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Language: es
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# 52004DC0009

**Comunicación de la Comisión - Europa y la investigación fundamental /\* COM/2004/0009 final \*/**

  

COMUNICACIÓN DE LA COMISIÓN EUROPA Y LA INVESTIGACIÓN FUNDAMENTAL

ÍNDICE

1. INTRODUCCIÓN

2. LA INVESTIGACIÓN FUNDAMENTAL Y SU REPERCUSIÓN

2.1. Características de la investigación fundamental

2.2. Repercusión en diversos ámbitos

3. SITUACIÓN EN EL MUNDO Y EN EUROPA

3.1. Estados Unidos

3.2. Japón

3.3. Europa

3.4. Puntos fuertes y débiles

4. LA INVESTIGACIÓN FUNDAMENTAL A ESCALA EUROPEA

5. PERSPECTIVAS

5.1. Un nuevo mecanismo de ayuda a escala europea

5.2. Otras medidas

6. PRÓXIMAS ETAPAS

1. INTRODUCCIÓN

Europa se halla actualmente inmersa en un importante debate sobre la investigación fundamental, los retos que se plantean en este campo y la mejor manera de afrontarlos a escala europea.

Este debate tiene lugar en un momento en que la economía y la sociedad del conocimiento se hallan en pleno período de implantación, se desarrolla en el marco del proyecto de creación del Espacio Europeo de Investigación - en el que hasta ahora no se ha abordado explícitamente la cuestión de la investigación fundamental -, y está vinculado al objetivo que se ha propuesto alcanzar la Unión de aquí al año 2010; a saber: aumentar su esfuerzo global de investigación hasta llegar al 3 % de su PIB.

En los años inmediatamente posteriores a la segunda guerra mundial, momento en que nacieron y se desarrollaron las políticas de investigación en Europa y en los Estados Unidos, se concedía especial importancia a la investigación fundamental.

Este interés queda patente en la declaración del asesor científico del Presidente Roosevelt, Vannevar Bush, en su célebre informe de 1945 titulado Science: the Endless Frontier (Ciencia: la frontera inalcanzable): "En gran medida, el progreso científico es fruto de la libre iniciativa de intelectos libres que trabajan al dictado de su curiosidad sobre temas de su elección a fin de explorar lo desconocido".

A lo largo de las décadas siguientes se fue concediendo mayor importancia a la investigación destinada a fomentar la competitividad industrial y a su función de satisfacer las necesidades de la sociedad, por lo que ese interés por la investigación fundamental se fue centrando paulatinamente - y con él los fondos públicos - en la investigación aplicada y el desarrollo tecnológico e industrial.

En la actualidad se tiende de nuevo a reconocer plenamente el valor general del progreso de los conocimientos y la importancia que reviste la investigación fundamental para el desarrollo económico y social.

Hasta el momento, el debate en torno a la investigación fundamental se ha desarrollado esencialmente en la comunidad científica y se ha centrado en la necesidad de disponer de un fondo de investigación fundamental y de un consejo europeo de investigación.

En el transcurso de los últimos meses han sido muchas las personalidades, organizaciones e instituciones que han expresado su parecer sobre esta cuestión.

Entre ellas, cabe citar a un grupo de 45 investigadores europeos galardonados con el Premio Nobel, a la Fundación Europea para la Ciencia (FEC) y la asociación EuroHORCs [1] de directores y presidentes de consejos nacionales de investigación, a la asociación Eurosciences y la Academia Europeae, al Grupo EURAB de asesores de la Comisión en el ámbito de la investigación, y a un grupo especial de personalidades (ERCEG) creado a raíz de la conferencia organizada en Copenhague los días 7 y 8 de octubre de 2002 por la Presidencia danesa en torno al citado consejo europeo de investigación [2].

[1] EuroHORCSs: European Heads of Research Councils, EURAB: European Research Advisory Board, ERCEG: The European Research Council Expert Group, presidido por el profesor Federico Mayor Zaragoza.

[2] El 15 de diciembre de 2003, el Ministro de Investigación de Dinamarca remitió a sus homólogos europeos el informe final de ese grupo, que propugna la creación de un fondo europeo de investigación fundamental, que estará principalmente financiado por el Programa Marco de Investigación de la Unión gracias a nuevos recursos y actuará por mediación de un consejo europeo de investigación.

Este debate está ya lo suficientemente avanzado como para pasar a los foros políticos. El Parlamento Europeo así lo indicó en su Resolución [3] sobre la Comunicación de la Comisión Invertir en investigación: un plan de acción para Europa [4], que aboga a favor de un apoyo más decidido de la política de investigación europea a la investigación fundamental mediante la creación de un consejo europeo de investigación.

[3] Resolución del Parlamento Europeo P5-TA-PROV (2003) 0495 de 18.11.2003.

