Source: EURLEX
Language: es
Format: md

C 248/2 ES Diario Oficial de las Comunidades Europeas 15.10.2002

**COMUNICACIÓN DE LA COMISIÓN AL PARLAMENTO EUROPEO Y AL CONSEJO**

**Situación del programa Galileo**

_[COM(2002) 518 final]_

(2002/C 248/02)

**Exposición de motivos**

El programa Galileo de radionavegación por satélite es el primer gran programa en el que aúnan sus esfuerzos la Unión
Europea y la Agencia Espacial Europea (AEE). Su objetivo es
desarrollar una tecnología punta que permitirá al usuario equipado de un receptor recibir señales emitidas por varios satélites
y determinar así su posición exacta en el tiempo y en el espacio, en cualquier lugar y en cualquier momento. Galileo se basa
en una constelación de 30 satélites situados en órbita terrestre
media, es decir, a una altitud de unos 24 000 km, que cubren
permanentemente toda la superficie terrestre. Existen además
unas estaciones terrestres que completan y gestionan el sistema.

Tras la Decisión del Consejo, de 26 de marzo de 2002, se
aprobó formalmente el 21 de mayo de 2002 ( [1] ) el Reglamento
por el que se crea la empresa común Galileo.

Esta empresa común tiene por objeto llevar a término la fase
de desarrollo del programa (2002-2005). A partir de esta fase,
teniendo en cuenta las múltiples aplicaciones comerciales relacionadas con el auge de los mercados de los servicios de la
navegación por satélite en numerosos campos, el programa
será gestionado durante las fases de despliegue (2006-2007)
y de explotación operativa (a partir de 2008) por una entidad
privada. Con este fin, la empresa común Galileo lanzará una
licitación con objeto de seleccionar un consorcio privado que
tendrá la concesión para el despliegue y la explotación del
sistema.

Cuatro meses después de la decisión histórica del 26 de marzo
de 2002, resulta necesario hacer un balance sobre la situación
del programa Galileo. Para ello, trataremos sucesivamente los
cinco puntos siguientes:

— la creación de la empresa común,

— la seguridad del sistema,

— la definición de los servicios y el plan de frecuencias,

— la reserva de las frecuencias, y

— las relaciones con terceros países.

1. **LA CREACIÓN DE LA EMPRESA COMÚN GALILEO**

El lanzamiento de la empresa común Galileo ha sufrido retrasos debido a las dificultades surgidas en la AEE para concretar
las contribuciones respectivas de los Estados participantes, especificadas en su declaración programática acerca de Galileo.
Por razones principalmente políticas, algunos Estados miembros reclaman el estatuto de primer contribuyente económico
a este programa. Al tratarse de una cuestión política, la estructura intergubernamental de la AEE resulta poco apropiada para
la resolución del problema. Por otra parte, el Consejo, acaba de
autorizar a la Comisión a negociar un acuerdo marco entre la
Comunidad y la AEE a fin de evitar que este tipo de dificultades
se reproduzca en el futuro. De manera inmediata, si no se
encuentra ninguna solución, la Unión Europea deberá ocuparse
del asunto. En efecto, es de todo punto imprescindible que la
empresa común se cree lo antes posible para aprobar el plan de
las licitaciones de la fase de desarrollo. Si no se toma una
decisión sobre esta cuestión, los industriales interesados tendrán grandes dificultades para mantener la actividad de sus
equipos de ingenieros.

Cuando se hayan superado estas dificultades, podrá celebrarse
**la primera reunión del Consejo de Administración** de la
empresa común, que debe ir precedida por la del Consejo de
Supervisión conforme al artículo 3 del Reglamento. El representante de la Comisión en el Consejo de Administración de la
empresa común ya ha sido designado ( [2] ). Según lo previsto en
los estatutos, durante su primera reunión el Consejo de Administración se pronunciará sobre los puntos siguientes:

— las normas de procedimiento del Consejo de Administración,

— el acuerdo entre la empresa común y la AEE, que define las
relaciones entre ésta y la empresa común, especialmente los
poderes de control de la empresa común en lo que se
refiere a la ejecución del programa por la Agencia,

— el reglamento financiero de la empresa común,

— el presupuesto de la empresa común para el año 2002, que
incluye la contribución comunitaria a la empresa común en
2002 (70 millones de euros +170 millones de euros),

— el nombramiento del Director de la empresa común a propuesta de la Comisión.

( [1] ) Reglamento (CE) n [o] 876/2002 del Consejo, de 21 de mayo de
2002, por el que se crea la empresa común Galileo (DO L 138
de 28.5.2002, p. 1). ( [2] ) Se trata del Sr. Ravasio, Director General honorario en la Comisión.

15.10.2002 ES Diario Oficial de las Comunidades Europeas C 248/3

Una misión urgente de la empresa común será preparar el
pliego de condiciones de la licitación que debe lanzarse para
iniciar el proceso de selección del futuro operador del sistema,
es decir, la entidad privada que se encargará de las fases de
despliegue y explotación del programa Galileo. Los resultados
de la licitación serán presentados por la Comisión al Consejo
para que éste pueda pronunciarse sobre el concesionario con
conocimiento de causa. Esta decisión será muy importante
porque permitirá también fijar la dotación económica necesaria
a cargo del presupuesto comunitario para las fases de despliegue y explotación. En efecto, uno de los criterios de selección
del concesionario será su aportación económica al programa,
lo cual permitirá determinar las partes del presupuesto que
sufragarán respectivamente la Comunidad y el sector privado.

Para preparar esta licitación, se intensificarán los contactos con
los organismos financieros de todo tipo, como el Banco Europeo de Inversiones (BEI), los inversores institucionales, los bancos de negocios, los grupos de seguros, etc., y con los grandes
grupos europeos suministradores de servicios o de equipo. En
los próximos meses están previstas numerosas actividades de
promoción. Éstas se iniciarán en otoño del 2003 con un gran
simposio sobre Galileo que reunirá a los sectores financieros,
los suministradores de servicios, los grandes usuarios de la
navegación y los fabricantes de equipo de los sectores espacial
y terrestre, incluidos los fabricantes de receptores. Para este
acto, se ha publicado ya en el _Diario Oficial de las Comunidades_
_Europeas_ una convocatoria de manifestaciones de interés ( [1] ).

2. **LA SEGURIDAD DEL SISTEMA:**

El artículo 7 del Reglamento (CE) n [o] 876/2002 prevé la creación de un Consejo de Seguridad encargado de las cuestiones
de seguridad en relación con el sistema Galileo.

Hasta la fecha el Consejo no ha creado este órgano. Por razones de eficacia y para comenzar los trabajos sobre las cuestiones de fondo lo antes posible, la Comisión convocó sin dilación
una primera reunión con los expertos de los Estados miembros
encargados de la seguridad. La reunión se celebró el 8 de mayo
de 2002 bajo la presidencia de la Comisión y adoptó la forma
de comité de expertos. Esta reunión fue seguida de otras el 25
de junio y el 13 de septiembre de 2002.

En el curso de estos encuentros, una minoría de Estados miembros expresó el deseo de que las reuniones estuviesen presididas por un representante de un Estado miembro, o incluso
copresididas por un Estado miembro y la Comisión, ocupándose ésta de la secretaría. La Comisión considera que, en espera
de la creación del Consejo de Seguridad, estas reuniones de
expertos deben continuar sus trabajos en la forma actual.

La Comisión estima que las misiones del Consejo de Seguridad
de Galileo son las siguientes:

— aportar sus conocimientos emitiendo dictámenes sobre las
especificaciones técnicas del sistema relacionadas con la
seguridad (cifrado, etc.),

( [1] ) DO C 173 de 19.7.2002, p. 13.

— asistir a la Comisión en sus negociaciones con terceros
países aportando sus conocimientos, especialmente en lo
que se refiere al reparto de frecuencias con Estados Unidos,

— participar en la elaboración del futuro marco operativo en
materia de seguridad, en el que se inscribirán las relaciones
con las autoridades de seguridad de los terceros países, las
decisiones que deben tomarse en caso de crisis por la interrupción o las posibles restricciones de la emisión de señales, la definición de los usuarios autorizados a poseer receptores cifrados, el control del respeto de los compromisos
internacionales en materia de no proliferación y de control
de las exportaciones, etc.

3. **LA DEFINICIÓN DE LOS SERVICIOS Y EL PLAN DE FRE-**

**CUENCIAS**

3.1. **La definición de los servicios:**

Desde hace varios años, se viene trabajando en la definición de
los servicios y del plan de frecuencias. La primera versión del
**documento técnico de definición de la misión de Galileo** y
por consiguiente, de **la gama de los servicios conexos**, fue
elaborada a principios del año 2001. Este documento se ha
distribuido ampliamente y ha sido objeto de muchas observaciones, tanto por grupos de usuarios como por los Estados
miembros, en particular durante una reunión de los representantes de los Estados miembros, celebrada en la AEE en marzo
de 2001. Resultado de esta concertación fue una segunda versión del documento, que fue ampliamente difundida en abril de
2001.

Tras la Decisión del Consejo, de 26 de marzo de 2002, y vista
la evolución de los conceptos técnicos surgidos de los trabajos
realizados durante la fase de definición, se ha elaborado una
nueva versión (véase un resumen en el anexo 1) teniendo en
cuenta las nuevas consultas celebradas con grandes grupos de
usuarios, para los cuales se han organizado diversos foros durante los meses de mayo y junio de 2002. La versión refundida
de este documento técnico acaba de remitirse a los Estados
miembros. Esta versión ha de permitir la definición de:

— la lista de los servicios que deberá ofrecer Galileo,

— sus prestaciones (calidad), y

— sus características técnicas.

Para la buena marcha del programa, es esencial que estos
aspectos se decidan de aquí al otoño puesto que condicionan
las especificaciones técnicas del sistema (concepción de los
satélites, arquitectura en tierra, plan de frecuencias, etc.), que
deben conocerse para lanzar las licitaciones de toda la fase de
desarrollo (2002-2005). Una modificación sustancial de estas
especificaciones provocaría aumentos significativos de los costes de esta fase del programa.

C 248/4 ES Diario Oficial de las Comunidades Europeas 15.10.2002

Por otra parte, la definición de los servicios es indispensable
para avanzar en las negociaciones internacionales, especialmente en lo que se refiere a los aspectos de interoperabilidad
con los sistemas GPS estadounidense y Glonass ruso, y para
definir el pliego de condiciones del futuro operador de Galileo.
Los grupos industriales y financieros que deseen presentar una
oferta de concesión deben disponer de estos datos para preparar su oferta y su plan comercial. Finalmente, los fabricantes de
equipo europeos tienen que preparar sus productos ya desde
hoy. Sin conocer la definición de los servicios, tendrían muchas
dificultades para diseñar los receptores, cuya venta, junto con el
suministro de los servicios correspondientes, representará el
85 % del mercado creado por Galileo, así como para desarrollar
el mercado de las utilizaciones de la navegación por satélite.

