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Language: es
Format: md

N° C 318/50 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 12. 12. 88

2.16.4. Si este último se pronuncia en un plazo fijado
por el Consejo pero no superior a tres meses, las medidas son adoptadas por la Comisión.

Hecho en Bruselas, el 29 de septiembre de 1988.

2.16.5. Parece excesivo este poder así otorgado a la
Comisión para estatuir por sí sola.

_El Presidente_

_del Comité Económico y Social_

Alfons MARGOT

Dictamen sobre el estado actual y las perspectivas futuras de las negocaciones GATT/Ronda
Uruguay desde el punto de vista de las relaciones entre la Comunidad Europea y los principales

países industrializados, los países en vías de desarrollo y los países con comercio de Estado

(88/C 318/16)

El 31 de mayo de 1988, de conformidad con el apartado 4 del artículo 20 del reglamento
interno, el Comité Económico y Social decidió emitir un dictamen sobre el estado actual y
las perspectivas futuras de las negociaciones GATT/Ronda Uruguay.

La Sección de relaciones exteriores, política comercial y desarrollo, encargada de preparar
los trabajos en la materia, adoptó su dictamen el 16 de septiembre de 1988 (ponente:
Sr. Romoli).

En su 258 [a] sesión plenaria (sesión del 29 de septiembre de 1988), el Comité Económico y
Social ha aprobado por unanimidad el siguiente dictamen.

Observaciones generales

1. El grupo de estudio «GATT/Ronda Uruguay»
ha seguido estos últimos meses la evolución de las
negociaciones de la Ronda de Uruguay a través de
contactos informales de los funcionarios de la Comisión
de la CEE sobre los temas tratados por los grupos de
negociación, recabando la opinión de los representantes
de algunos países contratantes como India, Brasil y
Estados Unidos, mediante contactos del ponente y el
presidente del grupo de estudio con el director general
del Acuerdo general sobre las tarifas advaneiras y el
comercio (GATT) y su secretaría y, por último, a través
de las reuniones del CES con los países de la Asociación
europea de libre cambio (AELC), y de una audiencia
pública de la comisión de Relaciones exteriores del
Parlamento Europeo. Además, la secretaría de la sección de Relaciones exteriores, política comercial y desarrollo ha facilitado continualmente a los miembros del
grupo de estudio una amplia documentación con los
artículos publicados en la prensa especializada.

2. En el período transcurrido desde la declaración de
Punta del Este sobre los objetivos generales de la nueva
Ronda y durante las negociaciones sectoriales llevadas a
cabo en 1987, se han registrado progresos satisfactorios,
tanto por el volumen de trabajo efectuado como por la
activa contribución de muchas delegaciones en cuanto
a la definición de objetivos y metodologías que deberán
seguirse para resolver los innumerables problemas
específicos de la negociación.

La fase actual, que se inició en enero de 1988, se
caracteriza por la presentación de solicitudes y ofertas
de adjudicación entre las partes contratantes. Esta fase
resulta la más difícil de la negociación en sí.

Se ha previsto una reunión ministerial denominada _Mid_
_Tertn Review_ (evaluación a medio plazo) que tendrá
lugar a principios del próximo mes de diciembre, para
hacer una evaluación del camino recorrido y dar un
impulso político al proseguimiento de las negociaciones,
que en principio deberán concluir a finales de 1990.

12. 12. 88 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° C 318/51

En previsión de esta reunión, que se celebrará en Montreal el 5 de diciembre próximo, el Comité considera
útil dar a conocer a la Comisión y al Consejo su punto
de vista sobre la situación de las negociaciones, basado
en los debates habidos durante los trabajos del grupo
de estudio. La sección desea contribuir con ello a una
mejor definición del pensamiento y de la posición de la
Comunidad frente a los demás participantes de la
Ronda Uruguay.

3. El Comité _está_ preparando junto al presente dictamen, otro relativo a las negociaciones en curso sobre
el sector agrícola, por lo que no se tratará aquí este tema
en particular, si bien cabe recordar, que el progreso de
dichas negociaciones es un requisito esencial para el
éxito final de la Ronda Uruguay.

4. De forma general, el Comité expresa su total
acuerdo con la declaración prejudicial de la Comisión
de la CEE sobre la necesidad de respetar rigurosamente
el principio de la «globalidad» de las negociaciones,
enunciada en la declaración de Punta del Este.

Las negociaciones deben considerarse como un todo
único, donde los diferentes problemas y aspectos están
íntimamente relacionados. De hecho, sería inconcebible
que la subdivisión en temas específicos de negociación
(que son 14, además del tema de los «servicios» que
se trata aparte) permitiese seguir vías diferentes, con
perspectivas y plazos dispares para lograr soluciones
parciales (como, parece ser, desean algunos de los interlocutores principales).

