Source: EURLEX
Language: es
Format: md

|  |  |  |  |
| --- | --- | --- | --- |
| 25.11.2005 | ES | Diario Oficial de la Unión Europea | C 294/45 |

---

Dictamen del Comité Económico y Social Europeo sobre el tema «Alcance y efectos de la deslocalización de empresas»

(2005/C 294/09)

El 29 de enero de 2004, de conformidad con el apartado 2 del artículo 29 de su Reglamento Interno, el Comité Económico y Social Europeo decidió elaborar un dictamen sobre el tema «Alcance y efectos de la deslocalización de empresas».

La Comisión Consultiva de las Transformaciones Industriales, encargada de preparar los trabajos en este asunto, aprobó su dictamen el 13 de junio de 2005 (ponente: Sr. RODRÍGUEZ GARCÍA-CARO; coponente: Sr. NUSSER).

En su 419o Pleno de los días 13 y 14 de julio de 2005 (sesión del 14 de julio), el Comité Económico y Social Europeo ha aprobado por 128 votos a favor, 15 en contra y 6 abstenciones el presente Dictamen.

1.   Introducción

|  |  |
| --- | --- |
| 1.1 | Vivimos en un mundo de creciente globalización –proceso que está acelerando la dilución de fronteras– caracterizado por un comercio internacionalizado y un desarrollo tecnológico vertiginoso[(1)](#ntr1-C_2005294ES.01004501-E0001). El incremento de las inversiones institucionales,[(2)](#ntr2-C_2005294ES.01004501-E0002) el aumento de las inversiones cruzadas transfronterizas, la deslocalización de las tareas, los cambios rápidos en la propiedad y un mayor uso de las tecnologías de la información y la comunicación, hacen que la identidad geográfica se vaya difuminando y, por tanto, la competitividad alcance una dimensión global. De esta manera, la competitividad se constituye como el objetivo global de la dimensión económica, cuya interacción con las dimensiones social, ambiental y político-institucional conforman el proceso de desarrollo sostenible. |

|  |  |
| --- | --- |
| 1.2 | La Unión Europea aparece hoy como un núcleo de integración importante en el contexto de la globalización, con un mercado único, una unión económica y monetaria, así como con avances sensibles en materia de política exterior y de seguridad común y en asuntos de justicia e interior. |

|  |  |
| --- | --- |
| 1.3 | Una sociedad tiene que ser competitiva en su conjunto y desde este punto de vista la competitividad debe entenderse como la capacidad de anticipación, adaptación e influencia permanentes de una sociedad con respecto al entorno[(3)](#ntr3-C_2005294ES.01004501-E0003). Así, la Comisión Europea, en su Comunicación de 11 de diciembre de 2002 titulada La política industrial en la Europa ampliada [(4)](#ntr4-C_2005294ES.01004501-E0004), define la competitividad como «la capacidad de la economía para garantizar a la población un nivel de vida cada vez mayor y una tasa de empleo alta sobre bases sostenibles». Además, en los informes sobre la competitividad europea publicados desde 1994 la Comisión Europea destaca la importancia de la competitividad de la economía en general[(5)](#ntr5-C_2005294ES.01004501-E0005). |

|  |  |
| --- | --- |
| 1.4 | Ahora bien, en el caso de la empresa, la competitividad es la capacidad de satisfacer las necesidades de sus clientes de modo sostenible y de manera más eficaz que sus competidores, proporcionándoles bienes y servicios más interesantes en cuanto a precios y otros factores[(6)](#ntr6-C_2005294ES.01004501-E0006). La «competitividad organizativa» puede definirse como la medida en que una organización es capaz de producir bienes y servicios de calidad que logren éxito y aceptación en el mercado global[(7)](#ntr7-C_2005294ES.01004501-E0007). Además, toda organización debe cumplir las tres «E»: eficiencia, eficacia y efectividad. Eficiencia en la administración de recursos, eficacia en el logro de objetivos y efectividad comprobada para generar impacto en el entorno. |

|  |  |
| --- | --- |
| 1.5 | El factor humano supone un elemento fundamental de la capacidad de competir de las empresas. En este sentido, es importante su motivación, las posibilidades de formación y de promoción y su aportación en un marco de diálogo social. |

|  |  |
| --- | --- |
| 1.6 | Hoy en día, las empresas se ven sometidas a un entorno en permanente evolución. Mercados cada vez más abiertos, infraestructuras y medios de comunicación y transporte desarrollados, tecnologías y aplicaciones tecnológicas en constante proceso de innovación y una competencia cada vez más intensa establecen el marco en el cual las empresas han de desarrollar el día a día de su actividad. |

|  |  |
| --- | --- |
| 1.7 | En el caso concreto de la Unión Europea, el 1 de mayo de 2004 supuso un hito en su historia, con la adhesión de diez nuevos miembros. Tal y como se dijo en el dictamen del Comité sobre la ampliación,[(8)](#ntr8-C_2005294ES.01004501-E0008)«el mercado único ampliado aportará numerosas ventajas en el ámbito económico y reforzará la competitividad de Europa en la economía mundial, siempre y cuando la UE consiga aprovechar el potencial disponible en vez de desaprovecharlo.» No obstante, hay que tener presente que las estructuras económicas de estos países todavía no han alcanzado los estándares de la UE-15. Con arreglo al informe sobre la competitividad europea de 2003, los PECO-10[(9)](#ntr9-C_2005294ES.01004501-E0009) presentan ventajas respecto de la UE-15 en lo que se refiere a los sectores industriales que utilizan mucha mano de obra, recursos o energía pero sufren desventajas comparativas en cuanto a los que requieren, principalmente, mucho capital o tecnología. Ello da lugar a que los PECO-10 gocen de ventajas comparativas en cuanto a las materias primas (bienes ascendentes) y a los bienes de consumo (descendentes), pero de desventajas en lo referente a los productos semimanufacturados y bienes de equipo. |

