Source: EURLEX
Language: es
Format: md

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**COMISIÓN** **DE LAS COMUNIDADES EUROPEAS**

Bruselas, 26.07.1995
COM(95) 411 final

COMUNICACIÓN DE LA COMISIÓN AL CONSEJO

#### **Europa y Estados Unidos: rumbo al porvenir**

#### **Europa y Estados Unidos : rumbo al porvenir**

**INTRODUCCIÓN**

**LAS RELACIONES UE-EE.UU. EN LA ACTUALIDAD**

Casi todo lo que ocurre en el mundo hoy en día tiene interés para la UE y para los
Estados Unidos. Son dos potencias políticas y económicas mundiales. Les unen también
estrechos vínculos de segundad y un interés común en resolver de manera eficaz una
larga serie de problemas políticos y de seguridad en todo el mundo. Comparten unos
valores muy semejantes, creen en el régimen democrático, en los derechos humanos y en
la economía de mercado y ambos están interesados en afrontar los mismos desafíos
mundiales, como las amenazas a la seguridad y a la estabilidad, la proliferación de
armamentos, el desempleo, la degradación del medio ambiente, la droga, la delincuencia
y el terrorismo, además de otros problemas como el deterioro de las ciudades, e!
envejecimiento de las poblaciones, etc. Tienen asimismo un interés común en elaborar
estrategias coherentes para favorecer un desarrollo económico armonioso en general y
promover, en particular, la estabilidad del sistema económico, financiero y monetario,
junto con la integración de los países en transición y de los países en desarrollo.

La forma en que cada uno de ellos decida hacer frente a los numerosos desafíos
mundiales que tienen ante sí. juntos o por separado, teñirá e informará inevitablemente su
relación bilateral, pero la discrepancia en cuestiones concretas no constituye
necesariamente una señal de desavenencia en la relación. Las diferencias de opinión del
pasado ponían de manifiesto el firme compromiso asumido por cada una de las partes en
el desempeño de una función activa en las relaciones internacionales. No han
menoscabado la intensidad de la relación ni la comunidad de propósitos. Porque, sin
perjuicio del progreso de otras relaciones, la relación UE-EE.UU. es, y debe seguir
siendo, primordial para ambas partes, tanto desde el punto de vista bilateral como por su
contribución a la estabilidad económica y política mundial.

La relación UE-EE.UU. es bilateral y multilateral. Supone un trabajo en común en
muchos foros multilaterales para avanzar en la consecución de objetivos compartidos. La
relación bilateral se oficializó en la Declaración Transatlántica de noviembre de 1990,
que enuncia los objetivos comunes de los socios y los principios de su asociación y
establece un marco institucional para la celebración de consultas. La relación es
necesariamente compleja. No obstante, cabe ilustrar su profundidad y alcance con la
exposición de algunos datos y cifras fundamentales:

Políticos: las relaciones entre la UE y los EE.UU. son globales y de la máxima
importancia. Se mantienen contactos intensos y frecuentes en todos los niveles,
desde las cumbres semestrales hasta los informes de los grupos de trabajo. Por su
peso político y económico, la Unión Europea y Estados Unidos están presentes en
las zonas conflietivas del mundo (p. ej.. en el proceso de paz de Oriente Medio y
contribuyendo a la transformación de los países de Europa central y oriental y de
la anticua Unión Soviética), actuando a menudo de consuno, disintiendo en

ocasiones, pero siempre necesitados de un contacto estrecho para intercambiar
información y pareceres, con arreglo en su caso a un planteamiento convenido.

De seguridad: permanecen todavía 1 ()().()()() militares estadounidenses en territorio
europeo y, a través de la OTAN, Estados Unidos desempeña una labor esencial
para el mantenimiento de la estabilidad en Europa.

_**s**_

Económicos: la UE representa más del 50%de la inversión extranjera directa en
EE.UU.. mientras que la inversión en la UE constituye el 40% del total de la
inversión exterior directa de los Estados Unidos. Cerca de 3 millones de puestos
de trabajo dependen en cada orilla del Atlántico de estas inversiones. En 1994, el
17,6 % (95 000 millones de ecus) de las exportaciones de la UE se destinaron a
los EE.UU. y el 17,3% (93 000 millones de ecus) de sus importaciones fueron
originarias de este país. Las exportaciones estadounidenses a la UE representaron
el 22% (S3 000 millones de ecus) de sus exportaciones totales y las importaciones
de la UE ascendieron casi al 16,4% (87 000 millones de ecus) de sus
importaciones totales.

El fin de la guerra fría ha modificado, por supuesto, la naturaleza de la relación de
posguerra. No hay ya un único adversario común y la necesidad de garantizar la
seguridad militar ha dejado de ser la característica principal de la relación. En el nuevo
mundo multipolar, tanto la UE como EE.UU. están trabando nuevas relaciones con otros
socios: Estados Unidos en la APEC y con América del Sur, y la UE, con Europa central y
oriental y con el Mediterráneo. No se trata, sin embargo, de zonas de influencia
exclusiva. La UE está presente y se muestra activa en Asia, África y América Latina, al
igual que EE.UU. está profundamente involucrado en Europa central y oriental y en
Oriente Medio. Ambos tienen intereses en todas las regiones del mundo.

No hay retorno posible a la época en que las cuestiones políticas y económicas estaban
subordinadas al problema central de la seguridad. Hoy es preciso volver a demostrar por
que esta relación única es más válida que nunca, por razones que tienen que ver más con
el futuro que con una herencia anterior común. Durante varias décadas, los dos
principales partidos políticos estadounidenses han apoyado los avances en la integración
europea. Es necesario mantener el consenso sobre la importancia de la relación UEEE.UU. en cada nueva generación política de ambos lados del Atlántico. Los cambios
que se han producido en la UE en estos últimos años, como la realización del mercado
interior, la aprobación del Tratado de Maastricht y las perspectivas de la UEM, junto con
la mayor labor internacional de la UE en apoyo de las economías de los países en
transición y en desarrollo, han hecho que sea cada vez más posible y necesario que
Europa responda mejor que nunca al desafío de convertirse en un socio cabal e igual de
los Estados Unidos.

¿ Cómo asegurarse de que la relación responde a las necesidades constantes de ambas
partes, constituyéndose en el núcleo central estable de sus relaciones con el resto del
mundo ? La presente Comunicación tiene por objeto examinar los elementos principales
de la relación - los aspectos políticos, económicos y de seguridad - y esbozar una serie de
temas de estudio que podrán reunirse después en un nuevo marco. En aras de la plenitud.

se trascienden en esta Comunicación los sectores tradicionales, como el económico, y se
indican vías para avanzar en todos los aspectos de la relación. Se formulan propuestas,
teniendo en cuenta los cambios acontecidos en la UE y en toda Europa desde la adopción
de la Declaración Transatlántica en 1990. La adaptación de la relación LÍE-EE.UU. a las
necesidades futuras requerirá, evidentemente, tiempo y tendrá que esperar en parte a que
se produzcan los cambios institucionales, como los que resultarán de la CIG y de la
reflexión sobre la función de la OTAN y de la UEO. Son muchas, no obstante, las
decisiones que pueden tomarse en los próximos meses para intensificar la relación y
sentar las bases de las decisiones futuras. Es efectivamente imposible plantearse
seriamente el futuro de la relación sin efectuar un análisis global de la misma. De esta
forma se daría una señal clara, al máximo nivel, de que la UE y los Estados Unidos
reconocen la necesidad de actualizar su relación y han iniciado un proceso creíble para
alcanzar ese objetivo.

**LOS ELEMENTOS DE UNA NUEVA RELACIÓN**

Resulta hoy en día cada vez más difícil mantener una separación entre los ámbitos
políticos, como la defensa y la seguridad, la cooperación política y las relaciones
económicas. Para revitalizar la relación UE-EE.UU. es necesario examinar todos los

sectores de posible cooperación y las relaciones entre los aspectos políticos, económicos
y de seguridad.

**SEGURIDAD**

Tanto la Unión Europea como los Estados Unidos otorgan gran importancia a la
seguridad y a la estabilidad internacionales en las muy variables circunstancias del
mundo posterior a la guerra fría. Puede haber divergencias de intereses en cuestiones
concretas, pero existe un amplio acuerdo sobre los principios básicos y los objetivos
generales. Las contribuciones de la UE y de EE.UU. a la seguridad y estabilidad
internacionales son en gran medida complementarias, dadas las distintas estructuras y
situación geográfica de los dos socios.

El compromiso permanente de Estados Unidos con la seguridad europea representa un
valioso elemento de confianza y continuidad en un mundo en rápida transformación. La
Unión Europea ha ayudado a vencer los sentimientos de inseguridad en Europa central y
oriental en un período de redefinición de los parámetros de la seguridad internacional.
Ello ha favorecido la transición a unos sistemas basados en la libertad política y
económica en un ambiente considerablemente pacífico, excepto los trágicos conflictos
de Bosnia y de algunas partes de la antigua Unión Soviética.

