Source: EURLEX
Language: es
Format: md

17.^.91 Diario COficial de las Comunidades Europeas l ^ C l e ó 9 ^

En el actual estado de la cuestión debería añadirse al
menos la siguiente aclaración^

flecho en Bruselas, el 2e^ de abril de Í99L

repodran usar otros métodosacondición de que
el constructor haya demostrado su equivalencia, con
el visto bueno del ServicioTécnicoD.

^ C A ^ ^ ^ é ^ ^ o ^ ó ^ ^ o ^ o ^ ^

Dictamen sobre relaciones entre Estados Unidosyjapónyentre la Comunidad Europeay

Japón

^CPÓ9B20^

El 27de marzo de 1990 de conformidad con el apartado^del artículo 20 de su Reglamento
Interno, el ComitéEconómico y Social decidió elaborar un dictamen de iniciativa sobre
relaciones entre Estados Unidosyjapónyentre la comunidad Europeayjapón,

La Sección de relaciones extenores,políticacomercialydesarrollo,encargadade preparar
los trabados en la materia, adoptó su dictamen el9de abril de 1991 Oponente Sr.RomoliP

En su 2 ^ sesión plenana ^sesión del 2^ de abril de 199D,el Comité EconómicoySocial ha
aprobado por unanimidad el siguiente dictamen.

En el presente dictamen, el Comité EconómicoySocial
de las Comunidades Europeas examina la evolución de
las relaciones económicas entre Estados Umdosyjapón
yentre la comunidad Europeayjapón.

El documento comienza recordando que en los últimos
añoshan surgido enEstadosUnidossentimientos de
frustración, desconfianzayhostilidadfrenteajapón,
en concomitancia con el aumento del déficit comercial
de la nación,la penetración deproductos ^aponesesylas
adquisiciones de industnasypropiedades inmobiliarias
norteamericanas por parte deempresas ^aponesas^véase
el apartado Ll^.

Por parte japonesa se ha reaccionado con parecida
amargura, señalándose ^apartadol.2^ que el deterioro
de la situación económica de Estados Unidos se debía
esencialmenteala escasa competividad de las exportad
cienes norteamericanas, a una pérdida aparente del
espíritu empresarial y a la insuficiente formación de
ahorro del país,alo que se han sumado las consecuen
cías de los déficits de la balanza de pagosydelpresuD
puesto federalylas de los largos períodos de sobrevalo
ración del dólar.

Con el fin de eliminar las causas principales de las
tensiones económicas acumuladas, los gobiernos de
Estados Umdosyjapón llegaron en 1990aun acuerdo
denominado^Structurallmpedimentslmtiative^Sl^,
que constituye un experimento sinprecedentesenlas
relaciones entre dos países ^apartadol.^P

Con esta iniciativa,ambas partes se comprometierona
adoptar medidas en el ámbito económicoyen el ámbito
social en un esfuerzo por mejorar el climaylas condición
nes en las que se desenvuelven las relaciones entre
ambos paisesD Si tiene éxito, la Sil podra contribuir
tambiéname^orar las relaciones con terceros países.

En lo que se refierealas relaciones entre la comunidad
Europeayjapón, en el documento se examina la sitúa
ción de desequilibrio que se creó enlosaños^Oy^O
a causa de la fuerte expansión de las exportaciones
japonesas y del cierre del mercado capones, al que
acompaña el escaso empeño de los operadores europeos
en dicho mercado ^apartado 2.1P

La política comercial de laC^omumdadfrenteajapon
se desarrollo principalmente mediante la aplicación de
las normas antidumpmgestablecidas por el Acuerdo
general sobre aranceles aduanerosycomercio^CATlE
^apartado 2.2^.

N° C 159/64 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 17. 6. 91

Para los operadores japoneses, la plena realización del
mercado único a finales de 1992 sigue suscitando temores de discriminaciones proteccionistas en perjuicio
suyo (apartado 2.3).

Por otra parte son conscientes del atractivo que representa un gran mercado homogéneo de 320 millones de
personas, abierto a la colaboración con los países de
Europa central y oriental.

El aumento de las inversiones directas de empresas
japonesas en instalaciones productivas en Europa es
una respuesta a esta nueva perspectiva (apartado 2.4),
y da una indicación de su voluntad de participar activamente en el desarrollo de la economía europea.

En el sector automovilístico y en otras industrias sensibles han surgido problemas particulares en lo relativo
al contenido en los productos finales de componentes y
partes suministrados por empresas europeas (apartado
2.5.5).

En enero de 1990 tuvieron lugar encuentros entre el
Primer Ministro del Gobierno japonés y representantes
de la Comisión de las Comunidades Europeas, seguidos
por reuniones a nivel técnico. Las partes declararon su
voluntad de reforzar la cooperación recíproca y de
establecer relaciones sólidas y permanentes (apartado 2.5).

En la parte final del documento se exponen consideraciones y se formulan recomendaciones para la mejora
de las relaciones entre la Comunidad Europea y Japón.

Se subraya la necesidad de mejorar el grado de conocimiento de las respectivas realidades culturales y sociales
(apartado 3.4).

Japón está cambiando en su estructura social y económica: se deben seguir con interés los esfuerzos de las
autoridades japonesas para abrir en mayor medida su
mercado interior, para aumentar la demanda interior y
las inversiones públicas y para mejorar la calidad de
vida de los ciudadanos (apartados 2.2.5, 3.2 y 3.10).

Los empresarios europeos deberían aumentar su esfuerzo de presencia permanente en el mercado japonés
(apartados 3.5 y 3.6). El incremento de las inversiones
directas japonesas en Europa debería acogerse favorablemente en la medida en que trae consigo en muchos
casos transferencias de know-how tecnológico y de
métodos de organización, así como un aumento de
nuevos empleos (apartado 3.8)

Finalmente, en el documento se observa que los tres
mayores polos de la política y la economía mundial,

Estados Unidos, la Comunidad Europea y Japón, deberían reforzar su cooperación para resolver los problemas que tiene planteados la economía internacional
(apartado 3.11).

La situación mundial que constituye el telón de fondo
de este dictamen

Desde el final de la Segunda Guerra Mundial hasta
mediados de los años 80, Estados Unidos y la Unión
Soviética han dominado la escena mundial, en una
bipolarización casi absoluta.

Estados Unidos ha mantenido un claro predominio
en el ámbito político, militar, industrial, financiero
y científico. La Unión Soviética ha contrapuesto su
influencia sobre una parte muy importante del mundo
menos desarrollado, con una hegemonía imperiosa en
el campo ideológico, militar y económico.

En cinco años, desde 1985 a 1990, todo ha cambiado.
La Unión Soviética ha perdido rápidamente poder político a escala mundial y está atravesando una profunda
crisis económica y estructural, a pesar de lo cual mantiene un inmenso poder militar que continúa siendo un
factor a tener en cuenta.

La escena mundial está hoy dominada por tres polos,
ampliados a las respectivas zonas de influencia: Estados
Unidos, Japón y la Europa Comunitaria.

Estados Unidos sigue siendo la única superpotencia
capaz de ejercer un poder militar, político y económico
a escala global. Su liderazgo está, no obstante, condicionado y limitado por sus dificultades internas en materia
económica y financiera y por su necesidad de coordinar
con sus aliados en el marco de las instituciones políticas
establecidas (Naciones Unidas) sus eventuales intervenciones a nivel mundial.

La Europa Comunitaria, ha cobrado un nuevo impulso
por la realidad del Mercado Único y, reforzada por la
reunificación de Alemania, se halla ante unas extraordinarias perspectivas ofrecidas por la apertura de los
países de Europa Central y posiblemente por la propia
Unión Soviética. Este último país, sin embargo, sigue
siendo muy débil en materia política.

Japón se halla en una situación análoga a la de la
Comunidad Europea, a pesar de haber alcanzado una
potencia global, económica y financiera, de dimensión
mundial.

Estos tres polos de poder económico —Estados Unidos,
Europa y Japón— pertenecen al mundo de la economía
de mercado y están ligados entre sí por relaciones
muy estrechas: el 60 % de los intercambios comerciales
internacionales, el 90% de las inversiones mundiales,
un porcentaje muy alto de la capacidad mundial en
materia de investigación y desarrollo, el control casi
exclusivo de las nuevas tecnologías y, por último, un
predominio total en el ámbito financiero y monetario.

Estas tres realidades son, sin embargo, distintas entre
sí, tienen estructuras económicas, sociales y orígenes
culturales diferentes. En el aspecto económico, sin
embargo, existe una adhesión común a los principios
de la economía libre de mercado.

Por muchas razones, sus relaciones han conocido vicisitudes diversas, con fases en las que ha prevalecido una

17. 6. 91 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° C 159/65

fructífera colaboración y armonía de objetivos, pero
también con fases de tensión y de ásperos enfrentamientos de intereses.

Se hallan, no obstante, unidos por una creciente interdependencia y por una manifiesta responsabilidad en la
organización, en el marco de las Naciones Unidas, de
un proyecto de orden internacional capaz de afrontar
la inestabilidad y las tensiones que se manifiestan a
nivel mundial, y de construir un nuevo sistema de
cooperación entre los países industrializados y los países
del Tercer Mundo.

El presente dictamen de iniciativa se propone ilustrar
el estado de las relaciones y de los nexos económicos
existentes entre Estados Unidos y Japón, y entre la
Comunidad Europea y Japón, y apuntar algunas perspectivas para una más eficaz colaboración entre sí.

1. Relaciones entre Estados Unidos y Japón: tensiones
entre asociados

1.1. _Las inquietudes de los Estados Unidos_

1.1.1. En los últimos años, en ambos países aliados,
Estados Unidos y Japón, han surgido sentimientos de
frustración, desconfianza y hostilidad recíprocas muy
preocupantes.

En un reciente sondeo de opinión llevado a cabo en los
Estados Unidos, el 68 % de los ciudadanos consultados
ha indicado que el Japón constituye para los Estados
Unidos un peligro incluso mucho mayor del que ha
supuesto en los pasados años la Unión Soviética.

