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Language: es
Format: md

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# 52000IE1194

**Dictamen del Comité Económico y Social sobre el tema "Nuevos conocimientos, nuevos empleos"** 
  
*Diario Oficial n° C 014 de 16/01/2001 p. 0103 - 0113*

  

Dictamen del Comité Económico y Social sobre el tema "Nuevos conocimientos, nuevos empleos"

(2001/C 14/21)

En su Pleno del 27 de abril de 2000, de conformidad con el apartado 3 del artículo 23 de su Reglamento Interno, el Comité Económico y Social decidió elaborar un Dictamen de iniciativa sobre el tema mencionado.

De conformidad con el apartado 4 del artículo 11 y el apartado 1 del artículo 19 del Reglamento Interno, el Comité creó un Subcomité encargado de la preparación de los trabajos sobre este tema.

El Subcomité aprobó el proyecto de Dictamen el 2 de octubre de 2000 (ponente: Sra. Engelen-Kefer, coponente: Sr. Morgan).

En su 376o Pleno (sesión del 19 de octubre de 2000), el Comité Económico y Social ha aprobado por 83 votos a favor, 23 en contra y 6 abstenciones, el presente Dictamen.

1. Introducción

1.1. En la cumbre de Lisboa de los días 23 y 24 de marzo de 2000, la Unión Europea se fijó un nuevo objetivo estratégico para la próxima década: "convertirse en la economía basada en el conocimiento más competitiva y dinámica del mundo, capaz de crecer económicamente de manera sostenible con más y mejores empleos y con mayor cohesión social"(1).

1.2. La puesta en práctica de las decisiones adoptadas en Lisboa ocupará un lugar destacado en el programa de trabajo de la Presidencia francesa, que centra su atención en los siguientes temas:

- adopción de una agenda social, es decir, de un nuevo programa de acción de política social para los próximos cinco años;

- mayor atención a la política económica;

- papel de liderazgo de Europa en la sociedad de la información;

- creación de un verdadero espacio económico europeo.

Enlazando con su Dictamen sobre el Consejo Europeo de Lisboa(2), el CES pretende que el presente Dictamen de iniciativa sea una aportación concreta a la conferencia sobre "Nuevos conocimientos, nuevos empleos", que se celebrará el 8 de noviembre de 2000 en París.

2. Nuevos conocimientos

2.1. Sociedad de la información

2.1.1. Es un hecho reconocido que la era industrial de Ford y Taylor ha sido superada por la era de la información. La automatización de las oficinas y las industrias y los nuevos procesos empresariales creados a partir de la comunicación de datos, como el intercambio electrónico de datos (EDI), han transformado la naturaleza del trabajo y la estructura de empresas y organizaciones.

2.1.2. En lo que no todo el mundo está de acuerdo es en la importancia de esta circunstancia para el trabajador, sea cual sea su sector de actividad (público o privado, industrial o comercial, de producción o de servicios).

2.1.3. El procesamiento de la información se ha desarrollado mediante la convergencia de la tecnología, los medios de comunicación y las telecomunicaciones (TMT). La materia prima de estos sectores es la información en todas sus representaciones multimedia. Esta información o estos datos, en forma digital, son impersonales; sin embargo, el conocimiento es personal. Los trabajadores pueden distinguirse y clasificarse en función de cómo personalizan y emplean la información.

2.2. Conocimiento e información

2.2.1. El rasgo dominante de la sociedad de la información, la nueva economía, etc. es que da más valor al capital humano que a los activos físicos.

2.2.2. La inversión en capital humano implica el desarrollo de la capacidad y las cualificaciones. En el presente dictamen se definen tales capacidades y cualificaciones como "conocimiento".

2.2.3. El conocimiento es dinámico. Se acumula gracias al aprendizaje, la experiencia y la información recibida. El papel del aprendizaje, especialmente en el sistema educativo, consiste en ofrecer los conceptos, las normas y los principios por los cuales posteriormente encontramos, analizamos y empleamos la información. El individuo usa sus conocimientos para procesar información a fin de llevar a cabo su trabajo. El "nuevo conocimiento" es un conocimiento reforzado por la tecnología de la información.

2.2.4. Se trata de que el mayor número posible de trabajadores y, en general, de ciudadanos, pueda transformar la información disponible e integrarla como conocimientos provechosos.

2.2.4.1. Cuando una empresa u organización se transforma mediante las TMT, todos sus registros, sus políticas y sus métodos de funcionamiento se llevan a cabo con ordenadores. Todo trabajo relacionado con la función principal de la empresa u organización se realiza mediante terminales de trabajo ligadas a este sistema de información.

2.2.4.2. Las empresas y los trabajadores tienen que adaptarse a métodos de trabajo determinados por su relación con los sistemas de información. Los puestos de trabajo se reorganizan y las funciones se redefinen. Estos cambios exigen que todos los implicados se adapten: necesitan "nuevos" conocimientos.

2.2.4.3. Está surgiendo un nuevo sistema de trabajos y funciones. De un lado del espectro, trabajar significa crear las normas, los principios y las políticas empleados a la hora de programar los ordenadores. No se trata de la programación en sí misma, es un trabajo profesional. Del otro extremo, las tareas pueden implicar el uso de terminales para seguir las normas y políticas de la organización.

2.2.4.4. De esta manera, los nuevos concimientos llevan a la creación de nuevos puestos de trabajo. Los sistemas de información crean un nuevo entorno laboral. La interacción con estos sistemas da lugar a nuevas funciones y nuevos empleos y a una redefinición de los trabajos anteriores.

2.2.5. El "nuevo conocimiento" está transformando todas las ciencias, particularmente la biotecnología y la genética, y ofrece tantas posibilidades nuevas que se necesitan nuevas dimensiones de comportamiento ético y una mayor aplicación del principio de precaución.

2.3. Las reglas del juego están cambiando en la sociedad del conocimiento

2.3.1. Los factores clásicos de la competitividad están perdiendo importancia, al igual que la distancia. La barrera que representaba ésta ha sido superada por las telecomunicaciones. El tamaño o los costes importan menos que la creatividad y la flexibilidad. La formación, el crecimiento y la contribución de las PYME, fuentes de tanta innovación, tendrán una importancia fundamental. Algunas grandes empresas tienden a adquirir PYME para desarrollar y mantener su liderazgo en el mercado.

