Source: EURLEX
Language: es
Format: md

[**Avis juridique important**](../../../editorial/legal_notice.htm)

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# 52000DC0050

**Comunicación de la Comisión al Consejo y al Parlamento Europeo «Desarrollo de las relaciones entre Indonesia y la Unión Europea» /\* COM/2000/0050 final \*/**

  

COMUNICACIÓN DE LA COMISIÓN AL CONSEJO Y AL PARLAMENTO EUROPEO "DESARROLLO DE LAS RELACIONES ENTRE INDONESIA Y LA UNIÓN EUROPEA"

1. Introducción

2. Diálogo político

2.1 Papel de Indonesia en la región

2.1.1 Un actor clave en la región Asia Pacífico

2.1.2 Relaciones futuras con Timor Oriental

2.2 Derechos humanos

2.3 Consolidación de la democracia, el estado de derecho y la buena administración

2.3.1 Reforma constitucional

2.3.2 Papel de las fuerzas armadas

2.3.3 Estado de derecho, reformas jurídicas e institucionales y acceso a la justicia

2.3.4 Sistema judicial y marco jurídico y reglamentario

2.3.5 Buena administración

2.4 Estabilidad y cohesión de Indonesia

2.4.1 Preservar la cohesión de Indonesia

2.4.2 Una sociedad de tolerancia

3. Relaciones económicas y comerciales

3.1 Comercio

3.1.1 Comercio multilateral

3.1.2 Comercio bilateral

3.1.3 Sistema de Preferencias Generalizadas (SPG)

3.2 Recuperación tras la crisis

3.2.1 Desafíos de la recuperación económica

3.2.2 Papel de las instituciones financieras internacionales (IFI)

3.2.3 Futura política de inversiones

3.3 Reestructuración de la economía

3.3.1 Buena administración

3.3.2 Reforma del sistema bancario

3.3.3 Reglamentación económica

4. Desarrollo sostenible

4.1 Desarrollo social. Antecedentes

4.2 Reducción de la pobreza

4.3 Promoción de mejores resultados medioambientales

4.4 Bosques y medio ambiente

4.4.1 La explotación forestal. Acción de la UE

5. Planteamiento futuro

5.1 Aspectos políticos y de seguridad

5.2 Relaciones económicas y comerciales

5.3 Refuerzo de la imagen de la UE en Indonesia

5.3.1 Desarrollo del diálogo con las autoridades

5.3.2 Promoción de la visibilidad de la UE en Indonesia

5.4 Concentración en la ayuda al desarrollo

1. Introducción

Las relaciones entre la Unión Europea e Indonesia han cumplido ya tres décadas. Como miembro fundador de la ASEAN, Indonesia participó en el diálogo entre la ASEAN y la UE lanzado en la primera reunión ministerial entre ambas partes en 1978 y fue parte signataria del Acuerdo de cooperación CE-ASEAN de 1980. Indonesia ha sido un protagonista importante en el contexto de la ASEAN, pero el problema de Timor Oriental ha sido durante varios años un elemento de tensión en las relaciones de la UE con Indonesia y, por extensión, con la ASEAN. Sin embargo, la renuncia de Indonesia a su reivindicación territorial sobre Timor Oriental ha dado lugar a una nueva situación que permite que la UE tenga una visión nueva más general de Indonesia y de las relaciones de dicho país con la Unión.

Con la celebración de elecciones libres y equitativas para formar un gobierno democrático, Indonesia también se ha embarcado recientemente en el cambio de mayor alcance de su historia tras la independencia.

Ahora ha llegado el momento de que la UE se convierta en un socio fundamental para Indonesia, que es el cuarto país del mundo en número de habitantes, cuenta con la mayor comunidad musulmana mundial y desempeña un papel estratégico clave en la región. La estabilidad de Indonesia es importante para la región y el país puede desempeñar un papel fundamental para la promoción de la paz, la estabilidad y los valores democráticos en Asia. En las pasadas décadas y hasta la reciente crisis económica, ha realizado progresos impresionantes en materia de desarrollo económico, reducción de la pobreza y mejora de las condiciones sociales. Los vínculos económicos de Europa con Indonesia son ya considerables en términos de intercambios comerciales, inversión y presencia empresarial, pero podrían mejorar. Indonesia va a ofrecer en el futuro oportunidades aún mayores.

En esta Comunicación se identifican los medios que puede utilizar la UE para ayudar al gobierno y al pueblo de Indonesia a hacer frente a los desafíos inmediatos de carácter político, social, económico, de desarrollo y de medio ambiente y para establecer una relación renovada, más intensa y multifacética con una Indonesia en vías de democratización.

Al aprovechar estas oportunidades, la UE tendrá que prestar la atención adecuada a la mejora de la situación de los derechos humanos, requisito imprescindible de una sociedad democrática y un desarrollo sostenible.

2. Diálogo político

2.1. Papel de Indonesia en la región

2.1.1. Un actor clave en la región Asia Pacífico

Indonesia es un actor clave en la región Asia-Pacífico. Europa deberá tratar de reforzar tanto los mecanismos de consulta bilateral como la cooperación regional. Indonesia desempeña también un papel decisivo en el proceso de la ASEAN, no sólo por ser el socio más grande de la organización, sino también debido al respeto tradicional por la posición internacional de Indonesia, en especial en el contexto del movimiento de países no alineados. Sus relaciones con Japón, China y Australia también influyen en la relación de la ASEAN con dichos países.

La relación de la UE con Indonesia se ha organizado a través de la asociación UE-ASEAN. Indonesia ha sido también un miembro importante de la ASEM (Asia-Europe Meeting). El Foro Regional de la ASEAN (ARF), en el que participa la UE, es el marco para debatir cuestiones de seguridad.

En el pasado, el diálogo de la UE con Indonesia para promover intereses comunes en esos foros ha sido bastante limitado, en comparación con el mantenido con otros países miembros de la ASEAN como Tailandia y Filipinas. El cambio de gobierno de Indonesia abre nuevas perspectivas de diálogo sobre:

- Promoción de la seguridad en la región, como por ejemplo, el mar de China meridional, el refuerzo del ARF, el armamento de pequeño calibre.

- Refuerzo del diálogo UE-ASEAN: la reanudación del diálogo político UE-ASEAN necesitará un apoyo activo de todos los miembros de la Asociación para garantizar que se celebren debates de fondo sobre cuestiones importantes.

- Promoción de los principios de democracia y derechos humanos en la región: Indonesia es uno de los miembros de la ASEAN que contribuyen a la actual evolución hacia la democracia y el respeto de los derechos humanos. La UE debería sostener el impulso que estos miembros pueden dar para entablar un diálogo político más abierto en la ASEAN. Una evolución positiva en Indonesia, considerada en el pasado un modelo para Birmania, podría servir para fomentar la democracia y el respeto de los derechos humanos en este país.

2.1.2. Relaciones futuras con Timor Oriental

Una de las cuestiones más urgentes que debe estudiar la UE es el establecimiento de una asociación pacífica y consensuada entre Indonesia y Timor Oriental. La apertura de fronteras y la libertad de intercambios comerciales entre Timor Oriental y Timor Occidental serán importantes para la futura evolución de las dos partes de la isla. Hay signos prometedores: la visita de Xanana Gusmao a Yakarta y las palabras conciliadoras de ambas partes. No obstante, la lentitud en la repatriación de refugiados de Timor Oriental desde Timor Occidental y la investigación de las violaciones de los derechos humanos en Timor Oriental son aspectos menos halagüeños. Respecto del primer punto, la cooperación con las autoridades indonesias está mejorando y se espera que esta difícil situación se resuelva pronto, como ha prometido el gobierno de Indonesia. En cuanto a la segunda cuestión, el éxito dependerá en gran medida de la cooperación entre la Comisión de investigación de las NU y la Comisión de derechos humanos de Indonesia (KomNasHAM).

2.2. Derechos humanos

El gobierno de transición de Habibie ya había lanzado reformas para corregir las graves carencias del pasado. Desde mayo de 1998, dichas reformas incluyen medidas para lograr la libertad de los medios de comunicación [1], la liberación de la mayoría de los presos políticos y una investigación parcial de antiguas violaciones de los derechos humanos, incluidas las ocurridas en Timor Oriental. El gobierno ha ratificado varios instrumentos internacionales de derechos humanos. La Comisión nacional de derechos humanos, KomNasHAM (Komisi Nasional Hak Asasi Manusia), se ha convertido en un instrumento más eficaz de investigación de las violaciones de derechos humanos, incluidos litigios sobre tierras o trabajo, y acusaciones de matanzas, desapariciones y torturas. Algunos de los resultados publicados han identificado la responsabilidad por violaciones de derechos humanos, incluidas las que se han producido en la provincia de Aceh, donde ha quedado establecida la implicación de las fuerzas armadas. Una prueba similar para la credibilidad de la KomNasHAM serán sus conclusiones finales sobre los actos de violencia que se produjeron en Timor Oriental y el seguimiento que de esos casos hagan las autoridades.

