Source: EURLEX
Language: es
Format: md

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# 52000DC0183

**El Programa Phare - Informe anual de 1998 /\* COM/2000/0183 final \*/**

  

El Programa Phare - Informe anual de 1998

(presentado por la Comisión)

Índice

El Programa Phare

El Programa Phare en 1998

Relaciones entre la UE y los países de Europa Central

Aplicación de las nuevas orientaciones de Phare

Ejecución de los cambios operativos

Perspectiva general y resultados financieros

El Programa Phare en cada uno de los países asociados

Países candidatos

Bulgaria

República Checa

Estonia

Hungría

Letonia

Lituania

Polonia

Rumanía

Eslovaquia

Eslovenia

Países no candidatos

Albania

Bosnia y Hercegovina

Antigua República Yugoslava de Macedonia

Resumen estadístico

Fondos Phare por país en 1990-1998

Fondos Phare por sector en 1990-1998

El Programa Phare

Panorama del año

En 1998, el Programa Phare de la Comunidad Europea proporcionó apoyo financiero y técnico a trece países asociados de Europa Central, con un doble objetivo: en primer lugar, preparar para la adhesión a los diez países que habían solicitado integrarse en la UE; en segundo lugar, asistir a los tres países restantes en su transición a la democracia y en su transición a una economía de libre mercado. El objeto del presente informe es presentar los principales logros de Phare a lo largo de 1998 y ubicar el programa en el contexto general de las políticas comunitarias.

En 1998 se suscribieron las Asociaciones de Adhesión y se inició oficialmente el proceso de adhesión de los diez países candidatos. Las Asociaciones de Adhesión enuncian las principales prioridades del proceso de preparación para la adhesión y establecen el marco institucional y legislativo necesario para todo tipo de ayuda en el contexto de la preadhesión.

Asimismo, se procedió a la aprobación oficial de las líneas directrices de Phare de 1998-1999, aplicables a todos los programas de 1998. Las Directrices establecen dos prioridades básicas del Programa: el desarrollo institucional y la ayuda a la inversión. Ambos capítulos utilizarán una serie de medidas y mecanismos, igualmente previstos en las directrices. En 1998 se prepararon los procedimientos de hermanamiento, un instrumento clave del desarrollo institucional, y se instituyó el Instrumento para Grandes Infraestructuras, un nuevo mecanismo de apoyo a la inversión.

Uno de los aspectos cruciales de las Directrices es la importancia otorgada a una mejor ejecución de los programas. La Comisión y los países asociados han realizado notables esfuerzos para acelerar la ejecución de los programas Phare y garantizar la obtención de resultados. Gracias a ello, en 1998 el número de contratos asignados alcanzó una cifra récord (1.260 millones de euros) y se redujo significativamente el volumen de fondos de Phare no asignados (también llamados fondos atrasados), por primera vez desde el inicio del Programa en 1990.

Además de producirse esta mejora en la contratación, ya en la fase de planificación de los programas se hizo especial hincapié en que tuvieran una repercusión acusada. En consecuencia, sólo se adoptaron programas muy estudiados y claramente definidos, lo cual llegó a suponer, como en el caso de Polonia, una reducción de la asignación indicativa anual.

A lo largo de 1998, el Programa Phare ha logrado progresos considerables: ha hecho gala de una gran flexibilidad al saber adaptarse a exigencias nuevas; se han puesto en marcha nuevas iniciativas; las reformas llevadas a cabo son efectivas; las decisiones se toman con mayor rapidez, y cada vez son más los países candidatos que están asumiendo la responsabilidad. Como resultado, el actual Programa Phare es más eficaz y está más centrado que nunca, constituyendo un sólido cimiento del proceso de adhesión.

El Programa Phare en 1998

Relaciones entre la UE y los países de Europa Central

La ampliación es, ciertamente, uno de los desafíos más importantes que se plantean a la Unión Europea en los umbrales del siglo XXI; pero también representa una gran oportunidad --histórica e irrepetible-- de impulsar la integración del continente por medios pacíficos, sumando nuevos países a esta región de estabilidad y prosperidad.

1998 fue un año histórico para la Unión Europea y para el proceso de ampliación.

La Unión Europea, compuesta en la actualidad por quince Estados miembros, se encuentra en pleno proceso de ampliación a otros trece países: Hungría, Polonia, Rumanía, Eslovaquia, Letonia, Estonia, Lituania, Bulgaria, República Checa, Eslovenia, Chipre, Turquía y Malta.

En diciembre de 1997, en Luxemburgo, el Consejo Europeo tomó una decisión histórica para la ampliación de la Unión: definió el proceso general de ampliación, que comprende a todos los países que desean unirse a la UE.

La ampliación es un proceso de carácter global y exhaustivo, en el que cada uno de los Estados candidatos avanza a un ritmo propio, en función de su grado de adecuación a los requisitos.

Este proceso consta de tres componentes:

1) La Conferencia Europea

La Conferencia Europea constituye el marco multilateral idóneo para la comunicación entre todos aquellos países que desean acceder a la Unión, que pueden así poner en común sus valores y sus objetivos. La Conferencia, celebrada en primer lugar el 12 de marzo de 1998 en Londres y, posteriormente, el 6 de octubre de 1998 en Luxemburgo, reunió a los quince Estados miembros de la UE con los doce países candidatos.

2) El proceso de adhesión

El 30 de marzo de 1998 se inició el proceso de adhesión de los diez países de Europa Central y Oriental, además de Chipre. Dicho proceso implica la reafirmación de la Estrategia de Preadhesión, encaminada a conseguir que los países candidatos se adapten en la mayor medida posible al "acervo comunitario" (toda la legislación de la CE) antes de la adhesión.

Uno de los elementos clave de la Estrategia de Preadhesión es el conjunto de las Asociaciones de Adhesión elaboradas para los diez países de Europa Central y Oriental; en ellas se define una serie de prioridades a corto y medio plazo para la preparación de la adhesión. El objetivo es que todas las modalidades de asistencia a los países de Europa Central se activen dentro de un marco único. En respuesta a las Asociaciones de Adhesión, cada uno de los países candidatos ha elaborado un Programa Nacional de Adopción del Acervo, en el que se indican las diversas formas de aplicar las prioridades formuladas en las Asociaciones de Adhesión, incluyendo plazos de ejecución y asignación de recursos humanos y económicos. Estos programas están sujetos a actualizaciones periódicas.

El segundo elemento consiste en la propuesta de duplicar la ayuda económica destinada a las prioridades de la adhesión. Esta asistencia financiera procederá del nuevo Programa Phare, totalmente reorientado, y de nuevos programas de transporte, medio ambiente y desarrollo agrario y rural. Por lo que respecta a aquellos países que todavía no satisfacen los requisitos para iniciar las negociaciones, se ha establecido un "Mecanismo de Igualación" distinto. Con el tiempo, los países candidatos podrán participar cada vez más en un amplio abanico de programas comunitarios que abarquen campos tales como la educación y la formación, el medio ambiente, la investigación y la cultura, y que contribuirán a que los diferentes sectores de los países candidatos se familiaricen con la metodología de trabajo de la UE.

Por último, se ha creado un procedimiento de revisión, consistente en la presentación de informes que describan el grado de preparación de cada uno de los países candidatos a la adhesión. Los primeros informes de situación se publicaron el 4 de noviembre de 1998 (véase más adelante).

3) Negociaciones de adhesión

El 31 de marzo de 1998 dio comienzo la negociación con los seis países recomendados por la Comisión: Hungría, Polonia, Estonia, República Checa, Eslovenia y Chipre. Estas negociaciones se desarrollan en el marco de conferencias bilaterales de adhesión, celebradas entre los Estados miembros y cada uno de los países solicitantes.

Estudio analítico del acervo comunitario

Para preparar las negociaciones y dar un mayor empuje a los preparativos de la preadhesión, en abril de 1998 se puso en marcha un proceso de análisis encaminado a exponer a los países candidatos los pilares básicos del acervo comunitario y a valorar los escollos que pueden oponerse a su adopción en los diferentes países. Además de adoptar la legislación comunitaria, todos los Estados candidatos deben crear las estructuras necesarias para garantizar una efectiva aplicación de la misma o bien, si disponen ya de tales estructuras, deben consolidarlas.

A finales de 1998 se dio por concluido el análisis multilateral y bilateral de 20 capítulos del acervo correspondientes a Hungría, Polonia, Estonia, República Checa, Eslovenia y Chipre. Posteriormente se presentaron ante el Consejo los análisis relativos a todos estos capítulos, a excepción de uno. Los nueve capítulos restantes serán analizados en otoño de 1999.

La Comisión ha llevado a cabo igualmente un análisis multilateral de 29 capítulos del acervo para aquellos países con los que todavía no se han entablado negociaciones, es decir, Bulgaria, Letonia, Lituania, Rumanía y Eslovaquia. Entre marzo y julio de 1999, está previsto convocar una serie de reuniones bilaterales en las que se procederá a un análisis más preciso de los problemas relativos a los distintos capítulos, a excepción del correspondiente a la agricultura, que será analizado en otoño de 1999.

Informes periódicos

A finales de 1998, el Consejo Europeo de Luxemburgo instó igualmente a la Comisión a elaborar Informes sobre los progresos realizados por los distintos países candidatos en el proceso de adecuación a los criterios de Copenhague. Los primeros se publicaron en noviembre de 1998 y se presentaron al Consejo Europeo de Viena en diciembre del mismo año.

Al elaborar estos Informes, la Comisión comprobó si los países candidatos habían llevado a cabo realmente las reformas anunciadas desde julio de 1997, a la luz de los criterios de Copenhague. Para garantizar que los informes evaluaran el avance de forma efectiva, la Comisión se centró exclusivamente en las reformas realmente adoptadas, excluyendo aquéllas en curso de preparación o de adopción. Asimismo, la Comisión analizó los progresos de cada uno de los países candidatos en cuanto a capacidad de adopción del acervo y subrayó los pasos dados con el objeto de adaptar las estructuras administrativas a los requisitos del acervo comunitario.

Si bien estos Informes pusieron de manifiesto los avances de determinados países candidatos en las tres áreas correspondientes a los criterios de Copenhague, también pusieron de relieve la necesidad de acelerar el ritmo de preparación para la adhesión con vistas a cumplir los plazos. De acuerdo con los Informes, la Comisión no consideraba necesario presentar recomendaciones "sobre la continuación o prolongación de las negociaciones", tal y como preveía el Consejo Europeo. Las conclusiones de la Comisión relativas a los distintos países candidatos se recogen en el presente informe, en el capítulo correspondiente a cada país.

El Consejo Europeo de Viena

El Consejo Europeo de Viena (11 y 12 de diciembre de 1998) dio la bienvenida a los Informes de la Comisión y se congratuló de que el proceso de ampliación estuviera ya bastante adelantado. Tomó igualmente nota de que seis de los candidatos se hallaban en plena negociación y habían obtenido ya los primeros resultados concretos, al tiempo que se seguía avanzando para iniciar las negociaciones con los otros cinco candidatos. Asimismo, el Consejo Europeo reiteró la "voluntad de la Unión Europea de seguir prestando apoyo a lo largo de todo el proceso de preadhesión" y subrayó que "se seguirá evaluando a cada país en función de sus propios méritos". Por otro lado, el Consejo instó a la Comisión a presentar nuevos Informes al Consejo Europeo de Helsinki, en diciembre de 1999.

Aplicación de las nuevas orientaciones de Phare

Panorama general

El cambio de orientación del Programa Phare ha constituido, sin lugar a dudas, el principal foco de interés del año 1998. En efecto, Phare ha pasado de ser un programa "orientado a la demanda", en el que los países asociados solicitaban apoyo financiero para poder llevar a cabo las prioridades que ellos mismos establecían, a un programa "orientado a la adhesión", basado en las Asociaciones de Adhesión. Actualmente, en las diez naciones candidatas, el Programa Phare está totalmente dedicado a preparar a dichos Estados para que puedan entrar a formar parte de la UE. La nueva función de Phare es ayudar a los países candidatos a hacer frente a las prioridades formuladas en las Asociaciones de Adhesión.

En este contexto, existen dos prioridades básicas: el desarrollo institucional y el apoyo a la inversión. Ambas quedaron establecidas en las 'Directrices de la ejecución del Programa Phare en los países candidatos, 1998-1999' adoptadas en junio de 1998, que comprenden los presupuestos de Phare de 1998 y 1999.

Desarrollo institucional

El desarrollo institucional integra toda una serie de áreas, como por ejemplo el hermanamiento, la participación en programas comunitarios o la asistencia técnica.

En cuanto a los programas comunitarios, en 1998 existían ya varios programas en curso, como por ejemplo Leonardo da Vinci, La Juventud con Europa, Raphael, Media, Save, Life, Lucha contra el cáncer, Igualdad de oportunidades, PYME, etc. Asimismo, los países candidatos tuvieron la posibilidad de participar plenamente en el Quinto programa marco de investigación y desarrollo (1998-2002).

Hermanamiento

El objetivo del hermanamiento es poner a disposición de los países candidatos la experiencia y conocimientos de expertos de todos los Estados miembros, con el propósito de ayudarles a adoptar el acervo. Uno de los elementos básicos del hermanamiento es el traslado de funcionarios de la UE, llamados asesores de preadhesión, a las instituciones responsables de la aplicación del acervo en los países candidatos.

En determinados casos, el hermanamiento se basa exclusivamente en la cesión a largo plazo (por un periodo superior a 12 meses) de uno o más asesores de preadhesión, procedentes de un ministerio u otro organismo autorizado de un Estado miembro, para trabajar en un determinado proyecto en el ministerio equivalente de uno de los países candidatos. En muchas ocasiones, al objeto de cumplir el objetivo del hermanamiento, además del Asesor de preadhesión se requieren otros medios, tales como conocimientos técnicos a corto plazo, formación, otros servicios adicionales (por ejemplo, traducción e interpretación) o ayuda especializada (aplicaciones informáticas especializadas, etc.).

A finales de 1997, la Comisión dio los primeros pasos para poner en marcha el hermanamiento. Se estableció una red de Puntos de contacto nacionales para colaborar con la Comisión en el proceso de hermanamiento. Cada Estado miembro y país candidato nombró a un representante para los contactos con su propia administración y garantizar el flujo de información a través de la red. En 1998, la red de Puntos de contacto nacionales celebró tres reuniones. Tras un primer encuentro en diciembre de 1997, se reunió nuevamente en marzo de 1998 con el objeto de exponer y discutir el concepto de hermanamiento. Con motivo del inicio de la primera ronda de selección de proyectos se convocó una reunión en mayo y, por último, otra en octubre para proceder al análisis de los resultados iniciales y del ulterior desarrollo del proceso.

El rasgo más distintivo del hermanamiento es la definición de resultados concretos. Su propósito no es fomentar la cooperación en general, sino proporcionar resultados específicos, previamente acordados entre las partes con vistas a la aplicación de áreas prioritarias del acervo comunitario, tal y como se establece en las Asociaciones de Adhesión. En 1998, los proyectos de hermanamiento se centraron en las mismas áreas clave del acervo en cada uno de los países candidatos: agricultura, medio ambiente, finanzas y, por último, justicia e interior. Los candidatos tenían la posibilidad de añadir un área suplementaria, al objeto de satisfacer sus necesidades específicas. Más adelante, a lo largo del mismo año, se incorporó como nueva área la adopción de medidas preparatorias para la aplicación de los Fondos Estructurales.

Entre los meses de mayo y octubre, los Estados miembros recibieron información sobre unos 120 proyectos incluidos, entre otros, en la planificación de Phare correspondiente a 1998. A continuación, se instó a los Estados miembros a proponer medios de satisfacer las exigencias descritas en ellos. Tras llegar a un consenso entre las distintas partes, el país candidato elegía la oferta que mejor se adaptaba a sus necesidades concretas. En algunos casos, dos o más Estados miembros se unían para prestar apoyo de forma conjunta, o el país candidato invitaba a participar a varios Estados miembros que ofrecían elementos distintos, al objeto de combinarlos en un único proyecto. Posteriormente, se pedía a los países "hermanados" que presentaran a la Comisión un proyecto pormenorizado para su aprobación.

El Comité de la Comisión ha aprobado catorce proyectos de hermanamiento y el primer Asesor de preadhesión empezará a ejercer sus funciones en mayo de 1999.

Apoyo a la inversión

La adopción del "acervo comunitario" no sólo implica la aproximación de la legislación y el fortalecimiento de las estructuras institucionales y administrativas, sino que requiere igualmente la adaptación de empresas e infraestructuras a las normas vigentes en la CE, lo que supone una inversión considerable. Así, el apoyo a la inversión, que representa aproximadamente un 70% del presupuesto de Phare en los países candidatos, implica la movilización de las inversiones necesarias para ayudarles a adecuar su industria e infraestructuras básicas a las normas de la CE.

En 1988, paralelamente al apoyo continuo proporcionado en el marco de los programas Phare nacionales en las áreas de transporte, energía y medio ambiente, el apoyo a la inversión se centró en tres nuevas áreas:

- aumento de la coordinación con las instituciones financieras internacionales,

- creación del Instrumento para Grandes Infraestructuras,

- preparación para el Instrumento de Asistencia Estructural a la Preadhesión, conocido como ISPA.

Colaboración con las instituciones financieras internacionales

Para aumentar la inversión en infraestructuras en los países de Europa Central, la Comisión Europea tomó en 1998 una serie de medidas para intensificar la colaboración con las instituciones financieras internacionales. A iniciativa de la Comisión, el 2 de marzo de 1998 se firmó con el Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo (BERD) y el Banco Mundial un memorándum de acuerdo sobre la adhesión. Por su parte, el Banco Europeo de Inversiones (BEI) se comprometió igualmente a colaborar en el tenor del memorándum de acuerdo.

Muchas de las prioridades de las Asociaciones de Adhesión son coherentes con los objetivos definidos en las estrategias de apoyo del BERD y del Banco Mundial. El deseo común de favorecer la transición y apoyar el proceso de adhesión ha llevado a estas instituciones a acentuar sus esfuerzos de colaboración. En su calidad de principal órgano financiero de la UE, el BEI trabaja en estrecha colaboración con la Comisión para garantizar que se cumplen los objetivos de las políticas comunitarias.

En el memorándum de acuerdo se definen las metas y objetivos comunes, incluida la selección de proyectos a cofinanciar y el desarrollo de nuevos instrumentos financieros. En octubre, suscribieron este acuerdo cuatro nuevos socios: la Corporación escandinava de financiación ambiental, el Banco Nórdico de Inversiones (BNI), la Corporación Financiera Internacional (CFI) y el Fondo de Desarrollo Social del Consejo de Europa.

La participación de las instituciones financieras internacionales en la cofinanciación contribuye a aumentar el apoyo económico de Phare, puesto que por cada euro que Phare aporta a los proyectos cofinanciados, la contribución de las instituciones internacionales, organismos nacionales y otras fuentes es de unos 8 euros.

El Instrumento para Grandes Infraestructuras

El Instrumento para Grandes Infraestructuras (IGI) es un instrumento central encaminado a cofinanciar proyectos con un impacto transfronterizo en las áreas de medio ambiente y transporte. Las instituciones financieras internacionales cofinancian las inversiones. La selección de los proyectos financiados mediante este instrumento se ha realizado teniendo en cuenta su repercusión sobre los preparativos para la adhesión y su disponibilidad para ser ejecutados de forma inmediata. Como ejemplo de proyectos IGI factibles, cabe citar varios proyectos de rehabilitación de carreteras y vías férreas, modernización de sistemas de distribución de agua y de alcantarillado, así como proyectos para paliar la contaminación atmosférica.

En 1998, Phare destinó alrededor de 180 millones de euros a grandes proyectos de infraestructura, tanto a través del IGI como mediante los programas Phare nacionales. El IGI cuenta con un presupuesto de 95 millones de euros para 1999 y tiene previsto centrar su apoyo en las inversiones en medio ambiente. En el año 2000, el ISPA sustituirá al IGI (véase a continuación).

Previsiones para el año 2000: Phare, ISPA y SAPARD

Ya se han iniciado los preparativos necesarios para seguir prestando apoyo a la preadhesión más allá del año 2000. El Programa Phare no sólo seguirá en vigencia, sino que se complementará mediante dos nuevos instrumentos de preadhesión: ISPA y SAPARD. El ISPA se encargará de financiar la inversión en las principales infraestructuras de transporte y medio ambiente, en tanto que el SAPARD se centrará en las inversiones destinadas a la agricultura y al desarrollo rural. En noviembre de 1998, el Consejo aprobó los reglamentos relativos a estos dos instrumentos, así como un reglamento de coordinación que garantiza la coherencia entre los tres instrumentos mencionados, además de disponer que la coordinación entre Phare, ISPA y SAPARD se realice en el marco del Comité de gestión de Phare.

Más allá del año 2000, la ayuda a la preadhesión se incrementará en más del doble, hasta superar los 3.000 millones de euros por año (1.500 millones de euros para Phare, 1.000 millones de euros para el ISPA y 520 millones de euros para el SAPARD).

A lo largo de 1998, los preparativos del ISPA se financiaron con cargo al Instrumento para Grandes Infraestructuras, en tanto que el Programa Preparatorio Especial, un componente de los programas nacionales, siguió prestando apoyo a los países candidatos, al objeto de que éstos pudieran establecer las estructuras y políticas necesarias para su consiguiente participación en los Fondos Estructurales.

Programa Preparatorio Especial

Tras la adhesión, los países candidatos podrán acogerse a los Fondos Estructurales de la UE. El Programa Preparatorio Especial se estableció para garantizar una transición armoniosa al nuevo sistema; su objetivo es ayudar a los países candidatos a crear las instituciones y estrategias necesarias para poder realizar satisfactoriamente las actividades financiadas por los Fondos Estructurales tras la adhesión. El programa deberá asimismo preparar a los países candidatos para diseñar y aplicar proyectos análogos a los de las regiones comunitarias de Objetivo 1.

Justicia e interior

En 1998, la reorientación del Programa Phare hacia las prioridades de la adhesión ha llevado aparejada una mayor atención al ámbito de justicia e interior. Las Asociaciones de Adhesión conceden una particular importancia a esta área: junto con los sectores de finanzas, agricultura y medio ambiente, el área de justicia e interior fue uno de los cuatro sectores considerado prioritario para la concesión de ayudas en el marco del nuevo programa de hermanamiento. De los 110 proyectos de hermanamiento (cuyo importe total asciende a 75 millones de euros) previstos en el programa de 1998, 25 (por valor de 14 millones de euros) están consagrados al área de la justicia y los asuntos de interior. Estos proyectos de hermanamiento se destinan a controles fronterizos (8 proyectos), órganos judiciales (7), inmigración y asilo (3), entrenamiento del cuerpo policial (2) y lucha contra el crimen organizado (1). Cuatro proyectos adicionales abordarán cuestiones horizontales en materia de justicia e interior.

Los asuntos de justicia e interior conforman también uno de los tres sectores que pueden acogerse a ayuda procedente del Mecanismo de Igualación. En 1998 se presentaron cinco proyectos relativos a este terreno, que suponían una financiación de 6 millones de euros. Estos proyectos se centran en áreas tales como la lucha contra la corrupción, la reforma aduanera y la lucha contra los delitos financieros.

Entre los programas de múltiples beneficiarios en curso de aplicación figura el programa horizontal en materia de justicia e interior. En 1998, este programa financió una misión para evaluar las necesidades e identificar proyectos de este ámbito en Bulgaria, Estonia, Letonia, Lituania, Polonia, Rumanía y Eslovenia (en 1997 se llevaron a cabo misiones en Hungría, República Checa y Eslovaquia). Los informes elaborados por expertos de la UE se centraron en cinco ámbitos prioritarios: asilo, inmigración, gestión y control de fronteras, función policial y área judicial. En dichos informes se analizaba el estado actual de situación en dichos terrenos y se proponían proyectos susceptibles de financiación Phare.

También en 1998 se pusieron en marcha tres nuevos grandes proyectos en el marco del Programa Phare Horizontal, que se concentrarán en la incorporación del acervo en áreas prioritarias de justicia e interior. Estos proyectos consisten en la formación del cuerpo de policía en los países candidatos (4,5 millones de euros), la transferencia del acervo en cuestiones de asilo (3 millones de euros) y la lucha contra la corrupción y el crimen organizado (1, 5 millones de euros).

El Programa Phare de gestión de la frontera oriental báltica ha sido diseñado para reforzar la capacidad de los tres países bálticos (Estonia, Letonia y Lituania) de gestionar de forma efectiva sus fronteras orientales, así como para combatir el tránsito ilegal. Este programa, llevado a cabo entre 1997 y 1999, y que recibe una contribución Phare de 6 millones de euros, ha financiado en 1998 cuatro proyectos: equipamiento de los cuerpos de policía y guardia fronteriza en Estonia y Lituania (1,5 millones de euros cada uno), preparación de licitaciones y convocatorias de propuestas de reacondicionamiento de un centro de inmigrantes en Lituania, preparación de licitaciones para la construcción de cuatro puestos fronterizos y formación destinada a las fuerzas de seguridad en los tres países.

En 1998, el componente aduanero del programa de beneficiarios múltiples de modernización de las aduanas y mejora del tránsito centró prácticamente toda su atención en mejorar la "capacidad operativa" de los servicios de aduanas de los países asociados. Durante las reuniones y grupos de trabajo celebrados a lo largo de 1998, se desarrollaron "Planes técnicos del sector aduanero" (en los que se establecían las normas que debían cumplir los servicios aduaneros de los países asociados) y "análisis de deficiencias" (en los que se comparaba la situación actual con las normas contempladas en los Planes técnicos). Posteriormente, los resultados de los análisis de deficiencias de cada país se utilizaron para determinar de forma precisa las necesidades de asistencia. Paralelamente, en 1998 el programa proporcionó apoyo directo a las administraciones aduaneras de los países asociados para que pudieran desarrollar sus actividades de estrategia comercial y formación en el sector aduanero, así como para elaborar la documentación relativa a su proyecto Phare nacional.

