Source: EURLEX
Language: es
Format: md

COMISIÓN DE LAS COMUNIDADES EUROPEAS

**Bruselas, 28.02.1996**
COM(96) 54 final

**COMUNICACIÓN** **DE LA** **COMISIÓN**

**AL CONSEJO Y AL PARLAMENTO EUROPEO**

#### **SOBRE COMERCIO Y MEDIO AMBIENTE**

**COMUNICACIÓN** **AL CONSEJO Y**

**AL PARLAMENTO**

**SOBRE COMERCIO Y MEDIO AMBIENTE**

**Síntesis**

**Introducción**

**1.** **La Conferencia de Río: un punto de partida**

**2.** **Interrelación entre comercio y medio ambiente**

2.1. Consecuencias de la liberalización del medio ambiente sobre el comercio

2.2 Protección del medio ambiente y competitividad internacional

2.3. Relaciones comerciales internacionales y políticas nacionales divergentes
en jnateria de medio ambiente: necesidad de una cooperación multilateral

**3.** **Países en desarrollo y economías de transición en el debate sobre comercio y**
**medio ambiente**

**4.** **El** **sistema comercial multilateral y la protección del medio ambiente**

4.1 Las normas del GATT / OMC y los acuerdos multilaterales sobre el medio
ambiente

4.2 Medidas vinculadas a los productos y medidas vinculadas a los procesos y
métodos de producción

4.3. Nuevos instrumentos de la política de medio ambiente; sistemas de etiquetado
ecológico

4.4. Instrumentos económicos

4.5. Resolución de litigios sobre medidas vinculadas al medio ambiente

4.6 Comercio de las sustancias peligrosas y problema de las mercancías objeto de una
prohibición nacional (MPN)

1¿L

4.5. Solución de conflictos para las medidas comerciales vinculadas al medio
ambiente

**5.** **Vías de avance en el debate sobre el comercio internacional y el medio**
**ambiente**

5.1 El Comité de comercio y Medio ambiente de la OMC

5.2. Otros organismos competentes

**Conclusiones**

**COMUNICACIÓN AL CONSEJO Y**

**AL PARLAMENTO**

**SOBRE COMERCIO Y MEDIO AMBIENTE**

**Síntesis**

La Comunidad internacional cada vez presta mayor atención a la cuestión del comercio y
el medio ambiente. En un mundo en que la preocupación por el medio ambiente es mayor
que nunca y en el que al mismo tiempo se ha dado un avance significativo en la
liberalización del comercio mundial, es inevitable analizar de forma más estrecha la
relación entre ambos aspectos.

La creación de un Comité de Comercio y Medio Ambiente dentro de la OMC ha supuesto
un importante estímulo para este proceso. Este Comité presentará su primer informe en la
primera conferencia ministerial de la OMC, que se celebrará en Singapur en diciembre de
1996.

Dada la importancia de la cuestión del comercio y el medio ambiente, es fundamental que
la UE contribuya plenamente al debate y las conclusiones posteriores. El objeto de la
presente comunicación al Consejo y el Parlamento consiste en exponer el punto de vista
de la Comisión sobre los problemas principales que se suscitarán en el contexto del
comercio y el medio ambiente.

La Comunidad se ha comprometido a conseguir un elevado nivel de protección del medio
ambiente yun sistema comercial multilateral abierto, equitativo y no discriminatorio. La
idea central del documento es que las políticas de comercio y medio ambiente pueden
desempeñar un papel de ayuda mutua en favor del desarrollo sostenible.

Los resultados económicos y los resultados medioambientales no son necesariamente
incompatibles. Si bien la obtención de beneficios medioambientales puede en algunos
casos generar costes adicionales a corto plazo, existe una amplia gama de oportunidades
"ganadoras" en la concepción y ejecución de las políticas medioambientales, que podría
mejorar la eficiencia de los recursos, la competitividad y el empleo. Es más, un nivel
elevado de exigencia en materia de normas ambientales puede crear las condiciones
necesarias para que las empresas inviertan en tecnologías más limpias y eficaces
mejorando su posición competitiva. Los países disponen del derecho soberano a concebir
y a aplicar sus propias políticas ecológicas mediante las medidas que consideren
convenientes para proteger su propio medio ambiente. Las diferencias existentes en las
políticas medioambientales no deberían llevar al establecimiento de derechos
compensatorios o de desgravaciones a la exportación (los denominados eco-duties") con
objeto de compensar el coste de imponer a las industrias nacionales exigencias
medioambientales más rigurosas que las exigidas a los competidores extranjeros.

No obstante, todos los países tienen la responsabilidad de contribuir a la solución de los
problemas ambientales internacionales. La forma más eficaz de abordar estos problemas

es a través de los acuerdos internacionales y multilaterales, no a través de medidas
comerciales unilaterales.

De conformidad con los principios acordados en la Conferencia de las Naciones Unidas
sobre medio ambiente y desarrollo, deberá prestarse particular atención a la situación y
las necesidades especiales de los países en desarrollo por lo que respecta al comercio y el
medio ambiente. Los mecanismos desarrollados para solucionar los problemas
ambientales no deben poner en peligro las perspectivas de desarrollo sostenible o minar
la capacidad de exportación de los países en desarrollo o de los países con economías de
transición. Se dispone de numerosos mecanismos para ayudar a los países en desarrollo y
a los países con economías de transición a lograr un desarrollo sostenible.

Con el fin de garantizar que los problemas de comercio y medio ambiente sean
efectivamente abordados a escala internacional, las políticas mundiales de comercio y
medio ambiente no sólo deben ser compatibles sino mutuamente solidarias. Sobre todo,
en los casos en los que los instrumentos de política comercial se utilizan como medio de
respaldar las normas internacionales sobre medio ambiente.

La determinación de la relación existente entre las medidas comerciales y las medidas
medioambientales destinadas a fomentar un desarrollo sostenible ayudará a garantizar la
previsibilidad, esencial para los responsables políticos, tanto a escala nacional como
internacional, y para el mundo de la industria, que tiene que cumplir las exigencias en
materia de medio ambiente. Considerar si es necesario modificar las disposiciones del
sistema de comercio multilateral -en temas tales como las normas de la OMC y los
Acuerdos Ambientales Multilaterales, nuevos instrumentos de política ambiental, como
el etiquetado ecológico y el comercio de sustancias peligrosas- será la tarea principal del
Comité de la OMC sobre Comercio y Medio Ambiente. También será necesario que otros
organismos internacionales interesados, como la CDS, el PNUMA, la UNCTAD y la
OCDE, desempeñen un papel efectivo en estas discusiones.

La protección del medio ambiente y el mantenimiento de un sistema comercial
multilateral abierto, no discriminatorio y equitativo son objetivos igualmente
importantes. Siempre que se establezca a nivel internacional el marco adecuado, no
tienen por qué ser mutuamente excluyentes. El cometido principal de la Comisión en los
debates de los meses venideros será mejorar las condiciones que permitan alcanzar
realmente ambos objetivos y este cometido subyace en el enfoque de la presente
Comunicación.

**COMUNICACIÓN** **AL CONSEJO**

**Y**

**AL PARLAMENTO**

**SOBRE COMERCIO Y MEDIO AMBIENTE**

**Introducción**

La Comunidad internacional cada vez presta mayor atención a la cuestión del comercio y
el medio ambiente. En un mundo en que la preocupación por el medio ambiente es mayor
que nunca y en el que al mismo tiempo se ha dado un avance significativo en la
liberalización del comercio mundial, es inevitable analizar de forma más estrecha la
relación entre ambos aspectos.

Han surgido una serie de cuestiones importantes:

¿hasta qué punto es compatible la liberalización del comercio con la protección
del medio ambiente?

¿qué efecto tienen las políticas de protección del medio ambiente sobre la
competitividad?

¿cuáles son los mejores mecanismos para lograr la protección del medio
ambiente?

¿Qué consideración debe concederse a los países en desarrollo?

Estas son algunas de las cuestiones que han comenzado a debatirse en los foros
internacionales. Por ejemplo, en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio
Ambiente y Desarrollo (CNUMAD) de 1992, se reconoció que era necesaria una mayor
coherencia entre el comercio internacional y las políticas de medio ambiente para
fomentar el desarrollo sostenible y que en el plano internacional debía realizarse una
labor de aclaración de la relación entre las políticas de ambos ámbitos.

Al establecer la Organización Mundial de comercio (OMC), las partes implicadas en el
sistema de comercio multilateral reconocieron expresamente que sus relaciones
comerciales y económicas en el contexto de la nueva organización debían ajustarse al
objetivo del desarrollo sostenible. Por consiguiente, en la Conferencia Ministerial
celebrada en abril de 1994 en Marrakech para la conclusión de la Ronda Uruguay,
decidieron instituir un Comité de Comercio y Medio Ambiente (CCMA) en el seno de la
OMC. El CCMA, que inició sus trabajos a comienzos de 1995, recibió el mandato de
"identificar la relación entre las medidas comerciales y las medidas en materia de medio
ambiente, con el fin de fomentar un desarrollo sostenible" y "formular las

recomendaciones adecuadas acerca de si es necesario o no realizar modificaciones en las
disposiciones relativas al sistema comercial multilateral".

Tras la CNUMAD, también se adoptaron iniciativas en otros foros internacionales, en
particular en la Comisión de las NU para un Desarrollo Sostenible (CDS), el PNUMA, la
CNUCD y la OCDE, con el fin de examinar la interconexión entre las políticas de
comercio y de medio ambiente. La implicación de estas distintas instituciones
internacionales en el debate no solamente da prueba de la importancia que la comunidad
internacional concede a este problema, sino que refleja también la necesidad de recurrir a
servicios de expertos diferentes y complementarios para comprender todos los aspectos
de las cuestiones relativas al comercio y al medio ambiente.

Todos estos pasos han desembocado en una conciencia creciente, a lo largo de estos
últimos años, de la existencia de una zona compleja de nuevas interdependencias
políticas en el ámbito del comercio y del medio ambiente que requiere la atención
urgente de todos los miembros de la comunidad internacional y del sistema comercial
multilateral.

Este es el contexto de la presente Comunicación de la Comisión al Consejo y al
Parlamento Europeo. Su finalidad es exponer los puntos de vista de la Comisión sobre los
problemas principales del debate sobre comercio y medio ambiente y sobre los objetivos
de debates posteriores en el plano internacional.

Resulta especialmente relevante el trabajo que emprenderá el CCMA este año para
preparar las primera Conferencia Ministerial de miembros de la OMC que se celebrará en
Singapur en diciembre de 1996. Uno de los puntos principales del orden del día serán los
debates sobre la relación entre instrumentos destinados a la protección del medio
ambiente y las disposiciones del sistema comercial multilateral.

El documento se divide en cinco partes.

La Parte 1 expone el contexto del concepto de desarrollo sostenible, tal y como se
expresó en la CNUMAD.

La Parte 2 analiza algunas de las cuestiones importantes que subyacen en el debate sobre
comercio y medio ambiente; la compatibilidad de la liberalización del comercio con la
protección del medio ambiente; la repercusión de las políticas de protección del medio
ambiente sobre la competitividad y los mecanismos óptimos para conseguir la protección
del medio ambiente conservando al mismo tiempo un sistema comercial abierto.

La Parte 3 considera los intereses de los países en desarrollo en la materia.

