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# 52000DC0256

  

COMUNICACIÓN DE LA COMISIÓN - Los retos de la política de empresa en la economía del conocimiento

(presentada por la Comisión)

COMUNICACIÓN DE LA COMISIÓN - Los retos de la política de empresa en la economía del conocimiento

1. Introducción

La Unión Europea afronta la transformación radical que supone la mundialización y la nueva economía del conocimiento. Tal es el mensaje fundamental lanzado desde el Consejo Europeo de Lisboa, donde la Unión se impuso como nuevo objetivo estratégico de la próxima década convertirse en la economía del conocimiento más competitiva y dinámica del mundo, capaz de generar un crecimiento económico sostenible que ofrezca más y mejores puestos de trabajo y una mayor cohesión social.

Este objetivo sólo se puede lograr haciendo que Europa sea más emprendedora e innovadora. La creación de empleo en la nueva economía vendrá fundamentalmente de la mano de pequeñas y medianas empresas dinámicas, tanto en la propia economía digital como en sectores más tradicionales de la economía, especialmente los servicios. Internet y el comercio electrónico repercutirán en todos los sectores.

Esto requiere un planteamiento sistemático para impulsar el espíritu empresarial en la nueva economía. En primer lugar, se debe fomentar la asunción de riesgos y el espíritu empresarial. En segundo lugar, se debe crear un entorno empresarial dinámico, en el que puedan crearse empresas que crezcan e innoven, merced al capital-riesgo y al apoyo de una política de investigación e innovación eficaz. En tercer lugar, se debe propiciar el acceso efectivo de nuestras empresas a mercados, tanto interiores como mundiales, en los que vender sus productos y servicios.

La presente Comunicación determina los retos que deberá afrontar la política de empresa durante el próximo lustro. Con su superación, la UE logrará lo que el Presidente Prodi denominó, en su intervención ante el Consejo Europeo de Lisboa, la Empresa Europa. Además, presenta el Programa Plurianual de la Empresa y el Espíritu Empresarial 2001-2005, que engloba las acciones de apoyo a estos objetivos.

Una política de empresa exitosa es fundamental para lograr un desarrollo sostenible. El nuevo método abierto de coordinación, iniciado a raíz del Consejo Europeo de Lisboa, otorga una función de coordinación a las instituciones comunitarias, que recurrirán a la evaluación comparativa y a una supervisión eficaz de los avances para garantizar una dirección estratégica más coherente. De conformidad con los principios destacados en la presente Comunicación, la Comisión señalará indicadores y propondrá objetivos y fechas más concretos durante el segundo semestre de 2000, en el contexto de la próxima evaluación comparativa.

Estas distintas acciones, destinadas a mejorar la competitividad de las empresas y estimular el espíritu empresarial, han de integrarse en el proceso de coordinación de las reformas estructurales. En particular, estas acciones deben ser coherentes con las prioridades identificadas en las Orientaciones Generales de Política Económica (OGPE), que desempeñan un papel fundamental en la coordinación de las políticas económicas entre los Estados miembros.

La presente Comunicación debe contemplarse a la luz del compromiso general de la Comisión en pos del desarrollo sostenible y en el contexto específico de otras iniciativas conexas de la Comisión, previstas próximamente:

- el Plan de acción global eEurope, en junio de 2000

- la evaluación comparativa del espíritu empresarial y la innovación, que se iniciará en junio de 2000, cuyos primeros resultados están previstos para diciembre de 2000

- la Carta Europea de las Pequeñas Empresas, que deberá adoptarse en junio de 2000

- un examen de los instrumentos financieros comunitarios, con objeto de reasignar fondos comunitarios a iniciativas de creación de empresas y de financiación de riesgo.

2. Los retos de la política europea de empresa

2.1. El espíritu empresarial es la clave de la nueva economía

La Empresa Europa requiere una revolución de nuestra cultura y actitud ante el espíritu empresarial.

Europa debe reexaminar su actitud ante los riesgos, sus recompensas y fracasos. Por lo tanto, la política de empresa debe alentar iniciativas que recompensen a los que asuman riesgos. Europa suele ser reacia a brindar otra oportunidad a quienes fracasan. La política de empresa examinará en qué condiciones los fracasos pueden tener connotaciones menos negativas y cabe aceptar una nueva oportunidad. Se instará a los Estados miembros a revisar su legislación sobre quiebras para impulsar la asunción de riesgos.

