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# 52013DC0373

**Recomendación de RECOMENDACIÓN DEL CONSEJO relativa al Programa Nacional de Reformas de 2013 de Rumanía y por la que se emite un dictamen del Consejo sobre el Programa de Convergencia de Rumanía para 2012-2016 /\* COM/2013/0373 final - 2013/ () \*/**

  

Recomendación de

RECOMENDACIÓN DEL CONSEJO

relativa al Programa Nacional de
Reformas de 2013 de Rumanía
y por la que se emite un dictamen del Consejo sobre el Programa de Convergencia
de Rumanía para 2012-2016

EL CONSEJO DE LA UNIÓN EUROPEA,

Visto el Tratado de Funcionamiento de la
Unión Europea y, en particular, su artículo 121, apartado 2, y su artículo 148,
apartado 4,

Visto el Reglamento (CE) nº 1466/97 del
Consejo, de 7 de julio de 1997, relativo al reforzamiento de la supervisión de
las situaciones presupuestarias y a la supervisión y coordinación de las
políticas económicas[1],
y, en particular, su artículo 9, apartado 2,

Vista la recomendación de la Comisión
Europea[2],

Vistas las resoluciones del Parlamento
Europeo[3],

Vistas las conclusiones del Consejo
Europeo,

Visto el dictamen del Comité de Empleo,

Previa consulta al Comité Económico y
Financiero,

Considerando lo siguiente:

(1)       El 26 de marzo de 2010,
el Consejo Europeo aprobó la propuesta de la Comisión de iniciar una nueva
estrategia para el crecimiento y el empleo, Europa 2020, que se basa en una
mayor coordinación de las políticas económicas y se centrará en los ámbitos
fundamentales en que se requiere actuar para fomentar el potencial de
crecimiento sostenible y competitividad de la economía europea.

(2)       El
13 de julio de 2010, el Consejo, a partir de las propuestas de la Comisión,
aprobó una recomendación sobre las directrices generales para las políticas
económicas de los Estados miembros y de la Unión (para el período 2010-2014) y,
el 21 de octubre de 2010, una decisión relativa a las orientaciones para las
políticas de empleo de los Estados miembros[4],
que juntas forman las «orientaciones integradas». Se ha invitado a los Estados
miembros a tener en cuenta las orientaciones integradas en sus políticas
económicas y de empleo.

(3)       El 29 de junio de 2012,
los Jefes de Estado y de Gobierno tomaron una decisión sobre un Pacto por el
Crecimiento y el Empleo, que establece un marco coherente de actuación a nivel
nacional, de la UE y de la zona del euro utilizando todas las palancas,
instrumentos y políticas posibles. Asimismo, decidieron sobre las acciones que
debían emprenderse al nivel de los Estados miembros, expresando en particular
su compromiso total para lograr los objetivos de la Estrategia Europa 2020 y
aplicar las recomendaciones específicas para cada país.

(4)       El 6 de julio de 2012,
el Consejo aprobó una recomendación relativa al Programa Nacional de Reformas
de Rumanía para 2012 y emitió su dictamen sobre el Programa de Convergencia
actualizado de Rumanía para 2011-2015.

(5)       El 28 de noviembre de
2012, la Comisión adoptó el Estudio Prospectivo Anual sobre el Crecimiento[5], marcando el inicio
del Semestre Europeo de coordinación de política económica. También el 28 de
noviembre de 2012, la Comisión, sobre la base del Reglamento (UE) nº 1176/2011,
relativo a la prevención y corrección de los desequilibrios macroeconómicos,
adoptó el Informe sobre el Mecanismo de Alerta[6],
en el que no se señalaba a Rumanía como uno de los Estados miembros que sería
objeto de un examen exhaustivo.