Por reacción, también en la opinión pública japonesa,
blanco de críticas y acusaciones, han surgido sentimientos de resentimiento marcados por un encendido nacionalismo.

1.1.2. El estado de malestar existente en los Estados
Unidos tiene su origen en la frustración y la ansiedad
de la opinión pública, informada de una manera incompleta por la prensa y las intervenciones de algunos
políticos que consideran fácil acusar a Japón de ser
la causa principal de los problemas de la economía
norteamericana, del persistente déficit comercial (*) y
de las dificultades que encuentran sus exportaciones.

Los mass media norteamericanos tienden también a
hacer hincapié en la adquisición, por parte de los capitalistas japoneses, de sectores importantes de la estructura
productiva e inmobiliaria del país.

(') El déficit comercial de Estados Unidos respecto a Japón
ascendió a 52 000 millones de dólares en 1987, descendiendo
a 45 000 millones en 1989 y a 38 000 millones en 1990.

Destaca también el hecho de que la economía japonesa
tiene la ventaja de no estar gravada por los gastos
militares ( [2] ).

1.1.3. En opinión de los expertos económicos y de
los políticos norteamericanos resulta, pues, particularmente preocupante el fenómeno de la creciente dependencia del Tesoro de los flujos de financiación provenientes de Tokio, indispensables ya para cubrir el déficit
del presupuesto federal.

El efecto acumulado de dichas financiaciones ha transformado en pocos años a los Estados Unidos en un país
fuertemente endeudado con los mercados financieros
internacionales y en particular con Japón.

Sobre este telón de fondo, existe el temor difuso, por
parte de la opinión pública y del mundo político y
económico, de que los Estados Unidos estén perdiendo
rápidamente su tradicional liderazgo tecnológico y, con
ello, su status de superpotencia económica mundial.

1.1.4. Este conj unto de preocupaciones ha originado,
en Estados Unidos, desde hace tiempo, una tendencia
a hacer frente al problema de las relaciones económicas
con Japón recurriendo a todo tipo de instrumentos
comerciales bilaterales y de «managed trade», aun
cuando no sean coherentes con los compromisos asumidos en el marco de los acuerdos multilaterales GATT.

Así, se han estipulado, en los dos decenios de los años
70 y 80, numerosos acuerdos comerciales generales y
particulares, con exigencias cada vez mayores de Estados Unidos a Japón para que liberalice algunas categorías de productos o tipo de operaciones a fin de obtener
un acceso preferencial para las mercancías norteamericanas al mercado japonés. Se ha pedido repetidamente
al Gobierno de Tokio que asumiese compromisos de
limitación voluntaria de las exportaciones de productos
concretos (desde los automóviles al acero, pasando por
los semiconductores, etc).

Los resultados concretos de dichas operaciones han sido
decepcionantes y han alimentado nuevas recriminaciones recíprocas y fuertes polémicas.

1.1.5. En algunos ambientes del Congreso y del
mundo intelectual de Washington se ha consolidado
el convencimiento de que no caben las ilusiones: los
japoneses no habrían cambiado en ningún momento su
filosofía, sus políticas industriales y su voluntad de
hegemonía en los mercados mundiales. El único modo
de reaccionar y poner freno a dicha tendencia expansionista debería buscarse en las represalias directas y unilaterales que hacen posibles los oportunos instrumentos
legislativos.

Sobre esta base, el Congreso de los Estados Unidos ha
elaborado y aprobado la legislación proteccionista del
« Trade Act of 1979 », reforzada, diez años después, por
el « Ómnibus Trade and Competitiveness Act of 1988 »
que el presidente Reagan firmó en julio de ese mismo
año.

( [2] ) Por parte japonesa destaca que ese país ha aumentado su
volumen de ayudas a los países en vías de desarrollo, y se
encuentra hoy en la primera posición de la lista de países
donantes, con más de _10_ _000_ millones de dólares por año.
Japón contribuye también sustancialmente a la ayuda a los
países de Europa del Este.

N° C 159/66 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 17. 6. 91

La Sección de relaciones exteriores del Comité Económico y Social ha tenido la posibilidad de exponer sus
opiniones sobre dicha ley, divergente de los compromisos multilaterales asumidos por los Estados Unidos en
los organismos internacionales y que ha perjudicado
notablemente las negociaciones de la Ronda Uruguay
delGATn [1] ).

En julio de 1989, la administración Bush tomó la iniciativa de proponer al nuevo Gobierno japonés del Primer
Ministro Toshiki Kaifu la realización de un nuevo
esfuerzo en el plano bilateral para reactivar las relaciones comerciales entre los dos países y para mejorar el
clima de las relaciones recíprocas. Examinamos dicha
propuesta, conocida con el nombre de «Structural
Impediments Initiative (SU) », en el párrafo 1.3 _infra._

1.2. _Reacciones por parte de Japón_

1.2.1. Las críticas y polémicas actuales en Estados
Unidos, que no parecen haber remitido tras el final de
la guerra del Golfo, han afectado directamente a los
ambientes políticos y económicos japoneses, siempre
sensibles a las argumentaciones norteamericanas, provocando reacciones vehementes y contrapuestas.

La orientación de la opinión pública japonesa es sin
embargo ampliamente favorable a Estados Unidos, país
del que se recuerda vivamente la asistencia ofrecida en
los años difíciles de la ocupación en la primera posguerra y por las ayudas recibidas en el período de la
reconstrucción.

Sin embargo, dichos sentimientos se han visto empañados en los últimos tiempos por amarguras, desilusiones
y pesimismo en lo relativo al futuro, con indicios de
creciente nacionalismo.

1.2.2. En primer lugar existe el rechazo a aceptar la
tesis de que Japón sea la causa principal de las dificultades económicas de Estados Unidos.

Los japoneses invitan explícitamente a los norteamericanos a reconocer que las causas primeras de la difícil
situación en que se encuentra su economía residen en
los errores en materia de política económica cometidos
en los años 80. Dichos años no fueron sólo de orgullosa
expansión, como la propaganda oficial de la era Reagan
ha repetido a menudo, sino que en ellos también se
establecieron las premisas de los desequilibrios estructurales que emergen en la actualidad. Estos indican que
el país ha vivido durante demasiado tiempo por encima
de las posibilidades de su aparato productivo.

La señal más evidente de dicha situación la constituye
la pérdida de competitividad de los productos norteamericanos en los mercados internacionales, que se
han visto perjudicados también por una política de
sobrevaloración del dólar.

1.2.3. Según los observadores japoneses, una de las
causas más profundas de dicho fenómeno debe buscarse
en el cambio psicológico que ha tenido lugar en el
mundo empresarial norteamericano, que en los últimos
tiempos parece haber perdido su impulso creativo tradi

(') DO n° C 332 de 31. 12. 1990, p. 151.

cional para perseguir exclusivamente el espejismo de
las ventajas financieras a corto plazo y el beneficio
inmediato ( [2] ); de esta actitud se derivaría el hecho de
haber puesto una confianza excesiva en el concepto de
« sociedad postindustrial» basada casi exclusivamente
en los servicios, descuidando la industria manufacturera
y de bienes de consumo que ese país debe hoy importar
en gran escala.

Los críticos japoneses continúan diciendo que no se
puede acusar a Japón de que Estados Unidos haya
invertido en los pasados años, en materia de equipamientos e investigación, mucho menos de lo invertido
por Japón y por la misma Europa.

1.2.4. Además, Estados Unidos ha debido financiar
sus necesidades con capitales tomados en empréstito
(en gran parte del propio Japón) toda vez que la formación de ahorro en el interior de su país era insuficiente.
Por esta razón han debido mantener tipos de interés
elevados que han causado, en determinados períodos,
una sobrevaloración del dólar, alternada con fuertes
fluctuaciones en su paridad con otras monedas. Esta
situación sigue estando vigente.

Asimismo, el bajo nivel del sistema educativo norteamericano, sobre todo los estudios primarios y secundarios,
puede, según algunos observadores japoneses (y también algunos norteamericanos), haber contribuido a las
dificultades en que se halla la economía del país.

1.2.5. El diagnóstico por parte japonesa no se ha
limitado, sin embargo, a defenderse de las acusaciones
norteamericanas sino que ha intentado también analizar
los aspectos internos de la política económica de su
propio país, lo que constituye un elemento nuevo de
cierta importancia.

Por ejemplo, se reconoce que el mercado interior
japonés ha.estado efectivamente aislado y cerrado
durante demasiado tiempo, y que las quejas de los
restantes países están, al menos en parte, bien fundadas.
Japón no hubiera podido, en efecto, continuar con una
política comercial orientada en la única dirección de
estimular las exportaciones sin dejar espacio para las
importaciones de bienes y servicios de terceros países.

Por ello se hacían necesarias intervenciones urgentes, y
las negociaciones de la Ronda Uruguay del GATT son
vistas por los representantes políticos japoneses como
una ocasión para alcanzar una reducción general de las
barreras no arancelarias por parte de todos.

( [2] ) El presidente de la SONY Akio Morita, en su ya célebre libro
« The Japan that can say NO », escrito en colaboración con
el político Shintaro Ishihara, afirma que un elemento equivocado se ha insertado en las empresas norteamericanas: se
piensa solamente en los balances cuatrimestrales y en las
cotizaciones de bolsa antes que en las inversiones a largo
plazo. Parece como si se hubiera perdido de vista el hecho de
que la creación de riqueza real solamente se puede alcanzar
con la creación de nuevos valores añadidos, sobre todo, con
industrias manufactureras competitivas a nivel internacional.

17. 6. 91 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° C 159/67

1.2.6. Algunos análisis más recientes por parte japonesa mantienen que debería considerarse ya superada
la fase de política comercial en la que el país establecía
prioridades en materia de exportaciones y procedía a
una eficaz planificación de los objetivos a alcanzar
mediante la intervención del Ministerio de Comercio
Exterior e Industria (MITI).

