Source: EURLEX
Language: es
Format: md

**COMISIÓN** **DE LAS COMUNIDADES EUROPEAS**

Bruselas, 13.11.1996
COM(96) 564 final

COMUNICACIÓN DE LA COMISIÓN

**POLÍTICA DE COMERCIO EXTERIOR DE LA COMUNIDAD**

**EN EL ÁMBITO DE**

**LAS NORMAS** **Y** **LA EVALUACIÓN** **DE** **LA CONFORMIDAD**

**POLÍTICA DE COMERCIO EXTERIOR** **DE** **LA COMUNIDAD EN EL ÁMBITO**
**DE LAS NORMAS Y LA EVALUACIÓN DE LA CONFORMIDAD**

**RESUMEN PARA EJECUCIÓN**

En esta Comunicación se exponen los objetivos de la política comercial de la Comunidad
Europea en el ámbito de las normas técnicas y la evaluación de la conformidad, así como la
estrategia para alcanzar tales objetivos. Su propósito es doble. Primero: asegurar una
comprensión mejor de la política y estrategia de la Comunidad en este ámbito, para poder
potenciarla coherentemente. Segundo: examinar y, si es preciso, modificar la estrategia.

La Comunicación parte de dos premisas. En primer lugar, parece que las barreras
comerciales relacionadas con las normas técnicas y la conformidad de los productos ~
obstáculos técnicos al comercio- están aumentando, y que exigen más atención y actividad
que antes. En segundo lugar, la finalización del régimen regulador del Mercado Único deja
ahora a la Comunidad en mejores condiciones de seguir una política comercial más
orientada al exterior en este ámbito.

Los objetivos comerciales de la Comunidad pueden resumirse fácilmente. En primer lugar,
reducir las barreras técnicas en los mercados exteriores y evitar que surjan otras nuevas. En
segundo lugar, animar a nuestros interlocutores comerciales a que adopten normas y
enfoques legales basados en la práctica internacional y europea, o compatibles con ella. La
realización de ambos objetivos facilitará nuestro comercio y el acceso de los productos
regulados a los diferentes mercados.

Dichos objetivos comerciales son perseguidos con una estrategia compuesta por los cuatro
apartados siguientes: apoyarse en la OMC para reducir las barreras y abrir los mercados
(basándose, en particular, en el Acuerdo sobre Obstáculos Técnicos al Comercio -para el
marco multilateral- y en los acuerdos bilaterales); negociar Acuerdos de Reconocimiento
Mutuo para reducir los costes de las pruebas y la homologación en otros mercados; la
asistencia técnica a un elevado número de países para conseguir que los regímenes legales
sean transparentes y faciliten el comercio; y la cooperación reguladora encaminada a la
armonización de las normas técnicas y la regulación con otros interlocutores comerciales.

En lo que a la **OMC** se refiere, tenemos que examinar exhaustivamente el funcionamiento
y la ejecución del Acuerdo sobre Obstáculos Técnicos al Comercio, con el fin de asegurar el
pleno cumplimiento de todos los miembros de la OMC y, si es preciso, mejorar dicho
funcionamiento. Esto conlleva, además, un uso más sistemático del Mecanismo de
Revisión de la Política Comercial de la OMC, así como la necesidad de centrarse más en
los obstáculos técnicos al comercio al ocuparse de las incorporaciones a la OMC. Las
negociaciones bilaterales también pueden servir para lograr el respeto de las reglas de la
OMC, como parte de la Estrategia de Acceso a los Mercados elaborada por la Comunidad.

Con respecto a los **Acuerdos de Reconocimiento Mutuo,** es preciso que se trace una línea
divisoria clara entre dos aspectos deslindables: las ventajas que aporta el reconocimiento
mutuo, y el valor también atribuible a la mera armonización de normas y reglamentos. Por
otra parte, convendrá hacer más hincapié en la utilización del reconocimiento mutuo como

vehículo para lograr una mayor armonización. A más largo plazo, además, hemos de pensar
en la plurilateralización de los ARM bilaterales y en posibles ARM de nivel regional.

Los **programas de Asistencia Técnica** en favor de los países en vías de desarrollo ya
potencian la adopción de normas y prácticas internacionales y europeas por parte de países
beneficiarios. Pero hay otras maneras de que la asistencia técnica pueda satisfacer, en lo
sucesivo, en mayor medida los objetivos del comercio exterior, así como proporcionar una
base para futuros acuerdos de mutuo reconocimiento. También podemos mejorar la
coordinación de programas en el seno de la Comisión, y lograr una mayor coherencia entre
la Comunidad y los programas de los Estados miembros, para maximizar así las economías
de escala.

En cuanto a la **cooperación reguladora,** las iniciativas principales de la Comunidad en esta
área -ya sean multilaterales, plurilaterales o bilaterales- abarcan sectores industriales
clave, como el automovilístico, el farmacéutico, el de equipos médicos, el alimentario y el
químico. Estas diferentes formas de cooperación promueven la armonización internacional
o la aceptación del enfoque regulador de la Comunidad, y en muchos casos pueden aportar
una base para el reconocimiento mutuo.

En los cuatro apartados señalados son esenciales la cooperación y la coordinación entre la
Comisión, los Estados miembros, la industria europea, y la comunidad europea de la
normalización y certificación. Creemos que es posible mejorar esta cooperación, por lo que
formulamos recomendaciones concretas en este sentido.

La Comunicación termina con un resumen de las conclusiones y pide al Consejo que
ratifique tanto la estrategia general presentada como las propuestas específicas.

**POLÍTICA DE COMERCIO EXTERIOR DE LA COMUNIDAD EN EL ÁMBITO**
**DE** **LAS NORMAS** **Y** **LA EVALUACIÓN** **DE** **LA CONFORMIDAD**

**INTRODUCCIÓN**

1. En los últimos años las normas técnicas y las cuestiones de certificación han pasado
a ser un factor significativo en las relaciones comerciales exteriores de la Comunidad. Con
unos aranceles industriales en niveles históricamente bajos, la importancia relativa de los
obstáculos técnicos no arancelarias ha aumentado. Al mismo tiempo, cada vez más países,
en respuesta a una legítima demanda de mayor salud, seguridad y protección del medio
ambiente, han ido introduciendo paulatinamente nuevas normas de productos y nuevos
requisitos legales. A pesar de los esfuerzos de los organismos internacionales por
desarrollar normas y requisitos aplicables a escala mundial, con frecuencia diferentes países
y regiones han adoptado sin justificación normas divergentes para un mismo producto,
aumentando los costes innecesariamente e impidiendo que los fabricantes aprovechen las
economías de escala derivadas de la capacidad de producir sobre la base de una norma
común.

2. Junto a esta proliferación de diferentes normas y requisitos se ha exigido cada vez
más que se demuestre el cumplimiento mediante inspecciones, pruebas o certificaciones
independientes realizadas por el país importador. Actualmente es necesario comprobar y
homologar, de acuerdo con los requisitos nacionales divergentes y antes de su venta, una
gama cada vez más amplia de productos industriales, desde aparatos eléctricos, juguetes y
maquinaria, hasta productos químicos, fármacos y equipos médicos. Estos procedimientos
de conformidad, aunque a menudo son inevitables, suponen costes adicionales para las
empresas que quieren vender en mercados múltiples. Incluso en casos en que los países se
basan en normas armonizadas o aceptan la equivalencia de las regulaciones de otros países,
es algo excepcional que se basen en las pruebas y certificados de conformidad de los países
exportadores.

3. Esto crea una serie de barreras potenciales al comercio. Hace precisa la costosa y en
gran medida superflua repetición de las pruebas y de la certificación para diferentes
mercados nacionales, con un aumento de los costes para los fabricantes en el mercado
mundial, sin ninguna ventaja equivalente para el bienestar general. La necesidad de someter
los productos a su aprobación en mercados a menudo lejanos conlleva retrasos que, sobre
todo para las tecnologías innovadoras o para los productos con un ciclo de vida corto,
pueden dificultar su comerciabilidad. Las dificultades para conocer el régimen normativo
de un mercado extranjero, ya sea por la distancia, el idioma o las diferencias culturales,
también pueden constituir una barrera discriminatoria de hecho contra las importaciones. Y,
por último, la imposición de normas, pruebas y requisitos de homologación onerosos
pueden utilizarse efectivamente para frustrar las importaciones y proteger a las empresas
nacionales frente a la competencia.

4. Las conversaciones mantenidas con los Estados miembros y la industria europea
revelan una creciente preocupación por la tendencia a utilizar las normas y los requisitos de
conformidad a modo de obstáculos comerciales, tendencia que no muestra signos de
amainar. Se han propuesto una serie de soluciones, cuya idoneidad puede variar según las
circunstancias, que incluyen: animar a terceros países a que limiten los requisitos técnicos y

los procedimientos de conformidad obligatorios a los estrictamente necesarios para
satisfacer objetivos políticos legítimos; fomentar, en la medida de lo posible, una mayor
armonización de las normas y enfoques legales en otros mercados; animar a nuestros
interlocutores comerciales a que adopten o acepten la equivalencia de normas y requisitos
técnicos de la Comunidad; y establecer el reconocimiento mutuo de los resultados de la
evaluación de la conformidad, con objeto de reducir los obstáculos técnicos derivados de
ella.

5. Aunque los obstáculos que suponen las normas y la evaluación de la conformidad
exigen mayor atención que antes, ahora las últimas innovaciones habidas en el seno de la
Comunidad nos permiten afrontar estos obstáculos de manera más coherente. La
promulgación de directivas de producto europeas armonizadas, para la creación del
Mercado Único, prácticamente ha concluido; y la implantación se halla muy avanzada. Esta
nueva situación permite dedicar más atención a la búsqueda de mejoras de los regímenes
reguladores de nuestros interlocutores comerciales. Al mismo tiempo, las soluciones
legislativas que ha desarrollado Europa, sobre todo al amparo del programa del Mercado
Único, son (por su flexibilidad, su efecto positivo en el comercio, y su coherencia con la
práctica internacional) un punto de referencia apropiado para otros países o regiones a la
hora de establecer o modificar sus propios sistemas reguladores.

6. Sobre esta base, la Comunidad se ha propuesto dos objetivos básicos. En primer
lugar, reducir o evitar que surjan nuevas barreras en forma de normas y homologaciones
para el acceso de los productos industriales a otros mercados. En segundo lugar, impulsar,
en la medida de lo posible, la adopción en el exterior de normas técnicas y enfoques
reguladores basados en prácticas internacionales y europeas, o compatibles con ellas, para
facilitar el acceso al mercado y la competitividad de los productos europeos.

7. Estos objetivos comerciales se intentan satisfacer siguiendo una estrategia
cuádruple, que incluye: apoyarse en la OMC para reducir las barreras y abrir los mercados
(basándose, en particular, en el Acuerdo sobre Obstáculos Técnicos al Comercio, para el
marco multilateral; y para el marco bilateral, en distintos acuerdos); negociar Acuerdos de
Reconocimiento Mutuo para reducir los costes de las pruebas y la homologación en otros
mercados; la asistencia técnica a países en vías de desarrollo para asegurar que los
regímenes reguladores en gestación sean transparentes y favorables al comercio; y la
cooperación reguladora encaminada a la armonización de normas y reglamentos con
nuestros interlocutores comerciales.

8. La Sección I describe la función de la OMC -en particular, el **Acuerdo sobre**
**Obstáculos Técnicos al Comercio-** en la contención y reducción de los obstáculos
técnicos, y propone métodos para utilizar los instrumentos multilaterales de manera más
efectiva en lo sucesivo. También se destaca la utilidad de las iniciativas bilaterales para
lograr el cumplimiento de las reglas de la OMC.

9. La Sección II describe los objetivos clave de los **Acuerdos de Reconocimiento**
**Mutuo (ARM)** y la relación entre el reconocimiento mutuo, la asistencia técnica y la
cooperación reguladora. Propone algunos ajustes de la estrategia actual en el ámbito de los
ARM.

10. La Sección HI describe los objetivos de los diferentes programas de **Asistencia**
**Técnica** que la Comunidad ofrece a países en vías de desarrollo, y propone una serie de
cambios para conseguir que satisfagan mejor nuestros objetivos de comercio exterior.

11. La Sección IV identifica las iniciativas principales de la Comunidad en el área de la
**cooperación reguladora.** Este concepto se entiende en un sentido amplio, incluyendo los
acuerdos bilaterales y plurilaterales, y se describen iniciativas para armonizar
intemacionalmente las normas y reglamentos, para simplificar los requisitos de
conformidad y para impulsar la reforma reguladora.

**SECCIÓN I: NORMAS TÉCNICAS Y CUESTIONES DE CONFORMIDAD EN**
**LA ORGANIZACIÓN MUNDIAL DEL COMERCIO**

12. Desde finales de los años setenta el sistema de comercio multilateral ha intentado

limitar la influencia de los obstáculos técnicos. La Ronda Tokio del _GATT_ dio lugar en
1979 a la aprobación de un Código sobre Obstáculos Técnicos al Comercio, de carácter
voluntario, que establecía las obligaciones básicas, como por ejemplo la transparencia y no
discriminación en el uso de normas y regulaciones de productos. Este Código se consolidó
y se hizo vinculante para todos los miembros de la actual Organización Mundial del
Comercio (OMC) tras la Ronda Uruguay de 1994.

