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Language: es
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# 52000AC0595

**Dictamen del Comité Económico y Social sobre la «Comunicación de la Comisión al Consejo, al Parlamento Europeo, al Comité Económico y Social y al Comité de las Regiones - Hacia un espacio europeo de investigación»** 
  
*Diario Oficial n° C 204 de 18/07/2000 p. 0070 - 0082*

  

Dictamen del Comité Económico y Social sobre la "Comunicación de la Comisión al Consejo, al Parlamento Europeo, al Comité Económico y Social y al Comité de las Regiones - Hacia un espacio europeo de investigación"

(2000/C 204/16)

El 18 de enero de 2000, de conformidad con el artículo 262 del Tratado constitutivo de la Comunidad Europea, el Consejo decidió consultar al Comité Económico y Social sobre la comunicación mencionada.

La Sección de Mercado Único, Producción y Consumo, encargada de preparar los trabajos en este asunto, aprobó su dictamen el 3 de mayo de 2000 (ponente: Sr. Wolf).

En su 373er pleno de los días 24 y 25 de mayo de 2000 (sesión del 24 de mayo), el Comité Económico y Social ha aprobado por 61 votos a favor, 2 votos en contra y 1 abstención el presente Dictamen.

El presente Dictamen consta de los siguientes capítulos

1. Resumen

2. Introducción

3. La investigación y el desarrollo en Europa, fundamento y motor del bienestar y del progreso social

4. Papel de la investigación y el desarrollo

5. Investigación y sociedad

6. Capital humano

7. Investigación e innovación técnica

8. Intercambio de personal entre institutos de investigación e industria

9. La dimensión europea: subsidiariedad, concentración y diversidad, competencia y organización

10. Procedimientos y peritaje

11. Conclusiones y recomendaciones

1. Resumen

1.1. El CES considera que la investigación y el desarrollo son decisivos para el bienestar, el progreso social y la garantía de nuestra competitividad y nuestro futuro. El CES insta al Consejo, al Parlamento, a los gobiernos de los Estados miembros y a la industria a apoyar en mayor medida la investigación y el desarrollo, intensificar y reforzar la formación científica y técnica que se imparte en escuelas y universidades, y hacer que la dedicación profesional a la investigación y el desarrollo sea lo bastante atractiva y remuneradora como para que los más dotados para esa actividad se decanten por ella.

1.2. Las medidas propuestas en la Comunicación de la Comisión pueden representar instrumentos importantes para aproximarse a esos objetivos. La puesta en red de "centros de excelencia", la conjunción de pericia y equipamiento y el desarrollo de la infraestructura necesaria a nivel europeo pueden sentar las bases para abordar esas tareas y conformar "masas críticas" que trasciendan las capacidades de los Estados miembros individualmente considerados, en un ejercicio ejemplar del principio de subsidiariedad.

1.3. Ahora bien, para explotar plenamente este potencial y crear un clima estructural que favorezca el espíritu de iniciativa, la creatividad y la inventiva, es necesario poner sumo cuidado en que la aplicación de estos instrumentos se lleve a cabo primero durante una fase inicial de prueba bien definida, así como en seleccionar a los mejores candidatos, habilitar estructuras eficientes que funcionen en un régimen de total autonomía organizativa y administrativa y delegar responsabilidades claramente determinadas. Al mismo tiempo, deben simplificarse -y unificarse entre las numerosas instituciones interesadas- los procedimientos que rigen la administración, la presentación de solicitudes, el peritaje, los informes, etc., con el fin de que el coste total que éstos entrañan se mantenga dentro de límites asumibles.

1.4. Es preciso superar múltiples obstáculos para mejorar y fortalecer la interacción -esencial para la innovación- entre la investigación fundamental y el desarrollo orientado a productos y procesos. A tal fin, hay que ofrecer incentivos más eficaces para promover la movilidad de científicos e ingenieros entre la industria (PYME incluidas), las universidades (técnicas) y otros institutos de investigación. Los derechos de propiedad intelectual deben distribuirse de modo equilibrado y la investigación fundamental orientada al conocimiento debe recibir un estímulo suficiente como fuente de nuevos descubrimientos, proyectos y métodos.

1.5. Dado el potencial innovador de las pequeñas y medianas empresas, su creación debe fomentarse aún más y sus condiciones existenciales deben seguir siendo mejoradas. Es preciso que las condiciones marco de orden económico favorezcan las inversiones privadas en investigación y desarrollo. Por su parte, las empresas tienen que poseer o adquirir una competencia científica y técnica que las dote de discernimiento y permita su adaptación. Los conocimientos técnicos ("know-how") sólo se pueden transferir o comprar si existen y son conocidos y comprendidos.

1.6. Tales realidades se analizan con detenimiento en el presente Dictamen, en el que, a partir de ellas, se formulan detalladas recomendaciones.

2. Introducción

2.1. El punto de partida de las reflexiones y propuestas contenidas en la Comunicación de la Comisión titulada "Hacia un espacio europeo de investigación" es el siguiente:

"[...] En Europa la situación de la investigación es preocupante. Sin una acción concertada para corregirla, la evolución actual podría conducir a una pérdida de crecimiento y de competitividad en la economía mundializada, con lo que el retraso con respecto a otras potencias tecnológicas se agravaría. Europa podría fracasar en la transición a la economía del conocimiento."

2.2. En vista de la situación, la Comisión propone en su Comunicación una serie de medidas específicas que pueden resumirse como "un conjunto de recursos materiales e infraestructuras optimizado a escala de Europa". En este sentido, la Comunicación también puede entenderse como una declaración de principios con vistas a los pasos futuros de la preparación del sexto programa marco.

2.3. La Comisión propone a este respecto las siguientes categorías de medidas e iniciativas:

- un conjunto de recursos materiales e infraestructuras optimizado a escala de Europa;

- instrumentos y medios públicos utilizados con más coherencia;

- una inversión privada más dinámica;

- un sistema común de referencia científico y técnico para ejecutar las políticas;

- recursos humanos más abundantes y móviles;

- un territorio europeo dinámico, abierto y atractivo para los investigadores y las inversiones;

- un espacio de valores compartido.

2.4. El CES considera que la Comunicación de la Comisión es una iniciativa fundamental y plausible; este juicio es también extensivo a las medidas propuestas y a la importancia que en éstas se otorga a la investigación y el desarrollo con vistas al bienestar, la competitividad y la cultura de Europa. El CES observa con satisfacción que en la Comunicación se han tenido en cuenta las sugerencias que hizo en su Dictamen de 25 de octubre de 1995 (sobre "Coordinación de políticas de investigación y desarrollo tecnológico")(1).

2.5. El Comité toma nota de la decisión del Consejo Europeo de Lisboa de suscribir los objetivos contenidos en la Comunicación objeto del presente Dictamen. En las Conclusiones de la Presidencia, el Consejo seleccionó asimismo una serie de acciones específicas consideradas de especial importancia para la creación de un espacio europeo de investigación. El Comité se congratula de la rápida reacción del Consejo Europeo, que acelerará el proceso de creación de un espacio de investigación.

2.6. El CES ve en la Comunicación progresos y oportunidades de primer orden para fortalecer y estructurar el programa europeo de investigación. Respalda las distintas medidas propuestas, a la vez que insiste en la importancia de su configuración y aplicación concretas y en la necesidad de disponer de recursos suficientes.

2.7. Es particularmente importante saber cuáles son las condiciones idóneas para el desarrollo, realización y evaluación de ideas creativas, de nuevos conocimientos y de evoluciones significativas. Lo esencial en este orden de cosas es lograr un equilibrio entre diversidad y concentración; entre orientación y libre decisión de cada investigador; entre federalismo y centralismo; entre investigación fundamental, investigación aplicada a problemas concretos y desarrollo orientado a productos y procesos.

2.8. En las páginas que siguen figura la posición del CES sobre tales cuestiones. Para concienciar aún más a los ciudadanos de la importancia de la investigación y el desarrollo, así como de sus condiciones y evolución, primero se identifican determinadas realidades elementales y se presentan algunos puntos de vista fundamentales.

