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Language: es
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# 52001IE1116

**Dictamen del Comité Económico y Social sobre "El programa europeo de navegación por satélite (Galileo)"** 
  
*Diario Oficial n° C 311 de 07/11/2001 p. 0019 - 0028*

  

Dictamen del Comité Económico y Social sobre "El programa europeo de navegación por satélite (Galileo)"

(2001/C 311/05)

El 1 de marzo de 2001, de conformidad con el apartado 3 del artículo 23 de su Reglamento Interno, el Comité Económico y Social decidió elaborar un dictamen sobre "El programa europeo de navegación por satélite (Galileo)".

La Sección de Transportes, Energía, Infraestructuras y Sociedad de la Información, encargada de preparar los trabajos en este asunto, aprobó su dictamen el 17 de julio de 2001 (ponente: Sr. Bernabei).

En su 384o Pleno de los días 12 y 13 de septiembre de 2001 (sesión del 12 de septiembre de 2001) el Comité Económico y Social ha aprobado por unanimidad el presente Dictamen.

1. El Comité

Considerando la contribución positiva que el desarrollo de un sistema europeo de navegación por satélites de posicionamiento para uso civil podrá aportar, una vez integrado en el más amplio programa Galileo de servicios -tanto en el plano económico y social, como a escala mundial-, al bienestar y la seguridad de todos los ciudadanos en términos de mejora de la calidad de vida y valorización del ser humano, sin perjuicio de la protección de la intimidad y la libertad individual;

Considerando el impacto competitivo del sistema europeo Galileo a nivel mundial de forma que garantice la plena autonomía y continuidad e integridad del servicio sin interferencias militares y el impacto económico en el empleo en términos de creación de nuevas empresas, nuevos servicios, nuevas profesiones y una mayor cohesión económica y social en un territorio europeo ampliado a los países candidatos, así como nuevas posibilidades de cooperación y ayuda al desarrollo;

Considerando el potencial de servicios de excelencia garantizados por Galileo en sectores fundamentales como las comunicaciones fijas y móviles y la economía electrónica, la seguridad y la logística integrada de los transportes, la telemedicina y el sector sanitario, la educación y la formación a distancia, la protección civil y la seguridad ciudadana, el desarrollo agrario y la protección ambiental y de los recursos naturales;

recomienda al Consejo, al Parlamento Europeo y a la Comisión

- la rápida adopción de una clara estrategia común con un mandato definido y una plataforma bien establecida de desarrollo con vistas a un planteamiento global de todos los componentes y servicios del sistema que vaya más allá del mecanismo técnico de navegación por satélites de posicionamiento y constituya una auténtica revolución innovadora en los servicios a toda la economía, la sociedad y los ciudadanos;

- la integración de tal estrategia en una clara visión "de doble uso" que integre todas las diversas responsabilidades de las políticas comunitarias de la Comisión Europea, la UEO y la Secretaría de Política Exterior y Seguridad Común del Consejo;

- la previsión, a través de los estudios macroeconómicos necesarios, de los efectos directos, indirectos e inducidos derivados de la puesta en marcha del sistema global Galileo en los sistemas organizativos públicos y privados, así como en los sistemas de organización individual en Europa;

- la puesta en marcha en 2001 de una "empresa común", con arreglo al artículo 171 del Tratado CE, y la creación de una Agencia Europea Galileo que cree una red abierta permanente de todos los componentes del sistema, incluidos los usuarios finales;

- la articulación de dicha empresa común, de duración limitada al año 2005, y de la posterior Agencia Europea, en torno a cuatro pilares: un comité de dirección constituido como foro institucional de dirección abierto a los agentes públicos y privados; un comité ético de alto nivel que garantice el respeto de las exigencias de transparencia, el uso exclusivamente civil y la protección de la intimidad; un organismo regulador que ofrezca las garantías adecuadas de interoperabilidad técnica; y un organismo operativo inspirado en el JPO (Joint Program Office) norteamericano;

- la rápida definición de los estándares del "nuevo planteamiento" comunitario y los posibles servicios ofrecidos y de las actividades que generará el sistema Galileo, con objeto de dar una clara señal a la sociedad civil sobre los efectos económicos y sociales positivos y movilizar el alto grado de consenso necesario;

- la aplicación de medidas adecuadas para proteger plenamente la vida privada y los derechos a la intimidad y a la confidencialidad en lo que se refiere tanto a los individuos como a las empresas en términos de libertad de movimientos y reserva de las transacciones comerciales y de las decisiones económicas de ubicación y prospección de los recursos naturales, evitando en todo caso que las aplicaciones de Galileo den lugar a una vigilancia tecnológica de los ciudadanos y las empresas;

- la creación de una estructura de comercialización a través de una "sociedad de promoción Galileo" en la que participe también el sector privado y que debería asumir progresivamente la responsabilidad financiera, mientras que la responsabilidad técnica y política correspondería al sistema público;

- la aceleración de la entrada en el mercado de una primera fase operativa en 2004 mediante la integración de EGNOS y de la fase de despliegue en órbita de la red de satélites Galileo en 2006, garantizando un sistema de puesta en marcha por módulos sucesivos que permitan retornos de rentabilidad y pongan de relieve las ventajas del producto, al tiempo que faciliten que la opinión pública se familiarice con él;

- la cooperación e interoperabilidad en términos de coexistencia con GLONASS y GPS y con sus desarrollos futuros mediante tratados internacionales que abarquen las garantías de especificación, la constelación de satélites y la infraestructura terrestre, así como una definición clara y equilibrada de los derechos de propiedad intelectual e industrial relacionados con ellas;

- la consolidación de las bandas de frecuencia dedicadas a Galileo con ocasión de la Conferencia CMR de 2003 y la coordinación de las frecuencias con el sistema existente de navegación global por satélite;

- la puesta en marcha de una campaña de comunicación bien estructurada y clara que garantice la credibilidad en un mercado mundial competitivo y de alto riesgo, no sólo para quienes participen en los trabajos, sino también para los diversos grupos económicos y sociales, sin olvidar la opinión pública, con objeto de movilizar la aceptación más amplia y el mayor apoyo posibles.

