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Language: es
Format: md

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# 52013DC0805

**INFORME DE LA COMISIÓN AL PARLAMENTO EUROPEO, AL CONSEJO, AL COMITÉ ECONÓMICO Y SOCIAL EUROPEO Y AL COMITÉ DE LAS REGIONES sobre la evaluación intermedia del Programa Europeo de Vigilancia de la Tierra (GMES) y sus operaciones iniciales (2011-2013) /\* COM/2013/0805 final \*/**

  

INFORME DE LA COMISIÓN AL PARLAMENTO
EUROPEO, AL CONSEJO, AL COMITÉ ECONÓMICO Y SOCIAL EUROPEO Y AL COMITÉ DE LAS
REGIONES

sobre la evaluación intermedia del
Programa Europeo de Vigilancia de la Tierra (GMES) y sus operaciones iniciales
(2011-2013)

1.           Introducción

En el presente informe se exponen las
principales conclusiones y recomendaciones de la evaluación intermedia de las
operaciones iniciales del Programa GMES (en lo sucesivo, «el Programa»), se
recoge la respuesta de la Comisión a la evaluación y se enumeran las medidas
que deben adoptarse en función de las conclusiones.

La Comisión cumple lo dispuesto en el
artículo 14, apartado 2, del Reglamento sobre el Programa Europeo de
Vigilancia de la Tierra (GMES) y sus operaciones iniciales (2011-2013)[1], a saber, la
presentación de un informe de evaluación intermedia al Parlamento Europeo, al
Consejo, al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las Regiones. Dado
que el informe es intermedio, no contiene toda la información que proporciona
una evaluación a posteriori completa, que, de conformidad con el
Reglamento, se presentará a más tardar al final de 2015. Por esta razón, en el
presente informe se ha aplicado fundamentalmente un enfoque cualitativo y solo
se propone un conjunto de posibles indicadores para evaluaciones futuras.

El retraso en la presentación del informe
se ha debido a la ingente cantidad de recursos que se han debido destinar a la
redacción urgente del Reglamento Copernicus para la fase operativa del
Programa, así como del acto delegado de establecimiento de la política de
Copernicus en materia de datos, lo cual se consideró prioritario a fin de
garantizar la máxima continuidad y estabilidad del marco regulador para los
usuarios. El informe completo de evaluación intermedia se ha publicado en el
sitio web[2]
de Copernicus, donde está siempre disponible como fuente de información para
profundizar en los temas que se resumen a continuación.

2.           Antecedentes

2.1.        Del GMES a Copernicus

A raíz del Manifiesto de Baveno de 1998,
en el Consejo de Gotemburgo de 2000, la UE tomó la decisión estratégica de
crear una capacidad europea independiente de observación de la Tierra desde el
espacio, con el fin de prestar servicios en los ámbitos del medio ambiente y la
seguridad a través del GMES (vigilancia mundial del medio ambiente y la
seguridad). La intención era desarrollar sólidamente esta capacidad,
reforzándola con las capacidades de investigación actuales en el ámbito de
observación de la Tierra, bajo la dirección de la Agencia Espacial Europea
(ESA), la EUMETSAT y determinados Estados miembros. De 1998 a 2013, la UE y la
ESA financiaron el desarrollo inicial del GMES, es decir, la inversión en el
desarrollo de servicios preoperativos, en las operaciones iniciales del GMES y
en el componente espacial.

En julio de 2013, la Comisión Europea
adoptó una propuesta de Reglamento por el que se establece el Programa Europeo
de Observación de la Tierra, Copernicus[3].
El cambio al nombre de Copernicus señaló el paso de la fase de investigación y
preoperativa a la fase de pleno funcionamiento.

El objetivo principal del Programa es
ofrecer, bajo el control de la Unión, un conjunto de servicios autónomos que
den acceso a datos e información precisos sobre medio ambiente y seguridad y
estén adaptados a las necesidades de los usuarios, que son, principalmente, los
responsables de elaborar, aplicar y supervisar la política de la UE y de sus
Estados miembros. La inversión de la UE está destinada a colmar las lagunas en
dicho ámbito de observación, proporcionando acceso a los recursos existentes y
desarrollando los servicios operativos. Además, Copernicus desempeña un papel
clave en la consecución de los objetivos de la Estrategia Europa 2020 para un
crecimiento inteligente, sostenible e integrador.

