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# 52000DC0026

**Reforma económica: Informe sobre el funcionamiento de los mercados comunitarios de productos y capitales /\* COM/2000/0026 final \*/**

  

Reforma económica: Informe sobre el funcionamiento de los mercados comunitarios de productos y capitales

(presentada por la Comisión)

índice

I.INTRODUCCIÓN

II.EVALUACIÓN GENERAL DEL COMPORTAMIENTO DE LOS MERCADOS

A. El comportamiento de los mercados: la integración sigue siendo uno de los factores principales para mejorarlo

1. Integración económica: la integración de los mercados de capitales va todavía a la zaga de los mercados de productos

- Mercados de productos: intercambios e inversión extranjera directa

- Mercados de capitales

2. La necesidad de fomentar la innovación y la creatividad para mejorar los resultados económicos y aumentar la competitividad

B. El comportamiento de los mercados: efecto de la integración sobre la cohesión social y los consumidores

1. La cohesión económica y social se ha beneficiado de la mayor integración

2. Repercusión de la integración en los precios al por menor: todavía hay margen de mejora

III.Seguimiento de las cuestiones horizontales

A. Mejora del entorno empresarial

1. Iniciativa empresarial y simplificación reglamentaria

2. Barreras técnicas al comercio subsistentes

B. Mejora del funcionamiento de los mercados

1. Ayudas públicas

2. Contratación pública

3. Fiscalidad

IV. Fomento de la reforma económica en el Mercado Interior de los servicios

A. Apertura e integración de los mercados de servicios

1. Servicios públicos

2. Servicios financieros

B. Mejora del marco regulador de las actividades de servicios

1. Comercio electrónico

2. Distribución

V.CONCLUSIONES

Sumario

Este es el segundo informe anual de la Comisión sobre el funcionamiento de los mercados comunitarios de productos y capitales preparado por la Comisión en respuesta a las conclusiones del Consejo Europeo de Cardiff. En dicho Consejo se instó a los Estados miembros y la Comisión a elaborar informes anuales sobre aquellos asuntos de su ámbito de responsabilidad que tuvieran relación con la reforma de la regulación de los mencionados mercados. Esta actuación proporcionará impulso a la reforma económica suministrando elementos para elaborar las Orientaciones Generales de la Política Económica y servirá de fundamento a las propuestas de la Comisión para actualizar las acciones objetivo previstas en la Estrategia del Mercado Interior. Los Consejos Europeos de Colonia y Helsinki han destacado recientemente la importancia de la reforma económica como elemento clave de nuestra estrategia de empleo y nuestra política de estabilidad macroeconómica.

El presente informe se presenta en un momento decisivo para la economía europea. Pese a la favorable coyuntura general, Europa hace frente a enormes desafíos y se esfuerza por mejorar su competitividad en todos los frentes. Unos mercados flexibles, integrados y abiertos son condición previa para el crecimiento económico sostenible y la creación de puestos de trabajo duraderos. La recuperación económica actual proporciona una oportunidad excelente para llevar a cabo las reformas económicas necesarias para crear mercados dinámicos y eficientes que fomenten la innovación y el espíritu de empresa. Las reformas deben realizarse teniendo en cuenta las particularidades de cada economía nacional.

El presente informe contribuye a la reforma económica desde dos puntos de vista:

En primer lugar, hace el seguimiento y evalúa el comportamiento de los mercados de productos y capitales para determinar los problemas que plantea la regulación en el ámbito de la UE.

Se examinan las tendencias recientes en el ámbito del comercio, la inversión y la integración de los mercados de capitales.

- El comercio continúa siendo el motor de la integración de los mercados.

- Las inversiones directas transfronterizas y las fusiones y adquisiciones sigue siendo los vectores fundamentales del cambio estructural en el Mercado Interior de nuestros días. El valor de la inversión extranjera intracomunitaria se ha duplicado entre 1997 y 1998 sólo. La cuantía de las fusiones y adquisiciones transfronterizas entre sociedades de la UE alcanzó en 1998 un nivel desconocido. La tendencia no muestra síntomas de agotamiento.

- La integración de los mercados de capitales se está acelerando, incluso si todavía queda mucho por hacer para la integración de los mercados de títulos. La desaparición de los riesgos cambiarios ha acuciado especialmente a los inversores institucionales a diversificar la composición de sus carteras aumentando el porcentaje de títulos emitidos por empresas de otros Estados miembros. Las emisiones de títulos tratan de aprovechar el potencial de obtención de capitales que ofrece el ámbito europeo. El deseo de riesgo de los inversores está cambiando y la clasificación media de los créditos europeos sufre una brusca caída. Aparecen en la Unión nuevos productos y mercados financieros; así, por ejemplo, el volumen total de emisiones internacionales de bonos en euros equivale en la actualidad prácticamente al volumen de emisiones en dólares EE.UU. Considerados en conjunto, estos acontecimientos anuncian la aparición de modernos mercados de títulos caracterizados por su liquidez, al servicio de las empresas de la UE. No obstante, en el presente informe se ponen de manifiesto una serie de obstáculos legales, administrativos y estructurales que mantienen la fragmentación de mercado de títulos de la UE.

Hay más pruebas de la integración de los mercados: la convergencia de los precios al pormenor continúa aunque a un ritmo menor que a principios de los 90. La dispersión de los precios del consumo privado entre los países de la Europa de los 15 ha caído del 22,3% en 1990 a un 14,7% estimado en 1998. No obstante, la convergencia no siempre se produce hacia los niveles de precios más bajos. La supresión de las barreras de entrada a los mercados es, por consiguiente, necesaria, pero no condición suficiente para traducir la integración en un mejor comportamiento del mercado. El correcto funcionamiento de la competencia debe reforzarse mediante la aplicación de rigurosas medidas antimonopolio.

En el informe se documenta también la manera en que la integración ayuda a las regiones más pobres de la Comunidad a converger con el resto de la UE. El avance de las regiones periféricas de la UE ha desmentido la teoría de que los objetivos de eficacia y cohesión social son contradictorios.

En segundo lugar, el informe hace una relación de las medidas necesarias para sostener la reforma económica.

Se recomiendan medidas para aligerar y mejorar la calidad del marco regulador comunitario y suprimir los obstáculos al funcionamiento eficaz de los mercados. Entre ellas cabe citar:

- la recomendación hecha a los Estados miembros de reducir los costes generales económicos y administrativos asociados a la creación de nuevas empresas, así como de revisar sistemáticamente el marco regulador vigente para mejorar su cualidad;

- la propuesta de considerar la extensión a los nuevos sectores del nuevo enfoque en materia de armonización técnica;

- la recomendación a los Estados miembros de mantener la tendencia general descendente del volumen de ayudas estatales y hacer nuevos esfuerzos para evitar ayudas sectoriales específicas (en particular ayudas ad hoc);

- la rápida y completa aplicación del plan de acción para los servicios financieros a fin de fomentar las actividades empresariales y de inversión al tiempo que se mejora la confianza de los consumidores y los inversores, y se estabiliza el sistema financiero;

- en el sector de los servicios públicos, la aprobación y aplicación plena del marco regulador de la Comunidad así como la aplicación estricta de las normas de la competencia;

- para reforzar la confianza en los consumidores, son necesarias tanto la creación de un completo marco para la libre circulación de los servicios de la Sociedad de la Información como el desarrollo de una política integrada que combine las normas públicas y las reglamentaciones industriales para la protección de los consumidores;

- la eliminación de las restricciones que obstaculizan la reforma del sector de la distribución.

La aplicación de este conjunto de recomendaciones contribuirá a que prospere una economía basada en el espíritu de empresa y capaz de dominar el proceso tecnológico en favor del enriquecimiento económico y social de continente. La UE y los Estados miembros necesitan:

1. Aprovechar la favorable coyuntura económica para reforzar la competitividad, introduciendo reformas económicas compatibles con la cohesión económica y social y otros objetivos sociales.

2. Propiciar las mejores condiciones posibles para la competencia y la regulación. En este aspecto, las autoridades tienen que acometer tres importantes tareas: 1) garantizar un elevado nivel de competencia en los mercados, para que los necesarios cambios estructurales repercutan en la competitividad y mejoren el bienestar de los consumidores; 2) examinar y, cuando sea necesario, adaptar las regulaciones vigentes para establecer un marco regulador sencillo pero de gran calidad; 3) obtener la participación activa de todas las partes interesadas en los debates sobre la mejor manera de conseguir la mayor integración.

3. Emplear medidas de Mercado Interior y medidas macroeconómicas específicas de cada país para impulsar la reforma económica y la competitividad. El Mercado Interior puede servir de marco para suplir las deficiencias de la regulación que todavía estrangulan la competitividad y el crecimiento en el ámbito de la UE.

Mantener continuadamente un buen comportamiento de la economía es fundamental para conseguir un prolongado periodo de creación de puestos de trabajo, única respuesta válida y duradera a la marginación social. En el presente informe se señala el modo de crear un clima regulador que lleve a la creación de puestos de trabajo por las empresas. Como tal, forma parte de los preparativos de la Comisión para el Consejo Europeo especial que se celebrará en Lisboa los días 23 y 24 de marzo.

I IntroducCIÓN

Este es el segundo informe anual sobre el funcionamiento de los mercados comunitarios de productos y capitales preparado por la Comisión en respuesta a las conclusiones del Consejo Europeo de Cardiff, celebrado en junio de 1998. De conformidad con el mandato del Consejo, el informe presenta indicadores sobre la integración efectiva de los mercados, además de los diferenciales de precios y la aplicación de las medidas del Mercado Interior, a efectos de supervisión de la reforma económica que se lleva a cabo en el ámbito comunitario y de determinación de las medidas necesarias para que los mercados de productos, servicios y capitales sean más eficientes. El informe de la Comisión, junto con los informes nacionales elaborados por los Estados miembros en sus áreas de competencia en materia de mercados de productos y capitales, proporciona elementos de juicio para la preparación de las Orientaciones Generales de la Política Económica.

En el año que ha transcurrido desde la publicación del primer informe, el Consejo Europeo ha señalado repetidamente la importancia de las reformas de los mercados de productos y capitales para conseguir la estabilidad macroeconómica en la Unión Monetaria. El Pacto para el Empleo acordado en el Consejo de Colonia puso de manifiesto que la reforma estructural y económica propuesta en Cardiff, como complemento de los acuerdos de Luxemburgo en favor del empleo y del diálogo macroeconómico, es componente esencial de la estrategia europea contra el paro. El Consejo Europeo de Helsinki señaló el éxito de las Orientaciones sobre el Empleo y destacó la importancia fundamental de la coordinación económica y las políticas estructurales de empleo en la lucha contra el paro. También confirmó que la mejora del comportamiento de los mercados es un elemento clave de esta amplia reforma. Las conclusiones de la Presidencia destacan la importancia de la reforma económica, y sobre todo de la liberalización y la reforma fiscal, para que se mantengan las perspectivas favorables. A fin de amparar y fomentar la competitividad, el empleo y las condiciones de vida en un mundo presidido por el libre comercio y el cambio tecnológico, los Estados miembros y la Comunidad deben redoblar esfuerzos para mejorar la eficacia de los mercados de productos y servicios. Además, la UEM exige mercados flexibles capaces de adaptarse a las perturbaciones económicas sin que haya pérdidas de puestos de trabajo ni de capacidad competitiva.

Los firmes cimientos de la Unión Económica y Monetaria y las favorables previsiones económicas han creado un contexto especialmente propicio para emprender la reforma económica y abordar algunos de los problemas estructurales que deterioraban los resultados económicos y de empleo de Europa en el pasado. Las bajas tasas de inflación, el aumento de la inversión y de los niveles de renta, así como la mejora de las perspectivas de empleo, facilitan la reforma económica. La Unión Europea dispone de una ocasión inmejorable para acometer las reformas estructurales que pueden transformar a Europa en una economía en rápido crecimiento y con un alto índice de empleo, capaz de responder a los retos de la competencia mundial. Es hora de aprovechar la estabilidad económica ofrecida por la moneda única para crear un entorno empresarial dinámico en el que prosperen la innovación y la creatividad; una economía en la que la iniciativa empresarial pueda traducir la inversión y las oportunidades tecnológicas en un mayor número de puestos de trabajo, conservando al mismo tiempo los valores de nuestra sociedad.