13. El Acuerdo sobre Obstáculos Técnicos al Comercio (OTC) de 1994 incluye varias
innovaciones. Marca una clara distinción entre las _normas o_ _especificaciones_ de carácter
técnico, que son voluntarias, y los _reglamentos_ técnicos, que son obligatorios. Incluye en su
ámbito de aplicación ambos aspectos: tanto dichos reglamentos como las especificaciones
de los procesos y métodos de producción de unos productos determinados. Fortalece la
prueba de proporcionalidad en la adopción de reglamentos técnicos, exigiendo a los
miembros que regulen los productos de la manera menos restrictiva posible para el
comercio. Responsabiliza a los miembros de las normas y reglas aplicadas a nivel
subfederal, y establece un Código de Buena Práctica para los organismos de normalización
no oficiales. Impone obligaciones sobre el modo de realizar la evaluación de la
conformidad de los productos y anima a los miembros de la OMC a reconocer las pruebas y
certificados de otros miembros en los que puedan basarse, señalando que esto se puede
conseguir mediante negociaciones sobre el reconocimiento mutuo. Finalmente, como parte
del paquete de la Ronda Uruguay, el Acuerdo está sujeto al sistema integrado de Resolución
de Disputas de la OMC.

**Funcionamiento y ejecución del Acuerdo OTC**

14. Todavía es pronto para sacar conclusiones definitivas respecto a si el nuevo
Acuerdo OTC ha cumplido del todo sus objetivos. Por un lado, puede decirse que existe un
ümitado conocimiento del Acuerdo entre los miembros de la OMC que por primera vez se
han adherido al mismo, así como de las reformas nacionales que quizá deban emprender
para adaptar sus regímenes. Por ello, es necesario una labor didáctica. Cabe preguntarse si
algunos de nuestros interlocutores comerciales se esfuerzan lo suficiente por utilizar y
aceptar las normas internacionales, cumpür los procedimientos de notificación, fomentar la
adhesión al Código de Buena Práctica, o conseguir que las distintas regulaciones técnicas
sean proporcionadas.

15. Por otro lado, la introducción de varias obligaciones nuevas en el Acuerdo de 1994,
su naturaleza vinculante, y la existencia de procedimientos de resolución de disputas en
caso de incumplimiento, deberían ir dando lugar, gradualmente, a sucesivas mejoras. El
número de consultas a la OMC sobre la resolución de disputas relativas al nuevo Acuerdo
muestran la determinación de algunos miembros de la OMC de lograr una ejecución estricta
y adoptar medidas cuando no se respetan las cláusulas.

16. Antes del final de 1997 se realizará una revisión más amplia del funcionamiento y la
ejecución del Acuerdo (punto 4 del artículo 15), y entonces será el momento oportuno para

examinar los resultados del mismo, determinar si se ha ejecutado debidamente y considerar
si su funcionamiento es el correcto.

17. La Reunión Ministerial de la OMC que se celebrará en Singapur en diciembre de
este año será una oportunidad para que los miembros reafirmen la importancia de una
ejecución íntegra del Acuerdo OTC, y para lograr el compromiso de que la revisión de 1997
sea exhaustiva. Es preciso, además, que estudiemos los elementos apropiados para esta
revisión. Uno de estos elementos es la reflexión sobre la forma de reforzar el papel de las
normas técnicas internacionales, puesto que se ha manifestado la preocupación de que la
normalización internacional no refleja las necesidades reales del comercio internacional.
Para alcanzar este fin puede actuarse mediante la mejora de la coordinación entre
organismos de normalización nacionales, regionales e internacionales. También es preciso
que se desarrollen criterios objetivos para medir el grado de adopción y aplicación de las
normas técnicas internacionales por parte de los miembros. Y aún hay otros temas, como el
de la posibilidad de elaborar pautas para ayudar a los miembros a cumplir el Acuerdo -por
ejemplo: con relación a la prueba de "restricción mínima del comercio" al aplicar
disposiciones técnicas y métodos de evaluación de la conformidad--. Podría tratarse,
asimismo, la clarificación de la amplitud del ámbito de la normativa actual ~
particularmente sobre los procesos y métodos de producción genéricos, no vinculados a
ningún producto- y, si hace falta, ver si puede resultar útil que la relación entre la OMC y
los organismos normalizadores internacionales esté más estructurada.

18. Así pues, la Comisión concluye que, para revisar como es debido no sólo la
ejecución del Acuerdo sino _también_ el funcionamiento del mismo, la Reunión Ministerial
de la OMC debe recalcar la importancia de la ejecución estricta del Acuerdo OTC y
comprometerse a realizar una revisión minuciosa en 1997. Por lo tanto, en la Reunión
Ministerial de Singapur la Comunidad debe intentar conseguir:

a) La confirmación, por todos los miembros de la OMC, de su compromiso de ejecución
íntegra del Acuerdo OTC.

b) La promesa de que en 1997 se emprenderá una revisión completa y exhaustiva de la
ejecución y el funcionamiento del repetido Acuerdo.

19. Otro punto estrechamente vinculado al anterior es el de las relaciones entre la
Comunidad y los organismos internacionales de regulación y normalización técnicas. El
Acuerdo OTC y otros acuerdos de la OMC han atribuido gran importancia a las actividades
de dichos organismos, y en algunos campos se ha hecho difícil justificar desviaciones de las
reglas y normas desarrolladas al nivel internacional, aunque pueda haber razones técnicas
para ello. Cabe preguntarse, por consiguiente, si convendría que la Comunidad interviniera
más activamente en la labor de los organismos normalizadores internacionales, y en qué
circunstancias, con el propósito de conseguir una congruencia permanente entre las reglas y
normas internacionales, la reglamentación comunitaria, y los deberes propios de nuestra
condición de miembros de la OMC. Todos estos aspectos habrán de ser incluidos también.

**Medidas** **complementarías** **en la OMC**

20. La OMC ofrece varias vías adicionales para asegurar la ejecución íntegra del
Acuerdo. En adelante pueden utilizarse en mayor medida.

**a) El Mecanismo de Revisión de la Política Comercial (MRPC)**

21. El MRPC se estableció en 1988 para analizar regularmente las políticas de cada
miembro de la OMC, y para permitir a otros miembros de la OMC evaluar su
compatibilidad con la Organización. Hasta ahora, el tratamiento que el MRPC ha dado a las
normas, la evaluación de la conformidad y los obstáculos técnicos al comercio ha sido
somero. Sin embargo, es evidente que, por su importancia creciente, estas cuestiones
###### merecen un análisis más riguroso en el marco del MRPC.

22. Una de las ventajas evidentes del MRPC es que se centra en los regímenes de
nuestros interlocutores comerciales. Permite identificar problemas en los regímenes de
otros miembros y proponer soluciones. Se exige la transparencia, y el país sometido a
examen tiene que justificar el mantenimiento de reglas o normas particulares, lo cual en
muchos casos puede suponer un reto. Los reformistas pueden utilizar el Mecanismo como
presión exterior para impulsar la reforma reguladora.

23. Además, la Comunidad debería estar dispuesta a permitir un examen riguroso de
sus normas y de su política reguladora en el marco del MRPC. Nuestro régimen es un buen
modelo de cumplimiento del Acuerdo OTC. Las Directivas Armonizadas satisfacen sus
exigencias fundamentales. Las normas, en gran parte basadas en normas internacionales,
son -en su mayoría- voluntarias, y los requisitos legales sólo se establecen en caso
necesario, por razones de salud e higiene, seguridad, y otros motivos legítimos. Así, los
fabricantes tienen un margen de flexibilidad en la manera de satisfacer los requisitos, de
conformidad con la obligación de reducir en lo posible el carácter restrictivo de la
regulación técnica. Los procedimientos de evaluación de la conformidad son transparentes,
mientras que el sistema modular del Nuevo Enfoque, que prevé diferentes procedimientos
de homologación según el grado de riesgo, constituye un ejemplo de cómo superar la
prueba de la menor restricción posible del comercio. Por otro lado, se pueden aceptar los
resultados de las pruebas de terceros países mediante la subcontratación por parte de
organismos de certificación europeos. Y también puede la Comunidad citar el empeño
puesto en suscribir Acuerdos de Reconocimiento Mutuo con otros interlocutores.

24. Por lo tanto, la Comisión recomienda que en futuras revisiones del MRPC se traten
con más detalle las normas y cuestiones de certificación, en particular las de nuestros
interlocutores comerciales más importantes y las de aquellos países cuyas barreras son
especialmente rígidas. También deberíamos estar dispuestos a permitir un análisis similar
de las normas y del sistema de evaluación de la conformidad de la Comunidad, en su
próxima revisión. Este análisis exige mejorar la coordinación en el seno de la propia
Comisión y con los Estados miembros, en el período previo a las revisiones del MRPC. Por
otra parte, también será preciso pedir a la Secretaría de la OMC que preste más atención a
esa cuestión al recopilar los futuros informes del MRPC.

###### 10

**b) Incorporaciones a** **la** **OMC**

25. Antes los obstáculos técnicos no influían en las incorporaciones al _GATT_ sino
raramente, debido a la naturaleza voluntaria del Código OTC de la Ronda Tokio. Y cuando
un aspirante a miembro del _GATT_ se adhería voluntariamente al Código, el ingreso era casi
automático. Con la integración del Acuerdo OTC de la Ronda Uruguay en el cuerpo de
normas obligatorias de la OMC, el cumplimiento se ha convertido de manera natural en un
criterio de valoración para las nuevas adhesiones, pasando a ser prioritario para la industria
europea. Se ha prestado gran atención a las normas y a las cuestiones de evaluación de la
conformidad en las adhesiones de Rusia y Arabia Saudí, y debería prestarse una atención
similar a estas cuestiones en otros Grupos de Trabajo, a fin de obtener compromisos
concretos de adaptación de los sistemas a las reglas del Acuerdo OTC.

26. Por lo tanto, la Comisión se ocupará, en coordinación con los Estados miembros, de
que se dé prioridad a estas cuestiones en las negociaciones de adhesiones actualmente en
curso y en las futuras.

**Iniciativas bilaterales para lograr el cumplimiento de las reglas de la OMC y reducir**
**los OTC**

27. El Consejo aprobó recientemente una nueva Estrategia de la Comunidad sobre
Acceso a los Mercados, a la cual se atendrá la Comisión para afrontar los obstáculos al
comercio en terceros países, tanto a través del marco multilateral como, en su caso,
bilateralmente. Los obstáculos al comercio a causa de las normas técnicas y la certificación
destacan claramente entre las barreras no arancelarias que la estrategia de acceso al mercado
debe superar. De conformidad con el enfoque subrayado en la Estrategia citada, la
Comunidad continuará utilizando los procedimientos de resolución de disputas de la OMC
para abordar los mayores y más flagrantes incumplimientos del Acuerdo OTC.

28. Pero para el caso de obstáculos que sigan prestándose más a una solución bilateral,
sin necesidad de recurrir a toda la maquinaria de la OMC, la Comunidad dispone de toda
una gama de recursos, como son los Acuerdos de Comercio y Cooperación con numerosos
interlocutores comerciales, o los mecanismos consultivos oficiales (por ejemplo: las
reuniones ministeriales y de alto nivel), y la posibilidad de abordar los problemas, según
vayan surgiendo, de un modo específico para un sector determinado. Además, el propio
Reglamento sobre Obstáculos al Comercio, aun teniendo una finalidad fundamentalmente
multilateral, también puede resultar un instrumento valioso en la resolución de disputas
bilaterales.

29. En vista de las aparentemente cada vez más numerosas e importantes barreras
técnicas al comercio, posiblemente será necesario de aquí en adelante hacer un uso más
sistemático de los mecanismos antedichos. De ello se deduce que los recursos de la
Comunidad, limitados, habrán de utilizarse eficazmente, y que las prioridades tendrán que
determinarse con rigor. Citemos algunos ejemplos. Serán precisas ciertas decisiones: elegir,
en casos concretos, entre la vía de la OMC y los medios bilaterales; optar por la búsqueda
de soluciones en las negociaciones de acceso al mercado, o preferir esperar

11

hasta el diálogo sobre la regulación, a plazo más largo; concentrar el esfuerzo en la
resolución de los problemas en uno o dos mercados importantes, o preferir un
planteamiento más amplio; y además, respecto a un mercado concreto, escoger entre
ocuparse de todos los obstáculos técnicos, o centrarse sólo en los más importantes.

30. No es fácil dar una respuesta categórica a la pregunta de cómo deberían
determinarse las prioridades. Pero la experiencia acumulada hasta la fecha parece indicar
que la Comunidad ha hecho hincapié en problemas del mercado de los EE. UU. a expensas
de otros países donde existen problemas evidentes que no cesan de crecer. Por otra parte, no
siempre se ha determinado la prioridad relativa que debe concederse a los diferentes
problemas. Es imprescindible efectuar un replanteamiento, para incluir a otros
interlocutores comerciales y para sopesar la importancia relativa de las diversas barreras,
con la consiguiente valoración de los recursos precisos.

31. El replanteamiento citado habrá de llevarse a cabo de la forma que exponemos aquí
y en el punto siguiente. En primer lugar, en el marco de la Estrategia de Acceso a los
Mercados se está creando una base de datos con las barreras de terceros países. Entrará en
funcionamiento el próximo año. Contendrá información sobre barreras técnicas al comercio
de nuestros interlocutores comerciales; y se comprobará, actualizará y publicará con
regularidad. Esta información constituirá una referencia para las consultas con los Estados
miembros y la industria y permitirá establecer de manera colectiva y actualizar
periódicamente nuestras prioridades, geográficas y sectoriales, así como alcanzar un
acuerdo sobre las medidas a adoptar.