Copernicus tiene seis servicios
operativos: vigilancia marina, vigilancia atmosférica, vigilancia terrestre,
vigilancia del cambio climático y apoyo a la gestión de emergencias y de la
seguridad. Una combinación de datos procedentes de satélites y sensores in
situ (por ejemplo, balizas, globos y sensores atmosféricos) facilitan con
prontitud y fiabilidad información y previsiones con valor añadido útiles, por
ejemplo, para la agricultura y la pesca, la ordenación del territorio, el uso
de la tierra, la planificación urbana en caso de catástrofe, el transporte
marítimo y la vigilancia en caso de contaminación atmosférica.

2.2.        Operaciones iniciales
del GMES

El Programa se creó como instrumento
provisional para cubrir la transición de los servicios preoperativos del GMES
desarrollados durante la fase de «construcción», financiada mediante fondos
para el espacio del Séptimo Programa Marco, a la plena explotación del GMES con
posterioridad a 2013. El Programa GIO empezó oficialmente el 1 de enero de
2011, y los primeros servicios operativos del GMES comenzaron en abril de 2012.
Los dos servicios que han alcanzado el pleno rendimiento son la gestión de
emergencias y la vigilancia terrestre. El Programa se centra en la cadena
completa de servicios de respuesta en caso de emergencia y de vigilancia
terrestre: operaciones de infraestructuras, acceso a los datos y desarrollo de
productos. Los objetivos del suministro de financiación en estos campos fueron:
i) garantizar la continuidad de las acciones preparatorias[4] del GMES, ii)
abordar la necesidad urgente de mapas y servicios para casos de emergencia y
iii) reconocer que no habría continuidad cuando los proveedores privados de
servicios cesaran sus actividades.

2.3.        Evaluación intermedia
del Programa

La evaluación intermedia fue encargada
por la Comisión y llevada a cabo por el Centro de Servicios de Estrategia y
Evaluación (Centre for Strategy and Evaluation Services), que utilizó
datos recogidos mediante investigación y entrevistas realizadas en 2012.

El objetivo era evaluar la ejecución del
Programa hasta la fecha y, en particular:

·
evaluar la pertinencia (y coherencia),
eficiencia, eficacia (y efectos), valor añadido y sostenibilidad de su
ejecución;

·
evaluar los avances conseguidos respecto a los
objetivos específicos de las políticas vinculadas al GMES: política de datos e
información, política de seguridad, foro de usuarios del GMES, Comité del GMES,
Consejo de Seguridad, etc.;

·
aportar información para preparar el Programa
GMES después de 2013.

En el momento de la evaluación, los servicios
se hallaban en una fase temprana, por lo que se prestó también atención a la
evaluación de los progresos desde un punto de vista más general, es decir, en
qué medida la Comisión ha desempeñado un papel global de coordinación eficaz y
en qué medida el foro de usuarios del GMES creado ha alcanzado sus objetivos.

3.           Principales
conclusiones de la evaluación

El presente informe se basa en la
estructura del informe externo de evaluación intermedia. Este se ha centrado en
los aspectos operativos del Programa, a saber, el servicio de gestión de
emergencias y el servicio de vigilancia terrestre. Los servicios restantes eran
preoperativos, es decir, se basaban en proyectos de investigación financiados
con fondos del Séptimo Programa Marco, o estaban en la fase de diseño. Es el
caso de los proyectos MyOcean2 y MACCII de dicho Programa Marco
correspondientes a los componentes marino y atmosférico, respectivamente. Para
el servicio de seguridad y el servicio del cambio climático no se dispone de un
proyecto único de referencia, pero se pueden utilizar los resultados de una
gama de proyectos de investigación e iniciativas nacionales. En el informe el
componente espacial solo se ha analizado desde el punto de vista de la
recopilación de datos de las misiones contribuidoras, sobre la base de los
requisitos expresados a través del mecanismo de almacenamiento de datos
acordado con la ESA (dado que los satélites Sentinel específicos todavía
estaban en fase de construcción).