1.1. El Comité solicita al Consejo, al Parlamento Europeo y a la Comisión que establezcan un calendario claro y bien definido de actuación por etapas modulares sucesivas y que informen regularmente al Comité para que pueda participar activamente en el desarrollo futuro de la aplicación.

2. Introducción

2.1. El programa Galileo es una iniciativa de la Unión Europea con un doble objetivo:

- aportar una contribución europea al futuro sistema mundial de navegación y de posicionamiento por satélite (GNSS: Global Navigation Satellite System);

- ofrecer servicios tecnológicamente avanzados a la industria, las empresas, los ciudadanos y la sociedad europea para hacer el sistema comunitario competitivo a nivel mundial.

2.2. Se trata de una tecnología punta que permite las siguientes prestaciones:

- al usuario dotado de un receptor (fijo o móvil) capaz de captar y procesar las señales emitidas por diversos satélites, le permite determinar en cualquier momento y con gran precisión, además de la hora exacta, su posición en términos de longitud, latitud y altitud;

- al sistema le permite determinar la posición de cualquier objeto o sujeto en el territorio, así como acontecimientos que estén teniendo lugar o conexiones con sistemas de comunicaciones y bancos de datos.

2.3. Hasta hoy, esta tecnología ha estado dominada por los Estados Unidos con el sistema GPS, financiado y controlado por militares, de quienes depende, por tanto, la continuidad y la calidad del uso civil. Las autoridades militares pueden, por ejemplo, bloquear o degradar la señal en cualquier momento. También Rusia, con el sistema Glonass, posee tecnología de navegación por satélite, si bien las dificultades económicas que atraviesa el país reducen considerablemente el grado de operatividad de dicho sistema.

2.4. En su primera Comunicación de 10 de febrero de 1999(1), la Comisión, sobre la base de los proyectos iniciados en el IV y V Programas Marco de IDT, presentó un programa autónomo de radionavegación por satélite llamado Galileo, compatible e interoperable con el GPS pero independiente de él, que debía desarrollarse en cuatro fases: la fase de definición terminó a finales de 2000, el desarrollo y la validación están previstos para finales de 2005, el despliegue en órbita tendrá lugar para 2007 y entrará en funcionamiento en 2008.

2.5. El 19 de julio de 1999 el Consejo de Transportes solicitó a la Comisión que preparase la fase de definición del proyecto Galileo en colaboración con la Agencia Espacial Europea (AEE) y los Estados miembros.

2.6. El Consejo de Investigación del 11 de noviembre de 2000 votó una Resolución y un acuerdo de protocolo entre la Comisión Europea y la Agencia Espacial Europea.

2.7. El Consejo Europeo de Colonia de 1999 y los de Feira y Niza en 2000 subrayaron la importancia estratégica del programa Galileo y expresaron la voluntad política de continuar con su definición.

2.8. El Consejo Europeo de Estocolmo de los días 23 y 24 de marzo de 2001 subrayó "la importancia que tiene la puesta en marcha, sin demora, del programa de navegación por satélite Galileo", e instó al sector privado a que asumiese el reto "mediante un compromiso vinculante para la fase de desarrollo" en lo relativo a la participación en el proyecto y su financiación. Asimismo, el Consejo observó que el sector privado está dispuesto a completar los presupuestos públicos para la fase de desarrollo e invitaba al Consejo a definir antes de finalizar 2001 las disposiciones necesarias para poner en marcha la siguiente fase del proyecto y, en particular, "a establecer una estructura única y eficaz de gestión"(2). En Estocolmo se decidió tomar una decisión lo más rápidamente posible sobre el instrumento operativo, "ya sea en forma de empresa común con arreglo al artículo 171 del Tratado, ya sea como organismo o cualquier otra entidad adecuada"(3). Por tanto, la modalidad de prosecución de Galileo es un factor clave de un debate aún abierto.

2.9. El Consejo de Ministros de Transporte de los días 4 y 5 de abril de 2001 aprobó una Resolución en la que confirmaba el apoyo al programa Galileo y subrayaba su contribución a una mayor cohesión europea, las importantes perspectivas que ofrece la navegación por satélite, la necesidad de un sistema plenamente disponible y controlado por Europa y las ventajas de interoperabilidad, complementariedad y garantía del servicio. Se llegó a un acuerdo sobre la financiación de 100 millones de euros para 2001 a través del programa TEN, el reparto entre la AEE y la Unión, la necesidad de garantizar una administración y un control financiero únicos y la constitución de una estructura temporal responsable de la gestión hasta que se tome una decisión sobre la estructura definitiva antes de finales de diciembre de 2001.

2.10. El Consejo de Transportes/Telecomunicaciones de los días 27 y 28 de junio de 2001 tomó nota de la propuesta de la Comisión sobre la creación de una empresa común Galileo(4) (sobre la que el Comité elaborará un dictamen) y ha aprobado el desarrollo de los servicios de navegación por satélite sobre la base de los requisitos técnicos, las necesidades de los usuarios, la viabilidad y los beneficios económicos y sociales de diversos servicios, en estrecha cooperación con socios privados y otros socios potenciales.

