Source: EURLEX
Language: es
Format: md

|  |  |  |  |
| --- | --- | --- | --- |
| 15.2.2011 | ES | Diario Oficial de la Unión Europea | C 48/51 |

---

Dictamen del Comité Económico y Social Europeo sobre el tema «Una respuesta de la UE a los cambios en el equilibrio del poder económico mundial» (Dictamen de iniciativa)

2011/C 48/10

Ponente: Brian CALLANAN

El 18 de febrero de 2010 el Comité Económico y Social Europeo decidió, conforme al artículo 29, apartado 2, de su Reglamento Interno, elaborar un dictamen de iniciativa sobre el tema:

Una respuesta de la UE a los cambios en el equilibrio del poder económico mundial (Dictamen de iniciativa).

La Sección Especializada de Unión Económica y Monetaria y Cohesión Económica y Social, encargada de preparar los trabajos en este asunto, aprobó su dictamen el 20 de julio de 2010.

En su 465o Pleno de los días 15 y 16 de septiembre de 2010 (sesión del 15 de septiembre de 2010), el Comité Económico y Social Europeo ha aprobado por 135 votos a favor, 4 en contra y 3 abstenciones, el presente Dictamen.

1.   Resumen y conclusiones

1.1   Los Estados miembros de la UE han sufrido su peor crisis económica desde la década de 1930 y la recuperación sigue siendo irregular, frágil y vulnerable. Tras la más profunda crisis desde la Segunda Guerra Mundial, los equilibrios internacionales han cambiado, por lo que Europa debe revisar su posición y estrategias dentro del nuevo marco. Dado que el 85 % del comercio europeo se realiza dentro de su propio mercado, algunas de las respuestas a los nuevos retos se encontrarán a nivel interno. El crecimiento de la demanda interna es esencial para una Europa sostenible, si quiere superar los retos mundiales. El CESE ha elaborado una serie de dictámenes al respecto. El presente dictamen explora la dimensión exterior de la respuesta de la UE a la crisis económica mundial: el nuevo posicionamiento de Europa en el mercado mundial. Analiza los cambios de los resultados económicos de la UE en el mercado mundial y los efectos internacionales del reciente auge de China y de otras economías en desarrollo, formula preguntas destinadas a promover el análisis de estas cuestiones y el debate sobre las implicaciones que tienen para las relaciones políticas y comerciales de la UE con el resto del mundo, y ofrece las reflexiones y las ideas de la sociedad civil para un debate político cuyas conclusiones tendrán consecuencias importantes.

1.2   Europa se enfrenta a unos retos fundamentales en la respuesta a los cambios sísmicos que tienen lugar en las relaciones económicas, políticas y comerciales mundiales y que esta recesión ha acelerado. Para hacerlo tendrá que adaptarse estimulado el crecimiento, creando más y mejores empleos y haciendo que la economía sea más ecológica y más innovadora, cumpliendo el objetivo de la Estrategia Europa 2020 de lograr una tasa de empleo del 75 % y asegurándose de que en ella se incluyen grupos de riesgo como los jóvenes, las mujeres y las personas de mediana edad o con discapacidad.

1.3   Hasta ahora el proyecto europeo ha centrado la mayor parte de sus esfuerzos en asuntos internos: la creación del mercado único, la arquitectura institucional, los debates sobre las cuestiones económicas y las inacabables negociaciones sobre los Tratados. Para superar la actual recesión y reorganizarse con éxito a fin de hacer frente a los desafíos del siglo XXI, la próxima década tendrá que estar marcada por una Europa abierta al exterior. Para ello la UE tendrá que estar más atenta y ser más sensible a unos acontecimientos que están particularmente determinados por la nueva interacción entre Estados Unidos y China, y por la influencia de grupos poderosos de países en desarrollo como los BRIC.

1.4   Si lo hace así, tal como ha señalado el Presidente de la Comisión, Manuel Barroso, Europa tiene «los recursos, la inteligencia, la capacidad crítica, el bagaje histórico y los recursos humanos, intelectuales y culturales» para tener éxito.

1.5   La Comisión se compromete en su programa de trabajo a reducir las barreras a los flujos internacionales de comercio y de inversión, a concluir las actuales negociaciones bilaterales, a mejorar el cumplimiento de los acuerdos existentes y a desarrollar iniciativas para abrir el comercio a ámbitos de crecimiento como la alta tecnología, los servicios o los servicios medioambientales.