3.1.        Servicios operativos

3.1.1.     Servicio de gestión de
emergencias (EMS)

El servicio cartográfico del EMS, que se
puso en marcha en abril de 2012, es muy importante para satisfacer las
necesidades de los organismos nacionales de protección civil y de los usuarios
en general. Por lo tanto, en las fases del EMS relativas al diseño, el ensayo y
la validación se tomaron en consideración las necesidades de los usuarios.

La experiencia
adquirida con el servicio linkER[5]
en el marco de la acción preparatoria GMES y del proyecto preoperativo SAFER[6] se puso de relieve
en la información presentada a la Comisión. El servicio ha sido eficaz en la
incorporación de la experiencia práctica y los conocimientos acumulados a lo
largo de varios años en cuanto a las necesidades de los usuarios en materia de
respuesta en caso de emergencia gracias a talleres temáticos especializados,
grupos de trabajo y reuniones de usuarios organizados en proyectos anteriores.
Los productos de datos obtenidos mediante el servicio cartográfico del EMS
indican que hay una continuidad considerable con los obtenidos mediante el
proyecto SAFER del Séptimo Programa Marco, si bien se han realizado algunos
cambios, relacionados con las especificaciones del nuevo servicio operativo.

Un logro
importante del servicio cartográfico del EMS ha sido la disponibilidad de un
servicio totalmente operativo capaz de generar productos de datos en modo tanto
urgente como no urgente desde la puesta en marcha del servicio. No obstante,
dado que el modo no urgente todavía no se había activado en el momento de la evaluación,
se consideró probable que el servicio de modo urgente tendría un impacto mayor
para ayudar a la comunidad de usuarios, en especial en el ámbito de la
protección civil. Los usuarios de los
servicios estaban muy satisfechos con los productos finales de imagen. No
obstante, algunos usuarios del ámbito de la protección civil de productos de
datos del servicio cartográfico del EMS señalaron que desearían tener acceso a
conjuntos de datos a través del almacén de datos del EMS (DWH) –que proporciona
acceso a los datos de satélite de las misiones contribuidoras–, con el fin de
integrarlos en los flujos de trabajo operativos. El servicio cartográfico del
EMS podría ser más eficaz si el componente espacial se complementara, en su
caso, en modo urgente con datos in situ de muy alta resolución para
tipos específicos de emergencias (por ejemplo, los datos de teledetección aérea
en materia de terremotos). Es necesario realizar esfuerzos continuos en el
servicio cartográfico del EMS (modo urgente) para mejorar la rapidez con que
los datos del SME están disponibles tras la activación del servicio.

La
red de centros nacionales de coordinación (NFP), creada mediante la acción
preparatoria linkER y coordinada por el Centro de Control e Información de la
DG ECHO, ha desempeñado un papel fundamental en la difusión de productos de
datos del servicio cartográfico del EMS a agentes pertinentes a nivel regional
y subrregional. Estas actuaciones han resultado ser muy importantes para
estructurar la respuesta de la comunidad de usuarios, pero en algunos Estados
miembros es necesario trabajar más en este ámbito.

3.1.2.     Servicios de vigilancia
terrestre

Los productos de datos del componente
paneuropeo del servicio de vigilancia terrestre son muy adecuados para las
necesidades constatadas de los responsables de la elaboración de políticas
medioambientales y de las autoridades públicas responsables de la vigilancia y
la información medioambientales, tanto de la UE como de cada Estado miembro.
Los productos incluidos en el componente global del servicio de vigilancia
terrestre son también muy adecuados porque es importante estar en condiciones
de vigilar con frecuencia la vegetación y otros bioparámetros para proporcionar
información en ámbitos de la UE tales como la agricultura y el desarrollo
internacional, en los que la UE tiene compromisos a nivel mundial, y
suministrar datos a las iniciativas mundiales de puesta en común de la
información espacial, como la Red Mundial de Sistemas de Observación de la
Tierra (GEOSS).

La etapa de racionalización en el
desarrollo de productos específicos ha sido esencial para asegurar que los
resultados son lo más homogéneos posible. Sin embargo, es importante para el
pleno funcionamiento que las especificaciones de producto detalladas se
publiquen al principio del período de vigencia de los contratos de servicio. A
este respecto, la evaluación subraya la necesidad de establecer una
especificación más precisa de los requisitos de observación (por ejemplo,
mediante la especificación de los aspectos estacionales de la vegetación en el
almacén de datos en cuanto a los requisitos de los datos de satélite).