Hasta la fecha, la contribución de la Unión Europea a la seguridad internacional ha sido
en buena medida indirecta. Sus acuerdos con los países de Europa central y oriental, que
abarcan asuntos políticos y económicos, y la perspectiva de su adhesión a la Unión
ofrecen un incentivo a los países asociados para trabajar juntos y superar los posibles
focos de tensión. Sus acuerdos de asociación con Rusia, Ucrania y otros países de la
antigua Unión Soviética les vinculan al más amplio proceso de integración europea. La
Unión ha contribuido también a la seguridad europea por canales multilaterales.

especialmente el- Pacto de Seguridad y la Organización para la Seguridad y la
Cooperación en Europa, a la que se ha transferido en la actualidad el Pacto. La
participación de los Estados Unidos en estas iniciativas ha sido de gran utilidad para
garantizar su éxito.

La Unión Europea es también una fuerza de estabilidad en la región mediterránea, una
zona en la que Estados Unidos tiene también intereses de seguridad. Los acuerdos de la
Unión con los países mediterráneos meridionales y orientales y sus vínculos
particularmente estrechos con Chipre, Malta y Turquía, reforzados ahora por la
importante ayuda financiera decidida en el Consejo Europeo de Cannes, pueden ser un
apoyo de los principios en los que se fundan la paz y la cooperación internacionales y un
antídoto contra las amenazas a la estabilidad internacional.

La Unión Europea puede colaborar también estrechamente con EE.UU. en algunas zonas
de África sobre cuya situación tienen análisis coincidentes y contribuir al
establecimiento de mecanismos de resolución de conflictos. Con este fin, la UE y EE.UU.
deben intercambiarse información acerca de la evolución de la región y promover
iniciativas comunes para favorecer el diálogo político, la ayuda humanitaria y respuestas
comunes a las necesidades de rehabilitación.

La política exterior y de seguridad común, prevista por el Tratado de la Unión Europea,
refuerza considerablemente la capacidad de la Unión para contribuir a la seguridad
europea e internacional, junto con Estados Unidos y otros socios. Al proporcionarle los
medios para actuar unidamente y movilizar los distintos instrumentos de que dispone, la
PESC convierte a la UE en un socio más tangible para los Estados Unidos. Hace falta,
por supuesto, voluntad política para realizar plenamente el potencial que ofrece la PESC.
En la Conferencia Intergubernamental de 1996 se procurará encontrar la manera de
mejorar el análisis político, perfeccionar el procedimiento de adopción de decisiones y
dotar a la Unión de formas más eficaces de representación exterior.

En materia de defensa y seguridad, el Tratado de la Unión Europea afirma que se
desarrollará la Unión Europea Occidental como elemento de defensa de la Unión y como
medio de fortalecimiento del pilar europeo de la Alianza Atlántica. Pese a su corta
experiencia operativa, la UEO ha demostrado ya su utilidad como instrumento de
ejecución de las decisiones políticas de la UE. sobre todo en la aplicación del embargo
contra Serbia y Montenegro en el Danubio y, junto con la OTAN, en el Adriático. La
UEO desempeña también una importante función, en materia de seguridad, en la
administración de la ciudad de Mostar, en Bosnia, por parte de la UE. La UEO decidió en
junio de 1992, en una reunión celebrada en la localidad alemana de Petersberg, que el
mantenimiento de la paz y la solución de las crisis deben constituir las prioridades de su
acción futura.

La CIG estudiará la manera de desarrollar las relaciones entre la UEO y la UEen la
perspectiva de su integración final en la Unión Europea. Otra cuestión importante es la
complementariedad de la relación entre la OTAN y la UEO. La UEO debe adquirir
capacidad operativa específica en ámbitos como el mantenimiento de la paz, la solución
de las crisis y las operaciones humanitarias. La UEO puede desempeñar también una

importante labor en apoyo de los intereses europeos fuera del territorio de la OTAN.
Estos progresos constituirán una sustancial aportación a la capacidad de la UE para actuar
como socio de los Estados Unidos en ámbitos relacionados con la seguridad.

**6**

_Recomendación_

_La Conferencia_ _Intel gubernamental_ _de_ _1996 y_ _la ampliación de la_ _Unión_ _Europea y de_
_la OTAN plantean numerosas cuestiones relacionadas con. la seguridad que deben ser_
_objeto de un_ _diálogo_ _regular entre la Unión_ _y_ _los Estados Unidos. Mientras progresan_
_¡as relaciones entre la UE, la UEO, la OTAN y la OSCE en materia de acuerdos_
_generales de seguridad europea,_ _y_ _reconociendo la función especial que le_ _corresponde_ _a_
_la OTAN en las relaciones de seguridad transatlánticas, la UE y EE._ _UU._ _deben centrar_
_también_ _su diálogo en asuntos concretos a los que cada uno de ellos tiene algo que_
_aportar. Estos asuntos podrían ser:_

_la ampliación de la UE_ _y_ _de_ _la_ _OTAN_

_la no proliferación de los armamentos de destrucción masiva_

_la prevención de la venta_ _ilegal_ _de materias nucleares_

_el_ _control_ _del comercio internacional de armas_

_el control de las exportaciones (bienes de doble uso)_

_la rápida detección de los conflictos_

_la diplomacia preventiva_

_la vigilancia del respeto de los derechos humanos_ _y_ _de los problemas de_
_las minorías._

**POLÍTICA** **EXTERIOR**

Los objetivos de la política exterior y de seguridad común de la Unión Europea y de la
política exterior de los Estados Unidos son en general similares, teniendo en cuenta las
diferencias de estructura y situación geográfica de ambas partes. Estos objetivos,
enunciados en el artículo J. 1 del Tratado, incluyen el mantenimiento de la paz y el
fortalecimiento de la seguridad internacional, de conformidad con los principios de la
Carta de las Naciones Unidas, del Acta Final de Helsinki y de la Carta de París, el
fomento de la cooperación internacional, el desarrollo y la consolidación de la
democracia y del Estado de Derecho y el respeto de los derechos humanos y de las
libertades fundamentales. Este amplio consenso sobre unos valores y objetivos
fundamentales se plasmó en la Declaración Transatlántica de 1990.

La primera gran tarea en el desarrollo de las relaciones UE-EE.UU. en el sector de la
política exterior consiste en formular políticas específicas a partir de esos objetivos
generales y en acordar mecanismos de cooperación eficaces. La Cumbre UE-EE.UU.
celebrada en Washington el 14 de junio de 1995 ofreció orientaciones sobre algunas
cuestiones importantes en las que puede progresarse mediante una cooperación más
estrecha. Se trata de:

los derechos humanos

la seguridad nuclear

el copatrocinio de los "Amigos de la Federación" entre Bosnia y Croacia

la ayuda al pueblo palestino

los problemas medioambientales de Europa central y oriental

la ayuda a las democracias nacientes en su lucha contra la delincuencia

la administración de justicia en Haití.

La UE y EE.UU. tienen que elaborar, antes de que termine 1995, proyectos concretos de
acción conjunta en estos sectores. Otros ámbitos en los que la cooperación en materia de
política exterior puede resultar provechosa son la ayuda humanitaria y la ayuda al
desarrollo.

**Ayuda humanitaria:** Entre la UE y EE.UU. proporcionan el 86% de la ayuda
oficial al desarrollo (Estados miembros de la UE 31%, CE 27%, EE.UU. 28%).
Aunque sólo el 15% de la ayuda exterior (ayuda al desarrollo y ayuda
humanitaria) se canaliza a través de la Comisión, ésta gestiona casi el 50% de la
ayuda humanitaria de la UE. Ello convierte a la UE en el interlocutor principal de
los Estados Unidos en este campo y explica la estrecha relación que se ha creado.
Se realizan intercambios periódicos de pareceres sobre cuestiones generales y
operativas. Desde finales de 1993, la Oficina Humanitaria de la Comunidad
Europea (ECHO) y la Oficina de Socorro en las Catástrofes (OFDA) de los
Estados Unidos se intercambian datos y realizan misiones conjuntas. Personal de
ECHO ha participado en cursos de formación en gestión de catástrofes por
invitación del Gobierno estadounidense, y la Agencia para el Desarrollo
Internacional de los Estados Unidos (USAID) tiene ahora un funcionario
destinado en la misión diplomática de EE.UU. en Bruselas. Está prevista una
nueva reunión ECHO-USAID para el mes de septiembre.

**Cooperación al desarrollo:** Estados Unidos y la Unión Europea ocupan también
un lugar destacado en la cooperación al desarrollo. En 1994, Estados Unidos fue
el segundo donante, por detrás de la Comunidad y sus Estados miembros. No
obstante, expresada como porcentaje del PIB, la ayuda exterior estadounidense es
en la actualidad la menor de todos los donantes oficiales: un 0,15%.

