Source: EURLEX
Language: es
Format: md

Asunto T‑273/16

(Publicación por extractos)

Sun Media Ltd

contra

Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea

«Marca de la Unión Europea — Procedimiento de oposición — Solicitud de marca denominativa de la Unión METAPORN — Marcas de la Unión y nacionales denominativas anteriores META4 y figurativas anteriores meta4 — Motivo de denegación relativo — Artículo 8, apartado 1, letra b), del Reglamento (CE) n.o 207/2009 [actualmente artículo 8, apartado 1, letra b), del Reglamento (UE) 2017/1001] — Similitud entre los servicios — Concepto de servicios complementarios — Similitud entre los signos — Riesgo de confusión»

Sumario — Sentencia del Tribunal General (Sala Tercera) de 16 de enero de 2018

Marca de la Unión Europea — Definición y adquisición de la marca de la Unión — Motivos de denegación relativos — Oposición del titular de una marca anterior idéntica o similar registrada para productos o servicios idénticos o similares — Similitud entre los productos o servicios de que se trata — Criterios de apreciación — Carácter complementario de los productos o de los servicios — Servicios de entretenimiento para adultos y servicios de difusión y de telecomunicaciones

[Reglamento (CE) n.o 207/2009 del Consejo, art. 8, ap. 1, letra b)]

Los servicios de entretenimiento para adultos, de la clase 41, tienen ciertamente una naturaleza y un destino diferentes de los servicios de la clase 38. No obstante, tal afirmación no basta, en sí misma, para poner en tela de juicio la eventual complementariedad entre dichos servicios.

En lo que respecta a la complementariedad entre los servicios de entretenimiento para adultos, de la clase 41, y los servicios de difusión, de la clase 38, se ha declarado ya que los servicios de producción de películas, de la clase 41, presentaban cierta similitud con los servicios de difusión, de la clase 38, debido a su complementariedad. Ello resulta especialmente cierto cuando los servicios de la clase 41 y los servicios de difusión, de la clase 38, presentan la característica común de ser ofrecidos en formato electrónico, en su caso por Internet, ya que ese modo de difusión común refuerza la similitud entre los referidos servicios.

Por otra parte, ha de señalarse que en la actualidad es cada vez más corriente que los programas radiofónicos y televisivos se difundan a través de conexiones a Internet o de banda ancha.

Por lo que respecta a la complementariedad entre los servicios de entretenimiento para adultos y los servicios de telecomunicaciones, que se prestan «en particular» por vía electrónica y en línea, debe señalarse que los servicios de la clase 41 que se prestan en línea, ya se estimaron similares a los servicios «de telecomunicaciones; comunicaciones a través de terminales de ordenador, transmisión de mensajes y de imágenes asistida por ordenador» designados por las marcas de la Unión anteriores en la sentencia de 12 de julio de 2012, bluepod MEDIA.

Es cierto que este Tribunal confirmó igualmente en la misma sentencia la conclusión de la Sala de Recurso en el asunto de que se trataba según la cual, aunque determinados operadores de telecomunicaciones prestaran determinados servicios de entretenimiento, de la clase 41, por medio de filiales especializadas, el consumidor no supondría generalmente que existiera un vínculo entre la prestación de dichos servicios de entretenimiento y los servicios vinculados a la transmisión de datos a través de los ordenadores y las redes de datos.

No obstante, procede tener en cuenta la realidad económica en el mercado tal como existe actualmente, con objeto de comprobar si la constatación de hecho formulada en el asunto que dio lugar a la referida sentencia sigue siendo de actualidad. Pues bien, es preciso hacer constar que esta realidad es muy diferente de la que prevalecía hace tan sólo unos pocos años, en particular debido al rápido desarrollo tecnológico, que ha modificado radicalmente la manera de consumir los contenidos de entretenimiento audiovisuales. Además, mientras que antes los suministradores tradicionales de servicios de telecomunicaciones sólo se dedicaban ocasionalmente al desarrollo de contenidos de entretenimiento, hoy lo hacen de manera regular, mientras que las sociedades dedicadas al entretenimiento proponen servicios antes reservados a las industrias de telecomunicaciones. Determinadas empresas ofrecen, además, paquetes en los que suministran a los consumidores tanto una conexión de telecomunicaciones como el acceso a contenidos de entretenimiento a través de esa conexión. Por lo tanto, los consumidores de servicios de telecomunicaciones pueden suponer que los contenidos de entretenimiento ofrecidos a través de su conexión a Internet los suministra la misma empresa.

(véanse los apartados 36 a 42)

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