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Language: es
Format: md

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# 52006DC0272

**Comunicación de la Comisión al Parlamento Europeo y al Consejo - Situación del programa GALILEO /\* COM/2006/0272 final \*/**

  

[pic] | COMISIÓN DE LAS COMUNIDADES EUROPEAS |

Bruselas, 7.6.2006

COM(2006) 272 final

COMUNICACIÓN DE LA COMISIÓN AL PARLAMENTO EUROPEO Y AL CONSEJO

Situación del programa GALILEO

COMUNICACIÓN DE LA COMISIÓN AL PARLAMENTO EUROPEO Y AL CONSEJO

Situación del programa GALILEO

GALILEO es el mayor proyecto industrial jamás organizado a escala europea, la primera asociación público-privada europea y la primera infraestructura pública perteneciente a las instituciones europeas. Los treinta satélites de la constelación, situados en tres planos orbitales diferentes, han sido diseñados para cubrir toda la Tierra de forma óptima, algo que no permiten las constelaciones de los actuales sistemas GPS y GLONASS. GALILEO ofrecerá un nuevo servicio público mundial, con una precisión inigualada en cuanto a posicionamiento espacial y temporal en todo el planeta. Mientras el servicio abierto al público del sistema GPS ofrece actualmente una precisión de cinco a diez metros, todos los servicios prestados por GALILEO tendrán una precisión inferior a dos metros, y la precisión del servicio comercial será incluso inferior a un metro. La gama de los cinco servicios de GALILEO[1] permite responder a las necesidades de todos los usuarios potenciales en cualquier lugar del mundo.

GALILEO se inscribe perfectamente en el marco de la estrategia de crecimiento de Lisboa.

Algunas cifras bastan para ilustrar la magnitud del reto. En 2005, el mercado mundial de productos y servicios relacionados con la radionavegación por satélite ascendió a 60 000 millones de euros. Su tasa de crecimiento anual ha sido de un 25 % en los últimos cinco años. De aquí a 2020, se estima que el volumen de negocios anual mundial de estos mercados será de 300 000 millones de euros, con 3 000 millones de receptores en funcionamiento. Se espera la creación de 150 000 puestos de trabajo sólo en la Unión Europea, principalmente en los sectores de alta tecnología asociados a la investigación, las aplicaciones y los servicios.

1. IMPLANTACIÓN DE LA INFRAESTRUCTURA ESPACIAL Y TERRESTRE

El primer satélite experimental, GIOVE A, fue lanzado desde el cosmódromo de Baikonur el 28 de diciembre de 2005. Transmitió con éxito todas las señales necesarias para el uso de las bandas de frecuencia atribuidas al sistema europeo de radionavegación por satélite en las Conferencias Mundiales de Radiocomunicaciones celebradas en 2000 y en 2003.

El segundo satélite experimental, GIOVE B, podría ser lanzado a finales del año 2006. Estará dotado con otros equipos de tecnología avanzada, como el reloj atómico basado en el máser pasivo de hidrógeno, que será el reloj atómico más preciso jamás lanzado al espacio. Este equipo, de muy alta tecnología, permitirá a GALILEO ofrecer una precisión de posicionamiento claramente superior a las ofrecidas por todos los sistemas actuales.

Paralelamente, en diciembre de 2004, se pusieron en marcha las actividades industriales de la fase de validación en órbita, cuya gestión se ha confiado a la Agencia Espacial Europea. La firma del contrato relativo a esta fase, por un valor de 1 038 millones de euros, tuvo lugar el 19 de enero de 2006 en Berlín. Estos nuevos trabajos se suman a los ya emprendidos o por emprender para concluir la fase de desarrollo. El coste total de la fase de desarrollo, de unos 1 500 millones de euros, es asumido en un 50 % por la Unión Europea y en otro 50 % por la Agencia Espacial Europea.

La fase de validación en órbita, cuyo coste es soportado también a partes iguales por la Unión Europea y la Agencia Espacial Europea, conducirá en 2008 a la implantación de las primeras estaciones de control y al lanzamiento de los cuatro primeros satélites de la constelación.