Es probable que la situación empeore en el futuro, puesto que la ayuda oficial al
desarrollo está siendo objeto de presiones en el Congreso estadounidense, en el
contexto de los esfuerzos por reducir el déficit fiscal. Se espera por ello una
reducción sustancial de la ayuda al desarrollo en los próximos años.

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La Administración estaounidense está trabajando para reforzar su coordinación
con la Unión Europea en este sector.La Unión Europea está muy interesada en
reforzar la cooperación con EE.UU. Redunda en nuestro propio interés, como
donantes y socios comerciales de los puises en desarrollo, el apoyo a los esfuerzos
de la Administración estadounidense por mantener la ayuda al desarrollo en el
programa político. El fortalecimiento de la cooperación con EE.UU. también
permitiría, de hecho, a la UE desarrollar su capacidad para influir en las políticas
de los donantes.

La Comisión tiene, por su parte, la intención de oficializar y reactivar su
colaboración con la Administración estadounidense en el ámbito de la

cooperación al desarrollo con miras a:

reforzar las formas de cooperación con el Gobierno estaunidense en sectores
prioritarios:

reconsiderar conjuntamente las posibles fórmulas para aumentar la incidencia y la
eficacia de la ayuda al desarrollo.

La segunda tarea en el desarrollo de la cooperación en materia de política exterior
consiste en establecer mecanismos eficaces de consulta y diálogo.

A lo largo de los años se ha creado una larga serie de mecanismos de consulta para
promover el diálogo y satisfacer distintas necesidades. Estos contactos se oficializaron
con la Declaración.Transatlántica de 1990, que parte de algunos objetivos comunes y
prevé:

consultas semestrales entre los presidentes del Consejo, de la Comisión y de los

EE.UU.

consultas semestrales entre los ministros de Asuntos Exteriores de la UE, la
Comisión y el Secretario de Estado norteamericano

consultas ad hoc entre el Ministro de Asuntos Exteriores de la Presidencia o la

Troika y el Secretario de Estado norteamericano

consultas semestrales entre la Comisión y el Gobierno estadounidense a nivel de
Consejo de Ministros

informes de la Presidencia a los representantes estadounidenses sobre las
reuniones ministeriales de cooperación política europea

se mantienen numerosos contactos de directores políticos y expertos de la Troika.
Se celebran además reuniones periódicas, de nivel inferior al Consejo de
Ministros, entre la Comisión y la Administración estadounidense. El Parlamento
Europeo mantiene también contactos regulares con el Congreso estadounidense.

Procede revisar ahora este amplio procedimiento de consultas sobre asuntos exteriores y
de seguridad creado en estos últimos años, atendiendo a los cambios políticos que se han
producido en la UE desde la entrada en vigor del tratado de Maastricht, y asegurarse de
que constituye la manera más eficaz y operativa de alcanzar sus objetivos. Se celebran en
la actualidad muchas reuniones, de diferentes tipos, entre la I IF y los líli.UU. para
estudiar tantísimas cuestiones que resulta difícil determinar las prioridades generales.
Habría que considerar detenidamente si con menos reuniones, pero más concretas, se
podría efectuar un seguimiento mejor y dar una respuesta política más visible y coherente
a algunos de los desafíos que afrontan ambas partes. Antes de que termine el año, la
Comisión debería examinar, junto con el Consejo y la Administración estadounidense, el
funcionamiento de los mecanismos de consulta existentes y estudiar fórmulas para
racionalizarlos y aumentar su eficacia. Se podría, por ejemplo, modificar la periodicidad
de algunas reuniones programadas, agrupar las consultas para hacer un uso más eficiente
de los recursos, etc.

Es posible introducir también algunas mejoras estructurales en el diálogo. Aunque se
mantienen contactos frecuentes e intensivos, no hay prácticamente ningún mecanismo
que garantice la coordinación entre los distintos niveles. Así, cada nivel establece su
propio programa sin tener en cuenta los problemas encontrados en los niveles inferiores,
y a menudo sin garantizar la necesaria coherencia entre las cuestiones comerciales y
económicas, por una parte, y el segundo y tercer pilar, por otra.

Es necesario un planteamiento más coherente que unifique los distintos elementos de la
relación. La Cumbre UE-EE.UU. celebrada en Berlín en 1994 decidió la creación de tres

grupos de trabajo para estudiar fórmulas de cooperación en la ayuda a Europa central y
oriental, la PESC y los sectores del tercer pilar. Estos grupos presentaron sus informes en
junio de 1995 y, concluida su tarea, fueron disueltos. La Cumbre UE-EE.UU. de junio de
1995 decidió crear un grupo de altos funcionarios encargado de evaluar los progresos en
el fortalecimiento y desarrollo de la relación y de estudiar ideas para su discusión en la
Cumbre de diciembre de 1995.

Pese al incremento de la cooperación, EE.UU. critica a la UE que no siempre está en
condiciones de hablar con una sola voz o bien que carece total o parcialmente de
competencias para tratar asuntos sobre los que Estados Unidos querría mantener un
diálogo. Así, por ejemplo, las tentativas realizadas hasta la fecha para iniciar un
intercambio de información sobre asuntos de interés relacionados con el tercer pilar han
fracasado por las reticencias estadounidenses. La incapacidad para hablar con una sola
voz reduce la influencia de la UE y puede incluso, a veces, ser perjudicial para sus
intereses.

Es, sin embargo, posible mejorar el diálogo político con EE.UU. Ello puede conseguirse
avanzando en el proceso de determinación de sectores de interés mutuo en los que sea
dable la cooperación, la coordinación de actividades o la adopción de iniciativas
conjuntas. Es importante pasar ahora de la afirmación de objetivos generales, como la
promoción de los valores democráticos y de la prosperidad económica mundial, a la
realización de acciones concretas, como pueden ser las gestiones conjuntas en algunos
países, la cooperación en la ayuda humanitaria y al desarrollo y la colaboración en

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organizaciones internacionales como la ONU y la OSCE. Es necesario también encontrar
la manera de resolver problemas en los que los planteamientos de la UE y de EE.UU.
difieren (ejemplos recientes son Cuba, Irán. etc.).

_Recomendaciones_

_intensificar el diálogo y la cooperación en algunos sectores, incluida la ayuda_
_humanitaria_ _y_ _al desarrollo, más de los determinados en la Cumbre UE-EE. UU._
_de junio de_ _1995_

_revisar los actuales mecanismos de_ _consulta_ _con los_ _EE.UU._ _sobre asuntos de_

_política exterior para racionalizarlos_ _y_ _aumentar su eficacia._

**ECONOMÍA Y COMERCIO**

Existe un alto grado de interdependencia entre las economías de la UE y de los Estados
Unidos, en términos de empleo, renta, inversión y desarrollo tecnológico. Cada uno de
los mercados ofrece al otro una amplia base, con unos niveles semejantes de desarrollo y
de poder adquisitivo de los consumidores. En el Anexo I se facilitan detalles de la
relación económica. Además, a raíz de la conclusión de la Ronda Uruguay, los aranceles
industriales medios entre los socios son bajos y un elevado porcentaje del comercio está
ya exento de derechos. Pese a algunas controversias comerciales circunstanciales, la
mayor parte de este comercio no plantea problemas. Es posible, no obstante, facilitar aún
más las relaciones económicas y comerciales de muchas maneras, por ejemplo
suprimiendo los obstáculos existentes. Algunas fórmulas pueden proponerse
bilateralmente, mientras que otras se negociarán mejor en el contexto multilateral. Los
aranceles no son en modo alguno el más importante de los obstáculos existentes.

La circunstancia de que las economías de la UE y de EE.UU. sean las dos mayores del
mundo afecta a su relación. Las políticas aplicadas en cada una de las economías ejercen
una enorme influencia en la otra y en las perspectivas generales de crecimiento. Ambas
partes tienen la responsabilidad de tomar en consideración estos efectos en su estrategia
para contribuir eficazmente a la estabilidad económica internacional. Ello justifica un
diálogo que abarque no sólo el tradicional sector comercial, sino también las cuestiones
macroeconómicas. Exige además una participación en la realización y el seguimiento de
iniciativas internacionales en materias de interés general, como el crecimiento, el medio
ambiente y las tendencias demográficas.

