Source: EURLEX
Language: es
Format: md

[**Avis juridique important**](../../../editorial/legal_notice.htm)

*|*

# 52001DC0300

**Informe de la Comisión al Consejo relativo a los trabajos del grupo de dirección de alto nivel UE-Albania para preparar la negociación de un acuerdo de estabilización y asociación con Albania /\* COM/2001/0300 final \*/**

  

INFORME DE LA COMISIÓN AL CONSEJO relativo a los trabajos del grupo de dirección de alto nivel UE-Albania para preparar la negociación de un acuerdo de estabilización y asociación con Albania

INFORME DE LA COMISIÓN AL CONSEJO

relativo a los trabajos del grupo de dirección de alto nivel UE-Albania para preparar la negociación de un acuerdo de estabilización y asociación con Albania

A. Introducción:

1 Prólogo

2 Resumen y conclusiones

3 Marco general: relaciones entre la Comunidad y Albania

B Aspectos fundamentales para la negociación de un acuerdo de estabilización y asociación:

1. Criterios políticos

1.1 Democracia y Estado de Derecho:

1.1.1 Parlamento

1.1.2 Poder ejecutivo

1.1.3. Sistema judicial

1.1.4 Administración pública

1.1.5 Corrupción y delincuencia organizada

1.2 Derechos humanos y protección de las minorías:

1.2.1 Derechos civiles, sociales, económicos y políticos

1.2.2 Derechos y protección de las minorías

1.3 Evaluación general

2 Criterios económicos

2.1 Situación económica y viabilidad presupuestaria

2.2 Liberalización del comercio y precios

2.3 Proceso de privatización

2.4 Otros hechos destacados a nivel económico

2.5 Evaluación general

3. Aptitud para asumir las obligaciones derivadas de un Acuerdo de estabilización y asociación (ASA):

3.1 Diálogo político

3.2 Cooperación regional

3.3 Libre circulación de mercancías:

3.3.1 Productos industriales

3.3.2 Productos agrícolas y de la pesca

3.4 Circulación de trabajadores, derecho de establecimiento, liberalización de servicios, circulación de capitales:

3.4.1 Libre circulación de trabajadores

3.4.2 Derecho de establecimiento

3.4.3 Liberalización de servicios

3.4.4 Pagos corrientes y circulación de capital

3.5 Aproximación, ejecución y aplicación de la legislación:

3.5.1 Competencia

3.5.2 Propiedad intelectual, industrial y comercial

3.5.3 Contratos públicos

3.5.4 Normalización y evaluación de la conformidad

3.5.5 Protección de los consumidores

3.5.6 Condiciones de trabajo e igualdad de oportunidades

3.6 Justicia y asuntos de interior:

3.6.1 Refuerzo de las instituciones y Estado de Derecho

3.6.2 Derecho de asilo, migraciones, control de las fronteras exteriores y política de visados

3.6.3 Lucha contra el blanqueo de dinero

3.6.4 Prevención y lucha contra la delincuencia y otras actividades ilícitas; lucha contra el tráfico ilícito de estupefacientes

3.6.5 Recolecta y destrucción de armas ligeras

3.7 Políticas de cooperación:

3.7.1 Cooperación económica, monetaria y estadística

3.7.2 Fomento y protección de la inversión, la cooperación industrial, las pequeñas y medianas empresas (PYME) y el turismo

3.7.3 Agricultura y sector agroindustrial

3.7.4 Aduana y fiscalidad:

Aduanas

Fiscalidad

3.7.5 Empleo, política social, educación y formación, investigación y desarrollo tecnológico (IDT)

Empleo y política social

Educación y formación e IDT

3.7.6 Cultura, sector audiovisual, telecomunicaciones y servicios postales y sociedad de la información

Cultura y sector audiovisual

Telecomunicaciones y servicios postales y sociedad de la información

3.7.7 Transportes

3.7.8 Energía, incluida la seguridad nuclear

3.7.9 Medio ambiente

3.8 Cooperación financiera

3.9 Evaluación general

INFORME DE LA COMISIÓN AL CONSEJO

relativo a los trabajos del grupo de dirección de alto nivel UE-Albania para preparar la negociación de un acuerdo de estabilización y asociación con Albania

A. Introducción

1. Prólogo

El presente informe se ha elaborado como consecuencia de las decisiones tomadas en la cumbre de Zagreb de noviembre de 2000. Recoge un balance de la situación política y económica en Albania y evalúa la capacidad de dicho país para cumplir las obligaciones derivadas de un acuerdo de estabilización y asociación (AEA). Presenta, asimismo, un balance de los progresos realizados desde el estudio de viabilidad realizado por la Comisión en 1999.

2. Resumen y conclusiones

Resumen

Albania es uno de los cinco países del sudeste de Europa que participan en el proceso de estabilización y asociación de la UE, proceso que tiene por objeto contribuir a estabilizar la región integrando a cada país en estructuras europeas y ofreciendo a cada uno de ellos la perspectiva de una futura adhesión a la UE. La UE ha respaldado de forma activa los esfuerzos de reforma que Albania viene realizando desde 1991 y apoya el carácter prioritario que los sucesivos Gobiernos albaneses han conferido a la integración europea. No obstante, en 1999, la Comisión presentó un estudio de viabilidad [1] según el cual, pese a los progresos efectuados, Albania no estaba aún en condiciones de asumir obligaciones contractuales de gran alcance con la UE. El Consejo compartió la opinión de la Comisión.

[1] COM (1999) 599 final

En la cumbre de Zagreb de noviembre de 2000 se reconoció que Albania necesita una perspectiva europea y que la idea de pasar a ser un día miembro de la UE puede constituir un importante impulso de cambio que apoyará el proceso de reforma y desarrollo del país, y se decidió crear un grupo de dirección de alto nivel UE-Albania encargado de volver a evaluar la capacidad de Albania para asumir las obligaciones de un acuerdo de estabilización y asociación con la UE. Al realizar la evaluación y formular las recomendaciones que figuran en el presente informe, la Comisión ha tomado en consideración factores políticos, económicos y regionales.

Albania ha de hacer frente a numerosos retos. Hace diez años, era el país más pobre y aislado de Europa. Los esfuerzos realizados desde el principio para implantar la democracia e instaurar una economía de mercado se vieron contrarrestados en gran medida por la anarquía y el hundimiento económico que se produjeron tras el fracaso de los sistemas piramidales de ahorro en 1997.

Desde 1997 se lleva a cabo una importante labor para restablecer el orden público, reformar la vida económica y social y abrir Albania a la región y a la UE. En el ámbito político, se han tomado numerosas iniciativas para reformar el sistema electoral y garantizar que las elecciones se lleven a cabo conforme a los principios de la OSCE y que el Parlamento y la vida política puedan funcionar con normalidad. Albania ha ejercido una influencia moderadora durante las recientes crisis políticas de la región y ha propuesto soluciones pacíficas a los conflictos. El sistema judicial ha sido sometido a una profunda reorganización y se han realizado esfuerzos importantes para ajustar la legislación a las normas de la UE. La tendencia al declive económico se ha invertido y, en el año 2000, el PIB registró un crecimiento del 7,8 %, acorde con los índices de crecimiento comunicados para 1999 (+8,0 %) y 1998 (+7,3 %). Se han logrado progresos importantes para garantizar la percepción de ingresos públicos gracias a la reforma de los servicios aduaneros y fiscales, se ha modernizado y liberalizado el régimen de intercambios de Albania y el país pasó a ser miembro de la OMC en el año 2000. La privatización de las pequeñas y medianas empresas ya puede darse por terminada y la de las grandes empresas prosigue, aunque con un cierto retraso.

No obstante, pese a los resultados notorios obtenidos durante los dos últimos años, subsisten numerosos problemas, de manera que Albania tendría dificultades para hacer frente a las obligaciones de un acuerdo de estabilización y asociación y cumplir los compromisos que adquiriría. Las principales dificultades se refieren al funcionamiento del sistema judicial, la corrupción generalizada, la existencia de una importante economía sumergida y la falta de capacidad para aplicar la legislación.

A pesar de la reforma del sistema judicial, el funcionamiento del poder judicial sigue planteando un problema importante. La preparación de los jueces es insuficiente para administrar el volumen considerable de leyes adoptadas recientemente, siguen produciéndose injerencias en la labor de los tribunales y la corrupción constituye un problema preocupante. Esta situación incide negativamente en la forma en que los albaneses ven su país e impide el pleno ejercicio de los derechos humanos y civiles. Todo ello retrasa el desarrollo económico y las inversiones extranjeras, pues la ley no es aplicada de manera uniforme y resulta difícil hacer que se cumplan los contratos. Se necesitarán diligencias concretas para consolidar las instituciones democráticas y la gestión institucional. Albania debe seguir trabajando para poder garantizar a la UE que está en condiciones de respetar los compromisos derivados de un acuerdo de estabilización y asociación.

La corrupción y la delincuencia organizada siguen constituyendo problemas preocupantes. Pese a las modificaciones importantes de la legislación y la creación de una serie de estructuras represivas, el país carece todavía de los medios necesarios para poner en práctica debidamente dichas modificaciones. Aún teniendo en cuenta las dificultades presupuestarias de Albania, el volumen de personal que interviene en la lucha contra la delincuencia organizada y la corrupción es insuficiente. Todavía no se ha creado el tribunal especial para delitos graves, que tendrá sede en Tirana, y la unidad de vigilancia a cargo de la lucha contra la corrupción cuenta únicamente con tres personas.

Albania es al tiempo fuente y centro de tránsito para el tráfico de seres humanos. Si Albania desea poner de manifiesto que comparte los valores políticos y humanos de la UE y que es capaz de controlar sus fronteras eficazmente, debe mostrar mayor determinación en la lucha contra este problema. La inmigración clandestina y el comercio de armas son también motivo de preocupación para la UE y requieren mayor atención.

Si bien es cierto que la economía se está recuperando, Albania parte de una situación muy desfavorable y presenta deficiencias estructurales. La economía sumergida sigue ocupando un lugar demasiado importante, constituye una amenaza a la viabilidad de las empresas declaradas oficialmente, impide toda competencia leal y desalienta la inversión. La reciente crisis energética ha puesto de manifiesto la necesidad de invertir en infraestructuras y de modernizarlas. La emigración constituye un fenómeno importante, que tiene repercusiones económicas de gran alcance y carácter divergente: la fuga de cerebros priva a Albania de personas que podrían contribuir a su desarrollo, si bien los fondos enviados por los trabajadores emigrados constituyen una aportación considerable a la economía albanesa.

La administración albanesa sigue caracterizándose por su extrema debilidad. La contratación por oposiciones generales es muy reciente y todavía habrá que esperar hasta que se instaure la cultura de una función pública, libre de toda influencia política y económica. En casi todos los ámbitos en que Albania asumiría obligaciones derivadas de un acuerdo de estabilización y asociación, el país carece de capacidad ejecutiva. Los servicios y organismos gubernamentales no disponen del personal ni de los medios necesarios para aplicar el considerable volumen de leyes adoptadas recientemente. En la mayoría de los ámbitos estudiados por el grupo de dirección de alto nivel UE-Albania, la situación desde el punto de vista jurídico es en conjunto satisfactoria habida cuenta del nivel actual de desarrollo de Albania, si bien la capacidad de aplicar dichas leyes es escasa. Mientras no se palie esta situación, las nuevas leyes sólo existirán sobre el papel.

Conclusiones

La negociación de un acuerdo de estabilización y asociación es un proceso tanto político como técnico. Estos acuerdos tienen por objeto acercar a los países de la UE mediante el establecimiento de derechos y obligaciones y la instauración de mecanismos de cooperación más estrecha en los ámbitos de interés común. Los países deben demostrar que comparten los valores de la UE y que disponen de capacidad suficiente para cumplir las obligaciones derivadas del acuerdo.

Dado el carácter ambivalente de la situación descrita en el presente informe, la Comisión ha tenido que considerar diversos elementos para llegar a una conclusión. En apoyo de su recomendación relativa a la apertura de negociaciones, ha tenido en cuenta la necesidad de reconocer los importantes esfuerzos realizados por Albania durante los dos últimos años, el papel moderador que ha desempeñado en los conflictos actuales en la región y la pertinencia de poner de manifiesto los progresos realizados en las relaciones entre la UE y Albania con el fin de concretar en mayor medida la perspectiva europea de Albania. Sin embargo, la Comisión se muestra preocupada por la falta general de capacidad para aplicar la legislación y cumplir los compromisos internacionales en Albania, la inadecuación del sistema judicial y la generalización de la corrupción. Los sucesivos Gobiernos han intentado paliar estas deficiencias, que tienen carácter estructural y son consecuencia del aislamiento anterior y el antiguo sistema de gobierno de Albania. La solución a dichos problemas requerirá tiempo, medios económicos y un compromiso férreo.

Habida cuenta de todos esos factores, la Comisión considera que Albania no está aún en condiciones de ajustarse a las obligaciones de un acuerdo de estabilización y asociación. No obstante, si se mantiene el ritmo actual de cambio y se concede una prioridad suficiente al refuerzo de la capacidad administrativa durante el período de negociación y el período transitorio, podrán lograrse mejoras considerables en los ámbitos contemplados en el presente informe. La Comisión opina que la perspectiva de apertura de negociaciones de un acuerdo de estabilización y asociación es la mejor manera de contribuir a mantener el impulso de la reciente reforma política y económica, y de alentar a Albania a seguir ejerciendo su influencia constructiva y moderadora en la región. Por tanto, la Comisión considera oportuno entablar las negociaciones de un acuerdo de estabilización y asociación con Albania, y presentará, en el momento oportuno, una recomendación para una decisión del Consejo al respecto. La conclusión de dichas negociaciones quedará supeditada al cumplimiento de todas las condiciones pertinentes.

Será preciso seguir ayudando a Albania durante los períodos de negociación y transición, en particular para reforzar su capacidad administrativa. El Gobierno deberá consolidar el compromiso relativo a las reformas en los ámbitos mencionados en el informe adjunto y asignar recursos humanos y económicos adicionales a los ámbitos más importantes. La Comisión es consciente de que Albania no puede aumentar de manera considerable el personal de la función pública, si bien podría hacerse más dentro de los límites actuales para asignar recursos en los ámbitos fundamentales. Mediante el nuevo programa CARDS, que tiene por objeto respaldar los aspectos prioritarios del proceso de estabilización y asociación, la Comisión se esforzará en proporcionar asistencia técnica y financiera al Gobierno albanés en algunos ámbitos recogidos en el presente informe. Asimismo, instará a los Estados miembros, a través de sus programas bilaterales de ayuda, y a los demás donantes a asignar ayudas para los ámbitos prioritarios.

3. Marco general: relaciones entre la Comunidad y Albania

Las relaciones actuales entre la Comunidad y Albania se basan en un acuerdo no preferencial relativo al comercio y la cooperación comercial y económica, que entró en vigor el 1 de diciembre de 1992. Desde octubre de 1999, la Comunidad efectúa, de manera autónoma, concesiones comerciales muy generosas a Albania, que permiten el acceso al mercado comunitario de casi todas las exportaciones albanesas con franquicia de derechos. Estas concesiones comerciales se consolidaron mediante las preferencias comerciales adicionales otorgadas a Albania en septiembre de 2000. Además de ello, Albania disfruta desde 1991 de una ayuda económica comunitaria de más de mil millones de euros, principalmente en el marco del programa Phare [2].

[2] La ayuda económica de la Comunidad asciende a 1 055 millones de euros para el período 1991-2000.

