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Language: es
Format: md

[**Avis juridique important**](../../../editorial/legal_notice.htm)

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# 51995IR0021

**Dictamen del Comité de las Regiones sobre la comunicación de la Comisión Europa en marcha hacia la sociedad de la información - Plan de actuación CdR 21/95** 
  
*Diario Oficial n° C 210 de 14/08/1995 p. 0109*

  

Dictamen sobre la comunicación de la Comisión Europa en marcha hacia la sociedad de la información - Plan de actuación (95/C 210/19)

En su reunión del 26 de julio de 1994, la Mesa del Comité de las Regiones encargó a la Comisión 3 la elaboración de un dictamen sobre la comunicación mencionada arriba.

La Comisión de Transportes y Redes de Comunicaciones elaboró su dictamen el 14 de diciembre de 1994 (Ponente : Sr. Leguina Herrán). La Comisión 7 elaboró un dictamen complementario el 17 de noviembre de 1994 (Ponente : Sr. Dammeyer).

En su 6° Pleno, celebrado los días 1 y 2 de febrero de 1995 (sesión del día 1 de febrero de 1995), el Comité de las Regiones ha aprobado el dictamen siguiente, al que se anexa el dictamen complementario de la Comisión 7.

Contexto y base jurídica

La Comunicación sometida a dictamen tiene por objeto proponer un programa de trabajo en el ámbito de la sociedad de la información, que enuncia las medidas que es preciso adoptar en el plano comunitario.

Con este plan de actuación, la Comisión responde a la invitación del Consejo Europeo de Corfú de los días 24 y 25 de junio de 1994. La Comunicación se inscribe además en el contexto del Libro Blanco sobre « Crecimiento, competitividad y empleo » y del informe « Europa y la sociedad global de la información » (informe Bangemann).

El Comité considera que la base jurídica para adoptar la mayor parte de las medidas anunciadas en el plan de actuación se halla en el primer párrafo del articolo 129 B; y que, en todo caso, el plan en sí mismo, concebido en su globalidad, mantiene una estrecha relación con dicha base jurídica. En consecuencia, el Comité confía en que será consultado durante el procedimiento de adopción de las medidas de desarrollo del plan, habida cuenta que el articolo 129 D prevé expresamente la consulta al Comité de las Regiones en materia de redes transeuropeas. La participación activa del Comité en la ejecución del plan le permitirá, por otra parte, prestar el apoyo político que la Comisión le ha solicitado.

Introducción

El rápido progreso tecnológico y su utilización en el ámbito de las telecomunicaciones, la informática y la televisión, conducen a la « sociedad de la información ». Ello traerá aparejado cambios profundos en la economía, en las actividades vinculadas al sector público y, de modo general, en las formas de vida y en la organización social.

En el ámbito económico, emerge una gran industria multimedia -informática, electrónica, audiovisual y telecomunicaciones- en torno a aquellos sectores económicos para los cuales la información es la materia prima. Por otra parte, el resto de los sectores industriales, actuando en mercados cada vez más abiertos, se ven afectados por el explosivo crecimiento de los factores « inmateriales » en el proceso productivo, tanto si se trata de actividades intelectuales como si son servicios vinculados al uso o a la promoción y venta de los productos.

La nueva sociedad de la información va a afectar también a las administraciones públicas en lo que se refiere a los procedimientos para una prestación más eficaz y transparente de los servicios públicos y a la relación de las administraciones con los ciudadanos.

El espacio común de la información es potencialmente un factor de progreso social y económico, desde el punto de vista de la productividad de las empresas y como elemento enriquecedor del entorno vital de las personas. Sin embargo, el innegable aspecto positivo de la llegada de la sociedad de la información no debe hacernos olvidar que los cambios señalados exigen una gran capacidad de adaptación. Como consecuencia de la falta de cualificación existe un riesgo de marginación cultural y por lo tanto de dualización social. El aislamiento individual, la intrusión en la vida privada o el aumento del desempleo son riesgos que puede traer aparejados la imposición traumática de las nuevas tecnologías. Por lo tanto, es imprescindible estudiar con rigor el impacto previsible de las mismas en nuestra sociedad para, de este modo, adoptar las oportunas medidas de acompañamiento.

