Source: EURLEX
Language: es
Format: md

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# 52014JC0008

**COMUNICACIÓN CONJUNTA AL PARLAMENTO EUROPEO Y AL CONSEJO Abastecimiento responsable de minerales originarios de zonas de conflicto y de alto riesgo Hacia un enfoque integrado de la Unión Europea /\* JOIN/2014/08 final \*/**

  

Introducción

El
comercio internacional de minerales procedentes de regiones inestables puede
contribuir a intensificar y perpetuar conflictos violentos. Si bien raramente
es la causa primera, dicho comercio aporta medios financieros considerables a
los movimientos armados para sostener su capacidad de lucha, con graves
consecuencias para millones de personas atrapadas en la violencia.

Este
problema es especialmente agudo en África, y particularmente en la región de
los Grandes Lagos. El Instituto de Heidelberg[1]
señala que la combinación de recursos naturales y conflictos está presente en
alrededor del 20 % de los cerca de cuatrocientos casos que tiene
registrados: actualmente, los conflictos relacionados con recursos tienen una
clara prevalencia en África (veintisiete casos) y el continente americano
(veintiún casos), si bien son menos frecuentes en Asia y Oceanía (once casos),
Oriente Medio y países del Magreb (siete casos) y Europa (cuatro casos). La
situación general a escala mundial no es estática, y persiste el riesgo de que
surjan, o se agraven, los conflictos en torno a los recursos naturales.

Romper el vínculo
entre la extracción de minerales y los conflictos es un reto complicado. Es
preciso ante todo identificar la causa inicial y las causas inmediatas de los
problemas, al igual que los desencadenantes de los conflictos y de la
fragilidad estructural, su dinámica y los papeles de los distintos actores
implicados. Las soluciones deben tener en cuenta factores de inestabilidad como
la debilidad de los gobiernos, la ausencia de seguridad, la imposibilidad de
garantizar el Estado de Derecho, la pobreza, la falta de servicios e
infraestructuras, la corrupción endémica y las disputas políticas y
territoriales, y han de contemplar muy diversas medidas, tanto a nivel interior
como internacional, en los ámbitos político, comercial y educativo; muchas de
ellas ya están en curso.

Toda
nueva acción de la UE en el ámbito comercial debe situarse en este contexto más
amplio y complementar la política exterior de la Unión y las iniciativas de
cooperación al desarrollo. Asimismo, debe tener en cuenta la situación de las
empresas de la UE y las políticas europeas que las afectan.

La presente
Comunicación conjunta de la Comisión Europea y de la Alta Representante presenta
una serie de iniciativas que reflejan estas consideraciones. Nace de la
convicción de que un comportamiento responsable de las empresas que operan en
zonas de conflicto o de alto riesgo puede tener un efecto socioeconómico fuerte
y positivo en las zonas afectadas. Se basa en dos Comunicaciones de 2011 y 2012
en las que la Comisión expresó su intención de buscar maneras de mejorar la
transparencia, como la diligencia debida, a lo largo de las cadenas de
suministro, para las situaciones en que los ingresos procedentes de las
industrias extractivas son utilizados para financiar guerras o conflictos
internos de países en desarrollo ricos en recursos[2].

La presente Comunicación
acompaña a una propuesta, presentada por la Comisión, de Reglamento del Parlamento
Europeo y del Consejo por el que se establece un sistema de la Unión para la
autocertificación de la diligencia debida en la cadena de suministro de los
importadores responsables de estaño, tantalio y wolframio, sus minerales y oro[3] originarios de zonas de
conflicto y de alto riesgo[4].
Esboza medidas de acompañamiento que reforzarán el impacto del Reglamento y un
enfoque integrado de la UE, basado en una consulta pública, reuniones de las
partes interesadas y una evaluación de impacto efectuadas en 2013[5].

El enfoque integrado expuesto
en la presente Comunicación aborda tres aspectos principales: reducir las
oportunidades para los grupos armados de comerciar con estaño, tantalio,
wolframio y oro en las zonas de conflicto, mejorar la capacidad de los operadores
de la UE (en particular al final de la cadena de suministro) para cumplir los
marcos de diligencia debida ya existentes y reducir las distorsiones en los
mercados mundiales de los cuatro minerales citados procedentes de zonas de
conflicto y de alto riesgo, como es el caso actualmente en la región de los
Grandes Lagos.

1.         Contexto

1.1.      Los recursos naturales como motor del
desarrollo

Las industrias
extractivas de minerales tienen potencial para contribuir de manera
significativa al desarrollo económico en todo el mundo. Según la Organización
de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial[6], la producción minera
representa el 24 % del PIB de África, el 9,9 % de América Latina y el
20,4 % de Asia. Por sí sola, África alberga el 30 % de las reservas
mundiales de minerales[7],
y una proporción incluso mayor de los yacimientos de oro, platino, diamantes y
manganeso. Los países de Asia y del Pacífico se cuentan entre los principales
productores de minerales de wolframio, níquel, cobre, estaño y hierro, y acogen
un número considerable de fundiciones de metal. Las exportaciones de minerales
también representan grandes beneficios económicos en América Latina[8], especialmente en
Bolivia, Colombia y Perú y, más recientemente, en Guatemala.

