Source: EURLEX
Language: es
Format: md

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# 52002DC0068

**Informe de la Comisión al Consejo y al Parlamento Europeo - Informe Sobre la aplicación de la carta Europea de las pequeñas empresas /\* COM/2002/0068 final \*/**

  

INFORME DE LA COMISIÓN AL CONSEJO Y AL PARLAMENTO EUROPEO - INFORME SOBRE LA APLICACIÓN DE LA CARTA EUROPEA DE LAS PEQUEÑAS EMPRESAS

Índice de materias

Sumario: ¿Aplica la UE el principio de «pensar primero a pequeña escala»-

Informe anual sobre la aplicación de la Carta europea de las pequeñas empresas

1. ANTECEDENTES

1.1 Objetivos

1.2 Preparación del Informe

1.3 Estructura del Informe

1.4 «Las pequeñas empresas» a efectos del informe

2. POLÍTICAS EMPRESARIALES NACIONALES

2.1 Educación y formación en el espíritu empresarial

2.2 Puesta en marcha menos costosa y más rápida

2.3 Mejorar la legislación y la reglamentación

2.4 Disponibilidad de habilidades

2.5 Mejorar el acceso en línea

2.6 Sacar más provecho del Mercado Único

2.7 Fiscalidad y cuestiones financieras

2.8 Promoción de la capacidad tecnológica de las pequeñas empresas

2.9 Modelos de empresa electrónica próspera y apoyo de alto nivel a la pequeña empresa

2.10 Potenciar y hacer más eficaz la representación de los intereses de la pequeña empresa a escala nacional y de la Unión

3. COMISIÓN EUROPEA

3.1 Educación y formación en el espíritu empresarial

3.2 Puesta en marcha menos costosa y más rápida

3.3 Mejorar la legislación y la reglamentación

3.4 Disponibilidad de habilidades

3.5 Mejorar el acceso en línea

3.6 Sacar más provecho del Mercado Único

3.7 Fiscalidad y cuestiones financieras

3.8 Promoción de la capacidad tecnológica de las pequeñas empresas

3.9 Modelos de empresa electrónica próspera y apoyo de alto nivel a la pequeña empresa

3.10 Potenciar y hacer más eficaz la representación de los intereses de la pequeña empresa a escala nacional y de la Unión

4. CONCLUSIONES

Sumario: ¿Aplica la UE el principio de «pensar primero a pequeña escala»-

Las pequeñas empresas - aquellas que emplean a un máximo de cincuenta personas - juegan un papel fundamental en todas las actividades económicas de la Unión Europea. Constituyen una fuente de empleo de la máxima importancia y un terreno fértil para las ideas empresariales, así como uno de los motores principales de la innovación, el empleo y la integración social y local.

Hay en la UE al menos 20 millones de empresas de este tipo, que proporcionan empleo a 65 millones de personas. En términos porcentuales, representan el 99 % del conjunto de empresas existentes y el 53 % de los puestos de trabajo [1]. La proporción de puestos de trabajo en pequeñas empresas que se registra en la UE es considerablemente mayor que en los EE.UU. o en Japón, países en los que el empleo se concentra más en las grandes empresas.

[1] Fuente: Observatorio Europeo de las PYME (informe de próxima aparición).

El Consejo Europeo aprobó en Feira la Carta de las pequeñas empresas, que constituye una declaración de los motivos por los que se concede a éstas una importancia primordial y del compromiso de actuar en favor de las mismas. La Carta ha pasado a convertirse en uno de los pilares de la política empresarial de la Comisión Europea y una piedra angular de la política de los Estados miembros. La fórmula «pensar primero a pequeña escala» resume, en esencia, la política empresarial de la UE, y la Carta ocupa un lugar central en ese planteamiento.

Ahora bien, ¿está la actuación de los gobernantes de la UE realmente a la altura del compromiso contraído- Ésta es la cuestión de la que se ocupa el segundo informe sobre la aplicación de la Carta de Feira.

Una de las dificultades que presenta pensar a pequeña escala es que no siempre resulta sencillo obtener información sobre las necesidades y los problemas de las pequeñas empresas. Se dispone de muchos más datos sobre los problemas de las PYME, globalmente consideradas, o los de las grandes empresas. Los pequeños empresarios suelen tener asuntos más urgentes de que ocuparse que participar en comités consultivos. Si bien la obligación de responder a cuestionarios puede proporcionar información valiosa a las autoridades y a los investigadores, las tareas burocráticas que quedan al margen de la actividad principal constituyen precisamente uno de los problemas con que se enfrenta el pequeño empresario.

Así pues, en ocasiones debemos recurrir a los datos recopilados sobre los problemas que afectan a las PYME, y guiarnos por el sentido común y el asesoramiento de las organizaciones empresariales y los órganos consultivos a la hora de decidir hasta qué punto dichos datos son asimismo válidos en lo que respecta a las pequeñas empresas.

Las pequeñas empresas pueden ser realmente muy pequeñas. En Europa, 1,2 millones de tales empresas proporcionan empleo a un número de personas que oscila entre once y cincuenta, con una media de veinte; al menos 19 millones cuentan con un máximo de diez puestos de trabajo, con una media de dos personas ocupadas por empresa.

Así pues, «pensar primero a pequeña escala» constituye un planteamiento a la vez bien fundado y difícil de aplicar. Bien fundado, porque resulta necesario económicamente y porque, de no adoptarse, una mayoría de empresas quedaría reducida al silencio, y difícil de aplicar, por la escasez de información rigurosa. Con todo, si las autoridades no piensan a pequeña escala en primer lugar, es muy posible que nunca lleguen a hacerlo.

Buena parte de las decisiones que afectan al entorno de las pequeñas empresas son competencia de los Estados miembros. La Comisión, haciendo uso de las prerrogativas que le confiere el Tratado y merced al método abierto de coordinación, desempeña un papel importante, aunque secundario, de ayuda a los Estados miembros con vistas a mejorar sus resultados. Además, la Comunidad puede prestar ayuda directa a través de la intervención de los fondos estructurales, del BEI y de otros instrumentos financieros gestionados por el Fondo Europeo de Inversiones [2]. Asimismo, la Comisión, en el ejercicio de las competencias comunitarias, puede influir de manera eficaz en el entorno en que operan las pequeñas empresas, en ámbitos tales como el marco normativo y el acceso al mercado.

[2] Entre ellos cabe citar, por ejemplo, los instrumentos financiados al amparo del programa plurianual en favor de la empresa y el espíritu empresarial.

Entre las diversas políticas comunitarias donde se registran sinergias de las tareas llevadas a cabo en el marco de la Carta, la política de cohesión reviste especial importancia. El motivo subyacente es que las PYME, y en concreto las pequeñas empresas, son particularmente importantes en regiones rezagadas en términos de desarrollo. Por tanto, los progresos alcanzados de conformidad con lo dispuesto en la Carta tienen la máxima trascendencia para el valor añadido que puede obtener la Comunidad gracias a las sinergias con la política de cohesión.

La Carta no se adoptó en una situación de parálisis, sino que había medidas ya en marcha, tanto en los Estados miembros como a nivel comunitario, en relación con muchos de los aspectos que en ella se abordan. Lo que permitió fue centrar la atención, de manera específica, en la pequeña empresa, y darle el relieve que merece. El hecho de que no sean necesariamente atribuibles a la Carta los progresos realizados desde su adopción carece de importancia; lo que interesa es que se siga avanzando.

Por lo demás, el planteamiento consistente en «pensar primero a pequeña escala» requiere una continuidad. Una vez establecido, dicho planteamiento debe convertirse en un hábito. Sólo así podrá la UE obtener el mayor provecho del enorme potencial que encierran sus pequeñas empresas.

La Unión Económica y Monetaria, al crear un marco macroeconómico estable y contribuir a la plena realización del mercado interior, brindando a las empresas la posibilidad de desarrollar su actividad comercial transfronteriza en condiciones mucho mejores que antes de seguridad y transparencia, supone un estímulo también para las pequeñas empresas, en particular para las de menores dimensiones.

El informe anual de aplicación de la Carta de las pequeñas empresas, basado en una encuesta sobre la labor realizada en los Estados miembros y en la Comisión en favor de la pequeña empresa, revela los claros avances ya registrados y los que están en vías de alcanzarse. Asimismo, demuestra que los resultados positivos obtenidos en uno u otro Estado miembro han servido con frecuencia de acicate para los demás.

No es fácil resumir el contenido del informe. Gran parte de la labor desarrollada en los Estados miembros parece escasa y fragmentaria si se extrapola a escala comunitaria. Para comprender los progresos que se están realizando en los distintos ámbitos definidos en la Carta, es necesario leer el propio informe.

Con todo, es posible determinar algunas tendencias generales.

1. Aun cuando se está avanzando considerablemente en distintos ámbitos, deberá transcurrir algún tiempo antes de que se hagan plenamente patentes los resultados. Es el caso, por ejemplo, de la educación. Tradicionalmente, no se ha prestado en la enseñanza una atención excesiva a la preparación a la actividad empresarial, que, sin embargo, figura ahora, bajo una u otra forma, en la enseñanza secundaria de dos tercios de los Estados miembros, aproximadamente. Lo mismo cabe decir en lo que se refiere a la enseñanza superior.

2. En algunos ámbitos, los cambios han sido bastante espectaculares. Cabe citar, a título de ejemplo, el proceso de creación de nuevas empresas. En el caso de sociedades unipersonales, es posible constituir una empresa en dos días o menos en ocho Estados miembros, y con costes mínimos. Las sociedades anónimas, por su parte, pueden constituirse en menos de dos semanas en diez Estados miembros (menos de una semana, en algunos de ellos), con un coste inferior a 500 euros en seis Estados miembros [3].

[3] Fuente: Evaluación comparativa de la política de empresa: Resultados extraídos del cuadro de indicadores de 2001, SEC(2001) 1900, 21.11.2001.

3. Hay indicios de un compromiso político cada vez mayor, como demuestran la simplificación de la normativa, la evaluación del impacto sobre las empresas y las alternativas a la reglamentación. Más de la mitad de los Estados miembros, bien realizan por sistema evaluaciones del impacto sobre las empresas o están estableciendo sistemas a tal efecto. Está previsto que la Comisión presente en junio de 2002 un plan de acción sobre este aspecto, que se discutió a nivel comunitario en el Consejo Europeo de Laeken.

4. Si bien en la mayoría de Estados miembros se han registrado claros avances en lo que se refiere a aspectos tales como el fomento del espíritu empresarial a través del sistema educativo, en algunos no se ha adoptado aún, al parecer, medida alguna en tal sentido. La misma pauta se repite en todos los ámbitos en los que cabe reseñar progresos; así pues, queda aún bastante por hacer en varios Estados miembros.

5. Persisten algunos problemas que quizá no lleguen a resolverse nunca por completo debido a la propia existencia de ciclos económicos. Así, por ejemplo, merced a los bajos tipos de interés propiciados por la preparación de la unión monetaria y a un ritmo de crecimiento sostenido, la obtención de préstamos ha resultado mucho más fácil para las pequeñas empresas. También ha aumentado en los últimos años la disponibilidad de capital riesgo, de procedencia tanto pública como privada, para las fases iniciales de las empresas. Con todo, en los últimos seis meses se han agudizado los problemas de financiación de las pequeñas empresas y de las empresas de nueva creación, a resultas, sobre todo, del deterioro de la situación económica, aunque también debido a la reorganización del sector bancario. A ello se añaden mayores dificultades para la obtención de capital riesgo; así, las pequeñas empresas pueden no recibir financiación, incluso para proyectos interesantes, si no están en condiciones de ofrecer garantías o una mayor participación en sus fondos propios.

6. Hay numerosos ejemplos de métodos de probada eficacia que merecerían aplicarse a mayor escala. El porcentaje de éxito de las empresas mantenidas inicialmente en un vivero es mucho más elevado que el de las demás. El 90 % de las empresas que comenzaron su andadura en un vivero seguían activas tres años más tarde [4]. No obstante, si bien es cada vez mayor el número de viveros de empresas, el recurso a ellos en los distintos países de la UE es bastante desigual.

[4] Fuente: Evaluación comparativa de la política de empresa: Resultados extraídos del cuadro de indicadores de 2001, SEC(2001) 1900, 21.11.2001.

7. Cabe señalar, para concluir, que tal vez el problema que se ha tratado de manera menos satisfactoria es el ya citado al comienzo, a saber: cómo asegurar una defensa más eficaz de los intereses de las pequeñas empresas, tanto a nivel nacional como en la UE. Es preciso que los intereses de las pequeñas empresas, recogidos en la Carta, figuren entre las prioridades de los responsables políticos, y debe mantenerse una presión constante para que dichos intereses sean tomados en consideración. Pese a lo difícil que pueda resultar, las pequeñas empresas deben, imperiosamente, estar mejor representadas en todos los ámbitos de decisión.

Informe anual sobre la aplicación de la Carta europea de las pequeñas empresas

1. ANTECEDENTES

1.1 Objetivos

La Carta europea de las pequeñas empresas, aprobada en el Consejo Europeo de Feira en junio de 2000, es esencial para alcanzar el objetivo, definido en Lisboa, de convertir a Europa en la economía más dinámica y competitiva del mundo para el año 2010. Al mismo tiempo, reconoce el papel esencial que desempeñan las pequeñas empresas en el desarrollo de la competitividad, la innovación y el empleo en Europa.

