Source: EURLEX
Language: es
Format: md

*|*

# 52011PC0822

**Propuesta de DECISIÓN DEL PARLAMENTO EUROPEO Y DEL CONSEJO relativa a la Agenda de Innovación Estratégica del Instituto Europeo de Innovación y Tecnología (EIT): la contribución del EIT a una Europa más innovadora /\* COM/2011/0822 final - 2011/0387 (COD) \*/**

  

EXPOSICIÓN
DE MOTIVOS

1.           CONTEXTO
DE LA PROPUESTA

El Instituto Europeo
de Innovación y Tecnología (EIT) fue creado en virtud del Reglamento (CE) nº
294/2008, con el objetivo de contribuir a un crecimiento económico sostenible y
a la competitividad industrial, reforzando la capacidad de innovación de la UE
y de sus Estados miembros mediante la plena integración del triángulo del
conocimiento. Conforme a lo dispuesto en dicho Reglamento y basándose en un
proyecto de propuesta del EIT, la Comisión adoptará, antes de que finalice
2011, una propuesta de aprobación de la Agenda de Innovación Estratégica por
parte del Parlamento Europeo y el Consejo, que definirá los ámbitos
estratégicos prioritarios a largo plazo del EIT por un período de siete años e
incluirá una sinopsis de la programación de actividades de educación superior,
investigación e innovación.

El EIT presentó a la
Comisión su primer proyecto de Agenda de Innovación Estratégica antes de 30 de
junio de 2011.

2.           RESULTADOS
DE LAS CONSULTAS CON LAS PARTES INTERESADAS Y EVALUACIONES DE IMPACTO

En la preparación de
la propuesta se han tenido en cuenta las respuestas a las consultas públicas
abiertas sobre el EIT, así como los resultados de la consulta pública abierta
sobre el Marco Estratégico Común para la Financiación de la Investigación y la
Innovación. Los Estados miembros y numerosos participantes de la industria, del
mundo académico y de la sociedad civil expresaron su opinión. Mostraron un
firme apoyo a la misión del EIT de lograr una mayor y mejor colaboración entre
los ámbitos de la educación superior, el emprendimiento, la investigación y la
innovación. Según quienes respondieron, el EIT debe desempeñar un papel
específico en «Horizonte 2020», el futuro Programa de Investigación e
Innovación de la UE, y establecer un vínculo más fuerte con otros esfuerzos
europeos y nacionales. La mayoría de quienes respondieron elogió cómo el EIT
vela por que las empresas participen en su trabajo e instaron al Instituto a
intensificar sus actividades para establecer contacto. Además, consideran que
la implicación de las empresas es muy importante para el éxito del EIT en el
futuro. Por tanto, la flexibilidad, la claridad sobre las normas y un claro
rendimiento de las inversiones son fundamentales para atraer la participación
del sector privado.

La propuesta se basa
también en el informe de evaluación externa, en la que se considera que el
concepto de integración del triángulo del conocimiento y los temas en torno a
los que el EIT está estructurado son muy pertinentes. Existe un gran apoyo para
el modelo que ha sido desarrollado por el EIT, basado en redes de centros de
ubicación conjunta muy integradas a largo plazo. Quienes respondieron fueron
coherentes al manifestar su seguridad en que el mérito de las CCI consistía en
que actúan como catalizadores para obtener un valor añadido de las actividades
que ya realiza cada miembro de una forma más fragmentada.

3.           ELEMENTOS
JURÍDICOS DE LA PROPUESTA

La propuesta se basa
en el artículo 173, apartado 3, del Tratado de Funcionamiento de la Unión
Europea (TFUE). Utiliza las disposiciones establecidas en el Reglamento EIT y
complementa las propuestas incluidas en el paquete Horizonte 2020.

4.           IMPLICACIÓN
PRESUPUESTARIA

La ficha financiera
legislativa que se adjunta a la propuesta de modificación del Reglamento por el
que se crea el EIT expone las implicaciones en materia de recursos
presupuestarios, humanos y administrativos.

2011/0387 (COD)

Propuesta de

DECISIÓN DEL PARLAMENTO EUROPEO Y
DEL CONSEJO

relativa a la Agenda de Innovación
Estratégica del Instituto Europeo de Innovación y Tecnología (EIT): la
contribución del EIT a una Europa más innovadora

(Texto pertinente a efectos del EEE)

EL
PARLAMENTO EUROPEO Y EL CONSEJO DE LA UNIÓN EUROPEA,

Visto el Tratado de
Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE) y, en particular, su
artículo 173, apartado 3,

Visto el Reglamento
(CE) nº 294/2008 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 11 de marzo de
2008, por el que se crea el Instituto Europeo de Innovación y Tecnología[1], y, en
particular, su artículo 17, apartado 3,

Vista la propuesta de
la Comisión Europea,

Previa transmisión
del proyecto de acto legislativo a los parlamentos nacionales,

Visto el dictamen del
Comité Económico y Social Europeo[2],

De conformidad con el
procedimiento legislativo ordinario,

Considerando lo
siguiente:

(1)
El Reglamento (CE) nº
294/2008 requiere que la Comisión presente una propuesta para la primera Agenda
de Innovación Estratégica (en lo sucesivo, «la AIE»), sobre la base del
proyecto elaborado por el Instituto Europeo de Innovación y Tecnología.

(2)
En la AIE deben definirse
los ámbitos prioritarios a largo plazo del Instituto Europeo de Innovación (en
lo sucesivo, «el EIT») e incluirse una evaluación de su impacto económico y de
su capacidad de generar el mayor valor añadido en términos de innovación. En la
AIE deben tomarse en consideración los resultados del seguimiento y la
evaluación del EIT.

(3)
La primera AIE debe
incluir especificaciones detalladas y un mandato con relación al funcionamiento
del EIT; las modalidades de cooperación entre el Consejo de Administración y
las Comunidades de Conocimiento e Innovación (en lo sucesivo, «las CCI») y las
modalidades de financiación de las CCI.

HAN ADOPTADO
LA PRESENTE DECISIÓN:

Artículo 1

Queda adoptada la
Agenda de Innovación Estratégica del Instituto Europeo de Innovación y
Tecnología, tal como se establece en el anexo.

Artículo 2

La presente Decisión entrará en vigor el vigésimo día
siguiente al de su publicación en el Diario Oficial de la Unión Europea.

Hecho en

Por el
Parlamento Europeo                          Por el Consejo

El Presidente                                                 El
Presidente

ANEXO
LA AGENDA DE INNOVACIÓN ESTRATÉGICA DEL EIT

1.
El Instituto Europeo de
Innovación y tecnología: un agente de innovación en la UE

En la Agenda de Innovación Estratégica (AIE)
se señalan las prioridades estratégicas del Instituto Europeo de Innovación y
Tecnología (EIT) durante el periodo 2014-2020, así como sus modalidades de
funcionamiento. Por tanto, es una herramienta clave de los responsables de las
políticas europeas para orientar la dirección estratégica del EIT, al tiempo
que permite que el Instituto tenga una autonomía considerable para definir la
forma y los medios para alcanzar los objetivos fijados.

La AIE es el resultado de un proceso profundo,
que ha intentado hacer balance de la experiencia adquirida con la EIT hasta la
fecha, y reflejar plenamente la realidad del panorama de la innovación en
Europa. Se basa en un primer proyecto de AIE del Consejo de Administración del
EIT, que fue presentado a la Comisión Europea el 15 de junio de 2011 conforme a
lo dispuesto en el Reglamento del EIT. También se basa en los resultados de una
evaluación independiente del periodo inicial del EIT, así como en un proceso de
consulta abierto a todos aquellos que tengan actualmente —o puedan tener en el
futuro— interés en las actividades del EIT, como empresas, instituciones de
educación superior y organizaciones de investigación, y autoridades nacionales
y regionales.

1.1.
EIT: ocuparse de los retos sociales a través
de la innovación en el triángulo del conocimiento

En un mundo que
cambia rápidamente, el camino de Europa hacia el futuro reside en un
crecimiento inteligente, sostenible e integrador. Para alcanzar este objetivo y
mantener la competitividad en la economía mundial del conocimiento, se ha
señalado al «triángulo del conocimiento» de la investigación, la educación y la
innovación, así como a la interacción entre sus tres lados, como fuerzas
impulsoras fundamentales. La Unión Europea ha actuado en consecuencia y ha
identificado estos ámbitos como prioridades políticas en su Estrategia Europa
2020. Estas prioridades se aplican, en particular, a través de las iniciativas
emblemáticas «Unión por la innovación» y «Juventud en movimiento», que forman
el marco de la política general para las acciones de la UE en estos ámbitos. Se
complementan mediante las iniciativas emblemáticas «Una política industrial
integrada para la era de la globalización» y «Una Europa que utilice
eficazmente los recursos». El Instituto Europeo de Innovación y Tecnología contribuirá
plenamente a alcanzar los objetivos de estas iniciativas emblemáticas.

Las razones para que
la investigación, la educación y la innovación ocupen un lugar central son
claras. En un contexto de aumento de la competencia mundial y cuando nos
enfrentamos a un reto demográfico en el interior, el futuro del crecimiento y
el empleo en Europa cada vez procederá más de los avances en innovación de los
modelos de productos, servicios y empresas, así como de la capacidad de
desarrollar, atraer y mantener el talento. Aunque existen ejemplos de éxito
individual en toda Europa, por término medio los Estados miembros de la UE
presentan peores resultados en comparación con los líderes mundiales en
innovación. Por otra parte, la UE se enfrenta a una competencia cada vez mayor
por atraer talentos de los nuevos centros de excelencia de economías
emergentes.

Por tanto, es
necesario un verdadero cambio en nuestros sistemas y paradigmas de innovación.
Si bien es evidente que existe en la UE, la excelencia en la educación
superior, la investigación y la innovación sigue estando demasiado a menudo fragmentada.
Europa debe superar esta falta de cooperación estratégica a través de las
fronteras entre países, sectores y disciplinas. Además, Europa debe adoptar una
verdadera cultura empresarial, lo cual es esencial para aprehender el valor de
la investigación y la innovación, para crear nuevas empresas, para emprender y
para que exista un despliegue real de innovación en el mercado en sectores con
alto crecimiento. Europa debe fomentar el papel de las instituciones de
educación superior como motores de innovación, pues las personas con talento
deben estar dotadas de las capacidades, los conocimientos y las actitudes
adecuados para impulsar la innovación.

El EIT se ha creado
precisamente para este fin: contribuir a un crecimiento económico sostenible y
a la competitividad, reforzando la capacidad de innovación de la UE y sus
Estados miembros. Mediante la plena integración del triángulo del conocimiento
de la educación superior, la investigación y la innovación, el Instituto
contribuirá en gran medida a abordar los cambios sociales en el marco de
Horizonte 2020 y producirá un cambio sistémico en la forma de colaborar de los
protagonistas de la innovación en Europa.

Para lograr este
objetivo, el EIT combina una orientación estratégica a nivel del EIT con un
enfoque ascendente a través de sus Comunidades de Conocimiento e Innovación
(CCI). Las CCI son asociaciones muy integradas, que agrupan universidades,
centros de investigación, pequeñas y grandes empresas y otros agentes de
innovación de excelencia a largo plazo y en torno a retos sociales. Cada CCI
está organizada en torno a un pequeño número de centros de ubicación conjunta
interconectados, en los que los socios colaboran estrechamente cada día y con
un nivel de dirección estratégica común que no tiene precedentes. Los centros
de ubicación conjunta se basan en los centros de excelencia existentes,
transformándolos en ecosistemas de innovación local y conectándolos en una red
más amplia de nodos de innovación en toda Europa. En el marco del EIT, se ha
dado a cada CCI un amplio margen de autonomía para definir su organización
interna, su composición y sus métodos de trabajo, permitiéndoles escoger el
enfoque que mejor se adapte a la consecución de sus objetivos. A nivel
estratégico, el EIT organiza el proceso de selección de las CCI, las coordina
con un marco flexible y difunde su buena gobernanza y sus modelos de
financiación.

A través de las CCI,
el EIT ayuda a crear entornos en los que la innovación tiene más probabilidades
de prosperar y generar avances importantes en la forma de colaborar de la
educación superior, la investigación y las empresas. Este enfoque contribuye a
abordar los retos sociales, cada vez más complejos, expuestos en «Horizonte
2020» de forma holística, agrupando a personas destacadas de distintos
sectores, contextos y disciplinas —que, de lo contrario, probablemente no se reunirían—
para hallar conjuntamente soluciones a dichos retos.

Logros

El EIT ha concluido
su fase inicial, dedicada a iniciar su funcionamiento a través de las CCI y a
poner en marcha las funciones de toma de decisiones y ejecutiva del EIT: el
Consejo de Administración y la sede central. El EIT también ha tenido éxito en
su objetivo principal: la plena integración de toda la cadena de la innovación,
agrupando instituciones de educación superior, organizaciones de investigación
y empresas a través de tres Comunidades de Conocimiento e Innovación iniciales,
creadas en 2010 en ámbitos que el Consejo y el Parlamento habían identificado
como esenciales para la evolución futura de Europa. Se trata de la energía
sostenible («CCI Energía-innovación»), la adaptación al cambio climático y su
atenuación («CCI Clima») y la futura sociedad de la información y de la
comunicación («Laboratorios de TIC del EIT»).

Además, el EIT se
está consolidando actualmente como una institución de innovación a través de su
sede central, en Budapest. También ha creado la Fundación EIT, una organización
jurídicamente independiente dedicada a promover y apoyar el trabajo y las
actividades del EIT y a potenciar el impacto social del mismo.

Las CCI
evolucionan hacia unas asociaciones integradas de categoría mundial

Las tres CCI actuales
han logrado alcanzar una masa crítica en sus ámbitos respectivos, incluida una
participación equilibrada de los distintos componentes del triángulo del
conocimiento. La fuerza combinada de los socios de una CCI —tanto por su número
como por su peso específico en sus ámbitos respectivos— les da potencial para
tener una categoría mundial.

Gráfico 1:
Ubicación conjunta de las CCI

Las CCI han seguido
distintos enfoques en la elaboración de sus estrategias y estructuras de
gobernanza, lo que refleja los distintos ámbitos temáticos. Una CCI ha sido
creada como empresa, mientras que otras dos son asociaciones sin ánimo de
lucro. Todas están estructuradas en torno a unos treinta socios principales y
cinco o seis centros de ubicación conjunta, que normalmente están acompañados
por un número variable de socios afiliados adicionales, entre los que se
encuentran pequeñas y medianas empresas (PYME).

La creación de CCI
como entidades jurídicas únicas dirigidas por un director ejecutivo supone una
clara ruptura respecto al enfoque tradicional para varios beneficiarios.
Además, todas las CCI siguen una lógica empresarial para la planificación
estratégica de sus actividades y también todas ellas han aplicado el concepto
de ubicación conjunta: agrupar diversos equipos en un lugar físico que sirva de
punto central para muchas actividades de las CCI y combine las competencias y
las capacidades desarrolladas en distintos ámbitos de especialización a nivel
paneuropeo.

Las actividades de
las CCI abarcan toda la cadena de innovación y entre ellas se encuentra la
elaboración de programas de máster y doctorado con la marca del EIT, que
combinan la excelencia científica con la educación en materia de
emprendimiento, los servicios de creación de empresas y los sistemas de
movilidad. Con las actividades iniciales de las CCI centradas en el talento y
las personas, se han logrado los primeros resultados en educación y
emprendimiento, incluida la elaboración de programas de máster y de doctorado.
Dos CCI han sumado fuerzas y colaboran en un programa de máster conjunto sobre
redes inteligentes.

Los logros de las CCI durante su primer año (2010-2011) son
prometedores:

Aproximadamente 500 estudiantes completaron su formación
con cursos de verano y actualmente más de 200 estudiantes están matriculados en
cursos específicos de máster con la marca de una CCI. Además, la demanda de
personas con talento es elevada; por ejemplo, en su curso de máster, la CCI
Energía-innovación recibió 950 solicitudes de admisión de estudiantes, mientras
que el número de plazas era de 155. Los estudiantes que se graduaron en 2010 y
2011 de los cursos de la CCI Clima han formado una asociación de alumnos con
objeto de mantener un compromiso a largo plazo con dicha CCI.

Se han creado seis empresas incipientes con un capital de
lanzamiento procedente de premios y galardones o con ayuda de las CCI. Más de
50 empresas incipientes realizan actualmente actividades de incubación. La CCI
«Laboratorios de TIC del EIT» apoya a 18 pequeñas empresas con formadores
externos.

Se han establecido enlaces dentro del triángulo del
conocimiento a nivel regional a través de programas de desarrollo profesional
interdisciplinares, como el programa «Pioneros en práctica» de la CCI Clima
(hasta ahora 59 personas han participado en este sistema de movilidad).

Se han establecido nuevas normas de propiedad intelectual
(PI) que precisan la distribución de los beneficios de DPI entre las sociedades
involucradas y la CCI en cuanto entidad jurídica.

Gráfico 2: Socios
de las CCI, 2011 (empresas, educación superior e investigación)

1.2.
El valor añadido de la UE: rasgos distintivos

El enfoque del EIT se
caracteriza por una serie de elementos con los que aporta un verdadero valor
añadido a nivel de la Unión:

·
Superar la
fragmentación mediante asociaciones integradas a largo plazo y lograr una masa
crítica a través de su dimensión europea: basándose en las iniciativas de cooperación existentes, el
EIT conduce a las asociaciones seleccionadas en las CCI a un nivel más
permanente y estratégico. Las CCI permiten a socios de categoría mundial
reunirse con nuevas configuraciones, optimizar los recursos existentes, acceder
a nuevas oportunidades de negocio a través de nuevas cadenas de valor para
hacer frente a retos más arriesgados y a mayor escala. Además, aunque existe un
número importante de centros de excelencia en los Estados miembros de la UE, a
menudo no alcanzan una masa crítica suficiente para competir individualmente a
nivel mundial. Los centros de ubicación conjunta de las CCI ofrecen a sólidos
agentes locales la oportunidad de establecer un estrecho contacto con otros
socios de excelencia transfronterizos, lo que les permite actuar y ser
reconocidos a nivel mundial.