Aunque los futuros satélites Sentinel
proporcionarán datos de resolución media, en los servicios se observó una
necesidad creciente de volúmenes mayores de datos de alta resolución. El plan
de adquisición de datos basado en los requisitos del almacén de datos en
funcionamiento actualmente, bajo la coordinación de la ESA, se mantendrá y
mejorará en el futuro para este tipo de datos.

El servicio de vigilancia terrestre ha
tenido una fase de definición más larga de lo previsto en lo que respecta al
desarrollo de productos temáticos, y el proceso de racionalización precisó una
armonización de la información obtenida por los distintos proveedores de
servicios en los distintos ámbitos geográficos. Quedan pendientes cuestiones
acerca del momento de puesta a disposición de los productos paneuropeos
relativos a los datos terrestres.

El componente mundial del servicio de
vigilancia terrestre tiene el potencial necesario para apoyar la elaboración de
políticas basadas en datos concretos, especialmente las políticas exteriores de
la UE en ámbitos como la agricultura, la seguridad alimentaria, el medio
ambiente, la desertización, la vigilancia de la sequía y la lucha contra el
cambio climático a nivel internacional. Dicho servicio también debe ayudar a la
UE a cumplir sus compromisos europeos existentes en el marco de los tratados y
convenios, gracias a la contribución a la GEOSS, respetando de ese modo los
compromisos internacionales de la UE en lo que respecta a los sistemas de
observación de la Tierra. Iniciativas como la base de datos «Corine Land Cover
User Application» de la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) constituyen un
buen ejemplo de las diversas maneras en que se utilizan productos básicos de
Copernicus en fases posteriores.

3.2.        Participación de los
usuarios, desarrollo en fases posteriores y acceso a los datos

Se consideró que el Programa es de la
máxima importancia para satisfacer las necesidades de los usuarios,
especialmente a nivel europeo y nacional. Los productos de datos paneuropeos
son necesarios para elaborar políticas basadas en datos concretos mediante la
observación espacial y para las actividades de vigilancia y elaboración de
informes en ámbitos fundamentales como la realización de los objetivos
medioambientales europeos clave y la vigilancia de los efectos del cambio
climático.

Existe un consenso general acerca de que
el Programa ofrece un valor añadido porque proporciona productos de datos coherentes
y comparables a nivel europeo, si bien el GMES podría mejorarse todavía más en
determinados campos (por ejemplo, una política de datos más clara y un acceso
más fácil a los datos). Es necesario garantizar una colaboración adecuada con
las autoridades regionales y locales, para las que no está tan claro (sobre
todo en algunos Estados miembros) cómo los productos del GMES podrían
utilizarse para satisfacer las necesidades de creación de servicios localizados
para los ciudadanos. De la evaluación ha surgido un panorama positivo en líneas
generales respecto a la participación de los usuarios, que parecen muy
interesados en los resultados y en obtener productos de datos procedentes de
los dos servicios operativos financiados por el Programa.

A pesar de los retos a corto plazo,
Copernicus dispone de potencial para crear empleo y apoyar el crecimiento
económico mediante el desarrollo de servicios de observación de la Tierra, a
medio y largo plazo. Es necesario, asimismo, aprovechar este potencial de manera
más eficaz, utilizando los ecos que se recojan sobre el uso potencial de los
datos recibidos de las autoridades públicas (en particular, a nivel local y
regional). Además, es necesario seguir personalizando los datos (e incorporando
nuevos conjuntos de datos temáticos) antes de que pueda afirmarse que los
productos satisfacen las necesidades de los usuarios a nivel local y regional.
Se podría argumentar que esta fase de desarrollo puede ser asumida por nuevos
operadores que se incorporan a la cadena de valor del suministro de datos y
desarrollan servicios de valor añadido en fases posteriores.