[1] La Ley sobre libertad de expresión, aprobada por el Parlamento en agosto de 1999 pero no promulgada aún, sigue presentándose como una limitación y hasta se podría mantener que no se necesita en absoluto ese tipo de reglamentación.

Las violaciones de los derechos humanos también siguen siendo motivo de inquietud en las provincias en las que el gobierno, que es responsable del mantenimiento de la seguridad, tiene que hacer frente a las aspiraciones a una cierta autonomía o independencia regional.

No obstante, el claro compromiso del gobierno actual de desarrollar una cultura de respeto de los derechos humanos y romper con el pasado se pone de manifiesto, entre otras cosas, con el nombramiento de un ministro de estado para derechos humanos y la liberación de los últimos presos políticos restantes mediante amnistía parlamentaria y presidencial.

Se deben abordar cuestiones igualmente importantes, como el medio ambiente, el respeto de los derechos humanos de propietarios locales de áreas forestales y los derechos de la población indígena.

La UE considera que las políticas y prácticas de Indonesia en el campo de los derechos humanos tienen que analizarse en una perspectiva a largo plazo. La experiencia demuestra que la instauración del respeto de los derechos humanos, de principios democráticos, del estado de derecho y de una buena administración en las instituciones y estructuras del estado y de la sociedad es un proceso gradual. En consecuencia, el apoyo de la Comunidad se debe basar en una estrategia a largo plazo apoyada en programas más que en proyectos.

Entre los planteamientos posibles cabría incluir un diálogo permanente con el gobierno, contactos regulares con la Comisión nacional de derechos humanos y con ONG, así como programas de sensibilización sobre derechos humanos y de refuerzo de las capacidades institucionales de la sociedad civil. En un país del tamaño de Indonesia, las mejoras generales no se producirán de la noche a la mañana y habrá que tener en cuenta la situación socioeconómica y la cultura del país.

2.3. Consolidación de la democracia, el estado de derecho y la buena administración

Indonesia está actualmente inmersa en un proceso de cambio fundamental y de reforma democrática del estado y de sus relaciones con la sociedad civil. Esta fase de transición, unida al impacto económico y social de la crisis económica, han creado una situación inestable y frágil.

La UE reconoce que las reformas para instaurar los principios democráticos, el estado de derecho y la buena administración son sin duda alguna una tarea exigente para cualquier país. Estas reformas son proyectos a largo plazo porque requieren no sólo actos jurídicos sino también cambios en la organización de las instituciones y la administración de los asuntos públicos para garantizar su aplicación. En este contexto, la UE se felicita de la ratificación por Indonesia de Convenios de la OIT sobre libertad de asociación, negociación colectiva, no discriminación y eliminación de trabajos forzosos y del trabajo infantil y confía en que las autoridades indonesias garanticen la aplicación efectiva de dichos Convenios.

Las elecciones parlamentarias de 7 de junio de 1999, que se celebraron con plena libertad y de acuerdo con las normas internacionales, demostraron el compromiso de Indonesia con la democracia. El resultado de las elecciones expresaba de forma clara y verosímil el deseo del electorado de cambiar la situación. La población indonesia, por primeras vez en su historia, tuvo la oportunidad de cambiar el gobierno de forma pacífica. Pudieron participar muchos partidos políticos de nueva creación. Otro hito en el desarrollo democrático fueron las elecciones presidenciales de 20 y 22 de octubre de 1999. La composición de amplia base del nuevo gobierno refleja el deseo de romper con el pasado.

Ahora existen elementos formales de un gobierno democrático y responsable, pero las buenas intenciones de los dirigentes se enfrentan a la resistencia de los partidarios de las viejas estructuras integrados en la administración y el ejército. El principal reto para Indonesia consiste ahora en dar contenido a las nuevas estructuras democráticas y reforzar sus capacidades institucionales, sin choques funcionales ni regionales.

2.3.1. Reforma constitucional

Una de las cuestiones más urgentes es el futuro reparto de poderes entre el gobierno central y las provincias. La agitación de algunas regiones es un reto para la estabilidad de Indonesia y el mantenimiento de su integridad territorial. Indonesia debe encontrar el equilibrio entre las reivindicaciones de equidad y reconocimiento de las diferencias culturales a nivel local y regional y la necesidad de unas políticas nacionales coherentes y de una transferencia y una asignación coordinada y justa de recursos entre las regiones y el gobierno central.

2.3.2. Papel de las fuerzas armadas

Incluso después de la modificación de la Constitución, las fuerzas armadas siguen ocupando escaños no electos en el Parlamento. Un dogma fundamental del régimen anterior era la doble función ("dwi-fungsi") de los militares, que eran responsables tanto de la defensa como de la seguridad nacional. Esta segunda responsabilidad confería al ejército un papel político decisivo. Oficialmente, el concepto de doble función no se ha abandonado, pero se intenta convertir a las fuerzas armadas en una organización profesional de defensa. Las tensiones entre el nuevo gobierno y las fuerzas armadas han aumentado. Recientemente se ha dado un primer paso para resituar a los militares a escala nacional separándolos de la policía. La UE se alegra de esta medida. En un pasado reciente otros países del Sudeste Asiático han mostrado con éxito cómo desligar a las fuerzas armadas tanto de la administración civil como de la política.

En opinión de la UE, todos los protagonistas deberían sostener este proceso que, más que antiguas sensibilidades, debe tener en cuenta los deseos del electorado.

2.3.3. Estado de derecho, reformas jurídicas e institucionales y acceso a la justicia

La supremacía de la ley es un principio fundamental de todo sistema democrático ya que hace posible la protección y la promoción de los derechos humanos y ofrece un entorno más seguro para los intercambios comerciales y las inversiones del sector privado. Impone limitaciones al poder del estado, implica un marco jurídico y reglamentario claro y transparente para la actividad de gobierno y exige medios eficaces de ejecución y de recurso para que los ciudadanos defiendan sus derechos.

La administración Habibie inició un proceso de reformas, pero no llegó a poner en práctica muchas de las iniciativas. El nuevo gobierno ha expresado claramente su propósito de seguir en la vía de las reformas jurídicas. No ha definido aún todos los elementos de una estrategia global. Esto puede llevar algún tiempo, dada la complejidad del régimen jurídico y político de Indonesia [2].

[2] En derecho público y privado (incluida la legislación comercial) prevalece el sistema holandés de derecho civil. A lo largo de las dos últimas décadas se han notado otras influencias en las iniciativas legislativas. Por ejemplo, en cuestiones de legislación comercial, el gobierno indonesio ha buscado asistencia de varias jurisdicciones de derecho común, en particular EE.UU. y Australia. En el campo del derecho de familia y de propiedad privada, están presentes a menudo sistemas tradicionales, incluida la ley islámica.

El trato que dé el gobierno a las reclamaciones contra el expresidente Suharto será significativo por su simbolismo.

2.3.4. Sistema judicial y marco jurídico y reglamentario

La administración de la justicia requiere la existencia de un sistema judicial independiente que, a su vez, suscite confianza. Las presiones internas en este campo son considerables. La prevista creación de una "Asociación de Abogados" única e independiente, con un código de conducta claro para los abogados en ejercicio y la facultad de poder destituir a los abogados culpables de actos de corrupción u otras infracciones, sería otra iniciativa importante.

La UE debería sostener, en estrecha colaboración con el gobierno, el establecimiento de un sistema judicial plenamente independiente y ofrecer su apoyo para reforzar la capacidad institucional. Se considera esencial una revisión del marco jurídico, y en particular de la legislación de carácter económico. En la actualidad, la estructura básica y el contenido de la legislación comercial en Indonesia son muy incompletos y hay una grave falta de competencias y de personal preparado para reformar, perfeccionar y aplicar la legislación en estos ámbitos. La nueva carta de intenciones del FMI sobre Indonesia subraya la necesidad de mejorar la estructura jurídica comercial (quiebra, competencia, finanzas, etc.) y el papel de los servicios del fiscal general en este sentido. El fiscal general está desarrollando un activo programa de reforma jurídica, además de su papel como instructor y fiscal, que hasta ahora, se ha traducido en la propuesta de creación de un nuevo tribunal de derechos humanos. El apoyo al fiscal general y su departamento es una prioridad.