(6)       El 14 de marzo de 2012,
el Consejo Europeo aprobó las prioridades para garantizar la estabilidad
financiera y el saneamiento presupuestario junto con medidas dirigidas a
fomentar el crecimiento. También hizo hincapié en la necesidad de proseguir un
saneamiento presupuestario diferenciado y favorable al crecimiento, restablecer
la normalidad en la concesión de crédito, promover el crecimiento y la
competitividad, combatir el desempleo y las consecuencias sociales de la
crisis, y modernizar la Administración Pública.

(7)       El 30 de abril de 2013,
Rumanía presentó su Programa de Convergencia para el periodo 2013-2016 y su
Programa Nacional de Reformas. Con objeto de tener en cuenta sus
interrelaciones, ambos Programas se han evaluado al mismo tiempo.

(8)       Basándose en la
evaluación del Programa de Convergencia de 2013, realizada de conformidad con
el Reglamento (CE) nº 1466/97, el Consejo considera que el escenario
macroeconómico en que se basan las previsiones presupuestarias expuestas en el
Programa es verosímil y acorde con la evaluación de las últimas previsiones de
la Comisión Europea. Merced a importantes esfuerzos de saneamiento, y de
conformidad con la recomendación del Consejo, Rumanía redujo el déficit de las
administraciones públicas a menos del 3 % en 2012.
. El Programa de Convergencia apunta a un objetivo a medio plazo (OMP)
del -1 % del PIB (anteriormente -0,7 % del PIB), porcentaje que se ajusta a los
requisitos del Pacto de Estabilidad y Crecimiento. El objetivo de la estrategia
presupuestaria esbozada en el Programa es alcanzar el OMP para 2014, objetivo
que, recalculado por la Comisión con el método común, corresponde a alcanzarlo
para 2015. El avance en términos estructurales hacia el OMP es superior al 0,5
% del PIB en 2013 y cercano al 0,4 % en 2014. Se cumplió el valor de
referencia del gasto en el periodo de vigencia del Programa. El ajuste se ha
anticipado en 2013 con medidas de fomento de los ingresos que incluyen
reducciones de las partidas deducibles, una mejora de la fiscalidad de la
agricultura y la introducción de una tasa por beneficios extraordinarios tras
la desregulación de los precios del gas y de un impuesto especial por la
transmisión de electricidad y gas. Los principales riesgos a los que está
expuesta la ejecución del Programa de Convergencia guardan relación con las
posibles correcciones financieras vinculadas a la absorción de los fondos de la
UE, la financiación de proyectos prioritarios con cargo al presupuesto
nacional, la nueva acumulación de atrasos, especialmente en las
administraciones locales, y la realización de avances limitados en la
restructuración de las empresas estatales. La deuda pública de Rumanía se
mantiene en un nivel relativamente bajo, el 37,8 % del PIB en 2012. Se espera
que aumente al 38,6 % en 2014, pero en todo caso se mantendrá muy por debajo
del umbral del 60 % del PIB a lo largo del periodo de vigencia del
Programa.

(9)       Atendiendo la petición
formulada por Rumanía el 17 de febrero de 2011, la Comisión Europea y el FMI
negociaron un programa de ajuste económico preventivo con las autoridades
rumanas. En el marco de la asistencia preventiva de la UE, Rumanía se
comprometió a aplicar un programa general de política económica con especial
énfasis en las reformas estructurales necesarias para mejorar el funcionamiento
de los mercados de trabajo y de bienes y aumentar la resiliencia y el potencial
de crecimiento de la economía rumana. En paralelo, el programa ha asegurado la
prosecución del saneamiento presupuestario, la mejora de la gestión y el
control de las finanzas públicas y la introducción de reformas en las políticas
exterior, monetaria, de estabilidad financiera y de mercados financieros. En
marzo de 2013, Rumanía solicitó formalmente una prórroga de tres meses del
programa del FMI. Aunque la posibilidad de emplear fondos del programa de la UE
expiró al final de marzo de 2013, la evaluación final del programa se llevará a
cabo a finales de junio de 2013.