**El programa comercial multilateral**

Trabajando juntos para culminar con éxito la Ronda Uruguay, la UE y EE.UU. han
demostrado que, cuando cooperan y persiguen el mismo objetivo, pueden lograr
considerables progresos. El compromiso común de la UE y EE.UU. de apoyar el proceso
multilateral y crear la OMC sobre unas bases sólidas es crucial para el futuro de un
sistema comercial mundial abierto y constituye el fundamento de unas relaciones
económicas bilaterales sanas. Ambos tienen que aunar esfuerzos para convertir a la OMC

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en un organismo poderoso, objetivo y decisorio. A la UE le preocupa la preferencia
estadounidense por las soluciones unilaterales y bilaterales especiales frente a las
multilaterales y debe utilizar su relación con los Estados Unidos para subrayar las
ventajas que el planteamiento multilateral ofrece a ambas partes y el perjuicio causado
por la adopción o la amenaza de adopción de medidas unilaterales. La UE seguirá
oponiéndose, en consecuencia, a esas medidas unilaterales. La UE ha asumido ya el
compromiso de permanecer abierta al mundo, a la vez que establece relaciones
comerciales, compatibles con la OMC, con sus vecinos del Este y del Sur y con socios
importantes más lejanos. Al contemplar cualquier nuevo acuerdo regional, la UE y
EE.UU. tendrán que asegurarse de que sea compatible con la normativa de la OMC y,
más en general, de que no ponga en peligro el sistema comercial multilateral.

La UE y EE.UU. deben concentrarse ahora en mantener el impulso del proceso
multilateral, colaborando en la elaboración de un nuevo programa de liberalización del
comercio mundial. La primera prioridad consiste en ultimar los asuntos pendientes de la
Ronda Uruguay en sectores como las telecomunicaciones y los servicios marítimos. La
UE debe procurar asimismo reincorporar a EE.UU. al proceso multilateral abierto para
alcanzar un acuerdo global sobre los servicios financieros. Figuran a continuación las
prioridades de trabaje) ya establecidas por la Comunidad: inversiones, relación entre
comercio y competencia, medio ambiente y política social. La conformidad dada en mayo
por los ministros de la OCDE a la negociación de un acuerdo multilateral en materia de
inversiones y a la celebración de conversaciones en la OMC constituye un buen principio
de una nueva fase de liberalización.

Además de este apretado programa, hay otros sectores que la UE y EE.UU. podrían
explorar con miras a mantener el impulso de liberalización y estimular aún más el
comercio mundial. Se trata de la aprobación de mayores reducciones arancelarias y de la
armonización y simplificación de las normas de origen, incluidas nuevas negociaciones
sobre los derechos de propiedad intelectual, la contratación pública, el reforzamiento de
la normativa en materia de subvenciones y el fomento de la desreglamentación. La UE y
EE.UU. pueden ser el motor del cambio internacional y hacer una contribución sustancial
al proceso multilateral. Ambos tienen que trabajar también para integrar en la OMC a
países como Rusia y China. Como reconoció la Cumbre del G7, hay que elaborar un
orden del día ambicioso, con arreglo a estas directrices, para la reunión ministerial de la
OMC que se celebrará en Singapur en diciembre de 1996.

Otro aspecto que debe seguirse tratando es la adhesión de EE.UU. al Tratado de la Carta
Europea de la Energía, un tratado multilateral cuyo objetivo es fomentar el comercio, la
inversión y la cooperación en el sector de la energía. Han filmado este Tratado 49
Estados, incluidos todos los Estados miembros, Japón, Australia y las Comunidades
Europeas. Estados Unidos no lo ha fumado todavía, pese a que ha participado en todas
las negociaciones.

_Recomendaciones_

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_realizar una labor_ _concertada'con_ _EE.UU._ _a_ _lo largo del próximo año para_
_determinar_ _el alcance de una mayor liberalización_ _y_ _desreglamentación_
_mundiales_

_reforzar la OMC ultimando los asuntos pendientes, elaborando un nuevo_
_programa de trabajo y colaborando en cuestiones_ _como_ _la adhesión de Rusia_ _y_
_China_

_oponerse_ _a_ _las medidas unilaterales de_ _EE.UU._

_asegurarse de que todos los nuevos acuerdos regionales sean compatibles con la_
_OMC y_ _refuercen efectivamente el sistema_ _comercial_ _multilateral._

**El programa comercial bilateral**

Sin menoscabo de la cooperación UE-EE.UU. en los foros multilaterales, que sigue
siendo uno de los elementos esenciales que integran la relación bilateral, hay sectores de
actividad económica transatlánticos en los que podrían facilitarse los flujos de inversión y
comercio si la UE y EE.UU. adoptaran las decisiones bilaterales oportunas. La
comunidad empresarial tiene que participar en la determinación de los sectores en los que
es preciso tomar medidas. Es necesario resolver algunos problemas e insistir en la
creación de un sistema de notificación previa. Se están llevando a cabo en estos
momentos muchas negociaciones bilaterales que se consideran parcialmente pertinentes,
circunscritas a determinados sectores y actividades, sin valorarlas plenamente en su
contexto más amplio, como parte de una sólida asociación UE-EE.UU. en constante
evolución.

Toda reconsideración de las relaciones UE-EE.UU. debe reunir estos distintos elementos

en un planteamiento global, fijar un calendario preciso para la conclusión de las
negociaciones y proporcionar el suficiente respaldo e impulso político al proceso para
atraer la atención pública, política y empresarial. Ese proceso será provechoso en sí
mismo, pero puede servir también para sentar las bases de posibles iniciativas futuras,
una vez que se haya prestado la suficiente consideración técnica y política a la forma y
dirección de unas relaciones económicas más estrechas. Es tal el grado de franqueza que
se ha alcanzado ya en las relaciones económicas entre la UE y EE.UU. y el margen
existente para intensificar todavía más esas relaciones y eliminar los obstáculos a su
evolución que no resulta demasiado ambicioso pensar en una nueva iniciativa de
envergadura en las relaciones económicas UE-EE.UU.

**Hacia un Espacio Económico Transatlántico: sentar las bases**

Es necesario un nuevo concepto que aglutine todos estos elementos: un Espacio
Económico Transatlántico. Este concepto debe proporcionar un marco global en el que
las iniciativas actuales y futuras formen parte de una dinámica política coherente hacia
unas relaciones económicas más estrechas. Lo que hay que hacer ahora es determinar con
exactitud los sectores en los que sea objetivamente posible llegar a acuerdos bilaterales
que eliminen los obstáculos existentes o intensifiquen de otro modo la actividad

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económica transatlántica. Así se sentarán las bases de un Espacio Económico
Transatlántico.

Son muchos los sectores, como las aduanas, la ciencia y la tecnología, la sociedad de la
información, los derechos de propiedad intelectual, la aviación, el transporte marítimo, la
siderurgia, la contratación pública, la biotecnología, la política de competencia, etc., en
los que existe una cooperación o puede haberla y que podrían beneficiarse del
planteamiento constructivo. En cualquier caso, dadas las dimensiones de la Unión y de
Estados Unidos, ese Espacio tendría efectos en el desarrollo del sistema comercial
multilateral y en el comercio de y con terceros países, así como en la percepción del
acuerdo en el resto del mundo.

Uno de los obstáculos al comercio citados con más frecuencia por las empresas de ambos
lados del Atlántico es la ausencia de un reconocimiento mutuo de normas,
certificaciones, etc. La UE y EE.UU. adoptan a menudo distintas posturas filosóficas ante
las mismas cuestiones y encuentran diferentes soluciones reglamentarias, complicando
así el funcionamiento de las empresas que comercian en ambos mercados. Como primer
paso hacia la resolución de algunas de estas dificultades, en una reciente reunión no
ministerial entre la UE y EE.UU. se acordaron los principios de la cooperación
reglamentaria. El objetivo consiste en intensificar (o en su caso establecer) la cooperación
en cuestiones técnicas para elaborar proyectos reglamentarios de interés común, hacer un
mayor uso de las infraestructuras técnicas respectivas y advertir con antelación de las
iniciativas,reglamentarias divergentes o incompatibles que puedan acarrear consecuencias
comerciales. Se están llevando a cabo negociaciones en algunos sectores para alcanzar un
acuerdo sobre el reconocimiento mutuo de las evaluaciones de conformidad. Ello no

supondría una modificación de la normativa de ninguna de las partes, pero permitiría a
las empresas recabar la certificación del cumplimiento de las normas de la UE y de
EE.UU. de organismos de prueba y certificación locales. En la actualidad se está
negociando, entre otros, en los sectores de telecomunicaciones, seguridad eléctrica,
productos farmacéuticos y aparatos médicos. Hay que hacer todo lo posible por concluir
estas negociaciones antes de finales de 1995. Los mismos principios y técnicas pueden
extenderse a otros muchos sectores, como las diferencias en las prácticas jurídicas y
comerciales.

La Comisión propone trabajar con la Administración estadounidense, hasta finales de
diciembre de 1995, en la confección de una lista de objetivos específicos que deberán
alcanzarse con arreglo a un calendario preciso en una serie de sectores como los que se
acaban de mencionar. Estos objetivos podrían presentarse después al Consejo para su
aprobación política, y la Cumbre UE-EE.UU. de diciembre de 1995 podría examinar el
plan de, acción acordado.

De lo anterior se deduce que son muchas las opciones entre las que elegir las bases de un
Espacio Económico Transatlántico. La posibilidad de incluir una zona de libre comercio
en un espacio económico transatlántico es una opción más que ofrece ventajas pero
también tiene una serie de inconvenientes, por lo quemerece un estudio detenido.