32. En segundo lugar, e independientemente de lo anterior, podemos mejorar la
coordinación juntando los recursos de todas las partes interesadas de Europa: la Comisión y
los Estados miembros (más sus delegaciones en el extranjero), la industria europea
(inclusive los Consejos Empresariales Europeos en terceros países), y los organismos
europeos de normalización, certificación y acreditación. Ello servirá para conocer mejor las
cuestiones legales y las barreras de mercados clave -por ejemplo: EE. UU., Japón, Corea,
China y Rusia-, y para seguir el curso de la evolución reguladora e influir en ella. Es
necesario compartir la información -por ejemplo: las traducciones de los reglamentos
realizadas por las diferentes partes-, establecer un diálogo continuo con las instituciones
reguladoras de los terceros países en cuestión, hacer una valoración continua de los
problemas, y presionar sistemáticamente para reducir los obstáculos técnicos (basándose en
las prioridades identificadas).

33. Esta actividad precisa tiempo y competencia, y supone no sólo una perfecta
coordinación en el seno de la Comunidad, sino también en los terceros países afectados.
Con respecto a los mercados clave antes mencionados, y posiblemente a otros, la Comisión
se ocupará de que sus Delegaciones se encarguen de otorgar prioridad a las normas técnicas
y a las cuestiones de regulación. De esta manera se conseguirá potenciar la coordinación
entre la Comisión y los Estados miembros (junto con sus respectivas delegaciones), las
empresas europeas, y las autoridades de terceros países; se podrán seguir de manera
sistemática los desarrollos que experimentan los regímenes de terceros países; y se podrá
actuar con mayor coherencia. Además, la mejora de la coordinación no sólo servirá para los
casos de barreras técnicas al comercio, sino también para apoyar la labor de la Comisión en
estos campos: reconocimiento mutuo, asistencia técnica, y cooperación reguladora. A
continuación dedicamos una Sección a cada uno de estos aspectos.

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**SECCIÓN** **H:** **ACUERDOS DE RECONOCIMIENTO MUTUO**

34. Hace dos años, sobre la base de directrices de negociación del Consejo, la Comisión
entabló negociaciones con miras a establecer Acuerdos de Reconocimiento Mutuo (ARM)
con una serie de terceros países. Actualmente, hay negociaciones en curso con los EE. UU.,
Canadá, Australia, Nueva Zelanda, Japón y Suiza; algunas de ellas probablemente
concluirán este año. Posteriormente se iniciarán nuevas negociaciones con otros países
prioritarios _[ l]_ _._

**Naturaleza de los ARM**

35. Los Acuerdos de Reconocimiento Mutuo son acuerdos por los que se establece el
mutuo reconocimiento de la validez de la evaluación exigible para el reconocimiento de la
conformidad de productos regulados. En un ARM, a cada Parte se le confiere autoridad
para probar y certificar los productos sobre la base de los requisitos legales de la otra Parte,
en su propio territorio, y antes de la exportación. Cada una de las Partes reconoce las
pruebas, los certificados y las homologaciones que son concedidas por organismos
autorizados de evaluación de la conformidad de la otra Parte, y los productos pueden
exportarse e introducirse en el mercado de la otra Parte sin someterse a más
procedimientos. Por razones obvias, esta clase de delegación solamente puede acordarse
cuando un país exige la certificación obligatoria de los productos por parte de terceros,
como ocurre generalmente con los productos que implican riesgos, a los cuales los
gobiernos se ven obligados a someter a controles estrictos.

Los ARM intentan facilitar el comercio sin renunciar para ello a los deseos de cada Parte
sobre la protección de la salud, la seguridad, o el medio ambiente. No requieren ni implican
la armonización de los requisitos esenciales de cada Parte, ni el reconocimiento de que son
equivalentes (como sí ocurre en el caso del Mercado Interior de la CE). Cada signatario de
un ARM tiene libertad para fijar sus propias normas técnicas o de otro tipo respecto a salud,
protección del consumidor, o medio ambiente, y para decidir el nivel exigido, aunque
ateniéndose siempre a la limitación impuesta por el cumplimiento de las obligaciones
internacionales contraídas. Los ARM no menoscaban en absoluto la libertad. Su única

premisa es la necesidad de que cada Parte confíe plenamente en la capacidad de la otra para
satisfacer totalmente sus exigencias en cuanto a la forma de efectuar la evaluación. Este
nivel de confianza se consigue con mayor facilidad en una relación bilateral, entre
signatarios que partan de conceptos parecidos sobre pruebas y conformidad de productos.
Una vez logrado el entendimiento, sigue precisándose la existencia de mecanismos de
mantenimiento.

**i** Las prioridades indicadas por el Consejo son: EE. UU., Canadá, Japón, Australia, Nueva
Zelanda, Hong Kong, Israel, Corea, Singapur y Filipinas; y asimismo, a partir de su adhesión al
Acuerdo OTC del _GATT_ (actualmente la OMC): China, Sudáfrica, Malasia, Indonesia,
Tailandia y Turquía. De estos seis países el único no integrado actualmente en el Acuerdo OTC
de la OMC es China. Además, en el caso de Turquía, se han incluido medidas de
reconocimiento mutuo en la Unión Aduanera CE-Turquía. Suiza constituye un caso aparte: en
1995, tras la decisión helvética de no adherirse al Acuerdo por el que se establece el Espacio
Económico Europeo, se obtuvo un mandato aparte para Suiza.

13

**Ventajas de** **los** **ARM**

36. Los ARM pueden suponer varias ventajas: algunas inmediatas y otras a largo plazo;
algunas tangibles en cuanto a los ahorros para la industria, y algunas menos cuantificables
(aunque no por ello menos útiles para impulsar sistemas reguladores eficientes,
transparentes y cada vez más compatibles, en diferentes países). Todos estos factores
deberían tenerse en cuenta al considerar las ventajas que el reconocimiento mutuo puede
aportar de ahora en adelante.

a) El gasto, el tiempo, y -sobre todo- la inseguridad que supone la obtención de
autorizaciones pueden reducirse con la evaluación del producto en el país de producción, o
mediante un sistema de calidad evaluado por los inspectores locales. Estos ahorros pueden
ser especialmente importantes en los casos siguientes: cuando el mercado está lejos y el
rechazo de productos por parte de los organismos del país de destino puede crear retrasos y
requerir nuevos envíos o generar más costes; cuando se trata de un sector muy regulado;
cuando las pruebas se realizan tanto antes como después de la exportación; y cuando la
pronta comercialización puede ser crucial para la competitividad de un producto.

b) Si se trata de pequeñas y medianas empresas, posiblemente sin recursos para conocer o
estudiar los sistemas reguladores del mercado de un tercer país lejano, los ARM pueden
aportar ventajas, por permitir realizar todas las pruebas y trámites de certificación en el
propio país.

37. Además, los ARM pueden generar otras ventajas posteriores. Entre ellas se incluyen
las siguientes:

c) La delegación del derecho a certificar productos en organismos de la otra Parte signataria
del ARM representa cierto tipo de reforma reguladora, en particular cuando la regulación de
un sector había sido hasta entonces el dominio reservado de un único órgano regulador.
Dicha delegación puede reducir el peligro de que las pruebas de homologación sirvan para
proteger a los fabricantes nacionales, o de que sean utilizadas de tal modo que pudieran
conducir a la transferencia de tecnología no autorizada, a problemas con los derechos de
propiedad intelectual, o a otras prácticas no competitivas. En cambio, el riesgo es mayor
cuando las pruebas y la certificación se llevan a cabo junto con una investigación científica
supeditada a los intereses industriales nacionales.

d) Los ARM pueden fomentar la **cooperación reguladora** a largo plazo, e incluso la
convergencia, pues cada Parte debe conocer y aplicar correctamente las normas exigidas por
la otra. Para ello se requiere un contacto frecuente entre los órganos reguladores y los
organismos de evaluación de la conformidad, para asegurar la aplicación continuada y
uniforme de las reglas de ambas partes. Este contacto habitual crea, a su vez, un incentivo
para buscar soluciones compatibles cuando se elaboran nuevos reglamentos o
procedimientos de homologación.

e) Por último, el reconocimiento mutuo puede favorecer la **eficiencia reguladora.** Al poder
basarse en las valoraciones realizadas por otra Parte competente, los reguladores pueden
reasignar sus limitados recursos.

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**Los ARM y la armonización de normas y reglamentos**

38. Como ya ha quedado señalado en el punto 35, el reconocimiento mutuo de la
evaluación de la conformidad puede efectuarse sin necesidad de que sean idénticos o
equivalentes las correspondientes normas y requisitos técnicos del producto de que se trate.
Es cierto que en el caso del EEE, la Unión Aduanera entre la CE y Turquía, u otros
acuerdos posteriores con los países de Europa Central, la finalidad de la integración
económica pretendida hace imprescindible que el reconocimiento mutuo se sustente en
regulaciones comunes. Pero en la mayoría de los restantes casos, como ocurre en las
negociaciones con los EE. UU. o Canadá, los ARM pueden aplicarse aunque subsistan las
diferencias considerables en las normas de referencia.

39. De lo anterior se deduce que el reconocimiento mutuo y la armonización no se
excluyen mutuamente en absoluto. La armonización reporta economías de escala para el
fabricante, permitiéndole vender en mercados múltiples un producto fabricado de acuerdo
con una norma única o equivalente. Sin embargo, la armonización no garantiza por sí
misma el acceso al mercado en el sentido de que implique la homologación de los
productos: sólo el reconocimiento mutuo permitirá certificar el producto ya en el propio
país de exportación e introducirlo después sin más exigencias en el mercado de destino. A
la inversa, el reconocimiento mutuo por sí solo no permite la autorización única válida para
múltiples mercados, a menos que venga acompañado de la armonización o equivalencia de
la regulación de cada una de las partes. En general, las mayores ventajas surgen cuando se
alcanza un reconocimiento mutuo referido a reglas armonizadas o equivalentes, resultando
así suficiente para el mercado interior y el exterior realizar una sola vez las pruebas y la
homologación.

40. No siempre se ha entendido esta distinción. Sin embargo, cada vez más la industria
europea y otros grupos interesados han empezado a reconocer las funciones independientes,
aunque claramente complementarias, de los ARM y de las iniciativas de armonización; y
han pedido que se fomenten ambos, para facilitar el comercio. Por lo tanto, lo esencial no es
la disyuntiva de aplicar los ARM o la armonización, pues sus fines y ventajas son
diferentes, sino determinar si en algún caso debería otorgarse prioridad a uno de los dos
medios.

41. En esta cuestión no podemos ser categóricos. A algunos sectores puede parecerles
que las ventajas de la armonización son más importantes que los ARM, por eüminarle a la
industria los costes de las diferencias nacionales en cuanto a normas o reglamentos
técnicos. En estos casos, el reconocimiento mutuo puede considerarse sobre todo un primer
paso importante hacia la convergencia reguladora, que sigue siendo una prioridad y que
debería intentarse alcanzar paralelamente. Sin duda, el reconocimiento mutuo no debe
servir para dificultar este último objetivo, como podría ocurrir, por ejemplo, si se desviaran
recursos de las tareas de armonización o de los cambios en la regulación. En los casos en
que la armonización es inminente, pueden aducirse motivos económicos para basar en ella
los Acuerdos de Reconocimiento Mutuo, como en el área de la Buena Práctica Clínica
farmacéutica ("BPC", mencionada más adelante, en el punto 74) o de la homologación de
vehículos (punto 76).

42. En cambio, para la industria, su prioridad o su único interés reside a veces en el
reconocimiento mutuo, y no en la armonización. Esta preferencia puede deberse a

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cualquiera de las siguientes causas: los costes de la evaluación de la conformidad son
especialmente elevados; las diferencias en la regulación no suponen gastos cuantiosos para
modificar el producto; la armonización parece inalcanzable hasta dentro de mucho tiempo;
o bien, por último, la armonización resulta imposible, porque las circunstancias y
parámetros son distintos en cada país. Al efectuar la valoración correspondiente a cada
situación, también deben tomarse en consideración los beneficios no cuantificables que
aporta el reconocimiento mutuo, como las ventajas respecto a la regulación.

43. La Comisión llega a dos conclusiones generales en su valoración. En primer lugar,
la necesidad de entender bien la diferencia entre las iniciativas de armonización y el
Reconocimiento Mutuo, y avanzar por cada una de las dos vías separadamente.
Concretamente, cuando el Reconocimiento Mutuo se considere beneficioso para la
Comunidad no debe permitirse que las iniciativas de armonización aplicables al mismo
sector interrumpan o retrasen el Reconocimiento Mutuo, a menos que la armonización sea
inminente.

44. La segunda conclusión general es que, vista la importancia que la industria otorga a
la consecución de una mayor armonización internacional de normas y reglamentos, y la
frecuente complementariedad entre armonización y Reconocimiento Mutuo, es necesario
lograr que los ARM favorezcan este objetivo siempre que sea posible.

45. Partiendo de las dos conclusiones antedichas, pasamos a formular tres puntos. El
primero es que, en lo sucesivo, en las consultas con los grupos industriales europeos
tenemos que conseguir: establecer en cada caso la relación, si la hubiera, entre el
Reconocimiento Mutuo y las iniciativas de armonización; que se entienda la viabilidad
técnica de ambos aspectos; fijar para cada uno un plan cronológico adecuado; y asignar los
recursos que convengan. Obviamente, estas consultas deberían tener en cuenta la naturaleza
independiente pero complementaria del Reconocimiento Mutuo.