3. La investigación y el desarrollo en Europa, fundamento y motor del bienestar y del progreso social

3.1. Con el Renacimiento y la Ilustración se inauguró en Europa un proceso cultural de nuevo cuño que alteró y mejoró las condiciones de vida de los pueblos y regiones que participaron en él como nunca antes en la historia de la humanidad. Las conquistas técnicas, médicas, culturales y sociales alcanzadas desde entonces se han convertido en presupuesto y característica de una sociedad de bienestar e información dotada de gran movilidad.

3.1.1. En ese proceso fue esencial ante todo el desarrollo de mejores técnicas de documentación y comunicación (imprenta), así como de aparatos y máquinas transformadoras de energía que liberaron progresivamente al hombre de la carga de los trabajos puramente corporales, a la vez que aumentaron la productividad en una medida antes inimaginable y posibilitaron una movilidad y una información a gran escala. Sólo entonces se logró ese espacio de libertad -al que otrora sólo tenía acceso un pequeño número de privilegiados- necesario para la constitución de un potencial cultural amplio y diferenciado.

3.1.2. En Europa, y durante los últimos doscientos años se han multiplicado prácticamente por doce(2) los ingresos reales medios por persona (es decir, lo que puede gastarse en alimentación, vestido, vivienda, salud, educación, viajes y ocio). En sólo estos últimos ciento veinte años, la esperanza de vida ha aumentado en más de un 100 %(3). Los sistemas educativos -que entretanto se han hecho accesibles a todas las capas de la población- se han desarrollado tanto que la edad media de inserción en la vida profesional activa se corresponde hoy con la esperanza media de vida de hace 400 años.

3.1.3. Los Estados de la Unión Europea se rigen por sistemas democráticos de gobierno y en ellos la seguridad jurídica, la protección social y las libertades individuales han alcanzado un nivel sin parangón hasta nuestros días.

3.2. Las vertientes cultural, social, médica y técnica del progreso están estrechamente imbricadas. La metodología científica empírica puesta a punto en Europa y utilizada sistemáticamente para la investigación y el desarrollo es una fuerza motriz esencial.

3.2.1. Esta metodología científica y sus resultados también han determinado directamente nuestra cultura: han ampliado y enriquecido de modo revolucionario nuestro conocimiento del mundo y de la vida. Suponen un parapeto contra las ideologías fundamentalistas, que se alimentan de la ignorancia o de un presunto saber (falso saber).

3.3. Es consustancial a la ciencia que los conocimientos y el saber atesorados susciten en cada caso otros interrogantes, ideas y planteamientos relativos a las leyes científicas, que, a su vez, generan conocimientos nuevos y más profundos, así como -recurrentemente- nuevas aplicaciones del patrimonio cognitivo ya adquirido.

3.4. El bienestar alcanzado por determinados Estados o regiones -mensurable con arreglo a indicadores como (entre otros) el producto nacional bruto o la tasa de ocupación- guarda una clara relación con el peso que en esos territorios tienen la investigación y el desarrollo. Tanto la competitividad económica como la escala de valores culturales y políticos de Estados y pueblos dependen de su potencial científico y técnico.

3.5. Investigación y desarrollo son las semillas del bienestar y la paz en el futuro. Dado que el proceso de maduración puede durar muchos decenios, se corre el peligro de que la falta de semillas sea detectada demasiado tarde y tenga entonces consecuencias particularmente fatales.

3.6. Consiguientemente, el CES confirma la inquietud de la Comisión por la viabilidad futura de Europa si no se promocionan y refuerzan suficientemente a la vez que con eficacia la investigación y el desarrollo: "Europa podría fracasar en la transición a la economía del conocimiento".

3.7. El CES, por tanto, respalda a la Comisión en su compromiso de promover y reforzar con decisión la investigación y el desarrollo en Europa. Insta al Consejo y al Parlamento Europeo a que apoyen con énfasis tales esfuerzos en cuanto de ellos dependa. Además, insta a los gobiernos y parlamentos de los Estados miembros a emprender también a nivel nacional esa labor de promoción y refuerzo, al objeto de completar y apoyar eficazmente las medidas propuestas por la Comisión.

3.8. Como la Comisión indica en su Comunicación, la mayor parte del esfuerzo en investigación y desarrollo lo realizarán las empresas, también desde el punto de vista financiero. Por ello, el CES también hace un llamamiento a la industria europea para que por su parte impulse con fuerza la investigación y el desarrollo.

4. Papel de la investigación y el desarrollo

4.1. La adquisición de conocimientos y aptitudes, el examen en profundidad de las relaciones subyacentes y su reagrupamiento en una imagen de conjunto lo más coherente posible son el objetivo principal de la investigación y el desarrollo. A partir de esta base, de lo que se trata entonces es de seguir desarrollando nuestras capacidades y poner nuestras aptitudes al servicio de nuestro bienestar.

4.2. A pesar de los enormes progresos registrados -y también, en parte, como consecuencia de ellos- subsisten interrogantes y problemas que afectan al ser humano, la sociedad y la naturaleza, y que es preciso analizar y resolver. Son cuestiones relativas a la propia identidad humana y a nuestro lugar en el planeta tierra (piénsese en el agujero de la capa de ozono y en el efecto invernadero), así como al reconocimiento de que la abundancia y la desmesura pueden desarrollarse como contrapunto de la necesidad y la pobreza.

4.2.1. En la mayor parte de los casos ha sido la misma ciencia la primera en identificar tales problemas y proponer principios de solución.

4.2.2. Por una parte, esos problemas resultan, por ejemplo, de que nuestros valores y nuestras concepciones políticas y económicas no están familiarizados aún con todos los aspectos del actual saber teórico y aplicado: es preciso seguir mejorando nuestra comprensión de cómo repercute nuestro actual modo de vida en la sociedad, el mundo laboral, el medio ambiente, la coexistencia de los pueblos y la disponibilidad de los recursos necesarios (sobre todo, el aprovisionamiento energético e hídrico), y tenerlo más en cuenta a la hora de actuar.

4.3. Por otra parte, en el origen de dichos problemas está el que algunos de los países que no participan verdaderamente en este proceso global de desarrollo y maduración -aunque ya emplean una parte de las nuevas técnicas y conquistas- también deben seguir adaptando e integrando el correspondiente entorno social y cultural.

4.4. Además, se corre el riesgo de trastornos políticos, sociales y culturales; en este contexto, los mayores peligros parecen residir en un desarrollo demográfico desequilibrado (incluida la explosión demográfica, en absoluto controlada aún) y en la problemática migratoria que puede derivarse de aquél, así como en la existencia de armas de destrucción masiva.

4.5. A la vista de esta situación, incumbe a la investigación y el desarrollo analizar los problemas detectados, participar en el debate intelectual y político y desarrollar ideas o tecnologías para dar solución a aquéllos.

4.6. No obstante, es igualmente importante seguir ampliando y profundizando nuestro conocimiento, descubrir lo desconocido, mejorar y afirmar los fundamentos de nuestra vida y nuestra civilización, y apoyar y canalizar adecuadamente la dinámica de la evolución cultural, social y tecnológica en Europa.

4.7. La Comisión Europea puede desempeñar un papel muy importante en esta tarea. La idea de un "espacio europeo de investigación", sugerida por ella, supone una aportación muy importante en esa dirección.

5. Investigación y sociedad

5.1. Las conquistas científicas y técnicas se dan hoy casi por descontadas y se explotan desde este convencimiento, mientras que sus efectos posibles o supuestos despiertan no pocas veces temores e inquietudes. Las reacciones del público ante una nueva técnica son con frecuencia ambivalentes o incoherentes, según que tema riesgos desconocidos (es el caso de los alimentos manipulados genéticamente) o espere le sirva para remediar una situación crítica (por ejemplo, combatir una enfermedad con terapias genéticas). El CES respalda, a este respecto, los esfuerzos a los que alude la Comisión en el capítulo: "Desarrollo de una visión común de las cuestiones de ética de la ciencia y la tecnología".

5.2. Una parte de esas contradicciones se explica por la rapidez con que se atesoran nuevos conocimientos y técnicas, así como por la dificultad de que contenidos e interrelaciones muy complejos lleguen a ser comprensibles (o la dificultad de estar en disposición de comprenderlos, o la de tener la voluntad de comprenderlos). Por ello, ambas partes -ciencia y sociedad- deben esforzarse permanentemente en mantener un diálogo que permita aclarar conceptos, tomar en consideración inquietudes justificadas y evitar malentendidos. En este contexto, las escuelas están llamadas a cumplir una importantísima labor educativa y los medios de comunicación a desempeñar un papel de intermediación responsable.

