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Language: es
Format: md

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# 51995AR0140

**Dictamen del Comité de las Regiones sobre la Comunicación de la Comisión sobre una política de competitividad industrial para la Unión Europea CdR 140/95** 
  
*Diario Oficial n° C 100 de 02/04/1996 p. 0014*

  

Dictamen sobre la Comunicación de la Comisión sobre una política de competitividad industrial para la Unión Europea (96/C 100/03)

El 15 de noviembre de 1994, de conformidad con el artículo 198 C del Tratado constitutivo de la Comunidad Europea, la Mesa del Comité decidió elaborar un dictamen de iniciativa sobre la Comunicación mencionada arriba.

La Comisión de Desarrollo Regional, Desarrollo Económico y Hacienda Local y Regional, encargada de preparar los trabajos del Comité en este asunto, aprobó su dictamen el 17 de marzo de 1995 (Ponente: Sr. Jean Kaltenbach).

En el 7° pleno, celebrado los días 20 y 21 de abril de 1995 (sesión del 21 de abril de 1995), el Comité de las Regiones ha aprobado el dictamen siguiente.

EL COMITÉ DE LAS REGIONES,

En virtud del Título XIII «Industria», artículo 130 del Tratado constitutivo de la Comunidad Europea, según el cual la Comunidad y los Estados miembros asegurarán la existencia de las condiciones necesarias para la competitividad de la industria comunitaria y, en particular, del apartado 3 que estipula que la Comunidad contribuirá a alcanzar estos objetivos mediante las políticas y actividades que lleva a cabo en virtud de otras disposiciones del mismo Tratado,

Recordando:

- la Comunicación de la Comisión de 1990 sobre los principios de una «política industrial en un entorno abierto y competitivo»;

- el Libro blanco de la Comisión, de diciembre de 1993, sobre crecimiento, competitividad y empleo, así como el dictamen emitido por el CDR (CDR 85/94);

- la Comunicación de la Comisión de julio de 1994, titulada «Europa en marcha hacia la sociedad de la información: Plan de actuación» y el dictamen emitido por el CDR (doc. CDR 231/94);

- la Comunicación de la Comisión relativa al Programa integrado en favor de las PYME y la artesanía, y el dictamen emitido por el CDR (doc. CDR 18/95);

- considerando la tasa de desempleo que sigue siendo muy elevada en la Unión Europea;

- considerando que sin competitividad industrial será imposible crear una cantidad suficiente de nuevos puestos de trabajo y aceptar los nuevos retos con que se enfrentan la Comunidad, los Estados miembros y las regiones;

- considerando la necesidad de reforzar e impulsar la cohesión económica y social de la Unión Europea;

- considerando la necesidad de mejorar la competitividad de las regiones en el marco de esta política;

emite el siguiente dictamen:

INTRODUCCIÓN

A. La industria europea ha incrementado notablemente su competitividad durante los últimos años, como ponen de manifiesto la recuperación de la balanza comercial de la Unión Europea, la situación más sólida y saneada de las estructuras financieras de sus empresas y la evolución de los costes unitarios de la mano de obra. Todos estos factores están evolucionando favorablemente en la Unión, sobre todo en comparación con Estados Unidos o Japón.

B. A pesar de estos aspectos positivos, las empresas europeas se enfrentan con nuevos problemas y acusan debilidades persistentes en algunos sectores importantes. Se trata de una competencia internacional cada vez más intensa a la que se suman otros fenómenos de diversa índole, como la creciente influencia de las nuevas tecnologías, la gestión de las consecuencias de los cambios geopolíticos y la insuficiente presencia de la industria europea en los mercados emergentes. Estos fenómenos contribuyen en su conjunto a la compleja situación en que se encuentran las empresas, especialmente las PYME, y el empleo. Además, la productividad de la Unión avanza a un ritmo más lento que la de Estados Unidos y Japón, y el desarrollo de la investigación es demasiado débil para satisfacer las necesidades del mercado.

