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# 52002SC0381(01)

**Recomendación de la Comisión al Consejo para autorizar a la Comisión a abrir y conducir las negociaciones con la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) sobre las condiciones y la modalidad de adhesión de la Comunidad Europea /\* SEC/2002/0381 final \*/**

  

RECOMENDACIÓN DE LA COMISIÓN AL CONSEJO para autorizar a la Comisión a abrir y conducir las negociaciones con la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) sobre las condiciones y la modalidad de adhesión de la Comunidad Europea

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

Introducción

La presente Comunicación de la Comisión al Consejo aborda la adhesión de la Comunidad Europea a la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) y a la Organización Marítima Internacional (OMI).

Como subraya el Libro Blanco sobre el futuro de la política europea de transportes [1], es necesario que la Unión Europea, que constituye la primera potencia comercial del mundo y que realiza gran parte de esa actividad comercial fuera de sus fronteras, desempeñe el papel que le corresponde en la adopción de las normas internacionales que regulan gran parte de los transportes.

[1] Libro Blanco - La política Europea de transportes de cara al 2010: la hora de la verdad, COM(2001)370 de 12.09.2001.

El acervo comunitario ha experimentado un desarrollo considerable en los últimos diez años, sobre todo en el ámbito del transporte aéreo y marítimo. Así pues, la creciente participación de la Comunidad en asuntos tratados en las dos organizaciones y el consiguiente desarrollo de la normativa comunitaria exigen reforzar su participación en la OACI y la OMI, organizaciones en las que participan países de todo el mundo y que establecen normas internacionales en materia de transporte aéreo y marítimo. La adhesión permitiría a la Comunidad cumplir sus obligaciones en materia de competencia exterior y garantizar la coherencia entre el Derecho comunitario y el internacional en estos dos sectores de especial importancia económica.

Como dictaminó el Tribunal de Justicia en 1971, a medida que la Comunidad va estableciendo normas internas comunes, también va adquiriendo autoridad sobre las negociaciones exteriores que pueden afectar dichas normas comunes (doctrina AETR) [2]. Posteriormente, en el Dictamen 1/76, el Tribunal de Justicia certificó también que, si la Comunidad tiene competencias internas para conseguir un objetivo concreto, dispone implícitamente de competencias exteriores exclusivas sobre ese tema en la medida en que ello sea necesario para alcanzar dicho objetivo [3].

[2] Asunto 22/70 de 31.03.1971, Comisión contra Consejo, RTJ 1971 p. 263.

[3] Dictamen 1/76 de 26.04.1977, Proyecto de Acuerdo relativo a la creación de un fondo europeo de inmovilización de la navegación interior, RTJ 1977, p.741.

El razonamiento de ambos fallos se vio confirmado por el Dictamen del Tribunal 1/94 [4]. Además, el Tribunal señaló que desde el momento en que la Comunidad ha incluido en sus actos legislativos internos cláusulas relativas al trato que ha de otorgarse a los nacionales de países terceros o ha conferido expresamente a sus Instituciones competencia para negociar con los países terceros, adquiere una competencia exclusiva en la medida cubierta por dichos actos. En cualquier caso, lo mismo sucede, incluso en el caso de que no exista cláusula expresa que faculte a sus Instituciones para negociar con Estados terceros, cuando la Comunidad haya llevado a cabo una armonización completa (...), puesto que las normas comunes adoptadas podrían verse afectadas, en el sentido de la sentencia AETR (...) si los Estados miembros conservaran libertad de negociación con los países terceros [5].

[4] Dictamen 1/94 de 15.11.1994, Competencia de la Comunidad para concluir acuerdos internacionales en materia de servicios y de protección de la propiedad intelectual, RTJ, 1994, p. I-5267.

[5] Dictamen 1/94, apartados 95 y 96.

Así pues, la Comunidad no tiene más opción que suscribir los Convenios de Chicago y Ginebra, a fin de cumplir las obligaciones que le competen tanto en virtud del Derecho derivado como de los principios sentados por la jurisprudencia del Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas.

Además de las consideraciones jurídicas y como señala la Comisión en su reciente Libro Blanco titulado La política europea de transportes de cara al 2010: la hora de la verdad [6], (...) la Unión Europea, primera potencia comercial del mundo, que realiza gran parte de esta actividad comercial fuera de sus fronteras, [tiene] (...) poco peso en la adopción de normas internacionales que, fundamentalmente, regulan el transporte. Esta situación se explica por su exclusión, como Unión Europea, de la mayor parte de las organizaciones intergubernamentales, donde sólo dispone de un puesto de observador.

[6] COM(2001)370 de 12.09.2001.

Por consiguiente, la Comisión ha adoptado la posición siguiente: ...Conviene remediar rápidamente esta situación mediante la adhesión de la Comunidad a las organizaciones intergubernamentales que regulan los transportes, a fin de que la treintena de miembros de la Unión ampliada no sólo hable por unanimidad, sino que, además, pueda influir en la actividad de estas organizaciones fomentando un sistema de transporte internacional que tenga en cuenta los imperativos del desarrollo sostenible.

El potencial de incidencia de una acción comunitaria cuidadosamente coordinada sobre las decisiones adoptadas en la OACI y la OMI ya ha quedado demostrado con las muy limitadas posibilidades actuales de participación comunitaria efectiva. En el ámbito de la seguridad marítima, la Comunidad acordó prohibir la entrada de los buques de casco único a sus puertos en 2015. Esta decisión de la Unión Europea condujo a la OMI a modificar el calendario previsto para la retirada de tales buques. Asimismo, los esfuerzos comunitarios para lograr una reducción progresiva del ruido provocado por las aeronaves han contribuido a acelerar los debates multilaterales sobre la revisión de las normas de la OACI a este respecto.

El problema y sus soluciones

No obstante, las disposiciones vigentes sobre la participación de la Comunidad como observadora en la OACI o de la Comisión en la OMI no son ni satisfactorias ni suficientes para garantizar una representación efectiva de la posición comunitaria.

En este sentido, el hecho de que la Comunidad sólo pueda ser invitada a participar en reuniones de órganos subsidiarios de la OACI en calidad de observador y de forma esporádica, y no reciba información sobre las actividades cotidianas de la OACI y la Comisión de Aeronavegación, organismos cuyas decisiones se elaboran y adoptan en los tres años de intervalo que hay entre las reuniones de la Asamblea de la OACI, plantea un grave problema para la Comunidad.

Del mismo modo, el estatuto de observador de la Comisión en la OMI no le permite expresarse en nombre de la Comunidad en asuntos de competencia exclusiva de la misma, ni remitir a decisiones adoptadas a escala comunitaria, ya que las posiciones nacionales se consideran únicamente como tales, independientemente de la calidad de Estado miembro de la Comunidad del Estado que la expresa. Así las cosas, el estatuto de observador obstaculiza la utilidad de la coordinación de posiciones y favorece, por el contrario, que surjan posiciones contrarias a los intereses de la Comunidad.

Así pues, existe una clara contradicción entre el derecho legítimo de la Comunidad Europea a ejercer sus competencias en nombre de sí misma y el estatuto de la Comunidad y la Comisión en estas dos organizaciones.

Dado que los Convenios de Chicago y Ginebra, en virtud de los que se instituyeron dichas organizaciones internacionales, prevén únicamente la adhesión de Estados, la adhesión de la Comunidad exige modificar tales convenios de manera que las organizaciones de integración económica regionales puedan adherirse a aquellas. Por consiguiente, para que la Comunidad pueda adherirse, debe presentarse una propuesta de enmienda de ambos convenios, que deberá ser aprobada por mayoría de dos tercios de la Asamblea de cada organización y ratificada de conformidad con las disposiciones de los convenios respectivos [7].

[7] En el caso de la OMI, por dos tercios de los Estados signatarios; en el caso de la OACI, por el número de Estados signatarios establecido por la Asamblea, sin que dicho número pueda ser inferior a dos tercios del total de Estados signatarios.

A tal fin, la Comisión recomienda al Consejo que la autorice a negociar las enmiendas necesarias de los convenios.

No obstante, se prevé que el proceso sea largo dado que la Comunidad sólo podrá adherirse a dichas organizaciones cuando el número necesario de Estados miembros haya ratificado las enmiendas de los convenios respectivos.

Disposiciones transitorias

A la luz de lo anterior, se proponen medidas transitorias que se establecerán cuando la Comisión disponga de autorización para negociar las enmiendas de los convenios. El objetivo es intensificar las relaciones de trabajo entre la CE y ambas organizaciones, creando condiciones que permitan aumentar la participación en sus actividades.

Dadas las diferencias existentes entre las normas y el funcionamiento de ambas organizaciones internacionales, las posibilidades de que dispone actualmente la CE para participar en las actividades de una y otra difieren considerablemente.

Así, por ejemplo, la Comisión Europea cuenta con el estatuto de observador permanente en la OMI, lo que la autoriza a recibir todos los documentos y a participar cuando lo considera necesario, mientras que en la OACI la Comunidad tiene un estatuto de observador no permanente [8], por lo que sólo puede participar en las reuniones previa invitación y acceder sólo a la documentación relacionada con tales reuniones. Por consiguiente, las restricciones jurídicas son mayores en la OACI que en la OMI, lo cual significa que la Comisión coordina la posición de los Estados miembros en las reuniones de la OMI, mientras que, en la OACI, la Comunidad no puede asistir a las reuniones de los órganos internos en las que se adoptan las decisiones vinculantes.

[8] La normativa interna vigente de la OACI no contempla el estatuto de observador permanente.

Dadas estas diferencias, las dos partes de la Comunicación relativas a la OACI y a la OMI abordan desde una orientación distinta dichas etapas intermedias y presentan las oportunas recomendaciones en función de las necesidades y las posibilidades de cada situación.