5.3. Por este motivo, el CES apoya expresamente la iniciativa que la Comisión pretende poner en práctica con vistas a "fomentar el gusto de los jóvenes por la investigación y las carreras científicas". El CES, no obstante, recomienda además que el Consejo, el Parlamento y la Comisión tomen las medidas necesarias para que los medios de comunicación ofrezcan una información más abundante y objetiva sobre ciencia, investigación y nuevas tecnologías y se esfuercen en familiarizar progresivamente a los ciudadanos con sus a menudo muy complejas interrelaciones (recogiendo el espectro de opiniones objetivas y huyendo de polarizaciones sensacionalistas).

5.4. El conocimiento científico presenta como características intrínsecas de primer orden la reproductibilidad de los resultados obtenidos y su validez universal, siendo necesario explorar los límites respectivos de las leyes verificadas.

5.4.1. Dada la necesidad de probar la reproductibilidad, el paralelismo o la repetición de experimentos (casi siempre realizados mediante técnicas o procedimientos diferentes) por parte de otros grupos de investigación -y a los que a veces se alude como "investigación duplicada"- no suponen ningún derroche de recursos humanos y financieros, sino que constituyen un componente esencial de la metodología y el progreso científicos. Actúan como garante frente a faltas, errores o incluso falsificaciones. Además, se posibilita así la competencia entre distintos grupos de investigación (por ejemplo, en pos de los resultados más novedosos o importantes), competencia que es necesaria en cuanto estímulo del rendimiento y factor de avance cualitativo (véase, sin embargo, el punto 9.3).

5.4.2. A ello cabe añadir otro rasgo intrínseco de la investigación en el campo de las ciencias de la naturaleza: su metodología y los conceptos científicos que utiliza son idénticos en todos los países y pueblos. Consecuentemente, en el ámbito de la ciencia (de la naturaleza) hay una sola "cultura" y un sólo "lenguaje" y, unido a esto, unos valores comunes (por lo demás, la ciencia puede formularse naturalmente en muchas lenguas, pero ha sido la inglesa la que se ha impuesto de manera indiscutible como vehículo de entendimiento y difusión internacional de resultados). Sólo así es posible el intercambio internacional del saber y la cooperación a escala mundial. Éste es también un buen presupuesto para los esfuerzos de la Comisión en pro de la instauración de "un espacio de valores compartidos" en Europa.

5.4.3. De este modo, la ciencia se convierte en un factor de cohesión, al actuar de aglutinante entre pueblos y dejar una impronta cultural a escala planetaria, a veces salvando incluso fronteras ideológicas.

6. Capital humano

6.1. El CES respalda la iniciativa de la Comisión dirigida a "fomentar el gusto de los jóvenes por la investigación y las carreras científicas", pero también a estimular la inclinación profesional hacia "investigación y desarrollo". Es preciso hacer atractiva la imagen de esta profesión para incitar a quienes estén más dotados para ella a seguir este camino, ofrecerles una formación costosa y de calidad (y muy exigente para quienes la reciben) y procurarles un empleo adecuado. En ese mismo sentido va también la iniciativa con la que la Comisión pretende desarrollar en toda la UE la enseñanza de las ciencias de la naturaleza en todos los niveles educativos.

6.1.1. La Comisión ha presentado estadísticas que ponen de manifiesto que la Unión Europea en su conjunto sufre un importante retraso con respecto a los Estados Unidos y Japón en el número de investigadores por cada 1000 empleados. La misma situación se observa en numerosos informes de la propia Unión Europea, que ponen de manifiesto la falta generalizada de personal dotado de una formación específica en materia de investigación, tanto en el sector privado como en el sector público de las economías. El Comité pide a la Comisión que, al plantearse sus pasos futuros hacia la creación de un espacio europeo de investigación, dé máxima prioridad a las acciones conjuntas con los Estados miembros en pro de la formación de nuevos investigadores. Dichas acciones son tanto más urgentes cuanto que tal formación requiere un tiempo considerable.

6.2. La sociedad debe administrar con prudencia y sentido de la economía su "capital humano", tan precioso como escaso, así como el potencial creativo. Debe esforzarse por nutrir la enseñanza superior con los mejores profesores para formar a las nuevas generaciones de científicos. A tal fin es igualmente necesario aumentar la integración en el cuerpo docente universitario de (jóvenes) científicos procedentes de institutos de investigación no universitarios y de la industria, eliminando las barreras que se oponen a ello y retribuyendo adecuadamente su compromiso (véase el punto 6.3).

6.2.1. En este contexto, el CES apoya asimismo la iniciativa prevista por la Comisión para el "aumento de la movilidad de los investigadores en Europa"; a este respecto recomienda explícitamente, no obstante, una opción decidida en favor de la movilidad recíproca entre las universidades, los institutos de investigación no universitarios y, sobre todo, la industria.

6.3. En el mismo orden de cosas, el CES propone además que se examine la cuestión de si (y en qué forma: central, virtual, centrada en la técnica y las ciencias naturales, sólo de posgrado...) la creación de una universidad europea, financiada y gestionada en común por los "centros de excelencia" europeos (véase el punto 9.8) contribuiría a la consecución de los fines perseguidos.

6.3.1. Sería así posible realizar el ideal de la investigación y la enseñanza a nivel europeo, gracias a la colaboración entre los mejores institutos de investigación de Europa, que competirían al mismo tiempo entre ellos. La participación descentralizada de numerosos centros de investigación, laboratorios industriales y universidades desarrollaría además una dinámica personal estimulante, tanto por parte de los docentes como por lo que respecta a las posibilidades de investigación vinculadas a la formación.

6.3.2. A juicio del CES, una universidad europea no debería limitarse únicamente a establecer nuevos criterios para la integración cultural europea, sino también contribuir a los objetivos definidos por la Comisión, a saber: la "introducción de una dimensión europea en las carreras científicas" y "convertir el territorio europeo en atractivo para los investigadores del resto del mundo". Un aspecto fundamental podría ser también a este respecto la utilización común, ya preferida, de la lengua inglesa. Varios centros ya acreditados (Instituto Universitario Europeo de Florencia, Universidad Europea de Viadrina) y también proyectos piloto más recientes (como la cooperación transnacional en el ámbito de la biotecnología) podrían aportar sus experiencias en tal sentido. Lo mismo vale para diversos "cursos internacionales de verano" o "universidades de verano".

6.3.3. De conformidad con el objetivo de la "integración de las comunidades científicas de Europa Occidental y Oriental", una universidad europea podría contribuir también a que los estudiantes mejor dotados de los futuros Estados miembros reciban una educación de calidad que los capacite para cooperar después, en sus países de origen, en el desarrollo de institutos de investigación subvencionados por el programa Phare o por fondos estructurales.

6.4. Las personas y grupos profesionales que quieran conseguir una determinada competencia, grado de competitividad o posición de privilegio deben pasar antes por un exigente proceso de iniciación. Por otra parte, muchas veces se requiere primero un equipamiento técnico de calidad, así como la creación de un sustrato estimulante en forma de estructuras para la investigación.

6.4.1. Aunque es importante que los programas de investigación se ejecuten con suficiente flexibilidad, y pese a que perseverar en una línea de investigación una vez escogida puede ser percibido también como un signo de rigidez, los cambios de orientación demasiado rápidos y frecuentes pueden producir un desaprovechamiento de capital humano. Los resultados de la investigación -a menudo inesperados- están en el origen de los estímulos a seguir nuevas y fructíferas pistas, y estos proceden en la mayoría de los casos de los propios investigadores.

6.5. En las interacciones entre la "comunidad científica" y la sociedad (generalmente representada por políticos, funcionarios o mandatarios de patrocinadores), el tipo y la envergadura de las ayudas a la investigación, los acuerdos en torno a los objetivos y temas de investigación, la evaluación de sus resultados y las personalidades intervinientes constituyen elementos especialmente importantes.

6.5.1. Tales interacciones necesitan sacar partido de las experiencias y conocimientos especializados de los mejores y más renombrados científicos. Sin embargo, éstos se ven distraídos de la investigación activa por los procedimientos que esas interacciones acarrean (por ejemplo: dictámenes periciales, encargos, reuniones, consultas, etc.). Por ello, el CES recomienda que se configuren los regímenes de ayudas y se optimicen y armonicen procedimientos de interacción de tal modo que la carga global que acarrean se mantenga dentro de lo razonable y económicamente aceptable (cf. punto 9.8 y siguientes).

