Source: EURLEX
Language: es
Format: md

**COMISIÓN** **DE LAS COMUNIDADES EUROPEAS**

**Bruselas,** **31.05.1995**
COM(95) 228 final

#### **Recomendación de la Comisión** **sobre las** **Orientaciones Generales de Política Económica** **para los Estados Miembros y la Comunidad**

**- / -**

### **Recomendación de la Comisión** **sobre las** **Orientaciones Generales de Política Económica** **para los Estados Miembros y la Comunidad**

**elaboradas de conformidad con el apartado 2 del artículo** **103** **del**

**Tratado constitutivo de la Comunidad Europea**

###### **_>/cL~** **indice**

**I.** **ORIENTACIONES GENERALES DE POLÍTICA ECONÓMICA PARA**

**LOS ESTADOS MIEMBROS Y LA COMUNIDAD** **1** _**L>**_

**1.** **Introducción** **^** **¿,** **;**

**2.** **Orientaciones de política económica** **2**

Estabilidad de los precios y de los tipos de cambio 2

Solidez de las haciendas públicas 4

Competitividad 6

Empleo y mercado de trabajo 7

**II.** **DOCUMENTO EXPLICATIVO** **10**

**1.** **Introducción** **10**

**2.** **Situación y previsiones económicas** **11**

2.1. Previsiones de crecimiento 11

2.2. Tendencias del empleo 12

2.3. Previsiones de inflación y convergencia presupuestaria **14**

**3.** **Objetivos y riesgos** **21**

**4.** **Las políticas** **24**

**4.1.** Políticas macroeconómicas 24

4.2. Políticas para mejorar la competitividad 27
4.3. Políticas en materia de empleo y de mercado laboral **29**

##### **_Ák>_**

#### **I. Orientaciones Generales de Política Económica** **para los Estados Miembros y la Comunidad**

###### **1. Introducción**

Desde el verano de 1994, cuando se elaboraron las orientaciones generales precedentes,

el crecimiento económico de la Comunidad se ha consolidado. Pero, tal y como han

revelado las recientes turbulencias en los mercados de divisas provocadas por la caída

del dólar, permanecen sin despejar algunos riesgos y problemas de política económica

de importancia considerable. Para que las perspectivas de crecimiento se aprovechen

plenamente para generar empleo e impulsar la convergencia, las políticas económicas

han de responder a los retos y oportunidades ofrecidos por la expansión económica que

comienza a manifestarse.

El presente conjunto de orientaciones generales, preparadas y elaboradas de

conformidad con el apartado 2 del artículo 103 del Tratado constitutivo de la

Comunidad Europea, servirán de punto de referencia para las políticas económicas de la

Comunidad y los Estados miembros. En ellas se reiteran los objetivos propuestos en

ediciones anteriores y las conclusiones sobre la lucha contra el desempleo del Consejo

Europeo, especialmente en su reunión de Essen, donde se recomendó reforzar cinco

áreas de actuación. La plena aplicación de estas orientaciones permitirá reforzar la

convergencia y cumplir las buenas perspectivas de crecimiento y empleo, logrando de

este modo reducir significativamente la tasa de desempleo.

En el entorno actual, dos preocupaciones merecen especial consideración. En primer

lugar, existe la posibilidad de que, ante los efectos favorables del crecimiento

económico, se descuiden las medidas de ajuste, lo que podría traducirse en un

debilitamiento del compromiso de resolver de forma duradera los desequilibrios

presupuestarios de carácter estructural -debido a la mejoría cíclica del défict

presupuestario-, o en una reticencia a emprender y desarrollar las iniciativas necesarias

para eliminar las imperfecciones del mercado laboral -a medida que empezara a

recuperarse el empleo-. Es esencial evitar por todos los medios que se produzca

cualquiera de estos dos fenómenos.

En segundo lugar, las recientes alteraciones de los tipos de cambio no sólo han

aumentado el riesgo de dispersión de la inflación, sino que también han contribuido a

una fragmentación potencial del mercado interior y a poner en peligro los logros de la

integración económica.

Los desajustes de los tipos de cambio tendrán efectos perjudiciales para todos los
Estados miembros. Para impedir, en la medida de lo posible, que esto ocurra, han

derearse las condiciones que doten de estabilidad a los tipos de cambio en la
Comunidad, objetivo que ha de adquirir rango prioritario dentro de las políticas

económicas.

En las presentes orientaciones se reiteran los objetivos fijados en diciembre de 1993 y

en julio de 1994: la Comunidad y los Estados miembros han de plasmar la actual

recuperación en un proceso sólido, duradero y no inflacionista de crecimiento y de

creación de empleo a medio plazo, de forma que la tasa de desempleo se reduzca

sustancialmente y se pueda alcanzar el grado de convergencia necesario para facilitar la

transición a la tercera fase de la UEM. El logro de estos objetivos exigirá, a corto y

medio plazo, una situación macroeconómica estable que favorezca la inversión,

caracterizada por los siguientes rasgos:

una política monetaria orientada hacia la estabilidad, cuya labor no se vea

mermada por evoluciones presupuestarias y salariales inadecuadas;

un esfuerzo sostenido por consolidar las haciendas públicas en la mayoría de

los Estados miembros, que sea coherente con los objetivos de sus programas

de convergencia;

una evolución de los salarios nominales coherente con el objetivo de

estabilidad de los precios; al mismo tiempo, la evolución de los salarios reales

deberá atenerse a la necesidad de reforzar la rentabilidad de las inversiones

generadoras de empleo.

Un complemento fundamental serán las reformas estructurales destinadas a impulsar la

competitividad de las economías de los Estados miembros y a perfeccionar el

funcionamiento de sus mercados laborales. Las políticas necesarias para sostener el

crecimiento a largo plazo, aumentar el empleo y reforzar la convergencia son

compatibles entre sí.

###### **2. Orientaciones de Política Económica**

_**Estabilidad de los precios y de los tipos de cambio**_

Desde principios de este decenio, se ha avanzado notablemente en el proceso de

reducción de la inflación en la Comunidad y los Estados miembros. Se espera que nueve

de ellos (Bélgica, Dinamarca, Alemania, Francia, Irlanda, Luxemburgo, los Países

Bajos, Austria y el Reino Unido) logren situar en 1996 sus tasas de inflación entre el

2% y el 3%, en consonancia con el objetivo de las orientaciones de 1993 y 1994. Las

previsiones de Finlandia y Suecia sitúan la tasa de inflación para el año próximo justo
por encima de esta banda. Por su parte, España, Italia y Portugal esperan una inflación
en torno al 4,5%, y en Grecia está previsto que disminuya hasta situarse alrededor del

9%.

Debe avanzarse más hacia la estabilidad de los precios. En primer lugar, esto supone

ampliar de forma significativa el grupo de Estados miembros donde los resultados de la

inflación pueden considerarse satisfactorios. Aquellos Estados miembros en los que se

prevé una inflación entre el 2% y el 3% deberán mantener una política destinada a evitar

el resurgimiento de presiones inflacionistas y tratar de situarse en el límite mínimo de

esta banda de oscilación. Otros países deberán efectuar un esfuerzo mucho mayor.

Las recientes alteraciones de los tipos de cambio tienen importantes repercusiones sobre

la convergencia en lo que respecta a la inflación. Así, en los Estados miembros cuyas

monedas experimentan una apreciación en términos nominales efectivos, las previsiones

indican que la convergencia se verá robustecida y la inflación permanecerá por debajo

del 3% este año y el próximo. En estos Estados miembros se espera que, en términos

generales, los salarios también evolucionen en consonancia con el objetivo de

estabilidad de los precios. No obstante, será necesario cerciorarse de que la evolución

salarial no merme la rentabilidad de las inversiones, sobre todo en los sectores

orientados hacia la exportación. Por otro lado, en los Estados miembros que

experimentan una depreciación de sus monedas, la estabilidad de los precios está menos

asegurada y el riesgo de una aceleración de la inflación preside las perspectivas. En

estos países, la prudencia ha de ser extrema. En concreto, en el contexto de un vigoroso

crecimiento económico, será importante evitar que el aumento de los precios de las

importaciones genere un círculo vicioso de inflación de precios y salarios. De no ser así,

se perdería rápidamente la credibilidad lograda por la política de estabilidad.

La combinación de la depreciación del dólar en los mercados y de unas previsiones
presupuestarias e inflacionistas marcadas por la incertidumbre en algunos países ha
desestabilizado notablemente los tipos de cambio en la Comunidad. Las alteraciones
que han tenido lugar en los tipos de cambio exceden de lo que habría quedado
justificado por las diferenciales de inflación, de tal forma que los países con políticas
sólidas han perdido competitividad y aquellos cuyas monedas se han depreciado han
visto aumentar sus presiones inflacionistas. Estos desajustes perjudican a todos los
Estados miembros; allí donde se han apreciado **las** monedas, se deteriorarán las

perspectivas de crecimiento a corto plazo, mientras que donde las monedas se han
depreciado empeorarán las perspectivas de la inflación y peligrará la política de
estabilidad a medio plazo. Más aún, esta situación pone en peligro el correcto
funcionamiento del mercado interior. No sólo pueden aparecer decisiones de inversión

que se propongan aprovechar las mejoras de competitividad derivadas de los tipos de
cambio, sino que también podría suponer un estímulo para grupos de intereses
específicos que apoyan las políticas de devaluación.

Por lo tanto, todos los Estados miembros deben desarrollar políticas en apoyo de la

estabilidad de los tipos de cambio dentro de la Comunidad. La estabilidad no sólo

contribuirá a extraer las ventajas que se derivan del mercado interior y a perfeccionar la

distribución de los recursos en la Comunidad, sino que también impulsará la estabilidad

de los precios. A este respecto, la política presupuestaria y la credibilidad de los

compromisos de consolidación presupuestaria desempeñarán una función esencial.

_**Solidez de las haciendas públicas**_

Pese a la consolidación del crecimiento económico, las perspectivas de superación de

los desequilibrios presupuestarios siguen siendo inciertas, y la convergencia en este

terreno sigue siendo un reto difícil. Según las estimaciones, las necesidades netas de

financiación, expresadas en porcentaje del PIB, disminuirán aproximadamente 1,5

puntos porcentuales entre 1994 y 1996; la mitad de este descenso se debe a la influencia

de los estabilizadores automáticos en el saldo presupuestario.

En muchos casos, el escaso avance en la consolidación presupuestaria genera una

situación en la que la política presupuestaria está severamente condicionada por la

carga, elevada y en aumento, que representa el pago de intereses. Además, merma la

estabilidad de los precios y de los tipos de cambio, acentúa la incertidumbre que rodea

la política presupuestaria, erosiona la credibilidad de las políticas, favorece una

combinación desequilibrada de medidas y debilita la función de la política monetaria. A

medio plazo, la persistencia de los desequilibrios presupuestarios tendrá efectos

adversos sobre el crecimiento económico y la creación de empleo. Una hacienda pública

saneada es positiva para la oferta, porque abre la posibilidad de introducir reducciones

fiscales y de incrementar las inversiones públicas productivas. De hecho, la

consolidación presupuestaria encuentra en el crecimiento y el empleo argumentos por lo

menos tan importantes como los que radican en la necesidad de lograr un

endeudamiento sostenible y mejorar la convergencia nominal. Si no se logra reducir de

forma duradera los déficit presupuestarios, ahora que se vive un periodo de crecimiento

relativamente pujante, ¿cuándo se reducirán?