No obstante, en los últimos años, la intervención del
MITI se habría limitado a indicar los objetivos estratégicos a largo plazo, hacia los que debería dirigirse el
país.

Dichas consideraciones son valoradas con mucha prudencia en Estados Unidos y en Europa.

De hecho, si por una parte parece fundada la afirmación
de que el MITI ha disminuido la intensidad de sus
intervenciones directas de guía y orientación de los
distintos sectores de la economía nacional, se sigue
dando el hecho de que el país mantiene su unión y
cohesión en la persecución, metódica y constante, de
sus objetivos a largo plazo, que invariablemente se
alcanzan.

Básicamente, el concepto de «Japan Inc.» no parece
aún superado. En este marco, las empresas japonesas
pueden, hoy como ayer, realizar importantes beneficios
en su mercado nacional, que se halla básicamente protegido y permite mantener altos niveles de precios. Las
empresas japonesas pueden así « subvencionar » sus propias exportaciones y pueden poner en práctica programas de expansión a largo plazo, incluso cuando éstos
comporten pérdidas continuadas durante muchos años,
destinados a penetrar en determinados mercados (tanto
de los países industrializados como de los países en vías
de desarrollo) y a conseguir posiciones de fuerza en
los sectores escogidos. Para ello, dichas empresas se
benefician de la asistencia directa de organismos gubernamentales y de la colaboración de un fuerte sistema
financiero que pone a su disposición capitales a largo
plazo, a unos tipos de interés muy bajos en relación
con los tipos corrientes en los mercados americanos y

europeos.

No obstante, parecen operarse importantes mutaciones
estructurales en la economía japonesa.

Entre otros, es significativo y característico el clima
de competencia exasperada entre las propias empresas
japonesas en el ámbito de cada sector industrial. Se
trata de una competencia específica, basada exclusivamente en calidad y en la innovación, aunque no en los
precios (que en el mercado interior se mantienen muy
elevados).

Dicha competencia se extiende también al exterior del
país, en los mercados del Sureste asiático, América del
Norte y Europa.

Por su parte, los principales grupos industriales japoneses han tomado ya una dimensión, una autonomía
financiera y una mentalidad de enfoque « global» respecto al mercado mundial que los convierte de hecho
en «multinacionales», desvinculados de una estrecha
dependencia de la economía del país de origen.

1.2.7. Otros observadores y estudiosos han dirigido
su atención también hacia los importantes cambios
que están teniendo lugar en la misma estructura de la
sociedad japonesa ( [!] ).

Entre otros, se pone de manifiesto que los índices demográficos prevén un sensible envejecimiento de la población, con las consiguientes modificaciones en el comportamiento de los individuos solteros y de las familias,
con un gradual alejamiento de los valores de sobriedad,
frugalidad y aceptación de unas condiciones de vida
incómodas, aspirando a niveles más elevados de calidad
de vida.

Se dan actitudes que se apartan de la tradición, en
particular entre los jóvenes.

Se afirma también que se están modificando los valores
de absoluta dedicación al trabajo, de lealtad hacia el
grupo y hacia la empresa, con renuncia a la afirmación
del individuo concreto, que han caracterizado el mundo
del trabajo japonés en los decenios de la posguerra
hasta hoy ( [2] ).

Se trata por supuesto de fenómenos muy lentos, pero
que, de llegar a consolidarse, abrirían perspectivas
menos preocupantes sobre la continuación del imparable crecimiento de la potencia económica japonesa con
la acumulación de desequilibrios y tensiones no sólo con
Estados Unidos sino con todos los países del mundo.

Debemos pues interrogarnos sobre el futuro de Japón,
un país con unos ciudadanos que aspiran a unos comportamientos más próximos a los de las sociedades
desarrolladas del mundo occidental y que exigen disfrutar más directamente, en el plano económico y social,
de los excepcionales resultados económicos de su país,
ciudadanos más dispuestos a participar y contribuir al
orden económico y político mundial sin por ello renunciar a sus peculiares características culturales.

En esta perspectiva, también el fuerte activo comercial
japonés ( [3] ) podría evolucionar con el tiempo hacia una
reabsorción espontánea, tras los citados fenómenos de
envejecimiento de la población, de aumento del nivel
de vida y del consumo interno y del fuerte incremento
de los costes sociales.

Como queda dicho, será un proceso lento y plagado de
resistencias, pero parece razonable esperar que los
países occidentales, en primer lugar Estados Unidos y la

(') Véase el libro de uno de los directores de «The Economist»,
de Londres, Bill Emmott, titulado «The Sun also sets, The
limits to Japan economic power», que ha tenido una amplísima difusión en Japón.
( [2] ) Algunos observadores occidentales destacan que la duración
del trabajo anual y semanal de la industria japonesa es aún
muy superior a la de los países europeos y de los Estados
Unidos, señalándose que se va en la dirección opuesta, con
un aumento de la duración efectiva del trabajo, teniendo en
cuenta las horas extraordinarias.
( [3] ) En el Cuadro I anexo se indican los datos del superávit
comercial global de Japón, que había alcanzado en 1986
82 700 millones de dólares, de los que 51400 millones se
refieren a Estados Unidos. Según otras fuentes estadísticas, el
superávit comercial de Japón respecto a Estados Unidos habría sido de 52 000 millones de dólares en 1987, reducido a
38 000 millones en 1990.

N° C 159/68 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 17. 6. 91

Comunidad Europea, que tienen importantes relaciones
políticas, económicas y culturales con Japón, hagan
todo lo posible por agilizar y potenciar la evolución de
la sociedad japonesa que parece hoy esbozarse.

1.3. _La «Structural_ _Impediments_ _Initiative»,_ _un_
_acuerdo sui generis entre Estados Unidos y Japón_

1.3.1. Las conversaciones SU, lanzadas en junio del
año pasado por el Presidente Bush, revisten un carácter
particular. Al plantearse como objetivo remediar los
desequilibrios comerciales entre Estados Unidos y
Japón, este acuerdo investiga las causas fundamentales
existentes en las políticas económicas y sociales de
ambos países, y abordan de un modo nuevo temas
que se consideraban de exclusiva competencia de los
gobiernos de cada uno de los Estados.

El acuerdo no tiene las características de un acuerdo
comercial tradicional, sino más bien las de un compromiso recíproco adoptado independientemente por cada
una de las partes sobre temas sugeridos por la parte
contraria.

El acuerdo sui generis constituye por consiguiente un
intento que, de tener éxito, podría influir en las relaciones entre Japón y toda la colectividad de países occidentales. Tal como ha sido concebido, constituye un
modelo nuevo que Estados Unidos podrían proponer
(o imponer) también a otros países.

1.3.2. En abril de 1990 se firmaron en Washington
dos informes provisionales que, por separado, contienen las medidas que el Gobierno de Japón y el de
Estados Unidos se comprometen a adoptar a petición
de la parte contraria. En junio del mismo año, los
dos informes provisionales confluyeron en un único
documento final que contenía los objetivos detallados
que las dos Partes se comprometen a perseguir.

Durante las negociaciones, Estados Unidos presentó
una larguísima serie de propuestas y sugerencias, que
la parte japonesa ha aceptado en gran parte.

Los compromisos del Gobierno japonés se pueden resumir como sigue:

— reconocimiento de la necesidad de reducir el superávit comercial corriente del país, con la adopción de
políticas económicas dirigidas a promocionar un
crecimiento no inflacionista basado en la demanda
interna,

— aumento importante de la inversión pública por un
total de 4,3 billones de yen en diez años (aproximadamente el 10% del PNB de Japón), favoreciendo
las infraestructuras urbanas, la construcción de
viviendas, aeropuertos y puertos, la protección del
medio ambiente y la defensa del patrimonio natural.
El objetivo declarado consiste en mejorar la calidad
de vida de la población y absorver buena parte de
los capitales formados en el país. Todo ello producirá un importante aumento de la demanda interna
y las importaciones, con el consiguiente beneficio
para toda la economía del país,

— modificación de la distorsionada situación actual en
el ámbito de los precios en las zonas urbanas —que
constituye un importante obstáculo al establecimiento de oficinas y de centros productivos de
empresas extranjeras—mediante la promoción de
la oferta de zonas públicas destinadas a la construcción,

— liberalización del sector de la distribución, que hoy
impide, de hecho, que las mercancías de otros países
lleguen al consumidor fijan japonés,

— agilización de los procedimientos de importación de
bienes,

— aplicación más puntual de la legislación japonesa
en materia de protección de la competencia contra
los acuerdos ilícitos entre empresas, prácticas restrictivas, carteles, monopolios, barreras a la importación e intervenciones relativas a las relaciones
preferenciales que los grandes grupos persiguen con
objeto de impedir la presencia de operadores extranjeros (Keiretsu relationships),

— equiparación gradual de la duración de la semana
de trabajo en las fábricas japonesas a los modelos
de los restantes países occidentales,

— control más activo y sistemático de los diferenciales
de precios de los bienes producidos en Japón tomados del mercado interior y los precios, mucho más
bajos, de los mismos productos en los mercados
exteriores.

Por último, los negociadores norteamericanos no han
olvidado solicitar un acceso preferencial para las exportaciones de productos específicos de la industria, de la
agricultura y de los servicios de su país (productos
forestales, satélites, aeronaves y superordenadores).

1.3.3. Como puede verse se trata de una mezcla de
instrumentos tradicionales de política comercial y de
intervenciones relativas a la política económica y social
interna del país, sin precedentes en la historia de los
acuerdos económicos bilaterales. En ciertos ambientes
japoneses, ha sido denunciado como una injerencia
inaceptable, lesiva para la soberanía del país.

Es interesante, sin embargo, observar que gran parte
de las peticiones norteamericanas se han basado en
propuestas que habían sido ya presentadas y discutidas
en ciertos ambientes políticos y de expertos económicos
japoneses favorables a una mayor apertura del país al
exterior (recordemos el informe Mekawa de 1986). Esto
explica en parte el hecho de que la opinión pública
japonesa haya reaccionado favorablemente a la iniciativa.