46. En segundo lugar, es preciso que los ARM se utilicen explícitamente para potenciar
la cooperación reguladora y fomentar la armonización o convergencia. Aunque los ARM no
conllevan ni exigen la convergencia, es evidente que, en la medida en que los sistemas
reguladores de las partes signatarias del ARM se asemejen, sus ventajas pueden ser
mayores, y el cumplimiento más fácil de controlar; y así puede maximizarse la eficiencia
reguladora. Por lo tanto, debemos intentar que en cada uno de los ARM las Partes se
comprometan a aumentar la cooperación reguladora y, según convenga, la convergencia de
los requisitos técnicos (que el propio Acuerdo podrá apoyar), y a señalar dentro de cada
Acuerdo en qué sectores existe ya armonización o equivalencia.

47. En tercer lugar, al decidir con qué interlocutores se negociará, y los futuros sectores
de negociación, hemos de tener en cuenta el compromiso de la otra parte para armonizar las
reglas de un sector concreto con la práctica internacional o europea. Así lo hacemos
actualmente, por ejemplo, en el caso de los Países de Europa Central y Oriental. Cuando sea
posible, el Reconocimiento Mutuo debe servir para que los países que han desarrollado
reglas nacionales divergentes potencien una mayor convergencia. Para los países a los que
se presta asistencia técnica como preludio del futuro Reconocimiento Mutuo, es preciso que
se siga utilizando esta asistencia para facilitar la convergencia con enfoques europeos e
internacionales. Esto facilitará el futuro Reconocimiento Mutuo entre la Comunidad y esos
países, y maximizará su valor.

###### 16

**Prioridades actuales y futuras**

48. El Consejo estudió por última vez las prioridades y la estrategia de la Comunidad en
la negociación para el Reconocimiento Mutuo en marzo de 1995, cuando se ratificaron las
propuestas de la Comisión para iniciar negociaciones adicionales o conversaciones
exploratorias con Corea, Singapur, Israel y Hungría. Los motivos de estas propuestas
todavía siguen vigentes, y a la luz del hecho de que pronto habrán de concluir
positivamente las actuales negociaciones con una serie de países, pueden iniciarse
paulatinamente otras negociaciones. Sin embargo, desde entonces han tenido lugar una serie
de cambios que hacen precisos nuevos ajustes de la estrategia anterior.

49. En primer lugar, han solicitado entablar negociaciones con la Comunidad (sobre
reconocimiento mutuo) más países asociados de Europa Central. El asunto ha sido
estudiado varias veces por el Consejo, el cual ha fijado la pauta de que pueden iniciarse
negociaciones con los países asociados capaces de cumplir las condiciones técnicas
requeridas. También ha quedado establecido que si se logran Acuerdos (ARM), éstos tienen
que satisfacer la doble exigencia de ser beneficiosos para el comercio bilateral a lo largo de
la etapa de preadhesión y de fundarse en la base de la alineación legislativa de los países
afectados con las disposiciones comunitarias. Ésta es la situación en que la Comisión se
desenvuelve actualmente en la preparación de las negociaciones, previstas en los distintos
Acuerdos Europeos, que habrán de iniciarse cuando los Estados interesados cumplan las
condiciones pertinentes.

50. En segundo lugar, la perspectiva de que en un próximo futuro la Comunidad contará
con una serie de ARM bilaterales plantea interrogantes sobre la posibilidad de convertirlos
en plurilaterales. Las discusiones en el marco de la Reunión Cuadrilateral y otras han
mostrado que hay interés por "interconectar" los futuros acuerdos bilaterales para crear un
marco plurilateral. Podemos apoyar la idea, pero sin renunciar a ciertas condiciones previas:
conseguir primero varios acuerdos bilaterales, que toda plurilateraUzación futura conserve
nuestras ventajas comerciales, y que la "interconexión" se atenga a la premisa de que los
objetivos de salud y seguridad no se vean comprometidos de ningún modo.

51. En tercer lugar, están desarrollándose actualmente en el seno de la región de la
_APEC_ (Cooperación Económica de Asia y el Pacífico) unos acuerdos de reconocimiento
mutuo. Para que queden protegidos los intereses de la Comunidad en este ámbito, habremos
de esforzarnos por conseguir la mayor congruencia posible entre tales acuerdos asiáticos y
nuestra concepción del enfoque y la finalidad propios del reconocimiento mutuo. La forma
práctica de lograrlo es ir negociando sucesivos ARM con los miembros de la _APEC_ que
reúnan las diversas condiciones precisas (técnicas y otras). Además, entre las prioridades
geográficas fijadas por el Consejo en 1992 figuraban también precisamente varias de las
economías nacionales de Estados _APEC._

###### 17

52. En cuarto lugar, la proliferación de acuerdos comerciales regionales puede llegar a
influir en nuestra política de ARM. En la actualidad hay toda una serie de agrupaciones
regionales -como la de Australia y Nueva Zelanda (con su Acuerdo de Relaciones
Económicas más Estrechas), el TLCAN (Tratado de Libre Comercio de América del
Norte), la _ASEAN_ (Asociación de Naciones del Sudeste Asiático), el Consejo de
Cooperación del Golfo, Mercosur, y el Acuerdo de Libre Comercio de Europa Central
_(CEFTA)-_ que prevén introducir formas de reconocimiento mutuo, cuando se haya
implantado un marco regulador común. Con algunas excepciones (por ejemplo: el ARM
entre Australia y Nueva Zelanda), estos acuerdos se encuentran en una fase embrionaria.
Aunque a medio plazo la Comisión se limitará a seguir negociando ARM bilaterales,
deberíamos estar atentos a todos los acuerdos regionales futuros e intentar sacar provecho
de ellos. Si gracias a tales acuerdos se constituyera más adelante una Unión Reguladora
como la del Mercado Único europeo, y suponiendo que los acuerdos proporcionaran las
garantías técnicas necesarias, podrían conseguirse economías de escala realizando los ARM
a nivel regional. Cuando nos ocupemos de los programas de Asistencia Técnica (en la
Sección m) propondremos dar mayor importancia al fomento de los acuerdos regionales
por medio de nuestros programas. Al seguir esta pauta, además, no debería perderse de vista
la posibilidad de que a largo plazo dichos acuerdos regionales podrían conducir a un
Reconocimiento Mutuo del mismo nivel geográfico.

53. En quinto lugar, la Comunidad debe seguir siendo consciente de la importancia que
otros países y regiones conceden al reconocimiento mutuo. Ocurre así, por ejemplo, con el
Mediterráneo y América Latina, zonas con la cuales mantenemos importantes relaciones
económicas bilaterales, además de que para ellas la Comunidad forma su principal mercado
y, por otra parte, se trata de regímenes nacionales próximos a Europa (a sus normas técnicas
y a sus concepciones de la regulación) o abiertos a la influencia europea. Puede
considerarse que para muchos de estos países y regiones el Reconocimiento Mutuo
constituye una meta específica a largo plazo o un objetivo de la asistencia técnica, como
puede también, por otra parte, generar un incentivo para aproximarse a las normas y
disposiciones comunitarias. El interés de la Comunidad reside asimismo en las ventajas
aportables por los ARM para facilitar las exportaciones a las regiones citadas y propiciar la
compatibilidad de las normas técnicas y legales correspondientes. Aunque nuestra política
debe seguir estando supeditada a las prioridades geográficas definidas en los mandatos de
negociación del Consejo y debe contar con las limitaciones existentes en cuanto a recursos,
no obstante debemos estar abiertos a posibles negociaciones futuras con más países, cuando
hayan logrado reunir las condiciones técnicas requeridas para el Reconocimiento Mutuo.

54. Por último, señalamos que la futura ejecución de varios ARM tendrá repercusiones
en las necesidades de recursos, tanto para los Estados miembros como para los servicios de
la Comisión. Será preciso coordinar las relaciones entre las autoridades y los organismos de
evaluación de la conformidad de cada Parte afectada, observar la evolución de los cambios
legislativos, y ocuparse de la buena marcha constante de la aplicación de los acuerdos
(cuidando especialmente del adecuado funcionamiento de los organismos responsables de
las pruebas y las homologaciones). En cuanto a la Comisión, para conseguir que los futuros
ARM funcionen correctamente, deberá conceder prioridad a la identificación de los
recursos adecuados (entre los que tiene disponibles, tanto en la sede central como en las
Delegaciones del exterior).

###### 18

**SECCIÓN** **ni:** **PROGRAMAS DE ASISTENCIA TÉCNICA EN LOS**
**ÁMBITOS** **DE** **LA** **NORMALIZACIÓN.** **LA** **CERTIFICACIÓN.**
**LA** **METROLOGÍA** **Y LA CALIDAD**

55. Desde el año 1990 la Comunidad viene concediendo a un número de países cada
vez mayor programas de Asistencia Técnica relativos a las normas (técnicas), la
certificación, la metrología y la calidad. La Comisión ha confiado la ejecución, en su
nombre, de algunos de dichos programas al Comité Europeo de Normalización (CEN).
Actualmente están llevándose a cabo diversos programas recibidos por numerosos
interlocutores comerciales. Podemos citar: los Países de Europa Central y Oriental, Rusia y
la CEI, diversos países del Mediterráneo y de Oriente Próximo, América Latina, Asia, y
países ACP. Algunos de estos programas están enmarcados en acuerdos de comercio o de
cooperación con los beneficiarios. En el Apéndice I presentamos una relación de los
programas en curso o previstos.

56. Cuando se decidió crear una política de asistencia técnica, la finalidad pretendida
era ésta:

- Atender las peticiones de información formuladas por los países en vías de desarrollo
respecto a la normalización europea y a las regulaciones, con especial interés por las
disposiciones relativas al Mercado Único. Así podía demostrarse la transparencia del
sistema comunitario y facilitar a los países en desarrollo su actividad exportadora hacia la
Comunidad.

 - Asistir a los países en vías de desarrollo para que crearan una infraestructura de
normalización y conformidad que fomentara la actividad comercial internacional.

 - Estimular la adopción de normas internacionales y europeas por parte de los países en
desarrollo, efectuando de esta manera cierta forma de transferencia tecnológica.

57. A lo largo del tiempo transcurrido el ámbito comprendido en los programas ha ido
rebasando las bases iniciales antedichas. Ahora los programas suelen tener una duración
plurianual y el contenido es muy amplio. Podemos citar: suministro de información sobre
normas y reglamentos comunitarios; formación y asesoramiento para crear o mejorar
organismos normalizadores; asistencia para el aumento de la capacidad de la infraestructura
física; asistencia para el establecimiento de sistemas de acreditación; formación de personal
especializado en la redacción de normas técnicas, evaluación de la conformidad y
acreditación; asistencia para producir reglamentos técnicos; y proyectos de formación y
divulgación relativos a la calidad (desde el desarrollo de las competencias en certificación
de sistemas de calidad hasta las mejoras en la capacidad de la industria para alcanzar -en el
plano regulador y en el empresarial- los niveles de calidad requeridos en Europa).

58. Cuando fija las prioridades de los programas, la Comisión tiene en cuenta un
elevado número de factores. Destacamos: la importancia de la cooperación dentro del
marco de las relaciones generales con el país tercero de que se trate; el nivel económico o
tecnológico de éste; la capacidad de los programas para reducir los obstáculos técnicos; y
asimismo la capacidad que aportan en la facilitación del comercio y las inversiones por
medio de la promoción de la aceptación de las normas y sistemas reguladores
internacionales y europeos (incluidos los casos en que se da una competencia entre las

###### 19

normas y reglas europeas y las de otros países). En cuanto a los programas en sí, la
Comisión se fija, además, en las prioridades específicas establecidas por la Comunidad y
por el país beneficiario; y también toma en consideración las necesidades sectoriales, las
limitaciones presupuestarias y la amplitud geográfica aconsejable (escogiendo entre una
dimensión puramente bilateral u otra mayor, de carácter regional).

59. Los programas de Asistencia Técnica han contribuido, indudablemente, a demostrar
la apertura del régimen regulador comunitario. Al hacerlo, además, han servido para que los
países terceros comprendieran dicho régimen y vieran facilitada la exportación de sus
productos. Esta última ventaja sigue constituyendo el principal propósito de los programas
para los países menos desarrollados. Por otro lado, a cada país tercero afectado le ha
resultado beneficiosa la asistencia para ofrecer productos de mejor calidad o más seguros,
atendiéndose así al mismo tiempo sus intereses y los de la Comunidad. Además, ésta tiene
un interés evidente en promocionar en los terceros países una demanda de calidad por parte
de los consumidores, lo cual genera una exigencia que los productos comunitarios pueden
atender convenientemente. Pero no todo es positivo: también hay que reconocer que no
todos los programas parecen haber conseguido reducir eficazmente los obstáculos al
comercio o haber difundido al máximo las normas y prácticas internacionales o europeas.

60. La Comisión ha encontrado algunas facetas que requieren más atención, si quiere
maximizarse el valor de la asistencia técnica. Primera observación: Los intereses

comerciales comunitarios no han estado siempre claramente especificados o plenamente
integrados en la ejecución de los programas. Tanto las empresas como las personas a
quienes se ha confiado la realización deberían haber tenido mayor conciencia de la finalidad
comercial, distinguiéndola de los objetivos técnicos e industriales. Por otra parte, la
elaboración y la ejecución de los programas puede efectuarse de manera que queden mejor
recogidas las necesidades o características específicas del país beneficiario y las prioridades
de la industria europea.