1.6   Una tendencia preocupante es el hecho de que no exista un sector de alta tecnología en el que Europa sea líder mundial, o el que la UE no cuente con un número suficiente de compañías líderes de alta tecnología para aprovechar adecuadamente las tecnologías facilitadoras esenciales (TFE) del futuro.

1.7   El CESE destaca la importancia de las cuestiones que caen fuera del ámbito estricto del presente dictamen, centrado en el proteccionismo perjudicial y la respuesta al cambio climático, como por ejemplo: fomentar la creación de empresas con espíritu empresarial y planteamiento global; apoyar la innovación en las industrias ya establecidas; respaldar a los sectores estratégicamente vitales para Europa; considerar el potencial de exportación de servicios públicos como la sanidad y la educación, y animar a las ciudades de la UE a «asociarse» con sus homólogas de todo el mundo.

1.8   Una de las consecuencias de la recesión mundial ha sido el aumento del atractivo de las políticas proteccionistas. El Director General de la OMC, Pascal Lamy, ha advertido que los países deben evitar esta tentación.

1.9   En el exterior es preciso llevar a buen término a la Ronda de Doha, pero está resultando difícil. Entretanto la UE está forjando una nueva matriz de relaciones y acuerdos bilaterales, tanto con los países desarrollados como con los países en desarrollo, que tendrá una influencia cada vez mayor en las políticas comerciales mundiales.

1.10   Otros objetivos importantes de la política de la UE son: la reciprocidad en estos nuevos acuerdos bilaterales de la UE, incluyendo, cuando sea posible, garantizar la seguridad del abastecimiento energético; la garantía de que las normas sean flexibles y adaptables a unas circunstancias que cambian a menudo con rapidez; la eliminación de las barreras no arancelarias, incluyendo las que están «más allá de las fronteras»; la transparencia en las cuestiones laborales y en las normas de calidad de acuerdo con la normativa de la OIT; los tratados de libre comercio (TLC) en relación con los bienes y servicios medioambientales.

1.11   Los acuerdos multilaterales sobre el medio ambiente deberán coordinarse adecuadamente con los acuerdos adoptados en el marco del sistema de comercio internacional para que se apoyen mutuamente, en lugar de oponerse entre sí.

1.12   La seguridad energética es parte crucial del desafío de la UE ante el cambio climático. Por ejemplo, mediante la combinación de distintos elementos como la negociación de acuerdos externos de suministro (como se hace ya en el contexto de los acuerdos comerciales bilaterales); la venta de conocimientos técnicos y tecnología para mejoras de infraestructura, como las «redes inteligentes» o la tecnología de nueva generación que produce electricidad a partir de materias primas distintas de los combustibles fósiles; compartir las nuevas tecnologías que se están desarrollando para contribuir a cumplir el objetivo que la UE se ha fijado de utilizar un 20 % de energías alternativas; y buscar oportunidades para exportar nuestros conocimientos técnicos en el desarrollo y aplicación de incentivos para reducir las emisiones de carbono.

1.13   Dado que el mundo se vuelve cada vez más interdependiente e interrelacionado, los responsables políticos deben encontrar enfoques comunes para sus métodos de pensamiento. La interacción mutua entre el mercado único europeo y la política comercial nunca ha sido tan importante, como tampoco lo ha sido garantizar que las consultas necesarias dentro de la UE, entre sus instituciones y con sus Estados miembros respalden y apoyen el desarrollo, acuerdo y ejecución efectivos de una política comercial más flexible.

1.14   En un plano más humano es necesario enfrentarse al miedo y a la inseguridad que generan los cambios de poder económico. La sociedad civil organizada tiene la oportunidad y el deber de ayudar a la gente, a los políticos y a las economías durante el cambio.

1.15   La nueva Estrategia Europa 2020 de la Comisión es la respuesta política estratégica inicial de la UE frente a la recesión y al cambiante equilibrio del poder económico mundial. El éxito de la estrategia requiere una respuesta europea coordinada que incluya a los interlocutores sociales y a la sociedad civil (cita de Barroso en la Comunicación UE 2020). En respuesta a los cambios del poder económico mundial, la UE debe confiar en la colaboración entre el Estado y la sociedad civil organizada para lograr buenos resultados económicos y cohesión social.