Este es el segundo informe anual sobre la aplicación de la Carta. El primer informe [5], presentado sólo unos meses después de la aprobación de la Carta, resumía brevemente las principales áreas de actuación, ya que muchas de ellas habían sido tratadas recientemente en el Informe sobre la ejecución del plan de acción para promover el espíritu empresarial y la competitividad [6]. El presente informe analiza los progresos realizados por los Estados miembros y por la Comisión en la aplicación de las recomendaciones estratégicas de la Carta desde el momento de su aprobación.

[5] Informe de la Comisión, Carta europea de las pequeñas empresas: Informe anual de la aplicación, COM(2001) 122 final, 7.3.2001.

[6] Informe sobre la ejecución del plan de acción para promover el espíritu empresarial y la competitividad, SEC(2000) 1825, 27.10.2000.

El objetivo principal de este informe es identificar las debilidades y fortalezas de la Unión Europea para, de este modo, contribuir a la consolidación de políticas que apoyen a las pequeñas empresas y mantengan el impulso generado en Lisboa. Los Estados miembros han hecho verdaderos progresos en la consecución de las recomendaciones estratégicas de la Carta, pero es vital consolidar estos logros.

La aplicación de la Carta es un pilar esencial en la política de la Comisión «pensar primero a pequeña escala». En cada uno de los diez campos destacados en la Carta, se ha empezado a actuar mediante diversas medidas. Entre éstas se encuentra el Programa plurianual en favor de la empresa y el espíritu empresarial [7] y distintos proyectos de procedimiento Best -para la identificación y propagación de las mejores prácticas- que se están llevando a cabo de forma conjunta con los Estados miembros [8]. Además, el Informe conjunto sobre el empleo [9] presenta una perspectiva general, basada en informes nacionales, de las medidas de los Estados miembros en favor del espíritu empresarial.

[7] Decisión del Consejo de 20.12.2000 sobre el Programa plurianual en favor de la empresa y el espíritu empresarial, en particular, para las pequeñas y medianas empresa (PYME) (2001-2005) (2000/819/CE).

[8] Informe de Procedimiento Best de 2001, SEC(2001) 1704, 29.10.2001.

[9] COM(2001) 438 final, 12.9.2001.

1.2 Preparación del Informe

El informe de aplicación se basa en detallados informes nacionales presentados por los Estados miembros y Noruega, y en reuniones bilaterales entre la Comisión y las autoridades nacionales. Las organizaciones empresariales también estuvieron representadas en la mayoría de estas reuniones bilaterales, y su opinión sobre la eficacia de las políticas empresariales nacionales ha desempeñado un importante papel en la elaboración del informe. En el ámbito de la Comisión, se ha conseguido la coordinación por medio de un grupo interservicios que reúne todas las Direcciones Generales con interés en la política empresarial.

El informe presenta una breve visión de conjunto y una síntesis de las principales medidas que se están llevando a cabo. En este contexto, y por motivos relacionados con el objetivo y la extensión del informe, éste no pretende presentar una lista exhaustiva de las medidas introducidas. También es importante recalcar que algunas de las medidas referidas en el informe estaban en curso o se estaban estudiando antes de la aprobación de la Carta.

Para una descripción detallada de dichas medidas, pueden consultarse los informes nacionales en la página web [10] de la Comisión y en un directorio de Internet [11]. Ofrecen contactos para ayudar a las partes interesadas a acceder a más información y para facilitar los intercambios de conocimientos y de buenas prácticas. Además, el informe sobre la aplicación aprovecha la información recogida en otros informes de la Comisión en los que se analiza la actuación de los Estados miembros en diferentes áreas clave de relevancia para la Carta [12].

[10] El texto completo de cada informe puede consultarse en:

[11] Véase el «Directorio de medidas en favor del espíritu empresarial y la competitividad», en:

[12] Véase, por ejemplo, Evaluación comparativa de la política empresarial: resultados del cuadro de indicadores 2001, SEC(2001) 1900 de 21.11.2001; Comunicación de la Comisión al Consejo y al Parlamento Europeo «Mantener los compromisos, aumentar el ritmo», COM(2001) 641 final, 8.11.2001; y el Observatorio europeo de las PYME.

Noruega aceptó una invitación de la Comisión para participar en el informe. Ninguno de los restantes miembros del Espacio Económico Europeo, Islandia o Liechtenstein, expresaron su deseo de participar.

1.3 Estructura del Informe

El informe consta de un capítulo en el que se analiza el progreso de los Estados miembros de acuerdo con cada una de las áreas de la Carta, seguido, a continuación, de otro capítulo acerca de los avances de la Comisión Europea. Teniendo en cuenta que la propia Carta está basada en una serie de recomendaciones, el capítulo final del informe destaca un conjunto de conclusiones sobre los avances registrados en cada una de las diez áreas clave, en lugar de formular una nueva serie de recomendaciones.

1.4 «Las pequeñas empresas» a efectos del informe

La mayoría de las medidas analizadas en el informe están diseñadas para apoyar tanto a pequeñas como a medianas empresas. La Comisión considera que, aunque estas medidas no están dirigidas exclusivamente a empresas con menos de cincuenta empleados, no disminuye su valor o sus efectos sobre las pequeñas empresas. En consecuencia, la Comisión y los Estados miembros han adoptado la estrategia de incluir en el informe actual todas las iniciativas con efectos sobre la pequeña y mediana empresa, si bien destacando aquellas medidas que estén concretamente concebidas para las pequeñas empresas.

2. POLÍTICAS EMPRESARIALES NACIONALES

2.1 Educación y formación en el espíritu empresarial

Europa educará el espíritu empresarial y las nuevas habilidades desde una edad temprana. En todos los niveles escolares debe transmitirse un conocimiento general sobre la actividad y el espíritu empresarial. Deben crearse módulos específicos sobre temas empresariales, que constituyan un elemento fundamental de los programas educativos de la enseñanza secundaria y superior.

La mayoría de los países ha intensificado sus esfuerzos por mejorar la educación en el espíritu empresarial dentro del ámbito universitario. En Alemania, España y Austria se han creado cátedras universitarias sobre la puesta en marcha y la gestión de PYME; en Dinamarca, Irlanda, Portugal, Finlandia y Suecia, las universidades ofrecen cursos sobre gestión y espíritu empresarial. El gobierno del Reino Unido ha desarrollado un programa para fomentar las relaciones entre la universidad y la empresa, con vistas a la explotación comercial de la investigación universitaria. Entre las crecientes medidas de sensibilización, en Irlanda destaca una competición de planes empresariales para estudiantes universitarios, en Francia, los «días de promoción», en Portugal, conferencias sobre el espíritu empresarial y, en España, los centros de información para ayudar a los estudiantes con ideas empresariales.

En diversos países, sobre todo en Finlandia y Suecia, el espíritu empresarial forma parte hoy de los planes de estudio de educación secundaria. Asimismo, en otros Estados hay también proyectos piloto para enseñar a los estudiantes a fundar y a dirigir negocios empresariales y, a este respecto, son ejemplos interesantes los casos de Alemania, Irlanda, Austria, Suecia y el Reino Unido. Otros proyectos para educar en habilidades empresariales, como la creatividad y la independencia, se han desarrollado en Italia, Países Bajos y Austria, entre otros países; y en Bélgica, Dinamarca e Irlanda se conceden premios al espíritu empresarial. Sin embargo, son menos frecuentes las medidas para fomentar habilidades empresariales en la educación primaria, y hay pocos países que hayan progresado en este campo. En el Reino Unido, hay un plan para formar a los estudiantes de primaria en habilidades para el lugar de trabajo y, en Suecia, existen proyectos destinados a estimular la creatividad y la iniciativa entre niños de seis a once años, y a formar a profesores en educación empresarial.

Alentaremos y fomentaremos los empeños empresariales de los jóvenes y desarrollaremos programas de formación adecuados para directivos de pequeñas empresas.

En Bélgica, Dinamarca, Grecia, Irlanda, Finlandia y Suecia se han creado sistemas de orientación y apoyo para ayudar a los potenciales empresarios a llevar a la práctica sus ideas comerciales. El objetivo es proporcionar orientación, formación, consejo, y otros servicios, encaminados a garantizar el espíritu empresarial. Hay pocas iniciativas para desarrollar programas de formación destinados a directivos y trabajadores de las PYME. En Finlandia, existen cursos especiales de formación para mujeres y, en el Reino Unido, se han facilitado becas para posibles empresarios de zonas desfavorecidas y para proyectos que integren el estudio con el aprendizaje basado en el trabajo.

Evaluación general

Los esfuerzos realizados en este campo están empezando a dar sus frutos: Europa se está haciendo más empresarial. Aunque la mayoría de los países ha consolidado sus esfuerzos para promover el espíritu empresarial en el ámbito universitario, las medidas en la educación secundaria, y especialmente en la primaria, deben profundizarse. Es necesario seguir actuando para educar, desde una edad muy temprana, en el espíritu y en las habilidades empresariales (como la iniciativa y la asunción de riesgos, por ejemplo) e incorporar el espíritu empresarial como una actitud, más que como una materia académica. Debe asegurarse la continuidad de los esfuerzos y la traducción de los resultados en prácticas a largo plazo.

2.2 Puesta en marcha menos costosa y más rápida

Los costes de puesta en marcha de una empresa deberán evolucionar hasta situarse entre los más competitivos del mundo. A los países que apliquen los plazos más largos y los procedimientos más onerosos para aprobar nuevas empresas se les ha de animar a que se pongan al nivel de los más rápidos. Deberán ampliarse las posibilidades de inscripción en línea en los registros.

De acuerdo con las cifras del Cuadro de indicadores sobre política empresarial de la Comisión [13], el tiempo mínimo requerido para crear una empresa de un único propietario (empleando a uno o dos trabajadores) es de entre uno y dos días en Bélgica, Alemania, Grecia, España, Italia, los Países Bajos, Austria y el Reino Unido. Los gastos de registro mínimos para este tipo de sociedad son de menos de 100 euros en todos los Estados miembros, a excepción de dos. Sin embargo, el tiempo y los gastos habituales que realmente invierte la media empresarial es algo más alto.

[13] Evaluación comparativa de política empresarial: resultados del cuadro de indicadores 2001, SEC(2001) 1900, 21.11.2001.

Se producen variaciones mayores en relación con los procedimientos para el registro de sociedades limitadas privadas. Las actuales exigencias de capital mínimo para estas empresas van desde 1 euro, en Irlanda y el Reino Unido, hasta 23 500 euros en otros países. En Europa, el registro de una sociedad limitada privada tiende a ser relativamente costoso, aunque en Dinamarca, los gastos de registro son cero. En Francia, Irlanda, Portugal, Finlandia, Suecia y el Reino Unido el gasto es inferior a 500 euros [14]. En todos los Estados miembros, excepto en cinco, el tiempo mínimo requerido no excede de las dos semanas, aunque en ocho países, puede registrarse una sociedad limitada privada incluso en una semana.

[14] Según el proyecto de Procedimiento Best sobre «Evaluación comparativa de la administración de nuevas empresas», el coste del registro de este tipo de empresas también es inferior a 500 euros en Alemania e Italia.

Para simplificar los procedimientos de las empresas incipientes se han introducido formularios únicos de registro o de declaración, como el registro en línea, facilitando mejor comunicación entre las administraciones, sobre todo a efectos fiscales y del IVA. Las empresas también tienen mayores oportunidades para acceder en línea a información y a asesoramiento sobre los procedimientos administrativos, los permisos para crear una empresa y las posibilidades de financiación.

Evaluación general

Aunque en los últimos años diversos países han reducido de forma espectacular el tiempo y los gastos necesarios para crear una empresa, todavía existen grandes variaciones en toda la Unión Europea. Los países con periodos más largos y gastos de iniciación más altos deberían seguir el ejemplo los que han obtenido resultados que se encuentran ahora entre los mejores del mundo. Es necesario también no desatender asuntos como la simplificación normativa, las diferencias existentes entre las cantidades de capital en acciones desembolsado que se requiere para las sociedades limitadas privadas, y el proceso, más amplio, de poner en marcha una empresa, en el que destaca la necesidad de disponer de información apropiada y servicios de apoyo.

2.3 Mejorar la legislación y la reglamentación

Hay que evaluar las normativas nacionales en materia de quiebra desde la óptica de la buena práctica. Lo que pueda aprenderse de las evaluaciones comparativas deberá conducirnos a mejorar las prácticas que rigen actualmente en la UE.

Cada vez existe una mayor sensibilización sobre la necesidad de evitar una penalización excesiva a los empresarios en quiebra y de resolver a tiempo los problemas financieros de empresas viables. Diversos países, entre ellos Bélgica, Alemania, los Países Bajos, Austria, Finlandia y el Reino Unido, han dado pasos para modernizar su legislación en materia de insolvencia. En general, estos esfuerzos tienen como objetivo mejorar la eficacia de los planes de reestructuración y reducir las sanciones impuestas a los deudores «honrados», permitiéndoles comenzar de nuevo después de una quiebra. En varios Estados miembros existen medidas de apoyo a las empresas con dificultades económicas. En Alemania, diversas iniciativas facilitan asesoramiento a las empresas que se enfrentan a problemas financieros. En los Países Bajos, expertos jubilados (por ejemplo, empresarios o auditores) proporcionan voluntariamente asesoramiento estratégico y económico a las PYME insolventes y, en Francia, la asociación «RE-CREER» apoya a los empresarios en quiebra e intenta cambiar las actitudes al respecto. En Austria, las PYME cuentan con la asistencia de organizaciones especializadas si alguno de sus deudores se declara insolvente [15].