En 1995, Albania solicitó la apertura de negociaciones de cara a la celebración de un acuerdo de asociación con la UE. Tras la evaluación realizada por la Comisión en junio de 1995 en ámbitos como el libre comercio de productos y servicios, el derecho de establecimiento y los movimientos de capitales, se llegó a la conclusión de que no cabía un acuerdo europeo "clásico". El Consejo de Asuntos Generales celebrado los días 29 y 30 de enero de 1996 invitó a la Comisión a presentar propuestas formales relativas a un nuevo acuerdo con el fin de estrechar las relaciones con Albania, pero las elecciones legislativas de mayo de 1996 oscurecieron el balance democrático de Albania y retrasaron el desarrollo de las relaciones. Tras dichos acontecimientos, se produjo a principios de 1997 una grave crisis de Estado como consecuencia del hundimiento de los sistemas piramidales.

En noviembre de 1999, la Comisión presentó un informe sobre la viabilidad de negociar un acuerdo de estabilización y asociación con Albania (AEA) y concluyó que aún no se daban las condiciones previas a dichas negociaciones. El informe recogía una serie de condiciones previas que deben cumplirse antes de que puedan entablarse las negociaciones.

Durante la cumbre de Zagreb de noviembre de 2000, se creó un grupo de dirección de alto nivel UE-Albania (HLSG) con el fin de estrechar la cooperación entre la UE y Albania y de pasar revista y respaldar las reformas que debe realizar el país para preparar la negociación de un acuerdo de estabilización y asociación. Se invitó al grupo de dirección a que evaluara los progresos realizados, propusiera las reformas necesarias, formulara opiniones y recomendaciones sobre todos los aspectos objeto de preocupación mencionados en el informe de viabilidad redactado por la Comisión en 1999 e informara de su labor al Consejo desde esa fecha hasta mediados del año 2001.

El grupo de dirección de alto nivel celebró tres reuniones en Tirana los días 9 de febrero, 6 de abril y 16-17 de mayo de 2001, respectivamente. Los debates se refirieron a todos los aspectos objeto de preocupación recogidos en el informe de viabilidad de 1999 y han constituido una importante aportación para preparar el presente informe.

B Aspectos fundamentales para la negociación de un acuerdo de estabilización y asociación:

1 Criterios políticos:

1.1 Democracia y Estado de Derecho

La constitución albanesa de 1998 garantiza las libertades democráticas y, en particular, el pluralismo político, la libertad de expresión y la libertad de culto. Sobre la base de la constitución, Albania ha emprendido una profunda remodelación de sus instituciones y su sistema judicial. Se han realizado progresos en el ámbito de la reforma del sistema judicial y el aparato jurídico gracias al plan conjunto de actuación acordado en 1999 por Albania, el Consejo de Europa y la Comisión Europea. En febrero de 2000, el Parlamento designó al primer mediador. En ese mismo año, Albania suprimió la pena de muerte en tiempo de paz mediante la ratificación del protocolo número 6 del Convenio para la protección de los derechos humanos y de las libertades fundamentales. Desde abril de 2000, ha ratificado diversos convenios del Consejo de Europa (Convenio civil sobre la corrupción del Consejo de Europa; convenios europeos sobre la lucha contra el terrorismo, la ayuda judicial mutua en materia penal y el traslado de personas condenadas) o los ha firmado (Convenio relativo al blanqueo, detección, embargo y confiscación de productos de la delincuencia).

1.1.1 Parlamento

En líneas generales, el Parlamento funciona de manera satisfactoria, principalmente gracias al retorno de la oposición a una vida parlamentaria normal desde julio de 1999.

No obstante, la vida política sigue siendo muy conflictiva. Así por ejemplo, el partido en el poder ganó las elecciones locales de octubre de 2000, si bien la oposición criticó duramente los resultados e incluso habló de fraude generalizado. Sin embargo, la OSCE subrayó que esas elecciones habían sido las mejores hasta entonces y que se habían desarrollado de manera aceptable, aunque se hubieran detectado algunas deficiencias e irregularidades. Las deficiencias se referían principalmente a errores en las listas electorales, algunas disposiciones del código electoral, el funcionamiento de la comisión electoral central (CEC), la falta de procedimientos eficaces para estudiar las denuncias relativas al proceso electoral, la delimitación de las circunscripciones electorales y la falta de procedimientos eficaces de toma de decisiones en materia de justicia.

El 24 de junio de 2001 se celebrarán elecciones legislativas. Para consolidar la democracia es fundamental atajar de aquí a esa fecha las deficiencias observadas en las elecciones locales. El Gobierno y las instituciones responsables de organizar el proceso electoral (en particular, la comisión electoral central) han emprendido diligencias para colmar dichas lagunas y se reconoce comúnmente que la CEC ha mejorado de forma considerable su método de funcionamiento. En particular, se ha intentado incrementar la toma de conciencia sobre el proceso electoral, tanto de los responsables de las oficinas electorales como de los ciudadanos. La cuestión de las circunscripciones electorales parece haberse zanjado, a raíz de la adopción por el Parlamento Europeo de las rectificaciones territoriales que establece el código electoral. Asimismo, se han tomado medidas para solventar el problema de la exactitud de las listas de electores, problema delicado desde el punto de vista técnico. Así pues, en el marco de una campaña de información nacional multimedios, se ha invitado a los ciudadanos y los partidos políticos albaneses a comprobar las listas provisionales de electores.

Hasta el 1 de junio, podrán efectuarse varias correcciones de las listas y todo aquel que haya quedado indebidamente excluido podrá obtener hasta la víspera de las elecciones una resolución del tribunal que lo autorizará a votar.

Pese a las mejoras realizadas en el sistema electoral, en los últimos meses se han producido numerosas confrontaciones entre la coalición en el poder y la oposición. La oposición duda sistemáticamente de la imparcialidad de los órganos encargados de preparar las elecciones (en particular la comisión electoral central, que la oposición siempre ha considerado favorable al Gobierno). El desarrollo de las próximas elecciones constituirá un barómetro importante para medir la madurez de la democracia en Albania.

1.1.2 Poder ejecutivo

Desde la crisis de 1997 ocasionada por el hundimiento de los sistemas piramidales de ahorro, el Gobierno intenta estabilizar el país y fomentar el proceso de transición económica y social. La integración "euroatlántica" constituye un objetivo fundamental de la política gubernamental. Se han realizado esfuerzos importantes para ajustar la legislación a las normas de la Unión Europea y colmar las lagunas que se pusieron de manifiesto en el informe de viabilidad de 1999. El Gobierno procura asimismo incrementar la seguridad y el orden público, reformar la Administración pública, mejorar la gestión de la hacienda pública y luchar contra la corrupción. Si bien es cierto que su política macroeconómica ha contribuido de forma eficaz a mejorar la situación de la hacienda pública, controlar la inflación y ganarse el apoyo de las instituciones financieras, es necesario seguir trabajando para establecer una administración pública eficiente y competente, libre de toda corrupción y capaz de aplicar la legislación nacional y comunitaria.

En su política exterior, Albania ha desempeñado un papel positivo y constructivo en las cuestiones regionales, en particular por lo que se refiere a Kosovo, el sur de Serbia, ARYM y Montenegro. Participa activamente en toda una serie de actividades de cooperación regional.

1.1.3 Sistema judicial

Durante los tres años transcurridos, Albania ha adoptado numerosas leyes y reglamentos destinados a mejorar el funcionamiento de su sistema judicial. El Parlamento albanés ha adoptado recientemente actos legislativos importantes, como la Ley sobre el Consejo Superior de Justicia, la Ley sobre la Organización del Ministerio de Justicia y la Ley sobre el Ministerio Público. No obstante, la aplicación de la mayoría de estos actos legislativos sigue siendo insuficiente debido a una serie de lagunas importantes. Las infraestructuras y servicios básicos suelen ser inadecuados (edificios en mal estado, servicios postales y telefónicos deficientes, cortes de electricidad, etc.). Los tribunales carecen de equipos y sistemas de archivado adecuados y las audiencias de los tribunales se recogen rara vez en actas, lo cual compromete el ejercicio de la justicia. Los pleitos se desarrollan a menudo en condiciones inadecuadas.

Se ha creado una escuela de magistratura, si bien el número de jueces formados sigue siendo muy limitado. Al ritmo previsto de unas 25 personas aprobadas al año (jueces y fiscales), la instauración de un aparato judicial moderno y convenientemente formado será una larga tarea. Las autoridades albanesas deberían adoptar medidas para acelerar el proceso y proporcionar una formación conveniente y unas condiciones de trabajo adecuadas al personal administrativo (auxiliares, secretarios, archivistas, etc.).

La corrupción constituye un grave problema en el sistema judicial. Bien es cierto que las autoridades albanesas han adoptado una serie de medidas para hacerle frente. Se han revisado el código penal y el código de procedimiento penal y civil y se ha aprobado un código deontológico para el sistema judicial. De 1999 a 2001, el Consejo Superior de Justicia ha intervenido contra 24 jueces (de un total de 300 aproximadamente) por actos de corrupción o faltas profesionales. Sin embargo, deben proseguirse los esfuerzos para liberar de la corrupción a una institución que desempeña un papel fundamental en la aplicación efectiva de las leyes.

La incapacidad de ejecutar los juicios de las cortes y tribunales constituye otro escollo importante. En el año 2000, sólo se ejecutaron 11.099 sentencias de un total de 18.976. La ejecución de sentencias pronunciadas contra organismos públicos presentó dificultades particulares. Para solucionar este problema, las autoridades albanesas han adoptado una serie de medidas legislativas, han reestructurado los servicios encargados de la ejecución de las decisiones judiciales y han creado una línea presupuestaria especial para hacer frente a las posibles obligaciones económicas derivadas de juicios contra el Estado. No obstante, estas medidas son aún demasiado recientes para poder evaluar debidamente los resultados.

El sistema penitenciario albanés consta de 7 prisiones y un centro hospitalario penitenciario. La población carcelaria es de 1.583 presos, cifra que viene aumentando durante los tres últimos años. Las autoridades albanesas se han esforzado por elaborar un marco jurídico aceptable respecto al régimen penitenciario. No obstante, las prisiones albanesas siguen encontrándose en un estado lamentable y están superpobladas (alrededor de 200 personas). El sistema de detención provisional en las comisarías (a menudo en condiciones precarias y por períodos relativamente largos) resulta inaceptable y debería reformarse urgentemente.

1.1.4 Administración pública

La función pública albanesa está siendo reformada. En el año 2000 se adoptaron disposiciones de derecho primario y secundario relativas al estatuto de los funcionarios. Se han creado instituciones nuevas, como la Comisión de la función pública, que consta de 5 miembros y dispone de una Secretaría Técnica de 28 asalariados, y la Secretaría General de la función pública. Asimismo, se han reforzado recientemente otras instituciones como el Departamento de la función pública, ampliamente implicadas en el proceso de reforma. Han entrado en vigor procedimientos nuevos de contratación y se están llevando a cabo proyectos piloto relativos al sistema de remuneración de la función pública albanesa. También se han adoptado medidas para crear un centro de formación para los funcionarios.

Así las cosas, pese al carácter alentador de tales iniciativas, será necesario esperar un tiempo hasta que se traduzcan en eficacia, mayor capacidad de aplicación, etc. La función pública albanesa sigue siendo un eslabón débil. Los recursos económicos y humanos son insuficientes y los salarios demasiado bajos para motivar al personal y contrarrestar la tentación de la corrupción. La escasa capacidad de aplicación constituye un problema para la utilización de la ayuda que proporcionan la Unión Europea y los demás proveedores de fondos y Albania tendría dificultades para cumplir las obligaciones que le incumbirían en virtud de un acuerdo de estabilización y asociación, salvo que se reforzaran los eslabones fundamentales de la administración.

Albania ha adoptado medidas para mejorar la situación de los gastos públicos, en particular la preparación de un marco de gastos a medio plazo. No obstante, todavía deben establecerse mecanismos de aplicación y seguimiento, y elaborarse normas relativas a la gestión del Tesoro.

Se encuentra en fase de aprobación una ley nueva relativa al control financiero interno público, que tiene por objeto garantizar la instauración de un control financiero adecuado en Albania. En cuanto se apruebe, será preciso elaborar toda una serie de disposiciones de ejecución. La aplicación de diversos aspectos contemplados en dicha ley (instauración de auditorías internas en todos los centros de gastos, control ex ante, etc..) depende de la aprobación de ésta y de la indispensable legislación secundaria. También a este respecto se han adoptado unas primeras medidas bien encaminadas, si bien su plena aplicación requerirá aún cierto tiempo.

Por lo que se refiere a la auditoría externa, el Tribunal de Cuentas parece estar relativamente bien dotado de personal (5 servicios de auditoría y 105 inspectores) y es plenamente operativo. En el año 2000, realizó 120 auditorías y recomendó 394 medidas disciplinarias. Estudió asimismo 670 licitaciones, en las que observó un volumen considerable de lagunas e irregularidades. Sin embargo, el seguimiento de las recomendaciones y conclusiones deja aún que desear. No se ha dado curso a un número considerable de recomendaciones y las actuaciones judiciales en caso de irregularidad no son sistemáticas.

Se ha creado una Oficina de Publicaciones para publicar y difundir las leyes y reglamentos. El correcto funcionamiento de esta oficina incrementará la transparencia de las informaciones jurídicas y contribuirá a la buena marcha del Estado de Derecho.

1.1.5 Corrupción y delincuencia organizada

Albania ha progresado en la creación de estructuras y de un marco para luchar contra la corrupción y abrir un debate sobre esta cuestión, tan sensible. En la actualidad, el país dispone hoy de los instrumentos necesarios para luchar contra la corrupción endémica e institucionalizada, si bien es preciso seguir trabajando para crear los mecanismos de aplicación y estrechar la cooperación interservicios en el ámbito de la aplicación de la legislación. En abril de 2000 se lanzó un nuevo plan anticorrupción y se creó un grupo de seguimiento anticorrupción, que ya es operativo, aunque por el momento esté integrado por tres personas únicamente (el personal debería incrementarse progresivamente a seis). El código penal y el código de procedimiento penal han sido modificados con el fin de recoger en mayor medida los aspectos relacionados con la corrupción.

Albania ha adoptado medidas para luchar contra la corrupción: se ha condenado a 70 funcionarios de aduanas por complicidad con contrabandistas entre 1998 y 2001 y 33 asuntos están pendientes. En 2000, 156 personas fueron acusadas de actos de contrabando y se incoaron procesos penales en los que estaban implicados jueces, funcionarios de recaudación fiscal y bancos públicos. No obstante, la capacidad de aplicación y ejecución de las sentencias sigue siendo limitada, en particular debido a la insuficiencia institucional para instruir y perseguir los actos de corrupción y a la falta de protección ofrecida a los testigos. Además de ello, las autoridades albanesas deberían modificar la legislación para sancionar de manera efectiva y disuasiva a las empresas declaradas culpables de actos de corrupción de funcionarios y controlar de forma más sistemática las empresas públicas y privadas.

La delincuencia organizada constituye un grave problema en Albania. El tráfico ilícito de seres humanos, y en particular de mujeres, de drogas, armas y otros bienes es un fenómeno muy difundido. El Gobierno ha realizado importantes esfuerzos para hacerle frente, si bien podría seguir luchando, en concreto implantando una gestión y un control eficaces de las fronteras internacionales del país. Albania debería concentrar recursos en determinados "puntos negros" situados en la frontera (sobre todo con Montenegro, que constituye un lugar de paso estratégico para el tráfico de mujeres).

