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# 51997AC0768

**Dictamen del Comité Económico y Social sobre la «Comunicación de la Comisión al Consejo, al Parlamento Europeo, al Comité Económico y Social y al Comité de las Regiones sobre "Europa en la vanguardia de la sociedad mundial de la información: Plan de Actuación móvil"»** 
  
*Diario Oficial n° C 296 de 29/09/1997 p. 0013*

  

Dictamen del Comité Económico y Social sobre la «Comunicación de la Comisión al Consejo, al Parlamento Europeo, al Comité Económico y Social y al Comité de las Regiones sobre "Europa en la vanguardia de la sociedad mundial de la información: Plan de Actuación móvil"»

(97/C 296/04)

El 29 de noviembre de 1996, de conformidad con el artículo 198 del Tratado constitutivo de la Comunidad Europea, la Comisión decidió consultar al Comité Económico y Social sobre la comunicación mencionada.

La Sección de Industria, Comercio, Artesanía y Servicios, encargada de preparar los trabajos en este asunto, aprobó su dictamen el 4 de junio de 1997 (Ponente: Sr. Pellarini).

En su 347° Pleno (sesión del 9 de julio de 1997), el Comité Económico y Social ha aprobado por 119 votos a favor y un voto en contra el presente Dictamen.

1. Introducción

1.1. El Comité Económico y Social ha sido invitado a pronunciarse sobre la Comunicación de la Comisión en la que se hace un balance de la estrategia adoptada por la Unión Europea en julio de 1994 (), para que la sociedad de la información se convierta en una realidad en Europa.

1.2. La Comunicación constituye la continuación de la Comunicación presentada en julio de 1996 sobre las prioridades (), en la que se anunciaba la presentación de un Plan de actuación móvil, revisado y actualizado, para la segunda fase de la estrategia de la UE de cara a la realización de la sociedad de la información.

1.3. El Plan de actuación móvil es el resultado de «una profunda reflexión en torno a la sociedad de la información, que ha permitido acotar cuatro nuevas áreas prioritarias» (véase capítulo II):

- mejorar las condiciones en que operan las empresas, en un entorno liberalizado de telecomunicaciones, con nuevas medidas en favor de las PYME;

- invertir en el futuro, privilegiando la escuela y los jóvenes;

- privilegiar la dimensión humana, favoreciendo la cohesión y el empleo;

- tener en cuenta la importancia de la cooperación mundial, para la definición de normas de alcance mundial referidas al acceso al mercado, derechos de la propiedad intelectual, protección de la intimidad y protección contra los usos ilícitos, etc.

1.4. El objetivo del Plan es «confeccionar una lista de todas las acciones importantes, sobre todo las de carácter jurídico, necesarias para seguir implantando en Europa la sociedad de la información» (véase capítulo III). A este respecto, el anexo a la Comunicación recoge las principales medidas comunitarias relativas a la sociedad de la información.

1.5. Así pues, el documento cumple las siguientes funciones:

- sirve de instrumento de orientación para los Estados miembros y las instituciones comunitarias;

- ayuda a las empresas a planificar mejor las inversiones;

- ofrece información completa a todas las partes sociales interesadas, permitiéndoles manifestar a tiempo sus observaciones y propuestas;

- proporciona a la Comisión un instrumento sumamente útil de gestión interna.

2. Observaciones generales

2.1. El documento de la Comisión constituye, sin lugar a dudas, un instrumento de gran interés y valor estratégico, ya que la sociedad de la información será una fuente de oportunidades económicas y sociales para todos los Estados miembros y para la propia Unión Europea.

2.2. Como ya ha hecho en repetidas ocasiones (), el Comité reitera su convencimiento de que la construcción de la sociedad de la información constituye un reto complejo, y valora positivamente la iniciativa de revisar el programa de acción.

2.3. Los esfuerzos de los Estados miembros y de la Unión Europea, como entidad política y económica, deben tender a definir y crear un «modelo europeo» de la sociedad de la información.