Lo que, sin duda alguna, han _ém_ hacer prácticamente todos los Estados miembros es

sacar provecho de todas las oportunidades de crecimiento para impulsar la

consolidación presupuestaria y disminuir los déficit estructurales. Los Estados

miembros deberán reducir lo antes posible su déficit presupuestario por debajo del 3%

del PIB, como un primer paso hacia el objetivo a medio plazo, que revestirá especial

importancia en la tercera fase de la UEM, de situarlo entre el 0% y el 1% del PIB, tal y

como se recomendaba en las orientaciones de 1993. De este modo, se podrá conseguir

en 1997 un déficit medio en la Comunidad inferior al 3% del PIB.

Las estimaciones actuales indican que todos los Estados miembros, incluso aquellos con

un déficit previsto para este año inferior al 3% (Dinamarca, Alemania, Irlanda y

Luxemburgo), deberán aprovechar cualquier margen de maniobra que ofrezca un

crecimiento económico por encima de las previsiones presupuestarias, o una caída de

los tipos de interés, para acelerar el proceso de consolidación presupuestaria. En el

supuesto de que este año los desequilibrios de los tipos de cambio desaceleren el

crecimiento económico, no se deberán relajar los esfuerzos para lograr los objetivos de

los programas de convergencia.

Las previsiones para 1996 revelan que los mecanismos de ajuste definidos hasta el

momento por los Estados miembros que han incluido objetivos presupuestarios en sus

programas de convergencia no permitirán un cumplimiento uniforme de dichos

objetivos. Bélgica, Alemania, Grecia, España, Francia y Portugal han de introducir

mecanismos de ajuste, aunque en distinto grado, para cumplir el objetivo del déficit

fijado en sus programas de convergencia; en todos estos países, el déficit previsto es

mayor que el fijado en el programa de convergencia. Por otro lado, se espera que

Dinamarca, Irlanda, los Países Bajos y el Reino Unido alcancen los objetivos de déficit

el próximo año.

En muchos países deberá darse prioridad al control del incremento del gasto, dado que,

aparte de sus repercusiones sobre el empleo, no cabe duda de que existen límites a la

subida de los impuestos y de las contribuciones sociales. Pero la racionalización del

gasto público y de los sistemas tributarios también puede favorecer el crecimiento

económico y la generación de empleo. En concreto, tal y como se proponía en 1994, la

estructura tributaria deberá ajustarse de modo coherente con el apoyo al empleo,

mientras que el gasto público deberá reorientarse del consumo a la mejora de la

productividad, para lo cual deberá darse prioridad a las inversiones públicas y a las

inversiones en recursos humanos. También en este contexto, los gravámenes sobre la

contratación de mano de obra deberán reducirse, sobre todo en los niveles de salarios y

de productividad más bajos. Sin embargo, no conviene poner en peligro la necesaria

reducción de los déficit presupuestarios, lo que implica que han de buscarse otros

ingresos compensatorios.

Las haciendas públicas de varios Estados miembros siguen registrando dificultades
presupuestarias. En Grecia e Italia, la persistencia de los desequilibrios presupuestarios

6

siguc teniendo importantes consecuencias, en detrimento de la estabilidad de los precios

y de los tipos de cambio, lo que eleva la prima de riesgo en los tipos de interés y

dificulta la convergencia. El restablecimiento de la confianza en la política económica

exige que se tomen medidas decisivas de carácter plurianual. En el caso de Suecia, que

se enfrenta a dificultades similares, ya se ha anunciado un programa plurianual de ajuste

presupuestario; es preciso que se emprenda también la senda del ajuste. En Bélgica, el

elevado endeudamiento exige que el componente presupuestario del Plan Global se

aplique en su totalidad y que se siga avanzando hacia el objetivo de reducir el déficit

por debajo del 3% del PIB, para lograr un descenso significativo de la ratio de deuda .

En España y Portugal conviene establecer un compromiso más firme y unos objetivos

más ambiciosos en lo que respecta a la consolidación presupuestaria; también Austria y

Francia han de fijar objetivos presupuestarios más ambiciosos. Austria y Suecia deberán

hacer un mayor esfuerzo para que la ratio de deuda comience a descender. Por último,

aunque Finlandia aún no ha preparado un programa de convergencia, las previsiones

indican que sus objetivos presupuestarios son ambiciosos; se deberán mantener los

esfuerzos por conseguir estos objetivos.

La evolución presupuestaria y las perspectivas de Irlanda y Luxemburgo muestran que

continuarán sin excesos de déficit. En el caso de Irlanda, se espera que la ratio de deuda

siga disminuyendo a un buen ritmo, mientras que Luxemburgo sigue contando con una

hacienda pública sólida.

_**Competitividad**_

A raíz de las propuestas del Libro Blanco sobre _"Crecimiento, competitividad y_

_empleo",_ los Estados miembros están llevando a cabo una serie de reformas para

robustecer los factores que contribuyen al crecimiento endógeno e impulsar el

dinamismo y la competitividad de las economías comunitarias.

Con el objeto de sacar el máximo provecho de las oportunidades que ofrece el mercado
interior, el proceso de incorporación de las directivas comunitarias a los ordenamientos
jurídicos nacionales alcanza el 92,4%, con una banda de oscilación entre el 86,3% y el
98,6%. No obstante, ha de impulsarse este proceso en las áreas de seguros, propiedad
intelectual e industrial, contratación pública, nuevas tecnologías y servicios y libre
circulación. Además, se ha progresado poco en la ampliación del mercado interior a los
sectores de telecomunicaciones y energía, mientras que el mercado interior de
transportes no se ha completado. Asimismo, han de reforzarse más las normas de
competencia, restringiendo las ayudas estatales y la función del sector público. Las

privatizaciones, en la medida en que los Estados miembros las consideren compatibles

con sus objetivos, podrían ampliar los logros que ya se han obtenido en este sentido.

Aplicación de las medidas del Libro Blanco sobre el mercado interior

(Desglose de la situación por Estado miembro, en porcentaje; 17 de mayo de 1995)

IRL

89.5

I

89.0

NL

95.0

E

92.7

P

90.9

B

90.4

D

90.0

GR

86.3

DK

98.6

L

95.9

F

95.4

UK

92.2

EC-12 : 92.4

Fuente: Comisión Europea

Por otro lado, se han adoptado algunas iniciativas comunitarias. A raíz de la

recomendación del Consejo de Essen, se ha constituido un grupo asesor de

competitividad, que proyecta preparar un informe para el Consejo Europeo de Cannes

sobre la situación de la competitividad comunitaria y otras cuestiones afines. Además,

se ha creado el grupo de simplificación legislativa y administrativa. Con el fin de

mejorar la competitividad en términos globales, algunas cuestiones están siendo

revisadas a escala comunitaria, entre las que destacan la mejora de la financiación de las

pymes, el fomento de la flexibilidad del mercado de trabajo y la mejora de la calidad de

la formación profesional.

El dinamismo de las economías comunitarias requiere mayores inversiones materiales e

inmateriales; en concreto, inversiones en educación y formación y en la infraestructura

de la Comunidad que permitirá responder a las exigencias del siglo venidero. Se

deberán crear las redes transeuropeas y desarrollar el Plan de acción sobre la

construcción de la sociedad de la información. Además, para promover activamente las

actividades de investigación y desarrollo, resulta esencial una mayor coordinación entre

Estados miembros. Paralelamente, la coordinación de las iniciativas a escala comunitaria

y nacional constituye una base fundamental sobre la que desarrollar el potencial de

generación de empleo y de crecimiento.

_**Empleo y mercado de trabajo**_

Si se cumplen las predicciones, la recuperación económica habrá absorbido el

componente cíclico del desempleo para el año 1997. A pesar de ello, para que el
desempleo siga reduciéndose de forma significativa y progresiva se precisa una tasa de
crecimiento económico elevada y que se mantenga durante muchos años, así como
incrementar la capacidad de este crecimiento para crear puestos de trabajo. Para lograr

estos objetivos es necesario actuar sobre el mercado de trabajo de forma más decidida y

eficaz, realizando un esfuerzo global, coherente e integrado para generar un cambio

estructural en varios ámbitos -sistemas educativos, derecho laboral, contratos de

trabajo, sistemas de negociación y seguridad social-, que mejore el funcionamiento del

mercado de trabajo en su conjunto.

En el contexto del Libro Blanco, entre la amplia gama de iniciativas previstas en este

sentido, el Consejo Europeo de Essen determinó cinco áreas prioritarias:

- ampliar las oportunidades de empleo para la población activa, fomentando las

inversiones en formación profesional,

- impulsar la intensidad en empleo del crecimiento,

- reducir los costes laborales no salariales,

- mejorar la efectividad de las políticas referidas al mercado de trabajo,

- perfeccionar las iniciativas destinadas a colectivos especialmente afectados por el

desempleo.

Se ha solicitado a los Estados miembros que desarrollen iniciativas adaptadas a su

situación específica y que preparen programas plurianuales en los que se detallen sus

proyectos. Algunas ya se han puesto en marcha, pero hay que seguir trabajando en esta

dirección.

Una política activa y más eficiente con respecto al mercado de trabajo contribuye al
objetivo de generar empleo a través de tres vías:

**i)** _**amplía las oportunidades de empleo de la población activa fomentando las**_

_**inversiones en formación**_ _**profesional,**_ **especialmente en las PYMES, y de este**

modo mejora la calidad de los recursos humanos y, por ende, la competitividad, el

potencial productivo y la flexibilidad y oportunidades de los trabajadores;

**ii)** _**impulsa la intensidad en empleo del**_ _**crecimiento,**_ **sin que afecte negativamente a**

la propia tasa de crecimiento, gracias a los siguientes factores.

los interlocutores sociales examinan en las instancias apropiadas las posibilidades

de fomentar el empleo sin poner en peligro la competitividad, mediante la

asignación del aumento de productividad a la creación de formas innovadoras de

organización del trabajo, como la reducción de la jornada laboral y el desarrollo de

nuevas pautas de organización del trabajo y de nuevas combinaciones de trabajo y

ocio;

**- 9 -**

**aumenta los incentivos al empleo mediante** _**la reducción de los costes laborales no**_

_**salariales,**_ **especialmente en los niveles más bajos de la escala de salarios y de**

**productividad, sin perjudicar a otras áreas del mercado de trabajo; desde el punto**

**de vista macroeconómico, han de emplearse medios que no comprometan la**

**reducción de los** **déficit** **presupuestarios ni la competitividad de las empresas. Por**

**lo tanto, es necesario introducir reformas que incluyan, cuando resulte necesario, la**

**búsqueda de fuentes alternativas de financiación de los sistemas de protección**

**social;**

**favorece el desarrollo de nuevas oportunidades y modalidades de empleo; por**

**ejemplo, las relacionadas con la sociedad de servicios y con la protección del**

**medio ambiente;**

**iii) amplía las posibilidades de contratación cuando se generan nuevos puestos de**

**trabajo mediante:**

_**una política laboral más efectiva,**_ **que impulse la flexibilidad con respecto a**

