Source: EURLEX
Language: es
Format: md

^ B 90 Diario Oficial de las Comunidades Europeas ^ C l ^ ú ^

Dictamen de la Sección de Relaciones Exteriores, Política Comercial, y Desarrollo sobre las

relaciones C^EBAEE^

^ C l ^ l ^

E l i d e febrero de 1990, de conformidad con el parrafo^del articulo 20 de su Reglamento Interno,
el Comité EconomicoySocial decidió elaborar un dictamenyun documento informativo sobre las
relaciones CE^AEEC

La Sección de Relaciones Exteriores, Política ComercialyDesar^ollo,encargada de preparar los
trabados en la materia,adopto su Dictamen e l l ^ de mayo de 1990 ^Ponente Sr Vasco Cal^

Ensu2^^sesionplenana^sesiondel^0demayode 1990^,elComiteEconomieoySocialba
aprobado el siguienteDictamen por mayoría,con^abstenciones

1 Evolución reciente de las relaciones CJ-^AELC

11 Hastacomien^osde 19^4, lasrelacionesentre la
Comunidad Europea y la Asociación Europea de Libre
Comercio ^AEEC^ estuvieron limitadasalos acuerdos de

libre comercio, que pretendían asegurar la circulación de
productos industriales sin aranceles adnanerosorestnccio
nes cuantitativas éntrelos dos bloques

En abril de 19^4,los ministros de la ComunidadEuropeay
déla Asociación EuropeadeEibreComercioadoptaron
unadeclaracionconmnta ^DeclaraciondeEu^emburgo^,
por la que se congratulaban por los resultados alcan^adosy
se comprometianarefor^ar su cooperación en la creación
de un espacio económico europeo dinámico en beneficio de
susrespectivos países

Ea cooperación entre la CEyAEECse desarrollo sobi^e una
base practica, creándose 2é^ grupos de trabado constituidos
por los servicios de la Comisionypor expertos de los países
de la AEEC, que llegaronaresultados positivos, principal
mente en lo relativoanormas de origen,eliminación de las
restnccionesala exportación,yparticipacion de los países
de la AEEC en programas de investigacionydesarrollo de
origen comunitario

12 Apesar de los progresos realizados en la coopera
cion con la AEEC,esta dinámica se encontró cadáver mas
alegada delaquelaComunidadbabia introducido ensu
seno con el proceso de creación del mercado interior,
modificando sus métodos de trabado y las formas de
abordar los problemas de integración

En la practica, anivel interno, se babianmodificadolos
procesos de decisión,lo que no fue acompañadoanivel de
las relaciones con la AEEC, que continuaban caracterizan
dose por el enfoque seguido desde la declaración de
Eu^emburgoy limitandosea los productos industriales,
que constituyen una parte decreciente del comercio
internacional

1^ Ea necesidad de establecer relaciones mas estructu

radasymas globales con los países de la AEECfuL citada

por el Presidente Delors en su discurso ante el Parlamento
Europeo,enenero de 19^9 Eos]efes de (Gobierno de la
EELArespondieron positivamente en su^Declaracion de
Oslo^,aprobada ellé^ de mar^osiguienteyse declararon
dispuestosamiciar negociaciones con el objetivo de crear
^un espacio económico europeo dmamicoyliomogeneo^

Eos]efesde (gobierno reiteraron su dispombilidadpara
discutid todos los aspectos relacionados con la libre
circulaciondebienes, servicios, eapitalesy personas, asi
como para profundizar la eooperacion en el ámbito de las
políticas de investigación, de educación y de medio
ambiente,yprocederaconsultas mas amplias en lo relativo
alaspoliticasmonetanasyeconomicas

14 Apartirde la reunión ministerial conmuta del 20de
mar^o,se crearoné^Orupos de trabado para examinar las
aereas de consensoyde divergencia en lo relativoala libre
circulación n,debienes,2^,deserviciosycapitales,^,de
personas,ypara tratar 4^, de las políticas bon^ontalesyde
acompañamiento, y ^ de los problemas legales e
institucionales