2. EVOLUCIÓN DE LAS NEGOCIACIONES DEL CONTRATO DE CONCESIÓN

Desde el comienzo del programa GALILEO, el Consejo quiso que este proyecto fuera objeto de una asociación público-privada. La solución de una concesión se vislumbró, pues, como la más adaptada a las características específicas del programa. Consiste en conceder a una entidad privada un derecho de uso exclusivo de la infraestructura durante veinte años como contrapartida por la asunción, por esa misma entidad, de al menos dos terceras partes del coste de construcción de la infraestructura. La Empresa Común Galileo, creada por el Reglamento del Consejo de 21 de mayo 2002[2], tiene como misión gestionar la fase de desarrollo del programa y llevar a término el procedimiento de selección del futuro concesionario. La propiedad de la infraestructura seguirá siendo pública, ya que el sistema pertenecerá a la Autoridad Europea de Supervisión del GNSS (en lo sucesivo «la Autoridad de Supervisión»), agencia comunitaria creada por el Reglamento del Consejo de 12 de julio de 2004[3]. La Autoridad de Supervisión firmará el contrato de concesión y será la autoridad adjudicadora.

Las negociaciones con el consorcio integrado por ocho socios (Aena, Alcatel, EADS, Finmeccanica, Hispasat, Inmarsat, Thales y TeleOp) se iniciaron tras la presentación de una oferta consolidada los días 20 de junio y 21 de octubre de 2005.

Una primera serie de negociaciones condujo a la celebración, el 17 de febrero de 2006, de un acuerdo sobre los principios que deben regir la continuación del proceso.

El proceso sigue un enfoque con arreglo al cual las cuestiones del reparto de riesgos y otros temas de fondo se examinan antes que sus implicaciones y los compromisos financieros. Conforme a los principios de una asociación público-privada (CPP), las negociaciones avanzan por etapas, evaluando qué parte –sector privado o sector público– es la mejor situada para asumir los riesgos identificados. Se han definido así nueve bloques de riesgos: superación de los costes, ejecución, resultados, diseño, ingresos y mercados, despliegue, cobertura de los riesgos del proyecto, compensación en caso de rescisión y refinanciación. Las negociaciones están muy avanzadas ya para siete de los nueve ámbitos definidos. Sigue habiendo divergencias de puntos de vista por lo que respecta principalmente al reparto de los riesgos asociados al diseño del sistema y a los ingresos comerciales y la evolución de los mercados.

Antes de finales del año 2006, se adoptarán las previsiones de ingresos y costes, así como la contribución del sector público. Además, se consolidará el plan financiero y se redactarán las principales cláusulas contractuales. Después se certificará el estado del proyecto («due diligence»), y se ultimarán el contrato y el plan financiero. Por último, entre junio y diciembre de 2007, tendrán lugar el cierre financiero y la firma del contrato de concesión.

A finalizar 2006, se conocerán los principales resultados de las negociaciones. La Comisión presentará al Consejo y al Parlamento Europeo una síntesis con el reparto de riesgos entre los sectores privado y público, y el reparto de los principales derechos y obligaciones entre ambos sectores. Se consultará entonces al Consejo y el Parlamento Europeo sobre las conclusiones elaboradas por la Comisión previamente a la firma del contrato de concesión por la Autoridad de Supervisión.

3. CREACIÓN DE LA AUTORIDAD DE SUPERVISIÓN

La Autoridad de Supervisión tiene como función garantizar la gestión de los intereses públicos relativos a los programas europeos GNSS y ser su autoridad de regulación. Es, en particular, la autoridad adjudicadora ante el concesionario encargado de la ejecución de las fases de despliegue y explotación del programa y, como tal, celebra el contrato de concesión.

Durante el año 2005, el Consejo de Administración de la Autoridad de Supervisión nombró al Director y tomó decisiones sobre el plan de trabajo, la estructura organizativa y los aspectos financieros de la Autoridad.