Sin embargo, muchos
de estos países dotados de enormes recursos naturales ocupan puestos muy bajos
en el Índice de Desarrollo Humano de las Naciones Unidas. Una explicación es
que la extracción de recursos presenta diversos riesgos y retos para el
desarrollo: una mayor exposición a la corrupción, una tendencia a que las
exportaciones de recursos desplacen a actividades económicas con mayor valor
añadido, y más daños al medio ambiente. La extracción de recursos suele estar
vinculada a conflictos e inestabilidad, lo que constituye el tema de la
presente Comunicación.

La necesidad de reducir algunos de estos riesgos mejorando
la gobernanza de los recursos naturales presenta actualmente una dimensión
mundial. Tres iniciativas destacables, que la UE respalda, se refieren a los
diamantes, la transparencia financiera del sector extractivo y las especies
amenazadas de la fauna y la flora silvestres, incluida la madera:

En 2000, la Asamblea General de las Naciones Unidas
aprobó por unanimidad una Resolución condenando el uso de los diamantes en
la financiación de conflictos y apoyando la creación de un régimen de
certificación a nivel mundial que llevó al sistema de certificación del
Proceso de Kimberley (SCPK). La UE aplica ese sistema mediante el
Reglamento (CE) nº 2368/2002.
En la Cumbre Mundial para el Desarrollo Sostenible
de 2002 se puso en marcha la Iniciativa para la Transparencia de las
Industrias Extractivas (ITIE), cuyo objetivo es reducir la corrupción
promoviendo la información pública sobre los pagos efectuados por las empresas
a las administraciones públicas en relación con la explotación de recursos
naturales. La Directiva 2013/34/UE incluye disposiciones para fomentar la
transparencia financiera en la industria extractiva y en la explotación
maderera.
En consonancia con la Convención de las Naciones
Unidas de 1973 sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de
Fauna y Flora Silvestres (CITES), la UE adoptó el Reglamento (UE)
nº 995/2010, que obliga a todos los operadores que comercializan
productos de la madera en el mercado de la UE a ejercer la diligencia
debida para frenar la oferta de madera ilegal.

La experiencia en
estos ámbitos puede servir para desarrollar un enfoque integrado de la UE con
el fin de promover el abastecimiento responsable de minerales desde zonas de
conflicto. Mediante la diligencia debida, las empresas pueden garantizar que
respetan los derechos humanos y no contribuyen al conflicto[9], y pueden ayudar a
mejorar la gobernanza en el sector extractivo. Sin embargo, la diligencia
debida ha de promoverse de un modo que no impida las actividades legítimas de
minería ni el comercio de sus productos en las zonas de conflicto y de alto
riesgo.

1.2.      Iniciativas internacionales existentes
sobre abastecimiento responsable

El concepto de
«abastecimiento responsable» se contempla en las Líneas Directrices
actualizadas de la OCDE para Empresas Multinacionales[10] y está en consonancia
con los Principios Rectores de las Naciones Unidas sobre las Empresas y los
Derechos Humanos[11].
El objetivo perseguido por estos y aquellas es animar a las empresas a que
verifiquen, de manera proactiva y reactiva, mediante un proceso conocido como
diligencia debida, que sus actividades comerciales no contribuyen a un
conflicto ni tienen repercusiones negativas.

Al más alto nivel
internacional, la Resolución 1952 (2010) del Consejo de Seguridad de las
Naciones Unidas, referida específicamente a la República Democrática del Congo
y sus vecinos de la región de los Grandes Lagos, apeló a la diligencia debida
en la gestión de la cadena de suministro. En junio de 2013, los dirigentes del
G8 se comprometieron[12]
a aumentar la transparencia en la industria extractiva y a apoyar el
abastecimiento responsable de minerales no conflictivos procedentes de regiones
en conflicto. El G8 también anunció asociaciones con Burkina Faso, Colombia,
Ghana, Guinea, Mongolia, Myanmar/Birmania, Perú y Tanzania, que permitirán una
mayor colaboración en torno a la gestión de los recursos naturales apoyando las
reformas políticas en estos países.

La UE participa
activamente en una iniciativa de la OCDE (la Guía de Debida Diligencia[13]) y se comprometió en
el Consejo Ministerial de la OCDE de mayo de 2011 a promover su cumplimiento.
El propósito de la Guía es ayudar a las empresas a respetar los derechos humanos
y a no contribuir a los conflictos a través de sus prácticas de abastecimiento
de estaño, tantalio, wolframio y oro. Es de alcance mundial, y establece un
procedimiento conforme al cual las empresas pueden aplicar voluntariamente un
sistema de controles y transparencia a lo largo de su cadena de suministro de
minerales, recogiendo información (y comunicándola a los compradores
inmediatos) sobre la mina de origen o las rutas y condiciones comerciales,
entre otras cosas, con el fin de identificar, evaluar y abordar los riesgos de
la cadena de suministro. En determinados puntos de la cadena de suministro se
exige una auditoría por terceros independientes. Las empresas deben publicar un
informe anual sobre sus políticas y prácticas para generar la confianza del
público en las medidas que adopten.