2.3.2. La principal ventaja competitiva de una organización(3) será su capacidad de aprendizaje, es decir, su capacidad de generar nuevos conocimientos -vale decir innovaciones e ideas nuevas- a partir de los conocimientos disponibles y con la mayor rapidez posible. El precio que la información y los productos del conocimiento alcanzan en el mercado no depende tanto del tiempo de trabajo invertido como de la exclusividad que durante escaso tiempo les es inherente.

2.4. Las innovaciones requieren un clima radicalmente distinto del que pueden ofrecer las formas de gestión y los tipos de empresa que se introdujeron hace cien años con el fin de organizar la producción de mercancías de manera eficiente. El sistema de instrucción, cumplimiento y control deberá sustituirse paulatinamente por formas de cooperación flexibles y participativas en las que el conocimiento y las aptitudes individuales puedan desarrollarse con mayor eficacia.

2.5. La organización social y administrativa de los gestores "centrales" de las empresas del conocimiento seguirá modificándose. Se concederá más importancia a la colaboración multidisciplinar (en la industria del automóvil, en la atención sanitaria, etc.). Es probable que se modifique significativamente la interrelación de estos profesionales entre sí y con la organización. La localización del lugar de trabajo será cada vez más variada y con una mayor proporción de trabajo en el hogar. Es probable que tales trabajadores sean contratados por organizaciones basadas en el conocimiento.

2.6. El Consejo y el Parlamento coinciden en que cabe reformar los sistemas de enseñanza y formación profesional en función de las nuevas necesidades de la sociedad del conocimiento, profundizar en la coordinación de una política de empleo activa y activadora a escala europea, modernizar los sistemas de seguridad social y orientar la política social en su conjunto hacia el fomento de la integración social. El CES respalda plenamente este punto de partida y considera que la lucha contra el desempleo es una condición fundamental para la participación de todos en la sociedad del conocimiento. Un puesto de trabajo de calidad constituye la mejor protección contra la exclusión social.

3. El empleo en una sociedad basada en el conocimiento

3.1. La última década se ha caracterizado en la UE por el desempleo masivo. A primera vista parece que las nuevas tecnologías son la causa de esta pérdida de puestos de trabajo. Sin embargo, la tecnología sólo ejerce un efecto destructor sobre el empleo cuando las innovaciones se limitan a la racionalización y la sustitución. Hasta ahora, en la UE la globalización no ha ido suficientemente acompañada de innovaciones. Hasta ahora no se ha explotado lo suficiente el potencial de creación de empleo del sector TMT y de sus aplicaciones.

3.2. Los nuevos conocimientos, las nuevas tecnologías y las nuevas organizaciones están creando, modificando y destruyendo empleos en todos los sectores. De la rapidez con que la economía y la sociedad de la UE se adapte a esta realidad nueva, así como de la capacidad de las organizaciones de la UE para mejorar la productividad de la mano de obra, dependerá la creación de nuevos puestos de trabajo y el nivel salarial de estos empleos. A su vez, ello dependerá de la rapidez con que los puestos de trabajo y sus funciones sean redefinidos y adaptados a la era de la información.

3.3. Asimismo, la sociedad de la información está creando nuevas necesidades que sólo pueden ser satisfechas por nuevos empleos. No hay motivo para presumir que ya no habrá crecimiento en el futuro. Entre los sectores afectados cabe señalar los siguientes:

- tecnologías, medios de comunicación y telecomunicaciones (TMT);

- formación, sanidad, condición física y estilo de vida;

- entretenimiento, turismo y sector del ocio en general;

- comercio, transporte y servicios financieros;

- medio ambiente y vivienda;

- servicios domésticos, personales y a empresas,

3.4. Las nuevas formas de trabajo, las nuevas relaciones laborales, las nuevas actividades y horarios de la vida privada introducirán cambios radicales en el escenario social. Si la UE quiere mantener el espíritu de su modelo social tendrá que modificarlo drásticamente para adaptarlo a las características de la sociedad del conocimiento del siglo XXI.

3.5. El sector TMT

3.5.1. La economía del conocimiento depende en gran medida del sector de las TMT. Todos los trabajadores que desempeñen funciones "centrales" operarán en conexión con equipos electrónicos que, a su vez, estarán conectados en red con las fuentes de información.

3.5.2. El suministro de equipos y servicios TMT representará pues, una gran oportunidad de empleo en la era de la información. El impacto de las TMT en los sectores de la "vieja economía" puede ser incluso mayor puesto que mediante estas TMT las empresas de la "vieja economía" deben transformarse por su cuenta o correr el riesgo de verse excluidas del mercado.

3.5.3. Hoy en día sigue habiendo una enorme carencia de trabajadores cualificados disponibles para cubrir los puestos de trabajo en el sector de las tecnologías de la información (TI). Este sector ofrece oportunidades de empleo importantes y estimulantes. Los Estados miembros deberían movilizar sus recursos humanos para desempeñar estos trabajos. Existen oportunidades para las iniciativas de empleo del sector público, las iniciativas de la empresa privada a través de los sistemas de aprendizaje y las iniciativas en la industria del sector TI a través de sus ofertas internas de educación y formación. En general, la planificación educativa cobrará cada vez mayor importancia.

3.5.4. Las TMT también facilitan la creación de empresas de la nueva economía (empresa a empresa, empresa a consumidor, consumidor a consumidor) en diversos campos. Para que las economías de la UE se puedan beneficiar de esta situación, la creación de empresas, el capital riesgo y las PYME requieren un entorno favorable(4). Si no se crean nuevas empresas, no surgirá una eEuropa.

3.6. Servicios

3.6.1. Habrá muchas categorías de trabajo de servicios, que seguirán evolucionando.

3.6.2. Habrá tipos importantes de trabajo del conocimiento que se considerarán cruciales en las actividades centrales de las organizaciones. Los trabajadores utilizarán equipos electrónicos y operarán en red con el sistema de información de la organización. Debe hacerse todo lo posible en materia de organización y formación para que determinados trabajadores no estén "dirigidos" por sus terminales informáticos.

