Source: EURLEX
Language: es
Format: md

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# 52012DC0473

**LIBRO VERDE Conocimiento del medio marino 2020 De la cartografía de los fondos marinos a las previsiones oceánicas /\* COM/2012/0473 final \*/**

  

ÍNDICE

1........... Visión............................................................................................................................. 3

2........... Este Libro Verde............................................................................................................ 3

3........... La necesidad de conocimientos
sobre el medio marino.................................................... 6

3.1........ Industria......................................................................................................................... 6

3.2........ Poderes públicos............................................................................................................ 7

3.3........ Ciencia........................................................................................................................... 8

3.4........ Sociedad civil................................................................................................................. 8

4........... Disponibilidad e
interoperabilidad.................................................................................... 8

4.1........ Estrangulamientos........................................................................................................... 8

4.2........ Uso múltiple de los datos sobre
el medio marino.............................................................. 9

4.3........ Competitividad e innovación........................................................................................... 9

5........... Los progresos hasta la fecha......................................................................................... 10

5.1........ Esfuerzos nacionales..................................................................................................... 10

5.2........ Red Europea de Observación e
Información del Mar (EMODnet)................................. 11

5.3........ Servicio marítimo del GMES......................................................................................... 13

5.4........ Marco para la recogida de datos
para la pesca.............................................................. 13

5.5........ Investigación................................................................................................................. 15

5.6........ Presentación de informes
medioambientales................................................................... 16

5.7........ Adaptación al cambio climático..................................................................................... 16

5.8........ Iniciativas internacionales.............................................................................................. 17

6........... Gobernanza.................................................................................................................. 17

6.1........ Equilibrio entre los esfuerzos
de la UE y de los Estados miembros................................. 17

6.2........ Apoyo de la UE a la agrupación
y el tratamiento de los datos marinos............................ 18

6.3........ Participación de los vecinos.......................................................................................... 19

6.4........ Seleccionar prioridades................................................................................................. 19

7........... Participación del sector
privado.................................................................................... 20

8........... Respuestas al Libro Verde............................................................................................ 21

LIBRO VERDE

Conocimiento del medio marino 2020

De la cartografía de los fondos marinos a las previsiones
oceánicas

(Texto
pertinente a efectos del EEE)

1.           Visión

Los mares y los
océanos que rodean Europa ofrecen nuevas oportunidades para cumplir los
objetivos de Europa 2020[1]. Para hacer realidad este potencial, es necesario que las empresas
tengan más facilidades para invertir. Hay que bajar los costes, reducir los
riesgos y estimular la innovación. Y hemos de procurar que esta expansión de la
economía azul sea sostenible. Los recursos son grandes, pero no ilimitados.
Para que se produzca la expansión de la economía azul, que sea sostenible y que
los mares de Europa tengan una buena calidad ecológica[2], necesitamos saber en qué estado se encuentra el mar ahora, cómo
era en el pasado y cómo puede cambiar en el futuro. La Comisión se propone
trabajar en cooperación con los Estados miembros a fin de concitar los recursos
y mecanismos disponibles para aportar esos conocimientos en beneficio de la
industria, los poderes públicos, los investigadores y la sociedad.

Esto incluirá, con 2020 como horizonte, un
proyecto emblemático consistente en el trazado de un mapa digital
multirresolución y sin discontinuidad de los fondos marinos. El objetivo es que
el mapa sea de la máxima resolución posible e incluya la topografía, la
geología, los hábitats y los ecosistemas. Dará acceso a observaciones oportunas
y a información sobre el estado físico, químico y biológico presente y pasado
de la columna de agua que cubre cada zona, además de datos pertinentes sobre
las actividades humanas, su impacto en el mar y previsiones oceanográficas.
Todo esto debe ser fácilmente accesible, interoperable y utilizable sin
restricciones. El mapa debe impulsarse mediante un proceso sostenible que
mejore su idoneidad progresivamente y ayude a los Estados miembros a aprovechar
al máximo el potencial de sus programas de observación marina, muestreo y
topografía.

Si bien la UE puede facilitar apoyo a través
del marco estratégico común de sus Fondos Estructurales, incluido el Fondo
Europeo Marítimo y de Pesca, para lograr este objetivo es necesario contar con
el compromiso de los Estados miembros y del sector privado.

2.           Este
Libro Verde

La Comunicación de la
Comisión «Conocimiento del medio marino 2020»[3], adoptada en septiembre de 2010, explica las razones por las que
debemos liberar el enorme potencial económico que presentan las observaciones
del mar en Europa. En ella se expone que esto ayudaría a cumplir los objetivos
de Europa 2020[4] en materia de empleo, innovación, educación, inclusión social y
lucha contra el cambio climático. También aportaría la base de conocimientos
idónea para facilitar el desarrollo de una «economía azul», sostenible y capaz
de crear empleo, en los sectores marino y marítimo, al mejorar la
competitividad y la eficiencia de la industria, los poderes públicos y los
investigadores. Asimismo, estimularía la innovación y nos ayudaría a comprender
mejor cómo se comporta el mar. La Comunicación esboza también los principios
básicos para una estrategia gracias a la cual las inversiones en observación
marina de los Estados miembros y la UE desarrollarían todo su potencial
generador de crecimiento y empleo sostenibles.

El concepto central de esta estrategia es la
Red Europea de Observación e Información del Mar (EMODnet[5]), una red de
organizaciones marinas que serviría como punto único para el acceso y la
obtención de datos sobre el medio marino derivados de observaciones, estudios o
muestreos de los centenares de bases de datos que gestionan las agencias, los
poderes públicos, los institutos de investigación y las universidades de toda
la UE. También proporcionaría, para cuencas marinas completas de toda Europa,
capas de parámetros para mapas digitales a partir de esos datos primarios.

Pero la iniciativa «Conocimiento del
medio marino 2020» no se limita a la red EMODnet. Representa un marco que
agrupa todas las actividades de observación marina que están en marcha en la
UE. Abarca el ciclo completo, desde la observación inicial, pasando por la
interpretación, hasta el tratamiento y la difusión. Obedece a principios básicos
como recoger los datos una vez y utilizarlos para diversos propósitos, y
procurar que los datos sean interoperables, accesibles y utilizables sin
restricciones. Estos principios, reglas y normas comunes garantizan que los
programas de los Estados miembros, al igual que otras iniciativas destacadas de
la UE, puedan contribuir, junto con EMODnet, a crear una capacidad mucho mayor
que la suma de sus partes. Entre estas se cuentan el servicio marítimo del
Programa Europeo de Vigilancia de la Tierra (GMES)[6], el marco para la recogida de datos sobre la pesca y nuevas
infraestructuras paneuropeas de investigación definidas por el Foro Estratégico
Europeo sobre Infraestructuras de Investigación (ESFRI).

Desde la adopción de la Comunicación
«Conocimiento del medio marino 2020», los progresos han sido notables. Las
acciones preparatorias en el marco de la política marítima integrada han
permitido generar prototipos de portales temáticos de EMODnet para determinadas
cuencas marinas. Una evaluación intermedia[7] basada en las
respuestas de los usuarios ha confirmado, en general, la pertinencia de las
opciones tecnológicas y los procesos para agrupar conjuntos dispares de datos.
Sobre esta base, ya se ha puesto en marcha una segunda fase de EMODnet,
financiada al amparo del Reglamento sobre la política marítima integrada[8].
A finales de 2014 podrá consultarse un mapa digital de todas las aguas
europeas.

En él se observarán, a través de un punto de
acceso único, la profundidad del agua, la naturaleza de los sedimentos, la
situación de los minerales, las zonas de actividad humana y el tipo de hábitat.
Además presentará observaciones de parámetros físicos, químicos y biológicos,
como la temperatura, la salinidad, la acidez, la contaminación química y la
vida marina. Estará estrechamente relacionado con el servicio marítimo del
GMES, que seguirá facilitando observaciones y previsiones cada vez más
minuciosas sobre el estado del océano.