Por otro lado, se hallaban igualmente en curso los siguientes grandes proyectos:

- "Formación y asistencia técnica general en el sector de las aduanas", en el que participaban 12 países asociados acogidos al Programa Phare;

- "Medidas para mejorar la eficacia en los puestos fronterizos", ejecutado con enorme éxito en 11 países asociados y encaminado a introducir valoración de riesgos, selectividad y herramientas, y técnicas perfeccionadas en el entorno operativo de las aduanas;

- "Servicios de información e inteligencia de las aduanas", en el que participaban 12 administraciones aduaneras, con el objeto de mejorar los programas y equipos de "inteligencia" de las aduanas nacionales e introducir nuevas herramientas y técnicas de inteligencia en el entorno de trabajo de las aduanas;

- "Tránsito y aplicación del Documento Administrativo Único", aplicado en Bulgaria, Estonia, Letonia, Lituania, Rumanía y Eslovenia;

- "Unidad de apoyo a la automatización", que proporciona a todos los países asociados asistencia práctica para la aplicación de sus respectivos programas Phare de informatización del sector aduanero.

Asimismo, la aplicación en 1998 del Programa Phare de lucha contra la droga, destinado a múltiples beneficiarios, supuso un nuevo paso adelante. Su propósito es ayudar a los países candidatos a desarrollar políticas coordinadas relativas a las drogas, especialmente con vistas a la adhesión. Este programa se ha mostrado particularmente activo en las áreas de la lucha contra el blanqueo de dinero y el control de estupefacientes precursores, de conformidad con el acervo comunitario. También se ha orientado al desarrollo de estructuras de información y comunicación, y a la preparación para la integración en las actividades del Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías. El Programa Phare ha utilizado igualmente sus conocimientos técnicos para contribuir a reforzar las estrategias de reducción de la demanda de drogas en los países asociados, al igual que su capacidad para adoptar tales estrategias. Por último, gracias al programa, se han identificado nuevas prioridades tales como la necesidad de luchar contra las drogas sintéticas, y se ha prestado mayor atención al aumento de los problemas relacionados con los estupefacientes a lo largo de toda la Ruta de los Balcanes, en el marco del Programa conjunto PENUCID-Phare de respeto de la legalidad en materia de drogas en el sudeste europeo.

El Mecanismo de Igualación

En 1998, Rumanía, Eslovaquia, Letonia, Lituania y Bulgaria recibieron apoyo adicional para acelerar sus preparativos de adhesión. En ese año se creó un Mecanismo de Igualación para ayudar a esos cinco países a completar el proceso de reforma socioeconómica, atraer inversiones y luchar contra la corrupción. El objetivo de este mecanismo es preservar un proceso de ampliación exhaustivo, financiando proyectos en aquellas áreas de los cinco países en las que los Informes de la Comisión determinan la existencia de problemas concretos. Se han asignado al Mecanismo de Igualación 100 millones de euros para el periodo 1998-1999.

El nuevo Programa Phare de Cooperación Transfronteriza

El 18 de diciembre de 1998, la Comisión Europea adoptó un Reglamento relativo al Programa Phare de Cooperación Transfronteriza, que modificaba el anterior programa establecido en 1994. La asignación indicativa total del Programa de Cooperación Transfronteriza para el periodo 1995-1999 asciende a 885 millones de euros.

El objetivo del Programa de Cooperación Transfronteriza es precisamente potenciar la cooperación transfronteriza, al objeto de preparar a las regiones de Europa Central para que puedan beneficiarse de los retos y oportunidades inherentes a la integración europea, particularmente en calidad de futuras beneficiarias de los Fondos Estructurales de la CE. En particular, está encaminado a estimular el desarrollo económico en las regiones fronterizas y a favorecer la integración socioeconómica.

El nuevo Reglamento establece la financiación de medidas estructurales en las regiones fronterizas de los países asociados acogidos al Programa Phare. Dichas acciones deberán llevarse a cabo teniendo en cuenta las políticas estructurales comunitarias y, en concreto, el programa Interreg. Las regiones fronterizas que podrán optar a la financiación en virtud del nuevo Reglamento son las siguientes:

- fronteras entre los países de Europa Central y la UE, y

- fronteras entre los diez países candidatos.

Para acogerse a esta financiación, los proyectos correspondientes a las fronteras entre la UE y los países de Europa Central deberán estar relacionados con las medidas financiadas por el programa Interreg. Por su parte, los proyectos destinados a regiones fronterizas situadas entre los distintos países de Europa Central deberán tener una clara repercusión transfronteriza, contribuir al desarrollo de las estructuras en dichas regiones fronterizas o facilitar, de forma global, la cooperación entre los países.

La CE subvencionará proyectos conjuntos entre las regiones fronterizas que puedan acogerse a la financiación y que tengan los siguientes objetivos:

- estimular la cooperación entre las regiones fronterizas de los distintos países y las regiones adyacentes de sus países vecinos, y ayudar a las zonas fronterizas de Europa Central a paliar problemas específicos de desarrollo, en beneficio de la población local,

- potenciar el desarrollo de redes de cooperación a ambos lados de la frontera y la creación de enlaces entre dichas redes y las de la UE, más amplias.

Entre los tipos de actividades que pueden financiarse en el marco del nuevo programa se cuentan los siguientes:

- medidas destinadas a facilitar la libre circulación de las personas, bienes o servicios a través de las fronteras, sin olvidar las cuestiones relativas a la seguridad,

- medidas orientadas a mejorar las infraestructuras en las áreas fronterizas,

- medidas de protección del medio ambiente,

- medidas en favor del desarrollo rural y agrario,

- medidas en los campos de la energía y el transporte, al objeto de complementar el desarrollo de las Redes transeuropeas,

- medidas relacionadas con las políticas comunitarias en materia de justicia e interior,

- medidas destinadas a impulsar la creación de empresas transfronterizas y la cooperación económica,

- medidas de apoyo a la inversión y al establecimiento de instrumentos y servicios de asistencia, concretamente de transferencia tecnológica y actividades de comercialización de las PYME,

- medidas destinadas a la formación profesional y al empleo.

Asimismo, el nuevo programa pretende favorecer la ejecución de acciones conjuntas a pequeña escala, en las que intervengan operadores locales de las regiones fronterizas, además de reforzar la capacidad local de aplicar y desarrollar dichas acciones. A tal fin, cada región fronteriza puede establecer un fondo conjunto para proyectos pequeños. Las actividades que pueden financiarse a través de dicho fondo son las siguientes:

- acciones destinadas a fomentar el desarrollo económico local, incluido el turismo,

- medidas destinadas a dar impulso a la cooperación en materia de sanidad, especialmente mediante el uso compartido de recursos e instalaciones,

- medidas destinadas a desarrollar instalaciones y recursos, con el objeto de mejorar las comunicaciones entre las regiones fronterizas, tales como emisoras de radio, cadenas de televisión y periódicos transfronterizos, además de otros medios de comunicación.

Este nuevo programa recoge las recomendaciones formuladas en la evaluación concluida en noviembre de 1998. Su objetivo era analizar los problemas que provocaban demoras en la aplicación de los subprogramas y presentar recomendaciones sobre la mejora de la gestión, la planificación y los mecanismos de desembolso.

Según la evaluación, el Programa de Cooperación Transfronteriza obtuvo resultados positivos en varios campos. Concretamente, en referencia al establecimiento del diálogo y la cooperación entre las regiones fronterizas de la UE y las regiones adyacentes de Europa Central. En ese sentido, el programa contribuyó al desarrollo económico de las regiones fronterizas de dichos países, favoreciendo una mayor aproximación al nivel de desarrollo de la UE. Asimismo, el programa brindó a dichos países la oportunidad de familiarizarse con los procedimientos de Interreg, incluido el diseño de estrategias de desarrollo regional para las regiones fronterizas.

No obstante, el equipo de evaluación detectó igualmente una serie de problemas. Se pusieron de manifiesto ciertas diferencias en el funcionamiento de los programas Phare e Interreg, por lo que la evaluación recomienda una serie de medidas para armonizar ambos programas; los Programas de Cooperación Transfronteriza seguían otorgando una mayor importancia a la adopción de medidas contundentes en comparación con los programas Interreg; sólo unos pocos proyectos podían considerarse verdaderamente transfronterizos; y la ejecución de proyectos era, en general, bastante lenta. Asimismo, es necesario reforzar las capacidades locales y regionales de los países candidatos, y se recomendó también fomentar la participación de los operadores locales y regionales. Por último, hay que conceder una mayor atención a la creación de fondos de pequeños proyectos, puesto que éstos contribuyen a aumentar la capacidad de planificación.

El enfoque plurianual de la planificación, adoptado con el propósito de mantener la congruencia con la planificación de Interreg, resultó no ser del todo satisfactorio: no se habían tenido en cuenta algunos conceptos de desarrollo, estrategias y objetivos comunes, y los programas adolecían de falta de coherencia externa. Asimismo, los proyectos carecían, en general, de un enfoque regional específico, y sólo un número reducido había sido elaborado en asociación con las autoridades locales y regionales o con los interlocutores sociales.

Estos problemas continuarán existiendo mientras el presupuesto de Phare siga siendo anual y el de Interreg plurianual, y mientras sigan aplicándose dos Reglamentos distintos: uno que limita la inversión al territorio de los países candidatos, y el otro al de los Estados miembros. Sin embargo, pueden lograrse algunas mejoras: el nuevo Reglamento contempla programas transfronterizos conjuntos que hagan posible la definición de prioridades y estrategias de desarrollo comunes para las regiones fronterizas. Para ello se utilizarán estructuras comunes de planificación y supervisión, con la participación de un comité conjunto de cooperación transfronteriza. Por otro lado, el nuevo programa amplía igualmente su alcance geográfico: además de las fronteras situadas entre los países candidatos y los países de la UE, abarca las fronteras entre los distintos países candidatos.

Ejecución de los cambios operativos

Una de las metas de las nuevas directrices de Phare es optimizar la ejecución. La Comisión y los países asociados han realizado considerables esfuerzos para acelerar la ejecución de los programas Phare y garantizar la obtención de resultados. Ello ha supuesto tanto una labor de desconcentración (aumento de las responsabilidades de las delegaciones de la Comisión en los países asociados) como de descentralización (transferencia de responsabilidades a los propios países asociados). En consecuencia, en 1998 se batió el récord de asignación de contratos (1.260 millones de euros), disminuyendo por primera vez desde el inicio del Programa Phare, en 1990, el número de fondos disponibles no asignados. Esta mejora fue unida a un enfoque más centrado en la fase de planificación, con el objeto de garantizar, desde la propia etapa de diseño de los proyectos, la obtención de resultados.

Desconcentración

Por "desconcentración" se entiende la transferencia, por parte de la Comisión, de las responsabilidades ligadas a la ejecución del Programa Phare desde sus oficinas centrales, en Bruselas, a las delegaciones situadas en los países asociados, lo que permite que las decisiones se tomen en el lugar adecuado, es decir, sobre el terreno.

Las nuevas directrices del Programa Phare contemplan una mayor responsabilidad de las delegaciones en la supervisión de la ejecución del programa. El proceso de desconcentración cuenta con el apoyo del Tribunal de Cuentas y el Parlamento Europeo y su objetivo es reducir la duplicación de los procesos de control y de toma de decisiones entre la sede central y las delegaciones. Asimismo, este proceso ha supuesto un paso significativo hacia una mayor descentralización del Programa, en beneficio de los propios países asociados.

Ya el Sistema de Ejecución Descentralizada (SED) supuso cierto grado de desconcentración, al autorizar al Jefe de Delegación en el país asociado a aprobar proyectos por un importe máximo de 500.000 euros. Actualmente, el Jefe de Delegación puede aprobar evaluaciones de licitaciones y firmar contratos de un máximo de 5 millones de euros.

El proceso de desconcentración se está aplicando en todas las delegaciones de los países asociados. Para permitirles gestionar la carga de trabajo adicional, se les está enviando más personal y se están optimizando los procedimientos internos. Mientras dure este proceso, cada delegación dispondrá de un funcionario responsable de las cuestiones financieras, en dedicación exclusiva, cuya función será comprobar la correcta aplicación de las normas de gestión de Phare.

Tras la contratación y formación de agentes locales y de responsables financieros, a finales de 1998 se procedió a desconcentrar funciones en siete delegaciones (Hungría, Polonia, República Checa, Estonia, Letonia, Lituania y Eslovenia(, al tiempo que se avanzaba en los preparativos para iniciar la desconcentración en Bulgaria, Rumanía y Eslovaquia, a principios de 1999.

Descentralización

Por "descentralización" se entiende la transferencia de una mayor responsabilidad en la gestión desde la Comisión a los propios países asociados. Ello implica que, en la medida de lo permitido por el Reglamento Financiero de las Comunidades Europeas, la ejecución de los programas nacionales pasará a ser responsabilidad de los países candidatos, bajo la supervisión de la Comisión Europea, la cual seguirá siendo responsable última de la utilización de los fondos.

El carácter descentralizado de la ejecución ha sido, desde 1990, uno de los rasgos distintivos de Phare. Uno de los objetivos de la descentralización es ir preparando a los países candidatos para administrar los fondos comunitarios tras la adhesión. Con ello se pretende, dentro de ciertos límites y de forma gradual, establecer una relación entre la Comisión y los países candidatos basada en el reparto de responsabilidades, de forma similar a lo que sucede con los Estados miembros en relación con los Fondos Estructurales.

La Comisión autoriza la descentralización, de manera individual, en sectores en que los países candidatos o la Autoridad Ejecutiva en cuestión estén en condiciones de respetar los criterios prefijados que garantizan una gestión sólida y eficaz, así como una total transparencia en la utilización de los fondos, en consonancia con los objetivos de los programas acordados. Con arreglo a este sistema, los países candidatos quedan sujetos a las normas que rigen el Programa Phare y al Reglamento Financiero de la Comunidad. El país asociado asume la responsabilidad financiera y, en caso de no respetarse las normas, la Comisión recupera el valor total del contrato Phare en cuestión.

Este aumento de la descentralización exige modificar el actual Reglamento Financiero de las Comunidades Europeas, en virtud del cual la Comisión está obligada a llevar a cabo un control previo de las licitaciones y los contratos. En su documento de reflexión, la Comisión ha propuesto que se modifique el Reglamento Financiero (SEC (1998) 1228) para que el control de los proyectos de asistencia comunitarios se realice a posteriori y en los propios países candidatos.

Nuevas estructuras de ejecución

Las nuevas Directrices de Phare incluyen nuevas estructuras de ejecución para optimizar la prestación de asistencia en los países candidatos, con dos objetivos básicos:

- incrementar la transparencia de las operaciones financieras y evitar la dispersión de fondos entre las distintas autoridades, y

- utilizar en lo posible instituciones sostenibles y autoridades ejecutivas que, tras la adhesión, serán las responsables de la ejecución y gestión de los programas financiados mediante fondos comunitarios.

Con este propósito, se creó en 1998 un Fondo Nacional en cada uno de los países candidatos, generalmente en el Ministerio de Economía, para recibir y administrar los fondos del Programa Phare. Dirigido por un Responsable Nacional, el Fondo Nacional permite utilizar de forma coordinada los fondos de Phare y otros fondos disponibles en el país en cuestión, procedentes ya del presupuesto nacional, ya de instituciones financieras internacionales.

En cada uno de los diez países candidatos se creó asimismo una "Unidad Central de Financiación y Contratación" al objeto de gestionar las convocatorias de licitación, la adjudicación de contratos y los pagos en nombre de los ministerios; la selección y supervisión de los proyectos sigue siendo responsabilidad de los ministerios beneficiarios de la ayuda. Esta medida no sólo ha permitido aumentar la transparencia, sino también reducir de forma drástica el número de Unidades de Gestión de Programas necesarias, que han pasado de ser más de 150 a no llegar a 50.

Mejora de la prestación de asistencia

En 1998, se introdujeron igualmente algunos cambios en la planificación para garantizar que la asistencia proporcionada en el marco del Programa Phare fuera totalmente acorde con las prioridades de la adhesión y que pudiera ofrecerse no sólo de forma eficaz, sino también con la mayor rapidez posible.

Según el nuevo sistema de planificación de Phare, para cada país deberá elaborarse un borrador de "Planificación por Objetivos", en función de las prioridades a corto y medio plazo enunciadas en la correspondiente Asociación de Adhesión y en el Programa Nacional de Adopción del Acervo. En dicho borrador, elaborado por la Comisión en estrecha colaboración con el país asociado, se formulará una breve lista de objetivos fundamentales de los fondos de Phare para el año en cuestión y se consignará el presupuesto aproximado correspondiente a cada actividad. Para que el Programa Nacional sea finalmente aprobado, deberán elaborarse fichas pormenorizadas sobre los proyectos de cada actividad, en las que no sólo habrá que indicar de forma precisa en qué se emplearán los fondos, sino también demostrar que la acción puede realizarse inmediatamente. Todo ello hará posible una rápida ejecución de los proyectos.

Otras mejoras relativas a la ejecución de los programas son la optimización de la eficacia y la reducción de los plazos. En la medida de lo posible, la contratación debe realizarse en los 6 a 12 meses posteriores a la firma del Acuerdo de financiación (pese a que, en algunos casos, como sucede con los proyectos de infraestructura a gran escala, puede ser preciso disponer de un periodo más largo). La ampliación del plazo de los proyectos de ejecución lenta, antes muy habitual, es actualmente rechazada casi siempre: éstos deben finalizarse en el plazo previsto.

En la actualidad, si bien es inferior el número proyectos financiados, éstos son de mayor envergadura. Existe una cuantía mínima para los proyectos, que va de 2 a 3 millones de euros, cuyo objeto es garantizar un mayor impacto en las áreas prioritarias y reducir la carga administrativa.

Tal y como se ha descrito anteriormente, parte de la responsabilidad en la gestión de los programas nacionales y transfronterizos se ha transferido desde Bruselas a las delegaciones de la Comisión en los distintos países candidatos. Así pues, se han transferido veinte puestos de Bruselas a las delegaciones y, actualmente, cada delegación cuenta con su propio responsable financiero, lo que permite acelerar la toma de decisiones y reducir los costes de gestión.

Servicio común de gestión de la ayuda comunitaria a terceros países

El servicio común de gestión de la ayuda comunitaria a terceros países (SCR), con sede en Bruselas, se estableció a mediados de 1998, y pasó a ser totalmente operativo en septiembre de 1998. El SCR actúa como servicio interno de las Direcciones Generales encargadas de la ejecución de las ayudas comunitarias a los países no pertenecientes a la UE. Este servicio es el responsable del aspecto financiero, contable, contractual y jurídico de la gestión de proyectos. Asimismo, entre sus diversas responsabilidades se encuentra la ejecución de los programas de beneficiarios múltiples y otros programas a los que no se aplica ni la descentralización ni la desconcentración. El SCR se encarga igualmente de supervisar el progreso de todos los programas Phare.

El SCR está dividido en varias Direcciones:

- la Dirección A está a cargo de la ejecución y la supervisión de los proyectos (la A1 se encarga de la infraestructura, en tanto que la A2 se ocupa del desarrollo institucional);

- la Dirección D es la responsable de la gestión financiera, incluyendo las cuestiones relacionadas con los presupuestos, los contratos, la contabilidad y los pagos;

- la Dirección E es la encargada de organizar licitaciones para ambos servicios y de proporcionar servicios e insumos. Son igualmente de su competencia los asuntos jurídicos y los litigios;

- la Dirección F desempeña tareas de diversa índole, entre las que se incluye la gestión de personal, la labor administrativa, la gestión de la red informática del SCR, las relaciones con el Consejo Europeo, el Parlamento, etc., la realización de evaluaciones y las cuestiones de información y comunicación.

La creación del SCR debería propiciar una mejor ejecución de los programas (especialmente los de múltiples beneficiarios), un control más eficaz de las operaciones y la racionalización de los procedimientos de gestión.

Seguimiento y evaluación de Phare en 1998

El Sistema de Seguimiento y Evaluación de Phare supervisa el curso de los programas Phare en todos los países asociados y evalúa el grado de consecución de los objetivos definidos en los correspondientes documentos de planificación. En sus informes proporciona información sobre el avance de los programas en un sector determinado, los evalúa y formula recomendaciones precisas sobre su gestión y sobre el diseño de futuros programas aplicables en el mismo sector. Como tales, estos informes constituyen una valiosa herramienta de gestión para todos los participantes en la ejecución de Phare y forman parte integrante del Sistema de Ejecución Descentralizada.

En 1998, se introdujeron en el sistema tres modificaciones importantes:

- Por primera vez desde la implantación del sistema en 1996, los informes se realizaron siguiendo un Plan de Trabajo Anual, elaborado en colaboración con todas las partes implicadas en la gestión de programas, y se tuvieron en cuenta las necesidades específicas de cada país en cuanto a plazos de aplicación. El Plan de Trabajo de 1998 contemplaba la elaboración de 103 informes sobre distintos programas en 11 países del Programa Phare (Estonia, Letonia, Lituania, Polonia, República Checa, Eslovaquia, Eslovenia, Hungría, Rumanía, Bulgaria y Albania), además de los informes sobre programas de beneficiarios múltiples.

- Se introdujo un sistema de seguimiento. Inmediatamente después de la publicación de un informe, la delegación organiza una reunión informativa en la cual todas las partes acuerdan los pasos necesarios para hacer efectivas las recomendaciones, así como el plazo requerido para su aplicación. A partir de ahí, la Comisión realiza un seguimiento de los resultados de dicha reunión.

- En mayo de 1998, el Sistema de Seguimiento y Evaluación se amplió a la antigua República Yugoslava de Macedonia.

A lo largo de 1998, se finalizaron y publicaron un total de 115 informes (incluyendo 54 informes cuya elaboración había dado comienzo a finales de 1997). En 1998 se iniciaron un total de 107 informes, de los cuales 61 se finalizaron al término de ese mismo año. Dichos informes abarcaban alrededor de 350 programas llevados a cabo en 25 sectores distintos.

Evaluaciones del Programa Phare

En respuesta a la iniciativa de la Comisión para una gestión financiera sólida y eficaz (programa SEM 2000), la DG IA creó una Unidad de Evaluación de los programas Phare, Tacis y Obnova en enero de 1997. Actualmente, esta Unidad forma parte de la Unidad de Evaluación del SCR. En pro de la transparencia y responsabilidad, los informes de evaluación se publican de forma periódica y están a disposición del público.

En el marco del Programa Phare, la Unidad de Evaluación ha llevado a cabo los siguientes tipos de evaluaciones: evaluaciones por sector, al objeto de suministrar los insumos necesarios para el desarrollo de políticas y estrategias; evaluaciones por país, para proporcionar los insumos necesarios para la planificación anual; y evaluaciones de los distintos instrumentos Phare de cooperación, con el propósito de proporcionar los insumos necesarios para la futura revisión del Reglamento Phare, así como para el proceso de adhesión.

Tras la Evaluación intermedia de Phare, publicada en julio de 1997 y destinada a establecer los parámetros de referencia de las evaluaciones de sectores e instrumentos para uso de la Unidad de Evaluación, en 1998 se realizaron siete estudios de evaluación, que abarcaban cuatro sectores: banca, reestructuración y privatización empresarial, reforma del sector aduanero y reforma de la administración pública. En el mismo año se ejecutaron asimismo dos instrumentos (la Cooperación transfronteriza y los Programas de asociación) y una iniciativa de urgencia (Programa de ayuda esencial para Bosnia y Hercegovina). Estos estudios están disponibles en Internet.

Resultados financieros

1998 registró notables mejoras en lo tocante a los datos financieros, lo cual, unido a una mayor atención prestada a la calidad de la planificación, permitirá obtener mejores resultados.

En 1998, el Programa Phare comprometió un total de 1.153,9 millones de euros para los países asociados, lo que representa un índice de compromiso del 99,4% en un presupuesto total de 1.161,4 millones de euros.

En el cuadro siguiente se muestra el desglose anual de los fondos Phare comprometidos en el periodo 1990-1998 (en millones de euros):

&gt;SITIO PARA UN CUADRO&gt;

En cuanto a los resultados financieros, 1998 registró mejoras sustanciales en el ámbito de la contratación. En el transcurso del año, la sede de la Comisión y los países asociados firmaron contratos por un valor de 1.260 millones de euros, cifra que supera en 124,5 millones de euros el total de 1997 (1.135,5 millones de euros), y representa un incremento del 10,9%. En suma, se ha contratado el 75,3% de todos los fondos Phare comprometidos.

En consecuencia, la acumulación de retrasos en la adjudicación de contratos (es decir, la diferencia entre el total de los compromisos y el de las contrataciones desde el inicio de Phare) descendió --por primera vez-- en unos 125 millones de euros. Actualmente, la carga acumulada total es inferior a 2.200 millones de euros.

En 1998, los pagos realizados alcanzaron igualmente una cifra récord. A lo largo del año, Phare abonó 1.042,7 millones de euros en contratos firmados (pagos por contratos firmados en la sede de la Comisión y adelantos a los países asociados), lo que supone un incremento de más del 27,2 % sobre las cifras de 1997 (819,3 millones de euros).

Por consiguiente, la situación de la ejecución de compromisos puede resumirse de la siguiente manera:

Total de los compromisos 1990-1998 8.890,9 millones de euros

Valor total de los contratos firmados 1990-1998 6.697,3 millones de euros (es decir, se ha contratado el 75,3% del total de los compromisos)

Total de los pagos para contratos firmados 5.589,1 millones de euros (es

en 1990-1998 decir, se ha abonado el 62,9% del total de los fondos comprometidos y el 83,4% del total de los fondos contratados).

El Programa Phare en cada uno de los países asociados

Países candidatos

Bulgaria

Panorama del año

Tras la adopción de un amplio programa de reformas en mayo de 1997, la situación macroeconómica de Bulgaria mejoró sustancialmente a lo largo del año siguiente. El programa de reformas incluía la introducción de un acuerdo para la creación de una Oficina Monetaria, la aplicación de una política presupuestaria restrictiva y la revitalización de los esfuerzos encaminados a una reforma estructural. Por consiguiente, pese a lo desfavorable de la situación exterior, la aplicación de políticas moderadas propició un desarrollo económico positivo: el crecimiento alcanzó un 4% aproximado y la inflación anual descendió al 1%, frente al 580% de 1997. Según las previsiones, el presupuesto arrojará un superávit global del 1,3 % del PIB.

No obstante, otros indicadores económicos de 1998 resultaron algo menos alentadores. El índice de desempleo oficial se mantuvo relativamente alto, en un 12%. La evolución de la balanza comercial fue menos favorable que en 1997, causando un déficit por cuenta corriente de un 1% del PIB, aproximadamente. Dada la relativa lentitud del proceso de privatización y la pérdida progresiva del interés de los inversores extranjeros en los mercados emergentes, la inversión extranjera directa sufrió asimismo un retroceso. Como consecuencia, la afluencia de inversión extranjera directa cayó más de un 50%, hasta una cifra aproximada de 150 millones de euros, en comparación con la abundante entrada de inversiones registrada en 1997.