Las regiones y entes locales europeos, llamados a ejercer un papel relevante en el ámbito de la Unión Europea, tienen una tarea fundamental que realizar en la preparación y desarrollo de la sociedad de la información, tanto desde el punto de vista de las medidas de acompañamiento antes mencionadas, como de la implantación de las nuevas aplicaciones en las empresas y entre los ciudadanos.

La Unión Europea tiene la tarea de combatir el desequilibrio y la marginación de muy difícil superación en que pueden caer los territorios demasiado alejados o insuficientemente dotados de nuevas infraestructuras y servicios de telecomunicaciones. Consecuencia inmediata de ello es supeditar la liberalización total de las infraestructuras a la plena garantía del servicio universal. Asimismo es incumbencia de las regiones velar para que los sistemas y aplicaciones que se desarrollen en la sociedad de la información tengan en cuenta los aspectos culturales específicos de los diversos territorios que forman la Unión Europea. Ambas exigencias -garantía de servicio universal y respeto a la diversidad cultural- forman parte de la Declaración Común, que suscribimos, del Grupo del 17 regiones fronterizas de los países del Benelux, Francia y Alemania que se reunieron el 26 de octubre pasado en Bruselas para debatir el papel de las regiones europeas en la sociedad de la información.

Contenido

EL COMITÉ DE LAS REGIONES

1. apoya la iniciativa de la Unión Europea en el ámbito de las telecomunicaciones y, en concreto, la Comunicación de la Comisión del 19 de julio de 1994 (COM(94) 347 final) « Europa en marcha hacia la sociedad de la información. Plan de actuación ». En este sentido, considera indispensable que la Unión Europea promueva el rápido desarrollo de las infraestructuras de la información (redes, servicios y aplicaciones) desde un planteamiento global, coherente y equilibrado.

2. Hace notar que dentro del planteamiento al que hace referencia el apartado anterior la Unión Europea debe abordar los problemas de las telecomunicaciones y del sector audiovisual, utilizando como criterio el principio de subsidiariedad.

3. Asume que el desarrollo de la sociedad de la información lleva consigo la liberalización de servicios e infraestructuras. Mas esta liberalización no se debe producir antes de haber definido y garantizado debidamente el servicio universal. La universalización de los servicios y la introducción simultánea de los mismos en todo el territorio de la Unión es necesaria para la cohesión social. En la nueva situación, todos los operadores autorizados deberán hacerse cargo de su parte de responsabilidad como gestores de un servicio público (obligación de servicio universal e igualdad de acceso a las redes y servicios).

4. Considera asimismo que la liberalización de las telecomunicaciones en Europa se inscribe en un proceso de liberalización global. Dentro de ese empeño, la Unión Europea ha de impulsar en los foros adecuados los cambios normativos oportunos en materia de :

i) Interconexión de redes e interoperabilidad de servicios.

ii) Ajuste de tarifas con carácter previo a la liberalización.

iii) Propiedad intelectual y protección jurídica de las bases de datos.

iv) Protección electrónica y jurídica y seguridad de la información en defensa de la intimidad de las personas.

Con especial cautela ha de tratarse la propiedad de los medios de comunicación. En este contexto, sigue siendo competencia de los Estados miembros la elacoración de una legislación específica para los medios de comunicación.

5. Comparte el principio según el cual corresponderá preferentemente al sector privado el establecimiento de las redes, la prestación de algunos servicios y el desarrollo de algunas aplicaciones, mientras que a las administraciones públicas corresponderá la prestación de servicios y el desarrollo de aplicaciones que garanticen que todos los ciudadanos puedan disfrutar libremente del acceso universal a la información esencial.

6. En coherencia con lo señalado en el apartado anterior, apoya la inclusión en el IV Programa Marco de Investigación y Desarrollo de la Unión Europea de acciones conducentes al desarrollo de nuevas tecnologías en comunicación, así como las encaminadas a su difusión y utilización.