**la movilidad profesional y geográfica (en particular, de los trabajadores que**

**pueden encontrar un empleo en poco tiempo);**

_**el perfeccionamiento de las iniciativas destinadas a grupos especialmente**_

_**afectados por el**_ _**desempleo,**_ **gracias a planes de reciclaje para colectivos**

**afectados por la exclusión social.**

**Una actuación sobre el mercado de trabajo, aprovechando estas tres vías, no sólo será**

**un complemento indispensable de las políticas macroeconómicas y estructurales en el**

**terreno de la competitividad, sino que también contribuirá a mantener y reforzar la**

**cohesión y el consenso social dentro de la Unión en el largo y difícil proceso de**

**absorción del desempleo.**

**Con el fin de mejorar los resultados de las iniciativas que ya están en marcha y la**

**coherencia global de las distintas actuaciones, la Comisión presentó una Comunicación**

**al Consejo el 8 de marzo de 1995, en la que propone fijar un procedimiento de**

**supervisión de las tendencias y políticas de empleo, en el contexto del artículo** **103** **del**

**Tratado.**

**Ahora es importante que los Estados miembros adopten lo antes posible sus programas**

**plurianuales, que constituirán el patrón de supervisión permanente de las políticas**

**destinadas a la generación de empleo. Estos programas deberán guardar coherencia con**

**las condiciones macroeconómicas definidas en las orientaciones generales de política**

**económica.**

##### **II. Documento explicativo**

La finalidad del presente documento explicativo es analizar la situación económica y las

perspectivas, la aplicación de las orientaciones precedentes y las premisas en las que se

basa la política económica actual. En consonancia con lo anunciado en la Comunicación
al Consejo sobre el seguimiento del Consejo Europeo de Essen sobre empleo [1], se da

mayor importancia a las políticas de empleo y a la evolución del mismo.

Basándose en el análisis esbozado en el presente documento, la Comisión recomienda

un nuevo conjunto de orientaciones de política económica para los Estados miembros y

la Comunidad, orientadas firmemente hacia la consecución de la convergencia

económica y la generación de empleo. Estas orientaciones confirman las ideas centrales

de las elaboradas en diciembre de 1993 y en julio de 1994, pero toman en consideración

el hecho de que las economías comunitarias se encuentran ahora en una fase mucho más

avanzada de recuperación y de que están surgiendo una serie de riesgos en el proceso

de plasmación de la recuperación en un modelo sólido de crecimiento a medio plazo.

##### **1. Introducción**

Las perspectivas económicas de la Comunidad siguen siendo favorables. La

recuperación, que apenas empezó a ser visible hace un año, cuando se elaboraron las

orientaciones de 1994, ha ido robusteciéndose; sus pautas -las exportaciones y la

inversión siguen siendo sus componentes más dinámicos- mantienen la tendencia hacia

un crecimiento sostenido a medio plazo. Pese a los efectos negativos de las recientes

turbulencias de los tipos de cambio, se espera que el crecimiento siga en la misma línea

en 1996. Si bien es cierto que el reciente episodio de la inestabilidad de los tipos de

cambio ha afectado adversamente a la confianza del mundo económico, los factores que

determinan principalmente el crecimiento siguen su buen curso.

Se ha progresado en la búsqueda del grado de convergencia nominal necesario para la
transición a la UEM. Pero aún queda mucho camino por recorrer y, en algunos casos,
los resultados son decepcionantes si se comparan con lo que podría haberse conseguido
ante un entorno económico favorable como el actual. Aunque su origen haya que
buscarlo en gran medida fuera de la Comunidad, la reciente inestabilidad de los
mercados de divisas pone al descubierto la falta de convergencia que sigue
caracterizando los resultados económicos de varios Estados miembros y, sobre todo, la
falta de credibilidad de sus planes de consolidación presupuestaria.

COM (95) 74 final, de 8 de marzo de 1995.

**11**

**Si se tiene en cuenta que el empleo suele responder con retraso a una recuperación de la**

**actividad económica, la mejoría de la situación económica aún no se ve reflejada en la**

**misma proporción en el mercado de trabajo, a pesar de que la reducción del desempleo**

**en este ciclo se anuncia mucho más pronunciada que la experimentada a principios de**

**los ochenta. Según las previsiones, el empleo, que volvió a descender en 1994, va a**

**aumentar este año y el próximo en torno al 1% anual; la tasa de desempleo también**

**comenzará a disminuir.**

**En estas circunstancias, la política económica ha de orientarse resueltamente hacia los**

**objetivos de convergencia económica y de fomento de la generación de empleo. Esto**

**significa que han de alcanzarse tasas de crecimiento elevadas, no inflacionistas y que**

**generen más puestos de trabajo.**

###### **2. Situación y previsiones económicas** **2.1. Previsiones de crecimiento**

**Se calcula que la media del crecimiento económico en la Comunidad será del 3,1% en**

**1995 y del 2,9% en 1996, superándose así la estimación del 2,7% realizada el año**

**pasado. Por consiguiente, la recuperación iniciada hacia la segunda mitad de** **1993** **se**

**está convirtiendo ahora en un sólido crecimiento económico, de modo que en 1996 la**

**producción real de la Comunidad superará en casi un** **10%** **los niveles de** **1991.**

**La expansión** **económica** **se ha apoyado - y se prevé que siga haciéndolo - en unas**

**fuertes exportaciones, en el gasto en inversión y, en menor medida, en el aumento del**

**consumo privado. Se espera que las condiciones favorables del comercio mundial**

**contribuirán a mantener el ritmo de las exportaciones comunitarias, que deberían**

**aumentar, en términos reales, en un 7,5% en el presente año y en un 6,5% el año**

**próximo. En cuanto al gasto en inversión, cuyo crecimiento en 1994 se calcula en un**

**2,4%), se vaticina un aumento del 6,3% para el presente año y de casi un 6% para** **1996.**

**Por último, en el caso del consumo privado se prevé un incremento del** **2,1** **%** **para este**

**año y del** **2,5%o** **para 1996. Este modelo de crecimiento -que va acompañado de un**

**rápido aumento de las inversiones- cuenta con todos los elementos necesarios para**

**crear las condiciones para un largo período de fuerte crecimiento.**

**El reciente debilitamiento del dólar en los mercados de divisas y la importante**

**depreciación sufrida por algunas monedas europeas tienen una doble repercusión en las**

**-** **12-**

previsiones de crecimiento de la Comunidad. Por

una parte, se ha raléntizado el crecimiento global,

ya que las exportaciones comunitarias resultan,

por término medio, más caras en los mercados

mundiales y la confianza comercial se ve

negativamente afectada por la incertidumbre

creada a raíz de la inestabilidad de los tipos de

cambio. Por otro lado, las fluctuaciones en los

tipos de cambio dentro de la Comunidad pueden

tener a corto plazo efectos diferenciales en las

previsiones de crecimiento de los países que han

experimentado una depreciación frente a aquellos

en los que se ha producido una apreciación de su

divisa.

Cuadro 1

Crecimiento económico en la

Comunidad

(variación en % del PIB real)

**1994**

**2.3**

**4.4**

**2.9**

**1.2**

**2.0**

**2.7**

**6.3**

**2.2**

**3.0**

**2.5**

**2.7**

**1.1**

**1995**

**2.7**

**3.3**

**3.0**

**1.6**

**3.1**

**3.1**

**6.9**

**3.3**

**3.3**

**3.2**

**2.7**

**3.0**

1996

2.6

2.9

2.6

1.8

3.4

2.9

5.5

3.4

2.9

2.8

2.5

3.2

B

DK

D

GR

E

F

IRL

1

L

NL

A

P

**1993**

**-1.7**

**1.5**

**-1.1**

**-0.5**

**-1.1**

**-1.5**

**4.0**

**-0.7**

**2.1**

**0.3**

**-0.1**

**-1.2**

4.2

3.0

2.8

**3.9**

**2.2**

**3.8**

**5.3**

**2.8**

**3.1**

FIN

S

UK

**-1.6**

**-2.6**

**2.0**

No obstante, los principales factores que UK **2.0** **3.8** **3.1** 2.8

conforman el crecimiento económico de la EC **-0.5** **2.7** **3.1** 2.9
Comunidad siguen siendo favorables. Se prevé Fuente: previsiones económicas de la

Comisión, primavera de 1995

que se mantenga la fuerte expansión del comercio

mundial, a la vez que resulta alentadora la

evolución de la productividad del trabajo y la rentabilidad de las inversiones en la

Comunidad. Como consecuencia de todo ello, se espera que la mayoría de los Estados

miembros logren un índice satisfactorio de crecimiento económico (véase el cuadro 1),

destacando Irlanda por el considerable índice de crecimiento de su producción y

empleo, que previsiblemente se mantendrá a lo largo de todo este período.

2.9

**3.1**

EC

**-0.5**

**2.7**

Fuente: previsiones económicas de la
Comisión, primavera de 1995

**2.2.** **Tendencias del empleo**

Después de tres años de pérdidas netas de puestos de trabajo, se prevé que el empleo en
la Comunidad vuelva a aumentar en 1995 y 1996. El empleo en la Comunidad
experimentó un descenso acumulado del 3,9% durante el período 1992-1994, lo que
equivale a una pérdida de 5,8 millones de puestos de trabajo. En el período 1995-1996,
debería producirse un aumento del empleo en torno al 1% anual, lo que supone la
creación de 3 millones de puestos de trabajo a lo largo de estos dos años. Teniendo en
cuenta que la población activa aumentará en 1995-96 en 1,4 millones de personas, la
creación de puestos de trabajo prevista permitirá que se reduzca el desempleo en
aproximadamente 1,6 millones de personas.

Se espera que este año y el año que viene aumente el empleo en todos los Estados
miembros, con un porcentaje de incremento particularmente importante en Dinamarca,

13

España, los Países Bajos, Suecia, el Reino Unido y, en especial, en Luxemburgo,

Finlandia e Irlanda (véase el cuadro 2).

En estos últimos años, la productividad del trabajo ha evolucionado de forma similar a

como lo hizo en todos los ciclos anteriores: desaceleración significativa durante la

recesión (véase el cuadro 3) y aceleración al inicio de la recuperación (3,2% en 1994).

Sin embargo, las previsiones para 1995 y 1996 apuntan a que se volverá a la tendencia

de los últimos veinte años (en torno al 2%). En consecuencia, en estas previsiones de la

economía comunitaria se parte de que el aumento del empleo no será inferior, pero

tampoco superior, al de los últimos veinte años.