(10)     La situación
presupuestaria de Rumanía ha ido mejorando, con una reducción del déficit
presupuestario por debajo del 3 % en 2012 y un mayor saneamiento presupuestario
previsto para 2013. El deficiente cumplimiento de las obligaciones fiscales,
especialmente en los sectores del IVA y los impuestos sobre el trabajo,
representa un gran escollo para el sistema tributario rumano. Los impuestos
medioambientales se sitúan por debajo de la media de la UE. La deuda pública de
Rumanía se mantiene en un nivel bajo, el 34,7 % del PIB en 2011. Se espera
que aumente al 38 % en 2014, pero en todo caso se mantendrá muy por debajo
del umbral del 60 % del PIB. Si bien Rumanía no corre riesgo de sufrir
tensiones presupuestarias a corto o medio plazo, a largo plazo presenta un
riesgo medio debido a los gastos derivados del envejecimiento de la población.
Existe cierta inquietud en cuanto a la sostenibilidad e idoneidad del sistema
de pensiones, habida cuenta de la baja ratio contribuyentes
empleados/pensionistas. Rumanía es ahora uno de los dos Estados miembros que
aún no han decidido igualar la edad de jubilación de las mujeres y de los
hombres y donde la tasa de empleo de los trabajadores de mayor edad
(41,4 % en 2012) se sitúa considerablemente por debajo de la media de la
UE.

(11)     El sector de la sanidad
en Rumanía presenta graves desigualdades en cuanto al acceso a los servicios
prestados y la calidad de los mismos. Ello se debe en parte al uso ineficiente
de los recursos y a una mala gestión. Si bien ya se han emprendido las reformas
dirigidas a aumentar la eficacia de este sector, se requiere un esfuerzo
continuado. La rentabilidad del sistema podría aumentarse reduciendo el recurso
a cuidados hospitalarios y reforzando la atención primaria y los sistemas de
reorientación de los pacientes.

(12)     En 2012, Rumanía siguió
presentando una baja tasa de empleo (63,8 %), aunque se registró una
ligera mejora con respecto al año anterior (62,8 %). Por lo tanto, el objetivo
de alcanzar el 70 % en 2020, fijado en la Estrategia Europa 2020, parece
lejano. La productividad de la mano de obra en Rumanía sigue siendo una de las
más bajas de la UE. La calidad de las medidas públicas de incentivación del
empleo y búsqueda de trabajo y de los servicios de reorientación profesional es
aún relativamente baja. La capacidad administrativa limitada impide tanto la
ejecución eficiente de políticas activas del mercado de trabajo mediante
servicios personalizados de calidad como la mayor integración de las políticas
activa y pasiva del mercado de trabajo. La participación de adultos en la
formación permanente sigue estancada en niveles muy bajos (1,6 % en 2011) y
considerablemente inferiores a la media de la UE (8,9 %). En 2012, las tasas de
empleo y actividad juvenil se situaban entre las más bajas de la UE
(23,9 % y 30,9 %, respectivamente), mientras que la tasa de desempleo
juvenil alcanzaba el elevado nivel del 22,7 %. En Rumanía, un creciente
porcentaje de jóvenes (16,8 % en 2012) ni tiene trabajo ni está
estudiando.

(13)     La reducción de la
pobreza sigue suponiendo un gran desafío. En 2011, un 40,3 % de la
población –cifra superior en dos tercios a la media del 24,2 % de la UE– estaba
en una situación de riesgo de pobreza y exclusión social. Las principales
víctimas de esa situación son los niños (49,1 %). La incidencia de las
transferencias sociales (excluidas las pensiones) en la reducción de la pobreza
permanece considerablemente por debajo de la eficiencia media de las
transferencias en la UE, tanto para la población general (23,7 % en Rumanía
frente a 37,5 % en la UE en 2011) como para la población infantil (22 % en
Rumanía frente a 42,8 % en la UE). La escasa absorción, cobertura y
adecuación de las prestaciones sociales sigue mermando la eficiencia de las
prestaciones sociales en la lucha contra la pobreza. En 2012, como complemento
de la reforma de 2011, se adoptaron diversos actos legislativos en materia de
asistencia social. La adopción de la legislación pendiente sería un gran paso
para culminar la reforma. No obstante, también podría estrecharse el vínculo
con las medidas de activación. La aplicación de la Estrategia Nacional de
Integración de los Gitanos comenzó en 2012, pero sus resultados son modestos.
La aplicación efectiva de la estrategia, incluida la asignación de fondos,
requiere una mejor coordinación con los distintos interesados