En el caso de la OACI, teniendo en cuenta, por un lado, la fragilidad del estatuto actual de la Comunidad con respecto a los métodos de trabajo de la Organización y, por otro, la lejanía de su sede respecto a la Comunidad, la Comisión establecerá, junto con la negociación de adhesión, métodos de representación más eficaces designando un representante permanente en la sede de la OACI (como ocurre con los Estados miembros del Consejo de la OACI). Además, son necesarios procedimientos internos adecuados a escala comunitaria, adaptados a la situación real de las actividades de la OACI.

En el caso de la OMI, donde, pese a haber coordinación, la Comunidad no está autorizada a hablar con una sola voz, los Estados miembros deberán emprender una acción concertada en los comités, a fin de que la Presidencia o la Comisión, en función de las competencias, expresen la posición de la Comunidad. El proceso de plena participación podría exigir un plazo de tiempo considerable. Mientras tanto, convendrá estrechar las relaciones con otras Partes contratantes de dicha organización y con los representantes del sector. Por consiguiente, debe estudiarse la posibilidad de designar un representante permanente de la Comisión en la OMI.

Conclusiones

La Comisión invita al Consejo a que:- autorice a la Comisión a negociar, en nombre de la Comunidad, las enmiendas necesarias de los Convenios de Chicago y Ginebra de manera que la Comunidad pueda convertirse en miembro, así como las medidas oportunas para el período transitorio; y

- adopte los procedimientos internos adecuados a escala comunitaria para una participación efectiva en las actividades de las dos organizaciones.

RECOMENDACIÓN DE LA COMISIÓN AL CONSEJO para autorizar a la Comisión a abrir y conducir las negociaciones con la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) sobre las condiciones y la modalidad de adhesión de la Comunidad Europea

1. Introducción

El interés de la Comunidad en los asuntos tratados en la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), incluida la adopción de normas comunitarias internas, ha venido aumentando en los últimos años hasta hacer necesario reforzar su participación en dicha organización para velar por que la actuación de la Comunidad en la OACI se ajuste a sus obligaciones y garantizar la coherencia de la posición comunitaria.

Así pues, la Comisión considera, como señaló con especial énfasis en su reciente Libro Blanco titulado La política de transportes de cara al 2010: la hora de la verdad [9], que la situación actual, en la que la Comisión tiene poco que decir en cuanto a la adopción de las normas internacionales que regulan el sector, por no ser miembro de la OACI, organización en la que ocupa el puesto de simple observador, debe remediarse sin demora mediante la adhesión de la Comunidad a la Organización. Éste es el único modo de que los intereses de la Comunidad se respeten plenamente y se defiendan como corresponde en las actividades de la OACI en materia de adopción de normas internacionales de regulación del transporte aéreo.

[9] COM(2001) 370 de 12.09.2001.

Para ello será necesario enmendar el Convenio relativo a la Aviación Civil Internacional, ya que éste sólo admite la adhesión de Estados, proceso que requiere la aprobación por dos tercios de los votos de la Asamblea, así como la ratificación por los Estados miembros de la OACI. Este proceso requerirá su tiempo, por lo que entretanto será necesario, en una primera etapa, mejorar los procedimientos comunitarios internos de coordinación de posiciones en la OACI y reforzar las relaciones de trabajo entre la CE y la OACI. En la presente Comunicación se consideran la necesidad y las condiciones de una mejor participación en las actividades de la OACI.

Por lo tanto, la Comisión recomienda al Consejo que:

- autorice a la Comisión para que abra y conduzca las negociaciones con la OACI sobre las condiciones y la modalidad de adhesión de la Comunidad Europea a dicha organización;

- autorice a la Comisión para que negocie con la OACI, como medida provisional, el estatuto de observador permanente de la Comunidad;

- designe un comité especial que asista a la Comisión en dicho cometido;

- adopte las directrices de negociación propuestas.

Además, la Comisión recomienda al Consejo que invite a los Estados miembros a actuar en apoyo de estos objetivos.

2. Competencias e intereses comunitarios en los asuntos tratados en la OACI

La Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) es una Agencia especializada de Naciones Unidas, que establece normas internacionales, métodos recomendados y procedimientos en los ámbitos técnico, económico y jurídico de las operaciones de aviación civil internacional [10].

[10] En el anexo II se incluyen los fines y objetivos de la OACI así como información detallada sobre su estructura y la función de sus distintos órganos.

Además de los asuntos que llevan años siendo competencia comunitaria (como, p. ej., las aduanas) y de las responsabilidades generales de la Comunidad en el funcionamiento del mercado del transporte aéreo, el interés de la Comunidad por temas tratados en la OACI como son la protección del medio ambiente, el acceso al mercado, los sistemas informatizados de reserva, gestión del tráfico aéreo y navegación por satélite, y la seguridad del transporte aéreo, ha ido en aumento en los últimos años, y la adopción de normas comunitarias al respecto [11] ha hecho que estos ámbitos hayan pasado a ser competencia comunitaria, de conformidad con la jurisprudencia pertinente del Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas [12].

[11] Véase la lista de legislación comunitaria pertinente del anexo I.

[12] Comisión contra Consejo, Asunto 22/70 (ERTA) [1971] RTJ 263;

En las directrices de negociación de la adhesión de la Comunidad a Eurocontrol [13], el Consejo ya dio su reconocimiento a amplias competencias de la Comunidad en los asuntos enumerados en su apéndice, es decir:

[13] Doc. del Consejo 10208/98, AVIACIÓN 38 de fecha 15.07.1998.

- la gestión del tráfico aéreo en la medida en que la aplicación de los actos jurídicos comunitarios en materia de normalización, investigación y desarrollo y redes transeuropeas de transporte afecten a la gestión del tráfico aéreo y los equipos relacionados con el mismo;

- las actividades de Eurocontrol que puedan incidir en las prácticas de compras públicas de los Estados miembros; y

- los derechos del tráfico aéreo en la medida en que el ejercicio de las normas operacionales puedan incidir directamente en los derechos de tráfico o el establecimiento de principios que rijan los cánones de ruta pueda discriminar entre las compañías aéreas de la Comunidad.

Por otro lado, la Comunidad se ha adherido recientemente al Convenio de Montreal para la unificación de ciertas normas del transporte aéreo internacional [14].

[14] Hecho en Montreal, el 28 de mayo de 1999.

Cada vez resulta mayor la necesidad de garantizar la coherencia entre las normas internacionales establecidas por la OACI y las normas comunitarias y lo mismo ocurre con la necesidad de evitar decisiones de la OACI que menoscaben de las posibilidades de la Comunidad.

Los resultados de las actividades de la OACI abarcan desde la formulación de declaraciones de principios (recomendaciones y resoluciones) hasta la adopción de instrumentos jurídicos como las normas que pueden convertirse en vinculantes. A este respecto, pueden distinguirse las siguientes actividades con posibles consecuencias para la Comunidad:

- Establecimiento de normas técnicas que, tras su adopción, son vinculantes para los Estados miembros [15] y podrían afectar al funcionamiento del mercado interior. El ejemplo principal lo constituye la elaboración de normas medioambientales y de las futuras normas GNSS [16].

[15] No obstante, los Estados pueden indicar sus discrepancias durante el proceso de adopción.

[16] Sistema Mundial de Navegación por Satélite.

- Definición de normas y directrices operativas y técnicas para la prestación de servicios de transporte, servicios de escala, servicios aeroportuarios y servicios de navegación aérea. Se trata de un ámbito en el que la Comunidad ya ha adoptado normas y podría estar interesada en adoptar más. En estos ámbitos, la OACI y la Comunidad podrían establecer un sistema de cooperación y respaldar el desarrollo de un transporte aéreo seguro y ordenado en, por ejemplo, los sistemas informatizados de reserva, la asignación de franjas horarias o la simplificación de los regímenes aduaneros.

- Definición de orientaciones políticas mediante la adopción de resoluciones de la Asamblea sobre transporte aéreo, relacionadas, por ejemplo, con el medio ambiente, la seguridad o la gestión del tráfico aéreo. Estas orientaciones políticas pueden convertirse en normas y métodos recomendados. Es importante que estas resoluciones y normas se ajusten a los objetivos comunitarios y los respalden.

- Desarrollo de una estrategia de cooperación internacional basada en prioridades geográficas y de financiación. Estas actividades pueden estar en conflicto con la política exterior común. Un ejemplo es el establecimiento de un Mecanismo de financiación internacional para la seguridad aérea, que podría afectar a los programas de ayuda de la CE y al papel de las actuales instituciones financieras.

La normalización internacional necesaria se ha conseguido ante todo mediante anexos al Convenio sobre aviación civil internacional (el "Convenio de Chicago") que en su mayor parte constan de normas y métodos recomendados a escala internacional ("Standards and Recommended Practices" o SARP). Hasta la fecha se han aprobado 18 anexos al Convenio, sobre los ámbitos técnicos de la aviación: licencias de la tripulación, normas aéreas, meteorología aeronáutica, mapas aeronáuticos, unidades de medida, operación de las aeronaves, marcas de nacionalidad y matrícula, navegabilidad, telecomunicaciones aeronáuticas, servicios de tráfico aéreo, búsqueda y rescate, investigación de accidentes, aeropuertos, servicios de información aeronáutica, ruidos de las aeronaves y emisiones de los motores, seguridad y transporte seguro de mercancías peligrosas.

Así pues, las actividades de la OACI incluyen la elaboración de normas que pueden afectar a las normas y políticas vigentes en la Comunidad. Por consiguiente, salvo que la Comunidad participe efectivamente en dichas actividades, se corre el riesgo adicional de que se adopten normas internacionales que no respeten los intereses de la Comunidad en su conjunto.

3. Adhesión de la Comunidad

3.1. Estatuto de la Comunidad Europea y participación de la Comisión en las actividades de la OACI

A raíz de la Comunicación de la Comisión al Consejo relativa a las relaciones con la OACI de marzo de 1988 [17], la Comisión dirigió el 12 de abril de 1988 una solicitud a la OACI para establecer relaciones entre dicha organización y la Comunidad Europea que permitan a esta última disponer de una invitación permanente a las reuniones de la OACI y participar en las mismas en calidad de observador.

[17] SEC(88) 341.