·
Aumentar el impacto de
las inversiones en educación, investigación e innovación, y ensayar nuevas
formas para la gobernanza de la innovación: el EIT actúa como catalizador, añadiendo valor a la base de
investigación existente al acelerar la asimilación y el aprovechamiento de las
tecnologías y los resultados de las investigaciones. Las actividades de
innovación contribuyen, a su vez, a ajustar e impulsar las inversiones en
investigación, así como a hacer que las actividades de educación y formación
respondan mejor a las necesidades de las empresas. Con este fin, se ha dotado
al EIT de un grado considerable de flexibilidad para poner a prueba nuevos
modelos de innovación, lo que permite una verdadera diferenciación en la
gobernanza de las CCI y en sus modelos de financiación, así como una rápida
adaptación para aprovechar mejor a las oportunidades que surgen.

·
Favorecer el talento
por encima de las fronteras e impulsar el emprendimiento mediante la
integración del triángulo del conocimiento: el EIT favorece la innovación impulsada por las personas y
centra sus esfuerzos en los estudiantes, los investigadores y los
emprendedores. Ofrece nuevos itinerarios profesionales entre el mundo académico
y el sector privado, así como sistemas innovadores de desarrollo profesional.
La marca del EIT adjunta a los programas de máster y doctorado de CCI
contribuirá a crear una marca de excelencia reconocida a nivel internacional
que ayudará a atraer talentos de Europa y otras partes del mundo. El
emprendimiento se impulsa a través de una nueva generación de estudiantes de
nivel mundial, dotados de los conocimientos y las actitudes necesarios para
convertir las ideas en nuevas oportunidades empresariales.

·
Financiación
inteligente mediante un efecto multiplicador combinado con un enfoque orientado
a los resultados y a los negocios: el EIT proporciona hasta el 25 % del presupuesto de
las CCI y cataliza el 75 % de los recursos financieros procedentes de una
gran variedad de interlocutores públicos y privados, creando un efecto
multiplicador importante al poner en común inversiones a gran escala y al
racionalizar distintas fuentes públicas y privadas hacia unas estrategias
acordadas conjuntamente. Además, al centrarse tanto en el mercado como en el
impacto social, el EIT sigue un enfoque orientado a los resultados. Las CCI
funcionan con una lógica empresarial, sobre la base de planes empresariales
anuales, lo que incluye una ambiciosa cartera de actividades, desde la
educación hasta la creación de empresas, con objetivos, resultados e
indicadores clave de rendimiento (ICR) claros que sirven para medirlos.

1.3.
Sinergias y complementariedad con otras
políticas e iniciativas de financiación

Las interrelaciones
entre la investigación, la innovación y la educación cada vez están más
reconocidas en el marco de las iniciativas y los programas de la UE. Existe un
gran potencial para acciones que se refuerzan mutuamente a nivel europeo,
nacional y regional. A nivel de la UE, el marco estratégico que proporciona
Horizonte 2020 —el Programa Marco de Investigación e Innovación (2014-2020)—
seguirá garantizando que estas sinergias se aprovechen plenamente.

El EIT contribuirá
firmemente a los objetivos expuestos en Horizonte 2020, en particular abordando
los retos sociales, de manera que se complementen otras iniciativas en estos
ámbitos. En el marco de Horizonte 2020, el EIT formará parte del objetivo de
«afrontar los retos sociales», pero siguiendo el enfoque de una interacción
fluida entre objetivos; también contribuirá «al liderazgo industrial y los
marcos competitivos» al estimular la investigación impulsada por los resultados
y fomentar la creación de PYME innovadoras con alto crecimiento. Por último,
contribuirá a la creación de una «base científica de excelencia» al impulsar la
movilidad a través de las fronteras —de disciplinas, sectores y países—, e
incorporar el emprendimiento y una cultura del riesgo en las titulaciones de
posgrado innovadoras. El EIT contribuirá así de forma significativa a propiciar
las condiciones marco que se precisan para hacer realidad el potencial
innovador de la investigación en la UE y para promover la realización del
Espacio Europeo de Investigación (EEI).

Además, el EIT aporta
una auténtica dimensión en materia de educación a la política de investigación
e innovación de la UE. A través de una educación orientada hacia la innovación
y el emprendimiento, desempeña una importante función de puente entre la
investigación y el marco de innovación y las políticas y los programas de
educación, y proporciona el compromiso a largo plazo necesario para conseguir
cambios sostenibles en la educación superior. En particular, a través de nuevas
titulaciones transdisciplinares e interdisciplinares con la marca del EIT, este
lidera un esfuerzo colaborativo por una educación para la innovación, que
aporta claros efectos indirectos a la agenda general para la modernización de
las instituciones de educación superior, promoviendo así el Espacio Europeo de
la Educación Superior.

Además, existen
oportunidades para una interacción que se refuerce mutuamente con la política
de cohesión de la UE si se abordan los vínculos entre los aspectos locales y
globales de la innovación. Los centros de ubicación conjunta establecen la
colaboración transfronteriza y están bien preparados para sacar partido de los
distintos sistemas de financiación de sus respectivas regiones. Los centros de
ubicación conjunta desempeñan un papel importante en la conectividad local y
global de la CCI en su conjunto, incluso a través de una estrecha colaboración
con las autoridades regionales, en particular las que participan en la
concepción y el cumplimiento de las Estrategias de Innovación Regional para una
Especialización Inteligente. Además, podrían reforzarse las relaciones entre
las CCI y las agrupaciones industriales locales para aumentar la participación
de las PYME en las actividades de las CCI. Si bien las oportunidades de
sinergias varían en función del ámbito temático de una CCI, varias iniciativas
y programas a nivel de la UE parecen particularmente indicadas para ofrecer
beneficios a través de la cooperación y la coordinación. Dado que el propio
concepto de EIT/CCI reside en añadir valor a la excelencia europea existente,
las CCI —actuales y futuras— intentarán, por definición, explorar al máximo
estas sinergias. Las CCI añadirán valor a las iniciativas que puedan existir en
los ámbitos pertinentes, entre ellas las Iniciativas de Programación Conjunta
(IPC), las Cooperaciones de Innovación Europea (CIE) y las Asociaciones
Público-Privadas (APP).

Las IPC, un
instrumento clave para abordar la fragmentación en investigación, deben
constituir el núcleo de la base de investigación paneuropea de las CCI. A su
vez, las CCI pueden acelerar y estimular la explotación de una investigación
pública de excelencia puesta en común por las IPC, corrigiendo así la
fragmentación en la innovación. Las Iniciativas Tecnológicas Conjuntas (ITC) y
las Asociaciones Público-Privadas recién creadas constituyen plataformas para
promover una investigación a gran escala impulsada por la industria y refuerzan
el desarrollo de tecnologías importantes. Las CCI pueden ayudar a catalizar
estas grandes inversiones en investigación para impulsar la transferencia de
tecnología y la comercialización, y emprender numerosos proyectos dentro de los
negocios ya existentes a través del talento empresarial. Con su enfoque del
triángulo del conocimiento, el EIT complementará la inversión del Consejo
Europeo de Investigación (ERC) en investigación transfronteriza de categoría
mundial, abordando toda la cadena de innovación, desde las ideas hasta la
aplicación y la explotación, y ofrecerá oportunidades adicionales en innovación
y una mayor exposición al emprendimiento a los investigadores de las Acciones
Marie Curie y a los estudiantes del Programa «Erasmus para todos».

Las futuras
Cooperaciones de Innovación Europea proporcionarán marcos generales para
facilitar el ajuste y las sinergias entre la investigación impulsada por la
oferta y la demanda y los instrumentos y las políticas de innovación. Las CCI
pueden contribuir a las CIE gracias a distribución y su experiencia sobre el
terreno, en particular desarrollando el capital humano necesario, formando a
actores clave, como empresarios e investigadores, e identificando las
condiciones marco y las mejores prácticas sobre cuestiones políticas,
reglamentarias o de normalización en su sector pertinente.

En la práctica, las
oportunidades de sinergias se materializarán de distintas formas, de una CCI a
otra y de reto en reto. Actualmente, se están desarrollando vínculos a nivel de
las CCI con otras iniciativas, que varían según las peculiaridades y el ámbito
temático de cada CCI.

Ejemplos de sinergias entre las CCI y otras iniciativas
puestas en práctica (a partir de septiembre de 2011)

·
La CCI Laboratorios de
TIC del EIT trabaja en estrecha colaboración con la futura Asociación
Público-Privada de internet, la Iniciativa Tecnológica Conjunta Artemis e iniciativas
Eureka como ITEA [Information Technology for European Advancement (Tecnología
de la Información para el Avance de Europa)] y la asociación Trust in Digital
Life (Confianza en la vida digital). Al aplicar «catalizadores» de CCI, como el
Radar de la Innovación, el Impulsor de Patentes y la Transferencia de
Tecnología durante el ciclo de vida de los proyectos de investigación
financiados por la UE, Laboratorios de TIC del EIT aumenta su impacto en el
mercado. Al ofrecer acceso a sus centros de ubicación conjunta, puede aumentar
la movilidad de las personas y las ideas en toda Europa.

·
La CCI
Energía-Innovación contribuye a que se cumpla el Plan Estratégico Europeo de
Tecnología Energética (Plan EETE), gracias, entre otras cosas, a su
participación en la plataforma SETIS sobre observación y descripción de las
tecnologías. También interactúa actualmente con el Centro Común de
Investigación (JRC) de la Comisión para desarrollar capacidades de simulación
en supuestos de construcción.

·
La CCI Clima trabaja activamente
para obtener sinergias con Iniciativas de Programación Conjunta (IPC) en este
ámbito, ya que la agenda de innovación y el plan de aplicación de la CCI Clima
se basarán parcialmente en la agenda estratégica común indicada en la IPC sobre
el clima (servicios y adaptación al cambio climático). Las Comunidades de
Innovación y Aplicación Regional de la CCI Clima proporcionan un modelo de
innovación regional paneuropea original, que utiliza las regiones como bancos
de pruebas, uniendo el desarrollo de la capacidad de gestión y de los puntos
fuertes de cada región para afrontar los retos globales.

2.
Profundizar en el papel
del EIT después de 2013: prioridades
2.1.
Incentivar el crecimiento, el impacto y la
sostenibilidad a través del EIT

Lecciones
aprendidas durante la fase de creación

El proceso de
creación de las CCI iniciales ha supuesto un importante aprendizaje a través de
la práctica. Ha puesto de manifiesto que las CCI son conceptos nuevos y que todas
las partes involucradas en el proceso habían subestimado el reto de organizarse
jurídicamente como CCI y establecer relaciones contractuales con las CCI y sus
socios. Desconocer la idoneidad de las distintas formas de entidad jurídica no
facilitó el proceso de creación. Si bien se mantendrá el enfoque ascendente,
que deja mucha libertad de acción a cada CCI para organizar sus asociaciones,
deben darse más orientaciones para determinar qué estructuras jurídicas son
adecuadas. Tampoco debe subestimarse el reto de agrupar distintas culturas
académicas y empresariales en una entidad jurídica; de ahí la importancia de
compartir valores comunes tanto a nivel de las CCI como a nivel del EIT.
Además, las CCI son innovaciones institucionales a gran escala y no hay dos
iguales. Esto ofrece una gran variedad de modelos de innovación, pero también
dificulta la coordinación general y el seguimiento de las CCI.

En el futuro
convendría dar orientaciones más claras desde el principio, desde el propio
proceso de selección, a fin de garantizar que todas las CCI comparten las características
estratégica esenciales, al tiempo que se permiten enfoques diferenciados en
cuanto a su organización, resultados y planteamientos de financiación. Por
último, el número total actual de CCI, que asciende a tres, aún no constituye
una masa crítica para que el EIT pueda desarrollar todo su potencial como
Instituto líder en innovación. Con solo tres CCI, existen pocas oportunidades
de lograr ventajas por oportunidades de innovación adyacentes que se
transfieran de una CCI a otra, así como de alcanzar economías de escala en
cuanto a la administración y la difusión. Esto implica además que el EIT no
tiene un tamaño suficiente para actuar realmente como institución europea de
pleno derecho. A este respecto, hacen falta CCI adicionales a fin de que el EIT
adquiera la masa crítica necesaria para ser más que la simple «suma de sus
partes». Si se desea que el EIT estudie nuevos modelos de gobernanza y gestión
de la innovación a través de las CCI, debe crearse un número limitado de
asociaciones adicionales para ampliar la muestra en la que se base la
experiencia del EIT.

El EIT como
inversor en el triángulo del conocimiento

Basándose en estas
lecciones, el objetivo del EIT es consolidar y seguir desarrollando su papel de
«inversor» que favorece a los centros de excelencia existentes en materia de investigación,
empresas y educación superior en Europa, permitiéndoles agruparse y estimulando
su colaboración sistemática a largo plazo a través de las CCI.

El enfoque del «EIT
como inversor» significa centrarse en identificar las mejores oportunidades
estratégicas y seleccionar una cartera de asociaciones de categoría mundial
—las CCI— para aprovecharlas. Como parte de este enfoque, el EIT concede
subvenciones anuales a las CCI en función de sus resultados en el pasado y de
las actividades propuestas en su plan empresarial. La evaluación de los planes
empresariales recibirá el apoyo de expertos externos e independientes. Con esta
perspectiva, el EIT debe no solo exponer orientaciones y visiones generales,
sino también dar a las CCI un nivel de apoyo adecuado y hacer un seguimiento de
sus resultados. Al mismo tiempo, se deja a las CCI mucha libertad de acción
para definir sus estrategias internas y su organización, así como para realizar
sus actividades y movilizar el talento y los recursos necesarios.

El rendimiento de la
inversión del EIT en las CCI se medirá por sus beneficios tangibles para la
economía europea y la sociedad en general, como la creación de nuevas empresas,
productos y servicios en los mercados existentes y futuros, emprendedores más
capacitados, nuevas oportunidades de empleo más atractivas y la atracción y la
retención de talentos de toda la UE y del resto del mundo.

Esto requiere la
creación de un sólido sistema de seguimiento y evaluación del EIT, que se
centre en los logros, los resultados y la generación de un impacto tanto
económico como social que será objeto de una evaluación comparativa respecto a
las mejores prácticas internacionales. Establecer un sistema de seguimiento de
los resultados que sea equilibrado para evaluar el impacto del EIT a través de
la CCI, el propio rendimiento del EIT como organización y la contribución del
EIT a Horizonte 2020 es una prioridad en este sentido.

Un importante
elemento a este respecto es también el desarrollo, junto a las CCI, de una
verdadera «identidad corporativa» del EIT en torno a un conjunto de valores
comunes. Si bien todas las CCI y sus socios individuales tienen su propia
identidad corporativa y sus propios valores, todos comparten valores que unen a
la comunidad EIT/CCI. Se trata de los siguientes: la excelencia en todo el
triángulo del conocimiento; personas capacitadas y emprendedoras; colaboración
a largo plazo a través de fronteras, disciplinas y sectores; y el énfasis en el
impacto social y económico. Tal identidad también reforzará la visibilidad
externa y la reputación de la EIT y las CCI.

2.1.1.
Consolidar y promover el crecimiento y la
repercusión de las CCI existentes

El EIT apoyará
activamente a las tres CCI iniciales para que aumenten su potencial y su
repercusión, así como su contribución a los objetivos de Horizonte 2020. Más
adelante las CCI ampliarán su cartera inicial de actividades para aprovechar
nuevas oportunidades de mercado o sociales. Para apoyar estos avances, el EIT
recomendará y definirá, en estrecha colaboración con cada CCI, estrategias de
cofinanciación adaptadas, que sustentarán al mismo tiempo actividades
estratégicas desde la perspectiva del EIT.

Las CCI deben seguir
siendo asociaciones dinámicas y, por tanto, estar abiertas a nuevos socios,
pero también a cambiar de socios si procede. Las CCI deben aprovechar nuevas
fuentes de excelencia existentes y potenciales cuando aporten valor añadido,
mediante la participación de nuevos socios en los centros de ubicación conjunta
actuales, la mejora del trabajo entre ubicaciones conjuntas en el marco de cada
CCI o incluso la creación de un nuevo centro de ubicación conjunta,
asegurándose al mismo tiempo de que su asociación con la CCI siga estando bien
enfocada y siga siendo sólida y gestionable.

Asimismo, un buen equilibrio entre la
cooperación y la competencia es importante para que las CCI rindan al máximo.
El EIT dará incentivos a las CCI para que colaboren entre sí en ámbitos que
ofrecen un gran potencial de sinergias, por ejemplo mediante cursos de
desarrollo profesional, actividades de investigación conjunta, titulaciones de
máster o de doctorado o movilidad de una CCI a otra entre el ámbito académico y
el empresarial. Al mismo tiempo, el EIT alentará un cierto grado de competencia
para animar a las CCI a seguir centradas en los resultados y la repercusión,
así como a tomar las medidas adecuadas en caso de rendimiento insuficiente.