Por otra parte, dentro del Marco de Ayuda Comunitaria que desarrolla los diversos objetivos de los Fondos estructurales, considera del máximo interés prestar una especial atención a las acciones relacionadas con la sociedad de la información.

7. Dada su proximidad a los ciudadanos, considera que las administraciones regionales y locales tienen el deber esencial de garantizar que todos los ciudadanos puedan disfrutar de las ventajas de la sociedad de la información.

8. Considera que el uso generalizado de las nuevas redes y servicios conducirá a profundos cambios en la vida de las personas, la organización de las empresas y el funcionamiento de las administraciones públicas. Ello exigirá una acción política de gran calado que será preciso definir.

9. Como consecuencia del desarrollo de la sociedad de la información (disminución del número de personas y productos que se han de desplazar diariamente, mejoras del tráfico y del medio ambiente, cambio en los usos del suelo disponible... etc.) se producirá una nueva valoración del espacio y del tiempo, lo cual afectará profundamente a los conceptos mismos de ordenación del territorio y de transporte, instrumentos básicos de la política regional y local. No obstante, será necesario evaluar cuidadosamente las repercusiones en el medio ambiente de la infraestructura requerida por una sociedad de la información, en concreto los cables y postes.

10. Considera previsible la insuficiencia del mercado para generar con la rapidez necesaria una demanda proporcional a las inversiones requeridas por las nuevas infraestructuras.

Entiende, por ello, que las administraciones públicas (centrales, regionales y locales) deberían involucrarse en el seguimiento e, incluso, el estímulo de la demanda a través de su participación en pruebas piloto de aplicaciones y en la promoción de teleservicios dentro de sus respectivas competencias, contribuyendo así al cambio cultural necesario para el desarrollo de la sociedad de la información.

El Comité de las Regiones manifiesta su interés por la iniciativa de la Comisión para constituir una red de seis « regiones piloto para la sociedad de la información » con la esperanza de que la red y el resultado de su experiencia se extiendan a todos los Estados miembros y a todas las regiones. El CDR manifiesta su preocupación por saber si los fondos necesarios para esta experiencia serán suficientes a partir del 1995, de modo que se puedan proseguir los trabajos iniciados y facilitar la deseable extensión de los mismos.

11. En ese sentido, considera que el ámbito regional y el local son los más idóneos para la realización de experiencias piloto, dada la concentración en ese espacio de usuarios potenciales que garantizarían la masa crítica necesaria, así como la flexibilidad de los resultados. El Comité de las Regiones podría participar en la promoción de tales experiencias y mejorar su propia actividad y su eficacia desarrollando una red destinada, por una parte, a mejorar la comunicación entre el Comité y los entes locales y regionales, así como sus asociaciones nacionales y, por otra, a facilitar la comunicación con y entre los miembros del Comité.

12. Es consciente de que la sociedad de la información suscita, además de esperanza, el temor a lo desconocido. Por ello, apoya decididamente la idea de la Comisión de evaluar los efectos de estas nuevas tecnologías en la cohesión social, económica y regional.

13. Asimismo, y más concretamente, apoya el anunciado informe sobre las consecuencias sociales a las que pueda llevar la creación de la « empresa flexible », donde se incluirían las consecuencias del desarrollo de las actividades centrales y periféricas, los acuerdos de tiempo laboral flexible, la formación continua, el teletrabajo y la conexión de empresas.

14. Para que pueda llegar a existir, la Sociedad de la Información ha de ser comprendida y apoyada por los ciudadanos como condición indispendable para la viabilidad de los nuevos servicios ligados a las telecomunicaciones. En ese sentido, se ratifica en la necesidad de acciones conducentes a informar, explicar y divulgar sus efectos entre los ciudadanos europeos en general y entre grupos especializados en particular. En esa labor de acercamiento y promoción de los nuevos servicios, las regiones y entes locales, por su posición privilegiada, pueden y deben realizar una labor decisiva.