C. Aunque, de acuerdo con un concepto aceptado en general y expuesto ya en la Comunicación de 1990, las empresas son las más indicadas para estimular su propia competitividad, corresponde a los poderes públicos crear un entorno favorable para la competitividad industrial. A fin de organizar esta acción y orientarla hacia los mercados generadores de crecimiento y empleo, la Comisión ha fijado cuatro actuaciones prioritarias:

- fomentar la inversión inmaterial,

- desarrollar la cooperación industrial,

- garantizar una competencia equitativa,

- modernizar la función de los poderes públicos en el sector industrial.

OBSERVACIONES GENERALES

EL COMITÉ DE LAS REGIONES,

1. toma nota del análisis de la Comisión sobre la política de competitividad industrial para la Unión Europea, los nuevos retos que se plantean y las posibilidades de actuación indicadas desde el punto de vista de un desarrollo económico sostenible;

2. acoge favorablemente el enfoque global de la Comunicación de la Comisión sobre el problema de la competitividad industrial y está de acuerdo con la necesidad de la complementariedad de todas las políticas públicas para crear un entorno favorable a esta competitividad tanto a escala comunitaria como nacional o regional;

3. considera que la ayuda a las regiones menos favorecidas debe conducir a un incremento del nivel global de competitividad de la Unión y aprueba el análisis según el cual la competitividad industrial y la cohesión económica y social deben reforzarse mutuamente, tal y como se indica en el 5° Informe de la Comisión sobre la situación y la evolución socioeconómica de las regiones de la Unión;

4. observa, no obstante, que las necesidades de cohesión económica y social no deben constituir un freno a la competitividad;

5. considera que el impacto de los Fondos estructurales en las economías regionales constituye un elemento fundamental que permitirá alcanzar la convergencia indispensable para la creación de la Unión Económica y Monetaria;

6. se congratula de que la Comunicación considere la persistencia de una elevada tasa de desempleo en todos los Estados miembros como un elemento especialmente grave que obra en detrimento de la cohesión, obstaculizando tanto la aceptación de las reformas necesarias como las capacidades de innovación, y pide, por consiguiente, que en la política industrial europea se preste también una mayor atención a las exigencias de la política en materia de empleo;

7. señala que a las disparidades económicas entre las diferentes regiones se suman las reconversiones y las transformaciones industriales que hacen que el territorio de la Unión evolucione con arreglo a unas pautas muy complejas y diversificadas, al tiempo que contribuyen a la aparición de fenómenos que pueden prefigurar una remodelación del paisaje económico industrial;

8. expresa su satisfacción por el hecho de que las prioridades de actuación, tal y como han sido definidas en la Comunicación, reflejan un esfuerzo constante por satisfacer lo mejor posible las necesidades del mercado;

9. lamenta, no obstante, que el método preconizado se parezca en cierta medida a una declaración de principios y pide a la Comisión que elabore un programa operativo de aplicación que contemple la competitividad industrial en el contexto del modelo de desarrollo sostenible propuesto por Jacques Delors en el Libro blanco;

10. recuerda que este método resulta tanto más indispensable cuanto que las empresas, sobre todo las PYME, están particularmente vinculadas a la coyuntura regional y local. Las autoridades regionales y locales manifiestan un gran interés hacia esta política, porque constituye un elemento clave del éxito del desarrollo a largo plazo de las economías locales y regionales.

El fomento de la inversión inmaterial

EL COMITÉ DE LAS REGIONES,

11. aprueba el análisis según el cual la inversión inmaterial constituye un elemento clave para la consecución de la competitividad industrial, que permitirá satisfacer las necesidades de las empresas y de la evolución del mercado, e incluso anticiparse a ellas;

12. estima que el fomento de la inversión inmaterial debe contar con el apoyo de la actuación pública, especialmente por medio de los instrumentos de incentivo fiscal de que disponen los Estados miembros;

