Source: EURLEX
Language: es
Format: md

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| 17.2.2011 | ES | Diario Oficial de la Unión Europea | C 51/8 |

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Dictamen del Comité Económico y Social Europeo sobre el tema «Cambios y perspectivas para la industria metalúrgica» (Dictamen de iniciativa)

2011/C 51/02

Ponente: José Isaías RODRÍGUEZ GARCÍA-CARO

Coponente: Enrico GIBELLIERI

El 16 de febrero de 2010, de conformidad con el apartado 2 del artículo 29 de su Reglamento Interno, el Comité Económico y Social Europeo decidió elaborar un dictamen de iniciativa sobre el tema:

«Cambios y perspectivas para la industria metalúrgica».

La Comisión Consultiva de las Transformaciones Industriales, encargada de preparar los trabajos en este asunto, aprobó su Dictamen el 8 septiembre de 2010.

Habida cuenta de la renovación del Comité, la Asamblea ha decidido efectuar la votación del presente dictamen en el Pleno de octubre y, conforme al artículo 20 del Reglamento Interno, ha nombrado ponente general al Sr. Rodríguez García-Caro.

En su 466o Pleno del 21 de octubre de 2010, el Comité Económico y Social Europeo ha aprobado por 72 votos a favor y 8 abstenciones, el presente Dictamen.

1.   Conclusiones y recomendaciones

1.1   Importancia estratégica

El sector metalúrgico es de vital importancia para la transición hacia una economía eficiente en recursos y baja en carbono, en línea con los objetivos de la Estrategia UE 2020. El objetivo de aumentar la eficiencia en la utilización de recursos es un reto para el sector y al mismo tiempo una oportunidad de negocio: una economía eficiente en el uso de recursos no puede existir sin la industria metalúrgica. Es un sector robusto, un gran creador de empleo y una industria fundamental en la creación de valor añadido, que fortalece la cadena de valor europea y es un eslabón en la cadena de valor hacia una economía eficiente en recursos.

1.2   El sector metalúrgico es también de vital importancia como sector innovador y suministrador, en especial en relación a la iniciativa «Una Europa eficiente a nivel de recursos» para ayudar a desacoplar el crecimiento económico del uso de recursos, apoyar la transición hacia una economía baja en carbono, aumentar la utilización de fuentes de energía renovables, modernizar el sector del transporte y promover la eficiencia energética.

1.3   Visibilidad

La industria metalúrgica tiene un problema de falta de visibilidad.

1.4   Es importante señalar que el sector metalúrgico no debe ser confundido con el sector de producción de metal. En una de las publicaciones estadísticas de Eurostat «European Facts and Figures», la producción de hierro, acero y aleaciones ferrosas (Nace 27) se analiza junto con las actividades de fabricación de productos metálicos, es decir, la metalurgia (Nace 28). Esto hace que resulte muy difícil analizar correctamente el empleo y las tendencias industriales del sector metalúrgico. La escasa visibilidad del sector se manifiesta en que las evaluaciones de impacto apenas tienen en cuenta las implicaciones microeconómicas, muy importantes, de la próxima regulación de este sector. Es fundamental apoyar el desarrollo de su potencial, en particular en el ámbito del crecimiento de sus exportaciones, y extraer lecciones prácticas de su cultura de empresa e innovación.

1.4.1   Por ello, el CESE pide a la Comisión Europea que tenga debidamente en cuenta este sector de la industria transformadora en su organización y reparto de recursos humanos y que mejore el nivel de la representación e interlocución de la industria metalúrgica a nivel de la DG Industria y Emprendimiento o la DG Comercio en consonancia con su peso específico y su carácter de creadora de empleo con 4,3 millones de puestos de trabajo en la Unión Europea. Por ese motivo, el CESE recomienda a la Comisión Europea dotar a la industria metalúrgica de una mayor representación formal en los servicios y actividades de la Comisión (por ejemplo, en el diálogo UE-China).

1.5   El marco correcto para hacerlo sería aplicar el principio de «pensar primero a pequeña escala».

La carga administrativa que representa facilitar a las autoridades la información contemplada en las normativas locales y de la UE es muy pesada, lo que no facilita la vida de las pymes. Asimismo, dado el clima general de inversión que existe en muchos países, a las empresas les resulta cada vez más fácil, útil y rentable adquirir parte de sus productos fuera de la UE, en lugar de aumentar la producción, con el fin de desarrollar la tecnología e invertir en la innovación. No obstante, está práctica obrará en detrimento de la competitividad a largo plazo y dejará al margen a los jóvenes técnicos.