[15] Pueden encontrarse más ejemplos de buenas prácticas en este campo en el folleto «Helping business overcome financial difficulties: a guide to good practices and principles on restructuring, bankruptcy and a fresh start» y en las actas del Seminario sobre fracaso empresarial celebrado en Noordwijk en mayo de 2001.

Debe analizarse toda normativa nueva, a nivel tanto nacional como comunitario, para evaluar su repercusión en las pequeñas empresas y en los pequeños empresarios. Siempre que sea posible, deben simplificarse las normas nacionales y comunitarias. Los gobiernos deberán adoptar documentos administrativos de fácil uso.

En casi todos los Estados miembros se han establecido diferentes sistemas de evaluación del impacto de la normativa, destinados a garantizar que toda legislación, nueva o revisada, vaya precedida de: un análisis de las alternativas a la reglamentación, de la evaluación de costes y cargas para las empresas y los ciudadanos, y de la consulta con las partes interesadas. Con este propósito, en la mayoría de los casos se han creado directrices comunes, listas de control y unidades o departamentos especializados. En Dinamarca, Italia, Austria, Finlandia, Suecia y el Reino Unido, se analizan de forma sistemática, y antes de adoptar la legislación, alternativas a la reglamentación como son, por ejemplo, los acuerdos voluntarios.

Entre las características de los esfuerzos gubernamentales para aligerar la carga legislativa sobre las empresas se encuentran: la ampliación de los periodos de consulta con las partes interesadas antes de adoptar la legislación; redes interministeriales para la reforma reglamentaria; grupos de expertos de empresas representativas encargados de evaluar las consecuencias de la legislación propuesta, y unidades especiales de reglamentación. Algunos países también han lanzado campañas para mejorar la calidad de la legislación en general y simplificar las leyes actuales. Dinamarca y Suecia han ideado sistemas destinados a medir la carga de la legislación existente en las empresas y cada vez se utilizan más las cláusulas «con fecha de expiración» o de «retirada» en los casos de legislación redundante. A este respecto, Italia ha sido especialmente activa a la hora de derogar leyes y normativas anticuadas.

Podría eximirse a las pequeñas empresas de satisfacer ciertas obligaciones reglamentarias. En este contexto, la Comisión podría simplificar la normativa en materia de competencia para reducir la carga que su cumplimiento representa para las pequeñas empresas.

Son muy pocas las exenciones reglamentarias de que disfrutan las pequeñas empresas. No obstante, en países como el Reino Unido actualmente se está estudiando cómo liberar de las cargas de la legislación societaria a las pequeñas empresas, sobre todo las relacionadas con la contabilidad y el control de cuentas.

Evaluación general

En términos generales, hace falta seguir interviniendo para ayudar a los empresarios que han fracasado «actuando con honradez» a volver a intentarlo, y para presentar el fracaso como una fase normal del desarrollo empresarial. También se deberían tener en cuenta los intereses de los empleados en circunstancias de fracaso o reestructuración. En la actualidad, la mayoría de los países utiliza algún tipo de evaluación económica sobre las repercusiones de la legislación prevista y, en este sentido, los Estados que todavía no han puesto en práctica estos sistemas de evaluación deberían aprender del ejemplo de los demás. Parece que existe un amplio consenso sobre la necesidad de considerar planteamientos alternativos a la reglamentación y de simplificar los procedimientos administrativos. Sin embargo, hace falta intensificar los esfuerzos de forma considerable y, en algunos casos, incluso empezar a hacer algo a este respecto.

2.4 Disponibilidad de habilidades

Nos esforzaremos por que los establecimientos de formación, con el complemento de programas de formación en la empresa, ofrezcan una gama adecuada de habilidades adaptada a las necesidades de la pequeña empresa, y por que suministren formación y consultoría de por vida.

Como término medio, el 10 % de los europeos de entre 25 y 64 años de edad participa en algún tipo de formación [16]. Solamente en Dinamarca, los Países Bajos, Finlandia, Suecia y el Reino Unido las cifras son considerablemente superiores. Un número creciente de pequeñas empresas y microempresas considera la falta de mano de obra cualificada como el problema más importante (en el caso de las pequeñas empresas, el porcentaje aumentó del 17 % en 1999 al 30 % en 2001, y para las microempresas del 13 % en 1999 al 20 % en 2001) [17].

[16] Fuente: Evaluación comparativa de la política empresarial: resultados del Cuadro de indicadores de 2001, SEC(2001) 1900, 21.11.2001. En 2000, un promedio del 10 % de personas de entre 25 y 64 años de edad participaron en cursos de formación en las cuatro semanas previas a la encuesta (en la mayoría de los Estados miembros estas cifras representan un incremento respecto a los resultados de años anteriores).

[17] Fuente: Encuesta de 2001 de la ENSR (Red europea de investigación sobre las PYME) sobre las PYME, Observatorio europeo de las PYME (informe en preparación).

En la actualidad, Europa se enfrenta a un déficit de personal especializado en el importante sector de las TIC (tecnologías de la información y de la comunicación), así como en otros sectores destacados como el de la ingeniería. Aunque Alemania, España, Francia, Irlanda, Italia y el Reino Unido han obtenido buenos resultados desde el punto de vista del número de estudiantes que se licencian en informática -y en materias afines como las matemáticas- la mayoría de los restantes Estados miembros casi no se puede comparar, a este respecto, con competidores como los Estados Unidos. La proporción de ordenadores por alumno también varía de forma significativa a través de toda la Unión Europea: de unos cinco -o menos- ordenadores por cada 100 alumnos, a más de treinta por cada 100 alumnos en Dinamarca, Luxemburgo y Finlandia [18].

[18] Fuente: Evaluación comparativa de la política empresarial: resultados del Cuadro de indicadores de 2001, SEC(2001) 1900, 21.11.2001.

Para promover la formación de las PYME se han ideado diversas medidas. España, Italia, Austria y Suecia han introducido incentivos fiscales para los programas de formación en la empresa y/o la contratación de personal cualificado por parte de las PYME. Al mismo tiempo, Dinamarca, Irlanda, Austria, Finlandia, Suecia y el Reino Unido ofrecen cursos a medida para directivos de la pequeña empresa. En Dinamarca, Grecia, Portugal, Suecia y el Reino Unido se han creado iniciativas para fomentar, en concreto, habilidades relacionadas con las TIC. Algunas de ellas se centran específicamente en mejorar estas habilidades en las PYME, mientras que otras tienen como objetivo formar individualmente o formar a desempleados. Entre las medidas encaminadas a apoyar la formación permanente cabe destacar la iniciativa sueca de fomentar la educación secundaria entre los desempleados; la ley italiana que reconoce el derecho de los trabajadores a la formación permanente y el uso de permisos para este fin; la creación de un grupo de expertos que analice las necesidades de formación y de personal especializado que tienen las empresas en Irlanda; un proyecto alemán para el desarrollo de competencias técnicas y estrategias para elevar el crecimiento de las PYME, así como difundir soluciones de las mejores prácticas y, por último, un proyecto finlandés para desarrollar herramientas de análisis de las competencias técnicas para las PYME. Por otro lado, tanto Alemania como Austria cuentan con sistemas duales de formación profesional muy arraigados.

Evaluación general

En Europa, la proporción de empleados que se benefician de la formación profesional sigue siendo baja. Aunque cada vez se imparten más cursos de formación accesibles por toda Europa, continúan siendo limitados los incentivos fiscales que ofrezcan oportunidades de formación para los empleados, el apoyo para la formación dentro de la empresa y otras medidas que fomenten la formación permanente. A pesar de la concienciación general sobre la necesidad de formación relacionada con las TIC y de las nuevas medidas puestas en marcha por distintos Estados miembros, existe déficit de personal especializado en este campo, aunque el nivel varía significativamente en la UE. También hay que intensificar los esfuerzos para establecer vínculos entre los centros educativos y las empresas. Asimismo, es un factor digno de consideración la adquisición de las habilidades lingüísticas apropiadas, especialmente para los empresarios que deseen operar fuera de su mercado nacional.

2.5 Mejorar el acceso en línea

Debe instarse a los poderes públicos a que aumenten su comunicación electrónica con el sector de la pequeña empresa. De este modo, las empresas podrán recibir asesoramiento, presentar solicitudes y declaraciones sobre la renta y obtener información sencilla en línea, es decir, de forma más rápida y económica. La Comisión debe dar ejemplo en este campo.

La comunicación electrónica entre las autoridades públicas y las empresas puede ser beneficiosa para ambas partes en cuanto a velocidad, coste, eficacia y transparencia se refiere. Las iniciativas de Administración en línea (e-government) también pueden añadir incentivos para la informatización de las PYME. El número de pequeñas empresas que utilizan Internet se está incrementando a un ritmo constante: el uso de Internet por parte de las microempresas ha pasado del 40 % aproximadamente en 1999 al 70 % en 2001, y en el caso de las pequeñas empresas se ha pasado del 67 % al 81 % [19].

[19] Fuente: Encuesta ENSR de 2001 sobre las PYME, Observatorio europeo de las PYME (informe en preparación).

Todos los gobiernos han demostrado ser conscientes de la necesidad de facilitar el acceso a sus servicios en la medida de lo posible, sobre todo a través del acceso en línea y de la reducción del número de veces que las empresas tienen que presentar la misma documentación a autoridades diferentes. Muchas tienen ahora páginas en Internet que proporcionan información y ofrecen orientación sobre los procedimientos administrativos, las posibilidades de financiación y otros asuntos de gestión y puesta en marcha de empresas. También se han realizado avances, sobre todo en Grecia, para vincular los Ministerios con las autoridades de zonas lejanas, de modo que puedan compartir la información con mayor facilidad. Cada vez se están extendiendo más los puntos de acceso único que ofrecen a las empresas un enlace directo con toda la información y los servicios de los organismos estatales. Recientemente, el gobierno sueco ha elaborado una página web destinada a facilitar información a las empresas y a incrementar su diálogo con la administración.

En Francia, Irlanda, Austria y Noruega pueden realizarse transacciones electrónicas entre empresas y organismos fiscales o de la seguridad social, mientras que en Dinamarca, Alemania y Grecia se están creando portales de contratación pública, si no se encuentran ya funcionando. En el Reino Unido y Noruega se ha puesto en marcha un grupo de «corresponsales electrónicos» para abrir el camino a la hora de poner al país en línea.

Evaluación general

Este es un campo en el que todos los gobiernos parecen estar moviéndose en la dirección correcta, aunque es necesario continuar los esfuerzos y volver a definir las estrategias para satisfacer las necesidades de las empresas. Además, aunque en muchos países pueden obtenerse en línea los formularios de registro, todavía no es posible registrarse y completar los procedimientos a través del acceso en línea.

2.6 Sacar más provecho del Mercado Único

La Comisión y los Estados miembros deben continuar las reformas en curso, encaminándolas a la consecución en la Unión de un auténtico mercado interior, fácilmente accesible para las pequeñas empresas, en ámbitos críticos para el surgimiento de pequeñas empresas, como el comercio electrónico, las telecomunicaciones, la provisión de servicios públicos, la contratación pública y los sistemas de pagos internacionales.

Las economías de los Estados miembros dependen en gran parte del comercio, sobre todo de las relaciones comerciales entre ellos, y, en este sentido, la liberalización comercial intracomunitaria ha sido el motor fundamental del crecimiento económico. En diversos Estados miembros se han hecho progresos en la liberalización de las telecomunicaciones, del gas y de la electricidad, aunque todavía queda mucho por hacer para alcanzar la liberalización plena. Se está prestando mayor atención a la reforma de la legislación en materia de contratación pública y, en concreto, para facilitar el acceso de las pequeñas empresas a licitaciones públicas, sobre todo, en Dinamarca, Alemania, Irlanda, Suecia y Finlandia.

Ha de aplicarse enérgicamente la normativa europea y nacional en materia de competencia, para garantizar que las pequeñas empresas tengan plenas posibilidades de introducirse en nuevos mercados y competir en condiciones justas.

Dinamarca, los Países Bajos y el Reino Unido han aprobado leyes en materia de competencia que ayudan a armonizar esta legislación con la de la UE, y que tienen por objeto mejorar las oportunidades de las pequeñas empresas en el mercado interior. Austria también ha presentado un programa específico para ayudar a las PYME a obtener más provecho del mercado interior. Aunque todavía existen algunos problemas para completar la transposición de las directivas europeas a la legislación nacional -únicamente Dinamarca, España, los Países Bajos, Finlandia y Suecia han cumplido el objetivo (fijado para la primavera de 2002 en el Consejo Europeo de Estocolmo) de un 1,5 % de déficit de transposición- en todos los Estados miembros, excepto en dos, el retraso en la incorporación de la legislación está por debajo del 3 % [20].

[20] Fuente: Cuadro de indicadores del mercado interior nº 9 (19 de noviembre de 2001).

Evaluación general

Si bien es cierto que el mercado interior ha transformado el comercio dentro de la UE, los Estados miembros continúan la regulación técnica a un ritmo preocupante. El número de notificaciones de proyectos de reglamentaciones técnicas presentadas por los Estados miembros [21] ha pasado de 591 en 1999 a 751 en 2000. Esta tendencia puede provocar un nuevo incremento de las cargas para las pequeñas empresas, que tienen que cumplir un número creciente de normas distintas. Sin embargo, resulta difícil establecer una relación directa entre el número de reglamentaciones aprobadas por los Estados miembros y los problemas de cumplimiento que tienen las pequeñas empresas. El criterio decisivo es, en realidad, el contenido de las legislaciones nacionales.