Bulgaria hizo notables progresos en la aplicación de su ambicioso programa de reforma estructural. Se adoptó una serie de medidas con el objeto de liberalizar la economía: entre otras, la supresión de la mayor parte de los controles sobre los precios y el levantamiento de las restricciones a la exportación de productos agrarios. Asimismo, se llevaron a cabo importantes reformas presupuestarias. Tras el éxito de las privatizaciones realizadas a principios de 1997, el proceso de privatización se ralentizó a lo largo de 1998, limitándose en buena medida a la compra de acciones por parte de los empleados. La privatización ha llevado igualmente aparejada una disminución del empleo público. El número de bienes privatizados aumentó a finales de 1998 hasta alcanzar alrededor de un 30%, en comparación con el 20% aproximado correspondiente a 1997. No obstante, esta cifra se halla muy por debajo del 50% previsto por las autoridades. La privatización del sector bancario siguió su curso, aunque a un ritmo más lento. Por último, los esfuerzos encaminados a frenar las pérdidas de algunas grandes entidades y empresas estatales, claramente debilitadas, obtuvieron resultados muy dispares.

La estabilidad macroeconómica del país estuvo acompañada de igual estabilidad en el terreno político: el gobierno llegado al poder en mayo de 1997 conservó la mayoría absoluta en la Asamblea Nacional. Las instituciones y mecanismos democráticos desempeñaron sus funciones satisfactoriamente, y se avanzó mucho en la lucha contra la corrupción. Una de las piedras angulares de la política exterior de Bulgaria a lo largo de 1998 fue la estrecha vinculación con el proceso de integración en la Alianza Atlántica. Asimismo, se firmaron acuerdos de libre comercio con los países vecinos y, en ese año, Bulgaria suscribió el Acuerdo Centroeuropeo de Libre Comercio (ACLC). La resolución de la disputa sobre la lengua macedonia ha permitido igualmente mejorar las relaciones con la antigua República Yugoslava de Macedonia, al igual que ocurrió con las relaciones con Turquía.

En 1998, las relaciones con la Unión Europa avanzaron de forma notable, con el inicio del proceso de adhesión en el mes de marzo y la adopción de la Asociación de Adhesión y la publicación del primer Informe en el de noviembre. Se entablaron negociaciones en materia de pesca y vino, y se iniciaron conversaciones sobre nuevas concesiones a los productos agrícolas. El Consejo de Asociación tomó numerosas decisiones, especialmente referidas a la participación de Bulgaria en los programas comunitarios y a la prolongación de las ayudas del Estado a las distintas regiones. Por último, la Comisión inició en 1998 un procedimiento antidumping relativo a los productos siderúrgicos.

Conclusión del Informe de la Comisión Europea,

noviembre de 1998

Bulgaria cumple los criterios políticos establecidos por el Consejo Europeo de Copenhague, aunque sigue siendo necesario intensificar la lucha contra la corrupción y emprender una reforma del poder judicial.

Pese a que, en los últimos tiempos, Bulgaria ha avanzado algo en el establecimiento de una economía de mercado, a medio plazo tendrá graves dificultades para enfrentarse a las presiones competitivas y las fuerzas del libre mercado dentro de la Unión. Si el nivel alcanzado en la incorporación de la legislación comunitaria logra acompañarse de un fortalecimiento parejo de las instituciones, Bulgaria podrá asumir las obligaciones derivadas de la adhesión. No obstante, para ello será necesario redoblar el esfuerzo, particularmente en el mercado interior y en áreas tales como normalización y certificación, control de las ayudas del Estado, futuro de Kozloduy y justicia e interior.

El Programa Phare en 1998

Para proporcionar a Bulgaria la asistencia necesaria en el proceso de adhesión a la Unión Europea, se asignaron un total de 149,5 millones de euros con cargo al presupuesto de Phare de 1998, de conformidad con las prioridades formuladas en la Asociación de Adhesión.

La ayuda de Phare destinada a la preparación para la adhesión se canalizó a través de cuatro programas principales: el Programa Nacional Phare (con un presupuesto de 68 millones de euros), el Programa de Cooperación Transfronteriza con Grecia (51 millones de euros), el Instrumento para Grandes Infraestructuras (20 millones de euros) y el Mecanismo de Igualación (10,5 millones de euros). En 1998, Bulgaria participó asimismo en programas Phare tanto horizontales como de beneficiarios múltiples, en áreas tales como aduanas, democracia, normalización, seguridad nuclear, medio ambiente, PYME, estadística, reforma de la administración pública y TAIEX.

De conformidad con las prioridades de la adhesión, el Programa Nacional de 1998 se centró en diversas áreas clave, al tiempo que se ponía en marcha un número considerable de nuevos programas. El apoyo al constante --aunque frágil-- proceso de reforma económica exige proporcionar la asistencia necesaria al desarrollo del sector privado y al Fondo Búlgaro de Postprivatización (11,7 millones de euros). Dado que el desarrollo institucional constituye una de las principales prioridades, la asistencia de Phare se destinará principalmente a reforzar la capacidad administrativa e institucional de Bulgaria, mediante el desarrollo institucional del Ministerio de Agricultura, Silvicultura y Reforma Agraria, y la transformación del sector aduanero (18 millones de euros). Por su parte, el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Hídricos está igualmente recibiendo ayuda para la ejecución de proyectos relativos al desarrollo institucional y la inversión (7,3 millones de euros).

Entre los proyectos inscritos en el área del transporte y cofinanciados por instituciones financieras internacionales figuran unas obras en el aeropuerto de Sofía (7,6 millones de euros). Puesto que la seguridad nuclear sigue siendo prioritaria, Phare financia la adopción de medidas de seguridad nuclear en la central de Kozloduy (6 millones de euros). Asimismo, Bulgaria recibe ayuda del Programa Preparatorio Especial para los Fondos Estructurales y del Instrumento de Preparación de Proyectos (10 millones de euros) con el fin de favorecer el desarrollo de políticas regionales y la cohesión regional. En el ámbito de la educación y formación, Bulgaria ha recibido 5,4 millones de euros para garantizar su participación en los programas de la UE; de esta asignación, 4 millones de euros han sido destinados al programa Tempus para la financiación de 20 Proyectos Europeos Conjuntos, ocho de ellos en el campo del desarrollo institucional. Por último, como prueba de la importancia que se concede al buen estado de la sociedad civil en Bulgaria, el Programa Nacional de 1998 destinó al programa de desarrollo de la sociedad civil una asignación de 2 millones de euros.

El Programa de Cooperación Transfronteriza con Grecia, de 1998, ha constado de tres proyectos principales. El primero de ellos fue la rehabilitación de las principales carreteras del área transfronteriza de cooperación, entre las que se cuentan la E79 (de Sofía a Tesalónica), la E85 (de Haskovo a Alexandrópolis) y la reapertura de una vía de acceso al nuevo paso fronterizo de Illinden (por un total de 44 millones de euros). El Programa Phare financió igualmente la construcción de un punto de control transfronterizo en Illinden (3 millones de euros). Por último, se destinaron 4 millones de euros a la preparación de proyectos futuros de cooperación transfronteriza y a la gestión de programas.

A través del Instrumento para Grandes Infraestructuras, el Programa Phare asignó 20 millones de euros al proyecto público de rehabilitación de vías férreas, que cuenta con un presupuesto total de 285 millones de euros. La contribución total de Phare a este proyecto asciende, por tanto, a 35 millones de euros. Algunos de los tramos de carretera que se rehabilitarán dentro de este proyecto están ubicados en dos de los principales corredores paneuropeos.

En 1998, Bulgaria recibió asimismo apoyo a la preadhesión a través del Mecanismo de Igualación. Se distribuyó un total de 10,5 millones de euros para la ejecución de proyectos en distintas áreas, tales como la reforma empresarial y bancaria, la privatización de tierras y la lucha contra la corrupción en la administración aduanera búlgara.

Incluida la asignación de 1998, la financiación de Phare en concepto de subvención a Bulgaria desde el año 1990 se eleva actualmente a casi 755 millones de euros.

Logros del Programa Phare

En 1998 se avanzó mucho en varios programas Phare que siguen en curso actualmente. El segundo Programa urgente de asistencia social se puso en marcha de forma totalmente satisfactoria en diciembre de 1997 y no ha concluido aún. Con un presupuesto de 20 millones de euros, este programa vertebra la concesión de ayuda a los sectores de la población más afectados por la crisis económica de 1997, mediante el apoyo a la renta familiar y la adopción de medidas destinadas a la creación de empleo (cofinanciado y dirigido por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo).

En 1997, se puso en marcha el programa de Asistencia al Ajuste y la Reforma Estructural (SARA), encaminado a contribuir a la aplicación del programa de reforma económica del gobierno. A lo largo de 1998, este programa (de 20 millones de euros) veló por la transferencia de conocimientos técnicos en varias áreas: privatización del sector bancario y del sector empresarial, supervisión de la banca y desarrollo institucional para la Agencia de Inversión Exterior.

En 1998 finalizó asimismo un proyecto de creación de empleo denominado Beautiful Bulgaria (véase el cuadro). En el marco del programa de desarrollo de la sociedad civil, se asignaron en torno a 120 subvenciones, concedidas a ONGs búlgaras que proporcionan asistencia social, ayuda humanitaria y apoyo a las minorías étnicas marginadas en Bulgaria.

En 1998 pudo observarse una mejora de los resultados generales del Programa Phare en Bulgaria, como consecuencia tanto de la estabilización política como de la mejora del entorno administrativo. En efecto, a lo largo del año se hizo particular hincapié en la necesidad de reforzar las estructuras de ejecución; no obstante, dado que el proceso de reforma de la administración pública búlgara se encuentra todavía en sus primeros años de vida, desde un punto de vista funcional siguen existiendo numerosos problemas e incertidumbres.

Por otro lado, Bulgaria también empezó a poner en marcha nuevas estructuras de implementación, de conformidad con lo previsto en las nuevas directrices de Phare. En ese sentido, a lo largo del año se creó un Fondo Nacional, una Unidad Central de Financiación y Contratación, así como un número restringido de Autoridades Ejecutivas. El propósito de estas nuevas estructuras es mejorar los procedimientos de ejecución, facilitar los procesos de desconcentración y descentralización, aumentar el alcance de la cofinanciación y contribuir a sentar las bases para los dos nuevos instrumentos de la preadhesión: ISPA y SAPARD. Pese a ello, será preciso redoblar el esfuerzo con el fin de establecer mecanismos eficaces de intervención financiera, tanto internos como externos, y aplicar con eficacia la legislación en materia de contratación pública, de conformidad con la normativa de la CE.

A finales de 1998, se habían contratado prácticamente todos los programas comprometidos en el marco de los presupuestos Phare de 1994 a 1997, lo que representa un índice de contratación total de alrededor del 94% en el periodo 1990-1997. Teniendo en cuenta los compromisos de 1998, el índice de contratación total se mantiene estable en torno al 72%.

Caso práctico: proyecto Beautiful Bulgaria

El objetivo de este proyecto era reducir la pobreza en determinadas regiones de Bulgaria mediante la creación de nuevos puestos de trabajo, la organización de cursos destinados a personas en paro y la mejora de las infraestructuras urbanas en las ciudades de Sofia, Plovdiv, Varna, Veliko Turnovo y Russe. La responsabilidad de la gestión y ejecución del programa recayó sobre el PNUD, en estrecha colaboración con las autoridades municipales y los Servicios de Empleo Regionales. El coste total del proyecto se elevó a 3,4 millones de euros, de los cuales 3 millones procedían del Programa Phare. El proyecto finalizó con éxito a finales de diciembre de 1998.

El proyecto obtuvo unos resultados sobresalientes:

- 3.500 personas participaron temporalmente en los planes de creación de empleo, lo que supuso un total de 14.371 personas/mes. Aproximadamente del 4% al 20% de esas personas han conservado su empleo, en función de las ciudades.

- 2.058 personas recibieron formación profesional y adquirieron cualificación en áreas tales como pintura, jardinería y ordenación paisajística.

- Se renovó y rehabilitó un total de 216 edificios, emplazamientos de interés arquitectónico y parques.

- Se establecieron nuevas estructuras de cooperación entre municipios, oficinas de empleo, etc.

- Se contrató a 54 empresas para llevar a cabo obras de rehabilitación en las cinco ciudades, favoreciendo así el desarrollo del sector privado y de las PYME.

- El proyecto animó a los municipios involucrados, y a otros, a destinar fondos a la mejora de las infraestructuras urbanas.

- El proyecto reforzó la imagen del Programa Phare en Bulgaria.

República Checa

Panorama del año

La economía de la República Checa siguió atravesando momentos difíciles a lo largo de 1998. El PIB real sufrió un descenso, el desempleo aumentó de forma alarmante y la renta real empezó a disminuir. La crisis económica checa ha demostrado ser más profunda y larga de lo previsto, y las perspectivas macroeconómicas siguen siendo poco prometedoras. No obstante, en 1998 pudieron observarse asimismo algunas tendencias positivas: las exportaciones se mantuvieron fuertes, lo cual, unido a una menor demanda interna, provocó una disminución del déficit comercial; y además, también disminuyó la inflación.

Los problemas económicos que atraviesa la República Checa han puesto de manifiesto la necesidad de impulsar las reformas estructurales. Antes de las elecciones celebradas en junio de 1998, la aplicación de las políticas económicas se vio entorpecida por algunos problemas políticos, que siguieron persistiendo en parte tras la entrada en funciones del nuevo gobierno en minoría. Pese a ello, se han realizado notables progresos en la aplicación de los dos paquetes de reforma económica anunciados por el anterior gobierno en abril y mayo de 1997.

Las relaciones comerciales continúan siendo buenas. Los conflictos surgidos --como el régimen de fianzas a la importación, el contingente de importación de las manzanas y las restricciones a la importación de patatas norteamericanas-- se resolvieron a través de los mecanismos de consulta previstos en el Acuerdo Europeo.

Las elecciones de junio de 1998 llevaron a la formación de un gobierno socialdemócrata en minoría en el mes siguiente. El nuevo gobierno, liderado por el Primer Ministro Zeman, ha empezado a abordar algunas áreas problemáticas ignoradas durante el anterior periodo de incertidumbre política.

En cuanto a las relaciones con la Unión Europa, entre los acontecimientos más importantes de 1998 cabe destacar el inicio del proceso de adhesión, la adopción de la Asociación de Adhesión y la publicación, en noviembre, del primer Informe.

Conclusión del Informe de la Comisión Europea,

noviembre de 1998

La República Checa cumple los criterios políticos establecidos por el Consejo Europeo de Copenhague, a pesar de que es preciso seguir prestando atención a la situación de la comunidad gitana en la sociedad checa.

La República Checa puede considerarse una economía de mercado en funcionamiento, y debería estar en condiciones de hacer frente a las presiones competitivas y a las fuerzas del libre mercado dentro de la Unión a medio plazo, siempre y cuando mejore la administración de empresas y se dé un mayor impulso a la reestructuración empresarial.

En principio, la República Checa debería estar capacitada para asumir las obligaciones derivadas de la adhesión, a condición de que se impulse rápidamente la adopción del acervo y el fortalecimiento de las correspondientes estructuras administrativas, con el objeto de paliar el retraso acumulado a lo largo del pasado año, especialmente en las áreas de mercado interior, agricultura y justicia e interior.

El Programa Phare en 1998

El 12 de octubre de 1998, el gobierno checo y la Comisión Europea firmaron el Memorándum de Acuerdo sobre el establecimiento del Fondo Nacional, los Acuerdos de financiación del Programa Nacional de la República Checa, los dos Programas de Cooperación Transfronteriza y el intercambio de notas relativo a las fichas de proyecto de dichos acuerdos. Con anterioridad a dicha fecha, se había firmado el Acuerdo de financiación correspondiente al tercer Programa de Cooperación Transfronteriza.

De conformidad con las nuevas directrices del Programa Phare de marzo de 1997, el Programa Nacional de 1998 giró en torno a las prioridades a corto plazo de la Asociación de Adhesión y del Programa Nacional de preparación de la República Checa a la adhesión a la Unión Europea. No obstante, se incluyó asimismo un número limitado de actividades relativas a las prioridades a medio plazo.

La ayuda del Programa Nacional de 1998 a la República Checa ascendió a 22,45 millones de euros, sin incluir el programa Tempus (1 millón de euros) ni la asistencia para la participación en programas comunitarios (3,55 millones de euros). La asignación de 1 millón de euros a Tempus permitió financiar 11 Proyectos Europeos Conjuntos, de los cuales 7 pertenecían al ámbito del desarrollo institucional. En respuesta a las observaciones formuladas en el Informe de la Comisión Europea, se asignaron 2 millones de euros destinados a la integración social de la comunidad gitana y a reforzar las organizaciones de la sociedad civil. Asimismo, se asignaron 7 millones de euros al desarrollo de políticas destinadas a fortalecer la cohesión económica y social, haciendo particular hincapié en ayudar a la República Checa a prepararse para los Fondos de Cohesión y los Fondos Estructurales.

Puesto que el fortalecimiento de las instituciones sigue siendo uno de los objetivos clave, se ofreció apoyo al desarrollo institucional en toda una serie de áreas prioritarias. Se asignaron 3 millones de euros a proyectos especialmente concebidos para reforzar la capacidad de las instituciones y estructuras administrativas para adoptar el "acervo comunitario". En este mismo contexto, el Ministerio checo de Agricultura recibirá asistencia política e institucional (3 millones de euros), con apoyo para mejorar la capacidad normativa en cuanto a control alimentario y veterinario. El área de justicia e interior, igualmente prioritaria, recibió 4,8 millones de euros para proyectos destinados a reforzar los controles fronterizos, la aplicación de la ley y el asilo, así como la independencia y el correcto funcionamiento del poder judicial. En cuanto al sector del medio ambiente, los nuevos proyectos se centraron básicamente en el fortalecimiento de la capacidad institucional y de control, así como en la implementación de políticas relativas a las Directivas comunitarias en materia de aire y residuos (2,15 millones de euros). Por último, se asignaron 500.000 euros para financiar la gestión de proyectos.

Se han previsto varios acuerdos de hermanamiento --en cuyo contexto se enmarca el traslado a largo plazo de funcionarios de los Estados miembros--, dentro de subprogramas relativos a varios ámbitos: cohesión económica y social, fortalecimiento de la capacidad institucional y administrativa para adoptar el acervo, agricultura, justicia e interior y medio ambiente.

La República Checa recibió asimismo asistencia en el marco del Programa Phare de Cooperación Transfronteriza en 1998. En ese sentido, se asignaron un total de 19 millones de euros a las actividades transfronterizas relacionadas con los programas Interreg II en las regiones limítrofes con Alemania y Austria. Los programas de cooperación transfronteriza se desarrollaron en 1998, centrando su atención en el desarrollo económico, así como en el de las infraestructuras y el medio ambiente. El primer programa abarca las actividades destinadas a optimizar la red de transportes y la infraestructura técnica, como por ejemplo las redes de suministro de energía y los sistemas de tratamiento y depuración de aguas residuales. El segundo se orienta a la rehabilitación de las áreas rurales y a las actividades de reforestación. El tercero, y último, está destinado a impulsar el desarrollo económico, concretamente a través del apoyo al sector del turismo en la República Checa. Por otro lado, el Fondo de pequeños proyectos siguió prestando asistencia a los proyectos cuyo propósito es aumentar la cooperación entre las autoridades locales y regionales a ambos lados de la frontera.

Logros del Programa Phare

A lo largo del año, Phare obtuvo resultados positivos en distintas áreas clave.

En el marco de la preparación para los Fondos Estructurales y el desarrollo regional, y al objeto de sensibilizar a las autoridades locales, se celebraron varios seminarios regionales, que culminaron en diciembre en una conferencia que contó con una gran asistencia. Por su parte, el ministerio organizó las primeras reuniones del Comité Nacional de Programación, responsable de la elaboración del Plan de Desarrollo Nacional en septiembre de 1999.

En el contexto de la cooperación transfronteriza, en 1998 se concluyeron varios proyectos de inversión, por un valor total de 16 millones de euros, incluidas dos canalizaciones de aguas residuales, cuatro plantas de tratamiento de aguas residuales, dos gasoductos y un puente de carretera. Con una contribución de Phare por valor de 7 millones de euros, estos proyectos tuvieron una incidencia medioambiental positiva a ambos lados de la frontera y proporcionaron a las autoridades locales experiencia en la gestión de fondos comunitarios. A lo largo del año, se firmaron otros contratos por un importe de 55 millones de euros y el Fondo de pequeños proyectos invirtió 1,16 millones de euros.

Phare está igualmente representando un destacado papel en lo que se refiere a alentar al gobierno a favorecer el desarrollo del sector privado. En 1998, el gobierno se hizo cargo de la mayor parte de los costes de CzechInvest, la agencia de inversiones extranjeras directas creada por Phare. Asimismo, el gobierno financió el asesoramiento y formación proporcionados por los centros regionales de asesoramiento empresarial, anteriormente financiados por Phare, y, animado por el éxito cosechado con el fondo de capital riesgo financiado por Phare en Ostrava, puso en marcha un plan de incentivos para el capital riesgo. Por último, el asesoramiento proporcionado al Ministerio de Economía está teniendo un papel importante en el desarrollo de la política económica del gobierno.

En cuanto a la infraestructura y el medio ambiente, en 1998 se inició el mayor proyecto Phare realizado en la República Checa: la mejora de la línea férrea Brno-Vranovice (que forma parte de la línea que une Praga y Viena), por un valor de 34 millones de euros (de un total de aproximadamente 37 millones de euros para todo el proyecto). El Fondo para el ahorro de energía de Phare proporcionó casi 8 millones de euros en concepto de créditos a bajo coste para inversiones que contribuyeran a reducir el consumo energético. Asimismo, se creó el Fondo empresarial del medio ambiente, con el fin de proporcionar a las PYME créditos similares para inversiones relacionadas con el medio ambiente. Ambos fondos contaron con la cofinanciación de un banco comercial.

La República Checa ha realizado progresos en materia de aproximación de la legislación, tal y como ha quedado patente durante el análisis. Los preparativos del país para la adhesión en este campo han contado con el apoyo del Consorcio de aproximación legislativa, financiado por Phare, formado por un grupo de bufetes de abogados y entidades expertas en el campo, que proporcionan asesoramiento jurídico al gobierno checo. En 1998 se firmó un nuevo contrato (por valor de 1 millón de euros) para mejorar las prestaciones, que pasaron a incluir los servicios permanentes de un experto checo y un experto de la UE para cubrir cada una de las áreas legislativas. Además, existe un grupo formado por abogados altamente cualificados, cuya misión es proporcionar ayuda en campos muy específicos.

En septiembre de 1998, el gobierno creó un Centro de Coordinación y Revisión al objeto de acelerar la traducción de la legislación comunitaria a la lengua checa, una de las condiciones básicas para la aproximación de la legislación. En el transcurso de los próximos años, dicho centro deberá revisar entre 70.000 y 80.000 páginas de documentos procedentes de la CE, parcialmente traducidos por una agencia seleccionada mediante una licitación de Phare. Los textos revisados se considerarán como la traducción oficial del acervo en lengua checa.

En 1998, el programa de desarrollo de la sociedad civil proporcionó asistencia a 378 proyectos de diversas ONGs (1,8 millones de euros) en las áreas de protección ambiental, asistencia social y sanitaria, derechos humanos, defensa del consumidor, desarrollo de la comunidad, información acerca de las actividades de los ciudadanos en la UE y formación e información relativa a las ONGs. Asimismo, se concedieron otras 27 subvenciones (150.000 euros) a distintas ONGs para la ejecución de proyectos en las zonas afectadas por las inundaciones de 1997. En el marco de los sistemas de microproyectos para la democracia, LIEN y Asociación, las ONGs checas recibieron además 82 subvenciones adicionales, por un valor total de 440.000 euros.

Por último, a través del Fondo de Iniciativa de Bienestar Social, Phare financió la prestación de servicios sociales. Las autoridades locales y las ONGs unieron sus esfuerzos en 10 distritos, llevando a cabo un total de 46 proyectos (475.000 euros) con un objetivo común: ampliar los servicios sociales disponibles. Anteriormente, dichos servicios no existían o, caso de existir, se gestionaban de forma centralizada.

Caso práctico: reforma de la administración pública

La reforma de la administración pública en la República Checa adquirió mayor impulso en 1998. En primavera, el gobierno provisional del Primer Ministro Tosovský reconoció la necesidad de reforzar la capacidad de la función pública checa para aplicar la legislación comunitaria. Se aprobó una ley sobre la creación de 14 regiones autónomas; estas nuevas estructuras regionales, que entrarán en vigor el año 2000, deberán ser totalmente operativas después del 2001.

La reforma de la administración pública figuraba como prioridad dentro del programa electoral del partido de Milos Zeman que, a su llegada al poder, creó el nuevo cargo de Ministro Adjunto de Interior, atribuyéndole responsabilidad general sobre las cuestiones relacionadas con la reforma de la administración pública. Posteriormente, el Ministerio del Interior se hizo cargo de un proyecto de mejora de la administración pública (500.000 euros), que se había puesto en marcha en noviembre de 1997. Gestionado por el Fondo Nacional de Formación (creado también por Phare), el objetivo de este proyecto era llevar a cabo un análisis exhaustivo y redactar un borrador de estrategia de reforma. Estos dos documentos sentarán las bases que cimentarán la reforma de la administración pública en la República Checa en los próximos años. El proyecto de estrategia de reforma se presentó al gobierno en enero de 1999.

Sobre la base de ambos textos, en 1999 se tomarán decisiones relativas a varias cuestiones clave, tales como la introducción de una ley de la función pública, el sistema de ascenso de los funcionarios y nuevos planes de formación en colaboración con el sector académico, además de cursos dirigidos a funcionarios, financiados por el programa Tempus de Phare. Por consiguiente, en colaboración con el Ministerio de Asuntos Exteriores, (responsable de la formación de funcionarios en asuntos comunitarios) y la Academia Diplomática (cofinanciada por Phare en 1997-1998), se ha creado una nueva base institucional para proporcionar formación e investigación en cuestiones relacionadas con la UE al funcionariado de la República Checa.