15. Apoya las diez aplicaciones propuestas por el Grupo Bangemann, comprometiéndose a participar en las más directamente relacionadas con el interés público, para lo cual solicita que se establezca una colaboración estrecha y permanente entre las regiones y entes locales y la anunciada « Oficina de Proyectos de la Sociedad de la Información ».

16. Solicita ser consultado por la Comisión y el Consejo, ofrece anticipadamente su apoyo respecto a los documentos de debate, las orientaciones y normas relacionados con la sociedad de la información.

Conclusión

En conclusión, el Comité de las Regiones manifiesta su apoyo a la Comunicación de la Comisión « Europa en marcha hacia la sociedad de la información. Plan de actuación » (COM(94) 347 final), con las consideraciones siguientes :

a) Apoya la liberalización de infraestructuras y servicios en el ámbito de las telecomunicaciones por el potencial que lleva consigo de mejora de la calidad de vida de los ciudadanos.

b) Subraya la necesidad de garantizar al mismo tiempo las competencias de los Estados miembros, en particular la competencia de establecer la reglamentación relativa a la radiodifusión y los medios de comunicación.

c) Condiciona dicha liberalización a la garantía previa y efectiva del servicio universal, en estricto cumplimiento del principio de cohesión económica y social.

d) Considera que debe estudiarse con el máximo rigor el impacto de las aplicaciones en los ámbitos social, económico y cultural a fin de adoptar las oportunas medidas que hagan socialmente viable el tránsito hacia la nueva sociedad de la información.

e) Considera que, en la preparación y consolidación de la sociedad de la información, los entes regionales y locales deberían asumir el principio de garantizar la prestación universal de un servicio de información pública esencial, con independencia de la capacidad de pago de los ciudadanos. El CDR debe estar representado en los grupos de trabajo que estudien la puesta en marcha de la sociedad de la información y debe ser consultado sobre todas las decisiones y normas previstas en el plan de actuación COM(94) 347 final, objeto del presente dictamen.

f) Se propone constituirse en base potencial para el desarrollo de una red de información que sirva de enlace entre los entes locales y regionales de Europa y, por ende, que fomente el conocimiento de los sistemas de información.

Hecho en Bruselas, el 1 de febrero de 1995.

El Presidente

del Comité de las Regiones

Jacques BLANC

ANEXO

Dictamen complementario del Comité de las Regiones

El 15 de noviembre de 1994, de conformidad con el artículo 198 C del Tratado constitutivo de la Comunidad Europea y del apartado 1 del artículo 9 de su Reglamento Interno, el Comité de las Regiones decidió elaborar un dictamen complementario sobre la comunicación mencionada arriba.

La Comisión de la Europa de los Ciudadanos, Investigación, Cultura, Juventud y Consumidores, encargada de preparar los trabajos en este asunto, aprobó su dictamen complementario por unanimidad el 17 de noviembre de 1994 (Ponente : Sr. Dammeyer).

EL COMITÉ DE LAS REGIONES

I. Considerando que

- En los próximos años la transición hacia la « sociedad de la información » tendrá una importancia fundamental para el futuro de las regiones europeas y sus habitantes. En el curso de pocos años, las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, así como las aplicaciones interactivas vinculadas a las mismas transformarán radicalmente la vida diaria de los hombres y mujeres de las regiones, la manera en que viven, trabajan, estudian, consumen y se comunican entre sí. Al mismo tiempo, se desdibujan cada vez en mayor medida los límites entre sectores que hasta ahora habían sido autónomos : telecomunicaciones, medios audiovisuales, tratamiento de datos, ofimática y electrónica del ocio. Está surgiendo un « mundo multimedia ». La « revolución digital » está provocando una transformación estructural en la economía y la sociedad comparable, por sus repercusiones, a la revolución industrial del siglo XIX.