[21] Directiva 98/34/CE, de 22 de junio de 1998, modificada por la Directiva 98/48/CE, de 20 de julio de 1998, por la que se establece un procedimiento de información en materia de normas y reglamentaciones técnicas, y de la normativa en servicios de la sociedad de la información, DO L 204, 21.7.1998, p. 37, y DO L 217, 5.8.1998, p. 18. Obliga a los Estados miembros a notificar a la Comisión los proyectos de reglamentaciones técnicas relativas a productos y servicios de la sociedad de la información. Su objetivo es evitar la creación de obstáculos técnicos, pero sirve también como barómetro de la evolución de la reglamentación.

2.7 Fiscalidad y cuestiones financieras

Deberán adaptarse los regímenes fiscales para recompensar el éxito, estimular a las empresas debutantes, favorecer la expansión de la pequeña empresa y la creación de puestos de trabajo, y facilitar la creación y la sucesión de las pequeñas empresas. Los Estados miembros deberían aplicar las mejores prácticas a la fiscalidad y a los incentivos para el rendimiento personal.

Alemania exime a las pequeñas empresas del impuesto sobre el volumen de negocios y está estudiando una reforma del impuesto sobre sociedades con incentivos para las empresas de un único propietario. Francia ha reducido la tasa del impuesto de sociedades para las empresas con un volumen de negocios inferior a 7,6 millones de euros. Portugal ha simplificado su régimen fiscal de ganancias colectivas para las empresas con un volumen de negocios de hasta 150 000 euros. Finlandia ha reducido los impuestos a los empresarios con ingresos bajos, y Suecia permite a las empresas aplazar parte de los pagos del impuesto sobre la renta a efectos de la reinversión. Francia también ha ideado incentivos fiscales para motivar el aumento de inversores privados no institucionales. Italia ha creado un sistema de incentivos de descuento impositivo para apoyar las inversiones empresariales en áreas desfavorecidas. Austria, Finlandia y Grecia, entre otros países, han modificado su legislación relativa a la imposición sobre sucesiones y donaciones a fin de facilitar la transmisión de empresas. España, Portugal y el Reino Unido han ideado incentivos fiscales para las adquisiciones por parte de pequeñas empresas de equipamiento y/o proyectos TIC y, en Bélgica, el «Plan Federal +1 +2 +3» reduce las contribuciones a la seguridad social al contratar por primera vez a un primero, segundo o tercer trabajador.

Los empresarios necesitan de la financiación para llevar a la realidad sus ambiciones. Con el fin de mejorar el acceso de las pequeñas empresas a los servicios financieros:

detectaremos y eliminaremos los obstáculos a la creación de un mercado paneuropeo de capitales y a la aplicación del Plan de Acción de los Servicios Financieros y el Plan de Acción de Capital Riesgo;

Véase la sección de la Comisión Europea.

mejoraremos la relación entre el sistema bancario y las pequeñas empresas, estableciendo condiciones adecuadas de acceso al crédito y al capital riesgo;

Con el fin de estimular la aparición de nuevas empresas, la mayoría de los Estados miembros está fomentando el capital riesgo para la puesta en marcha de empresas tecnológicas. En Bélgica, las «Bourses de pré-activité» proporcionan capital para desarrollar análisis y planes empresariales antes de poner en marcha una empresa, y la nueva «Coupole financière des PME» reúne bajo un marco común las herramientas financieras públicas que existen para disponer de capital riesgo y de garantías a largo plazo. En Dinamarca, se han creado dos compañías especiales de inversión destinadas a facilitar capital inicial a empresas innovadoras que resultan demasiado arriesgadas para las compañías de capital riesgo establecidas. El gobierno griego ha creado un fondo de capital riesgo para nuevas tecnologías y un fondo para iniciativas empresariales de tecnología avanzada. En Austria, el «Programa de financiación de siembra» ofrece financiación para las ideas empresariales innovadoras tecnológicamente. En Finlandia, el Fondo Nacional para la Investigación y el Desarrollo facilita financiación de siembra para iniciativas tecnológicas, y se está creando un nuevo instrumento de financiación de siembra destinado a parques tecnológicos y a viveros de empresas o centros de fundación. La Fundación sueca del Centro de Innovación ofrece préstamos de riesgo a bajo interés para empresarios en las primeras fases del proceso de innovación y, en el Reino Unido, el Fondo de Alta Tecnología (un fondo de fondos) invierte en fondos centrados en alta tecnología en la fase inicial.

En España e Italia se han desarrollado sistemas de garantía recíproca para facilitar el acceso de las PYME a los créditos. Por otro lado, en Dinamarca, Grecia y Suecia se han reforzado, cuando no creado, los fondos de garantía de préstamo (que proporcionan una parte de las garantías requeridas por las entidades financieras) para fomentar que el sector bancario incremente su oferta de préstamos a las PYME.

Diversos países han ideado programas de información para ayudar a los futuros empresarios en el acceso a la financiación. En Italia, el plan integrado de incentivos para el periodo 2000-2006 permite a las empresas presentar un plan de desarrollo para acceder a financiación en materia de innovación, formación y creación de redes, mientras que, en los Países Bajos, el servicio y la página web «SME Account» (Cuenta PYME) asiste a los empresarios en asuntos relacionados con el acceso a la financiación.

mejoraremos el acceso a los Fondos estructurales y acogeremos con satisfacción las iniciativas del Banco Europeo de Inversiones para aumentar los fondos de los que pueden disponer las empresas debutantes y las empresas de tecnología avanzada, incluidos los fondos en títulos.

Véase la sección de la Comisión Europea.

Evaluación general

La financiación inicial como porcentaje del PIB se duplicó en los Estados miembros entre los años 1999 y 2000 [22]. La disponibilidad de capital riesgo está aumentando de forma considerable, aunque varía significativamente en la Unión Europea y se destina principalmente a empresas innovadoras y de tecnología avanzada. Los planes de crédito y de garantía recíproca pueden ayudar a salvar la distancia existente en materia financiera entre las empresas de los sectores más tradicionales. Aunque en la mayoría de los Estados miembros existe este tipo de planes, la trascendencia de su papel difiere bastante de un país a otro. Además, los actuales regímenes del impuesto sobre sociedades ofrecen una gran ventaja a las inversiones financiadas mediante deuda. Por otra parte, la financiación a través de nuevo capital social tiene desventajas porque no se permite la deducción de la base imponible para el pago correspondiente [23]. Debe abordarse este asunto en un momento en el que los Estados miembros están intentando desarrollar sus mercados de capitales, entre ellos el capital riesgo y las inversiones de inversores privados no institucionales. Es más, en el actual contexto de baja disponibilidad de inversión de capital riesgo en empresas de tecnología avanzada, se debería fomentar un uso más efectivo de los planes de crédito y garantía para responder a las necesidades de dichas empresas, a juzgar por el éxito con que se ha aplicado este tipo de planes en diversos Estados miembros.

[22] Fuente: Evaluación comparativa de la política empresarial: resultados del Cuadro de indicadores de 2001, SEC(2001) 1900, 21.11.2001.

[23] Fuente: «Hacia un mercado interior sin obstáculos fiscales. Una estrategia destinada a dotar a las empresas de una base imponible consolidada del impuesto sobre sociedades para sus actividades a escala comunitaria», COM(2001) 582 final, 23.10.2001.

2.8 Promoción de la capacidad tecnológica de las pequeñas empresas

Reforzaremos los programas existentes de fomento destinados a la difusión de tecnología entre las pequeñas empresas, así como la capacidad de éstas para localizar, seleccionar y adaptar distintas tecnologías.

Se está prestando una mayor atención a la mejora de la capacidad tecnológica de las pequeñas empresas, así como al fomento de la transferencia tecnológica desde los centros de investigación a las PYME. Bélgica, Dinamarca, España y Noruega han adoptado medidas para impulsar la contratación por las PYME de personal técnico cualificado. En Finlandia se ha elaborado una iniciativa para ayudar a las PYME a que utilicen plenamente el potencial que ofrecen las TIC. En Alemania, existen diversos programas destinados a proporcionar capital de siembra y servicios de consultoría a las nuevas empresas tecnológicas, en los casos en que el mercado no lo suministre. Grecia y Francia han elaborado medidas destinadas a apoyar y a crear viveros y parques tecnológicos.

Promoveremos la cooperación tecnológica y el uso compartido entre empresas de distinto tamaño, especialmente entre las pequeñas empresas europeas; elaboraremos programas de investigación más eficaces, centrados en las aplicaciones comerciales del conocimiento y la tecnología, y desarrollaremos y adaptaremos sistemas de calidad y de certificación para la pequeña empresa. Es importante que todas las pequeñas empresas puedan adquirir y acceder fácilmente a una patente comunitaria.

Estimularemos a las pequeñas empresas para que participen en iniciativas de cooperación interempresarial a escala local, nacional, europea e internacional, así como la cooperación entre pequeñas empresas y las instituciones de enseñanza superior y de investigación.

En consecuencia, deberían apoyarse las iniciativas nacionales y regionales para crear grupos de terminales y redes interempresariales, fomentarse la cooperación paneuropea entre pequeñas empresas que utilicen tecnologías de la información, difundirse las mejores prácticas en materia de acuerdos de cooperación, y apoyarse la cooperación entre pequeñas empresas a fin de potenciar su capacidad de acceso a los mercados paneuropeos y de ampliar sus actividades en los mercados de terceros países.

En los Países Bajos, los proyectos de cooperación entre la iniciativa pública y la privada tienen como objetivo mejorar el clima para debutantes en el campo tecnológico, fomentar la cooperación entre grandes y pequeñas empresas, y estimular las agrupaciones innovadoras. En Austria existen programas para promover la innovación y el uso de tecnología con el fin de mejorar la competitividad de la estructura empresarial, así como para difundir entre las empresas ejemplos de las mejores prácticas de compañías innovadoras. Y, en Suecia, existen programas encaminados a divulgar el conocimiento de las TIC entre las empresas que tienen entre cero y diez empleados.

Evaluación general

Aunque todos los gobiernos están comprometidos con el fomento de la transferencia tecnológica desde los centros de investigación a las pequeñas empresas, y con el aumento de su colaboración, no sucede lo mismo en el caso de la cooperación interempresarial, las agrupaciones y las redes interempresariales. Su mejora requiere un compromiso a largo plazo con este tipo de cooperación, así como esfuerzos para impulsar y facilitar el cambio tecnológico de las PYME.

2.9 Modelos de empresa electrónica próspera y apoyo de alto nivel a la pequeña empresa

La Comisión y los Estados miembros deberían estimular a las pequeñas empresas para que apliquen las mejores prácticas y adopten modelos de empresa probados que les permitan florecer realmente en la nueva economía.

El número de microempresas y pequeñas empresas conectadas a Internet ha crecido muy rápidamente en los últimos años. En el primer caso, ha pasado del 40 % en 1999 al 70 % en 2001, y del 67 % al 81 % en el caso de las pequeñas empresas [24]. El número de PYME que realiza o recibe pagos a través de Internet también está aumentando, si bien, en el conjunto de la Unión Europea, la situación es bastante desigual a este respecto. Estos tipos de pagos son hoy en día comunes en Dinamarca, Luxemburgo, Austria, Finlandia y Suecia, y su generalización también está aumentando en otros países, sobre todo en Bélgica y Alemania.

[24] Fuente: Encuesta ENSR de 2001 sobre las PYME, Observatorio europeo de las PYME (informe en preparación) y Observatorio europeo de las PYME - Sexto Informe, Luxemburgo, 2000. Este crecimiento es menos visible en las medianas empresas: del 86 % en 1999 al 92 % en 2001.

Irlanda y Finlandia han adoptado medidas para difundir ejemplos de las mejores prácticas y/o casos de éxito de PYME que utilizan el comercio electrónico. España, Austria, Suecia y Noruega han desarrollado programas para sensibilizar a las PYME sobre las oportunidades y ventajas del comercio electrónico, y Noruega también ha puesto en marcha una iniciativa con el objetivo de que consumidores y empresas compren a través de Internet de forma más fácil y segura. En el Reino Unido, un plan de acción para fomentar que las empresas hagan negocios electrónicamente incluye objetivos concretos para las empresas que comercian en línea.

En Grecia se ha elaborado un programa de consultas continuas entre el Estado, las empresas, la comunidad académica y los interlocutores sociales, en relación con la competitividad de las PYME en la economía digital y en el entorno de las empresas electrónicas. Alemania ha creado una red de Internet y una red de centros de referencia para el comercio electrónico, mientras que Bélgica y Noruega, entre otros países, han elaborado medidas para incrementar las competencias en TIC de las PYME.

Coordinaremos las actividades de los Estados miembros y de la UE para establecer sistemas de información y de apoyo a la empresa, redes y servicios de fácil acceso y comprensión que respondan a las necesidades empresariales. Facilitaremos a escala de la UE un acceso a la orientación y el apoyo de mentores y de inversores de riesgo (business angels), incluido el recurso a sitios de Internet, y aprovecharemos las posibilidades que ofrece el Observatorio Europeo para las PYME.

Dinamarca ha creado un portal web en el que se ofrece un punto de entrada único para información sobre la puesta en marcha y la gestión de una empresa, en el que también se facilita un servicio de asistencia telefónica y de orientación para los negocios a través de Internet. En Francia se ha redactado un estatuto de calidad para los servicios empresariales. En países como Bélgica, España, Irlanda, Finlandia, Suecia y el Reino Unido existen programas de mentoría, y en Suecia también existe una red de asesores empresariales para mujeres empresarias. En todos los Estados miembros, a excepción de dos, funcionan en la actualidad redes de inversores privados no institucionales. Los planes de accionariado de los trabajadores se han fomentado en diversos países, especialmente en Dinamarca y Francia.