1.2 Derechos humanos y protección de las minorías

La constitución albanesa garantiza el respeto de los derechos humanos. En septiembre de 2000, Albania dio un paso importante al suprimir la pena de muerte en tiempo de paz. Las autoridades albanesas también han emprendido diligencias para consolidar la protección de los derechos humanos (legislación, estructuras), si bien la aplicación se hace esperar. Los jueces y fiscales, en particular, deben formarse mejor para aplicar la legislación en el ámbito de los derechos humanos y las instancias encargadas del respeto de la ley deben conocer mejor su obligación de respetar los derechos humanos. El proceso de adecuación de la legislación y las prácticas albanesas al Convenio europeo sobre derechos humanos se halla en curso y, tal como se establece en éste, Albania ha de rendir cuentas de ello al Consejo de Europa antes del 15 de junio de 2001.

1.2.1 Derechos civiles, sociales, económicos y políticos

En líneas generales, la sociedad civil albanesa permanece subdesarrollada; los hechos más llamativos son la insuficiencia de recursos económicos, la falta de asertividad y la actitud excesivamente centrada en la competitividad e incluso en la división. La organización de la sociedad civil fuera de Tirana es rudimentaria. Apenas si hay interfaz entre la sociedad civil y las autoridades públicas, a pesar de algunas iniciativas, aún limitadas, lanzadas por éstas para fomentar el diálogo. No obstante, la aprobación en mayo de 2001 de una nueva ley destinada a regular las ONG constituye un elemento positivo. Se garantiza la libertad de expresión, pero los medios de comunicación deben ser más profesionales. Debe incrementarse la independencia de la radio y la televisión. Debe finalizarse la transformación en curso por parte de las autoridades de la radio y la televisión públicas en una institución pública independiente. Por lo general, la televisión pública ofrece una cobertura equitativa de los puntos de vista de la oposición, si bien ésta misma sigue negándose a participar en el Consejo Nacional de radio y televisión creado en 1999, tal como establece, por otra parte, la ley albanesa sobre radio y televisión. La concesión de licencias es objeto de controversia y deberían adoptarse medidas complementarias para garantizar su distribución correcta y equitativa. La participación de capitales extranjeros en las empresas de radiotelevisión no está sujeta a restricciones y en Tirana son varias las cadenas de televisión en manos de intereses extranjeros. Ningún órgano de prensa escrita es viable económicamente sin ayuda exterior y los diarios regionales están desapareciendo. Estas dificultades económicas amenazan la independencia de los medios de comunicación. La libertad de reunión y el derecho de manifestación suelen respetarse. Las reuniones de la oposición no suelen dar lugar a ningún incidente grave, si bien es cierto que la oposición alude con frecuencia a intentos de intimidación de la policía.

La legislación contempla el derecho a resarcimiento, pleito equitativo o protección frente al arresto o detención arbitraria, pero rara vez se aplica en la práctica.

La ley garantiza el derecho de acceso a la propiedad, si bien lo define de manera demasiado imprecisa, lo cual da lugar a frecuentes litigios. Ello constituye un obstáculo importante a la creación de un mercado inmobiliario y de la propiedad eficaz. Si no se toman las disposiciones necesarias, la falta de claridad en torno a los derechos de propiedad desalentará a los inversores y frenará el desarrollo de la agricultura.

La oficina del mediador empezó a funcionar en agosto de 2000 y poco a poco va siendo plenamente operativa. Los progresos realizados durante el año transcurrido han sido considerables, tratándose de un país que carece de tradición en este ámbito. A 31 de diciembre de 2000, el mediador había recibido 810 denuncias, de las cuales 601 han sido tratadas íntegramente y 209 están en instrucción. Las principales denuncias se refieren a las decisiones judiciales, el comportamiento de la policía y la falta de ejecución de las decisiones judiciales. Ahora, uno de los principales retos a los que hay que hacer frente consiste en seguir fomentando el papel del mediador como precursor y defensor de los derechos humanos.

1.2.2 Derechos y protección de las minorías

La constitución garantiza los derechos de las minorías. En Albania hay dos minorías nacionales reconocidas (griega y eslavomacedonia) y tres "minorías culturales" (montenegrina, valaca y romaní). En septiembre de 1999, Albania ratificó el Convenio del Consejo de Europa para la protección de las minorías nacionales y, por lo general, tiene una actitud constructiva ante la cuestión de las minorías. La minoría más importante en Albania es la griega (según el cálculo oficial, aproximadamente el 1,5% de la población total albanesa, lo que representa unas 50.000 personas). No obstante, los representantes de la minoría griega sostienen que la cifra es considerablemente superior. El censo de 2001 que acaba de concluir no incluía preguntas relativas al origen étnico, de manera que las autoridades públicas deberán emprender otras diligencias para hacerse una idea precisa de la importancia de los distintos grupos minoritarios. Se han comprometido a hacerlo en el plazo de dos años. La minoría griega está representada a través de una asociación denominada Omonia y su representación política la constituye el partido de Unión de los Derechos Humanos, que a su vez forma parte del Gobierno de coalición actual y disfruta del mismo acceso a los medios de comunicación que los demás partidos u organizaciones. No obstante, en las elecciones locales organizadas en octubre de 2000 se produjeron algunas irregularidades durante el desarrollo de la votación y se oyeron voces nacionalistas, lo cual provocó tensiones, en particular en la región Himara, dónde la minoría griega está muy presente.

La legislación albanesa sigue basándose en el concepto de "zonas de minoría", que ya se aplicaba en la época comunista. Esta legislación define el origen étnico con arreglo a factores geográficos más que a una declaración personal y limita el ejercicio de los derechos de las minorías a las zonas de minoría. Esta práctica es incompatible con los convenios internacionales que vinculan a Albania en el ámbito de los derechos de las minorías, por lo que el país debería adoptar las medidas necesarias para suprimirla y ajustar su legislación a las normas internacionales. Albania debería ultimar su marco legislativo relativo a las minorías (el marco actual se basa exclusivamente en los principios constitucionales) y disponer lo necesario para recabar datos estadísticos precisos relativos a las minorías que viven en su territorio.

La población romaní se considera una minoría cultural y, como tal, disfruta de determinados derechos. Sin embargo, es indudable que su situación socioeconómica permanece muy por debajo de las normas aceptables; de ahí que deban ponerse en práctica proyectos concretos de apoyo a dicha comunidad. El Gobierno está elaborando una estrategia que debería concluirse y aplicarse a la mayor brevedad.

1.3 Evaluación general

Albania ha realizado progresos en la alineación de su marco jurídico a los criterios políticos de la Unión Europea. El país dispone de una constitución y unas instituciones democráticas. Se respetan los derechos fundamentales humanos y de las minorías, si bien se imponen algunas mejoras en este ámbito. En Albania persisten las deficiencias en el aparato judicial, la corrupción a gran escala y la interferencia entre los distintos poderes democráticos (legislativo, ejecutivo y judicial). En la práctica, todos estos factores limitan el ejercicio de los principios democráticos. Habida cuenta de la falta de tradiciones democráticas (incluso en los medios de comunicación), estas deficiencias hacen que la vida democrática resulte altamente conflictiva. Uno de los retos principales a los que ha de enfrentarse Albania consiste en garantizar un mayor respeto del Estado de Derecho y centrarse en los próximos años en una aplicación más efectiva de las leyes.

2 Criterios económicos

2.1 Situación económica y viabilidad presupuestaria

A la crisis de 1997, que condujo al hundimiento de la economía albanesa, le han seguido tres años de fuerte crecimiento económico. Según las cifras oficiales, el PIB ha crecido un 7,8 % en 2000 con relación al año anterior, superando así las previsiones iniciales de las autoridades (7%), pero confirmando los índices de crecimiento registrados en 1999 (+ 8%) y 1998 (+ 7,3%). Los sectores de la construcción y los servicios, y más concretamente los transportes, fueron los principales motores del crecimiento. A pesar de la sequía que ha afectado a Albania de la misma manera que a la mayoría de las regiones de los Balcanes occidentales, la producción agrícola, que sigue representando más del 50% del PIB, ha aumentado cerca del 3,5% en 2000.

Por lo que se refiere a la política económica, el año 2000 se ha caracterizado por cambios positivos en el ámbito presupuestario. Gracias a la fuerte subida de los ingresos fiscales (+ 26% con relación a 1999), imputable principalmente a la mayor eficacia de las administraciones fiscales y aduaneras, se ha hecho descender el déficit presupuestario del 11,5% al 9,5 % del PIB. En conclusión, la financiación externa del déficit, que se materializa principalmente en la concesión de subvenciones o préstamos a condiciones favorables, ha disminuido desde el 6 al 4,5 % del PIB. Además, los importantes ingresos generados por la campaña de privatización (1,8% del PIB a lo largo del año) han permitido reducir mucho el recurso al empréstito en el mercado interior (3,3% del PIB). Por lo que se refiere a los gastos, la ejecución del presupuesto 2000 ha sido satisfactoria, si bien se debe aún avanzar para mejorar la cooperación entre los Ministerios. Un gran paso adelante en la reforma de la gestión de los gastos públicos ha sido la adopción del plan de gastos a medio plazo para el período 2001-2003. Albania debe ahora establecer y poner en práctica los mecanismos necesarios para supervisar la correcta ejecución de este plan.

Albania ha sabido mantener el rumbo de su política monetaria, respetando a este respecto las exigencias del programa del FMI. Una política monetaria relativamente restrictiva, combinada con una fuerte subida de la productividad, ha permitido mantener la inflación bajo control. Debido al alza súbita de los precios de los productos derivados del petróleo y la crisis energética que se declaró en el último trimestre del año, la inflación al final del año 2000 ha alcanzado el 4% (comparado a - 0,1% registrado en 1999). Durante los primeros meses de 2001 ha disminuido ligeramente. El Banco central acaba de abandonar su política de control directo de los créditos lo que, gracias también a la recuperación de la actividad económica, ha permitido a los bancos aumentar en gran manera los créditos concedidos al sector privado. La baja inflación y el buen nivel de las reservas de divisas, que equivalen a aproximadamente cinco meses de importaciones, contribuyeron a la estabilidad del tipo de cambio del lek. En 2000, el lek ha sufrido una ligera devaluación frente al dólar (143 leks/USD en diciembre de 2000, contra 138 en diciembre de 1999), y siguió siendo más o menos estable con relación al euro. Esta tendencia se ha confirmado durante los primeros meses de 2001 (145 Leks/USD a mediados de mayo).

En cuanto al exterior, ha mejorado el saldo por cuenta corriente. Como ha ocurreido desde el principio del proceso de transición, las transferencias efectuadas por los albaneses que viven en el extranjero han compensado el siempre importante déficit comercial. El déficit del saldo por cuenta corriente debería limitarse a aproximadamente 290 millones de euros en 2000, o sea aproximadamente el 7% del PIB. Eso representa una reducción de un punto porcentual con relación a 1999. La fuerte subida de las inversiones directas extranjeras registrada recientemente es, en gran manera, resultado de los ingresos generados por el programa de privatizaciones, en particular, los producidos en el sector de las telecomunicaciones.

La reforma emprendida en la recaudación fiscal que, como se indicó anteriormente, se ha traducido en un aumento de los ingresos fiscales, ha progresado también enormemente. Por lo que se refiere a los ingresos aduaneros, las principales medidas adoptadas tuvieron que ver con el cambio del personal clave que trabajaba en las aduanas más importantes, un mejor control de las mercancías en tránsito y una revisión periódica de los precios de referencia. Por lo que se refiere a los impuestos interiores, una disciplina más estricta permitió aumentar sensiblemente el número de identificaciones IVA así como el de las pequeñas empresas sujetas a este impuesto. Han sido también factores reductores del fraude fiscal un refuerzo de la coordinación entre la administración fiscal y la administración de aduanas e igualmente se han conseguido algunos importantes progresos con la adopción del plan marco de gastos a medio plazo. Este plan, que define cuatro ámbitos clave para los gastos: las infraestructuras, la educación, la salud y la protección social se revisará regularmente (anualmente).

Asimismo Albania ultima su estrategia para el crecimiento económico y la reducción de la pobreza (ECRP) que, una vez aprobada definitivamente, debería desembocar en una amplia estrategia de desarrollo económico, orientada más específicamente al crecimiento duradero y la reducción de la pobreza.

Los resultados positivos registrados en términos de crecimiento durante los tres últimos años podían haber peligrado por la crisis energética del último trimestre de 2000, pero se ha evitado una crisis mayor gracias a haber contado con unas condiciones climáticas más atemperadas que las habituales para la temporada de invierno y con lluvias más abundantes. Pero será necesaria la aplicación estricta del plan de acción adoptado en diciembre entre las autoridades albanesas y la comunidad de donantes para minimizar los riesgos, aún persistentes, de una crisis grave. De una reunión de donantes en abril de 2001 se ha derivado el desbloqueo por parte de los donantes occidentales de alrededor de 95 millones de euros. Sin embargo, en años próximos, el funcionamiento del sector eléctrico seguirá siendo una amenaza considerable para el desarrollo en Albania.

2.2 Liberalización del comercio y los precios

Albania se adhirió oficialmente a la OMC en septiembre de 2000. Siempre que se mantengan las tendencias actuales, Albania debería estar en condiciones de respetar, en los plazos asignados a tal efecto, los compromisos suscritos en el marco de la OMC. Albania no aplica restricciones cuantitativas a las importaciones ni a las exportaciones. Se ha vuelto a reducir el tipo máximo de derecho: desde enero de 2001, el tipo máximo se ha fijado en 15%, lo que representa una disminución sensible con relación a los tipos aplicados en 1999 (20%) y 2000 (18%).

Se ha liberalizado la mayoría de los precios, a excepción de los de los transportes públicos, las tarifas ferroviarias, las tarifas postales, la electricidad y la distribución de agua en zona rural. Los movimientos de capitales han sido también en su mayoría liberalizados.

2.3 Proceso de privatización

Albania ha avanzado en el ámbito de la privatización, aunque la privatización a gran escala se ha retrasado un tanto. En el marco de la estrategia de privatización adoptada por el Parlamento en marzo de 1998, se vendieron, liquidaron o cedieron todas las pequeñas y medianas empresas de acuerdo con los principios establecidos en la estrategia (se vendieron las cuatro empresas medianas que quedaban por privatizar en el marco del programa de privatización el año 2000). La privatización de las pequeñas y medianas empresas puede por lo tanto darse por acabada.

Asimismo se realizaron algunos progresos en la privatización de grandes empresas en sectores estratégicos (telecomunicaciones, electricidad, explotación minera, petróleo y recursos hidráulicos), gracias , en particular, a la venta, en junio de 2000, del operador de telefonía móvil (Albanian Mobile comunications company). En este marco, se ha asignado una segunda licencia para telecomunicaciones móviles en febrero de 2001, a raíz de un concurso internacional. La privatización de las minas de cobre y cromo está en marcha y debería terminarse durante el año 2001, al igual que algunos sectores del sector petrolífero (Servcom). Se inició también la privatización de la "Caja de Ahorros", una de los grandes bancos albaneses y debería concluir antes de que finalice 2001. El éxito de esta operación constituiría un gran paso adelante en el proceso de privatización y ciertamente tendría un impacto muy favorable en el conjunto del sector financiero del país. Se emprendieron también las primeras gestiones para privatizar la compañía pública de seguros INSIG, mientras que se espera que la privatización del operador de telefonía fijo Albtelecom comience antes de que finalice 2001.

2.4 Otros hechos destacados a nivel económico

La reforma del sector financiero ha experimentado un progreso más lento de lo previsto, en particular, debido a los retrasos producidos en la privatización de los dos últimos bancos públicos. Si bien en 2000 se vendió el Banco comercial nacional a un banco turco, la privatización de la Caja de Ahorros, que es el banco más grande del país, ha sufrido retrasos y en las condiciones actuales debería producirse antes de finales de 2001 (como se ha mencionado anteriormente). Los poderes públicos y el Banco nacional siguen mejorando el marco jurídico, reglamentario y de vigilancia del sector bancario, aspecto que ha progresado un poco, pero que requiere aún esfuerzos complementarios. El Banco central sigue trabajando para implantar normas contables reconocidas internacionalmente y mejorar las normas cautelares así como las referentes a las reservas obligatorias.