La educación del espíritu empresarial constituye otro motor de una cultura empresarial más dinámica. Deben impartirse unos conocimientos generales sobre administración de empresas y espíritu empresarial a lo largo de la educación primaria, secundaria y terciaria. La política de empresa procurará que los módulos o programas específicos de administración de empresas sean un componente esencial de los programas de enseñanza de secundaria y universitaria. Para un científico o un ingeniero, la elaboración de un plan de negocio debería ser algo tan natural como realizar un experimento científico o redactar un artículo. La educación empresarial debería también incluir el desarrollo de una cultura de servicio al cliente.

Un objetivo importante es incrementar los porcentajes de creación de nuevas empresas y de su supervivencia y crecimiento. A fin de ampliar la formación de emprendedores, la política de empresa tendrá como objetivos aumentar el porcentaje de creación de nuevas empresas por mujeres, jóvenes y desempleados y fomentar la creación de redes y la orientación al cliente. Asimismo, estudiará y fomentará nuevas formas de espíritu empresarial.

Los empresarios necesitan financiación para hacer realidad sus ambiciones. La inversión en PYME está todavía poco desarrollada en Europa. La política de empresa fomentará la mejora de la financiación de las PYME y estimulará los planteamientos innovadores. Se ocupará de los defectos del mercado en la financiación de siembra (seed capital), financiación inicial y microcréditos. Se centrará en los puntos débiles del ciclo de financiación para fortalecer el conjunto. Mediante la revisión de los instrumentos financieros de la Comunidad que se lleva a cabo en la actualidad, se analizará su contribución al crecimiento y al empleo. Se estudiará la experiencia fuera de la UE, especialmente en Estados Unidos, en materia de financiación de siembra y financiación inicial, así como de cotización pública de las empresas, para establecer puntos de comparación que permitan descubrir las carencias de Europa respecto de la creación y desarrollo de empresas innovadoras viables y, por tanto, de la creación de puestos de trabajo.

2.2. Fomentar un entorno empresarial innovador

La innovación es decisiva en una economía moderna del conocimiento. La política de empresa estudiará todos los elementos capaces de crear un clima propicio para la creación y crecimiento de empresas innovadoras, principalmente las PYME, que suelen tener problemas para aplicar los conocimientos más recientes. Procurará que las empresas puedan acceder fácilmente a las nuevas tecnologías y examinará las condiciones que permitan impulsar la colaboración entre sector público y privado y la escisión de empresas. Se fomentará una cultura de la innovación y la investigación en la economía y la sociedad, estableciéndose un marco propicio para la innovación y que vincule de forma más eficaz investigación e innovación. Estos retos podrán afrontarse con la creación de un Espacio Europeo de Investigación, que mejore la conexión entre los actuales centros de investigación avanzada, dote de mayor coherencia la investigación nacional y europea, aumente la movilidad de los investigadores y añada una dimensión europea a las carreras científicas.

La Comisión trabajará para descubrir y eliminar los obstáculos a la innovación y el cambio. Por ejemplo, una adecuada protección de los derechos de propiedad intelectual es fundamental para garantizar un clima propicio para la innovación, la creatividad y la inversión. Las normas del mercado interior en este ámbito deberían impulsar un entorno favorable a la competencia y, a la vez, lograr un delicado equilibrio entre todos los intereses presentes. Es fundamental la adopción de la patente comunitaria y de otros instrumentos, como se decidió en la cumbre de Lisboa.

Otro obstáculo para la innovación y el cambio es la carencia de trabajadores cualificados, tales como ingenieros informáticos y de telecomunicaciones. Esto puede socavar la creación o desarrollo de nuevas empresas. La reforma de los sistemas de enseñanza y de formación profesional para corregir esta situación cumplirá uno de los objetivos de la política de empresa.