El Orupo de Orientación de Alto c^ivel, en su informe final
de fecba 20 de octubre de 19^9,considero, como resultado
deloscontactosreali^ados, queestaban suficientemente
identificadas las posiciones de las dos partes en lo que se
refiere al contenido y la forma de un posible futuro
acuerdo

Ea Comisión, en su eomunicacion al Oonse^odel 22de
noviembre consideraba quesebabia establecido unnumero
suficiente de asuntos comunes para afrontar la posibilidad
de negociaciones globales, pero quese proponía realizar
^conversaciones exploratorias^ para profundizar las
diversas cuestiones que se mantenían abiertas En caso de
que estas conversaciones se concluyesen satisfactoriamente
y tras la aprobación por el Consejo del mandato de
negociación que propondrá la Comisión, las negociaciones
globales podrían abriese

N° C 182/34 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 23. 7. 90

1.5. Los Ministros de la CE y de la AELC, decidieron en
su reunión conjunta del 19 de diciembre de 1989, que se
deberían iniciar negociaciones formales en el primer
semestre de 1990, que deberían concluir lo más rápidamente posible.

Las conversaciones exploratorias que se desarrollaron
hasta fines de marzo de 1990 no alteraron sustancialmente

las posiciones de las dos partes, y la Comisión preparó una
propuesta de negociación prevista para ser discutida por el
Consejo en el mes de junio, lo que permitiría iniciar las
negociaciones formales en el primer semestre de 1990.

2. Concepto de espacio económico europeo

2.1. Cuando, en 1984, la reunión ministerial de
Luxemburgo adoptó la Declaración conjunta, el concepto
de espacio económico europeo se limitaba, fundamentalmente, a las condiciones necesarias para la mejora de la
libre circulación de productos industriales.

La Declaración de Luxemburgo constituyó una primera
tentativa de ampliar el ámbito de la cooperación a las áreas
en que ya entonces se consideraba necesario: armonización
de normas y reglamentos técnicos, eliminación de barreras
técnicas, simplificación de las formalidades aduaneras y
reglas de origen, eliminación de prácticas comerciales
desleales y ayudas estatales con efectos distorsionantes y
eliminación de prácticas discriminatorias en las contrataciones públicas.

Además, se tuvo en cuenta la conveniencia de profundizar
la cooperación en el ámbito de la investigación y desarrollo
y en intensificar las consultas en los ámbitos de los
transportes, agricultura, pesca y energía, así como los
intercambios de información en lo relativo a condiciones de

trabajo, protección social, cultura, protección de los
consumidores, turismo y propiedad intelectual.

2.2. El concepto de Espacio Económico Europeo,
referido en la declaración conjunta aprobada en diciembre
de 1989 va más lejos, toda vez que pretende conferirle una
nueva dimensión en una perspectiva europea común, de
forma que se pueda definir en conjunto un marco más
estructurado para la cooperación entre la Comunidad y el
conjunto de países de la AELC, con los objetivos siguientes:

alcanzar la libre circulación de bienes, servicios,
capitales y personas, basándose en el pertinente
acervo comunitario, identificado en conjunto; las
excepciones, justificadas por consideraciones de

intereses fundamentales así como las disposiciones
transitorias serían objeto de negociación; deberían
alcanzarse condiciones iguales de competencia;

— estrechar y ampliar la cooperación en el contexto
de las acciones comunitarias en otras áreas, tales
como investigación y desarrollo, medio ambiente,
educación, condiciones de trabajo y bienestar
social, protección de los consumidores, programas
para pequeñas y medianas empresas y turismo;

— reducir las disparidades económicas y sociales
entre sus regiones.»

2.3. Se comprueba así que el concepto de espacio
económico europeo ha evolucionado, hasta llegar a tomar
en cuenta las consecuencias, para los países de la AELC, de
la construcción del mercado interior.