2.3.5. Buena administración

La UE constata que la buena administración, incluida la lucha contra la corrupción, en especial en la contratación pública, es una prioridad para el nuevo gobierno. Prácticamente todos los problemas a los que se enfrenta actualmente Indonesia pueden achacarse a la falta de un sistema de buena administración y de un estado de derecho. En general se necesita un entorno político con instituciones eficientes, transparentes y responsables para consolidar la democracia, generar confianza en la gestión pública y poner en marcha la recuperación económica.

Una de las grandes dificultades para la nueva administración será la reforma de la función pública, ya que casi todos los departamentos tienen problemas de exceso de personal y carencias de formación. La falta de recursos y las reticencias de los funcionarios para aceptar cambios podrían obstaculizar las reformas del gobierno. En este contexto, cabe subrayar la importancia de un procedimiento de toma de decisiones bien fundamentado, basado en argumentos científicos e investigación.

Durante la última década, la UE ha desarrollado una estrategia clara y competencias para promover la buena administración y colabora estrechamente con sus socios en el campo de la cooperación internacional. A la vista de la determinación del gobierno de Indonesia para avanzar en ese campo, la UE podría ofrecer asistencia técnica. La asistencia debería estar coordinada con otros donantes internacionales y llevarse a cabo a través de mecanismos creados, presididos y dirigidos por el gobierno indonesio. El programa debería ir acompañado de medidas destinadas a reforzar la capacidad de control de organizaciones de la sociedad civil.

Para conseguir la viabilidad de una democracia participativa, los actores de la sociedad civil deben estar organizados de forma eficaz. Indonesia tiene un gran número de organizaciones sociales de base. Dentro de los límites del régimen político anterior, su trabajo se concentraba principalmente en la ayuda social. Algunas de esas organizaciones han aportado ya contribuciones valiosas para el refuerzo de la sociedad civil. Como complemento de su diálogo a escala gubernamental con Indonesia, la UE debería reforzar la capacidad de estas organizaciones y podría actuar como un catalizador en los contactos entre ONG eficazmente gestionadas, asociaciones empresariales, sindicatos e instituciones académicas y de investigación.

2.4. Estabilidad y cohesión de Indonesia

A lo largo de su historia, Indonesia siempre ha tenido que hacer frente a tensiones étnicas, religiosas y regionales [3], que en los últimos dos años se han intensificado considerablemente. Este es uno de los principales retos que tiene que abordar el nuevo gobierno a corto plazo. En particular las reivindicaciones de independencia de Aceh y, en menor medida, de Irian Jaya plantean un problema inmediato y explosivo. Existe el temor generalizado de que, tras la experiencia de Timor Oriental, nuevos casos de devolución sean el principio de la ruptura de Indonesia.

[3] Indonesia, cuarto país del mundo en número de habitantes, tiene una población estimada de 210 millones de personas y un territorio formado por 17.506 islas, repartidas en torno a una décima parte del ecuador. La población es principalmente malayo-indonesia, con minorías melanesias en Irian Jaya y las islas orientales y con una minoría china del 3%. Hay un 87% de musulmanes, un 10% de cristianos y un 3% de hindúes-budistas.

2.4.1. Preservar la cohesión de Indonesia

Indonesia busca el apoyo de la comunidad internacional para mantener su integridad territorial. Ha recibido ya una respuesta positiva de los EE.UU., de la ASEAN y de socios de Asia Oriental que respaldan el esfuerzo para acabar con la agitación separatista en Aceh sin recurrir a la violencia y apoyan la opinión del presidente Wahid de que no se debería conceder la independencia a Aceh.

También la postura actual de la UE es apoyar la integridad territorial de Indonesia (véase la declaración de la Presidencia de 25.11.99) y abogar por una solución pacífica de la crisis actual de Aceh. La diversidad cultural de Indonesia dentro de una sola entidad puede ser una baza: la experiencia europea es un buen ejemplo. También se deberían tener en cuenta los esfuerzos de la ASEAN en pro de la integración regional. Para responder mejor a las aspiraciones de descentralización de los estados miembros de la región, la ASEAN podría desear desarrollar una dimensión regional más fuerte, como ha hecho la Unión.

Un paso importante será la creación de un marco general y equilibrado para instaurar una cierta autonomía provincial. Las conversaciones sobre descentralización o elementos puramente federales han sido poco concluyentes, dada la divergencia de los puntos de interés a escala nacional (necesidad de coordinación de la transferencia de recursos, cohesión nacional) y a escala provincial (provincias ricas o pobres en recursos naturales, pero con aspiraciones en materia de autonomía regional, etc.).

2.4.2. Una sociedad de tolerancia

La agitación étnica y religiosa es otro aspecto crucial. A pesar de las carencias del pasado, el régimen anterior era capaz de lograr la coexistencia de la mayoría musulmana con otras muchas religiones. Últimamente, la inestabilidad política ha incrementado las tensiones religiosas, en especial en Ambon y otras partes de las Molucas donde décadas de una política de transmigración, destinada a reducir la presión demográfica de las zonas superpobladas, ha incrementado la tensión étnica y religiosa. Los problemas étnicos también son de especial importancia para la minoría china, que es periódicamente víctima de los agitadores en los periodos de revueltas civiles debido a su éxito económico. En el pasado, la agitación étnica ha llegado incluso a provocar problemas de refugiados para la vecina Papua Nueva Guinea.

Son temas de preocupación y la Unión ha pedido en varias ocasiones al gobierno indonesio que resuelva estos problemas de forma pacífica y que adopte actitudes conciliadoras. El nombramiento de un ministro de población y desarrollo territorial supone un cambio respecto de la política interna de población.

La cuestión de Ambon se ha puesto bajo la responsabilidad especial del vicepresidente Megawati Sukarnoputri, que visitó la región en compañía del presidente. Su declaración conjunta sobre la reconciliación merece el pleno apoyo de la UE. La Comisión (ECHO) ha vuelto a abrir la ayuda humanitaria para las personas desplazadas en las Molucas.

Los derechos fundamentales, incluidos los derechos de las minorías, deberían constituir una parte esencial del futuro diálogo político con Indonesia para apoyar un enfoque constructivo de este problema.

3. Relaciones económicas y comerciales

3.1. Comercio

La actividad comercial de Indonesia en 1998-1999 fue floja, a pesar del estímulo que supuso la devaluación de la moneda. Fuentes indonesias muestran que, tras una caída del 9% en 1998, las exportaciones disminuyeron un 3,5% de variación anual entre enero y octubre de 1999, a pesar de que petróleo y gas se habían estado vendiendo a precios récord. Las importaciones cayeron un 7,1% de variación anual entre enero y octubre de 1999, tras la gran caída de 1998. Este estancamiento de las importaciones se vincula a la disminución de las inversiones y a la debilidad de la oferta interna de créditos al sector industrial.

3.1.1. Comercio multilateral

Indonesia es un miembro influyente de la OMC y desempeña un papel clave en la ASEAN en cuestiones de comercio multilateral. Desde la conclusión de la Ronda Uruguay, Indonesia parece haber ejecutado fielmente sus compromisos. La UE y otros miembros de la OMC [4] se opusieron con éxito a un régimen discriminatorio aplicable a los coches y el sistema fue modificado. Indonesia pudo desempeñar un papel constructivo en la organización de la conferencia ministerial de Seattle y fue uno de los países en desarrollo con los que trabajó la UE para garantizar un conjunto de resultados equilibrado y general. Entre las prioridades de Indonesia en la OMC se incluye un mejor acceso al mercado para los productos textiles y de la confección, la revisión y el refuerzo de las normas antidumping y una mayor flexibilidad para los países en desarrollo en una serie de áreas. La UE tiene interés en promover las conversaciones con Indonesia sobre cuestiones de interés común en la OMC y en una cooperación más intensa, tanto bilateral como en el marco de la CE-ASEAN y la ASEM, para facilitar la apertura de una nueva ronda comercial de la OMC destinada a satisfacer los intereses de ambas partes.

[4] Informe del grupo de expertos sobre Indonesia: medidas que afectan al sector del automóvil, 2.7.99, ref. WT/DS64/R.

3.1.2. Comercio bilateral

La UE es un socio comercial muy importante para Indonesia. Es el destino principal de las exportaciones de Indonesia, excluidos petróleo y gas [5] y es su primer proveedor de mercancías. El espectacular crecimiento de la economía indonesia en las décadas de 1980 y 1990 tuvo una repercusión especialmente importante sobre el comercio entre la CE e Indonesia, con un volumen total de intercambios en ambas direcciones superior a 16.500 millones de EUR en 1997 (8.270 millones frente a 8.290 millones), un aumento de más de 8 veces desde 1980.