14

Las zonas'de libre comercio que implican la supresión de los derechos y de las demás
reglamentaciones restrictivas de casi todas las formas de comercio entre las partes pueden
servir para promover una mayor liberalización del comercio internacional, siempre que
sean compatibles con las normas de la OMC. La Comisión ha expuesto recientemente su
parecer sobre las zonas de libre comercio en una Comunicación al Consejo [1] . Dada la
reciente conclusión de la Ronda Uruguay, está por ver si existe un margen realista para
nuevos recortes arancelarios entre la UE y EE.UU. No es posible adoptar ninguna
decisión política fundamentada sobre la procedencia o no de una zona transatlántica de
libre comercio en el futuro sin efectuar antes un análisis económico pormenorizado de los
niveles arancelarios existentes, de los beneficios y pérdidas resultantes de su supresión,
de su repercusión en determinados sectores y de la posibilidad de su exclusión parcial de
una zona de libre comercio, así como una evaluación de los probables efectos de creación
y desviación de actividades comerciales de esa zona de libre comercio y de las
consecuencias de la creación de una zona de libre comercio tan extensa para el sistema
comercial multilateral.

La Comisión está realizando un estudio técnico que le proporcionará los elementos
necesarios para la consideración política de estas cuestiones. En EE.UU. se está llevando
a cabo un estudio semejante. Para asegurarse de que existe un acuerdo sobre los datos
básicos, podría contemplarse la realización, en 1996, de un estudio de viabilidad conjunto
de la UE y EE.UU. sobre las ventajas y los inconvenientes de una zona transatlántica de
libre comercio. En ese estudio podría analizarse también la posibilidad de que se
adhirieran a esa zona otras partes.

Cada vez es más importante asegurarse de que no existan divergencias en la aplicación de
las políticas de competencia transatlánticas. El reciente Acuerdo de competencia entre la
UE y EE.UU. representa un paso importante hacia una cooperación más estrecha.Hay que
pensar también en desarrollar esta cooperación con el objeto de lograr una mayor
compatibilidad entre los sistemas reglamentarios de los mercados de la UE y de EE.UU.
Una de las consecuencias de la creación de un Espacio Económico Transatlántico sería
que las partes _no_ necesitarían ya utilizar entre sí los derechos antidumping y
compensatorios. Es éste un objetivo a largo plazo. Hay que señalar que se han mantenido
los derechos antidumping y compensatorios en el Acuerdo de libre comercio entre
Canadá y EE.UU. y en el TLCAN.

El concepto de espacio económico transatlántico atañe también a los nuevos servicios de
la sociedad de la información. En las autopistas de la información, las fronteras políticas
no serán ya obstáculos naturales al comercio de servicios. Dado que las economías de la
UE y de Estados Unidos se basan en los servicios, es fundamental que se aplique el
principio del reconocimiento mutuo en el ámbito de la reglamentación de los servicios
para que puedan obtenerse los beneficios económicos de la sociedad de la información.
Hay que celebrar, por ello, lo antes posible conversaciones bilaterales a este respecto.

_Recomendaciones_

SEC(95) 322.

15

_procurar resolver los problemas existentes_ _y_ _consolidar el sistema de notificación_
_previa para evitar futuros problemas_

_determinar las posibles bases para la_ _creación_ _de un Espacio Económico_
_Transatlántico ._

_progresar lo más rápidamente posible en_ _su_ _constitución, especialmente_ _en_ _las_
_negociaciones bilaterales en curso_

_considerar con mayor detenimiento, mediante un estudio conjunto de viabilidad_
_UE-EE.UU. que se realizará en_ _1996,_ _la posibilidad de incluir una zona de libre_

_comercio_

_desarrollar la cooperación_ _en_ _materia de_ _política_ _de competencia_

_entablar conversaciones bilaterales sobre el reconocimiento mutuo de la_

_reglamentación_ _de los servicios._

**Cuestiones macroeconómicas**

Existen al menos tres razones para intensificar cuanto antes el diálogo sobre las
cuestiones macroeconómicas entre Estados Unidos y la Unión.

Un marco macroeconómico que ayude a evitar las fluctuaciones excesivas e
impredecibles de los mercados financieros y de divisas contribuiría al desarrollo
armonioso del comercio entre la UE y EE.UU. En la reciente Cumbre del G7 celebrada
en Halifax se señalaron los riesgos que esas fluctuaciones suponen para un crecimiento
sostenible y no inflacionario y para la expansión continua del comercio internacional. A
la UE y a EE.UU. les interesa colaborar más estrechamente en el establecimiento de ese
marco. Además, la creación de la UEM y la introducción de una moneda única tendrán
consecuencias trascendentales para el sistema monetario internacional. Tanto a EE.UU.
como a la UE les conviene asegurarse de que la introducción de la moneda única
contribuirá a la estabilidad del sistema monetario internacional. Por otra parte, las
orientaciones de las políticas presupuestarias de los Estados miembros y de EE.UU.
ejercen una influencia recíproca en la evolución económica de estos países y tienen una
importancia decisiva para los equilibrios macroeconómicos internacionales. Desde la
entrada en vigor del Tratado de Maastricht, es el Consejo quien adopta las glandes líneas
directrices de la política económica de los Estados miembros, previo debate entre los
Jefes de Estado. Las orientaciones de la política presupuestaria de los Estados miembros
están, además, sujetas a la disciplina comunitaria. Por todos estos factores es aconsejable
que la UE y EE.UU. establezcan un diálogo, en el nivel apropiado, sobre sus respectivas
orientaciones en materia de política macroeconómica.

En la agenda internacional, y también en la comunitaria, cada vez figuran más y más
cuestiones estructurales a medio plazo con un importante contenido económico. Las dos
cuestiones más destacadas son el empleo y la necesidad de conciliar el crecimiento con la
protección del medio ambiente. La Unión está preparando iniciativas políticas en relación

16

con ambos temas. En materia de empleo, sobre el que se ha iniciado ya un diálogo
bilateral en niveles inferiores al Consejo de Ministros, los Estados miembros deben
establecer programas plurianuales que evaluará la Comisión, en colaboración con el
Consejo, antes de final de año. La relación entre crecimiento y medio ambiente y sus
repercusiones políticas está siendo examinada por el Consejo ECOFIN sobre la base de
una Comunicación de la Comisión. Un diálogo más intenso con EE.UU. sobre los
aspectos económicos de estas dos cuestiones y sobre sus repercusiones en las políticas
económicas contribuiría a ahondar en su común entendimiento.

EE.UU. y la UE aplican una estrategia económica y financiera global en su relación con
terceros países. Ambas partes están profundamente comprometidas en Europa central y
oriental, en la antigua Unión Soviética y en la región mediterránea. Las políticas de la
Unión y de sus Estados miembros, así como las de Estados Unidos, ejercen a menudo una
enorme influencia en los planes de desarrollo de terceros países. Ambas partes utilizan
una amplia gama de instrumentos: política comercial, ayuda macrofinanciera, ayuda
presupuestaria, intervenciones en el marco de las instituciones de Bretton Woods para
aumentar la estabilidad del sistema financiero internacional y consolidar los mecanismos
de vigilancia, participación en los bancos de desarrollo y en las instituciones financieras
regionales. Conviene, por todo ello, que el diálogo existente entre la UE y EE.UU., que
en la actualidad versa principalmente sobre los aspectos políticos, se extienda
sistemáticamente a las cuestiones macroeconómicas y macrofinancieras.

17

_Recomendaciones_

_incluir_ _en el orden del día de la Cumbre_ _UE-EE.UU._ _los_ _asuntos_

_macrocconómicos y_ _macrofinancieros_

_prever conversaciones ministeriales entre la Hacienda estaounidense_ _y_ _la Unión,_
_representada por la Presidencia del_ _ECO_ _FIN y_ _la_ _Comisión_

_reanudar el diálogo entre la Hacienda estadounidense_ _y_ _los servicios de la_
_Comisión para preparar, entre otras cosas, los contactos políticos entre EE. UU._
_y_ _la UE._

**Otros ámbitos de cooperación**

Son tantas las cuestiones que atañen a la UE y a los Estados Unidos que son muy
numerosas las políticas de la UE que podrían ser objeto de cooperación con este país.
Algunas son competencias reguladas por los tratados europeos, mientras que otras
incumben también a los Estados miembros. Más que intentar confeccionar una lista
exhaustiva de sectores en los que se coopera o debería cooperarse, conviene destacar un
número reducido de sectores de notable interés público. La finalidad de este
planteamiento no radica en otorgar a los sectores que se determinen una mayor prioridad,
sino en mostrar a la opinión pública algunas de las maneras en que la relación UEEE.UU. puede afectar directamente a sus vidas y atrojar, mediante la cooperación,
mejores resultados que la actuación independiente de cada uno de ellos. Algunos de los
sectores a los que podría aplicarse este planteamiento son los siguientes:

**Medio ambiente**

La protección del medio ambiente constituye un doble desafío para la relación
UE-EE.UU. En primer lugar, cada uno tiene que alcanzar el máximo nivel posible
de protección con su política nacional, pero debe procurar también tener en cuenta
los intereses ajenos en su formulación y aplicación. Encaminadas a la consecución
de este objetivo, las consultas anuales de alto nivel entre la UE y EE.UU. sobre
los problemas medioambientales han brindado un foro para el intercambio de
información e ideas, la presentación de estrategias y la definición de posiciones
coordinadas sobre diversas cuestiones importantes. El diálogo ha sido
especialmente fructífero en materia de contaminación atmosférica, productos
químicos y biotecnología, objeto de debates periódicos en grupos técnicos. La
continuación de este diálogo con un carácter periódico y la notificación previa de
toda nueva iniciativa - muchas de las cuales tendrán evidentes repercusiones en el
comercio - redundarían en una mayor compatibilidad de las normativas
medioambientales, una mayor protección del medio ambiente mundial y la
prevención de posibles conflictos comerciales.