|  |  |
| --- | --- |
| 1.8 | Un mercado interior de casi 455 millones de habitantes, donde las empresas puedan operar en un mismo marco, capaz de garantizar unas condiciones macroeconómicas estables, en un entorno de paz, estabilidad y seguridad, representa la primera ventaja de la ampliación del 1 de mayo de 2004. En este sentido, si bien es cierto que tras la ampliación la población de la UE se incrementó en un 20 % y el Producto Interior Bruto (PIB) en un 5 %, los costes horarios de la mano de obra y la productividad laboral en general pasaron a ser más bajos, por término medio, en el conjunto del territorio de la UE-25. |

|  |  |
| --- | --- |
| 1.9 | Sin embargo, no debería verse la ampliación de la Unión como una amenaza, per se, para los «antiguos» Estados miembros de la UE. Anteriores ampliaciones de la Unión demuestran cómo el PIB y los estándares de vida mejoran en los países que pasan a formar parte de la UE. Un ejemplo de esto lo encontramos en el aumento del PIB en Irlanda[(10)](#ntr10-C_2005294ES.01004501-E0010), España[(11)](#ntr11-C_2005294ES.01004501-E0011) o Portugal[(12)](#ntr12-C_2005294ES.01004501-E0012) desde su adhesión. Además, no debe olvidarse que, desde el 1 de mayo de 2004, el futuro de la UE es el futuro de sus 25 Estados miembros. |

|  |  |
| --- | --- |
| 1.10 | Por otro lado, la ampliación ofrece la oportunidad de que las empresas europeas aprovechen las ventajas que ofrecen los nuevos socios de la UE, no sólo en términos de coste o educación, sino también de proximidad geográfica y similitudes culturales y lingüísticas mayores que las que ofrecen otras posibles localizaciones. |

|  |  |
| --- | --- |
| 1.11 | El fenómeno de la deslocalización es un desafío para la sociedad europea que, en principio, puede enfocarse desde una doble perspectiva: por una parte, la deslocalización a otros Estados miembros, en busca de mejores condiciones; por otra, la deslocalización a países no miembros de la UE tales como los del sudeste asiático[(13)](#ntr13-C_2005294ES.01004501-E0013) o con economías emergentes[(14)](#ntr14-C_2005294ES.01004501-E0014), entre los que China tiene una especial significación. En este segundo caso, ello se debe, en parte, a las condiciones favorables de producción y, sobre todo, a las nuevas oportunidades que surgen al penetrar en mercados nuevos de gran envergadura y con un enorme potencial de crecimiento. |

|  |  |
| --- | --- |
| 1.12 | El fenómeno de la deslocalización, además de la consecuencia directa de pérdida de empleos, podría acarrear otros problemas asociados, como un aumento de las cargas sociales para los Estados, un aumento de la exclusión social y un menor crecimiento de la economía en su conjunto, entre otras cosas debido a la disminución global de la demanda. Por otra parte, cabe señalar que, en el mejor de los casos, la deslocalización de la producción industrial puede contribuir a fomentar los derechos sociales en los países receptores de la inversión y requiere necesariamente una transferencia regular de know-how; por consiguiente, puede contribuir en gran medida a nivelar las ventajas comparativas respectivas descritas en el punto 1.7 y a aumentar aún más la competitividad de las empresas deslocalizadas. |

|  |  |
| --- | --- |
| 1.13 | A pesar de los efectos anteriormente citados, la propia Comisión Europea reconoce, en su Comunicación Reestructuración y empleo, de 31 de marzo de 2005[(15)](#ntr15-C_2005294ES.01004501-E0015), que las reestructuraciones no tienen por qué ser sinónimo de retroceso social y pérdida de sustancia económica. Además, en la citada Comunicación también se manifiesta que las operaciones de reestructuración son, frecuentemente, necesarias para la supervivencia y el desarrollo de la empresa, pero que es preciso acompañar esta evolución de tal manera que sus efectos sobre el empleo y las condiciones de trabajo sean lo más transitorios y limitados posible. |

|  |  |
| --- | --- |
| 1.14 | Actualmente, invertir en otros países ya no es sólo una cuestión que atañe a las grandes empresas, sino que también las pequeñas y medianas y, en especial, las que ofrecen un alto valor tecnológico añadido se están ya implantando en otros países o están externalizando ya parte de su actividad. |

|  |  |
| --- | --- |
| 1.15 | La creación de procesos tecnológicos más avanzados en países con costes elevados es, por un lado, uno de los factores que frenan el proceso de deslocalización empresarial, generando nuevos sectores de actividad y aumentando la capacitación del personal y el know-how de las empresas. Por otro lado, los países con economías emergentes y los países del sudeste asiático presentan unos mercados con un gran potencial, en los que los regímenes fiscales y los precios de la energía que se ofrecen son con frecuencia más favorables que en la UE; además, los costes de la mano de obra son mucho menores, debido, entre otras cosas, a un menor desarrollo de los derechos sociales, en algunos casos inexistentes en relación con las normas fundamentales de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), y a un menor coste de la vida. Esto permite a las empresas allí localizadas competir a escala global basándose en costes más bajos. Asimismo, estos países favorecen la inversión extranjera, recurriendo a veces para ello a zonas francas en donde la legislación laboral y los derechos sociales son peores que los que se aplican en el resto del país, porque son conscientes de que aquélla supondrá ingresos importantes para su economía. Por esta razón, cada vez son más las empresas que valoran la posibilidad de deslocalizar a dichas zonas la parte de actividad que genera menos valor añadido, lo que suele ir acompañado de la creación de empleos de baja calidad y bajo salario. |

|  |  |
| --- | --- |
| 1.16 | En este sentido, el despegue de los países con economías emergentes y los países del sudeste asiático se pone de relieve al comprobar cómo, efectivamente, la inversión extranjera directa (IED) aumenta en estas zonas y, al mismo tiempo, cómo van intensificándose los flujos comerciales de la propia UE con dichas regiones En consecuencia, aunque los datos disponibles indican que la Unión Europea ha logrado mantener una elevada tasa de IED, los flujos globales han sufrido una reorientación y se dirigen cada vez más hacia Asia. |