2.4. Este modelo no puede consistir únicamente en la consecución de los mayores niveles tecnológicos ni preocuparse únicamente de los importantes aspectos relacionados con la reglamentación legislativa o de los efectos económicos, financieros y comerciales.

2.4.1. El modelo europeo de la sociedad de la información debe poder garantizar la mayor competitividad y la integración más completa en el mercado mundial, pero deber tener en cuenta, en la misma medida, las repercusiones sociales en términos de empleo, cohesión, igualdad de oportunidades para todos y los aspectos culturales.

2.5. Como ha afirmado la Comisión en su «Libro verde -Vivir y trabajar en la sociedad de la información: prioridad para las personas» ()-, la «dimensión humana» constituye una prioridad ineludible. Para evitar que esta afirmación se reduzca a una «declaración de intenciones» sin resultados concretos deberá actuarse de modo que la estrategia y las opciones operativas sobre la sociedad de la información respondan efectivamente a las necesidades reales de las empresas, personas, interlocutores sociales y agentes culturales.

2.6. El conjunto de las medidas expuestas en el Plan de actuación móvil, con algunos objetivos de gran importancia ya alcanzados, junto con otras intervenciones en curso y el programa futuro, representan ciertamente una respuesta estructurada a estas necesidades.

2.7. No obstante, la diversidad de intereses en juego y sobre todo la importancia vital del reto que constituye la sociedad de la información para el desarrollo económico y social, e incluso para el papel político de la Unión Europea, obligan a todos los actores institucionales a desarrollar al máximo su sentido crítico a la hora de examinar las estrategias y programas.

3. Observaciones

3.1. El Plan de actuación móvil que, como afirma la Comisión, debe ser considerado como «el resultado de una profunda reflexión en torno a la sociedad de la información» (véase quinto párrafo del Capítulo II), constituye también la ocasión de evaluar no sólo el grado de desarrollo de los distintos programas e iniciativas en favor de la sociedad de la información, sino también de proceder a una apreciación global de tipo político.

3.2. Con el presente dictamen, el Comité desea pronunciarse sobre la estrategia adoptada hasta ahora, identificar una serie de prioridades y reiterar observaciones formuladas en sus recientes dictámenes sobre la sociedad de la información, si no se les ha dado curso.

3.3. En efecto, algunos problemas de gran envergadura saltan a la vista cuando se examinan atentamente los programas contenidos en el Plan de actuación móvil.

3.4. Ante todo se plantea la cuestión de los plazos futuros, en particular en el ámbito de las telecomunicaciones, y de la trayectoria que la Unión Europea está siguiendo para realizar la sociedad de la información.

3.5. Si se examinan todas la acciones en curso y las que aún quedan por acometer se constata el riesgo de llegar a la fecha del 1 de enero de 1998 sin la reglamentación mínima necesaria en el momento de la liberalización de las telecomunicaciones.

3.6. A este respecto, cabe recordar que recientemente el Comité manifestó su sorpresa de que la Comisión «se atenga a la aplicación estricta de su calendario, cuando considera que un marco reglamentario claro y estable es fundamental para el desarrollo de la sociedad de la información» ().

3.7. Observando atentamente las medidas específicas para las que el proceso de toma de decisiones aún no ha concluido, o incluso todavía no ha comenzado (véase cuadro Anexo 1), se observa que aún están pendientes de aprobación algunas directivas y decisiones importantes (), sin las cuales sólo se aprovecharían parcialmente las posibilidades que brindan el proceso de liberalización de las telecomunicaciones y la construcción de la sociedad de la información, y cabría el peligro de que se agraven algunos desequilibrios económicos y sociales.

3.8. Naturalmente, esto no quiere decir que haya que poner en tela de juicio la fecha prevista para la liberalización; con todo, los organismos comunitarios deberán comprometerse al máximo para llegar a la cita del 1 de enero de 1998 con el máximo de normas definidas que permitan posteriormente una liberalización útil para ciudadanos y empresas.