En segundo lugar, la UE y EE.UU. tienen que colaborar para ayudar al mundo en
general a hacer frente al desafío global de la protección del medio ambiente. La
necesidad de una cooperación estrecha entre la LIE y EE.UU. es de todo punto

18

manifiesta en las negociaciones sobre los problemas medioambientales
mundiales. La actuación conjunta de la UE y EE.UU. en las organizaciones
internacionales puede resultar decisiva. Ello incluye una serie de cuestiones
relacionadas con la energía, como el efecto invernadero y la seguridad nuclear en
Europa oriental y en los países de la antigua Unión Soviética. La intensificación
de la cooperación en este sector podría dar resultados importantes, muy
especialmente en las negociaciones sobre la labor futura de la Comisión para el
Desarrollo Sostenible (CDS), el Grupo intergubernamental de expertos en
bosques, la Comisión de comercio y medio ambiente de la OMC y el Grupo del
mandato de Berlín, que negociará la adquisición de nuevos compromisos en
virtud del Convenio marco de las Naciones Unidas sobre el cambio climático.

El diálogo regular entre la UE y EE.UU. sobre las cuestiones medioambientales
ha propiciado un entendimiento mutuo en los asuntos bilaterales y en los foros
internacionales. Como las consideraciones medioambientales están cobrando una

importancia decisiva en la política internacional, la relación entre comercio y
medio ambiente es _un_ tema que debe ser objeto de estudio. Es necesario avanzar
en este diálogo.

_Recomendaciones_

_reforzar el marco vigente de la_ _cooperación_ _reglamentaria en materia de medio_
_ambiente, prestando la atención debida_ _a_ _la_ _relación_ _coste-beneficio al establecer_

_nuevos programas;_

_extender la cooperación al sector químico incluyendo nuevos aspectos, y en_
_particular la_ _autorización_ _previa motivada_

_iniciar una nueva fase de_ _cooperación en_ _el sector de la biotecnología_

_explorar las posibilidades de encontrar normas y procedimientos de prueba de_
_emisiones_ _comparables para los_ _automóviles,_ _los camiones_ v _otros vehículos que_
_permitan establecer finalmente, en un número cada_ _vez._ _mayor_ _de sectores, unos_
_requisitos técnicos similares para la_ _homologación_ _e_ _incluir_ _los resultados del_
_trabajo en común en los organismos internacionales (CEPE) como un medio de_

_reducción de las emisiones de todas las clases de vehículos_

_celebrar consultas regulares antes de las reuniones internacionales de alto nivel_
_y_ _coordinar las posiciones de negociación para fomentar los progresos_ _a_ _escala_
_multilateral._

**Sociedad** **de** **la** **información,** **tecnología** **de** **la** **información** **y**

**telecomunicaciones**

La creación de tecnologías avanzadas de información y comunicación está
conduciendo al mundo entero a una sociedad mundial de la información. Esta

será la piedra angular de la economía en el futuro. Tanto la UE como EE.UU.

19

reconocen la importancia de mejorar la interconexión e interoperabilidad general
de las redes y servicios de información. La Conferencia del G7 celebrada en
Bruselas los días 24 y 25 de febrero de 1995 y los dos debates sobre la sociedad
de la información celebrados en noviembre de 1994 y julio de 1995 han servido
para afirmar ideas y allanar el camino a una mayor cooperación en los foros
internacionales : OCDE, AGCS, NGBT, etc.

Pero es preciso intensificar la cooperación, en lugar del planteamiento unilateral
adoptado hasta la fecha por Estados Unidos, en algunas cuestiones clave con
repercusiones en el mundo de las telecomunicaciones (satélites mundiales,
normas, IPR conectados a multimedia).

_Recomendaciones_

_incrementar la cooperación en materias reglamentarias de repercusión mundial,_
_como los_ _satélites_

_incrementar la cooperación en los ámbitos de la normativa y de la investigación_
_de la necesaria_ _inte rope rabil_ _idad de las redes, servicios y tecnologías de_ _la_
_información_

_cooperar para aprovechar al máximo la labor de la OCDE en este terreno._

**Política social v empleo**

Desde la Cumbre de Detroit del G7, la Comisión se ha mantenido en contacto con

la Administración estadounidense. En abril de 1995 se celebró una

teleconferencia para analizar los incentivos financieros a la creación de empleo y
la Cumbre de Halifax del G7 reiteró la urgencia de crear empleos de calidad y
reducir el desempleo. En las reuniones celebradas estos últimos años entre el
Presidente de los Estados Unidos y el Presidente de la Comisión se habló de los
asuntos sociales, y en particular del empleo. Existe, evidentemente, margen para
nuevos contactos bilaterales con EE.UU. en el contexto de la aplicación del Libro
Blanco sobre el crecimiento y el empleo y del Libro Blanco sobre la política
social.

Se ha dedicado también mucha atención, a ambos lados del Atlántico, a toda una
serie de cuestiones de política social, como las relaciones laborales, la salud y la
seguridad en el trabajo, la sanidad pública, la protección social y la igualdad de
oportunidades. Son aspectos en los que cabe una mayor cooperación.

Un caso particular es el desafío que supone el envejecimiento de las sociedades.
Dirigir esta transición ofrece una infinidad de oportunidades y de dificultades. Las
repercusiones en el sector sanitario, las finanzas públicas, el transporte, el empleo
y la tecnología de la información son algunos de los elementos más evidentes
sobre los que la UE y EE.UU. se intercambian sistemáticamente información
acerca de la naturaleza de los problemas encontrados y la evolución de las

**20**

políticas para resolverlos, considerándose la posibilidad de una cooperación con
fines específicos. El envejecimiento de la población tendrá, además,
repercusiones en el equilibrio de la hacienda pública, tanto de la UE como de
EE.UU.. y consiguientemente en la relación inversión-ahorro mundial. A las dos
partes les interesa, por ello, cooperar en la preparación de respuestas políticas a
esta evolución.

_Recomendaciones_

_continuar el intercambio de información y las conversaciones_ _con_ _Estados_
_Unidos en materia de empleo_

_estudiar más detenidamente con Estados Unidos la posibilidad de establecer_ _un_
_intercambio de información más sistemático y de determinar sectores de_
_cooperación en el ámbito_ _social_ .

_examinar la utilidad de_ _un_ _estudio conjunto_ _con_ _los Estados Unidos sobre el_
_envejecimiento de la población y cooperar para aprovechar al máximo_ _la labor_
_de la OCDE en este terreno._

**Justicia v asuntos interiores**

Aparte de llevar adelante la iniciativa, adoptada en la Cumbre UE-EE.UU. de
Berlín de julio de 1994, de cooperaren la lucha contra la delincuencia organizada
y el abuso de las drogas, a la UE y EE.UU. les podría convenir también estudiar la
posibilidad de cooperar en las políticas de inmigración y asilo. Se trata de dos
sectores en los que la UE y sus Estados miembros, por una parte, y Estados
Unidos, por otra, tienen intereses y responsabilidades comunes y distintas
experiencias, fruto, entre otras cosas, de su historia y geografía. La comparación
de estas experiencias y la coordinación de los planteamientos ante las nuevas
realidades podrían ser realmente beneficiosos para ambos.

_Recomendaciones_

_estudiar la posibilidades de cooperar en la lucha contra la delincuencia_
_organizada_ _y_ _contra el abuso de las drogas, así como en las políticas de_
_inmigración_ _y_ _asilo._

**Ciencia y tecnología**

La UE y EE.UU. llevan cooperando muchos años en el sector de la ciencia y la
tecnología. En un principio la cooperación se limitaba a la investigación nuclear.
Después se amplió a otros sectores, como las energías renovables, las tecnologías
de los minerales y la biotecnología, pero la prioridad continúa siendo el sector
nuclear. La cooperación se plasma en una serie de acuerdos bilaterales y en
contactos e intercambios de información extraoficiales.