En 2010, los Estados Unidos
aprobaron la Ley Dodd-Frank de Reforma de Wall Street y Protección de los
Consumidores (conocida como «la Ley Dodd-Frank»). Su sección 1502
introduce la transparencia de la cadena de suministro al exigir que las
empresas que cotizan en las bolsas estadounidenses y utilizan «minerales de
guerra»[14]
en sus procesos de producción declaren el origen de tales minerales y ejerzan
la diligencia debida pertinente. Lo dispuesto en dicha sección es
aplicable a partir del 31 de mayo de 2014, fecha en la que las empresas
afectadas deben presentar sus primeros informes anuales sobre minerales de
guerra a la Comisión de Valores y Bolsa de los Estados Unidos. Si bien su
ámbito de aplicación está formalmente restringido a las empresas que cotizan en
las bolsas estadounidenses, esta legislación está teniendo efectos
considerables en otros países, incluida la UE, principalmente a través de las
cadenas de suministro mundiales, ya que se pide a los proveedores de las
empresas estadounidenses que contribuyan a la información sobre la diligencia
debida.

En
2010, los Jefes de Estado y de Gobierno de la región de los Grandes Lagos, en
el contexto de la Conferencia Internacional sobre la Región de los Grandes
Lagos (CIRGL), se comprometieron a luchar contra la explotación ilegal de los
recursos naturales y aprobaron una Iniciativa Regional sobre los Recursos
Naturales, con las seis herramientas especiales siguientes: adopción de un
mecanismo regional de certificación, armonización de las legislaciones
nacionales, creación de una base de datos regional sobre los flujos de
minerales, formalización del sector de la minería artesanal, fomento de la ITIE
e implantación de un mecanismo de denuncias. Esta iniciativa regional se ha
traducido en la promulgación por la República Democrática del Congo y por
Ruanda, en 2012, de legislación por la que se establecen requisitos de
diligencia debida para sus operadores, basada en la Guía de Debida Diligencia
de la OCDE. Otros países de la región de los Grandes Lagos también han empezado
a aplicar el marco de la CIRGL.

Estas
tres iniciativas han ayudado a que nazcan o se desarrollen nuevas actuaciones
públicas y privadas más específicas. Cabe citar la iniciativa sobre la cadena
de suministro de estaño del Instituto Internacional de Investigación sobre el
Estaño, la iniciativa por unas cadenas comerciales certificadas (Certified
Trading Chains Initiative), el programa sobre fundiciones no conflictivas
(Conflict-Free Smelter Program), el método «Analytical Fingerprint», el
proyecto «Solutions for Hope», la iniciativa por un estaño no conflictivo
(Conflict-Free Tin Initiative), la alianza entre actores públicos y privados
por un comercio responsable de minerales (Public Private Alliance for
Responsible Minerals Trade), el proyecto Promines, la iniciativa «Trading
Centres», la norma sobre oro no conflictivo del Consejo Mundial del Oro, la
«Good Delivery List» de la London Bullion Market Association y las prácticas y
normas del Responsible Jewellery Council[15].

1.3.      Entorno operativo
para las empresas de la UE

En el gráfico 1 se representa de manera simplificada una
cadena de suministro de minerales y metales. En las fases iniciales tienen
lugar actividades de extracción, comercio y fundición, que se llevan a cabo en
el país productor. En el caso de la mayoría de los países afectados por
conflictos, la fundición se encomienda a otro país. Las actividades de las
fases finales implican más operaciones comerciales, nueva transformación y
montaje en un producto final vendido a los consumidores. Una amplia gama de
sectores industriales, entre los que se cuentan el automóvil, la electrónica,
el sector aeroespacial, los embalajes, la construcción, la iluminación, la
maquinaria industrial y las herramientas, así como la joyería, comercian con
estaño, tantalio, wolframio y oro o los procesan. Potencialmente, esto afecta a
unas 880 000 empresas de la UE, la mayoría pequeñas o medianas. La
evaluación de impacto llevada a cabo para el Reglamento estima que en la UE
existen alrededor de trescientos comerciantes y una veintena de fundiciones o
refinerías que importan minerales y metales derivados de esos cuatro minerales,
y más de un centenar de fabricantes de componentes que importan los metales
derivados. A nivel mundial existen unas ciento cuarenta refinerías de oro y
doscientas ochenta fundiciones de los otros tres minerales.

Gráfico 1

Los minerales de regiones en
conflicto siguen estando sujetos a la demanda de las fundiciones o refinerías.
Estos operadores están bien situados para identificar el origen de los
minerales que compran. Representan la última etapa de la cadena de suministro
en la que aún es técnicamente posible rastrear el origen de los minerales, y
pueden favorecer un comportamiento responsable en el suministro de los países
productores. Las iniciativas existentes en materia de diligencia debida
reconocen las ventajas de trabajar con fundiciones responsables. Según las
investigaciones de la Comisión Europea, solo el 16 % de las fundiciones de
todo el mundo y el 18 % de las fundiciones de la UE de estaño, tantalio y
wolframio ejercen actualmente la diligencia debida. Alrededor del 40 % de
las refinerías de oro del mundo y del 89 % de las de la UE participan en
sistemas de diligencia debida [16]
.

Si bien la Guía de Debida
Diligencia de la OCDE establece un marco de acción, los actuales esfuerzos por
cumplirlo son fragmentarios y las empresas interesadas tienen unos incentivos
limitados para actuar. La mitad de los operadores de las fases finales que
respondieron a la consulta pública expresaron su interés por abastecerse de
manera responsable y ejercer la diligencia debida en la cadena de suministro, o
tienen la obligación jurídica de hacerlo a consecuencia de la Ley Dodd-Frank.
Entre los factores no reglamentarios que mueven al cumplimiento se incluyen las
políticas de responsabilidad social de las empresas, la imagen y la demanda de
los consumidores.