1.16   Sin embargo, la Comisión tiene pocos instrumentos directos para influir en el progreso; y la responsabilidad sigue siendo en gran medida de los gobiernos de los Estados miembros, que ahora están también experimentando un aumento de la presión interna financiera, política y social.

2.   Introducción

2.1   «Los Estados miembros de la UE han sufrido su peor crisis económica desde la década de 1930… y la recuperación sigue siendo irregular, frágil y vulnerable»[(1)](#ntr1-C_2011048ES.01005101-E0001). Tras la más profunda crisis desde la Segunda Guerra Mundial, los equilibrios internacionales han cambiado, por lo que Europa debe revisar su posición y estrategias dentro del nuevo marco. Dado que el 85 % del comercio europeo se realiza dentro de su propio mercado, algunas de las respuestas a los nuevos retos se encontrarán a nivel interno. El crecimiento de la demanda interna es esencial para una Europa sostenible, si quiere superar los retos mundiales. El CESE ha elaborado una serie de dictámenes al respecto[(2)](#ntr2-C_2011048ES.01005101-E0002). El presente dictamen explora la dimensión exterior de la respuesta de la UE a la crisis económica mundial: el nuevo posicionamiento de Europa en el mercado mundial. Analiza los cambios de los resultados económicos de la UE en el mercado mundial y los efectos internacionales del reciente auge de China y de otras economías en desarrollo, formula preguntas destinadas a promover el análisis de estas cuestiones y el debate sobre las implicaciones que tienen para las relaciones políticas y comerciales de la UE con el resto del mundo, y ofrece las reflexiones y las ideas de la sociedad civil para un debate político cuyas conclusiones tendrán consecuencias importantes.

2.2   Europa depende de la economía mundial y en la actualidad domina muchos de sus mercados, pero ¿por cuánto tiempo? En 1800 Europa y sus prolongaciones en el «Nuevo Mundo» representaban el 12 % de la población mundial y aproximadamente el 27 % de la renta mundial total. Este dominio alcanzó su culminación en 1913, momento en el que estas economías «desarrolladas» reunían al 20 % de la población mundial, pero representaban más de la mitad de la renta mundial (es decir, más del 50 %). Hoy día la cuota de población ha vuelto al 12 %, y sigue disminuyendo, pero seguimos conservando aproximadamente el 45 % de la renta mundial[(3)](#ntr3-C_2011048ES.01005101-E0003).

El CESE considera que, para abordar con eficacia el impacto de los cambios que se están produciendo actualmente en los mercados mundiales, los responsables políticos de la UE tendrían que prestar una mayor importancia y consideración a las nuevas realidades de las relaciones comerciales de Europa con el mundo, y en particular a la situación de sus exportaciones.

3.   Antecedentes

3.1   El comercio europeo

3.1.1   Se estima que el valor total de las exportaciones europeas está en torno a 1,3 billones de dólares. Sin contar el comercio entre los Estados miembros, la UE representaba en 2008 el 16 % de las exportaciones mundiales, siendo sus principales socios comerciales de exportación Estados Unidos, Rusia, Suiza, China y Turquía.

3.1.2   En un mundo globalizado en el que los países de la UE son actores relevantes en los mercados importantes, las políticas que guían las relaciones entre Estados dentro de Europa deben responder a realidades mundiales como las repercusiones en las relaciones políticas del poder económico cada vez mayor de algunos de sus socios comerciales, como China, la India y Brasil. Pero, ¿cómo debería adaptarse Europa? ¿Propiciando que la UE asuma un papel más importante en los asuntos mundiales? ¿O haciendo lo contrario y aceptando que está emergiendo rápidamente un paradigma mundial diferente, en el que la influencia predominante es un nuevo «G2» entre Washington y Pekín?

3.1.3   La Comisión reconoce en su programa de trabajo que el comercio internacional es un motor de crecimiento para el empleo y la inversión en la Unión y se compromete a reducir las barreras a los flujos internacionales de comercio y de inversión, a concluir las actuales negociaciones bilaterales, a mejorar el cumplimiento de los acuerdos existentes y a desarrollar iniciativas para abrir el comercio a ámbitos de crecimiento como la alta tecnología, los servicios o los servicios medioambientales. Un área crítica será la mejora de las relaciones bilaterales con Estados Unidos, China, Japón y Rusia.

