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# 52002DC0014

**Comunicación de la Comisión al Consejo Europeo de primavera en Barcelona - La estrategia de Lisboa - Hacer realidad el cambio /\* COM/2002/0014 final \*/**

  

COMUNICACIÓN DE LA COMISIÓN al Consejo Europeo de primavera en Barcelona - LA ESTRATEGIA DE LISBOA - HACER REALIDAD EL CAMBIO

Resumen

Hace ahora casi dos años que el Consejo Europeo de Lisboa estableció el osado y ambicioso objetivo decenal de hacer de la Unión la economía basada en el conocimiento más dinámica, competitiva y sostenible, en la que se goce del pleno empleo y de una cohesión económica y social reforzada.

Desde entonces, el Consejo Europeo ha hecho de sus reuniones de primavera el foro central de las cuestiones económicas, sociales y medioambientales, a la luz del objetivo global de asegurar el desarrollo sostenible. Por lo tanto, el Consejo Europeo de Barcelona pasará revista a los avances realizados y determinará los ámbitos prioritarios sobre los que habrá de centrarse la atención el año próximo. El presente informe se propone establecer la agenda de esa reunión.

El progreso hasta ahora es alentador ...

La fase inicial en la que se definen los objetivos de las políticas y se diseñan las reformas de las mismas está llegando a su fin. Muchas de ellas tienen aún que aprobarse y, una vez adoptadas, pasará algún tiempo antes de que se dejen sentir sus efectos.

Las políticas ya han conseguido logros notables, como las nuevas normas aplicables a los mercados de telecomunicaciones, la cooperación en campos como la educación, las reformas de las pensiones, la investigación y los nuevos programas para hacer frente a la desigualdad y la exclusión social.

El éxito del paso al euro ha puesto de manifiesto la capacidad de la Unión para ofrecer resultados tangibles. La moneda única ha venido a consolidar unos principios económicos en esencia válidos. No obstante, la actual recesión ha interrumpido el descenso continuado del desempleo y está ralentizando la creación de nuevos puestos de trabajo.

... pero algunas propuestas clave están paralizadas

También ha habido decepciones. Temas como la patente comunitaria, los servicios financieros, la energía y el sistema por satélite Galileo, en los que el Consejo Europeo fijó plazos para el acuerdo que no se han respetado y en los que el avance no ha sido lo bastante rápido. El Parlamento Europeo y el Consejo deben actuar ahora para subsanar esta «falta de resultados tangibles», si se quiere preservar la credibilidad.

Aunque debe seguir avanzándose en todos los frentes ...

La Unión Europea debe atenerse a la política acordada de estabilidad macroeconómica y mantener el impulso subyacente a la estrategia de Lisboa en su conjunto. Los objetivos de Lisboa se refuerzan mutuamente, y sólo un planteamiento integrado garantizará su cumplimiento. Esto significa:

- subsanar la falta de resultados tangibles de las reformas estructurales y económicas y asegurar que el desarrollo sostenible forma parte integrante de estas reformas;

- seguir fomentando la cohesión económica y social y tomando las medidas necesarias para garantizar unas pensiones seguras y viables en el futuro;

- desarrollar el espíritu de empresa en un entorno empresarial competitivo.

... la actuación debe ser prioritaria en algunos ámbitos

Si quiere alcanzar los objetivos fijados para el final de la década, la Unión Europea debe impulsar su potencial de crecimiento.

En las condiciones actuales, hay tres ámbitos prioritarios a los que el Consejo Europeo de Barcelona debería dar un impulso decisivo, ámbitos que pueden ayudar a acelerar la recuperación de la Unión y que son importantes para satisfacer sus necesidades a largo plazo:

- Se han de seguir desarrollando las políticas de empleo, prestando especial atención a las reformas activas de los mercados de trabajo. Esto significa que se han de examinar los sistemas fiscales y de prestaciones, que se ha de recompensar a las personas que trabajan más años y que se han de mejorar los servicios de guardería. Se hará frente a las barreras que existen en relación, por ejemplo, con las capacidades y los conocimientos de idiomas, que desaniman a las personas a variar de puesto de trabajo dentro de la empresa o a cambiar de sector o incluso de país. Debe animarse a los interlocutores sociales a dar los pasos necesarios para anticipar y gestionar el cambio. Todo ello ayudará a la Unión Europea a acercarse, aun en el clima actual, a su meta del pleno empleo y mejores puestos de trabajo.

- Unos mercados conectados en una Europa conectada. Esto puede conseguirse continuando con las reformas y cubriendo las lagunas existentes en las principales industrias en red, así como acelerando la integración de los mercados financieros por medio del marco regulador adecuado, lo que significa, por ejemplo, fijar plazos para la apertura de los mercados de la energía y acordar las medidas fundamentales pendientes con respecto a los servicios financieros; al mismo tiempo, la Unión debe avanzar invirtiendo en proyectos de infraestructuras prioritarios que harán más dinámico y más competitivo al mercado interior. Las recientes reformas de las telecomunicaciones deben espolear el desarrollo de las rápidas redes de banda ancha. Una Europa más interconectada, junto con unos servicios de interés económico general que sean eficientes y funcionen correctamente, harán que la Unión Europea mantenga su crecimiento y ayudarán a ofrecer a todos sus ciudadanos unos servicios de mejor calidad.

- Hay que aumentar la inversión en conocimiento, a fin de asegurar la competitividad y los puestos de trabajo en el futuro. La Unión Europea debe esforzarse más en los campos de la investigación, la innovación, la educación y la formación; debe hacer que las políticas en estos ámbitos tengan más impacto adoptando un planteamiento más integrado, y reunirlas bajo una enseña común: un espacio europeo del conocimiento. Se crearán nuevas redes de excelencia y se dará apoyo a la dimensión europea del aprendizaje permanente por medio de cualificaciones a nivel europeo. Las acciones se centrarán también en conseguir que las empresas gasten considerablemente más en investigación e innovación.

Si la reunión de Barcelona envía una señal de confianza y ejerce un liderato político claro, conseguirá dar un nuevo ímpetu a la estrategia de Lisboa y a la coordinación de las políticas económicas. Al hacerlo, reforzará la gobernanza económica, lo que ayudará a conformar una economía y una sociedad sólidas y servirá asimismo de apoyo al euro.

ÍNDICE

Resumen

1 CONTEXTO POLÍTICO Y ECONÓMICO

2 PROGRESO HACIA LOS OBJETIVOS DE LISBOA

3 POLÍTICAS APLICADAS

3.1 Mantener el impulso

3.2 Un enfoque más nítido en 2002

3.3 Y después de Barcelona

El informe se apoya en un documento de trabajo de los servicios de la Comisión en el que se analizan la evolución y los avances de las políticas desde el Consejo Europeo de Lisboa.

1 CONTEXTO POLÍTICO Y ECONÓMICO

El Consejo Europeo se reunirá en Barcelona sólo unas semanas después de que el euro se haya hecho una realidad tangible en las manos de los ciudadanos.

El euro es un poderoso símbolo de la integración europea, la prueba de lo que la Unión Europea es capaz de conseguir cuando existe la voluntad política para hacerlo.

Esta misma ambición debe aplicarse ahora a la política económica, social y medioambiental, si se quiere que la Unión Europea alcance su objetivo estratégico para esta década: convertirse en la economía basada en el conocimiento más competitiva y dinámica del mundo, tal como se decidió en el Consejo Europeo de Lisboa hace dos años.

Al hacer de su reunión de primavera anual el punto central de la estrategia económica, social y medioambiental global de la Unión Europea, el Consejo Europeo se ha comprometido a liderar la actuación al más alto nivel político. La próxima reunión de Barcelona pondrá a prueba ese liderato.

Todos los pronósticos son positivos. La unión económica y monetaria ha aportado la estabilidad macroeconómica necesaria y las actuales condiciones, a pesar de la momentánea recesión, siguen siendo básicamente saneadas. Todo ello es el reflejo del papel desempeñado por el pacto de estabilidad y crecimiento de la Unión Europea.

Se obtiene así un escenario para las acciones en los ámbitos del empleo, la investigación y la innovación, las reformas económicas, la cohesión social y el medio ambiente, tal como determina la estrategia de Lisboa; estas acciones se refuerzan unas a otras para crear un mercado interior más dinámico y competitivo y hacen frente a los desafíos a corto y largo plazo a los que se enfrenta la sociedad en su conjunto.

Desde su presentación por el Consejo Europeo de Lisboa, la estrategia se ha visto reforzada en dos sentidos. El Consejo Europeo de Niza presentó la agenda de política social, que establece las medidas necesarias para alcanzar los objetivos de Lisboa de más y mejores puestos de trabajo y un estado del bienestar moderno en una sociedad más integradora. Las líneas principales de la estrategia de Lisboa se completaron en Gotemburgo, donde el Consejo Europeo añadió la esfera del medio ambiente y confirmó, con la estrategia de desarrollo sostenible de la Unión Europea, la necesidad de que los distintos capítulos de las políticas sean coherentes con los objetivos a largo plazo.