[5] Japón compra más petróleo y gas.

No obstante, la crisis financiera provocó una aguda caída de las exportaciones de la CE a Indonesia (53% en 1998 y 23% de variación anual durante el primer semestre de 1999). El valor de las importaciones de la CE procedentes de Indonesia aumentó (7% en 1998), pero descendió (-11% de variación anual) en el primer semestre de 1999. La CE registró en 1998 un déficit comercial bilateral de 5.000 millones de EUR. Este déficit comercial es una contribución esencial de la UE al proceso de recuperación y la UE ha actuado con arreglo al compromiso comercial de la ASEM de abril de 1998. Un "nuevo compromiso comercial" con Indonesia sería un sólido indicio político de apoyo a los esfuerzos del gobierno de dicho país para resolver sus problemas económicos.

La expansión del comercio, tanto de bienes como de servicios, tiene un considerable potencial que podría desarrollarse a través de una atención permanente a la cuestión de la apertura de mercados. Mientras tanto, deberían iniciarse conversaciones sobre aspectos actuales de acceso al mercado entre ambas partes con vistas a fomentar los flujos comerciales bilaterales. Estas conversaciones se prevén en el marco CE-ASEAN y podrían desarrollarse en un marco bilateral de reuniones de altos funcionarios (SOM).

3.1.3. Sistema de Preferencias Generalizadas (SPG)

En 1997, Indonesia fue el tercer beneficiario del SPG de la CE en general y el mayor beneficiario de la ASEAN. En torno a un 55% de sus intercambios comerciales con la UE se acogían al SPG en esa época. Sin embargo, en enero de 1998 la clasificación total de Indonesia para tres sectores cruciales de producción (madera, calzado y grasas y aceites animales) tuvo un efecto considerable sobre su acceso al mercado potencial en la UE. Lamentablemente esto coincidió con el peor momento de la crisis económica en la región. Esta clasificación se basaba en cifras de 1992 para el índice de desarrollo y en cifras de 1993 para los datos sobre comercio y, por lo tanto, no refleja el impacto de la crisis sobre las exportaciones de Indonesia. Por otra parte, la revisión del mecanismo de clasificación, prevista para 1999, se pospuso al año 2000. La revisión tendría en cuenta las cifras de 1999 que reflejarían los efectos adversos de la crisis económica de forma más precisa que las cifras que se hubieran utilizado en la revisión de 1999. En cuanto a la madera, Indonesia podría estudiar la posibilidad de recurrir a planes de incentivos introducidos en 1998 [6], que ofrecen beneficios adicionales a los países que cumplen las normas sobre gestión sostenible de los bosques tropicales (ITTO). Hasta ahora, Indonesia no ha manifestado interés por dichos planes. No obstante, en el contexto del programa de silvicultura de la UE, se podría prever asistencia para ayudar a Indonesia a aplicar dichas normas.

[6] Reglamento (CE) nº 1154/98 del Consejo, de 25 de mayo de 1998.

3.2. Recuperación tras la crisis

Antes de la crisis, la economía indonesia había hecho considerables progresos. Desde la década de 1960 hasta la de 1990 Indonesia fue una de las tres únicas economías del mundo que consiguieron pasar de los últimos a los primeros puestos de las listas de crecimiento económico mundial. Esto supuso una reducción sustancial de la pobreza y avances sociales significativos, en particular en los ámbitos de la educación y la salud.

Sin embargo, este crecimiento se basaba en parte en unos sistemas bancarios y financieros débiles que, junto con el amiguismo y la corrupción, fueron también causas básicas de la crisis financiera de la región. En el caso de Indonesia, el más pobre de los países afectados, los sistemas económico y político eran aún más frágiles y menos transparentes. El cambio provocado por la crisis en el sistema político fue también más grave que en los otros países de la región y, en consecuencia, Indonesia fue el país más afectado de todos. También es el país en el que la recuperación ha sido más difícil y más lenta.

3.2.1. Desafíos de la recuperación económica

El reto principal es el establecimiento de un régimen político democrático nuevo que restablezca la estabilidad del país. La celebración de elecciones libres y justas y el nombramiento de un gobierno que responda al deseo ampliamente expresado de cambio han creado las condiciones básicas para la recuperación, aunque todavía queda mucho camino por recorrer.

El gobierno tiene que abordar en particular de forma urgente y rigurosa los retos macroeconómicos siguientes:

- reforma y recapitalización del sistema financiero;

- contención de los niveles de deuda nacional y exterior, en particular la deuda nacional exterior;

- erradicación de la corrupción y el amiguismo e implantación del estado de derecho.

El nuevo gobierno de Indonesia parece decidido a orientar su política económica de acuerdo con esos desafíos. Necesitará ayuda de socios internacionales, en especial de las IFI, para llevar adelante las reformas necesarias.

3.2.2. Papel de las instituciones financieras internacionales (IFI)

La situación actual de las finanzas públicas de Indonesia es grave. La contención de la deuda nacional del país es un reto importante. La necesidad de incentivos fiscales para sostener la economía y la escalada de los costes de saneamiento del sector bancario aumenta la presión sobre las finanzas públicas. El Banco Mundial ha advertido de que la deuda pública podría llegar hasta un 100% del PIB en 2000, frente a sólo un 24% a mediados de 1997. En consecuencia, la ayuda de las IFI es más necesaria que nunca. Además, las IFI desempeñarán un papel decisivo a la hora de asesorar al gobierno indonesio sobre las reformas económicas, sociales y administrativas. La Unión, cuyos Estados miembros son importantes contribuyentes a las IFI y que es también un donante importante, tiene que desempeñar su papel para garantizar que se dé la ayuda adecuada en las condiciones pertinentes. El FMI ha mantenido conversaciones con el gobierno indonesio sobre estas cuestiones y el 20 de enero se firmó una declaración de intenciones en la que se establece un programa de reformas claro. Se da por supuesto que se prestará la debida atención al coste social de las reformas. Es un elemento importante, porque el anterior plan de reforma, combinado con la frustración política, desencadenó la agitación social en mayo de 1998.

En este contexto, la UE debería reforzar su coordinación con las IFI, en particular con el Banco Mundial y el Banco Asiático de Desarrollo. Un mecanismo de coordinación regular en Yakarta con los Jefes de Misión y las IFI aportaría beneficios sustanciales para ambas partes.

3.2.3. Futura política de inversiones

Para revitalizar la economía se necesitan con urgencia nuevas inversiones en el sector privado, pero la información disponible hasta el tercer trimestre de 1999 hace pensar que la inversión no ha empezado aún a aumentar desde el ínfimo nivel de 1998, como reflejan las exportaciones a Indonesia de maquinaria y bienes de capital procedentes de la UE que siguieron cayendo durante el primer semestre de 1999.

La inversión directa de la UE en Indonesia fue significativa antes de la crisis, llegando a una media de 550 millones de EUR en los años 1995-1997. Según la Junta de coordinación de inversiones de Indonesia, la UE ha sido el mayor inversor en ese país desde que se empezaron a recoger datos sobre la IDE en 1967.

En términos de política de inversiones, la administración actual ha mostrado un compromiso claro y ha dado prioridad absoluta a la atracción de capital nuevo extranjero. Dicho esto, sectores antes cerrados (transporte, almacenes, telecomunicaciones) se han abierto a la inversión extranjera desde mediados de 1999, mientras que otros sectores se han hecho más accesibles a la IDE. Una mayor apertura del área de servicios financieros a proveedores de servicios extranjeros, en particular en los sectores de banca y de seguros, puede ayudar al gobierno de Indonesia a reorganizar un sector financiero más fuerte y a proporcionarle la diversificación, liquidez y estabilidad necesarias. Por último, debería hacerse un esfuerzo para mejorar las prácticas de contabilidad actuales.

Varios sectores siguen estando restringidos o cerrados a la inversión directa extranjera, pero se espera que la nueva administración siga avanzando hacia una mayor apertura a la IDE.

A la vista del compromiso del gobierno y de la preeminencia de la UE como inversor en Indonesia, se debería intensificar el intercambio de puntos de vista entre Europa y dicho país sobre estas políticas, en particular a escala de altos funcionarios. También se dispone de foros de diálogo sobre inversión con Indonesia en la ASEM (Grupo de expertos sobre inversiones) y en el marco CE-ASEAN.

Los Estados miembros están haciendo esfuerzos para crear vínculos en materia de inversión con Indonesia. Hay que coordinar la presencia comercial de la UE. El apoyo a la recientemente creada Asociación Europa - Indonesia (EIA) contribuirá al logro de este objetivo.