6.6. El capital humano es el recurso más sensible y valioso para la investigación y el desarrollo. Por ello, el CES apoya los esfuerzos de la Comisión en aras de unos "recursos humanos más abundantes".

7. Investigación e innovación técnica

7.1. En principio, la investigación y el desarrollo forman una unidad que comprende no sólo diversos ámbitos de investigación (y, consecuentemente, también diferentes estadios de maduración del conocimiento por lo que respecta a nuevas tecnologías posibles), como la investigación fundamental, la aplicada, la "enciclopédica" (por ejemplo, para completar lo que sabemos sobre propiedades de las sustancias, nuevos materiales, principios activos, etc.), sino también la evolución tecnológica y el desarrollo de productos y procesos.

7.1.1. La innovación nace de la interacción y el enriquecimiento mutuo entre estos ámbitos de investigación, cuya separación resulta un tanto artificiosa. Por ello, a partir del espacio europeo de investigación puede desarrollarse también un espacio europeo de innovación.

7.1.2. No obstante, un procedimiento que tiene un fin específico y deliberado sólo puede aplicarse cuando dicho fin es definible y la vía que conduce a él suficientemente clara. A este respecto, una sola idea novedosa puede desencadenar una avalancha de innovaciones que irrumpan en numerosos campos de la técnica. Los ejemplos más recientes se encuentran en las tecnologías de la información y la comunicación, así como en la ingeniería genética. Los efectos extraordinariamente positivos que éstas ejercen en la economía y el mercado de trabajo son patentes a la vista de la situación en varios países europeos.

7.1.3. La interacción entre los distintos campos de investigación se reconoce, por ejemplo, en que incluso la investigación fundamental necesita constantemente nuevos instrumentos y aparatos de apoyo, cuyo desarrollo exige que se franqueen las fronteras de lo técnicamente conocido, los cuales muchas veces desembocan en productos enteramente nuevos, lejos incluso de las aplicaciones originales (véase, por ejemplo, el punto 8.6.2).

7.1.4. Dicha interacción se observa igualmente en que muchas empresas (por ejemplo, químicas, farmacéuticas, electrotécnicas o de la tecnología de la información) también se dedican -junto a la investigación y el desarrollo aplicados y orientados a la producción- a la investigación fundamental de alto nivel, financiándola a menudo con sus propios fondos.

7.2. A pesar de las concomitancias entre los campos de investigación mencionados, la investigación fundamental -que, por supuesto, no debe perder nunca de vista las posibles aplicaciones- se realiza principalmente en las universidades y en institutos de investigación subvencionados con fondos públicos, mientras que las principales empresas industriales se consagran ya sobre todo a un desarrollo orientado a productos y procesos, dada la presión de los costes y de la competencia global.

7.2.1. Por varios motivos, esta división se corresponde asimismo con el reparto habitual de tareas entre el Estado y la economía privada por lo que respecta a la financiación de la investigación:

- No es posible prever para qué sectores o ramas de la economía serán relevantes los resultados de la investigación fundamental. En consecuencia, la plena rentabilidad económica de la investigación fundamental sólo se manifiesta en un contexto social global.

- Los plazos en los que se esperan o necesitan resultados económicamente utilizables difieren según se trate de investigación fundamental o aplicada.

- Como toda investigación y desarrollo a largo plazo, la investigación fundamental prospera mediante la rápida publicación de sus resultados, para dar así a otros investigadores la oportunidad de verificarlos. Además, hay que aprovechar las sinergias que resultan de la comunicación recíproca que se produce con carácter inmediato en el seno de la "comunidad científica", sobre todo cuando muchos laboratorios colaboran en un programa conjunto de investigación y desarrollo.

- También las autoridades deben normalmente reclamar que se publiquen los resultados de la investigación que subvencionan, con el fin de garantizar la equidad del régimen de ayudas y de la propia competencia.

- Por el contrario, las empresas deben velar por lo general -teniendo en cuenta su situación competitiva- por el tratamiento confidencial de los resultados del desarrollo de sus productos, por lo menos hasta que sea factible ofrecer un nuevo producto en condiciones de ser comercializado.

7.3. Estas diferencias de organización y objetivos, etc., impiden intensificar como sería deseable la interconexión de las distintas manifestaciones de la investigación y el desarrollo a fin de desplegar todo el potencial económico que encierran. La colaboración entre las universidades e institutos de investigación receptores de fondos públicos y los departamentos de desarrollo de la industria se ve salpicada de problemas.

7.3.1. Tales problemas afectan, por ejemplo, a la propiedad intelectual, así como a aspectos generales del Derecho de patentes. El CES respalda, en este orden de cosas, los esfuerzos de la Comisión en pro del "desarrollo de herramientas eficaces para proteger la propiedad intelectual".

7.3.1.1. La colaboración, por ejemplo, puede verse perjudicada si los derechos sobre los resultados de la investigación se transfieren por entero a las empresas que la han encargado.

7.3.2. A esto se añade que, por lo general, las estructuras organizativas de -por un lado- los institutos de investigación y universidades financiados con fondos públicos y -por otro- los laboratorios de desarrollo pertenecientes al sector privado (estructuras que incluyen las condiciones sociales, tales como los salarios, las pensiones, etc.) no siguen un mismo patrón, ni siquiera dentro de un mismo Estado miembro.

7.4. No obstante, las sociedades de gestión colectiva de los derechos, al igual que los servicios de transferencia de tecnología, pueden conseguir en alguna medida que los conocimientos técnicos ("know-how") susceptibles de aplicación que se hayan adquirido en institutos de investigación subvencionados con fondos públicos reviertan sus beneficios en el desarrollo industrial de los productos. Una aportación en esta dirección puede venir también -por citar algunos ejemplos- de conferencias, ferias tecnológicas y bases de datos conjuntas. Asimismo, y a pesar de los problemas reseñados, en algunos casos se han revelado plenamente eficaces formas de cooperación institucional basadas en la división del trabajo (entre otras, a través de contratas y subcontratas).

7.4.1. Otra contribución en la misma línea pueden proporcionarla las iniciativas propuestas en la Comunicación de la Comisión en los siguientes términos: Sería necesario también fomentar iniciativas para poner en contacto a científicos, industriales y financieros a todos los niveles. Esto podría hacerse en contacto con los programas nacionales y europeos de investigación, preferiblemente de forma combinada. En este aspecto existen experiencias prometedoras como el "Foro de Inversiones", en el ámbito de las tecnologías de la información y la comunicación, o la creación del "Foro de Biotecnología y Finanzas".

7.5. La importancia de las pequeñas y medianas empresas (PYME) para la innovación

7.5.1. Las pequeñas y medianas empresas (PYME) desempeñan un importante papel a la hora de hacer suyas y desarrollar ideas para nuevos productos. No pocas veces, las (pequeñas) empresas se crean ad hoc con ese objetivo. Sus posibilidades de mercado o su viabilidad económica ya no son entonces exclusivamente una cuestión de transferencia de conocimientos técnicos ("know-how"), sino que dependen más bien de la atmósfera económica general, la suficiencia del equipamiento básico, las modalidades de financiación y la experiencia empresarial.

7.5.2. En tales casos no se trata tanto de promover la investigación y el desarrollo como de mejorar la competitividad de las empresas de reciente creación.

7.5.3. Habida cuenta del retraso de Europa en el ámbito de las inversiones en investigación y desarrollo, se han de mejorar de forma duradera las condiciones para las inversiones privadas en investigación. En general, los instrumentos de subvención indirecta, como las desgravaciones fiscales, constituyen el modo más eficaz para impulsar las inversiones en I+D, sobre todo por parte de las pequeñas y medianas empresas. Los Estados miembros ya disponen de toda una variedad de instrumentos de fomento indirecto de la investigación que difieren parcialmente de unos países a otros. Esta situación no sólo resulta confusa, sino que además da lugar a un fomento desequilibrado de la investigación en el seno de la UE. Ahora bien, muchas medidas de fomento indirecto, tanto a escala europea como a nivel nacional y regional, han acreditado su condición de incentivo para la promoción de las actividades de investigación. Cabe suscribir, pues, en este contexto la siguiente sugerencia de la Comisión: "Convendría desarrollar sistemas de información de fácil uso sobre los dispositivos existentes. El intercambio y difusión de buenas prácticas debería también fomentarse para estimular las inversiones privadas en investigación, más concretamente las de las PYME, así como la innovación. [...] Cuando los dispositivos existentes tengan carácter de ayuda estatal, las normas comunitarias correspondientes deberán, en cualquier caso, respetarse" (punto 3.1 de la parte central de la Comunicación).