[4] COM (2003) 226 de 4.6.2003.

Al presentar esta Comunicación sobre la investigación fundamental, la Comisión no sólo pretende contribuir a este debate, sino impulsarlo en los foros políticos. Más concretamente, el presente documento responde a la petición de presentar su opinión al respecto que se le formuló en el Consejo de Competitividad de 22 de setiembre de 2003.

Así las cosas, la presente Comunicación tiene un triple objetivo:

- Analizar a grandes rasgos la situación de la investigación fundamental en Europa y a escala europea, destacando los retos a que se enfrenta, así como los puntos fuertes y flacos de Europa en este ámbito.

- Contribuir al análisis y al debate aportando aclaraciones, precisiones y datos complementarios sobre varios puntos tratados en el debate.

- Presentar sugerencias a fin de mejorar los resultados europeos en el sector de la investigación fundamental y proporcionar a ésta última medios suficientes para que pueda desempeñar plenamente el papel que le corresponde en el Espacio Europeo de Investigación.

2. LA INVESTIGACIÓN FUNDAMENTAL Y SU REPERCUSIÓN

2.1. Características de la investigación fundamental

La noción de investigación fundamental ha sido objeto de numerosísimas tentativas de definición. Se han descrito los rasgos característicos de este tipo de investigación de múltiples maneras, a menudo combinándolos. Así, se ha hecho referencia a su finalidad (investigación efectuada con el único fin de hacer progresar los conocimientos), a su distancia con respecto a las aplicaciones (investigación sobre los aspectos fundamentales de los fenómenos), o al horizonte temporal en que se sitúa (investigación con una perspectiva a largo plazo).

Por otra parte, se ha aducido que, en el sistema de investigación de lo que se ha dado en llamar la "tecnociencia", la investigación siempre se desarrolla con miras a posibles aplicaciones y todas las actividades en este ámbito se realizan "en un contexto de aplicación" [5]. Salvo en contadas ocasiones, ninguna actividad de investigación tiene como único objetivo el de aumentar los conocimientos.

[5] Véanse los trabajos de los sociólogos de la ciencia Michael Gibbons, Helga Nowotny, Michel Callon, John Ziman, etc. A título de ejemplo, cabe citar la obra colectiva The New Production of Knowledge.

Bien es verdad que tanto el contexto de la investigación y de su financiación como el de la política de investigación han evolucionado. Esta evolución, sin embargo, no priva de significado a una distinción que, de todos modos, sigue conservando su sentido teórico y gran parte de su relevancia a efectos prácticos.

Aun cuando no exista una definición rigurosa y unánimemente aceptada de lo que es la investigación fundamental, en la práctica sí es posible distinguir del resto de las actividades de investigación aquéllas que se llevan a cabo sin estar directamente relacionadas con una aplicación determinada y - si no exclusiva, al menos principalmente - con el fin de hacer avanzar los conocimientos.

2.2. Repercusión en diversos ámbitos

Si examinamos el destino de los grandes descubrimientos y estudiamos las realidades de nuestro entorno cotidiano, observamos que la práctica totalidad de las tecnologías, los productos y los logros que han conducido a éxitos económicos y comerciales o a mejoras concretas de la calidad de vida se basan en actividades de investigación de carácter fundamental en el sentido antes indicado.

El descubrimiento de los rayos X y del fenómeno de la resonancia magnética nuclear ha dado lugar a numerosísimas aplicaciones en materia de diagnóstico médico y de estudio de los materiales. Los trabajos realizados en la década de los sesenta sobre el principio de la emisión estimulada de radiación - el láser - han encontrado múltiples salidas en los sectores de la industria y la medicina. El progreso de los conocimientos sobre física de los semiconductores hizo posible la llegada del transistor, de los circuitos integrados y, posteriormente, de los microprocesadores, en los que está basada la electrónica. En el campo de la informática, los perfeccionadísimos soportes lógicos que hacen funcionar las interfaces de fácil utilización y los sistemas de cálculo se basan en algoritmos matemáticos elaborados en un contexto sumamente teórico.

En el ámbito de las ciencias y tecnologías de los seres vivos, podríamos citar como ejemplo el descubrimiento de las enzimas de restricción, gracias al cual la biotecnología cuenta con una herramienta universal, las llamadas "tijeras moleculares". Aunque el enfoque empírico y clínico siga desempeñando por definición un papel determinante en este sector, todos reconocemos que los recientes éxitos de la investigación médica y farmacéutica, así como los avances logrados en el sector sanitario, son tributarios de los adelantos registrados en los campos de la biología molecular y la inmunología. También sabemos que cabe esperar nuevos progresos en este ámbito gracias a los trabajos, a menudo de carácter extremadamente fundamental, que se están llevando a cabo en los campos de la genómica y las neurociencias.