El CESE respalda que se tenga verdadera y efectivamente en cuenta el principio de «pensar primero a pequeña escala» a la hora de aplicar la estrategia UE 2020 en el ámbito de la política industrial tal y como ha sido recogida en el Consejo Europeo de Junio 2010, así como en la próxima Comunicación sobre la agenda de política industrial para Europa, que se apoya en la iniciativa emblemática «Una política industrial para la era de la globalización».

1.5.1   Asimismo es fundamental, y el CESE anima a las autoridades nacionales de los Estados miembros, a apoyar a los emprendedores a todos los niveles, facilitando los mecanismos para la creación de empresas y favoreciendo el espíritu empresarial.

Otro aspecto vital de las condiciones generales en las que operan las empresas son las políticas sociales y de empleo. El CESE pide a los Estados miembros realizar esfuerzos comunes para contribuir, en particular en el ámbito de la política social, a mejorar el entorno en que se sustenta el desarrollo de empresas competitivas y rentables, que permitan crear puestos de trabajo sostenibles en la industria metalúrgica europea. Es importante asegurar que la industria pueda anticipar posibles cambios empresariales o de estrategia en las empresas clientes y de producción de materiales a través del diálogo social y la información y consulta puntual y efectiva. En este ámbito podría contemplarse la posibilidad de promover los intercambios entre los Estados miembros y los agentes sociales de la UE para que aprendan mutuamente e identifiquen instrumentos eficaces, así como el papel de la flexiseguridad.

1.6   Personal cualificado, adecuada anticipación de necesidades de formación y acercar el sector a los jóvenes

En vista del tamaño medio de las empresas, resulta todavía más importante disponer de suficiente personal cualificado. Por ello, una cuestión clave serían las medidas para luchar contra la escasez de personal cualificado, ya se trate de aprendices de alto nivel, trabajadores cualificados, técnicos, ingenieros o investigadores, así como para proporcionarles una educación y formación (tanto formal como vocacional) adecuada.

1.6.1   EL CESE resalta la importancia fundamental de impulsar a todos los niveles iniciativas de mejora de la imagen y de la atracción de jóvenes a la industria. Es indispensable que este sector de relativa intensidad de mano de obra pueda mantener y, si es posible, mejorar su plantilla, tanto en lo que se refiere al número de empleados como a su calidad. El CESE pide a la Comisión que estudie la posibilidad de llevar a cabo un estudio a escala europea sobre las cualificaciones educativas y técnicas que requiere la industria metalúrgica con el objetivo de anticipar las necesidades de formación. Dicho estudio podría ser un importante documento de referencia para intensificar la cooperación entre este sector y las universidades técnicas y centros de formación profesional. El CESE recomienda que el recientemente creado Diálogo Social Europeo para el sector del metal lidere y anime dicho estudio y que explore todas las posibilidades de intercambios de información que se estimen oportunas para mejorar la situación de las pymes y sus trabajadores.

1.7   Innovación

Para el éxito de la investigación y el desarrollo es especialmente importante la cooperación entre los productores de metal y la industria metalúrgica. En general, deberían dedicarse más recursos europeos de investigación a los sectores de producción de metal y metalúrgica, en particular a las tecnologías de los materiales y nanotecnologías, a fin de mejorar las propiedades mecánicas de los materiales en la investigación empresarial y aumentar y promover de este modo la ventaja competitiva e innovadora del sector. Asimismo, al determinar la estructura del Octavo Programa Marco, el CESE recomienda a las autoridades europeas y muy especialmente a la Comisión Europea que no escatimen esfuerzos por facilitar el acceso general a los proyectos. En especial debe apoyarse la cooperación con las pymes, ya que cuentan con recursos humanos limitados con los que identificar, presentar y hacer el seguimiento de los posibles proyectos de innovación.

1.7.1   Dado que, en general, las innovaciones industriales no se deben únicamente a nuevos conocimientos científicos sino a una serie de formas de innovación (por ejemplo, nuevos conceptos de logística o marketing, innovación organizativa, innovación de los modelos de negocio, diseño de productos) el CESE pide que las políticas de innovación de la UE reflejen esto de manera más adecuada.