En febrero de 1989, después de un canje de notas relativas a dicha solicitud, el Consejo de la OACI decidió incluir a la Comisión en la lista de organizaciones que pueden ser invitadas a participar en las reuniones apropiadas de la OACI.

La Comunidad, representada por la Comisión, ha tenido desde entonces un estatuto de observador (no permanente) y figura en la lista de organizaciones internacionales que pueden ser invitadas, previa decisión del Consejo de la OACI, a participar en las reuniones [18].

[18] Obsérvese que el Consejo de la OACI se refiere a la participación de la Comisión mientras que la Comisión, por su parte, se ha referido siempre a la participación de la Comunidad, representada por la Comisión, y en las cartas de acreditación presentadas a la OACI se refiere a "la delegación de la Comunidad Europea".

Cuando recibe una invitación para participar en una reunión de la OACI en nombre de la Comunidad, la Comisión, de conformidad con el procedimiento acordado por el COREPER el 11 de noviembre de 1988 [19], debe informar al Comité y obtener su acuerdo para participar en dicha reunión.

[19] COREPER sobre la "Solicitud de participación de la Comunidad, en calidad de observador, en la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI)".

Este complejo procedimiento, tan sólo para autorizar a funcionarios de la Comisión a participar en una reunión, estuvo motivado en su momento por el hecho de que los ámbitos de actividad de la Comunidad en asuntos relacionados con el transporte aéreo eran muy limitados y se consideró que la Comisión no debía comprometerse a una participación ilimitada en las actividades de la OACI. En la actualidad, y a la luz de la evolución registrada y de las competencias comunitarias, este procedimiento ya no resulta adecuado y ha perdido toda la justificación que pudo tener entonces.

En el anexo III se incluyen detalles sobre el estatuto de la Comunidad y la participación de la Comisión en las actividades de la OACI.

No cabe la menor duda de que el estatuto actual de la Comunidad, con las consiguientes limitaciones de sus intereses en la OACI (tal como se indica a continuación en el punto 4) resulta inadecuado.

3.2. Necesidad de la adhesión de la Comunidad

El desarrollo de sus normas internas en una amplia gama de ámbitos relacionados con el transporte aéreo, tal como se indicó en el punto anterior, requiere el refuerzo de la participación de la Comunidad en la OACI, para que pueda estar en condiciones de cumplir sus obligaciones con respecto a sus competencias externas y garantizar la coherencia de la posición comunitaria.

Por consiguiente, la Comisión adoptó, en su reciente Libro Blanco titulado La política europea de transportes de cara al 2010: la hora de la verdad [20], la posición siguiente: ...Conviene remediar rápidamente esta situación mediante la adhesión de la Comunidad a las organizaciones intergubernamentales que regulan los transportes, a fin de que la treintena de miembros de la Unión ampliada no sólo hable por unanimidad, sino que, además, pueda influir en la actividad de estas organizaciones fomentando un sistema de transporte internacional que tenga en cuenta los imperativos del desarrollo sostenible. Además, hizo hincapié en la necesidad para Europa de hablar por unanimidad en función de sus intereses industriales y medioambientales se impone de forma especialmente urgente en el ámbito del transporte aéreo.

[20] COM(2001)370 de 12.09.2001.

La Comisión considera que la única forma de garantizar que se respeten plena y adecuadamente los intereses de la CE en la OACI es la admisión de la CE como participante de pleno derecho, es decir, mediante su adhesión al Convenio de Chicago. No alcanzar la plena participación, mejorando simplemente su estatuto y pasando a ser observador permanente, constituiría sin duda una mejora significativa respecto a la muy insatisfactoria situación actual, sin privar a los Estados miembros de su posición en la Organización y de su derecho al voto. Con todo, ésta no sería la solución más adecuada para la defensa de los intereses comunitarios en todos los casos y en condiciones favorables, tal como contempla el Tratado.

3.3. Solicitud de adhesión

Así pues, la Comisión considera que deberían abrirse negociaciones con la OACI para que la Comunidad Europea se adhiera al Convenio de Chicago. Dado que éste sólo contempla la adhesión de Estados, la adhesión de la CE requiere una enmienda del Convenio, de modo que se permita la adhesión de organizaciones de integración económica regionales [21].

[21] Las disposiciones pertinentes del Convenio de Chicago se contienen en los Capítulos VIII (La Asamblea) y XXI (Ratificaciones, adhesiones, enmiendas y denuncias) y se adjuntan en el anexo IV.

A este fin, debe presentarse una propuesta de enmienda del Convenio de Chicago a la Asamblea de la OACI [22] por la que se introduzca en el Convenio una disposición redactada de conformidad con el artículo 53 del Convenio de Montreal [23]. Dicha enmienda deberá ser aprobada por dos tercios de los votos en la Asamblea y ratificada por "el número de Estados contratantes fijado por la Asamblea. Este número no será inferior a los dos tercios del total de Estados contratantes" [24].

[22] Con arreglo al artículo 49 del Convenio de Chicago relativo a las "facultades y deberes de la Asamblea".

[23] Convenio para la unificación de ciertas reglas para el transporte aéreo internacional, firmado en Montreal el 28 de mayo de 1999. Esto supone que sólo ciertas disposiciones serán aplicables a las organizaciones de integración económica regionales. De hecho el artículo 53 del Convenio de Montreal establece claramente qué disposiciones del Convenio son aplicables a dichas organizaciones.

[24] Artículo 94 del Convenio de Chicago.

La enmienda del Convenio es un requisito previo para la adhesión de la Comunidad, pero no significa que la Comunidad se adhiera automáticamente al Convenio modificado.

La Comisión necesitaría la autorización del Consejo para la negociación de dicha enmienda. Asimismo, el Consejo debería aprobar las normas comunitarias internas pertinentes para el establecimiento de posiciones y las modalidades de participación de la Comisión en representación de la Comunidad.

Las etapas necesarias para la adhesión son, sucesivamente, las siguientes:

- El Consejo autoriza a la Comisión para negociar las condiciones y modalidades de la adhesión de la Comunidad Europea a la OACI, mediante una enmienda del Convenio de Chicago que permita la adhesión de organizaciones de integración económica regionales de conformidad con lo dispuesto en el artículo 53 del Convenio de Montreal.

- La Comunidad presenta ante los órganos competentes de la OACI la solicitud para introducir las enmiendas necesarias para permitir la adhesión de organizaciones de integración económica regionales.

- Las enmiendas entrarán "en vigor con respecto a los Estados que las hayan ratificado, cuando las ratifique el número de Estados contratantes fijado por la Asamblea. Este número no será inferior a los dos tercios del total de Estados contratantes".

- La Comisión adopta una propuesta de Decisión del Consejo relativa a la adhesión de la Comunidad Europea a la OACI y la presenta al Consejo.

- La Decisión del Consejo permite a la Comunidad adherirse a la OACI mediante notificación dirigida al Gobierno de los Estados Unidos de América (artículo 92 del Convenio de Chicago).

- La adhesión de la Comunidad surte efecto con arreglo a la correspondiente disposición enmendada del Convenio de Chicago.

Este proceso de adhesión de la Comunidad requerirá su tiempo, por lo que entretanto será necesario, en una primera etapa, reforzar las relaciones de trabajo entre la CE y la OACI.

4. Iniciativas para reforzar la participación de la Comunidad durante el período transitorio

4.1. Limitaciones actuales a la participación en reuniones

El hecho de que la Comunidad no pueda participar en las reuniones del Consejo de la OACI ni en la Comisión de Aeronavegación (ANC), no reciba información sobre sus actividades cotidianas y sólo pueda ser invitada a participar en reuniones de órganos subsidiarios en calidad de observador y de forma esporádica, plantea un problema grave a la Comunidad en cuanto a su participación en las actividades de la OACI. Las decisiones se elaboran y adoptan en el Consejo de la OACI y en la ANC [25] en los 3 años de intervalo entre dos reuniones de la Asamblea. El Consejo, por ejemplo, puede iniciar el procedimiento para la adopción de una norma con consecuencias en el funcionamiento del mercado interior, lo que puede dar lugar a divergencias entre los Estados miembros sin transparencia alguna para la Comunidad.

[25] El Consejo de la OACI está facultado para adoptar decisiones vinculantes para los Estados contratantes. La Comisión de Aeronavegación (ANC) también dispone de poder efectivo para tomar decisiones. La labor de la Organización durante el periodo de 3 años entre las sesiones de la Asamblea se realiza bajo la autoridad del Consejo, que, aunque cuenta con un número de miembros limitado, está facultado para tomar decisiones vinculantes para los Estados contratantes. El Consejo, responsable ante la Asamblea, está facultado para tomar decisiones como la adopción de normas y métodos recomendados, que son vinculantes para los Estados contratantes a menos que éstos indiquen su discrepancia. El Consejo celebra 3 sesiones al año, de una duración de unos 2 meses. El calendario de las reuniones del Consejo y de los Comités hacen necesaria la presencia casi permanente de representantes de los miembros del Consejo en Montreal. La ANC, principal órgano encargado de la elaboración de las normas y métodos recomendados internacionales (SARP) y de los Procedimientos para los servicios de navegación aérea (PANS), dispone de poder efectivo para tomar decisiones, aunque la responsabilidad de su adopción final corresponde al Consejo. En el anexo I figura información detallada sobre la estructura de la Organización y las actividades de la OACI.

La coordinación de posiciones en estos ámbitos resulta aún más difícil debido a que sólo se dispone de los documentos de trabajo para el Consejo y la ANC unos días antes de las reuniones y a que los observadores no pueden obtenerlos en absoluto. Es preciso superar estas limitaciones.

4.2. Coordinación de las posiciones de la Comunidad

Dado que la OACI trata asuntos que son, en gran parte, de competencia o interés comunitario, es necesaria una coordinación previa al respecto entre la Comisión y los Estados miembros. La Decisión 80/50/CEE del Consejo, de 20 de diciembre de 1979 [26], establece el procedimiento para las consultas sobre temas de transporte aéreo tratados en organizaciones internacionales.

[26] DO L 18 de 24.1.1980, p. 24.