Uno de los mayores riesgos de las negociaciones consiste, justamente, en dar prioridad a los aspectos técnicos, concentrando la atención sobre argumentos parciales y específicos, pero perdiendo de vista el objetivo
principal que debe ser el de crear entre los participantes
las condiciones justas en cuanto a ventajas y obligaciones para lograr un aumento general de los intercambios
y de la colaboración internacional.

5. Esta es otra razón por la que el Comité considera
útil expresar sus observaciones con el fin de reconducir
los aspectos sectoriales de las negociaciones hacia una
evaluación de conjunto y examinar el estado actual y
las perspectivas de las relaciones entre la Comunidad
Europea y el grupo de los países industrializados, los
países en vías de desarrollo y, por último, los países
con comercio de Estado, respectivamente.

El Comité considera que es esencial identificar las prioridades en función de la importancia de los temas que
se tratan, pero, sobre todo, asegurarse de que los temas
de fondo, las divergencias conceptuales y los motivos
más polémicos de las opiniones de los interlocutores
más importantes se plantee de forma eficaz y con transparencia de intenciones en las propias regociaciones.

De hecho, si no ocurriese así, se correría el riesgo de
buscar soluciones técnicas de compromiso, o peor aún,
soluciones simbólicas o aparentes que mantendrían
intactas las contradicciones y los conflictos de interés;
los cuales aparecerían después de la clausura de las
negociaciones, como desgraciadamente ya ha sucedido
con varios de los temas tratados en la Ronda Tokio.

Relaciones de la Comunidad Europea con los países
industrializados

6. Las relaciones de la Comunidad Europea con los
países industrializados occidentales se inscriben en el
marco del « Acuerdo general sobre aranceles aduaneros
y comercio» y se basan en los principios generales
de la no discriminación (cláusula de la «nación más
favorecida») y de la reciprocidad.

La reducción de las barreras arancelarias ha sido el
argumento prioritario en las negociaciones precedentes.
Los resultados satisfactorios que allí se registraron,
especialmente en la Ronda Tokio con la reducción de
los derechos de aduana de los países industrializados,
dejan poco espacio para ulteriores reducciones importantes, en el marco de las presentes negociaciones.

Existen aún algunos problemas relacionados con la
reducción de los umbrales arancelarios, la armonización
de las partidas arancelarias, algunos problemas de evaluación aduanera, consolidación de algunas concesiones, etc. No obstante, el camino que debe recorrer el
grupo negociador _ad hoc_ no parece difícil.

7. Objetivamente, resulta mucho más complejo
poner orden en los innumerables obstáculos no arancelarios y en las múltiples formas de barrera que obstaculizan los intercambios, incluso entre países industrializados. Técnicamente no debería ser difícil, aunque sí
laborioso, identificar las medidas no arancelarias sobre
las que habrá que actuar de manera prioritaria. Pero
está claro que el problema de un mayor acceso a los
mercados internos, constituye una de las mayores dificultades que plantean muchos países, incluso con un
alto nivel de desarrollo (como Japón).

El Comité destaca a este respecto que, a pesar de los
incuestionables esfuerzos y de progresos visibles, el
excedente comercial del Japón (en particular respecto
a la Comunidad), junto a las considerables dificultades
aún existentes para la penetración en el mercado de ese
país, constituye uno de los más graves problemas que
se plantean ante el GATT; el Comité subraya asimismo
que los esfuerzos japoneses para desarrollar su mercado
interior y sus importaciones no solamente deben mantenerse sino intensificarse.

8. Si se revisa la lista de los grupos de negociación
se encuentran muchos temas que tienen por objeto la
definición de las relaciones entre países industrializados
y países en vías de desarrollo. Cabe recordar las negociaciones sobre los productos tropicales, textiles, medidas de salvaguardia, medidas antidumping, licencias de
exportación, etc.

N° C 318/52 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 12. 12. 88

9. Por otra parte, existen otros temas que atañen de
forma directa al estado actual y las perspectivas futuras
de las relaciones entre los mismos países desarrollados,
la Comunidad Europea y Estados Unidos, Japón y otros
países industrializados con economía de mercado.

Se trata de temas como los subsidios, las subvenciones,
las ayudas estatales y las discriminaciones en los mercados públicos, sin olvidar la falta de respeto de los
compromisos de _standstill_ y la tendencia de algunas de
las grandes potencias a imponer legislaciones nacionales
obligatorias (como la reciente _Ómnibus Trade and_
_Competitiveness Act of1988_ del Congreso de los Estados Unidos) a los compromisos multilaterales de carácter internacional. Se observan aún tendencias difusas a
la búsqueda de soluciones bilaterales y acuerdos de
autolimitación fuera de los procedimientos del GATT.