Previsión económica a corto plazo para el Consejo Europeo de Barcelona

A primera vista, las condiciones económicas y políticas no podrían apartarse más de las que prevalecían en marzo de 2000, o incluso en el momento de celebrarse la reunión del Consejo de la primavera pasada.

La desaceleración económica de los Estados Unidos, exacerbada por la incertidumbre que siguió a los ataques terroristas del 11 de septiembre y la consiguiente situación política y militar, ha puesto a la Unión en un comprometido trance político, y ha tenido además importantes consecuencias económicas y sociales, tanto directas como indirectas.

- La confianza de las empresas y los ciudadanos, ya de por sí frágil, se ha debilitado aún más.

- Los pronósticos de crecimiento para la Unión Europea en 2001 y 2002 se han recortado drásticamente.

- La inversión empresarial se ha ralentizado, pues las empresas de la Unión Europea, sean del tamaño que sean, han esperado a ver el rumbo que toma la economía.

- El descenso del desempleo, que se había mantenido durante cuatro años, se ha interrumpido, y la creación de puestos de trabajo parece estar destinada a ralentizarse considerablemente.

No obstante, hay razones para ser moderadamente optimistas y creer que la actual recesión durará poco. Los mercados financieros europeos han resistido bien el embate, ayudados en gran medida por la llegada del euro. La recesión es el reflejo de un cambio predominantemente cíclico de la economía global, generado por un conjunto de sucesos políticos y económicos sin precedentes.

Las condiciones actuales no ponen en tela de juicio unos principios económicos en esencia válidos, ni la necesidad de proseguir con la estrategia de Lisboa. Las reformas estructurales son una parte importante de la solución a largo plazo. Además, el descenso de la inflación ha permitido que el pasado año los tipos de interés a corto plazo disminuyeran 1,5 puntos porcentuales en la zona del euro (que tuvieron su reflejo en los recortes de Dinamarca, Suecia y el Reino Unido). Sus efectos en la economía todavía no se han dejado sentir, y puede quedar margen para seguir haciendo reducciones conforme la inflación continúe descendiendo.

A no ser que la situación política general empeore, está prevista una recuperación moderada para la primera mitad de este año, a medida que comiencen a recuperarse la confianza, el gasto de los consumidores y la inversión. Es probable que el crecimiento coja impulso en la segunda mitad del año, conforme se vayan recuperando los mercados de exportación de fuera de la Unión Europea.

La experiencia reciente ha demostrado que lo que ocurre fuera de la Unión Europea puede tener un impacto importante en nuestro territorio. Esto aboga por unas reformas estructurales que hagan a la Unión menos vulnerable ante los envites externos, ya sean de carácter político o económico. Sin embargo, pone también de manifiesto lo importante que es participar plenamente en los esfuerzos de reforma y reconfiguración del paisaje internacional, al igual que la actuación activa de la Unión en relación con la actual ronda de comercio iniciada en Doha.

El Consejo Europeo de Barcelona será crucial para la estrategia de Lisboa

En Barcelona, el Consejo Europeo evaluará los progresos realizados. En él habría que consolidar los logros, señalar los defectos y establecer prioridades para los próximos doce a dieciocho meses.

Todo ello en un momento importante para la estrategia de Lisboa:

- La Comisión ha presentado hasta ahora la mayoría de las principales propuestas de políticas.

- La segunda fase, de acuerdo y adopción de esas políticas, está bastante avanzada. Su éxito o fracaso está en gran medida en manos del Parlamento Europeo o del Consejo, que deben tomar decisiones en ámbitos clave de la estrategia.

- La fase final, en la que las políticas acordadas se ponen en marcha y empiezan a tener sus efectos sobre el terreno, apenas ha comenzado.

Sin embargo, transformar las nuevas políticas en resultados visibles exige, como muestra el presente informe, la participación de todas las partes implicadas.

Se han obtenido ya éxitos importantes --como el paquete de telecomunicaciones recientemente acordado--, que son el resultado de la estrecha cooperación entre la Comisión, el Parlamento Europeo y el Consejo. Pero en otros ámbitos cruciales de las reformas económicas y estructurales los avances han sido lentos o decepcionantes.

El Consejo Europeo debe subsanar esta «falta de resultados tangibles» antes de que se haga mayor, mandando una señal de confianza y dando un claro impulso político en los ámbitos en los que es más urgente progresar. La estrategia de Lisboa establece una agenda amplia y, aunque debe avanzarse en todos los frentes, no puede ni debe prestarse la misma atención a todos sus elementos en todos los Consejos Europeos de primavera.

2 PROGRESO HACIA LOS OBJETIVOS DE LISBOA

El calendario de reformas que figura a continuación presenta las medidas más significativas iniciadas en Lisboa y el grado en que se han respetado los correspondientes plazos.

Calendario de reformas de Lisboa: Indicación del año en que está previsto que tengan efecto las reformas de Lisboa

(- indica que se han aprobado o tomado las medidas necesarias; \* indica que el plazo previsto corre el riesgo de no ser respetado por no haberse avanzado lo suficiente en el Consejo y el Parlamento Europeo).

2001 - Apertura del bucle local

- Marcador y registro de ayudas estatales

Estrategia para simplificar el marco regulador (cierto retraso)

2002 Nuevo marco para la contratación pública \* (no se ha respetado el plazo

de 2001 para el acuerdo)

- Nuevo marco para el comercio electrónico (salvo la cuestión del IVA en el

comercio electrónico, en relación con lo cual no se ha respetado el plazo de 2001

para el acuerdo)

Primeros planes nacionales bienales de acción contra la pobreza y la

exclusión social

Cuadro de indicadores de la política social

2003 - Nuevo marco para las telecomunicaciones

Mercado único del capital-riesgo \*

Mayor apertura de los mercados de la electricidad para las empresas \*

Sexto programa marco de investigación

Patente comunitaria \* (no se ha respetado el plazo de 2001 para el acuerdo)

- Liberalización del transporte ferroviario internacional de mercancías por

medio de las redes ferroviarias transeuropeas

2004 Cielo único europeo

Mayor apertura del mercado del gas para las empresas \* Marco para los impuestos energéticos \* Marco para la fiscalización de los ahorros \*

2005 Mercado único de todos los servicios financieros \* Apertura de los mercados del gas y la electricidad para los particulares Inicio de un sistema europeo obligatorio de comercio de los derechos de emisión de CO2

2006 Segunda fase de la apertura del mercado de servicios postales

2008 - Liberalización de todos los transportes ferroviarios de mercancías

internacionales

El sistema de navegación por satélite Galileo comienza a funcionar \* (no se

ha respetado el plazo de 2001 para el acuerdo sobre la estructura)

2009 Posible nueva fase o fase final de la apertura de los mercados de servicios

postales (sujeta al estudio en 2006 de los efectos de la liberalización)

En un documento de los servicios de la Comisión por separado se presenta una evaluación más completa de los avances [1] y se enumeran las acciones mediante las cuales se ha aplicado la estrategia de Lisboa. Se presentará una descripción más detallada de las acciones que forman parte de la agenda de política social en un cuadro de indicadores de la política social que se publicará por separado antes de Barcelona.

[1] Esta evaluación se basa en los indicadores estructurales acordados. En algunos casos, los datos comparables a escala de la Unión Europea no cubren todavía el periodo posterior al Consejo Europeo de Lisboa y, en el caso de los indicadores medioambientales y de cohesión, ofrecen una imagen que está cuatro o cinco años atrasada. Se pone así de manifiesto la necesidad de dar prioridad al trabajo estadístico en todos los ámbitos de la estrategia de Lisboa. Véase el documento de trabajo de los servicios de la Comisión, SEC(2002) 29 de 15.1.2002.

El cuadro que sigue deja claro que para que la Unión Europea se convierta en la economía basada en el conocimiento más competitiva del mundo queda mucho camino por recorrer hacia los objetivos de Lisboa, aunque en la mayoría de los casos algunos Estados miembros ya han abierto la senda.

Los «indicadores de los mejores resultados» que figuran en este cuadro representan la media no ponderada de los tres Estados miembros con mejores resultados y constituyen una útil indicación de lo que puede y debe conseguirse con el tiempo [2]; sin embargo, sólo sirven para medir el progreso hacia objetivos fijados a escala de la Unión Europea y no establecen objetivos vinculantes para ningún Estado miembro en particular.

[2] Estos indicadores de mejores resultados deben manejarse con cierta precaución, debido, por ejemplo, a que algunos de ellos son especialmente sensibles a los ciclos económicos. No obstante, su evolución en los próximos años ayudará a mostrar los avances, tanto en relación con los demás Estados miembros como, en su caso, con los objetivos generales de Lisboa.

Cuadro 2 : Avances hacia algunos objetivos de Lisboa e indicadores de mejores resultados

&gt;SITIO PARA UN CUADRO&gt;

La fuente de los datos es Eurostat, salvo indicación en contrario. La serie de datos completa se actualiza periódicamente en línea: http://europa.eu.int/comm/eurostat.