No obstante, la coordinación de posiciones suscita una serie de problemas relacionados con: (i) la disponibilidad de información, (ii) la organización de la coordinación, y (iii) la adopción y presentación de la posición común. Debido a estos problemas, abordados en detalle más abajo, la Decisión 80/50/CEE del Consejo ha demostrado su insuficiencia en la coordinación de posiciones ante la OACI, que requiere un acceso a la información con la debida antelación, así como normas y procedimientos adaptados a los métodos de trabajo de los órganos de la OACI y una representación de los intereses de la Comunidad en los órganos decisorios.

4.2.1. Acceso a la información

Resulta fundamental que la Comisión reciba con antelación toda la información pertinente, de modo que pueda evitar fricciones innecesarias y garantizar, en la medida de lo posible, la coherencia de las iniciativas de la Comisión con las de la OACI.

En este contexto, cabe indicar que la distribución de documentos de la OACI es limitada, por lo que la Comisión no recibe información de forma periódica ni se le envía nunca la documentación para las reuniones del Consejo y de la ANC. Recibir dicha documentación con la debida antelación constituye un requisito previo para poder iniciar consultas con los Estados miembros y coordinar posiciones. Con una utilización más adecuada de Internet, previa autorización de la Secretaría de la OACI, se ha conseguido cierta mejora, pero la situación sigue siendo insatisfactoria.

4.2.2. Organización de la coordinación

Dado que todos los Estados miembros de la Comunidad Europea también son miembros de la Conferencia Europea de Aviación Civil (CEAC) [27], se alcanza cierta coordinación de posiciones en esa organización, especialmente en la preparación de las Asambleas. No obstante, como ha demostrado la experiencia en la Asamblea de la OACI, el nivel de coordinación en la Comunidad es, por fuerza, mayor que en la CEAC, en que los intereses son más divergentes y no existen normas vinculantes.

[27] La CEAC es una organización consultiva intergubernamental concebida principalmente para armonizar las políticas y prácticas de aviación civil de sus Estados miembros. Se fundó en 1955 y actualmente la forman 37 Estados europeos, entre los que se incluyen todos los Estados miembros de la UE. Los Directores Generales de Aviación Civil se reúnen regularmente (normalmente dos veces por año) y el trabajo cotidiano es gestionado por un comité de coordinación. La CEAC dispone de su propia Secretaría, dirigida por un Secretario Ejecutivo.

Las disposiciones de la Decisión 80/50/CEE del Consejo [28] sobre intercambio de información y consultas están anticuadas con respecto a las nuevas normas y prácticas institucionales. Se requiere un mecanismo adecuado para esta coordinación, sin menoscabo de las relaciones especiales de la CEAC con la OACI.

[28] DO L 18 de 24.1.1980, p. 24.

4.2.3. Adopción y presentación de posiciones

Suponiendo que se dispusiera de la información pertinente, se trata de saber cómo definir y expresar una posición común:

(i) La definición y presentación de una posición común en el ámbito del medio ambiente en las últimas dos sesiones de la Asamblea [29] son interesantes a este respecto. La posición se definió en el Consejo y fue presentada por la Presidencia en nombre de la Comunidad y de sus Estados miembros. La participación in situ permitió seguir la negociación de las resoluciones. Pero dado que la documentación para las reuniones de la Asamblea llega a los Estados contratantes y a los observadores con 3 meses de antelación, deben establecerse procedimientos adecuados para coordinar las posiciones.

[29] Informe de la Comisión de los principales resultados de la 32a sesión de la Asamblea (septiembre-octubre de 1998), COM (1988) 677 final, 25.11.1998.

(ii) La situación es totalmente distinta para las medidas adoptadas por el Consejo y la ANC. En efecto, habida cuenta del brevísimo plazo (a menudo 24 horas) de que se dispone tras recibir la documentación pertinente y los cortos intervalos entre reuniones del Consejo de la OACI (y de la ANC) durante sus sesiones, sólo es posible coordinar las posiciones sobre la marcha, lo cual requiere la presencia de la Comisión y normas sobre coordinación y adopción de posiciones comunes, adaptadas a los métodos de trabajo de los órganos de la OACI.

(iii) Cuando se trata de reuniones de grupos de evaluación o de estudio, la coordinación es mucho más difícil ya que, a diferencia de la Asamblea y de las Conferencias, la Comisión no siempre recibe información y, además, se invita a los miembros en función del tema tratado y no como representantes de su Administración. No obstante, sus actividades se ajustan a las orientaciones del Consejo por lo que una "ligera" coordinación comunitaria sería interesante para la Comunidad, a fin de evitar conflictos con las actividades de la OACI.

(iv) Por último, la OACI consulta periódicamente a sus miembros respecto a la modificación de las normas y métodos recomendados (SARP) [30] y otros asuntos mediante cartas dirigidas a los Estados. Una vez más, los Estados miembros reaccionan sin coordinación y, al no estar representada la Comunidad, la Comisión no recibe información y se halla ante hechos consumados. Estas dificultades explican por qué la Comisión, hasta la fecha, nunca ha intentado presentar una posición común. En el caso de la norma sobre Nox, por poner un ejemplo, se adoptó una SARP cuando había una propuesta pendiente ante el Consejo, lo que puso a la Comunidad ante un hecho consumado.

[30] Standards and Recommended Practices.

En resumen, disponiendo de información (aspecto que debería mejorar), la Comunidad puede, con arreglo a las normas de la OACI, elaborar y presentar una posición común en la Asamblea para aprobar decisiones políticas pero, hasta la fecha, en la práctica no ha tenido posibilidad alguna de seguir la aplicación de estas decisiones políticas en el Consejo, la ANC o los grupos de evaluación y estudio, ni mediante cartas dirigidas a los Estados, debido a la falta de representación de los intereses de la Comunidad en los órganos decisorios.

4.3 Necesidad y condiciones de una mejor participación en las actividades de la OACI

Cada vez resulta más necesario mejorar la participación de la CE en las actividades de la OACI, máxime si se tiene en cuenta la mayor implicación de la Comunidad en los temas competencia de esta organización. Por consiguiente, deben darse los pasos oportunos para remediar esta situación.

Las modalidades de cooperación actuales, basadas en un canje de notas en 1988 entre el Presidente de la Comisión y el Presidente del Consejo de la OACI [31], así como en el procedimiento comunitario interno establecido entonces, por el que la Comisión debe obtener el acuerdo del COREPER cada vez que considera conveniente participar en una reunión, deben adaptarse a las necesidades y realidades actuales y en función de los crecientes vínculos entre las responsabilidades de la Comunidad y las de la OACI. También serán necesarias normas adecuadas para coordinar posiciones, adaptadas a la situación real de las actividades de la OACI.

[31] Véase el anexo III.

La participación efectiva de la Comunidad en las actividades de la OACI supone que se examinen cuatro elementos: 1) procedimientos comunitarios internos adecuados; 2) acceso a la información; 3) el estatuto de la Comunidad; y 4) las modalidades de representación.

4.3.1 Procedimientos comunitarios internos

En cuanto a los procedimientos internos de la Comunidad, las relaciones con la OACI deben regirse del mismo modo que las que se mantienen con otras organizaciones internacionales. Esto significa que ya no es necesario que la Comisión informe al COREPER para que dé su consentimiento a que participe en las reuniones de la OACI. Este cambio no afectará a los procedimientos habituales para establecer la posición comunitaria o una posición coordinada.

La coordinación de posiciones en las circunstancias específicas de las actividades de la OACI puede organizarse eficazmente in situ cuando proceda, mediante un representante permanente de la Comisión en Montreal (véase el punto 4.3.4).

Por lo que respecta a la presentación de posiciones, la posición de la Comunidad en ámbitos de competencia comunitaria debe ser presentada por el representante de la Comisión con el apoyo de la Presidencia. La posición común en asuntos de competencia compartida debe ser presentada por la Presidencia o la Comisión. Los Estados miembros también pueden pronunciarse a favor de la posición comunitaria.

La posición común sobre cuestiones de interés común debe ser presentada por el representante de la Presidencia. La Comisión y los Estados miembros podrán pronunciarse a favor de la posición comunitaria.

4.3.2. Acceso a la información

La participación efectiva de la Comunidad en las labores de la OACI exige la resolución del problema del acceso (a tiempo) a toda la documentación pertinente de la OACI. Esto resulta indispensable, ya que es un requisito previo para que la Comisión pueda tomar iniciativas cuando lo considere apropiado o necesario.

Recientemente, la situación a este respecto ha experimentado ciertas mejoras: la OACI ha empezado a hacer un uso creciente de Internet de manera que los usuarios autorizados puedan acceder así a un número cada vez mayor de documentos, y la Comisión ha recibido un código que le permite acceder a una serie de documentos.

Queda por saber, no obstante, si tal acceso a la información puede ampliarse a la que circula en el Consejo de la OACI o de la Comisión de Aeronavegación. En caso contrario, dicha información dependerá de los Estados miembros y, en particular, de la Presidencia, y deberá abordarse en la Decisión que la Comisión invita al Consejo a adoptar (véase el punto 6).

4.3.3. Estatuto de observador permanente

Debe reforzarse la posición de la Comisión como observador en la OACI: la Comunidad no debe recibir el mismo trato que cualquier otra organización internacional, sino ser aceptada como observador permanente [32]. Así ocurre con multitud de organizaciones internacionales, incluidas las del entorno de las Naciones Unidas, en las que la Comunidad tiene estatuto de observador (OMI, Unión Internacional de Telecomunicaciones, UNCTAD, Comisión de las Naciones Unidas para el Derecho Mercantil Internacional, Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, UNESCO, Programa Mundial de Alimentos, Organización Mundial de la Salud, Organización Mundial de la Propiedad Intelectual, etc.).

[32] A este respecto, debe eliminarse toda ambigüedad respecto al hecho de que la Comisión representa a la Comunidad (apartado 3.1 y anexo III).