Se reconoce que existe un potencial para
el desarrollo de un mercado en las fases posteriores, y se recomienda
garantizar la continuidad del desarrollo del Programa y de la prestación de
servicios. Según las cifras de la AEMA, la puesta a disposición gratuita en
línea de los productos de datos que integran los datos del GMES con los
procedentes de otras fuentes (por ejemplo, «Corine Land Cover Imagen 2006[7]» y «Urban Atlas[8]») ya han estimulado
el desarrollo de servicios en fases posteriores por el sector público. Se ha
considerado que disponer de datos de referencia y datos in situ de
calidad y a su debido tiempo es fundamental para que la iniciativa tenga éxito.
Se han realizado avances en el marco de INSPIRE[9]
de cara a la eliminación de los obstáculos técnicos pendientes para la
armonización de los datos de referencia nacionales, pero todavía queda mucho
por hacer.

Se han observado algunos obstáculos al
desarrollo en las fases posteriores, como, por ejemplo, la falta de
conocimientos y concienciación de las PYME respecto al acceso a los datos, las
incertidumbres sobre el tamaño potencial y el alcance de los mercados públicos
en el caso de los servicios que utilizan los datos, las vías de acceso al
mercado y la existencia de una demanda suficiente (y de la capacidad de pago)
para generar economías de escala. Las incertidumbres derivadas de una
financiación arriesgada ya han desaparecido, pese a que el presupuesto de Copernicus
aprobado en el marco financiero plurianual es inferior al de la propuesta
inicial de la Comisión. El nuevo Reglamento Copernicus y la gestión futura del
Programa están siendo diseñados de forma que se adapten a esta situación y
garanticen la continuidad necesaria para que las partes interesadas inviertan
en la utilización de los datos de Copernicus.

3.3.        Principales conclusiones
de la evaluación

En general, la evaluación confirmó la
pertinencia, eficacia y eficiencia del Programa. Es evidente que ya se ha
alcanzado el objetivo de establecer los primeros servicios operativos.

Por lo que se refiere a la coherencia,
aunque el Reglamento del Programa se adoptó antes de la Estrategia Europa 2020,
el Programa se ajusta a sus objetivos en cuanto al fomento de un crecimiento
inteligente, sostenible e integrador, por ejemplo mediante el desarrollo de
servicios en las fases posteriores, lo que contribuirá al crecimiento y al
empleo. Sin embargo, se perciben obstáculos a la maximización del potencial,
debido a la falta de concienciación de las empresas, y también existe una
demanda de datos de mayor resolución.

En líneas generales, aunque puede ser
prematuro efectuar una evaluación completa, se espera que los dos servicios
operativos principales tengan una buena relación resultados-costes; otros
efectos deberán evaluarse en la evaluación a posteriori, que se
realizará en 2015.

Las partes interesadas se mostraron muy
satisfechas con la gestión global y las disposiciones de ejecución en el marco
del Programa. En lo que respecta a los resultados de las entrevistas, conviene
mencionar que la mayoría de los usuarios afirmaron que estaban interesados
tanto en los servicios ya operativos como en los productos transversales que se
obtengan del conjunto completo de servicios operativos. La evaluación mostró
que una parte de los usuarios tenían alternativas al GMES, a saber, a nivel
nacional, sin la perspectiva europea del Programa evaluado, o no disponibles
gratuitamente como sí lo estarán los productos ofrecidos por los servicios o
los datos procedentes de los satélites Sentinel. Los usuarios se mostraron
satisfechos con la delegación de funciones específicas al CCI, la AEMA y el
Centro de Información y control de la DG ECHO en lo que respecta al desarrollo
de dos servicios del GMES. Por ejemplo, el CCI y la AEMA han puesto a
disposición conocimientos técnicos apropiados a fin de dirigir el desarrollo
del servicio cartográfico del EMS y de los servicios terrestres, así como de
garantizar una coordinación adecuada a la hora de determinar las necesidades de
datos e imágenes para la ESA. No obstante, es necesaria una mayor cooperación
para garantizar que el almacén de datos gestionado por la ESA suministre datos
adecuados a los fines previstos.