1.7.2   Dado que el diseño y desarrollo de productos se transfiere a fases iniciales o finales de la cadena de producción, la protección de los derechos de propiedad intelectual y la cuestión de la falsificación constituyen un desafío cada vez mayor. También en este aspecto son muy pocas las empresas metalúrgicas que pueden dedicar los recursos que las empresas de mayor tamaño asignan a la protección de su propiedad intelectual.

1.8   Falta de imagen

El sector metalúrgico adolece de «falta de imagen». Ofrecer una imagen adecuada del sector y sus oportunidades es una tarea que debe emprender esta industria, que se beneficiaría igualmente del apoyo de las autoridades. En este sentido el CESE recomienda a las autoridades nacionales y europeas que analicen la condición del sector desde un punto de vista de su condición de barómetro industrial y de indicador fiable del «estado de salud» de la cadena de producción industrial y de la contribución al mismo de las pequeñas y medianas empresas.

Asimismo, la falta de aceptación general de la industria y los proyectos industriales es resultado de una imagen negativa dibujada durante décadas. Hay que lograr una nueva cooperación entre la política, la industria y la administración para que las empresas ofrezcan una imagen mejor y muestren que cumplen todos los requisitos legales.

1.9   Política comercial

Tanto la DG Comercio y la DG Industria y Emprendimiento deberían tener un conocimiento suficiente de la industria metalúrgica y adoptar un enfoque equilibrado a la hora de tomar medidas que repercutan en las empresas del sector. El CESE por ello recomienda a la Comisión Europea tomar las medidas oportunas y tener en cuenta el interés comunitario y el correspondiente impacto a lo largo de toda la cadena de valor y del conjunto del tejido industrial a la hora de tomar decisiones sobre un sector determinado. La Comisión Europea debería mantener en sus relaciones con terceros países el principio de reciprocidad especialmente en política comercial.

1.10   Agrupaciones (Clusters)

Existe un marcado interés por desarrollar una visión para el sector metalúrgico basada en las diversas agrupaciones (clusters) existentes en toda la Unión Europea. Se han identificado ya en particular las siguientes: País Vasco (España), Brescia (Italia), Flandes (Bélgica), Lituania, Países del Loira (Francia), Silesia (Polonia), sur de Westfalia (Alemania), Vorarlberg (Austria), Valencia (España). Sin embargo, sería conveniente realizar más estudios para evaluar las implicaciones, principales tendencias, transformaciones del tejido industrial y posibles evaluaciones comparativas (benchmark) de las distintas zonas.

1.11   Financiación

El CESE acogería favorablemente que se hiciese mayor hincapié en la necesidad de ofrecer mecanismos de liquidez a la industria de fabricación, en particular para las pymes de este sector, lo cual podría dar lugar a mejores prácticas en toda Europa.

2.   Introducción

2.1   El Tratado de Lisboa establece un nuevo marco para el funcionamiento de la Unión Europea; una nueva Comisión Europea ha iniciado sus trabajos y ha comenzado una nueva legislatura en el Parlamento Europeo en 2009. Entretanto la Unión Europea en general y la base industrial europea en particular se enfrentan a una dinámica mundial y a retos de naturaleza sin precedentes desde la creación de la UE.

2.2   Es necesario hacer frente a estos retos con decisión si deseamos detener el aumento del desempleo, la creciente destrucción del tejido empresarial e industrial y la pérdida de confianza cada vez mayor de los ciudadanos.

2.3   Con el presente dictamen de iniciativa sobre el sector metalúrgico europeo, el CESE pretende ofrecer algunas de las posibles respuestas a las cuestiones que, a la larga, determinarán si se mantiene la fuerza innovadora, la capacidad de resistencia económica y la posición competitiva global de la industria metalúrgica europea. La CCMI explora los retos y oportunidades para el sector que se desprenden de la transición hacia una economía sostenible y con una gestión más eficiente de recursos tal y como esta definida en la Estrategia Europa 2020 de la Unión Europea.

2.4   Entre estas cuestiones figuran las siguientes: ¿Cómo afrontar estos retos? ¿Sabrán responder las instituciones comunitarias? ¿En qué aspectos pueden generar valor añadido? ¿Es «EUROPA 2020 – Una estrategia para un crecimiento inteligente, sostenible e integrador» la fórmula adecuada para alcanzar el éxito?