3.2   El comercio europeo en la economía mundial

3.2.1   La recesión está reconfigurando el poder económico mundial. Entre 2000 y 2007 las economías emergentes, China en particular, ampliaron su base de inversión y actualmente encabezan la recuperación mundial, fundamentalmente mediante el incremento de las exportaciones (por ejemplo, el 17,7 % en diciembre de 2009). Durante el mismo período la UE registró un comportamiento desigual de las exportaciones, así como pérdidas significativas en algunos mercados dinámicos, en particular en Asia y en Rusia.

3.2.2   En China se está produciendo una recuperación de la economía en su conjunto impulsada por las exportaciones, pero para la UE sigue siendo en gran medida una aspiración. La Comisión estima que las exportaciones de la UE aumentarán un 5 % en 2010 y un 5,1 % en 2011, con la ayuda significativa de una reducción de su importe en euros para nuestros principales socios comerciales, pero eso no va a impulsar ni se considera que vaya a impulsar en el futuro la recuperación económica «nacional» al margen de los países que, como Alemania e Irlanda, ya participan de forma significativa en el comercio internacional[(4)](#ntr4-C_2011048ES.01005101-E0004).

3.2.3   Un informe de la Comisión Europea señala que los resultados de la UE en la exportación de productos de alta tecnología han sido mediocres, lo que suscita preocupaciones acerca de la capacidad de Europa para mantener sus productos en vanguardia en lo que se refiere a calidad e innovación[(5)](#ntr5-C_2011048ES.01005101-E0005). Los resultados de los servicios también se han deteriorado, y muestran un descenso de la cuota de mercado entre 2004 y 2006. Esta es una tendencia preocupante, como lo es el hecho de que no exista un sector de alta tecnología en el que Europa sea líder mundial, o el que la UE no cuente con un número suficiente de compañías líderes de alta tecnología para aprovechar adecuadamente las tecnologías facilitadoras esenciales (TFE) del futuro.

3.2.4   A pesar de estas deficiencias, la UE es la principal potencia comercial en el sector de los servicios, el principal exportador y el segundo mayor importador de mercancías, y es una fuente importante y un punto de recepción de inversiones directas mundiales. Por lo tanto, Europa tiene un interés crucial en el mantenimiento y el fortalecimiento de su posición en el ámbito del comercio mundial, pero ello exigirá un nuevo planteamiento firmemente anclado en las realidades de un entorno comercial mundial diferente y mucho más complejo.

3.2.5   El CESE señala la importancia de cuestiones que caen fuera del ámbito estricto del presente dictamen, centrado en el proteccionismo perjudicial y la respuesta al cambio climático, como por ejemplo: fomentar la creación de empresas con espíritu empresarial y planteamiento global; apoyar la innovación en las industrias ya establecidas; respaldar a los sectores estratégicamente vitales para Europa; considerar el potencial de exportación de servicios públicos como la sanidad y la educación, y animar a las ciudades de la UE a «asociarse» con sus homólogas de todo el mundo.

3.3   Reequilibrio del poder económico y de la política

3.3.1   La quiebra de Lehman Brothers, uno de los bancos de inversión más antiguos de Wall Street, y el caos posterior de los mercados que provocó el mayor declive de la producción industrial mundial desde la Segunda Guerra Mundial situó a la economía mundial en caída libre. La intervención estatal impidió un efecto dominó en el sistema bancario mundial, pero no pudo evitar que los flujos de capital disminuyeran brusca y rápidamente.

3.3.2   El impacto sobre el comercio fue inmediato, puesto que se restringió el crédito y se desplomó el gasto de los consumidores, obligando a las empresas a reducir su producción. Sin embargo, la gravedad de este ajuste ha variado significativamente entre los distintos bloques comerciales, y es China quien ha experimentado una recuperación más rápida, ayudada de manera significativa por la decisión de su Gobierno de adoptar una política fiscal que ha bombeado 580000 millones de dólares a su economía para estimular su rápida recuperación.

3.3.3   En Pekín, Londres, Washington y Frankfurt se tomaron medidas políticas en marzo de 2009. Los líderes del G20 comprometieron un billón de dólares de ayudas del FMI y del Banco Mundial para hacer a nivel mundial lo que ya habían hecho los Estados individuales. Esta reunión supuso la «mayoría de edad» de nuevos actores poderosos e influyentes en la escena mundial, lo que representa un nuevo orden económico mundial y un cambio radical en las relaciones económicas, con consecuencias potencialmente profundas para la política comercial de la UE.