Por otra parte, el control del medio ambiente y la aplicación del principio de desarrollo sostenible dependen en gran medida de la investigación fundamental en los campos de la climatología, la oceanografía, la física de la atmósfera, etc.

Debe señalarse que el período que separa un descubrimiento de sus aplicaciones es cada vez más breve, pues en algunos casos las investigaciones fundamentales se plasman con bastante rapidez en realizaciones concretas y productos comerciales.

Con todo, también puede ocurrir que investigaciones que han permanecido largo tiempo sin repercusión alguna encuentren una utilización práctica mucho después de haber sido realizadas: citemos como ejemplo de ello la teoría matemática de los fractales, que comenzó a emplearse en los sistemas de imágenes de síntesis al cabo de muchos años de haber sido formulada. Las aplicaciones a que dan lugar los trabajos de investigación resultan con frecuencia inesperadas y surgen en sectores ajenos a aquél en que se han desarrollado tales trabajos.

Aun cuando constituyan su parte más perceptible y sustancial, los efectos económicos de la investigación fundamental no agotan los beneficios directos e indirectos que la sociedad puede esperar de esta categoría de investigación y no representan más que la forma más importante que éstos revisten.

Junto a ellos, cabe mencionar también el papel primordial que desempeña en la formación de los investigadores. Para un investigador no hay otro medio de dominar los conocimientos y las técnicas de su disciplina que no sea la realización de investigaciones de este tipo. Así, a través de los trabajos de investigación punteros que se efectúan en los laboratorios universitarios adquiere el potencial y las capacidades que desarrollará a lo largo de su carrera en este campo o en el de la investigación aplicada. En este sentido y por esta razón, la investigación fundamental ha de seguir siendo un aspecto esencial de la actividad y de la misión de las universidades, cuya dedicación a la misma constituye, unida a la enseñanza, su propia razón de ser [6].

[6] Véase la Comunicación de la Comisión El papel de las universidades en la Europa del conocimiento (COM (2003) 58 de 5.2.2003).

En términos más generales, lo que caracteriza y concede preeminencia a las universidades con respecto a otros centros de enseñanza es la posibilidad que ofrecen de garantizar a todos los estudiantes una formación por medio de las actividades de investigación. También desde este punto de vista hay que subrayar el interés que reviste la investigación fundamental. [7]

[7] Del 25 al 28 de abril de 2004 se celebrará en Lieja una conferencia organizada por la Comisión sobre la cuestión de la investigación universitaria, sus vínculos con la enseñanza y los retos a que se enfrenta en la Europa del conocimiento.

Por regla general, el apoyo a la investigación fundamental se considera tradicionalmente una de las misiones de los poderes públicos. Este apoyo es hoy más necesario que nunca, habida cuenta de lo siguiente:

- Los efectos, indirectos pero indiscutibles, de la investigación fundamental en la competitividad económica, el crecimiento y, más en general, el bienestar.

- El creciente coste de la investigación fundamental, derivado a su vez del de los instrumentos, equipos e infraestructuras necesarios (en campos tales como el de las nanotecnologías) y de la complejidad de los problemas de que se ocupa, que requiere cada vez con mayor frecuencia fórmulas interdisciplinarias. El sector privado se muestra poco dispuesto a asumir este coste, teniendo en cuenta el carácter tan indirecto de los beneficios económicos esperados.

- El valor de "bien público" del conocimiento, que entraña la necesidad de asegurar, como principio, el libre acceso al mismo, el cual queda más fácilmente garantizado a través de la financiación pública. [8]

[8] La cuestión de los derechos de propiedad intelectual en su relación con la investigación fundamental es compleja. Por una parte, según el Derecho en materia de patentes, ni los descubrimientos ni las teorías científicas son patentables. De hecho, sólo pueden serlo las invenciones. Sabemos, empero, que existe una zona gris; así, por ejemplo, el problema se ha planteado en el contexto de las actividades de análisis de los genomas a propósito de las secuencias de ADN. La publicación precoz de un descubrimiento puede, por otra parte, arruinar la posibilidad de proteger y aprovechar los resultados obtenidos en forma de producto o de procedimiento patentable. En los Estados Unidos, el sistema del "período de gracia", que permite al investigador publicar durante un año antes de presentar la patente, atenúa la tensión entre la necesidad de hacer públicos los resultados y la de protegerlos. Esta fórmula del "período de gracia" no existe en Europa, donde el Derecho de patente se basa en otro principio ("el primero en registrar" en lugar de "el primero en inventar"). A fin de conciliar los requisitos, en parte contradictorios, del libre acceso a los conocimientos y de su aprovechamiento, son necesarias medidas en diversos planos, en particular la elaboración por parte de las universidades de una política juiciosa de gestión de los conocimientos y la creación de un marco internacional claro y equitativo.