Simplificación y mejora del proceso

Para aprovechar plenamente el potencial del Mercado Interior y la moneda única es esencial reforzar la coordinación de las políticas económicas, de empleo y estructurales, reduciendo al mínimo los costes de tal coordinación. El Consejo ECOFIN presentó un informe al Consejo Europeo de Helsinki en el que se analizan los instrumentos disponibles y el primer año de experiencia en la coordinación de la política económica dentro de la fase 3 de la UEM, que tiene consecuencias importantes para el proceso de Cardiff. Dicho informe destaca el papel fundamental que desempeñan las Orientaciones Generales en la coordinación de la política económica y pone de manifiesto la necesidad de que las diferentes formaciones del Consejo actúen con coherencia. Desde un punto de vista procedimental, el cambio más significativo es que la Comisión debe preparar menos informes. Los informes Cardiff I y II elaborados el año pasado serán substituidos por el presente informe anual. Además, la Comisión proporcionará una serie de análisis para la evaluación por homólogos de los planes nacionales de reforma económica que se llevará a cabo en el seno del Comité de Política Económica. La reunión especial que el Consejo Europeo celebrará en Lisboa reconsiderará los acuerdos existentes en materia de coordinación de la política económica.

La nueva estrategia para el Mercado Interior adoptada por el Consejo de Mercado Interior [COM(1999)624] añade una nueva dimensión al presente informe. Los resultados de los controles que se mencionan más adelante y las conclusiones de la evaluación del funcionamiento de los mercados de productos y de capitales que se presentan aquí constituirán la base para la futura revisión de las actuaciones fundamentales dentro de esta nueva estrategia del Mercado Interior. Por esta razón, el informe presta especial atención a ciertas cuestiones esenciales de éste, como la convergencia de los precios y la construcción del mercado único de los servicios financieros, en concordancia con las nuevas orientaciones del informe del Consejo ECOFIN dirigido al Consejo Europeo de Helsinki.

Objetivos y estructura del informe

En cumplimiento del mandato del Consejo Europeo de Cardiff, el objetivo principal del presente informe es presentar los resultados más significativos de las actividades de control y evaluación que llevó a cabo la Comisión durante el pasado año sobre el comportamiento de los mercados de productos y capitales. Dichas actividades son esenciales a fin de descubrir los obstáculos más peligrosos para la reforma económica desde el punto de vista de la eficiencia económica.

El informe contiene una serie de conclusiones y recomendaciones, a modo de bosquejo de las medidas que se consideran necesarias para fomentar la reforma económica o útiles para eliminar los obstáculos que se oponen a un funcionamiento eficaz de los mercados. Entre ellas pueden citarse las nuevas iniciativas para mejorar la eficiencia del mercado y para impulsar la reforma económica, así como las medidas ya anunciadas que exijan una aplicación urgente de conformidad con los resultados de nuestras actividades de control y evaluación. No es propósito del presente informe formular propuestas de medidas concretas. En las Orientaciones Generales se detallarán las directrices de política económica de cada país, a partir de la información contenida tanto en los informes nacionales que presenten los Estados miembros sobre la reforma económica como en el presente informe. Las conclusiones y recomendaciones que aquí se exponen contribuirán también al análisis de las actuaciones fundamentales dentro de la estrategia del Mercado Interior.

La estructura y presentación del informe se basa en los puntos principales del Informe Cardiff I que la Comisión aprobó el pasado año con el beneplácito del Consejo. Se han introducido modificaciones para tener en cuenta las sugerencias del Consejo de Mercado Interior y las conclusiones de la evaluación realizada por el Consejo ECOFIN sobre el primer ejercicio de Cardiff. Se ha ampliado su alcance para incluir algunos aspectos sociales del comportamiento de los mercados. Además, la edición de este año contiene numerosos indicadores estadísticos para facilitar los trabajos en las próximas fases del proceso de Cardiff.

El informe consta de tres partes principales. En la Parte II se presenta una evaluación general del comportamiento de los mercados, que tiene en cuenta aspectos económicos como la integración, necesaria para una distribución eficiente de los recursos y para el crecimiento, así como otros aspectos sociales, en particular los beneficios para los consumidores y la cohesión económica y social según el Tratado. En la Parte III se informa sobre los resultados principales de los controles realizados en temas horizontales clave para el comportamiento de los mercados de productos y capitales y para la reforma económica. En la selección de dichos temas, la Comisión tuvo en cuenta los resultados de los informes Cardiff I y II del pasado año, así como el del Grupo "Mercado Interior"(Cuestiones horizontales) y el informe de síntesis del primer ejercicio de Cardiff realizado por el Comité de Política Económica. Por último, la Parte IV se dedica a impulsar la reforma económica de los servicios. La atención especial que se concede a este sector viene justificada por su importancia económica desde el punto de vista del empleo y el valor añadido, por los problemas específicos que plantean las reformas estructurales y por la necesidad de actuar en el ámbito comunitario para abrir e integrar los mercados de servicios y mejorar la normativa en materia de actividades de servicios [1].

[1] El informe va acompañado de un documento de trabajo de los servicios de la Comisión con información analítica sobre la integración de los mercados de capitales, la banca, el mercado único de la electricidad y la convergencia de los precios.

II. evaluaCIÓN GENERAL DEL COMPORTAMIENTO DE LOS MERCADOS

La integración económica de los mercados de productos y capitales está mejorando el comportamiento de la economía europea, gracias al aumento del tamaño de los mercados, la reducción de los costes y el aumento de la competencia. Otros factores económicos, especialmente la innovación, la creatividad y la integración económica y financiera, deben desempeñar un papel más importante en la economía global del conocimiento del nuevo siglo. El informe se centra en estos temas para realizar la evaluación general del comportamiento de los mercados desde una perspectiva económica.

A. El comportamiento de los mercados: la integración sigue siendo uno de los factores principales para mejorarlo

1. Integración económica: la integración de los mercados de capitales va todavía a la zaga de los mercados de productos

- Mercados de productos: intercambios e inversión extranjera directa

El programa del Mercado Interior sobre eliminación de las barreras a los intercambios y liberalización sigue intensificando la integración de los mercados de los Estados miembros. Desde 1993, el crecimiento del comercio de productos manufacturados dentro de la UE ha sido mucho más rápido que el crecimiento del PIB. Este hecho es aún más singular si se tiene en cuenta que la parte de la producción industrial dentro del PIB se ha ido contrayendo (véanse la figura 1 y los cuadros 1 y 2). En el ámbito de los servicios, la integración de sectores regulados antaño, la supresión de las restricciones a los intercambios residuales y otros cambios estructurales permitirán seguramente una interdependencia comercial mucho mayor.

Aunque los intercambios siguen siendo un medio fundamental y permanente de integración de los mercados comunitarios, en el Mercado Interior de hoy los factores más dinámicos son la inversión transfronteriza y las fusiones y adquisiciones, especialmente en el sector servicios. Sólo entre 1997 y 1998, el valor de la inversión extranjera dentro de la UE casi se duplicó, en respuesta a una firme estrategia deliberada de crecimiento para explotar el rentable potencial de las oportunidades de mercado, es probable que en buena medida por el nuevo impulso que ha proporcionado la UEM a la integración (véanse el cuadro 3).

La inversión transfronteriza con frecuencia se destina a financiar fusiones y adquisiciones de empresas. Una intensa actividad a este respecto es un claro indicador de que las empresas intentan crecer a fin de competir en el mercado más amplio de la UE, y la reciente actividad de fusiones y adquisiciones en esta última ha ido cobrando cada vez más intensidad (véase el cuadro 4). En 1998 el valor de las fusiones y adquisiciones transfronterizas entre empresas de la UE marcó un récord, culminando una tendencia ascendente que no da muestras de perder ímpetu: los indicios apuntan a que en 1999 se batirá de forma aplastante el récord de 1998. En otras palabras, se ha producido un drástico incremento de la importancia de las fusiones y adquisiciones frente al comercio como fuerza integradora de los mercados. El desglose sectorial de esta actividad transfronteriza de fusiones y adquisiciones está cambiando: la parte de los servicios en el número total de operaciones es cada vez mayor (el 53% en 1998 frente al 42% de 1992).

Por último, es importante señalar que el comercio extracomunitario ha crecido más deprisa que el intracomunitario desde 1993. Es decir, los mercados de la UE se están integrando rápidamente no sólo entre sí, sino también con mercados exteriores. Esto rebate las afirmaciones de los que consideraron el Mercado Interior como un instrumento para construir la "Fortaleza-Europa", y se ha visto confirmado por un reciente estudio de la OCDE [2] según el cual, en vísperas de la "Ronda del Milenio" de la OMC, el grado de apertura de la UE al comercio y la inversión es igual o superior al de Estados Unidos y mucho mayor que el de Japón.

[2] OCDE, "Trends in market openness", documento de trabajo del Departamento de Economía nº. 221, agosto 1999.

Es esencial efectuar un control eficaz y transparente de las fusiones, tanto en el ámbito nacional como en el comunitario, para proteger la competencia al tiempo que se ofrece seguridad jurídica a empresas y consumidores. Dicho control tendría que basarse en una estricta aplicación de las normas de competencia y no entrar en consideraciones relativas a la política industrial interna. En este contexto, la aprobación de la Directiva sobre ofertas públicas de adquisición constituye ahora una necesidad urgente. El Estatuto de la Sociedad Europea también podría facilitar el actual proceso de expansión empresarial. La Comisión se mantendrá vigilante contra la aparición de cualquier nuevo obstáculo de carácter sectorial al comercio de bienes y servicios.

- Mercados de capitales

Según los indicadores, queda muchísimo margen para proseguir la integración de los mercados de capitales en Europa (véase el Anexo A). Por ejemplo, los inversores europeos mantienen porcentajes relativamente bajos de valores extranjeros en sus carteras de inversión. Asimismo, la integración de los mercados de capitales no ha llegado aún al punto en el que pueda moderar el consumo y actuar así como mecanismo amortiguador dentro del ciclo económico (véanse los cuadros 5 y 6).

No obstante, las cosas están cambiando con rapidez. La supresión de las restricciones de la compra de valores de renta variable y renta fija emitidos en otros Estados miembros y la llegada de la moneda única han incitado a los inversores institucionales a diversificar internacionalmente la composición de sus carteras. Los emisores de valores mobiliarios que tienen puesto el punto de mira en los mercados paneuropeos se están beneficiando de estas nuevas tendencias: el volumen total de emisiones de títulos de renta fija internacionales en euros es ahora prácticamente equivalente al volumen de emisiones en dólares estadounidenses (véase el cuadro 9) y el volumen de contratos de derivados negociados se multiplica todos los trimestres desde mediados de 1998 (véase el cuadro 8). La UEM, la eliminación de determinadas imposiciones reglamentarias con el fin de crear un mercado único de los servicios financieros, la mejora de los mecanismos de resolución de litigios y, más recientemente, la aplicación del Plan de Acción para los Servicios Financieros son las principales fuerzas motrices de estos cambios estructurales.

El comportamiento de los inversores está cambiando en consonancia con lo anterior. La mayor estabilidad de las condiciones macroeconómicas, los tipos de interés más bajos y la moneda única parecen haber incrementado el gusto por el riesgo del inversor europeo medio. Las calificaciones crediticias medias en el mercado europeo de la deuda de empresa están descendiendo como consecuencia del aumento de emisores con calificación inferior a "AAA". Esta circunstancia parece indicar que la financiación de las empresas está mejorando. Sin embargo, estos cambios ponen también de relieve la necesidad de aumentar la transparencia y de revisar las normas de supervisión, tal como pide la Comisión en el Plan de Acción para los Servicios Financieros, y que resulta particularmente importante para la estabilidad del sistema y para los inversores particulares, que tienen un interés cada vez mayor por la solidez del mercado de capitales en virtud de su participación en los fondos de pensiones o de inversión y en los mercados de valores de renta variable y renta fija.