Evaluación general

Además de los esfuerzos por identificar y eliminar las barreras del comercio electrónico, la mayoría de los países ha elaborado planes de acción para estimular que las empresas hagan negocios vía electrónica, y algunos de estos planes incluyen objetivos específicos para distintas empresas que comercian en línea. No obstante, a pesar de que algunos países han efectuado avances considerables en relación con el número de empresas en línea, resulta mucho más difícil conseguir que estas mismas empresas comercien realmente por vía electrónica. De acuerdo con la encuesta de la Red europea de investigación sobre las PYME (ENSR) de 2001, el 40 % de las pequeñas empresas de Europa (y el 43 % de las microempresas) considera que la venta en Internet no se adapta a su tipo de negocio [25]. Es necesario que el refuerzo del marco jurídico del comercio electrónico y las mejoras en infraestructura se combinen con medidas que fomenten el aumento de la sensibilización y de la formación en habilidades relacionadas con las TIC, para convencer a más empresas de los beneficios del comercio electrónico.

[25] Fuente: Encuesta ENSR de 2001 sobre las PYME, Observatorio Europeo de las PYME (en preparación).

Conseguir el «apoyo de alto nivel a la pequeña empresa» significa mejorar la práctica cotidiana de miles de asesores empresariales que actúan a escala local, principalmente, en toda la Unión Europea. Entre el personal de apoyo existen muchos ejemplos de muy buenas prácticas y de un creciente sentido de la profesionalidad. Un documento de trabajo de la Comisión recientemente publicado [26] caracteriza esta práctica y proporciona orientación para conseguir servicios de apoyo de alto nivel.

[26] «Crear un servicio de apoyo a las empresas de la mayor calidad», SEC(2001) 1937, 28.11.2001.

2.10 Potenciar y hacer más eficaz la representación de los intereses de la pequeña empresa a escala nacional y de la Unión

Estudiaremos exhaustivamente cómo están representados los intereses de la pequeña empresa a escala nacional y de la UE, por ejemplo a través del diálogo social.

La creación de comités consultivos de la pequeña empresa que orienten a las autoridades nacionales en el proceso normativo es, cada vez más, un rasgo de los esfuerzos de los gobiernos por asegurar una consulta sistemática con las PYME. Algunos de estos comités, como la Mesa redonda irlandesa para las PYME, el Grupo sueco de representantes de las pequeñas empresas y el Grupo consultivo de la pequeña empresa del Ministerio escocés, en el Reino Unido, reúnen a los representantes de la pequeña empresa con representantes gubernamentales, agencias de desarrollo y expertos de la comunidad universitaria. En Alemania, se ha nombrado un representante de alto nivel del gobierno federal para las PYME, con el objetivo de asegurar que los intereses de las PYME se tienen en cuenta en la toma de decisiones a escala federal. Asimismo, España ha creado un Observatorio para las pequeñas empresas y Noruega ha creado un Barómetro de la pequeña empresa.

Con frecuencia, los intereses de las pequeñas empresas están representados, de forma más amplia, en comités u organizaciones «empresariales» en las que participan tanto la pequeña como la gran empresa. Por lo que respecta a la representación de los intereses de las pequeñas empresas a escala de la Unión Europea, únicamente el Reino Unido ha adoptado medidas directas, abriendo en Bruselas una oficina de representación («smallbusiness|europe»).

Evaluación general

Aunque la mayoría de los países consultan a los afectados de una u otra forma (por ejemplo, a través de una consulta especial con las partes interesadas antes de la adopción de la legislación o dentro del contexto de la evaluación del impacto de la legislación), consultar sistemáticamente con las pequeñas empresas no es la regla general. Es necesario profundizar en esta materia para garantizar una representación eficaz de sus intereses.

3. COMISIÓN EUROPEA

3.1 Educación y formación en el espíritu empresarial

La Comisión organizó, junto con las autoridades francesas, un foro sobre «Formación en el espíritu empresarial» en octubre de 2000. Como continuación, se puso en marcha un proyecto sobre educación y formación en el espíritu empresarial (desde la educación primaria a la universitaria) en virtud del procedimiento Best. El proyecto se propone determinar y evaluar las medidas y las mejores prácticas desarrolladas a escala local y nacional, con el fin de fomentar las competencias empresariales dentro del sistema educativo. La Comisión también ha emprendido un proyecto de procedimiento Best para recoger información sobre actuaciones específicas y planes de apoyo encaminados a las mujeres empresarias y a la difusión de las mejores prácticas.

Dentro de la Estrategia Europea de Empleo, de carácter anual, las orientaciones generales de política de empleo requieren que los Estados miembros fomenten la educación en el espíritu empresarial, así como la formación de los empresarios. Dicha estrategia también comprende un programa de evaluación por los especialistas del sector en el que participan expertos y responsables de la formulación de políticas de distintos Estados miembros, reunidos para revisar la transferibilidad de las políticas.

Los programas del Fondo Social Europeo (FSE) han reforzado su interés en respaldar el desarrollo de recursos humanos en las PYME. Entre 2000 y 2006, el FSE contribuirá con unos 8 000 millones de euros a la promoción del espíritu empresarial en toda la UE. Entre las actividades previstas se incluyen el desarrollo de habilidades empresariales, la puesta en marcha de nuevas empresas y el establecimiento de redes para apoyar dicho espíritu. El FSE también asignará 11 000 millones de euros de la Comunidad para fomentar una mayor adaptabilidad por medio de, por ejemplo, una transferencia de tecnología a las PYME más efectiva y la formación de los trabajadores.

3.2 Puesta en marcha menos costosa y más rápida

Encontrarse con dificultades a la hora de poner en marcha una empresa puede actuar, sin duda, como freno directo del espíritu empresarial. En consecuencia, hay que prestar mayor atención a la mejora de los procedimientos de puesta en marcha. En respuesta a una invitación del Consejo Europeo de Lisboa, la Comisión dirigió durante 2001 un ejercicio de evaluación comparativa del procedimiento Best con la participación de expertos y representantes de los Estados miembros. Dicho ejercicio fijó un trazado claro de los procedimientos de cada Estado miembro y recopiló considerable información sobre la práctica real, incluyendo casos ilustrativos de las mejores prácticas. Las evaluaciones comparativas proporcionan objetivos realistas para las autoridades nacionales. El análisis demostró que, en los últimos años, se han registrado avances constantes en la reducción de las demoras en los procedimientos administrativos, aunque algunos de los elementos fundamentales de la Recomendación de la Comisión [27] de 1997 en esta materia todavía tienen que aplicarse. Además, también hay margen para explotar la tecnología de la información, especialmente en el caso del registro en línea.

[27] Recomendación de la Comisión sobre la mejora y la simplificación de las condiciones para la creación de empresas, DO L 145, 5.6.1997, p. 29.

3.3 Mejorar la legislación y la reglamentación

El proyecto «Fracaso y quiebra de empresas», puesto en marcha en 2001, se concentró en la identificación de cuestiones clave, reuniendo información pertinente e intercambiando buenas prácticas sobre cómo resolver las dificultades financieras y facilitar un nuevo comienzo después de la quiebra. Un seminario sobre el fracaso empresarial, organizado conjuntamente por el gobierno neerlandés y la Comisión Europea en mayo de 2001 [28], destacó la necesidad de disponer de un marco jurídico claro, intervenir oportunamente, reestructurar las empresas viables y abordar el estigma del fracaso. La Comisión también ha emprendido un estudio sobre las consecuencias sociales y jurídicas de la insolvencia.

[28] La información sobre este seminario (el informe y los discursos) se encuentra disponible en: http://www.businessfailure.ez.nl.

Respecto a la mejora y la simplificación del entorno reglamentario, la Comisión realizó tres contribuciones durante el año 2001: un informe provisional ante el Consejo Europeo de Estocolmo, el Libro Blanco sobre la Gobernanza Europea -presentando en ambos casos orientaciones para un mejor proceso normativo- y una comunicación específica sobre la definición de esta estrategia coordinada [29]. La comunicación propone abrir el debate sobre los principales temas de una mejor regulación: simplificar el acervo comunitario, una legislación bien elaborada, una nueva cultura en las instituciones y una mejor transposición y aplicación del Derecho comunitario.

[29] «Simplificar y mejorar el marco regulador», COM(2001) 726, 5.12.2001.

A la vista de los avances hacia una estrategia conjunta para simplificar el marco regulador, en septiembre de 2000 se puso en marcha un proyecto del procedimiento Best en relación con el sistema existente de evaluación del impacto sobre las empresas. El proyecto se propone explorar métodos para calcular los costes y los beneficios de las propuestas legislativas para las empresas y contribuir así a los debates sobre una mejor regulación. Los Estados miembros intercambiaron ejemplos de buenas prácticas en un seminario celebrado en junio de 2001.

Tanto los Estados miembros como la Comisión presentaron sendos informes sobre el marco regulador al Consejo Europeo de Laeken. El informe de la Comisión destacó, entre otras iniciativas, la necesidad de aplicar de forma sistemática el programa de evaluación del impacto para analizar y dar cuenta de los costes y beneficios estimados de la legislación nueva y revisada. El nuevo sistema empezará a funcionar a finales de 2002. Por las mismas fechas habrá entrado en funcionamiento una evaluación más amplia del impacto que deberá abarcar el desarrollo sostenible.

En la actualidad, expertos nacionales, representantes del mundo empresarial, consumidores y organizaciones sindicales están revisando la legislación existente sobre el Mercado Interior en el marco de la iniciativa SLIM. Estas revisiones se centran en aquellas disposiciones poco claras, anticuadas y que incrementan los costes y las cargas para los usuarios y para las autoridades nacionales. Los paneles de empresas, creados en 1998, se proponen complementar otros procedimientos de evaluación del impacto, proporcionando información detallada sobre las empresas que pudieran verse afectadas por nuevas propuestas en lo que a costes de cumplimiento y cargas administrativas se refiere. La Comisión ha emprendido una evaluación de estos paneles y, actualmente, está estudiando con los Estados miembros cómo reforzar su eficacia.

Asimismo, en abril de 2001 la Comisión puso en marcha la iniciativa «Elaboración interactiva de las políticas», destinada a mejorar la gobernanza utilizando Internet para recoger y analizar las reacciones en el mercado, con el fin de tenerlas en cuenta a la hora de elaborar políticas comunitarias. Las PYME están invitadas a participar en las consultas en línea a través del sitio «Tu voz en Europa» y la página web de la Dirección General de Empresa. También pueden acudir a uno de los aproximadamente 200 Centros europeos de información empresarial (Euro Info Centres) para comunicar a la Comisión los problemas que han encontrado en el mercado interior ejerciendo su actividad económica. Este feedback ayudará a la Comisión a responder con mayor rapidez y exactitud a las demandas de las PYME, a fin de hacer el proceso normativo más transparente, completo y efectivo (véase también la nueva red SOLVIT propuesta en la página 27).

Con la idea de simplificar el marco regulador y de reducir las cargas administrativas sobre las empresas, la Comisión respalda los esfuerzos de los registros nacionales mercantiles para mejorar sus servicios a las empresas y sus redes para el intercambio de buenas prácticas entre los, aproximadamente, veinte registros europeos oficiales.

El 29 de noviembre de 2000, la Comisión aprobó un nuevo marco regulador para los acuerdos de cooperación horizontal. Consta de dos reglamentaciones de exención por categorías -en aplicación del apartado 3 del artículo 81 del Tratado a las categorías de acuerdos de especialización y a las categorías de acuerdos de investigación y desarrollo [30]- y de directrices sobre la aplicabilidad del artículo 81 a los acuerdos de cooperación horizontal [31]. La adopción de estos textos reduce la carga del cumplimiento para las empresas, haciendo que la aplicabilidad del artículo 81 a los acuerdos horizontales sea más predecible y menos onerosa. Estas ventajas son especialmente evidentes para las PYME. La nueva notificación de minimis, adoptada en diciembre de 2001 por la Comisión [32], aclara que los acuerdos entre las PYME en general quedan fuera del ámbito del apartado 1 del artículo 81, ya que no afectan al comercio entre Estados miembros.

[30] Reglamento (CE) nº 2658/2000 de la Comisión, de 29 de noviembre de 2000, relativo a la aplicación del apartado 3 del artículo 81 del Tratado a determinadas categorías de acuerdos de especialización (Texto pertinente a efectos del EEE), DO L 304, 5.12.2000, pp. 3-6 y Reglamento (CE) nº 2659/2000 de la Comisión, de 29 de noviembre de 2000, relativo a la aplicación del apartado 3 del artículo 81 del Tratado a determinadas categorías de acuerdos de investigación y desarrollo (Texto pertinente a efectos del EEE), DO L 304, 5.12.2000, pp. 7-12.

[31] Comunicación de la Comisión - Directrices sobre la aplicabilidad del artículo 81 del Tratado CE a los acuerdos de cooperación horizontal, DO C 3, 6.1.2001, p. 2.

[32] Comunicación de la Comisión relativa a los acuerdos de menor importancia que no restringen la competencia de forma sensible en el sentido del apartado 1 del artículo 81 del Tratado constitutivo de la Comunidad Europea (de minimis), DO C 368, 22.12.2001, pp. 13-15.