La Parte 4 estudia detalladamente algunas de las cuestiones que se plantean en el
contexto de la protección del medio ambiente y las reglas del sistema comercial
multinacional. Estudia la relación entre la legislación nacional sobre medio ambiente
y el sistema comercial multilateral antes de analizar algunas de los problemas que se
plantean a escala internacional: por ejemplo, las normas de la OMC y los acuerdos

multilaterales sobre medio ambiente; la cuestión de los "procesos y métodos de
producción", los nuevos instrumentos de política ecológica, como los planes de
etiquetado ecológico; el comercio de sustancias peligrosas y los mecanismos de
resolución de litigios para las medias comerciales relacionadas con el medio ambiente.

La **Parte 5** analiza la forma en la que se llevará adelante el debate a nivel internacional y
establece algunos criterios sobre la forma en que debe llevarse a cabo el trabajo del
Comité de la OMC sobre Comercio y Medio Ambiente.

El documento termina indicando la convicción de la Comisión de que no debe existir ni
tiene por qué existir una contradicción política entre, por un lado, el mantenimiento del
sistema comercial multilateral actual abierto, no discriminatorio y equitativo y, por otro,
las actividades de protección del medio ambiente y el fomento de un desarrollo
sostenible. Esta es la convicción que anima a la Comisión al dirigir la presente
Comunicación al Consejo y al Parlamento Europeo.

**1.** **La Conferencia de Río: el punto de partida**

Los gobiernos y la comunidad internacional, confrontados al deterioro continuo del
medio ambiente y la aparición de problemas ecológicos que presentan una nueva
dimensión, comprobaron claramente en la segunda mitad de los años 80, que era urgente
actuar a nivel internacional para invertir la situación. El resultado de ello fue la
organización por parte de las Naciones Unidas, 20 años después de la conferencia de
Estocolmo de 1972 sobre el medio ambiente humano, de una conferencia en Río durante
el verano de 1992 sobre el medio ambiente y el desarrollo (CNUMAD).

La CNUMAD fue decisiva en el sentido que dio un nuevo impulso al diálogo y a la
cooperación internacionales y permitió sentar las bases necesarias para abordar
progresivamente, en los distintos niveles competentes, los desafíos del medio ambiente y
del desarrollo a los que el mundo se enfrenta actualmente [1] . Las conclusiones de la
Conferencia de Río se basan en el principio de que las perspectivas de desarrollo
económico a largo plazo dependen inevitablemente de la conservación del medio
ambiente y que el desarrollo sostenible en todos los países es un objetivo primordial,
tanto en el plano nacional como internacional.

Al destacar el concepto "de desarrollo sostenible", la CNUMAD adoptó un enfoque
radicalmente diferente. Contrariamente al concepto "de crecimiento cero" de los años 70,
el concepto de desarrollo sostenible, aunque requiere la adopción de una política y una
gestión económicas sanas, no parte del supuesto de que el crecimiento económico tenga

La CNUMAD adoptó tres textos no jurídicamente vinculantes: la declaración de Río sobre el
medio ambiente y el desarrollo que enuncia 27 principios; Agenda 21 que es un documento de 800
páginas en el que se exponen los objetivos y las acciones en 40 sectores, y una declaración
jurídicamente no vinculante sobre los principios aplicables a los bosques. Dejó también
preparados para la firma dos acuerdos sobre el medio ambiente vinculantes para las partes: el
convenio-marco de las Naciones Unidas sobre el cambio climático y el convenio sobre la
biodiversidad. El capítulo 2 de agenda 21 es el más importante por lo que respecta al debate sobre
el comercio y el medio ambiente.

necesariamente consecuencias negativas para el medio ambiente y tiene en cambio en
cuenta los recursos que la liberalización de los intercambios y el desarrollo económico
pueden aportar a los países para la financiación de los costes correspondientes a la
protección del medio ambiente. Este nuevo concepto implica un enfoque global e
integrado que se articula en torno los tres requisitos siguientes: (i) las preocupaciones
relativas al medio ambiente y al desarrollo deben integrarse en todas las políticas
sectoriales pertinentes a escala nacional e internacional; (ii) el desarrollo económico debe
satisfacer equitativamente las necesidades de las generaciones actuales y futuras; (iii)
debe asignarse un valor a los recursos ecológicos con el fin de identificar y evaluar la
repercusión de las actividades económicas en el medio ambiente.

En la CNUMAD se llegó a una conclusión importante, a saber, que para conseguir un
desarrollo sostenible, era necesario dejar de considerar por separado los objetivos de las
políticas del medio ambiente y del desarrollo económico y social. A tal fin, además de la
adopción de una serie de principios y de instrumentos, los Estados acordaron aplicar un
programa de acción, denominado Agenda 21, que enumera una amplia gama de
problemas en el ámbito del medio ambiente y el desarrollo y proporciona un marco
concreto para la promoción del desarrollo sostenible y el establecimiento de una
colaboración global entre las naciones. Esta colaboración global deberá basarse, entre
otras cosas, en el principio de una responsabilidad común, pero diferenciada, de los
países en diferentes niveles de desarrollo. Tal como se establece en el preámbulo de
Agenda 21, deberá incrementarse la asistencia a los países en desarrollo para cubrir los
costes marginales de las acciones que los países en desarrollo deben emprender para
atender a los problemas medioambientales globales y para acelerar el desarrollo
sostenible.

Un objetivo general, consagrado en el capítulo 2 de Agenda 21, que deben fijarse los
Estados a este respecto consiste "en procurar que las políticas internacionales del
comercio y del medio ambiente se sostengan mutuamente". Los Estados se
comprometieron especialmente a fomentar el diálogo entre las comunidades del
comercio, ' del desarrollo y del medio ambiente y el trabajo en las instituciones
internacionales competentes con el fin de llegar a una mejor comprensión de la
interrelación entre las políticas del comercio y del medio ambiente. Habida cuenta de los
elevados costes de ajuste que impone la consecución de un desarrollo sostenible, Agenda
21 hizo hincapié también en la necesidad de tener en cuenta la situación específica de los
países en desarrollo voluntarios en este proceso y de garantizar la participación plena de
estos países en el comercio internacional.

En su quinto programa de acción para el medio ambiente ("hacia un desarrollo
sostenible"), la Comisión consideraba que la integración de las políticas internacionales
de comercio y medio ambiente debía ser una de las prioridades que figuraran en el
programa de trabajo del seguimiento del ciclo de Uruguay y que era especialmente
importante que la Comunidad participara activamente en el debate en este sector para
cumplir los compromisos suscritos en Río. La Comisión opinaba que, además, ello se
adecuaba a los objetivos de las políticas de la Comunidad en materia de relaciones
exteriores y medio ambiente que incluyen explícitamente, entre otros aspectos, la
promoción de estructuras económicas duraderas, así como la integración de las

exigencias ecológicas en todas las políticas pertinentes de la CE, incluidas las políticas de
comercio y cooperación.

**2.** **Interrelación entre comercio y medio ambiente**

_2.1._ _Consecuencias ecológicas de la liberalización del comercio_

Agenda 21 afirma que las políticas en materia de comercio y medio ambiente pueden
prestarse un apoyo mutuo en beneficio de un desarrollo sostenible. Este punto de vista se
basa en la convicción de que un sistema comercial multilateral abierto permite una
utilización de los recursos naturales más eficiente en términos de economía y de medio
ambiente y contribuye a reducir los condicionamientos que pesan sobre este último.

La eliminación de los obstáculos y de las distorsiones que afectan al comercio aumenta la
eficiencia general del sistema económico mundial permitiendo a los países especializarse
en sectores donde se benefician de una ventaja competitiva, incluidas las ventajas basadas
en su situación ecológica. Además, dentro de los efectos beneficiosos para el medio
ambiente de la liberalización de los intercambios, cabe citar también la facilitación de la
difusión internacional de tecnologías, servicios y bienes que no dañen al medio ambiente
y un aumento de los recursos que las sociedades y los Estados pueden consagrar a la
protección del medio ambiente. Por otro lado, al aumentar los niveles de ingresos y el
nivel de vida, el cpmercio puede fomentar la toma de conciencia y la comprensión de los
valores ecológicos.

Por otra parte, en ausencia de medidas eficaces tendentes a reducir las posibles
consecuencias negativas, la intensificación de la actividad económica inducida por la
liberalización del comercio [2] podría aumentar los condicionamientos que pesan sobre el
medio ambiente y los recursos naturales (p. ej. agua, tierra cultivable, madera, pesca) y,
lo que es más importante, en ausencia de estrategias nacionales de desarrollo sostenible
que sirvan de referencia para la integración de las exigencias de protección del medio
ambiente en todos los sectores políticos relevantes y la internalización de los costes
ecológicos, los efectos negativos sobre el medio ambiente podrían verse agravados por
intervenciones políticas orientadas hacia la obtención de ventajas económicas a corto
plazo (por ejemplo, desarrollo de industrias de exportación altamente contaminantes).

**En consecuencia, el impacto del comercio en** **el** **medio ambiente depende**
**principalmente de** **las** **políticas en materia de medio ambiente y de** **las** **estrategias de**
**desarrollo sostenible seguidas en el plano nacional e internacional. La liberalización**
**del comercio puede ampliar las consecuencias de errores políticos, pero tales errores**
**comprometerían el desarrollo sostenible incluso en una economía cerrada. Por el**
**contrario, si se establecen las políticas necesarias para la protección del medio**
**ambiente y el fomento de un desarrollo sostenible el crecimiento provocado por** **el**
**comercio será sostenible.**

Según cálculos efectuados por la Secretaría del GATT, la aplicación de los Acuerdos de la Ronda
Uruguay habrá provocado en 2005 un aumento de la renta mundial de 510.000 millones de $.

Estas conclusiones son coherentes con el análisis de la Comisión que figura en su
Comunicación de 1994 sobre Crecimiento Económico y Medio Ambiente (COM)(94)
465 final). Una conclusión básica de esta comunicación es que no existe una relación
lineal simple entre crecimiento económico y presión sobre el medio ambiente y que, por
el contrario no es probable que se consiga un desarrollo ecológicamente a largo plazo sin
crecimiento económico. No obstante, en la presente comunicación también se indica que
este avance hacia un desarrollo ecológicamente sostenible no es en absoluto automático.
Si bien es cierto que el crecimiento económico por sí solo genera recursos adicionales
que pueden dedicarse a reducir la contaminación y a la protección del medio ambiente,
gran parte de estos objetivos únicamente se conseguirñan si se crea un marco político
adecuado.

No obstante, es necesario realizar más estudios, concretamente análisis de casos
nacionales y sectoriales, para comprender mejor las posibles consecuencias de la
liberalización de los intercambios. Esta debe ser una de las primeras prioridades de los
trabajos efectuados por las instituciones internacionales interesadas, en particular el
PNUMA, la CNUCD y la OCDE y también una tarea prioritaria para la CE. Es necesario
también analizar, desde el punto de vista del medio ambiente, los instrumentos y los
acuerdos comerciales con el fin de identificar su posible repercusión sobre el medio
ambiente y concebir respuestas políticas adecuadas [3 ]

_**2.2.**_ _**Protección del**_ _**medio ambiente**_ _**y competitividad**_ _**internacional**_

Se ha aducido que la adopción de normas ecológicas más estrictas a escala nacional
supondría un perjuicio para la competitividad de las industrias nacionales e implicaría
una relocalización de las actividades contaminantes. Este tipo de preocupaciones podría
ser una de las causas del retraso posible del ritmo de aprobación de nuevas leyes en
materia de medio ambiente en los países de la OCDE puesta en evidencia en algunos
estudios recientes. Los debates actuales acerca del establecimiento de un impuesto
energético sobre las emisiones de C02 en la Unión Europea demuestran que esta clase de
preocupaciones podría obstaculizar la introducción de nuevas medidas ecológicas
destinadas a fomentar la internalización de los efectos económicos externos del medio

ambiente. Ahora bien, tal y como determinaron los expertos en materia de comercio y
medio ambiente, reunidos en sesión conjunta, en el informe dirigido al Consejo de
Ministros de la OCDE en mayo de 1995, hasta el momento no se ha hallado ninguna
relación sistemática entre las políticas medioambientales existentes y el impacto de la
competitividad. Tampoco se han hallado pruebas de que algunos países apliquen
deliberadamente normas medioambientales poco exigentes para lograr ventajas de tipo
competitivo o para atraer inversiones, ni se han hallado pruebas de que se produzca una
migración industrial significativa a países que posean normas medioambientales poco
exigentes [4] .