Por las razones que a continuación se indican, se considera necesario garantizar ese apoyo público, especialmente a escala europea.

3. SITUACIÓN EN EL MUNDO Y EN EUROPA

3.1. Estados Unidos

En los Estados Unidos, la investigación fundamental se desarrolla principalmente en las universidades - que constituyen el núcleo del sistema de investigación del país - y, más concretamente, en las 150 universidades de investigación de reputación internacional en que se concentran talentos y recursos y que absorben la mayor parte de los fondos públicos y privados.

Una parte importante de los recursos procede de los grandes organismos federales de ayuda a la investigación, entre los que destaca la National Science Foundation (NSF), creada a raíz del célebre informe de Vannevar Bush, cuyo cometido consiste en subvencionar actividades de investigación en una amplia gama de campos.

En cierta medida, también aportan recursos los National Institutes of Health (NIH) en el sector de la investigación médica, una parte de cuyas actividades presenta un marcado carácter fundamental. Por último, cabe citar al DARPA, organismo de investigación del Department of Defence, que financia investigaciones en una gran variedad de ámbitos vinculados directamente - aunque también a menudo de forma muy indirecta - a las necesidades militares (investigación con fines de defensa, de «doble uso» o de interés potencial para la seguridad). [9]

[9] La investigación en el campo de la física de partículas no está financiada por un organismo, sino directamente por el DoE (Department of Energy).

En lo esencial, las ayudas públicas se canalizan a través de becas (individual grants) concedidas a nombre de un investigador para la realización de proyectos determinados, pero que en realidad sirven para subvencionar, además de las actividades de ese investigador (principal investigator), las de los jóvenes investigadores de posdoctorado (Post-Docs) que trabajan en el proyecto, las de los técnicos que les ayudan y el material y los equipos necesarios para su ejecución.

Estos proyectos se examinan dentro de un sistema de evaluación inter pares (peer review). Suele ponerse de relieve que uno de los puntos fuertes del sistema de investigación estadounidense es el fomento de la calidad que entraña la competencia entre los equipos universitarios de todo el país para obtener fondos federales.

Por lo demás, la investigación fundamental disfruta en los Estados Unidos de una sustanciosa aportación del sector privado. Más concretamente, las fundaciones privadas de carácter filantrópico desempeñan una función importante en este ámbito. Su capital lo constituyen fondos de origen industrial, aunque también, en proporciones no desdeñables, donaciones de particulares. Por otra parte, algunas empresas llevan a cabo numerosas actividades de investigación de carácter sumamente fundamental intra muros, en sus propios centros de investigación. Famosos ejemplos a este respecto fueron, hace algunos años, los laboratorios Bell y, hoy en día, los centros de investigación de IBM y de Microsoft.

Junto a sus virtudes, el sistema estadounidense también tiene sus defectos, en particular la precaria situación de numerosos investigadores en busca permanente de fondos. También tiene sus límites. Desde hace algún tiempo, los organismos federales de investigación estadounidenses tienden, de hecho, a introducir modalidades de financiación basadas en el principio de la colaboración, siguiendo el modelo de los programas de la Unión Europea.

Globalmente, empero, no cabe duda alguna de que los Estados Unidos ofrecen un conjunto de condiciones favorables tanto para el desarrollo de la investigación fundamental como para la utilización de sus resultados por parte de la industria: se presta gran atención a la investigación universitaria, reina un clima que fomenta la colaboración entre universidades e industria, las empresas están más dispuestas a financiar la investigación fundamental en las universidades, se observa una fuerte competencia entre equipos a escala nacional, hay organismos cuyo mandato abarca la investigación fundamental y entre los que, pese a su especialización, también existe una sana competencia, etc.

3.2. Japón

Japón estuvo prácticamente ausente de la escena internacional de la investigación fundamental durante largo tiempo, limitándose a adquirir y adaptar tecnologías desarrolladas en otros países, si bien en los últimos años ha llamado la atención su redoblado esfuerzo en este campo.

Ese mayor esfuerzo todavía no ha permitido a Japón equipararse con las demás potencias científicas, aunque sí está empezando a dar fruto y a arrojar resultados concretos, tal y como demuestra el espectacular incremento del número de científicos japoneses galardonados con el Premio Nobel. Así, en los cuatro últimos años este país ha obtenido cuatro galardones en el ámbito científico, frente a los tres que solamente había logrado desde la creación de esta distinción.

3.3. Europa

En Europa la mayor parte de las actividades de investigación fundamental se desarrolla en las universidades, que las financian, por una parte, con sus dotaciones de base y, por otra, a través de fuentes externas, que suelen ser públicas, aunque a veces también privadas.