En este marco nuevo y favorable para el desarrollo del mercado de capitales, todas las empresas, y en especial las PYME, debieran poder beneficiarse de las mejores condiciones financieras. Hay que facilitar fuentes de financiación más diversas y adecuadas para responder a las necesidades específicas de financiación de las PYME. Tal como se señaló en el Consejo Europeo de Cardiff, el capital-riesgo es para éstas una importante fuente de financiación. Sin embargo, la dimensión del capital-riesgo europeo sale perdiendo si se compara con la de EE.UU [3]. Casi toda la inversión europea en este campo se destina a financiar la expansión de PYME; sólo una proporción mínima se utiliza como financiación de siembra para la puesta en marcha de empresas, lo que impide la creación o expansión de nuevas empresas con potencial de crecimiento. En EE.UU., el 60% del capital-riesgo procede de los fondos de pensiones, mientras que, incluso en el mercado del Reino Unido, el más desarrollado de Europa, el porcentaje comparable sólo alcanza el 30%. ES obvio que los inversores institucionales europeos podrían desempeñar un papel mucho mayor en los mercados de capital-riesgo.

[3] Véase la Comunicación de la Comisión [COM/99/0493 final]: Capital-riesgo: propuestas para proseguir el desarrollo del plan de acción.

Habría que suprimir las restricciones reglamentarias para los inversores institucionales que sean innecesarias para apoyar un ritmo cada vez más rápido de integración de los mercados de capital. Al mismo tiempo, habría que adaptar a las nuevas realidades del mercado las disposiciones en materia de transparencia, supervisión y cautela, de acuerdo con lo propuesto en el Plan de Acción para los Servicios Financieros. Esto es esencial para garantizar la protección de los consumidores y la estabilidad del sistema financiero. Las iniciativas incluidas en el Plan de Acción para los Servicios Financieros y las propuestas hechas recientemente por la Comisión en esta área [COM(1999)493] debieran mejorar las condiciones de acceso al capital-riesgo, sobre todo a la financiación de siembra, en Europa, especialmente para las PYME.

2. La necesidad de fomentar la innovación y la creatividad para mejorar los resultados económicos y aumentar la competitividad

Unos mejores resultados económicos deben basarse en la innovación y la creatividad para maximizar el crecimiento y el empleo en el futuro. Por desgracia, la participación de la industria comunitaria en el gasto total de IDT es baja en comparación con los EE.UU. y Japón (véase el cuadro 10). Los resultados económicos de Europa sufren unas tasas de inversión en IDT bajas y la fragmentación de la política de investigación entre los Estados miembros. El gasto en IDT, la producción tecnológica (reflejada en las solicitudes de patentes) y la innovación deben incrementarse sustancialmente a fin de acortar la distancia con los competidores mundiales. El Quinto Programa Marco aportará financiación suplementaria para la IDT de la UE. La Comunicación de la Comisión titulada "Hacia un ámbito europeo de investigación" proporciona algunas vías para mejorar la coordinación y medios para interconectar los fragmentarios sistemas nacionales de IDT, lo que permitirá liberar el potencial investigador. No obstante, le corresponde al sector privado mejorar los resultados tecnológicos.

Aumentar la rentabilidad esperada de la inversión serviría de incentivo a la industria para invertir en tecnología y en otras formas de capital intangible. Los derechos de propiedad industrial e intelectual han contribuido siempre a fomentar la innovación y la creatividad, de modo que las recientes modificaciones de las normas en la materia debieran contribuir a ese fin. Unas mejores normas de protección y una mayor observancia de los derechos de propiedad industrial e intelectual a escala mundial aumentarán aún más los incentivos de las empresas frente a la innovación y creatividad.

Mejorar las condiciones imperantes en los mercados donde se negocian estos derechos es también esencial para fomentar la innovación y la creatividad. Es difícil calcular el valor de todos los mercados de los derechos de propiedad industrial e intelectual de la UE. Los intercambios internacionales en el campo de la tecnología representa entre el 1% y el 2% del PIB de la UE y gran parte de los mismos es entre Estados miembros. Un buen comportamiento de dichos mercados será un factor esencial de competitividad en la nueva economía basada en los conocimientos.

Las actuaciones actuales y futuras para fomentar la IDT e integrar los sistemas nacionales de innovación habrán de complementarse con iniciativas comunitarias para proteger los derechos de propiedad industrial e intelectual (patentes, modelos de utilidad, derechos de autor, dibujos y marcas registradas) debieran fomentar la innovación y la creatividad y facilitar los intercambios dentro del "mercado único de la tecnología".

B. El comportamiento de los mercados: efecto de la integración sobre la cohesión social y los consumidores

Al evaluar el comportamiento de los mercados, debe tenerse en cuenta siempre si satisface a la sociedad, además de los aspectos económicos. Los resultados de unos mercados eficientes son socialmente satisfactorios sólo si se adecuan a los objetivos y valores de la sociedad. El presente informe, por lo tanto, tiene en cuenta el fomento de la cohesión social y económica y la protección de los intereses de los consumidores [4] [5].

[4] También se ha de tomar en consideración cómo influyen los resultados del mercado en el medio ambiente. Este año la Comisión adoptó una comunicación [COM(99) 263] sobre "El mercado único y el medio ambiente". El Consejo adoptó una resolución sobre el mismo tema. Los temas medioambientales se tratarán en futuros informes de acuerdo con el trabajo desarrollado este año por la Comisión y el Consejo. Algunos aspectos de la liberalización del mercado de la electricidad se mencionan en el anexo correspondiente.

[5] Otro importante aspecto a considerar y que se tiene que comprender mejor es la relación entre el mercado de trabajo y el comportamiento de los mercados de productos y capitales, pero esto rebasa el alcance del presente informe. La existencia de distintos instrumentos de política sectorial para hacer un seguimiento de los mercados de trabajo y de los mercados de productos y capitales (Luxemburgo y Cardiff) no debe impedir, sin embargo, estudiar sus interpelaciones.

1. La cohesión económica y social se ha beneficiado de la mayor integración

El Mercado Interior es un perfecto ejemplo de cómo los objetivos económicos de liberalización e integración de los mercados pueden ser perfectamente compatibles con valores sociales, como la cohesión económica y social, consagrados por el Tratado. La cohesión económica y social entre las regiones europeas ha mejorado considerablemente en el período clave de creación del Mercado Interior. De acuerdo con el "Sexto informe periódico sobre la situación social y económica de las regiones de la Unión Europea", el PIB per cápita en las 10 regiones de renta más baja se incrementó del 41% al 50% de la media comunitaria entre 1986 y 1996. Sin embargo, es difícil establecer en qué medida existe una relación directa entre estos resultados económicos conjuntos y el Mercado Interior.

Los datos que aporta la Comunicación de la Comisión sobre "Cambio estructural y ajuste en la industria europea" [COM(1999)0465] contradicen algunas de las previsiones de los economistas en el sentido de que el Mercado Interior aumentaría las diferencias entre las economías centrales y "periféricas" de la UE. Contrariamente a estas predicciones entre 1988 y 1998, la concentración geográfica de las actividades industriales en el conjunto de los países ha disminuido (véanse las figuras 2 y 3). Dicho de otro modo, los países periféricos y los más pequeños han crecido más que los Estados miembros grandes. Además, el Mercado Interior ha permitido el aprovechamiento de las economías de escala incrementando la productividad. Por consiguiente, la mayor integración de Europa no parece haber originado un modelo "núcleo-periferia" entre los Estados miembros.

Por lo tanto, la creciente integración parece haber ayudado a racionalizar la producción de la UE y a acelerar el crecimiento en los países menos favorecidos de la Unión, diversificando sus estructuras industriales. El proceso se ha visto afianzado por la progresiva reducción de las diferencias relativas entre Estados miembros en cuanto a disponibilidad de tecnología, capital y mano de obra. Por consiguiente, la integración económica europea parece estar contribuyendo efectivamente a la meta de cohesión económica y social establecida en el Tratado. Tendrá que seguirse esta tendencia en el futuro, especialmente en el ámbito regional, pero los problemas de disponibilidad de datos y las dificultades que implica la medición de estos cambios estructurales pueden impedir la elaboración de informes con una periodicidad anual.

Las mejoras de eficacia han sido compatibles y han de seguir siéndolo con un proceso nivelador de convergencia económica. En la nueva estrategia para el Mercado Interior, se perseguirá el objetivo estratégico de una mayor integración de otras políticas comunitarias, tales como la cohesión económica y social.

2. Repercusión de la integración en los precios al por menor: todavía hay margen de mejora

La salud y la seguridad, la elección, el precio, la cualidad, la accesibilidad y unas relaciones comerciales claras y transparentes son dimensiones importantes del comportamiento del mercado desde la perspectiva del consumidor. Estos temas se irán incorporando progresivamente en ediciones futuras de este informe. Este año nos hemos centrado en el efecto del Mercado Interior sobre los precios por los grandes beneficios que reporta a los consumidores.

Según datos de Eurostat, la dispersión de los precios en el consumo privado entre los países de la Europa de los 15 descendió del 22,3% [6] en 1990 a una cantidad estimativa del 14,7% en 1998. La tendencia fue más evidente en los bienes de consumo: alimentación, calzado y equipamiento para el hogar. La dispersión de los precios sigue siendo elevada en sectores no exportables, como la construcción, pero se ha reducido en otros sectores no exportables como el ocio, la educación y la cultura. La pauta de convergencia en los precios de las empresas de servicios público refleja los avances de la liberalización: en los sectores energéticos, en los que el ritmo de liberalización ha sido muy distinto según los países, la dispersión de los precios es mayor ahora que en 1990, al contrario que en las telecomunicaciones, donde los precios han convergido rápidamente gracias a la competencia y a la tecnología (véanse los cuadros 11 a 13).

[6] Estas cifras indican el coeficiente de variación, que mide la dispersión como porcentaje de la desviación de los precios en todos los países con respecto al precio medio de la UE.

Los impuestos indirectos y la fluctuación de los tipos de cambio explican buena parte de los actuales niveles de dispersión de los precios. Las diferencias en el IVA suponen aproximadamente el 20% de la variación de precios en el consumo final (véase el cuadro 14). Las fluctuaciones de los tipos de cambio contribuyeron de forma considerable a ampliar la dispersión entre 1992 y 1995 (especialmente en 1995), ya que los Estados miembros que ya presentaban precios relativamente bajos experimentaron devaluaciones importantes de su moneda. A resultas de ello, la convergencia de precios parece detenerse después de 1993. Sin embargo, las cifras de la Europa de los 15 para los tres años siguientes, cuando los tipos de cambio eran más estables, muestran una continuación de la convergencia, aunque más lenta que entre 1985 y 1995. Por otra parte, los seis Estados miembros menos afectados por las fluctuaciones de los tipos de cambio durante el periodo 1992-95 no evidencian un ensanchamiento de la dispersión de precios (véase el cuadro 15).

Desde el punto de vista del bienestar de los consumidores, es importante examinar hacia dónde convergen los precios al por menor. En un entorno competitivo, la integración dará lugar a una convergencia hacia precios más bajos. En mercados menos competitivos, la convergencia podrá ser hacia precios más altos. Aunque es difícil comprobar estas tendencias, se ha constatado que en los mercados cuya competencia es intensa, por ejemplo, en telecomunicaciones, la convergencia es hacia precios inferiores. Sin embargo, no siempre ocurre así en todos los sectores [véase el Anexo B; más información en "UE Economy: 1999 Review" - SEC(1999)1950].

Hay que tomar con precaución los datos sobre convergencia de los precios, por diversas razones. En primer lugar, la calidad de los datos disponibles tiene que mejorar. En segundo lugar, la integración es sólo uno de los muchos factores que influyen en la convergencia. La competencia del mercado, el proceso de equiparación económica y otros factores como la eficacia del sector de distribución también influyen en la evolución de la dispersión de los precios. Por lo tanto, la convergencia de los precios se ha de considerar como una cuestión fundamental del proceso de reforma económica y no sólo cómo indicador de la integración económica.