El estatuto de observador permanente permitiría una participación habitual en las actividades de los órganos de la OACI, lo cual aumentaría el prestigio de la Comunidad y sus posibilidades materiales de participación activa en las actividades de la OACI, dado que sería informada e invitada automática y convenientemente.

En conclusión, la Comisión recomienda al Consejo de Ministros que la autorice para negociar con la OACI el estatuto de observador permanente y decida las medidas oportunas que los Estados miembros deben tomar respecto a la OACI [33] para apoyar la solicitud presentada por la Comisión (véase el punto 6).

[33] Dado que la política de la OACI respecto a sus relaciones con organizaciones internacionales se basa en una Resolución de la Asamblea, es más probable que la concesión a la Comunidad del estatuto de observador permanente dependa de una decisión de la Asamblea que de una decisión del Consejo.

4.3.4. Representación en la sede de la OACI

Dados los métodos de trabajo de la Organización [34] y la lejanía de su sede respecto a la Comunidad, la participación eficaz en las actividades de la OACI exige métodos de representación más efectivos como la designación de un representante permanente in situ (como sucede con los Estados miembros del Consejo de la OACI).

[34] Véase el anexo II.

5. Conclusiones

La Comunidad tiene que adherirse a la OACI y, a tal fin, deben tomarse las medidas adecuadas para modificar el Convenio de Chicago.

Durante el proceso de adhesión, que llevará su tiempo, es necesario incrementar la participación y presencia de la Comunidad en las actividades de la OACI y ajustarse a las prácticas empleadas en otras organizaciones internacionales. Esta mejora no afectará al peso ni a la voz de los Estados miembros de la OACI. No se prevé ninguna reacción negativa o remisa por parte de terceros países, en primer lugar, porque ya existe coordinación regional (CEAC), que se reforzará con la Comunidad y, en segundo lugar, porque la OACI ya considera una realidad la integración de la UE.

Los Estados miembros de la Comunidad Europea deberán explicar esta evolución a los terceros países de la OACI.

6. Recomendación

A la luz de lo aquí señalado, la Comisión recomienda al Consejo que autorice a la Comisión para abrir y conducir las negociaciones con la OACI sobre las condiciones y modalidades de adhesión de la Comunidad Europea al Convenio de Chicago y, como medida provisional, sobre el estatuto de observador permanente de la Comunidad en la OACI; que nombre un comité especial que asista a la Comisión en dicho cometido; y que adopte las directrices de negociación indicadas más abajo.

a) Las directrices de negociación incluidas en la Recomendación que sigue se han redactado con vistas a alcanzar el objetivo general de permitir que la Comunidad pase a ser miembro de la OACI.

Este estatuto debe posibilitar que la Comunidad, en igualdad de condiciones con los Estados miembros de la OACI, pueda:

i) expresar sus opiniones durante las negociaciones o en cualquier reunión de sus órganos;

ii) en los asuntos que se decidan por votación, contar con un voto ponderado equivalente al de sus Estados miembros representados en los órganos pertinentes de la OACI y sujeto al Derecho comunitario del que emanan las competencias externas;

iii) asumir, en su propio nombre, los derechos y obligaciones derivados de los instrumentos elaborados en el marco de la OACI.

De acuerdo con el artículo 300 del Tratado CE, las negociaciones deben ser llevadas a cabo por la Comisión, en consulta con un comité especial designado por el Consejo. Los Estados miembros deben apoyar en todo lo posible, como miembros actuales de la OACI, la adhesión de la Comunidad al Convenio de Chicago.

Por lo que respecta a las cuestiones presupuestarias, dado que las contribuciones económicas de los Estados miembros de la Unión Europea representan una parte del presupuesto de la OACI, no se considera necesario contemplar la posibilidad de una contribución económica adicional de la Comunidad. No obstante, la Comunidad podría contemplar como alternativa una solución inspirada en la adoptada para su adhesión a la FAO, es decir, contribuir con una suma que cubra los gastos administrativos y de otro tipo derivados de su adhesión al Convenio de Chicago (siempre que dicha cantidad no sea fijada unilateralmente por la OACI, sino de acuerdo con la Comunidad).

Durante las negociaciones, podría surgir la cuestión de cuál es el lugar más adecuado para incluir las disposiciones sobre la adhesión y la participación de la Comunidad. La OACI podría preferir incluir algunas de ellas en las normas de procedimiento, pero la Comunidad, en principio y para asegurar la seguridad jurídica de las disposiciones que permiten su participación, debe procurar incluirlas en el Convenio. No obstante, también es importante dejar un sustancial margen de maniobra a este respecto, a fin de hacer frente a las posibles exigencias prácticas de la OACI.

Por último, es probable que la OACI desee regular la participación de la Comunidad mediante una disposición general relativa a la participación no sólo de la Comunidad sino de las organizaciones de integración económica regionales. En este caso, la Comunidad podría sugerir a la OACI la inclusión de una definición similar a la incluida en el estatuto de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación.

Una vez enmendado el Convenio de Chicago y a la luz de los resultados obtenidos, la Comisión presentará una propuesta de Decisión del Consejo sobre la adhesión de la Comunidad Europea.

b) El Consejo debe autorizar a la Comisión para que negocie con la OACI, como medida provisional, el estatuto de observador permanente de la Comunidad. Los Estados miembros deben apoyar dicha solicitud ante la OACI.

Durante el periodo transitorio, la presentación de posiciones comunes en la OACI debe realizarse con arreglo a lo indicado en el apartado 4.3.1.

RECOMENDACIÓN

Habida cuenta de las consideraciones anteriores, la Comisión recomienda que:

- se envíe al Secretario General de la OACI la carta incluida en el apéndice 1 por la que se comunica a la OACI el deseo de la Comunidad de abrir negociaciones sobre la adhesión de la Comunidad Europea al Convenio sobre aviación civil internacional ("Convenio de Chicago");

- el Consejo autorice a la Comisión a negociar con la OACI las condiciones y modalidades de adhesión de la Comunidad Europea al Convenio de Chicago;

- el Consejo autorice a la Comisión a negociar con la OACI, como medida provisional, el estatuto de observador permanente.

- puesto que, de conformidad con el Tratado, la Comisión llevará a cabo dichas negociaciones en nombre de la Comunidad Europea, el Consejo designe un comité especial que la asista en esa tarea;

- el Consejo apruebe las directrices de negociación adjuntas.

ANEXO : DIRECTRICES DE NEGOCIACIÓN

Apéndice 1

Propuesta de carta a enviar al Secretario General de la OACI

Muy Sr. mío:

Nos complace comunicarle que la Comunidad Europea desea convertirse en miembro de pleno derecho de la OACI.

La Comunidad Europea tiene competencias para adoptar medidas en el ámbito de la OACI. De hecho, dichas competencias ya se han ejercido al adoptar una serie de instrumentos en áreas que han sido o son actualmente objeto de las actividades de la OACI.

Por ello, la Comunidad, como tal, se ve cada vez más afectada por las actividades de la OACI, lo cual, a su vez, ha suscitado la cuestión de la adhesión de la Comunidad a la OACI. En este sentido, la Comunidad Europea considera que la adhesión a la Organización beneficiaría tanto a la propia Comunidad como a la OACI. Facilitar el ejercicio de los derechos y obligaciones derivados tanto de la adhesión a la OACI como del acceso a los instrumentos relacionados con las áreas que son competencia de la Comunidad debería también incidir positivamente en la marcha y los resultados de las actividades de la OACI.

Sin embargo, el Convenio de Chicago no contempla la adhesión de las organizaciones de integración económica regionales, por lo cual le rogamos abra las negociaciones para introducir en el Convenio y otras normas internas las modificaciones necesarias para que la Comunidad pueda adherirse a la OACI, así como sobre las condiciones y la modalidad de nuestra adhesión.

La Comisión, asistida por un comité especial de Estados miembros será la encargada de conducir dichas negociaciones por parte de la Comunidad. La Comisión está a disposición de la OACI para reunirse en breve con sus representantes en la fecha que la OACI considere adecuada.

Aprovechamos para asegurarle una vez más que la Comunidad mantiene su compromiso de velar por que la OACI continúe siendo un foro atractivo para todos los países del mundo.

Por la Comisión

El Presidente

Por el Consejo de la Unión Europea

El Presidente

Apéndice 2

Directrices de negociación

- La Comunidad debe recibir el estatuto de miembro de pleno derecho en igualdad de condiciones con los Estados.

- Dicho estatuto debe permitir que la Comunidad participe en las negociaciones y reuniones en igualdad de condiciones con los Estados.

- En cuanto al derecho a voto, la Comunidad debe contar con un número de votos equivalente al de los Estados miembros representados en los órganos pertinentes de la OACI y sujeto al Derecho comunitario del que emanan las competencias externas.

- La Comunidad no contribuirá económicamente al presupuesto de la OACI. En caso de que esto resultara imposible o comprometiera la aceptación de la adhesión de la Comunidad por los actuales miembros de la OACI, la Comunidad podría aceptar como alternativa la aportación de una suma que compense los gastos administrativos y de otro tipo derivados de su adhesión a la OACI. Dicha suma no deberá ser establecida unilateralmente por la OACI sino de acuerdo con la Comunidad.

- Como miembro de pleno derecho, la Comunidad deberá tener derecho a acceder a todos los futuros instrumentos negociados en el marco de la OACI que estén incluidos en sus competencias.

- La Comisión debe procurar que las disposiciones relativas a la participación de la Comunidad se incluyan en el lugar más adecuado de la normativa interna de la OACI, a fin de garantizar su seguridad jurídica. No obstante, la necesidad de asegurar jurídicamente dichas disposiciones debe ser sopesada en función de las limitaciones internas de la OACI.

- Si fuese necesario, la Comisión propondrá durante las negociaciones una definición de organización de integración económica regional similar a la contenida en el artículo II del acto constitutivo de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación [35].

[35] "...por organización de integración económica regional debe entenderse la constituida por Estados soberanos, en su mayoría miembros de la Organización, y a la que sus Estados miembros han transferido competencias en una serie de asuntos competencia de la Organización, incluida la autoridad para tomar decisiones vinculantes para sus Estados miembros respecto a dichos asuntos."