Sin embargo, no debe confundirse el Espacio Económico
Europeo (EEE) con la ampliación de la CE a los países
miembros de la AELC. Por el contrario, en la actual fase del
proceso el éxito de la negociación para la creación de un
espacio económico europeo es importante a fin de que la
CE pueda alcanzar sus objetivos fundamentales, tal como
establece el Acta Única europea, asegurando relaciones
estables y dinámicas con su principal socio comercial.

Tampoco debe confundirse el EEE con el proyecto de
mercado interior ampliado a 18 países. Este proyecto de la
CE implica una serie de factores que una parte de los países
de la AELC no quiere o no puede tomar en consideración, a
saber: unión aduanera, política comercial común, y
política agrícola común, política de pesca común, aproximación de la fiscalidad indirecta, libre circulación de
trabajadores y de personas, libertad de circulación de
capitales y libre prestación de servicios.

2.4. El espacio económico europeo tendrá que constituir
una creación _sui generis,_ para la que existen ya ciertas áreas
de concenso: la realización de las cuatro libertades —véase

punto 6 de este Dictamen— deberá basarse en el pertinente
acervo comunitario y completarse con las políticas de
acompañamiento. Se reconoció la importancia de la
reducción de las disparidades económicas y sociales entre
las regiones y los países de la EFTA declararon estar ya
dispuestos a negociar las áreas de cooperación en este
ámbito. El instrumento adecuado será un tratado que cubra
los aspectos fundamentales y los aspectos legales e
institucionales, que establezca las estructuras de gestión y
de supervisión necesarias, precisándose también normas
comunes que aseguren condiciones iguales de competencia
en todo el espacio.

La ampliación de la mayor parte del programa comunitario
del mercado interior a países de la AELC se efectuaría a
través de negociaciones entre las dos partes, que se
realizarían paralelamente a las decisiones que la Comuni

23. 7. 90 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° C 182/35

dad continuará tomando en el marco de su autonomía de

decisión y de acuerdo con el calendario establecido.
Además, de conformidad con las conclusiones de la
Cumbre de Dublín a fines de abril de 1990, la Comunidad
Europea continuará desarrollando su proceso de integración económica, monetaria y política.

3. Creación del espacio económico europeo

3.1. En el proceso de creación del mercado interior, se
considera que los principales efectos a nivel de integración
económica de los Doce serán una mayor especialización
productiva, derivada de las ventajas comparativas; una
mayor eficiencia, derivada de las economías de escala; y
una mayor competitividad, derivada de la caída de los
obstáculos al comercio. Como consecuencia global, se
anticipa un incremento acentuado del comercio intracomunitario. Para evitar la agravación de las diferencias
regionales, el Acta Única estableció simultáneamente el
objetivo de reforzar la cohesión económica y social junto a
la reforma de los fondos estructurales.

3.2. Los países de la AELC tienen mucho a perder si
permanecen fuera y mucho a ganar si pueden participar en
este proceso. Para los países de la AELC, la CE constituye el
principal socio comercial. La reducción de las barreras al
comercio intracomunitario y los efectos de las economías
de escala llevarán a una creciente localización de las

inversiones de la industria transformadora en el espacio de
la CE, reduciendo la competitividad actual de los países de
la AELC (del mismo modo que se ha reducido también el
peso de la AELC en el comercio internacional y en el
comercio intereuropeo).

3.3. Las ganancias globales que la CE puede obtener en
el proceso de creación de un Espacio Económico Europeo
también deberán ser tenidas en consideración. A pesar de la
dimensión de sus economías, los países de la AELC en su
conjunto son el primer socio comercial de la CE. Además,
la ampliación de una parte de las normas del mercado
interior a dieciocho países reduce los riesgos de distorsión
derivados del proceso de liberalización.

También, a nivel político y económico, la construcción de
un espacio económico europeo mayor refuerza la competitividad y las posiciones negociadoras de Europa ante el
resto del mundo.