3.3. Reestructuración de la economía

En líneas generales, la principal tarea del gobierno será restablecer la confianza nacional e internacional en la economía de Indonesia instaurando políticas nuevas y eficaces que rompan con el pasado en la mayoría de los ámbitos. La Unión puede aportar su gran experiencia en este proceso y se podría prever asistencia en caso necesario. Se indican a continuación algunas áreas que merecen una especial atención.

3.3.1. Buena administración

Uno de los medios más importantes para atraer más inversiones, conseguir un desarrollo económico sólido y garantizar una mejor utilización del dinero de los contribuyentes es implantar una buena administración. Véase el punto 2.3.5.

3.3.2. Reforma del sistema bancario

El programa de reestructuración del sector bancario de Indonesia está en marcha. Se han realizado muchas reformas, pero los desafíos a los que hay que responder aún son enormes. El FMI y el Banco Mundial han influido con éxito en varias ocasiones para que el proceso siga en marcha. El escándalo del Banco de Bali empañó la imagen de la Agencia de reestructuración del sector bancario de Indonesia (Indonesian Bank Restructuring Agency's - IBRA). El reciente traspaso del control del IBRA del Ministerio de Economía al propio presidente tiene como finalidad potenciar la independencia de la Agencia. El coste estimado de recapitalización es enorme, pudiendo llegar a un coste total en la región del 60% del PIB. La ayuda de la UE para la reestructuración del sector bancario se ha concedido a través de las IFI, el Trust Fund de la ASEM, EFEX y la ayuda de los Estados miembros.

3.3.3. Reglamentación económica

El marco de la normativa económica de Indonesia es muy débil y necesita una reforma y una mejora extensivas. La falta de un sistema operativo, junto con una corrupción generalizada en el ámbito judicial, ha desacreditado el régimen jurídico. El recurso generalizado a mecanismos de préstamo irresponsables ha restringido seriamente el crédito para operaciones empresariales válidas. Mientras que el sector privado debe ocuparse de la actividad comercial, el gobierno tiene que establecer rápidamente un marco jurídico sólido para la actividad económica en el que se garantice la responsabilidad y se fomenten las buenas prácticas empresariales. Todo ello debería ir acompañado inmediatamente por el inicio de la privatización de los activos del IBRA, cuyo valor nominal se sitúa en torno al 80% del PIB de Indonesia. Ámbitos legales concretos que reclaman la atención son la legislación sobre quiebras (junto con disposiciones sobre liquidación, es necesaria para volver a un derecho de sociedades saneado), el derecho de competencia y la reglamentación financiera y los derechos de propiedad intelectual. También son necesarias mejoras en materia de prácticas empresariales de control y contabilidad. En esas áreas, Europa tiene una experiencia considerable que podría ser conveniente explotar en iniciativas de cooperación con Indonesia.

4. Desarrollo sostenible

4.1. Desarrollo social. Antecedentes

La administración Suharto (1965-1998) se centró deliberadamente en el desarrollo y logró avances impresionantes en los ámbitos social y educativo. La pobreza se redujo en términos absolutos y relativos. La urbanización avanzó, con un elevado nivel de construcción de viviendas e infraestructuras públicas. El crecimiento de la población se redujo ligeramente hasta el 1,7% anual, cifra notablemente baja que se logró sin necesidad de adoptar medidas coercitivas. De ser una de las naciones más pobres del mundo en la década de 1950 y principios de la década de 1960, Indonesia pasó a situarse en un puesto intermedio, con un PIB per cápita superior a 1.100 $ a mediados de la década de 1990. Entre otros logros significativos cabe citar la asistencia sanitaria, la esperanza de vida y la alfabetización. Este progreso en el desarrollo social se detuvo, llegando incluso a invertirse, a consecuencia de la crisis y se agravó por una feroz sequía. En 1998, la economía se contrajo un 13,6% en comparación con el promedio de crecimiento económico anual del 6,5% que había tenido Indonesia entre 1967 y 1997. Las clases urbanas media y baja fueron las más afectadas por la reducción de la demanda de mano de obra y la caída del nivel de las remuneraciones reales. Dada su posición inicial menos favorable, la población rural resultó relativamente mejor parada. Un motivo de gran preocupación es el aumento del desempleo y su efecto perjudicial sobre las condiciones de trabajo. El gobierno indonesio ha abordado este problema y ha conseguido crear puestos de trabajo adicionales, pero es evidente que unas cifras de crecimiento económico anual inferiores al 5% no serán suficientes para resolver el problema del desempleo y del subempleo.

Para contrarrestar estos efectos negativos, en 1998 se introdujeron con ayuda del Banco Mundial programas para crear una red de seguridad social. Todos los partidos políticos consideran incuestionable el valor de dichos programas, habida cuenta de los millones de personas que se encuentra por debajo de la línea de la pobreza, del elevado número de niños en edad escolar que corren el peligro de abandonar definitivamente los estudios [7], así como de su importancia para subvencionar la asistencia alimentaria y sanitaria. La aplicación de estos programas ha sido objeto de controversias y críticas debido a las pérdidas financieras y las desviaciones de fondos y a un control inadecuado.

[7] El número de alumnos de enseñanza primaria se mantuvo aparentemente estable en torno al 95%; en la enseñanza secundaria, el porcentaje experimentó una ligera reducción pasando del 54,4% al 53,2%, aunque el gasto público en enseñanza se redujo considerablemente entre 1996 y 1998.

A la espera de la resolución del problema del Banco de Bali, las instituciones financieras internacionales han bloqueado todas las ayudas presupuestarias de movilización rápida. Se incluyen aquí los préstamos al Programa de creación de una red de seguridad social. Como el gobierno indonesio ha acordado hacer público el informe de auditoría sobre el incidente, las IFI pueden reanudar su ayuda, pero se ha perdido un tiempo precioso.

La UE debería prestar más ayuda al sector social. Para evitar los errores del pasado, se debe mejorar el diálogo entre los diversos colectivos afectados, así como la administración a escala nacional y provincial. A largo plazo, se podría prever un sistema global de seguridad social.

A un plazo más largo y para evitar crisis económicas que tengan este tipo de repercusiones sociales negativas, la UE debería ayudar a Indonesia a establecer algunos regímenes independientes de seguridad social básica y a ofrecer, a prácticamente todos los trabajadores, un subsidio mínimo de desempleo o de pensión, así como un seguro médico básico. Esto evitaría la vuelta masiva a la pobreza de quienes pierden su trabajo en caso de crisis económica. Estos regímenes contribuirían también a reducir la pobreza y, en consecuencia, la vulnerabilidad de las personas que están cerca de la línea de la pobreza. Estos planes se deben situar fuera de la empresas, para garantizar que, en caso de quiebra, no desaparezcan con la propia empresa. Europa tiene una amplia y variada experiencia en este campo que podría ser de gran interés para Indonesia.

4.2. Reducción de la pobreza

La crisis y la grave sequía de 1998 hicieron que el índice de pobreza pasara de un 11% en 1996 a un 14-20% en 1998 [8]. En las áreas urbanas, el índice de pobreza se duplicó (desde un 3,8%). En las áreas rurales, aumentó considerablemente en cifras absolutas, hasta situarse en torno al 17,6%. En general, la desigualdad económica parece que ha cambiado poco, pero un análisis detallado pone de manifiesto modelos regionales y sociales muy diferentes. La pobreza aumentó más en las áreas urbanas que en las rurales. Java se vio más afectada que las otras islas. La agricultura y la construcción, que son los sectores que emplean a las capas más pobres de la población, fueron más vulnerables. Sorprendentemente, la clase media urbana se vio también muy afectada. No obstante, sigue sin estar claro hasta qué punto la grave recesión de Indonesia ha tenido un impacto diferencial sobre hombres y mujeres; la información sobre este punto será importante para poder determinar de forma óptima los objetivos de reducción de la pobreza.

[8] Información proporcionada por las fuentes metodológicamente más fiables (estudios del Banco Mundial, 1998).

El gobierno de Indonesia ayudó a paliar algunos de los efectos negativos proporcionando alimentos subvencionados.

El Trust Fund de la ASEM, creado específicamente para abordar los problemas financieros y sociales de la reforma generados por la crisis, ha sido una útil herramienta para Indonesia. Ha permitido la rápida aplicación de una serie de medidas consultivas relacionadas con cuestiones clave de política social. La UE ha contribuido sustancialmente al Fondo [9]. Los 4,5 millones de EUR asignados hasta la fecha a Indonesia han incluido proyectos en áreas como becas escolares, evaluaciones de pobreza rápidas, asistencia e instalaciones sanitarias.

