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Language: es
Format: md

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# 52013SC0532

**DOCUMENTO DE TRABAJO DE LOS SERVICIOS DE LA COMISIÓN RESUMEN DE LA EVALUACIÓN DE IMPACTO que acompaña a los documentos Comunicación de la Comisión al Consejo, al Parlamento Europeo, al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las Regiones sobre el Programa Aire Puro para Europa Propuesta de Directiva del Parlamento Europeo y del Consejo sobre la limitación de las emisiones a la atmósfera de determinados agentes contaminantes procedentes de las instalaciones de combustión medianas Propuesta de Directiva del Parlamento Europeo y del Consejo relativa a la reducción de las emisiones nacionales de ciertos contaminantes atmosféricos y por la que se modifica la Directiva 2003/35/CE Propuesta de Decisión del Consejo sobre la aceptación de la modificación del Protocolo de 1999 del Convenio de 1979 sobre la contaminación atmosférica transfronteriza a gran distancia para luchar contra la acidificación, la eutrofización y el ozono troposférico /\* SWD/2013/0532 final \*/**

  

1.           Definición del problema

1.1.        Contexto político

La contaminación atmosférica tiene
impactos sustanciales sobre el medio ambiente y la salud. En 2010, las muertes
prematuras ascendieron a más de 400 000 al año, y el 62 % de la
superficie de la UE se vio afectada por la eutrofización, en particular el
71 % de los ecosistemas de la red Natura 2000. Los costes externos
totales de los impactos sanitarios se sitúan entre 330 000 y 940 000
millones EUR. Los daños económicos directos están valorados, por ejemplo,
en 15 000 millones EUR por días de trabajo perdidos,
4 000 millones EUR por costes sanitarios, 3 000
millones EUR por cosechas perdidas y 1 000 millones EUR por
daños a edificios.

Para solucionar esos problemas, se ha
desarrollado un corpus político sobre contaminación atmosférica en la UE y a
nivel internacional. Se ha llevado a cabo una revisión ex post de los
principales elementos de la política de la UE: la estrategia temática sobre
contaminación atmosférica de 2005, las Directivas sobre la calidad del aire
ambiente[1] (CAA), la Directiva de techos nacionales de emisión[2] (TNE) y una serie de actos legislativos sobre el control de la
contaminación en la fuente.

Gracias a esta política se consiguió
reducir considerablemente las emisiones entre 1990 y 2010, resolviéndose así
ampliamente el problema de la lluvia ácida (acidificación) en la UE[3]. Los
principales impactos de las partículas sobre la salud se redujeron en torno a
un 20 % entre 2000 y 2010[4].

La estructura general de la política de
calidad del aire es coherente, pero tiene que conseguirse una mejor adecuación
entre los controles en la fuente, los techos y las normas de calidad del aire
ambiente para garantizar un cumplimiento efectivo.

1.2.        Principales problemas
pendientes

A pesar de todos estos logros, persisten
algunos impactos sustanciales. La contaminación atmosférica es la primera causa
medioambiental de mortalidad en la UE, y es responsable de diez veces más
muertes prematuras que las provocadas por los accidentes de tráfico[5], así como de fuertes impactos sobre la salud, con las
consiguientes pérdidas de productividad.

Por lo que se refiere a los ecosistemas,
el principal problema pendiente es la eutrofización. Tres cuartas partes de los
ecosistemas más valiosos de la UE están amenazados, lo que hace peligrar los
beneficios que pueden obtenerse de la red Natura 2000, valorados en
200 000 a 300 000 millones EUR al año.

Hay dos problemas específicos que guardan
relación con esta cuestión. En primer lugar, las graves infracciones de las
normas de calidad del aire, pues una tercera parte de las zonas de gestión de
la calidad del aire de la UE rebasan los valores límite correspondientes a las
partículas (PM10), y una cuarta parte, los del dióxido de nitrógeno
(NO2).

En segundo lugar, aunque se cumpla
plenamente la legislación vigente de la UE, esta no está en vías de alcanzar su
objetivo a largo plazo. Según las proyecciones, en 2020 la contaminación por PM2,5
y ozono troposférico provocará 340 000 muertes prematuras.