61. Segunda observación: Puede seguir mejorándose la coordinación entre los distintos
programas, de forma que las prioridades estén mejor definidas y se consiga que el
planteamiento global sea congruente. Por un lado, podemos trabajar más en el intercambio
de información con los Estados miembros, con objeto de evitar repeticiones de tareas y
medios y de conseguir que los objetivos de los programas de la Comunidad y de los Estados
miembros sean comunes. Además, habría que lograr una beneficiosa sinergia con los
programas dedicados a actividades afines, como son los de política de protección del
consumidor, procedimientos aduaneros, inspección previa de los envíos, y vigilancia del
mercado. Y por otro lado, en algunos casos convendría conceder más recursos, o llevar a
cabo una observación o evaluación más sistemática de la buena marcha y los logros de los
proyectos. Cabe, pues, mejorar la coordinación y la gestión.

**Objetivos y contenido de** **los** **programas**

62. Por lo que respecta al contenido de la Asistencia Técnica en el ámbito de referencia,
opinamos que, aun manteniendo los objetivos enumerados anteriormente (cuya relevancia
sigue vigente), es preciso complementarlos en cuatro áreas, como mínimo.

63. Primera área: En los próximos programas debe constar una definición más clara de
los objetivos comerciales y económicos. Al concebir los programas, el interés económico y

**20**

comercial mutuo tiene que ser un factor más explícito, supeditándose a esta finalidad unos
medios específicos y previendo que la evaluación de cada programa se base en el logro de
las metas fijadas. También puede ser un componente específico de más programas la
formación y asistencia relativas a la aplicación y cumplimiento de las disciplinas del
comercio multilateral, particularmente el Acuerdo OTC de la OMC. Por otro lado, puede
hacerse constar en los programas cuáles son los sectores industriales prioritarios,
identificándolos mediante consultas con los países beneficiarios y la industria europea y
ateniéndose al condicionante del interés económico mutuo.

64. Segunda área: En algunos de los países beneficiarios se ha alcanzado ya un nivel de
desarrollo económico e industrial que implica la existencia de las infraestructuras básicas,
como son un organismo normalizador en funcionamiento, un repertorio de normas
industriales básicas, o laboratorios para las pruebas. Por consiguiente, la asistencia puede
encaminarse más eficazmente hacia áreas concretas, como pueden ser la mejora del régimen
regulador de sectores específicos o el afinamiento de la infraestructura precisa para alcanzar
Acuerdos de Reconocimiento Mutuo. Asimismo, partiendo del hecho de que cada vez hay
más barreras comerciales que no son debidas a la normalización, sino a la actividad
reguladora, incluida la evaluación de la conformidad, conviene prestar mayor atención a la
capacidad de fomentar la integración de los planteamientos reguladores europeos e
internacionales, fijándose más en los sistemas y dejando de limitarse a las normas o
especificaciones.

65. Tercera área: En los casos en que resulte adecuado, y suponiendo que se cumplan
las condiciones técnicas exigibles, el Reconocimiento Mutuo puede ser una de las metas
perseguidas por la asistencia técnica.

66. Cuarta área: En adelante, al formular los fines de la asistencia técnica, en vez de
seguir facilitándola (por lo general) a nivel bilateral o supeditándola a soluciones
nacionales, puede aprovecharse mejor el rápido crecimiento de los acuerdos y agrupaciones
regionales registrado en el último quinquenio, y aspirar a una dimensión regional.
Actualmente hay varias agrupaciones regionales _(ASEAN,_ Mercosur, Consejo de
Cooperación del Golfo, CEI) que están dedicándose a desarrollar normas y sistemas
reguladores comunes. En la medida en que las regiones antedichas (las citadas u otras)
lleguen a establecer a lo largo de los próximos decenios uniones reguladoras como la de la
Comunidad, éstas deberían estar reflejadas en nuestros programas y recibir apoyo de ellos,
en el mayor grado posible. Nos conviene fomentar que la normalización y el desarrollo de
los reglamentos técnicos y la evaluación de la conformidad se efectúen a nivel regional, por
varios motivos: la economía de escala que consiguen los fabricantes, la capacidad de
acceder a múltiples mercados apoyándose en la valía conseguida con una sola evaluación de
cada producto, y la probabilidad de que las estructuras regionales utilicen normas y
prácticas internacionales. Por otro lado, la propia experiencia de la Comunidad en la
implantación de su Mercado Único puede resultar un modelo útil para muchas más zonas
geográficas que estén pensando en sistemas regionales. Podemos mostrar a los otros
nuestras soluciones. Por tanto, consideramos que deberíamos animar a los países que
también quieran implantar sistemas reguladores regionales, y que nuestros programas
deberían permitir en mayor medida que hasta la fecha facilitar la evolución en este sentido.

###### 21

**Coordinación y gestión de los programas**

67. Para mejorar en lo sucesivo la coordinación y gestión de los programas, se precisa
lo siguiente:

a) Conseguir que la industria europea conozca bien y sea capaz de señalar sus prioridades
respecto a la oferta comunitaria de programas de asistencia técnica. Nuestra propuesta es
que informemos periódicamente a las federaciones de empresas industriales sobre los
programas, en curso o previstos, y que procuremos asimismo obtener la implicación de la
industria europea y otras partes interesadas en la ejecución de programas, cuando dicha
implicación pueda resultar beneficiosa.

b) Lograr que los programas de la Comunidad y los ofrecidos por Estados miembros u otros
organismos internacionales (por ejemplo: _International Standards Organisation --ISO-,_
Banco Mundial, las Naciones Unidas, la OMC) alcancen la mayor sinergia posible,
evitando igualmente que se produzcan repeticiones superfluas entre unos y otros. Para este
propósito habrá de efectuarse intercambio de información sobre las líneas maestras del
contenido de los programas, presentes y futuros. Así los programas podrán ser adaptados o
modificados, de forma que exista una continuidad satisfactoria entre unos y otros. Para que
la Comisión y los Estados miembros transmitan y reciban la información esencial puede
recurrirse al Grupo Técnico sobre Reconocimiento Mutuo del Comité 113. En cuanto al
intercambio informativo con organismos internacionales, incumbirá a la Comisión, la cual
informará a los Estados miembros por medio del mismo sistema que acabamos de citar.
Asimismo, la Comisión se esforzará por alcanzar una coordinación más estrecha con los
programas dedicados a ámbitos afines, como son la protección del consumidor, los
procedimientos aduaneros, la inspección previa a la expedición de mercancías, y las
prácticas de vigilancia del mercado. Por último, el intercambio informativo no debe
pretender sustituir en modo alguno los mecanismos establecidos para consultas sobre
asistencia técnica y cooperación con los países en desarrollo [ 2], sino ofrecer un foro con una
orientación más amplia.

c) Proporcionar de aquí en adelante un nuevo medio de administrar los programas,
utilizando para ello el nuevo contrato marco con el CEN cuya celebración se ha previsto.
Este recurso es opcional y no sustituye los actuales procedimientos de convocatoria de
concursos, pero puede aportar determinadas ventajas. En primer lugar, el CEN puede
maximizar la eficiencia de los recursos gracias a una previsión fiable, a medio plazo, de las
necesidades de programación y presupuestarias. En segundo lugar, a través del CEN
resultará más fácil promover el carácter europeo de los programas. Actualmente muchos de
los países beneficiarios ignoran prácticamente que los programas recibidos son de la
Comunidad. En tercer lugar, el CEN irá constituyendo un depósito de información sobre
sistemas de los terceros países y sobre organismos y consultores utilizados, e irá

Concretamente: el Comité previsto en el art° 15 del
Reglamento (CEE) n°443/92 del Consejo (de 25 de febrero de 1992), relativo a la ayuda financiera y
técnica y a la cooperación económica con los países en vías de desarrollo de América Latina y Asia
(publicado en D.O. n° L 52 de 27.2.1992, p.l.); así como el Comité establecido en el art° 21 del
Acuerdo Interno sobre Financiación y Administración de Ayuda Comunitaria facilitada con arreglo al
Cuarto Convenio ACP-CEE (91/401/CEE, publicado en D.O. n° L 229 de 17.8.1991).

**22**

acumulando informaciones de los programas y materiales didácticos. Todo esto podrá ser
aprovechado al confeccionar y ejecutar más programas. Así podrá disponerse de un campo
de atención preferente para las diversas organizaciones europeas competentes en el ámbito

que nos ocupa.

d) Mejorar la selección de los responsables de la ejecución de los programas. Por una parte,
habrá que exigir en el contrato marco con el CEN el acceso a las mejores fuentes posibles; y
por otro lado, tendrá que estar mejor definida la intervención de la Comisión en la selección
de los subcontratistas de los programas. Convendrá dar a los organismos del sector público
(organismos de normalización y acreditación europeos y de los Estados miembros, así
como organismos reguladores de los Estados miembros) más oportunidades que hasta ahora
para participar en los programas. Son instituciones que tienen un interés público duradero
en el éxito de los programas y que, además, pueden establecer relaciones permanentes con
entes colaboradores y con funcionarios. Conviene asimismo implicar más a los reguladores,
puesto que los programas futuros concederán mayor importancia a la mejora del marco
regulador de países terceros (como se señala en el anterior punto 64).

e) Integrar en los programas la posibilidad de efectuar una revisión independiente, dedicada
a valorar el grado de cumplimiento de los objetivos.

**23**

#### **`SECCIÓN IV: COOPERACIÓN REGULADORA`**

68. Utilizamos el concepto de "Cooperación reguladora" en un sentido amplio,
quedando comprendidas en él estas dos partes:

a) Iniciativas multilaterales y plurilaterales para la armonización o equivalencia de las
normas (técnicas), los requisitos reguladores y los procedimientos de conformidad, o bien
para la promoción de las mejores prácticas.

b) Cooperación bilateral con nuestros interlocutores comerciales en el desarrollo de
reglamentos técnicos, armonización de normas, y reforma reguladora.

69. Vamos a presentar primero un panorama de las iniciativas multilaterales y
plurilaterales y después haremos un repaso de las principales actividades bilaterales. No
será necesario ocuparnos ahora con detenimiento de los programas de Asistencia Técnica ~
a pesar de que constituyen una parte importante de la cooperación reguladora y son
indiscutiblemente la principal forma de cooperación con los países en desarrollo-, porque
ya los habíamos presentado antes, en la Sección 1H. También habíamos tratado ya, en la
Sección H, los Acuerdos de Reconocimiento Mutuo bilaterales, los cuales pueden servir de
vehículo para la cooperación reguladora.

**Iniciativas multilaterales y plurilaterales**

70. Exponemos a continuación las actividades multilaterales y plurilaterales
fundamentales de la Comunidad dentro del ámbito de la cooperación reguladora, indicando
en cada caso los objetivos pretendidos. Sin ánimo de exhaustividad, nos limitamos a dejar
constancia de las iniciativas sobre prioridades que se hallan en curso.

**a)** **OCDE**

71. La Comunidad y los Estados miembros se han dedicado a desarrollar en el seno de
la OCDE un estudio multidisciphnario sobre reforma reguladora. Su finaUdad es dejar
convenida la formulación de los principios y recoger los argumentos a favor de la reforma
reguladora, y exponer los beneficios de ésta sobre el comercio. El objeto del estudio incluye
la desregulacion, la armonización y el reconocimiento mutuo. Gracias a este proceso la
Comunidad ha podido difundir la experiencia obtenida en la unificación de su mercado y
promocionar al mismo tiempo, como ejemplo de buena práctica, el planteamiento regulador
europeo. La política seguida por la OCDE en cuanto a su disposición a ayudar a los países
no pertenecientes a ella hará que la extensión de su proceso hacia el exterior confiera a la
argumentación a favor de la reforma reguladora una dimensión internacional.

72. Otra tarea paralela a cargo del Comité de Política del Consumidor de la OCDE se ha
dedicado a la clarificación de las relaciones entre la política del consumidor, la certificación
y el comercio internacional. El fruto ha sido un estudio que incluye

**24**

recomendaciones sometidas a los ministros. En el informe se recalca la importancia que
tienen para el consumidor la especificación de normas técnicas y la evaluación de la
conformidad, y se trata, además, la alineación de los objetivos del consumidor, de la
regulación y del comercio. El enfoque regulador de la Comunidad sirve de ejemplo para
mostrar una forma de conseguir la alineación, y permite a los países no pertenecientes a la
OCDE conocer un precedente ilustrativo.

73. Terminamos esta referencia a la OCDE citando la aportación que realiza desde los
años 80 el Comité de Productos Químicos en la promoción de estos dos aspectos: la
armonización de los métodos de prueba utilizados al conceder la homologación a productos
químicos, y el reconocimiento mutuo de datos obtenidos por laboratorios que cumplen los
requisitos de la Buena Práctica de Laboratorios (BPL). Los principios BPL de la OCDE han
ido convirtiéndose en la pauta internacional, habiéndolos integrado en sus regulaciones la
Comunidad y otros. Gracias a las normas técnicas de la OCDE y a la cooperación entre sus
miembros a través de la propia Organización, hemos dispuesto de una base técnica para la
negociación de los ARM entre la Comunidad y países terceros. Cabe esperar que pronto la
labor de la OCDE en este campo alcanzará a los países no pertenecientes a ella, con lo cual
adquirirá aún mayor volumen la dimensión internacional de las normas OCDE.