3.6.3. Es probable que algunas categorías de trabajo de servicios, si ello es beneficioso para la organización, se subcontraten en el exterior (por ejemplo: servicios de restauración, limpieza, jardinería, seguridad, etc.). Estos trabajos tienen la característica de no estar en red con los principales sistemas de información de las organizaciones. Las empresas subcontratantes son un elemento importante del nuevo orden económico. Estas compañías deberán tener trabajadores del conocimiento en la cumbre de su pirámide. Sin embargo, no pueden ignorarse algunos de los riesgos de la subcontratación. Debe establecerse el equilibrio adecuado entre el mantenimiento de servicios integrados y la subcontratación.

3.6.4. La prestación de servicios domésticos o personales es un sector en alza que también se beneficiará de la cualificación y las prestaciones de las organizaciones profesionales dedicadas a las servicios. Determinadas actividades de servicios proporcionan servicios personales a otros profesionales. A medida que éstos utilizan las TMT para irse desplazando hacia el empleo con disponibilidad permanente (24/24, 7/7), aumenta la necesidad del apoyo auxiliar que brindan los servicios.

3.6.5. Los cambios sociales y el aumento del número de padres y madres que trabajan estimulan la demanda de servicios disponibles "fuera de casa" y "fuera de horario" (especialmente bancos, atención sanitaria, educación y servicios de las autoridades locales).

3.6.6. En los sectores donde prevalece la escasez de personal cualificado, los salarios son relativamente elevados. Es probable que esta situación continúe y será difícil evitar que siga aumentando la diferencia de ingresos entre los trabajadores altamente cualificados y los menos cualificados. El incremento de los ingresos de los trabajadores de servicios dependerá de la mejora de la productividad, que, a su vez, dependerá en gran medida de la gestión, motivación y formación.

Esta tendencia estimulará, a su vez, la demanda de trabajadores cualificados en estas industrias y la demanda de formación.

3.7. Innovación

3.7.1. La tecnología de la información es una tecnología clave que resulta imprescindible para múltiples innovaciones. Pero, al mismo tiempo, las ventajas específicas contribuyen a que la innovación en el sector de la información pueda copiarse con mayor facilidad, de modo que sólo la rapidez en la innovación garantiza una situación ventajosa. Por ello, el crecimiento estable en este terreno se logra, sobre todo, mediante una actuación dinámica.

3.8. En el pasado, las innovaciones solían producirse paso a paso. Los departamentos de desarrollo, producción y marketing estaban vinculados de forma lineal y era escaso el trabajo realizado desde el exterior. En la actualidad, la innovación procede de numerosas fuentes, tanto internas como externas. Todo el proceso es mucho más flexible y está más orientado hacia el mercado. Algunas empresas innovadoras no tienen éxito porque siguen trabajando de forma aislada.

3.9. Muchas innovaciones son inconcebibles sin ayuda de la investigación, pero ésta, por sí misma, no equivale automáticamente a innovación. Son, en particular, las empresas jóvenes que utilizan y desarrollan tecnologías punta las que necesitan disponer de unos vínculos efectivos con la investigación. Necesitan ideas útiles, prototipos y trabajadores cualificados. La investigación subvencionada por el Estado desempeña una función importante de apoyo y preparación. El CES sugiere que se creen y promuevan centros de excelencia para hacer visibles los resultados aptos para su aplicación y poder configurar el proceso de transferencias con mayor eficacia(5). Asimismo, debería desarrollarse la prestación de servicios de asesoramiento a empresas jóvenes.

3.10. El CES respalda los esfuerzos del Consejo destinados a interrelacionar mejor los programas de investigación nacionales y conjuntos y a difundir la investigación y el desarrollo de excelencia. Asimismo, se adhiere a la intención de desarrollar métodos abiertos de coordinación para efectuar una evaluación comparativa de las políticas de investigación y desarrollo, así como a la proyectada supresión de obstáculos para la movilidad de los investigadores en la UE.

3.11. El fomento de un crecimiento económico cualitativo y sostenible es la base para la mejora de la situación del empleo en Europa. Si se renuncia al crecimiento económico, será del todo imposible resolver los problemas actuales. Por ello, debe alcanzarse el objetivo perseguido a escala comunitaria de un crecimiento mínimo del 3%. Pero más allá de los objetivos cuantitativos también se han de fijar, en la medida de lo posible, unos objetivos cualitativos que permitan la obtención de resultados de efectos duraderos(6).

3.12. Sólo pueden obtenerse resultados duraderos en materia de política de empleo si se aplica una política global consistente y orientada al largo plazo. Los diversos procesos de la estrategia económica y de empleo europea (Luxemburgo, Cardiff y Colonia) conceden prioridad a la cooperación de la política económica, financiera, monetaria y del mercado laboral, así como a la capacidad de adaptación de los trabajadores y las empresas. Los planes de acción nacionales también revelan, sin embargo, la necesidad de reforzar la aplicación de la estrategia de empleo para poder aprovechar mejor las oportunidades que brinda la sociedad de la información.

4. Educación y perfeccionamiento profesional en la sociedad del conocimiento

4.1. Las innovaciones surgen, sobre todo, a partir de la cualificación y la motivación de los participantes. Por tanto, la mejora de la empleabilidad, por medio de una amplia política de cualificación, constituye un elemento esencial de la política europea, sobre todo en vista de su necesidad de adaptar los puestos de trabajo y sus funciones al entorno propio de la sociedad de la información. Sin una buena oferta de trabajadores cualificados no podría crearse un número suficiente de puestos de trabajo, aunque todos los demás elementos de la innovación funcionaran de manera óptima(7).

4.2. La transición hacia la sociedad de la información y del conocimiento no sólo requiere un aumento cuantitativo de las inversiones en educación, sino que, además, sitúa la política educativa ante unas exigencias cualitativas completamente nuevas. Esta transición requiere una orientación y configuración radicalmente nuevas de la educación y del aprendizaje.