En un estudio realizado en
2013[17]
se pone de manifiesto que el principio de diligencia debida no está muy
extendido en la UE. Solo el 12 % de las empresas que cotizan en bolsa en
la Unión y no están directamente sujetas a la legislación estadounidense aluden
a los minerales de guerra en sus sitios web. Esto se debe en parte a que la
Guía de Debida Diligencia de la OCDE, la Ley Dodd-Frank y el marco de la CIRGL
son recientes, pero también a que las empresas de la UE se enfrentan a los
retos específicos que plantea su aplicación (longitud de las cadenas de
suministro, múltiples operadores, falta de concienciación). Sin embargo, entre
ciento cincuenta mil y doscientas mil empresas de la UE (en su mayoría
operadores de las fases finales) participan en las cadenas de suministro de las
seis mil empresas estadounidenses afectadas.

En el caso específico de la
región de los Grandes Lagos, es necesario desarrollar más las capacidades para
garantizar la aplicación eficaz del marco de la CIRGL. En concreto, la
conformidad con la Ley Dodd-Frank plantea un reto suplementario. Hay indicios
de que esta Ley ha tenido un efecto disuasorio sobre el abastecimiento de
minerales procedentes de la región de los Grandes Lagos, independientemente de
que hayan sido o no extraídos de forma legítima[18]. Algunas empresas
afectadas aplican una estrategia de eliminación de riesgos y se abastecen de
minas situadas fuera de la región e, incluso, fuera de África. Los minerales
«no conflictivos» pugnan por llegar a los mercados estadounidenses o de la UE,
y a menudo se comercializan por debajo del precio de mercado. En un entorno,
como el de la minería artesanal y a pequeña escala, en el que las oportunidades
de empleo escasean, la pérdida de salidas comerciales hace que también se
pierdan medios de vida a nivel local.

Un planteamiento integrado de
la UE para promover el abastecimiento responsable debe basarse en iniciativas
existentes y respaldar la adopción de la Guía de Debida Diligencia de la OCDE.
Debe estimular un mejor cumplimiento a nivel de las fundiciones, incluso fuera
de la UE, y facilitar un mejor flujo de la información sobre diligencia debida
a lo largo de la cadena de suministro a un coste relativamente bajo[19].

1.4.      Medidas vigentes de la UE en las políticas de exteriores,
desarrollo y otras

Para romper la
conexión entre la extracción de recursos y los conflictos es necesario un enfoque
general que aborde las causas primeras del problema: conflictos, debilidad de
los gobiernos y subdesarrollo. Como se señala en la Comunicación de 2011
relativa al Programa para el Cambio[20],
hacer frente a esos problemas es un elemento de la acción exterior de la UE, y
un objetivo específico de la estrategia de la UE en apoyo de los esfuerzos de
los países en desarrollo para erradicar la pobreza. El Programa concede gran
importancia a la buena gobernanza, a los derechos humanos y a un crecimiento económico
integrador. Asimismo, promueve el trabajo conjunto, no solo con los socios de
desarrollo de la UE (los gobiernos de los países en desarrollo), sino también
con el sector privado y con organizaciones internacionales, como las Naciones
Unidas. En la aplicación del Programa para el Cambio, la UE presta especial
atención al papel de la sociedad civil, a la capacitación de las comunidades
locales y a unos procesos transparentes y responsables de toma de decisiones.

Otra iniciativa
pertinente es la alianza UE-ONU de 2008 sobre tierra, recursos naturales y
prevención de conflictos[21],
respaldada por la UE mediante el Instrumento de Estabilidad, que presta
asistencia conjunta a los terceros países para prevenir y resolver los
conflictos relacionados con los recursos naturales. A través de esta alianza,
la UE favorece un planteamiento interinstitucional de las Naciones Unidas en
este sector, en línea con el informe del Secretario General titulado «La
consolidación de la paz inmediatamente después de los conflictos», de 2012.

La UE tiene una
estrategia coherente e integrada para el acceso a las materias primas
destinadas a la Unión. La iniciativa de las materias primas[22] y la cooperación de
innovación europea sobre las materias primas[23]
son completas estrategias de la UE sobre el acceso sostenible a las materias
primas que abordan también cuestiones de gobernanza, infraestructura y
capacidades en los terceros países.

Mediante la estrategia de la
UE sobre responsabilidad social de las empresas (RSE)[24], la Comisión promueve
una conducta responsable de las empresas, especialmente en lo relativo al
cumplimiento de principios y directrices acordados internacionalmente, como las
Líneas Directrices de la OCDE para Empresas Multinacionales y los Principios
Rectores de las Naciones Unidas sobre las Empresas y los Derechos Humanos.

En
2013, la UE publicó guías para la aplicación de estos Principios Rectores de
las Naciones Unidas en tres sectores económicos: las TIC, el petróleo y el gas[25].

En
el contexto de la política exterior de la UE, hay otras acciones regionales
pertinentes en curso:

El dilema de los
recursos de África se reconoció en la estrategia conjunta UE-África de 2007,
según la cual la buena gobernanza de los recursos naturales es un importante
objetivo para la cooperación.