\* Media no ponderada de los tres Estados miembros de la UE con mejores resultados

\*\* Las mejores prácticas de 2001 se han estimado tomando como base las cifras de 2000 para DK y NL, y las de 2001 para UK.

Evaluación de los avances en los dos años posteriores a Lisboa

A continuación se resumen las principales conclusiones que se extraen de la evaluación del progreso hacia el objetivo estratégico de la Unión Europea. Para alcanzar los objetivos de Lisboa, el índice de crecimiento de la Unión Europea debe ser del 3 %. Ante la ralentización que está sufriendo en estos momentos la Unión Europea, es aún más importante el éxito de las reformas que han de conducir a un incremento continuo de la tasa de empleo y a una mayor productividad de la mano de obra.

Desde Lisboa, las diferencias en el PIB per cápita entre la Unión Europea y los Estados Unidos han permanecido invariables. Según los últimos datos, el PIB per cápita de la Unión era equivalente al 64 % del de los Estados Unidos. Un tercio de esta diferencia se explica por la distinta productividad de la mano de obra por hora. Los otros dos tercios se deben al menor número de horas anuales de trabajo por trabajador y a la inferior tasa de empleo de la Unión.

Debe avanzarse en todo el espectro de la estrategia de Lisboa si se quiere reducir significativamente estas diferencias.

(a) Empleo [3]

El avance hacia el objetivo del pleno empleo se ha visto perturbado por las condiciones actuales, que han interrumpido el periodo continuado de descenso del desempleo y de creación de puestos de trabajo.

La creación de más y mejores puestos de trabajo por parte de las empresas dependerá de lo rápido que la economía de la Unión Europea salga de este receso. No obstante, las políticas de empleo y, en particular, las del mercado de trabajo, están ayudando a aumentar el número de personas que tienen un puesto de trabajo. La estrategia europea de empleo ha contribuido a impulsar esas reformas; la continuación de las mismas, sacando provecho del intercambio de las mejores prácticas dentro de la Unión, debe ser una prioridad. Dado el clima actual, debe animarse a los interlocutores sociales a adoptar las medidas necesarias para anticipar y hacer frente a los cambios en los diferentes sectores y empresas.

El Grupo operativo de alto nivel sobre las capacidades y la movilidad [4] ha resaltado la necesidad de eliminar las barreras geográficas que se oponen a la movilidad y de garantizar que los ciudadanos poseen las capacidades pertinentes lo suficientemente adaptables como para poder cambiar de ocupación. Todo esto debe apoyarse en un sistema transparente e integrado de información sobre el mercado de trabajo. Al mismo tiempo, los indicadores estructurales relacionados con la educación (aprendizaje permanente, abandono temprano de los estudios) han puesto claramente de manifiesto lo poco que se ha avanzado en toda la Unión Europea para hacer del aprendizaje permanente una realidad cotidiana para la mayoría de los adultos.

El Consejo y el Parlamento Europeo han seguido trabajando en una serie de propuestas legislativas en ámbitos tales como la salud y la seguridad en el trabajo, la participación de los trabajadores y la igualdad de trato entre mujeres y hombres. Se han iniciado nuevos debates sobre cuestiones tales como la calidad del trabajo y la responsabilidad de las empresas.

[3] Para más información, véase la propuesta de Informe conjunto sobre el empleo de 2002, COM(2001) 438.

[4] Informe final del Grupo operativo de alto nivel sobre las capacidades y la movilidad, 14 de diciembre de 2001, http://europa.eu.int/comm/employment\_social/general/index\_en.htm.

(b) Investigación e innovación

Se ha generado un impulso al amparo del espacio europeo de la investigación, y a él ha contribuido igualmente el acuerdo al que se llegó el pasado diciembre sobre los principios fundamentales del sexto programa marco de investigación. Ha seguido habiendo tendencias positivas, en especial por lo que se refiere a la ciencia y la investigación, tal como lo demuestran el número de patentes en relación con el número de habitantes, o el número de personas licenciadas en ciencias dentro de la Unión. Los puntos fuertes de la Unión Europea son la investigación académica y fundamental, si bien los investigadores y las empresas europeos no sacan el suficiente provecho de sus conocimientos aplicados a las tecnologías punteras, como son la biotecnología y la biología [5], así como otras tecnologías no contaminantes y ecológicas.

Los cambios que experimenta el entorno empresarial también son significativos; asimismo, es importante acelerar las medidas en pro de la integración de los mercados financieros y mejorar el aporte de capital-riesgo una vez se haya invertido la contracción cíclica observada en 2001; también es importante llegar pronto a un acuerdo sobre la patente comunitaria.

No se ha avanzado mucho en el fortalecimiento de la base de conocimiento en que se apoya la propia Unión. El nivel de inversión en educación sigue siendo demasiado bajo; el aprovechamiento de las oportunidades de aprendizaje permanente es limitado; y sigue siendo alto el número de jóvenes que abandonan prematuramente los estudios sin haber adquirido cualificación alguna, o sólo las cualificaciones básicas.

[5] Así se puso de manifiesto en la reunión de consulta sobre biotecnología y biología organizada por la Comisión Europea en septiembre de 2001. http://europa.eu.int/comm/biotechnology.

(c) Reforma económica Se ha avanzado bastante en algunos ámbitos del mercado interior y se han producido reformas económicas [6] ligadas, en particular, a la creación del marco regulador de los sectores del comercio electrónico y las comunicaciones. El plan de acción eEurope 2002 ha tenido una función importante. Se ha producido un avance sustancial en la conexión de los colegios a Internet [7]. El mercado interior ha sido claramente beneficioso en cuanto a competitividad, mayores posibilidades de elección y precios más bajos en ámbitos importantes tales como los mercados de las telecomunicaciones y la energía.

Al mismo tiempo, todos los Estados miembros se han esforzado por mejorar el entorno empresarial, haciendo más fácil a las empresas la innovación y el crecimiento y animándolas a correr riesgos y a adoptar una actitud innovadora. Deben mantenerse los esfuerzos por simplificar el marco regulador identificado en Lisboa y en la Carta europea de la pequeña empresa.

Sin embargo, como señala el informe sobre el funcionamiento de los mercados de productos y capitales, es necesario esforzarse más para mejorar el rendimiento del mercado interior. La convergencia de precios parece estar ralentizándose estos últimos años. Además, el avance de las reformas estructurales y económicas no ha sido uniforme. Algunos Estados miembros tienen que seguir haciendo serios esfuerzos para alcanzar el objetivo fijado por el Consejo Europeo de Estocolmo de haber incorporado a sus normativas nacionales en marzo de 2002, a más tardar, el 98,5 % de la legislación comunitaria aprobada.

Gran parte de las 1 500 causas de infracción actualmente incoadas contra los Estados miembros por no aplicar correctamente la legislación sobre el mercado interior están relacionadas con las barreras a la prestación de servicios transfronterizos, a pesar de que los mercados de servicios constituyen uno de los ámbitos a los que el Consejo Europeo de Lisboa otorgó una especial importancia. Por desgracia, los progresos han sido escasos en cuanto a la realización de los planes de la Comisión para integrar el sector de los servicios. Algunas de las reformas estructurales más importantes --incluidas algunas sobre las que había que llegar a un acuerdo antes de que terminara el pasado año--, entre las que se incluyen las relativas a la electricidad, el gas, el sistema de navegación por satélite Galileo, los mercados de servicios financieros y los mercados de contratación, no se han llevado a la práctica. El avance en estos ámbitos ha sido limitado, a pesar de que los plazos fueron fijados por los Jefes de Estado y de Gobierno.

[6] Para más información, véase el Informe sobre la reforma económica: Informe sobre el funcionamiento de los mercados comunitarios de productos y capitales (Informe de Cardiff, COM(2001) 736 y el cuadro de indicadores del mercado interior nº 9, noviembre de 2001. http://europa.eu.int/comm/internal\_market/en/update/economicreform/index.htm.

[7] La Comisión publicará en breve una comunicación sobre eEuropa 2002: evaluación comparativa, seguimiento y futuros retos.

(d) Cohesión [8]

La agenda europea de política social ha dado un nuevo ímpetu y ha proporcionado un nuevo marco a las políticas diseñadas para cumplir los objetivos de Lisboa de mayor cohesión.

A mediados de los noventa, el riesgo de pobreza amenazaba a cerca del 18 % de la población, unos 60 millones de personas, con considerables variaciones entre unos Estados miembros y otros y dentro de ellos. Sin las transferencia sociales, la cifra habría sido del 26 %. Variaciones similares se observaron en la distribución de la renta entre los hogares más ricos y los más pobres. Los sistemas de bienestar han sido un importante factor de protección contra el riesgo de pobreza.

La falta de cifras actualizadas hace que sea difícil evaluar los efectos del periodo de mayor crecimiento y de descenso del desempleo en la segunda mitad de la década. Desde Lisboa se han acordado, a nivel europeo y nacional, medidas concretas de lucha contra la pobreza, la discriminación y la exclusión social, apoyadas por nuevos programas de acción. Los Estados miembros han elaborado sus primeros planes nacionales bienales de acción contra la exclusión y la pobreza. Esta labor se ha beneficiado del intercambio de las mejores prácticas y del desarrollo de indicadores comunes, y en ella han participado no sólo los Estados miembros, sino también los interlocutores sociales y la sociedad civil. Sin embargo, hace falta tiempo para que los efectos de todas estas acciones se dejen sentir este año. Debe mejorarse la base estadística que sirve para medir tanto la cohesión económica como la cohesión social.