Cuadro 2

Empleo y desempleo
(variación en % / % sobre población activa)

**Aumento del** **em pleo**

índice de desem pleo

**1996**

1.0

1.1

0.9

1.0

2.0

1.0

2.6

0.8

2.7

1.9

0.4

0.7

2.5

1.8

1.1

**1995**

**0.7**

**2.3**

**0.7**

**1.0**

**1.5**

**1.1**

**2.7**

**0.3**

**2.8**

**1.3**

**0.5**

**0.4**

**3.0**

**2.0**

**1.2**

1996

9.1

8.0

7.3

9.5

22.8

11.5

13.1

10.9

3.4

7.2

3.8

6.3

14.6

6.5

7.8

1995

9.6

8.6

7.8

9.6

23.7

12.1

14.1

11.4

3.6

7.6

3.9

6.7

16.3

7.2

8.3

10.7

B

DK

D

GR

E

F

IRL

1

L

NL

A

P

FIN

S

UK

EC

**1994**

**-0.7**

**-0.1**

**-0.9**

**1.3**

**-0.9**

**0.1**

**2.6**

**-1.6**

**2.6**

**-0.0**

**0.2**

**-0.1**

**-0.8**

**-0.9**

**0.3**

**-0.5**

**1.0**

1.1

1994

10.0

10.2

8.4

9.6

24.1

12.5

15.1

11.4

3.5

7.7

4.0

6.9

18.5

7.8

9.4

11.2

EC **-0.5** **1.0** 1.1 11.2 10.7 10.1

Fuente: previsiones económicas de la Comisión, primavera de 1995
N.B.: a comienzos de 1995, EUROSTAT modificó considerablemente sus cifras relativas al desempleo

En el sector industrial, en el que es particularmente significativo el aumento de la

productividad, el empleo descendió el año pasado en un 2,5%, pero ahora se prevé una

recuperación con un crecimiento del 0,5% en 1995 y del 1,1% en 1996. Este aumento

también sugiere que la recuperación ha dado paso a un proceso de crecimiento

sostenido.

El aumento previsto en el empleo dará lugar a un descenso del índice de desempleo
desde una cifra máxima del 11,2% de la población activa en 1994 a un 10,1% en 1996.

14

Para el período 1994-1996, se espera un importante descenso del desempleo en

Finlandia (3,9 puntos porcentuales), Dinamarca (2,2 puntos) e Irlanda (2 puntos).

No obstante, las previsiones apuntan a que el mercado laboral de España, Irlanda y

Finlandia seguirá caracterizándose por un alto nivel de desempleo; en Italia y Francia, es

previsible que el desempleo se mantenga entre el 10,5 y el 11,5% en 1996; en Bélgica y

Grecia se situará entre el 9 y el 9,5%; por último y en lo que se refiere a los ocho

Estados miembros restantes, se prevé que el índice de desempleo oscilará entre un

mínimo del 3,25% en el caso de Luxemburgo y un máximo del 8% en el caso de

Dinamarca.

Cuadro 3

Aumento de la productividad del trabajo

(variación anual en %)

 - 92

2.3

1.2

3.9

-0.6

1.9

2.2

4.5

1.8

0.0

0.4

0.0

1.7

3.7

3.2

1.6

2.3

**1974-90**

**2.0**

**1.4**

**1.9**

**1.4**

**2.7**

**2.2**

**3.8**

**2.0**

**1.3**

**1.7**

**1.5**

**3.4**

**2.6**

**1.1**

**1.6**

**2.0**

**'91**

**2.1**

**2.9**

**2.5**

**5.6**

**1.8**

**0.7**

**2.9**

**0.4**

**-1.0**

**0.9**

**0.9**

**1.3**

**-2.0**

**0.4**

**1.1**

**1.5**

'93

-0.3

2.2

0.7

-1.5

3.3

-0.3

3.3

2.2

0.0

0.5

0.4

0.8

5.0

3.2

3.7

1.5

 - 94

3.1

4.5

3.8

-0.1

2.9

2.6

3.6

3.8

0.4

2.5

2.5

1.3

4.7

3.1

3.4

3.2

- 96

1.6

1.8

1.8

0.7

1.4

1.8

2.9

2.6

0.1

0.9

2.1

2.5

1.6

1.2

1.7

1.8

'95

1.9

1.0

2.3

0.6

1.6

1.9

4.1

3.0

0.4

1.9

2.2

2.5

2.3

0.9

1.8

2.1

1991-96

1.8

2.2

1.7

0.8

2.1

1.5

3.6

2.3

0

1.2

1.4

2.8

2.5

2.0

2.2

2.1

B

DK

D*

GR

E

F

IRL

1

L

NL

A

P

FIN

S

UK

EC*

**1961-73**

**4.3**

**3.2**

**4.0**

**8.1**

**6.5**

**4.7**

**4.3**

**5.5**

**3.0**

**3.9**

**5.0**

**6.6**

**4.5**

**3.5**

**2.9**

**4.4**

Fuente: previsiones económicas de la Comisión, primavera de 1995 'Media de Alemania hasta 1991 = Alemania occidental

A pesar de que las tendencias del empleo y el ritmo de reducción del desempleo
corresponden exactamente a lo previsto, el desempleo sigue siendo un serio problema
político. Las tendencias actuales y previstas indican que deberá garantizarse un alto
índice de crecimiento económico durante muchos más años para que se pueda recuperar
el terreno perdido durante la recesión e iniciar una reducción del desempleo por debajo
del nivel alcanzado en el punto máximo del ciclo anterior.

###### **2.3. Previsiones de inflación y convergencia presupuestaria**

15

De entre todas las áreas de convergencia de la Comunidad, la que más ha progresado es

la relacionada con la _inflación._ Tomando como base de cálculo el deflactor del

consumo privado, la tasa de inflación media de la Comunidad descendió hasta un 3,2%

en 1994 -tras una cifra máxima del 5,6% en 1991- y se espera que se mantenga en los

niveles de 1994 durante este año y también en 1996. Por lo tanto, no podrá alcanzarse

plenamente el objetivo recogido en las orientaciones de la Comunidad de alcanzar para

el año 1996 una tasa de inflación de entre el 2 y el 3%, para dar así un primer paso

hacia la estabilidad de precios.

En 1994, diez Estados miembros contaron con una inflación igual o inferior al 3%,

mientras que en los demás países se registró una inflación superior al 3%. Se prevé que

algunos países pasarán en 1995 y 1996 de uno de estos grupos al otro. La inflación en

Irlanda y Austria descenderá por debajo del 3% en el presente año y en 1996 bajará

hasta un 2,7% en el caso de Irlanda, y se estabilizará ligeramente por debajo del 3% en

Austria; en Suecia y Finlandia, la inflación aumentará hasta el 3,3% el año próximo, y la

del Reino Unido se mantendrá, tanto este año como el que viene, en un 3%.

La convergencia de precios parece asegurada en

el grupo de Estados miembros que han

experimentado una apreciación efectiva en los

tipos de cambio. Se prevé que este año y el año

próximo la inflación será inferior al 3% en ocho

Estados miembros (Bélgica, Dinamarca,

Alemania, Francia, Irlanda, Luxemburgo, Países

Bajos y Austria).

Las perspectivas de inflación son menos

alentadoras en Portugal y Finlandia, países que

también han experimentado recientemente una

apreciación de su moneda. Tras un notable

descenso con respecto a los niveles de 1993 y

una menor bajada durante el año pasado, se

prevé que la inflación de Portugal se estabilice en

un 4,5% a lo largo de este año y el próximo. Por

otra parte, es previsible que la inflación en

Finlandia se acelere notablemente el año

próximo.

Cuadro 4

Inflación
(Variación en %, deflactor del consumo
privado)

**1994**

**2.4**

**1.7**

**2.7**

**10.9**

**5.1**

**1.8**

**3.0**

**4.7**

**2.2**

**2.2**

**3.3**

**5.1**

**1.6**

**3.0**

**2.5**

**3.2**

1996

2.4

2.7

2.5

8.9

4.5

2.1

2.7

4.5

2.5

2.2

2.9

4.5

3.3

3.2

3.0

3.2

**1995**

**1.9**

**2.3**

**2.3**

**9.6**

**4.9**

**1.9**

**2.9**

**5.2**

**2.3**

**1.8**

**2.8**

**4.5**

**1.7**

**3.2**

**3.0**

**3.2**

B

DK

D

GR

E

F

IRL

1

L

NL

A

P

FIN

S

UK

EC

**1993**

**2.6**

**1.0**

**3.8**

**13.6**

**5.6**

**2.2**

**1.6**

**5.1**

**3.6**

**2.1**

**3.5**

**7.9**

**3.9**

**5.8**

**3.4**

**4.0**

Fuente: previsiones de los servicios de la
Comisión, primavera de 1995

Hay una mayor incertidumbre respecto de las perspectivas de inflación en los Estados
miembros cuyas monedas se han depreciado en los últimos meses (Italia, Grecia,
Suecia, España y el Reino Unido). Aunque podría argumentarse que las consecuencias
inflacionarias de la depreciación no se harán notar hasta que la producción real supere el

16

potencial productivo presente, la incertidumbre respecto del nivel exacto del diferencial
productivo y la posibilidad de que el potencial productivo haya descendido durante la
recesión parecen sugerir la existencia de un serio riesgo de aceleración de la inflación.

Grecia, España, Italia y Portugal registran y se prevé que sigan registrando, aunque en
distinto grado, una convergencia de precios menos satisfactoria en el seno de la
Comunidad, y no es previsible que la inflación en Suecia se desacelere a lo largo del
período contemplado.

Cabe esperar que la inflación en el Reino Unido se estabilice en un 3% en 1995 y 1996.

No obstante, hay una importante incertidumbre en torno a las previsiones de inflación si

se tiene en cuenta que a los recientes movimientos cambiarios se añade el hecho de que,

en 1996, el Reino Unido entrará en su cuarto año de fuerte crecimiento económico y se

habrá reducido sustancialmente su exceso de capacidad. En el Reino Unido, al igual que

en Finlandia y Suecia, cuyas políticas monetarias persiguen un objetivo de control de la

inflación, la supervisión es un elemento esencial de la política adoptada.

Cuadro 5

Variación nominal efectiva de los tipos de cambio

(respecto de un conjunto de 19 socios comerciales)

**Variaciación** **anual en %**

Variación acumulada desde 1991

**1994**

**1.6**

**0.1**

**0.1**

**-7.1**

**-6.7**

**0.6**

**0.3**

**-4.6**

**0.4**

**0.0**

**-4.7**

**7.5**

**-1.2**

**0.2**

**-2.2**

1995*

5.3

5.3

6.8

-3.3

-2.1

4.0

-0.4

-14.3

5.2

4.9

2.8

9.3

-4.7

-4.0

1.4

B

DK

D

GR

E

F

IRL

1

NL

A

P

FIN

S

UK

EC

1993

3.1

4.9

6.1

-16.6

-14.7

5.5

-3.3

-19.2

5.5

5.1

-4.3

-25.7

-18.2

-12.3

-11.2

1994

4.8

5.0

6.3

-22.5

-20.4

6.1

-3

-22.9

6.0

5.0

-8.7

-20.1

-19.1

-12.1

-13.2

1995*

10.3

10.5

13.4

-25.0

-22.1

10.4

-3.5

-33.9

11.4

10.1

-6.2

-12.6

-22.8

-15.6

-12.0

**1993**

**0.8**

**2.1**

**2.7**

**-9.6**

-13.1

**1.9**

**-5.9**

-16.9

**3.0**

**2.4**

**-7.6**

-14.8

-19.3

**-9.0**

-13.1

1992

2.3

2.8

3.3

-7.7

-1.8

3.6

2.8

-2.7

2.4

2.6

3.6

-12.7

1.3

-3.6

2.2

B

DK

D

GR

E

F

IRL

I

NL

A

P

FIN

S

UK

EC

**1992**

**2.3**

**2.8**

**3.3**

**-7.7**

**-1.8**

**3.6**

**2.8**

**-2.7**

**2.4**

**2.6**

**3.6**

-12.7

**1.3**

**-3.6**

**2.2**

Fuente: servicios de la Comisión - En el supuesto de que los tipos de cambio se mantengan en los niveles de abril de
1995

En el comportamiento de la inflación desde 1993 destaca el hecho de que, a pesar de la
dureza de la recesión, la tasa media en la Comunidad se ha mantenido por encima del

3%. Si bien es cierto que en muchos países los precios están evolucionando de forma

satisfactoria, en uno de cada tres Estados miembros la inflación aún es motivo de

17

preocupación. Por lo demás, no cabe prever que descienda la inflación ni este año ni el

año próximo.