2.3. Estimular nuevos modelos empresariales de la economía digital

El Consejo Europeo de Lisboa declaró como objetivo fundamental el pleno aprovechamiento de las posibilidades europeas en el campo de la cibernética. Su éxito dependerá de que se ofrezcan las condiciones para que puedan desarrollarse el comercio electrónico e Internet, conectando muchas más empresas y hogares a Internet mediante conexiones rápidas, para que la Unión pueda alcanzar a sus competidores. La nueva economía transformará la labor de todos, afectando al flujo de nuevas ideas en las empresas, su gestión, organización y procedimientos.

El comercio electrónico consiste fundamentalmente en empresas que negocian electrónicamente entre ellas, es decir, un comercio electrónico de empresa a empresa (B2B - business to business). El comercio electrónico B2B supone actualmente el 85% del comercio electrónico total en Europa. Incidirá profundamente en todos los sectores de la economía, incluidos los tradicionales.

Si bien el comercio electrónico de empresa a consumidores se caracterizará por una evolución, el comercio electrónico B2B experimentará una revolución. Afectará a toda la cadena de distribución: subcontratación, licitación, desarrollo de productos, mercadotecnia, logística y distribución. En otras palabras, el impacto de los negocios digitales no se limita a las «empresas de Internet», sino que requiere nuevos modelos empresariales para todas las empresas.

En Europa, por lo general, las PYME mantienen demasiadas dudas sobre el comercio electrónico. Es fundamental permitir e instar a las PYME a que aprovechen los negocios digitales. La política de empresa puede impulsar las mejores prácticas y la difusión de modelos empresariales de éxito.

2.4. Sacar aún más partido al Mercado Interior

El Mercado Interior ha sido uno de los mayores éxitos de la UE. Ha sido el instrumento principal para que las empresas tengan un acceso generalizado a los mercados. Sus resultados se han extendido al mercado mundial.

Empero, a pesar de los avances en el acceso al mercado de los últimos 15 años, persisten demasiados obstáculos y costes innecesarios en el camino de las empresas dentro del mercado interior europeo, y debe avanzarse en ámbitos tales como el gas, la electricidad, el transporte y los servicios postales. El Consejo Europeo de Lisboa destacó estos campos.

La Estrategia para el mercado interior europeo establece las acciones necesarias. Esta estrategia se revisa anualmente para garantizar un avance constante. El primer examen se ocupará de las cuestiones destacadas en el Consejo Europeo, tales como el desarrollo de la licitación en línea, una condición necesaria para el fortalecimiento del comercio electrónico europeo y la creación de puestos de trabajo.

2.5. Reducir los trámites burocráticos

Otro reto es reducir los trámites burocráticos. Esto significa aligerar y simplificar en la medida de lo posible en las normas actuales y futuras, ciñéndose a sus objetivos públicos. Esencialmente, la Unión Europea debe «pensar primero a pequeña escala» para ahorrar cargas innecesarias a las empresas. Con arreglo a esta filosofía, la norma que funciona con las empresas pequeñas es válida para todas las empresas, pero lo contrario no es cierto.

Lo que sirve para la UE también sirve para los Estados miembros. La Comisión, en colaboración con el Consejo y el Parlamento, ha de garantizar que la legislación comunitaria cumpla normas estrictas. La Comisión desea que los Estados miembros hagan lo mismo.

Ha llegado el momento de hacer un planteamiento más radical y evaluar todo el acervo con arreglo a la experiencia adquirida. Cinco años son un plazo exigente pero razonable para lograrlo.

Cuando se propongan nuevas medidas, éstas se someterán a una mejor evaluación del impacto en las empresas. En el pasado, la Comisión no ha carecido de intenciones sino de poderes. En Estados Unidos, la Oficina de Gestión del Presupuesto de la Casa Blanca está facultada para suspender la legislación e insistir en que se realice un análisis de rentabilidad. La Comisión procurará que la evaluación del impacto en las empresas incida de forma concreta en la legislación, estudiándola al más alto nivel político.

La Comisión insistirá en que las propuestas legislativas sólo podrán adoptarse si antes de lanzar la propuesta se ha evaluado correctamente el impacto en las empresas.