13. considera que los cambios económicos, en particular la aparición de mercados sofisticados, así como la aparición de nuevas necesidades como la obtención de productos de calidad total y el respeto de los imperativos medioambientales, han modificado los comportamientos en materia de inversiones, y estima que la actuación pública, incluida la de las regiones, debe ayudar a las empresas, sobre todo a las PYME-PYMI, a reconocer estos cambios y debe favorecer su adaptación a ellos, sobre todo previendo las necesidades en materia de formación profesional e investigación;

14. toma nota con interés del análisis según el cual las perspectivas de empleo son más favorables en los sectores que recurren sistemáticamente a las nuevas tecnologías;

15. comparte la opinión de que la formación profesional a lo largo de toda la vida y la mejora global del nivel de las cualificaciones son fundamentales para ganar competitividad y subraya que las regiones tienen una gran responsabilidad en este ámbito;

16. subraya la importancia de los Fondos estructurales europeos, incluyendo el objetivo n° 4;

17. comparte el análisis según el cual es evidente que debe reforzarse continuamente el esfuerzo de investigación y que las posibilidades de éxito de la Unión en el ámbito de la competencia internacional dependerán en gran parte del desarrollo de los esfuerzos de investigación a escala de toda la Unión;

18. recomienda que los esfuerzos se centren en la investigación aplicada y en la difusión óptima de los resultados, en particular por medio de dispositivos de colaboración entre los sectores públicos y privados y a través de las redes de cooperación y de transferencia de conocimientos, incluidas las redes interregionales;

19. considera que las PYME-PYMI, especialmente las que se encuentran en regiones aisladas o menos favorecidas, podrán contribuir a la competitividad global de la Unión participando plenamente en las redes de cooperación y de transferencia de conocimientos;

20. señala que la aplicación de estas recomendaciones, en particular lo que se refiere a la difusión de los resultados de la investigación y el desarrollo y la transferencia de conocimientos, se enfrenta con importantes dificultades prácticas, sobre todo en los ámbitos de la propiedad intelectual y de los marcos jurídicos de cooperación, y observa que la Comunicación de la Comisión no hace ninguna propuesta en este ámbito;

21. recuerda la idea, ya expresada en el Libro blanco, de que los esfuerzos de investigación y desarrollo encaminados a alcanzar una mayor competitividad industrial no serán válidos si no se tiene en cuenta la necesidad de que las medidas pertinentes sean compatibles con la protección del medio ambiente;

22. insiste en que la investigación tecnológica y de conocimientos debe aplicarse a las cuestiones relacionadas con el examen de los problemas medioambientales en las que están muy implicadas las regiones.

El desarrollo de la cooperación industrial

EL COMITÉ DE LAS REGIONES,

23. comparte la opinión de que la cooperación industrial debe depender ante todo de las iniciativas empresariales y se congratula del aumento de la cooperación industrial entre las empresas comunitarias, a pesar de la persistencia de una difícil coyuntura económica de carácter global;

24. subraya, no obstante, la imperiosa necesidad de que los órganos comunitarios, nacionales y regionales intensifiquen sus esfuerzos para crear las condiciones óptimas que requiere el desarrollo de la cooperación industrial;

25. comparte el análisis según el cual la eliminación de los obstáculos jurídicos, especialmente lo que se refiere a la definición de un marco jurídico apropiado para la cooperación industrial y la protección de los derechos de propiedad intelectual, reforzaría la eficacia de la cooperación industrial y propiciaría un aumento de las iniciativas en este ámbito y, por consiguiente, pide a los Estados miembros que adopten una actitud constructiva frente a estas cuestiones;

26. acoge muy favorablemente la propuesta de la Comisión encaminada a apoyar por medio de iniciativas transnacionales que recurran a los Fondos estructurales, aquellos mercados considerados prometedores y subraya que las regiones están particularmente interesadas en estos tipos de actuación, que pueden iniciarse, a modo de ejemplo, en el marco de programas como INTERREG; la Comisión debería animar por todos los medios a los Estados miembros, las autoridades regionales y locales a utilizar al máximo los Fondos estructurales y las iniciativas comunitarias (muy particularmente las iniciativas transnacionales) con el fin de fomentar la competitividad industrial;