1.3.4. Ahora bien, también en lo relativo a las propuestas japonesas dirigidas a la Administración norteamericana, recogidas por ésta, el acuerdo presenta nuevos sorprendentes y, en parte, sorprendentes.

Se invita a que Washington haga frente con decisión y
ponga remedio a los problemas estructurales del déficit
presupuestario federal, de la baja tendencia al ahorro
familiar norteamericano, a la escasa competitividad

17.^91 diario Crucial de las Comunidades Furopeas l ^ C l ó ^ 9

mtemacionaldelosproductosnorteamencanos^ a la
predominante onentaciónacortoplazo déla gestión
de las empresas norteamericanas^ al escaso compromiso
en materia de mvestigaciónydesarrollo^y^por últimos
al insuficiente nivel de educación de los ^óvenesyde
formación de los trabajadores.

l^o se olvidan temas relativosalase^cesivasyarbitra
rías normativas que obstaculizan las importaciones
japonesas en los Estados Unidos.

retrata de instancias relativas en gran partéala política
interior de Estados Unidos que la Administración Bush
había ya considerado objetivos prioritarios para un
prójimo futuro, ^m embargos dichos objetivos han
sidoasumidoscomocompromisos bilaterales anteel
interlocutor japonés como si fuesen asuntos que afectan
de manera e^clusivaalos dos países mteresadosyno
temasqueseguramente pudieran intluir en losdesequih
bríos de las relaciones de la mayor potencia económica
del mundo con todos los demás países. En este aspectos
el acuerdo ^11 ha suscitadocnticaspor partedelos
comentaristas europeos.

1 . ^ . La colaboración en el marco del acuerdo ^11
no hahecho más que comenzar y ya parecen haber
aparecido algunas di^icultadesyretrasos.

En todo caso^emdependientemente de este compro
miserias relaciones entre Estados UmdosyJapón están
destinadasamcrementarseenel prójimo t^uturo^ sobre
todo si se confirmasen las previsiones de expansiones
del ^AreadelPacíhco^sqne presenta undinamismo
muy importantes superior al del área del Atlántico
^orte.

2. delaciones entre la Comunidad Europeay^apón

^ ^ ^ o ^ ^ ^ ^ ^ ^ o ^ 7 ^ y ^

2.1.1. En el primer período de posguerras hasta riñes
de los a ñ o s ^ l a s relaciones entre]apónycadauno
de los Estados europeos^ unidos desde 19^9 en la C^omu
nidadEuropea^ueron muy escasas.

l^o existía ningún motivo especial que atrajese la aten
ción de los europeos^ quienes consideraban a ]apón
comounareahdad le^ana^ poco conocida y^ además^
con graves dificultades económicas.

Por su partea los japoneses miraban igualmente a
Europa comoauna zona degrandestradicionescultura
les^ susceptible de importantes desarrollos económicos^
pero que no otrecía ningún interés de modo inmediato.
La atención predominante se concentraba de hecho en
la zona del sudeste Asiaticoyen las relaciones bdatera
les con Estados Unidos^ relaciones muy estrechas a
partir de 19^0 como consecuencia de la guerra de Chorea.

2.1.2. Habríaque esperar hasta 1970paraquese
registrase entre ambas zonas una evolución muy rápida
de las relaciones comercialesmnrpulsadas por un impre
sionantecrecimientode la capacidad mdustnalycomer
cialdel^apón.

En diez años^ de 1 9 7 0 a l 9 ^ el intercambio pasó de
^0000 millones de dólaresa2^0t^ millones de déla
res^ aunque con un fuerte desequilibrio t^avorablealas
exportaciones japonesas que acumularon rápidamente
un estimable superávit. Las exportaciones europeas lie
gabanacubnr solamente e l ^ ^ d e las importaciones
provenientes de]apón^ encontrándose bloqueadas por
el carácter cerrado de aquel mercado.

El ^milagro económicos capones se convirtió asi en
una realidad^ nosólo para los Estados Unidos^ sino
también para los europeos.

2.1.^. Laspreocupaciones europeas se convirtieron
rápidamente en presiones para que se adoptasen medi^
das de contención de signo proteccionista contra la ola
de productos japoneses. Algunos gobiernos de los países
miembrosadoptaron la iniciativa de activar las numero
sas medidas de contingentación cuantitativa quechis
nan desde el primer período de la posguerras mientras
otros adoptaron nuevas medidas.

Ehchas intervenciones eran eligidas por los medios
industnalesy sindicales^quedenunciaban elcarácter
agresivo de las exportaciones ^aponesas.Abase de unos
precios muy ba^os^ sólo en parte mstihcados por el
menor coste de la mano de obra^ dichas exportaciones
se concentraron peligrosamente en sectores concretosy
en segmentos limitados de mercados con el resultado de
dificultar el funcionamiento de las industrias nacionales
hasta el punto de obligarlas al cierre.

LaComisión de las Comunidades Europeas^ que solo
apartirde 1970habiarecibidoelplenomandatode
realización de una política comercial comuna asistió
en un primer momentopasivamente al tenómenode
autodet^ensadelospaisesmiembrosquesemanitesto
en un período degrave crisis económicas mtlacion y
creciente desempleos como consecuencia de las crisis
d e l p e t r ó l e o d e l ^ y l ^

Por su partea los japoneses no parecían preocupados
por la l^alta de una política comercial um^ormeen el área
comunitanaysiguieron desarrollando sus contactosy
discusiones con los gobiernos de cada uno de los países
miembros^ ofreciendo soluciones pragmáticas de acuer
dos parcialesdelnmtacion voluntaria de sus e^portacio
nes. Las autoridades comunitarias de Bruselas se vieron
ignoradas durante mucho tiempo aunque se dotaron
del poder de discutir de modo global los problemas de
los intercambios del área comunitaria entendida como
un conjunto único.

2.1m. L^ebidoadichasmiciativascontradictora las
relaciones comerciales entre Europay]apon intentaban
asumir una hsonomia coherentes pero continuaron
estando durante mucho tiempotraccionadas^ con res
puestas diferentes en cada país, ^ o resulta sorprendente
que en dichas circunstancias se multiplicasen las tens^o
nesyloscontlictos comerciales

N° C 159/70 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 17. 6. 91

Los sectores más afectados por la primera oleada de
exportaciones japonesas fueron los de la construcción
naval, productos electrónicos, aparatos audiovisuales,
aparatos fotográficos, automóviles y motocicletas. En
algunos de estos sectores llegó a estar en peligro la
propia supervivencia de las empresas europeas.

2.2. _Fase activa de la política comercial_ _comunitaria_

2.2.1. En los años 80, la Comisión de las Comunidades Europeas comenzó a esbozar su propia política
comercial ante terceros países.

El punto de partida lo constituyó el uso activo de
las medidas previstas por los acuerdos multilaterales
GATT en materia de antidumping. Cada vez con mayor
frecuencia, se abrían expedientes contra las exportaciones a terceros países a precios más bajos que en el
mercado de origen. Dicha política no estaba pensada
específicamente contra las exportaciones japonesas, si
bien terminó por afectar repetidamente a los productos
provenientes de ese país.

2.2.2. En 1982, tuvo lugar la espectacular iniciativa
del Gobierno francés de concentrar las operaciones de
despacho de aduanas para los magnetoscopios japoneses en una única aduana periférica, en Poitiers (decisión
posteriormente anulada tras la intervención de la
Comunidad) (*).

En 1984, se abrió, por parte de la Comunidad, un
procedimiento antidumping sobre las importaciones de
máquinas de escribir electrónicas; en 1985 le tocó a las
máquinas fotocopiadoras, y en 1986 a los hornos de
microondas, a las impresoras y a los microconductores.

2.2.3. Se trataba de acciones muy « visibles » destinadas sobre todo a hacer comprender a la otra parte que
la Europa comunitaria no asistiría pasivamente a la
destrucción de sus industrias tradicionales o de nueva
tecnología, como consecuencia de prácticas comerciales
consideradas desleales. Al mismo tiempo, en Bruselas
se estudiaba la posibilidad de adoptar, en el marco del
GATT, medidas de salvaguarda selectivas aplicables a
países concretos.

La Comisión de la Comunidad Europea siguió también
con interés el intento de los Estados Unidos de dar un
contenido jurídico a la teoría del « balance de beneficios » en las relaciones entre los países contratantes del
GATT, que justificaría acciones legales y medidas de
defensa en caso de persistir el superávit comercial
estructural acumulado por Japón (como es sabido,
dicho intento no ha tenido continuidad).

Con el fin de mejorar las relaciones con Japón, la
Comisión adoptó también iniciativas positivas, entre
las que se deben mencionar los programas de formación

(') El incidente de Poitiers produjo una gran conmoción en
Japón, y se interpretó durante mucho tiempo como símbolo
de la voluntad proteccionista de los países europeos.

de jóvenes directivos de empresas de los doce países
comunitarios, a los que se ofreció la posibilidad de
largas estancias de estudio y trabajo en Japón, entre
otras cosas para el aprendizaje de la lengua (*).

Además, la Comisión hizo gestiones ante las autoridades japonesas para mejorar las condiciones de acceso
al mercado local de los bienes y los servicios de las

empresas europeas.

2.2.4. En 1984, tras un largo debate, el Consejo de
las Comunidades Europeas, estableció un Reglamento,
conocido como «Nuevo Instrumento», destinado a
reforzar la política comercial comunitaria contra las
prácticas comerciales ilícitas de terceros países no
cubiertas por la legislación antidumping (Reglamento
(CEE) n° 2641/84). Se adoptó esta disposición en respuesta a las iniciativas del Congreso de Estados Unidos
que habían reforzado los poderes de defensa comercial
unilateral de ese país (artículo 301 del Trade Act de
1979). El « Nuevo Instrumento » tiene, sin embargo, una
aplicación limitada y no ha sido utilizado nunca contta
Japón ( [3] ).