En la reunión conjunta de expertos en materia de comercio y medio ambiente de la OCDE se
elaboraron metodologías para el análisis, desde el punto de vista del medio ambiente, de las
políticas y acuerdos comerciales (véase documento OCDE / GD (94)103).
Véase el informe de la OCDE a los ministros en relación con el comercio y el medio ambiente
(pág. 5).

10

Esta conclusión es coherente con el hecho de que los costes derivados del cumplimiento
de las normativas en materia de medio ambiente no son un factor importante de la
estructura de los costes de la mayoría de las industrias. En general, únicamente
representan entre un 1 y un 2% de los costes generales de producción. En consecuencia,
los costes medioambientales no son un parámetro decisivo para la mayoría de las
empresas. Las políticas de medio ambiente pueden afectar negativamente a la
competitividad en sectores específicos, pero ello tiende a producirse cuando los márgenes
de beneficios son muy estrechos o existen problemas estructurales a largo plazo, o
cuando los tratamientos tienen un impacto medioambiental particularmente considerable.
Por ello, en la mayoría de los casos, otros factores tales como el acceso al mercado, la
disponibilidad de las materias primas, las infraestructuras de transporte y de
comunicación, el coste de la mano de obra y la presencia de trabajadores cualificados, la
estabilidad política, etc., influyen aún más en las decisiones de localización y tienen una
repercusión mucho más importante en la competitividad de las industrias que las normas
para la protección del medio ambiente.

También es importante tener presente que las políticas de medio ambiente no constituyen
necesariamente una carga sino que, por el contrario, pueden suscitar la innovación
tecnológica, promover la eficacia económica y mejorar la productividad general. La
experiencia de los antiguos países socialistas de Europa Central y Oriental durante las
últimas décadas pone de manifiesto que el laxismo de la política de medio ambiente y la
ineficacia económica a menudo van de la mano.

En segundo lugar, la tendencia al refuerzo de las normas medioambientales genera un
mercado global para las industrias del medio ambiente cuyo valor actual se estima en
torno a unos 250 mil millones de dólares por año, con un rápido crecimiento anual (8%).
En el contexto actual de rápida expansión del comercio de servicios, equipos y
tecnologías del medio ambiente, las políticas de medio ambiente pueden tener un impacto
positivo en la competitividad internacional otorgando a los pioneros una ventaja
competitiva.

Los mercados de productos ecológicos también están en expansión. Por ejemplo, de un
estudio efectuado en 1995 en la Unión Europea se desprende que el 67% de la población
ya ha adquirido o está dispuesta a adquirir productos que respeten el medio ambiente,
aunque tenga que pagar un precio más elevado [5] . Esta demanda de los consumidores de
**una mayor cantidad** de productos que respeten el medio ambiente constituye un
elemento importante que debe tenerse en cuenta al analizar la relación entre las políticas
del medio ambiente, la competitividad y los resultados económicos.

**Estos factores impusieron a la Comisión la** **conclusión** **de que el rendimiento**
**económico y el rendimiento ecológico no son necesariamente incompatibles. Si bien**
**la obtención de beneficios medioambientales puede generar costes adicionales a**
**corto plazo, la concepción y aplicación de políticas ecológicas abre una amplia de**
**gama de oportunidades** **"ganadoras"** **que** **podrían** **aumentar la utilización eficiente**
**de los recursos, la competitividad y el empleo.**

Los europeos y el medio ambiente: Eurobarómetro 43.1 bis, informe eleborado para la Comisión
Europea por el INRA (Europa)- E.C.O., noviembre de 1995.

11

Los países disponen del derecho soberano a concebir y a aplicar sus propias políticas
ecológicas mediante las medidas que consideren convenientes para proteger su propio
medio ambiente. Las diferencias entre las normas de protección del medio ambiente
pueden deberse a toda clase de razones, incluida la existencia de diferencias en las
capacidades de absorción de los ecosistemas, que constituyen una fuente legítima de
ventajas competitivas. **Por consiguiente, las diferencias entre políticas ecológicas no**
**deben traducirse en** **la** **introducción de derechos reguladores compensatorios o**
**reducciones a la exportación, o medidas de efecto equivalente (es decir, los**
**denominados "eco-diuties"), como medio de compensar** **el** **coste de la imposición de**
**exigencias ecológicas a** **las** **industrias nacionales más estrictas que** **las** **que deben**
**cumplir** **los** **competidores extranjeros.**

Estas inquietudes en lo referente a la competitividad pueden solucionarse con frecuencia
de forma eficaz mediante la armonización o la coordinación internacional de las políticas
de medio ambiente. Aunque debe reconocerse que una uniformización total de las
políticas del medio ambiente no es posible, ni siquiera deseable, habida cuenta de las
diferencias entre las condiciones, valores y prioridades que prevalecen en cada país, el
derecho ecológico internacional ha experimentado sin duda un desarrollo considerable en
los últimos veinte años y ello deber provocar, en principio, una convergencia progresiva
de las políticas y normativas ecológicas a escala regional e internacional.

_2.3._ _Relaciones comerciales internacionales y políticas nacionales divergentes en_
_materia de medio ambiente: necesidad de una cooperación multilateral_

Aparte de su influencia potencial en la competitividad internacional, las diferencias de las
políticas nacionales de medio ambiente pueden provocar tensiones comerciales debido a
la utilización de medidas comerciales con fines ecológicos o a la aprobación de medidas
ecológicas que tengan una incidencia considerable sobre los intercambios.

En primer lugar, aun cuando los problemas ambientales tienen un carácter estrictamente
interno, pueden surgir tensiones si una normativa nacional es discriminatoria o
especialmente gravosa para las importaciones. Dicho de otro modo, es esencial velar por
el respeto de los principios y de las disposiciones aplicables al comercio durante la
concepción y la ejecución de las medidas de protección del medio ambiente cuando estas
últimas pueden tener una incidencia sensible sobre los intercambios.

Está ampliamente admitido que el margen de maniobra de los países sigue siendo muy
amplio. Los miembros de la OMC están autorizados a adoptar las medidas necesarias
para proteger el medio ambiente en su propio territorio, a condición que estas medidas no
sean discriminatorias o arbitrarias y no constituyan una restricción encubierta de los
intercambios internacionales.

Un segundo tipo de tensiones se manifiestan cuando las políticas de medio ambiente
tratan de problemas ecológicos globales o transfronterizos. En estos casos, puede ocurrir
que los países recurran a restricciones comerciales para solucionar problemas ecológicos
que tengan una incidencia, total o parcial, fuera de su jurisdicción. Cuando se adoptan
tales medidas al margen del contexto de un acuerdo multilateral sobre el medio ambiente

12

(AMMA), pueden traducir un intento de influir unilateralmente en las políticas y
prácticas ecológicas de otro país.

**La Comisión considera que la UE debe mantener un compromiso firme con el**
**enfoque multilateral, ya que éste es el medio más eficaz de solucionar los problemas**
**ecológicos globales y transfronterizos. Tal y como se reconoce en** **el** **principio 12 de**
**la Declaración de Río, deben evitarse** **las** **acciones unilaterales destinadas a**
**solucionar problemas ecológicos más allá de la jurisdicción del país importador y**
**las medidas de lucha contra los problemas ecológicos fronterizos o mundiales deben**
**basarse, en** **la** **medida de lo posible, en un consenso internacional.**

Por otro lado, la utilización de las restricciones comerciales en el marco de los AMMA
no debe ir más allá de lo estrictamente necesario para garantizar la eficacia de tales
acuerdos y la consecución de sus objetivos ecológicos. Si se aceptaran otro tipo de
justificaciones, las posibilidades de aplicación de medidas comerciales en el marco de un
acuerdo sobre el medio ambiente serían prácticamente ilimitadas.

Los AMMA que existen actualmente, como el Protocolo de Montreal, el Convenio de
Basilea sobre control de movimientos transfronterizos de mercancías peligrosas y su
eliminación y el CITES (Convenio para el comercio internacional de las especies de flora
y fauna en peligro de extinción) demuestran que, en condiciones adecuadas, las medidas
comerciales pueden resultar a veces un instrumento útil para garantizar la ejecución de
normas o AMMA acordados internacionalmente. La Comisión opina que, para evitar
incertidumbres jurídicas, una prioridad importante del Comité de Comercio y de Medio
Ambiente de la OMC, recientemente creado, debe ser el establecimiento de un marco
claro y previsible para enmarcar el uso de las medidas comerciales contempladas en los
AMMA dentro del sistema de comercio multilateral.

**3.** **Países en desarrollo y economías de transición en** **el** **debate sobre comercio y**
**medio ambiente**

Los países en desarrollo y los países con economías de transición tienen intereses
específicos en el debate sobre el comercio y el medio ambiente. Aunque, tras la
conferencia de las Naciones Unidas sobre el medio ambiente y el desarrollo se ha
avanzado mucho en la comprensión de la interrelación que existe entre comercio, medio
ambiente y desarrollo,numerosos países en desarrollo y economías de transición siguen
contemplando con temor el nivel cada vez más alto de exigencia en lo referente a la
protección del medio ambiente que se da en los países industrializados. Si bien esperan
que se modifiquen las pautas de producción y consumo del mundo desarrollado, al
mismo tiempo temen que sus posibilidades de acceso al mercado se vean mermadas por
este elevado nivel de exigencia de la legislación y la normativa en materia de protección
del medio ambiente Además, el hecho de que las normas de protección del medio
ambiente de los países en desarrollo sean menos estrictas les expone al reproche de
disfrutar de ventajas comerciales "desleales", debido a una internalización insuficiente de
los costes. Evidentemente, los países en desarrollo se oponen a tal enfoque, ya que podría
implicar la imposición de "eco-diuties" con respecto a sus exportaciones.

13

**La Comisión** es **plenamente consciente de estos problemas: las cuestiones relativas**
**al comercio y el medio ambiente deben abordarse de forma que no se pongan en**
**peligro las perspectivas de desarrollo sostenible o se minen los resultados globales**
**en términos de exportaciones de los países en desarrollo y de los países con**
**economías de transición.** La aplicación del concepto del desarrollo sostenible implica el
respeto de los principios de la Conferencia de Río, y concretamente de la afirmación de
"la necesidad de prestar especial atención a la situación y a las necesidades especiales de
los países en desarrollo, en particular los menos avanzados y los más vulnerables con
respecto al medio ambiente", o el reconocimiento de que las normas aplicadas por los
países industrializados pueden no convenir a los países en desarrollo o imponerles un
coste económico y social injustificado.

Esto implica reconocer que los problemas ambientales comunes requieren debates y
negociaciones entre los países sobre prioridades y compromisos en materia de medio
ambiente, así como una división equitativa de las cargas, para tener en cuenta las
responsabilidades comunes, pero diferenciadas, de países con niveles de desarrollo
diferentes. Si se quiere poner en práctica políticas medioambientales óptimas, ello puede
requerir una diferenciación de las normas medioambientales entre los países. Estas
diferencias entre las normas y los objetivos deben considerarse como una causa aceptable
de ventajas comparativas. De ahí la oposición neta de la Comisión al concepto "de
dumping ecológico".