3.3.4   A los países que consumen en exceso, como Estados Unidos, se les alentó a reducir el gasto, y a los países con excedentes de crédito y capitales de reserva se les animó a estimular la demanda de consumo. Se hizo hincapié en el mantenimiento de una trayectoria sostenible y equilibrada de la economía mundial y se subrayó el propio interés de la UE en cooperar más estrechamente con el resto del mundo.

3.3.5   A pesar de la reciente recuperación del crecimiento hay motivos para seguir siendo cautelosos. Los economistas siguen sin saber cuál será la dirección que tomará la economía mundial en el futuro. Se plantean interrogantes sobre cuándo y cómo se deberían suprimir los incentivos fiscales, los efectos que han tenido hasta la fecha y su sostenibilidad a largo plazo. Aunque pueda estar produciéndose una recuperación del crecimiento, hay también una «recesión humana»[(6)](#ntr6-C_2011048ES.01005101-E0006). 
Debido a las altas tasas de desempleo, a los líderes mundiales les resulta difícil defender política e intelectualmente el comercio liberal en sus países
.

3.3.6   Para responder a este cambio en el equilibrio mundial de poder, el proceso de toma de decisiones de la UE debe afrontar los siguientes retos: adaptarse rápidamente a sus consecuencias; desarrollar los nuevos conceptos que sean necesarios para hacerlo; actuar colectivamente de forma más coherente, reflexiva y rápida; apoyar las oportunidades de creación de empleo, como la «economía verde»; ayudar a las empresas a reciclar profesionalmente a su personal; recualificar a aquellos que hayan perdido sus puestos de trabajo para que puedan ajustarse y adaptarse a estas nuevas posibilidades, puesto que los ajustes estructurales del pasado han mostrado que ayudar a las personas a reajustarse y readaptarse es la respuesta política más eficaz[(7)](#ntr7-C_2011048ES.01005101-E0007).

4.   Dos cuestiones clave

4.1   El proteccionismo

4.1.1   Una de las consecuencias de la recesión mundial ha sido el aumento del atractivo de las políticas proteccionistas. El Director General de la OMC, Pascal Lamy, ha advertido que los países deben evitar esta tentación[(8)](#ntr8-C_2011048ES.01005101-E0008). La UE se ha beneficiado mucho de tener unas normas transparentes y aplicables que, de manera justa y objetiva, respaldan y facilitan un entorno comercial competitivo. Sin embargo, según el Comisario de Comercio de la UE, Karel de Gucht, los principales socios comerciales de la Unión han introducido ya 
280
 medidas comerciales restrictivas desde que comenzó la actual crisis económica. Existe la preocupación de que estas medidas puedan convertirse en una parte nueva y permanente del marco comercial general.

4.1.2   Una de las barreras comerciales más importantes en la actualidad es la tasa artificialmente baja del renminbi chino, o yuan, que el Gobierno ve como una forma de asegurar la competitividad de las exportaciones chinas. Este es un grave obstáculo para el comercio libre y justo, por lo que los recientes esfuerzos para aliviar la situación son positivos; pero también son necesarios cambios sostenidos y a largo plazo en las políticas del Gobierno chino sobre los tipos de cambio.

4.1.3   Los paquetes de incentivos contribuyen al crecimiento económico al aumentar la demanda, pero su objetivo principal es ayudar a las empresas locales. Ello podría tener como resultado indirecto el mantenimiento de sectores no competitivos. Las normas sobre competencia y sobre ayudas de Estado colocan a la UE en una posición privilegiada desde la que coordinar los esfuerzos para impedir que ello suceda, mientras que un mercado único plenamente operativo impide un proteccionismo potencialmente dañino.

4.1.4   En el exterior es preciso llevar a buen término a la Ronda de Doha, pero está resultando difícil. Entretanto la UE está forjando una nueva matriz de relaciones y acuerdos bilaterales, tanto con los países desarrollados como con los países en desarrollo, que tendrá una influencia cada vez mayor en las políticas comerciales mundiales.