ANEXO I

Derecho derivado comunitario en los ámbitos competencia de la OACI

Funcionamiento del mercado

Reglamento (CE) n° 659/1999 del consejo de 22 de marzo de 1999 por el que se establecen disposiciones de aplicación del artículo 93 del Tratado CE (DO nº L 83, 27.03.1999 p.1)

Reglamento (CEE) nº 95/93 del Consejo, de 18 de enero de 1993, relativo a normas comunes para la asignación de franjas horarias en los aeropuertos comunitarios (DO nº L 14 de 22 de enero de 1993)

Reglamento (CEE) nº 2407/92 del Consejo, de 23 de julio de 1992, sobre la concesión de licencias a las compañías aéreas (DO nº L 240 de 24.08.1992 p.1)

Reglamento (CEE) nº 2408/92 del Consejo, de 23 de julio de 1992, relativo al acceso de las compañías aéreas de la Comunidad a las rutas aéreas intracomunitarias (DO nº L 240 de 24.08.1992 p.8)

Reglamento (CEE) nº 2409/92 del Consejo, de 23 de julio de 1992, sobre la concesión de licencias a las compañías aéreas (DO nº L 240 de 28.08.1992)

Reglamento (CEE) nº 2299/89 del Consejo, de 24 de julio de 1989, por el que se establece un código de conducta para los sistemas informatizados de reserva (DO nº L 220 de 29.07.1989 p.1)

Modificado por el Reglamento (CEE) nº 3089/93 del Consejo, de 29 de octubre de 1993 (DO nº L 278 de 11.11.1993 p.1) y el Reglamento (CE) nº 323/1999 del Consejo, de 8 de febrero de 1999 (DO nº L 040 de 13.02.1999 p.1)

Reglamento (CEE) n° 3975/87 del Consejo, de 14 de diciembre de 1987, por el que se establecen las normas de desarrollo de las reglas de competencia para empresas del sector del transporte aéreo (DO nº L 374 de 31.12.1987)

Modificado por el Reglamento (CEE) nº 1284/91 del Consejo, de 14 mayo 1991 (DO nº L 122 de 17.05.1991 p.1) y el Reglamento (CE) nº 2410/92 del Consejo, de 23 julio 1992 (DO nº L 040 de 24.08.1992)

Directiva 96/67/CE del Consejo del 15 de octubre de 1996 sobre el acceso al servicio en tierra en aeropuertos comunitarios (DO nº L 272, 25.10.1996)

Gestión del tráfico aéreo

Acuerdo entre la Comunidad Europea, la Agencia Espacial Europea y la Organización europea para la seguridad de la navegación aérea relativo a una contribución europea al desarrollo de un sistema mundial de navegación por satélite (GNSS) (DO nº L 194 de 10.07.1998, p.16)

Adoptado mediante: Decisión 98/434/CE del Consejo de 18 de junio de 1998 (DO nº L 194 de 10.07.1998, p.15)

Directiva 93/65/CEE del Consejo, de 19 de julio de 1993, relativa a la definición y a la utilización de especificaciones técnicas compatibles para la adquisición de equipos y de sistemas para la gestión del tráfico aéreo (DO nº L 187 de 29.07.1993, p.52)

Modificada por la Directiva 97/15/CE de la Comisión, de 25 de marzo de 1997 (DO nº L 095 de 10.04.1997, p.16) y el Reglamento (CE) nº 2082/2000 de la Comisión, de 6 de setiembre de 2000 (DO nº L 254 de 09/10/2000), por el que se adoptan normas de Eurocontrol.

Seguridad aérea

Reglamento (CEE) nº 3922/91 del Consejo, de 16 de diciembre de 1991, relativo a la armonización de normas técnicas y procedimientos administrativos aplicables a la aviación civil (DO nº L 373 de 31.12.1991, p.4)

Modificado por el Reglamento (CE) nº 1069/1999 de la Comisión, de 25 de mayo de 1999 (DO nº L 130 de 26.05.1999, p.16) y el Reglamento (CE) nº 2871/2000 de la Comisión, de 28 de diciembre de 2000 (DO nº L 333 de 29.12.2000, p.47)

Directiva 94/56/CE del Consejo, de 21 de noviembre de 1994, por la que se establecen los principios fundamentales que rigen la investigación de los accidentes e incidentes de aviación civil (DO nº L 319 de 12.12.1994, p.14)

Medio Ambiente

Directiva 92/14/CEE del Consejo, de 2 de marzo de 1992, relativa a la limitación del uso de aviones objeto del Anexo 16 del Convenio relativo a la aviación civil internacional, volumen 1, segunda parte, capítulo 2, segunda edición (1988) (DO nº L 076 de 23.03.1992, p.21)

Modificada por la Directiva 98/20/CE del Consejo, de 30 de marzo de 1998 (DO nº L 107 de 07.04.1998, p.4), la Directiva 1999/28/CE de la Comisión, de 21 de abril de 1999 (DO nº L 118 de 06.05.1999, p.53) y el Reglamento (CE) nº 991/2001 de la Comisión, de 21 de mayo de 2001 (DO nº L 138 de 22.05.2001, p.12)

Directiva 80/51/CEE del Consejo, de 20 de diciembre de 1979, relativa a la limitación de las emisiones sonoras de las aeronaves subsónicas (DO nº L 018 de 24.01.1980, p.26)

Modificada por la Directiva 83/206/CEE del Consejo, de 21 de abril de 1983 (DO nº L 117 de 04.05.1983, p.15)

Directiva 89/629/CEE del Consejo, de 4 de diciembre de 1989, relativa a la limitación de emisiones sonoras de los aviones de reacción subsónicos civiles (DO nº L 363 de 13.12.1989, p.27)

Reglamento (CE) nº 925/1999 del Consejo, de 29 de abril de 1999, relativo a la matriculación y utilización dentro de la Comunidad de determinados tipos de aeronaves de reacción subsónicas civiles modificadas y con certificado renovado para ajustarse a las normas del anexo 16 del Convenio sobre aviación civil internacional, volumen I, parte II, capítulo 3, tercera edición (julio de 1993) (DO nº L 115 de 04.05.1999, p.1).

Responsabilidad civil de las compañías aéreas y protección de los pasajeros

Reglamento (CE) nº 2027/97 del Consejo, de 9 de octubre de 1997, sobre la responsabilidad de las compañías aéreas en caso de accidente (DO nº L 285 de 17.10.1997, p.1)

Decisión 2001/539/CE del Consejo, de 5 de abril de 2001, sobre la celebración por la Comunidad Europea del Convenio para la unificación de ciertas reglas para el transporte aéreo internacional (Convenio de Montreal) (DO nº L 194 de 18.07.2001, p.38)

Directiva 93/13/CEE del Consejo de 5 de abril de 1993 sobre las cláusulas abusivas en los contratos celebrados con consumidores

Directiva 90/314 del Consejo, de 13 de junio de 1990, relativa a los viajes combinados, las vacaciones combinadas y los circuitos combinados (DO nº L 158, 23.06.1990)

Condiciones de trabajo

Directiva 93/104/CE del Consejo, de 23 de noviembre de 1993, relativa a determinados aspectos de la ordenación del tiempo de trabajo (DO nº L 307, 13.12.1993, p.18) modificada por la Directiva 200/34/CE del Parlamento Europeo y del Consejo de 22 de junio de 2000 (DO nº L 195, 01.08.2000 p.41)

Directiva 2000/79/CE del Consejo, de 27 de noviembre de 2000, relativa a la aplicación del Acuerdo europeo sobre la ordenación del tiempo de trabajo del personal de vuelo en la aviación civil celebrado por la Association of European Airlines (AEA), la European Transport Workers' Federation (ETF), la European Cockpit Association (ECA), la European Regions Airline Association (ERA) y la International Air Carrier Association (IACA) (DO nº L 302, 01.12.2000 p.57)

Otros

Reglamento (CEE) nº 295/91 del Consejo, por el que se establecen normas comunes relativas a un sistema de compensación por denegación de embarque en el transporte aéreo regular (DO nº L 36, 8.02.1991)

Directiva 91/670/CEE del Consejo, de 16 de diciembre de 1991, sobre aceptación recíproca de licencias del personal que ejerce funciones en la aviación civil (DO nº L 373 de 31 de diciembre de 1991).

ANEXO II

Organización de Aviación Civil Internacional (OACI)

La OACI se creó en virtud del Convenio sobre Aviación Civil Internacional de 1994 (conocido como "Convenio de Chicago") y está compuesta por 185 Estados, entre los que figuran todos los Estados miembros de la UE. Tiene su sede central en Montreal y siete oficinas regionales, entre ellas, la oficina europea de París.

Los fines y objetivos de la Organización, establecidos en el Convenio de Chicago [36], son desarrollar los principios y técnicas de navegación aérea internacional y fomentar la organización y el desarrollo del transporte aéreo internacional, para: a) lograr el crecimiento seguro y ordenado de la aviación civil internacional en todo el mundo; b) fomentar las técnicas de diseño y manejo de aeronaves para fines pacíficos; c) estimular el desarrollo de aerovías, aeropuertos e instalaciones y servicios de navegación aérea para la aviación civil internacional; d) satisfacer las necesidades de los pueblos del mundo respecto a un transporte aéreo seguro, regular, eficaz y económico; e) evitar el despilfarro económico producido por une competencia inadecuada; f) garantizar el pleno respeto de los derechos de los Estados contratantes y que cada Estado contratante tenga la oportunidad razonable de operar empresas de transporte aéreo internacional; g) evitar la discriminación entre Estados contratantes; h) fomentar la seguridad de los vuelos en la navegación aérea internacional; i) fomentar el desarrollo general de la aeronáutica civil internacional en todos sus aspectos.

[36] Artículo 44 del Convenio de Chicago.

1. Estructura de la Organización de Aviación Civil Internacional y funciones de sus órganos

Los órganos creados por el Convenio de Chicago son la Asamblea, el Consejo, la Comisión de Aeronavegación (ANC) y la Secretaría.