El Consejo examinará igualmente el análisis de costes y beneficios presentado por la Comisión en junio de 2001.

2.11. En las propuestas del VI Programa Marco de IDT, la Comisión reservó dentro del área temática "Aeronáutica y espacio" una línea dedicada al desarrollo del programa Galileo, en línea con la puesta en marcha de una estrategia integrada para el espacio.

3. Objetivo del dictamen de iniciativa

3.1. El Comité considera importante elaborar un dictamen de iniciativa sobre el programa Galileo por estar convencido de que la puesta en marcha de dicho sistema de satélites podría reportar notables beneficios para la competitividad de las empresas, los servicios al ciudadano y los instrumentos avanzados al servicio de las políticas comunitarias y nacionales para garantizar un desarrollo sostenible competitivo y dinámico.

3.2. Desde este punto de vista, el Comité pretende examinar el estado actual del programa, evaluar sus posibilidades en términos de servicio al usuario, las aplicaciones de utilidad para la sociedad civil y la competitividad de la economía europea, sus beneficios macroeconómicos, su dimensión política y estratégica, las modalidades de financiación y gestión, las posibilidades de cooperación y su compatibilidad con otros sistemas existentes.

3.3. El Comité ya se ha expresado a favor del desarrollo de la industria aeroespacial europea y ha dado todo su apoyo a la planificación estratégica a través de un diálogo con el sector y con nuevas funciones de gestión a nivel europeo para la I+D(5); asimismo, ha apoyado los servicios de comunicaciones personales por satélite(6) y la utilización del espectro radioeléctrico(7).

Asimismo, ha subrayado la importancia de la IDTD en el ámbito aeroespacial en sus dictámenes sobre el IV y el V Programas Marco y sobre programas específicos relacionados con ellos(8).

4. Situación del programa

4.1. La Comisión ha adoptado dos comunicaciones, en julio de 1999 y en noviembre de 2000(9), destinadas a preparar la fase de definición del programa y a comprobar los resultados en colaboración con la Agencia Espacial Europea y con el concurso de las industrias espaciales europeas y los posibles suministradores de los servicios.

El objetivo del programa Galileo es desplegar una constelación de satélites propia de la Unión Europea que comprendería treinta satélites en órbita no estacionaria en torno a la Tierra, a unos 23000 km de altura, con un coste total estimado en torno a los 3250 millones de euros.

4.2. Sobre la base de un estudio de costes y beneficios, los recursos europeos necesarios para la fase de desarrollo y validación (2001-2005) se han calculado en 1100 millones de euros repartidos equitativamente entre la Comisión y la AEE. Para la fase de despliegue en órbita (2005-2007) se ha previsto una contribución comunitaria de otros 600 millones de euros a la asociación público-privada; a partir de 2007, según la Comisión, Galileo será rentable y no necesitará más subvenciones.

4.3. El Comité subraya que prever una asociación público-privada requiere lo antes posible un marco jurídico y financiero claro, así como la creación de una estructura de gestión coordinada del programa Galileo que asocie a la Comisión, la Agencia Espacial Europea y los inversores privados que quieran contribuir a su financiación dentro de dicha asociación.

4.4. Durante la fase de definición, sin embargo, se ha logrado un resultado importante a nivel internacional, al obtenerse de la Conferencia Mundial de Radiocomunicaciones de Estambul (junio de 2000) la ampliación de las bandas de frecuencia dedicadas a servicios de navegación por satélite. Naturalmente, este resultado deberá ser confirmado y ratificado por la próxima CMR de 2003 sobre la base de los estudios de compatibilidad, que deberán estar disponibles lo antes posible.

5. Contexto internacional

5.1. Actualmente hay tres proyectos a nivel internacional: el Global Positioning System (GPS), operativo desde hace varios años; el sistema ruso Glonass, que, a pesar de no ser operativo, cuenta con soluciones técnicas avanzadas; y el programa Galileo, que está saliendo de la fase de definición y va a pasar a la fase de desarrollo y validación.

5.2. El sistema americano del Global Positioning System es posiblemente el más avanzado, dado que se basa en la apertura al uso civil de un sistema militar preexistente. El uso civil es gratuito, pero está condicionado por el origen militar que mantiene y que puede modular el acceso en función de consideraciones de seguridad nacional interna.

5.3. La Federación de Rusia tiene una gran experiencia en el desarrollo y funcionamiento de sistemas de navegación por satélite y actualmente se mantienen conversaciones con la CE para lograr la interoperabilidad entre los sistemas Glonass y Galileo. En particular, un ámbito de posible colaboración sería la utilización coordinada de las bandas de frecuencias asignadas.

5.4. La Unión Europea considera fundamental para Galileo la cooperación y la complementariedad con socios internacionales, sobre todo con aquellos que han desarrollado estándares ya operativos, como los Estados Unidos, con los que Europa está examinando varias cuestiones técnicas de compatibilidad con vistas a las perspectivas del GPS III, en avanzado estado de planificación, con objeto de evitar problemas de mercadotecnia pero respetando el principio de no vulnerabilidad del sistema europeo, entendido como mantenimiento de la continuidad del servicio sin interrupción de la operatividad por razones ajenas al propio sistema.