3.   La metalurgia, omnipresente

3.1   Empresas metalúrgicas existen en todas partes en la Unión Europea, en prácticamente todas las regiones y ciudades europeas. Son empresas flexibles, innovadoras, a menudo (relativamente) pequeñas, pragmáticas, basadas en la prestación de servicios, creadoras (y conservadoras) de empleo, y que están profundamente arraigadas en la cadena de suministros industriales que conocemos. Estas empresas son tan evidentes que a menudo damos por sentada su existencia. Aunque se han dado los primeros pasos –de lo que cabe felicitarse–, en particular un primer estudio paneuropeo publicado recientemente por la Comisión Europea, algunas empresas del sector metalúrgico tienen, probablemente debido al tamaño de sus empresas, diversidad, versatilidad y resistencia, pero –en contraste con la representación de los intereses de todo el sector– han permanecido en gran medida invisibles y ajenas a la «mirada de la política».

3.2   Esta invisibilidad se refleja, por ejemplo, en una de las publicaciones estadísticas de Eurostat «European Facts and Figures», donde la producción de hierro, acero y aleaciones ferrosas (Nace 27) se analiza junto con las actividades de fabricación de productos metálicos, es decir, la metalurgia (Nace 28). Esto hace que resulte muy difícil analizar de manera separada y correctamente el empleo y las tendencias industriales del sector metalúrgico.

3.3   Sin embargo, esta invisibilidad ya no se justifica. El sector metalúrgico es el eslabón «oculto» fundamental que tanta importancia tiene para la cadena de suministros industriales de la UE y que, pese al tamaño relativamente reducido de sus empresas individuales, ostenta cifras realmente impresionantes en la economía europea.

3.4   Los siguientes datos ilustran brevemente el tamaño y la importancia estratégica del sector metalúrgico para la economía y la mano de obra europeas.

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| 3.4.1 | Cuenta con un sinnúmero de pequeñas empresas (400 000) en toda Europa, la mayoría de las cuales (aproximadamente un 95 %) tienen menos de 50 trabajadores. |

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| 3.4.2 | La industria metalúrgica da trabajo en toda Europa a 4,2 millones de personas, es decir, alrededor del 12 % de la totalidad del empleo industrial! |

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| 3.4.3 | Es un sector creador de empleo: resulta significativo que, a diferencia de la mayoría de otros sectores, sus tasas de empleo en Europa durante los últimos diez años han aumentado constantemente hasta la reciente recesión económica. Por ejemplo, el empleo del sector aumentó aproximadamente un 8 % entre 2000 y 2006. |

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| 3.4.4 | Es un sector económico de gran envergadura: su valor de producción (en 2008) se cifra en 530000 millones de euros. |

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| 3.4.5 | Desempeña un papel central en el tejido industrial de la UE al producir componentes para otras industrias. |

4.   Importancia estratégica del sector metalúrgico

4.1   Un eslabón fundamental de la cadena de suministro

El sector metalúrgico europeo constituye un eslabón fundamental en la cadena europea de suministros industriales, ya que produce componentes y productos acabados para todos los demás sectores de fabricación.

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| — | Los componentes se suministran en particular a la industria del automóvil, aeroespacial, de transporte y de maquinaria, incluida en particular la industria de construcción mecánica, lo cual en sí mismo constituye al sector en un elemento clave en la transición hacia una economía con una gestión mas eficaz de los recursos |

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| — | Los perfiles y chapas de acero son esenciales para el sector de construcción (edificios de armazón de acero, barras de refuerzo, infraestructuras de acero, revestimientos para edificios, materiales, etc.). |

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| — | Recipientes para las industrias procesadoras, como la industria alimentaria, farmacéutica, química, petroquímica, etc. |

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| — | Productos como fijaciones (tornillos, tuercas y pernos) y herramientas utilizadas tanto por la industria como por los consumidores. |

4.2   Una industria sólida

El sector metalúrgico cuenta con una estructura sólida que no adolece de grandes excesos de capacidad.

4.3   Un sector generador de empleo

El sector metalúrgico da trabajo a alrededor del 12 % de la mano de obra industrial de la UE-27 y abarca aproximadamente un quinto de las empresas de fabricación que operan en ella.

4.4   Un sector que genera valor añadido

La industria metalúrgica europea generó un 10 % del valor añadido industrial de la UE-27 y un 7,4 % (en 2006) de la producción industrial. A este respecto, el sector metalúrgico (producción bruta y volumen de fabricación) es uno de los campeones europeos del «valor añadido», que supera claramente a otros sectores industriales.