La integración económica no es el único motor de la convergencia de los precios; por ello es necesario en el actual Mercado Interior hacer una profunda reforma económica con vistas a una mayor convergencia en precios inferiores. Ello exigirá una combinación de medidas nacionales y comunitarias para fomentar la competencia, la reforma de las leyes y una mayor integración. Será importante adoptar otras medidas para aumentar la transparencia de los precios en los mercados, de modo que los consumidores y compradores en general induzcan la convergencia de los precios, sobre todo en los sectores recién liberalizados. Las mejoras de la eficacia en el sector de la distribución desempeñarán también un papel fundamenta.

III. Seguimiento de las cuestiones horizontales

Los mercados flexibles que necesita la UEM exigen la eliminación de las barreras que aún quedan para la integración de los mercados de productos y capitales. Deben asimismo eliminarse las distorsiones de la competencia y los obstáculos al funcionamiento del Mercado Interior producidas por ayudas públicas, prácticas de contratación pública, normativas o medidas fiscales. Descubrir los obstáculos que quedan y evaluar sus efectos relativos constituyen grandes dificultades de la reforma económica.

Pese a sus limitaciones, los indicadores de síntesis de la regulación general de la economía calculados por la OCDE pueden resultar útiles a este fin, pues han de reflejar la sintonía de las normativas con los mecanismos de mercado. Por otro lado, permiten efectuar comparaciones entre países. Los indicadores ponen de relieve la existencia de grandes diferencias entre Estados miembros, lo que sugiere la necesidad de soluciones específicas para cada país (véase el cuadro 16).

En lo referente a la regulación global de los mercados de productos, parece que, por término medio, los países de la UE tienen peores resultados que EE.UU., pero mejores que otros países de la OCDE como Japón o Noruega. El control del Estado sobre la economía (incluyendo variables como la intervención del Estado en la explotación de empresas privadas o el tamaño del sector de la empresa pública) es, según la OCDE, la fuente principal de rigidez reglamentaria en la UE. Pero la UE no es una excepción, y otras economías de la OCDE como Corea, Suiza y, especialmente, Noruega también registran valores elevados en este indicador. Las barreras al comercio y a la inversión son muy pequeñas en los países de la UE. Quizá los resultados más significativos son los que ofrece el indicador de las barreras a la actividad empresarial, ya que las diferencias entre países europeos son bastante considerables.

Con vistas a la formulación de medidas, es necesario estudiar en el ámbito nacional y en el comunitario el comportamiento de las variables que subyacen bajo los indicadores analíticos. A continuación, se proporciona información sobre cinco de estos aspectos fundamentales del funcionamiento de los mercados, escogidos atendiendo a las prioridades de la Comisión y las conclusiones del ejercicio de Cardiff. Comprenden aquellos aspectos estructurales que tiene un efecto directo sobre el entorno empresarial, y otros relacionados con las medidas que puedan repercutir sobre el funcionamiento del mercado.

A. Mejora del entorno empresarial

1. Iniciativa empresarial y simplificación reglamentaria

Crear una nueva empresa sigue siendo desalentador en muchos Estados miembros: las complejas normativas económicas y administrativas, las insuficientes posibilidades de financiación, las normas inadecuadas de quiebra e insolvencia, la falta de información y asesoramiento y la insuficiente formación, entre otros factores, son algunas de las dificultades que inhiben la creación y el desarrollo de pequeñas empresas. Las consecuencias se reflejan en la tasa general de creación de empresas, mucho menor que en los EE.UU., y en las tasas de supervivencia de empresas. Esta situación exige reformas económicas y reglamentarias urgentes. Las grandes diferencias entre los procedimientos de registro de sociedades de los Estados miembros (véanse las figuras 4 y 5) indican que se puede hacer mucho por mejorar la situación, en especial mediante el intercambio de ejemplos de mejores prácticas como:

- El establecimiento de ventanillas únicas para la creación de empresas. Éstos centros han simplificado considerablemente los trámites administrativos y la prestación de asesoramiento e información. Casi todos los Estados miembros han establecido ya o se proponen establecer servicios de este tipo (p.ej., la ventanilla empresarial única española, los centros de tramitación de empresas de Portugal o la "Guichet Unique" francesa). Algunos Estados miembros (p.ej., el Reino Unido) también intentan hacer una seguimiento después de la fase de creación.

- La reducción del tiempo que se tarda en establecer una empresa. Francia se está esforzando por acelerar los trámites de registro de nuevas empresas, mientras que Portugal se propone reducir de 6 meses a 20 días el tiempo necesario para poner en marcha una empresa.

- La reducción de la burocracia. Finlandia tiene previsto introducir un formulario único de registro. El programa neerlandés de simplificación de los trámites administrativos ha reducido ya el número de normativas que afectan a las empresas y establecido un punto único de recogida de todos los datos relativos a los trabajadores.

Los requisitos mínimos de capital para crear sociedades de responsabilidad limitada también pueden suponer un gran obstáculo para la creación de nuevas empresas, particularmente PYME. En diez Estados miembros, existe un requisito mínimo de capital de 8.000 euros, pero en Alemania está fijado en 25.000. En cambio, en el Reino Unido y en Irlanda no se exige a las empresas ningún capital mínimo. Desgraciadamente, parece que la tendencia en Europa es a elevar los requisitos mínimos de capital (p.ej., Grecia o Finlandia). Por otro lado, aunque los costes directos de registrar una sociedad de responsabilidad limitada no parecen prohibitivos, los costes globales (es decir, incluyendo los honorarios de abogados, contables, agentes o consultores) pueden ser mucho más elevados que en EE.UU. Las cifras aproximadas van de 3.400 euros en Francia y 2.200 en Italia a 420 en el Reino Unido, 300 en España y 250 en Irlanda. La media estadounidense es de 500 euros.

La Comisión está coordinando con los Estados miembros una serie de medidas encaminadas a conseguir un mejor marco regulador en la Unión Europea. Una forma de lograr este objetivo es exigir que la legislación propuesta responda a ciertos criterios de calidad y, si procede, que se someta a un análisis de repercusión empresarial. Las propias empresas pueden analizar un cierto número de propuestas legislativas participando en el proyecto piloto de Panel de empresas.

Una segunda iniciativa comunitaria, SLIM, tiene por objeto simplificar y mejorar la calidad de la legislación existente. Según una reciente revisión de SLIM, ésta seguirá desempeñando un importante papel en la consecución de mejores normativas en la UE, siempre que se introduzcan algunas correcciones para aumentar la transparencia, mejorar los vínculos con los procesos nacionales y adoptar más deprisa las recomendaciones. En la revisión se subrayó asimismo la necesidad de adoptar un enfoque más específico sobre el tema de la simplificación legislativa, potenciando el papel estratégico de SLIM dentro del programa general de la Comisión de mejora del proceso legislativo y reforma reglamentaria. Por consiguiente, las futuras actividades de SLIM habrán de responder a objetivos generales pero bien definidos (mejora del proceso legislativo) establecidos en el ámbito de la Comisión, con el apoyo de los Estados miembros.

Por último, el Plan de Acción BEST, que se concibió como respuesta a las recomendaciones del Grupo operativo para la simplificación del entorno empresarial (BEST), reúne por primera vez bajo la misma cobertura los diversos ámbitos de actuación en materia de espíritu empresarial y empresa. Se centra en los aspectos más importantes para las PYME, p.ej., nuevos conceptos de educación, formación y lugar de trabajo, mejor acceso a la financiación y a la innovación y mejor administración pública.

Los Estados miembros tienen que seguir trabajando en la reducción de los costes económicos y reglamentarios generales de abrir nuevas empresas. Habría que llevar a cabo revisiones sistemáticas de los marcos reguladores existentes a escala sectorial, prestando especial atención a los sectores sometidos a regímenes jurídicos específicos. La Comisión revisará e informará sobre la eficacia de las actuales iniciativas para simplificar el marco regulador. La evaluación de SLIM se presentará a principios del año que viene.

2. Barreras técnicas al comercio subsistentes

En el informe del año pasado se indicaba la pervivencia de algunas barreras técnicas dentro de la Comunidad. Según lo previsto en el Tratado, los Estados miembros pueden exigir a veces que los productos comercializados en sus mercados cumplan determinados requisitos técnicos por razones justificadas, cómo la salud pública o la seguridad. Sin embargo, en algunos casos particulares la diversidad de requisitos nacionales podría obstruir el comercio transfronterizo de una manera contraria al Tratado. Existe una serie de instrumentos comunitarios para eliminar dichos obstáculos técnicos al comercio, cuya aplicación efectiva es necesario evaluar. De hecho, la UE ha empleado tres métodos distintos para eliminar las barreras técnicas al comercio: aplicación del principio de reconocimiento mutuo en áreas no armonizadas; armonización técnica pormenorizada ("antiguo enfoque"); y armonización legislativa limitada a la aprobación de los requisitos básicos que deben cumplir los productos que se comercialicen ("nuevo enfoque").

La Comisión publicó el pasado año una comunicación [COM(1999)299] y un extenso primer informe sobre la aplicación del principio de reconocimiento mutuo en los ámbitos de las mercancías y los servicios. Estos documentos presentan iniciativas concretas que pueden adoptar tanto los Estados miembros como la Comisión para lograr una aplicación más efectiva del reconocimiento mutuo [7]. Éste será objeto de un atento seguimiento en futuros informes semestrales. Como complemento de ese análisis, a continuación se trata brevemente la incidencia del nuevo enfoque de la armonización de la regulación técnica de los productos.

[7] El 28.10.1999, el Consejo acogió favorablemente estos compromisos y aprobó una resolución sobre el reconocimiento mutuo.

Los intercambios cubiertos por el nuevo enfoque dentro de la UE han ido adquiriendo cada vez más importancia y representa ahora en torno al 31% del intercambio total de productos manufacturados. Ello hace pensar que el nuevo enfoque puede haber tenido éxito en abrir el comercio interno de la UE. Hay veinte directivas de nuevo enfoque, aunque dos de ellas abarcan más del 80% de los intercambios cubiertos por él: una trata de la compatibilidad electromagnética y la otra de la seguridad de la maquinaria. El porcentaje de productos que abarca la primera de ellas dentro del nuevo enfoque está cobrando cada vez más importancia (véanse las figuras 6 y 7).

La figura 8 muestra la evolución relativa de las exportaciones de productos electromagnéticos dentro de la UE con respecto a la evolución de las exportaciones totales de productos manufacturados dentro de la UE. El punto de partida de dicha evolución se fija en 100 en 1991 porque la Directiva entró en vigor el 1 de enero de 1992: si ha contribuido a facilitar el comercio transfronterizo de productos que incorporan componentes electromagnéticos, sólo puede haber sido con posterioridad. Su primer año de aplicación no parece haber influido de manera significativa en el comercio intracomunitario de dichos productos. Sin embargo, después de 1993, cuando ya se disponía de normas y se estaba dando a la Directiva un cumplimiento efectivo, las exportaciones intracomunitarias de los productos en ella contemplados comenzaron a crecer, a un ritmo más rápido que las exportaciones intracomunitarias de productos manufacturados en su conjunto.

Esto hace pensar que la Directiva está ayudando a mejorar el comercio transfronterizo de estos productos. El incremento no se puede explicar por los factores cíclicos que afectan al sector, dado que el ciclo de inversión, que es una buena variable sustitutiva de la demanda interna en muchos de los productos contemplados por la directiva, no registra cambios significativos en torno a 1993.

Los hechos confirman que el "nuevo enfoque" puede ser un instrumento eficaz para eliminar las barreras técnicas al comercio dentro de la UE. Sin embargo, la aplicación real de este instrumento exige la coexistencia simultánea de tres factores distintos: directivas, normas y cumplimiento efectivo.

La Comisión y los Estados miembros tendrían que considerar la posibilidad de extender la aplicación del nuevo enfoque a nuevos sectores. En los casos en los que ya se aplica, es esencial desarrollar normas y poner efectivamente en práctica las directivas.