Es preciso recordar que, en una perspectiva a más largo
plazo, el recurso a este tipo de acuerdos de « zona gris »
constituyen en parte una fase de transición temporal
para superar las dificultades que plantea la apertura de
economías nacionales, ya cerradas, a las nuevas normas
de la competencia internacional.

Es evidente que una parte de los acuerdos de autolimitación de «zona gris» representa una reacción de los
países importadores afectados en sectores específicos
por políticas comerciales agresivas de _targeting_ (fijación
de precios con un mínimo de beneficios) aplicadas por
algunos países industrializados o recientemente industrializados.

10. No obstante, todo ello provoca un estado de
incertidumbre y malestar en el clima general de los
intercambios internacionales, que deberá superarse de
la manera más coherente posible.

11. Teniendo en cuenta esta situación, resulta importante restablecer la credibilidad del sistema del GATT,
poniendo remedio, en primer lugar, a los puntos más
débiles del mecanismo de «arreglo de las disputas»,
tema del que se ocupa un grupo de negociación _ad hoc._

No obstante, no parece que se haya logrado aún un
consenso suficiente entre los principales países y entre
los países en desarrollo, para la creación de un procedimiento eficaz de reglamentación de los litigios que sea
capaz de enfrentarse con los casos contenciosos de
mayor contenido político.

12. Igualmente, se observa un progreso mínimo en
la revisión de los artículos del Tratado del GATT, ya
que el excesivo número de propuestas de enmienda
puede impedir que se concentre la atención sobre los
puntos verdaderamente importantes. La Comisión de
la CEE, por ejemplo desearía modificar los artículos
XII (salvaguardia de la balanza de pagos de los países
en vías de desarrollo), XVII (empresas comerciales de
Estado), XXV (excepciones al Tratado acordadas por
las partes contratantes) y el Protocolo de aplicación
provisional.

El problema real reside en la falta de consenso y de
voluntad política para dar una aplicación más específica
y unívoca a las disposiciones, necesariamente generales,
del Tratado en sí, dichas disposiciones que a menudo
se ven sometidas a interpretaciones parciales.

Por lo tanto, en vez de creer en el efecto milagroso de
una reforma radical de los textos, sería conveniente
concentrar la atención en la «forma» de aplicar las

normas.

13. Son temas que desgraciadamente, también suscitan divergencias de opinión y de puntos de vista conceptuales y teóricos, dentro del propio grupo de los países
más industrializados. En realidad dichas divergencias se
deben, sólo en parte, a un enfoque conceptial diferente,
detrás del cual se oculta, a menudo, la mera defensa de
intereses nacionales o sectoriales.

14. Todo ello pone de relieve la necesidad de dilucidar las cosas a fondo y de buscar un consenso preliminar
entre los principales países industrializados sobre un
pequeño número de postulados fundamentales.

Cabe plantearse, por ejemplo, cómo puede conciliarse
el principio de « ventajas comparativas » en la producción de bienes y servicios, que según algunos debe ser
siempre prioritario, con el de los legítimos intereses
nacionales (previsto en varios artículos del Tratado del
GATT) que se ven amenazados por la competencia
externa.

El Comité considera que no es razionable pretender
siempre una aplicación rígida del principio de las « ventajas comparativas», si se quieren evitar tensiones graves en las relaciones económicas internacionales.

Actualmente, gran parte de los debates a nivel internacional y en el GATT sobre subvenciones, ayudas nacionales, protección de mercados internos y soluciones
parciales fuera del contexto multilateral, se deben justamente al hecho de no haber aclarado nunca este conflicto de principios.

La sobrevivencia de sectores importantes, considerados
estratégicos por muchos, se encuentra en el origen de
esta problemática (la siderurgia, la construcción naval,
la petroquímica, la misma agricultura, y muchos otros).

15. Se asiste ahora a la paradoja de buscar, en el
contexto de las negociaciones del GATT, soluciones
parciales y de compromiso sin antes haber tratado y
resuelto las cuestiones de principio.

Incluso la propuesta razonable de crear un « código de
salvaguardia», y la integración del artículo XIX del
Tratado con el objeto de reconducir todas las medidas
proteccionistas en el ámbito del GATT con obligación
de notificación y transparencia, tendría escasas posibilidades de éxito si por otro lado faltase el consenso de
los interlocutores más importantes sobre las premisas

LLLL^D diario Oficial de las Comunidades Europeas ^ C ó N D ^

fundamentales que se derivan de esta previsión. La CEE
podría dar ejemplo incluvendo sistemáticamente dicha
notificación en sus pnvisiones^