La IDE sigue siendo escasa, principalmente debido al entorno de incertidumbre y en consecuencia poco propicio a la inversión, a las malas infraestructuras, a la lentitud de los procedimientos administrativos, a la corrupción en la Administración pública y el aparato judicial y a una fuerte fiscalidad relativa. En consecuencia, para el año 2000, la IDE en Albania está calculada en 102 millones de euros lo que representa el doble de la cifra de 1999, gracias, en particular, al éxito de las operaciones de privatización. Las previsiones en materia de IDE para 2001 se sitúan en millones de euros y se basan, en particular, en que continúe la dinámica generada por el proceso de privatización.

Según la legislación albanesa en materia de inversiones extranjeras, todos los extranjeros (bien se trate de personas físicas o jurídicas) tienen derecho a ejercer actividades económicas en Albania sin tener que disponer para ello de un permiso o autorización. Pueden retirar de Albania todos los fondos en divisas y todos los bienes vinculados a su inversión. La ley concede también a los inversores extranjeros una protección jurídica en sus litigios con partes albanesas. No obstante, esta misma legislación se topa con los límites que existen actualmente para la aplicación efectiva de la legislación.

Las autoridades albanesas se proponen adoptar medidas suplementarias para atraer nuevas inversiones: se están revisando los impuestos a la baja y estableciendo regímenes favorables a las empresas exportadoras (aunque sea necesario examinar la compatibilidad de estos regímenes con las normas de competencia de la CE). Está también prevista la creación de una nueva agencia de promoción de las inversiones, que funcionará como una "ventanilla única". Las autoridades albanesas afirman que no existe discriminación entre las empresas en términos de imposición. Contribuirían positivamente a un aumento de la IDE en Albania una mayor eficacia de la Administración pública y un aparato judicial reforzado, la reducción de la corrupción y el fraude (y, en particular, la parte que corresponde a la economía sumergida) y la mejora de las infraestructuras .

2.5 Evaluación general

En términos generales, Albania ha conseguido progresos considerables por lo que se refiere a las condiciones previas fijadas en el informe de viabilidad de 1999 en el ámbito económico. Albania ha seguido elaborando políticas macroeconómicas correctas y conformes a las exigencias del FMI, ha progresado en la vía de la consecución del proceso de privatización, ha reforzado la recaudación del impuesto gracias a la mejora de la administración fiscal y los servicios de aduanas, ha mejorado la programación de la hacienda pública e integrado ampliamente los gastos de inversión pública en el presupuesto general del Estado. En cambio, sigue habiendo poco progreso en la instauración de un mercado inmobiliario plenamente operativo (y, en particular, de un mercado de bienes inmobiliarios rústicos) y la reestructuración de algunas empresas públicas de gran importancia en el ámbito de los servicios colectivos de proximidad, así como la promoción de una gestión financiera sana de estas empresas sobre la base de una cobertura de los costes.

A pesar de los grandes progresos realizados en el proceso de estabilización económica y en las reformas estructurales, la economía albanesa es todavía víctima de insuficiencias estructurales. Aunque el PIB ha recuperado, a partir de 1998, el nivel que tenía antes de la transición, el PIB per cápita sigue siendo uno de los más bajos de Europa (1.340 EUR). La economía informal, cuya actividad se tiene parcialmente en cuenta para el cálculo del PIB, sigue siendo muy extensa y amenaza a la viabilidad de las empresas oficialmente establecidas. El presupuesto del Estado sigue en gran medida dependiendo de la financiación externa, cuya contribución a las fuentes de financiación podría, según las estimaciones, incrementarse en los próximos años. El sector financiero sigue siendo frágil y no cumple su papel de intermediario financiero y contribuyente al desarrollo del sector privado. La IDE no es suficiente para estimular la economía.

El principal reto al que Albania tendrá que hacer frente en los próximos años consistirá en llevar a cabo un proceso de desarrollo económico autónomo del que también se beneficiarían los grupos más pobres de la sociedad. Aunque nada indica que se vayan a agotar los flujos de ayuda exterior, orientados hacia la financiación de proyectos que supongan una contribución importante al crecimiento económico y a la mejora de las infraestructuras, el país debe ahora iniciar urgentemente reformas para resolver cuestiones importantes y complejas. El refuerzo del orden público, la continuación de los progresos en el ámbito de la reforma fiscal, la reforma de la gestión del gasto público, la continuación de la reforma del sector financiero, y, en particular, de la privatización del último banco público, la reestructuración y la privatización de empresas que operan en sectores estratégicos (la compañía de electricidad KESH, en particular,) y la reforma de la propiedad de la tierra son los ámbitos en los que son más necesarias las reformas .

La ejecución de estas reformas debería contribuir a medio plazo a la viabilidad presupuestaria, a la creación de un ambiente favorable al crecimiento económico impulsado por un sector privado potente y, de una manera más general, a la estabilidad duradera del entorno macroeconómico.

3. Aptitud para asumir las obligaciones derivadas de un Acuerdo de estabilización y asociación (ASA):

Este capítulo presenta los principales elementos de un futuro ASA así como una evaluación de la aptitud de Albania para asumir las obligaciones que de ello se derivan. Las deficiencias generales descritas en las otras partes del presente informe (poder judicial, bajo nivel de capacidad administrativa, falta de recursos humanos y financieros) tienen un impacto en la aptitud de Albania para respetar sus obligaciones en todos los ámbitos políticos descritos en el presente capítulo, que se concentra en las cuestiones inherentes a un sector o a una política y no refleja los puntos de carácter más general.

3.1 Diálogo político

El capítulo relativo al diálogo político de un ASA tiene por objetivo aumentar la convergencia entre las políticas exteriores de la UE y Albania.

La Unión Europea y Albania ya han aproximado mucho sus posiciones sobre cuestiones internacionales y regionales y de ello son buenos ejemplos las posiciones adoptadas por las autoridades albanesas respecto de cuestiones extremadamente delicadas como las relativas a Kosovo, a la ARYM, Serbia del sur y Montenegro.

Albania demostró su capacidad de participar en el diálogo político ya existente en el marco del acuerdo actual de cooperación y comercio. Un refuerzo del diálogo político no debería presentar dificultades particulares para Albania y ayudaría a las partes a coordinar sus esfuerzos para afrontar el reto que representa la estabilización de la región.

3.2 Cooperación regional

En el marco del ASA, Albania deberá comprometerse a promover activamente la cooperación regional. Asimismo tendrá, en los dos años siguientes a la firma del acuerdo, que celebrar convenios regionales, en particular, de los acuerdos de libre comercio, con todos los demás signatarios del ASA.

Albania ha proseguido su política destinada a mejorar las relaciones con todos sus vecinos y participa activamente en el Pacto de estabilidad para la Europa del Sureste, política que constituye una contribución importante a la estabilidad regional. El diálogo con la RFY se reanudó después del restablecimiento de relaciones diplomáticas, aunque en la práctica, la cooperación con la RFY es siempre escasa. Albania reforzó sus contactos con las autoridades de la República de Montenegro con el fin de mejorar las relaciones culturales y económicas así como de promover la cooperación en los ámbitos de la justicia y los asuntos de interior. El diálogo con la ARYM y con la minoría albanesa de la ARYM ha tenido una influencia moderadora en el difícil clima actual. La cooperación con los países vecinos miembros de la UE se ha incrementado igualmente.

Albania ha celebrado acuerdos bilaterales de cooperación comercial y económica con Bulgaria, Croacia, la ARYM, Grecia, Italia, Rumania, Eslovenia y Turquía. Asimismo ha concluido con estos países acuerdos para la promoción y la protección recíproca de las inversiones. Se están llevando a cabo negociaciones para un acuerdo de libre comercio (ALC) con la ARYM y las conversaciones entran en la última fase. Albania prevé una liberalización progresiva del comercio con la ARYM, debido esencialmente a las diferencias existentes entre los derechos de aduana albaneses y los de la ARYM, a la aún frágil situación fiscal de Albania y a la existencia de productos sensibles y competitivos (el desarme arancelario para los productos sensibles no comenzará hasta tres años después de la celebración del ALC y debería terminar ocho años después de la firma).

Italia y Grecia se han convertido no solamente en los principales socios comerciales de Albania, sino que también representan fuentes importantes de apoyo financiero bilateral para este país. La UE es la fuente de la mayoría de las importaciones albanesas (77% procedente de la UE en 2000) y el destino de la mayoría de las exportaciones albanesas (94% hacia la UE en 2000). La balanza comercial actual se inclina claramente a favor de la UE. Los intercambios comerciales con los vecinos del norte y el este de Albania han alcanzado niveles tradicionalmente bajos.

Albania ha demostrado su voluntad política de contribuir a la estabilidad y a la paz en la región así como al desarrollo de relaciones de buena vecindad. Su participación en las iniciativas políticas destinadas a promover la cooperación regional no debería plantear problemas, pero Albania podría encontrar algunas dificultades con motivo de la ejecución de algunas obligaciones que pueden derivarse de una cooperación regional reforzada, como, por ejemplo, la reducción rápida de los derechos de aduana en el marco del ALC o la aplicación adecuada de los procedimientos aduaneros (las autoridades albanesas informaron de algunas dificultades relativas al control de los certificados de origen). Se debe seguir procurando reforzar el sistema fiscal con el fin de lograr ingresos públicos que compensen la pérdida de los derechos de aduana que se derivará de la conclusión de ALC con otros signatarios del ASA.

3.3 Libre circulación de mercancías:

La libre circulación de mercancías es uno de los principales objetivos de todo Acuerdo de Asociación celebrado por la Comunidad. En el marco de un futuro ASA, Albania deberá progresivamente establecer una zona de libre comercio con la Comunidad, determinando un período de transición en las negociaciones. Esta zona de libre comercio se ajustará a las disposiciones del artículo XXIV del GATT de 1994 y a las otras disposiciones pertinentes de la OMC. Albania deberá suprimir todas las (posibles)restricciones cuantitativas o medidas de efecto equivalente y desarmar progresivamente sus barreras arancelarias en sus intercambios con la UE. Albania deberá utilizar la Nomenclatura Combinada para la clasificación de las mercancías y también determinar los derechos básicos a los que deberán aplicarse las reducciones sucesivas de los derechos de aduana.

En principio, Albania no podrá introducir nuevos derechos, restricciones o medidas de efecto equivalente que afecten a los intercambios entre la Comunidad y Albania. Los ya aplicados (eventualmente) no podrán ni incrementarse ni volverse más restrictivos con relación a los productos de la UE a partir del día del inicio de las negociaciones para el ASA. Albania deberá también suprimir toda medida o práctica fiscal interna que establezca directamente o indirectamente una discriminación respecto a los productos de la UE. Además el régimen de los intercambios de Albania con terceros países deberá establecerse de tal forma que no pueda dar lugar a ninguna discriminación frente a la UE.

Albania ha realizado progresos significativos estos últimos años introduciendo un sistema comercial liberal y abierto. En septiembre de 2000, se convirtió en miembro de la OMC y en consecuencia se comprometió a liberalizar sus intercambios comerciales. Las exportaciones albanesas son generalmente libres (a excepción de las exportaciones de pieles y desechos de metal que están aún prohibidas). Hay restricciones también para la madera y los productos de la madera con el fin de preservar los bosques. Albania tiene aún, para algunos productos, impuestos especiales superiores a los de la Comunidad. Por otra parte, los derechos de aduana sobre las importaciones se van progresivamente reduciendo y el índice arancelario más elevado es actualmente el 15% (20% en 1999 y 18% en 2000). Albania también ha suprimido las restricciones cuantitativas o medidas de efecto equivalente. Albania presenta un importante déficit de su balanza comercial con la UE, que representa el 94% de sus exportaciones y el 77% de sus importaciones (cifras del año 2000).

Albania ha adoptado un nuevo Código Aduanero, que es en términos generales conforme con el de la CE. La mejora en el ámbito de las aduanas es una constante desde 1998 y constituye un verdadero éxito. A pesar de la reducción progresiva de los derechos de aduana, los ingresos por este concepto aumentaron gracias al refuerzo y a una mayor eficacia de la administración aduanas. No obstante, queda aún mucho por realizar para alcanzar las normas de la UE, en particular, en términos de equipamiento (infraestructura, laboratorios), recursos humanos (formación) y tecnologías de la información. Además, aunque la viabilidad de la situación presupuestaria de Albania ha mejorado, debido, sobre todo, a una mejor recaudación del impuesto (actualmente, el componente más importante de los ingresos procedentes de los derechos de aduana es el IVA, cuya parte pasó progresivamente de un 36% en 1996 a un 58% en 2000 y que representaba un 31,6% de los ingresos presupuestarios totales en 2000), la parte de los derechos de aduana en los ingresos totales de Albania seguirá siendo importante, especialmente a principios del período de transición.

Albania debería poder aplicar algunas de las obligaciones básicas de un ASA en términos de libre circulación de mercancías (al parecer, no hay restricciones cuantitativas; ya se utiliza la Nomenclatura Combinada, los derechos de aduana son cada vez más reducidos), pero durante el período de transición serán aún necesario realizar esfuerzos sustanciales. Más concretamente, deberán mejorarse progresivamente los procedimientos aduaneros mediante mejores controles en las fronteras, deberá impartirse una formación suplementaria al personal y deberán ponerse a punto sistemas informáticos compatibles con los de la UE. Albania deberá evaluar el impacto de las supresiones arancelarias en distintos sectores de la economía, esencialmente en la agricultura que representa más de un 50% del PIB. Teniendo en cuenta la existencia de sectores sensibles y la parte que representan los derechos de aduana en los ingresos presupuestarios totales (11% en 2000), el desarme arancelario deberá ser progresivo, acompañado quizá de pequeñas reducciones a principios del período de transición, y acelerarse hacia el final. La UE deberá quizá prever aceptar una gama más importante de tratamientos especiales para un mayor número de sectores sensibles lo que no es el caso para la ARYM y Croacia.

3.3.1 Productos industriales

Los productos industriales representan la mayor parte de los intercambios bilaterales entre la UE y Albania. Los productos industriales albaneses se admiten en franquicia en la Comunidad. Gracias a este régimen comercial favorable, Albania tiene la posibilidad de aumentar progresivamente sus exportaciones de productos "tradicionales" como calzado y textiles y nuevos productos terminados. No obstante, actualmente, Albania no ha podido sacar verdadero provecho de las ventajas comerciales ofrecidas por la UE por las diferencias en la calidad o la incapacidad de satisfacer las normas y modelos de la UE. En la medida de lo posible, deberían destinarse mayores recursos a sectores como las normas de calidad con el fin de mejorar las capacidades de exportación.

3.3.2 Productos agrícolas y de la pesca

La agricultura es un sector muy importante de la economía albanesa (más del 50% del PIB). Este sector (incluida la pesca) tiene un potencial de crecimiento considerable, tanto en términos de producción como de comercio. En la práctica, no obstante, las exportaciones de Albania siguen siendo limitadas, debido a problemas de producción y calidad. Esto explica por qué los productos agrícolas sólo representan alrededor de un 10% de las exportaciones totales de Albania a la UE, mientras que representan más de un 30% de sus importaciones procedentes de la UE.

Albania disfruta de concesiones comerciales generosas de la UE en la mayoría de sus productos agrícolas, sobre una base autónoma. De acuerdo con lo que se ha sugerido para los productos industriales, Albania debería, durante el período de transición, desarmar progresivamente sus derechos arancelarios con el fin de preservar un determinado nivel de ingresos fiscales y favorecer el desarrollo de su sector agrícola.