**b)** **Productos farmacéuticos: la Conferencia Internacional sobre Armonización**

74. La _International Conference on Harmonisation of Technical Requirements for_
_Registration of_ _Pharmaceuticals (ICH)_ reúne a las autoridades reguladoras de la Unión
Europea, Japón y los Estados Unidos y a los especialistas de la industria farmacéutica en
unas jornadas dedicadas al estudio de los aspectos científicos y técnicos del Registro de
Productos Farmacéuticos. La meta perseguida es la reducción o eliminación de la necesidad
de repetir pruebas al investigar sobre nuevos medicamentos o desarrollarlos, con objeto de
conseguir una utihzación más racional de los recursos humanos, animales y materiales. Para
aprobar las pautas armonizadas, los responsables de la regulación en las tres zonas
antedichas siguen un largo proceso de pequeños pasos. Lo previsto es que todas las pautas
actuales de la _ICH_ estén finalizadas cuando se celebre la siguiente Conferencia, en julio de
1997, a partir de cuyo momento podría emprenderse la posterior tarea de seguimiento. Es
probable que la labor de la _ICH_ permita llegar a firmar más Acuerdos de Reconocimiento
Mutuo, particularmente en el campo de la BPL.

Con características similares en cuanto a finalidad y participación se inició en abril de 1996
otra _ICH_ dedicada a la Veterinaria: la _VICH (International Cooperation_ _on_ _Harmonisation_
_of_ _Technical_ _Requirements for_ _Registration_ _of_ _Veterinary Medicinal_ _Products)._

Aparte de las Conferencias antedichas, la Comunidad se adhirió en 1994 al Convenio sobre
la Elaboración de una Farmacopea Europea, elaborado por el Consejo de Europa. Su
propósito es la armonización de las especificaciones aplicables a la elaboración y control de
calidad de los productos farmacéuticos, con objeto de autorizar su circulación para todo el
territorio europeo. Cada monografía de la Farmacopea Europea contiene normas técnicas
oficiales que quedan vigentes para todo el territorio de los signatarios del Convenio.

**c)** **Organización de** **las** **Naciones Unidas para** **la** **Agricultura y la Alimentación**
_(FAO))_

**25**

75. La Comisión del _Codex_ _Alimentarius,_ programa conjunto de la _FAO y_ la
Organización Mundial de la Salud (OMS), se encarga de aprobar normas, pautas y
recomendaciones sobre determinados aspectos de la seguridad e higiene alimentarias. El
Acuerdo sobre Aplicación de Medidas Sanitarias y Fitosanitarias de la OMS considera que
los Estados cumplen las obligaciones impuestas por la OMC cuando las medidas que
adoptan están basadas en las normas, pautas y recomendaciones del _Codex._ A los miembros
de la OMC que aprueban medidas diferentes se les puede pedir que las justifiquen
apoyándose en pruebas científicas o en la necesidad de contar con un nivel de protección
más elevado. Gran parte de la legislación comunitaria relativa a la seguridad e higiene
alimentarias está basada en las normas del _Codex,_ _y_ seguirá estándolo en la medida en que
sean adecuadas para nuestra necesidades. Por otro lado, la Comisión seguirá vigilando las
medidas sanitarias y fitosanitarias de nuestros interlocutores comerciales, para ver si
respetan las obligaciones internacionales contraídas. La Comisión ha recibido un mandato
para entablar negociaciones con la Secretaría del _Codex_ para pasar a ser miembro de pleno
derecho del mismo, con el propósito de que la Comunidad tenga un papel propio en la
armonización internacional del ámbito en cuestión.

**d)** **Comisión Económica para Europa de las Naciones Unidas (CEPE)**

76. A través de la CEPE está en vigor desde 1958 un acuerdo sobre normalización de
normas y reglamentos técnicos relativos a los equipos y las piezas de los vehículos de
motor, así como al reconocimiento mutuo de las homologaciones. La Comunidad (catorce
de cuyos Estados miembros son signatarios del Acuerdo) ha introducido en la legislación
nacional una parte muy considerable de las reglas de la CEPE. Cuando se produzca la
prevista adhesión de la propia Comunidad entera al Acuerdo de la CEPE --lo cual se halla
ahora sometido a deliberación en el Consejo y en el Parlamento Europeo-, la Comunidad
podrá integrar más fácilmente las reglas CEPE en el sistema de homologación del tipo de la
CE.

77. La Comunidad está en la vanguardia de quienes desean convertir el Acuerdo de la
CEPE en un régimen mundial, para fomentar la aprobación internacional de las
regulaciones y homologaciones de vehículos que estén basadas en las normas de la CEPE.
Recientemente se consiguió aproximarse más a la meta, mediante la renegociación del
Acuerdo de 1958, con la cual éste queda abierto a los países no europeos. Japón se ha
comprometido a adherirse al Acuerdo, y la UE y los Estados Unidos, por su parte, quieren
elaborar un acuerdo revisado, para desarrollar normas internacionales de los productos
automovilísticos al nivel mundial en el seno de la CEPE, atribuyendo a esta labor una
categoría prioritaria en la nueva Agenda Transatlántica del segundo semestre de 1996. La
Comunidad seguirá intentando conseguir la participación de otros importantes Estados
fabricantes e importadores de vehículos, con objeto de que las normas basadas en la CEPE
sean adoptadas en el mayor número posible de Estados y que se obtenga el mutuo
reconocimiento de las homologaciones. Todos los ARM bilaterales del sector deberían ser
elaborados de forma que sirvan de umbral para el ingreso de los países afectados.

**e)** **Grupo de Trabajo para la Armonización Mundial de Equipos Médicos**

**26**

78. El Grupo de Trabajo para la Armonización Mundial, establecido en 1992 como foro
para el intercambio de experiencias sobre la regulación relativa a los equipos médicos, se ha
convertido en el centro de interés de cuantos quieren introducir en las economías
principales unos requisitos que respondan a un sistema de calidad armonizada. Gracias al
apoyo de la industria europea y norteamericana, el Grupo de Trabajo ha logrado que fuera
obteniendo aceptación como modelo internacional el planteamiento regulatorio de la
Comunidad en el ámbito de la certificación de los sistemas de calidad. La influencia

transmitida ha hecho que Canadá, Australia y Japón hayan optado por implantar reglas
próximas a las de la Comunidad, y están comenzando a apreciarse síntomas de que los
Estados Unidos empiezan a hacer otro tanto. El Grupo de Trabajo constituye un buen
ejemplo de cómo puede servir de modelo de referencia el caso de la Comunidad, por su
implantación del Mercado Único, del cual se ha derivado un enfoque regulador flexible. La
Comisión seguirá dando prioridad a la labor del Grupo de Trabajo, especialmente para
sustentar la promoción de la concepción de los sistemas de calidad en otros países, y más
particularmente en el Asia oriental, donde se está procediendo a una revisión de las reglas
sobre aparatos médicos.

**f)** **Aviación civil**

79. En el nivel internacional, la encargada de una amplia cooperación reguladora en los
asuntos de aviación civil es la OACI (Organización de Aviación Civil Internacional); en el
nivel europeo, actúan las Autoridades Aeronáuticas Conjuntas _(JAA)._ Las _JAA_ agrupan en
su seno a los Estados miembros de la CE y otros 12 países europeos. Se dedican a cooperar
en la armonización de las normas de aviación y a fomentar el reconocimiento mutuo de la
homologación de aeronaves en toda Europa.

Hasta ahora el papel de la Comunidad en este campo había sido modesto, pero en adelante
adquirirá mayor importancia, por dos motivos. Primero, porque la continuación del
desarrollo del régimen regulador comunitario de la aviación reforzará la capacidad de
cooperación con los países terceros, tanto en foros internacionales como bilaterales. Y en
segundo lugar, porque la Comisión, dentro de su estrategia sobre seguridad de la aviación
futura, se propone emprender programas de cooperación técnica cuya finalidad consistirá en
mejorar las normas de seguridad en los países terceros y en fomentar la asimilación de la
concepción reguladora europea. Al principio estos programas se llevarán a cabo en
colaboración con la OACI o las _JAA,_ probablemente.

**g)** **Cooperación Económica de Asia y el Pacífico** _**(APEC)**_

80. En 1995 los miembros de la _APEC_ iniciaron un programa de cooperación de larga
duración en el ámbito de las normas técnicas y las especificaciones. Dicha cooperación
comprende la armonización de las normas y los reglamentos, basándose en las referencias
internacionales, la cooperación dedicada a mejorar los sistemas de certificación y
reconocimiento, y Acuerdos de Reconocimiento Mutuo. Cabe esperar que el comercio
comunitario se beneficie de estas iniciativas de la _APEC_ Nos conviene que en cuanto a la
evolución de las normas, los reglamentos y la actividad de evaluación de la conformidad,
las economías de los países _APEC_ (especialmente los de reciente industrialización)
presenten la máxima compatibilidad posible con los criterios

**27**

comunitarios. Por otra parte, teniendo en cuenta la cooperación técnica que algunos
miembros de _la._ _APEC_ reciben actualmente de la Comunidad y también de otros miembros
más desarrollados de su propia Cooperación, conviene asimismo procurar obtener una
buena congruencia entre los distintos programas, de forma que su valor alcance un nivel
óptimo.

81. La Comisión considera que nuestro interés en el proceso de la _APEC_ puede ser
atendido con dos medios simultáneos: seguir observando la marcha de los acontecimientos;
y procurar mantener un diálogo con el Grupo de Trabajo sobre Normas y Conformidad de
la _APEC._ Este diálogo serviría para intercambiar información y experiencia sobre las
actividades respectivas.

**Iniciativas bilaterales**

82. En el plano bilateral los objetivos de la cooperación reguladora de la Comunidad
con los principales interlocutores comerciales pueden resumirse en los puntos siguientes:

a) Mejorar la transparencia intercambiando información sobre iniciativas en curso o
previstas, como en el caso de las próximas leyes y reglamentos técnicos que afectan a los
productos industriales.

b) Efectuar consultas previas a la aprobación de leyes, con objeto de reducir al máximo las
discrepancias en los planteamientos reguladores y reducir así igualmente el riesgo de
posteriores fricciones comerciales.

c) Facilitar que entre la Comunidad y los países terceros se produzca la armonización o el
reconocimiento de un valor equivalente en cuanto a especificaciones, normas y reglamentos
técnicos y procedimientos de evaluación de la conformidad, en cuantos sectores se haya
estimado de antemano que se trata de algo posible y económicamente beneficioso para los
exportadores comunitarios.

En algunos casos la cooperación bilateral puede servir para construir los cimientos del
desarrollo posterior de normas y reglamentos a nivel multilateral.

**a)** **Estados Unidos de América**

83. La cooperación reguladora entre los dos mayores protagonistas del comercio
mundial ha constituido siempre una prioridad, habiéndose producido en los últimos años un
reconocimiento y ampliación de este hecho. En 1995 la Comunidad y los EE.UU. dieron
una aprobación de nivel subministerial a un documento que establece los "Principios de la
Cooperación Reguladora". La formulación elaborada comprende los objetivos enunciados
anteriormente y pretende servir de orientación en la labor de los funcionarios y organismos
reguladores. Con arreglo a los Principios antedichos se lleva actualmente a cabo una
actividad de cooperación reguladora entre la CE y los EE.UU. que comprende numerosos
campos: normas industriales (DGH1-CEN / AMS7-Departamento de Comercio); medio
ambiente (DGXI / _EPA);_ aviación civil (DGVII / _FAA);_ telecomunicaciones (DGXHl /
_FCQ;_ productos alimentarios y farmacéuticos (DGm / _FDA);_ energía (DGXVII / _EPA-_

**28**

Departamento de Energía); pesticidas (DGVI / _EPA);_ _y_ biotecnología (DG1H-DGVI-DGXI /
_FDA-USTR)._ En la reunión de nivel subministerial celebrada en mayo de 1996 quedaron
propuestos para atención inmediata cinco proyectos piloto sobre cooperación reguladora.
Estarán dedicados a: medición de humos, dioxinas, biotecnología, motores diesel, control
estatal de puertos.

84. La cooperación reguladora ha recibido un impulso significativo con el anuncio de la
Agenda Transatlántica CE-EE.UU. y el Plan de Acción, efectuado en la Cumbre Ministerial
de diciembre de 1995. Entonces quedó establecida una agenda completa y ambiciosa para
proseguir en varios sectores industriales la cooperación dentro del ámbito de las normas y
disposiciones técnicas y la evaluación de la conformidad. La industria de las dos partes
interesadas ha colaborado en la definición de prioridades por medio del Diálogo
Transatlántico entre Empresas _(Transatlantic_ _Business Dialogue)._ En él han intervenido
distintos sectores que han identificado las acciones (a corto, medio y largo plazo) precisas
para la reducción de los obstáculos técnicos y la potenciación de la convergencia entre los
sistemas reguladores comunitarios y estadounidenses.

**b)** **Japón**

85. Aunque la cooperación reguladora con Japón no haya sido tan completa como la
habida con los EE.UU., últimamente ha aumentado el diálogo. Las principales actividades
bilaterales relativas a las normas técnicas y la regulación son éstas:

- La iniciativa desreguladora autónoma de Japón. En ella ocupan un lugar prominente los
cambios japoneses en las exigencias técnicas y el régimen de conformidad. La Comunidad,
por su parte, ha señalado las prioridades correspondientes a varios sectores para mejorar el
acceso al régimen regulador japonés.