Las CCI no utilizan
solo la base de investigación de excelencia existente de sus socios, sino que
también están a la vanguardia a la hora de promover y aplicar la misión
educativa del EIT. El objetivo es educar y formar a personas con talento con
las capacidades, los conocimientos y la mentalidad que hacen falta en una
economía mundial basada en el conocimiento. Con este fin, el EIT promueve
activamente, entre otras cosas, titulaciones con la marca del EIT haciendo un
seguimiento de su calidad y su ejecución coherente a través de las CCI. En esta
tarea, recurrirán ampliamente a expertos externos y a evaluaciones inter
pares, y entablarán un diálogo con organismos nacionales y de aseguramiento
de la calidad. Esto potenciará el reconocimiento nacional e internacional de
las cualificaciones con marca del EIT y aumentará su atractivo a nivel mundial,
al mismo tiempo que ofrece una plataforma de colaboración a nivel
internacional. En el futuro se animará a las CCI a que amplíen sus actividades
educativas más allá de la enseñanza de posgrado, pasando a una mayor variedad
de modos de estudio para atender a una gran variedad de actividades innovadoras
y de desarrollo profesional, que incluyan la formación de ejecutivos, cursos de
formación específicos y cursos de verano. Para aumentar el impacto de las
actividades educativas de las CCI y llegar a un público más amplio, las CCI
pueden prever la concepción, con carácter experimental, de módulos para cursos
de diplomatura o licenciatura o los paquetes destinados a la enseñanza escolar.

El EIT:

·
establecerá
gradualmente mecanismos de revisión competitivos para la asignación de un
porcentaje de la subvención de las CCI, que tendrán en cuenta que estas crecen
a distintas velocidades;

·
alentará a las CCI a
desarrollar actividades conjuntas sobre cuestiones transversales;

·
establecerá un sistema
de evaluaciones por pares para cualificaciones con marca del EIT y entablará un
diálogo con organismos nacionales e internacionales de aseguramiento de la
calidad;

·
animará a las CCI a que
desarrollen una mayor variedad de actividades de educación y formación.

2.1.2.
Crear nuevas CCI

Para aumentar la
repercusión e incentivar la innovación en nuevos ámbitos de retos sociales, el
EIT ampliará gradualmente su cartera de CCI. Siguiendo un itinerario de
desarrollo gradual en la creación de nuevas CCI, el EIT garantizará que las
lecciones aprendidas en tandas anteriores se tomen debidamente en cuenta y que
las CCI se creen solo en ámbitos en los que exista un claro potencial de
innovación y excelencia de primer nivel en la que basarse. Por tanto, en el
periodo 2014-2020, se crearán nuevas CCI en dos tandas, a saber, tres nuevas
CCI en cada una de ellas en 2014 y 2018, lo que dará lugar a una cartera de
nueve CCI en el periodo 2014-2020 (lo que equivale a crear entre cuarenta y
cincuenta centros de ubicación conjunta en toda la UE). Un posible nuevo
proceso de selección de CCI en 2018 se basará en gran medida en los resultados
de una minuciosa evaluación externa del EIT y las CCI existentes, que incluya
una evaluación del impacto económico y social de las CCI y la contribución del
EIT al refuerzo de la capacidad de innovación de la UE y sus Estados miembros,
así como en los resultados de las evaluaciones de Horizonte 2020.

Se crearán nuevas CCI en
ámbitos en que se dan grandes retos sociales que ofrezcan un verdadero
potencial de innovación. Por tanto, el EIT contribuye plenamente a los
objetivos de una agenda política de la UE en general y, en particular, a los
objetivos de Horizonte 2020, que identifica una serie de amplios retos
sociales, así como de tecnologías de apoyo e industriales. El objetivo es crear CCI en ámbitos temáticos
que, por su amplitud y complejidad, solo pueden abordarse mediante un enfoque
interdisciplinar, transfronterizo y intersectorial. Por tanto,
la selección de los ámbitos temáticos debe basarse en un análisis riguroso de la
posibilidad de que una CCI aporte un verdadero valor añadido y tener un impacto
positivo en la economía y la sociedad.

La Comisión Europea ha
realizado este análisis a través de un proceso concebido para evaluar
objetivamente el potencial de los futuros temas de las CCI. Un punto de partida
fue el proyecto de AIE, que el Consejo de Administración del EIT presentó a la
Comisión en junio de 2011. Paralelamente, se elaboró una serie de criterios
firmes que permitieran una evaluación objetiva del potencial de innovación que
ofrece cada tema futuro. A través de una consulta pública abierta, se comprobó
la validez de esos criterios con la comunidad de la innovación en sentido
amplio, formada por agentes procedentes del triángulo del conocimiento. Este
proceso dio como resultado la siguiente lista de criterios:

·
abordar
las cuestiones económicas y los retos sociales principales a que se enfrenta
Europa y contribuir al cumplimiento de la Agenda Europa 2020;

·
armonizarse
y coordinarse con las políticas pertinentes de la UE, así como con las
iniciativas existentes en el marco de Horizonte 2020 y Erasmus para todos;

·
poder
movilizar la inversión y el compromiso a largo plazo del sector empresarial;
tener un mercado existente para sus productos o poder crear otros nuevos;

·
crear
un impacto sostenible y sistémico, medido en términos de nuevos emprendedores
formados, nuevas tecnologías y nuevas empresas;

·
agrupar
una masa crítica de partes interesadas en investigación, educación e innovación
de categoría mundial que de otro modo no se juntarían;

·
exigir
enfoques interdisciplinares y el desarrollo de nuevos tipos de enseñanza que
superen las fronteras entre distintas disciplinas;

·
abordar
grandes lagunas como la paradoja europea en materia de innovación, es decir,
temas en los que Europa presenta una base sólida de investigación, pero malos
resultados en innovación.

La evaluación de los
temas propuestos en el proyecto del EIT, así como por la comunidad de partes
interesadas en general mostró claramente un cierto grado de variación en cuanto
a la repercusión potencial que ofrecería la creación de una CCI. Como
consecuencia, se desecharon totalmente varios temas; y se redefinieron otros
con el fin de responder mejor a las características específicas del contexto
europeo y mundial en el ámbito correspondiente.

Se han señalado los
siguientes ámbitos temáticos como aquellos en los que la creación de una nueva
CCI presenta un mayor potencial para aportar un valor añadido a las acciones
existentes y dar un verdadero impulso a la innovación:

·
fabricación
con valor añadido;

·
alimentos
para el futuro (cadena alimentaria sostenible, de la granja a la mesa);

·
innovación
para una vida saludable y un envejecimiento activo;

·
materias
primas (exploración, extracción, procesamiento, reciclado y sustitución
sostenibles);

·
sociedades
seguras e inteligentes;

·
movilidad
urbana.

En las fichas
informativas que figuran al final de cada documento[3] se
facilita más información sobre cada tema.

Basándose
en dichos temas, el EIT tendrá autonomía para organizar el proceso de selección
de las futuras CCI. El
éxito de las futuras convocatorias de CCI dependerá en gran medida de unas
orientaciones claras en lo que se refiere a las expectativas y requisitos, así
como de un calendario que permita a las CCI solicitantes organizarse bien desde
el punto de vista jurídico y financiero antes de presentar una propuesta. Las CCI se seleccionarán con arreglo a criterios detallados que se
definen en el Reglamento EIT, basados en los principios de excelencia y de
importancia para la innovación. Cualquier CCI seleccionada deberá demostrar
cómo va a conseguir el máximo impacto en el ámbito de que se trate, así como la
viabilidad de su estrategia.

Habida cuenta de las dos
tandas de selección de CCI previstas en 2014 y 2018, se han señalado tres temas
para la primera tanda. Al tiempo que refleja la necesidad de adoptar un enfoque
gradual para la creación de nuevas CCI, la selección de los tres primeros temas
se ha basado en la madurez del ámbito y las posibles repercusiones sociales y
económicas, así como en las oportunidades de sinergias con otras iniciativas.
Se trata de los siguientes temas:

·
innovación
para una vida saludable y un envejecimiento activo;

·
materias
primas (exploración, extracción, procesamiento, reciclado y sustitución
sostenibles);

·
alimentos
para el futuro (cadena alimentaria sostenible, de la granja a la mesa).

En cuanto a la segunda ronda,
en 2018, se considerarán los temas restantes (movilidad urbana, fabricación con
valor añadido y sociedades seguras e inteligentes), teniendo en cuenta además
los retos nuevos e imprevistos que puedan surgir en el futuro.

El EIT:

·
elaborará puntualmente
un procedimiento de selección para una segunda tanda de CCI en 2014 y —tras la
evaluación de Horizonte 2020, incluido su programa específico y el EIT— para
una tercera tanda en 2018;

·
velará por que las
condiciones marco de los procedimientos de selección de futuras CCI den lugar a
un resultado óptimo, en especial dando orientaciones claras sobre los
requisitos y los procesos y fijando plazos suficientes para que los proponentes
organicen la asociación.

2.2.
Aumentar la repercusión del EIT

Fomentar la
innovación en toda la Unión

Durante el periodo
inicial, el EIT se ha esforzado principalmente en la creación de las CCI. Si
bien un objetivo claro del EIT es reforzar los centros de excelencia
existentes, el EIT deberá asegurarse de que es beneficioso en ámbitos de la
Unión que no participan directamente en las CCI. Por tanto, una función
esencial del EIT es promover activamente la difusión de buenas prácticas en
aras de la integración del triángulo del conocimiento, a fin de desarrollar una
cultura común en materia de innovación e intercambio de conocimientos.

En el futuro, el EIT
deberá trabajar para hacer que la experiencia de la CCI sea comprensible y
reproducible, y se integre en una cultura que pueda servir de modelo en Europa
y en otros lugares. Al identificar, analizar e intercambiar buenas prácticas,
así como nuevos modelos de gobernanza y financiación de las CCI, el EIT
pretende garantizar que los conocimientos generados en el EIT y sus CCI se
difundan y se aprovechen en beneficio de las personas y las instituciones,
incluidas las que no participan directamente en las CCI.

El EIT puede
desempeñar un papel decisivo para sintetizar la diversidad de enfoques
aplicados por las CCI y hacer que sean transferibles en ámbitos en los que
existe poca capacidad de innovación y que, de otro modo, no podrían
beneficiarse de la experiencia adquirida por el EIT. De ese modo, se
garantizará que los beneficios de la experiencia del EIT promuevan el
desarrollo de la capacidad de innovación en estos ámbitos. Esta actividad puede
generar un gran rendimiento, en la medida en que se basa en el trabajo de las
CCI.

Los principales
impulsores del aprendizaje a nivel del EIT pueden ser: la investigación
impulsada por la innovación para crear nuevas empresas y nuevos modelos
empresariales, la gestión de carteras de propiedad intelectual y nuevos
enfoques para la puesta en común de la propiedad intelectual, el emprendimiento
y nuevas formas integradas de enseñanza pluridisciplinar; modelos de gobernanza
y financiación innovadores basados en el concepto de innovación abierta o en
los que participen las autoridades públicas. Esto ayudará al EIT a ser un
modelo que deba imitarse y a cambiar las reglas del juego en el panorama
europeo de la innovación, así como a convertirse en una institución de
innovación reconocida internacionalmente.

Fomentar y
atraer talento

Las personas con
talento son esenciales para que exista una verdadera innovación. Es una de las
funciones más destacadas del EIT para dar a las personas con talento la
oportunidad de aprovechar su potencial al máximo y crear un entorno en el que
puedan prosperar. A través de las CCI, el EIT está generando tales entornos,
pero debe complementarlos con estrategias para atraer e incluir los mayores
talentos de fuera de las CCI.

Por tanto, el EIT
establecerá un sistema específico para personas que garantice que el talento
—estudiantes, investigadores, profesores y emprendedores de todos los niveles
profesionales—, más allá de los centros de ubicación conjunta, esté totalmente
conectado a la iniciativa. Este sistema no solo dará a grandes talentos ajenos
a las CCI la oportunidad de beneficiarse de los entornos de innovación creados
en los centros de ubicación conjunta, sino que también les dará incentivos para
aprovechar plenamente los conocimientos generales y técnicos adquiridos en
ámbitos que van más allá de las CCI. En general la Fundación EIT podría
desempeñar un papel importante en este ámbito.

Además, el EIT
representa un claro papel a la hora de atraer talentos de fuera de la UE. Al
crear una marca fuerte y forjar relaciones estratégicas con los principales
socios de todo el mundo, el EIT puede aumentar el atractivo de los socios en el
marco de las CCI. En estrecha colaboración con las CCI, el EIT debería
desarrollar una sólida estrategia internacional, identificando y manteniendo
contactos con los interlocutores pertinentes y los socios potenciales. En este contexto,
el EIT y sus CCI deben aprovechar plenamente las actuales iniciativas de la UE
existentes en este ámbito, como el Programa «Erasmus para todos» y las Acciones
Marie Curie. Además, el EIT puede fomentar el intercambio de conocimientos, la
tutoría y el establecimiento de redes animando a crear una red de antiguos
alumnos del EIT.

El EIT complementará
sus esfuerzos para favorecer a las personas con talento y las ideas brillantes
con otras medidas, como la organización de concursos de ideas o la concesión de
premios, ya sea como iniciativa propia o en cooperación con los principales
socios internacionales.

El EIT:

·
en estrecha cooperación
con las CCI, establecerá un sistema («becas/prácticas del EIT») que permita que
personas de gran talento en toda la UE y fuera de ella participen en las
actividades de los centros de ubicación conjunta de la CCI durante un periodo
de tiempo limitado, generando así beneficios mutuos para los participantes y
para la CCI;

·
creará y adaptará una
herramienta de internet que proporcione una plataforma para el intercambio de
conocimientos y el establecimiento de redes en torno al EIT;

·
construirá y apoyará
una red sólida y funcional de titulados en las actividades de educación y
formación del EIT / de la CCI («antiguos alumnos del EIT»);

·
hará que las lecciones
aprendidas y los éxitos de las CCI sean sistemáticamente accesibles a la
comunidad general de la innovación en la UE y fuera de ella, lo cual podrá
incluir la creación de un depósito de material de cursos abiertos de las actividades
de educación y formación del EIT y las CCI.

2.3.
Nuevos mecanismos de elaboración y seguimiento
orientado a los resultados

La simplificación,
aplicada de forma responsable y rindiendo cuentas, es necesaria para que el EIT
logre resultados efectivos, y promueva avances en innovación y la participación
de la comunidad empresarial. Aún existe margen para que el EIT aproveche al
máximo su flexibilidad con objeto de seguir simplificando.

Como «inversor» en
las CCI, el EIT considera que la simplificación es un proceso dinámico,
integrado en el funcionamiento del EIT y parte integrante de su función de
apoyo a las CCI. Con este fin, el EIT tratará de adaptar, mejorar y
racionalizar sus procedimientos de seguimiento, notificación y financiación, y
perseguirá constantemente enfoques simplificados que puedan ayudar a las CCI a
hacer frente a nuevas necesidades emergentes y aumentar su repercusión.

Las CCI
proporcionarán un terreno de prueba ideal para nuevos enfoques de financiación
y gestión de la innovación. A través de la experimentación y la experiencia de
las CCI, el EIT presentará una agenda de simplificación en ámbitos clave, como
los acuerdos contractuales, los informes simplificados y las cantidades fijas
únicas y la financiación a tanto alzado.

La Comisión
supervisará de cerca la capacidad del EIT para elaborar los acuerdos y
principios más sencillos que sea posible para la financiación y la gestión de
las actividades de las CCI, basándose en la propia agenda de simplificación del
EIT. La experiencia adquirida, incluidos los fracasos, se compartirá con las
CCI futuras y los programas y sistemas de la UE en el marco de Horizonte 2020.

La Comisión ha redoblado sus esfuerzos en apoyo del EIT
para el establecimiento de un sistema de seguimiento sólido orientado a los
resultados. Dicho sistema de seguimiento garantizará que el EIT y las CCI
rindan cuentas plenamente, así como la calidad de los resultados y la
contribución a las prioridades de la iniciativa Horizonte 2020, y al mismo
tiempo generará un grado de flexibilidad suficiente en la dinámica empresarial
de las CCI. Permitirá al EIT desarrollar una sólida capacidad para recoger y
analizar la aportación de las CCI, medir los resultados del EIT respecto a sus
propios objetivos y hacer una evaluación comparativa del EIT y las CCI respecto
a las mejores prácticas a nivel europeo y mundial. El sistema se concebirá de
manera flexible y, si es necesario, se adaptará para tener en cuenta la cartera
de actividades del EIT y de las CCI, que evoluciona y crece. Siguiendo la
recomendación de la evaluación externa independiente y las disposiciones de
seguimiento general en el marco de Horizonte 2020, la Comisión ha propuesto, en
asociación con el EIT y las CCI, que se establezca para el EIT un sistema de
seguimiento del rendimiento orientado a los resultados, en el que se aborden
cuatro niveles de actividad:

·
A nivel de Horizonte
2020: hacer un seguimiento
periódico de la contribución del EIT y las CCI a la consecución de los
objetivos de Horizonte 2020.

·
A nivel del EIT: evaluar el rendimiento del EIT como organismo
de la UE eficiente y eficaz, lo cual se medirá en términos del apoyo prestado a
las CCI, la intensidad y el alcance de sus contactos, su difusión, sus
actividades internacionales y su capacidad para elaborar procedimientos
simplificados.

·
Entre las distintas
CCI: supervisar la
contribución de todas las CCI para alcanzar los objetivos estratégicos del EIT,
señalados en un instrumento concebido para ello, como un marcador del EIT.