Galileo propondrá varios niveles de servicio de acceso abierto o
más o menos restringido:

— un **servicio de base** abierto y gratuito, destinado, sobre
todo, a aplicaciones para el público en general y para servicios de interés general. Este servicio es comparable al
ofrecido por el GPS civil, que es gratuito para estas aplicaciones, pero ofrece una mejor calidad y fiabilidad que el
GPS,

— un **servicio comercial**, que permitirá el desarrollo de aplicaciones con fines profesionales y ofrecerá para ello mejores prestaciones que el servicio de base, especialmente en
cuanto a garantía de servicio,

— un **servicio «vital»** _(«Safety of Life»)_ de gran calidad e integridad para aplicaciones en las que está en juego la vida
humana, como la navegación aérea o marítima,

— un **servicio de búsqueda y salvamento**, destinado a mejorar sensiblemente los sistemas de socorro actuales en caso
de situaciones de peligro,

— un **servicio gubernamental** (denominado «servicio público
regulado» [«Public Regulated Service» (PRS)] cifrado y resistente a las interferencias, reservado principalmente para las
necesidades de los organismos públicos de protección civil,
de seguridad nacional y de control de la observancia de las
leyes, que requieren una gran continuidad. Este servicio
permitirá el desarrollo de aplicaciones seguras en la Unión
Europea y podrá ser una herramienta importante para mejorar los instrumentos que la Unión Europea utiliza en la
lucha contra las exportaciones ilícitas y la inmigración clandestina.

La definición de las características de este conjunto de servicios
se basa en la determinación de las necesidades concretas en
colaboración con los usuarios futuros de Galileo. Para ello, se
han llevado a cabo ya trabajos en los diversos institutos de
normalización, así como en organismos internacionales, por
ejemplo, la Organización de la Aviación Civil Internacional
(OACI), la Organización Marítima Internacional (OMI), etc.

Tanto si se trata de la mejora de la cobertura de los servicios de
acceso abierto en el medio urbano (95 % de una zona urbana,

mientras que en el caso del GPS actual la cobertura es del
50 %), que beneficiará al parque de ciento sesenta millones
de vehículos privados de Europa, como si se trata de las posibilidades ofrecidas por la navegación por satélite en el interior
de los edificios («indoor»), o incluso de túneles, o bien de los
servicios de telefonía móvil basados en el conocimiento de la
posición del comunicante, la gama de los servicios ofrecidos
por Galileo está concebida para responder a expectativas con
cretas.

La garantía respecto a ciertos parámetros básicos de los servicios suministrados (precisión, disponibilidad, etc.) beneficiará
no sólo al sector de los seguros (búsqueda de vehículos robados, primas adaptadas al recorrido de los vehículos, seguimiento certificado de las mercancías, etc.), sino también a sectores de punta como la prospección petrolera, la agricultura de
precisión, la gestión del transporte de mercancías y otros.

La recepción de un mensaje de integridad, que permite determinar si la información recibida del satélite es fiable, resulta
también indispensable en numerosos sectores en los que es
necesaria una garantía jurídica (prestación de servicios) y en
los casos en los que está en juego la vida humana. Así, la
aviación civil exige para algunas fases de vuelo un intervalo
máximo de seis segundos entre la detección de una anomalía y
la recepción de la correspondiente alerta por el usuario.

La presencia de un canal de comunicación de velocidad muy
baja, del orden de 500 bits por segundo, permite, además, la
transmisión de información de carácter comercial desde los
centros de servicio a los usuarios. El contenido detallado de
esta información (distribución de claves de descifrado, información sobre tráfico, determinación del itinerario de algunos
usuarios, etc.) será establecido por el futuro operador en función de su plan comercial.

Todos estos servicios serán directamente accesibles a escala
mundial. No obstante, las entidades locales (túneles, aeropuertos, puertos, etc.) podrán efectuar algunas adaptaciones a entornos especiales o a grupos de usuarios determinados. Además, la infraestructura de satélite podrá completarse mediante
elementos regionales, especialmente para la producción de
mensajes de integridad.

Conviene subrayar que los servicios ofrecidos por Galileo cubrirán todo el planeta, especialmente las zonas más desfavorecidas en el plano geográfico o las zonas ultraperiféricas de la
Unión Europea.

3.2. **La necesidad de disponer del servicio gubernamental**
**(PRS)**

La radionavegación por satélite ofrece, a un coste muy pequeño
para el usuario, un grado de precisión sin precedentes en la
fijación de la posición en el espacio y en el tiempo, lo cual
explica su utilización masiva en todo tipo de campos. Sin
embargo, la señales abiertas son enormemente vulnerables a
las interferencias o a utilizaciones voluntarias, que pueden ser
malintencionadas. La necesidad de disponer del servicio PRS
resulta, a la vez, de la vulnerabilidad de la señales de la radionavegación por satélite, de las particularidades de este servicio
y del carácter muy sensible de las aplicaciones previstas.

15.10.2002 ES Diario Oficial de las Comunidades Europeas C 248/5

i) _La vulnerabilidad de la señales de la radionavegación por satélite_

Las autoridades americanas han encargado un informe ( [1] )
que pone de manifiesto la vulnerabilidad de toda la infraestructura de transporte de los Estados Unidos, cada vez más
dependiente del sistema americano de radionavegación por
satélite GPS. Éste se utiliza como ayuda a la navegación,
como instrumento para conocer la situación exacta de vehículos dentro de los nuevos sistemas mejorados de vigilancia, y como referencia de sincronización para una gran
parte de las redes de energía, así como para las redes de
telecomunicaciones, etc. El informe concluye que: «El sector
de los transportes civiles, buscando la mayor eficacia que
hace posible el sistema GPS, da pruebas con respecto a éste
de una confianza que puede tener consecuencias graves en
caso de interrupción del servicio. Además, los usuarios no
están preparados para una interrupción de este tipo mediante equipos específicos o procedimientos operativos». El
informe recomienda especialmente el empleo de tecnologías que permitan atenuar las interferencias (antenas y receptores específicos). Estas recomendaciones han sido aceptadas por el Ministerio de Transportes de Estados Unidos.

En la Unión Europea, la dependencia de los sectores estratégicos respecto a la radionavegación por satélite será de
aquí a unos cinco años tan importante como en Estados
Unidos. La interrupción o la interferencia de la señal de
Galileo, mediante la utilización inteligente de fuentes de
interferencia en manos de terroristas económicos, criminales o agentes hostiles podría impedir su recepción continua
en el interior de una zona geográfica de importancia significativa, y podría perjudicar gravemente a la eficacia de
las fuerzas de seguridad nacional y de policía, y a las actividades económicas, llegando incluso a paralizarlas a escala
local. Así, se pondría en cuestión la confianza en la utilización del sistema.

ii) _Las particularidades del servicio PRS_

Gracias a la utilización de tecnologías adecuadas de atenuación de interferencias, el PRS ofrecerá un grado de resistencia a las interferencias que no poseerán los demás servicios ofrecidos por Galileo. Así, la señal del servicio PRS
será transmitida en dos frecuencias, cada una de las cuales
ocupará un gran ancho de banda, constituyendo así una
estructura de señales resistente a las interferencias. Además,
las frecuencias serán distintas de las de los servicios abiertos
y una de la señales del PRS se situará en una banda de
frecuencias totalmente distinta de las utilizadas por los sistemas GPS y Glonass o por otras señales de Galileo. Estas
características complican especialmente la tarea de un terrorista deseoso de interferir todas las señales. Además, el
código y los datos de la señales PRS estarán cifrados, lo
cual asegurará una protección contra interferencias «inteligentes». La utilización del cifrado permitirá la introducción
de tecnologías de encriptado y de un mecanismo de control
de los usuarios puesto que el acceso exige una clave determinada, que sólo poseerán los usuarios debidamente autorizados.

( [1] ) Informe final, de 29 de agosto de 2001: «Vulnerability assessment
of the transportation infrastructure relying on the global positioning
system», preparado por John A. Volpe del National Transportation
Systems Center.

Habrá un control muy estricto de los receptores de las
señales PRS y sus antenas, bien específicas y optimizadas,
así como de las autorizaciones de utilización. La introducción de tecnologías de atenuación de interferencias confiere, en efecto, a la Unión Europea la responsabilidad del
control del acceso a estas tecnologías, a fin de impedir su
utilización abusiva u hostil contra los intereses de los Estados miembros o sus aliados. El acceso al servicio PRS estará
controlado por sistemas de cifrado aprobados por los gobiernos de los Estados miembros. Para hacer frente a una
amenaza terrorista o a riesgos de conflicto, los Estados
miembros prepararán planes de gestión de crisis en el
marco del control público de Galileo y se creará una estructura _ad hoc_ a nivel de la Unión Europea.

iii) _Las aplicaciones previstas_

El servicio PRS está concebido para aumentar la probabilidad de que, en presencia de amenazas o en período de
crisis, los usuarios autorizados por sus gobiernos puedan
disponer de una señal continua en el espacio. El número de
usuarios autorizados estará limitado. Como ejemplos de
aplicaciones podemos citar:

a) a escala europea:

— la Oficina Europea de Policía (Europol),

— la Oficina Europea de Lucha contra el Fraude (Olaf),

— los servicios responsables de la protección civil, la
seguridad (Agencia de Seguridad Marítima) y la intervención en casos de urgencia (fuerzas de mantenimiento de la paz, equipos de intervención humanitaria).

b) en los Estados miembros:

— las fuerzas del orden y la seguridad,

— las fuerzas o servicios de represión de la delincuencia,

— los servicios de información encargados de proteger
la seguridad nacional, y

— los servicios a cargo del control y la vigilancia de las
fronteras exteriores.

Por ejemplo, en ausencia del servicio PRS, la lancha rápida
de un traficante de drogas que dispusiese de un emisor de
interferencias y fuese perseguida por un barco de la aduana
podría, en caso de mal tiempo, impedir a su perseguidor
situarse en un radio superior a 10 kilómetros utilizando la
radionavegación por satélite y de esta manera impedir su
detención. En cambio, con un receptor y una antena PRS
específicos, el aduanero estaría en condiciones de contrarrestar esta amenaza y posicionarse en tiempo real. Si,
además, va equipado de un emisor de interferencias, podrá,
a su vez, impedir al traficante que determine su posición
por medio de la radionavegación por satélite.

En conclusión, situado bajo control civil europeo, el servicio PRS constituirá un servicio «resistente», «robusto» y de
acceso controlado a disposición de los Estados miembros
de la Unión Europea. Este servicio les permitirá fomentar
las políticas europeas que exigen una gran confianza en la
disponibilidad continua de la señal Galileo.

C 248/6 ES Diario Oficial de las Comunidades Europeas 15.10.2002

3.3. **La cuestión de la superposición de señales:**

Existen varias señales y bandas de frecuencia que van asociadas
a los diferentes servicios ofrecidos.

Teniendo en cuenta la falta de espacio en el espectro de frecuencias destinadas a la radionavegación por satélite, es inevitable la superposición de las bandas de frecuencia utilizadas
por el GPS y por Galileo, sobre todo para las señales seguras.
Esta superposición está en conformidad con las normas internacionales, siempre que no se produzcan interferencias perjudiciales para los dos sistemas. Sin embargo, Estados Unidos,
que disponen hasta hoy de un monopolio de hecho en la
radionavegación por satélite, se oponen, por el momento, y
por razones estratégicas, a la superposición de una de las dos
señales del PRS y de una de las dos señales militares del GPS
(denominadas código M), en banda de frecuencia alta bajo una
modulación específica.

Sin embargo, la elección de las frecuencias para la señal PRS de
Galileo se justifica perfectamente en el plano técnico puesto
que se trata del espectro de frecuencias que ofrece en tiempos
de paz las mejores prestaciones, especialmente en cuanto a
«resistencia» y «robustez», la mejor relación coste/beneficio y
la mejor garantía de continuidad e integridad. Estas cualidades
son igualmente preciosas en tiempos de crisis. Los argumentos
que aduce la Comunidad Europea al respecto son los siguientes:

— posee los conocimientos necesarios para crear una señal

segura,

— estima que la complementariedad entre los sistemas GPS y
Galileo debe basarse en una confianza recíproca, y

— finalmente, goza de un derecho al uso de la señales anterior.