3.9. Los Estados miembros deberán esforzarse igualmente por alcanzar lo antes posible una convergencia de normas en materia de telecomunicaciones, en particular en lo relativo a los servicios audiovisuales.

4. Problemas prioritarios

4.1. En primer lugar se plantea un problema de orden general y político. Los Acuerdos de Ginebra sobre la liberalización de la telefonía de base y el acuerdo que deberá celebrarse próximamente sobre la tecnología de la información () abren perspectivas totalmente nuevas pero ciertamente portadoras de grandes oportunidades. Se ha calificado a las telecomunicaciones de «petróleo del año 2000»; las cifras son elocuentes: en 1995, se vendieron 50 millones de ordenadores y menos de 35 millones de automóviles.

4.2. No obstante, para obtener los beneficios reales de la liberalización deberá esperarse al menos cuatro o cinco años: pese a que el acuerdo entrará oficialmente en vigor el 1 de enero de 1998, buena parte de los 69 países que lo han firmado efectuarán las reformas más radicales en los cinco años siguientes.

4.3. La liberalización podrá beneficiar sobre todo a los grandes grupos y a los países más fuertes en el plano tecnológico e industrial. Deberá superarse aún la prueba de la competencia real. British Telecom, tras diez años de liberalización, tiene todavía más del 80 % del mercado de la telefonía fija del Reino Unido, mientras que en otros Estados miembros (por ejemplo, en Italia) este mercado aún está dirigido al 100 % por una sola sociedad.

4.4. Cabe el riesgo de que los problemas fundamentales se resuelvan a favor de quienes puedan ejercer con mayor fuerza presiones políticas. La convergencia cada vez más estrecha y frecuente en diferentes países, entre propiedad de empresas de telecomunicaciones y de empresas de medios de comunicación constituye un factor de condicionamiento que debería ser limitado mediante mayores controles, en el respeto de las normas comunitarias sobre competencia.

4.5. El Comité reafirma una vez más, como ya lo ha hecho reiteradamente (), que la definición de las posibilidades de acceso prioritario tanto en el sector de las telecomunicaciones como en el de los medios de comunicación (medidas 106 y 111 de la Comunicación) y el examen de las consecuencias de las diferentes convergencias (Libro verde previsto como medida 114), constituyen una prioridad absoluta para evitar que la liberalización se traduzca paradójicamente en un proceso de concentración y disminución del pluralismo.

4.6. Además, con la liberalización se multiplicarán considerablemente las propuestas de servicios; deberán alcanzarse soluciones remunerativas y equitativas al problema de la distribución de los costes entre propietarios y explotadores de los cables, proveedores de programas y usuarios.

4.7. Otra cuestión todavía no resuelta del todo es la del servicio universal. No se trata únicamente de dar contenidos y definir la noción de servicio universal, cosa que ya se ha hecho, sino también de indicar quién y qué es lo que se paga, garantizando al mismo tiempo la igualdad de condiciones para todos los agentes y para quienes deseen entrar en la prestación de servicios tras la liberalización.

4.8. Además, ¿cómo se garantizarán y quién se hará cargo de los costes que supone el acceso a la red de carácter social, como la de los hospitales, universidades y escuelas? ¿Cómo se garantizará la cobertura territorial no remunerativa?

4.8.1. Deberá aclararse este importante problema antes de 1998, definiendo los principios de financiación de los costes de carácter social que podrían ser atribuidos al servicio universal.

4.8.2. Dejar este problema para después de la liberalización podría plantear mayores dificultades.

4.9. Por consiguiente, en los próximos meses, deberán perfeccionarse tres medidas con absoluta prioridad para una liberalización efectiva: las directivas previstas en las medidas 203, 204 y 205, que aún no han llegado al final de la vía del proceso de toma de decisiones y que se refieren a la interconexión y al servicio universal.