4.2.1. El continuo que forman la educación primaria, secundaria y superior debe garantizar que los estudiantes de todos los niveles reciban asesoramiento y formación para desarrollar su potencial. Además, es preciso hacer hincapié en las destrezas sociales y en una amplia educación general como base del aprendizaje permanente.

4.2.2. Es esencial brindar posibilidades de formación permanente para facilitar la educación profesional continua en las materias existentes y para facilitar que los hombres y mujeres aprendan nuevas disciplinas. Ello va a exigir el apoyo del empleador y la disponibilidad de la enseñanza primaria, secundaria y superior "fuera de horario".

4.3. El mantenimiento de la empleabilidad requiere una formación permanente. Todo ciudadano debe disponer de buenas oportunidades para mantener su propia empleabilidad. Se han de desarrollar nuevos sistemas de enseñanza y aprendizaje que permitan que cada cual pueda decidir, orientar sus propios estudios y seguirlos por medio de estructuras interrelacionadas. Además, es necesario disponer de estructuras adecuadas para la formación permanente; asimismo, debe aumentarse la transparencia y el asesoramiento relativo a los procesos de aprendizaje. Deberían desarrollarse estrategias realistas a escala nacional y comunitaria para un amplio fomento de la formación permanente.

4.4. Las directrices comunitarias de política de empleo y de política económica reclaman mayores incentivos para la inversión en capital humano. Ambos conjuntos de directrices piden a los Estados miembros -y, en lo posible, a las empresas, sindicatos y otros interesados- que informen sobre las medidas adoptadas en apoyo del capital humano, fijando sus objetivos en términos concretos y actualizándolos continuamente. El CES insta a que se lleve a cabo una observación permanente de las mejores prácticas y declara su disposición a desempeñar el papel que le corresponda en este ámbito.

4.5. Asimismo, el CES acoge con satisfacción que las directrices de la UE en materia de empleo pidan el equipamiento de todos los colegios y el acceso a Internet de todos los alumnos antes de que finalice el año 2002. Los estudiantes y los centros de enseñanza deberían disponer de acceso gratuito a Internet. Han de buscarse nuevos caminos para impulsar la capacitación en el ámbito de las tecnologías de la información y la comunicación y fomentar la movilidad profesional, en particular entre los colectivos más alejados del mundo de la enseñanza.

4.6. Para poder responder a las nuevas exigencias laborales, se convertirán en factores clave, junto al conocimiento de las tecnologías de la información y las competencias en el ámbito de medios de comunicación, otras competencias sociales como la aptitud para comunicar y trabajar en equipo. La formación en el terreno de las tecnologías de la información y el fomento de las competencias sociales ya debe comenzar en los centros de educación general y ha de ser un elemento de acompañamiento constante en las demás fases de formación y de actividad laboral. La rapidez de los cambios tecnológicos exige, en particular, la adaptación permanente de los sistemas de formación profesional inicial y perfeccionamiento profesional. Por ello, una de las tareas principales de la política de empleo europea, junto a la generación de una oferta suficiente de plazas de formación profesional con perspectivas de futuro, es la de establecer un vínculo razonable entre la educación general y la formación profesional inicial y el perfeccionamiento profesional, en el sentido de una formación permanente.

4.7. Los sistemas educativos han de ser abiertos para que todos los ciudadanos tengan la oportunidad de conseguir un trabajo en la sociedad de la información. Deben abrirse nuevas posibilidades de aprendizaje para los colectivos a los que no se ha llegado hasta ahora, entre las que debe incluirse también la utilización socialmente responsable de las tecnologías de la información. Deberían promoverse modelos de formación profesional en el contexto de la integración social de grupos desfavorecidos y garantizarse la igualdad de oportunidades para hombres y mujeres. El Comité respalda los esfuerzos del Consejo para luchar con mayor eficacia contra el analfabetismo.

4.8. Las a menudo insuficientes actividades de formación profesional y la lentitud en la adaptación de las estructuras de formación y perfeccionamiento profesionales se han convertido, en algunos países, en la causa de la tantas veces reiterada laguna en el terreno de la cualificación. En el caso de algunas profesiones que requieren una titulación universitaria en tecnologías de la información y comunicación (TIC), la demanda es tan grande que supera con creces la oferta de personas que disponen de la cualificación correspondiente. Habida cuenta de la competencia mundial por esta mano de obra, en algunos países comunitarios es necesario adoptar iniciativas en el ámbito de estas cualificaciones. Aunque la contratación de trabajadores procedentes del exterior pueda solventar los posibles estrangulamientos a corto plazo, la solución a medio y largo plazo debe estribar en la activación y capacitación duraderas del propio potencial. Por consiguiente, el Comité propone una ofensiva de todos los Estados miembros en el ámbito de la formación y el perfeccionamiento profesionales en tecnologías de la información con objetivos verificables.

4.9. Hoy por hoy, el número de hombres que recibe una formación en alguna de las profesiones de la sociedad de la información supera con mucho al de las mujeres en la mayoría de los Estados miembros. Urge alentar a las mujeres a que elijan este tipo de profesiones para mejorar sus oportunidades laborales.

4.10. Debería establecerse una retroalimentación sistemática entre la oferta y la demanda de formación. Las universidades tienen que brindar a los estudiantes una oferta mayor y más práctica para incrementar su empleabilidad. Debería incrementarse la oferta de cursos de postgrado. Las condiciones de admisión han de ser simples y lo más abiertas posible. Al mismo tiempo, deberían promoverse las carreras universitarias, la formación profesional y la investigación mediante el establecimiento de normas comunes y el reconocimiento mutuo de los ciclos de formación, las estancias en el extranjero y los títulos. En el ámbito de la formación y el perfeccionamiento profesional también es necesario establecer unas normas de cualificación comúnmente reconocidas que otorguen al valor de la cualificación profesional una mayor independencia de la gama de productos, de las distintas empresas y de la situación de los distintos mercados laborales. El Comité se pronuncia en favor de una ampliación considerable de la oferta de períodos de prácticas transfronterizas en el ámbito de la formación en TIC. Debería haber más convenios de patrocinio entre empresas del sector de las TIC y centros de formación.