En consecuencia, la superposición total de una de las dos señales del código M a una de las dos señales del PRS no sólo es
posible si no deseable, sobre todo porque:

— las normas internacionales autorizan esta superposición, y

— las soluciones alternativas previsibles ofrecen prestaciones
inferiores y no han sido validadas en el plano técnico.

A fin de resolver este conflicto con Estados Unidos, la Comisión ha propuesto a las autoridades estadounidenses un intercambio de información en el plano técnico. Asimismo ha subrayado que, con este fin, el Consejo de Seguridad de Galileo
constituía un interlocutor fiable para la entidad americana correspondiente a cargo de la seguridad (véase el punto 5.1 más
adelante y el documento del anexo 2).

4. **LA RESERVA DE FRECUENCIAS**

La definición de los servicios y el plan de frecuencias presentados anteriormente suponen que Galileo dispone de un acceso
al espectro de las frecuencias necesarias para la transmisión de
la señales correspondientes. En el plano internacional, es dentro

de la Conferencia Mundial de Radiocomunicaciones (CMR),
Conferencia Intergubernamental situada bajo la tutela de las
Naciones Unidas, donde más de ciento cincuenta países negocian la atribución a los diferentes servicios de las frecuencias
disponibles en el interior de un espectro físicamente limitado.
Es imprescindible que la próxima CMR, que tendrá lugar en
junio y julio de 2003, confirme el plan de las frecuencias ya
concedidas a Galileo y sus características. Esta conferencia se
preparará en el marco de la decisión sobre el espectro radioeléctrico ( [1] ).

4.1. **Los logros de la última CMR celebrada el año 2000 en**
**Estambul**

Durante la Conferencia de Estambul se atribuyó un nuevo
espectro de frecuencias a los servicios de radionavegación
por satélite. Sin embargo, no se ha asignado ningún espectro
de frecuencia en particular a Galileo ni a los demás sistemas de
radionavegación.

Tras la Conferencia, varios países han presentado solicitudes de
atribución de frecuencias a la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) para diferentes sistemas de radionavegación
por satélite, entre ellos para Galileo. Como quiera que el espectro disponible de frecuencias es limitado, la próxima CMR de
2003 tendrá que validar el hecho de que puedan coexistir
diferentes sistemas en el interior de dicho espectro. Además,
una gran parte del espectro de frecuencias atribuido a la radionavegación por satélite ya está reservado prioritariamente a los
servicios de radionavegación aeronáutica (ARNS) ( [2] ). Por lo
tanto, todos los nuevos sistemas de radionavegación por satélite, incluido Galileo, han de demostrar la ausencia de interferencias con estos servicios prioritarios.

4.2. **Los objetivos que deben alcanzarse en la próxima**
**CMR**

Durante la CMR de 2003 ya no habrá que buscar para Galileo
un acceso al espectro de frecuencias, a diferencia de la situación que existía en la CMR de 2000. En cambio, habrá que
asegurar que el espectro de frecuencias atribuido a la radionavegación por satélite ofrezca la flexibilidad necesaria para que
Galileo pueda suministrar todos los servicios previstos. Por
tanto, convendrá que la CMR ratifique las características técnicas del espectro de frecuencias que deben utilizar los servicios
de Galileo y su compatibilidad con los demás sistemas en
cuanto a nivel aceptable de interferencias.

Los resultados de la CMR de 2003 serán cruciales para la
coordinación de los diferentes sistemas de radionavegación
por satélite (Galileo, GPS, Glonass, sistema chino) en el espectro de frecuencias atribuido.

Por consiguiente, conviene evitar que países como Estados
Unidos o la Federación de Rusia, o también organizaciones
como la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI),
impongan restricciones exageradas en el espectro de frecuencias ya atribuido a Galileo.

( [1] ) Decisión 676/2002/CE del Parlamento Europeo y del Consejo (DO
L 108 de 24.4.2002, p. 1).
( [2] ) La ARNS comporta todos los sistemas de navegación terrestres
existentes para la aviación civil.

15.10.2002 ES Diario Oficial de las Comunidades Europeas C 248/7

Como todas las cuestiones que están en juego para Galileo en
la CMR de 2003 se refieren al espectro de las frecuencias
atribuidas de manera privilegiada a la aviación civil, principalmente a los sistemas terrestres de ayuda a la navegación aérea y
los radares, es de importancia primordial lograr previamente
un acuerdo con los medios de la navegación aérea, en particular con la OACI.

4.3. **La estrategia que debe adoptarse para defender los**
**intereses de Galileo en la CMR de 2003**

Con miras a la preparación de la CMR de 2003, conviene
establecer las cuatro prioridades siguientes:

— completar el dosier Galileo en el plano técnico estableciendo la definición de los servicios y el plan de frecuencias
(véase el punto 3 anterior),

— asegurar la concordancia de las diferentes políticas comunitarias en materia de frecuencias y la cohesión de los
diferentes agentes comunitarios,

— mantener estrechas relaciones con los principales agentes
no comunitarios que intervienen en la preparación de la
CMR de 2003 (CEPT, UIT, Eurocontrol, OACI ...), y

— obtener, durante la CMR, el apoyo político más amplio
posible por parte de los países no comunitarios y las diferentes regiones del mundo favorables al sistema Galileo;
con este fin, es esencial llevar a cabo una serie de actuaciones.

5. **LAS RELACIONES CON TERCEROS PAÍSES**

5.1. **La importancia de la cooperación internacional**

Galileo es un sistema mundial. La cooperación internacional es
un elemento esencial para obtener el máximo beneficio del
programa Galileo, y debe servir para reforzar los conocimientos europeos y disminuir los riesgos tecnológicos y políticos del
programa. Aparte de la armonización técnica con los sistemas
existentes, la cooperación internacional resulta indispensable
para penetrar en los mercados y desarrollar los equipos de
tierra. Además, la cuestión de la cooperación se inscribe también en los objetivos de la Comunidad en materia de política
exterior, cooperación para el desarrollo, empleo y medio ambiente.

Tras la decisión de lanzar el programa Galileo tomada por el
Consejo, varios terceros países han expresado el deseo de asociarse al programa en una u otra forma. Además, la Comisión
considera que el programa Galileo tiene una vocación mundial
y afecta, por tanto, a todos los países no comunitarios.

En la práctica, la cooperación con terceros países implica resolver cuestiones como el control y la seguridad del sistema, la

transferencia de tecnología, la propiedad intelectual y el control
de las exportaciones. La apertura a terceros países respetará
especialmente los compromisos internacionales de la Comunidad y los Estados miembros en materia de no proliferación y
de control de las exportaciones, sobre todo en lo que se refiere
a productos de doble uso. En este contexto, convendrá tener en
cuenta las diferencias en cuanto a la aplicación de controles a
las exportaciones que se dan entre la Comunidad y algunos
terceros países miembros de regímenes internacionales, especialmente en lo que se refiere a las formas de control de las
transferencias intangibles de tecnología, las dimensiones extraterritoriales de algunas legislaciones, las condiciones de reexportación, etc.

a) _Estados Unidos_

Estados Unidos, el socio más afectado, ha mostrado un
renovado interés por suscribir un acuerdo con la Comunidad Europea. Los días 21 y 22 de junio de 2002 se celebró
en Bruselas una sesión, muy positiva, de negociaciones. La
próxima sesión está prevista para el mes de octubre. Su
objetivo es llegar durante el año 2003 a un acuerdo de
cooperación con Estados Unidos en el que se definan los
principios de interoperabilidad y se resuelvan las cuestiones
comerciales relacionadas con la utilización de Galileo y del
GPS.

En cuanto a las cuestiones comerciales, Estados Unidos han
reconocido que la radionavegación por satélite (equipos y
servicios) está cubierta por las normas comerciales multilaterales de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Sin
embargo, habría que estudiar si existen posibles lagunas que
podrían colmarse mediante una cláusula específica en el
futuro acuerdo bilateral, actualmente en negociación.

Asimismo, se ha dado un gran paso en cuanto a las cuestiones de interoperabilidad. Se ha informado a Estados Unidos de que la Comunidad Europea no se ajustaría a las
normas del sistema GPS sino que utilizaría sus propias normas, a menudo idénticas a las internacionales, cuya elección
viene dictada por la calidad de los servicios ofrecidos a los
usuarios (fiabilidad y continuidad de las señales, precisión,
bajo coste de los receptores, etc.). En efecto, Galileo es
también un proyecto comercial y el GPS no es una norma
mundial. Galileo constituirá una constelación que, ciertamente, será complementaria del GPS e interoperable para
sus usuarios pero totalmente independiente de este sistema.

La Comunidad Europea ha presentado también la situación
del proyecto en el plano técnico y explicado la pertinencia
de las soluciones tecnológicas aprobadas (tiempo, geodesia y
frecuencia) en cuanto a la calidad del servicio y la interoperabilidad con el GPS para el usuario. Para esta reunión, se ha
recurrido a los mejores expertos de los Estados miembros y
en ella han intervenido al unísono. Los expertos europeos y
estadounidenses se encontrarán antes de la próxima reunión
de negociación prevista para octubre. Está en preparación
un trabajo técnico acerca de una serie de cuestiones concretas que deberá permitir superar los últimos obstáculos
para la definición de los principios que regirán la interoperabilidad entre Galileo y el GPS.

C 248/8 ES Diario Oficial de las Comunidades Europeas 15.10.2002

Sin embargo, no se ha podido lograr ningún avance acerca
de la espinosa cuestión de la superposición de una de las
bandas de frecuencia previstas para el futuro servicio gubernamental (Public Regulated Service) de Galileo a una de las
futuras señales militares americanas (denominada «código
M»). Los negociadores americanos no disponen de mandato
para abordar esta cuestión, dada su gran sensibilidad política. Para Estados Unidos, el único marco en el que puede
discutirse es la Organización del Tratado del Atlántico Norte
(OTAN).

La Comisión, en nombre de la Comunidad Europea, ha
puesto de relieve los aspectos siguientes:

— el programa Galileo es un programa civil sostenido por
la Unión Europea y el mandato de negociación dado por
el Consejo a la Comisión cubre todas las cuestiones
relacionadas con Galileo, incluidas las referentes a las
frecuencias. La cuestión de las frecuencias puede afectar
a la OTAN pero la búsqueda de una solución a esta
cuestión entra en el ámbito de las relaciones entre la
Comunidad Europea y Estados Unidos,

— la superposición prevista con el código militar americano, que, por otra parte, está en conformidad con las
decisiones tomadas durante el año 2000 por la UIT
acerca del acceso a las frecuencias, viene dictada por
consideraciones técnicas y prácticas, como, por ejemplo,
la robustez de las señales y el nivel aceptable de interferencias,

— la Comisión desea iniciar un diálogo sobre esta cuestión
con las autoridades estadounidenses en un plano estrictamente técnico para tener una mejor comprensión de
las preocupaciones americanas. Esta tarea se encomendaría a un grupo de trabajo encargado de las cuestiones
internacionales que formaría parte del Consejo de Seguridad Galileo (creado por el Consejo), cuyos miembros
están habilitados para tratar e intercambiar cualquier
información confidencial, incluso las de origen militar.
Sólo podrá tomarse una decisión de carácter político
sobre el problema de la posible superposición después
de este intercambio de información técnica y previo
conocimiento de todas las implicaciones posibles.

En sus negociaciones con la parte estadounidense, la Comisión se ha basado hasta aquí en la hipótesis de que una de
las señales previstas para el servicio PRS no es interferible
por Estados Unidos puesto que dicha señal se superpondrá a
una de las futuras señales GPS militares y no es posible
interferir selectivamente dos señales superpuestas en una
misma banda de frecuencias con la misma modulación.
Como se ha explicado en el punto 3.3 anterior, la modulación utilizada para la superposición permitiría a Galileo
emitir una señal mucho más «robusta» y sólida. Esta solución tendría por consecuencia que Estados Unidos no podrían interferir selectivamente a los usuarios del PRS Galileo
y, por tanto, exige un acuerdo político sobre la concertación
necesaria entre los dos sistemas de radionavegación en previsión de una crisis o en caso de crisis.