Al mismo tiempo, los estudios [9] acerca del impacto del envejecimiento de la población sobre las pensiones y los sistemas de bienestar continúan destacando lo que está en juego y la necesidad de seguir trabajando en este ámbito.

Sigue habiendo importantes diferencias de resultados, medidos en PIB per cápita, entre los distintos Estados miembros, a menudo tan marcadas dentro de los propios Estados miembros como entre ellos. Las disparidades, aunque persisten, han disminuido considerablemente desde 1998, sobre todo en los países de cohesión (Grecia, Irlanda, Portugal y España), donde la diferencia inicial se ha reducido en un tercio. Sin embargo, las diferencias entre regiones por lo que se refiere a los niveles de desempleo siguen siendo pronunciadas, con tasas medias que superan el 20 % en las regiones que salen peor paradas.

[8] Para más información, véase el Segundo informe sobre la cohesión económica y social, COM(2001) 24.

[9] Para más información, véase la Comunicación: Apoyo a las estrategias nacionales para garantizar pensiones seguras y viables mediante un planteamiento integrado, COM(2001) 362.

(e) El medio ambiente En los siete meses que han seguido al lanzamiento en el Consejo Europeo de Gotemburgo de la estrategia de desarrollo sostenible de la Unión Europea se han emprendido importantes políticas [10]. En Barcelona, el impulso que se de a las políticas de transportes y energía debe tomar debidamente en consideración el medio ambiente. Según los datos disponibles, las emisiones de gases de efecto invernadero disminuyeron en los noventa, cumpliéndose los objetivos fijados o al menos reduciéndose las emisiones, pero sigue resultando muy difícil cumplir el objetivo de Gotemburgo de desvincular el PIB del crecimiento de los transportes. Serán necesarias más medidas, debido en particular a que el tráfico ha aumentado al mismo ritmo o más rápido que el PIB, sobre todo en lo que se refiere al transporte aéreo y rodado. Las conferencias de Bonn y Marrakech ofrecieron sin embargo un marco para hacer frente al cambio climático.

La adopción de las medidas propuestas el pasado año en el Libro Blanco sobre la política de transportes [11] ayudará a diseñar un planteamiento sostenible de los transportes.

Las tecnologías no contaminantes están también llamadas a desempeñar un importante papel. No sólo pueden ayudar a hacer frente a los cambios medioambientales, sino a mejorar el rendimiento económico en su conjunto. El futuro informe de la Comisión sobre los efectos de las tecnologías ecológicas (no contaminantes) sobre el crecimiento y el empleo pone de manifiesto que para desplegar todo su potencial se han de superar los obstáculos existentes en este momento, derivados no sólo de los incentivos en los precios, sino también, por ejemplo, de la falta de concienciación sobre los costes que pueden ahorrarse reduciendo la contaminación.

[10] Para más información, véase la Comunicación Desarrollo sostenible en Europa para un mundo mejor: Estrategia de la Unión Europea para un desarrollo sostenible, COM(2001) 264.

[11] Libro Blanco «La política europea de transportes de cara al 2010: la hora de la verdad», COM(2001) 370.

3 POLÍTICAS APLICADAS

3.1 Mantener el impulso

La Unión Europea debe atenerse a la política acordada de estabilidad macroeconómica, mantener el impulso subyacente a la estrategia de Lisboa en su conjunto y centrarse en los ámbitos susceptibles de aportar la mayor contribución.

3.1.1 Un firme compromiso con el pacto de estabilidad y crecimiento ayudará a generar confianza

El marco de las políticas macroeconómicas ofrece una estabilidad que debería acelerar el retorno de la Unión a un crecimiento acentuado:

- Las actuales políticas macroeconómicas dentro del pacto de estabilidad y crecimiento pueden ayudar a satisfacer las necesidades a corto plazo de la economía sin poner en peligro el objetivo de estabilidad a medio plazo;

- la suavización de las condiciones monetarias asociada a la disminución de los riesgos para la estabilidad de precios ha ayudado a ajustar la combinación de políticas macroeconómicas;

- también las políticas presupuestarias están ayudando a estabilizar la economía; en algunos Estados miembros se han aplicado recortes tributarios considerables en 2001 (hasta el 0,5 % del PIB);

- los estabilizadores presupuestarios automáticos del pacto de estabilidad y crecimiento están en marcha; es de esperar que los equilibrios presupuestarios se vean perjudicados a consecuencia de los efectos de los ciclos empresariales.

Los Estados miembros que siguen presentando déficit deben esforzarse por tenerlos superados en 2003-2004, dejando actuar a los estabilizadores presupuestarios automáticos dentro del límite global para los déficit presupuestarios del 3 % del PIB. Si en 2002 no se ha progresado en la consolidación del presupuesto, deberá hacerse un esfuerzo mayor en los dos años siguientes.

En este contexto, la presente ralentización pone de manifiesto que la economía de la Unión Europea sigue siendo vulnerable a los acontecimientos económicos y políticos que tienen lugar en otras partes del mundo. La aplicación de las reformas contempladas en la estrategia de Lisboa ayudará a reducir el impacto de futuros embates sobre la Unión Europea.

- El Consejo Europeo debería comprometerse firmemente a mantener la estabilidad macroeconómica y seguir consolidando las finanzas públicas a medio plazo.

3.1.2 Mantener el impulso subyacente a todos los objetivos de Lisboa

En Barcelona, el Consejo Europeo debe asegurar el avance de la estrategia en todos los frentes: económico, social y medioambiental. Los tres se refuerzan mutuamente, y sólo un planteamiento integrado hará posible que la Unión Europea cumpla sus objetivos de crecimiento elevado y pleno empleo, y que se mantenga en la senda del desarrollo sostenible. A continuación se exponen los aspectos principales.

(a) Subsanar la falta de resultados tangibles de las reformas económicas y estructurales

Existe una «falta de resultados tangibles». Los plazos para tomar y aplicar las decisiones no se están cumpliendo, a menudo debido a intereses sectoriales o políticos a corto plazo.

Esto constituye un problema real, que acarrea costes reales a las empresas y a los ciudadanos de toda la Unión Europea.

En sus cartas de noviembre dirigidas a los Jefes de Estado y de Gobierno y a la Presidencia del Parlamento Europeo, el Presidente Romano Prodi llamaba la atención sobre este punto. En ellas señalaba las cuestiones [12] en las que debe observarse un avance antes de Barcelona [13].

[12] El Presidente señalaba la patente comunitaria, la legislación pendiente sobre contratación pública, las propuestas sobre comercialización a distancia de los servicios financieros y sobre OICVM (fondos de inversión), y, dentro del plan de acción sobre servicios financieros, las propuestas pendientes sobre abuso de mercado, garantías, folletos, fondos de pensión, pagos transfronterizos y normas de contabilidad internacionales.

[13] Se ha avanzado en todas las cuestiones contenidas en el paquete de prioridades, salvo en lo que respecta a la patente comunitaria, la contratación pública, los fondos de pensiones y los folletos. Además, han de tomarse urgentemente decisiones sobre el sistema de navegación por satélite Galileo y el marco institucional del informe Lamfalussy.

Los miembros del Consejo Europeo deben asumir sus responsabilidades de liderato en sus respectivos gobiernos. Deben velar por que sus ministros resuelvan las disputas sobre los detalles de propuestas concretas, y no aceptar que los plazos incumplidos simplemente son sustituidos por otros nuevos o que se les ha convocado para encontrar soluciones a los detalles de propuestas complejas. El Parlamento Europeo debe asumir su parte de responsabilidad en la superación de esa falta de resultados tangibles.

El Consejo Europeo debería enfrentarse a este problema examinando las opciones existentes para subsanar la falta de resultados tangibles:

- la Presidencia del Consejo podría organizar reuniones adicionales en la fase previa a los consejos europeos de primavera para resolver cuestiones pendientes;

- la Presidencia del Consejo debería hacer el mayor uso posible, cuando proceda, del voto por mayoría cualificada, para garantizar que las decisiones sobre las reformas de Lisboa no quedan paralizadas, sobre todo en los ámbitos expuestos en el presente informe;

- los Jefes de Estado y de Gobierno deberían velar por la coordinación interna apropiada para poder avanzar en el conjunto de la estrategia.

Cuando no se consigue desbloquear las propuestas, la importancia real y la urgencia que se les otorga quedan en entredicho. En estos casos, la Comisión se planteará retirar la propuesta que haya presentado. Cuando la falta de avances, como ocurre con el gas y la electricidad, sea perjudicial para la competencia y un freno a la integración del mercado, la Comisión --como ya hizo en los noventa con las telecomunicaciones-- se planteará la adopción de una legislación destinada a abrir los mercados, haciendo uso de los poderes que le otorgan las normas europeas sobre competencia.