Por otra parte, la Unión está dispuesta a que todos los países que deseen asociarse puedan participar en la investigación, el desarrollo y la puesta en servicio industrial del programa Galileo para crear un sistema eficiente, fiable y seguro.

6. Galileo y los usuarios: potencial de servicios de excelencia

6.1. En opinión del Comité, los usos y el mercado del sistema de navegación por satélite deben permitir abarcar toda una serie de servicios públicos y privados fundamentales para un espacio europeo integrado, como, por ejemplo, los siguientes:

- servicios orientados al mercado dirigidos a un amplio espectro de usuarios a través de un canal adicional específico de comunicación;

- servicios para la seguridad en el transporte (seguridad de navegación aérea, marítima, por carretera y ferroviaria);

- servicios de telemedicina (diagnósticos en el tratamiento de pacientes, localización de bienes y productos);

- servicios de protección civil, emergencia, justicia (lucha contra la delincuencia a pequeña escala, el narcotráfico y otras formas de delincuencia difusa);

- servicios de aduanas (control automático del tránsito);

- control de la logística integrada e intermodal, del medio ambiente, de la agricultura y de los recursos naturales;

- apoyo a la radionavegación y a la conducción automática tanto en la fase de crucero como en la de aproximación y llegada a destino.

6.2. En opinión del Comité, el programa Galileo debe, por un lado, ofrecer a corto plazo servicios de calidad competitivos y, por otro, alcanzar un elevado nivel de definición que pueda ofrecer la precisión que requieren estas aplicaciones con las garantías de integridad de la señal, continuidad en la prestación y neutralidad que exige el desempeño de responsabilidades en un marco predefinido pero con un esfuerzo financiero equilibrado en relación con dichos servicios:

1. servicios abiertos, de base, gratuitos para aplicaciones destinadas al público en general (mercado de masas), aplicaciones de frecuencia dual o de monofrecuencias, aplicaciones de precisión horaria;

2. servicios comerciales basados en señales abiertas para la difusión de datos codificados con valor añadido y aplicaciones comerciales y profesionales que requieran prestaciones superiores y garantías de servicio;

3. servicios de salvamento basados en estándares internacionales con señales de confirmación de la integridad, sobre la base de sistemas GRID (sistema distribuido de interconexión ordenador/multimedia con visión unitaria) con capacidad para mensajes codificados específicos;

4. servicios de interés público, servicios certificados que incorporen garantía de prestación a un altísimo nivel de seguridad activables en caso de crisis con autorización para aplicaciones de interés público que no deban sufrir interrupciones ni perturbaciones.

6.2.1. Junto a estos cuatro servicios básicos, el programa Galileo deberá ofrecer un sistema de banco de datos eficiente para garantizar un uso eficaz y seguro de otras redes externas, tanto terrestres como por satélite, en un marco multifuncional, como los sistemas UMTS o UHF y DHS o de investigación y desarrollo científico y tecnológico. Al mismo tiempo, Galileo deberá desarrollar sistemas regionales de certificación y fiabilidad que garanticen la integridad de las señales GPS y los servicios anejos en términos de interoperabilidad con Galileo tanto para América del Norte como para Eurasia.

6.3. El Comité subraya la necesidad de integrar la infraestructura espacial de Galileo en los diversos sistemas y las diferentes tecnologías terrestres para responder a las exigencias de los usuarios estén donde estén: en una ciudad (donde las transmisiones por satélite sin repetidores terrestres pueden verse bloqueadas por los edificios), en zonas de riesgo (solares en construcción, fábricas, comercios), en zonas aisladas (donde el coste de la instalación y el mantenimiento de los sistemas de comunicación terrestre puede ser antieconómico), en las regiones elevadas (en las que las señales de los satélites son más débiles) y en los espacios marítimos, terrestres y aéreos (donde hay más riesgos).

6.4. En opinión del Comité, la realización de una infraestructura de navegación debe basarse en las demandas expresadas por los usuarios potenciales de los servicios ofrecidos, del usuario final al abastecedor de los servicios, pasando por las autoridades públicas responsables de la aplicación de las diversas normativas.

6.5. El Comité está convencido de la necesidad de realizar una consulta a gran escala para tener una idea clara de la necesidad de un servicio global que cubra todo el planeta, incluidos los océanos y las zonas desérticas, a fin de garantizar no sólo servicios continuos para las aplicaciones marítimas y aeronáuticas, sino también para permitir a los productores de sistemas y de aparatos de recepción economías de escala en un mercado no segmentado.

6.6. La integración, en aras de un aprovechamiento óptimo, del sistema de navegación con los sistemas de comunicación es esencial para dar la posibilidad de transmitir los datos de posición, navegación y datación integrados en servicios de valor añadido: por tanto, el concepto de "gama de servicios" debe formar parte de los parámetros del sistema de navegación.

6.7. El Comité subraya la necesidad de establecer plazos fiables y cercanos en lo que se refiere a definir el programa y los servicios sobre la base del espectro de usuarios, de modo que no sólo sea posible ofrecer servicios competitivos y de cobertura global a los ciudadanos, las empresas y las autoridades de la UE o la AEE, sino que también sean comercializables a mayor escala en el mercado mundial.

6.8. Este tipo de enfoque del programa Galileo, abierto a usuarios externos, sobre todo en el campo de los servicios de comunicación, requiere que se definan rápidamente los aspectos normativos, sobre todo el régimen de autorización y de interconexión para las redes y los servicios de telecomunicaciones. Podrían incluirse en este ámbito aplicaciones para mejorar la cartografía europea y de otras regiones, sobre todo países en vías de desarrollo con los que la Comunidad tenga relaciones especiales; asimismo, se podrían estudiar aplicaciones ligadas a la observación de la Tierra dentro de la estrategia de desarrollo sostenible y global.