Estonia

Panorama del año

Tras unos resultados excelentes en 1997, el ritmo de crecimiento de la economía estonia disminuyó en el año siguiente, registrando una tasa de crecimiento del 5,4%, frente al 11,4% del año anterior. Sin embargo, la tasa media de inflación bajó hasta el 8,2% anual, cuando en agosto de 1997 había llegado a ser del 11%. Por otro lado, el nivel de inversión extranjera directa se mantuvo alto (en porcentaje del PIB), pero también lo hizo el déficit de la balanza por cuenta corriente, que sigue siendo preocupante. No obstante, al final del año este saldo deficitario mostraba algunos signos de recuperación, pasando del 12,1% del PIB de 1997 al 9,2%, debido en parte a la caída de la demanda exterior y, en menor medida (por cuanto a 1998 se refiere), de la demanda interior. La crisis financiera de Rusia tuvo también efectos negativos, pues afectó a los sectores exportadores (tales como la pesca o los lácteos) y redujo la confianza de los consumidores. La cifra de paro oficial aumentó hasta el 4% de la población activa.

El sector bancario, que había logrado beneficios sin precedentes en 1997, atravesó un año turbulento. En 1998 prosiguió la reestructuración del sector, con la fusión de los cuatro bancos más importantes y la liquidación de tres entidades infracapitalizadas. En respuesta a los riesgos derivados del recalentamiento económico de 1997, el gobierno y el banco central endurecieron la política fiscal y reforzaron el control sobre el sector. Por otra parte, la posición presupuestaria fue empeorando a lo largo de 1998 y el país cerró el año con un déficit del 0,3% del PIB (frente al superávit del 2,2% registrado en junio). El crecimiento real del PIB fue del 4% en 1998, frente al 10,6% de 1997. Recientemente, Estonia ha llevado a cabo un programa acelerado de privatizaciones que, con la excepción de los principales servicios públicos, ya había finalizado a finales de 1995. En 1998 se tomaron medidas para vender los ferrocarriles, la energía y las telecomunicaciones, sectores que deberán pasar completamente a manos privadas a lo largo de 1999. En cambio, la reforma agraria no avanza con rapidez suficiente para establecer un buen marco de desarrollo del sector.

El país ha seguido disfrutando de estabilidad política y de un correcto funcionamiento de sus instituciones democráticas. Se han adoptado nuevas medidas de integración de las minorías, tales como las enmiendas a la Ley de Ciudadanía, que ahora permite otorgar la nacionalidad a los niños apátridas. En política exterior, la incorporación a la Unión Europea sigue siendo uno de los principales objetivos.

En lo tocante a las relaciones con la UE, los principales hitos del año 1998 fueron la entrada en vigor del Acuerdo Europeo, el lanzamiento del proceso de adhesión en el mes de marzo, el inicio de las negociaciones, la firma de la Asociación de Adhesión y la publicación, en noviembre, del primer Informe.

Conclusión del Informe de la Comisión Europea,

noviembre de 1998

Estonia sigue cumpliendo los criterios establecidos por el Consejo Europeo de Copenhague, aunque debe tomar medidas respecto a la naturalización de los niños apátridas. Asimismo, debe resolver el problema de la formación y la carrera profesional en la judicatura.

Estonia puede considerarse una economía de mercado en funcionamiento, y debería estar en condiciones de hacer frente a las presiones competitivas y a las fuerzas del libre mercado dentro de la Unión a medio plazo, siempre y cuando se mantenga una gestión macroeconómica prudente que siga limitando los riesgos derivados de su enorme desequilibrio comercial.

Si se resuelve el problema de la capacidad administrativa, Estonia podrá asumir las obligaciones de la integración a medio plazo, si bien deberá hacer un esfuerzo especial en materia de mercado interior y de justicia e interior.

El Programa Phare en 1998

En 1998 se asignó a Estonia un total de 28,5 millones de euros para apoyar la transformación socioeconómica del país y facilitar así su futura incorporación a la Unión Europea. Este apoyo se canalizó a través de tres programas principales: el Programa Nacional Phare (21 millones de euros), el Instrumento para Grandes Infraestructuras (5 millones de euros) y el Programa de Cooperación Transfronteriza (2,5 millones de euros).

El Programa Nacional de 1998 asignó fondos con arreglo a las prioridades de la Asociación de Adhesión, que incluyen principalmente las siguientes:

- apoyo a la capacidad institucional y administrativa, en particular en el sector agrario, reafirmación del Ministerio de Economía y creación de las estructuras administrativas necesarias para preparar la recepción de los Fondos Estructurales (9,11 millones de euros)

- fortalecimiento del sistema judicial (1,49 millones de euros)

- aproximación de la legislación sobre medio ambiente, incluida la inversión en infraestructura ambiental (5,81 millones de euros)

- mejora de la infraestructura de transporte (2,5 millones de euros).

El Programa de Cooperación Transfronteriza de 1998 consta de tres elementos fundamentales:

- Phare contribuirá al desarrollo de la capacidad administrativa de las autoridades locales de Estonia, Letonia y Lituania en gestión de proyectos de cooperación transfronteriza y, en general, actividades financiadas con fondos públicos (Estonia: 138.000 euros).

- Phare financiará la adquisición de los equipos necesarios para la construcción de una planta de tratamiento de aguas residuales y un sistema de alcantarillado en la ciudad de Jogeva (612.000 euros), para reducir así la contaminación de las aguas superficiales y el nivel de residuos no tratados que se vierten a los ríos y canales locales y, en último término, al Mar Báltico.

- Phare proporcionará financiación para el suministro de los equipos necesarios para el desarrollo de un sistema de tráfico naval en el puerto de Tallinn (1,75 millones de euros), con el fin de aumentar la seguridad de la navegación marítima con arreglo a las exigencias internacionales.

Además de estos nuevos compromisos, en 1998 se pusieron en marcha diversos programas y proyectos, y se continuaron o completaron los proyectos de años anteriores.

En el área de la administración pública, el apoyo de Phare incluyó asesoramiento para la creación de una oficina de administración pública, la elaboración de un código deontológico y el desarrollo de los principios que cimentarán la ley de transparencia. Asimismo, Phare prestó asistencia a la descentralización de la administración local y ayudó a desarrollar un programa de formación del funcionariado. Además, la Asociación de Ciudades Estonias recibió ayudas para el desarrollo de estructuras institucionales y administrativas adecuadas en la administración local. Por último, Phare prestó apoyo al desarrollo del sistema de contratación pública del país.

En 1998 se puso en marcha el programa de formación lingüística Phare/PNUD (1,4 millones de euros), con vistas de dar respuesta a la necesidad, expresada por la Comisión, de conceder la nacionalidad a los rusoparlantes que no la tienen e integrarlos en la sociedad estonia. Este programa facilitará la naturalización y fomentará la recíproca aceptación de los distintos grupos étnicos. El objetivo inicial será la enseñanza del idioma a los niños y adultos de habla no estonia (incluida la preparación para el examen de concesión de la nacionalidad), mediante la preparación del profesorado y la elaboración de material docente.

Estonia recibió también una dotación presupuestaria de 1,5 millones de euros para Tempus, destinada a financiar cinco Proyectos Europeos Conjuntos, dos de ellos relativos al desarrollo institucional.

En 1998, Phare siguió prestando apoyo al sector del medio ambiente. En ese año se inició la segunda fase de un proyecto para reducir la contaminación en zonas mineras de esquistos bituminosos, gestionar los recursos hídricos de la región de Ida Virumaa y rehabilitar los servicios de suministro, distribución y tratamiento del agua en la localidad de Keila. Asimismo, se asignaron 4 millones de euros para el tratamiento del agua en otras tres ciudades: Juresaare, Pärnu y Valga. Por último, el Ministerio del Medio Ambiente recibió apoyo, a través de programas Phare de años anteriores, para el desarrollo institucional y la aproximación de la legislación, apoyo que continuará con los fondos asignados en 1998, con los que se financiarán dos grandes proyectos de hermanamiento relacionados con el aire y el agua.

En cuanto al sector del transporte, en 1998 se adjudicaron contratos por valor de 5 millones de euros procedentes del presupuesto de 1997 para la reparación y rehabilitación de la línea de ferrocarril Tallinn-Narva, la más importante del país. La reconstrucción de la carretera Tallinn-Paldiski (1 millón de euros), financiada con cargo al presupuesto de Cooperación Transfronteriza, se terminó en 1998.

Por lo que respecta a la hacienda pública, se elaboró un Plan Informático Maestro para la Dirección de Presupuestos y Tesorería del Ministerio de Economía, que se ejecutará con fondos asignados a través del Programa Phare de 1998. La Administración Tributaria Nacional también recibió apoyo de Phare durante el año. En cuanto a la administración aduanera, en 1998 comenzó a utilizarse el nuevo sistema informatizado de tránsito y aduanas, conocido como ASYCUDA.

En 1998 se siguió prestando apoyo al programa de desarrollo regional de Estonia, principalmente mediante la elaboración de estadísticas regionales y de un plan de desarrollo regional. Asimismo, comenzaron los preparativos de la puesta en marcha de un Programa Preparatorio Especial para los Fondos Estructurales, financiado con 3 millones de euros del programa de 1998. El apoyo en este campo se prestará a través de diversas medidas y se centrará especialmente en una gestión y control financieros rigurosos, el entorno normativo, la formulación de un Plan Nacional de Desarrollo y las actividades preparatorias de los nuevos instrumentos: ISPA y SAPARD.

Logros del Programa Phare

En Estonia, Phare ha logrado sus objetivos en varios sectores.

En cuanto a la agricultura, la colaboración de Phare permitió continuar los proyectos en curso e iniciar otros nuevos. Por ejemplo, se prestó apoyo al Ministerio de Agricultura para crear tanto la capacidad como las instituciones, con el fin de ayudar al desarrollo del turismo rural y de una política de usos alternativos de la tierra. Asimismo, se adquirieron los equipos necesarios para montar un registro y una red de información integrada sobre calidad y seguridad de los alimentos (cuya entrega está prevista el primer trimestre de 1999). En 1998 se puso en marcha, además, un nuevo proyecto para el desarrollo de un plan de microcréditos.

Dado el estado aún embrionario de la reforma agraria en Estonia, Phare continuó prestando un apoyo muy necesario para acelerarla. Así, facilitó asistencia para el diseño de un sistema de información catastral (incluido el suministro de equipos) y para incrementar la capacidad del Catastro nacional.

Por último, se inició la preparación de tres proyectos de hermanamiento institucional que se financiarán con cargo al programa de 1998 y mediante los cuales se contribuirá en varios ámbitos: sistema de información catastral, controles fitosanitarios y pesca.

La integración europea y la aproximación legislativa son cuestiones prioritarias, y los proyectos Phare siguieron constituyendo un valioso apoyo en este ámbito, al prestar asesoramiento estratégico sobre la integración en la Unión, además de auxiliar a la formación de funcionarios de la Oficina de Integración Europea en asuntos de la Unión y apoyar a la Subdirección de Integración Europea del Ministerio de Economía. El Centro Estonio de Traducción y Asesoría Jurídica recibió también apoyo de Phare en 1998.

El desarrollo institucional también se plasmó en el ámbito de los asuntos sociales. Varios proyectos Phare contribuyeron a aumentar la capacidad administrativa e institucional del Ministerio de Asuntos Sociales, la Inspección Nacional del Trabajo y la Comisión Nacional del Mercado de Trabajo. Asimismo, se concedieron ayudas para la mejora de la sanidad y seguridad en el trabajo.

Otra de las principales prioridades en la región es el área de justicia e interior, incluidos la gestión y el control eficaces de las fronteras. En 1997, se reservaron asignaciones relativamente grandes para reforzar la frontera oriental estonia y, en 1998, se elaboró un contrato por importe de 2 millones de euros para el suministro de equipos térmicos de toma de imágenes a la guardia fronteriza, con el fin de dotar a ésta de una capacidad de vigilancia adecuada a las normas de la UE y permitir al país alcanzar en breve plazo los requisitos establecidos en el Acuerdo de Schengen.

En 1998 se finalizaron con éxito varios proyectos iniciados en los últimos años dentro del Programa de Cooperación Transfronteriza, entre los que se incluyen la Estación de Transferencia de Residuos Peligrosos de Tallinn, inaugurada a mediados de 1998, una Residencia de Ancianos en Juressaare, la primera fase de un Proyecto de Desarrollo Económico Rural y el proyecto de Desarrollo del Turismo Rural en Estonia Occidental. Las asignaciones realizadas en 1998 siguen centrándose en las inversiones en infraestructuras en los sectores de medio ambiente y transporte, así como en la creación de instituciones locales y regionales.

Finalmente, Phare ha prestado un valioso apoyo al fomento de la exportación e inversión, con ayudas a la formación y desarrollo del personal de la Agencia de Exportación Estonia. Se elaboró, con ayuda de Phare, un borrador de ley de exportación cuya aprobación definitiva está prevista para 1999. El apoyo de Phare a la Agencia de Privatización Estonia (véase el cuadro) ayudará a completar el proceso de privatización del país.

Caso práctico: la Agencia de Privatización Estonia

Gracias al programa acelerado de privatizaciones de Estonia, a finales de 1995 el proceso de privatización estaba ya prácticamente concluido, a excepción de los ferrocarriles, la energía y las telecomunicaciones, sectores en los que prosiguen las reformas. No obstante, gracias al apoyo de Phare, la Agencia de Privatización Estonia ya está en disposición de preparar estos importantes sectores y las empresas que los componen para su privatización en 1999.

El apoyo de Phare a la Agencia de Privatización Estonia incluyó el suministro de datos para la futura privatización de:

- Ferrocarriles de Estonia

- Electricidad de Estonia

- Telecomunicaciones de Estonia

- Empresa Oil Shale

- Puerto de Tallinn.

Hungría

Panorama del año

Al igual que en 1997, la situación macroeconómica de Hungría siguió siendo positiva en 1998. El crecimiento económico alcanzó una tasa estimada del 4,5% (frente al 4,4% del año anterior), y tanto el presupuesto como la balanza exterior mostraron signos de recuperación continuada. El déficit por cuenta corriente se redujo al 3% del PIB (desde el 6% de 1997), mientras el déficit presupuestario disminuía ligeramente para situarse en el 4,5% del PIB (frente al 4,6% de 1997). La inversión extranjera directa se mantuvo relativamente fuerte, en torno a 1.500-1.700 millones de dólares estadounidenses, lo que alimentó la tendencia a la baja de la deuda exterior neta, que se situó en torno a 6.900 millones de euros. La tasa media de inflación se redujo aproximadamente a un 14,9% anual, y la de desempleo, al 8,1%.

Las reformas estructurales siguieron adelante. En 1998 se llevó a cabo la reforma de las pensiones, primer paso importante en la revisión del sistema global de prestaciones sociales. El proceso de privatización, que ya había registrado avances importantes, completó la privatización masiva y prosiguió las ventas. Los ingresos obtenidos ascendieron aproximadamente a 1.300 millones de euros, más de la mitad en divisas. En virtud de las enmiendas a la Ley de Privatización de 1997, la Agencia del Patrimonio Estatal de Hungría conservará participaciones en 116 empresas.

Si el país mantiene las condiciones adecuadas de integración comercial e reestructuración empresarial, la evolución económica actual seguirá su curso. No obstante, Hungría aún debe dedicar esfuerzos a la reforma del sector sanitario y a la aplicación del entorno normativo, especialmente en materia de empresas reguladas y de sector financiero.

En 1998 se celebraron en Hungría elecciones parlamentarias y locales. Las primeras dieron lugar a un cambio de gobierno, lo que demuestra el correcto funcionamiento de las instituciones democráticas del país. En política exterior, el principal avance fue sin duda la apertura de las negociaciones de adhesión con la Unión Europea.

En cuanto a las relaciones con la UE, los hechos más importantes del año fueron la apertura del proceso de adhesión en el mes de marzo, el inicio de las negociaciones de adhesión, la aprobación de la Asociación de Adhesión y la publicación del primer Informe, en noviembre.

Conclusión del Informe de la Comisión Europea,

noviembre de 1998

Hungría sigue cumpliendo los criterios establecidos por el Consejo Europeo de Copenhague. No obstante, debe seguir esforzándose por luchar con eficacia contra la corrupción y por mejorar la situación de la comunidad gitana.

Hungría puede considerarse una economía de mercado en funcionamiento, y debería estar en condiciones de hacer frente a las presiones competitivas y a las fuerzas del libre mercado dentro de la Unión a medio plazo, siempre y cuando mantenga las condiciones de la integración comercial y la reestructuración empresarial en curso.

El ritmo de incorporación del acervo al ordenamiento nacional se ha mantenido estable y, en general, ha venido acompañado de medidas institucionales y financieras adecuadas para facilitar su aplicación. La Comisión considera que el avance sostenido de Hungría, si se mantiene, permitirá al país asumir las obligaciones de la integración a medio plazo, siempre y cuando aumente el ritmo de incorporación en materia ambiental.

El Programa Phare en 1998

El 17 de diciembre de 1998, el gobierno húngaro y la Comisión Europea firmaron el Programa Nacional Phare de 1998 (67 millones de euros).

En el marco del Plan Nacional Phare de 1998 se dará prioridad al desarrollo institucional y a la inversión necesaria para pertenecer a la UE. La ayuda se centrará en los sectores consignados en la Asociación de Adhesión como prioridades a corto y medio plazo.

La capacidad institucional y administrativa del país se reforzó con la asignación de 7,8 millones de euros. A través de varios acuerdos de hermanamiento con los Estados miembros, los proyectos se centrarán en el desarrollo de un sistema de control de las ayudas del Estado, en la fiscalidad, las autoridades de defensa de la competencia, los organismos de supervisión y los comités de normalización contable y de intervención financiera. Phare contribuirá también en la mejora de los datos financieros y estadísticos, el refuerzo de las Oficinas de cuentas e intervención financiera, más facilidades para el comercio exterior y la mejora de la gestión de fronteras.

Asimismo, el apoyo de Phare se utilizará para permitir una mayor integración en el mercado interior (3 millones de euros) mediante una continuada labor de promulgación y aplicación de la legislación del Libro Blanco, incluida la creación de organismos de comprobación y certificación. El apoyo en este área incluirá también la creación de instituciones de control del mercado y la transmisión de conocimientos sobre las leyes comunitarias.

El programa de justicia e interior (15 millones de euros) tiene por objeto mejorar la cooperación en la lucha contra el crimen organizado, facilitando formación y equipos a la policía, la guardia fronteriza, la Fiscalía del Estado y la Oficina de Inmigración. La gestión de fronteras es una prioridad, por lo que se destinarán fondos a la modernización de los dos principales puestos fronterizos de la frontera meridional de Hungría.

El apoyo de Phare a la agricultura (16 millones de euros) ayudará a crear puestos de inspección en las fronteras, a desarrollar sistemas de información veterinaria y fitosanitaria, a mejorar los laboratorios de diagnóstico y a elevar el nivel de control fitosanitario. El programa agrario respaldará la creación de instituciones responsables de la futura ejecución de la Política Agraria Común. Se buscará el cumplimiento de los reglamentos comunitarios en materia de control y garantía de calidad, así como el desarrollo de estructuras de gestión para la aplicación de medidas de desarrollo estructural y rural.

En su Informe, la Comisión puso de manifiesto la necesidad de incorporar y aplicar el acervo en materia de medio ambiente; por esta razón, el programa ambiental de 1998 (14,2 millones de euros) se centrará en la aplicación de las principales directivas ambientales (como son las relativas a la contaminación del aire y del hábitat, y la Directiva Seveso), en el apoyo al Fondo central de protección del medio ambiente, con el fin de hacer posible la plena conformidad con la normativa de la UE, y en la modernización de la inspección ambiental.

Con respecto al desarrollo regional, se instituirá un Programa Preparatorio Especial (7 millones de euros) para alimentar e incrementar el nivel de conocimiento en las áreas de determinación de necesidades, planificación, ejecución y control de proyectos, con el fin de ayudar a Hungría a prepararse para su participación en los Fondos Estructurales tras la adhesión.

Los usuarios finales de Hungría recibirán apoyo para participar en programas comunitarios (3 millones de euros). Las subvenciones aportadas por los programas comunitarios sólo comprenden parte del coste total del proyecto, de modo que los beneficiarios finales deben cofinanciar su propia participación. El apoyo externo es esencial para que las instituciones y los ciudadanos húngaros se beneficien plenamente de las posibilidades que ofrece la participación en los programas comunitarios, por lo que Phare proporcionará ayuda financiera a los beneficiarios finales de varios programas, entre ellos Kaleidoscope, Ariane, Raphael, Igualdad de oportunidades, LIFE y SAVE.

Por último, se asignará 1 millón de euros a la mejora de la gestión de programas Phare, mediante la creación de una Unidad Central de Financiación y Contratación (UCFC).

En 1998 se comprometieron 10 millones de euros más para la continuación del Programa Tempus y la Apertura de Programas Comunitarios (para el coste de la "entrada"). De estos 10 millones de euros, cinco se asignaron directamente a Tempus, lo que permitirá financiar 22 Proyectos Europeos Conjuntos, catorce de ellos en el campo del desarrollo institucional.

Logros del Programa Phare

Aunque la programación se desarrolló correctamente en 1998, la gestión del Programa tuvo algunas dificultades, debido a que la capacidad de ejecución de las autoridades húngaras se ha ido reduciendo en los últimos cuatro años. Si en 1995 los fondos totales contratados alcanzaban los 110 millones de euros, la cifra bajaba a 93 millones en 1996, a 72 en 1997 y a 60 en 1998. La Comisión está tratando de resolver estos problemas en colaboración con las autoridades húngaras.

No obstante, el Programa Phare ha alcanzado sus objetivos en varios sectores.

En el campo de la integración europea, Phare ayudó a establecer Centros de Estudios Europeos en Hungría. Como resultado de una oferta pública, en febrero de 1998 se designaron como tales 12 institutos de enseñanza superior. El programa de Centros de Estudios Europeos (3 millones de euros) permite a las instituciones húngaras de enseñanza superior crear completos programas de formación en asuntos europeos. Los principales grupos destinatarios son los estudiantes y los licenciados, si bien se ofrecen también cursos a funcionarios, abogados, periodistas, profesores y al sector empresarial.

También ha tenido mucho éxito un programa de fomento de la exportación respaldado por Phare. Diez empresas de productos de punto están participando en el Programa de Desarrollo de la Industria del Punto, respaldado por Phare, cuyo objetivo es ayudar a las empresas a desarrollar y comercializar eficazmente sus colecciones. Aunque la dimensión, organización y ubicación de las empresas difiere bastante, todas comparten la ambición de penetrar en los mercados europeos con productos de alta calidad. La primera fase del proyecto (mayo de 1997 - marzo de 1998) se centró en la selección de potenciales participantes húngaros y el desarrollo de sus colecciones de otoño-invierno. Las colecciones se presentaron en ferias internacionales (financiadas con fondos Phare) con gran éxito: las empresas consiguieron pedidos por valor de 60.000 euros sólo en las ferias, y entablaron contacto con muchos y variados mayoristas y minoristas de la UE. La segunda fase (mayo 1998) tenía como objetivo lograr la participación de más empresas, con un nuevo elemento centrado en el desarrollo de la identidad corporativa. Las nuevas colecciones se presentarán en las ferias de Europa en 1999.

Los programas Democracia y LIEN de Phare han tenido también gran éxito en Hungría, con numerosos microproyectos que prestan apoyo a toda una gama de organizaciones y personas.

El Programa Democracia ha prestado apoyo a 140 ONGs de Hungría en los tres últimos años. Así, por ejemplo, un microproyecto fomentaba el desarrollo y la coordinación de ONGs en las provincias de Szabolcs-Szatmár-Bereg. Mediante la publicación y distribución de una circular bimensual a las ONGs de la región, el programa permitió informar a estas entidades de los eventos, las sesiones de formación y las convocatorias de propuestas aplicables. Otro proyecto contribuyó a formar a la juventud gitana de la región en materia de democracia, por medio de ponencias, visitas informativas a las organizaciones gitanas y sesiones de formación de los jóvenes más brillantes.

Entre los microproyectos LIEN que mejor han cumplido sus objetivos se encuentra un centro de asistencia de día para enfermos de Alzheimer o con demencia senil y sus familiares, que proporciona terapia y asesoramiento dos días a la semana. Otro proyecto LIEN respaldó el funcionamiento de un servicio sanitario móvil ininterrumpido, cubierto por psicólogos y asistentes psiquiátricos y sociales, y dedicado al tratamiento de enfermos mentales y drogadictos, y a prestar apoyo a las familias de los pacientes. Este servicio realiza visitas domiciliarias de urgencia.

La ejecución del Programa Phare en Hungría mejorará con la creación, en diciembre de 1998, de un Fondo Nacional y una Unidad Central de Financiación y Contratación. Además, el nuevo gobierno nombró, en julio de 1998, un ministro encargado de Phare, reconociendo así la necesidad de garantizar una ejecución eficiente.

Caso práctico: apoyo a las PYME

El Programa Phare ha prestado apoyo a las PYME en numerosas provincias, entre ellas las de Bacs-Kiskun, Borsod y Nograd. Mediante un fondo de microcréditos que ofrece subvenciones de 3.900 euros, Phare ha ayudado a los empresarios locales a ampliar su actividad, mejorar la calidad de sus productos y crear nuevos puestos de trabajo.

En la provincia de Borsod, por ejemplo, un desempleado puso en marcha un negocio familiar de panadería tras cursar una formación financiada por Phare y obtener un microcrédito para crear la empresa. Con la ayuda de este crédito, compró un garaje y lo adaptó como local de su negocio, y posteriormente consiguió contratar a dos personas más. Ha seguido ampliando su negocio, y hoy es dueño de una de las mayores panaderías de la región, que proporciona un medio de vida a 20 familias.

Otro ejemplo de éxito en el sector de las PYME es la creación de una empresa de auditoría especializada en contabilidad, impuestos y seguridad social, servicios muy necesarios para el creciente número de PYME de la región. Los fundadores de la empresa asistieron a sesiones de asesoramiento financiadas por Phare y obtuvieron un microcrédito con el que adquirieron software especializado y equipos informáticos. La empresa tiene ahora siete empleados y presta servicios a aproximadamente 100 PYME.

Letonia

Panorama del año

La economía letona siguió creciendo en 1998, tanto en términos de evolución macroeconómica como de reforma estructural: el crecimiento económico global del año fue del 3,6%. En efecto, aunque el PIB llegaba al 6,4% en la primera mitad de 1998, acabó cayendo a raíz de la crisis financiera rusa. Siguieron aumentando el déficit comercial y el déficit por cuenta corriente; el segundo pasó del 6,3% del PIB en 1997 al 11% en 1998. El saldo presupuestario fiscal global se mantuvo en equilibrio, pero los ingresos fiscales se redujeron drásticamente al final del año. La inflación también siguió cayendo, hasta alcanzar el 2,8 en enero de 1999. El desempleo oficial aumentó desde el 7% de finales de 1997 hasta el 9,2% al término de 1998.