La alternativa política por la que ha optado la Comunidad
Europea al dotarse de su propio sistema de radionavegación
por satélite implica un verdadero control por ella misma de
la señal segura PRS, lo cual se opone a la aceptación de una
independencia relativa basada en la utilización condicionada
de esta señal «gubernamental».

b) _Federación de Rusia y República Popular China_

Los contactos con Rusia y China cubren muchos campos de
cooperación en lo que se refiere a Galileo. Los dos países
gestionan programas espaciales avanzados de radionavegación por satélite y consideran la cooperación con la Comunidad Europea un objetivo estratégico. Una de las cuestiones
que se plantea al respecto es la relación entre los sistemas y
las normas Glonass y Galileo. Paralelamente a su voluntad
de participar en el programa Galileo, China continúa por su
parte con la puesta a punto de un sistema regional adaptado
a sus propias necesidades y ha presentado a la UIT una
solicitud de acceso a las frecuencias dedicadas a la radionavegación por satélite.

_**Federación de Rusia:**_ en cada cumbre entre la Unión Europea y Rusia, se ha destacado la conveniencia de desarrollar
la cooperación en relación con Galileo. Las negociaciones
formales con Rusia se han centrado anteriormente en la
definición de posibilidades de cooperación y de proyectos
industriales conjuntos, así como en las posibilidades de colaboración en el campo de las frecuencias. Tras los contactos
bilaterales recientes entre la Comisión y Rusia, especialmente con ocasión de la cumbre de 29 de mayo de 2002,
las dos partes han decidido revisar los campos concretos de
cooperación. Ambas son conscientes de que existe un interés mutuo en la expansión de esta cooperación, tanto para
el desarrollo de la tecnología como para las inversiones
financieras.

En el plano político, la Comunidad Europea y Rusia deberían intentar aunar sus esfuerzos (Galileo + Glonass) para
llegar a crear un sistema global de radionavegación por
satélite que agrupase los sistemas actuales y futuros. La
coordinación de sus posturas respectivas en las organizaciones internacionales relacionadas con la radionavegación por
satélite (UIT, ICAO y OMI) debe contribuir a alcanzar este
objetivo.

En el plano práctico, conviene explotar las sinergias que la
coexistencia de los dos sistemas, Galileo y Glonass, puede
ofrecer a los usuarios europeos en cuanto a calidad y disponibilidad de servicios. También hay que discutir la posible
modernización de las normas Glonass ya que los rusos han
manifestado su interés por los mercados civiles y, sobre
todo, comerciales de la radionavegación.

Además de reforzar los vínculos industriales y científicos, se
ha acordado reanudar las negociaciones con el fin de suscribir rápidamente un acuerdo de cooperación. En este sentido, la Comisión preparará un proyecto de acuerdo en
otoño.

15.10.2002 ES Diario Oficial de las Comunidades Europeas C 248/9

La Comisión ha organizado una amplia mesa redonda con
representantes de grandes empresas rusas para alentar la
cooperación en las aplicaciones de la radionavegación por
satélite e informarlas acerca de sus posibilidades de participación directa en la empresa común en calidad de futuros
usuarios.

_**República Popular China:**_ El papel demográfico, económico
y político de China y sus actividades en la radionavegación
por satélite merecen que se le reserve un trato privilegiado
en el programa Galileo. Tras la Cumbre entre China y la
Unión Europea celebrada en junio de 2001, la cooperación
concreta con China se ha traducido en visitas de expertos y
en dos grandes seminarios en los que se han reunido todos
los interesados chinos de los campos científico, técnico y
comercial. El último de estos seminarios, organizado en
colaboración con la AEE, se celebró en Pekín los días 3 y
4 de junio de 2002.

Durante el encuentro entre la Vicepresidente de Palacio y el
Ministro XU Guanhua, el 17 de junio de 2002, se anunció
el establecimiento próximo en China de un centro de cooperación sino-europeo sobre la radionavegación por satélite.
Su misión será crear equipos de investigadores europeos y
chinos que trabajen en Galileo y la radionavegación en general, así como promover consorcios industriales para la
investigación y la explotación de las aplicaciones de esta
tecnología.

El Primer Ministro chino, Zhu Rongji, ha manifestado el
interés que su país tenía en estar plenamente asociado al
programa Galileo, asociación que incluiría una participación
financiera, técnica y política. El Ministerio de Investigación
chino, por su parte, ha enumerado los campos de cooperación en los que podría concretarse un acuerdo formal entre
la Comunidad Europea y China.

Teniendo en cuenta, a la vez, la situación en que se encuentra la cooperación con China, la importancia que reviste la
colaboración con ese país en cuanto a mercados, políticas de
normalización y frecuencias, y los objetivos políticos de las
dos partes en materia de soberanía, transferencia de tecnología, etc., la Comisión presentará próximamente una propuesta concreta de directrices de negociación con China.

c) _Otros terceros países_

_**Mediterráneo:**_ la V Conferencia Ministerial Euromediterránea, celebrada los días 22 y 23 de abril de 2002, ha puesto
de manifiesto la renovación del proceso de Barcelona y ha
aprobado un plan de acción para el desarrollo de la asociación euromediterránea en relación con la estrategia regional
(2002-2006) para la región mediterránea.

La región mediterránea es de gran interés para Galileo y
para su precursor EGNOS. Debido a su proximidad geográfica y económica, los países mediterráneos tienen una situa

ción privilegiada para acoger las estaciones terrestres del
proyecto EGNOS. Uno de los proyectos en preparación
del Programa MEDA consiste en poner en marcha actividades de formación y demostración sobre la radionavegación
por satélite en los países mediterráneos asociados. El objetivo principal es informar y sensibilizar a los «decisores» de
estos países sobre las posibilidades que ofrece la utilización
de Galileo y de esta tecnología.

_**América Latina:**_ el apoyo de los países de América Latina es
capital para la protección de las frecuencias concedidas a
Galileo. Es importante mostrarles el potencial que ofrece el
programa y su importancia para América Latina.

Los primeros contactos con varios países de América Latina,
entre ellos Argentina, Chile, Brasil, Uruguay y Colombia,
muestran que éstos buscan contrapesar sus relaciones con
Estados Unidos estableciendo vínculos fuertes con la Unión
Europea. La situación geográfica, climática y demográfica de
la zona acentúa los problemas de infraestructura y de seguridad de los transportes.

La estrategia de la Unión Europea en América Latina debería
hacer hincapié en los conocimientos europeos en materia de
radionavegación por satélite. En este sentido, está ya en
marcha un gran proyecto regional de cooperación. Como
en la región mediterránea, se trata de establecer un centro
de cooperación encargado de impartir cursos de formación
y demostraciones sobre la radionavegación por satélite, utilizando especialmente el sistema EGNOS que permite, ya
desde ahora, apreciar el potencial de Galileo. El objetivo
es llegar al mayor número posible de «decisores» y de futuros usuarios en estos países. Además, Galileo podría desempeñar un papel importante en el plan regional de la aviación
civil preparado para América Latina bajo la égida de la
OACI.

_**Canadá:**_ en el plano político, ha mostrado un cierto interés
en una posible participación en la empresa común a través
de su agencia espacial, con ello quiere ir más allá de la
participación en el programa que va aparejada a su calidad
de miembro asociado de la AEE. Esta cuestión está actualmente en discusión en Ottawa. En el plano técnico, Canadá
continúa participando en los estudios Galileo gestionados
por la Comisión y la AEE.

_**Australia:**_ se ha mostrado de entrada reticente a cooperar
con la Comunidad Europea en los proyectos Galileo y EGNOS. Sin embargo, esta actitud se ha modificado dejando
paso a una voluntad de cooperación. Testimonio de ello es
la visita efectuada en abril de 2002 a la Comisión por las
autoridades australianas de transportes. Éstas han manifestado su interés en la explotación de las aplicaciones de
Galileo, así como en la acogida y la gestión en Australia
de infraestructuras terrestres de Galileo. En consecuencia, la
Comisión ha comenzado a confeccionar la lista de los puntos que podrían ser objeto de cooperación.

C 248/10 ES Diario Oficial de las Comunidades Europeas 15.10.2002

_**Japón:**_ es un país importante debido a los numerosos vínculos económicos y políticos que tiene con la Unión Europea. Es también un país que ha desarrollado una tecnología
avanzada en el campo de la radionavegación por satélite,
aunque las autoridades japonesas no han tomado postura
todavía respecto a la elección entre diferentes tecnologías de
posicionamiento, como el uso combinado del GPS/MSAS o
de Galileo/GPS. Conviene señalar que las industrias americanas, apoyadas por la «Federal Aviation Authority», han
establecido estrechas relaciones con las autoridades japonesas exportando la tecnología americana para desarrollar el
sistema japonés MSAS, equivalente al sistema EGNOS. Por
otra parte, Japón se opuso a la asignación de frecuencias a
Galileo en la CMR 2000 de Estambul. Las negociaciones que
deben llevarse a cabo con este país habrán de centrarse
especialmente en esta cuestión.

La radionavegación por satélite figura entre las siete prioridades de cooperación establecidas por la Comisión en su
próxima comunicación sobre la creación de una asociación
económica y comercial con Japón. Esta prioridad ha sido
confirmada en la última cumbre entre la Unión Europea y
Japón del 8 de julio de 2002 y muestra el interés de las
autoridades japonesas responsables de la industria por desempeñar un papel más importante en el programa Galileo.

_**Ucrania:**_ es una potencia espacial y ha participado, en particular, en el desarrollo del programa ruso Glonass. Durante
las dos últimas cumbres celebradas entre la Unión Europea y
Ucrania, se decidió intensificar los contactos entre expertos
sobre el programa Galileo con miras a una posible cooperación. Ucrania, vecina de la Unión Europea, está interesada
en el desarrollo de las aplicaciones de Galileo en el sector de
los transportes. La Comisión siempre ha insistido a Ucrania
que los intercambios debían continuarse en el marco del
acuerdo de cooperación y asociación.

_**India:**_ las autoridades indias de aviación e investigación
quieren instalar un sistema de radionavegación por satélite
de primera generación, de tipo EGNOS o WAAS. Las industrias europea y americana compiten entre sí para suministrar este sistema. El sector de la aviación desempeña un
papel fundamental en este proyecto en razón de las exigencias de la seguridad aérea ya que el espacio aéreo indio está
atravesado por un volumen muy importante de vuelos internacionales.

En este contexto, la Comunidad Europea ha iniciado un
proceso de cooperación con India para permitir la utilización del sistema EGNOS, precursor de Galileo. El objetivo es
conseguir que la tecnología europea sea la base de un posible futuro sistema de navegación desarrollado por India, que
reivindica la posesión de su propio sistema de radionavegación.

d) _Países candidatos_

La problemática expuesta anteriormente con respecto a los
terceros países no se aplica evidentemente a los países can

didatos, destinados a convertirse en miembros de la Unión
Europea. Estos países ocuparán un lugar privilegiado en el
programa Galileo en tanto que futuros copropietarios del
sistema. Por otra parte, es esencial hacer que se impliquen
ya desde ahora en favor de Galileo en los foros internacionales, así como prepararlos para asumir su futuro papel de
miembros de la Unión Europea y de las estructuras creadas
para el programa Galileo.