|  |  |
| --- | --- |
| 1.17 | De este modo, los datos recientes confirman el nuevo rumbo que está experimentando el comercio exterior de la Unión Europea, ya que, si bien Estados Unidos sigue siendo, con un amplio margen, el principal socio comercial, se aprecia la tendencia a que su importancia disminuya en favor de países tales como China[(16)](#ntr16-C_2005294ES.01004501-E0016). |

|  |  |  |  |  |  |  |  |  |  |  |  |  |  |
| --- | --- | --- | --- | --- | --- | --- | --- | --- | --- | --- | --- | --- | --- |
| 1.18 | Llegados a este punto, resulta conveniente tratar de definir los conceptos de «deslocalización» y «desindustrialización»:   |  |  |  |  |  |  | | --- | --- | --- | --- | --- | --- | | — | Deslocalización: fenómeno que consiste en el cese, total o parcial, de una actividad, seguido de su reapertura en el extranjero mediante una inversión directa. En la Unión Europea podríamos distinguir dos tipos de deslocalización, a saber:   |  |  | | --- | --- | | a) | interna: transferencia, total o parcial, de la actividad a otro Estado miembro; |  |  |  | | --- | --- | | b) | externa: transferencia, total o parcial, de la actividad a países no miembros. | |  |  |  |  |  |  |  | | --- | --- | --- | --- | --- | --- | | — | Desindustrialización: en relación con dicho concepto debe distinguirse entre:   |  |  | | --- | --- | | a) | desindustrialización absoluta: conlleva un declive en el empleo, la producción, la rentabilidad y la masa de capital en la industria, así como en las exportaciones de bienes industriales, y trae consigo unos déficit comerciales persistentes en este sector; |  |  |  | | --- | --- | | b) | desindustrialización relativa: consiste en la reducción de la cuota de la industria en la economía, reflejo de un proceso de cambio estructural en lo referente a la relación entre la productividad de la industria y el sector de servicios.[(17)](#ntr17-C_2005294ES.01004501-E0017) | |   Además de las deslocalizaciones interna y externa, también hay que mencionar un fenómeno que se ha puesto de relieve recientemente en algunos centros de producción: la «deslocalización inversa». Se produce cuando un empresario incita a sus trabajadores a aceptar un deterioro de sus condiciones de trabajo ante el riesgo de deslocalización. Este fenómeno resulta especialmente pernicioso, porque se apoya en incitar la competencia entre los trabajadores y por el efecto de «mancha de aceite» que puede generar. |

2.   Causas e implicaciones

|  |  |
| --- | --- |
| 2.1 | Para mitigar los efectos negativos de la deslocalización, es evidente que deben adoptarse medidas de carácter económico y social que favorezcan la creación de riqueza, bienestar y empleo. En este sentido, conviene prestar una atención singular a las pequeñas y medianas empresas dada la importancia que tienen en su contribución al empleo en la UE, así como a las empresas de economía social (pequeñas, medianas y grandes empresas) dada su tendencia ininterrumpida a crear empleo y, además, en virtud de su estatuto, a generar puestos de trabajo que, en principio, son más difícilmente deslocalizables. En este contexto, el Comité apoya a la Comisión Europea, en su propuesta de Decisión por la que se establece un programa marco para la innovación y la competitividad (PIC)[(18)](#ntr18-C_2005294ES.01004501-E0018), donde propone la creación de tres subprogramas destinados a proporcionar un marco común para impulsar la productividad, la capacidad de innovación y el crecimiento sostenible. El primero de dichos subprogramas, titulado «Programa para la iniciativa empresarial y la innovación», está destinado a apoyar, mejorar, fomentar y promover, entre otros, el acceso a la financiación para la puesta en marcha y el crecimiento de las pequeñas y medianas empresas, así como la innovación sectorial, los clusters y las acciones relativas al espíritu empresarial y la creación de un entorno favorable para la cooperación de las pequeñas y medianas empresas. Para incentivar la creación de clusters regionales es fundamental conseguir que las multinacionales decidan no deslocalizarse y, de esa manera, favorezcan la actividad de las pequeñas y medianas empresas en su entorno. |

|  |  |
| --- | --- |
| 2.2 | También hay que considerar los efectos indirectos que, en los salarios y en las condiciones de trabajo, puede tener el riesgo de la deslocalización. Los interlocutores sociales, a través de los procesos de negociación colectiva y la creación y utilización optimizada de los comités de empresa europeos en donde estén previstos por ley, deberían minimizar dichos riesgos y asegurar el futuro de la empresa y unas condiciones de trabajo de calidad. |

|  |  |
| --- | --- |
| 2.3 | Históricamente, la UE-15 se ha caracterizado por los desequilibrios regionales en materia de ingresos, empleo y productividad, que reflejan las diferencias existentes en cuanto al nivel de endeudamiento, las ventajas fiscales y a la actitud ante las innovaciones. Tras la ampliación del 1 de mayo de 2004, dicha diversidad regional aumentó sensiblemente[(19)](#ntr19-C_2005294ES.01004501-E0019). |

|  |  |
| --- | --- |
| 2.4 | En el ámbito regional, las consecuencias de la deslocalización empresarial pueden ser dramáticas, sobre todo si las regiones se especializan en un sector específico. Por ello, la deslocalización generalizada de empresas pertenecientes a un sector determinado puede tener un impacto muy fuerte, entre otras cosas, en materia de tasa de desempleo, fuerte caída de la demanda, reducción del crecimiento económico o incremento de la exclusión social, con todas las consecuencias negativas que ello conlleva. Para evitarlo, en su Tercer informe sobre la cohesión[(20)](#ntr20-C_2005294ES.01004501-E0020), la Comisión Europea destaca la importancia de concentrar sus esfuerzos en materia de cohesión con el fin de aumentar la eficacia económica y la competitividad de la economía europea, lo cual requiere movilizar todos sus recursos y regiones[(21)](#ntr21-C_2005294ES.01004501-E0021). |