B. Mejora del funcionamiento de los mercados

1. Ayudas públicas

Los niveles generales de las ayudas públicas en los Estados miembros siguen siendo bastante elevados, amenazando con causar distorsiones de la competencia en el Mercado Interior. La Europa de los 15 gastó una media de más de 95.000 millones de euros al año en ayudas entre 1995 y 1997 (aproximadamente el 1,2% del PIB). Las tendencias son alentadoras, pero sigue habiendo motivos de preocupación. Una tendencia esperanzadora es la disminución de las ayudas públicas en porcentaje del PIB desde 1990, particularmente en los Estados miembros en los que dichas ayudas representaron más del 1,5% del PIB en 1990. No obstante, en algunos Estados miembros la tendencia decreciente parece haberse detenido entre el periodo 1993-1995 y 1995-1997 (véase la figura 9).

Sin embargo, tal como concluyó el Consejo el año pasado, para aclarar los efectos de las ayudas públicas sobre la competencia en el Mercado Interior es necesario examinar su composición, y no sólo su volumen total. Resulta útil agrupar las ayudas públicas en tres categorías:

(1) Ayudas públicas regionales, que incluyen las ayudas concedidas en virtud de lo dispuesto en las letras (a) y (c) del apartado 3 del artículo 87, las cuales representaron el 0,3% del PIB en 1997 (véase la figura 12). En principio, estas ayudas se conceden principalmente por razones de equidad [8].

[8] En principio, las ayudas públicas regionales debieran ser más importantes en los países con mayores disparidades de renta. Sin embargo, tal como muestra la figura 13, parece que no existe una correlación directa entre la importancia relativa de las ayudas públicas regionales y las disparidades de renta entre las regiones.

(2) Ayudas públicas horizontales, destinadas principalmente a fomentar la eficacia de forma no sectorial compensando los fallos del mercado (es decir, ayudas para la innovación, el ahorro de energía, las PYME, el medio ambiente); representaron el 0,1% del PIB en 1997 (véase la figura 10).

(3) Ayudas públicas sectoriales, dirigidas a sectores industriales tradicionales (minería, astilleros y siderurgia) y pensadas para favorecer la inversión, son las que probablemente tienen un mayor efecto distorsionante sobre la competencia. Representaron el 0,16% del PIB. Si se incluyen también las ayudas a los servicios de transporte, la ayuda sectorial representa el 0,67% del PIB en el periodo 1995-1997 (véase la figura 11).

Aparte de Irlanda, país en el que aumentaron las ayudas al sector siderúrgico y al del transporte ferroviario, todos los países han reducido o, al menos, mantenido constantes sus ayudas sectoriales (en porcentaje del PIB). Algunos países (p.ej., Dinamarca) parecen estar reemplazando las ayudas sectoriales por las horizontales. En Grecia, parece que la ayuda regional está reemplazando a la sectorial. No obstante, las ayudas públicas sectoriales siguen absorbiendo un amplio porcentaje de las ayudas, que se ha mantenido decididamente constante entre 1990 y 1997. En otras palabras, aunque la cantidad total global de ayudas públicas ha ido disminuyendo, la proporción de las que probablemente más perjudican a la competencia no está variando (véase la figura 14).

Las ayudas públicas ad hoc pueden ser especialmente contrarias a la competencia, por lo que su uso causa preocupación. Se trata de ayudas sectoriales que no están contempladas en ningún plan o marco autorizado y van dirigidas principalmente a apoyar reestructuraciones, a menudo en respuesta a necesidades a corto plazo. Aunque bajaron el 15,3% en el periodo 1993-95, siguieron representando alrededor del 13% de la ayuda comunitaria total en el período 1995-97 [durante el cual se incrementaron sustancialmente en España (véanse los cuadros 17 y 17a)]. Las ayudas ad hoc al sector de los servicios financieros han crecido de forma constante desde 1993 y volvieron a incrementarse en aproximadamente un 11% en 1997. Casi toda esa ayuda se concedió en Francia, pero Irlanda, Italia y Portugal han seguido la misma trayectoria. Los resultados están muy sesgados por casos de gran envergadura, pero, con todo, habría que vigilar atentamente las futuras tendencias en vista de los cambios fundamentales que está experimentando actualmente el sector.

Habría que mantener la tendencia general de descenso del volumen de las ayudas públicas. Los Estados miembros tendrían que hacer esfuerzos suplementarios por evitar las ayudas sectoriales específicas y las ayudas ad hoc. La Comisión prestará especial atención a la evolución de tales ayudas.

2. Contratación pública

La contratación publica es un área fundamental del Mercado Interior, tanto por su importancia económica como por ser, para las administraciones de los Estados miembros, un instrumento de influencia económica directa. La adquisición de suministros, servicios y obras (de construcción) por parte del sector público es importante para la economía de la UE (se calcula que en 1998 representó en torno al 14% del PNB, más o menos 1 billón de euros, equivalente a más de la mitad del PIB de Alemania). Por lo tanto, es de vital importancia para el funcionamiento de la economía de la UE que los mercados de contratos públicos estén abiertos a una competencia de escala europea. Esto hará que los contribuyentes rentabilicen lo que pagan, mejorará la calidad de los servicios públicos que reciben y permitirá una distribución eficaz de los recursos.

Los mercados de contratos públicos sólo podrán ser eficaces si todas las partes que intervienen (adquirentes, suministradores y administraciones públicas) disponen de buena información sobre el mercado. La Comisión estudia en la actualidad con los Estados miembros un primer grupo de nueve indicadores, cuya finalidad es medir las tendencias del mercado y la repercusión que tiene la política de contratación pública a lo largo del tiempo sobre el compromiso que se impuso en su Comunicación sobre la materia [9].

[9] Comunicación de la Comisión de 11.3.98 [COM(98)143 final] - La contratación pública en la Unión Europea.

Dichos indicadores proporcionan un cálculo anual de las cantidades totales destinadas a contratación pública, las cantidades cubiertas por las Directivas correspondientes y las anunciadas en el Diario Oficial, así como el número de organismos anunciantes, el de anuncios publicados y el de contratos adjudicados a otros países de la UE. Otros indicadores medirán la calidad de los anuncios publicados y compararán los precios abonados por el sector público de la UE por los mismos o parecidos bienes y servicios. El valor de dichos indicadores como medida de la apertura de los mercados puede apreciarse desde los primeros cálculos realizados para el periodo1993-1998.

En 1998, el número de órganos nacionales de contratación que publicaron licitaciones fue más de seis veces mayor que en 1993. Mientras que en 1992 publicaron 30.863 convocatorias de licitación en la UE, en 1998 la cifra se elevó a 73.688, abarcando una gama mucho más amplia de servicios, suministros y obras públicas.

El valor total de estas licitaciones es difícil de calcular. Cada adjudicación debiera ser objeto, en principio, de la publicación de un anuncio de adjudicación de contrato. Puesto que algunos contratos individuales de gran envergadura con frecuencia pueden representar cantidades muy importantes, la ausencia de una cantidad relativamente pequeña de datos puede sesgar considerablemente los resultados. Teniendo esto en cuenta, el valor total estimado máximo de las convocatorias de licitación publicadas en 1993 fue de 5900 millones de euros, frente a 137000 millones en 1998 (véanse la figura 15 y los cuadros 18, 19, 20 y 21).

El número de anuncios publicados sigue aumentando, pero tato su publicación como la cantidad y calidad de la información que contienen, podría mejorar notablemente. Esto redundaría en una mayor transparencia del mercado, y mejoraría también las estadísticas de seguimiento de la evolución global de la contratación pública. Será necesario comprobar, asimismo, si la mayor transparencia se traduce en un aumento de la competencia real en los mercados de contratos públicos. A este fin podría ser útil crear indicadores de precios de la contratación pública.

Tal como se anunció en la Comunicación sobre la contratación pública [10], la Comisión presentará próximamente un conjunto de medidas destinadas a simplificar, aclarar y mejorar el funcionamiento del régimen de contratación pública. También proporcionará indicadores para medir las tendencias del mercado y la incidencia de la política de contratación pública a lo largo del tiempo. El marco jurídico existente se ha de ejecutar y hacer cumplir adecuadamente [11]..

[10] Comunicación de la Comisión de 11.3.98 [COM(98)143 final] - La contratación pública en la Unión Europea.

[11] En octubre de 1999, ninguna de las once directivas que tratan de la contratación pública se había puesto correctamente en práctica en la totalidad de los 15 Estados miembros.

3. Fiscalidad

La Comisión ha definido y propuesto un enfoque coordinado para combatir la competencia fiscal perjudicial y los efectos distorsionantes que ésta puede tener sobre la distribución de los recursos y los ingresos fiscales en diferentes países. El 1 de diciembre de 1997 el Consejo aprobó dicho enfoque, que incluye medidas relativas a la fiscalidad de las empresas, a la fiscalidad del ahorro y al problema de las retenciones de impuestos en los pagos transfronterizos de intereses y derechos entre empresas asociadas.

En el caso de la fiscalidad de las empresas, la Comisión ha propuesto un "código de conducta" para impedir la erosión de la base fiscal a causa de la competencia fiscal perjudicial (transferencia de bases fiscales a otros países). Evitar la erosión de la base fiscal representa la condición previa a medio plazo para reducir la carga fiscal que grava nuestro sistema productivo.

En el caso de la fiscalidad del ahorro, la Comisión ha propuesto una directiva cuyo fin es reducir las distorsiones económicas en el Mercado Interior debidas a la falta de imposición efectiva de algunos pagos de intereses transfronterizos dentro de la Comunidad. La propuesta se basa en el llamado "modelo de coexistencia", según el cual cada Estado miembro podrá elegir entre una retención del 20% o proporcionar información a otros Estados miembros acerca de los pagos de intereses a los no residentes. Esta propuesta no influye en los actuales regímenes tributarios aplicables a los residentes.

La propuesta de un sistema tributario común para los pagos transfronterizos de intereses y derechos se guía por el principio de neutralidad en la imposición del capital, que ya se utilizó en el pasado para las sociedades matrices y filiales. En todos esos casos, las retenciones fiscales en la fuente pueden suponer costes financieros innecesarios para las empresas e incluso duplicar la imposición en algunos casos.

Al analizar la fiscalidad de las empresas y la necesidad de luchar contra la competencia fiscal perjudicial, el Consejo solicitó a la Comisión un estudio sobre la fiscalidad de las empresas para mediados del 2000. El estudio estudiará las diferencias de los niveles reales de la fiscalidad empresarial en los Estados miembros y pondrá de manifiesto las principales disposiciones fiscales que obstaculizan la actividad económica en el Mercado Interior. Sobre esta base se realizará una evaluación de sus efectos sobre la localización de la actividad económica y la inversión. Los resultados del estudio permitirán determinar mejor la influencia de la base fiscal en los niveles reales de la fiscalidad empresarial y, por otro lado, recalcar las medidas fiscales que puedan contribuir a la integración del Mercado Interior y, por tanto, a la capacidad competitiva de las empresas europeas.

La cooperación administrativa desempeña un papel fundamental en los sistemas tributarios no discriminatorios y orientados al Mercado Interior. El objetivo principal de la protección de los intereses financieros nacionales y comunitarios cuando la amenaza de fraude es cada vez mayor subyace en la última propuesta de la Comisión sobre asistencia mutua para la recuperación de impuestos, que asimismo propone la inclusión de los impuestos directos.

Por otra parte, la Comisión ha iniciado una revisión total del procedimiento de control del IVA y de cooperación administrativa, que se expondrá en el Tercer informe del artículo 14 (Reglamento 218/1992). Dicho procedimiento es esencial para salvaguardar la competencia y neutralidad fiscales en el Mercado Interior y proteger las actividades de comercio legítimo.

Hay que dar prioridad a aumentar la coordinación de las políticas fiscales e intensificar la cooperación administrativa en la esfera fiscal. Así se promoverán unos sistemas fiscales favorables al empleo, al tiempo que se mantienen los ingresos fiscales y se conseguirá un funcionamiento óptimo del Mercado Interior. En este contexto, la fiscalidad de las empresas puede desempeñar un papel fundamental. Los Estados miembros tienen que prestar la mayor atención a la búsqueda de soluciones de cooperación en esta área.