3.4. Las profundas mutaciones que han tenido lugar y
que siguen en curso en los países de la Europa centrooriental prefiguran una rápida evolución del sistema de
relaciones entre la CEE y esos países, tanto en su conjunto
como en su condición de Estados soberanos y tanto en su
aspecto político como, sobre todo, económico y comercial.

Sin que ello deba implicar —al menos por el momento—
cambios sustanciales de perspectiva respecto a la proyectada construcción del espacio económico europeo CE/AELC,
es preciso sin embargo tomar en consideración el cambio en
el equilibrio y la configuración de los mercados y de los
intercambios en Europa.

3.5. El espacio económico europeo no está todavía
claramente definido, y las negociaciones que deberán
determinar su configuración aún no se han iniciado.

El CES desearía analizar los resultados de las negociaciones
para verificar si se han tenido debidamente en cuenta los
intereses de la integración europea. En esa ocasión, el CES
extraerá sus conclusiones sobre el alcance de ese proceso de
creación del Espacio Económico Europeo, especialmente
en lo que respecta al justo equilibrio entre ventajas y
obligaciones para los participantes.

El CES considera que en ningún caso debería aceptarse que
este proceso reporte ventajas evidentes a determinados
países sin las necesarias contrapartidas a nivel político y
económico.

4. Las cuestiones institucionales

4.1. El proceso de negociación tiene como objetivo la
elaboración de un Tratado que cubra el contenido y los
aspectos legales e institucionales necesarios para la
creación de un Espacio Económico Europeo.

En el Tratado se incluirán las cuestiones relativas al acervo

comunitario pertinente, gran parte del cual ya está
identificado. Asimismo se establecerán también el proceso
según el cual se elaborará y entrará en vigor la nueva
legislación del EEE.

En cuanto al proceso de decisión de la Comunidad, éste no
puede comprometer a los países de la AELC del mismo
modo que a los países miembros, por evidentes razones de
principio y no por razones de tiempo o de eficacia. El tipo
de compromiso concebible sería el de una adecuada
información contextual y un examen de las eventuales
reacciones.

4.2. Los países de la AELC consideran que el proceso de
decisión es el elemento determinante de las relaciones entre

las dos partes y, por consiguiente, es una cuestión que debe
abordarse prioritariamente.

Dentro del principio más general, aceptando por ambas
partes, del equilibrio entre los derechos y las obligaciones,
el proceso de preparación y elaboración de la nueva
legislación pertinente del EEE debe garantizar que los
proyectos se conocen a tiempo y que se tienen en

N° C 182/36 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 23. 7. 90

consideración las posiciones de la otra parte, sin perjuicio
de que se mantenga la autonomía de decisión de cada una
de las partes y de que se ratifique posteriormente por un
órgano conjunto.

Tomando en consideración que el proceso de decisión
comunitaria es relativamente lento, será más fácil garantizar a los interlocutores de la AELC que los proyectos se
darán a conocer con tiempo. Sus posiciones podrían tenerse
en consideración a distintos niveles en la CE — CES, PE, y
directamente por la Comisión. Lo mismo debería garantizarse en los casos en que la iniciativa de nueva legislación
del EEE parta de la AELC.

Tendríamos así un sistema de elaboración de la legislación
que permitiría una osmosis en los distintos niveles, sin
perjuicio de la necesidad de formas de decisión que
aseguren la aplicabilidad directa y la primacía de las
decisiones del EEE.

4.3. Si la construcción de la CEE ha podido evolucionar
y llegar a los resultados actuales y podrá progresar en el
futuro, se debe tan sólo a que no se trata de una
organización internacional tradicional de tipo intergubernamental. La CEE se basa en un organización institucional
evolutiva que hace de ella una federación en progreso.

El acuerdo contemplado con la AELC debe garantizar un
procedimiento de vigilancia, unido a un mecanismo
jurisdiccional, basado en el Tribunal de Justicia de
Luxemburgo, al que se incorporarían para ello jueces de los
Estados miembros de la AELC.