A principios de octubre de 1998, 1.039 de las 1.097 empresas seleccionadas para su privatización desde 1994 habían pasado ya a una titularidad mayoritariamente privada. No obstante, es posible que haya problemas para terminar de vender algunas de las grandes empresas públicas restantes (principalmente del sector de las infraestructuras), lo que podría retrasar la culminación del proceso de privatización. El flujo de inversión extranjera directa siguió aumentando, llevando al país a uno de los primeros puestos de la región en materia de IED per cápita. El sector bancario obtuvo también buenos resultados iniciales, pero se vio afectado a mediados de año por la crisis financiera rusa, que llevó a la mayoría de los bancos del país a registrar importantes pérdidas.

Las instituciones democráticas siguieron desarrollándose de forma positiva en 1998, con un correcto funcionamiento de los poderes ejecutivo y legislativo. Las elecciones de octubre redujeron el número de partidos con representación parlamentaria y dieron lugar a un gobierno en minoría, encabezado por el Primer Ministro Kristopans e integrado por tres partidos de centro derecha. La formación del gobierno fue posible gracias al apoyo de los socialdemócratas, con quienes se firmó un pacto de gobernabilidad y a los que se asignó una cartera ministerial (Agricultura).

Tras el referéndum del 3 de octubre, Letonia decidió liberalizar la ley de ciudadanía. Se abolió el "sistema de ventana", que restringía las solicitudes de adquisición de la nacionalidad a determinados grupos de edad, y se permitió obtenerla a los niños apátridas nacidos en el país. Estas modificaciones dieron lugar a un notable aumento del número de solicitudes a finales de 1998.

Con respecto a las relaciones con la Unión Europea, los hitos más importantes de 1998 fueron la entrada en vigor del Acuerdo Europeo el 1 de febrero; la apertura del proceso de adhesión en marzo; la aprobación de la Asociación de Adhesión y el Programa Nacional de Integración en la UE, y la publicación del primer Informe, en noviembre. El estudio analítico o proceso de análisis del acervo comenzó el 3 de abril.

Conclusión del Informe de la Comisión Europea,

noviembre de 1998

Letonia sigue cumpliendo los criterios políticos establecidos por el Consejo Europeo de Copenhague. Ha avanzado mucho en la superación de las debilidades señaladas en los Informes y en las prioridades de la Asociación de Adhesión, en particular en materia de integración de los no nacionales. No obstante, debe seguir prestando atención a la enseñanza de la lengua letona entre los no nacionales, la reforma de la administración pública, el afianzamiento del poder judicial y la lucha contra la corrupción.

Letonia ha seguido avanzando en el establecimiento de una economía de mercado, y está dotándose eficazmente de la capacidad necesaria para hacer frente a las presiones de la competencia y a las fuerzas del libre mercado dentro de la Unión a medio plazo.

Letonia ha hecho grandes progresos en la incorporación del acervo comunitario, pero debe consolidar su capacidad de aplicarlo. Si lo hace, el país será capaz de cumplir eficazmente el acervo a medio plazo.

El Programa Phare en 1998

En 1998 se asignó a Letonia un total de 32,5 millones de euros para apoyar su adhesión a la Unión Europea, de acuerdo con las prioridades señaladas en la Asociación de Adhesión y el Programa Nacional de Integración en la UE de Letonia. El respaldo a la preparación de la adhesión se canalizó a través de cuatro programas principales: el Programa Nacional Phare (21 millones de euros), el Programa de Cooperación Transfronteriza (2,5 millones de euros), el Instrumento para Grandes Infraestructuras (5 millones de euros) y el Mecanismo de Igualación (4 millones de euros).

En línea con las prioridades de adhesión, el Programa Nacional Phare de 1998 se centró en una serie de áreas y programas clave:

- transporte (2,5 millones de euros)

- medio ambiente (4 millones de euros)

- justicia e interior (2,2 millones de euros)

- aproximación al mercado interior (1,3 millones de euros)

- fortalecimiento de la capacidad institucional y administrativa (6,037 millones de euros)

- agricultura (1,6 millones de euros)

- aceleración de la integración de no nacionales (1 millón de euros).

Mediante el Instrumento para Grandes Infraestructuras, se asignaron 5 millones de euros a la rehabilitación de los ferrocarriles del corredor este-oeste. Este proyecto de renovación vial forma parte de uno más amplio que afecta a unos 340 Km. de tramos del corredor transeuropeo este-oeste en el período 1998-2002.

En el marco del Programa de Cooperación Transfronteriza de la región báltica (Estonia, Letonia, Lituania y Polonia) se asignaron a Letonia 2,5 millones de euros. Este programa tiene cuatro elementos básicos:

- Phare ayudará a desarrollar la capacidad administrativa de las autoridades locales en gestión de proyectos de cooperación transfronteriza y, en general, de actividades con financiación pública (Letonia: 100.000 euros).

- Para reducir la contaminación del Mar Báltico y los riesgos sanitarios inherentes, Phare financiará obras de alcantarillado en las ciudades de Ainazi y Saulkrasti (1,025 millones de euros).

- Phare financiará obras de construcción para mejorar la seguridad del tráfico por carretera y reducir la congestión del transporte en el tramo de la Vía Báltica que atraviesa la ciudad de Bauska (400.000 euros).

- Phare cofinanciará la construcción de un depósito de sedimentos contaminados en el puerto de Liepaja, con el fin de reducir el daño al medio ambiente producido por el dragado del puerto (975.000 euros).

Asimismo, en 1998 Letonia recibió apoyo del Mecanismo de Igualación. El objetivo ha sido prestar asistencia para mejorar los resultados de entre doce y quince PYME en tres o cuatro sectores, y realizar programas de formación y empleo de los empleados afectados por el proceso de reconversión (2 millones de euros). También se prestará apoyo a un programa integral de medidas de lucha contra la corrupción (2 millones de euros), entre las que se incluyen un elemento legislativo, la formación de funcionarios, policía y personal de aduanas, y una campaña de concienciación ciudadana.

Además de estos nuevos compromisos, en 1998 se pusieron en marcha varios programas y proyectos, y se continuaron o completaron proyectos de años anteriores:

- En el área de la administración pública, en noviembre de 1998 se puso en marcha el proyecto de reforma de las administraciones públicas (3,7 millones de euros). Este proyecto, con considerables aportaciones y cobertura, debe desempeñar un papel clave en la preparación del país para la adhesión.

- En materia de educación, en 1998 se firmó un Acuerdo de financiación con el Ministerio de Educación (100.000 euros) con objeto de respaldar los preparativos de Letonia para tomar parte en los programas comunitarios del sector. En noviembre de 1998, el Consejo de Asociación adoptó una decisión sobre la participación de Letonia en los programas Leonardo, Sócrates y Juventud por Europa. Phare siguió prestando apoyo a la formación lingüística de los no hablantes de la lengua letona, mediante un programa financiado a partir de los programas de 1996, 1997 y 1998, respaldado por varios donantes bilaterales y gestionado por el PNUD. Phare es actualmente el principal contribuyente financiero al programa lingüístico del PNUD en Letonia. El país recibió también un presupuesto de 1 millón de euros para el programa Tempus, destinados a financiar seis Proyectos Europeos Conjuntos, dos de ellos en el terreno del desarrollo institucional.

- En 1998 se pusieron en marcha o completaron varios proyectos medioambientales financiados con cargo a programas anteriores. En septiembre se inició el proyecto de suministro de agua a Daugavpils (programa de 1995, 1,76 millones de euros), y en junio de 1998 se terminó el del colector de aguas residuales de Jurmala (1,9 millones de euros). Por último, se concedió asistencia técnica (1 millón de euros, programa de 1997) al Fondo de Inversión en Medio Ambiente de Letonia, y se firmó un Acuerdo de Financiación (2 millones de euros).

- En cuanto al sector de las infraestructuras, en 1998 se finalizaron dos importantes proyectos de transporte con Phare, la torre de control del tráfico de buques del Puerto de Riga (1,5 millones de euros) y el "Suministro de vías para la línea ferroviaria Rezekne-Zilupe" (2,6 millones de euros). En el sector de la energía, se contrató el "Fondo de Rendimiento Energético" de Phare, financiado con cargo al programa de 1995, y se seleccionó una entidad bancaria para la cofinanciación.

- El desarrollo del sector privado sigue siendo prioritario en Letonia. Se puso en marcha un proyecto marco de apoyo a la empresa de desarrollo de la exportación (300.000 euros), en el que participan el Ministerio de Economía, la Agencia de Desarrollo de Letonia (ADL), la Cámara de Comercio y la Unión de Empresarios. En 1998, Phare siguió prestando apoyo a la ADL (1,65 millones de euros) para desarrollar la exportación y potenciar la inversión extranjera directa. Asimismo, se prestó apoyo a la Agencia Letona de Privatización (2,2 millones de euros), especialmente para la privatización de las empresas que aún se encontraban en manos del Estado. En enero de 1999 se concluyó un importante proyecto de Phare de apoyo a las PYME (5,2 millones de euros) y se crearon Centros de Asesoramiento Empresarial, que prestarán servicios principalmente a empresas de pequeña y mediana dimensión dentro de una estrategia de fomento de la iniciativa empresarial y crecimiento del sector privado.

- En el sector social, en septiembre de 1998 se inició un proyecto Phare (por valor de 0,9 millones de euros) dirigido a prestar apoyo a la adhesión en el ámbito de la reforma de la protección social. En 1998 continuó asimismo el apoyo a la aproximación de la legislación en el área de salud y seguridad en el trabajo. El sistema de asistencia sanitaria del país está actualmente en curso de reforma, especialmente orientada a mejorar la accesibilidad, la calidad y la rentabilidad. El apoyo de Phare se centra en tres áreas principales: la reestructuración del gasto sanitario, el desarrollo de los recursos humanos y la reestructuración del sector farmacéutico.

- El proceso de aproximación de la legislación sigue siendo prioritario, por lo que en febrero de 1998 se inició un proyecto de aproximación legislativa en Letonia, dotado con 4 millones de euros. Este proyecto está ayudando a los ministerios letones y a la Oficina de Integración Europea (OIE) a elaborar y aplicar 992 Directivas incluidas en el Libro Blanco, o importantes según el primer criterio de Copenhague. Phare está prestando también apoyo al fortalecimiento del Parlamento letón (Saeima). En 1998 se pusieron en marcha dos nuevos proyectos, uno de ellos para ayudar a la Asesoría Jurídica a analizar el grado de cumplimiento de la legislación, y otro para proporcionar formación a los parlamentarios y demás personal y para concienciar a los ciudadanos sobre la integración europea.

- También la agricultura está recibiendo apoyo de Phare, y actualmente existen tres grandes proyectos en curso. En el marco del "Apoyo a la diversificación de la economía rural" (1,2 millones de euros), las actividades emprendidas en ciertas regiones piloto están aportando datos esenciales para la formulación de una política de desarrollo rural en Letonia. En segundo lugar, el respaldo al desarrollo institucional (1,8 millones de euros) del Ministerio de Agricultura incluye la formación, análisis de políticas, aproximación de la legislación y reorganización del propio Ministerio. Un tercer proyecto presta apoyo a la mejora de los controles de calidad de los alimentos (1,8 millones de euros). Por último, el Programa Phare de 1998 ha establecido un programa de hermanamiento destinado a prestar asistencia al Ministerio de Agricultura letón en materia de adopción del acervo comunitario. Alemania y Francia han sido designados socios de este proyecto.

En 1998 se pusieron en marcha proyectos Phare en otras áreas:

- "Asistencia Técnica al Programa de Inversión Pública de Letonia" (0,6 millones de euros);

- programa de hermanamiento con Krajbanka (0,47 millones de euros);

- "Unidad de Asesoramiento Político e Integración Europea del Ministerio de Economía" (0,76 millones de euros);

- "Proyecto Piloto del Plan de Desarrollo Regional" (0,475 millones de euros);

- fase II del proyecto de apoyo a la Oficina de Integración Europea (1 millón de euros).

Logros del Programa Phare

El sector letón del transporte ha verificado avances concretos, especialmente en materia de desarrollo de puertos y ferrocarriles. El apoyo de Phare en estas dos áreas vitales e interrelacionadas está ayudando a mejorar y modernizar el transporte, y con él los vínculos comerciales con los interlocutores económicos del país.

Letonia tiene puertos importantes en Riga, Ventspils y Liepaja, por lo que el apoyo de Phare se ha centrado en conseguir que estos puertos sigan siendo los núcleos de la red de transporte y distribución del país, y presten servicios competitivos todo el año. El puerto de Riga, por ejemplo, con una capacidad de unos 14 millones de toneladas, gestiona fletes a todos los niveles: contenedores, general y a granel. Gracias a la asignación de 1,5 millones de euros de fondos Phare, este puerto puede presumir de una moderna torre de control del tránsito de buques, equipada con un eficaz sistema de control de la navegación. Phare ha ayudado también a financiar varias instalaciones de seguridad, tales como un sistema de sonda acústica, un sistema de comunicación por radio para la búsqueda y el salvamento, y la renovación de las ayudas a la navegación (apoyo total de Phare por valor de 1,75 millones de euros).

En el sector ferroviario, los principales proyectos Phare se han centrado en el desarrollo del corredor de transporte este-oeste, que conecta los tres puertos letones con la zona económica interior de Rusia y Bielorrusia. La reconstrucción de la conexión ferroviaria entre Ventspils, Krustpils y Rezkene, en la frontera rusa, incluye la modernización de las vías, la eliminación de los pasos a nivel y la modernización del sistema de señalización. Phare aportó 2,6 millones de euros para ayudar a financiar el suministro de raíles y, a través del programa de 1998, financiará la segunda fase (5 millones de euros) de suministro y la instalación de un moderno sistema de soldadura. Además, se están utilizando créditos adicionales del Banco Europeo de Inversión y del BERD (55 millones de euros) para la rehabilitación de la línea y la infraestructura ferroviaria del puerto de Ventspils.

Caso práctico: apoyo al Ministerio de Economía y Hacienda

En el marco de los preparativos para la adhesión de Letonia a la UE, Phare viene proporcionando conocimientos técnicos al Ministerio de Economía y Hacienda desde junio de 1996 (2,5 millones de euros). El proyecto se ha centrado en el establecimiento de un sistema eficaz de gestión de las finanzas letonas.

La primera tarea del proyecto se centró en la reorganización de las direcciones más importantes del Ministerio de Economía y Hacienda. Se acordaron nuevas estructuras con la alta dirección y se elaboraron nuevas descripciones de puestos de trabajo del personal clave. Además, se crearon grupos de trabajo interdepartamentales, con la ayuda del equipo del proyecto, lo que mejoró las comunicaciones internas en el conjunto del Ministerio.

Los expertos nacionales en presupuestos y macroeconomía colaboraron en rediseñar el proceso presupuestario. Se elaboraron modelos fiscales y macroeconómicos a medio plazo para ayudar al Ministerio en su proceso de planificación, permitiéndole disponer de previsiones fiables. Se introdujeron técnicas modernas de tesorería para orientar al Tesoro Público en su gestión del endeudamiento. Asimismo, el proyecto ayudó a desarrollar las funciones contables del gobierno y las normas de elaboración de informes en el Tesoro Público, adaptándolas a las mejores prácticas internacionales. El proyecto incluía además el desarrollo de una estrategia de tecnología de la información.

El proyecto se desarrollará hasta octubre de 1999.

Lituania

Panorama del año

La economía lituana siguió mejorando en 1998, tanto en términos de evolución macroeconómica como de reforma estructural, con un crecimiento del PIB del 5,2% (5,7% en 1997). Aunque la balanza exterior siguió siendo problemática (el déficit de la balanza por cuenta corriente llegó a ser del 13% del PIB), el presupuesto público siguió mejorando, como demuestra el hecho de que a 1 de octubre, el déficit presupuestario fuera de sólo el 0,3 % del PIB. La entrada de inversiones extranjeras directas fue elevada y, en 1998, alcanzó un total agregado estimado en 1.700 millones de euros. Por otro lado, aunque la deuda externa de Lituania siguió aumentando hasta alcanzar los 1.320 millones de euros, la inflación media se mantuvo en un aceptable 2,4% anual y la tasa de desempleo descendió ligeramente, hasta un 6,4% (6,7% en 1997).

En 1998 también continuaron las privatizaciones: en los primeros 11 meses del año se privatizaron 344 empresas, lo que supuso al erario público unos ingresos de 495 millones de euros. Actualmente, la actividad privada genera el 70% del PIB de Lituania y da empleo al 68,4% de la población activa. A pesar de ello, si Lituania quiere mantener la evolución actual de su economía, debe proseguir las reformas estructurales y las privatizaciones. Asimismo, debe seguir esforzándose en las áreas de la reestructuración de empresas y la adopción de nuevas tecnologías.

Por otro lado, en 1998 Lituania siguió gozando de estabilidad política y de unas instituciones democráticas que funcionan de manera adecuada. Tras unas elecciones presidenciales libres e iguales en diciembre de 1997 y enero de 1998, el 26 de febrero de 1998 entraba en funciones el nuevo presidente, Valdas Adamkus. El traspaso de poderes se realizó sin problemas y de acuerdo con la legislación vigente.

En cuanto a las relaciones con la Unión Europea, los acontecimientos más significativos de 1998 fueron la entrada en vigor del Acuerdo Europeo; la apertura del proceso de adhesión en el mes de marzo; la firma de la Asociación de Adhesión, y la publicación, en el mes de noviembre, del primer Informe de la Comisión. El Informe destacaba los importantes avances de Lituania, si bien consideraba la necesidad de establecer medidas adicionales para que el país alcanzara los criterios económicos definidos en el Consejo Europeo de Copenhague (véase el cuadro).

Conclusión del Informe de la Comisión Europea,

noviembre de 1998

Lituania sigue cumpliendo los criterios políticos establecidos por el Consejo Europeo de Copenhague, si bien debe intensificar la lucha contra la corrupción y continuar la reforma de su sistema judicial.

La aplicación continuada del resto de reformas especificadas en la lista debería llevar al establecimiento definitivo de una economía de mercado saneada y permitir que Lituania realice los progresos necesarios para hacer frente a las presiones competitivas y a las fuerzas del libre mercado dentro de la Unión a medio plazo.

Lituania debe aumentar sus esfuerzos en el ámbito del mercado interior y establecer un plan energético completo a largo plazo que incluya el cierre de la central nuclear de Ignalina. Lituania ha experimentado un avance desigual en la incorporación del acervo; por consiguiente, aún debe esforzarse por consolidar su capacidad de aplicarlo y cumplirlo.

El Programa Phare en 1998

En línea con las nuevas orientaciones de Phare, el programa de 1998 para Lituania se centró en prestar asistencia a los sectores considerados básicos para la integración del país en la Unión Europea. El apoyo de Phare a Lituania en 1998 se basó en las prioridades a corto plazo de la Asociación de Adhesión. Además de los dos principales elementos del programa, el apoyo a la inversión y el desarrollo institucional, en 1998 Phare apoyó por primera vez la participación de Lituania en programas de la UE.

El apoyo de Phare a los preparativos de Lituania para la adhesión se canalizó a través de cuatro grandes programas: además del Programa Nacional Phare (con un presupuesto de 32 millones de euros), Lituania recibió una ayuda adicional de 12 millones de euros del Programa de Cooperación Transfronteriza, el Instrumento para Grandes Infraestructuras y el Mecanismo de Igualación, lo que supuso un total de 44 millones de euros en ayudas en 1998. La creación del Fondo nacional y el lanzamiento del sistema de descentralización y desconcentración en Lituania han supuesto importantes cambios en la aplicación del programa.

La mayor parte de las asignaciones sectoriales del programa de 1998 fueron a transportes (4 millones de euros), energía (5 millones de euros), medio ambiente (4,8 millones de euros) y justicia e interior (3,5 millones de euros). Los proyectos en transporte y medio ambiente también recibieron financiación del Programa de Cooperación Transfronteriza y del Instrumento para Grandes Infraestructuras.

Además de asignarse nuevos fondos, en tres de estos sectores se pusieron en marcha o finalizaron varios proyectos Phare. En el sector del transporte se concluyó el suministro de raíles (5,1 millones de euros) para renovar el corredor IX de la línea ferroviaria este-oeste, dentro del proyecto de rehabilitación global de la línea ferroviaria Vilnius-Kaunas-Klaipeda. Asimismo, Phare contribuyó a la renovación de algunos tramos del corredor I de la Vía Báltica.

El sector de la energía ha recibido ayudas Phare desde 1991. En 1998 se puso fin a varios proyectos: elaboración de un proyecto de ley de conservación de la energía, preparación de la ley de regulación de la energía y evaluación del potencial de los recursos energéticos renovables. Además, en este sector se ha hecho especial hincapié en apoyar la revisión del Plan energético nacional. Se completaron distintos proyectos de infraestructuras, incluido el del gasoducto Panevezys-Siauliai (véase el cuadro) y la red de distribución de gas de Utena. Además, durante el año se pusieron en marcha varios proyectos, entre ellos el suministro de equipamiento para la instalación pública de almacenamiento de combustibles pesados de Vilnius y el depósito subterráneo de gas de Vaskai.

En 1997, Lituania recibió ayuda de múltiples donantes para mejorar la seguridad en la central nuclear de Ignalina. El programa de 1998 insistirá en este punto, suministrando ayudas para que la Inspección de Seguridad Nuclear alcance un grado suficiente de capacidad, y para desarrollar un plan de desmantelamiento de la central y preparar el Plan Energético Nacional. Por último, se asignaron 19 millones de euros en el marco del programa nuclear plurinacional del segundo sistema de parada de Ignalina.

Los proyectos Phare en el sector del medio ambiente se centran en la aproximación normativa y en el desarrollo de infraestructuras. Uno de los principales proyectos se encarga, desde 1997, de asistir al Ministerio del Medio Ambiente en los preparativos de la preadhesión, y ha participado en el desarrollo de una estrategia nacional de aproximación en este sector. La ayuda de 1998 ha continuado el trabajo de los proyectos anteriores, incluidas las tareas de incorporación del acervo medioambiental. Asimismo, el sector recibió fondos para inversiones en infraestructuras. En 1998 se continuaron los proyectos de tratamiento de aguas residuales y residuos sólidos de Kaunas y Klaipeda, y la renovación del sistema de supervisión del aire debe completarse con los fondos concedidos en 1998.

Los primeros pasos para preparar a Lituania para los Fondos Estructurales de la UE se dieron en 1998, con la creación de un Programa Preparatorio Especial. La ayuda se facilitará a través de distintas medidas centradas en la administración y el control financiero estables, la legislación marco, la redacción de un Plan de Desarrollo Nacional y acciones relacionadas con los instrumentos ISPA y SAPARD.

La asistencia de Phare en el capítulo social se ha centrado en el Comité Estatal de Financiación de la Seguridad Social. De 1996 a 1998, Phare contribuyó a que Lituania estableciera los requisitos para un nuevo sistema informático integrado en la Seguridad Social. Además, en 1998 se siguió desarrollando el sistema de recaudación y facturación, y Phare siguió apoyando los esfuerzos por incrementar la capacidad institucional del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social y de las instituciones de seguridad y salud en el trabajo.

En educación, Phare ha tenido como máxima prioridad la reforma de la enseñanza superior. Se elaboró un Libro Blanco sobre enseñanza superior, junto con una ley en esta materia, aceptada por todas las instituciones de enseñanza superior y pendiente de aprobación en el Parlamento en 1999. Asimismo, Phare proporcionó ayudas al sector de la formación profesional, y Lituania recibió un presupuesto de 1 millón de euros para Tempus, lo que le permitió financiar cinco proyectos europeos conjuntos, uno de ellos en el campo del desarrollo institucional.

Phare continuó contribuyendo a la aproximación de la legislación lituana a la de la UE, mediante el apoyo a los grupos de trabajo interministeriales. También prestó asistencia a la modernización de la legislación comercial, al Parlamento lituano y a la creación de instalaciones de traducción e interpretación. En administración pública, en 1998 se llevó a término un importante nuevo proyecto cuyo objeto era establecer la base de definición de metodologías y necesidades de formación de la función pública, facilitar asesoría sobre legislación en materia de funcionariado y reforzar el gobierno local.

Phare ha proporcionado a la administración aduanera una amplia variedad de ayudas: una importante reorganización central y regional ayudó a mejorar la capacidad administrativa, y se introdujo un nuevo sistema inteligente de control aduanero. Asimismo, se probó un nuevo sistema de procesamiento basado en el sistema informatizado de tránsito y aduanas conocido como ASYCUDA, que actualmente se encuentra en fase de instalación. Los fondos del programa de 1998 garantizarán la plena introducción del sistema.

En estadística, la financiación de Phare ha contribuido a incrementar la capacidad administrativa del Instituto Nacional de Estadística lituano; el programa de 1998 seguirá trabajando en ello, centrándose en la elaboración del próximo censo de población. En el sector de la hacienda pública, Phare se ha centrado en el apoyo a la administración fiscal y en el desarrollo de modernos sistemas de contabilidad y auditoría, incluido el suministro de equipos informáticos al Ministerio de Economía.

El área de justicia e interior se incluyó por primera vez en 1997, con una asignación de 0,5 millones de euros. A partir de una valoración realizada por funcionarios de los Estados miembros, se asignó una cantidad adicional de 1,4 millones de euros en el marco del Programa de gestión fronteriza horizontal, destinado a la adquisición de nuevos equipos de vigilancia para reforzar la frontera este de Lituania. Además, el programa de 1998 asignó 3,5 millones de euros a la construcción de comisarías de frontera. Todas estas medidas complementan los considerables esfuerzos que han realizado las autoridades nacionales para reforzar la frontera este del país e implantar normas similares a las del Acuerdo de Schengen. Finalmente, se ha adoptado una rigurosa política anticorrupción, condición indispensable para la importante asignación de fondos procedente del Mecanismo de Igualación de 1998.