Los dos ejemplos siguientes, que ya existen en los Acuerdos OMC [6], ilustran cómo un
trato especial y diferenciado de los países en desarrollo podrían reflejar el principio de
"responsabilidades comunes pero diferenciadas":

fijación de programas diferentes (excepción limitada en el tiempo, plazos de
adopción o de eliminación) o exención de determinadas disciplinas
medioambientales en condiciones claramente definidas, siempre que no se
debilite el objetivo medioambiental subyacente a las medidas adoptadas;

aplicación de una cláusula _de minimis_ cuando la cuota de mercado de los países
en desarrollo sólo es responsable de una parte mínima de los daños causados al
medio ambiente.

Por lo que respecta al acceso al mercado, los PMA constituyen una rica fuente potencial
de productos y de tecnologías ecológicos. En determinados casos, los productos de los
PMA destinados a la exportación se producen de una manera ecológica, utilizando, por
ejemplo, insumos orgánicos en lugar de sintéticos. Cuando lo productos originarios de
PMA presentan una ventaja ecológica probada sobre otros productos, conviene velar para
que estos países en desarrollo estén en condiciones de explotar "las primas de mercado"
derivadas de la aparición de pautas de consumo cada vez más conscientes del aspecto
ecológico en los países desarrollados. Una serie de acuerdos CU permiten reservar un
trato particular a los países en desarrollo, sobre todo los menos avanzados, tanto por lo

Véanse el Acuerdo OTC (art. 12) y el acuerdo MSF (art. 10) para el trato especial y diferenciado,
y el art. 9 del Acuerdo sobre salvaguardias para la cláusula "de minimis".

14

que respecta a la mejora del acceso al mercado como al mantenimiento de un acceso
preferente.

Debe señalarse que la estrategia definida en Río, particularmente Agenda 21, hace
hincapié en que la integración de los requisitos medioambientales en todos los ámbitos
normativos correspondientes es indispensable para conseguir un desarrollo sostenible y
resulta esencial para mejorar las perspectivas de desarrollo de los países en desarrollo y
de los países con economías de transición a largo plazo.

Como consecuencia del ciclo de Uruguay, pero también en el marco de acuerdos
multilaterales sobre medio ambiente como el protocolo de Montreal [7], se han concebido
nuevos enfoques para animar a los países en desarrollo a adoptar tecnologías
alternativas. Estos incentivos, que reconocen la responsabilidad diferenciada de los países
en desarrollo, podrían desempeñar un papel importante facilitando la tarea de ajuste de
estos países. De acuerdo con los compromisos contraídos en Río, la asistencia técnica y
financiera deberá desempeñar un papel fundamental en esta tarea de facilitación, que
podría incluir:

Organización de un flujo regular de información sobre la legislación de la UE en
materia de medio ambiente;

Programas de formación con el fin de ayudar a los países en desarrollo y con
economías de transición a interpretar las información relativa al comercio y al
medio ambiente, para poder elaborar respuestas políticas adecuadas;

Mejora de la capacidad de los países en desarrollo y en transición en el sector del
control de los productos, de la certificación y de los controles de calidad con fines
de protección del medio ambiente;

Mejora de la capacidad institucional y técnica de controlar los movimientos de
sustancias peligrosas, tales como los residuos y productos químicos peligrosos;
explotación de las posibilidades de mercado y promoción de los productos
respetuosos del medio ambiente;

Cooperación en materia de investigación tecnológica y de investigación;

Asistencia técnica para mejorar los resultados medioambientales de los
principales sectores contaminantes (como por ejemplo las industrias mineras).

El protocolo de Montreal sobre las sustancias que agotan la capa de ozono contiene disposiciones
de aplicación particulares para los países en desarrollo cuyo consumo de sustancias sometidas a
control en virtud del Protocolo sea inferior a un nivel determinado. Por otro lado, los signatarios
del Protocolo se comprometen a facilitar el acceso de los países en desarrollo a las sustancias y
tecnologías alternativas seguras para el medio ambiente, al mismo tiempo que las partes en el
Protocolo se comprometen también a facilitar, en un marco bilateral o multilateral, la concesión
de subvenciones, de créditos de ayuda, etc. para la utilización de tecnologías alternativas y
productos de substitución. Se prevén determinadas sanciones comerciales para las partes que no
respeten las disposiciones del Protocolo.

15

En todos estos sectores, existen amplias posibilidades de cooperación regional tanto
dentro de las grupos de países en desarrollo que han suscrito acuerdos comerciales
regionales como entre estos últimos (ej.: MERCOSUR y ASEAN). Los acuerdos
regionales, celebrados de conformidad con la OMC, cuyo objetivo es liberalizar el
comercio entre las partes, pueden generar recursos adicionales necesarios para la
inversión en los países en desarrollo, incluso en el ámbito de protección del medio
ambiente y el desarrollo sostenible. Del mismo modo, los acuerdos de asociación con los
países de Europa Central y Oriental proporcionan una base de cooperación en materia de
medio ambiente y preparan a los países asociados para su adhesión a la UE gracias a una
estrategia de preadhesión que incluye formación, investigación e intercambio de
información sobre las políticas del medio ambiente y las estrategias de desarrollo
sostenible.

No obstante, los acuerdos regionales no pueden justificar el hecho de que sus partes
adopten medidas discriminatorias para proteger el medio ambiente ni impongan sus
políticas ecológicas a un tercer país exterior a la región a través de restricciones
comerciales.

El proceso de ajuste a un desarrollo sostenible también supera el mandato de la OMC y el
diálogo sobre comercio y medio ambiente. Los programas de cooperación económica y
de desarrollo de la Comunidad, así como los de otros donantes bilaterales, proporcionan
los medios de sostener y de animar a los países en desarrollo y con economías de
transición a ajustarse a métodos duraderos de producción y de consumo. Lo mismo
ocurre con los donantes multilaterales (como el Banco Mundial), que deberán "convertir
el desarrollo sostenible en un objetivo central de sus políticas y programas, también
intensificando y profundizando la integración de las consideraciones medioambientales
en todos los aspectos de sus programas" (Punto 26 del Comunicado de la Cumbre del G7
de Halifax de junio de 1995). Del mismo modo, los organismos de normalización como
la ISO (Organización Internacional de Normalización), que están elaborando nuevas
normas en materia de medio ambiente, deberían ser incitadas a ampliar su apoyo a los
países en desarrollo y en transición para la aplicación de estas nuevas normas. Además, a
partir de 1998, ciertas iniciativas positivas, tales como el nuevo régimen de SPG de la
Comunidad para los productos industriales, contribuirán a fomentar una producción
ecológica; tal enfoque podría ampliarse. El régimen de incentivos que establece el nuevo
reglamento se aplicará inicialmente a los productos de madera que cumplan las normas
establecidas por la OIMT [8] (Organización Internacional de Maderas Tropicales) y podría
ampliarse a otros productos manufacturados de acuerdo con las normas internacionales
ecológicas relevantes.

Por último, la eliminación de las restricciones y distorsiones del comercio es
especialmente importante para los países en desarrollo y los países con economías de
transición, puesto que constituye un medio de promover su integración efectiva en la
economía mundial, lo cual es una condición esencial para conseguir un desarrollo
sostenible. En este sentido, el éxito de la conclusión de las negociaciones de la Ronda
Uruguay constituye una etapa determinante.

La OIMT tiene como objetivo primordial la comercialización únicamente de productos derivados
de la gestión sostenible de los bosques para el año 2000. Éste es el denominado "Objetivo 2000".

16

**4.E1 sistema comercial multilateral** y **la protección** **del** **medio ambiente**

Las tensiones que surgen entre las normas comerciales y las políticas de medio ambiente
se deben fundamentalmente al hecho de que si el régimen del comercio internacional
tiene por objeto reducir substancialmente los derechos de aduana y los obstáculos al
comercio, la realización de los objetivos en materia de protección del medio ambiente
requiere controlar el comercio de determinadas categorías de productos. No obstante,
sería inexacto concluir que las normas comerciales son un obstáculo para la ejecución de
políticas eficaces de medio ambiente a nivel nacional.

Las medidas de protección del medio ambiente vinculadas al comercio no son
incompatibles con las disposiciones del sistema comercial multilateral si respetan
determinadas obligaciones esenciales, en particular los principios de no discriminación
entre los países exportadores (artículo I del GATT) y entre los productos nacionales e
importados (artículo HI del GATT). Por otro lado, si bien la protección del medio
ambiente no era una preocupación principal en el momento en que el acuerdo se redactó
en 1947, el artículo XX del GATT autoriza sin embargo las restricciones al comercio
"necesarias para la protección de la salud y de la vida de las personas y de los animales o
a la conservación de los vegetales" o "que se refieran a la conservación de los recursos
naturales no renovables". Estas excepciones engloban prácticamente todos los objetivos
principales de la política ecológica. No obstante, podría ser objeto de una reconsideración
el estatuto de las medidas necesarias para proteger el medio ambiente con arreglo al
artículo XX del GATT.

En el informe sobre el comercio y el medio ambiente de la secretaría del GATT de 1992,
se observaba que "las normas del GATT, en lo esencial, no plantean ningún obstáculo en
cuanto a la aptitud de los países a recurrir a las políticas que sean necesarias para proteger
su medio ambiente contra los daños causados por las actividades de producción internas o
por el consumo de bienes producidos en el interior del país o importados". Del mismo
modo, sobre la base de los análisis efectuados hasta ahora (fundamentalmente por el
grupo de trabajo del GATT sobre medidas de protección del medio ambiente y comercio
internacional (EMUT) y por la reunión conjunta de expertos del comercio y del medio
ambiente de la OCDE), se puede concluir que las normas comerciales autorizan los
países a adoptar todas las medidas necesarias para proteger el medio ambiente en su
propio territorio, a condición que estas medidas no sean ni discriminatorias, ni arbitrarias,
y no consistan en restricciones encubiertas del comercio internacional.

Por otro lado, el sistema comercial multilateral ya incluye numerosas disposiciones de
carácter ecológico. En las negociaciones de la Ronda Uruguay se acordaron algunas
medidas positivas encaminadas a incluir las preocupaciones ecológicas en el sistema
comercial multilateral. En primer lugar, el acuerdo por el que se establece la OMC
dispone en su preámbulo que las relaciones entre los miembros de la OMC en el sector
comercial y económico "deben orientarse hacia el aumento del nivel de vida, y el
aumento de la producción y del comercio de mercancías y de servicios, **permitiendo al**
mismo **tiempo** **la** **utilización óptima** de los recursos mundiales de conformidad con el
objetivo de desarrollo sostenible, con **la finalidad** de proteger y conservar el medio

17

ambiente y reforzar los medios para conseguirlo". En segundo lugar, varios acuerdos del
ciclo de Uruguay integran explícitamente consideraciones relativas al medio ambiente [9] .
Por último y ante todo, en la Conferencia Ministerial de Marrakech en la que se concluyó
la Ronda Uruguay se decidió establecer un Comité de Comercio y Medio Ambiente
(CCMA) que dispone de un amplio mandato extenso en el seno de la OMC.