IV. Fomento de la reforma económica en el Mercado Interior de los servicios

Los servicios suponen un porcentaje creciente del PIB de la UE y dan empleo al doble de personas que la industria y la agricultura juntas. En la última década, el récord de crecimiento y creación de puestos de trabajo en el sector en casi todos los Estados miembros ha superado los resultados económicos generales, de modo que la participación de los servicios en el total de la economía ha aumentado en toda la UE. Sin embargo, el empleo en el sector servicios en Europa está por debajo de los niveles de EE.UU. Los resultados de algunos sectores clave, como el de la distribución o los servicios financieros, son cruciales para la economía europea, lo cual exige un especial seguimiento de estos mercados [12]. Las prioridades del sector son proseguir el esfuerzo de integración, abrir los mercados de servicios y mejorar la regulación de ciertas actividades de servicio.

[12] Por desgracia, el trabajo analítico se ve limitado por la falta de información estadística. Habría que tomar medidas para resolver este problema.

A. Apertura e integración de los mercados de servicios

1. Servicios públicos

Los progresos en la apertura a la competencia de estos servicios fundamentales siguen reportando grandes beneficios económicos y sociales. La entrada en vigor, el 19 de febrero, de la Directiva 96/92 hizo de 1999 en un año clave para la liberalización de los mercados de la electricidad de los Estados miembros. Francia y Luxemburgo fueron los únicos que no consiguieron cumplir el plazo [13]. Además, casi todos los Estados miembros han optado por las alternativas propuestas en la Directiva que dan lugar a estructuras de mercado más transparentes y abiertas. Todos ellos se han fijado unas metas ambiciosas de liberalización en cuanto a cuotas de mercado y segmentos abiertos a la competencia. Sin embargo, el objetivo final de los mercados de la energía de Europa no es la simple liberalización, sino la construcción de un mercado único europeo de la energía, si bien esto plantea algunos problemas suplementarios. Los hogares y empresas ya están percibiendo los beneficios económicos de la liberalización en algunos países. Por ejemplo, en Alemania, Portugal, Francia, Bélgica y España, la caída de los precios de la electricidad (sin impuestos) para los hogares y la industria se ha anticipado a la apertura del sector a la competencia (véanse los cuadros 22a y b y el Anexo C).

[13] Irlanda goza de una excepción de un año y Grecia de una excepción de dos años.

En el sector de las telecomunicaciones, las empresas y los ciudadanos se benefician de un marco en general liberalizado desde el 1 de enero de 1998. El poder de mercado de los operadores oficiales está menguando ante la entrada de nuevos operadores y la creciente competencia; a resultas de ello, los consumidores disfrutan de una bajada de los precios (las tarifas para las empresas han descendido hasta un 25%, las de las viviendas hasta un 40% entre 1997 y 1999). También están bajando las tarifas de interconexión y el coste de las líneas arrendadas, aunque su nivel absoluto sigue siendo demasiado elevado para los criterios internacionales. Pese a los progresos realizados, el Quinto informe sobre la aplicación del conjunto de medidas reguladoras de las telecomunicaciones [COM(1999)537] pone de relieve algunas preocupaciones. Entre las más importantes se encuentran las disparidades en cuanto a la eficacia de las autoridades nacionales reguladoras, la armonización mínima de los regímenes comunitarios de concesión de licencias e interconexión, la escasa competencia en el mercado de acceso local y las posibles barreras a nuevas entradas derivadas de la aplicación del marco regulador para la contabilización de los costes y la financiación de las obligaciones de servicio universal (véanse los cuadros 23a y b).

Los resultados que se han obtenido hasta ahora de la liberalización del transporte aéreo son positivos: la entrada de nuevos operadores se ha producido satisfactoriamente y hay ahora en el mercado más competidores y de mayor tamaño. El número de compañías aéreas se ha incrementado de 132 en 1993 a 164 en 1998, la cuota de mercado de las compañías oficiales nacionales se ha ido reduciendo de forma ininterrumpida y el número de rutas con más de dos operadores se ha triplicado desde 1992 (véase el cuadro 25a y b). La liberalización ha beneficiado a los consumidores al procurarles mejores servicios a menor coste. Sin embargo, la tendencia de las tarifas no es del todo satisfactoria: las tarifas promocionales se han generalizado, pero la estructura más competitiva del mercado no siempre ha reducido de forma importante los precios de las tarifas totalmente flexibles. La Comunicación de la Comisión sobre el sector europeo del transporte aéreo [COM(1999)182 final] muestra que siguen existiendo grandes diferencias en las tarifas por Km. en toda Europa y en ella se expresa preocupación acerca de las tarifas en algunas rutas. La Comisión ha introducido un procedimiento especial de seguimiento para vigilar la evolución. La insuficiencia y el elevado coste de la infraestructura aeroportuaria y la congestión del espacio aéreo siguen siendo las principales trabas para el aumento de la competencia y afectan negativamente a la capacidad competitiva del sector del transporte aéreo en su conjunto. Las líneas aéreas de pequeño y mediano tamaño no pueden mejorar sus posiciones en el mercado debido a estos obstáculos. Pese al Reglamento 95/93 y la Directiva del Consejo 96767/CEE, las diferentes prácticas reguladoras aplicadas en los Estados miembros para la asignación de franjas horarias y en otras áreas, como la asistencia en tierra, obstaculizan también el desarrollo de unos mercados plenamente competitivos. Por último, es necesario completar el mercado único de la aviación con una dimensión auténticamente externa que elimine la distorsión del Mercado Interior que generan los acuerdos de "cielos abiertos".

La apertura del sector postal ha sido difícil. El Consejo aprobó la Directiva 97/67/CE, que establece unos principios sobre tarifas, define el marco para la prestación de un servicio universal y establece la transparencia contable. A finales de octubre de 1999 ocho países: Bélgica, Dinamarca, Grecia, Finlandia, Francia, Italia, Suecia y el Reino Unido han dado pleno cumplimiento a la Directiva de la UE. La transposición es parcial en Alemania, Austria, los Países Bajos, Portugal y España. La Comisión está pensando cómo reaccionar ante esta situación (véase el cuadro 25).

Casi todos estos procesos presentan ciertas características comunes:

- En primer lugar, la eliminación de las estructuras tradicionales de prestación de los servicios suele exigir la creación de nuevos mercados que no son necesarios en un entorno monopolístico verticalmente integrado. Esto suele resultar complejo por razones técnicas (p.ej., generación de electricidad), por la necesidad de utilizar redes comunes para prestar los servicios (p.ej., electricidad y redes de telecomunicaciones, control del tráfico aéreo) o por la necesidad de repartir unos recursos escasos (p.ej., los aeropuertos). Implica desarrollar nuevos diseños de mercado para conectar a los proveedores y los consumidores y para organizar las actividades del mercado de la manera más eficaz.

- Una segunda característica común es la existencia de algunos estrangulamientos en los procesos (algunos ejemplos son los acuerdos de acceso en el sector de las telecomunicaciones, el control del tráfico aéreo o la asignación de franjas horarias en los aeropuertos). Con frecuencia, la existencia de operadores oficiales que controlan los activos estratégicos constituye el núcleo de estos problemas.

- En tercer lugar, garantizar la obligación de servicio universal es esencial para lograr un resultado del mercado socialmente aceptable. A veces puede ser difícil arbitrar acuerdos de financiación capaces de mantener la competencia y la necesidad de proteger los intereses de los accionistas, pero hay que encontrar soluciones socialmente aceptables.

Los Estados miembros tendrían que adoptar y poner plenamente en práctica el marco regulador comunitario en los cuatro sectores, pero particularmente el de la electricidad. El estricto cumplimiento de las normas de competencia y, si es necesario, el desarrollo del marco regulador garantizarán la competencia efectiva en los mercados recién liberalizados. Esto es esencial siempre que los estrangulamientos o la prestación de obligaciones de servicio universal sitúen a los operadores oficiales en una situación competitiva privilegiada. Se formularán soluciones específicas para responder a problemas especiales, como el seguimiento de las tarifas del transporte aéreo o la fijación de los precios de acceso a las redes en el sector de las telecomunicaciones.

2. Servicios financieros

Los servicios financieros europeos están cambiando rápida y profundamente. En el sector bancario se está produciendo un proceso de convergencia y consolidación estructural que aún no está ni mucho menos completo. La mayor competencia, originada por el cambio tecnológico, los cambios de la normativa, el proceso de desintermediación y, más recientemente, la introducción de la moneda única están afectando a la estructura financiera y al funcionamiento de todo el sistema bancario europeo. La mayor competencia por la captación del ahorro en los mercados de préstamo o depósito ha reducido la rentabilidad de las actividades bancarias tradicionales al por menor. Sin embargo, los ingresos derivados de actividades que no suponen el pago de intereses se ha incrementado considerablemente. La mayor competencia ejercida por los mercados de valores mobiliarios en euros puede reducir el tamaño de las actividades bancarias para las sociedades (véase el Anexo D).

La rentabilidad de la banca europea sale perdiendo en comparación con EE.UU., donde las reformas de la normativa en la segunda mitad de 1990 impulsaron la competencia entre los bancos y la reestructuración del sector (véase el cuadro 27). Las nuevas oportunidades para explotar economías de escala y de gama han llevado a los bancos europeos a agruparse, no necesariamente en detrimento de la competencia. La cifra de fusiones en el sector bancario se cuadruplicó entre mediados y finales de la década de 1990. Durante la primera mitad de 1999, en torno al 25% del valor de todas las fusiones y adquisiciones efectuadas afectó a entidades financieras. La atención se ha dirigido fundamentalmente a la concentración y la reestructuración a escala nacional. La concentración transfronteriza ha sido predominantemente regional, sobre todo dentro de los países escandinavos, ibéricos y del Benelux. Básicamente, los bancos han procurado crear grupos nacionales de cierto tamaño capaces de competir en el mercado europeo (véase el cuadro 28).

La evolución tecnológica y la relativa simplicidad de algunos productos facilitan la integración de los mercados bancarios al por menor paneuropeos, pero las elevadas comisiones cobradas por las transacciones transfronterizas dificultan el proceso. Los elevados costes de las transacciones transfronterizas se deben principalmente al escaso desarrollo de los sistemas de pago al por menor en toda Europa. Se precisan algunos cambios en los niveles interbancario e intrabancario para poder conseguir unos sistemas de pago al por menor totalmente integrados para los ciudadanos y las empresas. Para resolver este antiguo problema es más urgente que nunca aplicar la estrategia de concertación entre el SEBC, las instituciones de la UE, los Estados miembros y el sector privado por la que abogaba la Comisión en su Plan de acción para los servicios financieros de 1999.

El mercado de los servicios de seguros se caracteriza por la lenta pero progresiva integración y por la fuerte tendencia de concentración. La integración es relativamente lenta en el sector de los seguros de vida a causa de los diferentes regímenes impositivos nacionales. Las diferencias en los regímenes impositivos dificultan también la creación de un mercado único de los fondos de pensiones. Por ello el Plan de Acción para los Servicios Financieros insta a una mayor coordinación de las disposiciones fiscales que regulan la prestación de pensiones suplementarias. El Plan de Acción defiende asimismo la eliminación de las restricciones nacionales innecesarias a las actividades de inversión en fondos de pensiones a fin de acelerar la integración de los mercados financieros europeos.

La mayor demanda de activos financieros distintos de los bonos del Estado está estimulando los mercados de activos de sociedades, y aún queda margen para un mayor crecimiento de los mercados de valores de Europa. El peso relativo de éstos en la capitalización total de los mercados de valores mundiales fue de en torno al 25% en 1998, muy por debajo de las bolsas norteamericanas.

Es imprescindible una ejecución completa y rápida del Plan de Acción para los Servicios Financieros, en especial los puntos siguientes:

- es esencial desarrollar los sistemas de pagos al por menor a fin de facilitar la integración de los mercados bancarios al por menor paneuropeos;

- habría que reforzar la buena gestión y el control bancarios estableciendo unas normas comunes de presentación de informes financieros en toda la Unión;

- la revisión de los códigos nacionales de buena gestión de sociedades previstos en el Plan de Acción debiera aportar además nuevas orientaciones sobre posibles caminos a seguir;

- es necesario revisar los mecanismos existentes con el fin de instaurar unas sólidas estructuras de supervisión adaptadas a las nuevas realidades del mercado en los diferentes segmentos del sector de los servicios financieros;

- la Comisión presentará una propuesta de Directiva sobre los fondos de pensiones a mediados del 2000;

- por último, la convergencia de las normas propuestas en el Plan de Acción podría facilitar la integración de los mercados bursátiles europeos.