1.3.        Factores determinantes
del problema

Rebasamiento
de las normas de calidad del aire

Los
factores determinantes de los problemas de conformidad con los niveles de NO2
y NOx son las emisiones de los vehículos diésel

A pesar de que entre 1993 y 2009 (entre
las normas Euro I y Euro V) los valores límite aplicables a las
emisiones de NOx se endurecieron por un factor de 4, las emisiones
medias estimadas de ese contaminante en condiciones reales de conducción han
aumentado ligeramente. Este es el factor determinante aislado más significativo
del problema actual de incumplimiento.

Las principales responsables de los
peores problemas de cumplimiento de los valores límite correspondientes a las
partículas son la combustión a pequeña escala y la contaminación local
concentrada

La combustión de combustibles sólidos en
los hogares es la causa determinante de los casos de mayor rebasamiento de los
valores límite a nivel local, y en algunos lugares, además de darse una alta
concentración de emisores, la topografía impide una dispersión eficaz[6].

La mala coordinación entre las medidas
locales y nacionales y una capacidad insuficiente a nivel local y regional
dificultan y encarecen el cumplimiento

Con frecuencia, las autoridades públicas
han actuado tarde para reducir la contaminación. Parte del problema es que
carecen de capacidades para el desarrollo, aplicación y seguimiento de planes
para combatirla. Podría reforzarse la coordinación entre los programas
nacionales en el marco de la Directiva TNE y los planes de acción de las
Directivas CAA.

La UE no está en vías de alcanzar
su objetivo a largo plazo en materia de calidad del aire

Una serie de
sectores serán responsables de los impactos sanitarios que aún persistirán
después de 2020

Todos los sectores principales
contribuyen a las concentraciones bien de partículas, bien de ozono, y tienen
que ser controlados. El potencial para una reducción rentable es mayor en
aquellos sectores que han realizado menos reducciones (por ejemplo, la
agricultura, la combustión a media escala, la maquinaria móvil no de carretera
y el transporte internacional)[7].

Las emisiones de
amoníaco de la agricultura son responsables de los impactos ambientales
restantes

La agricultura es responsable del
90 % de las emisiones de amoníaco y es el principal factor determinante de
la eutrofización. Existe un gran potencial sin explotar para realizar
reducciones de manera rentable, muchas de las cuales serían beneficiosas para
los agricultores.

La contaminación
de fondo continuada demuestra que solo con medidas a nivel local no pueden
reducirse los impactos

Un componente importante de los problemas
principales es la contaminación de fondo[8], que está más allá del control de las autoridades locales
competentes. Un porcentaje de esa contaminación es de origen nacional, y puede
combatirse a ese nivel, pero el porcentaje transnacional es alto (más del
50 % en el caso de las PM2,5 y del 60 %, en el del NH3)[9].

1.4.        Cómo evolucionará el
problema

De aquí a 2020 mejorará notablemente el
cumplimiento de los valores correspondientes a las PM10 y el NO2.
Los problemas que persistirán se observarán principalmente en zonas urbanas
críticas (por ejemplo, Roma o Lisboa) y en lugares donde siga siendo habitual
el uso de carbón para la calefacción de viviendas (por ejemplo, Polonia,
Bulgaria, Chequia o Eslovaquia), en los que la alta densidad de población se
traduce, lógicamente, en una gran exposición de las personas. Se prevé que, de
aquí a 2020, todos los Estados miembros van a cumplir sus techos nacionales de
emisión.

En la hipótesis de referencia se parte de
la base de que la introducción de las normas Euro VI permitirá controlar
totalmente las emisiones reales de NOx de los vehículos diésel
ligeros a partir de 2017[10]. Esto es fundamental para llegar a una situación de cumplimiento
en 2020.

Aun cuando se llegue a una situación de
pleno cumplimiento, los impactos sanitarios solo se reducirán, de aquí a 2025,
en torno a una quinta parte, y la eutrofización, a duras penas.