Los contactos bilaterales y multilaterales (Naciones Unidas)
han mostrado la capacidad de estos países para utilizar y
desarrollar servicios de radionavegación por satélite para
usos en el transporte, la geodesia y las ciencias en general.
La sensibilización de estos países con respecto al interés que
reviste el programa Galileo se acelerará con el seminario
que se está preparando actualmente y que tendrá lugar en
Polonia. Con este fin, se ha celebrado una primera reunión
en Varsovia los días 19 y 20 de julio de 2002, en el marco
de un seminario organizado conjuntamente por la Comisión
y la AEE sobre el conjunto de las aplicaciones espaciales.

5.2. **La participación de los miembros de terceros países**
**en la empresa común**

En cuanto a las formas que puede adoptar la cooperación con
terceros países, conviene recordar que el artículo 5 del Reglamento por el que se crea la empresa común Galileo prevé
explícitamente la participación en la empresa común de miembros de terceros países.

Al margen de las directrices de negociación dadas por el Consejo, que, por definición, comprenden un amplio abanico de
temas (cooperación científica, cooperación industrial, cuestiones comerciales, etc.), se plantea la cuestión concreta de la
participación de terceros países en las actividades de la empresa
común.

Actualmente, varios países han manifestado su interés en esta
forma de asociación en el programa Galileo. Sin embargo, para
asociarse, es necesario concretar las modalidades de participación mediante conversaciones entre los países interesados y la
empresa común. En cualquier caso, la aprobación final corresponderá al Consejo.

Los miembros fundadores de la empresa común, aplicando sus
respectivos procedimientos de toma de decisiones, tendrán que
analizar las condiciones de esta participación. Entre ellas se
incluyen la cuantía de la contribución financiera a la empresa
común, la aprobación por los países interesados de los aspectos
esenciales de la estrategia Galileo ( [1] ), la protección de la infraestructura Galileo, la aceptación de los principios comunitarios
sobre transferencia de tecnología y la propiedad intelectual.

Conviene recordar que el Consejo, a propuesta de la Comisión,
deberá aprobar estas adhesiones así como las condiciones correspondientes.

( [1] ) Apoyo a las normas Galileo en la OMI y la OACI, no discriminación de servicios y equipo Galileo según la OMC, no discriminación
de Galileo en la UIT.

15.10.2002 ES Diario Oficial de las Comunidades Europeas C 248/11

5.3. **Las directrices de negociación**

_**China:**_ la Comisión prepara, para su próxima aprobación por
el Consejo, una propuesta de directrices de negociación destinada a formalizar las actividades de cooperación con este país a
semejanza de los mandatos obtenidos para las conversaciones
con Estados Unidos y Rusia. Este mandato trata de todos los
temas, desde la cooperación científica e industrial a la cooperación política.

_**Otros terceros países:**_ habida cuenta del número de solicitudes
y de la necesidad de un planteamiento coherente, la Comisión
propone al Consejo que apruebe próximamente una directrices
de negociación en las que se presente un **acuerdo tipo** para un
conjunto de terceros países, en vez de tratar cada tercer país
por separado.

Estas directrices se referirían a campos como la cooperación
política, técnica (por ejemplo, interoperabilidad), industrial y
financiera, así como a la gestión de Galileo, comprendida la
empresa común, la colaboración científica y la investigación y
la formación.

La cooperación con miras a la promoción de servicios regionales y locales es un elemento importante para el desarrollo de
Galileo, teniendo en cuenta las cuestiones de soberanía.

El contenido final de los acuerdos de cooperación variará según
los países. Cuanto más amplia sea la cooperación ( [1] ), más detallada será la propuesta de la Comisión al Consejo.

**CONCLUSIONES**

En el anexo 3 figura un calendario de las tareas previstas.
Convendría que se diesen lo antes posible orientaciones políticas sobre los puntos siguientes:

— la definición de los servicios Galileo y el plan de frecuencias
sobre la base de la última versión del documento técnico
elaborado por los servicios de la Comisión,

— la superposición de frecuencias para el servicio denominado
PRS y las negociaciones que deben llevarse a cabo a este
respecto con Estados Unidos en el marco de la Comunidad
Europea,

— las negociaciones que deben llevarse a cabo con China y
otros terceros países.

( [1] ) Posiblemente, por ejemplo, Japón.

_ANEXO 1_

**MISIÓN DE GALILEO Y DEFINICIÓN DE LOS SERVICIOS**

**Presentación general**

Las principales características del programa Galileo y los servicios y prestaciones que ofrece se presentan en el documento de definición de alto nivel (High-Level Definition Document), que se utiliza como marco del programa Galileo y
se aplica al documento de requisitos de misión (Mission Requirement Document). Dicho documento de definición,
preparado por la Comisión Europea y la AEE es el resultado de un proceso de consultas con los usuarios, los Estados
miembros y los posibles inversores, y tiene en cuenta los últimos resultados de los estudios de definición técnica
efectuados hasta la fecha.

El objetivo europeo de plena autonomía en la navegación por satélite se alcanzará mediante una estrategia en dos fases,
que se iniciará con el sistema EGNOS en 2004 y continuará luego con el sistema Galileo, cuya plena capacidad
operativa se alcanzará, según lo previsto, para el 2008. Galileo será el primer sistema de navegación y posicionamiento
por satélite de tipo civil, concebido y gestionado bajo control civil. Con objeto de facilitar su uso combinado, será
interoperable con otros sistemas. Para aplicaciones comerciales y relacionadas con la seguridad de la vida humana, los
servicios de navegación ofrecerán una garantía, que no sólo es ventajosa sino que también constituye una diferencia
importante con respecto al actual GNSS. Se ha prestado especial atención al aspecto de seguridad de Galileo con objeto
de proteger su infraestructura y evitar el posible uso malicioso de sus señales.

Se han definido cuatro servicios de navegación y un servicio de apoyo a operaciones de búsqueda y salvamento a fin de
cubrir la gama más amplia posible de necesidades de los usuarios, incluyendo a los usuarios profesionales, los científicos
y los usuarios de mercados de consumo, así como a los campos relacionados con la seguridad de la vida humana y los
organismos estatales. Los siguientes servicios Galileo del tipo «sólo-satélite» se ofrecerán en todo el mundo e independientemente de otros sistemas combinando las señales en el espacio de Galileo:

i) _el servicio abierto [Open Service (OS)]_ se presta a partir de una combinación de señales abiertas, de manera gratuita
para los usuarios, y ofrece unas prestaciones en cuanto a la situación en el espacio y el tiempo competitivas con
otros sistemas GNSS,

C 248/12 ES Diario Oficial de las Comunidades Europeas 15.10.2002

ii) _el servicio de salvaguardia de la vida [Safety of Life Service (SoL)]_ mejora las prestaciones del servicio abierto advirtiendo a
tiempo al usuario de la imposibilidad de asegurar determinados márgenes de exactitud (integridad). Está previsto dar
una garantía de servicio al respecto,

iii) _el servicio comercial [Comercial Service (CS)]_ da acceso a dos señales suplementarias que permiten una velocidad de flujo
de datos superior y una mejora de la exactitud para los usuarios. También en este caso está prevista una garantía de
servicio. Este servicio también ofrece una capacidad limitada de difusión para la transmisión de mensajes de centros
de servicio a usuarios (del orden de 500 bits por segundo),

iv) _el servicio público regulado [Public Regulated Service (PRS)]_ sitúa en el espacio y en el tiempo a determinados usuarios
que requieren una elevada continuidad del servicio con un acceso controlado. Se facilitarán dos señales de navegación PRS con datos y códigos de distancia cifrados.

v) _el servicio de búsqueda y salvamento [Search and Rescue Service (SAR)]_ difunde en todo el mundo los mensajes de alerta
emitidos por balizas de socorro. Este servicio contribuirá a mejorar las prestaciones del sistema internacional de
búsqueda y salvamento Cospas-Sarsat.

Los servicios Galileo del tipo «sólo-satélite» pueden mejorarse a escala local mediante combinaciones con elementos
locales para aplicaciones con exigencias más estrictas.

Las señales de Galileo también pueden combinarse con otros sistemas GNSS (Glonass y GPS) o no GNSS (por ejemplo,
GSM y UMTS) a fin de obtener servicios mejorados para aplicaciones específicas.

Para diseñar la arquitectura de Galileo se ha aplicado un planteamiento orientado al servicio. El componente mundial de
Galileo, que comprende una constelación de veintisiete satélites activos más tres satélites de reserva en órbita terrestre
media y el segmento terrestre asociado, emitirá la señal en el espacio requerida para prestar servicios del tipo «sólosatélite». Al estar el componente mundial diseñado para enlazar fácilmente con los elementos locales resultará más fácil
introducir mejoras en el servicio local. De la misma manera, la interoperabilidad entre Galileo y los componentes
externos será un factor fundamental del diseño de Galileo de manera que puedan desarrollarse aplicaciones que
combinen los servicios de Galileo y los de sistemas externos (por ejemplo, sistemas de navegación o comunicación).

SERVICIO ABIERTO

_**Finalidad**_

El servicio abierto Galileo facilita información sobre posicionamiento, velocidad y tiempo a la que puede accederse de
manera gratuita. Este servicio es adecuado para aplicaciones de mercados de consumo, como la navegación de automóviles y la hibridación con teléfonos móviles. El servicio horario está sincronizado con el tiempo universal coordinado
(UTC) cuando se usa con receptores en ubicaciones fijas. Este servicio horario puede usarse para aplicaciones como
sincronización de redes o aplicaciones científicas.

_**Prestaciones y características**_

Las prestaciones que se marcan como objetivos en cuanto a exactitud en la posición y disponibilidad serán competitivas
con respecto al actual GNSS y su ulterior evolución prevista. Además, el servicio abierto será también interoperable con
otros GNSS, con objeto de facilitar la prestación de servicios combinados.

_**Implantación**_

Las señales del servicio abierto están en frecuencias separadas para poder corregir los errores inducidos por efectos
ionosféricos mediante la diferenciación de las mediciones de distancia efectuadas en cada frecuencia. Cada frecuencia de
navegación incluirá dos señales de código de distancia (en fase y en cuadratura). Los datos se añaden a uno de los
códigos de distancia mientras que el otro código de distancia «piloto» carece de datos para dar unas mediciones de
navegación más precisas y robustas.

SERVICIO COMERCIAL

_**Finalidad**_

El servicio comercial permitirá el desarrollo de aplicaciones profesionales con una mejora en cuanto a prestaciones de
navegación y datos de valor añadido en comparación con el servicio abierto. Las aplicaciones previstas se basarán en:

— la difusión de datos a una velocidad de 500 bps, para servicios de valor añadido,

15.10.2002 ES Diario Oficial de las Comunidades Europeas C 248/13

— la emisión de dos señales, separadas en frecuencia de las señales de los servicios abiertos para facilitar aplicaciones
avanzadas, como la integración de las aplicaciones de posicionamiento de Galileo con la redes de comunicaciones
sin hilos, el posicionamiento de alta precisión y la navegación en interiores.

_**Prestaciones y características**_

La Sociedad de Explotación Galileo [Galileo Operating Company (GOC)] determinará el nivel de prestaciones que puede
ofrecer para cada servicio comercial y satisfará las exigencias de la industria y las necesidades de los consumidores. Está
previsto dar una garantía para este servicio.

El servicio comercial será un servicio de acceso controlado explotado por prestadores de servicios comerciales con
arreglo a un acuerdo de licencia con la GOC.

Los prestadores de servicios comerciales tomarán las decisiones que correspondan sobre los servicios ofrecidos, por
ejemplo, sobre datos de integridad, correcciones diferenciales para zonas locales, etc., lo cual dependerá de las características finales de los otros servicios ofrecidos por Galileo.