Por último, en 1987 la Comunidad inició un procedimiento ante el GATT, que ha tenido una consecuencia
positiva, contra las discriminaciones del sistema impositivo fiscal de Japón en relación con los vinos y bebidas
alcohólicas de importación. La Comunidad comenzaba
así a prestar atención también al tema de la apertura
del mercado interior de Japón sobre el que se habían
concentrado de modo exclusivo las acciones de los
Estados Unidos.

2.2.5. Las autoridades japonesas no han dejado de
reaccionar vivamente contra las iniciativas de la Comi
sión de las Comunidades Europeas, que está siendo
acusada de hacer una interpretación arbitraria de las
normas antidumping del GATT y de introducir nuevos
instrumentos proteccionistas en su legislación comercial.

El Gobierno de Tokio recuerda, además, a la Comunidad y a los Gobiernos de los países europeos los cambios
que a partir de mediados de los años 80 tuvieron lugar
en la política comercial japonesa, con reducciones sustanciales e incluso eliminación de numerosos aranceles

aduaneros, con la supresión de muchas restricciones
cuantitativas a la importación y con la mejora y agilización de los sistemas de certificación y de los procedimientos de importación.

Japón parece seriamente empeñado en presentar una
nueva fisonomía, ya no destinada a forzar a cualquier

( [2] ) Véase el programa de exportación de la Comunidad Europea
EXPROM, y particularmente uno de sus elementos clave: el
programa de formación de directivos.
( [3] ) De conformidad con este Reglamento, la Comisión está actualmente examinando una queja oficial que le presentó la
Asociación de Armadores de la Comunidad Europea relativa
al Fondo de gestión de puertos japonés. (Las presuntas prácticas ilícitas consisten en contribuciones por parte de los armadores a un Fondo de puertos conforme a un acuerdo celebrado
bajo la amenaza de no descargar los buques de contenedores
en puertos japoneses si no se firmaba dicho acuerdo.)

17. 6. 91 Diario Oficial de las Comunidades Europeas l ^ ^ L ^ l

precio sus propias exportaciones^ sino^ antes al contrae
no^dispuestaaatender laspeticionesdeEstados Unidos
y de Europa de abrir más su propio mercado a las
importaciones. Pero^ simultáneamente^ Toloio insiste
sobre la tesis de que la escasa presencia de las exportad
cioneseuropeasen]apón no se debe tantéala dihcultad
de acceso al mercado sino—sobretodo—alamdi^erenD
ciavala taita de interés de los agentes europeos que
no actúan con suhciente energía.

Invita tambienalos socios europeosaconsiderar que
el país se encuentra en uñábase de rápida evolución de
sus estrategias^ lo que proporcionaun amplio espacio
tambiénalas inversiones directas en nuevas instalación
nes de producción^ tal como está sucediendo en Estados
Unidos.]apón pide que la Comunidad ten^a en cuenta
esta nueva voluntad de colaboración.

2.3. _Japón ante la perspectiva del mercado único de_
_1992_ _de la Comunidad Europea_

2.3.1. El anuncio de la Comunidad Europea, en junio
de 1985, de su voluntad de realizar la completa unificación de los mercados de los doce países miembros para
1992 indujo a Japón a replantear sus propias estrategias
frente al Viejo Continente, considerado hasta entonces
como una suma de economías nacionales dispares entre

si.

La nueva perspectiva de una gran zona económica y
jurídicamente homogénea de 320 millones de consumidores, con la desaparición de las últimas barreras a
la circulación interna de bienes y servicios,, interesa
sumamente a Japón. De hecho se perfila la posibilidad
favorable de una unificación de las normas comunitarias aplicables a las importaciones procedentes de terceros países, con una eliminación gradual de las barreras
cuantitativas que en algunos Estados miembros limitan,
hasta casi excluir, algunos de los flujos de exportación
de Japón.

Pero aun se da mayor importancia al hecho de que
la realización del gran mercado único europeo y los
progresos graduales hacia una integración política más
avanzada crean condiciones de sinergia capaces de dar
a toda la zona europea un impulso de crecimiento de
gran potencialidad. Los informes de la Comisión sobre
los efectos generales y sectoriales de la unificación
económica son atentamente analizados por los servicios
económicos del Gobierno japones y de las grandes
empresas multinacionales del país, que consideran ya a
la zona europea como parte integrante de sus estrategias
de globalizacion.

2.3.2. En realidad, lo que esta ocurriendo en Europa
desde 1985 asume cada vez más claramente la fisonomía
de un cambio de importancia histórica. Tras un largo
periodo de crisis, la Europa comunitaria vuelve al centro
de la atención internacional y asume un papel de polo
de atracción para muchos países vecinos y más lejanos.
Este proceso influye seguramente, entre otras cosas, en

el proceso decambio queestán experimentando los
países del Este de Europayla propia Unión soviética.

A partir de entonces^ ]apón percibe la necesidad de
estar presente de manera más activa en la zona europeas
también con instalaciones productivas^ por el temor de
que nuevas posibles orientaciones proteccionistas ^que
en algunos círculos de Estados Unidos han llamado
^Eortale^aEuropea^puedan crear nuevas dificultades
para las exportaciones ^aponesas^,

2.3.3, En estos mismos años^aconsecuencia también
del inicio de las ne^ociacionesdelakondaUru^uay
del C^APT^laC^omunidadEuropea se ha comprometido
adetmir con mayor precisión su propia política comerá
cialtrentealos países terceros.

La orientación obcial del C^onse^oyde la comisión de
las comunidades Europeas restablecida en la L^eclara^
ción de Rodas de diciembre d e l ^ ^ es resueltamente
tavorablealas realas generales dellibreintercambio
multilateral basado en un decidido refuerzo del sistema

delóGATT

En lo que se rehere al mercado único del^lasautori
dades comunitarias afirman claramente que los beneh
cíos de la liberalización comunitaria no podrán amplia
arseautomáticamentealos terceros países sin la ne^o^
ciación de concesiones recíprocas^ para que las empre^
sas europeas puedan tener oportunidades similares en
los mercadosdedichospaíses^pretenblementeen el
contexto multilateral del C^ATTque precisamente prevé
la búsqueda de un equilibrio mutuo de beneficiosa.

2,3.^, La C^omunidadexpresósuposición trentea
]apón en una comunicación del iéó de marzo de 1 ^ ^
en laque sedeclara la intención de restablecer una
relación equilibrada^que pueda salvaguardar los inte
reses recíprocos en el marco de una estrecha colaborad
ciónen los intercambios comerciales^anivel industriad
en los serviciosyen la cienciayla tecnología,

^nembar^o^laC^omisión de las comunidades Euro^
peasahrma quepara obtener al^ún resultado délas
discusiones con los interlocutores japoneses será necesa
no adoptar una actitud ^tirme y coherentes sobre

(*) Vanas encuestas realizadas por entes gubernamentales japoneses y por asociaciones industriales señalan la persistencia
de la preocupación por que el objetivo comunitario de 1992
esconda la voluntad de hacer futuras discriminaciones en

perjuicio de las exportaciones japonesas.
( [2] ) «Europel992 Europe World Partner», Nota informativa de
la Comisión de las Comunidades Europeas sobre las declaraciones de los Comisarios Lord Lockfield y Sr. De Clerk en
un debate sobre las dimensiones exteriores del mercado único,
19 de octubre de 1988.
( [3] ) «Relaciones entre la Comunidad y Japón», Comunicación
de la Comisión, 15 de marzo de 1988.

N° C 159/72 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 17. 6. 91

todo para convencer a dicho país de que debe reducir
su preferencia por las exportaciones ( [J] ) y encaminarse
seriamente por la vía de la apertura y de las reformas
estructurales de la economía, mejorando el acceso a su
mercado para los operadores europeos.

2.4. £/ _problema de las inversiones directas de las_
_empresas japonesas en la Comunidad. El caso de_
_la industria automovilística_

2.4.1. La razón del lenguaje prudente y mesurado
que utiliza la Comisión para hablar de las relaciones
comerciales con Japón hay que buscarla en el fuerte
desequilibrio comercial y en la existencia de divergencias entre ambas partes con respecto a los límites de
aplicación de las normativas antidumping del GATT.

La Comisión tiende a hacer una interpretación extensiva de dichas normas, y en Reglamentos _ad hoc_ ha
afrontado el nuevo aspecto de las prácticas diversivas
de los operadores japoneses, que tienden a soslayar la
imposición de derechos antidumping sobre productos
acabados recurriendo a la importación de piezas sueltas
y componentes para ensamblar en talleres de montaje ( [2] ).

En la Comunidad se entabló un encendido debate sobre
el concepto de « contenido local mínimo » para que un
producto pueda considerarse de procedencia comunitaria, y por tanto verse excluido de las restricciones
cuantitativas que algunos países miembros mantienen
en vigor frente a las importaciones de productos japo
neses.

Pero los puntos de vista difieren apreciablemente en los
diversos sectores industriales. En algunos sectores de
alta tecnología, como el químico, se rechaza totalmente
la aceptación del propio principio de « contenido local »
considerándolo contrario a las disposiciones del GATT.

En el extremo opuesto se encuentran los sectores industriales más directamente afectados por la conquista a
cualquier precio de cuotas de mercado por parte de
las industrias japonesas. En el sector automovilístico,
especialmente, tuvo lugar una discusión muy viva sobre
el caso de los automóviles montados en talleres de Gran
Bretaña que en realidad son de origen japonés y por
tanto están sujetos a las restricciones cuantitativas que
limitan su venta en algunos países miembros.

El examen se centró gradualmente en los porcentajes
de componentes o partes fabricados en Europa que
podrían permitir a dichos productos ser considerados
comunitarios (del 60 al 80%).

( [!] ) A este respecto la parte japonesa señala que desde hace ya
varios años el aumento de la renta nacional bruta se basa en

el crecimiento de la demanda interna y no en la marcha de
las exportaciones.
( [2] ) El Reglamento básico en el que se establece la política de
la Comunidad Europea en la materia se remonta a 1984,
Reglamento (CEE) n° 2176/84. Dicho Reglamento fue posteriormente integrado en el Reglamento (CEE) n° 1761/87, en
el que se afronta la cuestión de los «talleres destornillador ».
En 1988 el Consejo emitió un Reglamento consolidado sobre
el tema del antidumping que ha absorbido a los anteriores,
el Reglamento (CEE) n° 2423/88.