4.11. Es indispensable un aprendizaje interactivo en el que participen profesores y estudiantes del sector de las TIC. Se ha de alentar a los profesores a que adquieran experiencia práctica en las empresas y administraciones y desarrollen las aptitudes necesarias para la formación permanente. El Comité sugiere la instauración de un sistema comúnmente reconocido de certificación de competencias relativas a la sociedad del conocimiento. Deberían extenderse certificados reconocidos a escala europea para las cualificaciones adicionales en el ámbito de la información y la comunicación.

5. Innovación en las empresas y las organizaciones(8)

5.1. El desarrollo de la sociedad del conocimiento no sólo implica una "sociedad que aprende", sino también unas "empresas que aprenden" y unas "organizaciones que aprenden", que utilizan de manera creativa las posibilidades de la técnica.

A las propias empresas y a algunas organizaciones incumbe la responsabilidad de promover activamente el desarrollo de la sociedad del conocimiento, apoyando la formación permanente al posibilitar el perfeccionamiento profesional en el seno mismo de la empresa.

5.2. Además, las propias estructuras de las empresas y organizaciones están siendo modernizadas para adaptarlas a las exigencias de la sociedad del conocimiento. Mediante la introducción de nuevas formas participativas de organización del trabajo se está promoviendo, asimismo, el "aprendizaje en el trabajo". Las viejas organizaciones, de estructura funcional y jerárquica, están siendo sustituidas por redes compuestas de pequeñas unidades con más autonomía. Estas formas de organización tienen una mayor capacidad de aprendizaje porque, en ellas, la comunicación no tiene que superar tantos obstáculos y niveles jerárquicos. Y es que las organizaciones del futuro tendrán que adaptarse a un cambio constante de condiciones y redefinir las tareas y funciones por lo que se refiere a los conocimiento, aptitudes y experiencia requeridos.

5.3. Desde que se han extendido las estrategias japonesas de gestión empresarial, sabemos que la capacidad y el poder de innovación de las empresas no sólo puede medirse en función de la tecnología. Entre las condiciones necesarias para el éxito adquieren cada vez más peso las innovaciones sociales. Con esto se alude a la adaptación de los puestos de trabajo a las aptitudes de los trabajadores y a la adopción de planteamientos basados en la motivación que impliquen tanto la autorresponsabilización del trabajador como un estilo de dirección orientado hacia los empleados.

5.4. La política de personal de las empresas desempeña un papel importante en la creación de sus estructuras organizativas, ya que puede contribuir a una coincidencia de intereses en lo relativo a cuestiones técnicas, empresariales, laborales y de empleo.

6. Integración social y no marginación

6.1. En principio, la adaptación de las funciones y tareas a la sociedad de la información -el fenómeno "nuevos conocimientos, nuevos empleos"- puede promover tanto la integración como la marginación social.

6.2. Al Comité le preocupan, en particular, los jóvenes que no tienen un nivel de lectura y escritura ni de aritmética suficiente para utilizar terminales de trabajo, los trabajadores de más edad que corren el riesgo de verse desfasados por la nueva organización del trabajo y los minusválidos.

6.3. En cuanto a los minusválidos, la sociedad de la información puede serles favorable. El empleo pasa de ser una actividad física a convertirse en un ejercicio mental y las tecnologías de la información pueden adaptarse para atenuar todo tipo de discapacidades físicas y psíquicas. Es preciso que las disposiciones sociales para las personas discapacitadas se centren en la adaptación a las tecnologías de la información; por otra parte, los empresarios dispondrán de nuevas formas para alcanzar sus objetivos de empleo de minusválidos o discapacitados.

6.4. La experiencia revela que los graduados con bajas cualificaciones son los que menos continúan su formación durante su vida activa y menos oportunidades tienen para cualificarse en el trabajo. Los procesos de cualificación empresarial no pueden compensar, por lo general, las diferencias entre grupos de trabajadores en función de su formación y su posición. Esto sigue siendo, primariamente, responsabilidad pública.

6.5. La inversión empresarial en recursos humanos no puede limitarse a la planificación de la carrera de los jóvenes cargos directivos, sino que debe brindar ofertas de perfeccionamiento diferenciadas a todos los empleados. Tales ofertas pueden extenderse a medidas internas y externas y deberían adecuarse a los intereses de la plantilla y de los trabajadores individuales, sin descuidar las necesidades de las propias empresas.

6.6. La mano de obra no cualificada necesita estrategias de política del mercado laboral para su cualificación e integración. Los servicios sociales deberían ser accesibles independientemente de cuál sea la situación de los ingresos, dado que contribuyen a facilitar la igualdad de oprtunidades y a evitar la polarización de la sociedad.

6.7. El cambio demográfico también plantea un serio desafío a la sociedad del conocimiento. La política de personal de las empresas debería prestar atención al envejecimiento de las plantillas(9) y orientarse a la adopción de las correspondientes medidas preventivas. Se van estrechando los márgenes para la contratación de personal más joven que pueda aportar nuevos conocimientos a la empresa; y por otra parte, en caso de jubilación en bloque, no puede transmitirse la experiencia de los mayores a los más jóvenes.

6.8. La sociedad de la información debería dedicar más atención a la promoción de las personas con minusvalías. Gracias a las tecnologías de la información, muchos grupos de personas con minusvalías están en mejores condiciones para aprovechar sus oportunidades de empleo.

6.9. Al objeto de conseguir que en la UE exista igualdad de condiciones para el acceso al conocimiento y la información, habría que realizar esfuerzos especiales para desarrollar el potencial de la población activa en regiones desfavorecidas y áreas aisladas(10).

6.10. Las distintas oportunidades de acceso a los nuevos conocimientos albergan el peligro de que aumente la fractura social. La marginación social no aumenta sólo por las carencias de formación, sino que puede derivarse también de la falta de aceptación de las nuevas tecnologías, como en el caso de trabajadores cualificados que no dominan las nuevas tecnologías. La política de mercado de trabajo y la política social nacionales están obligadas a prestar una atención especial a estos grupos de personas y a apoyarlas en su paso a un empleo adecuado. La política de empleo, la política de educación y formación, la política sanitaria y la política de vivienda deberían tener en cuenta sin excepciones la integración social.