_**Implantación**_

Las señales del servicio comercial serán las de los servicios abiertos más dos señales cifradas (códigos de distancia y
datos) en la banda «E6».

SERVICIO DE SALVAGUARDIA DE LA VIDA [SAFETY OF LIFE (SOL)]

_**Finalidad**_

Los mercados a los que se dirige este servicio son los usuarios para los cuales la seguridad es crítica, por ejemplo, el
transporte marítimo, la aviación y los ferrocarriles, cuyas aplicaciones o actividades requieren unas prestaciones muy
estrictas.

El SOL ofrecerá unas prestaciones de alto nivel a escala mundial que satisfagan las necesidades de los usuarios y
refuercen la seguridad especialmente en zonas donde no están disponibles los servicios prestados por la infraestructura
tradicional en tierra. Un servicio mundial sin fisuras aumentará la eficiencia de las empresas que trabajan a escala
planetaria, por ejemplo, las líneas aéreas y las compañías marítimas transoceánicas.

_**Prestaciones y características**_

En el servicio de salvaguardia de la vida, hay algunos niveles de servicio que están estipulados por la legislación en varios
campos del transporte internacional, por ejemplo, las normas y prácticas recomendadas [Standards and Recommended
Practices (SARPS)] de la OACI. Por tanto, Galileo deberá ofrecer un nivel de servicio muy específico para ajustarse a la
legislación aplicable a todos los ámbitos del transporte considerados y a las normas actuales. Está previsto ofrecer una
garantía para este servicio.

Esta modalidad se ofrecerá de manera abierta y el sistema tendrá la capacidad de autenticar la señal (por ejemplo,
mediante una firma digital) para garantizar a los usuarios que la señal recibida es la verdadera señal Galileo. Esta
característica del sistema, que se activará si los usuarios la necesitan, debe ser transparente y no discriminatoria con
respecto a todos ellos y no introducirá degradación alguna en las prestaciones.

La principal característica del servicio de salvaguardia de la vida es que facilita información a nivel mundial sobre la
integridad ( [1] ). Las zonas no europeas podrían también apoyar la prestación de este servicio a escala regional facilitando
información sobre la integridad regional a través de los satélites Galileo.

El servicio de salvaguardia de la vida se prestará a escala mundial. Sus especificaciones incluyen dos niveles para cubrir
dos condiciones de exposición al riesgo y son válidas para muchas aplicaciones en diferentes campos del transporte, por
ejemplo, el transporte aéreo, terrestre, marítimo y ferroviario:

— el nivel crítico cubre actividades para las que el tiempo es crítico, por ejemplo, en el campo de la aviación, las
operaciones de aproximación con guía vertical,

— el nivel no crítico cubre actividades más prolongadas para las que el tiempo es menos crítico, como la navegación
en mar abierto en el transporte marítimo.

( [1] ) Integridad es la capacidad de un sistema para avisar a tiempo al usuario en caso de que no pueda asegurar ciertos márgenes de
exactitud.

C 248/14 ES Diario Oficial de las Comunidades Europeas 15.10.2002

Las señales de este servicio se sitúan en las bandas E5a + E5b y L1. Galileo suministrará un servicio robusto a los
usuarios de esta modalidad ofreciendo también niveles alternativos de servicio para modos de funcionamiento degradados (por ejemplo, cuando no estén disponibles una frecuencia o dos debido a interferencias).

_**Implantación**_

Las señales que utiliza este servicio están en frecuencias separadas para poder corregir errores inducidos por efectos
ionosféricos mediante la diferenciación de las mediciones de distancia efectuadas en cada frecuencia. Cada frecuencia de
navegación incluirá dos señales de código de distancia (en fase y en cuadratura). Los datos se añaden a uno de los
códigos de distancia mientras que el otro código de distancia «piloto» carece de datos para dar unas mediciones de
navegación más precisas y robustas. Los datos sobre integridad se emitirán en las bandas L1 y E5b.

SERVICIO PÚBLICO REGULADO [PUBLIC REGULATED SERVICE (PRS)]

_**Finalidad**_

El servicio público regulado ofrecerá un nivel más alto de protección contra las amenazas a la señales Galileo en el
espacio que el que aportan los servicios abiertos (servicio abierto, servicio comercial y servicio de salvaguardia de la vida)
mediante el uso de las adecuadas tecnologías de atenuación de interferencias.

La necesidad de este servicio se impone a partir del análisis de las amenazas al sistema Galileo y de la existencia de
aplicaciones de infraestructura en las cuales la perturbación de la señal en el espacio por terroristas económicos,
personas malintencionadas, agentes subversivos o instituciones hostiles podría ir en detrimento de la seguridad nacional,
el cumplimiento de las leyes, la seguridad o la actividad económica dentro de una zona geográfica significativa.

El objetivo del PRS es mejorar la probabilidad de que los usuarios que lo necesiten puedan disponer continuamente de la
señal en el espacio, aunque existan amenazas de interferencia. Entre las aplicaciones de este servicio se incluyen las
siguientes:

a) _a escala europea:_

— la Oficina Europea de Policía (Europol),

— la Oficina Europea de Lucha contra el Fraude (OLAF),

— los servicios de protección civil y seguridad ( agencia de seguridad marítima) y los destinados a intervenir en caso
de urgencia (fuerzas de mantenimiento de la paz y equipos de intervención humanitaria);

b) _en los Estados miembros:_

— las fuerzas del orden y la seguridad,

— las fuerzas o servicios de represión de la delincuencia,

— los servicios de información encargados de proteger la seguridad nacional,

— los servicios a cargo del control y la vigilancia de las fronteras exteriores.

La introducción de tecnologías de atenuación de interferencias lleva aparejada la responsabilidad de asegurar que el
acceso a estas tecnologías esté adecuadamente controlado para evitar su utilización en contra de los intereses de los
Estados miembros. El acceso al servicio público regulado estará controlado mediante sistemas de gestión de claves
aprobados por los gobiernos de los Estados miembros.

_**Prestaciones y características**_

El acceso al servicio público regulado estará controlado por las autoridades que se decidan a nivel europeo, mediante el
cifrado de las señales y la distribución de claves adecuadas.

15.10.2002 ES Diario Oficial de las Comunidades Europeas C 248/15

_**Implantación**_

Las señales del servicio público regulado se emiten permanentemente en frecuencias separadas de los servicios abiertos
sólo vía satélite de Galileo, a fin de no perder este servicio cuando se deniega el servicio abierto a nivel local. Son señales
de banda ancha para asegurar la resistencia a las interferencias involuntarias o maliciosas y, por tanto, ofrecer una mejor
continuidad del servicio.

El uso del PRS estará restringido a grupos de usuarios claramente especificados y autorizados por la Unión Europea y los
Estados participantes. Los Estados miembros autorizarán a los usuarios mediante la aplicación de técnicas de acceso
controlado adecuadas. El control de la distribución de receptores correrá a cargo de los Estados miembros

SERVICIO DE BÚSQUEDA Y SALVAMENTO

_**Finalidad**_

El apoyo de Galileo al servicio de búsqueda y salvamento, en lo sucesivo denominado SAR/Galileo, representa la
contribución de Europa al esfuerzo conjunto internacional Cospas-Sarsat sobre actividades de búsqueda y salvamento
humanitarias. El SAR/Galileo:

— cumplirá los requisitos y reglamentos de la OMI, mediante la detección de radiobalizas de localización de siniestros
(EPIRB) del Servicio Marítimo Internacional de Seguridad y Socorro (Global Maritime Distress Security Service), y de
la OACI, mediante la detección de terminales de localización de emergencias,

— será compatible hacia atrás con el sistema Cospas-Sarsat para contribuir eficazmente a este esfuerzo internacional de
búsqueda y salvamento.

_**Prestaciones y características**_

El SAR/Galileo permitirá importantes mejoras del actual sistema Cospas-Sarsat:

— recepción casi en tiempo real de mensajes de socorro transmitidos desde cualquier punto de la Tierra (el tiempo
medio de espera es actualmente de una hora),

— localización precisa de alertas,

— detección por múltiples satélites para evitar el bloqueo por el relieve en condiciones difíciles,

— mayor disponibilidad del segmento espacial (vientisiete satélites en órbita terrestre media además de los cuatro
satélites en órbita terrestre baja y los tres satélites geoestacionarios del actual sistema).

Por otra parte, el SAR/Galileo introducirá una nueva función, a saber: el enlace de retorno del operador del SAR a la
baliza emisora de socorro, facilitando así las operaciones de rescate y ayudando a identificar y rechazar las falsas
alarmas.

_**Implantación**_

El transpondedor de búsqueda y salvamento de los satélites Galileo detecta la señal de socorro de cualquier baliza
Cospas-Sarsat que emita una alerta en la banda 406-406,1 MHz, y emite esta información a estaciones de tierra
dedicadas en la banda «L6». Los centros de control de misión de Cospas-Sarsat determinan la posición de las balizas
de socorro, una vez que han sido detectadas por el segmento terrestre específico.

C 248/16 ES Diario Oficial de las Comunidades Europeas 15.10.2002

_Apéndice 1_

**Principales características de los servicios Galileo**

**Servicio abierto (posicionamiento)**

|Tipo de receptor|Frecuencias portadoras|Frecuencia simple|Frecuencia doble|
|---|---|---|---|
|**Tipo de receptor**|Cálculo de la integridad|No|No|
|**Tipo de receptor**|Corrección ionosférica|Basada en un<br>modelo simple|Basada en mediciones de frecuencia doble|
|**Cobertura**|**Cobertura**|Mundial|Mundial|
|**Exactitud (95 %)**|**Exactitud (95 %)**|H: 15 m<br>V: 35 m|H: 4 m<br>V: 8 m|
|**Integridad**|**Límite de alarma**|No aplicable|No aplicable|
|**Integridad**|**Tiempo para el disparo**<br>**de la alarma**|**Tiempo para el disparo**<br>**de la alarma**|**Tiempo para el disparo**<br>**de la alarma**|
|**Integridad**|**Riesgo de integridad**|**Riesgo de integridad**|**Riesgo de integridad**|
|**Disponibilidad**|**Disponibilidad**|99,8 %|99,8 %|

**Servicio abierto (servicio horario)**

|Frecuencias portadoras|Frecuencia triple|
|---|---|
|**Cobertura**|Mundial|
|**Exactitud horaria con respecto a UTC/TAI**|30 ns|
|**Disponibilidad**|99,8 %|

**Servicio de salvaguardia de la vida**

|Tipo de receptor|Frecuencias portadoras|Tres frecuencias|Col4|
|---|---|---|---|
|**Tipo de receptor**|**Cálculo de la integridad**|Sí|Sí|
|**Tipo de receptor**|**Corrección ionosférica**|Basada en mediciones de frecuencia doble|Basada en mediciones de frecuencia doble|
|**Cobertura**|**Cobertura**|Mundial|Mundial|
|||Nivel crítico|Nivel no crítico|
|**Exactitud (95 %)**|**Exactitud (95 %)**|H: 4 m<br>V: 8 m|H: 220 m|
|**Integridad**|**Límite de alarma**|H: 12 V 20 m|H: 556 m|
|**Integridad**|**Tiempo para el disparo**<br>**de la alarma**|6 segundos|10 segundos|
|**Integridad**|**Riesgo de integridad**|3,5 × 10–7/150 s|10–7/hour|
|**Riesgo de continuidad**|**Riesgo de continuidad**|10–5/15 s|10–4/hora-10–8/hora|
|**Certificación/Responsabilidad**|**Certificación/Responsabilidad**|Sí|Sí|
|**Disponibilidad de integridad**|**Disponibilidad de integridad**|99,5 %|99,5 %|
|**Disponibilidad de exactitud**|**Disponibilidad de exactitud**|99,8 %|99,8 %|