27. acoge favorablemente la propuesta de la Comisión de intensificar la cooperación con los PECO, centrando los esfuerzos, en particular los del programa PHARE, en acciones económicas concretas como la ayuda en materia de ingeniería financiera y la ayuda al desarrollo de los procedimientos de normalización y certificación de las empresas, y considera que estas medidas pueden facilitar a largo plazo una integración en la Unión;

28. considera que las medidas de fomento de la cooperación industrial serían más eficaces si estuvieran dirigidas tanto a las empresas de los PECO como a las de la Unión y, por consiguiente, considera positiva la propuesta de la Comisión de desarrollar un sistema de asistencia financiera a las empresas de los PECO en el marco de proyectos concretos como complemento de las ayudas existentes (PHARE y préstamos del BEI) y acoge con especial satisfacción el proyecto de garantía parcial de inversión en beneficio de las empresas de la Unión que, de esta forma, deberían beneficiarse de las posibilidades de desarrollo que brindan estos nuevos mercados;

29. comprende las razones por las cuales los medios materiales de fomento de la cooperación con los PECO se centran en los aspectos microeconómicos y financieros, si bien expresa su deseo de que no se pasen por alto ni la inversión inmaterial, sobre todo en el ámbito de la formación de los recursos humanos, ni el desarrollo de la cooperación regional y transfronteriza entre las regiones de los PECO y de la Unión;

30. acoge favorablemente la propuesta de celebrar «mesas redondas industriales» con los PECO, tal y como se hace con otros países (Japón, países bálticos), a fin de permitir la identificación y el acercamiento de los interlocutores representativos de los sectores industriales de estos países, y subraya la conveniencia de estructurar las posibilidades de cooperación por medio de un planteamiento sectorial pragmático;

31. acoge favorablemente las propuestas de la Comisión encaminadas a implantar una utilización más adecuada de los actuales instrumentos de cooperación con los países de América Latina, de la cuenca mediterránea y de Asia, y considera beneficiosa toda medida destinada a estimular el desarrollo de redes de cooperación de empresas entre la Unión Europea y esos países;

32. señala que la cooperación industrial con los países de América Latina, de la cuenca mediterránea, de Europa Central y Oriental y de Asia se vería potenciada por medio de una reflexión sobre las cuestiones jurídicas abordadas en el punto 22 del presente dictamen y observa que la Comunicación de la Comisión no hace mención alguna de estas cuestiones.

La competencia equitativa

EL COMITÉ DE LAS REGIONES,

33. toma nota con sumo interés del análisis según el cual la economía internacional se está organizando en mayor medida alrededor de poderosos bloques comerciales regionales y es cada vez más frecuente el recurso a acuerdos bilaterales «discriminatorios» y contrarios a los principios del sistema de comercio multilateral;

34. expresa su preocupación por el hecho de que algunos terceros países, así como determinados bloques comerciales regionales, no dispongan de suficientes normas en materia de competencia para garantizar la igualdad de trato a todas las empresas, en particular a las empresas europeas;

35. es consciente de la necesidad de encontrar un equilibrio entre los imperativos de competencia y las ventajas que reportan las alianzas estratégicas, sobre todo en el marco de una cooperación industrial beneficiosa para la competitividad; sin embargo, señala que la Comisión no ha formulado ninguna recomendación concreta sobre las medidas que deben adoptarse para alcanzar este equilibrio;

36. acoge muy favorablemente la propuesta de reforzar los vínculos comerciales con los países y las regiones que constituyen junto con la Unión Europea una zona geográfica particularmente activa desde el punto de vista comercial, como los países mediterráneos y los PECO, y acoge con satisfacción las medidas concretas que se adopten para contribuir a la integración económica de estos países en la zona;

37. subraya la necesidad de reforzar la lucha contra el fraude en los intercambios comerciales entre los terceros países y la Unión y observa que la Comunicación aborda este problema de forma sucinta;

38. acepta el análisis según el cual la apertura del comercio internacional y la intensificación de la competencia en el mercado interior de la Unión deben considerarse como elementos complementarios y determinantes para la mejora de la competitividad industrial;