El 12 de enero de 2001, la Comisión adoptó el Reglamento (CE) nº 70/2001 relativo a la aplicación de los artículos 87 y 88 del Tratado CE a las ayudas estatales a las pequeñas y medianas empresas [33], reemplazando, de este modo, las directrices comunitarias sobre ayudas estatales a las pequeñas y medianas empresas de 1996. El nuevo Reglamento exime a los Estados miembros que deseen conceder dicha ayuda de la obligación de notificar su intención por adelantado a la Comisión. La exención, sin embargo, únicamente es aplicable siempre que tal ayuda sea compatible con todas las condiciones estipuladas en la normativa. El Reglamento se adoptó con la intención de simplificar los procedimientos administrativos y debería permitir a los Estados miembros conceder dicha ayuda a las PYME con mayor rapidez. El mismo día, la Comisión también adoptó un Reglamento [34] que clarifica su postura respecto de la ayuda de minimis que puede concederse sin previa notificación. Si bien la ayuda de minimis, hasta 100 000 euros por beneficiario durante tres años, no se limita a las PYME, se prevé que una ayuda de tal cantidad sirva, en particular, a las necesidades de las pequeñas empresas.

[33] DO L 10, 13.1.2001, p. 33.

[34] Reglamento (CE) nº 69/2991 de la Comisión relativo a la aplicación de los artículos 87 y 88 del Tratado CE a las ayudas de minimis, DO L 10, 13.1.2001, p. 30.

3.4 Disponibilidad de habilidades

La Comisión ha creado, en cooperación con los Estados miembros, un grupo de expertos para analizar y supervisar la demanda de competencias relacionadas con las TIC y el comercio electrónico, así como la oferta de personal cualificado en Europa. El Grupo de control de las competencias TIC (2001-2002), compuesto de expertos de todos los Estados miembros, tiene como objetivo supervisar y evaluar comparativamente las políticas nacionales para mejorar la disponibilidad de competencias relacionadas con las TIC y el comercio electrónico.

La reciente comunicación de la Comisión sobre la economía electrónica [35] reconoce la necesidad urgente de abordar la escasez de habilidades relacionadas con las TIC y el comercio electrónico y, en este contexto, de fomentar el desarrollo de soluciones de aprendizaje electrónico (e-learning). El e-learning [36] se considera un capacitador importante para la educación de adultos, con un creciente hincapié en la importancia del aprendizaje informal y no oficial, y está demostrando ser una forma popular y económica de proporcionar las habilidades y competencias necesarias para las necesidades empresariales, en rápido proceso de cambio (en la actualidad, hasta el 60 % de las necesidades de formación de los principales agentes de las TIC se cubre con e-learning).

[35] «El impacto de la economía electrónica en las empresas Europeas: análisis económico e implicaciones políticas», COM(2001) 711 final, 29.11.2001.

[36] Véase también «Plan de acción eLearning; Concebir la educación del futuro» en: http://europa.eu.int/comm/education/elearning/doc\_en.html.

La Comunicación de la Comisión sobre aprendizaje permanente [37] presenta una estrategia global para apoyar la creación de un espacio europeo de aprendizaje permanente. La Comunicación recomienda la cooperación y creación de redes entre las PYME, y con los proveedores de formación, además de la colaboración con otras empresas a través de redes de aprendizaje y la puesta en común de las competencias. La Comisión, en colaboración con los interlocutores sociales europeos, también pondrá en marcha un estudio sobre el aprendizaje en las PYME, prestando especial atención al aprendizaje tanto formal como informal.

[37] COM(2001) 678 final, 21.11.2001.

El programa Leonardo da Vinci apoya, entre otras cosas, los proyectos transnacionales relacionados con el fomento de la formación para los directivos de las PYME, principalmente. Además, el programa ofrece, en exclusividad para las PYME, incentivos financieros para participar en los programas europeos de intercambio de aprendices y de personal en formación continua.

La ayuda del Fondo Social Europeo para la formación permanente se calcula en torno a los 12 000 millones de euros para el periodo 2000-2006. Los programas expresan, cada vez más, un compromiso más amplio para desarrollar un marco de formación permanente en el lugar de trabajo. Ello incluye los esfuerzos para reconocer las cualificaciones y competencias y para desarrollar medidas de formación multimedia y métodos de aprendizaje a distancia en apoyo de las competencias TIC en las PYME. La Comisión también adoptó, en febrero de 2001, una Comunicación sobre los nuevos mercados de trabajo europeos [38], aprobada en el Consejo Europeo de Estocolmo. A continuación, la Comisión creó un Grupo operativo de alto nivel sobre las cualificaciones y la movilidad, compuesto de altos representantes de la industria, expertos en el mercado laboral y profesores. El grupo recomendó una serie de medidas encaminadas a la apertura del mercado laboral europeo, para hacerlo accesible a todos antes de 2005. A tenor de estas recomendaciones, la Comisión adoptará un Plan de Acción para su envío al Consejo Europeo de Barcelona. Entre sus propuestas se incluirán acciones para eliminar los obstáculos a la movilidad, garantizar un mejor reconocimiento de títulos a escala comunitaria y mejorar el funcionamiento de los mercados de trabajo europeos, tales como la consolidación de la red de empleo europeo (EURES) para apoyar la movilidad de los trabajadores y asistir a las PYME en su búsqueda de personal cualificado.

[38] COM(2001) 116 final, 28.2.2001.

En junio de 2001, la Comisión adoptó una Comunicación sobre «Una estrategia de movilidad para el espacio Europeo de investigación» [39], cuyo objetivo es crear un entorno favorable para la movilidad de los investigadores que, entre otras cosas, contribuirá a «aumentar la transferencia de conocimientos y tecnologías entre los distintos participantes del sistema europeo de investigación e innovación, incluida la industria».

[39] COM(2001) 331 final, 20.6.2001

3.5 Mejorar el acceso en línea

En marzo de 2001, la Comisión adoptó la Comunicación «Ayudar a las PYME a pasar a la fase digital (eEurope GoDigital)» [40]. La iniciativa de informatización descrita en esta Comunicación es resultado del Plan de Acción eEurope aprobado por los Estados miembros en el Consejo Europeo de Feira. El Plan identifica las PYME como elementos de vital importancia para promover la eEurope (Europa electrónica), y define los objetivos específicos y un calendario para su aplicación. Los Estados miembros y la Comisión están invitados, entre otras cosas, a estimular la informatización de las PYME a través de actividades coordinadas de interconexión a fin de intercambiar ejemplos de las mejores prácticas, la disposición para el comercio electrónico y evaluaciones comparativas. Los «centros de referencia» (redes consolidadas destinadas a facilitar información y asesoramiento en diferentes partes de la UE) podrían ayudar a las PYME a introducir el comercio electrónico en sus estrategias empresariales. Se ha habilitado una subvención de 0,75 millones de euros para organizar seminarios y talleres en este ámbito, y en septiembre de 2001 comenzó la campaña GoDigital en los Centros europeos de información empresarial de dieciocho países.

[40] COM(2001) 136 final, 13.3.2001.

En su Comunicación «El impacto de la economía electrónica en las empresas europeas: análisis económico e implicaciones políticas» de noviembre de 2001 [41], la Comisión volvió a subrayar la necesidad de que las administraciones públicas se sitúen en la vanguardia de la prestación de servicios en línea y proporcionen incentivos para que las PYME accedan a tales servicios. También se destaca la necesidad de fortalecer, a todos los niveles, las iniciativas en marcha para ayudar a las PYME a adquirir competencias relacionadas con las TIC y el comercio electrónico.

[41] COM(2001) 711 final, 29.11.2001.

3.6 Sacar más provecho del Mercado Único

La Comisión adoptó en noviembre de 1999 su estrategia quinquenal para el mercado interior europeo, con el objetivo de identificar áreas que requieren actuación y de mantener éstas en el punto de atención. La estrategia hace hincapié en la necesidad de medidas permanentes de reforma económica y estructural, y de un compromiso político firme a la hora de abordar las cuestiones prioritarias destinadas a mejorar la competitividad de las empresas de la UE. La Comisión revisa anualmente la Estrategia para el mercado interior (la última vez fue en abril de 2001 [42] y la próxima se realizará en abril de 2002) para estudiar los resultados y hacer propuestas de mejora. Uno de los cuatro objetivos de la Estrategia es mejorar el entorno empresarial en el que muchas de las medidas específicas tienen disposiciones concretas para ayudar a las pequeñas empresas (por ejemplo, la simplificación de los procedimientos de contratación pública u otras directivas del sector).

[42] COM(2001) 198 final, 11.4.2001.

Con el fin de mejorar el mercado interior de la Unión Europea, en 2001 se lanzó la Iniciativa del Mercado Interior para mercancías industriales. Esta iniciativa se propone garantizar que las reglas del mercado interior se adapten al cambio tecnológico sin obstáculos normativos, y reducir las cargas administrativas sobre las empresas. La Comisión llevó a cabo una ronda de consultas en línea, durante cuatro meses, con las partes afectadas del mundo empresarial, con el fin de identificar los obstáculos existentes que dificultan la libre circulación de mercancías y servicios afines en la UE. Los resultados del estudio y del plan de acción se presentarán a comienzos de 2002.

En noviembre de 2001, la Comisión adoptó una Comunicación en la que se exponían nuevas propuestas para un sistema eficaz de resolución de problemas en el Mercado Interior denominado «SOLVIT» [43]. Este sistema aboga por un planteamiento integrado para la creación de una base de datos en línea a escala comunitaria a fin de facilitar la supervisión y resolución de los problemas relacionados con la mala aplicación de la normativa por parte de las autoridades públicas. La Comisión también ha definido en una Recomendación [44] dirigida a los Estados miembros algunos plazos y principios comunes que los Estados miembros deben seguir.

[43] COM(2001) 702 final, 27.11.2001.

[44] COM(2001) 3901 final, 7.12.2001.

El paquete de propuestas legislativas de la Comisión para simplificar y clarificar la actual normativa en materia de contratación pública debería facilitar su lectura y comprensión. La promoción del uso de medios electrónicos para la contratación, así como una mayor transparencia respecto a los criterios utilizados en la adjudicación de contratos beneficiará a las pequeñas empresas, que podrán concentrar sus esfuerzos en las licitaciones en que consideren que tienen mayores posibilidades de éxito.

Un problema de gran importancia para las pequeñas empresas es el del retraso en los pagos. El Consejo y Parlamento Europeo adoptaron la Directiva relativa a la lucha contra la morosidad en las transacciones comerciales de junio de 2000 [45]. Los Estados miembros deben aplicar plenamente la Directiva antes del 8 de agosto de 2002. Mientras tanto, se ha distribuido a la comunidad empresarial europea un folleto informativo que también se encuentra disponible en Internet.

[45] Directiva 2000/35/CE de 29.6.2000, DO L 200, 8.8.2000.

La Directiva sobre comercio electrónico entró en vigor en los Estados miembros el 17 de enero de 2002. Esto significa, a efectos prácticos, que una empresa establecida en un Estado miembro puede, en la mayoría de los casos, comerciar en el mercado comunitario como si fuera su propio mercado nacional, sabiendo que el cumplimiento de su legislación nacional es suficiente, sin necesidad de considerar las disposiciones legales de los otros catorce Estados miembros, a la hora de prestar servicios transfronterizos en la Comunidad. Todo ello representa un ahorro enorme para las PYME desde el punto de vista de los costes y los recursos.

El marco jurídico comunitario sobre el tratamiento de datos personales y la vida privada también ofrece la ventaja del principio de control en el país de establecimiento. Las PYME que cumplan la legislación nacional sobre protección de datos del Estado miembro donde están establecidas podrán recoger y tratar, en todo el mercado interior, datos personales destinados a sus servicios, productos o a su organización interna. Una política clara y eficaz de protección de la vida privada es básica para conseguir la confianza y la seguridad de los consumidores.

Los programas de trabajo de intercambio de datos entre administraciones (IDA) para los años 2001 y 2002 hacen hincapié en las acciones que proporcionan beneficios directos a las empresas a escala europea, como una encuesta sobre los requisitos de las empresas para los servicios paneuropeos con las administraciones públicas. El programa IDA también ha iniciado una acción horizontal para facilitar la creación de páginas web de portales interoperables que proporcionen acceso público a la información administrativa y de los servicios públicos de los Estados miembros. La principal iniciativa prevista es el establecimiento de un portal común para la administración de la UE.

3.7 Fiscalidad y cuestiones financieras

En diciembre de 2000 se puso en marcha un proyecto del procedimiento Best sobre la transmisión de empresas, encaminado a supervisar la aplicación de la Recomendación de la Comisión de 1994 sobre la transmisión de las pequeñas y medianas empresas [46]. En esta Recomendación se invita a los Estados miembros a mejorar su marco fiscal y jurídico para la transmisión de empresas, a estimular la sensibilización y a facilitar apoyo en este ámbito. La Comisión ha creado un grupo de expertos con el objetivo de ayudar a recopilar información sobre las medidas adoptadas y de evaluar su efectividad. Se espera el informe final para junio de 2002.

[46] DO L 385, 31.12.1994, p. 14 y la Comunicación de acompañamiento que contiene las motivaciones de la Recomendación, DO C 400, 31.12.1994, p. 1.