B. Mejora del marco regulador de las actividades de servicios

1. Comercio electrónico

El comercio electrónico tiene la capacidad de crear mercados de ámbito comunitario en sectores que antes no se explotaban comercialmente y para empresas que antes dependían de mercados locales. La oferta en la red de contenidos de alto valor añadido, con sus ventajas de velocidad y calidad frente a los medios tradicionales de difusión, contribuya en gran medida al crecimiento de los servicios prestados en línea.

La tasa de crecimiento del comercio electrónico depende mucho de las condiciones de competencia en los sectores de la tecnología de la información y las telecomunicaciones. Aunque la liberalización de estos últimos ha reducido notablemente las tarifas, los precios del arrendamiento de líneas siguen siendo relativamente elevados en algunos países europeos. En lo tocante a los servicios de reparto, el grado de penetración de la tecnología de la información y de las comunicaciones (TIC) en las empresas varía de país a país y es particularmente baja entre las PYME. Esta circunstancia, junto a los bajos niveles de conocimiento de la TIC, podría ser en última instancia el factor que limite el desarrollo del comercio electrónico.

La Comunicación de 1997 sobre el comercio electrónico [COM(97)157 final] marcó el objetivo de instaurar un marco regulador claro, predecible y coherente que permitiera el florecimiento del comercio electrónico, protegiendo al mismo tiempo los objetivos legítimos de interés público, en especial los de los consumidores. Infundir confianza a los consumidores sobre el nuevo medio será fundamental para el desarrollo del comercio electrónico. Se necesita asimismo un marco suficiente y eficaz para los derechos de propiedad industrial e intelectual que proteja y fomente la creatividad.

En noviembre de 1998, la Comisión aprobó una Propuesta de directiva [COM(98)586 final] relativa a determinados aspectos jurídicos del comercio electrónico en el Mercado Interior, en la que se establece un marco regulador para este tipo de comercio. El Consejo alcanzó un acuerdo de posición común sobre la propuesta en diciembre de 1999. Dicho marco implanta la libertad de circulación de los servicios de la Sociedad de la Información aclarando los principios fundamentales del Mercado Interior (principios del país de origen y del reconocimiento mutuo). Los principios de la directiva se aplican a los mercados financieros y a los mercados de capitales y quiebran en limitadísimas ocasiones, por motivos de protección de los consumidores (inversores incluidos) [14].

[14] El Parlamento Europeo ha reconocido la urgente necesidad de esta Directiva y le dio un enérgico apoyo en su primera lectura. En agosto de 1999 se adoptó una propuesta modificada (COM(1999)427 final). El Consejo de Mercado Interior celebrado en diciembre de 1999 alcanzó un acuerdo político sobre una posición común acerca de la directiva.

La presencia de un marco jurídico coherente y sistemas eficaces de reclamación judicial transfronteriza han de complementarse con sistemas de reclamación extrajudiciales basados en códigos de conducta transparentes y reconocidos, que son relativamente más accesibles al consumidor. Los consumidores han de poder resolver los problemas con los proveedores en línea de forma barata y sencilla. Un sistema de control de los comerciantes de la red que goce de reconocimiento y confianza, que implique la concesión de unos "certificados de calidad" y esté respaldado por un sistema de reclamación extrajudicial de bajo coste y eficaz garantizaría la confianza de los consumidores. No le compete a la Comisión, sin embargo, dirigir o siquiera establecer ese mecanismo, pero sí debiera ayudar a las asociaciones de consumidores a desarrollarlos.

No poco éxito se ha tenido en la creación de un marco completo para el comercio electrónico en el Mercado Interior. Así, se han adoptado ya directivas relativas a la transparencia, la protección jurídica de los servicios de acceso condicional y la firma electrónica.

La creación de un marco completo para la libertad de circulación de los servicios de la Sociedad de la Información requiere la aplicación efectiva de las directivas adoptadas. Además, urge completar el marco con la adopción de las directivas relativas a determinados aspectos jurídicos del comercio electrónico y el dinero electrónico, respectivamente. Por otra parte, el Consejo debe alcanzar una posición común sobre las propuestas de directivas relativas a los derechos de propiedad industrial e intelectual y la venta a distancia (incluida la protección de la información de los servicios financieros). Para aumentar la confianza del consumidor, es necesaria una política integral que combine la regulación por parte del Estado y la autorregulación de la industria, así como normas de protección del consumidor. Hay que controlar las condiciones de mercado en otros sectores que influyen en el comercio electrónico, como las telecomunicaciones. Se necesita además una estrategia para resolver el problema de la aplicación de los impuestos indirectos en el sector del comercio electrónico.

2. Distribución

La mejora de la eficiencia del sistema de distribución es esencial en el comportamiento de los mercados de productos. Un sector de distribución más eficaz y competitivo podría dar lugar a precios más bajos y a una mayor variedad de mercancías y servicios para los consumidores. Actualmente, el sector se caracteriza por las considerables diferencias de productividad entre países. Un aumento de la competencia y algunas reformas reglamentarias podrían mejorar su funcionamiento. Hay dos tipos de normativas que limitan la competencia en el sector de la distribución: las restricciones sobre el uso del suelo para los grandes establecimientos y las restricciones sobre horarios de apertura. Últimamente, los progresos en la consecución de una mayor liberalización de los horarios comerciales se han visto contrarrestados por una postura más restrictiva en cuanto a la expansión de los establecimientos comerciales de mayor tamaño.

Las normas urbanísticas (incluidas las limitaciones urbanísticas en los centros de las ciudades) pueden repercutir de varias maneras en el comportamiento del sector minorista: reducen las ventajas potenciales que presentan para el bienestar de los consumidores los establecimientos de mayor tamaño y reducen los efectos de la innovación, sobre todo el desarrollo de fórmulas modernas de comercio minorista. Los países con normativas estrictas generalmente registran un menor número de aperturas de nuevos comercios (p.ej., Italia). Parece haber una tendencia creciente a hacer más estrictas las normas sobre licencias de apertura de establecimientos comerciales en los países tradicionalmente más liberales. A resultas de ello, se está abriendo un número menor de grandes establecimientos en países como Alemania y el Reino Unido (véase el cuadro 30).

La restricción del horario de apertura limita las posibilidades de elección del consumidor, pero protege al pequeño comercio, al que le resulta más difícil ampliar los horarios (véase el cuadro 29). En cualquier caso, la tendencia general es hacia unas normas menos estrictas a este respecto, ya que es un hecho cada vez más reconocido que la limitación de las horas de apertura reduce el bienestar del consumidor y se opone a la demanda más general de flexibilidad en los horarios de trabajo. Las restricciones horarias se han suavizado sobre todo en el Norte de Europa, especialmente en Dinamarca, Austria, los Países Bajos y Alemania. Cada vez más, las autoridades regionales o locales intervienen en las deliberaciones para modificar las normativas de regulación de los horarios comerciales.

Las autoridades nacionales tendrían que eliminar las restricciones que dificultan la reforma en los sectores de distribución. La aprobación y ejecución del nuevo reglamento propuesto sobre la aplicación del apartado 3 del artículo 81 a los acuerdos verticales entre productores y distribuidores debiera tener consecuencias positivas para la distribución.

V. ConclusionEs

1. Europa debería aprovechar la favorable coyuntura económica para reforzar la competitividad, introduciendo reformas económicas que sean compatibles con la cohesión económica y social y otros objetivos sociales

Europa podría entrar en una fase de expansión económica a largo plazo si, aprovechando las ventajas que ofrece la UEM, se emprenden reformas económicas para crear un entorno económico más innovador y dinámico y que funcione mejor. Nuestra experiencia en la construcción del Mercado Interior demuestra que las mejoras de eficacia, integración económica y competencia en el mercado son compatibles con el tipo de proceso de convergencia económica que exige la cohesión social; los mercados de servicios públicos se pueden abrir efectivamente a la competencia y ofrecer al mismo tiempo servicios de interés general asequibles; es posible proteger o incluso potenciar los intereses de las PYME y los consumidores y la protección del medio ambiente mediante el proceso de reforma. En el pasado Europa consiguió asociar crecimiento y reformas económicas a la expansión de la producción, lo que se traducía en un aumento de la prosperidad y una mejora de las condiciones de vida cuando existía realmente capacidad y voluntad de cambiar. Esto último es esencial para obtener amplio respaldo político para la reforma económica.

El desafío que Europa tiene ante sí será el de reconciliar la necesidad de emprender reformas económicas para mejorar la competitividad con el mantenimiento de un elevado nivel de empleo y el refuerzo de la cohesión social. Habrán de tomarse medidas para que estos tres objetivos sean compatibles. La Unión y los Estados miembros tiene una oportunidad para profundizar en estas cuestiones durante la reunión especial que el Consejo Europeo celebrará en Lisboa los días 23 y 24 de marzo.

2. La Unión Europea y los Estados miembros deberían implantar el mejor entorno posible para la competencia y la regulación y reunir a las partes interesadas para debatir y encontrar soluciones eficaces que fomenten la integración

Unos mercados eficaces requieren un entorno jurídico predecible y transparente. Sin embargo, los mercados dependen también de acuerdos tácitos y prácticas que reduzcan al máximo los costes de las transacciones entre los proveedores y los usuarios. Ambos constituyen la "infraestructura económica" real de los mercados y son esenciales para que éstos sean instrumentos económicos eficaces. En algunos casos, la creación de un mercado único implica revisar los mecanismos existentes para adaptarlos a la nueva dimensión geográfica. Esto es claramente lo que está ocurriendo con los nuevos sistemas de acuerdo y de pago en los servicios financieros o con la creación de un mercado único de la energía en Europa. En otros casos, en particular el comercio electrónico, se precisan mecanismos totalmente nuevos a fin de crear un mercado ex-novo. En todos estos casos es necesaria una regulación, pero también hacen falta otros cambios con el fin de adaptar la infraestructura económica de los mercados a las nuevas condiciones creadas por el Mercado Interior. Tales cambios sólo podrán ser introducidos por la industria o las autoridades locales, y las iniciativas del sector privado deberán desempeñar el papel primordial en el desarrollo de unas estructuras de mercado de ámbito comunitario nuevas y más eficaces. La reforma económica debe empezar desde la base de la sociedad. No obstante, las autoridades públicas tienen también un importante papel en tres áreas:

i. En primer lugar, tal como demuestran experiencias anteriores en áreas como las telecomunicaciones o la normalización técnica, la Comunidad dispone de una ventaja comparativa a la hora de hacer de catalizador del cambio reuniendo a las partes interesadas con el fin de debatir y encontrar soluciones eficaces que fomenten la integración. La actual iniciativa de Florencia encaminada a desarrollar soluciones técnicas para la integración del mercado de la electricidad con un mínimo de interferencia del sector público es un ejemplo de buenas prácticas en este contexto.

ii. En segundo lugar, tanto las autoridades nacionales como las comunitarias deben revisar las actuales disposiciones reglamentarias cuando haya constancia de unos trámites legales y costes de transacción excesivos que dificulten la eficacia de los mercados. Las autoridades públicas han de luchar por establecer un marco regulador sencillo pero de gran calidad destinado a los consumidores, fabricantes y la sociedad en general.

iii. Las autoridades públicas deben garantizar unos altos niveles de competencia a fin de que las fuerzas del mercado puedan generar unos resultados eficaces en el mismo, traduciendo los cambios estructurales en bienestar para los consumidores y en una mayor capacidad competitiva.

3. La Unión Europea y los Estados miembros deberían emplear medidas de Mercado Interior y medidas microeconómicas específicas de cada país para impulsar la reforma económica y la competitividad

Serán necesarios dos tipos de instrumentos para llevar a cabo las necesarias reformas estructurales con plena observancia del principio de subsidiariedad.