[9] El compromiso de la Comisión por valor de 15 millones de EUR se completó con compromisos por un valor total de 28 millones de EUR de los Estados miembros (Dinamarca, Francia, Italia, Luxemburgo, los Países Bajos, Finlandia, Suecia y el Reino Unido).

Dada la demostrada eficacia de la capacidad técnica suministrada a través del Trust Fund de ASEM, la UE debería considerar la posibilidad de proporcionar recursos adicionales, incluso mediante una extensión del Trust Fund de la ASEM. En general, se deberían estudiar oportunidades de diálogo social entre la UE, el gobierno y las ONG en ambas partes.

4.3. Promoción de mejores resultados medioambientales

Durante décadas de crecimiento económico muy elevado, se prestó poca atención a los aspectos medioambientales. En consecuencia, los niveles de contaminación son elevados en muchas áreas. Esto perjudica a la salud y provoca un exceso de mortalidad, en particular en áreas urbanas. Los pobres, que en general dependen en mayor medida de los recursos naturales, se ven especialmente afectados por la degradación del medio ambiente. Las reformas previstas en materia de buena administración podrían ser una oportunidad para reformar la política fiscal y suprimir algunas subvenciones perjudiciales para el medio ambiente (por ejemplo, sobre algunos combustibles muy contaminantes).

Además, la recuperación económica y nuevos flujos de inversión podrían ofrecer la oportunidad para introducir tecnologías menos perjudiciales (o más limpias) para el medio ambiente y conseguir una utilización más eficiente de los combustibles. La UE tiene una valiosa experiencia en este campo y podría prestar a Indonesia una asistencia técnica de gran valor.

La crisis financiera de Indonesia ha creado nuevos problemas medioambientales o ha agravado los existentes; hay un peligro real de que las consideraciones de orden medioambiental pierdan su carácter prioritario en nombre de la recuperación económica. Un supuesto básico de la Unión debería ser que Indonesia no espere a abordar los problemas de medio ambiente hasta que mejore la situación financiera. El riesgo de que la degradación medioambiental sea la causa de la próxima crisis es demasiado elevado.

En los últimos años los incendios forestales y los subsiguientes problemas de "niebla" (véase punto 4.4) han centrado la atención en la pertinencia de la política de medio ambiente de Indonesia en general, incluidas las cuestiones relativas a producción industrial, gestión de las áreas costeras, minería, medio ambiente urbano, etc., ...

Se debería animar a Indonesia a incluir consideraciones medioambientales en todas las otras áreas políticas. Áreas específicas deberían incluir la política industrial (fomentando la implantación de un mecanismo eficaz de evaluación del impacto ambiental, destinado en particular a todas las inversiones en nuevas empresas industriales); la enseñanza, mediante la promoción de la educación medioambiental a todos los niveles; la política de desarrollo y planificación urbana; la política de transportes y la política de desarrollo rural. Se debería ofrecer asistencia al país para identificar las prioridades medioambientales y asignarles los recursos necesarios. Cuando proceda se deberán incorporar tecnologías medioambientales correspondientes de la UE en los programas de cooperación económica y desarrollo.

A la vista de la extensión de Indonesia y del impacto potencial sobre el medio ambiente en las próximas décadas a medida que se haga realidad el crecimiento económico previsto, prioridades específicas globales de medio ambiente, como la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, deberían formar parte de las actividades de cooperación conjunta que reciben asistencia de la UE.

4.4. Bosques y medio ambiente

Los bosques de Indonesia representan el 10% de la superficie de bosques tropicales existente en el mundo y se considera que son los más ricos en diversidad biológica al ser el hábitat original de gran número de especies que no se encuentran en ningún otro lugar del mundo. Los bosques desempeñan en Indonesia un importante papel económico, social y ecológico. Su capacidad de absorción de dióxido de carbono de la atmósfera y su diversidad biológica son importantes a escala del planeta.

La amenaza que pesa sobre los bosques del país es anterior a la crisis económica. Los problemas existentes eran la excesiva capacidad de transformación de la industria maderera, el exceso de compromisos de producción a expensas de la conservación, la insuficiencia de derechos de acceso a los bosques a escala local, la falta de protección de la diversidad biológica y el aumento de la tala ilegal de árboles. La crisis económica y la transición política agravaron estas deficiencias, aceleraron la explotación ilegal y debilitaron la situación económica de los actores locales.

Los incendios son, junto con la explotación ilegal, el problema más urgente. Los incendios forestales son la manifestación, en un contexto climático particular, de las tendencias en las prácticas de aprovechamiento de la tierra. La política nacional de plantaciones industriales es una de las fuerzas rectoras de la utilización de terrenos forestales. El gobierno sigue una política de extensión de las plantaciones de aceite de palma a expensas de las áreas forestales. Mientras que este sector es famoso por su rendimiento económico, su escasa consideración respecto de prácticas sostenibles de gestión de la tierra y el fomento de las inversiones han quedado establecidos. Hay que seguir investigando y desarrollando alternativas a las prácticas tradicionales de quema de bosques ("slash and burn").

Según las estimaciones, los incendios que tuvieron lugar en Indonesia en 1997 causaron más emisiones de CO2 que las producidas por el hombre en América del Norte. Incendios no controlados han causado graves daños (nieblas, pérdida de madera, reducción del turismo, etc.). Son también un síntoma de las deficiencias en el ámbito de la gestión forestal y en la aplicación de estrategias. Ya en 1995 la utilización del fuego para limpiar tierras agrícolas se prohibió por ley, pero debido a la falta de compromiso político y de recursos presupuestarios la prohibición no se aplicó de manera efectiva.

Los bosques de Indonesia se están talando a gran velocidad, tanto "legalmente" en áreas determinadas de reconversión forestal como ilegalmente en otras muchas zonas, incluidos parques nacionales. El impacto climático y ecológico a largo plazo es causa de inquietud para la comunidad internacional. No obstante, los perdedores en este proceso son también los muchos colectivos marginalizados que dependen en mayor o menor medida de los bosques para su supervivencia y cuyos intereses a menudo no se tienen en cuenta.

4.4.1. La explotación forestal. Acción de la UE

El nuevo gobierno indonesio ha declarado su compromiso con la reforma. Un auténtico cambio de enfoque en el sector forestal ofrecería a la Comisión una oportunidad para contribuir sustancialmente. La UE ha elegido el desarrollo del sector forestal como una de sus prioridades de apoyo. En torno a un 60% de la ayuda al desarrollo para el sector forestal del país se está facilitando actualmente a través de proyectos de la Comisión. El actual programa de silvicultura de la CE (unos 106 millones de EUR) consta de una serie de seis proyectos coherentes que abordan los principales problemas [10]: incendios forestales, gestión de los bosques, explotación sostenible y conservación del equilibrio ecológico. Los proyectos forestales han emprendido ya acciones para ayudar a la resolución de conflictos entre los propietarios, que ahora se pueden realizar más fácilmente a escala nacional y provincial.

[10] 1. Programa de desarrollo de Leuser (Parque nacional de Gunung Leuser, 2 millones de. ha en Sumatra del norte y Aceh), 2. Programa de prevención y control de incendios forestales (Sumatra del sur), 3. Programa de gestión del bosque de Berau (Kalimantan oriental), 4. Proyecto de inventario y control forestal (actualización de los datos nacionales sobre recursos forestales e implantación de un sistema de información integrado), 5. Kalimantan sur y centro, Proyecto de bosques de producción, 6. Agencia de enlace sobre bosques (Yakarta).

Aunque el trabajo financiado por la Comisión en el sector es ya considerable, podría ser necesario estudiar medidas adicionales. Algunos problemas deberían abordarse en un futuro próximo en cooperación con otros donantes (en particular los Estados miembros), como por ejemplo la insuficiente prestación de personal para los proyectos, la participación en ocasiones limitada por parte del beneficiario, el sentido relativamente bajo de propiedad y la falta de seguimiento político La CE debería poder intensificar sus actividades, en particular procediendo tan pronto como sea posible a poner en marcha un Programa global de prevención y control de incendios. El problema de empresas indonesias de explotación forestal fuera de su propio país, implicadas en ocasiones en operaciones de explotación forestal insostenibles en el extranjero, podría incluirse en el diálogo con las autoridades indonesias, así como en el marco del diálogo ASEAN-UE.