7.5.4. Unas condiciones marco apropiadas (que comprendan programas de promoción económica) y una política de competencia favorable [véase igualmente el Dictamen del CES de diciembre de 1999(4)] para las pequeñas y medianas empresas que apuesten por el desarrollo de productos innovadores -sobre todo para las de reciente creación- pueden estimular considerablemente el lanzamiento de productos novedosos al mercado, a la vez que la creación de empleo. El CES estima que en esta área quedan aún cosas por hacer, por lo que también elaborará un dictamen específico sobre el tema (véase igualmente el punto 7.8).

7.5.5. Para que la investigación comunitaria tenga un mayor impacto en el tejido industrial europeo y, en particular, en las PYME (que crearán durante los próximos veinte años la mayor parte de los nuevos puestos de trabajo), y al objeto de explotar plenamente el potencial innovador de las PYME, la política de investigación debe tener entre sus prioridades la de fomentar la innovación(5). A tal fin deberán abrirse también al espacio europeo de investigación las redes nacionales o regionales de difusión de los resultados de la investigación y de información tecnológica.

7.5.6. El CES, de otro lado, señala que las PYME pueden estar en desventaja con respecto a los grandes grupos en lo que se refiere a su capacidad de participar en programas europeos de ayudas. Mientras que los grandes grupos pueden crear sus propios servicios de contacto, encargados de recabar las informaciones necesarias y mecanizar los procedimientos de solicitud (y demás), para las pequeñas empresas -y lo mismo vale para los pequeños institutos de investigación- la carga de formalidades aparejadas a la presentación de la solicitud, la redacción del contrato y la administración del proyecto se hace tan pesada que frecuentemente las disuade de tomar la iniciativa. Esto es tanto más cierto cuando solicitudes presentadas anteriormente ya fueron rechazadas, a veces por defecto de forma.

7.6. La resignación resultante acaba generando hastío con relación a la política europea en materia de investigación, que a veces se hace extensivo a las instituciones europeas en su conjunto. Aunque el CES reconoce sin reservas que la Comisión se esfuerza en facilitar información y orientaciones claras, así como en asistir a los solicitantes, recomienda que se sigan buscando otras posibles soluciones, dada la alta tasa de desestimación de solicitudes inherente al sistema. El CES opina que una vía de solución a este problema la ofrece el planteamiento -más completo y menos fragmentario- que se recoge en la Comunicación de la Comisión objeto del presente Dictamen.

7.7. Cualquier clase de generación y transferencia de conocimientos técnicos ("know-how") necesita dos presupuestos elementales. Por una parte, es preciso llevar a cabo una investigación a largo plazo con amplitud y profundidad suficientes, porque sólo así surgirán nuevas ideas en torno a las que articular después una planificación orientada hacia unos fines y productos determinados. Por otra parte, es igualmente necesario que las empresas interesadas en desarrollar nuevos productos adquieran una competencia científica y técnica que las dote de discernimiento y permita su adaptación. Los conocimientos técnicos sólo se pueden transferir o comprar si existen y son conocidos y comprendidos.

7.8. Por tanto, las medidas que, en primer lugar, promueven y estimulan el intercambio de personal entre empresas e institutos de investigación subvencionados con fondos públicos y que, en segundo lugar, mejoran la competitividad de empresas de reciente creación sirven de apoyo a la interconexión entre investigación fundamental y desarrollo de productos, que es importante por cuanto sirve de base para el progreso, la innovación técnica y el crecimiento económico. En este contexto son muy de destacar los esfuerzos de la Comisión en pro del "estímulo a la creación de empresas y a las inversiones de capital de riesgo", ya explicitados por ella en una Comunicación anterior ["El capital de riesgo: clave de la creación de empleo en la Unión Europea"(6)].

7.9. El CES recomienda una vez más que se simplifiquen, acorten y abaraten los procedimientos de obtención y mantenimiento de una "patente europea"; sería ésta una medida de extraordinaria trascendencia económica. A este objetivo contribuiría muchísimo que se emplease la lengua inglesa (que de todos modos ya se ha impuesto en las esferas científica y técnica) como "segunda lengua común"; además, ello facilitaría considerablemente la comunicación con el sistema de patentes de los Estados Unidos. Por otra parte, convendría reanudar el debate sobre un plazo de divulgación previa que sea inocua para la novedad del invento que se quiere patentar.

8. Intercambio de personal entre institutos de investigación e industria

8.1. La transferencia más eficaz de conocimientos técnicos ("know-how") es -con diferencia- la realizada por personas que participaron en la generación de ese saber y ayudan a trasladarlo al lugar de desarrollo de los productos, o bien que, procedentes del sector dedicado al desarrollo de productos, trabajan en universidades (técnicas) e institutos públicos de investigación aplicándose a buscar las fuentes de nuevos procedimientos y tecnologías. Estas personas son el eslabón viviente entre la investigación fundamental, la investigación aplicada y el desarrollo de productos.

8.2. Para alcanzar ese grado de eficacia haría falta un intercambio más intenso de personal entre la industria y los institutos públicos de investigación. Debido a las diferencias entre las condiciones sociales -incluso a nivel nacional- y a los múltiples costes adicionales que lastran la movilidad, y a causa también de la diversidad que preside el desarrollo de las carreras profesionales y los criterios que las rigen, apenas se realiza tal intercambio. Cuando la movilidad tiene una dimensión transfronteriza, la insuficiente armonización de los regímenes nacionales de protección social plantea obstáculos adicionales, al igual que la frecuente ausencia de reconocimiento mutuo de las titulaciones académicas, así como de años académicos u otros períodos de formación cursados en el extranjero. En lugar de estimularla, en muchas ocasiones la movilidad incluso se penaliza.

8.2.1. Por tanto, el CES celebra que las reflexiones que la Comisión dedica a la movilidad en su Comunicación se expresen en los siguientes términos: "Se debería también fomentar y desarrollar sustancialmente la movilidad de investigadores entre el mundo académico y el de las empresas, en sus distintas formas, porque se trata de uno de los mejores medios de reforzar la cooperación entre universidad [observación del CES: universidades e institutos de investigación no universitarios] e industria. Deberían realizarse acciones de información, formación y familiarización de los investigadores y responsables administrativos de las organizaciones de investigación en colaboración entre los Estados miembros y la Comisión. A más largo plazo sería necesario examinar la posibilidad de que los organismos interesados mejorasen de manera coordinada determinadas disposiciones reglamentarias y administrativas internas."

8.2.2. El CES, por tanto, recomienda en concreto al respecto que se modifique y refuerce el programa de promoción de la movilidad ("industry host fellowships", becas de acogida en empresas), de tal manera que éste no se limite a suprimir las trabas sociales con que se topan los interesados y a asegurarlos contra los riesgos conexos, sino que promueva sin tapujos la movilidad necesaria para hacer atractivos períodos de intercambio de suficiente duración. Asimismo, habría que posibilitar que las instituciones de origen cubran (interinamente) la plaza vacante y, en su caso, repongan en ella a su titular original una vez finalizado el período de intercambio. Estas mismas consideraciones valen también, cum grano salis, para la creación de empresas por personas que hayan adquirido sus conocimientos en institutos de investigación subvencionados por el Estado. Con tales posibilidades podría apoyarse el desarrollo -sobre todo por las PYME- de capacidades de investigación propias.