1^. En todo caso^ la cláusula de salvaguardia del
articúlenla que no permite posihillidades de selectiva
dadvque implica un carácter de^resivovhmitado de
las intervenciones en el tiempos no hasta para hacer
frentealas prácticas distorsivas de algunos países conD
tranas al CATT^comosubvenciones^alos productos
industriales^ ohstáculosalas importaciones de determí
nados productos^ etc. Todas estas prácticas constituyen^
en ^eneral^los elementos deuna agresión de sectores
productivos específicos^r^r^^quepuederesultar
extremadamente nociva para sectores enteros de la
industnacomunitaria. En tales casóse lasmedidasde
autolimitación específica frente a países que aplican
estas prácticas están perfectamente ^ustificadasvdehe
rían tener la misma videncia que las anomalías que las
provocáronlo obstantes dichas medidas debatan ser
transparentesvcomunicadasalCATT.

1^. El Comité considera que son los países más
industrializados del mundo los que deben plantear un
debatedefondoqueaclare lasfuturaspautasde las
relaciones económicas internacionales^ de modo que el
sistema multilateral de los intercambios^ que deberá
recular el CATT^repose sobre bases sólidas, ^ólo así
podrán establecerse las premisas para constituir un
paquete eficaz de realas relativasalas relaciones entre
países mdustnali^adosvpaíses en vías de desarrollo.

La Comunidad Europea debería promover de forma
activa esta clarificación que en esencias es más de carácD
ter político quetécmcovquedeberíahacerse al más
alto nivel

Aeste respectos el Comité recuerda habersepronunD
ciado va en el dictamen sóbrenlas consecuencias^ para
el desarrollo de las negociaciones de la R.ondaUru^uav
velfuncionamientodelcomerciointernacional^dela
evolución económica v política actualde los Estados
Unidos^uadoptado por el Comité el^de tulio de 1^B5

En dicho dictamen se decía^

^Ida llegado pues el momento para la Comunidad
Europea de proponeraEstados Unidos una discu
siónfrancav^eneral con el fin de buscar juntos un
nuevo equilibrio internacional basado en la solidan
dadven una leal reciprocidad.

La discusión^ en la que deberían sucesivamente par
ticipar todos los principales países occidentales^ no
debería estar limitadaúnicamentealos problemas
comerciales^ con el fin de llevarabuen término las
ne^ociacionesmultilateralesdelaR.ondaUru^uav
del CATT^smo que también debería paralelamente
tocar el sistemamonetanointernacionalvlabús
queda de un sano equilibrio entre demanda^oferta
de materias pnmasvproductos aerícolas.^

ÍD. El Comité reitera aquí su invitación^ precisando
que no se trata de establecer realas ^ ^ o ^ p a r a los
países industrializados más importantes sino de proce
der a la necesaria comprobación v aclaración de los
principios en los que deberá basarse un sistema multilaD
teralefica^v^lobaldelCATT.Ciertamente^ hubiese
sido me^or que la deseada aclaración hubiera precedido
a laRonda Uru^uav^ noobstanteseestimaqueesta
decisión no puede aplacarse por más tiempo. La covun
tura de la nueva administración en Estados Unidos
después de las elecciones puede ser una ocasión propicia
para procederaun examen detallado.

El Comité comprueba con pesar que la adopción de la
nuevaTr^^A^r no apunta en la dirección deseadav
confirma los temores expresados en su dictamen de
n ñ i o d e r ^

La 1 ^ ^ A^r constituye un vehículo de difusión en
todoel mundo deuna mentahdadprotecciomsta^ no
favorece ni el ^ r ^ ^ o exigido por los iniciadores de
laRondaUru^uav^nielmultilaterahsmo^queeslabase
fundamental del CATT.

EstehechodeberíainduciralaComunidadareflexionar
seriamente sobre el si^nificadovlas perspectivas de la
negociación en curso.

mientras tantos la Comisión de las CEE debería estudiar
sin dmeora la adopción^ por parte de la CEE^ de dispos^
iciones análogas r ^ r r o r ^ ^ ^ o ^ .

El Comité recuerda por último que los problemas
comerciales nopueden disociarse delosmonetanosv
que la depreciación excesiva de una moneda ^voluntaria
o n o ^ a l a inversas una excesiva sobrevaloración^ tiene
amenudo efectos muvsupenoresalos de los derechos
de aduanas.

Los avances en las negociaciones del CATT debería
ser paralelos a los de la construcción de un sistema
monetario internacional satisfactorio.

Las relaciones de la Comunidad Europea con los países
en vías de desarrollo

1^. La situación de las negociaciones sobre temas
que atañendirectamentealasrelacionesentrepaíses
industrializados vpaíses en vías de desarrollo r^PVloE
requiere una atención considerable.