·
A nivel de cada CCI: supervisar el rendimiento de cada CCI
basándose en objetivos individuales e indicadores clave de rendimiento, como se
establece en los planes empresariales de cada CCI. Las CCI tienen distintos
modelos empresariales y distintos mercados y, por tanto, distintos indicadores
clave de rendimiento, que son fundamentales para que la gestión de cada CCI
tenga éxito.

El EIT:

·
establecerá un programa
de simplificación que incluya puntos de referencia para evaluar los avances e
informar a la Comisión sobre los progresos en su aplicación a través del
informe de actividad anual; garantizará que los nuevos modelos de
simplificación se difundan por toda la UE e informará de otras iniciativas de
la UE.

·
establecerá, en
colaboración con la Comisión y las CCI, un sistema global para hacer un
seguimiento de: la contribución del EIT a Horizonte 2020; la repercusión del
EIT a través de sus propias actividades y de las actividades de las CCI; y los
resultados de las CCI. El EIT informará sobre todas sus actividades de
seguimiento en el informe de actividad anual

3.
Toma de decisiones y
acuerdos laborales eficaces

La estructura de
gobernanza del EIT combina el enfoque ascendente de las CCI con una orientación
estratégica desde el nivel del EIT. Por tanto, la toma de decisiones a nivel
del EIT debe caracterizarse por una perspectiva verdaderamente estratégica,
combinada con mecanismos de ejecución eficaces y una implicación sistemática de
los agentes del triángulo del conocimiento en toda Europa.

El modelo de
gobernanza del EIT ha demostrado su valor global. Sin embargo, la experiencia
adquirida durante el periodo inicial pone de manifiesto que pueden hacerse más
esfuerzos para mejorar la eficacia de los mecanismos de toma de decisiones y de
ejecución del EIT. La relación entre el Consejo de Administración del EIT,
responsable de las decisiones estratégicas, y la sede central del mismo,
encargada de la ejecución, debe definirse y racionalizarse más claramente. La
sede central del EIT tendrá que definir los ámbitos críticos en los que este
debe apoyar a las CCI, logrando un equilibrio adecuado entre las funciones de
apoyo y de seguimiento. Por último, el Consejo de Administración debe estar más
atento a que las decisiones estratégicas se fundamenten adecuadamente en la
experiencia de las CCI y en la comunidad de la innovación en general.

3.1.
Racionalizar y clarificar el proceso de toma
de decisiones del EIT

El Consejo de
Administración del EIT establece su dirección estratégica y las condiciones
marco para las CCI y, a través de sus miembros, conecta al EIT con las
distintas comunidades de partes interesadas en el ámbito correspondiente. En
consonancia con el enfoque orientado a las empresas del EIT, la toma de
decisiones debe ser eficaz y rápida, y estar bien definida.

Los factores
determinantes a este respecto son el tamaño, la composición y los
procedimientos del Consejo de Administración. El principio de miembros
independientes, combinados con un número limitado de miembros elegidos que
representan a la comunidad de la CCI, ha demostrado su valor y permite reunir
conocimientos especializados de todo el triángulo del conocimiento. Sin
embargo, el modelo inicial con dieciocho miembros elegidos y, más
recientemente, otros cuatro representantes de la CCI ha demostrado tener
limitaciones. Un Consejo de Administración de menor tamaño dará lugar a una
toma de decisiones más eficaz y disminuirá los gastos administrativos
generales. Por último, se debe ganar eficacia reorientando el Consejo de
Administración del EIT hacia su papel principal de dar una orientación
estratégica. Además, la coherencia con otras iniciativas de la UE seguirá
reforzándose a través de una consulta reforzada con la Comisión Europea sobre
el programa de trabajo trienal del EIT. La información sobre el EIT y las CCI
obtenida gracias al Programa de Trabajo Trienal del EIT permitirá evaluar y garantizar
la complementariedad con las demás partes de Horizonte 2020 y con otras
políticas e instrumentos de la Unión. Todos estos cambios han sido incorporados
en el Reglamento EIT modificado que acompaña a la AIE.

Las decisiones del
Consejo de Administración del EIT son aplicadas por su sede central bajo la
dirección de su director, que es responsable de las acciones del EIT. Al
hacerlo, la sede central refleja la naturaleza orientada a los resultados del
EIT y sus CCI, y se convierte en la fuerza motriz que está detrás de la
simplificación de los procedimientos. Al mismo tiempo, la sede central del EIT
desarrolla la capacidad de digerir sistemáticamente el aprendizaje de las CCI y
de hacer que estas constataciones estén disponibles en beneficio de la
comunidad de la innovación en general. Con el tiempo, la sede central del EIT
se convertirá en un depósito útil de buenas prácticas y un socio con
conocimientos reales para los responsables de la elaboración de las políticas.

La atracción y la
retención de profesionales con talento es un reto para la sede central del EIT.
Para dotar a la oficina del EIT de los mejores talentos y capacidades, definirá
una clara estrategia de recursos humanos que incluya opciones más allá del
empleo directo, como comisiones de servicios o adscripciones temporales,
promoviendo intercambios regulares de personal y periodos de prácticas con
centros de innovación, investigación y educación de excelencia de la UE y del
resto del mundo.

El EIT:

·
a través de una
estrategia inteligente en materia de recursos humanos, que incluya un uso
sistemático de conocimientos especializados internos y externos, y
procedimientos de gestión interna, velará por convertirse en una institución de
referencia para una gobernanza innovadora;

·
tomará medidas
concretas para fomentar una cultura de apertura y transparencia.

3.2.
Invertir en las CCI:
relaciones entre el EIT y las CCI

La interacción entre
el EIT y las CCI no solo proporciona el marco para que las CCI funcionen bien,
sino que también está en el centro del proceso de aprendizaje mutuo que permite
al EIT desempeñar su papel como banco de pruebas para nuevos modelos de
innovación. Para ofrecer a las CCI condiciones marco adecuadas, el EIT debe dar
una orientación clara y coherente en todas las fases del proceso, sin ser
excesivamente prescriptivo. La interacción entre la sede central del EIT y las
CCI debe ser sistemática y basarse en la confianza a fin de lograr la máxima
eficacia. Tanto las relaciones contractuales entre el EIT y las CCI como las
medidas de organización de la sede central del EIT deben contribuir a ello.

Al trascender su
papel de mero administrador, la sede central del EIT optimizará sus funciones
operativas para llevar a las CCI a su máximo rendimiento y hacer que los buenos
resultados estén ampliamente disponibles. Se puede aumentar la eficacia
prestando una serie de servicios y funciones a nivel central en lugar a nivel
de las CCI individuales. Si bien todas las CCI se ocupan de temas específicos,
una serie de elementos son de naturaleza transversal y es precisamente ahí
donde el EIT puede aportar un valor añadido tangible. Tales funciones de
proveedor de conocimientos pueden hacer que la sede central del EIT se
convierta en un agente informativo y un interlocutor con recursos, por ejemplo
fomentando el intercambio entre unas CCI y otras y el aprendizaje mutuo,
facilitando las relaciones con las instituciones de la UE y otras
organizaciones clave, como la Organización para la Cooperación y el Desarrollo
Económicos (OCDE), o sobre determinadas cuestiones transversales, como el
asesoramiento sobre propiedad intelectual, la transferencia de tecnología y de
conocimientos, la evaluación comparativa respecto a las mejores prácticas internacionales,
o la realización de estudios de previsión para determinar la orientación futura
del EIT y las CCI. El EIT y las CCI deben decidir conjuntamente cuándo pueden
abordarse estas tareas de forma más eficaz. A este respecto, será fundamental
que el EIT y las CCI establezcan mecanismos viables para una colaboración
sistemática en torno a cuestiones transversales.

El EIT:

·
proporcionará
orientaciones claras y coherentes sobre las expectativas, las obligaciones y
las responsabilidades durante todo el ciclo de vida de las CCI;

·
desarrollará, en
estrecha colaboración con las CCI, la capacidad de la sede central del EIT para
facilitar el intercambio y el aprendizaje entre unas CCI y otras;

·
prestará una serie de
servicios a las CCI sobre cuestiones horizontales en las que pueda aumentarse
la eficacia y aplicará otras políticas corporativas para el mismo fin.

3.3.
Colaborar con las partes interesadas

El intercambio activo
y el aprendizaje mutuo con otras iniciativas deben ser una piedra angular de
los esfuerzos de la EIT por probar nuevos modelos de innovación. Por tanto, el
EIT debe aprovechar las buenas prácticas existentes y los conocimientos
especializados externos para convertirse en el organismo de referencia para la
innovación que pretende ser. Por tanto, es indispensable que el Consejo de
Administración tome sus decisiones basándose en las percepciones y las
necesidades de los agentes de innovación sobre el terreno y en el contexto más
amplio del marco europeo. Al adherirse a una cultura de apertura y compromiso
externo, el EIT puede promover activamente la adopción y la aceptación de las
innovaciones por la sociedad en general.

Con este fin, el EIT
podrá comprometerse directamente con los Estados miembros y otras partes
interesadas de toda la cadena de la innovación, lo que tendrá efectos
beneficiosos para ambas partes. Para que dicho diálogo e intercambio sea más
sistemático, la creación de un Foro de interesados en el EIT, que agrupe a la
comunidad general de partes interesadas en torno a cuestiones transversales
podría ser un instrumento apropiado para facilitar una comunicación en sentido
doble e interactiva. Entre las partes interesadas habrá representantes de
autoridades nacionales y regionales, entidades de intereses organizados y
entidades individuales del mundo de la empresa, la educación superior y la
investigación, organizaciones de agrupaciones, y otras partes interesadas de
todo el triángulo del conocimiento. La organización del Foro de interesados se
ha incorporado en el Reglamento EIT modificado que acompaña a la AIE.

Además, una consulta
activa con otras instituciones de la UE, en particular con los servicios
pertinentes de la Comisión, desde una fase temprana del proceso contribuirá a
maximizar las sinergias y el aprendizaje mutuo con otras iniciativas de la UE.

El EIT:

·
creará un Foro regular
de interesados en el EIT para facilitar la interacción y el aprendizaje mutuo
con la comunidad de innovación en general de todo el triángulo del
conocimiento, incluidas las autoridades nacionales y regionales; en este
contexto, la plataforma de internet también puede ayudar a fomentar la
interacción entre los participantes;

·
hará un uso sistemático
de las asociaciones de universidades, empresas, organizaciones de investigación
y organizaciones de agrupaciones existentes como plataformas para el
intercambio de conocimientos y la difusión de los resultados.

·
establecerá un
mecanismo para facilitar las sinergias entre el EIT y las CCI y otras
iniciativas de la UE, como una reunión anual entre el EIT, las CCI y los
servicios pertinentes de la Comisión Europea.

4.
Estimación de las
necesidades financieras y las fuentes de financiación para el periodo 2014-2020
4.1.
Consolidación de un modelo de financiación
inteligente para las CCI

El EIT ha concebido
un modelo de financiación original que se basa en los puntos fuertes y los
recursos conjuntos de las organizaciones de excelencia existentes; la
financiación del EIT actúa como un catalizador para producir un efecto
multiplicador y poner en común recursos financieros suplementarios procedentes
de una gran variedad de socios públicos y privados. Sobre esta base, el EIT
proporciona, por término medio, hasta el 25 % de la financiación total de
las CCI, mientras que, como mínimo, el 75 % restante debe proceder de fuentes
ajenas al EIT. Esto incluye los ingresos y recursos propios de los socios de
las CCI, pero también la financiación pública a nivel nacional, regional y de
la UE, en particular los Fondos Estructurales y el Programa Marco de
Investigación e Innovación, tanto actuales como futuros. En este caso, las CCI
(o algunos de sus socios) solicitan financiación de conformidad con las normas
respectivas de los programas y en igualdad de condiciones con los demás
solicitantes. La contribución de los socios de la CCI no es un requisito para
una subvención de «cofinanciación» clásica, sino un requisito previo para que
exista un nivel mínimo de participación de las organizaciones existentes y su
compromiso financiero con la CCI. Este enfoque ascendente garantiza un firme
compromiso de los socios de la CCI, incentiva la inversión y estimula los
cambios estructurales y organizativos entre los socios de la CCI y más allá de
la CCI. La experiencia de las CCI iniciales muestra que la industria está
comprometida financieramente con la realización de los planes empresariales de
la CCI y que el porcentaje del presupuesto de la CCI procedente de socios
industriales asciende a entre un 20 % y un 30 % del presupuesto total
anual de la CCI. Además, las CCI han conseguido adaptar y poner en común flujos
adicionales de financiación nacional que, de otro modo, no habrían estado
disponibles (a modo de ejemplo, el gobierno alemán ha decidido confiar la
gestión de la iniciativa en materia de educación «Software Campus» a
Laboratorios de TIC, con un presupuesto de 50 millones EUR, procedentes de
fuentes tanto públicas como privadas, durante un periodo de cinco años).

La financiación del
EIT está prevista únicamente para «actividades de las CCI con valor añadido»,
es decir, actividades que permiten la integración de las políticas y los socios
del triángulo del conocimiento (educación, investigación e innovación) dentro
de la CCI y más allá de ella, de conformidad con los objetivos y las
prioridades establecidos en los planes empresariales de la CCI. Abarca, en
particular, proyectos de las CCI sobre educación, emprendimiento y creación de
empresas que completan la inversión en actividades consolidadas (por ejemplo,
proyectos de investigación existentes). La contribución del EIT también debe
abarcar las actividades de administración, gestión y coordinación de la CCI.

Las CCI atraviesan
varias fases de desarrollo con distintas características en su presupuesto
total antes de alcanzar una velocidad de crucero. La capacidad de absorción de
una CCI es relativamente limitada al principio, pero se desarrolla notablemente
durante los años siguientes.

Tras una fase inicial
de creación que dura dos años, los presupuestos de las CCI crecen
exponencialmente y pueden movilizar un nivel significativo de nuevos recursos de
socios existentes y nuevos en un plazo relativamente breve. Para alcanzar una
masa crítica suficiente y lograr un impacto a nivel europeo, los presupuestos
anuales de las CCI oscilarán entre 250 y 450 millones EUR al alcanzar la
velocidad de crucero, dependiendo de la estrategia, la asociación y el
potencial de mercado de cada CCI.

Si bien las CCI no
serán plenamente independientes del EIT desde el punto de vista financiero, se
las animará a que sean sostenibles a medio plazo; es decir, a que reduzcan su
dependencia de la financiación del EIT en su futura consolidación y expansión.
Seguirá facilitándose financiación del EIT para determinadas actividades de
valor añadido en las que la inversión del EIT genere un rendimiento
considerable, como la educación, la creación de empresas, la ubicación
conjunta, la toma de contacto y la difusión

Actualmente, la
financiación del EIT a las CCI se realiza únicamente mediante subvenciones. En
el próximo marco financiero plurianual (MFP 2014-2020) podrán afianzarse nuevos
mecanismos financieros mediante instrumentos de pasivo o de patrimonio neto.
Como «inversor» en las CCI, el EIT seguirá de cerca estos avances y fomentará
el acceso de las CCI a los mismos para que puedan aprovecharlos plenamente,
facilitando y coordinando el acceso cuando proceda.

4.2.
Necesidades
presupuestarias del EIT

Las necesidades
presupuestarias del EIT durante el periodo 2014-2020 son de 3 100 millones
EUR y se basan en tres componentes principales: los gastos necesarios para la
consolidación de las tres CCI existentes, el desarrollo gradual de nuevas CCI
en 2014 y 2018, respectivamente, así como las actividades de difusión y toma de
contacto y los gastos administrativos.

Se prevé que
aproximadamente 1 690 millones EUR (el 53,15 % del total del presupuesto
del EIT) se destinen a la financiación de las CCI designadas en 2009 y que ya
funcionan a velocidad de crucero; se prevén 1 010 millones EUR (el 31,81 %)
para las CCI de la segunda tanda (durante las fases de creación y desarrollo) y
259,75 millones EUR (el 8,16 %) para las CCI creadas en la tercera tanda.

Por tanto, la
previsión de presupuesto del EIT para las CCI en el periodo 2014-2020 equivale
a 2 900 millones EUR (el 93,13 % del presupuesto total del EIT para el
periodo 2014/2020). Gracias al fuerte efecto multiplicador del EIT, se espera
que las CCI movilicen otros 8 890 millones EUR de otras fuentes públicas y
privadas.

El EIT también
realizará actividades de difusión y de toma de contacto, como el programa de
becas/prácticas del EIT, que mejorará notablemente el impacto de sus
operaciones en toda Europa. Además, varios servicios de apoyo y seguimiento
transversales aportarán un valor añadido y aumentarán la eficacia de las
actividades de las CCI. Al aplicar y desarrollar estas actividades, el EIT
tendrá que seguir una estrategia destinada a lograr un gran nivel de eficacia,
es decir, un impacto máximo a través de mecanismos ligeros. Se precisan
aproximadamente 141,76 millones EUR (el 4,4 %) del presupuesto del EIT
para realizar estas actividades.

Si se desea que el
EIT sea el iniciador de nuevos modelos de innovación abierta y de
simplificación, esto debe reflejarse en su enfoque de administración. La sede
central del EIT debe ser una organización de estructura sencilla, que siga un
enfoque estratégico para aprovechar los conocimientos especializados siempre
que sea necesario, pero sin crear innecesariamente estructuras complejas y
permanentes. Los costes administrativos, que cubre los gastos necesarios de
personal, administrativos, de infraestructura y operativos no deberán superar
en ningún momento el 2,4 % del presupuesto del EIT. El país anfitrión,
Hungría, cubre una parte de los gastos administrativos, al proporcionar
gratuitamente un espacio de oficinas hasta finales de 2030, así como una contribución
anual de 1,5 millones EUR a los costes de personal hasta el final de 2015. Por
tanto, sobre esta base, los gastos administrativos serán de aproximadamente 77
millones EUR para el periodo 2014-2020.