2.6. Nuevos métodos de coordinación: evaluación comparativa, supervisión y acciones concertadas

El Consejo Europeo de Lisboa determinó que la evaluación comparativa era un elemento fundamental del nuevo método abierto de coordinación. Instó al Consejo y a la Comisión a iniciar, para junio de 2000, una evaluación comparativa de gran envergadura, cuyos primeros resultados deberían presentarse en diciembre de 2000.

Evaluación comparativa, revisiones paritarias, seminarios y conferencias son métodos destinados a identificar e intercambiar buenas prácticas. Como solicitó el Consejo, la Comisión integrará sus trabajos sobre las buenas prácticas. En el ámbito de la empresa, esto se denominará procedimiento «BEST». La Comisión coordinará este procedimiento con la evaluación comparativa y otras actividades en materia de buenas prácticas en ámbitos conexos, tales como investigación, educación, medio ambiente, formación profesional y política económica y de empleo.

El procedimiento BEST propiciará:

- La determinación de los problemas, utilizando los cuadros de indicadores y el informe de competitividad.

- La participación de los Estados miembros y de otras partes interesadas. La Carta de las Pequeñas Empresas, anunciada en Lisboa, que se aprobará en junio de 2000, debería garantizar un compromiso real con resultados importantes para las PYME.

- El empleo de la evaluación comparativa, la revisión paritaria u otras acciones concertadas, cuando proceda, para identificar e intercambiar buenas prácticas.

- Un informe al Consejo y al Consejo Europeo sobre los resultados.

- La supervisión y el seguimiento de las recomendaciones, para garantizar un avance real.

La evaluación comparativa va más lejos que el análisis tradicional de la competitividad. Mientras que éste puede descubrir las diferencias de rendimiento, la evaluación comparativa se centra en explicar el porqué de tales diferencias y determina los procesos que conducen a un mayor rendimiento. Asimismo propicia un entorno en que pueden introducirse cambios cuyo éxito puede evaluarse.

Se lanzará un programa para evaluar comparativamente los resultados de las políticas de los Estados miembros en materia de actividad empresarial, innovación y acceso a los mercados, que también tratará de mejorar las condiciones en que se desenvuelven las empresas. Otras evaluaciones comparativas se centrarán en el binomio industria-investigación y en los conocimientos que necesita la industria ante la sociedad de la información. Ya está en marcha un proyecto para identificar y adoptar las mejores prácticas de innovación, en colaboración con los Estados miembros. Se elaborarán cuadros de indicadores, revisiones paritarias y evaluaciones comparativas, a la vez que se establecerá una plataforma para la coordinación con los responsables políticos de los Estados miembros. El proyecto se centrará en la financiación de la innovación, el desarrollo de empresas innovadoras, la protección de la tecnología y el fomento de la transferencia de tecnología.

Las acciones concertadas suponen un método práctico, flexible y eficaz para que la Comisión y los Estados miembros trabajen conjuntamente para mejorar la competitividad mediante el intercambio de las mejores prácticas. Esto, a su vez, supone un marco de referencia para elaborar evaluaciones comparativas consensuadas. Las acciones concertadas no sólo permitirán aprovechar las anteriores acciones para mejorar el marco normativo de la creación de empresas y los servicios de apoyo a las empresas, sino que se extenderán a otros ámbitos como la educación del espíritu empresarial.

La evaluación comparativa y las acciones concertadas son dos métodos interrelacionados que permiten avanzar firmemente en la senda de la competitividad. Serán los pilares de la actividad de la Comisión en materia de política de empresa en el próximo período.

2.7. Resumen

La política de empresa debe extenderse por todo el entorno empresarial para permitir a las empresas, con independencia de su tamaño, condición jurídica, sector o localización, crecer y desarrollarse de forma compatible con el objetivo general de la UE de desarrollo sostenible. En la Empresa Europa, todo aquel que tenga una idea comercialmente viable debería poder concretarla en las mejores condiciones económicas, accediendo a la investigación y tecnología más avanzadas, y poder comercializarla, a través de las mejores medios, en los mercados adecuados.

3. Programa Plurianual de la Empresa y el Espíritu Empresarial 2001-2005

3.1. Introducción

La UE debe asumir los retos de la política de empresa en la economía del conocimiento si desea lograr la Empresa Europa en 2005. Los principales objetivos de la política de empresa se han indicado anteriormente.