Es necesario decir^ antes de nada^ que laespontánea
confluencia^enun ^^rupomformaldelosPVlO^de
la totalidad de los países en vías de desarrollos sin
diferenciación alguna de sus ob^etivos^ situación econó
mica^ social v perspectivas de futuros no facilita la
identificación de las soluciones más apropiadas con las
que hacer frenteala situación actual.

ElTratadodelCALTprevéenlapartelV^Comercio
vdesarrollo^ la concesión de un trato diferenciado más
favorablealospaíses en viasdedesarrollopor parte

N° C 318/54 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 12. 12. 88

de los países desarrollados, los cuales deben renunciar
al principio de reciprocidad y se comprometen a favorecer las exportaciones de dichos países.

A este respecto, se asiste ya a la formación de un
consenso general sobre el trato más favorable que
deberá ofrecerse a los países más pobres (por ejemplo,
del África subsahariana) para los cuales se proponen,
entre otros, programas de ayuda específica.

Sin embargo, aún quedan puntos dudosos.

Cabe mencionar, por ejemplo, que el grupo de los países
más industrializados del Sureste asiático no sólo carece
de deuda externa, sino que presenta balanzas comerciales y de pagos muy positivas, debido también a las
exportaciones masivas como consecuencia de haber
aliado sus monedas locales al dólar estadounidense en
la fase de su mayor depreciación. Aún se recuerdan las
políticas de estos países en sectores específicos con
notables inversiones y subvenciones que al mismo
tiempo les permiten beneficiarse de instalaciones
modernísimas y de salarios y cargas sociales extremadamente bajas.

Es necesario preguntarse si en las negociaciones del
GATT debe darse el mismo trato a este grupo que, por
ejemplo, al de países de América Latina u otros, muy
endeudados y obligados a seguir políticas especialmente
restrictivas [Documento informativo del CPS sobre « el
endeudamiento de los países ACP» (1987)].

20. Por otra parte, hay que destacar que en el grupo
de los PVD, dirigido por unos pocos, participan espontáneamente todos los países de África, del Caribe y del
Pacífico (ACP), sin que se observe en su comportamiento diferenciación alguna por sus lazos preferenciales con la Comunidad Europea.

Los países ACP están preocupados por la posible
pérdida de las ventajas adquiridas con relación a le CEE
y piden constantemente la solidaridad de la Comunidad; sería interesante que también en las negociaciones
de la Ronda Uruguay, los países ACP puedan expresar
el reconocimiento del papel que desempeña la Comunidad.

21. En los debates de los diferentes grupos de negociación de la Ronda Uruguay se lograron algunos puntos positivos (como el de la liberalización de los productos tropicales), pero son aún más numerosos los puntos
de desacuerdo y de conflicto entre las partes contratantes, lo que hace que la progresión de los trabajos sea
lenta. Algunos de estos puntos divergentes datan de
negociaciones precedentes (problema de los textiles,
medidas de salvaguardia, medidas _antidumping,_ etc.).

Por otra parte, existen otros puntos que plantean temas
nuevos a la Ronda de Uruguay, como los aspectos
comerciales de la protección intelectual; las medidas
comerciales sobre las inversiones en las que, por cierto,

insisten los países desarrollados (sin mucho éxito por
el momento); o, por último, el sector de servicios ante
el que los países en vías de desarrollo no sólo expresan
una extrema prudencia sino una total reticencia.

La mayor dificultad que se presenta, frente a muchos
de estos temas, es la falta de aclaración de algunos
problemas de fondo que continúan enturbiando las
relaciones entre los países en vías de desarrollo y los
países industrializados.

22. No se ha planteado, por ejemplo, el problema
del conocido _dumping social,_ es decir, de la falta o en
cualquier caso del bajísimo nivel, en muchos países en
vías de desarrollo, de los derechos, la tutela y protección
de los trabajadores locales.

En las actuales negociaciones en Ginebra, debería
tenerse en cuenta la posición que a este respecto tomó
la Organización internacional del trabajo (OIT), posición a la que se ha adherido la Comunidad Europea y
a la que el Comité Económico y Social se ha referido
en varias ocasiones.

Cabe interrogarse sobre la legitimidad de una « ventaja
comparativa » en los costes de producción obtenida por
estos medios y a este precio.

23. Se han examinado debidamente algunas políticas
de países productores de materias primas, que practican
precios diferenciados a la exportación con relación a
los precios ya bajos y en algunos casos inexistentes, por
la utilización de las mismas materias primas en las
industrias locales.