Gráfico 3:
Desglose de las necesidades presupuestarias

Se facilita el
desglose exacto en la ficha financiera adjunta a la propuesta de modificación
del Reglamento EIT.

Durante el próximo
MFP, el EIT se financiará fundamentalmente mediante una contribución de
Horizonte 2020 cuyo importe previsto es de 2 800 millones EUR. Además, el
EIT recibirá una contribución que equivalga a aproximadamente el 2,5 % del
presupuesto total del EIT, procedente de Noruega, Islandia y Liechtenstein, que
son Estados participantes en virtud de una decisión del Espacio Económico
Europeo.

Ficha informativa 1:
Fabricación con valor añadido

1.
EL RETO

Uno de los
principales retos que se definen en la Agenda de Innovación europea y que debe
abordarse también en el marco de Horizonte 2020 es la competitividad de los
Estados miembros de la UE en el mercado mundial. La industria manufacturera es
uno de los sectores en los que el problema es especialmente urgente.

Los países europeos se encuentran sometidos a una presión
considerable: el aumento de la competencia de otras economías desarrolladas,
los bajos costes de producción en los países en desarrollo, y la escasez de
materias primas ejercen presión sobre las empresas manufactureras europeas.
Paralelamente, existen otros factores que impulsan los cambios en el sector
manufacturero: nuevas necesidades de mercado y sociales, rápidos avances en
ciencia y tecnología, y requisitos en materia de medio ambiente y
sostenibilidad.

Una respuesta posible
para afrontar estos retos es el desarrollo de una «industria manufacturera de
alto valor (o valor añadido)». Este concepto define un sistema integrado que
incluye todo el ciclo de producción, distribución y tratamiento al final de la
vida útil de los bienes y productos o servicios, aplicando un sistema de
innovación impulsado por los clientes o usuarios. En lugar de competir
principalmente en coste, los fabricantes con valor añadido aportan valor
suministrando innovación en sus productos o servicios, creando excelencia en
los procesos, logrando el reconocimiento de las marcas o contribuyendo a una
sociedad sostenible[4].

El sector manufacturero tiene una importancia considerable
desde el punto de vista económico, social y medioambiental. En 2010 el sector manufacturero representaba
el 15,4 % del PIB de la UE y más de 33 millones de puestos de trabajo[5]. Esta
cifra asciende al 37 % si se incluyen la producción de electricidad, la
construcción y los servicios afines a empresas. Al mismo tiempo, el sector
manufacturero acarreó aproximadamente el 25 % de los residuos, el
23 % de los gases de efecto invernadero y el 26 % de NOx que se
generaron en Europa.

Teniendo esto en
cuenta, es bastante evidente que los objetivos generales en el sector
manufacturero deben ser aumentar la competitividad de Europa en el mercado
mundial, así como desarrollar procesos de fabricación más sostenibles y
respetuosos con el medio ambiente.

2.
PERTINENCIA Y
REPERCUSIÓN

Una CCI sobre la
fabricación con valor añadido ayudará a cumplir las prioridades de Horizonte
2020 respecto a una
fabricación y un procesamiento avanzados y la transformación, y su objetivo
específico de «transformar las formas de producción industriales actuales en
unas tecnologías de fabricación y procesamiento más intensivas en conocimiento,
sostenibles, con bajas emisiones de carbono e intersectoriales, a fin de llevar
a cabo productos, procesos y servicios innovadores».

Podrá movilizar la inversión y el compromiso a largo plazo
del sector empresarial y ampliar y crear nuevos mercados. Podría desempeñar, en
particular, una función en el apoyo a acciones definidas en la Agenda de
Investigación Estratégica de la Plataforma Tecnológica Europea (PTE)
«Manufutura»:

·
desarrollo de productos y
servicios con valor añadido;

·
desarrollo de nuevos
modelos empresariales;

·
desarrollo de procesos de
ingeniería de fabricación avanzados;

·
nuevas ciencias y
tecnologías de fabricación emergentes;

·
transformación de las
infraestructuras de investigación y educación existentes para apoyar una
fabricación de categoría mundial.

Al mismo tiempo que se apoya el desarrollo de nuevos
productos, servicios y modelos empresariales y procesos de fabricación, se debe
hacer hincapié en la sostenibilidad, reduciendo la ineficiencia de los
recursos, maximizando las repercusiones medioambientales positivas y
contribuyendo también a reforzar las repercusiones económicas y sociales
positivas. Concretamente, un enfoque «limpio» de este tipo implicará procesos y
maquinaria eficaces en cuanto a energía y materiales, la utilización de fuentes
de energía renovables, y el empleo de una gestión inteligente de la energía, lo
que dará lugar a una reducción importante de los residuos y las emisiones. Al
contribuir al desarrollo y la ejecución de una fabricación más sostenible,
eficaz en cuanto a recursos y competitiva, una CCI podría impulsar un cambio de
comportamiento en la industria y los consumidores y crear un impacto sistémico.

Una CCI sobre fabricación con valor añadido podría tener
también un papel y una repercusión muy importantes a nivel regional; las funciones clave de una CCI a nivel
regional serían: fomentar la creación de agrupaciones regionales
interconectadas con transferencias y colaboración locales, desarrollar
competencias en tecnologías de fabricación de alta gama y alcanzar la
excelencia en las tecnologías de fabricación. En este sentido, podría prestarse
una especial atención a las regiones más afectadas por la disminución de la
capacidad de fabricación, así como a las PYME.

Uno de los mayores retos para alcanzar los objetivos
anteriores es la disponibilidad de una mano de obra altamente cualificada
que sea suficiente tanto cualitativa como numéricamente. Por tanto, una CCI
tendría un papel muy importante que desempeñar en la reconfiguración del
panorama educativo en este ámbito. Al crear unos vínculos más estrechos entre
los demandantes de cualificaciones y quienes imparten la enseñanza, una CCI
promovería las titulaciones de posgrado conjuntas, formación profesional de
posgrado y cursos prácticos en la industria.

El refuerzo de las capacidades también será un elemento
fundamental de una CCI sobre fabricación con valor añadido. Esto se
refiere no solo al suministro de mano de obra altamente cualificada, sino
también a la posibilidad de establecer una CCI como foro para la interacción y
la promoción de capacidades y competencias interdisciplinares, en
particular para la combinación de múltiples tecnologías instrumentales clave,
tal como propone el Grupo de Alto Nivel sobre Tecnologías Instrumentales Clave[6].

Una CCI en este ámbito tendría potencial para agrupar
distintos agentes y partes interesadas en un sector tan interdisciplinar como
este, incluidas la parte inicial y la parte final de la cadena de valor. Esto
incluye a las industrias de transformación (por ejemplo, de acero y productos
químicos), que enlazan inmediatamente con la cadena de valor para una
fabricación con valor añadido.

3.
SINERGIAS Y
COMPLEMENTARIEDADES CON LAS INICIATIVAS EXISTENTES

Una CCI como la descrita anteriormente sería complementaria
con otras iniciativas de la UE, así como a nivel de los Estados miembros y las
asociaciones de la industria.

Además de la PTE «Manufutura» mencionada anteriormente,
también podría establecer vínculos con las PTE sobre integración de sistemas
inteligentes y la Iniciativa Tecnológica Conjunta (ITC) sobre sistemas de
computación empotrados. La Asociación Público-Privada (APP) sobre Fábricas del
Futuro y una serie proyectos de los programas marco (PM) también podrían ser
socios cooperadores naturales. La CCI tendría en cuenta las prioridades de
investigación y los planes de acción definidos en el marco de las PTE y el
trabajo de investigación realizado hasta ahora por los proyectos de ITC, APP y
PM en este ámbito.

Del mismo modo, también establecería contacto con los proyectos
de aplicación comercial de la innovación ecológica del PCI (Programa de Competitividad
e Innovación), con los que se ha adquirido experiencia para una fabricación más
sostenible. Tal experiencia continuará con Horizonte 2020, a saber, en el
contexto de los retos sociales de la acción por el clima, la eficacia en
relación con los recursos y las materias primas. También pueden considerarse
las sinergias con el programa piloto de Verificación de Tecnologías Ambientales
(VTA), cuyo objetivo es promover tecnologías de alto valor medioambiental con
la validación de sus resultados por un tercero.

Una CCI de fabricación con valor añadido podría ser también
un punto de conexión para obtener sinergias con el Consejo Europeo de
Investigación Tecnológica, lo cual recomienda el Grupo de Alto Nivel sobre
Tecnologías Instrumentales Clave para promover la excelencia en la
investigación y la innovación tecnológicas.

Una CCI en este ámbito complementaría estas actividades, ya
que se centraría en actividades interdisciplinares dentro del triángulo de
conocimiento y haría mucho hincapié en la educación en materia de
emprendimiento.

4.
CONCLUSIÓN

Una CCI que se
centrara en la integración de todas las partes interesadas en la fabricación e
hiciera mucho hincapié en la remodelación de la agenda de educación en este
ámbito sería adecuada para enfrentarse a los retos señalados anteriormente.
También cumple los criterios de selección de temas para las CCI que figuran en
la AIE:

·
aborda un reto económico y
social importante para Europa (aumentar la competitividad de los Estados
miembros de la UE en el mercado mundial y contribuir al desarrollo de un
proceso de fabricación más sostenible y respetuoso con el medio ambiente), y
contribuye a la realización de la Agenda Europa 2020 para un crecimiento
inteligente y sostenible;

·
este enfoque de la CCI se
ajusta a las prioridades que se definen en Horizonte 2020 y complementa otras
actividades de la UE en este ámbito;

·
puede basarse en un sector
industrial sólido, que se sentirá atraído por una CCI;

·
ofrece la posibilidad de
que surjan nuevos productos, servicios y modelos empresariales y, sobre todo,
será adecuada para abordar la necesidad urgente de personas cualificadas en
este ámbito;

·
tiene un enfoque sistémico
y, por tanto, exige un trabajo interdisciplinar y el desarrollo de una nueva
enseñanza que supere las fronteras entre disciplinas;

·
agrupará una masa crítica
de partes interesadas que dan muestra de excelencia en investigación,
innovación, educación y formación a lo largo de la cadena de valor, que, de lo
contrario, no se reunirían;

·
abordará la paradoja
europea, pues sacará partido de la sólida base de investigación de la UE y
hallará nuevos enfoques innovadores para garantizar un sector de fabricación
más competitivo y eficiente en relación con los recursos.

Ficha informativa 2:
Alimentos para el futuro: cadena alimentaria sostenible, de la granja a la mesa

1.
EL RETO

La cadena general de
suministro de alimentos se enfrenta a un complejo conjunto de retos.

Desde el punto de vista de la demanda, la situación se
caracteriza por una población mundial que va en aumento y un mayor nivel de
vida (especialmente en los nuevos países emergentes) que da pie a una demanda
de una dieta más variada y de alta calidad, que requiere más producción de
alimentos. Como resultado, las Naciones Unidas han predicho que la demanda de
alimentos aumentará en aproximadamente un 70 % a más tardar en 2050[7]. Al
mismo tiempo, la rápida expansión del sector de la bioenergía sigue acentuando
la demanda de subproductos derivados del proceso de producción de alimentos.

Desde el punto de vista de la oferta, el cambio climático
acentuará la presión sobre la producción y el suministro de alimentos. Además,
algunos de los sistemas de producción de alimentos existentes en el mundo son
insostenibles. Si no se producen cambios, el sistema alimentario mundial
seguirá degradando el medio ambiente y pondrá en peligro la capacidad del mundo
para producir alimentos en el futuro.

Estos problemas concretos deben considerarse en relación
con las actitudes y las preocupaciones de los consumidores, pues la producción
está impulsada por los consumidores y los mercados. En los dos últimos
decenios, la complejidad del consumo alimentario ha aumentado drásticamente.
Los consumidores exigen alimentos asequibles, diversificados, de alta calidad y
prácticos, que respondan a sus gustos y necesidades. La preocupación por
distintas cuestiones, desde la seguridad alimentaria y la protección del medio
ambiente hasta consideraciones éticas, como las prácticas de comercio justo o
el bienestar de los animales, aumenten continuamente y hace que los grupos de
consumidores insistan en que se adopten acciones políticas. Por último, los
hábitos de consumo alimentario (incluido el desperdicio de alimentos) pueden
incidir mucho en la salud y el bienestar de los consumidores, así como en la
producción primaria y en el medio ambiente.

Horizonte 2020 aborda
esta complejidad y define los retos relacionados con este sector: «El reto es
velar por un suministro de alimentos seguros y de alta calidad, así como de
productos biológicos, para garantizar una gestión sostenible de los recursos
biológicos, que contribuya tanto al desarrollo rural y costero como a la
competitividad de la industria europea de productos biológicos, sin menoscabo
de la protección de los ecosistemas terrestres y marinos, reduciendo la dependencia
de fósiles, atenuando el cambio climático y adaptándose al mismo y alentando
que no se desperdicie nada».

2.
PERTINENCIA Y
REPERCUSIÓN

Una CCI sobre una cadena alimentaria sostenible ayudará a
cumplir las prioridades de Horizonte 2020, a saber, las definidas en el contexto del reto social
«Seguridad alimentaria, agricultura sostenible y bioeconomía».

Además, este ámbito temático es muy pertinente en cuanto al
impacto económico y social. Las
cuestiones relacionadas con la seguridad y la inocuidad alimentarias influyen
en casi todos los sectores de nuestra economía y nuestra sociedad, y a menudo
exigen medidas de reglamentación.

La industria alimentaria es el mayor sector manufacturero
de Europa y es esencial para que Europa tenga un mayor desarrollo económico. A
pesar de su importante papel, la competitividad de la industria europea de la
alimentación y de las bebidas atraviesa dificultades. En el último decenio, la
cuota de Europa en el mercado mundial disminuyó de un 25 % a un 21 %,
frente a la competencia de economías emergentes, como China, India y Brasil. La
industria alimentaria europea tiene cada vez menos capacidad de competir
exclusivamente en función del coste, por lo que, para cambiar esta tendencia,
debe poder aportar valor añadido creando productos más sanos, más sostenibles y
más eficientes en relación con los recursos.

Es preciso adoptar medidas que garanticen un sistema
alimentario global que se adapte al cambio climático y sea sostenible y, al
mismo tiempo, satisfaga la creciente demanda de alimentos dentro de las
limitaciones de la tierra disponible y la disminución de las reservas de pesca,
y proteja el entorno natural y la salud humana.

Una CCI en este ámbito se centrará en la cadena de
suministro de alimentos. Este enfoque se presta especialmente bien al
planteamiento de conjunto de una CCI. Incluye los recursos aportados desde el
principio de la cadena (abonos, etc.), la producción de alimentos, el
procesamiento, el envasado y la distribución; y termina con los consumidores,
que podrían ser la prioridad específica de una CCI (disminución del desperdicio
de alimentos, alimentación sana, etc.). El objetivo es garantizar un sistema de
cadena de suministro de alimentos más eficiente y eficaz, que mejore al mismo
tiempo la sostenibilidad y la trazabilidad de todas las partes de dicha cadena.

Por tanto, abordar la cadena de suministro de alimentos a
través de una CCI dará la posibilidad no solo de abordar algunos de los grandes
retos económicos y sociales a que se enfrenta Europa, sino también de movilizar
la inversión y el compromiso a largo plazo del sector empresarial —a saber,
en la ejecución de tecnologías, procesos y conocimientos nuevos e innovadores
para aumentar una producción alimentaria sostenible, la transformación, el
envasado y la distribución, reducir el desperdicio y promover una mejor
nutrición. Mediante su enfoque integrador, una CCI en este ámbito podrá influir
en el enfoque de la industria para centrarse más en una innovación orientada al
consumidor. Esto se unirá al potencial de nuevos modelos empresariales y nuevas
estrategias de mercado que se centren en las necesidades y las tendencias de
los consumidores, y se aprovechará la mayor sensibilización sobre la cadena
alimentaria, que puede tener potencial para obtener innovaciones y
posibilidades tecnológicas en consonancia con los intereses de los consumidores
y crear así nuevas oportunidades de negocio.

Una CCI en este ámbito será muy importante para superar
el alto nivel de fragmentación de toda la cadena de suministro de alimentos.
Combinará una masa crítica de partes interesadas que dan muestra de
excelencia en investigación, innovación, educación y formación a lo largo de
toda la cadena. Todos los elementos de la cadena (sector primario,
producción alimentaria, empresas transformadoras de alimentos, minoristas y
canales de servicios alimentarios, sin olvidar a los consumidores) están
inextricablemente relacionados entre sí para concebir futuras innovaciones. Una
CCI ofrecerá el enfoque sistémico e interdisciplinar necesario para
abordar estas cuestiones.

El importante valor añadido de una CCI en este ámbito será
su papel para abordar la actual escasez de capacidades y recursos humanos.
En la actualidad, probablemente la mitad de las industrias europeas de
alimentos y bebidas se enfrentan a una escasez de personal científico y
cualificado, lo cual constituye un obstáculo para la innovación en este sector.
Al integrar la enseñanza con los demás sectores del triángulo del conocimiento,
una CCI abordará esta cuestión. Ofrecerá al mismo tiempo la oportunidad de
estimular a emprendedores recién formados, capaces de desarrollar tecnologías y
empresas nuevas e innovadoras. Este enfoque en el emprendimiento sería
particularmente pertinente en el sector alimentario, que se caracteriza por su
elevado número de PYME.