15.10.2002 ES Diario Oficial de las Comunidades Europeas C 248/17

**Servicio público regulado**

|Tipo de receptor|Frecuencias portadoras|Frecuencia doble|
|---|---|---|
|**Tipo de receptor**|**Cálculo de la integridad**|Sí|
|**Tipo de receptor**|**Corrección ionosférica**|Basada en mediciones de frecuencia doble|
|**Cobertura**|**Cobertura**|Mundial|
|**Exactitud (95 %)**|**Exactitud (95 %)**|H: 6,5 m<br>V: 12 m|
|**Integridad**|**Límite de alarma**|H:20-V:35<br>10 s<br>3,5 × 10–7/150 sec|
|**Integridad**|**Tiempo para el disparo**<br>**de la alarma**|**Tiempo para el disparo**<br>**de la alarma**|
|**Integridad**|**Riesgo de integridad**|**Riesgo de integridad**|
|**Riesgo de continuidad**|**Riesgo de continuidad**|10–5/15 s|
|**Precisión horaria con respecto a UTC/TAI**|**Precisión horaria con respecto a UTC/TAI**|100 ns|
|**Disponibilidad**|**Disponibilidad**|99,5 %|

**Contribución de Galileo al servicio de búsqueda y salvamento (SAR/Galileo)**

|Capacidad|Cada satélite retransmite señales recibidas de hasta 150 balizas<br>simultáneamente activas|
|---|---|
|**Tiempo de latencia de la transmisión**|La comunicación de las balizas a las estaciones de tierra SAR<br>permitirá la detección y localización de transmisiones de socorro<br>en menos de 10 min. El tiempo de latencia es el que transcurre<br>entre la primera activación de una baliza y su localización|
|**Calidad del servicio**|Índice de errores binarios < 10–5 para enlaces de comunicación<br>entre baliza y estación de tierra SAR|
|**Velocidad de datos de acuse de recibo**|6 mensajes de 100 bits cada uno por minuto|
|**Disponibilidad**|> 99,8 %|

|Tipo de elementos locales|Emisión de correcciones<br>diferenciales|Emisión de correcciones<br>diferenciales|Usuarios asistidos en interiores|
|---|---|---|---|
|**Exactitud (95 %)**|< 1 m|< 10 cm|50 m (por confirmar)|
|**Tiempo para el disparo de**<br>**la alarma de integridad**<br>**(Integrity**<br>**Time-to-Alarm**<br>**(TTA))**|Hasta 1 segundo|por determinar|por determinar|
|**Integridad**<br>**límite**<br>**de**<br>**alarma**|por determinar|por determinar|por determinar|
|**Disponibilidad**|99-99,95 (por determinar)|99-99,9 (por determinar)|99-99,9 (por determinar)|
|**Comunicaciones**|Emisión|Datos uni/bidireccionales|Datos y voz<br>uni/bidireccionales|

C 248/18 ES Diario Oficial de las Comunidades Europeas 15.10.2002

_Apéndice 2_

**Principales características de las señales Galileo**

En el siguiente gráfico se describe la emisión de las señales de navegación Galileo:

— se transmiten 4 señales en la banda de frecuencias 1 164-1 215 MHz (E5a-E5b),

— se transmiten 3 señales en la banda de frecuencias 1 260-1 300 MHz (E6),

— se transmiten 3 señales en la banda de frecuencias 1 559-1 591 MHz (L1).

Tanto el código de distancia como los datos transportan la información específica necesaria para un servicio determinado. De las 10 señales de navegación

— 6 están concebidas para el servicio abierto y el servicio de salvaguardia de la vida (señales 1, 2, 3, 4, 9 y 10)

— 2 están concebidas específicamente para el servicio comercial (señales 6 y 7)

— 2 están concebidas específicamente para el servicio público regulado (PRS) (señales 5 y 8)

En el cuadro siguiente se resumen las características de las señales y su atribución a los distintos servicios:

|Col1|Col2|Servicios de navegación|Col4|Col5|Col6|Características de las señales|Col8|
|---|---|---|---|---|---|---|---|
|Identifica-<br>ción de las<br>señales|Frecuencias|OS|CS|SOL|PRS|Tipo de código<br>de distancia|Tipo de datos|
|1, 2, 3,<br>4, 9<br>y 10|E5a<br>E5b<br>L1|×|×|×||Acceso abierto|Datos de navegación<br>Datos de integridad<br>Datos SAR, datos<br>comerciales|
|6, 7|E6||×|||Cifrado comercial|Datos comerciales|
|5, 8|E6<br>L1||||×|Cifrado<br>gubernamental|Datos PRS|

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|Identifica-<br>ción de las<br>señales|Señales|Frecuencia<br>central|Modulación|Velocidad<br>de flujo<br>de chips|Cifrado<br>del código|Velocidad<br>de datos|Cifrado<br>de datos|
|---|---|---|---|---|---|---|---|
|1|señal de datos<br>en E5A|1 176 MHz|BPSK (10)|10 Mcps|no|50 sps/25 bps|no|
|2|señal piloto<br>en E5A|1 176 MHz|BPSK (10)|10 Mcps|no|no hay<br>datos|no hay<br>datos|
|3|señal de datos<br>en E5B|1 207 MHz|BPSK (10)|10 Mcps|no|250 sps/<br>125 bps|no|
|4|señal piloto<br>en E5B|1 207 MHz|BPSK (10)|10 Mcps|no|no hay<br>datos|no hay<br>datos|
|5|señal de espectro<br>escindido en E6|1 278 MHz|BOC (10,5)|5 Mcps|sí — aprobado<br>por el Gobierno|250 sps/<br>125 bps|sí|
|6|señal de datos<br>comercial en E6|1 278 MHz|BPSK (5)|5 Mcps|sí — comercial|1 000 sps/<br>500 bps|sí|
|7|señal piloto<br>comercial en E6|1 278 MHz|BPSK (5)|5 Mcps|sí — comercial|no hay<br>datos|no hay<br>datos|
|8|señal de espectro<br>escindido en L1|1 575 MHz|BOC (n,m)|m Mcps|sí — aprobado<br>por el Gobierno|250 sps/<br>125 bps|sí|
|9|señal de datos<br>en L1|1 575 MHz|BOC (2,2)|2 Mcps|no|200 sps/<br>100 bps|no|
|10|señal piloto<br>en L1|1 575 MHz|BOC (2,2)|2 Mcps|no|no hay<br>datos|no hay<br>datos|

_ANEXO 2_

**LAS SEÑALES GALILEO Y SUS IMPLICACIONES**

**Introducción**

La Comisión Europea, la AEE, algunos Estados miembros ( [1] ) y el mundo de la industria, especialmente los industriales
que trabajan en la concepción de los receptores, han participado en los trabajos de la «Task Force Signal» dependiente
del «Galileo Steering Comittee» (Comité de Pilotaje de Galileo). Esta Task Force inició sus trabajos en marzo de 2001.
Una de sus misiones consistía en contribuir a la definición de las futuras señales emitidas por Galileo. Así, se ha
preparado el mejor modelo posible, en cuanto a bandas de frecuencia y forma de las señales utilizadas, para asegurar a
las señales emitidas por Galileo prestaciones óptimas que le permitan penetrar en el mercado de la radionavegación por
satélite. Este modelo hipotético ha sido objeto de un consenso por parte de los expertos designados por los Estados
miembros.

Galileo ofrecerá una gama de servicios, cada uno de los cuales utilizará al menos dos bandas de frecuencia. Dos de estos
servicios se basan en señales abiertas, es decir, no cifradas. Otros dos necesitan señales cifradas, uno con fines
comerciales y el otro para aplicaciones críticas y sensibles bajo el control de las autoridades públicas. Esta última señal,
denominada «gubernamental» o «Public Regulated Service» (PRS) goza de una protección reforzada.

El sistema estadounidense GPS comprende, por su parte, dos tipos de señales: civiles y militares. Las señales militares
actuales del GPS se denominan P(Y) y las futuras señales militares de este sistema se conocen por código M.

El modelo definido por la «Task Force Signal» ha tenido en cuenta la necesidad de interoperabilidad entre el GPS y
Galileo. Este modelo prevé una superposición de las señales Galileo abiertas con dos de las frecuencias del GPS, lo cual
autorizará a los futuros receptores de señales abiertas de radionavegación por satélite a utilizar de manera conjunta las
señales GPS y Galileo. Asimismo, prevé la superposición parcial o total de una de las señales PRS cifradas con una de las
señales del futuro código M del GPS. Estas superposiciones son posibles en los planos técnico y reglamentario.

Los Estados Unidos se oponen actualmente a la superposición de una de las señales PRS de Galileo con una de las
señales del código M del GPS y ponen por delante las prioridades de su política de defensa queriendo mantener la
posibilidad de interferir la señal PRS de Galileo.

El análisis que figura a continuación explica en primer lugar la problemática planteada por Estados Unidos y a
continuación expone las posturas de la Unión Europea con respecto a la elección de las frecuencias de la señal PRS
de Galileo.

( [1] ) Reino Unido, Alemania, Italia, Francia, España y Finlandia.

C 248/20 ES Diario Oficial de las Comunidades Europeas 15.10.2002

I. **LA PROBLEMÁTICA DE LA SUPERPOSICIÓN DE LAS SEÑALES PRS Y EL CÓDIGO M**

1. **La señal PRS de Galileo**

Entre los diferentes servicios de navegación que debería prestar Galileo, el servicio PRS tiene por misión asegurar una
continuidad del servicio para ciertas aplicaciones sensibles (seguridad civil, policía, aduanas y represión del fraude),
incluida la continuidad en período de crisis.

Para asegurar una continuidad del servicio e impedir el acceso a usuarios no autorizados, las señales PRS estarán
siempre cifradas mediante una cifra o un código gubernamental y controladas por una entidad política europea
adecuada.

Los receptores PRS serán, por tanto, específicos y estarán controlados muy estrictamente: identificación nominativa
de los usuarios, rastreabilidad de los receptores, y declaración en caso de robo e invalidación del receptor según un
procedimiento determinado.

El PRS se compone de dos señales: una situada en una banda de frecuencias medias denominada E6 y otra situada en
una banda de frecuencias altas denominada L1. La señal situada en la banda E6 está definida sin ninguna superposición con las señales GPS, puesto que goza de una amplitud de banda suficiente. En cambio, el código M del GPS
utiliza también la banda L1.

2. **La reglamentación mundial (UIT)**

Según la reglamentación internacional en vigor definida por la UIT, las frecuencias utilizables por los sistemas de
radionavegación por satélite no pertenecen a un país o a un sistema. Para utilizar una banda de frecuencias es
necesario que el país interesado presente una solicitud a la UIT y que ésta la registre («filings»). El país que haya
presentado primero una solicitud de atribución de frecuencias goza de un derecho de anterioridad para su utilización.
No obstante, cualquier país tiene derecho a utilizar estas mismas frecuencias para su propio sistema de navegación
siempre y cuando no cree perturbaciones electromagnéticas o interferencias excesivas en otros sistemas en servicio,
incluidos los que gozan de un derecho de anterioridad.

3. **La superposición de las señales PRS y el código M**

El código M del GPS y la señal PRS de Galileo utilizan diferentes bandas de frecuencia. Durante la CMR, celebrada en
2000 en Estambul, no fue posible obtener suficiente ancho de banda en la banda alta denominada L1 para instalar en
ella todas las posibles señales. Por consiguiente, el código M del GPS se solapa con la señal PRS de Galileo.