4.1.5   Otros objetivos importantes de la política de la UE son: la reciprocidad en estos nuevos acuerdos bilaterales de la UE, incluyendo, cuando sea posible, garantizar la seguridad del abastecimiento energético; la garantía de que las normas sean flexibles y adaptables a unas circunstancias que cambian a menudo con rapidez; la eliminación de las barreras no arancelarias, incluyendo las que están «más allá de las fronteras»; la transparencia en las cuestiones laborales y en las normas de calidad conforme a las normas de la OIT; los tratados de libre comercio (TLC) en relación con los bienes y servicios medioambientales[(9)](#ntr9-C_2011048ES.01005101-E0009).

4.1.6   Tras la aprobación del Tratado de Lisboa se están reformando los procesos de toma de decisiones de la UE, lo que incluye la extensión del procedimiento de codecisión con el Parlamento a políticas clave como el comercio. Es importante que las modalidades de estos nuevos procesos en los que participan el Consejo, el Parlamento y la Comisión den como resultado unas respuestas más rápidas y flexibles que mejoren la capacidad de la Unión para reaccionar de manera eficaz y coherente a las necesidades del comercio, tanto si se trata de cuestiones de alto valor estratégico como de los más mínimos aspectos de la práctica diaria.

4.2   El cambio climático

4.2.1   En la actualidad existe en Europa un consenso sobre el hecho de que el cambio climático requiere una acción inmediata. Una consecuencia notable de la globalización es la interdependencia que genera. Un cambio climático sin control hipoteca a las generaciones futuras y perturba el proceso de globalización, produciendo subidas de los precios de los recursos y desastres medioambientales, especialmente en los países en desarrollo. El cambio climático es por tanto un problema económico, y tiene una dimensión comercial importante.

4.2.2   La UE ha tomado la iniciativa a escala internacional para tratar de mitigar el calentamiento global en el marco del Protocolo de Kyoto. El resultado de la cumbre de Copenhague sobre el cambio climático fue un revés para los esfuerzos europeos de reforzar la cooperación internacional, especialmente respecto de las economías emergentes, cuyas emisiones habrán superado a las de los países desarrollados de aquí a 2020. La UE está también preocupada por el hecho de que los que más van a sufrir a causa de la situación actual del cambio climático son los más pobres del mundo, para los cuales la UE necesita una respuesta política completa, realista y práctica, con el fin de evitar el riesgo de que las generaciones futuras sufran unas consecuencias sociales y económicas negativas que podrían haberse evitado.

4.2.3   La integración del cambio climático en las políticas de comercio y de desarrollo de la UE supone incurrir en unos costes e imponer una serie de restricciones respecto de un objetivo que no puede alcanzarse a menos que otros grandes bloques comerciales hagan lo mismo[(10)](#ntr10-C_2011048ES.01005101-E0010). Los acuerdos multilaterales sobre el medio ambiente deberán coordinarse adecuadamente con los acuerdos adoptados en el marco del sistema de comercio internacional para que se apoyen mutuamente, en lugar de oponerse entre sí. Por lo tanto, ¿es prudente tomar la iniciativa si los demás no están obligados, ni se les puede obligar, a adherirse? Por ejemplo, ¿sería posible, para garantizar la reducción de las emisiones de carbono, obligar a China a sustituir su modelo del tipo «el consumidor paga» por el modelo de la UE del tipo «el productor paga»[(11)](#ntr11-C_2011048ES.01005101-E0011)? ¿O es que ha desaparecido la tendencia de Wall Street que preconizaba asumir, con el apoyo de Washington, un papel preponderante en un mercado internacional expandido de comercio de carbono?

4.2.4   La seguridad energética es parte crucial del desafío de la UE ante el cambio climático. Aunque los distintos Estados miembros están a la vanguardia de la respuesta, existe una dimensión europea real y sustancial, especialmente en el contexto comercial. Por ejemplo, mediante la combinación de distintos elementos como la negociación de acuerdos externos de suministro (como se hace ya en el contexto de los acuerdos comerciales bilaterales); la venta de conocimientos técnicos y tecnología para mejoras de infraestructura, como las «redes inteligentes» o la tecnología de nueva generación que produce electricidad a partir de materias primas distintas de los combustibles fósiles; compartir las nuevas tecnologías que se están desarrollando para contribuir a cumplir el objetivo que la UE se ha fijado de utilizar un 20 % de energías alternativas; y buscar oportunidades para exportar nuestros conocimientos técnicos en el desarrollo y aplicación de incentivos para reducir las emisiones de carbono.