La persistencia de la inflación podría deberse a la influencia de diversos factores

interrelacionados. Por una parte, el volumen de capacidades no utilizadas creado

durante la recesión podría ser menor de lo que actualmente se estima, lo que podría

deberse a errores de cálculo o a una aceleración de la eliminación de capacidades

obsoletas. Por otra parte, la credibilidad de las políticas monetaria y, sobre todo, fiscal

que se han anunciado puede que aún sea demasiado escasa y que no logre incidir de

forma significativa en las expectativas en torno a la inflación. Además, la depreciación

de las monedas ha contribuido en algunos Estados miembros al mantenimiento de la

inflación. Por último, es posible que algunas condiciones contrarias a la competencia

sigan prevaleciendo en varios países comunitarios, a pesar de los esfuerzos para poner

en marcha el mercado interior.

De estas consideraciones se desprende que para lograr mayores reducciones de la

inflación será necesario adoptar medidas que aumenten la credibilidad de las políticas,

mejoren la capacidad de adaptación de los trabajadores a un entorno económico

cambiante y fomenten, asimismo, la competencia. Es particularmente importante

incrementar la credibilidad del objetivo de control de la inflación, de modo que influyan

en la evolución salarial, y de los programas de consolidación presupuestaria.

La _convergencia presupuestaria_ en la Comunidad sigue siendo un objetivo difícil de

conseguir. El cuadro 6 muestra que las previsiones apuntan a que las necesidades netas

de financiación de las administraciones públicas en la Comunidad vista en su conjunto,

que alcanzaron un máximo del 6,3% del PIB en un momento de recesión como fue el

año 1993, irán descendiendo paulatinamente hasta un 4,5% del PIB en 1995 y un 3,9%

en 1996.

Se prevé que la mayor reducción del déficit entre 1994 y 1996 se produzca en Finlandia
y Suecia (4,6 y 4,5% sobre el PIB, respectivamente), seguidos por el Reino Unido
(4%), Dinamarca (2,8%) y Grecia (2,3%). Junto a estos cinco países, se espera que
otros cinco -Bélgica, España, Francia, Italia y Portugal- registren una reducción de su
déficit que oscilará entre el 1 y el 2% del PIB, siendo España y Francia los dos países de
este grupo que experimentarán un mayor avance. No se prevé ningún cambio sustancial
en los cinco Estados miembros restantes, entre los que figuran, junto a los Países Bajos
y Austria, los tres países que en 1994 quedaron por debajo del valor de referencia del
3%, concretamente Alemania, Irlanda y Luxemburgo. Partiendo de la presente
previsión, serán siete los Estados miembros cuyas necesidades netas de financiación
serán en 1996 iguales o inferiores al valor de referencia del 3% del PIB.

18

Las previsiones parten del supuesto de que no se modificarán las políticas, aunque, no

todos los Estados miembros han dado a conocer su política presupuestaria para el año

1996. La repercusión para los ajustes presupuestarios previstos se observa al

descomponer la variación de las necesidades netas de financiación en una parte cíclica y

otra discrecional. En el cuadro 7 puede apreciarse que para un período trienal de fuerte

crecimiento económico (1994-96) sólo se prevé una ligera reducción de los déficit

estructurales. Mientras que la reducción acumulada de las necesidades netas de

financiación en la Comunidad se reducen entre 1994 y 1996 en un 1,6% del PIB, la

disminución del déficit discrecional es de tan sólo el 0,8% del PIB.

Cuadro 6

Déficit de las AA.PP.

(% del PIB)

**1995**

**4.2**

**1.9**

**2.1**

11.3

**6.0**

**4.9**

**2.8**

**7.9**

**-1.4**

**3.2**

**4.6**

**5.6**

**5.0**

**9.1**

**4.8**

**4.5**

**1994**

**5.3**

**4.0**

**2.5**

12.5

**6.6**

**6.0**

**2.3**

**9.0**

**-2.3**

**3.1**

**4.0**

**5.8**

**5.6**

10.4

**6.9**

**5.5**

1996

3.9

1.2

2.4

10.2

4.8

3.9

2.6

8.1

-1.5

2.5

3.9

4.7

1.1

5.8

2.9

3.9

B

DK

D

GR

E

F

IRL

1

L

NL

A

P

FIN

S

UK

EC

**1993**

**6.6**

**4.5**

**3.3**

13.2

**7.5**

**6.1**

**2.4**

**9.6**

**-2.1**

**3.3**

**4.1**

**7.0**

**7.8**

13.4

**7.8**

**6.3**

Fuente: previsiones económicas de la Comisión, primavera de 1995; (-) hace referencia a un superávit

La persistencia de los desequilibrios presupuestarios ha contribuido de manera
significativa al aumento del endeudamiento de las administraciones públicas de la
Comunidad. A comienzos de la presente década, el coeficiente de endeudamiento de las
administraciones públicas de la Comunidad ascendía al 55,8%» del PIB. Como puede
apreciarse en el cuadro 8, subió hasta el 66,2% en 1993 y en estos momentos se calcula
que se situará en el 70,4% del PIB en 1996. Se prevé que en 1996 cuatro Estados
miembros (Alemania, Francia, Luxemburgo y el Reino Unido) contarán con un

coeficiente de endeudamiento inferior al 60% del PIB. Entre los restantes Estados

miembros, es previsible que aumente la tasa de endeudamiento de seis países (Grecia,
España, Austria, Portugal, Finlandia y Suecia), mientras que probablemente descenderá
en otros cinco (Bélgica, Dinamarca, Irlanda, Italia y los Países Bajos). Esta evolución,
que se producen a pesar de unas buenas perspectivas de crecimiento, sugiere que es

19

necesario adoptar unos programas presupuestarios mucho más ambiciosos de los que en
estos momentos se están barajando con objeto de estabilizar, en diversos casos, el
coeficiente de endeudamiento y de emprender de forma inequívoca el camino hacia su
paulatina reducción.

Adoptando un punto de vista a medio plazo, que abarca el período 1993-1996, se prevé

que el coeficiente de endeudamiento descenderá en cuatro Estados miembros (Bélgica,

Dinamarca, Irlanda y los Países Bajos), siendo Irlanda el país que experimenta una

mayor reducción (16,2% del PIB), seguido de Bélgica y Dinamarca (4,9%») y los Países

Bajos (4,3%).

Cuadro 7

Variaciones de los déficit reales y de los déficit ajustados al ciclo de las AA.PP.

(en % del PIB)

**Variación del déficit real**

Variación del déficit ajustado al ciclo

1994

-1.0

0.8

-0.7

-0.8

-1.3

0.1

0.5

-0.4

-0.4

-0.2

0.1

-1.7

-0.6

-2.0

-0.1

-0.5

**1995**

**-1.1**

**-2.1**

**-0.4**

**-1.2**

**-0.6**

**-1.1**

**0.5**

**-1.1**

**0.9**

**0.1**

**0.6**

**-0.2**

**-0.6**

**-1.3**

**-2.1**

**-1.0**

1996

-0.3

-0.7

0.3

-1.1

-1.2

-1.0

-0.2

0.2

-0.1

-0.7

-0.7

-0.9

-3.9

-3.3

-1.9

-0.6

1993

-2.4

1.2

-1.4

0.2

0.9

0.5

-0.8

-1.2

-2.0

-2.2

0.9

2.1

0.1

2.4

1.4

-0.4

1995

-0.8

-1.3

-0.3

-1.1

-0.2

-0.7

1.2

-0.6

1.1

0.7

0.7

0.1

1.9

0.0

-1.6

-0.5

**1994**

**-1.3**

**-0.5**

**-0.8**

**-0.7**

**-0.9**

**-0.1**

**-0.1**

**-0.6**

**-0.2**

**-0.2**

**-0.1**

**-1.2**

**-2.2**

**-3.0**

**-0.9**

**-0.8**

1996

0.1

-0.4

0.3

-0.9

-0.7

-0.5

-0.2

0.8

-0.3

-0.4

-0.6

-0.4

-2.4

-1.9

-1.6

-0.3

B

DK

D

GR

E

F

IRL

I

L

NL

A

P

FIN

S

UK

EC

B

DK

D

GR

E

F

IRL

1

L*

NL

A

P

FIN

S

UK

EC

**1993**

**-0.1**

**1.6**

**0.4**

**0.9**

**3.3**

**2.2**

**0.0**

**0.1**

**-1.3**

**-0.6**

**2.1**

**3.7**

**1.9**

**5.6**

**1.7**

**1.2**

Fuente: previsiones económicas de la Comisión, primavera de 1995; (-) hace referencia a una reducción, (+) hace referencia a un
aumento en los respectivos déficit
** Luxemburgo tiene un superávit, por tanto (-) hace referencia a un aumento y (+) a una reducción de su superávit.

En Francia se prevé un aumento del endeudamiento hasta el 52,8% del PIB en 1996, en

tanto que en el Reino Unido se espera que se estabilice en un 51,5% del PIB durante

este año y el año próximo. En Alemania, el fuerte incremento que ha sufrido el

coeficiente de endeudamiento durante este año se debe a la asunción por parte de las

administraciones públicas de las obligaciones no presupuestarias relacionadas con la

unificación.

En los casos de Grecia e Italia, se prevé un aumento del endeudamiento del 1% y del
5%, respectivamente, a lo largo del período 1993-1996. Es previsible que el coeficiente
de endeudamiento de Italia haya alcanzado en 1994 su punto máximo y que, a partir de
ahí, se produzca un ligero ajuste en el presente año y el año que viene. En Grecia, cuyo

**20-**

endeudamiento también alcanza ya unos niveles muy altos, la convergencia en materia
de deuda sufrirá un empeoramiento durante este año y el año próximo.

Por último, también se espera un retroceso de la convergencia -en lo que se refiere al
criterio del endeudamiento- en España y Portugal, cuyas deudas ascenderán en un 5,3 y
un 4,1%, respectivamente, entre 1993 y 1996, hasta alcanzar en este último año un
65,2%» y un _10,1%_ del PIB, respectivamente.