6.8.1. En opinión del Comité, es muy importante desarrollar un subsistema a bordo de los satélites que permita un servicio moderno de búsqueda y salvamento dentro de los servicios públicos. Conviene apoyar el interés mostrado por los Estados firmantes del convenio internacional Cospas-Sarsat, que cuentan con un sistema de este tipo que cubre todo el planeta, para desarrollar un nuevo servicio complementario gracias a Galileo. El Comité considera que dicho sistema debe desarrollarse de manera complementaria al de los Estados Unidos dentro de la generación futura del GPS.

7. Hacia una estrategia común

7.1. En opinión del Comité, el actual grado de desarrollo del programa Galileo hace indispensable definir una estrategia común clara por parte de todos los interesados, sobre todo la Comisión, la AEE y las autoridades públicas de los Estados miembros y el sector privado. Dicha estrategia deberá basarse en los siguientes elementos:

- una estructura única de gestión con una delimitación clara de los temas, un mandato definido y una plataforma bien clara de desarrollo de nuevas generaciones de servicios, en forma de empresa común con arreglo al artículo 171 del Tratado CE, que se erija en claro interlocutor interno y externo, con la eventual creación posterior, sobre la base legal apropiada, de una verdadera y auténtica Agencia Europea Galileo;

- la definición y posterior creación de una "Sociedad de Promoción Galileo" basada en la capacidad de integración, el conocimiento del mercado, la capacidad financiera y los conocimientos de la estructura de los sistemas de navegación, capacidad de desarrollo y aprovechamiento en el mercado;

- la creación de un sistema de puesta en marcha por módulos sucesivos idóneos para un seguimiento y una explotación progresivos, mediante demostraciones operativas de mercado, integrando en Galileo el Servicio de Navegación Geoestacionaria Europea (EGNOS), lanzado en 1996, desde la fase operativa en 2004, así como el sistema regional terrestre GRAS, con objeto de acelerar la comercialización y los beneficios, sea para los servicios profesionales aéreos, marítimos y por carretera, sea para las aplicaciones dirigidas al público en general, especialmente para el tráfico viario, o para los servicios de seguridad y salvamento;

- una aceleración de la fase de despliegue en órbita de la red de satélites Galileo con el lanzamiento ya en 2006 de un primer módulo de servicios de uso público y privado diseñado con la plena participación del sector privado con objeto de activar inmediatamente una primera gama de servicios competitivos de amplio uso que garanticen el éxito de Galileo sobre la base de la capacidad de transformar el concepto de posicionamiento en el concepto de "movilidad de gestión" gracias a la relación intrínseca de la localización con la información móvil al servicio del usuario;

- la coexistencia e interoperabilidad con Glonass y GPS y con sus desarrollos futuros mediante las garantías apropiadas sobre la puesta en marcha y operatividad técnica de los sistemas respectivos, especialmente en lo que se refiere a la especificación de señales, constelación de satélites e infraestructura terrestre, que deberán formalizarse sobre la base de acuerdos internacionales que mantengan el carácter civil del programa Galileo bajo control civil;

- la coordinación de las frecuencias con el sistema existente de navegación global por satélite, así como con otros sistemas en el caso de nuevas asignaciones de bandas de frecuencia ya en uso: las asignaciones CMR 2000 para el plano de frecuencia específico europeo deberán consolidarse con ocasión de la conferencia CMR 2003 sobre la base de los siguientes elementos: tres bandas anchas abiertas para las señales Galileo con capacidad de transmisión de datos de navegación, integridad y comerciales de apoyo a servicios abiertos comerciales y de salvamento; dos bandas anchas reguladas por los servicios públicos regulados sometidos a codificación de seguridad; señales en función de la demanda y señales integradas EGNOS-Galileo de apoyo a los servicios de integridad Galileo;

- la definición de estándares técnicos que habrá que elaborar y armonizar a nivel mundial teniendo en cuenta la necesidad de que los estándares operativos y comerciales sean elaborados por un foro de los operadores directamente interesados, pero también el hecho de que el sistema Galileo se ha concebido para un gran número de terminales de usuarios y para una amplia gama de infraestructuras: es preciso un núcleo detallado de normas, pero también se debe ser flexible a la hora de aplicarlas a diferentes situaciones empresariales y a las exigencias técnicas de diversos operadores. Conforme a la política comunitaria del "nuevo planteamiento" para las telecomunicaciones, tales requisitos deberían definirse en sentido cualitativo y dejar su cuantificación a organismos de normalización, como Cenelec, IMO, ISO, ICAO o ETSI sobre la base de una actuación coordinada y de una nueva estructura compuesta de expertos provenientes de varios campos;

- un calendario que prevea plazos progresivos claros, pero al mismo tiempo flexibles para adecuarse al mejor posicionamiento posible en el mercado mundial teniendo en cuenta los desarrollos tecnológicos y la competitividad del mercado.

7.2. En opinión del Comité, esta estrategia es esencial para apoyar el impacto competitivo del sistema europeo a nivel mundial, garantizándole plena autonomía y continuidad de la integridad sin interferencias militares y, al mismo tiempo, el impacto económico en términos de empleo del programa, ya sea en lo que se refiere a recursos humanos, financieros y organizativos dedicados a la construcción, validación, ejecución y mejora de los resultados técnicos del sistema como en lo que toca al uso y a los servicios con efectos positivos en la creación de nuevas empresas, nuevos servicios, nuevas profesiones y nueva cohesión económica y social en una Europa ampliada a los países candidatos, así como nuevas posibilidades de cooperación y ayuda al desarrollo.