- El diálogo anual sobre política industrial y cooperación industrial. Sirve para fomentar la
cooperación mutua entre programas de sectores industriales fundamentales de las dos
partes. Incluye la atención a los problemas de la regulación.

- El diálogo CE-Japón sobre normas y calidad. Con él se pretende mejorar la comprensión
mutua del sistema ajeno para la normalización y homologación de la calidad.

 - Consultas anuales de alto nivel sobre política de telecomunicaciones.

 - Las consultas anuales de alto nivel sobre asuntos ambientales. Se dedican a la
cooperación en el desarrollo de las disposiciones relativas al medio ambiente.

86. Además, la cooperación reguladora con Japón se produce también en diversos foros
plurilaterales ya señalados anteriormente. No obstante, puede intensificarse aún la
cooperación bilateral, como quedó reconocido en la Comunicación de 1995 al Consejo
titulada "Europa y Japón: Los Próximos Pasos". En ella decíamos que al diálogo sobre
cooperación reguladora debía reconocérsele la continuidad y aprovecharlo para sacar
partido de la experiencia comunitaria (adquirida particularmente al implantar el Mercado
Único) en el campo de las reformas de este tipo. Este diálogo continuo sigue siendo para la
Comunidad un elemento prioritario, por lo que nos proponemos intentar conseguir que

###### 29

Japón se comprometa a mantener un contacto permanente que, con el tiempo, podría llegar
a ser parecido al que tenemos con los Estados Unidos.

**c)** **Canadá**

87. El diálogo con Canadá sobre la regulación ha tenido lugar hasta ahora
principalmente en foros plurilaterales. Pero recientemente Canadá intentó reforzar el marco
de cooperación bilateral con la Comunidad mediante la celebración de un acuerdo parecido
a la Agenda Transatlántica entre la UE y los Estados Unidos. Aunque en el caso de Canadá
el acuerdo no puede comprender un ámbito tan amplio, no obstante representará un recurso
importante para aumentar la convergencia posterior en sectores de interés comercial común,
además de potenciar la calidad de cooperación futura con el TLCAN (obteniéndose así unas
economías de escala evidentes).

**d)** **Los países asociados de Europa Central y Oriental**

88. Los Países de Europa Central y Oriental, con quienes la Comunidad ha firmado los
Acuerdos Europeos, representan un caso especial. Con objeto de preparar la posterior
adhesión de estos Estados a la UE, se han puesto en marcha importantes programas
dedicados a la asistencia a la reforma institucional, a fin de permitir la alineación de sus
normas y sistemas reguladores con los comunitarios. En la actual etapa de preadhesión los
principales medios de promoción de la alineación reguladora son: la aplicación de los
Acuerdos Europeos, particularmente mediante la labor de los comités de los Consejos de
Asociación que se ocupan de la alineación legislativa y la cooperación industrial; los
Programas PHARE dedicados a la cooperación técnica; el fomento de relaciones cada vez
más estrechas con los organismos europeos encargados de la normalización, certificación y
acreditación; y los posibles Acuerdos de Reconocimiento Mutuo.

**e)** **Otros países**

89. Exceptuado el caso de Suiza (con la cual prosigue la cooperación reguladora en
diversos ámbitos), la mayor parte de la cooperación reguladora con los restantes
interlocutores comerciales se lleva a cabo por medio de los canales plurilaterales o
multilaterales que ya han sido mencionados antes. El aprovechamiento de las vías abiertas
proseguirá a medida que surjan más necesidades en sectores o ámbitos de cooperación

concretos.

**30**

###### **SECCIÓN V: CONCLUSIONES Y COMPENDIO DE LAS** **RECOMENDACIONES**

**Conclusiones**

90. A lo largo de estas páginas la Comisión ha señalado la necesidad de una estrategia
más dinámica y abierta al exterior, con el propósito de reducir los obstáculos técnicos al
comercio, facilitar un uso más extendido de las normas y reglas europeas e internacionales,
e ir avanzando hacia la meta final, que no es otra que la de no tener que repetir las pruebas y
la homologación de los productos. La estrategia por la que aquí abogamos es necesaria y es
oportuna. Es necesaria, porque debemos poner fin a la proliferación de normas técnicas y
reglas injustificadamente distintas que van surgiendo en un número cada vez mayor de
países; y porque tenemos que fomentar enfoques que reúnan estas características:
compatibles con las obligaciones multilaterales, transparentes, proporcionados, y favorables
a la presencia de las exportaciones europeas en los mercados mundiales. Pero, además, esta
estrategia llega ahora en el momento oportuno, toda vez que el sistema regulador que
sustenta el Mercado Interior de la propia Comunidad ha alcanzado ya un punto de madurez
que permite que pasemos a dedicarnos con mayor atención a los regímenes de nuestros
interlocutores y que saquemos partido de nuestra experiencia comunitaria en la propuesta
de soluciones para algunos de los problemas hallados.

91. Al ir pasando revista a los sucesivos elementos de la estrategia aquí pedida
(instrumentos de la OMC, acuerdos bilaterales, asistencia técnica, cooperación reguladora,
reconocimiento mutuo), hemos ido haciendo recomendaciones sobre la forma de conseguir
que tengan mayor eficacia o correspondan en mayor medida a un panorama comercial que
evoluciona con gran rapidez. En el próximo punto 96 compendiaremos todas las
recomendaciones.

92. Por otro lado, hemos resaltado la importancia de la congruencia deseable entre las
distintas partes de la estrategia. Hemos visto la importancia de los instrumentos de la OMC
en la reducción de los obstáculos técnicos al comercio y en la promoción del uso de normas
y reglas internacionales, habiendo propuesto formas de utilizar más ampliamente dichos
instrumentos. Pero también pueden servir a los fines de la OMC los programas de
Asistencia Técnica, puesto que, como argumentábamos, si se les da la adecuada orientación
comercial, pueden suponer un medio importante en la asistencia para la compatibilidad con
las reglas de la OMC. Los programas de Asistencia Técnica son asimismo un importante
vehículo de promoción de las normas y prácticas reguladoras europeas en otros países, en
sectores de interés comercial mutuo; sin olvidar, por otra parte, que las propias normas
europeas se basan fundamentalmente, a su vez, en las internacionales. Y además, los
programas de asistencia técnica pueden servir para colaborar en la preparación de
interlocutores más avanzados, para que cumplan las condiciones necesarias para acuerdos
posteriores de Reconocimiento Mutuo. Esta ventaja supone un importante incentivo para
que se efectúe bien la realización de los programas.

93. Hemos presentado el reconocimiento mutuo como la solución adecuada ante la
utilización (legítima, pero con un aumento inquietante) que se hace en el comercio
internacional de la evaluación de la conformidad por parte de terceros. Los Acuerdos de
Reconocimiento Mutuo pueden facilitar la actividad comercial en sectores donde seguirá
precisándose la regulación de los Gobiernos, tanto si las especificaciones técnicas sobre los

###### 31

productos en las cuales se basa aquélla están -o pueden estar- armonizadas como si no.
Sea como sea, ya hemos defendido que en los sectores que han sido armonizados es donde
generalmente pueden obtenerse los mayores beneficios comerciales, aparte de que cuando
hay armonización puede obtenerse y conservarse con mayor rapidez la imprescindible
confianza entre signatarios de los ARM. La vinculación al Acuerdo sobre OTC de la OMC,
aun siendo una condición previa para la firma de los ARM, no es suficiente para
proporcionar por sí sola la confianza deseable.

94. Por último, hemos indicado que la armonización de las normas técnicas y los
requisitos reguladores se consigue mediante una cooperación reguladora que debe
efectuarse al nivel multilateral y al bilateral. Las iniciativas de este tipo, como la asistencia
técnica, sirven para impedir las barreras comerciales y pueden aportar un buen fundamento
técnico para el Reconocimiento Mutuo. Por otra parte, la cooperación reguladora ~
particularmente al nivel multilateral- hace que queden bien protegidos los intereses de la
Comunidad en el desarrollo de las normas y reglas internacionales, las cuales son vitales
para nuestro comercio internacional, aparte de formar la base en la cual se sustentan en gran
parte nuestras obligaciones respecto a la OMC.

95. Nos falta añadir que los objetivos de políticas propuestos en el presente texto sólo
podrán lograr el éxito si hay buena coordinación y disponemos del marco institucional
adecuado. En este sentido hemos hecho algunas recomendaciones específicas: dar mayor
amplitud a las consultas con la industria en el momento de definir las prioridades; mejorar
el intercambio de información sobre los programas de asistencia técnica; y reforzar la
atención dada por las Delegaciones de la Comisión en el exterior a todos los asuntos
relativos a las normas técnicas. Asimismo, para lograr todos los beneficios alcanzables
mediante la estrategia expuesta en esta Comunicación, es imprescindible contar con una
buena coordinación y supervisión. En el seno de la propia Comisión, habremos de aumentar
los recursos de los servicios encargados del seguimiento y de la coordinación interna de las
políticas aquí expuestas. Y en cuanto al Consejo, nos parece conveniente que se amplíe el
mandato actual del Grupo Técnico sobre Reconocimiento Mutuo del Comité 113,
incluyendo en él: los obstáculos técnicos al comercio, la asistencia técnica, y la cooperación
reguladora respecto a normas técnicas y evaluación de la conformidad. El citado Grupo
Técnico cuenta con buenos especialistas en comercio y regulación y se encuentra en
condiciones de proporcionar orientaciones cualificadas sobre los temas que nos interesan; y
además, está sujeto a las pautas estratégicas del Comité 113 y a su supervisión. En
consecuencia, la Comisión recomienda que se amplíe el mandato del Grupo Técnico sobre
ARM.

**Compendio de las recomendaciones**

96. Resumimos a continuación las recomendaciones hechas.

a. En la próxima Reunión Ministerial de Singapur (de la OMC, en diciembre de 1996), con
objeto de mejorar la ejecución y el funcionamiento del Acuerdo OMC sobre Obstáculos
Técnicos al Comercio (OTC), la Comunidad debería intentar conseguir:

i) Confirmación de todos los miembros de la OMC de que se comprometen a aplicar
integramente el Acuerdo OTC.

**32**

ii) Compromiso de llevar a cabo una revisión exhaustiva y profunda del Acuerdo OTC,
según lo previsto para 1997 (punto 18).

b. Pensar, además, si conviene «y en qué casos- que la Comunidad esté más vinculada a la
labor de los organismos encargados de las normas técnicas y la redacción de las reglas, a fin
de lograr que haya una consistencia sin fallas en las reglas y normas internacionales, la
reglamentación comunitaria, y nuestras obligaciones respecto a la OMC (punto 19).

c. Procurar cubrir exhaustivamente todos los problemas de normas y de conformidad en las
próximas revisiones del MRPC, particularmente cuando se trate de los interlocutores
comerciales de mayor importancia o de Estados cuyas barreras nos conste que son
acusadamente dificultosas. También debemos prestarnos a una revisión MRPC completa
del sistema regulador comunitario (punto 24).

d. En las negociaciones actuales y venideras sobre adhesión de nuevos miembros de la
OMC, dar especial relieve a los temas de normas técnicas y conformidad (punto 26).

e. Dentro de la Estrategia de Acceso a los Mercados, cuidar de que los problemas de acceso
al mercado que guarden relación con los obstáculos técnicos al comercio estén
documentados exhaustivamente, y de que se celebren las consultas pertinentes y se
produzca intercambio de información al respecto entre la Comisión, los Estados miembros
y la industria europea (punto 31).

f. Hacer que las Delegaciones en el exterior de mayor importancia den prioridad a la
coordinación de los asuntos de normas técnicas y conformidad (puntos 32-33).

£. Por lo que respecta a los Acuerdos de Reconocimiento Mutuo (ARM), conseguir que
sean mejor comprendidas las diferencias entre el concepto de la "armonización" y el
concepto del "reconocimiento mutuo", y que se avance en cada uno de ellos sin
confundirlos entre sí. Partiendo de esta premisa, en las próximas negociaciones de ARM
habría que tomar en cuenta la armonización reguladora, intentando que dichos ARM
sirvieran para potenciar la cooperación y fomentar la armonización. Por otro lado, al fijar
las futuras prioridades de negociación, habría de tenerse presente el compromiso de
armonizar el régimen regulador de un sector determinado con la práctica internacional o
europea (puntos 43-47).

h. Entablar negociaciones sobre Reconocimiento Mutuo con los países asociados de Europa
Central y Oriental, en la medida en que puedan llegar a cumplir las condiciones técnicas y
otras que se requieren para los acuerdos (punto 49).

i. Dejar abierta la posibilidad de plurilateralizar los ARM bilaterales, una vez alcanzados,
cuando representen una vía congruente con nuestros intereses comerciales y nuestros
objetivos reguladores. No excluir tampoco, a largo plazo, la hipótesis de los acuerdos de
escala regional (punto 50).

j . Seguir dando prioridad a los ARM con cada miembro de la _APEC,_ con el fin de
maximizar la congruencia entre esta clase de Acuerdos y la labor de los Estados _APEC_ en
este campo (punto 51).

**33**

k. Ateniéndose siempre a las directrices y mandatos en vigor, seguir estando dispuestos a
negociar el Reconocimiento Mutuo con más países que cumplan los imprescindibles
requisitos técnicos (punto 53).