Cuadro 8

Endeudamiento bruto de las AA.PP.

(en % del PIB)

**1995**

134.3

76.1

58.2

115.3

64.6

51.2

84.6

124.9

7.6

78.1

66.2

70.5

64.4

84.6

51.5

70.3

1996

132.3

75.4

58.1

116.2

65.2

52.8

80.8

124.4

7.8

77.1

67.4

70.7

64.6

85.7

51.5

70.4

B
DK1)
D2)

GR

E

F

IRL

I

L

NL

A

P

FIN

S

UK

EC

**1993**

137.2

80.3

48.2

115.2

59.9

45.8

97.0

119.4

6.9

81.4

62.8

66.6

57.1

76.2

48.5

66.2

**1994**

136.1

75.6

50.1

114.1

62.3

48.5

89.8

125.4

7.2

78.1

64.5

69.2

60.1

79.1

50.1

68.1

**Fuente: previsiones económicas de la Comisión, primavera de** **1995**
**1) Los depósitos de la administración en el Banco Central y las obligaciones de empresas privadas y la deuda de**
**empresas públicas en poder de la administración ascendían en** **1994** **al 23,4% del PIB.**
**2) El fuerte aumento de la ratio de deuda alemán en** **1995** **se debe, fundamentalmente, a la asunción por el Gobierno de**
**las obligaciones no presupuestarias relacionadas con** **ia** **unificación, entre las que destaca la deuda del "Treuhandstalt".**

También se observa una evolución inquietante en el coeficiente de endeudamiento de

los tres nuevos Estados miembros. Si bien es cierto que el importante aumento que se

produce a lo largo del periodo 1993-1996 en buena medida es una consecuencia de la

recesión, también es evidente que resulta necesario adoptar unos programas de ajuste

más ambiciosos con objeto de frenar la subida y, en última instancia, invertir la

dirección de la senda por la que debe transcurrir el coeficiente de endeudamiento.

Austria presentó un programa de convergencia en mayo de 1995 y se espera que Suecia

haga lo mismo en el mes de junio.

Es posible que la persistencia de los desequilibrios presupuestarios en los países
comunitarios y la incapacidad para avanzar de forma decisiva en la consolidación
presupuestaria en períodos de fuerte crecimiento económico también sean un reflejo del

**-21** **-**

importante papel desempeñado por las instituciones y los procedimientos

presupuestarios en la determinación de los déficit, así como de la naturaleza del

discurso político. En varios países comunitarios, las normativas con arreglo a las cuales

se aprueban los presupuestos y se autorizan las enmiendas a los mismos desempeñan un

papel clave. También es posible que el modo en que se materialice la obligación de

consolidación presupuestaria no induzca a la disciplina. Por ejemplo, puede resultar

conveniente combinar unos procedimiento perfeccionados con unos objetivos

numéricos, con objeto de aumentar la probabilidad de que los programas

presupuestarios se apliquen efectivamente de la manera proyectada.

La importancia de estas consideraciones se ha acentuado en estos momentos, tanto por

la necesidad de explorar todos los caminos que puedan conducir al fortalecimiento de la

disciplina presupuestaria en los Estados miembros, como por la conveniencia de

incrementar la probabilidad de que el mayor número posible de países cumpla los

criterios de convergencia presupuestaria antes de acceder a la tercera fase de la UEM.

Las previsiones para 1996 indican que, con arreglo a las medidas de ajuste establecidas

hasta el momento por aquellos Estados miembros que han incluido unos objetivos

presupuestarios en sus programas de convergencia, no se logrará el cumplimiento

uniforme de los objetivos en materia presupuestaria. Se impone un ajuste, aunque de

distinto alcance, para lograr el objetivo relativo al déficit contenido en el programa de

convergencia en los casos de Bélgica, Alemania, Grecia, España, Francia y Portugal. En

todos estos casos, el déficit previsto es superior al contemplado en el programa de

convergencia. Por otra parte, es previsible que Dinamarca, Irlanda, los Países Bajos y el

Reino Unido alcancen de aquí al año próximo los objetivos en lo que concierne al

déficit. Entre los nuevos Estados miembros, Austria ha presentado recientemente un

programa de convergencia y se espera que Suecia haga lo mismo en el mes de junio. En

ambos casos sería necesario fijar unos objetivos más ambiciosos para garantizar la

consecución de la convergencia en materia presupuestaria. Por último y en lo que se

refiere a Finlandia, donde se está realizando un enorme esfuerzo en el ámbito de la

consolidación presupuestaria, las políticas adoptadas deberían garantizar que se logre

efectivamente la reducción del déficit prevista para el año 1996.

###### **3. Objetivos y riesgos**

Las orientaciones generales de diciembre de 1993 y de julio de 1994 expusieron las

ideas centrales de las políticas necesarias para conseguir la convergencia económica y

favorecer la creación de empleo. Las orientaciones generales de 1995 confirmarán estos

objetivos. Asimismo, las políticas recomendadas deberán tener en cuenta los riesgos y

dificultades que caracterizan là actual situación económica.

La economía de la Comunidad sigue, en líneas generales, expandiéndose al ritmo
previsto hace unos pocos meses, aunque las perspectivas de crecimiento son en cierta

**-22-**

medida menos favorables. La mejora de los indicadores de la confianza de los

consumidores y de las empresas quedó frenada a principios de este año, antes incluso

del reciente período de inestabilidad de los tipos de cambio. Además, un nuevo período

de debilidad del dólar US respecto de las monedas europeas crearía una atmósfera de

mayor inseguridad que podría perjudicar el crecimiento previsto. Por otra parte, hay

que hacer hincapié en que, como ya se ha señalado anteriormente, los principales

factores que afectan a las perspectivas de crecimiento -en particular, el comercio

mundial y la rentabilidad de la inversión- se mantienen a un buen nivel y que no hay que

excluir la posibilidad de alcanzar una tasa de crecimiento mayor que la prevista en este

momento. Por consiguiente, deben adoptarse las medidas de política económica

necesarias para evitar cualquier evolución que pueda perjudicar la continuidad del

proceso de crecimiento.

El primer riesgo que hay que tener en cuenta es la reaparición de la inflación. En lo que

respecta a las consecuencias de los recientes movimientos monetarios sobre la inflación,

cabe distinguir entre dos grupos distintos de países: por una parte, los países cuyas

monedas se apreciaron en términos efectivos y que, por tanto, es probable que

"importen" la estabilidad de precios y, por otra, aquellos países cuyas monedas se

devaluaron (en particular, Italia) y cuya inflación, manteniendo los demás factores

invariables, tenderá a aumentar. En general, esto puede implicar tasas de inflación más

dispares que las existentes antes de la reciente evolución del mercado de divisas.

Pueden aparecer presiones inflacionistas si la tasa real de crecimiento económico se

aproxima o supera la tasa potencial de crecimiento, especialmente en 1996, lo que daría

lugar a restricciones de la capacidad que generarían a su vez tensiones inflacionistas.

Este riesgo será menor si en los próximos años la inversión empresarial aumenta

significativamente en la Comunidad. Existe también el peligro de que los acuerdos

salariales consigan aumentos superiores a los previstos en la actualidad, ejerciendo

presión sobre los precios y reduciendo la rentabilidad de la inversión. También podría

surgir este riesgo debido al deseo de compensar, con demasiada rapidez y a expensas

del crecimiento y del empleo, los incrementos poco elevados o, en algunos casos, las

reducciones efectivas de los salarios reales durante el período 1993-94 de lenta

recuperación económica y aumento del desempleo. Es de prever que algunos países

registren incrementos salariales excesivamente elevados en 1995-96.

La segunda preocupación, y también la más inquietante, es que la situación
presupuestaria de varios Estados miembros sigue siendo insatisfactoria. Por
consiguiente, es necesario aumentar las acciones de consolidación y poner fin a los
déficit presupuestarios estructurales ahora, durante este período de recuperación, en

que los Estados miembros pueden también aprovechar el efecto de los estabilizadores
automáticos. Asimismo, dado el nivel aún elevado de su deuda pública, varios Estados
miembros siguen siendo muy vulnerables a las conmociones que pueden registrar los

**- 2 3 -**

tipos de interés posiblemente debido a la incertidumbre en lo que respecta a la
evolución presupuestaria, de los tipos de cambio y de los precios, lo que podría anular
efectivamente en esos países las mejoras presupuestarias que probablemente conlleve la
recuperación.

Por último, como ya se indica en el Informe Económico Anual de la Comisión para

1995, las condiciones económicas favorables creadas por la recuperación pueden dar

lugar a que se descuiden las medidas de ajuste, que podría reflejarse en una voluntad

menos firme por parte de las autoridades públicas de combatir las causas estructurales

de sus déficit presupuestarios elevados, ya que la recuperación contribuirá a aumentar

los ingresos fiscales y a equilibrar el presupuesto. Asimismo, los esfuerzos destinados a

suprimir la rigidez del mercado de trabajo pueden parecer menos urgentes a corto plazo

al empezar a generarse más empleos y disminuir el paro. Esta relajación de los esfuerzos

de consolidación y de reforma comprometería seriamente la transformación de la

reactivación económica en un proceso de crecimiento sostenido y creador de empleos,

contribuiría a la adopción de medidas desequilibradas en política económica y

aumentaría el riesgo de una nueva recesión.

El refuerzo de la convergencia y el mantenimiento del crecimiento económico

requerirán el aprovechamiento inteligente de las posibilidades que ofrece la actual

recuperación. Está claro que la evolución salarial desempeñará un papel importante en

la convergencia de la tasa de inflación.

Si la consolidación del crecimiento económico dispara las alzas de los salarios

nominales -especialmente antes de que el desempleo no disminuya considerablemente-,

dando lugar a una aceleración de la inflación, los Estados miembros podrían

experimentar otro ciclo deflacionista; pero, teniendo en cuenta el nivel actual de

desempleo, difícilmente se lo pueden permitir. Un crecimiento salarial moderado

contribuirá también a estimular la inversión. La reciente recuperación de la inversión

privada refleja las perspectivas económicas favorables y un crecimiento de los salarios

inferior a los aumentos de la productividad de la mano de obra. La importancia del

gasto en inversión, de mantenerse, permitirá incrementar la producción potencial y

favorecerá la creación de empleo.

Para utilizar inteligentemente la recuperación económica, los Estados miembros deberán
antes que nada consolidar sus haciendas públicas. El crecimiento económico y la
creación duradera de empleo precisan una situación presupuestaria sostenible. Es
evidente que las políticas requeridas para sostener el crecimiento económico a largo
plazo, estimular la creación de puestos de trabajo y reducir el desempleo, así como
reforzar la convergencia, están estrechamente relacionadas entre sí.