La evaluación ha considerado positivo el
trabajo de la Unidad competente de la Comisión, y se ha reconocido la
existencia de continuidad entre los proyectos de investigación y los servicios
preoperativos. Sin embargo, se subrayó que era necesario establecer mejor las
prioridades. En conjunto, se ha considerado que el Programa es un mecanismo
eficaz para el desarrollo de servicios plenamente operativos. A causa de las
limitaciones presupuestarias, solo dos servicios de los seis previstos han
podido desarrollarse en esta fase temprana; la elección se consideró apropiada,
ya que ofrecía el margen de maniobra necesario para continuar financiando otros
servicios en un entorno preoperativo.

El valor añadido europeo del Programa se
puso claramente de relieve en el sentido de que responde a las necesidades de
vigilancia transfronteriza para la observación de la Tierra en los sectores de
la gestión de emergencias y la vigilancia terrestre. Muchas necesidades de
observación de la Tierra de los responsables de las políticas y los usuarios
públicos tienen un carácter inherentemente transfronterizo, dado que los
Estados miembros tienen responsabilidad compartida en la vigilancia de las
zonas fronterizas y la interconectividad de las distintas regiones. Asimismo,
países diferentes comparten características medioambientales o urbanas
similares, por ejemplo, respecto a la vigilancia de la biodiversidad en zonas
ribereñas y los retos de planificación urbana entre ciudades de tamaño similar.

A lo largo del tiempo, a través de un
enfoque de «entrada gradual y salida gradual», los conjuntos de datos podrían
incorporar aportaciones de los servicios cartográficos nacionales, los
registros de la propiedad y las oficinas del catastro. Sin embargo, ello
depende de que se resuelvan los problemas pendientes relacionados con la
insuficiencia de la armonización de datos. En el período provisional, deben
coexistir ambos tipos de conjunto de datos, con vínculos e interoperabilidad
adecuados entre ambos, gracias en especial al proceso INSPIRE.

4.           Principales
recomendaciones y acciones de seguimiento previstas

La Comisión ha sacado valiosas
conclusiones de la evaluación. La Comisión se esfuerza por mejorar
constantemente la ejecución del Programa y tendrá en cuenta las recomendaciones
a la hora de diseñar y poner en marcha la fase de pleno funcionamiento. Por
otro lado, la evaluación ha proporcionado una guía práctica importante para la
preparación de la propuesta del nuevo Reglamento Copernicus [COM(2013) 312
final/2 de 12 de julio de 2013] en lo que respecta a la determinación de la
política de datos y de necesidades en materia de datos (a saber, el almacén de
datos).

Para responder a la necesidad de disponer
de un mejor sistema de adquisición de datos, tanto para el servicio de gestión
de emergencias como para el de vigilancia terrestre, la Comisión Europea y la
Agencia Espacial Europea están negociando actualmente sobre una nueva versión
del almacén de datos. La necesidad de mejorar los aspectos de adecuación
temporal, resolución y adquisición se ha subrayado claramente en el documento.
Por otra parte, por lo que se refiere a la adecuación temporal del EMS, se
están celebrando reuniones entre el proveedor de servicios, la ESA y la CE para
comprender las responsabilidades y los posibles cuellos de botella, con objeto
de mejorar el rendimiento global.

En la evaluación surgieron cuestiones
sobre el papel futuro del foro de usuarios, que debe separarse del Comité del
GMES, de modo que no se menoscabe el papel del foro de usuarios como enlace en
los acuerdos de gobernanza entre la Comisión, los Estados miembros y los
usuarios finales «reales». El foro de usuarios no se menciona en la propuesta
actual de Reglamento Copernicus, dado que no sigue las reglas estándar de
comitología. Sin embargo, se mantendrá la participación regular de las partes
interesadas[10],
en especial al nivel de los servicios y con grupos de usuarios más
especializados.

En cuanto a las cargas administrativas y
de presentación de informes que pesan sobre las partes interesadas, no pareció
que los requisitos fueran especialmente estrictos. Los operadores de los
servicios no plantearon ninguna cuestión específica sobre la cantidad de
información necesaria durante la ejecución de los contratos de servicios. Sin
embargo, cuando se realizó la evaluación, el marco de vigilancia y el conjunto
de indicadores para el GMES ni se habían acordado totalmente ni aplicado. El
evaluador efectuó una revisión de los indicadores de medición de la
contribución futura del Programa a la realización de los objetivos de política
relacionados con Copernicus. Ello será importante para medir el rendimiento de
un programa plenamente operativo como Copernicus y se incluirá en los acuerdos
de servicio futuros.