Por otra parte, la Comisión señaló con preocupación
el surgimiento en varios Estados miembros de una
peligrosa tendencia, resultado de un ambiente de competencia, a recurrir a ayudas y subvenciones públicas
para atraer las inversiones japonesas en sectores industriales.

2.4.2. Ante la incertidumbre y las divisiones del
frente comunitario, la parte japonesa reaccionó en dos
terrenos distintos.

Por una parte, el Gobierno de Tokio recurrió formalmente al GATT para poner en cuestión la legitimidad
de los Reglamentos comunitarios sobre el soslayo de
los derechos antidumping mediante los «talleres destornillador » de montaje.

Un grupo de arbitros, tras una instrucción que duró
varios meses, emitió una sentencia en la que se acogía
favorablemente la demanda japonesa y se declaraba a
las disposiciones comunitarias incompatibles con los
artículos III y XX d) del Acuerdo General GATT. La
Comisión de las Comunidades Europeas impugnó el
procedimiento y el valor de las conclusiones de dicho
grupo. Por consiguiente, la entera cuestión se remitió
al ámbito de la Ronda Uruguay, donde se está negociando un nuevo código antidumping que debería cubrir
también el problema del soslayo de los derechos antidumping.

En otro terreno se hallan las empresas automovilísticas
japonesas que operan en Europa, que decidieron afrontar el problema desde la raíz: en un intento por mejorar
su imagen, aceptaron substancialmente las tesis de la
industria comunitaria y aplicaron rápidamente programas para modificar la naturaleza de sus instalaciones
industriales en Europa, ampliando la proporción de
componentes y partes suministrados por empresas euro
peas.

Con estas decisiones, las empresas japonesas han mostrado su voluntad de revalorizar su papel y de ser « good
corporate citizens of Europe ».

2.5. _Los encuentros a alto nivel entre la Comunidad y_
_Japón, en enero de 1990, señalan el inicio de una_
_nueva fase de cooperación_

2.5.1. En enero de 1990 una delegación oficial del
Gobierno japonés, encabezada por el Primer Ministro
Toshiki Kaifu, se entrevistó con los responsables de la
Comisión de las Comunidades Europeas.

El clima amistoso y constructivo de los coloquios hizo
surgir la voluntad de dar un salto cualitativo en las
relaciones entre las dos zonas, superando la limitada
contraposición de intereses comerciales contingentes en
pro de una visión estratégica más amplia y previsora.

Esto supuso el inicio de una nueva fase de cooperación
institucional entre la Comunidad y Japón. En las decía

i B . ^ r diario Cooficial de las Comunidades europeas l ^ C L ^ e 3

raciones oficiales se afirma que se deberán establecer
relacionessólidas vpermanentes similares a lasque
desde hace tiempo tienen lugar entre]apónv^stades
Unidesventre la Comunidadv^stados Unidos.

^ . ^ . lOe hecho, en el orden del diadelas reuniones
no figuraban solamente los temas,amenudocontroverD
tidos, de las relaciones comerciales, sino también cues^
tienes más generales cómeles cambios en el Fste de
^uropa,laintegracióneconómicavpeliticadelaComu^
nidad, las relaciones L^erte^ur v las relaciones con
astados Unidos.

Fl Primer ministro Toshiloi Kaifu declaró que su
Gobierne acoge de modo muv favorable la realización
del provecto de unificación económicavpelitica de la
CemunidadEurepea, que constituirá sin duda un factor
de progreso, desarrellevestabilidad de las relaciones
comerciales internacionales.

]apónrecenecióel papel central de laFurepacomunitaD
ria en eMGrupedelos^^,encargado de prestar avuda
concreta vasistencia a las democracias nacientes del
Fste de Furepa. ]apón contribuye va activamente a
los programas de dicho Crupe v ha manifestado su
intención de coordinar sus iniciativas eventuales en los
países del Fste con las de la Comunidad.

También con respecte al tema de las relaciones con los
paises en vias de desarrolle, la Cemunidadv]apón se
proponen cooperar más estrechamente en las respecta
vas políticas de avuda v asistencia técnica al desa
rrelle^.

^ . ^ . Fn cuanto alfuturede las relaciones bilaterales
entre la Comunidadv^apón, en el encuentro de enero
se llegóala decisión de conferir una estructura perma^
nenteales contactos entre ambas partes, que deberán
desarrollarse a tres niveles^ con encuentres a nivel
personal entre el Presidente de la Comisión de las
Comunidades Furopeas v el Primer ministre del
Cobieme japonés^ a nivel ministerial con reuniones
anuales regulares^ v a nivel técnico con el refuerzo
deles centactosvlas consultas enles ámbitos déla
economía, la cienciavlatecnelogia, el medio ambiente,
la culturadles asuntes secialesD

Un encuentreanivel ministerial tuve lugar en Bruselas,
enmavode ^^0, v e n é l se estudiaron importantes
cuestiones relativasalas relaciones bilaterales entre la
Comunidad v]apón. recreó un ^Grupede trabaje
permanente para asuntos comerciales^cen el cometido
de definir les obstáculos que impiden un desarrolle
adecuado de los intercambios comerciales en ambos
sentidosvdiscutir las posibles accionesvselucienes en
cada une de les sectores afectados.

La delegación japonesa confirmó que las medidas pre
vistas en el acuerde ^tructural ímpediments Initia
tive^, al que llegaron ]apón v Fstados Unidos, no
tendránun carácter e^clusivevbilateral, sino que se
aplicarán ^ergaemnes^ vpodrán asi ampliarsea la
Comunidad europea.

d^ ^ D ^ r ^ c o r ^ ^ ^ ^ ^ ^ ó ^ ^ ^ l c ^ ^ ^ ^ D ^ D ^ r ^ ^ D ^ ^ r o ^

En respuesta a las inquietudes de la otra parte, les
representantes de la Comisión aseguraren que el futuro
mercado único de laComunidad estará abiertoales
interlocutores e^teriores,vper tanto tambiéna]apón.

^BómA Fn le que se refiere a la supresión de las
barreras que todavía obstaculizan el acceso al mercado
japonés, la Comisión hizo público un programa propio
depromeción de lase^pertacieneseurepeas combinado
con un programa del Gobierne japonés de premoción
de las importaciones europeas.

Lasdelegacionesde ambaspartesprestaren también
especial atención al temadela e^pansiónde las inversiones directas de las empresas europeas en]apón, actualmente muv reducidas,vfermularonprepuestasvsuge
rencias para accienesacerte plazo.

refirmó un acuerde para desarrollar entre ambas partes
una cooperación en materia de seguridad nuclear v
salvaguardias, mientras que se previeron otras iniciativas futuras para la intensificación de la cooperación en
los ámbitos de la ciencia v la tecnologia, el medio
ambiente, les asuntes secialesvlos intercambies cultu
rales.

^ . ^ . La controvertida cuestión de las importaciones
vías inversiones japonesas en el sector automovilístico
en Eurepanese discutió directamente en la reunión
ministerial de Bruselas,pere se trató per separado en
coloquios anterioresvposterieresadicho encuentre.

Las cuestiones en las que se centraren las discusiones,
que siguen en curse, sen las siguientes^

D definición de un^periodo de transición^,al menos
hasta i^,parapermitirala industria automovilística europea reestructurarsevmejerar su competid
vidad de caraala completa apertura del mercado
europeo del automóvil^

^ durante dicho periodo la industria japonesa limitará
vcentrolará el número de vehículos e^portadesa
laComunidad^ tambiénse tendrán encuenta los
vehicules producidos en el interior de la Comunidada

^ las restricciones cuantitativas que siguen vigentes en
varios Estados miembros con respectoalos automóviles de marcas japonesas se eliminarán gradualmente.

Enun marco más general se discutió también el pro
blema de la reciprocidad global de les intercambios.

^.óE^. Los encuentrosaalte nivel entre laComuni
dadv^apón proseguirán durante el año l ^ L

Afinales del mes de mave el Presidente de la Comisión,
]acquesL^elors,viajaráaTol^ie para hacer unavisita
oficial al Gobierne de ]apón.

N° C 159/74 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 17. 6. 91

El Comité tiene entendido que la cuestión de una futura
declaración conjunta sobre las relaciones CE-Japón está
siendo actualmente examinada tanto en la Comisión
como en el Consejo.

Para el próximo año está prevista una nueva reunión a
nivel ministerial entre los representantes de la Comunidad y de Japón que tendrá como objetivo replantear
los problemas pendientes e intensificar la cooperación
económica y la colaboración política.

También están previstos otros encuentros bilaterales
para contribuir a desbloquear las negociaciones de la
Ronda Uruguay del GATT, que tienen un interés prioritario tanto para la Comunidad como para Japón.

3. Conclusiones y recomendaciones del Comité sobre
las relaciones entre la Comunidad Europea y Japón

3.1. Al término de las investigaciones y las discusiones
desarrolladas por el Comité sobre las relaciones entre
la Comunidad Europea y Japón en el pasado parece
útil formular algunas conclusiones.

Tales conclusiones se presentan también como recomendaciones dirigidas a las autoridades comunitarias
con el fin de conseguir en un futuro próximo una
mejora substancial de la calidad de dichas relaciones,
dando contenido real a las aspiraciones de una mayor
colaboración entre ambas partes.

3.2. En primer lugar cabe señalar que las decisiones
ya adoptadas o anunciadas por el Gobierno de Tokio
para un cambio de la estrategia y de las estructuras
económicas y comerciales del país exigirán por su propia naturaleza un firme compromiso y unos plazos de
realización nada breves.

Sin embargo, es alentador comprobar cómo en los
últimos tiempos han aparecido señales significativas
que indican que ya está teniendo lugar un cambio de
tendencia con respecto al pasado. No obstante, habrá
que esperar a que dicha tendencia se confirme y tome
consistencia.