**-24-**

Los recientes acontecimientos en los mercados de divisas muestran la importancia que

tiene la estabilidad de los tipos de cambio dentro de la Comunidad a la hora de

favorecer la integración económica y realizar el mercado único. La modificación de los

tipos de cambio puede dar lugar a una distribución inadecuada de los recursos ya que

las decisiones de inversión, tomadas con la expectativa de un aumento de la

competitividad debida a la depreciación, a la larga resultan ser obsoletas cuando la

competitividad disminuye, bien porque se produce una apreciación nominal del tipo de

cambio, bien porque aumenta la inflación. Asimismo, la posibilidad de que se produzca

una depreciación merma la disciplina en materia de salarios y precios ya que la pérdida

de competitividad puede, por lo menos temporalmente, compensarse mediante

devaluaciones del tipo de cambio; a raíz de ello, es difícil reducir la inflación y

estabilizar los precios. Por último, como las devaluaciones ofrecen la posibilidad de

mejorar temporalmente la competitividad, es más probable que se apliquen medidas que

redunden en beneficio propio a expensas de los demás países, las cuales son

incompatibles con la realización del mercado interior.

###### **4. Las políticas**

El cometido principal de la política económica en esta fase del ciclo es garantizar que la

recuperación actual se traduce en un crecimiento sin inflación y generador de empleo.

Teniendo en cuenta los riesgos que se ciernen sobre el panorama económico y todo lo

que queda por hacer en materia de convergencia, las políticas macroeconómicas y

estructurales deberían tener como objetivo garantizar la estabilidad de los precios,

favorecer la consolidación presupuestaria y reforzar el dinamismo y la competitividad

de la Comunidad.

**4.1.** **Políticas macroeconómicas**

Las políticas macroeconómicas tendrán como cometido principal mantener una

situación estable, que impedirá la aparición de las tensiones que contribuyeron a la

recesión de 1992-93 y favorecerá el crecimiento constante y sostenido de la producción

potencial. Como ya se ha destacado en los puntos anteriores, los principales

acontecimientos registrados son motivo de preocupación en lo que respecta a ambos

aspectos. Al mismo tiempo, con la consolidación del crecimiento económico y el paso a

la tercera fase de la UEM, los Estados miembros deben hacer frente a situaciones más

difíciles, mientras que las tendencias divergentes aparecidas a raíz de las variaciones de

los tipos de cambio han planteado importantes interrogantes sobre las políticas

económicas apropiadas.

Preservar y proseguir los avances realizados en materia de inflación y mantener el
crecimiento económico son los objetivos cruciales de la _**política**_ _**monetaria**_ _y_ _**de tipos**_
_**de cambio**_ en la coyuntura actual. En este contexto, las políticas de consolidación

-25

presupuestaria deberán contribuir a salvaguardar la estabilidad de los precios. Aunque

estas políticas son necesarias en casi todos los Estados miembros, resultan

particularmente urgentes en los países en que los déficit presupuestarios y el aumento

de la carga de la deuda (así como su repercusión en la inflación y los mercados de

divisas) ejercen una mayor presión en la política monetaria, y en que son mayores los

riesgos de una fuerte aceleración de la inflación. Será igualmente necesaria la adopción

de medidas que favorezcan la evolución no inflacionista de los salarios y, más a largo

plazo, el incremento de la competencia en los mercados de productos.

La estabilidad de los tipos de cambio dentro de la Comunidad es esencial para el buen

funcionamiento del mercado interior. En los Estados miembros con una situación

presupuestaria cada vez más insostenible y cuya moneda ha sido devaluada (Grecia,

España, Italia y Suecia), es primordial que los gobiernos lleven a cabo medidas

ambiciosas y creíbles para fomentar la consolidación presupuestaria. De un modo más

general, la adopción de medidas de consolidación creíbles contribuirá a reducir la

inestabilidad de los tipos de cambio. De este modo, no sólo se resolverán las

distorsiones de competencia en el mercado interior sino que también se crearán las

condiciones necesarias para la reducción de los tipos de interés y se facilitará a la larga

la aplicación del programa de ajuste presupuestario.

_**La política presupuestaria,**_ centrada en la consolidación, desempeñará un papel capital

al limitar los riesgos de aceleración de la inflación, de inestabilidad del tipo de cambio y

de nuevo agravamiento de los desequilibrios presupuestarios.

La consolidación presupuestaria es necesaria no sólo para estabilizar la inflación sino

también para mantener los progresos realizados en la lucha contra la inflación. Esto es

especialmente importante en los Estados miembros donde persisten la inflación y los

desequilibrios presupuestarios (Grecia, Italia,España). Si no se realizan mejoras

decisivas para equilibrar el presupuesto, especialmente en un momento de fuerte

crecimiento económico, aumentará la inseguridad sobre las intenciones de la autoridad

presupuestaria. Esta inseguridad ya ha contribuido a la alza de los tipos de interés

reales, lo que a su vez ha dificultado la consolidación fiscal en varios Estados miembros.

La falta de credibilidad de los planes de consolidación presupuestaria puede también

traducirse en inestabilidad de los tipos de cambio, en tipos de interés real más elevados
y en una mayor divergencia de los tipos de interés con respecto a otros países. Para
compensar el aumento del riesgo, los inversores nacionales o internacionales exigen a la
deuda pública una mayor rendimiento, o un tipo de cambio elevado, lo que perjudica
tanto al crecimiento económico como al ajuste presupuestario. La inestabilidad que

**-26-**

caracteriza a los tipos de cambio en Grecia, España, Italia y Suecia refleja en parte la

persistencia de las dificultades presupuestarias en estos países.

A medio plazo, la consolidación presupuestaria contribuirá a elevar el ahorro nacional

y, por tanto, a aumentar el potencial de la producción.

El respeto de los criterios de convergencia presupuestaria requerirá la realización de

esfuerzos continuados. Según las previsiones para la primavera de 1995, siete Estados

miembros registrarán déficit inferiores al 3% del PIB en 1996 (Dinamarca, Alemania,

Irlanda, Países Bajos, Finlandia y Reino Unido; se prevé que Luxemburgo registre un

excedente). En estos Estados miembros, los esfuerzos de consolidación de las haciendas

públicas deberán proseguirse con determinación. En Bélgica, Francia y Austria será

posible alcanzar el valor de referencia para el déficit en 1996, siempre que se dé un

nuevo impulso a las medidas de ajuste. En cuanto a los demás Estados miembros,

aunque no existen previsiones para los próximos años, está claro que, aún más que hoy

en día, el respeto de los criterios de convergencia presupuestaria para 1999 deberá ser

uno de sus principales objetivos.

_El conjunto de medidas_ requerido en cada Estado miembro refleja la desigual

distribución de los riesgos. Los Estados miembros cuyas monedas han sido devaluadas

en los últimos meses deberán probablemente enfrentarse con un aumento de las

presiones inflacionistas mientras que las repercusiones de la inestabilidad de los tipos de

cambio en los tipos de interés dificultará sin duda alguna la consolidación

presupuestaria. En general, en éstos países la situación de partida ya era insatisfactoria.

Las devaluaciones harán aumentar el coste de las importaciones e implicarán un

aumento de las exportaciones y de la actividad económica en general, lo que contribuirá

a reducir el desfase en materia de producción.

En estos Estados miembros, las distintas medidas adoptadas deberán centrarse

firmemente en la reducción de los riesgos de inflación y el incremento de los esfuerzos

de consolidación presupuestaria. Será de gran importancia impedir, a través de los

medios disponibles en cada uno de ellos, que el encarecimiento de las importaciones

provoque una espiral inflacionista de los salarios y los precios.

En los Estados miembros cuyas monedas se han apreciado, los riesgos de inflación
serán generalmente reducidos. No obstante, teniendo en cuenta que el éxito en el
control de la inflación se debe en gran medida a presiones externas, deberán asegurarse

**-27-**

de que la evolución de los salarios no perjudica la rentabilidad de las inversiones. Según
algunos datos, esto podría estar pasando en Alemania.

La rentabilidad de la inversión debe aún mejorar considerablemente en la mayoría de los

países si se desea que las inversiones aumenten lo suficiente para garantizar un

crecimiento sostenido a medio plazo. En algunos casos, la estabilidad de los tipos de

cambio sólo podría mantenerse a costa de incrementar los diferenciales del tipo de

interés respecto de Alemania. Esto parece indicar que los mercados siguen

considerando que la situación presupuestaria de estos países no está exenta de riesgos.

Una firme acción correctora que redujera o suprimiera totalmente estos diferenciales

sería altamente positiva.

**4.2.** **Políticas para mejorar la competitividad**

Las medidas estructurales destinadas a estimular la competitividad, el dinamismo y la

productividad en general de las economías de los Estados miembros son esenciales para

alcanzar el doble objetivo de la política comunitaria: un crecimiento fuerte y generador

de empleo y una mayor convergencia nominal. Estas medidas son especialmente

importantes en la actualidad para reforzar el crecimiento económico, pero también para

disminuir la preocupación por la inflación que ha aparecido de nuevo sobre todo en

aquellos Estados miembros cuya moneda se ha devaluado considerablemente.

El Libro Blanco de 1993 preconizaba reformas destinadas a reforzar los factores de

crecimiento de la economía comunitaria a fin de asegurar su prosperidad a largo plazo.

Las orientaciones de 1993 y 1994 contenían varias propuestas cuyo objetivo era

dinamizar las economías comunitarias. Estas propuestas, que debían aplicarse a la vez a

nivel comunitario y nacional, eran esenciales para fomentar la productividad y la

competitividad necesarias para reforzar el crecimiento y la creación de empleo.

Los esfuerzos realizados para incrementar la productividad y el empleo sólo resultarán

fructíferos si se llevan a cabo en el contexto de una economía lo suficientemente flexible

para aprovechar las oportunidades que ofrece un entorno social y tecnológico que muda

rápidamente. A este respecto, se están efectuado esfuerzos para:

aprovechar las oportunidades relacionadas con el mercado interior y un sistema de

comercio mundial abierto, y preservar la competitividad de la Comunidad;

acelerar la realización de las redes transeuropeas;

**-28**

introducir rápidamente el Plan de acción sobre la construcción de la sociedad de la

información;

aprovechar el potencial de crecimiento y creación de empleo que ofrecen las

PYMES;

promover activamente una serie de iniciativas comunitarias en materia de

investigación y desarrollo e instar a los Estados miembros a mejorar la

coordinación de las políticas en este ámbito.

En lo que respecta al mercado interior, se han realizado enormes esfuerzos para

incorporar las directivas pertinentes a la legislación de los Estados miembros. No

obstante, el proceso de incorporación ha sido lento en los sectores clave de los seguros,

el derecho de las sociedades, la propiedad intelectual e industrial, los nuevos servicios y

tecnologías, los servicios financieros y la libre circulación de las personas.

El Consejo Europeo de Essen subrayó la intención del Consejo de prestar una atención

especial a la competitividad de la economía europea. A tal efecto, la Comisión creó un

grupo de trabajo de alto nivel encargado de examinar esta cuestión y de redactar los

informes apropiados . La Comisión dio un paso más en este sentido con la formación

del grupo consultivo sobre competitividad a principios de 1995. El grupo de alto nivel

para la simplificación legislativa y administrativa ("grupo de desreglamentación") ha

iniciado sus actividades. Además, la Comisión hizo hincapié en la necesidad de

supervisar las normativas comunitarias y nacionales a fin de suprimir el exceso de

reglamentación y solicitó al "grupo de desreglamentación" que presentara un informe

para junio de 1995.