El Programa Plurianual de la Empresa y el Espíritu Empresarial constituye una herramienta fundamental para la consecución de estos objetivos durante el próximo lustro. Las actividades iniciadas en el marco de este programa prestarán especial atención a las pequeñas y medianas empresas, cuya función es fundamental para el éxito de la Empresa Europa.

A raíz del análisis de las necesidades de las empresas y de las conversaciones con los Estados miembros y la comunidad empresarial, la Comisión ha destacado cinco objetivos del Programa plurianual, que plasman los objetivos generales de la política de empresa en un programa específico de actividades diseñado para las necesidades de las pequeñas y medianas empresas.

La elaboración de políticas y el desarrollo de instrumentos financieros y de servicios informativos de apoyo serán las principales actividades tratadas por el Programa Plurianual de la Empresa y el Espíritu Empresarial. La elaboración de políticas, como se indica en el Anexo 1, se efectuará con arreglo al nuevo procedimiento BEST (evaluación comparativa, acciones concertadas, revisiones paritarias, seminarios, conferencias e intercambio de mejores prácticas). Contará con el apoyo de un trabajo y análisis estadísticos (para elaborar indicadores y reforzar el desarrollo de políticas), estudios e informes (incluido el Observatorio Europeo de las PYME).

El Programa Plurianual de la Empresa y el Espíritu Empresarial (2001-2005) se basará en los logros del Tercer Programa Plurianual en favor de las PYME de la Unión Europea (1997-2000) [1] y en la evaluación independiente de este programa. Su objetivo general es contribuir a la consecución de la Empresa Europa. Además, se hará de forma compatible con la anunciada reorientación de las actividades de la Comisión, que no se ocupa de las pequeñas intervenciones financieras, cuya gestión es incompatible con los recursos limitados de la Comisión, y se centra en actividades y elaboración de políticas a mayor escala.

[1] Decisión del Consejo 97/15/CE de 9 de diciembre de 1296, DO L 6 de 10.1.1997, p. 25 y siguientes.

3.2. Enseñanzas del Tercer Programa Plurianual en favor de las PYME de la Unión Europea (1997-2000)

El Tercer Programa Plurianual tuvo seis objetivos principales:

1. simplificar y mejorar el entorno administrativo y reglamentario de las empresas

2. mejorar el entorno financiero de las empresas

3. ayudar a las PYME a europeizar e internacionalizar sus estrategias, especialmente a través de la mejora de los servicios de información y cooperación

4. aumentar la competitividad de las PYME y facilitar su acceso a la investigación, innovación y formación

5. fomentar el espíritu empresarial y apoyo a grupos especiales

6. mejorar los instrumentos de políticas en favor de las PYME.

Estos puntos principales se subdividieron para lograr una mayor exhaustividad. Un programa de trabajo anual y un informe de actividad proporcionaron el marco para su aplicación, y la Comisión contó con el apoyo de un comité de gestión de los Estados miembros (el «Comité del artículo 4»).

En abril de 1999 se presentó a la Comisión una evaluación independiente, que abarcaba las acciones emprendidas en 1997, 1998 y el primer semestre de 1999. Se centró en la calidad del diseño y orientación de las acciones, su impacto cuantitativo y cualitativo, y su rentabilidad, habida cuenta de los resultados logrados.

En la evaluación se formularon una serie de recomendaciones con objeto de lograr una mayor eficacia y rentabilidad, presididas por la necesidad de que las acciones estén bien orientadas y proporcionen valor añadido en términos compatibles con los recursos disponibles. Tras examinar detalladamente todas las acciones emprendidas, la evaluación apuntó, en particular, que la elaboración de políticas carecía de los recursos necesarios y debería constituir un tema prioritario. Las acciones destinadas a identificar las buenas prácticas, tales como acciones concertadas, la Mesa redonda de banqueros y el Grupo operativo para la simplificación del entorno empresarial (BEST), fueron consideradas modelos de éxito merecedores de mayor desarrollo. Además, el programa ayudaba a demasiados proyectos piloto y acciones de pequeña envergadura, que contribuían escasamente a la elaboración de políticas. Si bien el apoyo a gran escala brindado por las euroventanillas pareció tener repercusiones importantes, tanto cualitativa como cuantitativamente, cabría reducir su número e integrarlas mejor en los órganos nacionales de apoyo a las PYME.