3.4 Circulación de trabajadores, derecho deestablecimiento, liberalización de servicios, circulación de capitales:

3.4.1 Libre circulación de trabajadores

Con arreglo a un ASA, la UE y Albania deberán garantizar que no se ejercerá discriminación alguna contra los trabajadores establecidos legalmente en sus territorios respectivos por lo que se refiere a las condiciones de trabajo, remuneraciones y las condiciones de despido. La esposa e hijos de un trabajador legalmente empleado en la UE, que resida legalmente en la Unión, tendrán acceso al mercado laboral durante el período de la estancia autorizada del trabajador. Además la UE deberá aplicar algunas normas sobre la coordinación de los regímenes de seguridad social a los nacionales albaneses empleados legalmente en la UE y a los miembros de sus familias que residan con ellos. Albania deberá también, respecto de algunas normas, conceder un tratamiento similar a los nacionales de la UE legalmente empleados en Albania y a los miembros de sus familias que residirán con ellos.

Albania deberá adoptar medidas para garantizar el respeto del principio de no discriminación de los trabajadores de la UE legalmente empleados en Albania. La Comunidad adoptará medidas similares.

3.4.2 Derecho de establecimiento

De acuerdo con un ASA, Albania deberá conceder a las empresas comunitarias el derecho de establecimiento en Albania. Este derecho será recíproco. Las empresas comunitarias establecidas en Albania deberán beneficiarse bien del tratamiento nacional, o del estatuto de NMF, si éste es más favorable. Durante el período de transición, deberá examinarse la cuestión de la extensión de estos derechos a los nacionales de la UE o Albania que deseen establecerse como independientes. A pesar de las disposiciones que rijan la libre circulación de trabajadores según el acuerdo, podrán introducirse disposiciones particulares para el personal de base.

Actualmente, Albania tiene un enfoque más bien liberal por lo que se refiere al derecho de establecimiento y autoriza a las empresas de la UE a establecerse. No obstante, los procedimientos son aún pesados y el marco jurídico albanés sigue siendo incierto, lo que tiene como efecto desalentar el establecimiento de las empresas comunitarias y las inversiones extranjeras directas. Además, sigue habiendo restricciones para la adquisición de terrenos por extranjeros. Aunque no se observa discriminación abierta, puede ser necesario llevar a cabo acciones para garantizar una situación equitativa. La extensión del tratamiento nacional o el estatuto de NMF a los nacionales de la UE o Albania que deseen establecerse como independientes exigirá probablemente debates profundos, debido a la fuerte tendencia migratoria constatada en Albania. La extensión no debería establecerse hasta el final del período de transición.

3.4.3 Liberalización de servicios

Un futuro acuerdo deberá prever la liberalización progresiva y recíproca del comercio de servicios de conformidad con las normas pertinentes de la OMC, en particular, el artículo V del GATS. Se autorizará progresivamente a las empresas no establecidas en el territorio de la otra parte a prestar servicios, de acuerdo con las disposiciones del GATS y teniendo en cuenta, en particular, los progresos realizados en la aproximación de las legislaciones en los distintos ámbitos. La aplicación de esta liberalización se controlará en el marco de este acuerdo, en particular, por lo que se refiere a los servicios financieros.

Albania ha realizado esfuerzos considerables en las negociaciones de adhesión a la OMC, para abrir su economía a las empresas y a las inversiones extranjeras. La liberalización se ha hecho extensiva también a los servicios. Quedan restricciones importantes no obstante en el sector financiero, aunque está prevista una apertura progresiva, en particular en el ámbito de los seguros. La liberalización de las telecomunicaciones debería terminarse de aquí al 2003. La liberalización de los servicios de transportes llevará probablemente más tiempo, habida cuenta del mal estado general de este sector en Albania y de las exigencias de la legislación comunitaria en este ámbito.

3.4.4 Pagos corrientes y circulación de capital

En el marco de un ASA, Albania deberá comprometerse a liberalizar progresivamente los movimientos de capitales, tanto en la importación como en la exportación, más concretamente para las inversiones directas. La protección de los inversores por lo que se refiere a la liquidación y la repatriación de las inversiones y beneficios que de ello se deriven deberá también estar garantizado.

Después del hundimiento de los sistemas piramidales en 1997, las autoridades albanesas han adoptado medidas para restaurar la infraestructura financiera. Ya se ha privatizado el Banco comercial nacional y ha comenzado el proceso de privatización del Banco de ahorros, el mayor banco del país. Se va introduciendo progresivamente la legislación destinada a liberalizar los movimientos de capitales. El Banco de Albania ha mejorado sus instrumentos de política monetaria y tiene por objetivo abandonar los tipos de interés mínimos y la supervisión del crédito, instaurando al mismo tiempo mejores normas de control bancario. Así se asientan las bases para una liberalización progresiva de los pagos y movimientos de capitales.

La legislación albanesa prevé y a la protección de las inversiones y la posibilidad de repatriación. La repatriación de los beneficios también está prevista.

3.5 Aproximación, ejecución y aplicación de la legislación

Un futuro ASA contendrá disposiciones relativas a la aproximación progresiva de la legislación existente y futura de Albania a la de la Comunidad. Albania deberá comenzar a garantizar, en la medida de lo posible con su nivel actual de desarrollo, la compatibilidad de su legislación con el acervo, en particular en los ámbitos clave de la legislación del mercado interior. Albania deberá aceptar plazos vinculantes para la armonización en ámbitos como la competencia, la propiedad intelectual, industrial y comercial, los contratos públicos, las normas y la certificación, los servicios financieros, los transportes terrestres, el derecho de sociedades, la contabilidad, la protección del consumidor, la protección de los datos, la salud y la seguridad en el trabajo así como la igualdad de oportunidades.

Desde 1992, Albania ha procurado acercar progresivamente su legislación a la de la Comunidad. No obstante, la ejecución y aplicación de la legislación sigue siendo escasa, principalmente debido a las insuficiencias de las instituciones públicas, de la administración y del sistema judicial albanés. Un futuro ASA con Albania deberá hacer hincapié no sólo en la aproximación progresiva de la legislación albanesa a la de la CE, sino también en la aplicación y ejecución de las leyes.

3.5.1 Competencia

Conforme a un ASA, Albania deberá comprometerse a abstenerse de adoptar medidas que puedan alterar las condiciones de una competencia leal. Deberá en particular prohibir I) todos los acuerdos entre empresas y las prácticas concertadas que impidan, limiten o falseen el ejercicio de la competencia; ii) la explotación abusiva por uno o más empresas de una posición dominante en Albania, iii) toda ayuda pública que falsee o amenace con falsear la competencia favoreciendo a algunas empresas o algunos productos. Albania deberá comprometerse a garantizar la transparencia en el ámbito de la ayuda pública, entre otras cosas informando anualmente a la CE del importe total y de la distribución de las ayudas concedidas y proporcionando, previa petición, información sobre los posibles regímenes de ayudas.

El desarrollo de una política de la competencia en Albania se ha mantenido en la fase inicial, a pesar de la existencia de una legislación básica desde 1995. La aplicación es extremadamente baja, debido, en particular, a los insuficientes recursos claramente consagrados a este ámbito. Aunque la ley prevé la instauración de una oficina de la competencia independiente, ésta no existe como tal y las cuestiones relativas a la competencia son tratadas por el departamento para la competencia económica que depende del Ministerio albanés de Cooperación económica y comercio. Este departamento carece de personal (3 expertos), de las que dos personas se han especializado en las cuestiones de competencia y una tercera se encarga de las cuestiones relativas a la protección de los consumidores. En consecuencia, la aplicación de la legislación queda muy limitada.

El concepto, el tipo de operaciones y los otros procedimientos habituales (notificación, control, informes) consustanciales a las ayudas estatales no resultan familiares en Albania. Se impone realizar un gran esfuerzo en este ámbito para que Albania pueda asumir y aplicar las obligaciones que se derivan de un ASA.

La situación de hecho que reina en Albania, país en el que sigue siendo muy importante la economía informal, no permite una competencia leal entre empresas que pertenecen a la economía oficial y las que pertenecen a la economía sumergida. Esta situación tiene un efecto extremadamente aciago en las empresas deseosas de invertir y funcionar de manera legal en Albania. Albania deberá hacer esfuerzos considerables en este ámbito para poder aplicar correctamente las disposiciones de un futuro ASA.

3.5.2 Propiedad intelectual, industrial y comercial

Antes del final del período de transición, Albania deberá adoptar todas las medidas necesarias para garantizar una protección y una aplicación efectiva y adecuada de los derechos de propiedad intelectual, industrial y comercial, incluso contra la falsificación y la piratería, para garantizar un nivel de protección comparable al que existe en la Comunidad. Deberá también adherirse a una serie de convenios multilaterales en los que son partes los Estados miembros de la UE o que se aplican de facto en la Comunidad.

En el marco del acuerdo de cooperación existente, Albania ya se comprometió a adoptar medidas que garantizan la protección de los derechos de propiedad intelectual, industrial y comercial a un nivel similar al imperante en la Comunidad y a adherirse a los convenios internacionales correspondientes. Ha habido progresos ciertamente, en particular, por lo que se refiere al marco legislativo básico. Albania, miembro desde 1992 de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), ha firmado ya un gran número de convenios internacionales en el ámbito de los derechos de autor (convenio de Berna, convenio de Roma, convenio de Ginebra, ADPIC), así como el convenio de París para la protección de la propiedad industrial y el acuerdo de Madrid relativo al registro internacional de marcas. En el marco de su adhesión a la OMC, Albania se ha comprometido a aplicar plenamente el acuerdo relativo a los aspectos de los derechos de la propiedad intelectual que afectan al comercio (ADPIC).

Está en marcha la cooperación con la Oficina Europea de Patentes y es de esperar que el Convenio sobre patentes europeas se ratifique pronto. Con un personal de 10 personas distribuidas en 3 servicios, la Oficina albanesa de patentes ha registrado actualmente 18.502 marcas comerciales y de servicios. El número de solicitudes aumenta cada año.

No obstante, la aplicación de la legislación sigue siendo más problemática. Deben mejorarse las capacidades administrativas, reforzando, en particular, a las instituciones que se ocupan, directa o indirectamente, de la protección de los derechos de propiedad intelectual, comercial o industrial (oficina albanesa de patentes, servicios competentes en el Ministerio de la Juventud y Deportes responsables de los derechos de autor, empresas de los derechos de autor, aduanas, poder judicial). El grado de toma de conciencia en Albania de las cuestiones relativas a los DPI es siempre insuficiente y debe incrementarse. Por lo que se refiere a la aplicación, hay que reforzar el poder judicial claramente para tratar estos casos, en particular, por la instauración de un número suficiente de jueces que hayan contado con una formación adecuada.

3.5.3 Contratos públicos

De acuerdo con un ASA, Albania deberá garantizar a las empresas comunitarias la posibilidad de participar en los contratos públicos de la misma manera que las empresas albanesas. Albania deberá progresivamente alinear su legislación en materia de contratos públicos con la de la Comunidad. Deberá también reforzar las instituciones competentes y el poder judicial para garantizar la correcta aplicación de los procedimientos de adjudicación de los contratos públicos.

El marco legislativo básico para los contratos públicos entró en vigor en Albania en 1996. Este marco se basa esencialmente en la legislación americana UNICITRAL y la compatibilidad con las exigencias de la UE no está siempre garantizada. Está en preparación una revisión de la ley sobre contratos públicos, ley que debería tener en cuenta la necesidad de una alineación con las normas europeas y atenuar algunas deficiencias del marco legal actual. Según la legislación actual, la agencia para los contratos públicos debería ser el elemento central del sistema de contratos públicos en Albania. No obstante, el personal de esta agencia no es numeroso (9 personas, de las que solamente 4 son especialistas en contratos públicos) y carece de formación.

La aplicación y la ejecución de las disposiciones en materia de contratos públicos siguen siendo problemáticas. El Tribunal de Cuentas albanés localizó un número importante de errores e irregularidades en este ámbito (véase punto B, 1.1.4, en Administración pública). Hay demasiadas excepciones al principio de los concursos abiertos (en el período de octubre de 2000 a marzo de 2001, ha habido 624 concursos abiertos "nacionales" y 12 "internacionales", mientras que había 715 procedimientos de licitación restringidos y 640 solicitudes de ofertas. No se ha facilitado información relativa a los contratos directos). Además no queda clara la cuestión de en qué momento y con arreglo a qué una "oferta abierta nacional" se convierte en una "oferta abierta internacional". El número de denuncias es elevado (en abril de 2001 se registraron 106 denuncias en la agencia para los contratos públicos ) y no se las trata a su debido tiempo, esencialmente debido a la falta de recursos.

Es extremadamente urgente reforzar en Albania la agencia para los contratos públicos, promover una "cultura" de los contratos públicos, mejorar la legislación en esta materia y clarificar más las normas sobre este tema. Albania deberá solucionar rápidamente esta cuestión con el fin de aplicar las obligaciones que se derivarán normalmente de un futuro ASA por lo que se refiere a la alineación de la legislación y de garantizar un acceso equitativo de las empresas comunitarias a los contratos públicos en Albania.

3.5.4 Normalización y evaluación de la conformidad

En el marco de un ASA, Albania deberá adaptar progresivamente su legislación a la normativa técnica comunitaria y a los procedimientos europeos de normalización, meteorología, acreditación y evaluación de la conformidad. Deberá más concretamente I) fomentar la utilización de los Reglamentos técnicos y procedimientos comunitarios de evaluación de la conformidad, ii) celebrar protocolos europeos de evaluación de la conformidad, cuando proceda, iii) fomentar el desarrollo de infraestructuras de calidad en materia de normalización, metrología, acreditación y evaluación de la conformidad; e iv) fomentar la participación en los trabajos de las organizaciones especializadas (CEN, CENELEC, ETSI, EA, WELMEC, EUROMED, etc.).

Desde 1992, Albania ha registrado progresos en la adopción de las normas técnicas de la CE, en particular, en el marco del programa PHARE PRAQ III que ha sido de utilidad para la alineación. La legislación básica en materia de normas técnicas y certificación parece estar formulada. Las funciones de acreditación van pronto a separarse de la Dirección General para la normalización, responsable de las normas técnicas. En 1999, un 2% de las normas albanesas se ajustaban a la norma europea (EN). Actualmente, esta cifra es del 18%. El objetivo del 56% de aquí a finales de 2002 anunciado por las autoridades es ambicioso pero no parece realista. Según las autoridades albanesas, la adopción de normas relativas a las directivas de "nuevo enfoque" constituye una prioridad. No obstante, en ausencia de un sistema eficaz de vigilancia del mercado (véase a continuación) y de una legislación adecuada en materia de responsabilidad sobre los productos, las directivas del "nuevo enfoque" no podrán ponerse en obra de manera eficaz.

Por lo que se refiere a las actividades de certificación, hay 35 laboratorios acreditados en Albania, 10 de los cuales pertenecen al sector privado. Se ha elaborado un proyecto de programa nacional de calidad y está previsto crear una sociedad albanesa para la calidad y una etiqueta nacional de calidad. Se ha creado una dirección nacional de metrología y calibración, pero el sistema albanés de metrología debe aún reforzarse.

A pesar de la base jurídica existente, mejoras considerables deben aún efectuarse en este ámbito. En la práctica, las actividades de certificación aún se desarrollan muy poco a causa de la falta de interés de los agentes económicos.