4.10. Otro problema delicado que precisa una decisión rápida es el de la protección de los servicios codificados (medida 113), que es esencial para la confidencialidad a la que tienen derecho los ciudadanos. También en este ámbito, conviene que Europa desarrolle tecnologías innovadoras y originales.

4.11. En materia de competitividad, existen aún muchas incertidumbres en el sector de la televisión, sobre todo en lo referente a las pantallas anchas y los servicios avanzados (medidas 109 y 201). A este respecto, existe el riesgo de que se produzcan retrasos que recaerían gravemente en la industria europea.

5. Importancia estratégica de la administración pública

5.1. Otro problema de gran importancia es el de los retrasos considerables y las reticencias de la administración pública.

5.2. La propia Comisión, enumerando los principales obstáculos al desarrollo de la sociedad de la información, cita en primer lugar la «inercia en los esquemas organizativos» (véase capítulo II, párrafo 4°).

5.3. Esta cuestión reviste un carácter general y prioritario, porque muchos servicios esenciales para los ciudadanos y las empresas están dirigidos por la administración pública. Entre los obstáculos que han impedido la penetración de la sociedad de la información, éste es particularmente grave. Por consiguiente, es importante que el desarrollo de la sociedad de la información en la administración pública constituya una de las prioridades a las que la Unión y los Estados miembros deben destinar recursos.

5.4. Paralelamente a las inversiones para la adaptación tecnológica de las administraciones públicas, el problema de los recursos humanos utilizados en los servicios públicos reviste una importancia esencial. Deberán apoyarse y reforzarse los programas dirigidos a la formación y recualificación de los funcionarios públicos.

6. Hacia un modelo europeo de sociedad de la información

6.1. El CES reitera su convencimiento, ya expresado en el Libro verde - Vivir y trabajar en la sociedad de la información (), de que la sociedad de la información debe construirse en la Unión desarrollando con coherencia un «modelo europeo». El CES identifica en esta construcción la estrategia global que debe ser desarrollada mediante el Plan en su conjunto y con las distintas medidas que contiene.

6.2. Por modelo europeo cabe entender no sólo respuestas de carácter tecnológico e industrial, sino también respuestas sobre calidad de vida, cohesión, participación democrática, igualdad de oportunidades y pluralismo cultural.

6.3. La concepción y realización de este modelo europeo de la sociedad de la información es tanto más necesaria cuanto que en los distintos Estados miembros, y aún más en los Estados que han pedido asociarse a la Unión, como los PECO, la construcción de la sociedad de la información presenta niveles de desarrollo muy diferentes. Por tanto, hay mucho trabajo que realizar, no sólo para crear lo que falta, sino también para hacer compatible y homogéneo lo que existe.

6.4. Hay que evitar el riesgo de una sociedad de la información liberalizada pero que presente grandes disparidades tanto verticalmente, por categorías sociales, como horizontalmente, por zonas geográficas y países.

6.5. Conviene llamar la atención de la Comisión sobre, al menos, tres problemas relativos a la construcción de una sociedad de la información según un modelo europeo: la protección de los menores, la formación e información, no sólo de los jóvenes sino también de los adultos, y la cohesión.

6.6. Mediante decisiones operativas rápidas y acciones significativas, deberá reforzarse la estrategia de protección de los menores y lucha contra los contenidos ilícitos en Internet. La Comisión ya ha realizado un excelente trabajo plasmado en una Comunicación y un Libro verde () sobre los que está realizando una amplia consulta.

6.6.1. En julio de 1997 se celebró la Conferencia internacional sobre estos temas espinosos, propuesta por Alemania (y aceptada por el Consejo de Industria del 8 de octubre de 1996), a la que fueron invitados los organismos especializados de las Naciones Unidas. Aunque no se explicita claramente, el Comité entiende que se trata del objetivo de la medida 131.