- La transición hacia la sociedad de la información puede ofrecer grandes oportunidades a todas las regiones de la Unión Europea, ya que las nuevas tecnologías de la información y la comunicación pueden contribuir eficazmente a la creación de nuevos puestos de trabajo y a la resolución de los acuciantes problemas en el ámbito del transporte, el medio ambiente y la asistencia sanitaria. Esta evolución tecnológica es fuente potencial de progreso social. Siempre que se dedique una atención especial a la forma de estimular estas orientaciones, se pueden esperar resultados tales como la facilidad de acceso de los ciudadanos a la información y, por consiguiente, una mayor libertad. Asimismo, y con la misma dedicación, las aplicaciones interactivas pueden, de forma prioritaria, contribuir al desarrollo de la participación democrática, aumentar la rentabilidad social de las administraciones y acercarlas a los ciudadanos. Sin embargo, la utilización a gran escala de las nuevas tecnologías implica también riesgos para los aspectos sociales, la protección de datos, la defensa de los consumidores, la formación, la cultura y los medios audiovisuales. Por otra parte, el paso a una sociedad de la información puede tener también repercusiones negativas sobre el empleo. Existe además el peligro de que se produzca una nueva división en la sociedad entre « iniciados » privilegiados y altamente cualificados y « no iniciados » desplazados a la periferia. Las nuevas aplicaciones pueden poner en peligro la protección de la intimidad. Los oligopolios privados pueden constituir un riesgo para la libre competencia en los nuevos mercados.

- Económica y políticamente, el paso a la sociedad de la información es ineludible para responder con eficiencia a los grandes retos a los que se enfrentan Europa y sus regiones. En una economía mundial caracterizada por la globalización y una competencia cada vez más enconada, la gestión, la calidad y la velocidad de transmisión de la información son decisivas para la competitividad de las empresas, en concreto de las pequeñas y medianas empresas. El mercado europeo, con cerca de 380 millones de consumidores, supone casi una tercera parte del mercado mundial. A pesar de que en este mercado hay más del 17 millones de desempleados, dentro del sector de la tecnología de la información y la comunicación se han creado menos puestos de trabajo nuevos en Europa que en Estados Unidos, su principal competidor.

- Para el desarrollo económico de Europa y sus regiones será determinante averiguar si sus empresas van a ser capaces de hacer frente a la competencia internacional en el mercado europeo y mundial o si las grandes empresas estadounidenses se adueñarán también del mercado europeo. La situación actual en Europa se caracteriza por la dispersión de iniciativas privadas y públicas y por un desarrollo de las infraestructuras de telecomunicaciones inferior al de Estados Unidos. En este contexto, son incalculables los retos comerciales e industriales, lo que justifica la voluntad de la Comunidad Europea de establecer orientaciones para este sector emergente. En efecto, de su capacidad para afrontar dichos desafíos también depende la situación económica y social de numerosos ciudadanos, así como la evolución del empleo.

II. Teniendo en cuenta las siguientes medidas de la Unión Europea

- Por iniciativa de la Comisión Europea, la Unión Europea ha asumido el reto internacional con actitud combativa. El Libro Blanco « Crecimiento, competitividad, empleo » y el informe del grupo de expertos de alto nivel bajo la dirección del Comisario Bangemann pretenden ser la respuesta de los europeos a la iniciativa Clinton-Gore a favor de un « National Information Infraestructure Project » y de un « Global Information Infraestructure Project ».

- El Consejo Europeo de Corfú de los días 24 y 25 de junio de 1994 aprobó el informe del Grupo Bangemann y solicitó a la Comisión que elaborara lo antes posible un programa que incluyera las medidas necesarias a escala comunitaria. En la reunión que tendrá lugar en Essen los días 9 y 10 de diciembre de 1994, el Consejo Europeo llevará a cabo una valoración de los progresos realizados.

- En respuesta a esta solicitud, la Comisión ha presentado un amplio programa de trabajo que debe constituir el fundamento de todas sus actividades en el ámbito de la sociedad de la información. Este « plan de actuación » es muy concreto en los aspectos que se refieren a la rápida eliminación de los obstáculos subsistentes (liberalización de las infraestructuras y de los servicios en el sector de las telecomunicaciones), al establecimiento de un marco reglamentario claro (protección de los derechos de propiedad intelectual y de la intimidad, control de la concentración de los medios de información, libre circulación de las emisiones de televisión) y al fomento de nuevas aplicaciones. Por el contrario, « los aspectos sociales y culturales », es decir, las medidas de compensación para evitar efectos secundarios indeseados, se plantean básicamente como problema, sin apuntar perspectivas de posibles soluciones.