La Asamblea está compuesta por representantes de todos los Estados contratantes. Normalmente se reúne cada 3 años para examinar en detalle las actividades de la Organización, elaborar políticas para los años siguientes y aprobar los presupuestos.

El Consejo es elegido por la Asamblea por un período de 3 años y está compuesto de 33 miembros [37], de los cuales 6 son Estados miembros de la CE (Francia, Alemania, Irlanda [38], Italia, España y Reino Unido). Los miembros del Consejo se eligen de manera que exista una representación equilibrada de las tres categorías de Estados: los de mayor importancia en el transporte aéreo; los que contribuyen en mayor medida al suministro de instalaciones y servicios para la navegación aérea civil; y aquellos cuya designación asegura la representación de todas las principales regiones geográficas del mundo.

[37] La Asamblea adoptó en octubre de 1990 una enmienda del Convenio por la que este número se elevaba a 36. Esta enmienda no ha entrado aún en vigor.

[38] Representa también a Bélgica, Luxemburgo, los Países Bajos y Austria. Por otra parte, Dinamarca, Suecia y Finlandia están representadas por Noruega.

El Consejo de la OACI está facultado para adoptar decisiones vinculantes para los Estados contratantes. Dispone de varios Comités auxiliares como el Comité de Transporte Aéreo (ATC), el Comité de ayuda colectiva (JSC), el Comité Jurídico (LC), el Comité Financiero (FC), el Comité sobre Interferencia Ilícita (CUI) y el Comité de cooperación técnica (TCC).

El Consejo celebra tres sesiones al año, con una duración de alrededor de dos meses. El calendario de las reuniones del Consejo y de los Comités hacen necesaria la presencia casi permanente de representantes de los miembros del Consejo en Montreal.

Además de la Asamblea y el Consejo, el Convenio de Chicago creó la Comisión de Aeronavegación (ANC).

La ANC se compone de quince personas que cuentan con las "cualificaciones y experiencia apropiadas en la ciencia y práctica aeronáuticas", nombradas por el Consejo entre las propuestas por los Estados contratantes. Los miembros de la Comisión actúan de forma independiente. La Comisión informa al Consejo y es responsable del examen, coordinación y planificación del programa de trabajo técnico de la OACI en el ámbito de la navegación aérea. En caso de problemas específicos que exigen conocimientos técnicos actualizados, la Comisión está asistida por grupos de expertos, que actúan a título personal, aunque son designados por los Estados contratantes y las organizaciones internacionales, y aprobados por la Comisión.

La ANC es el principal órgano encargado de elaborar Normas y métodos recomendados internacionales (SARP) y Procedimientos para los servicios de navegación aérea (PANS) que dispone de poder real de toma de decisiones, aunque la responsabilidad de su adopción final corresponde al Consejo [39].

[39] Las especificaciones propuestas para recibir la categoría de Normas y métodos recomendados son ultimadas, tras consultar con todos los Estados contratantes y las organizaciones internacionales interesadas, por la ANC y presentadas al Consejo, donde se requiere una mayoría de dos tercios para su adopción. Una vez adoptadas y siempre que no sean desaprobadas por la mayoría de los Estados contratantes antes de la fecha de entrada en vigor, las SARP entran en vigor en la fecha que fije el Consejo. Las Normas y métodos recomendados se consideran vinculantes. No obstante, si a los Estados contratantes les resulta imposible cumplirlas, deben informar a la OACI de las divergencias que existan respecto a la aplicabilidad de la enmienda.

La Secretaría proporciona asistencia técnica y administrativa a los representantes gubernamentales que componen el Consejo. Está dirigida por un Secretario General nombrado por el Consejo.

2. Relaciones con otras organizaciones internacionales

La OACI trabaja en colaboración con otras Agencias especializadas de la ONU, como la OMM, la UIT, la UPU, la OMS, la OMI y el PNUD.

Asimismo, en las actividades de la OACI participan como observadores varias Organizaciones no gubernamentales: la IATA, la Federación Internacional de Asociaciones de Pilotos (International Federation of the Pilots' Associations) y el Consejo Internacional de Asociaciones de Propietarios y Pilotos de Aeronaves.

Las organizaciones regionales (entre las que figura la Comunidad Europea) también pueden ser invitadas a participar en calidad de observadores en las reuniones de los órganos de la OACI, algo que suele suceder. Además, se cursan invitaciones específicas, en general tras una solicitud justificada. Por el contrario, no se cursan invitaciones a observadores ad hoc para asistir a reuniones del Consejo o de la Comisión de Aeronavegación. Si a esto se añade el hecho de que normalmente no se puede acceder a la documentación pertinente, resulta evidente que existen graves dificultades, sobre todo en lo tocante a las reuniones del Consejo o de la Comisión de Aeronavegación.

ANEXO III

Estatuto de la CE y participación de la Comisión en las actividades de la OACI

A raíz de la Comunicación de la Comisión al Consejo relativa a las relaciones con la OACI (SEC(88) 341 de marzo de 1988), el Sr. Delors, entonces Presidente de la Comisión Europea, dirigió el 12 de abril de 1988 una solicitud al Sr. Kotaite, Presidente de la OACI para establecer relaciones entre dicha organización y la Comunidad Europea que permita a esta última beneficiarse de una invitación permanente a las reuniones de la OACI y participar en las mismas en calidad de observador.

El 28 de febrero de 1989, tras un canje de notas relativas a dicha solicitud, el Sr. Kotaite comunicó al Sr. Delors que la OACI había decidido incluir a la Comisión en la lista de organizaciones que pueden ser invitadas a participar en las reuniones apropiadas de la OACI.

No obstante, como precisó el Sr. Kotaite, la OACI no reconoce el estatuto de observador permanente [40]: ...en aplicación de una resolución de la Asamblea, la OACI ha seguido siempre la política de mantener una gran flexibilidad y un carácter no oficial en sus relaciones con las demás organizaciones internacionales. En este sentido, no existe en la OACI el estatuto de "observador permanente". Es el Consejo de la OACI quien decide los observadores que serán invitados a participar en cada reunión.

[40] Sin embargo, IATA parece ser (al menos a todos los efectos) un observador permanente.

La Comunidad, representada por la Comisión, ha tenido desde entonces el estatuto de observador (no permanente) y figura en la lista de organizaciones internacionales que pueden ser invitadas a asistir a las reuniones [41], por lo que puede ser invitada a participar en las reuniones abiertas a las organizaciones regionales:

[41] Obsérvese que la decisión del Consejo de la OACI se refiere a la participación de la Comisión mientras que la Comisión, por su parte, se ha referido siempre a la participación de la Comunidad, representada por la Comisión, y en las cartas de acreditación presentadas a la OACI se refiere a "la delegación de la Comunidad Europea".

- se la invita normalmente a las reuniones de la Asamblea;

- se la invita, previa solicitud, a las reuniones de los Comités que le interesan;

- se la invita también, previa solicitud, a las reuniones de los grupos de expertos (CAEP, GNSS).

Por el contrario, hasta ahora no ha participado en las reuniones del Consejo de la OACI ni de la ANC.

Cuando se la invita a participar en una reunión de la OACI en nombre de la Comunidad, la Comisión, de conformidad con el procedimiento establecido por el COREPER el 11 de noviembre de 1988 [42], tiene que informar al Comité, dentro del epígrafe "Varios", y obtener el acuerdo del Comité para la participación de la Comunidad en la reunión de que se trate.

[42] "La participación de la Comunidad, en calidad de observador, en las reuniones de la OACI se producirá con el acuerdo del Consejo a propuesta de la Comisión" (cf. doc. 9310/88 EXT 1 CRS/CRP 38 AER 28).

Este procedimiento constituye un acuerdo entre caballeros, por el que se garantiza a la Comisión, de manera informal y con antelación a su participación en una reunión, que el COREPER no planteará objeción alguna. Se trata de un procedimiento excepcional, dado que la participación de la Comisión en innumerables reuniones de organizaciones internacionales, entre las que figuran organizaciones del entorno de las Naciones Unidas, en las que la Comunidad cuenta con un estatuto de observador (Unión Internacional de Telecomunicaciones, UNCTAD, Comisión de las Naciones Unidas para el Derecho Comercial Internacional, Programa de las Naciones Unidas sobre medio ambiente, UNESCO, Programa Mundial de Alimentos, Organización Mundial de la Salud, Organización Mundial de la Propiedad Intelectual, etc.), no requiere la intervención del Consejo.

El procedimiento acordado en 1988, que se refiere únicamente a la autorización para que funcionarios de la Comisión participen en una reunión, se basó en que en ese momento los ámbitos de actividad de la Comunidad en materia de transporte aéreo eran muy restringidos y se consideró que la Comisión no debía comprometerse a una participación ilimitada en las actividades de la OACI. En la actualidad, y dado el curso de los acontecimientos, parece constituir una singularidad que ha dejado de tener la justificación que pudo tener cuando se estableció.

ANEXO IV

Disposiciones pertinentes del Convenio de Chicago

CAPÍTULO VIII

LA ASAMBLEA

Artículo 48

Reuniones de la Asamblea y votaciones

a) La Asamblea se reunirá al menos una vez cada tres años y será convocada por el Consejo en la fecha y lugar apropiados. La Asamblea podrá celebrar reuniones extraordinarias en todo momento por convocatoria del Consejo o a petición de no menos de la quinta parte del número total de Estados contratantes dirigida al Secretario General.

b) Todos los Estados contratantes tendrán igual derecho a estar representados en las reuniones de la Asamblea y cada Estado contratante tendrá derecho a un voto. Los delegados que representen a los Estados contratantes podrán ser asistidos por asesores técnicos, quienes podrán participar en las reuniones, pero sin derecho a voto.

c) En las reuniones de la Asamblea, será necesaria la mayoría de los Estados contratantes para constituir quórum. Salvo disposición en contrario del presente Convenio, las decisiones de la Asamblea se tomarán por mayoría de votos emitidos.