(b) Garantizar que el desarrollo sostenible forma parte integral de las reformas

El desarrollo sostenible significa hacer que las políticas sean coherentes con objetivos a largo plazo. Los objetivos económicos, sociales y medioambientales influyen en la calidad de vida; por eso el medio ambiente se ha integrado en la estrategia de Lisboa. A cada uno de estos tres elementos debe dársele el peso que le corresponde cuando se determine el rumbo de las políticas al más alto nivel político.

Esto quiere decir que, al diseñar las políticas, ha de evaluarse su impacto y coherencia globales con respecto a objetivos generales a largo plazo. La Comisión está creando mecanismos para evaluar el impacto de sus propuestas sobre la sostenibilidad, que estarán listos y funcionando antes de que acabe el año.

Aumentar la coherencia de las políticas será especialmente importante en los próximos doce a dieciocho meses en los ámbitos del transporte y la energía.

Por ejemplo, aunque la mayor apertura de los mercados de los transportes y la energía reducirá los costes y dará lugar a unos precios más bajos, esto no debe desanimar a los particulares y a las empresas a invertir en tecnologías no contaminantes y en el aprovechamiento eficaz de la energía. Para ello es necesario eliminar las subvenciones perjudiciales desde el punto de vista medioambiental y hacer un uso apropiado de los impuestos ecológicos. Además, las normas deben asegurar un acceso adecuado de las fuentes de energía renovables a los mercados.

El Parlamento Europeo y el Consejo:

- deberían aprobar la Directiva sobre el impuesto energético en diciembre de 2002, a más tardar.

La Comisión presentará en 2002:

- nuevas propuestas sobre la tarificación de las infraestructuras de transportes, para que los precios de los distintos medios de transporte reflejen mejor los costes que tienen para la sociedad; los ingresos obtenidos podrían ser una fuente adicional de apoyo para cubrir las lagunas de las redes transeuropeas, en especial para las alternativas al transporte rodado;

- nuevas propuestas sobre sistemas de transporte más seguros en toda Europa; y

- paralelamente a las negociaciones sobre la directiva relativa al impuesto sobre la energía, revisará el planteamiento general de la fiscalización de la energía y estudiará la manera de hacer que los precios de la energía reflejen mejor sus costes generales para la sociedad.

Tanto las políticas como las nuevas infraestructuras, en especial las redes transeuropeas, han de ser compatibles con el desarrollo sostenible. La Comisión presentará propuestas pensadas para aumentar la eficiencia y asegurar el abastecimiento de las fuentes de energía, tras la consulta sobre el Libro Verde de noviembre de 2000 [14].

[14] Hacia una estrategia europea de seguridad del abastecimiento energético, COM(2000) 769.

(c) Continuar fomentando la cohesión económica y social

La combinación de un mejor rendimiento económico, de la creación de una sociedad del conocimiento y de un apoyo estructural a largo plazo a la inversión en infraestructuras y en recursos humanos, concretamente en las regiones menos desarrolladas, da como resultado una mayor cohesión económica y social. La base la constituyen la fuerza y la ambición del modelo social europeo y el estado del bienestar. Ese modelo está ayudando a reincorporarse al mundo laboral a las personas que lo necesitan, reconociendo que, a menudo, un puesto de trabajo es la mejor protección contra la exclusión social. Combina un sistema asequible, capaz de ofrecer un alto grado de protección social, y una atención centrada en la cohesión social, algo que con frecuencia se echa de menos en los Estados Unidos.

Este objetivo es especialmente importante en las regiones menos ricas y para los grupos desfavorecidos de la sociedad, para quienes la cohesión no es simplemente el subproducto de una integración conseguida, sino un signo de solidaridad. Para alcanzar este objetivo es necesario un esfuerzo continuado de inversión a medio y largo plazo, que será aún más apremiante dentro de una Unión Europea ampliada.

El Consejo Europeo debería:

- fijar para 2010 el objetivo de reducir a la mitad el número de personas en riesgo de pobreza [15] en toda la Unión Europea; los Estados miembros tendrían que señalar en sus planes nacionales bienales de acción contra la pobreza y la exclusión social la manera en que piensan contribuir a la consecución de ese objetivo, tomando como base los indicadores de inclusión social aprobados por el Consejo Europeo de Laeken;

[15] El objetivo debería basarse en el nivel medio existente en 1997 (último año disponible), que se elevaba al 18 % de la población de toda la Unión Europea que se considerada en riesgo de pobreza, una vez contabilizado el apoyo de los sistemas de bienestar.

- aprobar el trabajo que se está realizando acerca de los efectos del envejecimiento de la población sobre los sistemas sanitarios y los servicios para el cuidado de las personas mayores, a fin de reforzar la cooperación y el intercambio de buenas prácticas.

(d) Conseguir unas pensiones seguras y viables

La razón de dependencia de las personas mayores --es decir, la relación entre la población ocupada y la que ha sobrepasado la edad de jubilación-- será, antes de finalizar 2050, más del doble de la actual, pasando del 24 % al 49 %. Los pronósticos acerca del futuro gasto en pensiones muestran aumentos considerables, de 3 a 5 puntos porcentuales del PIB en la mayoría de los países, y aún más en algunos de ellos. Aumentos de esa magnitud son un serio motivo de preocupación tanto para los sistemas de pensiones como para las finanzas públicas.

El Consejo Europeo debería exhortar a proseguir con las actuales reformas de los sistemas de pensiones en la mayoría de los Estados miembros, con el fin de:

- salvaguardar la capacidad de esos sistemas para cumplir sus objetivos sociales;

- asegurar su sostenibilidad financiera;

- mejorar su capacidad de responder a las necesidades de una sociedad cambiante.

(e) Impulsar el espíritu de empresa dentro de un entorno empresarial favorable y fomentar una competencia eficiente

Una economía saneada, una mano de obra mejor preparada y con más movilidad, unos mercados de la energía, los transportes y financieros integrados, así como una base reforzada de conocimientos y tecnología dentro de la Unión Europea son todos ellos elementos que representan oportunidades para la sociedad.

La conversión de esas oportunidades en crecimiento económico y puestos de trabajo depende de las empresas y de la creatividad de los empresarios de toda la Unión Europea, así como de un entorno competitivo no perturbado por medidas privadas o estatales. El vigor de su respuesta será un factor clave del éxito. Las pequeñas empresas [16], en particular, son la espina dorsal de la economía europea y desempeñan un papel crucial en la innovación y la creación de puestos de trabajo.

[16] La Comisión presentará antes de Barcelona su informe anual sobre la Carta europea de la pequeña empresa.

El espíritu de empresa sólo puede florecer en un entorno empresarial favorable. A este respecto es necesario progresar en muchos frentes que, en conjunto, están generando cambios significativos.

Los Estados miembros se comprometieron en el Consejo Europeo de Estocolmo a reducir las ayudas estatales y a reorientarlas hacia objetivos de carácter general. Aunque han avanzado algo en la reducción de las ayudas, deben seguir esforzándose y no permitir que los cambios del clima económico sirvan de excusa para dar marcha atrás.

El Consejo Europeo debería ratificar las acciones en curso destinadas a:

- reducir las ayudas estatales en relación con el PIB y reorientarlas hacia objetivos generales de interés común, relacionados sobre todo con la cohesión;

- completar, a más tardar en junio de 2002, un plan de acción para mejorar y simplificar el entorno regulador;

- establecer objetivos cuantitativos en el ámbito empresarial, de las pequeñas empresas y el entorno empresarial, relacionados, por ejemplo, con la reducción del tiempo necesario para registrar una sociedad o con la disponibilidad de servicios gubernamentales en línea; esto ayudará a centrar la atención en los ámbitos donde es más necesario avanzar y a mostrar los avances conseguidos; los Estados miembros tendrán que disfrutar de la suficiente flexibilidad para utilizar, dentro de un conjunto de objetivos comúnmente acordados, aquellos que mejor respondan a sus prioridades específicas;

- reforzar las acciones relacionadas con las diez directrices de la Carta europea de la pequeña empresa (ratificada por el Consejo Europeo de Feira en junio de 2000);

- mejorar el entorno fiscal de las empresas en toda la Unión Europea, haciendo frente a las barreras que obstruyen la actividad económica transfronteriza.

La Comisión Europea:

- propondrá una actuación concreta a corto plazo; por ejemplo, modificaciones a las actuales Directivas relativas a las fusiones y a las sociedades matrices y filiales para incluir el ámbito fiscal; asimismo, estudiará soluciones amplias a medio plazo, como la de permitir a las empresas trabajar con un conjunto único de normas fiscales empresariales, según el cual se aplique a sus actividades a escala de la Unión Europea una base imponible común consolidada.