Sin embargo, hay nuevos retos que afrontar:

1)      Hasta ahora, las principales
iniciativas de la UE, especialmente EMODnet y GMES, se ejecutaban a través de
proyectos de duración limitada, que finalizan en 2014.

2)      La prolongada crisis financiera ha
centrado la atención sobre el gasto público. Es absolutamente necesario
garantizar que los alrededor de 1 500 millones de euros que invierten
anualmente los Estados miembros de la UE en la red de seguimiento marino se
rentabilizan.

3)      El acceso a los datos sobre pesca no
se ha visto facilitado.

4)      Tras la tragedia del terremoto y el
maremoto de Japón en marzo de 2011, seguida del accidente nuclear de Fukushima,
se puso de manifiesto el interés de ofrecer al público, casi en tiempo real,
información sobre el estado del medio marino.

5)      La incertidumbre ante el impacto
actual y futuro del cambio climático en las costas y los mares de Europa
paraliza los esfuerzos de los poderes locales y regionales por adaptarse.

Y también nuevas oportunidades:

1)      Un estudio[9] ha demostrado que
las empresas privadas recogen aún más datos que los poderes públicos, aunque
esos datos aún no se han incorporado a las iniciativas de la UE.

2)      Lo que aportará EMODnet en 2014 es
una mejora respecto a lo que ya existe, y sin duda prestará servicios útiles a
organismos públicos y privados. Pero las capacidades de la tecnología actual no
dan para más. El modelo digital de terreno del fondo marino europeo se
presentará con una resolución de unos 250 metros, cuatro veces más de lo que
antes se ofrecía al público a escala paneuropea. Los instrumentos topográficos
tienen una precisión de centímetros, lo que puede permitir generar y
distribuir, al menos en algunas regiones, un producto con la enorme resolución
que demandan los usuarios.

3)      El marco financiero de la UE para
2014-2020 ofrece la oportunidad de desarrollar una estructura de gobernanza más
sostenible en la que la recogida, el agrupamiento y la difusión de datos sobre
el medio marino pasan de ser un conjunto de proyectos definidos por la Comisión
a convertirse en un proceso continuo e integrado, con prioridades basadas en
las necesidades de los usuarios de la industria, los poderes públicos y la
comunidad investigadora.

4)      La rápida expansión de la energía
eólica marítima va a transformar, estimular e impulsar la economía marítima en
general. Las ventajas de un mejor acceso a los datos marinos, calculadas con
respecto a la economía de 2010, serán mayores de lo que se piensa.

5)      El nuevo programa de investigación
Horizonte 2020 ofrece una oportunidad de mejorar las tecnologías para recoger y
tratar las observaciones sobre el medio marino.

6)      Los Estados miembros y sus países
asociados han acordado poner en común sus recursos en la iniciativa de
programación conjunta «Mares y océanos sanos y productivos», que puede
proporcionar un marco para coordinar los programas de observación[10].

Este Libro Verde hace un balance de lo que ya
se ha hecho. Seguidamente, abre un debate sobre la mejor estrategia para
avanzar hacia una nueva fase que responda a los retos definidos y se beneficie
de las oportunidades que ofrece un mapa digital, accesible y sostenible de los
fondos marinos europeos para 2020. Así también se facilitaría información
oportuna sobre el estado físico, químico y biológico presente y pasado de la
columna de agua que cubre cada zona, además de previsiones, junto con un
proceso que ayude a los Estados miembros a aprovechar al máximo el potencial de
sus programas de observación marina, muestreo y topografía.

3.           La
necesidad de conocimientos sobre el medio marino

3.1.        Industria

Nuestros mares y océanos pueden proporcionar
el impulso que necesitamos para reactivar nuestras economías. Pueden ofrecer
empleos estimulantes y gratificantes que satisfagan las expectativas de
nuestros jóvenes. Pueden proporcionar la energía limpia que necesitamos si
queremos evitar una catástrofe climática. Pueden facilitar proteínas para una
dieta saludable. Pueden darnos productos farmacéuticos o enzimas procedentes de
organismos que viven en las condiciones más extremas de temperatura, luz y
presión en las que puede hallarse vida. Además, la demanda mundial de materias
primas, cada vez más fuerte, hace que la actividad minera en el fondo marino
despierte un interés creciente.

Estas nuevas oportunidades de crecimiento y
empleo «azules» se ven impulsadas por dos fenómenos. En primer lugar, la
escasez de tierras y agua dulce está incitando a la humanidad a volverse hacia
el 71 % del planeta que queda cubierto por agua salada. En segundo lugar,
los rápidos avances tecnológicos en observación bajo el agua, manipulación a
distancia y construcción, desarrollados principalmente en la industria del
petróleo, permiten ahora operar con seguridad en aguas más profundas con una
mayor variedad de condiciones oceanográficas y meteorológicas.

En algunos sectores, el crecimiento ya está
en marcha. Por ejemplo, la energía eólica es la forma de producción de
electricidad que crece con más velocidad en términos de capacidad instalada. El
10 % de las instalaciones eólicas ya están en el mar, y este porcentaje
está creciendo. La Asociación Europea de la Energía Eólica calcula que, para
2020, el 30 % de las nuevas instalaciones serán marinas, y que se llegará
al 60 % hacia 2030. El éxito llama al éxito. Las inversiones en redes
eléctricas para estas plataformas de energía eólica marina harán crecer otras
ramas de la industria.

Sin embargo, trabajar en esta nueva frontera
será inevitablemente más costoso y arriesgado que operar en tierra si para cada
instalación marina deben construirse sus propios servicios auxiliares, como
cableado o redes de abastecimiento. O si para cada una hay que hacer un estudio
topográfico del fondo marino, medir las mareas y las corrientes, analizar la
vida marina que podría verse perturbada por su actividad y supervisar los
riesgos de maremotos, tormentas u organismos marinos hostiles.

Por ejemplo, los operadores de la acuicultura
necesitan servicios de alerta de la proliferación de algas tóxicas o la
proximidad de invasiones de medusas. Las empresas mineras necesitan conocer la
topografía y geología del fondo marino. Las compañías de seguros y los
inversores en puertos y turismo necesitan datos sobre acontecimientos extremos
registrados en el pasado para evaluar la probabilidad de daños futuros y
desarrollar infraestructuras costeras que resistan las condiciones climáticas.
Las empresas de biotecnología que buscan nuevos productos farmacéuticos o
enzimas para catalizar procesos industriales tienen que saber dónde hallar
extrañas formas de vida que pueden vivir sin luz o soportar temperaturas
extremas.

El conocimiento del medio marino es necesario
para autorizar, diseñar, construir y poner en funcionamiento las instalaciones
en alta mar. Un titular de licencias de energía eólica marina ha alegado[11] que los datos
sobre el medio marino deben ser un bien público, y que las empresas serían más
competitivas y se reducirían los costes de producción de energía en el mar si
hubiera una política pública más clara sobre la propiedad de los datos, precios
de amortización más bajos de los organismos públicos y normas comunes a las
jurisdicciones y disciplinas.

Y, puesto que «ni siquiera toda una sociedad,
una nación o, es más, todas las sociedades contemporáneas reunidas, son
propietarias de la tierra. Solo son sus poseedoras, sus usufructuarias, y deben
legarla mejorada […] a las generaciones venideras»[12], esta nueva
economía marina tiene que ser sostenible. Los operadores de las plataformas
necesitan conocer el mar para evaluar y limitar la incidencia medioambiental de
cualquier actividad prevista.

3.2.        Poderes
públicos

Las administraciones de las zonas costeras
tienen necesidad de conocimientos sobre los índices de erosión, el transporte
de sedimentos y la topografía para determinar si la estrategia más apropiada
para la gestión del litoral es la protección, la adaptación o la retirada. Las
autoridades pesqueras necesitan datos sobre el esfuerzo de pesca y la
composición de las capturas en el pasado a fin de fijar las cuotas para el año
próximo. Los servicios de salud pública tienen que determinar si el mar es
seguro para los bañistas y el marisco se puede comer. Protección civil necesita
calcular si un vertido de petróleo va a afectar a la costa. Los guardacostas
han de saber cuánto tiempo pueden sobrevivir unos náufragos en el agua. Las
autoridades medioambientales deben evaluar el estado ecológico de sus mares y
océanos y garantizar que sigan siendo seguros y limpios[13]. Para cumplir los
objetivos de la UE sobre la gestión integrada de las zonas costeras[14] y la ordenación
del espacio marítimo[15]
se precisan conocimientos sobre las actividades humanas y los hábitats
sensibles. La vigilancia marítima por radar o sonar se lleva a cabo mejor
conociendo las condiciones de la superficie marina, la temperatura y la
salinidad.