8.2.3. Además de las trabas administrativas, jurídicas y culturales a la movilidad que la Comisión menciona en su Comunicación, hay otras que también deben tomarse en serio. En toda reflexión de científicos e ingenieros acerca de una posible movilidad ocupa un lugar de privilegio, en efecto, el impacto de un cambio de residencia y de país en la familia y la cohesión de ésta. Además de la imprescindible disponibilidad de escuelas apropiadas ("escuelas europeas"), la clave la da, en este orden de cosas, la posibilidad o no de que el cónyuge o pareja estable encuentre un trabajo adecuado. En otras palabras, para trasladar a un científico o ingeniero a otra localidad o país, o para atraerlo hasta allí, se requiere o bien que a su cónyuge o pareja estable se le proponga un empleo interesante, o bien, de no ser así, que se le compense con otros incentivos y oportunidades que resulten sin lugar a dudas más satisfactorios(7).

8.3. Dentro del mismo orden de consideraciones debería examinarse igualmente cómo contrarrestar suficientemente los ciclos desfavorables para el empleo (incluso, pero no sólo, para la elección del empleo), propios de la economía de mercado, con programas públicos anticíclicos para preservar el capital humano. Una de las razones que explican la dificultad actual para asegurar el relevo generacional en los ámbitos de la ciencia y la técnica es que hace algunos años muchos jóvenes científicos (incluso de los más cualificados) estaban en paro. El relevo generacional insuficiente no sólo acarrea una escasez de capital humano, sino que deforma la pirámide de edades.

9. La dimensión europea: subsidiariedad, concentración y diversidad, competencia y organización

9.1. De todos es sabido lo difícil que es prever y planificar cuáles serán las personas o grupos que descubrirán algo realmente nuevo y particularmente importante, ni en dónde ni con qué método, ni en qué campo de investigación lo descubrirán. Este tipo de dificultades y problemas tiene dos vertientes: en primer lugar, los procesos de peritaje a priori y a posteriori (véase el capítulo 9 del presente Dictamen) y, en segundo lugar, las dosis necesarias y convenientes de variedad y diversidad en cuanto a temas y estructuras.

9.2. Por tanto, se impone posibilitar y cultivar unos planteamientos y estructuras de investigación plurales, para -partiendo de esa base- estimular la competencia en pos de las mejores ideas y resultados. El medio más favorable para ello es el de un equilibrio "ecológico" entre una diversidad suficiente de ideas, conceptos y esquemas de formación concurrentes.

9.3. Sin embargo, este régimen "ideal" choca no sólo con la limitación de los recursos destinados a investigación y desarrollo, sino también con las necesidades de numerosas ramas de la investigación en términos de "masa crítica" y de grandes equipos e infraestructuras de elevado coste, que requieren una concentración considerable de recursos. Es éste un dilema básico para cualquier régimen de incentivos a la investigación.

9.3.1. El desarrollo de una "masa crítica" y el establecimiento y conservación de infraestructuras y grandes equipos sobrepasan frecuentemente la capacidad o la disposición de determinados Estados miembros por lo que respecta a su financiación y explotación razonable.

9.4. Por este motivo, y gracias principalmente a la iniciativa de medios científicos, se crearon centros transnacionales o europeos mundialmente famosos y extraordinariamente fecundos, tales como CEIN, ILL, ESRF, ESO, EMBO y EMBL(8), entre otros, cuyo funcionamiento y explotación se organizan con arreglo a una administración científica. Otro ejemplo lo proporciona la ESA (Agencia Espacial Europea), que ha traducido en éxitos impresionantes los esfuerzos europeos por desarrollar un programa espacial. También en algunos Estados miembros existen ya grandes centros de experimentación que operan sobre una base bilateral o multilateral.

9.4.1. La Comisión igualmente ha integrado y ha puesto en marcha con gran éxito programas conjuntos de investigación y desarrollo a nivel europeo que requieren un gran equipamiento e infraestructura, como, por ejemplo, el programa europeo de fusión nuclear, que ha permitido que la investigación europea en este campo sea puntera.

9.4.2. Los logros reseñados se basan, por un lado, en que la incentivación de la puesta en red y agrupamiento de recursos tiene su origen en la clara definición común de tareas que no podrían realizarse de otro modo. Dichos logros resultan, por otro lado, de una dirección prudente y sensible de los distintos programas y proyectos de investigación, que ha contado plenamente con la participación de los científicos interesados y de sus instituciones de origen a lo largo de todo el proceso de elaboración y que, como consecuencia de exhaustivos procedimientos de reflexión, ha seguido una ponderada línea intermedia entre la concentración en los respectivos proyectos-fuerza y la apertura a nuevas ideas y planteamientos.

9.5. Este tipo de autoorganización cuenta con el apoyo de asociaciones científicas como la European Physical Society (EPS), cuyas conferencias y publicaciones constituyen un foro para el intercambio de resultados e ideas, el diálogo crítico, el establecimiento de relaciones de cooperación (también a escala internacional), la evaluación cualitativa y el debate sobre la actuación futura. La invitación a la presentación de ponencias en conferencias especializadas supone un reconocimiento a la calidad y la novedad.

9.5.1. La Fundación Europea de la Ciencia (FEC) es otra forma de autoorganización que gana en importancia y por cuyo refuerzo y mayor protagonismo aboga explícitamente el Comité. En este contexto es igualmente de destacar la iniciativa COST.

9.5.2. Además, cabe dejar constancia de la existencia de organizaciones internacionales; la Agencia Internacional de la Energía (AIE), por ejemplo, estimula y coordina la investigación energética en el marco del programa de investigación y desarrollo de la OCDE.

9.6. En este contexto, la Comisión propone "un conjunto de recursos materiales e infraestructuras optimizado a escala de Europa".

9.6.1. La Comisión pretende alcanzar estos objetivos mediante una serie de medidas específicas, entre las que destacan las recogidas bajo los siguientes epígrafes: "Creación de una red de centros de excelencia científica y de centros virtuales", "Definiendo un enfoque europeo sobre las infraestructuras de investigación", "Ejecución más coordinada de los programas de investigación nacionales y europeos" y "Refuerzo de las relaciones entre las organizaciones europeas de cooperación científica y tecnológica".

9.6.2. Por otra parte, la Comisión desea desarrollar y promover la utilización de las redes electrónicas en los diversos campos de investigación con el fin de que sirvan de instrumento particularmente útil al servicio de esos fines. Su significación para el conjunto de la economía es patente a la luz del hecho (lamentablemente casi desconocido) de que, "puesta a punto por un investigador del CEIN (Centro Europeo de Investigación Nuclear) para cubrir las necesidades de la comunidad de físicos, la Red es ahora empleada por varias decenas de millones de usuarios". El CES apoya expresamente estos esfuerzos de la Comisión, habida cuenta igualmente de su inmediata trascendencia económica.

9.7. En principio, el Comité acoge favorablemente las intenciones de la Comisión, por cuanto constituyen un medio prometedor con vistas a fortalecer la competitividad de Europa en el área de la investigación y el desarrollo y armonizar los programas de investigación nacionales e internacionales.

9.7.1. El CES considera que tales objetivos de la Comisión suponen un paso acertado para -en un contexto marcado por la dicotomía entre diversificación y concentración- asignar a la Comisión la coordinación de aquellos programas y proyectos que necesitan atraer considerables recursos y que, por este motivo, requieren ante todo una conjunción de recursos europeos; estima, en cambio, que una promoción horizontal suficiente debería seguir incumbiendo en primer término a los Estados miembros.

9.7.2. A este respecto, la Comisión debería participar en las iniciativas relativas a proyectos de cooperación intercontinental, así como en su seguimiento. Esta cooperación intercontinental reviste particular importancia en los lugares de Europa en que la competencia interna (y las posibilidades de reproductibilidad independiente) son necesariamente reducidas a causa del carácter único de determinados centros de experimentación; la situación competitiva global ganaría entonces en importancia.

9.7.3. En este sentido, el CES espera que la Comisión vea coronado por el éxito su empeño en "crear las condiciones de una concertación política entre estas organizaciones que podría materializarse por medio de un consejo de sus más altos responsables que se reúna periódicamente. Por añadidura, su existencia ayudaría a ofrecer a los europeos y a los observadores exteriores una imagen más coherente de la Europa de la ciencia y la tecnología".

9.8. No obstante, ello sólo es válido si el aumento de la calidad y de la eficiencia es y sigue siendo un objetivo prioritario, y si así se reduce -sin que en ningún caso aumente -la carga total que los procedimientos "burocráticos" indisociables de la coordinación (y de otras tareas) representan para los investigadores y centros de investigación.