3.2 Un enfoque más nítido en 2002

El Consejo Europeo de Barcelona debería centrar este año su atención en estos tres ámbitos prioritarios:

- políticas de empleo, en particular las políticas activas del mercado de trabajo, a fin de reducir el desempleo y mejorar las perspectivas de trabajo de la mano de obra en su conjunto, y a fin, sobre todo, de elevar la tasa de empleo de las mujeres y de los trabajadores de más edad;

- reformas económicas para reforzar la competitividad, la integración y la inversión en las industrias en red de la Unión Europea, así como un aceleramiento de la labor para conseguir integrar los mercados financieros;

- una base de conocimientos más sólida en la Unión Europea.

Estos son los ámbitos que mejor pueden marcar la diferencia en los resultados a largo plazo de la Unión Europea. Ayudarán a fomentar el empleo, la inversión y la productividad a corto y medio plazo, no sólo en sectores específicos, sino en la economía en su conjunto.

Siempre que sea conveniente, la Comisión velará por que en sus propuestas de orientaciones generales de política económica y de directrices de empleo estas prioridades se transformen en medidas operativas aplicables a escala europea y nacional.

3.2.1 Diseñar políticas de empleo, en particular políticas activas del mercado de trabajo para los mercados de trabajo europeos

Deben mantenerse los objetivos relativos a las tasas de empleo fijados para 2005 y 2010 y han de intensificarse los esfuerzos para crear más y mejores puestos de trabajo y conseguir incorporar al mundo laboral a un mayor número de personas. Habría que dar prioridad a las medidas que han de ayudar a grupos particulares, como las mujeres y los trabajadores de más edad, a incorporarse y permanecer dentro de la mano de obra.

- La Comisión Europea presentará en 2002 una propuesta para revisar la estrategia europea de empleo incorporando sus logros e integrando los objetivos de Lisboa, incluida la sincronización del proceso de Luxemburgo.

- A partir de 2003, los Estados miembros deberían indicar el modo en que contribuirán a la consecución de estos objetivos de la Unión Europea, estableciendo en sus planes nacionales de acción para el empleo objetivos a escala nacional ambiciosos pero alcanzables. Esto debería quedar reflejado en las directrices de empleo para 2003.

Es posible avanzar si todos los socios importantes participan, en especial los Estados miembros y los interlocutores sociales. La actuación debería centrarse en cuanto se expone a continuación.

(a) Eliminar las barreras y los desincentivos que disuaden de incorporarse a un puesto de trabajo y permanecer en él

(i) Impuestos

Los Estados miembros ya han reducido los impuestos --entre 1999 y 2001-- aproximadamente ¾ de punto porcentual del PIB. Esta tendencia debe continuar para conseguir en 2005 una reducción del orden de un punto porcentual. Las reducciones tendrán que respetar plenamente el pacto de estabilidad y crecimiento y, en general, compensarse con reducciones del gasto público.

- El Consejo Europeo debería hacer hincapié en que las rebajas fiscales que apliquen los Estados miembros deben favorecer prioritariamente a las personas con salarios bajos.

(ii) Prestaciones

Una de las prioridades urgentes de muchos Estados miembros son las reformas exhaustivas que abordan el efecto combinado de los impuestos y las prestaciones en la creación de incentivos para incorporarse y permanecer dentro de la mano de obra.

Si bien estas reformas han de ocuparse de los sistemas de control y de las normas sobre la concesión de prestaciones, su principal finalidad debe ser mejorar los incentivos que hacen que el trabajo merezca la pena, asegurándose de no minar los objetivos sociales de los sistemas de bienestar.

El Consejo Europeo debería hacer hincapié en lo importante que es acelerar las reformas clave de las prestaciones a nivel nacional, teniendo en cuenta los efectos combinados de los impuestos y las prestaciones.

Los Estados miembros deberían emprender medidas para:

- desanimar a los trabajadores a acogerse a planes de jubilación anticipada y a las empresas a introducirlos; esto aumentará la participación de los trabajadores de más edad en la mano de obra, así como su tasa de empleo, y debería ayudar a incrementar la edad media efectiva de jubilación, de alrededor de 58 años a 60 años en 2010; deberían esforzarse sobre todo los Estados miembros donde la tasas de empleo de los trabajadores de más edad son más bajas;

- promover una transición gradual del trabajo a la jubilación (por ejemplo, fomentando el trabajo a tiempo parcial) y recompensar a quienes permanezcan más tiempo activos;

- reformar las prestaciones basadas en los medios del beneficiario, sin poner en peligro los objetivos sociales ni minar los incentivos a la educación y la formación, con el fin de garantizar que todos los miembros de un hogar tienen un incentivo para trabajar.

La Comisión seguirá estudiando la manera en que la combinación de diferentes políticas influye en el nivel de participación en el mercado de trabajo (por ejemplo, sistemas de incentivos, sanciones por seguir trabajando tras la jubilación).

Debería animarse a los interlocutores sociales a apoyar un abandono más gradual del mundo laboral por parte de los trabajadores de más edad. Los Estados miembros pueden contribuir modificando las normativas relativas, por ejemplo, a algunos sistemas de prestaciones (como los relacionados con la asistencia sanitaria).

(iii) Mejorar los servicios de guardería e investigar las causas de las diferencias de género existentes en la mano de obra

Para que aumente la participación femenina en la mano de obra, deben mejorarse los servicios públicos y privados de guardería. La fijación de objetivos, basados en futuros indicadores a este respecto, ayudará a generar el impulso para futuras mejoras. La falta de servicios de guardería es sólo un ejemplo de los factores que influyen en la participación de la mujer en la mano de obra y que contribuyen a la existencia de esas diferencias de género.

El Consejo Europeo debería establecer objetivos para 2010 a escala de la Unión Europea:

- al menos el 90 % de los niños de edades comprendidas entre los 3 años y la edad de escolarización obligatoria y el 33 % de los menores de 3 años deberían tener acceso a servicios de guardería.

La Comisión iniciará en 2002 una evaluación general de las razones que se esconden tras esas diferencias de género, en especial en los salarios.

(b) Promover la empleabilidad, la adaptabilidad y la movilidad para gestionar mejor el cambio

(i) Un plan de acción sobre capacidades y movilidad

La labor del Grupo operativo de alto nivel sobre las capacidades y la movilidad ha puesto de manifiesto importantes obstáculos para una mayor movilidad ocupacional y geográfica en la Unión Europea. Estos obstáculos pueden ser el resultado de una falta de capacidades clave, de la necesidad de un sistema más uniforme, transparente y flexible de reconocimiento profesional y de otros problemas relacionados con las cualificaciones, de la falta de información sobre oportunidades de trabajo en otros Estados miembros y de inconvenientes relacionados con las pensiones, el acceso a la asistencia sanitaria y la seguridad social.

La Comisión presentará en breve un plan de acción que pretende eliminar las barreras existentes en los mercados de trabajo europeos, a más tardar, en 2005. El plan de acción propondrá medidas encaminadas a:

- hacer los sistemas educativos más acordes con las necesidades del mercado de trabajo;

- reducir las barreras normativas y administrativas para el reconocimiento profesional, al igual que otros obstáculos derivados del modo en que se reconocen las cualificaciones formales y el aprendizaje no formal;

- asegurar la plena transferibilidad de los derechos de seguridad social, en especial las pensiones, en toda la Unión Europea; en este sentido, debería darse un paso muy práctico y simbólico para sustituir los actuales impresos necesarios para acceder al tratamiento sanitario en otro Estado miembro por una tarjeta europea de seguro de enfermedad, con la que se intentaría simplificar los procedimientos, pero no modificar los derechos y las obligaciones actuales;

- analizar la interacción entre la política de inmigración, la política de empleo y la política social.

Los Estados miembros deberían emprender acciones para intensificar la movilidad dentro de sus territorios.

- Esto exige un esfuerzo concreto que combine las políticas activas del mercado de trabajo con un afianzamiento de la administración de los sistemas de prestaciones y una mayor flexibilidad en la transferibilidad de prestaciones de una región a otra. Exige asimismo que los salarios tengan más en cuenta la productividad y la situación de los mercados de trabajo en distintos sectores y en distintas áreas geográficas.

(ii) Anticipar y gestionar el cambio en el contexto de la reestructuración de empresas

Para hacer frente a los aspectos laborales y sociales de la reestructuración de empresas, es importante que se establezca un diálogo entre los interlocutores sociales a todos los niveles. De este modo, el planteamiento será más preventivo y proactivo, anticipando los cambios y haciendo lo posible por gestionarlos.

La Comisión está iniciando la primera fase de la consulta a los interlocutores sociales acerca de la anticipación y la gestión del cambio. Esta consulta abordará los aspectos sociales de la reestructuración de empresas. La Comisión espera que los interlocutores sociales diseñen planteamientos comúnmente acordados y basados en las mejores prácticas.

- El Consejo Europeo debería reconocer la necesidad de aplicar un planteamiento positivo del cambio, siendo como es necesaria una mayor adaptabilidad de la economía, y exhortar a los interlocutores sociales a seguir trabajando en este ámbito.