Los principales riesgos asociados al éxito de una CCI en
este tema están relacionados principalmente con las condiciones del marco de
innovación necesarias, que las CCI no abordan directamente en la actualidad.
Para aumentar la sostenibilidad a lo largo de toda la cadena alimentaria, será
necesario efectuar algunos cambios reglamentarios, como internalizar los costes
de producción de alimentos. Por tanto, las CCI deben servir de enlace con la
innovación y las actividades políticas en curso a nivel de la UE y a nivel
nacional sobre estos asuntos (véase la sección siguiente).

3.
SINERGIAS Y
COMPLEMENTARIEDADES CON LAS INICIATIVAS EXISTENTES

La UE está plenamente comprometida en este ámbito. Una CCI
contribuiría a abordar el reto social de Horizonte 2020 «Seguridad alimentaria,
agricultura sostenible y bioeconomía». Cooperaría, en particular, con la
propuesta Cooperación de Innovación Europea (CIE) «Productividad y
sostenibilidad agrícolas». Mientras que esta última hará hincapié en tender
puentes entre investigación de vanguardia e innovación práctica, una CCI sería
complementaria, en particular, para formar agentes clave, como empresarios y
consumidores. También es necesaria la coordinación, con la Iniciativa de
Programación Conjunta (IPC) «Agricultura, seguridad alimentaria y cambio
climático», que pondrá en común los esfuerzos nacionales de investigación para
integrar la adaptación, la atenuación y la seguridad alimentaria en los
sectores de la agricultura, la silvicultura y el uso del suelo. El Fondo
Europeo Marítimo y de Pesca promoverá la sostenibilidad medioambiental y social
de la pesca y la acuicultura, destacando así la necesidad de avances técnicos
acompañados de nuevas capacidades empresariales en estos ámbitos, en consonancia
con la evolución del comportamiento de los consumidores y ofreciendo
posibilidades de sinergias. Asimismo, también será posible la IPC recién
iniciada «Alimentos sanos para una vida sana» y «Conectar la investigación
sobre el clima en Europa», y con las Plataformas Tecnológicas Europeas en
ámbitos relacionados [en particular, la Plataforma «Food for Life» (Alimentos
para la vida)] o numerosos proyectos del VII PM. Del mismo modo, también
mantendría contacto con los programas de aplicación comercial de la innovación
ecológica del PCI (Programa de Competitividad e Innovación), en los que los
alimentos y las bebidas están entre los ámbitos prioritarios. Tal experiencia
continuará con Horizonte 2020, en el contexto del reto social del clima y la
eficiencia en relación con los recursos.

Una CCI en este ámbito complementaría estas actividades, ya
que se centraría en actividades interdisciplinares dentro del triángulo del
conocimiento, haciendo mucho hincapié en los productos y servicios innovadores
y la educación en materia de emprendimiento, así como en las cuestiones
relativas a los consumidores.

4.
CONCLUSIÓN

Una CCI que se centre en la cadena de suministro de
alimentos es muy adecuada para afrontar los retos que se han señalado
anteriormente. También responde a los criterios de selección de temas para las
CCI:

·
aborda un importante reto
económico y social (la necesidad de garantizar un sistema alimentario sólido y
sostenible, al mismo tiempo que satisface la creciente demanda de alimentos
dentro de las limitaciones de la tierra disponible y protege el entorno natural
y la salud humana), y contribuye al cumplimiento de la Agenda Europa 2020 y a
sus objetivos sobre el clima y la energía, el empleo, la innovación y la
educación;

·
este enfoque de la CCI se
ajusta a las prioridades definidas en Horizonte 2020 y complementa otras
actividades de la UE en el sector alimentario, en particular la CIE
«Productividad y sostenibilidad agrícolas»;

·
puede movilizar la
inversión y el compromiso a largo plazo del sector empresarial, y ofrece
posibilidades para diversos productos y servicios emergentes: en el despliegue
de tecnologías, procesos y conocimientos nuevos e innovadores para aumentar una
producción alimentaria, un procesamiento, un envasado y una distribución
sostenibles, reducir el desperdicio y promover una mejor nutrición;

·
crea un impacto sostenible
y sistémico, medido en función del número de emprendedores recién formados,
nuevas tecnologías y nuevas empresas; favorecerá los nuevos avances
tecnológicos y unos sistemas de producción más eficientes y sostenibles;

·
su objetivo es superar el
alto nivel de fragmentación de toda la cadena alimentaria; favoreciendo la
trazabilidad; además, agrupará una masa crítica de partes interesadas que dan
muestra de excelencia en investigación, innovación, educación y formación a lo
largo de toda la cadena;

·
por ello, exige un trabajo
interdisciplinar que involucre distintos ámbitos de conocimiento, como la
agronomía, la ecología, la biología, la química, la nutrición y la
socioeconomía;

·
abordará la paradoja
europea, pues hallará nuevos enfoques innovadores para garantizar una cadena de
suministro más sostenible y eficiente para mejorar la seguridad alimentaria.

Ficha informativa 3:
Innovación para una vida saludable y un envejecimiento activo

1.
EL RETO

La salud, el cambio
demográfico y el bienestar se consideran retos sociales importantes que se
abordarán en el marco de Horizonte 2020. Los objetivos generales de
cualquier acción para abordar este reto deben ser mejorar la calidad de vida de
los ciudadanos europeos de todas las edades y mantener la sostenibilidad
económica de los sistemas de atención sanitaria y social en un contexto de un
aumento de los costes, una disminución de los recursos humanos y unos
ciudadanos que esperan la mejor atención sanitaria posible.

Los retos
relacionados con el sector sanitario y de asistencia social son numerosos y
están muy interrelacionados. Abarcan desde enfermedades crónicas
(enfermedades cardiovasculares, cáncer o diabetes), junto con el sobrepeso y la
obesidad, enfermedades infecciosas (VIH/SIDA o tuberculosis) y enfermedades
neurodegenerativas (agravadas por el envejecimiento de la población) hasta el
aislamiento social, un menor bienestar, una mayor dependencia de los pacientes respecto
a cuidados formales e informales y una exposición múltiple a factores
medioambientales cuyas consecuencias a largo plazo para la salud se desconocen.
Además, los obstáculos para la aplicación, el aprovechamiento y el despliegue
de hallazgos, productos y servicios nuevos impiden que se responda eficazmente
a esos retos.

La respuesta a estos
retos ha sido definida en Horizonte 2020 como destinada a «proporcionar una
mejor salud, calidad de vida y bienestar general para todos, apoyando las
actividades de investigación e innovación. Estas actividades se centrarán en el
mantenimiento y la promoción de la salud a lo largo de nuestra vida, así como
en la prevención de enfermedades; en mejorar nuestra capacidad de curar, tratar
y gestionar la enfermedad y la discapacidad; en apoyar el envejecimiento
activo; y en contribuir a la consecución de un sector sanitario sostenible y
eficiente».

2.
PERTINENCIA Y
REPERCUSIÓN

Una CCI sobre innovación para una vida saludable y un
envejecimiento activo ayudarán a cumplir las prioridades de Horizonte 2020, a saber, las que se definen en el contexto
del desafío social «Salud, cambio demográfico y bienestar».

Este ámbito temático es muy pertinente desde el punto de
vista social y político. Las
cuestiones de la vida sana y el envejecimiento activo afectan a casi todos los
ámbitos de nuestra vida y de la sociedad, y muy a menudo exigen medidas de
reglamentación. El sector sanitario y de la asistencia social es también muy
importante desde el punto de vista socioeconómico, pues es uno de los
sectores en los que se gasta más dinero (tanto público como privado)[8]; y el
sector no solo ofrece oportunidades de innovación económica y tecnológica, sino
que también tiene un gran potencial de innovación social.

La importancia socioeconómica puede resaltarse aún más por
el hecho de que Europa se beneficia de la presencia de un sector farmacéutico
sólido y de unos sistemas de asistencia sanitaria y social bien desarrollados
que dan empleo a millones de personas en toda la UE. Este es también uno de los
mayores sectores de fabricación de alta tecnología en la UE. El potencial de
crecimiento en estos ámbitos es muy elevado, ya que una sociedad en proceso de
envejecimiento trae consigo un aumento de la demanda de asistencia agregada, y
de productos y servicios independientes.

Otros sectores, como el turismo, también entran en juego.
El envejecimiento de la población está constituido en gran medida por una
generación acostumbrada a viajar y que sigue dispuesta a hacerlo, exige una
alta calidad y, por tanto, tiene cada vez más necesidad de unos servicios
accesibles (transporte, hoteles, entretenimiento, etc.). Unos servicios
turísticos más accesibles pueden impulsar la competitividad de todo el sector,
y fomentarían una mayor inclusión de la población en proceso de envejecimiento.

No hay que olvidar que, en este ámbito, la UE cuenta con
una investigación y una educación de categoría mundial. En muchos países de
la UE existen infraestructuras e instituciones de investigación de excelencia
que ofrecen un entorno atractivo para que la industria participe en las
actividades programadas del EIT.

Los retos
relacionados con una vida saludable son válidos en toda Europa. La respuesta a
los mismos, que puede ser transmitida por una CCI, exige una intensa
cooperación entre equipos excelentes, pluridisciplinares y multisectoriales,
con participantes de todos los sectores del triángulo del conocimiento
(investigación, empresas y educación). Una CCI sobre este tema tendría el
valor añadido de vincular las actividades de innovación y de educación superior
con la excelente base de investigación ya existente. Para ello, hará
especial hincapié en los planes de estudios de enseñanza superior, el
desarrollo de nuevas capacidades (necesarias, por ejemplo, para el
desarrollo tecnológico, y también para personas de edad avanzada), el
refuerzo de los aspectos empresariales para fomentar el desarrollo de un
alto nivel de emprendimiento entre los trabajadores en este ámbito, apoyar
el desarrollo de nuevos productos y servicios, y consolidar las cadenas
de valor existentes o incluso crear otras nuevas. Los ejemplos de posibles
productos y servicios que podrían crearse a través de una CCI van más allá
de las aplicaciones tecnológicas (como aplicaciones que traten, codifiquen,
normalicen e interpreten datos en ámbitos como el cáncer, las enfermedades
cardiovasculares; o herramientas para la evaluación del riesgo y la detección
precoz), y podría impulsar la innovación social con nuevos conceptos que
mejoren, por ejemplo, la gestión del estilo de vida y la nutrición, fomenten
una vida activa e independiente en un entorno adecuado para las personas
mayores, o mantengan sistemas asistenciales económicamente sostenibles.

Al centrarse en los
aspectos sistémicos de los sistemas europeos de asistencia sanitaria y social y
en el apoyo a un envejecimiento activo, una CCI en este ámbito temático también
incluiría una mayor cooperación entre empresas grandes y pequeñas, que estén
más especializadas, para que los conocimientos circulen más. Además, un valor
añadido específico que podría aportar una CCI en este ámbito sería la creación
de asociaciones innovadoras a nivel local, lo cual es especialmente importante
en el sector de los servicios.

Por tanto, a través
de su enfoque integrador en el triángulo del conocimiento, una CCI sobre vida
sana y envejecimiento activo podría ser un factor clave que contribuyera a
abordar la «paradoja europea»: aportar un valor añadido a la posición de
excelencia de la UE en investigación científica y transformar este activo en
productos y servicios innovadores y nuevas oportunidades y mercados para las
empresas.

Los principales
riesgos asociados al éxito de una CCI en el marco de este tema están
relacionados principalmente con las condiciones necesarias que acompañan a la
innovación y el marco reglamentario de las políticas, lo que podría requerir
algunas adaptaciones que no están entre los objetivos directos de las CCI[9]. Por
tanto, las CCI deben servir de enlace con la innovación y las actividades
políticas en curso a nivel de la UE y a nivel nacional sobre estos asuntos
(véase la sección siguiente).

3.
SINERGIAS Y
COMPLEMENTARIEDADES CON LAS INICIATIVAS EXISTENTES

Las cuestiones relacionadas con la salud y el
envejecimiento tienen un gran apoyo de numerosas iniciativas de la UE. Dichas
iniciativas abarcan una gran variedad de ámbitos políticos además del sector de
la salud, como la economía, la seguridad y el medio ambiente. Por tanto,
contribuyen indirectamente a los objetivos de Europa 2020 como la I+D/innovación,
el empleo y la inclusión social.

Una CCI sobre innovación para una vida saludable y un
envejecimiento activo cooperará estrechamente con la Cooperación de Innovación
Europea (CIE) experimental sobre un Envejecimiento Activo y Saludable. Tendrá
en cuenta las acciones concretas presentadas en el Plan de Innovación
Estratégica de la CIE y contribuirá a la consecución de sus objetivos.
Complementará a los agentes clave en materia de educación y formación, y
también proporcionará una única red estructurada de profesionales bien situados
para identificar las condiciones marco y las mejores prácticas sobre cuestiones
políticas, de reglamentación o de normalización que incidan en el sector. En el
contexto de la CIE, una CCI en este ámbito también puede contribuir a la
Iniciativa sobre mercados líderes relativa a la sanidad electrónica, que tiene
por objeto estimular el mercado de soluciones innovadoras en materia de sanidad
electrónica centrándose en sus instrumentos políticos (normalización, sistemas
de certificación y contratación pública).

También se estimulará la coordinación con la Iniciativa de
Programación Conjunta (IPC) para impulsar la investigación sobre el Alzheimer y
otras enfermedades neurodegenerativas, y con la IPC «Más años, vidas mejores»:
el potencial y los retos del cambio demográfico. Una CCI en este ámbito
acelerará y estimulará la explotación de una investigación pública de
excelencia puesta en común a través de estas IPC y, por tanto, abordará la
fragmentación en el panorama de la innovación.

Una CCI aprovechará y capitalizará en gran medida los
principales resultados de investigación de la Iniciativa Tecnológica Conjunta
sobre Medicamentos Innovadores y los numerosos proyectos de investigación del
programa marco de investigación que tratan este ámbito temático (como el
programa de investigación sobre salud o las actividades de investigación de TIC
en materia de salud y envejecimiento), a fin de impulsar la transferencia de
tecnología y la comercialización a través de un gran talento empresarial.
Asimismo, se coordinará con el trabajo del Programa «Vida Cotidiana Asistida por el Entorno» y el Programa de Competitividad e Innovación.

En conclusión, una CCI en este ámbito complementaría estas
actividades, ya que se centraría en actividades interdisciplinares en el marco
del triángulo de conocimiento, haciendo mucho énfasis en los productos y
servicios innovadores y la educación en materia de emprendimiento.

4.
CONCLUSIÓN

Una CCI que se centre
en la cuestión general de la innovación para una vida sana y un envejecimiento
activo cumple los criterios de selección de temas para las CCI:

·
aborda un reto importante
desde el punto de vista económico y social (salud y bienestar durante toda la vida
para todos, al mismo tiempo que se mantienen unos sistemas de atención
económicamente sostenibles) y contribuye a la realización de la Agenda Europa
2020 y sus objetivos sobre empleo, innovación, enseñanza e inclusión social;

·
este enfoque de la CCI se
ajusta a las prioridades definidas en Horizonte 2020 y complementa otras
actividades de la UE en los ámbitos de la salud y la asistencia sanitaria, en
particular la CIE sobre Envejecimiento Activo y Saludable;

·
puede basarse en una firme
base de investigación y un sólido sector industrial que se verán atraídos por
una CCI; puede movilizar la inversión y el compromiso a largo plazo del sector
empresarial y ofrece posibilidades para diversos productos y servicios
emergentes;

·
abordará la paradoja
europea, pues sacará partido de la sólida base de investigación de la UE y
encontrará nuevos enfoques innovadores para mejorar la calidad de vida de los
ciudadanos europeos y mantener la sostenibilidad económica de los sistemas de
salud y asistencia social;

·
crea un impacto sostenible
y sistémico, medido en función del número de emprendedores recién formados, nuevas
tecnologías y nuevas empresas; fomentará nuevos avances tecnológicos y la
innovación social;

·
pretende superar el alto
nivel de fragmentación del conjunto del sector de la salud y la asistencia
social; y reunirá una masa crítica de partes interesadas que dan muestra de
excelencia en investigación, innovación, educación y formación de todo el
sector;

·
adopta un enfoque
sistémico y, por tanto, exige una labor interdisciplinar que comprende
distintos ámbitos de conocimiento, como la medicina, la biología, la
psicología, la economía, la sociología, la demografía y las TIC.

Ficha informativa 4: Materias
primas[10]:
exploración, extracción, procesamiento, reciclado y sustitución sostenibles

1.
EL RETO

La sociedad moderna
es totalmente dependiente del acceso a las materias primas. El acceso a
materiales asequibles es esencial para un funcionamiento eficaz de la economía
de la UE. Sin embargo, el tríptico de la disminución de unos recursos naturales
limitados, una población humana en constante crecimiento y el rápido aumento de
los niveles de consumo en el mundo en desarrollo entrañan una exigencia cada
vez mayor de materias primas y recursos naturales del planeta. A algunos de
estos factores se debe el aumento previsto del consumo de recursos naturales
durante los próximos decenios.

Como se resaltó en la
hoja de ruta para una utilización eficaz de los recursos y en Horizonte 2020,
nuestro objetivo debe ser garantizar la accesibilidad y la disponibilidad de
las materias primas necesarias para la economía europea y para nuestro
bienestar, logrando al mismo tiempo una economía eficiente en relación con los
recursos que satisfaga las necesidades de una población que va en aumento,
dentro de los límites ecológicos de un planeta que no es infinito.