6.7. En cuanto a la formación, la afirmación de la Comisión en el punto II.2 de su Comunicación sobre el Plan de actuación móvil resulta, cuanto menos, incompleta y discutible: «En definitiva, la sociedad de la información viene a ser un fenómeno generacional. Sólo si se llevan a cabo medidas específicas dirigidas a las jóvenes generaciones, se crearán las condiciones óptimas para que la población en general acceda a la sociedad de la información y le dé su aceptación».

6.7.1. Esto sorprende aún más si se considera que en el mismo párrafo, citando la iniciativa «Aprender en la sociedad de la información», la Comunicación habla, por el contrario, de «aprendizaje durante toda la vida».

6.7.2. No basta con dirigirse a los jóvenes, sino que también los adultos deberán ser objeto de iniciativas de información y formación encaminadas a un uso consciente y útil de las oportunidades brindadas por la sociedad de la información.

6.7.3. Por último, deberá prestarse una atención particular, por una parte, a los formadores y, por otra, a todos los agentes de la comunicación con el fin de que las acciones emprendidas tengan un impacto amplio y duradero.

6.8. La cohesión económica y social, por su parte, podría hallar en la sociedad de la información grandes oportunidades de reforzarse, pero también peligros nuevos y reales.

6.8.1. En efecto, ya hoy la combinación de los gastos que habrá que soportar y los conocimientos que habrá que poseer no favorece el acceso y amenaza incluso con excluir a numerosos grupos sociales del disfrute de los servicios más ricos en contenido y tecnología. Cabe temer que el desarrollo ulterior de la sociedad de la información excluya aún más a los que no trabajan, a las personas mayores y a los grupos de población con bajos ingresos.

6.8.2. En este sentido conviene apreciar toda la importancia de la medida 112 relativa a la elaboración de una comunicación sobre «cohesión y sociedad de la información» (), centrada en el papel potencial de los Fondos estructurales en este sector, sobre la que el CES ha sido consultado y deberá elaborar un dictamen.

7. Conclusiones

7.1. El Comité es consciente de que la creación de la sociedad de la información es un proceso largo y complejo, con renovadas situaciones hipotéticas que brinda importantes posibilidades de desarrollo económico y social. Este proceso implicará opciones que no podrán ser tomadas por separado, sino que deberán ser definidas dentro del contexto general, teniendo en cuenta las implicaciones jurídicas, organizativas, económicas, sociales y culturales.

7.2. El Comité confirma la posición ya expresada en reiteradas ocasiones a propósito de la necesidad de construir un «modelo europeo» de la sociedad de la información, teniendo en cuenta en la misma medida la integración y la competitividad del mercado mundial, así como las repercusiones sociales y culturales.

7.2.1. Este modelo europeo de sociedad de la información debe aportar una respuesta no sólo a las exigencias legítimas de desarrollo tecnológico y rentabilidad económica, sino también a las necesidades de democracia, pluralismo, cohesión y mejora de la calidad de vida.

7.3. El Comité manifiesta su satisfacción por los esfuerzos y compromisos de la Comisión y de todos los organismos comunitarios respecto del Plan de actuación móvil y, a pesar de estar sorprendido por la brevedad de los plazos, manifiesta su deseo de que, de cara a la cita del 1 de enero de 1998, se defina un marco reglamentario seguro para dirigir la liberalización, garantizando la competencia y el pluralismo.

7.3.1. El Comité seguirá con atención el compromiso de la Comisión en lo relativo a la aplicación de las normas indispensables para alcanzar una liberalización que constituya un fuerte estímulo para el mercado de las telecomunicaciones, pero también una respuesta a las exigencias de los ciudadanos y de las empresas.

7.3.2. En particular, el Comité insta a la Comisión a que aplique todas las medidas previstas en el Plan de actuación móvil dirigidas a la gestión correcta del servicio universal, de la concesión de autorizaciones y de la protección de la intimidad de los ciudadanos.

7.4. El Comité manifiesta su preocupación ante el riesgo de que grandes grupos sociales menos favorecidos, como los desempleados, los ancianos y las familias con bajos ingresos queden excluidos del acceso a estas oportunidades.