III. Emite el siguiente dictamen sobre el plan de actuación de la Comisión « Europa en marcha hacia la sociedad de la información »

1. Observaciones generales

1.1. El Comité de las Regiones se congratula de que la Comisión Europea haya emprendido a su debido tiempo las iniciativas necesarias para permitir a la Unión Europea dar una respuesta adecuada al reto internacional. Apoya plenamente la postura de la Comisión de emprender de manera consecuente la marcha hacia la sociedad de la información y crear las condiciones que la posibiliten a fin de agilizar la instalación de estructuras de la información más eficientes y rentables y el desarrollo de los mercados para los nuevos servicios. No obstante, el Comité de las Regiones considera que el ritmo, el carácter y el alcance de dicho programa deberán tener en cuenta las conclusiones extraídas de las dos partes del Libro Verde sobre liberalización de las infraestructuras.

1.2. Es importante que la sociedad de la información se desarrolle dentro del marco del modelo social europeo, que combina el progreso económico con el progreso social y cultural. Asimismo, el proceso de liberalización proyectado debe orientarse en función del examen de las repercusiones sociales, en el empleo y en el entorno de trabajo, y de la influencia sobre la formación, la cultura y los medios audiovisuales. Del mismo modo, la liberalización prevista no debe perjudicar a los servicios universales, que siguen estando protegidos por monopolios nacionales. El Comité de las Regiones se congratula de que la Comisión considere esencial la plena participación de los interlocutores sociales para dar una respuesta adecuada a los retos planteados por este cambio estructural. Habida cuenta de las importantes repercusiones que este cambio estructural tendrá para las regiones, éstas deben estar asimismo involucradas en el proceso desde el principio.

1.3. En el obligado desarrollo del marco reglamentario para un mercado europeo, debe evitarse todo centralismo innecesario y observarse el principio de subsidiariedad. El plan de actuación de la Comisión sigue haciendo poco hincapié en este punto. En interés de la diversidad y de la cercanía al ciudadano, deben respetarse plenamente las tareas y competencias de las regiones y colectividades locales, en especial en el ámbito de la formación, la cultura y los medios de comunicación audiovisuales.

1.4. El sector de los medios de comunicación, tan afectado como el sector de las telecomunicaciones por la creación de la sociedad de la información, debe preservar su singularidad cultural en el marco de los nuevos productos y servicios multimedia. Sin embargo, el vasto plan de actuación de la Comisión presta demasiada poca atención al sector audiovisual y sus particulares características. La política de medios de comunicación corre el riesgo de convertirse en un mero apéndice de la política de telecomunicaciones, cuyas reglas de juego serán fijadas en creciente medida por la Comisión.

Aunque las tecnologías y los mercados se globalicen gradualmente, los medios de comunicación siguen facilitando información, cultura y entretenimiento en el contexto de una comunidad lingueística, social y política dentro del ámbito de los Estados miembros y sus gobiernos subnacionales. Teniendo en cuenta esta singularidad europea, la Comisión debería ser más consciente de la responsabilidad política básica de los Estados miembros y sus regiones en materia de medios de comunicación.

El Comité de las Regiones solicita al Consejo que en sus próximas consultas preste más atención a este aspecto. Con el objeto de que en el futuro se tengan más en cuenta las particularidades del sector audiovisual, el Comité de las Regiones solicita además al Consejo que en lo sucesivo todos los temas relacionados con el sector audiovisual se traten en un Consejo extraordinario compuesto por los ministros responsables de los medios de comunicación de los Estados miembros.

1.5. El Comité de las Regiones solicita al Consejo y a la Comisión que le incluya en las consultas sobre las medidas de aplicación previstas en el plan de actuación. Esto se refiere sobre todo a las medidas que afectan a los siguientes ámbitos : cultura, lengua, medios de comunicación audiovisuales, protección de la intimidad, empleo y entorno laboral y defensa de los consumidores.