4.5   Un gran sector de «pequeños»

El sector metalúrgico europeo es un importante sector industrial por derecho propio, a pesar de (o tal vez gracias a) que está formado sobre todo por una gran variedad de empresas mayoritariamente pequeñas[(1)](#ntr1-C_2011051ES.01000801-E0001) (más del 90 % son pequeñas y medianas empresas de propiedad familiar). Asimismo, el sector está dominado en muchos países –Alemania es la principal excepción– por microempresas (de 10 o menos trabajadores), que representan el 80 % de las empresas del sector (2006).

4.6   Un sector que refuerza la cadena de suministro europea

4.6.1   Es probable que la estructura industrial del sector metalúrgico no se deba a un hecho aleatorio o arbitrario, sino a una adaptación práctica a las necesidades del mercado, que ha conformado en última instancia la cadena de suministros industriales en Europa para ofrecer la necesaria flexibilidad, innovación y función de nicho que ostenta actualmente. A este respecto, el hecho de la que la empresa metalúrgica media sea pequeña o mediana no debe considerarse una debilidad, sino más bien una ventaja relativa.

4.6.2   Sobre todo cuando los estudios muestran que dicha industria es y seguirá siendo en gran medida un sector de pequeñas y medianas empresas. De hecho se están haciendo más pequeñas, proporcionalmente, en relación con sus grandes socios de la cadena de suministro que, a diferencia de la industria metalúrgica, han emprendido un importante proceso de consolidación. Sin embargo, las posibilidades de consolidación dentro del sector metalúrgico son –en términos generales y por motivos estructurales– muy limitadas.

4.6.3   Necesidad de una estrecha colaboración a lo largo de la cadena de suministro. En relación con la cadena de suministro, el CESE solicita a la Comisión Europea y a los Estados miembros estudiar la importante cuestión de mejorar el partenariado y estrechar la colaboración a lo largo de la cadena y muy especialmente la creación de canales que permitan al sector metalúrgico identificar e influenciar el desarrollo de nuevas calidades y clases de acero adaptadas a los requerimientos demandados.

4.7   Un sector encajonado

Las relaciones de la industria metalúrgica con sus clientes y proveedores en términos de tamaño y economías de escala se tornarán cada vez más asimétricas en los próximos años. Por consiguiente, la industria metalúrgica se encuentra (cada vez más) en una posición encajonada que reduce sus posibilidades de controlar su destino e influir en el entorno económico. Esta situación introduce una presión cada vez mayor sobre los costes fijos y la calidad de empleo del sector.

4.8   Respuestas para el futuro basadas en análisis precisos

Partiendo de estos elementos estratégicos, el presente dictamen de iniciativa pretende formular respuestas derivadas de las experiencias reales del sector del metal, un sector cuyas empresas y agrupaciones (clusters) fortalecen a todas las grandes regiones europeas con puestos de trabajo, formación y oportunidades. Un sector versátil, resistente e innovador, con una extraordinaria capacidad para adaptarse y mantener el empleo en las circunstancias más variadas, que podría servir de modelo para encontrar respuestas a los desafíos que se avecinan y, sobre todo, para abanderar el cambio.

5.   ¿Qué es preciso hacer a escala europea?

5.1   La industria metalúrgica: campeón de las pymes

5.1.1   Aunque existen diferencias regionales en términos absolutos (las empresas metalúrgicas alemanas suelen ser, por ejemplo, de mayor tamaño que las del resto de la UE), el sector metalúrgico presenta un claro rasgo distintivo, en relación con el tamaño de las empresas de otros sectores de la economía, consistente en el predominio y la omnipresencia de pequeñas y medianas empresas.

5.1.2   El CESE considera que los políticos no deberían limitarse a reconocer rápidamente este aspecto para luego dejarlo de lado sin más. Análisis recientes muestran que este aspecto distintivo referente a las pymes no debe calificarse como un rasgo marginal del sector metalúrgico o como un atributo accidental, sino más bien como un elemento fundamental de la fortaleza del sector.

5.1.3   El CESE pide a la Unión Europea que continúe el examen exhaustivo de los principales atributos de este sector e identifique con claridad y precisión qué aspectos del sector metalúrgico le resultan beneficiosos, constituyen sus principales puntos fuertes y por tanto representan factores de creación de valor añadido dentro de la cadena de fabricación de la UE.