El aumento de la demanda interna japonesa, debido a
unas mayores inversiones públicas y a un incremento
del consumo de las familias, se ha convertido en el
factor principal de crecimiento de la economía del país
y está provocando un aumento de las importaciones
en general y de las de productos manufacturados en
particular.

Por primera vez desde hace muchos años las importaciones de Japón aumentan en valor y en volumen con
incrementos superiores a los de las exportaciones, hecho
que ha provocado una disminución del superávit de la
balanza comercial global japonés.

Esta tendencia positiva se refleja también en la evolución del superávit comercial japonés frente a Estados
Unidos y la Comunidad Europea. Desgraciadamente,

los datos estadísticos procedentes de fuentes comunitarias y los procedentes de fuentes japonesas son difícilmente comparables entre sí, pero la dirección del fenómeno parece confirmada (*).

Los observadores japoneses dan por hecho que la
estructura del comercio exterior de su país se está
haciendo más « madura », porque actualmente puede ya
dejar márgenes cada vez mayores a las importaciones
de productos manufacturados acabados y de bienes de
consumo procedentes de los países occidentales, y a las
importaciones de productos semiacabados y de componentes destinados a la industria japonesa procedentes
de países de la zona del Sudeste asiático, al tiempo que
se mantienen, como es evidente, las importaciones de
materias primas y de recursos energéticos ( [2] ).

En caso de que esta tendencia se consolide efectivamente
en el próximo futuro, como se espera, las relaciones
comerciales entre Japón y sus interlocutores occidentales podrían mejorar rápidamente. Estados Unidos,
Japón y la Comunidad Europea podrían así dedicar su
atención y concentrar sus esfuerzos en los aspectos de
una fuerte expansión de la colaboración recíproca en
todos los ámbitos.

3.3. El Comité valora de forma muy positiva los
resultados de los últimos encuentros entre los representantes del Gobierno japonés y los de la Comisión de las
Comunidades Europeas, que han llevado a la decisión
común de dar un salto cualitativo en las relaciones
recíprocas en un marco estratégico amplio y previsor.

El Comité acogería favorablemente la publicación de
la debatida declaración conjunta sobre las relaciones
CE-Japón, sobre todo si en ella se consolidan los contactos institucionales a alto nivel.

La cooperación institucional del Gobierno japonés y la
Comisión al máximo nivel y a niveles técnicos deberá
ser el fundamento de esta nueva fase de colaboración.
Sin embargo, dicha cooperación deberá integrarse y
completarse mediante contactos y consultas regulares
en los ámbitos de la economía, la ciencia, la cultura y
los problemas sociales.

El Comité manifiesta su preocupación por la posibilidad
de que en este segundo aspecto se avance con demasiada
lentitud o surjan obstáculos no previstos en la realización de las iniciativas necesarias, con el riesgo de que
las declaraciones oficiales terminen sin dar fruto alguno.
Esto resultaría muy negativo, pues no cabe pensar que la
deseada mejora de la cooperación entre la Comunidad y
Japón termine por limitarse a un calendario de plazos
burocráticos formales.

El Comité insiste en que los contactos previstos se lleven
a cabo a todos los niveles lo antes posible, y hace
especial hincapié en la importancia de establecer moda

(') Según las estadísticas oficiales japonesas, el superávit con
respecto a la Comunidad se redujo en 1989 a 19 700 millones
de dólares americanos, frente a 22 800 en 1988. Los datos de
EUROSTAT señalan un déficit comunitario de 21 200 millones de ecus en los primeros diez meses de 1989, frente a 24 500
millones de ecus en 1988. Sin embargo, es lamentable que
ambas partes no lleguen a convenir un método uniforme para
calcular datos tan importantes.
( [2] ) Ver « A l'écoute du Japón _»,_ 10. 12. 1990.

17. 6. 91 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° C 159/75

lidades para poner en comunicación entre sí a los
medios socioprofesionales, con el fin de examinar sus
problemas e intercambiar sus experiencias.

En el marco de estas perspectivas se considera que el
Comité Económico y Social podría desempeñar un
papel y ejercer cometidos de gran importancia.

3.4. Durante los análisis sobre el estado de las relaciones entre Japón y la Comunidad se ha comprobado
varias veces que uno de los mayores obstáculos lo
constituye el escaso conocimiento recíproco de las respectivas realidades culturales y sociales.

En realidad son sobre todo los europeos quienes muestran tener un conocimiento insuficiente del mundo
japonés, que tiene raíces de civilización espiritual y
material completamente diferentes de las de la tradición

europea.

Por parte japonesa, como es sabido, se está realizando
desde hace tiempo un esfuerzo muy serio de estudio y
comprensión de la realidad histórica y actual del mundo
europeo (y del de Estados Unidos), esfuerzo que se
centra principalmente en los aspectos económicos y
culturales, y quizá en menor medida en los sociales y
políticos _{_ _[l]_ _)._

Por lo tanto, el problema que se debe afrontar en
Europa es el de mejorar el grado de conocimiento de
la realidad y de las características del conjunto del
pueblo japonés, de los valores de su cultura, de su
historia y de sus ordenamientos, hasta descender a
los pormenores de las características de su sistema
económico, productivo, financiero y de servicios.

El Comité insta a que se definan sin tardanza las iniciativas más adecuadas para desarrollar en todos los ámbitos, empezando por el mundo de la escuela y de la
universidad, y basándose principalmente en el contacto
directo entre los operadores y los ciudadanos de ambas
partes. Será necesario insistir en la utilidad de los
encuentros, las visitas y los seminarios de estudio, que
permiten un amplio intercambio de experiencias a todos
los niveles.

Entre otras cosas sería útil estudiar el modo en que se
podría valorizar la presencia de decenas de miles de
familias de operadores y funcionarios japoneses que
trabajan en varios países europeos. También se debería
encontrar el modo de sensibilizar y activar, de cara a
un mejor conocimiento recíproco, el abundantísimo
flujo de turistas japoneses que cada año visitan nuestro
continente.

_3.5._ Las relaciones entre la Comunidad Europea y
Japón en el ámbito económico y de los intercambios
siguen estando presididas por la necesidad de aumentar
el volumen de las exportaciones europeas al mercado
interior japonés.

A este respecto es necesario recordar que el marco
reglamentario existente en dicho país está cambiando
rápidamente: ya se han desmantelado numerosos obstáis Se ha señalado que una de las razones del éxito de la penetración de productos japoneses en los mercados europeos y
americanos estriba en los profundos análisis de los empresarios japoneses sobre las exigencias y preferencias de los consumidores occidentales. Los operadores europeos están bien
lejos de tener un conocimiento semejante del mercado de
consumo japonés.

culos y sujeciones formales, mientras que las barreras
no arancelarias más duras se van suavizando poco a

poco.

El Comité considera que la Comisión de las Comunidades Europeas debe trabajar muy activamente en la
indicación de los obstáculos explícitos e implícitos que
todavía existen, y ponerse de acuerdo con la otra parte
sobre las acciones necesarias.

Pero esto no debe hacer creer que el mercado japonés
podrá abrirse fácilmente a la industria europea. Al
contrario, en el próximo futuro resultará todavía más
evidente que las mayores dificultades por superar estriban en el carácter fuertemente competitivo del mercado
interno japonés, en la competencia encarnizada que las
empresas locales ejercitan entre sí y frente a los recién
llegados, en las severas normas y prácticas locales y en
las resistencias psicológicas que todavía retienen a los
consumidores japoneses a la hora de aceptar los productos procedentes del extranjero.

Todos los operadores europeos que quieran tener éxito
en Japón deberán hacer un esfuerzo especial por adaptar sus productos y sus políticas de venta a las exigencias
de un medio económico y social diferente en muchos
aspectos al que existe en los países de la Comunidad,
como hicieron en el pasado las empresas europeas que
ya se han afianzado en este mercado.

La Comisión de las Comunidades Europeas no deberá
escatimar su apoyo y asistencia a dichos esfuerzos, que
a medio plazo deberán contribuir a un mayor equilibrio
en los intercambios entre la Comunidad y Japón.

3.6. La escasísima presencia de instalaciones productivas de empresas europeas en Japón es ciertamente un
motivo de preocupación.

Las causas que en el pasado determinaron esta situación
son ya bien conocidas. Sin embargo como ya se ha
señalado con respecto a las exportaciones comunitarias
a Japón, la situación está mejorando rápidamente, entre
otras cosas por obra de las disposiciones liberalizadoras
que el Gobierno japonés está adoptando por su propia
iniciativa en el marco de la «Structural Impediments
Initiative».

El Comité confía en que la Comisión sepa convenir con
sus interlocutores japoneses un marco de normas e
incentivos específicos que fomenten las futuras instalaciones de empresas europeas en Japón ( [2] ), y en que dé
un contenido concreto al concepto de « reciprocidad »,
sobre el que se discute desde hace tiempo.

Al mismo tiempo la Comisión debería hacer un esfuerzo
para concienciar a los empresarios comunitarios de la
conveniencia de intensificar su presencia en Japón, un

( [2] ) La Comisión ha emprendido ya el estudio del problema: véase
la reciente publicación «Guía para las inversiones europeas en
Japón».

N° C 159/76 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 17. 6. 91

país que actualmente tiene ya un mercado interior de
gran entidad y que se encuentra en fase de fuerte desarrollo.

_3.7._ El Comité señala con preocupación la ausencia
casi total de iniciativas conjuntas de colaboración entre
empresas europeas y empresas japonesas situadas en
terceros países, sobre todo en países en vías de desarrollo, que tengan también en cuenta las necesidades de
desarrollo de dichos países.

En dichos países, entre otras cosas, sigue intensificándose la competencia de los productos japoneses, que
van ganando el terreno adquirido desde hace mucho
tiempo por las exportaciones europeas, hecho que pone
de relieve otro punto vulnerable de las economías de
los países de la Comunidad.