La organización interna de la Aurtoridad refleja sus principales misiones. Consta de cinco departamentos, denominados respectivamente «Concesión», «Técnica», «Seguridad», «Desarrollo del mercado» y «Administración». La Autoridad iniciará efectivamente sus actividades hacia mediados del año 2006, cuando las veinte personas actualmente en curso de contratación ocupen sus puestos y esté implantada la infraestructura administrativa básica. Se reunirá provisionalmente en Bruselas, mientras no se tome la decisión sobre el lugar de la sede. Varios Estados miembros se han declarado ya dispuestos a acogerla.

Puesto que será la Autoridad de Supervisión la que firme el contrato de concesión, es primordial que participe en los trabajos de la Empresa Común Galileo durante los próximos meses, muy especialmente en las negociaciones de dicho contrato. El programa de trabajo de la Autoridad para 2006 comprende asimismo el desarrollo técnico del sistema, incluido lo relativo a frecuencias y certificación, la integración del programa EGNOS en GALILEO (véase el punto 6), la seguridad, el desarrollo del mercado y las actividades del Sexto Programa Marco de Investigación.

4. TRANSFERENCIA DE LAS ACTIVIDADES DE LA EMPRESA COMÚN GALILEO A LA AUTORIDAD SE SUPERVISIÓN

Con la creación de la Autoridad de Supervisión, la continuación de las actividades de la Empresa Común Galileo a partir del año 2006 resultaría inútilmente costosa, ya que aquella estará en condiciones de hacerse cargo progresivamente a lo largo de 2006, y después llevar a cabo todas las actividades actualmente desempeñadas por ésta. Es importante, no obstante, que la Autoridad de Supervisión se beneficie al máximo de la experiencia y los conocimientos adquiridos por la Empresa Común Galileo, lo que supone que las dos entidades trabajen en sinergia durante un período de tiempo suficiente. En estas circunstancias, parece razonable mantener la Empresa Común hasta el 31 de diciembre de 2006.

La Comisión ha iniciado, por tanto, los procedimientos necesarios para poner fin a la Empresa Común Galileo el 31 de diciembre de 2006 y hacer posible, de aquí a esa fecha, la transferencia de todas sus actividades a la Autoridad de Supervisión. La propuesta de presupuesto de la Empresa Común Galileo para el año 2006 abarcará todo el año, sin que ello implique aportaciones adicionales, ya que ésta dispone de los fondos necesarios para proseguir sus actividades. La propuesta presentada refleja una reducción gradual del personal en 2006, año durante el cual la principal tarea de la Empresa Común será llevar a cabo las negociaciones del contrato de concesión, mientras que sus demás actividades deberán ser asumidas lo antes posible por la Autoridad de Supervisión.

Por su parte, previa modificación de su presupuesto, la Autoridad de Supervisión podría contratar personal adicional desde el año 2006 para realizar todas las tareas previstas, incluidas las de asunción de las actividades de la Empresa Común Galileo.

5. PREPARACIÓN DE LOS USOS DE GALILEO

GALILEO es un extraordinario vector de los conocimientos técnicos y la investigación europea. Desde hace unos diez años, investigadores y empresas europeos trabajan en este proyecto, que aportará a la Unión Europea independencia en un sector clave. Los esfuerzos de investigación no se centran únicamente en las técnicas necesarias para que el sistema funcione, sino que contemplan también el «sector en fases posteriores», es decir, las aplicaciones de GALILEO en la vida diaria, a fin de responder a las expectativas del público y las exigencias de los usuarios más variados.

Así, los trabajos abarcan principalmente el uso de la radionavegación por satélite en los transportes y las telecomunicaciones, la puesta a punto de los receptores y los trabajos por realizar en el marco de la cooperación internacional. Se refieren asimismo a la conclusión del análisis de las misiones del sistema en las actividades asociadas a la geodesia, la gestión del tiempo, el servicio de búsqueda y salvamento, etc.

Una última convocatoria de propuestas por un total de 10 millones de euros permitirá cubrir algunos ámbitos de aplicación muy prometedores, como la difusión de mensajes de alerta, el transporte de animales, el transporte de materiales peligrosos, etc.

La Autoridad de Supervisión está preparando actualmente, junto con los servicios de la Comisión, la definición de los trabajos que se emprenderán dentro del Séptimo Programa Marco de Investigación y Desarrollo y que contemplarán principalmente los futuros desarrollos tecnológicos de la radionavegación por satélite y la evolución de los requisitos de los usuarios.