El Comité solicita a la Comisión que tenga en cuenta a las regiones a la hora de formar los grupos de expertos de alto nivel que asesorarán a la Comisión sobre las medidas de acompañamiento de carácter social y cultural.

A fin de que los entes regionales y locales puedan participar activamente en la configuración de la sociedad de la información, el Comité de las Regiones solicita a la Comisión que facilite el acceso de sus miembros a los estudios que se hayan encargado o se vayan a encargar para preparar las medidas previstas en el plan de actuación. Se trata especialmente de los estudios en proyecto sobre las repercusiones en la política de empleo, sobre las influencias en la cohesión regional, social y económica y sobre aspectos lingueísticos. El Comité de las Regiones reitera además la petición expresada en su dictamen de los días 27 y 28 de septiembre de 1994 sobre el Libro Verde « Política audiovisual » para que se autorice el acceso de sus miembros a los estudios existentes sobre pluralismo y concentración de medios de comunicación.

2. Observaciones específicas (sobre los puntos del documento de base)

I. « Marco reglamentario y jurídico »

El Comité de las Regiones, en consonancia con las conclusiones del Consejo Europeo de Corfú, reconoce la necesidad de respaldar la labor del sector privado con el rápido establecimiento de un marco reglamentario claro y estable. No obstante, considera asimismo fundamental que a la vez que se extiende el campo de aplicación de las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación sigan reforzándose los derechos de los ciudadanos de la Unión. Esta observación no se refiere sólo a la protección de la intimidad, a la que la Comisión otorga la importancia que merece (véase I.6) y que, habida cuenta de los nuevos servicios interactivos, requiere nuevas soluciones. Por otra parte, debe garantizarse a todos los ciudadanos la posibilidad de acceder sin ningún tipo de discriminación y a precios asequibles a los nuevos servicios interactivos.

I.1. « Creación de un organismo a nivel europeo »

A priori, el Comité de las Regiones no ve ninguna necesidad de crear un organismo a nivel europeo al que le sean transferidas las funciones de la Comisión y de los Estados miembros. Desde el punto de vista de la cercanía al ciudadano y a los problemas, estima que es más conveniente un control descentralizado. Para tener más en cuenta la dimensión europea, el Comité considera que basta con intensificar la cooperación entre las autoridades de los Estados miembros. El Comité de las Regiones confía en que la Comisión le permita disponer a tiempo de los « estudios en profundidad » sobre este asunto y se propone emitir un dictamen sobre las propuestas que la Comisión tiene previsto realizar.

I.8. « Propiedad de los medios de información » y I.10. « Sector audiovisual »

El Comité de las Regiones ratifica su dictamen de los días 27 y 28 de septiembre de 1994 sobre el Libro Verde « Política Audiovisual » (COM(94) 96 final). Reitera su petición urgente a la Comisión para que incluya desde el principio al Comité de las Regiones en las nuevas consultas sobre los próximos pasos que deben darse en materia de « pluralismo y concentración de los medios de información ». El Comité de las Regiones lamenta que la Comisión no le haya presentado para dictamen su Comunicación « Respuestas al proceso de consulta sobre el Libro Verde 'Pluralismo y concentración de los medios de información en el mercado interior' » y tiene la intención de emitir un dictamen por propia iniciativa sobre esta Comunicación en virtud del artículo 198 C del Tratado CE.

El Comité de las Regiones espera que, en sus propuestas de modificación de la Directiva sobre televisión, la Comisión respete estrictamente la responsabilidad de los Estados miembros y de sus regiones en materia de política de medios de información y reduzca su intervención al mínimo imprescindible para garantizar la libre prestación de servicios en el ámbito de las emisiones radiofónicas y de televisión de carácter transfronterizo, sin olvidar la específicación de formas y medios para evitar el riesgo de concentración de la propiedad de los medios de información.