Aun cuando este tipo de investigación constituya el ámbito tradicional de actividad de las universidades, éstas no tienen la exclusiva. En muchos países europeos, los grandes organismos nacionales de investigación desempeñan hoy en día una destacada función por cuanto una parte importante de sus actividades se desarrolla precisamente en el campo de la investigación fundamental.

Tal es el caso, por ejemplo, del CNRS en Francia, del CSIC en España, del CNR en Italia, de la Max Planck Gesellschaft en Alemania, etc. En este tipo de organismos, la investigación fundamental suele financiarse mediante dotaciones fijas asignadas anualmente a los diversos laboratorios o centros, o en el marco de programas plurianuales que a veces son de carácter temático. No obstante, en ciertos casos los proyectos se financian con fuentes externas, privadas o incluso públicas, en forma de fondos "competitivos" europeos o nacionales.

De hecho, varios países europeos cuentan con organismos de financiación de la investigación, y más en particular la fundamental, no sólo en las universidades, sino también en las organizaciones de investigación como, por ejemplo, los Research Councils en el Reino Unido, la Deutsche Forschungsgemeinschaft en Alemania, el Vetenkapsradet en Suecia, el NWO en los Países Bajos, el FNRS en Bélgica, etc. En gran medida, tales organismos se dedican a conceder subvenciones para proyectos de equipos concretos comparables a las que se otorgan en los Estados Unidos.

El sector privado europeo interviene relativamente poco en el campo de la investigación fundamental. Son escasas las empresas que poseen una capacidad de investigación sólida en dicho campo y sus actividades suelen concentrarse en la investigación aplicada y el desarrollo. Por otra parte, la financiación de la investigación por medio de fundaciones sigue siendo limitada.

A diferencia de lo que ocurre en los Estados Unidos, donde el sector privado siempre ha defendido la necesidad de dedicar sustanciales fondos públicos a la investigación fundamental [10], la industria europea ha abogado durante largo tiempo por que esos fondos públicos se orientaran ante todo hacia la investigación aplicada, especialmente en las propias empresas. Actualmente, la importancia que reviste la investigación fundamental para la competitividad económica suele reconocerse cada vez más en Europa, incluso entre las organizaciones representativas del mundo empresarial, como la Mesa Redonda de Industriales Europeos.

[10] Véase el informe America's Basic Research: Prosperity Through Discovery del Committee for Economic Development, formado por representantes de los grandes grupos industriales.

3.4. Puntos fuertes y débiles

No resulta tarea fácil cuantificar los esfuerzos respectivos de los Estados Unidos y de Europa en el ámbito de la investigación fundamental ni las posibles diferencias de nivel entre esos esfuerzos. Es difícil adelantar cifras fidedignas debido a las diversas definiciones de lo que es la investigación fundamental según los sistemas y los países, a la fluctuante nomenclatura utilizada para elaborar las estadísticas y al carácter extremadamente limitado de los datos disponibles, especialmente con respecto a Europa.

Globalmente, los esfuerzos estadounidense y europeo parecen tener un nivel más o menos comparable, si bien se observa una marcada diferencia por lo que respecta a resultados y logros. Los indicadores tradicionales de resultados de los sistemas de investigación son el volumen de artículos publicados en las revistas internacionales y el porcentaje de citas de dichos artículos.

En lo tocante a las publicaciones, Europa ocupa el primer puesto con el 41,3 % del total mundial, frente al 31,4 % de los Estados Unidos. No obstante, en lo que se refiere a las citas, que se consideran el mejor indicio de la calidad de la investigación, se coloca por detrás de los Estados Unidos en la mayoría de las disciplinas: los investigadores estadounidenses copan aproximadamente una tercera parte de las citas.

El análisis por ámbitos pone de relieve diferencias generalmente más acusadas en los sectores de la investigación fundamental en que el progreso de los conocimientos puede tener efectos especialmente importantes en la competitividad. La diferencia es relativamente limitada en campos como los de las ciencias de la tierra, las matemáticas o la investigación agrícola, aumenta en los de la física y la medicina, y es especialmente marcada en los de la química y las ciencias fundamentales de la vida. En el campo de las ciencias informáticas, Israel y los Estados Unidos dominan netamente la producción mundial.

Estas disparidades en cuanto a nivel de resultados se ven confirmadas por el número de científicos galardonados con los Premios Nobel de Fisiología o Medicina, Física y Química. De 1980 a 2003, correspondieron 68 galardones a Europa, frente a los 154 de los Estados Unidos, y esta diferencia aumenta con el paso de los años. Como se subraya a menudo, en realidad no son pocos los galardonados estadounidenses nacidos y formados en Europa [11].