3.5.5 Protección de los consumidores

Es necesario ofrecer una protección de los consumidores eficaz para garantizar el buen funcionamiento de la economía de mercado. Esta protección dependerá de la instauración de una infraestructura administrativa encargada de garantizar la vigilancia del mercado y la aplicación de la legislación en este ámbito. Con el fin de asumir sus obligaciones de conformidad con un ASA, Albania deberá I) desarrollar una política activa en materia de protección de los consumidores, de acuerdo con la legislación comunitaria, ii) armonizar su legislación en materia de protección de los consumidores y iii) establecer una protección jurídica de los consumidores eficaz para mejorar la calidad de los bienes de consumo y garantizar normas de seguridad convenientes.

Desde 1997, Albania dispone de una ley sobre la protección de los consumidores, que instituye el marco jurídico de las asociaciones de consumidores. Se ha creado un servicio responsable de la protección de los consumidores en uno de los Ministerios albaneses. No obstante, la ejecución de esta ley es escasa y la protección de los consumidores es insuficiente. La participación activa de la sociedad civil (ONG, asociaciones de consumidores) en el proceso de protección de los consumidores se limitada y las instituciones existentes no están en condiciones de garantizar una protección adecuada. Queda aún por establecer un sistema de vigilancia de los contratos, lo que es fundamental para garantizar el respeto de la calidad de los bienes de consumo y el cumplimiento de las normas de seguridad.

3.5.6 Condiciones de trabajo e igualdad de oportunidades

Conforme a un ASA, Albania deberá progresivamente adaptar su legislación en lo referente a las condiciones de trabajo, en particular, la salud y la seguridad en el trabajo, y la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres.

En Albania existen normas básicas en materia de condiciones de trabajo, pero están muy alejadas de las normas comunitarias en este ámbito y sobre todo, no se aplican mucho. Por lo que se refiere a la igualdad de oportunidades, Albania ratificó en 1994 el convenio sobre la eliminación de toda forma de discriminación respecto de las mujeres, pero aún no ha informado de su aplicación. El mecanismo institucional más importante para la promoción de la igualdad de oportunidades es el Comité albanés para las mujeres y la familia, que se enfrenta a dificultades organizativas y restricciones financieras importantes para llevar a cabo sus actividades. El Gobierno aporta poca ayuda.

En el ámbito de las condiciones de trabajo y la igualdad de oportunidades, Albania deberá elaborar una legislación y adoptar buenas prácticas para garantizar la conformidad progresiva con el acervo comunitario, incluido el papel de los interlocutores sociales. La cooperación en el marco de un ASA podría contribuir a este desarrollo.

3.6 Justicia y asuntos de interior:

Albania ha avanzado en los ámbitos señalado en el informe de viabilidad de 1999: se ha establecido el marco jurídico básico destinado a regular la policía albanesa, conforme con la legislación sobre los servicios públicos, pero aún necesita ser consolidado y, sobre todo, aplicado. Las fuerzas del orden funcionan mejor y la opinión general es que el país ha salido de la situación de crisis de los años 1997 y 1998. Es necesario, empero, seguir mejorando la formación, la planificación estratégica a largo plazo y el equipamiento. Se ha logrado algún avance en la recolecta y destrucción de armas, pero queda mucho por hacer, en particular, en algunas regiones del país.

3.6.1 Refuerzo de las instituciones y Estado de Derecho

En materia de justicia y asuntos de interior, Albania debería reforzar sus instituciones en todos los niveles, y especialmente en los relacionados con la aplicación de la ley y la administración de la justicia. Todo indica que, desde este punto de vista, las principales prioridades consisten en consolidar el Estado de Derecho, reforzar la independencia del poder judicial, incrementar su eficacia y garantizar una formación adecuada de los jueces.

Albania ha superado la crisis en la que se encontraba en 1997 y 1998, en particular, en lo que respecta a la seguridad y al orden público. Aunque los progresos son innegables, tendrá que seguir esforzándose. Respecto a la policía, se han delimitado claramente las competencias respectivas de la Dirección General de Policía y del Ministerio de Interior. El marco legislativo general ha sido reforzado y hoy parece relativamente completo. Sin embargo, algunos elementos importantes como el dispositivo jurídico que permite aplicar la ley sobre la organización y el funcionamiento de la policía judicial presentan aún lagunas. Se ha adoptado una estrategia de reforma de la policía, que orientará su evolución a medio plazo y que prevé una reducción del número de policías, con el doble objetivo de aumentar su eficacia y liberar recursos con el fin de mejorar las condiciones de trabajo y los salarios. La selección, las calificaciones y la formación de los policías serán objeto de una mayor atención. Albania ha aprobado un plan de formación de las fuerzas del orden en materia de derechos humanos digno de encomio, habida cuenta de las denuncias por comportamiento abusivo de policías presentadas durante los últimos meses. El conjunto de estas medidas se ha tomado en cooperación con los mecanismos de ayuda en Albania de la UE y la comunidad internacional.

Los ajustes estructurales necesarios para la aplicación de la ley sobre la policía nacional parecen haber comenzado. Los principales se refieren al refuerzo del control civil de la policía, a los esfuerzos emprendidos para limitar la injerencia del poder político y la instauración de estructuras específicamente destinadas a tratar los problemas de seguridad, en particular, la delincuencia organizada. Las acciones de formación continúan, pero convendría hacer más hincapié en la formación de los formadores, la formación especializada y la de los funcionarios de policía de alta graduación. Actualmente, se despliegan esfuerzos, todavía insuficientes, para mejorar el comportamiento de la policía, redorar su imagen y luchar contra la corrupción en su seno. Están en curso de adopción las primeras medidas para implantar una mejor coordinación entre los organismos encargados de hacer respetar la ley (policía, servicios de información y poder judicial), terreno en el deberían poner todo su empeño las autoridades albanesas.

3.6.2 Derecho de asilo, migraciones, control de las fronteras exteriores y política de visados

Albania debería fijar un marco de cooperación, incluso a nivel regional, en los ámbitos del derecho de asilo (legislación y cuestiones de procedimiento), las migraciones (legales/clandestinas), el control de las fronteras exteriores y los visados. La aprobación de disposiciones relativas a la readmisión constituiría un elemento central de la cooperación en materia de prevención y control de la inmigración clandestina.

El marco legislativo albanés relativo al derecho de asilo y las migraciones está relativamente completo y se ajusta a las normas reconocidas por el Derecho internacional. Ahora bien, como en otros ámbitos, las disposiciones correspondientes no siempre son aplicadas. Una decisión del Consejo de Ministros de agosto de 2000 establece la creación de centros de acogida para los extranjeros detenidos, pero sin dar información más detallada sobre la naturaleza y función de estos establecimientos. La creación de estructuras de asilo y migración necesarias para responder correctamente a los problemas planteados ha sido lenta, aunque es posible observar una serie de medidas preparatorias. En cooperación con el ACNUR se están constituyendo equipos para elaborar un marco general. Como medida provisional, antes de la instauración de un régimen de asilo completo, el Ministerio del Interior albanés adoptó un decreto en febrero de 2001 en el que se dispone que se interrogará a todas las personas detenidas para determinar si son emigrantes económicos, refugiados que necesitan protección o personas víctimas del tráfico de seres humanos. No obstante, la aplicación de este decreto sigue siendo limitada (entre el 15 de febrero y el 26 de abril sólo 17 personas fueron interrogadas).

Albania ha celebrado acuerdos de readmisión con Italia y Suiza. En abril de 2001 firmó con Bélgica un acuerdo bilateral de esta naturaleza, que no afecta a los nacionales de terceros países. La readmisión funciona también con Grecia sin que exista un acuerdo formal, sino una cláusula integrada en un acuerdo de cooperación policial celebrado entre los dos países. En general, los acuerdos de readmisión actuales y futuros prevén garantías adecuadas para los solicitantes de asilo y los refugiados, acordes con el Convenio de Ginebra de 1951. Sin embargo, cabe albergar dudas acerca de la capacidad financiera de Albania de aplicar correctamente esos acuerdos.

Aún debe mejorar sensiblemente la gestión y el control de las fronteras, en particular en el norte del país. Junto a los esfuerzos realizados para reforzar los puntos de paso, conviene adoptar medidas para elaborar estrategias de control de las fronteras marítimas y de las fronteras "verdes" de Albania. El análisis de los riesgos y las actividades de información siguen siendo insuficientes, lo que favorece el tráfico ilícito y el contrabando. Conviene definir una estrategia integrada de gestión de las fronteras, que tenga en cuenta la necesidad de coordinar mejor las actividades de los distintos organismos encargados hacer respetar el Derecho en las fronteras y de encontrar un justo equilibrio entre controles eficaces y reducción de los trámites de paso.

El actual régimen de visados de Albania determina los países a cuyos nacionales no se exige visado a su llegada a territorio albanés y aquéllos cuyos nacionales sí lo necesitan. Entre éstos últimos se distingue entre los que pueden solicitar el visado al entrar en Albania (fronteras terrestres, puertos marítimos, aeropuertos) y los que deben hacer la solicitud de visado en los consulados de Albania en el extranjero. Se necesitan medios técnicos para que sea posible la aplicación adecuada de un sistema de visados similares a los que operan en la Comunidad. Albania dispone de 33 consulados en el extranjero que expiden visados de entrada y lo notifican al Ministerio de Asuntos Exteriores que, a su vez, informa a los puestos fronterizos. Sin embargo, Albania debería crear progresivamente la red informática de la que aún carece.

3.6.3 Lucha contra el blanqueo de dinero

Albania debe instaurar un marco de cooperación que permita evitar que sus sistemas financieros se utilicen para blanquear el producto de actividades delictivas. En este ámbito, la cooperación debería consistir en asistencia administrativa y técnica destinada a luchar contra el blanqueo de dinero estableciendo normas equivalentes a las que han sido adoptadas por la Comunidad y otras organizaciones internacionales, en particular, el Grupo de Acción Financiera Internacional sobre Blanqueo de Capitales (GAFI).

Albania firmó el Convenio relativo al Blanqueo, Detección, Aprehensión y Confiscación de los Productos de la Delincuencia Organizada y recientemente adoptó una primera ley sobre la prevención del blanqueo de dinero que entró en vigor el 6 de diciembre de 2000. Se está elaborando el derecho derivado necesario para la plena aplicación de esta ley y la instauración de una estructura de coordinación interna en el Ministerio de Hacienda. Cuando la policía financiera sea completamente operativa, será responsable de la aplicación de la legislación sobre blanqueo de capitales.

Aunque no es posible abrir cuentas anónimas en Albania y la legislación nacional prevé el control de los movimientos financieros de un volumen importante o de carácter sospechoso, las autoridades albanesas no están aún en condiciones de luchar eficazmente contra el blanqueo de dinero. Para ello, deberán consolidar las estructuras e intensificar sensiblemente la coordinación entre los distintos organismos encargados de hacer respetar la ley, el sector financiero y el poder judicial. Al respecto, es importante señalar que, en Albania, hasta el momento no se ha impuesto ninguna pena en asuntos relacionados con el blanqueo de dinero.

3.6.4 Prevención y lucha contra la delincuencia y otras actividades ilícitas; lucha contra el tráfico ilícito de estupefacientes

Albania debería crear un marco de cooperación con el fin de combatir y prevenir la delincuencia y las actividades ilícitas, en particular, la delincuencia organizada. Debería poner un énfasis especial en cuestiones como el tráfico de seres humanos, las actividades económicas ilícitas (corrupción y transacciones ilegales de bienes como residuos industriales, sustancias radiactivas e imitaciones o falsificaciones), el tráfico de armas y el terrorismo. Además, debería tomar las disposiciones necesarias para estar en condiciones de hacer frente a las consecuencias sanitarias y sociales de distintas formas de toxicomanía previniendo el desvío de precursores químicos e introduciendo o consolidando las estructuras encargadas de luchar contra el tráfico ilícito de estupefacientes.

Albania ha logrado algunos avances en materia de prevención y lucha contra la delincuencia organizada, pero en el futuro habrá de intensificar sus esfuerzos. Ha firmado un número considerable de convenios internacionales, revisado su Código Penal y adoptado una nueva legislación para luchar contra la delincuencia organizada y sus principales actividades. Desde el punto de vista de la organización, se han establecido nuevas estructuras (unidades especiales encargadas del contrabando de armas, del tráfico de estupefacientes y de seres humanos y una unidad especializada compuesta de funcionarios de policía, fiscales y jueces, cuya misión consiste en luchar contra la delincuencia organizada), pero su capacidad de acción sigue siendo dudosa por el momento debido a su reciente creación y a una falta generalizada de recursos humanos y técnicos.

Albania se esfuerza en controlar el tráfico de seres humanos, en particular, haciendo redadas de traficantes, pero tiene aún mucha tarea pendiente para tratar este problema delicado. En el terreno político, las autoridades albanesas deben cumplir imperativamente los compromisos contraídos en el grupo de trabajo de lucha contra el tráfico de seres humanos del Pacto de Estabilidad, poner en vigor y hacer cumplir la legislación existente sobre este tipo de tráfico. Sobre todo, debería hacer una distinción neta entre víctimas y traficantes, perseguir más firmemente a los traficantes y la delincuencia organizada, reasignar recursos a la asistencia a las víctimas y garantizar su protección y la de los posibles testigos, adoptar medidas muy severas contra los funcionarios de policía implicados en este tráfico y reforzar la gestión de las fronteras (puntos de paso y fronteras marítima y "verde"), en particular, en las zonas más sensibles. Albania también debería intensificar la cooperación internacional en este ámbito.

Por lo que se refiere a los estupefacientes ilegales, Albania es un país esencialmente de tránsito. Se considera que gran parte de la heroína que llega a Europa atraviesa su territorio. Según estadísticas albanesas, durante el año 2000 se descubrieron 547 casos de tráfico de estupefacientes, que dieron lugar a 641 inculpaciones y a la interceptación de cantidades considerables de drogas. Queda, no obstante, mucho por hacer, en particular, reforzar los controles en las fronteras - incluidas las fronteras marítima y "verde" - y mejorar la coordinación entre las fuerzas del orden y la cooperación internacional, teniendo como modelo la actual cooperación italo-albanesa en la lucha contra los estupefacientes.

3.6.5 Recolecta y destrucción de armas ligeras

La operación de recolecta y destrucción de armas ligeras está en marcha, pero progresa lentamente. Las cantidades recogidas aumentaron en 2000 llegando a las 20.000 piezas, en paralelo a la aprobación, en septiembre del mismo año, de una ley sobre armas ilegales. Sin embargo, las autoridades han tenido una intervención limitada en las regiones más difíciles como Fier, Berat, Korça, Shkoder y Kukes.

Recientemente, se han emprendido acciones para impulsar la cooperación entre la policía y los representantes de las autoridades locales, así como para sensibilizar a la opinión pública. Los primeros resultados parecen positivos, si bien es prematuro evaluar verdaderamente el éxito de estas iniciativas.

Si la recolecta de las armas es lenta, su destrucción es incierta. Aunque algunas se han destruido con la ayuda de la comunidad internacional (cerca de 100.000 armas de las 600.000 previstas), su eliminación sistemática no se está llevando a cabo y la policía y el ejército están reteniendo en su poder algunas de las armas recolectadas. Por otra parte, según declaraciones de las autoridades albanesas no se ha registrado en el país ningún tráfico ni ninguna venta masiva de armas.

Las municiones en mal estado son un problema para Albania. Con el apoyo de la comunidad internacional se han realizado algunos estudios de viabilidad, pero todavía no se ha tomado ninguna medida concreta para abordar adecuadamente este problema.