5. El papel de los interlocutores sociales

5.1. Las reuniones conjuntas del Comité Económico y
Social de las Comunidades Europeas y del Comité
Consultivo de la Asociación Europea de Libre Cambio, que
se vienen realizando desde 1975, han contribuido positivamente a que los interlocutores sociales de los 18 países
participantes tomen conciencia de los problemas comunes
que se plantean con la construcción de un Espacio
Económico Europeo.

La cooperación entre los dos Comités que representan a los
interlocutores sociales se ha desarrollado sobre una base

pragmática y en el transcurso de los dos últimos años se ha
pasado del simple intercambio de informaciones al análisis
de temas de interés común y a la adopción de conclusiones/
recomendaciones comunes.

Por lo tanto, los dos Comités han desempeñado un
importante papel en la nueva dinámica creada entre la CE y
la AELC, reflejando de forma clara el interés de los
interlocutores económicos y sociales en favorecer la libre
circulación de mercancías, servicios, capital y personas, así
como el fortalecimiento y la ampliación de la cooperación
(en los ámbitos de investigación y desarrollo, medio
ambiente, educación, condiciones de trabajo y protección

social, protección de los consumidores, programas para
pequeñas y medianas empresas y turismo) y la reducción de
las disparidades económicas y sociales entre sus regiones.

5.2. A pesar del amplio consenso que se comprueba en
relación con los objetivos definidos, los miembros de
ambos Comités demostraron tener, en las reuniones
conjuntas celebradas, diferentes impresiones sobre el
proceso negociador.

Ello se debe en parte a las diferencias en los métodos de
funcionamiento, en las cargas de trabajo y en el número de
miembros de los dos Comités, así como en las diferencias de

ámbito institucional.

Mientras el CES es consultado obligatoriamente por el
Consejo de Ministros y por la Comisión en los casos
previstos en los Tratados, el CSC actúa únicamente por
propia iniciativa y no prevé en su reglamento interno
ningún proceso de votación.

5.3. En el mandato de las próximas negociaciones deben
preverse las disposiciones necesarias para que los dos
Comités puedan presentar al Grupo negociador sus
propuestas relativas a la cooperación entre los medios
socioprofesionales de la AELC y de la CE.

En el marco de las negociaciones, que se presenta
especialmente complejo, puede preverse ya que la participación de los interlocutores de la AELC en el proceso de
elaboración de las decisiones no planteará los mismos
problemas que su posible participación en los procesos de
toma de decisiones.

El CES participa, de forma consultiva, en la fase de
elaboración de decisiones y no en la toma de las mismas. El
CES puede considerar la posibilidad de invitar a asistir en
los trabajos que tengan relación con las cuestiones del
Espacio Económico Europeo a los miembros del Comité
Consultivo interesados. Esto permitiría a los miembros del
CES tomar en consideración los intereses específicos de sus
interlocutores de la AELC sin retrasar por ello el proceso de
decisión comunitaria y sin poner en tela de juicio su
autonomía de decisión.

El CES desea que el Comité Consultivo de la AELC obtenga
previamente y lo más rápidamente posible un estatuto
equivalente al del CES, a fin de que pueda pronunciarse
sobre cuestiones de carácter económico y social de
competencia de la AELC y en particular sobre el
preconizado tratado sobre la constitución de un espacio
económico europeo.

Para los miembros del CSC, la ventaja de participar en el
proceso de consulta y de mantenerse plenamente informados de las iniciativas comunitarias permitiría lograr una
osmosis en el proceso de elaboración de las decisiones que
tengan relación con el futuro EEE, facilitando su posterior

23. 7. 90 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° C 182/37

aprobación formal por parte del « organismo que reunirá a
los interlocutores sociales de las dos partes».

5.4. El Tratado sobre el EEE entre las Comunidades y la
AELC debería prever la constitución de un órgano
consultivo compuesto por representantes del Comité
consultivo y del Comité Económico y Social. Dicho órgano
debería disponer también del derecho de iniciativa.