3.2.2 Unos mercados conectados en una Europa conectada

A lo largo de medio siglo, la Unión Europea se ha ido convirtiendo en una red de interdependencia e integración. En 2002 deben tomarse decisiones por las que se apliquen reformas estructurales y económicas clave presentadas en Lisboa. Las labores dedicadas a crear el marco regulador necesario para conseguir unos mercados financieros integrados deben acelerarse para reducir el coste del capital, crear puestos de trabajo y permitir a los ciudadanos y a las empresas recoger todos los frutos que aporta el euro. El Parlamento Europeo y el Consejo deben establecer un calendario y un marco para proseguir con la integración de los mercados del gas y la electricidad, así como ámbitos fundamentales de los transportes. Asimismo, deben cubrirse las lagunas existentes en la red de infraestructuras clave de Europa y fomentarse la inversión en infraestructuras básicas.

(a) Mercados financieros

Aunque se ha avanzado hacia los objetivos de Lisboa consistentes en unos mercados de valores y unos mercados de servicios financieros plenamente integrados en 2003 y 2005, respectivamente, no se ha hecho con la suficiente celeridad, a pesar de que es algo crucial para el crecimiento, la competitividad, el empleo y las empresas de la Unión Europea. Deben eliminarse las barreras administrativas y legales que aún persisten. Las directivas sobre OICVM [17], relativas a los fondos de inversión armonizados, y el Reglamento sobre pagos transfronterizos ya han sido formalmente aprobados. Han de adoptarse decisiones acerca de los demás elementos fundamentales del plan de acción sobre servicios financieros si se quiere que la Unión genere un sector de servicios financieros integrado dentro del plazo prometido por los Consejos Europeos de Lisboa y Estocolmo.

[17] Organismos de inversión colectiva en valores mobiliarios.

El Parlamento Europeo y el Consejo deberían:

- aprobar, en junio de 2002 a más tardar, las propuestas pendientes relativas a la comercialización a distancia de servicios financieros, las garantías, el abuso de mercado y las normas internacionales de contabilidad;

- aprobar, en diciembre de 2002 a más tardar, las propuestas pendientes sobre fondos de pensiones, conglomerados financieros y folletos.

El grupo de expertos de alto nivel sobre Derecho de sociedades, creado por la Comisión Europea, ha presentado su primer informe sobre cuestiones relacionadas con las ofertas públicas de adquisición. Teniendo en cuenta sus recomendaciones, la Comisión presentará una nueva propuesta en el segundo trimestre de este año, con el deseo de que se alcance un pleno acuerdo político sobre esta cuestión crucial antes de terminar 2002.

(b) Energía y transportes

Antes de que finalice 2002 han de adoptarse decisiones definitivas sobre las medidas que han de aplicarse para seguir integrando los mercados de la energía y los transportes de la Unión Europea. La mayor apertura de los mercados ayudará a mejorar los servicios para las empresas y los ciudadanos, al tiempo que asegurará un nivel adecuado de servicios a un precio asequible en toda la Unión Europea.

(i) Apertura de los mercados

El Parlamento Europeo y el Consejo deberían:

- aprobar lo antes posible en 2002 las propuestas pendientes que establecen las fechas y el marco de la fase final de liberalización de los mercados de la electricidad y el gas;

- aprobar, en diciembre de 2002 a más tardar, las propuestas por las que se crea el cielo único europeo, las normas propuestas sobre asignación de franjas horarias en los aeropuertos, así como las propuestas pendientes sobre acceso a los servicios portuarios y los contratos de servicios públicos;

- hacer progresos sustanciales con respecto al futuro segundo paquete de medidas destinadas a revitalizar los ferrocarriles europeos, con el fin de aprobarlo en 2003.

A la luz de las conclusiones del Consejo Europeo de Laeken, el Consejo debe:

- tomar las decisiones necesarias, a más tardar en marzo de 2002, para iniciar oficialmente la fase de desarrollo del sistema de navegación por satélite Galileo.

(ii) Lagunas existentes

La apertura de los mercados debe ir acompañada de esfuerzos por utilizar mejor las redes actuales y cubrir las lagunas existentes en los sectores de la energía y los transportes dentro de la Unión Europea. Se fortalecerá así el mercado interior y se cimentará una competencia eficiente. En el caso de la energía, esto ayudará a mejorar el acceso de las fuentes de energía renovables a las redes nacionales y a consolidar la seguridad a largo plazo del abastecimiento energético de la Unión Europea.

De acuerdo con su Comunicación sobre las redes de energía europeas de diciembre de 2001, la Comisión Europea considera esencial aumentar el grado de interconexión entre las redes de energía nacionales.

- El Parlamento Europeo y el Consejo deberían aprobar, en diciembre de 2002 a más tardar, la revisión de las directrices y las normas financieras de acompañamiento relativas a las redes transeuropeas de energía y transportes.

- Para 2005, los Estados miembros deberían alcanzar el objetivo de contar con una interconexión eléctrica equivalente al 10 % como mínimo de la capacidad de sus instalaciones generadoras.

Si se llegara rápidamente a un acuerdo acerca de las redes transeuropeas, sería posible hacer un mejor uso de los fondos estructurales y de cohesión y del propio presupuesto de esas redes, a fin de asegurar la inversión necesaria. Esto es especialmente importante para seguir desarrollando los enlaces ferroviarios con vistas a descargar el tráfico rodado, así como para los países de cohesión.

(c ) Redes de banda ancha

Para desplegar todo el potencial de una sociedad basada en el conocimiento, es necesario que todos sus ciudadanos y empresas puedan acceder a unas comunicaciones asequibles y rápidas desde cualquier parte de la Unión Europea. El acceso de banda ancha a Internet será un factor clave para mejorar los resultados de la economía. Las redes de banda ancha constituirán la espina dorsal de una sociedad cada vez más interconectada e integrada.

La banda ancha no está desarrollándose actualmente a un ritmo lo bastante rápido, dadas las grandes inversiones que implica. El mercado tiene la última palabra en el momento de tomar una decisión con respecto a estas redes. No obstante, las autoridades públicas pueden promover la competencia, sobre todo en el bucle local, y asegurar que esta competencia se establece en pie de igualdad aplicando las nuevas normas sobre telecomunicaciones recientemente acordadas. También pueden ayudar a activar el mercado como compradoras de nuevas aplicaciones y nuevos servicios que requieren banda ancha, y poniendo en línea los servicios del gobierno.

- El Consejo Europeo debería fijar como objetivo la amplia disponibilidad de tecnologías de banda ancha en toda la Unión Europea en 2005, a más tardar.

No sólo es necesario promover el desarrollo de redes de banda ancha, también hay que aprovechar al máximo las posibilidades que ofrecen los enlaces de alta velocidad, empezando por las escuelas. Esto pone de manifiesto la importancia de las acciones en curso para generalizar las capacidades en TIC en toda la población, en el marco de las iniciativas de eLearning y aprendizaje permanente. Es urgente que las escuelas cuenten con más ordenadores, conexiones a Internet de mejor calidad y una mejor formación de sus profesores en el terreno de las nuevas tecnologías.

- El Consejo Europeo debería aprobar nuevos objetivos para el eLearning en las escuelas de la Unión Europea; además, deben mantenerse los esfuerzos para alcanzar los objetivos ya fijados, y entre los nuevos debería incluirse el de conseguir, en 2002 a más tardar, que la razón de PC conectados a Internet con respecto al número de alumnos se rebaje en toda la Unión Europea a uno por cada quince alumnos.

3.2.3 Invertir en conocimiento en pro de la competitividad y el empleo

Europa es puntera en muchos campos de la ciencia, posee una capacidad probada para convertir las ideas en productos y servicios innovadores, y sus sistemas educativos son, en general, sólidos.

Al mismo tiempo, el sistema europeo de educación superior e investigación no consigue atraer personas e inversiones suficientes, ni de dentro de Europa ni del resto del mundo. La financiación de la investigación y la educación sigue siendo insuficiente, en especial, por lo que se refiere a la investigación, la proveniente de fuentes empresariales.

Por otro lado, el aprendizaje permanente, a pesar de los avances en algunos Estados miembros, sigue sin ser una realidad para la mayoría de los ciudadanos. Alrededor de 150 millones de europeos no han terminado la educación secundaria, y en el aprendizaje permanente participan relativamente pocos adultos (desde uno de cada cien a uno de cada cinco).

(a) Un espacio europeo del conocimiento

La Unión Europea debe aumentar la inversión en recursos humanos, desarrollar el espacio europeo de la investigación y la innovación, transformar los sistemas de educación y formación desde la perspectiva del aprendizaje permanente, crear redes y centros de excelencia en investigación y educación y fomentar la movilidad dentro de Europa.

Aunque se observan ciertos progresos tanto a nivel comunitario como a nivel nacional para adaptar las políticas a estos retos, hace falta un impulso europeo más fuerte. Un planteamiento más integrado también ha de resultar provechoso para hacer que las empresas de la Unión Europea sigan siendo competitivas y que las personas que poseen las capacidades adecuadas estén ahí para cubrir los nuevos puestos de investigación y desarrollo que se vayan creando conforme aumente la inversión.

- El Parlamento Europeo y el Consejo deberían aprobar el sexto programa marco de investigación en junio de 2002, a más tardar.