3.3.        Ciencia

Los conocimientos científicos son la base de
la innovación industrial y de la protección del medio ambiente.

Las ciencias del mar dependen de las
observaciones. No podemos hacer experimentos controlados con dos planetas
Tierra. Solo mirando al pasado podemos comprender lo que puede ocurrir en el
futuro. Los huecos que queden en nuestras notas no pueden rellenarse más tarde.
En un editorial sobre este tema publicado en la revista científica Nature[16] se argumentó que
un registro exacto y fiable de lo que está pasando puede superar a cualquier
estrategia concreta para intentar comprenderlo.

Con estas observaciones, los científicos
pueden empezar a reducir la incertidumbre sobre el comportamiento pasado y
actual de procesos como la circulación oceánica, la fusión de los hielos, la
subida del nivel del mar, la absorción de carbono, los cambios en los
ecosistemas o la acidificación de los océanos, todos ellos con importantes
efectos en el bienestar humano y los ecosistemas naturales. Es cierto que un
mejor seguimiento de los mares y océanos no basta para reducir esta
incertidumbre, pero sin duda es necesario. La revista The Economist[17] ha sugerido que
los gobiernos no gastan lo suficiente en las observaciones por satélite.

Reduciendo la incertidumbre en torno al
pasado y al presente se harán mejores previsiones sobre el clima de Europa,
útiles para el proceso de revisión y evaluación que lleva a cabo el Grupo
Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC). Gracias a una
amplia participación internacional y una cuidadosa revisión inter pares,
las evaluaciones de este Grupo son el principal vehículo para informar a los
servicios de la administración responsables de introducir medidas de
adaptación.

3.4.        Sociedad
civil

En una democracia, los ciudadanos necesitan
información para pedir cuentas a sus representantes sobre los temas que afectan
a su entorno local, sus medios de subsistencia, su salud o la Tierra que
quieren legar a sus hijos. La experiencia ha mostrado que es un error suponer
que las autoridades competentes poseen las mejores capacidades técnicas para
abordar estos problemas. Un editorial de Nature[18] pone como ejemplo
el accidente de Fukushima para defender que un mejor acceso público a los datos
podría contribuir a evaluar mejor los riesgos, pues daría vía libre a la
variada creatividad de investigadores, periodistas, fanáticos del software
y cartógrafos.

4.           Disponibilidad
e interoperabilidad

4.1.        Estrangulamientos

La Comisión Europea, en su Comunicación de
2010 «Conocimiento del medio marino 2020»[19],
aludió a la existencia de estrangulamientos que impedían cosechar todos los
posibles beneficios de las inversiones en datos sobre el medio marino. En la
UE, los datos pertenecen a cientos de entidades distintas: oficinas
hidrográficas, servicios geológicos, administración local, agencias
medioambientales, institutos de investigación, universidades, etc. Encontrar a
sus poseedores es un reto considerable, obtenerlos puede costar semanas de
negociación y reunirlos para ofrecer una imagen completa puede ser un proceso
largo y complicado. Muchos datos no están disponibles ni son interoperables.

4.2.        Uso
múltiple de los datos sobre el medio marino

Las mismas observaciones sobre parámetros
físicos, químicos y biológicos del medio marino pueden responder a las
necesidades de una multitud de usuarios finales. Por ejemplo, los datos sobre
temperatura y salinidad de los océanos se utilizan para evaluar el cambio
climático, elegir emplazamientos para la acuicultura o determinar los límites
del sonar para detectar submarinos. Los datos sobre substratos en los fondos
marinos son necesarios para planificar la extracción de áridos o hidrocarburos,
garantizar que se construyen cimientos seguros para las plataformas eólicas o
evaluar el impacto de la pesca. Los mismos datos sobre los hábitats marinos
pueden utilizarse para evaluar el impacto de una nueva instalación o para
informar sobre el estado del medio ambiente.

Esta diversidad de utilidades de los datos
marinos entre múltiples disciplinas y sectores hace que una política de acceso
abierto sea la mejor opción. Para que esta política sea eficiente y eficaz, los
datos deben estar a disposición del público y ser interoperables. La Comisión
propugna que los datos sobre el medio marino sean pertinentes, accesibles,
gratuitos y utilizables sin restricciones.

4.3.        Competitividad
e innovación

Claramente, la
fragmentación y la no accesibilidad de los datos marinos tienen un coste. La
evaluación de impacto[20] adjunta a la Comunicación considera que los actuales usuarios
ahorrarían 300 millones EUR al año si los datos estuvieran integrados y se
gestionaran correctamente. Estas estimaciones no tienen en cuenta el inevitable
crecimiento futuro de la economía marítima y el consiguiente aumento de la
demanda de datos. El primer objetivo específico de la Comunicación
«Conocimiento del medio marino 2020» es reducir los costes para la industria,
los poderes públicos y los investigadores.

Si no mejora la accesibilidad a los datos
marinos, algunos servicios con alto valor añadido, como la gestión de las
poblaciones de peces o la protección de las infraestructuras costeras frente
los temporales, solo pueden ser prestados por las organizaciones que posean los
datos. Esta situación es ineficiente y negativa para la competitividad. La
apertura de estos recursos permite la entrada en el mercado de nuevos
operadores. Gracias a la interoperabilidad, pequeñas empresas o estudiosos
pueden desarrollar nuevos productos y servicios basados en datos de distintos
tipos y procedentes de variadas fuentes. El valor que esto tiene para la
economía de la UE es difícil de calcular, pero la evaluación de impacto apunta
que podría ser del orden de los 200 millones EUR al año. El segundo
objetivo específico de la iniciativa es estimular la innovación.

La estimación no tiene en cuenta que una
racionalización de los actuales sistemas de observación marina reduciría la
incertidumbre de nuestra comprensión del comportamiento del mar. El valor
económico que esto podría tener es aún más difícil de imaginar, pero podría ser
incluso mayor. De hecho, la incertidumbre es el principal enemigo de quienes
han de diseñar plataformas marinas para que puedan soportar los caprichos del
mar, gestionar las poblaciones de peces o diseñar zonas marítimas protegidas.
Se calcula[21]
que una reducción del 25 % de la incertidumbre sobre el aumento del nivel
del mar en el futuro podría reducir en unos 100 millones EUR al año
los costes anuales de gestión costera.

Un sistema de observación del mar optimizado,
accesible e interoperable, que ayude a los científicos a reducir la
incertidumbre, sería una importante contribución a la adaptación al cambio
climático. La acidificación de los océanos o los cambios de salinidad y oxígeno
disuelto tendrán sin duda una repercusión en los ecosistemas marinos y en
nuestra capacidad para aprovechar sus productos. Cuanto antes se conozca esta
información, más tiempo tendrán las industrias, como la acuicultura marisquera,
para adaptarse. Y, si bien es cierto que el planeta se está calentando, no está
claro qué va a suceder con el clima a escala local en Europa durante las
próximas décadas[22].
En cualquier caso, se sabe que los cambios en la circulación oceánica
determinan el rigor o la suavidad de las estaciones en Europa. Si hay más
certeza, podrán hacerse mejores previsiones sobre la demanda de energía o la
producción agrícola. Las inversiones para adaptación podrán hacerse con confianza.
El tercer objetivo específico de «Conocimiento del medio marino 2020» es
reducir la incertidumbre de nuestra comprensión del comportamiento del mar.

Estos objetivos específicos fueron aprobados
por el Consejo en diciembre de 2011[23].