Son conocidas las dificultades por las que atraviesan,
desde hace años, muchos países productores de materias
primas, sobre todo a causa de las caídas de los precios
internacionales; pero esto no quiere decir que algunos
de estos comportamientos no se sitúen al margen de las
reglas del GATT. Caben citar, por ejemplo, los casos
de las producciones petroquímicas y de productos de
alta intensidad energética de algunos países de Oriente
Medio, las prácticas discriminatorias de dobles precios,
las de acaparamiento de materias primas escasas (como
en el sector de los metales no ferrosos), las de clausura
de mercados, el dumping de productos semielaborados
etc. Es necesario decir que estas prácticas no sólo las
aplican muchos países en vías de desarrollo, sino también países industrializados o en vías de industrialización avanzada, como Japón, Corea del Sur, Taiwan,
Brasil, etc.

24. Tampoco se ha tenido en cuenta el comportamiento restrictivo de algunos cárteles considerables
entre países productores (y no sólo de la OPEP) que
desde hace decenas de años crean situaciones de abuso
de poder mediante prácticas restrictivas de los intercambios.

El grupo de negociación sobre los productos procedentes de recursos naturales experimenta verdaderos problemas de acción debido, precisamente, a la existencia

r E L L u ^ diario Cecial de las comunidades Europeas ^ C h 3 1 ^ e ó

de aspectos no resueltosyalamcertidumbre que existe
en el ámbito de los países industrializados ^aún se
discute la inclusión de los productos energéticos^ el
accesoalos recursos de la pescad la situación de algunos
productos específicos^ etc.P

Por otra partea los países industrializados no han sabido
tomara hasta el momentos una actitud unívocas ni

siquiera en cuantoalos enteros de clasificación de los
paísesen vías dedesarrolloquedeberían beneficarse
del sistema de preferencias generalizadas ^PGP Por
esta razona es imperativo reflexionar sobre sus relacio
nes con dichos países,

^éó. En conmuto^ los países en vías de desarrollo
muestran tener las ideas claras sobre un punto esenciah
la demanda de un mayorylibreaccesoalos mercados
de los países occidentales,

^ o obstantes reina un silencio total sobre otros aspectos
ligados alantenorcomo^ lasituacióndeclausurade
los mercados^ la existencia de prácticas consolidadas
que obstaculizan las importaciones^ sistemas impenetra
bles de licenciase autorizaciones^ limitación de divisase

derechos de aduana altísimos^ etc,^ que aislan^ con
algunas excepciones^ los mercados internos de estos
países^ de los intercambios normales del libre mercado.

Es evidente que una interpretación lineal de los ob^eti
vos de las negociaciones del óGATTes inaceptable,

^ería aconsejable que la comunidad Europea y los
demás países industrializados de occidente tuviesen en
cuenta constantementeyde forma explícitaalos países
en vías de desarrollo con quien negocian el compromiso
alcanzado en Punta del Este, lOicho compromiso fue
redactado de forma sintáctica negativa pero igualmente
clarad

^,,,alos países contratantes^ en vías de desarrollos
no se les pedirán contribuciones incompatibles con
lasnecesidadesdesudesarrolloindividual^desus

fmanzaryde su comercio,^

Entérmmos positivos^ esto significa quelos países en
vías de desarrollo que han alcanzado ya niveles elevados
de crecimientos producción^ consumoyequilibnofman^
ciero^ deberán hacerse cargo de la parte de las obligación
nesquelescorresponde^esdecir^deberánproceder a
la liberación de sus mercados nacionales en función de

los beneficios de que gozanypodrán gozara debido al
aumento de los intercambios internacionales,

Eoeberíapreverse^ paraestospaíses^ unaexclusión de
las disposiciones de la parte IVdellratado del ÓGATT^
en la que se reservanalosPVL^ concesiones^ privilegios
yexenciones de las obligaciones del acuerdo mismo,

^, ^m embargos aun queda sin resolver el grave
problema de los países del tercer mundo conunaacu
mulacion tal de deudas externase para los servicios
financieros relativos^ que absorbe gran parte del valor
de sus exportaciones.

Estos países no pueden procederá en las actuales negó
elaciones del G A L L ^ a u n a mayor aperturaeintegra
ción de sus economías en el sistema económico interna

cíonal.

En la declaración económica de la Cumbre deloronto^
del 1 ^ 1 de ninio^ de los siete países más industrializa
dos^ también se planteó este argumento,

^, El Comité considera que^frenteaesta situación^
la comunidad Europeaylos demás países industrializa
dos tienen dos vías de intervención activa,

Lapnmeraconsiste en reforzar elsistemadelC^ATT
tanto con relaciónasus competencias c o m o a s u eficaz
cia^ definiendo códigos de conducta e instrumentos
técnicos adecuados y coherentes para que el sistema
puedadesempeñarelpapelquelecorrespondecomo
guardián del multilaterahsmoytutor de los requisitos
de transparenciayliberalización de los mercados ínter
nacionales.