6. PUESTA EN SERVICIO DE EGNOS

EGNOS («European Geostationary Navigation Overlay Service») utiliza y mejora, mediante tres satélites situados en órbita geoestacionaria, la información facilitada por las señales de las constelaciones de satélites de los sistemas estadounidense GPS y ruso GLONASS. Con una precisión del orden de uno a dos metros, ofrece a todos los usuarios de la radionavegación por satélite un servicio de navegación y posicionamiento muy eficiente, mejor que el hasta ahora disponible en Europa con sólo el sistema GPS, y cercano a los que ofrecerá mañana GALILEO, en especial por la emisión de un mensaje de integridad. No obstante, depende del sistema GPS.

El desarrollo de EGNOS descansa en un acuerdo tripartito celebrado entre la Comunidad Europea, la Agencia Espacial Europea y Eurocontrol. EGNOS es uno de los proyectos seleccionados en virtud de las redes transeuropeas (RTE). En este marco, la Comunidad Europea ha aportado 143 millones de euros con cargo a la línea presupuestaria de las redes transeuropeas. También han contribuido financieramente al programa la Agencia Espacial Europea, así como administraciones públicas y empresas activas en el sector de la aviación civil.

Sistema precursor de GALILEO, EGNOS ha permitido a la Unión Europea desarrollar una capacidad técnica y unos conocimientos tecnológicos en el ámbito de vanguardia de la radionavegación por satélite. Aporta un valor añadido al sistema GPS, al aumentar la precisión de posicionamiento, permitir una recepción superior en determinados lugares y ofrecer al usuario información sobre la fiabilidad del sistema.

La construcción de la infraestructura concluyó en 2005 y EGNOS ha pasado con éxito la primera revisión de aptitud operativa para el servicio «abierto».

Los receptores del sistema EGNOS están ya disponibles en el mercado y se observa un uso creciente de las señales «abiertas» ofrecidas en sectores como la construcción, la agricultura de precisión, el catastro o la gestión de flotas de vehículos de transporte colectivo. La agricultura de precisión consiste, por ejemplo, en el ajuste automático de la distribución de abono en un campo en función del lugar concreto en que se encuentre el tractor. La mayoría de los receptores GPS que se venden actualmente en el mundo están equipados con la función EGNOS y su homólogo americano, el WAAS.

Además, en 2006, se llevarán a cabo los trabajos de certificación del sistema para las aplicaciones en que está directamente en juego la vida humana, como la aviación civil. Una de las ventajas de EGNOS es justamente que ofrece servicios adecuados a este tipo de aplicaciones, algo que no puede hacer solo el GPS, que carece de la función de integridad que permite avisar a cualquier usuario en muy corto plazo en caso de fallo de alguno de los elementos del sistema. Las exigencias expresadas por la Organización de Aviación Civil Internacional deberían quedar así plenamente satisfechas. Varios operadores aéreos regionales y algunos constructores del sector aeronáutico prevén ya la integración de receptores EGNOS en sus aeronaves. Les seguirán los trabajos de certificación para las aplicaciones marítimas y ferroviarias. Conviene recordar que las operaciones de certificación de los sistemas europeos de radionavegación por satélite son competencia de la Autoridad de Supervisión.

El artículo 3 del Reglamento (CE) n° 1321/2004 del Consejo establece que la Autoridad de Supervisión «será propietaria de todos los activos materiales o inmateriales de Egnos sujetos a un acuerdo con los inversores de Egnos sobre los términos y condiciones de la transferencia de la AEE de la propiedad total o parcial de los servicios y equipos de Egnos».

Las partes afectadas han mantenido conversaciones sobre este acuerdo en el marco de un grupo de trabajo cuya secretaría está desempeñada por la Empresa Común Galileo. Se ha elaborado un proyecto de acuerdo. Cuando haya sido firmado por las partes, la Autoridad de Supervisión podrá incluir EGNOS en el contrato de concesión de GALILEO, lo que permitirá la plena integración de los dos sistemas.