[11] En lo referente a la Medalla Fields, el «Premio Nobel de Matemáticas», que se concede cada cuatro años, las cifras correspondientes al mismo período son las siguientes: 9 europeos (de los que 1 trabaja en los Estados Unidos), 5 estadounidenses, 4 rusos (de los que 2 trabajan en los Estados Unidos y 1 en Europa), 1 japonés, 1 neozelandés (que trabaja en los Estados Unidos). En total, hay pues 9 investigadores que trabajan en Europa, frente a 9 que lo hacen en los Estados Unidos.

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Tales diferencias parecen vinculadas a las distintas maneras en que la investigación en general, y más concretamente la fundamental, está organizada y funciona en ambas orillas del Atlántico.

En el campo de la investigación, y más en particular la fundamental, Europa posee innegables bazas: la calidad del sistema europeo de formación, el sobresaliente nivel de gran número de equipos universitarios y la existencia de centros de excelencia en prácticamente todos los campos. La fuerza de las tradiciones de investigación fundamental también suele existir en los Estados adherentes. Pero Europa adolece asimismo de una serie de deficiencias.

A este respecto, cabe señalar en primer lugar que no existe una competencia suficiente a escala europea por cuanto, en gran medida, los equipos e investigadores solamente compiten dentro de las fronteras nacionales. Si los investigadores, los equipos y los centros de los diversos países entraran en contacto con las ideas y el dinamismo de sus pares más ilustres de otras zonas de Europa, la instauración de una verdadera competencia a escala continental contribuiría sin lugar a dudas a fomentar la creatividad y la calidad de la investigación fundamental en Europa.

La división de Europa en diferentes países, hecho trivial pero de consecuencias importantes y múltiples, se refleja también en otros planos:

- Falta de cooperación y coordinación de las actividades debido a la impermeabilidad de los programas y sistemas de apoyo nacionales.

- En algunos casos, falta de una masa crítica de proyectos debido al limitado número y reducidas dimensiones de los centros de excelencia.

Como consecuencia de todo ello, Europa en su conjunto ofrece un entorno menos atrayente a los investigadores, tanto de terceros países como europeos, un nutrido número de los cuales se forma en Europa con un elevado nivel de calidad, pero que a menudo decide proseguir su carrera en los Estados Unidos.

Por su propia naturaleza, estas insuficiencias estructurales han de ser abordadas y tratadas a escala europea.

4. LA INVESTIGACIÓN FUNDAMENTAL A ESCALA EUROPEA

En Europa la mayor parte de las actividades de investigación fundamental se lleva a cabo y se financia a escala nacional [12]. Una de las razones que explica esta situación es el hecho de que tales actividades se realizan mayormente en las universidades, es decir, en el marco de los sistemas nacionales de enseñanza.

[12] En cierta medida a escala regional, en los casos y dentro de los límites en que las regiones, que en general suelen concentrar sus esfuerzos en el desarrollo y la innovación tecnológicos, financian las universidades y las actividades de investigación que éstas realizan.

De hecho, durante largo tiempo prevaleció entre los Estados miembros la convicción de que este tipo de investigación era por definición de competencia nacional, y de que la Unión Europea, habida cuenta de los objetivos de su política de investigación, tenía que limitar su intervención al apoyo de la investigación aplicada y del desarrollo tecnológico.

También en este caso, esta manera de pensar ha cambiado en los últimos años al tomarse conciencia de las realidades de la economía del conocimiento y al reconocerse la importancia que revisten los avances de los conocimientos científicos y de la investigación, incluida la fundamental, a fin de alcanzar los objetivos económicos y sociales de la Unión.

Con todo, no pocas actividades de investigación fundamental se llevan a cabo a escala europea en el marco de varias organizaciones de cooperación intergubernamental, aunque también de la Unión Europea.

Desde el punto de vista histórico, debe señalarse que fue precisamente en el campo de la investigación fundamental donde nacieron las primeras iniciativas de cooperación científica europea, con la creación, en la década de los cincuenta, del CEIN, dedicado a la física de alta energía, y, en la década de los sesenta, de la ESO (astronomía), la OEBM y el LEBO (biología molecular) [13], organizaciones todas ellas que siguen cumpliendo actualmente una función muy importante en el campo de la investigación fundamental en Europa.

[13] CEIN: Centro Europeo de Investigación Nuclear, ESO: Organización europea para la investigación astronómica del hemisferio austral, OEBM: Organización Europea de Biología Molecular, LEBO: Laboratorio Europeo de Biología Molecular.

Las actividades de investigación que se realizan dentro de las redes y los proyectos de la Fundación Europea para la Ciencia (FEC) - organización no especializada creada en la década de los setenta - también se centran a menudo en temas de investigación de carácter bastante fundamental.

Lo mismo puede decirse de las actividades realizadas dentro del Programa Marco de Investigación de la Unión, que abarca una serie de investigaciones de carácter fundamental en forma de actividades concretas o de determinados aspectos de las actividades de investigación de los programas principales.