6. Las cuatro libertades

6.1. La libre circulación de bienes, capitales, servicios y
personas constituían objetivos citados ya en el Tratado de
Roma. Sin embargo, como afirma el _Libro Blanco,_ el logro
de objetivos no se podrá garantizar sólo con la profundización de lo que podríamos llamar « antiguo enfoque » : una
reglamentación comunitaria pormenorizada, fruto de
arduas negociaciones entre representantes de 12 Estados
miembros, que garantiza muchas veces exenciones y
períodos de transición para las economías con mayores
dificultades.

El « nuevo enfoque » se basa más bien en el reconocimiento
mutuo de las normas y reglamentaciones técnicas, en la
apertura de los mercados, en el derecho de establecimiento,
lo cual tiene como finalidad objetiva el impedir que los
Estados miembros recurran a los «viejos métodos»
constituidos por « obstáculos no arancelarios » al comercio
intracomunitario.

Sin embargo, este «nuevo enfoque» sólo ha sido posible
gracias a la acción del Tribunal de Justicia de la CEE. Si no
se amplían sus competencias en lo que concierne al EEE, la
empresa no podrá llevarse a buen término.

La dinámica del mercado interior se inscribe en un proceso
más general de desreglamentación y liberalización de las
economías nacionales, en parte realizado mediante la
transferencia de soberanía hacia los órganos de decisión
comunitarios.

6.2. Esta dinámica, que se realiza en la Comunidad en el
marco del enfoque general en curso, no ha encontrado una
respuesta adecuada por parte de los interlocutores
negociadores de la AELC.

Una característica de la AELC la ha constituido la no

aceptación de la transferencia de soberanía (por lo menos
sin que se hayan garantizado los «contrapoderes»
necesarios para un control democrático).

Los países de la AELC desarrollan una intensa actividad en
los mercados internacionales, en especial en el mercado
comunitario. Sus economías están abiertas al exterior y los
sectores industriales de la AELC están firmemente

implantados en la CEE. A pesar de ello, los países de la
AELC siguen sin facilitar totalmente el acceso de productos
industriales y servicios comunitarios a sus mercados, del

mismo modo que continúan dificultando la implantación
de empresas de la CEE. Esta situación debe resolverse lo
más rápidamente posible con objeto de respetar el justo
equilibrio entre derechos y obligaciones en el marco de la
negociación del Tratado.

_63._ Es un hecho positivo que los países de la AELC
hayan reconocido que a ellos también les interesa limitar al
máximo las excepciones y que hayan aceptado la
aplicabilidad directa de la legislación común, así como el
procedimiento judicial común y el funcionamiento del
Tratado.

A partir del acervo comunitario, las excepciones se
determinarán siempre a través del proceso de negociación
que se va a entablar. Este proceso no será fácil ya que cada
miembro de la AELC tiene sus propias excepciones que

proponer.

7. Las políticas de acompañamiento

7.1. El conjunto de medidas orientadas a garantizar la
realización del Mercado Interior han sido el centro de un

complejo proceso negociador comunitario que incluyó
decisiones paralelas en cuanto a las políticas de acompañamiento, la cohesión económica y social, las cuestiones
presupuestarias y la reforma de la política agrícola común,
así como las modificaciones introducidas en el proceso de
decisiones comunitario por el Acta Única.

El objetivo de garantizar plenamente las cuatro libertades
en el Espacio Económico Europeo tendrá que asegurar un
justo equilibrio entre los derechos y las obligaciones en el
EEE lo que implicará también la negociación de un
« paquete » de medidas que tengan en cuenta las repercusiones del EEE a nivel regional.

La cohesión económica y la dimensión social deben ser
aspectos centrales del Tratado EEE.

7.2. Las discusiones que se han desarrollado sobre las
políticas de acompañamiento y otras cuestiones horizontales se basan en la voluntad manifestada por los países de la
AELC de incrementar su cooperación en los ámbitos de
medio ambiente, protección de los consumidores, educación, protección civil, investigación y desarrollo, turismo, y
su participación en programas de iniciativa comunitaria, en
cuya formulación pretenden tomar parte.