|  |  |
| --- | --- |
| 2.5 | Resulta fundamental realizar un esfuerzo para la cualificación de la mano de obra, el aumento de la inversión en innovación y el desarrollo de incentivos de cara a la promoción del espíritu emprendedor dentro de la Unión Europea. |

|  |  |
| --- | --- |
| 2.6 | Según datos del Observatorio Europeo del Cambio (Dublín), algunos sectores se verán más afectados que otros por el fenómeno de la deslocalización[(22)](#ntr22-C_2005294ES.01004501-E0022). Además, la posición de las empresas ante la deslocalización también depende de su grado de independencia, en función de su estructura societaria y tecnológica. Las más vulnerables son las filiales de multinacionales con sede en el extranjero así como aquellas empresas que no poseen la tecnología necesaria para sus productos o procesos. |

|  |  |
| --- | --- |
| 2.7 | Los insuficientes resultados que arroja la Unión Europea en términos de investigación e innovación resultan preocupantes habida cuenta de que las deslocalizaciones ya no parecen circunscritas a sectores intensivos en mano de obra. Actualmente se producen cada vez más deslocalizaciones en sectores intermedios e incluso en determinados sectores de alta tecnología en los que se observa una tendencia a deslocalizar actividades como la investigación o la prestación de servicios, siendo China e India los principales beneficiarios de dichos cambios o transferencias. |

|  |  |
| --- | --- |
| 2.8. | Asimismo, hay empresas que relocalizan la producción en su país de origen porque la UE ofrece buenas condiciones cuando se trata de productos y servicios avanzados. Aún cuando la deslocalización de la producción a países con bajos costes continúe, el objetivo debe ser contribuir al mantenimiento y la creación de buenas condiciones para la producción de bienes y servicios avanzados, con el fin de atraer un tipo de producción con un alto valor añadido. |

|  |  |
| --- | --- |
| 2.9 | Estados Unidos es la primera economía mundial y el principal socio comercial de la UE. A lo largo de los años noventa tuvo lugar en varios países, pero sobre todo en los Estados Unidos, un conjunto de cambios que dio lugar a la llamada «nueva economía». El rápido desarrollo de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), así como su aplicación en el ámbito empresarial, desembocaron en una aceleración de la tasa de crecimiento de su producto interior bruto y en una fuerte reducción de la tasa de desempleo. De esta manera, la revolución experimentada en torno a las telecomunicaciones se extendió a la sociedad y la economía en su conjunto. |

|  |  |
| --- | --- |
| 2.10 | Si bien fomentar la investigación es sumamente importante para frenar el proceso de deslocalización, que en algunas regiones de la Unión Europea ya es preocupante, lo que resulta realmente positivo es la aplicación de los resultados de dicha investigación. Esto es, la aplicación de los resultados de la investigación científica y tecnológica es lo que produce, verdaderamente, la evolución y el crecimiento de una economía. Por ello, puede decirse que la clave no está en la tecnología en sí, sino en el uso que se le dé, es decir, en la innovación. |

|  |  |
| --- | --- |
| 2.11 | Sin embargo, hay que ser conscientes de que la innovación, por sí sola, no evitará la deslocalización de actividades industriales tradicionales que se transfieren a otro lugar por su falta de competitividad. En cambio, la innovación sí será un factor que facilite la sustitución de las actividades deslocalizadas por productos, procesos o servicios alternativos en dichas áreas. |

|  |  |
| --- | --- |
| 2.12 | Una economía basada en la integración de los avances tecnológicos en los procesos productivos aporta una amplia gama de nuevos productos y procesos de gran valor añadido, tanto en la producción como en el consumo. En tal contexto, los países que se adhirieron a la UE el 1 de mayo de 2004 pueden ser considerados como una fuente de oportunidades en la medida en que, respaldados por una adecuada política industrial, las empresas europeas podrán diseñar una nueva estrategia a escala continental, aprovechando al máximo las oportunidades ofrecidas por dicha ampliación. |

|  |  |
| --- | --- |
| 2.13 | Una empresa se deslocaliza cuando traslada su actividad, en parte o en su conjunto, de un lugar a otro. Las empresas, como las personas, abandonan su lugar de origen con un único propósito: mejorar. En espacios económicos altamente desarrollados con mercados parcialmente saturados, el potencial de crecimiento de las economías nacionales en su propio mercado alcanza progresivamente los límites naturales. Por lo tanto, sectores industriales enteros deben buscar sus oportunidades futuras en otros espacios económicos. Además, en la época de la globalización, las empresas se enfrentan a una fuerte competencia global tanto en el mercado interior como en los mercados de exportación. En este sentido, la competitividad de las empresas no depende sólo de la calidad de sus productos o servicios y los de sus proveedores, sino también de la fijación de precios, de los movimientos relativos de las divisas y contar con unos mercados globales abiertos y competitivos cuyas normas sean respetadas por todos. |

|  |  |
| --- | --- |
| 2.14 | La elección de la localización es una cuestión estratégica para las empresas que en consecuencia les obliga a considerar numerosos aspectos de muy distinta naturaleza. Las empresas toman sus decisiones en función, entre otros factores, de un nivel de formación elevado y pertinente, buenos servicios públicos, la moderación de los costes, la estabilidad política, la existencia de instituciones que otorguen un mínimo de confianza, la proximidad de nuevos mercados, la cercanía de recursos productivos y una fiscalidad razonable. Además, la posición de las empresas ante la deslocalización también depende de los costes de las infraestructuras y de las transacciones, así como de su grado de independencia, en función de su estructura societaria y tecnológica y la eficacia de la Administración pública. Así pues, los costes laborales no constituyen el único factor para que las empresas opten a favor o en contra de la deslocalización, y además deben ser ponderados con la productividad, ya que la ratio productividad/coste es decisiva para la competitividad. |