La investigación fundamental en el Programa Marco

Se desarrollan actividades de investigación fundamental en las siguientes partes del Sexto Programa Marco:

- Acciones "Marie Curie" de apoyo a la formación, la movilidad y el desarrollo de la carrera de los investigadores en todos los campos científicos, entre ellos el de la investigación teórica (física teórica, cosmología, matemáticas, etc.).

- Apoyo al acceso a las infraestructuras de investigación y al aprovechamiento de las mismas (aceleradores de partículas, observatorios astronómicos, etc.).

- Iniciativa NEST de apoyo específico a la investigación "en las fronteras del conocimiento" (215 millones de euros), abierta a propuestas de investigación "visionarias" en el conjunto del campo científico y tecnológico, haciéndose hincapié en las investigaciones interdisciplinarias.

- En cierta medida, las "prioridades temáticas", especialmente con las actividades en el ámbito de las nanociencias y de la física de materiales, algunas investigaciones sobre biología molecular y los mecanismos fundamentales en los campos de la genética y de la genómica, y la actividad FET de apoyo a nuevas disciplinas científicas y tecnológicas vinculadas a las tecnologías de la información. [14]

[14] A este respecto cabe destacar que la evaluación del conjunto de los proyectos de investigación subvencionados por la Unión se lleva a cabo por medio de grupos de expertos independientes sobre la base del principio de evaluación inter pares, de acuerdo con normas y requisitos de funcionamiento muy semejantes a los aplicados, por ejemplo, en la NSF.

Pese a ello, el apoyo prestado por el Programa Marco a la investigación fundamental resulta en general limitado. Los medios explícitamente dedicados a ella no son demasiado importantes y las orientaciones generales de los programas siguen en gran medida supeditadas a objetivos de aplicación de los conocimientos. Sobre todo, las modalidades de apoyo a la investigación siguen siendo limitadas, sin que se disponga en particular de un sistema de apoyo a equipos lo suficientemente amplio [15]. En su conjunto, el Programa Marco parece ofrecer, sin embargo, una base adecuada para una intervención de mayor calado, que requiere medios suplementarios.

[15] EXISTE UN RÉGIMEN DE APOYO A EQUIPOS A ESCALA LIMITADA DENTRO DE LAS ACCIONES MARIE CURIE (MARIE CURIE EXCELLENCE GRANTS): CUENTA CON UNA DOTACIÓN DE 120 MILLONES DE EUROS EN TOTAL Y PRESTA AYUDA DURANTE UN PERÍODO DE CUATRO AÑOS A EQUIPOS CREADOS EN TORNO A UN INVESTIGADOR. FUERA DEL MARCO DE LA UNIÓN, CABE DESTACAR EL PROGRAMA EURYI (EUROPEAN YOUNG INVESTIGATOR), CREADO POR LA ASOCIACIÓN EUROHORCS, QUE CUENTA CON UN PRESUPUESTO COMPARABLE, DE 25 MILLONES DE EUROS ANUALES.

5. PERSPECTIVAS

Como ya hemos señalado, además de sus aspectos positivos, Europa adolece en materia de investigación fundamental de una serie de insuficiencias - debidas en gran parte a la compartimentación de los sistemas nacionales de investigación - y en primer lugar la ausencia de una competencia suficiente entre investigadores, equipos y proyectos a escala europea.

Al ser dichas insuficiencias de diversos tipos, sólo será posible colmarlas y hacer frente a los retos a ellas vinculados recurriendo a una combinación de medios, enfoques e instrumentos. No existe una fórmula única gracias a la cual se puedan resolver simultáneamente todos los problemas.

Es preciso actuar en varios planos para que Europa pueda aprovechar al máximo su potencial científico y sus recursos intelectuales en beneficio de la economía y de la sociedad europea.

5.1. Un nuevo mecanismo de ayuda a escala europea

En primer lugar, se considera ante todo oportuno implantar a escala europea una fórmula para subvencionar proyectos de investigación de equipos concretos basada en el modelo de las individual grants de la NSF.

En el debate en torno a la investigación fundamental y al "Consejo Europeo de Investigación", dicha fórmula se ha presentado reiteradamente como una innovación esencial y conveniente. Por otra parte, resulta bastante natural en el contexto del Espacio Europeo de Investigación.

De hecho, gracias a ella se podrían contrarrestar los efectos de la compartimentación de los sistemas nacionales. Al fomentar el espíritu de emulación, la innovación y la experimentación de ideas y planteamientos nuevos, entre ellos los interdisciplinarios, contribuiría a impulsar la creatividad, la calidad y la innovación merced al aprovechamiento de una forma de valor añadido europeo distinta de la vinculada a la cooperación y a la creación de redes; a saber: el valor añadido que genera la competencia a escala europea.