1, Obtener los medios precisos para la buena ejecución de los ARM, tanto en el nivel
nacional como en el seno de la Comisión (punto 54).

m. En cuanto a los programas de Asistencia Técnica, actuales y futuros, integrar en ellos
completamente los objetivos comerciales, incluida, cuando convenga, la asistencia para el
cumplimiento de las obligaciones y disciplinas de la OMC (punto 63). Pero en el caso de
los países menos desarrollados seguirá siendo preciso dedicarles programas destinados a
atender sus necesidades específicas en cuanto a posibilidades comerciales y acceso a los
mercados.

n. Lograr que los programas de Asistencia Técnica se concentren adecuadamente en los
asuntos de regulación y, si es necesario, que lo hagan de forma más directamente
relacionada con un sector específico (punto 64).

o. Continuar utilizando la asistencia técnica para establecer los cimientos de los Acuerdos
de Reconocimiento Mutuo y otros aspectos de la cooperación reguladora (punto 65).

j). Hacer que en la reahzación de los programas quede perfectamente atendida la dimensión
internacional regional, fomentando también los sistemas regionales de regulación y
evaluación de la conformidad de los distintos productos; y atender asimismo en los
programas, en la forma que convenga, la promoción del enfoque regulador de la
Comunidad (punto 66).

fl. Para los programas de Asistencia Técnica (actuales y futuros), consultar habitualmente
con las agrupaciones de industriales europeos y conseguir su implicación (punto 67a).

r. Por medio del Comité 113 del Consejo, establecer un mecanismo para el intercambio
sistemático de información (sobre programas del ámbito de referencia) entre la Comisión,
los Estados miembros y los organismos europeos e internacionales, con objeto de aumentar
la transparencia, reducir los solapamientos y crear sinergias entre los distintos programas
(punto 67b). El funcionamiento del mecanismo no altera la vigencia de las disposiciones ya
existentes sobre intercambio informativo y consultas.

s. Ofrecer la opción de un nuevo mecanismo para administrar programas con arreglo a un
contrato marco suscrito con el Comité Europeo de Normalización. Este organismo podrá
asistir en la planificación de los programas, permitir la creación de una base para
información (utilizable por los planificadores, la Comisión, los Estados miembros, la
industria y otros interesados), y promocionar el carácter europeo de los programas
(punto 67c).

**34**

t Mejorar los medios utilizados en la selección de consultores y contratistas para los
programas, particularmente recurriendo en mayor medida que antes a organismos de nivel
comunitario o nacional y a las autoridades reguladoras de los Estados miembros (punto
67d).

###### 35

u. En la cooperación reguladora, seguir dando prioridad a la labor de la OCDE en el área de
la reforma reguladora, con estos propósitos: mejorar la comprensión internacional de los
beneficios conseguidos y el consenso sobre ellos, divulgar la experiencia de la creación del
Mercado Único, y promocionar la utilización del planteamiento regulador europeo.
Además, seguir apoyando también las actividades de la OCDE en el campo de la
armonización y del reconocimiento mutuo de datos de los productos químicos (puntos 7173).

v. Conseguir que las tareas de la Conferencia Internacional sobre Armonización del sector
farmacéutico, actualmente en curso, queden terminadas antes de julio de 1997, lo cual
permitiría dedicar los recursos a la armonización en el asunto de las inscripciones en un
registro y permitiría asimismo incluir la BPC en los ARM con los EE.UU., Canadá, Japón,
Australia y otros (punto 74).

w. Fomentar activamente que nuestros interlocutores comerciales den su aprobación a las
normas fijadas en el _Codex_ _Alimentarius,_ a fin de reducir los obstáculos técnicos y facilitar
el comercio en el campo de los productos alimentarios (punto 75).

x. En cuanto al Acuerdo de la CEPE (de las Naciones Unidas) sobre la armonización de
regulaciones y reconocimiento mutuo de las homologaciones de vehículos y piezas de
recambio, procurar que se sumen al Acuerdo más países o grupos de países, para que la
aceptación de las normas basadas en la CEPE y el reconocimiento mutuo de las
homologaciones tengan la mayor extensión geográfica posible. Todos los acuerdos
bilaterales de este tipo dentro del sector automovilístico podrán representar un umbral para
el ingreso de los signatarios en el sistema CEPE (punto 77).

y.. En el sector de los aparatos médicos, continuar apoyando la labor del Grupo de Trabajo
para la Armonización Mundial, como forma de promover en otros países el planteamiento
de los sistemas de calidad (punto 78).

z. Reforzar la cooperación reguladora de la Comunidad en el ámbito de la aviación civil,
particularmente mediante el desarrollo de programas de cooperación técnica dedicados a la
promoción de la seguridad y de un uso más amplio de las reglas europeas (punto 79).

aa. Por lo que respecta a la _APEC,_ observar la labor del Grupo de Trabajo _APEC_ sobre
normas y conformidad, y establecer con la _APEC_ un diálogo sobre este asunto (puntos 8081).

bb. En la cooperación reguladora bilateral, mantener la prioridad acordada a la cooperación
con los EE.UU., especialmente por medio de la ejecución de las correspondientes
decisiones del Plan de Acción Transatlántico. Hacer lo propio con los países asociados de
Europa Central y Oriental. Y reforzar la cooperación con otros interlocutores comerciales
de gran importancia, como son Japón y Canadá (puntos 82-89).

ce. Hacer que los asuntos relativos a normas y evaluación de la conformidad reciban la
necesaria atención; mejorar la coordinación de los diversos instrumentos políticos
mencionados aquí; y estudiar los recursos y las necesidades de los servicios de la Comisión
(punto 95).

36

dd. Que el Consejo amplíe el mandato actual del Gmpo Técnico sobre Reconocimiento
Mutuo del Comité 113, añadiendo a sus competencias los obstáculos técnicos al comercio,
la asistencia técnica en el campo de las normas y la conformidad, y la cooperación
reguladora (punto 95).

97. Rogamos al Consejo que tome conocimiento del contenido de la presente
Comunicación y dé su conformidad tanto a las conclusiones generales como a las
propuestas específicas contenidas en ella.

**37**

**ANEXO** **1**

**ESOUEMA** **DE LAS** **ACTUALES NEGOCIACIONES** **AMR**

**POR PAIS** **Y** **SECTOR**

SUIZA

X

X

X

X

X

X

X

X

X

X

X

X

X

X

X

X

X

X

X

CANADÁ

X

X

X

X

X

X

X

X

**38**

Sectores

negociados

APARATOS MÉDICOS

PRODUCTOS FARMACÉUTICOS (BPF [3] )

BPL

EQUIPOS DE
TELECOMUNICACIONES

APARATOS ELÉCTRICOS Y
ELECTROMECÁNICOS

VASIJAS DE PRESIÓN

MAQUINARIA

PROTECCIÓN INDIVIDUAL

AERONAVES

AUTOMÓVILES

VEHÍCULOS DE RECREO

CORTACÉSPEDES

INSTRUMENTOS DE
MEDICIÓN

JUGUETES

PRODUCTOS
FITOFARMACEÚTICOS

SUSTANCIAS Y

COMPUESTOS PELIGROSOS

EQUIPOS PARA OBRAS DE
CONSTRUCCIÓN

APARATOS ELÉCTRICOS

ANTIDEFLAGRANTES

_{ATEX)_

APARATOS DE GAS

TRACTORES

EE.UU.

X

X

X

X

X

X

X

X

X

AUSTRALIA

X

X

X

X

X

X

X

X

NZ

X

X

X

X

X

X

X

JAPÓN

X

X

X

X

X

X

X

X

Buena Práctica de Fabricación.

**ANEXO2A**

**ACCIONES EN CURSO**

PAÍSES

TERCEROS

India

Sri Lanka

Vietnam

Malta

México

Marruecos

Argelia

Túnez

Israel

Egipto

Argentina

Bulgaria

OBJETO

Metrología, normalización,
certificación, control calidad,

pruebas

Normas, calidad, evaluación de
conformidad

Normas, calidad, evaluación de
conformidad

Normalización, certificación,

metrología, control calidad,

pruebas

Certificación, acreditación,
normalización

Certificación, acreditación
metrología, promoción de la

calidad

Certificación, normalización,
propiedad intelectual, control

calidad

Certificación, normalización,
control calidad

Misión de identificación para

definir programa general de

asistencia técnica

Certificación y asistencia a
laboratorios

Certificación, normalización
metodología, control calidad,

pruebas

SECTORES

Automóviles, productos

alimentarios, aparatos

eléctricos y
electrodomésticos,

informática y
telecomunicaciones

Horizontal

Horizontal

Horizontal

Sin concretar

Horizontal

Grifería, cementos

Horizontal

Material eléctrico y
electrónico

Sin concretar

**39**

DURACIÓN

Parte 1 :

1988-1992

Parte 2:

1992-1997

2 años

3 años

4 años:

1992-1996

3 años:

1993-1996

6 años:

1992-1997

3 años:

1995-1997

1996

2 fases:

91-95,96-98

3 años:

1996-1998

IMPORTE

(ECU)

2.0(X).(X)()

2.528.000

450.000

3.500.000

2.200.000

1.650.000

1.575.000

400.000

5.000.000

200.000

35.000

1.089.000

2.000.000

**ANEXO 2 A (Continuación)**

**ACCIONES EN CURSO**

PAÍSES

TERCEROS

Rumania
(Phare)

Hungría
(Phare)

Hungría
(Phare)

República Checa
(Phare)

República Checa
(Phare)

República Checa
(Phare)

República Checa
(Phare)

República
Eslovaca

Lituania

(Phare)

Letonia

(Phare)

Estonia

(Phare)

Rumania

(Phare)

Bulgaria

Programas
Multiestatales

PRAQ91
PRAQ93
PRAQffl

IMPORTE

(ECU)

500.0ÍX)

500.000

690.000

1.580.000

4.000.000

700.000

5.000.000

3.800.000

2.055.000

1.800.000

600.000

2.000.000

35.500.000

OBJETO

Control calidad,
normalización, certificación,

acreditación, pruebas

Metrología, certificación,
acreditación, control calidad

Certificación, clase de
homologación

Metrología, normalización,
pruebas

Normalización y metrología

Pruebas, normalización,
acreditación

Pruebas, certificación

Normalización, ciencia y
técnica

Normalización,
aproximación de legislación

Normalización,
aproximación de legislación

Normalización, acreditación,

metrología, evaluación de

conformidad

Normalización, protección
del consumidor

Certificación, metodología,
control calidad,
normalización

Metrología, certificación,
normalización, acreditación,

pruebas, legislación

SECTORES

Varios

Sin concretar

Telecomunicaciones

Infraestructura, calidad

Infraestructura, calidad

Infraestructura, calidad

Telecomunicaciones

Sin concretar

Industria alimentaria,
aparatos presión, equipos

eléctricos

Sin concretar

Calidad, infraestructura

Sin concretar

Sin concretar

Varios

**40**

DURACIÓN

5 años:

1995-1997

5 años:

1991-1995

3 años:

1995-1997

5 años:

1991-1995

4 años:

1992-1995

4 años:

1995-1998

4 años:

1991-1994

3 años:

1995-1997

3 años:

1996-1998

3 años:

1996-1998

4 años:

1995-1998

3 años:

1996-1998

3 años:

1996-1998

**ANEXO** **2B**

**PROGRAMAS EN FASE DE ELABORACIÓN**

PAÍSES

TERCEROS

Pakistán

Chile

Mongolia

China

Chipre

_ASEAN_

Jordania

Líbano

Marruecos

Paraguay

Brasil

MERCOSUR

_AIDMO_

Consejo
General Golfo

Pacto Andino
(5 países)

OBJETO

Certificación, normalización,
control calidad

Certificación, normalización,
control calidad, metrología

Normalización, certificación

Certificación, normalización,
control calidad, metrología

Normalización, certificación,
metrología, control calidad

Normas, calidad,
evaluación de conformidad

Misión de identificación,
certificación, normalización,

control calidad

Normas industriales y
comerciales

Aproximación legislativa, misión
de identificación de necesidades

Certificación, normalización,
control calidad, metrología

Metrología, certificación

Certificación, normalización,
procedimientos de notificación,
metrología, control y gestión de

calidad

Certificación, normalización

Certificación, calidad,

normalización

Reglamentación, notificación,

normalización, pruebas,
certificación, control calidad,

metrología

SECTORES

Certificación,

calidad,
divulgación,

formación

Sin concretar

Sin precisar

Horizontal

Horizontal

Horizontal

Productos

industriales

Productos

industriales

Productos

industriales

Sin concretar

Sin concretar

Sin concretar

###### **41**

DURACIÓN

2 años

4 años:

1997-2000

5 años:

1997-2002

1996 - ?

3 años:

1997-1999

1996

(dos meses)

2 - 3 años

(sin decidir)

8 meses

3 años:

1993-1996

3 años:

1997-2000

3 años:

1996-1999

3 años:

1997-2000

IMPORTE

(ECU)

500.000

5.210.000

No decidido aún

30.000

6.000.000

30.000

aprox. 900.000

aprox. 400.000

3.950.000

750.000

700.000

2.300.000

##### **ISSN 0257-9545**

## COM(96) 564 final

# **DOCUMENTOS**

### ES 11 10 02 15 N° de catálogo : CB-CO-96-587-ES-C ISBN 92-78-11601-7

Oficina de Publicaciones Oficiales de las Comunidades Europeas

L-2985 Luxemburgo

### L/L