2.           Análisis de la
subsidiariedad

La base jurídica es el artículo 192,
apartado 1, del Tratado. Sigue siendo necesario adoptar medidas a nivel de
la UE debido al carácter transfronterizo de la contaminación atmosférica y a la
contribución de productos que deben ser controlados a nivel de la UE por
razones de mercado interior.

Los beneficios sanitarios y
medioambientales de la reducción de la contaminación compensan los costes, por
lo cual la acción es proporcionada. También se examina la distribución óptima
de las reducciones de emisiones entre los Estados miembros y la UE.

3.           Objetivos

El objetivo estratégico a largo plazo es
alcanzar niveles de calidad del aire que no den lugar a riesgos ni a impactos
negativos significativos sobre la salud de las personas y el medio ambiente.
Dos son los objetivos generales:

·
garantizar el cumplimiento de las políticas
actuales sobre calidad del aire y la coherencia con los compromisos
internacionales a más tardar en 2020,

·
conseguir nuevas reducciones sustanciales de
los impactos sanitarios y medioambientales hasta 2030.

4.           Opciones estratégicas,
evaluación de los impactos y comparación de las opciones en relación con el
primer objetivo (2020)

4.1.        Opciones consideradas

En la hipótesis de referencia se
conseguirán las reducciones exigidas por el Protocolo de Gotemburgo modificado.
También se examinaron otras cinco opciones para resolver los problemas de
cumplimiento: nueva legislación de la UE aplicable a las fuentes de emisión;
endurecimiento de los techos nacionales de emisión (más de lo que exige el
Protocolo de Gotemburgo); refuerzo de la ayuda de la UE para la actuación de
los Estados miembros; promoción de controles internacionales más rigurosos; y
modificación de las Directivas CAA.

4.2.        Evaluación de los
impactos

La hipótesis de referencia garantizará el
pleno cumplimiento de las normas de calidad del aire, si, gracias a la
introducción de las normas Euro VI, se consigue resolver el problema de
las emisiones reales de los vehículos diésel ligeros. En cuanto a los demás
problemas de cumplimiento, entre el 13 % y el 19 % de las zonas
estarán a más de 5 µg/m3 del valor límite y solo rebasarán esa
banda entre el 6 % y el 8 % (dependiendo del contaminante). Con
nuevas medidas de los Estados miembros para reducir la contaminación
atmosférica local será posible controlar la primera categoría sin grandes
dificultades. Por lo que se refiere a la segunda categoría, la combustión
doméstica (la principal responsable del problema de las partículas) podrá
regularse restringiendo la combustión de combustibles sólidos y apoyando el
cambio a otros combustibles (por ejemplo, mediante los fondos estructurales),
mientras que la contaminación por NO2 podrá controlarse imponiendo
restricciones de acceso a los vehículos diésel. La adopción de nueva
legislación aplicable a las fuentes de emisión y el endurecimiento de los
techos nacionales de emisión no afectarán con efectividad a las fuentes locales
responsables de los casos residuales de incumplimiento. Por consiguiente, esas
opciones se tendrán en cuenta en el análisis del objetivo para 2025-2030.

4.3.        Comparación de las
opciones

En la hipótesis de referencia se obtiene
un cumplimiento generalizado; los problemas restantes hasta 2020 se deben a
fuentes locales de contaminación y pueden resolverse con una acción local,
respaldada a nivel de la UE con medidas de refuerzo de la capacidad y de
financiación de los cambios estructurales necesarios, tal como la sustitución
de combustibles. No existe motivo alguno para flexibilizar las Directivas CAA,
ya que su cumplimiento es posible.

5.           Opciones estratégicas,
evaluación de los impactos y comparación de las opciones en relación con el
segundo objetivo (2025-2030)

5.1.        Opciones consideradas

Además de la hipótesis de referencia se
analizaron cinco opciones, expuestas en el cuadro 1.