El objetivo principal deberá ser la coherencias racional^
dadyfuncionalidad del sistema,

Aeste respectos deberátenerse en cuenta que muchos
países en vías de desarrollo no podrán adherirse de
inmediatoala nueva reglamentación^ por lo que habrá
que considerar plazos más largos^ hasta que la ordena
ción de sus desequilibrios estructuralesyen especial su
situación deudora puedan encontrar solución.

El hecho que el GATTpresente un sistema de normas
ycódigos racionad equilibradoyadaptadoala nueva
situaciónde un mundo encambio^constituiráuneleD

mentó esencialdecomparaciónycomprobación déla
voluntad de cada uno de los países en vías de desarrollos
que solicite la solidaridad y el apoyo financiero del
mundo occidental^ de aceptar una integración de pleno
derecho en elsistemadeeconomíadellibremercado^

garantizado por el sistema multilateral del GATL,

^, LasnegociacionesdelGATTresultandetermí
nantes^ por lo tantos para que los países industrializados
de occidente definan finalmente una política mas global
ycoherenteconrelaciónalaeconomiamternacionaP
instandoatodos los países que puedan hacerlo^aque
asuman sus respectivas responsabilidades.

El sistema del G A T T n o ha provocador ciertamente^ la
c n s i s p o r l a q u e atraviesa laeconomíamundialpero^
indudablemente^ en los últimos decenios se ha subesti

mado mucho lo que puede significar para el crecimiento
mundial un aumento sano de los intercambios,

^ o hay que olvidar que^ durante mucho tiempos las
disposiciones de saneamiento económico impuestas por
el Eondo monetario internacional a lospaisesen vías
de desarrollo con necesidad de apoyo financieros se
dirigieron inexorablementeala limitación del consumo
interno y a la reducción de las importaciones y por

N° C 318/56 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 12. 12. 88

consiguiente de las inversiones. Por el contrario, hubiera
sido más lógico esforzarse en buscar el punto de equilibrio basado en un mayor nivel de intercambios, exportaciones, importaciones e inversiones, de estos países
con el sistema económico internacional.

29. En cuanto a la segunda vía de intervención, el
Comité se alegra del hecho que la Comisión de la CEE
se haya pronunciado a favor de un acercamiento real
de las diferentes instituciones multilaterales internacionales, incluyendo el GATT, reforzado en sus estructuras
y en la representatividad de los gobiernos de los países
contratantes, la del Fondo monetario internacional y
la del Banco mundial. Estas dos últimas instituciones
necesitan, por otra parte, une reactivación y revisión
de sus políticas.

El Comité insta, por lo tanto, al Consejo y a la Comisión
para que insistan enérgicamente en la acción emprendida. El objetivo que deberán alcanzar los países occidentales en una estrategia a largo plazo, es el de la
recuperación progresiva de la economía de los países
en vías de desarrollo, y la superación de la crisis estructural que, por causas diferentes, les ha afectado durante
tanto tiempo.

La integración gradual de estos países, sus economías
y poblaciones, en el mundo de los intercambios internacionales, podrá provocar el crecimiento de la economía
mundial, al que podrá participar totalmente la Comunidad Europea.

Participación de los países con comercio de Estado en
las negociaciones del GATT

30. En la mesa de negociaciones de la Ronda Uruguay están presentes, en calidad de países miembros,
Checoslovaquia (que desde el principio es miembro del
Acuerdo general), Polonia, Rumania y Hungría. La
China Popular ha solicitado su reintegración como
socio fundador del GATT. Bulgaria ha presentado
recientemente una solicitud de adhesión al GATT. La
Unión Soviética sólo ha demostrado, por ahora, un
interés genérico de acercarse al GATT, como consecuencia de la apertura de la política económica de la
actual dirección.

31. La declaración de Punta del Este de septiembre
de 1986 no hace referencia explícita a los problemas
planteados por la participación de los países con comercio de Estado en el sistema multilateral del GATT, no
obstante, existen, a este respecto, grandes dificultades
de carácter conceptual y práctico. La admisión al
GATT de los países miembros actuales, se hizo entre
1967 y 1973, determinada sobre todo por motivos políticos; es decir, por la voluntad de mejorar las relaciones,
incluso económicas, con esos países. Sin embargo, desde
el principio se tuvo la certeza de que el instrumento del
Acuerdo general no fuese apropiado, en su fórmula
original, para regular las relaciones de intercambio

comercial con países con sistemas económicos estructuralmente diferentes y distantes de los principios de la
economía de mercado.

Los mismos Protocolos de adhesión al GATT (el de
Polonia en 1967, el de Rumania en 1971 y el de Hungría
en 1973), fueron dotados de cláusulas de salvaguardia
selectiva que permiten, por ejemplo, introducir limitaciones cuantitativas en los intercambios, y establecer
procedimientos antidumping y de contravalor en caso
de prácticas comerciales distorsivas, por parte de los
países con comercio de Estado.