La Comisión dio algunas respuestas detalladas a esta evaluación en su informe de junio de 1999 [2]. Por lo general, acogió favorablemente las conclusiones y procuró incorporarlas, bien en la gestión del Tercer Programa Plurianual en favor de las PYME, bien en sus propuestas posteriores.

[2] Informe sobre la evaluación del tercer programa plurianual en favor de las PYME de la Unión Europea (1997-2000) COM (1999) 319 final, 29.6.1999.

3.3. Consultas

La Comisión ha consultado a los Estados miembros, incluidos los miembros del comité de gestión para la aplicación del Tercer Programa Plurianual en favor de las PYME, y con las organizaciones empresariales y sindicales europeas, a la hora de preparar el Programa Plurianual de la Empresa y el Espíritu Empresarial.

3.4. Limitaciones de la capacidad de gestión de la Comisión

Mientras tanto, ha evolucionado en gran medida la política declarada de la Comisión sobre sus intervenciones financieras. En particular, ha manifestado en repetidas ocasiones su voluntad, en respuesta a las críticas formuladas por el Tribunal de Cuentas y el Parlamento Europeo, de ceñirse a las intervenciones para las que cuente con la adecuada capacidad de gestión. Ha dejado patente que esto supone la determinación de no ocuparse de acciones de pequeña envergadura que, si bien son positivas, su tamaño reducido no justifica el uso de recursos de gestión de escasos.

3.5. Objetivos del Programa Plurianual de la Empresa y el Espíritu Empresarial

A la luz de los retos señalados al principio de la presente Comunicación, las enseñanzas de los anteriores programas y los debates con los Estados miembros, se han destacado cinco objetivos principales. En comparación con el Tercer Programa Plurianual en favor de las PYME, se han reducido los objetivos.

Por lo tanto, si se observan los apartados del Tercer Programa Plurianual en favor de las PYME, el primero se ha adaptado para ajustarse al Tratado de Amsterdam (desarrollo sostenible) y los retos planteados en los anteriores puntos 2.1 y 2.2 (innovación y espíritu empresarial). Se mantiene el segundo. El tercero se ha reorientado, limitándose su ámbito, para centrarlo en el suministro de redes y servicios de apoyo, alejándose del objetivo de internacionalización. El cuarto continúa, si bien se hace mayor hincapié en la economía del conocimiento, reflejando los retos señalados en el punto 2. Se ha reorientado el quinto para ajustarse a los retos mencionados en el punto 2.1 y reducir el énfasis puesto en el apoyo a sectores y grupos específicos. El sexto es superfluo, puesto que la elaboración de políticas, recogidas en el punto 3.6, se defenderá en todos los apartados. La reordenación de los apartados refleja su lógica, pero no altera su contenido.

El programa insiste especialmente en aquellos ámbitos en los que la política de empresa afronta los principales retos para el período venidero, si bien su ámbito es algo superior a las cuestiones destacadas anteriormente. Esto obedece a que esa parte del documento recogía las novedades. Por supuesto, existen numerosas cuestiones pendientes que deben examinarse. Se tienen los siguientes objetivos:

1. fomentar el espíritu empresarial como una capacitación social valiosa y productiva, basada en una orientación al consumidor y una mayor cultura de servicio

2. promover un entorno normativo e empresarial que tenga en cuenta el desarrollo sostenible, y en el que puedan prosperar la investigación, la innovación y el espíritu empresarial

3. mejorar el entorno financiero de las PYME

4. aumentar la competitividad de las PYME en una economía del conocimiento

5. garantizar la existencia y coordinación de redes de apoyo a las empresas y servicios a las empresas.

3.6. Instrumentos del Programa Plurianual de la Empresa y el Espíritu Empresarial

Por las razones mencionadas anteriormente, la Comisión ha decidido limitar sus intervenciones en el marco del programa. De los instrumentos existentes, sólo se mantienen aquellos que fueron evaluados positivamente dentro del Tercer Programa Plurianual en favor de las PYME y cuya continuación es compatible con la política declarada de limitar sus intervenciones financieras. Se ha tenido en cuenta, especialmente, su tamaño y la amplitud de sus repercusiones.