5.1.4   Posteriormente, la Unión Europea debería adoptar políticas en materia de pymes para satisfacer estas necesidades concretas. Deberían elaborarse óptimas políticas y buenas prácticas, en su caso empleando para ello instrumentos de evaluación comparativa (benchmarking), para satisfacer las necesidades específicas de las pymes del sector metalúrgico europeo. De este modo se mejorarían y promoverían las calidades y ventajas del sector y se le prestaría apoyo para que siga siendo el campeón europeo de las pymes industriales.

5.1.5   Además, estudios basados en las fortalezas del sector servirían asimismo para comprobar que se trata de una de las fuerzas motrices de la innovación industrial en Europa, para poner de relieve sus ventajas y mejorar su imagen, cosa que resulta sumamente necesaria para que el sector atraiga mano de obra (especialmente trabajadores jóvenes). Se requiere visión política para situar a la industria europea en el frente político como una fuente «generadora de empleo» y una fuerza innovadora dentro de la cadena industrial.

En un momento en que de diversas instancias administrativas de toda Europa emanan promesas teóricas, retóricas y a menudo vagas en relación con la importancia de las pymes europeas, sería importante, en lugar de proponer vagos enfoques de «talla única», afinar más y definir con precisión medidas prácticas y realistas para comprender, reforzar y defender a este importante sector.

5.1.6   Como resultado del tamaño medio de las empresas del sector, la mayoría de los trabajadores del sector de la industria metalúrgica no tiene acceso a «Comités europeos de empresa» o redes europeas equivalentes que representen sus intereses. No obstante, la mayoría de las empresas del sector ya sea trabajan en una cadena de valor europea ya sea tienen competidores en otras empresas del sector establecidas fuera de la Unión Europea. Como resultado, los salarios, así como el tiempo y las condiciones de trabajo, están sujetos en muchos casos a una competencia directa. Con el fin de evitar desajustes en el nivel de información, el CESE aboga por una efectiva y puntual información así como consulta de los trabajadores, así como la promoción del diálogo social. Dada la importancia del empleo en las pymes en Europa, la política europea debería poder dar respuesta a las necesidades de dichos trabajadores.

5.2   Disponibilidad de materias primas y, en particular, de acero

5.2.1   Garantizar la disponibilidad de materias primas a precios justos es un elemento clave para la industria metalúrgica, pues las materias primas tienen cada vez mayores repercusiones en un mercado transformado y globalizado.

5.2.2   Debido a su pequeño tamaño, las empresas metalúrgicas de la UE no pueden competir en la UE en el plano de los costes laborales ni lograr las economías de escala con las que cuentan sus proveedores, por ejemplo, las acerías. De ahí que sea indispensable que puedan acceder a sus insumos en condiciones competitivas de mercado, en particular de materias primas y energía.

5.2.3   El CESE asimismo recomienda a la Comisión Europea que insista en sus relaciones con terceros países en el mantenimiento del principio de la reciprocidad y, en este sentido, estudie una serie de factores que sitúan en un plano de desequilibrio respecto al acceso a materias primas a las empresas europeas con respecto a empresas de otros países como, por ejemplo, China, que compiten en Europa para la adquisición de chatarra –sin que por su lado las empresas europeas tengan el mismo acceso a la compra de chatarra– dado el carácter cerrado de dicho mercado.

5.2.4   También es importante apoyar su capacidad para planificar y hacer frente a la volatilidad y los distintos escenarios posibles (gestión de riesgos), así como velar por que el entorno normativo impuesto a la siderurgia europea no constituya un obstáculo a las inversiones en este sector de la Unión Europea. El paso de contratos multianuales o anuales a contratos de plazos cada vez mas cortos o, de manera cada vez mas generalizada, transacciones spot, va previsiblemente a acentuar esta tendencia y dificultar progresivamente la capacidad de planificación de las empresas metalúrgicas. El CESE recomienda a las instituciones europeas que tengan en cuenta esta tendencia para estructurar medidas que permitan gestionar la creciente volatilidad de precios a las pymes del sector del metal. En particular el CESE recomienda que se tome en cuenta este importante aspecto en la redacción de la próxima Comunicación sobre la Estrategia Europea para las Materias Primas.