1.           ¿Hay razones, aparte de
las tocantes al derecho a la intimidad, para prever excepciones a la política
de la Comisión de hacer que los datos marinos sean de libre disposición e
interoperables?

5.           Los progresos hasta la fecha

5.1.        Esfuerzos nacionales

Los datos sobre el medio marino son una baza
valiosa. Solo es posible distinguir las tendencias a largo plazo de cambios
estacionales y variaciones decenales naturales si las observaciones hechas en
el pasado, incluidas las recogidas antes de la existencia de dispositivos digitales
de almacenamiento, pueden compararse con las actuales. Si se pierden esos
datos, se pierden para siempre. Las observaciones no pueden repetirse.

Además, los datos deben estar disponibles
para un uso inmediato, en previsión de amenazas como la llegada de una marea
negra.

En consecuencia,
algunos Estados miembros han puesto en marcha mecanismos nacionales para una
correcta gestión de datos que garantice un archivo seguro y una catalogación
con normas y tecnología capaces de recuperar rápidamente los datos mediante
procesos automatizados. Estos sistemas nacionales constituyen la base de los
procesos distribuidos que se están construyendo a nivel de la UE con normas
basadas en la infraestructura de información espacial de la Unión Europea
(Inspire)[24]. Cabe citar como ejemplos MEDIN en el Reino Unido, el geoportal
francés Ifremer-Sextant y, en Alemania, la coordinación de datos de
investigación MaNIDA y su iniciativa para agencias MDI-DE. También pueden
contribuir las iniciativas regionales, como el Sistema de Observación Costero
de les Illes Balears, en España[25].

2.           ¿Cómo pueden asegurarse
los Estados miembros de que los datos que poseen se almacenan de forma segura y
accesible y son interoperables?

5.2.        Red
Europea de Observación e Información del Mar (EMODnet)

El concepto de una Red Europea de Observación
e Información del Mar (EMODnet) que facilitara el uso de recursos sobre el
medio marino fragmentados y ocultos se esbozó por primera vez en el Libro Verde
de 2006 sobre política marítima[26].
EMODnet es una red de organizaciones apoyada por la política marítima integrada
de la UE. Estas organizaciones trabajan juntas para observar el mar, hacer que
los datos recogidos sean de libre disposición e interoperables, crear capas de
datos sin discontinuidad entre las cuencas marinas y distribuir los datos y
productos de datos por internet.

En 2009 se puso en marcha un primer conjunto
de acciones preparatorias para crear prototipos de plataformas de datos. En
seis grupos temáticos —hidrografía, geología, física, química, biología y
hábitats físicos— se reunió una red de cincuenta y tres organizaciones. En su
mayoría eran organismos públicos —oficinas hidrográficas, servicios geológicos,
institutos oceanográficos— que ya gestionan datos marinos. Estos organismos
contaron con el apoyo de empresas privadas especializadas en procesamiento y
difusión de datos.

Estos grupos construyeron pasarelas de
internet a archivos de datos gestionados por los Estados miembros y por
organizaciones internacionales. Así quedaban reforzadas y servían de base las
iniciativas en marcha en los Estados miembros, como las citadas en el punto 5.1.
Desde estos seis portales, los usuarios públicos o privados de datos marinos
pueden ahora acceder no solo a las propias observaciones normalizadas, con indicadores
de calidad de los datos, sino también a productos de datos, como mapas de
sedimentos o de hábitats físicos, de cuencas marinas enteras. No hay
restricciones al acceso ni al uso de estos productos de datos. Este trabajo
toma como base y consolida la Directiva sobre Inspire[27], la Directiva
sobre información medioambiental[28]
y la Directiva sobre reutilización de la información del sector público[29]. El entorno común
de intercambio de información[30]
podrá importar datos de EMODnet y proporcionar así información a las
autoridades marítimas responsables de medio ambiente, pesca, transporte,
control fronterizo, aduanas y cumplimiento general de la ley, así como de
defensa.

El trabajo fue dirigido y supervisado por un
grupo independiente de expertos, y una evaluación intermedia[31] ha confirmado que
el planteamiento es correcto. Por tanto, el trabajo se está ampliando al amparo
del Reglamento de 2011 sobre apoyo a la política marítima integrada[32], a fin de cubrir
todas las cuencas marinas europeas. Se va a crear un grupo temático sobre
actividades humanas para complementar los otros seis. El objetivo para 2014 es
prestar una cartografía de resolución media[33]
de los mares europeos en relación con estos siete temas.

El Reglamento también apoya como prototipo
los «puntos de control de las cuencas marinas» por primera vez. Se trata de
mecanismos para determinar si la infraestructura de observación actual es la
más eficaz posible y satisface las necesidades de los usuarios públicos o
privados. Los dos primeros cubrirán el Mar del Norte y el Mediterráneo.

La propuesta de la Comisión relativa al Fondo
Europeo Marítimo y de Pesca[34]
dentro del marco financiero de 2014-2020 proporcionará apoyo financiero para
que EMODnet adquiera capacidad operativa. Con un presupuesto asegurado, la red
puede pasar de ser un conjunto de proyectos de duración limitada especificados
por la Comisión a convertirse en un proceso continuo y sostenible, con
prioridades definidas por las necesidades de la industria, los poderes públicos
y la comunidad investigadora. Las opciones para una estructura de gobernanza de
este proceso se resumen en el punto 6 del presente documento.

Gracias a los grupos temáticos, los expertos
respectivos pueden definir una estructura común para todos los datos dentro de
cada tema. Por ejemplo, las observaciones sobre especies biológicas necesitan
al menos descripciones comunes del momento, lugar y método de muestreo, el
nombre de la especie y la precisión de la medición. La evaluación intermedia de
EMODnet[35]
consideró que los ámbitos propuestos para los grupos temáticos eran adecuados,
aunque sugirió que debía estudiarse la posibilidad de unir los grupos de
hidrografía y geología. Casi todos los países tienen agencias hidrográficas y
servicios geológicos separados, con misiones independientes, pero ahora existe
cierto solapamiento. Tanto unas como otros tienen tareas relacionadas con la
protección del medio ambiente, y algunos instrumentos y métodos empleados para
los estudios son los mismos. En ambos casos, construyen los conocimientos sobre
el fondo marino a partir de estudios con ecosonda multihaz.

3.           ¿Son apropiados los
siete grupos temáticos de la Red Europea de Observación e Información del Mar?
¿Deberían combinarse algunos (por ejemplo, geología e hidrografía), o más bien
dividirse?

4.           ¿Cómo debe ser el
equilibrio en la red EMODnet entre dar acceso a datos brutos y desarrollar
capas de mapas digitales derivados de los datos brutos entre varias cuencas
marinas?

5.3.        Servicio
marítimo del GMES

El Programa Europeo
de Vigilancia de la Tierra (GMES)[36] es un proyecto emblemático de la política espacial de la Unión
Europea[37]. El principal objetivo de su servicio marítimo es ofrecer
productos y servicios que puedan servir de base a los prestadores de servicios
de valor añadido para atender a usuarios públicos y privados. El propósito es
garantizar que los productos se desarrollan utilizando la tecnología, las
observaciones de satélite, la dotación informática y la capacidad de previsión
más avanzadas que existen en Europa.

El servicio marítimo que se ha ido
desarrollando en el marco del programa GMES funciona a través de sesenta
organizaciones. Los datos obtenidos en mediciones sobre el terreno y desde el
espacio se procesan y analizan para obtener dos tipos de información: 1)
observaciones de los océanos y 2) seguimiento y previsiones.

Se utilizan modelos tridimensionales de los
océanos para presentar la situación[38]
en el pasado, el presente y el futuro en todo el mundo y, en particular, en los
mares europeos, con distintos parámetros, como temperatura del mar, corrientes,
salinidad, hielos marinos, nivel del mar, viento y biogeoquímica. Hasta ahora,
este servicio marítimo se financiaba con el presupuesto de investigación de la
UE. A partir de 2014, el GMES entrará en su fase plenamente operativa y se
financiará con un presupuesto operativo.