La UE apoya la
Visión de la Minería Africana (African Mining Vision), adoptada por la Unión
Africana en 2009 con el fin de garantizar una explotación transparente,
equitativa y óptima de los recursos minerales, así como su órgano ejecutivo, el
Centro Africano de Desarrollo Mineral (African Mineral Developing Centre). Está
aumentando su respaldo a otros tipos de acciones conjuntas, como el Mecanismo
Africano de Apoyo Jurídico (African Legal Support Facility), que asiste a los
gobiernos africanos en la negociación de contratos complejos con el sector
privado y, de este modo, propicia la sostenibilidad y el carácter inclusivo de
estas transacciones. Las labores relacionadas con la cooperación geológica
contarán con el apoyo del nuevo Programa Panafricano de la UE. La Unión también
apoya la aplicación en la región de iniciativas sobre abastecimiento mundial
responsable de diamantes procedentes de zonas de conflicto, transparencia y
productos forestales (SCPK, ITIE y CITES).

La UE también ha
emprendido medidas más específicas en relación con la región de los Grandes
Lagos. En junio de 2013, la Comisión Europea y la Alta Representante adoptaron
una Comunicación conjunta titulada «Marco estratégico para la Región de los
Grandes Lagos»[26]
que formula un planteamiento de la UE coherente y completo a escala regional,
nacional y local para las diferentes raíces de la crisis.

En este contexto,
la UE ha presentado propuestas de medidas que abordan las relaciones entre la
explotación y el comercio de recursos naturales minerales y los conflictos e
inestabilidad en dicha región. La UE también apoya la Iniciativa Regional sobre
los Recursos Naturales de la CIRGL y el programa de aplicación de la Guía de
Debida Diligencia de la OCDE mediante los fondos del Instrumento de
Estabilidad. En el futuro podría considerarse la posibilidad de proyectos
transfronterizos, incluida la gestión de las fronteras y las aduanas.

En Asia y el
Pacífico, la UE trabaja en temas relacionados con los recursos promoviendo la
aplicación de la ITIE; a este respecto, puede observarse una evolución
alentadora de la participación (países participantes: Mongolia y Timor
Oriental; países candidatos: Afganistán, Indonesia y las Islas Salomón;
Myanmar/Birmania y Papúa Nueva Guinea han anunciado su intención de aplicar la
ITIE, y Filipinas ha solicitado el estatuto de candidato). Asia alberga más del
65 % de las doscientas ochenta fundiciones conocidas de estaño, tantalio y
wolframio de todo el mundo, situadas en países como China (setenta y tres), Malasia (cinco)
o Indonesia (treinta y cuatro). Atendiendo también a su desarrollo económico y
a la correspondiente necesidad de abastecimiento, estos países van a ser socios
prioritarios para la actuación de la UE.

En cuanto a América
Latina, la UE y los países andinos han iniciado un diálogo sobre las industrias
extractivas y el abastecimiento responsable, buscando posibles ámbitos de
cooperación que tengan en cuenta al amplio impacto socioeconómico y
medioambiental de las actividades mineras. En el marco de su acción exterior,
la UE debe tener en cuenta estas cuestiones. La aplicación de la ITIE en la
región es escasa, ya que Perú es el único país que la aplica, si bien hay un
interés creciente por la iniciativa, especialmente en Honduras, Guatemala y Colombia.

2.           Un enfoque integrado de la UE para el
abastecimiento responsable

En este contexto, es
necesario trabajar por un enfoque integrado de la UE para promover el
abastecimiento responsable de minerales a partir de zonas de conflicto y de
alto riesgo. A tal fin, con la propuesta de Reglamento presentada por la
Comisión y varias medidas de acompañamiento se aspira a reducir las
oportunidades de los grupos armados para comerciar con estaño, tantalio,
wolframio y oro en las zonas afectadas por conflictos, a mejorar la capacidad
de los operadores de la UE −especialmente al final de la cadena de
suministro− para cumplir los marcos de diligencia debida existentes y a
reducir las distorsiones en los mercados mundiales de esos cuatro minerales
procedentes de zonas de conflicto y de alto riesgo.

En términos más generales, el
enfoque integrado de la UE y sus políticas e iniciativas sobre abastecimiento
responsable se inscriben en un planteamiento global más amplio sobre las zonas
de conflicto y de alto riesgo. Su interés es promover, entre otras cosas, la
resolución de conflictos, la paz y la seguridad, el respeto de los derechos
humanos (sin olvidar la lucha contra la trata de seres humanos), la buena
gobernanza, el Estado de Derecho y el desarrollo sostenible. Ejemplos de ello
son el Marco Estratégico para la Región de los Grandes Lagos, que aborda la
explotación ilegal de los recursos naturales, así como el Marco Estratégico
para el Cuerno de África y la Estrategia de la Unión Europea para la Seguridad
y el Desarrollo en el Sahel.