El CCMA debe solucionar una serie de problemas específicos del debate sobre comercio
y medio ambiente. Este capítulo resume los más importantes de ellos. El calendario para
abordar estos problemas será variable. Algunas de estas cuestiones, las normas del
GATT/OMC y los Acuerdos de Medio Ambiente Multilaterales, los nuevos instrumentos
de política ecológica, el comercio de sustancias peligrosas, la solución de controversias
sobre medidas comerciales vinculadas al medio ambiente- estarán listas para ser
consideradas en la reunión ministerial de la OMC que se celebrará en Singapur en
diciembre de 1996. Otras -por ejemplo, las medidas relativas a los productos y los
procesos y métodos de producción, los instrumentos económicos, la relación entre el
comercio de servicios y el medio ambiente y los derechos de propiedad intelectual y el
medio ambiente- requerirán un espacio de tiempo más prolongado.

**4.1** _**Las normas del GATT / OMC y los acuerdos multilaterales sobre el medio**_
_**ambiente**_ _**(AMMA)**_

En el sector de la protección del medio ambiente, la cooperación internacional se ha
traducido hasta la fecha en la firma de 180 Tratados o acuerdos para la protección del
medio ambiente global y la conservación de los recursos naturales. No todos estos
acuerdos tienen una repercusión en el comercio y, por consiguiente, quedan fuera del
contexto _de\_ debate sobre comercio y medio ambiente. Concretamente, sólo dieciocho
solamente de estos acuerdos multilaterales sobre el medio ambiente (AMMA) incluyen
disposiciones relativas al comercio en el sentido de que contemplan la posibilidad de
limitar el comercio de algún modo con el fin de garantizar la realización de su objetivo de
protección del medio ambiente.

Los tres ejemplos principales de AMMA que incluyen restricciones comerciales son el
Convenio para el comercio internacional de las especies de flora y fauna en peligro de
extinción (CITES) (1973), el Protocolo de Montreal sobre las sustancias"que agotan la
capa de ozono (1987) y el Convenio de Basilea sobre el control de los movimientos
fronterizos de residuos peligrosos y de su eliminación (1989).

El CITES entró en vigor en 1975 y actualmente lo han ratificado 130 países. Regula el
comercio de las especies en peligro definiendo las condiciones en las cuales pueden
concederse las autorizaciones de importación y de exportación

El medio ambiente se menciona en los acuerdos sobre obstáculos técnicos al comercio, medidas
sanitarias y fitosanitarias, agricultura, derechos de propiedad intelectual vinculados al comercio y
subvenciones y medidas compensatorias. Por ejemplo, en este último acuerdo "la asistencia
destinada a fomentar la adaptación de los mecanismos existentes a las nuevas exigencias
ecológicas que impone la ley, si se dan determinadas condiciones, puede ser considerada como
una subvención a fondo perdido (la denominada "lista verde"). Ello demuestra que la OMC ha
concedido una atención especial a las medidas encaminadas a mejorar la protección del medio
ambiente.

18

El Protocolo de Montreal entró en vigor en 1989 y ha sido ratificado por 149 partes.
Incluye disposiciones detalladas que regulan la producción y el consumo de productos
químicos que pueden agotar la capa de ozono. La ausencia de normativa en lo referente al
comercio de las sustancias que pueden agotar la capa de ozono implicaría probablemente
una descentralización de la producción hacia los países que no son parte en el Protocolo y
la reexportación de los productos químicos o de los productos fabricados de estos países
hacia los países que son parte en el Protocolo. Para responder a esta preocupación, el
Protocolo de Montreal incluye una serie de disposiciones que afectan al comercio
internacional.

El Convenio de Basilea entró en vigor en mayo de 1992 y ha sido ratificado por 92
países. Cada parte tiene derecho a prohibir la importación de residuos peligrosos. Las
exportaciones están supeditadas a la entrega de una autorización por escrito por parte del
país importador. No se autoriza el comercio con los países que no sean parte en el
Convenio.

La relación entre las disposiciones del sistema comercial multilateral y las medidas
comerciales adoptadas en virtud de acuerdos multilaterales sobre el medio ambiente
(AMMA) representa el núcleo del debate sobre el comercio y el medio ambiente y
constituye una cuestión fundamental del orden del día internacional. Toda decisión o toda
recomendación sobre esta cuestión debe adoptarse teniendo también en cuenta posibles
AMMA futuros.

Se admite generalmente que el sistema comercial multilateral debe acoger
favorablemente las medidas de restricción del comercio adoptadas en aplicación de
AMMA. Tal y como se declara en los principios 7 y 12 de la Declaración de Río, debe
fomentarse la cooperación internacional (versus las medidas unilaterales) con el fin de
proteger el patrimonio de la humanidad y solucionar los problemas medioambientales
fronterizos.

La cooperación internacional es sumamente efectiva desde un punto de vista
medioambiental, debido a que el esfuerzo conjunto de todos los países interesados resulta
necesario para abordar los problemas de carácter transfronterizo y global. Por otra parte,
es probable que impida el recurso a las restricciones comerciales unilaterales, que podría
resultar tentador en los casos en que no se adopten medidas multilaterales.

**Teniendo en cuenta todas estas consideraciones,** **la** **Comisión considera que el**
**sistema comercial multilateral integrar, según normas claras y previsibles, el uso de**
**medidas comerciales adoptadas en el marco de Acuerdos Multilaterales de Medio**
**Ambiente. Estas medidas pueden ser necesarias para alcanzar los objetivos de un**
**AMMA, y el hecho de que se negocien y acuerden multilateralmente constituye la**
**mejor garantía frente al riesgo de abusos proteccionistas.**

Teniendo presente este objetivo, la Comisión seguirá desempeñando un papel destacado
en los debates de la OMC en un intento de alcanzar un consenso sobre un sistema
destinado a adaptar en el marco de la OMC las medidas comerciales adoptadas en
cumplimiento de un AMMA. Cualquier solución adoptada debería suponer una

19

flexibilidad para negociar sobre cuestiones ecológicas en términos de juicio sobre la
legitimidad de los objetivos ecológicos y sobre las medidas comerciales que son
necesarias para alcanzarlos. Del mismo modo, la relación entre las disposiciones
comerciales de los AMMA y los Acuerdos de la OMC deben articularse de tal forma que
se evite la impresión de que estos últimos tienen prioridad sobre los primeros. Por
consiguiente, el reto consiste en concebir un sistema que permita fundamentalmente al
sistema de la OMC integrar medidas comerciales adoptadas en cumplimiento de un
AMMA estableciendo al mismo tiempo medidas de salvaguardia frente a la aplicación de
restricciones innecesarias para los miembros de la OMC, especialmente los que no sean
parte en un AMMA, conservando su derecho a impedir cualquier abuso proteccionista a
través del mecanismo de Resolución de Litigios de la OMC para eludir o reducir las
obligaciones que hayan aceptado al adherirse al AMMA.

_4.2_ _Medidas vinculadas a los productos y medidas vinculadas a los procesos y_
_métodos de producción_

Las normas del sistema comercial multilateral establecen una distinción básica entre

medias vinculadas a los productos y medidas independientes de los productos. Las
medidas vinculadas a los productos consisten en medias comerciales que guardan una
relación con la naturaleza o calidad del propio producto, por ejemplo la prohibición de
importar frenos que contengan amianto. Las medidas independientes de los productos son
medidas comerciales que guardan una relación con la forma en que se produce o
transforma, es decir, con sus procesos y métodos de producción (PMP). Un ejemplo al
respecto podría ser la prohibición de papel blanqueado con cloro.

No obstante, debe tenerse en cuenta que la distinción entre medidas vinculadas al
producto y medidas vinculadas a los procesos y métodos de producción cada vez es
menos clara. En primer lugar, los PMP pueden afectar en algunas ocasiones a las
características del producto (p. ej. en los productos agrícolas se puede dar la presencia de
plaguicidas que son perjudiciales para la salud humana). En consecuencia, la noción de
exigencias' vinculadas al producto engloba también medidas vinculadas a los PMP que
influyen en las características finales del producto, en segundo lugar, algunos de los
nuevos instrumentos de política ecológica (planes de etiquetado ecológico se basan en el
denominado" enfoque del ciclo biológico",o planteamiento global utilizado para
determinar la influencia sobre el medio ambiente de un producto desde su fabricación
hasta su eliminación. Por consiguiente, incluyen criterios relativos tanto a las
características ecológicas de un producto como a los PMP utilizados.

Por lo que se refiere a las medidas vinculadas a los productos, las normas del
GATT/OMC imponen escasas restricciones al derecho de sus miembros a proteger su
propio medio ambiente frente a los daños ocasionados por la producción y el consumo
nacionales de productos nacionales e importados. Las exigencias ecológicas vinculadas al
producto, bajo la forma de reglamentación y normas técnicas, son uno de los
instrumentos tradicionales de la política de medio ambiente. El artículo III del GATT
autoriza a cada país a imponer a los productos importados las mismas exigencias que las
que están en vigor para los productos semejantes nacionales, siempre que ello no se
traduzca en un trato menos favorable de las importaciones. También se ha desarrollado
un régimen global, cuyos elementos esenciales están incluidos en el Acuerdo sobre

**20**

Obstáculos Técnicos al Comercio (OTC) y el Acuerdo sobre Medidas Sanitarias y
Fitosanitarias (MSF). Este régimen está encaminado ante todo a garantizar la
transparencia en la elaboración, adopción y aplicación de los reglamentos y normas
técnicas y los procedimientos de determinación de conformidad, pero también incluyen
algunas disposiciones importantes referentes a la no discriminación y a la noción de
mínimas restricciones al comercio

La defensa de la armonización internacional de normas y reglamentaciones técnicas es
uno de los objetivos principales de los regímenes de OTC y MSF. No obstante, la
armonización hacia el máximo nivel de protección ambiental es muy difícil de conseguir
debido a las distintas condiciones, prioridades y niveles de desarrollo económico de cada
país. Por consiguiente, es necesaria cierta flexibilidad para que los países puedan adoptar
exigencias ecológicas vinculadas a los productos más estrictas que las acordadas a escala
internacional, garantizando al mismo tiempo que esta posibilidad no se utilice con fines
proteccionistas. En consecuencia los Acuerdos OTC Y MSF contienen disposiciones que
permiten a los países no aplicar normas internacionales en caso de que sean ineficaces o
inadecuadas para conseguir un objetivo ecológico.

Los Métodos y Procesos de Producción plantean problemas más complejos. Algunos
PMP pueden provocar un deterioro ecológico del aire, agua o tierra en un país fronterizo
o en una región común. La producción industrial puede ser una fuente de contaminación
atmosférica cerca de una frontera o un río o lago común. Un PMP puede provocar la
pérdida de especies migratorias o de recursos comunes debido a medidas de conservación
inadecuadas (p. ej. agotamiento de la pesca de alta mar o amenaza o el peligro de
mamíferos migratorios marinos). Un PMP puede provocar un deterioro del medio
ambiente de los "bienes comunes globales", es decir, de los bienes y recursos
compartidos en común por todos los países (por ejemplo el agotamiento de la capa de
ozono, el cambio climático, la pérdida de biodiversidad).

Aunque es indiscutible que los países tienen el derecho soberano a determinar sus propias
políticas de medio ambiente, la cuestión consiste en saber en qué medida uñ país está
habilitado, en el marco de las normas de la OMC, para aplicar su propia política de medio
ambiente con el fin de hacer frente a problemas fronterizos y globales cuando esta
política afecta al comercio internacional.

Claramente, las prohibiciones o restricciones cuantitativas de las importaciones y de las
exportaciones vinculadas a procesos y métodos de producción, que afectan a productos
cuyas características no causan por sí mismas ningún daño al medio ambiente, son
incompatibles con las normas del GATT / OMC, tal como han sido interpretadas
recientemente por una jurisprudencia (no adoptada). La consecuencia más importante de
esta interpretación es que un miembro de la OMC no puede, unilateralmente, prohibir o
limitar la importación de productos debido a la incidencia sobre el medio ambiente de los
procesos y métodos de producción utilizados en el país exportador (productor).