2.
PERTINENCIA Y
REPERCUSIÓN

Este ámbito temático es muy pertinente en cuanto a
impacto económico y social. Las materias primas son fundamentales para la
economía y la calidad de vida a escala mundial; aumentar eficiencia en relación
con los recursos será esencial para garantizar el crecimiento y el empleo para
Europa. Traerá consigo grandes oportunidades económicas, mejorará la
productividad, abaratará los costes e impulsará la competitividad.

Aunque la Unión Europea tiene un historial de investigación
excelente y existen distintos centros de excelencia, podría hacerse mucho más
para sacar provecho del mismo en este ámbito prioritario. Una CCI sería especialmente adecuada para
ello.

Adaptándose a otras
actividades de la UE, una CCI en este ámbito debe concentrarse en estimular
un núcleo de conocimiento y un centro de conocimientos especializados de
enseñanza universitaria, técnica y práctica e investigación en materia de
minería sostenible de superficie, de subcapa de superficie y submarina, gestión
del material, tecnologías de reciclado, sustitución de materiales y comercio
geopolítico de materias primas. Actuaría como agente y punto de encuentro para
los centros europeos de excelencia sobre estos temas relacionados y gestionaría
un programa de investigación de importancia estratégica para la industria de la
UE. Por esta razón y para maximizar el impacto de las acciones y evitar
cualquier duplicación con las actividades de la UE, incluida la CIE sobre
materias primas, la CCI será el complemento necesario en los ámbitos de capital
humano (es decir, la formación y la educación) para las acciones piloto
innovadoras en tecnología (como las instalaciones de demostración) para la
exploración, la extracción y el procesamiento, la recogida y el reciclado en el
medio terrestre y marino. Al mismo tiempo, podría incluir el objetivo de llegar
a ser una tecnología de vanguardia mediante la creación de proyectos piloto y
demostraciones de procesos y soluciones innovadores, que impliquen, entre otras
cosas, la utilización de materiales alternativos atractivos económicamente y
sostenibles que tengan importancia estratégica para la UE. Por consiguiente,
puede hacer que los mercados existentes se amplíen y se creen algunos nuevos,
especialmente en los ámbitos de la extracción y el procesamiento sostenibles,
la gestión de materiales, las tecnologías de reciclado y la sustitución de
materiales. Será necesario evaluar el impacto y adoptar medidas innovadoras,
una adaptación rentable y medidas de prevención de riesgos para hábitats
especialmente sensibles, como el Ártico.

Una CCI en este
ámbito será muy importante para superar el obstáculo que constituye la falta de
tecnología. Es necesaria la innovación técnica para desarrollar un eje de
tecnologías complementarias, que podrían cambiar la forma de las cadenas de
valor tradicionales de minerales y materias primas. Es este un ámbito que exige
un trabajo adicional para desarrollar nuevos procesos y optimizar y
comercializar los conocimientos existentes en este ámbito. El enfoque
empresarial de una CCI sería particularmente adecuado para abordar esta
cuestión.

Otro elemento de
valor añadido de una CCI sobre materias primas es su contribución a abordar
las limitadas oportunidades de creación de redes que presenta el sector. De
hecho, la naturaleza dispar de los distintos ámbitos de investigación hace que
existan pocas oportunidades de conocer investigadores de distintas disciplinas
y de beneficiarse de una fertilización mutua de ideas y de la colaboración que
será necesaria para promover soluciones con bajas emisiones de carbono que sean
rentables y respetuosas con el medio ambiente. Establecer redes dentro de
una CCI, agrupando partes interesadas de los tres componentes del triángulo del
conocimiento en toda la cadena de valor contribuiría a superar este punto
débil. Dará la posibilidad de mejorar la transferencia de tecnología,
conocimientos generales y conocimientos técnicos, así como de proporcionar a
los investigadores, los estudiantes y los empresarios los conocimientos y las
capacidades que sean necesarios para hallar soluciones innovadoras y
convertirlas en nuevas oportunidades de negocio.

3.
SINERGIAS Y
COMPLEMENTARIEDADES CON LAS INICIATIVAS EXISTENTES

La UE ha identificado
este ámbito prioritario como uno de los mayores retos. Una CCI contribuiría a
cumplir los objetivos de Horizonte 2020, a saber, superar el reto social
relativo a la oferta de materias primas y la eficiencia en relación con los
recursos. Contribuiría a la CIE propuesta sobre materias primas. La CIE sobre
materias primas proporcionará marcos generales para facilitar la adaptación y
las sinergias entre la investigación impulsada por la oferta y la demanda
actuales y los instrumentos y las políticas de innovación en este ámbito. Ello
incluirá actividades centradas en la tecnología y también la identificación de
las condiciones marco y las mejores prácticas en materia de políticas,
reglamentación o normalización que tengan un impacto sobre la innovación en un
sector o reto determinados. Una CCI en este ámbito sería complementaria en la
educación de agentes clave y también para facilitar una única red estructurada
de profesionales. Proporcionaría una sólida base para apoyar otras acciones
relacionadas con la innovación que se llevarán a cabo en el marco de la CIE,
para cuyo éxito el capital humano es absolutamente necesario. También estará
bien situada para ayudar a la CIE a identificar las condiciones marco y las
mejores prácticas en materia de políticas, reglamentación o normalización que
tengan un impacto en el sector. Una CCI también utilizaría y aprovecharía en
gran medida los resultados de los numerosos proyectos de investigación del VII
Programa Marco que abordan el tema, en particular los financiados en el marco
de las nanociencias, nanotecnologías, tecnologías de producción de materiales y
nuevas tecnologías de producción, así como las cuestiones medioambientales.

Del mismo modo, también mantendría contacto con los
programas de aplicación comercial de la innovación ecológica del PCI (Programa
de Competitividad e Innovación), en los que el reciclado de materiales
constituye un ámbito prioritario. Tal experiencia continuará con Horizonte
2020, en particular en el contexto de los retos sociales que suponen la
actuación contra el cambio climático, la eficiencia en relación con los
recursos y una oferta sostenible de materias primas.

Una CCI en este ámbito complementaría estas actividades, ya
que se centraría en actividades interdisciplinares en el marco del triángulo de
conocimiento, haciendo mucho énfasis en los productos y servicios innovadores y
la educación en materia de emprendimiento.

4.
CONCLUSIÓN

Una CCI en este
ámbito es muy adecuada para abordar los retos señalados anteriormente. También
cumple los criterios propuestos de selección de temas para las CCI en la AIE:

·
aborda un importante reto
económico y social al que se enfrenta Europa (la necesidad de desarrollar
soluciones innovadoras para una exploración, una extracción, un procesamiento y
un reciclado de materias primas que sean rentables, tengan bajas emisiones de
carbono y sean respetuosas con el medio ambiente) y contribuye al cumplimiento
de la Agenda Europa 2020 y de sus objetivos sobre el clima y la energía, el
empleo, la innovación y la educación;

·
el enfoque de esta CCI se
ajusta a las prioridades que se definen en Horizonte 2020 y complementa otras
actividades de la UE en el ámbito de las materias primas, en particular la CIE
sobre materias primas;

·
puede movilizar la
inversión del sector empresarial y ofrece posibilidades para diversos productos
y servicios emergentes, en especial por lo que se refiere a la extracción y el
procesamiento sostenibles, la gestión de materiales, las tecnologías de
reciclado y la sustitución de materiales;

·
crea un impacto sostenible
y sistémico, medido en función del número de emprendedores recién formados,
nuevas tecnologías y nuevas empresas; ofrece, en particular, oportunidades de
creación de valor social, al esforzarse por abordar el objetivo de la
sostenibilidad de todo el ciclo de vida del producto: utilizando materias
primas de forma más eficiente y mejorando eficazmente el reciclado y la
recuperación de materias primas;

·
incluye un claro
componente educativo del que otras iniciativas carecen y agrupa una masa
crítica de partes interesadas que dan muestra de excelencia en investigación e
innovación;

·
requiere un trabajo
interdisciplinar que implica a distintos ámbitos de conocimiento, como la
geología, la economía, las ciencias ambientales, la química, la mecánica y
numerosos ámbitos de la industria (construcción, automoción, sector
aeroespacial, maquinaria y equipo, y energías renovables);

·
abordará la paradoja
europea, dado que Europa cuenta con una sólida base de investigación y escasos
resultados en este ámbito; ofrece oportunidades para la innovación en una
minería y una gestión de materiales que sean sostenibles; la sustitución y el
reciclado pueden impulsar más cambios sectoriales y mejorar las actividades de
inversión a través de la creación de nuevos productos, servicios y enfoques de
la cadena de suministro.

Ficha informativa 5:
Sociedades seguras e inteligentes

1.
EL RETO

Uno de los
principales retos que deben abordarse en el marco de Horizonte 2020 es la
necesidad de fomentar unas sociedades europeas seguras en el contexto de la
creciente interdependencia global y la transición hacia sociedades digitales.

Actualmente, las
sociedades se enfrentan a graves problemas de seguridad cuya magnitud y
sofisticación van en aumento. Estos retos se desencadenan debido a cambios que
van desde la delincuencia organizada y el terrorismo hasta la actividad
transfronteriza ilegal y las catástrofes naturales y provocadas por el hombre,
que ponen en riesgo y desestabilizan los principios básicos de nuestras
sociedades. Además, los ciberataques y otras infracciones contra la intimidad ponen
en peligro todo el funcionamiento de internet y todos los servicios para los
que sirve de soporte. En apoyo de las políticas de la UE para hacer frente a
estos retos, se precisan medidas para innovar en el sector de la seguridad. Las
medidas son especialmente necesarias para explotar las tecnologías de la
información y de la comunicación y los servicios conexos potenciales, a fin de
hacer frente a los retos de seguridad. El objetivo es colmar las lagunas que
tiene Europa en materia de seguridad mediante el desarrollo y la aplicación de
soluciones innovadoras en materia de TIC, evitar y atenuar los delitos graves y
la delincuencia organizada (incluida la ciberdelincuencia) y el terrorismo,
reforzar la gestión de nuestras fronteras exteriores, tanto terrestres como
marítimas, y aumentar la capacidad de resistencia frente a las catástrofes
naturales y provocadas por la acción humana, como los incendios forestales, los
terremotos, las inundaciones y las tormentas. Este objetivo abarcará también el
desarrollo de tecnologías de TIC, mecanismos y servicios para prevenir y
gestionar los ciberataques y las averías de las infraestructuras de TIC, y para
recuperarse de los mismos, aumentando la confianza y la seguridad en internet y
protegiendo la intimidad, la identidad y los datos privados. Como prioridad
transversal, deben cumplirse estos objetivos respetando la ética, la privacidad
y los derechos fundamentales de los ciudadanos.

2.
PERTINENCIA Y
REPERCUSIÓN

La seguridad es
muy pertinente desde el punto de vista político y socioeconómico. Desde el punto de vista de la política
pública, puede considerarse que mantener un nivel adecuado de seguridad es un
requisito o un requisito previo básico para crear un entorno en el que las
personas y las empresas estén motivadas para llevar a cabo sus actividades. En
particular, la expansión del mercado único digital depende de la confianza de
los usuarios en la seguridad de las transacciones, la integridad de sus datos y
la protección de su intimidad y su identidad. Los actos relacionados con el
«terrorismo global» y el aumento de los daños a la vida humana y a los bienes
materiales causados por las catástrofes naturales y de origen humano durante
los últimos años han aumentado la importancia política de este ámbito.

Además de estas
inquietudes de los ciudadanos, este ámbito también es pertinente desde el punto
de vista socioeconómico. Se calcula que el mercado mundial de soluciones de
seguridad (sin incluir la defensa) ascendió a 45 000 millones EUR en 2009
y se prevé que aumente a más de 87 000 millones EUR en 2020 (un
crecimiento medio superior a un 6 % anual)[11]. Da
empleo a aproximadamente 250 000 trabajadores en todo el mundo y a
alrededor de 50 000 en Europa. En cuanto al empleo indirecto, el mercado
de servicios de seguridad de la UE está formado por más de 1 700 000
guardias de seguridad[12].
Además del tamaño del mercado de la seguridad de las tecnologías de la información,
algunas estimaciones indican que el coste directo de la ciberdelincuencia
ascienden a 350 000 millones EUR anuales en todo el mundo, y a alrededor
de 80 000 millones EUR en la UE.

Una CCI sobre
sociedades seguras e inteligentes podrá movilizar la inversión y el compromiso
a largo plazo del sector empresarial y ampliar y crear nuevos mercados para sus productos y
servicios. En el marco de una CCI, el sector empresarial podría verse
atraído por las oportunidades de mercado para productos y servicios de TIC
innovadores que apoyen, entre otras cosas, soluciones más inteligentes para
prevenir la delincuencia, normas de seguridad más estrictas mediante la
identificación y la autenticación electrónicas, fronteras más inteligentes y
sistemas de alerta para proteger mejor infraestructuras críticas. Debido
a la naturaleza transversal de las tecnologías de seguridad, las actividades de
esta CCI incidirán no solo en el sector de la seguridad de las TIC, sino
también en todo el mercado de las TIC para los fabricantes de equipos y
dispositivos de acceso, y los proveedores de servicios.

La dimensión
social de la seguridad podría reforzarse con el enfoque integrador de la
innovación de esta CCI y con su potencial para promover la innovación social.
Basándose en una sólida base científica y de investigación, una CCI en este
ámbito podrá agrupar a partes interesadas de los ámbitos de la educación y la
innovación que, de lo contrario, no se reunirían, para desarrollar nuevos
conocimientos, conceptos, modelos empresariales, enfoques y estrategias para
abordar los retos de seguridad de las sociedades y promover el bienestar de los
ciudadanos. El objetivo es que estos nuevos productos, servicios,
procesos, modelos y enfoques innovadores, desarrollados en el marco de la CCI,
satisfagan la necesidad acuciante de unas sociedades europeas más seguras, en
las que los ciudadanos se sientan a salvo en su vida cotidiana (incluidos los
más vulnerables). Podría prestarse atención a la protección de la
intimidad de las personas, la protección de los niños en internet y la
protección contra los abusos relativos a la identidad y la elaboración de
perfiles, al mismo tiempo que se facilita el uso de las medidas y su adopción.

La dimensión social
de una CCI sobre sociedades seguras podría verse reforzada con el modelo de
ubicación conjunta de las CCI, a través del cual los agentes regionales
colaboran estrechamente, al mismo tiempo que se combinan las competencias y las
capacidades desarrolladas en distintos ámbitos de especialización.

Un importante
elemento de valor añadido de una CCI sobre sociedades seguras e inteligentes
será su contribución para ayudar a superar los actuales niveles de fragmentación
y compartimentación a que se enfrenta el sector en toda Europa. A través de
su carácter integrador y su enfoque interdisciplinar, dará la oportunidad de
establecer una cooperación más estrecha entre los agentes del triángulo del
conocimiento (empresas, investigación y universidades), las personas y las
autoridades públicas que actúan en distintos ámbitos de conocimiento y, por
tanto, garantizarán una mejor articulación entre las consideraciones
tecnológicas, sociales, políticas y reglamentarias y el potencial de los
mercados.

Una CCI sobre
sociedades seguras e inteligentes también contribuirá a abordar la necesidad
de disponer de mano de obra cualificada. Deberá desempeñar un papel muy
importante para remodelar el panorama educativo en este ámbito. Ofrecerá al
mismo tiempo la oportunidad de estimular a emprendedores recién formados,
capaces de desarrollar tecnologías, servicios y empresas nuevos e innovadores.
Este enfoque en el emprendimiento sería particularmente pertinente en este
ámbito, que tiene potencial para involucrar a un gran número de PYME.

En conexión con los
objetivos de innovación y educación de las CCI, una CCI también puede aumentar
indirectamente la sensibilización de los ciudadanos, del sector privado y de los
usuarios finales institucionales (protección civil, cuerpos de policía,
guardias de fronteras, etc.), y modificar su actitud hacia las nuevas
soluciones innovadoras.

Una CCI sobre
sociedades seguras e inteligentes tiene potencial para crear un impacto
sostenible y sistémico por lo que se refiere a los emprendedores recién
formados, las nuevas tecnologías, las empresas, los modelos y los enfoques y,
al mismo tiempo, ofrece la posibilidad de tener repercusión a nivel mundial.
Los retos de seguridad son de carácter mundial y deben abordarse en
colaboración con terceros países.

Los principales
riesgos para el éxito de una CCI en este ámbito están relacionados,
principalmente con la falta de las condiciones marco necesarias para la
innovación, como unas condiciones claras de reglamentación, normalización y
contratación pública. De hecho, en algunos países europeos se ha
señalado la ausencia de una estrategia y una política pública claras en materia
de seguridad como un factor que reduce la claridad desde el punto de vista de
la evolución de la oferta y la demanda. Otra dificultad para el sector
de la seguridad es la definición de sus límites a los requisitos en materia de
defensa. Si bien la defensa no se incluirá en el marco de una CCI sobre
sociedades seguras e inteligentes, no está clara la distinción entre seguridad
y defensa en lo que se refiere a la tecnología asociada y los requisitos del
sistema. Por último, una condición previa para el éxito de esta CCI es
lograr que se involucren los usuarios finales, en particular las autoridades
públicas, lo cual es una difícil tarea que exigirá una estrecha colaboración
con las iniciativas políticas de la Comisión pertinentes en este ámbito. Se
espera superar estos riesgos haciendo que la CCI se una a las actividades de
innovación y políticas actuales en esta materia a nivel nacional y de la UE
(véase la sección siguiente).

3.
SINERGIAS Y
COMPLEMENTARIEDADES CON LAS INICIATIVAS EXISTENTES

Una CCI como la
descrita anteriormente sería complementaria con varias iniciativas de la UE en
este ámbito temático.