|  |  |
| --- | --- |
| 2.15 | Los costes relativos de la actividad están condicionados en gran medida por particularidades nacionales o regionales. El país receptor de una inversión empresarial debe tener un mínimo de infraestructuras, nivel educativo de la población y seguridad. La asunción de riesgos empresariales se guía por la lógica siguiente: primero estabilidad, después confianza y luego inversión. Determinados acontecimientos que generan inestabilidad o, cuando menos, incertidumbre sobre el futuro para aquellos que deciden las inversiones desempeñan un papel indiscutible. Los responsables políticos deben ser extremadamente conscientes de la importancia de atraer inversión que cree empleo de calidad, facilite desarrollo tecnológico y potencie el crecimiento económico. Por otra parte, a la hora de diseñar la ayuda al desarrollo deberían tener más en cuenta la mejora de los derechos políticos, civiles y sociales en los países receptores de la misma. Las empresas han de contribuir a dicho objetivo aplicando los principios de responsabilidad social.[(23)](#ntr23-C_2005294ES.01004501-E0023) |

|  |  |
| --- | --- |
| 2.16 | Los interlocutores sociales tienen una responsabilidad particular cuando se trata de fijar unas reglas estables en el mercado de trabajo. Los acuerdos colectivos, en el marco de un diálogo social autónomo, permiten garantizar las mismas condiciones de competencia para todas las empresas y un equilibrio entre el mercado y los derechos de los trabajadores, lo que tiene por resultado un crecimiento económico importante y ofrece seguridad y posibilidades de desarrollo tanto a los trabajadores como a las empresas. |

|  |  |
| --- | --- |
| 2.17 | Además, otros aspectos desempeñan un papel fundamental. Por una parte, el tipo y las características de los productos y servicios ofertados condicionan en muchos casos su producción y prestación en los mercados de destino, o, por lo menos, en sus proximidades. Por otra parte, existe con frecuencia –sobre todo para las empresas de suministro– la necesidad de seguir a los clientes a los lugares por ellos elegidos. Por último, con frecuencia no es posible abrir nuevos mercados sin añadir por lo menos un cierto valor local. |

|  |  |
| --- | --- |
| 2.18 | Por último, no debe olvidarse que dado que los consumidores conceden una gran importancia al precio y que la demanda de los consumidores también influye en la oferta, existe una presión considerable para que los minoristas bajen los precios. En este sentido, los grandes minoristas, decididos a ofrecer precios bajos al consumidor, presionan a los proveedores para que reduzcan sus precios. En este sentido, es normal que los proveedores, sobre todo los más pequeños, no dispongan de recursos económicos para satisfacer las exigencias de los grandes minoristas[(24)](#ntr24-C_2005294ES.01004501-E0024). |

|  |  |  |  |  |  |  |  |  |  |  |  |
| --- | --- | --- | --- | --- | --- | --- | --- | --- | --- | --- | --- |
| 2.19 | Debido al diferencial existente entre, por un lado, las economías de los Estados miembros de la UE y, por otro, entre la de la UE en su conjunto y las de países asiáticos, surgen, entre otros, ciertos factores que propician la deslocalización empresarial:   |  |  | | --- | --- | | — | aprovisionamientos más baratos, |  |  |  | | --- | --- | | — | ventajas fiscales, |  |  |  | | --- | --- | | — | posibilidad de acceso a nuevos mercados, |  |  |  | | --- | --- | | — | tecnología, |  |  |  | | --- | --- | | — | costes laborales más bajos. | |

|  |  |  |  |  |  |  |  |  |  |
| --- | --- | --- | --- | --- | --- | --- | --- | --- | --- |
| 2.20 | El traslado de empresas, sobre todo fuera de la UE, podría generar algunos problemas tales como:   |  |  | | --- | --- | | — | pérdida de competitividad: las empresas que permanezcan en la UE podrían verse obligadas a afrontar unos costes más elevados que sus competidores; esto se traducirá, probablemente, en una pérdida de cuota de mercado en el comercio mundial y, por tanto, en un factor muy negativo para el logro de los objetivos de la Estrategia de Lisboa (crecimiento económico sostenible con más y mejores empleos y mayor cohesión social, y respeto por el medio ambiente); |  |  |  | | --- | --- | | — | menor generación de  know-how : las empresas europeas, que han de competir con otras que soportan un menor nivel de costes, podrían verse obligadas, eventualmente, a invertir cada vez menos en investigación; esto podría desembocar en una pérdida de capacidad de innovación, factor fundamental para poder mantenerse en el mercado actual; |  |  |  | | --- | --- | | — | pérdida de puestos de trabajo y empeoramiento de las oportunidades en el mercado de trabajo para un número cada vez mayor de desempleados en las regiones y sectores afectados: esto derivará en un aumento de la exclusión social y hará que el Estado tenga que destinar una partida mayor para hacer frente al aumento del gasto en prestaciones sociales; los colectivos más perjudicados serán los de empresas filiales de multinacionales de sede extranjera y los de empresas que no sean titulares de la tecnología de sus productos o procesos; |  |  |  | | --- | --- | | — | menor crecimiento de la economía: provocado, en parte, por una contracción de la demanda interna, consecuencia a su vez del efecto que la moderación salarial, la pérdida de puestos de trabajo y el empeoramiento de las oportunidades en el mercado laboral, tendrán sobre la población. | |