3.7 Políticas de cooperación:

Un futuro acuerdo de estabilización y asociación implicaría la instauración de una estrecha cooperación en una vasta gama de sectores para fomentar el desarrollo económico y social de Albania sobre la base de las orientaciones políticas y la asistencia de la UE. Este proceso no se limitaría a una cooperación bilateral UE/Albania, sino que podría tener lugar también en un marco regional; es decir, que se pondría especial atención en medidas capaces de reforzar la cooperación entre Albania y sus vecinos, contribuyendo así a la estabilidad de la región.

3.7.1 Cooperación económica, monetaria y estadística

Albania debería adoptar medidas para facilitar la reforma e integración económica en las estructuras europeas mejorando la definición y aplicación de las políticas que se basan en la economía de mercado. Debería aumentar su capacidad de difundir información sobre sus resultados y previsiones macroeconómicos, de elaborar una política económica y de crear los instrumentos necesarios para su realización. También ha de tener debidamente en cuenta, al definir sus políticas, la unión económica y monetaria de la UE. Albania debería establecer un sistema estadístico eficaz y duradero, capaz de proporcionar rápidamente los datos fiables, objetivos y precisos que necesita para planear y supervisar el proceso de transición y reforma.

La formulación de políticas económicas ha mejorado. La "estrategia de crecimiento y reducción de la pobreza" y el "marco de gastos a medio plazo para 2001-2003" demuestran una mayor competencia en este ámbito. La precisión de algunos indicadores económicos sigue siendo insuficiente, principalmente debido a la importancia de la economía sumergida en el país y a la necesidad de mejorar aún las estadísticas albanesas. Aunque la Oficina Estadística Nacional ya participa en la armonización de las estadísticas europeas objetivo de EUROSTAT, aún no satisface las normas de la CE. Para ello, debería adoptar un marco jurídico adecuado, mejorar los métodos de cálculo de los agregados macroeconómicos, crear un registro de sociedades correcto y acabar el censo de población. El INSTAT debería también elaborar métodos de formación y mejorar su material.

La cooperación en este ámbito debería tener como objetivo principal establecer un servicio estadístico más eficaz en Albania, basándose en un marco institucional adecuado, que aplique las normas y clasificaciones europeas y sea capaz de proporcionar a los sectores público y privado datos socioeconómicos exactos. Conviene, por otro lado, elaborar métodos que permitan tratar el problema del alcance que ha llegado a tener la economía sumergida.

3.7.2 Fomento y protección de la inversión, la cooperación industrial, las pequeñas y medianas empresas (PYME) y el turismo

Albania debería tratar de crear un entorno favorable a la inversión privada, tanto nacional como extranjera, con el fin de impulsar su revitalización económica e industrial. Concretamente, necesita establecer un marco jurídico propicio a la inversión, a la aplicación de dispositivos adaptados de transferencia de capitales y al estímulo de las posibilidades de inversión. En el terreno de la cooperación industrial, las PYME y el turismo, Albania necesita elaborar políticas destinadas a promover la modernización y reestructuración de su industria, el refuerzo del sector de las PYME y el fomento del turismo.

La inversión sigue siendo escasa en Albania. Aunque la legislación prevé su protección, su aplicación no puede garantizarse. Para atraer más inversiones, las autoridades albanesas deben actuar simultáneamente en tres frentes: realización de medidas concretas para mejorar el entorno empresarial, en particular, en lo atinente a la seguridad y la protección, la definición de una estrategia de fomento activo de la inversión y la mejora estratégica progresiva de las infraestructuras.

El sector secundario está poco representado en Albania. La cooperación industrial podría contribuir notablemente a llevar a buen puerto la reestructuración de las empresas estratégicas y al desarrollo del aparato industrial nacional.

Prácticamente todas las empresas de Albania pueden considerarse PYME. Sólo un 0,2% de las empresas del país emplean a más de 100 asalariados. Habida cuenta del peso de las PYME en la economía albanesa, la cooperación en este sector tendría un gran impacto, pues contribuiría a reforzar el marco institucional necesario, crear un marco jurídico y fiscal previsible, mejorar los mecanismos de crédito destinados a las PYME y ayudar a las pequeñas y medianas empresas de las regiones más desfavorecidas del país.

El turismo puede convertirse en un sector importante para el desarrollo económico a medio plazo de Albania. La cooperación en este ámbito podría consistir en asistencia para la elaboración de una política turística.

3.7.3 Agricultura y sector agroindustrial

Albania debería modernizar y reestructurar su agricultura y su sector agroindustrial. La cooperación podría dirigirse, entre otros, a los ámbitos siguientes: desarrollo de las explotaciones privadas y canales de distribución, así como de los métodos de almacenamiento y comercialización; modernización de las infraestructuras rurales (transporte, suministro de agua y telecomunicaciones); mejora de la productividad y la calidad mediante el uso de métodos y productos adecuados; formación y supervisión en la utilización de técnicas no contaminantes en relación con los insumos; desarrollo y modernización de las empresas transformadoras y de sus métodos de comercialización;, promoción de la cooperación industrial y el intercambio de conocimientos técnicos en el sector agrícola; por último, mayor cooperación en el ámbito de la sanidad animal y vegetal en forma de ayuda a la formación y la organización de inspecciones a fin de lograr una armonización progresiva con las normas comunitarias.

La agricultura sigue siendo el primer sector económico de Albania, puesto que contribuye con algo más del 50% al PIB albanés. Más de la mitad de la población vive en el campo, donde la agricultura constituye la principal fuente de empleo. Aunque se observan algunos progresos, son insuficientes para modificar la realidad agrícola del país: los sistemas de producción siguen siendo anticuados, el rendimiento escaso, numerosas explotaciones son demasiado pequeñas para ser viables, las infraestructuras materiales son rudimentarias y la actividad del sector privado aún no ha permitido colmar el vacío dejado por las antiguas unidades de transformación y comercialización del Estado. Para aumentar las rentas de las explotaciones, y la exportación de productos agrícolas y velar por la utilización sostenible de los recursos naturales, Albania debería acabar su reforma agraria (y acelerar el catastro rural), aumentar la producción agraria introduciendo nuevas técnicas, mejorar sus servicios fitosanitarios y veterinarios, intensificar los controles de calidad, adoptar normas de seguridad alimentaria más estrictas, reforzar la capacidad de comercialización y, finalmente, rehabilitar y mejorar los sistemas de riego.

La cooperación y la asistencia en este ámbito han sido importantes, en particular, por lo que se refiere a la elaboración del catastro de fincas rústicas y de cartografía del conjunto de los distritos albaneses, la contribución a la mejora de los servicios veterinarios y el fomento de la pesca. No obstante, la cooperación sigue siendo necesaria para ayudar a Albania a combatir los problemas citados y aproximar progresivamente sus estructuras y su legislación a las de la CE.

3.7.4 Aduana y fiscalidad

Aduanas

En el ámbito aduanero, Albania debería adoptar medidas para seguir aproximando sus prácticas al acervo y garantizar la aplicación de las medidas de liberalización que se derivarían de un acuerdo de estabilización y asociación. Concretamente, debería establecer una gestión eficaz de las aduanas, lo que incluye la elaboración de métodos de investigación, la instauración de infraestructuras transfronterizas apropiadas, el desarrollo de la interconexión entre los sistemas de tránsito de la Comunidad y Albania, la recaudación correcta de los ingresos fiscales, la simplificación de las inspecciones y trámites relativos al transporte de mercancías, y la introducción de sistemas de información aduanera modernos.

La ayuda concedida por la CE en este ámbito ha probado su eficacia. Se ha adoptado legislación aduanera conforme a las normas comunitarias y ya se aplica el nuevo Código Aduanero, en vigor desde mayo de 1999. La nueva dirección de las aduanas, encargada de hacer aplicar la ley, que dispone de servicios de lucha contra el contrabando, de información e investigación, comienza a obtener resultados tangibles. Gracias a un funcionamiento más eficaz de los servicios aduaneros albaneses, ha aumentado el total de los derechos de aduana recuperados - pese a la reducción progresiva de los aranceles aduaneros - pasando de 84 a 99 millones de euros entre 1999 y 2000. Las estructuras y el método de contratación de los recursos humanos han mejorado y podrían servir de referencia cuando se trate de consolidar la administración pública albanesa en su conjunto. La evaluación de los resultados y la intensificación de la lucha contra la corrupción, combinadas con incentivos financieros adaptados, han desempeñado un gran papel. Los controles aduaneros y la lucha contra el contrabando han progresado, pero Albania debería realizar esfuerzos suplementarios en este ámbito. Existen iniciativas para reforzar las tecnologías de la información, mas se trata de un proceso apenas iniciado. Se han organizado actividades de formación y Albania mantiene una verdadera cooperación aduanera con los terceros países (sobre todo con los países limítrofes) y desea adherirse a un mayor número de convenios aduaneros internacionales (Nairobi y Kioto). El país dispone de dos laboratorios aduaneros en servicio y un tercero está en construcción.

Los progresos realizados por Albania en el sector aduanero pueden considerarse un éxito, pero no suficientes para que el país satisfaga las normas de la CE en este campo: aún debe ultimar la aproximación de la legislación, mejorar los procedimientos en las fronteras, desarrollar las infraestructuras y proseguir la informatización.

Fiscalidad

La cooperación entre la UE y Albania en el ámbito fiscal debería procurar ayudar a este país a poner en práctica la reforma de su sistema fiscal y la reestructuración de su administración fiscal con el fin de garantizar una recaudación eficaz. La lucha contra el fraude fiscal debe seguir siendo prioritaria.

También en materia de fiscalidad cabe señalar algunos progresos, aunque el margen de mejora sigue siendo considerable. La recaudación de impuestos aumentó en 2000 alrededor de un 26% con relación a 1999. Al final de 2000, los ingresos fiscales representaban un 15,3% del PIB albanés, porcentaje que podría alcanzar el 15,6% en 2001. El IVA representó el 31,6% del total de los ingresos fiscales en 2000 y este año debería alcanzar el 32,4%. Por otra parte, se han hecho esfuerzos, aunque no suficientes, para reforzar la capacidad de la administración fiscal albanesa, en particular, a través de la formación y la informatización (se han informatizado ocho grandes oficinas locales, incluida la de Tirana).

Pese a algunos signos positivos recientes, como el aumento del número de empresas registradas y el censo de 42.000 contribuyentes en 2000, Albania debe proseguir sus esfuerzos para luchar contra la importancia considerable de la economía sumergida, pues constituye una seria amenaza para su desarrollo a largo plazo. Por otro lado, el fraude fiscal sigue siendo masivo, o incluso generalizado, de modo que el control de las empresas registradas debería reforzarse. No cabe sino celebrar la intención manifestada por las autoridades albanesas de gravar la actividad agrícola, sector que representa más del 50% del PIB albanés, pues tal decisión contribuirá a garantizar la viabilidad presupuestaria. Además, Albania ha celebrado con terceros países una serie de tratados internacionales destinados a evitar la doble imposición y a prevenir la evasión fiscal.

A pesar de los progresos realizados recientemente, la administración general de los impuestos (incluidas las oficinas locales) necesita modernizarse. Es preciso formar mejor a los inspectores fiscales y tratar de incrementar los sistemas informáticos. El avance en este ámbito es indispensable para consolidar la situación fiscal del país, lo que, a su vez, ayudaría a Albania a satisfacer una serie de obligaciones contractuales en el marco de un futuro acuerdo de estabilización y asociación.

3.7.5 Empleo, política social, educación y formación e investigación y desarrollo tecnológico (IDT)

Empleo y política social

En este ámbito, el objetivo de la cooperación debería ser ayudar a Albania a reformar su política en materia de empleo haciendo especial hincapié en la modernización de la búsqueda de empleo y asesoramiento laboral, fomentando el desarrollo local y estableciendo medidas encaminadas a acompañar la reestructuración industrial, como un diálogo social operativo en todos los niveles y una legislación laboral. Por lo que se refiere a la seguridad social, Albania debería adaptar sus regímenes a la evolución de la situación económica y a las nuevas exigencias sociales.

Con una población de 3 a 3,4 millones de habitantes según las estimaciones (se acaba de elaborar un nuevo censo cuyos resultados se harán públicos próximamente) y un PIB per cápita de 1.340 euros Albania está entre los países más pobres de Europa. El 20% de su población vive con menos de 1, 2 euros diarios. La pobreza se extiende por el norte del país y en las zonas rurales en las que el 90% de la población vive por debajo del umbral de pobreza. La tase de desempleo es alta, tanto en el campo como en la ciudad, pero las cifras oficiales de parados (cercanas al 20%) subestiman considerablemente la realidad, ya que sólo tienen en cuenta a las personas inscritas en una oficina de empleo y, debido a las severas restricciones a que están sometidos los subsidios de desempleo, los parados tienden a no inscribirse, como lo demuestran los gastos del Estado por este concepto, que no han cesado de disminuir durante los diez últimos años. La asistencia social en favor de las familias necesitadas ha aumentado ligeramente, pero en cifras reales ha disminuido claramente. En general, el notable retroceso de las transferencias sociales desde 1995 indica una degradación de la protección social en favor de los pobres.

El Gobierno albanés está ultimando la definición de una estrategia de crecimiento y reducción de la pobreza que se propone consolidar el crecimiento económico y combatir el problema de la pobreza. Habida cuenta de su estado actual, Albania necesitará tiempo para enderezar la situación y mejorar el nivel socioeconómica general. La cooperación a través de un acuerdo de estabilización y asociación podría proporcionar conocimientos técnicos capaces de ayudar a Albania a elaborar políticas laborales e instaurar regímenes de seguridad social adecuados.

Educación y formación e IDT

En materia de educación, formación e IDT, la cooperación podría fijarse como objetivo ayudar a Albania a aumentar el nivel de su educación básica, su enseñanza superior y su formación profesional, así como a fomentar la colaboración de los jóvenes. Podría también favorecer la creación de un entorno propicio a la investigación, por ejemplo, a través de empresas conjuntas de IDT y de la transferencia de tecnología y conocimientos técnicos.

Cuando inició su proceso de transición, Albania presentaba una elevada tasa de alfabetización, pero el nivel global de la enseñanza era bajo y esta situación se ha deteriorado desde entonces. El presupuesto consagrado a la educación ha disminuido en porcentaje del PIB. Los salarios de los profesores son tan bajos como su motivación. Las infraestructuras y los locales escolares están en pésimo estado y aumenta el número de niños que abandonan la escuela. También ha bajado el nivel de la formación profesional y de la de los profesores. Las actividades de IDT realizadas en Albania son escasísimas, principalmente debido a la falta de infraestructuras de investigación adecuadas y a la escasez de recursos financieros.

El sistema de enseñanza superior albanés debe hacer frente a retos considerables que incluyen la reestructuración de los títulos y programas de estudios, el refuerzo de la capacidad de gestión estratégica de los centros de enseñanza superior, así como reformas en términos de dirección, gestión y finanzas.

Albania participa en las actividades de la Fundación Europea de Formación y en el quinto programa marco de IDT. Se beneficia también del apoyo de la CE gracias al programa TEMPUS para la reforma de la enseñanza superior. Un futuro acuerdo de estabilización y asociación podría intentar profundizar la cooperación en estos ámbitos.

3.7.6 Cultura, sector audiovisual, telecomunicaciones y servicios postales y sociedad de la información

Cultura y sector audiovisual

Un acuerdo de estabilización y asociación permitiría fomentar la cooperación en el ámbito cultural, en particular, con los Estados miembros de la UE y los países limítrofes, con el objetivo general de favorecer la comprensión mutua entre las personas, las comunidades y los pueblos. En el sector audiovisual, Albania debería adoptar las disposiciones necesarias para promover la industria audiovisual europea, así como la coproducción cinematográfica y televisiva. Debería también ajustar progresivamente sus políticas y su legislación sobre este tema a las de la CE, principalmente en lo tocante a las cuestiones vinculadas a la teledifusión transfronteriza, a la adquisición de derechos de propiedad intelectual para los programas y a la radiodifusión por satélite y por cable.