Además del servicio marítimo que, hasta
ahora, se centraba en la observación y la oferta de información y previsiones,
casi en tiempo real, sobre los océanos, se propone un servicio climático del
GMES. Los modelos de simulación del actual servicio marítimo deben ser
calibrados y validados con observaciones del pasado, de modo que el servicio
marítimo ya tenga la capacidad para almacenar y tratar dichas series temporales
de observaciones de los océanos. Esta inversión será útil para determinar los
cambios en las características de los océanos en aplicación de la Directiva
marco sobre la estrategia marina, así como para proporcionar un valioso eslabón
para la propuesta de nuevo servicio climático.

Se están desarrollando normas para que tanto
el servicio marítimo del GMES como EMODnet puedan acceder a los mismos datos de
terreno.

5.           ¿Debe crearse una
plataforma común para ofrecer los productos del GMES y de EMODnet?

6.           ¿Conviene
diseñar los productos y servicios marítimos del GMES de modo que puedan usarlos
tanto quienes estudian el cambio climático y la protección del medio ambiente
como quienes necesitan un servicio operativo prácticamente en tiempo real?

5.4.        Marco
para la recogida de datos para la pesca

Desde 2001[39],
la UE ha financiado la recogida y difusión de datos relativos a la pesca en la
UE por parte de las autoridades nacionales. Los datos procedentes de estudios,
muestras y notificaciones sobre capturas, esfuerzo y descartes permiten evaluar
el impacto sobre las poblaciones de peces. Parámetros como la capacidad de la
flota, el empleo y la rentabilidad hacen posible asimismo analizar la salud
socioeconómica de las comunidades pesqueras. El objetivo principal es apoyar la
gestión de la política pesquera común, aunque una revisión llevada a cabo en
2008[40]
incluyó los datos de los sectores de la acuicultura y la transformación, y
amplió el acceso para fines científicos o de sensibilización del público.

El artículo 37 de la propuesta de reforma de
la Política Pesquera Común[41]
va más lejos. En él se dispone que los Estados miembros deben recoger datos
biológicos, técnicos, medioambientales y socioeconómicos, y cooperar a nivel
regional. Estas disposiciones del Reglamento de base van a sustituir al
Reglamento de 2008. Los detalles se especificarán en un nuevo programa
plurianual de la UE para 2014-2020.

La propuesta de la Comisión relativa al nuevo
Fondo Europeo Marítimo y de la Pesca[42]
dentro del marco financiero 2014-2020 apunta a que el marco para la recogida de
datos pesqueros pase de una gestión centralizada a una gestión compartida, de
modo que los Estados miembros asuman la responsabilidad de gestionar la
financiación y hacer un seguimiento de la aplicación de la Directiva, que antes
correspondía a la Comisión.

En general, para prestar asesoramiento en
materia de pesca se necesitan datos de todos los países que pescan una especie
determinada o en un sector concreto. Una vez agrupados para un objetivo
específico, los datos agregados pueden publicarse en un informe. Sin embargo,
actualmente los datos brutos facilitados por los Estados miembros no pueden ser
distribuidos para otros fines sin el consentimiento de quienes los
proporcionaron. En la práctica, este procedimiento es tan complicado que nunca
se lleva a cabo. Esto trae consigo una ausencia de controles independientes que
limita gravemente la confianza en los resultados y entorpece la innovación.

La Comisión considera que la medida más
directa es superar las cuestiones relacionadas con la confidencialidad personal
y comercial. Es perfectamente factible difundir información sobre la pesca que
cumpla todos los requisitos necesarios para comprender los ecosistemas sin
revelar las actividades de los buques individuales. El nuevo programa
plurianual 2014-2020 ha sido enmarcado teniendo esto en cuenta.

Actualmente, EMODnet no proporciona acceso a
los datos recogidos con arreglo al marco de recopilación de datos.

7.           ¿Es conveniente que los
datos agrupados en el marco de recopilación de datos para un uso concreto, como
la evaluación de las poblaciones de peces, estén disponibles para su
reutilización sin el requisito de obtener autorización de los proveedores de
los datos originales?

8.           ¿Debe crearse un portal
de internet similar a EMODnet para facilitar el acceso de los Estados miembros
a los datos, así como a datos agrupados en relación con determinadas
poblaciones, segmentos de la flota o zonas de pesca? En caso afirmativo, ¿cuál
debe ser su relación con EMODnet?

9.           ¿Deberían estar más
disponibles los datos de control, como los derivados del sistema de
localización de buques de pesca? En caso afirmativo, ¿cómo han de resolverse
los problemas de confidencialidad?

5.5.        Investigación

Los Estados miembros de la UE gastan
alrededor de 1 850 millones EUR al año en investigación marina.
Aproximadamente la mitad se destina a infraestructuras para facilitar la
observación. Aquí se incluyen buques, observatorios subacuáticos, boyas
flotantes, dispositivos de deriva, vehículos submarinos accionados a distancia
o autónomos, todos equipados con diversos detectores e instalaciones de
análisis. El Foro Estratégico Europeo sobre Infraestructuras de Investigación
(ESFRI) ha señalado seis infraestructuras paneuropeas que tendrán un papel
esencial en la comunidad de la investigación marina europea. La Comunicación de
la Comisión de 2010 sobre una «Unión por la innovación» propone que el
60 % de las infraestructuras propuestas por el ESFRI se pongan en marcha o
se construyan a más tardar en 2015.

La contribución de la UE a las acciones relacionadas
con la investigación marina y marítima a través del VII Programa Marco asciende
anualmente a 350 millones EUR[43].
De esta cantidad, entre 25 y 30 millones EUR se dedican cada año a
infraestructuras de investigación marina y a la investigación sobre tecnologías
de observación marina (sensores y sistemas de observación marina). El programa
marco también ha apoyado el proyecto SeaDataNet, que ha servido para armonizar
las normas aplicables a los datos marinos y garantizar la interoperabilidad
entre las bases de datos sobre el mar. La tecnología SeaDataNet es fundamental
para la plataforma de EMODnet. Otros proyectos de la UE hacen observaciones
para mejorar nuestro conocimiento del mar.

La propuesta «Horizonte 2020» de la Comisión,
relativa a un programa de innovación e investigación para 2014-2020, incluye un
presupuesto más alto y procedimientos más sencillos que el anterior programa.
Este programa de investigación puede contribuir así a los objetivos fijados en
la Comunicación «Conocimiento del medio marino 2020»: 1) apoyando el desarrollo
y la integración de las infraestructuras de investigación marina a nivel de la
UE, 2) desarrollando tecnologías de observación marina orientadas hacia los
usuarios y rentables, 3) con proyectos de investigación que aporten datos sobre
el medio marino y sus interacciones con las actividades humanas, también en
aplicación de la Directiva marco sobre la estrategia marina.

Para estimular el desarrollo de la propiedad
intelectual, las ideas concebidas en los programas de investigación de la UE
serán propiedad del investigador. Así, los nuevos sensores marinos o
plataformas de observación no solo apoyarán un seguimiento más eficiente y
eficaz de nuestros mares y océanos, sino también pueden sentar las bases de un
potencial de exportación en un sector de alta tecnología con un mercado
mundial.

Sin embargo, las propias observaciones de los
océanos no pueden patentarse, y serán más beneficiosas para la economía si se
facilitan sin impedimentos. Actualmente, muchas de estas observaciones no se
difunden una vez que el proyecto de investigación ha finalizado. Esto se debe
en parte a que los investigadores desean publicar sus resultados antes de
ponerlos a disposición, pero también a que no hay incentivos o requisitos para
que hagan el esfuerzo.

10.         ¿Cuál debería ser el
centro de atención de la ayuda de la UE a las nuevas tecnologías de observación
marina? ¿Cómo puede ampliarse el seguimiento de los océanos y mejorarse su
rentabilidad? ¿Cómo puede la UE reforzar su posición científica e industrial en
este ámbito?

11.         ¿Debe hacerse obligatorio
que los proyectos de investigación incluyan una disposición que garantice el
archivo y el acceso a las observaciones recogidas durante su marcha?