El principal argumento contra el recurso a las medidas comerciales unilaterales es que
irían contra la soberanía de los procesos internos de producción. No obstante, en caso de
daños causados al medio ambiente, se puede oponer el argumento de que los Estados, en
virtud del principio 2 de la declaración de Río, están obligados a "procurar que las

21

actividades ejercidas dentro de los límites de su jurisdicción no causen daños al medio
ambiente de otros Estados o de zonas situados más allá de los límites de la jurisdicción
nacional".

**La necesidad de garantizar que la protección del medio ambiente pueda hacerse**
**respetar cuando exista el riesgo de daño irreparable al medio ambiente de otro**
**Estado o de los bienes comunes globales, descartando al mismo tiempo el riesgo de**
**posibles abusos proteccionistas, es el desafío más importante que debe afrontar la**
**comunidad internacional en el debate sobre el comercio y el medio ambiente. La**
**Comisión considera que pueden darse circunstancias excepcionales específicas en**
**las que las normas del sistema comercial multilateral no obstaculicen la adopción de**
**medidas comerciales contra un país culpable de violar las obligaciones**
**fundamentales que le incumben en virtud del derecho internacional del medio**
**ambiente, como la obligación de procurar que las actividades que dependen de su**
**jurisdicción no causen ningún daño al medio ambiente de otros Estados o la**
**obligación de cooperar con el fin de conservar, proteger y restaurar la salud y la**
**integridad del ecosistema terrestre (principios 2 y 7 de la Declaración de Río). No**
**obstante, las medidas comerciales, como todas las demás políticas ecológicas, deben**
**basarse en pruebas científicas rigurosas y estar en proporción a los objetivos**
**perseguidos: sólo deben preverse como medidas de último recurso, una vez que se**
**hayan agotado todas las demás posibilidades de solución bilateral o multilateral.**

_4.3._ _Nuevos instrumentos de la política de medio ambiente; sistemas de etiquetado_
_ecológico_

Cada vez se hace más patente que, para ser eficaces, las políticas del medio ambiente
deben basarse en toda una gama de medidas, de instrumentos y de enfoques innovadores
y no solamente en medidas normativas tradicionales. Entre los nuevos instrumentos de la
política de medio ambiente, se ha hablado mucho de los sistemas voluntarios de
etiquetado ecológico basados en un enfoque de ciclo biológico. Hay también toda una
gama de medidas e instrumentos nuevos, en particular en relación con el envasado y
reciclaje (por ejemplo, acuerdos voluntarios, sistemas de recuperación obligatoria y de
restitución-depósito), que, en principio, no podrían asimilarse a una de las categorías
tradicionales de medidas vinculadas a los productos o á los PMP.

Desde el punto de vista comercial, la tendencia a una mayor diversificación de los
instrumentos de protección del medio ambiente es, generalmente, positiva. Los nuevos
instrumentos de la política del medio ambiente son con gran frecuencia voluntarios y se
basan fundamentalmente en los mecanismos de mercado. No implican, por lo tanto,
ninguna restricción fronteriza directa del comercio internacional. No obstante, tales
instrumentos pueden tener consecuencias indirectas sobre el comercio. La incidencia
comercial potencial de los instrumentos basada en el ciclo biológico ha dado pie a
preocupaciones específicas, especialmente por lo que respecta a la aplicación de criterios
vinculados a los PMP a los productos importados.

Se han realizado estudios con el fin de analizar la relación entre los nuevos instrumentos
de la política de medio ambiente y los acuerdos de la OMC e identificar su impacto
comercial potencial. Aunque este análisis debe aún profundizarse, las conclusiones

**22**

preliminares ponen de manifiesto sin embargo que, debido a su carácter innovador,
algunos instrumentos podrían no estar contemplados de forma conveniente por las
disposiciones actuales del sistema comercial multilateral. **En consecuencia, debe**
**preverse la necesidad de extender el ámbito de aplicación de** **las** **normas y**
**mecanismos existentes o de elaborar nuevas normas y nuevos** **mecanismos,** **en**
**particular con el fin de garantizar la transparencia y la no discriminación a la hora**
**de poner en práctica tales instrumentos, evitando al mismo tiempo crear**
**obligaciones excesivas o mecanismos onerosos.**

El análisis de la Comisión se ha concentrado sobre todo en los sistemas voluntarios de

etiquetado ecológico basados en el concepto de duración de vida del producto. Este
análisis ha demostrado que, aunque es de desear un régimen OMC destinado a garantizar
una mayor transparencia en la aplicación de estos sistemas de etiquetado ecológico,
actualmente, tales sistemas parecen no estar cubiertos enteramente por los acuerdos de la
OMC.

La Comisión considera también que un posible régimen de transparencia OMC debería
incluir disposiciones de fondo con el fin de evitar toda discriminación y distorsión de los
intercambios a lo largo de todo el proceso de funcionamiento de los sistemas de
etiquetado ecológico. Del mismo modo, sería necesario garantizar que las se apliquen las
mismas condiciones tanto a los sistemas estatales como no estatales y a preservar la
integridad de la estrategia basada en el ciclo biológico.

La armonización internacional podría contribuir a minimizar los efectos comerciales
potenciales de los nuevos instrumentos de la política del medio ambiente, en particular de
los sistemas etiquetado ecológico. No obstante, habida cuenta de las dificultades que eso
implica (por ejemplo, falta de experiencia suficiente a nivel nacional, diferencia de las
características y prioridades nacionales), sería preferible adoptar un enfoque gradual,
centrado en primer lugar en el concepto de transparencia, y examinar después si son
necesarias otras medidas, en particular por lo que respecta a la armonización del análisis
del ciclo biológico.

_4.4._ _Instrumentos económicos_

La utilización de instrumentos económicos con fines ecológicos, incluidos los impuestos
y gravámenes ecológicos, se preconiza cada vez más como un complemento de las
medidas tradicionales de "mando y control", ya que estos instrumentos, cuando se
conciben y aplican correctamente, son especialmente eficaces y transparentes. No
obstante, los efectos comerciales de instrumentos económicos tales como los permisos
comercializables, planes de restitución de depósitos e impuestos ecológicos todavía no se
han acabado de comprender, dado el papel limitado que han desempeñado hasta el
momento en la aplicación global de las políticas de medio ambiente.

La cuestión a la que se ha dedicado mayor atención hasta el momento en el debate sobre
comercio y medio ambiente, en lo referente a la utilización de instrumentos económicos,
es la de normas comerciales sobre Ajustes Impositivos en Frontera (AIF). Estos ajustes
prevén la aplicación de impuestos internos a las importaciones y la desgravación de
impuestos internos a las exportaciones. Las normas de los AIF están concebidas para

**23**

igualar la carga impositiva sobre los productos nacionales y extranjeros y al mismo
tiempo evitar la protección de la producción nacional a través de la imposición. Estos
principios deben ser mantenidos al debatir la imposición ecológica; no debería ser posible
ejercer una discriminación o actuar de forma proteccionista atribuyendo simplemente a
un impuesto la denominación de "ecológico".

Existen dos aspectos de las normas sobre AIF que deben abordarse en particular en los
debates sobre comercio y medio ambiente. En primer lugar, se ha aducido que las normas
actuales del GATT sobre AIF podrían determinar la elección de instrumentos fiscales
ecológicos teniendo en cuenta el hecho de que los impuestos sobre los productos pueden
ser objeto de AIF, mientras que los impuestos sobre los procesos de producción (p.
gravámenes a las emisiones) no pueden. Como consecuencia de ello, los países podrían
tender a establecer impuestos sobre los productos con fines ecológicos, en lugar de
impuestos sobre la producción, que, en algunos casos podrían ser un instrumento más
eficaz.

Otro problema que requiere solución se refiere a la posibilidad de aplicar AIF a los
"impuestos ocultos" (es decir, impuestos sobre bienes de equipo, materiales auxiliares y
servicios utilizados para la producción de otras mercancías imponibles, incluidos los
impuestos energéticos). Este problema se debe a que las normas de la OMC sobre AIF
parecen ser más detalladas en lo referente a la exportación que a la importación y, por
consiguiente, es preciso determinar si el sistema debe ser simétrico. Por ejemplo, el
Acuerdo de la Ronda Uruguay sobre Subvenciones y Medidas Compensatorias incluye
una referencia especial a la posibilidad de reducir determinados impuestos indirectos
sobre la energía, combustibles y petróleo utilizados y consumidos en la producción de
mercancías, exportados, mientras que no existe una disposición semejante para las
importaciones.

**La Comisión considera que es necesario aclarar estas cuestiones, en particular en lo**
**que se refiere a si las normas actuales de AIF favorecen una elección eficaz de un**
**instrumento fiscal (es decir impuestos sobre productos e impuestos sobré procesos**
**de producción) y si los** **"impuestos** **ocultos", incluidos los impuestos energéticos,**
**pueden ser objeto de AIF.**

_4.5._ _Resolución de litigios sobre medidas vinculadas al medio ambiente_

Un aspecto importante de la interrelación entre comercio y medio ambiente es la
necesidad de garantizar que en caso de litigios relacionados con medidas vinculadas al
medio ambiente, se tomen en consideración los intereses y los objetivos específicos de
ambas disciplinas y que una de ellas no obstaculice el cumplimiento de los objetivos
legítimos de la otra. A este respecto es importante destacar dos cuestiones:

la necesidad de desarrollar mecanismos adecuados y eficientes de resolución de
litigios para los Acuerdos Multilaterales sobre Medio Ambiente (AMMA).

Aunque los AMMA contienen disposiciones sobre evitación de conflictos, consulta,
meditación, conciliación, arbitraje y resolución judicial, las disposiciones de resolución
de litigios de los AMMA en general se perciben como poco enérgicas.

**24**

**La Comisión favorece el desarrollo de mecanismos adecuados y eficientes de**
**resolución de litigios, incluidos mecanismos ejecutivos adecuados en los AMMA**
**actuales y futuros, en particular, aquéllos que incluyan disposiciones comerciales.**

la necesidad de determinar los métodos más adecuados de canalizar en los
procedimientos de resolución de litigios vinculados al medio ambiente de la OMC
la necesaria competencia técnica en materia de medio ambiente.

La Comisión opina que la competencia técnica en materia de medio ambiente resultará
esencial para comprobar si las medidas comerciales vinculadas al medio ambiente son
necesarias y para evaluar las pruebas científicas necesarias en apoyo de medidas
comerciales adoptadas por motivos ecológicos. **En consecuencia,** **la** **Comisión**
**considera que** **las** **disposiciones actuales del compromiso de la Ronda Uruguay sobre**
**resolución de litigios deben aplicarse de** **tal** **forma que se garantice el uso de la**
**competencia jurídica y técnica relevante en materia de medio ambiente para** **los**
**litigios sobre cuestiones vinculadas al medio ambiente.**

_4.6_ _Comercio de las sustancias peligrosas y problema de las mercancías objeto de_
_una_ _prohibición nacional (MPN)_

Se trata de una cuestión especialmente importante para los países en desarrollo. Estos
países han expresado su preocupación en el sentido de que mercancías cuya
comercialización **y** consumo están prohibidos o fuertemente restringidos por los países
industrializados dentro su territorio puedan exportarse sin ningún control hacia los países
en desarrollo.