II.3. « Aplicaciones »

El Comité de las Regiones acoge con satisfacción el proyecto de la Comisión de crear una « Oficina de Proyectos de la Sociedad de la Información », que servirá de lugar de encuentro para la Comisión y los sectores interesados. Estima que esta medida es una condición importante para acercar las actividades de la Comunidad a los ciudadanos. Considera conveniente que se creen también en los Estados miembros oficinas de proyectos de este tipo que trabajen en estrecha colaboración con la « Oficina de Proyectos de la Sociedad de la Información » de la Comisión.

El Comité de las Regiones se congratula de que la financiación de las redes y de la comercialización de las aplicaciones se encomiende principalmente al sector privado y que la actividad de la Comunidad Europea se centre en la asignación de recursos para la sociedad de la información en el marco de los instrumentos de fomento ya existentes, en particular en el Cuarto Programa Marco en el ámbito de la investigación, el desarrollo tecnológico y la demostración, y de sus programas específicos sobre tecnologías y servicios avanzados de comunicación e información. Por lo que se refiere a la concentración de esfuerzos en el ámbito de los Fondos Estructurales, el Comité de las Regiones pide que, en el futuro, dichos Fondos incluyan los nuevos sistemas de telecomunicaciones y que su gestión sea tan diáfana como la del Cuarto Programa Marco de IDT.

El Comité de las Regiones acoge con expresa satisfacción la iniciativa de la Comisión para impulsar nuevas formas de cooperación entre el sector privado y público a fin de agilizar por medio de proyectos piloto de demostración el desarrollo de los mercados y ampliarlos garantizando la total compatibilidad de dicho desarrollo desde el punto de vista social. Asimismo, hay que tomar en consideración los aspectos que puedan tener repercusiones para las personas con minusvalías. Se insta a las regiones y a los municipios a emprender proyectos de estas características en sus ámbitos de competencia respectivos; sin embargo, de su aplicación y financiación deberán encargarse fundamentalmente las empresas. El Comité de las Regiones considera especialmente importantes los proyectos de demostración previstos en el plan de acción que impliquen a regiones de diferentes Estados miembros.

III. « Cuestiones lingueísticas »

El Comité de las Regiones no ignora las posibles repercusiones de la sociedad global de la información en el desarrollo de las diversas lenguas de cada Estado miembro, sobre todo las de las minorías étnicas.

El Comité de las Regiones destaca la importancia de que las cuestiones lingueísticas queden bajo la exclusiva responsabilidad de los Estados miembros y, en su caso, de sus regiones y de que la Comunidad Europea no tenga ninguna competencia en este ámbito.

El Comité de las Regiones advierte del riesgo de que la Comunidad Europea se arrogue competencias de los Estados miembros y de sus regiones sobre cuestiones lingueísticas en el apartado de la « industria basada en la lengua ». Se permite señalar que el Consejo de Europa aprobó una Carta europea para la protección de las lenguas regionales y minoritarias que en la actualidad está pendiente de firma.

Las regiones y entidades locales de Europa, en función de sus competencias y de acuerdo con el principio de subsidiariedad, se reservan el derecho de examinar de forma crítica toda propuesta de la Comisión, reglamentaria o de aplicación, destinada a fomentar nuevos servicios, incluso desde el punto de vista lingueístico.

IV. « Actividades de fomento »

Al igual que la Comisión, el Comité de las Regiones subraya la necesidad de preparar ex profeso sobre el terreno a las ciudadanas y ciudadanos, sobre todo a los jóvenes, y a las empresas, en especial a las pequeñas y medianas empresas, para la sociedad de la información. Habida cuenta del alcance del desarrollo ligado a la sociedad de la información, no basta con limitarse a realizar campañas de información. Sería preferible que los Estados miembros, sus regiones y sus autoridades locales tuvieran suficientemente en cuenta los retos planteados por la sociedad de la información en sus sistemas de educación general y formación profesional; con arreglo a los artículos 126 y 127 del Tratado CE, el papel de la Comunidad Europea en este ámbito debe limitarse a promover la cooperación entre los Estados miembros o a respaldar su actuación.

Hecho en Bruselas, el 17 de noviembre de 1994.

El Presidente

del Comité de las Regiones

Jacques BLANC

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