Cuadro 1: Opciones
estratégicas consideradas para el período 2025-2030

Opción 1 || Opción 6A || Opción 6B || Opción 6C || Opción 6D || Opción 6E

Hipótesis de referencia || Reducción de distancias en un 25 % para las PM2,5 entre la hipótesis de referencia y la máxima reducción técnicamente factible || Reducción de distancias en un 50 % para las PM2,5 entre la hipótesis de referencia y la máxima reducción técnicamente factible || Reducción de distancias en un 75 % para las PM2,5 entre la hipótesis de referencia y la máxima reducción técnicamente factible || Reducción de distancias en un 100 % para las PM2,5 entre la hipótesis de referencia y la máxima reducción técnicamente factible || Cumplimiento de los valores guía de la OMS (reducción de distancias en más de un 100 % para las PM2,5)

Por ser las más nocivas, se hace hincapié
en la reducción de los impactos sanitarios de las partículas, a los que puede
asignarse un valor monetario que puede compararse muy fácilmente con los
costes. No obstante, los controles sobre las partículas afectan también a los
contaminantes que generan ozono, eutrofización y acidificación, de manera que
en las opciones también será posible reducir estos.

De aquí a 2030 no va a ser posible
realizar la opción 6E (cumplimiento de los valores guía de la OMS) sin
cambios estructurales y técnicos. Más adelante se considerará el potencial
existente para materializarla a largo plazo.

5.2.        Evaluación de los
impactos

En la evaluación de impacto completa se
expone un análisis relativo tanto a 2025 como a 2030, pero, por razones de
brevedad, aquí solo se presentan los resultados para 2025.

5.2.1.     Impactos sanitarios y
ambientales

En el cuadro 2 se ofrecen las
reducciones porcentuales de los impactos sanitarios y ambientales en
comparación con 2005.

Cuadro 2:
Reducciones porcentuales de los impactos sanitarios y ambientales en
comparación con 2005

|| 2005 || Opción 1 || 6A || 6B || 6C || 6D

Muertes prematuras–mortalidad crónica–PM2,5 || 494 000 || – 38 % || – 42 % || – 46 % || – 50 % || – 54 %

Muertes prematuras–mortalidad aguda–ozono || 24 600 || – 28 % || – 29 % || – 30 % || – 33 % || – 39 %

Eutrofización, miles de km2 sin proteger || 1 125 || – 21 % || – 24 % || – 28 % || – 34 % || – 40 %

Acidificación, miles de km2 sin proteger || 161 || – 71 % || – 77 % || – 81 % || – 85 % || – 87 %

En la opción 6C se reducen los
impactos sanitarios de las PM2,5 en un tercio más que en la
hipótesis de referencia (el 50 % frente al 38 %), y los de la
eutrofización, en otra mitad más (el 34 % frente al 21 %).

5.2.2.     Impactos económicos

En el cuadro 3 se indican los
impactos económicos, en millones EUR (costes adicionales respecto a la
opción 1 –hipótesis de referencia– y aumento porcentual en comparación con
esa misma opción).

Cuadro 3: Impactos
económicos de las opciones

|| Opción 1 || Opción 6A || Opción 6B || Opción 6C || Opción 6D

EU-28, 2025 || 87 171 || - || 221 || 0,25 % || 1 202 || 1,38 % || 4 629 || 5,31 % || 47 007 || 53,9 %

En el cuadro 4 se exponen los
esfuerzos necesarios (expresados en millones EUR y en aumento porcentual
en comparación con la opción 1) por sectores SNAP[11].

Cuadro 4:
Esfuerzos necesarios por sectores SNAP

|| Opción 1 || Opción 6A || Opción 6B || Opción 6C || Opción 6D

Producción de energía || 9 561 || 44 || 0,46 % || 125 || 1,31 % || 470 || 4,92 % || 3 519 || 37 %

Combustión no industrial || 9 405 || 74 || 0,78 % || 497 || 5,29 % || 1 680 || 18 % || 17 791 || 189 %

Combustión industrial || 2 513 || 19 || 0,75 % || 156 || 6,20 % || 641 || 25 % || 1 811 || 71 %

Procesos industriales || 5 017 || 17 || 0,34 % || 125 || 2,49 % || 331 || 6,61 % || 3 964 || 79 %