5.2.5   Asimismo el CESE hace notar la creciente concentración del sector de minería de hierro y pide a la Comisión Europea que tenga en cuenta los riesgos que la creación de virtuales monopolios a nivel mundial puede suponer para la industria europea tal y como reflejaron los sectores europeos de las acerías, el sector de la ingeniería y el automóvil en sus tomas de posición elaboradas con motivo de la anunciada fusión de las mineras BHP Billiton Plc y Rio Tinto Plc.

5.3   Energía

5.3.1   Garantizar un suministro estable de energía reviste una importancia vital para la industria metalúrgica de la UE, que necesita garantizar un suministro de todas las fuentes de energía en condiciones competitivas de mercado.

5.3.2   El establecimiento y financiación de infraestructuras y las necesarias conexiones transfronterizas, así como la eliminación de las barreras en las fronteras nacionales, en particular para la transmisión de electricidad, es una cuestión clave para garantizar una competencia entre los proveedores y distribuidores de electricidad.

5.3.3   Asimismo es importante establecer el equilibrio correcto, a la hora de tomar decisiones en materia de política energética, entre el aspecto ambiental y los efectos económicos sobre la estabilidad y los precios del suministro, equilibrio que representa un factor clave para la competitividad de este sector.

5.4   Competir en plan de igualdad

5.4.1   Las empresas radicadas en la UE también se enfrentan a una mayor competencia internacional, tanto en el mercado interior de productos importados como en los mercados de exportación. Asimismo, las condiciones sumamente diversas dentro de la UE (por ejemplo, los precios energéticos, los procedimientos para la concesión de permisos para instalaciones/plantas, las condiciones de funcionamiento) hacen más difícil la situación. El CESE insta a la Comisión Europea a garantizar que la competencia intracomunitaria e internacional con otros países tenga lugar en condiciones equitativas.

5.4.2   El CESE pide a la Comisión Europea que vele por garantizar a nivel internacional una competencia en pie de igualdad con otros países.

5.4.3   Por último, las autoridades encargadas de la defensa de la competencia deben prestar mucha más atención a los abusos derivados del tamaño relativo de este sector en relación con sus clientes y, en particular, sus proveedores.

5.5   Financiación

5.5.1   Las entidades financieras desempeñan un importante papel para alcanzar los objetivos de la política industrial por los riesgos que asumen o no y por su grado de accesibilidad. La crisis financiera que ha ensombrecido las perspectivas de la economía real desde finales de 2008 no ha dejado incólume a la industria metalúrgica. Aunque la demanda de créditos fue relativamente escasa en el adverso clima financiero de 2009, la subida mayor de lo previsto en 2010 está provocando cada vez mayores recortes del suministro de financiación a las empresas, a medida que aumenta la demanda de créditos. Estos recortes se dejan sentir más intensamente en las pymes, que dependen casi exclusivamente de la financiación bancaria. La industria metalúrgica, con su elevado porcentaje de pymes, se encuentra en una situación delicada que amenaza con convertirse en una grave crisis.

5.5.2   Las entidades bancarias no se han mostrado renuentes a asumir riesgos a la hora de invertir en fondos de cobertura y otros valores; sin embargo, se muestran muy renuentes a asumirlos cuando se trata de cumplir su tarea fundamental de facilitar fondos a la economía real. Es importante subrayar que el sector financiero debe ser un medio para alcanzar un fin. En esta coyuntura, el sector bancario está pertrechándose para la aplicación de la Directiva sobre los requisitos de capital (DRC), que impondrá a los bancos una presión adicional de desapalancamiento y una disposición más restrictiva a la asunción de riesgos. Es preciso inspeccionar más detalladamente la normativa para evitar los efectos secundarios negativos en la disponibilidad de crédito para todo el sector.

5.5.3   El CESE acogería favorablemente que se hiciese mayor hincapié en la necesidad de ofrecer mecanismos de liquidez a la industria de fabricación, en particular para las pymes de este sector, lo cual podría dar lugar a mejores prácticas en toda Europa.

5.5.4   La industria metalúrgica es un importante sector para las exportaciones europeas. El CESE acogería con agrado medidas de apoyo para desarrollar su potencial, en particular en el ámbito del crecimiento de las exportaciones. Algunas de estas medidas deberán referirse sin duda a la mejora de su acceso a los recursos financieros y a los créditos a la exportación.

Bruselas, 21 de octubre de 2010.

El Presidente del Comité Económico y Social Europeo

Staffan NILSSON

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