Albania deberá reforzar los organismos reguladores del sector audiovisual; sobre todo, deberá adoptar las medidas imprescindibles para adherirse al Convenio del Consejo de Europa sobre la televisión transfronteriza y ajustar progresivamente su legislación al acervo comunitario, especialmente a la Directiva "Televisión sin fronteras". La cooperación entre la UE y Albania podría centrarse en este aspecto.

Telecomunicaciones y servicios postales y sociedad de la información La cooperación en el marco de un acuerdo de estabilización y asociación podría permitir ampliar y reforzar la colaboración en el sector de las telecomunicaciones y los servicios postales y contribuir a una aproximación progresiva al acervo comunitario. Eso implicaría entre otros aspectos: la definición de aspectos jurídicos y reglamentarios de las telecomunicaciones y servicios postales, la liberalización progresiva del sector, la promoción de un entorno favorable a la modernización de la red de telecomunicaciones de Albania y a su integración en las redes europeos y mundiales, reformas institucionales necesarias para un entorno liberalizado y la promoción de las normas y enfoques reglamentarios europeos. Albania debería también esforzarse en desarrollar progresivamente la sociedad de la información, lo que implica una cooperación en el ámbito de las infraestructuras de las comunicaciones electrónicas.

Albania tiene la red de telecomunicaciones menos desarrollada de Europa con solamente 3,65 líneas fijas y menos de un teléfono móvil por cada 100 habitantes. Su PIB per cápita bajo sólo explica parcialmente esta situación: la razón principal es la ausencia de inversiones durante los últimos años.

La evolución reciente de la política del Gobierno ha sido positiva. Albania se ha incorporado a la OMC y se ha comprometido a liberalizar el sector el 1 de enero de 2003. El Gobierno también ha introducido la competencia en el sector de la telefonía móvil y se ha comprometido a privatizar el operador nacional de las líneas fijas, lo que constituirá una primera etapa para la introducción de la competencia. La absoluta necesidad de la extensión y modernización de la red, combinada con la introducción de nuevos servicios, se fomentarán mediante la elaboración y aplicación de un marco regulador independiente y transparente y el desarrollo de un entorno atractivo para los empresarios.

Los servicios postales también pueden ser mejorados considerablemente.

La cooperación en este sector entre la Comunidad y Albania podría hacer hincapié en la aproximación progresiva al acervo de la legislación albanesa, apoyando, por ejemplo, la instauración de los organismos reguladores independientes necesarios para las telecomunicaciones y los servicios postales.

3.7.7 Transportes

En el ámbito de los transportes, la cooperación podría contribuir en Albania a la reestructuración y modernización del sistema e infraestructuras de transportes, a una mejora de la libertad de circulación de las personas y bienes, a la adopción de normas comparables a las de la Comunidad, a la aproximación de la legislación albanesa en materia de transportes a la de la CE y a la autorización progresiva de un acceso recíproco a los mercados y a los equipamientos de transporte respectivos de la UE y Albania.

A pesar de algunos progresos limitados, las infraestructuras de transporte siguen siendo rudimentarias en Albania. Será necesario realizar esfuerzos importantes para invertir en su mejora y que alcancen un nivel similar al de las infraestructuras de la UE (es decir, carreteras, ferrocarriles, puertos - Durres, Vlora - y aeropuerto internacional de Tirana). Albania deberá elaborar un plan de inversión a largo plazo para encarar correctamente el desarrollo de sus infraestructuras de transporte. Durante los próximos años, deberá movilizar recursos financieros considerables en este sector y no podrá contar con la ayuda de proveedores de fondos para asumir una gran parte de los costes.

Las obras de infraestructuras de transporte acometidas hasta ahora han sufrido inmensos retrasos, en particular, debido a dificultades vinculadas a la expropiación de los terrenos necesarios para la construcción de carreteras, a la ausencia de estrategia adecuada a largo plazo en el ámbito de los transportes y a una ordenación del territorio apenas esbozada. Por otra parte, la coordinación entre los distintos protagonistas que participan en la aplicación de proyectos de infraestructuras de transporte no siempre ha funcionado bien.

La legislación albanesa en el sector del transporte deberá ser objeto de una revisión para su aproximación progresiva a la de la CE.

Este trabajo de armonización legislativa, la instauración de políticas y estadísticas de transporte compatibles con las de la CE y la mejora de las infraestructuras albanesas interconectadas con los países vecinos en todos los sistemas de transporte podrían entrar en este capítulo de la cooperación entre la UE y Albania.

3.7.8 Energía, incluida la seguridad nuclear

La cooperación entre Albania y la Comunidad en el ámbito de la energía debería tener en cuenta los principios de la economía de mercado y el Tratado sobre la Carta Europea de la Energía. La política energética albanesa debería evolucionar de tal modo que se integrara progresivamente en las políticas y redes de la CE. La cooperación podría hacer hincapié en la formulación y planificación de la política energética, la modernización de las infraestructuras, la mejora y diversificación del suministro, el desarrollo de los recursos energéticos y energías renovables y el fomento del ahorro y la eficacia en materia de energía. Cuando proceda, la cooperación en el ámbito de la seguridad nuclear podría concentrarse en la mejora de las leyes y reglamentos sobre la protección contra las radiaciones, que comprende el control de la radiación ambiental, y sobre la gestión de los residuos radiactivos, incluidos los residuos de las minas de uranio.

El sector energético sigue siendo escaso en Albania, por lo que la distancia entre la oferta y la demanda, que durante los últimos diez años ha crecido un 70%, es cada vez mayor. El país sufre de una falta de planificación estratégica y políticas de diversificación. A pesar de un plan bianual destinado a reestructurar el sector eléctrico y lanzado a raíz de las graves dificultades del último invierno, todavía no se ha adoptado una estrategia energética global a largo plazo.

Albania es actualmente un país importador de electricidad, situación que tiene graves efectos para su balanza comercial. El sector eléctrico nacional debería ser objeto de una profunda reestructuración apenas comenzada con la ayuda de la sociedad italiana ENEL. La oferta de electricidad depende en extremo de las precipitaciones ya que la parte fundamental de la producción albanesa es de origen hidroeléctrico. Prácticamente todas las centrales termoeléctricas han cesado cualquier actividad y desde 1986 no se ha construido ninguna nueva. Las líneas de interconexión con los países limítrofes no pueden hacer frente a la demanda actual de importación y distribución de electricidad, por lo que las pérdidas técnicas siguen siendo enormes.

El sector petrolífero requiere también ser reestructurado para responder al crecimiento de la demanda. Es urgente rehabilitar la refinería de Ballsh. Conviene proseguir las medidas de carácter fiscal y otras encaminadas a promover el gas licuado de petróleo (GLP) como fuente de energía sustitutiva de la electricidad para cubrir las necesidades de calefacción de invierno. La construcción de instalaciones de almacenamiento permitiría hacer más competitivos los precios de este combustible. Dado que Albania es el único país europeo que no está conectado a una red de gas natural, sería también juicioso estudiar la viabilidad de tal opción.

Albania ha adoptado medidas para conformar su sector energético a las futuras exigencias de la UE: ha establecido a un organismo regulador del sector energético, que parece operativo e interviene directamente en ámbitos como la tarificación. Albania es perfectamente consciente de la necesidad de separar producción, transporte y distribución de energía y está poniendo actualmente los medios para concretar esa separación. La privatización de las pequeñas centrales de producción eléctrica debería comenzar próximamente.

La reestructuración del sector energético debe seguir siendo una prioridad para las autoridades albanesas. La ausencia de progreso en este ámbito empeoraría aún más la situación, repercutiría negativamente en el desarrollo económico sostenible del país y comprometería, por lo tanto, la aplicación de un futuro acuerdo de estabilización y asociación.

3.7.9 Medio ambiente

En el marco de un acuerdo de estabilización y asociación, Albania podría intensificar su cooperación con la UE en la lucha, vital, contra el deterioro del medio ambiente, en especial en temas como la calidad del agua, la contaminación del aire, la vigilancia de los niveles de contaminación, la promoción de la eficacia y la seguridad energéticas en los centros industriales, la clasificación y la seguridad de manipulación de los productos químicos, la ordenación urbana, la gestión de los residuos y la protección de los bosques, la flora y la fauna.

Albania ha establecido un marco legislativo básico para la protección del medio ambiente y adoptado un plan de acción nacional en la materia, que está siendo revisado y cuya versión actualizada se presentará probablemente en el otoño de 2001. En torno a este plan, se han elaborado una serie de estrategias sectoriales (agua, residuos, biodiversidad y protección de los bosques). Un plan de acción revisado debería incluir objetivos que facilitaran la progresiva aproximación al acervo comunitario. La Agencia Nacional de Medio Ambiente, principal institución responsable de la política medioambiental, actúa en coordinación con las autoridades encargadas de la adopción, aplicación y supervisión de la aplicación de la legislación. La Agencia, que emplea a 70 personas, funciona pero no tiene suficiente poder para velar por el respeto de la ley y garantizar su aplicación. Albania carece de capacidad para controlar y actuar a partir de los datos medioambientales, lo que es esencial para la correcta toma de decisiones. Es preciso racionalizar los sistemas de control e inspección y aumentar las sanciones impuestas por infracciones de la legislación medioambiental. Más aún, el alcance de las leyes de protección del medio ambiente debería extenderse a las empresas estatales, a las que está ley no afecta por el momento quedando exentas de cualquier responsabilidad.

Albania está elaborando una nueva ley sobre la evaluación del impacto ambiental, que, en principio se ajustará a la legislación comunitaria. Actualmente, no siempre se cumplen las disposiciones de la ley vigente y los procedimientos existentes no permiten a la Agencia Nacional de Medio Ambiente intervenir eficazmente. Los intentos de crear un Fondo Ecológico han fracasado hasta ahora, pero las autoridades albanesas tienen la intención de establecer impuestos ecológicos (sobre las emisiones de CO2 y la producción de residuos) que podrían contribuir a la instauración de dispositivos financieros con finalidad medioambiental. Existe en Albania una veintena de ONG de protección del medio ambiente, pero su influencia sobre la definición y la aplicación de las políticas medioambientales ha sido y es muy limitada.

Las cuestiones ambientales nunca han figurado entre las prioridades políticas de Albania, en parte debido a la difícil situación de la sociedad civil albanesa. El país no tiene "cultura ecológica", lo que favorece la rápida degradación del medio ambiente, sobre todo, en las zonas urbanas. La mayoría de los residuos sólidos se vierte en los ríos. La contaminación del agua se generaliza en las ciudades debido al insuficiente número de plantas depuradoras y las grandes lagunas están muy contaminadas. Por otra parte, siguen utilizándose plaguicidas peligrosos. La cobertura forestal se ha reducido considerablemente durante la última década, mientras que la ausencia de planificación urbana y de control de las empresas agrava los problemas medioambientales. Un problema suplementario es la inestabilidad de las municiones que se encuentran en las instalaciones militares y que suscita serias preocupaciones.

Albania ha cooperado con los países vecinos en el marco del Programa Regional de Reconstrucción del Medio Ambiente, ha firmado un Memorándum de Acuerdo sobre varios temas ambientales con la Antigua República Yugoslava de Macedonia y Montenegro y está preparando un Memorándum de Acuerdo con Grecia.

Es imperativo que Albania redoble sus esfuerzos y elabore y aplique una política medioambiental adaptada a fin de controlar sus problemas crecientes en este ámbito. Debe también fijarse como prioridad integrar progresivamente las consideraciones medioambientales en sus restantes políticas.

3.8 Cooperación financiera

Un posible acuerdo de estabilización y asociación con Albania prevería la continuación del apoyo financiero de la UE para ayudar a este país a lograr los objetivos fijados por el acuerdo. La cooperación financiera podría apoyar las reformas democráticas, económicas e institucionales de Albania, en consonancia con el proceso de estabilización y asociación y hacer hincapié en distintos aspectos de la aproximación de las legislaciones y políticas de cooperación cubiertos por el acuerdo. En algunos casos específicos y debidamente justificados, sería posible conceder también una ayuda macrofinanciera. Albania debería mejorar su capacidad de coordinar correctamente los recursos asignados por la UE y otros proveedores de fondos, con el fin de sacarles el mayor partido posible.

Desde 1991, Albania ha recibido ayuda comunitaria por un importe total de 1,055 millardos de euros. Entre 1991 y 1993, se le concedió una dotación global de 318 millones de euros en concepto de ayuda de urgencia y ayuda alimentaria (198 millones de euros por medio de Phare y 120 millones de euros del FEOGA). De 1994 a 1996, el programa Phare le asignó una subvención de 190 millones de euros para apoyar su reforma económica. Tras la crisis de 1997, la asistencia de la CE se destinó a un número limitado de prioridades con especial énfasis en el restablecimiento del Estado de Derecho (policía, aduana, justicia y administración pública) y en la mejora de las infraestructuras básicas (transporte, suministro de agua y desarrollo de las colectividades locales). En 1999, el programa Phare previó una asistencia presupuestaria específicamente destinada a reducir el coste de la acogida de los refugiados de Kosovo y ECHO asignó a Albania una ayuda humanitaria de 97 millones de euros. El programa CARDS 2001 (37,5 millones de euros) girará en torno a aspectos prioritarios del proceso de estabilización y asociación como los relacionados con la justicia y los asuntos de interior, el desarrollo de las colectividades locales y el refuerzo de las instituciones.

Hasta el momento, los resultados de la asistencia desplegada por la UE son escasos. Albania no ha dedicado suficientes recursos a su aplicación, lo que ha originado retrasos, aunque no ha sido éste el único factor. Albania deberá combatir este problema y emprender grandes esfuerzos para que las financiaciones concedidas por los proveedores de fondos se utilicen más eficazmente. La capacidad actual de coordinación es escasa y demasiado dependiente de la ayuda exterior. Aunque se fijan algunas prioridades, es posible mejorar este aspecto. Los organismos encargados de la supervisión y aplicación de los proyectos deberían ser reforzados sensiblemente. En el futuro, Albania debería integrar plenamente la ayuda de la UE en su estrategia de adhesión a la Unión y colaborar con la Comisión para adaptar la asistencia del programa CARDS a sus prioridades en el marco del acuerdo de estabilización y asociación.

En el estado actual, convendría que el futuro acuerdo de estabilización y asociación fijara condiciones apropiadas para la utilización oportuna y adecuada de los recursos financieros procedentes de la CE.

3.9 Evaluación general

La aplicación del futuro acuerdo de estabilización y asociación constituirá un reto para Albania. Su estructura administrativa es frágil y la corrupción constituye una seria amenaza, principalmente debido a las deficiencias que se observan en una serie de instituciones del Estado (a pesar de los progresos registrados desde 1999) y también a la insuficiencia de las infraestructuras y equipamientos. La debilidad de la administración pública y del poder judicial, así como los insuficientes recursos técnicos y humanos corren el riesgo de incidir negativamente en la capacidad del país para aplicar y hacer aplicar los acuerdos, sobre todo si son relativamente complejos como un acuerdo de estabilización y asociación. A lo largo de los períodos de negociación y transición, Albania deberá realizar esfuerzos constantes para reforzar su capacidad de aplicación. Además, deberá seguir procurando que los aspectos fundamentales del acuerdo - libre circulación de mercancías, libertad de establecimiento, competencia, derechos de propiedad intelectual, industrial y comercial, contratos públicos, justicia y asuntos de interior, entre otros - se apliquen debidamente. Gracias al programa CARDS, la UE puede ayudar a Albania en esta tarea.

[Top](#document1)