posibilidad de operar dentro de estos márgenes es especialmente importante para asegurar que las nuevas tecnologías avanzadas, en particular las de la sociedad de la información, no produzcan efectos diametralmente opuestos al objetivo de cohesión, es decir, un incremento de las disparidades y los riesgos de exclusión, ante la ausencia de masa crítica de la intervención.

7.9. La lucha contra la exclusión debe valer tanto para las categorías sociales desfavorecidas como para las regiones menos desarrolladas, cuya marginalidad geográfica se ve agravada por la falta de estructuras e infraestructuras conectadas en red con el resto de la UE. El desarrollo tecnológico debe realizarse integrando distintos niveles -comunitario, nacional y regional- y favoreciendo, además de las tecnologías punta, tecnologías horizontales de aplicación general, con miras a favorecer el desarrollo de los sectores industriales de nivel tecnológico menos elevado pero que requieren métodos de producción avanzados para hacer frente a una competencia internacional en aumento. Del mismo modo, procede desarrollar, en paralelo a los perfiles profesionales más técnicos, nuevos perfiles profesionales intermedios que puedan adaptarse a las innovaciones tecnológicas y organizativas.

7.10. La integración del apoyo a la política de formación y del apoyo a la política de investigación constituye una inversión inmaterial indispensable para garantizar la competitividad y el desarrollo del sistema Europa y adecuar la recualificación de los recursos humanos a un progreso tecnológico continuo, con el fin de evitar los fenómenos de exclusión y marginación social. También en este ámbito, la promoción de la cooperación entre las universidades, las instituciones educativas en sus diversos niveles y la industria constituye un factor esencial para desarrollar perfiles formativos que puedan mejorar la capacidad de los recursos humanos y dar respuesta a problemas complejos en situaciones de cambio continuo.

8. Sistemas de control y seguimiento

8.1. El inventario de las necesidades, la definición de indicadores sobre el estado de la IDT y la innovación desde un punto de vista estructural, así como la evaluación industrial y tecnológica y la evaluación comparativa de las estructuras e infraestructuras existentes al servicio de la innovación empresarial deberían ser objeto de metodologías armonizadas, de cuadros sinópticos sistemáticos y continuos a nivel comunitario e infracomunitario, que sean accesibles a los agentes de la investigación y la innovación, en particular a las PYME, así como a los responsables decisorios nacionales y comunitarios, para que puedan establecer los objetivos estratégicos a largo plazo de las políticas de IDT e innovación.

8.2. La importancia de los mecanismos de «vigilancia tecnológica» y de evaluación tecnológica e industrial, así como de evaluación comparativa de las estructuras e infraestructuras regionales existentes y de difusión y valorización de las mejoras prácticas así identificadas, ha sido destacada en algunos dictámenes recientes del Comité antes mencionados y en su Dictamen sobre «Comparación de resultados en materia de competitividad - La puesta a punto de un instrumento a disposición de los operadores y de los poderes públicos» (), tanto por lo que se refiere a prestar un servicio real a las empresas sobre las mejores tecnologías disponibles, como de aportar a los responsables de los distintos niveles las bases que les permitan guiar sus decisiones y difundir las mejores prácticas locales y regionales registradas en Europa.

8.3. Por último, el Comité insiste en la necesidad de definir un conjunto de indicadores precisos sobre el estado de la IDT y la innovación, que permitan evaluar y controlar las intervenciones estructurales, y recomienda una estrecha coordinación con los indicadores de eficacia actualmente en estudio en el marco de la aplicación del Quinto Programa Marco, así como con las experiencias realizadas en la elaboración del «Second European Report on S& T Indicators 1997», y con las del «European Innovation Monitoring System» y del ESTO (European Science and Technology Observatory) del Instituto de Prospectiva Tecnológica de Sevilla (IPTS).

8.3.1. El Comité desea que el programa MEANS (Métodos de evaluación de las acciones de naturaleza estructural), lanzado por la Comisión para mejorar la capacidad europea de evaluación y hacer converger los conocimientos en esta materia, sea potenciado adecuadamente y vinculado a los instrumentos del Quinto Programa de IDT+D.

8.4. Este sistema de indicadores debe estructurarse a fin de permitir una evaluación real de los efectos concretos de la utilización conjunta de los instrumentos estructurales y de IDT; debería, en particular, permitir medir, en sus diferentes articulaciones, las distintas repercusiones en términos de cohesión social, de impacto en el empleo, de creación de nuevas empresas y nuevos perfiles profesionales y de contribución a la competitividad del sistema.

Bruselas, el 2 de diciembre de 1998.

La Presidenta del Comité Económico y Social

Beatrice RANGONI MACHIAVELLI

() Véase Nota EUROSTAT 5/98 de 24 de abril de 1998.

() Véase Comisión, «Second European Report on S& T indicators 1997», part III «European diversity, convergence and cohesion».

() DO C 355 de 21.11.1997.

() DO C 284 de 14.9.1998.

() DO C 22 de 22.7.1996.

() DO C 235 de 27.5.1998.

() DO C 129 de 27.4.1998.

() DO C 355 de 21.11.1997 y C 73 de 9.3.1998.

() DO C 407 de 28.12.1998.

() DO C 66 de 3.3.1997.

() Dictamen del CES sobre «Mercados europeos de capital para las PYME: perspectivas y posibles obstáculos al progreso», DO C 235 de 27.5.1998.

() Dictamen del CES sobre el «Fomento del espíritu empresarial en Europa: prioridades para el futuro», DO C 235 de 27.5.1998.

() Véase «Unité Operationelle Recherche-Industrie; Aperçu des travaux de la Commission DG XII», 1997.

() DO C 296 de 9.7.1997.

[Top](#document1)