3.   Conclusiones

|  |  |
| --- | --- |
| 3.1 | En respuesta a la preocupación expresada por el Consejo Europeo[(25)](#ntr25-C_2005294ES.01004501-E0025) y consciente de la inquietud que suscita el riesgo de desindustrialización y la manera en que cabe anticiparse y abordar la transformación estructural que se está dando en la industria europea, el 20 de abril de 2004 la Comisión Europea adoptó la Comunicación Impulsar las transformaciones estructurales: una política industrial para la Unión Europea ampliada [(26)](#ntr26-C_2005294ES.01004501-E0026), en la que esboza los contornos de una política industrial para una Unión Europea ampliada. El Comité se ha pronunciado sobre dicha Comunicación en un dictamen específico,[(27)](#ntr27-C_2005294ES.01004501-E0027) en el que acoge con satisfacción la citada iniciativa de la Comisión. |

|  |  |
| --- | --- |
| 3.2 | En dicho documento, la Comisión Europea señala que, pese a que la mayoría de los sectores está viendo aumentada su producción y a que no se observa un fenómeno general de desindustrialización, Europa está sufriendo un proceso de reestructuración que implica el traslado de recursos y puestos de trabajo hacia actividades con un elevado contenido cognitivo. En este sentido, la Comunicación señala cómo en todos los Estados miembros el número de empleos en el sector industrial descendió durante el período comprendido entre 1955 y 1998. |

|  |  |  |  |  |  |  |  |
| --- | --- | --- | --- | --- | --- | --- | --- |
| 3.3 | Asimismo, la Comisión señala que la ampliación ofrece a la industria numerosas oportunidades y que, en algunos casos, puede contribuir a mantener, en la UE, una producción que, de otra manera, se habría trasladado a Asia. Para anticiparse a los cambios y continuar las políticas necesarias para apoyarlos, la Comisión pide que se actúe, en el contexto de las nuevas perspectivas financieras hasta 2013, en tres ámbitos:   |  |  | | --- | --- | | i. | la mejora del entorno normativo nacional y comunitario de las empresas, lo cual no implica necesariamente reducir el número de reglamentaciones, sino disponer de normas claras aplicables de manera uniforme en toda la UE; |  |  |  | | --- | --- | | ii. | lograr la máxima sinergia en las políticas de la UE para fomentar la competitividad, en particular actuando en áreas tales como la investigación, la formación, las normas de competencia y las ayudas regionales; |  |  |  | | --- | --- | | iii. | tomar medidas en sectores concretos para elaborar respuestas políticas que satisfagan las necesidades específicas, asciendan en la cadena de valor, se anticipen a las transformaciones estructurales y las acompañen. | |

|  |  |
| --- | --- |
| 3.4 | No hay duda de que la industria juega un papel motor en la economía, de manera que su buena salud y dinamismo pueden relanzar la economía en su conjunto, mientras que una competitividad industrial debilitada y una producción industrial estancada pueden provocar una anemia general de la actividad económica. En este escenario, resulta fundamental impulsar una política industrial[(28)](#ntr28-C_2005294ES.01004501-E0028) que fomente la creación y el crecimiento de empresas que, en el seno de la Unión, inviertan mucho en innovación y desarrollo en lugar de competir con costes bajos. Sólo potenciando las ventajas que Europa ofrece (tales como: calidad en las infraestructuras de la sociedad de la información; alta inversión en investigación y nuevas tecnologías, así como su adecuada implementación en el mundo empresarial; potenciación de la educación y formación continua de los trabajadores, diálogo social, y todas las derivadas del mercado interior) se conseguirá mantener y mejorar la competitividad de la industria europea. De este modo se podrá fomentar el crecimiento económico y el avance hacia el pleno empleo y el desarrollo sostenible. |

|  |  |
| --- | --- |
| 3.5. | En el esfuerzo por incrementar y mantener la competitividad de las empresas de la UE, el Comité pide que se refuerce la protección de los derechos de propiedad intelectual y su cumplimiento en los terceros países. |

|  |  |
| --- | --- |
| 3.6 | Es necesario promover un modelo de producción donde se potencien otros factores además de los precios de los productos que se generan. Conviene destacar que la competitividad no sólo está basada términos de costes o rebajas fiscales, sino que las personas suponen una parte fundamental de la capacidad competitiva de las empresas. La investigación y desarrollo de nuevas tecnologías que permitan reducir costes de producción y mejorar la capacidad productiva resulta fundamental, pero no se puede obviar que el verdadero valor de dichos avances reside, precisamente, en su aplicación. Es, por tanto, prioritario contar con el conocimiento necesario para una adecuada implantación de dichos procesos que permita desarrollar el amplio potencial de mejora que ofrecen, así como fomentar en el seno de las propias empresas el interés por buscar nuevas aplicaciones para tecnologías ya existentes, esto es, potenciar una actitud innovadora. En esto –qué duda cabe– tanto empresarios como trabajadores juegan un papel crucial; por ello, de lo que se trata al fin y al cabo es de promover que las empresas europeas basen la mayor parte de su valor añadido y ventajas competitivas en el capital humano. Por consiguiente, es muy importante adoptar medidas de formación continua de los trabajadores y de refuerzo de las inversiones en innovación e investigación. También en este sentido los interlocutores sociales europeos desempeñan una importante función, a través de su programa conjunto de trabajo[(29)](#ntr29-C_2005294ES.01004501-E0029). |

|  |  |
| --- | --- |
| 3.7 | No obstante, algunas medidas solo son pertinentes en el caso de las deslocalizaciones dentro de la UE. |

|  |  |
| --- | --- |
| 3.7.1 | La ampliación de la Unión Europea y, por consiguiente, del mercado interior impiden imponer cualquier tipo de limitaciones a la deslocalización de empresas de Europa occidental a Europa central y oriental. Es necesario considerar la posibilidad de incluir criterios de financiación comunitaria que garanticen que sólo reciban ayudas las empresas que inicien una nueva actividad o línea de negocio y no las que se limiten a deslocalizar los productos o los servicios existentes dentro de la Unión. Así, podrían fomentarse esfuerzos que resulten adecuados para nivelar lo más rápidamente posible el enorme desnivel existente entre el Este y el Oeste en cuanto a las condiciones de producción en general y los costes de producción en particular. |

|  |  |
| --- | --- |
| 3.7.2 | La conclusión más importante es que debe haber un proceso continuo de mejora de la competitividad en la UE. Dicho proceso, que va en consonancia con la Estrategia de Lisboa, debe ser liderado por las empresas (desarrollo de mejores productos, creación de modelos empresariales novedosos, procesos de producción más eficientes, etc.) y facilitado por una mejor legislación a nivel europeo y nacional. |