9.8.1. Las quejas de círculos científicos sobre el exceso de cargas burocráticas y de procedimientos de solicitud y armonización se han convertido ya en una costumbre, por lo que -por desgracia- muchas veces ya no se toman en serio. Precisamente por ello hay que llamar la atención sobre la siguiente realidad: mientras que la necesidad de cooperación, armonización, coordinación, comunicación, etc., está por muchos motivos fuera de toda duda, la ciencia y la investigación requieren también -tanto individual como colectivamente- fases de aislamiento e introversión que permitan reflexionar, trabajar con concentración y escribir.

9.8.2. En efecto, todo científico productivo tiene unas posibilidades y un tiempo limitados para entablar y mantener contactos fructíferos con otras personas, grupos, organismos y comisiones sin que se resienta su actividad científica. Unos procedimientos (de solicitud, de peritaje...) demasiado numerosos y costosos privan a la investigación -sobre todo cuando son infructuosos- de los recursos humanos que absorben. Esto es tanto más cierto cuanto que existen múltiples (y, con frecuencia, superpuestos) instrumentos de apoyo y procedimientos de evaluación que se aplican a un mismo proyecto.

9.8.3. Si se altera el equilibrio armonioso entre el estilo de trabajo introvertido y el extravertido, existe el riesgo de acabar realizando un trabajo improductivo, escribiendo siempre lo mismo. Para detectar esto es necesario, entre otras cosas, examinar la esencia de la investigación y el desarrollo.

9.8.4. Por esta y por otras muchas razones es importante que los funcionarios de la Comisión a los que se encomienden estas funciones sean científicos que gocen de reconocimiento y tengan experiencia investigadora, aptitudes directivas y capacidad de discernimiento, de manera que la "comunidad científica" los acepte como parte de ella y para que ello no cambie convendría que en Europa las organizaciones científicas aportasen su experiencia a la hora de proveer tales puestos; ahora bien, éstas deberían estar dispuestas también a presentar candidatos de primer nivel.

9.8.5. El CES, además, recomienda que se armonice y refunda, en los niveles institucional, nacional y europeo, la multiplicidad de procedimientos de solicitud, seguimiento y evaluación, que muchas veces se solapan.

9.9. La Comisión propone un nuevo instrumento de promoción, a saber, la "creación de una red de centros de excelencia científica y de centros virtuales". Este nuevo instrumento, al que cabe referirse simplemente como "centros de excelencia", debe optimizar la competencia científica existente en Europa al más alto nivel dentro de un plazo determinado y en los ámbitos en que sea procedente, utilizando para ello instituciones ya existentes.

9.9.1. En principio, el Comité acoge favorablemente este nuevo planteamiento. El Comité opina que la característica esencial de este instrumento debería consistir en delegar responsabilidades en tales "centros de excelencia", en régimen de autonomía organizativa y para un campo de trabajo específico.

9.9.2. Para que el carácter consorcial de estos "centros de excelencia" pueda desplegar sus efectos es preciso definir claramente las responsabilidades, tanto en el ámbito de la coordinación técnica del complejo investigador como en el plano presupuestario. A este respecto debe ponderarse en qué medida el presupuesto debería comprender también, además de las subvenciones a la investigación, ayudas estructurales institucionales con el fin de apoyar adecuadamente mediante este instrumento el objetivo de reforzar el espacio europeo de investigación.

9.9.3. Antes de poner en marcha un "centro de excelencia" hay que examinar cuidadosamente si el objeto de investigación de que se trate justifica los gastos suplementarios que ocasiona su creación, y si realmente cabe esperar un valor añadido.

9.9.4. Cuando se construyan y utilicen en común grandes centros de experimentación, ése debería ser normalmente el caso y habría que considerar prioritaria esa labor.

9.9.5. La decisión será ya más difícil de tomar cuando el objeto de la investigación sea no tanto un aparato central, sino un proceder basado en la división del trabajo. En este caso, lo esencial es crear una "masa crítica" de capacidad investigadora para abordar con éxito una cuestión central. Desde este ángulo, la creación y la operatividad de bases de datos e instituciones de servicios que Europa necesita (por ejemplo, bases de datos genéticas, biomédicas o la investigación sobre el genoma) deberían desempeñar un importante papel.

9.9.6. La selección y establecimiento de tales "centros de excelencia" deberían efectuarse de acuerdo con un principio de competencia basado en la calidad. Al menos durante un período inicial de prueba, estos centros deberían ser limitados en número y financiarse sólo por un tiempo bien definido, para que no se conviertan automáticamente en instituciones permanentes.

9.9.7. La Comisión afirma que "también deberían adoptarse medidas a escala nacional y europea para fomentar el regreso a los laboratorios de la Unión de los investigadores que partieron a completar su formación o proseguir su carrera en Estados Unidos". De acuerdo con esta propuesta, y siguiendo una iniciativa de "captación de cerebros", habría que plantearse la conveniencia de que los "centros de excelencia" ofrezcan becas para el regreso de jóvenes científicos que quieran volver a trabajar en Europa tras una estancia en un tercer país, por ejemplo en los Estados Unidos.

9.9.8. Las experiencias que se pueden adquirir en tales "centros de excelencia" dejan entrever igualmente nuevas facetas de la evolución futura del fomento institucional de la investigación por parte de la UE. En este sentido habría que tomar en consideración, entre otras cosas, las enseñanzas procedimentales e institucionales obtenidas a partir del programa europeo de fusión nuclear; en él, por ejemplo, los resultados del procedimiento europeo de dictamen pericial se han hecho acreedores a un sello de calidad que los Estados miembros toman como referencia al otorgar sus propias ayudas.

9.9.9. Otro aspecto interesante relacionado con la creación de dichos "centros de excelencia" podría ser la influencia y el efecto catalítico que podrían ejercer en las actividades y programas de investigación de los Estados que pasen a ser miembros de la UE. Cabe esperar una influencia y una posibilidad de ayudas similares si, como sugiere la Comisión, se consolida el papel de las regiones en el esfuerzo europeo de investigación mediante la combinación de los recursos de las intervenciones estructurales y los de los programas europeos de investigación.

9.10. En su Comunicación, la Comisión aborda aún otro aspecto relacionado con la integración europea. Y lo hace con las siguientes palabras: "Sobre la base de la aproximación de los métodos, de la armonización de los procedimientos y de la comparación de los resultados, es necesario establecer un sistema común de referencia a escala de la Unión". El Comité considera que esta temática constituye una tarea europea tan importante como digna de apoyo. No obstante, observa que antes de concretar esta intención debe examinarse minuciosamente si existen ya centros nacionales de referencia (en su caso, organizados en redes según un principio de división del trabajo) que puedan cumplir esa función por encargo europeo, en su caso en colaboración con el Centro Común de Investigación (CCI).

10. Procedimientos y peritaje

10.1. Para poder proporcionar a los investigadores e ingenieros los fondos que desean o necesitan se impone asimismo una valoración de la utilidad del programa de investigación propuesto, sus posibilidades de éxito, la justificación de los costes que genera y las capacidades personales e institucionales de quienes presenten la solicitud de que se trate.

10.2. Sólo los expertos especialmente cualificados están en posesión de un discernimiento suficiente para responder a la mayor parte de las cuestiones que se plantean a ese respecto y es a ellos a quienes, por consiguiente, hay que solicitar un dictamen pericial (se trata, pues, de una evaluación realizada por pares o iguales). Como enseña la historia de la ciencia, siempre es difícil (incluso cuando se recurre a tales expertos) formarse un juicio apriorístico correcto, sobre todo cuando se trata de propuestas particularmente novedosas y que implican también, indefectiblemente, un pensamiento especulativo.

10.2.1. Sin embargo, no existe procedimiento mejor que la evaluación realizada por pares o iguales. Por ello, la selección de peritos cualificados y dotados de una capacidad de juicio equilibrada es una labor importante y difícil que pueden y deben realizar -de preferencia- las empresas y organizaciones y asociaciones científicas con experiencia en la materia. Hay, no obstante, quien objeta que con este procedimiento se puede acabar favoreciendo a estas mismas organizaciones.

