Source: EURLEX
Language: es
Format: md

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| 19.3.2005 | ES | Diario Oficial de la Unión Europea | C 69/9 |

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Recurso de casación interpuesto el 26 de enero de 2005 (fax de 24.1.05) por August Storck KG contra la sentencia dictada el 10 de noviembre de 2004 por la Sala Cuarta del Tribunal de Primera Instancia de las Comunidades Europeas en el asunto T-396/02, August Storck KG contra la Oficina de Armonización del Mercado Interior (marcas, dibujos y modelos)

(Asunto C-24/05 P)

(2005/C 69/20)

Lengua de procedimiento: alemán

En el Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas se ha presentado el 26 de enero de 2005 (fax de 24.1.05) un recurso de casación formulado por August Storck KG, representada por las Sras. Ilse Rohr y Heide Wrage-Molkenthin y el Sr. Tim Reher, abogados del bufete CMS Hasche Sigle, Stadthausbrücke 1-3, D-20355 Hamburgo, contra la sentencia dictada el 10 de noviembre de 2004 por la Sala Cuarta del Tribunal de Primera Instancia de las Comunidades Europeas en el asunto T-396/02, August Storck KG contra Oficina de Armonización del Mercado Interior (marcas, dibujos y modelos).

La parte recurrente solicita al Tribunal de Justicia que:

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| 1. | Anule la sentencia dictada por el Tribunal de Primera Instancia (Sala Cuarta) el 10 de noviembre de 2004, en el asunto T-396/02.[(1)](#ntr1-C_2005069ES.01000902-E0001) |

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| 2. | Estime las pretensiones formuladas en primera instancia y resuelva definitivamente el asunto o, subsidiariamente, lo devuelva al Tribunal de Primera Instancia. |

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| 3. | Condene en costas a la OAMI. |

Motivos y principales alegaciones

1.   Infracción del artículo 7, apartado 1, letra b), del Reglamento no 40/94

El Tribunal del Primera Instancia ha incurrido en un error de Derecho al exigir que la marca cuyo registro se solicitaba se distinguiera esencialmente de marcas similares del sector de mercancías de que se trata. Sin embargo, el carácter distintivo de la marca debe valorarse atendiendo a sus características intrínsecas e independientemente de la eventual presencia en el mercado de marcas similares.

La marca cuyo registro se solicita tiene un carácter distintivo genuino. El hecho de que el consumidor reconozca la marca como un caramelo no impide que, al mismo tiempo, ésta pueda indicar el origen del producto. Precisamente en aquellos sectores, como el mercado de las golosinas, en los que el consumidor tiene ante sí una gran oferta, las marcas que consisten en determinadas formas y colores cumplen una función de indicación y reconocimiento de la mercancía.

2.   Infracción del artículo 74, apartado 1, frase primera, del Reglamento no 40/94

En contra el criterio del Tribunal de Primera Instancia, la Oficina debería haber investigado y demostrado qué marcas similares o de características idénticas existen, en su opinión, en el mercado, si quiere denegar con ese argumento el registro de la marca. La Oficina no puede basar su decisión en un hecho que no ha resultado probado y cuya existencia se basa en meras suposiciones. Si, en contra del criterio de la recurrente, la Oficina considera imprescindible medir el carácter distintivo de la marca por la forma de los caramelos que existen en el mercado, debe comprobar cuál es la situación del mercado.

El Tribunal de Primera Instancia tampoco puede declarar la existencia de hechos que no han sido probados.

3.   Infracción del artículo 73 del Reglamento no 40/94

Al parecer, la Oficina invocó la similitud en la forma de los caramelos existentes en el mercado para justificar la carencia de carácter distintivo de la marca solicitada. La recurrente no tuvo ocasión de manifestarse respecto a esta forma de caramelos que, al parecer, existen en el mercado porque la Oficina no los aportó.

De esta forma se violó su derecho de defensa.

4.   Infracción del artículo 7, apartado 3, del Reglamento no 40/94

La recurrente entiende que debe rechazarse la objeción del Tribunal de Primera Instancia de que la prueba del uso aportada no acredita la utilización de la marca solicitada porque ésta aparece acompañada de otras marcas. Por su propia naturaleza, las marcas tradicionales aparecen junto con otras marcas. Por tanto este mero hecho no permite negar su carácter distintivo.

La doble función de una marca de forma o color, consistente en la propia forma del producto, no impide su utilización como marca, aunque proporcione al mismo tiempo información sobre la configuración del producto.

Al probar el uso de la marca deben tenerse en cuenta todas las formas en que los consumidores entran en contacto con ella, y no sólo en qué medida percibe el consumidor la marca antes de decidirse a adquirir el producto o en el momento de tomar esa decisión. Las percepciones posteriores de la marca también contribuyen a darla a conocer, especialmente la percepción que de ella se hace al consumir el producto.

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