39. estima que el control de las ayudas estatales es perfectamente compatible con el objetivo de alcanzar un funcionamiento óptimo del mercado interior, si bien subraya que este objetivo exige un planteamiento claro del papel que desempeñan las ayudas regionales a las empresas;

40. subraya que, aunque el control estricto de las ayudas públicas sigue siendo la garantía de la competitividad de las empresas y protege a las regiones contra los riesgos de una competición peligrosa entre ellas, conviene asegurarse de que el control de dichas ayudas no representa un obstáculo a la inversión, la cual sigue siendo el elemento central de la competitividad empresarial;

41. destaca, por consiguiente, la necesidad de:

- garantizar que en el sistema de control las PYME no serán objeto de discriminación frente a las grandes empresas, que gozan a veces de atenciones particulares que causan el asombro de aquéllas;

- preservar e incluso promover mecanismos de garantía de concesión de préstamos regionales o locales que, sin falsear la competencia, apoyen la inversión de las PYME;

42. lamenta que el texto de la Comunicación no enumere las medidas previstas en relación con las posibles adaptaciones del mecanismo de control de las ayudas y estima que la voluntad de examinar rápidamente estas adaptaciones no debería prevalecer sobre la necesidad de realizar una reflexión detenida en este ámbito ni perjudicar la instauración de posibles períodos de transición;

43. acoge favorablemente los esfuerzos encaminados a garantizar la coherencia entre el control de las ayudas estatales y la concesión de las ayudas tanto con cargo a los Fondos estructurales como a las políticas comunitarias no estructurales.

La modernización de la función de la Administración

EL COMITÉ DE LAS REGIONES,

44. comparte la opinión de que la evolución actual de la economía impone nuevas obligaciones no sólo a las empresas sino también a las administraciones, tanto a escala comunitaria como nacional, regional o local y que las empresas europeas dependen en demasiadas ocasiones de la capacidad de las administraciones para reaccionar rápidamente y adaptarse a la nueva configuración del mercado;

45. se congratula de las acciones destinadas a aumentar la competitividad de las empresas, como las iniciativas comunitarias, que brindan excelentes posibilidades para crear redes de cooperación entre diversas empresas, en particular entre las grandes empresas y las PYME;

46. hace hincapié en la necesidad de crear redes de cooperación transnacionales e interregionales, sobre todo con vistas a la formación de los funcionarios de los Estados miembros y de las administraciones regionales sobre estas nuevas prácticas administrativas;

47. considera que los países situados en la zona de actividad comercial de la Unión, como los PECO y los países de la cuenca mediterránea, podrían beneficiarse en gran medida de su participación en estas redes;

48. manifiesta especial interés en las acciones positivas de intercambio de información entre administraciones y de acceso a la información, especialmente a través del desarrollo de las redes telemáticas, y considera que estas redes podrían tener una influencia positiva sobre la eficacia y rapidez de reacción de las administraciones regionales y locales;

49. hace hincapié en las notables posibilidades que ofrecen los programas de iniciativas comunitarias a los niveles regionales y locales para aunar sus conocimientos específicos de la coyuntura económica local y sus capacidades de iniciativa e innovación, y señala que esta función activa de estímulo y de información precisa sobre las oportunidades que brindan las iniciativas comunitarias se ajusta perfectamente al concepto de una administración regional o local moderna. Corresponde a las administraciones regionales y locales fomentar asociaciones que destaquen ante las PYME la importancia de los resultados de la investigación y el desarrollo y la innovación tecnológica;

50. estima, por último, que la modernización de la función de las administraciones depende asimismo de una evaluación nueva y más innovadora de las acciones públicas que puedan emprenderse en favor de la competitividad, entre las que se incluye el aumento de la oferta cultural de las regiones y la mejora de la calidad de los servicios prestados a la población, en el entendimiento de que estos elementos contribuyen de forma no desdeñable a la mejora del entorno global de las empresas.

Hecho en Bruselas, el 21 de abril de 1995.

El Presidente del Comité de las Regiones

Jacques BLANC

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