6.11. Los interlocutores sociales deberían revisar la diferenciación tradicional entre -por una parte- trabajadores y empleados y -por otra- el personal del sector público, así como consensuar unos principios de reorganización de las empresas y, en el contexto de la política de cualificación empresarial, establecer nuevas pautas para unas formas de trabajo y estructuras empresariales renovadas.

7. Condiciones laborales en la sociedad del conocimiento

7.1. La política en materia de tiempo de trabajo representa una parte importante de una vasta reforma del mercado laboral. Puede constituir un complemento razonable de los cambios estructurales y hacerlos más aceptables desde un punto de vista político.

7.2. Los cambios en la organización del tiempo de trabajo adaptados a las necesidades de las empresas y del trabajador pueden mejorar la calidad de vida de éste y reforzar la competitividad de la empresa.

7.3. Los trabajadores podrán beneficiarse de las disposiciones sobre tiempo de trabajo si se logra un mejor equilibrio entre la vida familiar y el trabajo, se asegura el empleo y se evita una pérdida de cualificación.

7.4. Es importante evitar que los cambios en el ámbito del tiempo de trabajo den lugar, en el lado de la oferta laboral, a estrangulamientos derivados de la falta de cualificación. A tal fin, y dentro de la actual organización del tiempo de trabajo, se han de prever unos períodos de planificación suficientemente largos y adoptar las medidas de cualificación pertinentes.

7.5. La vinculación de la configuración del tiempo de trabajo con la cualificación profesional puede desencadenar procesos innovadores. La idea subyacente es que se emplee una determinada parte del tiempo de trabajo para el perfeccionamiento profesional. Ejemplos de este tipo de vinculaciones los brindan, en particular, los países del norte de Europa con, por ejemplo, créditos de horas de trabajo, cuentas de conocimientos y rotación de puestos.

7.6. Muchos países aún están lejos de agotar su potencial de trabajo voluntario a tiempo parcial. En la UE trabaja a tiempo parcial alrededor del 6 % de los hombres ocupados, mientras que la proporción asciende a un tercio -aproximadamente- en el caso de las trabajadoras.

7.7. Allí donde lo normal es la jornada completa, los equipos directivos y los representantes de los trabajadores pueden verse en la necesidad de elaborar conjuntamente sus propios programas empresariales para fomentar unas modalidades de trabajo a tiempo parcial aceptadas por todos y lograr una mayor compatibilidad entre familia y empleo. Las posibilidades de difundir el trabajo a tiempo parcial son buenas si los interlocutores sociales traducen tales iniciativas en medidas prácticas.

7.8. Con los nuevos modelos empresariales se están difundiendo unas formas de trabajo que solíamos llamar "atípicas": trabajo temporal, teletrabajo, trabajo con contrato de honorarios y otras formas de trabajo por cuenta propia elegidas más o menos voluntariamente. En la sociedad del conocimiento, los ingresos ya no guardan una relación tan directa con el tiempo de trabajo invertido, sino que dependen en mayor medida de la habilidad, la originalidad y la rapidez para determinar y resolver problemas nuevos.

7.9. En algunos Estados miembros, tal diversidad de regímenes está dando lugar a un aumento en el número de personas económicamente activas que no están cubiertas por los sistemas de seguridad de los Estados miembros, o que lo están sólo insuficientemente. Es preciso corregir estas deficiencias en la cobertura de la seguridad social.

7.10. El desarrollo de la sociedad del conocimiento está modificando el equilibrio de la educación y la formación entre las empresas y el sistema educativo formal, al tiempo que está obligando a las empresas a revisar su propio planteamiento.

7.11. Para la mano de obra que ha recibido una formación de nivel superior, gran parte de su formación proviene del sistema educativo formal, excepto la específica de un trabajo y una empresa. Se trata de los conocimientos de los que más dependen las empresas y, en general, las empresas competitivas no se pueden permitir más que los conocimientos de nivel superior más avanzados.

7.12. Para los demás trabajadores, su educación formal es por definición incompleta. Por tanto, son candidatos tanto a una formación específica para un puesto de trabajo como a un desarrollo personal de base más amplia. El CES muestra su preocupación por la posibilidad de que las empresas reduzcan o supriman esta educación y formación tendente al desarrollo más amplio por razones económicas o la opinión errónea de que la competencia sacará provecho de esa formación al contratar a sus trabajadores. Dado que los empleados tienden a valorar más a las empresas que desarrollan sus conocimientos y su carrera y dado que los trabajadores "desarrollados" pueden contribuir más en general, el CES insta a las empresas a que redoblen sus esfuerzos en materia de formación para competir en la economía del conocimiento. Además de la responsabilidad que incumbe a las empresas, los individuos deben responsabilizarse cada vez más de mantenerse empleables mediante el perfeccionamiento profesional por iniciativa propia.

7.13. En el contexto de los regímenes de trabajo flexible, la flexibilización no puede realizarse siguiendo únicamente criterios económicos, sino también sociales. En el futuro debería prestarse mayor atención a las múltiples demandas de los trabajadores de poder ajustar el horario laboral a las circunstancias de su vida privada. Los programas de flexicurity han demostrado que flexibilidad, estabilidad en el empleo y seguridad social no necesariamente han de entrar en contradicción.

7.14. Uno de los indicadores más visibles de los cambios en la organización del trabajo y en las relaciones laborales habituales es el desarrollo del teletrabajo. Un estudio reciente demuestra que unos seis millones de personas trabajan en Europa en alguna situación de teletrabajo. El Comité cree que, si se dan las condiciones generales pertinentes y se garantizan los derechos y obligaciones de los teletrabajadores y los de sus empleadores, puede fomentarse esta modalidad de trabajo.

7.15. Las relaciones entre el empresario y el trabajador en sus diversas formas (por ejemplo, convenios colectivos o acuerdos de empresa) deben adaptarse y dar forma continuamente a las nuevas condiciones resultantes de la sociedad del conocimiento.

8. Preservación y transformación del Estado social

8.1. El sistema de seguridad social cumple, a la vez, una función social y económica. Las prestaciones sociales constituyen, por ejemplo, un importante trabajo previo para el proceso de producción privado (como la cualificación). Además, estas prestaciones solventan en una medida considerable los problemas vinculados al cambio estructural.