La Comisión tiene previsto integrar los dos programas, GALILEO y EGNOS, en la misma línea presupuestaria del presupuesto comunitario, tanto en lo que respecta a las fases actuales como a las fases posteriores de uno y otro. No obstante, conviene recordar que se trata de programas totalmente diferentes desde el punto de vista técnico: los satélites de las dos constelaciones, por ejemplo, están en distintos planos orbitales y no son en absoluto intercambiables.

7. ELABORACIÓN DE UNA POLÍTICA DE ACCESO AL SERVICIO GUBERNAMENTAL (SPR)

Entre los cinco servicios ofrecidos por GALILEO, el servicio gubernamental (denominado «servicio público regulado» o SPR) se reserva a las necesidades de las instituciones públicas. Cifrado y resistente a interferencias, resulta especialmente adecuado para las misiones que requieren una gran continuidad, como las que se desarrollan en los ámbitos de la protección civil, la seguridad nacional, la vigilancia policial o aduanera, la vigilancia de las fronteras marítimas y terrestres o la lucha contra las exportaciones ilícitas y la inmigración clandestina.

El acceso al servicio SPR está controlado por razones de seguridad. El control de los usuarios se lleva a cabo con medios técnicos, como el uso de claves de criptología, con medios procedimentales, como las acreditaciones de seguridad, o incluso con medios decisionales, en el marco de instrucciones adoptadas en virtud de la Acción Común[4] del Consejo. Además, los grupos de usuarios del SPR, potencialmente múltiples, tienen distintas necesidades, comportamientos y niveles de confianza. La política de acceso al servicio SPR debe tener en cuenta todos estos factores.

A raíz de los trabajos desarrollados en el Consejo para la seguridad de GALILEO (GSB), se elaboró un primer enfoque de la política de acceso al SPR, que permitió detallar sus objetivos y definir etapas para su aplicación.

Se proseguirán los trabajos preparatorios, de carácter técnico, para que los Estados miembros que deseen recurrir al SPR puedan, por un lado, definir sus necesidades nacionales de uso de este servicio y, por otro, designar una entidad encargada de le gestión de los usuarios nacionales. Dicha entidad será la interlocutora de la Autoridad de Supervisión.

La Autoridad de Supervisión elaborará unas « orientaciones para la aplicación de las normas de gestión del SPR en los Estados miembros », unas « Normas mínimas comunes para la utilización y la gestión del SPR» y « las especificaciones e instrucciones para la fabricación de los receptores del SPR ». Estos documentos podrán revisarse en función de las necesidades nacionales expresadas por los Estados miembros.

Al término de esta primera etapa, antes de finales de 2006, la Comisión propondrá al Consejo un plan de aplicación de la política de acceso al SPR, en el que se definirán los mecanismos técnicos y de toma de decisiones que deben implantarse con la debida antelación para que el SPR se pueda utilizar desde finales del año 2010.

8. FOMENTO DE LA RADIONAVEGACIÓN POR SATÉLITE A TRAVÉS DE LA LEGISLACIÓN COMUNITARIA

Varios textos comunitarios han introducido ya el empleo de la radionavegación por satélite en distintos sectores, como una contribución a la garantía de viabilidad económica de esta nueva tecnología.

- La Directiva 2002/59/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 27 de junio de 2002, relativa al establecimiento de un sistema comunitario de seguimiento y de información sobre el tráfico marítimo[5].

- El Reglamento (CE) n° 2244/2003 de la Comisión, de 18 de diciembre de 2003, por el que se establecen disposiciones de aplicación de los sistemas de localización de buques vía satélite[6].

- La Directiva 2004/52/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 29 de abril de 2004, relativa a la interoperabilidad de los sistemas de telepeaje de las carreteras de la Comunidad[7].

- El Reglamento (CE) n° 1/2005 del Consejo, de 22 de diciembre de 2004, relativo a la protección de los animales durante el transporte y las operaciones conexas [8] .

- La Directiva 2005/44/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 7 de septiembre de 2005, relativa a los servicios de información fluvial (SIF) armonizados en las vías navegables interiores de la Comunidad[9].