2.1.      Propuesta de Reglamento por el que se
establece un sistema voluntario de la Unión para la autocertificación de los
importadores responsables

La Propuesta de Reglamento
por el que se establece un sistema de la Unión para la autocertificación de la
diligencia debida en la cadena de suministro de los importadores responsables
de estaño, tantalio y wolframio, sus minerales y oro, presentada por la
Comisión, tiene por objeto apoyar a las empresas de la UE que ejercen la
diligencia debida para ayudar a minimizar el riesgo de financiación de grupos
armados. También aspira a promover el abastecimiento responsable de dichos
minerales en zonas de conflicto y de alto riesgo, con objeto de aumentar el
volumen del comercio legítimo. El enfoque de la UE tendería a concentrar el
ejercicio de la diligencia debida en los operadores de las fases iniciales de
la cadena de suministro y a facilitar la transmisión de información de calidad
y buenas prácticas hacia las fases finales. En consonancia con el principal
interés expresado en las respuestas a la consulta pública, se pretende respetar
el carácter mundial de unas cadenas de suministro complejas, tomando como base
la Guía de Debida Diligencia de la OCDE y abogando por su cumplimiento.
Teniendo esto en cuenta, el ámbito geográfico, tanto del Reglamento como de las
medidas complementarias, es mundial, y las actividades se centran
fundamentalmente en los procesos.

A efectos operativos, el
proyecto de Reglamento crea un sistema voluntario de autocertificación para los
importadores que deseen importar alguno de los cuatro minerales o metales en la
UE de manera responsable. Los importadores que se sumen tendrán que aplicar la
Guía de Debida Diligencia de la OCDE, ofrecer garantías mediante auditorías y
comunicar información a las autoridades competentes de los Estados miembros.
Sobre la base de la información comunicada, la UE, previa consulta con la OCDE,
elaborará anualmente una lista de las fundiciones y refinerías que se
consideran proveedores responsables, lo cual permitirá ofrecer más visibilidad
y mejorar la responsabilidad ante el público. La lista también señalará
específicamente las fundiciones o refinerías que se abastecen de manera
responsable a partir de zonas de conflicto, con el fin de incentivar el
comercio legítimo. El sistema se evaluará al cabo de tres años o antes, en caso
de que así lo permita la información disponible, y los resultados serán útiles
para tomar decisiones sobre el futuro del enfoque de la UE y para modificar el
marco reglamentario, haciéndolo obligatorio, si procede y sobre la base de una
nueva evaluación de impacto.

2.2.      Medidas de acompañamiento de la UE para promover el
abastecimiento responsable

Las
siguientes medidas de acompañamiento tienen el propósito de fomentar el
abastecimiento responsable de minerales.

Incentivos para que las empresas promuevan el abastecimiento
responsable

A través de los
siguientes incentivos, la Comisión invita a las empresas de la UE a utilizar su
posición en el mercado para promover el abastecimiento responsable.

Promoción de
prácticas responsables de las fundiciones y refinerías

Desde
enero de 2014, la UE proporciona apoyo financiero para la aplicación de la Guía
de Debida Diligencia de la OCDE, apoyo que se mantendrá mediante el Instrumento
de Estabilidad. El apoyo se centrará en actividades para desarrollar las
capacidades y establecer contactos con las autoridades públicas, el sector
privado y las organizaciones de la sociedad civil que participan en la cadena
de suministro de minerales procedentes de zonas de conflicto y de alto riesgo.
La Comisión seguirá examinando la posibilidad de proporcionar ayuda financiera
a la OCDE u otros organismos con destino a programas que promuevan la
transparencia y las prácticas de diligencia debida entre las fundiciones y
refinerías de dentro y fuera de la UE.

Posibles
fondos para las PYME en el régimen voluntario de certificación

La
Comisión estudiará la concesión de respaldo financiero para promover la
adopción del futuro régimen voluntario de certificación entre los importadores
de la UE. Dicha financiación podría considerarse en el marco del Programa para
la Competitividad de las Empresas y para las Pequeñas y Medianas Empresas
(COSME), que fue adoptado el 5 de diciembre de 2013[27].

Incentivos en el marco de la contratación pública

La
Comisión fomentará el uso de la certificación como importador responsable y de
la lista de fundiciones y refinerías responsables mediante cláusulas de
ejecución en sus propios contratos públicos. Por tanto, los productos
adquiridos por contratación pública que contengan estaño, tantalio o wolframio
u oro deberán respetar la Guía de Debida Diligencia de la OCDE o sistemas
equivalentes de diligencia debida para cumplir las obligaciones contractuales.

Uso de redes
entre la administración y las empresas para facilitar la introducción del
certificado de importador responsable de la UE

A fin de promover el
procedimiento de certificación establecido en la propuesta de Reglamento, la
Comisión pedirá a los puntos de contacto nacionales creados en virtud de las
Líneas Directrices de la OCDE para Empresas Multinacionales y a otras redes
pertinentes que le ayuden a aumentar la concienciación. La red Enterprise
Europe, que ofrece servicios de apoyo a las empresas europeas, podría reforzar
la concienciación de los operadores de la UE en relación con el enfoque
integrado de la Unión, la importancia de la diligencia debida y las
consecuencias de un abastecimiento no responsable a partir de zonas de
conflicto.

Cartas de intenciones o compromisos de la industria

Los operadores de la UE han
manifestado, a través de la consulta pública, los documentos estratégicos y los
estudios, su disposición a aumentar su compromiso por un abastecimiento
responsable de minerales a partir de zonas de conflicto y de alto riesgo. La UE
va a actuar para dar visibilidad a los esfuerzos de las empresas que presenten
cartas de intenciones en las que anuncien tal compromiso.