(14)     La ley de educación de
2011, vector de una reforma radical en la que se fija un calendario a largo
plazo para impulsar la calidad de la educación en todos los niveles, aún no ha
sido plenamente aplicada. El éxito de la implementación de la reforma educativa
requiere que se dediquen los recursos financieros y humanos necesarios a la
creación de capacidad administrativa y a la elaboración de políticas. Rumanía
tiene ante sí el gran reto de aumentar la calidad de su sistema de educación y
formación. Uno de sus aspectos más problemáticos es el abandono escolar: con un
17,3 % en 2012, la tasa de abandono escolar rumana se sitúa bastante por encima
de la media de la UE (13,5 %) y del objetivo nacional (11,3 %). Los problemas
aquejan con especial pertinacia a las zonas rurales y aisladas y a las
comunidades gitanas. Rumanía carece asimismo de un mecanismo adecuado de
obtención de datos sobre abandono escolar; la estrategia general que está
previsto adoptar este año debería contribuir a mejorar esa situación. El acceso
a unos servicios de educación infantil y atención a la infancia asequibles y de
calidad sigue planteando problemas. El desfase entre la oferta de
cualificaciones y la demanda del mercado de trabajo caracterizan a una gran
proporción de los programas de formación profesional y educación terciaria; el
bajo nivel de competencias profesionales sigue constituyendo una dificultad
específica. Las altas tasas de desempleo entre licenciados universitarios y los
índices de sobrecualificación requieren, con carácter prioritario, un nuevo
esfuerzo de adecuación entre los estudios universitarios y el mercado laboral.
Se registraron progresos positivos pero lentos, que exigen nuevos esfuerzos, en
la transición del modelo de acogida en establecimientos de menores privados de
cuidados parentales a modelos alternativos.

(15)     La escasa capacidad
administrativa es uno de los grandes problemas de Rumanía. Los rasgos
característicos de la Administración Pública son un marco jurídico incoherente,
el recurso frecuente a órdenes administrativas de emergencia, bajos niveles de
cooperación interministerial y un exceso de burocracia. También adolece de
falta de competencias, opacidad en la contratación del personal y altos índices
de rotación de los gestores. Esa escasa capacidad administrativa contribuye al
bajo índice de absorción de los fondos de la UE. En efecto, el objetivo de
absorción acordado para finales de 2012 con arreglo al programa de asistencia
financiera de la UE quedó muy lejos. Al final de 2012, la absorción acumulada
ascendía a 5 530 millones EUR, es decir, un 20,2 % de los fondos
estructurales, de cohesión y estructurales disponibles. Esta cifra se quedó 2
470 millones EUR por debajo del objetivo del programa para finales de 2012, a
saber, 8 000 millones EUR. El índice de absorción de los fondos estructurales y
de cohesión es todavía más bajo (13 % al final de marzo de 2013). La absorción
de los fondos de la UE se estancó durante la mayor parte del segundo semestre
de 2012 tras la detección, por parte de auditores nacionales y europeos, de
diversas deficiencias en los sistemas de gestión y control y en los
procedimientos de contratación pública. Se corre un riesgo no desdeñable de
liberación de una parte sustancial de los fondos estructurales y de cohesión en
2013.