7.3. Por otra parte, el Comité subraya la importancia del papel de una campaña de comunicación realista pero bien estructurada que garantice la plena credibilidad en un mercado competitivo y de alto riesgo. Una línea presupuestaria específica debería garantizar una marca de calidad a todo el proceso de puesta en marcha del sistema Galileo y sentar las bases de fiabilidad sobre las que se desarrollarán productos, servicios y aplicaciones industriales, comerciales y de utilidad pública. Dicha medida debe basarse en una estrategia global coherente y centralizada que dé un mensaje de unidad tanto dentro como fuera de Europa y garantice la transparencia, seguridad, continuidad e integridad del servicio para el consumidor/usuario.

8. De empresa común a Agencia Europea Galileo

8.1. El Comité considera importante la unicidad y la visibilidad de la estructura unitaria de gestión del sistema Galileo, dada la importancia para el desarrollo de las políticas comunes europeas de transporte, como las de los ámbitos de congestión urbana, seguridad marítima y ferroviaria, vial y aérea, así como para otras políticas comunitarias como la agrícola y forestal, de pesca, de desarrollo regional y de medio ambiente, sin olvidar la política industrial y la política exterior de la Unión.

8.2. En este sentido, el Comité recomienda al Consejo y al Parlamento Europeo que desarrollen una plataforma unitaria para las nuevas generaciones de servicios mediante la constitución, en un plazo determinado de aquí a 2003, de una "empresa común" (conforme al artículo 171 del Tratado); dicha iniciativa debería complementarse con una auténtica Agencia Europea Galileo que abarque aspectos técnicos y de investigación, normativos y de estandarización, plena visibilidad hacia los operadores y usuarios y hacia el exterior, en una perspectiva de servicio en el mercado mundial, capacidad de control y cumplimiento del calendario de plazos, con una elevada capacidad de comunicación capaz de garantizar un marchamo de calidad europea a todo el proceso.

8.3. La empresa común, primero, y posteriormente la Agencia Europea deberán basarse en cuatro pilares: un comité de dirección constituido como foro institucional de dirección abierto a los agentes público-privados; un comité ético de alto nivel para garantizar el respeto de las exigencias de transparencia, el uso exclusivamente civil y la protección de la intimidad; un organismo regulador que ofrezca las garantías adecuadas de interoperabilidad técnica; y un organismo operativo a imagen del JPO (Joint Program Office) norteamericano.

9. La "Sociedad de Promoción Galileo"

9.1. El Comité considera fundamental que se perfile sin demora la estructura de comercialización a través de una "Sociedad de Promoción Galileo" en la que participen las autoridades públicas a través de la Agencia Europea Galileo para poner en marcha sistemas de definición y certificación de los costes y establecer el sistema de expansión, desarrollo, fomento y mantenimiento del sistema: la propiedad de dicha sociedad debería pasar gradualmente del pleno control público al de los inversores privados que, al final del proceso, deberían asumir toda la responsabilidad de la sociedad desde el punto de vista financiero, mientras que la responsabilidad técnica y política quedaría en manos públicas.

9.2. Por tanto, en opinión del Comité, la parte privada debería participar desde el inicio en la "Sociedad de Promoción Galileo", aunque sea minoritariamente, pero de forma que quede asegurada su participación en la definición de los servicios y el diseño del sistema; posteriormente debería asumir plenamente la responsabilidad, los gastos y los riesgos paralelamente al desarrollo de las tasas de retorno de las inversiones de los servicios operativos.

9.3. La creación de un sistema de puesta en marcha por módulos sucesivos de Galileo debería permitir no sólo comprobar a corto plazo las ventajas del producto en el mercado y garantizar la credibilidad del proceso, sino también acelerar los retornos de beneficios y, por tanto, ir reduciendo para el sector público los gastos financieros de gestión de Galileo. Sin embargo, la responsabilidad técnica y política de Galileo debe seguir siendo pública, por tratarse de un sector sumamente estratégico.

10. Interoperabilidad de Galileo con los demás sistemas de navegación por satélite

10.1. En opinión del Comité, conviene evitar una "guerra de estándares" y garantizar la plena interoperabilidad del programa Galileo con los demás sistemas actuales y futuros de navegación por satélite, asegurando al mismo tiempo el control de la plena integridad y continuidad del servicio y la naturaleza civil del sistema de navegación y posicionamiento europeo.

10.2. En este sentido, el Comité considera importante crear una nueva estructura que reúna a los organismos europeos e internacionales de normalización en los diversos sectores interesados con objeto de garantizar un planteamiento coordinado basado en la calidad de los requisitos y la flexibilidad de los estándares cuantitativos adaptada al amplio espectro de operadores, infraestructuras y terminales de recepción.

10.3. El Comité subraya que, a pesar de todo, la coexistencia e interoperabilidad deberán ser objeto de formalización legal sobre la base de tratados internacionales que cubran las garantías de especificación de señal, la constelación de satélites y la infraestructura terrestre. Dichas garantías deberán cubrir un ejercicio financiero plurianual suficientemente amplio como para garantizar la continuidad de la prestación de servicios sobre la base de la reciprocidad.

