Source: EURLEX
Language: es
Format: md

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# 91997E1630

**PREGUNTA ESCRITA n. 1630/97 del Jean-Antoine GIANSILY a la Comisión. Futuro de las patentes en Europa** 
  
*Diario Oficial n° C 045 de 10/02/1998 p. 0064*

  

PREGUNTA ESCRITA E-1630/97 de Jean-Antoine Giansily (UPE) a la Comisión (14 de mayo de 1997)

Asunto: Futuro de las patentes en Europa

La traducción de las patentes europeas se presenta como un problema general que afecta al conjunto de los países de la Unión Europea; ahora bien, para reducir los costes de dichas patentes, la Oficina Europea de Patentes propone la supresión de esta obligación, en la medida en que la traducción resulta demasiado onerosa (de un 20 % a un 25 % del coste total). Según la Oficina, se trataría de favorecer así la protección de las innovaciones en Europa. Ciertamente, la cuestión de los costes es importante, pero de ningún modo cabe considerarla decisiva y, en principio, no parece anómalo que el titular de una patente haga frente a un determinado coste como contrapartida de su monopolio.

¿No estima la Comisión que preconizar un mecanismo de reducción de la extensión de los textos por traducir sería una forma de contribuir a recortar los costes de las patentes, sin llegar a suprimir totalmente las traducciones, por cuanto esta solución, asociada a los progresos técnicos en materia de traducción asistida por ordenador, permitiría una reducción sustancial de los costes de traducción de las patentes?

Dada la actual configuración de la Unión Europea y considerando las sucesivas ampliaciones que se perfilan en el horizonte, ¿no estima, asimismo, la Comisión que la solución más realista, a efectos tanto de costes de traducción de patentes como de eficacia, podría ser que éstas se vertieran a tres lenguas, a saber, el inglés para los países de cultura anglosajona (en Europa y fuera de Europa) o nórdica, el francés para los países de lengua y cultura latinas y galolatinas, así como para determinados países del Este como Rumania y Bulgaria (lo que naturalmente permitiría la toma en consideración adicional de los 50 países francófonos del mundo, es decir, entre 450 y 500 millones de personas) y, por último, el alemán para los países de lengua y cultura germánicas, así como los de la Europa Central en que el alemán desempeña el papel de auténtica lengua vehicular?

Por lo demás, esta propuesta se vería apuntalada por el hecho de que estas tres lenguas cubren los principales grupos de población de la Unión Europea.

Respuesta del Sr. Monti en nombre de la Comisión (10 de junio de 1997)

Ante todo la Comisión desea recordar que la Oficina Europea de Patentes es un organismo intergubernamental creado por el Convenio de Munich sobre la marca europea de 1973, del que son partes contratantes la totalidad de los Estados miembros, pero no la Comunidad como tal. La Comunidad dispone de un puesto de observador en el consejo de administración de la organización europea de patentes, pero sin derecho a voto.

La Comisión comparte la opinión de Su Señoría en el sentido de que es necesario reducir los costes de traducción de la patente europea.

En las consultas que siguieron a la aprobación del Libro Verde sobre la innovación, de 1995 ((COM(95)688 final. )), la Comisión recibió numerosos comentarios en los que se señalaba que el coste de la patente europea era actualmente muy elevado y constituía un obstáculo al fomento de la innovación y la competitividad de la industria europea, especialmente para las pequeñas y medianas empresas. Asimismo, obliga a las empresas a limitar el número de Estados miembros en los que protegen sus inventos, lo que puede tener repercusiones en el funcionamiento del mercado interior y en las condiciones de competencia.

Los usuarios del sistema de patente señalaron que una parte muy importante del coste total de obtención y de mantenimiento en vigor de una patente europea (37 % o, como media, 22.500 DM por patente) venía originado por las actuales exigencias de traducción de la totalidad de la patente a todas las lenguas de los Estados contratantes elegidos. Además, la utilidad de las traducciones resulta dudosa en algunos casos, puesto que el porcentaje de consulta de traducciones efectuadas por las empresas es siempre muy escaso.

La Comisión se muestra preocupada al respecto y desearía hallar una solución más equilibrada a este problema, respetando la igualdad de todas las lenguas de la Comunidad.

Recientemente la Oficina Europea de Patentes propuso diversas soluciones, que actualmente están en curso de discusión en su consejo de administración. La idea que subyace en las distintas propuestas no discrimina entre las lenguas de publicación de las patentes europeas concedidas sino que reduce, de forma significativa, el volumen de documentos que deben traducirse a todas las lenguas. Según algunas estimaciones, estas soluciones podrían reducir hasta un 80 % el coste de las traducciones de la patente europea.

La Comisión anima a los Estados signatarios del Convenio de Munich a adoptar, lo antes posible, una decisión en el marco de la organización europea de patentes.

Además, habida cuenta de la importancia de la patente para el proceso de innovación en Europa, la Comisión publicará este año un Libro Verde sobre la patente comunitaria y el sistema de patentes en Europa, con el objetivo de evaluar la necesidad de nuevas iniciativas comunitarias en este ámbito, y, en caso afirmativo, prever su contenido tras el proceso de consulta a los interesados, que incluirá el Parlamento, la Comisión decidirá las medidas que deben adoptarse. El problema de las traducciones también será abordado en el Libro Verde.

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