Extracción de combustibles || 695 || 0 || 0,00 % || 0 || 0,00 % || 6 || 0,81 % || 583 || 84 %

Uso de disolventes || 1 176 || 1 || 0,08 % || 2 || 0,15 % || 56 || 4,76 % || 12 204 || 1 038 %

Transporte por carretera || 48 259 || 0 || 0,00 % || 0 || 0 % || 0 || 0 % || 0 || 0 %

Maquinaria móvil no de carretera || 8 760 || 1 || 0,01 % || 5 || 0,06 % || 145 || 1,66 % || 1 451 || 17 %

Residuos || 1 || 6 || 786 % || 7 || 941 % || 9 || 1 154 % || 9 || 1 203 %

Agricultura || 1 783 || 59 || 3,33 % || 285 || 16 % || 1 292 || 72 % || 5 675 || 318 %

Total || 87 171 || 221 || 0,25 % || 1 202 || 1,38 % || 4 629 || 5,31 % || 47 007 || 54 %

Los sectores SNAP representan tipos de
actividades (por ejemplo, combustión, uso de disolventes, etc.) que pueden
tener lugar en distintos sectores económicos (industrias químicas, refinerías,
etc.). Por sectores económicos, la opción 6C requiere un gasto adicional
del 0,22 % de la producción en agricultura, un 0,1 % en las refinerías
y mucho menos en todos los demás sectores.

En el cuadro 5 se presentan los
beneficios económicos directos y los costes externos totales. Con medidas
suplementarias, los costes externos podrían reducirse en
60 000-200 000 millones EUR al año en comparación con la
hipótesis de referencia, más de 4 500 millones EUR de los cuales
podrían ser ahorros económicos directos.

Cuadro 5: Beneficios económicos de la reducción de la contaminación del
aire

2025, EU-28 || Opción 6A || Opción 6B || Opción 6C || Opción 6D

Días de trabajo perdidos: beneficios económicos directos frente a la hipótesis de referencia (en millones EUR) || 726 || 1 421 || 2 137 || 2 831

Daños a las infraestructuras: beneficios económicos directos frente a la hipótesis de referencia (en millones EUR) || 53 || 106 || 145 || 162

Pérdida de valor de las cosechas: beneficios económicos directos frente a la hipótesis de referencia (en millones EUR) || 61 || 101 || 278 || 630

Costes sanitarios totales: beneficios económicos directos frente a la hipótesis de referencia (cuando se ha dispuesto de datos) || 219 || 437 || 657 || 886

Beneficios directos totales frente a la hipótesis de referencia || 1 059 || 2 065 || 3 237 || 4 509

Reducción total de los costes externos de la contaminación atmosférica frente a la hipótesis de referencia (valoración baja) || 14 997 || 29 767 || 44 686 || 59 642

Reducción total de los costes externos de la contaminación atmosférica frente a la hipótesis de referencia (valoración alta) || 50 317 || 100 937 || 150 853 || 200 074

El impacto agregado sobre el PIB es muy
bajo, incluso en la opción 6C (– 0,025 %). Si en el análisis
macroeconómico se tiene en cuenta el aumento de la productividad, queda
plenamente compensado el impacto sobre el PIB, y los beneficios directos
adicionales (sanitarios, sobre las cosechas y las infraestructuras) suponen un
beneficio económico neto del 0,007 % del PIB.

5.2.3.     Impactos sociales

En todas las opciones, el efecto sobre el
empleo es pequeño (en la opción 6C se consigue crear 2 000 puestos de
trabajo, lo que se encuentra dentro del margen de incertidumbre), incluso sin
tener en cuenta el aumento de la productividad laboral. Cuando se tiene en
cuenta ese aumento, se obtiene una creación de empleo neta (entre 37 000 y
112 000 puestos de trabajo).