Este principio de estímulo a través de la competencia ya se aplica en la actualidad en el Programa Marco, si bien se limita a los proyectos y a las redes. No debe olvidarse que las propuestas de proyectos y de redes recibidas en respuesta a las convocatorias se presentan y evalúan en un contexto competitivo, seleccionándose solamente las mejores, dentro de los límites de los recursos disponibles.

Sería conveniente crear fórmulas de financiación adaptadas a las características de la investigación fundamental, recurriéndose en particular a temas y programas de trabajo más abiertos y menos vinculantes que en el caso de la investigación con fines propios.

Se observará que el interés de esta fórmula no se limita por principio a la investigación fundamental. También en el caso de la investigación aplicada puede y debe examinarse la posibilidad de subvencionar proyectos de equipos. De hecho, en los Estados Unidos, el grueso de los fondos de los NIH, cuyas actividades se centran principalmente en la investigación aplicada, se conceden en forma de individual grants.

Dada la dificultad que, incluso a juicio de la comunidad científica, reviste establecer criterios de separación estrictos y universales entre investigación fundamental y aplicada, en realidad resultaría pues más ventajoso aplicar esta fórmula al conjunto del campo científico y tecnológico.

A fin de que esta nueva iniciativa pueda llevarse a la práctica con una repercusión suficiente y sin poner en peligro las demás medidas de apoyo a la investigación a escala europea y nacional, se debería prever un volumen significativo de nuevos fondos en el presupuesto de investigación de la Unión.

De hecho, en consonancia con las recomendaciones del «Grupo Mayor» sobre este punto, la Comisión tiene previsto proponer la creación de un mecanismo de este tipo y aumentar las ayudas a la investigación fundamental, uno de los grandes ejes de la futura actuación de la Unión en el sector de la investigación.

5.2. Otras medidas

Por muy útil y necesaria que resulte, la implantación de esta nueva fórmula de financiación no bastará para resolver todos los problemas que padece Europa en el campo de la investigación fundamental.

Dicha fórmula se deberá combinar con otras medidas, que habrán de emprenderse o, si ya se aplican en la actualidad, proseguirse y reforzarse, de acuerdo con los demás ejes principales de la futura actuación de la Unión en el sector de la investigación previstos por la Comisión. Para que la investigación fundamental pueda ocupar el lugar que le corresponde en el Espacio Europeo de Investigación, es conveniente tomar las siguientes medidas:

- Aumentar la ayuda europea a las infraestructuras de investigación y respaldar la creación de centros de excelencia en la Unión ampliada, combinando para ello los fondos nacionales y europeos, públicos y privados.

- Prestar mayor apoyo al desarrollo de los recursos humanos, a la formación de investigadores y al desarrollo de las carreras científicas [16].

[16] Véase la Comunicación de la Comisión Los investigadores en el Espacio Europeo de Investigación: una profesión con múltiples carreras (COM (2003) 436 de 18.7.2003).

- Impulsar la colaboración y la creación de redes: en algunos casos, la fórmula que mejor responde a las necesidades existentes en relación con un tema determinado de investigación fundamental es la del proyecto en colaboración o la creación de una red. Debe seguir existiendo la posibilidad de recurrir a ella, tal y como se hace hoy en día en el caso de las redes de excelencia del Sexto Programa Marco.

- Garantizar una mayor coordinación entre actividades, políticas y programas nacionales en el campo de la investigación fundamental: ya existen instrumentos para ello a escala comunitaria, como el plan ERA-NET y el artículo 169 del Tratado.

Al mismo tiempo, de forma complementaria y en el marco del plan de acción para alcanzar el objetivo del 3 %, habrá que fomentar el incremento de la ayuda económica que se presta a la investigación fundamental en Europa y, más concretamente, su financiación por parte del sector privado a través de fundaciones.

6. PRÓXIMAS ETAPAS

La presente Comunicación ofrece una base para el debate político, especialmente en las instituciones de la Unión.

Las próximas etapas de este debate, su seguimiento y la materialización de sus conclusiones en propuestas de medidas concretas, deberían ser las siguientes:

- Primer trimestre de 2004:

- Amplio debate en la comunidad científica y los medios interesados sobre la presente Comunicación, en relación con el análisis en torno al "Consejo Europeo de investigación".

- Debate político en el Consejo y en el Parlamento Europeo sobre la base de la presente Comunicación.

- Segundo trimestre de 2004: presentación por la Comisión de una comunicación con propuestas concretas que recojan las conclusiones del debate sobre la investigación fundamental en forma de mecanismos aplicables a escala europea.

- Segundo semestre: debate político sobre la segunda Comunicación de la Comisión con miras a la elaboración de la propuesta de la Comisión referente al Séptimo Programa Marco.

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