Estos problemas están en gran medida relacionados con la realidad sociopolítica concreta de Indonesia. La solución de estos problemas exigirá cambios en la manera de adoptar y poner en práctica las decisiones políticas. La sociedad civil en sus diferentes formas tendrá que desempeñar un papel activo. El proceso se ha iniciado ya. Podría acelerarse si los recursos se canalizaran de forma más eficaz y si el gobierno explotara mejor la amplia experiencia de la Comisión y los Estados miembros. El seminario sobre bosques de enero de 2000, patrocinado por el gobierno, es un primer paso en esta dirección.

5. Futuro planteamiento

Las anteriores consideración llevan a la conclusión de que la Unión Europea deberá actualizar y reforzar sus relaciones con Indonesia. Esto se podrá conseguir a través de un planteamiento gradual que tenga en cuenta los progresos realizados por el gobierno de Indonesia para resolver pacíficamente los conflictos internos, reformar la economía y reforzar las instituciones democráticas del país.

Al definir objetivos estratégicos clave para establecer una relación más estrecha con Indonesia, la UE debería centrarse en un diálogo específico con dicho país, pero en el contexto de la asociación ASEAN-UE. Esto implicaría un diálogo bilateral político y económico para el progreso de los intereses mutuos, en el que se tuviera en cuenta la importancia regional respectiva de ambas partes.

5.1. Aspectos políticos y de seguridad

La contribución de la UE a las elecciones [11] tuvo un gran éxito y fue bien recibida por la población indonesia. El apoyo de la UE al proceso democrático no debería detenerse ahí.

[11] Para las elecciones parlamentarias se envió al país apoyo financiero significativo y una amplia unidad de observación que incluía 136 observadores a corto y largo plazo. La estrecha cooperación del equipo con la administración se valoró como una contribución sustancial para consolidar la democracia.

(1) La Unión deberá desarrollar un diálogo político con Indonesia en pie de igualdad. El objetivo principal será:

- intercambiar puntos de vista sobre cuestiones de política regional y de seguridad e identificar ámbitos posibles de cooperación;

- respaldar los esfuerzos del gobierno para implantar las reformas necesarias y seguir avanzando hacia la consolidación de la democracia en Indonesia;

- desarrollar el diálogo con Indonesia sobre derechos humanos.

(2) La Unión deberá prestar especial atención al fomento de la buena administración y a la implantación del estado de derecho, prioridad para el gobierno indonesio. La asistencia europea podría centrarse en:

- cooperación en el establecimiento y la formación de un régimen judicial independiente, incluida la promoción del respeto de los derechos humanos y el refuerzo del Departamento del Fiscal General;

- apoyo a la reforma de la administración pública, concentrándose en uno o dos sectores clave, uno de los cuales podría ser el forestal, habida cuenta del liderazgo de la UE como donante en esta área;

- desarrollo de contactos entre funcionarios europeos e indonesios de Defensa;

- refuerzo de la sociedad civil.

(3) Medidas destinadas a reducir las tensiones culturales y religiosas, centradas en:

- ayuda humanitaria para personas desplazadas o colectivos de riesgo;

- esfuerzos para promover el diálogo y la reconciliación teniendo en cuenta las medidas gubernamentales y los compromisos internacionales y regionales. Se debería prestar una atención especial a la participación de la sociedad civil;

- compartir con Indonesia la amplia y variada experiencia de los Estados miembros de la UE en materia de descentralización y cambio regional. El intercambio de técnicas e información sobre sistemas federales existentes en Europa podría ser una valiosa contribución.

(4) Respecto de las regiones que buscan la emancipación, la Unión podría desarrollar un diálogo con Indonesia y otros socios internacionales para ayudar a encontrar soluciones viables que respondan tanto a las aspiraciones de las regiones en cuestión como al objetivo de evitar la desintegración de Indonesia. Aunque se trata de una cuestión de política interna, puede tener grandes repercusiones a escala internacional.

5.2. Relaciones económicas y comerciales

El refuerzo de las relaciones comerciales debería ser un objetivo clave de la estrategia. En particular:

- La CE está interesada en el avance de las conversaciones con Indonesia sobre asuntos de interés común en el marco de la OMC y debería desarrollar una cooperación más intensa, tanto bilateral como a través de la ASEAN y la ASEM, para facilitar la apertura de una nueva ronda comercial de la OMC destinada a responder a los intereses de ambas partes.

- Un "nuevo compromiso comercial" respecto de Indonesia que recoja el adquirido en la ASEM sería un signo político importante de apoyo a los esfuerzos de Gobierno indonesio para resolver los problemas económicos del país.

- Se deberían iniciar conversaciones entre ambas partes sobre aspectos actuales de acceso al mercado de bienes y servicios con objeto de estimular los flujos comerciales en ambos sentidos.

- El apoyo a la recuperación económica deberá ser una prioridad de la estrategia de la UE a corto plazo para Indonesia.

- La UE deberá reforzar su coordinación con las IFI [12], y en particular con el Banco Mundial y el Banco Asiático de Desarrollo. Un mecanismo de coordinación regular en Yakarta para Jefes de Misión e instituciones financieras internacionales aportaría ventajas sustanciales a ambas partes. Para la UE, garantizaría un mejor conocimiento de la evolución de la situación y haría posible un enfoque coordinado de proyectos que correspondan a las políticas adoptadas. Para las IFI, sería una oportunidad de integrar más eficazmente las contribuciones de la UE en el esfuerzo general.

[12] Evidentemente, se tienen que considerar las consecuencias de programa de reformas de tres años que ha acordado el gobierno con el FMI el 20 de enero de 2000. Este plan incluye reformas de amplio alcance en el sector bancario (privatización), en el sector de la energía y las áreas de fiscalidad y política comercial. Debería seguir una evaluación detallada de este ambicioso programa de reformas y de sus repercusiones para el comercio y la inversión de la UE.

- Dada la preeminencia de la UE como inversor en Indonesia, el intercambio de puntos de vista entre Europa y dicho país sobre estrategias de inversión debería intensificarse, en particular en el marco de las reuniones de altos funcionarios [13] en el grupo de expertos en inversiones de la ASEM y en el marco CE-ASEAN.

[13] Senior Officials Meeting.

- Instrumentos europeos diseñados para promover la inversión, como Asia-Invest, podrían ser útiles para favorecer las inversiones en Indonesia de PYME europeas. Hay también varios programas de cooperación económica CE-ASEAN para mejorar el entorno empresarial y la confianza de los inversores. La Comisión va a estudiar la posibilidad de promover un mayor recurso a dichos instrumentos y programas en Indonesia a través de seminarios o manifestaciones empresariales.

- Dada la importancia de la legislación de la Comunidad en materia de transportes, la UE debería estudiar con las autoridades indonesias la posibilidad de instaurar una cooperación en cuestiones como la navegación por satélite (GNSS), aspectos económicos del transporte aéreo (obligaciones de servicio público y servicios aéreos regionales), seguridad aérea, piratería marítima y otros temas de interés común.

5.3. Reforzar la imagen de la UE en Indonesia

En Indonesia no se percibe a la Unión Europea como un socio importante y se le presta sólo una atención limitada en comparación con los Estados Unidos o Japón. Se ve a la UE básicamente como un bloque comercial y no se es consciente de su carácter supranacional.

5.3.1. Desarrollo del diálogo con las autoridades

El desarrollo de un diálogo bilateral UE-Indonesia reforzaría considerablemente la percepción que el gobierno del país tiene de Europa y de su interés para el futuro de Indonesia. Esto podría contribuir a situar a la Unión como un socio importante. Como con los otros miembros originales de la ASEAN, no hay un acuerdo bilateral entre la UE e Indonesia. El acuerdo CE-ASEAN de 1980 sirve de marco para las relaciones económicas, mientras que la conferencia ministerial UE-ASEAN es una plataforma de diálogo político. La Comisión ha respondido positivamente a la petición indonesia de celebrar reuniones oficiales de altos funcionarios en el futuro, como se hace ya con Tailandia y Filipinas. Se podría estudiar la cuestión de un acuerdo bilateral de cooperación con Indonesia, además del acuerdo de cooperación existente CE-ASEAN. Los beneficios para la UE de emprender un diálogo general con un gobierno indonesio de orientación reformista son evidentes. Este diálogo podría, incluso, impulsar el diálogo UE-ASEAN.

5.3.2. Promoción de la visibilidad de la UE en Indonesia

La "nueva estrategia para Asia" ya subrayaba la necesidad de promover un mayor conocimiento de Europa en Asia, y a la inversa. Esto hace que sea necesario que los diferentes actores de la Unión unan sus fuerzas en áreas como información, enseñanza superior y cultura. La Comisión y los Estados miembros podrían comprometerse a desarrollar nuevas actividades comunes "sobre el terreno" para favorecer este objetivo. En el marco de la actual estrategia de la CE para la cooperación en el ámbito de la enseñanza superior, se han lanzado o se están preparando varios programas que, si bien ofrecen una buena base para una mayor cooperación con Indonesia, necesitan una promoción adecuada en dicho país para ser plenamente efectivos.