Logros del Programa Phare

La agricultura constituye un excelente ejemplo de la cooperación de Phare en Lituania. De hecho, Phare ha estado proporcionando ayudas a este sector desde 1992, y se han finalizado con éxito numerosos proyectos en distintas áreas. Así, por ejemplo, Phare ha prestado una asistencia inestimable en el desarrollo de un sistema de control alimentario desde 1995. En 1997 se puso en marcha un proyecto destinado a mejorar el laboratorio veterinario nacional y a formular una nueva ley de alimentos; este proyecto aún no ha finalizado. Otro de los proyectos Phare ayudó a valorar las carencias existentes en las áreas del control veterinario y fitosanitario; el programa de 1998 garantiza la continuación del proyecto. A partir de las ayudas concedidas desde 1992, Phare ha contribuido al desarrollo de un sistema de registro de la propiedad y a un mercado de bienes raíces, a través del apoyo a la gestión estratégica y el suministro de equipos técnicos.

En el sector lácteo se obtuvieron resultados concretos. En 1998, 11 empresas lácteas lituanas recibieron licencia para exportar productos lácteos a la UE. La calidad de dichos productos constituía claramente un factor vital de este paso adelante, y los proyectos Phare en el campo de la gestión de la calidad fueron fundamentales a la hora de concienciar al sector sobre la importancia de la calidad. Diversos programas de formación en gestión agroalimentaria han subrayado la importancia de la gestión de la calidad en general; además, un proyecto específico ha facilitado asesoría y consejo a diez de las principales empresas lecheras de Lituania. Este proyecto incluye análisis de riesgos y puntos críticos de control, control de calidad de la leche cruda y obtención de la acreditación ISO 9000 para las instalaciones de tratamiento. Mediante formación, visitas informativas y asesoramiento, el proyecto está consiguiendo concienciar a directivos y empleados acerca de la enorme importancia de la gestión de la calidad, lo cual está aumentando la competitividad internacional de toda la industria láctea.

En cuanto al sector de la salud, Phare ha contribuido a la reforma del sistema sanitario. Gracias al apoyo de Phare, se establecieron y organizaron sistemas de asistencia primaria en tres áreas. Se introdujo el concepto de médico de familia, y se dio formación a un cuerpo de médicos que, en 1999, podrán formar a su vez a un grupo aún mayor de médicos de esta especialidad, con la colaboración de la Universidad de Vilnius. Asimismo, Phare apoyó el desarrollo de programas comunitarios de enfermería y la mejora de la sanidad pública. El Programa Phare de 1998 seguirá apoyando el desarrollo del sistema de asistencia primaria y la implantación de un sistema obligatorio de seguros de enfermedad.

Caso práctico: gasoducto Panevezys - Siauliai

El objetivo de este proyecto era suministrar un gas combustible limpio y económico a los habitantes de esta región de Lituania, con el fin de animarles a sustituir otras fuentes de energía menos inocuas para el medio ambiente, como el carbón, la madera o el petróleo. El proyecto supuso la construcción de unos 80 km. de tuberías, que debían conectarse a la tubería principal, y de dos estaciones de distribución del gas. Phare contribuyó con 2,5 millones de euros a este proyecto, cuyo presupuesto total era de 52 millones de euros, con los que se suministró y aplicó una capa anticorrosión a 27 km. de tubería. Más aún, los fondos Phare permitieron que el proyecto obtuviera nuevos préstamos de instituciones financieras internacionales tales como el Kuwait Fund, el BEI y el Danish Unibank. La parte del proyecto financiada con fondos Phare se concluyó en junio de 1997, y el proyecto en su conjunto, a finales de 1998. El gasoducto se inauguró el 4 de diciembre.

Polonia

Panorama del año

La economía de Polonia siguió haciendo grandes progresos en 1998, si bien algunos indicadores económicos fueron peores que los de 1997. El crecimiento económico fue del 4,8%, frente al 6,9% de 1997. Pero más pronunciada fue la pérdida en el sector industrial, cuyo crecimiento se situó en el 4,7%, cuando en 1997 había rozado el 11%. La causa de esta tendencia bajista puede encontrarse en las crisis financieras de Rusia y Asia, así como en la reducción de la demanda interna, resultado de una política monetaria estricta y de un crecimiento más lento de los salarios.

No obstante, en 1998 aumentó la inversión extranjera directa, lo que permitió a Polonia convertirse en el principal objetivo centroeuropeo de la inversión exterior. Se estima que, en 1998, el volumen total de inversiones extranjeras se situó entre 7,5 y 8,5 millones de dólares estadounidenses, casi el doble que en 1997. Sin duda, esta cifra ayudará a compensar el déficit por cuenta corriente, que aumentó nuevamente en 1998. También el déficit comercial fue ligeramente superior, aunque en el primer semestre las exportaciones crecieron algo más que las importaciones. En cuanto al déficit presupuestario, fue del 2,5% del PIB, y la deuda externa del país ascendió a 28,8 millones de euros. La tasa media de inflación siguió con su tendencia a la baja, cayendo por debajo del 10% por vez primera en todo el proceso de transición. A finales de 1998, la tasa de desempleo era del 10,6%.

Al igual que en años anteriores, el sector público siguió reduciéndose en 1998. En el mes de julio, el gobierno adoptó un plan de privatización de la mayor parte del patrimonio estatal, que finalizará al final del año 2001. Entre las privatizaciones proyectadas se encuentra el 10% de la empresa TPSA, la operadora de telecomunicaciones de Polonia. Además, el 30 de junio de 1998 se presentó a la Comisión el plan de reconversión de la industria siderúrgica polaca. Con todo ello, en 1998 los ingresos procedentes de las privatizaciones ascendieron a 1.750 millones de euros y, en este momento, aproximadamente un 65% del PIB procede del sector privado. Finalmente, en 1998 se pusieron en marcha otras reformas básicas, especialmente en los sectores de la educación y la seguridad social, reformas que deberían aplicarse en 1999.

Sin embargo, para mantener la evolución actual de la economía, son necesarios esfuerzos continuados que permitan mantener el ritmo de reestructuración económica y evitar retrocesos en la política comercial. Aún debe darse prioridad a las reformas, a la reconversión de la siderurgia y del carbón y a la modernización de la agricultura.

En 1998, Polonia siguió disfrutando de estabilidad política y mejorando el funcionamiento de sus instituciones democráticas. Se introdujo una importante reforma con objeto de descentralizar la administración pública, que contempla la reducción del número de regiones de 49 a 16, así como la introducción de un nuevo nivel administrativo provincial (los powiats). En octubre de 1998 se celebraron las primeras elecciones en los tres niveles de la Administración (voivodships, powiats y gminas), y el objetivo es que la reforma entre en vigor el 1 de enero de 1999.

Por cuanto hace a las relaciones con la Unión Europea, los acontecimientos más significativos del año 1998 fueron la creación de la Asociación de Adhesión de Polonia en marzo de 1998 y el comienzo de las negociaciones de preadhesión. En noviembre de 1998, la Comisión publicaba el primer Informe sobre los avances de Polonia en sus preparativos para la integración en la UE.

Conclusiones del Informe de la Comisión Europea,

noviembre de 1998

Polonia sigue cumpliendo los criterios políticos establecidos en el Consejo Europeo de Copenhague.

Polonia puede considerarse una economía de mercado en funcionamiento, y debería estar en condiciones de hacer frente a las presiones competitivas y a las fuerzas del libre mercado dentro de la Unión a medio plazo, si aumenta el ritmo de reestructuración económica y sigue evitando retrocesos en su política comercial.

El ritmo de incorporación del ordenamiento comunitario es desigual y siguen percibiéndose defectos de capacidad institucional y administrativa en determinadas áreas clave como son, concretamente, medio ambiente, normalización y control de ayudas públicas. Además, deberían mantenerse los avances realizados hasta la fecha en los ámbitos de reconversión industrial y justicia e interior. Con todo, la Comisión estima que, de mantenerse en el mismo ritmo de avance, Polonia podrá hacer frente a medio plazo a las obligaciones derivadas de la adhesión a la Unión.

El Programa Phare en 1998

En 1998, la Comisión adoptó una serie de medidas destinadas a reforzar la estrategia de preadhesión, entre ellas la reforma del Programa Phare para que esté orientado especialmente a la adhesión. En este momento, el Programa Phare se centra fundamentalmente en apoyar a los países candidatos en las prioridades enunciadas en las Asociaciones de Adhesión y en los respectivos Programas Nacionales de Adopción del Acervo, con el fin de que puedan incorporarse a la Unión Europea.

En consonancia con este planteamiento, el presupuesto Phare destinado a Polonia en 1998 se redujo en 34 millones de euros. La Comisión aplicó los mismos criterios a todos los países candidatos y examinó todos los proyectos presentados por Polonia para analizar si eran congruentes con las prioridades de la Asociación de Adhesión, si podían ser significativos para la aproximación normativa de Polonia o la implementación del acervo, si eran rentables y si resultaban viables técnica e institucionalmente. El proceso desembocó en la aprobación de un programa más reducido que el inicialmente previsto, y, de acuerdo con las nuevas directrices de Phare, los 34 millones de euros restantes se transfirieron al Instrumento para Grandes Infraestructuras, al que tienen acceso todos los países, Polonia entre ellos. La programación de 1998 puso de manifiesto la necesidad de que Polonia redoblara sus esfuerzos en garantizar que todos los programas elaborados para 1999 tuvieran el diseño adecuado.

En 1998, la Unión Europea comprometió 198 millones de euros para Polonia. Esta cifra incluía 95 millones para programas nacionales, 53 millones para el Programa de Cooperación Transfronteriza, 10 millones para Tempus, 20 millones para la participación de Polonia en programas comunitarios y 20 millones para el Instrumento para Grandes Infraestructuras. Los 10 millones de euros asignados a Polonia a Tempus permitieron financiar cuarenta Proyectos Europeos Conjuntos, trece de ellos en el ámbito del desarrollo institucional.

El hermanamiento ha llegado a ser el alma del desarrollo institucional en Polonia. En el marco del Programa Nacional de 1998, se destinarán en torno a 20 millones de euros al desarrollo institucional en cuatro áreas fundamentales: agricultura, medio ambiente, justicia e interior, y preparación para los Fondos Estructurales. En total se aprobaron siete proyectos de hermanamiento relacionados con el fortalecimiento del sistema judicial, la gestión de fronteras, la administración veterinaria, las estrategias ambientales, la administración de la Política Agraria Común, un sistema de identificación de animales y la preparación para los fondos estructurales. En 1999, el hermanamiento se extenderá gradualmente hasta comprender la totalidad del acervo.

El Programa Nacional de 1998 asignaba, además, 45 millones de euros a inversiones en infraestructura. Este apoyo financiará proyectos de inversión en áreas ambientales clave, tales como la construcción de instalaciones para tratamiento de aguas residuales en las principales ciudades de Polonia y la construcción de la circunvalación de Cracovia (parte del proyecto de rehabilitación de la autovía A4 del corredor III transeuropeo, Berlín-Katowice-Kiev). Asimismo, Polonia recibió del Instrumento para Grandes Infraestructuras 20 millones de euros para financiar la construcción de la circunvalación de Gdansk, en la autovía A1.

Dentro del Programa Nacional de 1998, se asignó un total de 30 millones de euros a un proyecto destinado a reducir los efectos sociales de la reconversión de las industrias siderúrgica y del carbón de Polonia. Este proyecto debe interpretarse en el contexto del plan de las autoridades polacas de reconvertir ambas industrias pesadas, eliminando más de 150.000 puestos de trabajo en un período de cinco años. El proyecto está condicionado al compromiso del gobierno de proseguir la reestructuración y privatización del sector siderúrgico polaco, que es una de las prioridades más importantes de la Asociación de Adhesión.

Con el fin de ayudar a Polonia a prepararse para los Fondos Estructurales que recibirá cuando se integre en la Unión, se asignaron 9 millones de euros al desarrollo institucional. La financiación incluirá asimismo la preparación para los nuevos instrumentos ISPA y SAPARD.

Al igual que en años anteriores, en 1998 Polonia recibió apoyo del Programa de Cooperación Transfronteriza (35 millones de euros). El objetivo principal de este programa es financiar proyectos de infraestructuras de transporte y medio ambiente en las regiones de Polonia que limitan con Alemania y con el mar Báltico. También se destinaron esfuerzos a incrementar la capacidad de las autoridades polacas para gestionar el Programa de Cooperación Transfronteriza.

Logros del Programa Phare

En cuanto al transporte, en 1998 Phare aportó una contribución importante para iniciar la construcción de las circunvalaciones de Katowice (35 millones de euros) y de Poznan (45 millones de euros), situadas respectivamente en la autovía A4 (Corredor III) y en la autovía A2 (Corredor II) de la carretera transeuropea que irá de Berlín a Kiev y a Moscú.

En agricultura se prestó asistencia a las autoridades, a fin de ayudarlas a establecer prioridades en la modernización de los cultivos y del procesamiento de alimentos. El objetivo es que el gobierno pueda elaborar en 1999 una estrategia de desarrollo rural y reforma agraria. Además, se iniciaron programas de inversión destinados a suministrar equipos de embalaje, clasificación y pesado de frutas y hortalizas en nueve mercados mayoristas. En cuanto al sector lácteo, se puso en marcha un programa de inversión cooperativa para proporcionar a los agricultores equipos de refrigeración y transporte de las materias primas desde las explotaciones agrarias hasta las industrias lácteas. Tras la prohibición de las exportaciones de leche de diciembre de 1997, este proyecto experimental permitió enseñar a las industrias lácteas y los agricultores de Polonia a mejorar su producción de forma que cumpliera la normativa de la UE.

A partir del programa STRUDER de desarrollo regional de años anteriores, en 1998 Phare siguió financiando el desarrollo de infraestructuras municipales pequeñas en las diez regiones menos desarrolladas de Polonia. Asimismo, se concluyó una estrategia de desarrollo regional para cada una de las regiones seleccionadas, según la cual el análisis y determinación de los objetivos y necesidades de desarrollo local debería facilitar un enfoque amplio del desarrollo rural. Por último, se finalizaron 89 proyectos de infraestructuras pequeñas en estas regiones, destinados principalmente a mejorar las redes municipales de suministro de agua, las plantas depuradoras de aguas residuales, las carreteras, y el desarrollo de las PYME por medio de "incubadoras" locales de empresas.

En lo que se refiere al sector bancario, en 1998 se completaron un plan de formación de directivos y un programa de auditorías, destinados a las más de 1.000 cajas cooperativas locales y regionales de Polonia.

En cuanto al medio ambiente, se inició en la región de Zakopane un importante proyecto encaminado a reducir la contaminación atmosférica, modernizando el sistema de calefacción y sustituyendo los combustibles contaminantes por fuentes geotérmicas y gas natural. Asimismo, se desarrollaron proyectos de protección y desarrollo silvícola (véase el cuadro).

Como consecuencia de las inundaciones de julio de 1997 y de una solicitud oficial del Presidente del gobierno polaco, 65 millones de euros de los fondos Phare se reasignaron a un programa de reparación de los daños causados por las inundaciones, finalizado con éxito en 1998. El programa se centró en la reconstrucción de las infraestructuras pequeñas de las regiones del sur y sudoeste de Polonia, principalmente carreteras, puentes, sistemas de suministro de agua y de depuración de aguas residuales, escuelas y otros establecimientos públicos. La rápida ejecución y la descentralización contribuyeron al éxito de este programa, que financió más de 2.000 proyectos de menor cuantía. La adjudicación de contratos había concluido ya a finales de 1998, y la mayoría de los proyectos se ejecutaron en un plazo de 15 meses a contar desde el inicio del programa. Además, el programa suscitó gran interés en Polonia y contó con un elevado grado de compromiso por parte de las personas y las instituciones participantes, y con el sincero agradecimiento de los habitantes de las regiones afectadas.

En general, la ejecución de los programas Phare en el año 1998 fue satisfactoria. Aunque inferior a 1997, la contratación ascendió a 206 millones de euros y el porcentaje de contratación alcanzaba a finales de 1998 el 79% de la totalidad de los fondos concedidos a Polonia en el período 1990-1998.

Caso práctico: desarrollo de la silvicultura en Polonia

La silvicultura constituye uno de los principales recursos naturales de Polonia, país en el que los bosques cubren el 28% del territorio y que constituye una de las principales reservas forestales de Europa. Durante el periodo 1995-1998, el Programa Phare destinó 12 millones de euros a la restauración y protección de los bosques polacos.

El apoyo del Programa Phare al desarrollo de la silvicultura en Polonia ha permitido obtener los resultados siguientes:

- Un completo programa de apoyo financiero y técnico permitió erradicar las plagas de los bosques de Polonia, que ya se habían extendido a algunos bosques de la UE, por medio de agentes de control biológico inocuos para el medio ambiente. En Polonia, el tratamiento se aplicó a 250.000 hectáreas de bosque.

- Phare ayudó a desarrollar un sistema de alerta rápida, con pistas de aterrizaje, torres de vigilancia e instalaciones de almacenamiento, para la prevención y detección de incendios en las grandes zonas forestales del norte y el sur de Polonia.

- Gracias a la financiación de Phare se puso en marcha un programa de reforestación que permitió adquirir 44 millones de plantones para reforestar 6.000 hectáreas de fincas rústicas privadas. Esta medida forma parte del Programa Nacional de Reforestación, cuyo objetivo es que en el año 2020 Polonia cuente con 700.000 hectáreas más de bosques. Asimismo, se adquirieron equipos de transporte para apoyar el desarrollo de un sistema de recolección respetuoso con el medio ambiente.

- El programa se fijó además el objetivo de recuperar bosques erosionados en el Sur y el Oeste de Polonia. La contribución de Phare incluyó el suministro de fertilizantes especiales para restablecer el equilibrio de los suelos dañados, materiales para la protección de los árboles, la construcción de 14 depósitos de agua en las zonas en las que las irregularidades de la cuenca fluvial y la erosión hacían casi imposible la plantación y el crecimiento, y el suministro de vallas para 3.000 hectáreas de bosque.

- Finalmente, se reacondicionó y transformó un antiguo campamento militar soviético para utilizarlo como semillero forestal y centro de investigación forestal, se creó un banco forestal de genes y se construyeron instalaciones de almacenamiento de semillas garantizadas, con el fin de poder recuperar los bosques dañados de Polonia en el futuro.

Rumanía

Panorama del año

Una vez más, Rumanía registró un crecimiento económico negativo en 1998, con una contracción de la economía del 7,3% y un descenso en la producción industrial del 17%. Sin embargo, el déficit presupuestario se redujo al 3,3% y la tasa de inflación bajó hasta el 40,6% (frente al máximo del 150% de 1997). El déficit por cuenta corriente (de unos 2.750 millones de euros) se deterioró paralelamente al déficit comercial, situándose alrededor del 7,9% del PIB. Los flujos de inversión extranjera directa también se mantuvieron bajos (1.822 millones de euros netos) y no permitieron reducir la deuda exterior total, que se situó en 8.600 millones de euros. La tasa de desempleo aumentó significativamente hasta el 9,7% de la población activa.

Aunque en el primer semestre de 1997 se introdujeron importantes reformas estructurales, el impulso reformista se estancó en el segundo y el proceso avanzó muy lentamente durante el resto del año, con pocos resultados tangibles en 1998 si se exceptúa la privatización de Romtelecom. En su conjunto, las cifras de privatización mostraron cierta aceleración en comparación con 1997, pero aproximadamente dos terceras partes de las grandes empresas seguían en manos del Estado a finales de 1998. Los avances en la creación del marco legislativo de una economía de mercado resultaron ambiguos, con constantes cambios en la legislación sobre privatizaciones e inversión extranjera.

La reestructuración de las empresas públicas más importantes tampoco progresó demasiado en 1998 y, aunque las autoridades elaboraron planes de reestructuración de algunos servicios y empresas públicos, existen serias dudas en cuanto a la aplicación efectiva de estos planes. El sector financiero, por su parte, siguió grandemente debilitado, pues muchos de los bancos públicos más importantes seguían soportando activos improductivos y morosidad. Como resultado, los créditos al sector privado cayeron en picado en 1997, y no se recuperaron en 1998. Por último, el número de operaciones de privatización se ralentizó considerablemente en el primer semestre de 1998, y los ingresos por privatizaciones quedaron por debajo de las expectativas de las autoridades.

Durante el año se produjo cierta incertidumbre política, con un cambio de gobierno y varias reestructuraciones ministeriales en el seno de la coalición gobernante. Así, el 15 de abril de 1998, como resultado de la crisis de gobierno desatada alegando retrasos en el proceso de reforma, el gobierno de coalición, compuesto por miembros de los partidos Demócrata Cristiano y Democrático, fue sustituido por un nuevo gabinete. No obstante, tras la reorganización la mayoría de los ministros permanecieron en sus puestos y no hubo cambios importantes en la política gubernamental.

En cuanto a las relaciones con la Unión Europea, los acontecimientos más significativos en 1998 fueron la apertura del proceso de adhesión, la aprobación de la Asociación de Adhesión, la publicación del Informe de la Comisión y la firma del Protocolo de Adaptación de aspectos comerciales del Acuerdo Europeo.

Conclusión del Informe de la Comisión Europea,

noviembre de 1998

Rumanía cumple los criterios políticos establecidos por el Consejo Europeo de Copenhague. Sin embargo, aún queda mucho por hacer para eliminar la corrupción y mejorar el funcionamiento de los tribunales y la protección de las libertades individuales y los derechos de la comunidad gitana. Asimismo, debe darse prioridad a la reforma de la administración pública.

Rumanía ha avanzado muy poco en la creación de una economía de mercado, y su capacidad para hacer frente a la presión de la competencia y a las fuerzas del libre mercado ha empeorado.

A pesar de los avances verificados en materia de incorporación de algunos temas clave del acervo al ordenamiento jurídico nacional, Rumanía tiene que recorrer un largo camino en términos de modificación, aplicación y puesta en vigor de la legislación para que el país pueda asumir los requisitos de la adhesión.

El Programa Phare en 1998

En 1998, el apoyo de Phare a Rumanía se centró en cinco objetivos clave recogidos en la Asociación de Adhesión:

- Fortalecer la democracia y garantizar el Estado de Derecho y los derechos humanos mediante proyectos dirigidos a la protección de los niños y la mejora de la situación de la comunidad gitana.

- Incrementar la capacidad institucional y administrativa para gestionar el acervo mediante proyectos de desarrollo institucional, en colaboración con los ministerios de Economía, Agricultura y Medio ambiente y la administración aduanera, y mediante el apoyo a la reforma de la administración pública.

- Mejorar la integración de Rumanía en el mercado interior mediante proyectos relacionados con la reestructuración de los servicios públicos y del sector financiero.

- Ayudar a Rumanía a cumplir sus obligaciones en materia de justicia e interior, a través de proyectos con los ministerios competentes.

- Garantizar la cohesión económica y social, incluido el desarrollo regional y el apoyo a la rehabilitación de las carreteras.

El apoyo de Phare a Rumanía para el cumplimiento de estos objetivos se está canalizando a través de tres programas: el Programa Nacional Phare, el Instrumento para Grandes Infraestructuras y el Mecanismo de Igualación.

En octubre de 1998, la Comisión y el gobierno rumano firmaron un Acuerdo de Financiación por el que se asignaban 106,6 millones de euros al Programa Nacional Phare de Rumanía. De este presupuesto, 34,6 millones de euros se destinaron al fortalecimiento de la administración pública y las instituciones; 12 millones de euros, a la democratización y la sociedad civil; y 60 millones de euros, a diversas medidas de desarrollo regional. Asimismo, se incluyó una asignación para apoyar la participación de Rumanía en programas comunitarios. Finalmente, Phare asignó 6 millones de euros al programa Tempus de enseñanza superior, con los que se financiaron 23 Proyectos Europeos Conjuntos, siete de ellos en el campo del desarrollo institucional.

Por otro lado, Rumanía recibirá fondos del Instrumento para Grandes Infraestructuras (25 millones de euros), destinados a la rehabilitación de carreteras, y del Mecanismo de Igualación (16 millones de euros), para la reestructuración del sector financiero y un proyecto de rehabilitación de las regiones mineras. En total, pues, en 1998 se asignaron a Rumanía 155,2 millones de euros.

Los proyectos Phare que recibieron el apoyo de programas anteriores siguieron adelante en 1998. Así, por ejemplo, el apoyo de Phare en el programa de 1997 alcanzó un total de 100 millones de euros y comprendió una variada gama de proyectos, desde inversiones en sistemas municipales de suministro de agua hasta proyectos relacionados con estadísticas, nivel de calidad de los alimentos, fortalecimiento de la justicia, reforma de la administración pública local, desarrollo de PYME, impuesto sobre la renta y financiación de la asistencia sanitaria.

A finales de 1998 aún quedaba por adjudicar una parte considerable de los fondos del programa de 1996, debido a la enorme cantidad de tiempo necesario para la preparación de los contratos de los ferrocarriles rumanos y el tratamiento de aguas residuales en el Valle de Jiu. En cuanto al programa de 1995, muy centrado en la política de reforma de las infraestructuras de telecomunicaciones, energía y transporte, a finales de 1998 se había adjudicado ya más de un 80%. Sin embargo, una parte importante de los fondos comprometidos en estos programas tuvo que asignarse a proyectos urgentes (inundaciones de 1997 y 1998). La lenta ejecución de los proyectos de apoyo político del programa de 1995 refleja el desarrollo relativamente pausado de la política de reformas en los sectores afectados.

Logros del Programa Phare

La ejecución del programa Phare en Rumanía se vio notablemente afectada por la creación de una única Unidad Central de Financiación y Contratación en el Ministerio de Economía; esta Unidad contribuirá a aumentar la eficacia en la gestión de los procedimientos de contratación Phare, y es el primer paso en el desarrollo del tipo de estructuras necesarias para gestionar los fondos comunitarios en el período de preadhesión. Ya empiezan a notarse las ventajas de disponer de una sólida unidad de adjudicación de contratos en el Ministerio de Economía.

El Programa de Desarrollo de los Servicios Municipales (PDSM II) es cofinanciado por Phare, el BERD y las autoridades rumanas. La asignación total de Phare es de 35 millones de euros, de los que a finales de 1998 se habían contratado 27. La contribución de Phare (inversiones en infraestructuras de abastecimiento de agua y tratamiento de aguas residuales y en asistencia técnica) ha tenido como consecuencia la mejoría de los servicios de suministro de aguas y de los niveles ambientales en diez ciudades rumanas y está contribuyendo, además, al desarrollo del marco institucional y financiero. Esto va a permitir que el incremento de financiación necesario llegue a las infraestructuras municipales en los años venideros.

En 1998 se avanzó en la reforma de la financiación de la sanidad, programa dotado con 4 millones de euros y encaminado a prestar apoyo a las autoridades rumanas en la formulación de nuevas políticas de apoyo al sistema sanitario. Este programa está aumentando la descentralización de la estructura actual, además de su eficacia y su efectividad.