10.4. El Comité considera que deben preverse disposiciones claras en relación con la propiedad intelectual e industrial con objeto de preservar los derechos sobre los desarrollos tecnológicos aplicados de Galileo y los nuevos servicios a nivel europeo; tales disposiciones deberán establecer claramente las relaciones con los derechos de propiedad intelectual extraeuropeos, en particular los derechos derivados del aprovechamiento del GPS norteamericano.

11. El sistema Galileo y la sociedad civil

11.1. El Comité está profundamente convencido de que sólo la claridad de miras sobre las repercusiones económicas y sociales del sistema Galileo en todos los componentes de la sociedad civil puede movilizar el elevado grado de consenso necesario para que el ciudadano-contribuyente esté dispuesto a soportar la carga que supone la puesta en marcha del sistema.

11.2. En este sentido, considera fundamental la definición de los servicios ofrecidos, de las nuevas empresas y los nuevos empleos generados a partir de la estrategia adoptada por los Jefes de Estado y de Gobierno en el Consejo Europeo de Estocolmo de marzo de 2001, a saber: "convertirse en la economía basada en el conocimiento más competitiva y dinámica del mundo, capaz de crecer económicamente de manera sostenible con más y mejores empleos y con mayor cohesión social"(10).

11.3. En materia de transportes y medio ambiente, conviene poner de relieve el uso y el mercado del sistema de navegación por satélite en favor de la reducción de la contaminación, sobre todo las emisiones de CO2, conforme a los compromisos suscritos en el protocolo de Kioto: el impacto de Galileo en la eficiencia del transporte (sobre todo en automóvil, camión y autobús, así como los medios comerciales ligeros y los servicios aéreos) es uno de los servicios más demandados, no sólo en términos medioambientales, sino también por la reducción del estrés y del tiempo de transporte y del gasto de combustible que lleva aparejado. La seguridad del transporte aéreo, ferroviario y por carretera, así como el desarrollo de las redes transeuropeas y el control y la gestión del cielo único europeo son otros tantos elementos importantes para el ciudadano y la sociedad en línea con el esfuerzo normativo actualmente desarrollado por las políticas comunitarias(11).

11.4. En lo que se refiere al sector marítimo, la navegación por satélite puede hacer más segura la navegación en todas las fases, suministrar imágenes y posiciones de los navíos, hacer un seguimiento de las descargas ilegales en el mar e identificar automáticamente las embarcaciones, reducir el riesgo de catástrofes ecológicas y humanas que puedan derivar de factores meteorológicos, o relacionados con la ruta o la carga, y favorecer el desarrollo de la fauna marina y la biodiversidad, así como el control de la pesca y la evolución de los océanos y los glaciares.

11.5. En relación con la agricultura y el medio ambiente, el Comité subraya la importancia de la contribución que el sistema Galileo puede aportar a través de una definición exhaustiva de los servicios ofrecidos en lo que se refiere a la medición de superficies, ritmos y plazos de cosecha, uso específico de fertilizantes y pesticidas, niveles de articulación de los sistemas de irrigación, perspectivas de forestación, protección del suelo y lucha contra la desertificación, así como al fomento del desarrollo rural.

11.6. En el ámbito de la convergencia de los sistemas de comunicación, sobre todo las comunicaciones móviles, el Comité considera importante dar al ciudadano, las empresas y la sociedad una visión clara de las perspectivas de servicios seguros y fiables con la consiguiente gama de opciones, como el posicionamiento y la comunicación, tanto para uso privado personal como para las relaciones entre empresas o con la administración pública, o bien para el aprendizaje electrónico, el comercio electrónico o nuevas plataformas integradas de "Internet móvil".

11.7. En opinión del Comité, una cuestión esencial es la del equilibrio adecuado entre los servicios abiertos gratuitos, los servicios de pago y los servicios de utilidad pública, así como el coste de tales servicios para el individuo y la colectividad. El Comité ya se expresó sobre el servicio universal de telefonía y sobre el servicio universal de telecomunicaciones, así como sobre los costes asociados al proceso de liberalización de la telefonía(12). Por otra parte, es evidente que los costes de los servicios podrán variar y garantizar más accesibilidad mientras mayor sea el número de usuarios en el mercado europeo y mundial.

11.8. Sigue sin resolverse el problema del condicionamiento de la prestación de tales servicios al pago de un canon, sobre todo en lo que se refiere a controlar el acceso a la señal por parte de los usuarios interesados, como los controladores aéreos, compañías aéreas, gestores de redes de interés público, empresas ferroviarias, controladores del tráfico por carretera, aduanas, etc. Otra cuestión abierta es la relativa a los servicios con altas exigencias en materia de seguridad: en opinión del Comité, la opción de codificar la señal debería integrarse en los cálculos financieros y confirmarse durante la fase de validación.

11.9. En relación con los servicios de interés público para usuarios que necesitan una gran precisión y calidad de la señal, así como la completa fiabilidad en su transmisión, el Comité considera que conviene resolver el problema de la certificación para garantizar la integridad y continuidad frente a toda disfunción, conforme a las reglamentaciones aplicables a los diversos modos de transporte (ICAO para el transporte aéreo, IMO para el marítimo).

12. Impacto socioeconómico de Galileo

12.1. Desde el punto de vista del Comité, el impacto social del sistema Galileo tiene una importancia fundamental para su aceptación y promoción, tanto en términos de beneficios sociales como en términos de calidad de vida, nuevos y mejores empleos y nuevas empresas tecnológicamente cualificadas.