|  |  |
| --- | --- |
| 3.7.3 | Resultaría conveniente potenciar las ayudas a la inversión en recursos humanos e infraestructuras. La Unión Europea necesita una base industrial fuerte, innovadora y de alta tecnología. Para lograr este objetivo, es necesario entender en profundidad la situación actual en todos los sectores económicos, tanto a nivel regional como nacional, de manera que se consiga una óptima utilización de las ventajas específicas existentes a nivel local. |

|  |  |
| --- | --- |
| 3.7.3.1 | Con el fin de contribuir al mantenimiento de las empresas en los emplazamientos de origen, los incentivos regionales deben aumentar en el ámbito de la formación; convendría asimismo fomentar otras iniciativas como el intercambio con universidades en materia de investigación o la participación de autoridades locales en el desarrollo de clusters regionales de apoyo a las empresas[(30)](#ntr30-C_2005294ES.01004501-E0030). |

|  |  |
| --- | --- |
| 3.7.3.2 | El Comité apoya la propuesta de la Comisión de aumentar de cinco a siete los años durante los cuales, tras recibir ayudas financieras, una empresa debe mantener la inversión para la que dichas ayudas fueron solicitadas[(31)](#ntr31-C_2005294ES.01004501-E0031). De este modo, se fomentará el arraigo de las empresas que, por otro lado, de no cumplir este requisito, tendrán que devolver todas las ayudas financieras recibidas. |

|  |  |
| --- | --- |
| 3.7.4 | Dada la relevancia e interés que suscita esta cuestión, el Comité seguirá la evolución de las deslocalizaciones en Europa[(32)](#ntr32-C_2005294ES.01004501-E0032). |

4.   Recomendaciones

|  |  |
| --- | --- |
| 4.1 | Tal y como señala la Comisión Europea en su Comunicación Directrices integradas para el crecimiento y el empleo (2005-2008) [(33)](#ntr33-C_2005294ES.01004501-E0033), por un lado, la UE debe aprovechar las oportunidades que brinda la apertura de los mercados en rápida expansión, como China o India, y, por otro, la UE tiene un gran potencial para un mayor desarrollo de sus ventajas competitivas, y es crucial que actúe con determinación para aprovecharlo. |

|  |  |
| --- | --- |
| 4.2 | El Comité considera que para impulsar el potencial de crecimiento y estar en condiciones de afrontar los retos futuros es esencial la consecución de una sociedad del conocimiento, basada en políticas de capital humano, educación, investigación e innovación. Además, el Comité considera que el crecimiento sostenible exige también un mayor dinamismo demográfico, la mejora de la integración social y el aprovechamiento pleno del potencial que encarna la juventud europea, como lo reconoció el Consejo Europeo de 22 y 23 de marzo de 2005, al adoptar el Pacto Europeo para la Juventud. |

|  |  |
| --- | --- |
| 4.3 | El Comité considera necesaria una mayor convergencia y sinergia entre las distintas políticas, acciones y objetivos internos de la UE. Esto exige, además de una fuerte coordinación interna en la Comisión, que ésta profundice en su diálogo con el Parlamento Europeo y el Consejo. |

|  |  |
| --- | --- |
| 4.4. | El Comité recomienda a la Comisión que, además de adoptar un enfoque horizontal, adopte también un enfoque sectorial para la política industrial de la UE, en la medida en que las recomendaciones de los grupos de alto nivel en los sectores farmacéutico, textil y de confección, de la construcción naval y del automóvil demuestran que cada uno de estos sectores afronta problemas específicos que precisan una solución particular y un enfoque individual.[(34)](#ntr34-C_2005294ES.01004501-E0034) Estos problemas no se pueden resolver con un enfoque horizontal. |

|  |  |
| --- | --- |
| 4.5 | Para evitar, en lo posible, los efectos negativos del fenómeno de las deslocalizaciones en Europa, conviene hacer hincapié, entre otros, en los siguientes aspectos: |

|  |  |
| --- | --- |
| 4.5.1 | Educación, formación y cualificación. El capital humano ya tiene una gran importancia para la competitividad industrial, y esa importancia irá probablemente en aumento (un claro ejemplo de esto es que la falta de mano de obra cualificada representa la primera limitación para el desarrollo de las PYME). En los próximos años se pondrá de manifiesto que la disponibilidad de mano de obra cualificada constituye un factor crítico para la competitividad internacional a largo plazo de la industria europea y, por tanto, se atribuirá un gran valor a la formación y a la inmigración en el marco de la legislación y de la política común de la Unión. La política industrial europea debe colocar la educación, la formación y la cualificación en el centro de su estrategia, prestando especial atención a la formación continua de los trabajadores.  El capital humano y el know-how constituyen ventajas competitivas |

|  |  |
| --- | --- |
| 4.5.2 | Investigación e innovación. Es un factor clave de la competitividad de la industria europea. Europa debe tratar de conseguir el objetivo de dedicar a la investigación el 3 % del PIB y redoblar los esfuerzos para desarrollar la investigación pública y privada. En este contexto, la creación de un Espacio Europeo de Investigación resulta capital para dotar a la UE de las bases necesarias para el progreso científico y tecnológico.  Por otro lado, es importante que la investigación se traduzca en adelantos en términos de innovación industrial y que se aumente la inversión privada en bienes de equipo que procuren, efectivamente, el cambio tecnológico.  La innovación científica y tecnológica es un importante factor diferenciador |

|  |  |
| --- | --- |
| 4.5.3 | Política de competencia. A pesar de que cada vez son más las interacciones entre la política industrial y la de competencia, las dos están todavía demasiado aisladas. Es necesario interrelacionarlas más. La adecuada aplicación de las reglas de competencia, interrelacionadas con los objetivos de la política industrial, contribuirá de modo significativo al crecimiento y al empleo a largo plazo.  Es preciso incrementar la vigilancia de los mercados y que las nuevas directivas, así como las modificaciones de las existentes, incluyan condiciones que garanticen su aplicación uniforme en todos los Estados miembros.  Es necesario interrelacionar política de competencia y política industrial |