7.4.1. La Unión Europea y los Estados miembros deberán comprometerse para evitar que se construya una sociedad de la información muy liberalizada pero también muy heterogénea, tanto verticalmente, para los grupos sociales, como horizontalmente, para las regiones más o menos desfavorecidas.

7.5. Deberá atribuirse gran importancia al papel de la administración pública en la construcción de la sociedad de la información. Con este fin, deberán reactivarse y reforzarse los programas de modernización tecnológica de los servicios públicos y realizar un amplio programa de formación de funcionarios públicos.

7.6. El Comité llama la atención de la Comisión sobre el problema de la información y formación no sólo de los jóvenes, sino también de los adultos, para garantizar la posibilidad de un uso generalizado y consciente de las oportunidades que brinda la sociedad de la información.

7.7. Deberá prestarse gran atención igualmente a la protección de los menores, tanto en lo que respecta a los contenidos de los servicios audiovisuales como al uso de Internet. El Comité manifiesta su deseo de que se le informe sobre todas las iniciativas destinadas a resolver este delicado problema y, en particular, espera que en la Conferencia internacional celebrada en Alemania se definan instrumentos eficaces que ayuden a las familias a controlar y orientar a los menores en la utilización de los medios de comunicación electrónicos.

Bruselas, el 9 de julio de 1997.

El Presidente del Comité Económico y Social

Tom JENKINS

ANEXO

>SITIO PARA UN CUADRO>

() «Hacia la sociedad de la información en Europa: Plan de actuación» (doc. COM(94) 347 de 19. 7. 1994).

() «La sociedad de la información: las nuevas prioridades surgidas entre Corfú y Dublín» (doc. COM(96) 395 final).

() Dictamen sobre la Comunicación «La sociedad de la información: las nuevas prioridades surgidas entre Corfú y Dublín» y sobre la Comunicación «Las implicaciones de la sociedad de la información en las políticas de la Unión Europea - Preparación de las próximas etapas», DO C 66 de 3. 3. 1997, p. 70.

() Doc. COM(96) 389 final.

() Dictamen sobre la Comunicación «La sociedad de la información: las nuevas prioridades surgidas entre Corfú y Dublín» y sobre la Comunicación «Las implicaciones de la sociedad de la información en las políticas de la Unión Europea - Preparación de las próximas etapas», DO C 66 de 3. 3. 1997, p. 70, punto 3.2.

() Se trata, en particular, de las medidas previstas por la Comisión en los números 109 - 110 - 111 - 112 - 113 - 120 - 200 - 201 - 202 - 203 - 204 - 205 - 207 - 208 - 209 - 210 - 211.

() La Comisión Europea ha aprobado los términos de un acuerdo que será objeto de una recomendación al consejo: La UE reducirá los aranceles para semiconductores en tres fases hasta 1999; los Estados Unidos eliminarán los aranceles sobre las exportaciones de la UE por un valor de 2 300 millones de ecus en 1997. En consecuencia, la industria de semiconductores de la UE participará plenamente en el acuerdo celebrado entre compañías de semiconductores de los Estados Unidos y Japón.

() DO C 66 de 3. 3. 1997, p. 70 Ibídem, punto 3.3, donde se recuerdan asimismo anteriores tomas de posición del CES.

() Dictamen «Vivir y trabajar en la sociedad de la información: prioridad para las personas»; DO C 206 de 7. 7. 1997.

() Comunicación de la Comisión «Contenidos ilícitos y nocivos en Internet», doc. COM(96) 487 final y «Libro Verde sobre la protección de los menores y de la dignidad humana en los nuevos servicios audiovisuales y de información», doc. COM(96) 483 final.

() Comunicación de la Comisión al Consejo, al Parlamento Europeo, al Comité Económico y Social y al Comité de las Regiones - «La cohesión y la sociedad de la información» (doc. COM(97) 7 final).

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