5.6.        Presentación
de informes medioambientales

Los Estados miembros recogen muy diversos
datos para poner en aplicación las directivas de la UE, como la Directiva marco
sobre aguas, la Directiva sobre calidad de las aguas de baño, la Directiva
sobre hábitats naturales y, más recientemente, la Directiva marco sobre la
estrategia marina. Además, los Estados miembros transmiten indicadores
medioambientales a los convenios marinos regionales, como el Convenio para la
Protección del Medio Ambiente Marino del Atlántico del Nordeste (OSPAR), la
Comisión de Helsinki (Helcom), el Convenio de Barcelona o el Convenio de
Bucarest. En virtud de la Directiva marco sobre la estrategia marina, los
Estados miembros tienen la obligación legal de comunicar los datos en que se
basan las evaluaciones iniciales y los derivados de los programas de
seguimiento a la Comisión y a la Agencia Europea de Medio Ambiente. Los
requisitos de información de la Directiva marco sobre la estrategia marina
constituyen la base del capítulo marino del Sistema de Información sobre el
Agua para Europa (WISE-Marine). En virtud del artículo 19 de la Directiva marco
sobre la estrategia marina, los Estados miembros deben dar acceso a los datos
resultantes de las evaluaciones y del seguimiento. La red EMODnet se utilizará
para hacer posible este acceso.

La Agencia Europea de Medio Ambiente ha
participado plenamente en el desarrollo de EMODnet. Los prototipos de portales
ya construidos en la primera fase del proyecto y los portales más avanzados de
la segunda fase han sido diseñados específicamente para ofrecer parámetros que
pueden utilizarse al elaborar los indicadores necesarios para evaluar el estado
del medio ambiente en virtud de la Directiva marco sobre la estrategia marina.

Los protocolos utilizados para los distintos
mecanismos de notificación no son necesariamente iguales, pero se espera
lograr, en el contexto de la Directiva marco sobre la estrategia marina, una
mayor convergencia. Si bien algunos de los datos utilizados para elaborar los
indicadores comunicados a la autoridad competente o la Comisión son de
disposición pública, muchos no lo son.

12.         ¿Conviene sustituir
gradualmente el proceso de «empujón», que implica la presentación de informes
sobre el medio marino, por un proceso de «tirón», según el cual los datos están
disponibles en internet y la autoridad competente los toma utilizando la
tecnología desarrollada a través de EMODnet?

5.7.        Adaptación
al cambio climático

Para respaldar el desarrollo y la difusión de
la base de conocimientos sobre adaptación, la Comisión puso en marcha en marzo
de 2012 la Plataforma Europea de Adaptación al Clima (Climate-Adapt)[44], un sitio de
internet accesible al público que ayuda a los responsables políticos en el
desarrollo de medidas y estrategias de adaptación al cambio climático a nivel
de la UE, nacional, regional y local. Climate-Adapt tiene una sección sobre
políticas de pesca y medio ambiente de la UE, indicadores sobre el cambio
climático y una base de datos con estudios de casos de adaptación, procedentes
en particular del portal europeo para la gestión Integrada de las Zonas
Costeras (Ourcoast)[45].
La Comisión está elaborando una propuesta para una estrategia de adaptación de
la UE, cuya adopción está prevista en 2013.

Con un enfoque más estructurado de las
observaciones del medio marino se pueden suministrar indicadores más precisos
sobre cambios locales de parámetros climáticos, como la subida del nivel del
mar y la acidificación de los océanos, a la Plataforma Climate-Adapt,
contribuyendo así al proceso de adaptación.

13.         ¿Qué información sobre el
comportamiento de nuestros mares y costas puede ayudar mejor a las empresas y
autoridades públicas a adaptarse al cambio climático?

5.8.        Iniciativas
internacionales

Para juntar las piezas de una imagen global
del mundo marino y mostrar cómo cambia se necesitan observaciones y datos
procedentes de organizaciones tanto europeas como exteriores. Un acceso más
estructurado y abierto a los datos y las observaciones sobre el medio marino
europeo, como se describe en el presente Libro Verde, permitirá a Europa
aportar una contribución práctica a los esfuerzos internacionales por lograr
una cobertura mundial, como el Sistema Mundial de Observación de los Océanos
(GOOS), la Red Mundial de Sistemas de Observación de la Tierra (GEOSS) y el
proceso de comunicación y evaluación mundial del medio marino de las Naciones
Unidas.

14.         ¿Son
necesarias más medidas, además de las iniciativas existentes, como EMODnet y
GMES, para que Europa pueda apoyar las iniciativas internacionales en relación
con los datos oceánicos, como GOOS y GEOSS?

6.           Gobernanza

Para lograr una infraestructura sostenible de
datos sobre el medio marino es necesario un proceso en el que se decida qué
observaciones se van a hacer, se elijan los productos de datos que se van a
crear y se aporte apoyo financiero para el proceso de recogida, agrupación,
tratamiento y difusión.

6.1.        Equilibrio
entre los esfuerzos de la UE y de los Estados miembros

Los Estados miembros tienen la
responsabilidad jurídica de controlar sus propias aguas y flotas pesqueras. No
obstante, en algunos casos la puesta en común de esfuerzos presenta claras
ventajas. Un ejemplo claro es la observación por satélites orbitales.
Obviamente, sería ineficaz que cada Estado miembro lanzase una constelación de
satélites para medir el color del océano, la temperatura de la superficie, el
nivel del mar y la extensión de los hielos. De hecho, la UE ha apoyado el
desarrollo y funcionamiento inicial de satélites a través de su programa GMES[46]. La UE también
apoya los programas de estudio y muestreo sobre pesca, cuando necesita los
resultados para sus propios fines.

Sin embargo, hay otros ejemplos en los que el
esfuerzo a nivel de la UE puede estar justificado. Por ejemplo, es imposible
reducir la incertidumbre sobre la dimensión y repercusión del cambio climático
en Europa sin un seguimiento de las corrientes subsuperficiales del Atlántico
en las zonas situadas fuera de las aguas territoriales o jurisdiccionales. El
Estado miembro que hace este seguimiento no se beneficia más que los demás. El
beneficio es para todos los países europeos, incluso los que no tienen costas.

El Océano Ártico es otro ejemplo de cómo la
UE puede participar en programas continuos de seguimiento y cartografía en
apoyo de quienes viven y trabajan allí.

15.         ¿Qué criterios deben
aplicarse para determinar el apoyo financiero de la UE a programas de
observación distintos de los que ya respalda? ¿Puede aportar ejemplos? ¿Puede
la iniciativa de programación conjunta sobre mares y océanos ser útil a este
respecto?

6.2.        Apoyo
de la UE a la agrupación y el tratamiento de los datos marinos

Hasta ahora, los servicios de cada grupo
temático de EMODnet los han venido prestando consorcios a través de
procedimientos de contratación pública; los seis consorcios se seleccionan en
licitaciones separadas para cada grupo. En total, cincuenta y tres
organizaciones distintas han participado como socios de consorcios, además de
la contribución de otras muchas. El servicio marítimo del GMES recibe
subvenciones que se conceden mediante convocatorias de propuestas abiertas.
También aquí participan alrededor de sesenta organizaciones. El presupuesto de
la UE paga la entrega de resultados definidos a través de los contratos y
contribuye con subvenciones a sufragar los costes admisibles acordados. Las
asociaciones presentes en EMODnet y GMES son heterogéneas. Incluyen institutos
de investigación, servicios meteorológicos o agencias hidrográficas y
universidades. Algunas empresas privadas prestan servicios informáticos
especializados.

La Comisión no tiene ninguna influencia en la
composición de estas asociaciones, que se seleccionan a sí mismas. Su amplitud
indica que las agencias o los institutos implicados prefieren participar en una
empresa común que ser proveedores de un único contratista principal.