5.   Respuesta

5.1   Afrontar los desafíos y aprovechar las oportunidades

5.1.1   A la hora de crear oportunidades para el comercio europeo es importante ser honesto sobre los desafíos que un entorno mundial diferente plantea a la UE, a sus instituciones y a sus Estados miembros. A juicio del CESE, las reformas institucionales introducidas por el Tratado de Lisboa deberían aplicarse de una forma aún más cooperativa y eficaz para poder responder a los desafíos planteados por la identificación de nuevas formas innovadoras de mantener los logros conseguidos por la UE en el pasado y de alcanzar sus futuros objetivos[(12)](#ntr12-C_2011048ES.01005101-E0012). Para intervenir con eficacia se requiere una visión integral basada en un alto grado de conocimientos, perspicacia y comprensión de la actualidad.

5.1.2   Dado que el mundo se vuelve cada vez más interdependiente e interrelacionado, los responsables políticos deben encontrar enfoques comunes para sus métodos de pensamiento. La interacción mutua entre el mercado único europeo y la política comercial nunca ha sido tan importante, como tampoco lo ha sido garantizar que las consultas necesarias dentro de la UE, entre sus instituciones y con sus Estados miembros respalden y apoyen el desarrollo, acuerdo y ejecución efectivos de una política comercial más flexible.

5.1.3   En un plano más humano es necesario enfrentarse al miedo y a la inseguridad que generan los cambios de poder económico. La sociedad civil organizada tiene la oportunidad y el deber de ayudar a la gente, a los políticos y a las economías durante el cambio. Aplicar políticas proteccionistas por los cambios producidos en el poder mundial puede ser similar a los intentos del rey Canuto de contener la marea. Ayudar a las personas, a las empresas y a los gobiernos a adaptarse a las nuevas realidades es una manera eficaz de afrontar el miedo y la inseguridad. Por ejemplo, la baja tasa de natalidad de Europa y el envejecimiento de la población plantean muchos desafíos estructurales profundos y graves que es necesario superar.

5.1.3.1   La política más importante es, de acuerdo con los objetivos de la Estrategia UE 2020, aumentar el índice de participación de la mano de obra. Una media obvia es facilitar servicios de guardería infantil a todos los padres que lo deseen. En la práctica, ello significa que más mujeres podrán permanecer en el mercado de trabajo. Ello debería combinarse con permisos de paternidad largos y suficientemente remunerados. En consecuencia, una vez se reduzca la carga económica para los padres debería aumentar la tasa de natalidad.

5.1.3.2   Por otra parte, a falta de políticas de inmigración que amplíen sensiblemente la oferta de trabajo, las empresas individuales que exportan fuera de la UE afrontan un serio dilema: restringir la expansión de sus empresas o trasladar sus actividades allí donde haya una abundante oferta[(13)](#ntr13-C_2011048ES.01005101-E0013). Por ello parece prudente, justificado y urgente el examen de una respuesta completa e integral de la política de inmigración de la UE al desafío demográfico de Europa.

5.1.4   La nueva Estrategia 2020 de la Comisión es la respuesta política estratégica inicial de la UE frente a la recesión y al cambiante equilibrio del poder económico mundial. El éxito de la estrategia requiere una respuesta europea coordinada que incluya a los interlocutores sociales y a la sociedad civil (cita de Barroso en la Comunicación UE 2020). En respuesta a los cambios del poder económico mundial, la UE debe confiar en la colaboración entre el Estado y la sociedad civil organizada para lograr buenos resultados económicos y cohesión social.

5.1.5   Sin embargo, la iniciativa encontrará muchas de las dificultades que ya sufrió la Estrategia de Lisboa: sus prioridades pueden ser demasiado diversas; la aplicación puede ser problemática; la Comisión tiene pocos instrumentos directos para influir en el progreso; y la responsabilidad sigue siendo en gran medida de los gobiernos de los Estados miembros, que ahora están también experimentando un aumento de la presión interna financiera, política y social[(14)](#ntr14-C_2011048ES.01005101-E0014).

Bruselas, 15 de septiembre de 2010.

El Presidente del Comité Económico y Social Europeo

Mario SEPI

---

[Top](#document1)