Las iniciativas en materia de redes transeuropeas en los ámbitos del transporte, la

energía y el medio ambiente se han examinado cuidadosamente. El grupo de

representantes de los Jefes de Estado o de Gobierno (grupo Christophersen) presentó

su informe al Consejo Europeo en diciembre de 1994, en el confirmaba que los once

proyectos prioritarios decididos en el Consejo Europeo de Corfú en junio de 1994, así

como los tres nuevos proyectos sobre los Estados miembros nórdicos e Irlanda, ya

habían empezado a realizarse o estaban a punto de hacerlo.

En cuanto a la creación de la sociedad de la información, la Comisión adoptó en julio de

1994 un plan de acción que cubre todos los aspectos mencionados en el informe del

grupo Bangemann. En su reunión de noviembre de 1994 el Consejo debatió el

Véase también la "Comunicación de la Comisión al Consejo, al Parlamento Europeo, al Comité Económico y Social
y al Comité de las Regiones. Una política de competitividad industrial para la Unión Europea", COM(94) 319 final, de
14 de septiembre de 1994, y dos documentos asociados: "informe sobre la aplicación de las resoluciones y
conclusiones del Consejo sobre política industrial", SEC(95) 437 final, de 22 de marzo de 1995 y "Programa de
acción y calendario para la aplicación de la acción anunciada en la Comunicación sobre la política de competitividad
industrial para la Unión Europea", COM(95) 87 final, de 30 de marzo de 1995.

-29

calendario fijado por la Comisión para la liberalización. El Consejo Europeo de
diciembre subrayó que el plan de acción de la Comisión y las conclusiones de los
ministros de Industria y Telecomunicaciones habían fijado el calendario para la creación

de la sociedad de la información. A raíz de la reunión ministerial del G7 celebrada el

mes de febrero de 1995, se ha creado este año el grupo de comisarios sobre la sociedad

de la información.

Elevar la productividad de la economía comunitaria a través de estas iniciativas puede
contribuir a generar más empleo. El aumento de la productividad y la creación de
empleo no tienen por qué ser incompatibles.

No obstante, deben cumplirse tres condiciones para que el mecanismo de los precios

relativos haga posible una redistribución de la mejora de la productividad entre los

sectores, permitiendo que aquellos con un incremento de productividad reducido

puedan generar nuevos empleos y mantener salarios similares para trabajos similares.

Estas condiciones son las siguientes:

los precios relativos deben seguir evolucionando sin límites rígidos artificiales, a lo

que debería contribuir la mayor competencia y flexibilidad en todos los mercados;

los cambios sectoriales deben ser aceptables socialmente, lo que implica

complementar los mecanismos de mercado con un diálogo social y con políticas

activas orientadas hacia el futuro;

la tasa de crecimiento macroeconómico global debe ser lo suficientemente elevada

para que la creación y la supresión de empleos en los distintos sectores den un

saldo positivo.

###### **4.3. Políticas en materia de empleo y de mercado laboral**

La recuperación económica, si sigue la evolución prevista, podría haber absorbido para
1997 el componente cíclico de desempleo. Se calcula que este componente se eleva
aproximadamente a 3 millones de desempleados, es decir, únicamente un 2% del actual

índice de desempleo del 11% existente en la Comunidad. Absorber a 3 millones de
parados constituye desde luego un primer paso importante y esencial para la realización
de los objetivos del Libro Blanco. Sin embargo, para reducir de modo significativo y
progresivo el restante 9% de desempleados, no sólo es necesario conseguir un
crecimiento fuerte y sostenible a medio plazo mediante inversiones que permitan crear
los puestos de trabajo necesarios, sino también aplicar unas políticas del mercado de
trabajo más activas y más eficaces que introduzcan cambios significativos en el sistema
educativo, la legislación laboral, los contratos de trabajo, la negociación salarial y la
seguridad social.

-30

A tal efecto, el Consejo Europeo de Essen señaló las cinco prioridades siguientes:

1) mejorar las oportunidades de empleo de la población activa impulsando la
inversión en la formación profesional,

2) incrementar la intensidad en empleo del crecimiento,

3) reducir los costes laborales no salariales,

4) mejorar la eficacia de las políticas del mercado de trabajo,

5) mejorar las medidas para ayudar a los grupos especialmente afectados por el
desempleo.

La adopción de políticas del mercado de trabajo activas y más eficaces contribuirá a
aumentar el empleo a través de tres vías principales.

i) reforzar el propio potencial de crecimiento mejorando la calidad de los recursos

humanos;

ii) hacer que el crecimiento sea más generador de empleo sin que ello perjudique al

propio proceso de crecimiento, y, por último,

iii) facilitar, en la medida en que se vayan creando nuevos puestos de trabajo, la

contratación de los parados que pueden reincorporarse fácilmente, ayudando

también a los desempleados de larga duración y a los grupos especialmente

desfavorecidos que no pueden ocupar fácilmente los puestos de trabajo disponibles

y que corren el peligro de quedar excluidos socialmente.

Las políticas del mercado de trabajo aplicadas en estos tres ámbitos constituyen no sólo

un complemento indispensable de las políticas macroeconómicas y estructurales en

materia de competitividad, sino que contribuyen también a mantener y reforzar la

cohesión y el consenso social dentro de la Unión en el largo y difícil proceso de

absorción del desempleo.

i) En lo que respecta a la mejora de la calidad de los recursos humanos, se trata de
reforzar los sistemas de formación profesional, especialmente de los jóvenes, y de
promover la formación continua de los trabajadores, para que estén preparados y
se adapten a los cambios sociales y tecnológicos inherentes a un mundo de libre
comercio y a un proceso de ajuste estructural importante. Estas medidas mejorarán
la flexibilidad de la mano de obra, las oportunidades individuales y las ventajas
comparativas de la economía europea respecto a otras regiones geográficas del

mundo _[prioridad n° 1_ _de_ _EssenJ._

**- 3 1** **-**

Estas políticas aumentarán el potencial de crecimiento de la economía europea y, al

igual que las políticas destinadas a reforzar la competitividad, serán altamente

eficaces, tanto desde el punto de vista de su coste como del de la creación de

empleo, si la tasa efectiva de crecimiento económico consigue aumentar sin topar

con los obstáculos de la inflación y de las limitaciones de capacidad.

ii) La contribución del proceso de crecimiento a medio plazo a la reducción del

desempleo es indispensable, pero debe ir acompañada de un enorme esfuerzo,

dirigido y concreto, para que este crecimiento implique una mayor intensidad en

empleo del crecimiento _[prioridad n 2 de Essen]._ A este respecto, deberán

emprenderse acciones en los tres ámbitos siguientes, sin afectar al propio proceso

de crecimiento:

   - Los interlocutores sociales deberán estudiar si la reorganización, la reducción,

o las nuevas pautas de horario laboral permitirían aumentar la intensidad en

empleo del crecimiento sin perjudicar la competitividad de las empresas. En

particular, la desvinculación del horario laboral de los trabajadores y el horario

de la empresa puede ofrecer muchas oportunidades: el capital existente 
equipos, instalaciones, etc.- podría explotarse mejor y redundar en un

importante aumento de la productividad, que podría utilizarse para fomentar

distintas modalidades de trabajo por parte de los asalariados. El desarrollo de

la jornada a tiempo parcial y de otras formas atípicas de empleo podría

también resultar útil. Para realizar avances en este ámbito puede también ser

necesaria la revisión de las normativas existentes _[prioridad_ _n_ _2 de Essen]._

   - Aumentar los incentivos a la contratación reduciendo los costes laborales no

salariales, especialmente en el extremo inferior de la escala de salarios y de

productividad, sin que esto perjudique a otros sectores del mercado laboral;

desde un punto de vista macroeconómico, debe realizarse de tal modo que no

comprometa ni la reducción de los déficit presupuestarios ni la competitividad

de las empresas. Por consiguiente, es necesario efectuar reformas que

incluyan, en su caso, fuentes alternativas de financiación para los sistemas de

protección social _[prioridad n_ _3 de Essen]._

   - Favorecer el desarrollo de nuevas posibilidades laborales y actividades, por

ejemplo, en el ámbito de los servicios y del medio ambiente _[prioridad n_ _2 de_

_Essen]._

iii) Facilitar la absorción no conflictiva de los desempleados y de las personas que se
incorporen por primera vez al mercado laboral, cuando la economía crea nuevos
puestos de trabajo, es una cuestión relacionada, en primer lugar, con la eficacia de

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las agencias de colocación y el fomento de la movilidad profesional y geográfica

_[prioridad n° 4 de Essen]._ La adopción de las medidas apropiadas en estos

ámbitos permitiría integrar progresivamente en la vida activa a una parte

importante del componente no coyuntural del desempleo si se consigue

transformar la recuperación económica en el proceso de crecimiento a medio plazo

y de generación de empleo descrito en el Libro Blanco y objeto de las presentes

orientaciones de política económica.

No obstante, para reducir significativamente el núcleo duro del desempleo

estructural -que quizá represente el 9% aproximadamente del desempleo no

coyuntural- serán necesarios esfuerzos mucho mayores y de otra naturaleza. No se

trata únicamente de reforzar los vínculos entre la concesión de prestaciones

sociales y la voluntad del parado de aceptar un trabajo, sino sobre todo de reforzar

las políticas activas del mercado laboral destinadas a mejorar las posibilidades de

contratación de los parados de larga duración dándoles acceso a formaciones

específicas, dirigidas especialmente a los grupos menos favorecidos que corren el

peligro de quedar excluidos socialmente, como las mujeres, los jóvenes y las

personas de edad avanzada _[prioridad n_ _5 de Essen]._

Estas medidas relativamente costosas sólo serán totalmente eficaces si la mano de

obra, cuya contratación se ve de este modo facilitada, tiene la posibilidad real de

encontrar un empleo. Sin embargo, estas políticas no deben únicamente evaluarse

teniendo en cuenta sus logros económicos inmediatos; debido al tiempo que

inevitablemente se necesitará para conseguir una reducción importante del núcleo

duro del desempleo estructural, estas políticas deben servir también para preservar

el capital humano existente que representan los parados a fin de prevenir la

exclusión y de mantener la cohesión social.

Con vistas a organizar mejor la realización de estas prioridades establecidas en el

Consejo Europeo de Essen, el 8 de marzo de 1995 la Comisión presentó una

Comunicación al Consejo en la que propone el inicio, con arreglo al artículo 103 del

Tratado, de un procedimiento de supervisión respecto de las tendencias y políticas en

materia de empleo.

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Teniendo en cuenta cuanto se ha expuesto, la Comisión propone las presentes
orientaciones generales de política económica para la Comunidad y los Estados
miembros, que confirman las directrices a medio plazo de las orientaciones presentadas
en junio de 1994 y reafirman la prioridad de la lucha contra el desempleo.

###### **ISSN 0257-9545**

## **COM(95) 228 final**

# **DOCUMENTOS**

## **ES 10**

#### **N° de catálogo : CB-CO-95-270-ES-C** **ISBN 92-77-89581-0**

**Oficina de Publicaciones Oficiales de las Comunidades Europeas**

**L-2985** **Luxemburgo**