Una CCI sobre
sociedades seguras e inteligentes contribuirá a alcanzar los objetivos de
Horizonte 2020. Aprovechará los resultados de los numerosas proyectos de
investigación del PM sobre el tema, en particular los financiados en el marco
de la seguridad, la confianza y la seguridad en las TIC, la internet del
futuro, las ciencias socioeconómicas y las humanidades. Tendrá en cuenta las
actividades pertinentes del JRC.

También enlazará con
el trabajo de las agencias correspondientes de la UE, como Frontex (en el
ámbito de la seguridad fronteriza), Europol (en la lucha contra la gran
delincuencia internacional y el terrorismo), ENISA (en materia de seguridad de
las redes y de la información), y la CEPOL (Escuela Europea de Policía).

Una CCI en este ámbito complementaría estas actividades, ya
que se centraría en actividades interdisciplinares en el marco del triángulo de
conocimiento, haciendo mucho énfasis en los productos y servicios innovadores y
la educación en materia de emprendimiento.

4.
CONCLUSIÓN

Una CCI que se
centrara en el papel de las TIC para aportar innovación a unas sociedades
seguras e hiciera un gran hincapié en la remodelación de la agenda de educación
en este ámbito sería adecuada para abordar los retos expuestos anteriormente.
También cumple los criterios propuestos de selección de temas para las CCI en
la AIE:

·
aborda un importante reto
económico y social (la necesidad de colmar las lagunas de seguridad y de
prevenir las amenazas para la seguridad, integrando al mismo tiempo los aspectos
sociales), y contribuye al cumplimiento de la Agenda Europa 2020 y a sus
objetivos en materia de empleo, innovación, educación e inclusión social;

·
este enfoque de la CCI se
ajusta a las prioridades que se definen Horizonte 2020 y complementa otras actividades
de la UE en este ámbito;

·
puede movilizar la
inversión y el compromiso a largo plazo del sector empresarial y ofrece
posibilidades para diversos productos y servicios emergentes;

·
crea un impacto sostenible
y sistémico, medido en términos de emprendedores recién formados y de
tecnologías, empresas y servicios nuevos; fomentará nuevos avances tecnológicos
y la innovación social;

·
se basará en una sólida
base científica y de investigación, y agrupará partes interesadas en la
educación y la innovación que, de lo contrario, no se reunirían, para
desarrollar conocimientos, conceptos, modelos de negocio, enfoques y
estrategias nuevos, a fin de abordar los retos de las sociedades en materia de
seguridad;

·
contribuye a superar los
actuales niveles de fragmentación y compartimentación a que se enfrenta el
sector en toda Europa;

·
adopta un enfoque
sistémico y, por tanto, exige un trabajo interdisciplinar que implica a
distintos ámbitos de conocimiento, entre los que se encuentran las TIC, las
ciencias socioeconómicas y las humanidades, la protección civil, la salud, el
transporte y la energía.

Ficha informativa 6:
Movilidad urbana

1.
EL RETO

El tema del
transporte inteligente, sostenible e integrado ha sido identificado como uno de
los principales retos sociales que se abordarán en el marco de Horizonte 2020.
El Libro Blanco sobre transporte de 2011 confirma la importancia de actuar
en este ámbito durante el próximo decenio. La movilidad urbana es una
tarea especialmente difícil. Aborda una serie de temas, como el transporte
(con nuevos conceptos de movilidad, organización del transporte, logística y
seguridad de los sistemas de transporte), cuestiones medioambientales
(reducción de gases de efecto invernadero, contaminación del aire y ruido)
planificación urbana (nuevos conceptos para aproximar el trabajo y el lugar de
residencia) y tiene un impacto importante tanto en el nivel económico como
social (creación de nuevas empresas, empleo, inclusión social, vivienda y
estrategias de ubicación). El objetivo general es mejorar la calidad de vida de
los ciudadanos europeos, que tienden a vivir cada vez más en grandes
aglomeraciones urbanas, en las que se genera gran parte del rendimiento
económico de Europa[13].

Una movilidad urbana
sostenible solo puede lograrse si se encuentran innovaciones muy notables que
den lugar a soluciones más verdes, más inclusivas, más seguras y más
inteligentes. Si no se logra, esto acarreará a largo plazo un elevado coste
social, ecológico y económico. No obstante, los ciudadanos deben aceptar nuevos
conceptos de movilidad innovadores, en particular cuando se sustituyan medios
de transporte individuales por medios colectivos. Propiciar cambios de
comportamiento que no vayan en detrimento de la calidad de vida y el coste de
la vida en las zonas urbanas será uno de los grandes retos que deben abordarse
en este ámbito.

2.
PERTINENCIA Y
REPERCUSIÓN

El objetivo clave de una CCI sobre movilidad urbana será
garantizar un sistema de movilidad urbana más ecológico, inclusivo, seguro e
inteligente.

Como se ha señalado anteriormente, el tema es muy
pertinente desde el punto de vista social y político. También es muy
pertinente desde una perspectiva socioeconómica, pues implica a importantes
sectores económicos por lo que se refiere al PIB y el empleo, como los sectores
de la automoción o la construcción. Además, la movilidad urbana está
relacionada con las estrategias de protección del medio ambiente y plenamente
integrada en las políticas de inclusión social, ubicación, vivienda y
urbanismo.

Además, una CCI sobre la movilidad urbana se ajusta a
las prioridades definidas en Horizonte 2020 y los objetivos de la Estrategia
Europa 2020 de lograr un desarrollo urbano más inteligente, sostenible e
inclusivo y con bajas emisiones de carbono. Una CCI en este ámbito
temático podría contribuir a todos los objetivos de la Estrategia Europa 2020,
por ejemplo mediante la promoción de soluciones eficientes desde el punto de
vista ecológico, sistemas de TIC inteligentes para la gestión del tráfico, y
servicios de transporte más eficientes y asequibles.

De hecho, dado que la movilidad urbana es sistémica por su
propia naturaleza, una CCI en este ámbito podría ofrecer numerosas
posibilidades de innovación a lo largo de la cadena de innovación, como el
desarrollo de sistemas de transporte multimodales y soluciones de transporte
más inteligentes y sostenibles.

Una CCI sobre movilidad urbana se fundamenta en una base
tecnológica e industrial sólida y ofrece un potencial de nuevos productos y
servicios[14],
en particular en los ámbitos de la planificación sostenible y las industrias
ecológicas.

Asimismo, el desarrollo de modelos innovadores de movilidad
urbana también se beneficiará de la atención política y el apoyo firmes a esta
prioridad temática. Además, estos modelos urbanos innovadores pueden
tener un impacto global si se transfieren a aglomeraciones urbanas que crecen
desmesuradamente en otras partes del mundo, especialmente África, Asia y
América Latina.

Una CCI en este ámbito situará a la planificación de la
movilidad y el transporte urbanos en el contexto más amplio de una
planificación urbana y una ordenación territorial sostenibles a nivel regional
y local. De este modo, la CCI tendría la ventaja de trabajar en un
ámbito interdisciplinar e intersectorial y de contribuir a superar los niveles
actuales de fragmentación organizativa a los que se enfrenta el sector. Brindaría
la oportunidad de establecer una cooperación más estrecha entre las autoridades
públicas (principalmente a nivel local y regional), las asociaciones locales y
el sector privado (como los promotores y los agentes de infraestructuras), los
centros de investigación y las universidades (que integran el triángulo del
conocimiento). Agrupar socios de categoría mundial con una nueva
configuración dará a la CCI sobre movilidad urbana la posibilidad de optimizar
los recursos existentes y explotar las oportunidades de negocio creadas a
través de estas nuevas cadenas de valor.

La CCI sobre movilidad urbana se centrará en las
actividades del triángulo de la innovación que puedan beneficiarse de un apoyo
adicional de la UE específicamente a través del EIT. En realidad, el
importante valor añadido de una CCI en este ámbito será su papel a la hora de
integrar los tres aspectos del triángulo del conocimiento y de aportar un
cambio sistémico en la forma de colaborar de los agentes de la innovación.
Asimismo, el enfoque de la CCI en la innovación impulsada por las
personas, que sitúa a los estudiantes, los investigadores y los
emprendedores en el centro de los esfuerzos de la CCI, será fundamental para
abordar los retos señalados anteriormente. Por consiguiente, se hará
mucho énfasis en la educación y la formación, el emprendimiento y la aplicación
de los resultados, por ejemplo desarrollando las capacidades y los
conocimientos de profesionales del transporte urbano de las administraciones
locales y regionales (programas de aprendizaje permanente, de intercambio de
personal y de formación profesional), proponiendo programas de enseñanza
superior específicos sobre movilidad urbana (escuelas de verano y regímenes de
intercambio), trasladando acertadamente al mercado conceptos de transporte
innovadores (apoyo a las empresas derivadas y empresas incipientes originarias
de universidades y centros de investigación, etc.). Además, el concepto de ubicación
conjunta podría reforzarse en el marco de una CCI que se centrara en este tema,
pues este ámbito temático tiene de por sí una clara dimensión local y regional.

3.
SINERGIAS Y
COMPLEMENTARIEDADES CON LAS INICIATIVAS EXISTENTES

Las cuestiones relacionadas con la movilidad reciben un
firme apoyo de muchas iniciativas de la UE, que está plenamente comprometida en
este ámbito.

Existen vínculos con otras actividades de la UE, que se
verán reforzados. Una CCI sobre movilidad urbana tendrá en cuenta las acciones
desarrolladas en el marco del Plan de Acción sobre Movilidad Urbana y el Plan
de Acción para un Sistema de Transporte Inteligente.

Cooperará, en concreto, con las iniciativas europeas
previstas sobre ciudades y comunidades inteligentes, que engloban la eficiencia
energética, las TIC y el transporte urbano. Una CCI complementaría, en
particular, la educación de los agentes clave y también proporcionaría una red
estructurada de profesionales bien situados para identificar las condiciones
marco y las mejores prácticas sobre cuestiones políticas y reglamentarias que
incidan en el sector.

También es necesaria la coordinación con la Iniciativa de
Programación Conjunta «Europa Urbana», que pondrá en común los esfuerzos de
investigación nacionales para transformar las zonas urbanas en centros de
innovación y tecnología, llevará a cabo sistemas de logística de transporte
urbano e interurbano inteligentes y respetuosos con el medio ambiente y reducirá
las huellas sobre la ecología. Una CCI en este ámbito acelerará y estimulará la
explotación de una investigación pública de excelencia puesta en común a través
de estas IPC y, por tanto, abordará la fragmentación en el panorama de la
innovación.

La iniciativa Civitas, que apoya proyectos de demostración
e investigación destinados a aplicar medidas innovadoras para un transporte
urbano limpio, y la Iniciativa Industrial Europea sobre las Ciudades y
Comunidades Inteligentes, cuyo objetivo es hacer que la producción y la
utilización de la energía en las ciudades sea más eficiente y sostenible,
también serán iniciativas de cooperación natural de una CCI sobre movilidad
urbana.

Una CCI en este ámbito también podría establecer vínculos
con las plataformas tecnológicas europeas (PTE) relacionadas con el transporte
y la energía, la Asociación Público-Privada (APP) en favor de los «coches
verdes» en Europa y los numerosos proyectos del Programa Marco (PM) en este
ámbito. La CCI tendría en cuenta las prioridades de investigación y planes de
acción definidos en el marco de las PTE y el trabajo de investigación realizado
hasta ahora a través de los proyectos de la APP y el PM, a fin de reforzar y
acelerar la asimilación y el aprovechamiento de los resultados de la
investigación.

También se intentará conseguir la complementariedad con la
«Alianza Europea de Industrias Móviles y de Movilidad». Cofinanciada en el
marco del Programa de Competitividad e Innovación, la Alianza Europea de
Industrias Móviles y de Movilidad está destinada a agrupar a los responsables
políticos regionales y nacionales que apoyan soluciones de servicios
innovadores en industrias móviles y de movilidad, con objeto de movilizar más y
apoyar mejor a las PYME de servicios innovadores en tales industrias.

También se coordinará con el Programa «Energía inteligente
- Europa», los proyectos de aplicación comercial de la innovación ecológica, y
los servicios basados en las TIC y los proyectos piloto para una movilidad
urbana inteligente en el marco del Programa de Competitividad e Innovación
(PCI).

Una CCI en este ámbito complementaría estas actividades, ya
que se centraría en actividades interdisciplinares en el marco del triángulo
de conocimiento, haciendo mucho énfasis en los productos y servicios
innovadores y la educación en materia de emprendimiento.

Una CCI centrada en la movilidad urbana también complementaría
algunas de las actividades específicas que ya realizan dos CCI existentes, a
saber, las actividades de la CCI Clima sobre el tema de la transición a
unas ciudades con bajas emisiones de carbono y el trabajo de la CCI
Laboratorios de TIC del EIT en los ámbitos de los sistemas de transporte
inteligentes y las ciudades digitales del futuro. La CCI sobre movilidad urbana
tendrá en cuenta el trabajo realizado en el marco de estas CCI y lo situará en
el contexto más amplio de un sistema de movilidad urbana más ecológico,
inclusivo, seguro e inteligente.

4.
CONCLUSIÓN

Una CCI centrada en
la movilidad urbana es muy apropiada para abordar los retos señalados
anteriormente. También responde a los criterios presentados de selección de temas
para las CCI:

·
aborda un reto económico y
social importante (lograr un sistema europeo de transportes que sea eficiente
en relación con los recursos, respetuoso con el medio ambiente, seguro, fluido
y beneficioso para los ciudadanos, la economía y la sociedad), y contribuye al
cumplimiento de la Agenda Europa 2020 y de sus objetivos sobre el clima y la
energía, el empleo, la innovación y la educación;

·
el enfoque de esta CCI se
ajusta a las prioridades definidas en Horizonte 2020 y complementa otras
actividades de la UE en los ámbitos del transporte, el medio ambiente y la
energía;

·
al reforzar una mentalidad
emprendedora, incorpora nuevas tecnologías en nuevas cadenas de valor y ayuda a
que la investigación académica se traduzca en productos y servicios;

·
por tanto, abordará a la
paradoja europea, dado que sacará provecho de la sólida base de investigación
de la UE y encontrará nuevos enfoques innovadores para garantizar un sistema de
movilidad urbana más inclusivo, seguro e inteligente.

·
combinará una masa crítica
de partes interesadas de excelencia en investigación, innovación, educación y
formación que de otro modo no se juntarían;

·
adopta un enfoque
intersectorial y, por tanto, conecta los distintos niveles de responsabilidad,
desde las entidades privadas y la administración pública —en particular a nivel
local—, hasta los ciudadanos individuales;

·
requiere un trabajo
interdisciplinar que involucra distintos ámbitos de conocimiento y el
desarrollo de nuevos tipos de educación interdisciplinar.

[1]               DO L 97 de 9.4.2008, p. 1.

[2]               DO C de … , p... .

[3]               Las fichas informativas proporcionan
una síntesis de los análisis efectuados sobre la pertinencia y el valor añadido
de crear una CCI sobre los temas propuestos. Dan indicaciones sobre qué puede
hacer una CCI en un ámbito determinado, pero no prescriben ni las actividades
ni los métodos de trabajo futuros de las CCI.

[4]               Este concepto figura en el Análisis
Sainsbury: The Race to the Top (La carrera hasta la cima – Análisis de
Lord Sainsbury sobre las políticas en materia de ciencia e innovación del
gobierno británico, de 5 de octubre de 2007).

[5]               Eurostat.

[6]               http://ec.europa.eu/enterprise/sectors/ict/files/kets/hlg\_report\_final\_en.pdf

[7]               Organización de las Naciones Unidas
para la Agricultura y la Alimentación (FAO). 2009. Global agriculture
towards 2050 (La agricultura mundial en torno a 2050).

[8]               El gasto sanitario es diferente en
cada país. La proporción del PIB oscila entre el 1,1 % y el 9,7 %, y
desde el 4 % a más del 18 % del gasto público total. Los sectores
relacionados con la salud presentan gran intensidad de I+D: los productos
farmacéuticos y la biotecnología superan con creces a cualquier otro sector
(15,9 %); los equipos y los servicios de asistencia sanitaria son también
muy elevados (6,8 %).

[9]               Por ejemplo, el caso del acceso de
un paciente a medicamentos de alta calidad, que se ve demorado como
consecuencia de legislación para aprobar la comercialización de nuevos
medicamentos, según la cual se dedica más tiempo a realizar ensayos y a la
certificación, y para fijar precios y modalidades de reembolso.

[10]             En el presente documento, se utilizará
la definición restringida de «materias primas no energéticas y no agrícolas»
para eliminar posibles solapamientos con las CCI existentes sobre cambio
climático y energía, así como con otros futuros ámbitos prioritarios de CCI,
como los alimentos.

[11]             Datos de la Organización Europea de
Seguridad (EOS).

[12]             Datos de la Confederación Europea de
Servicios de Seguridad (CoESS).

[13]             Más del 70 % de los europeos
viven en zonas urbanas, que representan más del 25 % del territorio de la
UE. En las zonas urbanas se genera aproximadamente el 85 % del PIB de la
UE. Se prevé que la urbanización en Europa ascienda al 83 % de aquí a
2050.

[14]             Ejemplos de nuevos mercados
potenciales: nuevos servicios para viajeros, mantenimiento y gestión de la
circulación y de los atascos en carretera; nuevas aplicaciones en vehículos;
servicios de comunicación de inmersión para apoyar las comunicaciones y evitar
desplazamientos (JRC 65426 EN).

[Top](#document1)