Source: EURLEX
Language: es
Format: md

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| 3.4.2004 | ES | Diario Oficial de la Unión Europea | CE 84/789 |

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(2004/C 84 E/0886)

PREGUNTA ESCRITA E-0418/04

de Gerhard Schmid (PSE) a la Comisión

(17 de febrero de 2004)

Asunto:   Seguridad de las tarjetas eurocheque

Los trucos en los fraudes de los cajeros automáticos siguen creciendo. Recientemente se han producido casos en los que a través de un dispositivo instalado en los cajeros se leen los datos de las tarjetas eurocheque a través de ondas de radio y se copian en nuevas tarjetas. Únicamente en las tarjetas alemanas se han incorporado dispositivos de seguridad adicionales que evitan el abuso descrito. La sustitución de las tarjetas magnéticas por otras con chip incorporado no es inminente.

¿Tiene intención la Comisión de adoptar medidas para la introducción de dispositivos de seguridad adicionales en todo el territorio del mercado interior?

Respuesta del Sr. Bolkestein en nombre de la Comisión

(5 de abril de 2004)

La Comisión es consciente de las diversas técnicas utilizadas por los delincuentes para obtener datos de las tarjetas en los cajeros automáticos en la UE. Entre ellas están instalar falsos cajeros o alterar los auténticos, con el propósito específico de copiar datos de la banda magnética de tarjetas comunitarias. Después de copiar la banda magnética y obtener el código PIN, los delincuentes generalmente transfieren los datos obtenidos a tarjetas en blanco («plástico blanco»), que se utilizan fraudulentamente principalmente en cajeros o terminales sin vigilancia.

Según la información recibida por la Comisión, las características de seguridad descritas por Su Señoría pueden evitar estos abusos y llevan ya muchos años funcionando en Alemania. Consisten en modificar la banda magnética de la tarjeta y en instalar un dispositivo adicional en el cajero. Por lo que sabe la Comisión, dicha solución, de momento, sólo se utiliza en tarjetas emitidas por bancos alemanes y únicamente para poder realizar reintegros en cajeros fuera en Alemania. Estos sistemas de seguridad no pueden ser detectados por terminales de punto de venta instalados en tiendas alemanas u otros terminales comerciales (por ejemplo, en estaciones de servicio o máquinas expendedoras).

El sector bancario de la UE ha analizado con detalle esta tecnología, y llegó a la conclusión de que es menos avanzada tecnológicamente que el chip y, por lo tanto, no se consideró la mejor solución. En su lugar, las compañías de pago con tarjeta y los bancos de la UE se comprometieron a introducir tarjetas con chip en todos los Estados miembros antes de 2005 para evitar el fraude con tarjetas falsas. Cuando los nuevos terminales de punto de venta y los cajeros capaces de leer las tarjetas con chip se instalen en todos los Estados miembros, la actuación delictiva descrita resultará imposible.

Puede ser que, en algunos países, el cambio a las tarjetas con chip lleve más tiempo en completarse, dado el nivel actual de progreso, el número de tarjetas que tendrán que volver a emitirse y de terminales de punto de venta y cajeros automáticos que habrá que reemplazar o modificar. Sin embargo, aún así, los bancos son reacios a introducir en todo el mercado interior, como solución provisional, los sistemas de seguridad con que cuentan las tarjetas y los cajeros alemanes. En realidad, tales medidas requerirían volver a adaptar los cajeros y a sustituir las tarjetas, lo que añadiría costes al cambio al chip y probablemente lo retrasaría aún más.

Por estas razones, la Comisión no tiene previstas medidas para introducir los sistemas de seguridad utilizados en Alemania. El objetivo de la Comisión es asegurarse de que la utilización de tarjetas y terminales con chip en la UE tenga lugar cuanto antes. En 2004 la Comisión se propone enviar un informe al Parlamento y al Consejo sobre el Plan de acción para la prevención del fraude en la Unión Europea de 2001-2003. La Comisión apoya también proyectos relacionados con soluciones que utilicen tarjetas con chip con fines de autentificación conforme al Programa de Investigación de Tecnologías para la sociedad de la Información.

El papel de la Comisión, más que autorizar sistemas detallados de seguridad, es crear incentivos suficientes para que los proveedores de pago ejecuten dichos sistemas, estableciendo, si fuera necesario, normas de responsabilidad. Actualmente se producen cada vez más casos de falsificación de tarjetas y de obtención del código PIN utilizando dispositivos electrónicos. La Comisión examinará estos problemas en su próxima propuesta sobre un nuevo marco jurídico de pagos en el mercado interior.

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