En ambos casos, las convocatorias abiertas
garantizan la transparencia, y los resultados han sido muy satisfactorios. Sin
embargo, a medida que las iniciativas maduran, es necesario garantizar la
continuidad a largo plazo de las operaciones y la infraestructura. Dado que
gran parte del trabajo de EMODnet consiste en remodelar los archivos de datos
nacionales, ninguna asociación puede estar completa sin la participación de los
principales centros nacionales de datos marinos. Por ello, puede ser
conveniente pasar a un procedimiento de subvención o negociado, que podría ser
más fácil si las asociaciones de EMODnet tuvieran personalidad jurídica. Las
cuestiones de gobernanza del servicio marítimo del GMES incluyen una entidad
jurídica para la coordinación y un mecanismo financiero apropiado.

16.         ¿Cómo puede evolucionar
la gobernanza de GMES y EMODnet para responder mejor a la necesidad de
sostenibilidad a largo plazo?

17.         ¿Qué papel podrían tener
el Centro Común de Investigación y la Agencia Europea de Medio Ambiente?

6.3.        Participación
de los vecinos

Los mares europeos no solo bañan las costas
de los Estados miembros de la UE. Para comprender la salud ecológica del Mar
Negro o planificar un cable transmediterráneo se necesita la cooperación con
los países vecinos que comparten estas cuencas marinas. Por tanto, en la
primera fase de construcción de la red EMODnet han participado institutos de
estos países. Ellos también se enfrentan a niveles inaceptables de desempleo, y
también pueden beneficiarse de conocimientos que les ayudarán a comprender la
manera de sacar provecho de las oportunidades del mar.

6.4.        Seleccionar
prioridades

Por las razonas expuestas, la cartografía y
el seguimiento del mar son esenciales para el crecimiento económico sostenible,
la protección del medio ambiente y la comprensión del cambio climático. No
obstante, los presupuestos públicos son limitados, y es necesario establecer
prioridades. Cuando pasamos de recoger datos para cada fin específico a
recogerlos una vez y utilizarlos para diversos fines, hemos de responder a dos
preguntas específicas: 1) ¿Qué infraestructuras de observación y estrategia de
muestreo se necesitan para una determinada cuenca marina? 2) ¿Cómo puede
aportar el mayor valor añadido la contribución financiera de la UE?

El marco de recopilación de datos es
satisfactorio para ambos aspectos. Está en marcha un proceso para definir qué
datos deben recogerse. Dado que un objetivo de la Política Pesquera Común es
limitar los daños ambientales de la pesca[47],
la estrategia de muestreo no se limita al interés por maximizar el rendimiento
pesquero.

El proceso de selección de los satélites de
observación de la tierra necesarios para supervisar los océanos también es
satisfactorio. Se ha definido mediante el proceso GMES, determinando qué
parámetros pueden realmente observar los satélites orbitales desde una altura
de unos 800 kilómetros por encima del océano. Los avances tecnológicos y una
mejor comprensión científica permiten mejorar progresivamente la exactitud y
añadir más parámetros. Por ejemplo, el lanzamiento de Sentinel-3 va a hacer
posible el seguimiento operativo del grosor de los hielos marinos. La Agencia
Europea de Medio Ambiente está estudiando qué otras mediciones (no realizadas
por satélite) son necesarias para calibrar y validar los modelos de previsión
del GMES[48].

Para otras observaciones queda aún mucho por
hacer. Teniendo en cuenta que las corrientes marinas, las especies migratorias
y muchas actividades económicas no respetan las fronteras nacionales, la
pregunta sobre una infraestructura de observación y muestreo óptima debe
responderse a nivel de las cuencas marinas. Dentro de la regulación de la
política marítima integrada[49],
se ha creado un prototipo de mecanismo para ayudar a los Estados miembros a
perfeccionar sus infraestructuras de observación y seguimiento. Los «puntos de
control de las cuencas marinas» para el Mar del Norte y el Mar Mediterráneo
evaluarán, de aquí a 2014, qué tal responde la actual red de seguimiento y
agrupación a las necesidades de los usuarios privados, públicos y académicos.
En ellos se determinarán las ventajas relativas de diferentes sistemas de
seguimiento —ferryboxes, boyas fijas, flotadores— que miden el mismo parámetro.
Se tendrán en cuenta todas las fuentes de información, tanto públicas como
privadas. Esta información ayudará a guiar a los Estados miembros en sus
inversiones. Por ejemplo, ¿conviene acelerar la topografía con multihaz de los
fondos marinos, o se necesita una información más precisa sobre los cambios del
nivel del mar?

A escala de la UE deben tomarse decisiones
similares. Para el capítulo de conocimiento del medio marino que se propone
incluir en el Fondo Europeo Marítimo y de Pesca, ¿es más urgente reunir datos
sobre los recursos minerales o sobre los mamíferos marinos? ¿Debe apoyar la UE
la topografía o el muestreo en aguas internacionales? En última instancia, los
Estados miembros deben tomar estas decisiones en el marco del Consejo, pero es
necesario que cuenten con una correcta evaluación de las opciones para
orientarse. Las respuestas a estas preguntas dependerán de estimaciones de
costes y beneficios.

18.         ¿Se necesita un proceso
regular para evaluar la eficacia de la estrategia de observación y muestreo
para cada cuenca marítima?

19.         ¿Qué mecanismo podría
contemplarse para gestionar la evaluación y las valoraciones necesarias para
informar a la Comisión, a los Estados miembros y al Parlamento Europeo sobre
las prioridades de la ayuda de la UE?

7.           Participación
del sector privado

Es indudable que las industrias marinas se
beneficiarán de las medidas que aborda el presente documento, pero es posible
incrementar estos beneficios estimulando la participación del sector privado.

Según un estudio de 2009[50], las empresas
europeas recogen más datos marinos que el sector público. Si una empresa
privada recoge datos para sus propios fines, en principio, los poderes públicos
no tienen por qué intervenir ni interferir. La legislación europea sobre acceso
y reutilización de estos datos no es aplicable.

Sin embargo, las empresas privadas están
obligadas a recoger datos en el contexto de la evaluación de impacto exigida
para obtener una licencia para una actividad determinada en el mar. También
pueden tener la obligación de hacer un seguimiento continuado después de
comenzar el funcionamiento. En muchos casos, están obligadas a transmitir los
datos recogidos a la autoridad encargada de conceder las licencias. Sin
embargo, una vez que se ha concedido la licencia, no parece que haya ninguna
desventaja competitiva en que estos datos pasen a ser de dominio público. La
Comisión es consciente de que imponer obligaciones de información a empresas
privadas en circunstancias normales crea una carga administrativa indeseable.
Sin embargo, la sustitución de un batiburrillo de obligaciones distintas por un
único mecanismo de presentación de informes con normas basadas en Inspire
podría reducir esa carga. Se ha puesto en marcha un estudio para ayudar a
evaluar los costes y beneficios.

También puede ser interesante ampliar las
obligaciones de presentación de informes una vez que se ha concedido la
licencia. El coste de equipar con instrumentos las plataformas marinas para
proporcionar información continua acerca del estado del mar supondría un
aumento casi insignificante de los costes globales de la instalación. La idea
sería recoger datos de todas las plataformas de la UE, así como de otras
plataformas de observación, y ponerlos a disposición del público. El coste
podría ser inferior al beneficio potencial que para toda la industria en alta
mar supondría el tener un mejor conocimiento de las amenazas potenciales, como
las olas gigantes[51],
las algas tóxicas o las fugas radiactivas. Mejorar la competitividad de las
empresas en alta mar ha sido una importante motivación para el «Conocimiento
del medio marino 2020». Este proceso podría acelerarse con una asociación
público-privada en la cual las empresas privadas contribuyeran a los gastos de
funcionamiento de la Red Europea de Observación e Información del Mar a cambio
de poder pronunciarse sobre las prioridades.

20.         ¿En qué circunstancias
deben ponerse a disposición del público los datos facilitados por las empresas
privadas para la obtención de licencias?

21.         ¿Ha de obligarse a los
agentes del sector privado marítimo a contribuir a un mayor seguimiento del mar
cuando sea factible?