7.3. Por lo que respecta al reconocimiento de la
necesidad de reducir las disparidades económicas y
sociales, todavía no se han presentado propuestas concretas para determinar las formas que asumirá.

Los países de la AELC reconocen que les corresponde
garantizar una contribución positiva al esfuerzo de la
cohesión económica y social pero, hasta el momento, las
conversaciones exploratorias no han profundizado en este

N° C 182/38 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 23. 7. 90

asunto que reviste una importancia decisiva para todas las
regiones menos desarrolladas de la CE.

En concreto y por lo que respecta a la política regional, los
países de la AELC están en condiciones de participar en el
esfuerzo necesario en las regiones menos desarrolladas (tal
como sucede todavía con el Fondo AELC para la
industrialización de Portugal, creado en 1975). Ya que el
FEDER actual no puede modificarse, sería conveniente que
se analizarse la posibilidad de constituir un Fondo, incluido
en el Tratado del EEE, con el objetivo de reducir las
disparidades de desarrollo de las diversas regiones _y_ de
contribuir a resolver los problemas de las regiones más
afectadas por el proceso de creación del Espacio Económico Europeo.

7.4. Asimismo, por lo que concierne a la dimensión
social, existe una gran receptividad por parte de los
representantes económicos y sociales de los países de la
AELC, como puede comprobarse en los trabajos preparatorios sobre este tema para la reunión conjunta de junio de
1990.

La contribución de los países de la AELC, que en algunos
casos disponen de mayores índices de protección social y de
protección del medio ambiente, puede contribuir a que el
Tratado refleje también la importancia de las políticas de
empleo, de los programas de educación y de formación, del
diálogo social, de los asuntos sociales en general y de la
libre circulación de los trabajadores en particular.

8. Conclusiones

El concepto de espacio económico europeo definido en la
declaración común adoptada en diciembre de 1989 es

ambiguo. Las próximas reuniones de negociación entre la
CE y la AELC, para las cuales la Comisión ha elaborado ya
un mandato que someterá al Consejo de Ministros,
deberían clarificar los objetivos que pudieran parecer
contradictorios.

Está claro que los países de la AELC deben hallar ante todo
un consenso para hablar con una sola voz y aceptar los
acervos comunitarios pertinentes.

El Comité Económico y Social considera que existe el riesgo
de que el concepto de espacio económico europeo
enmascare un procedimiento dilatorio, destinado a ganar
tiempo y a diferir la aceptación de las solicitudes de
adhesión ya presentadas, o en vías de serlo, por parte de
países de la AELC cuya pertenencia a Europa o el carácter
democrático de cuyos gobiernos es innegable.

El CES es consciente de las dificultades que entraña la
implantación de un EEE, pero manifiesta su deseo de que se
coordinen las políticas en ese Espacio con el fin de reforzar
su papel en relación con los principales competidores de
Europa.

Hecho en Bruselas, el 30 de mayo de 1990.

_El Presidente_

_del Comité Económico y Social_

Alberto MASPRONE

Dictamen sobre el programa de acción comunitario en favor de las regiones ultraperiféricas

(REGÍS)

(90/C 182/13)

El 4 de abril de 1990, de conformidad con las disposiciones del artículo 198 del Tratado
constitutivo de la Comunidad Económica Europea, la Comisión decidió consultar al Comité
Económico y Social sobre el programa de acción comunitaria en favor de las regiones
ultraperiféricas (REGÍS).

La Sección de Desarrollo Regional, encargada de preparar los trabajos en la materia, adoptó su
Dictamen el 22 de mayo de 1990 (Ponente: Sr. Della Croce).

En su 277 [a] sesión plenaria (sesión del 30 de mayo de 1990), el Comité Económico y Social ha
aprobado por unanimidad el siguiente Dictamen.