Dado que los servicios y los datos ya se
utilizan en una amplia gama de políticas, los resultados de la evaluación son
de interés para los servicios de la Comisión en general, especialmente para las
DG siguientes: AGRI, CLIMA, SEAE, ECHO, ENV, MARE y REGIO. Además, la AEMA y el
CCI podrán aprovechar los resultados de la evaluación en su calidad actual de
coordinadores técnicos para el servicio de gestión de emergencias y el servicio
de vigilancia terrestre del GMES.

Siguiendo la recomendación, el desarrollo
de los servicios se ha diseñado para aprovechar las sinergias y evitar
duplicaciones. En opinión del evaluador, hasta ahora ha habido una tendencia a
centrarse en el componente espacial, en detrimento de los componentes in
situ y de servicios. Se consideró crucial que los responsables de las
políticas presten mayor atención a lograr que los servicios cuenten con los
recursos suficientes y se colmen las lagunas en materia de datos, puesto que
estos componentes son esenciales para el éxito del Programa. Recientemente se
ha llevado a cabo una reorganización en la Comisión destinada a que tanto el componente
de estructuras como los servicios reciban la atención debida: ahora hay dos
unidades, cada una de las cuales se ocupa de un ámbito de Copernicus. Además,
el proyecto de Reglamento Copernicus responde a la recomendación al prever un
aumento considerable de la financiación de los servicios.

El evaluador subraya la necesidad de
finalizar la política en materia de datos e información. Las partes interesadas
de Copernicus y, en especial, el sector privado, que están menos informados,
necesitan aclaraciones sobre el modo en que funcionará en la práctica el
concepto de «acceso total y abierto a los datos». La Comisión ha adoptado
recientemente el Reglamento Delegado[11]
sobre política de datos, que aclara estas cuestiones.

[1]               Reglamento (UE) nº 911/2010 del Parlamento
Europeo y del Consejo, de 22 de septiembre de 2010, sobre el Programa Europeo
de Vigilancia de la Tierra (GMES) y sus operaciones iniciales (2011-2013) (DO L
276 de 20.10.2010, p. 1).

[2]               http://www.copernicus.eu/pages-principales/library/study-reports/

[3]               COM(2013) 312 final/2 de 12 de julio de 2013.

[4]               Se asignó un presupuesto de 10,2 millones EUR
durante el período 2008-2010 a las acciones preparatorias del GMES. Se prestó
ayuda para tres licitaciones con una duración de 3 años, que condujeron a la concesión
de cinco proyectos preparatorios.

[5]               linkER es la acción preparatoria destinada a apoyar
el uso operativo de los servicios de gestión de emergencias del GMES en el
conjunto de la Unión Europea.

[6]               El proyecto SAFER tiene por objeto aplicar las versiones
preoperativas del servicio de gestión de emergencias.

[7]               En 1985, se puso en marcha en la Unión Europea el
Programa Corine. Corine significa «coordinación de la información sobre medio
ambiente». Se trataba de un proyecto prototipo que se ocupaba de muchas
cuestiones medioambientales diferentes. Las bases de datos de Corine y varios
de sus programas han sido asumidos por la AEMA.

[8]               «Urban Atlas» está proporcionando datos paneuropeos
comparables sobre la ordenación del territorio y la ocupación del suelo en el
caso de grandes zonas urbanas con más de 100 000 habitantes, según la
definición de la auditoría urbana. Los datos de los sistemas de información
geográfica pueden descargarse, junto con un mapa para cada zona urbana cubierta
y un informe con los metadatos.

[9]               Directiva 2007/2/CE del Parlamento Europeo y del
Consejo, de 14 de marzo de 2007, por la que se establece una
infraestructura de información espacial en la Comunidad Europea (Inspire).

[10]             COM (2013) 312 final/2 de 12 de julio de 2013,
artículo 2, apartado 2, y artículo 2, apartado 3.

[11]             Reglamento Delegado de la Comisión de 12 de julio de
2013 [documento C(2013) 4311 final].

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