(16)     Rumanía tiene que
resolver una serie de obstáculos para la competitividad económica derivados de
la productividad, todavía baja, de sus sectores de industria y servicios. Los
principales escollos son el débil entorno empresarial y el escaso fomento de la
investigación y el desarrollo (I+D). Las medidas de mejora del entorno
empresarial deberán integrarse en una estrategia más amplia y coherente de
administración electrónica que fomente una cultura administrativa de
transparencia y seguridad jurídica y que ofrezca mejores servicios públicos en
línea. Rumanía también deberá adoptar medidas para facilitar el acceso a los
fondos y reducir las cargas administrativas de las PYME. La intensidad de I+D
es extremadamente baja (0,48 % en 2011) y la eficiencia y la eficacia de las
inversiones deben mejorarse radicalmente. Los inversores en I+D deben otorgar
prioridad a las actividades que puedan atraer inversiones privadas. Rumanía
debe también consolidar el marco regulador de los derechos de propiedad
intelectual, con vistas a aumentar la comercialización de los resultados de la
investigación.

(17)     Los niveles
de competencia y eficiencia de los sectores de la energía y el transporte
rumanos son muy bajos. La ineficiencia y la falta de transparencia en la
gestión de las empresas estatales de estos sectores representa un gran reto. A
esto se añade otro importante desafío: el aumento de la eficiencia energética
de los edificios, la calefacción urbana, la industria y el transporte. Con una
intensidad energética 2,5 veces superior a la media de la UE, Rumanía es la
tercera economía de la UE en lo que a ese parámetro se refiere. También es la
tercera economía de la UE en cuanto a emisiones de carbono. En Rumanía, los
edificios de viviendas consumen ocho veces más energía que la media de EU-15
debido a los ineficientes sistemas de calefacción urbana y al inadecuado
aislamiento de los edificios. La integración de los mercados de electricidad y
gas en los mercados de la UE sigue incompleta y todavía están por instalar los
gasoductos transfronterizos.

(18)     En el contexto del
Semestre Europeo, la Comisión ha efectuado un análisis global de la política
económica de Rumanía. En él, ha evaluado el Programa de Convergencia y el
Programa Nacional de Reformas. Ha tenido en cuenta no solo su pertinencia para
la sostenibilidad de la política presupuestaria y socioeconómica de Rumanía,
sino también su conformidad con las normas y orientaciones de la UE, dada la
necesidad de reforzar la gobernanza económica general de la Unión Europea incluyendo
aportaciones al nivel de la UE en las futuras decisiones nacionales. Sus
recomendaciones en el marco de Semestre Europeo se reflejan en las
recomendaciones 1) a 8) que figuran a continuación.

(19)     A la luz de la presente
evaluación, el Consejo ha examinado el Programa de Convergencia de Rumanía, y
su dictamen[7]
se refleja, en particular, en la recomendación 1) que figura a continuación.

RECOMIENDA que Rumanía tome
medidas en el período 2013-2014 a fin de:

1.           Culminar el programa de
asistencia financiera UE/FMI.

2.           Asegurar un saneamiento
presupuestario favorable al crecimiento y ejecutar la estrategia presupuestaria
para 2013 y el periodo siguiente conforme a lo previsto, garantizando así la
consecución del objetivo a medio plazo para 2015. Mejorar la recaudación de
impuestos, aplicando una estrategia general de cumplimiento de las obligaciones
fiscales y luchando contra el trabajo no declarado. De forma paralela, explorar
formas de aumentar el recurso a impuestos medioambientales. Igualar la edad de
jubilación de hombres y mujeres y sustentar la reforma de las pensiones con
medidas de fomento de las posibilidades de empleo de los trabajadores de mayor
edad.

3.           Acometer reformas del
sector de la sanidad que aumenten su eficiencia, calidad y accesibilidad, especialmente
para los miembros de las comunidades desfavorecidas, alejadas y aisladas.
Reducir el uso excesivo de la asistencia hospitalaria, reforzando con tal fin
los servicios de atención sanitaria ambulatorios.