Muchas MPN ya están contempladas en los instrumentos internacionales como el
Protocolo de Montreal sobre las sustancias que agotan la capa de ozono y el Convenio de
Basilea sobre el control de los movimientos fronterizos de residuos peligrosos y de su
eliminación. Además, las directrices de Londres aplicables al Intercambio de Información
sobre Productos Químicos en el Comercio Internacional y el Código Inernacional de
Conducta de la FAO sobre la distribución y el uso de plaguicidas han establecido un
sistema voluntario de consentimiento previo (PIC, Prior Informed Consent) para la
exportación de productos químicos y plaguicidas peligrosos. La UE ya ha convertido en
obligatorio este principio de consentimiento previo mediante el Reglamento 2455/92) y
participa activamente en la labor que se lleva a cabo bajo los auspicios del PNUMA y la
FAO para negociar un Convenio PIC jurídicamente vinculante.

**La Comisión considera que** **la** **OMC podría adoptar medias complementarias en**
**este sector estableciendo un sistema de notificación que pudiera funcionar como una**
**"red de seguridad".** Para evitar una duplicación de esfuerzos innecesaria y una
confusión normativa, este sistema de notificación sólo debería aplicarse a MPN que no
estén contempladas en los acuerdos internacionales existentes o a las exportaciones
procedentes de los países miembros de la OMC que no participen en dichos acuerdos. No
obstante, es importante garantizar que el establecimiento de un sistema de notificación en
la OMC no impida a sus miembros participar en acuerdos sobre medio ambiente actuales
y futuros.

25

_4.7._ _Comercio de servicios y medio ambiente_

Hasta hace muy poco tiempo, la relación entre comercio de servicios y medio ambiente
apenas se ha tomado en consideración, principalmente debida a la falta relativa de
atención y comprensión suficiente en medios públicos, privados y académicos y, sobre
todo, debido a la ausencia de un conjunto común de normas multilaterales y disciplinas
en el ámbito del comercio de servicios.

Con la entrada en vigor del Acuerdo General de la Ronda Uruguay sobre el Comercio de
servicios (GATS) y la Decisión sobre el Comercio de los Servicios y el Medio
Ambiente, la situación está cambiando. Al tratarse de un proceso que parte de cero, debe
elaborarse un programa de trabajo. Un primer paso importante sería analizar las
interferencias posibles entre todos los sectores de servicios cubiertos por el GATS y el
medio ambiente. Aunque será preciso realizar un análisis profundo con el fin de
determinar las posibles interrelaciones, podría ser útil detenerse inicialmente en un
número limitado de sectores potencialmente importantes para el sector del medio
ambiente.El ejemplo más evidente es el de los transportes, donde se ha avanzado
considerablemente hacia la incorporación de las consideraciones ambientales en las
nuevas políticas de transportes,así como en la elaboración de programas y proyectos
importantes en este ámbito. Los trabajos del CCMA de la OMC deberán tomar en
consideración la relación entre la cooperación internacional actual y la OMC.

Otros sectores importantes de los servicios que tienen inevitablemente una influencia
directa o indirecta determinada en el medio ambiente son el sector del turismo y de los
viajes, el sector de la construcción y diversos servicios profesionales como los servicios
de arquitectura, de ingeniería y de ordenación urbana.

Además del análisis sectorial, es necesario también examinar las relaciones entre el
nuevo marco multilateral para los servicios y los acuerdos, políticas y medidas relativas
el medio ambiente. A este respecto, podría explotarse gran parte de la experiencia técnica
existentes sobre las relaciones entre el GATT y el medio ambiente, sin dejar de
reconocer las diferencias obvias entre el comercio de los servicios y el de las mercancías.

_4.8 Los derechos de propiedad intelectual y el medio ambiente_

La conclusión del acuerdo sobre los aspectos de los derechos de propiedad intelectual que
afectan al comercio (ADPIC) es un éxito importante para los países industrializados que
se esfuerzan en elevar la protección de los derechos de propiedad intelectual a un nivel
mundial, en particular en los países en desarrollo (pero con determinados períodos
transitorios). Ello contribuirá de una manera determinante a promover las inversiones en
las nuevas tecnologías, en particular en las que mejoran el medio ambiente,
constituyendo al mismo tiempo la base de las transferencias tecnológicas. El ADPIC
permite también, en determinadas condiciones, adoptar las medidas necesarias para
impedir el uso de tecnologías perjudiciales para el medio ambiente.

Al margen del ADPIC, concluido en el marco de la OMC, la cuestión de los derechos de
propiedad intelectual se ha abordado en una serie de foros. El más prestigioso, es el

26

Convenio sobre la Diversidad Biológica. El acceso a las tecnologías y su transferencia
son aspectos importantes contemplados en el artículo 16 del Convenio. El apartado 5 del
artículo 16 dispone que las partes contratantes, reconociendo que las patentes y otros
derechos de propiedad intelectual pueden influir sobre la ejecución del Convenio,
cooperarán en este sector, dependiendo de su legislación nacional y del derecho
internacional, para garantizar que estos derechos no sean un obstáculo, sino que
contribuyan a la realización de sus objetivos. En opinión de la Comisión, ello incluye el
acuerdo OMC y sus disposiciones en materia de DPIC. Por otro lado, el apartado 2 del
artículo 16 del Convenio reconoce que el acceso a las tecnologías y su transferencia
deben llevarse a cabo en condiciones conformes a una protección eficaz y suficiente de
los derechos de propiedad intelectual.

La Comunidad y sus Estados miembros enunciaron claramente en la declaración de
ratificación del Convenio que el respeto de la propiedad intelectual constituye un
elemento esencial de las políticas de transferencias de tecnología e inversión conjunta.
Según esta declaración, la Unión Europea fomentará el uso del mecanismo financiero
establecido por el convenio para favorecer la transferencia voluntaria de derechos de
propiedad intelectual de agentes europeos, en particular en lo que se refiere a la
concesión de licencias, a través de mecanismos y decisiones comerciales habituales,
garantizando al mismo tiempo una protección adecuada y eficaz de los derechos de
propiedad.

**La Comisión considera que esencial que la Comunidad defienda esta posición en el**
**sector del medio ambiente y de los derechos de propiedad intelectual en tel**
**Convenio y también en otros foros relevantes.**

Aunque son los Gobiernos quienes suscribieron las obligaciones del Convenio sobre la
Biodiversidad, en el sector privado se encuentran la mayor parte de la tecnologías y los
derechos de propiedad intelectual correspondientes que podrían ser objeto de una
transferencia en favor de los países en desarrollo para solucionar los problemas
abordados'por el Convenio. Por consiguiente, es importante prever cómo se podía asociar
eficazmente al sector privado con el fin de solucionar los problemas que pudieran surgir,
teniendo también en cuenta el papel de apoyo que deben desempeñar los gobiernos de los
países industrializados, en particular en el merco de sus programas de cooperación para el
desarrollo.

**5.** **Vías de avance en el debate sobre el comercio internacional y el medio**
**ambiente**

Como se puso de relieve en el capítulo I de la presente comunicación, la problemática del
comercio y del medio ambiente se impuso como cuestión de importancia internacional
durante la Conferencia de Río sobre el medio ambiente y el desarrollo (CNUMAD).
Desde entonces, se tomaron algunas iniciativas importantes a nivel internacional con el
fin de examinar las relaciones entre el comercio y la protección del medio ambiente y
promover la integración de las preocupaciones medioambientales en el sistema comercial
multilateral, mejorando así el apoyo mutuo de las políticas de comercio y de medio
ambiente en interés de un desarrollo sostenible.

**27**

Los obstáculos que deben superarse en el plano internacional para realizar este objetivo
son, en ciertos aspectos, similares a los que tiene que afrontar la Unión Europea a la hora
de integrar las preocupaciones medioambientales en los demás sectores políticos,
incluido el establecimiento y el funcionamiento del mercado interior. No obstante, en el
plano internacional, no existe un marco institucional integrado, como en la UE, sino una
multiplicidad de organismos e instituciones especializados,de distinta composición y
variadas estructuras.

Por consiguiente, para mejorar la complementariedad y el apoyo mutuo de las políticas
del comercio y del medio ambiente en interés de un desarrollo sostenible, es importante
combinar los trabajos realizados en distintos foros internacionales, en particular en el
Comité del comercio y del medio ambiente (CCMA), la OMC, la Comisión del
desarrollo sostenible (CDS), el programa de las Naciones Unidas para el medio ambiente
(PNUMA), el grupo de trabajo ad hoc para el comercio, el medio ambiente y el desarrollo
de la CNUCMAD y la reunión conjunta de los expertos del comercio y del medio
ambiente de la OCDE (JSTE).

_5.1._ _El Comité de comercio y medio ambiente de la OMC_

En virtud de su mandato y de su programa de trabajo, el CCMA representará el principal
foro para el examen de las relaciones entre el comercio y el medio ambiente. Al mismo
tiempo está encargado de proceder a análisis y formular recomendaciones: debe examinar
la interrelación entre el comercio y el medio ambiente con el fin de promover el
desarrollo sostenible y formular recomendaciones sobre la conveniencia de introducir
modificaciones en el sistema comercial multilateral.

Con el fin de cumplir eficazmente su misión y armonizar su papel con el de los otros
foros competentes, el CCMA debe atenerse a determinadas **condiciones y parámetros**
**fundamentales:**

i) La actividad del CCMA debe **orientarse hacia los resultados.**

El debate en el GATT sobre el comercio y el medio ambiente comenzó en 1991
en el marco del grupo de trabajo para las medidas de protección del medio
ambiente y el comercio internacional (EMIT); desde entonces, el análisis de
determinados aspectos de la problemática figura en el programa de trabajo del
CCMA y ha avanzado considerablemente.

La cuestión del comercio y del medio ambiente figurará en el orden del día de la
primera Conferencia Ministerial de la OMC (Singapur, diciembre de 1996) y, con
el fin de sentar la credibilidad del CCMA, el informe de este último a la
Conferencia deberá contener recomendaciones específicas

ii) El enfoque del CCMA debe ser **equilibrado.**

De conformidad con el mandato convenido en Marrakech, las recomendaciones
del CCMA deben referirse a tres aspectos fundamentales: (a) la necesidad de

**28**

adoptar normas con el fin de reforzar la interacción positiva entre las medidas
comerciales y medioambientales y promover así un desarrollo sostenible; (b) la
prohibición de medidas comerciales proteccionistas y (c) la vigilancia de las
medidas comerciales que tienen una finalidad ecológica.

Estos tres aspectos deben ser debidamente integrados en los trabajos del CCMA
y deben recibir todos ellos el mismo nivel de prioridad. El CCMA no debe
limitarse a desempeñar de un papel de centinela encargado de detectar los efectos
comerciales potenciales de las medidas de protección del medio ambiente, sino
que también debe tomar en consideración iniciativas positivas con el fin de
favorecer la integración de las exigencias en materia de medio ambiente en el
sistema comercial multilateral.

iii) La eficacia del CCMA se mejoraría si pudiera beneficiarse de la **competencia de**
**los** **especialistas** **del** **medio** **ambiente** **y** **de** **otras** **organizaciones**
**internacionales.**

Con el fin de desempeñar lo mejor posible su misión, el CCMA debería rodearse
de expertos del medio ambiente y de consejeros científicos y técnicos. A tal fin, el
CCMA debería mejorar su cooperación con todas las organizaciones
internacionales pertinentes, incluido el PNUMA y las secretarías instituidas por
los distintos acuerdos multilaterales sobre el medio ambiente.

iv) Es indispensable una **mayor transparencia** de la actividad del CCMA.