8.2. Los contratiempos del cambio estructural pueden reducirse en buena medida si se atenúan convenientemente los riesgos individuales y se incrementan las oportunidades de los trabajadores para emprender una nueva vida laboral mediante la adopción de medidas activas de fomento de la empleabilidad. Un sistema moderno de seguridad social constituye la base para un desarrollo económico dinámico que fomente la cohesión social.

8.3. Con la transformación de las formas de trabajo y remuneración y el aumento de las transacciones electrónicas, difícilmente rastreables, podrían erosionarse los sistemas públicos de impuestos y gravámenes que están unidos a una empresa determinada y a un vínculo espacial con el puesto de trabajo. El CES insta a la Comisión a que analice cuidadosamente estos aspectos. También es necesario encontrar una solución rápida y global para la imposición no discriminatoria del comercio tradicional frente al comercio electrónico.

Entre tales condiciones también figuran unos regímenes de seguridad para los trabajadores de la sociedad de la información, incluida la protección de los datos y de la propiedad intelectual.

8.4. Mediante el fortalecimiento de las actividades preventivas en el mundo laboral puede evitarse, indudablemente, un volumen importante de cargas subsiguientes para las empresas y los sistemas de seguridad social. Deben aprovecharse las posibilidades que brindan las tecnologías de la información en el ámbito de la seguridad y de la protección de la salud, pero también hay que analizar los nuevos riesgos sociales. Las tecnologías de la información, al igual que las nuevas formas de organización del trabajo, tienden a disminuir el cansancio físico, pero también aumentan en gran medida la carga mental y la tensión. Debería fomentarse en mayor medida la investigación sobre la carga e intensidad del trabajo y la tensión vinculada a las situaciones profesionales.

8.5. La relegación de las formas empresariales clásicas y el desplazamiento de las prestaciones sociales del puesto de trabajo a las demás esferas de la vida traen consigo una modificación de los riesgos sociales. En la sociedad del conocimiento, la necesidad de protección social no disminuye, sino que aumenta. Los sistemas de seguridad social deberían reformarse teniendo en cuenta los tiempos de trabajo flexibles, las interrupciones de la vida laboral, etc., y debería garantizarse la igualdad de oportunidades para estos trabajadores flexibles. Se necesitan múltiples puentes sociales sobre los que apoyar una reforma activa de la sociedad.

8.6. Es necesario proceder a reformas en los Estados miembros para adoptar políticas que sigan en mayor medida los cambios fundamentales que se registran en el ámbito familiar, el reparto del trabajo entre hombres y mujeres y el cambio demográfico, del que se derivan modificaciones esenciales en el mundo laboral. En este contexto debería prestarse mayor atención al concepto de flexicurity. El establecimiento de unas condiciones generales para un futuro laboral estable requiere la difusión de formas innovadoras de organización del trabajo y flexibilidad en los mercados laborales.

8.7. Los sectores de TMT desempeñan un papel pionero en la configuración de nuevas condiciones laborales que modificarán el sistema de relaciones laborales. El Comité insta a la Comisión a que examine con atención las repercusiones de las nuevas técnicas y de la internacionalización sobre la cooperación empresarial y la capacidad de actuación de los sindicatos y de los interlocutores empresariales.

8.8. Debería garantizarse la igualdad de trato social de los teletrabajadores y es precisamente a ellos a quienes debería permitírseles, mediante redes de empresas, solicitar información básica sobre seguridad social y protección de la salud, así como sobre derechos de participación.

8.9. En el supuesto de que tenga lugar una redefinición del trabajo, debe fomentarse más decididamente la capacidad de inserción profesional a fin de procurar que las personas dispongan de recursos para mantenerse el mayor tiempo posible. A mayor cualificación y capacidad de inserción profesional, mayor será la seguridad en lo que se refiere a las oportunidades de empleo.

9. Resumen

9.1. La rápida evolución de la sociedad del conocimiento afecta a todos los sectores económicos, a las estructuras organizativas y laborales y a las condiciones de trabajo y empleo. Asimismo, tiene profundos efectos en el cambio económico, social y cultural de nuestra sociedad.

9.2. El trío compuesto por las nuevas tecnologías, los medios de comunicación y las telecomunicaciones (TMT) se extiende a todos los ámbitos, aunque muchas profesiones y actividades no los empleen directamente. El efecto catalizador se produce, sobre todo, por el aumento exponencial de la difusión de los conocimientos y su disponibilidad global gracias a las TMT.

9.3. La sociedad del conocimiento ofrece un considerable potencial creador, así como la posibilidad de hacer de la UE un espacio económico competitivo y dinámico. Si se quieren aprovechar eficazmente las oportunidades de innovación social y económica es preciso un esfuerzo común por mejorar y difundir la cualificación.

9.4. Hoy en día, todo individuo debe estar ampliamente cualificado en las nuevas TMT en la misma medida en que debe saber leer, escribir y calcular, ya que las posibilidades de optimizar los efectos en el empleo sólo podrán aprovecharse mediante la formación de la mano de obra a todos los niveles y brindando a todos la posibilidad de mantener y aumentar su empleabilidad. Esto hace recaer sobre los individuos nuevas y graves responsabilidades.

9.4.1. Para optimizar los resultados del capital humano, necesitamos sistemas de educación primaria, secundaria y superior que eduquen y formen para una sociedad del conocimiento. Necesitamos que las empresas inviertan en capital humano con el desarrollo y la formación de su personal. La educación profesional continua y el aprendizaje a lo largo de toda la vida son algo más que un lema publicitario: son la clave de la supervivencia económica en una economía mundializada.

9.5. Si se tienen en cuenta estas exigencias de la sociedad del conocimiento, se hace más urgente la necesidad de una estrategia de empleo activa y previsora, respaldada por los agentes económicos y sociales relevantes, y que establezca un nuevo equilibrio entre las inversiones en recursos humanos y las inversiones en maquinaria, equipos e infraestructura.

9.6. Los nuevos conocimientos, la innovación técnica y la innovación social deben ir parejos para impulsar una sociedad que aprenda, empresas que aprendan y puestos de trabajo del aprendizaje.