5.2.4.     Impactos
sobre la competitividad y las PYME

Los sectores más afectados son la agricultura
y el refino del petróleo. En todas las opciones, el impacto será inferior al
1 % (o en ese orden de magnitud) del valor añadido bruto, lo que da margen
para absorber los costes adicionales. Los impactos sobre las PYME son
significativos en el caso de las medidas agrarias y de las aplicables a las
instalaciones de combustión medianas (ICM). En el caso de las ICM, los impactos
pueden reducirse por debajo del 2,4 % del excedente bruto de explotación
(véase más abajo). Las medidas agrarias pueden orientarse a las instalaciones
de mayor tamaño, que abarcan la mayor parte de la capacidad, y los impactos
residuales pueden abordarse con las ayudas adecuadas del Fondo de Desarrollo
Rural.

5.2.5.     Trayectoria para conseguir el objetivo a largo plazo
para 2050

Es posible reducir prácticamente en toda
la UE (el 99,5 % del territorio y el 99 % de la población expuesta)
las concentraciones de fondo de PM2,5 por debajo del límite de la
OMS (10 mg/m3) si se produce una serie de cambios estructurales
y nuevos avances tecnológicos. En el cuadro 6 se ofrece una trayectoria
indicativa para lograr las reducciones necesarias.

Cuadro 6:
Trayectoria de reducción de emisiones para cumplir en 2050 los valores guía de
la OMS (emisiones, en kilotoneladas; reducciones, en comparación con las
emisiones de 2005)

EU-28 || 2005 || 2025 || 2030 || 2040 || 2050

SO2 || 8 172 || – 79 % || – 82 % || – 87 % || – 91 %

NOx || 11 538 || – 65 % || – 70 % || – 78 % || – 83 %

PM2,5 || 1 647 || – 48 % || – 54 % || – 64 % || – 72 %

NH3 || 3 928 || – 30 % || – 38 % || – 42 % || – 48 %

COV || 9 259 || – 50 % || – 55 % || – 64 % || – 71 %

5.3.        Comparación de las
opciones

En el cuadro 7 se
compara el impacto de las opciones con el de la hipótesis de referencia.

Cuadro 7: Comparación del impacto de las opciones con el de la
hipótesis de referencia

2025, EU-28 || Opción 6A || Opción 6B || Opción 6C || Opción 6D

Costes en relación con la hipótesis de referencia, en millones EUR || 221 || 1 202 || 4 629 || 47 007

Reducción adicional de los impactos sanitarios en comparación con la hipótesis de referencia (año de referencia: 2005) || 10 % || 21 % || 32 % || 43 %

Reducción adicional de los impactos en la eutrofización en comparación con la hipótesis de referencia (año de referencia: 2005) || 16 % || 33 % || 62 % || 90 %

Impacto sobre el PIB, teniendo en cuenta el aumento de productividad || 0,007 % || 0,009 % || 0,000 % || -

Otros beneficios directos || 333 || 644 || 1 080 || 1 678

Reducción total de los costes externos de la contaminación atmosférica frente a la hipótesis de referencia (valoración baja) || 14 997 || 29 767 || 44 686 || 59 642

Reducción total de los costes externos de la contaminación atmosférica frente a la hipótesis de referencia (valoración alta) || 50 317 || 100 937 || 150 853 || 200 074

En la opción 6C, los beneficios
compensan los costes, mientras que las medidas adicionales previstas en la
opción 6D son más costosas que los beneficios que generan. Por esta razón,
la opción 6C es la preferida.

5.3.1.     Análisis de sensibilidad

Un análisis pormenorizado de la
sensibilidad respecto a la opción 6C arrojó las conclusiones siguientes:

·
aunque la política climática tendrá efectos
positivos sobre la calidad del aire, por sí sola no bastará para alcanzar el
objetivo a largo plazo para 2050,

·
más allá de la opción 6C hay
oportunidades adicionales de reducir los impactos sanitarios del ozono y sobre
la eutrofización a bajo coste (un 1 % más de costes de cumplimiento),

·
hay potencial para establecer a nivel de la UE
un objetivo de reducción de las emisiones de metano a un coste bajo o nulo[12],

·
los objetivos estratégicos siguen siendo
alcanzables en otros escenarios futuros.