4.           Mejorar la participación
en el mercado de trabajo, las posibilidades de inserción laboral y la
productividad de la mano de obra, revisando e intensificando las políticas
activas del mercado laboral con el fin de ofrecer servicios de formación y
personalizados, y promoviendo el aprendizaje permanente. Ampliar la capacidad
de la Agencia Nacional de Empleo para aumentar la calidad y la cobertura de sus
servicios. A fin de luchar contra el paro juvenil, aplicar sin dilación el Plan
Nacional de Empleo Juvenil, recurriendo por ejemplo con tal fin a una Garantía
Juvenil. Para reducir la pobreza, aumentar la eficiencia y la eficacia de las
transferencias sociales, con especial énfasis en la infancia. Terminar la
reforma de la asistencia social mediante la adopción de la legislación
pertinente e intensificando sus vínculos con las medidas de activación.
Garantizar que la Estrategia Nacional de Integración de los Gitanos produzca
resultados concretos.

5.           Acelerar la reforma
educativa –incluyendo entre las medidas necesarias la creación de capacidad
administrativa tanto central como local– y evaluar el impacto de las reformas.
Intensificar las reformas de la educación y la formación profesionales. Lograr
un mayor ajuste de los estudios universitarios a las necesidades del mercado
laboral y aumentar el acceso de los colectivos desfavorecidos a esos estudios.
Aplicar una estrategia nacional de lucha contra el abandono escolar que ponga
el acento en una educación infantil de calidad destinada también a los niños
gitanos. Acelerar la transición del modelo de acogida en establecimientos de
menores privados de cuidados parentales a modelos alternativos

6.           Reforzar la gobernanza y
la calidad de las instituciones y la Administración Pública, en particular a
través de la mejora de la capacidad de planificación estratégica y
presupuestaria, el aumento de la profesionalidad de la función pública gracias
a una mejor gestión de los recursos humanos y el refuerzo de los mecanismos de
coordinación entre los distintos niveles de gobierno. Mejorar considerablemente
la calidad de la reglamentación mediante el uso de evaluaciones de impacto y
sistemáticas. Redoblar los esfuerzos por acelerar la absorción de los fondos de
la UE, reforzando para ello los sistemas de gestión y de control y mejorando
los procedimientos de contratación pública.

7.           Mejorar y simplificar el
entorno empresarial, concretamente mediante la reducción de las cargas
administrativas de las PYME y la aplicación de una estrategia coherente de
administración en línea. Facilitar el acceso de las PYME a los fondos y
diversificar las fuentes de financiación. Asegurar la existencia de vínculos
más estrechos entre investigación, innovación e industria, otorgando prioridad
a las actividades de investigación y desarrollo que puedan atraer a la
inversión privada. Intensificar las medidas para mejorar la calidad,
independencia y eficiencia del sistema judicial a la hora de enjuiciar los
casos y de luchar contra la corrupción con mayor eficacia.

8.           Fomentar la competencia
y la eficiencia de las empresas de red, asegurando la independencia y la
capacidad de las autoridades reguladoras nacionales, y prosiguiendo la reforma
de la gobernanza de las empresas estatales de los sectores de energía y
transporte. Adoptar un plan general a largo plazo para el sector del transporte
y mejorar la infraestructura de banda ancha. Seguir suprimiendo los precios
regulados del gas y la electricidad, y aumentando la eficiencia energética.
Mejorar la integración transfronteriza de las redes de energía y agilizar la
ejecución de los proyectos de instalación de gasoductos.

Hecho en Bruselas, el

                                                                       Por
el Consejo

                                                                       El
Presidente

[1]               DO L 209 de 2.8.1997, p.1.

[2]               COM(2013) 373 final.

[3]               P7\_TA(2013)0052 y P7\_TA(2013)0053.

[4]               Decisión 2013/208/UE del Consejo, de 22 de abril de
2013.

[5]               COM(2012) 750 final.

[6]               COM(2012) 751 final.

[7]               De conformidad con el artículo 9, apartado 2, del
Reglamento (CE) nº 1466/97.

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