22.         ¿Qué modelos de
asociación entre el sector público y el privado pueden aportar los máximos
incentivos a la industria para compartir datos e invertir en su obtención, y
los mayores beneficios para todos los interesados?

8.           Respuestas
al Libro Verde

El presente Libro Verde abre un debate sobre
la mejor estrategia para avanzar hacia una cartografía digital accesible y
sostenible de los fondos marinos de Europa y hacer posible una información
oportuna sobre el estado físico, químico y biológico presente y pasado de la
columna de agua, además de previsiones para el futuro, junto con un proceso que
ayude a los Estados miembros a aprovechar al máximo el potencial de sus
programas de observación marina, muestreo y topografía.

La Comisión ha creado un sitio web para las
respuestas:

http://ec.europa.eu/dgs/maritimeaffairs\_fisheries/consultations/marine-knowledge-2020/index\_en.htm

Este sitio web estará accesible hasta el 15
de diciembre de 2012. Las respuestas pueden enviarse a título oficial o
individualmente. Los resultados de la consulta se publicarán en el sitio web de
la Dirección General de Asuntos Marítimos y Pesca. Los nombres y afiliaciones
de las personas que respondan a título individual no se publicarán a menos que
se autorice expresamente.

[1]               Europa 2020. Una estrategia para un crecimiento
inteligente, sostenible e integrador, Bruselas, 3.3.2010, COM(2010) 2020.

[2]               Como se exige, a más tardar para 2020, en la Directiva
marco sobre política del medio marino (2008/56/CE).

[3]               Conocimiento del medio marino 2020: observación y
recogida de datos sobre el medio marino con miras a un crecimiento inteligente
y sostenible, 8.9.2010, COM(2010) 461.

[4]               Véase la nota 1.

[5]               En este Libro Verde queremos moderar el uso de
acrónimos; no obstante, rogamos al lector que tolere este (derivado de la
expresión inglesa «European Marine Observation and Data Network»), que volverá
a aparecer a lo largo de todo el texto.

[6]               Comunicación de la Comisión sobre el Programa Europeo de
Vigilancia de la Tierra (GMES), 30.11.2011, COM(2011) 831 final.

[7]               Adjunta al presente Libro Verde.

[8]               Reglamento (UE) nº 1255/2011 del Parlamento Europeo
y del Consejo, de 30 de noviembre de 2011, por el que se establece un Programa
de apoyo para la consolidación de la política marítima integrada.

[9]               Marine Data Infrastructure (Infraestructura de
los datos sobre el medio marino), informe final presentado a la DG Asuntos
Marítimos y Pesca, noviembre de 2009.

[10]             Recomendación de la Comisión, de 16 de septiembre de 2011,
relativa a la iniciativa de programación conjunta de investigación «Mares y
océanos sanos y productivos», DO C 276 de 21.9.2011, p. 1.

[11]             12ª
reunión del Grupo de Expertos en Observación e Información del Mar, 10 de marzo
de 2011, https://webgate.ec.europa.eu/maritimeforum/node/1709.

[12]             Karl Marx, El capital, vol. III, parte VI,
Transformación de la plusganancia en renta de la tierra.

[13]             Directiva 2008/56/CE del Parlamento Europeo y del Consejo,
de 17 de junio de 2008, por la que se establece un marco de acción comunitaria
para la política del medio marino (Directiva marco sobre la estrategia marina),
DO L 164 de 25.6.2008, p. 19.

[14]             Recomendación del Parlamento Europeo y del Consejo, de 30
de mayo de 2002, sobre la aplicación de la gestión integrada de las zonas
costeras en Europa, DO L 148 de 6.6.2002, p. 24.

[15]             Ordenación del espacio marítimo en la UE. Logros y
desarrollo futuro, COM(2010) 771 final.

[16]             Editorial de Nature, vol. 450, p. 761 (6 de
diciembre de 2007).

[17]             Editorial «Something to watch over us» (Algo que cuide de
nosotros), The Economist, 12 de mayo de 2012.

[18]             «A little knowledge» (Un poco de conocimiento), Nature,
vol. 472, p. 135 (14 de abril de 2011).

[19]             Véase la nota 3.

[20]             Red Europea de Observación e Información del Mar.
Evaluación de impacto, 8.9.2010, SEC(2010) 998.

[21]             Véase la nota 20.

[22]             «The real holes in climate science» (Los verdaderos
agujeros de las ciencias del clima), Nature, vol. 463, p. 284, 21 de
enero de 2010.

[23]             Sesión nº 3139 del Consejo de Medio Ambiente,
Bruselas, 19 de diciembre de 2011.

[24]             Directiva 2007/2/CE del Parlamento Europeo y del Consejo,
de 14 de marzo de 2007, por la que se establece una infraestructura de
información espacial en la Comunidad Europea (Inspire).

[25]             Esta lista de iniciativas nacionales no es exhaustiva.

[26]             Libro Verde «Hacia una futura política marítima de la
Unión: perspectiva europea de los océanos y los mares», 7.6.2006, COM(2006)
275.

[27]             Véase la nota 24.

[28]             Directiva 2003/4/CE del Parlamento Europeo y del Consejo,
de 28 de enero de 2003, relativa al acceso del público a la información
medioambiental.

[29]             Directiva 2003/98/CE del
Parlamento Europeo y del Consejo, de 17 de noviembre de 2003, relativa a la
reutilización de la información del sector público.

[30]             Comunicación relativa a un proyecto de hoja de ruta para la
creación del entorno común de intercambio de información con fines de
vigilancia del ámbito marítimo de la UE, 20.10.2010, COM(2010) 584.

[31]             Véase la nota 7.

[32]             Reglamento (UE) nº 1255/2011 del Parlamento Europeo y
del Consejo, de 30 de noviembre de 2011, por el que se establece un Programa de
apoyo para la consolidación de la política marítima integrada.

[33]             Por ejemplo, un octavo de minuto de longitud y latitud
para el modelo digital de terreno y 1:250 000 para los sedimentos del
fondo marino.

[34]             Propuesta de Reglamento del Parlamento Europeo y del
Consejo sobre el Fondo Europeo Marítimo y de Pesca, 2.12.2011, COM(2011) 804
final.

[35]             Véase la nota 7.

[36]             Véase la nota 6.

[37]             Comunicación «Hacia una estrategia espacial de la Unión
Europea al servicio del ciudadano», 4.4.2011, COM(2011) 152.

[38]             El equivalente en oceanografía a las previsiones
meteorológicas.

[39]             Reglamento (CE) nº 1543/2000 del Consejo, de 29 de
junio de 2000, por el que se establece un marco comunitario de recopilación y
gestión de los datos necesarios para el funcionamiento de la política pesquera
común.

[40]             Reglamento (CE) nº 199/2008 del Consejo, de 25 de
febrero de 2008, relativo al establecimiento de un marco comunitario para la
recopilación, gestión y uso de los datos del sector pesquero y el apoyo al
asesoramiento científico en relación con la política pesquera común.

[41]             Propuesta de Reglamento sobre la Política Pesquera Común
[que deroga el Reglamento (CE) nº 199/2008], COM(2011) 425.

[42]             Propuesta de Reglamento del Parlamento Europeo y del
Consejo sobre el Fondo Europeo Marítimo y de Pesca, 2.12.2011, COM(2011) 804
final.

[43]             De un total de 5 400 millones EUR por término
medio.

[44]             http://climate-adapt.eea.europa.eu.

[45]             http://ec.europa.eu/ourcoast/.

[46]             Véase la nota 6.

[47]             Reglamento (CE) nº 2371/2002 del Consejo, de 20 de
diciembre de 2002, sobre la conservación y la explotación sostenible de los
recursos pesqueros en virtud de la política pesquera común.

[48]             A través del proyecto GISC (coordinación in situ
del GMES), dentro del VII Programa Marco.

[49]             Véase la nota 8.

[50]             Marine Data Infrastructure (Infraestructura de los
datos sobre el medio marino), informe final presentado a la DG Asuntos
Marítimos y Pesca, noviembre de 2009.

[51]             También conocidas como olas vagabundas u olas monstruo.

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