- La Comisión Europea propondrá en 2002 una estrategia integrada para las políticas comunitarias de educación e investigación, que se basará en un planteamiento integrado de los aspectos de la formación y el desarrollo profesional relacionados con la educación y la investigación, las cuestiones universitarias, el desarrollo de las redes europeas de ciencia y conocimiento y una cooperación y un intercambio reforzados con terceros países.

En esta estrategia integrada se incluirán acciones con los siguientes fines:

- Conformar un entorno transparente y abierto para la investigación y la educación. Han de implantarse las condiciones prácticas y legales necesarias para ofrecer una auténtica movilidad a todas aquellas personas que participan en la educación, la investigación y la innovación. Para ello servirá asimismo de base el plan de acción sobre capacidades y movilidad.

- Crear redes y centros de excelencia europeos en materia de investigación y educación. El sexto programa marco de investigación proporcionará fondos para la creación de redes de excelencia en investigación. La Comisión completará asimismo, con ayuda de los Estados miembros, el mapa de la investigación de alto nivel en campos seleccionados, y ampliará el proceso a los países candidatos. Se velará por la coherencia con los aspectos relacionados con la educación, para los que se propondrán acciones específicas dentro de la estrategia integrada.

- Mejorar la dimensión europea del aprendizaje permanente. El derecho a la libre circulación se verá favorecido por un planteamiento coherente del reconocimiento de cualificaciones y aptitudes, basado en una mayor comparabilidad de las cualificaciones y en la mutua confianza. A esto contribuiría la creación de títulos, certificados y diplomas europeos y el establecimiento de normas mínimas de calidad en la educación y la formación, así como la revisión entre homólogos y la cooperación entre las autoridades de los Estados miembros responsables de las cualificaciones.

- Crear las condiciones para que aumente la inversión de fuentes privadas en investigación. La Comisión apoyará el intercambio de buenas prácticas y experiencia en este terreno, utilizará el sexto programa marco de investigación para apoyar proyectos importantes en los que participen las empresas e intensificará el uso complementario de la financiación proveniente del programa marco y del Banco Europeo de Inversiones conforme al acuerdo existente entre la propia Comisión y el BEI. El incremento del gasto del sector privado en I&D debe ir acompañado de unos niveles siempre elevados de financiación pública de la investigación en campos prioritarios. Las acciones previstas hacen que sea realista y oportuno fijar objetivos para el gasto en investigación en 2010 que hagan superar la distancia que separa en este sentido a Europa de sus principales socios y ayuden a la Unión Europea a alcanzar las metas establecidas en Lisboa.

El Consejo Europeo debería aprobar medidas para:

- reforzar el ámbito europeo de investigación e innovación estableciendo el objetivo del 3 % del PIB para el gasto global, público y privado, en investigación y desarrollo, que habría de alcanzarse antes de que finalice la década. De ese total, la cantidad aportada por las empresas debería aumentar a cerca de dos tercios, frente al 55 % actual [18].

[18] El nivel del gasto de las empresas en I&D es mayor (alrededor del 65 % de la cantidad destinada a I&D), pero parte de ese gasto está financiado en realidad por fondos públicos dedicados a la investigación.

(b) Tecnologías de punta

En Estocolmo, el Consejo Europeo reconoció que las tecnologías de punta, como la biología y la biotecnología (junto con las tecnologías no contaminantes y ecológicas) son un factor clave del futuro crecimiento en un ámbito en que la base de conocimientos de Europa, aunque por detrás de la de los Estados Unidos, está bien desarrollada.

(i) Un plan de acción sobre biología y biotecnología

A pesar de los avances que se están produciendo, la Unión Europea está padeciendo su entrada tardía en el campo de la biología. La falta de personas con las capacidades necesarias y los pocos incentivos que ofrecen las normas relativas a la propiedad intelectual son otras de las limitaciones que se unen a la insuficiente coherencia del marco regulador y político general.

La Unión Europea debe impulsar activamente políticas de futuro, que adopten una visión general y promuevan oportunidades de crecimiento y empleo a medio plazo. De lo contrario, es probable que tenga que hacer frente a políticas diseñadas por otros, tanto de dentro como de fuera.

- El Consejo Europeo debería reconocer la importancia de este sector y dar orientaciones estratégicas para la labor futura.

- La Comisión presentará en breve una estrategia exhaustiva para abordar los obstáculos y las oportunidades específicos que existen para la biología y la biotecnología. Los temas tratados serán la competitividad y la innovación, la investigación, el entorno regulador, el contexto internacional, la participación del público y las cuestiones éticas.

- La estrategia establecerá un plan de acción que proponga medidas concretas e invitará a otros agentes públicos y privados a participar en el proceso. El Consejo Europeo debería reconocer la importancia de este sector y dar orientaciones estratégicas para la labor futura.

(ii) Tecnologías no contaminantes

El desarrollo y el uso más extendido de las tecnologías no contaminantes también serán importantes para estimular el crecimiento y el empleo. El Consejo Europeo de Estocolmo las señaló como tecnologías punteras clave. Para desplegar todo su potencial, es necesario superar los obstáculos presentes en el mercado que se oponen a la inversión y a la creación de un entorno empresarial favorable.

El sexto programa marco de investigación ha de desempeñar también su papel para apoyar el desarrollo y la mejora en un campo en el que las empresas europeas son ya líderes.

- La Comisión Europea, siguiendo la misma línea del próximo informe sobre las tecnologías que respetan el medio ambiente, presentará un plan de acción para superar los obstáculos a su desarrollo.

3.3 Y después de Barcelona

3.3.1 Asegurar y mejorar la coordinación

La interdependencia creciente de las economías de los Estados miembros, tanto de los que han adoptado el euro como de los que no, obliga a coordinar mejor y más eficazmente las políticas económicas. Ha de conseguirse así una mayor convergencia de las economías de la Unión Europea y un funcionamiento adecuado del mercado interior.

El Tratado y el pacto de crecimiento y estabilidad proporcionan el marco de esa coordinación, un marco que está basado en el consenso y que implica una evaluación en común de la situación económica, un acuerdo sobre las políticas económicas apropiadas y una revisión mutua que, si es necesario, ha de dar lugar a ajustes en algunas políticas concretas.

El Consejo Europeo debería aprobar una estrategia para mejorar la coordinación de las políticas económicas. Esta estrategia consistiría en lo siguiente:

- una evaluación de la situación económica y de la combinación de políticas que se lleve a cabo cada vez más desde la perspectiva del euro, apoyada en una mejora de la base estadística de la Unión Europea;

- una mayor transparencia a la hora de llegar a un consenso sobre las políticas adecuadas, asegurándose de que se llega a él conforme a normas comunes que rijan la gestión de la política económica;

- la comunicación temprana de información sobre importantes iniciativas políticas por parte de un Estado miembro a los demás Estados miembros y a la Comisión, para que cada Estado miembro pueda sacar provecho de los puntos de vista de sus socios a través de un proceso de revisión mutua.

Además, la integración de los aspectos económicos, sociales y medioambientales en la estrategia de Lisboa obliga a prestar una mayor atención a la coherencia de las políticas aplicadas en estos ámbitos, lo que implica una mejor coordinación y sincronización de los principales instrumentos políticos empleados para dirigir sus distintos elementos, en particular:

- las orientaciones generales de política económica, que la Comisión propone poco después del Consejo Europeo de primavera;

- las directrices de empleo, que actualmente presenta la Comisión cada otoño;

- el «informe de Cardiff» sobre la reforma económica, presentado por la Comisión a finales de cada año.

Estos instrumentos deberían organizarse de manera que el Consejo Europeo de primavera pudiera dar las orientaciones y el impulso más eficaces posible a las cuestiones económicas, sociales y medioambientales.

3.3.2 Ampliación

Si bien la estrategia de Lisboa ofrece a los países candidatos un medio adicional de adoptar y aplicar objetivos económicos, sociales y medioambientales, no es una condición de adhesión suplementaria. La iniciativa eEurope Plus presentada por los países candidatos en el Consejo Europeo de Gotemburgo es un buen ejemplo de ello. Estos países han implantado un marco para acelerar su transición a la economía del conocimiento. La Comisión cree que resultaría muy útil que en los países candidatos se pusieran en marcha otras iniciativas de este tipo.

No obstante, el proceso de ampliación representa también un reto para la propia estrategia, del mismo modo que lo representa para la cohesión económica y social.

Aunque será desde luego un factor más de crecimiento, inversión y creación de empleo en toda la Unión en la segunda mitad de la década, no por ello dejará de suponer un esfuerzo considerable con respecto a muchos de los objetivos cuantitativos de Lisboa.

Habrá un proceso de aprendizaje recíproco, que ya ha comenzado con la participación de los países candidatos en todos los programas comunitarios. Esto está ayudándoles, a veces con el apoyo de las ayudas de preadhesión, a familiarizarse con los objetivos y los métodos de trabajo inherentes a la estrategia de Lisboa.

Además, la financiación de preadhesión puede ayudarles a adoptar, aplicar y hacer cumplir aquellos elementos del acervo comunitario que forman parte de la estrategia de Lisboa.

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