Diálogos estratégicos con terceros países y otras partes interesadas

·
Diálogo basado en los contactos existentes

La UE hará uso de sus diálogos y contactos en los ámbitos de la
política, el desarrollo, el comercio y la seguridad con los gobiernos de los
países mineros, productores, transformadores y consumidores para seguir
desarrollando un entendimiento común (tanto a nivel nacional como regional) de
las necesidades, retos y oportunidades de una extracción de minerales
responsable y libre de conflictos. A modo de ejemplo, la UE abordará el
abastecimiento responsable y su contribución al desarrollo sostenible en sus
diálogos con los países de Sudamérica y del Caribe, prestando la debida
atención a los retos de sostenibilidad de la minería artesana e informal.
Paralelamente, se buscará el compromiso con el sector privado y la sociedad
civil, en particular, en los países productores.

Contacto con los países de las fundiciones

La
UE trabajará con los países donde se encuentran la mayoría de las fundiciones y
refinerías (en particular China, Malasia, Indonesia, Tailandia y Rusia) para
promover su enfoque integrado del abastecimiento responsable y garantizar una
mayor implicación de las empresas en terrenos fuera de su jurisdicción. En
2015, organizará una conferencia internacional sobre el abastecimiento
responsable de minerales originarios de zonas de conflicto y de alto riesgo.

·
Un capítulo sobre abastecimiento responsable en
los diálogos sobre materias primas

La UE aprovechará sus
diálogos sobre las materias primas con interlocutores como China, Japón y
Mongolia para promover el enfoque integrado del abastecimiento responsable.
Recientemente, la Comisión ha iniciado un diálogo sobre materias primas con
Myanmar/Birmania. Más en general, la Comisión y la Alta Representante seguirán
promoviendo una diplomacia fuerte y coherente de la UE sobre las materias
primas, que aborde la relación entre seguridad y desarrollo de manera
concertada y estratégica.

Cooperación al desarrollo con terceros países

La UE hará uso también de sus relaciones de cooperación con los
gobiernos de África, Asia, América Latina y el Caribe para abordar la
extracción y comercialización de minerales de manera libre de conflictos y
responsable. La UE puede ayudar a sus socios con líneas de intervención como
las siguientes:

transposición de la Guía de Debida Diligencia de la
OCDE en marcos y normativas nacionales de diligencia debida;
desarrollo de más capacidades para aplicar los
marcos nacionales de diligencia debida;
apoyo a la sensibilización y el diálogo político,
en los países afectados, entre las autoridades locales y centrales, las
organizaciones de la sociedad civil y los operadores;
visibilidad para las acciones realizadas y los
resultados obtenidos por los países productores.

La UE impulsará
también la cooperación entre países productores y consumidores, en particular a
través de proyectos conjuntos, por ejemplo en materia de minería sostenible y
buena gobernanza, teniendo también en cuenta la especificidad de la minería
artesanal.

Mediación neutral y diplomacia de las materias primas

La UE se presta a
actuar como mediador neutral en el contexto de iniciativas multilaterales,
animando y apoyando el abastecimiento responsable y el comercio entre los
participantes. Los servicios de la Comisión y el Servicio Europeo de Acción
Exterior recogerán y analizarán datos sobre las iniciativas multilaterales. Se
estudiarán posibles alianzas entre los sectores público y privado.

Estados miembros de la UE

La Comisión y la
Alta Representante de la UE piden a los Estados miembros que apoyen los
esfuerzos de diligencia debida de sus empresas con medidas adecuadas a nivel
nacional. Se podrían desarrollar iniciativas complementarias en el ámbito de la
información al consumidor y el etiquetado, además de crear otros incentivos
para el comportamiento responsable por parte de las empresas. Además, la
Comisión animará a los Estados miembros de la UE a fomentar la adopción de la
Guía de Debida Diligencia de la OCDE o sistemas equivalentes mediante cláusulas
de ejecución en los contratos suscritos por sus autoridades, conforme a lo
previsto en la Directiva de la UE sobre contratación pública. Con este fin, la
Comisión va a elaborar recomendaciones y orientaciones de aplicación dirigidas
a los ordenadores de pagos de los Estados miembros.

3.                     Trabajar juntos por un
enfoque integrado de la UE

Se espera que un
marco de la UE más claro, basado en la Guía de Debida Diligencia de la OCDE,
facilite los actuales esfuerzos de los operadores de la UE por establecer
procesos adecuados de diligencia debida. Una cohesión reforzada dentro de la
UE, que es el mayor mercado mundial de minerales y metales, debería ayudar a
estimular la demanda de un abastecimiento responsable y, por extensión,
facilitar el comercio de los minerales de conformidad con los requisitos de la
OCDE sobre diligencia debida.

El éxito de esta
iniciativa dependerá en gran medida de la implicación del sector privado de la
UE, en particular de las empresas importadoras de minerales o metales de
estaño, tantalio y wolframio y de oro. La Comisión y la Alta Representante
invitan a los operadores de la UE a comprometerse con el enfoque integrado propuesto,
ayudar a consolidar sus logros y seguirlos desarrollando.

La Comisión y la
Alta Representante instan al Consejo y al Parlamento Europeo a respaldar el
enfoque integrado de la UE para un abastecimiento responsable de minerales.

[1]     Conflict Barometer 2012, Heidelberger Institut für
Internationale Konfliktforschung.

[2]     COM(2011) 25 final y COM(2012) 22 final.