- Los Estados miembros tendrían que hallar soluciones de política microeconómica adecuadas a sus problemas estructurales y económicos específicos en los mercados de productos, capitales y de otro tipo. Del mismo modo que la Unión ha sido capaz de combinar la cohesión con la integración, los Estados miembros tendrían que esforzarse por acometer reformas que sean compatibles con sus propios valores sociales o características económicas.

- La reforma económica exige una consolidación del Mercado Interior como piedra angular de las políticas microeconómicas de la UE. La inclusión de consideraciones de política microeconómica en las Orientaciones Generales de la Política Económica tendría que complementarse con un impulso suplementario a la integración económica, tal como exige la UEM.

4. Unas condiciones generales de apertura del mercado facilitarán la reforma de la reglamentación

Los beneficios potenciales de la reforma económica y la reforma reglamentaria de la UE serán notablemente mayores si se producen en un entorno de apertura de mercados y reforma reglamentaria global, especialmente en algunos sectores de servicios. En algunas áreas como el transporte aéreo, el comercio electrónico o los servicios financieros, la globalización de la competencia exige una convergencia de la regulación a escala mundial. Europa podría usar la influencia que ha obtenido gracias a su considerable apertura al comercio y la inversión a escala mundial para fomentar la apertura de algunos mercados mundiales que están actualmente intensamente regulados -por ejemplo, el de servicios financieros. Por otro lado, los países que desean ingresar en la Unión Europea tendrán que mantenerse al día en el proceso de reforma económica de la UE y adaptar convenientemente sus estructuras de mercado a fin de capacitar a sus economías para aprovechar plenamente la ampliación.

ANEXO

Reforma económica: Informe sobre el funcionamiento de los mercados comunitarios de productos y capitales

Presentado por la Comisión en respuesta a las conclusiones del Consejo Europeo de Cardiff

Anexos estadísticos

EVALUACIÓN GENERAL DEL COMPORTAMIENTO DE LOS MERCADOS El comportamiento de los mercados: la integración sigue siendo uno de los factores principales para mejorarlo Integración económica: la integración de los mercados de capitales va todavía a la zaga de los mercados de productos Mercados de productos: intercambios e inversión extranjera directa

Figura 1 - Evolución del PIB de la UE y las exportaciones industriales

&gt;REFERENCIA A UN GRÁPHICO&gt;

Cuadro 1 - Importancia relativa del comercio en la industria y los servicios

&gt;SITIO PARA UN CUADRO&gt;

Cuadro 2 - Evolución del comercio intracomunitario de servicios relativo en porcentaje del PIB (1992-1997) - Comparación con la industria 1997

&gt;SITIO PARA UN CUADRO&gt;

Cuadro 3 - Flujos de inversión extranjera directa en la UE (millones de euros)

&gt;SITIO PARA UN CUADRO&gt;

Cuadro 4 - Actividad de fusiones y adquisiciones

&gt;SITIO PARA UN CUADRO&gt;

Mercados de capitales

Cuadro 5 - Porcentaje de las carteras nacionales invertidas en títulos extranjeros

&gt;SITIO PARA UN CUADRO&gt;

Cuadro 6a - "Preferencia nacional": correlación de las tasas de crecimiento del consumo privado real, 1961-1998

&gt;REFERENCIA A UN GRÁPHICO&gt;

Cuadro 6.b - "Preferencia nacional": correlación de las tasas de crecimiento del PIB real , 1961-98

&gt;REFERENCIA A UN GRÁPHICO&gt;

Cuadro 7 - Emisión total de acciones (ofertas públicas iniciales y ofertas secundarias) (millones de EUR)

&gt;SITIO PARA UN CUADRO&gt;

Cuadro 8 - Índices bursátiles de los mercados de futuros paneuropeos y nacionales

&gt;REFERENCIA A UN GRÁPHICO&gt;

Cuadro 9 - Emisiones de títulos de renta fija internacionales

&gt;SITIO PARA UN CUADRO&gt;

La necesidad de fomentar la innovación y la creatividad para mejorar los resultados económicos

Cuadro 10 - Indicadores de rendimiento tecnológico en la UE

&gt;SITIO PARA UN CUADRO&gt;

El comportamiento de los mercados: efecto de la integración sobre la cohesión social y los consumidores

Cohesión económica y social

Figura 2 - Especialización en la producción y el comercio: de 1988 a 1998 - (porcentaje de los cinco mayores sectores)

&gt;REFERENCIA A UN GRÁPHICO&gt;

&gt;REFERENCIA A UN GRÁPHICO&gt;

Figura 3 - Concentración geográfica de producción y de exportaciones

&gt;REFERENCIA A UN GRÁPHICO&gt;

Repercusión de la integración en los precios al por menor

Cuadro 11 - Tendencias de la dispersión de precios después de impuestos en 1985-1998 (desviación típica)

&gt;SITIO PARA UN CUADRO&gt;

Cuadro 12 - Dispersión de precios en la UE15: grandes categorías, 1990-1998 (coeficiente de variación)

&gt;SITIO PARA UN CUADRO&gt;

Cuadro 13 - Dispersión de precios en la UE15: desglose detallado por sectores, 1990-1998 (coeficiente de variación)

&gt;SITIO PARA UN CUADRO&gt;

Cuadro 14 - Dispersión estimada de precios antes de impuestos de la UE 15, 1990-97 (coeficiente de variación)

&gt;SITIO PARA UN CUADRO&gt;

Cuadro 15 - Dispersión de precios en 6 países (Austria, Bélgica, Dinamarca, Francia, Alemania, Países Bajos) con tipos de cambio bilaterales relativamente estables (coeficiente de variación)

&gt;SITIO PARA UN CUADRO&gt;

Cuadro 16 - Indicadores de síntesis de la regulación general de la economía de la OCDE

&gt;SITIO PARA UN CUADRO&gt;

Mejora del entorno empresarial Iniciativa empresarial y simplificación reglamentaria

Figura 4 - Tiempo necesario para el registro de una empresa

&gt;REFERENCIA A UN GRÁPHICO&gt;

Figura 5 - Número total de trámites necesarios para registrar una empresa

&gt;REFERENCIA A UN GRÁPHICO&gt;

Fuente: Estudio de Logotech ("International comparison of the formal requirements and administrative procedures required for the formation of SMEs", 1997) y Comisión

Barreras técnicas al comercio subsistentes

Figura 6 - Evolución de los intercambios intra UE 12 industriales y de nuevo enfoque

&gt;REFERENCIA A UN GRÁPHICO&gt;

Figura 7 - Porcentaje de los intercambios industriales intra UE 12 cubiertos por el nuevo enfoque, la armonización pormenorizada y el principio de reconocimiento mutuo

&gt;REFERENCIA A UN GRÁPHICO&gt;

Figura 8 - Productos afectados por la Directiva sobre compatibilidad electromagnética, evolución de los intercambios (1991=100)

&gt;REFERENCIA A UN GRÁPHICO&gt;

Mejora del funcionamiento de los mercados Ayudas públicas

Figura 9 - Ayudas públicas totales en porcentaje del PIB

&gt;REFERENCIA A UN GRÁPHICO&gt;

Figura 10 - Ayudas públicas horizontales en porcentaje del PIB

&gt;REFERENCIA A UN GRÁPHICO&gt;

Figura 11 - Ayudas públicas sectoriales en porcentaje del PIB

&gt;REFERENCIA A UN GRÁPHICO&gt;

Figura 12 - Ayudas públicas destinadas a fines regionales

&gt;REFERENCIA A UN GRÁPHICO&gt;

Figura 13 - Disparidades regionales de renta en los Estados miembros y utilización de las ayudas públicas regionales - 1996

&gt;REFERENCIA A UN GRÁPHICO&gt;

Figura 14 - Ayudas públicas totales de la UE divididas por objetivos (porcentaje del total)

&gt;REFERENCIA A UN GRÁPHICO&gt;

Cuadro 17 - Ayudas públicas ad hoc en la industria, los servicios financieros y el transporte aéreo

&gt;SITIO PARA UN CUADRO&gt;

Cuadro 17a - Ayudas estatales ad hoc y ayudas Treuhand concedidas a los sectores industrial, de los servicios financieros y del transporte aéreo en los Estados miembros - promedios anuales 1993-1995 y 1995-1997

&gt;SITIO PARA UN CUADRO&gt;

Mejora del funcionamiento de los mercados Contratación pública

Figura 15 - Tendencias de la EU

&gt;REFERENCIA A UN GRÁPHICO&gt;

Cuadro 18 - Contratación pública total (en millardos de EUR)

&gt;REFERENCIA A UN GRÁPHICO&gt;

Cuadro 19 - Valor de las licitaciones publicadas en el Diario Oficial (en millardos de EUR)

&gt;REFERENCIA A UN GRÁPHICO&gt;

Cuadro 20 - Número de invitaciones a licitar publicadas

&gt;REFERENCIA A UN GRÁPHICO&gt;

Cuadro 21 - Número de órganos de contratación que publican convocatorias

&gt;REFERENCIA A UN GRÁPHICO&gt;

Fomento de la reforma económica en el Mercado Interior de los servicios - Apertura e integración de los mercados de servicios - Servicios públicos

Cuadro 22.a - Telecomunicaciones: transposición de las directivas de armonización y obligación de servicio universal

&gt;SITIO PARA UN CUADRO&gt;

TP: Transposición parcial; TS: Transposición sustancial; NT: No transpuesta

1 Legislación reciente en estudio; 2 Solicitado aplazamiento; 3 La antigua Directiva 95/62/CE sobre telefonía vocal está sustancialmente transpuesta.

&gt;REFERENCIA A UN GRÁPHICO&gt;

Cuadro 22.b - Telecomunicaciones: Estructura y resultados del mercado

Cuadro 22.b - Telecomunicaciones: Estructura y rendimiento del mercado (Cont.)

&gt;REFERENCIA A UN GRÁPHICO&gt;

Cuadro 23.a - Directiva 96/92/CE: Resumen de la postura relativa a la regulación de los Estados miembros y futura estructura del mercado

&gt;SITIO PARA UN CUADRO&gt;

Transportes ATR: Acceso de terceros; GRT: Gestores de la red de transmisión

Cuadro 23.b - Mercados de la electricidad: precios por tipo de consumidor, 1996-1999

&gt;REFERENCIA A UN GRÁPHICO&gt;

Cuadro 23.b: Mercados de la electricidad: precios por tipo de consumidor, 1996-1999 (cont.)

&gt;REFERENCIA A UN GRÁPHICO&gt;

&gt;REFERENCIA A UN GRÁPHICO&gt;

Cuadro 24.a - Transporte aéreo de pasajeros: estructura del mercado

Cuadro 24.b - Rendimiento del mercado - Tarifas medias de los principales aeropuertos de capitales (EUR por km) - Julio de 1997

&gt;REFERENCIA A UN GRÁPHICO&gt;

Cuadro 25 - Servicios postales

&gt;REFERENCIA A UN GRÁPHICO&gt;

Servicios financieros

Cuadro 26 - Concentración de cinco empresas en los grandes países (1998)

D // 39,10

E // 58,32

F // 47,63

I // 58,17

UK // 54,67

UE // 13,05

Japón // 36,37

EE.UU. // 30,83

Cuadro 27 - Rentabilidad de los bancos de la UE (% de los activos totales), 1991-1998

&gt;REFERENCIA A UN GRÁPHICO&gt;

Cuadro 28 -- Distribución de las fusiones bancarias en la UE por tipos

&gt;SITIO PARA UN CUADRO&gt;

Mejora del marco regulador de las actividades de servicios Distribución

Cuadro 29 - Restricciones en los horarios de apertura

&gt;SITIO PARA UN CUADRO&gt;

Cuadro 30 - Construcción de hipermercados y grandes establecimientos

&gt;SITIO PARA UN CUADRO&gt;

Fuente: Pellegrini - "Regulation and the Retail Trade" - Mimeo

Cuadro 31 - Estructura y productividad de la distribución al por menor en la UE

&gt;SITIO PARA UN CUADRO&gt;

(1): Excluida la reparación de artículos de uso personal y doméstico

Fuente: Eurostat

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