5.4. Concentración en la ayuda al desarrollo

Las necesidades de Indonesia en el ámbito de la ayuda al desarrollo son enormes. El nivel actual de los compromisos financieros de la CE para Indonesia dista mucho del de los compromisos de otros donantes. Sin embargo, la ayuda total facilitada por la UE, si se tiene en cuenta la ayuda bilateral proporcionada directamente por los Estados miembros y a través de las contribuciones a las IFI, es sustancial. El primer paso debería ser maximizar el alcance de la contribución total de la UE reforzando el planteamiento global de la Unión respecto de la cooperación para el desarrollo con Indonesia.

Los cambios que están produciéndose en Indonesia están atrayendo la atención de todos los actores importantes que tienen interés en ver que las reformas se adopten tan rápidamente como sea posible. Es necesaria la coordinación para garantizar que la futura cooperación de la UE sea un complemento de las contribuciones de otros donantes.

El planteamiento de la UE para apoyar el desarrollo sostenible en Indonesia podría centrarse en varios objetivos:

(1) Para abordar las necesidades de grupos objetivo víctimas de las repercusiones de la crisis, en las futuras medidas se deberá dar prioridad a programas de redes de seguridad social, como planificación familiar, ayudas para que los niños prosigan la escolaridad, planes de salud y nutrición para madres y niños y apoyo a la red de ONG [14].

[14] Programa de recuperación de la actividad local, del Banco Mundial (Community recovery Programme).

(2) La Unión también deberá prestar una especial atención a la cuestión de la reducción de la pobreza, en particular en áreas conflictivas como las Molucas y Timor Oriental. Se podrían incluir aquí proyectos de desarrollo rural a pequeña escala, desarrollo de pequeñas empresas y empresas agroalimentarias, acciones en materia de aguas y saneamiento para comunidades rurales y acciones en materia de salud y enseñanza. Deberían tenerse en cuenta las conclusiones de El Cairo, en particular por lo que se refiere al papel de la mujer en el desarrollo económico y social.

(3) Una prioridad clave para la UE seguirá siendo la gestión sostenible de los recursos naturales, en particular en materia de bosques, sector en el que la CE y los Estados miembros tienen ya una sólida experiencia de cooperación en Indonesia. Esto es aplicable a la conservación efectiva de áreas con una diversidad biológica significativa y a las medidas para mejorar la sostenibilidad de la gestión de la explotación forestal. En este contexto, pero sin centrarse exclusivamente en la investigación forestal, se deberá reforzar el desarrollo de la capacidad de investigación científica de Indonesia. Ha quedado demostrado que el desarrollo sostenible requiere inversión en tecnologías limpias, mejores prácticas y una mayor capacidad de gestión de los recursos naturales.

Es evidente que la limitación de los recursos financieros de la Comisión asignados a Asia obliga a restringir las futuras acciones a áreas prioritarias claramente definidas. No obstante, se debería hacer un esfuerzo adicional para que su cooperación se sitúe en un nivel coherente con las necesidades de Indonesia.

La situación política parece permitir ahora el establecimiento de un diálogo de programación adecuado entre la Comisión y el gobierno, en particular sobre desarrollo sostenible.

Se invita al Consejo a adoptar este planteamiento y a la Comisión, a los Estados miembros y a otros protagonistas, a cooperar en este ámbito.

FICHA FINANCIERA

1. Denominación de la acción

Comunicación de la Comisión: "Estrategia para desarrollar las relaciones entre Indonesia y la Unión Europea".

2. Líneas presupuestarias

- B7-20 Ayuda alimentaria y operaciones de apoyo

- B7-21 Ayuda humanitaria

- B7-30 Cooperación con los países en desarrollo de Asia

- B7-60 Medidas comunitarias de apoyo a las ONG

- B7-61 Formación y sensibilización sobre cuestiones de desarrollo

- B7-62 Medio ambiente, salud y lucha contra los estupefacientes en los países en desarrollo

- B7-63 Población y demografía en los países en desarrollo

- B7-64 Regímenes especiales de ayuda en el ámbito del desarrollo

- B7-65 Medidas de lucha contra el fraude en el sector de la cooperación y gestión y evaluación de la ayuda comunitaria

- B7-70 Iniciativa europea para la democracia y los derechos humanos

- B7-87 Promoción de las relaciones comerciales

- B8-01 Política exterior y de seguridad común

3. Fundamento jurídico

Reglamento PVD/ALA, Reglamento democracia y derechos humanos, etc.

4. Descripción de la acción

4.1 Objetivo general

Comunicación de la Comisión al Consejo y al Parlamento Europeo en la que se exponen los elementos clave de una estrategia para el desarrollo de unas relaciones más estrechas entre la UE e Indonesia en el nuevo milenio.

4.2 Plazo y modalidades de renovación

5. Clasificación del gasto o del ingreso

5.1 Gasto no obligatorio (GNO)

5.2 Créditos diferenciados (CD)

5.3 Tipo de ingresos

Los proyectos lanzados en virtud de la Comunicación no generarán ingresos específicos.

6. Naturaleza del gasto o del ingreso

- Subvención del 100%

7. Incidencia financiera

Este documento, por sí mismo, no tiene una incidencia financiera directa. El coste de una acción individual para la mayoría de las líneas de crédito posiblemente afectadas se decidirá y calculará caso por caso.

7.1 Método de cálculo del coste total (relación entre costes unitarios y coste total)

7.2 Desglose del coste por elementos

Créditos de compromiso en millones de EUROS (precios corrientes)

&gt;SITIO PARA UN CUADRO&gt;

7.3 Gastos de operaciones (estudios, expertos, etc.) de la Parte B del presupuesto

Créditos de compromiso en millones de EURO (precios corrientes)

&gt;SITIO PARA UN CUADRO&gt;

7.4 Calendario de créditos de compromiso y créditos de pago

Previa petición, tras valoración del proyecto por los servicios de la Comisión y hasta un importe no superior a los créditos que se consignen en las líneas presupuestarias correspondientes en cada ejercicio presupuestario anual.

8. Disposiciones antifraude

- Medidas específicas de control previstas

- Las autoridades de Indonesia y la Comisión aplicarán las medidas habituales de control en la ejecución de los proyectos, tal como se prevén en los acuerdos y contratos de financiación.

9. Elementos del análisis coste-eficacia

9.1 Objetivos específicos y cuantificables; población destinataria

- Objetivos específicos: relación con el objetivo general

- Se definirán caso por caso.

- Población destinataria: hágase una distinción por objetivos; precísense los beneficiarios finales de la contribución financiera de la Comunidad y los intermediarios implicados.

- Se definirán caso por caso.

9.2 Justificación de la acción

- Necesidad de ayuda financiera de la Comunidad, en particular respecto del principio de subsidiariedad.

- Se definirán caso por caso.

9.3 Seguimiento y evaluación de la acción

- Indicadores de resultados elegidos

Se deberán definir caso por caso y se incluirán en cada uno de los acuerdos y contratos de financiación.

10. Gastos administrativos (Parte A de la Sección III del presupuesto general)

Esta parte de la ficha financiera deberá remitirse a las Direcciones Generales de Personal y Administración y de Presupuesto; la Dirección General de Personal y Administración la remitirá entonces a la Dirección General de Presupuesto con su dictamen.

La movilización efectiva de los recursos administrativos necesarios será fruto de la decisión anual de la Comisión relativa a la asignación de recursos, y teniendo en cuenta en particular los efectivos y montantes adicionales concedidos por la autoridad presupuestaria.

10.1 Incidencia sobre el número de empleos

&gt;SITIO PARA UN CUADRO&gt;

Si se necesitan recursos adiciones, indíquense los plazos en que deberán estar disponibles.

10.2 Incidencia financiera global de los recursos humanos adicionales

EURO

&gt;SITIO PARA UN CUADRO&gt;

Los importes expresan el coste total de los empleos adicionales durante toda la acción si ésta es de duración determinada o el de doce meses si es de duración indeterminada.

10.3 Aumento de otros gastos de funcionamiento debido a la acción

EURO

&gt;SITIO PARA UN CUADRO&gt;

Estos importes corresponden al gasto total de la acción si ésta es de duración determinada o al gasto de doce meses si es de duración indeterminada.

Los costes se cubrirán con recursos existentes.

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