Dos años de estudios sobre las interferencias con la intervención de los mejores expertos europeos permiten llegar a
la firme conclusión de que la Unión Europea está en condiciones de diseñar un servicio PRS de navegación capaz de
no interferir el código M del GPS, incluso en la banda alta denominada L1.

Por tanto, la reglamentación internacional autoriza a la Comunidad Europea a utilizar para su propio sistema Galileo
las frecuencias en las cuales funcionan las señales GPS, incluidas las señales militares del GPS y, en particular, el
código M, puesto que Galileo no provoca interferencias perjudiciales en el sistema estadounidense. Ningún obstáculo
de carácter técnico o reglamentario se opone a la superposición de una de las dos señales PRS de Galileo con una de
las dos señales del código M del GPS.

4. **Las implicaciones militares, industriales y comerciales**

Las razones por las que Estados Unidos se opone a la superposición de las dos señales son de diferentes tipos.

a) _Razones militares_

Los Estados Unidos consideran que toda señal civil de radionavegación por satélite puede utilizarse con fines
hostiles, incluso con fines terroristas, contra intereses nacionales o contra los intereses de la Alianza del Atlántico
Norte. Para hacer frente a esta amenaza, Estados Unidos, y pronto la OTAN, prevén desarrollar un concepto de
guerra electrónica denominado Navwar, capaz de interferir localmente las frecuencias de la señales civiles sin
perturbar el código M del GPS.

Con arreglo a este planteamiento, Estados Unidos quieren que se pueda también interferir la señal PRS de Galileo
cuando las circunstancias lo exijan, dado que esta señal no es de carácter militar. Ahora bien, la utilización de una
misma banda de frecuencias con la misma modulación por una de las dos señales PRS y por una de las dos señales
del código M del GPS no permite la aplicación directa de este concepto de interferencia. En efecto, será técnicamente difícil interferir selectivamente una de estas dos señales sin degradar la otra.

La cuestión política que se plantea entonces es la siguiente: ¿la superposición crea riesgos inaceptables para la
Unión Europea y para la OTAN? y ¿cómo pueden controlarse esos posibles riesgos?

15.10.2002 ES Diario Oficial de las Comunidades Europeas C 248/21

b) _Razones industriales y comerciales_

No puede excluirse que, dentro de diez años, el código M del GPS sea no sólo utilizado como hoy por los
militares sino también por otros grupos de usuarios, como los guardacostas, las aduanas, etc., en un gran número
de países. Hoy en día, lo utilizan ya más de veinticinco países. El mercado potencial comprende probablemente
centenares de grupos de usuarios.

Sin embargo, la señal PRS de Galileo se ha concebido también para satisfacer todos los tipos de aplicación que, en
la Unión Europea, necesitarán señales seguras (transporte de materiales nucleares, aduanas, policía, etc.).

Con la señal PRS, la Unión Europea se dota de una señal cifrada potencialmente tan protegida como la señal
militar del GPS, aunque Galileo sea un sistema civil.

Teniendo en cuenta la imposibilidad de interferir selectivamente una señal de navegación utilizando la misma
modulación y las mismas frecuencias que otra señal sin degradar gravemente esta última, autorizar la superposición total de una de las dos señales PRS de Galileo con una de las dos señales del código M del GPS y con la
misma modulación implica que Estados Unidos debe entenderse con la Comunidad Europea para que la posible
política de exportación de receptores de señales PRS se coordine y sea compatible con la suya.

II. **LOS ARGUMENTOS EN FAVOR DE LA SUPERPOSICIÓN**

1. **Justificación técnica**

a) _La necesidad de la superposición con la señal GPS_

Para alcanzar precisiones de orden métrico y resistir a las interferencias, es necesario que la señal PRS de Galileo
utilice dos bandas de frecuencias suficientemente alejadas y suficientemente anchas. Esta configuración de frecuencias, que, por otra parte, es la elegida para las señales con mejores prestaciones del sistema GPS estadounidense y el Glonass ruso, ha determinado el modelo de señales Galileo por el que se ha optado ( [1] ).

Teniendo en cuenta la reglamentación internacional del campo de las telecomunicaciones, el único tramo de
frecuencias disponible se sitúa en la banda L1, que está dedicada a la radionavegación por satélite. Esta banda de
frecuencias ya es utilizada por el GPS y el Glonass para sus señales con mejores prestaciones. Por tanto, la banda
de frecuencias utilizada para la señal PRS debe superponerse necesariamente bien a la banda del GPS bien a la del
Glonass. Esta última opción es más difícil por razones técnicas, ya que el Glonass utiliza un concepto técnico
totalmente diferente que el del GPS y Galileo.

Como se ha señalado anteriormente, la señal PRS de Galileo, situada en la banda alta L1, está superpuesta en todos
los casos a las señales GPS de la misma banda, sin provocar, no obstante, degradación de las prestaciones según la
entiende la UIT, tal como han demostrado los cálculos de interferencia. La superposición entraña, de hecho, una
necesaria reciprocidad entre el GPS y Galileo, es decir una buena interoperabilidad entre los dos sistemas (nivel
semejante de interferencias, por ejemplo).

b) _La elección del tipo de señal en la banda alta denominada L1_

Las especificaciones de la señal PRS de Galileo, tal como se han definido, ofrecen un carácter flexible. Hay dos
opciones principales que son posibles para la señal situada en la banda alta denominada L1: una utilizando una
señal con una modulación del tipo «BOC (10,5)» y otra una señal del tipo «BOC (14,2)». La opción con la
modulación «BOC (10,5)» corresponde a una superposición total con una de las dos señales del código M del
GPS, la que utiliza una señal del tipo «BOC (14,2)» corresponde a una superposición al 75 % (6 MHz del código M
se superponen a los 8 MHz atribuidos en la CMR celebrada en 2000 en Estambul).

La elección entre estas dos posibilidades permanece abierta hasta la fecha, pero la opción «BOC (10,5)» es
preferible por las razones siguientes:

— una señal de este tipo ofrece, a un coste idéntico, mejores prestaciones que una señal del tipo «BOC (14,2)».
Hay que tener en cuenta, por otra parte, que tanto las dos señales del código M del GPS como la señal PRS en
la banda media denominada E6 son del tipo «BOC (10,5)». Renunciando a este tipo de señal para el PRS de
Galileo en la banda L1, la Unión Europea se dotaría de un sistema con menos prestaciones y menos
competitivo,

— no está demostrado que una señal del tipo «BOC (14,2)» pueda satisfacer algunas funciones técnicas indispensables para el buen funcionamiento de un receptor de la señal PRS,

— una señal del tipo «BOC (14,2)» podría ser unilateralmente interferida por Estados Unidos, lo cual, en la
práctica, equivaldría a concederles un derecho de control sobre los usuarios de la señal PRS de Galileo. En
cambio, una señal del tipo «BOC (10,5)» totalmente superpuesta al código M del GPS en la banda L1 no
podría ser técnicamente interferida por Estados Unidos. El control de los usuarios de esta señal sería ejercido
por una entidad europea adecuada con ayuda de técnicas de cifrado.

( [1] ) Denominada hipótesis A.

C 248/22 ES Diario Oficial de las Comunidades Europeas 15.10.2002

A fin de responder a las preocupaciones estadounidenses, la Comisión ha sugerido que se elija una señal genérica,
denominada BOC (n,m), en la banda alta L1 para una de las dos señales del PRS, dejando, en esta fase del
proyecto, una flexibilidad total en cuanto a la modulación que debe utilizarse. Sin embargo, entre las señales
disponibles, la señal «BOC (10,5)» es la mejor en cuanto a prestaciones.

2. **Argumentos de carácter más político**

a) _La Unión Europea posee los conocimientos indispensables en materia de seguridad_

Aunque sea civil, la señal PRS se limitará a algunos usos estrictamente públicos y se mantendrá segura mediante el
control gubernamental. El argumento según el cual la señal PRS debería interferirse de la misma manera que las
demás señales de Galileo pierde mucho peso si esta señal se hace segura de la manera adecuada (cifrado
gubernamental, usuarios aprobados por la Unión Europea, control del servicio por una entidad europea . . .).

Algunos Estados miembros de la Unión Europea poseen los conocimientos necesarios en cuanto a la concepción e
implantación de un sistema de cifrado gubernamental eficaz. La tecnología derivada de este sistema podría ponerse
a disposición de las autoridades europeas de control de la señal PRS de Galileo.

b) _La necesidad de una confianza recíproca_

Desde octubre de 1993, fecha en la que fue firmado el memorándum de acuerdo que vincula al Departamento de
Defensa de Estados Unidos y los Estados Miembros de la OTAN para el acceso al servicio de navegación cifrado
del GPS, han tenido acceso a este servicio una docena de países no pertenecientes a la OTAN y algunas
administraciones civiles (las agencias federales estadounidenses y la policía noruega, por ejemplo). Sin embargo,
los Estados miembros de la OTAN nunca han sido consultados sobre esta política estadounidense de exportación
de un servicio que se ha convertido en el medio principal de navegación en los Estados miembros de la Alianza, ni
tampoco han manifestado inquietud alguna por las consecuencias que esta política de exportación habría podido
tener en la seguridad de la organización, porque saben que Estados Unidos tienen intereses compatibles con los de
la OTAN y porque tienen confianza en los mecanismos de seguridad establecidos por Estados Unidos para el
sistema GPS.

Por otra parte, la elección de la banda de frecuencias del GPS para situar la señal PRS de Galileo ha tenido en
cuenta aspectos de compatibilidad técnica, pero se ha basado también en una gran confianza en la capacidad de
Estados Unidos en lo que se refiere a la seguridad. Esta elección establece una diferenciación clara entre, por una
parte, las señales seguras (código M del GPS y PRS de Galileo) y, por otra parte, las señales no seguras (todas las
demás señales distintas del código M del GPS y el PRS de Galileo). Esta dicotomía es compatible con la aplicación
del concepto de interferencia local propugnado por los Estados Unidos y la OTAN.

La Unión Europea desea que los Estados Unidos le tengan la misma confianza en cuanto a su capacidad de
implantar un sistema Galileo seguro.

**Conclusión**

La Unión Europea comprende la voluntad de Estados Unidos de poseer, por razones militares y de seguridad, una señal
denominada «código M» perfectamente segura. La propuesta hecha por la Comisión tiene en cuenta las preocupaciones
de seguridad de las dos partes, de entrada, mediante la utilización de una modulación flexible para el código PRS, que
puede adaptarse, si se necesita, y, luego, mediante el establecimiento de una estructura de seguridad que supervisará y
controlará la utilización del código PRS durante la fase operativa de Galileo. Esta estructura de seguridad constituirá el
interlocutor adecuado de los organismos de seguridad de Estados Unidos. La Comunidad Europea está dispuesta a buscar
un acuerdo político con Estados Unidos sobre la concertación que se impone entre los dos sistemas de radionavegación
por satélite en previsión de una crisis o en caso de crisis.

_ANEXO 3_

**HITOS EN EL CALENDARIO DEL PROGRAMA GALILEO**

— Otoño 2002: Inicio del funcionamiento de la empresa común Galileo.

— Finales de 2002: Informe de la Comisión al Consejo sobre la integración de EGNOS en Galileo y el modelo de
concesión.

— Diciembre de 2002: Decisiones del Consejo sobre los servicios ofrecidos por Galileo y su plan de frecuencias.

— Julio de 2003: Conferencia Mundial de Radiocomunicaciones.

— Verano de 2003: Propuesta de la Comisión al Consejo sobre la creación del futuro órgano de seguridad.

— Otoño 2003: Informe de la Comisión al Consejo sobre la preselección del futuro concesionario.

— Finales de 2004: Lanzamiento del primer satélite experimental.