Merced al programa de 1996 se acometieron importantes inversiones en las infraestructuras de transporte nacionales (58 millones de euros). La ejecución de las inversiones en los ferrocarriles rumanos de los corredores europeos continuó en 1998. Asimismo, en 1998 se iniciaron las obras de rehabilitación del puerto de Constanza (17,5 millones de euros).

Caso práctico: desarrollo regional en Rumanía

Mediante una serie de proyectos iniciados en 1994, Phare está contribuyendo a la creación de un marco institucional y normativo para el desarrollo de una política regional en Rumanía, y a la preparación de programas para su ejecución de acuerdo con las disposiciones comunitarias sobre fondos estructurales.

- Merced al presupuesto Phare de 1994, varios expertos de la UE y de Rumanía elaboraron un análisis sobre las disparidades regionales en Rumanía y formularon propuestas para establecer un marco normativo e institucional adecuado para el desarrollo de la política regional.

- En 1997 se publicó un Libro Verde sobre Desarrollo Regional con las conclusiones del estudio financiado por Phare; en él se proponía la creación de varias macroregiones como unidades de planificación, basadas en asociaciones voluntarias entre grupos de comarcas. El Libro Verde definía además un marco nacional para el desarrollo de la política regional y la financiación de los programas.

- El gobierno decidió adoptar los puntos principales del Libro Verde como política propia de desarrollo regional y, en consecuencia, en 1997 se aprobó un presupuesto Phare que prestaba apoyo a la creación de instituciones a escala nacional y regional.

- En 1998 se aprobó una Ley de Desarrollo Regional por la que se creaba un marco institucional adecuado y se constituía la Agencia Nacional de Desarrollo Regional y el Fondo Nacional de Desarrollo Regional.

- En 1998 se aprobó un presupuesto Phare en virtud del cual se prestaba apoyo financiero preliminar a proyectos propuestos por las regiones y financiados con cargo al Fondo Nacional de Desarrollo Regional. Paralelamente, el Programa Preparatorio Especial para los Fondos Estructurales contempla la prestación de asistencia técnica como apoyo complementario y ofrecer formación a las instituciones nacionales y regionales relevantes.

Eslovaquia

Resumen del año

La situación macroeconómica de Eslovaquia empeoró en 1998, debido a la falta de reformas estructurales y a la aplicación de unas políticas macroeconómicas desequilibradas. Aunque el PIB registró un crecimiento del 4,4%, la balanza exterior y el saldo presupuestario mostraron indicios de deterioro continuado. Por tercer año consecutivo, el déficit por cuenta corriente superó el 10% del PIB y el déficit público aumentó por encima del 5% del PIB, por lo que resulta imperativo que Eslovaquia realice un esfuerzo sustancial para reducirlos hasta niveles más sostenibles.

Aunque en 1998 la inversión extranjera directa fue muy superior a la de años anteriores, situándose en torno a un 2% del PIB, el importe total está muy lejos de ser suficiente para cubrir el déficit por cuenta corriente, pues el saldo acumulado del período 1990-1998 fue sólo de 1.230 millones de euros. La tasa media de inflación se mantuvo en una cifra relativamente baja: el 6,7%. Sin embargo, el índice de desempleo continuó su tendencia al alza y en diciembre de 1998 llegó al 15,6%, por encima del 12,5% registrado en diciembre de 1997.

En lo tocante a las reformas estructurales, la privatización siguió adelante y el sector privado representa actualmente el 80% del PIB. Sin embargo, los métodos de privatización utilizados no han conducido a la reestructuración empresarial y los bancos más importantes, que todavía son de propiedad pública, soportan altos niveles de morosidad y se hallan infracapitalizados. Por todos estos motivos, Eslovaquia debe redoblar sus esfuerzos por potenciar una reestructuración empresarial orientada al mercado, reestructurar y privatizar los bancos estatales, y atraer inversión extranjera para acelerar la modernización de las empresas.

En 1998, Eslovaquia siguió adoleciendo de dificultades políticas. El Parlamento fue incapaz de elegir un nuevo Presidente y, en consecuencia, los poderes presidenciales pasaron al gobierno, que los utilizó de forma controvertida. La Unión Europea puso de relieve en varios informes su preocupación por la estabilidad de las instituciones democráticas y la correcta gobernación de Eslovaquia.

En otoño se convocaron elecciones nacionales, de las que salió victoriosa la oposición, que formó gobierno en el mes de noviembre. El resultado fue un cambio significativo en el clima político del país. El nuevo gobierno se dispuso a estabilizar las instituciones y a reformar la economía. Los dos últimos meses del año mostraron una mejoría sustancial en las relaciones de Eslovaquia con la Unión Europea, con sus países limítrofes y con organismos internacionales tales como el Consejo de Europa, la OSCE y la OCDE.

En cuanto a las relaciones con la UE, los acontecimientos más significativos de 1998 fueron la apertura del Proceso de Adhesión, con la aprobación de la Asociación de Adhesión y del Programa Nacional de Adopción del Acervo, y la publicación del primer Informe en el mes de noviembre, en el que la Comisión subrayaba su preocupación por los acontecimientos políticos del período anterior a las elecciones y por la situación macroeconómica en Eslovaquia.

Conclusiones del Informe de la Comisión Europea,

noviembre 1998

Las recientes elecciones ofrecen a Eslovaquia una excelente oportunidad para corregir las debilidades políticas reflejadas en los Informes y para adoptar medidas que garanticen el futuro cumplimiento de los criterios políticos establecidos por el Consejo Europeo de Copenhague.

Eslovaquia ha introducido la mayor parte de las reformas necesarias para establecer una economía de mercado operativa, pero ha faltado transparencia debido a la intromisión de las autoridades. A pesar de ello, Eslovaquia debería estar en condiciones de hacer frente a las presiones competitivas y a las fuerzas del libre mercado dentro de la Unión a medio plazo, si permite que funcione la economía de mercado.

Eslovaquia debe acelerar el ritmo de aproximación de la legislación, especialmente en materia de mercado interior, medio ambiente y justicia e interior. Asimismo, es preciso realizar un esfuerzo coordinado para establecer y alimentar en estos ámbitos las capacidades institucional y administrativa.

El Programa Phare en 1998

En consonancia con las prioridades a corto plazo establecidas en la Asociación de Adhesión y en el Programa Nacional de Adopción del Acervo, el objetivo del Programa Phare de 1998 es apoyar a Eslovaquia en sus esfuerzos por cumplir los criterios de Copenhague y prepararse para la integración en la Unión Europea.

En 1998, Eslovaquia recibió el apoyo de cuatro Programas Phare: el Programa Nacional Phare (45,9 millones de euros), el Mecanismo de Igualación (7,5 millones de euros), el Instrumento para Grandes Infraestructuras (15 millones de euros) y el Programa de Cooperación Transfronteriza (5 millones de euros).

El apoyo de Phare en el marco del Programa Nacional de 1998 se centra en seis áreas clave: ayudar a Eslovaquia a cumplir los criterios políticos de Copenhague, continuar con el proceso de reforma económica, fortalecer las instituciones e integrarlas en el mercado interior, reforzar los asuntos de justicia e interior, facilitar la aproximación normativa en el sector del medio ambiente y fomentar la participación en los programas comunitarios.

Con el fin de ayudar a Eslovaquia a cumplir los criterios políticos de Copenhague, Phare apoyará el fortalecimiento de la administración local y judicial (1,5 millones de euros). En el área de la reforma económica (3,5 millones de euros), el apoyo de Phare incluirá la definición de prioridades de política económica a medio plazo, y su evaluación conjunta en el marco del Acuerdo Europeo. Asimismo, se facilitará ayuda para mejorar el sistema de derechos de la propiedad, y Phare apoyará la ejecución de la Política Catastral Nacional y la creación de un sistema de registro de la propiedad rústica.

Eslovaquia debe reforzar su capacidad institucional y administrativa; el apoyo en este área se centrará principalmente en la adhesión. Phare prestará apoyo a la armonización de la legislación y al fortalecimiento de las instituciones en materia de normalización y certificación, ayudas del Estado, mercado de capitales, propiedad intelectual, contratación pública y agricultura (áreas veterinaria y fitosanitaria). Asimismo, se prestará asistencia a Eslovaquia para que se prepare a recibir Fondos Estructurales de la Unión, contribuyendo al desarrollo de las políticas regional y estructural y de la capacidad para ejecutarlas. El apoyo de Phare en este área llegará en 1998 a 17 millones de euros.

El sector de justicia e interior (5,2 millones de euros) sigue siendo prioritario. El apoyo incluirá el fortalecimiento de la policía y de los tribunales, el desarrollo de una gestión de fronteras y un control de la migración eficaces, y la colaboración en la lucha contra el crimen organizado, el tráfico ilegal de estupefacientes y personas, la corrupción y el blanqueo de dinero. Asimismo, se prestará apoyo a la aproximación de las políticas nacionales en materia de justicia e interior a las internacionales y las de la Unión.

En cuanto a medio ambiente (17,5 millones de euros), se prestará apoyo a la incorporación del derecho comunitario al ordenamiento jurídico nacional, y al diseño y aplicación de programas de aproximación detallados, que incluyan estrategias de financiación e inversión en materia de adopción del acervo medioambiental.

Por último, una asignación de 1,2 millones de euros apoyará en 1998 la participación de Eslovaquia en programas comunitarios de educación.

Además de lo anterior, en 1998 el programa Tempus recibió una asignación de 4 millones de euros para enseñanza superior, destinados a financiar 24 Proyectos Europeos Conjuntos, 12 de ellos en el campo del desarrollo institucional.

En 1998, Eslovaquia también recibió apoyo a través del Mecanismo de Igualación, mediante una asignación y la definición de cuatro proyectos:

- Apoyo al Tribunal Nacional de Cuentas (1,05 millones de euros)

- Fortalecimiento de la capacidad de la Asamblea Nacional (Parlamento) (2 millones de euros)

- Fondo de postprivatización (4 millones de euros)

- Spisska Nova Ves - un proyecto de desarrollo regional para mejorar la situación de la comunidad gitana (0,45 millones de euros)

Asimismo, Eslovaquia recibió en 1998 una asignación de 15 millones de euros del Instrumento para Grandes Infraestructuras, al objeto de financiar la construcción de una circunvalación vial en Bratislava. El proyecto, cofinanciado por el Banco Europeo de Inversiones y el Estado eslovaco, supone la construcción de 6,5 kilómetros de autovía (la D-61) alrededor de la ciudad. La construcción de la circunvalación reducirá la congestión del tráfico y la contaminación en Bratislava, y contribuirá al desarrollo de la red de transporte del país.

Finalmente, Eslovaquia está recibiendo fondos del Programa de Cooperación Transfronteriza (5 millones de euros). El programa, que se centra en las zonas limítrofes con Austria, apoyará actuaciones en cuatro áreas prioritarias: infraestructura técnica, desarrollo económico y turismo, medio ambiente, apoyo a las instituciones y recursos humanos.

Logros del Programa Phare

La evolución del Programa Phare en cuanto a contratación y pagos ha mejorado notablemente. A finales de 1998, los programas del periodo 1990-1996 se habían adjudicado en su totalidad, y el porcentaje de contratación del programa de 1997 era aproximadamente del 35%.

En 1998, Phare prestó apoyo a Eslovaquia en muchos sectores y logró ejecutar y completar con éxito varios proyectos.

En agricultura se está consiguiendo llevar a buen fin un proyecto de desarrollo de servicios de capacitación rural que cuenta con la participación del Ministerio de Agricultura. Asimismo, Phare prestó apoyo a organizaciones privadas, tales como la Cámara de Agricultura y Alimentación y la Asociación de Agricultores Privados. El área de salud animal y fitosanitaria también recibió asistencia adicional, entre otros en materia de diagnóstico veterinario y fitosanitario. Finalmente, se emprendió la modernización de la Autoridad Cartográfica, Geodésica y Catastral.

En cuanto a la aproximación de la legislación, en 1998 se creó una unidad central de traducción en el Instituto de Aproximación Legislativa, con el fin de traducir el acervo a la lengua eslovaca. Además, las autoridades siguen recibiendo asesoramiento de un equipo legal financiado por Phare en distintas cuestiones de aproximación legislativa.

En materia de administraciones públicas, se está ejecutando un importante proyecto que incluye la reforma de la función pública, el desarrollo de un entorno legislativo adecuado para profesionalizar y despolitizar la función pública, y la formación del funcionariado. En este proyecto participan los institutos de administración pública de Alemania, Finlandia y Reino Unido. También en el marco de este proyecto, el Parlamento recibió equipos de impresión financiados por Phare, como apoyo al proceso legislativo. Finalmente, se suministraron equipos informáticos a los tribunales mercantiles, con objeto de informatizar los registros.

Phare también prestó un valioso apoyo en el área del desarrollo de la sociedad civil. En 1998, la Fundación de Desarrollo de la Sociedad Civil en Eslovaquia, financiada por Phare, apoyó las actividades de ONGs no partidistas, con el fin de concienciar a los votantes más jóvenes y supervisar las elecciones parlamentarias. Esta campaña, denominada OK 98, tuvo un gran impacto en el porcentaje de participación en las elecciones (84,6%). Especial mención merece el hecho de que ocho de cada diez nuevos votantes acudieron a las urnas. Asimismo, las actividades de supervisión electoral desarrolladas por las ONGs ayudaron a garantizar unas elecciones libres y equitativas. Otro efecto secundario de la campaña ha sido la reafirmación de la función y el prestigio de las ONGs en Eslovaquia.

En 1998, el Programa Phare contribuyó al fortalecimiento de la economía de mercado en Eslovaquia mediante el apoyo a las PYME (véase el cuadro) y a través del Mecanismo Eslovaco de Postprivatización (MEP). Creado a finales de 1996, el MEP es un fondo de capital riesgo que implica una asociación entre el BERD (30 millones de euros) y Phare (12 millones de euros). Además de su participación en capital, Phare aporta 8 millones de euros en fondos para asistencia técnica previa y posterior a la inversión. Esta combinación de capital riesgo y asistencia técnica significa que el fondo puede prestar apoyo a empresas no cotizadas en el mercado de valores que, de otra forma, no podrían recibir apoyo de los mercados financieros ni de los bancos. Se espera que el MEP tenga un efecto catalizador y aumente la inversión extranjera en Eslovaquia.

Caso práctico: el sector de las PYME en Eslovaquia

El sector de las PYME se está revelando crucial para el crecimiento de la economía y la creación de empleo en Eslovaquia. El número de estas empresas no ha dejado de crecer desde 1991, y en este momento representan en torno al 60% del empleo y el 50% de la producción económica.

Phare ha tenido un papel protagonista en este desarrollo, a través del apoyo técnico y financiero directo a las PYME y de la creación de instituciones que dan servicio a las PYME. Con apoyo de las autoridades, Phare colaboró en la creación de la Agencia Nacional de Desarrollo de las PYME, una red formada por doce Centros Regionales de Asesoramiento e Información y cinco Centros de Innovación Empresarial. Estas organizaciones regionales, con representación en todo el país, facilitan formación, información y asesoramiento a las PYME y, por este medio, Phare contribuyó a crear en torno a 5.000 nuevos puestos de trabajo y 1.300 PYME.

El Plan de Préstamos a PYME de Phare (16,7 millones de euros) también ha tenido un gran éxito. Este plan, en el que por primera vez se combinan fondos Phare, gubernamentales y comerciales, concede préstamos a las PYME a un interés muy favorable. Hasta la fecha, el Plan de Préstamos ha concedido 480 préstamos a empresas con un promedio de 45 trabajadores, por un importe medio de 60.000 euros. El porcentaje actual de impagados es inferior al 1%.

En 1998, el sistema de seguimiento y evaluación operativos llevó a cabo una evaluación del programa PYME. El apoyo de Phare fue calificado de muy satisfactorio, tanto en el aspecto de ejecución del programa como en el de logro de los objetivos de Phare, y el programa está considerado como uno de los de mayor éxito de su clase en Europa Central. Hasta la fecha, el apoyo de Phare al sector de las PYME eslovacas asciende a 31,9 millones de euros.

Eslovenia

Panorama del año

La economía de Eslovenia mejoró bastante en 1998. El PIB real creció un 4% durante el primer semestre, y la cifra anual se estima en un 3,9%, lo que supone un aumento del 2,9% con respecto a 1997. Asimismo, se esperaba que la balanza de pagos por cuenta corriente, que registró un aumento del 0,2% del PIB respecto a 1997, se equilibrase en 1998 y que el déficit presupuestario, que en 1997 fue del 1,1% del PIB, descendiese ligeramente en 1998, hasta situarse en el 1%.

La inversión extranjera directa alcanzó en el primer semestre los 136 millones de euros, mientras que la deuda externa se situaba en 4,08 millones de euros a finales de agosto. En cuanto a la inflación, se fue reduciendo a lo largo del año hasta alcanzar los 6,4 puntos porcentuales en noviembre, bastante por debajo del 9,4% de 1997. A finales de septiembre de 1998, el desempleo (según la definición de la OIT) era del 7,5%.

En cumplimiento de la ley de conclusión del proceso de privatización, todas las empresas públicas habían finalizado el proceso formal de privatización el 1 de noviembre de 1998. No obstante, aún está pendiente su reestructuración, y es necesario realizar nuevos esfuerzos para privatizar los servicios, bancos y compañías de seguros de propiedad pública, y para liberalizar los mercados de capitales.

En 1998, Eslovenia siguió disfrutando de estabilidad política y de un funcionamiento adecuado de sus instituciones democráticas. En el área de asuntos exteriores, en el mes de marzo Eslovenia presentaba ante el Consejo del Atlántico Norte su plan de integración en la OTAN.

En lo que se refiere a las relaciones con la UE, los acontecimientos más significativos de 1998 fueron el comienzo formal del proceso de adhesión y la apertura de negociaciones, además de la adopción de la Asociación de Adhesión, en el mes de marzo, y la publicación del Informe de la Comisión Europea, en el de noviembre.

Conclusión del Informe de la Comisión Europea,

noviembre de 1998

Eslovenia sigue cumpliendo los criterios políticos establecidos por el Consejo Europeo de Copenhague. No obstante, aún debe dedicar atención al perfeccionamiento de los procesos parlamentario y judicial, y asegurarse de que cumple las obligaciones relativas a los derechos de propiedad establecidas en el Acuerdo Europeo.

Eslovenia puede considerarse una economía de mercado en funcionamiento, y debería estar en condiciones de hacer frente a las presiones competitivas y a las fuerzas del libre mercado dentro de la Unión a medio plazo, siempre y cuando las reformas previstas se realicen a tiempo y en su totalidad.

Eslovenia podrá asumir a medio plazo las obligaciones inherentes a la adhesión a la Unión, siempre que acelere el proceso de aproximación legislativa y de desarrollo institucional con el fin de subsanar la ausencia de avances en este sentido durante el año. Asimismo, deberá esforzarse en el área del mercado interior, especialmente en lo que respecta a IVA, control sobre las ayudas de Estado y justicia e interior.

El Programa Phare en 1998

En 1998, Phare concedió fondos a Eslovenia por valor de 16 millones de euros, a través de dos programas: el Programa Nacional Phare (10 millones de euros), que incluía 1,25 millones para el programa Tempus, y el Programa de Cooperación Transfronteriza (6 millones de euros).

No obstante, se decidió traspasar una parte sustancial de la asignación de 1998 al año 1999, con objeto de preparar proyectos pormenorizados de inversión. Por este motivo, el Programa Nacional de 1998 se centró principalmente en el desarrollo institucional, y se ejecutará por medio de nuevos acuerdos de hermanamiento (economía, medio ambiente y agricultura) y, cuando proceda, por medio de acuerdos estándar de asistencia técnica (estadísticas).

Las cuestiones prioritarias son aumentar la integración en el mercado interior y reforzar las capacidades institucional y administrativa. La ayuda incluirá el aumento de calidad general en el ámbito de estadística (2 millones de euros) y el desarrollo institucional del Ministerio de Economía y Hacienda (0,85 millones de euros).

Además, se asignaron 3 millones de euros al Programa Preparatorio Especial para los Fondos Estructurales, destinado a financiar el desarrollo de la política regional y de cohesión.

Phare también prestará apoyo al estudio de la viabilidad de los proyectos de inversión previstos (1999) en los campos del medio ambiente y la agricultura (1,9 millones de euros), y para desarrollar y supervisar estructuras de control en estos dos sectores (1 millón de euros).

Tempus II recibió una asignación de 1,25 millones de euros para el sector de la enseñanza superior, destinados a financiar cinco Proyectos Europeos Conjuntos, uno de ellos en el área del desarrollo institucional.

Por su parte, el Programa de Cooperación Transfronteriza (6 millones de euros) está financiando acciones en las regiones limítrofes con Austria e Italia.

Logros del Programa Phare

La ejecución del Programa Phare en Eslovenia se enfrentó a numerosos retos en 1998. Por primera vez, el programa se ejecutó de acuerdo con los procedimientos del Sistema de Ejecución Descentralizada (SED) y, también por vez primera, se creó el Fondo Nacional (el Memorándum de Acuerdo se firmó en el mes de diciembre), que supervisará la gestión financiera y facilitará la transferencia de fondos a los beneficiarios finales en Eslovenia, con ayuda de la Unidad Central de Financiación y Contratación.

El tamaño del país no incide de forma significativa en los trabajos de aproximación y aplicación de las leyes y reglamentos técnicos. Debido a su reducido tamaño, Eslovenia se está enfrentando a la carga de trabajo que ello supone con una administración pequeña. El Programa Estratégico de Preadhesión, introducido con el programa de 1996, facilitó a la Oficina de Asuntos Europeos y a otros ministerios la gestión de las tareas de planificación, coordinación y apoyo del proceso de preadhesión.

En el sector financiero, Phare siguió representando un papel importante en la introducción del IVA en Eslovenia (prevista para el 1 de julio de 1999). El Programa facilitó asistencia técnica para la formulación del entorno normativo, el desarrollo de políticas y las cuestiones de organización. El resultado fue la aprobación de la ley de IVA el 25 de noviembre de 1998. Además, Phare facilitó asistencia al Ministerio de Economía para el desarrollo de la estrategia de libre circulación de capitales y el establecimiento de un sistema de supervisión y notificación de los flujos de capital. Entre otras ayudas prestadas al ministerio figuran la formación en el sector de los seguros, y la formación y el apoyo a la privatización del sector bancario.

Los Programas de Cooperación Transfronteriza con Eslovenia siguen incidiendo positivamente sobre el desarrollo socioeconómico de las regiones limítrofes con Italia y Austria. Se decidieron y ejecutaron proyectos con un efecto transfronterizo notable en diversos sectores, en estrecha colaboración con las autoridades competentes austríacas e italianas. Las actividades incluían la mejora de los pasos fronterizos, la protección y la mejora de las áreas de captación de aguas, las iniciativas de desarrollo local, el desarrollo de las PYME y la mejora de las infraestructuras (por ejemplo, del suministro de agua).

Caso práctico: régimen de créditos ambientales

El objetivo del régimen de créditos ambientales, cofinanciado por Phare, es ayudar al Fondo del Medio Ambiente a satisfacer las necesidades de financiación de inversiones de las empresas y municipios de Eslovenia, con objeto de reducir la contaminación, promocionar los sistemas de gestión de residuos e introducir tecnologías inocuas para el medio ambiente. El Fondo del Medio Ambiente es un fondo de inversión sin ánimo de lucro creado por el Ministerio del Medio Ambiente.

El régimen se basa en un estudio de viabilidad financiado por Phare (análisis institucional y de la demanda del mercado), realizado en el año 1996. Según este estudio, existía una considerable demanda de financiación de inversiones en medio ambiente por parte de los municipios y empresas, que sin embargo se mostraban reacios a solicitar préstamos a la banca comercial al interés del mercado. Otro importante nicho de demanda era el constituido por las empresas privatizadas, obligadas por ley a realizar inversiones en medio ambiente dentro del proceso de privatización.

El régimen proporciona a los municipios y al sector privado créditos con tipos de interés muy atractivos, para la financiación de proyectos en tres grandes áreas: mejora de la calidad del aire y reducción de la contaminación; mejora de la calidad del agua y gestión de los recursos hídricos, y reducción de la producción de residuos sólidos o peligrosos. El régimen ha facilitado créditos del Fondo del Medio Ambiente a tipos competitivos por valor de 2 millones de euros, destinados a inversiones en las tres áreas mencionadas.

Países no candidatos

Albania

Panorama del año

Con una renta per cápita de unos 675 euros en 1998, Albania sigue siendo el país más pobre de Europa. Tras el dramático desmoronamiento de la producción económica, que se precipitó como consecuencia del colapso de la economía planificada y que supuso una caída del PIB real de casi un 40% entre 1989 y 1992, Albania inició un periodo de rápida recuperación, registrando uno de los índices de crecimiento económico más altos de Europa. Así, entre 1992 y 1996 el PIB real subió casi un 45%, y a finales de 1996 volvía a estar en el 90% de los niveles alcanzados en 1989. Sin embargo, la crisis de 1997 supuso una nueva caída del PIB real, esta vez del 7% con respecto a 1996. El proceso de crecimiento se reanudó en 1998 y, según las estimaciones, la tasa de crecimiento será del 10% en términos reales y algo más baja, del 7%, en 1999. El éxito de Albania en reducir la inflación desde el elevadísimo 237% de 1992 al 8% de 1998 fue un logro enorme. La inversión extranjera directa, procedente principalmente de Grecia e Italia, rondó en 1998 los 42 millones de euros.

Los esfuerzos por lograr la estabilidad macroeconómica se confirmaron en 1998, pero el crecimiento económico es vulnerable a la continuada inestabilidad política y a la falta de seguridad y orden público en el país. Las reformas estructurales que ha emprendido Albania en sus instituciones y en la administración pública son alentadoras, pero deberán confirmarse y completarse mediante esfuerzos constantes destinados a erradicar el fraude y la corrupción.

Los procesos de estabilización, recuperación y democratización del país siguieron adelante de forma más bien errática, y aún se enfrentan a graves problemas. La vida política siguió marcada por enfrentamientos constantes y por un orden público sin garantías, como lo demuestra el hecho de que en septiembre de 1998 volvieran a producirse disturbios y que, en consecuencia, se formara un nuevo gobierno en octubre del mismo año. Los elevados niveles de corrupción en la administración pública y la justicia, junto con el crimen organizado, han socavado considerablemente los esfuerzos de las autoridades. El empeoramiento de la situación en Kosovo y la llegada masiva de refugiados han supuesto, además, mayores exigencias para el erario público y han afectado negativamente a la seguridad en la zona noreste de Albania.