La Comisión centrará sus actividades dentro del Programa Plurianual de la Empresa y el Espíritu Empresarial en un número reducido de apartados. Estos se emplearán para:

1. ayudar a la elaboración de políticas mediante la identificación, intercambio y aplicación de buenas prácticas

2. garantizar que se tengan en cuenta a todos los efectos las necesidades de las PYME

3. describir estadística y técnicamente las necesidades de las empresas, especialmente las PYME, para sustentar la política

4. distribuir y difundir estudios y otras fuentes de información para sostener lo anterior

5. garantizar el suministro de información a las PYME.

Esto significa que se abandonarán una serie de acciones, que pueden considerarse en sí mismas de éxito. La Comisión considera que algunas de estas acciones, evaluadas positivamente en 1999, han demostrado su valía. Invita a sus beneficiarios, incluidos los Estados miembros, a buscar maneras de continuar su desarrollo. Como botón de muestra, Interprise recibió una evaluación positiva, al responder a una necesidad real y lograr resultados rentables. No obstante, la participación media en 1999 en los eventos de Interprise fue de 100 empresas. A pesar de las ventajas para los participantes, la Comisión no puede justificar la asignación permanente de sus recursos escasos en beneficio de un número pequeño de PYME. Ha llegado el momento de que otros prosigan con esta buena labor.

3.6.1. Ayudar a la elaboración de políticas mediante la identificación, intercambio y aplicación de buenas prácticas

El intercambio de buenas prácticas se ha convertido en un factor clave en la contribución de la UE a la política de empresa. Representa para la UE una manera de añadir valor a la labor de los Estados miembros sin plantear cuestiones de subsidiariedad. Se ha acogido favorablemente la elaboración de métodos tales como la evaluación comparativa y los programas de actividades como las acciones concertadas, mediante seminarios, evaluaciones paritarias, conferencias y otros medios. Habida cuenta de estos éxitos, el Consejo Europeo reaccionó favorablemente a la sugerencia de la Comisión e instó a una mayor generalización de las evaluaciones comparativas con respecto al pasado.

La Comisión desea reorganizar e integrar sus actividades sobre buenas prácticas en el ámbito de la política de empresa, dentro del procedimiento BEST [3]. De esta forma, proporcionará un marco coherente para gestionar un número creciente de proyectos, que emplean distintas metodologías.

[3] El actual programa de acción BEST supervisará e informará sobre la aplicación de las medidas identificadas por el Grupo operativo para la simplificación del entorno empresarial. La Comisión propone ampliar y reorientar esta labor. El acrónimo perderá su vigencia.

Las etapas del procedimiento figuran en el esquema y el diagrama del anexo 1.

3.6.2. Garantizar que se tengan en cuenta a todos los efectos las necesidades de las PYME

La evaluación del impacto en las empresas tiene una función fundamental como garante de que la legislación y otros aspectos del entorno empresarial recojan explícitamente las necesidades de las PYME.

Las PYME necesitan mejores fuentes de financiación, que cubran las diferencias de mercado y se centren en los motivos que hayan propiciado la falta de respuesta del mercado a sus necesidades particulares. Se adoptarán medidas para resolver el problema de las diferencias de mercado.

3.6.3. Describir estadística y técnicamente las necesidades de las empresas, especialmente las PYME, para sustentar la política

Con referencia al Sistema Estadístico Europeo, la Comisión elaborará y analizará estadísticas para aclarar el panorama del entorno empresarial y los problemas que afrontan las empresas. Es necesario un desarrollo permanente, a partir de los instrumentos existentes, para sustentar el debate político en todos los ámbitos que cubre el Programa Plurianual de la Empresa y el Espíritu Empresarial. En la actualidad, la elaboración del cuadro de indicadores para destacar las posibilidades de intercambio de buenas prácticas y el uso de evaluaciones comparativas adolecen de la falta de datos adecuados.

3.6.4. Distribuir y difundir estudios y otras fuentes de información

La elaboración de políticas y la identificación de buenas prácticas mejorarán la distribución eficaz de información a posibles beneficiarios. Los informes, estudios, análisis y recomendaciones recibirán la difusión más amplia posible.