12.2. El desarrollo de la industria aeroespacial y los sectores afines ha sido objeto de un Dictamen específico del Comité(13): se trata de un sector estratégico en el que Europa ocupa una posición destacada en el mercado mundial y en el que despliega amplios esfuerzos en términos de recursos humanos, financieros y de investigación, como demuestran los numerosos proyectos puestos en marcha en el programa plurianual de Investigación y Desarrollo comunitario.

12.3. Las pequeñas y medianas empresas europeas pueden obtener grandes beneficios del programa Galileo: tanto las empresas que trabajen en la subcontratación de las actividades del programa espacial como las PYME que trabajen en el uso y desarrollo de aplicaciones y servicios derivados del programa. En opinión del Comité, conviene fomentar las acciones de retorno tecnológico de dichas aplicaciones y servicios, en línea con el ejemplo de los Estados Unidos, donde han surgido más de trescientas PYME como consecuencia de las aplicaciones del GPS.

12.4. En lo que se refiere al empleo, el impacto macroeconómico del sistema Galileo es muy relevante en términos de inversión en recursos humanos y en nuevas actividades, así como en términos de desarrollo de servicios europeos creados a partir de tecnología europea: se trata tanto de la formación de personal científico y técnico altamente cualificado como de nuevos operadores y organizadores de servicios con perspectivas exponenciales de desarrollo.

12.5. El programa Galileo puede permitir importantes desarrollos en telemedicina, sobre todo en el ámbito de la tomografía computerizada, y permitir consultas a distancia sobre el tratamiento y atención de los pacientes. Podría llegar a ser importante en la educación previa y posterior a la obtención de la licenciatura y en la formación continua de los médicos.

12.6. En opinión del Comité, el programa Galileo podría permitir el desarrollo de la divulgación en la Unión de las especificidades de las culturas de las diversas regiones y la puesta en marcha de programas educativos dirigidos a toda la Comunidad.

12.7. En lo que se refiere a la protección de la intimidad, en opinión del Comité, es preciso desarrollar medidas adecuadas de confidencialidad y respeto a las libertades individuales y fundamentales y a la información comercial mediante la plena aplicación de las normas comunitarias vigentes en el ámbito de la protección de la vida privada(14) y velar por que haya aparatos técnicos de protección y codificación adaptados al potencial de servicio de identificación, posicionamiento y comunicación integrados.

12.7.1. El Comité recomienda la creación de un comité ético de alto nivel en el marco de la empresa común y, posteriormente, de la Agencia Europea, con objeto de garantizar la transparencia, el uso exclusivamente civil y el respeto de la intimidad durante las fases de desarrollo y aplicación final del programa Galileo.

13. Conclusiones

13.1. A la luz de las consideraciones expuestas, el Comité expresa su pleno apoyo al programa Galileo como elemento de punta estratégico para la competitividad del sistema europeo, por el impacto positivo que Galileo puede tener a nivel mundial, las repercusiones innovadoras en términos económicos, de empleo y sociales que se derivan de él y por la mejora de la calidad de vida para la sociedad civil que Galileo puede asegurar.

13.2. En este sentido, el Comité solicita que se le informe regularmente sobre el programa Galileo, con objeto de poder participar activamente en los futuros desarrollos de aplicación y aboga por una rápida definición de la estrategia común y por que se acelere el ritmo para hacer tangible no sólo a los operadores, sino a la opinión pública, una primera serie de servicios atractivos y eficaces.

Bruselas, 12 de septiembre de 2001.

El Presidente

del Comité Económico y Social

Göke Frerichs

(1) Comunicación de 10.2.1999, COM(1999) 54 final.

(2) Consejo Europeo de Estocolmo, conclusiones finales, punto 42.

(3) Consejo Europeo de Estocolmo, conclusiones finales, punto 42.

(4) COM(2001) 336 final.

(5) Dictamen del CES sobre la "Comunicación de la Comisión al Consejo, al Parlamento Europeo, al Comité Económico y Social y al Comité de las Regiones - La industria aeroespacial europea ante el desafío global"; DO C 95 de 30.3.1998.

(6) Dictamen CES: DO C 140 de 18.5.2000.

(7) COM(2000) 407 final; dictamen CES: DO C 123 de 25.4.2001.

(8) El Comité ha elaborado también un dictamen adicional sobre la propuesta de Sexto Programa Marco de IDTD.

(9) Comunicación de 22.11.2000, COM(2000) 750 final.

(10) Conclusiones finales del Consejo Europeo de Estocolmo, 22-23.3.2001.

(11) El Comité ha aprobado y está elaborando varios dictámenes sobre la seguridad de las diversas modalidades de transporte, como el Dictamen del CES sobre Seguridad marítima/Erika I (DO C 14 de 16.1.2001) y Seguridad marítima/Erika II (DO C 221 de 7.8.2001, p. 54), y el Dictamen del CES sobre la Comunicación sobre las prioridades de la seguridad vial de la UE - Informe de situación y clasificación de las acciones, DO C 14 de 16.1.2001.

(12) Dictamen del CES sobre la "Propuesta de Directiva del Parlamento Europeo y del Consejo relativa al servicio universal y los derechos de los usuarios en relación con las redes y los servicios de comunicaciones electrónicas", DO C 139 de 11.5.2001.

(13) COM(2001) 336 final.

(14) Véase el Dictamen del CES sobre la "Propuesta de Directiva del Parlamento Europeo y del Consejo relativa al tratamiento de los datos personales y a la protección de la intimidad en el sector de las comunicaciones electrónicas", DO C 123 de 25.4.2001, p. 53.

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