9.6.1. Los nuevos principios organizativos y de dirección se orientan menos a la categoría y más a los procesos. Las relaciones laborales son más directas y centradas en los equipos, pero requieren iniciativa y responsabilidad personales. Las formas participativas de organización del trabajo son cada vez más importantes, al igual que la implicación de los trabajadores a la hora de organizar el puesto de trabajo, el desarrollo del trabajo y el tiempo de trabajo.

9.6.2. En la sociedad del conocimiento, el capital humano requiere más atención que los activos físicos. Es preciso ofrecer regímenes de trabajo distintos que favorezcan la vida familiar.

9.6.3. La expansión de nuevas formas de trabajo, nuevos modelos de combinación del trabajo remunerado, la formación y el trabajo familiar y social requieren una adaptación del derecho laboral y de la seguridad social que tenga en cuenta las nuevas circunstancias de la sociedad del conocimiento. La flexibilidad del trabajo debería ir pareja a la creación del mayor número posible de puentes sociales en el marco de una reforma de la sociedad activamente impulsada.

9.7. La sociedad del conocimiento ofrece nuevas posibilidades de crecimiento y empleo. Al mismo tiempo, puede entrañar nuevos riesgos sociales y nuevas necesidades en materia de seguridad social.

9.7.1. El sistema de seguridad social debe readaptarse a formas de vida y de trabajo flexibles. El concepto de "flexicurity" pretende justamente describir el equilibrio entre la flexibilidad que necesitan las empresas y los legítimos intereses de seguridad del trabajador.

9.7.2. Para contrarrestar la amenaza de que en la sociedad del conocimiento se den situaciones de discriminación y marginación de determinados grupos de personas, será necesario que todos los grupos participen en el desarrollo de la sociedad de la información. Hay que evitar la exclusión social para no reducir el ritmo de la innovación y el bienestar futuro ni poner en peligro la cohesión social.

9.8. Con la organización del trabajo cambia también el sistema de relaciones laborales. Hacen falta muchas iniciativas conjuntas de los interlocutores sociales para modelar la transición a la sociedad del conocimiento de tal forma que fomente tanto la competitividad como la cohesión social. Los acuerdos de modernización de la organización del trabajo y de cualificación en la empresa pueden allanar el camino.

9.9. El carácter global de la sociedad del conocimiento implica que las sociedades pueden hacer un uso idóneo de las oportunidades y que adaptan las innovaciones fruto de la investigación y el desarrollo en los ámbitos de la formación y la educación y la infraestructura y los servicios, al tiempo que modelan de forma activa el proceso.

9.10. En el futuro no cabe duda de que Europa estará del lado de los vencedores si logra encontrar un nuevo equilibrio entre las fuerzas del mercado y las tareas del Estado, a las que, como en el pasado, resulta imposible renunciar.

Las posibilidades de la UE en la mundialización son buenas si se usan audazmente los potenciales económicos y sociales de la sociedad del conocimiento.

Bruselas, 19 de octubre de 2000.

El Presidente

del Comité Económico y Social

Göke Frerichs

(1) Conclusiones de la Presidencia del Consejo Europeo (Lisboa), 23 y 24 de marzo de 2000, punto 5.

(2) Véase el Dictamen del CES "Empleo, reforma económica y cohesión social: hacia una Europa de la innovación y del conocimiento" - DO C 117 de 26.4.2000, p. 62.

(3) Cf. la definición de "organización" que figura en el punto 2.1.2.

(4) Este extremo ya fue tratado en el Dictamen del CES destinado a la cumbre de Lisboa (citado en la nota 2).

(5) Dictámenes del CES sobre el tema "Seguimiento, evaluación y máximo aprovechamiento del impacto económico y social de la IDT: Del Quinto Programa Marco al Sexto Programa Marco" y sobre la "Comunicación de la Comisión al Consejo, al Parlamento Europeo, al Comité Económico y Social y al Comité de las Regiones - Hacia un espacio europeo de investigación" (DO C 204 de 18.7.2000).

(6) Dictamen del CES sobre la "Aplicación de las directrices para el empleo en 1999" (DO C 209 de 22.7.1999) y Dictamen del CES sobre la "Propuesta de directrices para las políticas de empleo de los Estados miembros en el año 2000" (DO C 368 de 20.12.1999).

(7) Véase el Dictamen del CES "Empleo, reforma económica y cohesión social: hacia una Europa de la innovación y del conocimiento" - DO C 117 de 26.4.2000, p. 62.

(8) Cf. la definición de "organización" que figura en el punto 2.1.2.

(9) El CES está elaborando un Dictamen de iniciativa sobre el tema "Trabajadores de edad avanzada".

(10) Véase el Dictamen del CES sobre las "Directrices para acciones integradas en favor de las regiones insulares de la Unión Europea tras el Tratado de Amsterdam (artículo 158)" (DO C 268 de 19.9.2000).

ANEXO

al Dictamen del Comité Económico y Social

Las propuestas de enmienda siguientes, que obtuvieron más de un cuarto de los votos emitidos, fueron rechazadas en el transcurso de los debates:

Puntos 7.4 y 7.5

Combínense en un punto único, como sigue:

"Es importante evitar que los cambios en materia de tiempo de trabajo den lugar, en el lado de la oferta laboral, a estrangulamientos derivados de la falta de cualificación. La vinculación de los acuerdos sobre el tiempo de trabajo con la cualificación profesional puede desencadenar procesos innovadores."

Exposición de motivos

El subcomité no pudo celebrar el debate sobre la vinculación entre la configuración del tiempo de trabajo y la cualificación profesional, un tema que merecería ser debatido a fondo.

Resultado de la votación

Votos a favor: 61, votos en contra: 63, abstenciones: 7.

Punto 7.12

Suprímase la frase siguiente (3a frase): "El CES muestra su preocupación por la posibilidad de que las empresas reduzcan o supriman esta educación y formación tendente al desarrollo más amplio por razones económicas o la opinión errónea de que la competencia sacará provecho de esa formación al contratar a sus trabajadores."

Resultado de la votación

Votos a favor: 54, votos en contra: 63, abstenciones: 5.

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