La Comisión también está llevando a cabo un estudio sobre el entorno jurídico y administrativo para las opciones de compra de acciones de los empleados. Todo ello podría desempeñar un importante papel en la promoción del espíritu empresarial, pues ayuda a atraer, retener y motivar al personal clave y supone también ahorro de liquidez. Sin embargo, la complejidad y la falta de claridad de las disposiciones jurídicas y administrativas de muchos Estados miembros (sobre todo en relación con la fiscalidad) dificulta su utilización. Por otro lado, la Comisión ha editado un estudio llamado «Fiscalidad de empresas e innovación: Cuestiones en juego y análisis de las experiencias adquiridas en la Unión Europea durante los años noventa» que analiza las ventajas y desventajas de diferentes planteamientos normativos.

El Plan de acción en materia de servicios financieros contiene medidas destinadas, por un lado, a ayudar a las PYME a obtener financiación en función de la competitividad y a escala comunitaria y, por otro, a eliminar toda barrera jurídica o administrativa que dificulte la obtención de capitales con carácter transfronterizo. Esta es la intención subyacente de la propuesta de Directiva relativa al prospecto único, destinada a garantizar que el prospecto o el documento de oferta aprobado en uno de los Estados miembros sea aceptado en todos los demás. Por otra parte, se mejorará la presentación de informes financieros eliminando las diferencias nacionales en los sistemas de contabilidad por medio de la introducción de normas contables internacionales en toda la UE.

En octubre de 2001, la Comisión publicó la evaluación intermedia de los progresos registrados en el Plan de acción sobre capital riesgo. Adoptado en el Consejo Europeo de Cardiff, el plan define una serie de medidas para eliminar los obstáculos que impidan la creación de en la UE de un mercado de capital riesgo en buen funcionamiento. La evaluación destaca la positiva evolución del capital riesgo en Europa durante los últimos años y el aumento de la financiación para el capital inicial y para las iniciativas de puesta en marcha. También señala que el sector europeo de capital riesgo se ha hecho más sofisticado y se ha organizado mejor. No obstante, la profundidad de los mercados continua variando de forma significativa entre los Estados miembros. Es necesario prestar especial atención a las formas y medios de estimular la aparición de nuevas empresas con potencial de crecimiento, incluyendo la mejora de los lazos entre el mundo empresarial y el de la investigación científica.

En septiembre de 2001, la Comisión publicó un informe sobre el progreso realizado en el marco de la Acción «capital de lanzamiento» CREA. La acción apoya los fondos de capital de lanzamiento creados recientemente con, al menos, 4 millones de euros de capital de inversión, como una forma de superar el déficit de financiación en las fases iniciales. La actividad de doce fondos ha servido para invertir 102 millones de euros en 114 empresas nuevas, lo que ha generado 1 637 puestos de trabajo. La mayoría de estos fondos invierte a escala local o regional en tecnología de la información, comunicaciones, electrónica y ciencias de la vida.

La Cuarta Mesa Redonda de Bancos y PYME, que concluyó en diciembre de 2001, se concentró en los países candidatos y abarcó una gran variedad de asuntos financieros. El informe final relaciona los ejemplos de las mejores prácticas con problemas identificados, y formula una serie de sugerencias y recomendaciones a la UE. El Consejo de Industria de diciembre de 2001 pidió a la Comisión que facilitara los contactos entre las instituciones financieras y las PYME, con el objetivo de elaborar un código de buena práctica en esta materia y de identificar las buenas prácticas en la simplificación de los procedimientos.

En octubre de 2001, la Comisión puso en marcha en colaboración con los Estados miembros un proyecto de procedimiento Best sobre el establecimiento de buenas prácticas en las actividades de los inversores privados no institucionales.

Dentro del Quinto Programa marco de IDT (investigación y desarrollo tecnológico), se han emprendido diversos proyectos para facilitar el acceso a la financiación privada en innovación, de acuerdo con la iniciativa «Gate2growth». Éstos incluyen las siguientes redes a escala europea: el fórum de capital inicial I-TecNet (una red de operadores profesionales de capital riesgo en las inversiones iniciales en tecnología innovadora); un foro de viveros (una red de gestores de viveros tecnológicos, aceleradores empresariales y financiación de siembra); y una red de expertos académicos sobre espíritu empresarial, formación y financiación privada para innovación.

De acuerdo con la Decisión del Consejo de 20 de diciembre de 2000 sobre el Programa plurianual en favor de la empresa y el espíritu empresarial (2001-2005), la Comisión y el Fondo Europeo de Inversiones han llegado a un acuerdo sobre la aplicación de los instrumentos financieros del programa: el Plan de ayuda inicial del MET (Mecanismo europeo para las tecnologías), el Mecanismo de garantía para las PYME, y la Acción «capital de lanzamiento». Estos instrumentos se presentan a través de intermediarios financieros.

El objetivo del Plan de ayuda inicial del MET es incrementar la disponibilidad de capital riesgo para las PYME innovadoras, durante las fases de puesta en marcha e iniciación. El FEI invierte, en igualdad de condiciones con otros inversores de capital, en fondos de capital riesgo especializado. Los fondos de estos mecanismos son más limitados o recién constituidos, sobre todo aquellos que operan a escala regional, los que se centran en sectores específicos y los que financian la explotación de resultados de I+D.

El Mecanismo de garantía para las PYME tiene como objetivo estimular la creación de empleo apoyando actividades de inversión de las PYME, a través de una mayor disponibilidad de financiación crediticia. Todo ello se consigue aumentando la capacidad de los programas de garantía y está relacionado tanto con las carteras nuevas como con las ya existentes. El mecanismo de garantía proporciona cuatro «ventanas» diferentes: para la financiación (tradicional) de préstamos, micropréstamos, préstamos para inversiones en TIC e inversiones de capital.

La Acción «capital de lanzamiento» se dirige a estimular la oferta de capital para crear empresas nuevas, innovadoras, con potencial de crecimiento y creación de empleo, también en la economía tradicional, mediante el apoyo de fondos de capital de siembra, los viveros de empresas u organismos similares. Esta ayuda está destinada a la contratación a largo plazo de gerentes de inversión a fin de reforzar la capacidad del sector del capital riesgo para satisfacer las inversiones en capital de siembra.

Por otro lado, a través del Programa de crecimiento y medio ambiente, el FEI ofrece una garantía a las instituciones financieras que conceden préstamos a PYME para inversiones respetuosas con el medio ambiente. Esta garantía es gratuita tanto para la institución financiera como para la empresa, a través del patrocinio del programa de la UE. Dicho programa respalda treinta y ocho intermediarios financieros y más de 4 000 empresas. El Memorando de entendimiento firmado el 7 de junio de 2001 entre la Comisión Europea y el BEI aporta un marco para una cooperación más estrecha destinada a fomentar la investigación y la innovación tecnológicas en Europa ofreciendo formas complementarias, aunque independientes, de apoyo financiero. El principal objetivo de esta cooperación es aumentar el impacto de las subvenciones otorgadas por la Comisión Europea y de los préstamos o el capital riesgo aportados por el BEI para los proyectos e infraestructuras de investigación y las empresas innovadoras. Esto se conseguirá mejorando el desarrollo de sinergias entre el Programa marco de investigación comunitaria y la Iniciativa Innovación 2000 del BEI.

3.8 Promoción de la capacidad tecnológica de las pequeñas empresas

Las PYME son un grupo objetivo importante para el Sexto Programa Marco de IDT, que reserva el 15 % del presupuesto destinado a las siete áreas temáticas prioritarias a este sector de empresas. Este importe asciende aproximadamente a 1.700 millones de euros y hace del Programa Marco uno de los mayores instrumentos de apoyo a PYME en todo el mundo en el ámbito de la investigación y la innovación. Además, se prevén acciones de investigación específicas para PYME menos centradas en la investigación (o tradicionales): se han destinado 450 millones de euros para el programa CRAFT (investigación colectiva e investigación cooperativa). A fin de aportar información y asistencia a las PYME en relación con el Sexto Programa Marco, se establecerá una red dedicada de Puntos de Contacto Nacionales (PCN).

Las medidas de innovación regional están destinadas a fomentar la actuación de las regiones en un contexto internacional, facilitando el intercambio de experiencia entre regiones interesadas en medidas de innovación. La nueva generación de acciones innovadoras para los años 2000-2006, financiadas con cargo a los Fondos estructurales, tiene una especial importancia para las pequeñas empresas. Tres son los asuntos elegidos para este periodo: economía regional basada en el conocimiento y la innovación tecnológica (para asistir a las regiones menos desarrolladas a la hora de idear herramientas competitivas y poner en práctica la colaboración entre el sector público, las empresas, los centros de investigación y las universidades); eEurope-regio: la sociedad de la información y el desarrollo regional (para asistir proyectos en el sector de servicios en tecnología digital con el fin de reducir las desventajas de las regiones periféricas, por ejemplo); y, finalmente, identidad regional y desarrollo sostenible (para fomentar que las regiones se basen en sus ventajas culturales o en sus competencias específicas a la hora de mejorar el entorno profesional de las mismas). Para todos estos programas se dispone de un presupuesto total de 400 millones de euros.

En virtud del Quinto Programa marco de IDT, la Acción piloto de excelencia para nuevas empresas innovadoras (PAXIS) ofrece una red de áreas económicas que proporcionan condiciones ejemplares para puestas en marcha y empresas «semillas». Se prevé que las regiones PAXIS se conviertan en un «escaparate» europeo de la excelencia regional en el fomento de la innovación. En mayo de 2001 se lanzó una convocatoria de propuestas sobre «mecanismos para facilitar la creación y el desarrollo de empresas innovadoras» que proporcionará financiación para un máximo de veintidós áreas económicas europeas que satisfagan los criterios de excelencia para la creación de empresas innovadoras, reunidas en cinco redes temáticas. También prevé proyectos transfronterizos sobre los instrumentos y las fórmulas para crear empresas innovadoras, así como varias medidas de acompañamiento.

«CORDIS», el servicio de información sobre investigación y desarrollo de la Comunidad, está organizando un nuevo servicio para ayudar a las PYME a participar y a beneficiarse de la financiación europea en investigación. Será valioso, sobre todo, para las PYME innovadoras que soliciten financiación en investigación a través de las medidas específicas para las PYME del Quinto Programa Marco de IDT, así como para todos los interesados en solicitarlo. Las PYME -especialmente las que desean innovarse e internacionalizarse- se beneficiarán del servicio TechWeb. Además, los servicios CORDIS para las PYME comprenden programas de divulgación y formación, cuyo objetivo es elevar el nivel de sensibilización pública respecto a los procesos de innovación, y fomentar el diálogo entre tecnólogos, actores económicos y sus comunidades. La propuesta modificada del Sexto Programa Marco para IDT [47] incluye una sección sobre «Recursos humanos y movilidad» cuyo objetivo es fomentar la movilidad «con fines de formación, mejora de la cualificación o transferencia de conocimientos, especialmente entre sectores diferentes (por ejemplo, académico/industria)».

[47] COM(2001) 709 final, 22.11.2001.

Para mejorar la capacidad de los centros de investigación pública, sobre todo de las universidades, de cooperar con la industria y facilitar la transferencia de conocimientos y tecnología, la iniciativa «Gate2growth» (véase el punto 3.7) respalda la red «Proton Europe». Se trata de una red de oficinas de enlace industrial en los centros de investigación pública que facilita la interacción y el intercambio de buenas prácticas entre las citadas oficinas y los gestores de los derechos de la propiedad industrial e intelectual. Asimismo se está llevando a cabo un estudio, y se ha constituido un grupo de expertos, para identificar y fomentar las buenas prácticas relacionadas con las normas sobre derechos de propiedad industrial e intelectual aplicadas en la investigación con financiación pública, con objeto de facilitar la cooperación investigadora y la transferencia tecnológica a escala transnacional, especialmente entre universidades y empresas, incluidas PYME. Esto también puede contribuir a crear un ambiente favorable para el lanzamiento de empresas creadas por escisión de las organizaciones públicas de investigación.

Reforzar la cooperación entre empresas y centros de investigación es uno de los temas comprendidos en el «Esquema orientativo de la Innovación en Europa». En un seminario celebrado en octubre de 2001 «Favouring Industry-Science Relationships through Human Capital Mobility» (Favorecer las relaciones entre ciencia e industria a través de la movilidad del capital humano), los responsables políticos de doce Estados miembros intercambiaron ejemplos de buenas prácticas.

En el área de la acción en materia de formación y educación del Programa IST, existe un grupo de proyectos que dirigen y desarrollan ejemplos de las mejores prácticas para soluciones avanzadas de formación profesional, mediante la práctica del trabajo en las PYME. El objetivo es favorecer la adopción de soluciones y servicios con base tecnológica que permitan un ciclo vital completo de formación profesional en el trabajo, incluyendo el desarrollo de modelos empresariales sostenibles.

3.9 Modelos de empresa electrónica próspera y apoyo de alto nivel a la pequeña empresa

De acuerdo con lo subrayado en la Comunicación sobre el paso a la fase digital (Go Digital) (véase el punto 3.5), la evaluación comparativa es una herramienta fundamental para fomentar, aún más, la utilización de las TIC y de Internet por parte de las PYME. En este contexto, la Comisión puso en marcha un proyecto del procedimiento Best que tiene como objetivo analizar y evaluar comparativamente las políticas regionales y nacionales, así como los instrumentos de las PYME para el fomento del comercio electrónico. Un Grupo de política en materia de comercio electrónico, con expertos de todos los Estados miembros y de Noruega, presentará directrices normativas, así como objetivos e indicadores.