En lo que se refiere a sus relaciones con la Unión Europea, Albania forma parte, desde 1992, del Régimen de Preferencias Generalizadas (RPG) y del Acuerdo de Cooperación y Comercio. Desde 1995, viene solicitando un Acuerdo de Asociación, pero el estrechamiento de las relaciones está sujeto al enfoque regional de la Unión Europea y a los avances reales en términos de estabilidad y desarrollo.

El Programa Phare en 1998

En 1998, al igual que ocurrió en 1997, los recursos de Phare se concentraron en cuatro sectores de interés:

- reforma de las instituciones y la administración pública

- desarrollo de las comunidades locales

- desarrollo de las grandes infraestructuras

- agricultura

En 1998, el Programa Phare comprometió 30,5 millones de euros en programas nacionales y 12,0 millones de euros en programas de cooperación transfronteriza.

En relación con la reforma de la administración pública, en 1998 se puso en marcha un programa de asistencia técnica en distintas áreas (tribunal de cuentas nacional, Ministerio de Administraciones Públicas, etc.).

En cuanto a la reforma judicial, se realizaron considerables esfuerzos, gracias en gran medida al Consejo Europeo, cuya participación está financiada con fondos de Phare. Ya se han ejecutado dos Programas Conjuntos.

Desde finales de 1997, la Comisión ha proporcionado ayudas a la policía albanesa, en colaboración con la Unión Europea Occidental y el Elemento Multinacional de Asesoramiento en Asuntos Policiales, en forma de asistencia y equipos. Hasta 1998 se comprometieron casi 8 millones de euros a este proyecto, y su ejecución ya se ha iniciado. Las ayudas se destinan esencialmente a suministrar equipo especial, uniformes, vehículos y repuestos a la policía, y a rehabilitar los Centros de entrenamiento.

Respecto a las aduanas, en junio de 1997 se creó una Misión de Asistencia Aduanera por un periodo de nueve meses, por lo que su actuación se prolongó hasta entrado el año 1998. Su principal cometido era ayudar a las autoridades aduaneras albanesas a recuperar su eficacia en la recaudación de derechos de aduana e impuestos especiales. En 1998, las actividades dirigidas a reformar el servicio aduanero y su informatización (ASYCUDA) se vieron retrasadas debido a los constantes disturbios.

Por lo que se refiere al fomento de las comunidades locales, el programa de 1998 incluía el desarrollo de proyectos experimentales de regeneración urbana en Tirana, consistentes en la realización intensiva de obras de mantenimiento en los edificios y espacios públicos.

Tanto el gobierno albanés como la comunidad de donantes consideran que el sector del agua es un área vital para el desarrollo de las infraestructuras. Sin embargo, las redes de suministro y distribución de agua siguen deteriorándose. Por este motivo, en 1998 una de las principales funciones de la UGP de Phare siguió siendo la de estimular y coordinar la participación de los donantes en este esencial sector.

En la agricultura, los esfuerzos se concentraron en los servicios de capacitación, la cartografía, los servicios veterinarios y la pesca. A finales de diciembre de 1998, el gobierno de Albania aprobó una estrategia de desarrollo de la agricultura, la Estrategia Verde, que será muy útil en el desarrollo futuro de este sector.

Finalmente, Albania recibió un presupuesto de 0,7 millones de euros para Tempus, destinado a financiar 6 Proyectos Europeos Conjuntos.

Logros del Programa Phare

Durante el periodo 1991-1998, la asistencia de Phare a Albania superó los 500 millones de euros. A pesar de los retrasos en la programación y la ejecución motivados por la situación del país, la ejecución general de la asistencia de Phare sigue siendo satisfactoria, con una adjudicación del 66% de los fondos totales asignados entre 1991 y 1998. Además, en el año 1998 se aceleró el proceso de ejecución, especialmente en lo referente a los grandes proyectos de infraestructuras. Buen ejemplo de ello ha sido la construcción de la carretera que enlaza las localidades de Durres y Roghizina. En 1998, el objetivo de contratar 120 millones de euros estuvo muy cerca de alcanzarse.

Phare condicionó su apoyo presupuestario a que el programa de reforma de la administración pública del gobierno incluyera determinadas acciones. Gracias a ello, se adoptaron las siguientes medidas: se aprobó la ley orgánica presupuestaria, se transformó el servicio de control estatal en un tribunal de cuentas nacional, se aprobó el Decreto sobre medidas transitorias relativas a contratación y despidos, se creó la Oficina de Publicaciones, etc.

En cuanto a las ayudas al cuerpo de policía albanés, en 1998 se alcanzaron varios objetivos: se rehabilitaron 13 comisarías, se distribuyeron más de 100 radiotransmisores portátiles, se terminó de rehabilitar el centro de entrenamiento de la Academia de policía de Tirana, se suministraron repuestos para los vehículos policiales, etc.

Las estrategias financiadas por Phare en materia de residuos y agua concluyeron de acuerdo con las recomendaciones del Plan Operativo Nacional albanés de medio ambiente, y servirán de base a futuras inversiones en las infraestructuras de sectores básicos tanto para la salud como para el medio ambiente.

Caso práctico: aduanas

La Misión de asistencia aduanera a Albania ha sido uno de los programas de asistencia técnica de mayor éxito en este país, como lo demuestra el sustancial aumento de la recaudación aduanera. Originalmente, esta misión se creó como parte de la respuesta internacional a la crisis de las inversiones piramidales en Albania de 1997, pues las aduanas se vieron enormemente perjudicadas por los disturbios que provocó dicha crisis. Esto tuvo graves consecuencias para las finanzas públicas, pues la mayor parte de los ingresos del Estado proceden de la recaudación aduanera. La misión desplegó todo un equipo de especialistas con objeto de ayudar al gobierno a combatir el fraude y recuperar su capacidad recaudadora, y para modernizar las aduanas y transformarlas en un servicio viable y autosostenido. La misión logró todos sus objetivos. Los ingresos procedentes de las tiendas libres de impuestos aumentaron sustancialmente, hasta alcanzar cerca del 150% del nivel anterior a la crisis. En 1998, la misión se centró en un programa de modernización y desarrollo, pero se vio entorpecida por los disturbios de septiembre de 1998. La Conferencia internacional de Tirana de octubre de 1998 destacó la importancia de la misión.

Bosnia y Hercegovina

Panorama del año

A pesar de la difícil situación de posguerra de Bosnia y Hercegovina, en 1998 se hicieron grandes progresos hacia la recuperación económica. En el periodo comprendido entre 1995 y 1998, la asistencia exterior apoyó dicha recuperación, y la media de crecimiento del PIB fue de aproximadamente el 35% anual. La inflación se situó en niveles moderados en los dos territorios surgidos de la guerra, la Federación Croato-Musulmana y la República Serbia, principalmente gracias a la estricta disciplina fiscal de las autoridades. Sin embargo, todos estos avances sólo consiguieron que el PIB recuperara la mitad de su nivel anterior a la contienda, y que la renta per cápita quedara por debajo del 50% respecto de dicho momento. La tasa global de desempleo se situaba en el 30-40%, y en la República Serbia se estimaba en torno al 50-60%.

En el contexto del programa de reformas estructurales y macroeconómicas de alcance nacional que financia el FMI, aprobado por las autoridades bosnias en mayo de 1998, se ha avanzado mucho hacia la promulgación de un marco legislativo capaz de desarrollar unas instituciones comunes adaptadas a la economía de mercado. Hasta el momento, los principales hitos han sido la introducción de una nueva moneda común, el Marco Convertible; la aprobación de un único presupuesto del Estado en la primavera de 1998 y la promulgación, el 1 de enero de 1999, de un nuevo Código aduanero común, elaborado con la asistencia del programa de la Oficina de Asistencia Fiscal y Aduanera (OAFA), financiado por la CE.

En 1998, Bosnia y Hercegovina siguió atravesando dificultades políticas provocadas por la resistencia a la integración, especialmente en la parte este de la República Serbia y en algunas zonas de la Federación Croato-Musulmana. Además, la labor de las instituciones comunes de Bosnia y Hercegovina aún parece verse frenada por la falta de voluntad política para tomar decisiones conjuntas. La reforma del sistema judicial sigue pendiente, y el regreso de los refugiados se enfrenta a serios obstáculos.

En lo que se refiere a las relaciones con la UE, la Declaración de la Unión sobre Bosnia y Hercegovina de junio de 1998 supuso un paso importante en las relaciones bilaterales, pues indicaba claramente que el futuro de Bosnia y Hercegovina se encuentra en Europa y proporcionaba el marco necesario para una cooperación más estrecha. Además, los Estados miembros han constituido el "Grupo de trabajo consultivo UE/BH" cuyo cometido es proporcionar un canal entre Bosnia y Hercegovina y la Unión para proporcionar asistencia técnica y especializada en los campos de la administración, el entorno normativo y el desarrollo de políticas.

Condicionalidad

La Comisión aplica los principios de la condicionalidad a todos los programas que gestiona en Bosnia y Hercegovina. Para ello, se basa principalmente en el enfoque regional, aprobado en abril de 1997, en el que se detallan las condiciones económicas y políticas que deben cumplirse para que sea posible entablar relaciones bilaterales.

Los Programas Phare y Obnova en 1998

Los dos instrumentos principales de la CE para la reconstrucción de Bosnia y Hercegovina son los programas Phare y Obnova, que son complementarios, pues el país no puede optar a la asistencia total de Phare. En línea con las condiciones establecidas en el enfoque regional, la asistencia de Phare se limitará a aquellos proyectos que apoyen directamente los acuerdos de paz, en particular el desarrollo de relaciones entre entidades y el regreso de los refugiados. La financiación de Obnova se utilizará para reforzar el proceso de reconstrucción, favorecer el regreso de los refugiados y la reconciliación y la cooperación económica entre las regiones, así como para crear las condiciones sociales y económicas necesarias para el desarrollo de Bosnia y Hercegovina, mediante el apoyo a la OAFA, las actividades de desarrollo económico, las actividades de asistencia integrada y los proyectos de desarrollo social y de los medios de comunicación.

Al iniciarse el tercer año de reconstrucción de Bosnia y Hercegovina, el regreso y la reintegración de los refugiados y desplazados se convirtió en el principal objetivo de los esfuerzos internacionales. Pero la estrategia de la Comisión incluía otro aspecto fundamental: lograr que el proceso de reconstrucción fuera sostenible, apartándose de las intervenciones de emergencia y favoreciendo la ejecución de programas orientados al desarrollo económico e institucional. La Comisión destinó aproximadamente la mitad del programa de 1998 a las iniciativas de regreso de los refugiados. Simultáneamente, acometió diversos proyectos de desarrollo institucional que favorecían el desarrollo de sistemas fiscales y aduaneros, la creación de un moderno banco central y la democratización de los medios de comunicación. Finalmente, Bosnia y Hercegovina recibió una asignación de 1,5 millones de euros a Tempus, destinados a financiar siete Proyectos Europeos Conjuntos.

La asignación total de 1998 superó los 186 millones de euros (entre Phare y Obnova).

Otros programas en Bosnia y Hercegovina financiados por la Comisión Europea

ECHO (Oficina Humanitaria de la Comunidad Europea) es el brazo humanitario de la Comisión Europea. Desde que comenzó el conflicto, ECHO ha entregado 1.623 millones de euros a las víctimas de la guerra en la antigua Yugoslavia.

El programa de la Oficina de Asistencia Fiscal y Aduanera (OAFA), financiado a través de la línea presupuestaria B7-544 que gestiona la Dirección General XXI de la Comisión Europea.

Ayudas específicas para la acogida y la repatriación voluntaria de los refugiados que se encuentran en la Unión Europea, gestionadas por el Grupo de Trabajo de Justicia y Asuntos Interiores de la Secretaría General de la Comisión Europea.

Los programas Democracia, LIEN, Tempus y LIFE.

Logros del Programa Phare

En 1998, la principal prioridad fue la asistencia integrada a los refugiados. La Comisión diseñó un ambicioso programa de retorno de los refugiados, que debía ejecutarse principalmente a través de las ONGs europeas (véase el cuadro).

La Comisión financió proyectos de desarrollo institucional en un amplio abanico de sectores sociales y económicos, incluidos los siguientes: banca, tribunal constitucional, banco central, policía, reformas económicas, educación, sanidad, aviación civil, aduanas y sistema tributario, estadística y legislación ambiental.

Asimismo, se financiaron numerosos proyectos de recuperación económica. A través de un programa de desarrollo industrial iniciado en 1998, la Comisión está trabajando en varios sectores económicos de viabilidad inmediata y tratando de atraer hacia ellos a las empresas europeas. Con la contribución de la sección de PYME del BERD, la Comisión está intentando estimular la inversión en las empresas bosnias con independencia de su tamaño. Mediante su apoyo a los proyectos Village en favor del empleo, la Comisión trata de apoyar la creación de puestos de trabajo. Finalmente, mediante su intervención directa en la agricultura y la silvicultura, la CE pretende dotar de una base sólida a estos dos importantes sectores económicos.

Por otra parte, en 1998 la Comisión siguió financiando proyectos, grandes y pequeños, de infraestructuras, tales como carreteras, puentes, telecomunicaciones y distribución eléctrica.

En el campo de la democracia y los derechos humanos, la CE facilitó fondos a los medios de comunicación independientes de Bosnia y Hercegovina, y ofreció su apoyo a la Comisión de Derechos Humanos.

Finalmente, en 1998 se elevó de forma significativa el nivel de ejecución de programas, mediante la modificación del Reglamento de Obnova para simplificar la toma de decisiones en el ámbito de la aprobación y ejecución de los proyectos, y para desconcentrar la gestión de los programas, que ahora se realiza directamente en la Oficina de representación de la Comisión en Sarajevo.

Caso práctico

Hacer posible el regreso: programa de 1998 de retorno de los refugiados

La Comisión Europea se ha fijado como prioridad absoluta conseguir que la mayoría de los refugiados y personas desplazadas de Bosnia y Hercegovina regresen a sus lugares de origen. La Comisión espera que al menos 30.000 personas vuelvan a casa gracias a su programa de retorno de 1998. De momento, la mayoría de los proyectos están en curso, y es difícil ofrecer un balance exacto de los resultados, pues el programa de retorno seguirá teniendo un impacto considerable en la segunda mitad de 1999. Sin embargo, incluso en esta fase preliminar, los informes de las ONGs y las visitas sobre el terreno indican que el programa de regreso integrado de la Comisión Europea ha tenido un éxito notable en el retorno de las minorías a escala local: cuando los proyectos terminen, se habrán reconstruido 7.500 moradas y habrán vuelto a casa 30.000 refugiados o personas desplazadas.

Sin embargo, la reconstrucción de las viviendas no es suficiente para alcanzar este objetivo. El programa de retorno de 1998 también está contribuyendo a rehabilitar las infraestructuras esenciales, tales como las redes de distribución de agua y electricidad, las escuelas y los centros sanitarios. Y también contribuye a crear empleo. La Comisión ha estimado que su ayuda permitirá el regreso a casa de 30.000 personas. Pero es probable que esta cifra se duplique, toda vez que muchas de las familias que vuelven a una casa reconstruida por la Comisión dejan libre otra vivienda, lo que significa que pueden regresar otras familias. Y el efecto dominó no acaba aquí. Los acontecimientos del año anterior demuestran que cuando un grupo pequeño de personas regresa a una localidad gracias a un programa de asistencia, otros le siguen. Este es el motivo por el que los proyectos que patrocina la Comisión actúan como catalizador, acelerando el proceso y animando a las personas a regresar a sus lugares de origen.

Refugiados y desplazados: algunas cifras

En 1998, 140.000 refugiados y desplazados volvieron a sus hogares. 100.000 procedían de otros países, principalmente de Alemania y, de ellos, 35.000 regresaban a localidades en las que formaban parte de la minoría, una cifra ligeramente superior a la de 1997. De este modo, el número de refugiados que aún permanecen fuera de las fronteras del país asciende a 375.000, a los que hay que sumar las 860.000 personas desplazadas dentro del país, que se encontrarían en minoría si regresaran al lugar en el que vivían antes de la guerra. De estos 860.000 desplazados, 120.000 estarían dispuestos a regresar si las condiciones les permitieran sentirse seguros y labrarse un futuro para ellos y los suyos. No obstante, ya han pasado tres años desde que se firmó el acuerdo de Dayton, y aún existen barreras reales que dificultan el regreso; la principal es la tremenda falta de voluntad política por parte de las autoridades (fuente: RRTRF, OHR).

Antigua República Yugoslava de Macedonia

Panorama del año

En 1998, las autoridades de la Antigua República Yugoslava de Macedonia siguieron desarrollando una política de estabilización, en línea con el programa del FMI. Como resultado de la estricta política monetaria y de la influencia de factores externos, los precios se mantuvieron bajos. La inflación bajó ligeramente, situándose en el 1%, frente al 1,3% de 1997. Se procedió al control presupuestario, con lo que el saldo deficitario estimado de 1998 se situó en el 0,7% del PIB. Además, el crecimiento del PIB en 1998 se estimó en un 3,5%, lo cual, si bien representa una mejoría con respecto al 1,5% de 1997, aún está lejos del objetivo del 5%. No obstante, la demanda agregada siguió creciendo: el déficit comercial se mantuvo en el 15% del PIB, en tanto que el déficit por cuenta corriente seguía siendo del 8% del PIB. El desempleo, cercano al 30% de la población activa, se mantuvo en niveles altos.

En cuanto a las reformas estructurales, la liberalización del comercio prácticamente ha finalizado, y las relaciones comerciales con la Unión Europea han mejorado mucho: las exportaciones a la UE aumentaron en torno a un 30% en 1998, mientras que las importaciones de bienes procedentes de la Unión se incrementaban en un 3,4%. La ARYM firmó Acuerdos Comerciales con Eslovenia y Croacia, y, tras el reciente acuerdo sobre la cuestión lingüística, se espera que el Acuerdo de Libre Comercio con Bulgaria entre en vigor a principios de 1999. Además, en torno al 80% de los precios de bienes y servicios está ya liberalizado.

A finales de 1998 se habían privatizado 1.435 empresas, lo que significa que el 88% de las empresas se encuentra ya en manos privadas. No obstante, el marco normativo aún no refleja esta situación y, por lo tanto, los incentivos a la reestructuración son insuficientes y la inversión extranjera es baja en comparación con otros países de Europa Central. El gobierno ya ha comenzado a adoptar medidas para solucionar estos problemas, entre las que cabe destacar una propuesta de enmienda a las leyes de privatización y el compromiso de privatizar las empresas agrarias y metalúrgicas que aún son propiedad del Estado. El desarrollo del sector privado se ve además frenado por el hecho de que nueve de las doce empresas públicas están arrojando fuertes pérdidas, lo que constituye una pesada carga para el sector bancario y el erario público.

Durante los cuatro últimos años, se ha desarrollado gradualmente un plan de rehabilitación de la banca, a pesar de lo cual el sector sigue siendo vulnerable y soportando un elevado nivel de morosidad. Por este motivo, sigue siendo prioritaria la privatización del principal instituto de crédito, el Stopanska Banka.

El periodo anterior a las elecciones de 1998 frenó el proceso de reformas. Sin embargo, tras el éxito de las elecciones y la renovación casi completa del Parlamento, el nuevo gobierno, que entró en funciones en el mes de diciembre, diseñó un impresionante plan de reformas del marco legal y la economía.

En cuanto a las relaciones con la Unión Europea, los acontecimientos más significativos del año 1998 fueron la entrada en vigor, el 1 de enero de 1998, del Acuerdo de Cooperación, y la celebración en marzo del primer Consejo de Cooperación entre la Unión Europea y la Antigua República Yugoslava de Macedonia. El Acuerdo de Cooperación incluye un protocolo financiero, con disposiciones especiales en materia de transporte sobre la concesión de créditos por valor de 150 millones de euros del Banco Europeo de Inversión, así como una asignación presupuestaria de la Comisión por valor de 20 millones de euros como subvención de los intereses. La finalidad de estos recursos es la mejora de las infraestructuras de transporte. El nombramiento de un Representante Permanente de la CE en Skopje a mediados de 1998 se consideró el primer paso hacia una mejor Representación de la Comisión en la Antigua República Yugoslava de Macedonia.

El Programa Phare en 1998

En diciembre de 1998, la Comisión y el gobierno de la Antigua República Yugoslava de Macedonia suscribieron un Acuerdo de Financiación en virtud del cual se asignaban 13 millones de euros al Programa Nacional Phare, con objeto de proseguir las reformas iniciadas en el marco de los programas de 1996 y 1997.

El Programa Nacional Phare de 1998 se centró en los siguientes objetivos esenciales:

- Desarrollar las infraestructuras, concretamente construyendo la circunvalación de la ciudad de Tetovo, en la carretera E65 entre las localidades de Skopje y Tetovo (Corredor europeo VIII); esta circunvalación forma parte del proyecto de autopista Skopje-Tetovo, cofinanciado por el BEI y el Banco Mundial

- Proseguir la reforma del sistema estadístico mediante el suministro de conocimientos técnicos, formación y equipos al Instituto Nacional de Estadística

- Incrementar la capacidad institucional de la Unidad de Coordinación de las Ayudas, dependiente de Vicepresidencia del Gobierno, para facilitar la gestión de los recursos exteriores y apoyar los preparativos del Ministerio de Economía para la descentralización de Phare.

Asimismo, Phare asignó 2 millones de euros para que el programa Tempus de enseñanza superior pudiera proseguir en 1998.

Finalmente, el Programa Phare de 1998 comprometió 10 millones de euros en la Cooperación Transfronteriza en las regiones limítrofes entre Grecia y la Antigua República Yugoslava de Macedonia. Estas ayudas se centrarán en los siguientes aspectos:

- Mejora de las infraestructuras transfronterizas de transporte: la primera fase del proyecto consiste en la mejora del tramo de la E75 entre Negotino y Demir Kapjia (corredor europeo X)

- Desarrollo socioeconómico: ejecución de la segunda fase de los proyectos financiados con el Fondo de Proyectos de Menor Cuantía y apoyo garantizado a los proyectos de infraestructura económica local.

Las asignaciones de Phare a la Antigua República Yugoslava de Macedonia en el marco de los programas de 1996 y 1997 ascendieron a 58 millones de euros. Estas asignaciones apoyan programas y reformas en numerosos sectores, entre los que se cuentan los siguientes: desarrollo de PYME (véase el cuadro), reforma del sistema bancario y de pagos, aproximación de la legislación económica, programa de inversiones públicas, reforma agraria, medio ambiente, reforma de las administraciones públicas, reforma educativa, estadística y desarrollo cultural. El Programa de Cooperación Transfronteriza está contribuyendo a mejorar las instalaciones de los pasos fronterizos y la E75, a facilitar las actividades ambientales y a ejecutar un primer ciclo de proyectos pequeños que se realizarán en las regiones fronterizas. La Antigua República Yugoslava de Macedonia recibió además una asignación de 2 millones de euros a Tempus, destinados a financiar 12 Proyectos Europeos Conjuntos.

Logros del Programa Phare

El programa de 1997 supuso una valiosa ayuda en las reformas del sector bancario y las administraciones públicas, ayudas que se concedían por primera vez a estos dos sectores. Asimismo, se financiaron nuevas áreas, incluidas las de medio ambiente, desarrollo cultural y preparación de un programa de inversión pública, con los correspondientes estudios de viabilidad.

Las actividades que se iniciaron en el programa de 1996 continuaron en 1998. Entre los hitos más destacados figura el proyecto de aproximación de la legislación económica, que produjo 63 recomendaciones para modificar el entorno normativo de las PYME. Los programas de reforma agraria desarrollaron un sistema de registro de la propiedad rústica y pusieron en marcha un programa de formación en política agraria. El programa estadístico preparó un Plan maestro de todas las actividades estadísticas y realizó una encuesta entre los trabajadores. Finalmente, el Programa de Cooperación Transfronteriza comenzó las obras de mejora en dos pasos fronterizos con Grecia y en el primer tramo de 5 km. de la carretera E75 desde la localidad de Gevgelija hasta la frontera griega.

A finales de 1998, la adjudicación de contratos integrada en los programas de 1996 y 1997 alcanzó el 74% de los fondos totales comprometidos, mientras que los desembolsos ascendieron al 17%. Parte de los fondos del programa de 1997 quedó sin adjudicar, debido esencialmente a que los programas de inversiones públicas, reforma agraria y reforma de los sistemas de pagos incluían asignaciones específicas para estudios, equipos y actividades que debían definirse una vez completada la primera fase de la asistencia técnica. Sin embargo, el pausado ritmo de contratación de estos programas refleja la relativa lentitud de las políticas de reforma en estos sectores.

A la fecha presente, todos los programas Phare se gestionan de forma centralizada desde Bruselas. El programa de descentralización se introducirá en 1999, y quedará condicionado a la mejora de la plantilla de la Representación.

Caso práctico: desarrollo del sector de las PYME

El Programa Phare lleva ya algún tiempo apoyando el desarrollo del sector de las PYME en la Antigua República Yugoslava de Macedonia. Gracias a la asignación de 4 millones de euros a través del programa de 1996, Phare facilitó la creación de la Agencia nacional de fomento empresarial, el primer Centro regional de empresas de Skopje, y la concesión de una línea de crédito a PYME en varios bancos comerciales.

Aunque la creación de instituciones de apoyo a las PYME se vio limitada por un entorno normativo poco propicio y por la carga burocrática, la línea de crédito abierta en seis bancos comerciales ha tenido un gran éxito. Se facilitó asesoramiento a los bancos y directrices comerciales a los empresarios individuales. Un programa específico de formación permitió la introducción de las normas contables internacionales. A finales de 1998 se había revisado y recomendado a los bancos casi 200 planes de negocio, 80 de los cuales fueron aprobados, con una media de 20.000 euros por crédito. Finalmente, se asignó una línea de crédito de otros 4 millones de euros a través del programa de 1997.

Estadísticas

Fondos Phare asignados en el periodo 1990-1998, por países

Compromisos, contratos y desembolsos totales de Phare en el periodo 1990-1998

(en millones de euros)

&gt;SITIO PARA UN CUADRO&gt;

Fondos Phare asignados en el periodo 1990-1998, por sectores

Compromisos, contratos y desembolsos totales de Phare en el periodo 1990-1998

(en millones de euros)

&gt;SITIO PARA UN CUADRO&gt;

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