Sería conveniente que las autoridades comunitarias
tuvieran muy presente este problema de la colaboración
industrial en terceros países en los futuros encuentros
con los interlocutores japoneses, y que impulsasen estudios, seminarios y propuestas concretas.

3.8. Los problemas planteados por las inversiones
directas en instalaciones productivas de las empresas
fabriles japonesas en Europa exigen una atención especial, entre otras cosas porque están aumentando rápidamente en número e importancia.

El Comité afirma como principio que las inversiones
directas japonesas en la Comunidad deben mirarse con
buenos ojos, sobre todo cuando produzcan un aumento
del « valor añadido tecnológico de procedencia comunitaria» (*) y la creación de nuevos empleos.

También deben fomentarse los acuerdos de cooperación
y las _joint ventures_ formadas por empresas de ambas
partes, que muy a menudo aportan tecnologías innovadoras y prácticas avanzadas de dirección y gestión
empresarial.

Las instalaciones productivas que las empresas japonesas han puesto en marcha en los últimos tiempos en la
Comunidad han provocado en muchos casos importantes transferencias de know-how y de métodos de organización de la producción hacia las pequeñas y medianas
empresas comunitarias llamadas a suministrar partes y
componentes con el debido respeto de las estrictas
normas de control de calidad exigidas por quienes se
los encargan ( [2] ).

(') El criterio del valor añadido tecnológico producido en la
Comunidad parece más adecuado y menos impreciso que el
criterio del contenido local mínimo.
( [2] ) La agencia gubernamental « JETRO, International Economic
and Trade Information Center» realiza periódicamente un
análisis detallado de las inversiones directas de las empresas
fabriles japonesas en la Comunidad, de las motivaciones que
las han determinado y de los problemas surgidos. El sexto
informe se publicó en marzo de 1990 con el título: « Current
situation of business operations of japanese manufacturing
enterprises in Europe.» En dicho informe se hace también
referencia a las iniciativas de empresas industriales japonesas
para situar en Europa centros de investigación y desarrollo y
« Design Centres » destinados a evaluar las necesidades reales
del mercado europeo.

No obstante, la Comisión debería ejercer una vigilancia
especial para evitar formas de competencia injustificadas en la concesión de incentivos por parte de los países
miembros, y también debería velar por mantener una
«coherencia» global entre las instalaciones de origen
exterior y las acciones de política regional desarrolladas
por la Comunidad.

3.9. En lo que se refiere a los problemas de la agricultura, la Comunidad Europea y Japón se hallan en
posiciones bastante concordantes. Ambos sufren las
presiones de Estados Unidos (país por otra parte fuertemente proteccionista en agricultura) y de otros países
productores de productos agrícolas encaminados a la
apertura de las fronteras y a la reducción de las subvenciones agrícolas.

Las respuestas que la Comunidad y Japón dan a dichas
presiones son paralelas y se pueden resumir en pocos
puntos:

— aceptación de una reducción general de las subvenciones, con tal de que se lleve a cabo de forma
gradual, equilibrada y recíproca,

— acuerdo sobre el principio de establecer normas
multilaterales que cubran el sector de los intercambios agrícolas internacionales,

— disponibilidad a revisar las políticas agrícolas vigentes, pero salvaguardando los principios fundamentales de las propias políticas. Estas políticas protegen de hecho valores que no incumben a las negociaciones comerciales, como los de la preservación de
valores tradicionales de las respectivas colectividades rurales, la protección del territorio y del medio
ambiente o las exigencias de seguridad de los aprovisionamientos alimentarios frente a una excesiva
dependencia externa (muy acusadas en Japón,
donde se guarda un vivo recuerdo de las experiencias de los primeros años de la posguerra).

La Comunidad Europea y Japón están convencidos de
que la vía que se debe seguir es la de reforzar los
instrumentos multilaterales del GATT, y no ven con
buenos ojos la multiplicación de propuestas para llegar
a acuerdos bilaterales parciales sobre los intercambios
de productos agrícolas específicos.

3.10. El Comité observa que en una perspectiva a
más largo plazo los problemas socioeconómicos de la
Comunidad y de Japón presentan puntos de afinidad
muy interesantes.

El MITI, por ejemplo, al presentar el programa de
reforma interna que deberá realizarse durante los años
noventa ( [3] ), señaló entre los asuntos prioritarios los de
la mejora de la calidad de la vida, la protección de los
consumidores, las nuevas necesidades de una sociedad
que está envejeciendo y la protección de la mujer.

Son cuestiones a las que también se presta gran atención
en la Comunidad, por lo que sería conveniente mantener vínculos estrechos entre ambas partes para un inter

( [3] ) Ministery of International Trade and Industry. «International
Trade and Industry Policy in the 1990: Creating Human
Valúes in the Global Age, July 5, 1990.

17. 6. 91 Diario Oficial de las Comunidades Europeas N° C 159/77

cambio continuo de experiencias y para comprobar la
eficacia de las soluciones elegidas.

Algo parecido cabe decir de los asuntos relativos al
desarrollo a largo plazo de la economía japonesa, la
flexibilidad de las estructuras industriales, la promoción
de la pequeña y mediana empresa, la política energética
y la política medioambiental.

El Comité considera que en estos asuntos, además de
un intercambio de opiniones y de experiencias, se puede
llegar a preparar estudios conjuntos y experimentaciones dirigidas en común.

Hecho en Bruselas, el 25 de abril de 1991.

3.11. En el ámbito más general de las relaciones
económicas y políticas internacionales, el Comité
subraya la exigencia de profundizar y ampliar las relaciones entre la Comunidad Europea y Japón hasta
alcanzar una intensidad similar a la de las relaciones
que actualmente tienen lugar entre la Comunidad y
Estados Unidos y entre Estados Unidos y Japón.

Por otra parte, los tres polos principales de la política
y de la economía mundial deberían poner en marcha
una estrategia de colaboración y cohesión con miras a
realizar un « nuevo orden » internacional que deberá ser
fuente de seguridad, armonía y prosperidad para todos
los pueblos.

_El Presidente_

_del Comité Económico y Social_

Fran^ois STAEDELIN

_ANEXO_

CUADRO 1

COMERCIO JAPONES DE MERCANCÍAS POR ZONAS
(1977-1989)

_(en millones de dólares americanos, base de despacho de aduanas)_

con la CEE

Total

con EEUU

Exporta
ciones

19 717

31367

42 829

80 456

93 188

Exporta
ciones

8 736

16 650

18 523

30 675

47 908

Importa
ciones

70 809

140 528

126 393

126 408

210 847

Balanza
comercial

9686

(10 721)

20 534

82 743

64 561

Importa
ciones

12 396

24 408

24 647

29 054

48 246

Balanza
comercial

7 321

6 959

18 182

51402

44 942

Importa
ciones

4 195

7 842

8 120

13 989

28 146

Balanza
comercial

4 541

8 802

10 403

16 685

19 762

1977

1980

1983

1986

1989

Exporta
ciones

80 495

129 807

146 927

209 151

275 175

_Fuente:_ Instituto Japonés de Asuntos Sociales y Económicos, Keizai Koho Center, Japan 1990, An international comparison,
Tokio, 1990, p. 36.

N° C 159/78 Diario Oficial de las Comunidades Europeas 17. 6. 91

CUADRO 2

INVERSIONES DIRECTAS: EUR 12

_(unidad:_ _millón de ecus)_

Año

País

1984 1985 1986 1987 1988

Flujos de salida

EEUU -11650 - 1 0 063 - 1 7 662 - 2 3 901 - 2 0 074

Japón -295 - 3 6 -116 - 1 8 -187

AELC -929 -760 9 - 1 8 2 6 - 2 306

Total mundial _(_ _[x]_ _)_ - 1 7 395 - 1 5 349 - 2 2 164 - 3 0 780 - 3 0 711

Flujos de entrada

606

1461

9 021

14 278

2 356

1502

3 543

12 578

2 484

445

3 267

6 840

1766

646

1666

5 637

EEUU

Japón

AELC
Total mundial f [1] )

2 919

390

1661

6 177

(') Excluidas las inversiones intracomunitarias.
_Fuente:_ EUROSTAT, Unidad C3, inversiones directas de la Comunidad Europea de 1984 a 1988, Luxemburgo, 1990,
pp. 73 y 75 (cálculos de EUROSTAT).

_Notas:_

Flujos de salida:
— Una cifra positiva indica una desinversión neta,
— Una cifra negativa indica una desinversión neta,
— Excluidos los beneficios reinvertidos.

Flujos de entrada:
— Una cifra positiva indica una inversión neta,
— Una cifra negativa indica una inversión neta,
— Excluidos los beneficios reinvertidos.

CUADRO 3

INVERSIONES DIRECTAS: EUR 12 - EEUU - JAPÓN

_(unidad:_ _millón de ecus)_

1987

- 3 0 780

 - 8 605

- 1 6 916

12 578

39 357

1010

- 1 8 202

30 752

- 1 5 906

1985

- 1 5 349

1233

 - 8 455

5 637

26 733

841

 - 9 712

27 966

 - 7 614

1988

- 3 0 711

 - 1 9 9 7

- 2 8 931

14 278

43 870

-410

- 1 6 433

41873

- 2 9 341

1986

- 2 2 164

 - 8 796

- 1 4 713

6 840

36 969

230

- 1 5 324

28 173

- 1 4 483

hechas por

EUR 12

EEUU
Japón í [1] )

recibidas por

EUR 12

EEUU
Japón í [1] )

inversiones netas de

EUR 12

EEUU
Japón ( [J] )

1984

 - 1 7 395

7 128

 - 7 558

6 177

28 460

    - 1 3

-11218

35 588

 - 7 571

(') Estas cifras se refieren a inversiones registradas en la balanza de pagos por el Banco de Japón, y no a inversiones

« notificadas » al Ministerio de Hacienda.

_Fuente:_ EUROSTAT, Inversiones directas de la Comunidad Europea de 1984 a 1988, Luxemburgo, 1990, p. 11.