El «Esquema orientativo de la Innovación en Europa» (véase también el punto 3.8) busca la recopilación, la actualización regular y el análisis de la información sobre políticas de innovación a escala nacional y comunitaria, centrándose en la financiación de la innovación, la creación y desarrollo de empresas innovadoras, la protección de los derechos de propiedad intelectual, y la transferencia de tecnología entre los centros de investigación y la industria. También proporciona un foro europeo para evaluar comparativamente e intercambiar ejemplos de buenas prácticas.

Las conclusiones del proyecto de procedimiento Best sobre los servicios de apoyo empresarial exponen quince directrices para las mejores prácticas [48]. Éstas incluyen reiterar la importancia fundamental de la orientación hacia el cliente, a la hora de la prestación de servicios; el énfasis en la necesidad de servicios más coherentes basados en un planteamiento profesional, a fin de ayudar a las empresas a construir su propia capacidad de gestión; la referencia a la necesidad de fomentar organizaciones de apoyo con posibilidades de prestar servicios adaptados a las necesidades individuales de los clientes, y la exigencia básica de crear una «cultura» de la evaluación, que repercuta en el diseño y la explotación de servicios de apoyo.

[48] «Crear un servicio de apoyo a las empresas de la mayor calidad», SEC(2001) 1937, 28.11.2001.

En octubre de 2001, la Comisión puso en marcha las bases de datos sobre medidas e iniciativas de apoyo en favor de las empresas (SMIE). El proyecto SMIE comprende una base de datos de más de 2 000 iniciativas y medidas de apoyo empresarial en toda Europa (UE, EEE, seis países candidatos y Suiza), así como una base de datos que recopila buenas prácticas en iniciativas de apoyo empresarial. El objetivo es proporcionar una visión de conjunto de las medidas de apoyo empresarial para facilitar la evaluación y el análisis comparativo, incrementando así la transparencia y la visibilidad.

3.10 Potenciar y hacer más eficaz la representación de los intereses de la pequeña empresa a escala nacional y de la Unión

En noviembre de 2000, se creó un grupo consultivo de alto nivel que asesora a la Comisión Europea sobre política empresarial, el Grupo de política de empresa (GPE) [49]. El GPE se divide en dos secciones: una sección en la que se incluyen todos los Directores Generales responsables de Industria y de las PYME de los Estados miembros; y una Cámara Profesional que reúne una muestra representativa de la comunidad empresarial europea activa en la industria, los servicios y los sindicatos, o en la promoción de la innovación. Entre sus treinta y cinco miembros, la cámara incluye a empresarios de las PYME y a aquellos otros con experiencia laboral en las PYME o en relación con las mismas. Asimismo, la Cámara asesora a la Comisión sobre las prioridades de política empresarial, ayuda a divulgar información acerca de las actividades de la Comisión o de los Estados miembros, y ofrece información sobre el impacto de los programas comunitarios y sus posibles mejoras. Además, la Comisión celebra reuniones regulares con las organizaciones empresariales europeas, prestando especial atención a los representantes de las PYME. La DG de Empresa también ha creado recientemente la figura de «corresponsal» de las PYME, un alto funcionario encargado de mantener el diálogo con éstas.

[49] DO L 285, 10.11.2000, Decisión de la Comisión, de 8 de noviembre de 2000, relativa a la creación de un Grupo de política de empresa.

La formalización de estructuras de consulta se complementa con discusiones bilaterales especiales, ya en curso, mantenidas con organizaciones de las PYME nacionales y europeas. Por ejemplo, en junio de 2001, se celebró un seminario especial para informar a las PYME sobre la revisión de la legislación química europea. El aumento en el uso de Internet y el posible desarrollo de la estructura de paneles de empresa garantizará una mayor transparencia por parte de los responsables de la formulación de políticas, así como un mayor intercambio de información con las empresas.

4. CONCLUSIONES

Generales

Desde el Consejo Europeo de Feira se ha producido un avance indudable, si bien la naturaleza de los cambios, y el hecho de que muchos de ellos sean recientes, hace difícil evaluar su impacto global. No obstante, la variedad de medidas es, en sí misma, una fuente de fortaleza que demuestra, al mismo tiempo, cuánto queda por hacer para elaborar medidas nuevas y más sistemáticas. Ante el reciente deterioro de la situación económica en Europa, es más importante que nunca restaurar la confianza de las pequeñas empresas y apoyar su dinamismo emprendedor.

Los logros obtenidos varían de un país a otro, y está claro que aún es posible hacer importantes progresos. Los comportamientos también varían de acuerdo con la zona considerada. La mayoría de los Estados miembros han reorientado su centro de atención hacia la necesidad de facilitar la puesta en marcha de un proyecto empresarial, por ejemplo, y de mejorar el acceso de las pequeñas empresas al comercio electrónico. Esto puede deberse, en parte, a que es un asunto relativamente visible que se presta a una mejora a corto plazo. El fomento del espíritu empresarial, por otro lado, es una tarea más difícil que probablemente requiera más tiempo. En contraposición, los avances serán igualmente valiosos, pero todavía queda mucho por hacer para que haya una representación más sistemática de la pequeña empresa.

Educación y formación en el espíritu empresarial

La promoción del espíritu empresarial requiere tanto de un abanico amplio de medidas a corto plazo como de un mayor compromiso en el apoyo del aprendizaje y del espíritu empresarial.

\* El espíritu empresarial sigue siendo débil en Europa, a pesar de que todos los Estados miembros se emplean a fondo para promover el espíritu empresarial dentro del sistema educativo y entre otros grupos de empresarios potenciales. Por tanto, es necesario profundizar en la formación de los empresarios y de sus empleados.

\* Otro ámbito de interés es el de los viveros de empresas o centros de fundación. Potenciar su utilización dentro de la UE es importante y sus resultados han sido impresionantes. Parece que, en este campo, los esfuerzos merecerán la pena.

Puesta en marcha menos costosa y más rápida

En diversos países, la combinación de las necesidades de tiempo, coste y capital constituye un gran obstáculo para el espíritu empresarial y, en este sentido, es necesario hacer mayores esfuerzos para simplificar las exigencias actuales; por ejemplo, sustituyendo la validación de documentos por la autocertificación. También pueden efectuarse nuevos avances mediante la aplicación más generalizada de la recomendación de la Comisión sobre la mejora y la simplificación de las condiciones para la creación de empresas.

\* Podrían simplificarse los procedimientos de puesta en marcha empresarial con el fin de realizar una evaluación comparativa desde el punto de vista del tiempo y de los costes requeridos.

\* Todavía queda mucho por hacer para explotar la tecnología de la información, en especial, por lo que se refiere al registro en línea. Todo ello debería acompañarse de la reforma de los procedimientos.

\* Los Estados miembros que exijan un capital mínimo deberían reconsiderar la necesidad de este obstáculo.

Mejorar la legislación y la reglamentación

Éste es uno de los campos en los que las propias empresas reconocen la urgencia de una reforma. En consecuencia, se reciben con especial satisfacción los esfuerzos gubernamentales encaminados a la disminución de las barreras normativas para las empresas y a la mejora de la calidad de la nueva legislación.

\* Es necesario conceder más atención a la retirada y derogación de la normativa redundante, así como a la revisión de la nueva legislación. La introducción de una legislación onerosa puede evitarse a través de la estricta supervisión de los programas normativos, la cooperación más amplia entre departamentos ministeriales y la consulta bien estructurada de la legislación propuesta.

\* Los gobiernos deberían utilizar, más a menudo y como herramienta de trabajo de las administraciones, las evaluaciones sistemáticas de los efectos sobre las empresas, en especial, en el momento de decidir y redactar la nueva legislación. La rápida participación de los afectados y de las partes interesadas, junto con el mayor uso de los análisis económicos, deberían ayudar a las empresas al análisis estimado de costes y beneficios.

\* Debería examinarse la normativa sobre quiebra con la idea de encontrar soluciones para empresas insolventes, aunque viables, y de atenuar las sanciones y el estigma que acompaña al fracaso «honrado».

Disponibilidad de habilidades

A pesar de notables excepciones, Europa no está abordando adecuadamente su déficit de competencia técnica. Garantizar competencias técnicas suficientes para las necesidades presentes y futuras de la economía europea requiere medidas a largo plazo.

\* Hay que centrarse más en ciertas habilidades clave dentro del sistema educativo, avanzar en el apoyo gubernamental a la industria con base científica y estimular a las empresas para que inviertan en I+D.

\* Más allá del sistema educativo, es necesario fomentar la formación permanente, sobre todo en competencias relacionadas con las TIC, para superar el déficit existente.

\* Es necesario fomentar una mayor movilidad de la mano de obra tanto nacional como entre Estados miembros, lo que permitiría superar parte de la escasez de habilidades y mejorar el acceso de las PYME a mayores fuentes de mano de obra cualificada.

Mejorar el acceso en línea

Las administraciones nacionales están cada vez más decididas a facilitar el acceso en línea a todos los documentos y formularios pertinentes, así como a ofrecer información y asesoramiento vía Internet.

\* Aquellos países que están creando las condiciones para que las empresas se registren en línea o presenten electrónicamente los formularios de impuestos o de la seguridad social constituyen un ejemplo para los demás.

\* Es necesario continuar los progresos en esta materia y perfeccionarlos con el fin de satisfacer las necesidades de las empresas.

Sacar más provecho del Mercado Único

El mercado interior ya ha supuesto un inmenso beneficio para las empresas, pero es evidente que estos beneficios se verán aumentados con la plena realización del mercado interior. Las PYME, en particular, pueden beneficiarse de la mayor apertura en la contratación pública.

\* Se recuerda a los Estados miembros la necesidad de cumplir los objetivos de transposición legislativa establecidos en el Consejo Europeo de Estocolmo.

\* La Comisión continuará sus esfuerzos para mejorar el entorno empresarial, sobre todo para las pequeñas empresas, a través de acciones específicas dentro de la Estrategia del mercado interior.

Fiscalidad y cuestiones financieras

El acceso a la financiación es fundamental para trasladar a la realidad las ideas empresariales. A pesar de los importantes avances registrados en esta materia, las empresas siguen viendo en la falta de apoyo financiero su principal limitación.

\* Aunque en algunos países se ha producido un rápido aumento del capital riesgo, principalmente para las empresas tecnológicas y de alto crecimiento, en otros, el capital riesgo sigue siendo insuficiente y es necesario fomentarlo. La financiación de las primeras fases de una empresa (capital de siembra e inicial) sigue siendo una parte muy limitada del capital riesgo disponible. Además, también resulta necesario explotar más a fondo el potencial financiero de los inversores privados no institucionales, hoy en día activos en casi todos los Estados miembros.

\* Tampoco deben olvidarse las medidas que faciliten el acceso a la financiación de pequeñas empresas de sectores más «tradicionales» a través de préstamos y planes de garantía recíproca.

\* Por otro lado, son bien recibidos los incentivos y las exenciones fiscales que, cada vez más, están aplicando los Estados miembros, con la idea de permitir que las pequeñas empresas vuelvan a invertir. El fomento de las opciones sobre acciones también puede beneficiar a las pequeñas empresas al aportarles una manera de atraer y recompensar a su personal.

Promoción de la capacidad tecnológica de las pequeñas empresas

Todos los gobiernos se han comprometido a fomentar la transferencia tecnológica a las pequeñas empresas y están concediendo mayor atención a la cooperación entre las empresas y los centros de investigación. Sin embargo, las noticias no han sido tan halagüeñas respecto a la cooperación interempresarial y a las agrupaciones y redes empresariales. Situación ésta que plantea la cuestión de si se ha avanzado lo suficiente en estas materias.

\* La mejora en este campo requiere un compromiso a largo plazo para fomentar y facilitar el cambio tecnológico en las PYME, así como la agrupación y la cooperación interempresarial.

Modelos de empresa electrónica próspera y apoyo de alto nivel a la pequeña empresa

El comercio electrónico es, con toda claridad, una prioridad clave en todos los países y, a este respecto, los resultados de los esfuerzos actuales son alentadores. No obstante, las actuaciones difieren enormemente de un país a otro. Aún queda mucho por hacer para elevar el perfil y el uso del comercio electrónico entre las pequeñas empresas.

La amplitud y profundidad del progreso en materia de servicios de apoyo continúa siendo difícil de evaluar. Además del progreso en infraestructuras tales como la reestructuración de servicios, la creación de ventanillas electrónicas únicas, la coordinación regional de prestación de servicios, el aumento de portales web, etc., hay un mayor compromiso a la hora de ofrecer servicios más coherentes, orientados a las necesidades del cliente y de fácil utilización.

\* Es necesario que la consolidación del marco jurídico para el comercio electrónico y las mejoras en infraestructura se combinen con un aumento de medidas de sensibilización y formación en competencias de las TIC.

\* Los Estados miembros pueden aprender de muchos ejemplos de buenas prácticas en la prestación actual de servicios de apoyo. Entre las directrices básicas encaminadas a la mejora se incluyen el desarrollo de servicios más orientados hacia el cliente, que proporcionen servicios coherentes destinados a ayudar a las empresas a construir su propia capacidad de gestión y a una mejor evaluación de dichos servicios.

Potenciar y hacer más eficaz la representación de los intereses de la pequeña empresa a escala nacional y de la Unión

A pesar de que algunos Estados miembros han puesto en marcha alentadoras iniciativas encaminadas a constituir comités consultivos con representantes de las pequeñas empresas, dentro del proceso normativo europeo, la consulta habitual a las pequeñas empresas no es una práctica generalizada. Por tanto, es de vital importancia dar a las pequeñas empresas la oportunidad de expresar sus intereses, preferiblemente, de forma sistemática.

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