|  |  |
| --- | --- |
| 4.5.4 | Sensibilización. Teniendo en cuenta la función que desempeñan los modos de consumo actuales, en los que el precio es un factor esencial, sería conveniente sensibilizar a los consumidores sobre las repercusiones de su comportamiento. Las empresas pueden contribuir a la concienciación colectiva mediante etiquetas sociales, de calidad, etc.[(35)](#ntr35-C_2005294ES.01004501-E0035) También podrían informar con mayor precisión a los consumidores sobre el origen de sus productos.  Es conveniente sensibilizar a los consumidores sobre las repercusiones de su comportamiento |

|  |  |
| --- | --- |
| 4.5.5 | Sectores clave. Es necesario contar con una política industrial más activa, especialmente por sectores, que fomente la colaboración público-privada. En este sentido, el Comité considera que deberían tenerse en cuenta, entre otros, los análisis cuantitativos y cualitativos que está desarrollando el Observatorio Europeo del Cambio (Dublín) con el fin de disponer de bases más adecuadas para el debate público sobre las deslocalizaciones.  Una mayor cooperación público-privada en sectores clave resulta esencial para acelerar el desarrollo |

|  |  |
| --- | --- |
| 4.5.6 | Respuesta a choques imprevistos. En todos los sectores, de conformidad con la Comunicación de la Comisión Europea sobre las reestructuraciones y el empleo,[(36)](#ntr36-C_2005294ES.01004501-E0036) conviene dotarse de «instrumentos financieros comunitarios revisados para una mejor anticipación y gestión de las reestructuraciones» y cuyos presupuestos se adapten en consecuencia, considerando el impacto social. También sería deseable que los poderes públicos intervengan si se producen «choques imprevistos o de fuerte impacto regional o sectorial». Por esa razón el CESE apoya la creación de una «reserva para imprevistos» en los fondos estructurales.  La Unión debe dotarse de instrumentos financieros suficientemente flexibles para afrontar choques imprevistos |

|  |  |
| --- | --- |
| 4.5.7 | Infraestructuras. Resulta necesario mejorar las redes de transporte, telecomunicaciones y energía, a nivel nacional, intracomunitario y con los países vecinos. Las infraestructuras son un elemento central de competitividad y, por ello, es preciso ponerlas a disposición de las empresas a costes competitivos. El buen funcionamiento de los servicios públicos atrae a las empresas y es imprescindible para su desarrollo, en particular para el de las PYME.  Facilitar la labor de las empresas por medio de inversiones en infraestructuras constituye un incentivo para su permanencia en Europa |

|  |  |
| --- | --- |
| 4.5.8 | Fomentar el espíritu empresarial e incentivar las actividades emprendedoras. Para garantizar el futuro de la industria europea, resultará esencial asegurar un entorno que sea favorable a la creación y al desarrollo de la actividad empresarial, con una especial atención a las pequeñas y medianas empresas. Conviene mejorar el acceso a la financiación, en fases tempranas e intermedias de la trayectoria de las empresas y aligerar, en la medida de lo posible, los procedimientos establecidos para la creación y gestión de empresas. Asimismo, conviene promover un cambio de mentalidad que fomente la aceptación del riesgo que es inherente a la empresa.  Por otra parte, es importante considerar la implicación de los trabajadores en la consecución de los objetivos de la empresa.  Fomentar la creación de empresas para asegurar el crecimiento es indispensable |

|  |  |
| --- | --- |
| 4.5.9 | Políticas sociales. La mejor manera de hacer frente a las lógicas preocupaciones acerca de las consecuencias negativas de la deslocalización empresarial es mediante el diseño y la adecuada aplicación de políticas sociales que promuevan una actitud positiva ante el cambio, permitan que los trabajadores adapten y mejoren sus capacidades y fomenten la creación de empleo.  Es preciso diseñar y aplicar políticas sociales que minimicen las posibles consecuencias negativas de la deslocalización empresarial |

|  |  |
| --- | --- |
| 4.5.10 | Diálogo social. A escala empresarial, sectorial e interprofesional, la política industrial europea debe definirse y aplicarse con la contribución de los interlocutores sociales, cuyos conocimientos expertos, como primeros actores afectados, resultan fundamentales. Ello requiere que las empresas comuniquen claramente sus objetivos dentro de plazos que permitan concretamente la intervención adecuada de las demás partes interesadas.  Convendría que los interlocutores sociales europeos abordaran esta cuestión en el marco de las reestructuraciones y en el contexto de la nueva agenda de diálogo social europeo, también a nivel sectorial. En el marco del diálogo social, los acuerdos colectivos son un factor importante para crear condiciones de competencia equitativas para las empresas.  Asegurar un equilibrio constructivo y creador de los intereses de los actores afectados es una tarea continua |

|  |  |
| --- | --- |
| 4.5.11 | Competitividad y normas del juego internacional. Aunque las deslocalizaciones representen un fenómeno de cambio estructural, resulta inaceptable que los cambios estén motivados –aunque sea parcialmente– por una política de la UE excesivamente flexible en la negociación y posterior interpretación de las normas internacionales básicas. Es preciso tener en consideración la dimensión social de la globalización y buscar una adecuada interacción de las políticas de la UE para fomentar la cooperación entre la OMC y la OIT. Por tanto la UE debe actuar en dichos organismos internacionales con el fin de asegurar que esas normas son respetadas y, en caso contrario, aplicar los mecanismos existentes con la máxima eficacia.  Es necesario contar con unos mercados globales abiertos y competitivos cuyas normas sean respetadas por todos |

|  |  |
| --- | --- |
| 4.6 | Por ello, de lo que se trata es de fomentar nuevas inversiones en Europa, retener las existentes y seguir con las inversiones europeas en el extranjero. |

Bruselas, 14 de julio de 2005.

La Presidenta

del Comité Económico y Social Europeo

Anne-Marie SIGMUND

---

[Top](#document1)