21

A lo largo de estos años, ambas partes han sentido la necesidad de intensificar _su_
cooperación y dotarla de una estructura más idónea. Nació así. en noviembre de
1990. el Grupo consultivo mixto UE-EE.UU. sobre ciencia y tecnología.

Pero tanto la UE como EE.UU. siguen creyendo que es necesario ampliar la
cooperación y aclarar la relación en lo que respecta al acceso mutuo, la protección
de los derechos de propiedad intelectual, la igualdad de trato, etc. En mayo de
1994, el Departamento de Estado estadounidense propuso a la Comisión la
negociación de un Acuerdo marco de cooperación científica y tecnológica.
Continúan por el momento las conversaciones exploratorias entre ambas partes a

este respecto.

_Recomendaciones_

_proseguir las conversaciones sobre un acuerdo general de cooperación científica_
_y_ _tecnológica, estudiando los posibles beneficios para la UE, los sectores que_
_deberían_ _incluirse_ _y_ _las modalidades y condiciones de_ _la cooperación_

_desarrollar, mientras tanto, la_ _cooperación_ _en el marco de los acuerdos_
_específicos de_ _cooperación_ _vigentes y renovar los que hayan expirado_

_analizar_ _y_ _aprovechar las oportunidades de cooperación a escala multilateral._

**Educación v formación**

Tras una fase exploratoria de dos años de cooperación en el sector de la enseñanza
superior, se ha negociado un proyecto de acuerdo de cooperación en materia de
enseñanza superior y formación profesional, pendiente en la actualidad de la
decisión del Consejo y del Parlamento. La principal actividad propuesta es la
dotación, en condiciones competitivas, del capital inicial para un número reducido
de proyectos de consorcios mixtos CE-EE.UU. Se pretende, mediante el estímulo
de formas innovadoras de cooperación transatlántica y el aprovechamiento común
de la experiencia, avanzar en el conocimiento mutuo y obtener beneficios
equilibrados para ambas partes. Otras actividades previstas en el proyecto de
acuerdo proporcionan un marco para desarrollar fórmulas complementarias de
cooperación en el ámbito de la educación y la formación.

**Transportes**

Los sectores aéreo y marítimo ofrecen posibilidades para una cooperación más
estrecha entre la UE y EE.UU.

En el sector marítimo, EE.UU. tiene considerables intereses y la flota de la UE es
importante en líneas generales. La UE y EE.UU. tienen intereses comunes, sobre
todo en materia de seguridad, cualificación de las tripulaciones y acceso a los
mercados.

**22**

listados Unidos ha manifestado ya su interés en negociar con la UE en el sector
aéreo. En 1992, hubo más de 30 millones de viajeros entre la UE y EE.UU. Este
comercio está regulado en la actualidad por una serie de acuerdos bilaterales entre
los Estados miembros y Estados Unidos. Para que los Estados miembros puedan
obtener los beneficios adicionales derivados de una actuación común en este

sector, la Comisión ha propuesto ya la celebración de un acuerdo sobre el
transporte aéreo entre la UE y EE.UU. con el objeto de asegurar el libre acceso, en
igualdad de condiciones, de las compañías aéreas estadounidenses y comunitarias
a los mercados de Estados Unidos y de la Unión. Este acuerdo sería beneficioso
para los consumidores y para las compañías aéreas de ambas orillas del Atlántico
y sería un primer paso en el establecimiento de unas relaciones muchos más
estrechas entre la UE y EE.UU. en este sector.

**Información** **y cultura**

La información pública sobre la situación de la UE y EE.UU. y los beneficios
mutuos que reportarían unas relaciones más estrechas es uno de los elementos
fundamentales del diálogo. Los responsables políticos y los creadores de opinión
estadounidenses necesitan conocer, por ejemplo, el proceso de integración
europea y su incidencia en la seguridad internacional y en las relaciones
económicas. La Comisión está elaborando un plan de información a medio plazo
a los Estados Unidos para satisfacer algunas de estas necesidades. Puede
conseguirse también un mayor entendimiento mediante la intensificación de las
actividades culturales y el reforzamiento de las relaciones entre los ciudadanos de
ambos lados del Atlántico.

**Deterioro de las ciudades**

Dada la importancia de los problemas urbanos en la UE y en EE.UU., que ha
exigido elaborar grandes programas de intervención en zonas en crisis, y el relieve
cada vez mayor de la dimensión urbana en la política medioambiental, energética,
social y de transportes de la UE, se propone establecer un mecanismo que permita
un intercambio más sistemático de información entre la UE y EE.UU. Podría
consistir en una reunión anual a la que asistieran los servicios administrativos
competentes de la UE y de EE.UU. y expertos exteriores cualificados.

**OTRAS RELACIONES**

Es importante la participación de distintos sectores sociales de ambas orillas del
Atlántico por varias razones fundamentales. En primer lugar, para dar una señal
clara de la seriedad con que la UE y EE.UU. están procediendo a actualizar su
relación. En segundo lugar, para aportar a la UE y a EE.UU. nuevas ideas
prácticas que puedan incorporarse al proceso de actualización. En tercer lugar,
porque es imposible hacer progresos significativos sin una sustancial
participación no gubernamental.

**23**

La comunidad empresarial, los parlamentos, el mundo académico y las principales
fundaciones son algunos de los sectores sociales que deben participar en el

proceso.

**Relaciones parlamentarías**

Como se indica en la sección de la presente Comunicación dedicada al diálogo
político, están previstas amplias consultas entre la UE y EE.UU. a nivel
ministerial y administrativo. Pero es necesario que los representantes electos
participen también en los debates sobre la manera de fortalecer la relación y sobre
las cuestiones cotidianas. La nueva generación de representantes electos de
Europa y Estados Unidos cree menos firmemente en la primacía de las relaciones
entre la UE y EE.UU., y un contacto más frecuente entre ambas partes contribuiría
a un mejor entendimiento. Existen ya algunas relaciones oficiales. Así, por
ejemplo, la Asamblea del Atlántico Norte se reúne para tratar asuntos
relacionados con la OTAN. Una delegación del Parlamento Europeo se reúne
periódicamente con la Comisión Internacional de la Cámara de Representantes y
algunos parlamentos nacionales de la UE mantienen sus propias relaciones.
Parece, no obstante, necesario que exista un foro que reúna a ambas cámaras
parlamentarias estadounidenses, a los parlamentarios europeos y a representantes
de los parlamentos nacionales para examinar en su integridad las relaciones entre
la UE y EE.UU. Esta decisión compete esencialmente a los propios parlamentos,
pero nada impide que las administraciones de la UE y de EE.UU. consulten a los
dirigentes parlamentarios de ambas partes para averiguar si consideran útil la
creación de ese foro y estudiar su forma de participación en la actualización de la
relación a medida ésta vaya evolucionando.

**Participación de la comunidad empresarial**

Existen numerosas organizaciones que promueven los contactos entre las
empresas comunitarias y estadounidenses y contribuyen regularmente a
determinar los ámbitos políticos en los que es preciso adoptar medidas. Recientes
sondeos efectuados a ambos lados del Atlántico ponen de manifiesto que los
dirigentes empresariales quieren .un foro de debate sobre los progresos
empresariales transatlánticos que reúna a la Comisión, a la Administración
estaounidense y a los empresarios. Como consecuencia de estas manifestaciones
de interés, la Comisión y la Administración estadounidense han decidido
emprender un diálogo empresarial transatlántico, que celebrará su primera
Conferencia en el otoño de 1995. Este diálogo permitirá a los dirigentes
empresariales determinar los problemas y las perspectivas que deberán abordar las
autoridades públicas. El alto grado de convergencia existente a ambos lados del
Atlántico en la determinación previa de los sectores de intervención ha permitido
ya a ambas administraciones establecer sus prioridades y el programa bilateral.

_Recomendaciones_

**24**

_consultar_ _a_ _los dirigentes del Parlamento Europeo, de los_ _parlamentos_
_nacionales de la UE_ _y_ _del Congreso estadounidense acerca de su interés en la_
_creación de un foro común_ _y,_ _si la respuesta es positiva, estudiar cómo podría_
_participar ese foro en la actualización_ _en_ _curso de la relación entre la UE_ _y_

_EE.UU._

_organizar la Conferencia de diálogo_ _empresarial_ _transatlántico para el otoño de_
_¡995 y_ _estudiar la manera de impulsar el diálogo_ _a_ _raíz de esa conferencia_

_estudiar más detenidamente con los Estados Unidos la posibilidad de crear_
_nuevos foros_ _de_ _diálogo transatlántico en la comunidad académica_ _y_ _en otros_
_sectores sociales._

**25**

El largo plazo

('orno se ha dicho, algunos elementos de la revitalizada relación UE-EE.UU. necesitarán
tiempo para madurar, sobre todo los que forman parte integrante de la política de
seguridad.. No cabe pensar, por lo tanto, en una formalización global de la relación en un
futuro próximo. Por parte de la UE, por ejemplo, deberá concluirse en cualquier caso la
CIG antes de que pueda considerarse seriamente la naturaleza de esa formalización. No
obstante, una vez establecidos los distintos elementos de una nueva relación, podrá
considerarse la conveniencia de reunirlos en un único acuerdo solemne, como un Tratado

Transatlántico.