32. No obstante, el problema de fondo nunca se ha
tratado de forma clara: el comercio de una gran parte
de estos países con el exterior se desarrolla hasta ahora
en un régimen de monopolio, centralización y falta de
transparencia, con un poder total de discreción por
parte de las autoridades centrales y periféricas que
manipulan, según la necesidad, cantidades, precios,
licencias, disponibilidad de valores, autorizaciones o
prohibiciones específicas. En estas condiciones, derechos y arénceles pierden su significado y no podrá
respetarse el postulado del «trato de la nación más
favorecida»; es decir, el de no discriminación a países
terceros, a aquéllos que compiten en una economía
de libre mercado y que forman las bases del sistema
multilateral del GATT.

A esto hay que añadir la falta de equilibrio entre la
oferta y la demanda para la formación de precios y la
propiedad pública de los medios de producción, que
quitan validez a los posibles compromisos de las autoridades de estos países para evitar subvenciones y ayudas
públicas, y que dificultan la aplicación misma, por parte
de los países terceros, del procedimiento de antidumping y de los derechos de contravalor, por falta de
referencia de precios y costes de producción del mercado interno.

Estas dificultades se han presentado, de forma clara, en
los últimos años.

33. Dicho de otra forma, la participación de los
países con comercio de Estado en el sistema multilateral
del GATT ha sido, hasta el momento, bastante ficticia;
tolerada, sobre todo, por la importancia política de
mantener abierto un punto de contacto y de coloquio
con estos países, en espera de futuras evoluciones.

Pero la perspectiva de una presencia activa en el GATT,
de países de gran dimensión económica, demográfica y
política como la China Popular y la Unión Soviética,
no permite ignorar el problema por más tiempo.

34. Por lo tanto, es necesario preguntarse si el actual
sistema del GATT podrá ser adoptado estructuralmente
para hacer frente a tales exigencias, en cuyo caso, se
sugiere la constitución inmediata de un grupo de trabajo
ad hoc, en el marco de las negociaciones de la Ronda
Uruguay.

Deberían preverse, por ejemplo, fases transitorias para
la plena adhesión de los países candidatos, con un

12. 12. 88 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° C 318/57

sistema periódico de comprobación, para controlar los
progresos realizados y compromisos.

Otro tipo de preocupación que deberá considerarse, es
la de evitar que una entrada en bloque de los países
con comercio de Estado, implique una politización de
las relaciones entre los países asociados al GATT.

35. Podría considerarse también, el recurrir a mecanismos específicos o a acuerdos de «interfaz» entre
sistemas económicos estructuralmente diferentes (como
se hace con los ordenadores que no son compatibles
entre sí).

En otras palabras, cabe preguntarse si el GATT es el
único instrumento posible para hacer frente a estos
problemas.

36. Debe quedar claro, de todas formas, que el objetivo que se persigue y que habrá que incentivar es el de
la intensificación de los intercambios, las relaciones y
la cooperación recíproca, en especial ante la perspectiva
de apertura, para la CEE, de los países del Comecon.

El Comité considera que la Comunidad Europea debería
conceder la máxima atención a este tema y que la
Comisión en especial, debería proceder a analizar detalladamente las posibles soluciones y alternativas,
fomentando un debate constructivo en todas las institu
ciones comunitarias.

Hecho en Bruselas, el 29 de septiembre de

Consideraciones adicionales

37. El dictamen no ha insistido en un cierto número
de temas sobre los que existe un amplio consenso,
tanto en el seno de la Comunidad como en el de la
Organización de cooperación y de desarrollo económico (OCDE):

— extensión del GATT a los servicios (respetando los
principios esenciales de reciprocidad, transparencia,
tratamiento nacional y no discriminación, definición de las normas de protección de consumidores,
en especial con relación a los servicios prestados
por las profesiones liberales),

— respeto a la propiedad intelectual, estableciendo a
este efecto un « acuerdo general» que deberán aceptar incluso los países recientemente industrializados
y algunos países en vías de desarrollo.

Dicho acuerdo no sólo debería cubrir las falsificaciones
sino la protección de las marcas, denominaciones de
origen, indicaciones geográficas, diseños y modelos,
derechos de autor, patentes, etc.

38. Por último, el Comité destaca que no debe existir
antinomia entre la profundización del mercado interior
hasta 1992 y la participación en la Ronda Uruguay. Las
ventajas derivadas de las nuevas normas comunitarias
para nuestros interlocutores del GATT deben dar lugar
a una reciprocidad (especialmente en materia de normas, de contratos públicos y de globalización o supresión de contingentes).

_El Presidente_

_del Comité Económico y Social_

Alfons MARGOT