[3]     Dos destacados instrumentos internacionales sobre la diligencia
debida se refieren a estos cuatro minerales; véase también el capítulo 1.2.

[4]     Propuesta de Reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo por
el que se establece un sistema de la Unión para la autocertificación de la
diligencia debida en la cadena de suministro de los importadores responsables
de estaño, tantalio y wolframio, sus minerales y oro originarios de zonas de
conflicto y de alto riesgo.

[5]     Documento de trabajo de los servicios de la Comisión, Resumen de
la Evaluación de Impacto que acompaña al documento Propuesta de Reglamento del
Parlamento Europeo y del Consejo por el que se establece un sistema de la Unión
para la autocertificación de la diligencia debida en la cadena de suministro de
los importadores responsables de estaño, tantalio y wolframio, sus minerales y
oro originarios de zonas de conflicto y de alto riesgo.

[6]     Estadísticas mundiales de minería y empresas de servicios
públicos, 2010, datos sobre minería de 2007.

[7]     Informe del Progreso de África, 2013.

[8]     En 2012, el sector minero boliviano representó en promedio el
7,3 % del PIB del país y el 27,8 % de las exportaciones totales; en
Colombia alcanzó el 2,4 % del PIB y el 17,1 % de las exportaciones.
En Perú, la minería representó una media del 14,5 % del PIB y el 59 %
de las exportaciones totales (2011).

[9]     OCDE (2013), Guía de Debida Diligencia de la OCDE para Cadenas
de Suministro Responsables de Minerales en las Áreas de Conflicto o de Alto
Riesgo, segunda edición, OECD Publishing. Véase:
http://www.oecd.org/investment/mining.htm, página 12.

[10]    Líneas Directrices de
la OCDE para Empresas Multinacionales, 2011.

[11]    Principios Rectores de las Naciones Unidas sobre las Empresas y los
Derechos Humanos, Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos, Nueva
York y Ginebra, 2011.

[12]    Comunicado de la cumbre de los líderes del G8 celebrada en Lough
Erne el 18 de junio de 2013, apartado 40.

[13]    OCDE (2013), Guía de Debida Diligencia de la OCDE para Cadenas
de Suministro Responsables de Minerales en las Áreas de Conflicto o de Alto
Riesgo, segunda edición, OECD Publishing. Véase:
http://www.oecd.org/investment/mining.htm.

[14]    En la Ley se consideran como tales el estaño, el tantalio, el
wolframio y el oro originarios de la República Democrática del Congo o de un
país vecino.

[15]    Conflict minerals - an evaluation of the Dodd-Frank Act and
other resource-related measures (Minerales de guerra. Una evaluación de la Ley Dodd-Frank y otras medidas relacionadas con
los recursos), Öko-Institut e.V. Freiburg, agosto de
2013, capítulo 6.

[16]    Los datos relativos al oro proceden de la London Bullion Market
Association, la mayoría de cuyos miembros ejercen la diligencia debida. Se
calcula que, en todo el mundo, unas cincuenta refinerías funcionan fuera de
esta asociación.

[17]    Conflict due diligence by European Companies (La diligencia
debida de las empresas europeas), Stichting Onderzoek Multinationale
Ondernemingen, octubre de 2013.

[18]    Conflict minerals - an evaluation of the Dodd-Frank Act and
other resource-related measures (Minerales de guerra. Una evaluación de la Ley Dodd-Frank y otras medidas relacionadas con
los recursos), Öko-Institut e.V. Freiburg, agosto de
2013, página 27.

[19]    Véase la nota 5. El documento de trabajo de los servicios la
Comisión que figura en el anexo III contiene un estudio externo de
evaluación de los costes del cumplimiento de la diligencia debida, sus
beneficios y los efectos en determinados operadores en relación con el
abastecimiento responsable de varios minerales (estaño, tantalio, wolframio y
oro). La principal constatación de la encuesta entre las industrias afectadas
realizada en el contexto de dicho estudio es que se alude mayoritariamente a un
nivel de costes relativamente bajo en relación con los esfuerzos para ejercer
la diligencia debida y presentar informes. Las estimaciones predominantes se
sitúan en 13 500 EUR para los esfuerzos iniciales (74 %) y
2 700 EUR, para los esfuerzos siguientes (63,8 %).

[20]    COM(2011) 637 final.

[21]    http://www.un.org/es/land-natural-resources-conflict/index.shtml

[22]    COM(2008) 699 final.

[23]    COM(2012) 82 final.

[24]    COM(2011) 681 final.

[25]    http://ec.europa.eu/enterprise/policies/sustainable-business/corporate-social-responsibility/humanrights/index\_en.htm

[26]    JOIN(2013) 23 final.

[27]    Reglamento (UE) nº 1287/2013 del Parlamento Europeo y del
Consejo, de 11 de diciembre de 2013, por el que se establece un Programa para
la Competitividad de las Empresas y para las Pequeñas y Medianas Empresas (COSME)
(2014-2020) y por el que se deroga la Decisión nº 1639/2006/CE. El
programa COSME contempla diversas medidas para facilitar el acceso de las PYME
a los mercados de dentro y fuera de la Unión, como informar sobre las barreras
existentes a la entrada en el mercado y sobre las oportunidades empresariales,
la contratación pública y los procedimientos aduaneros, y mejorar los servicios
de apoyo por lo que respecta a las normas y los derechos de propiedad
intelectual.

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