3.6.5. Garantizar el suministro de información a las PYME

Los servicios de información y apoyo a las empresas son cada vez más importantes para aquéllas que desean competir activamente en el mercado interior y fuera de él. Se ampliarán y mejorarán las actuales disposiciones que otorgan una función especial a las euroventanillas. El Programa Plurianual de la Empresa y el Espíritu Empresarial proporcionará un valor añadido que no ofrecen los servicios del sector privado o de los Estados miembros. Se reforzará la complementariedad con otros instrumentos de los servicios de la Comisión, los Estados miembros y el sector privado.

3.7. Coordinación con otros programas

El programa se coordinará con los programas existentes tales como el quinto programa marco para acciones de investigación, demostración y desarrollo tecnológico [4], las acciones financiadas por el programa para fomentar la innovación y facilitar la participación de las PYME [5], y acciones destinadas a las PYME con cargo a los Fondos Estructurales. También tendrá en cuenta la creación del Espacio Europeo de Investigación.

[4] Decisión del Parlamento Europeo y del Consejo nº 182/1999/CE de 22 de diciembre de 1998, DO L 26 de 1.2.1999, p. 1.

[5] Decisión del Consejo 1999/172/CE de 25 de enero de 1999, DO L 64 de 12.3.1999, p.91.

3.8. Creciente internacionalización

La participación en las actividades del programa plurianual permitirá a las empresas y empresarios de los países candidatos prepararse al ingreso en la Unión Europea. El programa plurianual funcionará en más de 30 países [6] y abordará las necesidades de los Estados miembros, el Espacio Económico Europeo y los países candidatos.

[6] Los 18 Estados miembros del Espacio Económico Europeo (los 15 Estados miembros de la Unión Europea, Islandia, Liechtenstein y Noruega) y los países candidatos a la adhesión a la Unión Europea.

3.9. Descripción de las acciones

Las necesidades de la empresa y el espíritu empresarial cambian de manera constante. Por consiguiente, si bien los objetivos fijados mantendrán su vigencia durante todo el programa, deberán decidirse periódicamente acciones específicas derivadas de estos objetivos. Por ejemplo, aunque se empleará permanentemente la evaluación comparativa en apoyo del objetivo del espíritu empresarial, la financiación de proyectos se especificará en mayor medida ante la evolución de los acontecimientos. Esto se hará mediante medidas adoptadas por la Comisión previa consulta al comité de gestión del programa. De esta forma, se prevé la adopción de un programa anual detallado. Sin embargo, no se deben excluir medidas que, por ejemplo, prevean la realización de una acción específica durante unos años.

Con arreglo a la Decisión sobre comitología [7], que dispone los procedimientos para el ejercicio de las competencias de ejecución atribuidas a la Comisión, conviene que las medidas citadas se adopten por el procedimiento del comité de gestión.

[7] Decisión del Consejo de 28 de enero de 1999, DO L 184 de17.7.1999, p. 23 y siguientes.

Sin embargo, estas medidas no son necesarias para las estadísticas y análisis previos o para la difusión de los resultados de las acciones. Por supuesto, la Comisión mantendrá informado al comité sobre las características generales de sus actividades en estos ámbitos.

Las acciones también deberían efectuarse dentro de los límites determinados por el presupuesto.

3.10. Informes y evaluación

Este programa se centra en un número reducido de objetivos prioritarios, destinados a la realización de acciones que deben ser rentables y aportar un claro valor añadido a escala europea. Las acciones realizadas se evaluarán periódicamente. Se creará un conjunto de indicadores de resultados de las acciones, para que pueda efectuarse una evaluación objetiva de las acciones a lo largo del programa.

El programa prevé un informe de la Comisión para finales de junio de 2003. Este podrá indicar los ajustes necesarios para la duración restante del programa. En caso necesario, la Comisión formularía las propuestas adecuadas.

Anexo 1

Procedimiento Best

&gt;SITIO PARA UN CUADRO&gt;

&gt;REFERENCIA A UN GRÁFICO&gt;

(En el sentido de las agujas del reloj): identificación - definición - ejecución - adopción - supervisión

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