Los, actores no gubernamentales, incluidas las ONG que trabajan en el sector del
medio ambiente, la industria, los consumidores, etc, están en condiciones de
aportar una contribución muy valiosa a los trabajos del CCMA. Es urgente poner
en marcha mecanismos eficaces de modo que las ONG puedan recibir
información adecuadas y oportunas sobre las actividades del CCMA, y puedan
presentar sus comentarios, puntos de vista y sugerencias a este último. Esto puede
hacerse sin mermar por ello el valor del diálogo intergubernamental, revelando
rápidamente los documentos y organizando regularmente reuniones informales en
las cuales participarían la secretaría de la OMC, las delegaciones y las ONG. Es
necesario también establecer correas de transmisión para que las ONG puedan
presentar sus propios puntos de vista.

Sin embargo, la transparencia del CCMA no debe considerarse como un sustituto
de la transparencia de los miembros de la OMC. La responsabilidad del diálogo
con los actores no gubernamentales reside sobre todo en el plano nacional.

De conformidad con la decisión ministerial de Macrakech sobre el comercio y medio
ambiente, **el programa de trabajo inicial y el mandato** del CCMA deben
**reconsiderarse durante la primera Conferencia Ministerial de la OMC.** No está
claro, por el momento, si deberán efectivamente introducirse modificaciones, ya que la
ejecución del programa de trabajo actual no hace más que comenzar. No obstante, la
Conferencia Ministerial de Singapur podría ser la ocasión de preguntarse sobre
determinados desequilibrios de la decisión ministerial de Marrakech sobre el comercio y

29

el medio ambiente. Así, si, en virtud del punto 6 de su programa de trabajo, el CCMA
debe examinar "las **ventajas para el medio ambiente** de la eliminación de las
restricciones y distorsiones del comercio", sería más conveniente comprender los **efectos**
**medioambientales** de tal eliminación, ya sean positivos o negativos, de una manera más
global. La necesidad de **reforzar la cooperación** con todas las organizaciones
internacionales competentes debería también mencionarse explícitamente.

_5.2. Otros organismos competentes_

La **Comisión de Desarrollo Sostenible** (CDS), como organismo encargado de supervisar
la aplicación de Agenda 21 y de las demás conclusiones de la Conferencia de Río, tendrá
un papel cada vez más importante de aquí a la sesión especial de 1997 de la Asamblea
General de las Naciones Unidas sobre el seguimiento del CNUMAD. Cada año, el CDS
hace un balance de la evolución en el sector del comercio y del medio ambiente con el fin
de señalar las diferencias y favorecer la coordinación; sus decisiones han contribuida en
gran medida a configurar el programa del comercio y del medio ambiente.

Por ejemplo, durante su segunda reunión de mayo de 1994, el CDS adoptó una resolución
que reconocía, entre otras cosas, la necesidad de evaluar el impacto del comercio en el
medio ambiente y de promover la integración de determinados principios y conceptos
ecológicos (por ejemplo el principio del que contamina, paga y el enfoque cautelar) en el
sistema comercial. Del mismo modo, durante la tercera sesión se aprobó una propuesta de
la UE relativa a un estudio sobre las relaciones entre la protección del medio ambiente, la
competitividad, la creación de empleo y el desarrollo.

En las conclusiones adoptadas por el Consejo en abril del pasado año, en preparación de
la tercera reunión del CDS, se destacó la gran utilidad del papel desempeñado por la
iniciativa PNUMA / CNUCD en materia de comercio, medio ambiente y de desarrollo
sostenible y por el grupo de trabajo ad hoc de la CNUCD, además de los trabajos del
CCMA . Se dijo que el PNUMA y la CNUCD debían seguir alimentando los trabajos de
la CDS y examinando determinados problemas importantes no incluidos en el programa
de trabajo del CCMA, en particular la repercusión de las políticas comerciales en el
medio ambiente, la internalización de los costes ecológicos y la aplicación del principio
de el que contamina paga.

El Consejo también observó que la UE preconiza un **fortalecimiento del papel del**
**PNUMA,** cuya función con respecto al medio ambiente es equivalente a la de la OMC
con respecto al comercio, como promotor de la cooperación entre las secretarías
instituidas por los distintos acuerdos sobre el medio ambiente y creador de un modelo
para los AMMA. A este respecto, la Comisión se congratula por los resultados de la 18°
sesión del Consejo de Administración del PNUMA (Nairobi, mayo de 1995) y, en
particular, de la inclusión de un nuevo aspecto relativo el comercio y el medio ambiente
en el programa de trabajo de los años 1996-97. Debe observarse, no obstante, que los
recursos financieros presupuestados para este nuevo sector del programa podrían resultar
insuficientes para el fortalecimiento del papel del PNUMA en el debate internacional
sobre el comercio y el medio ambiente.

**30**

Por último, la **reunión conjunta de expertos de comercio y medio ambiente de la**
**OCDE** (JSTE) realizó numerosos estudios analíticos sobre los distintos aspectos de la
problemática del comercio y el medio ambiente. De conformidad con las
recomendaciones incluidas en el informe adoptado por el Consejo de la OCDE a nivel
ministerial en mayo de 1995, el JSTE debe continuar su actividad pluridisciplinar sobre
el comercio y el medio ambiente con el fin de proporcionar material analítico y
aportaciones para las negociaciones en el marco de otros foros internacionales, en
particular el CCMA.

**Conclusiones:**

En su trabajo en el seno de los foros internacionales que se ocupan del comercio y el
medio ambiente, la Comisión se basará en una serie de orientaciones esenciales.

**La Comisión se ha comprometido a conseguir un elevado nivel de protección del**
**medio ambiente y un sistema comercial multilateral abierto, equitativo y no**
**discriminatorio.** Las políticas de comercio y medio ambiente pueden fortalecerse
mutuamente en favor de un desarrollo sostenible.

**Los** **resultados** **económicos** **y** **los** **resultados** **medioambientales** **no** **son**
**necesariamente incompatibles. Si bien la obtención de beneficios medioambientales**
**puede en algunos casos generar costes adicionales a corto plazo, existe una amplia**
**gama de oportunidades "ganadoras" en la concepción y ejecución de las políticas**
**medioambientales, que podría mejorar la eficiencia de los recursos, la**
**competitividad y el empleo.** Las diferencias existentes en las políticas medioambientales
no deberían llevar al establecimiento de derechos compensatorios o de desgravaciones a
la exportación (los denominados "eco-diuties") con objeto de compensar el coste de
imponer a las industrias nacionales exigencias medioambientales más rigurosas que las
exigidas a los competidores extranjeros.

**La forma más eficaz de abordar estos problemas es a través de los acuerdos**
**internacionales y multilaterales, no a través de medidas comerciales unilaterales.**

La Comisión considera que deberá prestarse particular atención a la situación y las
necesidades especiales de los países en desarrollo por lo que respecta al comercio y el
medio ambiente. Los mecanismos desarrollados para solucionar los problemas
ambientales no deben poner en peligro las perspectivas de desarrollo sostenible o minar
la capacidad de exportación de los países en desarrollo o de los países con economías de
transición. Se dispone de numerosos mecanismos para ayudar a los países en desarrollo y
a los países con economías de transición a lograr un desarrollo sostenible.

La determinación de la relación existente entre las medidas comerciales y las medidas
medioambientales destinadas a fomentar un desarrollo sostenible ayudará a garantizar la
previsibilidad, esencial para los responsables políticos, tanto a escala nacional como
internacional, y para el mundo de la industria, que tiene que cumplir las exigencias en
materia de medio ambiente. Considerar si es necesario modificar las disposiciones del
sistema de comercio multilateral -en temas tales como las normas de la OMC y los

31

Acuerdos Ambientales Multilaterales, nuevos instrumentos de política ambiental, como
el etiquetado ecológico y el comercio de sustancias peligrosas- será la tarea principal del
Comité de la OMC sobre Comercio y Medio Ambiente. También será necesario que otros
organismos internacionales interesados, como la CDS, el PNUMA, la UNCTAD y la
OCDE desempeñen un papel efectivo en estas discusiones. El programa del Comité de la
OMC es muy extenso, pero entre las cuestiones clave que deben abordarse desde la
perspectiva de la Reunión Ministerial de Singapur de diciembre de 1996 figuran las
siguientes:

**Los Acuerdos Multilaterales sobre Medio Ambiente.En** determinadas

circunstancias, puede considerarse necesario establecer restricciones comerciales
para conseguir los objetivos de los AMMA en materia de medio ambiente. En
estas circunstancias, las normas comerciales multilaterales no deberían constituir
un obstáculo, sino adaptar, de forma compatible con el sistema comercial
multilateral, según normas claras y previsibles, el uso de restricciones comerciales
justificables adoptadas en el marco de los AMMA.

Nuevos **instrumentos de política de medio ambiente.** La relación entre normas
comerciales e instrumentos innovadores de política ecológica debe aclararse para
incluir instrumentos como el etiquetado ecológico.

**Resolución de litigios.** Debe explorarse la mejor forma de garantizar la
cooperación y el intercambio de competencias técnicas en la resolución de los
litigios vinculados al comercio y medio ambiente.

**Comercio de** sustancias **peligrosas** Debe tomarse en consideración el
establecimiento, por parte de la OMC de un sistema de notificación como
complemento de los instrumentos internacionales existentes sobre comercio de
sustancias peligrosas.

Otras cuestiones que deben abordarse, pero que requieren un margen de tiempo más
prolongado son las siguientes:

Procesos y métodos **de producción.** Las normas del GATT impiden caramente
la imposición unilateral, por parte de un país a otro país, de sus normas a través de
restricciones al comercio de productos sometidos a determinados procesos y
métodos de producción. Ahora bien, es necesario abordar la cuestión de que
deben aplicarse estas reglas cuando existen pruebas de un perjuicio real y directo
al medio ambiente de un Estado o a los bienes comunes globales, a través del usos
de procesos y métodos particulares de producción en otro país.

**Instrumentos** económicos y normas comerciales. Es necesario aclarar esta
cuestión, en particular en lo referente a si las normas presentes sobre AIF
representan la opción más eficaz en cuanto a instrumentos fiscales (es decir,
imposiciones sobre productos e imposiciones sobre procesos de producción) y si
los "impuestos ocultos" incluidos los impuestos energéticos, pueden ser objeto de
AIF.

**32**

Aunque todas estas cuestiones deben ser abordadas a nivel internacional, la Comisión
opina también que, en términos generales, las normas multilaterales de comercio no
comprometen la capacidad de los países de adoptar medidas necesarias para proteger su
propio medio ambiente. Las normas de la OMC no impiden la adopción de medidas
nacionales destinadas a las actividades de producción interior o al consumo de
mercancías producidas en el país o importadas, siempre que las medidas que tengan una
influencia sobre el comercio no sean discriminatorias y no sobrepasen los límites de lo
estrictamente necesario para alcanzar un objetivo ecológico.

La protección del medio ambiente y el mantenimiento de un sistema comercial abierto,
no discriminatorio y equitativo son objetivos de igual importancia. Siempre que se
establezca el marco adecuado en el plano internacional, ambos objetivos deberán
apoyarse mutuamente. La mejora de las condiciones para la consecución efectiva de
ambos objetivos será la tarea principal de la Comisión en los debates de los próximos
meses, una meta que subyace en el enfoque de la presente Comunicación

**33**

##### **ISSN 0257-9545**

## **COM(96) 54 final**

# **DOCUMENTOS**

### **ES 02 14** **N° de catálogo : CB-CO-96-092-ES-C** **ISBN 92-78-01178-9**

**Oficina de Publicaciones Oficiales de las Comunidades Europeas**

**L-2985** **Luxemburgo**