CONCLUSIÓN

La relación entre la UE y EE.UU. es compleja y mudable. Es preciso encontrar nuevas
fórmulas de trabajo en común y lograr que la opinión pública entienda que se trata de una
relación adecuada y enriquecedora para la vida de los ciudadanos de ambas orillas del
Atlántico. Como se explica en la presente Comunicación, la Comisión propone que el
Consejo, la Comisión y, en su caso, la Administración estadounidense colaboren en la
creación de un nuevo marco para la relación UE-EE.UU. Se han establecido ya algunos
elementos en los que ahora puede progresarse, mientras que otros sólo podrán decidirse
en los años venideros. El objetivo debe ser, en cualquier caso, que la Cumbre UE-EE.UU.
de diciembre de 1995 eleve el contenido político de la relación y manifieste una voluntad
decidida de actualizar todos los aspectos de la misma y de adoptar las medidas que den
expresión práctica a ese propósito. Esa decisión puede iniciar un proceso que garantizará
que el siglo que viene la relación UE-EE.UU. seguirá siendo tan provechosa y
prometedora como lo ha sido en el siglo veinte.

La presente Comunicación empezaba diciendo que la relación UE-EE.UU. sigue siendo
fundamental, en términos políticos, económicos y de seguridad, para ambas partes y para
el mundo entero. No cabe, sin embargo, esperar que siga funcionando en el futuro con
las estructuras y prioridades propias de la guerra fría. Por consiguiente, en interés de
ambos, la UE y los EE.UU. tienen que invertir tiempo y esfuerzos en la construcción del
marco que garantice que la relación pueda seguir funcionando y progresando en el futuro.

La presente Comunicación incluye propuestas sobre todos los aspectos principales de la
relación y expresa las responsabilidades institucionales de la Comisión, el Consejo y el
Parlamento. Merecería la pena llevar a efecto cada una de las propuestas por su propio
interés. Pero para actualizar eficazmente la relación es necesario inscribir estas
propuestas individuales en un contexto común, demostrando así la seriedad de los
propósitos de la UE y de EE.UU. en el desempeño de estas tareas vitales. Se propone, pollo tanto, que el Consejo Europeo de diciembre de 1995 confirme oficialmente la voluntad
de la UE de actualizar y reforzar sus relaciones políticas con los EE.UU. en el marco de
una asociación estructurada, que abarque los ámbitos descritos en la presente
Comunicación. Hasta diciembre de 1995. la Comisión, el Consejo y, en su caso, la
Administración estadounidense desarrollarán las propuestas formuladas en la presente
Comunicación con el objeto de elaborar un plan de acción que acompañe a una
declaración común que se adoptará en la Cumbre UE-EE.UU. de diciembre de 1995.

**26**

_Recomendaciones_

_que_ _el'_ _Consejo Europeo de diciembre confirme oficialmente la voluntad de la_
_Union_ _de actualizar_ _y r<_ _forzar su_ _relación_ _con los_ _EE.UU._ _en el marco de_ _mía_
_asociación_ _estructurada_ _y_ _apruebe un plan de acción basado en las propuestas de_
_la presente Comunicación_

_que este plan de acción se presente_ _a_ _la próxima Cumbre UE-EE._ _UU._ _para su_
_aprobación junto con una_ _declaración_ _común sobre el reforzamiento de la_
_relación._

**27**

**Nota informativa**

**Asunto:** **Datos fundamentales del comercio** **UE-EE.Ul**

_La situación_ _actual_ _del comercio transatlántico_

La UE y EE.LIU. son destacados partícipes del sistema comercial internacional. Su peso
en el comercio mundial y su apertura a las relaciones comerciales son prácticamente
idénticos: ambos tienen una cuota del 15 al 20% del comercio mundial y una relación
exportaciones-PIB de cerca del 10%.

Para la Unión Europea. Estados Unidos es el socio comercial más importante. En 1994,
el 17.6% de las exportaciones de la UE se destinaron a Estados Unidos y el 17,3% de sus
importaciones fueron originarias de este país. Los porcentajes de exportaciones e
importaciones de todos los demás socios comerciales de la UE fueron inferiores al 10%.

**Exportaciones** **UE** **1994** **Importaciones UE** **12** **1994**

Para Estados Unidos, la UE ocupa el segundo lugar en sus relaciones comerciales, sólo
superada por Canadá. En 1994, el 21,8% de las exportaciones estadounidenses se
destinaron a la UE y el 16.4%' de sus importaciones fueron originarias de la UE.

**Importaciones** **EE.UU.** **1994**
**Exportaciones EE.UU. 1994**

Fuente:OCDE Futntee:OCDE

28

_Ultimas tendencias en_ _el_ _comercio UE-EE.UU._

A lo largo de estos últimos años se ha reducido la cuota de exportación de la UE a
Estados Unidos. Las exportaciones canadienses y japonesas han crecido mucho más
deprisa desde 1990. lo que para la UE ha supuesto descender de la primera a la tercera
posición entre los exportadores al mercado estadounidense. En términos relativos, el
crecimiento más rápido de las exportaciones a EE.UU. corresponde a China y a los países
de la ASEAN, cuya cuota en los mercados de bienes estadounidenses aumentó del S,7%
en 1990 al 13% en 1993. De mantenerse esta tendencia, este grupo de países se convertirá
en el tercer exportador a EE.UU. en un plazo de aproximadamente tres años.

La UE ha sufrido una pérdida de posiciones parecida como' destinataria de las
exportaciones estadounidenses: el porcentaje de exportaciones estadounidenses a la UE
se ha reducido del 25% en 1990 al 21% en 1993. Canadá y América Latina han
incrementado, por otra parte, sus cuotas de importación de productos estadounidenses, y
en 1993 Canadá se convirtió en el mayor mercado de exportación estadounidense, con
una cuota del 21,6%. De mantenerse la tendencia actual, dentro de dos años América
Latina superará también a la UE como destinataria de las exportaciones estadounidenses.

Estos datos comerciales indican, en cierta medida, un desplazamiento relativo, en
EE.UU.. del comercio interregional al comercio intrarregional. En el comercio de la UE
sólo se observa esa tendencia en el capítulo de las exportaciones, siendo menos
pronunciada que en el comercio estadounidense.

_La balanza comercial bilateral_

La balanza comercial UE-EE.UU. no muestra ningún desequilibrio importante ni
estructural. El comercio transatlántico de mercancías ascendió en 1994 a unos 95 000

millones de ecus en cada dirección. Este resultado contrasta con el acusado déficit

estructural del comercio bilateral de EE.UU. con Japón (60 000 millones de ecus en
1994).

(miles de millones de ecus)

Comercio UE-EE.UU

1989 1990 1993 1994

í¡| exportaciones UE ¡ I importaciones UE- -<>-                                    - balanza

29

Los datos comerciales sectoriales ponen de manifiesto que la categoría más importante en
el comercio UE-EE.UU. es la constituida por "máquinas, equipos eléctricos, instrumentos
ópticos y fotográficos", que en 1994 representó el 41% del comercio bilateral. Estados
finidos obtuvo un considerable superávit bilateral en esta categoría, superando las
exportaciones a las importaciones en un 28% (9 400 millones de ecus). Estados Unidos
logró también superávit en el comercio de productos agrícolas, donde las exportaciones
sobrepasaron en casi un 30% a las importaciones. La UE alcanzó superávit en equipos de
transporte, textiles y calzado y madera, piedras y metales comunes.

Comercio bilateral por grupos de productos, 1994, miles de millones de ecus

importación

es UE de

EE.UU.

6.7

2.5

12.8

3.3

9.6

43.0

9.8

5.4

superávit
comercial

de la I IE

con EE.UU.

-1.6

0.5

0.0

3.9

3.9

-9.4

5.6

Agricultura (-industria alimentaria
Productos minerales, incl. petróleo
Productos químicos y plásticos
Textiles, calzado y manuf. diversas

Madera, artículos de piedra y metales

com unea

Maquin., equip, eléctr./instr. ópt. y fotogr.
Vehículos, aeronaves y equipos de

transporte
Otros

TOTAL

g: \ dinnioce \ public \ «miesp

exportación

es UE a

EEUU.

5.1

3.0

12.8

7.2

13.5

33.6

15.4

4.3

95.0 93.2

_•M)_

### **ISSN 0257-9545**

## **COM(95) 411 final**

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