Artículo 49

Facultades y deberes de la Asamblea

Serán facultades y deberes de la Asamblea:

.......................

j) Considerar las propuestas de modificación o enmienda de las disposiciones del presente Convenio y, si las aprueba, recomendarlas a los Estados contratantes de acuerdo con las disposiciones del Capítulo XXI;

......................

CAPÍTULO XXI

RATIFICACIONES, ADHESIONES, ENMIENDAS Y DENUNCIAS

Artículo 91

Ratificación del Convenio

a) El presente Convenio deberá ser ratificado por los Estados signatarios. Los instrumentos de ratificación se depositarán en los archivos del Gobierno de los Estados Unidos de América, el cual notificará la fecha de depósito a cada uno de los Estados signatarios y adherentes.

b) Tan pronto como veintiséis Estados hayan ratificado o se hayan adherido al presente Convenio, éste entrará en vigor entre ellos al trigésimo día después del depósito del vigésimo sexto instrumento. Entrará en vigor para cada Estado que lo ratifique posteriormente, al trigésimo día después del depósito del correspondiente instrumento, de ratificación.

c) Será obligación del Gobierno de los Estados Unidos de América notificar al Gobierno de cada uno de los Estados signatarios y adherentes la fecha de entrada en vigor del presente Convenio.

Artículo 92

Adhesión al Convenio

a) El presente Convenio quedará abierto a la adhesión de los miembros de las Naciones Unidas, de los Estados asociados a ellos y de los Estados que permanecieron neutrales durante el presente conflicto mundial.

b) La adhesión se efectuará por notificación dirigida al Gobierno de los Estados Unidos de América y surtirá efecto al trigésimo día de la fecha de recibo de la notificación por el Gobierno de los Estados Unidos de América, el cual notificará a todos los Estados contratantes.

Artículo 93

Admisión de otros Estados

Los Estados no previstos en los Artículos 91 y 92 a), con el voto de los cuatro quintos de la Asamblea y en las condiciones que ésta fije, podrán participar en el presente Convenio, previo consentimiento del organismo internacional general que para preservar la paz establezcan las naciones del mundo; entendiéndose que en cada caso, será necesario el asentimiento de todo Estado invadido o atacado durante la guerra actual por el Estado que solicite su ingreso.

Artículo 94

Enmiendas del Convenio

a) Toda enmienda que se proponga al presente Convenio deberá ser aprobada por voto de dos tercios de la Asamblea y entrará en vigor con respecto a los Estados que la hayan ratificado, cuando la ratifique el número de Estados contratantes fijado por la Asamblea. Este número no será inferior a los dos tercios del total de Estados contratantes.

b) ............

FICHA DE FINANCIACIÓN

Ámbito(s) político(s): Transporte aéreo

Actividad(es): Participación en la OACI

Denominación de la medida: Representación en la OACI

1. LÍNEA(S) PRESUPUESTARIA(S) + DENOMINACIÓN: Parte A, título 6

2. DATOS GLOBALES EN CIFRAS

2.1 Dotación total de la medida (Parte B): Millones de EUR en CC 0 euros

2.2 Período de aplicación: inicio en 2003, duración indefinida

2.3 Estimación global plurianual de los gastos:

a) Calendario de los créditos de compromiso/créditos de pago (intervención financiera) (véase el punto 6.1.1)

En millones de EUR (al 3er decimal)

&gt;SITIO PARA UN CUADRO&gt;

b) Asistencia técnica y administrativa y gastos de apoyo (véase el punto 6.1.2)

&gt;SITIO PARA UN CUADRO&gt;

&gt;SITIO PARA UN CUADRO&gt;

c) Incidencia financiera global de los recursos humanos y otros gastos de funcionamiento (véanse los puntos 7.2 y 7.3)

&gt;SITIO PARA UN CUADRO&gt;

&gt;SITIO PARA UN CUADRO&gt;

2.4 Compatibilidad con la programación financiera y las perspectivas financieras

| | Propuesta compatible con la programación financiera existente.

|X| Esta propuesta requiere una reprogramación de la rúbrica correspondiente de las perspectivas financieras,

| | incluido, en su caso, un recurso a las disposiciones del acuerdo institucional.

2.5 Incidencia financiera en los ingresos:

|X| Ninguna implicación financiera

o bien,

| | Incidencia financiera. El efecto en los ingresos es el siguiente:

3. CARACTERÍSTICAS PRESUPUESTARIAS

&gt;SITIO PARA UN CUADRO&gt;

4. FUNDAMENTO JURÍDICO: artículo 302 (antiguo artículo 229)

5. DESCRIPCIÓN Y JUSTIFICACIÓN

5.1 Necesidad de una intervención comunitaria

5.1.1 Objetivos perseguidos

La creciente participación de la Comunidad en asuntos tratados en la OACI y el consiguiente desarrollo de la normativa comunitaria exigen reforzar su participación en esta organización en la que se establecen normas internacionales en materia de transporte aéreo. Esto le permitirá satisfacer las obligaciones comunitarias respecto a las competencias exteriores y garantizar la coherencia de la posición de la Comunidad en este sector de especial importancia económica.

Por consiguiente, la Comisión adoptó, en su reciente Libro Blanco titulado La política europea de transportes de cara al 2010: la hora de la verdad, la posición de que conviene remediar rápidamente esta situación mediante la adhesión de la Comunidad a la OACI, a fin de que la treintena de miembros de la Unión ampliada no sólo hable por unanimidad, sino que, además, pueda influir en la actividad de estas organizaciones fomentando un sistema de transporte internacional que tenga en cuenta los imperativos del desarrollo sostenible.

Las disposiciones vigentes sobre la participación de la Comunidad como observadora en la OACI no son ni satisfactorias ni suficientes para garantizar una representación efectiva de la posición de la Comunidad. Dado que el Convenio de Chicago, por el que se crea la OACI, prevé únicamente la adhesión de Estados, la adhesión de la Comunidad exige modificar dicho convenio de forma que las organizaciones de integración económica regionales puedan convertirse en miembros. Por consiguiente, antes de que la Comunidad pueda adherirse, debe presentarse una propuesta de enmienda del convenio, que deberá ser aprobada y ratificada por la Asamblea de dicha organización. A tal fin, la Comisión recomienda al Consejo que la autorice para negociar las enmiendas necesarias del Convenio.

No obstante, es de prever que el proceso será largo, dado que la Comunidad sólo podrá adherirse a la OCACI cuando el número necesario de Estados miembros de la Organización haya ratificado la enmienda del Convenio. Teniendo en cuenta lo anterior, se proponen medidas transitorias que se establezcan cuando la Comisión disponga de autorización para negociar las enmiendas del Convenio, a fin de intensificar las relaciones de trabajo entre la CE y la OACI, estudiando la necesidad de aumentar la participación en sus actividades y las condiciones necesarias para ello. Teniendo en cuenta, por un lado, la fragilidad del estatuto actual de la Comunidad con respecto a los métodos de trabajo de la organización y, por otro, la distancia de su sede, la Comisión establecerá, junto con la negociación de adhesión, métodos de representación más eficaces mediante la designación de un representante permanente en Montreal.

5.1.2 Disposiciones adoptadas a raíz de la evaluación ex ante

No aplicable

5.1.3 Disposiciones adoptadas a raíz de la evaluación ex post

No aplicable

5.2 Acciones previstas y modalidades de intervención presupuestaria

Precisar, para cada acción principal:

- la o las poblaciones a que va destinada (en la medida de lo posible, especificar los beneficiarios en términos cuantitativos)

No aplicable

- los objetivos específicos fijados para el periodo de programación (en términos mensurables)

Establecimiento de una oficina de representación en Montreal

- las medidas concretas que deban adoptarse para la ejecución de la acción

Negociaciones

- las realizaciones inmediatas de cada medida y su contribución al objetivo general

No aplicable

- las realizaciones previstas que cubran necesidades o resuelvan problemas

No aplicable

También deberá facilitarse información sobre los acuerdos para la intervención presupuestaria (porcentaje y forma de la asistencia financiera solicitada): 100%

El establecimiento de una oficina de representación en Montreal requerirá los recursos presupuestarios necesarios para el establecimiento de un servicio externo.

5.3 Modalidades de ejecución

La oficina de la comisión requerirá personal oficial (un funcionario) y un agente local (secretaría).

6. INCIDENCIA FINANCIERA

6.1 Incidencia financiera total en la Parte B (para todo el período de programación)

6.1.1 Intervención financiera: ninguna

6.1.2 Asistencia técnica y administrativa (ATA), gastos de apoyo (DDA) y gastos TI (créditos de compromiso): Ninguno

6.2 Cálculo de los costes por medida prevista en la Parte B (para todo el período de programación)

Créditos de compromiso en millones de EUR (al 3er decimal)

&gt;SITIO PARA UN CUADRO&gt;

7. INCIDENCIA EN LOS EFECTIVOS Y EN LOS GASTOS ADMINISTRATIVOS

7.1 Incidencia en los recursos humanos

&gt;SITIO PARA UN CUADRO&gt;

7.2 Incidencia financiera global de los recursos humanos

&gt;SITIO PARA UN CUADRO&gt;

Los importes corresponden a los gastos totales durante 12 meses.

\* Está prevista una cantidad complementaria de 37.000 EUR para los gastos de instalación.

7.3 Otros gastos de funcionamiento que se derivan de la acción

&gt;SITIO PARA UN CUADRO&gt;

Los importes corresponden a los gastos totales durante 12 meses.

Las necesidades de recursos humanos y administrativos se cubrirán con la asignación concedida a la DG responsable en el marco de la asignación anual.

I. Total anual (7,2 + 7,3): 308.000 EUR

II. Duración de la acción: indefinida

III. Coste total de la acción (I x II): no aplicable // Cantidad complementaria de 37.000 EUR para los gastos de instalación.

8. SEGUIMIENTO Y EVALUACIÓN

8.1 Sistema de seguimiento

No aplicable

8.2 Modalidades y periodicidad de la evaluación prevista

No aplicable

9. MEDIDAS ANTIFRAUDE

No aplicable

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