- La Recomendación de la Comisión, de 25 de julio de 2003, relativa al tratamiento de la información sobre la ubicación de las personas que efectúan llamadas en redes de comunicaciones electrónicas para su uso en servicios de llamadas de urgencia con capacidad de localización (E112)[10].

La radionavegación por satélite puede considerarse una ventajosa herramienta básica. Podría imponerse pronto en los ámbitos de la lucha contra el fraude, la protección civil, el control judicial o la seguridad vial. Además, se elaborarán recomendaciones para su empleo dirigidas a los organismos encargados de los sectores ferroviario, marítimo y aéreo. También el sector nuclear, desde el transporte de materiales fisionables hasta el tratamiento de los residuos, será objeto de análisis específicos.

Próximamente se creará así un grupo interno de la Comisión para que haga un inventario de las necesidades en materia de radionavegación por satélite en las distintas políticas comunitarias y facilite los intercambios de información sobre la evolución técnica del sistema.

Por otra parte, la Comisión presentará, a finales del año 2006, un Libro Verde sobre las aplicaciones de GALILEO.

9. FINANCIACIÓN DEL PROGRAMA

El 14 de julio de 2004, la Comisión propuso un Reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo relativo a la financiación de las fases de despliegue y explotación del programa GALILEO durante el período abarcado por el marco financiero 2007-2013. Esta propuesta fundamenta el programa en un instrumento jurídico específico, coherente con el futuro programa espacial europeo y que responde de forma óptima a la preocupación por una buena gestión financiera.

El 21 de abril de 2005, en el marco de una orientación general parcial, el Consejo aceptó esta propuesta legislativa, a excepción del capítulo presupuestario. La principal modificación introducida por el Consejo reside en la inclusión de EGNOS en el reglamento, cosa que es aceptable para la Comisión. El Parlamento confirmó también su apoyo a la propuesta en su sesión plenaria de 5 de septiembre de 2005. Las posiciones del Consejo y del Parlamento están muy próximas y pueden ser aceptadas por la Comisión.

El texto no podrá adoptarse definitivamente hasta que se conozcan en detalle las principales cláusulas del contrato de concesión. La propuesta de la Comisión de 14 de julio de 2004 mencionaba una intervención financiera de la Comunidad Europea por un importe de 1 000 millones de euros. Esta propuesta se modificó en mayo de 2006. Los importes precisos que deberán considerarse finalmente para todo el plazo de vigencia de la concesión dependerán del reparto de los riesgos y las cargas financieras, que es el objeto mismo del contrato de concesión, y de los instrumentos que se definan para asumirlos. La Comisión, con la ayuda del Banco Europeo de Inversiones, está elaborando actualmente propuestas sobre este último punto.

10. COOPERACIÓN INTERNACIONAL

La cooperación internacional es un elemento esencial del programa GALILEO, cuya constelación de treinta satélites tiene una vocación mundial. Se firmaron acuerdos de cooperación con China, el 30 de octubre de 2003, y con Israel, el 13 de julio de 2004. Se rubricaron acuerdos similares con Ucrania, el 3 de junio de 2005, con la India, el 7 de septiembre de 2005, con Marruecos, el 8 de noviembre de 2005 y con Corea del Sur, el 12 de enero de 2006. Está en preparación la firma de acuerdos con Noruega y con Argentina sobre la base de los mandatos adoptados por el Consejo el 18 de julio de 2005, y se mantienen conversaciones con Suiza, Canadá, Australia, Arabia Saudí y Brasil. Rusia ha reafirmado recientemente su interés en proseguir las conversaciones con la Unión Europea.

Se ha conseguido la interoperabilidad total de los sistemas europeo y estadounidense en virtud del acuerdo firmado con los Estados Unidos el 26 de junio de 2004. Los trabajos llevados a cabo en el marco de este acuerdo se centran actualmente en la optimización de las señales, con el fin de aumentar los rendimientos ofrecidos a los usuarios por los dos sistemas, GALILEO y GPS.

En adelante, será importante definir el ámbito y las modalidades de cooperación con terceros países para las futuras etapas del programas GALILEO, incluido el punto de vista institucional y teniendo en cuenta las obligaciones en materia de propiedad intelectual y la protección de las tecnologías de doble uso. La Comisión presentará al Consejo, antes de finalizar 2006, mandatos que le permitan iniciar las negociaciones con los terceros países de que se trate.