10.2.2. Para responder a esta y otras objeciones, la Comisión ha decidido proceder por sí misma a la selección de los peritos necesarios en el marco de distintos programas, y ello según un procedimiento en el que son los propios peritos quienes toman la iniciativa de presentar su candidatura. Puesto que tampoco en este supuesto cabe descartar determinados inconvenientes (por ejemplo, que no presenten su candidatura expertos de primer nivel), una parte de los peritos podría ser seleccionada según el procedimiento basado en la presentación espontánea de las candidaturas (que la Comisión ha venido aplicando hasta ahora), mientras que otros deberían ser recomendados por institutos de investigación o empresas particularmente competentes en el tema de que se trate, así como por las asociaciones científicas o técnicas de esa especialidad. Un procedimiento mixto de esta índole, unido a los objetivos de simplificación de los procedimientos por la Comisión y de mayor participación de las organizaciones interesadas, podría evitar como ningún otro cualquier viso de parcialidad.

10.2.3. En cualquier caso, en aras de la indispensable transparencia, también importa que los potenciales promotores de proyectos conozcan a los peritos y sepan a qué ámbitos han sido afectados éstos, sin saber en cambio cuáles se han pronunciado a favor o en contra de los distintos proyectos presentados.

10.3. Asimismo se recomienda que para la evaluación de los proyectos presentados se apliquen con más flexibilidad algunos criterios, como -por ejemplo- los aspectos socioeconómicos (transcurso de meses antes del lanzamiento al mercado, repercusión en el mercado de trabajo); y ello para evitar dar la impresión -como a veces ocurre- de disposiciones irrealistas y desconcertantes.

10.4. Como ya se explicó en capítulos anteriores, también es importante que a los peritos (y, por supuesto, a quienes presenten proyectos) no se les exija más de lo estrictamente necesario en cada caso. Un paso importante en este sentido sería que -como aquí se ha defendido- se armonizasen los procedimientos de peritaje en los niveles local, nacional y europeo, y en cualesquiera otros.

10.5. Otra medida que iría en el mismo sentido sería la de estructurar los distintos programas que se sometan a peritaje de modo que sea posible una visión de conjunto, en lugar de segmentarlos en unidades demasiado pequeñas. Por otra parte, el CES recomienda que se delegue a título experimental en organismos nacionales o europeos el proceso de peritaje relativo a partes de programas bien definidas, con un espíritu descentralizador y en el marco de experimentos piloto concretos.

10.5.1. Esta última propuesta está en la línea de la recomendación formulada por el CES de que la financiación comunitaria se concentre, según el espíritu del principio de subsidiariedad, en proyectos o tareas de gran envergadura, esto es, que no puedan realizarse adecuadamente a nivel nacional.

11. Conclusiones y recomendaciones

11.1. El CES aprecia en la Comunicación de la Comisión importantes y positivas reflexiones y medidas estratégicas en las que está ya presente una serie de planteamientos relativos a la integración de los países que, tras la ampliación de la UE, serán nuevos Estados miembros.

11.2. El CES celebra y apoya el compromiso de la Comisión de reforzar sensiblemente la investigación y el desarrollo en Europa. Hace un llamamiento a los gobiernos y parlamentos de los Estados miembros, así como a la industria, para que apoyen y completen eficazmente tales esfuerzos en sus respectivas esferas de actuación.

11.3. Una idea esencial a la vez que plausible es el agrupamiento de los recursos, fundamental para reforzar la competitividad europea en materia de investigación y desarrollo.

11.4. En ese contexto, la creación de "centros de excelencia" constituye un proyecto nuevo y prometedor.

11.4.1. A este respecto hay que garantizar que las medidas necesarias de armonización y de formación de redes (incluida la asignación de tareas al personal investigador que resultará de ellas) produzcan realmente un valor añadido efectivo en todos los casos.

11.4.2. Por ello, convendría instituir primero -a título experimental y por un tiempo determinado- sólo unos pocos "centros de excelencia". Los temas y actividades que se escojan deben limitarse a los proyectos y objetivos de los que -por su coste- no pueda hacerse cargo debidamente un solo Estado miembro, de manera que no sea posible reunir una "masa crítica" ni producir un valor añadido esencial para Europa a menos que se aúnen esfuerzos.

11.5. Al proceder así debe ponerse el mayor cuidado en que ello no produzca el estancamiento -cuanto menos la reducción- de la investigación fundamental en Europa. Ésta es la fuente de nuevos conocimientos y aptitudes. La innovación nace de la competencia, pero también de la combinación de ideas, proyectos y métodos concurrentes.

11.6. Por otra parte, la Comisión propone un sistema común de referencia a escala europea. Esta idea merece ser respaldada por su gran trascendencia para el importante objetivo -entre otros- de una certificación válida para toda la UE. Sin embargo, en su realización convendría recurrir preferentemente a instituciones nacionales ya existentes y al CCI, los cuales -agrupados en redes organizadas según un régimen de división del trabajo- pueden crear, por encargo europeo, un sistema de referencia común a la Unión.

11.7. Por lo que se refiere a los demás elementos y detalles del programa de investigación, así como a su configuración, el CES formula las siguientes recomendaciones:

11.7.1. Sería bueno recurrir ampliamente a las organizaciones y asociaciones científicas especializadas, sobre todo a las que atesoran experiencia y buenos resultados en la cooperación internacional, y contar con su participación.

11.7.2. Los procedimientos de peritaje deberían descansar más en el principio de evaluación por pares o iguales y contar en mayor medida con la participación de los expertos que propongan los institutos de investigación y los laboratorios industriales con experiencia en la materia. Además, estos procedimientos deberían simplificarse, ganar en transparencia y -en determinados ámbitos (por ejemplo, los que comprenden una multiplicidad de pequeños "proyectos")- delegarse a título experimental en instituciones nacionales con experiencia en la materia.

11.7.3. Es preciso fortalecer y mejorar las condiciones marco de orden económico, al igual que la competitividad de las empresas (en especial de las pequeñas y medianas), a fin de incentivar la innovación y el empleo.

11.7.4. Los procedimientos para la concesión de patentes europeas deben simplificarse, abaratarse y acortarse. El inglés debería ser la (segunda) lengua común en tales procedimientos. Habría que plantearse la conveniencia de una divulgación previa inocua para la novedad.

11.7.5. Con vistas a incrementar la movilidad entre las instituciones de investigación, las universidades y las empresas (sobre todo PYME), deben ofrecerse incentivos suficientes y condiciones marco adecuadas, no sólo a los científicos e ingenieros interesados, sino también a sus instituciones de origen y acogida.

11.7.6. Como presupuesto de una integración científica de Europa y de una mejor movilidad de las personas activas en ese terreno es necesario mejorar la comparabilidad de la formación escolar y universitaria en los distintos países, así como proceder a su mutua aproximación.

11.7.7. Habría que analizar los pros y los contras que tendría la creación de una universidad virtual europea como un instrumento y símbolo más de la integración científica europea; en ella podrían participar, principalmente, los "centros de excelencia".

11.7.8. En el futuro, los funcionarios que en la Comisión tengan la responsabilidad principal en materia de investigación y desarrollo deben ser -cada vez más- científicos reconocidos y altamente cualificados. Los organismos europeos de investigación deben aportar su experiencia cuando se proceda a la selección de aquellos.

Bruselas, 24 de mayo de 2000.

La Presidenta

del Comité Económico y Social

Beatrice Rangoni Machiavelli

(1) DO C 18 de 22.1.1996.

(2) Reino Unido.

(3) Alemania.

(4) Dictamen del CES sobre el "XXVIII Informe sobre la política de competencia (1998)", DO C 51 de 23.2.2000, p. 1.

(5) Dictamen de iniciativa del CES sobre el tema "El impacto sobre las PYME de la disminución continua y generalizada de los fondos asignados a la IDT en la UE (a nivel comunitario y de los Estados miembros)", DO C 355 de 21.11.1997, p. 31.

(6) SEC(98) 552 final, de 31.3.1998.

(7) Dictamen del Comité Económico y Social relativo al "Libro Verde sobre Educación - Formación - Investigación: los obstáculos a la movilidad transnacional", DO C 133 de 28.4.1997, p. 42.

(8) CEIN: Centro Europeo de Investigación Nuclear; ILL: Instituto Laue-Langevin; ESRF: Instalación Europea de Radiación Sincotrónica; ESO: Observatorio Europeo Austral; EMBO: Organización Europea de Biología Molecular; EMBL: Laboratorio Europeo de Biología Molecular.

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