5.4.        Instrumentos
para aplicar la opción preferida

El principal instrumento para aplicar la
estrategia global es la Directiva TNE, que también puede incorporar medidas
para perfeccionar, en los Estados miembros, los programas de reducción, los
inventarios y las proyecciones de emisiones, así como el seguimiento de los
ecosistemas, con un coste administrativo bajo (inicialmente
6,9 millones EUR y, a continuación, 2,5 millones EUR al año).

La legislación de la UE aplicable a las
fuentes de emisión, vigente y prevista, permitirá realizar entre el 52 % y
el 75 % de las reducciones necesarias de todas las emisiones
contaminantes, excepto las del amoníaco, que solo se reducirán en un 25 %
(gracias a la DEI).

Los controles de la UE sobre las instalaciones
de combustión medianas (con una potencia térmica nominal de entre 1 y
50 MW) podrían ser una medida rentable:

·
es posible reducir considerablemente y de una
manera rentable las emisiones de partículas, NOx y SOx,

·
los costes anualizados totales para los
titulares de instalaciones pueden limitarse a 400 millones EUR si se
aplica un control secundario de los NOx solo en parte de las nuevas
instalaciones,

·
los costes administrativos pueden minimizarse
exigiendo solo el registro de las instalaciones.

La opción estratégica preferida consiste
en realizar una reducción de emisiones coherente con el Protocolo de Gotemburgo
e imponer, al mismo tiempo, el registro de todas las instalaciones. De ese modo
el impacto sobre las PYME se reduce a entre el 0,1 y el 2,4 % del
excedente bruto de explotación.

6.           Seguimiento y
evaluación

Hay
numerosos indicadores y mecanismos para seguir y evaluar la aplicación de la
legislación de la UE sobre la calidad del aire (por ejemplo, los informes de la
AEMA y el EMEP). Esos indicadores y mecanismos se utilizarán para evaluar los
avances en la consecución de los objetivos revisados de reducción de impactos.
El seguimiento de los nuevos compromisos de reducción de la Directiva TNE se
basará en las disposiciones más estrictas sobre inventarios y proyecciones. La
estrategia se revisará por ciclos de cinco años, el primero de los cuales no
podrá ser posterior a 2020.

[1]               Directivas 2008/50/CE y 2004/107/CE.

[2]               Directiva 2001/81/CE.

[3]               Las reducciones de las emisiones se deben a la
legislación de la UE sobre emisiones de azufre de grandes instalaciones de
combustión (GIC) y a los requisitos sobre los combustibles para el transporte
por carretera de bajo contenido en azufre, que también propiciaron la
utilización de convertidores catalíticos a partir de la norma Euro IV.

[4]               En 2010, la contaminación por partículas provocó
379 420 muertes prematuras, y la debida al ozono, 26 500.

[5]               Según las estadísticas de Eurostat, en 2010 se
produjeron en torno a 35 000 muertes por accidentes de tráfico en toda la
EU-27.

[6]               Por ejemplo, algunos de los principales núcleos de
población europeos siguen sin cumplir los valores límite: Milán, Madrid,
Barcelona, Londres, etc.

[7]               Especialmente en los países que aún no han
declarado zonas donde deben controlarse las emisiones de azufre y/o NOx.

[8]               Los niveles de contaminación medidos son la suma de
las contribuciones de fuentes locales específicas (por ejemplo, las zonas
industriales o el tráfico urbano) y de la contaminación de fondo, que, a su
vez, se origina tanto desde fuentes regionales como desde fuentes más lejanas.

[9]               Estimaciones del Programa EMEP de seguimiento y
evaluación del transporte a gran distancia de los contaminantes atmosféricos en
Europa.

[10]             En esa hipótesis también se considera que esas normas
Euro VI van a cumplirse, ya que así está establecido en la legislación
adoptada; la medida de desarrollo es un mecanismo técnico de aplicación.

[11]             Selected Nomenclature for Air Pollution
(nomenclatura seleccionada para la contaminación atmosférica)

[12]             En la optimización global no se ha tenido en cuenta
el metano porque su tiempo de permanencia en la atmósfera es diferente al de
los otros precursores del ozono (y, por consiguiente, también lo es la escala
temporal de sus impactos sobre el ozono).

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