ANEXO 1

LAS DISTINTAS FASES DEL PROGRAMA

El programa GALILEO consta de tres fases sucesivas.

1. Una fase de desarrollo y de validación.

2. Se trata de una fase de investigación que incluye el desarrollo de los satélites y de los elementos terrestres del sistema y la validación en órbita del mismo.

Se extenderá hasta comienzos del año 2009.

El coste de esta fase, soportado a partes iguales por la Unión Europea y la Agencia Espacial Europea, supondrá 1 500 millones de euros.

La fase será gestionada hasta el 31 de diciembre de 2006 por la Empresa Común Galileo. Después del 1 de enero de 2007, se ocupará de esas tareas y las llevará a término la Autoridad Europea de Supervisión GNSS.

3. Una fase de despliegue.

4. Incluye la construcción y lanzamiento de los satélites de la constelación y la conclusión de todos los elementos terrestres del sistema.

Abarcará los años 2009 y 2010.

5. Una fase de explotación.

6. Corresponde a los años durante los cuales se explotará el sistema, en especial desde el punto de vista comercial.

Se iniciará realmente a finales del año 2010.

Las fases de despliegue y explotación serán objeto de una concesión por un plazo de veinte años. La Autoridad de Supervisión será la entidad adjudicadora.

ANEXO 2

PLAN CONSOLIDADO DEL PROGRAMA

- Noviembre-diciembre de 2006: conclusión de las negociaciones del contrato de concesión.

- Diciembre de 2006: información al Parlamento Europeo y al Consejo de los resultados de las negociaciones del contrato de concesión.

- En el curso de 2007: celebración y firma del contrato de concesión.

- Mediados de 2006: anuncio oficial, por la Autoridad de Supervisión, de la plena disponibilidad del servicio abierto ofrecido por EGNOS.

- En el curso de 2006: transferencia progresiva de las actividades de la Empresa Común Galileo a la Autoridad de Supervisión.

- Otoño de 2006: lanzamiento del segundo satélite experimental.

- Otoño de 2006: presentación al Consejo de los mandatos para que la Comisión pueda iniciar negociaciones con terceros países a fin de definir las modalidades de su participación en las fases posteriores del programa.

- Finales de 2006 - principios de 2007: presentación al Parlamento Europeo y al Consejo de un Libro Verde sobre las aplicaciones de GALILEO.

- 2008-2010: lanzamiento de los treinta satélites que conforman el conjunto de la constelación, conclusión de la construcción de las estaciones terrestres y comienzo de la explotación del sistema con sus aplicaciones.

[1] Servicio abierto, servicio comercial, servicio «safety of life», servicio de búsqueda y salvamento y servicio gubernamental (SPR).

[2] DO L 138 de 21.5.2002, p. 1. Los miembros fundadores de la Empresa Común Galileo son la Comunidad Europea y la Agencia Espacial Europea. Los órganos de la Empresa Común son el Consejo de Administración, el Comité Ejecutivo y el Director. Además, el Consejo de Supervisión, integrado por un representante de cada Estado miembro de la Unión Europea y un representante de la Comisión, ejerce un control político sobre la Empresa Común.

[3] DO L 246 de 20.7.2004, p. 1. Los órganos de la Autoridad de Supervisión son el Consejo de Administración y el Director Ejecutivo. El Consejo de Administración está integrado por un representante nombrado por cada Estado miembro y un representante nombrado por la Comisión.

[4] Acción común 2004/552/PESC del Consejo, de 12 de julio de 2004, sobre los aspectos del funcionamiento del sistema europeo de radionavegación por satélite que afecten a la seguridad de la Unión Europea.

[5] DO L 208 de 5.8.2002, p. 10.

[6] DO L 333 de 20.12.2003, p. 17.

[7] DO L 166 de 30.4.2004, p. 124.

[8] DO L 3 de 5.1.2005, p. 1.

[9] DO L 255 de 30.9.2005, p. 152.

[10] DO L 189 de 29.7.2003, p. 49.

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